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Los espacios de comunidad como materia de proyecto en la vivienda contemporánea. El caso de los corrales de Triana.

Martínez Quesada, María del Carmen

Abstract

El habitante de la ciudad contemporánea vive cada vez más aislado de su comunidad y de una forma más pasiva, debido a diferentes factores. Las viviendas que se producen actualmente, sean sociales o no, se diseñan en serie, pareadas, adosadas, aisladas, en bloque … separadas por un alto seto, unos aparcamientos o un rellano de escalera, espacios que la gente atraviesa pero no penetra ni posee, convirtiendo las viviendas en productos aislados y homogeneizados, que anulan la relación del que las habita con su comunidad próxima, y desaprovechan la oportunidad de compartir recursos. El modelo de crecimiento es una ciudad genérica, en la que los ciudadanos salen de la cochera de su casa para ir al parking, al trabajo a producir, o al del centro comercial a consumir, y el tiempo que pasan en sus residencias lo invierten viendo la televisión o consumiendo productos relacionados. Como fruto de este proceso, la cultura y el ocio se van convirtiendo en un negocio, en lugar de ser algo producido por las personas, ahora pasivos consumidores del mismo. Esto conlleva una pérdida de relación entre las acciones realizadas y un aislamiento social del individuo que comporta una inconexión con su entorno inmediato y una pérdida de la sensación de pertenencia a una comunidad social y de la identidad propia de cada lugar. Los espacios de relación tanto públicos como privados, son espacios que no se contemplan explícitamente en los programas actuales de necesidades diarias; sin embargo son lugares para actividades y acontecimientos espontáneos que marcan la vida y las relaciones de las personas que habitan los edificios, que en el fondo siguen siendo los grandes olvidados de la arquitectura residencial. La investigación en la definición del espacio de la vivienda está estrechamente relacionada con las condiciones de movilidad tanto en su interior, como con la propia ciudad. La modernización de las prácticas domésticas, en relación a la movilidad, revela redes de acción en las que se muestra la manera de ser la propia sociedad en la vivienda, llegándose a plantear extensiones de la misma hacia el exterior o a externalizar usos gracias a la utilización del vehículo. En general, se ha ido produciendo un desplazamiento progresivo del centro de gravedad desde el hogar a la colectividad, y la vivienda será reflejo de estas tendencias sociales. Estamos en un momento en el que se ha tomado conciencia de la situación producida por el desarrollismo de los años 60, la organización estereotipada de la vivienda de los años 60-70, y la burbuja inmobiliaria. Ahora existen otras cuestiones sobre las que hay que reflexionar: ¿Cuáles son los componentes de la vivienda hoy? ¿Qué significa la idea de casa o de hogar? ¿Qué tipo de casas hay, y qué son? ¿Quiénes viven en ellas? ¿Qué usos se desarrollan en la misma? ¿Cómo son esas habitaciones? ¿Existe una verdadera intimidad? ¿Es necesaria la protección del hogar? ¿Cuál es el marco actual de la vivienda? . Las necesidades de los usuarios que habitan la arquitectura y utilizan los objetos que se encuentran en ella no son permanentes, por lo que hay que entender la arquitectura, y especialmente la vivienda, como un proceso abierto a lo largo de su vida útil, y en ese sentido es importante conocer la capacidad real la vivienda actual ante los procesos de cambio para dar un paso más en la problemática de la misma.

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LOS ESPACIOS DE COMUNIDAD COMO MATERIA DE PROYECTO EN LA VIVIENDA CONTEMPORÁNEA EL CASO DE LOS CORRALES DE TRIANA Ma ía del Ca men Ma ínez Quesada TOMO I Tesis Doc o al: Los espacios de comunidad como ma e ia de p oyec o en la i ienda con empo ánea. El caso de los Co ales de T iana. Doc o ando: Ma ía del Ca men Ma ínez Quesada. Depa amen o P oyec os A qui ec ónicos. Escuela Técnica Supe io de A qui ec u a. Uni e sidad de Se illa. Di ec o Tesis: San iago Quesada Ga cía. 2015- 2016 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana 004 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana [00] INTRODUCCIÓN [01] ALGUNAS CUESTIONES SOBRE LA VIVIENDA CONTEMPORÁNEA [02] LOS CORRALES DE VECINOS [03] LA CONSTRUCCIÓN DEL ESPACIO ARQUITECTÓNICO DESDE LOS ESPACIOS COMUNES [04] BIBLIOGRAFÍA [05] APÉNDICE DOCUMENTAL TOMO I TOMO II TOMO III Ma ía del Ca men Ma ínez Quesada 005 ÍNDICE AGRADECIMIENTOS [00] INTRODUCCIÓN [01] CUESTIONES SOBRE LA VIVIENDA CONTEMPORÁNEA CAP. I. LA CIUDAD COMO ESTRUCTURA SOCIAL. EL NUEVO SOPORTE DE LA VIVIENDA CAP. II. CONDICIONES SOCIO ECONÓMICAS CAP. III. GÉNESIS DE LA VIVIENDA CONTEMPORÁNEA CAP. IV. SOBRE LAS CUALIDADES DEL ESPACIO DOMÉSTICO ACTUAL CAP. V. FORMALIZACIÓN DEL ESPACIO DOMÉSTICO [02] LOS CORRALES DE VECINOS CAP. VI. PATRIMONIO Y MEMORIA, LA ARQUITECTURA POPULAR COMO CONSTRUCCIÓN DEL HABITAR CAP. VII. SOBRE EL TIPO CAP. VIII. ATRIBUTOS DE LA TIPOLOGÍA CAP. IX. CONFIGURACIÓN DEL ESPACIO COMUNITARIO EN SEVILLA CAP. X. LOS CORRALES DE VECINOS EN TRIANA [03] LA CONSTRUCCIÓN DEL ESPACIO ARQUITECTÓNICO DESDE LOS ESPACIOS COMUNES CAP. XI. UN PROYECTO CONTEMPORÁNEO DOMÉSTICO CAP. XII. PROYECTOS EXPERIMENTALES DE VIVIENDA CAP. XIII. RESULTADOS DE LAS PROPUESTAS DE INTERVENCIÓN CAP. XIV. CONCLUSIONES [04] BIBLIOGRAFÍA [05] APÉNDICE DOCUMENTAL Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana 006 I Ag adecimien os Ma ía del Ca men Ma ínez Quesada 007 AGRADECIMIENTOS Es e abajo se lo dedico a mis pad es, Filo y Ped o, po su apoyo y amo incondicional, y signi ica siemp e un que ido ejemplo. Quisie a da las g acias a D. San iago Quesada Ga cía po habe con iado en es a in es igación, y po su in e és y g an ayuda a lo la go de odo es e iempo. A D. Juan Luís T illo de Ley a po habe me iniciado en el conocimien o de los co ales de T iana y enseñado an as cosas sob e lo domés ico. A Ped o Ma ínez po habe enido la paciencia de e isa y co egi es e ex o. A F ancisco López, Ana Ga cía y P. Joaquín Ma ínez po su ayuda con la ing a a labo de digi alización de la in o mación. A Ca men Bení ez, Mi iam Gál ez, Manuel Lle ena, E a Ma ín, Soledad Mo eno, Ad ián Rod íguez y José Manuel Rod íguez po su ines imable colabo ación en el a amien o de los elemen os g á icos de es a esis y sob e odo po el cons an e apoyo que siemp e me han mos ado y que me ha animado a con inua . A Es he y Ped o, po se ellos mismos. A Co ali o po su inespe ada, pe o opo una compañía. Y sob e odo a Paco. Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana 008 Ma ía del Ca men Ma ínez Quesada 009 [00] Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana 016 I In oducción Se u iliza á el co al de ecinos de T iana como sopo e a qui ec ónico obje o de es udio ya que T iana cons i uye un ma co ísico en el que las unidades exis en es aún pe mi en es ablece un mapa, una ed en e ellos. En él, además, concu e la posibilidad de que en luga de segui plan eando la cons an e ex ensión de la ciudad y del a abal de T iana desde la cons ucción de nue os elemen os, se pueda plan ea cuáles pueden se los mecanismos que pe mi an mejo a an o a la ciudad como a T iana in e namen e, y ehabili a la ida comuni a ia a a és de la e isión de los co ales. El co al, como al, p esen a un sis ema de en ada y con ol de acceso, una elación en e lo edi icado y el espacio de ca ác e comuni a io; de ine y señala espacios públicos y p i ados; dispone usos de o mas conc e as; u iliza elemen os a qui ec ónicos ecu en es -gale ías, pa ios-; p esen a una ma e ialidad y una o ma cons uc i a conc e a, una elación con la o ma y amaño de la pa cela, que pe mi e iden i ica “ azos de pa ones compa idos, eglas y acue dos mani es ados en la o ma edi icada del luga , así como el econocimien o de la dimensión del iempo y la ma ca de sus huellas” . (HABRAKEN, MIGNUCCI, 2009:57) En ellos se ejempli ica án no sólo los desc ip o es p oyec uales domés icos p opues os sino ambién la e isión de una ipología his ó ica de ue e alo pa imonial, y las posibilidades que ienen pa a la c eación de paisajes u banos, conside ando el aspec o humano de los mismos como elemen o cons i uyen e de nue os planos geog á icos. O o mo i o que hace que se cen e la a ención en los sis emas ce ados de los co ales de ecinos se debe a la o ma en que la ida se despliega en ellos median e la ac i idad desa ollada po comunidades de pequeña escala po azones p ác icas, de ayuda mu ua, y en cómo ans o man alo es psicológicos en elaciones sociales. Y es en la medida en que esas elaciones sociales ascienden los lími es cons uidos e implican a la ciudad como se puede econoce su cambio a sis emas abie os. Su conside ación, po an o, es adecuada po mos a una capacidad e olu i a en sus capacidades. Y de ahí la pe inencia de es a in es igación. Su u ilización su ge al se una ipología que pa icipa de dos cualidades del espacio domés ico buscadas en es a in es igación: se un conjun o de i iendas en el que el uso de los espacios comunes se hace po oda la comunidad que las habi a y el no exis i una uncionalidad conc e a asociada a la célula habi acional ya que el uso con encional es á ue a de las habi aciones in e io es a la i ienda, ocupando las zonas comunes en un espacio complemen a io de uso compa ido. Las pau as en las ac uaciones de ecupe ación de los co ales de ecinos en la ciudad de Se illa, a pesa de los di e en es es udios e in e enciones ealizados sob e los co ales de la ciudad -sus o mas de ida, su es uc u a espacial, la desc ipción de sus di e en es componen es- y las dis in as ca alogaciones exis en es, no con as adas en e sí, han pues o en iesgo la p ese ación de un componen e an ca ac e izado del ejido domés ico de la ciudad, como es es a ipología de i ienda colec i a. Pa ece que una ez que se han ealizado los es udios, agen es públicos y p i ados han ol idado y dejado a los co ales a su sue e, a pesa de los ni eles de p o ección que sob e los mismos se acaba es ableciendo desde el planeamien o. Po ello se es udia á la ipología de una o ma conc e a y en un ámbi o espacial y geog á ico es ingido, delimi ado po unas condiciones que se pueden conside a homogéneas y es ables Fig 0.03 Co al del Conde, Se illa. Ma ía del Ca men Ma ínez Quesada 017 du an e el pe iodo de su consolidación como ipología, y en el que los elemen os de es udio aún suponen una ealidad impo an e en su con igu ación edilicia. Pa a abo da las cues iones ela i as al uso de los espacios comunes y la adap abilidad de la i ienda, p e iamen e hay que ace ca se a una se ie de cues iones como son: qué es la i ienda con empo ánea, qué es el habi a , qué es la habi ación, qué es el espacio de comunidad, Qué son los ma e iales de p oyec o, po qué pueden se los co ales una ía de e isión. El pun o de pa ida se á comp oba la iabilidad de la in e p e ación de la i ienda con empo ánea desde los espacios comunes, públicos y p i ados analizando los siguien es aspec os: Los espacios comunes como ma e ia de p oyec os de la i ienda con empo ánea Los espacios de comunidad, social y amilia , como esul ado de disposi i os a qui ec ónicos Los disposi i os a qui ec ónicos ayudan al diseño del espacio domés ico Los co ales pe mi en e isa los espacios de elación de la i ienda con empo ánea Los co ales de ecinos como nue o espacio de comunidad Los co ales de ecinos como lec u a de la ciudad y gene ado de edes Pa a delimi a el ámbi o de es udio se ha pa ido de los da os ob enidos en las uen es bibliog á icas ci adas al inal del ex o, que cub en aspec os a qui ec ónicos, composi i os, es é icos, sociológicos, an opológicos, ilosó icos y polí icos en o no a la cues ión plan eada. Es as uen es se encuen an en su mayo pa e disponibles en las biblio ecas de la Uni e sidad de Se illa. Se han eco ido los abajos ac uales sob e ins umen os y he amien as pa a p oyec a el hábi a con empo áneo, y pa a así comp ende la con igu ación del pensamien o y de la i ienda ac ual. Todo ello se enma ca den o de un minucioso abajo de campo, en el que des acan las isi as que se han ealizado a los co ales analizados en la esis. El mé odo seleccionado implica la p o undización en las elaciones en e los dis in os ipos de in o mación analizada, incluyendo una ap oximación al modo de ida de los co ales, así como la elabo ación de las planime ías edibujadas y escaladas de los ejemplos de es udio. Asimismo se ha ealizado una ecopilación y compa ación de las dis in as ca alogaciones que de los co ales iane os se han hecho has a la echa, apo ándose una ca alogación p opia en el que se ecogen los que exis en en la ac ualidad. El euni odos los co ales que se han is o ci ados en alguna uen e documen al ha dado luga a un ca álogo de in en a ios g á icos y documen ales, que se co esponde con una p ime a ase de ace camien o a los co ales de ecinos en T iana. Es e documen o ha pe mi ido isualiza la p esencia po echas y una alo ación de los da os ob enidos con la que se quie en pone de elie e de e minados hechos encon ados y disco dancias en e las dis in as uen es u ilizadas. En una segunda ase, los ejemplos del in en a io p opio, de los que exis e un mínimo documen al, se han ecogido en ichas esumen, en las que se ha e ido oda la in o mación ecopilada, con as ada y comp obada del uni e so es udiado a endiendo a un p o ocolo de es udio consis e en el análisis de una se ie de a iables conc e as y cuan i icables: desc ipción o mal, de ocupación, usos, ipológica,…-, inco po ando la opología empo al - elación CÓMO SE HACE Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana 018 I In oducción en e las en idades y el iempo- median e líneas empo ales que es ablecen elaciones en e los cambios de las en idades -apa ición, e o ma, ehabili ación, desapa ición-. El esul ado se ecoge en el apéndice documen al adjun o, que po su en e gadu a adquie e alo p opio. Se a a del iel e lejo de la si uación ac ual de los co ales iane os y una de las apo aciones de es a in es igación. El mé odo seguido pa a la ges ión de es a in o mación y de las ichas, ha sido a a és de o ganig amas y cuad os en la línea del acionalismo sis emá ico, como los cuad os compa a i os de plan as de células de i ienda plan eados po Alexande Klein en los años ein e, y en la línea apo ada po John Hab aken y Chis ophe Alexande . La documen ación g á ica elabo ada comp endida en las ichas pa e de la planime ía localizada en las uen es documen ales ecogidas en el apéndice documen al. Dicha in o mación se ha e isado y edibujado en su o alidad, con di e en e ni el de desa ollo en unción del igo con el que es aban plan eados los le an amien os de e e encia. La documen ación o og á ica y ca as al se ha u ilizado como comp obación de los le an amien os, incluyéndose imágenes de las dis in as si uaciones en las que se han encon ado los co ales a lo la go del iempo. Se p e ende apo a un abajo que suponga un egis o g á ico ac ualizado de es e conjun o de edi icios, que si a pa a cons a a el g ado de conse ación de es a pa e del pa imonio edi icado aún exis en e. Pa alelamen e a los da os apo ados con an e io idad, se ealiza el ace camien o a una se ie de concep os básicos de los espacios domés icos. La lec u a e isada de la o ma de e el p oyec o domés ico median e concep os que se conc e izan en desc ip o es p oyec uales. Es e mé odo es una de las p incipales apo aciones de es a in es igación en elación a un ema que supone no una escenog a ía, “sino un espacio de complejidad c ecien e, con múl iples capas de análisis y lec u as”. (MONTANER, MUXÍ, FALAGÁN, 2011:13) Una ez delimi ado el ámbi o de abajo y es udiados odos y cada unos de sus elemen os median e un análisis exhaus i o y igu oso de la ealidad exis en e, que cons i uye el cue po documen al, se desa ollan unos p oyec os conc e os en los que comp oba las posibilidades que apo an las he amien as p oyec uales especí icas, en las que se si úa el ma co de e e encia, los desc ip o es p oyec uales, en la econ igu ación de esas es uc u as de habi ación elegidas y las posibilidades p oyec uales de los co ales de ecinos que pe mi an an o el conocimien o de la ealidad ac ual de los obje os de es udio, como saca conclusiones sob e sus alo es y los obje i os alcanzados en las ac uaciones ealizadas según los desc ip o es a los que es án some idos. Se e isa es a a qui ec u a popula median e la ealización de sie e p opues as de in e ención p opias que, a modo de conclusión, si en de mues a de que los elemen os u ilizados, he amien as y modelos, son álidos y u ilizables en la ealización de la i ienda con empo ánea. P opues as o iginales que p oducen si uaciones a qui ec ónicas conc e as, pe o que, po el mé odo empleado, pueden ep esen a un modo de abajo u ilizable en o os luga es o con o as écnicas. El campo de es udio sob e el que se es ablece es a ase de ace camien o, si uado en e la eo ía y la p ác ica p oyec ual, se educe a cinco casos, cla amen e delimi ados, del o al de los ejemplos e e enciados. En ellos se Ma ía del Ca men Ma ínez Quesada 019 plan ea una hipó esis de in e ención, en la que los desc ip o es p opues os se comp ueban sob e los ejemplos de es udio ans o mados po el p oyec o, no como solución o mal p oyec ual sino como a i icación de la hipó esis de pa ida y pa a mos a la iabilidad de ecupe ación de una ipología adicional en cla e con empo ánea. Los ejemplos de es udio son elegidos po la po encialidad que, al espec o, p esen an los espacios y las cons ucciones exis en es. Se a a de p opues as que lle a án asociadas nue as o mas de en ende el hecho u bano y el habi a , aco de con los nue os modos de i i ac uales y u u os, y plan eados desde la econ igu ación de los espacios comuni a ios, que en ienden que el co al, además de signi ica el uso domés ico, ambién puede conno a o as cosas como espacio comuni a io, ida asocia i a, a qui ec u as colabo a i as, que hoy podemos en ende como pa e de es a egias a qui ec ónicas que pe mi en e o za es os espacios sensibles en e a su posible desapa ición en si uaciones de gen i icación o de come cio co po a i o. Po úl imo odo lo p e iamen e comp obado se a i ica en una úl ima ase median e la e i icación sob e dos p oyec os de nue a plan a, en dos pa celas no ocupadas en la ac ualidad de T iana de ca ac e ís icas simila es a la pa cela es echa y p o unda de inido a de la es uc u a u bana, an o de la posibilidad de uso de los desc ip o es como de la iabilidad ipológica del co al ac ualmen e. Con las sie e p opues as a qui ec ónicas se p opo cionan da os sob e o ma, supe icie, dis ibución y mane as de usos, elemen os es uc u an es, y de las posibilidades que és os o ecen en cuan o a su inco po ación pa a la cons ucción del espacio común. Y inalmen e se ob ienen da os que en sí mismos suponen una he amien a, un sis ema de conocimien o álido equipa able a los mé odos cien í icos, que p e ende comp ende los mecanismos subyacen es en e el o igen y el esul ado, pa a que sea álido en o os análisis dis in os. El mé odo y los da os empleados gene an un modelo pa a el p oyec o a qui ec ónico, en la e isión de ipologías obsole as y su posible econ igu ación, y ambién apo an in o mación pa a conoce de e minadas a iables domés icas y su a iabilidad po su implicación con o as, y cómo en e ellas con igu an el lími e en e el ámbi o público, in e medio y p i ado en la a qui ec u a domés ica Es e abajo de in es igación es á es uc u ado en seis pa es, de las cuales de la segunda a la cua a es án o ganizadas median e un núme o pa ecido de capí ulos. Las es p ime as pa es componen es e Tomo I que comienza con es a In oducción en la que se ecogen una se ie de cues iones p e ias del pensamien o desa ollado y se adelan a lo que se a a es udia a con inuación. En las dos pa es siguien es se ealiza un diagnós ico de la si uación y se es ablece el ma co eó ico de e e encia del obje o de es udio: la i ienda con empo ánea y su e isión desde los co ales de ecinos, y los concep os que se elacionan. Los an eceden es y el con ex o de es a in es igación se inicia desde un pun o de is a sob e la i ienda ac ual en o no a unos concep os conc e os elegidos, se con inúa hablando de memo ia e iden idad pa a e mina con ex ualizando la mues a de es udio, de e minándose en ambos casos el ma co his ó ico. Las siguien es pa es, que in eg an el Tomo II, cons i uyen la con inuación de la in es igación. Se empieza con la exposición del mé odo desa ollado con el que se demues a la hipó esis es ablecida: que hay modelos en la CÓMO SE CUENTA Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana 020 I In oducción a qui ec u a adicional que son igen es y eap o echables en la e isión de la a qui ec u a domés ica con empo ánea y u u a. Pa a ello, desde la me odología como o ma de ap oximación, se es ablecen una se ie de concep os y elemen os de conocimien o que son u ilizables en el p oyec o a qui ec ónico domés ico al y como se ha e i icado median e su uso en las p opues as ealizadas, pa a desde la a qui ec u a popula de los co ales de ecinos abo da la e isión de la i ienda. Las conclusiones se hacen p esen es y empiezan a ejempli ica se a pa i del capí ulo P oyec os Expe imen ales de Vi ienda , ya que aunque és e comienza con un plan eamien o de las in enciones de las p opues as y con inúa con el desa ollo de las mismas, ambién se hacen explíci os los obje i os, inicialmen e expues os y alcanzados, an o en la elación de posibles cualidades desde las que adje i a los p oyec os ealizados y en la e i icación g á ica de las dis in as he amien as p oyec uales u ilizadas, como en las p opias e lexiones ealizadas sob e di e en es cues iones elacionadas con los p oyec os. El omo II concluye con las e e encias bibliog á icas. Po úl imo, en el Tomo III se encuen a el apéndice documen al, acompañado de las uen es bibliog á icas y documen ales, así como de los c édi os g á icos. En él se adjun a el uni e so de los casos de ec ados y analizados median e una in es igación de campo exhaus i a y igu osa de oma de da os y su pos e io comp obación con la ealidad, que se ha u ilizado como base ins umen al pa a la e lexión eó ica especula i a desa ollada en es a in es igación y pa a la ealización de los p oyec os apo ados. La i ienda p oducida desde el Mo imien o Mode no ha mos ado su in lexibilidad e inadecuación al pano ama sociológico de la demanda de habi a ac ual. Y es o ha sucedido an o en la i ienda p o egida como en la lib e. La p o egida, al es a basada en modelos de ges ión de supe ícies mínimas, p oduce o ganizaciones ígidas condicionadas po es uc u as y ce amien os poco elás icos. E igual ocu e en la i ienda lib e p i ada, que con inúa la ine cia de las es a egias es ablecidas en la i ienda pública, si acaso con un mayo ni el de equipamien o y algún ajus e de supe icie, pe o con los mismos esquemas uncionales. Los nue os hábi os, o mas de ida y abajo ac uales, en cons an e cambio, demandan, aho a más que nunca, en el con ex o ac ual de p o unda c isis, un cambio en el modelo de i ienda que se p opone a la sociedad. Siendo la sociedad una es uc u a cambian e, dinámica, en pe manen e e olución, es p eciso supe a iejos concep os, a on a nue os e os y p opone soluciones a los p oblemas que plan ea el espacio domés ico. La di e sidad de ipos de hoga es, las amilias adicionales, amilias nume osas, amilias monopa en ales, amilias ecompues as, habi an es nómadas, es udian es, unidades in e gene acionales, pa ejas mayo es, senio s, …, con di e en es necesidades y i mos de ida, hacen imposible el pode diseña i iendas que sa is agan cada una de las a iables demandadas, po lo que la ges ión de los espacios, an o p i ados como comuni a ios, pa a apo a con igu aciones sos enibles y adap ables, ga an izan un uso e icien e del espacio y acili an un aumen o de las elaciones en e los habi an es NUEVAS NECESIDADES Ma ía del Ca men Ma ínez Quesada 021 El p oyec o a qui ec ónico ha de se especialmen e sensible a lo mani es ado, p es ando a ención a la e olución del concep o de o ma de ida y elaciones amilia es con posibles nue as composiciones y, desde es a conside ación, da espues a con o as opciones habi acionales con las que la comunidad se iden i ique y se e i e la posible apa ición del pelig o que puede supone el desa aigo. Po ello es una posibilidad a conside a pa i de la expe iencia y o mas de ida del suje o pa a desde ahí u iliza elemplos de a qui ec u a domés ica popula enden es a la cons ucción de un ejido social basado siemp e en dicha o ma de ida. Lo expues o conduce a la necesidad de enuncia que la nue a habi ación o hábi a no en a en con adicción con la ci ilización écnica, que se conside a necesa ia pa a sa is ace a nue as demandas, pe o ha de pa i de la necesidad de un hábi a en aizado, esencial, cons i uyen e (SOLA MORALES, 1995). Po ello hab ía que epensa la i ienda eniendo p esen e su len a e olución, e lejo de expe iencias de una comunidad y el apo e de cons ucciones anónimas como son las de ini o ias de la a qui ec u a popula . Eso obliga a mi a no sólo hacia el u u o, hacia pos u as abie as a o os concep os, como los espacios inde e minados, ans o mables y llenos de po encialidades, sino ambién al pasado, quizás no a un pasado p óximo, que, apoyado en una no ma i a cla amen e obsole a y desajus ada espec o a los modelos amilia es, nue as ecnologías y p oducción de ciudad, ha gene ado i iendas es á icas pensadas pa a un modelo de amilia ya inexis en e, sino a un pasado más alejado, en el que quizás se puedan encon a ap oximaciones a aquello que hoy se busca. El co al de ecinos es una de las ipologías domés icas más ca ac e izado as de la ciudad de Se illa, adelan ada en su época, que o ma pa e del pa imonio a ís ico-cul u al de la ciudad y supone un elemen o del pasado lleno de po encialidad. En sus plan eamien os de o igen se encuen an capacidades que pod ían ayuda a esol e los p oblemas plan eados. Son sopo es de o mas de ida que encuen an en ellos espacios en los que los habi an es pueden desa olla su di e encia, su di e sidad, pe o ambién su con i encia, a o eciendo el con ac o y la ag upación de los ecinos. ¿Qué singula iza a los co ales: la o ma, la unción, la colec i idad, la memo ia, …?. Pudie a deci se que es la elación espacio/habi an e, siemp e adap able a iempos di e en es. El concep o de co al no se puede educi a una imagen y a la sa is acción que gene a, pues es mucho más, es un sis ema capaz de con igu a odas las elaciones an iguas y nue as que sean posibles, en el que los concep os y elaciones son e i icables desde esoluciones a qui ec ónicas comple as y econocibles den o del ipo. Po ello la o ma no es de e minan e en la de inición del ipo, ya que és e end á de las elaciones y la memo ia, siendo su complejidad de i ada de la a iabilidad de usos que se plan ean de o ma colec i a. Eso lle a a con empla es a ipología con una mi ada in e esada, no in luenciada po los condicionamien os ópicos del modelo, donde comp obamos que, ayudadas po de e minados enómenos de disg egación social, las úl imas in e enciones ealizadas en los co ales de ecinos han p oducido una pé dida de lo que hacía de ella un edi icio i o quedando, muchas de las eces, esumida en una cons ucción de espacios mue os, en los que los usua ios dejan de se usua ios pa a con e i se en igu as ex añas a esos espacios que an es los acogían. Se hace necesa ia, po an o, su e isión pa a pode ecupe a aquellas cualidades que, po an o iempo, hicie on posible su exis encia y así e i a Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana 022 I In oducción la pé dida de sus más p eciados alo es: la sociabilidad que gene an, y lo posi i o de las elaciones que se es ablecen, ac o es que con ie en a los co ales en espacios cul u ales iden i ica i os de una comunidad. Es o conduce a la c eencia de que la sociedad ac ual necesi a e oluciona desde el indi iduo como ac o esencial a la pe sona den o de la comunidad y las ac i idades de és a, como econocimien o del modo especí ico de cada colec i o. La elección de es a ipología no es casual. En un momen o en el que se buscan o ma os de i ienda que sean capaces de adap a se a los nue os modos de ida, a iables e imp e isibles, pa a albe ga a unidades amilia es y modelos de con i encia, a iados y complejos, en pe manen e cambio, los co ales apo an oda su capacidad, ap endida en el iempo, pa a cons ui el espacio domés ico desde elaciones humanas que acep an la adap ación como o ma de ida y de en ende el espacio en el que se i e. Es necesa io asimila y ap ehende es as es uc u as habi acionales en las que, como en los co ales de ecinos, el o ma pa e de una asociación pe mi e bene icia se de los se icios que és a da. A qui ec ónicamen e el co al se signi ica po el modo de habi a lo, po lo que el ipo compo a una se ie de elemen os que se aducen en la mane a de su u ilización y de habi a , con unciones simbólicas econocidas po los usua ios, lo que les pe mi e ap ecia los es ímulos. El co al comunica la unción a ealiza , aunque sus espacios eje cen una se ie de es ímulos, gene ado es de de e minadas eacciones. Esos espacios se dan en las cocinas de las achadas, en las uen es, en los la ade os, en sus es ímulos y en la posibilidad de se ú iles desde su unción. No apo an ecnología, aunque si acili an la mo ilidad, esa que aho a es á p opiciada po la ecnología. No exis e un hoga adicional, pe o sí hay una amplia a iedad de ac i udes y compo amien os, basados en elaciones de solida idad, que hace que ales elaciones en e los indi iduos, de odas las edades, condiciones y nacionalidades, sean más impo an es incluso que la de la p opia amilia, como las elaciones de so o idad es ablecida en e las muje es. La in e elación de los espacios de i ienda y los espacios de abajo, que an icipan o mas de ida más dinámicas, allí es án con emplados. En los pa ios han sido posibles pequeñas indus ias, que el iempo ha con e ido en labo es a esanales y de se icio. También han cons i uido un e e en e económico, con emplando en su es uc u a elacional el p és amo , ep esen ado en la igu a de la di e a , el imp escindible p es ado de odo co al, y el luga de la p ime a educación, con la miga , el luga donde los niños y niñas, de o ma económica, además de se educados e an cuidados mien as sus mad es abajaban, plan eado den o de lo que hoy se llama ía conciliación amilia y desa ollado en el ámbi o de una comunidad. Las o mas de elación ac uales, en las que la unidad amilia ya no es á basada undamen almen e en la amilia adicional y es p oduc o de o as composiciones y si uaciones di e en es de ag egación, de alguna mane a ya es aban p esen es en es os sopo es, en los que la amilia la componían odos y cada uno de los habi an es del co al den o de un es ilo de ida sumamen e comuni a io. En conclusión, la ecnología, las o mas de elación, los espacios de abajo, el concep o de amilia, lle a hoy a plan ea la necesidad de da espues a a qui ec ónica a es as cues iones, que no encuen an acomodo en las i iendas Ma ía del Ca men Ma ínez Quesada 023 ac uales. Es con enien e esponde desde o as o mas de ida y o as conside aciones de ipo no ma i o o de endimien o económico cla amen e di e en es a las que han p oducido, la mayo pa e de las eces, unas i iendas educidas y uni o mes, en las que las mino ías y los deseos pe sonales no ienen cabida y con las que los usua ios no e minan de cub i sus necesidades. La p opues a es és a: si los co ales ya con emplaban es as demandas que hoy se piden po la sociedad ac ual, ¿po qué no u iliza los como e isión de la i ienda colec i a con empo ánea?, ¿po qué no hace de ellos una posibilidad de expe imen ación sob e los espacios de con ac o ecinal pa a con e i los en luga es ap os pa a las nue as o mas de ida y adap ables a nues as necesidades?. Es a in es igación p e ende plan ea una e isión del espacio domés ico desde los espacios de comunidad del co al de ecinos, que a iende a necesidades y modos de ida, y a la co idianidad, en el con encimien o de que desde la a qui ec u a y modelos cul u ales iden i a ios es posible que la sociedad deje de es a cen ada sólo en el indi iduo y pe mi a a la pe sona su comple o desa ollo en comunidad. Pa a la demos ación de es a hipó esis se plan ean una se ie de he amien as que ecogen cualidades y a ibu os de los espacios domés icos. Es as he amien as, que en la ac ualidad se u ilizan como e isión y es udio de la i ienda en di e en es ex os, se con as an con los espacios de los co ales elegidos como base de expe imen ación, y se analizan sob e desa ollos de soluciones pa icula es en dichos sopo es a a és de p ocesos p oyec uales, que no p e enden cons i ui se en modelos no ma i os sino en un medio de comp obación de los concep os p opues os den o de es e ema a qui ec ónico que es la i ienda, en una ipología de i ienda colec i a obsole a y necesi ada de econ igu a . Y desde esa econ igu ación, plan ea la iabilidad de la e isión de la i ienda con empo ánea, en la que la mayo pa e de las eces, o no iene cabida la di e sidad, o no exis en espacios cuali icados que a o ezcan la comunidad, o el habi an e ha sido des e ado. En He amien as pa a habi a el p esen e (MIRANDA, MAURI, AMANN, 2009) se hace una alo ación de pa áme os p oyec uales en unción de mi adas globales, pe o las líneas de di isión es ablecidas son imp ecisas. La elación de desc ip o es p opo cionada po la in es igación ealizada en es a esis no p e ende sus i ui a la disciplina p oyec ual, pe o sí in en a mos a que p oyec a i ienda colec i a hoy debe con empla necesa iamen e de e minados aspec os espaciales y elacionales. Los dis in os ace camien os que se es án ealizando sob e el ema lo hacen la mayo pa e de las eces desde acciones: desje a quiza , des abica , cohabi a ; o espacios: mu o espeso, banda ac i a, hábi a sa éli e, pe o en odas ellas subyace una ed compleja de ideas in e elacionadas en las que las expe iencias de los usua ios explica ían mejo lo que las i iendas debe ían se desde el p oyec o. ¿Es p eciso acili a que las pe sonas i an las idas indi iduales que desean sin que las condiciones sociales y la necesidad de i i en un es ado de colabo ación con o os a ec en al desa ollo de una a iedad de in e eses an o p i ados como comuni a ios?. Desde es a in es igación se en iende que es posible la coexis encia de la indi idualidad DESDE DÓNDE Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana 024 I In oducción y los social. His ó icamen e el concep o de hábi a colec i o ha es ado p esen e de muy di e en es o mas y con dis in os obje i os. Vol e a u iliza aho a los espacios de o ma colec i a es una al e na i a al modelo ac ual. En la conside ación de los desc ip o es p opues os, que acili an la adap abilidad e in e cambiabilidad como solución al uso del espacio domés ico, es án p esen es las cues iones y p incipios básicos plan eados en la eo ía de Sopo es de John Hab aken (1975) (1979), en cuan o a la capacidad que p esen an de cons i ui se en aquello que puede se ans o mable, a ec ando a di isiones in e io es, a ma ios, cua os húmedos, y que dependen de las necesidades o deseos de cada usua io. Igual que enunciaba N. J. Hab aken, podemos deci que el elemen o ol idado en la edi icación de i iendas es el usua io mismo, que ha sido eliminado del p oceso de oma de decisiones sin conside a que la i ienda es el esul ado de dicho p oceso, siendo el obje i o inal el habi a esa i ienda po un usua io conc e o que ambién decide. Como los a qui ec os del SAR, S ich ing A chi ec en Resea ch, es a esis p opone einco po a al usua io en es e p oceso. Pa a log a lo, ellos p oponen c ea un mé odo de coo dinación y comunicación que ayude a la o mulación de acue dos y a la delegación de esponsabilidades. El mé odo consis e en adop a un sis ema de “sopo es” y “unidades sepa ables”, en endiendo po sopo e un p oduc o a qui ec ónico do ado de una calidad espacial de inida, cons uido en un luga especí ico, y no un simple a mazón neu al y acío, y po unidades sepa ables los componen es ísicos no es uc u ales, que el indi iduo elige según sus gus os y necesidades, que una ez ag upadas, se añaden al sopo e, y gene an una i ienda que e leja la ida y la pe sonalidad del usua io. Aquí se adop a ese mé odo desde el co al, en endido és e como sopo e en el que las es e as de decisión y los ni eles de plan eamien o del en o no cons uido quedan pe ec amen e delimi adas: la comunidad es esponsable de las decisiones sob e los co ales y sus espacios comuni a ios, pe ec amen e de inidos, y el indi iduo de las decisiones sob e las unidades sepa ables. De es a mane a, la i ienda es el esul ado del cumplimien o de esponsabilidades an o po pa e de la comunidad como del indi iduo. Pe o po o a pa e, se hace necesa ia una e isión de los espacios comunes, es ablece una nue a o ma de mi a los, que pe mi a e en lo colec i o el medio pa a in en a consegui algo mejo en la o ma que se habi an, desde la c eación de comunidades en las que las pe sonas pueden accede más ácilmen e a cada uno de sus miemb os pa a gene a un capi al social que acili e la c eación de edes de complemen a iedad en e ecinos que acili en el cuidado de los niños y la asis encia a las pe sonas mayo es, en e o os usos y unciones. La a qui ec u a adicional en iende muy bien el concep o del uso na u al de los espacios, ya que desde una economía o mal debía esol e las di e en es cues iones, no sólo p i adas sino ambién elacionales. Los ejemplos que es udia es a in es igación, los co ales de ecinos, se econocen con las condiciones an e io es, y eso pe mi e, a a és de ellos, pode enlaza el p esen e y el u u o de los espacios comunes de la i ienda colec i a. Se p oponen como la o ma de es ablece una con inuidad empo al que, desde lo ya exis en e, más allá de lo social, lo u bano y lo simbólico, pe mi a pensa el u u o de es os espacios pa a la ciudad y pa a la comunidad como luga es de ep esen ación y de encuen o, usando la a qui ec u a como ehículo. Ma ía del Ca men Ma ínez Quesada 025 Concep os como la lexibilidad asociados a los p ocesos de cambio ac uales pueden comp ende se ambién desde la a qui ec u a adicional en la que, con plan eamien os cons uc i os muy igu osos, es á p esen e la capacidad de desa olla di e en es posibilidades espaciales lo que les con ie e una ex ema lexibilidad de uso. Po ejemplo en los co ales de ecinos, con el paso del iempo, las dis in as unidades que inicialmen e e an ocupadas cada una po una unidad amilia , iban sumando espacios en unción de las di e en es necesidades de las unidades amilia es y del p og esi o abandono que se p oducía, y así las celdas se han ido ocupando po o os habi an es, p esen ando de es a o ma una g an capacidad en cuan o a la lexibilidad uncional. La posibilidad de ecupe a un de e minado ipo como solución a las nue as si uaciones plan eadas en el hábi a domés ico no pa ece iable a p io i po el ca ác e es á ico y ígido que és os p esen an po su p opia pe enencia al ipo. De hecho la suma de odos los posibles pano amas, en cuan o a usua ios, y los dis in os ho a ios a los que es án some idos, y las necesidades eque idas po és os, di icul an el pode econoce se en las casas que se habi an, y que son p oduc o de ac uaciones ipológicas. Nadie pensaba, cuando ue on p oyec adas, cómo pod ían llega a se i idas, eso hace que con el paso del iempo se habi e en i iendas a asadas, y que los habi an es de es as cons ucciones las es én cambiando pe manen emen e. Las pe sonas cambian la i ienda pa a ans o ma la y o dena la, pe o la casa nunca es a á al día en cuan o a las necesidades demandadas, y siemp e queda á po de ás de los acon ecimien os, la ecnología, u o os ac o es ex e nos no conside ados. Una posibilidad de pe meabiliza las i iendas se ía e- abica , des- abica o e-dis ibui , como o ma de hace las i iendas pa a domes ica el en o no desde un uso compa ido, que pe mi a acaba , no con el p incipio, pe o sí con una o ma de pensa induc i a basada en la p opiedad p i ada. Compa i es en es os momen os un campo de negocio, y pa a compa i las es uc u as habi acionales, és as deben se lo más neu as posibles, desje a quizando los espacios, dando la misma impo ancia a las cosas, y cons uyendo el espacio con el uso. (SABATER, 2014) Cohabi a -adsc ipción de dos concep os con a ios a un mismo suje o-, o compa i casa -se ing haus- son é minos que se u ilizan en las nue as o mas de alojamien o. Pa a ello hab ía que ene en cuen a disposi i os con los que e isa lo indi idual en e a lo compa ido, y c ea unos modelos habi acionales que pod ían se compa ibles con los p ocesos de ecupe ación y ehabili ación del pa que de i iendas. Uno de los ace camien os a la i ienda y a los espacios comunes se ealiza a a és de cues iones sociológicas, an opológicas y de es a egias de con i encia, en la con ianza de que lo público es un p oceso que no se limi a a un espacio ísico, sino que es á cons i uido po elaciones, po lo que es pe inen e la e i icación de las cues iones plan eadas en la ipología elegida, el co al de ecinos. Pe o exis e un p oblema: la inexis encia de su icien es ejemplos ac uales con las ca ac e ís icas y los disposi i os espaciales necesa ios. Si se es udiasen los modelos exis en es conduci ían a cues iona la obsolescencia del ipo, o incluso la desapa ición del mismo con soluciones camu ladas en una apa iencia o mal de co al. La e isión del ipo ealmen e aún no se ha ealizado lo que lle a a eplan ea és a, pa iendo del conocimien o de la me odología que u iliza el conocimien o de la ciudad y que gene ó odo un discu so sob e los co ales y la ciudad de Se illa, pe o aho a abo dándola desde o os pun os de is a, desde la ed, desde el géne o, desde lo social. En es a búsqueda se u iliza án o os indicado es que, jun o a he amien as in o má icas, ponen en compa ación dis in as ealidades. 032 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea [01] CUESTIONES SOBRE LA VIVIENDA CONTEMPORÁNEA CAP. I. LA CIUDAD COMO ESTRUCTURA SOCIAL. EL NUEVO SOPORTE DE LA VIVIENDA I.a. Condiciones de ape u a en la ciudad I.b. El espacio público como sis ema abie o I.c. El pun o de pa ida: la es e a pública CAP. II. CONDICIONES SOCIO ECONÓMICAS II.a. Sob e usos y usua ios II.b. Las modi icaciones del g upo domés ico II.c. La simpli icación de a eas y la educción del iempo de abajo II.d. El aumen o del uso del equipamien o domés ico II.e. E olución de modos y compo amien os II. . Ac i udes y alo es hacia la i ienda hoy CAP. III. GÉNESIS DE LA VIVIENDA CONTEMPORÁNEA CAP. IV. SOBRE LAS CUALIDADES DEL ESPACIO DOMÉSTICO ACTUAL IV.a. P i acidad / Ape u a IV.b. Espacio colec i o o comuni a io IV.c. La conside ación de los espacios in e medios IV.d. Flexibilidad CAP. V. FORMALIZACIÓN DEL ESPACIO DOMÉSTICO V.a.1 Espacio mínimo V.b.2 Equipamien o V.c.3 Amueblamien o V.d.4 Pe sonalización de la i ienda po los usua ios V.e.5 Pe meabilidad de la achada a a és de la en ana V. .6 Habi ación Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 033 “ La comp ensión de la condición u bana con empo ánea es un equisi o p e io pa a cualquie p oyec o y cualquie isión de u u o ” (CHALAS, 2011.:1), ¿pe o de qué ciudad se a a?. La ciudad del aye , que es ableció una oposición cla a en e la ciudad y el campo, la ciudad y la na u aleza, el cen o y la pe i e ia, es á en desapa ición, y muchos c í icos han c eído e en es a desapa ición el inal de oda posibilidad de ciudad. No obs an e cuando un ipo de ciudad esul a insa is ac o ia o a es á apa eciendo, la cues ión es á en sabe econoce la. La ciudad del siglo XXI se ca ac e iza po se una ciudad-mó il, ciudad- e i o io, ciudad-na u aleza, ciudad policén ica, ciudad pa a elegi , ciudad acía, la ciudad en el iempo con inuo. Son nue as isiones de la ciudad con empo ánea, que sus i uyen a las iejas igu as de la ciudad del aye , pa a da o ma a los es ilos de ida y las p ác icas dia ias de los habi an es a ec adas po “el ala gamien o del cu so de la ida, la his o ia del desa ollo sin p eceden es de la mo ilidad, los g andes log os de la mode nidad ep esen ados po la mo ilidad, la democ a ización y la c ecien e indi idualización de odos los aspec os de la ida, la omnip esencia de la ecnología de la in o mación y la comunicación, en el luga de abajo y ue a del abajo, aumen o del iempo lib e y de ocio, el hedonismo, el amo po la na u aleza y la p eocupación medioambien al” . (CHALAS, 2011:1) Po an o la demanda de la i ienda hoy de i a de es a e olución del ámbi o u bano y de los modos de ida y de la mo ilidad, lo que se mani ies a, según Y es Chalas, en cues iones co idianas como la demanda de lexibilidad, apa camien o, la e aza, el almacenaje, y la p eocupación po el medio ambien e. El apa camien o de i ado de que “El de echo a la ciudad es hoy en día el de echo a la mo ilidad” , (2011:2) de almacenaje, que se hace cada ez más necesa io al ealiza en la i ienda más ac i idades, además de come y do mi , y es e aumen o de ac i idades, p oduc o del mayo iempo que se pasa en la i ienda, p o oca que siemp e al e espacio. La e aza, que no el balcón, ep esen a la necesidad de p i a iza pa e del espacio ex e io na u al y pode i i lo en la ciudad sin ene que sali ue a de ella. Re a a la c eación de un ja dín u ilizable po el alojamien o, y no de un paisaje na u al que se obse a siemp e ue a de és e. También el medio ambien e y la p eocupación ecológica se aplican en la i ienda en cuan o a los ma e iales, aislamien os, sis emas ene gé icos, y disposi i os cap ado es que in oduci . 034 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea CAP. I. LA CIUDAD COMO ESTRUCTURA SOCIAL. EL NUEVO SOPORTE DE LA VIVIENDA I.a. Condiciones de ape u a en la ciudad I.b. El espacio público como sis ema abie o I.c. El pun o de pa ida: la es e a pública Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 035 CAP. I. LA CIUDAD COMO ESTRUCTURA SOCIAL. EL NUEVO SOPORTE DE LA VIVIENDA Según a i ma Soja la sociedad se encuen a an e una ealidad u bana que ha e olucionado más en los úl imos ein a años que en oda la his o ia de la ciudad. La globalización, la di usión u bana, la sos enibilidad, la pé dida de pode de la ciudad his ó ica, en e o os ac o es, hacen pensa que ace ca se al u u o de la ciudad no es posible desde ins umen os analí icos que ya esul an obsole os. Se hace p eciso encon a nue os ins umen os que pe mi an pensa de una mane a nue a el e i o io, la eligión, la escala, y en de ini i a, de comp ende la elación en e el espacio y la misma sociedad. (BENACH, 2010:9) Hoy es un obje i o deseable el plan ea i i en ciudades en las que los se icios públicos sean e icien es, engan una economía dinámica y en las que exis an los su icien es incen i os sociales y cul u ales que pe mi an ma iza las di e encias de clase, aza y e nia, pe o eso no es así, y no solamen e po la in luencia que las polí icas económicas o las lac as sociales han eje cido sob e ellas, sino ambién po lo que la ciudad debe ía se hoy en día y no es. La ciudad an e io a la cons uida en el s. XX y los en o nos e náculos de épocas an e io es han demos ado se más lexibles y adap ables, y, po an o, más es imulan es que los p oducidos hoy po u banis as do ados de muchos más ecu sos y he amien as ecnológicas más a anzadas. Se ienen más ecu sos, pe o no se u ilizan de o ma c ea i a. La o ma de gene a la ciudad en el s. XX ha es ado cen ada en la c eación de sis emas ce ados, en los que se es ablece un equilib o en e las pa es, en e a los sis emas abie os, condicionados po una e olución ines able e imp ecisa. Y mien as que el sis ema abie o pod ía habe supues o una posibilidad de adecuación a los ac uales p ocesos de cambio, el sis ema ce ado ha pa alizado el u banismo. (SENNETT, 2014:8) Senne nos cuen a como gene is as como Richa d Lewon in y S ephen Jay Gould han u ilizado es e concep o a qui ec ónico pa a explo a la es uc u a de los sis emas abie os en el campo de la eo ía e olu i a. Desde posiciones di e en es han in en ado demos a que los o ganismos adop an un papel ac i o en la cons ucción de su en o no y que es a cons ucción, que esponde a un cambio adap a i o y a la ines abilidad, con iene, de hecho, una es uc u a -o más bien unas cuan as- que esponden a la ince idumb e y a la mane a de ges iona el cambio. (SENNETT, 2014:9) Es e ca ác e de ape u a o cie e en la ciudad y los edi icios al e a la o ma que se iene de pe cibi y plani ica el espacio público, y los lími es de és e, e in luye en la mane a de e lexiona sob e cómo c uza las on e as es ablecidas en e los di e en es en o nos. 036 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea Las ba icadas se cons uyen como dice Senne (1978) desde el in e io . Es en el mundo in e io de los sis emas ce ados, de los ba ios y comunidades ce adas, donde se es ablece un e ugio en e a los cambios. Es una o ma de p o ección de ca a a los a ances de la ciudad pe o ambién supone una a omización de és a, que, muchas eces a o ecida po la plani icación, e leja las o mas de la sociedad que acogen. Del mismo modo que la ciudad medie al, po una necesidad de p o ección, se o ganizaba en o no a iglesias, me cados, exp esando espacialmen e, median e la supe posición, las elaciones de solida idad y dependencia que gobe naban a la población, al y como exp esaba Asche , aho a una necesidad de segu idad de uno mismo o una necesidad de aisla a o os, gene a es os sis emas ce ados, que es án necesi ados de a icula se y ab i se pa a comp ende la lógica de la sociedad con empo ánea que u iliza el cambio como p incipio undamen al. Un p oceso de cambio que la ans o ma ápidamen e, y del que somos conscien es, aunque la o ma que a eces se iene de ap ecia dichos cambios en los obje os u ilizados, las elaciones amilia es, y el ocio no es ap eciado en su jus a medida. En el ámbi o de la ciudad y el u banismo es aún más di ícil de ap ecia po la len i ud con la que el espacio edi icado e oluciona debido a la escasa incidencia del olumen de cons ucción nue a anual. La a omización espacial, que puede mani es a se en una sociedad de indi iduos más au ónomos, no ha supues o, sin emba go, la pé dida del aspec o social ni la pé dida de ínculos sociales. Según Asche lo que ha ocu ido es que los ínculos son más débiles y a la ez esul a más ácil es ablece o os nue os: “se a a de «la ue za de los ínculos débiles». El ejido social cons i uido po los ínculos sociales con empo áneos cambia de ex u a. Es á compues o po múl iples «hilos», muy inos, de odo ipo, que no le es an solidez sino que le con ie en mucha más inu a y elas icidad. Es e ejido de ib as di e sas es además social y cul u almen e he e ogéneo. (2007:41) Es as nue as es uc u as sociales basadas en ínculos débiles, uncionan como una se ie de edes conec adas que pe mi en una mo ilidad cons an e y c ecien e de pe sonas, bienes e in o maciones. No se limi an a su desa ollo en el espacio y se apoyan en una solida idad “comunica i a” que elaciona a indi iduos y o ganizaciones pe enecien es a muchas edes conec adas en e sí (ASCHER, 2007:41), cuyo e o inal es hace conscien e al indi iduo de que pe enece a sis emas de in e eses colec i os. (ASCHER, ib.) En la ciudad la compe ición y las elaciones de negocios adquie en a eces un papel más impo an e que el de las elaciones sociales y los in e eses colec i os; sin emba go, la ciudad es p obablemen e el monumen o más impo an e cons uido po el homb e, la ep esen ación ísica de las olun ades, de las espe anzas y de la memo ia de una en e a colec i idad. (GREGOTTI, 1996:195) El equilib io en e la libe ad pe sonal y la libe ación colec i a, con igu a el ca ác e de los espacios abie os de la ciudad, que han llegando a con e i se en luga es inhóspi os, e incluso, a eces, han sido sus i uidos en su cualidad como luga de encuen o po los in e io es de los cen os come ciales, cuando el modelo ca ac e izado es el p og eso y la libe ad indi idual. G ego i señala que a es a si uación se une que los luga es signi ica i os de la ciudad han ido desapa eciendo, la iglesia es menos ecuen ada, el ayun amien o esul a menos ep esen a i o, … Fig 1.01. “ De los ehículos ap endimos que si haces más ca e e as, end ás más á ico” , dice Jan Gehl en The Human Scale. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 037 Tan o el indi iduo como la colec i idad se en en an po an o a una se ie de si uaciones y ci cuns ancias indi iduales y colec i as cada ez más di e enciadas y cambian es (ASCHER, 2007:30), que, a su ez, ambién cambian las elaciones sociales y en consecuencia los espacios colec i os, cuando és os si en de sopo e a aquéllas, ya que como dice Ch is ophe Alexande , (1968 a), los espacios colec i os son un mecanismo que si e de apoyo al man enimien o de las elaciones sociales. Las pe sonas no sólo pod án cambia sus o mas de ida si los espacios gene an las condiciones pa a ello, sino que ambién debe án ecibi las cla es que les p epa en pa a en ende esos espacios. Al inal, el espacio, a pesa de odo, iene impo ancia. Los ínculos en e la o ganización del e i o io y el uso del iempo hacen que los indi iduos elijan ac i idades, luga es y cambio de iempo -desinc onización- en e los di e en es acon ecimien os colec i os que a di e en es escalas se les o ecen desde la ciudad, el ba io y los p opios edi icios, los cuales, a su ez, cons i uyen o a ed de ínculos de una ecindad in e na y ex e na, según la escala es ablecida, cons uida desde la ecuencia de los encuen os y ac i idades p opues as, y que depende del ipo y la cualidad de las elaciones es ablecidas, pa a asegu a esul ados posi i os. Deben plan ea se desde la c ea i idad con la que se desa ollan las elaciones sociales y la capacidad de apo a mul idimensionalidad al hecho colec i o. Pe o ambién hay o as acciones supe pues as, que es necesa io conside a al es ablece es as edes, las gene adas en e el espacio p i ado de la i ienda y el espacio comuni a io ya que in oduce pa icula idades y posibilidades nue as en ellas en unción de los lími es conside ados. Ap opiaciones de lo público desde la ida ín ima que cambian las cualidades de los lími es, haciéndolos más imp ecisos y ab iendo más las i iendas, no malmen e espacios ce ados e independien es. Conside a au osu icien e la i ienda no es una cues ión posible en es e plan eamien o. ¿Se hace ciudad sólo si se abaja con el hecho u bano como obje i o p io i a io?, o ¿se puede hace ciudad desde escena ios gene ados en la i ienda colec i a que la dinamicen y que gene en edes de conexión sob e la ama u bana?. La ida u bana a cambiando a medida que se p oducen cambios en los hábi os, en los modos de uso y en la mo ilidad. El cambio y desapa ición del ejido come cial de p oximidad, en bene icio de los g andes cen os come ciales o mo i ado po el come cio po In e ne , p o oca la pé dida del hecho u bano, lo que o igina a su ez el aciado de las calles, que se uel en más insegu as, y esa insegu idad uel e a p o oca la desapa ición de ac i idad. Es po ello que p opone o os escena ios que hagan necesa ia la u ilización de la ama u bana median e el es ablecimien o de edes de conexión ayuda ía a hace ciudad, y, si es o es desde la i ienda, consegui íamos además no sepa a i ienda de ciudad, y se pod ía plan ea un concep o de hábi a con empo áneo desde acue dos con en o nos u banos, cul u ales y sociales. Pe o pasa de la ciudad a la i ienda supone un cambio de escala y de obje o. La i ienda es ablece sus o mas p opias de elaciona se y expandi se hacia el ex e io siendo la más e iden e la que su ge desde el p opio núcleo domés ico que se elaciona con su en o no más inmedia o, apa e del amilia , es ableciendo elaciones de ecindad po p oximidad, que después se ala gan y se expanden. (LÉGER, 1998) 038 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea La i ienda pe mi e en ende la ciudad como una ex ensión de la casa, al y como p opone Jean Philippe Vasal, en la que los habi an es p olongan el uso de lo p i ado en las zonas públicas de edi icios y ciudades, haciendo de la casa el luga de descanso, de la in imidad, y de la ciudad el luga donde desa olla el es o de las unciones a ibuidas de la casa. Los ba es y ca e e ías se ian los salones, los es au an es, los comedo es, las biblio ecas, las salas de lec u a y las salas de cine, las salas de ele isión. Es o nos lle a a plan ea que el é mino dispe sión (HERNÁNDEZ PEZZI y o ., 2014) pod ía se el concep o que más cla amen e puede signi ica un cambio en la i ienda espec o a modelos adicionales y al alo simbólico his ó icamen e asociado a la esidencia, ya que nos pe mi i ía en ende la casa como un obje o que ha ex e nalizado algunas de sus unciones ue a del ámbi o domés ico, lo cual le pe mi e es a conec ada y elacionada con o os luga es u banos complemen a ios. Se a a de una casa conec ada en ed, una casa pequeña en una ciudad g ande. (RAGONE, 1988:64). Aunque el ace camien o a la his o ia de la a qui ec u a se ealiza p incipalmen e a a és de los monumen os y de la a qui ec u a pública, es la i ienda la que cons uye ealmen e el ejido u bano, y son las casas las que al hace se y deshace se p opo cionan, hacia el espacio público, la imagen a la ciudad y cons uyen la pe sonalidad de és a (BONET, 2006). De ahí la impo ancia del diseño de las i iendas y la o ma en la que se elacionan con el en o no. Pe o ¿cómo deben se las i iendas pa a se incluidas en las edes de una sociedad hipe ex o?. Asche (2007) plan ea que deben concebi espacios múl iples de los cuales algunos combinen la dimensión uncional y la dimensión social, p opicios an o a la in imidad como a la socialización, como sucedía con las comunidades u ales y medie ales, en las que los ue es ínculos adicionales e an sólidos y mul i uncionales, y e an capaces de au oges iona el espacio sin necesidad de apenas leyes ni mecanismos adminis a i os. Las i iendas como la ciudad, deben pe mi i supe posiciones, en emezcla usos, se icios, y dis in os ni eles de ape u a, desdibujando los lími es en e lo público y lo p i ado, y el acceso lib e del es ingido. Pe o es e plan eamien o aunque conside a la dimensión p i ada, es di ícil de hace la compa ible con la dimensión social; se necesi an o os disposi i os híb idos e in e medios que pe mi an negocia en e ambos y que puedan inco po a se, si se desea, a esa ciudad social, pa icipa i a y conec ada, y que incluso se con ie an en gene ado es de edes de conexión social. I.a. CONDICIONES DE APERTURA EN LA CIUDAD Los sis emas ce ados, en gene al, se basan en o mas demasiado de inidas, según Senne (2014), siendo pa a él la cla e de es e p incipio el que son demasiado de inidas. La endencia a da o ma a las cosas en cualquie en o no cons uido, sea del ipo que sea, como espues a a unas condiciones cambian es y de expe imen ación en los p ocesos seguidos, no es á p esen e en los sis emas ce ados po la incapacidad de és os a la adap ación y al cambio. El p oblema de es o es que, en la medida en que és os no se pueden adap a a los nue os medios, se con ie en en es uc u as ígidas. Las o mas muy de inidas esul an de una eglamen ación y un con ol pe manen e. En el u banismo es o se e leja en la pu eza con la que las o mas son plan eadas en el plano, y aunque es á ca ac e izado po un exceso de plani icación Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 039 ígida, sin p eceden es en el u banismo eu opeo, ha encon ado un caldo de cul i o en el c ecimien o de las ciudades a lo la go del s. XX. El exceso de de e minación ha gene ado un ipo de edi icio de i iendas que ha ma cado el c ecimien o de las a ue as de la p ác ica o alidad de las ciudades, en la que la ida en la calle en o no a las ac i idades come ciales y p oduc i as se sus i uye po el coche y los edi icios con enedo es de esos usos adap a i os. En la p ác ica, la es anda ización de la edi icación y la p oli e ación de no ma i as bu oc á icas han pues o ue a de juego la inno ación local y el c ecimien o, y han congelado la ciudad en el iempo… En el caso conc e o del u banismo, cie e signi ica p oyec a el sen ido comple o y úl imo de un edi icio o de un p oyec o an es de que sea habi ado o u ilizado. Así, la pu eza es é ica de la o ma puede aumen a , así como la conc eción del esul ado, pe o si el abajo de p ede e minación se hace con demasiada an elación, lo que nos encon amos al inal es una pé dida de capacidad adap a i a y de i alidad medioambien al. (SENNETT, 2014:22) En el espacio ce ado exis en dos co ela os consecuencia de la o ma demasiado de inida , que son el equilib io y la in eg ación, (SENNETT, 2014:23) cualidades que pod ían se conside adas como de inido as de los sis emas sos enibles, y de ges ión de ecu sos, como el agua o el pe óleo; en ellos el ges iona los desde unas condiciones de equilib io en e las pa es in e esadas pa ece algo azonable. Pe o en los sis emas sociales no es así. El equilib io es ablecido pa a consegui una conco dia e i a la posibilidad de la di e encia y la di e sidad, además de plan ea como pun o de pa ida el que odas las pa es deben ene la misma p esencia y odo se ajus e o suceda al mismo iempo. Es po ello que la expe imen ación, la inno ación, po a a se de elemen os que in oducen la di e encia, se en iendan como pelig os de la in eg ación en el sis ema al no encaja en és e; ese es el mo i o po el que las no ma i as iguali a ias se enca gan de delimi a e incluso e i a su exis encia. Según es e plan eamien o, y an e el miedo al deso den, el equilib io y la in eg ación pueden con e i se en elemen os de ep esión, siendo los co ela os de una o ma demasiado de inida , (SENNETT, 2014:24) que se mani ies an en o mas y es uc u as ígidas. En los sis emas ce ados que cons i uyen las ciudades, los cambios son imposibles, ya que las no mas es ablecidas son limi a i as, dan po es ables las si uaciones exis en es, e impiden pode adap a los edi icios o espacios u banos a la e olución y a los cambios de uso que se eclaman po la sociedad, es o debe ía hace conside a unas no mas de diseño dis in as que pe mi iesen el cambio de las o mas cons uidas en el iempo, a pa i de un de e minado con ex o que ambién puede a ia , ya que és e puede en ende se como p esencia ac i a en luga de obje os ísicos no ope a i os, ine es. El con ex o en u banismo, igual que en biología, se e ie e al conjun o de p esencias, edi icios y es o de elemen os exis en es en un espacio ísico an es de comenza a plan ea nue as ope aciones. Y esa condición de p eexis encia, desde una lec u a limi ada que apo a un alo inexis en e a de e minados elemen os, puede e i a que se p opongan es uc u as abie as en a as de ac i udes con ex ualizado as de las nue as in e enciones. La imi ación de edi icios o o mas del pasado, como epe ición o mal de o o iempo, se pod ía en ende como con ex ualización, pe o ealmen e las más de las eces se han quedado en copias de pieles y con o maciones de achada, supe pues as a unos espacios in e io es y unos usos que son ajenos a es e dis az que adop a el edi icio, y que en su momen o segu amen e sí espondía a unos obje i os uncionales. Fig 1.02. Ciphe s, Ch is oph Gielen, 2014. Las o og a ías á eas de expansiones u banas es adounidenses, geome ía dependien e del coche. 040 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea En onces la di e sidad en el con ex o ¿dónde es á?, ¿en la pequeña escala?, ¿en in eg a y u iliza lo exis en e, en lo que se ía una di e sidad ins an ánea po lo ce cana y aco ada en el iempo?, o ¿pod ía es a en la acumulación y en el iempo esul ado de ac o es económicos-sociales, pe o en la que los espacios se han c eado po no ma i as conc e as?. En ninguno de los casos pa ece que se haya enido en cuen a el uso que hacen los ciudadanos y la impo ancia de és os a lo la go del iempo pa a la con igu ación de los luga es. Debe conside a se una ac i ud pa icipa i a que es la que inalmen e apo a ida a los luga es median e la acep ación de los usua ios y la ap opiación po és os, muchas eces con ac i idades imp o isadas. (SENNETT, 2014) Tampoco pa ece que la imi ación de un con ex o ayude a especula sob e la di e sidad en la ciudad, ya que limi a la expe imen ación al e i a cualquie posibilidad de diálogo en e o mas p oducidas en dis in os iempos, y aunque se haya u ilizado incluso pa a gene a ciudades como El Buenos Ai es de comienzos del s. XIX según la imagen del Pa is de Haussman, las o mas álidas pa a unos de e minados iempos pueden deja lo de se en o os di e en es. En la his o ia, y como no ma e olu i a, el iempo sub ie e, al e a, deses abiliza (SENNETT, 2014:31), acili ando el cambio y la e olución, y nues a ocupación debe se encon a esas o mas espaciales y a qui ec ónicas que pe mi an econoce condiciones del pasado o exis en es en es e momen o y que sean posibles de inco po a a la cons ucción de los luga es. I.b. EL ESPACIO PúBLICO COMO SISTEMA ABIERTO Aunque el sis ema ce ado es una o ma demasiado de inida, el sis ema abie o no conlle a necesa iamen e una al a de o ma. La ape u a se puede de ini desde el ejido cons uido y el con ex o, y la mane a en la que és os se elacionan en e sí de o ma lexible a a és de los umb ales. Es a condición de adap abilidad in oduce la dimensión empo al en la e olución de in eg ación de es os en o nos. Senne a i ma que el espacio público es un p oceso, y sin emba go, odo el abajo de los a qui ec os se cen a en la especi icación de o ma p ecisa del p oyec o, del cos o, y de su cons ucción, ol idando concep os p opios a un p oceso, como: lo que pod ía llega a se , la inde e minación. Es cie o que los u u os comp ado es buscan y demandan especi icación y conc eción, pe o al inal el no cen a se en el p oceso, con lo que de inde e minación iene, hace que los edi icios que se cons uyen e minen siendo sis emas ce ados, a di e encia de cómo se ha p oducido el a ance en o os campos como en el de la ecnología, que ha p o enido de la in e sión en máquinas y p og amas de u ilidad y especi icidades que esul aban poco p ecisas inicialmen e. Es o di icul a la p esencia en la a qui ec u a de es a capacidad inno ado a de la ecnología. Como expone Alejand o Zae a-Polo (SENNET, 2014), la cons ucción ealizada es de bajo iesgo y es anda izada. Los edi icios deben acep a en su diseño el pode se comple ados o e isados con el paso del iempo, como plan ea Pe e Eisenman con el concep o a qui ec u a ligh . Se debe explo a con o mas inacabadas o incomple as, o bien median e es uc u as lo su icien emen e elemen ales que pe mi an su adap ación. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 041 Las líneas maes as pa a cons ui una o ma incomple a son bas an e cla as: el esquele o es uc u al se concibe como un conjun o de núcleos, más que como uno solo; los elemen os del esquele o se diseñan pa a pe mi i sumas «a iculadas»; las pieles se hacen de mane a que se puedan a anca ácilmen e del esquele o; el espacio de al ededo del edi icio se a a como un espacio colonizable en ez de p o ege lo como un luga desde donde obse a el edi icio como obje o. Los ma e iales y las ecnologías es uc u ales exis en pa a pe mi i que los edi icios cambien de o ma en es e sen ido a lo la go del iempo, .. . (SENNETT, 2014:59) Con es e plan eamien o el espacio del umb al adquie e una g an impo ancia. Todas es as ope aciones ac úan en el luga que ocupa el espacio in e medio: la piel, el espacio colonizable p óximo a las es uc u as cons uidas; pe o ambién en los in e io es, que son plan eados de o ma incomple a con iando en unos núcleos p e ios que pe mi en a icula el espacio. Los umb ales y los edi icios se dejan inacabados, son es uc u as sos enibles en el iempo po la lexibilidad que apo a la conside ación del p oyec o como p oceso y no como de e minación. Senne se p egun a si el espacio público es un p oceso y es á en los umb ales. Los in e io es al pa icipa ambién de es e p oceso ¿pod ían se espacios públicos?, ¿y la i ienda?, si se cons i uye como una o ma inacabada y cambian e ¿pod ía hace pe meable su lími e, que unciona ía en ese caso como memb ana, pa a pe mi i un sis ema abie o compa ible con unos incones de in imidad?. Senne dice que “los se es humanos necesi an man ene cie a dis ancia con espec o a la obse ación in ima de los demás a in de sen i se sociables, [pe o ambién ad ie e que] si se inc emen a el con ac o in imo se disminuye la sociabllidad” , (1978:25) es po ello que el pode con ola el equilib io en e los p ocesos de cambio en la i ienda y el es ablecimien o de unos lími es, que sin llega a se excluyen es asegu en an o un g ado de in imidad como de sociabilidad es impo an e. Aunque es os concep os pueden se ambién cambian es según la comunidad y las c eencias de és a en cuan o a la pa icula noción de in imidad. I.c. EL PUNTO DE PARTIDA: LA ESFERA PúBLICA Senne (2014) de ine el espacio público como el luga donde se encuen an dos desconocidos, y, dependiendo del g ado de conocimien o que engan cada uno de ellos de los demás, se es ablece la di e encia en e és e y el espacio p i ado. El espacio público se elaciona así di ec amen e con el concep o del anonima o. Además explica que se a a de un luga , que adicionalmen e e a econocido po localizaciones ísicas conc e as, como las plazas, los ca és, las calles, en las que se acili aba el encuen o en e desconocidos pa a desa olla ac i idades di íciles de desa olla en el ámbi o p i ado. Hoy, ese sen ido de luga se ha is o al e ado po las ecnologías de la in o mación que cues ionan la necesidad del espacio ísico pa a es os con ac os. Aho a la gen e puede habla o deba i sin la necesidad de es a suje a a la exis encia de un luga conc e o en la ciudad. También desde el edi icio o la i ienda el habi an e puede elaciona se con o as pe sonas y el espacio público puede se una condición apo ada po el p oyec o, aunque desde una o ma conc e a de e és e. Has a el s. XIX el sen imien o indi idual no disponía de una o ma social lo que p o ocó que el concep o de p i acidad no adqui iese o ma espacial has a ese momen o. Lo publico y lo p i ado p o ienen de la oposición na u aleza y cul u a. Fig 1.03. Espacio público a a és de imágenes geoe ique adas po o óg a os locales (azules) u is as ( ojo) o de es ado inde inido (ama illo). Locals and Tou is s, E ic Fische , 2010. Ba celona Pa ís New Yo k 048 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea la hipó esis de la u ilidad del conocimien o de los usos se con ie e en una posibilidad pa a plan ea el p oyec o domés ico desde el uso, que se aduce en el p og ama y és e se ans o ma en el p oyec o.* Sin emba go, es amos en un momen o en el que ya ha pasado el que e enseña a la gen e a i i , al y como de endían los a qui ec os del mo imien o mode no, y qué conside aban pensamien o co ec o en cuan o a la i ienda. Aho a se hace necesa io concebi el hábi a , de hoy y el del mañana, desde las p opias o mas de i i , no desde juegos c ea i os donde odo es posible. (LÉGER, 2010) La casa debe plan ea se desde la conside ación de las ac i idades que en ella se desa ollan. Es el luga donde ealizamos las ac i idades co idianas, come , do mi , cocina , pe o ambién es el espacio en el que abajamos, nos eunimos con amigos o donde desa ollamos nues as a iciones, po lo que la casa debe p esen a la máxima lexibilidad en su plan eamien o pa a pe mi i sa is ace múl iples necesidades en un mismo espacio. El hoga es un cine, una sala de juegos, un es au an e, … Además es el luga desde el que nos elacionamos con el medio, pe o ambién el luga ín imo donde nos e ugiamos de él. Debe se uncional pe o pe sonalizable. (COLLADO, URQUÏA, 2006) Los usos cons i uyen un conjun o de e e encias sociales y mo ales que se negocian cons an emen e en unción de las si uaciones, y los obje os a qui ec ónicos son ecibidos po los usua ios en unción de di e en es egis os: el cos o, la imagen es é ica y social, los se icios que o ecen, la dis ibución, los ma e iales, la iluminación, e c. (LÉGER, 2012). En pa icula , en la i ienda, los usua ios ienden a modi ica la pa a adap a la a su uso. Se p oducen ape u as de huecos pa a una mejo accesibilidad, se cie an huecos pa a asegu a la in imidad eque ida, y se busca ag anda el espacio. Lége dice que “el uso es una sín esis de la p ueba p ác ica, de la ecepción es é ica, de la expe iencia sensible y de la elación con los se icios” (2012:81), y la o ma no puede deduci se ni de la unción ni del uso. Hoy en día apa ecen nue as exp esiones elacionadas con la i ienda, como nue a in imidad, con la que se indica las nue as p ác icas o los cambios de las ac uales en cuan o a los lími es en e el yo, noso os, los o os, y la i ienda. En e es as nue as p ác icas se encuen an los hábi os elacionados con la comida y p epa ación de alimen o, las nue as ecnologías elacionadas con la in o mación, el cuidado co po al y las o mas de elaciona se y p olonga se hacia el ex e io . En es a si uación podemos encon a di e en es ni eles en e lo público y lo p i ado, no solamen e con el ex e io de la i ienda sino ambién den o de ella misma, en la que encon amos: la in imidad co po al, en los luga es donde nos p o egemos de las mi adas ajenas; la in imidad del g upo domés ico, donde la amilia desa olla aquellas ac i idades que les hacen man ene los lazos de cohesión; y la in imidad de enida po mo i os eligiosos y cul u ales, como puede se la exis encia de espacios sepa ados po sexos de la eligión musulmana. La cocina es uno de los usos del hoga que más se han is o a ec ados. Si adicionalmen e la cocina es aba si uada en el luga más alejado de la i ienda, p oduc o del p opio uso y de las malas condiciones que p esen aban las ins alaciones, y como ep esen ación de los papeles asignados a los habi an es de la misma, se ido es y seño es, hoy en día la o e a exis en e en mobilia io y elec odomés icos hace que odos los gus os se ean sa is echos, y, lo más impo an e, que no se sien a la necesidad de ocul a la, llegando incluso a con e i se en uno de los luga es más * Veánse los abajos de Philippe Boudon, Michel Conan y Robe P os , sob e el papel del uso en el p oyec o. Fig 1.07. In e io de una cocina- comedo , Rue de l´Almi al-Roussin, A. Labussiè e, a ch chi ec e, 1907, Fonda ion G oupe des Maison Ou iè es. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 049 impo an es de la sociabilidad de la casa. Además, los hábi os en cuan o a la p epa ación y consumo de la comida, cada ez más simpli icados po las o mas de ida ac uales, hacen que se p oduzca un ace camien o en e es as dos si uaciones, lo que a ec a a la o ma que adop an en la i ienda. Es e plan eamien o consigue que se desa ollen con o mas abie as y como luga es donde ambién come y es a , y se mues en hacia la casa con imágenes mode nas pe o sin enuncia a las elaciones que adicionalmen e se han enido es ableciendo con la cocina y el a e culina io. La cocina como labo a o io después de medio siglo de igencia y de un éxi o pa cial ha dejado paso al uso más adicional. (LÉGER, 2010) En la zona de es a , donde pode desa olla dis in os usos, ambién se no an los cambios, mani es ándose en una pé dida p og esi a de supe icie. La demanda de es e espacio es cada ez meno dado que las ac i idades se desa ollan de o ma indi idualizada en las habi aciones p i adas, de ahí el ajus e de supe icie que se es á p oduciendo en e las dis in as es ancias. Es a p esencia de la indi idualidad, alcanzada a a és de una len a e olución desde la G ecia an igua, eequilib a las supe icies, lo cual no signi ica el in del espacio colec i o amilia , sólo lo ede ine. La emancipación indi idual, a la que acompaña una densi icación de la ocupación de la i ienda, se e a o ecida po la mul iplicación de los medios de comunicación y la o ma de usa los dis in os disposi i os. Tele iso es, o denado es, y demás elemen os elec ónicos han cambiado la impo ancia de las zonas de la i ienda asociadas al ocio y al abajo, a la ez que di icul an las elaciones amilia es y a o ecen las p ác icas indi iduales, aunque el o denado puede apo a condiciones pa icula es, ya que su p esencia en la i ienda ha a o ecido el ele abajo, acili ando una ape u a en e la casa y el abajo, y ambién o o ipo de ac i idades asociadas a su uso, como comp as, solici ud de in o mación, ealización de a eas adminis a i as, e c., ía In e ne , que hace necesa ia la conside ación en la i ienda de un espacio accesible a odos pa a la disposición de es e disposi i o. No obs an e cuan a más especialización se p oduce en las o mas de habi a los espacios , mayo exis encia de iden idades indi iduales y, po consecuencia, mayo es necesidades de ins umen os de especialización e in e ención sob e la i ienda. (VALENZUELA, 2004:74) En es a ecuación, lo que pod ía a ec a más, en el uso del espacio domés ico, pod ía se lo que se ha enido en llama SOHO, Smolow O ice Home O icce, small o ice/home o ice 10 que supone en cuan o a la supe posición de usos p i ados y públicos en una misma i ienda. Se a a de un negocio que se ope a ue a de la esidencia pe o que puede se localizado en una o icina es ablecida den o de ella. En algunos países son econocidos como es uc u a iscal p opia. A eces se u iliza el é mino o icina i ual como sinónimo y a ec a a aquellas pe sonas que abajan o ienen el abajo en la i ienda. Hoy en día, la o icina en el hoga se ha con e ido en una opción a conside a den o de la o ganización uncional de és a g acias a las nue as ecnologías, basadas en In e ne , que pe mi en el ele elewo ke y el acceso emo o a empleado es globales. Las elaciones en e los habi an es ambién al e an el uso de la i ienda. En p ime luga a iando el g ado de ocupación de és a, sob e odo en los casos de cohabi ación gene acional y de amilias ecompues as, en las que la i ienda puede expe imen a si uaciones de hipe -ocupación -cuando odos los niños con i en conjun amen e-, y de baja-ocupación -cuando es án con los pad es con a ios-, demandando espues as lexibles pa a la adap ación a los dis in as necesidades. Las soluciones de elemen os mó iles, que en un momen o dado pueden esol e la cues ión apo ando una zona pa a do mi en el es a , no son las más óp imas ni las únicas posibles, po lo que el p oyec o debe a o ece la adap abilidad de la supe icie median e una geome ía ans o mable. Fig 1.08. “Una g an amilia necesi a una g an cocina” Anuncio ikea, 2011. Fig 1.09. P og ama ele isi o e, Mas e Che . Fig 1.10. In e io de una casa-o icina (SOHO). 050 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea O o hábi o que ha cambiado en los úl imos 25 años ha sido el del cuidado y cul o del cue po, sin emba go los disposi i os exis en es pa a ello no han su ido ningún ipo de adap ación. Seguimos con la es uc u a adicional de un cua o de baño es á ico y común pa a oda la unidad amilia . Tampoco el cuidado y limpieza de la opa ha su ido ningún p oceso de adap ación siendo muy poco conside ado en el diseño de la i ienda ac ual. Aunque pueda pa ece lo, el amaño de la i ienda no es ca ac e izado de un adecuado uso de ella, pe o la es echez del espacio sí puede gene a la apa ición de la cul u a de la calle, sob e odo en los subu bios donde los jó enes no pueden desa olla se en la i ienda po la escasez de supe icie de és a. Es cie o que exis en casos de hacinamien o en los que la necesidad de supe icie es ob ia, haciendo que se i a hacia la calles, pe o desde un pun o de is a más gene al, po mo i os de di o cios, sepa ación, iudedad o ejez, el amaño de los hoga es cada ez es más educido, in i iendo la endencia de ganancia de supe icie, de los años de c ecimien o demog á ico, hacia una educción del á ea en las nue as i iendas, de ahí que las p e isiones de cua o do mi o ios hayan is o educida su p esencia. No obs an e a pesa de es a educción de habi an es po i ienda, la espues a inmedia a no debe ía se la educción de és a, ya que así se pod ían conside a habi aciones sin uso p ees ablecido, lo que aumen a ía la lexibilidad de uso y pe mi i ía albe ga o as ac i idades de ipo pe sonal o de ocio que son las que ealmen e nos pueden sa is ace po la posibilidad de cumpli nues os sueños y deseos. Pe o no sólo son los usos los que al e an la i ienda ac ual, o os disposi i os plan eados desde el espacio in e medio in e ie en an o en el uso como en las elaciones es ablecidas con el ex e io . Te azas, balcones, gale ías y umb ales uncionan como egulado es é micos, ja dines, luga es donde come y dis ae se, lexibilizando y ampliando la supe icie de la i ienda, y pe mi en es ablecen dobles eco idos e incluso pueden llega a cambia la imagen de los edi icios. (LÉGER, 2010) La di e sidad uncional, social y ipológica, hace que haya que ene en cuen a la a acción eno ada que se iene sob e el ex e io desde el in e io , que lle a a una demanda de un a ue a in e io izado y un in e io ex e nalizado. ZIMMERMANN, 2010) La elación cue po-espacio conduce a unos usos en los que el alo es á en los p ocesos más que en la o ma p oducida. La inno ación social y los p ocesos al e na i os ambién es án en la i ienda, de mane a que su uso adicional puede eni al e ado si se cues iona la especialización de los espacios que la con o man. La gale ía de la comunidad de ancianos de D ie Ho en, en e 1966-76 en Ams e dam (De O e Loop en Alme e-Ha en) de He man He zbe ge , (1980-84)11, se e al e ada po el uso que las pe sonas hacen de ella al iden i ica se con el espacio c eado. Se plan ea un umb al di e enciado jun o a la pue a de acceso a la i ienda median e poye es y asien os co idos que a o ecen la apa ición de un espacio in e medio den o de un espacio común. Allí hay mesas, ja ones, cuad os, bu acas. Pa e de la casa sale ue a in adiendo la gale ía, y los usua ios del espacio comuni a io con i en con los usua ios del espacio domés ico. Los lími es no exis en sal o po los p opios muebles que con aminan la ida de ambos, y el espacio es un espacio ambiguo que eco e o donde pasea , descansa , cha la , o e pasa a los ecinos. Fig 1.11. La gale ía de la comunidad de ancianos de D ie Ho en, He man He zbe ge , 1966-76. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 051 II.a.2 Usua ios La i ienda ya no es á pensada pa a el homb e gené ico del que hablaba Le Co busie , aho a su e olución es á condicionada po cambios sociales como la longe idad de la población y los p oblemas de cohabi ación en e gene aciones, la edad a día de emancipación de los hijos - a o ecido po la mayo ole ancia de los pad es en cuan o a la ida sexual de los p ime os-, el descenso de ma imonios, el e aso en el acceso a la i ienda, el cambio en la composición de la unidad amilia -muchas eces dependien e de un único u o -, los di e en es i os de ida de los miemb os de la amilia, y las nue as o mas de abajo y consumo. Po ello se hace necesa io apo a a las unidades amilia es, en e olución, espacios de in e acción adap ables a es os cambios. En ese sen ido las i iendas ienen la capacidad de ans o ma la elación en e las pe sonas, p opicia o no la sociabilidad del g upo, di e si ica los usos, e incluso ap opia se de los espacios in e medios pa a acili a las elaciones de con i encia en e ecinos. De en e las nue as unidades amilia es, aunque la amilia ecompues a sea una ealidad, igual que la amilia monopa en al, no se a a ía de un modelo en el sen ido ideal, no obs an e su p esencia es cada ez más nume osa. (SINGLY, 2006) Po o a pa e el alo de e e encia sigue siendo la comunidad. Las elaciones humanas, o ganizadas en el seno de una sociedad y de la amilia, exis en an es que la idea de indi idualidad. Uno se sien e e e enciado po se hijo de alguien y pe enece a un g upo en el que sus miemb os es án unidos po lazos que ascienden de ellos mismos y sob e los que no se iene con ol. Es con la mode nidad, y has a los años 60, cuando se undamen an las bases del cambio: de una sociedad holís ica a una sociedad indi idualis a, en la que se puede eje ce el de echo a elegi . A pa i de ese momen o la cues ión es cómo se lib e y pe enece al g upo,* es deci , cómo hace p esen e es a sociedad pa adójica, mien as en nues o imagina io p i ilegiamos la sociedad holís ica. En la base de odo ello se encuen a la amilia y la deses abilización que és a su e con los cambios que in oduce el di o cio. La sociedad indi idualis a iene una pa e deses abilizan e, pe o ambién exis e una demanda de solidez: como la necesidad de los hijos po conoce y es ablece ínculos biológicos, o el del deseo de p opiedad de la casa, que no se ha educido. En es a segunda mode nidad, pa a Singly, que el indi iduo, en odo momen o, puede deci que no es únicamen e su iden idad o icial. En es a nue a si uación, si un indi iduo a a un hospi al, el médico iene que explica le el a amien o a ecibi y él puede elegi y deci no, y así con ola la elación. No se a a de sus i ui al médico, sino que como indi iduo se iene el de echo de con ola la elación. Y así el indi iduo y sus deseos adquie en un peso impo an e en la comunidad. Y es a indi idualidad lle a á a en ende que un espacio óp imo ya no es el que se posee, sino el que pe mi e ealiza lo que se desea. Y ahí es á la pa adoja de la amilia indi idualis a, la necesidad de ene espacios sepa ados, que son ambién en pa e luidos, pues el p oblema no es á en ene o no pa iciones, sino pode ealiza ac i idades en es os espacios di e en es. (SINGLY, 2006) * Ja ie Gomá sos iene que la cues ión hoy ya no es á en se lib es, sino se lib e jun os. Pa a él la socialización iene luga a a és de la doble especialización, a ec i a y p o esional, que in eg a al indi iduo en un odo social, y es median e es e p oceso cuando és e alcanza ealmen e la iden idad y la indi idualidad. 052 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea La he e ogeneidad de los hoga es obedece, según el sociólogo Elías Tablada, a los siguien es ac o es: c ecimien o de los hoga es sin núcleo -unipe sonales, ancianas/os, jó enes, sepa adas/os, y di o ciadas/os-, aumen o de los hoga es monopa en ales, disminución de hoga es ex ensos y al c ecimien o de los hoga es o mados po pa ejas en cohabi ación; pe o ambién al desa ollo que ha enido el suelo, que ha cons i uido, al menos en España, un ac o de desequilib io u bano que ha a o ecido su uso disc imina o io po géne o, amos de edad, sexo, en unción de la accesibilidad y mo ilidad u bana de cada usua io, y de las nue as necesidades esidenciales según los ipos de hoga . Lo que ha p o ocado que los g upos sociales más ulne ables o especiales sean ambién los que ienen más di ícil el acceso a la i ienda y el cub i sus necesidades habi acionales. Dado es e pano ama di e so, en el que se compa en modos de ida muy di e en es en e cohabi an es, la sa is acción de las demandas sociales depende á de la capacidad del me cado en p ocu a o e as que espondan a o os pa áme os, como el p e e p og amas adap ados a la demanda, acili a la adap abilidad de las supe icies y ene en cuen a el amaño de las i iendas. Es deci , hay que plan ea o e as que no se basen en la homogeneización de la unidad amilia sino en el econocimien o de una ealidad di e sa que posibili e la conside ación de nue os pe iles de suje os en i iendas no uni o madas y con es ancias menos ígidas. La i ienda no es ya una unidad de consumo, es un sopo e de di e en es y múl iples ac i idades. Como dice Ma ga e Shields (1992), Di ec o a del Ins i u o de la ONU pa a la Muje “hay que se más lexible con el abajo y deja de e la casa sólo como una unidad de consumo. Los bienes y se icios que se p oducen en una casa es án hechos siemp e po las muje es” .* Cada ez más, como señala Monique Eleb (1996), es á apa eciendo, al menos en F ancia, una endencia que p omue e la mezcla de población en una misma p omoción, demandando i iendas e olu i amen e lexibles, o en su caso de su icien e supe icie. Así apa ecen en una misma ope ación dis in os ipos de i iendas, con á eas y combinaciones p og amá icas di e en es pa a cada sec o de población. En es a si uación de cambio, ma cada po la c isis en las elaciones de pa eja, el desa ío es á en desa olla p og amas mix os con se icios de apoyo a la pe sona, y en los que se pueda expe imen a la cohabi ación in e gene acional, ya que las elaciones pad es-hijos, e incluso abuelos-pad es-hijos, no sólo pe du an sino que se e ue zan. La ecomposición amilia ambién in oduce una complejidad: las elaciones en e los pad es e hijas os, he manas os y he manas as o en e los casi he manos o he manas. Habla de complejidad en las elaciones es habla de complejidad en la i ienda, y es as nue as si uaciones a eces p oducen que algunos de los miemb os engan que al e na su domicilio en e dos casas, haciendo necesa io habili a espacios adicionales de ca ác e empo al en cada una de las i iendas, y en odas y cada una de las posibles si uaciones hay que apo a soluciones. (LÉGER, 2006). Es os cambios hacen que el amaño de la i ienda se con ie a en un equisi o p e io pa a esol e la complejidad de las si uaciones, pe o la cues ión es á en e si se hace necesa io el aumen o de amaño de és a o se pueden es ablece unos mínimos su icien es que pe mi an apo a sopo es e sá iles a di e en es si uaciones espec o a la du abilidad de la i ienda. * h p://elpais.com/dia io/1992/01/23/sociedad/696121206_850215.h ml isi ado 1-9-15. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 053 En es e con ex o de nue as composiciones del g upo amilia , la comunidad amilia sigue siendo una ealidad, pe o una ealidad compues a de ins an es elegidos de o ma olun a ia más que de una co idianeidad impues a. La cues ión de “ i i jun os y po sepa ado” se ha ijado en la base de la concepción de la i ienda, de mane a que las ans o maciones más adicales son las que a ec an a los modos de cohabi ación y con i encia. El núme o de pa ejas casadas, de di o cios, de pisos compa idos ue a de una elación de pa eja, ha aumen ado conside ablemen e, c eando una necesidad de ede inición de los espacios de cada uno. (ELEB y o ., 1988) La capacidad que iene la i ienda de se el ma co en el que se desa ollan de o ma simul ánea y sucesi amen e, ac i idades p i adas y públicas, indi iduales y en g upo, amilia es y sociales, es la cues ión que siemp e ha hecho de ella un ámbi o de es udio an o de a qui ec os, como sociólogos y demás disciplinas. La inno ación en la i ienda debe p o eni no sólo de los a qui ec os, sino de odos los ac o es sociales, incluidos los p omo o es públicos, pe o sob e odo de los usua ios. Po o a pa e no debemos ol ida que la mayo ía de las i iendas nacen desde plan eamien os en los que el habi an e ipo no exis e, o ya no a a exis i , ya que se desconoce quién se á la amilia que habi e la i ienda. Se a a po an o de un usua io anónimo, po lo que en e a la opción de apo a supe icie, exis e la posibilidad de apo a au onomía a los habi an es en plan as neu as con es ancias e sá iles unidas po espacios que las elacionan y en las que se disminuye la je a quía. Son o ganizaciones en las que son posibles di e en es o mas de u ilización, o incluso como posible sopo e de o o ipo de ac i idades, como las p o esionales. Es a opción es a ía ep esen ada po el p oyec o de Diene & Diene en Pa ís, 37 i iendas PLI pa a RIVP 1995-9712. Se e ie e la pa ición noche-día, dis ibuyendo las es ancias a a és de un co edo y equilib ando el amaño de és as. El amplio pasillo ga an iza la au onomía de cada una de las habi aciones, plan eadas como luga es de ida, aunque es a opción es posible a cos a de educi el espacio del es a común de la i ienda. El aspec o psicológico de la i ienda La cues ión sob e la i ienda y la e isión de los concep os o mados al calo de nos álgicas adiciones hoga eñas, ya no es el ma co ac ual de deba e. Hoy econocemos como pun o de pa ida pa a ob ene una mejo i ienda, capaz de se p oducida po la ecnología exis en e, los cambios an o de compo amien o como de ac i ud en los modos de i i , que ma can unas endencias, que si bien no siemp e ienen po qué e leja se en compo amien os masi os o mayo i a ios, sí que pueden signi ica que sea necesa io que el sec o se adap e a una nue a demanda. Cada gene ación se ha is o en la necesidad de explica la i ienda desde cómo se desea i i en ella. Aho a se a a ía de cómo que emos i i y cómo se adecuan las o mas de la i ienda a nues as necesidades y deseos, a di e encia de como dijo Wins on Chu chill pa a mo i a la cons ucción de la Cáma a de los Comunes des uida en 1941, “damos o ma a nues as i iendas y luego nues as i iendas dan o ma a nues as idas” . (NELSON, WRIGHT, 1952:11) A los a qui ec os del mo imien o mode no les pa ecía na u al el diseña una habi ación pa a i i la según las necesidades de aquellos a los que es u iese des inada. Llegándose a enuncia que una casa es una máquina pa a Fig 1.12. 37 i iendas PLI pa a RIVP, Pa ís, Diene & Diene , 1995-97. 054 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea i i . Con el iempo es a decla ación esul ó igualmen e limi a i a, y se comenzó a ol ida la máquina como in en sí pa a concebi la casa como un medio capaz de con ibui a una ida mejo . Las i iendas son un hecho écnico, planeado, cons uido y equipado pa a o ece el máximo de comodidades ajus adas a unas limi aciones económicas, pe o ambién son un hecho social y un hecho psicológico como a i maban ya en los años cincuen a del siglo pasado Geo ge Nelson y Hen y W igh (1952) que es impo an e delimi a . F en e a o os p oduc os de consumo, el usua io es á in luenciado po la idea de la “ i ienda soñada”. Dicha i ienda es más p oduc o del sueño plan eado po el sis ema económico y de p oducción, que ealmen e de una elección lib e del usua io. Esa idea de i ienda ideal y pe ec a ha gene ado imi aciones ba a as o copias excesi amen e ca as, que lejos de ep esen a a su habi an e lo ha ido iden i icando, median e la segu idad que p opo ciona un hecho econocible y ampliamen e di undido, con o os p opie a ios. Es necesa io que el usua io eclame desde su indi idualidad, y no desde una eglamen ación -no malización-, su de echo a pensa y exp esa sus necesidades de alojamien o de mane a que el espacio que habi a lo ep esen e como suje o. Nelson y W igh (1952:20-25) cuen an una his o ia sob e una amilia que decide cons ui una casa, y de cómo, as una se ie de icisi udes, de necesidades y deseos encon ados, ealizan una lis a en la que se sumaban los dis in os equisi os de sus habi an es pa a el salón: el pad e lee , la mad e ecibi a sus amis ades y ealiza a eas, … Al no pode llega a un pun o común se di igen a un econocido a qui ec o. Cuando e mina on la casa: el pad e leía en su do mi o io, la mad e cosía en la cocina, la hija se apode ó del salón de juegos del só ano y el hijo ins aló su o ques a de jazz en la casa de o o amigo. Ninguna de sus necesidades ue on esuel as, y el salón, en el que habían planeado i i , no exis ía más allá que en el halago del g an a qui ec o. Es a icción e leja un hecho usual en la a qui ec u a domés ica en la que no es ecuen e ene a los usua ios y sus deseos como uen e de inspi ación. (SARQUIS, 2005) Colec i os sensibles y i ienda Aunque pueda pa ece que a la decadencia y uina de los hoga es exis en es pueda segui le un p oceso de ecupe ación de los mismos median e su eno ación, econs ucción o ehabili ación, las si uaciones económicas y las polí icas sociales hacen que es e ciclo no se ea hecho ealidad, gene ando como consecuencia una al a de i ienda, aún exis iendo un núme o su icien e con posibilidades de ecupe ación pa a su uso. (ROSLER, 2001) En es a si uación egene ación, eciclaje, y ehabili ación, son concep os que, jun o a ó mulas de con i encia híb idas, pe mi i ían adecua el pa que de i iendas pa a el uso de colec i os ulne ables, que cada ez son más nume osos. Pe sonas mayo es que con la jubilación les sob e iene una p eca iedad económica, jó enes sin empleo, minus alías, muje es con necesidades de concilia abajo y ida amilia , inmig an es …, equie en una a ención po pa e del me cado inmobilia io que ac ualmen e no exis e o no es iable económicamen e. Y po o a pa e exis e un po encial en el sopo e esidencial exis en e que pe mi i ía op imiza los ecu sos de i ienda desde pos u as sos enibles. Fig 1.13. Re olu iona y oad, película de Sam Mendes, 2008, basada en la no ela de Richa d Ya es. Felicidad ma cada po una casa en un ba io anquilo, con ja dín delan e o, ba bacoa ase a y un coche en el ga aje. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 055 In es igaciones como la comenzada en 2013 po el g upo de in es igación (Re)P og ama de la Uni e sidad de Se illa, que abaja sob e polí icas “que asegu en el de echo a la i ienda y que a o ezcan la cohesión e in eg ación social ”, median e el diseño de “mecanismos y es a egias que pe sigan cie a au onomía del ciudadano en ma e ia de inanciación de las es uc u as básicas que ga an izan su calidad de ida “ (BARRIOS-PADURA, 2013), unidas a la posibilidad de e i a la deg adación de los cascos his ó icos po el abandono de la i ienda - mo i ado po di icul ades económicas pa icula es y de inanciación de las ob as de epa ación o adecuación necesa ias-, o po p ocesos de gen i icación, en un momen o, además, en el que las pe sonas de edad a anzada empiezan a ene di icul ades mo o as, pe mi en p opone soluciones que pongan en uso las i iendas que an quedándose acías, con ó mulas di e en es, como po ejemplo, de au o-ges ión. La al a de in e sión y el abandono de muchos cen os u banos, p o ocó la desa ección de población que los ue abandonando pa a i se a los subu bios, pa a unas décadas después comenza a ol e a ellos en lo que se denominó “ enacimien o u bano”. Pe o la población que ol ió a ocupa esos cen os ya no incluía a quienes habían i ido allí, a la población adicional. E a una nue a clase social p o esional, con mayo es ecu sos, que a su ez eque ía de mayo es se icios en esos nue os cen os u banos, que coexis ía con la población, en gene al ob e os de meno es ecu sos, que había pe manecido. En ese momen o, la década de los 70, apa eció el concep o de gen i icación, comenzando a u iliza se en algunas ciudades no eame icanas pa a designa la ans o mación de los ba ios ob e os y las zonas indus iales en zonas esidenciales des inadas a la clase emp esa ial y p o esional, educiendo el núme o de i iendas des inadas a la clase abajado a y la exis encia de pequeñas iendas y a esanos. Es e momen o equie e un p oceso de descapi alización an es de que la ein e sión pueda p oduci se. Po un lado, los p opie a ios y los bancos e i an su dine o de la zona, y po o o, los ayun amien os educen sus se icios (ROSLER, 2001:187), y cuando la ecapi alización comienza, los habi an es o igina ios o se han is o obligados a ma cha se o i en en unas condiciones ín imas, ocasionando el desplazamien o de sus i iendas po el abandono y la al a de in e sión. Es o ha p oducido po un lado que el égimen de p opiedad de la i ienda cambie, ya que una g an pa e de las i iendas en alquile han pasado a con e i se en i iendas en p opiedad, y po o o, que no se hayan conse ado los ecinda ios, con la consiguien e pé dida his ó ica y de memo ia colec i a. (ROSLER, 2001) “ Debemos epensa la ciudad de nue o pa a da nos cuen a de que se a a de algo más que de una me a se ie de elaciones o de una acumulación de cons ucciones o, incluso, de un espacio geopolí ico conc e o. Una ciudad es un conjun o de p ocesos his ó icos en con inuo desa ollo, lo que es lo mismo que deci que la ciudad enca na y p o agoniza una his o ia. Es po ello que la pa icula idad local y las his o ias u banas oman alo c í ico en la elabo ación de con a- ep esen aciones de la ciudad”. (ROSLER, 2001:192) Muchos de los modelos ensayados, que aho a cons uyen las ciudades, ya no si en, y eso coincide con un momen o en el que, po i i some idos a economías de ajus e, el pa que de i iendas no iene capacidad de ac ualiza se a las necesidades ac uales. Tan sólo la expec a i a de consegui bene icios económicos anima a ealiza in e siones, y en ese caso el alcance de los mismos es de una ue e especulación. Fig 1.14. De oi Rio , 1967, p o ocada po la gen i icación de la ciudad. 056 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea F en e a es os p ocesos, los luga es que son de odos y pa a odo el mundo, que pe mi en compa i con nues os ecinos, y cons ui una iden idad común, ayudan a co egi si uaciones de seg egación en los sec o es más des a o ecidos. Si se quie e es ablece una p opues a de cambio en la i ienda con empo ánea, es necesa io que lo hagamos desde el desa ollo de un espacio iguali a io en el que ambién se enga en cuen a a los sec o es más des a o ecidos, no solamen e las muje es, sino ambién ancianos y niños, y odos aquellos colec i os que son más ulne ables, y que ienen su exp esión en el espacio comuni a io. Es un hecho que los jó enes es án semiexcluidos de la ciudad his ó ica po mo i os de di ícil accesibilidad económica. Es a exclusión e i o ial unida a la a iación de la edad de los habi an es, han p oducido ope aciones u banas que han de i ado en un desequilib io social en las ciudades: la población su e un p oceso de en ejecimien o en las á eas cen ales, y las pe i e ias son jó enes y ac i as. La inmig ación no es una ca ego ía aislada, sino una ese a labo al con ca ac e ís icas p opias, que jun o a o as ca ego ías de población se con unden y se mezclan. Apa ecen nue os compo amien os de los jó enes en elación con la amilia, el sexo, o la eligión, más desp ejuiciados, omen ados po la uni o midad en las pau as de consumo que les ace ca en el ocio y en las o mas de consumo. Todo es o pe mi e en ende que la exclusión social sólo gene a agmen ación y ma ginalidad, po lo que las inicia i as que gene en un cambio en el modelo de la i ienda son necesa ias. (HERNÁNDEZ PEZZI, 1998) Además exis en unciones en la i ienda que po muy e icaz que és a sea écnicamen e no las puede p opo ciona , eniendo que se solucionados median e la acción social, y g upos que asuman dichas necesidades. Po lo que pa e de las ac i idades adicionales se desplazan hacia el ecinda io o la colec i idad, y o as ac i idades como los hobbys, que necesi an espacio pa a desa olla los, ienden a p oduci cambios en la o ma de la misma. En la sociedad se ha ido p oduciendo un desplazamien o p og esi o en gene al del cen o de g a edad desde el hoga a la colec i idad, y esul ado de es as endencias sociales la i ienda se á e lejo de ellas. Y dado que las á eas comunes ambién son i ienda, es posible e isa és a y su elación con los usua ios desde ejemplos que, en sus plan eamien os iniciales, conside en es uc u as sociales más iguali a ias, en sopo es donde el espacio comuni a io es el luga de iden idad y de in eg ación, como en los co ales de ecinos, obje o de es a esis. Toma como base de e isión los co ales de ecinos po su capacidad de pe mi i nos abo da la noción de casa a a és de la ida y de la expe iencia, y no desde el ipo, aunque ellos cons i uyan en sí una ipología, es posible ya que su o ma de o ganiza se socialmen e en o no a unos espacios de uso colec i o, impedía que los que hoy conside amos enómenos de exclusión po clase o géne o se p odujesen. La amilia: muje es, homb es, niños y niñas En la segunda mi ad del s. XVIII, con el cambio de ac i udes en la i ienda, que lle a a p i ilegia al salón y/o el comedo como luga de encuen o de los miemb os de la amilia, se p oduce un cambio en el sen imien o amilia . Fig 1.15. El inggå den, B omma. Vi iendas pa a muje es con usos comunes. Una mas de las de 41 unidades de coope a i as que p omue en la asociación Kollek i hus NU en Suecia desde 1981. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 057 Se á en esas nue as elaciones, en e los miemb os de la amilia, y de la amilia con la comunidad, donde hab á que busca el cambio del modelo adicional al de amilia mode na, en el que lo esencial se á el clima a ec i o. En esa si uación, y a lo la go de los dos siglos pos e io es, se ges a á la cualidad que la de ine: la ida en amilia. Las elaciones con la comunidad que la odea se e án a ec adas, pasando a se de una meno ape u a, ya que la casa se con ie e en el e ugio donde sen i se p o egido de las ensiones de la ida en sociedad. El nue o sen imien o de in imidad p o ec o a, solida idad en e los miemb os de la amilia y los bene icios que la ida en amilia o ece den o de la i ienda, a a explica muchos de los cambios di igidos hacia la búsqueda del con o , la in imidad, la c eación de luga es pa a el encuen o amilia y la apa ición de nue as es ancias como la ese a de un luga pa a los niños. (ELEB, 1989) Aho a, como opo unamen e señalaban Monique Eleb y Anne Deba e-Blancha d (1989), la época ac ual pa ece ene cons uida una ep esen ación mí ica de la amilia exis en e en épocas an e io es, basada en sis emas de apoyo y de elaciones in e pe sonales y a a és de di e en es gene aciones, pe o se hace necesa io e i a la pe sis encia de es as ep esen aciones gene alis as de la amilia, que no ienen en cuen a el iempo, ni el espacio y la cul u a. Ma ine Segalen (1988) p opone una noción basada en la ealidad de la ida co idiana que iene alo en cuan o ep esen a un espacio. Dice que el g upo domés ico: es un conjun o de pe sonas que compa en un mismo espacio de ida: la noción de co-habi ación, de esidencia común es aquí esencial… Algunos g upos domés icos es án solamen e cons i uidos po una amilia (el ma imonio es á cons i uido de un pad e y de la mad e, asociación undada sob e la alianza, y los niños). O as pueden comp ende a ias amilias, a ias pa ejas casadas que ienen en e ellas (o no) elaciones ilia es (pad es ancianos, hijos casados) o de cola e alidad (pa ejas de he manos y he manas). El g upo domés ico, además de la amilia, puede ambién comp ende pe sonas sin elación de pa en esco, que compa en ac i idades de p oducción (se icio domés ico, compañe os, ap endices) o no las compa en (inquilinos, pensionis as), e c. (SEGALEN, 1988:15) Luga del homb e, luga de la muje Los espacios de la casa an es del s. XIX mos aban la di e sidad de posiciones exis en es en unción de las elaciones amilia es, y es ablecía ca ac e ís icas especí icas en la in e acción del homb e y la muje , así como de los papeles asumidos po cada uno de ellos. El concep o de ma imonio y la au onomía de la pa eja se aducían en una espacialidad di e en e pa a ambos. A pa i de ese momen o, con la asunción po pa e de la muje de su ol ma e nal y la desapa ición del se icio domés ico, que ap oxima a la muje bu guesa a las menos a o ecidas, és a pie de su posición social y se con ie e en ama de casa. Es a nue a si uación jun o a la acionalización de las a eas domés icas hace que se e isen los espacios que le co esponden a cada uno. Los espacios de sociabilidad se án del homb e, y el do mi o io p incipal deja á de se el luga de la muje , pa a i con i iéndose len amen e en la habi ación conyugal y en el luga de in imidad a la pa que cambia el papel de la muje . Es un momen o de cambio en e las dos posiciones: luga público (an es del XIX) y luga comple amen e p i ado. (ELEB, 1989) Fig 1.16. L´ap ès-midi des en an s à Va gemon , A. Renoi ,1884. Fig 1.17. In e io de cocina con igu a, F. Vallo on, 1892. 064 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea También se obse a un cambio espec o al concep o de lo na u al, admi iéndose pe ec amen e comida p epa ada, siemp e que haya sido elabo ada a pa i de elemen os na u ales econocibles y explici ables. Asímismo espec o al u u o de la e olución de los es ilos de cocina se p e é abandona el concep o de cocina como obligación , de mane a que es a ac i idad se concen a á en de e minados momen os y se ealiza á de o ma más ápida, exis iendo una mayo disposición a consumi pla os p epa ados o p ecocinados ue a del hoga .* II.e. EVOLUCIÓN DE MODOS Y COMPORTAMIENTOS En e las a iables que pueden p oduci cambios en las p ác icas de habi a y en el compo amien o de los usua ios es a ían los ac o es sociales y económicos. Pa a Y onne Be na d, los ac o es sociales como el en ejecimien o de la población, la modi icación del g upo domés ico, la p og esión del abajo de las muje es, la educción del iempo de abajo, son cues iones sob e las que se pueden p onos ica azonablemen e los cambios posibles a co o o mediano plazo; y si se puede demos a que es as a iables ienen un e ec o sob e la mane a de i i , en onces pod emos an icipa un cambio de uso. (BERNARD, Web) O a o ma de analiza los compo amien os es e cuáles son los ac o es que condicionan a los g upos, ya que, aunque su núme o es pequeño, con ibuyen ue emen e a la inno ación social. Be na d plan ea que desde es os g upos se puede llega a cons i ui modelos cuyo compo amien o se ex ende á g adualmen e po odo el cue po social. Es e segundo en oque es mucho más ágil que el p ime o, especialmen e cuando se a a de conduc as que co esponden a los cambios en las ac i udes o alo es. (BERNARD). Respec o a los ac o es socio-económicos que acabamos de menciona se ía posible conside a una se ie de hipó esis de u u o sob e los cambios en las ac i udes que en cie a medida ayudan a no maliza el compo amien o. Ci a emos es endencias de la e olución del compo amien o social, que nos pe mi i án ace ca nos a la e olución en las p ác icas. (ELEB, DEBARRE-BLANCHARD, 1989) II.e.1 Cambio de los lími es del á ea p i ada en la i ienda Du an e la úl ima década del s. XX se p odujo una pé dida de de inición en los lími es en e el espacio público y p i ado asociado a nue as o mas de sociabilidad menos i ualizada que en las gene aciones an e io es. Es a sup esión gene aba una modi icación en la dis ibución de los espacios diseñados, de acue do con el con ol de acceso es ablecido sob e los habi an es y isi an es ex e nos al g upo amilia , pa a apo a un g ado de in imidad en las elaciones sociales. El éxi o del lo ue un indicado de es a endencia, que, en es e sen ido, cons i uyó un p o o ipo adelan ado de las nue as o mas de habi a . Es a ape u a del espacio p i ado sob e el público gene a un cambio en el compo amien o del g upo, a la ez que nos obliga a e lexiona sob e los lími es. Las encues as ealizadas po el INSEE 1988, ci adas po Y onne Be na d, * Fuen e: Las endencias del consumo y del consumido en el siglo XXI. I.N.C. Ins i u o Nacional de Consumo 2000. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 065 e lejan que la elección en la ape u a de la zona p i ada es aba lejos de se una ac i ud gene alizada en la población ancesa, y que su apa ición es aba ue emen e in luenciada po la si uación socio-cul u al de los suje os, e lejando los di e en es ni eles de educación. Las pe sonas con más al o ni el cul u al p esen aban mayo olun ad en ompe el espacio p i ado, ya que su iden idad social y cul u al es aba su icien emen e es ablecida y no suponía ningún p oblema ab i se a la mi ada de los demás, pe o con o me se bajaba en el ni el cul u al, la endencia e a la de se más p uden e y dependien e espec o a la mi ada de los demás. También exis ían di e encias en unción de los g upos de edad, esul ando que los sec o es más jó enes p esen aban una mayo endencia a la ape u a del espacio p i ado que es aba unido al deseo de es ablece una mayo comunicación y sup esión de las p ác icas o males de sociabilidad. II.e.2 Necesidad de e i o ios p i ados La ape u a del espacio p i ado de la amilia no implica necesa iamen e la desapa ición de las on e as den o del espacio amilia ya que el deseo de ene un espacio p i a i o debe se compa ible con el desa ollo de las elaciones amilia es o sociales. La exis encia de espacios pa a los niños di e enciados po sexos, con una habi ación donde juga y abaja , además de do mi , y un espacio pe sonal pa a los pad es lib e de la p esencia de los niños, son necesidades, en muchos casos asociadas al ni el cul u al de los p ogeni o es, que la i ienda debe sa is ace , aunque lo usual es que los niños compa an habi ación, no solamen e en unción de la edad sino po escasez de espacio en la i ienda, y que los pad es ean in adido su e i o io po ellos. (BERNARD, Web) En unción del ipo de ocupan es de la i ienda, las necesidades de un espacio pe sonal puede a ia , y la elación de és e es ablecida con la i ienda ambién. Es e eque imien o puede lle a a que dicho espacio no se encuen e p opiamen e en la misma i ienda sino p óximo a és a. Es amos hablando de habi aciones ex a o habi aciones sa éli es que comple an la i ienda pe o no se encuen an necesa iamen e den o de ella. De es a mane a emos como es os compo amien os es ablecen dis in as elaciones de p oximidad en e los dis in os espacios habi ables de la i ienda. O o espacio de in imidad, en el que que emos es a lejos de is as ajenas, es el cua o de baño. Sin emba go úl imamen e se es á no ando una econ igu ación g adual de es e espacio pe sonal, que es á pasando de se el luga del aseo pe sonal, a se en endido, cada ez más, como un á ea de bienes a den o de la i ienda. II.e.3 Posicionamien o lexible en e al cambio El concep o de lexibilidad en es e caso exp esa la o ma de en ende el cambio y el deseo de ans o ma el hoga . El uso de la lexibilidad y con ibui a cambia el de las piezas en unción del ciclo de ida y las necesidades, obliga a adap a el diseño a los cambian es es ilos de ida. Aunque es a aspi ación es in e esan e pa a dilucida sob e un posible u u o en cues iones de i ienda, és a no se ha llegado a cons i ui en una ealidad. Unas eces po que las limi aciones ísicas han impedido el cambio de Fig 1.29. L´a elie de Bazille, 1870. 066 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea o ganización in e na con elemen os mó iles, o as po que el deseo de cambio se e obs aculizado po las es icciones impues as po el p opio diseño de la i ienda, y o as po que no se ha demandado. F en e a la lexibilidad, apa ece o a endencia: la capacidad de adap ación de la i ienda, que se ha con e ido en una p io idad po su condición de hace eliz a quien allí i e, ya que pode adap a un ga aje como do mi o io pa a el hijo mayo , inco po a una e aza, o hace una o icina en un do mi o io, ..., p oducen sa is acción al habi an e. (ELEB, SIMON, 2013) (BERNARD, Web) II. . ACTITUDES Y VALORES HACIA LA VIVIENDA HOY La ealización de la i ienda del u u o es una cues ión que hab á de esponde a los in e eses an o de los agen es p i ados como de los públicos, pues ambos ienen la obligación de apo a espues as cohe en es a cómo a on a , en e o os p oblemas, los e os que plan ean la ansición ene gé ica, el cambio climá ico, el en ejecimien o de la población. A ello hab á de uni se la conside ación de cómo la i ienda, exis en e o en cons ucción, y la a qui ec u a hab án de esponde a la e olución social, p o esional y pe sonal de indi iduo y su en o no amilia . Los a qui ec os deben concebi la i ienda a pa i de algún ipo de modelo cul u al o ipológico en e olución, en luga de ace ca se a ella desde sus p opios modos de en ende la esidencia, a eces como algo sumamen e abs ac o, especula i o y, sob e odo, compe i i o en un posicionamien o p o esional. Como consecuencia de la p oblemá ica plan eada odos los ac o es in e inien es han de ene un conocimien o p e io sob e cómo son las pe sonas y cómo i en; deben esponde a la ealidad del momen o en que ac úan, así como a las elaciones es ablecidas en e gene aciones y cul u as, a las condiciones y hábi os sociales, a los condicionamien os ecnológicos, a las nue as o mas de ida. Todo ello ha de ocupa un luga de p i ilegio en los p oyec os de eno ación, desa ollo y c eación de nue as i iendas, gene adas, po an o, desde ac uales si uaciones de inno ación y diseño. Hab á de suma se la e lexión sob e las elaciones que los usua ios es ablecen con o os indi iduos y los espacios ac i os donde se p oducen odas es as si uaciones. Pe o es a e lexión no ha de se exclusi a del a qui ec o, pues el con ex o aba ca o as disciplinas como la geog á ica, sociológica, an opológica, e c., odas ellas impo an es y que ienen algo que apo a en el ace camien o al p oblema. Algunos de los p oblemas de las i iendas, sob e odo de las colec i as, son los elacionados con el man enimien o y su ges ión, y con la elación exis en e en e el a qui ec o y la p oducción de los edi icios, sin ol ida que és e debe ene en cuen a el uso y la adap ación a unos ines conc e os desde modelos cul u ales en e olución, a cuya cons ucción se deben comp ome e odos los agen es in e inien es. Conside ando lo an e io se hace necesa io eplan ea la concepción de la i ienda desde pe spec i as y modos de ida dis in os a los adicionales, basadas en pad es/hijos. Po ello se necesi a e isa la p og amación de las necesidades a las que la i ienda ha de da espues a. La i ienda lib e puede ep esen a una mayo homogeneidad en cuan o al ni el económico, o igen y cul u a de los habi an es, y la i ienda colec i a social una mayo di e sidad, Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 067 albe gando pe sonas de muy dis in a si uación socio-económica. Hay que busca al e na i as a los dos sis emas, ya que ninguno esponde a las cues iones demandadas po habi an es cada ez menos seden a ios. II. .1 O os modelos de ges ión Ac ualmen e se o ece como al e na i a a los sis emas de ges ión adicionales en los que el usua io no se encuen a incluido, o os basados en el comp omiso de odos los pa icipan es de es os p ocesos en plan ea concepciones de la i ienda más adap adas a las necesidades de sus habi an es, en implemen a el en oque pa icipa i o du an e la ase de cons ucción y en de ende los in e eses de los habi an es de los ba ios. Se a a de que median e p ocesos pa icipa i os que aúnen p omo o -ocupan e- écnicos se cumplan los debe es comuni a ios pa a dis u a de los de echos colec i os así conseguidos. (CASADO y o ., 2014:240) Es un de echo cons i ucional que se impulsen y po encien las polí icas an o de suelo como de ehabili ación pa a que sea e ec i a la accesibilidad a la i ienda de odos los sec o es, sin exlusión ni seg egación, po lo que se hace p eciso, pa a la ges ión adecuada de los ecu sos, p opone nue os ins umen os e inicia i as que espondan más adecuadamen e y con ins umen os que les sean p opios a las nue as dinámicas y condiciones. Los es g andes g upos den o de los ac o es in e inien es: los esponsables de la polí ica de i ienda, los p o esionales esponsables de la ejecución y los usua ios, deben implica se en la siguien e cues ión: ¿cómo cons ui o ans o ma la i ienda pa a que pe manezca ú il a lo la go del iempo?, y ¿cómo, du an e ese iempo, los es ilos de ida, y más especí icamen e las p ác icas de ida, su i án cambios impo an es que incidan en la o ma de la i ienda?. Pa a pode esol e es as cues iones se equie e una es echa colabo ación en e odos los pa icipan es pa a ges iona la complejidad de los p ocesos que conlle an es e ipo de p oyec os, así como pa a educi o p e eni las obs ucciones p o ocadas po con lic os de in e eses en e los ac o es y ga an iza la iabilidad del p oyec o y su calidad. Es os p ocesos deben se lexibles e inno ado es pa a adap a se mejo a las condiciones de abajo, y en ellos los écnicos deben unciona como mediado es, ac o es que acili an el p oceso pa icipa i o en el que, jun o a los ciudadanos y polí icos, se cons i uyen en nue os o os pa a la cons ucción de la i ienda que, desde una oma de decisiones u o de un ap endizaje mu uo, ayude a p oduci un nue o ipo de habi a colec i o. En es os p ocesos de ges ión de p oducción de la i ienda o as cues iones que inciden de una mane a especial son las no ma i as. Las impo an es modi icaciones que su gen de conside aciones ex e nas al hábi a : c isis económica, c isis ambien al ..., in oducen nue as eglamen aciones que p oducen la e olución de la eglamen ación conce nien e a la i ienda. Es as a iaciones son esencialmen e de dos ó denes, de una pa e las leyes sob e accesibilidad y de o a las que e san sob e cues iones ene gé icas, que con ibuyen a mejo a sus cualidades de uso y du abilidad, pe o con un aumen o sus ancial de los cos os de cons ucción. (ELEB, SIMON, 2013) La in luencia de la no ma i a de accesibilidad PMR es especialmen e impo an e en la es uc u a de la casa -cocinas y baño-, y la elación con la ape u a de espacios y supe icies des inadas a esos usos. También la eglamen ación 068 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea é mica de los edi icios in luye en la a ención a los di e en es ma e iales y su obsolescencia, y en la plas icidad de los di e en es disposi i os asociados como los sis emas de en ilación. Pe o odas es as adap aciones p o ocan que los cos os de los cambios demandados po la no ma i a sean muy al os, y no es én al alcance de odas las in e enciones, y que las eacciones y elaciones de los habi an es an e es os cambios hace que no sean siemp e bien ecibidos, bien po que las i iendas son pequeñas, y la adap ación a cues iones de accesibilidad gene a p oblemas de uso, o po que nue as cues iones écnicas p oducen e ec os inespe ados que en luga de mejo a las condiciones de con o c ean moles ias. (ELEB, SIMON, 2013) Una posible solución se ía plan ea el modelo de au oges ión, que ayuda a la gene ación de una iden idad común y posibili a un man enimien o “cos e ce o”. Pa a ello es necesa io conside a la i ienda colec i a desde o os plan eamien os más pa icipa i os y como pa e de un p oceso colec i o. En es e ipo de soluciones se hace necesa ia una es uc u a o ganiza i a de ges ión dinámica que aúne jun a ges o a, asamblea de p opie a ios –in eg ada po oda la comunidad-, capacidad pa icipa i a y comp omiso de los p opie a ios, y ex e nalización de abajo. Se a a de un modelo o ganiza i o ho izon al de coges ión, que puede plan ea una con inuidad y ape u a de la i ienda hacia la ciudad. Dos son los aspec os a ene en cuen a: la ges ión adminis a i a de las i iendas con égimen de p opiedad dis in o, alquile y en p opiedad, que a ec a a los modos de elación y de posibilidad de cambios a ealiza , y la ges ión social y la dinamización de los inquilinos, los cuales pa a consegui el cos e ce o ienen que pa icipa ac i amen e en la ida comuni a ia median e e en os, ac i idades, e c. La colabo ación se basa en hace pa ícipes a los habi an es en aquellas a eas pa a las que es én capaci ados y engan expe iencia; acili a di e en es o mas de apo aciones: iempo, ecu sos económicos, es ue zo; pa icipación, implicación y coope ación; o mación del usua io sob e uso y sos enibilidad del edi icio y o mas di e en es de habi a el edi icio; accesibilidad, mezcla y di e sidad de usua ios. Una de las medidas de in e cambio es el Banco de iempo (CASADO y o ., 2014:122), un sis ema de in e cambio de se icios en el que la unidad de cambio es el iempo que omen a las elaciones sociales y la igualdad en e ecinos. Un ejemplo de es a democ acia pa icipa i a en los p ocesos de p oducción de la i ienda colec i a, lo encon amos en el p oyec o de F édé ic D uo , Anne Laca on y Jean-Philippe Vassal pa a la ehabili ación de la o e Bois-Le-P ê e31, en el que los ecinos han podido in e eni en los cambios ealizados pa a ans o ma las condiciones de habi abilidad y con o p e ias. En unción de sus necesidades, cada amilia iene la posibilidad de mo e se en el edi icio, aumen a o educi la supe icie, además de la ya apo ada po el amplio balcón y el ja dín de in ie no, median e acue dos de cambio con o os ecinos. Es as ac uaciones, simila es a las desa olladas en países del No e o Es e de Eu opa, con ibuyen a es ablece una nue a o ma de deba e público y a gene a di e sidad social. O o ejemplo, en es e sen ido, es el desa ollado desde 2010 en Bu deos con el modelo Eu oa lan ique 32 , con el que se quie e cons ui una es a egia de diálogo, en e esiden es y usua ios, pa a es ablece di e en es escenas y escalas de p oyec o. Fig 1.30. Miss Sa g ab ik, A chi ec : BKK-3, 2000. Fig 1.31. To e Bois le P ê e - Pa is 17 - D uo , Laca on & Vassal, 2011. Fig 1.32. Modelo Eu oa lan ique de Bu deos. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 069 Median e la o mación de un olun a iado sob e los p incipales emas de la plani icación u bana, sesiones in o ma i as plena ias, exposiciones pa a p esen a el p oyec o, alle es emá icos, con los que alimen a e lexiones sob e cues iones especí icas de cada p oyec o, y isi as pa a comp ende la complejidad de los e i o ios y su mu ación, se p oduce un papel ac i o de los ciudadanos en la cons ucción de acciones que espondan a las expec a i as de ec adas en los ba ios, que e ue zan la e icacia de las consul as de los plani icado es públicos. II. .2 Nue as endencias. Algunos ejemplos Desde dis in as inicia i as apa ecen acciones que mues an hacia dónde a la i ienda ac ualmen e. Rep esen an nue as endencias ela i as a la ges ión y a la o ma de abo da el p oceso de de inición de la i ienda. De las di e en es posibilidades se apo an dos que se piensan ejempli icado as en esos dos aspec os: la ges ión pa icipa i a, en es e caso desde el sec o inmobilia io, y la o ma de plan ea el p oyec o ges ionando de o ma inno ado a la i ienda, los ecu sos y el égimen de p opiedad. Obse a o io Sol ia Inno a La e lexión y el es udio que Sol ia, el ope ado inmobilia io de Banco Sabadell, es á lle ando a cabo bajo el nomb e ”Sol ia Inno a” con o man un hilo conduc o en o no a la i ienda y las endencias de u u o ela i as a ella, desde el me cado inmobilia io. Es e obse a o io comenzó sus abajos con la di ulgación de Tendencias de u u o en la i ienda *, julio 2014, el p ime es udio de es e ipo que se e ec uaba en España, que nacía con la iloso ía de signi ica un espacio de es udio, e lexión y p oposición de lo que debe se el hoga de los p óximos años. Se es ablece una se ie de ipologías de hoga es en unción de unos de e minados ac o es: que ep esen en a un po cen aje impo an e de población, que el g upo al que an di igidos enga necesidades que la o e a ac ual no cub e -aunque a eces sea complicado de ini exac amen e lo que necesi an-, y que ep esen en una posibilidad pa a la inno ación. Según es as condiciones las ca ego ías de hoga es es ablecidas son el jo en independien e meno de 30 años que i e solo, el senio independien e mayo de 60 años, la pa eja jo en sin hijos, la pa eja jo en con un hijo y el hoga econs uido o monopa en al con hijos p opios o de o as pa ejas. Y adelan an que es a clasi icación ep esen a hoy el 73 % de los hoga es ac uales, y que a anza á en los p óximos años po la endencia de ec ada. * En h p://178.62.68.90/wp-con en /uploads/2014/08/20140730_in o me_ejecu i o_cas .pd .pd . Fig 1.33. Imagen ep esen a i a del p oyec o de Sol ia Inno a, Tendencias de Fu u o en o no a la i ienda. 070 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea En cada una de es as ca ego ías de ec an unos in e eses di e en es: jo en independien e En e enimien o o al A acción uncional Mi espacio Senio independien e Mi comunidad es mi ciudad Compac ac i e li e Reg esa a lo eal jo en pa eja sin hijos Re-conec a con la pa eja Independencia compa ida Di e enciación accesible jo en pa eja con un hijo Ecosis ema posi i o Du abilidad P o ección in an il Hoga econs uido Cen o de ope aciones Unión sin con lic o Indi idualidad en ibu Los análisis ealizados, pa a los que se ha con ado con un g upo mul idisciplina de expe os, han diagnos icado seis endencias que in lui án a su en ende en las cons ucción de i iendas en el u u o, y que pe mi i án que és as se adap en a los usua ios en luga de que sean ellos los que se engan que adap a . Demog a ía El 37% de la población se á mayo de 64 años en 2052.*1 En 2011, el núme o de hoga es sin hijos supe aba ya al de amilias conside adas “ adicionales” (45 % espec o a 35%).*2 Un 5,2% de la población mundial es Digi al Na i es; en España se a a del 8,3%.*3 La sociedad española se di ige hacia una es uc u a amilia más a iada que en décadas p eceden es, con una población en ejecida y unas elaciones sociales complejas, que con i e con un ni el al o de digi alización de la sociedad, po lo que el sec o inmobilia io debe á especializa se y o ece una i ienda adap able a los dis in os ciclos y modos de ida. Se á una i ienda, como señala el sociólogo Jesús Leal Maldonado, en la que las necesidades de c ecimien o end án “dadas po la ees uc u ación de las o mas de con i encia que se mani ies an en un dec ecimien o de la dimensión del hoga . Todos los ipos de amilia no adicional c ecen. El aumen o de los hoga es unipe sonales ma ca á bas an e el u u o” .*4 Se señala la educción del iempo dedicado a las a eas domés icas, debido al poco disponible de dedicación al hoga y a la c ecien e igualdad labo al en e sexos, y la demanda de lexibilidad, pa a abo da las necesidades de amilias eag upadas o econs uidas, como elemen os a ene en cuen a en el diseño de las i iendas. En cuan o al sec o inmobilia io la di e sidad del g upo amilia equie e que se o ezcan soluciones pa a sec o es nue os, y de una mane a más ágil e in e ac i a con la u ilización de las nue as ecnologías. *1 Fuen e: INE P oyecciones de Población, 2012. *2 Fuen e: Unión de Asociaciones Familia es (UNAF), 2012. *3 Fuen e: Geo gia Ins i u e o Technology. *4 Ci ado en SOLVIA h p://magazine.sol ia.es/sol ia- endencias/. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 071 Consumo colabo a i o España es el e ce país del mundo con más espacios de cowo king. En 2013 se p odujo un inc emen o de habi aciones de alquile del 47% (38.000 habi aciones). Compa i e in e cambia como base de la socialización y mecanismo de c eación de alo . (SOLVIA, web) Exis e una endencia global que es á cambiando la men alidad y di igiendo el me cado hacia una economía colabo a i a en la que se op a, cada ez más, po el consumo compa ido, alejándose del sis ema adicional de p opiedad de bienes y se icios e inco po ando nue os compo amien os en e los p es ado es de ales se icios y los usua ios. Es o debe e leja se en una i ienda concebida desde la posibilidad de compa i espacios y/o habi aciones median e di e en es ó mulas, y en la que nue os plan eamien os de comunidad pe mi an en ende el uso colec i o compa ido como una ex ensión de la i ienda y una o ma de compa i se icios y gas os. Es a si uación se e á a o ecida po la apa ición de inicia i as de coc eación, en las que los ciudadanos di ec amen e, o con la ayuda de ope ado es p i ados, sean capaces de gene a elaciones que ans o men la i ienda, o espacios de su en o no, de una o ma pa icipa i a. Algunas de es as inicia i as ci adas son: Ai bnb : websi e que pone en alquile habi aciones o casas en e pa icula es. Neighbo goods : web de in e cambio de obje os y equipamien o en e ecinos. Homesha e: inicia i a que pone en con ac o a quienes necesi an una i ienda con pe sonas mayo es que o ecen un espacio en la suya. Nes copenhagen : i ienda compa ida pa a emp endedo es e inno ado es. Fugacidad La du ación media de un ma imonio en España es de unos quince años. Medio milla de pa ejas se di o cian al día.*1 Un 14,8% de españoles p e ie e i i de alquile po la lexibilidad que conlle a es a ó mula, ya que pe mi e pode cambia de esidencia cuando se quie e.*2 La búsqueda de la g a i icación ins an ánea a a és del cambio con inuo. *3 La si uación ac ual de una mayo ines abilidad labo al unida a la mayo can idad de o e as y posibilidades, hace que el usua io busque cada ez más la g a i icación ins an ánea, el cambio cons an e y el no comp omiso en sus acciones. Es o se e leja en la i ienda, en la búsqueda de un hoga Plug and Play, en la que odo es á p epa ado desde el p ime día, y que sea posible adap a a las di e en es necesidades dia ias de una o ma sencilla. Así mismo que sea “un bien “no a e ado” a un luga geog á ico conc e o ”. (SOLVIA, 2014:11) *1 Fuen e: Asociación Nacional de Abogados Ma imonialis as. *2 Fuen e: In o me Fo ocasa, 2013. *3 Fuen e: SOLVIA, h p://magazine.sol ia.es/sol ia- endencias/. Fig 1.34. Publibidad de Ai bnb. 072 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea El pode del indi iduo El 63% de los consumido es quie en pode pe sonaliza los p oduc os o se icios que eciben. Los consumido es buscan p oduc os y se icios que espondan a sus necesidades especí icas y sean el e lejo de su pe sonalidad.*1 “El compo amien o de los consumido es”, 2014. *2 La p esencia de la ecnología en la p ác ica o alidad de la ida unida a un mayo acceso a la in o mación, ha hecho que los indi iduos adop en un papel ac i o en su en o no social, económico y polí ico. Es e ac o se aduci á en una conexión emocional con la i ienda y una pe sonalización de los espacios según p e e encias. El hoga se á un e lejo de su iden idad. (SOLVIA, 2014:12) El pode de las emociones “Mido mi éxi o po los bienes que poseo” (El po cen aje de acue do en España es del 15%, cuando la media mundial es del 34%).*3 Las expe iencias emocionales son la nue a uen e de alo .*4 Cada ez más se da una mayo impo ancia a los alo es y a la imagen que p oyec amos, con i iéndose en a gumen os di e enciado es en la oma de decisiones, po lo que la pa icipación en los p ocesos de cons ucción y en ende la i ienda como espacio donde au o ealiza se, donde i i nue as y di e en es expe iencias, ma ca án el desa ollo del diseño, la ecnología empleada y el empleo de nue os ma e iales. Vida sma De los 8 a 10 apa a os conec ados en el hoga a día de hoy, se pasa á a los 5-6 po habi an e, llegando a se unos 500 apa a os conec ados en e sí po kilóme o cuad ado en una ciudad. El mando de con ol uni e sal se á sus i uido po lo ác il y de oz. Se busca el máximo con ol y comodidad en el día a día a a és de la in e conec i idad.*5 La ecnología cada ez apo a más elemen os que dan un mayo con o a la i ienda, pe o ambién ga an iza el con ol y la segu idad de las pe sonas y obje os. Son disposi i os que, además, econocen a sus habi an es, sus hábi os y necesidades, pa a adap a se a sus necesidades dia ias, y pe mi en conec a en e sí, no sólo a odos los disposi i os in eligen es del hoga , sino ambién di e en es i iendas, gene ando un bene icio a la comunidad. (SOLVIA, 2014:14) *1 Fuen e: Es udio de Accen u e. *2 Fuen e: SOLVIA, h p://magazine.sol ia.es/sol ia- endencias/. *3 Fuen e: Segmen ación po Valo es Pe sonales (GFK 2013); Global A i udes on Ma e ialism, Finances and Family (Ipsos 2013). *4 Fuen e: SOLVIA, h p://magazine.sol ia.es/sol ia- endencias/. *5 Fuen e: SOLVIA, h p://magazine.sol ia.es/sol ia- endencias/. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 073 Bajo es as conside aciones -g upos amilia es y endencias econocidas-, Sol ia p omo ió en 2014 el concu so de ideas “Bien enido a casa. P emio Sol ia a la Inno ación en el Diseño de la Vi ienda” 35, con la in ención de es imula la inno ación en el diseño de la i ienda y gene a ideas que con ibuyan a de ini cómo debe ía se la i ienda del s. XXI ... ab i una e lexión sob e la i ienda colec i a con el e o de desa olla concep os de i ienda que espondan a los nue os modelos sociales, económicos, ecnológicos y ambien ales. (SOLVIA INNOVA, 2015:5) Y como mues a de la ac i ud ac i a que desa olla, ecien emen e, en junio de 2015, Sol ia ha c eado Inno a ion Talks , un ma co de e e encia en el que pode e lexiona desde di e en es sec o es, an o p o esionales como sociales, sob e cómo debe e oluciona el concep o de i ienda. Bajo el í ulo “Cómo i imos y cómo que emos i i ” se han desa ollado las p ime as jo nadas a las que han sido in i ados Anne Laca on - Re lexiones sob e la i ienda -, Domenico di Siena - Inno ación y Espacio Cí ico -, Jaume P a - La casa del homb e del Vi ubio -, e I ma A ibas - ¿Dónde i es? -, desde la olun ad po desa olla un nue o modelo de sec o inmobilia io. Habi e le g and Pa is. La Co-Résidence: pou Habi e en G and. Habi e le G and Pa is esponde a la cues ión plan eada po el A elie In e na ional G and Pa is (AIGP) ela i a a la al a de i iendas en el G an Pa ís, desde soluciones c ea i as, sos enibles y du ade as. El obje i o de pa ida es doble: aumen a la p oducción, y o ece apa amen os de calidad y asequibles, capaces de c ea cohesión social. La i ienda, en es a inicia i a, se diseña como he amien a esencial en el desa ollo u bano y en la igualdad de los e i o ios, y ú il pa a an icipa las endencias sociodemog á icas y las o mas de ida u u as. Bajo es as p emisas se enca gó, en el año 2013, a quince equipos eu opeos que pensa an en el e o plan eado: cómo cons ui i iendas de calidad, asequibles y de mayo ida ú il, que esul a an espe uosas con el medio ambien e en un con ex o de c isis económica como el ac ual. Los esul ados se mos a on en un p ime encuen o en el que los equipos pa icipan es p esen a on los abajos ealizados. En es e año en cu so, en e los meses de ene o a junio de 2015 se ha p oducido un segundo encuen o, que en e o as ac i idades ha con ado con la in e ención de o os ca o ce equipos, que, bajo o o p isma cen ado en la ansición climá ica y la educción de las desigualdades en la ciudad, median e sie e en adas emá icas dis in as, han plan eado sus p oyec os. De en e odas las p opues as p esen adas a la p ime a con oca o ia, se analiza la co espondien e al g upo STAR STRATEGIES + ARCHITECTURE & BOARD, Co-Résidence, po lo inno ado del plan eamien o u ilizado.36/37/38 Desde el concep o de la co- esidencia, es a p opues a plan ea la posibilidad de la cons ucción de un núme o mayo de unidades desde las mismas condiciones de p esupues o, espacio y iempo que el es o, pe o p oponiendo educi el p ecio y aumen a el amaño. Se a a de una i ienda en la que algunos de los elemen os básicos son compa idos po dos o más unidades, haciendo un uso más sos enible de los ecu sos, pe o en la que se man ienen espacios de uso p i ado, que consis en básicamen e en los do mi o ios y los baños. Los usos colec i os como comedo cocina, la ande ía, zonas de juegos, e c, se ían, po an o, de uso compa ido y es a ían si uados en espacios de p opiedad colec i a, igual que sucede en los ejemplos obje o de es udio de es a in es igación. Fig 1.36. Pa ís, p e isión pa a 2017. S a Habi e . 2013 Fig 1.35. “Bien enido a casa. P emio Sol ia a la Inno ación en el Diseño de la Vi ienda”. Logo del concu so. 080 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea III.c. AMUEBLAMIENTO El amueblamien o siemp e ha espondido a los gus os y necesidades de cada época, gene ando elemen os ansi o ios, que po algunos años e lejan la ida ex e io . (GATEPAC, 1935 b) En la casa adicional, a pesa de la igidez cons uc i a y el sis ema de compa imen ación, la poli alencia de los espacios pe mi ía que los ocupan es los ans o ma an según sus necesidades, siendo el mobilia io el que de e minaba la unción. Si cambiaba és e al desplaza los muebles de una habi ación a o a, el ca ác e del espacio cambiaba. No sólo los muebles, sino ambién la deco ación de las pa edes señalaba, has a inales del S. XVII, el uso de las habi aciones. Después, du an e el s. XVIII, es o a cambiando poco a poco y, aunque los muebles siguen siendo mó iles, se an asociando a es ancias a las que ayudan a cuali ica , has a el s. XIX en el que jun o a la ans o mación del mobilia io en elación con el cue po, desde nue os concep os de con o y eposo, ambién apa ece, a inales de siglo, una p o usión de obje os que e ela un also lujo, que nada iene que e con la espues a a necesidades conc e as, y así apa ece un ca ác e di e en e de és e po el que deja de es a asociado sólo a una unción. (ELEB, 1998) En los espacios in e io es de inales del s. XIX independien emen e de los medios económicos se epi en esquemas caducos de amueblamien o. En un in en o de hace de cada in e io un palacio en minia u a (GATEPAC, 1935 b, p. 14), echos, pa edes, suelos son in adidos po una deco ación p e enciosa y pesada, al a de con ac o con la na u aleza. Los obje os empiezan a se concebidos, en el es ilo Impe io, como en idades aisladas y el mobilia io pie de su elación con el espacio que lo odea, el mueble se a a como a qui ec u a au ónoma, alcanzando po an o un g an p edominio espacial (GIMÉNEZ, 2006:36). Son amueblamien os adicionales, en los que es os, que esponden undamen almen e a azones es é icas, no pe mi en su coexis encia con la posibilidad de ene un espacio acío po el amaño. Con el cambio de siglo se comienza a p escindi de es ilos his o icis as aunque con inúa el mismo espí i u de apa iencia que ige la o ganización de la casa, lo que lle a a sus i ui los es ilos an e io es po o mas apa en emen e espon áneas ex aídas de la na u aleza, que se con ie en en el g an modelo. Eu opa en ó en el Mo imien o Román ico y se p oduce un cambio en la conside ación del mueble y la deco ación. Pos e io men e con inúan sucediéndose modas, como la u ilización de la luz indi ec a y la in oducción de me ales c omados en los pesados y poco p ác icos muebles e ec o de la Exposición de las A es Deco a i as de Pa is, 1925, pe o sin modi ica el espí i u y sin p opone una eno ación de los espacios in e io es. No obs an e, pa alelamen e, se inicia un cambio desde plan eamien os o ganiza i os del in e io de la i ienda adap ados a nue os ipos de ida. Con la nue a bu guesía me can il, con la que las o mas ígidas del mobilia io de la ida co esana an desapa eciendo, a a o del mueble cómodo y ú il que esponde más a cues iones p agmá icas de con o que a su es é ica, ha su gido un nue o espí i u, que no iene p e ensiones de ob a de a e, c eando in e io es humanos, adap ables, pe sonales e ín imos. Es un nue o in e io donde el mueble inicialmen e esponde a la exal ación del maquinismo, con el me al y el id io como los ma e iales de moda, y un mueble que se adap a a su unción pe o que después e oluciona hacia elemen os que animan la i ienda y ayudan a eco da la y humaniza la. Fig 1.44. Cabine du a ail de la ue Ampè e, Adda, a chi ec e. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 081 III.d. DISTRUBICIÓN DE ESPACIOS Cada momen o de la his o ia de la a qui ec u a ha apo ado espues as especí icas a la cues ión de la impo ancia de la dis ibución y a la o ma en la que és a da o ma a los usos. A pa i del s. XIX la dis ibución, que ya en el s. XVIII había hecho su apa ición como un a e nue o que espondía a p incipios es é icos y a unas eglas de uso, se á conside ada una pa e in eg an e y econocida de la a qui ec u a, haciendo que los usos ya no se si úen de o ma na u al sino en elación a un iempo y a un luga dado. En sus inicios la dis ibución apa ece á asociada a la idea de con o domés ico, sin emba go depende á del des ino social y del ipo de edi icación. Se e e i á a los es ilos de ida, y cada espacio es a á cuali icado po lo que allí pasa. Su o ma y deco ación se án así de e minadas, y su luga es a á de inido po el desa ollo con el es o de habi aciones den o de un sis ema de ci culación p eciso, en e al s. XVIII en el que las piezas son luga es de ci culación y de igual amaño como señala Monique Eleb (1989). Has a en onces las i iendas con dis ibuciones a a és de espacios de amaños simila es, en los que no había di ecciones de eco ido p e e en es, con zonas de e ano e in ie no, salas y gabine es pa a el baño, y a ios accesos, espondían a cues iones como la dis uncionalidad, desje a quización, disociación del baño, no iso opía y dobles accesos ac uales. Pe o a pa i del XVIII el discu so sob e la dis ibución se ealiza á a endiendo a eco idos p i ilegiados, un o denamien o de los luga es y de los obje os, una p esen ación je a quizada de los espacios y un código de uso. El espacio es á así con olado, y la p og esión de los espacios públicos a los más p i ados es legible, isible. Se es ablece un código que explica los luga es y las p ác icas aunque el discu so es oda ía escaso. En es e momen o se es ablece án una se ie de cambios. La apa ición del pasillo, la mul iplicación de las escale as, y salidas, en las casas de alquile del s. XIX se án signi ica i as, dando como consecuencia una dis ibución de la i ienda en la que cada habi ación p incipal iene dos pue as, y el sis ema de ci culación pe mi e la au onomía de los habi an es en el in e io de la habi ación, cuando se desea. Si sumamos a es o la ma ginación del se icio domés ico, comenzado en los siglos p eceden es, que obliga a que es én p esen es pe o no sean is os, el pasillo y las escale as de se icio se hacen cada ez más necesa ios, y la cocina, como pa e del á ea de se icio, queda con inada en la pa e más alejada de la i ienda, ya que la dis ancia exis en e has a la sala de come no es de e minan e al depende su uso del se icio domés ico. Sin emba go en las casas modes as se ap oximan al no exis i se icio. Las an ecáma as se ans o man, a menudo, en comedo es ( unción que habían enido an es de o ma ansi o ia). Las habi aciones de se icio son excluidas de los apa amen os y son gene almen e ag upadas en los á icos y en la plan a baja. Apa ece á la habi ación de los niños, como pieza especí ica, con el nomb e de pièce de pe i aille, y se si ua á p óxima al do mi o io p incipal. El baño que había enido asociada una es uc u a espacial compleja con zona de es ido , baño, eposo, e c., a a educi se lle ándose incluso a las plan as bajas de los edi icios colec i os (ELEB, 1989). A lo la go del S. XIX la o ma de ida bu guesa se á u ilizada como no ma pa a es ablece el p og ama de una i ienda y las decisiones basadas en el espacio, dada la incapacidad de los a qui ec os po deja a un lado sus p opios alo es y comp ende las o mas de habi a de una clase social que no es la suya. Usos nue os, mobilia io mode no, exigencias higiénicas -ai e, agua, luz, calo -, son necesidades nue as de con o y bienes a , a las hab á que esponde Fig 1.45. Hô el de Choiseuil, Gaulie , 1723. Fig 1.46. Hô el de Cle mon . Augus e Choisy, s. XVIII. 082 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea con la in ención de soluciones espaciales. Cada espacio es desc i o po sus p ác icas, su mobilia io y su deco ación, de e minando su posición en el seno de la casa, sus accesos, sus dimensiones, sus condiciones de iluminación, de cale acción y en ilación. Y se á al inal del s. XIX cuando la dis ibución oma una impo ancia p i ilegiada, las o mas se án gene adas po las necesidades, y debe á exp esa la apa iencia del alojamien o. (ELEB, 1989) III.e. HABITACIONES Y USOS “En el siglo XVI e a a o que uno u ie a una habi ación solo pa a él. Pasa on más de cien años has a que las habi aciones a las cuales se podía e i a uno de la isión del público empeza on a apa ece , y se las llamaba “habi aciones p i adas”. (RYBCZYNSKI, 1989:30) Rybczynski (1989) nos cuen a que las casas e an pequeñas y con más habi an es que en la ac ualidad, y es a al a de espacio sumado a la inexis encia del concep o de in imidad hacía que las es ancias no u ie an unciones especí icas pudiendo se u ilizadas pa a di e en es ac i idades; así, según las ho as del día, los muebles apa ecían, se mon aban o desmon aban, y cambiaban de posición pa a pode hace de ellas luga es donde come , do mi , cocina o ecibi isi as. Es a complejidad en uso les con e ía una g an lexibilidad en unción de las necesidades exis en es en cada momen o, y de los lími es es ablecidos en e lo público y lo p i ado. P e io a ese momen o, en la casa bu guesa ípica del s. XIV, el uso de i ienda siquie a e a undamen al pues el piso p incipal de la casa, o po lo menos la pa e que daba a la calle, e a una ienda o -si el p opie a io e a un a esano- un luga de abajo. La pa e esidencial no consis ía, como cab ia p e e , en una se ie de habi aciones; po el con a io, no había más que una g an cáma a que ascendía has a el cielo aso. La gen e cocinaba, comía, ecibía y do mía en es e espacio. Si emba go, los in e io es de las casas medie ales econs uidas siemp e pa ecen acíos. (RYBCZYNSKI, 1989:36) His ó icamen e de e minadas es ancias han di e si icado su uso en unción de cada con ex o, pudiendo adqui i un signi icado di e en e, como ha sucedido con la sala, que, a medida que la ida domés ica se en iquecía con nue as elaciones sociales, o del indi iduo con su amilia, y aumen aban las con enciones, se le iban anexionando o as es ancias, como la an esala, o el comedo , que inc emen aban y en iquecían el uso, o de inían su uso en unción del mobilia io que acogía. Es a mul iplicidad de ac i idades, con usos que se suceden o incluso se supe ponen, en un mismo espacio, lle ó a que unciones asociadas a ni eles de p i acidad dis in os como el es a y el do mi hayan in e cambiado a su ez, du an e siglos, los é minos u ilizados pa a nomb a los. A la alcoba ambién se llama á do mi o io, cáma a. (CARDIEL, 2014:294) P og esi amen e se i án es ableciendo en la i ienda o mas adecuadas pa a unciones conc e as, elaciones en e espacios y obje os, g ados de p i acidad, y po an o de igidez, p oduc o de cada cul u a. Has a llega a la Ingla e a del s. XVIII, en la que, debido al desa ollo de las elaciones y con enciones sociales, la i ienda llega a alcanza una g an complejidad y so is icación (CARDIEL, 2014:295), lo que se aduci á en la especialización de las es ancias, según las p ác icas de la época, y en la necesidad de asigna un nomb e especí ico pa a cada una de ellas. Cada uno de los Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 083 é minos, po an o, i ía asociado a una ac i ud conc e a. El nomb e de cada es ancia implica ía, además de un uso, un compo amien o p ees ablecido: un p o ocolo. (CARDIEL, ib.) Se á en ese con ex o cuando apa ece á el concep o de pasillo como sis ema al e na i o de ci culación, que, bajo un c i e io de op imización de eco idos, a a supone la je a quización social de la i ienda con zonas de se icio y zonas de seño es, y con ello la ans o mación de la i ienda en Eu opa. El pasillo poco a poco, en su inco po ación a la i ienda, i á sus i uyendo a o as ci culaciones, lo que supond á un empob ecimien o de las elaciones an e io es, ma e ializadas en accesos y comunicaciones di e sas, pa a educi a una sola opción posible el acceso a las es ancias y las posibilidades en los in e cambios de uso debido a la al a de ínculos. Apa ece án es ancias au ónomas, que anima á a la p i a ización de las ac i idades y a la indi idualización de los p opios indi iduos. Apa ece á una nue a e minología asociada a unos espacios –pasillos, ecibido es, as e os, cocinas o baños- al se icio de o os de mayo ango como el comedo o el salón, que les es ingi á su capacidad de se usados de o as o mas dis in as a las asignadas de paso o se icio, el uso acaba banalizando el espacio domés ico. El uso acaba po cede a la e minología (el pasillo es sólo pa a pasa , el ecibido pa a ecibi ...) De hecho, al adop a es as palab as, admi imos la idea de que algunos espacios de la casa puedan ene menos p es aciones. (MONTEYS, 2012:229) Cuando en el segundo cong eso de los CIAM, o ganizado po E ns May en F ank u en 192947, la in es igación sob e la i ienda se di ige hacia la búsqueda de “los nue os ipos” económicos y de con o máximo, lo que en ese con ex o iene sen ido ambién p oduci á o as consecuencias pa a los años siguien es: la desapa ición y el ol ido de in inidad de é minos y nomb es que hab ían o mado pa e de la es uc u a y nomencla u a de la i ienda, suponiendo con es o la educción a mínimos de su p opio signi icado, y po o o, la modi icación en cuan o a los concep os y al uso de sus nomb es asociados, limi ando de o ma pe manen e, las con enciones sociales a ellos a ibuidos. (CARDIEL, 2014:296) III.e.1 El es a El es a es el he ede o del comedo decimonónico, donde la amilia se eunía pa a come . En las casas de la clase media, además, e a donde se ealizaba la ida amilia y el luga de encuen o donde se e lejaba la es uc u a je á quica de la amilia, y comp endía la ida ín ima de ella, donde la muje se dedica a sus labo es, los niños juegan, po ello e a un espacio cuidado an o en acabados, como en iluminación y amueblamien o, donde no se dejaba nada a la imp o isación. (PERTIERRA, 1981) T adicionalmen e es a es ancia podía po an o engloba la cocina y undi se con el comedo e incluso con e i se en do mi o io, debido a la escasez de espacio, lo que le apo ó un ca ác e de poli alencia que ha sido una cons an e. Luís Ma ía Feduchi, a mediados de los años cua en a, decía, en elación a la unción del cua o de es a , que “en él se hace la ida co idiana …ha de ene un poco de salón, de cua o de labo , de biblio eca, de juegos y, en in, has a de comedo ”. * * Feduchi, Luis M.: B e e his o ia de ROLACO , Expe iemen a nº 20, 1998, pp. 32, en DIÉGUEZ, 2006. Fig 1.48. Comedo del ho el cons uido po R. Bouwens Van de Boijen, 6 ue de Chèzy à Neuilly, e s 1910. Fig 1.47. Po ada del CIAM de 1929. 084 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea Es a mul iplicación de usos equie e de lexibilidad y capacidad de ans o mación pa a pode desa olla di e en es ac i idades. III.e.2 El comedo El comedo , de posición ines able a lo la go del iempo, no apa ece has a el s. XVIII en el que se p oduce un cambio de ac i ud espec o a la comida, que has a en onces había sido algo banal, y se omaba sob e una pequeña mesa que se desplazaba pa a la ocasión, y que a pa i de ese momen o a a oma una impo ancia que no había enido has a en onces lo co idiano. Se a desa olla una nue a ac i ud, y esul ado de ella se á que el comedo se con ie e en un luga de encuen o amilia y la mesa se ija allí. En el s. XIX es a o ganización conduci á a hace de la comida un i o amilia , y de la cocina el nue o luga de las elaciones co idianas. Se con e i á en el luga de la educación de los niños, y se á allí, en el espacio amilia , donde exis e una mayo libe ad.* A lo la go del s. XX se ha ca ac e izado po se una es ancia de uso cambian e y ca ác e ambiguo, que puede se público o p i ado según las necesidades y deseos de los usua ios, y es a si uado en o mas y asociaciones di e sas den o del ámbi o de la i ienda. Eso ha hecho que haya cambiado de posición -si uado en la en ada, asociado a la cocina o jun o al salón o zona de es a -, has a desdibuja su disposición y uncionamien o, lo que lo ha con e ido en un espacio con un uso más amplio que el de cub i sólo necesidades elacionadas con el come . En algunas publicaciones de mediados de los años ein e del siglo pasado, ya se apun aban dis in as posibilidades en su disposición: asociado a la en ada y a una sali a, pa a da dia anidad sin pe juicio de la independencia necesa ia según los momen os (ARNICHES, DOMÍNGUEZ, 1926), jun o a la cocina y o ice (ARNICHES, DOMÍNGUEZ, 1927a) y asociado al salón, con p opues as que hoy conside a íamos ealizadas desde plan eamien os de lexibilidad, como el dispone un a ma io equipado en el que se esconde la mesa cuando no es á en uso, y en onces el comedo queda con e ido en un incón del salón. (ARNICHES, DOMÍNGUEZ, 1927b:4) Es a úl ima asociación p on o se con e i ía en endencia gene alizada pa a esol e el p oblema de supe icie. Más adelan e, en los años sesen a-se en a, la asociación se p oduci ía con la cocina, ubicando en és a una mesa pa a come , desayuna y cena . Es en es e momen o cuando en la cocina se ealizan los cambios más impo an es en su con igu ación, con i iéndose en la es ancia más ca a y so is icada de la i ienda. (DIÉGUEZ, 2006) III.e.3 El salón En la i ienda decimonónica, el espacio p incipal e a el salón. E a el espacio de ep esen ación social al que odos aspi aban como símbolo de pe enencia a una clase social. Dispone de un salón signi icaba mundanidad y Fig 1.49. Ca los A niches, Pe iódico El Sol, Mad id, 1917. Fig 1.50. El salón en la sociedad bu guesa del siglo s.XIX. Fo og ama de la se ie Penny D ead ul. * Véase ELEB, 1989 pp. 187-190 Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 085 sociabilidad, dos ca ac e ís icas de la sociedad bu guesa. Cuando las elaciones se educían al ámbi o amilia es e espacio se quedaba sin uso, cues ionándose su necesidad, aunque seguía igen e po su impo ancia simbólica (GIMÉNEZ, 2006). No obs an e a inales del s. XIX oda ía enía una g an impo ancia ocupando g an pa e de la supe icie disponible de la casa y monopolizando la supe icie de en ilación e iluminación. E a el palco del mundo del que hablaba Wal e Benjamín. Es e espacio se i á ans o mando e incluso llegando a desapa ece a lo la go del s. XX con o me a ía la concepción de la elación in e io -ex e io . En la i ienda lo ín imo/p i ado a adqui iendo cada ez más peso y el salón a empezando a su i al e aciones. P ime o di idiendo su es uc u a, en las casas acomodadas en salón y comedo , pos e io men e se unde con el comedo , y después es desplazado po la sala de es a , y, aún man eniéndose en algunos casos pa a indica la posición social amilia , inalmen e e minan pe diendo su ca ác e exposi i o. (DIÉGUEZ, 2006) III.e.4 El do mi o io La conside ación de la o ma de do mi y su e olución ha pesado conside ablemen e pa a que la i ienda se ans o me. Do mi jun os es aba ligado a la pob eza, a la ine icacia de los sis emas de cale acción que implicaba ene que do mi ce ca de la chimenea que se encon aba en la sala. Es as azones e an compa ibles con el e el p opio cue po y el de los o os, lo que hoy no se en iende con las no mas de pudo ac uales. Es as pe sonas no se sen ían incómodas pues es a si uación no e a impo an e, e a acep ada socialmen e y poco ligada a la sexualidad. Después de las nue as no mas de pudo que len amen e se an di undiendo jun o con las ideas eligiosas, y médicas, de i adas de azones de ipo médico y mo al, el do mi en la misma cama pasa a se condenado. Tampoco se pe mi e uni pe sonas de dis in o sexo excep o en el caso de los ma imonios, y así, poco a poco, se hace indispensable ene una cama p opia, y el do mi jun os se con ie e en signo de una g an pob eza. Es e cambio en los hábi os implica á la disociación de las camas y la necesidad de con empla a ios do mi o ios indi iduales. La apa ición del sen imien o de pudo hace que la sala de es a pie da una de sus unciones, el do mi y así la cama se con ie e en un mueble ijo den o de un espacio especí ico. (ELEB, DEBARRE-BLANCHARD, 1989) En la Edad Media, la unción que aho a ige es os espacios aún no se había p i a izado, y po an o no se excluía de la ida social, siendo cos umb e ecibi las isi as en las habi aciones donde se disponían las camas. E a no mal que en una misma habi ación du miesen a ias pe sonas: seño es y sus c iados, seño as con sus doncellas, homb es y muje es jun os. Incluso las isi as solían do mi jun os al es o de los habi an es de la i ienda. La idea de deco o, asociada a la ocul ación del cue po de is as de e ce os, no exis ía al y como se en iende hoy. Quien no do mía con oda su opa, como en algunas ó denes monás icas, se desnudaba po comple o, siendo es o lo usual, y, en el caso de no hace lo, suponía mo i o de ecelo, despe ando la sospecha de que e ocul a alguna en e medad o de ec o co po al. (ELIAS, 1987) Es a na u alidad en la elación de los se es humanos con su cue po, es udiada po Elias a a és de una se ie de ex os, exis en e en la p ime a ase de la edad con empo ánea, es á p esen e has a el siglo XVI, pa a i desapa eciendo Fig 1.51. L´Alcô e, P.Thomas, 1909. 086 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea len amen e, y de o ma acele ada en los siglos XVII, XVIII y XIX. El cambio se p oduce p ime o en las capas más al as de la sociedad pa a después ex ende se al es o. En ese momen o los hábi os elacionados con la unción del do mi empeza on a cambia . Una de las p ime as señales consis ió en empeza a u iliza una es imen a especial noc u na, como esul ado de la nacien e sensibilidad de pudo en elación al cue po humano y a la apa ición del sen imien o de e güenza. También, el hecho de le an a se y acos a se ue con i iéndose en ac os cada ez más ín imos, sacados ue a del ámbi o social, pa a queda den o de los lími es de la in imidad amilia . Es as o mas asociadas al do mi en el s. XIX y la u ilización de la es imen a de la época, como la camisa de do mi que escondía las o mas del cue po, son ca ac e ís icas de lo ín imo en una época en la que, p ecisamen e po se espacios o almen e sepa ados de la ida social, lo que no es á con igu ado cu iosamen e es el concep o de lo p i ado y la in imidad. (ELIAS, 1987) A p incipios del s. XIX, en el cu so de un mismo pe iodo y asociado a un momen o de ansición de los modos de ida y las disposiciones espaciales, an a coexis i p oposiciones espaciales y plan as de habi aciones muy di e sas. Con inua án exis iendo disposi i os, ligados a una pe cepción de la ida co idiana y sus elaciones al y como es aban concebidas en épocas an e io es, al mismo iempo que apa ecen o as disposiciones eme gen es que dan su ma e ialidad a los cambios en los modos de elación. Den o de es a si uación hay una p ác ica que se a a ecupe a : el do mi o io conyugal. An es, en e ec o, cuando las dimensiones de las es ancias lo pe mi ían, la pa eja enía una mayo au onomía espacial. Había oda una se ie de disposi i os en o no a los espacios de la muje y del homb e que los sepa aban en sus elaciones dia ias, que se an a e educidos y sepa ados del espacio público en el que se encon aban con an e io idad. (ELEB, DEBARRE-BLANCHARD, 1989) III.e.5 El cua o de baño Elias (1987) desc ibe cómo los homb es se hacían se i po las muje es en los baños, y cómo el uso de los baños públicos a ec aba al espacio u bano ya que pa ece se que la gen e se desnudaba en la casa, an es de acudi a la de baños, al menos según la cos umb e de las ciudades. “Cuán as eces”, dice un obse ado , “a a iesa los callejones co iendo el pad e desnudo, p o is o de unos calzoncillos an sólo, acompañado po su esposa desnuda y sus desnudos hijos, camino de la casa de baños. Cuán as eces he is o a las jó enes desnudas y solas, o es idas con una camisilla aída y un albo noz hecho ji ones o bien con ese apo que las cub e sólo po delan e y po de ás y que la gen e llama aquí Badeh … Al lado de ellas suelen co e los chicos desnudos de diez, doce, ca o ce y dieciséis años de edad”. (ELIAS, 1987:204) En la Edad Media, la desnudez no e a pe cibida como algo pa icula men e pe u bado . Los pad es y los hijos se mos aban y do mían desnudos -a menudo jun os-, igual que en los baños públicos que e an mix os, al y como se e en los cuad os y minia u as que apo an Monique Eleb y Anne Deba e-Blancha d (1989). E a un espacio con una impo an e dimensión social ya que además del baño se podían ealiza o as ac i idades como come y eposa . Es a Fig 1.52. Femmes à leu oile e, F. Vallo on, 1897. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 087 ac i ud de elación abie a con el cue po e olucionó poco a poco al mismo iempo que los ni eles de pudo cuando el con ex o eligioso se modi icó. El miedo a es a desnudo a a aumen a a pa i del s. XVI, sin iéndose p ime amen e en las capas sociales supe io es de la población. Y así se empieza a oma el baño con es imen as, p oduc o del nue o sen imien o de pudo que lle a a no se is o desnudo, y no e se desnudo. No la a se a a signi ica que se posee la pu eza mo al, y la necesidad de la a se a a implica que se es á sucio, impu o. El cle o y los médicos con ibuye on a hace desapa ece los baños públicos en an o luga de encuen o y libe inaje, en el que se habían con e ido inalmen e, pe o ambién como luga donde mos a se comple amen e desnudo en público al la a se. A la desapa ición de los baños públicos con ibuyó el miedo al agua y las supe s iciones. La suciedad e a is a como algo p o ec o en e a en e medades y así es di undida po los médicos en el s. XVIII. De al o ma que el baño conlle a un i o muy p eciso pa a pode desa olla lo y e i a sus males. Todo es o de i a en que pa a ajus a se a los nue os hábi os de limpieza co po al ajus ados a la nue a mo al, apa ezcan en la i ienda dos espacios di e enciados, de o ma que la más ín ima desa ollada en el es ido no se llega á a e ep esen ada en ninguna imagen. (ELEB, DEBARRE-BLANCHARD, 1989) En es e momen o se es ole an e con los olo es co po ales. La idea del olo co po al, ligado a algo deg adan e, no apa ece has a el s. XIX. A es o hay que suma que el agua co ien e no es aba ins alada en odos los si ios, aún e a a a en las ciudades y po an o esul aba ca a. Es al inal del s. XVIII cuando hay un enacimien o del baño, y nue os es ablecimien os des inados a es e uso se ins alan en las ciudades. A a és de la pin u a del S. XVIII el baño apa ece como un momen o p i ilegiado de la ac i idad co idiana. Es el luga donde se ecibe a los ín imos y la seducción es á p esen e. Es un momen o impo an e de la jo nada y donde odo se p epa a y se elije pa a seduci . (ELEB, DEBARRE- BLANCHARD, 1989:198) En el s. XIX los descub imien os de Louis Pas eu y la di usión de la pas eu ización ans o man conside ablemen e la imagen de pelig osidad exis en e sob e el agua, pa a pasa a con e i la en un ins umen o que con ibuye a man ene la buena salud. Se á bajo es a nue a pe spec i a en la que hay que comp ende la di usión de las p ác icas de limpieza del s. XIX. En cuan o a las clases popula es se in en a á impone la idea del cue po como ins umen o de p oducción y po an o se á undamen al man ene lo sano, lo que se e á aducido en la conside ación de espacios pa a al in en la p opia i ienda. Es a idea del aislamien o p esen e en el s. XIX, asociado al enómeno del pudo , apa ecido al ampa o de la idea de que el cue po debe queda ocul o, se e leja en las ac i idades de aseo ín imas en la i ienda ob e a, en la que se in en a á e i a los WC comunes a a ios alojamien os. Lo que se pasa á a eglamen a pos e io men e con la inclusión de un WC obliga o io po i ienda.* Con el siglo XX los an iguos hábi os de do mi con desconocidos, lib a se de necesidades na u ales, limpia se y la a se en público, an a e mina de consolida se como ac os ín imos lo que lle a á a la apa ición de la necesidad de es a * En Pa is se hace obliga o io la inclusión de un WC a pa i del 22 de junio 1904 en que se es ablece un eglamen o sani a io. En ELEB, DEBARRE-BLANCHARD, 1989:215. 088 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea solo en un luga ín imo pa a ealiza las. Se a ianzan así los disposi i os espaciales que lo ga an izan haciendo que nue as no mas se implemen en y sean ep oducidas socialmen e. El baño como ac i idad de cul o al cue po Después de la Edad Media el baño e a una ac i idad p i ada en el mundo occiden al. Una ac i idad que pe de á su dimensión de cambio, y que no es a á elacionada al encuen o. Las sociedades g iegas y omanas habían elacionado el baño con la ida social pe o ambién con las ac i idades co po ales dinámicas y la gimnasia. Y la sociedad musulmana conside aba el baño como una ac i idad pu i ican e den o del i o eligioso, además de se un ac o social. La di e encia en e ambas pos u as es la elajación y el eposo en común, en e a la ac i idad. A pa i de la Edad Media es a ac i idad es abandonada. Según Giedeon cada cul u a explica la elación con el cue po de una mane a pa icula que a en elación con el concep o del se humano y su elación con los o os. En F ancia, el baño epa ado desapa ece a inales del s. XVI, le sigue el baño-ablución en una sociedad en la que la limpieza no es un alo y el cue po no es conside ado como digno de in e és. En el s. XVIII, la iple in luencia de la e olución de los conocimien os médicos, de la moda de la hid o e apia y las ideas de Rousseau, abogan po la uel a a la na u aleza, lo que a a juga un papel no desp eciable en la ans o mación de la elación con el cue po. Pe o se á sólo al comienzo del s. XIX que los baños públicos eapa ecen con ue za, p oponiendo una egene ación comple a del cue po al comp ende ambién o as ac i idades como masajes, baños de apo , baños de ai e, gimnasia, y baños de sol, como apun a Giedeon. En las i iendas, la p ác ica del baño ambién se a a hace p esen e, y al comienzo del s. XIX se empiezan a ealiza baños calien es en el domicilio, imi ando lo que se hacía desde hace iempo en Alemania. El cua o de baño como disposi i o La disponibilidad de agua co ien e ue una de las a iables que con ibuyó a ija es e disposi i o. Has a inales del s. XVIII el agua co ien e se á un g an lujo ya que sólo es á ins alada, y en pequeña can idad, en las plan as bajas de algunas casas. Se á en el s. XIX, en el que la limpieza es una necesidad gene alizada, cuando empiece a es a más ex endida, aunque no de o ma iguali a ia según ciudades y países. El cua o de baño es una excepción, has a inales del XIX y p incipios del XX, es ando oda ía asociado a la mesa de baño, con el apa ado donde dispone la palangana y la ja a, y a la bañe a mó il dispues a en el do mi o io. La ducha que ya ha apa ecido en es a época se conside a un disposi i o adecuado sólo pa a la clase ob e a, al y como se ecoge en a ios esc i os médicos y ilan ópicos. Como señala Giedeon “ la ducha es el baño del pueblo” p on o de ex endió (1888) en odos los países del mundo . (ELEB, DEBARRE-BLANCHARD, 1989:204) En 1905, Eugène Bliau p opone un modelo de casa ob e a basada en conside aciones sani a ias y de con o . Dispone de una cocina que si e ambién de cua o de baño, un la abo- oile e en el do mi o io de las niñas y un baño ducha. Pe o lo que se u iliza más a menudo, son los baños ducha colec i os, ealizados como equipamien o en conjun os de i iendas colec i as de alquile . Es e mecanismo no emi e a un aseo ín imo ni hedonis a sino más bien a una p ác ica saludable. El p opósi o p incipal es da la posibilidad de la a se y los medios son secunda ios. Fig 1.53. Nu au ub, pho og aphie de P. Bonna d, e s 1908. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 089 Se á sob e 1920 que el cua o de baño se anexa al do mi o io y se ija la bañe a. Giedeon lo llama el paso de la bañe a del es ado de mueble al de ó gano ín imo de la casa. (ELEB, DEBARRE-BLANCHARD, 1989:210) La posibilidad de abas ece de agua y saneamien o a las i iendas, supuso un hecho impo an e en la con igu ación de la ida domés ica y, po an o, de la i ienda, como ya lo había sido a lo la go del s. XIX la e olución de la iluminación en el hoga , desde las elas has a la elec icidad. En España, según B andis y Mas (2002), la disponibilidad de agua po able e a mejo que el sis ema de alcan a illado, sin emba go la ed de abas ecimien o de agua que no ue un hecho gene alizado has a pasado el p ime e cio del s. XX, siendo, en los años cincuen a, menos de la mi ad de las i iendas las que enían agua y una cua a pa e las que enían aseo o baño. Da os que mejo a on en la década de los sesen a en la que los hoga es que disponían de baño o ducha e a del 62 %.* Es o se io a o ecido po la publicación de una ley sob e i ienda mínima que obligaba a que cada i ienda con ase con un aseo mínimo, ya que has a en onces quedaba a c i e io del p omo o su inclusión o no en la i ienda. (BONET, 2006) Se á, po an o, con la inco po ación del agua co ien e y los sis emas de alcan a illado, cuando ealmen e se pueda conclui que su ge el cua o de baño. Giedion (1978) en La mecanización oma el mando, dice que has a bien en ado el s. XX el la abo no adquie e la o ma de ini i a in luenciado po la p oducción en se ie y la in eg ación del agua co ien e. Sólo has a que los p ocesos de mecanización mode nos ue on inco po ando una se ie de inno aciones, és as se ue on ag upando en espacios conc e os, lo que in luyó en la con o mación del cua o de baño y la cocina po a a se de las piezas suscep ibles de mecanización. Has a ese momen o los apa a os sani a ios e an po á iles, y es en onces cuando, pa a adap a se al suminis o de agua y a las ins alaciones sani a ias, ya conec adas a edes u banas, adquie en una posición ija y se comienzan a in eg a en una habi ación des inada a ese uso. Es os cambios a da on en hace se no a po el di e en e ni el de indus ialización en e países, lo cual inc emen aba la len a inco po ación de las ins alaciones higiénicas de o ma sis emá ica. Se a a de un p oceso len o, que depende de la desigual inco po ación de in aes uc u as en las ciudades. Según Wi old Rybczynski ue el Es ados Unidos donde apa eció la idea de si ua el e e e y la bañe a jun os en una sola habi ación, pa a el uso común de oda la amilia (1989:169). Además señala que a inales del s. XIX la u ilización del cua o de baño compac o de es apa a os con bañe a al ex emo, y el e e e y el la abo al lado, e a común en Es ados Unidos a di e encia de Eu opa, lo que e minó siendo undamen al en la o ganización de la casa pequeña, ya que pe mi ía educi la supe icie de los do mi o ios y sup imi los es ido es al elimina la bañe a po á il. Sin emba go a i ma que aunque el cua o de baño mode no puede esul a e icien e y uncional, po los nue os apa a os, la inclusión de las ins alaciones y las pa edes de azulejos, no es el esul ado de ningún adelan o écnico, se llega a ella como esul ado de o ganiza la casa sin si ien es: una casa diseñada pa a pode se limpiada po el ama de ella, sola o con la ayuda de una asis en a a lo sumo, donde pode almacena en p ác icos a ma ios empo ados que sus i uye an a los g andes a ma ios exen os, apa ado es y a cas, pesados de mo e , una casa que se calen aba de o ma cen alizada sin la ayuda de nadie pa a alimen a y acia las múl iples chimeneas, y que o ganizaba de o ma * Da os en BENASSAR, Ba olomé: El eg eso a Eu opa 1936-1982 , en BENASSAR, Ba olomé (coo d.): His o ia de los Españoles, Volumen 2, Siglos XVIII-XX, Edi o ial C í ica, pp. 333-536, e e ido en DIÉGUEZ, 2006:150. 096 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea apo ó una humanización del diseño aus e o de los países cen oeu opeos. Has a llega a la consag ación de la cocina en 1957 en cuan o a la capacidad combina o ia de equipamien o y de los con enedo es de la cocina, g acias a la publicación de las p ime as no mas DIN ela i as al espacio. (BRAVO, 2011:208) A pa i de ese momen o los cambios en el consumo, di igido po la publicidad y el me cado, y las o mas de ida, han ido condicionando la o ma de plan ea la cocina. El ele ado con enido social del ac o de come y su elación con la unción de p epa ación, que ambién debe ía ene un con enido social análogo,*1 ha sido o o de los elemen os que ha ido condicionando la cocina y su lími e y la ape u a den o de la casa. Después o os a qui ec os se ace ca on a es e ema sob e cómo cambia la mane a de i i a a és del diseño de la cocina. Con Le Co busie se p oduje on cambios al uni cocina y es a en l´uni é d´habi a ion66, a medio camino en e la cocina acional y le es ancia de adición u al, haciendo de la misma un luga que pa icipa de la ida domés ica y mues a los signos de la mode nidad a a és de los ma e iales y los nue os elec odomés icos. Russel y Ma y W igh de endie on planos abie os en 1950 en su Guía pa a la ida más ácil. U iliza on una unidad de almacenamien o independien e con una abe u a de paso pa a conec a las á eas de cocina y comedo . También en 1934 F ank Lloyd W igh en la casa de la Cascada, donde plan ea un es a abie o con cocina compac a en plan a p ime a, y la “Li ing- Ki chen” diseñada po Allmon Fo dyce en 1945, explo a on un e i o io simila . En 1966 Joe Colombo in odujo la idea de la isla en la cocina, lo que pe mi e el lujo del espacio al ededo del equipamien o. Como explica Hadi Tehe ani en su cocina pa a Poggenpohl: “ La cocina en sí es el espacio de c eación de la a qui ec u a ”. En España el p oceso de es anda ización ue a dío espec o a Eu opa y Es ados Unidos. Has a los años 70, no se llega a un concep o de cocina p ác ica y uncional, con la inco po ación de o os apa a os y de medidas no malizadas en el amueblamien o, sis ema izándose la supe icie con inua que unía odos los apa a os a una misma al u a, aunque en los años ein e Ca los A niches y Ma ín Domínguez en el a ículo La a qui ec u a y la ida: cocinas, *2 ya mos aban el cambio de ac i ud y el incipien e in e és que despe aba la cocina an o pa a a qui ec os como pa a p opie a ios, que pasaba de se conside ada, a lo más, una g ande y he mosa habi ación, con di e en es u ensilios y asa es, a la habi ación más impo an e de la casa, bien si uada espec o a o as es ancias, no demasiado g ande, de cuidado acabado, con una en ilación cons an e y una luz lo más igual posible, y en el que las ci culaciones es én pe ec amen e es udiadas, odo ello de i ado de una mayo e iciencia. *1 O l Aiche dice que “en la cocina, el se humano es un se social. La cocina en una unción de la na u aleza social del homb e”, en La cocina pa a cocina . El inal de una doc ina a qui ec ónica . Ba celona: Gus a o Gili, 2004:43. *2 En edición del 20 de no iemb e de 1927, del dia io El Sol de Mad id, pp. 4. Fig 1.66. Plan a L´Uni é d´habi a ion, Le Co busie . Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 097 098 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea CAP. IV. SOBRE LAS CUALIDADES DEL ESPACIO DOMÉSTICO ACTUAL IV.a. P i acidad / Ape u a IV.b. Espacio colec i o o comuni a io IV.b.1 Nue os concep os y nue os usua ios Hábi a pa icipa i o Cohábi a / Cohousing Hábi a comuni a io Au op omoción Coope a i a Hábi a in e gene acional Comunidad in encional IV.c. La conside ación de los espacios in e medios IV.c.1 Espacios in e medios comuni a ios en la i ienda IV.c.2 La ap opiación de los espacios in e medios comuni a ios IV.d. Flexibilidad IV.d.1 Flexibilidad y uso Flexibilidad inicial Flexibilidad pe manen e Flexibilidad/ e e sibilidad Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 099 CAP. IV. SOBRE LAS CUALIDADES DEL ESPACIO DOMÉSTICO ACTUAL José Que glas u iliza la ase “La i ienda de nues o iempo aún no exis e, sin emba go, la ans o mación del modo de ida exige su ealización” , con la que Mies iniciaba el p og ama pa a la Exposición de la Cons ucción de Be lín en 1930*1 pa a a i ma , en el inal al e na i o eliz, *2 al esc i o Habi a del lib o Ace ca de la Casa (QUETGLAS, 1997), que es a exigencia sólo puede cumpli se en el cu so de un con inuado mo imien o eal, capaz de cancela an o la ida ic icia (…) como el luga de su ep esen ación -el dominio p i ado como e ugio y escena io de los alo es del indi iduo-. En onces la casa, desapa ecida como ins i ución, como luga especí ico opues o a los o os luga es, -po cuan o el ocio deja á de se la apa en e oposición al abajo, y lo p i ado deja á de se la apa en e oposición a lo colec i o- es a á en odas pa es: se á cualquie luga , cada espacio y cada iempo donde se a i me y eencuen e un suje o lib e y múl iple, iguali a io y eal. (QUETGLAS, 2006/07:169) El sis ema o ganizado, cons uido, y cla amen e delimi ado, de la i ienda ya no iene capacidad de econs ui su p opia ealidad, sal o es ableciendo elaciones di e en es con los disposi i os in e io es y ex e io es. Se cues iona la unidad de la i ienda epensando sus elaciones con un en o no en unción de nue os condicionan es, no desde la eo ganización de los espacios exis en es. Nue os espacios su gen y salen de ella, o son espacios de los que se ap opia. Son espacios ambiguos, in e medios, pe o ya no se án más espacios es ables cla amen e de inidos. No hay que queda se sólo en gene a un espacio inespecí ico y lexible en el in e io de la i ienda pa a da espues a a la sociedad ac ual, compleja y he e ogénea. Hay que hace que los espacios in e medios se impliquen ambién con las nue as o mas de habi a , alojando las nue as demandas y sensibilidades. Quizás la imagen de Le Co busie disponiendo unidades de i ienda sob e la es uc u a de la Uni é d´Habi a ion de Ma sella no esul e ya su icien e, al a una cie a po osidad que haga apa ece un acío necesa io, e sá il y ca gado de posibilidades, un luga inde e minado y disponible, que pueda se ocupado. Du an e mucho iempo, a inales del siglo pasado y comienzo de és e, cuando las condiciones económicas e an a o ables, la a ención ha es ado ijada en edi icios que ep esen aban el exceso y que cen aban su es ue zo en la ex e io idad y la espec acula idad, dejando a un lado a la g an ol idada: la casa. Aho a, que esas condiciones han cambiado y se in en an es ablece unos c i e ios de acionalidad y de con ención, an necesa ios en es e momen o, *1 MIES: Die Fo m nº 7. Junio 1931, pp. 241, ci ado en QUETGLAS, 1997:19 *2 Ci ado en Cuade no Rojo, P oyec os I, pp. 169. h ps://p oyec andoleyendo. iles.wo dp ess.com/2011/01/habi a -josep-que glas.pd . 100 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea la casa se con ie e en el e ugio desde donde pode gene a nue os con ex os de expe imen ación. Se ecupe a la habi ación, lo in e io , lo desechado , como el luga desde el que e lexiona sob e el hace del a qui ec o. La i ienda es un odo en el que las pa es se a ec an en e sí, pe o ambién es el medio en el que el indi iduo posee su mayo pode de in e ención pa a ans o ma su hábi a a pa i de aspec os es é icos, mo ológicos, de signi icado y de gus os. Todo lo que exis a den o de una casa iene que ene sen ido en la búsqueda de un luga p opio (VALENZUELA, 2004). El esul ado es algo i o que a moniza con los usua ios y su modo pa icula de habi a , y exp esa la época an o en sen ido ísico como sociológico y psicológico, cumpliendo los equisi os pa a los que ha sido concebida. La posición de las es ancias se puede e al e ada en unción de la p i acidad, ni el de uido, posibilidades de o ien ación y de is as, elacionales, accesos. Posibilidad de ag upa ac i idades. Compacidad equi ale a economía. VI.a. PRIVACIDAD/APERTURA “La casa albe ga el ensueño, la casa p o ege al soñado , la casa nos pe mi e soña en paz. No son únicamen e los pensamien os y las expe iencias los que sancionan los alo es humanos”... “es el p ime mundo del se humano … La ida empieza bien, empieza ence ada, p o egida, oda ibia en el egazo de una casa” . (BACHELARD, 2000:29) El se es á más en mo imien o que en eposo. Llama al se a i i en el ex e io , a sali de si,… hab ía que emp ende un opoanálisis de odos los espacios que nos llaman ue a de noso os mismos. (BACHELARD, 2000:32) Bachela d, a a és de es as dos ci as, econoce es as dos cualidades en en adas del espacio domés ico: la necesidad de un espacio p i ado, en el que sen i nos p o egidos, y la necesidad de elación con el ex e io . En el cuad o de An onello da Mesina: San Je ónimo en su es udio 67, apa ece un es udio aislado en la habi ación a di e encia como es a ado en o as e siones. Se obse a una búsqueda de in imidad y de independencia en e al es o de la habi ación, a lo colec i o, que nos emi e a una de las más impo an es cues iones que plan ea la ida mode na: la in imidad. Aquí la casa no se ha educido a su mínima exp esión, como en el Cabanon de Le Co busie 68, en el que la habi ación se ha con e ido en casa, en una uel a a lo esencial del habi a . Aquí la casa es un espacio que exis e, y albe ga a una habi ación aislada, pe ec amen e de inida olumé icamen e y ce ada po unos necesa ios lími es. Se a a de un luga ocupado pa a se i ido y en el que el mo ado se ecoge. Las condiciones que han con igu ado el concep o de in imidad desde el s. XVII, en el que la ida de los habi an es quedaba expues a al es o de la amilia, han a iado has a el s. XX en unción de los espacios de con ol y los ni eles de ape u a en las elaciones es ablecidas en la i ienda, que han es ado condicionados po la di e en e conside ación del concep o y sen imien o amilia . En la segunda mi ad del s. XX, su gie on concep os asociados a la luidez espacial y el espacio único, ep esen ados po el lo , aunque és a solución no pa ece asegu a unos ni eles de in imidad adecuados pa a odas las composiciones Fig 1.67. Cuad o de An onello da Mesina: San Je ónimo en su es udio, 1475. Fig 1.68. Fo og a ía in e io del Cabanon de Le Co busie . Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 101 amilia es. Ac ualmen e, en e a es a no compa imen ación del espacio se p opone la neu alidad como la ocasión de acili a es ancias au ónomas unas de o as donde asegu a los dis in os es ilos de ida. Ape u a La dis inción en e sis ema abie o y sis ema ce ado iene que e con la combinación de di e encia e indi e encia en la ida co idiana. La di e encia pod ía signi ica el es imulo del sis ema abie o, pe o a eces el habi an e no eacciona a la di e encia y busca la indi e encia, el anonima o den o de una comunidad cons i uida po di e en es agmen os sociales, en un ejido donde sólo hay elaciones uncionales y una indi e encia mu ua. En las ciudades, los di e en es g upos sociales y económicos i en jun os pe o seg egados, se mezclan pe o no socializan, exis iendo di e encia e indi e encia en e los dis in os g upos. Alexis de Tocque ille en La democ acia en Amé ica * se e ie e a la indi e encia social y a la di icul ad del indi iduo en cuan o a es ablece elaciones con sus conciudadanos –el indi iduo sólo exis e pa a él y su amilia-, po lo que plan ea la asociación como o ma de esca a al indi iduo de esa indi e encia, es ableciendo conexiones olun a ias, que algunos in es igado es como Robe Pu man (1993) denominan capi al social de la pe sona. Se a a de un concep o según el cual nue as o mas de a iliación social, basadas en elaciones de con ianza y ecip ocidad, con ibuyen a la cohesión, y el bienes a de la sociedad, y pueden esul a decisi as pa a la ac i idad p oduc i a y el desa ollo comuni a io, ya que pe mi en, u ilizando sus ecu sos sociales, ob ene obje i os que de o ma indi idual se ían di ícilmen e alcanzables. Es un concep o poco angible, que se ma e ializa median e elaciones de con ianza y consensuadas en e las pe sonas, en un en o no social más sensible y esponsable hacia el bien común. Es el ac i o de una sociedad gene ado a pa i de la labo o ganizada de los indi iduos y los dis in os colec i os que la in eg an, desde alo es de con ianza, ecip ocidad y solida idad, desde un ejido o ed social. Coleman (1990) plan eaba que el capi al social es aba in eg ado po edes sociales, que a o ecen el lujo de solida idad y de ensa de los in e eses y de echos; no mas sociales de olun a iedad, acep adas po la comunidad, y ínculos de con ianza que posibili an la coope ación. En en plano de la ciudad es e concep o se elaciona con la capacidad que ienen las in e enciones de ga an iza que las pe sonas in e ac úen y se c ee una e dade a cohesión social. La mezcla de di e encia e indi e encia no obs an e sigue p esen e, pudiendo en ende se en cla e nega i a, como econocimien o de una agmen ación, o en cla e posi i a is a desde lo que la di e sidad supone espec o a una es imulación que o ecen los dis in os luga es sin llega a necesi a la iden i icación con el ecino pa a ello. El cosmopoli ismo consis e en el es ímulo que esul a de la p esencia de o os, pe o no en la iden i icación con ellos. (SENNETT, 2014:52) Es a ambigüedad en cuan o a la dis ancia social que se es ablece, que pe mi e obse a pe o no implica se, ayuda a en ende el espacio público y el uso que de és e hacen los sec o es más ma ginales, los cuales cons an emen e, en * ITOCQUEVILLE, Alexis de: La democ acia en Amé ica , México-Buenos Ai es: Fondo de Cul u a Económica, 1957. Fig 1.69. In e io de un Lo . Fo og ama de la se ie Glee. 102 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea su ida labo al y social, se han adap ado a a a esa on e as y a i i en los umb ales. Se han acos umb ado a i i al día, se sien en cómodos con los cambios. (SENNETT, 2014:56) Disminui las di e encias a a és del in e cambio social y expone se a la di e encia desde un pun o de is a conscien e. P i acidad El equilib io en e la p i acidad y la ape u a es á ue emen e condicionado po una se ie de necesidades básicas de nues a cul u a como el no se is o desnudo po el es o de los miemb os de la amilia, no se is o po los ecinos cuando se come, no hace isible la opa ín ima o el deso den de las habi aciones, sob e odo de la cocina, no su i el uido de los ecinos y del es o de la unidad amilia , … así como odas aquellas que cada indi iduo necesi a o desea (LÉGER, 2013) Es a necesidad debe compa ibiliza se con la es uc u a espacial de la i ienda y la di e sidad de p ác icas a desa olla , y aunque a p io i pueda pa ece condicionada po condiciones ísicas, como las escala del espacio, no depende necesa iamen e de és as. Zum ho habla de sus sensaciones en la Ro onda de Palladio, an e la cual a pesa de se “algo g ande y monumen al” no se sien e “en absolu o in imidado, sino, más bien ... ce cano a lo sublime” (Zum ho , 2006:53), po que, aunque el amaño, la dimensión y la p opo ción, en elación con el habi an e, de e minan el g ado de in imidad, siemp e hab á o mas que nos p opo cionen sensaciones a escala co po al y que engan “en cuen a esa dis ancia o ce canía en e el yo y lo cons uido” (Zum ho , 2006:53-55), que nos pe mi a oma consciencia sob e ese algo edi icado pa a uno mismo o pa a un g upo de pe sonas. La p i acidad en la i ienda se desa olla en es ni eles. El p ime o se econoce en el espacio público y su encuen o con el espacio de ans e encia público–p i ado. De i a del inc emen o de densidad que su en las ciudades, en el que la hib idación de ecu sos y la suma de usos esidenciales con in aes uc u as y equipamien os, es ablece di e en es es ados en unción de la p i acidad y el uso público. Pueden apa ece : espacios u banos sin a ecciones p i adas, sólo con se idumb es de acome ida, y colec i idad o al; espacios p i ados cedidos a la ciudad pa a su uso público, como el pa io abie o de manzana; espacios in e medios, de p i acidad escasa; semipúblicos de ansición en e lo u bano y lo colec i o; y equipamien os públicos en sopo es p i ados. El segundo se es ablece po las elaciones en e la i ienda y el sopo e, que pe mi en que aquella u ilice espacios comunes según acue dos p e ios. Se a a de espacios de uso común con dis in as unciones, zonas de ánsi o que a o ecen el encuen o y la elación, y espacios públicos de uso p i ado desde la i ienda. Según el g ado de uso comuni a io se pueden es ablece ni eles. En p ime luga podemos encon a las gale ías de acceso, núcleos e icales, escale as ex e io es, espacios de elación, con una ca ga máxima del ca ác e comuni a io. Después en un segundo ni el, con una colec i idad aco ada y una p i acidad domés ica básica, es án los espacios in e medios en e la i ienda y el edi icio que el p oyec o gene a como espacios de con ac o o con ol. Y po úl imo los de elación de la i ienda con lo u bano, como balcones, mi ado es, e azas, condicionados po el alcance isual. Y el úl imo de iene del g ado de con o asociado a los nue os usos demandados en el espacio domés ico con empo áneo –cul o del cue po, eje cicio ísico, p ác icas culina ias- cuyo desa ollo, a eces de o ma indi idualizada, hace Fig 1.70. In e io de la Capilla B ude Klaus. Pe e Zum ho . Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 103 necesa io es ablece g ados di e en es de p i acidad den o de la p opia i ienda, incluso en es uc u as sencillas de i iendas aunque ello suponga ene que abaja más con la imaginación del habi an e en su in e io , pa a pe mi i que se ascienda el alo eal de lo cons uido y así pe mi i que cada uno, en unción de sus deseos, encuen e la indi idualidad. La in imidad en es e úl imo ni el p esen a g adien es en unción del ámbi o al que a ec a. Po o o lado desde la i ienda se in en a domes ica lo público, o aquello que no es p i ado, in oduciendo nue os ni eles de p i acidad, aún sin de ini . Además se deben conside a odos aquellos espacios que se encuen an desde los especí icos de elación amilia , que son espacios p i ados colec i os, al espacio unipe sonal, que p esen a máxima p i acidad y ninguna elación de ipo comuni a io, pasando po los espacios in e medios en e lo colec i o y lo indi idual en el ámbi o amilia , como de e minados espacios de dis ibución o de acceso. (NIETO, 2014) También den o del ámbi o de la unidad amilia , se de e mina en unción de la o ganización de las elaciones: en e la pa eja ( ida de pa eja, di e en es concepciones de pa eja), en e pad es/hijos, en e he manos/he manas, con o os miemb os de la unidad amilia (hábi os de comida, el papel del do mi o io), y las elaciones es ablecidas ue a de la amilia, di e en es g adien es en los que se encuen a p esen e la oposición en e el yo y el noso os, que las o mas espaciales pueden sa is ace , poniendo de mani ies o una se ie de concep os duales: la ida en soledad y con o os, la ida en pa eja y la ida pe sonal, lo colec i o y lo indi idual. IV. b. ESPACIO COLECTIVO O COMUNITARIO Dice Ch is ophe Alexande : “El sínd ome de in o e sión ... cons i uye una de las peo es amenazas con a la na u aleza social del homb e y si no se supe a, la al a de elaciones humanas puede p oduci el colapso de la na u aleza humana” . [Y p opone lo colec i o como al e na i a] “que si a de apoyo al man enimien o de las elaciones sociales... El en o no ísico ambién equie e un cambio: la gen e pod á modi ica su mane a de i i sólo si la con igu ación del en o no ísico ayuda en su es ue zo...Resul a ine i able que la concen ación u bana gene e ensiones. Debemos c ea un mecanismo social capaz de se i de sos én a los con ac os dia ios e in o males en e las pe sonas. Es e ipo de ace camien o equie e la eo ganización del sis ema de i iendas con una se ie de ca ac e ís icas que, omadas en conjun o, de inen una ama de i iendas dis in a a odas las que es án en igencia aho a... Nues a p ime a eacción con a las ensiones es aleja nos, da les la espalda, a a de escapa . Las ensiones nos uel en in o e idos... El obje i o es hace que la gen e ap enda a no esconde se, induci la a que se exponga a las al e na i as de la ida u bana y de los amigos, ence el sínd ome de in o e sión”. * El acío y la memo ia son elemen os consus anciales de la es uc u a del espacio colec i o, ya que ambos pe mi en la pe manencia en el iempo de lo público. La memo ia colec i a, que es an e io a la unción, jun o al acío ísico ga an iza la posibilidad de éxi o del espacio colec i o. * IALEXANDER: La ciudad como mecanismo de sos én pa a los con ac os humanos , Cuade nos Summa Nue a Visión: enciclopedia de la a qui ec u a de hoy, nº 9, 1968, pp.3-19, ci ado en CASADO y o ., 2014:135. 104 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea «La expe iencia del iempo is o como p esen e es aquello que oda ía es á i o y esa clase de p esen e nos ayu- da a no cae en la ampa del u u o. Nues a a ea es o ja o o p esen e e dade o, y pa a eso es necesa ia la capacidad de en ende his ó icamen e el pasado, sabe dis ingui lo que se i á pa a las nue as si uaciones que hoy se nos p esen an». (Lina Bo Ba di, 1990, ci ado en SÁNCHEZ, GUITART, 2014:545) En ende que el inal del p oyec o a qui ec ónico no iene po qué es a en la inalización de su ejecución, nos pe mi e plan ea nue as ac i idades, su gidas de o ma espon ánea o no, que se sus i uyen una as o a. El éxi o de los espacios comuni a ios es a á, po an o, en la capacidad que engan de man ene su es uc u a en el iempo con independencia de los cambios que las ac i idades gene en. De es a mane a las es uc u as p e ias no se ans o man, sino que se adap an a los cambios su idos en el iempo, dando luga a paisajes u banos y sociales nue os desde la memo ia del espacio colec i o, y de lo esencial de és e. En es os p ocesos es el usua io y el conjun o del colec i o, los que con o man el espacio en el iempo, median e la o ma en que lo usan. La con i encia de dis in as es e as, que con i en y se alimen an mu uamen e, a ligada a la p esencia de un espacio acío que sea su icien e pa a ep esen a al colec i o. Se a a ía de un acío que llama íamos acío exp esi o. (SÁNCHEZ, GUITART, 2014) No obs an e solamen e el acío no puede cons i ui en el iempo su exp esión como luga de lo colec i o, se necesi a que una ealidad le pe mi a alcanza la a empo alidad. Esa ealidad se ía la memo ia colec i a, las dis in as capas de con enido y signi icado p e ias a la o ma, que es án p esen es en odo espacio colec i o, que ayudan en la cons ucción pausada y acumula i a en el iempo de una a qui ec u a sedimen ada y espon ánea. (SÁNCHEZ, GUITART, 2014:545) La nue a casa se en iquece con nue os concep os, un pa io y una en ana pueden pasa a signi ica nue as posibilidades. La cubie a y las plan as bajas pasan a ep esen a opo unidades de uso y es ancia comuni a ia an o po pa e de los ecinos como de pe sonas ex e nas a las i iendas. Usos au oges ionados como gua de ías, la ande ía colec i a, hue os u banos, alle es, ..., ienen cabida en es os espacios, y acili an la elación en e el pa io, o espacios in e io es, y la calle; en e la comunidad y el ba io. (ELEB, SIMON, 2013) El pa io es el espacio común po excelencia, po su ce canía con la i ienda y su inculación a lo domés ico, y ma ca el g ado de con i encia del edi icio. Los disposi i os con los que se equipa condicionan la habi abilidad y deben esol e las posibles dis o siones que gene a el amaño: pa ios muy pequeños condicionan la p i acidad en la i ienda po azones de p oximidad, y muy g andes ienen di icul ades de c ea espacios habi ables po la di icul ad en la ap opiación de los mismos po los ecinos. Tiene un papel impo an e en emas uncionales como apo a en ilación, iluminación a la i ienda pe o ambién es un luga po encial de elación, descanso, juegos, e en os, desde una simple e ulia a ies as, concie os, exposiciones. (CASADO y o . 2014) Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 105 Los pa ios y aquellos espacios lib es en las plan as bajas po an o deben deja de en ende se como espacios acíos; po el con a io son opo unidades de uso. Son posibles p olongaciones de la calle o plazas que lle an su ac i idad al in e io de los edi icios haciéndolos pa icipes de ella. No como una acción pasi a que consis a en sólo ecibi esa p esencia ex e io , ambién pueden se ac i os, pa icipa median e su cuali icación en la c eación de un espacio de sine gias, no de paso ni de exclusión, sino de es ancia y de in eg ación. El p oyec o debe ap ende de las o mas de ap opia se los niños de los espacios median e el juego. Es os, po su escala, la espon aneidad, la al a de ideas p econcebidas sob e las cosas que igen sus juegos, son capaces de apo a con enidos de o ma c ea i a, in en ando nue os usos que signi ican mane as di e en es, obje os y espacios encon ados. La co idianidad o ma pa e de la a qui ec u a domés ica condicionando el aspec o o mal an o de sus espacios acíos como de achadas. Po ejemplo opas endidas isibles a odos son el esul ado de una ges ión de icien e del ciclo de la ado de la opa y zonas de endido demasiado alejadas de la ado as y zonas de la ado, hacen que los habi an es, po la al a de con ol con a sus acciones, no u ilicen los espacios de cubie a habili ados pa a al uso. C ea espacios equipados adecuadamen e y la concienciación median e una socialización del p oceso que acili e el desa ollo de capacidades sociales, pod ían se soluciones no sólo a es e p oblema, de dis o sión o mal po el endido de opa, que en de ini i a no es más que un indicado de que no se es án consiguiendo los ines pe seguidos, sino a los p oblemas de con i encia y de ges ión de lo común en la i ienda colec i a. Cuan os más in e eses comunes engan los habi an es, más en ende án los espacios in e medios como algo compa ido. Algunos au o es conside an con enien e p ocu a una cie a homogeneidad de los usua ios, pe o es a íamos con ibuyendo a una seg egación social, y no debe íamos ol ida los ejemplos anceses de inales del siglo XIX en los que exis ía una con i encia social. Quizás el p oblema de los espacios comunes sea el pa i de la idea de que se sabe u iliza un espacio de o ma na u al aunque ealmen e no sea así, y, mien as que pa a oda una se ie de obje os y elec odomés icos de uso domés ico se necesi an manuales de uso, pa a el espacio se con ía en la in uición. Pe o a eces la ambigüedad con la que es án cons uidos hacen que no se comp endan y se u ilicen e óneamen e. Hoy, po las condiciones económicas y los se icios que la i ienda nos apo a en elación a su p ecio, cada ez más la idea de se p opie a io pa ece an icuada. Si obse amos nues a o ma de ida co idiana, odo lo que necesi amos lo ealizamos, o lo pod íamos ealiza , usando ecu sos de acceso comuni a io. El ca sha ing -inicia i as con a el ehículo de un solo ocupan e-, el cowo king, las bicicle as de au ose icio, los luga es compa idos pa a come , e cine, cul o al cue po, las la ande ías, el se icio de compa i da os en línea, como D opbox, o in o mación y o os median e Facebook y Twen y, odos son luga es habi uales en la ida co idiana de cada uno de noso os en los que compa imos algo, ac i idades, comida, in o mación, obje os, ocio, con o as pe sonas. La op imización de los ecu sos nos lle a a plan ea nos la necesidad de algunos de és os. Si el ehículo se necesi a usa sólo una ez a la semana, hace un uso compa ido median e ca sha ing puede e i a paga segu os, pa king, impues os, … po lo que alquila uno según necesidades, pe mi i ía hace un uso más e icien e y sos enible. ¿Se puede aplica a la i ienda es e concep o?. ¿Cómo a ec a a los espacios comunes de la i ienda?. En los edi icios de i iendas colec i as ya exis en espacios compa idos. Escale as, ascenso es, pasillos, zonas de accesos, y, en el Fig 1.71. Pose Wo k o Plin hs 3, B uce McLean, 1971. 112 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea En la secuencia de acceso, el p ime espacio encon ado es el es íbulo, en el que, según el amaño y las elaciones que acili a, nos encon amos con di e en es si uaciones posibles en unción de las posibilidades de uso y del ca ác e del edi icio. Si se a ase de un edi icio de ipo mix o, la posibilidad de i iendas an o colec i as como indi iduales, baja el ni el de u ilización, po los posibles accesos di ec os a las úl imas, y po an o su capacidad de uso. Sin emba go es posible que ese espacio sea conside ado como luga a compa i y de iden idad del colec i o, y po an o uese un espacio cuidado en su o malización y ma e ialidad inal. Los pa ios y los eco idos suelen se los espacios in e medios más comunes en los p oyec os. La secuencia de espacios, la p esencia de umb ales y la a iedad de espacios in e medios in e io es o ex e io es con di e en es escalas deben a o ece el in e cambio social. Es os espacios in e medios, pa ios, y gale ías de los edi icios de i ienda colec i a, y así como odos aquellos si uados en e la i ienda y la calle, pe mi en es ablece ínculos en e los esiden es, encuen os o ganizados o no, con los que explo a las posibilidades de los espacios colec i os. Los habi an es se con ie en en ac o es que pa icipan en la con igu ación de los mismos. La a iación de las a mós e as c eadas pe mi e la in eg ación de las di e en es peculia idades del g upo social que habi a. También el apa camien o puede se conside ado como disposi i o in e medio. Con la obliga o iedad de dispone plazas de apa camien o po i ienda, el apa camien o se puede con e i en el ínculo en e espacio p i ado y público, pa a ello su disposición adicional desapa ece ocupando plan as sob e el suelo pudiendo c ea elaciones ísicas y isuales en e in e io y ex e io y con i iéndose en pa e in eg an e de la ida del edi icio. Es os espacios in e medios gozan de una si uación dual, dado que ienen la capacidad de seg ega y ambién de cohesiona . Rep esen an la negociación en e los ámbi os p i ado- i ienda, público-calle, cons i uyéndose ellos a su ez en posibles espacios. Como ya dijo Jose Albe s (1969) en el ciclo de con e encias impa idas en el T ini y College en ab il de 1965, Sea ch e sus Sea ch, “en p oyec os, a eces uno más uno es igual a es”. Es es a posición lo que los hace espacios ambiguos, donde lo público y lo p i ado inciden en su ca ac e ización, haciéndose necesa io in e p e a las ca ac e ís icas a qui ec ónicas que los con o man y los modos de ap opiación acili ados. Resul a ex año que an e el pequeño amaño de la i ienda colec i a no se alo en más los espacios ex e io es como luga de in e cambio po encial, sal o en las ies as de ecindad o e en os simila es, y que cuando se u ilizan se haga de una o ma an nega i a, llegando incluso a c ea espacios de exclusión. Po ello aquellas soluciones a qui ec ónicas, en las que se ope a con es os plan eamien os, ienen an a impo ancia en es a in es igación, y po ello se ha apo ado un ace camien o a una ipología que se en iende desde es os p incipios y en la que el uso de los mismos es undamen al pa a su comp ensión y pe i encia. IV.c.1 Espacios in e medios comuni a ios en la i ienda ¿Qué mecanismos pe mi en concilia las cualidades de lo colec i o y las de lo indi idual, haciendo una e lexión sob e el hábi a in e medio en la i ienda?. ¿Cómo susci a una ida social en e habi an es de un mismo edi icio?. Los Fig 1.84 P oje 4 Maisons Dans Les A b es, Ci é Du Pe i Bé heny à Reims, A elie d’A chi ec u e e d’U banisme Ma jolijn Boud y & Pie e Boud y, 2007. Fig 1.85 Pa king à ez-de-chaussée, immeuble ue Louis Blanc Pa is 10e, Emmanuel Comba el e Dominique Ma ec a chi ec es, m.o. RIVP, 2006. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 113 espacios colec i os disponibles son un elemen o impo an e del éxi o de la i ienda colec i a, se suelen co esponde con las á eas comunes esidenciales, pe o el obs áculo mayo de es e ipo de espacio es á en su modo de ges ión. Del balcón social al hall phalans é ien, pasando po la ue paliè e y la logia común, oda clase de soluciones a an de a o ece el encuen o y eunión, las buenas elaciones en e ecinos y la con i encia, y de en e ellos, el pa io como luga ca ac e izado de una g an sociabilidad, y desde donde se pene a a la i ienda adquie e un papel semi-público. (ELEB y o ., 1988) El p oyec o a qui ec ónico debe p egun a se sob e la mejo o ma de ecuali ica lo público y lo p i ado en los espacios in e medios, a o ece la ap opiación indi idual de zonas comunes, ya que es as ope aciones conducen a cuali ica los espacios in e medios, y hace compa ibles esas ope aciones con el man enimien o de una ida ica y pública. Las soluciones apo adas deben con empla la supe posición de equipamien os y i iendas pa a hace que los eco idos de las pe sonas en la ida co idiana pe mi an pone en uso esos espacios. La an icipación de la indi idualidad pe mi e la p oyección de la i ienda en el espacio de la comunidad a a és de la posible ap opiación con un uso p opues o desde ella. La si uación de es os espacios de sociabilidad en el lími e de la i ienda, pe mi en una g adación de los espacios públicos y p i ados, según se acili e la ap opiación, y el sen ido de és a, desde lo in e io hacia lo ex e io , o al con a io. El ca ác e de és os es a á en e: publico, p i ado; indi idual, común; isible, sec e o. Los pasillos, co edo es y gale ías, se con ie en en luga es de eunión con los que pode compensa la al a de espacio de las p opias i iendas, pasando a se los luga es de una sociabilidad in e media ia en e las i iendas y la calle. Una gale ía es un disposi i o p óximo a un eco ido in e io en el edi icio que pe mi e sali de la i ienda po un espacio que es ya una calle, es un espacio de in e mediación en e dos que pueden llega a se hos iles. Son luga es de ue es expec a i as sociales en los que pode ene encuen os con los ecinos o aisla se, y po ello ambién causan es de con lic os sociales. Los eco idos in e medios in e io es en los edi icios pueden se en e zonas de escale as y equipamien os, sin dis ibui di ec amen e a las i iendas, o po el con a io es ablece una ci culación que acili a el acceso a és as, o a de e minadas habi aciones de ellas, en el caso de exis i dobles accesos o espacios anexos a la i ienda. En cada una de es as si uaciones, se econoce la po encialidad social del espacio, a medio camino en e lo p i ado y lo público, pe o en cada uno de ellos el peso de cada uno de los ámbi os es dis in o, ya que en el segundo caso la posibilidad de que ese espacio de icción en e lo p i ado y lo colec i o gene e una eacción de ap opiación es mayo . Es posible que lo que se al e a es é es ablecido, no po las elaciones desde la i ienda con el ex e io sino po la ap opiación en común del espacio acili ada po su de inición en su uso a la go plazo sugi iendo o as ac i idades muy p ecisas, como el pe mi i o o ipo de ac i idades compa idas en cubie as, alle es y locales en plan a baja, di e en es al simple apa camien o colec i o, como ya o ecía en su momen o l´Uni é d´Habi a ion (ELEB y o ., 1988). La ec eación de la calle en el in e io de un edi icio o o gándole el ca ác e de dominio comuni a io equie e apo a una cie a u banidad a es as calles in e io es pa a que los habi an es las u ilicen, las pongan en alo . Fig 1.86 Soshigaya house, be- un, Design+Eana, Tokyo, 2012. Fig 1.87 Sa ugaku, Akihisa Hi a a, 2007. Fig 1.88 Yo suya ene a, Key Ope a ion, 2011. 114 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea Una ez en ado en el edi icio, se a a de elaciona las ci culaciones e icales con la dis ibución ho izon al de los apa amen os. Si la dis ibución es ealizada median e pasillo de ipo colec i o, se condiciona an o la o ien ación de las i iendas como la in imidad en el in e io de la i ienda po un p oblema de is as di ec as. El p oyec o iene que a icula mecanismos que sepa en los eco idos de achada. O os espacios in e medios de ipo comuni a io en el in e io de la i ienda son odos aquellos que o man pa e de su o ganización pe o en los que sus posibilidades de uso hacen pa ícipes a oda la unidad amilia . En es e caso el colec i o que puede u iliza el espacio es á es ingido pe o el in es el mismo: ab i a di e en es posibilidades de uso pa e de una comunidad que es es e caso es á o mada po los miemb os de la comunidad amilia , amigos, amilia es y o as pe sonas ex e nas. No se debe ol ida que la unidad amilia ya no es á in eg ada po la amilia adicional, y que la di e sidad de posibilidades en su composición hacen necesa ia la exis encia de es os espacios de negociación en e pe sonas di e en es. Se a a de espacios ex e io es p i ados, espacios in e io es comunes, o espacios in e io es ex e nos a la p opia i ienda. Los dis in os disposi i os que lo acili an pueden a ia en elación a su inculación a la i ienda o a o os luga es ex e nos a ella. IV.c.2 La ap opiación de los espacios in e medios comuni a ios Monique Eleb (1998) llama la a ención sob e los p oblemas de la al a de elaciones sa is ac o ias del indi iduo espec o al g upo si no se mejo a el espacio de la sociabilidad al mismo iempo que se o ganiza la lib e elección del es a solo, ya que con ia en su au o-o ganización no es su icien e. Po ello p opone in oduci espacios de e i o y aislamien o a la ez que espacios de encuen o p o egidos. Te azas comunes a a ias i iendas, espacios con cualidades di e sas pe o con unciones no p ecisas: espacios g andes, abie os, cla os, de elaciones sociales; espacios in e media ios; pequeños espacios de aislamien o. (ELEB, 1998, 67) El concep o de ap opiación del espacio pe mi e en ende los ínculos que los indi iduos es ablecen con los espacios, el apego al luga y la iden idad de és e y del colec i o humano o el espacio simbólico. Su plan eamien o eó ico esul a ú il, en e o as cosas, pa a abo da cues iones como la cons ucción social del espacio público. Es en es os espacios de ap opiación colec i a, en los que median e la ac i idad y las p opias acciones le apo amos nue os signi icados. És a según Le eb e (1971) es impo an e po que con ibuye a que el indi iduo se posicione con a la alineación de la ida co idiana, de lo que es á en el ámbi o de lo co idiano. La Ap opiación es un sabe hace his ó ico media izado socialmen e. Po an o implica un p oceso de socialización y las po encialidades del indi iduo . La o ma de ap opia se del espacio depende á de la cul u a de cada indi iduo y ambién de sus po encialidades. Implica un p oceso, una ans o mación dinámica que el habi an e hace en el iempo y en el espacio, po lo que hab á que ene en cuen a el cambio en el iempo del suje o, y hab á que conside a es e cambio además de que se p oduzcan en el espacio. Fig 1.90 Apa amen os pa a pe sonas mayo es, Ikimono a chi ec s, 2013. Fig 1.89 30 VPO en Conil, Ja ie Te ados, 2012. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 115 El uso de los espacios in e medios median e la ap opiación de és os, pe mi en deja nues a imp on a en ellos. Podemos eco e la ciudad, sen i la, oí la, pe o nues a capacidad de ans o ma la es educida si no se es ablece con ella una iden i icación. Cuando los espacios nos esul an ex años, o desag adables, pueden da una sensación de que el espacio no nos pe enece, de se algo ajeno, lo que p oduce que sean echazados, se quedan acíos, y no se usen. Sólo la capacidad que cada habi an e o cada amilia iene de p i a iza un luga , o ganizándolo a olun ad, pe mi e que és os lo acep en y que puedan es ablece elaciones con el espacio. Los espacios in e medios se nos o ecen como luga es acíos que ocupa . Donde pode e leja nues o es ilo de ida y nues a iden idad, pe sonalizándolo de o ma indi idual o colec i amen e. Pe o ambién el espacio se ap opia de noso os di icul ando el cambio. Es lo que Villela Pe i (1976) señala como espacio ap opiado y espacio ap opian e, en el que espacio e leja el modo de ida y noso os nos iden i icamos con el espacio, y odo ello a a és de los usos y del iempo. El p oceso de ap opiación del espacio po un indi iduo o un colec i o, puede se espon áneo pe o ambién in encionado. Las ca ac e ís icas del espacio, como la capacidad adap a i a y la sin onización con los posibles usua ios, son ac o es que a o ecen o di icul an su uso. Can e (1977) es ablece una elación en e la ap opiación y la c eación de sen ido de luga , p oponiendo un p oceso pa a explo a la ap opiación del luga en base al análisis de la o ganización y la u ilización del espacio po el g upo. La sa is acción con un espacio se p oduce sólo si se dan unas condiciones deseables pa a su ocupación, po lo que implica a los usua ios en el diseño y la o ganización de los ecu sos, o mando pa e de edes de pa icipación ciudadana, gene a un sen imien o de pe enencia y acep ación espec o a ese luga , (BROWER, 1980) que acili a que la gen e ocupe dichos espacios, que o no gobie na o lo hace la comunidad, pe sonalizándolos g acias a un sen ido de iden i icación y de pe inencia. En es e p oceso el espacio se ans o ma, pudiendo delimi a , median e los mecanismos u ilizados, los ámbi os p i ados o de in e acción deseados y así es ablece los ni eles de in imidad necesa ios.El signi icado de es os espacios in e medios comuni a ios, de los que se ap opian los usua ios median e su ans o mación del espacio pe sonal o e i o ial, o po iden i icación a ec i a, cogni i a o in e ac i a, su ge de los p ocesos allí desa ollados aunque ya u iese o o sen ido o o gado po el p oyec is a en su cons ucción. Como dice En ic Pol (1996) no hay in imidad si no hay in e acción, no hay de ensa del espacio si no hay in e acción amenazan e, no hay signi icación si no hay in e acción que equie a la c eación de una iden idad. Los habi an es necesi an mos a se a sí mismos y pa a ello c ean un o den y do an de signi icado al espacio cuando se ap opian de él, muchas eces como espues a a la ep esen ación que hacen los demás. “Ap opia se de un luga no es sólo hace de él una u ilización econocida sino es ablece una elación con él, in eg a lo en las p opias i encias, en aiza se y deja la p opia imp on a, o ganiza lo y de eni ac o de su ans o mación. Puede se ambién aco a lo pa a limi a el acceso sólo a los elegidos, acep ados, y con ello di e encia se de los demás, si ua su luga en la sociedad, especi icándose y oponiéndose”. (CHOMBART DE LAUWE 1976,524) Fig 1.91 Apa men building Ki aga a, SANAA. 116 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea Pa a P oshansky (1976) el p oceso de ap opiación iene dos sen idos. Uno di igido hacia los demás en el que se p oduce la conquis a de un espacio, y el o o di igido hacia sí mismo, en lo que implica adap a un espacio a las p opias necesidades, ans o mándolo desde la búsqueda de la au oa i mación. Así, en iende la ap opiación como un p oceso de iden i icación en el espacio y en el iempo con una in luencia mu ua en e espacio y suje o. En es os p ocesos se de ec a una cie a secuencialidad, en un p ime momen o lo que p e alece es la conduc a de modi icación y de adap ación del espacio pa a do a lo de una signi icación pa a el indi iduo, que puede se o no compa ida po el colec i o. Más adelan e, el suje o y/o la colec i idad ienden a iden i ica se el signi icado apo ado al espacio, esis iéndose a su cambio dado que es a a és de és e que encuen an una iden idad, una e e encia social y espacial o po lo menos una habi uación cómoda. (POL, 1996) No exis e una o ma de ap opia se di e en e en cuan o al espacio público y p i ado, el p oceso es simila aunque con pesos dis in os. El espacio p i ado se ap opia básicamen e po acción- ans o mación en p ime a ins ancia y po iden i icación en segunda ase, según la secuencialización desc i a. La ap opiación de lo público, en cambio, no siemp e sigue -o puede segui - es e p oceso y pi o a más sob e la segunda componen e, la iden i icación. (POL, 1996) Obse a las o mas de ap opiación puede ayuda a comp ende y p edeci compo amien os o ac i udes de acep ación o echazo de los espacios. IV.d. FLEXIBILIDAD “Hoy en día endemos a se odeados po los a e ac os domés icos. El a qui ec o iene muy poco con ol sob e habi aciones en cuyas pa edes se encuen an alineados a e ac os que, aun cuando hayan sido elegidos po él pueden cambia an undamen almen e en el cu so de los años que anscu ido ese iempo no quede nada de la idea o el espacio o iginal. Es la indus ia de a e ac os del hoga la que ija el amaño y las o mas de los mismos. Hoy en día, a 25 años de los es udios de mo imien os de Lillian Gilb e h sob e “espacios de abajo con buen uncionamien o” , los a e ac os pueden hace desapa ece has a la misma necesidad de un “espacio de abajo” en el iejo sen ido. También podemos supone que el a e ac o de g an amaño p on o se á una cosa del pasado. El concep o adicional, consis en e en el ajus e de piezas en el in e io de una “habi ación” , cambia has a ans o ma se en la e-dis ibución a lo la go de oda a casa, sacando pa ido de la lexibilidad o ac ual mo ilidad que los nue os a e ac os pe mi en. Así, pues, ya no enemos “habi aciones” e icien es, sino una libe ación de la igidez que las “habi aciones” ijan. Es e debe ía se “El u u o del amueblamien o” . (SMITHSON, A/P. 1966:45) Con es a a i mación es a íamos an e un espacio sin je a quías, como en la casa del u u o, A/P Smi hson, 1955-5692. Una casa en la que coexis e una luidez espacial jun o a la o ganización de las dependencias. Una es uc u a de esina plás ica que luye median e una geome ía cu ilínea de una es ancia a o a, de iniendo compa imen os di e enciados con muebles, despensas y apa a os, adhe idos o empo ados a los lími es, que cons i uyen un en o no ac i o en su elación con el usua io. Es os elemen os conducen los mo imien os de los habi an es, in e accionando con inuamen e con ellos. Fig 1.92 Casa del u u o, A/P Smi hson, 1955-56. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 117 La a iedad de opciones i ales y o ganizaciones lexibles, la ines abilidad empo al y espacial del abajo y la al a de esquemas uni e sales que o ganicen nues a ida de e minan sociológicamen e la necesidad de ene en cuen a el concep o de lexibilidad. Se a a de un mecanismo que a o ece el máximo de adap ación en las i iendas con empo áneas, sob e odo de educidas dimensiones en las que se elaciona la lexibilidad con la c eación de espacios neu os que pe mi an la máxima adap abilidad. Inco po a la lexibilidad a los edi icios, no sólo pa a el momen o ac ual, sino ambién pa a el u u o pe mi e cons ui de mane a más adecuada así como de comp ome e se con los e en os al con e i les un escena io más signi ica i o que e olucione a lo la go del iempo (KRONENBURG, 2007:111). No se a a de un diseño p edic i o, sino de pe mi i a los usua ios oma las decisiones más adecuadas en cada caso según sus necesidades den o de un pano ama lleno de posibilidades que acili a las di e en es acciones a desa olla y la p opia ida. Eso puede supone cambios dia ios, en unción de la ho a del día, de meses o de años en unción del cambio en el núme o de ocupan es. La la ga du ación de una cons ucción en e a los cambios con inuos de odo g upo de ocupan es, sea amilia o no, ambién nos obliga a pensa que la agmen ación excesi a de una i ienda en habi aciones de ac i idad condicionada, no o ece una lexibilidad adecuada y su icien e. John Hab aken (1975) a comienzos de los años sesen a del siglo pasado es ablecía como es a egia de diseño el open building , con el que plan eaba que la a qui ec u a necesi aba un cambio de plan eamien os que a o eciesen una ac i ud más ac i a. P oponía que los edi icios consis ie an en es uc u as con se icios, a los que podían uni se habi aciones y espacios desde el uso y la expe iencia. Se ían diseños no ce ados en el momen o de su en ega a los usua ios, que pe mi iesen, den o de un p oceso con inuo, el cambio y adap ación a los posibles habi an es. Es e concep o se desa olla con di e en es ni eles de complejidad que an desde la ciudad has a la habi ación, de iniéndose en unción de cómo la sociedad y los indi iduos e olucionan y se elacionan, es deci , en unción de la signi icación que adquie en los luga es plan eados en esa sociedad. Po eso quizás al y como apun a K onenbu g “los luga es a qui ec ónicos más impo an es, además de la casa, son los luga es en los que los indi iduos se eúnen”. (2007:58) El luga de eunión es el espacio lexible po excelencia. Debe ene en cuen a las necesidades de una se ie de indi iduos, así como la escala, la magni ud y alcance de las ac i idades a pode desa olla que es a iable al depende de un núme o no p e ijado de usua ios. His ó icamen e, el luga de eunión e a el espacio u bano público y más conc e amen e las plazas, po su capacidad de albe ga dis in os ipos de e en os: me cados semanales, ies as, zonas de descanso, e c, implicando a un público a iable y a iado. Es os espacios u banos han sido espacios adecuadamen e de inidos po sus lími es, pe o a pesa de odo han coexis ido con la posibilidad de pe mi i su posible adap ación pa a acon ecimien os casuales, pe o a la ez impo an es en la ida u bana, como ínculo con la his o ia y la imagen de la ciudad signi icando la iden idad -imagen- del luga en la memo ia del usua io. Aho a el luga de eunión puede es a en cualquie luga , ambién en la i ienda y en sus espacios in e medios de ca ác e comuni a io, sólo es necesa io encon a es a egias que sean capaces de gene a esa idea de luga , en el sen ido de uso del espacio, pa a pe mi i acciones empo ales o es acionales, que posibili en ans o ma el ca ác e del espacio aun cuando el en o no sea ela i amen e ijo. Es as es a egias pueden se inno ado as en a ios campos: el económico, la cons ucción, y la mane a en la que se come cializan los elemen os complemen a ios del espacio base. Fig 1.93 Roqueb une-Cap-Ma in, F ancia, 1926-1929. Eileen G ay. 118 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea Hay que ene en cuen a que los luga es de eunión en los edi icios son más especí icos que los espacios públicos po es a más in luidos po el uso dominan e del edi icio, aunque se diseñen pa a se usados de mane as di e en es po pe sonas dis in as. El diseño pod ía in lui en la o ma del espacio y ambién en las posibilidades de uso. Edi icios en los que se p oduce una cie a po osidad, pe mi en soluciones in e medias de di e en es usos y con igu aciones que g adúan los con ac os de la i ienda con la ciudad, ab iéndola a és a y ompiendo su ca ác e ín imo, median e a iculaciones que acili an la in oducción de la ac i idad y el bullicio de lo público en el ensimismamien o de lo domés ico. También plan ea Híb idos esidenciales, en e al híb ido del s. XX, en endidos como elemen os capaces de con e i se en pa es ac i as y gene ado as de la ama u bana al ab i se y incula se con su en o no, ede iniendo la elación en e edi icio y ciudad pa a ecupe a la ida u bana en su en o no (HERNÁNDEZ PEZZI y o ., 2014:352) pe mi en soluciones más adap ables y lexibles. No obs an e al plan ea la lexibilidad como un ins umen o e icaz pa a acili a los cambios en el in e io de la i ienda y hace las e olu i as y adap ables, hay que se conscien es de sus limi aciones como bien señalaba Philippe Boudon “Pe mi i a los inquilinos que odo es posible g acias a pa edes mó iles es ela i amen e iluso io: no se puede pone cua o es ancias allí donde sólo hay luga pa a es”. * Po ello hab ía que habla de una lexibilidad sua e o ealis a conscien e de sus limi aciones según los casos. Desde la publicidad y la deco ación, a eces, se di unde una idea de mode nidad ligada a la luidez y a los g andes olúmenes acíos, pe o la ealidad de la i ienda cons uida es á en la u ilización de la pa ición adicional. Realmen e, lo deseable se ía e i a los espacios comple amen e abie os –lo --, po las di icul ades pa a compa i la cuando és a de iene en hoga , y ambién las plan as muy di ididas en las que apa ecen espacios compa imen ados con usos asignados. El concep o de lexibilidad debe pe mi i que un mismo espacio pueda o ece no solamen e los usos que de o ma habi ual se puedan desa olla en él, sino que, ambién, se puedan plan ea o as expec a i as. Desde p o esionales p óximos a la a qui ec u a (deco ado es, ab ican es de muebles) se iene obse ando que el u u o de la i ienda es á en la o ganización de ac i idades más que en la c eación de habi aciones, ya que és as, p og esi amen e, i án asumiendo cada ez más unciones, como iene ocu iendo ya con algunas de las es ancias ac uales, como la cocina, donde se p epa a la comida, se come, se es udia, se con e sa ... . Pa a ello deben u iliza se o o ipo de soluciones como: disocia las pa es públicas de las p i adas, p ocede a eag upa los se icios o no, in en a umb ales, espacios in e medios, gene a is as y luz, acili a las ci culaciones, o dila a el espacio. Como dice Cha les-Hen i Tachon (2010) “una buena i ienda alojamien o no es solamen e una i ienda g ande, es la i ienda que o ece más. Más espacialidad que supe icie, más uso y habi abilidad”. An e es a si uación es posible plan ea opciones que, a a és de es a egias de p oyec o, consigan combina alo es es é icos con empo áneos y un adecuado desa ollo de las ac i idades de la ida dia ia. La plan a neu a, con habi aciones de espacio equi alen e, o la u ilización de boques cocina+baño, o el baño sólo, pa a gene a eco idos y dis ibuciones a su al ededo sin dispone pasillos, cambios de ni el pa a disocia habi aciones sin necesidad de * Ci ado en GILI GALFETTI, 1997:13-14. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 119 pa iciones, pe mi en educi la apa ición de compa imen ación y apo an luidez espacial, en e o as cualidades, a la i ienda. Algunas de es as es a egias pa a apo a lexibilidad podían se : _ Va iación en las pa iciones: suelos, abiques, paneles o a ma ios mó iles, desplazables, pi o an es, aba ibles, plegables, escamo eables …,que pe mi en uni o subdi idi el espacio en unción de las necesidades empo ales a co o plazo según las necesidades amilia es du an e el día, o a la go plazo según el cambio de composición de la unidad amilia . Es as ope aciones pe mi en apo a lexibilidad en los espacios a base de o o ga les dia anidad eliminando pa iciones y espacios concebidos pa a un único uso como los pasillos es echos, desje a quizando amaños de habi aciones y espacios comuni a ios. _ Libe a la i ienda no sólo de pa iciones sino ambién de se icios y equipamien os. Se disponen en anjas compac as, o ganizando bandas pa alelas de zonas ijas de núcleos húmedos y se icios y anjas in e medias de usos inde inidos, o en mu os equipados pa a ob ene un espacio diá ano al sup imi se la mayo ía de los espacios de ci culación y dis ibución po la disposición de es os mu os. Se pueden coloca en el in e io y en el ex e io , uncionando como il o. _ Nue a concepción del mobilia io. La disposición del equipamien o en las habi aciones es esencial pa a pe mi i espacios diá anos, auque eso lle a asociado el p oblema acús ico y el de la iluminación ya que si las ac i idades han de supe pone se po azones de con i encia, po ejemplo la iluminación debe á, ambién end á, que se lexible an o en su dis ibución como en in ensidad. (NELSON, WRIGHT, 1952) Una posible disposición es median e muebles con enedo es o muebles obo s que pe mi en albe ga odos los equipamien os necesa ios en el pe íme o y deja el espacio diá ano, neu o. Es os muebles a eces se con ie en en inmuebles po las limi aciones ísicas que in oducen el uso de cocina y baño, y sus ins alaciones que los anclan al suelo ijándolos en una de e minada si uación. _ Las i iendas con enedo . Mobile-homes. Aunque no es án pensadas pa a se in oducidas den o de una i ienda p e ia y “no cons i uyen un hábi a den o de la i ienda colec i a” , ep esen an una lexibilidad que esponde no sólo “a la o ganización in ínseca de la i ienda sino ambién al suelo sob e el que se asien a” , gene ando una “des inculación en e i ienda y luga que puede lee se como el pa adigma de la búsqueda de la libe ad domés ica”. (GILI GALFETTI, 1997:16) O a o ma de plan ea la adap abilidad del espacio domés ico puede se en unción del ni el de a ección que gene a en las es ancias en las que se plan ea, siendo inexis en e si la adap abilidad se ealiza desde ap opiaciones de espacios ajenos a la i ienda, que, aunque si uados en el mismo sopo e, no a ec an a és a al no in e eni di ec amen e sob e ella. Después, en unción del g ado de a ección p o ocada po las es a egias plan eadas, se pod ía habla de un ni el bajo cuando la adap ación se ealiza median e elemen os mó iles, in e medio cuando se ealizan pequeñas modi icaciones en di isiones y ce amien os, y al o cuando se p oducen ampliaciones o educciones de la unidad de pa ida. (NIETO, 2014) Fig 1.97 Nakagin Capsule Cen e . Ginza, Tokyo (1970). Kisho Ku okawa. Fig 1.95 Plan a de A angu en+Gallegos Vi iendas sociales en Ben abe y, San Sebas ian. Fig 1.96 Plan a de A angu en+Gallegos Vi iendas en Ca abanchel, Mad id. Fig 1.94 Shugak in Rakushi-Ken y Shugakuin Kyus i- ei. Residencia impe ial Shugakuin Rikyu, Kyo o (1659). 120 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea También el g ado de e minación de la i ienda, en cuan o a acabados, g ado de desa ollo de las ins alaciones, g ado de compa imen ación, pod ía es ablece di e en es ni eles de adap abilidad, ya que cuan o más e minada se encuen e más esis encia p esen an los usua ios pa a emp ende las modi icaciones po las di icul ades écnicas y económicas. O a cues ión a la que se puede a ende es a la dis ibución en plan a, pudiéndose en ende aplicada a la dis ibución median e la plan a lib e, pe o ambién se ha conside ado lexible la que la elaciona con la egula idad y la homogeneidad de las es ancias de la casa. Mon eys (2014:14) señala que, en p oyec os cons uidos median e mu os po an es, que pe mi en una iso opía en e las piezas de la i ienda, como los de An oni de Mo agas i Gallisá, en Calle Gomis, de Ba celona, 1953-5498 y Luis Peña Ganchegui, casa A iain, en Oia zum, 196499, la lexibilidad a asociada a la egula idad que compo aba dicha cons ucción, pe mi iendo en el segundo ejemplo, un paso más luido, a a és de piezas de uso más ma izado, al no p esen a an o con ás e en e usos y espacios de simila amaño. La plan a de espacios neu os, aún eniendo espacios de inidos y no a iables, plan ea la di e sidad median e la equi alencia o di e enciación en el amaño de los mismos, y en las dis in as o mas de conexión en e es ancias. La lexibilidad de es as es uc u as es á en el uso de las habi aciones sin nomb e, y la in imidad en la o ma en la que los habi an es quie an plan ea el aislamien o de los dis in os usos. Un úl imo ac o a conside a , es en unción de la pa icipación del usua io y la capacidad de és e pa a p oduci los cambios po sí mismo. Desde un ni el de exigencia mínima, en la que el p opie a io es á capaci ado pa a plan ea las es a egias de cambio y lle a las a cabo, pasando po un ni el medio en el que necesi a es ablece acue dos con la comunidad pa a pode desa olla los, has a la si uación en la que el usua io necesi a de la ayuda de p o esionales pa a su ealización, y en unción de odas ellas se es ablecen di e en es ni eles en las es a egias de e e sibilidad espacial. (NIETO, 2014) La idea de pos p oducción (BOURRIAUD, 2009), aplicada en las p opues as “Plus” de Laca on, Vassal y D uo pe mi e adap a edi icios de i ienda social de los años 60 y 70 ( o e Bois-le-Pê e, 2011100) p esididas po la búsqueda de ap o echamien o y “espacio-ex a” y una campaña polí ica: “no de iba nunca, no es a ni emplaza nunca, sino añadi , ans o ma y eu iliza siemp e” , eliminando achadas y sus i uyéndolas po o as anspa en es, ampliando en el pe íme o-aumen o de supe icie, median e es uc u as au opo an es, en de ini i a p oduciendo nue as si uaciones ap o echando lo exis en e, eap opiándose de ello. En es e caso la lexibilidad, o adap abilidad, como dice Nicolas Bou iaud, ya no se a a de ab ica un obje o, sino de selecciona uno en e los que exis en y u iliza lo o modi ica lo de acue do con una in ención especí ica. (2009:24) O o p oyec o de A/P Smi hson, la Re i emen House, 1959101, a a és de la o ganización del espacio median e una se ie de cajas-núcleos, c ea unas dependencias den o de un concep o de espacio luido, posibili ado po las isuales en diagonal enlazadas, que mues an los dis in os acon ecimien os dia ios. F en e a es a lexibilidad en plan a es á el p oyec o de las Diagoon Houses, Del 1970, de He man He zbe ge 102, es uc u adas po una sección diagonal que elaciona las di e en es acciones y en las que se da la posibilidad de que el habi an e ocupe de dis in as o mas la casa, con los do mi o ios como piezas es ables aunque de supe icie educida pa a posibili a la expe iencia domés ica de elaciona el espacio con el cue po y la ocupación que és e hace del mismo. Fig 1.98 An oni de Mo agas i Gallisá, en C/ Gomis, de Ba celona, 1953-54. Fig 1.99 Luis Peña Ganchegui, casa A iain, en Oia zum, 1964. Fig 1.100 Tou Bois-le-Pê e. Laca on, Vassal y D uo (2011). Fig 1.101 A/P Smi hson, Re i emen House, 1959. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 121 IV.d.1 Flexibilidad y uso Las o mas de ida ac uales, complejas y cambian es, lle an a Alan Colquhoun en 1977 a a i ma , de una o ma escép ica, que odas los in en os po pa e de la a qui ec u a de esponde de o ma an icipada conduce a un edi icio inadap ado a su unción (ELEB y o ., 1988:102), no obs an e las o mas de ida ac uales siguen haciendo igen e el concep o de lexibilidad. El plan ea el p oblema de la adap ación de la i ienda a los modos de ida de los usua ios y a la o ma de ap opia se de ella, hace necesa io ol e a p o undiza en la cues ión de la lexibilidad, an o a ni el del uso del hábi a , como de las écnicas empleadas y de los p ocesos de p oducción y ges ión, pa a p oduci una ealidad plu al que ep esen e y conside e la e olución en los modos de ida. Pe o es a búsqueda no puede queda se en cues iones simplis as, como el desplazamien o de lími es y pa iciones, ya que, aunque ú iles, hay o as cues iones que, apo adas po las nue as ecnologías y los medios de comunicación y cada ez con más p esencia en la ida co idiana domés ica condicionando las o mas de compo amien o, pueden ayuda a abo da o malmen e es a cues ión. (ELEB, 1993) Los medios ecnológicos, como el elé ono y el o denado han si uado el abajo en el ámbi o domés ico, obligando a plan ea cues iones que a ec an an o al ámbi o domés ico-social, como al labo al-p o esional, así como ju ídico y inancie o, como el es ablece los lími es en e el ámbi o público y el p i ado. Lími es que se aduci án en espacios in e medios de elación, de usos ambiguos, y de posibles colonizaciones po uno o a ios usua ios de es os ámbi os de o ma comuni a ia, an sólo es necesa io es ablece las eglas de juego de es a a ea común que es la nue a de inición a qui ec ónica del espacio habi able. En ende la lexibilidad como concep o único no se ía hoy iable, pe o las educidas dimensiones de la mayo ía de las i iendas y las necesidades cambian es de sus usua ios a lo la go del iempo, nos lle an a in en a ecupe a pa e de esas p es aciones de la i ienda g ande o i ienda uni amilia en la i ienda colec i a, pe o pa a ello se hace necesa ia la adap abilidad del sopo e y que el p oyec o con emple los espacios in e medios capaces de cambia y adecua se. Unos espacios con capacidades, con po encialidades, p obablemen e adje i ados g acias a sus cualidades, no espacios acíos, pues la expe iencia ya ha demos ado que el concep o de espacio acío, acili ado al usua io pa a su ap opiación, ha sido un acaso. Po ello se debe plan ea una lexibilidad ealis a, que desde la u ilización de disposi i os –banda ac i a, mu o g ueso, disociación, dis uncionalidad, des abicación, desje a quización, pe ec ibilidad écnica- pe mi a eplan ea el espacio domés ico a iculando usos, elaciones, écnica y dis ibución. (ELEB, 1993) Una cues ión p e ia es la posibilidad de adap ación en el iempo. Cada momen o asociado a una capacidad de cambio p oduce un ipo de lexibilidad. La inicial pe mi e, an es de la ocupación, el cambio. La con inua acili a el cambio a lo la go del iempo según las ac i idades desa olladas en el día a día. La e olu i a es á condicionada a los cambios y ans o maciones a la go plazo de la comunidad amilia . La elas icidad pe mi e supe a los lími es p opios y aumen a la supe icie con o as es ancias. Fig 1.102 Diagoon Houses, Del 1970, de He man He zbe ge . 128 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea V.a. ESPACIO MÍNIMO “C eo en la ida en una sola habi ación. Una habi ación acía con an solo una cama, una bandeja y una male- a. Puedes hace cualquie cosa en la cama o desde ella: do mi , come , pensa , hace eje cicio, uma . Y ene un baño y un elé ono al lado de la cama. Todo iene más glamou si lo haces en la cama. Has a pela pa a as. El espacio de la male a es muy e icien e. Una male a llena de odo cuan o necesi as: Una cucha a / Un enedo / Un pla o / Un aso / Una camisa / Una muda de opa in e io / Una media / Un zapa o / Una male a y una habi ación acía. Ma a illoso. Pe ec o. Al i i en una sola habi ación, eliminas un mon ón de p eocupaciones”. (WARHOL, 1998:168-169)*1 Muchos a is as i ie on en supe icies educidas como Becke , Hemingway, Paul Aus e , En ique Vila-Ma as, los pe sonajes de Robe o Bolaño y Geo ges Pe ec … En La in ención de la soledad , Aus e desc ibe es e espacio: “Se i ía en un luga an pequeño que en a en él se con e ía en un desa ío, y daba la imp esión de que la habi ación se esis ía a albe ga a alguien más. Una sola pe sona llenaba la es ancia; dos la ol ían so ocan e. E a imposible mo e se en su in e io sin con ae el cue po has a sus mínimas p opo ciones y la men e has a su dimensión más in ini amen e minúscula. Sólo en onces uno podía empeza a espi a , a sen i que la habi ación se expandía, y en onces pe mi ía que la men e explo a a los lími es desmedidos e insondables de aquel espacio. Po que en aquella habi ación cabía un uni e so en e o, una cosmología en minia u a que con enía en sí misma lo más ex enso, dis an e y desconocido.” (AUSTER, 1997:126-127)*2 Igual que las seis mil alubias, que el jo en hé oe de Cha les Nodie en el Teso o de las habas y lo del guisan e (1833), lle a al en a en una calesa del amaño de un guisan e con seis medios cua illos de alubias ca gados al homb o, en una casa mínima ambién en an odas las casas en una, la palab a mínima no iene po qué signi ica educción o simpli icación, al con a io, en ella se ienen que condensa odos los alo es de una casa, como dice Gas on Bachela d “hay que ebasa la lógica pa a i i lo g ande que exis e den o de lo pequeño”. (BACHELARD, 2000:138)*3 La no ma i a de i ienda, median e el es ablecimien o de supe icies mínimas y el núme o de habi an es po i ienda, in en a con ola la masi icación en la misma y esol e los p oblemas de in imidad, pe o desa o unadamen e el mínimo ecomendado se ha con e ido en no ma y se ha u ilizado como máximo cons uible; po ello se hace necesa io e lexiona sob e es os espacios y la o ma en la que el p oyec o se en en a a ellos. Como una lupa que aumen a lo obse ado, y que nos obliga a p es a a ención, el p oyec o, en los espacios mínimos, ambién nos debe hace p es a a ención, ya que bajo una mi ada a en a desde és e, el espacio adquie e o a *1 WARHOL, Andy Wa hol (1998): Mi iloso ía de A a B y de B a A , Ba celona: Fabula, TusQue s edi o es. P ime a edición 1975. *2 AUSTER, Paul (1997): La in ención de la soledad , T aducción de Mª Eugenia Ciocchini, Ba celona: Edi o ial Anag ama; P ime a edición The In en ion o Soli ude , 1982. *3 En el capí ulo La minia u a , Bachela d desa olla el concep o de cosmicidad de la minia u a. Fig 1.108 Alice in Wonde land. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 129 dimensión, c ece en sus posibilidades, demos ando así que lo g ande no es incompa ible con lo pequeño, que sólo hay que sabe hace pa ece g ande lo pequeño. Un espacio pequeño debe se i pa a más de un único uso, po lo que necesa iamen e debe o ganiza se de una mane a c ea i a, al y como dice Toyo I o “cuan o más pequeño es un p oyec o, más adical y más concep ual esul a, ya que se con e i á en una in es igación sob e cues iones eó icas del habi a ” . (FUJIMOTO, 2009a:8) También debe ap o echa odas las posibilidades que és e o ece, como en los cuad os de San Je ónimo, o en la adición musulmana, en la que las i iendas adicionales u ilizaban un mismo espacio pa a di e sas unciones, e incluso in oducían la cues ión empo al como o igen del cambio de uso al a ia és e de una es ación a o a, y así la e aza de la cubie a es usada como do mi o io en las noches de e ano. O como en B ooklyn, donde se esol ió el p oblema de la cocina de Pascua pe manen e de las i iendas judías ans o mando un pequeño do mi o io con paneles de made a plegables que pe mi ía u iliza el espacio como zona de es udio. (BALL, 1987:110) Cuando la i ienda es pequeña, el en o no iene g an impo ancia. La is a que desde ella se enga puede cambia mucho las cosas (BALL, 1987:25). Y no sólo la is a, ambién los usos y los espacios disponibles, ya que, en esos casos, el espacio ex e io asume elemen os cons i u i os de la ac i idad dia ia, obligando a sali de la i ienda pa e de la ac i idad desa ollada en su in e io . El espacio ex e io puede llega a con e i se en una habi ación más, hecho de g an impo ancia po lo que supone en cuan o a la in ensi icación de los lujos de mo ilidad es ablecidos en su u ilización po los habi an es. Es o iene a a i ica que el espacio ín imo y el espacio ex e io se es imulan en su c ecimien o (BACHELARD, 2000). A pesa de que son el espacio del homb e y el espacio del mundo, es deci , que no se a a de p oblemas simé icos pues mien as uno in en a hace conc e o el espacio in e io , el que pe cibimos ín imamen e, el o o aba ca odo lo de ue a, es posible que las ca encias de uno se ean esuel as po la pa icipación del o o, sob e odo con la inco po ación de espacios en el ex e io y la posibilidad de que és os sean compa idos po un de e minado colec i o pa a una mayo op imización de los ecu sos disponibles. En cuan o a la dis ibución in e io , cuando no se dispone de espacio, pensa en elemen os económicos y e icaces que, como los co ede os, los muebles empo ados, ..., pe mi en p opo ciona in imidad, habili a espacios de mane a empo al, y sup imi is as di ec as, hace posible ap o echa el espacio disponible. El mobilia io ayuda c eando zonas de uso di e enciadas –una es an e ía o una mesa pueden es uc u a un espacio-, o se puede di idi en dos el espacio median e muebles al os, o una chimenea adicional jun o a su banco gene a una especie de habi ación den o de la habi ación y la cama empo ada, o a. Una e sión mode nizada de es os obje os pod ía da buen esul ado. (BALL, 1987:79) En onces, ¿dónde habi a ?. Pa ece lógico que el espacio in e io asuma dicho papel aunque és e sea educido, pe o exis en si uaciones y nue as necesidades que ompen es a p emisa. Los usos comuni a ios y el uso del espacio acío, como complemen o de la ida in e io , hacen que ya no es é an cla a la o mulación de dónde se habi a. En amos en una si uación de equilib io ines able, de la que el p oyec o se e con aminado, en la que apa ecen oda una se ie de ope ado es que in en an es ablece la elación en e ambos espacios. La a qui ec u a adicional, de escasos ecu sos, cons an emen e se ha en en ado a la necesidad de apo a soluciones a la al a de equipamien o y a la ida 130 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea en espacios educidos, es ando ayudada en algunos casos po o os espacios complemen a ios de uso comuni a io, como son los modelos u ilizados en es a in es igación. La apa ición de nue os usua ios po enciales que es án a ec ados po espacios de pequeñas dimensiones -pe sonas mayo es álidas, pe sonas sol e as que p e ie en i i en el cen o en espacios pequeños a i i en o as zonas con mayo espacio con el mismo cos e, …- hace del espacio mínimo un ema que uel e a in e esa . Pe o es as soluciones muchas eces gene an p oblemas que hacen la ida incómoda: la al a de in imidad, las educidas dimensiones de los equipamien os (cocina y baño) y la al a de de espacio de almacenamien o. Incluso hay si uaciones co idianas que pueden obliga a suspende una se ie de ac i idades po esul a incompa ibles: una en e medad, cambia se de opa, e c. La plani icación y el ap o echamien o de las soluciones en los espacios educidos son dos emas a ene en cuen a pa a pode esol e es a cues ión, y hace espacios sa is ac o ios pa a la ida. Plan eados desde la uncionalidad, nos emi en a o as cues iones menos angibles como la compacidad, la yux aposición, la escala, los obje os, la pe cepción y el acío, que ayudan al p oyec o del espacio mínimo. Así el dispone pocos obje os ayuda a cons ui un espacio menos ocupado po el mobilia io, y pe mi e hace lo más lexible en cuan o al uso. La compacidad, que pueden llega a supone en su disposición y desde una posible yux aposición, en cuan o cons ucción de una sección, pueden op imiza el espacio. También la escala pe mi e a ia el alo mé ico de los elemen os empleados, abajando con las medidas del espacio base y la escala de los obje os. La pe cepción hace que un pequeño luga pueda pa ece mayo de lo que ealmen e es -un espacio con pocos muebles hace que se ea mayo -, y el acío pe mi e que se pueda pe cibi el espacio como algo anquilo y espacioso, además pe mi e acondiciona la habi ación pa a ealiza di e en es ac i idades según las necesidades. Desde un pun o de is a p ác ico, Rick Ball, en su in oducción en A e del Espacio, plan ea que i i en espacios pequeños puede llega a esul a una solución sos enible al se “más áciles de calen a , lo que supone un aho o, hay menos que limpia y man ene , y al no pode comp a más obje os, ya que no hay donde coloca los, ambién se aho a dine o”. (1987:7) La educción de supe icie has a que és a llega a queda se limi ada a una sola habi ación no iene po qué se es ic i o. En una sola habi ación sucede de odo, como nos con aba Aus e . Sin emba go los ace camien os ealizados se han hecho, la mayo pa e de las eces, desde un aumen o en supe icie pe o no de posibilidades. E ns Neu e , en su a ado El a e de p oyec a en a qui ec u a, plan ea un es udio sob e los do mi o ios, a a és de 28 ejemplos109. Pa iendo de una célula de 6 m2, acondicionada median e un mínimo de mobilia io: cama, a ma io, mesa y silla, y pue a y en ana, que poco a poco a complejizando al i sumando o os elemen os y las elaciones que és os in oducen median e sus dimensiones y posiciones ela i as, y así se an p oduciendo pequeñas modi icaciones en las dimensiones de pa ida has a llega a una supe icie de 31.5 m2. Con es e desa ollo obse amos que las a iaciones en disposición y el posible aumen o de los muebles, no signi ican un aumen o de la espacialidad de las es ancias, y aunque es as ope aciones se aducen en el aumen o de supe icie, an sólo consis e en un es udio de posiciones y p opo ciones de obje os sob e un plano. Sin emba go, si el mobilia io se supe pusiese en di e en es planos, además de condiciona el uso y po an o con ex ualiza a cada obje o en un luga , el espacio adqui í ía un alo impo an e al pasa a es a des acadas sus cualidades de sección. Es a cues ión se e ie e a un cambio de medida de supe icie a la medida de olumen, explo ando la al u a como al e na i a de amaño. Fig 1.109 F agmen o de: Concep os básicos pa a el diseño de do mi o ios cen ado exclusi amen e en la cama. El a e de p oyec a en a qui ec u a, E ns Neu e . Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 131 La posibilidad de esol e es e dilema, la cuali icación del espacio, independien emen e de su supe icie nos pe mi i ía en ende que la ida se pudie a desa olla incluso en espacios educidos de una mane a co ec a. Hab ía que de ini , po an o, po un lado una supe icie mínima y po o o la do ación mínima, y el p oyec o debe ía plan ea soluciones no edosas e imagina i as de combina ambas cues iones. Se a a de dos o mas de ace ca nos a los cambios y desc ipción de los espacios de la habi ación: la de los cambios de o ma y amaño -cuan i icable- y la de la huella y si uación del uso -no cuan i icable-.*1 En es os espacios algunos componen es son ácilmen e sepa ables o in e cambiables, el equipamien o se asemeja a muebles con que apo a los elemen os básicos como la cama, la mesa, el almacenamien o y la cocina (MONTEYS, 2001), y aunque los muebles no pueden esol e odos los p oblemas de nues a ida a menudo, son uno de los p oblemas de nues a ida. (BALL, 1987:126). El mobilia io pe mi e o ganiza y encon a soluciones den o de espacios educidos, aunque se debe p ocu a que és as no esul en a i iciosas o incómodas. La disposición del mobilia io y la o ma de cons ui és e pe mi en ans o ma el espacio, pe o los mecanismos u ilizados pa a su cons ucción median e es os muebles no pueden supone p oblemas en el uso del espacio, ni ampoco con e i se en una obsesión po el uso de es e ipo de mecanismos. Hay que p opicia el uso c ea i o de los mismos y ap o echa la cualidad que in oducen de con e i al ocupan e en un se pe manen e y necesa iamen e ac i o den o del espacio, en luga de un se pasi o que no in e acciona con los elemen os de la i ienda. W igh decía que “los muebles, los cuad os y las ba a ijas, son innecesa ios, po que las pa edes pueden es a pensadas pa a ellos, o se ellos”. *2 Los ecu sos in oducidos desde el mobilia io an desde sillas plegables, apilables, que se pueden colga de la pa ed, sillas in lables (silla in lable Blow), sillas-escale as, mesas plegables, de alas aba ibles, mesas ex ensibles, able os que se apoyan en sopo es o en una pa a, en dos al u as (mesa Kamel), mesas que se u ilizan como pue as de a ma ios; es uc u as de escale as compac as que pe mi en libe a espacio o ab i el campo isual; soluciones de camas que, en e al diseño adicional en el que es un obje o de g an amaño que a ec a a su ez a una supe icie mayo al se usado, pe mi en ajus a la supe icie necesa ia median e camas empo ables (modelo Mu phy), cama plegable de campaña (Louis Vui on)110, camas nido, camas en pla a o ma (Pla a o ma C_Ron A ad)(compa ibles con o os usos debajo o encima), so á-cama (deslizable y aba ible). Elemen os compac os como el sec e e diseñado po Louis Vui on en 1936 pa a el di ec o Leopold S okowski111, que al ab i se deja una es an e ía de lib os, compa imen os y cajones, esc i o io de bisag a que se pliega en la pue a. En los espacios pequeños un almacenamien o o denado es esencial pa a una buena o ganización, ayudando a en abiliza su uso en elación con el espacio. Po ejemplo, en la i ienda japonesa el espacio es algo alioso, po la * 1 Xa ie Mon eys (2014:24-28) desc ibe es a cues ión ayudado po el manual ealizado po Neu e y el de Leona do Bené olo Co so di disegno pe le scuole medie supe io i. Vol. 1 La desc izione dell´ambien e , La eza, Ba i/Roma, 1974-75, e sión en cas ellano Diseño de la ciudad. Vol 1: la desc ipción del ambien e , Gus a o Gili, Ciudad de México, 1978. * 2 Ci ado en BALL, 1987:126. Fig 1.110 Cama plegable de Louis Vui on. 1891. Fig 1.111 Sec e e pa a Leopold S okowski, de Louis Vui on. 1936. 132 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea escasez de suelo y el ele ado p ecio de la misma, de ahí que sean pequeñas y p oduc o del abajo sob e la al a de espacio. Lo an iguo y lo mode no es án p esen es a pesa de esa ca encia, y no se enuncia a las o mas adicionales, la al a de deco ación, el uso del suelo y las pa edes mó iles, los il os de luz, y el con ac o con el ien o. Sin emba go, y desde el pun o de is a de la cul u a occiden al, no se puede ol ida que en la ecuación, la posibilidad de la pe sonalización po pa e del usua io, asegu a la acep ación de dicho espacio. Es e ipo de espacios no son adecuados pa a cualquie ipo de usua io. Las i iendas pa a de e minadas poblaciones como, sol e os o jó enes, admi en más ácilmen e el apo e de soluciones inno ado as. No malmen e es as i iendas son de dimensiones educidas y es án en edi icios que, pa a sol en a la ca encia de supe icie, apo an un espacio in e medio ocupable que acili a la sociabilidad y la cen alización de se icios. Así el espacio disponible en la i ienda es el máximo posible y depende de la cuali icación po el p oyec o de cada uno de sus incones. La inno ación es á en la calidad de la dis ibución y los de alles que hacen más ácil la ida en un espacio mínimo. (ELEB, 1996) El uso a eces es á condicionado po las o mas adop adas pe o se puede ap ende de cómo se habi an. Cuando el usua io es una sola pe sona esul a ácil habi a en un único espacio, pe o cuando con i en más de un inquilino hay que asegu a unas condiciones su icien es de in imidad que pe mi a la cohabi ación. Po lo que se hace necesa io u iliza di e en es es a egias que acili en la con i encia y asegu en un adecuado uncionamien o de los espacios de in imidad, como el dispone elemen os sepa ado es en e cocina y es a , o la inclusión de dobles accesos. La con i encia de a ias pe sonas puede demanda la exis encia de un espacio pa a un posible aislamien o de és as en un in en o de p ocu a se un mínimo de in imidad. En es os espacios se ap ende a dis ingui en e lo que es necesa io y lo que es p escindible, qué mobilia io esul a cómodo, y que cada cosa debe ocupa un luga p opio. El diseño en endido como apo e deco a i o debe ía echaza se ya que la sencillez se ía más adecuada pa a espacios educidos, en an o que, es el espacio el elemen o alioso en es e ipo de alojamien os. Exis en o os ecu sos, como la u ilización de la luz, que hacen pa ece mayo un espacio. El abajo de John Soane pa a su casa en Lincoln´s Inn Fields de Lond es113, es odo un abajo, no sólo de hace pa ece los espacios mayo es de los que son, como de hace que el obse ado no conozca cuál es el amaño eal. (BALL, 1987) Como caso pa icula es de des aca las di e en es ap oximaciones a la i ienda mínima en la España de los años 30 a 60, po es ablece unos pa áme os o males de los cuales somos he ede os ac ualmen e. Po un lado en 1932 los miemb os del GATEPAC mani ies an lo que en ienden po i ienda mínima: unas condiciones de eno ación de ai e, luz y sol, higiene, una plan a o gánica que acili e la ida, un mobilia io, a escala humana, que pueda conse a se limpio y en buen es ado, y es a aislado de los agen es ex e io es, empe a u a, uidos de la calle y habi aciones con iguas. Pe o, y más impo an e, además del con o ma e ial debe sa is ace un con o espi i ual apo ando op imismo, median e el colo y la luz, elemen os i os, y líneas anquilas y olúmenes ag adables. Plan ean i i pa a noso os mismos, en nues a habi ación; dis u a en ella del máximo con o espi i ual y ma e ial (AAVV, 1935b:13), en luga es de eposo e in imidad pe ec amen e equipados. Una casa que educi á al espacio mínimo los do mi o ios, cocina y baño, amueblados con un mobilia io simple, lige o, anspo able. Fig 1.112 Casa de Koji Yagi, Tokyo, 1983. Fig 1.113 John Soana, casa p opia en Lincoln´s Inn Fields, Lond es. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 133 Y po o o es á el e ec o del Plan de Es abilización de 1959, que supone un cambio en la polí ica económica española y el comienzo de un p oceso de mode nización impo an e, que se e acompañado de la mode nización de las i iendas y de un cambio signi ica i o en la concepción de la casa, ans o mación que debe mucho a los a qui ec os de la angua dia de los años ein e y ein a. Ya en 1932 los miemb os del GATEPAC pedían al Es ado una nue a ley, undada en un nue o concep o de la i ienda, enga a sus i ui la de “casas ba a as” an icuada e inadop able. (GATEPAC, 1932:21), que iene su espues a, en los años del desa ollismo español, con la o mulación po José Luis de A ese en 1957, cuando és e c ea el Minis e io de la Vi ienda, de un ipo de plan a lib e mínima de supe icie 38 m2 que se a icula en sie e p incipios y que se con ie e en el p eceden e del modelo de i ienda mínima de es íbulo- comedo -es a ; es do mi o ios, cua o de baño y cocina. V.a.1 O as o mas de espacio mínimo Hay o o ipo de espacios mínimos domés icos con o mas de ope a dis in as. Una casa de acaciones no iene po qué signi ica lo mismo que la esidencia habi ual, son dis in as po que sus necesidades son dis in as. La supe icie no es la cualidad que se busca, al con a io, las soluciones gene adas, que economizan supe icie y que abajan con el amaño pequeño, suelen se las más desa olladas. El Cabannon de Le Co busie en Cap Ma in, el p o o ipo de casa desmon able de in de semana del GATEPAC en made a y ib ocemen o114, apa ecida en el nº 7 de la e is a en A.C., e ce imes e 1932, y la de Albe F ey y A. Law ence Koche en Long Island, 1934, que ecue da a la célula de una habi ación de Moisei Ginzbu g de 1930 -célula de 19 m2 con pa iciones mó iles, pensada pa a elemen os se iables-, pe mi en e como su cons ucción iene una ue e apues a ecnológica en la búsqueda de lo esencial y su condensación en una supe icie mínima. O os ejemplos son el de Ralph E skine, The Box, y los Smi hson con la Uppe Lawn115. En odos ellos exis e una e léxión pa icula sob e el espacio básico, pe o condicionado po o as cues iones como la na u aleza, la cons ucción de un plano simpli icado, la empo alidad o la ma e ialidad. V.b. EQUIPAMIENTO Cuando Pe e Smi hson habla de la Casa del Fu u o 92 , lo hace compa ándola con un coche, pe o concluye que “en una i ienda amilia los p oblemas son di e en es a los de un coche donde sólo se pueden elimina unas pocas cosas sin a ec a al esul ado. En una casa hay muchas a iables, la sup esión de algunas o el cambio de muchas no al e a ían la base del esul ado”. (SMITHSON, 2001:114). De hecho la solución de i iendas sin alguno de los componen es en endidos como básicos pa a el habi a había sido plan eada con an e io idad. La esis Ki chenless Ci y. Ciudad sin cocina de Anna Puigjane (2014) in es iga ace ca de una ipología de edi icio de i iendas sin cocina, do ada con se icios domés icos colec i os que apa eció en Nue a Yo k a inales del siglo XIX, y que su gió a pa i de una se ie de edi icios que se o ganizaban de o ma simila a los ho eles de la ciudad que, como el Waldo As o ia, es aban pensados pa a es ancias la gas. Además de las habi aciones p opias de un ho el, es os disponían de un sis ema de habi aciones o ganizadas po apa amen os cuya composición dependía de la demanda, lo que se posibili aba median e la unión de habi aciones con iguas, ayudados en su con igu ación po los cua os de baño y los sis emas de acceso, y es ableciendo un complejo sis ema de co edo es pa alelos. Se plan eaban como una Fig 1.114 Casa desmon able de in de semana, GATEPAC. Fig 1.115 Uppe Lawn, Alison & Pe e Smi hson, 1960. 134 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea al e na i a a la i ienda en p opiedad asociado a un es ilo de ida y a un esme ado se icio comple o, que apo aba un ni el de con o , que po su cos o e a di ícil encon a en las i iendas uni amilia es. Es e modus i endi, que median e los se icios ho ele os pe mi ía una ida à la ca e , e a común en la ciudad de Nue a Yo k del cambio de siglo pudiendo se en endido como un pa adigma expe imen al en un momen o en el que “ i i en un ho el e a una p ác ica habi ual desde los o ígenes de esa ipología en Es ados Unidos” . (PUIGJANER, 2014:19). Como a i ma A. K. Sando al-S ausz (2007), el ho el se con i ió en una e dade a ecnología social que pe mi ía es ablece nue as o ganizaciones colec i as, moldea los oles sociales –en e ellos el de la muje - y ans o ma los ideales de con o co idiano, libe ando la ges ión domés ica y con i iendo a la ciudad en el p o eedo de se icios. Es e esquema, de un conjun o de i iendas independien es que u ilizan, sin emba go, unos se icios domés icos colec i os, gene ó di e sas p opues as domés icas en e las que su gie on algunas “que, omando como e e encias la ida en los ho eles y las boa dinghouses, apos a on po inco po a se icios domés icos colec i os en la o ganización del edi icio: se icio de cocina, limpieza, gua de ía, e c., así como espacios de uso colec i o: salones, comedo es, ca és, e c., diluyendo así los lími es adicionalmen e es ablecidos en e el espacio p i ado y el público. Y consecuen emen e cambiando los hábi os de los quehace es dia ios y sociales de la ciudad. (PUIGJANER, 2014:34). Pe o al igual que sucedía en los ho eles, además del edi icio, ambién la ciudad se con e ía en uen e de equipamien o del alojamien o. Le Co busie ejempli ica, desde su expe iencia en el ba co que le lle ó desde Bu deos a Buenos Ai es, la cues ión de los se icios comunes y la casa de habi ación mode na. En su habi ación de 15,75 m2 un homb e puede se eliz y ealiza odas las unciones de su ida domés ica, po que exis e oda una ciudad que le abas ece en su necesidad de se icios comunes. Pa a él la célula a escala humana hace que los p oblemas de la a qui ec u a cambien de escala al igual que el aspec o de la ciudad. La célula se p olonga po los se icios comunes, po lo que la casa no ha de hace se al me o, “sino al kilóme o” . (LE CORBUSIER, 1929:123).* También in e io men e la casa se puede en ende como suma de equipamien os, incluso pudiendo apa ece como cápsulas equipadas, ayudando a es uc u a la median e su disposición, o con la ayuda de elemen os y paneles pi o an es o desplazables. El espacio domés ico se en iende aquí como algo acío, que se ans o ma po la p esencia de es os elemen os que apa ecen enchu ados an o en su pe íme o como en los luga es p e is os. Un ejemplo de es o es el p oyec o de Michael Webb, la D i e-in-Housing, 1966116. En ”Aplicando el p incipio de la casa: el á ea de cocina, baño y es ido , desde que son esencialmen e á eas de “ abajo” y con ienen equipos pesados, oluminosos como e ige ado es, baños, e ige ado es, es u as y wcs pod ían con e i se en unidades del se icio ijas, y las zonas de día se componen de pa es que, po medio de paneles plegables, pod ían di idi se pa a o ma con enedo es mó iles y se conducidos. Es a subdi isión básica de unciones implica que los apa a os de los espacios de día y de noche, ales como TV, Hi-Fi, ocadiscos y maquinilla de a ei a pueden ol e a encaja en la unidad de se icio y que las cosas ales como sillones y mesas sea in lable pa a que con p esiones de ai e a iables que pueden se con e idos en coches o asien os. En una au o-casa el olumen en cualquie momen o es * Cua a con e encia “Amigos de las A es” de Le Co busie en Buenos ai es, 10 de oc ub e de 1929, “Una célula a escala humana”, en P ecisiones , 1999 (1930), pp. 107-125. Fig 1.116 Michael Webb, D i e-in Housing, 1966. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 135 di ec amen e p opo cional al núme o de pe sonas en ella; cuando la amilia es á lejos en la playa, la casa se compone sólo de las unidades de almacenamien o plegadas; du an e una ies a has a ein a con enedo es mó iles pod ían euni se al ededo de una unidad pa a o ma un g an espacio”. (WEBB, GREENE, 1972) El lími e en odas es as p opues as es elás ico o de ácil manipulación apo ando una capacidad de lexibilidad en e a los posibles eque imien os de los usua ios, c ea un en o no asladable y con empla las posibles conexiones con el en o no. Es e plan eamien o eó ico pe mi e en ende que el equipamien o se puede dispone en la i ienda como una se ie de paque es uncionales cuya u ilización acili a la sis ema ización o denada a a és de una se ie de elemen os, a o eciendo la economía y la cla idad composi i as del espacio habi able. Ya sea en cua os especí icos o a ma ios écnicos, la compac ación uncional hace que la o ganización de la i ienda ayude a la o ganización de la ida domés ica y a la limpieza isual en la misma. (BONET, 2006) En cuan o al a ma io, además de su conside ación como mueble, llegando a ene una g an p esencia en las i iendas, a p incipios del s. XX, como consecuencia del amaño cada ez más educido de las habi aciones, empezó a se sus i uido po o as soluciones in eg adas en los elemen os cons uc i os que no demandasen supe icie ú il, es así como con el Mo imien o Mode no alcanzó una especial p esencia en endido como paque e uncional asociado a las pa iciones, pasando a con e i se en a ma io empo ado, el cual se u iliza, además de como elemen o de almacenamien o y sepa ación de es ancias, como aislamien o é mico y acús ico, y es a egia de dis ibución en plan a, y adquie e un papel den o del equipamien o de la i ienda. Cuando se ocupan las i iendas exis e un equilib io en e espacio lib e y espacio ocupado, pe o el paso del iempo hace que se acumulen cada ez más obje os necesi ados de encon a un si io, y muchas eces el ecu so u ilizado es la conside ación de un a ma io; no obs an e, su p esencia pod ía llega a se an impo an e olumé icamen e que hubiese que conside a a és e como un equipamien o, que, como cualquie o o de la i ienda, condicionase la o ganización del espacio domés ico, como sucede en la Pu -away House de los Smi hson117, en la que las habi aciones pe i é icas quedan equipadas median e una conexión di ec a con el almacén en o no al que p opone la i ienda. La necesidad de gua da cosas a eces no es sólo de obje os y mobilia io acumulados, esul ado de un acopio p oduc o de una cie a ince idumb e sob e las necesidades u u as o po un sen ido p e iso de economía domés ica, ambién son obje os asociados con el ecue do y la memo ia pe sonal y esos casos se hace necesa io dispone de un espacio de almacenamien o: in e io , asociado o ex e io a la i ienda, que hacen del almacenamien o un equipamien o más. Más adelan e se es udia á cómo el p oyec o in eg a las di e en es conside aciones is as, en una se ie de es a egias p oyec uales econocibles y con cualidades p opias. Todas ellas se pueden econoce como ope aciones que apo an a la i ienda una cualidad a qui ec ónica: la compacidad. F en e a la po osidad o la anspa encía que apo a el p oyec o con empo áneo, es os disposi i os uncionales adquie en posiciones es ables que o ganizan la i ienda y apo an un o den desde la compac ación, la economía de supe icie y unas elaciones p e iamen e ijadas. Fig 1.117 Pu -away House. Alison & Pe e Smi hson. 136 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea V.c. AMUEBLAMIENTO En mi casa he eunido jugue es pequeños y g andes, sin los cuales no pod ía i i . El niño que no juega no es niño, pe o el homb e que no juega pe dió pa a siemp e al niño que i ía en él y que le ha á mucha al a. *1 (Pablo Ne uda “Bo ellas y masca ones” en Con ieso que he i ido, pp. 366. Pehuén Edi o es, San iago de Chile, 2005, pp. 366) Le Co busie dice que no se en oca á con e icacia la econside ación de la i ienda, que él llama mode na y desde es a in es igación con empo ánea, has a después de habe se en en ado a la cues ión del mobilia io*2 (LE CORBUSIER, 1999:127), e in i a a e lexiona sob e el cómo y el po qué de lo que odea al habi an e en la i ienda. Los muebles y los obje os, sean ú iles o inú iles - o os, ecue dos-, pe mi en la ap opiación del espacio cons i uyendo conexiones esenciales en e la habi ación y el habi an e, es po ello que la i ienda se con ie e en la signi icación de la iden idad social, cul u al, económica de sus ocupan es. La cues ión de en ende el amueblamien o mó il e independien e de las habi aciones, al y como sucedía con la casa adicional en la que el mueble apo aba el uso a las es ancias de ca ác e poli alen e, pe mi e es ablece o os luga es de in es igación sob e p opues as lexibles –ya que su no desplazamien o es abiliza las unciones-, desde plan eamien os ealis as, que con el simple cambio de posición del mobilia io adap a los espacios in e io es a las necesidades ísicas, sociales y emo i as de los habi an es, poniendo incluso a p ueba los lími es y la capacidad de la casa pa a a ia sin ene que e o ma és a. Su econside ación y eposicionamien o nos pe mi en ans o ma la, y comp oba la capacidad de adap ación que és a iene, ealizando una mudanza in e io , an es que ene que plan ea un cambio de domicilio (MONTEYS, 2012). Los espacios pueden se ans o mados, o pueden desapa ece , en un con inuo juego de modi icaciones po el uso de elemen os con e ibles y po la lexibilidad en la sepa ación y la ecomposición con inua del espacio, de i ado del uso de obje os mó iles que juegan el mismo papel que los paneles con e ibles o pue as co ede as, con la sal edad de que esul an más e sá iles en é minos de uso. Una mayo mo ilidad pe mi i ía además de una pa ición más lexible y con inuidad espacial, una luc uación de las ac i idades. Con es e plan eamien o no se a ibuye un papel pa icula a las habi aciones, así la p epa ación o el consumo de la comida pod ía disemina se po la i ienda de o mas di e sas, o un so a-cama nos pe mi e la es ancia de día y el do mi de noche, y un mismo espacio se con ie e en o os di e en es. Los niños, con sus juegos en los que las cosas adquie en una signi icación que puede no coincidi con lo que son, nos mues an cómo pode u iliza los muebles de o as o mas, como hace B uno Muna i, al ejempli ica las posibilidades de uso de una incómodo bu aca118. Todas es as posibilidades de cambio hacen que, en luga de un espacio uni alen e , se p oponga un espacio de usos múl iples, que con o ma sucesi os subespacios en unción del mobilia io. (ELEB, 1993) *1 NERUDA, Pablo (2005): Bo ellas y masca ones en Con ieso que he i ido , San iago de Chile: Pehuén Edi o es, pp. 366. *2 Décima con e encia “Amigos de las A es” de Le Co busie en Buenos ai es, 19 de oc ub e de 1929, “La a en u a del mobilia io”, en P ecisiones , 1999 (1930),, pp. 127-143. Fig 1.118 Busqueda de comodidad en una bu aca, B uno Muna i, 1950. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 137 Los muebles ienen la capacidad de sub e i los espacios, y de u iliza los más in énsamen e, incluso aquellos que an sólo si en de paso, espacios inde e minados sin uso a p io i que acili an el in e cambio, e in ensi ican el uso cuando és os es án más especializados. Apo an cualidad a la a qui ec u a domés ica cuando és a se cons uye como un escena io neu o y es able. Pe mi en ehabi a , como dice Mon eys, al apo a un cambio adical en el espacio con la simple al e ación de su uso, sin in e enciones es uc u ales, sólo con nues a p esencia (2012:13-14, Episodio 1 ), y la de los obje os. Una cues ión an sencilla y apa en emen e inocua, con poca ca ga a qui ec ónica, pone a p ueba las posibilidades de la i ienda y de los habi an es. Eso es lo que en iende la compañía IKEA al publici a se con el lema ‘ Redeco a u ida ’119: la capacidad de modi icación del mobilia io en el espacio domés ico y como és e cambia ambién al habi an e, que se ans o ma con él. Ac ualmen e nue os disposi i os, desde la cons ucción del espacio cómodo, an o ísico como espi i ual, su gido en el Mo imien o Román ico, acili an la ci culación y el aumen o de espacio disponible independien emen e del amaño de la es ancia. El uso de la i ienda queda así ga an izado de una mane a e icaz sin obliga al aumen o de la supe icie de la misma. Los muebles ayudan a desa olla los deseos, las necesidades. El habi an e con su p esencia y los obje os que es án en la i ienda, hacen la casa. Cambian la imagen y la cualidad de és a. B uno Tau decía que “es i ele an e el aspec o de la a qui ec u a sin gen e, lo que impo a es el aspec o de la gen e en ella”. (TAUT, 1991:30). Es o ocu e con la casa sob e el lago Leman de Le Co busie pa a su mad e121. La casa a ía con el mobilia io. La huella de sus habi an es, es is a a a és de ecue dos y muebles, mues a la ida, y o ece la casa como escena io de és a. Es a a és de los muebles como se es ablece la o ma en la que és a se ocupa, se domes ica, a a és de la colonización ealizada con los muebles y el es o de obje os. La posición, la uncionalidad de és os ayudan a desa olla el p oyec o i al pe sonal y a cub i unas, mismas y comunes, necesidades co idianas, a en ende se uno mismo. Queda a un lado el mueble en endido como ob a de a e, que, como la silla Ba celona, p opo ciona una sa is acción de o o ango y en la que el con o y su uncionalidad pasa a un segundo plano, siendo más impo an e su ca ga simbólica y su pe ección es é ica (ÁBALOS, 2001); ampoco esul a a ayen e como ep esen ación de un de e minado ango social; lo que in e esa es la esolución de p oblemas, como el almacenamien o, desde pa áme os que pe mi an p opo ciona mayo lexibilidad en la ida co idiana al usua io. Es a es la a en u a , dice Le Co busie (LE CORBUSIER, 1999:130), el busca obje os que sa is agan las unciones solici adas. P oyec os como las casas de Ma io P az de Via Giulia y el apa amen o en el Palazzo P imoli de Roma, desc i as po és e en La casa de la ida (1995), y la de Si John Soane en Lincoln´s Inn Field113, son casas di íciles de sepa a de los obje os que con ienen, haciéndo duda si una casa acía conse a su condición de casa. Se a a de casas llenas de obje os, que se han ido acumulando a lo la go del iempo, lo que las desc ibe como algo i o, que se a haciendo a impulsos de sus habi an es, y que cambia po an o cuando lo hacen es os. (MONTEYS, 2001) Cons an emen e los muebles median con el luga a a és de la p esencia humana, dejando as os del oce que p oducen en los cue pos, pe o si es a mediación no exis ie a ¿ end ían capacidad de medi se en e ellos?. El p oyec o de Pe e Eisenman pa a Canna eggio, Venecia, 1978122, es un p oyec o concep ual que u iliza el de Le Co busie Fig 1.120 Dibujos Le Co busie , P écisions , 1930. Fig 1.121 Casa sob e el lago Leman, Le Co busie . Fig 1.119 Imagen ikea. Redeco a u ida. 144 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea O as ac uaciones posibili an que la u ilización del elemen o ege al si a pa a iden i ica espacios deg adados o abandonados, y al ejido social que habi a en esos con ex os u banos in eg ado, muchas eces, median e g upos que mues an un al o g ado de dep esión social, pa a p omo e ja dines colec i os o compa idos bajo un p oceso pa icipa i o y de ue e implicación de los habi an es con los mismos. Uno de es os ejemplos es la inicia i a del Ayun amien o de Pa is, con el P og ama Cha e Main Ve e 129 , que p omue e que los habi an es c een sus p opios espacios e des, donde los ecinos plan an ho alizas –cada uno dispone de una supe icie que pe sonaliza-, pueden euni se pa a cha la , o mon a p oyecciones de cine. Son luga es de encuen o que e alo izan los ba ios y si en de ínculo social, y que se encuen an ue emen e pe sonalizados como medio de iden i icación con el luga y es ablece ínculos con él. Las ac uaciones po an o an más allá de la simple c eación de un espacio e de, se a a de ep esen a a un colec i o a a és de un luga abie o que a o ece el encuen o en e cul u as y gene aciones. V.d.2 La pe sonalización como comunicación En el ámbi o del espacio público, la o ma de signi ica se o de pe sonaliza lo es dis in a. Tiene más que e con el deseo de es ablece una comunicación. Las o mas más elemen ales son los g a i i y las pin adas. Las pin adas y g a i is son la o ma más elemen al de signi ica se en el espacio colec i o. Pe siguen encon a los modos de ansmi i un mensaje; halla un medio de exp esión y a su ez habi a lo; es a y ma ca el espacio. (CASADO y o ., 2014:234). Son mani es aciones g á icas, exp esi as y p o ocado as, lib es y espon áneas, ac os ín imos y a la ez an públicos que no dejan de se la ex e io ización de un sen imien o, y, desde un espí i u u bano, se u ilizan pa a ma ca un e i o io y llama la a ención de la sociedad, aunque sin mos a a ec o hacia la casa y a los ecinos que la ocupan. Los omanos ya exp esaban en las pa edes y si ios públicos sus p o es as con un incon enible deseo de compa i los con sus ciudadanos. El impulso de esc ibi sob e las pa edes es un deseo an iguo, macedonios y g iegos usaban el mu o como sopo e de su a e con je oglí icos indesci ables, pe o el ejemplo más signi ica i o y más an iguo quizás sea el de las pin u as upes es ealizadas en cue as po el homb e p imi i o. El obje i o de las escenas de caza y ep esen aciones de animales, no e a o o que sa is ace uno de los ins in os más an iguos del se humano, el de comunica se. El mu o como espacio c ea i o lib e ha sido u ilizado en odos los iempos, sin emba go ya no es en endido como un sopo e de p oducción a ís ica sino como un luga de uso p i ado y así, es e enómeno de exp esión ha llegado a in e p e a se como una asg esión y una amenaza. En la segunda mi ad del siglo pasado, los ac i is as polí icos y las bandas calleje as e oma on es e an iguo sis ema de comunicación como medio de p o es a polí ica, económica y social, en con a del sis ema, y pin aba las calles de Nue a Yo k usando el g a i i como medio de p o es a con mensajes p o oca i os. A is as como Jean Michel Basquie o Bansky131 log a on que el g a i i uese conside ado un a e y los g a i e os expusie an sus ob as. Fig 1.129 Espacio p omo ido po el P og ama Cha e Main Ve e, Pa is. Fig 1.130 “The son o P o ogo as” Mu al en Bel as , 2014. Fig 1.131 Mu al de Bansky. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 145 La comunicación es básica en la sociedad humana, y ha pe mi ido, median e el desa ollo del lenguaje, el p og eso de la ci ilización. Los espacios públicos se de inen en an o que luga es donde se e ec úa la comunicación social (VIRILIO, 1999:83). En palab as de Ga cía Co és: La a qui ec u a, como el lenguaje, es una es uc u a que ayuda a cons ui y o dena nues as expe iencias; es un discu so que edi ica signi icados y enma ca con enidos. Los espacios u banos nos cuen an his o ias que noso os leemos como si ue an “ ex os espaciales”, hechos ealizados en el espacio. (GARCÍA CORTÉS, 2000:25) (LLORCA ABAD, 2005:238-239) La a qui ec u a ha mos ado, sob e odo la adicional, de una mane a e iden e y legible a la sociedad su capacidad comunica i a de una o ma elemen al que iene a su ez una ayec o ia en el iempo, pe o que aho a necesi a se econducida, ya que ac ualmen e la dimensión écnica conduce a un desa ec o hacia la casa y a los ecinos que la ocupan, y hay que p egun a se cómo se pod ía comunica , quizás u ilizando las nue as ecnologías y sus posibilidades, pa a gene a esos posicionamien os e i o iales median e edes econocibles que puedan se u ilizadas de o ma c ea i a como medio de exp esión y ei indicación. Aho a po an o ya no son los muebles los que comunica ían un de e minado es a us de la i ienda, lo cual ampoco es impo an e, como ampoco lo es la condición de sus habi an es, se ía la ecnología digi al la que debe ía pe sonaliza nues os espacios. V.e. PERMEABILIDAD DE LA FACHADA A TRAVÉS DE LA VENTANA Todos los elemen os comunes cons i u i os de la casa son suscep ibles de se explicados desde o os usos que ascienden el adicional. La en ana y su signi icado en la achada es el ejemplo más cla o. Las en anas nos si úan en los luga es y nos pe mi en eco da los. Desde los in e io es, pe sonales o indi e en es, no nos sen imos pe enecien es a un luga conc e o, sólo desde la elación es ablecida con el ex e io y su iden i icación sabemos que es amos en un de e minado luga . Es di ícil hace en anas muy bien, con hones idad , como nos ecue da Edua do Sou o (ROJO, 2005:8) en una en e is a ealizada po Luís Rojo, y quizás sea po ello po lo que se hacen an os mu os de id io, en e o as cosas, po que no se sabe hace en anas. (ROJO, ib.) Pod íamos deci que se a a de la exp esión más elemen al, más educida con la que o ece a cada habi an e el dis u e del paisaje y del espacio. Más allá de su capacidad pa a en ila e ilumina una es ancia, es una abe u a en el ce amien o, un eco e en el mu o que in oduce p o undidad y dimensión en la a qui ec u a. Es la ansición en e el espacio in e io , al que pe enece, y el espacio ex e io que e ela, y odo eso le apo a un es a us pa icula . Pa a Monique Eleb (1998) es a elación que eje en e los dos espacios, que es inma e ial, hace que e mine siendo un luga . Es como el puen e de Heidegge , cuya imagen es la aducción cons uida de un luga . El asgo de unión en e dos espacios se á la exis encia del luga . “... El puen e se iende lige o y ue e po encima de la co ien e. No jun a sólo dos o illas ya exis en es. Es pasando po el puen e como apa ecen las o illas en an o que o illas. El puen e es p opiamen e lo que deja que una yazga en e a la o a. Es po el puen e po el que el o o lado se opone al p ime o”. (HEIDEGGER, 1994:133). El luga no exis e an es del puen e. El puen e es un luga . 146 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea Y es po es a capacidad de pone en elación dos espacios, po es e acío, que la en ana acaba siendo un luga al que hay que a a de una o ma pa icula y da una exis encia espacial, y le con ie e a las achadas in enciones al es a ligadas a la disposición y a amien o de las en anas. En la no ela de Beni o Pé ez Galdós La de B ingas, en la que se ecoge la ida en el Palacio Real, la en ana apa ece como un espacio con alo espacial p opio al dispone se imp o isados despachos en ellas (MONTEYS, 2014), como ambién sucede en la en ana asien o de las o icinas del edi icio de o icinas del Pa lamen o de Edimbu go de En ic Mi alles 132 . La en ana ambién puede se un iden i icado de espacios in e io es, ep esen a la elación casa-conjun o, se el luga desde el que e la ciudad desde la habi ación -como en los cuad os de Edwa d Hoppe 133-, luga es de ex ensión de la calle al in e io o del in e io a la calle, se un mueble más como sucede con la ines a a eda a - en ana amueblada- de Gio Pon i, 1957 134, en la que jun o a la en ana apa ece una pieza de mobilia io esuel a de o ma conjun a que pasa a se una pa e de la es uc u a de in eg ación espacial de la i ienda. Thomas Keenan (1997), en el ensayo “Windows: o Vulne abili y” [Ven anas: de ulne abilidad], analiza las unciones a qui ec ónicas y es é icas de la en ana en un in en o de elaciona la en ana ísica y la en ana igu a i a, como me á o a de la sepa ación en e lo público y lo p i ado. Las en anas son caminos de doble di ección que pe mi en obse a el ex e io pe o ambién enlaza és e con el in e io . Pa a ello Keenan pa e de la ob a P i acy and Publici y de Bea iz Colomina en la que és a expone que cualquie concep o de en ana “implica una idea de elación en e den o y ue a, en e espacio p i ado y espacio público”. (COLOMINA, 1994:134) En onces una en ana ¿puede ea i ma , o amenaza la di isión en e lo público y lo p i ado?, ¿qué limi es iene que ompe o c ea ?, o is o desde el habi an e, ¿las en anas ijan al suje o, como en el adicional modelo pe spec i o, pe mi iendo que su mi ada dis an e las a a iese y de ese modo domine un mundo enma cado en an o obje o disc e o y ex e no?. ¿O dejan que en e la luz el mundo ex e io e in e ie a con la isión, in e umpiendo el con ol que iene el suje o sob e su en o no y pe u bando la segu idad del in e io ?. (KEENAN, 1997:127) Se á la o ma y el sen ido del hueco lo que condiciona á la sensación pe cep i a de lo in e io y lo ex e io . El a qui ec o no uego Thomas Thiis-E ensen, di e enciaba es si uaciones: el hueco e ical, el ho izon al y cen al, que condicionaban de o ma di e en e las elaciones de den o a ue a; señala que mien as los huecos cen al y e ical sugie en un mo imien o de den o hacia ue a, el ho izon al sugie e un mo imien o la e al en el in e io que es independien e de la pe sona que es á ue a. Como se obse a, en cualquie caso da p io idad al espacio in e io , ya que conside a que si la pue a es á condicionada po su elación con el ex e io , la en ana es el símbolo de lo que hay den o. (BLANCO, 2014) Keenan señala: “Cuan a más luz, menos isión, y cuan o menos haya en el in e io mejo pod á el homb e encon a con o y p o ección, y una posición desde la que mi a ”. (DEUTSCHE, 2001:350) La luz es la o ma en la que las en anas comunican in e io y ex e io . Su unción, po an o, a más allá de mi a a ue a. El deja pasa la luz, y pe mi i la is a dando o ma a los obje os, nos in o ma sob e lo que acon ece en el Fig 1.132 Ven ana-asien o, edi icio de o icinas, Pa lamen o de Edimbu go, En ic Mi alles. Fig 1.133 Mo ning Sun, Edwa d Hoppe , 1952. Fig 1.134 Fines a a eda a, Gio Pon i. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 147 lado opues o. Pe o, ¿en qué di ección es á la ca a de la en ana?. Las dos di ecciones in luyen en la elación. Po un lado, pe mi iendo e nos a noso os mismos en elación con los demás, ab iendo b echas en la segu idad de la es e a p i ada al o ece nos in o mación sob e lo p i ado, que pasa a se público,y, po an o, abie o y compa ido po odos. Y po o o, algo que es público pasa a se p i ado, haciéndonos pa ícipes de lo que mi amos, como en los o omon ajes de Ma ha Rosle 135. Según Le Co busie ,* la en ana nos pe mi e plan ea la cues ión: “la a qui ec u a es unos suelos iluminados” (1999:70). Aquí, a la luz, como elemen o ca ac e izado , se suma el iempo que pe mi e en ende la his o ia de la a qui ec u a según las ape u as que en los mu os se han gene ado pa a el paso de la luz, las en anas. La en ana an igua, el a co oji al del gó ico, los a esaños de pied a enacen is as, el aumen o de huecos asociados al inc emen o de es ancias, la en ana e ical y la limi ación écnica, las nue as soluciones cons uc i as y el hueco longi udinal, los códigos académicos, las nue as achadas, las cues iones económicas, su ma e ialidad y odos los elemen os que su gen al ededo de en ana, son concep os que a lo la go del iempo han condicionado los medios de composición y la escala de la a qui ec u a. Son obje os que cumplen una unción, ocupan un luga , de e minándolo, y gene an unas elaciones en e dis in as a mós e as y espacios, de o ma conscien e. Y eso es a qui ec u a. El luga en el que se disponen es de g an impo ancia pues la luz que acoge cada habi ación, la o ma en la que la luz ac úa en los pa amen os y los obje os, y pe mi e e los, p oduce sob e el obse ado unas sensaciones ísicas y emocionales que condicionan su ida. Los espacios se llenan de ayos de luz, que co en sob e las supe icies, pe o ambién de incones de somb a, donde los obje os cob an p o undidad y densidad bajo el e ec o de luces acilan es, con i ilan es e lejos, que hacen que sean econocidos a a és de la exposición de la luz. También en las di icul ades de iluminación de un espacio y en la somb a se puede descub i lo bello de la somb a y los e ec os es é icos que és a apo a. Tanizaki dice “ en ealidad, la belleza de una habi ación japonesa, es p oducida únicamen e po un juego sob e el g ado de opacidad de la somb a, no necesi a ningún acceso io” . (TANIZAKI, 1995:45) La somb a así se con ie e en un ma e ial muy especial que elimina cualquie ce eza con iada a la mi ada, ya que las o mas se desdibujan en uel as en la penumb a de un espacio in e io en el que sólo al eco e lo se descub e su e dade a dimensión. (GARCÍA PÍRIZ, 2012) V.e.1 La en ana como disposi i o La di e sidad de posibilidades en el in e io de una i ienda depende de la habilidad con la que el p oyec o se en en a a las con adicciones exis en es; así una mala o ien ación puede con e i se en el apoyo de un pun o de is a, la búsqueda de múl iples o ien aciones e iluminación de las habi aciones, … Son búsquedas deseables con independencia de la limi ación del amaño de la i ienda y de la o ien ación inicial que el p oyec o debe asumi . * Segunda con e encia “Amigos de las A es” en Buenos ai es, 5 de oc de 1929, “ Las écnicas son la base misma del li ismo ”, en P ecisiones , 1999 (1930), pp. 53-87. Fig 1.136 Dibujos Le Co busie , P écisions , 1930. Fig 1.137 Dibujos Le Co busie , P écisions , 1930. Fig 1.135 Cleaning he D apes. Fo omon aje de Ma ha Rosle . 148 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea La buena iluminación de la i ienda pasa po un adecuado a amien o de la en ana, es udia cómo apo a o con ola la en ada del sol en el in e io , y p o ege de is as el in e io . Al a ia la lógica cons uc i a adicional, la en ana, como disposi i o elacionado con el sis ema cons uc i o, ambién es á en cues ión. “La en ana se con ie e en un espacio pa icula en e el in e io y el ex e io , dando un espeso a es a in e az, c eando un luga especí ico” . (ELEB, SIMON, 2013:200) Se pueden en ende como un disposi i o, a la ez p o ec o y il an e, que a ía según el soleamien o y el ni el de ocul ación a consegui , in eg ado po una se ie de elemen os: con a en anas, pe sianas, pe sianas y pue as co ede as o plegables, en made a, me al o ex iles, que dan a iaciones, e ec os de la mo ilidad, de con inuidad o de oposición de la ma e ia, ligadas a la si uación u bana y al uso de la habi ación. Apo an al in e io un sen imien o de espacialidad, a la ez que enue an la imagen de la i ienda colec i a. El a amien o en achada median e dobles pieles hace muchas eces a ia la o ma en la que se pe cibe el edi icio, pe o ambién a ían el espacio in e io median e la cons ucción de dicho disposi i o hacia el in e io . V.e.2 La en ana y la iden i icación del uso del espacio El hueco no iene necesa iamen e po qué esponde al dic ado acionalis a según el cual una en ana dice el uso de la habi ación. El amaño pod á a ia en unción de la cons ucción de ese espacio in e io , de hecho la epe ición de huecos idén icos causan la pé dida de iden idad. Tal y como a i ma Ja ie Blanco Ma ín, la ubicación y la con igu ación del hueco ayudan a econoce la o ma del edi icio, an o in e io como ex e io men e, median e la luz y las is as que eo denan enomenológicamen e el espacio geomé ico. (BLANCO, 2014:198) A di e encia de la lógica acionalis a, que induce un sis ema ismo y la epe ición, la en ana se piensa a eces como una o ma de indicado social. La a iación del amaño de las abe u as y su disposición gene a un econocimien o, y así odo el mundo puede sabe donde i e, sin ene que con a las plan as o ene que localiza el colo de las co inas. Tachon (2010) ei indica en Pa ís es a pos u a, “Cada unidad iene su iden idad y es iden i icable desde la calle: el apa amen o con la g an en ana, el que iene la e aza o el que es á en el echo ... No se pie de, …, es una o ma de econocimien o social u bano” . Cuando el ac o a qui ec ónico consis e en espe a el edi icio exis en e, p ese ando moldu as y e ec os deco a i os o de ma e ia, a menudo el cambio de la ca pin e ía de la en ana se con ie e en el único ges o isible posible. V. . HABITACION “El place que uno sien e iajando po su habi ación es á lib e de la en idia inquie a de los homb es; es independien e de la o una. ¿Exis e, en e ec o, un se lo bas an e desg aciado, lo bas an e abandonado pa a no posee un cua ucho donde pode e i a se y esconde se de odo el mundo?. He aquí odos los ap es os del iaje”. (MAISTRE, 2007:11-12) Fig 1.138 Ven ana. Eleme s o A chi ec u e. Bienal de Venecia. Fo og a ía de F ancesco Galli, 2014. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 149 An es, los g uesos mu os impedían la a iación de la habi ación, así como es ablece elaciones en e a ias de ellas. La i ienda se cons uía como suma de supe icies ce adas, p oduc o de una di isión no p e is a p e iamen e, sin elación más allá que la de i ada del con ac o de sus pa amen os, y en la que ci culación e a un co edo neu o de paso. Aho a, los ac uales sis emas cons uc i os pe mi en inno a en cuan o a la habi ación como elemen o habi able. Po o a pa e si conside amos que la casa, den o de un bloque de i iendas, es la célula que lo cons i uye, la habi ación, po analogía es la célula de la casa. Y como en e independien e puede se ca ac e izada de o ma au ónoma al es o de luga es de la casa, libe ada de cues iones o males, de supe icie y espacios ecinos, y sin es ablece je a quías en e las dis in as es ancias que la componen. Es o pe mi e en ende la casa como suma de habi aciones au osu icien es, en las que desa olla las cada ez más he e ogéneas elaciones amilia es, (MONTEYS, 2001) es deci , se puede en ende la habi ación como el elemen o o ganizado de la i ienda, el elemen o que, al ag ega se adecuadamen e, con igu a la casa. Al ei indica el papel de la habi ación como elemen o habi able, se p oduce una sepa ación espec o al plan eamien o que piensa la casa como el esul ado de la di isión en supe icies de la i ienda. Hay que ene en cuen a que las nue as o mas de u iliza la i ienda y los se icios que és a p opo ciona han o o de e minadas elaciones que se es ablecían. Ya no hay una sola ele isión o elé ono en la casa, puede llega a habe an os como habi an es enga és a, e igual sucede con los hábi os de p epa ación y consumo de comida, que, como ac i idades, pueden desa olla se en cualquie pa e, po lo que conside a la habi ación como unidad habi able en luga de la i ienda es algo que enlaza con los nue os compo amien os en los que el ocio, la manu ención y la comunicación se pueden ealiza en dis in os luga es, y en e ellos ambién desde la habi ación p opia. La p opues a de Le Co busie 139 en ese sen ido es p emoni o ia de la si uación ac ual. En iende la habi ación mode na como aquella que pa e p ime amen e del hecho del habi a , pa a después enlaza unas unciones azonables, y elegi dónde coloca se; y, inalmen e, pa a ejempli ica la dibuja un plano: “El plano de la casa mode na” en el que plan ea la habi ación de cada uno de los es habi an es, que p opone, como un o ganismo comple o den o de una es uc u a p e iamen e ma cada, en es e caso po los pila es de la es uc u a. “El seño end á su “célula”, la seño a ambién end á la suya y la seño i a ambién, Cada una de es as células iene su suelo y echos sopo ados po mon an es independien es. Cada célula da, po medio de una pue a, a un paso que o ma on e a en e las es habi aciones. F anqueada la pue a, nos hallamos en un o ganismo comple o …Cada uno i e como en un pequeño chale ” . (LE CORBUSIER, 1999:152)* Las habi aciones apa ecen lo ando en una supe icie de una o ma discon inua que conduce a los necesa ios espacios comunes, que no apa ecen den o del dibujo de la casa aunque sí es án señalados. Es e dibujo libe a la si uación de la i ienda de una o ganización ígida y enco se ada den o de una es uc u a p e ia, pa a pe mi i una di e sidad de si uaciones que se disponen en un nue o espacio encon ado, el espacio in e medio. En es e espacio, que no iene o ma de habi ación, es posible imagina un luga común, que adop a o mas casuales, donde se puede come , habla , cocina , y donde lo único comple o son las habi aciones. (MONTEYS, 2014) * Quin a con e encia “Los amigos de las a es”, Le Co busie en Buenos ai es, 11 de oc ub e de 1929, “ El plano de la casa mode na ”, publicada en P ecisiones , 1999 (1930), pp. 145-161. Fig 1.140 Liya Mai on, jugue e de ca ón My Space, 2010. (Img. supe io ) Es udio Lecea-Mon eys, Casa C uz, 2007. (Img. in e io ) Fig 1.139 Dibujos Le Co busie , P écisions , 1930. 150 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea La o ma en la que se unen es as habi aciones, que con ienen odos los a ibu os de una casa y en las que es á implíci o el mismo o igen de la casa, no iene po qué se neu a, y po an o puede apo a dis in as con igu aciones a la i ienda. Así se pueden encon a p opues as en las que la habi ación mues a su au onomía espec o al lími e median e elemen os que an o la unen a la casa como la sepa an, como en la casa La Rica da de An oni Bone , El P a de Llob ega , 1953, ya sea adop ando o mas aisladas o disposiciones dispe sas con una aga alineación en la Casa Can Lis de Jø n U zon en Po o Pe o, Mallo ca, 1971-73141, y siemp e cons i uyendo la casa como suma de elemen os independien es elacionados pe o no ence ados den o de una en ol en e que la de ina, sino dispues os de o ma dispe sa. F en e a esa disposición se encuen an habi aciones den o de un con enedo , donde, a eces, man ienen su o ma pe ec amen e de inida, pudiendo se o no diá ana, y en la que las piezas en a izan su independencia, como en la casa en B ejos de Azei ão de Ai es Ma eus, Se úbal, 2000-2003142, o los apa amen os p i ados del p ime p oyec o de Le Co busie , pa a el Palacio del Gobe nado , Chandiga 1952143; y o as, el lími e que las encie a es la misma en ol en e de las habi aciones, aunque en su in e io és as p esen en un desa ollo no pa alelo al lími e ex e io , como el p oyec o de F anz K ause pa a la casa Hecke, Himmel eich, 1962144. En es e caso es la suma de habi aciones lo que pe mi e econoce las y que sean algo de inido. El edi icio se ob iene g acias a la eunión de un núme o de es as piezas, en luga de que es as se ob engan median e la di isión en plan a del edi icio. (MONTEYS, 2014:56) En un eje cicio concep ual la casa Mo iyama82, en Tokio, de Ryue Nishisawa, (2002-2005), cons uye una se ie de habi aciones independien es que, den o de un ecin o delimi ado po el cambio de pa imen o, se disponen sin compa i las pa edes mediane as, según la adición u bana japonesa sob e el concep o casa-ciudad, según la cual la casa unciona como una suma de elemen os de mane a que cada uno de ellos asmi e in o mación al es o, haciendo que el espacio in e medio se ense. Así se ec ea una pequeña comunidad en o no al espacio in e medio, que es a a esado cons an emen e en la u ilización de las habi aciones. La casa, o sea, las habi aciones, es án odeadas de pequeñas callejuelas que acili an la ampliación de la i ienda, al igual que en el es o de la ciudad, dónde casa y ciudad no se di e encian an o, llegándose a undi . Fujimo o dice que “ i i en Tokio es i i en una casa y, al mismo iempo, i i en la g an casa que es la ciudad” (FUJIMOTO, 2009:134). Aquí la célula se conec a con la ciudad de mane a g adual, hay un as ase de escala p og esi a. Ese p ocedimien o cues iona la o ma de pe cibi casa y ciudad, pudiendo en ende se la casa como una ciudad, complejizando sus elaciones, y la ciudad como una casa, una g an casa en la que sus espacios es án cons uidos con o os ma e iales, cons i uyendo una nue a imagen de la ciudad, que se sepa a de la imagen con encional que se iene de ella. (FUJIMOTO, 2009) En el dibujo The Room 145, Louis Kahn hace un alega o, en la ase supe io , de la habi ación como o igen de la a qui ec u a. El dibujo p esen a una g an simili ud con el de An onello da Messina de San Je ónimo en su es udio (hacia 1475) en la e e encia a o os espacios que enma can la escena p incipal, y en la p esencia de la pe sona que hace habi able el espacio. En ambos emos la habi ación de inida desde el in e io , en su elación con la ca casa donde se encuen a, y con la pe sona o pe sonas como elemen os p incipales en la acción del habi a , mos ando así el o igen inal de la a qui ec u a. Kahn, incluso, incluye una ase en la pa e supe io “La a qui ec u a iene su o igen en el hace una habi ación”. Fig 1.142 Casa en B ejos de Azei ão de Ai es Ma eus, Se úbal, 2000-2003. Fig 1.143 El Palacio del Gobe nado , Chandiga , Le Co busie , 1952. Fig 1.141 Casa Can Lis de Jø n U zon en Po o Pe o, Mallo ca, 1971-73. Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 151 El papel de p o ección y de in imidad ambién es á p esen e en ambas, aunque la soledad y el ecogimien o sólo es án en el cuad o de San Je ónimo. Las igu as en con e sación se ace can a la en ana, indicando una elación con el ex e io , mien as que la igu a soli a ia del san o se ele a y se aísla incluso del en o no que le odea. O a habi ación, en es e caso habi ación y media, e a en la que Joseph B odsky i ía jun o a sus pad es en San Pe e sbu go. Es a no e a una habi ación econocible y pe ec amen e di e enciada, como las an e io es, pe o ambién en ella encon aban acomodo odas las ac i idades dia ias, que se comple aban con un ex e io en el que algunas piezas de uso comuni a io, como cocinas y baños, apo aban el equipamien o es an e. En el ela o Una habi ación y media , B odsky (1998) desc ibe la ida al ededo de las cosas acumuladas a lo la go de los años, y la di ícil con i encia con es os obje os, po el mínimo espacio i al del que disponían. También la elación de és os con las pe sonas, que es la que daba sen ido a los espacios, como el a ma io, de casi es me os de al u a, dónde se a chi an los obje os acumulados po la amilia, o la cama, que e a el luga de eunión y de los momen os impo an es de la amilia. Su media habi ación de 10 m2 a cambiando, en unción de la in oducción de los dis in os muebles y elemen os a lo la go del iempo, pe siguiendo inú ilmen e una in imidad que la o ma del echo, dos g andes a cos que la sepa an de la habi ación de los pad es, impide a pesa de las cons an es combinaciones de muebles ensayadas. A ma ios, es an es, cajas, lib os y co inas se acumulaban pa a cons ui un p ime lími e, y o o después. Es a o ma de en ende la habi ación como paisaje o luga po el que se ansi a es el mismo que el ep esen ado en el ex o de Xa ie de Mais e Viaje al ededo de mi habi ación , en el que el econocimien o del espacio no es á limi ado po la supe icie, se ex iende a los di e en es luga es c eados po los obje os: “desde mi bu aca, caminando hacia el no e, descub imos mi cama, que es á colocada al ondo de la habi ación, y que o ma el paisaje más ag adable” (MAISTRE, 2007:19), sin u a p ede e minada, sino encon ando odo aquello que el espacio deja a su alcance de o ma dispe sa, y desde un cie o ex añamien o sob e los espacios co idianos supues amen e conocidos pa a eexplo a los y ans o ma los, sin modi ica los, sólo desc ibiéndolos con una mi ada dis in a. Mais e nos descub e la belleza p ác ica de los obje os de uso común y la capacidad del p opio cua o de con ene odos los bienes del mundo (STIEGLER, 2010). Pa a Mais e el cua o es el escena io de la ida. Igual que pa a Ma io P az lo ue su casa a pa i de 1934 en el palacio Ricci en Vía Giulia, al y como ela a en su au obiog a ía La casa de la ida en la que “ iaja a a és de la memo ia asociada a los obje os” * (MONTEYS, 2014:42), cosas bellas que poco a poco ue on poblando los dis in os espacios. (CID MORAGAS, 2004) V. .1 Habi aciones y usos La si uación ac ual hace que es ancia y usos no se ean iden i icados po unos nomb es que a eces no se ajus an a la ealidad de las ac i idades allí desa olladas, o po que se ha p oducido una ue e especialización en las o mas de habi a los, o po que los nomb es es án indebidamen e asignados. (VALENZUELA: 2004) F en e a es a o ma de asocia unciones a las es ancias exis en o as mane as de e la a qui ec u a en gene al, y la i ienda, en pa icula , * PRAZ, Ma io (2004): La casa de la ida , ad. Ca men A al, Ba celona: de Bolsillo. Edición o iginal La casa della i a, Bellezza e bizza ia, 1960. Fig 1.145 Dibujo The Room, Louis Kahn. Fig 1.144 Casa Hecke, F anz K ause, Himmel eich, 1962. 152 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Cues iones sob e la i ienda con empo ánea desde las elaciones de espacios, y de es os con lo humano y la na u aleza. Se p opone ol e a pensa la i ienda desde desa ollos más lexibles, sup imiendo las condiciones que in oducen los nomb es impues os, y con la capacidad pe dida de in e cambia e inco po a usos en e los dis in os espacios o malmen e de inidos ... inci ando la imaginación del usua io y omen ando ..., la con ingencia del espacio domés ico. (CARDIEL, 2014:297) En ese sen ido exis en o as pos u as que, desde mi adas pe sonales, se alejan de es é icas y es ilos, como es el caso de Sou Fujimo o que imagina los espacios desde nue as e e encias y conexiones pa a gene a luga es. Pa a ello se sepa a del concep o de habi ación pa a habla de luga , u ilizando la ase de Louis I. Kahn: “Me gus a ía da un paso a ás desde la idea de habi ación pa a u iliza el é mino luga ” . (FUJIMOTO 2009:136) El luga es algo que po encialmen e puede se habi ado, o eciendo opo unidades, pe o no es á hecho pa a ello. Ese espacio, que no es necesa iamen e una habi ación, que se puede habi a , y es imp eciso, Fujimo o lo ep esen a bajo el concep o de cue a, en en ándolo al de nido, que asocia a algo p óximo al habi an e, que desc ibe como luga uncional , pe o que, po ese mismo mo i o, ya es á condicionado y e minado en cuan o a sus posibilidades de uso. El nido es á de al mane a con igu ado que pa a sen i se en un espacio acogedo ya es á de inido an es de la p opia exis encia del habi an e y la o ma de ocupa lo no es p og esi a. Se a a de un espacio hecho pa a el homb e pe o que esul a ajeno a él, como an as i iendas cons uidas y habi adas. Su p opues a pa a el habi a con empo áneo no es a ía asociada al nido , indi e en e a la gen e, y su gido de su capacidad uncional, sino en la c eación de espacios sin p opósi o, capaces de gene a opo unidades de usos di e en es, que iden i ica con la cue a po su capacidad de apo a una espacialidad que se dila a y e ae, que se o ece a se ocupada en cada uno de sus incones, según sus condiciones, es imulando al habi an e. Es a es la imagen posible pa a la a qui ec u a del u u o que nos o ece Fujimo o (2009). La unción, como concep o que condiciona la a qui ec u a, p oduce espacios ap os o no ap os pa a una acción, comple amen e de inidos po sus cualidades: espacio in e io o espacio ex e io , p i ado o público, obje o o espacio, el mo imien o o el eposo, pe o la ida eal es ablece g adaciones in e medias, di e en es acciones que apo an expe iencias aliosas pa a los habi an es. Pensa la a qui ec u a desde esos o os luga es, que pe mi en da o ma a los espacios in e medios, es una de las cualidades que el espacio a qui ec ónico u u o debe busca . Fujimo o dice que hay mul i ud de concep os in e medios (2010:199), ya ni siquie a espacios, siendo más impo an e la cons ucción de es os concep os que la del p opio espacio. Es os son los que los ca ac e izan. Son espacios en los que la luz y oscu idad, lo público y lo p i ado, casa y ciudad, son elemen os opues os que se disuel en pa a gene a un sis ema g adual y con inuo. Pa a ello se necesi a un espacio no homogéneo, suscep ible de se usado de di e en es o mas, que se enlace con o os po dis in os ínculos dinámicos, blandos, que no condicionen en su elación, y que pe mi a en ende lo como un luga den o de un sis ema conec ado, un o den que, aún econociendo cada una de sus pa es, pe mi a conec a odos los luga es. La expe iencia de un espacio no iene po qué queda acabada con una única p opues a posible, su si uación y la conexión con o os espacios ambién abie os y con inuos, pe mi en que la expe iencia que se iene de él, sea más in ensa y a iada pa a el habi an e. Es e plan eamien o basado en la di e sidad y el descub imien o hace que se pueda en ende su pos u a den o de la adap abilidad. (FUJIMOTO, 2009) Ma ía Del Ca men Ma ínez Quesada 153 Se a a de espacios que además de esul a ap os pa a se i idos de o mas dis in as, ambién se con ie en en el escena io de las posibles acciones, y en los que es el habi an e el que e mina po llena el acío con su p opia p esencia. (PÁEZ, ARNAU, 2010) Es una o ma de en ende el espacio di e en e a la que lo explica a a és de la o ma, en endida como aquello que se encuen a con enido po la en ol en e a qui ec ónica. Quizás ese di e en e plan eamien o que hace Fujimo o sea po la di e en e mane a de pe cibi y ep esen a el espacio, que en la cul u a o ien al iene de la ep esen ación abs ac a de suma de capas planas, en las que homb e y na u aleza se encuen an ep esen ados en el mismo plano, mien as que en la occiden al, basada en la pe spec i a, el homb e se si úa po encima de la na u aleza. (TWOSE, PANCORBO, 2010) Aunque se p e enda ompe con una ep esen ación adicional, apo ando una isión eno ada del espacio domés ico median e la mul iplicidad de posibilidades de és e que pe mi an e simul áneamen e el espacio sin es ablece je a quías, se sigue emi iendo a ep esen aciones conc e as de su con igu ación y es uc u a que hacen que és as aún sigan eniendo un peso impo an e en la cons ucción de la i ienda, po ello se hace necesa io e isa las habi aciones que la cons uyen y cómo se u ilizan. El es a El es a es un espacio no malmen e bien iluminado y p o egido, en cuan o al ni el de in imidad que apo a, aunque a eces se en a di ec amen e a él, lo que hace de él un espacio dis ibu i o y de paso a o as es ancias. Es o p oduce que, debido a la disposición del mobilia io, la supe icie ú il eal del es a -salón quede muy se iamen e educida, sólo en la i ienda uni amilia de g an amaño son posibles esul ados acep ables. Como elemen o co ec o se pueden u iliza gale ías pe ime ales que pe mi an es ablece una segunda ci culación (ELEB, SIMON, 2013). Puede se que el ca ác e ambiguo no sólo es á en el uso sino ambién en la elación de equilib io que es ablece en e lo público y lo p i ado, al se una habi ación usada an o po la amilia como po los isi an es. La sala de es a adquie e un alo impo an e en las i iendas mínimas, pues la necesidad de op imiza la supe icie y las unciones mínimas necesa ias, come , es a , ocasionalmen e abaja , e incluso do mi , hacen de és e un espacio undamen al en las con igu aciones lexibles y adap ables. La posibilidad de es ablece usos cambian es de un modo na u al debe plan ea se p e iamen e a la o ganización del es o de es ancias, pa a que así esul e posible diseña lo como un espacio gene ado de la es uc u a de la i ienda. Es impo an e ene en cuen a pa a ello que la o ganización y simul aneidad de di e en es p ác icas po pa e de los miemb os de la unidad amilia se acili a desde o ganizaciones espaciales no egula es pues desde ellas es posible es ablece dis in os g ados de p i acidad. El comedo Uno de los usos que más condiciona a la i ienda es dónde come . Pod íamos pensa que esa acción se desa olla en el comedo , cen o social de la ida amilia en la casa adicional, como ecin o amplio, equipado, iluminado, sin Fig 1.146 Espacio dis ibu i o sala de es a . Blanc-Mesnil 93, A elie TGTFP a chi ec es, 2010. (Img. supe io ). Ch is ophe Ouhayoun & Nicolas Ziesel (Koz) a chi ec es, 2007-2010. (Img. in e io ). Fig 1.147 107 i iendas colec i as, l’A elie 3 a chi ec s, m.o. L’E o e le Foye Rémois 2000. 256 Los espacios de comunidad como ma e ial de p oyec o en la i ienda con empo ánea: El caso de Los co ales de ecinos de T iana I Los Co ales de Vecinos se encuen an los co ales de ecinos, que, desde una es uc u a p opia que aún man iene su unción o iginal –el uso esidencial-, cons i uyen una pa e impo an e del ba io, y ep esen an un aspec o de la ealidad u bana del mismo que hay que ene en cuen a si se quie e en ende el a abal his ó ico. T iana ¿es un sec o plani icado o no plani icado?, es deci , ¿ha salido de un diseño p econcebido, o como asen amien o que se ha ido desa ollando, pe mi iendo desempeña un uso de ciudad sa is ac o io?.* El es udio de T iana como algo que c ece en el iempo, buscando las leyes de la cons ucción del esquema u bano que pe mi an da las cla es pa a lee la o ma esul an e, ya ha sido desa ollado po meno izadamen e en la Tesis Doc o al de la p o eso a Me cedes Díaz Ga ido. Sólo a a in e esa en ende algunas ca ac e ís icas y elemen os signi ica i os de la p esencia de es e núcleo u bano que signi iquen un inicio de u banización, en el que el azado de su plan a y la con igu ación y el diseño de sus calles que no es debido al aza . Según La edan “exis e siemp e un elemen o gene ado del plano”. (LAVEDAN, 1959:91). Pe o como dice Rossi “la geog a ía de la ciudad es insepa able de su his o ia; y sin ellas no podemos comp ende su a qui ec u a, que es el signo conc e o de es a “cosa humana” (ROSSI, 1982:171), po lo que jun o a esos elemen os u banos se e án algunas cues iones his ó icas, sin ol ida lo edi icado, pues como Rossi más adelan e se cues iona, “en la comp ensión de la ciudad como ob a de a e, ¿la a qui ec u a no es esencial?”. (ROSSI, ib.) Se des aca án algunos elemen os y o mas econocibles en la o ganización de la ed ia ia, su gidas como consecuencia de una necesidad de conexión y de ci culación en el ba io, y aba cables sólo desde el plano, po conside a las la base sob e lo que de ine la es uc u a de los co ales. Jean T ica (1963) es ablece es escalas que son necesa ias conc e a an es del análisis de la ciudad: la calle, el ba io y la ciudad, como los elemen os elacionados con el con enido social, pila del análisis de la ciudad, pa a la de inición de los lími es del luga . Según es a conside ación, y como elemen os cons i u i os de T iana, el azado de la calle y los inmuebles que se desa ollan en su pa cela io, son de g an impo ancia en la o ma de ocupación p oducida. La calle conc e a, la plaza conc e a, como dice Camilo Si e (1980), a lo que se puede añadi la edi icación conc e a, jun o a una expe iencia conc e a como apos illa Rossi (1982:77). El p oblema de la esidencia es á elacionado con el p oblema de la ciudad, a las o mas de i i , a su o ma ísica y a su imagen, es deci , a su es uc u a. Po ello que si se es udia la i ienda en T iana ambién se es udia su o ma u bana. La azón pa a el desa ollo y localización de la ciudad de Se illa, y po an o de T iana, hay que busca la en el ío Guadalqui i y, p ecisamen e en el hecho de que has a es e pun o e a na egable po ba cos de g an calado. La p opia iqueza ag ícola p o ocó el que di icul ades como la de se una zona pan anosa y de ecuen es iadas ue an soslayadas, con i iéndose en una ciudad que du an e siglos ue una de las más impo an es de Eu opa (VALOR PIECHOTTA, 1995). Es á documen ado, ya desde el pe iodo clásico, que la ciudad e a un encla e come cial den o de la península Bé ica y del No e de Á ica. (VALOR PIECHOTTA, 1989) (BLANCO FREIJEIRO, 1976) El p ime asen amien o en la llanu a alu ial iene su o igen, a pesa de las dis in as leyendas y adiciones que exis en sob e su posible o igen omano po el opónimo – ana y como pa onímico de T aiaus o T aianus , en época * Sob e es as cues iones e SMAILES, A hu E.: The Geog aphy o Towns , Lond es: Biblio eca de la Uni e sidad de Hu chinson, 1954. [Document text truncated for crawler view.]