El job de las mugeres, Santa Isabel, reyna de Hungría : comedia famosa
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I COMEDIA FAMOSA EL< JOB BE liAS MUGERES SANTA ISABEL, REYNA DE HUNGRIA. ÓEL TIRANO DE HUNGRIA: DE DON JUAN DE MATOS. HABLAN EN ELLA LAS PERSONAS SIGUIENTES. liudíyoht ,de LorenA» Tsabel ^^eynee» Carlos. Enrique. Flora. Senescal, Barba. Conde Robería. Celio ,yEspinaca. Unos Pobres. Músicos. Un Angel. JORNADA PRIMERA. Salen el Conde Roberto ,Irene ,acompañamiento ,yMiisicos. Miisica. OEA bien venida la nuestra Duquesa , la Flor de Alemania, yel Sol de Lorena. Conde. Estos Jardines amenos, alegres porque los miras, verdes por lo que te esperan, floridos porque los pisas, son del Duque de Lorena , tu esposo ,apacible Quinta de ese rio ,hermosa Irene, que con plumas cristalinas bordan de plata ,que al mar él se escribe ,yél se envía, es el caudaloso rio del Alpe ,espejo ,yenvidia, en cuya márgea amena puedes descansar. Irene. Prosigan mis triunfos ,que hasta que llegue ála Corte, pues dos millas solo faltan ,yvea el Duque mi esposo ,solo es fatiga la detención: la litera llegad. Cond. En tanto que avisa, su Alteza me ha dado orden, que no pase de la quinta, que para hospedage breve de un Sol está prevenida. Irene. Bien está, la orden se cumpla, que el Duque querrá, por dicha, en Vel-Flor verme primero, que no me ha visto en su vida, yamante ,por siglos cuento las tardes ,oras prolixas, desde que salí de Neuris,_ Ciudad suya ,yPatria núa. ACond. I
3J5'/ Job de Cond. ¡AI fin ,ha qnerido el Duque A^, en su condición altiva casar con una vasalla ! Irene. Cantad ,proseguid mis dichas, porque el nombre de Duquesa en vuestras luces festivas sea halago del oido, . mientras que viene ála Quinta mi esposo ,que ya con Cárlos le avisé de mi venida. Mnsica. Sea bien venida la nueva Duquesa. Sale Cárlos. Cárl. ¿Irene? Irene. ¿Cárlos? Cárl. Señora, no sé cómo lo repita. -.j. - ' Irene. ¿Qué ha sucedido? Cárl. Un error, una pena ,una fatiga, el desayre ,yel engaño mayor ,que trazó la ira de algún cauteicso Ulises. Irene. Necio estás ,pues me anticipas la pena ántes de saberla. Cárl. Escucha ,señora. Irene. Dila. - Cárl. Esa Ciudad ,que entre flores parece Alcázar del dia, cuyos chapiteles altos, que mal formados divisas, son en maravilla Efesia, yen vanagloria Corintia, es ,engañada señora, Lorena, del Cielo cifra. Allí hablé al Duque tu esposo, si palabras lo acreditan; hállele ocupado en ella en prevenciones distintas, competidores los artes, donde es gloriosa la envidia. Anegaba un alazan soberbio en su espuma misma, hijo del viento Español, aunque era el monstruo de Frisia; larga la clin ,breve el cuello, ancho el pecho ,el anca hendida, corta cabeza ,gran cola, el pie fuerte ,la piel lisa, rayo corre ,ymonte para, tasca el freno ,el suelo trincha, arcos las manos ,él flecha, nieve arroja ,yllamas pisa. las Mugeres. ciega el Sol ,devana el campo, fuego bebe ,yayre aspira. Animado de tu pliego llegué, yen viendo la firma, bizarro me recibió con magestad ,ycon risa. Hízome preguntas varias, qué además de ser antigua costumbre en Príncipes ,quiso lisonjear tu venida. Regalóme ,ydespachóme, que aunque fúe todo con prisa, pudiéron caber en ella -, sus. favores ,ycaricias. Mas de la Ciudad apenas discurrir pude una milla, quando vi tropas de gente en confusiones distintas, yen una carroza luego, que seis frisones la tiran, tan blancos ,que eran con alma cometa de nieve riza, venia un Sol, General de una luciente familia de Estrellas ,que áser sus Dana del Cielo se participan: luego dos carros triunfantes con la carroza caminan, sembrando el campo ,yel viento de celestial armonía; ysi quieres ver las señas de su imágen peregrina, oye su retrato en ecos, verás su copia mas viva. Atención, que en un retrato, trato, de que dé ála tabla, habla ,el pincel ,yeloqüente, cuente de esta Deidad gracia. El pelo ,cuya madeja, dexa al Sol sin su luz clara, ara én surcos de cristales, tales son sus manos blancas. Sus cejas sobre ojos zarcos, arcos son ,que los dispara para todo quanto mira, ira de amor lo que mata. Por boca un solo rubí, vi ,cuya breve muralla, .j
3 De Don Junn halLi ea sus -dientes menudos, nudos de perlas, que guarda. La nariz baxa derecha, hecha en medio ,porque áraya haya en mexiilas rapaces, paces eri guerra de nacar. Su garganta de cristal, tal es., que en blancura iguala ála perfección del pecho, hecho de su bella gracia. De.su talle, heroyco hechizo, hizo, al ver esta Zagala, gala al Sol ,yen su donayre, ayre Amor para sos alas. Su planta en breve desden, en la yerba que bordaba, daba al prado en cada huella, ella -flores como el Alva. En su bosquejo agradable, hable, pues. Venus inas^c^a,,^.^ ^ hasta con su vista honest»- ésta albedríos arrastra. Pregunto quién es >ámuchos, yen tal contusión ,ygrita, fué lúllar respuesta milagro, como ignorancia pedida. Mas uno me dixo ávoces: Esta admiración divina, este espanto ,este prodigio, en quien los hombres se admiran, es la Princesa Isabel, hija de Andrés ,Rey de Hungría, ya de Lorena Duquesa, con cuya unión solicitan estos Estados la paz, ^ -.tque en tal señora se cifra. S'»- YLudovico Lansgrave, nuestro Duque ,tan servida la trae al tálamo ,en quien estas gloriosas Provincias, dando"" espíritus áImperios, yCetros áMonarquías, tantos sucesores logren, que con la arena compitan: dixo ,ydexóme sin alma, porque en pens tan precissj fue ai senumiesto lisonja para g^ue el dolor resista# cig l*rl^ZtOS» Esta es ^señora ^la causa de volver necio atu vista, pues para volver discreto, había de ser sin vida. Tarde áEorena has llegado^ Duquesa íft Lorena miras, yesta carta, de consuelo, ádesengaño te sirva. Irene. ¡Carta me das de un ingrato! ¡carta me das de un cruel! rompe el escrito papel, despedaza el falso trato: AtomoJ del viento sea| en sus desperdicios sabios, tantas letras ,como agravios, el Sol en los ayres lea. |Mas quién habrá que lo crea, que use el Duque este rigor contra sí ,ycontra mi honor? Yo, que el agravio publico, porque es hombre Ludovico: ¡fuego en el bombre mejor1 ¡Duquesa Lorena tiene en Isabel (ah cruel) dexando burlada áIrene ! ¿quién dirá que se mantiene solo de engaños tu amor, cometiendo tal error? Yo ,que el agravio publico, porque es hombre Ludovico: ¡fuego eu el hombre mejorl Cond. Vive Dios ,que aunque lo diga Cirios ,que no he de creelio, pues puede engañarse en ello, <5 algún agravio le obliga al Duque. Yo le defiendo, que éstas no serán traiciones del Duque. Iren. De que le abones, mas ,que del trato ,me ofendoj ¿cómo disculparle quieres, sin condenar el int.nto, si no que este casamiento quiera hacer con dos mugeres? Cond. Abre esa carta, señora, pues es suya. Irene, jPara qué? ¿Cómo podré darle fe áquien no la tiene ahora? Mas quiero leer el engaño, ^Aa
4-£'/ Job de las que por escrito confiesa. Cari. Sobreescribe ála Duquesa do Lorena. Cond. ¡Caso extraño í Irt La firma dice; lu esfosa d'^íyuque. Solo estas scfe palabras sin corazón en labios de un mentiroso. Lee, Escarmientos de antiguos agravios, que ha hecho Hungría áLorena, me ha obligado átraer engañada ásu Princesa Isabel ,con nombre de mi esposa. Vuestra beldad, bella Irenel con satisfacción de serlo, la trate con desprecios, como ámuger ,que viene áservir de alfombra en nuestras bodas, yde instrumento, en mi venganza, volviendo de estos vituperios ásu padre despreciada, corrida ,ysin honor. Guárdeme Dios • esa belleza, ácuya divina vista remito los logros de mi esperanza.El Duque. Cond, Mira cómo se ha engañado Cirios. Irene, ¿Entre dos mugeres hacer cuerdo al Duque quieres? ¿Quándo fué Amor recatado? ¿quándo secretos guardó? ¿quándo tuvo cortesía? ¿quándo no ardió en nlet'e fría? ¿quándo promesa cumplió? ¿Mas yo de qué estoy quejosa i de las dos ,la mas dichosa en el tálamo verán, yámí animando me están los privilegios de hermosa. Prosígase mi jornada, ' pues no hay riesgo que lo impida, que yo he de ser la elegida, yIsabel la despreciada. CdrL Advierte::- .. . Irene. En vano previenes : razones ámi razón, h que esos miedos. Garios, son o del mocho amor que me tienes. Cárl. ¿Que des crédito áun papel porque tu enojo templó! ¿No es mas lo que he visto yo, que lo que está escrito en él? Mugeres, Irene. ¿Qué has visto ,Cirios? CdrL Desvelos del arte ,yde la escultura^ que aguardan una hermosura. Irene. Esa seré .yo. CdrL Los Ciclos lo permitan. ^ Cond. Ellos son testigos ,que el Duque tiene en tí el, corazón, Irene, que lo demas es ficción. Irene. De Cárlos puede ,haber sido este engaño, ylo sospecho, porque sabe ,que ámi pecho inclinación le ha debido desde que en mi Patria fué Virey por el Duque ,adonde solía -verme ;vamos ,Conde; venid vos, Cárlos, que aunque habéis estado dudoso de las elorias que pub]ic<> "papw^Ludovico, afirmando, que es mi esposo; salid del vano temor de esa Deidad sin igual, que ávos no os puede estar mal verme en fortuna mayor. CdrL Mi afecto, de otra esperanaa.. del Duque avisarte quiso. Irene. Sí, Cárlos ,mas fué el aviso con muchísima alabanza. CdrL Señora ,yo:;- Irene Bien está, yo sé que el Duque me estima. Cond, Presto saldrás de este enigoM' Cdrl. Vamos ,que allá se yerá..; Salen el Duque., Enrique, ,yel Sen^ Duq. Hermosa está la Ciudad. i Enr. Dos son ,porque vuestra para que dure dos horas, hizo fundar otra en ella. Senese. Ala madera laha dado, , el Arte tal .excelencia, .,/ que arrogante solicita .ce ’ desmentir bronces ,ypiedras. ,; Enriq. Yen aqueste arco prusierO» cuya altura es tan iir.meosa, que primero que el Sol salga, le va ábusear ásu esfera, ^
De Don está Isabel átns píes, yátu lado Irene bella, coronada, yvencedora, . Ditq. Quiero que junten su afrenta, ysus desprecios los arcos, Enriq. Venganza ha sido discreta, Duq. Tuyo es el acierto ,Enrique, bien es que te le agradezca. Hoy el Rey Andrés de Hungría vera en ellos mi fiereza., ymas quando despreciada su hija ásu Reyno vuelva, Senesc. Señor, mira que aventnras;>- Diiq. Nada hay. Senescal ,que tema. Senesc. Aquel, que un daño no evita, abre áotro daño la puerta. Andrés es Rey poderoso de Hungría, ycon nuevas guerras puede alterar la Alemania. Duq. Como ya el amparo venga del hmperador mi primo, no serán pocas mis íjierzas. E7iriq, iQméa le mete al Senescal. _:,[t en aconsejar prudencias al Duque, quando yo he oidd la causa de que aborrezca tanto áIsabel ,yá su padre, de que no case con ella, de que áIrene su vasalla elija, por. la belleza, para sa esposa ,por ser para mí mas conveniencia, que Isabel goce un Convento, por ser única Princesa de Hungría ,pues ya so padre pisa la linea postrera de la vida? Ysi casara con el Duque, en contingenaa ponía yo la esperanza, 'teniendo sucesión de ella, de entrar en esta corona, ,' que por la línea derecha _ de hijo segando dé Astolfo, V tengo.de ella precedencia álos demas sucesores. Duq. ¿Tanto es Isabel? Se-,tese. Sobre estas virtodes que he referido. Juan de Matos. j caritativa ,modesta, discreta ,santa ,piadosa , .llana, afable, ylimesnera; es hermosa ,sin ser vana, yluce como el Planeta, que es en monarquías de oro magestad de las Estrellas. Duq. ¿Tanto luce ?Senesc. Tanto admira. Duq. Senescal. Senes. Señor. Duq. Ya aumentas con tu alabanza mi enojo; Enrique. Enriq. Señor. Duq. No vuelva áPalacio el Senescal; haced que le saquen fuera de la Corte ,ymis Estados. Senesc. ¿Por alabar la Princesa merezco ,Señor ,castigo ? Duq. El que es mi vasallo, entienda, que ha de gustar lo que gusto, yno hacer cosa ámí opuesta. Enriq. Ha de la guarda. Duq. Así lo ,ha ordenado. E^iriq. Volvió las espaldas. Senesc. El Cielo no me las vuelva, para que conozca el Duque quintos engaños le cercan. .Yase ysale Espinaca. Esfitt. Albricias ,Señor ,albricias. Diiq. ¿De qué gon ? Esptin.DerXinz grande nueva. Duq. ¿Quál es? Esplín., Que ha venido un santo con la Duquesa ásus tierras. Duq. ¿Yquién es el santo ?Espin. Yo, que tengo el alma muy fresca. Duq. ¿Cómo os llarñais? Espin. Espinaca. Enriq ¿Espinaca? ¡linda tema! Duq. ¿Y es ese nombre de pila? Espin. No, pero es nombre de huerta. Enriq. Ei gasta humor. Espin. Ydinero. ^Duq. ¿Y áqué has venido áLorena? Espin. Acurar locos. ¿Hay muchos? Espin. Sí ,que en un palmo de tierra hay dos. Duq. ¿Quales son ? Espin. Yo ,yvos ,lo unos hay, que tiran cantos, yotros, que tiran Duquesas, Enriq. ¿De qué servís áIsabel? ce* ar* Espin.
6El Joh de las Espm. Con pobres gasto su hacienda. E>-íq- ¿Sois limosnero? Espin. Quoqne. Enq. Aíí haréis milagros. Espiiú Etiam. Bhi el camino me vian levantado de la tierra media vara en alto. Duq. ¿Cómo?' Espin. Sobre una muía bermeja; pues esto no es nada :un coche quebró una pierna áuna dueña, llamáronme ásantiguarla, yquebróla la otra pierna, con que la evité ir coxa. Enriq, Aparta ,loco. Sale el Conde. Cond, Tn Alteza me dé los pies. Euq. En mis brazos es bien que descanso tenga tal vasallo ,porque así tales servicios se premian: ¿Llegó mi esposa ?Cond, Ya aguarda en esta Quinta licencia ^ para verte, señor ,quando . Isabel lo mismo espera en otro quarto hospedada: '• no sé lo que el Duque intenta» Eiiq. Vé áacompañarla, ytú, Enrique ,áIsabel de Hungría. Enriq. Que entran _ - las dos el aplauso dice. Euq. Desde un cancel quiero verlas. Enriq. Fingiré que hago las partes de Isabel ,para que entienda que yo no he sido la causa de que el Duque áIrene quiera. Espin. Yo he de ver quál de las dos vuelve ásu tierra doncella, que es la mayor pesadumbre: '• entrambas vienen contentas. Sale Isabel por una puerta ,yIrene por otra. Irene. Ola ,ásu Alteza avisad, ; que le aguarda la Duquesa. b'-- Alteza le decid, qu^ “la'D&quesa le espera. Irene. ¿Dónde vas? detente, aguarda, yadvierte ,que en mi presencia no hay mas Duquesa que yo. .7 Ap. Mugeresl Isab. ¿Qué es ésto ,Enrique ? Enriq, Fierezas de- •Ludovico. Isab. Las iras se vencen cOñ' la-pacieftGÍa. -i Irene. ¿.Duquesa -es esa mnger ?:_ Cond. jQu'é ésto ,señora, consientas! Zf^^. Muger soy ,ysi me dice lo que soy ,¿en qué me afrenta? Espin. Duquesa es mi ama, yes con tres erres Reduquesa. Irene. ¿Duquesa? Espin. Duquesa. Irene Luego hay dos Duquesas en Lorena? Isab. Una hay solamente. Irene. Ysal* que eri la Católica Iglesia una esposa se permite, yque yo -^engo' áser esa? Isab, Sé , que vengo áser esposa de Ludovico. Irene. Que seas su esposa ,yo lo ignoro; desengáñete esta letra, yesta firma. Isab. Aquí ,Dios mií mis afiicciones colHiénzan. Irene, ¿El papel besas? bien haces, que en él tus agravios besas. Isab. Amar los agravios ,es. la caridad mas perfecta. Aquí el Duque mi señor te hace sü gloriosa prenda, bien lo que elige conoce, ybien ve lo que desprecia. Tú le gustas, yo le enfado; tú eres discreta ,yo necia; tú amable ,yyo aborrecible, tú eres -hermosa ,yyo fea; tú eres piadosa ,ycruel yo; tú apacible, yyo soberbia; tú santa, yyo sin virtud; perfecta tú, yyo imperfecta: pues siendo así ,es bien que el Dof sin que la justicia tuerza, ánjí me. ^xe por -mala, yátí te elija por buéila. Irene. Con tus fingidas razones, bárbara ,afrentarme intentas, mezclando esas humildades en arrogante soberbia; yaunque las partes me faltan, ^
T>e Don Juan que me ofreces sin tenerlas, J vengo áser la que. él elige, ytú la que -se desprecia. Enriq. Ya sale su Alteza. “ Irene. Ahora .£ verás en mi frente puesta '• la Corona. -.i.'. ' Isab. Inmensos años -1 la goces yiaposeas. - Escin. ¿Que es gozarla ?ámi señora la he de ver en la cabeza una Corona, yde Alisa, porque reyne, aunque es Duquesa. Salen el Duque,yCarlos con una Corona, Duq. Aquí piadoso, ycruel, vengativo me previene mi honor, ilustrando áIrene, ydespreciando áIsabel: ¿Quál es aquí Irene? Cari. Aquel sol que admiras. Duq. Aías quisiera, que Isabel ,Irene fuera, que después que la miré, ni es una la que antes fué, ni es otra la que ántes era. Las dos. Dadnos los pies. Duq. Levantad. Jsab. Levántese la dichosa, que merece ser tu esposa. Duq. ¡O peregrina humildad! Irene. Yo lo soy en propiedad, yasí me levanto aquí. Duq. Vengado se ha Andrés de qoando de el pensé vengarme: levantad ,agñui'j, Is.tb. Para humillarme, vuestro acento obedecí. Duq. Dadme la Corona. Jrene. Ahora me corona, Duq. Jaste Laurel reciba::- Irene. ¿Quién ?Duq. Isabel, que ha salido vencedora. Irene, jQué dices ?Duq. Que se mejora así la Corona bella, pues guando quise ofendella con tanta riguridad, pongo en tí la voluntad, yla execucion en ella. de Jálalos. Causa hay sujserior en mí pues ofenderla pretendo, yla premio ,yno la orlado, siendo el premio para tí. Isaac vengo áser aquí, ytan sin ojos estoy, que áEsaú tentando voy con deseo de no errar, yoyendo áJacob hablar, él Mayorazgo le doy. Secreto debió de ser del Cielo ,Isabel ,sin düda, pues ya en otro sér sé muda el que te quiso ofender. Angel eres, no muger, yalguna oculta deidad tienes en tu honestidad, que quaudo en soberbio arrojo, me busqué para el enojo, me hallé para la piedad. Sin mí estoy porque te vi, que hasta verte ,yadorarte, en mí estaba, ysin amarte, era culpa estar en mí. Dichoso yo, pues en tí dexé el alma ,yalbedrío, Isabel ;cielo ,en quien fio, que en tu ser me me huelgo de 00*^^ mió. Isab. Señor ,si daros pudiera dos almas para serviros, una saliera en suspiros, yotra en mi llanto saliera; porque os amo de manera, que si tuviera almas dos, entrambas (testigo es Dios ) gran Señor ,después que os vi, dexaran de estar en mí, solo por estar en vos. Expliquen en tal contento dos aimas una razón, dos llamas un corazón, ydos voces un acento: dos vidas ,un solo aliento me dé Amor para quererte; que quisiera en feliz suerte tener ,por solo agradarte, . ana vida para amarte.
S' El Job de yotra para merecerte. jDuq. Llega, querida Isabel, ámi solio soberano. Enriq. Salióme mi intento rano. Cari. Templó el Duque lo cruel. Jjtiq. Pisa ,Isabel ,mi dosel, yeste dia el Cielo escriba con Estrellas. Is^ab. En él vira ea paz unión tan dichosa,. D;tq. Vasallos ,viva mi esposa. Todos. Viva la Duquesa ,viva. Duq. Todos partid áLorena. Cari. Efecto fué celestial su mudanza. Irene. Yyo te pido perdón de haberte ofendido. Isab. Llega á mis brazos. Irene. Neutral está el alma en lance igual. Af. Esq>in. Si no elige ála de Hungría, de esta vez yo me volvía de Espinaca en verengena. Duq. Ala Duquesa asistid, Irene :Enrique decid, que líbren al Senescal. Iren. Nací en hado desdichado. A^. Duq. Todos mi esposa alabad. Isab. ¡Qué agrado! Duq. ¡Qué honestidad! ..iq¿é atenta! ¡Qué enamorado! D-'í^fF^z pñ^üñl'féab. !Fid cadena! Du^. De gozo el alma está llena. Isab. ¡Qué árme amante! Duq.\Qyé amor! no hace el Cielo mas favor, que dar una muger buena. Yanse, Esptn. Por Limosnero aguardando están mil pobres por mí; pero érelos aquí, todos vienen zanqueando; vamos. Salen los Pobres. 1. Aguarda ,Espinaca. 2. Amí me ha de oir primero. 3. Yo ásolas hablarle quiero. Espin. ¿Hay pobres de mas mala raza? 4. Oiga la desdicha mia su Merced, i. Su Caridad. 2. Su Excelencia. 3. So Eternidad. 4. Su Alteza ,su Señoría. Espin. ¿Oigan con qué raros modo* me tratan los pobrecitos? las Miigeres. Aespacio, áespacio hermanitos; que Espinaca hay_ para todos. 1. Duélase del pobre ciego, 2. Mire este Soldado cojo. 3. Al pobre que perdió un ojo. 4. Déle áeste manco ,le ruego. Primero el ciego ha de habl^ yel segundo ya de he visto. 2. Yo el segundo, Vidi - Espin. El segundo no jurar. 1. Yo soy un ciego señor, que por mirar hermosuras me vine áquedar áobscuras. E’íy/ra. ¿Daqué cegaste? i. De amor, Espin. ¿Y aqueso qué fué? ¿balazo? 2, Mas ha sido: en un sipo me quitaron esta pierna ,yme la asaron. Esp. ¿Como fné? 2. Estando dormido. Esp. ¿Dormido? 2. Sí. Esp. ¡Bravo emp«» 2. Un Soldado de hambre fiera me comió pierna ,ycadera. Espin. Debeis de tener buen sueño: ¿Y quién era el tal Soldado papa piernas hasta el hueso? 2. Un camarada. Espin. Por esa llegó ácomeros un lado. Diga el tuerto su conflicto. 3Un hombre, por cierto enojo, me sacó, hermano, de este ojo una niña de Lorito. Esp. ¿Y cómo & 3. Una ventana, por ver un lance amoroso, asomóme ,ypor curioso, me pegó con ser veatana. Espin. ¿Acechabas? 3. Soy vecino, víame de cerca él, miróme. Esp. ¡Lance cruel! 3. Apuntóme. Esp. ¡Bravo tino! 3. Por apuntarme ,he quedado sin luz. Espin. Por|aeechador, tuerto ,uo apuntó mejor el apuntador de Prado. El manco diga su afan. 4. Un carabinazo fué de ayre ,de él manco quedé. Espin. ¿Manco ?4. Como el gaviBs» ^ por un ayre estoy baldado.
De Tion Juan Esjíin. jFué corrupto I4. Aun fué peor: tué el ayre de un hablador, que me pedia prestado. Espin. De esos malos ayres suelen correr muchos por la Corte. 4. Deme Usied. Espin. Usted se reporte: todos áLorena vuelvan, que su Alteza me ha mandado, que átodos junte. 1. No es nada. 2. ¿Y habrá sopa? Espin. Mas dorada, que los yerros de un menguado: hoy tendrán bravo socrocio. 3. Dios le dé lo que desea, Esptn. Si no se sabandijéa, está perdido el negocio. I. Dios le haga rico. Espin. Yo serlo espero ,yque todo me sobre, pues desde hoy mas cada pobre me valdrá mucho dinero. Salen Enrique ,el Senescal ,yCarlos^ Enriq. No ha habido áesta mayor, ni miró la antigüedad con tanta celebridad sus triunfos. Cdrl. Todo el primor de la pintura en Lorena se juntó ,yhan parecido sus calles en lo florido ríos de oro en selva amena. Enriq. ¿Qué os pareció la elección de Isabel ?Cari. Que fué importante ála paz, Enriq. Si en mi semblante leyeras mi corazón, no dixeras ,que había sido tan buena :El Duque la tiene sumo amor ;pero yo áIrene me holgara hubiera elegido. Cárl. Isabel tiene piedad, yálos pobres con grandeza socorre. Enriq. Tanta llaneza desluce la Magestad. Cárl. ¿El dar con liberal mano, condenas ,quando el dar es oficio del Cielo ,pues SU exercido es soberand' de Matos. __9 Enriq. En ejercicios como estos su pompa Augusta marchita, pues para el pobre se quita los vestidos que trae puestos; ysi da tan sin compás álos pobres importunos^^^ hará pebres los demas. Cárl. Que es hombre Enrico ambicioso siempre de él lo he presumido; pero ahora lo he creido. Enriq. El Duque sale. Sale el Duque ,éIsabel. Tsab. Ami esposo este día celebrad con tan alegre armonía, E>uq. Solo ámi esposa alabad, decid ,que Isabe! es mia; proseguid ,cantad ,cantad. Music. En los apacibles nudos enlace Amor esta vez, de Isabel ,yLudovico la azucena ,yel clavel. Duq. Decid ,que al Cielo llegué, que sus' luceros te qué entre sus,.celages roxos, ni mas bellos que sus ojos, ni mas firmes que mi fé. Music. El Sol espere las luces quando quiera amanecer, porque se corone el dia árayos de Soles tres. Dentro. Denle áeste pobre llagado, que no lo puede ganar. Isab. Cese, señor ,de cantar, que el pobre me ha lastimado, yes fuerza irle áremediar. La armonía ,yel gemido del pobre ,música son con diferente sonido, que una pasa al corazón, yotra queda en el oido; yasí ,entre Uno ,yotro acento, oir ai pobre es contento, yes música áque me ajusto, que ésta me ocasiona un gusto, yestotra un merecimiento. Por eso un pobre afligido coa llantome ba suspendido, BQfi*
me encontraréis preYcnidoi Ea ,decid. Enriq. Es tan extraña la novedad ,que yo mismo me embarazo al pronunciarla, quando ai decirla rae animo. La Reyna pero dexadme, ved si alguno puede oirnos, que aun el ayre no quisiera que fuese en esto testigo; ) La Reyna, entre la virtud, que afecta ea trage-, yestilo; (no sé por dónde comience ádecir su error ;¡que indigno!) libremente deshonesta contra el decoro debido ála Magestad ,se entrega al amor torpe ,ylascivo^ del Conde- Araesto. .---- CárL Callad, porque es un Angel divino 'la Reyna ,ylo quedecís, aun escucharlo es delito. Enriq. ¡Ah ,Carlos ,que con aquel engaño falso ,ymentido de la virtud ,cubrir quiere los sospechosos indicios! El Conde (no lo dudéis, que pues yo llego adecirlo con la lealtad que profeso, todas las dudas os quito;) El Conde ádeshora entra áverla ,yen repetidos halagos todas las noches logran su torpe apetito. Ei no consentir la Reyna nadie en su quarto ,ha nacido desta traición ,yla cubre con ei pretexto fingido de encubrir las penitencias, cuyos aparentes visos hacen hipócritamente espaldas ásu delito, yporque no lo dudéis, vos con vuestros ojos mismos lo liabeis de ver esta noche^ dentro cu su quarto escondido; porque vos pata esta empresa las Mugeres. teneis medios mas precisos que los demás ,porque Irene os pondrá en qualquiera sitio que la digáis ,yveréis, que es verdad lo que os he didn porque buscarle quando entra, sirve de abrirle el camino ála disculpa ,yno queda en su traición convencido, pues puede decir ,que mueve sus pasos otro designio. Muera el Conde ;pues viviendo el muerto Rey Ludovico también le quitaba aleve el honor mas noble ,ylimpio. Vos sois el deudo del Rey mas cercano ,ylo que os quisj, merece ,que aun en cenizas volváis por su honor perdido. Muera el Conde ,si os parece,; que quede en eterno olvido aquesta afrenta, él silencio se lo fie al artificio. Que aunque es ley, que aqueste1 le pierda la que ha incurrido 4, en qualquiera liviandad, j yo' que se calle permito esta traición alevosa, aunque sucesor preciso soy del Imperio de Hungría, porque se libra álos siglos del Rey la heroyea memoria. Ea ,Cários ,yo oí animo; ávos la venganza os toca, haced leal ,yatrevido lo que os digo ,ójuzgaré, que no os atrevéis remiso ® áfiar de vuestro esfuerzo un empeño tan altivo. CdrL ¡Válgame Dios! gpuede que sea verdad lo que he oído ¿pero yo en exáminarla, qué pierdo? yasí me iibro de la nota de cobarde, que si es falso, ylo averigo®» yo cobraré de su sangre este engaño fementido. . Enr. ¿No os resolvéis ?Cdrldí^
De Don ya Hii lealtad se ha vencido; yo en el quarto de la Reyna entraré esta noche altivo, yde dos cosas ,la una, que yo grangee es preciso, desem^ñaros ávos, , <5 castigar el delito. ^ .JEjiriq. Eso sí ,de aqueste agravio sed el sangriento ministro, jypostuma la venganza tome ásu cuenta el castigo. Del Rey ,ydel Reyno áun tiempo vais ávengar atrevido la ofensa ,ayuda el valor ^ádos notables motivos. j ’Cárl. Pues yo voy áhablar áí-freyiio, ydesmintiendo el principio, _haré ,que en parte me ponga '* donde castigue mi brío al Conde ,yel Rey me deba la ley que le sacrifico. JEtiriq. Ea fin ,Carlos ,¿qué animoso os exponéis ai peligro? No hay duda en que yo le emprenda. £,nriq. No en valde de vos lo fio; ¿queréis que j'o os acompañei Así la diida le quito. Ap. Cari. Nada mi valor rezela. Mnriq. Yvuestro esfuerzo eximino. Mf/. Muera el Conde ,si es verdad. ^nriq. Verdad es, pues yo lo afirmo. Ciir/. ADios, Enrique. £nriq. El osguarde. vari. Si mala Isabel ha sido, bien pueden faltarle al Sol _sas rayos puros ,ylimpios. Yase. bnrtq. Ya puse la primer piedra en mi engañoso edificio, ypara quitarla ei Reyno, f, tengo asentado el principio: ique aunque pudiera esperar, pues soy al Reyno admitido, muerta la Reyna ,ceñirme el Laurel que solicito, ,es mucho aguardar áun pecho I tan altivo como el mió. iEi Conde, yel Senescal I ^“Ste engaño persuadidos;::- «ro ellos Yieaen ,en ehos 17 Jítan de Matoe. ei fin de mi intento libro. Salen el Conde ,yel Senescal. Senesc. Digo, Conde, quefuemuv acertado átodo aqueste Reyno, yaf Estado de las cosas, hacer que interviniese Enrique álos despachos ,ytuviese la Reyna en su descuido ,quien la diga áfo que el pt*so del reynar ia obliga. Co;2.Enriqueesnuestroamigo,y en su aumennuestro cuidado ha de vivir atento- (to pefe aqui está. ¡O Enrique 1habeisle dado cuenta áia Reyna de loque ha ordenado aqueste Reyno ,que su olvido llora? Enriq. Dexemoseso, porque importa ahora Q3ros noticia al veros sin testigos: ¿Mas decidme los dos ,sois mis amigos? Senesc. ¿Eso habéis de decir de nuestro zelo? Enriq.^ Pues con ese seguro ,sin rezeio os diré (aunque la voz lo dificulta) quanto en el pecho mi temor oculta. La Reyna quiere áCarlos ,yha llegado su deshonesto amor desenfrenado átanta ceguedad, yátanto olvido que denoche en su quarto entra atrevido. ¿Mas para que es ahora encarecelio, SI los dos esta noche podéis vello? en su mismo aposento la evidencia alos dos ha de darles la sentencia, - Yviven en su amor tan sin recato, que Cirios de la Reyna trae un retrato yotro del Rey ,que por infiel trofeo ’ se le entrego su bárbaro deseo, como lo podéis ver quando en sú arrojo castigue su delito nuestro enojo, (ofensa SenescEtí^s, Enrique, si es cierta Lquesa como de tu verdad mi fé lo piensa, el Reyno ati te toca, pues por su liviandad bárbara ,yloca le perderá la Reyna inadvertida,^ : porque es de Hungría ley establecida, ^^jnes desde aquí meobligo. '°^^eynar, sinoácastigl Cond. Pues ya la noche viene, ^ luos ahora ,;qué es lo que previene tu cuidador que átodo lance expuestos, estamos atus órdenes dispuestos, Ennq. Que vamos ájuntar de la Nobleza alguna parte ,porque ea tal vileza Cno
I j8 El Job de las no lo puedan dodar ,ysean testigos nuestros deudos, yamigos» Yvolviendo ála hora que os prevengo, en el quarto entraremos ,pues yo tengo llave, por el gobierno que me han dado, yde repente Carlos asaltado, pagará su delito, contra cuya traición el brazo irrito. Senesc. Pues Enrique ,áemprender lo que previenes. Cond. Vamos,Enrique, pues aquí nos tienes. Sois mis ana:gos,y os preciáis de leales. Settesc. La noche baxaensombras desiguales:. Vamos donde tú pecho nos abona. Mnriq. 'V&mos, porque me ciña esta Corona. Saleti Cdrlos- ,yEspinaca, un £oco. apartados. CárL Cobarde entre tantas dudas muevo los confusos pasos; yya por aquesta, parte que me guie Irene aguardo. Es^m. Aunque me mandó quedar, hasta aquí, trasude él me he entrado,, solamente, por no hacer lo que me mandó mí amo. CárL En fin ,se quedó Espinaca, que hoy mas ,que nunca ,cansado,, dió en no apartarse de, mí. jEs posible yCielos Santos, que en la Reyna haya podido, tanta virtud ser engaño!, ¿Puede ser? nopuede sen, .- viven los Cielos Sagrados,. -que es traición ,yque es ofensa: -en mí el llegar ápensarlo. No es tan limpio el Sol ,ymientfe el pensamiento villano, que sacrilega presuma obscurecer tantos rayos. ¡Pero qué presto veré, de mi duda el desengañoL quiero ver :mas acia allí hay gente; de verlo trato. ¿Quién vá? ¿quién es? Esfin. Espinaca, porque hoy por servirte rabio, solo ciorque tú no quieres. CárL ¿Pues huyo de tí, yte hall©. Mugeres. junto ámí? estoy por volverme. Esp. Pues oye un cuento áese caso. En una casa había nn duende, yhacíales muchos daños álos que en ella vivían: va les da|>a con un jarro, f ya les quitaba la ropa, ya les tiraba los platos. Eos pobres ,para librarse, mudarse de allí tratáron áotro barrio ;yaquel dia, que ellos se estaban mudando, viniendo el dueño de casa ya por los postreros trastos, ,ai duende vio ,que baxaba ”V por la escalera cargado con todos ellos ;yel hombre le preguntó muy despacio: ¿Dónde vas ?Yel duende dixo; Allá ;¿pues no nos mudamos? Aque él replicó si es eso, yhas de seguirnos los pases, quedarnos aquí es mejor, yexcusarnos el trabajo. Hazlo tú así, quédate, I yte saldrá mas barato, ' .que yo tengo de ir contigo, "aunque fueras de aquí al Cayro. Cari. Nada te oigo ,porque ahora soy todo de mi cuidado. ; Esp. ¿Y adonde vás de ese modo? CárL. Aun empeño muy extraño. _ Esp- Si buscas un grande empeño, vámonos átus Estados. 1 CárL Anda ,ycalía. Esp. Pues si el miedo, que tengo en aqueste caso,. i tuviera yo de bayeta, pudiera tomar ogaño la obligación, de los íutos- Cárl. ¿A. eso veniste menguado? ¿quánto va ,que si me enojo, te rompo todos ios cascos? •; Esp.. No podrás ,que soy Poeta^ j ydarás el golpe en vaga. : CárL Ven sin temor ,Espinaca- Esp. Grande me parece , encuentro; yes que estoy ^uanto hecho /
T>e Don Juan ávÍTÍr entre garbanzos; áDios, oue he visto una luz. Cari. ¿Pues* la luz te causa espanto? de manera ,¿:^ue lo obscuro temes ,ytemes lo claro? JEi-/. Mi miedo es de dos colores. Cari. Temiendo estoy, ydudando: Irene es ésta jsin duda, que éste es de la Reyna el quarto, Sale Irene con luz. Jren. Carlos ,yo vengo ábuscarte, agradecida al cuidado que te ha traido ,aunque yo, ni lo entiendo ,ni lo alcanzoj pero de qualquiera suerte el verte conmigo ,Carlos, viene áser de la fortuna el mas alegre agasajo. Cari. Irene ,yo en tu hermosura átodas horas me abraso, Ven este cuidado mió por verte ,soy el que gano; yahora ,pues no te ofendo en nada de lo que trato, ponme en parte donde vea ála Reyna. Iren. Este es su quarto, que si no es ámí ,áqualquiera (como ves) está negado; ysi ello ha de ser preciso, sígueme ,ypondréte ,Carlos, donde la veas; yadvierte, si es que pretendes acaso examinar su virtud por cansas ,que yo no alcanzo, que es tan grande ,que al dexarte con ella con tal recato, siendo yo q^uien mas te g^tilerej llevo el pecho asegurado- Vén ,Carlos ;ytú ,Espinaca, te quedarás aguardando acá afuera. Espin. Si es posible, pónme léjos de los palos. Cari. Vamos ,yel Cielo permita que desmentido el engaño, quede el Sol de su virtud mas puro ,luciente ,yclaro. JBnírase por una puerta ,ysale por la otra Isabel con luz. de Mates. 19 Isab. Mil gracias os doy. Señor, de que pobres me habéis dado, yhoy los lie visto ,yhablado áescondidas del rigor de quien cruel me los quita, pues por aquesta ventana vuestra IVÍano Soberana el verlos me solicita. Por ella algunos he hablado, yles he dicho que vengan áverme ,yque se detengan, por si tiene mi cuidado algo que darlos ;yespero, que Vos me lo habéis dar, que en balde no se han de estar haciéndome ámí terrero. Pero mas el amor mió movió ona pobre muger, que me obligó áenternecer, pues desnuda ai yeio frío, me decia con voz muda, ycon ansia repetida: Isabel ,tu estás vestida, no es bien que esté yo desnuda. Díxela ,que me llamase, porque el vestido partiese, quando la noche me diese lugar ,sin que se notase. Yasí ,con atento oído -estoy, por si oigo nombrarme, que no ss mucho desnudarme por Dios, pues él me ha vestido. No la oigo ,yse aflige el pecho: sin duda desconlió; ¿pero qué mucho ,si yo soy de tan poco provecho? Asómase Carlos ála otra parte. Cárl. De aquí puedo sin rezelo, en la duda que resisto, ver áIsabel sin ser visto: todo me parece Cielo. ¡En aquel pecho traición tan grande pudo caber! ¡O,qué malo es de entender el humano corazón ! no es posible, es infiel quien lo llegare ápensar. Isab. Ya no tengo que esperar
20 ^It Job de ámi desntida¿ "Dentro -voz. Isabel. Jsab. Esta es sin duda. Voz% Sintiendo ei hielo desnuda estoy. Isab. Ya desnudándome voy, porque abrigaros pretendo; con aqueso os abrigad: _ya lleváis mas que os poner. ^oz. Mas desnuda te has de ver. Dentro Enrique. Enriq. Nobles vasallos ,entrad. Tod. Entremos. Cari, ¡Qué gran rumor! mayores dudas resisto. Isab. ¡Ay de mí ,si aquesto han visto, ycastigan con rigor el que álos pobres acuda! Entranse el Senescal ^Enrique, yel Conde. Enriq. Húngaros nobles ,entrad, yel delito averiguad. Isab. Mucho, siento estar desnuda. Enriq. Aquí está Cárlos. Cari. Si estoy, mas no he visto al delinqüente, yes todo engaño evidente. Enriq. Clara su traición os doy: la Reyna está sin recato, Cárlos está en su aposento, yes ei mayor fundamento el que hoy le ha dado un retrato suyo, que unido al del Rey, hace mas su ceguedad,, pues con tanta libertad falta al respeto ,yla ley. Isab. Decis bien, así es verdad, yo de encubrirlo, no trato, dadle uno ,yotro retrato, Cárlos ,ymi voluntad se estorbe ,si es ley precisa, que canrra mí se declara. Senesc. jPues ya qué prueba mas clara/ si ella misma io confiesa ? Cari. Yo los tengo. Enriq. Porque necio se los entregó su error, ei uno para ei amor, yel otro para ei desprecio; yasí Cárlos muera. Cari. ¡Ah infame! logróse tu alevosía; mas yo .haré que entienda Hungría las Mujeres. quando tu sangre derrame. Enriq. Ea ,matadle. Isab. Deteneos no porque me tenga amor, * es razón. Cond. ¡Ay tal error! que aun no encubre sus deseos! Senesc. Muera el traidor Cárlos \mj. Salen Irene ,Esfinaca ,yFlora. Irene. Bien mi amor lo rezeló. Espin. Ea ,señor ,aqui estoy yo, que es como si no estuviera."^ Cárl. Viles, todos sois traidores. Todos. Muera. Esp. Esta vez le dan w, miren que ese hombre está solo, ténganse ustedes ,señores. Enriq. Hoy la vida perderás. Cari. Bien tu traición se concierta. Irene. Vnss yo cerraré esta puerta, yasi librarte podrás. Retirándose Carlos ,se entra por s puerta ,y. Irene la cierta pot adentro. Enriq. Derribaránla mis pies. Dentro CiWo.?. Aquesto es librar la vi^ para matarte después. Enriq. Seguidle ;mas ocultarse no puede su fé traidora, porque aunque se libre ahora, despees no podrá librarse. Pueblo ,yNobleza de Hungría, ya habéis visto de Isabel la liviandad •tan infiel en la virtud que fingía: Ya entendisteis la indecencia de sos livianos, antojos, yasívuestros mismos ojos hoy la han de dar la sentencia. Depuesta del Reyno quede, pues es ley establecida, que la Corona ofendida ninguno excusarla puede. Saiga del Palacio luego para vivir despreciada, afligida ,ymaltratada, ynadie acuda ásu rueoo. Padezca en tanta crueldad viva en lágrimas deshecha * hjsta dexar satisfecha ’ la ofendida Magestad,
21 De Don Cayga del sagrado Imperio, y'á tanta desdicha llegue, que el sustento se la niegue: muera al común vituperio,, su gran liviandad iguala al castigo que la doy. Isab. Dios sabe que mala soy, pero no he sido tan mala. Flora. Espinaca ,su delirio procura aquí resistir. Fs^in. Yo no la quiero impedir la corona del martirio. Fnriq. Dexadla todos al fiero desconsEtelo que merece. Cond. Su culpa el enojo crece. Senese. Pruebe el castigo severo. Fnriq. Voy ácumplir la forzosa ley ,que de amparo la priva. Isab. Como yo entre pobres viva, yo viviré muy gustosa. Fnriq, Pues con ellos has de estar. isab. Eso aliviará mi pena. Fspin.. Hazte tú una llaga buena^ yríete de reynar. Fnriq. Ea ,amigos ,asistid ámi causa ,ymi derecho. Cond. Ya conoces nuestro pecho. Senesc. Yel Laurel te has de ceñir. Cond. Hoy lograrás tu intención. Fnriq. Venció mi industria al poder. Isab. Ea ,mi Dios ,ápadecer, que aquí está mi corazón. JORNADA TERCERA. Salen Flora ,yIrene. Flora. ;Tá la viste de esa suerte! Irene. Sí ,Flora ,yo vi áEabela desnuda ,pobre ,abatida, pidiendo de puerta en puerta, de tosco sayal vestida. Su hermosura ,ygentileza, ysin artificio el talle, con rudo cáñamo estrecha, el pálido rostro ¡lustra de una compostura honesta, sin que la altere el semblante, ni el contento ,ni la pena. Juan de Malos. Constante en el sufrimiento, bien hallada en la miseria, humildemente apacible, la vista en el Cielo puesta. El Cielo hizo mas hermoso con sus dos luces serenas, pues clavando en él los ojos, le anadia dos estrellas. Por Cetro en la diestra empuña un tosco borden ,que alienta de aquel humano edificio la frágil naturaleza. Confiésete ,que no tuve mas ánimo para verla, pues me enterneció de suerte, que me olvidé de la queja. Ysegún lo que imagino, no creo que en Isabela pudo caber tal delito; ylo que mas me atormenta, es ver ,que inocente Cárlos, si este tirano le encuentra, ha de pagar con la vida la culpa de su sospecha, pues solo para este efecto le buscan con diligencia, para que en suplicio infame vea el mundo su tragedia. Todos dent. Viva Enrique, Rey de Hungría. Flora. ¿Pero qué voces son éstas? Irene. La aclamación con que áEnrique la Corte aplaude ,yfesteja, pues el dia se ha llegado en que .coronarle intenta. Conmigo aquí te retira. Apártanse. ¡Ay ,Carlos ,lo que me Cnesías! Salen el^ Senescal, el Conde ,Enrique^ ^música ,yacompañarniento. látísica. De Hungría el Laurel dichoso ilustre al Sol la Diadema, porque mas altos bJasoues Enrique en sil frente vea. Senesc. Viva Enrique, decid todos. Todos. Viva Enrique, viva. Fnriq. De esa aclamación será el premio el amor ,yla fineza con que estimo vuestro aplauso, VY
22 El Job de las Mugeres. Ysolo se desempeña repetid la misma letra, el mió ,con procurar dando en ecos ála £ima, que vuestra alabanza crezca; yal mundo la enhorabuena. TU-Stro Estado se mejore, Música. De Hungría el Laurel dichoso y¡ni razón se, engradezca. ilustró al Sol su Diadema, Ya veis ,vasalios ,yamigos, porque mas altos blasones como esta Corona hereda --Enrique en su frente vea. mi valor por tantas causas; Vase áentrar Enrique ,jy sale l!¿ yaunque ha sido la primera yle detiene. por muerte de Ludovico, Jsab. Deten el paso. yel delito de Isabela, que por ley de esta Corona suceder no puede en ella la que en adulterio infame haya incurrido ;no es esa la causa ,que mas me obliga, la razón ,que mas me fuerza ásolicitar ser dueño de tan ilustre Diadema, sino ver las disensiones áque quedaba sujeta, por ser hoy blanco, áquien tiran Polonia ,Parma ,yLorena. Yaunque átantos pretendientes toca por partes diversas, debo de ser preferido por ser de línea mas cerca de varón ,que es áquien toca esta legítima herencia. Senese. Ytoda, aunque ya átus plantas hoy te dará la obedencia, rindiéndote el vasallage con lealtad ,yedn fineza. Eob. Y'a la Nobleza ,yla Plebe para coronarte esperan; ven ,yocuparás el Trono, que previene átu grandeza. Jren. Flora ,el ver glorias sin Cárlos, me cuesta insufribles penas. Sígueme ,que es ya imposible el tener gusto en su ausencia. Yanse, Enriq. Senescal ,Roberto ,amigos, de mi memoria es ya deuda el premiar vuestro cuidado- ILob. Con tu sombra álos dos premias. Mira que el Reyno_ te aguarda, que hov, Señor, jurarte intenta. Enriq. Vamos, Senescal. Senesc. Vosotros- Enriq. ¿Quién eres, muger ,ilusión ,úidea, que me has turbado al mirarte? Isab. Una sombra de mí mesma, una memoria con alma, sin fruto una rama seca; yen fin ,para no cansarte, un eco soy de Isabela. Enriq. ¿Pues cómo te has atrevido áponerte en mi presencia, sin temor de que mi enojo castigue tu injusta queja? Jsab. No te espantes ,pues me obliji la necesidad extrema, que como has mandado tu que nadie me favorezca, iodos te han obedecido; que nuestra naturaleza mas fácilmente se inclina al rigor ,que ála clemencia; yasí te pido por Dios una limosna. Enriqi Sí hiciera: (fingirme enpjado importa 4‘ por justificar su pena) sí hiciera ,digo otra vez, áno ser tan torpe ,yfea la culpa por qué padeces ese oprobrio ,esa miseria. Mas porque no tome exemplo ninguno ea mí ,hoy te niega mi piedad el alimento que pides ,porque en tí vea el mundo un vivo escarmiento de tu maldad ,pues la tierra que pisas aun no mereces; Dios castiga la insolencia de una muger ,que es tan Isab. Dios puede hacerme muy , I
De Don ¡no basta el no socorrerme, sino que también me afrentas. ¡así mi aflicción alivias quando ácoronar te lievanl ¡O engaño de la fortuna! jó como el camino yerras! porque si el pobre mendigo átodo un Dios representa, quien le ultraja ,óle baldona, no áél ,áDios hace la ofensa; yno le toca áninguno juzgar si es justa la p^na^ del que pide ,ósi es injusto el favor que en él emplea, que la piedad generosa del delito no se acuerda, yasí ,Enrique ,al pobre humilde, por mas pecador que sea, ya que el mal no le socorres, no le ultrages con afrentas, yadvierte ,que es este mundo una Fábula óComedia, adonde todos áun tiempo áHacer su papel comienzan;^ uno hace el pobre ,otro el ricot yo aquí hice el de la Reyna, yahora hago el de menoiga, que en las jornadas se truecan los papeles ,por las muchas personas ,que entran en ellas; pero pasado aquel tiempo que duró la alegre fiesta, todos se quedan iguales. No me desprecies ,yhaz cuenta, que vendrás áser después lo mismo que de antes eras, yque dura una jornada el papel que representas ^ en esta farsa ,yque aquí solo está la diferencia, en que es un poco mas larga de esta vida la Comedia. Inriq. ya sé tus hipocresías; pero muger deshonesta, que ásu esposo;;;— isab. Xen la voz, oc£ áti m'-smo t6 D^aiq. ¡Aun obstinada en tu error Juan de Matos. .,., te opones ála evioencia! de arrepentirse está léjos quien lo que es público niega; dexadla. Isab. íQué ,en fin te vas sin remediar mi pobreza? Enrique ,primo ,señor:;;- Enriq. ¿Primo has dicho ,yno rebienta el volcan de mis enojos? contra tí mintió tu lengua, mintió tu voz como infame, que no es posible ,que tenga una adúltera muger sangre mia. Isab. El paso enfrena. Enriq. Nada te puedo otorgar. Isab. ¿No puedes? Enriq. No. Vase. Isab. De eso arguyo, que no debe de ser tuyo, pues que no lo puedes dar. Eob. Del Cielo este mal te viene. Vase. Isab. ¿Del Cielo viene? pues venga, que mal que viene del Cielo, no es posible que lo sea. Todos me han desamparado; pidiendo de puerta en puerta he andado lo mas del dia, sin escuchar mas que afrentas, ultrages ,penas ,injurias; sí bien ,Señor ,todas ellas se me han hecho muy suaves en memoria de las vuestras. Su ignorancia los disculpa; no son ,no ,dignos de pena, que como tienen creído mi delito ,es cosa cierta, ' que ha de ser aborrecida maldad ,que ha sido tan fea. Mucho mas merezco yo, polvo soy ,nada me altera, ello me conviene ,pues vuestra voluntad lo ordena. De MARIA ,vuestra Madre, haced que imite las huellas, que con ser Reyna del Cielo, yaun mas ,qne ser Madre vuestra, se partió peregrinando áEgypto :yo, que fui tierra, ys®lo Reyna en el nombre, ¿qué mucho ,que en mí se vean
^..El Job de eStOs trabajos ,si áquien nació de todos excepta, por timbre de su corona gioriosa la inj'uria ostenta? .Espinaca, dentro. Espin Den al pobre ,áquien un isvo, yiiiJmmante centella íe abrasó todas sus carnes un dia andando en la siega. Isab. Allí aquél pobre criado de Ciarlos también se queja, que como es leal ,padece la misma fortuna adversa. .E^pin. Socorran al pobre manco, ^llido de pico ,ypiernas, que de limosnas benditas cinco criaturas sustenta, enfermas en una cama con sarampión ,yviruelas. Por las tres necesidades, que pasó la Virgen bella al pie de la Cruz. Isab. Callad, amigo ,ytened paciencia. Espm. ¿Qué es paciencia?- que si no es desta manera dando voces ,no es posible cobrar un hombre su hacienda. Isab. ¿Hacienda os deben? Espin. Sí ,bien; porque sí tiene qualquiera obligación de hacer, bien al pobre ,yéste me niega, claro está que me la debe, yhe de cobrarla por fuerza, yápuros gritos ,yvoces le he de romper la cabeza. Isab. ¿Y os va bien con esa industria? Esptn. No me va muy mal con ella. Isab. Eso es irritar ai Cielo, Espinaca, Espin. Que tú eras luego ai instante lo dixe al verte desta manera. Isab. ¿En qué lo echaste de ver? Espin. En que siendo recoleta conociste la espinaca. Isab. Amigo ,ya mi flaqueza ser de algún débil ultrage de la vil naturaleza, las Mugeres. muestra :hoy muero. Espin. ¿Qué es lo que sientes? Isab. Dos dias ha que no entra en mí el natural sustento. Espin. no hace la diligencia, Keyna niia ^no se espante: cuerpo de Dios , pues es nueva en el oficio ,alce el grito, que le ponga en las estrellas, ySi el bramo la es molestoj use de aquestas tres piezas.* La encorvada ,la temblona, yla de la boca tuerta, son fixas ,yno es muy mala la que llaman la Tudesca, que es fingirse alegre ,ysimple, yes íacil ,pero es zorrera. La de su padre cautivo, no es mala para el que empieza, como sea forastero, con todos, tenga gran cuenta, importunando ,ymoliendo en las calles ,en la Iglesia, «n el campo ,en ios caminos, en bayles ,juegos, yfiestas, CU tabernas ^en ligones^ en terrados ,yazoteas; * yen viendo áun hombre parad» con alguna oama bella, embístale como un rayo que quando no le suceda bteu ,hace una buena obra, que al ver ,que no trae moned* para dar limosna al pobre la dama ai punto Je dexa.’ Item ,tendrá ,de memoria las diversiones agenas, que en dándoles en la nuca, es fuerza sacar la cherpa. i Los quatro tiempos del año lia de pedir por vereda por el Verano en el rio, ^ por el Invierno en las huertas por Otoño en el Barquillo. ’ yen las Cruces la Quaresma. iodo lieno de remiendos, maiiLO capiínlar tengan que decienda twzo átrozo
2 Tte Don del solar de la trapera. Yquando salga ápedir se le ponga como beca, que con esto en pocos días, si dura la estratagema, puede dexar á sus hijos dos mil ducados de renta. Jsab. ¡Válgame Dios, en qué errores la vil codicia tropieza ! ¿Ycon toda aquesta ¡ndustria, tienes pan? í-spin. Veinte fanegas tengo sembradas. Jsab. jPues cómo? Espin. Con un rico una pendencia tuve ,Ypidiéndole campo, me dio un pedazo de tierra, en que sembré. Isab. ¿Según eso no reñiste ?Espin. Es cosa fea; yo ,quando pido campaña, es para sembrar en ella. Isab. Yen fin ,amigo ,¿no tienes algo que darme? Espin. ¡Ay taf fiema miren lo que son mugeres, que con ser santa ,yser buena, no olvida las malas mañas de parecer pedigüeña. Dentro los Pobres. Pob. Busquemos todo el contorna; ¿adonde estás ,Isabela? Isab. ¿Qué ruido es éste? Espin. Allí veo de pobres una caterva, que te buscan. Isab. Lleguen todos. Espin. Aqui está ,amigos ,la Reyna. Salen Pobres ,yentre ellos Carlos de pobre. Cdrl. Disfrazado en este trage he logrado mi cautela, pues de Enrique he conocido designios, armas ,yfuerzas: presto ,Isabel ,tu venganza se logrará. Espin. Ya os uspera. I. Señora ,les pobres todos, conociendo tu verdad, tu grande necesidad socorren por varios modos. *• Cobra valor ,no estés triste, que hoy, ipesar de la suerte. Juan de Matos. vienen áfavorecerte los que tú favoreciste. Espin, Parabienes infinitos les dad ;recibid los dones. Dala Espinaca lo dicho. que ofrecen los hermanitos; cada uno en su favor me entregue aquí la obra pia, por quanto en su compañía me hizo ámí su cobrador. 3. Guárdela este panecillo que la traigo. Espin. Hambre provocas: ¡qué blanco! 3. Es pan de la boca. Espint Yo se lo haré del carrillo, 4. Señora ,quanto tenemos, yhallare la industria aquí, todo ha de ser para tí, que al edicto no tememos. Cdrl. ¡Válgame Dios! ¡que esto miro ! pero aquí importa el silencio. Ap, !Amigos ,ál Poderoso no irritéis, queesto del Cielo es disposición divina, ello debe de ser bueno. De vuestro socorro humilde la fineza os agradezco; de Dios:, para -sustentarme, habéis sido el instrumento: aunque ámí solo me basta para el natural sustento este pan ;dámele ,amigo, que con el cristal deshecho de aquella fuente que corre, será el regalo que espero tener en esta jornada. Espin. Come algo ,Señora ,de esto. Jsab. No es posible. Espin. ¿Qué te ha dado? Isab. Amigos ,mala me siento, no sé que oculta violencia de dolor me abrasa el cuerpo: quedaos con Dios ,hijos mios, que allí retirarme quiero. I. Pues arrímate áno'otrcs. Isab. Las dantas apé.nas muevo, Lsalud me va fltiudo. Espin. Por eso te llevaremos D
32El Job de otros iyquedan en el táblada, 1. Yo le he de cascar las cueces. 'j 2. Aeste coletrilo intensa. ’ Todos. Por nuestro el campo ha quedado: viva Isabel, ysu esposo. Rey. Muere ,tirano ,ámi acero. Salen Enrique ,yel Rey ,yEnrique retirándose. Enriqt- Yi tu valor recorioico. i“•— Rey. Tirano, confiesa aquí . la verdad. Enriq. Muero rabioso, que Isabel vive inocente, yque es falso testimonio. Sale el Angel ^ySoldados-, Angel. Victoria por Ludovico; , Rey. ¿Quién eres, joven brioso, que átu brazo ,mas que al mío, deba este triunfo glorioso? Angel. Primero que te lo diga, quiero que en aqueste trono “ veas átu casta esposa ;. triunfante dé un testimonio. -' v\ ¡as Mugeres. Rey. Prodigios son ,que no entieitiij Corre una cortina el Aitgel,yaparh. la Santa ricamente vestida, rodem de Damas. Isab. ¿Qué es lo que miran mis Rey. Esposa ,llega ámis brazos. Isah Mx dicha en los tuyos logro. Angel De esta suerte premia el Cielo, Isabel ,el nombre heroyco de tu paciencia constante, para esemplo áe los otros. Vuela hasta lo alto ,ydesde alli atra •"¿i patio. Rey Yyo viendo este prodigio, he de premiar venturoso / áCárlos hoy, con que áIreaé la dé la mano de esposo. Cárl. Yo solo aqueso esperaba de mi lealtad por apoyo. Reyl Conque el Job de las Muges aquí tiene fin dichoso. Año de 1790, Se hallará en la Librería de Quiroga ,calle de la Concepción Geró'ñinta , áBarrio-Nuevo. Yasimismo un gran surtido de Comedias 7iiievas yTr^ de Comedias antiguas de todos los Autores Españoles ;Autos Sacramentad^ al Nacimiento ;Saynetes yEntremeses.