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El Tancredo : tragedia en cinco actos

Voltaire; Nadal i Crespí, Bernat (1745-1818), trad

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“EN CINCO 3 0: Árgiro. E - ; A E E > : - Zancredo, o : Amendidi. Orbasán. Loredano. TRAGEDIA , TANCRE : E de » z . 4 AGTORES. ad Catán. se MA JVAD,./ 4Aldamon, Fánic. Varios Caballeros. Escuderos ,*Soldados , 9 Pueblo. - PA NENE YAA A A ' ACTO PRIMERO. 1 : ll Arg. ers vengadores de Sicilia, ll Caballeros, que honrando asi mis años, quereis juntaros en mi propia casa dd tratar de expeler nuestros tiranos, E y formar un Imperio floreciente. Musho ha que Siracusa está. llorando | nobles designios de un valor inutil, A sin debida sazon manifestados. > Marchád contra las lunas agarénas: tiempo es de que se salve del: naufragie al mas dulce, el mayor , el bien postrero que ya nos queda, el fuero mas sagrada de almas como las vuestras generosas, la libertad en fin, á que aspirames. Actualmente dos grandes enemigos de esta imsige Republica, contrarios -al derecho de todos las naciones,. waá la felicidad de los humanos; los Cesares de Oriente , los soverbios Musulmánes intentan su firano yugo imponeros. Entre si disputan estos que el Orba usurpan arbitrarios, la gloria de ceñirnos sus cadenas, > Los Griegos 4 Mecina avasallaron, El atrevido Solamir domina. desde Arigento los feráces campos que Etna corona, y para Siracusa - todo eraá la razon fatal presagto. Junta de Caballeros, sentados en medio LN a circulo. Pero entre si envidiosos , convirtiendo nuestros perseguidores en sn dañe las armas destinadas á extinguirnos, en beneficio nuestro han peleado. Por disputar da presa, yalos vemos sin vigor, y los Cielos apiadados, á nuestra libertad abren oy senda: propicía es la ocasion». No lo perdamos. En su postrer periódo se haila el poder sarraceno , y ha empezado Europa á no. temerle qual solia. Carlos Martél en Francia, un D. Pelaye en España, un Leon en Roma, muestram de divino valer .armado el brazo, como esta hidra domeñar se puede. ¿Bien sé que Siracusa se arde en vandos. usa s ilante, y casi esclava. L riempo recordaroy TOS 18, os delinquentes Que se halia vacilar Vo es mi auimo aqu en que contra nosct volvimos los azéros ; t vertió la sangre de sus prop:i Antes pretendo quedon olvidados desde oy Nuestros. rencores , nuestra) iras. Reyne, Orbasán , en los Siracusanos solo un partido , cuyo objeto sea el bien comun. Dichoso yo, si acaso con nuestra union revive ya la patria. a 4 g Do Y pues que en otro tiempo pudo el mande, de iguales nuestros inspirar envidias, oy unánimes todos resolvámos morir y vivir libres , sin que nadie logre jamás llamarnos sus yasallos. : : A Urbe 2 | Tancredo. 1, Árgire. Ah mucho que entre nues. tTAS Casas, : dura el ancóno que turbó el estado, Ya solo aspira unir los Orbasanes Siracusa 4 tu sangre en firme lazo, Protejámonos oy el uno al otro, Qual buen patricio, ad tu hija doy la m21n0» P Y al publico sirviendo, A ti , A tu casa, desde el altar apenas desposado voy contra Solamir, corro 24 vengarte: Rendir no basta al Moro. Otros contrarios mas terribles. tuvimos , que de un pueblo servil quizá oy en dia son amados. ¿Quien concedió derecho á los Franceses, de avecindarse en nuestro clima patrio Y A un Euci; de las margenes del Sena, ¿quiena las de Siracusa nos le traxo ? primero humilde se ofreció d servirnos: altivo supo luego avasallarnos: despues sus descendientes » Poderosos con herencias quantiosas que juntaron, los animos concilian , se hacen dueños. de los votos de un pueblo deslumbrado.. Y en desdóro del lustre de mi Casa, se atrevená usurpar agenos lauros. Dimos por fin, castigo 4 tal arrojo. Y a pesar de los muchos partidarios de la faccion de los Eucies , vemos de esta orilla á) sus nietos desterrados, Tancredo , aquella rama de la estirpe siempre fatal, muy niño fué alejado de Siracusa. Dicen que ha servido en campañas al Cesar de Bizancio, Es orgulloso , y ofendido se halla, Nadie puede negarle lo vizarro. Nuestras leyes detesta vengativo, y no hay francés que despreciar debamos; pues hemos visto en nuestra edad y que solo tres escuderos pobres, sin amparo, hijos del frio seno dela Neustria, tomando patria en los oulios campos, sin mas dereho que el querdán las armas, echan sus dueños, se hacen, potentados.: Arubes , Griegos , Francos y “Alemanes, - todos inféstan con ruinoso estiago nuestras campañes por su mal “ecundas, y la codicia atrahe desde el austro, > Oriente y Norte enxambres de vandido3: defendernos es fuerza, y aun vengarnos. Mas de una vez se ha visto Sirscusa, expuesta d la traícion, A infieles lazos, — , e o q. Ler. Cierto que es afrentoso Nuestra la y CoRServemos ley que Prescribe sea de honor y vida aquel que mantiviere” Con nuestros enemigos alguna trato. Contra la Patria. La blandura anima á la Maquinacion » al atentado, No se pardóne ya ni edad Di sexo... > ¿En que ¿“striva el dominio. soberan do Venecia 2 6n la caura desconfa ha en la severidad, Oy castigundo. iS > qualquier delinquente >» Siri tusa ca imite recte aquel sistáma Sabio : > qUe en Sicili numere Solamir 3equazos tantos en nu k e ” ” ¿a Ñ a en nuestros dias, Solamir ua Moro que á Moros deplorab] ES de epiora de caso, 8 tera, tan christiana y entre NOsotros : ra -S tenga de sy vaodo a “StMEOS + “ver didos al coécho; a tratan nuestr y logra Sour nt raciña i5poniéen ler? i > e e la guerra > Mientras false Paz ofrece; y para desiunirnos Prúcura de mil ñ Medos éñgañarnos. Tambien le aclar ¡ na un sexo Peligroso, inTautable, despojado ¿iS debil: gue con pasmo admira Siempre nov£dades y heroes ¿No reparais que ya los Ciudadahos > se emplean en las arras seductoras” á que pd Arabia su conato? Artes dañosas con que los hechizan. artes que Mae o admitir Nuestros inclitos abuelos, Ep Foló esta alabo, aitor. Del vuestro fo. la severidad austara aplaudo, ' QUe ha de vengar la libertad y leyes, Eastó Un traydor para poner en manos | e viles Moros A la Yica Españas : Entre ROso:ros nace á cada paso” no Un traydor sino muchos > Y conviene due tanta iniquidad tenga su pago, E o id dE Eo E E SELAGO y Pro:cridamos * aquel Tancredo en cuyas venas late la S3ngre s que A aquel que debe Sernos mas temible, So Patrimonio por decreto sabio — : á O1basán transmitimos justa lente, confundiendo For fina los contrarios ' que Siguen en secreto el fatal nombie- Fi . de a ruina allá en Bizancios odia el buen Sirecusano + O rc ti UU a cerco te tocan sus riquezas: sean tu dote tu recompensa. Cgf. Todos lo firmamos. Viva opulento en una Corte odiosa Tancrédo , y logre su valor aplausos. Nada que pretender aqui le quede. Pues eligiendo A un despota por amo, renunció toda accion a nuestros mures, Pisrda toda esperanza, y á un esclare ele los Cesares nunca se permita poseér: nada entre republicares. ' Celuna:es Orbasan de nuestras leyes; Y quanto hate por €l oy el estado que en sus hombros sustenta , es muy debido, : Dixe mi parecer. 4rg. Ya le declaro esposo de AÁmenaida, Ámor la tengo. Mas no quisiera despojar por ambos á un huerfano forzado de mi voto. | Bienlo sabeis. Lo. Culpais quizá al Senado? Ars. No: el rigor aborrezco ; pero siempre | en rendirme a la ley he sido exacto, | y el comun interés he, preférido. Orb. Bienes son de la patria todos quantos | Concederme intentais, y corresponde | que solo:se adjudiquen A su erario, Ni tan corta merced pretendí nunca, Arg. Basta... Y oy mismo quede executado este nupcial ajuste. Resplandezca mañana el dia alegre en que esperamos conozca Solamir no es invencible. - | Solamir arrogante , ese africáno; ¡| Caudillo de unas gentes destrictoras. | Ese, que siendo en todo tu adversario, '; con promesas de paz quiso llamarse. ] ] | A j Ñ ] 3 | 1 / mi yerno , y creyó-asi dejarme honrado; de tu competidor sal victorioso. Alerta Caballeros. Ya mis años m3 privan de la gloria de regiros. Y pues fizis taa superior encargo a mi yerno Orbasán , seguir me toca en mi vegéz vuestros heroycos pasos. Estar donde vosotros , es mi aahélo, Mi corazon espiritus vizarros de nuevo adquirirá : serán mis ojos fieles testigos de ese esfuerzo raro. Y espero os habrán visto vencedores, quando la parca atróz llegué A cerrarlos. or. Á vuestra orden, Señor, combatirémos, seguros de alcanzar inelito lauro: Pués la gloria del triunfo nos aguarda, Ls ea de dar la vida á vuestro lado, Vause los Caballeros, ] Tragedia, | mw: $ de ese Pancrédo. Á ti, Orbasan gallardo, ' | SGCENA HN. Argiro y Orbasda, Arg. Soy valiente Orbásan, por fin tu padre. Depusiste el rencor de tus agravios? hallare afecto de hijo en-ese pecho? con tn amistad podré contar ecaso? Orb. Argiro , lo repito. Ámo a la patria. íSila nos reconcilia, y oy 4 entrambes el parentésco y la razon' nos une. Nunca hubiera tenido efecto el lazo . que reciprocamente nos estrecha, si en ti, Señor:, no hubiese yo estimado la virtud A pesar de enemistades, que oxalí borrs el tiempo de sus fastoz, Amor podrá añadir sus eslabónes á mi nueva cadena. Mas tan alto himeneo no debe ser resulta del ardor de un instante, que engendrande: indiferencia, y aun A veces odio, en atro instante se yerá apagado. Aqueste pecho que la patria incita 20quirir fama en los marciales campos. ¿no acierta d suspirar entre ZOZCHYas4 Con mi consorcio intento serte grato, Unir qual convenia nuestras Casas, restablecer el lustre del estado, Volver por tu interés y por el mio. Frustra su hechizo el amoroso encanto, quando intervienen tan supremos fines. Amor pedrá esmerarse en sus regalos, mas calle aqui al estruendo de las armas. Arg. Esa entereza militar alabo: pero lo ingenuo agrada, no lo adusto. Tu consorte con finos agasajos, ' espero .aplaque ese animo terrible. No basta ser guerrero. Kl suave trate realza las virtudes, y conviene al valor. Amenaida , allá en Bizancio criada en nuestros tiempos borrascosos fué. por su madre desde tiernos años:: y bien conocerás, que acostumbrada a modáles y estilo cortesano, asustarse pudiera, si al principio de ti se viese recibida acaso con feróz ceño y rigida: estrafeza, ll Tratala con blandura, con alhago. Y perdona , Orbásan ) estos consejos. como que son de un padre y de un anciano. Orb. Tu eres quien debes perdonac wi dura condicion. En los reales me criaron lexos de la ficcion y la apariencia. Propuse aquel inutil aparato > : As de Do A Tancredo: a - deurbañidades falsas, aquel arte de afectos tales, «j 1 cid de adular y los usos de Palacio si osase distraer! o O e S A ' ces Sistraerte de cufdado al era de costumbres tan legitimo, juzga abusaria 5 : r . y r LA WE A $ de : Republicanas 3 Pero cuna y grado del derecho de Esposo + mis soldado sé dd eN te objeto, dejo en campaña y a acandillarlos vuelyo. que te ha debido, me. preparo No basta el logro de esa bell á merecer su amor con mis carícias: Mae E 1 o "ana y ES > , á estarte siempre en ella contemplando: PUSE: a E Victoria a honrar con ella mi persona propria. ya mivolora] A lauros Wálrg. despues de haber mirado ácia el foro. de nuestra ds mE Espana «irg. Aquí viene obediente á mi. mandato, -SCEN MESE le e E Argiro y Amenaida. acrimosos los ojos, y turbada apartas de miel rostro con espanto ! tus SUsplros me ofenden » Y acreditan SCENÁ IL Ara Argiro, Orbasán y Amencida. 7 Hrg. La dicha de la patria , los ardientes “votos de Siracusa congregados, : que es muy dificil obedezca el lab; tu paúre, el Cielo esposo te destinan, si el corazon repugna. pS sin que haya escusa que alegar á tantos Ame. en mi conflicto, receptos reunidos. Este nobl , E id eta ¡ ble es fuerza confesarte, que no alcanzo Caballero , que se ha reconciliado Como despues de tan tenáz discordia, "o lg 3 1 i 4 e 50 S 30 7 conmigo, para gloria de la patria, tú y: Orbasán seais de un mismo vandos acaba de admitir de mi.tu mano. -- 3 Quien me dijera A mi que yo debia é + - - A 3 4 1d, 8 Ya su nombre , su clase y fama sabes, úniros 4 los dos >.Y que en mis brazos En Siracusa poderoso , el mando veria al enemigo de mi padre ? del exercito tiene. Los derechos Jamás olvidaré que profanaron 3] í pa E « , : del Tancredo , que en él oy subrogamos. nuestra casa las guerras iotestiñas,' Amo. De Tancredo! E ap. que huyendo. del peligro A bien os «irg. Es lo menos que realza 20 suelo, tuvo mi madre A A el. esplandor_de este nupcial contrario. que con ella privada de tu amparo 3" Orb. Grande honra de él, Argiro, me resulta. viví yo mucho tiempo, padeciendo Y la amable presencia de ese, raro sús tristes dofortunios en Bizdócio E prodigio de belléza en mi s+lma añade Lu adversidad probé desde la cuna 3 , Quilates al valor del .bien que alcaizo. Errante con mi madre y á su ds pre ci é asis H 77 - . > 140 y . Logre yo mereciendo tu asistencia, destierro y Proscripcion «padecer supe: y el sid que aspiro del hermoso labio, supe tambien sobrellevar el vano i coronar” nuestras mutuas esperanzas. acogimiento de una altiva Corte 4 yo . £ SS po eo. > Ane. Padre, bien sé la parte que has tomado Supe disimular hasta el engaño ¡ siempre en mis males. Sé que solicitas de fingida piedad , peor que el desprecio. mi dicha en todo. Asi lo estás mostrando Noblemente exeltada' entre los varios en darma por esposo un Hérge ilustre. reveses de una suerte tan humilde j o aa ieésordias. Es let on PATOS . , ES enzo h E apenas las discordias que inquietar perdía mi madre; y entregada sl llanta | tus importantes dia3, terminadas ? me hallé en el mundo: sola , "sin abrigo, ] por tu cordura en fin Ayer llegamos, qual debil caña en descubierto campo. .n .. . NX > ee quieres. que tu hija digna. prenda sea ; Trocóse tu destino. Siracusa | mn . 4 . , A . E 3. y > ha. z k ] ade union. de que dimanan bienes tantos. perturbada con nuevos sobresaltos, ] y Mas, 0 Orbasán,, permite que Ámenaida te vaeltestUSriquezas. tus honorásó i + SAS 1 39 H ] opresa desde niña por los hados, y confiriendo á tu pericia el mando vos y ahora con la nueva que recibe; de Sus armas: consigue finalmente confusa y entregada al sobresiito echar desu recinto á los tiranos, que es justo la ocasione, se retire Restituida ya al paterno seno; ; al seno de su padre, un breve rato, 2 del qual me habian antes desterrado Orb. Asi, Señora, correspone. Y laxos las desgracias ; preveo que á mi vitelta | de mscirso Orbasán jamás contrario han de asaltacmo-en él mayores daños, : E , da Tragedia, | E PASARAN - Mi padre enciende el hacha de e" himenéo; Aqui se mira ya con ¿igual ódio ly el fin conque la enciende bien al CANZOS á Foner edo, a la Corte de Bizancio, l Víctima ful, Señor, de tu enemí 80. ya Solamir, si quieres , hija mis, - Tambien á serlo tuya venge al cabo. ser dichosa, ebedeceo, Sesenta años Y quizá será ev de nuestros dias, por el estado combatí animos. E el dia mas terrible , el mas infausto. injusto le serví, le amé aunque ingrato, l Arg. Ántes bien será prospero , no temas. Asi pensar hasta morir me tocas * po Yo te quiero, y tu gloria está A mi cargo. mis afectos imita. Antes que el plazo * ¡Debo vengar la afrenta y grave injuria de mis dias se cumpla , dí 4 estas canas, ,. | — que Solamir me hizo, quando en vambio: este consuelo que de ti esperaron. 4 ; ¡de la paz que ofrecía, á proponerme Cerca está de su termino mi vida. -/ z ile admitiese por yerno llegó esado. Siga la tuya mis honrosos” pasos: j Oy te destino al héroe, que dirige : a dichosa , y moriré contenta. ! á triunfar de él sus animosos pasos: pi Padre mio y de dicha no hables tante, al mas grande de todos los caulillos: —. No daho yo menos-la Cesarea Corte: A á quiea nuestra defensa ha armado el Mi corazon y vida te be entregado. L | brazo: Pero te ruego que por breyes dias mi emulo en otro tiempo; ya mi apoyo. ro dispongas de mi. Señor , reparo | EN Qué apoyo ! de que le alabes tu me esque á Orbásan te sugetas mucho: jUzgas : panto > eterno su poder ? su ruina aguardo: su. elevada fortuna 3 mas humilda todo muda, y quizá fuera de tiempo la quisiera mi pecho moderado. se cree ya tu yerno y mi tirano» Quisiera yo que un héroe taa altivo Arg. Que es esto ? dí. y poderoso , á la inocencia ufano dime. Mi ingenuidad conozco - no despolase para engrandecerses te ofende, y te ce desacato. Arg. Oy el conséjo riguroso y sabio. Respetado mi sexo allá en las cortes, en Tandredo e castiga á. una estrangéra casi. en vuestra Republica es sola más | estirpe, que abusó por tiempo largo aquí muda obediencia le prescriben, | de su poder... Bienssabes que son muchos .sienltus le tributan en Bizancio. sus eqemigos. E y Los Musulmanes con prolixo yugo, Ame. Padre , 0 yo me engaño, trastornando a, Sicilia , desterraron O aun aman á Tancredo. en Siracusa». sus costumbres suaves. Mas quien pueda Arg. Sas heroycas empresas admirámos. * ta paterna bondad haber mudado ? Dicen que ha reducido ya la Vliria: Arg. Ta sola, tuz que tanto abusas de ella, pero quante mas él ¿nilite baxo Absorto de quanto oygo de tu labio, las aguilas Cesareas , menos debe | dilacion te permito , no repulsa. cenfñar en volver al suelo patrio, Nadie podrá romper este contráto, Pare siempre un decreto le destierra.* - Mi palabra está dada. Y echo indigné Ame. a: sara sismpre desterrado ] será faltará ella. Infelíz astro Aro. Temida es y preseacia en Siracnsa. me domina | en creérlo asi no ertaste, Y biste te hayais visto allá en Bizancio: Jamás deseos mios se lograron: Pasa que sepas qué es nuestro enemigo... ni he vivido un instante sin tormenta. q Amo. Ho le creía tal. Bien al contrario Cesad , 0 melancolicos” presagios ! gs vencedor de los Moros “Le juegaba- y suerte mas benigna que su Padre, mi Midre , y de la Patria firme amparo. tenga la hija con el nuevo lazo, 5 Yiquaado A sugestioñes ambiciosas de ese Orbásan , Infieles Ciudadanos : SCENA V. te oprimieroa quitandote tus bienes; Amenaida sola». por ti hubiera mil muertes arrostrado. '4me. Taneredo, dulce amante! qué ! perjura , Tanersda Asta señor no mas, sabia. te había de ser yo por tu adversario, Ar3. Basta. fimenaida + sigue sia retardo y mas cruel que el mismo ! yo vilmente el dictamsn de un Padre, y considera con ta opresór tu herencia desfrutando, la SUACiGn y 105 tle 10995 ea que estamos. habia de::: SOE- , ó | Tancredo, o SCENA vL.. AM: No demas que de dle ¿ón un dueño j . Mismo, SS o ES 7 Amenaida. Pang, tendrán oy Amenaida Y sus tiranos. «¿mo Ven ven, querida Fania. La. Sé que debe $ Escucha de mi vida el p ostrer falle, Por esposo á Orbásan me dá mi padra! Costarte gran quebrante obedecer. Conezco la firmeza de tus afectos, y su digno blanco, ¿ Qué rigores la suerte , que atractivos tuvo jamás la Corte , que tus pasos de la senda escogida desviasen 3 tu pecho diste, y para siempre dado, Tancredo y Solamir. secretamente. Tu beldadá porfia idolarraron. : Pero el que justamente distinguiste, - Y Mereció tu inclinacion por lauro, el que en Constantinopla: preferido fué de tiñ Solamir; al mismo paso oy lo será a Orbásan en Siracusa, Eres constante... 4me Qué? Puedes dudarlo ?.. : de bienes priban , con destierro ultrajan a Tancredo. Que no es en héroes raro. Un injusto destino : ya sonbaco que el mio es de adornarle en mayor grade. Echandose está menos'su presensia. E El pueblo le.ama.; yo. Fe, En sus tiernos años expuso de la patria , los amigos de su elvidado padre , abaadonaren bien presto 31 hijo á su contraria estralla, En tanta ausencia tu firmeza estraño, Solo el proprio interés tienen los grandes por fixe norte. El pueblo es mas humáno, Ame. Y mas justo tambien. Mo. Mas yace opreso; Ame. Si. Grande es su Y no.se atreven nuestros partidarios á hablar por un proscrito » temerosos del poder absoluto del Senado, poder , quando está ausente ta DO -Tancredo. Fa. Todavia yo , si acaso tan lejos ne estubiese , esperaria... : Amencida e Fania. > dá Amiga , sabe pues , sabe el 'arcáno: de tí me fio. Cerca está mi amante. Y pues indignamente acamulando tiranias , pretenden alejarme; - Ñ aparezcase , y llenélos de pasme, Tancredo está en Mecina. Fe Y es posible,. que á su vista te dén á su adversario? SST se donde Fa. Tu carta dí al esclaro Ame. Bien sé pende oy mi vida de su len- Ven cto da dire todo. Nada temo. romper tal yil yugo me preparo, que solo el nerabre de Tancredo aníma mi flaqueza, Delito el mas vastardo. seria desistir de sus impulsos. Baxeza obedecer á $us centrarios, Si viene aqui mí amante, por mi vico; que no lo desmerezco. Y entregando como timida esclava mi persoña que es de él unicamente d su tirane, yo victima inocente, 3 trocaria una infidelidad en méro acto de obligacion ? a inspira amer aliento extraordinario; A ti me toca acelerar la vuelta dichosa de Pancredo: ni me espante de paligro ninguno > Porque: todos naciendo del amor me serán gratos: ACTO SEGUNDO, SCENA 1 4meraida sola, voy?. de que me aterrorizo ?.., de que agitada ?... yo remordimientos ls. Solo el delito debe ocasionarios. Justa es mi causa., protegedla , Cielos! Nada ay que tema... 4 Faria que sale, Estoy obeadecida ? > Y partió Juego, gua; mas siempre me ha servido con fiel zelo, Todo asiá un infelíz suele deberse: aqui nació , de un Musulnean es nieto: ambos idiomas , ambas leyes sabs. . Conoce el campo de los Sarcacénos y las sendas reconditas del Era, cambiarán mis destines por su medio. El descubrió que ocultamente estaba en Sicilia de vuelta ya Tancredo, Mas temeroso de perjudicarle, si emprendieso irá verle, con acierte juzgó debia sole darme aviso, Mi carta d un moro: entregará, y espere llegue á Mecina antes que rompa el alza. Las urgencias de Moros y de Griegos han mantenido en tan prolixa guerra un trato mutuo indispensable entre ellos, Naturaleza asia los hombres une. >. E. s Fania! á nuestro 3exo a 4 SAA Tragedia, Han. Peligrosa es la empresa: pere el riesgo juzgo menor”, pues omitir supiste cuerda en tm carta el nombre de Tancredo. Aque! temido nombre, al qual se postran los demás nombres todos y que con tedio nuestros tiranos oyen ; aquel nombre que dulcemerte amor grabó en tu pecho, Mas si en tu idén siempre está, has sabido al escribir callarle por lo menos. Y aunque lleven tu carta al campe Mero, nada colegirán de su contexto. Jamás vistió tan misterioso velo, ni sin teméridad fué tan osado; ' mas con todo algun mal estoy temiendo. Ame. Dios hasta aqui parece me protexe, Y ho de temer enviandome á Tancredo ? Fer. En otra parte su piedad os junte: el edio, el interés de furor ciego | contra él están armados. No se atreven A romper sus parciales el silencio, j ¿Quien sestendrá su causa ? es Quien ? su gloria, | A Y Un héroe perseguido con su aspecte gana los corazones ; y su vista enciende en todos vengativo fuego. For. Si; pero su ardyersatio es muy temible, dime. Désecia ya el terror y el vano em- | 'peño : de infundirmele, Acuerdate que á en. | trambos mi mudre nos unió quando el aliento: iba 4 faltarla.Que Tancredo es mio. Que no ay contraria ley que en los deseos - nien los afectos de los dos arbitre, La larga ausencia de este infausto suelo llorabamos , y “allá desde les muros Césareos A pesar de su embeléso, * tristemente volviamos los ojos a estos amados campos que oy detesto, [Que agena estaba yo , de que la suerte al tirano opresor de mi Tancredo | Versba á destinarme por esposo! jqhe agena de que en dote en algun tiempo: o me ofrecia los bienes de mi amante, el mismo usarpador de todos ellos! sepa aquel la injusticia » y de mi-boca sepa su perdicion y mi tormente, ' Venga y na tarde 2 defender su causa, Para vengará un héroe , quanto debo Oy executo , y aun si mas pudiss se, mas hara; á mi padre adoro Y teme, Jamás procedió amor con tal prudencias os 7 respetando su edad; pete quisiera armar contra Orbásin tedo este reyxo que el tiraniza con estilo improprie de valiente y de noble Caballero. Aspira codicioso A ilustre nombre, Aspira á protectar de un pueblo, esente, Mi infamia el inhumano determina, y mi padre la admite y la echa el sello; Consentirla pedré? ¿podré entregarme á un tirano, que piensa que su leche dá hooer 4 mi persona ? Siracusa huye la tirania. Pero entiendo ' que la mayor es la que exerce ahora intentando se rindan á su Imperio el odio y el temor, la que pretende en-úr día , trocár nuestres afectos... decidalo la suerte. Fer. Discurria que estabas recelosa. 4me. No rezelo, Fas. Contra Tancredo Oy dicen se prox mulga una dura sentencia. Que se ha impuesto al transgresor la pena de la vida. Ame. Ya lo sé; y al principio sintió el «EA pecho el mayor sobresalto. ¡ Mas que debil es el amor que se detiene en riesgos 1 y puesá un héroe intrepido idolatro, por _mi parte me toca tatsbien serio. Fan. Podrá extenderse á tí ley tan seyéra? me persuado no lleve mas objeto que amedrentar el vulgo. Pues... Ani. Con tedo, es ley contra mi amante y la condeno En fin dictada por los que oy nes mandana No'asi los valerosos Caballeros sus ascendientes inclitos ganaron en Italia las almas y los Reynos. Su lisúra en el trato era estimada. Temiase el rigor de sus azeros, Nunca abrigeron las sospechas viles, y el pundonór con vínculos estrechos á tan grandes caudillos reúnia, encaminando todos sus rezelos al comun enemigo. Los vasallos gustosos de servirá tales dueños, peleaban valientes por su gloria, Y por la Propria libertad á un tiempo» Asi humilian al Giiego, 2l Moro vencene Mas ay un Senado sospechoso vemos | que respisa venganza , que es odiado, Y QUe hasta de si mismo tiene miedo.» - Posible es que la llama que me enciende, me deslumbre tambien. Pero Tancredo. ; ¡ SU" , ho] 3 ad2, y quanto de el n parece : el resto para mi no existe, El eco de su nombre me dá aliento. Solo enojo me inspiran sus contrarios, la suerte Propiciad.. Mas que veo ? ania , no adviertes., que será? Fern. Lo ignoro. ) SCENA IL de los mor Argiro. Los Caballeros »€n lo retirado del foro: Amenaida > Fania , delante del teatro : Árgire y Amencida, Arg. Retirate de aqui... Ame. Tu, ese precepto ! que , Señor... Padre... Arg. Ya no eres mi hija, Huye de mia esperar el justo premio de tus ocultas iras. Alevosa! , fi apresuras mi muerte. Vete lexos. Otra mano sabrá cerrar mis OJOS. Xime. Qué angustia ! á donde estoy | tenme que muero. viyudala Fania, d retirarse 3 sosteniendola, CIN AA Argiro y los Caballeros. Árg. A vosattos , Señores , Corresponde tomar resolucion en tal delito. Bien cenozco la injuria que se ha eche al estado, á vosotros 5 mas vacilo entre la ley y el tierno amor de padre, Y no pretendereis que yo afligido, una tambien mi voto á lo que Os dicte la justa indignacion. ¡ Cruel martirio ! no creo que Amenaida esté inocente: mas tampoco querreis firme yo mismo con sú muerte mi oprobrio. Ni cabria en mi este riguroso sacrificio, tan repugnante á la piedad parterna. Lor. Todos, Señor, de thcompadecidos, fememos renovar tu sentimiento, Pero en tus manos proprias has tenido la carta que Hevaba á los a e de Solamir con fines' tan iniquos, aquel+ esclavo : alli ya descubierto, murió por no entregarla; y sus designios bien se manifestaron : Siracusa X Tancredo, ES : 0582), drs. Ya os entiendo. Ya veo lo qua Lor. Siento decirlo; mas á Amenalas infelíz. Mas solo os « qus era bija mia, y que está aquí su esposo, : .3 vosotros recurro en tal confiicto, Y lleno todo el pecho de amargura, á morir antes que ella me retiro, uasé. SCENA 1v. 4 E A O A E Los Caballeros. 3 A €2f. La orden de prenderla ya está dada,» ¿ «Lastima causa vér tan gran nobleza ¿4 gracia , atractivo y tan tiernos años. .. Las esperanzas y la union perpetua de dos ilustres casas en la tumba . > de por Siempre Sepultadas con afrenta. - ; La religion , la fé del him RED 21 Pronincian inflexíbles la sentencia. 3 E Y es debida á la patria esta venganza, Llamarla infiel A un Estrangero ! Grecia y Sicilia. tubieron individuos, p queá pesar de la gloria , y de la excelsa calidad de christianos, se.apartaron E de nuestras leyes con infamia eterna, E por esos Musulmanes vencedores en todas partes, y que en todas ellas ¿1 nuestros tiranos son. : 4 Mas que Amenaída, 41 Orbáras. . A bija de un Caballero de.alta esfera, * E quando iba dá ser tu esposas yo dig; | los pasos al Altar , Medite empresa tau arrojada ?... Sitacusa > Os pide, d Señores y la Venganza mas tremenda, A ; su Muerte es justa, * 1 E! lustre mismo de su ; su culpa mucho mas. ¿ : lo que ambicioso Solamir intenta ? ] su:amor , ni sus designios temerarios 2. | ¿á quin se oculta la sagá4z destreza 23 con que engaña halagueño ? aquella ase 1 tucia : 3 que ojos deslumbra y animos sugeta ? Amenaida esta carta le escribia. : | Reynar en Siracusa ! Manifiesta 3% se vé la trama en solo estas palabras, Lo demás permitid que no lo lea: Ay quien ignore por honra de Orbásan rubor inspira, : Qué Caballero habrá qua salir quiera segun la antigua usanza á hacer alarde de su valor en tan marcial palestra 9 Para justificar á esa infelize €Xponiendo su gloria á Serena 2 E $, perdida estaba ya : nuestro peligro » y el juramento echo no nos dejan para usar de indulgencia. algun arbitrio. La'ley es sorda á la añiccion de un padre. Habla el estado , y todos nos rendimos. / Ames; Tragedia. o. Eat. Noble amigo s fMinjaria conosemos qual tu proprio; borremosla en la guerra, Un crimen grande rompe las coyundas de himenéo : destierra de tu idéa á esa falsa muger, cuyo castigo no te ofende Orbasán , antes te vengas Orb. Si agravio no , consternación me cansa, Mas quien viene? ella es : la llevan presa ádla obscura mansion de los malvados! ah! que sonrojo!. que furor l.. que ofensa ! dexadme hablarla. SCENA Y. Los Caballeros delante del teatro. Amenaida , en lo retirado del foro y rodea da de Soldados. O Dios omnipotente ! j A Amenaida no niegues tu asistencia en este trance. Sabes el objeto de mis deseos ; sabes la pureza de mi intencion. Tan grave es mi delito ) Catén d Orbasdn. Cat. Miablar:con esa infiel! aun quieres verla) Orb. Si , Catán, Catán 0 los Caballeros. Cat. Vamos pues. Pero no olvides, Y luego 4 Orbasán, que las leyes , honor y Altares quedan altamente ofendidos. Que la patria pide, aunque con dolor que se la ofrezca una victima, Orb. 4 Cat. Nada , nada olvido. Soldados , idos ya de mi presencia. A los Soidados. SCENA VL Aiwcsaida y Orbasde. Arce, A qué 1e arrojas * dí, ¿insultar pre= tendes arrogantz , mis horas limitadas ? Orb. No se abate mi orgullo á tal exceso: si mane te ofrecí; y quizá dictada £u6 entonces por amor, mi eleccion misma dudo si aun en mi pecho arde su llama; é si mi. indignacion la habrá extinguido, Mas.no sufriré yo lo que Me agravia. Creér no puedo que á Orbasán prefieras, wn caudillo enemigo de la patria, un Musulman , un barbaro: tal crimen es muy absurde, y no, no cabe en tu alma. Por ti, por el estado , por mi gloria elerro los oju3, y no creo nade. Ar>. Quien? Ori. Yo mismo : Sjracisa me cree esposo fuyo. En ti respeto mi persona ; y basta» Mi gloria está ofendida; y su defensa quiero emprender : las nobles leyes Má” den á todo Caballero estos combates, , depositando el Cielo en nuestra espada su irrevocable juicio. Ella decide la inocencia : á vengar iré tu fama. confiado me prometo que despues de una empresa que realza mi honor y timbres, sepa merecerme ese tu corazon que me tocaba. Y escuso averiguar si algun contrario 0 algun competidor llegó, Amenaida, - á seducirte el animo sencillo. Y si acaso has tenido repugnacia 0 peca inclinacion dá ser mi esposa; en pechos bien nacidos siempre alcanzar los beneficios triunfo, y las virtudes en quien siente el deslíz aun mas se arraigan. Tu credito y el mio pondré en salvo» Pero pretendo como justa pagas, ya se crea altivéz, 0 amor se creas me dés tu misma ahora una palabra, No de aquellas que dicta el predominio, y que pronuncia d veces en las atas, mas que la voluntad , el temor debil. Hablame sin recelo, sin falacia. Mi pecho te descubro, Este es mi brazo armado en tu defensa ; por tu causa quizá pereceré; 5 pero antes sepa que de tisoy querido. 4me. DesIuu pradas y á apenas vuelta en mi, el hotrendo abismo donde me arrojó el hado contemplaba, «quando, «Señor , tu oferta generosa mE espera no debía quien te bubla, colmando la medida A tantos males, me impele ya al sepulcro , que á mis plantas se ofrece abierto... Á serte agradecida oy , Orbasán , precisas á Amensida. YX proxima al suplicio que la espera, que te estima tan solo te declara. Ya es fuerza me conozcas; no, no dudes que mi pecho te ofende. Paro en nada he faltado á mi patria y nidad mi gloria, ni te he faltado á ti pues que palabra de ser tuya no oiste de mi labio. Nunca te he sido infel, aunque siirgratas ¿ B 2, Es- 16 a Mi secreto y mi odio el Infelico eya Ala tombr. Es mi deszino Iafausto, o procurels, Señores, sa averizues saber quien soy si os sirvo, que os importa? Lor. Pues lo quieres asi, no se publigue, IMaus con util valor y hazañas dignas, fu virtud para siempre se acredite. Muy presto se verán en nuestros campos las medias lunas. Siracusa pide que defiendas sus leyes y su culto, Mira como adversario ¿mas terrible á Solamir. Perdimos nuestro apoyo; pero en ti le logramos aun mas firme, Mas vuelvenos el héroe que nos quitas, 9 privado dispon nos acaudille el que venció A Orbasán , pues esperando nos está Solamir. Zunc. Oferta os hice de acompañaros contra el sarraceno, Y quizá habrá razon para que mire yo á Solamir, como á adversario mio, mo menos que el estado, y le abomino mas que vosotros. Oy A este combate, saldré tambien. Ca?. De ese valor insigne, nos prometemos todo. Y Siracusa y á premiar quanto á él deba se apercibe. Tanc. No hay premio para mi, ní yo le aguardo, mi le pretendo. Para mi no existe - ya nada apetecible en Siracusa. e Y bien os sirva, d en el campo expire, no intento me resulte recompensa, % compasión 0 gloria. Quanto exige mi obligacion haré. Mis votos solo á, que me vea Solamir se ciñen. Kor. Eso anhela el estado. El tiempo. es. trecha: | + todo al fin importante ya conspira á la victoria. Amigos , entre quienes oy sus laureles vaná repartirse, luego sabreis quando acudiros _foque al puesto á que el contrario se dirige, Proximos á tefiirnos en su sangre y otro afecto en nosotros no domine, que la defensa y la gloria de la patria. Vanse los Caballeros, d Tanc. Por ella es justo que oy me sacrifique, ya lo merezca , 0 no. SCENA MH, Tancredo y Aldemon. id. ¡Que mal aucen la ovuita herida que Á ese pecho aflige! perocá pesar de tu dolor y agravio, Tancredo. ¿como no vas según el uso pide, . A ofrecerte triunfante A la belleza que adquiere honor y libertad; que vive Por tí? y Jas armas de Orbasán vencido, ¿como glorioso, dí, a sus pies no rindes ? Tanc. Pienso Aldemon Ro verla mas. Ad. ¿ Acaso : tu vida en su defensa no expusiste ? ¡y huyes ahora de ella! Zanc. Tal mercces 41d. Justo es, Señor , que su traicion te indigne. : Mas por esa traícion has combatido. Tenc. Razon tienes : confaso que imposible me fué 4 pesar de tan atróz perfidia, consentir su ignorancia, y su fin triste, Y aun amandola menos y Mal pudiera abandonarla yo, ni reduciome á no salvar su vida. Pero debo no perdonarla , yiva Si, y expire el que la ha defendido, que algun día tendrá quizá la infiel que arrepentirse apasionado , á aquel amante firme que oy pierde , que maltrata. Justos Cielos, que esclavo de ella fuf! quanto la quise ! Cabía la juzgase yo perjura ! antes pensé aderar la mas sublime Virtud , y que no fuesen mas sagrados juramentos y altares que una simple palabra , una promesa de Amenaida, Ad. Que solo en Siracusa perdeminen acordes la barbárie y la perfidia ! proscrito de tu patria » te persigue tirana ley , quando el amor te. ofende. Alexemonos ya de estos confines. Vamos á la batalla decisivas En ella YO) Y en quantas partes distem de estas murallas esntro de maldades, tus huellas seguiré, Zane, ¿Quien me repite a pesar del delito que ha inenrrido, la imagen de virtudes tan plausibles, que creí atesoradas en su pecho? Qué encanto es este? d tu que á un infelíze vas á. precipitar en el sepulcro, del qual por esta mano te vés libre; odiosa, delingnente , amada acase, 9 tu que mi destino siempre riges; áporque á mis ojos, dí, ya no te muestras $8250 no con engaño la que fuistes. Solo habré de olvidarla con la muerte, Qué flaqueza l.. Es forzoso' que la pa ro- 1 de haber sido engañosa á aquel Tancredo | > . . E : Tragedió. O > o a Ar -Probemos 4 morir, sin acórdarnos Bchaso d sus eS : re Tanercóo qe > A dy . * e Sen: € Ss % O, dela ingrata Amenaida , Sl 65 posible. aro volviendo el rostro á ctra parto. Y]4. Poco ha monos culpada la creías: A ellos verás tambien Less a ES E ¿que el mundo dominaban ne dijistes * conmigo esa estrañeza l.. huyes el o la mentira y calumnia ? habrá. quien culpe tan debido ankelot., Tu»c. Nada ignoro: E no he-de poder manifestar mi gozo», lo que este animo encierra , ni nombrarte?, todo ha llegado en fin 4 descubrirs2. E ar S me estremezco !.. Señor , baxas los ojos! prendado Selamir de su belleza, . M6 A exigió como en fé de una paz firme, E mirasteme cercada de Verdugos, se le diesea Amensida por ESPOSA. y solo he de obtener asi este logro! . ¿Se huviera el atrovido á tanto , dime confuso estás, y Mi alma consternadar si-de acuerdo con ella no estubiese ? con timidéz te hablo... Oh Dios | queahogo ! - on , mal hice: no escuchas ? Tancredo com voz interrumpida. Tanc. Vuelve : y piensa en el consuelo de quel anciano á quien venero y Lonroz creí A mi proprio coraz creér debo á su padre que la acusa. A ella miéma que ostenta amar su crimen. En fin, yo he visto, yo el papel infausto. Como hablando cossigo mismo y en Jeno paw- : sado, y de AGmirAcion: DO IED que aun me lHaman euydados mas ula Para mandar en Siracusa vive !... gentes. En nuestros pechos y murallas reyna! Oy contigo y con el cumplí ya en todo, cierto es mi mal. Premiado he sido: nada mas espero. alg. Ala enemiga olvide Y El mucho agradecer, quizá es gravoso, Mi corazon exime de ello al tuyo, ese gran corazon que de él no es digna. Tasc. Lo mas abominable , mas horrible es que honrarse.creyó , y tener por dueño Vive. dichosa.» y yO. á morir me al viviente , al caudillo mas insignes parto. VAS?» Mandan altivos Arabes á Italia; : —SCENA. Y. y ásu vano esplendor ciego se rinde el imprudente sexo, el sexo mismo esclavizado siempre en sus paises. Y tributando timidos obsequios, cede A los proprios amos que le oprimen. Por ellos con traícion nos abandona, mientras somos escudos tan serviles' de su flaqueza, y d Sus pies viviende, por el morimos en sangrientas lides» que disponer de sí puede á su antojo. ; Ameseida y Fazido. Plme. Despierto del sepulcro, d soy su aborto? creeré que el Cielo me ha dexado viva ? es dia, es noche la que vén mis ojos ? ah! el que atabo de oír , querida Fánia, es un falsos; de muerte mas odioso que el de la ley que aqui me ba.condenado. - Fan. Habrá podido transformarse en otro E que sospeckas le agitan ? fine. Es mi amante SCENA lll. : : quien me ha hablado ?... me trata de ese Tascredo, Aldemon y Catan. modo ! Cat. Señor , los Caballeros están' prontfoSa su frialdad altiva, su desprecio : El tiempo estrecha , no se desprecie. no reparaste ? aquel sañudo enojo, d Texc. Mucho : 4. aquel desden con que miraba apenas 2 hc perdido, si. De aqui salgamos. á quien?.. á mi que le amo, que le adoro! Llegó ya el trance !.. E me sacó del Imperio de la muerte _ mi valor. os sigue. Fase Catan» para sacrificarme luego el proprio! : oh Tancredo ! mi bien, tirano ! injusto ! SCENA IV. ¿en que pude ofenderte , que lo ignoro ? nico 0 y e A Fan. No ay duda : ardiendo en ira su sem- e. E menaida , Aldemen y Fanid. blante A a a Sn y dueño absoluto manifestaba esquiva indiferencia. de mi ser; á tus pies en fin me arrojo, . Con enydado apartó de tí los ojos. Al : Cc | e FS Yancredo, Pero el llanto ecultaba de esta Suerte, 4me. Ignorar ne debia que su solio Amo. Ta) desayre, aspereza y abandono! tiene en mi la virtud ; conocer debe ds donde nace esta turmenta horrible? este corazon fiel * serle notorio qe pretende ? que ofensá tanto enojo que era imposible que á romper llegase en el excita ? de Viviente alguno, YO UR vinculo tan noble > fan precioso. Puede Tancredo acaso estar zeloso 4 Que esta alma es tan Constante y tan alde deberle la vida me glorio, tiva, Otro bien no conservo » ni otro apoyo. como fuerte de su brazo ; Y con decoro Si yo existo es por el, por su victoria, tan grande > COMO puede ser la suya. Mas si fiao ii vida puso en cobro, Mas no tan sospechosa, ni tamgoco tamiien por el me expuse yo á perderla, tan insensible, Ya desde Oy renuncio Pan, Sabes si de esto se halla noticioso 2 á ese Tancredo, A los Mortales todos, la voz del pueblo ¿ quien tras si no O los contemplo dobles 10 malvados, arrastra Y ; debiles Unos y crueles Otros. de lo que ella Publica, dudan pocos, Barbaros estos > Credulos aquellos; isesclayo , la carta > €l nombre mismo O bien son engañados , y engañosos, «del Moro Solamir : aquel asombro Eternamente olvidaré 21 quie amaba, que infunde su yalor > $us pretenciones, y á quanto comprehende nuestro globo, tu belleza, su gran pasion , y todo hablaba contra tí > Y aun tu silencio, SCENA VI, Señora , aquel silencio grande , heroyco, : que el perseguido nombre de tu amante Argiro, Amenaida y tcompañamiento, 3upo ocultar al vengativo encono Árgiro sostinido de des escuderos, de los tiranos que á ambos os oprimen, Arg. Guiad, MIOS, mis cansados pasos, ¿Quien penetró al arcano tenebroso Que ya va d Principiarse la batalla, de su secreto ? suele ser ereído Oh! si lograse Yo abrazar. a] héroe lo peor siempre, y:la apariencia... que la vida te gi6 ! dime, Amenzida, . timo. Como! Podré saber quien es? a mi culpada ! Fan, Es facil engañarse, Anoncida entregada a sy dolor, descarga 4 un amante perdona: sando con una mano Puesta sobre Fania, Amexscida volviendo 2 cobrar se allivéz y Y Medio vuelta ácia sv padre, ' espirita, Amo. Un joven > digno éiine. No; 4 mis ojos de poseer en otro tiempo mi alma, — m0es perdonable , aun quando todo el un héroe Perseguido por mi padre, 2 mundo > que timida hasta ahora no rombrabaz acesase á Amenaida : al mundo todo por vosotros Proscrito ; unico Objete dE Su aprecio opone un héroe noblemente, de aquel fatal Papel, ultima rama MY dando credito solo al juicio proprio. de una familia augusta, el mas ilustre Corque tomó a $u cargo mi defensa, de los mortales, Ay desventurada ! | Por mera compasion !., AROIme oprobio"? elas injusto. En fin > Tancredo. | yendo dá morir por el » Mialma sentia Arg. Como y un ingrato consuelo > UN sumo, gozo. Cielos !.., Hija , que has dicho ? Y ba de formar de mi Sospechas yiles $ Amo. Lo que el ansia E A jamás tán grave efensa le perdono. que me añige » Ocultarte mas no puede, Tengo presentes siempre en la memoria Lo que aqui te declaro en confianza, “us beneficios, Y grabados todos +. temiendo le resulte algun mal grave, vivirén siempre en mi ofendido pecho, Arg, Tancredo ! : Pero si el ha incurrido en el arrojo , Amo. ¿Y quien sino el, Por Amenaida “2 graduarme indigna de su mano, £ morir se expondria ? por indigno de mi desde oy le noto; Arg. Que 1 Tancredo ! ] de todas mis afrentas » la mas grare el mismo 4 quien nuestro senado infama ! Es sta, Tania mio. Fan. Ya en Su ¿dono 4me. Ej mismo, accirte debo, que Tancredo ¡gUOXA.,. AE Y POT nosotros nada omite l... E pries 12y | privamosle de hacienda , de honra y patria: y por nosotros ey 3u vida **Xpon* z eh Juecas infelices! que ocupadas elegamente tanemos ambas manos) eon la cuchilla fiera, y la yalanza. ¡Qué injustos son, que vano3 nuestros . Juícios! oh quanto yerra la prudencia humana! qué ingratitud ! qué tiranía | Ame. Padre, para culparte , si, me sobra causa; pero veo te afliges de manera, que no se atreve á lamentar el alma, que dí a Tancredo... Arz. A quien me dá la vida! me. Indigna vida! toda mi esperanza se funda en tí, Señer. Remedia presto tantos: errores , sinrazones tantas. Vuelveme ya el honor que me has quitado, Que quien venció A Orbasán , mi vida salva E solo dexó : publica mi inocencia» Arg. Eso me toca. Ame. Voy A donde el vaya. Arg. Detente. Ame. Detenerme ! noes posible. Contigo voy , Señor, á la batalla. Cerca he visto A la muerte , y muerte infame. La que en los campos del honor me llama, no es para mi terrible ; ni es ya tiempo de que intentes A tu hija negar nada. Ya adquiri sobre ti derechos justos, derechos que me ha dade mi desgracia... 3 Querrás segunda vez abandonarme? dry. En tí el poder no tengo que gozaba; porque de el abusé. Justo es le pierda. Pero que intentas ? donde te arrebata tu apasionado impulso Y no qual suele en remeta region , osado marcha aqui cu sexo al lado de los héroes, y en el. esfuerzo casi los iguala Las leyes, las costumbres no permiten...» dino. Que leyes! que costumbres insensatas ! oy soy ya superior Á todas ellas. Oy que el furor, el despotismo mandan, solo escucho las leyes de mi arbitrio. Esas horribles leyes , cuya carga te está oprimieudo , verterán tu sangre que en mis venas se vé depositada ? permitirán que muera en un cadahalso tuinfelíz hija con eterna infamia, y no permitirán que á la palestra 3 donde reyna la victoria , salga Tragedia. 1 ¿ defender su hóñor? 3 podrán mestrarse las mugeras aqui, solo cercadas de inhumanos verdugos 2 la injusticia de entera independencia al fin es caust. Suspiras ? ah! si hubieses suspirado, Señor , quando adulaste la tirana resolucion ; y contra aquel que solo emprendió tu defensa en nueva alíanzay uniendote á Orbasán , me precisaste á ser inobediente !. Arg. Hija, bastas; no aflixas mas á un padre infortunado. No abuses del poder que en estas cinas te dá mi culpa. Mi dolor respeta. Y acoso no estás enagenada del amor de tu padre , por lo menos dexa que muera al hierro de las lanzas de nuestros enemigos. No me impidas que vaya en busca de Tancredo. Aparta, SCENA VI. : Amenaida y Fania. / Ame, Quién detendrá mis presurosos pasos? oh! tu que me aborreces , que me ultrajas, y despues de vengarme me desprecias; pelear me verás , y tus hazañas. imitar junto á tí 3 oponer mi pecho á quantos tires la enemiga rabia : contra ti lance : con la propria yi'a dará tus beneficios justa paga; castigar tu injusticia de esta suerte; vencerte si es posible , en inhumana fiereza; y en tus brazos espirando, dexarte el odio en que mi amor se cambias el pesar de un delito irreparable, y todos los martirios de Amenaida. ACTO QUINTO. SCENA L Marcha guerrera antos de empezar» Los Caballeros y Pueblo: los Caballeros, y Escua deros con las espadas desembainadas enla. meno. Los Soldados cargados de trofc0Ss Lor. Por tan felíz victoria cantíd himnos, O ciudadanos : ofrecéd inciensos al Dios de las batallas : pues 4 el solo se debe el triuafo , á el la gloria démos» ' El infandió vigor en nuestsos brazos, y embotar quiso el enemigo 222310, mostrandonos patentes las celadas que armaron los astutos SarracenoS) azote de cathelicas naciones» C % : Ya A 20 Tantredo, Xd sin tardanza, Y erigid trofeos S3bra tantos Cadaveres de infieles, Adorad Teverentes nuestros Templos ton dos tesoros dé la media luna, Bollando ufunos los rendidos cuellos, Y España 0Presa, y arruinada Italia, Postrado Egipto >» Y con marcia] despeche en grillos Siria, 2 dominar aprendan á los que son Pavor del universo, Justo es se Piense en confortar 4 Argiro, Procurando le sirva de consuelo ensu dolor, la Pública alegria: Pues sino felíz Padre , por lo men05 felíz patricio contemplarse puede, ¿ Pero como el Incognito guerrero : A quien dicen se debe la victoria, no vuelve aqui con nuestros caballeros ? ¿no juzga el triunfo de esplendor bastante, d nos cree envidiosos de sus hechos 2 almas como las nuestras no conocen esa indigna pasion, ni sus efectos, Despues que a Siracusa ha defendido, huirá de sus muros 2 largo tiempo 4 Ca. le vimos a tu lado paleando. Y pues que fué participe del riesgo, ¿como no viene a celebrar e] logro de la victoria? Co%. Oid. Estadme atentos, Señores. Entre tanto que ocupabais el transito del Etna >» YO algo lexos de vosotros estaba en las orillas, dia enemiza furia resistiendo, Alli notamos que al mayor peligro precipitado se arrojaba y ciego, sin aquella conducta sosegada de un héroe grande , y General supremo, Don tan preciso » COMO 4 pocos dado, Su valor procedia con arresto, dando señales de valor oculto, en la tremula voz y adusto ceño. A Solamir llamaba muchas veces, y muchas se le oyó en confusos ecos, el nombre de Amenaida , d quien perjura «apellidaba en tono lastimero. A pesar del furor se le asomaban lagrimas A los 6jos ; con anhélo solicita la muerte que de él huye. Cuanto mas se abandona , mas tremendo. a todo A nuestras armas se rendía, y mas que dá: ellas A su heroyco esfuerzo, Xa ácia vosotros eon triunfantes Pasos volviamos ;. pero €l con desconsuelo «batido , insensible A tanta gloria, tocstrando que el yivir le daba tedio, llama á Aldemon, lé abraza ) -le habla, gime, .Y con aquel intrepido denuedo que habia acreditado en la pelea, se alexó para siempre, a Dios diciendo. Pretonderá que Siracusa ignore : quien es. Nadie el origen de su intente acierta 4 descubrir. Todos vacilan. entre la multitud de los soldados, a Amenaida. Olvidada de su sexo, fuera de tino > palida, desecha, corre , llamando 4 voces á Tancredo, Seguiala su Padre . tristemente, aunque con tardos Pasos, y á lo lexos, Aqui anegada en lagrimas la traes ice que ese caudillo > ese héroe exelso, el que venció a Orbasán, el queda Amés naida : y á la patria vengó aquel es Tancredo á quien esta Mañana proscribimos Que hemos de hacor : Amigos en tal caso $ or. Qué? Feparar tan grave desacierto, ersistir en la culpa es agravarla, Sonrojo Persegnir > fener opreso dun hombre ¡lustre Y grande. Quantas veces. y d al merito y virtua padecer vemos. Mas quando en fin , A conocerse Megan, honrarlos es forzoso, dies 3 SCENA IL Los Caballeros. Hrgiro seliendo con Proecipitacion, Are. Y socorrerlos, Y tambien libertad. En peligro Señores, queda el inclito Tancrede: su ciega intrepidéz volvió d arrojarse á los contrarios , y con todos ellos arrastrado pelea... Quan en vano culpo mi fria: edad > Mi desaliento, audillos, cayo ardor y lozania, lucen A competencia, pues el pese de los años no os Ppostra , acudid pronto, Gisipad mis temores : Y 3 Fancredo resítuidami inocente hijas Lor. Basta... Señores , no se pierda tiempo. Su Valor imprudente SULOrramos. «Saquemosle si es dable de este empeño. : ; | SCRZ 21 i madre mutuamente 4 los dos nes unió, y en sus _postreros “wotos pidió al Señor qUe se dignase .. de bendecir nuestro inocente afecto. Nuestras manos juntó , que al fin cerratom sus tristes ojos: Y á la fáz del Cielo», or ella y su memol2 > por t mismo, e infelíz Padre >, hicimos juramento de adorarnos los dos , y Venerarie), De seguir tu yirtud como - modelo, estrechar nuestro vinculo en tus brazos. Por altares , Señor » el hado adverso fames nos destina. cadahalsos in El que mi amante fué, y .al mismo tiempo > mi dulce esposo» tras la muerte Corres Solo diviso ya el horrible aspecto Tragedia. de la muerte ;'m SCENA. VI. a Argiro solo» Árg. Cielos , que al fio os apiadais de un padre j A mi'infelíze hija me habeis vuelto, yá su felíz libertador volverrme - Sale Amenaida. tambien determinais ! en nuestros pechos hija mía , renazca la esperanza. Yo he sido de tus males instrumento, y tanto como tu los he sentido. Oy se terminarán , pues ya Tancredo ho tardará en venir. Cese tu pena. pia En viendole , Señor, tendré consuelo. endréle quando sepa no es injusto, * o , z S quando ii yida este act del riesgo. demi ignorancia. -Mi pro es este Quando mas no me ultrag , Y pesaroso árg. Ya ese a vemos. de injurisrme esté ya. Y prometerte pue ss ifa mia, Wire. Ta sentimiento felicidad completa. 4me. Quanto temo l es muy fundado. A veces hay heridas que, 0 no se curan en un noble pecho, ó dexan para siempre cicatrices. “Pero , hija mía , si hasta aqui Tancredo Sha sido aborrecido en Siracusa, * advierte que es ya artado , que está lléno de gloria , y participas de su fama. ue ha acreditado con tan altos hechos, hasta donde ha llegado la injusticia de sus emulos todos. Satisfecho queda el vulgo , si cumple lo debido» Pero los héroes de virtud modelo, - - á mas aspiran : su valor excede á quanto la esperanza funda en ellos. - ¡Asivexcede Pancredo en un solo día : A nuestras esperanzas y deseos. Apenas llegue, y sepa eres constante, fino arderá en tu llama. Todo el pueblo se muestra enternecido 2 favot suyo. Saldrá tu amante de su error funesto, eon sola una palabra. «Ame. Esa palabra está aun por decir. Fatal momento y ¿que me importa ese yulgo ni su escarnio. mi su instable piedad, 0 furor ciego? que me importan sus Voces támultnosas, de las quales no oyré vi aun los acentos 2 de un hombre solo mi opinion depende. Sabe , 0 padra ! que ya morir prefiero A vivir un instante despreciada. sabe ques. (sin reparo lo confieso >) que yo á mi bienechor , como 4 mi esposo antes miré. Postrada ya en el lecho SCENA IV. Argiro, Amenaida y Fania. Fan. Toma , Señora, la debida parte en la pública gloria y rogocijo; celebra yatan inclitas hazañas: goza mas que nosotros tal prodígio. Aniquiló 'Tancredovaleroso á los contrarios que iban fugitivos; A! furibundo Solamir dió muerte; victima cuyo :insigne sacrificio se debia al estado , á la venganza, y al lustre desu nombre: ebscurecido, Acordes la exigian; y la fama ; -veloz esparce tan plausible avisos rebosando de gozo todo el pueblo..: le signe , y le apellida su caudillo, su Héroe y su gloria., su unica defensas. YMambien se -habla del trono de que es digno S por su estirpe. » Señor ¿solo un guerrero A Argo á su lado quedó: Aldamon mismo que militó á tu orden : solo el tube parte en sus hechos tan esclarecidos: Quando llegaron nuestros Capitanes á librar a Tancredo del peligro, le hallaron ya triunfante y sin contrarios. . N Nó oís del pueble tan alegre vicior € por tedas partes-suenan los elogios de 27. de sus preezas. Le destinan sitio “superior, al'queocupan: en el templo de la fama los Héroes que principio Gieron á su nobleza, Venid presto, Mil laureles vereis entretexidos ecñir su frente. Asistireis al triunfo... LE Amenaida. Señora, el homenage d ti debido dichosa admitirás. Ya sé te muestra todo risueño : de tu hado impio oy lograrás vengarte, y dá Tanctedo. a. tus ansias en finwverás sumiso, Ane. Ya siente mi alma lo que es gozo. Padres! Ñ , adoremos al Cielo , que prapicio el bien que: antes perdí me restiruye, y me redime del mayor martirio. Oy empiezo ávivir ,.oy 4 0su colmo llega mi dicha, y al perpetuo olvido doy mi afliccion., Perdoname las quexas, los graves cargos que Amenaida te hizo, sus debiles recelos, sus temores. Los flacos y. tiranos enemigos del gran Tancredo, ciudadanos , vulgo, á sus pies os rendió; presto A los mios amante le vereis.. 4rg, Si. Para siempre'- enjugar quiere el Cielo ya benigno, -, nuestras copiosas lagrimas... Oh dicha ! sino me engaño , alli ¿ Aldamon diviso; A Alíamon, el que fiel siguió á Tancredo, q sin apartarse de el , en él peligro... El.es, aquel guerrero , tan amado de mi familia siempre. Ya respiro 1 fandado «es nuestro g0z0s.. Pero triste. pausadamente, muestra el semblante. Si le habrán herjdo ? SCENA y. É Árgiro, Amencida , Aldamon y Fania. Ame. Habla pues , Aldemon. Conque Tancredo : victorioso ? 41d... Señora... 4me. ¿En este dia, á Siracusa llegará triunfante al son de alegres canticos y vivas ? : 41d, Presto en clamores lugubres, trocados los canticos verás, 4m2. Otra desdicha ! 4Ald. Este dia fital que ha coronado su gloria, esjel postrero de su vida, Amo. Qué es lo que escucho ! dí, Nada me oculres. Yancredo ha. muerto !... Tancredo, Dolorosemente, Aid. Yiye todavia, Mas le traspasa el pecho mortal golpe, En esta carta con su sangre escrita Sacando: una carta corrada, se despide de ti, sin duda en ella sus ultimos afectos significa. Temblando cumplo tan fatal encargo. Arg. Oh! tiempo de furor y de agonía! Amonaida como volviendo en sí, Ame. Dame pues la sentencia de mi muerte. Como un precioso dón mi alma la estima. Ah Tancredo ! mi bien > dueño absoluto de mi destino lla orden que me envias, qualquiera que ella sea, la contemplo como. orden que me dás de que te siga. A obedecerte voy, A Dame esa carta. o Aldamon. en que mi mal, mi bien , Mi fia se cifra, 4!dumon dando la carta, Ald.Leé, y perdona mi funesto oficio. Ame. 3 Podreis., ojos, leór letras escritas con tal sangre 2 es preciso... de mi hado será esta la postrera tiranía! Lee. Despues de tu traísion, ni un solo ing» tante vivir me es Permitido , mas advierte que si en la guerra pierdes á tu amante, eres ,0 ingrata, quien le dás la muerte, Quando salyé tu vida; quien en vano : salvar tambien tu honor quiso mi mano, Conque en fin, padre... ES Dexase caer en los brazos de Faniz. Arg. En fin, nuestro destino * sació todo el encono de sus iras. Ni que termér , ni que esperar nos queda: ni tu estado » Niel mio da cabida á quexa alguna ; solo si pretendo, antes que dexe la maosion impia del. mundo , declarar á nuestra patria Quantos agravios, quantas injusticias : se han echo 4 tu virtud. Declarar quiere á todo el universo , amada hija, la gloria de tu nombre. Amo 3 Que me importa en mi dolor profundo , quanto diga mi injusta. patria, el Universo todo; si he perdido 4 Taneredo ? Árg. Suerte esquiva! a tus atrozes golpes ya. me rindo. Ame. ¿ Será posible, d Cielo, que permia tas muera Tancredo , sin saber su engaño 8. E A 2 Tragedia. Ame. Quien 2 E Argiro poniendose tambien de rodillas al Asu podra. Tu eres la causa , tU, de esta desdich2s *. Antes que espli£ > Mas qué es €st0 EIA los tiranos se oftecen'2 mi vista ? SCENAÁ padre.» ULTIMA. Loredane , Caballeros > Amenaida, degiro, * Fania Y ÁÍdamon. Lor. Ox infelíz hija" ho de mortales sasado> todo? e BS” heridas; os trahemos E que de su ciego A y resolvió morir muerte glorio32. Ya los arroyos de su noble a vertida por 12 patria ; Henos PRA vs Parece que aquella alma heroyca y granadas xi Amenaida se detiene. Llamaba á voces pot su nombre , y caen lagrimas de los ojos que le miran: caso inaudito le El corazoñ me parte ! dimiento me consume», vyoráz remo! Mientras habla Loredano, acercan poco A aco 4 Tancredo, ácia dende Amenarda está, casi desmayada en los brazos de SÓ sus criadas. Apartalas de si precipita-: damente, y volviendo con horror ácia Loredano , le dice. - > me. Tan subita piedad , de donde nace ? Barbaro l... Ahora f.. Tu, remordimienl tos Lu... 7 Despues corriendo ¿cia Tancredo y y echan» dose ú4 sus pies. Ñ -- Oh Taneredo ! tirano y dulce amante ! nate de atender á mi inocencia. ida tu vista no, no apartes, | Mi profunda afijecion mira; y consiente “gue en la tumba fN esposa te acompañe. Solo 4 este honor mi corazon aspilta. Tu aquel nombre ¡m8 diste. ¿Y que privarme intentarás de nombre fan sagra serás mas inflexible en este t gue han sido tus contrarios Y vuelve á mirará esta muger constante». 3 Será esta la postrera' vez 20250» que se dirija 4 mi tu rostro amable? dime si me aborreces ? Haneredo procurando levantarse , Y polvjendo d caer. Tasc. Ab Traydora ! | 318 De Amena do ? rance, los mios ? Are. Ay viste! 1 oh padre desgraciado !. : 23 yo? Fancredo! lado ap vesto! que Amenaído , abrazando e Liscredosz y despues levantándose. Señor , sabe que $iá morir ha sido condenada, noilressido otra la causa que el amarte» Crueles contigo fuimos y. con ella; > las leyes patrias , NUEstros Capitanes, y un tribunal augusto erraron todos: ella sola era justa y. y el desastre causó principalmente aquella carta. A ti se dirigia : asi no estrañes que te engañase yo , pues á mi misme me engañé por mi mal. Tancredo levantandose uira vez «un pocd. Tanc. Que dices padre l... Amenaida ! es posible? tu me quieres * Ame. Digna en efecto del suplicio infame de que me redimiste yo serias ci te hubiese olvidado un solo instante, y sido. ingrata, infieles. : Tancredo cobrando alguna fuerza , y alzondo la v0Z. Tanc. Qué! tu me amas lus o biea, mayor mil veces que mis males 1 Ya de morir me pesa. Pero es justo que no pase el vivir mas adelante, pues creí ciegamente á la calumnia. Mi vida era infelíz hasta poco hace. Y la pierdo al punto que debia convertía en dichosa y apreciable una palabra tuya! Ame. ¿ Unicamente, Dios pod2roso , en este horrible lance, y selo quando pierdo al dueño mio, me será permítido que le hable ? - Tenc. Esas lagrimas tuyas me consuelam, Pero en fin , es preciso abandonaría, Mi muerte se apresura. Esta es Árgiro 0 Arg. la que me supo dar, supo guardarme su fé, y ha sido victima inocente de mil sespechas é inhumanidades en que hemos incurrido. Une á sui mane esa máno tenida en prepria sangre, para que asi al suplicio llevar pueda el nombre de su espuso... Se mi padie. Argiro temandules los manos. Arg. Hijo querido, (ay Dios!) ojala vivas» para que fiel tu esposa te idolatre. Tanc. Pues que vengué á mi patria, y ini esposa, ya Señor , he vivido le E ue- M 24, Muero en los brazos bas digno, po en ía, de ambas amado, A. eompletarse llegaron ay mis votos... O. Amenaida! de ambas, de am- Ame. Es posible, mi bien? y: a na 17 7 E Loc. Palabra dame de no imitar mi muerte: vive... eacmeert. Cat. Ay. Cielos! oO alar ya espira.. y nuestros pechos que tan ' tarde lograron conocerle. Amencida arrojandose sobre 0] cuerpo de Pancredo. Átme. Que ! vosotros, vostros que la yida le quitasteis, llorais por €l * oh barbaros ! tiranos ! Levontase, y dá algunos pasos diciendo, Abrase el centro de la tierra y trague á quantos veo, dá Siracusa” toda, A ese senado y á la abominable autoridad que exerce, derramando segun su antojo la inocente sangre, con el mismo puñal de su justicia. Oh! si osta vida yo acabar lograse, ea la ardiente ceniza de mi patria ! oh! si me convirtiege yo en cadaver, / , PEA Pancredo. sobre les vuestros própriog?..,: Vuelve d arrojarse sobre el crorpo de Teta EE credo, : Ah Tancredo! Daneredo ! “mi Señor !... yace, Y vosotros viyis !,. Jeventandose furiosa, mas ya le sigo, Su voz me llama, y manda le acompañe * en las horribles sombras de la tumba, Quedaos A sufrir las penas graves que os aguardan á todos. Cee en los brazos de Fania, Arg. Hija mia! dAmendida fuera de si impeliendole con la mass en el pecho. Ame. Detente. Aparta. No eres ya mi padre Perdona á mi furór.. Complica fuistes: ay infelíz de mil... Tancredo ! sabe que tuya soy, que fiel te adoro y que ahora espiro en esos brazos, dulce amante, , ¿Cae allado de Tascredo. drg. Hija!... Armeñaida !... Haz pues, Fania querida, que anses que muera yo, cobre la vida. qué ? «muerto he CON LICENCIA. A Barcelone: En la Oficina de Pablo Nadal, calle del Torrente de Junqueras. Año de 1798. | ee