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FACULTAD DE COMUNICACIÓN UNIVERSIDAD DE SEVILLA TRABAJO FIN DE GRADO PANORÁMICA DE LA EVOLUCIÓN DE LA CRÓNICA TAURINA ENTRE LOS SIGLOS XIX Y XX Autor: Juan Manuel Jiménez Figueroa Tutor: Fernando Ramón Contreras Medina Sevilla, diciembre de 2019
Índice de Contenidos CAPÍTULO I: Planteamientos generales .................................................................................. 1 1. Resumen y palabras clave ............................................................................................... 1 1.2. Introducción ................................................................................................................. 1 1.3. Objetivos ...................................................................................................................... 3 1.3.1. Objetivos Generales. ............................................................................................. 4 1.3.2. Objetivos Específicos. ........................................................................................... 4 1.4. Marco teórico ............................................................................................................... 4 1.4.1. Crónica como género periodístico. ........................................................................ 4 1.4.2. La crónica taurina .................................................................................................. 5 1.5. Metodología ................................................................................................................. 6 CAPÍTULO II: Desarrollo de la investigación ......................................................................... 8 2.1. La crónica taurina en la prensa ................................................................................. 8 2.1.1. La crónica taurina en el siglo XIX y principios del XX ........................................ 8 2.1.2. La crónica taurina del siglo XX a nuestros días .................................................. 15 2.2. La crónica taurina en la radio .................................................................................. 20 2.2.1. Características y evolución .................................................................................. 20 2.3. La crónica taurina en la TV ..................................................................................... 23 2.3.1. Características y evolución ............................................................................... 24 2.4. Ejemplificaciones de ambas épocas. ........................................................................ 28 2.5. Medios relevantes ...................................................................................................... 43 2.6. Cronistas y periodistas taurinos relevantes ............................................................ 49 CAPÍTULO III: Conclusiones y referencias bibliográficas .................................................. 54 3.1. Conclusiones .............................................................................................................. 54 3.2. Bibliografía ................................................................................................................ 58 3.2.1. Referencias bibliográficas ................................................................................... 58 3.2.2. Referencias hemerográficas ................................................................................ 59 3.2.3. Referencias digitales ........................................................................................... 60
1 CAPÍTULO I: Planteamientos generales 1. Resumen y palabras clave La crónica como género periodístico desata un gran interés ya que, mediante ella, la sociedad ha ido conociendo cómo se han desarrollado aspectos históricos y sociales de gran relevancia. Por ello, en el mundo taurino, es una piedra angular para conocer y aprender sobre lo que ocurre en los ruedos. En el presente trabajo abordaremos cómo ha ido evolucionando durante los tres últimos siglos este modelo de crónica. Desde la aparición de las primeras relaciones noticieras hasta la actual crónica taurina, iremos viendo cómo han cambiado sus estructuras, su manera de contar el espectáculo y cómo se han ido desarrollando en las distintas etapas políticas de nuestro país, así como conocer sus publicaciones y autores más relevantes. También desarrollaremos la aparición de la crónica taurina en los distintos medios audiovisuales y en Internet, ya que, en las últimas décadas, la información taurina está presente de manera activa en estos soportes citados. Palabras clave: Crónica taurina, evolución, reseñas, estadillos, folletines, revistas, crónica impresionista, prensa, televisión, radio, Internet, ABC, El Mundo, El Clarín, El Toreo, Corrochano, Díaz-Cañabate, Zabala. 1.2. Introducción La tauromaquia en España ha supuesto y supone una manifestación artística, cultural y literaria que se ha plasmado durante la historia no solo en su marco de referencia, sino en otros muchos aspectos sociales. La cultura taurina manifiesta una gran influencia de la propia cultura española y viceversa. Ambas han sabido aprovecharse y nutrirse recíprocamente. Por ello, se puede afirmar que el mundo taurino está plasmado de forma activa en diversos ámbitos de la propia cultura de nuestro país. La tauromaquia y todo lo que la rodea, es una fuente inagotable de constantes inspiraciones para quienes están ligados al mundo cultural (Bernal Rodríguez, 1998). Escritores, poetas, compositores o
2 periodistas han sabido aprovechar la riqueza patrimonial que nos ofrece el mundo taurino. Como bien dijo García Lorca: «El toreo es probablemente la riqueza poética y vital de España, increíblemente desaprovechada por los escritores y artistas, debido principalmente a una falsa educación pedagógica que nos han dado y que hemos sido los hombres de mi generación los primeros en rechazar. Creo que los toros es la fiesta más culta que hay en el mundo». (García Lorca, comunicación personal, 10 de junio de 1936). Desde Cúchares a Joselito y Belmonte o desde Manolete a la actualidad, la tauromaquia ha ido evolucionando constantemente en sus formas, en sus suertes y en su manera de recaer en la sociedad. En la edad de oro de este arte, en torno a las primeras décadas del siglo XX, el mundo taurino estaba relacionado intrínsecamente con la sociedad de la época. Era una de las grandes aficiones del pueblo, siendo reconocidos los profesionales taurinos como parte de la élite social. Conforme han pasado los años y ha ido cambiando la sociedad, se ha podido percibir cómo esta afición ha ido en descenso y cómo hay parte de la población que muestra una actitud negativa hacia la tauromaquia. Partiendo de la base fundamental de este trabajo, el periodismo taurino y más concretamente la crónica taurina, se puede comprobar que ha ido sufriendo una serie de innovaciones, evoluciones y transformaciones que han hecho que este tipo de periodismo llegue a nuestros días tal y como lo conocemos. Toda la labor periodística en España se vio condicionada durante gran parte del siglo XX por el modelo de gobierno dictatorial imperante en el país. Eso conllevaba a que la voz solo estuviera en boca de un sector, que el control de la prensa estuviera sometido al gobierno y que los avances fueran mucho más lentos. Una vez pasada la transición, a finales del siglo XX, se ha podido contemplar el gran auge del periodismo en España con una mayor difusión, un modelo empresarial copiado de las grandes potencias y unos periodistas con una mayor profesionalidad. La prensa taurina ha ido evolucionando y adaptándose a los cambios sociales al igual que el resto de modelos de periodismo. En la época dorada de la tauromaquia anteriormente citada, la importancia del estilo literario dentro de las crónicas taurinas era la principal característica de una prensa que los aficionados consultaban para conocer lo ocurrido la tarde anterior. Conforme han ido pasando los años, con la irrupción de los medios audiovisuales, se ha transformado la forma en la que se han contado los espectáculos taurinos a la sociedad.
3 Con la emoción de la voz mediante la radio y la credibilidad de la imagen con la televisión, la crónica taurina en sí ha experimentado una serie de transformaciones y evoluciones dignas de estudio y que por ello se abordan en este trabajo. La aparición de nuevos medios, publicaciones y de Internet, han hecho que el periodismo dé un giro de tuerca y busque estos nuevos canales de difusión para llegar a toda la sociedad. También hay que tener presente el modelo mercantilista imperante en el periodismo actual, ligado innegablemente a un sensacionalismo cada vez mayor en numerosos medios. Con el paso de los años y los cambios sociales que se han producido, sumado a los aspectos anteriormente citados, el periodismo ha ido labrando la imagen y el funcionamiento que tiene a día de hoy. Estamos ante un periodismo al servicio de las grandes empresas periodísticas, donde prima el beneficio y donde la ética y moral periodística que debe estar al servicio del ciudadano, pasa a tomar un papel secundario. “La crónica taurina contemporánea, como subgénero de la crónica periodística o tipología concreta, existe por una serie de transformaciones progresivas y graduales sucedidas a lo largo de tres siglos” (Pérez Arroyo, 2003, p.9). Por ello, no puede obviarse la gran importancia que tiene la crónica taurina dentro del mundo periodístico, y por ello en el presente trabajo se abordarán todos aquellos aspectos que han llevado a que la crónica taurina sea tal y como es en la actualidad. 1.3.Objetivos Partiendo del planteamiento básico de la investigación, los objetivos propuestos están relacionados con la búsqueda de información la cual ayude a un conocimiento certero de la evolución y transformación sufrida por la crónica taurina a partir del siglo XIX en España hasta la actualidad. Mediante el análisis de la información recogida y de ejemplificaciones de varios medios, se llevará a cabo el estudio propuesto en este trabajo para conocer con certeza los factores que han sido claves en la evolución de la crónica taurina, así como los cambios sustanciales que ha experimentado dicha modalidad periodística.
4 1.3.1. Objetivos Generales. Investigar cómo ha evolucionado la crónica taurina desde el siglo XIX. Dar a conocer la aparición de la crónica taurina en medios audiovisuales. 1.3.2. Objetivos Específicos. Analizar los factores que han llevado a la crónica taurina a su transformación a lo largo de los años. Analizar cómo se trata la información taurina en los distintos soportes y la evolución sufrida por la misma Analizar los principales medios y periodistas que han tratado este tipo de información para un mayor conocimiento de dicha modalidad. 1.4. Marco teórico El análisis de la evolución de la crónica taurina conlleva un conocimiento previo de la crónica como género periodístico. La crónica es uno de los géneros más completos que existen en el panorama periodístico por su lenguaje y estilo. Este género se ha ido transformando durante los años, ya que en sus inicios era únicamente editado en papel, pero con los años se ha hecho hueco en los soportes audiovisuales y en Internet, siendo una modalidad completamente integrada en los nuevos medios. 1.4.1. Crónica como género periodístico. Históricamente hay que remontarse a la Antigua Grecia e Imperio Romano para poder conocer el origen de este género periodístico. Las primeras crónicas pueden considerarse las elaboradas por los griegos y romanos sobre los acontecimientos bélicos que ocurrían en esa época. El propio término crónica procede del griego, del término cronos, “que significa tiempo” (Moreno Espinosa, 2010, p. 47). Con esta premisa, si hablamos formalmente de la crónica, es un género relacionado con la historia, ya que durante la misma ha ido contando los hechos que han ocurrido en ella.
5 También es literario, ya que el periodista puede plasmar en ella un estilo cuidado, con recursos literarios y con una redacción elaborada y detallada. En la crónica, el estilo literario está implícito, ya que el periodista mediante los recursos utilizados o las propias descripciones de los hechos, forma un texto puramente literario (Gil González, 2007, p.53). Su lenguaje, como anteriormente hemos citado, tiene gran carga literaria, teniendo el periodista una mayor libertad lingüística para narrar los hechos. La crónica debe ir escrita en primera persona y firmada por quien la realiza. En las crónicas escritas, encontramos también una ficha técnica en la que el autor da a conocer ciertos datos relevantes para un mayor conocimiento de lo ocurrido por parte del lector. Este género es considerado como un híbrido entre la información y la interpretación, ya que el periodista relata los hechos ocurridos, pero desde su punto de vista interpretativo. La crónica mediante la interpretación propia del periodista, ofrece información sobre los hechos acontecidos, narrados con “buena expresión” (Gil González, 2010, p.27). 1.4.2. La crónica taurina La crónica taurina es considerada como una modalidad dentro de la propia crónica periodística. Datada hace más de dos siglos, puede afirmarse que su origen es puramente hispánico, tratándose de una variante de la crónica con una importancia destacada por su expansión más allá de las fronteras españolas. (Pérez Arroyo, 2003, p.7) Debemos remontarnos hacia finales del siglo XVIII, concretamente al 20 de junio de 1793, para poder tomar como referencia, lo que se considera el origen de la actual crónica taurina. “Aparece por primera vez una revista en el periódico El Diario de Madrid, firmándola «Un Curioso»” (Nieto Manjón, 1992, p.11). En la crónica taurina, el profesional periodístico debe ser especializado en el tema, ya que, para realizarla debe conocer previamente aspectos que le ayudarán a la hora de realizar una crónica completa y detallada. Conocer los comportamientos del animal, ganaderías, encastes, los momentos por los que pasa el torero y su cuadrilla o el ambiente que se respira en cada plaza, son aspectos de vital importancia para el cronista taurino, ya que son la base para sustentar un buen texto periodístico de índole taurina. Con ello, la percepción del espectáculo será más completa, ya que el periodista taurino se basará en
6 cómo se va desarrollando la tarde para posteriormente, plasmarlo en la crónica con un estilo y un lenguaje literario y cuidado, propio de este modelo de crónica. La crónica taurina es un texto periodístico en el cual se transmite información (datos sobre los animales, toreros o público), también ofrece la interpretación del periodista (elaboración de las suertes y actuación de los toreros y sus cuadrillas) y que se escribe con un lenguaje específico y cuidado, entre lo periodístico y lo literario. (Forneas, 1998, p.50). Por lo tanto, la crónica taurina es una modalidad dentro de la crónica periodística mediante la cual un profesional periodístico cuenta lo ocurrido en un espectáculo taurino bajo su interpretación de los hechos, con un lenguaje cuidado y un conocimiento previo de diversos temas, que le ayudarán a enriquecer y completar dicha crónica. Podemos encontrarla en papel; en diversos diarios o revistas especializadas, por vía digital o bien en los soportes audiovisuales: radio y televisión. 1.5. Metodología Mediante la realización de esta investigación, la finalidad principal es conocer mediante el análisis cómo se ha fraguado la evolución de la crónica taurina en España desde principios del siglo XIX hasta la actualidad. Dicho análisis podemos dividirlo en tres partes: Primeramente, es necesario conocer el contexto en el que se ha desarrollado esta evolución y ante todo el contexto en el que surgieron los primeros ejemplos que se toman de crónicas taurinas en esta investigación. Para ello, tomamos fuentes bibliográficas impresas y digitales que ayuden a conocer el carácter social y cultura de la época y cómo fue surgiendo el objetivo de nuestra investigación. En segundo lugar, analizar mediante documentos bibliográficos y hemerográficos cómo se fue desarrollando la crónica taurina en pleno siglo XIX en España y cómo fue transformándose hasta la propia Edad de Oro del toreo. Es decir, mediante la investigación, da a conocer cuáles fueron los factores que hicieron que la tauromaquia llegara a ese momento álgido, y como consecuencia, que el ámbito
7 periodístico taurino llegara también a esa evolución que concierne en parte de este trabajo. Por último, mediante el análisis de información relacionada con la aparición y desarrollo de la crónica taurina en la radio y televisión, dar a conocer cómo ha cambiado este modelo de crónica con la llegada del soporte audiovisual y de qué manera aparece la misma en los dos soportes citados, así como en Internet. Analizando las distintas obras realizadas sobre el aspecto clave de esta investigación, que es la evolución que ha sufrido la crónica taurina, del propio análisis de distintos medios y de la obra de profesionales de relevancia en este ámbito, conoceremos cómo ha ido transformándose este modelo de crónica desde el periodo de inicio marcado hasta la actualidad. Son varias las obras bibliográficas, tanto impresas como digitales, que se tomarán en esta investigación para llevar a la finalidad buscada. También son de vital importancia los documentos hemerográficos, ya que son los que darán una visión real de cómo era la crónica en diferentes etapas de la historia y por ello se podrán sacar conclusiones certeras en esta investigación. Todo ello aparece citado en las referencias bibliográficas de este trabajo.
14 Se le da el nombre de impresionista porque se toma el nombre de la “nueva técnica pictórica iniciada por Monet”. La base del impresionismo era cambiar la descripción por la sensación y la emoción que produce una obra (Gil González, 2007, p. 160). Por ello la crónica impresionista deja de lado las descripciones detalladas de la revista y la estructura cronológica de reseñas y folletines, para implantar un texto de impresiones, sensaciones y valoraciones. En este momento por el que pasa la crónica taurina, el cronista dispone de mayor libertad que nunca para narrar la corrida. Su valoración e interpretación de los hechos cobra gran importancia y es lo que el lector reclama. Por ello mismo, debe tener cuidado en no caer en lo puramente subjetivo, debe existir ese equilibrio entre información e interpretación que hará de la crónica impresionista una obra completa y artística. Como hemos citado anteriormente, Don Modesto es el principal impulsor de este tipo de crónica. Él defiende que en la crónica taurina impresionista no tiene que estar toda la información del festejo al completo. Es decir, se hace un resumen de lo acontecido y se publica lo más importante, los momentos estelares de las diferentes actuaciones, pudiendo desechar aquello que no goza de interés para el lector (Gil González, p. 161). Por lo tanto, podemos decir que tras varios siglos en los cuales la información taurina se ha presentado en los medios de diferentes formas, a principios del siglo XX es cuando toma el nombre de crónica taurina. Tanto las relaciones de noticias, las reseñas, los folletines y las revistas, han sido productos de sus épocas, las cuales se han visto influenciadas por los distintos motivos políticos y sociales que había en el país. Conforme pasaron los años, estas modalidades citadas fueron evolucionando, adaptándose a la necesidad y a la demanda del lector. Todas ellas son los antecedentes de la crónica taurina. Con dicha evolución y el paso de los años, todo se desencadenó en la conocida como crónica impresionista, que es la crónica taurina en sí. Aquí es cuando surge la crónica tal y como la conocemos, una crónica taurina sin orden cronológico, donde prevalece lo realmente importante y en la cual el cronista ofrece la información del espectáculo desde su interpretación y con un lenguaje cuidado y propio de este modelo de crónica.
15 2.1.2. La crónica taurina del siglo XX a nuestros días Con la crónica taurina impresionista como protagonista de la información taurina del siglo XX en España, es en esta época donde se produce una gran transformación de la tauromaquia en nuestro país. La llegada de la conocida como Edad de Oro del Toreo supone un cambio en las formas propias de la tauromaquia tal y como se concebía por aquel entonces. La llegada en la segunda década de siglo de José Gómez Ortega “Joselito” y de Juan Belmonte, produjo un avance histórico y un cambio sustancial en la forma de interpretar la tauromaquia, la cual ha llegado a nuestros días. Aún con un toro sin depurar, con fiereza y poca nobleza, ambos matadores sentaron las bases principales de lo que hoy conocemos como toreo moderno. José, el menor de los Gallo, introdujo el toreo en redondo, que a día de hoy es la base principal de la fiesta, y Belmonte, el citar cruzándose al pitón contrario. Con estas dos premisas, los matadores que fueron prodigándose en décadas posteriores, fueron poniendo en práctica lo que los padres del toreo moderno pusieron sobre la palestra. Había rivalidad entre ambos matadores por lo que supusieron a la tauromaquia en aquel entonces. La prensa se hacía eco de dicha rivalidad ya que era un tema de interés nacional. Numerosas publicaciones contaban lo que ocurría cada vez que ambos toreaban. “El fecundo primer tercio del siglo, con la rivalidad de Joselito y Belmonte en los ruedos coincide con la llamada “Edad de Oro” del periodismo impreso español. La proliferación de cabeceras taurinas en este tiempo es realmente significativa y es raro el año que en Madrid no se publican semanal y simultáneamente durante la temporada de toros al menos media docena de publicaciones taurinas” (De Haro de San Mateo, 2014, p. 647). Conforme han pasado los años y se ha depurado la técnica y la práctica, lo que conocemos hoy día como toreo moderno, el que se ve en nuestros días, es el resultado de ese germen propuesto por Joselito y Belmonte y que más tarde fue mejorado por toreros como Chicuelo o Manolete. Por ello, podemos decir, que la crónica taurina ha ido avanzando conforme la propia tauromaquia ha ido desarrollando sus formas, ya que la revolución en la información taurina, que fue la aparición de la crónica impresionista, vino de la mano de la gran revolución en la historia del toreo, producida a principios del siglo XX.
16 El siglo XX en España fue una centuria de cambios y conflictos políticos. Tras la Restauración Alfonsina y la dictadura de Primo de Rivera, España entra en la II República. A partir de 1914, se considera que la crónica impresionista llega a su época de esplendor con la llegada de Gregorio Corrochano como cronista taurino de ABC. Considerado un gran periodista, Corrochano consigue hacerse con la admiración de lectores y compañeros de profesión, siendo un personaje de relevancia en la crónica taurina y llevándola a su máximo nivel durante el tiempo que ejerció en el diario anteriormente citado (Carbonero, 2013, p.67). En un país dividido políticamente y con crispación en ambos bandos, en 1936 estalla la Guerra Civil que acabará en 1939 con la victoria del bando nacional y la llegada de la dictadura franquista. En esta etapa de convulsión política, muchos medios dejaron de publicar y otros muchos vieron reducidas sus tiradas. Con la dictadura del General Franco, la labor periodística se vio truncada durante las primeras décadas. Muchos medios desaparecieron por su posición contraria al régimen y otros se vieron restringidos por una gran censura política. Conforme pasan los años de dictadura, las restricciones se van suavizando y va aumentado la voz periodística en el país. La crónica taurina también sufrió este cambio del panorama periodístico español. A mitad del siglo XX, podemos destacar al diario ABC como uno de los medios más relevante que ofrecía información taurina en España. Comienzan también a darse los primeros programas radiofónicos dedicados a la tauromaquia. Tal y como comenta De Haro de San Mateo (2014, p. 648), periodistas como “Carlos de Larra hace verdadera información taurina en la radio española con su programa nocturno Tauromaquia, revista radiofónico-taurina”. La crónica taurina sigue con su carácter impresionista, heredado de finales del siglo anterior y comienza a darse en nuevos soportes como la radio. Poco a poco, conforme van surgiendo los adelantos tecnológicos en el país, se va abriendo paso en el ámbito televisivo. En el NO-DO, que era un noticiero propio de la dictadura, se emitían grabaciones de las corridas de toros acontecidas durante la semana, pero todas ellas en diferido. Es así como la información taurina se fue abriendo paso en el ámbito audiovisual a nivel nacional. No fue hasta 1948 cuando se filmó la primera corrida de toros en España en directo, la cual se celebró en Vista Alegre (De Haro de San Mateo, 2014, p.649).
17 Como anteriormente vimos con la aparición de la crónica impresionista, el periodismo taurino ha evolucionado a la misma vez que lo ha hecho la tauromaquia en sí. Ya inmersos en los años 50, la tauromaquia volvió a tomar relevancia en el panorama nacional tras aquellos años de guerra y posguerra en los cuales se vino abajo el mundo taurino. Hay un nuevo concepto ganadero en España, el toro comienza a seleccionarse conforme a lo que el matador quiere realizar en la plaza y el aficionado quiere ver. La tauromaquia en sí, con las bases de Belmonte y Gallito, va evolucionando en sus formas y surgen nuevos toreros que marcaran una época de vital importancia en el mundo taurino nacional. De la mano de estos aspectos citados, la crónica taurina sigue su vertiente impresionista, pero cambia la importancia de su contenido. La tauromaquia se va centrando cada vez más, en la faena que hace el matador. Anteriormente, la crónica impresionista basaba su contenido en lo más importante que ocurría la faena, pero teniendo en cuenta todas las suertes. En esta época y hasta nuestros días, pese a que se citan aspectos relacionados con la suerte de varas y banderillas, la piedra angular de las crónicas es la faena de capa y sobre todo de muleta (Carbonero, 2013, p .60). Con la muerte de Francisco Franco en 1975 y la llegada de la democracia a España, el panorama periodístico va evolucionando hasta nuestros días. Con la llegada del modelo empresarial al periodismo, la prensa escrita y audiovisual se aglomera en distintas empresas que ante todo buscan beneficio. Este cambio producido en España, hará que desaparezcan varios medios para que surjan otros nuevos que se adaptarán al devenir social del país. Periódicos como el ABC sigue siendo referente en la información taurina, y la mayoría de diarios incluyen una sección taurina donde aparecen las crónicas de los festejos acontecidos, escritas por periodistas del medio y debidamente firmadas. Surgen también revistas especializadas de información taurina, siendo 6Toros6 y Aplausos las más veteranas y reseñables.
18 Esquema de elaboración propia En el ámbito audiovisual, la información taurina cobra también bastante protagonismo. Con la aparición de nuevas cadenas radiofónicas, sumadas a las que ya se encontraban activas antes de la transición, surgen numerosos programas dedicados a la tauromaquia, no solo narrando las crónicas de los festejos acontecidos, sino también con distintos tipos de informaciones relacionadas con el panorama taurino. En televisión son también numerosos los programas que van surgiendo y las retransmisiones en directo de corridas y festejos taurinos. Cabe destacar a RTVE, que hasta 2006 retransmitía con asiduidad las corridas de toros que se celebraban en diferentes puntos de la geografía española, o RTVA que mantiene ese tipo de retrasmisiones en directo tanto en televisión como en radio (De Haro de San Mateo, 2014, p. 649, 650). Por último, introduciéndonos en el actual siglo XXI, debemos destacar la aparición de la crónica taurina y de la propia información taurina en Internet. Son numerosos los Siglo XX Crónica Impresionista Siglo XIX Reseña Folletines Revista Estadillos
19 medios digitales que han ido apareciendo durante los últimos años en el ámbito digital. Algunos han desaparecido y otros han ido desarrollándose con éxito y siguen a día de hoy. Cabría destacar a Mundotoro y Cultoro, los cuales, siguiendo los cánones de crónica impresionista, han sabido llevar a la web la crónica taurina de los festejos que acontecen en España, Francia y Sudamérica. Aprovechando también la virtud del mundo digital, han sabido darles cabida a distintos tipos de publicaciones taurinas dentro del propio medio. Con la aparición de las redes sociales, este tipo de medios han visto en ellas un altavoz donde captar lectores y poder prodigarse de manera instantánea y multitudinaria. Siglo XIX Siglo XX Siglo XXI Reseñas Folletines Revistas Desarrollo Crónica Impresionista Modelo mercantilista Nuevos Medios Crónica Impresionista Ocaso del periodismo Guerra Civil y dictadura Surgen programas de radio y TV Auge radio y TV Medios taurinos en Internet Tabla de elaboración propia Por ello, concluyendo con este repaso histórico de la crónica taurina, podemos decir que, pese a comenzar siendo una narración estadística y objetiva de lo ocurrido en la plaza, se fue transformándose en su estructura y contenido, incluyendo poco a poco la apreciación del autor. El propio auto, también ha sufrido un cambio trascendente, primero por la formación que ha ido adquiriendo con el paso de los años, y segundo por la autoría, ya que las primeras reseñas eran anónimas y poco a poco se fueron firmando, primero con pseudónimos y luego con el propio nombre del cronista. Pasando por las reseñas, folletines y revistas, no es hasta principios del siglo XX donde podemos ver realmente las primeras crónicas taurinas en sí, que son las impresionistas. Estas, con su debida
20 evolución, son las que conocemos a día de hoy, ya que desechan la narración detallista y completa de la corrida, para basarse en los aspectos más relevantes y darles la interpretación necesaria que requiere la crónica, ya que es un género informativo e interpretativo. Con todo esto y con la aparición de los soportes audiovisuales e Internet, a día de hoy la crónica taurina es un texto que se basa en la labor del espada en su faena de muleta, con una gran carga interpretativa de un autor instruido que narra el acontecimiento con un lenguaje cuidado y propio del mundo taurino. 2.2. La crónica taurina en la radio A partir de los años 20 del siglo XX, fueron surgiendo las nuevas emisiones radiofónicas en el territorio nacional. Las cadenas de radios que fueron surgiendo, se vieron condicionadas por el modelo político imperante en España. En plena dictadura de Primo de Rivera, la radio fue utilizada en sus inicios como un altavoz de la propaganda del gobierno. Pese a los problemas técnicos propios de los inicios, fueron surgiendo nuevas emisoras y programas informativos que hacían que llegaran las noticias e informaciones más relevantes a toda la población, ya que en esa época existía aún un gran analfabetismo. Con la llegada de la dictadura franquista, como ocurrió en todo el panorama periodístico en general, muchas emisoras fueron suprimidas y otras vieron cómo la mayoría de su programación era censurada. Con el ocaso del franquismo y la llegada de la democracia, el panorama radiofónico español cambió y surgieron nuevas cadenas de radios con programaciones y tecnologías adecuadas a la sociedad de la época. En nuestros días podemos ver el gran número de emisoras que hay en el panorama nacional, autonómico y local, con una gran diversidad de programas y espacios de temáticas diferentes, convirtiéndose la radio en uno de los grandes soportes del periodismo actual. 2.2.1. Características y evolución Centrándonos en lo que nos concierne, la crónica taurina y la información taurina en sí, podemos partir de los años 20 del siglo XX como punto de inicio en este análisis. En la
21 radio hay una gran diversidad de información taurina, ya que no solo se emiten crónicas de los festejos, sino que se retransmiten corridas en directo, se hacen previas del festejo, debates posteriores y programas donde se trata la actualidad del mundo taurino. Podemos afirmar que la crónica taurina en las emisiones radiofónica ha tenido una evolución muy similar a la que tuvo en la prensa escrita en la misma época. En esos primeros años en los que centramos el análisis, la crónica emitida en los medios radiofónicos, era una crónica de una duración mayor a la que conocemos hoy día y con una gran carga literaria, al igual que ocurría en la prensa escrita. Centrándose en detalles y cargando el texto de recursos estilísticos, el periodista narraba con la personalidad y el énfasis que caracteriza la voz, aquello que había ocurrido en el festejo. Al igual que ocurrió con la prensa escrita, la radio fue también un altavoz principal en aquella época en la que Joselito y Belmonte revolucionaron el mundo del toreo. Una de las primeras emisiones en directo de un festejo taurino fue la ejecutada en Madrid el 8 de octubre de 1925 (De Haro de San Mateo, 2013, p. 648). A partir de ahí las emisiones de las corridas de toros en directo y las crónicas de las mismas, fueron un habitual en un panorama radiofónico marcado por el control del gobierno, sobre todo con la llegada de la dictadura franquista. Como hemos citado anteriormente, la crónica taurina en la radio española fue evolucionando de la misma forma que lo hizo en la prensa escrita. Conforme han pasado los años, las programaciones han cambiado por haber menos restricciones políticas y las nuevas emisoras que surgieron a partir de la transición han aportado nuevos programas y espacios radiofónicos de temáticas diferentes. Es por ello que los programas de temática taurina han visto reducido su tiempo en la onda, por tener que darle cabida a los nuevos espacios que fueron apareciendo. Por ello, la crónica taurina fue cambiando hacia la propia crónica impresionista que adoptaron los periodistas en la prensa escrita. Dejando atrás las crónicas literarias narradas en la radio con una gran duración, en las cuales el periodista desarrollaba todo lo acontecido en el festejo con una gran carga literaria, se fue adoptando el modelo impresionista. Este nuevo modelo de crónica se caracterizaba por tener un tiempo de emisión menor, ya no eran crónicas completas de 4 o 5 minutos, sino que el periodista redactaba y posteriormente narraba aquello que consideraba realmente importante. Lo que se busca es captar la atención del oyente a través de los acontecimientos más
22 importantes del festejo. Sin caer en el exceso descriptivo, el periodista enfoca la información, la divide de mayor a menor importancia y destaca aquello que realmente ha sido relevante en la corrida de toros, comentándolo desde un punto de vista valorativo, dándole así cierta carga subjetiva. Por lo tanto, la crónica taurina en la radio española, evolucionó tal y como lo hizo en la prensa escrita; de los detalles a las impresiones (Moreno, E.J. y García, F., 1998, p. 68-70). El periodista taurino en la radio, debe tener, al igual que en la prensa escrita y otros soportes, un gran conocimiento sobre la tauromaquia. Conocer con fluidez lo que está ocurriendo en el ruedo, le llevará a redactar y posteriormente a emitir, una crónica completa y fundamentada, que es lo que reclama el oyente. Debe, también, jugar con la voz. Es decir, en la radio el periodista tiene un arma que en la prensa escrita no tiene, que es su voz, con la cual puede dar distintos matices a la información, recalcar la opinión o enfatizar distintos aspectos. La narración debe ser amena para el oyente, ya que de lo contrario se convertirá en una emisión larga y pesada (Crivell, 1998, p.86). La crónica taurina gana en la radio la fluidez, los matices y el entendimiento que da la voz y, sobre todo, algo muy requerido hoy día: la brevedad. Como hemos comentado anteriormente, la información taurina en la radio no se reduce únicamente a la emisión de las crónicas de los festejos acontecidos. Quizá, lo más importante a nivel taurino en la radio, son las emisiones en directo de las corridas de toros. Aquí cabe destacar el programa de Canal Sur Carrusel Taurino, el cual es emitido los domingos por la tarde y va narrando lo que va ocurriendo en directo en distintas plazas del panorama nacional. También es común la emisión de las previas a la corrida, en las cuales, horas antes del festejo o ya en directo, se habla sobre datos de la corrida, sobre los matadores y otros aspectos destacados. Por las mañanas, durante la emisión de los boletines informativos, es donde suelen entrar en juego la crónica taurina del festejo del día anterior, con una corta duración y, como hemos comentado anteriormente, citando los aspectos más relevantes de la corrida (Moreno, E.J. y García, F., 1998, p. 71-76). Por otro lado, debemos destacar también los programas taurinos que se emiten en radio, en los cuales no solo se limitan a narrar lo ocurrido en los festejos, sino que hacen un repaso de la actualidad taurina, incluyen reportajes, entrevistas a personajes relevantes e incluso debates sobre temas de actualidad. Cabe destacar programas como Clarín de RNE, El Albero de Cadena COPE o Los Toros de Radio Olé, emitido este último por
23 Manolo Molés, uno de los periodistas taurinos más significativos de las últimas décadas. (Carbonero, 2013, p. 66) Por ello, la crónica taurina y la información taurina en sí, toma gran protagonismo en la radio española, ya que desde que aparecieron las primeras emisoras a nivel nacional, han tenido cabida en ellas este tipo de informaciones. Con el paso de los años y los cambios en la sociedad, el abanico de programación taurina ha ido modificándose, siendo la radio uno de los soportes más consumidos por los aficionados taurinos por el dinamismo que ofrece. La crónica taurina que es el centro de nuestro trabajo, toma personalidad y énfasis en este soporte gracias a la voz y valoración del periodista. 2.3. La crónica taurina en la TV Al igual que con la radio, debemos retrotraernos al siglo XX para conocer el origen de las emisiones televisivas en nuestro país. Debemos remontaros al 28 de octubre de 1956 para datar la primera retransmisión televisiva que hubo en España, a través del primer y único canal que había, Televisión Española. Surge en plena dictadura franquista por lo que las emisiones y programación estaban sujetas directamente al control del gobierno imperante. Conforme pasaron los años, la programación iba variando y se vio liberada de la censura previa con la Ley de Prensa de Fraga de 1966. Tras la muerte del General Franco, no hubo un gran cambio en lo referente a la televisión en España, ya que únicamente existía el canal público con su variante que era la Segunda Cadena y tenía las mismas restricciones que anteriormente. Todo cambió a partir de los años 80 cuando se erigieron los primeros estatutos demócratas de RTVE, con los cuales llegó un cambió contencioso en la televisión española y en la programación emitida (Herrera Vargas, 2017, p. 12,32). Con el surgimiento de las nuevas cadenas televisivas autonómicas y privadas a partir, sobre todo, de los años 90 de la pasada centuria, podemos comprobar cómo se ha ido desarrollando el esquema actual de la televisión en nuestro país, adaptándose a la realidad social del mismo y emitiendo contenidos nuevos y diversos que demanda el público, propios de un país con modelo democrático.
30 Revista El Toreo. Año 1874. Primeria media corrida de abono de la presente temporada (10 de abril de 1874).
31 Primeria media corrida de abono de la presente temporada (10 de abril de 1874). Esta publicación corresponde a la revista El Toreo, la cual era un suplemento de la revista semanal La Correspondencia Teatral, aunque más tarde apareció como revista independiente. Es considerada la más veterana de las publicaciones taurinas madrileñas. Por la fecha de la que data, 1874, y tal y como pone en el rótulo que la precede, estamos ante una revista de toros. La revista de toros, tal y como hemos comentado anteriormente, son las publicaciones taurinas, esbozos de las futuras crónicas, que surgen a finales del siglo XIX como alternativa a los anteriores folletines y reseñas. Las revistas taurinas, pese a que llegan a hacer alusiones a temas sociales y políticos de la época, no lo hace de forma tan directa como los folletines. Como podemos comprobar en este ejemplar, se narra una corrida de toros en las que los espadas protagonistas son Lagartijo, Frascuelo y Michio. Podemos apreciar cómo el redactor de la revista va narrando la corrida toro a toro, en orden cronológico y con todo
32 detalle. En algunos momentos de la redacción, aclara al toro al que se refiere, como por ejemplo como se puede comprobar en el decimosexto párrafo de la primera página, donde pone “Tercer toro”. El resto no hace alusión directa al toro que se refiere, pero sí al matador al que le corresponde la lidia, por lo tanto, podemos conocer y apreciar que el orden de narración es cronológico; toro a toro. En aquella época, la faena de muleta no tenía tanta importancia como hoy día, que es el eje principal de la fiesta, teniendo mayor protagonismo la labor del picador. Por ello podemos comprobar que, tras realizar una descripción de la salida del toro de chiqueros y de su comportamiento, el redactor, analiza e informa de todos los puyazos recibidos por cada toro y qué picador se encarga de ello. Posteriormente hace lo mismo con los banderilleros y tras ello, describe las tandas de muletazos ejecutados por el matador, mucho más breves que las actuales, y la estocada definitiva. El lenguaje utilizado se puede comprobar que incluye términos propios del mundo taurino y que el redactor utiliza con conocimiento de causa. La valoración durante el texto es casi inapreciable ya que, como hemos comentado anteriormente, se limita a describir paso a paso todo lo ocurrido en el festejo, dejando de lado la valoración y tirando de la más pura objetividad. Cierto es que, al terminar el texto, hay otro apartado llamado “Apreciación”, en el cual el redactor sí valora desde su punto de vista lo ocurrido en el ruedo. Valora la actuación de las cuadrillas, del matador y el juego que han dado los animales, así como los caballos heridos o muertos que hubo durante la corrida. Por ello, tal y como apunta Gil González (2005, p.374, 375) en su descripción de las características de la revista taurina, la analizada corresponde a las mismas. Comienza con una introducción de los aspectos previos a la corrida: tiempo, estado del ruedo y motivo de la celebración. Prosigue, como ya hemos comentado, con una descripción cronológica de lo ocurrido en el ruedo, destacando las ejecuciones de puyazos y banderillas y de la faena de muleta, paso a paso. Posteriormente comenta la estocada y la valoración del público, siendo la valoración del redactor, lo último en aparecer como resumen del texto. Por ello, podemos certificar que estamos ante una revista de toros, uno de los antecedentes a la crónica taurina tal y como la conocemos hoy día y que contaba detalladamente lo ocurrido en el festejo taurino, dando una información descriptiva y posteriormente valorativa por parte del periodista.
33 ABC. Año 1914. Los Toros (22 de abril de 1914).
34 Los Toros (22 de abril de 1914). Ya adentrados en el siglo XX, en 1914, tomamos como referencia esta publicación del diario ABC, en su tirada nacional del 22 de abril de 1914, en la cual hace una crónica de los festejos de la semana, deteniéndose de manera especial en lo ocurrido en la Feria de Abril de Sevilla. Ya adentrados en la Edad de Oro del Toreo, podemos observar cómo en los textos analizados, se habla sobre Joselito y Belmonte, los dos protagonistas principales de la fiesta en este momento. Tal y como hemos comentado anteriormente en este trabajo, la crónica taurina fue evolucionando de la mano de la tauromaquia en sí. En este ejemplo podemos ver claramente cómo la crónica ya ha tomado su camino definitivo y presenta una estructura, un lenguaje y una maquetación distinta a lo antes analizado. Estamos ya ante la crónica impresionista propiamente dicha. En suplemento de ABC, titulado Los Toros, se elabora la crónica semanal de los festejos más destacados que han tenido lugar. El periodista escribe bajo un pseudónimo, “Estas Plazas”, y en este número analizado, pese a que inicia con un breve comentario sobre lo ocurrido en Madrid y acaba con un escueto resumen del festejo realizado en Valencia, centra su crónica en las corridas de la Feria de Abril de Sevilla.
35 Algo que llama poderosamente la atención y que es un elemento que en los ejemplares anteriormente analizados no hemos visto, es la aparición de fotografías. Podemos ver hasta tres fotografías con pie de foto, en las que aparecen momentos de las faenas tratadas en la crónica. Estos elementos son nuevos en las páginas de periódicos dedicadas a la sección taurina, los cuales, llegan a nuestros días. Las inclusiones de los elementos fotográficos ayudan y amenizan la lectura y comprensión de la propia crónica, y complementa la información vertida en la misma. Como podemos ir apreciando conforme avanzamos la lectura de esta crónica, el orden cronológico imperante en los ejemplos anteriores se pierde, ordenándose la información de mayor a menor importancia, característica clave de la crónica impresionista. El cronista cuenta de lo ocurrido en Madrid, los aspectos más significativos, ya que tiene para ello poco espacio y no se para en detalles que considera de poco interés. En la crónica de Sevilla ocurre lo mismo. De la primera tarde, solo trata lo más importante de la misma, es decir, las impresiones más significativas. De hecho, se centra únicamente en la sustitución de Gaona por Belmonte y en la labor del primero en la tarde citada. Para contar la segunda tarde, utiliza la información de un periodista de El Liberal, que también escribe bajo pseudónimo: Don Criterio. Este último, hace un especial énfasis en la faena de Joselito, la cual narra con mayores detalles y más detenimiento, pero solo habla de él en esa tarde. Por último, hace mención a los toros lidiados de forma meramente informativa y a los detalles que ofreció el hermano mayor de los Gallo, Rafael, en la feria sevillana. De Valencia, de forma escueta, resume lo más relevante de los dos espadas que tuvieron opciones con los animales en esa tarde. Por lo tanto, podemos decir que en este ejemplar estamos ante una crónica puramente impresionista, dentro ya de la primera mitad del siglo XX. Pese que aún estaban presentes en algunos medios los modelos anteriores con los que se daba a conocer lo ocurrido en los festejos taurinos, este tipo de crónica irrumpió con éxito en el panorama del periodismo español. Se puede ver con claridad cómo el cronista deja de lado los detalles y la narración exhaustiva y cronológica de los hechos para trata únicamente lo que él, bajo su formación y conocimiento del tema, piensa que ha sido lo más relevante, dejando incluso sin tratar momentos de la corrida y faenas completas. La valoración del periodista entra en juego, pudiendo tener por ello, un texto informativo y valorativo, que, en resumidas cuentas, es de lo que trata la crónica taurina impresionista que es la que llega a nuestros días.
36 Fiesta Brava. Año 1930. Nuevo gran triunfo de Márquez (3 de enero de 1930). En este ejemplo extraído de Fiesta Brava en el año 1930, podemos comprobar cómo, pese a la brevedad de la misma y la falta de elementos como la fotografía que ya tenían cabida en las secciones taurinas, la crónica impresionista ha ido cuajando en el grueso de medios de comunicación taurinos del panorama nacional. En esta publicación que trata sobre lo acontecido en México en dos corridas celebradas en el mes de diciembre, podemos observar cómo el cronista divide la información del festejo en bloques. Estos bloques son los referentes a los matadores que hubo en dicha corrida. En el primer texto, hay tres bloques porque hubo tres matadores en dicho festejo. De cada bloque comenta lo más importante de cada uno, pudiendo observar cómo el primer espada, al haber realizado una labor de mayor calado esa tarde, se lleva la mayoría de líneas. Se deja de lado el detallismo para abordar las impresiones más importantes, que es lo que debe conocer el lector. Por ello, la crónica es fruto de aquello que ocurre en el ruedo.
37 El Clarín. Año 1936. Escobar, A. (13 de junio de 1936).
38 Ya inmersos en tiempos impresionistas, este tipo de crónica se va a ir desarrollando, al igual que sus ejecutores, los cronistas taurinos, van elaborando sus textos con un estilo y un lenguaje propio este modelo. La valoración del autor es algo intrínseco y por ello, van desarrollando una manera de redactar propia de la crónica taurina impresionista. En este texto extraído de El Clarín en el año 1936 y escrito por un periodista el cual ofrece su nombre en la firma, Alberto Escolar, podemos ir observando cómo se van desarrollando estas técnicas citadas. Estamos en un año, el 36, que supondrá un antes y un después en la historia de nuestro país, ya que se producirá el alzamiento nacional, y como consecuencia el inicio de la Guerra Civil. De los textos tomados como ejemplificación de este trabajo, este concretamente es donde se puede observar con mayor claridad la huella que deja el periodista en el texto. Comienza con una entrada con una tipografía distinta que el resto del texto al estar en negrita, que muestra la opinión del cronista sobre el ganado y el trabajo ganadero de aquella época. Comienza tratando, de forma valorativa, el presente de la fiesta en Valencia, ya que esta publicación es de la capital levantina. La crónica en sí del festejo comienza en la segunda columna donde primeramente habla de la condición y fisionomía del ganado, no sin dejar pasar la ocasión para dejar su valoración sobre ello. Ya en la tercera columna es donde comenta la actuación de los matadores anunciados esa tarde. Lo hace, como hemos visto anteriormente, en bloques. Cada matador es un bloque y en cada uno de ellos comenta la actuación del mismo. Podemos observar cómo en este caso, deja de lado la descripción propia de la labor del espada para entrar directamente en la valoración de su actuación. El cronista deja de lado los comentarios sobre ciertos muletazos como hemos podido ver anteriormente para valorar, en conjunto, cómo ha estado el torero en la tarde. Por ello, este ejemplo nos sirve para conocer cómo fue evolucionando la crónica impresionista a lo largo del siglo XX, que fue el siglo de su irrupción y consolidación. El cronista deja de lado la información puramente objetiva y detallada para entrar en su valoración, sin dejar de lado los aspectos importantes de la corrida que el lector debe conocer. Se ha pasado, por lo tanto, de la narración detallada y exhaustiva de cada momento de la lidia que nos ofrecía la reseña y la revista, o de los datos estadísticos, objetivos y sin valoración de los estadillos, a un texto informativo, pero sobre todo valorativo, donde la impresiones y las sensaciones del cronista toman protagonismo.
39 ABC. Año 2005. Zabala de la Serna. (28 de marzo de 2005).
46 de las más interesantes de estudiar hoy día. Como ya hemos visto anteriormente en ABC, el contenido gráfico empieza a tomar importancia en el periodismo español, ya que ayuda a la comprensión y ameniza la lectura de la información vertida en una página. Por ello, La Lidia, también incluye en sus números semanales elementos gráficos propios, llamados “cromolitografías”. Este aporte único de la revista tratada hacia el periodismo taurino español es de vital importancia, ya que se tratan de una especie de grabados realizados en color e impresos en las páginas de la mencionada revista (Nieto Manjón, 1993, p. 13-15). La revista taurina La Lidia, suponía para el aficionado, una publicación en la que se concentraba todos los recursos patentes en el periodismo, con su mejor utilización para comentar la actualidad taurina. En el libro La Lidia, modelo de periodismo de Nieto Manjón (1993, p.15), se comenta que no solo esta revista trataba las reseñas taurinas de los acontecimientos taurinos acontecidos en Madrid y en las principales plazas españolas, sino que también se nutría de una valiosa crítica, de una editorial de calidad, artículos históricos y varias estadísticas sobre la temporada taurina. Pese a su corta vida y su desaparición al comienzo del siglo XX, La Lidia supone un antes y un después en el periodismo taurino español, ya que aporta elementos inéditos y hace una utilización considerable de las nuevas técnicas patentes en la época, consolidando una revista completa y valiosa para el aficionado taurino y para quienes hoy estudian este semanario. 6Toros6 Ya situados en la actualidad, debemos hablar de esta revista taurina, ya que es una de las más importantes del panorama nacional, siendo un medio de referencia en el periodismo taurino. La revista 6Toros6, surge en la década de los 90 como revista mensual, aunque ya a mitad de esta década, comienza su edición semanal, tal y como ocurre hoy día (Carbonero, 2013, p. 63). Si por algo se caracteriza esta revista, es por la calidad de su publicación. Tal y como comenta Pizarroso (2000, p. 134,135), “si nos vamos a la hemeroteca, comprobaremos que 6Toros6 es en su presentación, en la riqueza de fotografías y en el
47 uso del color, una revista no ya presentable, sino lo mejor que se ha hecho en información taurina en toda su historia”. Esta revista taurina debe su importancia al gran contenido que ofrece semanalmente. No solo comenta la actualidad taurina y los festejos celebrados mediante la crónica, el editorial o los artículos de opinión, sino que ofrece una gran variedad de publicaciones que resultan de gran interés para los lectores. Con frecuencia, en sus páginas se pueden leer colaboraciones y escritos de personas ajenas a la redacción pero que son de relevancia en el mundo taurino, como toreros, ganaderos u otros personajes importantes (De Haro de San Mateo, 2010, p. 167-170). Por ello, 6Toros6, no solo ofrece una visión periodística, sino también profesional, siendo por ello una publicación bastante completa. Es, además, la única revista taurina actual que se emite también en francés, dada la gran afición taurina que hay en el país vecino. Como curiosidad, hubo una corta etapa en la que esta revista emitía números especiales dedicados únicamente a la fiesta de los toros en México, siendo también pionera en ello. La crónica taurina tal y como la conocemos, tiene una gran importancia en este medio conforme ha ido evolucionando, gracias también al gran equipo de corresponsales que tienen en las diferentes plazas de toros de España cuando se celebran las corridas de toros (De Haro de San Mateo, 2010, p. 167-170). Su aparición en Internet también ha supuesto un avance para dicha publicación, ya que en su web dan la opción de comprar la revista vía online y poder leerla desde cualquier dispositivo. Por ello, concluyendo, podemos decir que la revista 6Toros6, ha supuesto y supone un antes y un después en al periodismo taurino nacional e internacional, ya que es una publicación leída en Francia y México. Por lo tanto, estamos ante uno de los medios taurinos de referencia de nuestra época, ya que ha ido adaptándose a las necesidades típicas de cada década, pero teniendo un hilo conductor en sus publicaciones, siendo todas estas de calidad y con información completamente contrastada. En este tiempo en el cual el papel está perdiendo importancia y se ve rebajado a un segundo plano, adelantado por las innovaciones y la inmediatez de Internet, la revista citada ha sabido adaptarse a estos medios, ofreciendo ambas opciones y siendo una de las publicaciones más completas que se emite cada semana, fundamental para el aficionado taurino.
48 Mundotoro y Cultoro Para acabar, es importante mencionar y tratar aquellos medios que realizan su labor en Internet. Mundotoro nace en 2001 y su evolución a través de los años ha sido significativa. Si tomamos una crónica realizada en el año de fundación de este medio y otra ejecutada en el presente año, podemos ver de qué manera se ha transformado. En los primeros años, no solo las crónicas, sino todo tipo de informaciones que sacaba el medio, estaban limitadas a los avances técnicos de esta etapa. Con el paso de los años y la gran evolución que ha tenido Internet en tan poco tiempo, podemos ver cómo este medio ha ido evolucionando en sus contenidos y en su manera de ejercer la labor periodística. Con profesionales de gran calado en el mundo taurino como su director, Carlos Ruiz Villasuso, Mundotoro, ofrece una gran cantidad de información del mundo taurino diariamente. Entrevistas, reportajes, análisis, previas, resúmenes, crónicas…Este medio ofrece una gran variedad de informaciones al aficionado taurino a golpe de click. En las crónicas, por ejemplo, se puede comprobar un gran cambio desde sus primeros años en activo hasta ahora, ya que suelen incorporar con asiduidad, un video-resumen del festejo que se trata, incorporando también una galería fotográfica del mismo. A su vez, a parte de la crónica, este medio ofrece un apartado llamado “ganadero virtual”, que aporta toda la información y valoración del periodista sobre los animales lidiados en un festejo concreto. Mundotoro es un medio digital muy activo en redes sociales, ya que toda la información que publican en su web, posteriormente es propagada en sus perfiles de redes sociales, para llegar así a un gran número de lectores. Por ello, Mundotoro es uno de los medios digitales taurinos de referencia, ya que fue de los pioneros en surgir y se mantiene en nuestros días con una clarividente evolución y ofreciendo una gran cantidad de información a los aficionados taurinos. Por otra parte, Cultoro es un medio más reciente que el anteriormente citado pero que ha tenido una gran repercusión dentro del mundo taurino. Es un medio digital que ha conseguido la fama de la que goza por saber aportar algo nuevo al periodismo taurino. Cultoro no solo se basa en la emisión de crónicas, entrevistas e informaciones taurinas tradicionales, va más allá.
49 Si nos adentramos en su web, podemos comprobar que tiene tres secciones propias que hacen que sea diferente al resto de medios taurinos digitales. Una de ellas, se llama “Cultorízate”, y está dedicada a la historia y cultura taurina. Gracias a ello, el aficionado tiene un recurso importante para conocer más sobre lo acontecido años atrás, sobre la cultura taurina en sí y sobre la actividad campera que también es de vital importancia en el mundo taurino. Otra innovación y no menos importante, es “Cultoro TV”. En esta sección, ofrecen videos no solo de los resúmenes de corridas de toros, sino de ganaderías, tentaderos, entrevistas o monográficos sobre toreros. También cabe señalar, que tal y como hemos visto a lo largo de este trabajo, las suertes en la tauromaquia han ido cambiando, pasando a segundo plano el tercio de varas y de banderillas y siendo la faena de muleta la piedra angular de la corrida de toros. Pues bien, Cultoro ofrece una sección llamada “Plata de ley” que ofrece crónicas de los festejos, pero únicamente tratando la labor de los banderilleros. Es interesante esta sección en una época que esta labor suele estar olvidada en las crónicas taurinas actuales. Por ello, Cultoro es un medio digital que ha irrumpido con fuerza en el mundo del periodismo taurino, porque gracias a Internet y a las novedades que han sabido introducir para ganar la atención de los lectores, se han convertido en un medio de referencia para todos aquellos que quieren conocer la tauromaquia. 2.6. Cronistas y periodistas taurinos relevantes Gregorio Corrochano Este periodista español nacidos a finales del siglo XIX, es reconocido como uno de los personajes más influyentes y relevantes del periodismo taurino español en su historia. Su obra no solo fue importante en la época publicada, sino que llega a nuestros días como parte fundamental de la prensa taurina. Fue cronista del diario ABC, pero también destacaba su faceta de escritor. Muchos historiadores y periodistas taurinos nacionales coinciden en la importancia de la figura de Corrochano. Su labor, principalmente en el diario ABC¸ supuso que la crónica taurina impresionista llegara a su máximo nivel. Por lo tanto, es fundamental hablar sobre este autor que ha supuesto un antes y un después en el periodismo taurino de nuestro país.
50 Gregorio Corrochano aportó a la crónica taurina, elementos que llegan a nuestros días. De él, surge la idea de dejar de ordenar cronológicamente el transcurrir del festejo en el texto. Comienza en su obra a ordenar de forma arbitraria lo acontecido, algo que se puede ver con asiduidad en las crónicas taurinas actuales. Sus crónicas son resultado de un proceso de precisión y de un uso literario considerable, llegando a ser textos de gran calidad en la prensa escrita. Además, Corrochano tenía un gran conocimiento sobre el mundo taurino, lo que le hizo saber analizar con precisión lo que acontecía en el ruedo para posteriormente plasmarlo en el papel de la mejor manera posible (Carbonero, 2013, p. 67). Cabe destacar, la importancia de la obra de Gregorio Corrochano ya que, como hemos ido viendo a lo largo de este trabajo, la prensa taurina ha evolucionado de la mano de la propia tauromaquia en sí, y aquí ocurre lo mismo. Su obra fue plasmada en la Edad de Oro del Toreo en España. Junto a Joselito y Belmonte y los cambios que ellos aportaron al mundo taurino, Corrochano con su obra fue relator y partícipe de todo ello, lo que hace aún más grande su figura y más importante su obra. Este periodista sienta las bases de la crónica taurina impresionista, que ya antes había surgido, pero que no se había implantado con fuerza en el panorama periodístico español. La narración de las crónicas de Corrochano tenían un estilo mucho más libre, sin caer en excesivos detalles y contando las sensaciones y emociones de lo más relevante ocurrido en el ruedo. En ellas, se podía apreciar una gran carga valorativa, algo que en las antiguas reseñas no se podía apreciar, y otros elementos narrativos que este periodista aportó a la crónica taurina (Gil González, 2007, p. 165). Considerando las crónicas taurinas de este periodista como una obra completa, tal y como comenta Juan Carlos Gil González (2007, p. 165), “lo importante de la obra de Corrochano es que a sus crónicas hay que valorarlas en la totalidad y no en los fragmentos en los que se dividan o en los párrafos que hagan mención a los toreros”. Por ello, si hablamos de Gregorio Corrochano, estamos hablando de uno de los padres de la crónica taurina como género, ya que experimentó un cambio significativo con las aportaciones que le dio durante su ejercicio periodístico. Por lo tanto, la crónica taurina que llega a nuestros días que es la crónica impresionista, tuvo un gran referente a principios de siglo XX: Gregorio Corrochano.
51 Antonio Díaz-Cañabate Este crítico taurino español nacido en 1897 en la capital española, fue un reconocido cronista cuya obra pudo leerse de manera ininterrumpida durante catorce años en la sección taurina de ABC, y anteriormente en la revista El Ruedo, especializada en el tema taurino. Díaz-Cañabate, aficionado taurino desde muy temprana edad, era un espectador asiduo a los espectáculos taurinos celebrados en su ciudad, Madrid, y alrededores, aun cuando no tenía la obligación de relatar lo que ocurría en cada coso visitado. Cabe destacar en su obra, la colaboración activa que tuvo en la redacción del conocido como El Cossío, la que fue y es la gran enciclopedia de la tauromaquia en España, realizada por José María de Cossío (Gil González, 2010, p. 19,85, 91). Adentrándonos en su obra, primero en El Ruedo y posteriormente en ABC, podemos destacar el uso literario que hace en la misma, introduciendo vocablos y formas hasta entonces no presentes en la crónica taurina nacional. Puede considerarse como el cronista que cogió el testigo de Corrochano y a su vez impregnó la crónica taurina heredada de sus matices y formas de ver y relatar la corrida de toros. No solo se basaba en lo que ocurría en el ruedo, sino que les daba una impresión distinta a sus crónicas. Siguiendo el modelo de crónica impresionista heredada, Díaz-Cañabate hacía de sus crónicas, textos que llevaban implícitos los sentimientos y las emociones que podía sentir cualquier espectador que estuviera en ese momento en la plaza de toros. La crítica estaba dentro de su trabajo diario, ya que puso su empeño en la defensa y exigencia de ciertos valores básicos de la fiesta de los toros que veía que se estaban incumpliendo (De Cossío, 2006, p. 7). Como se puede comprobar, sus crónicas iban más allá. No solo se basaba en el festejo en sí, sino que, a través de él, divagaba y exponía otros asuntos, emocionales o críticos, que veía necesario para un mayor entendimiento de lo entendido. Estamos ante un cronista que, antes de ejercer su labor periodística, fue un aficionado asiduo de Madrid. Por ello, y como juicio personal, podemos entender que Díaz-Cañabate fue el cronista taurino de Madrid, ya que su exigencia es la propia que se vivía y se vive en las corridas celebradas en la capital española. Pese a la crítica que ejercía en muchas ocasiones, este autor, redactaba crónicas donde, tal y como comenta Carbonero (2013, p. 69), “el costumbrismo inunda sus textos lo que hace que en algunas ocasiones tenga menos crítica y más descripciones profundas
52 mezcladas con la ironía, nostalgia y humanidad y demostrando un entusiasmo y entrega y atrayendo a los menos aficionados”. Por lo tanto, estamos ante uno de los grandes cronistas de la fiesta taurina, el cual tomó la herencia impresionista de la crónica vigente para renovarla y darle su énfasis personal. Mediante la crítica, el costumbrismo, las sensaciones y la gran carga literaria de sus textos, hacía que sus crónicas fueran de una calidad reconocida y que llegan a nuestros días como un gran legado en el periodismo taurino español. Vicente Zabala Nacido en plena guerra, en el año 1937 en Sevilla, la gran parte de su vida la vivió en Madrid. No solo fue periodista taurino, participando en numerosos medios escritos y audiovisuales, sino que también se dedicó a la escritura. Considerado un gran aficionado y periodista taurino español, fue quien tomó las riendas de la sección taurina de ABC tras la retirada del anteriormente citado Antonio Díaz-Cañabate. Con anterioridad a este cargo, cabe destacar su participación en diarios como El Alcázar (Hernández Pérez, 2011, p. 78,79). Zabala fue el receptor del legado dejado en el periodismo español por los dos autores citados anteriormente, por eso es relevante tratar a estos tres cronistas de manera especial para entender cómo se ha ido desarrollando la crónica taurina en España. Sus crónicas ya se van pareciendo de manera más significativa a las que leemos hoy día, ya que el toro pasa a un segundo plano y se basa el desarrollo del texto en labor de los toreros. Dentro de un tono nostálgico y también crítico, Zabala no solo se centra en los aspectos acontecidos en el ruedo para la elaboración de sus crónicas, sino que también alude a temas empresariales y sociales que tienen que ver con la fiesta de los toros. Con la sobriedad que caracterizaba sus crónicas, no era difícil encontrar referencias ideológicas en sus textos, en los cuales podía verse su posición monárquica, propia también del medio para el que trabajaba. La estructura que utiliza para sus crónicas es la que más se ha prodigado hoy día. Comienza con una entrada, basándose más en temas sociales y contextualizando la corrida, para seguir con el desarrollo, según la importancia, de las labores de los matadores. Por último, remata con un breve resumen a modo de conclusión (Hernández Pérez, 2011, p. 82,83).
53 Vicente Zabala murió en 1993 en un accidente aéreo. Cabe destacar que su hijo, Vicente Zabala de la Serna, es también cronista taurino y ejerce la profesión en el diario El Mundo. Dicho esto, si tomamos el ejemplo de crónica taurina de El Mundo del año 2005 tratada en este trabajo, podemos contemplar que está escrita por el hijo de Vicente Zabala y, por lo tanto, se puede analizar que la estructura anteriormente citada es la que este cronista utiliza en la actualidad. Por lo tanto, hemos podido ver en este recorrido por los tres autores más significativos del siglo XX, cómo ha ido evolucionando la crónica impresionista en sus autores. La importancia de los cronistas en la historia de la crónica taurina es fundamental, ya que son los que les imprimen las variaciones y les dan sus sellos, formando por ello una obra completa que es la que ha llegado a nuestros días.
54 CAPÍTULO III: Conclusiones y referencias bibliográficas 3.1. Conclusiones A lo largo de este trabajo hemos podido conocer de qué forma se ha consolidado la crónica taurina y cómo se ha ido desarrollando la información referente al mundo taurino en nuestro país. Por ello, debemos considerar la crónica taurina actual como el producto de diversas transformaciones y de un desarrollo cíclico que ha ido de la mano de la evolución de nuestro país social y políticamente y de la tauromaquia en sí. Teniendo esto en cuenta, podemos concluir este trabajo diciendo que: El periodismo en sí no ha dejado de transformarse y adecuarse a las realidades sociales. Dependiendo de cómo ha ido la situación político-social de España, se ha desarrollado la labor periodística de una forma u otra. Esto, como no puede ser de otra forma, ha influido de forma considerable en el periodismo taurino. Ponemos el punto de partida en las antiguas reseñas, que reflejaban fielmente y en orden cronológico lo que ocurría en las distintas corridas de toros. Posteriormente surgieron los estadillos como alternativa a las reseñas, que únicamente ofrecían información numérica y estadística de las distintas corridas celebradas. Conforme pasaban los años, la prensa española se iba transformando y los lectores demandaban otros tipos de informaciones, por ello surgen los folletines. Estos folletines estaban vinculados de forma directa a la realidad social y política del país a las cuales solían hacer referencia. Los grandes avances tecnológicos que se iban implantando a nivel nacional, hicieron que el periodismo español iniciara una nueva etapa, en la cual se desarrollaron las revistas taurinas. Con un mayor tinte literario e introduciendo novedades tipográficas, la revista supuso el eslabón definitivo que unirá los ejemplos anteriores con la crónica que llega a día de hoy. Surge la crónica impresionista como resultado de las distintas evoluciones sufridas anteriormente y adecuándose a la realidad social y a la demanda del lector. Deja de lado la cronología de los hechos para destacar y profundizar sobre lo más relevante. Se pasa de la cronología y el detallismo de lo todo lo que ocurría, a destacar aquello que el periodista considera que realmente ha sido relevante. Se ordena la información dependiendo de la importancia que han tenido las distintas
55 actuaciones. También se puede dividir por bloques, coincidiendo estos con el número de espadas que hay en una corrida. Los cronistas pasan de su anonimato a ser reconocidos periodistas. Es la crónica impresionista, por tanto, el resultado de un largo proceso de evolución el cual ha llegado a la actualidad. La evolución que se ha producido en este tipo de información taurina, no podemos considerarla como algo casual. Conforme hemos avanzado en este trabajo, hemos visto que la evolución de la crónica taurina ha ido intrínsecamente relacionada con la evolución periodística de nuestro país y de la propia evolución de la tauromaquia. El modelo de tauromaquia imperante en España durante el siglo XIX fue el de Cúchares, Frascuelo y Lagartijo. Posteriormente, ya en el siglo XX, Joselito y Belmonte aportaron las bases principales de la tauromaquia actual, siendo desarrollada y perfeccionada en años posteriores por toreros como Chicuelo o Manolete. Por lo anteriormente citado, podemos decir que la crónica impresionista fue fruto, también, de la aparición de estos personajes importantes para la tauromaquia española, con una revolución en la faena de muleta que supuso un antes y un después para el mundo taurino. Por lo tanto, la crónica taurina impresionista es el resultado de las distintas transformaciones sociales, periodísticas y taurinas que han ocurrido en España a lo largo de la historia. Pese a que la dictadura franquista en España supuso severas restricciones en el panorama periodístico, la información taurina se acunó en los importantes diarios y revistas taurinas y en los nuevos soportes como la radio y posteriormente la televisión. Con la caída del régimen y la apertura política y social del país, el periodismo se abrió a los nuevos modelos que venían del extranjero. Surgieron así nuevos espacios taurinos tanto en radio como en televisión, siendo ambos soportes, de vital importancia a día de hoy en el panorama periodístico taurino. A su vez, los diarios fueron introduciendo con mayor asiduidad las secciones taurinas, donde no solo recopilan las crónicas de los festejos acontecidos, sino que incluyen también otros tipos de informaciones. Ya en la actual democracia, desaparecen algunas revistas taurinas, pero surgen otras nuevas con gran calado a día de hoy, en las cuales se puede encontrar una gran amalgama de contenido taurino.