Richardson, John 2017: Picasso. Minotaurs and Matadors. Catálogo de la Exposición de la Galería Gagosian, Londres, 25 abril-28 agosto [Reseña]
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Fig. n.º 71.- Richardson, John (2017): Picasso. Minotaurs and Matadors. Catálogo de la Exposición de la Galería Gagosian, Londres, 25 abril-28 agosto. Revista de Estudios Taurinos N.º 41, Sevilla, 2017, págs. 427-431 La extraordinaria muestra que ha organizado la Galería Gagosian de Londres titulada Picasso. Minotaurs and Matadors nos ofrece la particular visión del excepcional pintor sobre dos de los temas más recurrentes de toda su carrera profesional: el Minotauro y la Tauromaquia. Comisariada por John Richardson, historiador del arte especialista en Picasso, al que ha dedicado gran parte de su vida profesional, reúne ciento
Fátima Halcón 428 veinte obras, la mayoría perteneciente a colecciones privadas, y entre ellas uno de los primeros cuadros que sobre el tema pintó Picasso, Le petit picador (1889). La muestra abarca un arco cronológico que va desde 1889 a 1971, donde apreciamos imágenes de corridas, matadores y picadores unidas a elementos mitológicos de la antigüedad, particularmente a la figura del Minotauro. Su pasión por las fiestas de toros, tan ancladas en la tradición española, sumada a sus propias experiencias personales como aficionado y a su amistad personal con toreros originaron su interés por esa temática durante toda su vida. Tras la Segunda Guerra Mundial, Picasso se trasladó a vivir al sur de Francia, lugar de gran tradición taurina, asistiendo regularmente a corridas de toros entre la década de los cincuenta y los setenta. En esos años realizó ilustraciones para libros, diseños para decorados, esculturas, cerámicas, grabado y pintura. A través del catálogo podemos apreciar la obsesión del artista no sólo por el Minotauro sino también por la tauromaquia, en la que incluye a matadores, picadores y caballos, y en general por las corridas de toros. El catálogo de la muestra de la Galería Gagosian de Londres, mantiene la tradición ya inaugurada por las exposiciones que se mostraron al público en 1993-1994 en los museos Picasso de París y Barcelona y en el Bonnat de Bayona titulada Picasso, Toros y Toreros, donde se expusieron más de doscientas obras, realizadas entre 1890 y 1970, sobre esa temática que le obsesionó a lo largo de su vida, como se deduce de la cronología que incluye. En esta muestra se analiza no sólo la corrida de toros a través de las figuras de sus principales integrantes, sino también el Minotauro. La figura del Minotauro en la que el propio Picasso se vio reflejado en algunos momentos de su existencia representaba para él el concepto de metamorfosis y constituyó el principal argumento para su famosa Suite Vollard (1933),donde a través
Recensiones de libros 429 de los grabados nos muestra la figura de este animal mitológico, así como para La Minotauromachie (1935). Una de las características más interesantes de esta muestra es que gran parte de las obras proceden de colecciones privadas, por lo que el aficionado y el amante de las obras de Picasso tienen la oportunidad de contemplar una serie de pinturas y grabados que de otra forma desconocería. Particularmente interesantes son las obras fechadas en torno a los años treinta en las que el erotismo latente se manifiesta teniendo como fondo la figura del Minotauro o la imagen de mujeres entrelazadas como vemos en Deux femmes enlacées o en Femme nue couchée, ambas fechadas entre 1932 y 1936, años de una intensa actividad amatoria por parte del pintor. La muestra está organizada por el amigo y biógrafo de Picasso, John Richardson, compañero del pintor en las corridas. Está dividida en diez secciones, facilitando el catálogo una lista de obras muy completa. El primer capítulo, realizado por el comisario de la muestra, se titula Picasso’s Broken Vow, Richardson nos cuenta sus experiencias como acompañante de Picasso en las plazas de toros donde el pintor quedaba extasiado y en silencio contemplando y absorbiendo las escenas, pero sin hacer ningún comentario. La mayor parte del contenido de su estudio está centrado en el análisis de las pinturas sobre el Minotauro y la Minotauromachie en relación con la propia trayectoria amorosa del pintor. La colaboración de Gertje R. Utley, especialista picassiana que ha estudiado los años en los que el pintor estuvo vinculado al Partido Comunista, se titula Picasso and the Minotaur: A Self-Revealing Diary of a Most Painful Period. Centra su análisis sobre el papel que jugó el Minotauro en el periodo más productivo de su vida. Partiendo de la historia del animal mitológico y su representación iconográfica a lo largo del tiempo, Utley estudia la fascinación que le producía al pintor, fascinación que compartió con los surrealistas, fijando su atención en el erotismo
Fátima Halcón 430 que emana de la propia figura y sus acompañantes femeninas. Según el análisis de Utley, la personal interpretación del mito cretense que hace Picasso tiene sus referencias también en las corridas de toros, de donde toma inspiración para algunas escenas. La idea del sacrificio está presente en muchas de las imágenes, tema que comparte con algunos escritores como Michel Leiris o Jean Clair. En ese mismo sentido profundiza Clemente Marconi, gran especialista en historia del arte griego y romano, en su estudio Picasso and the Minotaur: A Chapter in Modern Mythmaking, pero enfocando su estudio sobre el papel de Picasso en la relectura del mito del Minotauro. Marconi hace un análisis de la representación iconográfica del Minotauro a través del tiempo deduciendo que Picasso se inspiró en las pinturas y relieves clásicos, particularmente en los frescos del palacio de Knossos. Michael Fitzgerald, en Picasso’s Alter Egos: Minotaurs, Harlequins, Old Master and Other Performers, analiza en profundidad otros temas recurrentes en la pintura picassiana que se pueden mimetizar con la figura del Minotauro. Así lo demuestra en el análisis de la pintura La dépouille du Minotaure en costume d’Arlequin, donde aúna dos de los temas más recurrentes en la pintura picassiana, el Arlequín y el Minotauro, creando una obra de gran patetismo. La comparación que hace el autor entre las representaciones de este animal mitológico y las que realiza Picasso constituye una de las bazas más interesantes de este artículo. El catálogo incluye una selección de retratos de matadores, iniciada con la fotografía del propio pintor vestido de torero, tomada en el Restaurant Le Vallauris en 1955. Esta sección se compone de una selección de fotos, grabados, pinturas y cerámicas centradas en la figura del matador y en varias escenas de la corrida. Muchas de las pinturas de matadores se inspiran en el cuadro de Goya Retrato del torero José Romero (c.1795) conservada en el Philadelphia Museum of Art, realizadas en la déca-
da de los setenta. Particularmente interesantes resultan algunas litografías como las tituladas La danse des banderilles, Troupe d’acteurs o Trois femmes et le torero, por la composición deminonónica en las que parecen inspirarse pero teñidas del erotismo propio del pintor. La sección se cierra con una famosa fotografía en la que aparece toreando el maestro Antonio Ordoñez, avistado desde la barrera por el propio Picasso al que le acompañan Jean Cocteau, Luis Miguel Dominguín, Lucía Bosé y Jacqueline en una corrida que se celebró en Arles el 20 de septiembre de 1959, años en los que Picasso acudió asiduamente a los toros acompañado por Dominguín. Pinturas, dibujos, esculturas, grabados, cerámicas y una película de 1955 en la que Picasso asiste a una corrida de toros son parte de esta exposición, en la que podemos ver la fuerte influencia de la tauromaquia en la obra del pintor. El catálogo de la exposición incluye una completa lista de obras en la que se muestra las características de cada una de ellas y la colección a la que pertenece. Como he indicado, una de las bazas de esta exposición es que la mayor parte de las obras pertenecen a colecciones privadas y que muchas de ellas se exponen por primera vez al público, por lo que a los amantes del arte de Picasso y de la tauromaquia se nos ha dado una gran oportunidad de visualizar su contenido, agradeciéndole a la Galería Gagosian de Londres su iniciativa. Fátima Halcón Fundación de Estudios Taurinos Recensiones de libros 431