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VALIDACIÓN DEL CUESTIONARIO DE ACTITUDES ANTE LAS INTERVENCIONES ASISTIDAS POR PERROS (CAINTAP) EN ESTUDIANTES UNIVERSITARIOS DEL SUR DE ESPAÑA: BENEFICIOS Y TEMORES PERCIBIDOS Validation of the Questionnaire on Attitudes Towards Dog Assisted Interventions (CAINTAP) among Southern Spanish college students: perceived benefits and fears dr. JaVier lóPez-cePero Borrego1,2, d.ª María a. Perea-MediaVilla2,3, d. arcadio teJada roldán2, dr. José luis sarasola-sánchez-serrano3 1. Departamento de Personalidad, Evaluación y Tratamientos Psicológicos. Facultad de Psicología, Universidad de Sevilla. C/ Camilo José Cela, s/n. CP 41018, Sevilla. Teléfono: +34 954 557801. E-mail: [email protected]. E-mails coautores: D.ª María A. Perea Mediavilla: manpermed@gmail. com, D. Arcadio Tejada Roldán: [email protected], Dr. José Luis Sarasola-Sánchez-Serrano: [email protected]. 2. INTAP.-Asociación Nacional de Intervenciones Asistidas por Perros y otros animales. 3. Universidad Pablo de Olavide. Recibido: 14/05/2015 Aceptado: 09/09/2015 Publicado: 03/12/2015 Resumen Introducción: Las intervenciones asistidas por animales (IAA) cuentan con amplia tradición en varios países occidentales, donde diversas revisiones y meta-análisis han demostrado sus ventajas. No obstante, poco se sabe de las expectativas que los y las hispanohablantes mantienen al respecto. El presente estudio aporta una herramienta de evaluación sobre las actitudes hacia IAA. Material y métodos: un total de 474 estudiantes universitarios con edades de X=22,7 años (dt=5,61), en su mayoría mujeres (80%), tomaron parte del estudio. El equipo de investigación desarrolló un instrumento de evaluación denominado Cuestionario sobre Actitudes hacia las Intervenciones Asistidas por Perros (CAINTAP). Resultados: el análisis factorial exploratorio retuvo 20 ítems en dos factores, etiquetados como Actitudes Positivas (N=11) y Actitudes Negativas (N=9), ambos con alphas>0,87. El alumnado refirió mantener buenas expectativas hacia las IAA, mientras que los temores con mayor presencia correspondieron a comportamientos fácilmente modificables mediante adiestramiento. Discusión: este estudio aporta datos psicométricos del primer instrumento de evaluación sobre IAA en español, herramienta de utilidad para anticipar dificultades en centros en los que se desee llevar a cabo programas de intervención con perros. Palabras clave: Intervenciones asistidas por animales, terapia asistida por animales, actividades asistidas por animales, estudiantes universitarios. Abstract Introduction: animal-assisted interventions (AAI) have a long tradition in some western countries, with many reviews and meta-analyses demonstrating their benefits, but little is known about expectations held by Spanish-speakers. This study develops an assessment tool, and provides empirical data on perceived opportunities and dangers. Methods: A total of 474 college students (aged X=22.7; SD=5.61 years), mostly women (80%), took part in the study. Researchers developed the Questionnaire on Attitudes Towards Dogs Assisted Interventions (CAINTAP), which was then validated. Results: Exploratory factor analysis revealed a two-factor structure which retained 20 items, scales being coined Positive Attitudes (N = 11) and Negative Attitudes (N = 9), both with alphas greater than 0.87. The students demonstrated good expectations for IAA, while the most frequent fears were related to easily modifiable behaviors. Discussion: This study provides psychometric data of the first questionnaire on IAA developed in Spanish, a useful tool that might help to anticipate difficulties regarding intervention with dogs. Keywords: Animal-assisted interventions, animalassisted therapy, animal-assisted activities, college students. primera
124 J. López-Cepero Borrego, M. A. Perea-Mediavilla, A. Tejada Roldán, J. L. Sarasola-Sánchez-Serrano Alternativas. Cuadernos de Trabajo Social, 22, 2015, pp. 123-138 - ISSN 1133-0473 DOI: 10.14198/ALTERN2015.22.07 Introducción Las intervenciones asistidas (IAA) se caracterizan por la introducción de animales como complemento a diversas disciplinas sociosanitarias y educativas (Hart, 2010). Estas intervenciones están recibiendo una atención creciente a nivel internacional, como demuestra el auge en el número de publicaciones científicas (López-Cepero et al., 2014) y la inclusión de descriptores específicos dentro de los Tesauros de bases de datos internacionales (como PsycINFO, que incluyó Animal-Assisted Therapy a mediados de 2013). Aunque los animales han sido introducidos como facilitadores del cambio en diversos ámbitos desde el siglo XVIII (Serpell, 2010), la literatura recoge una amplia amalgama de términos y conceptos referentes a las IAA (Kruger y Serpell, 2010) que son utilizados de manera inconsistente (López-Cepero et al., 2012). No obstante, la propuesta que mayor arraigo ha conseguido hasta el momento entre las personas dedicadas a las IAA es la aportada por Pet Partners, entidad estadounidense anteriormente conocida como Delta Society, que distingue las actividades asistidas (encuentros puntuales que incluyen un animal, sin objetivos específicos más allá del propio ocio, y entre los cuales se contempla la educación asistida) y las terapias asistidas (que cuentan con diseño, programación y evaluación del cambio asimilables a cualquier otra terapia) (Pet Partners, sin fecha.) De todos los animales domésticos y de granja utilizados en las IAA, el perro es el que mayor presencia tiene en la literatura científica (Marino, 2012; Nimer y Lundhal, 2007; Perkins et al., 2008). La interacción humano-animal ha sido empíricamente asociada a diversos efectos salutógenos, derivados tanto de la convivencia con el animal como mascota como de programas de intervención asistida (terapia, actividades, educación…). Entre los beneficios de la convivencia, por ejemplo, Virués-Ortega y Buela-Casal (2006) destacan la menor tasa cardiaca y mayor resistencia al estrés agudo de las personas que cuentan con mascotas, que podrían ser explicadas bien por la percepción de ser compañeros que no juzgan ni evalúan a sus dueños, bien por asociación condicionada con situaciones placenteras; en la misma línea, Barker y Wolen (2008) destacan la mayor tasa de supervivencia y adherencia a la rehabilitación en pacientes cardiópatas y la reducción de sintomatología depresiva, entre otros; por su parte Beetz, Uvnäs-Moberg, Julius y Kotrschal (2012) identifican la segregación de oxitocina como mediadora de los beneficios fisiológicos, sociales y de calidad de vida derivados de la IHA. En cuanto a los beneficios obtenidos a través de programas de intervención asistida, la literatura ofrece diversos meta-análisis que recopilan resultados derivados de programas implementados en distintos colectivos. Nimer
Validación del Cuestionario de Actitudes ante las Intervenciones Asistidas por... 125 Alternativas. Cuadernos de Trabajo Social, 22, 2015, pp. 123-138 - ISSN 1133-0473 DOI: 10.14198/ALTERN2015.22.07 y col. (2007) analizaron 49 intervenciones de terapia asistida, encontrando evidencias de efectividad moderada en cuatro áreas de trabajo (trastornos del espectro autista, trastornos de conducta, bienestar emocional y problemas médicos); por su parte, Halm (2008) llevó a cabo un análisis centrado en intervenciones en ámbito hospitalario, encontrando hasta diez estudios que fueron clasificados de adecuados hasta totalmente recomendables por sus efectos positivos; en un tercer meta-análisis, Souter y Miller (2007), encontraron una relación significativa entre la participación en intervenciones asistidas y la mejora en pacientes diagnosticados de depresión mayor, diferencias que alcanzaron un tamaño de efecto medio en cinco estudios desarrollados con muestras estadounidenses. Revisiones bibliográficas como las realizadas por Filan y Llewellyn-Jones (2006), Perkins et al. (2008) o Steed y Smith (2002) también han destacado diversas ventajas aportadas por las intervenciones asistidas en personas mayores o con demencia. Por otra parte, Marino (2012) señala que un alto porcentaje de los estudios que ofrecen datos sobre la efectividad de las IAA incluyen debilidades metodológicas que pueden restar confiabilidad a sus conclusiones, si bien destaca que aquellos que sí incluyeron un control de los posibles sesgos (tales que el efecto placebo, efecto recencia, confusión conceptual, etc.) han encontrado efectos positivos de tamaño moderado derivados de las IAA, conclusión que coincide con lo apuntado por Nimer y col. (2007) y Souter y col. (2007). A pesar de las evidencias a favor del uso de las IAA en distintos contextos, la literatura describe la ausencia de formación reglada durante los estudios de grado de disciplinas como Psicología, Medicina o Trabajo Social (Berget, Grepperud, Aasland y Braastad, 2013; Black, Chur-Hansen y Winefield, 2011; Risley-Curtiss, 2010), elemento que dificulta su inclusión durante el ejercicio profesional. Varios estudios previos han analizado las actitudes de los profesionales hacia las intervenciones asistidas por animales. Ferrese, Forster, Kowalski y Wasilewski (1998; citado en Velde, Cipriani y Fisher, 2005) realizaron un análisis de las narraciones ofrecidas por terapeutas ocupacionales norteamericanos, destacando sus expectativas positivas en hasta siete áreas (aumento de motivación, beneficios físicos de la interacción, mejoras en el nivel de atención, mejoras del estado de ánimo, mejoras en la interacción social, ofrecer oportunidad de cuidar y crear un ambiente más similar al hogar). En una segunda experiencia, Black et al. (2011) llevaron a cabo entrevistas en profundidad a nueve psicólogos, concluyendo que las expectativas mezclaron tanto aspectos positivos (se esperaron mejoras en la relación terapéutica y en los resultados de la intervención) como negativos (temores ante la imprevisibilidad
126 J. López-Cepero Borrego, M. A. Perea-Mediavilla, A. Tejada Roldán, J. L. Sarasola-Sánchez-Serrano Alternativas. Cuadernos de Trabajo Social, 22, 2015, pp. 123-138 - ISSN 1133-0473 DOI: 10.14198/ALTERN2015.22.07 de los animales o la falta de apoyo de centros e instituciones) hacia las intervenciones asistidas. Por otra parte, la literatura también incluye algunos estudios cuantitativos. Berget, Ekeberg y Braastad (2008) encontraron que dos tercios de una muestra de profesionales dedicados al cuidado psiquiátrico (médicos, psicólogos, enfermeros, etc.) consideraron que la inclusión de animales de granja podía mejorar la interacción entre terapeutas y pacientes, presentando mejores expectativas que hacia otras aproximaciones tradicionales de mayor arraigo. Berget y Grepperud (2011) concluyeron que entre un 55% y un 87% de profesionales del ámbito psiquiátrico (sobre un total de 500 participantes) percibieron de alguna o mucha utilidad el uso de animales en el tratamiento de distintos trastornos mentales. En un trabajo posterior, Berget et al. (2013) cifraron en un 88% el porcentaje de que consideró necesario utilizar animales en las intervenciones con población psiquiátrica. Estos tres trabajos fueron realizados con muestras provenientes de Noruega. Por otra parte, en Australia, Moody, King y O’Rourke (2002) presentaron resultados derivados de la aplicación del Brisbane Animal Assisted Therapy Acceptability Test (BAATAT), único instrumento de evaluación de las actitudes ante las IAA localizado por nuestro equipo de investigación en la literatura, a los trabajadores de un ala pediátrica. Estos autores encontraron un alto nivel de acuerdo con las expectativas positivas antes de la implementación del programa de visitas, así como un descenso de las expectativas negativas después de la realización de dicha intervención. En cuanto a las variables personales que pueden influir sobre la actitudes hacia las IAA, sólo el sexo del respondiente contó con apoyo empírico en la literatura previa, en la que son descritas expectativas más positivas en mujeres que en varones (Berget et al., 2008; Berget y col., 2011). Otras variables de interés estudiadas, como la experiencia con animales domésticos y/o de granja, la experiencia en intervenciones asistidas, el interés por participar en IAA o la profesión desempeñada no han mostrado una relación consistente en la literatura previa (Berget y col., 2011; López-Cepero, Perea-Mediavilla, Sarasola y Tejada, 2015; Moody et al., 2002; Perea-Mediavilla, López-Cepero, Tejada y Sarasola, 2014). El presente trabajo se marca como objetivo ofrecer una evaluación cuantitativa de las actitudes hacia las IAA mantenidas por estudiantes universitarios de distintas Universidades Públicas de Andalucía Occidental. Para ello, se propone llevar a cabo la validación del Cuestionario de Actitudes ante las Intervenciones Asistidas por Perros (CAINTAP), ofreciendo datos acerca de su validez estructural, fiabilidad y validez concurrente. En un segundo
Validación del Cuestionario de Actitudes ante las Intervenciones Asistidas por... 127 Alternativas. Cuadernos de Trabajo Social, 22, 2015, pp. 123-138 - ISSN 1133-0473 DOI: 10.14198/ALTERN2015.22.07 momento, identificará las expectativas mantenidas por los estudiantes, ofreciendo información que pueda servir como guía para dar respuesta a los temores con mayor presencia entre los futuros profesionales. Método Participantes. El presente estudio contó con 474 estudiantes que se hallaron cursando estudios universitarios (85,7% en grado o licenciatura; 14,3% en cursos de postgrado) de carácter presencial en las provincias de Huelva (19,0% provenientes de la Universidad de Huelva) y Sevilla (34,7% de la U. Pablo de Olavide y 46,3% de la U. de Sevilla). Un 50,8% (N=251) de los participantes cursaron planes de estudios clasificados como Ciencias Sociales (Ciencias de la Educación, Trabajo Social, Educación Social, Sociología y Ciencias Políticas) y un 49,2% (N=233) lo hicieron en Ciencias de la Salud (Psicología y Enfermería). Por sexos, un 20,5% refirió ser varón frente a un 79,5% de mujeres (como punto de referencia, señalar que el Instituto Nacional de Estadística recogió en su último informe disponible, para el alumnado de nuevo ingreso del curso 2010-2011, que las mujeres representaron el 73,5% en la rama de Ciencias de la Salud y el 60,6% en Ciencias Sociales y Jurídicas en las tres universidades indicadas). La media de edad para el total de la muestra fue de 22,7 años (dt=5,61). Un 89,9% de los participantes indicó no haber realizado ningún trabajo remunerado. Todos fueron mayores de edad y recibieron información sobre la voluntariedad de su participación. Una vez informados de los objetivos del estudio, se solicitó su asentimiento para participar, indicando datos de contacto del equipo investigador para atender dudas o preguntas que pudieran presentarse con posterioridad a la evaluación. Instrumentos. La recogida de datos se realizó mediante la aplicación de tres formularios, presentados en un mismo documento. En primer lugar, fue incluida una hoja de variables sociodemográficas y educativas, en la que se solicitó información sobre el sexo, edad, estudios realizados y experiencia laboral del respondiente, a consignar en casilleros creados a tal efecto. En segundo lugar, se habilitó un apartado en el que describir la experiencia con animales de compañía (si existió y, en caso afirmativo, si fue positiva) y el interés por las aplicaciones de las IAA (si existió, si se poseyó formación o si se consideró de interés para la labor profesional, entre otras). Estos reactivos fueron respondidos marcando Sí/No en la hoja de respuestas. El tercer formulario fue el Cuestionario de Actitudes ante las Intervenciones Asistidas por Perros (CAINTAP). Esta herramienta fue creada a través de una revisión de la literatura previa (ver Anderson, 2007; Wilson y Netting, 2012)
128 J. López-Cepero Borrego, M. A. Perea-Mediavilla, A. Tejada Roldán, J. L. Sarasola-Sánchez-Serrano Alternativas. Cuadernos de Trabajo Social, 22, 2015, pp. 123-138 - ISSN 1133-0473 DOI: 10.14198/ALTERN2015.22.07 y del Brisbane Animal Assisted Therapy Acceptance Test (BAATAT; Moody, King y O’Rourke, 2002). Dada la similitud entre varios ítems creados por el equipo de investigación para el presente trabajo y el BAATAT, se optó por incluir adaptaciones de 18 de los 21 elementos originales del instrumento de Moody et al. (2002), que fueron modificados para ser aplicables a diversos colectivos profesionales, y fueron incluidos 4 indicadores de nueva creación. Los 22 ítems resultantes evaluaron las expectativas de los participantes hacia cuestiones positivas (la intervención asistida beneficiará a la imagen del centro, los perros distraerán a las personas de sus preocupaciones) y negativas (los perros van a ladrar en el centro, los perros pueden ser una molestia para las personas que no participen de la intervención). Estos fueron respondidos usando una escala de cinco niveles de acuerdo, con valores comprendidos entre 1 (muy en desacuerdo) y 5 (muy de acuerdo) (ver Anexo). Procedimiento. Se solicitó la colaboración de 19 docentes e investigadores, siguiendo un criterio de oportunidad, para que facilitaran el acceso a sus clases durante las últimas dos semanas del curso 2012-2013. 15 accedieron a participar, proporcionando acceso a 21 clases impartidas en 13 títulos diferentes. Un miembro del equipo se desplazó a cada una de estas clases para explicar los objetivos del estudio, asegurar la comprensión de las instrucciones y administrar las copias impresas. Se hizo constar la voluntariedad de la participación y fueron proporcionados datos de contacto del equipo de investigación. Dadas las similitudes entre varios de los ítems extraídos de la literatura previa y el BAATAT, se optó por partir del instrumento de Moody et al. (2002), a fin de obtener información comparable con el trabajo original. Se llevó a cabo la traducción al español y una adaptación de contenidos que permitió ser de aplicación tanto a profesionales como a estudiantes, con independencia tanto del tipo de IAA (el original era de aplicación sólo a programas de visitas) como del colectivo con que se trabaje (no sólo en el área pediátrica). Tres ítems fueron eliminados ante la imposibilidad de aplicarlos fuera del contexto pediátrico, siendo sustituidos por nuevos elementos aplicables a diversos contextos de intervención. Los 22 ítems resultantes fueron administrados a varios colaboradores del equipo investigador a fin de comprobar y corregir posibles dificultades de redacción. En el apartado estadístico fueron realizados procedimientos descriptivos (frecuencia, medidas de tendencia central, medidas de dispersión y análisis de distribución), análisis factorial exploratorio (extracción de componentes principales con autovalores mayores de 1, rotación Varimax), análisis de fiabilidad (alpha de Cronbach >0,700) correlaciones bivariadas (r de Pearson) y
Validación del Cuestionario de Actitudes ante las Intervenciones Asistidas por... 129 Alternativas. Cuadernos de Trabajo Social, 22, 2015, pp. 123-138 - ISSN 1133-0473 DOI: 10.14198/ALTERN2015.22.07 comparación de medias (prueba T de Student para muestras independientes). Estos procedimientos se realizaron a través del software SPSS, versión 20, utilizando un valor de significación de p<0,05. También se calculó el tamaño de efecto (TE) de las diferencias de medias, obtenido a través del valor resultante de dividir el valor absoluto de la diferencia de las medias de cada grupo entre la desviación típica del total de la muestra [|Xi – Xj|/σ], considerándose para su valoración las orientaciones propuestas por Cohen (1988): tamaño de efecto pequeño para valores comprendidos ≥0,20 y <0,50; efecto moderado para valores ≥0,50 y <0,80; y efecto grande para valores ≥0,80. Resultados (I). Validación del CAINTAP. Validez Estructural. El análisis factorial exploratorio contó con una adecuación muestral suficiente (KMO=0,910; Esfericidad de Bartlett p<0,000), ofreciendo una solución rotada con cuatro grupos de ítems (ver tabla 1). En total, la varianza explicada fue ligeramente inferior al 59%. Una vez estudiada la matriz de la solución factorial, el equipo de investigación decidió retener sólo los dos primeros componentes, dada la diferencia en la varianza explicada (los dos primeros explicaron en torno al triple de varianza que los dos últimos) y el bajo número de reactivos contenidos en los factores 3.º y 4.º Dos ítems (numerados como 5 y 22) obtuvieron una saturación superior a 0,300 en ambos factores, por lo que el equipo investigador los asignó a la escala en la que presentaron mayor valor (dado que el reactivo 5 saturó negativamente, su puntuación aparece invertida en todos los cálculos realizados desde este punto en adelante). En total, 20 de los 22 ítems fueron retenidos en esta solución de dos factores, que fueron etiquetados como actitudes positivas hacia las IAA (factor 1) y actitudes negativas hacia las IAA (factor 2), respectivamente. La correlación entre ambos fue de r=-0,468 (***p<0,001). Fiabilidad. El índice alpha de Cronbach obtenido fue de 0,879 para la escala de Actitudes Positivas hacia las IAA (una vez invertido el valor del ítem 5) y de 0,884 para el factor de Actitudes Negativas hacia las IAA. Ninguno de estos valores mejoró por la exclusión de ítems. El valor de alpha para el total de 20 ítems fue de 0,658. Validez concurrente. El análisis de la distribución de los dos factores identificados mostró un ajuste pobre a la curva normal en ambos casos, con valores p<0,01 o inferiores en las pruebas de Kolmogorov-Smirnov y Shapiro-Wilks, lo que justificó el uso de pruebas resistentes a esta situación en la comparación de medias obtenidas en el CAINTAP.
130 J. López-Cepero Borrego, M. A. Perea-Mediavilla, A. Tejada Roldán, J. L. Sarasola-Sánchez-Serrano Alternativas. Cuadernos de Trabajo Social, 22, 2015, pp. 123-138 - ISSN 1133-0473 DOI: 10.14198/ALTERN2015.22.07 Tabla 1. Solución factorial rotada (saturaciones>0,300) y varianza explicada. Entre paréntesis, valores de saturación de los ítems eliminados de cada escala por el equipo investigador Ítem (extracto) Factor Xdt 1234 19. Actividad valiosa ,827 4,10 ,937 14. Residencia feliz ,811 4,13 ,859 16. Sitio más interesante ,760 4,07 ,905 21. Interés participantes ,732 4,23 ,788 18. Relax profesionales ,680 3,68 1,099 10. Relax participantes ,677 4,11 ,864 13. Acuerdo profesionales ,644 (–,335) 3,51 ,994 20. Familiares de acuerdo ,620 (–,315) 3,34 ,976 4. Imagen del centro ,616 (,387) 3,90 ,940 5. No es lugar adecuado* –,516 (,389) 2,32 1,194 2. Menos carga de trabajo ,406 (–,342) 2,46 1,087 11. Pulgas/garrapatas ,863 2,26 1,221 12. Infecciones ,856 2,19 1,156 9. Morder ,821 2,24 1,159 17. Arañar ,766 2,62 1,170 15. Dañar instrumental ,718 2,72 1,184 22. Molestia no participantes (–,333) ,469 (,352) 3,02 1,141 7. Alergias ,766 3,76 1,008 6. Problemas respiratorios ,334 ,721 3,10 1,145 1. Ladrar ,390 ,714 3,42 1,146 3. Orinar/defecar ,463 ,674 3,21 1,303 8. Distraer de preocupaciones ,367 3,66 1,287 Varianza explicada 23,96% 20,03% 7,61% 7,30% *El ítem 5 saturó de manera inversa en el factor 1. El primer contraste realizado comparó las medias obtenidas en los dos factores propuestos para el CAINTAP según la variable sexo del respondiente. Las puntuaciones obtenidas por las mujeres participantes fueron descriptivamente superiores en la escala de actitudes positivas, mientras que las medias para el factor de actitudes negativas se distanciaron en menos de una
Validación del Cuestionario de Actitudes ante las Intervenciones Asistidas por... 131 Alternativas. Cuadernos de Trabajo Social, 22, 2015, pp. 123-138 - ISSN 1133-0473 DOI: 10.14198/ALTERN2015.22.07 centésima de punto. Ninguna de estas diferencias alcanzó significatividad estadística en el contraste T de Student (tabla 2). La segunda variable cualitativa seleccionada fue el interés por incluir programas de IAA en el contexto laboral del respondiente. De media, las personas que indicaron tener interés por esta modalidad de intervención mostraron actitudes más favorables ante las IAA. Estas diferencias alcanzaron un nivel de significación estadística de p<0,001 para ambas escalas del CAINTAP (tabla 3). Tomando como referencia la media y desviación típica halladas para ambos factores (Actitudes Positivas: X=41,29; dt=7,19 / Actitudes Negativas: X=24,79; dt=7,64), el tamaño de efecto para ambos contrastes fue grande (Cohen, 1988). Tabla 2. Actitudes ante las IAA en varones y mujeres. Se incluyen datos descriptivos, prueba de Levene para igualdad de varianzas y prueba T para igualdad de medias Sexo Descriptivos Igualdad var. Prueba T NXdt etF p t gl p Act. Positiva Hombre 93 40,56 6,83 0,71 ,171 ,679 -1,104 457 ,270 Mujer 366 41,48 7,28 0,38 Act. Negativa Hombre 95 24,72 6,95 0,71 2,678 ,102 –,110 461 ,913 Mujer 368 24,81 7,82 0,41 Tabla 3. Actitudes ante las IAA según interés mostrado por incluir programas de IAA en contexto laboral. Se incluyen datos descriptivos, prueba de Levene para igualdad de varianzas, prueba T para igualdad de medias y tamaño de efecto ¿Interés en la IAA? Descriptivos Igualdad var. Prueba T TE NXdt etF p t gl p Act. Positiva Sí 401 42,50 6,14 0,31 2,106 ,147 11,390 448 ,000*** 1,52 No 49 31,57 7,81 1,12 Act. Negativa Sí 403 24,10 7,35 0,37 ,036 ,849 -5,522 452 ,000*** 0,80 No 51 30,18 7,79 1,09 ***p<0,001
138 J. López-Cepero Borrego, M. A. Perea-Mediavilla, A. Tejada Roldán, J. L. Sarasola-Sánchez-Serrano Alternativas. Cuadernos de Trabajo Social, 22, 2015, pp. 123-138 - ISSN 1133-0473 DOI: 10.14198/ALTERN2015.22.07 ANEXO Cuestionario de Actitudes hacia las Intervenciones Asistidas por Perros (CAINTAP) A continuación, se presenta una serie de situaciones que pueden darse a la hora de introducir uno de los perros de nuestra asociación en un centro (recurso, asociación ) como en el que está usted trabajando (o le gustaría trabajar). Por favor, indique hasta qué punto está de acuerdo con las siguientes afirmaciones. Recuerde, las respuestas están comprendidas entre muy en desacuerdo (a la izquierda) y muy de acuerdo (a la derecha). Muy en desacuerdo Algo en desacuerdo Ni a favor ni en contra Algo de acuerdo Muy de acuerdo 1 Los perros van a ladrar en el centro 2 El personal del centro tendrá menos carga de trabajo 3 Es probable que los perros orinen/defequen en el centro 4 La intervención asistida beneficiará a la imagen del centro 5 Este centro no es el lugar adecuado para una intervención de este tipo 6 Puede que los perros empeoren determinados problemas respiratorios 7 Las alergias a los perros van a ser un problema 8 Los perros distraerán a las personas de sus preocupaciones 9 Es probable que los perros muerdan a los/as participantes 10 La intervención asistida ayudará a los/as participantes a relajarse 11 Los perros traerán pulgas o garrapatas al centro 12 Los perros extenderán infecciones (parásitos, bacterias, hongos, etc.) 13 Los/as profesionales del centro estarán de acuerdo con llevar a cabo la intervención asistida 14 La intervención asistida hará de la residencia un lugar más feliz 15 Es probable que los perros dañen el instrumental o instalaciones del centro 16 El centro será un sitio más interesante en el que trabajar 17 Los perros pueden arañar a los/as participantes durante las sesiones 18 Los perros pueden ayudar a que los/as profesionales estén más relajados/as 19 Este nuevo programa es una actividad valiosa para el centro 20 Los familiares estarán conformes con llevar a cabo la intervención asistida por perros 21 La intervención asistida resultará interesante para los/as posibles participantes 22 Los perros pueden ser una molestia para las personas que no participen de la intervención última