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La mujer, ¿una alternativa ética?: una perspectiva antropológica

Moreno Maestro, Susana

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La muje en el espejo media ico: El medio a o emenino. Se illa, 11 y 12 de ma zo 2010 * Facul ad de Comunicación * Uni e sidad de Se illa VICERRECTORADO DE RELACIONES INSTITUCIONALES La muje en el espejo media ico: El medio a o emenino. Se illa, 11 y 12 de ma zo 2010 * Facul ad de Comunicación * Uni e sidad de Se illa 11 ol e al indice 3. La muje , ¿una al e na i a é ica? Una pe spec i a an opológica. Susana Mo eno G upo de In es igación GEISA Voy a empeza mi in e ención leyendo un pequeño ela o, Olympia, del lib o Espejos (2008), del u uguayo Edua do Galeano: Son emeninos los símbolos de la e olución ancesa, muje es de má mol o b once, pode osas e as desnudas, go os igios, bande as al ien o. Pe o la e olución p oclamó la Decla ación de los De echos del Homb e y del Ciudadano, y cuando la mili an e e oluciona ia Olympia de Gouges p opuso la Decla ación de los De echos de la Muje y la Ciudadana, ma chó p esa, el T ibunal Re oluciona io la sen ención y la guillo ina le co ó la cabeza. Al pie del cadalso, Olympia p egun ó: -‘Si las muje es es amos capaci adas pa a subi a la guillo ina, ¿po qué no podemos subi a las ibunas públicas?’ No podían. No podían habla , no podían o a . La Con ención, el Pa lamen o e oluciona io, había clausu ado odas las asociaciones polí icas emeninas y había p ohibido que las muje es discu ie an con los homb es en pie de igualdad. Las compañe as de lucha de Olympia de Gouges ue on ence adas en el manicomio. Y poco después de su ejecución, ue el u no de Manon Roland. Manon e a la esposa del minis o del In e io , pe o ni eso la sal ó. La condena on po su ‘an ina u al endencia a la ac i idad polí ica’. Ella había come ido la mo al insolencia de me e la na iz en los masculinos asun os de es ado. Y la guillo ina ol ió a cae ”. En es e lib o, como el mismo Galeano nos cuen a, se habla de la ealidad desde el pun o de is a de los que es u ie on pe o no ue on eco dados po que la his o ia o icial los sup imió. Y es o es lo que nos ha pasado a las muje es, que la his o ia o icial, la mayo ía de las eces, nos ha sup imido. La muje , ¿una al e na i a é ica? El í ulo de la mesa edonda que aquí nos con oca me pa ece p oblemá ico. Hace pensa en un cie o esencialismo -aunque es é en e in e ogaciones- que iden i ica a “la muje ”, así, en gene al, con una de e minada o ma de pensa el mundo, una “sensibilidad na u al” que le apo a ía de mane a au omá ica o a mi ada más sensible y una mane a de ac ua y de elaciona se menos iolen a que la de los homb es. En mi opinión, es a pos u a es o almen e esencialis a pues a ibuye una supues a sensibilidad común a odas las muje es, sea cual sea su clase social, su si uación sociop o esional o su e nia. Nada más alejado de la ealidad. Yo pe enezco al g upo de in es igación GEISA (G upo pa a el Es udio de las Iden idades Sociocul u ales en Andalucía), en el que p es amos una especial a ención al concep o de ma iz iden i a ia (Mo eno, 1991). Pa imos de la necesidad de imb ica la iden idad de géne o con la iden idad é nica y la iden idad de clase y sociop o esional, e i ando así cae en homogeneizaciones que no hacen sino di icul a los análisis de las ealidades sociales. Lo que sí es necesa io hace , po supues o, es adqui i una pe spec i a que ascienda la mi ada masculina habi ual y ecupe e la expe iencia de las muje es, al y como nos sugie e Galeano (2008) en su Fundación de la Belleza: La muje en el espejo media ico: El medio a o emenino. Se illa, 11 y 12 de ma zo 2010 * Facul ad de Comunicación * Uni e sidad de Se illa VICERRECTORADO DE RELACIONES INSTITUCIONALES 12 La muje en el espejo media ico: El medio a o emenino. Se illa, 11 y 12 de ma zo 2010 * Facul ad de Comunicación * Uni e sidad de Se illa ol e al indice 3. La muje , ¿una al e na i a é ica? Una pe spec i a an opológica. Susana Mo eno “Es án allí, pin adas en las pa edes y en los echos de las ca e nas. Es as igu as, bison es, alces, osos, caballos, águilas, muje es, homb es, no ienen edad. Han nacido hace miles y miles de años, pe o nacen de nue o cada ez que alguien las mi a. ¿Cómo pudie on ellos, nues os emo os abuelos, pin a de an delicada mane a? ¿Cómo pudie on ellos, esos b u os que a mano limpia peleaban con a las bes ias, c ea igu as an llenas de g acia? ¿Cómo pudie on ellos dibuja esas líneas olande as que escapan de la oca y se an al ai e? ¿Cómo pudie on ellos…? ¿O e an ellas?” En es e sen ido, la an opología, como la o alidad de las ciencias sociales, ha enido du an e mucho iempo, p ác icamen e has a los es udios sob e muje es de los años 80, a los homb es como únicos suje os sociales que hacen la his o ia, que cons uyen la sociedad, ya ue a pa a habla de mo imien o asocia i o, de o mas económicas, de eligión… Si nos ijamos en la His o ia o icial del A e, apenas hay p oducciones hechas po muje es y, cuando las hay, en la mayo ía de los casos no se habla de a es, p oduc os exclusi os de los homb es, sino de a esanías. En de ini i a, y siguiendo con es e ejemplo del campo de la p oducción a ís ica, jun o al e nocen ismo, ha exis ido de mane a pe manen e en las in e p e aciones an opológicas o o sesgo eó ico e ideológico: el and ocen ismo (Méndez, 1995:24). Sólo desde inales de los sesen a, las in es igaciones de las cien í icas sociales eminis as han mi ado a las muje es de o a mane a y las han concebido como suje o his ó ico. Dis inguiendo sexo de géne o, han insis ido en que los oles, unciones y es a us de las muje es deben analiza se en é minos sociales. Po an o, cuando hablamos de géne o, el con ex o polí ico, social, económico, e c., ha de se in es igado y no asumi lo como igual en odos los con ex os y iempos. Po eso no podemos habla de esencias: las elaciones en e los sexos no son na u ales, son p oduc o de lo social. Indudablemen e, expe iencias de subo dinación y op esión gene an ac i udes y modos de pensa , pe o son expe iencias esul ado de la di isión sexual del abajo, del aumen o del con ol de la sexualidad y la ep oducción, de una socialización di e enciada de géne o, de una ideología de subo dinación de las muje es… Nada más ce e o que la siguien e a i mación de Lou des Méndez: “es bien sabido que las elaciones sociales en e sexos y la cons ucción social del sexo y del géne o di ie en de país en país, de g upo é nico en g upo é nico, de pe iodo his ó ico en pe iodo his ó ico. A pesa de que la si uación de subo dinación social, polí ica y económica i ida po las muje es sea un da o cons a ado anscul u almen e, es o no jus i ica que se haga abla asa de las o mas especí icas en que cada cul u a, a lo la go de su his o ia, piensa los signi icados del ‘se homb e’ y del ‘se muje ’ y con igu a el ipo de elaciones sociales deseables en e ambos sexos” (Méndez, 2002:209-210). Po lo an o, más que plan ea nos si las muje es somos una al e na i a é ica, lo que debemos es plan ea el asun o en é minos de elaciones de pode y de cómo hace en e a es as elaciones de pode . Ojo, no se a a de cómo accede al pode , un pode de inido po los homb es y, po supues o, en é minos masculinos. El p oblema es que pa ece que hoy es más impo an e que algunas muje es se es ablezcan en el pode , que cues iona se el p opio pode con odas sus p ác icas. Po eso es impo an e inco po a una mi ada holís ica que nos pe mi a elaciona dis in as o mas de pode en el con ex o ac ual de globalización. And ocen ismo y capi alismo. Que la cul u a and océn ica y la o ganización capi alis a es án es echamen e inculadas no es ningún sec e o. La in isibilización y desconside ación de odo ipo de abajo domés ico y de cuidado ealizado po muje es es p ueba de ello. En es e sen ido, la globalización no es solamen e neolibe al y colonial sino, ambién, pa ia cal. La muje en el espejo media ico: El medio a o emenino. Se illa, 11 y 12 de ma zo 2010 * Facul ad de Comunicación * Uni e sidad de Se illa VICERRECTORADO DE RELACIONES INSTITUCIONALES 13 La muje en el espejo media ico: El medio a o emenino. Se illa, 11 y 12 de ma zo 2010 * Facul ad de Comunicación * Uni e sidad de Se illa ol e al indice 3. La muje , ¿una al e na i a é ica? Una pe spec i a an opológica. Susana Mo eno Como a i ma la socióloga Fa ou Sow y o as muchas oces ep esen a i as de las muje es del con inen e neg o, la si uación de las muje es a icanas no puede sepa a se de o as elaciones de pode y desigualdad gene adas po el sis ema de globalización neolibe al: “no podemos sepa a la lucha de las muje es sin lucha con a las demás o mas de injus icias causan es de la si uación de Á ica”. En palab as de la ex Minis a de Cul u a de Malí, Amina a T ao é: “cuando hablamos de los de echos de las muje es, sob e odo de los países del su , la gen e suele ene en men e las sociedades y las cul u as de esos países. Ol idamos que sin sobe anía polí ica y económica ni homb e ni muje se pueden sal a ” (Dia io de Se illa, p.46, 27/3/2007). En Senegal se p odujo el hundimien o de los es sec o es de la economía como consecuencia de la pues a en p ác ica de polí icas de libe alización come cial y de p i a izaciones impues as po el Fondo Mone a io In e nacional y el Banco Mundial: se p odujo el hundimien o de la ag icul u a (con la obligación del monocul i o del cacahue e que acen uaba el desequilib io); el hundimien o de la pesca, con el ago amien o de ecu sos po el aumen o de ba cos de ue a y la debilidad de la pesca a esanal; y el hundimien o de la indus ia, donde más de un e cio de los abajado es pe die on sus empleos desde 1980, acen uándose es e p oceso a lo la go de los 90, sob e odo después de la de aluación del anco CFA, en ene o de 1994 (Dembélé, 2007). La ees uc u ación de la Función Pública se adujo en la congelación de sala ios, despidos masi os y p og amas de “ e i o olun a io” pa a cumpli con las exigencias de los Planes de Ajus e Es uc u al; los despidos masi os de abajado es en el sec o público epe cu ie on en el abajo de las muje es, muchas de las cuales u ie on que asumi g an pa e de la ac i idad ag ícola po la emig ación masculina y, sob e odo, ie on c ece sus esponsabilidades en los hoga es pa a sa is ace las necesidades amilia es. Con iene eco da aquí que las polí icas de Ajus e Es uc u al no ienen como inalidad el desa ollo de los países sino la educción de la deuda ex e na, acabando pa a ello con los p esupues os dedicados a sec o es “no p oduc i os”, como la salud o la educación. Como consecuencia de es o, y po la concepción ideológica del géne o que les ese a las a eas de cuidado del núcleo amilia , las muje es se en obligadas a enca ga se de g an pa e de es os se icios. Hay que ene en cuen a, además, que el colonialismo en Á ica supuso un decli e gene al en la posición de las muje es en elación a los homb es. Los unciona ios coloniales acep a on los es e eo ipos de géne o occiden ales elegando a las muje es al ámbi o domés ico y dejando los asun os económicos y polí icos a los homb es (Pa pa , 1988). Es a pé dida de pode de las muje es se gene aba, sob e odo, en elación al acceso a la ie a y la ue za labo al: la pe cepción de los unciona ios e a que los homb es e an los campesinos y los p oduc o es de alimen os en Á ica y, así, cuando se come cializa on los de echos de la ie a, los homb es, conside ados los cabezas de amilia, ue on quienes ecibie on los í ulos de p opiedad. Po lo an o, en el con ex o del con inen e a icano debemos a i ma nue amen e que no podemos sepa a la lucha de las muje es sin lucha con a las demás o mas de injus icias. En es e caso, debemos pensa conjun amen e en los e ec os del colonialismo y del poscolonialismo sob e los con ex os locales a icanos; la posición que en ellos ocupan homb es y muje es no se puede sepa a del luga que es os homb es y muje es ocupan en la globalización. Además, no hay que ol ida que la conside ación de los miemb os de es as sociedades como “sal ajes” o “p imi i os” sigue es ando muy p esen e en nues o pensamien o occiden al. Como a i ma Fe án Inies a, lo cie o es que, en algún pun o de la mayo ía de noso os, el neg o sigue man eniendo un cu ioso asgo de animalidad (2009) y que la inmig ación solo ha acen uado las pe cepciones nega i as que los eu opeos enían de los a icanos, pues no amos cómo a a és del iempo se ha pasado del pa e nalismo al desdén, al desp ecio, a la hos ilidad (Ndongo-Bidyogo, 2009). Además, La muje en el espejo media ico: El medio a o emenino. Se illa, 11 y 12 de ma zo 2010 * Facul ad de Comunicación * Uni e sidad de Se illa VICERRECTORADO DE RELACIONES INSTITUCIONALES 14 La muje en el espejo media ico: El medio a o emenino. Se illa, 11 y 12 de ma zo 2010 * Facul ad de Comunicación * Uni e sidad de Se illa ol e al indice 3. La muje , ¿una al e na i a é ica? Una pe spec i a an opológica. Susana Mo eno en el caso de las muje es, és as deben comba i no sólo como sus colegas homb es con a los es e eo ipos occiden ales en o no a los neg os, sino ambién con a los es e eo ipos sob e la muje a icana: isión e ónea sob e el luga que és as ocupan en la p oducción cons uida a pa i de p oblemá icas dico omías muy asen adas en Occiden e: público/p i ado; me cado/hoga ; p oducción/ ep oducción; mode no/ adicional. Así, las muje es del “Te ce Mundo” han sido ca ego izadas como homogéneas, sin habilidades ni pode , op imidas po la amilia, la cul u a y la eligión (Mohan y en Viei ez, 2009). Sin emba go, en Á ica: -“Esposa” no es igual a “mad e”. Esposa no iene géne o en muchas sociedades a icanas, se esposa sólo signi ica “ ue a del linaje”; -“Mad e” no es igual a “lo que hacen las mad es”. En las sociedades occiden ales se asume como indi idual, mien as que en las sociedades neg as es compa ido; -“P i ado” no es igual a “domés ico”. Es e é mino es a impo ancia y esconde el pode de la ma e nidad y la p oducción de la ida misma. -“P oducción” no es compa able con “ ep oducción”. -“Lo público” no sólo e ie e al empleo. Hay múl iples o mas de abaja y p oduci . Po an o, no se puede minimiza el papel jugado po la e nicidad - ampoco po la clase social - en la con igu ación de las iden idades de sexo/géne o. El minimiza lo ha signi icado oma ac i udes eu océn icas, como las de muchas muje es del mo imien o eminis a occiden al que con inúan iendo a es as muje es como ep esen an es de lo “ya pasado”, sin ene en cuen a odas es as dis inciones a las que nos acabamos de e e i y que son undamen ales si p e endemos en ende algo. Po eso, las muje es, en cada luga y época, han desa ollado nume osas al e na i as a la si uación en que se encuen an. Así, las sociedades Demba (Zambia) ma ilineales, son conocidas po los sis emas emeninos de ayuda mu ua, po el con ol económico y social po pa e de las muje es y po la manipulación de las elaciones de géne o pa a su p opio bene icio (Viei ez, 2009). Un asgo que compa e la mayo ía de las muje es a icanas es su pe enencia a algún ipo de g upo o asociación. G upos eligiosos, sociedades pa a la mejo a de la comunidad, asociaciones amilia es/ comuni a ias (Ujamaa, Tanzania), asociaciones de ayuda mu ua (Ha ambee, Kenia), coope a i as pa a la en a de p oduc os (ag ícolas, a esanías, e c.), on ines en el Á ica Occiden al ancó ona… En la ac ualidad, las asociaciones de muje es cons i uyen el mayo sec o o ganizado de la población en nume osos países a icanos basándose, con ecuencia, en la au o idad mo al de las muje es en an o que mad es pa a de ende su inclusión en la polí ica, en un modo que se ía imp obable ue a del con inen e (Baue , 2008:105). En es e mismo sen ido, na a Amina a T ao é en su lib o L’A ique Humiliée (2008) cómo uno de los supe i ien es del sal o a las allas de Ceu a y Melilla en el año 2005 le decía lo siguien e: “Anbalakaw (muje es que nos dais la ida), decidnos qué di ección debemos oma , po que ya no sabemos. En un mundo de abundancia no hay nada pa a noso os, ni abajo, ni en a, ni echo… Nadie quie e sabe de noso os. Somos una gene ación sac i icada. Nues os pad es, como sabéis, p e ie en que sus hijos ganen. No nos en ienden a noso os, los pa ados, los sin papeles, los pe dedo es, los clandes inos y los expulsados, piensan que no enemos alen o ni compe encias. Noso os sólo os enemos a oso as, gene osas y alien es mad es. Le an aos. Ayudadnos”. Y a es a misma condición de mad e se di igía un jo en que sí log ó a a esa la alla con éxi o: “me di ijo a la mad e que e es. Ayuda a la ju en ud a icana a no i se, a no mo i más en el desie o, en plena ma o en algún si io aquí en la La muje en el espejo media ico: El medio a o emenino. Se illa, 11 y 12 de ma zo 2010 * Facul ad de Comunicación * Uni e sidad de Se illa VICERRECTORADO DE RELACIONES INSTITUCIONALES 15 La muje en el espejo media ico: El medio a o emenino. Se illa, 11 y 12 de ma zo 2010 * Facul ad de Comunicación * Uni e sidad de Se illa ol e al indice 3. La muje , ¿una al e na i a é ica? Una pe spec i a an opológica. Susana Mo eno indi e encia” (T ao é, 2008:261-262). Po eso, asociadas, las mad es íc imas del a o dado a sus hijos han omado la esponsabilidad de in o ma a los eu opeos sob e la necesidad de si ua las mig aciones ac uales en el con ex o de la globalización, esponsable del saqueo de sus países. Como ellas mismas a i man, no es jus o deci que Eu opa no puede acoge oda la mise ia del mundo po que de lo que se a a es de cambia las eglas del juego, de que no con inúe el pillaje del con inen e a icano po pa e de esos países que a i man no ene su icien e capacidad pa a acoge a odos los “mise ables”. “El eminismo occiden al nos ha enseñado que la libe ación de la muje pasa po la ei indicación y la eap opiación de nues os cue pos, el con ol de la ma e nidad y la a i mación de nues os de echos en an o que indi iduos. Yo mili é, como la mayo pa e de las a icanas de mi gene ación, con las a mas eó icas de las muje es de los países indus ializados po un ideal de sociedad donde se dé la igualdad en e homb es y muje es. Sin emba go, yo no es aba muy cómoda po que yo no c eía en el desa ollo mimé ico pa a nues os países después de las independencias. (…) En mi cabeza o aba una mul i ud de ideas, en e ellas, las canciones que hablaban de los alo es que enemos las muje es en Á ica y que nos pe mi en es a unidas, sen i nos in encibles e incluso inmo ales, po que enemos el pode de da la ida (…) Aho a que, con on adas a la iolencia de las polí icas mig a o ias eu opeas xenó obas y ep esi as, los jó enes me llaman y me solici an, y a a és de mí a odas las a icanas en an o que mad es, yo me acue do de esas palab as. Yo me digo que nues os jó enes nos econocen y nos ei indican como uen e de ida, pe o ambién como una ue za capaz de lle a les cuando son pequeños y de acep a les cuando se hacen g andes, les pase lo que les pase, sean ganado es o pe dedo es” (T ao é, 2008:263-265). BIBLIOGRAFÍA Baue , G. (2008) : Muje es y ac i ismo polí ico en el Á ica del siglo XXI, Á ica. Vangua dia Dossie , Nº 26, pp. 102-105. Dembélé, D.M. (2007): Le d oi au dé eloppemen , CETIM. Géne e. Galeano, E. (2008): Espejos. Una his o ia casi uni e sal. Mad id: Siglo XXI Edi o es. Inies a, F. (2009): El s igma de Cam. El neg o en el pensamien o occiden al en Cas el, A. y Sendín, J.C. (eds.), Imagina Á ica. Los es e eo ipos occiden ales sob e Á ica y los a icanos, pp. 11-34. Mad id: Ca a a a y Casa Á ica. Méndez, L. (1995): An opología de la p oducción a ís ica. Mad id: Edi o ial Sín esis S.A. Méndez, L. 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