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La gran comedia, Eco, y Narciso, fiesta que se representò à sus Magestades en el Coliseo de Buen - Retiro

Calderón de la Barca, Pedro, 1600-1681

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I LA .ü&AN COxMEDIA, ECO ,YNARCISO, -leílaque íe repreíentóa fus Mageíladcs en elCoIííco de Buen-Retiro. DE DON PEDRO CALDERON de la Barca. PERSONAS QVE HABLAN EN ELLA^. jS^rclJo. Febo^ Paflorgala». Silvio-, Paflor ga^^At-P jínteoy Paflor gaian. Slleno yTaflsr visje* BatOy villano, fl-íftflcos. Eco, Zagat^i ILirtoPe. Zagalai Eaura, Zagala. Bii/e, Zagala. Libia,Zagala. Strene,Villana. Jkompañaimemtl, JORNADA PRIMERA. Vefcubrefe el teatro >que fera de bofque yyJale *^or vn lado Silvio ,Paflor ,degala. Slh. Alto monte de Arcadia ,que eaiinénte al Cielo empinas la elevada firente, cuya grande eminencia tanto fube, que empieza monte,yfe remata nube, fiendo de tu copete, yde tus huellas la aifbnabra Rofas, yel dofel Eftrellas. Por el otro ladofale Febo ,Paflsrgala/e^, Feb. Bella, felva de Arcadia, que florida íiempre eñás, de macfzes guarnecida, J fin que át« pompa, ácodas horas verde* el Diziembre, ni el jtsüo fe le acuerde, fiendo el Mayo Corona detu Esfera, ytu edad todo el año Primavera, fí/ír.. Pasaros, queeq el ayrc fogicivo^ Eco9y'Mapcifo^ foh matizados ramilkces vIvos^ yañadiendo colores ácolores, en los arboles fois parieras ^orcs. Ffh. Ganados ,que en el monte divididos mufica fois de efquÜas ,ybalidos, yen la margen de aquefle arroyo brev^ candidos trozos de cuaxada nieve. Sthw, Apediros albricias mi alegría viene de las venturas defte día, pues Eco ,en él Zagala fa mas bella; 'que vio la luz de la mayor eÜrella, de humana da floridos defengaños, yn circulo cumpliendo de fus años, Pefames viene ádaros mi crifteza, de que la rara ,yAngular belleza deEco, defengañada de que ha íido inmortal ,oy vn<circulo ha cumplido .de fus anos, que aunque de dichas llenos cada año mas es vna gracia menos. ^Sale Bato villano ,por otro lado» £at. Selvas de Arcadia, bello excelfa monte, ganados ,yaves, pues ,deíle Orizonte, ápediros albricias he venida, yádaros oy vn peíame cumplidor las albricias, porque Eco ála florida fiefta oy de fus años nos combida, ycon fu vanidad hazer promete átodos vj; opíparo vanqueccr yel peíame, porque (dolor eíiraño ! ) otro no nos harádeídeaqui avnaño. Fet. OSilvIo.^í7iy. OFebo. Bat, OBato. Fei). Tu miímo áti te nombras jmentecato? Bau Pues fi no ay quien me nombre,- qué he de hazer, yei eftilo no os afíbmbreí que ei tíempó cftá tan necio ,éimportuno, que es Bienefierhonrarfe cada vno. FeL Silvio 5pues donde bueno? Sflv.^e gufío vengo ,yde alboroto lleno, áeita hermofa cavaña, que dos veze«-pagiza,€t Sol la baña.' Feh. Yetambién áella vengo, ." yde verte áti en ella, zclos tengo. de Don Pedro Cidderon déla Bdrca^ <|ue ya mi amer etlá delengañado de que vives de Jico enaínssrsuio. SU. oqué temprano ,Ciclos, antes que con mi amor ,di con misí.clos!’ Sar. Quefalfos con esfuerzos íemejanccs eñán vnos con otros los aniantesí Fei'. Por qué lo diz.es? Bat^ Aunqueyo quíficr* dezirlo, no pudiera, porque toda sfta muíica ,eftc rmdo, dizé queEco ha íalldo de todos ios Zag?les feftejada. SUv. Daréla el parabién con voz turbada, hafta quehablen mas claro mis deívelos, Feb. Q¿n,ea vioen villano amortan nobles ze losí Salen los mujícos cantando ,ybaylando Slleno ,Añteo^ Ni/e ,Sirene ^y Eco detrás, Sítifie. Alos años felizes de Eco divina, fherinofa Deidad de las felvas, feliz los íeñale el Mayo con flores, vfano los quente el Sol con eftrelias. 'SUv. Eco hermofa ,en quien cifro laíabia aataraleza la mas fingular belleza que jamás Ja Arcadia vio; el circulo que cumplió la Aurora en tus íuzes bellasi tanto mejores., que en ellas vnos, yotros reíplandores: Flty MMfic,^á]z los íeñale ,Scc, Feb. Tu florida Primavera el Invierno ignore írio, ardiente ignore elEílio, porque dure lifonjera en fu verdor demanera, que de la muerte las huellas no truequen fus roías bellas, fino fus claros albores: E/y Mtific. Feliz los íeñale, &C. Bat, xMi lengua no te aconfeja vivirtanco, queesottor, pues morir moza es mejor, que no llegar áíec vieja: yaísi, las edades dexa ,que en paíTandofece aquella ~dcla hermofura masbella, los matlzes, ycolores; EUy M»fic. Felizlos feñale, 8£C, Eco. Eftoy muyagradecida alfeftcjo queme hazeis, ypara que nie mandéis, íblo eftimaréeíTa vida en la canción repetida, per© quexartne también debo efte tiempo de quiea con eftremos mas eftraños en la fiefta ds mis años ^ no mehadado el parabicn. \4nt. Si es que lo dízes por mi, yo Coy tuftico paftor, nuncahablar fupe en amor; luchar con las fieras íi: ^ yya quehe callado aquí, en tu nombre al monte ife| quantacazarc traeré; f Eco, yNarcifo, ' clfcrCiidudadichofo, -Sale tintes con Lmope. que de cierto deídlchado. \Ant. Eco heraiofa,á quien el C ^íV.Pocoania aquel que en íu engaño doto de tantos favores, ccníolado ,de fu dama bellas Zagalas,Pafíores. no ama el favor. Menos ama quiemoo teme vn defengaáo. Sih, La dada es dolor efíraño. Feb. Eíie quiero padecer. Síív, Querer dudar,no es querer, Febo.Querer faber, no es amar. Sih. Pues yo no quiero dudar. Fsb. Pues yo no quiero faber. Fes. Vos que medeclare ,yvos que calle ,folkitais, yyo en laduda en queeftais. he de igualar álos dos: defne,pues,el ciego Dios . induftria para que aquí ^hable, ycalle,foio afsK el callar ,yhablar fe innere: el lifron daré al que hiziere.,, -,- ^mayor fineza por mi. Yo acepto la condición, yfolamente pudiera íer eíla ia que puñera alas ámi prefuncion: fundóla en efta razón, ci merecer no cÜá en m!, yen mi efta el fervir;y afsi, puedo eíperanga rentr, pues no eñá en mi el mercrer,; yel hazer íiBezas íi. Síliu Yo la condición no aceto, porqu^fi ran-íeiiz fuera, ' que hazer fipe,zas pudiera, TiO las guardara áefte efeto: nada vnamor que es=p.etívXO releí vójfiendo eíto aisi, , bkn Ja concicicn teíni, pues rri corajofi confíanté no podrá hazer adelante mas de iO qqe ha hecho baña aquí. honor ce! Arcadio fu cío, vivid,vivid fin rezelo de aquel nronñrno que con i penas os aíTombro, quantas Vczes le viftelsjpues ya huiiiilde,y rendido eftá,. befando de Eco las plantas.. En fu noalbre al monte fui, yene! monte le encentré, no es la adaúracipn de que os le aya trakio aquí: no el verle cubierto afsi de cabello, no el andar, es lo que os ha de admirar, fino el oírle hablar, que tiene nuefíra humana voz ,que vien áházerle mas fíngufar. Preguntadle, Hablad con éí, que átodo os refponderá. Feo. Si hablar fabes, dinos ya quien eres, rncnilruo cruek Feb. Reípondanes tu horror fiel .quanto fu eíclavitud fientei iS’ki. De qué efpecic diferenteeresfíi/tfíií. Sabes donde efíás? Lit, Pues no, puedo callar mas» cfcuchada'ie aterstaroente; Yo, Pañoresdeia Arcadia, Ko íoy ,como prefumiis, mouflruo irracional ,quefoy vna niuger infeliz, SI bien ,no ha íldo el engaño muy notable, fi advertís que folo para íet monfíruo de la fortuna nací. Ellos vaÜeSjque eñanfiempre de vn matiz ,yocro matiz iieiios,porque ea codo el ano faben mas. qae el Aoru, •eronmipr'meracuna; 'Wieííeaefleazulvinl. ^ aé tamba, yno cuna.huvieífen ¿Q entonces para mi» oven mihermofur3,apenas oipezava áuefcubrk . ^nniis primeras Auroras tl^^un agrado gentil, guando adercubri» tambíes etnoezo (efto permltici que diga} que no vio el Sol vna heruioíura feliz» Zefiro,vn ga’an mancebos - hijo deí viento fútil, por el tioo'bre ,que íu padre debió de llamarfc afsi, me vio en el prado vna tarde, yenamorado de mi, aentender me oio fu amor ^ Scortefinente ,aque el carmia reípotidlo de mis mexillas, parlero no ,mudo fi. Del'ds alli mi fombn fue, yyo fu luz dtfde allí, pues no hize mas que abrafar, Vél no hizo mas que fegulr» Oquantas vezes ,6quantas dar alos vientos le vi ^ fufplros de ciento en ciento, lagrimas de mil en mili fin que el buril, ni la Uma dsl porfiar,ni el aísítlit, pudieflén labrar mi pecho, porque era diamante, enfin, defendido aun alas mellas de la lima, ydel buril. Pelerperado fu amor de no poder confeguic mi amor ,ydeíefppado, de padecer ,yfentir; vna tard? ,qu£ «I apacentando íali vna manada ae blancos corderinos, que entre fi retozando, celebravaa la libertad del redil. Ami Zefoo " ^'abra^andofe de mí, bien como al muro la yedra, bien como al olmo la vid, dixo :Lo que no han podida rendimientos confeguir, configanlo las violencias, yen eíle Inftantef ay de tm* X el Zefiro arrebato álos dos con tan fútil ^ tñovítniento, que alas nubes boíar fin alas me vi; que como erapaore fuyo, por no mirarle nnoiir de amor, le preílb fus alas: (mirad qué piedad tan vil. ) quien vio contienda de amolj tan nueva? pues bien afsi bolavamos los dos ccaio la témerefá perdiz.'' en las garras del azor, la gat9aen las dcl nebli^ Viendome dcf'’anec£r, al folicitar medir ^ ladlfianck de la Tierra, los ojos cerre ,yme aíi al traydor hijo del viento: Ha, qué abra9oes tan ruin eí que la necefsldad haze dar, yno lentir. ^ Defia fuerte ,pues, conmigo, llego el velero Adahd ^^ del ayre aeífa cumbre a.tiva, aquien todc eñe turquí globo cpnrfupeío efí^ agoviando la cerviz» Ay en fus duras entrañas Va5 obiviira cueva, aquí P^SíS.gos vacíos ei numaiio vergaacin t°“*Q?^erro^á quien fallo va anciano árecibirj deípues os diré quien era, porque aora es tuerca dezir quehonefíando íac/akíoa con la d.icüjpa civil Gs aamr ,que aun el enojar es en noforras íérviri liegOj^eníendedío vofocres* yaaií vei^uenja íuplid cofas, que para faberfe,. «o fe han menefler oirqujcnkréeráque tan efrraíio principio deamor fu |ia Mn cerca tuvieífe, que ^nacer file fu moxír? Todos lo creed, que apenas ccronada.dejazmín alio otra Auora, no Sfe Ha llorar^ guando, aitfente de mis bracos,. que ay que £ar del quelíiioe fiel que ama procede aísl> ¿n poder de aquelandano canuco qiiedc( aora oid con mas atención, parque empieza otro cafo aquí no menos eilrañoj eífe ryrehas era, e!. futí] Magrco,qüe cantas vez« avreis oído dezir, que sifíombrava con fu ciencia, alos i->'iofes, pues aisi aeíle enqii&icxnado íibro. dconze de zaíñr íe leía los íecretqc, V' i'' ' cue muchas’vezc’s le vi, ics iuíuroE condngentss- Eco ,y'Marcijoy anunciar ,y_ prevenir. Quancas vezss eclvpso ai Sol, puefto en ÍÚ Ceñirá yqnatscas reíplandecer ie hizo deíce fu Nadir? ^Quantas ala blanca LunSi ia viftió de carmen? yqnantas álas Eífrelías ias viítia el oro dé 0£r? Porque fe quifo igualar ajíiplcer, éJalli; ciego ,yprefo ie tenfar coahderadme aora ámí prefa al J,yciega ramb iea^ GOorrecíbedo el vívir^ ylas iaíFímas 'veréis Coa que mis penas fentíso. Sola vna vcilidad pudo/ mi íolsdad adquirir, que fue,íaber ios fuceíTos.; que de fu. cíeacíá aprendí, pt-inciparmeníe en Jas caafag. flatnples,:2 quien fui li/as inclinada :ao ay. piedra, áor,yerva, ni rioja,4ue en ha fu naturaleza niegue; P--0 efa> no-es paca a'qal Vndia.p-^q.rrquei cadiieo' efqneíeto me hablo afsi: Rehallado por mis efíadlos, ya el térroino cumplí nu,aj-e<3r-Q 5^oy es guando rengo de aíorlr, HO rengo que te dexar, 5gentil ^cui. fortunas.íino es r!^fl{^<ivoyádezk^ cílas, vn garcom beiiiísím- u... .4 ^ h*»* de parir, y'vna hermofura. ioiic rarajj fij hn ygbóríesiéfído. de Don Pedro Calderón de la 15frea. ,jcotnica crageüia ^narcíie ¿e ver, 7oír. ».. . Yo, tiendo ¿el vaticinio ya'-’os anuncios cuinpiic en el paite, ylabelleza> todo io demás temí. ^ yafsijfin querer jamás de aquella cueva lalir, asegurando áNarejío de fas peligros, viví, criándole, fin que llegaue áfaber, n; a¿ilcurric mas de lo qoe quife yo que élalcanzase: yen fin, íin que otra pcifcna vieííe humaila, fino es ámi. Efta es la caufa, por ^ue viendome tal vez huir por ei’inonte los Paftores, eí'cand’alo íuyo fui. ^i Mas ya que ha querido" Ci CieiO' mis fectetos defeubrir, rendhia de aqusfte joveiT, . todos conmigo venid por mrhsjo, pues es foer^ ya entre vofotros vlviri fuera de qne ya cLdiíaurfofayo le empieza áatligir, Yno dudo que íu pena ís acabe ^verfe fin mi. Ypara que me creáis _ tocio quanto os repetí, por ñoideis alguna vez mi fucclTo referir, yay alguno entre vofotros que aora fe acuerde de niK yo, que enios inquietos Mates de la fortuna corrí tan graves tormentas", yo, que al nunca mudo clann d'C la rcm, tantossfl oladora ainptcs la dU yo, exemplo del padecer: yo, epilogo dei lentir; yo, cifra del fufpirar, delllorar.y del gemir, Uhijaí'^y^^ sueno, Lííiope ia infeliz» Ji.W.Ay hija dcl alma mial dexa que vna vez, ymil tu cuello enlace, yo íoy Siieno-, ypues merecí ála que muerta llore, ^ "Viva abra-^ar, ver, ycir, venga la muci te, pues ja no tingo mas que vivir. hif. Humilde átus picseftoy,- aunque la vergüenza aquí me euibara9a mucha parte del contento que Sc9. Los bracos albricias lean de fuceífo tan feliz. Feb, Aquí mas dize el callar, que el dezir puede dezir. Sihio. Con bien, LÍrÍope,baelvaS" áeífa campaña geotiU,_^ Yo, haft?. vetos dcfoiiada del pellejo que -veílis, aun^no me atrevo áaova^aros»’ jí'út. Diciiofcr mil vezes fui, pues traer canta alegría pude al valle coníeguir. ajando todos veáis mi 'ni;o, e'U quien futu i efiuetb natura'eza yo, que al teatro ¿ti Mundo fus pcrfeceioncs :venid ^ conmigo áia cueva, oonoe me efpcra, hallareis allí bruto el mas bello diamante,, vtofeo el mejor riiDi. . SUlno. Guia,Liriope mía; £{:o. Todos avenaos de Ir juntos* Fe¿>.Q¿i^ fe quedaraíTa^ ^í:n ver cafo eí fín? - ^o, que fi iio ay que íiac de yna ^jger manía,di, qué avra que fiar de aqueíta tan niortaraa, ycerril? •Sí/e?. Vamos todos. jc^ost \^3aios todos. L:rhp. Vzmos, mis paílos íéguid: ^frcifo, no te entrlftezca ^yjxarcij o. mi au.encia, ya voy por ti. JORNADA SEGVNDA. eaU Ltnope, ,Eco ,Feho ,Anteo, Bnto ,Srrene ,jtodos lot demh c^ue ff^^^ronU prhPcrjormd^,, Mii vezes infeliz fb i. Feb. Oye. Siien. Aguarda. Eco. Ekacbs. Slb, Efpera. Nij> Mira. Ant.Advierte. Slr. Cotiüdera. ¿ir.NoayconíbeloparamL aviendome fucedidp vnadeídicna tannu^va' S.T def lia, íino íoloov, y^ ya Ía.mueríe'rezeío; Narcifo?Narciro? al Cielo en vano cñas vezes doy: íin dada, eí aver tardado tanto en venir aquí yo de la cueva Icíaco: ^oKiateme mí cuidado! aflijas, que purs él eneílemontehade eftar, ^yo celefabré bufear. Todos. Todos icemos. Lir. Cruel íorcunahafidolamia: ~Narcuo?yocftoy mortal. ^uen. Ay Diofe, quande facedera-v-na alegría? v Slh. Dífeurríendo el monte vamos ilamandoie.puesícrá * cierto ei refpoader. LIr. Ho hará porque fi aísi le buícamos, ^ cl,que nunca gente vio, mas es fuerza que fe eíconda, que no áias vozes refponda; mas oíd /o qne pensó mi ingenio,para que v'Cnga bufcandonoSjha de aver vna induíiría. Todos. C^ué ha de fer? Llr, No ay cofa que con él tenga mas fuerza para atraeile, que Oír muíicajy íiendo afsi, .divididos defue aquí, cantandojpara movedle todos id. Febo. Con Laura,eíla ^ falda al monte correré. Silvio, Yyo con Sirene iré, penetrando eíTa tíorefía. \Ant. Yo con Libiadiaíla ia cumbrci ^de eíTe monte he defubir; Sileno. Yo con Eco he de medíj; fumasaícapeíaduíiibre. Bato. Yyocon Niíé también be de entrar áeiTe jara!; yfi cantaremos mal, '' por Eco ahullarémcs bien. Lir. Yo fin ley, yfin aviío por todas partes iré, cada vno cante io que' " fepa: Narcifo? Narciío? Canta Lau. Pues del monte la falda toco ámis vozes, díganme de Narciío fuentes, yflores.' Canta Ni/e. Pues ámi de la felva tocó io alegre, de Narciío me digan flores, yfuentes. Canta Ske. Püüs ktoco ami accaíó ros? de Don Pedro Calderón dé la Barca, n'.ediriacungbre,^ diganoae de Narcifo íbmbras, yluzes. Caní^ Eco. Ypues ámi afe^o los riiccs tocan, de Narcifo me digan luzes, yfortibras. Laur. Ala fa'da. jS^fe. A!a felva. Siten. Ala cumbre. Eco. Al riíco. Lir. Oyga átodos,ytodas dezir. F.íla.Mufy tcd. Narcifo, ála falda, ála felva, álacumbre,.a!rifco. Va7jfe^yfule T>{arcíjv, íearc. Aunque la fiiave voz de mi madre me parece que oygo, íombra es que me ofrece fin cuerpo el ayre veloz: pues hallarla no he podido, por mas que al monte he baxado, ya el aliento me ha faltado, aquí moriré rendido al caníancio,aunque no es él lo que mas me fatiga, fino la fediV aísijdiga de aquella agua droido,pues para darme alivio, diziendo corre. Dentro Id IvínfiCCt. Canta Laur. Digaume de Narcifo fuentes, yñores. jS^áYc. Pero qué voz es eña que me fuípeiide? Caíita Nlfe. Díganme de Narcifo ñores, yfuentes. ‘jy^arc. Como ya en dos partes quiere que efcuche? Canta Sí; .De Narcifo me digan fombras, yluzes. Yaun en :res,fupnefto que dize eüotra. .Canta Eco. Diganme de Narciíb luzes, yfombras. r^íír-. Por íeguir atodas, niriguna figo. Tocios. Ala falda, ála felva, ála cumbre, al riíco. Lir. Oyg.i átodos, ytodas dezir. E¿ia, Muj'.y tod. Narcifo. ^arc. Comojíi ámi me liamais. fonoras hermofás vozes, bolveis huyendo velozes, no folo no le dais vn alivio ámi íencido, mas trocándole en agravio,' me erribara^ais el dei labio, por irme tras del oído? Ypues de vofotras mal puedo percibir las feñas, , el ruido que entre efias peñas, no nteaos dulce, el crifial haze, íu aliento me dé, fiendo la primer vez eíta, que aran el llegar me cueíla al agua, pues no dexé nunca la cueva, hafta oy, donde vn alcornoque era raza m.enos lifonjera, que la que mirando cíloy guarnecida de yetvas, yramos, donde. Laurxant. Díganme de Narcifo fuentes, yflores. cS^oic. Mas !a voz ápararme, diziendo buelve. 2y}/.tar,t. De Narcifo me digan ñores, yfuentes. 2yare. Si es que ámi me bufcas, por qué rr.e huyes? Siren.car.t. Digaame de Narcifo fombras, yluzes. ys^aroPueño que no me alivias, por qué me eñorvas? ^ío ídBf. Díganme de Narcifo Meo ,y luzes, yfombras, Lir, Rc¿'kIendo ávn dcirpo toros diiilnrcs, cyga átodos, ytedes ^dezir. £/7íj, Aíi^ytcd. Narcífo. Narc, Pues átecos eicujcho, yánadie veo, ’ buelvc al agua: mas como, Í3 cygo cite ace ntc ? Lcf.r.cmt, Ese) engaño craydcr, yel deíengaño leal, e! vno doler sin rra!, yeí ctro re aiñn dolor, re. Solo aoucila voz pudiera fer remera de'vn ícdlentc-y fegnir quiero de íu acento la njuíjca liíonjeia. 7e¿ft cmf. Sí acaío mis dtívatlos ilegarená tus viTibrales, la laitinia dejfer irraies quite el horror de íer míos. Perorr.as cerca cita fuera, aunque vns, yotra me encanta^ yaquella tan dulce canta, mas eñotra enaecna de mi miímo, porque tiene mas agrado., ymas dolcurai por eña verde eípefura el buicaria n.c cor.viene. 'Sir-caní:, yen^n lieite.tan tfcoridlda, ote no te ber ta veídr, poTous el placer de! rrerír no me cteHa adar la vicg ^ 2^rf. hn lo ato ce aqueilas pvñas otra ¿otee voz ícno, que nueva rrente borro de las paíTadas las feñas. caní. Solo el ñlencio nítigo ha de fer de tr itormento; yaun no cabe Ío que fíenso en todo lo qte no dígof^rc. Vaígame el CIdo i£íia ii l>Jarcifoj que es Reyna de todas ellas, que aunque por dulces, ybcl'as juzgué las que hafia acra ci, con rrasfaerca ha fufpendidq eíis, con mayor empeño: qué hern'icío íerá ía dueño, pues vence por el oído dos afelios ,que en rigor fon con fuerca desigual! Lcur.c&nt. Ei vno dolor fnmal, yel QXX.C mal fin dolor. y’oz,que poftrandcrmis bríos, mis males creces mortales, Ts^fecant, Eg^Uítima de fer males -quite ti horror de fer mies» lyarc. No quifiera ver rendidá vida átanto fcctir. ^Sir.cent. Porque el placer del morir no me buelva á-dar la vida. fientOjjnal me obligo áque lo diga mi aliente. cí¡nt. Y¿un no cabe lo qiie íientQ ' en toco Jo cjue no digo. Narc. En rol! partes divididos mis cuidados.fon defpcjos deÍvÍ£jito;s/cd algo, ojos, ono efcucheis tanto, oídos. Bmhs Acantar cada ina fu yfale Eco. Eco. Alh aqueña parte yo . he de penetrar lo ameno defas wtxlncaóñbbrebas, vna, yotra vez,dizierdo. Carta. So'o el íiknclc teííigo ha de íer de rr itorméntOj&ca í^í'c.Paxaro defias montañas, que con fuavxs .acentos tan roneramente eres dulce confuñon del vientOí fi entre el oído, yel labio dudofo,'abíorto, yfufpenfq pie yl, fin faber quien es Cí de Don Pedro Calderón de la Barca, mi mas podcrofo aíccto, pues al oír el crida! que me liamava fedlento, íeclieí>to también me llama ei ayre que^á beber baeivoi coaio de vaaíed,y otra tanto has trocado el afeóto, que en vez que labios,yoidos beban.agui,y ayre.has hecho, que beban tu ego los ojos, ytan veneaofo fuego, que para explicarle, es fuerza penfar que en tu eftilo mefmo. Ljt Eco ci»r.S<>\o el íilencio teítigo ha de fer de mi tormento. - ’ca. Bruto diamante,que mal pulido de efle groflero toíco trage, brillar dexas el alma que ocúlras deotroj no menos fufpenía yo quede ai mirarte, fupuedo que abíoriajClada, yconfuijj# Íoío arefpondertc acierto coa lo mifoioqoe cantava, ar.t. Yaumso cabe lo que fient®’ en todo lo que no digo, l^rc. Parecidas, feg un eíTo, fon nasítras dos íufpcníionesí tanto, que los dos diremos; tu, por íi ámi me refpondes, yo, por íi átí me parezco. ’mit. U¡ dos. Solo el íilencio teiílgo ha de fer de mi tormento. [f c, Qaren eres? Ec», Vna muger. La Icgunda eres que veo, yaun la primera pudiera dczsr, puesá lo qac entiendo, no era muger para mi la prltnsra que vi, puedo que en mi pecho no enceadiQ ;nunca Cítj aíftivo fuego, €0^0 cq voz, ytu yid^ han encendido en m! pecfaoí adonde vas por aquii Ec9. afolo bufearte vengo; ycon deícar hallarte, cftimára ,áJo que enriendo, no averte hallado, porque oy en d, mas que hallo, pierdo^ 2^yc. Conociafme? Eco. Yo no. r^rc. Pues como en eñe deíierto áquien no conoces bufeas? víafe en el Mundo eífo de que bafquen las mugeres aquien ao conocen? Eco. Preño la caufa qae me ha traído fabras. I'E:rc. Dila, pues. Eco. Sileno? Man Aquien llamas? qíié pretendes? ' Eco. Febí^ Bato? Silvio? Anteo? Tu quieres matarme, coraor íi ya no me huvieras muetto. Eca. Sirenc, Liriope, Nife, venid todos áeñe puefto, que ya he hallado áNarcifoc Salea todos. . Síh. Llamado de tu voz vengo. uint. De cu voz vengo traído. Silm> Alas me ha d¿lo tu acento; Eeb. Aquí Eco bermoía llamava.. Qat.y sir. Pues todos llegan, IleguemoSs 2{arc. Tanta gente ay en el Mundo^l , Líriep. Felize yo que re veo. r. Pites como madre,á bufearm^ vienes con todos aqueftos? Silen. Pedazos del coragon dadme ios bragos. IS^rc. Teneos^ yíi me ha de abragar alguien, fea aquella que eñoy viendo; quien es, me di, y^io que intentas, madte ,porque eñoy fuípenfo, tan fiotablesdiíerencias de roñros, ytrages viendo, i#r, Defpacio íábras cu hiñorla. CSü. Jico ,yISIarcífo^ Sil. Daosb1en,que aora co es tiempo de detenernos aquí, jantes al valle baxemos, allá mudarás de tra^, yoirás tedos tus fuceíTos, hermofo Narcifo mío. Feb. Perdonad mi atrevimiento^ SIieno,y dadme, licencia para dar ai Zagalejo, mientras vos le hazeis veíüdo,, vn pellico, que por nuevo, irá con mejor difculpa^ tf/Vv, La merced os agradezco* Feb, Yo me adelanto áembiarles. ydcíbcupado defto,. .amorJntenta íkezas, que haaer por. tu hermofo ántñQ^vaf., Padmelecciones de como, obligue. vndeídeDj.deíeos. 4'//<'».,PicbQÍo y.o,que, he vivido, bafta ayer, mirado éño», ^nti Picha hetenido en fer yo„ deíle.acafo elInürnmento« Ür. SIgue¿ NarcUb,mis pa0os, que ya no es patria el defierroo i>af, !2Y^r<^»idachas, cofas he admirado,, pero vna fola me ha muerto, vajl., Ft».. Mas que fegun ion las penas que dentro dei alma ílenro, vienen áfer nueva hifloriai . dej Mundo,lSIarcifo ,yEco. £at. HaSirene? .ííV. Ouc me quieres? iS¿í.,A]go es lo que te<|uiero,^ . para quefepas en algo ei mal gufto que yo rengOe, Slr. PeorTe. tuviera y.o, . íi te quifíera áti .Niego, que cada, cofa en íu tanto,, todo es níalo;, ynada es bueno,.' ' Pero efto áparte., entre tanto . que ánueftros amosfiguiendo., yamos ,tu no me dirás. - vna verdad? Sir. Yo la ofrezcd, Bat. No la cumplirás, qücmo eftás enfeñada áhazerío, pero vaya: yo Sirene,, foy muy grande.majadero, Sír. Grandiísimo.'Sáí. Voto al Si que aora he caído en ello, dejfde que eftbvlendo cofas, que fon cofas que eftó viendo^ fia entenderlas ,Sirene,. Siten. Quecofas?r ñutfi. Pues ay. fuceíToí tan eftraiioj.como averíe hallado oy mi amo SiienOi. vna hija fuya falvaj3¿ , con vn falvagito nieto,, yaverme de. it yoagora; ácaía á.vivir con ellós^ ¿’/rs.Pues eflb queimporta? di?- Baí. Tu no fahes, feg,un eíTo, lo qac esitratar confalvageso, Sir. Bato ,no lo fon aqueftos, fino vna mugeri yvn hombre,. Bato. EífoSj^Io que^yo entiendo,, fon ios peores falvages,, la vez que llegan áferio», <S‘í>. Pues has viño tu en tu vida; garlón ma^ hermofo,,y bello,, que Narcifo?;iS<í/,, Ya eálarás, - caprichofa-, mas no es nuevo, agradarfe de.faivagesv Jas mugeres..5m,.0 mal foegOí ' en tu lengua, qué.muger , íe ha llegado áagradar dellos?. muger? codas aqueftas. ‘ que.iré, Sirene, diziendo:; - Muggrray, que fe.enamora. de vn dkipiinance^viéndo - que es tan gran falvage. ,que áíi mifmo fcdarecio., Muger ay, que fe enamora!, devn boktm ,accadieadgi de Don Pedro Calderón de la Barca. 4qtieestangr3n£alv3ge,que 'oda en ayre, aviendo íuelo. T^Iuger ay, que fe enamora de vn toreador ,advirtíendo qae es tan gran falvage ,que anda .con el toro en galanteos» Muger ay, que fe caamora de vn danzante, conociendo que es tan gran falvage ,que íe muele ácompás los hueíTos. .Muger ay,que fe enamora de vno que efgrlme, fabiendo que es tan gran falvage^que pone íus ojos áriefgo, Muger ay,que fe enamora. Tente, que faber no quiero mas. -Sá/a. Pues aora empezava. Tiren. Divertidos.en efe£lo, con tus locuras, al valle hemos llegado, Sáf, Yaviendo tirando adentr». , dexado en cafa álos dos, fe va el acompañamiento, Stren. Cada vno,á fu ganado querrá acudir-, Sattf. SlnoesFebo, ^ que ála foledad fe buelve, 'Sale Bebo. Feln. Sirene, abufearte vengo, Sir, En qué puedo yo íervirte? Saí,Yo por nc cftorvar me aufénto, ytambién por káver que hazen lo smefpedes nuevos. Vafe Sats. Tebo. Pues nadie, Sirene, ignora en el vafe la firmeza. Con que la raral?clleza de Eco mi atención adora, no avré menefter aora repetirla ;y pues aquí eñavas, quando (ay de mi! \ yn favor depoíicq para vna fineza ,yo le intento ganar por ti. Sirene, íbpueílo que cree oy tu la Zagala áquien Eco ha querido mas bien, yen fu gracia te prefieres, fi dar vida ávn muerto quiae^ procura faber en qué mas agradarla podré, que las finezas no fon de mayor eftimacion por grandes,SÍrene,que por la ocafion en que Jieganr No tisnes que dezir mas, quanco yó fepa verás que mis labios no te niegan. ’Feb. EíTo mis anfias te ruegan. Sir. Ya te digo que lo haré, ynada te callaré, F'éfe Sirmei Veb. Quien mayor tormento alcanjí* que el que ama fin eíperan^a ávna hermofura fifi fee. Apenas el Invierno elcdo,y cano efte montede nieves encanece^ , quando la Primavera le florece, yel que eladofe vió,fem¡ravfanOj; Paflía la Primavera, yel Verano los rigores dei Sol fufre, ypadecet liega el fértil Otoño ,yenriquece el monte de verdor,de fruta el llano»: Todovive fajero ála muJanga, de vn dia,y otro díalos engaños cumple vn año, yefte al otro alean Con efperan9afufre- defcngaños vn monte, que áfaltarle la efpcrangaij ya fe rindiera al pefo de los años. Sale Liri'-fe-, y^^rcífffm íir. Has eftado atento? .Si, ytodo quanio me has ciicho 4, en la memoria io tengo, yen el coraron efcriuo: Cz de vfaáas^ liviandades, í»put;íi©,bcU;D joven, ^ «jue no puede ©bligarme, fino es de fer tu cípofa, áq^je 331 anoor declare, porque rengasen mi , fiempre firme ,y. conftant* vn alma que sé adore,^ vn pecho que te ame,, vna íce que te efiime, vn nudo que te enlacé,. atención que te firva, amor que te regale, defeo que te obligue, cuydado que te agrades, yíi efios rendimientos, no pueden obligarte, írifie, confuía, ciega, muda,,abfort3, cobarde,, IfiíeJlze, afligida me verás entregarme íanto ámis fentimientos, qne en voaes lanaencablea el ayre confundido de mis vo2es,fe alabe de que Eco enamorada fe ha convertido en ayre»^ Hecho avia tu rigor experiencias en mi pecho, con que te iba mejor; mal. Eco divina, has hecho en declararme tu amor: pues tan claramente arguyo, quepoftradomi aivedrio,. yo aora ádeípecho fuyo, te dixera damor mío, fi hüvieras callado el tuyo. Al bufearteá ti nni ayrada pena, la tu* ate tray, con que ya la accioatnudai^ Eco ,y 'Marcífoy ve las diñancias que ay de rogar áfer rogada. Sin reparar en el hado, mi amor iba áti rendido: ya erí fu rkígo he reparado, que veo mas favorecido, que veia defpreciado.. Yafsimo me digas,no, tu anior,DÍ en cu vida efperes ver que fu li’-z me abrasó, pues con faber que me quiere viviré contento yo. Gye, aguarda, efpera, ten el pallo. Suelta la raatií Mítenerle aJíÁo -^/ah Sihist ^íh.Q^é es 1© que mís ©jos ven! JEíí’JEfcuchame.í^ri Será ea vano íVí>.NarcIío,mi amor,mi bien. 2^rí‘, No he de oirte^S’/V. Comoi fufro mis ofenfas yo?. 2'{4rr.Dexatne. Meo. De mi huyes? 2^re. Sik Siív. Quien mayor defdicha viol: Ec&;. Venguerae el Cielo de ti. <Si/v. Si cu le pides al Cielo que déi te vengue (ha €njcll.|- ya con mayor deíconfuclo pedir puede mi dcfvelo, que me vengue de ti, ydél.. yíupuefto que él aquí ádifiera, te ofendió, 'ytu,y él juntos á^ mí, , dél me vengaré ,pues na j me puedo vengar de ti, ¡ Advenedizo Zagal, i quedeeflé monie eminenw áfolo aumentar niMiama, ' hijo del viento, deíciendesr Aunque ao totoya,laculpa .j de Don "Pedro Calderón de la Barca. !c que Eco áamirce üegae, ino fuya, yaunque tengo . en parce que agradccercej al ver quan dueño de ti, íanca ventura defprecles, tan fuera de la razoa las leyes los zclos tienen, t|ue mandan que muera quien es querido,yno quien quiere. duda que fue nauger |uien inrroduxo eíTas leyes, pues condeno al inftrutneRCo, jV no al que con éi ofende: >• Xaísi, pues ya recibido efta en vis, que fe venguen en los hombres los agravios, Ique nos hazen las mugeresj fuerza es e! vengarnie en ti, punque es fuerza que me pefe q«c leas tan tierno joven, que no haga nada en vsncecce, 9. Silvio.mica (nmerta cíloyi ) tK. Ay de mi infeliz! •#. Advierte. TmeCetUlanN^ 1% Para raacatlc ,me irritas m3s>quar>tt> mas le defiendes. - trc. Pues no me defiendas mas, dexa que ámis bracos llc^ae, qi^ valor ay en mis brajjos, ^üc íabráii,£co,vcacerle. LKchan.lss d«s ,ycae Narci/¡u V, Como, fi ámis plantas ya, ^ífasPpor cEchcfo cnuete, que es delito fer dichofo ^los amantes. a^facér el^uñalp^ra darhj /ale Tehe^ ydttUnelc, Dctc.itc, no le mates. 5/fi?,Tu ío eñofvssí leí. Si. Sib. Será porque no cien» noticia de la ocaíion, Fcbojque fi la tuvieSes, .me ayudaras ámacarle, fNo hiziera ,que por faberlc antes, que por ignorarle, le guardo,que no mer-ece morir, por verfe querido. íZ/b, Oqué infames zelos tienes! I pues mil muertes no defeas áhombre que átu dama quiere. Antes fon mis zelos nobles, pues defengañar pretenden oy al Mundo del error que en eíTa parte padece. Querer lo que quiero yo, cali llfonja áfcr viene, ^ues aprueba mi buen guñoj fermas dichofo en que llegue afee mas querido, es donativo de la fuerte: Pues por qué al queel Cielo hizfli mas venturofo, he de hazerle yo mas dcfdichado? fuera de que es tanfagrado fiemprc para mi(cftrañeio el gufto, yerre yo en efto, óacierte) quanto es gufto de mi dama, que tengo de defenderle, por no hazerla efte pefar de ofender lo que ella quiere. Slh, En amor ,Febo ,no zy íofifterías,y advierte, <yíc en zelos nunca ay nobleza, lo que fe Gente fe fíente: yafsi ,tengo de matarle, porque ella le favorece, aunque tenga que eftitnarle Üadcíprecie. Dsfel. Feh. Elácfprccjar áEco? Sth.^u Is¡^, Aora le daré yo muerte, jscrque álo que quiero yo, no ha de aver quieri lo defprecíe» Acra le defenderé yOjíi adv Icrto que !e tiene eEa ooügac’cn mi amor. Feh, Oqué villano amor tienes, pues al que Eco quiere matas, guardando al que áEco no quiere! yafsi, es for^ofo que ^qui de efl'e ddayre la vengue. S¡íy. Yo por éi he de guardarle» Feh. El que de los dos venciere,. %a deípuesíu oplnlcn. Lttc&an Feho »ySihio; Feo. Quien vio confuficn mas fuerte? paílores deña montana^ venid áfavorecerme, eñorvando vna deídicha que oy ámis ojos fucedsi Safen Anteo ,, Sllem Lirtüps ;Bats^ ylos deroks. Aku Qué.es aquefto? Silvio, Febo, teneos_,queeüoy prefente. SlUn, Narcifo ,tan preño ya. pendencia en el valle tienes? Yaun dos, pues dos enemigcís aquí matarme pretenden. Lh ,Qpé prtño empiezan los hados. £declararnos que tienes tu riefgo en vna,hermGferal. 'f-at. Yo fin que Afíroiogo fueíTe^ lo dixera> porque quien no tuvo fu rlefgp fiempré en vna hermefura, yaun cn vna féaldad-rril vezes? Sikn. Qi;é es eñOjEco heríBO&?. Feo^ Ser, deídichada feíamenté., ’Ant, Qaées.eílo,.S¡ivio?. Sih. S infeliz, Fébo os lo cuente. Z/r. Que es efx.o, Febo? Feh. No Narcifo dczirlo puede» Sllen. Narciro,.qué es no sélo que me fucede. Ant. Bato, pees fuiCe á11; maní! ¿Inos tu mic claramente, . qué es .eño? ^at. Ser deídicha; aios lo dirá cífa gente» ¡Jí/eB^SigamosIes, porque no. buclvan otra vez áverfe,, -antes que amigos fe. hagaa. . Vamos, aunque me parece que el fer lo íerá Imponible, donde vna dama interviene, que aroiñades fobre zelos hanfe viflo pocas vezes» ’f Ver. Cielos, puesyame. vais danda indícioatan evidentes, cn la hermoíurade Eco del peligro que previenen: vuefíros Aflros á,Nar«ifo, dadme valor con que enmieuílé los amages, antes que las execuciones lleguen» Vaigame lo que he aprehendida para que el; daño remedie, pues primero que le vea íücedido, he de ponerle mil embarazos alpañoj, fi sé 3ldva,ofada,y fuerte,- •trañornar todos los gíobjosde efla maquina celefte,. viéndola áprodigios míos deslomada de fus exes» Vi DeDo'a Tedro Calderón dela Barca. toknada tercera. k '^Sde Fehe ySibte ,y jíxtee, k Sí»#. Efio avels (le hazer por mi, pues ocsfion no teneis ide no fer amigos. Feh. Mal Rlabes lo que es querer bien, pues cizss que nc t€nenio& IocaGon para no fer Lamigos los dos, amando los dos vn mifmo defcén. Sili’. Como es pofslb-e que fea- Ivil hombre amigo de quien quiere lo que él quiere, ficndo ira Tos zelos? dut. Aunque enríe ndo poco del duelo de amor, ámi parecer, ;quando igualmente los dos aborrecidos os. veis,, yninguno es preferido, podéis fer amigos, pues lo que a! fentimienco oblica en quaiq^uer amante, es, que la eípcrao^a, ófavor que yo pierdo, gane aquel; mas Gn favor, ni eíperan^a el vno, yotro, es' querer eftirar el duelo ámas de !o qu'c ir anda la lejv Fei. Hila es. bafíanre razón para.no reñir con el, mas no para fer íu. amigo. eJ/zi. Echo ha refpc>ndido bien, que vna coía es amlüad, yotra es competencia. w4s#.Pacs en aqueíTa cKíerencla, yo me conrentó conque. eaemigcs no íeais. fi amigos no queréis ícf, Feh, De elfo la palabra doy¿ ámi pefar. S¿/p. Yo también; pero advierte, que fe queda el imyor difgaílo-en píe, porque yo la doy. Anteo, en cuanto áFebo, que es igual conmigo en mis penas, no en cuanto áNarcifo, pues íi Eco le quiere, yo tengo de vengarme della en él. Feh. Yo, no porque ella le ador^ pues dicha, yno culpa es; porque él la defdeñe íi, que yo no tengo de vér, que ninguno trate mal aioque yo quiero bien, bfsí. Antes de hablar áios dos¡, con elle Zagal hablé, yme cifeció de eftorvar las ocafiones en que ¿ifguflar áalguno pueda en defpreciar, ni en querer.- ypueífo que en dia parte eftais compiieüos les tres, ved, que queda íobre mi vueíira competencia-, yved, que el que la rompa, conmigo avrá de reñir defpues. SH'e. Quien llego amayor defdlcha,. que el galan que llego ávér cara acara vndeiengaño? Feh. Quien llega amas dicha, quien, que ei amante que l’egb vn defencaño átener? Szb. Pues quanco vivió engañad vivió COI tentó, porque yna cofaes ignorar,, yotra cofa es padecer. Fsh, Pues quanco er^gañado amo,. ñre Ecopj fhc defdíchsdo, porqué no ajr ícal, como el qae encubierto maca, fia faberfe déi. Sü')>. ©quien engañado amara coda fa vida !Feb. Oquien huvlera eftedeícngaño tenido antesi Siiv. Para que nunca íiotlera el dolor. Bb. Para qne íiempre el cruel ' ^ dolor hnviera fentido Que en vn amor. Peb^ Vna fé. bJo ay cofa como ignorar» No ay cola como íaber. SaleEca, Seo, Silvio, yFebo eílán aquí; quanco fíenco que otra vea íii caníada competencia aefcuchar he de bolveri Peh, Eco es la que veen mis ojos» Sth>. Eco la que miro es. i^e^TDadine valor, fentímientos, _para dexaría de ver. SU\>. Para no llegar áhablarla, quexas, esfuerzos hazed. Peh. Eco, los Diofes ce guarden, Sií)}. V^ida los Cielos ce den. Vajk, Eca, Como los dos, fin habíarme, íevan defta fuerte? quien creerá que fenci eí hallarlos aqui, quando aquí llegué? Porque temi que me hablaran en fu amor, yque defpues he fentido que íe aufenten los dos, fin hablarme en ¿I: Pero que mucho? qué mucho? fi en efeélo la muger que mas ha olvidado, mas ha llegado áaborrecer, aun de lo que quiere oi^ ’H^rdroy íe faena ía quexa bien. Quees vna ceremonioía vanidad verfe querer, que fe defeíEma antes, yfe echa menos defpues. SaUS^to,j^arci/0. Donde vas? 3%^rc, Acaza al monte voy. Bato, que quiero ver fi Con la auíencia mejor venjo efta pafsion cruel; porque áEco en coda mi vida ' rengo de efcuchar, ni ver, que efta en ella mi peligro. Eco. El viene aquí, qué he de hazet? Eha eflá aqui, hay-amos aitees que llegue áhablarme. i5‘r#.Masqué io que he de hazer dado y®? aquí áfentir no llegué, qne fe fucilen fin hablarme los dos que aborrecí? pues lo que hie veneno en dios, fcfa medicina en él. Esíuer^ace, coragon, vence fiquiera vna vez. Narcifo?2\^r¿-. Qué quieres^Ecc^ Eco, Qaevida c! Cíelo ce de. Como fin dezirme mas, te vas? Andando en los píes. "^^rc. Luv?go ya no fíente.Bato, que deíengaños la dé, pues ella no me da quexas? Pareceme que no. ¿Vorr. Qufea avra llegado kfentir lo que liego ápretender? Qpxen preccadio lo que ayí§ di' - de Don Tedro Calderón de la Barca. de fenrrr. Eüo es querer^ fi; mas por diísimular, Yperqué jtízgue ranibleo cue nada fiento, cantande^ Is dcíecba quiero hazer: íi efpanta fu mai quien canta, como yo efoanCQ mi blen^ iVTdff.Mas qacimpocsa quefe vaya. 0<ií, Nada, li íe mira bkn. ^rc. Pues no importa, fin© mucho. 'Pe¿4le 2^arct/9i Bato, Importe, yla mano ten. £co cantulent. Si en los que bien quieren;^ todo es padecer, yno ay dicha alguna en el bien-querer, foego de Dios en el querer bíeo. T^rc. Amen. Bat. Amcnt *W pero de qué te amohínas? '2^rc, De que cante. Sat. Dizes bieOi que es el cantar muy mal hecho, defpreciada vnamuger. Huyamos, Bato, de aquí, que fi ia eícucho otra-vez-, tras fí me llevará. Bat. Dizes lindamente, ai monte ven. Zc&dent.Vuegio de Dios en el querer bien. 2^arc. Amen. Bat. AmtTñ. í^arc. Detente, que aquella voz vn clariu del amor es, que ámi oído mis défeos ba tocado árecoger. Dexarme finhazer cafo de tni tan fiera, ycruel, cantar tan alegre, ylibre, fuerza es que lo fienta; ven conmigo, que de mis quexas teíügo ce quiero hazer. ís¿. Pues donde hemosde kl. 2^irc. Tras ella. Bat. Qué te obliga aora??^4fr.No les pero efiando trifie yo, al ver que ella alegre efié, porque canta la íigukra, quando-no cantara bien: Ecohermo^, eípera, efcucha. ./// entrarfe ^faU Liriope Udetiene^ Lir. La voz, yel pafiío deten, Narcifo. 2>(arc, Como es^ofsibíc^ quando dezir efcuche? JPro dentro ,yT^ard/ofuerti refteeiu Los dos. Si en los que bien qnlereij todo es padecer, yno ^dicha alguna en el bien querer,, foego de Dios en el querer bieft; ^Amen. Amen. Lír. Es pofsible que fablendo, que eítá en cffe azul dofei eferito con plumas de oro, yletras de roficler, el influxo de tus hados, que teamenaza cruel, fus hojas quieras abrir, yfus capítulos leer,. NoTabes que efla hermofura^ . yeí^ voz alguna vez ádeelararfc empezaron contra ti, quand© álos pies de dos zelbíosamantes, te llegafte ádefender del vn peligroen el otro? Pues allí ei avifo cree, agradeciendo alos Cielos, que ran de toparte eftén, que efcuchcs la voz del trueno,' antes qucUrayo te dé. ^árc^ Níírc. Yo te coafieflb, que es )afto elíezelar, vel temer; Eco syNardjd^ ei otro imtperfe'flro ty<v entre ías cofas qas se pero veacerfe ási tnifiiio, di, quiea ha podido? Lír. Qa.rea, > antevlPio ei daiío, íruye, . 5^4r£-. Pues (i eiTo baila, yo luméi al monee me voy ácaza* ... yal valle no he á: bo! ver, baila qne baelva olvidado deítatandiidqíaiee, .. q^iie va día todo es amar, ' yotro dláaborxecer; -- yafsi, ya ea otro íenckfo, diziaidopan ella iré. £l, ydent^ Sco,.S\u% fosque básR qaíereti todo es padecer,oíc. . tir. Aun ha^la ea el Cido te daelavKp mas fieb aboEi^ar,- yamar derdrjo es tuyo tambiea: ve con é^BarQ. S.íf. Ya voy 5 mas mala cpsniísÍQn es I3 de andarle eras va amo, que pefar da, yquiere blea. JJpr* Cielos, ya eilá declarada la fuerte; ypues y11legué ¿el peligro dc'Narcifo ,**' .la caufa areconocer j de que^ í¡ no la remedio, . me avrá férvido, de qae, quanco aprendí de TkeuaSj, quanto kl, yertadie en aqudia fojedad? Aprovechemoaos, pues, •, dcl íaber, que ao apUcadbí . de nada íirv’e el fabsr. .,• De Eco es la voz, yhecmoíl^^ fus dos peligros fe ven, , • pues derruyaraqs ei yiiq^ . para que quede defpues ; de la gran naturaleza, sé va véneoo, el ra as cruel, que produxo la ab andancia de fu inaGÍto poder: elle entorpece la fcngaade tal manera, que aqüeí aquien fe ie da,’ incapaz queda del hablar* porque de las razones no vía, íin pronunciar, ai apaehendeé iüao fblo io qae oye, faun síFo ía vlcíma vez, ' £Üe, pues, taospoderofo xorpe veneno; eíle,pues,' ^ parc^déi.opi®, yve!eño« lec^go de Eco ha ¿efeta/ --í Tan eficazmenK hiere* qae noiéfá meneíler que le beba, que hpife bailará, para correr brevemente ai corados * ^tfi» por el cootaélo del pie, Cenfeí^ioaado íe.tengOj^ ,yal paflbíe le pondré de aquedafenda quepKá,’ Muera de Eco la voz, pues la voz de eco es la que pud® tanto áí^arcifo líiever;. que pues coñLeguir no paie criarle íin vdr aiuger, de otra fuerte he de guardarle yÍí efto no baila áhazee el efedo que defeo, de la tierra dexaré . ios fecreEos producidos,' .f:yhaftaLCífe claro dofel de ios Cielos mis portentos :Ckbkar^ defclayaté de Don Pedr^ dejía Barcd, ¿c fa Ep*cick> fes Aftcos» .pcífa g^aS-Catsrvafíd de Eftrcllas, pdpLB2€ro^ . perderá fe Fofí-lsc, _ la faz mandiiraiLa Luna^ Cii' barele ai Sol !a tez, yticubeaniodelCklo,. -a dcfje v« ex haí^a otro ex, ; la gran República hcrmoíá, • 'ruina aír.eimzíi: la .haré íbb.'e el globo de la Tiérra^ |anto,que te«i|£ndo eíle fi fe caCjO no íe.cae, avn bayven ,yotro bayven» Sitie c^fXtí^ t. Sigse aquel cor^o ,que.hsrlcfe de vna flecha,al vietjco iguala, are. Como en ave convertido, '' bolar oy con fdavmala tan IgjaÍEiciife'hápodido, ocor^-o,)’ con tal mortal herida buelvcs ja efpaída, ; <5uando cóií preSeza igual, o' quant© pifas efgjecaJda fvas dex^docoral? ,) ^.En !a efpeferafchactHysdo, : jjara morir deíangrado en aquel arfoyo;-il^rr. Ve «Ujícmatale, porque. - yo. rendido, yíádgado^. _;• nopuedQ:p3i&rílcaqaii .. líí.Ñl yo,y agoríi creí f;* ;quc verdad debe de ferfre. Di, qse? fa. Quecánfa el correr, sporeuc meha canfadoiá mi, Jf'c, Entre aqpcjrlas raxna s, bellas ' íyn pocoreíléíiaos ,pues ellas - íimpiden el arrebol - tíei Soleen ^4tp que ^.Sq| . face dCan dsl <^o Eírrdifs; garz. Dizcs,niayh#eii,deíbtnscm<^ aquí vn poco-, que el lugar conabída, ypues que nos vetaos fin otra cofa en que hablar, de la caza noEsblarémos? Ay boberiéWnaydr, _ que con eíté reoftero fcguit vn gansos íeñof, qu^ la íombra vn defpenferq le caza mqcho ;aicior, ymas defeanfado. 2^árí-. No,' porque el gi^o de naataJlc es lo que aquí fe eflimó. ^at. Que er^ci guftoi pense yo, el coceile, oeaipaflalle, .- JS(arc. Qiie es el efcuchartoi pleéfa,; devn nobieexercicío cfejfaf #*f. Tu, qneno ay,iri5Sgin3, feltf a,como %'na cocinaj bofque ,como vaa defpeník,' i^arc. De la cam la porfía -' . déxa. Sat. Esi qaé,fieífe te psf*,' hablaras^ DeEco queresa, Sat, Pues tambiénescaza^efla, yaun caza de ffla<»i£eria. ^re. Qué íiciBpteqsero qaé ruid® esofte? g/fí.Que el cer^o herido,- de eípuma, yíangee bañado, por efta parce Iirtornado . 2S{arc. Cóbrale tu ,q«c rendido yo,no puedo. Sat. Yo lo haré, feñor, yácobrarle iré, r^mo eipagarfeine quiera. F'a/e Sata ,yde/enbrefe la fuente 7S(arc. Yo ála margen liíongeta defte arroyo eíperaré: atreveréme ábeber i®? ^tiftales de fu fuente, E Eco fin recelar, n! temer que fegunda vez intente mis fehridos fafpender quiíá la Ntnfa queeñá en ella? pero no hará, que oíenfa no puede fi» llegar yo en ella ábetíer, íi clía brindándome ett a. Oque ignorante ñacit ’ oqué nedo me crié! pues nunca, de alguno os fi ofenfa,ó Íiíonja fue de las Ninfasjei que afsi íe atrevan afu criftal. Mas íi es Deidad liíonjera^ para remediar mi mal, for^ofo es íet liberal: : Otu qsjc eres la primera í^infa del agua^- áquienyo ' íediento ápedir llegué .alivio,y. eoufuelo,no te ofendas aora de que ati me atreva: quien vio janjás igual herraoíura de la que aqui ámirar Hegb? Puesfu Ninfa( qué venmral ) flechando eftá vivofuego dentro de la nieve pura. No fin eípanto ,yrezelo^- aver llegan mis temores en otro Mundo de yelo otros arbolesy flores, «tros montes, yotro Gielo. jijfomafs 'A\^.§nSíái^ . Como’tpis vo2eM>yb, arefponderme íalio. Belliísimo aflomhro ,aquien la vida ,ye! alma es bien que ya íacriñque yo: 4inie fi podíéfay de mi! ) ,j'tiarcifoy en el crift^ que tu eftis ^guardando, templar aquí mifed\ya dize que fi, aunqueporíeñasno mas: bien quejasene iendet! .fio, ’mi diícurfo, ymi alvedrio: duda en ellas no fe halla, jpues aunque al hablarla calla, fe rie.quando me rio. No vi hermoíura jara^ tan diviña, beberé pues tu 11 cencía me das, quanto a! crifiál mé acerque, tanto ella íe acerco n>as. .Veftida{ qué admiraejoa! ) como yo eíláfu belleza, dos arboles.con razón I íe viften de vna corteza, ^ fi tienen vn corazón. ' fieberé,pues, pero enojos, : porque enfus claros deípojos^ ^hallo contrarios agravios? ' 'T' comoloque eseníoslabic^ S yeio, es incendioetilos ojos)-^ :Como quando al agua llego, en mitálibegofe fragua? " comofefioy mudo, eftoy cie^ -- fi al fuego lé maraelagaa, ; * íaquí el agua enciende ál füeg^ Defde el pivntocjue te vi^ " bbeldad ,morirme íieñto, J folo viene bien aqui .y 'aqueñe encarecimiento, ’ dé,quietóte como ami, '^ pucÜoque ami no mequiero ~mas que áí ti, pues por ti Por qué no hablas, ni refpond^ pero de la voz que efeondes fegunda ventura infiero, porque fi mifujerse dura. de Don Pedro Calderón de ía Barca, en voz, yhermofurs acroz, fin ami vicia procura, íl notener tu vra voz, cSjtener otra hernioíura; Quieres claripe aquefta man<^ viv'e Amor ,que la acerco, oy altos favores gano: ^ma? ay de mlique es en vano que tal bien conüga yo, jorque ál Ír{ay pena ignali) ^íirIa,de amores loco, fu luz turbo celeftialí yyo folo el criftal toco, yno el aiaaa del criftaL S\!ertt¿oe% Ufuente ,yfule Eet^ l3e la compañía del valle, que mas, que divierte, canfa, .áia foledad del monte Ihuyendo vienen nr.is aníias: ^Allorar vengo áefta fuente, cuya apacible eDancia fíiielen mis melancolías Idivertiríe, porque el agua linñrunjento es de los triftes, cycita en dulce coníonancia, icón cuerdas de vidrio hiere ftraftes de oro, ylazos de ambaf» ,Muchas vezes vine aquí íá divertir mis dcfgracias; ^pero de todasfay Cielo !) |ninguna con mayor cauía, que inquietamente confufa, no se que fiento en el alma, í3golpes dentro del pecho el coraron fe me arranca: |pero qué miró? Narciíb ffofpenfo en ella con tanta íatención efta ,que creo Aqae leiie feguido yo, no quÍCTO que fe perfuada. yaísijineñe oe recatar entre aqucuas verdes ramas. 2^rc. Como co,hermolo prodigio,' folo me miras, ycafas, yo no hago mas, que mirarte, ycal'aripero efto baña, porque como yd te vea, que mas di^ha? Bee» Con qui ’n habla, quefa efta dizlendo amores? los defpreclos no baftavan, fino los zelos tambi .n? mas zelos, áqué amor faltan? Acercarme quiero mas, que puefto que tila de efpaldas?, no me verá, que no duda caí necia ^tcoBhan^a, que de la otra parte elle alguna hermeía Zagala, con quien habla.Z^rí’.Qué dlvíajl eres. Deidad foberanal bella me pareció Eco antes que áti te mirárai pero delpttcs que te vi, . aun no es cu íotnbra. Bco. Qué aguarda mi íufíUiiienCo,que ya ávozes no íe declara, viendo q’uan a. coila mía guarnece las alabanzas de otra? pero ánadie veo, ypues mi villa no alcanza defde iqui.ipQt detrás he de procurar mirarla, íi es que tiK dexa valor i quien lensamentce me mau»* I Ique es ya de la fuente eft^aiaf i' '_8% P í ?{4r. Zcloíkjyo enamorado. Eco Ecí. Enamorado. A^ár.No me he de acordar de ti; De íL Masav Cielos.queíi aqui juntó las vozes que oi, onssdre ,ylas coníideras,, en eres vozes dixo,mueras enamorado de ti: Ytemo que la oyga el CieIo¿ Eri?. El Cielo. Tsí^'írc, Pues es fuerza que me déi Eco^yic dé» 2'{ár. De roí ailfmo ámi vengangsi ¿fí?.Venganza.. Narc, Ymas aora que alcanza , aver mi defconfian5a, que lo vkimo repitiendo de mi acento, eftá diziendoj el Cielo mede venganza» EílaJmpo/siblehcrmofura, í'í’í.Hérmoíura., Yaquella hemiofura, yvoz; WíOt Yvoz. Na.h. vn miíoiQ tiempo me han muer Me han muerto. Pues tan claramente advierto:, que Oráculo del defierto, quandoa mis penas compítCa, Eco conmigo repite, hermoíura,y voz me han muerto» Ay de s»i infeíiz, que muero!. Eíto. Áduero. T^ar.Y mjftiiiíiTia fombra amandof. Hcí?. Amandoi Narc. Yna vozaborreciendo;. Ece, Aborreciendo. 7>^dTc. Con que fe eíla averiguando,; , cue el liado va executando ^jTsíarcifoy de mi mífmo ,pues ya ínuero aborreciendo, yamando. Eir. Oye,Nar.cifQ,deteíite. Sáf.AI monte fe ha entrado hnyend Lir. Oqué §n vano los mortales F, quieren entender al Cielo! todos los medioSí que pufe para eftorvar los empeños oy de ía de'tinojhan fido facilitarlos mas preñor pues ía voz de Eco le aflige^, ypor venir dslla huyendo, muerte leda fu hermofuraj ,con que ya cumplido veo, que herinofura ,yvoz le matan,, amando,yaborreciendo» Salen Feto ;ySií)>to. Bel. Afibmbro de aqueftos valles. Sih. De aqueíios montes portento;. leb. Que aviendo fiera. venido. Silv. Atu principio te has bueko. Feb. Qiíé hechizo áEco la-has dadoí íJ/Vt;. C^é toíigorqué veneno? :o.- Qoe huyendo las gentes,mucrc. Sih. Loca por eíTos defiertos. Lir. Qué tofigo,ni qué hechizo? ni que veneno mas fiero* que fu prpprio amorré! es Zagales, el que la ha muerto. Ixb. Xlient€s,que tus Magias ciencias^ iS'/A.Con fus •jí^lvos alientos. Los dos. yvida lahaa quitaos ü/r. Si eüa^JSftóran áelToj , bañaran áqueNarclfo, no kpaflaraiomefmor ypues él muere áotro aaiot no menos eftr2ño,es cierto* que no ha fido efcüño ralo. i euon TO tsycngsr.^s d" les Dío-es, tuc en él tus atrevimientos han caftigEdo* Yyo en ti aeila he de vengar, yaellos. *PriiriCro de mis rigG;,es íera deípojo. ^licomitcrU los dosyfak jínteo^y les detiene. feo. Teneos, que corre acuenta efta vida dei que aquí la traxo. Beb. Anteo,, no ladehendas, pues ves las razones que tencnios, í?. Yporque mejor lo digas, buelve áver furioía áEco, como, bufeando las grutas, va de ios montes huyendo, .Buel ve tambkn, para ver apoca cslpa que tengo, lo menos loco áNarciío. S¿le Bcefarioja, Doiedc ocultarme pretendo, 2rr mifnaa aborrecida, ár^cpnn'figo'ir.e llevo? ^Sale í^rcifo. e. De miímifmb enamorado, verme en iafuentebuslvo. .Si fueran íoyos, no fueraa guales ios fentimientos. ,Yaque defiendes íttvida, , eras que yo otra defiendo, .oes io noble de m; amos la íalud acudiendo ’ ;Eco, intentafé curarla. Lo altivo, fañudo, yfiero lmío, mas que afu cura, !u vengan9a refuelc*, nuerte dará áquien fue icauia-^e ios deípec^& Lh. Para qoando fon^foftima, de mi Magia ¡Osseteéios? perturbe de fas accioné c! encanto los Intenses. Jf/’.Bd!aEco. Infelli joven. Feb. Darte la vida pretendo.' Sib. Ydarte la muerte yo. Eco. Para qué, Sla aborrezco? 2^rc, Tarde llegas,pueño que ya mis defdichas me han muerto.: Eco. Ypara que no io logres, defeíperada aeíTe centro me Ive ds arrojatí 7^rc. YpCfque nunca fea tu trofeo, me deípeñaré áefías ondas* Feb. Ven conmigo. Eco. Es vano iatento. Sih. Muere ámi azero, 2>id7c, Es en vano. Lir. Qué aguardan los Elementos? Eco. Que yo, de rnt aborrecida, de mi en mi vengarme intenta. 2<larc. Que yo, de'mi enamora do| moriré de mi amor mefmo. Feh. Derendtéte yo. Silv. Darcte yo la muerte; Fenieniq Bebo .ájlda aEco ,fSth'-lo b. 2^a- - elfo ¡^híieU Eco ílo alto ,7 cj ecotao :nu:r. 1 TS^rcífo en si tablado yjuena ruido de teiremoto ,obfcarecefe el teatro en cejfando^ Jáis dé la tierra Flor ,y.ií imite ila del Narcifo,y oculte el cuerda. ^ne cayo en el tablado. 'Todos, Mas qué es crio ? .4nt. Que el Sol, empañaudoel día, eí ^ítruíms. Fth, Qué tnanivUlal Ziriop. Qaé prodigio! ’^ttteo. Q^é portento! Totios, Queha fido efto? Feh. Que Eco en ayre entre mis bra9os feba buelto. SU^, YNardfo en fus ctíftales, antes quean« íááa, hatimerto, TTodos* Encuyasol^quias fiaaeti Ciclo, yTíerr^feirithfento. Z&sirnmt* 'AfUr^/e ti tuPrfi tj^awcUFhri valicndofe de los cticdiós, quepameftoryarlo püfe, pues ruina ^entrambos fuem vnavoz, yVnaliCTmofüra, ^ Ayre, yFlor entrambosfiendv ^at», yavrá bobos que lo crean;, masfea cierto, ono fea ctetta tal qual la Fabula » cfta de Narcifo, yEco, perdón^ las naichas faltas del que, ávueftras plantas poc Cemprcaaierda. ladílraípa >de que yerta obedeciendo. FIN. ^