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Historia general de España. Tomo II

Mariana, Juan de (1536-1624)

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» y da a p + E o o mi E ee A po HISTORIA GENERAL de “a COMPUESTA, pa ENMENDADA Y AÑADIDA pe dl DP Iuam de Abariana de la Compañía de Jesus. NUEVA EDICION Que contiene ademas el sumario y las tablas, es- critos por el autor, la continuacion del P. Miñana traducida, y la narracion de los sucesos princi- pales desde el año 1600, en que acaba 14 FF UNS Continuacion, hasta el de 1808. A 4 $ f nd He TOMO SEGUND 3 G 7 E js > y MADRID: 18928. Ñ ¿E X A a > IMPRENTA DE LOS HIJOS DE DOÑA GATALINA) FIÑURÚA, calle del Amor de Dios, núm. 14. = e A ios E Y, - ir E per t e ana, z cc e E AS a AS OS ña 5 ze ON e ee db ncivayiar a ¿Biioaibpa $. .. ue ong a E Bo dh dis, VI Índo-> : e pa OMOT eE eos a £ Br dal ¿AIRE ES na > > e A e A e PA BEA BE LOS CAPITULOS DE ESTE TOMO SEGUNDO: LIBRO SEXTO. Cane primero. De la muerte del ET Re- CU do Pág. 3 CAP. 11, De los Reyes Luiya 2 WViterico y Gundemaro. ..... «<<... +. 10 CAP. tit, Del reynado de Stébbutó EAS 16 Cap. 1v, De los Reyes Suinthila y Rechimiro:. 23 CAP. Y. Del Rey Sisenando. bem... .. 27 _ Cap. vi. Del Rey Chinilla.......-..-. 31 Cap. vit. De la vida y muerte del bienaventu- rado San-Isidoro. aii. A 37 cap. vi De los Reyes Tulga, Chindasuimiho 3 J Receguinthosccovo converse rd 42 CAP. 1X. De tres concilios de Toledo APRA » 48- CAP. Xx. De la vida de San Tlefonso....... + 54 car. x1. De la muerte del Rey Recesuintho. . 62 CAP. Xx11. De la guerra Narbonense que se hizó > — en tiempo del Rey PVamba...oo.oo...* 64 car. xut. Del castigo de los conjurados. ..-- 79 car. xiv. De las demas cosas del Rey P/amba. 83 Car. xy. De los nombres de los obispados a , habia en tiempo de PVamba..... «<<... 89 Cay, XvI. De otradivision de obispados que hizo S Constantino Magno. o... ...oo....- 94 cap. xvit. Del Rey Ervigio, 00... o...» g6- car. xvi. Del Rey Egica ús E id por PR | car. x1%. Del Rey. VUEZO: Joer te eme car. xx. De la genealogía destos Reyes. .... car. xx1. De los principios del Rey don Ro- OdPIBO. oe A PRAT NAS TN cap. Xx. De la primera venida de los moros er ESPaña. Ns. mis A ENE ci “Pp 5.0 15079: ho ai... p. Lo... so... CAP. Xxv. Como un Muza vino á España. ... 0AP. XXVI. De los años de: los árabes. ...... cap. XXvil. De lo que hizo Abdalasis. ...... LIBRO VIL FO DORÁI A ds a e die deal cap. 11. Lo demas que hizo don Pelayo..... cap. 14. Del Rey. don, Alonso llamado. el Ca- AAA ARANA RIOR Y 8 7H Cap. Y. De dos linages los nras principales en- Brea (OS: MOTOS ¿dee aa iio he car, vi. De los Reyes Froyla, Aurelio y Sion. Castsazir 0 ns veda edo a 2 cap. Xx. Como se halló el cuerpo del apóstol A AA A IN car. x1. Como Carlo Magno vino en España. . car. xu. De lo demas que hizo el Rey don SO A A o 106: 1 11: 112 119: 124 130. 135, 14 EH 146 150. - 159, 165: 176: 183 187 195. 200 203 OA VARO UI. A car. xn. Del Rey don Ramiro... o... .-. car. xry. Como los Nortmandos vinieron d Es- PONE a as AQ e dd GAP. xv. De muchos marca que perdio en Córdova... .... o. A AI e add CAP. xv1. Del Rey don Ordoño. ... oso...» SAP. xvu. De los principios del Rey don Alon- so el Magno...... A e CAP. xym. De un concilio que. se celebró en ; Santiago y en Oviedo... .o.ooooon». . o... CAP. xix. De lo demas que sucedió en el rey- aado:de. don. .AJONSO. «<<. +om ces GAP. xx. De los Reyes don García y don Or- Boro el Segundas di GAO PA e LIBRO VIII Cxerruzo, Pameno. De los principios dol r mo de de PU ............. ... 5; 700 Uv on . ESA Ae ANA DT UIT ca Iv. De dd Sancho. udorte Rey de Na- -varra. ... A AAA E DATE A Cab. vo De don lino el Guhria y don Ramiro : el Segundo. Reyes. de Le0N..o.ooo.o.oo- e" car. vi. De don Ordoño Tercero deste nombre O le ee a e rccraroze MA car, vir De don Sancho el Gordo Rey de Leon. e viu. De don Ramifo el Tercero Rey de ANA ad a Vairo. Ele CAP. IX. De don Bermudo el Gotoso Rey de Leon O LA CA A A car. x. De don Alonso el Quinto Rey de Leon. 286 296 302 311 318 333 VIH E "Gap. x1, De lo demas que sucedió en tiempo del Reg don ALTOS iii LS IS 345 cap. xu. De don Bermudo el eiii Rey de Leon A e IA 350 CAP» o de dd hala: el Mayor ade de Na- La a IR RP 354 ca». xi. De la muerte del Rey don a 358 dh IBRO EX. PARAR Primero, Del estado de. las cosas. de . ENANA, cda aa A Sr, 363 car. u. De las guerras que hizo el Rey don Fernando contra moros. ....... RN ca». mi. Como trasladaron los tos dá San Isidoro de Sevilla dá Le. .ooom........ 375 carp. 1v. Como don García Key de Nayarra fue INUOTÍOS + e A RA RO 381 ale AS a POR E, . 385 car. vi. Lo restante del Rey dá EOS «ía 1395 cap. vit. Que fue muerto don Aaa Key de: :. epAragon a VUESTRA IAE DADAS A + 899 hizo guerra dsus hermanos... ... 403 [E 2d cap. x.. Como elias E Rey E FOeyno.. q A A .” 415 CAP: XI. De los principios del Rey lisa) Alonso el Santo wii e cv ír bs. cari xu. Como el Rey. don Sancho E Nayarra Juesmuerto por su hermano. Lois 425 CAPS X1u. Que Alimenon Re ay. de Poledo y don Ramon conde de Barcelona fallecieron. ... 428: 1 car. xiv. Como los Nortmandos fueron á Ttalia. 430 GAP. xv. Que se emprendió la guerra contra Toledo.:. ¿0ói:05+. y qe DS, O A A car. xvi. Como se ganó la ciudad de Toledo. 443 cap. xv. Como don Bernardo fue elegido pór arzobispo de Toledo. ..... y Aba car. xvm. Cono se quitó el Breviario Mo- APODO iia es dea ero Ur ON "458 car. xix. De. los principios del primado de AED Oledo.... EIA ADS IA FI 463 car. xx. De las mugeres y! hijos del Rey don ALONSO. = 0... . A AO Do 2% y 47 LIBRO X. Carrruzornmeno. De nuevas guerras que hóbo en España: y en la Surid....ooooo.n...» 44 Cap. 11. Como don Sancho Ramirez Rey de Aragon fue muerto. ....<.... Y 484 CAP. 111. Como don Bernardo arzobispo de To- : a se partió para la guerra de la Tierra- AAA AAA A ATA EN 402 pes: Iv. Como el Cid ganó á Palencia. ..... 498 E v. qna JSallecieron el Papa Urbano, el y cy Zuzeph, y el infante don Sancho. ... 505 «VE De don Diego Gelmirez, obispo de Santiago. EAS A 5u - >> EE la a de los Reyes don Pedro mero de Aragon don Al Sexto de Castilla. . al Sl iS ; = y. Po 5 516 CAP. Vi. Del reynado de doña Urraca..... 522 CAP. IX. De la guerra de Mallorca. ......:. 533 Cab. X. De la guerra de Laragozd...oooo... 537 moOges Xx / cap. xu. De las paces que se asentaron entre Aragon Jo astilla, iia ió. 545 cap. xl. De los a pil del reyno de Por- LOAN eta A AS 554 CAP. XIV. De las guerras que el Rey de Castilla hizo contra los MOr0S....... 2305 cap. xy. Como don Alonso Rey de fon fue MUEN O. coran DOS CAP. XVI. De nueyas guerras que hobo en Espa- ña entre los principes Christianos......... 570 CAP. x vu. Que don Alonso príncipe Ha Portu- gal se llamó Rey... .... A BO cap. xvi. Como los fieles ganaron á Almería. 586 cap. xix. Como la ciudad de Lisbona se ganó AEFLISEMOL Obrint oO Bas fa halló el Y car. xx. Como se halló el cuerpo de San e ento. ciar a ate tole A e RA B ; sE 99 / % % ==> HISTORIA (GENERAL DE ESPAÑA LIBRO SEXTO. CAPITULO PRIMERO. De la muerte del Rey Recaredo. D.. nueva y clara luz amanecia sobre España des- pues de tantas tinieblas , felicidad colmada y bien- « andanzá , sosegados los torbellinos y diferencias pa- sadas: fiestas, regocijos, alegrias se hacian por todas partes. Gozabase que sus miembros divididos, destro- zados, EE parecia estar mas muertos que vivos por la diversidad de la creencia y religion, y: que solo conformaban en el lenguage comun de que todos usa- han, se hobiesen unido entre sí, y como: hermanado en un cuerpo; y juntado en un aprisco y en.una ma- jada que es la Iglesia, sus ovejas descarriadas : mer- ced de Dios y gracia singular, gran contento de pre- sente y mayores esperanzas para adelante. Los prin- cipes estrangéros con sus embaxadas daban el para- bien al Rey por beneficio tan señalado: ofrecíaule á porfia sus fuerzas y ayuda para lleyar adelante tan piadosos intentos y continuar lan buenos principios. E particular el Sumo Pontífice Gregorio Magno, que por muerte de Pelagio II sucediera en aquella digni- dad á tres de setiembre año del Señor de quinientos y noventa al fin de la indiccion octaya , tomo del re- gistro de sus epistolas se saca (en la historia latina usimos un año mas) luego al principio de su ponti- ficado escribió á Leandro una carta, en que le da el _ parabien y se alegra por la reduccion del Rey Reca- redo á la verdadera Religion. Dice que será bien- aventurado si perseverare en aquel proposito, y los fines fueren conformes á los principios sin dexarse engañar de las astucias del enemigo. Asi mismo el Rey Recaredo, sabida la eleccion de Gregorio , acor- dó envialle , como es de costumbre, su embaxada para visitarle y ofrecerle la debida y necesaria obediencia. Escogió para esto personas principales, en ¿particular á Probino presbytero, y en su compañia algunos otros abades. Dióles para este efecto sus cartas, y junta- mente algunos presentes de oro, demas de trecientas vestiduras que envió para los pobres de San Pedro de Roma; que segun parece en aquel tiempo de las ren- tas eclesiasticas se sustentaban los pobres y los hospi- tales. Todo, como yo entiendo; por consejo y á per- suasion del arzobispo Leandro , ca desde los años pa- sados tenia trabada una estrecha amistad con Grego- rio Magno causada de la semejanza de los estudios, y de la santidad de las costumbres y vida que res- plandecía en entrambos igualmente. Demas desto otra causa particular se ofrecia para enviar esta embaxada, aunque no se declara; es 4 saber para procurar que el concilio Toledano celebrado poco antes; sus acciones y decretos fuesen aprobados por la Iglesia romana, á quien es necesario hacer recurso en las cosas ecle- siasticas , y de donde los estatutos de los concilios toman su vigor y fuerza. Tres cartas se leen de Gré» meme <A 5 gorio Magno su data el.noveno año de su pontificado, - es d saber la indiecion segunda; por donde se sospe- cha que los embaxadores susodichos trabajados con la navegacion que les debió salir larga y dificultosa, y forzados hule temporales contrarios á volver en España, gastaron mucho tiempo en el camino y en oma. La primera destas tres cartas se endereza á Claudio duque de Mérida, persona la mas principal despues del Rey que se conocia en España: en ella encomienda al abad Cyriaco que se partia.para Es- pana. La segunda carta era para Leandro, en que se duele que el mal de la gota le tuviese tan trabajado. ¡postrera es para el Rey para animalle como le aní- ma á llevar adelante la Religion recebida ; juntamen- te alaba que las obras y frutos fuesen conformes á la profesion que hacia; porque como los judíos le ho- biesen acometido con gran dinero para que revocase cierta ley que contra ellos se promulgara, no quiso venir en ello. Envióle juntamente con la carta una Cruz, en que estaba engastada parte del madero de vera Cruz, y junto con ella de los cabellos de San Juan Bautista : envióle eso mismo dos Jlaves la una tocada en el cuerpo del apostol San Pedro, y que por el mismo caso tenia virtud contra las enferme- dades, en la otra iban ciertas limaduras de las cade- nas con que el mismo apostol estuvo aprisionado: es- tos presentes eran para el Rey. Para el arzobispo Leandro en premio de sus grandes meritos envió el palio, ornamento que se suele de Roma enviar á los arzobispos. Hay Otra Carta del mismo Pontifice Gre- gono para Leandro, en que le dice que el presbytero Probino con su consentimiento llevara á España parte de los libros que el mismo Gregorio habia escrito á instancia y por respeto del mismo Leandro. Dicese vulgarmente entre los españoles, sin que haya autor 6 que lo atestigiie y asegure , que los embaxadores del Rey traxeron una imagen de Nuestra Señora entalla-, da en madera, presentada porel mismo Gregorio á Leandro, y que es la misma que gran tiempo adelan- te se halló en cierta cueva junto con los. cuerpos de San Fulgencio obispo de Ecija y Santa Florentina su hermana, y con suma devocion es reverenciada en - Guadalupe, monasterio de Geronimos de los mas prin- cipales de España. Los cuerpos de los santos estan hoy dia en Berzocana , aldea no lexos de Guadalupe, do fueron «hallados. Dicese demas desto que Santa Florentina pasó su vida en Ecija, do se muestran ras- tros asi de sus casas, Como de uno y el mas principal de quarenta monasterios de monjas que estaban á su cargo y debaxo de su gobierno , en a Poni sitio en que al presente está otro monasterio de Geronimos á la ribera del rio Xenil. Escribió Fulgencio de la fé de la Encarnacion y de algunas otras qúestiones un libro que se conserva hasta nuestro tiempo. * Maximo Ce- saraugustano le atribuye los tres libros de las Mytho- logias: * obra erudita, que otros quieren sea de Ful- gencio obispo ó ruspense ó cartaginense en Africa. Los embaxadores del Rey se entretenian en Roma en sazon que muchos concilios de obispos se tenian en España por decreto, 4 lo que se entiende, y autori- dad del concilio Toledano pasado , en que se estable- ció un decreto de los padres que los concilios pro- vinciales en los quales se entendió siempre consistia la reformacion y bien de la Iglesia, se juntasen Ca- da un año. Conforme á-esto primero en. Sevilla se juntaron con Leandro siete obispos de las iglesias su- fraganeas. Lo que se tratá principalmente en este con- cilio fue un pleyto sobre los esclavos de: la iglesia de Ecija, ca Pegasio obispo de aquella ciudad pretendia que Gaudencio su predecesor contra derecho los ha= y ; bia ahorrado, y puesto en libertad: Otros tantos obis-. pos se juntaron por el mismo tiempo en Narbona ciu- dad de la Gallia gothica, y de comun acuerdo esta= blecieron quince cánones á proposito de reformar las costumbres de la gente eclesiastica , que estaban es- - tragadas.. Demas desto el metropolitano de Tarrago- na, bien que nose halló en el' concilio Toledano pro- ximo pasado ,'juntó .en Zaragoza sus obispos sufraga- neos. En este concilio:se declaró.en- tres capítulos la manera con que. se'debian recebir.en la Iglesia catho-. lica los que se.quisiesen apartar de la secta arriana. En Toledo asi mismo, en Huesca. y. en Barcelona se tuvieron otros concilios particulares , Cuyas acciones no pareció referir aqui en particular por ser fuera de nuestro proposito, y porque se ¡pueden leer en el li- bro muy antiguo de concilios de San Millan de la Co- gulla. Volvamos: ¿las cosas del-Rey, el qual despues de fallecida la Reyna Bada , con deseo que tenia de hacer las paces. con los Reyes de Francia, puestas en olvido las injurias y desabrimientos pasados, por sus embaxadores pidió por muger 4 Clodosinda la otra * hermana de Childeberto Rey de Lorena, segun que arriba queda tocado: matrimonio que ulúimamente al- canzó con protestar y certificar. ¿ aquellos Reyes que. no tuvo parte en la muerte de Ermenegildo', antes le cupo gran parte del dolor y del reves de su:hermano. Estaba Clodosinda «promelida: á¿ Anthari Rey de, los longobar dos; pero fue antepuesto Recaredo asl por * instancia que hizo sobre ello , como porque los Re- yes, de Francia cuidaban, lo que era verdad, que los casamientos entre los que son de diferente religion y creencia, ni son legitimos, ni-suceden bien. El Lon- gobardo todavia:era gentil; Récaredo demas que to- da la vida confesó 4 Christo'; como lo hacen todos los que se llaman cbristianos, ultimamente por diligencia Gs 8 de Leandro y de Fulgencio se convirtiera 4 la Reli- gion catholica con todos sus estados y señoríos. No concuerdan los autores en el tiempo que estas bodas se celebraron: la verdad es que en lo postrero de la edad de Recaredo se hizo alianza con los de Francia juntamente lo que de los romanos quedaba en Espa- na, fue trabajado y ellos vencidos por las armas de los godos en algunos encuentros y batallas que se die- ron de ambas partes; demas desto que los vascones, que hoy son los navarros, y con deseo de novedades andaban alterados, fueron por la misma manera suge- tados, y sosegaron. Con estas cosas el Rey ganó re- nombre inmortal, y por todo lo demas que gloriosa- mente hizo en tiempo de paz y de guerra despues que comenzó á reynar. Tuvo una grandeza singular de animo , grande ingenio y prudencia, condicion y pre- sencia muy agradable: lo que sobre todo le ennoble- ció, fue el zelo que mostró á la verdadera y catho- lica Religion. Pasó de esta vida año de nuestra sal- vación de seiscientos y uno. Reynó quince años, un mes y diez dias. San Isidoro dice que en Toledo, estando á la muerte, hizo publica penitencia de sus ecados á la manera que entonces se acostumbraba. San Gregorio escribe que los merecimientos de San Ermenegildo fueron causa de la reduccion que Espa- ña hizo de la secta arriana á la Religion catholica; Dexó Recaredo tres hijos, el mayor se llamó Liuva, los otros Suinthila y Geila. Entiendese que á Liuva hobo en su primera muger, pues tenia edad conye- niente para suceder á'su padre como le sucedió, y para encargarse del gobierno. Los dos postreros no se sabe qué madre tuvieron; si nacieron del primer ma- trimonio , si del segundo: Lo que consta es que des- tos principes y en particular de 'su padre Recaredo sin jamas faltar la linea decienden los Reyes de Es- si ES paña , como se entiende por memorias antiguas, y lo testifican los historiadores, en particular se saca del Rey don Alonso el Magno y Isidoro Pacense por so- brenombre el mas mozo. Por lo qual pareció se pro- cederia en todo con mas luz, si se ponia aqui el ár- hol deste linage. Gosuinda muger que fue del Rey Athanagildo , tuvo dos hijas de aque matrimonio , es á saber Galsuinda y Brunechilde. Clodoveo otrosi Rey” e los francos tuvo tres nietos, que se llamaron Gun- trando, Chilperico y Sigiberto, hijos todos de Clo- tario que fue hijo de Clodoveo: Galsuinda casó con ilperico que pareció por astucia y engaño de Ere- degunde, como arriba queda dicho. Sigibertó casó con Brunechilde , y en ella tuvo á Childeberto y á Ingunde y á Clodosinda. Leovigildo sucesor de Atha- nagildo de su primera muger Theodosia antes ¿na fuese Rey, hoho á Ermenegildo y 4 Recaredo sus hi= Jos: hecho Rey casó con Gosuinda la Reyna viuda. Demas desto hizo que Ermenegildo casase con Ingun- de, y Recaredo casó con Clodosinda , las dos nietas de su segunda muger. Debese tambien considerar en la historia de Recaredo y de los Reyes que adelante e sucedieron, que de ordinario se hace mencion de condes y duques , nombres que significaban los go- bernadores y magistrados ó otros oficios y dignidades seglares, Condes eran los que gobernaban alguna pro- vincia, duques los que en alguna ciudad ó comarca E capitanes generales; y porque en particular po- dian batir moneda para el sueldo de sus gentes, de aqu procedió que el escudo vulgarmente se llamó en España y se llama ducado. Y no solo los que tenian los gobiernos se llamaban condes, sino asi mismo'los que en ta guerra ó en la casa real tenian algun cargo ó ofi- cio principal, ca hallamos en la guerra condes cata- phractarios, clibanarios ; sagitarios, tiuphados. En la ' da real se halla conde del establo , que hoy se llama condestable, conde de la camara, del patrimonio, de los notarios, todo (4 lo: que se entiende) ¿imitacion de lo que usaban los Emperadores romanos, queco- mo en este tiempo. los godos no daban mucha ventaja en poder y valor á los romanos, asi de buena gana los imitaban en las ceremonias y nombres de oficios que ellos modernamente inventaran. De la misma ocasion y imitacion , como algunos sospechan y no mal, pro- cedió el prenombre de Flavio, de que usó el prime- ro entre los godos Recaredo, y en Tucde adelante le = usaron los demas Reyes mu me ordinario. Por con- clusion á Toledo dieron titulo de ciudad real, que era el mismo con que los griegos honraban la ciudad de Constantinopla, silla y asiento de aquel imperio. De lo dicho. se saca y consta que los condes y duques en esta era fueron nombres de gobierno. y.no de estado; pero despues por merced de los Reyes se dieron los dichos:titulos por juro de heredad con jurisdiccion y estado limitado ordinariamente de ciertos pueblos y lugares, que para ellos y para sus hijos los Reyes les daban. a CAPITULO.IIL _De los Reyes Liuva y WViterico y Gundemaro. as Era Liuya de edad apenas ns veinte años quando falleció el Rey Recaredo su padre. Por su muerte lue- go que le hizo sepultar y las exéquias con la solem- nidad que era razon, sin contradiccion le sucedió en: el reyno. y en la corona.. Su pequeña edad daba oca-, sionpara que se le atreyiesen, y las discordias pasa- das aun no bien sosegadas 4 conjuraciones y engaños. Por esta causa, bien que daba muestras de grandes 157 virtudes y de partes á próposito para. reynar, y que por las pisadas de su padre se encaminaba para gober- nar muy bien su estado y ganar renombre inmortal, fue muerto 4 traycion por Witerico persona acóslumo brada á semejantes mañas. Tuyo el. reyno solos dos anos, en que no obró cosa que de contar sea yusalyo, que con la hermosura de su rostro y. Con su gentileza: . Venia grangeadas las voluntades de todos, y por ser muerto en la flor de su edad dexó un increible. deseo: de sí, y una lastima extraordinaria en los animos. de: sus vasallos, Hallanse en España monedas de oro acu-: nadas con su nombre, y en el reyerso estas palabras: HISPALI PLUS, que es lo mismo que: EN SEVILLA PLA=: poso :cosa que dá alguna muestra de su piedad. Las tales monedas no se pueden atribuir al otro Liuva tio mayor que fue deste principe, por tener puesta la Co-, rona en la cabeza, de que antes del tiempo del Rey' Leuvigildo no usaron los Reyes godos, como arriba queda mostrado. Lo que resultó desta traycion, fue' que el parricida con ayuda de su parcialidad se apo- deró del reyno de los godos, y le tuvo por espacio de seis años y diez meses. Fue en las cosas de la guer- ra señalado, hien que en algunos encuentros que > vo con los romanos que en España quedaban, llevó lo peor; pero por remate cerca de Sigiienza en aque- la rte de España que se llamaba Celtúberia, parte de e Hispania Tarraconense , las gentes de Witerico vencieron á los contrarios en una batalla que les die> ron de poder á poder. Habia 4 la sazon fallecido en: Francia Childeberto Rey que era de Lorena: sucedie- ronle dos hijos suyos en sus estados y señorios. Theo= doberto quedó por Rey de Lorena y Theodorico fue Rey de Borgoña. Con este Theodorico casó Hermenm- berga hija del Rey Witerico , que envió él á Francia con grande acompañamiento , pero en breve dió la; 12 ! vuelta ¿4 España doncella: la causa no se sabe, dado que corrió fama que el Rey Theodorico fue ligado para que no pudiese tener ayuntamiento con aquella doncella por arte y hechicerias de sus concubinas ¿ las quales era dado demasiadamente. Otros dicen fue astucia. de Brunechilde, que por mandarlo ella sola todo dió traza para que la nuéra sin alguna culpa su- ya fuese enviada 4 su padre. Despachó Witericoem- baxadores á4 Francia sobre el caso con orden que si aquel Rey no-se descargase bastantemente , acudie- sen á las provincias comarcanas , y procurasen en yen- ganza de aquella afrenta que aquellos principes hicie- sen liga entre sí y tomasen las armas en daño del de Borgoña, contra quien estaban irritados el Rey Clo- tario su antiguo enemigo, y el Rey de Lorena Theo- doberto á causa que le solia denostar y decir que era hijo bastardo de su padre y nacido de adulterio. Con- certaronse pues estos dos Reyes con Agilulpho Rey de Jos longobardos, y juntadas sus fuerzas, se apareja- han para hacer guerra al comun enemigo. No podia Theodorico resistir 4 poderes tan grandes; por donde conocido el riesgo que corria, y quebrantada su fe- rocidad , acudió 4 lo que era mas fecil, que fue con- certarse con su mismo hermano Theodoberto con da= lle alguna parte de su: mismo estado. Vino Theodo- berto de buena gana en este concierto asi por su inte- res, como por ser cosa natural querer componerse con su hermano antes que vengar las injurias de los que - no le tocaban. Sucedió como los dos deseaban, porque hecha esta alianza, los otros principes desistieron de aquella empresa, y partieron mano de aquella guerra que cuidaban seria muy brava. Con esto el Rey Wi- terico comenzó á ser menospreciado de los suyos, y á brotar el odio que en sus corazones largo tiempo tenian encerrado, en especial que se decia trataba de % a . 13 restituir en España la secta arriana, con cuyas fuer- zas y ayuda como yo pienso alcanzó el reyno. Esta voz y fama alteró el pueblo en tanto grado, que: to- madas las armas entraron con grande furia en la ca- sa real, y mataron al Rey que: hallaron descuidado y asentado 4 yantar. No paró en esto la rabia, porque arrastraron el cuerpo por las calles, y con grandes dones y denuestos que todo el pue lo le echaba, sucio y afeado de todas maneras le enterraron en cier- to lugar muy baxo. Con este desastre tuvieron todos por entendido pagó la' muerte que él mismo diera á tuerto á su predecesor el Rey Liuva, como «queda di- cho ; y claramente se mostró que la divina justicia dado que algunas. veces se tardas á la larga 0 á la corta nunca dexa de executarse. Por la. muerte de Wi- terico alcanzó el cetro de los godos Gundemaro , per- sona muy señalada en aquella sazon, sea por ser cabe- pe de aquel motin:y autor de la muerle que se dió al tyrano, sea por voto de los principales de aquel reyno, ca estaban muy satisfechos de su prudencia y partes ES adas asi para las cosas de la guerra , como para pr del Pe Lo que consta £s EN comenzó á réynar a a j iez; y si es licito en queso O ayudarse de congeturas, entiendo a Vi EN qe sus fuerzas por estar ofendidos aquelbiéfádo Pi e ayudaron no poco para subir « Gu 07 REL Lee: por lo menos que acostumbró dé-las Peces 2 á los franceses parias, como se vee sazon por el Re ES Bulgarano, «gobernador á la hdi ee Pos e a gothica, cartas que hasta Pros de la E y di Man entre los papeles antiguos [sde Ja vend dol de enanas do Pi ES e donde asi mismo se entien- A ore de Gundemaro que envió 4 , 1ueron contra el derecho de las gentes , que Sá : los tienen por cosa sagrada, maltratados una vez por aquellos Reyes, y sin embargo para mas justificar la ¡quexa despachó nuevos embaxadores, 4 los qua les tampoco se «dió: lugar para hablar á aquellos'Re- yes. Por esto alterado Bulgarano , no permitió que Jos embaxadores del Rey 'Pheodorico pasasen.:d: Es= paña; y llegado el negocio á rompimiento, abrió la guérra contra Francia, y con: las armas que tomó, de repente sé apoderó de dos fuerzas ,:es 4 saber Ju= biniano y Corneliaco; y echó dellas las guarniciohes de franceses que alli estaban, Acometió el conde Bul: garaño en particular éstos dos pueblos: de la Gallia Narbonense ¿:causa que en el asiento que el Rey Ré- caredo tomó con los franceses, los: entregara ú Bru: nechilde , por: cuya Muerte que se siguió poco adelan- te sin dexar alguna sucesion por: ser ya muertos: sus hijos y nietos, se' puede presumir que los Reyes de Francia no acudieron d recobrar con las armas aque- llas dos plazas. Esto en Francia. «En España el Rey Gundemaro hizo:guerra prosperamente á los de Na= warra que de nueyo se alteraban , y asi mismo tuyo "contiendas con los capitanes y gentes romanas que 'mantenian aquella parte de España que:todaviw beote- mia por el imperio; lo: qual y su muerte, que fue en “Toledo de enfermedad, sucedieron el año del Señor de seiscientos y doce: reynó un año, diez meses rece dias. La Reyna su muger se llamó Hilduara, amas no se sabe haya dexado alguna sucesion. Era 4 la sazon en el Oriente Emperador de Roma Heraclio sucesor de Phocas, y en la Iglesia romana despues de Gregorio el Magno y de Sabiniang y Bonifacio 1H, que consecutivamente le “sucedieron ,' presidia Boni- “facio IV: en la Iglesia Toledana Aurasio sucesor de Euphimio, de Tonancio y Adelphio, que por este or- «den le precedieron. Fue Aurasio persona asi en las 15 letras y erudieion , como en. el valor y virtudes tan señalada, que se puede comparar con cualquiera de lós pasados. En tiempo deste prelado, es á saber el primer año del reynado de Gundemaro, veinte y cin- co obispos de diversas partes de España se juntaron en Toledo para determinar en presencia del Rey y por su-mandado cierta diferencia que resultara entre el arzobispo de: Toledo” y los: obispos de la provincia jarthaginense por esta razón. Euphimio en las ac- ciones del concilio de Toledo proximo pasado por des- cuido se firmó y llamó metropolitano de la provincia de Carpetania; y porque la provincia Carthaginense se estendia mucho mas que los 'carpetanos , que eran lo que hoy es reyno de Toledo, los demas obispos ape- Jidaban libertad y no querian reconocer sugeción ú la Iglesia de Toledo. Este pleyto'se debió comenzar den los derechos de Cartagena y su autoridad sé irasladaron 4 Toledo, y continuarse algunos años ade- lante. Fueron pues citados para dar razon de si; y ol- das las partes, asi el Rey como los obispos pronuncia- o ERER en favor del arzobispo Aurasio. Entre po de Se asisticron , se Cuentan Isidoro arzobis- AAA > que lo era pormuerte de San Leandro ode Ta encio arzobispo de Mérida, y Eu- conil Ona; y demas destos, si las firmas des- e 7 halló tambien presente Benjamin obis gañan, se'h nbien presen viricias Canis Po-Dumiense. Quince obispos de la pro- cular este e (por tocarles á ellos en part- dicha senteñcia y en un papel á parte firmaron la genes , queisé lao combres fueron estos : Proto- gúenza, Theodoro € prelado de la santa Iglesia de Si- se, Stephanó Orer astulonense , Miniciano Segovien- cio Valeriense, CO Jacobo Mentesano, Magnen- lentino, Tonanció Spooslo Ercabicense , Martino Va- alentino, Portario Segobriense, 16 Vincencio Bigastriense , Eterio Bastitano , Gregorio Oxómense , Presidio Complutense , Sanabilis Elotano. De donde se entiende que en la provincia de Toledo antiguamente se comprebendian mas iglesias sufraga- neas de las que tiene al presente, y que el distrito que tenian los prelados de Toledo como metropolita- nos, era mas ancho que hoy; porque del primado que tenia sobre las demas iglesias de España, al pre- sente no tratamos, ni entonces se trataba. La verdad es que desde el tiempo de Montano, prelado que fue antiguamente de Toledo, en un concilio que se tuyo en la misma ciudad, dieron á aquella Iglesia autori- dad sobre todas las iglesias de la provincia Carthagi- nense,.como los mismos que eran interesados en la diferencia susodicha lo confesaron ; y se-vee manifies- tamente por el proceso deste concilio , y por la deter- minacion y sentencia que dieron los obispos que en él se hallaron. Floreció por este tiempo el insigne poeta Draconcio: puso en verso el principio del Ge- nesis. CAPITULO HI. . Del reynado de Sisebuto, Hiciéronse el enterramiento y exéquias del Rey Gundemaro con la solemnidad que era justo. Las lá- grimas que se derramaron fueron muchas por haber tan en breve faltado un príncipe tan mes , de costumbres y vida muy aprobada, y que con la grán- deza del ánimo juntaba mucha afabilidad y blandura: cosa con que grandemente se grangean las voluntades del pueblo. Concluido esto, los grandes del reyno se juntaron á elegir sucesor: por su voto salió nombrado Sisebuto, persona de no menores partes que su ante- cesor, señalado en prudencia, en las cosas de la paz ESTAS, ha 3 17 $ de la guerra, ferviente en el zelo de la Religion Ca- thólica, y lo que en aquellos tiempos se tenia por mi- lagro, enseñado en los estudios de las letras, y que tenia conocimiento de la Jengua latina: con que el do- lor:que todos recibieran con la pérdida pasada', se templó en gran parte. Consérvanse hasta el dia de hoy pS muestra de su ingenio y erudición algunas ino las suyas, y la vida que cómpuso de San Desiderio, obispo de Viena, á quien el Rey 'Theodorico de Bor- goña, exásperado con la libertad y reprehensiones de aquel santo varon, hizo morir apedreado; si ya aque- Ma vida se há de lener por del Rey Sisebuto , y nó mas ainapor de' etro del mismo nombre, ú que yo mas me inclino por las razones que quedan puestas en Gtro lugar. En una aldea llamada Granátula en tierra de Alinagro ;'se wee una letra en'una piedra berroqueña, en que se dice que el obispo' Amador falleció el año seiscientos y catorce, y que es el segundo año del rey- nado de Sisebuto , punto fixo y muy d propósito para averiguar el tiempo en que este Rey comenzó áreynar. y Entiéndese que aquella piedra se traxo de las ruinas - dlelantiguo Oreto que estaba de alli distante solo por espacio de media legua. No salierón vanas las esperan- zas que comunmente tenian concebidas de las virtudes de Sisebuto; porque en breve sosegó y sugetó losasta- riabos y los dela Rioja, ca por estar tan lexos y por la aspereza y fortaleza de aquellos lugares andabán al- borotados'y sin querer reconocer obediencia al nueyo Rey. Para la una guerra y para la otra se siryió de Plávio Suinthila , hijo del buen Rey Recaredo, y mozo de: mucho valor: escalon para poco O reyuo de los godos. Concluido esto, el mismo Rey con nuevas leyas de gente que hizo por todo su estado, engrosó el ejército de Suinthila'; con intento defir en persona contra los romanos , que todavia en España TOMO 11, 2 18 conservaban alguna parle, como se entiende acia el estrecho de Cadiz, y á las riberas del mar Oceano, - parte de la Andalucía, y de lo que hoy se llama Por- tuigal. Entró pues por aquellas tierras, venció y desha- yató en batalla dos, veces á los contrarios: con que les de guisa que apenas quedó á los romanos palmo: de tierraven Espana. Lo que mas es de loar,.fue que usó de, la victoria con, clemencia, porque dió libertad'á gran número de cautiyos que prendieron los soldados, teniendo respeto 4/que eran catholicos; y, para que su gente no quedase desabrida, mandó que, de sus tesorós se pagase ú sus dueños el rescate, Cesario, Patricio, pór el imperio puesto en el gobierno de España, movido de la benignidad del Rey Sisebuto , y perdida la espe: 'anza de poderresistir á sus fuerzas por estar tan lexos el Emperador Heraclio que ála sazon imperaba, aco- metió d mover tratos de paz con los godos; ofrecióse para esto una buena aunque ligera ocasion , y fue que - Cecilio obispo mentesano , con deseo de vida más so- segada ,, desamparada la administracion de su iglesia; se retiró en cierto monasterio que debia estar en el distrito de los romanos: Citóle el Rey:ipara que: dicse razon de lo que habia hecho , y estuviese ájuicio,.Ce- sario sin embargo que los suyos se lo .contradecian y afeaban , dió orden que fuese llevado al Rey por An- semundo su embaxador, al qual demas desto en cargó: si hallase coyuntura; que moviese tratos de paz. Es- eribió con él sus cartas en este propósito, en que des- pues de saludar al Rey pretende inclimalle ú concierto, y d tener compasion de la sangre inocente de los christianos, derramada en tanta abundancia que los campos de España como con lluvias estaban della cu- hiertos y empantanados. Dice que le envia el obispo Cecilio con deseo de hacerle en esto servicio pes 4 quito mo pocas ciudades y las reduxo á su obediencia; s e yg hle ; y en señal de amor unarco , dadiva pequeña si se mirase por sí misma, pero grande si consideraba la voluntad con que le enviaba: Fue esta embaxada agra- «dable ¿Sisebuto , ca tambien de su parte se inclinaba lá lapaz; y con este intento despachó un embaxador “suyo llamado Theodorico con eartas para Cesario: él junto con:otros embaxadores suyos le envió al Empe- rador Heraclio, para que confirmase las condiciones que entrelos dos A Era este Emperador muy dado ¿la vanidad de la astrologia judiciaria. Avisában- le que suimperio y los christianos corrian gran peli- gro de parte de la gente circuncidada. Lo que debiera entender de los «sarracenos y moros, lo entendia de los judios: asi dió en perseguir aquella nacion por to- das las vias y maneras á él posibles. Lo primero echó á todos los judios de las provincias del imperio: des- pues con la ocasion desta embaxada que le enviaron de España , desque facilmente vino en todo lo que te- nia concertado , traló muy de veras con el embaxador 'Theodorico, hiciese con suseñorque desterrase 4todos los judios de España como gente perjudicial á todos los estados, que él mismo. los:alanzara de sus tierras, y que con ninguna cosa le podrian mas ganarla yo- luntad. Aceptó este consejo Sisebuto, y aun pasó mas adelante , porque no solamente los judios fueron echa- dos de España y de todo el señorio de los godos, que era lo que pedia: el Emperador, sino tambien con amenazas y. por fuerza los o para que se bautizasen + cosa ilícita y vedada entre los christianos, que á ninguno se haga fuerza para que lo sea contra su voluntad ; y aun entonces esta determinacion de Sisebuto tan arrojada no contentó á los mas prudentes, como lo testifica San Isidoro. Entre las leyes de los godos que llaman el Fuero juzgo, se leen dos en este propósito que promulgó Sisebuto el quarto año de su 20 reynado:: Andaban Jas cosas revueltas, y asi no eru maravilla se errase , porque el Rey se hizo juez de lo que se debiera determinar por parecer de los prelados, «como sea asi que á los Reyes incumba el cuidadode las leyes y gobierno seglar, lo que tocará la Religion y el gobierno espiritual á los eclesiásticos ; mas 4 la verdad los impetus y antojos de los príncipes son grandes, y muchas veces los obispos disimulan eno que no pue- «den vemediar. Publicado este decreto, gran: número de judios se bautizó , algunos de corazón ;-los mas fin» gidamente y por acomodarse al tiempo: no pocos se salieron de España , y se pasaroná aquella parte de la - , «Gallia que estaba en poder de los francos, de do no mucho despues fueron tambien echados con los demas judios naturales de Francia , por edicto del Rey Da- .goberto, y 4 persuasion del mismo Emperador Herá- «clio. Fue asi que de Francia fueron á Constantinopla dos embaxadores lámados Servacio y Paterno, con «quien el Emperador tuvo la misma platica que tuviera con Theodorico, y les persuadió se hiciése en Francia lo que en las demas provincias executaban. Publicóse pues un edicto en Francia, en que so-pena de la vida se mandaba que dentro de cierto tiempo ninguno es- “tuviese:en ella que no fuese christiano. Muchos quisie- -ron mas ir desterrados, los otros ú fingidamente por acomodarse al tiempo, 6 de verdad profesaron la Re- ligion Christiana. Por esta manera la divina justicia con muevos castigos por:estos tiempos trabajaba y afli- ia aquella nacion malvada en pena de la sangre de Christo Hijo de Dios, que tansin culpa derramaron. «Pero dexemos lo de fuera. En España el Rey usando de la libertad ya dicha, depuso á Eusebio obispo de Barcelona, y hizo poner-otro en su lugar como se en- tiende por las mismas cartas suyas. La cansa que se alogaba , fue que en el theatro los farsantes represen- 24 táron algunas cosas tomadas dela vana supersticion de: los dioses, que ofendian las orejas. christianas. Esta: pareció por entonces culpa baslante por haberlo el obis- convencido de su error, y forzado á hacer del pe 10 se-. ras solamente de cosas santas y espiritua- rector de. asi se han la ea o putejantes negocios, quando le sobrevino veinte: y uno: de nuestra salvacion de seiscientos y seis dias. M A que los médicos le dieron una purga ¿14 bieron ; otbod > Pero en mayor cantidad de lo C Er» / E pósito yerbas: Sen lugar de a le dieronAlQ pro- "e Y des principes, de erdad es que enlas mue ran- Es rio se suelen levanu BLA = PS X 22% múchas mentiras con pequeño fundamento, principal- mente de los que por su buen gobierno y ayentajadas partes fueron muy amados de su súbditos. Hízose el enterramiento y honras como convenia á principe tan vande : muchas lígrimas se derramaron , muestra de La mucha voluntad que todos comunmente le tenian. En la vega de Toledo junto á la riberade Tajo, hay un templo de Santa Leocadia, muy viejo y que ame- naza ruina : dícese vulgarmente y asi se entiende, que le edificó Sisebuto de labor muy prima y muy costosa. El arzobispo don Rodrigo, testifica que Sisebuto edifi= eó en Toledo un templo con advocacion de Santa Leo- ceadia: la fábrica que hoy se vee, no es la que hizo Sisebuto, sino el arzobispo de Toledo don Juan el UL: despues que aquella ciudad se tornó 4 recobrar de moros levantó aquel edificio. Demas desto testifican que por orden deste Rey los godos usaron de armadas por la mar, y esto para que pues hasta entonces ga- naran gran honra por tierra, se enseñoreasen del mar: a es cosa cierta que: la: tierra se rinde al que señorea el mar, que fue parecer de Themistocles. Por ventura tambien pretendian pasar con sus conquistas en Afris ca por hallarse señores casi de toda la España. Algu- nos historiadores nuestros dicen , que Mahoma funda- dor de aquella nueva y perjudicial secta, despues que tuyo sugetas la Asia y la Africa, pasó ultimamente en España, y que porautoridad y temor de San Isidoro se huyó de Córdova; cuento mal forjado , que ni se debe creer, ni conciertacon la razon delos tiempos, ni vie- ne bien con lo que las historias estrangeras afirman; y asi se debe desechar comio cosa vana y fabulosa. Lo cierto es que por la: muerte de Sisebuto sucedió en el reyno su hijo Recaredo , mozo de poca edad y de fuer- zas no bastantes parapeso tangrande. Reynó solos tres meses, y pasados falleció sin que del se sepa otra cosa. CAPITULO IV: De los Reyes Suinthila y Rechimiro. Por la muerte destos dos Reyes padre y hijo, los grandes del reyno nombraron por sucesor á Suinthila persona que en las guerras pasadas había dado muestra de valor y partes bastantes para el gobierno, ademas que la memoria de su padre le hacia: bien quisto con' todos , y hizo mucho al caso para que le tuviesen por digno de aquella dignidad y grandeza. Era persona de. mucho ¿nimo y no de menor prudencia : ni con los trabajos se cansaba el cuerpo, ni con los cuidados su corazon se enflaquecia. Su liberalidad fue tan grande paria con los necesitados, que vulgarmente le Hama- ban padre de los pobres. Los de Navarra, gente feroz y bárbara, con ocasion de la mudanza en el gobierno le muevo se alborotaron, y tomadas las armas ponian ú fuego y á sangre las tierras de la provincia Tarraco- ense : acudió el nuevo Rey con presteza, y con sola presencia; por la memoria de las victorias pasadas, ¡que se le sugetasen y rindiesen. Perdonólos , pero. a condicion que á su costa edificasen una ciudad: fi da Ologito, como baluarte y fuerza que los en- "Chase La ol A PO 2 cul Ma > y tuviese Áraya para que no acometiesen no- de ¡des tantas veces, pues les estaba mejor carécer a libertad de que usaban mal. Esta ciudad piensan sea la villa que hoy en aquel reyno se llama razon” Mas por la semejanza del nombre que por otra Sa ya para decillo: 'congetura que suele en rd Concluida esta guerra, los romanos t0 que España quedaban , y mas confiaban en el isien= ultim. “nian puesto con los godos que en sus fuerzas, Paña te fueron constrenidos d salirse de toda: Es- > “onde por mas de setenta años á las riberas del Ex a y del otro mar , habian poseido parte de lo que boy es Portugal y de la Andalucia, bien que muchas veces se estendian ó estrerhaban sus términos confor- me á como las cosas sucedian. Algunos entienden que por esta: causa los godos fortificaron la ciudad de Ebo- ra; para que sirviese de frontera contra los romanos: Dan desto muestra dos torres fuertes y de buena esto- fa, que comunmente dicen por tradicion las edificó el Rey Sisebuto , es.¿saber para reprimir las entradas _que los romanos por, aquella parte hacian en las tier- ras de los godos. Conserváronse los romanos por tai» largo tiempo en aquellas partes tan estrechas de Es- paña, 4 lo que se. entiende, por estar África tan cerca para facilmente ser socorridos; y al presente por fal-, tarles esta ayuda á causa de la cruel guerra que el falso: »rofeta Mahoma y los que le seguian, hacian por aque- las partes, fuerou vencidos y echados de España. Te- nian.Jos romanos dividido aquel gobierno en dos par» tes, y puestos en España dos patricios. Destos el uño. con buena industria y maña grangeó el Rey, al otro venció con las armas, y 4 entramboslos reduxo en su poder. A todas. estas cosas tan señaladas dió fin el Rey Suinthila dentro del. quinto año de.su reynado, que se. contaba del nacimiento de Christo "seiscientos: y veinte y seis. En el .qual año con intento de asegurar la sucesion del regno y hacer que quedase.en su casa, declaró por su compañero 4 Rechimiro'sa:bijo', mozo que anque era de pequeña: y tiernásedad, consu buen natural daba muestras que imitária las virtudes de. su padre y de su abuelo. Todo, esto no fue bastante para que los godos .no.se desabriesen, ea Mevaban muy mal que con este-artificio se heredase. la mages+ tad Real , que antes se acostumbraba dar por voto de los grandes del reyno; y es cosa averiguada que desde este tiempo el que poco antes era:acatado: de todos y; 25 temido , vino.á ser tenido:en- poco, de tal suerte que no sosegaron hastá:tanto que derribaron de la cumbre del reyno 4 Suinthilá y 4 su hijos; que debió de ser la causa, porque.San Isidoro .en la historia de los godos con que llegó hasta este año, no pasase adelante con . su Cuento , por hacérsele (como yo pienso) de: mal de poner pór escrito las afrentas y desastre de aquel Rey poco antesmuy señalado y deudo suyo, y por no de- xar memoria de lás alteraciones , tray ciones y malos tratos que en éste caso sucedieron: Lo que principal- mente en Suinthila se reprehende:, fue que despues de tantas victorias y de estar. España toda sosegada y en paz se dió á vicios y deleytés ; en que se muestra claramente. quarito es mas dificultoso al que-tiene mando y libertad para hacer loque quiere vencerse á sí mismo y á sus pasiones en tiempo de paz, que en el de la guerra con las armas sugetal á sus enemigos. Mieolora su muger que algunos sospechan fue hija del Rey Sisebuto, y Geyla ó Agilaño su hermano ¿quien habia entregado el gobierno asi-de su persona como del reyno , con sus malos términos fueron ocasionen gran parte del odio que contra: él se levantó, y des- ae contra él gra parte de los enemigos que al Les echaron por tierra y prevalecieron. Presidiaúla ds en la iglesia de Toledo, Helladio sucesor de Áu- iio varon de señalada prudencia , modestia y eru- E é muy libre de toda avaricia , constante y para dospáblica 1a30+Fue los:años pasados rector de-las.co- los god Cas, que era en lo seglar el mayor cargo: de per A eb oficio cón-deseo de seguir vidamas monasterio! tomó en Toledo el hábito de monge en el d: side Se , y en él en brove llegó 4 ser arzobis s in por orden del Rey Sisebuto pasó «ser San Mo “Toledo. Tuvo por discípulo al glorioso 0ns0 5 cosa que le dió no menos renombre 26 que sus mismas virtudes, aunque fueron grandes. El mismo le ordenó de diácono, y adelante le sucedió asien la abadia, como en el arzobispado. Parece que la'alteracion de los tiempos y pena que Helladio re= «cibió por las revueltas: que resultaron, fueron ocasión de su muerte ; porque al mismo tiempo que Suintbhila . por traycion de Sisenando fue despojado del reyno,: pasó desta vida. En cuyo lugar sucedió Justo, y por algun tiempo presidió en aquella iglesia. La caida del Rey Suinthila fue desta manera. Era Sisenando hom- bre de gran corazon ,:'muy poderoso por las riquezas que tenia, diestro y exercitado en las cosas de la guer- ra» Parecióle que el aborrecimiento que comunmente tenian al Rey Suinthila, le presentaba buena ocasion y le abria camino para quitarle la corona. Las fuerzas que tenia no eran bastantes para cosa tan grande. Acudió al Rey Dagoberto de Francia. Persuadióle le ayudase con sus fuerzas , avisóle que las voluntades de los naturales estaban de su parte , solo recelaban co- menzar cosa lan punto sin tener socorros de otra parte: que Suinthila debaxo de nombre de Rey era muy cruel tyraro, executivo, sugeto ú todos los yicios y fealdades, monstruo compuesto de aficiones y codi- cias entre sí contrarias y repugnantes: Tomado asien- to con el Frances, Abundancio y Venerando , capita- nes franceses con gente de Borgoña , se metieron por España y llegaron á Zaragoza. Los grandes que hasta entonces se recelaban y temian , sedeclararon , y to- madas las armas no pararon hasta echar del reyno 4 Suinthila con su muger y hijo Rechimiro : esto se tie- - neppor mas cierto de lo que otros dicen, es á saber, que el Rey Suinthila y su hijo fallecieron de enferme- dad en Toledo, porque del concilio IV Toledano , y de lo que en él se refiero, parece lo contrario; y aun dél se entiende tambien que Agilano hermano del Rey AMET AS ORLPPCA TULA CARAS TELTRARAA PLE A 0 27 Suinthila., entre los demas se: arrimó á Sisenando y - siguió su partido; si bien la amistad no le duró mucho. Delas historiás francesas se vee que al Rey Dagoberto dieron los nuestros (por ventura 4 cuenta de los gas- tos:de la: guerra) diez libras' de-oro, que él aplicó para acabar la fíbiica de San Dionysio , templo muy - Sumptuoso y grande ¡unto á Paris y obra del Rey Da- goberto, oreció por este liempo Juan , obispo de «wagoza sucesor: de Maximo. Fne' muy señalado: asi bien ena horidad de;sw vida y liberalidad con los po- bres, como en la erudición y letras, de que da testi- monio un libro que dexó escrito en-razon de como se debia:celebrar la Paséua. Por el mismo tiempo fueron en España he cuenta: Vincencio y Ramiro: Vincencio fue abad ven Sán Claudio de Leon , do por defender la Religión: Cathólica fae muerto por los ar- Planos , secta que parecia estar: yavácabada, Su cuerpo enla destrnicion de EspañaHevaron 4 lu ciudad de Oviedo. Ramiro «fue monge: en el mismo monasterio de Leon; y:al lado deb altar mayor en propia y parti= culár capilla + estan' sus huesos guardados y reveren- tiados del pueblo, Reynó Suinibila diez años: despo- Ea del reyno-año del señor de seiscientos y trein> Uy uno. “q 13 ab “a onp 1059 POTTO , cio! O UPON oso TO vriutoe del 35 Apra A Ela; ek "+ ¡Del Rey Sisenando. litio nd «l ATO0D 2 ONDA so mego que Sisenahdo' salió: don:1ó:que pretendia, ; > : | , que pretendia, ce Lecho: Rey de' los: godos , como persona dis- Avirtió que por estar-los náturales divididos en “1deS yy quedar todavia muchos aficionados al Ln ontrario'; corria peligeo de perder en breve este nen? Mo buscaba: alguna traza para acudirá * Parecióle que el méjor camino seria ayu 69h 29 : darse de la Religion y del brazo eclesiástico ;, capa com que muchas veces se suelen cubrir los, principes, y- aun solaparse grandes engaños. Juntó de todo su se= ñorio como setenta obispos en Toledo, con voz de re- formar las costumbres «de-los eclesiásticos por las re-: vueltas de los tiempos mny estragadas; mas su princi- pal intento era procurar que el Rey Suinthila fuese condenado por los padres como indigno de la corona: para que los que: le seguian y de secreto le eran afi= cionados, mudado parecer sosegasen. Túvose: la pri- mera junta en la iglesia de-Santa Leocadia á cinco de: diciembre año de seiscientos y treinta y quatro , es á saber, el tercero del reynado del mismo Sisenando., Hallóse el Rey en la junta, y puesto de rodillas con» muestra de mucha humildad, con sollozos y lígrimas que de su pecho y sus :ojos. despedia en abundancia, pidió á los padres le encomendasen á: la divina: ma- gestad para que ayudase:sus intentos : que el fin para que se juntaran , era la. reformacion de la disciplina eclesiástica y de las costumbres: que era justo acus dieserrá negocio tan importante. Animaronse los obis- pos con las buenas palabras del Rey, publicaron de- eretos muy importantes, y-.en' particular señalaron la forma y ceremonias con que se deben celebrar los concilios provinciales que: mandaban seyjuntasen cada un año. Las cabezas principales de los decretos son estas. Los padres.:en los asientos y en el votar guar- den la antigiedad de su consagración. Con su volun- tad sean admitidos al concilio los grandes que pare- ciére se deben en: él hallar. Muy de mañana sé cier- ren Jas puertas del templo. en que se tiene la junta, fuerá de una por donde entren los padres , con suguar- da de porteros. El metropolitano proponga los puntos de que en el concilio:se ha de' tratar. Las causas par- ticulares proponga el arcediano. Haya en España un a) tnisal y tin breviario. ( El cuidado de hacer esto: se en- 'comendó á San Isidoro, que tuvo el primer lugar en este concilio. De aquí resultó que comunmente. el “misal y breviario de los mozarabes se atribuyená San Isidoro , dado que San Leandro compuso muchas cosas “dello: y con' el tiempo se añadieron muchas mas). Antes de la Epiphania resuelvan los sacerdotes entre sí en qué dia de aquel año se ha de celebrar la Pascua, y dello los metropolitanos por sus cartas den aviso 4 das iglesias de su provincia. El Apocalypsi de San Juan “Evangelista se cuente entre los libros canónicos. Las iglesias de Galicia en la bendicion del cirio Pascual; en las ceremonias y oraciones 'se: conformen con las demas de España. Ninguno se ordene de obispo ni de presbytero que no sea de treinta años, y tenga apro- bacion del pueblo: Los judios en adelante no sean for- izados á bantizarse. Los que forzados del Rey Sisebuto se bautizaron, perseveren en la fé que profesaron: Los judios y los que dellos decienden , no puedan tener públicos oficios y magistrados. Los clérigos no: corten el cabello , solo en lo mas alto de la cabeza que deben afeitarla toda, pero de guisa que los cabellos queden en forma de corona. Ninguno se apodere del:reyno, sino fuere por voto de los grandes y prelados: El ju- Tamento hecho al Rey no sea quebrantado. Los Reyes Lpoder que les ha sido dado para el bien comun, To abusen para hacerse tyranos. Suinthila , su muger Y hijos y su hermano, sean descomulgados por los $ que cometieron en el tiempo que tuvieron el “do. Lo que se pretendia con este decreto , y ú que Oz as se:enderezaba era odia en el rey- dar ay; nando , y junto con esto para lo de adelante loci 50 que ninguno imitase, ni se atreviese á hacer guna jes Decreto en que parece tener ale estra de aspereza estender el castigo á los Jo hijos del Rey; 4-quién debía escusar la/inocencia de su edad. Pero fué costumbre de: 10$-4mtiguos usada de todas las naciones que 4 veces Jos hijos sean castiga- dos por lós padres; y esto 4 propósito que el mucho “amor que les tienen, enfrene 41os.quedle su particu- larsinteres no harian caso. Firmaton- las. acciont's y «decretos del concilio todos los. obispos: ¡Los metropo- Jitanos: por este orden:' lsidoro' arzobispo de Sevilla, Selvazde Narbona;,Stephano dé Mérida sucesor de Mausona , Inocencio y Renovato ; que por este orden Je precedieron en aquella iglesia: a quarto lugar fir- móJusto prelado. de Toledo ,. ¿nel quinto Juliano de Braga, y en el postrero»Audax de Tarragona. De los demas prelados y. del. orden que-guardaron , no:hay ue hacer mencion en-éste lugar. Solo. de Justo arzo- * - bispo de Toledo quieroañadir, que segun parece era persona suelta de lengua y maldiciente, tanto que en todas sus pláticas: acostumbraba á reprehender y mur murar de todo lo, que Helladio su predecesor. habia hecho : «la condicion tuvo tan áspera, que sus mismos elérigos por esta causa Je:ahogaron-en su lecho des- pues que en aquella iglosia presidió por espacio de tres años (1). Quien dice que el Justo 4quien mataron sus clérigos, fue diferente: del que fue arzobispo de Tole- do. Entre las firmas de-los otros obispos está la de Pimenio obispo que se lama de Assidónia , cuyo .nom- bre hasta el dia de hoy se lee en Medina Sidonia, en la iglesia de Santiago, grabado en una piedra, y en otra isla de San Ambrosio, que está á la ribera del ¿mar como media legua de Bejer de la miel ; por donde se entiende que debió consagrar aquellas dos iglesias. Demas de lo dicho personas eruditas y diligentes , son ..p (1) ¿Ambros, de Mor. libr. 12. cap. 18. 31 dé parecer que el libro de las leyes Gothicas; Hama- do vulgarmente el Fuero juzgo, se publicó en este concilio de Toledo, y que su autor:principal fue San Isidoro : concuerdan muchos codices antiguos destas eye , que tienen al principio escrito.como en el con- cilio Toledano IV que fue este, se ordenaron y pu- blicaron aquellas leyes. Owos. pretenden que Egica,, uno de los postreros Reyes godos, hizo esta diligencia: muévense « sentir esto por Jas muchas leyes que hay en aquel yolumen delos Reyes que adelante vivieron. y reynaron. Puede ser y es muy probable que al prin- tipio aquel libro: fue pequeño ; despues con el tiem-. po se le añadieron lás leyes de los otros Royes, como seiban haciendo. Por conclusion una fórmula queanda impresa de como se han de celebrar los concilios, or- dinariamente se atribuye á San Isidoro; mas-algunos entienden que adelante alguna persona la forjó de lo que en esta razon:se determinó en esle concilio , y de Otras muchas cosas que juntó , tomadas de otros con- cilios; y que para darle mayor autoridad y crédito la icó en nombre de San Isidoro, como autor tan grave, y que en particular tuvo el primer lugar en £ste concilio de Toledo. Todo pudo ser: el juieio des- lo quedará libre al lector; el nuestro es que las ruzo- nes nes se alegan por la una y por la otra parte, ui pa yen que la dicha fórmula sea de San Isidoro, "lampoco lo contrario. o] lab: bra Guia P od TU di Qjo Yo Lin DN ¿Del Bey Chinilla. | T Por el mismo tiempo que Justo arzobispo de Pe falleció de la manera que elo haya sido, el "enando pajó desta vida; murió de su» enfer- 33 medad en Toledo veinte días despues del año del Sé» ñor de seiscientos y treinta y cinco: reynó tros años; once meses y diez“y seis. dias: Acudieron los grandes prelados conforme 4 la orden que se dió en el con- eilio pasado, para :elegir sucesor. Regularon los vo- tos, salió nombrado Chintila y elegido por Rey. En lugar. del arzobispo Justo sucedió Eugenio segundo deste nombre , varon esclarecido asi por sus virtudes; como conocido por la estrecha amistad que tuvo con San Isidoro arzobispo: de: Sevilla. »Al qual como En- genió por sus cartas preguntase si el inferior puede absolver de la sentencia: y censura fulminada por :el superior, y si los: Apostoles todós fueron de igual poder; respondió 'en' era por: ser muy me- morable me pareció poner aqui. Dice:pues:) «Al La »risimo y excelente en virtudes Eugenio obispo Isido- aro. Recebi la carta de vuestra santidad , que traxo yel mensagero Verecundo. Dimos gracias 41 Criador » de todas las cosas porque se digna conservar para »bien desu iglesia en salud vuestro: cuerpo y :alma: »Para satisfacer conforme 4 nuestras fuerzas d vuesi - »tras preguntas pedimos que por los sufragios de vuesz »tras oraciones seamos del Señor librados de Jas miz »serías que nos afligen. Quanto ¿las preguntas qué »vuestra venerable paternidad dado que no ignora la » verdad, quiere que responda, digo queel menor » fuera del artículo de la muerte no: sotdá dlesatar el »vineulo de la sentencia dada por el superior; antes »al contrario el superior conforme: á derecho podrá »revocar la del inferior, como*los padres orthodoxós »por autoridad sin duda del Espiritu Santo lo tienen » determinado : que decir ó hacer al contrario, como » vuestra prudencia lo entiende, sería cosa de mal rexemplo , es 4 saber gloriarse la segur.contra el que »corta con ella. En lo de la igualdad dé los aposto- 33 »les, Pedro se avéntajó « los demas que mereció oir wdel Señor, tú: eres Pedro $'e» y mo de otro alguno »sino del mismo hijo de Dios y de la Virgen recibió »el primero la honra del pontificado. A él tambien »despues de-la resurrección del hijo de Dios fue «di- »cho por el mismo: apacienta mis corderos;'enten- »diendo por nombre de-corderos los prelados de las »Aglesias ; cuya dignidad y poderio dado que pasó 4 »todos los obispos catholicos; especialmente. reside »para siempre por singular privilegio en el de Roma »como cabeza mas alta que los otros: miembros. Qual- »quiera pues que no le prestare con reverencia la de- »bida obediencia y “apartado de la: cabeza , Se muestra »ser caido en el ¡Acephalismo:: Doctrina que la: Santa »iglesia aprueba y guarda como articulo de fé, lo > qual na no :creyere fiel y firmemente , no podrá »ser salvo ¡como lo dice San'Athanasio hablando de »la fé dela Sama: Trinidad: Estas cosas brevemente »he respondido: 4 vuestra dulcisima caridad: sin ser »mas largo; pues (como dice -el» philosopho)-al :sa- »bio poco le basta.. Dios:osguárde. ” Un pedazo des- br carta engirió dón: Lucas! de: Tuy poco ménos, ha * quatrocientos años en una disputa docta y:elegan- by que hizo «contra la sectas de los albigenses que se peraria bay cundia por España. Volvamos al Rey Chiutila ,' de quien algunos siénten: fue hermano; car- E del Rey Sisenando , y padre: de ambos: Suinthila: Y Lanncrariodesto hace: rial quarto concilio las, que 2 dicen muchos búldones contra Suinli > A0€ Noparéce sufriera ninguno de sus: hijos que Ar Presencia maltrataran: de aquella pero su ae Po po d Apuros mo La Drs 0 2d , “Rey Chinti $e encarg ó del. gobierno, pr lo: de alguna revuelta, sea por imitar. el. LN su predecesor edi se juntase un 34 : “nuevo concilio de- obispos en "Toledo: 4 proposito -que por: su voto los padres confirmasen su eleccion. Era cosa muy larga esperar que todos los prelados de aquel reyno se juntasen. Acudieron sin dilacion veinte y dos obispos casi todos de la provincia carthaginense, po primer año del reynado de Chintila, y el nacimiento de Christo se contaban seiscientos y treinta y seis. Hizose la junta en la iglesia de Santa Leocadia, en que se,ordenaron algunas leyes. La pri- mera contiene que cada un año á trece de diciembre - “por espacio de tres:dias se hagan las letanias. Habia costumbre de muy antiguo que antes de la Ascension se hiciesen estas procesiones por los frutos de la tierra: Mamerco: obispo de Viena en cierta plaga, es á saber que los'lobos en aquella tierra rabiaban y hacia mu- cho daño , por estar olvidada la renovó como docien- toscaños antes deste tiempo, y aun añadió de nue- yo el ayuno y nuevas rogativas: todo lo qual se in- Iraduxo' en las demas partes de la iglesia. Gregorio Magno asi mismo los. «nos pasados por causa de cierta esteque anduvo en:Roma muy grave, ordenó que el dia de:San Marcos se hiciesen las letanias : lo uno y lo otro se guarda do quiera todos los años. En Es- po particular en el concilio Gerundense se apro- y recibió todo loque está dicho; mas en este concilio fue tan grande la devocion y zelo+de los padres, que con un.nueyo decreto mandaron se hi= - ciesen las dichas letanias el mes de diciembre no con intento de alcanzar alguna merced, ni de librarse de algun mal temporal, sino para aplacar á Dios, y alcanzar perdon de los pecados que «eran muchos y muy- graves. Verdad: esque estas letanias se han de= xado:, yy ya en ninguna parte se hacen. Los demas decretos deste: concilio son de poca consideracion- Enderezanse á confirmar la eleccion del Rey Chintila ri. AA AAA AAA A 35 os én Toledo pasádos de cincuenta obispos , to- os de la Pretofienge' "que algunos entiénden fue la iglesia desta Saiite qui está junto al'aléazar Mamado “en la” tin Pretórió; ! ; iguo “pri Ta qué está sia de Leocadia la Pretoriense fuese la qué es fuera de qu Eocadia la Pretoriense fuese de cn: Mal : demas que el alcazar enton- ces mo estaba donde hoy: La" verdad es que la junta tuvo avd de Enero! año del Señor de seiscien- Y Wéiñta y siete : en élla se ordenaron y publi- Caron diez y huye decretos, que se enderezan parte á reformar la diciplina eclesiastica , parte Á confirmar * 36 : lo que, acerca. del Rey y de sus hijos, se: decretó en el concilio pasado. Demas desto ordenarow por. de- creto particular que no se diese la posesion del reymo á ninguno antes que expresamente jurase que no da- ria fayor en manera alguna á los judios, ni aun per- mitiria:que alguno que no fuese christiano,, pudiese vivir en el reyno libremente, Hallaronse en este con- cilio los prelados Selva de Narbona, Juliano de Bra= ga, Eugenio de Toledo , Honorato de Sevilla, suce= sor de San Isidoro que ya por.estos tiempos era falle- cido. ¿Allende destos Protasio obispo de Valencia, y los demas prelados , que firmaron por su orden. El que tuvo: mas mano en la direccion de los negocios, y se:entiende formó los decretos que en este concilio se hicieron;, fue Braulio obispo de Zaragoza que en aquella iglesia sucedió 4 su hermano Juan, como per= sona que. se aventajaba ¿4 Jos demas en el ingenio, erudicion y letras. Demas desto en nombre: del con- cilio escribió una carta 4 Honorio , á la sazon Pon- tifice romano; para pedirle que con su autoridad apro- base lo que en el concilio se decretara. Desta carta dice elarzobispo don Rodrigo era tan elegante en las palabras, tan llena de graves sentencias, el estilo tan concerlado , que causó grande admiracion.en Ro- ma. La celebracion destos concilios fue, la «cosa mas memorable que se cuenta. del Rey Chintila:. debió ser que por haberechado los enemigos de todo, su .se- ñorio, y estar el reyno reposado y en paz no se ofre- cieron guerras de consideracion, mayormente que la buena diligencia del Rey yla autoridad. de, los obispos tenia los naturales reprimidos para no mover, altera- ciones y alborotos. Falleció el Rey Chintila ano de nuestra salvacion de seiscientos y treinta y nueye. Po- seyó el reyno tres años, ocho meses y hueve dias. al ] 37 GRPTTOLO Mr De la vida y muerte del bienaventurado San Isidoro. Por el concilio. Toledano “VÍ. y por los obispos. que en él se hallaron, como queda a untado,, se en- tiende que el bienaventurado, San Isidoro. á la sazon era pasado desta presente vida; y por loque dél es- cribió San Mephonso en los varones ilustres , parece fue su muerte el año postrero del Rey Sisenando, que se contaban del nacimiento de Christo ' seiscientos y - treinta y cinco. Otros son de opinion que' tuvo vida mas lárga y Hegó al tiempo. del Rey Chintila,. cuyo reynado' acabamos de tratar. Fue esté insigne varou hermano de padre y madre de San Leandro, San Ful- genció y Santa Florentina: otros tambien Te señalan Por hermana á Theodosia níadre de los Reyes Erme- negildo y Recaredo: En los años y en la'edad fue el menor entre todos sus hermanos, en lá eloqúencia, mgenio y doctrina se “les' aventajó grandemente ; y en la grandeza del animo y de sus virtudes igualó. Á su padre Severiano , de quien algunos dicen fue bo de-la provincia Carthaginense. Dexó muchos bros escritos que dan bastante muestra de lo que Flo el ii ,' cuya lista y catalo o San Mlephonso y ranlto pusieron en la vida que jaen Santo escribie- ron. Indicio y presagio de'su grande eloqúencia fue ec. escriben de unienxambre de abejas que vola- 12 al rededor de la cuna y de la boca de San Isidoro siendo niño: cosa que nl sé creé, ni se dicesino de per- sonas de gran cuenta. Verdad es que tambien refie- mi que en sus primeros años se mostró de ingenio M0 lo qual y juntamente el miedo del soberbio h pe ue le enseñaba, fue ocasion que se salió y yó de la casa de su' padre. Andaba descarriado por 38 : | los campos, quando ¿da sazoncadvirtió en un pozo un brocal acanalado por el largo uso y por el ludir de la soga. Consideró , Aunque: pequeño, .con: aquella vista quan grandes sean las fuerzas de la costumbre, y como £harte, perseverancia y trabajo. puedemmas que la naturaleza: con esta.consideracion dió. Ja yuel- ta. Parte Lee ProSRIaque:as de marmol, se, muestra en San Isidoro de Sevilla ;, y, se tiene ordinariamente fue el, mismo de que se ha dicho. Destos principios subió 4 Ja cumbre: de; doctrina y erudicion, con que alumbró. y. ennobleció. toda España; y al tiempo. que sus hermanos andaban, desterrados por .el Rey Lenvi- gildo > sirvió, mucho con suzelo y osadia á la. iglesia Calholica. :Ayudóle mucho. para que se hiciese. tan docto San Leandro su hermano, ca vuelto del destier- roy y conocidas sus aventajadas. partes y las grandos esperanzas que de sí daba,, ó:fuese por otra causa , le encerró. en,un aposento, sin: dexalle. libertad para ir donde quisiese. Aproyechóse..él de aquella. clausura, de la edod ingenio se todo era á proposito; para revolyer gran numero de libros: de: que resultó el de las di ogias de erudicion tan varia,- que. parece cosa de, milagro para aquellos, tiempos ;,.obra. que, ul- timamente perficionó y, publicó. adelante 4 persuasion de Braulio; su,grande¡amigo. Duró. este recogimien- to tan estrecho todo, el tiempo que yiyió.San Leandro su hermano, que por su,muerte; fue puesto: en su Ju- gar y en, su silla. Gobernó, ¡aquella iglesiacon,gran prudencia ; hizo leyes y constitucionesimuy-á propos sito, Mas, como:quier.que-entendiese que todo lo.de- mas es de poco momento ,.si¿los.mozos desde. su pri- mera edad d manera de cera noson'amaestrados y €n- derezados en toda virtud , fundó en Sevilla un bolegio para enseñar la, juventud y exercitarla en virtud y le- tras. Deste colegio'4 guisa de. un, castillo roquero $a- a 3 Jieron grandes soldados , varones»señalados y e tos , entre los demas los Santos Mlephonso y Braulio. Algunos afirman que en tiempo de Gregorio Magno fue Isidoro 4 Roma; que debió ser con deseo que te- nia de renovar, y continuar la amistad que entre aquel santo Pontifice y su hermano desde los años pasados estaba trabada. Lo que añaden , que en brevisimo es- pacio , antes la misma noche de Navidad hizo aquella ¡jornada y dió:la vuelta: demas desto que dos cande- as que á mismo con cierto artificio hizo, se hallaron en su sepulero encendidas en tiempo del Rey don Fer- nando el primero: item que el falso. profeta Mahoma fue por este Santo echado de Cordova: todas estas co- sas las desechamos como frivolas y:hablillas sin funda- mento, pues ni son á proposito para aumentar su gran- deza, y quitan el credito: 4 las demas que dél con verdad se cuentan. Por la verdad y templanza se ca- mina mejor; mas qué cosa puede «ser mas vana que pretender con fabulas honrar la vida y hechos de Santos de Dios? ó qué cosa puede ser mas perjudi- cial, ni mas contraria á la Religion y honra de los Santos que la mentira? La: verdad es que la pruden- cia de San Isidoro: ayudó mucho: para que todo el reyno se gobernase con muy. buenas leyes y estatutos que por: su:orden se hicieron; y que para reformar las costumbres 4 instancia suya y::por su orden se tu- vieron en Seyilla y en Toledo > plo concilios. Fue * arzobispo de Sevilla como:quarenta años. Llegado á lo postrero :«de:su edad que fue muy larga, le sobre- vino una: muy graye y mortal fiebre. Visto que se.mo- ria, hizose levar en hombros por sus discipulos á la iglesia de San Vicente de la misma ciudad de Sevilla: -hicieronle compañia hasta tanto que rindió el alma, un obispo llamado Juan y Uparcio sus muy especia- les amigos... En- aquella iglesia hizo publica confesion 4 : > sus pecados, y orecibió el Santisimo Sacramento de la Euchiristia,cón que por espacio de: tres. dias se aparejó como:erá razon para partir desta vida. En aquel tiempo dió lugar4 todos para que le viesen y: hablasen: Consolólos con palabras muy amorosas: pi dió perdon: asi comio, estaba. á todo. ¿blo en co- “mun, y misericordia 4 Dios con oracion muy ferviente, ¿grande humildad interior y exterior. Por conclusion entre los:sollozos de los suyos, y lagrimas muy abun- dantes que toda la.ciudad despedia por:su muerte, en el mismo templo rindió el espiritu 4. quatro de abril, ue es el mismo día en que en España se le hace fiesta particular. El año en que murió no está puntualmente averiguado. No hizo. testamento , partepor la pobreza que profesaba , parte porque todos los ¿bienes que le * quedaban», se dieron por su mandado: aquellos dias á. pobres. Reconoció por toda la vida el primado de la iglesia Romana, ca decia: era la fuente delas leyes y decretos, 4 que se debe acudir en todo.lo. que con- cierne 4 las cosas censo ritos y céremonias. Esto solia decir en toda la vida , pero al tiempo de sw muerle mas en particular; protestó «4 aquella nacion. que «si, se «apartaban: de los divinos mandamientos «y. doctrina á ellos enseñada, serian castigados de todas maneras; derribados; de la-cumbre en que estaban, y oprimidos con muy grandes trabajos; mas que to= davia siavisados con los máles se reduxesen á. mejor partido , con: mayor gloria: que antes se adelantarian. 4 las demas naciones. No se engañó.en-lo uno ni en lo otro, ni salió: falsa su profecia , como: se entiende: así por las tempestades antiguas que padeció España, como por la grandezade: que al presente goza; quando. vemos que su: imperio derribado antiguamente por: las maldades y desobediencia del Rey Witiza, y des- pues levantado de. pequeños principios ha yenido 4. a es > Aimee ennAS£S ¡IAEA Mes DAA RADARES TADO AE INPC IRIS > : | ht fanta grandeza: ¡qué casi se éstiende hasta los ultimos fines de la tierra. Por la muerte de San Isidoro suce- dió en aquella silla Theodisclo griego de nacion: des- te refierenalgunos corrompió las obras de San Isido- ro, y las entregó á Avicena arabe para que traducidas en lengua arabiga las publicase en 'su nombre: y: por snyas. Lo que toca ¿Avicena (si ya no fue' otro del mismo nombre) es falso , pues por testimonio de Sor- sano contemporaneo del mismo Avicena y que escri- bió su vida, se sabe que mas de trecientos años ade- lante pasó toda la vida enla casa y palacio real de $ persas sin venir jamas 4 España. Martino Polono en su Chronicon dice que como el Papá Bonifacio Octavo tratase de nombrar y señalar los quátro doc- tores. de la iglesia para que se les: hiciese «fiesta ;par-- ticulap, no faltaron personas que juzgaron debia: Sam Isidoro. ser ántepuesto ú San Ambrosio, 4 lo ménos Era razon que con los quatro le cóntasen por el-quin= to, Hace para que esto se erca la -erudicion deste sans lo:varon en todo genero de: letras, y que enel nume- ro, le los quatro ' doctores se enentan: y ponen, dos:de y ninguno del Poniente, ni-de los tramonta= nos. Tambien es cosa cierta que en España; bien que Po diferentes tiempos , Mlorecierón .tres personas muy aventajadas deste. mismo nombre: Isidoro obispo: de Cordoya y al. «que. por su antigúedad lHaman el mas viejo : el segundo Isidoro Hispalense , cuya vida aca; ¿Anos de escribir: el postrero Isidoro Pacense, que ue adelante , y por esto se llama domunmente el mas OLOR dado. que á las veces suelen dar este mismo: apellido á Isidoro el Hispalense quando le comparan: Fe el Cordoves. Esto se 'advierte para que este so-, nombre de Iunior ó mas mozo no engañe á ningu- 4 42 j comia CA MED LO > VE les De los reyes Tulga, Chindasuintho y Recesuintho.. En lugar del Rey Chintila por voto de los gran- des del reyno fue puesto Pulga mozo en la edad, o. en las virtudes viejo: en particular se señalaba en lajusticia , zelo de la Religion, en la prudencia, en el gobierno y destreza en las cosas de la guerra. Fue muy liberal para con los necesitados , virtud ey propia de los Reyes, que es justo entiendan que la abundancia de bienes y sus riquezas no deben servir para su particular provecho y para sus deleytes, sino- para ayudar á los flacos y para remedio de todo el pueblo: Iba destos principios en aumento, y parecia habia de subir 4 la cumbre de toda ¿virtud y valor, ando la muerte le atajó los pasos, que de enfer- medad le sobrevino en la ciudad de Toledo año de nuestrá- salvacion: de. seiscientos y 'quarenta y uno. - Duvo-el reyno solos dos años y- quatro mesos. Sigi- berto: Gemblacense. dice que el Rey Tulga: fue mozo liviano , y.con su libertad: y soltura dió ocasion á los suyos: para que se leyantasen contra él y lé echasen del. reyho: La razon pide hacer mas caso en esta parte delo que $. lephonso depone como testigo do vista, que de lo que escribió un estrangero Ó por" odio de nuestra nacion, ó lo. que esmas: probable,' por.engaño á causa de la distancia del Ingar y tiempo en que y quando escribió , con que facilmente se' suelen trocar las “cosas. La verdad: es. que por la' muerte de Tulga, ro que elreyno de- los: godos quedase sin gobernalle y sugeto 4 ser combati- do-de los vientos, Flavio Chindasuintho «por tener á su cargo la gente de guerra, con cuyas fuerzas se" habia rebelado contra el Rey Tulga, 0 parece: le: despreciaba por su edad, luego que falleció , con las 43 mismas, armas/y: con el favor, de, dos godos se apode- ró:de, todo, y se.quedó con el reyno;'que los demas grandes del reyno no, se atrevieron 4 hacerle. contra= diccion, ni contrastar con el que tenia en su poder Jos:soldados. viejos. y. las huestes del reyno. Verdad ad aunque se apoderó del reyno ¡tyránicamente, endo. .de adelante se gobernó biem; que parece pre= tendía con la boudad de sus costumbres y prudencia y valor suplir la falta pasada. Lo. primero que hizo, fue poner en órden las cosas de la:república con bue= nas leyes y eslatutos que ordenó;.y,ipara que con mayor ¡acuerdo se tralase de todo lo: que era. cónve- se luvo 4 veinte y ocho de octubre;,:dia,de-los,¡após» toles.S, Simon y. Judas. Es este concilio entre: los toledanos el seteno:;en; él: se publicaron seis decre= ES FL ifunto,,. y acudir lo que ocurriese, Ponen pe- na de descomunion por espacio, de; un año y suspen- quisiese etsestesoneilio pos qutqridad delos fadres 19 20m presos «iferencia; que entre los arzobispos de Sevi- L ¡y Toledo: sobre l prima á da ciudad de Toledo y con su presencia. la honra-' d A dignidad del Rey y ú honrar al Metropolitano; Por lo demas las firmas de los obispos muestran cla- raménte que no pretendieron por este: privilegio dar al arzobispo de Toledo.la autoridad de primado, pues despues de los arzobispos Oroncio de Mérida, y An- tonió de Sevilla en tercero y quarto- lugar firmaron. - Eugenio prelado de Toledo y PFrotasio de Tarragona. Siguieronse los otros obispos por el órden de su an- tigúedad y consagracion : despues dellos los yicarios 6 procuradores de los obispos ausentes; en cuyas fit- mas se debe advertir due no dicen consentir solamen- te, sino determinar las aeciones del concilio: cosa, o que en nuestra edad no usaron de semejante autoridad y palabras los vicarios de los obispos ausentes 'en “el concilio de Trento. Era por- este tiempo arzobispo de Sevilla Antonio, como que-. da tocado, que sucedió en lugar de Theodiselo de- puesto poco! antes ,' y echado de toda España por mandado del Rey Chindasuintho 4' causa que cón: su natural liviandad sembraba mala doctrina, y aun le convencieron que para dar mayor antoridad 4 lo que enseñaba, corrompió las obras de''S. Isidoro que le vinieron: á las manos, como al que le sucedió en su iglosia' y dignidad: Depuesto pasó en Africa: y alt se hizo moro', qué (an grande es la fuerza de la obs" tinacion , y eh tanto: grado se ciégar los hombres que' una vez se apartar del: vaiaRA tro camino. Déste caida: de Theodisclo refieren los que pretenden favo- recer el primado dé Toledo, y en particular el'ar- zobispo D: Rodrigo, que el Rey 'Chindasuintho tomó, ocasion: para pasar d' aquella ciudad Real la dignidad de primado, y quitarla á la ciudad de Sevilla en que hasta entonces estuviera, y que lo uno y lo otro se hizo por voluntad y privilegio del pontífice romano. Lo qual dicen sin argumento bastante , ni testimonio qero 45 de algun escritor antiguo que tal digas, asi lordexamos “como cosa sin fundamento., Gobisnaban. por estos tiempos la iglesia de Roma Theodoro, y. el que; le sucedió , que fue, Heine. el ¡Primero, Tiénese, por cierto, y; hay memor antiguas y que Chindasuintho con, deseo que tenia ; Je-enriquecerí Á, España, con li- “bros y letras, envió já, Roma,el a de, Zaragoza o Tajo para, que,con ve luntad ¡del papa-Lheo- doro; 'buscase en particular los libros, de S..Gregorio sobe Job, «Nenas de mat Y moralidades.exce> lentes ,. para que. : los Yyaxese, consigo,á España ;.ca los q el dicho egorio, envió, Leandro; 4 en los ds . los, envió, mó ero, no parecian por la in- Juria, de. los tiemp :cia, tener, gran esco por, me ¡de aquellos, Món «de renoyar, en ¡España la memoria del uno y, del otro Santo,,aumentar la Re-, ligion, Ca ólica yy confirmarla, y iquecer la; liz reria Eclesiásticas: que tenia; por: cierto, con piuguna cosa podria dar mas lustre, ;su, reyno,, que, se, hallar E dog medio:de la paz, y por. ore de, sí ¿ col Imado, de bienes, que con.los a e con procurar que. Ja, pen gion. se o £n sp ria re ¡que para tod o eran mu Llega sz dos ros. de, los padres/antis ó o oma, propuso; su embaxada:, escaba el Papa darle, contento. y complacer al Rey»: a habia cedido ja Roma lo mismo que en hen hr ue Casi no qu a memoria. de aquellos. li< ASA Pra revolver todos los papeles y ar- chiv dilatábase el negocio de, dia en dia, hora una ocasion de la tardanza, hora otra. Vis he el: yl que todo era palabras. y que no se des- dis d as para alcanzar lo que; pretendia, acu- os con muy ferviente oracion: suplicóle no permitiese que tan grandes trabajos fuesen en vano, | 4 É 53 cuth Les more podre ' i 5 - que“ayudase benignamente los: piadosos intentos de su Rey: pasó toda la noche en estas plegarias. Acu- dió Nuestro Señor '4'su demanda, señalóle el lugar en que tenian guardados los escritos de S. Gregorio, con que se efectuó todo lo OIR Hobo fa- ma, y el mismo Tajo lo testifica en ina carta que es- cribió en esta razon, que el mismo S: Gregorio le apareció y reveló lo que tanto"deseaba saber. Por el misnio tiempo comenzó á corrér én España la fama de Fructuoso. Trocó la vida de*deñór “que las Histo- rias de' aquel tiempo llaman senior, por ser de la real sangre de los godos; y “sit padre duque, en la flor de su edad cón 14 vida departicolar y de mon- ge: Tuvo pore maestro al principio 4' Tonancio obispo de Palencia: Llegado á mayor edad, cow de- seo de mas perfección, se fué"4 vivir al desiértó en aquella parte que hoy' llaman él Vierzo, donde de su mismo patrimonio adelante edificó un monasterio de monges con' advócicion de los martyres Jústo y Pastor: Cerca de Complatica las haldás del Monte Irago 'se veen'lós' rastros deste monasterio, y en la iglesia cathedral de Astorga, de do'cae no lexos aquel sitio, entre las demas dignidades se'cuenta el abad Comiplutense , ca despues que aquel monasterio fue en el tiempo adelante destruido, se'ordenó que aque- Má Abadía fuese” dignidad de 'Astorga. De un privi- legio que dió el Rey Ramiro él Tercero 4 la dicha iglesia de Astorga, se entiende que el Rey Chinda- suintho ayudó con muchas posesiones y preseás que dió 4 Fructuoso, para la fundacion y dotación de aquel monasterio. Demas desto porque en el p"imer monasterio no cabía tanta muchedumbre de religio- sos como cada dia acudian d la fama de Fructuoso y de su santidad, fundó el mismo alli cerca otro nio- násterio con advocación de S. Pedro en un sitio ro- A seis. | : 47 «leado por todas partes de montes y arboledas muy frescas. Deste convento en tiempo del Rey-VWVamba fue prelado el abad, Valerio, cuyo libro se conserva sta hoy con título de la Vana sabiduría del siglo, sin otras algunas obras suyas en prosa y en verso que dan muestra de su ingenio, piedad yy doctrina. Este monasterio reedificó adelante y le ensanchó Ge- nadio obispo de Astorga año del Señor de novetien- tos y seis, como se entiende 'por la. letra de una: pié- que está en la misma puerta del claustro, por donde de la iglesia. se pasa al monasterio. Otro. ter= cero monasterio edificó Fructuoso-en la isla de Ca- diz, y el quarto en tierra firme nueve leguas de aque- s riberas, “sin otros que en diversos lugares fun- dó así de varones como de mugeres. Entre las vír= gines Benedicla tuvo el primer lugar, y fue muy se- nalada: porque dexado el esposo á quien estaba pro= metida, «persona rica y muy noble, con deseo de conservar la «virginidad acudió: al amparo de *Frue- tuoso. Esto pasaba en Españaenlo postrero- de la edad del Rey Chindasuinibo, quando él con inten- ho e asegurar y continuar el reyno en su familia, € que se apoderára por fuerza, nombró por su comi- ER en-él á su bijo Flavio, Recesuintho elaño de sto de seiscientos y quarenta y ocho despues de Jer reynado solo y sin compañero por espacio de anos, ocho.meses y veinte dias. Despues desto, Aunque vivió tres años, quatro meses y once' dias, pero este tiempo se cuenta en el reynado de su hijo á causa que r.su mucha edad le dexaba todo:el go- bierno. Falleció. Chindasuintho en Toledo de, enfer- medad ,'ó.como otros dicen.con yerbas que le die- ron. Su cuerpo y.el de la Reyna Riciberga su muger sepultaron en el monasterio de S. Roman, que hoy se de Hormisga, y está úla ribera del rio - 48 Duero entre Toro A Tordesillas: fundóle este mismo Réy para su entierro, y 'sepultarse en él como se hizo. pon yo tale! CAPITULO 1X. oso De tres concilios de Toledo. y Era:por estos tiempos arzobispo de Toledo Enge- nio Tercero sucesor del otro Eugenio. Fue discípulo de Helladio, como lo: fueron los otros tres arzobis- os que le precedieron: Siendo mas mozo, con de- seo dé darse á las letras dexó en la iglesia de Tole- do un lugar principal que tenia entre los: demas mi- nistros de aquel templo, y tomó el hábito de inon- ge en Santa Engracia de Zaragoza. Por muerte de Eugenio Segundo le sacaron de aquel monasterio ca- “si por fuerza para que tomase el gobierno de la igle- sia de Toledo. Corrigió el canto Eclesiástico y le re- duxo'4 mejor forma, ca estaba estragado con el tiem- o y mudado de lo que solia ser antiguamente. Come un libro de Trinitate, y á la obra de Draconcio, ue en verso heroyco: 4 manera de paraphrasi de- clara el principio del. Genesis y la creacion del mun- do, añadió Eugenio la declaracion del dia'sseteno que faltaba. Destos versos y de otras epigramas suyas que hasta nuestra era se han conservado , se entiende que tuvo letras y ingenio y erudicion no pequeña para éllos tiempos. Entre aquellas epigramas están los epitapbios de los Rey y Reyna -Chindasuintho y Ri- ciberga, si bien son algo groseros mas ú causa de lo poco'que en aquella edad se sabia , que por falta del mismo Eugenio. Algunos dicen que fue tio de 5. le- fonso', hermano de su madre : otros “lo tienen por “falso , paréceles que si: esto fuera asi, -ó el mismo S. Hefonfo, ó S. Julian en lo que añadieron ú los 40 daros varones :de“S. Isidoro, hicieran mencion de «cosa tan señalada. Algunos martyrologios ponen á, “este prelado en elrmúmero de los demas santos, Y Se- ñalan sutdia 4 tréce -de noviembre, por “el qual ca- mino yan tambien algunas personas eruditas. Hace -Cconitra esto' que en: el “que pareces se debia principalmente poner, nO está: en fin: estespunto ni: pora una parte ni por la otra está averiguado bastantemente. Demas desto sospe- clio-yo: que: Engenio Tercero fue el:que se halló y fr- mó enel pere má proximo pasado de Toledo. Mue- veme 4cpensar esto ver que Antonio arzobispo de Sevilla ¿que poco-antes fue elegido; wen: las firmas lesprecedia para muestra de que era mas: antiguo prelado. En tiempo deste- prelado: sin duda 4 ins- tancia : del Rey: Recesuintho:se- juntó:en «Poledo otro -nueyo cúncilio,que' entre [los wde aquella ciudad 'sercuenta porel. octavo.* Era ¡grande ed zelo que esté Rey teniaz oy la:áficion á las cosas eclesidsti- caszoeupabase ensrevolver'los libros sagrados, ha- Mabase: enc las disputas que en materia" de Religion se'' hacian; para':adornars1los templos y —aumentar eb :culto «divino ao »cesabar de + darle “oro, piedras —preciosasy+brocados:ly rsedás; -en que parece pre- tendia/imitin" el exemplo de sa padro::Aeudieron cin- cuenta yodos obispos: :jutaronse en la basilica de 5.:Pedro-y S. Pablo:d diez: y seis de diciehbre año de «seiscientos ¡y-«cincuenta “y tres. Hallóse él Rey aquel dia''presente+en- la jeda , y despues de haber delante dos Padres dicho algunas palabras; tó un memorial. En ¿Lestabaren primer lugar la profe- sion de la Fé Catholica + despues desto amonestaba - y rogabaá los prelados que mo solo determinasen lo que concernia 4 Jas cosas sagradas sino tambien die- sen orden en el éstado del -reyno, quier fuese .con 4 TOMO Il. “mártyrologio- de Toledo, en $5 50 reformar Jas leyes ántiguas, quier con añadir ó quí- tar las que les' pareciese, lo wmismo pide tambien á los grandes del reyno, aquellos que por la costum- bre recebida se debian hallar en los concilios. En particular pide determinen qué se debe hacer de los judios, que recebida la Religion Christiana por la fuerza que los Reyes pasados: les hicieron», todavia perseyeraban en sus antiguos ritos y ceremonias, Fue asi que los judios preseñtaron una peticion , que has- ta hoy dia está en el Fuero-juzgo entre las demas le- es de los godos: cóntenia en sustancia que dado que el Rey Chintila los forzó á hacerse Cristianos , que- rian renunciar el sabado y las demas ceremonias de la ley yieja; solamente se les hacia de mal el :co- mer carne de puerco, y esto mas porque stt estomago no lo Heyaba por no estar acgstumbrados d tal yian- da, que por eserupulo de conciencia , y todavia para muestra de su intencion se ofrecian de egmer otros manjares guisados con ella,” Este memorial del Rey que tenia inserta la dicha peticion, se leyó en el concilio; Fue a la alegria de los obispos por ver el buen zelo del Rey. Trataron entre sí lo que de- bian hacer, y por comun acperdo ordenaron doce canones en que satisficieron hastantemente-á todo lo que el Rey pretendia. Demas desto declararon que los votos y juramentos ilicitos no obligán. En -el tiempo de la quaresma ,, quando: por antigna costúm- bre todos ayunan, mandaron que nadie comiese car- “ae sin evidente necesidad, Por la revuelta de los tiempos, quando se apoderaba del reyno no el que tenia mejor derecho, sino:el que era mas poderoso, los Reyes pasados habian impuesto sobre el pueblo grandes 2 pesados tributos. Interpusieron los Padres su autoridad conforme á lo que el Rey les concedie- ra, y reformaron todas estas imposiciones y reduxe- 5 A a 51 ronlas 4 menor quantia y. mas tolerable. Considera- han que nunca es seguro el poder quando es dema- siado , que las cosas moderadas duran y son perpe- tuas, y que: los principes no son bastantes para con- trastar con el aborrecimiento del pueblo, si se en- ciende mucho gontra ellos, Por conclusion como quier que muchos -estuyiesen Quexosos del padre desle Rey), y pretendiesen les habia hecho agravio y quitado in- justamente sus haciendas, ordenóse que el Rey Re- cesuintho tomase posesion de. la herencia y bienes paterrios, con tal condicion que estuviese ad justicia con los.que pretendian estar agraviados y despojados injustamente, y oidas las partes, se les diese la sa- tisfaccion conveniente. Eneste concilio se asentaron y firmaron en primer Jugar quatro arzobispos por éste órden: Oroncio de Mérida, Antonio de Sevilla, Eugenio de Toledo, Potamio de Braga. Despues des- tos los demas obispos ¿por su órden; entre los de- mas fue uno Bacauda obispo de Egabro, es:ásaber de Cabra, lugar en que en el cementerio de San Juan se lee hasta hoy su nombre grabado en un marmol blanco que debió hallarse este prelado á la consa- gracion de aquel templo ó de otro alguno en que se halló piedra, cuya consagración fue el año : y cincuenta por el mes de mayo. Es tambien de considerar que en el concilio firmaron os abades, cosa extraordinaria, y 10 muy conforme á derecho; y en este número fue uno S. Hefonso úá la sazon abad Agaliense. Firmaron así mismo los grandes asi duques como condes, y personas que te- vian algun cargo en el reyno, cosa aun menos usa- da y contra el derecho comun; pero no hay que ma- ravillarse porque estos concilios de Toledo fueron como cortes generales del revno, en que se trata- ba no solo de las: cosas Fclesiústicas, síno tambien + de seiscientos f 4 5 P Ba, E del gobierno seglar. Pasádos otros dos años, el de nuestra salvacion de seiscientos y cincuenta y cinco or órden del mismo Rey se juntaron en la misma ciudad de Toledo diez y seis obispos para celebrar el noveno concilio de Toledo. Fue la junta'á prime- so de noviembre en la basilica de Santa María Vir- gen: publicaron en ella: diez y siete decretos sobre materias diferentes. No se hallaron los demas arzo- -bispos y amétropolitanos : por su ausencia tuvo el primer lagar Eugenio arzobispo de Toledo. No paró en esto el cuidado del Rey; po rue luego daria siente d primero de diciembre se juntaron en la dicha Siudad “veinte obispos ara celebrar otro concilio, que fue el deceno entre los de Toledo. La cosa de mayor consideracion que decretaron, fue que la fies- ta de la Anunciacion quando el Hijo de' Dios se vis? ó de nuéstra Carne para nuestro remedio, y se ce- lebraba á veinte y cinco de marzo, por ser ordinm - riamente tiempo de quaresma en.que se hace memo- via de Ja muerte y pasion de Christo ,-se trasladase á diez y ocho de diciembre, lo qual desde entonces se guarda. en toda España, sin embargo que tam- bien se celebra la otras "fiesta de marzo-al'.uso ro- mano. La fiesta de diciembre llama comunmenté el vulgo Nuestra Señora de la O, y los libros Eclesiá- ticos le ponen nombre de la:expectacion. Lo que se ha contado es la verdad puntualmente. Mandaron otrosi que las vírgines consagradas á Dios, que lla- man beatas en el mismo concilio, traxesen un velo negro ó roxo como señal para ser conocidas. Trató- se así mismo la causa de Potamío obispo de Braga, que por haber caido en flaqueza de la' carne fue de- puesto, dexándole solamente el nombre de obispo: que fue despojarle del lugar y no de la dignidad. Templaron desta manera el castigo por confesar él NAAA AAA io e > 203 mismo de su voluntad su delito, y por la penitencia que hiciera por espacio. de nueye meses em el vesti- do y en la comida con deseo de alcanzar Músericor- dia de Dios. En su lugar fue puesto Fructuoso , de abad de Compluto 'el tiempo. pasado electo en obis- po Dumiense, y al presente como arzobispo de Bra- a firma despues de los arzobispos Eugenio de To- do y fugitivo de Sevilla en tercer lugar y el pos- trero. Tratóse del testamento de San Martin, obispo en otro tiempg, Dumiense , en que nombró por alba- ceas á los ReVes delos suevos; y porque los Reyes godos se apoderaron de aquel reyno, esta y las demas cargas y derechos de aquellos principes les incum- bian, Hallíbase el Rey perplexo sobre esle.caso: consultó con los prelados del concilio lo que se de- bia hacer; ellos remitieron la determinacion de LO= do esto 4 Fructuoso el nuevo obispto de Braga , Cu- ya santidad y virtudes fueron tan señaladas en aquel tiempo, que en España le tienen por santo, y 2 particular las diócesis de Braga, de Ebora y de San- Hgo celebran su fiesta á diez y seis dias del mes Qs abril. Su cuerpo fue e en un aonasterio hs él mism ó entre Dumio y Braga, ciuda- es cuyo prelado fue. Dende como quinientos 21105 adelante por oMen de D. Diego Gelmirez primer arzobispo de Santiago le trasladaron á aquella igle- Ea: Muchos fueron los milagros que Nuestro Senor zo por. su medio despues de su muerte: dellos en quad, pl hizo memoria y historia particular. Paulo Diácono Emeritense, que en este Ingar no sería propósito relatarlos. Por este migmo tiempo floreció pe - Me un Portugal: dióle la muerte un pripd amado Britaldo porque nunca quiso casar- , ni consentir con sus locos amores; y por que el caso no se descubriese la echó en el rio Ñaba- 54 ES nis , que pasa por Nabancia patria desta santa virgen. Buscaron su cuerpo con diligencia: halláronle junto -¿ la ciudad que entonces se llamaba Scalabis. Dice- se que por milagro se apartaron las aguas del rio Ta- jo en aquella parte por donde el rio Nabanis se jun- ta con él, y que los que buscaban á la virgen á pie enxuto , la hallaron en medio de aquel rio en un se-. pulcro fabricado por mano de los áugeles, que fue causa que la devoción desta virgen se estendió muy en breve por toda aquella comarca dy tal suerte que or este respeto aquel pueblo mudó”el nombre que antes tenia de Scalabis, y del nombre de aquella vir- gen se llamó Santaren. Nabancia quieren los doctos que sea la villa de Tomar, muy conocida en Portu- - gal por ser asiento de la caballería de Christus la mas principal de MEuE reyno. - * CAPITULO X. De la vida de San Ilefonso. : -El año noveno del reynado Ps Recesuinto, en que del Nacimiento de Christo se Ct niban seiscientos y cincuenta y siete, Eugenio Tergero arzobispo de Toledo pasó desta vida. Por su muerte pusieron en su lugar 4 Mefonso á la sazon abad Agaliense , persona de muy santa vida; lo qual y sus muchas letras y doctrina, y la grande prudencia de que era dotado, fueron parte para que fuese estimado del clero, de los principales y del pueblo, y le tuviesen por digno para encomendalle el gobierno espiritual de su ciu- dad. Fue natural de Toledo, nacido de noble linage: su padre se llamó Estevan, su madre Lucía. Tienese ordinariamente por tradicion que vivian en lo mas alto de la ciudad en unas casas principales, que de o. lance en lance vinieron con el tiempo á poder de los condes de Orgaz, y dellos los años pasados las com- praron los religiosos de la Compañia de Jesus, y por devoción de San Hlefonso dieron ¿ ellas, y en part- cular á la iglesia la advocacion deste Santo: en que los antepasados parece faltaron, pues era razon ho- biese en aquella ciudad algun templo con nombre de San Hefonso su ciudadano y natural. En las letras tu- vo por maestro á Eugenjo Tercero por ser como era persona docta, y aun algunos sospechan (y arriba se tocó) deudo suyo. La fama de San Isidoro arzobispo de Sevilla volaba por todas partes , y el cuidado que tenia en enseñar la juventud era muy señalado. Por esta causa San lHefonso fue 4 Sevilla para estar en el colegio fundado para este efecto por aquel Santo. Alli $e entretuvo en el estudio de las asada tanto que fue bastantemente instruido en las artes liberales: de cuya erudicion y doctrina dan muestra los muchos li- bros que adelante escribió. Juliano.su sucesor dice que el mismo San llefonso los juntó y pusó en tres cuer- pos. Son ellos de mucha doctrina y llenos de senten- cias muy graves ; mas el estilo, conforme á la costum- bre de aquellos tiempos , es mas redundante que pre- ciso y elegante. Acabados sus estudios y vuelto á To- ledo, sin embargo que eran grandes las esperanzas que todos tenian dél, y lo mucho que se prometian de su nobleza, de su doctriná y virtudes, pospuesto todo lo al, con deseo de mas perfeccion y de seguir vida mas segura se determinó dexar el regaló de su casa, y to- mar el habito de monge en el monasterio Agaliénse. No se pudo esto negociar tan secretamente que su pa- dre no le entendiese : procuró apartarle de aquel pro- posito, y aun el mismo dia que iba á tomar el habito, fue en pos dél y entró en el monasterio en busca de su hijo; ánduvole todo, mas no pudo encontrar con a a E sospechase-lo. que era y su saña, torció el camino y. se metió y estuvo detras de un vallado hastatanto que su padre dió la vuelta á su casa sin efectuar lo que pre- tendia. El monasterio Agaliense estuvo asentado no lexos de: la cindad de Toledo á la parte de Septen- -4rion. * Tenia nombre de San Julian, como todo se entiende de Maximo obispo de Zaragoza que fue por este tiempo. En el concilio Toledano undecimo firma. Gratino abad de San Cosmet y San Damian, y poco. - despues Avila abad agalienserde San Julian. Dudase. en qué sitio estuvo este monasterio Agaliense. Los pa- receres son varios. La resolucion es en este punto, y. Jo cierto, que hubo dos monasterios en Toledo, ambos de benilos, y ambos á la ribera de Tajo y 4 la parte de Septentrion', por donde el dicho rio eorre, como. se vee en la caida que hace desde el aserradero por la puente. de Alcantara gle Septention 4 Mediodia.. Demas que la puente por do se iba á la huerta del Rey: estaba mas abaxo de la que hoy se vé, y por consi- guiente la dicha huerta con. el rio le caía á la parte del E Septentrion. El uno destos dos monasterios se llama- ba de San Julian que era su advocacion, y por otro nombre se Hamó Agaliense , de un arrabal , donde. es- taba, llamado Agalia. Caía muy cerca de Toledo, so- los docientos y cincuenta pasos , que hacen mil y do- cientos y cincuenta pies, distante de la iglesia preto- riense de San Pedro y San Pablo. El otro monasterio se intitulaba de Sán Cosme y San Damian, distante de Toledo dos millas que hacen media legna. Todo esto dice Maximo obispo de Zaragoza en las adiciones á Dextro. * San lefonso fue abad primero, en San Cosme y San Damian siendo diícono; y desta elec-, cion habla Cixila, y aun dice pasó mucho tiempo hasta que adelante fue arzobispo. En este medio fue do 08 .. y » . k 1, porque-el Santo.como viese-á:su padre de lexos y. o : 57 asimismo ¡abad Agaliense. Y desta eleccion y cargo | habla Juliano en la vida deste Santo: conque quedan concertados Maximo, Cixita y Juliano. En la huerta de los Chapiteles , parte de:la huerta del Rey, hay claros rastros de que fue monasterio; que debió ser la parte mas principal del Agaliense , yy. pasados los tejares ha y una dehesa, y en ella una casa grande y antigua, que sospecho yo por la distancia fue el otro monasterio, y aun dello hay buenas señales. La pre- toriense de San Pedro y San Pablo creo yo fue San Pablo 4 la caida de la alhondiga, donde estuvieron los padresdominicos por casi docientos años. La pas labra Pretoriense quiere decir Iglesia del campo, y San Pablo está fuera de los dos muros de Toledo. Ayu- da el nombre dé San Pablo; que el de San Pedro se debió con el tiempo dexar por.abreviar. Desta iglesia que en un tiempo fue muy principal y las ruinas lo muestran, y en ella se celebró el concilio decimo ter- cio de Toledo , hasta la huerta del Rey , que debió ser toda del monasterio Agaliense por donacion del Rey Athanagildo su fundador, bay los docientos y Cincuenta pasos que dice Maximo, sí bien los monges tenian otra huerta particular cercada de piedra, con sus estribos contra las crecientes del vio, la qual so vee boy pegada con la casa que llaman. de los Chapi- teles. Del nombre del monasterio ó del arrabal donde estuvo, quedó el que hoy tienen los palacios de Ga- a á lo que parece ; que lo que el vulgo dice de la S ora Galiana, son consejas y patrañas. Tomó pues San Hefonso como deseaba el habito de monge: cuyo intento ultimamente aunque con dificultad aprobó su padre , en especial por las amonestaciones de su mue ger que afirmaba haber por. oraciones aleanzado de los despues de larga esterilidad aquel hijo, y. que. para alcanzarle hizo woto de dedicarle 4 Nuestro Ses 58 ñor: que volviesen á Dios lo que de su Magestad re- "cibieran: que era mas sano consejo carecer del hijo por un poco de tiempo, que con hacerle volver atras de su intento incurrir en ofensa de Dios, y ser: ator- _mentados con perpetuos escrupulos de la conciencia. Fue tanto lo que en aquel monasterio se adelantó San llefonso en todo genero de virtud, que dentro de po- cos años le encomendaron el gobierno de aquellos monges por muerte de Adeodato, despues de Hella- dio , Justo y Richíla abad de aquel monasterio. En el tiempo que fue abad, ya muertos sus padres, fundó de su patrimonio en una heredad suya llamada De- biense un monasterio de monjas. * Este monasterio dice Juliano el Arcipreste estaba veinte y cuatro mi- llas de Toledo cerca de Mlescas: * Poco adelante por muerte de Eugenio Tercero, como queda dicho, fue elegido en arzobispo de Toledo: dignidad y oficio en que se señaló grandemente, y parecia aventajarse á - sí mismo, .y ser mas que hombre mortal. Quién será tan eloqúente y de ingenio tan grande, que pueda dignamente poner por escrito las cosas deste Santo, y de tal manera contar sus Obras y grandezas, que pa- rezcan no cosas fingidas , sino como lo fugron verda- deras? Quién de animo tan sencillo, que $e perseada á dar credito á cosas lan extraordinarias y maravillo- sas? Fue asi que dos hombres llamados Pelagio y Hel- vidio, por la parte de la Gallia Gothica venidos en España , decian y enseñaban que la Madre de Dios no fue perpetuamente virgen. San Mefonso porque esta locura y atrevimiento no fuese en amnénto, acudió á hacerles resistencia y disputar con ellos parte con un libro que compuso en que defiende lo contrario, *- parle con diversas disputas que con ellos tuvo: Con esta diligencia se reprimió la mala semilla de aquel error, y se desbarataron los intentos de aquellos dos Bg hombres malvados. El premio deste trabajo fue una vestidura traida del cielo. La misma noche antes de la fiesta de la Anunciacion, que poco antes ordena- ron los obispos se celebrase en el mes de diciembre, como fuese d maytines y en su compañia muchos cle- rigos, al entrar de la iglesia vieron todos un resplan- dor muy grande y maravilloso. Los que acompañaban al Santo, vencidos del grande espanto huyeron todos: solo él pasó adelante, y pusose de rodillas delante el altar mayor. Alli vió con sus ojos en la cathedra en que solia él enseñar al pueblo, 4 la Madre de Dios con representacion de magestad mas que humana. La qual le habló desta manera: El premio de la virgini- dad que has conservado en tu cuerpo, junto con la puridad de la mente y el ardor de la fé, y de haber defendido nuestra Virginidad , Será: este don traido del tesoro del cielo. Esto dijo ,+y juntamente con Sus sagradas manos le vistió una vestidura con que le mandó celebrase las fiestas de su Hijo y suyas. Los que le acompañaban, sosegado algun tanto el miedo, vueltos en sí y animados llegaron do su prelado esta- 5 tiempo pe ya toda aquella vision era pasada y desaparecida: hallaronle casi sin sentido que el miedo Je la admiracion le quitaron con la habla, soles sus ojos eran como fuentes, y se derretian en lagrimas por no poder bablar 4 la Virgen, y dalle*las gracias de tan señalado beneficio. Cixila sucesor de Hefonsa, refiere todo esto como oido de Urbano que fue tam- bien arzpbispo de Toledo, y de Evancio que fue arce- diano de la misma iglesia: personas que conforme d rr razon de los tiempos y de su edad se pudieron ha- lar presentes ero Las palabras de la Virgen bbs reficre Ci Ya , son estas: Apresurale, y acercate carisimo siervo de Dios, recibe este pequeño don de mi maño y que te traigo del tesoro de mi Hijo. La pie- * 60 dra en que la gloriosa Virgen puso los pies, está hoy día en la misma entrada de aquel templo con una reja de hierro para memoria de cosa tan grande. Demas “desto el mismo año como parece lo siente Cixila, ó comosotros sospechan el luego siguiente, ¿nueve dias de diciembre dia de Santa Leocadia sucedió otro mi- lagro no menos señalado que el pasado. Aecudió el pueblo á la iglesia de Santa Leocadia, do estaba el sepulcro de aquella virgen: hallaronse presentes el Rey y el arzobispo. Alzóse de repente la piedra del sepulcro, tan grande que apenas treinta hombres muy valientes la pudieran mover: salió fuera la santa vir- gen, tocó la mano de San Hefonso, dixole estas pa- labras: Hlefonso, por ti vive mi Señora. El pueblo con, este espectaculo estaba atonito y como fuéra de sí. Jlefonso no cesaba de decir alabanzas de la virgen. Leocadia. Encomendóle eso mismo la guarda de la, ciudad y del Rey, y porque la virgen se retiraba acia el sepulcro, con deseo que quedase para adelante me- «moria de hecho tan grande, con un cuchillo que para este efecto le dió el mismo Rey, le cortó una parte del velo que llevaba sobre la cabeza: el velo junta- mente con el cuchillo hasta el dia de hoy se conserva enel sagrario de la iglesia Mayor entre las demas re- liquias. Desde este liempo y por ocasion destos mila- gros dicen que el Padre Santo quiso ser canonigo de Toledo.: En señal desto hasta hoy dia la noche de Na- vidad le penan como á los otros prebendados ausen- tes. Grande fue la autoridad y credito que poz medio destos milagros ganó este Santo; que aumentaba él perpetuamente con aventajarsé cada dia mas en el exercicio de todas las virtudes. Principalmente se se- mñalaba en la caridad con los pobre en remediar sus necesidades, tanto que se tiene por cierto dió principio 4 la costumbre que hasta el dia de hoy se sr rt ra A 61 guarda en aquella iglesia, es á saber que xí costa del arzobispo en cierta parte de las casas arzobispales cada dia se da de comer á treinta pobres: destos treinta los diez son mugeres y los demas varones + el canonigo semanero despues de dicha la anissa enel altar mayor acude á echar la bendicion á la mesa de los pobres, y mirar que no les falte cosa alguna. Esto:es loque en Toledo se acostumbra; y 4 loque dicen:dió prin= cipio Sar Hefonso. Lo que yo sospecho', es que-esta costumbre tuvo origén de otra mas antigua, y era que los patriarchás, que son los mismog,que primados, en memoria de Christo: y de-sus apostoles cada dia con» vidaban'4 su mesa doce pobres, como lo.refiere Phor cio patriarcbá de Constantinopla en su Bibliotheca em. la vida de San Gregorio-el: Magno, y:se-puede com= probar con algunos exeniplos antiguos: El numero de, treinta pobres señaló adelánte el arzobispo don Juan», infame que fue de Aragon. Mucho se pudiera decio «de las virtudes y alabanzas de San JHefonso, y en par= ticular eomo la' suavidad de su epndicion era grande, la gravedad y mesura ho menor: virtudes que aunque entre sí parecen contrarias, de tal guisa las templaba, que ni la severidad impedia á la suavidad, mi la faci- lidad era'ocasion que alguna persona Te déspreciase. Gobernó aquella iglesia por espacio de nueve años y casi dos meses: trocó, esta vida mortal con la eterna al principio del año decimo nono del reynado de Re- cesuintho: suscuerpo sopultaron en la iglesia de Santa Leocadia á los pies de Eugenio su predecesor. En Ja destruicion de España fue dende llevado á la ciudad > de Zamora, y alli en propio sepulero y capilla esaca- tado enla iglesia de San Pedro de aquella ciudad. La vestidura sagrada que le dió la Virgen, por el mismo tiempo llevaronú las Asturias, y está la cindad de Oviedo en un arca cerrada que n e ha abierto, q + 62 : ES ni persona:alguna ha visto la dicha vestidura que den- tro estáicoriicis : $ . % aso A PAT UE. AD Dela muerte del Rey Recesuintho.. + En tiempo de San llefonso se juntó en Merida wi concilio 4.seis: de noviembre año:de seiscientos y se- senta y seis. Haállaronse: en él doce obispos de la Lu- sitania, que hoy es Portugal : ordenaron y publicaron veinte“y tres decrgtos que no pareció referir aqui, casi todos enderazados á reformar y dar orden en el oficio eanonico., en que tenian gran delate y grande varie- dad en la manera del rezado. Por el mismo tiempo en Africa iba en grande aumento el poder delos ma- hometanós á causa que Abdalla duque de Moabia, que fue el quarto sucesor” del fálso. profeta Mahoma,, ven= ció en wma gran batalla ¿í Gregotio capitan y gober- nador de Africa por los romanos, con que se hizoise- ñor de aquella muy ancha proyincia. El estrago del exercito romano fue muy grande , y casi ninguno ma- yor en aquella era, Poseían los godos de tiempo muy. antiguo en Afiica parte de la Mauritania Lingitana, y en particular 4 Céuta con el territorio eómarcano. De todo lo demas: fuera desto quedaron apoderados los mahometanos despues de aquella victoria; y desde aquel tiempo muy ufanos y orgullosos fundaron en Africa un nuevo imperio, cuyos Reyes, que confor- me á la costumbre de aquella gente tenian poder no solo sobré el gobierno seglar, sino tambien sobre las cosás perterrecientes ú la religion, se llamaron Mira- mamolines , que es lo mismo que principes de los cre- yentes, d la manera que en Asia los principes supre- “mos y Emperadores de aquella nacion se llamaban Caliphas. Está Africa dividida de lo de España, y e 63 párte con ella terminos por el angosto estrecho de Gibraltar. A muchos parecia que destos principios amenazaba algun grande mal 4 España por aquella parte, y en particular se aumentó el miedo por un eclipse extraordinario del sol, que trocó el dia en es- curisima noche en tiempo del Rey Recesuintho, como lo refiere el arzobispo don Rodrigo, pronostico á lo que entendian de sobrados males. Verdad es que por el esfuerzo deste Rey los navarros que andaban albo» rotadog;-y no cesaban de hacer cabalgadas en las lier, ras Comarcanas, se reportaron y sosegaron. Demas desto hizo reformar. las leyes de los godos, que esta- ban muy estragadas: quitó muchas de Jas antiguas y: añadió otras de nuevo, cuyo numero, cómo se vee 'en el Fuero juzgo, ho es menor que todas. juntas las de los:otros Keyes. Hallabase con esto este Rey nobi- lisimo , y de los mas señalados en guerra y en paz que two España, muy prospero y bien quisto de los sti= yos; quando le sobrevino la muerte, que fue á pri- mero de setiembre por la mañana año del Señor de - seiscientos :y setenta y dos. Reynó despues que su pa- dre: le declará por su.compañero, veinte y tres años, seis meses y once dias; y despues de la muerte de su padre, veinte y un años y once meses. Dos leguas de Valladolid (que algunos piensan.se llamó antiguas mente Pincia) hay un pueblo llamado YYamba, que antes se llamó Gerticos: en él se hallaba este Rey “quando le sobrevino la muerte, porque desde Toledo habia alli ido por ver sí comla mudanza del cielo, y . con. los ayres naturales (que se entiende, y asi pare- ce que lo dice el arzobispo don Rodrigo, era aquel pueblo del patrimonio de sus antepasados) pudiese mejorar y recobrar la salud; pero la enfermedad tuvo mas fuerza que todas estas prevenciones. Su cuerpo sepultaron en la iglesia de aquel lugar, y-alli se mues- 71 * tra su sepulero': de alli poworden:del Rey don Alonso el Sabio Jestrasladaron 4 Toledo y pusierón en la iglesia de Santa Leocadia”, que está d las espaldas del aleazar junto“al valtar mayor á' la parte del Evange- lio, segun ordinariamente se tiene entendido en aque- la ciudad como cosa que ha venido de mario en ma- no. En tiempo que don Phelipe IL. Rey de España el ¿ño de mil y quinientos y setenta y'cinco'hizo abriv en su presencia el dicho sepulero y otro que está á la arte della Epistola, ningunas letras se hallaron, solo* oshuesos “envueltos en telas de algodon” y meúdos en caxas de madera ; mas las personas eruditas que presentes se hallaron, sospechaban que el sepulero de Recesuintho, como de Rey mas antiguo, era que: ésta e munderecha, y el otro es el del Rey Wamba, que se'sabe tambien le hizo trasladar á Toledo er mis- mo Rey don Alonso. Cerca de Dueñas, que está mas. adelemie de Valladolid á la ribera de Pisuerga, hay an templo dé'San Juan Baptista, de obra'antigua y al parecer de godos: estí adornado de jaspes y de . marmoles, y en el una letra de seis renglones por - “la qual se entiende fue edificado por mándado yd costa del Rey Recesuintho, y que se acabó la fabrica el año de 661 «Por todo esto personas de doctrina y erudición A que estos dos Reyes por ataelia comarca tenian el “estado propio y particular desu A A A des ANO AD PY PUE O YXTL O Pon De la guerra A nd e Ñ narbonense quese hizo'en tiempo del Rey FVamba. 7 € y a . > ¿ . : , , y A E Ñ cs Ñ Ñ “Inperaba por estos tiempos en el Oriente Constan- tino Hanrado Pogonato. La iglesia de Roma gobernába el Papa Adeodato, que escribió una'epistola d Gracia- no arzobispo en España, como se lee: en los libros or- dinarios de los concilios , dado que.el gothino de San Millán de la Cogulla dice; A Gordiano obispo de la Iglesia de España. Es esta epistola muy señalada, por- que en ella deshace» y «aparta los matrimonios de los que:sacaron de «pila á sus propios. hijos aunque fuese: por ignorancia. Al esta sazon se.emprendió una nueva. y muy brava guerta €n aquella parte del señorio de los godos que estabaen la Gallia Narbonense. La ambicion mal incurable, fue causa deste daño y alteró grande- mente el reyno:de'los godos, 'que vencidos los enemi- gos de fuera'gozába de una grande paz y prosperidad. Fue asi que el Rey'Recesuintho no dexó hijos que le sucediesen: sus hermanos ó «por su edad ó por otros, respetos no fueron tenidos por suficientes para suceder en la corona. Por donde-los grandes se ayuntaron , y: por sus votos nombraron por, sucesor en el reynoá. Wamba hombre principal, y. que'tenia el primer: lu- gar en autoridad y. privanza, cón 'los Reyes pasados, demias que era diestro. .en'las armas y de juicio muy acertado ; y:tan considerado, en sus, cosas y poleo, queen nmguna manera queria aceptar aquel cargo. Escusabase.coñ. su;edad que era muy adelante: pedia coñ lagrimas mo le ¡cargasen sobre $us hombros. peso. tan graves Gonsideraba con $u:grani prudencia que las. aficiones del pueblo. como. quier, que! son vehementes,. asi bien. son inconstanites y entre si á las veces contra=. rias. Como .no-desistiese ni:se allanase, cierto capitan principal ; hombre denodado, con la: espada desnuda le «amenazó de muerte si no'aceptaba, por estas pala- bras: » Por yentura será justo que resistas á lo que-to- »da la nacion: há determinado y antepongas tu reposo. »á! la salud y'contento de todos ? En mucho tienes esos. » pocos años! que te. Lua quedar de vida, que con » esta espada ; si-á la hora no POLA, te quilaré yo... TOMO li, . A 66: »y haré! que pierdas la vida; por cuyo respeto rehu» »yes de tomar esta carga, y con tu muerte mostraré »al mundo que ninguno debe con color de modestia - »tener en mas su reposo particular , que el pro comun »de todos.» Doblegóse: Wamba con estas amenazas; pero de tal manera aceptó la eleccion; que no quiso - dejarse ungir como era de costumbre antes de irá Toledo. Pretendia reservar aquella honra para aquella ciudad, y con aquel espacio de tiempo entendia ó que se mudarian las voluntades de los: que le eligieron', ó se ganarian las de todos los demas de guisa que no :su- cediese algun alboroto por la diversidad de pareceres. Con'esto partió para Toledo, donde 4 veinte y nueve de setiembre fue ungido y coronado en la iglesia de San Pedro y San Pablo que estaba cerca de la casa real: Juró ante todas cosas por expresas palabras de - guardar las leyes del reyuo y mirar porel bien comun, Quirico arzobispo de Toledo sucesor de San llefonso hizo» la ceremonia de la: uncion. Juliano asi mismo ar= zobispo de Toledoen la: historia que compuso de la guerra Narbonense refiere , que dela cabeza del Rey Wamba cuando le coronaror se levantó un vapor en forma de columna, j que vieron una abeja de la mis ma cabeza volar 4 lo alto: Dirá alguno que muchas veces al pueblo se le antojan estas y semejantes cosas: verdades + pero la autoridad del que esto escribe; sin dadaves muy grande, Hicieron los grandes sus home- siages al rinevo Rey, 'y entre los demas Paulo; deudo seua algunos piensan del Rey pasado, bien: que el -nómbre de Paulo no usado entre los:godos, y la poca lealtad de que usó poco adelante; dan muestra ( como otfos sienten ) que fué griego y no godo de nacion. Na- cid VWamba en aquella parte de lao Eusitania que'los - aitiguos llamaron Igeditania, do:hoy día hay un pue- - blo? porinombre Idania la; vieja, y cerca:dól una he- 5 6 “vedad. con una fuente; cercada de sillares , que tiene el gobierno y de aquella eleccion ; y.eomo gente parcial no querian obedecer ¡4 Wamba, nirecébille por Rey. Comunicaron el nogocio entre. sí , y acordaron de re- belarse: y tomar las armas. Hilperico.conde de Nimes en. Erancia fue el primero 4 declararse: confiado en la distancia de los, lugares, y por ser, hombre podero- so ex riquezas y aliados. Allegaronsele.Gumildo obis- po de Magalona ciudád comarcana «yan abad llamado Remigio, Procuraron atrer.4ísu parcialidad. al obispo de Nimes damado Aregio, y como én ninguna manera se dexáse.persuadir.,; le: despojaron.de su dignidad y envihron' en destierro. .á deaio ado de Francia, y sigron en. su lug ar. abad Remigio. F rocediase o rerrebiuadaaico > sin orden: de derecho » Y sin,tener cuenta com las le yes: en-tanto graúo que á los mismos judios quedetiempo atras echarán de toda la ju- ridicion y señorio de:los godos, llamaron de Francia en susocorro. Para sosegár estas alteraciones Paulo fue sin dilacion nombrado por capitan por »u;griude prudencia os? 68 y destreza que tenia en las armás. 'Diefonle la gente que pareció sería bastante para aquella empresa y para sose- “gar los alborotados. Sucedió todo al reves de lo que “pensaban, ca Paulo con aquella ocasion se determinó de descubrir la ponzoña y deslealtad que tenia 'encu- bierta en su pecho. Hizo marchar la gente muy de es- pacio, con que se dió lugar al enemigo para apercebir- se y fortificarse. El mismo tambien de secreto tomu- nicaba con los'godos principales en qué manerá se po- dria levantar. Para lo uno y para lo otro era muy ápro- posito la tardanza y el entretenerse. Asi de éantinó ganó las voluntades de Ranosindo Duque Tarraconen- se, y de Hildigiso, Gardingo, que era nombre de áu- toridad y de magistrado, y dignidad semejable ¿la de los duques y condes, como si dixesemos adelantado ó merino. El uno y el otro eran personas muy principa- les, con cuya ayuda y por su consejo se apoderó de tBarcelona, «de Girona y de Vique, ciudades puestas en la entrada de España por la parte de Cataluña. A- crecentaronse con esto las fuerzas desta parcialidad de leventados. 'Prataron de pasará Erancia con intento de ¿juntar sus fuerzas con las de Hilderico , con que con- fiaban serian bastantes para resistir al Rey. Argebaudo arzobispo de Narbona al principio pretendió cerrar las puertas de su ciudad 4 los conjurados. Ariticiparonse ellos tanto, que el arzobispo fue forzado acomodarse al tiempo, y dar muestra de juntarse con ellos' mas por falta de animo y que por aprobar lo que los alevo- sos trataban» Entrado Paulo: ex:aquella ciudad; hizo junta de ciudadanos y soldados: y nella reprehendió primeramente al arzobispo que 'temperariamente pre- tendió cerrar las puertas «vlos que habian servido mu- cho 4 la republica;-y notrataban: de: hacerle algun mal y daño. Despues desto declaró-las causas” po dende-ehtendia que con buen: titulo podia tomar las Y eze NN de / . 6 armas contra, Wamba, que fuera hecho Rey.no sofa forme á las leyes, ni',con buen orden y. traza, sino al antojo de algunos pocos, al cual cuando se da lugar, no el consentimiento comun prevalece , sino la fuerza y atrevimiento. Concluyó con decir sería conveniente y cumplidero proceder 4 nueva eleccion , y-conforme á las leyes nombrar un.muevo Rey á quien todos obe- deciesen, y con cuyo amparo, fuerzas y Consejos hicie= sen rostro 4 los que Wamba favoreciesen. Ranosindo á voces para que todos.le. oyesen, dijo que él no co- nocia persona mas aproposito, ni mas digno del nom» bre de Rey que el mismo Paulo; que fue representar en publico la farsa que' entre Jos dos de secreto tenian compuesta y trovada, Mughos de los parciales de pro- posito estaban derramados y mezclados entre la muche- dumbre, estos con grande griteria acudieron luego á aquel parecer; los cuerdos y. que mejor sentian calla» ron y disimularon, ca no les cumplia al hacer en tan gran revuelta y alteracion: con tanto, Paulo fue decla- rado. y. elegido por Rey:.pusieronle en.la cabeza una Corona que el Rey Recaredo ofreció á San Feliz mar- tyr de: Girona; Era tanto el calor de aquella rebelion, y tan encendido el deseo de llevar adelante lo. comen- zado que todo lo atropellaban, y no solo.se apodera- ban de las riquezas profanas, oro y. plata del publico y de particulares, sino. tambien estendian sus manos sacrilegas d los tesoros sagrados, y á despojar los tem- plos de Dios de sus vasos, y preseas. Allegóse á este parecer facilmente Hilperico conde de Nimes, el pri- mero que fue 4 levantarse, y con .él se les juntaron todas las ciudades de la Gallia gothica. Demas desto > pequeña parte de la España tarraconense siguió á onosindo su Duque. Puestas las cosas en este termi- BO» Paulo se ensoborbeció de tal manera, que se resol vió de désafiar al Rey Wamba. Envióle una carla de A freno de suyo hombre deslenguado, demas que pretendian acreditarse con el vulgo y con la muche- dumbre , que suele á las veces cebarse y hacer caso de semejantes fieros y amenazas. Destos baldones y destas parcialidades, segun yo' entiendo, procedió la fama del vulgo que hace'á Wamba villano y qué su- 'bió al cetro y corona deb arado y de la azada ; mas sin falta es manifiesto yerro , que4'la verdad fue y nació de la mas principal nobleza de los godos, y en la cor- te y casa de los Reyes pasados'tuvo el primer lugar en privanza A autoridad. Luego que el Rey Wamba fue avisado de la traycion y tramas de Paulo, llamó á consejo los grandes: preguntóles su parecer; st sería mas á proposito sin dilacion' marchar con la gente la vuelta de Francia para apagar en sus principios 'aquel fuego antes que pasase adelante, ó si sería mas expe- diente rehacerse en Toledo de nuevas fuerzas y 'sócor- ros para asegurar mas su partido. Los pareceres fueron diferentes: los mas atrevidos tenian, y juzgaban por erjudicial cualquiera tardanza; decian que se" daria hogar dá los traydores para fortificarse y cobrar mas - animo, y los soldados reales que deseaban venir á las manos se resfriarian en gran parte. » Qué otra'eosa da- »rá d entender el retirarse y volver atras, sino'que con » color de recato huimos torpemente, como sew ave- »riguado que ninguna cosa hay de tanto momento en »las guerras como la fama?) 55 varios y maravillosos » trances y los tiempos pasadostestifican de cuanta im- »portancia para alcanzar la victoria sea el credito acer- » ea de los hombres y la reptitacion.» Otros tenan por mas acertado proceder de espacio, y dar lugar á que el nuevo Rey se arraygase mas. Temían que desam- paráda España; no se les levantase mayor guerra por las espaldas: Que la traycion de Paulo daba bastante muestrá de'no estar lanas las voluntades de todos. De- A A e a CR 91 mas desto que el exercito que teniaw era flacó , pues aun no habia sido-bastante para sugetar del todolosde--- Navarra, y :que»era forzoso rebacelle..A. los,grandes Emperadores y Capitanes muchas yecés acarreó gran daño hacer adela pueblo y. de'sus dichos, y. volver las espaldas al qué dirán. Oidos por, Wamba los pare» ceres, y pesadaslás razones por lana y pora otra parte : » Pori mejor: (dice) tengo: prevenir los:intehtos »de los contrarios', y acudir con el. remedio antes: que »el mal pase adelante, y que senos pase:la oca» »sion que en un momento se: suele resbalar de la ma» »no; cosa:que nos daria pena doblada. La» victoria »que tengo por cierto ganarémos; dará reputacion :4 , nuestro imperio sconfio enla ayuda de Dios que mi» prará por nuestra justicia, y en vuestro esfuerzo:al cual » ninguna cosiwpodrá hacer contraste. Y es justo que »encendamos mas aina con la presteza la indignacion »concebida:contra los traydores, «y: él fervor: dé Jos »soldados, que con la tardanza entibialle:; ca lasira es yde tal condicion, que con la priesa se aviva, y con »tHiempo se-ápaga: El trabajo de las ciudades» los. »campos talados ; los bienes de nuestros vasallos roba!» y dos á quién-no moverán el éorázon? males que: for- »zosamente se aumentarán de cada dia , si esta empre- »sa se dilata. Quieri de vos (si-ya el ardor de la noble »sangre no está resfriado , y acabado el valor: antiguo »de los godos) no:tendrá por cosa mas grave que la “misma muertes dexar los amigos y deudos á la dis- - »erecion y erueldad de losenemigos, y con:la tar: aso »dánza dar animo 4 los que: rados de sus Mis= »ma conciencia y de sus: maldades mo. podrán ;su= »frir vuestra vista? Apresuremos «pues la partiday:y: »con la ayuda de Dios, cuya causa principalmente-se »trata, castiguemos esta gente malvada, y DO per- »milamos se persuadan que tenemos miedo de sus fuer» y) ; , de . , de Nuestro exercito ni es tan flaco :como' algunos »han'apuntado; y la: loa y prez de la victoria tanto se> » rá mayor cuanto con menor aparato y. mas. en breye »se ganare.» Este razonamiento del Rey avivó de tal guisa los corazones de todos, y fue tan grande el ardor “se despertó, que dentro de siete dias pusieron fin á:la guerra de Navarra; que fue-buen' pronostico pa» ra la' empresa E quedaba, y buen principio: Nins guna cosa mas deseaban los soldados que verse con el enemigo: cualquier tardanza les parecia mil: años; tan: grande era la confianza que tenian ; y el animo que habian cobrado: Tomaron luego el camino de Calahor- ra y de Huesca. Llegaron á las fronteras, de Cataluna con una priesa extraordinaria. Alli repartieron el exer- cito en: tres partes ó escuadrones ,::el uno fue 4 Cas- trolibya: cabeza que era de Cerdania, el segundo to- mó el camino de: la ciudad de Vique, el tercero .co- mo le: fue mandado marchó acia ina para dar. la tala á los campos y pa de aquella comarca; El Rey con la fuerza: de éxercilo seguia las pisadas de los que le ¡han delante, Hizo justicia de algunos sol. dados por malos: tratamientos que hicieron á la gente menuda y fuerzas á doncellas: mandó les. cortasen los prepucios, que fue-tastigar á los .culpados, y escar-: mentar 4 los demás. Persuadiase el buen Rey que no hay cosa mas eficaz: para aplacar 4. Dios que el cas- tigo delas maldades, y que ninguna cosa enoja más á su magestad, que disimular los agravios hechos á la. gente miserable. Llegó. por sus jornadas: 4 Barcelona: apoderóse de aquella ciudad facilmente , que es cabe- cera de Cataluña. Los principales de lA rebeldes que le vinieron á las manos, fueron puestos á recado. para ser castigados conforme contra cada cual se halla- se: Pasó mas adelante y apoderóse de Girona: rindió- la su obispo por nombre Amador, ú quien poco antes - nd po Paulo:pretendió «asegurar con-una carta que le escri- bió., en: que: le amonestaba: entregase la ciudad al que primero: delos dos con. gente se presentase delante. . Leyó aquella carta el Rey: Wamba , y burlandose de Paulo dijo; En nuestro favon se escribió esto como pro= fecia de muestra llegada. Detuvose en aquella: comar- ca dos dias para 'repararse: desque el exercito: hobo. descansado, pasaron las cumbres y estrechuras de los Pyrineos sin«hallar alguna resistencia. Ganaronse en- aquella comarca por fuerza tres pueblos, .es:4.saber: Caucoliberis que hoy.es Golibre-, Vulturaria. y: Castro-, libya-,. qué saquearon Jos soldados. Demas desto otro Pueblo asentado en las éstrechuras de. aquellos. mon-- tes, «por lo cual. se Mamaba- clausura, que es lo 'mis- mo-que cerradura, fue. tambien ganado por;los capi- tanes. Alli prendieron 4 Ranosindo y Hilgidiso y.otras cabezas de dos. conjurados. Witimiro estaba.con guar- nicion de soldados en otro pueblo llamado Sordonia: no le. pareció: sería bastante para defenderse, resolvió- se de huir.y levar la nuéva delo que pasaba. 4 Paulo, que todavia se estaba en Narbona con intento de.en-, UElobimá Wamba, y impedille la entrada de Francia. '0 tenia fuerzas bastantes, mise le abria camino para salir. Con suintento: dexó envaquella ciudad al dicho limiro;-y-6l se retiró á Nimes do .en breve. espe-. E le vendrian “socorros de, Francia y de Alemaña. asó el Rey los Pyrineos ¡asentó en lo lano:sus rea- pps entretuvose dos dias hasta tanto que le acudiesen 4 demas “gentes que por. diversos. caminos,énviara: ra alli envió cuatro capitanes con buen numero de pe; ce para rendir á Narbona por fuerza ó de grado, Po a nobilisima puesta exi la entrada de Francia. Jun- re esto: para.el mismo efecto envió gente y arma- .. POL mars llegaron primero las gentes que iban por: Lera, conyidaron á los- dela ciudad con la paz y á 4 | : pe la respuesta fue arrogante y afrentosa, cori que irritados los:soldados acomelieron «con: grande a- nimo los adarves : el combate fue muy bravo, pelea ron los unos y los otros valientemente por espacio de tres; horas ¿los del Rey: por vencer, los otros como gente desesperada , y que no. esperaba: perdon: Ulti- mamente los de dentro se retiraron de los muros, for- zados delas piedras y saetas que de fuera: como llu- via les tiraban. Con tanto “los leales por una: parte pusieron fuego d las puertas de la ciudad, y por otra - enderezaron escalas, y las'arrimaron para subir en el muro y-escalarle. Entróse la ciudad por ambas partes. - Witimiro'como vió:tomadala ciudad, retiróse 4 un templo como á sagrado, en que los vencedores le ha= Maron y prendieron: junto:al altar de muestra Señora: Fueron asi mismo presos el arzobispo Argebaudo y:el Dean Galtricia , y aun heridos y maltratados con el fu ror delos soldados. Tomada Narbona, Tos rebeldes comenzaron dir de caida;:ser menospreciados y: abor- recidos como gente que seguia empresa y partido con- denado por los hombres'y-por la fortuna de: la guer- ra:val contrario favorecian' comunmente el partido de Wamba y su justicia por ser principe muy! humano y henigno, y porque tomó: las armas forzado de los que'sin-razon le pretendian quitar la corona: Siguie- ron los léales la victoria , y eon la misma facilidad en- traron' por fuerza las cindades de Magalona, Agatha y Besiers;, en que fueron presos algunos de los princi- pales rebeldes, y en particular Remigio obispo de Ni- mes: El obispo de: sg por nombre Gumildo, perdida Uoda esperanza de poderse tener contra pujan- za tan grande, se huyó y retiró á Nimes do estaba Paus lo : ciudad: en aquella: sazón por los muchos morado- res que tenia, hermosura de edificios, pertrechos y murallas muy firmes nobilisima, y de las mas fuertes 0 es z 0 O 2 - dela Galia Narbóñeñse.. Quedan en ñuestro tiempo' elaros Yástros desu “antigua nobleza; en especial un theatro: múy capaz, “obrá"hermosisima $ que por estar pegado ál'adarve servis de castillo y fortaleza. Envió - el Rey'Contra estifeiuilad quatro capitánes muy esfor- zados y famosos / pero” poco inteligentes y proveidos de los*ingenios y maquíñas que som 3 proposito para batir Tas murallas. EléVáron treinta mil hombres de pé- lea + diérón vista a la citdad, rompieron con grande' animo por: los que Te “salieron al encúientro, llegaron á lós'reparos do ey herida'la pelea”; ca los del Re Pl pr con indignación por verla porfia de los desleales tantas veces “abútidos; 4 los contrarios hacia f uertés “la rabia y desesperacion, si eran vencidos: ar- má muy poderosa en Tw-necesidad. Duró la pelea has- ta que Cerró la noché ir despartió sin declararse la victoria, dado qué tada cual de las partes se la a- tribuía y y en particulafg-los cercados asi por no que- dar veneidos, como' pon los del Rey fueron los pri” meros qué tocaron 4 reútarse. Sucedió que en lo mas recio de la pelea un Soldado dixo 4 los del Rey por inanera de amenáza :»' Gruesas compañias de alema- po pa serán con nos muy en breve, cuya »muúchedumbre y esfuerzo 4 todos'os hiará caer en las »redes y en el lazo.» Pequeñas ocasiones á las veces suelen'en la guerra hacer grandes múdiinzas: ninguna eosa se debe menospreciar que pueda acarrear perjui- cio, los mas saludables consejos son los mas recata- dos. Alojaba el Rey con lo demas del exercito no muy lexos de alli: dieronle aviso de lo que el soldado dixo, pidieronle enviase soldados de refresco para apretar y concluir con el cerco; que la presteza sería la seguri- dad: envió hasta diez mil debaxo de la conducta de Wandemiro. Era tanto el deseo que llevaban de salir con la empresa, que caminaron toda la noche y llega- 26 : : ron 4 los reales ¡el siguiente dia.con el sol antes, que se, comenzase. la bateria. Con, la vista de tanta gente desmayó Paulo , y: por lo, que, el dia Antes pasó Adyir- tió el erandla eso en que ¡estaban sus.cosas,, si, yol- vian á la pelea y;:ál combate: Disimuló empero quan- to pudo, sacó fuerzas de flaqueza,.hizo un razonamien-. to, 4, su'genle, en que les amonestó, »no desmayasen, »por, el gran múmero de .los,eontrarios, ca. no,el nur » mero pelea ».Siuo el esfuerzoz,no vencen los.muchos »sino los valientes: esta .es toda la gente que; Wam- »ba tiene : vencida mo le quedará mas reparo», nos, »muy en breye vendrán socorros muy grandes; y quan- »do,ptra cosa mo hobiere, com la fortaleza de.los mu-, ros. os podreis entretener largamente, y abatir.el or- »gullo del enemigo y de su exercito compuesto de ca- carga, y priesa que de fuera les, daban, dieron lugar á los del los españoles. que dentro estabah:, con intento de al- canzar perdon dieran entrada á los enemigos. Encendi- dos por esto en, gran rabia, pasárón 4 cuchillo gran numero de aquellos soldados qhe tenian de guarnion, y entre los demas: dieron la muerte 4: un criado del mismo Paulo en gu presencia , y aun estando á:su la- do. Era miserable espectaculo ver la gente de ;Panlo acometida y apretada por frente y por las espaldas de do de los que peleabán , resonaban ' 108: as partes. Wo ya se le atribuyese la gloría de poner fin 4 áquella guer- Ta, ademas que por ventura los vencedores pretendían alctnbaragerd y tener cómpasion de tos caidos, principaliiente quan- Meir en gran parte. Acordaron pára esté efecto en- viar persona á proposito al Rey: escogieron de entre los rad ispo de Narbona Argebaudo; El Mega- o 4 la presencia del Rey como 4' quatro millas de'la ciudad, apeóse del caballo en que iba; hizole una gran mesura , y puesto de rodillas, con sollozos y lagrimas Se despédia de su pecho y de sus ojós.en ahundancia, e habló en esta sustancias» Tus vasallos Rey clemen- “isimo, si cabo, este nombro. en los que se desnudas »ron del amor de ABN y con apartarse della y su »mudanza han perdido el derecho y privilegio de ciu- » dadanos; estos digo. tienen puesta la esperanza de su » remedio y reparo en sola tu clemencia. No piden per- » don de sus; Yerros, dado que esta peticion solo para y contigo que erestan benigno, no pareciera del tododes- »yergonzada:.solo te suplican uses en el: castigo que »merecen, de alguna templanza. Cosa de mayor difi- » cultad es, vencerse 4 sí mismo en la yictoria, que su- »getar los enemigos con las. armas. en la mano; pero »á otros, La,grandeza del corazon, y el valor en ningu- na cosa mas se declara que en levantar los caidos, ca »del prez de la victoria participan los soldados; la tem- »planza y clemencia para con los vencidos, es propria »alabanza, de grandes reyes. No puedes ver:con. los »ojos esta miserable gente por estar ausentes; pero de- »bes considerar, que Menos de lagrimas y tristeza, de- » mas desto arrojados á'tus pies, se encomiendan 4 ta - »gracia y a, lu misericordia, como hombres por cegue- »ra de sus entendimientos .ó por la comun desgracia de » los tiempos, -ó. por fuerza mas alta del cielo. caidos »en estas maldades.. Quanto son mas graves sus cul- »pas, tanto. señor sería mayor tu alabanza en: darles »la, mano. ,, y. Yolver 4 la: yida los que. por.su: locura »estan enredados en los lazos de. la muerte. Vinieran »paqui sin armas, Con. dogales 4. los cuellos, para mo- » verte á misericordia con vista tan miserable , ó poner »con la muerte fin, 4 tan triste vida y tan desgraciada; »solo se recelaron,,si usaban de semejantes estremos, »no pareciese;te tenian por tam implacable, que: fuese » necesario hacer tales demonstraciones.. Pocos queda- » mos y todos.tuyos: no permitas perezcan. por ta ma- »no aquellos á quien la crueldad de la guerra hasta abo- - »ra ha perdonado. F inalmente quiero advertir que con ' ASIS A A A O A A »el deseo de venganza no hagas por donde esta ti »lisima ciudad, fuerte y baluarte de tu imperio, muer- » tos sus ciudadanos , quede destruida y asolada.” Era Wamba muy señalado y diestro en las armas: y nego= cios de la guerra, sobre todo se aventajaba enla be- nignidad, clemencia y mansedumbre: respondió en pocas palabras: «aplacado por tus ruegos, soy con= »tento de perdonar la vida á los culpados; mas porque »la falta de castigo no haga á.otros atrevidos y sea » ocasion de menosprecio, solas las cabezas: pagarán »por los demas.” Importunaba el obispo que .el per- don fuese: general. Li Rey-con:el rostro algo mas aí- rado: «Poryentura (dice) no:te basta alcanzar la yi- » da para los culpados? pretendes que el castigo sea á »la medida de sus maldades? Ati Argebaudo obispo guarnicion de soldados, ca se decia que grandes gen- tes de Alemaña y de Francia venian en socorro de los 80 cercados, y que ya Hegaban cerca, Paulo «con mas deseo: de la: vida que cuidado del honor, 4. la hora rindió. el theatro , dondé. estaban en su compañia el obispo ¿Gumildo, 'Witimiro y. mas: de otros veinte rincipales- cabezas de: aquella conjuracion.. A todos fueron puestas prisiones; en particular dos capitanes ¿caballo llevaron en medio y á pie:á Paulo á vista de todo el exercito, asidos de:sendas guedejas de sus ca- bellos por:launa y por la otra parte. Con:esta repre- sentación y disfrace llegaron á la presencia del Rey. Paulo soltó: luego el cenidor, que era á fuer de solda- dos: y segun la costumbre antigua despojarse: de la honra y. grado militar: pusole como :«dogal'al cuello para muestra ide lo. que: merecia, y del miserable es- tado en quese hallaba: estaban él y los demás cauti- yos postrados por: tierra, :dió el Rey: gracias 4 Dios or tán, grande merced; reprehendió enypublico la leodiS Jos conjurados';: y: de tal manera les hizo que dedas vidas, que:mandó ponerlos 4 Juen recau- o y guardar hasta: nto que con mas maduro conse- jo sé delerminase su causa. Algunos: franceses y saxo- nes, parte que estaban por rehenes en aquella ciudad, - parte que al principió ¡juntaron con los traydores sus fuerzas, sin embargo libremente fueron enviados á sus tierras con dadivas que les dieron. Por esta forma principios de cosas muy grandes que amenazaban ma- «yoresmáles, y. con: el Jeyantamiento de: Paulo y de toda la Gallia gothica tenian el reyño puesto en cui- dado., facilmente se :atajaron. Muchos tuvieron á jui- -cio de Dios lo que: sucedió á esta gente; por los teso- ros sagrados que robaron y: por los templos que des- pojaron, á los quales-Wámba , hecha pesquisa, man» dó restituir todo. lo: que se halló. Las:murallas-de da ciudad que:á causa de los combates quedabari maltra- tadas, hizo reparar. Los cuerpos muertos: fueron: se- A A 59 : : 81 pultados para que con él mal olor rro inficionasen el ayre. Pasaronse tres dias en estas cosas : luego en pre- sencia del Rey, que estaba sentado en su throno , fue- ron presentados los rebeldes y se pronunció sentencia contra ellos. Quanto 4 lo primero el Rey puso sus pies sobre los cuellos de los miserables. Despues pre- - guntaron á Paulo si queria alegar-algun agravio por- que se hobiese apartado del deber: respondió que no, antes que recibiera, muchas mercedes y honras del Rey, y sin proposito se despeñó en aquellos males. Despues desto leyeron el pleyto homenage que hizo á Wamba.con los demas grandes , y juntamente fueron y referidas las palabraa con que Paulo se hizo jurar por Rey. Finalmente IByeron las leyes de los concilios en razon del castigo qtte merecen los que se levantan, y conforme .4 ellas se pronunció contra Paulo y sus consortes. sentencia de muerte afrentosa y confisca- cion. de bienes; añadieron empero que si el Rey por su clemencia les perdonase las vidas, que por lo me- nos fuesen privados de la vista. Era la cabellera señal de nobleza antiguamente: el Rey con deseo de ser tenido. .por clemente, y por esta forma ganar las vo- luntad de lodos, contentóse con que los melilasen, Vino á Ta sazon aviso que Chilperico Rey de Francia Segundo deste nombre venia con sus huestes muy á punto. Salió Wamba á la campaña ; donde esperó por demas quatro dias 4 los contrarios. Parecióle con Sp daba bastante muestra de su valor y ganaba reputa- CON: no quiso romper por las tierras de Francia por- (que no pareciese era el primero á quebrantar las pa» ces que de antés tenian asentadas. Con tanto dado or- den en das cosas de Francia,/se resolvió de dar la vuelta á España. Sobrevino nueva que un capitan fran ces llamado Lope corria los campos de Besiers, tala- ba, quemaba , robaba todo lo que e, le ponia delante. TOMO Il. 4 .r 52 Salióle el Rey con su gente al encuentro: el enemigo desconfiado de sus fuerzas se retiró á lo mas alto de ¿Jas montañas vecinas, Dexó con la priesá parte del bagage, y por el camino otras muchas cosas los sol dados, con que dieron muestra mas de huir que dé relirarse. Con estos despojos y las riquezas de Franela uedaron los soldados del Rey muy alegres y conten- ios. Dieron vuelta á Narbona: gran parte de los sol- dados y del exercito se repartió por las guarniciones de Francia. Hicieronse nuevos edictos contra los ju- dios, con que fueron echados de toda la'Gallia gothi- ca. Á otra parte del exercito se dió licencia, en un pueblo en tierra de Narbona llamado Canaba, para que yolyiesen á sus casas, y con el reposo gozasen el fruto de sús trabajos. No pocos quedaron en compa- ñia del Rey, que dió dende la vuelta acia España, Llegó por sus jornadas á la ciudad de Toledo: hizo en ella una hermosa entrada, y fue recebido á manera de triumpho : honra debida á su dignidad, y á cosas tan grandes como dexaba acabadas en solos seis me- ses, que sg contaban despues que ultimamente salió de aquella ciudad. Concertaronse los esquadrones en esta forma: en primer lugar iban los rebeldgs en ca- mellos, rapadas las barbas y el cabello, descalzos y mal vestidos: Paulo por burla llevaba en la cabeza ana corona de cuero negro, seguianse los soldados muvarreados con penachos y libreas. Cerrabadlos es- úadrones el Rey, cuyas venerables canas y la memo- via de sus hazañas acrecentaba la magestad de su ros- tro y presencia. Salióle al encuentro toda la ciudad, que alegre con aquel espectaculo , apellidaba á su Rey salud, vietoria y bienaventuranza. Duró grande espa- cio la entrada: los culpados fueron puestos en carcel perpetua por fin y remate de cosas tan grandes. <- A A AAA EDS VIRADA E TRIO ANOETA NOIA TFNO La orah * » 83 CAPITULO XIV. = A De las demas cosas del Rey VW. amba. Con esto comenzó España con el esfuerzo de amba y su mucha prudencia ú florecer dentro con los bienes de una larga paz, de fuera recobrába su lustre antiguo y su dignidad. Puso el Rey cuidado en rmosear su reyno de“tódas manerás, y en parú! cular ensanchó la ciudad real de Toledo, y para su fortificación levantó una nueva muralla con sus tor- res, almenas y petriles continuada por el arrabal de San Isidoro, y que llega de la una puente á la otra. Está Toledo de quatro partes por mas de las tres ce- nida del rio Tajo, que acanalado por entre barrancas muy altas, corre por peñas y estrechuras muy gran- des. La quarta parte ticne lá subida aspéra y empl hada, por donde lx cercaba un muro de fabrica rO- Mana más angosto que el que bizo Wamba, cuyos rastros se yeen la plaza de Zocodóver y á la puerta del Hierro. Wamba con intento de meter dentro de la ciudad los arrabales ; y para mayor fortaleza añadió 1 otra Muralla: mas abajo. Traxeronse para la obra piedras de todas partes, en particolar ¿lo que se en- tiende , de tuna fabrica voutaña á manera de circo, que mugdamente levantaron alli , y lenia mármoles con figuras entalladas en ellos de rosa ó de rueda. El vul- 89 Se persuade ser aquellas las armas de Wamba: las mismas piedras múestran lo contrario, ca estan sin or- den ni traza, sino cómo las trafun asi las asentabán los oficiales. Grayes autores testifican que para memoria - desto hizo grabar dos versos en las torres principa- les destá muralla en latin grosero y como dé aque- la era, peró que traducidos ea un terceto castellano hacen este sentido : dr dee * ES 8 pl | A CON AYUDA DE DIOS EL PODEROSO REY WAMBA EN SU: CIUDAD LEVANTO EL MURO: HONRA DE SU NACION, MURO HERMOSO. ' Demas desto en lo mas alto de las torres puso es- tatuas de marmol blanco 4 los santos patrones y prin- cipales abogados de la ciudad. ¿Grabó otrosi al pie de las estatuas otros dos yersos, que hacen este sentido: SANTOS , RELUCE AQUI CUYA PRESENCIA, CUARDAD ESTA CIUDAD Y PUEBLO TODO: TIRAD, COMO PODEIS, TODA DOLENCIA: Habian con el tiempo caídose las estatuas, borrádose gastádose las letras, que el Rey don Phelipe Se- gundo deste nombre con su'acostumbrada piedad y devocion pocos años ha mandó restituir: y. hacer de nuevo. Fortificibase pues la ciudad por mandado del Rey. Wamba, y juntamente por su providencia se tor= naba á poner en práctica la costumbre de celebrar con- cilios en aquella ciudad. Asi en el año quarto de su reynado , que se contaba del Senor seiscientos y se-. tenta y cinco, á siete de noviémbre se juntaron en la iglesia de Santa Maria de la ciudad de Toledo á cele- brar concilio diez y siete obispos, y casi todos de la provincia Carthaginense , demas de siete abades, en- tre los quales se cuenta uno llamado Avila abad del monasterio Agaliense de San Julian, si la letra no es- tá mentirosa, como algunos lo sospechan por conge- turas que hay. Hallóse otrosi entre los padres, aun- que en el postrer lugar, Gudila arcediano de Santa María de la Sede ó Silla, por donde se entiende que el templo en que este concilio se celebró , era el ma- yor y mas principal. Dudan los curiosos si estuyo eu- / AA Aaa E . 85, tonces asentado do hoy está la iglesia cathedral. Sos- péchase que sí, por razon de la piedra que en ella se vee, en que la Virgen gloriosa puso sus sagrados pies pos honrar á su devoto San llefonso , dado que la fa- rica y forma y traza es muy diferente de la de en- - tonces. Este concilio se cuenta por el oncene entre los de Toledo. En él se dieron al Rey las gracias por haber renovado la costumbre de ES los conci- lios interrampida por espacio de diez y ocho años. Pa- ra adelante mandan los padres que los concilios pro- vinciales cada un año se juntasen en la iglesia metro- politana, sin que haya en él otra cosa digna de me- moria, Los cánones que promulgaron fueron en nus mero diez y seis. Por el mismo tiempo en Braga se juntó el concilio tercero de los Bracarenses. Quitóse en él la costumbre de llevar los obispos colgadas al cuello las reliquias de los martyres, y á ellos en an- das los diíconos; y ordenóse para adelante que las santas reliquias fuesen por los diáconos Mevadas en andas. Ponen pena de excomunion al sacerdote que para decir missa no se pusiese la estola, que llaman rario , sobre entrambos los hombros y eruzadá sobre el pecho: costumbre que en algunas partes se ha de- Jado, en las mas se guarda. Hallóse en este concilio Isidoro obispo de Astorga. Floreció asi mismo por es- ES tiempo Valerio abad de San Pedro de los Montes, laro por el menosprecio del mundo, y por su erudi-. cion, de que dan testimonio sus obras, y en especial SE libro e iutituló de la Vana sabiduria del siglo. as se 7% an otros concilios del tiempo del Rey Wam- a en los tomos que andan ordinariamente de los con- cilios; pero no se duda sino que se celebraron otros, como lo da á entender la 15703 que se hizo mencion, en que mandaron juntarlos en cada un año; en espe- cial que graves autores afirman que en tiempo de Bs, . / Wamba en un contilio Toledano se señalaron los ale: daños y distritos de cada qual de los obispados de Es- paña: negocio en que por ser tan grave, y tocar á to- dos, no se puede creer se procediese por el voto y arecer de pocos, sino de todos los prelados. Dicen mas que en aquel concilio se estableció que todos los. ADS viviesen conforme á+la regla de San Isido- ro. Hiciéronse fuera desto en gracia del Rey Wamba y á su contemplacion nuevos obispados en pueblos pequeños y aldeas, y aun en iglesias particulares, co- mo fue en un pequeño lugar en que estaba la sepul- tura y Cuerpo de San Pimenio, y en la Iglesia de San Pedro Y San Pablo Pretoriense puesta en los arraba- Jes de la cindad de Toledo: que fue todo un zelo pia- doso pero indiscreto en el Rey, y en los obispos una disimulacion y deseo demasiado de agradalle, sin te- ner respeto á las leyes eclesiasticas que vedan asi bien hacer dos obispos en una misma ciudad, como poner obispados en lugares pequeños. Desordenes que en breve se reformaron en el concilio proximo de Tole- do, que fue el doceno de los de aquella ciudad, bas- ta motejar al Rey Wamba de liviano en esta parte: asi van los temporales, y se trnecan los favores de la gente y el aplauso. Ordenó Wamba algunas leyes á propósito de reformar el gobierno, BBs andaba de muchas maneras estragado , en particular puso cuida, do en lo que tocaba á la disciplina militar. Orde «que quando se hiciese gente, todos acudiesen á las handeras, fuera de viejos, enfermos y mozos de po- ca edad, Jtem que todos enviasen á la guerra por la ménos la docena parte de sus esclavos con las armas que alli se señalan, diferentes de las demas. A los “mismos obispos y sacerdotes para reprimir las entra- das y rebatos de los enemigos manda les saliesen con los suyos al encuentro por espacio de cien millas. Con 8 esta diligencia y por bugna maña del Rey Wamba ganaron los godos una victoria maval muy señalada. Estaban los sarracenos enseñoreados de toda la Africa por todo lo que se tienden las marinas de nutstro mar Mediterraneo, desde las bocas del rio Nilo. hasta el estrecho de Gibraltar. Tenian deseo de pasar en Eu- ropa: con este intento armaron una flota de ciento y setenta velas con que ponian á fuego y á sangre las riberas de España. Juntaron los godos otra gruesa ar- mada: vinieron á las manos com los contrarios con tanto valor y dehuedo, que alcanzaron victoria de los enemigos,-y parte tomaron, parte quemaron su armar da. Velaba el Reyf acudia á todas las partes con pres-. teza sin descuidarse , ni escusar gasto, trabajo ni di- ligencia alguna. No falta quien diga que la armada de Africa vino á persuasion de Ervigio, ca por ser hijo de Ardebasto pariente de Recesuintho pretendia ha- cerse Rey. Tenia mucho poder, y su autoridad era grande, sus mañas y artificios extraordinarios. El co- razon humano es insaciable, nunca se contenta con lo gue posee, aunque sea muy aventajado; antes con el siempre pasa adelante y pretende cosas ma- yorgs. No tenia Ervigio esperanza de salir con su in- tento ni en yida de Wamba, ni despues de su muer- te, á causa de Theodofredo hermano de Récesuintho, «del qual en la eleccion pasada no se hizo cuenta, co- mo alli se dixo, ca era de pocos años. Resolvióse de valerse de cautelas y mañas, pues qualquier otro cas mino le hallaba cerrado. Con esta eng en como se cree venir la armada de los sarracenos contra España, Y como esto no sucediese conforme á su deseo , tuvo forma de hacer que diesen al Rey á beber cierta agua en que habia estado esparto en remojo, que es bebi- da ponzonosa y mala. Adolesció luego el Rey, y que- dó privado de su sentido subilamente, tanto que á la 88 == t primera hora de la noche jyzgaban queria: rendir el alma. Cortáronle el cabello, hiciéronle la barba y la corona á manera de sacerdote: visticronle un habito de mongé, ceremonia que se usaba con los que mo- rian, 4 proposito de alcanzar perdon de sus pécados. Todo esto se entiende tramó Ervigio con intento que aunque mejorase , no pudiese mas ser Rey conforme á lo que en el concilio Toledano sexto quedó deter- minado. Demas desto, como estuviese para espirar, sin embargo que por la fuerza del veneno estaba fue- ra-de sí, trazaron que nombrase por sucesor en el ' reyno al mismo Ervigio. Ordenaron de presto la es- critura de nombramiento y renunciacion, y hicieron que Wamba la firmase de su mano. Pasó todo esto á los catorce del mes de octubre un dia de domingo que era la decima quinta luna. Por todo esto se en- tiende que Wamba fue despojado del reyno el año de seiscientos y ochenta, en que concurren estos par- ticulares; ca sin embargo que luego el día siguiente xaejoró y volvió en sí, no quiso revocar lo hecho. Ha- Nabase de Rey poderoso subitamente hecho monge. Determinó despreciar+lo que otros tanto desean, ó por pe de animo , Ó por no tener esperanza de recobrar en paz lo que le ia mayormente que Ervigio estiba apoderado de todo, que el mismo dia se hizo coronar por Rey, dado que el ungirse, cer monja entonces usada, se dilató hasta el domingo si- guiente. Wamba sin dilacion se fue al monasterio de Pampliega asentado segun algunos sospechan en el valle de Muñon. Allí por espacio de siete años y tres meses (ó como otros sienten por mas largo tiempo) pasó lo que le quedaba dé vida en servicio de Dios. Reynó ocho años , un mes y catorce dias. Su cuerpo” sepultaron en aquel monasterio , y desde alli por man- dado del Rey don Alonso el Sabio le trasladaron 4 ón 8 Toledo. Acompañó sus huesos Juan Martinez obispo de-Guadix frayle Francisco. Pusiéronle en la iglesia de Santa Leocadia, la-de junto al alcazar, en que es- taba sepultado el Rey Recesuintho. Juliano arzobispo de Toledo fue el que ungió al nuevo Rey, por donde se entiende que Quirico su predecesor falleció por el mismo tiempo cargado de años, si ya por ventura no renunció la dignidad por ver lo que pasaba, y la sin- razon que se hizo al buen Rey Wamba. CAPITULO XV. De los' nombres de los obispados que había en tiempo de PVamba. No será fuera de propósito ni del intento que lle- vamos:, poner en este lugar la division que el Rey Wamba hizo de los obispados de su reyno, y por ella declarar los nombres antiguos que muchas ciudades y _ pueblos tuvieron, si bien los, mas dellos por varios accidentes y sucesos fueron asolados, y despues de su destruicion reedificadós 4 las veces con nombres que les pusieron diferentes de los que antes tenian. Junto con esto será bien que se entiendan y sepan los sufragáneos que cada qual de los arzobispados anli- guos tenia; que señalar á cada diocesis sus aledaños y distrito no pareció conveniente, ni aun hacedero por estar todo tan mudado y traslocado con el tiem- po, que apenas se entendería lo que en este propósilo pa dixese, Al arzobispo de Toledo estaban sugetos los obispos siguiéntes: el de Oreto, ciudad que antigua: mente estuyo puesta no lexos de donde al presente bos. lá villa de Almagro, ca dos leguas de aquella villa hay una hermitá llamada de Nuestra Señora de Oreto, do se han hallado piedras y Hevadolas ú Ar go io grabado en ellas el nombre de Oreto. El se- gundo sufragáneo de Toledo era el obispo de Biacia, que hoy es Baeza. El tercero el de Mentesa: esta ciu- dad hoy se llama Montizon , pueblo situado en la co- marca de Cazorla, y que en la destruicion de Epaña fue asolado por un capitan moro,-como lo testifica el arzobispo don Rodrigo. Demas destos el de Acci, ciudad que hoy se llama Guadix. El de Basti que es Baza. El de Urci, ciudad que unos dicen es la misma Almería, otros que Murcia. El de Bagasta : desta ciu- dad no queda rastro ninguno, solo se entiende que estaba no Jexos de Origuela , asi por el orden que es- tos obispados llevan entre-sí, como por. una puerta que hay en aquella ciudad llamada de Magastro. ' Maximo Cesaraugustano dice que los godos á Mur- cia la'llamaron Bigastro.* Mlici es Elche ó Alicante, Setabis Xativa. Demas desto«Denia y Valencia, ciu- dades que caen entre sí cerca y conservan los 1om- bres antigúos, ca Denia se ¡llamó Dianium. Siguese el obispado de Valeria :-hoy se llama Valera quema- da. El de Segobriga, ciudad puesta donde al presente está la Cabeza del Griego , pueblo asi amado, á dos leguas de Ucles. Algunos entendieron que Segobriga * era Segorve; pero engañóles la semejanza del nom- bre. Tambien era sufragáneo de Toledo el obispo de Arcabica, que estuvo antiguamente asentada entre Se- gobriga y Compluto, y por ventura es la misma que Piholemeo llamó Percabica. Demas desto Compluto que es Alcala , Sigiienza, Osma, Segovia y Palencia estaban sugetas por la misma forma al dicho arzobis- po. Por donde se vee que la proyincia de Toledo, aun en tiempo de los godos, se estendia mas que la pro- vincia Carthaginense (cuya cabeza á la sazon era To- ledo) pues todas las ciudades que hemos contado has- ta aquí, le estaban sugelas y se encerraban en su dis- gr trito. Las ciudades sufragáneas del arzobispado de Se- villa eran; la primera Htalica, que hoy es Sevilla la vieja, legua y media de aquella nobilísima ciudad ca- beza de Andalucía; la segunda Asidonia, que fue ó Medina Sidonia como lo da á entender la semejanza del nombre, ó como otros piensan Xerez de la Fron- tera por un templo que tiene de Nuestra Señora de Sidueña, y el moro Rasis llama aquella ciudad Xerez de Sidueña. Siguese Elepla hora sea Niebla, hora Le- pe. Malaca hoy Malaga. lliberris, ciudad puesta an- tiguamente dos leguas sobre Granada en un recuesto que hoy se llama monte de Elvira. Astigi, hoy Ecija. Cordova conserva su nombre antiguo. Egabro, hoy es Cabra cerca de Vaena. La ultima ciudad era Tueci, que hoy se llama Martos. Este era el distrito del ar- zobispado de Sevilla, y las ciudades que dél depen- dian, El metropolitano ó-arzobispo de Merida com- prebendia debaxo de su jurisdiccion las ciudades si- guientes: Beja, que se llamaba Pax Julia, ciudad de la Lusitania. Lisbona, ciudad en que se ferian las ri- quezas de Ja India Oriental en nuestro tiempo, y que - ninguna de Europa reconoce ventaja en trato, Ti- quezas y grandeza. Ebora, á la qual los godos lama- ron Elbora. Don Lucas de Tuy sintió que esta ciudad era la misma que en el reyno de Toledo llamamos Ta- lavera. meo: que se entiende se llama al presen- te Estombar, pifeblo de Portugal cerca de Silves, do al presente está aquella cathedra y silla, que se iras- ladó á ella quando se*ganó de moros sueldo ciudad, en que tambien hay un pueblo llamado Idanía la vie- ja) AnUiguamente Igeditania, ciudad asi mismo con- tada entre las sufragáneas de Merida, Conimbrica, hoy Coimbra : «los leguas della está Coimbra la vieja. De- mas destas Viseo y Lameco; ciudades que conservan sus nombres antiguos. Caliabria, que pereció del Lo- 2 do, dado.que Fudense y Marineo sospechan fue la que hoy se llama Montanges, por congeturas á nuestro: parecer no concluyentes. Salmantica, que por los go- dos fue llamada Salamantica, hoy Salamanca. La fa- mosa Numancia, al presente Garay. Ultimamente Avila y Coria, que eran los postreros linderos de la provincia de Merida. Las ciudades sufragáneas de Bra- ga eran estas: Dumio fue antiguamente un monasle- rio , que todavia hoy se conserya cerca de Braga. Por- tucale es la ciudad de Portu, por la parte ¿que el rio Duero descarga en el mar, y dexa formado un buen ed: del puerto y de un pueblo que está alli cerca, lamado antiguaraente Cale y hoy Caya, se compuso y derivó el nombre de Portugal. En el mismo distrito estaban ciudad de Tuy y Orense, y el Padron que an- tiguamente se llamó Iria Flavia. Lucus, hoy Lugo. Britanica, ó Bretonía, puesta entre Lugo y Astorga: hoy dos leguas de Mondoñedo. hay un pueblo llama- do Bretania , que por ventura es la misma Bretonia ó Britanica. Fuera destas ciudades Astorga y Leon eran sugelas al arzobispo de Braga. Con cl arzobispo de Tarragona iban las ciudades siguientes: Bareino, hoy Barcelona, y enstiempo de los godos Barcinona. Ega- ra puesta antiguamente entre Barcelona y Girona, ciudad tambien sufragánea al mismo arzobispo. Allen- de'desto Empurias, y Ausona que de se lama Vi- que de Osona, Urgel y Lerida, ciu des bien cono- cidas. Hictosa , cuyo asiento de todo punto se ignora. Tortosa, que llamaban Dertusa Zaragoza, y tambien Pamplona que en latin-se Mama Pompelo, y por los godos fue llamada Pampilona: como tambien Cala- horra era una de las dichas ciudades, en latin Cala- gurris, y que en tiempo de los godos la Jlamaron Calaforra. Tarazona eso mismo, que fue uno destos obispados, en latin se dixo Turiasso , y por los godos E Tirasona. Demas destas Aica efa sugeta á Tarragona, “cuyos rastros se veen mas allá de Burgos, y de su nombre tomaron los montes de Oca este: apellido. Es- to quanto á la provincia Tarraconense. Resta el arzo- bispo de Narbona en la Gallia gothica, cuyas sufra- gúneas fueron las ciudades siguientes: Belerri, que ho y-se lima Besiers, y Plinio la llamó: Bliterre Sep” tumañorim (1). Agatha al presente ó,es Agde, 6 Mompeller: Magalona una casa de recreacion del “obispo de Mompeller,.ó sea una isletás del mar alli cerca, tiene segun. dicen hoy este nombre. Nemauso es Nimes. Latcha, hoy Lodeve. Carcasona. Helena, hoy Euna en el condado de. a ap Algunos au- tores dicen que los obispos de: Tuy, de Lugo y de Leon ó por privilegio dé Wamba, ó. por: costambre antigua eran exémptos, y no reconocian á ninguno de los metropolitanos ó:arzobispos susodiohios por su- perior: opinion que para seguilla no tiené bastantes fundamentos, en especial que arriba quedaron pues- 10s entre los sufragáneos de Braga. En los concilios “antiguos de España se hallan otrosi muchos' nombres de obispados que no están en esta division: de Wamba, si pór haberse mudado las cosas con el tiempo, ó por estar las memorias y libros antiguos estragados, no lo sabria decir, mas de que los obispados son estes: el Carthaginense, el Epagrense, el Castulonense, el - Fiblariense, el Eliocrocense, el Eminiense , el In- monticiense, el Lamibrense, el Elotano, el Magneten- se, el Laberricense; los quales nombres casitodos no se conocen, ni aun de todas las ciudades arriba pues- tas se'atinan los asientos en que estaban, ni faltaria por diligencia, si en cosas tan escuras hobiese algun camino para las averiguar de todo punto... | (1) Labr 3 cap. 4> CAPITULO XVI. De otra division: de obispados que Rhizo+ Constan- a O E coda Migno: Lo que antes de ahiora prometimos, y hasta aqui no lo hemos cumplido ,; quiero poner aqui despues de la división de Wamba la que antes dél hizo de-los obispados en España el Emperador Constantino, to- mada puntualmente del: moro Rasis, que dice desta manera: «Constantino puso obispos em muchas ciu- » dades queno los tenian; «y "informado que en Espa- » ña no los habia, dado que era de campiña muy fer- »Ul, hermosa y. arrezda en todas maneras y muy lle- y ma de moradores , hobo su'acuerdo sobre la que de- >:bia hacer. Resolvióse sería expediente criar en Es- paña obispos y que sin temor Alias libremente pre- »dicasen la fé christiana. “Parar esto hizo venir á su presencia personas á propúsito: repartió entre ellas lil ciudades en esta guisa. Al primero señaló por obispo de Narbona y oiras siete ciudades, con poder »de gobernar los pueblos en lo espiritual, y refornrár las costumbres. Los nombres de aquellas «ciudades »son estos: Besiers, Tolosa, Magalona, Nimes, Car- » casona. En esta ciudad hay una iglesia con advoca- »cion de Santa Maria gloriosa, excelente por siete »altares de plata que tiene; y por la mucha gente que «della acude, en especial una vez en el año es mas »señalado el concurso; tambien en los demas tiem- pos es de gran fama y deyocion: dista de Barcelona » diez jornadas. Demas destas ciudades dieron al obis- » po Narbonense á Lati y á Euna, ó Helena que »es lo mismo. Al segundo obispo fue encomendada »la ciudad de Braga, y con ella Dumio, Portu, Oren- »se, Oviedo, Astorga, Britonia, Iria ó Compostela, O - 5 y Ahubral, Ufa, Tuy? Despues destós dos fue nombra- »do eFobispo de Tarragona, “al qual otrosi quedaron »sugetas las ciudades siguientes : Barcelona , Oca, %>Moráda (por venturá Girona) Beria (por ventura y Empurias) Oriola, Hlerda que es Lerida, Tortosa, > Zaragoza, Huesca, Plamplona, Calahorra; El quar- »to obispo fue de Cartagena: añadiéronle otrosi á To4 »ledo, Oreto, Xatiya, Segobriga, Compluto, Cara- »Ca, que es Guadalaxará ; Valencia, Murcia, Baeza, »Castulo, Montogia, Baza, Begena, por ventura se »ha de leer Bigastra. AL quinto dió 4 Merida ciudad »principal, y con ella le consignó Pax Julia que es Be- * »ja; Lisbona, Egitania, Coimbra, Lamego, Ebora, Co- 21a, Lampa, que ó es Salamanca , Ó un pueblo Ha- smádo:Lamáso en úerra de Ciudad Rodrigo. El pos- strer obispo tuvo « Seyilla; y con ella"Htalica, Seri- elo de Sidueña, que es Xerez, Niebla en latin Ele- »pla, Malága, Miberris,; Astigi que es Ecija, Ega- »bro:que £s Cabra: Desta manera toda España fue por el Emperador Constantino dividida en seis obispa- »dos. Y para máyor autoridad, y que la Religion tu- »viese su cabeza pará gobernar y mandar, él se pasó » 8 Constantinopla, y'se Hamó Rey de aquella ciudad; >cómo' quier que los de antes de Roma. Ordenó y »mandó demas destoque todo el resto delos cluís- ytianos 'obedeciese al Señor de Roma, que'acostum- >brában limar Señor de aquellos que eran del orden »sagrado. Llamabanle otrosi Sauto por el poder que »recibiera de Pedro apostol, que Christo le habia da- ¿do? Esto dice de la manera susodieha aquel moro: Conecuerda la geueral de dón Alonso el Sabio Rey de Castilla , en que la division de los obispados en Espa- ña" fue hécha por Constantino Magno, y sigue el or» «len puesto de suso , auudados solamente algunos nom- bres de ciudades. De donde, y de la division de Wan" 59) 96 ba, y por congeturas emendamos algunos nombres, que sin duda en el moro andan estragados; y sin em- bargo no nos atrevimós á llamar arzobispos á los que el moro da nombre de obispos como ignorante que era de las cosas dé nuestra Religion , de los grados y policia que en ella hay. Quedará el lector con lo di- cho ayisado. 0 gn CAPITULO. X VIL ¿2 Del Rey. Ervigio. , a Mea bas pa Í . á A PA Flavio Ervigio adquirió el reyno malamente ; como queda dicho; gobernóle empero bien y prudentemen- ie. Quanto á lo primero :como considerase la:incons- tancia de las: cosas humanas, que no perseveran, largo tiempo en-un mismo ser , y en-particular que el poder adquirido por malas mañas muchas yeces por:el abor- recimiento que resulta en el pueblo, es abatido: que su predecesor era Rey muy esclarecido y amado, y fuera por engaño despojado de su Em , y que esto la gente de los godos no lo-ignoraba : por todas estas razones so recelaba de algun reves y trabajo. Parecióle para asegurar sus cosas tomar el camino que 4 otros Reyes sus predecesores no salió mal, que fue. cubrirse de la capa de la Religion. Con este in- iento convocó. los prelados de todo el reyno. Acu- dieron á Toledo, treinta y.cinco obispos. Túvose, la rimera junta 4 nueve dias de enero, año del señor de seiscientos y ochenta y uno, Guéntase esle, conci- - lio por doceno entre los toledanos. En él se estable- cieron muchas cosas, pero dos fueron las principales: - La primera aprobar la eleccion de Ervigio ; mas cómo se atrevieran ú negar lo que pedia, al que tenia. las armas en la mano ? temeridad fuera y no prudencia contrastar á su voluntad. Para este propósito absolvie- ron álos grandes del pleyto homenage que hicieran á Wamba. Alegaban que por la renunciacion que €l "mismo hizo , y por la nueva eleccion tenia perdida su fuerza el juramento y no obligaba. La segunda cosa fue dar al arzobispo de Toledo autoridad para criar y elegir obispos en todo el reyno , cuando el Rey á cuyo cargo por antigua Costumbre esto pertenecia, se ha- Base muy lexos; y que "cuando estuviese presente, sin embargo confirmase los que por el Rey fuesen nombrados : que fue una prerogativa y privilegio de pandas y comio abrir las zanjas y echar los cimientos de la primacía que esta iglesia tiene sobre las deinas iglesias de España. Las palabras del decreto que aunque oscuras, son muy notables , se pueden ver enel concilio. Firmaron las ácciones deste eonci- lio quatro arzobispos, Juliano de Sevilla, Juliano de Toledo , Liuva de Braga», Stephano de Mérida, ca parece que no obstante el privilegio concedido 4 la - Aglesia de Toledo, el de Sevilla no quiso dar al de Toledo el primer lugar, sino guardar su antigúedad, como quier que en los concilios adelante siempre el de Tóledo preceda en el asiento y firma á los demas metropolitanos. Despues desto' pasados dos años en- teros , de nuevo por mandado del mismo Rey Ervigio se juntaron en la misma ciudad treinta y ocho obispos y veinte y seis viéarios de obispos ausentes , y nueve aba- desqne conmuchos señores y grandesque presentesse hallaron, celebraron en la iglesia pretoriense de San Pedro y San Pablo el concilio:tréceno de Toledo, á los euatro del mes de noviembre j año de nuestra sa!- vación de seiscientos y ochenta y tres, y del reynato de a el quarto. Esta iglesia se entiende estuvo donde al presente la de Sán Pablo, do los padres Do- minicos estayieron largo tiempo. Llámase pretoriense -. TOMO 11. 7 ¿ 4 — HUA está fuera de los muros de Preetorium que es casa de campo. En este concilio por voluntad del Rey y decreto que hicieron los prelados , se dió perdon genetal á los que siguieron á Paulo. Las. imposiciones tributos se moderaron; y por escusar alborotos, y por la:gran falta de dinero soltaron á los particulares todo lo. que por esta causa debian 4 las rentas Reales. Todo esto se enderezaba 4 ganar lás voluntades con muestra de clemencia y liberalidad: virtudes que en los príncipes cubren otvos muchos males. Pretendia - otrosi borrar la mancha de haberse apoderado del rey- no por títalas mañas. Demas desto por cuanio muchos “que no erail nobles , con diversos «colores y trazas se “apoderaban de las lionras. y oficios públicos, y por em- parentar los.godos nobles con los del pueblo. su anti- gua nobleza , en gran parte.se estragaba y escurecia, se proveyó de remedio pari.este dano, Ultimamente, en gracia del Rey los obispos hicieron una ley de am- aro para la Reyna Eiubigolona y sus hijos; dado que el Rey les faltase : eli que se muestra lo. niucho que temian ál pueblo, que porel aborrecimiento del padre no se vengasen en los hijos y ex su madre. Tambien se mandó á los obispos, que avisados, acudiesen á la corte para tener y celebrar la Pascua juntamente con el Rey. Por ina carta dé Juliano arzobispo de Toledo á ¡dado obispo de Barcelona, se entiende como se trabó amistad entre los dos por venir el dicho obispo á la corte 4 celebrar la Pascua, como dezarón ordena» “do, Firman en este concilio los arzobispos Juliano de Toledo, Liuva de Bragá, Stephano.de Mérida y Flo- resindo. arzobispo de Sévilla. Parece que este Rey se pretendió señalar en juntár muchos concilios, pote el año luego siguiente por sú diligencia y por manda- do del Papa Leon, segundo deste nombre en Toledo ú catorce de. noviembre ; 50 dió principio al concilio , 4 decimo quarto Toledano , que se juntó con intento que los obispos de España aprobasen y recibiesen un con- cilio qne poco antes se celebrara en Coristantinopla con asistencia de docjentos y noventa prelados, y en- tre los ¿oneilios generales se cuenta por sexto. No pu- dieron' acudir todos los obispos de España á cansa de los frios del invierno, y por quedar muy gastados de los concilios pasados. Concurriéron diez y siete obis- pos casi todos de la provincia carthaginense , y fuera dellos los procuradores de los arzobispos de Tarrago- na; Narbona, Mérida, Braga y Sevilla, y de otros obispos ausentes hasta número de diez. Estos de co- mun acuerdo recibieron y aprobaron el susodicho con- cilio Gonstamtinopolitano , que ellos contaban por quinto , y le pusieron luego despues del eovicilió Chál- cedonense , ca fue. comun engaño de aquel'siglo en España , Africa y en Uyrico no recebir el quinto con- cilio general que sé' tuvo “en tiempo del Emperador «Justiniano: yerro en que tropezó tambien San Isidoro, * “como se entiende por diversos lugares de sus libros (1). Alegabán paraesto que en aquel concilio quinto se re- probaron los escritos de Iba Edesseno y de Theodoro Mopsuesteno y de Theodorito-«bispo de'Cyro, queson los tres capítulos tan nombrádos en aquella era. De- cian que el concilio Chálcedónense ¿probó y recibió los dichos autores , y que no'era lícito: condenarlos: Todo esto procedia de no entender “que puedin las personas ser aprobadas dadoque sus ópiniones se re: prueben, como en efecto fue asi que' el concilio Chál- cedonense aprobó las personas, el quinto concilio con- ADD py na > «E. : ñ do: Victor. Lun, en su Chron. Liber. en su Brev, Isidor en us Var, illustr. en Justiniano y Victor; y en las Ei ymol. lib, + lo da acntender, - * e De! AO A ge * 100 g denó sús escritos. Finalmente los prelados de España condenaron los monothelitas y apollinaristas «que po- nian en Christo sola una voluntad, conforme 4 lo de- cretado en el dicho concilio general. Demas desto una apología compuesta por J uliano Arzobispo de Toledo; muy erudita, en nombre del concilio enviaroná Roma por medio de Pedro , regionario de la iglesia romana, en que se contenian los principales capítulos y cabe- zas de nuestra Fé. Quando llegó 4 Roma, por muerte del Pápa Leon presidia en su silla Benedicto, el qual juzgó que en aquella apología se decian algunas cosas no bien. Entre ellas úna era que en la Santísima Tri- nidad la sapiencia procede de la sapiencia, y la volun- tad de la voluntad : manera de hablar conforme á lo qué en el Symbolo confesanios, Dios de Dios y lumbre de lúmbre. El Pontífice juzgába que semejantes ma- neras de bablar no se debian usar, ni estender mas de aquello que la ple usaba. Ofendíale asimismo lo que Juliano decia de Christo, esá saber, que consta- ha de tres sustancias. Andaban estas demandas y res- puestas entré Roma y España al mismo. tiempo que Ervigio, sin embargo de las diligencias hechas para asegurarse en el réyno, se hallaba én gran cuidado por parecerle que el aborretimiento del pueblo todavía se continuaba ; y que muerto él; sus hijos na serian bas- - tantes para reparar este daño. Resolvióse de emparen- tar con el linage de VWVaniba, y para esto casar, 4 su - hija Cixilona con un hombre principal de aquel linage llamado Egica. Hizose asi, y juritamente le hizo jurar —miraría con todo cuidado porel bien de la Reyna su “suegra y de sus cuñados. Hecho esto , y quitadas al- gunas leyes de Wamba algo. rigurosas para tiempos y costumbres tan estragadas , y en particular templada la ley que trataba en razon de las levas de soldados, falleció de su enfermedad en Toledo, ¿ quince dias 107 a > 101 del mes de noviembre dia viernes, año de seiscientos y ochenta y siete. Reynó siete años y veinte y cinco K ias. Su memoria y fama fue grande , aunque ni agra+ dable ni honrosa. Hobo en tiempo deste Rey en Es- “paña grande hambre: la puente y muros de Mérida fueron reparados con grande representacion de ma- gestad. El sobrestante daa obra y trazador se llamó Sala; como se entiende por unos versos antiguos que andan entre las epígramas de Eugenio Tercero , arzo- bispo de Toledo. CAPITULO XVIIJ Del Rey Egica. sE El dia antes que muriese Ervigio , nombró por su sucesor en el reyno á su yerno Egica. Y para que los grandes sin escrúpulo de conciencia le pudiesen ed por Rey, alzóles el pleyto homenage que á él le te- nian hecho. La unción conforme á la costumbre de aquellos tiempos se hizo nueve dias adelante en Tole- do, un dia de domingo á veinte y cuatro de noviem- bre , luna décima quinta, en la iglesia pretoriense de San Pedro y San Pablo. Vióse en este Rey como la memoria del agravio dura mas y es mas poderosa que la del beneficio, ca luego á los principios de su rey- nado dió muestra el Rey Egica del odio que tenia con- cebido en su pecho contra su suegro, repudiando á su muger Cixilona en venganza de su padre, dado que . tenia della un hijo llamado Witiza. No falta quien diga que lo hizo á persuasion de Wamba, el qual asimis- mo debaxo de muestra de piedad tenia encubierto el deseo de venganza, y el aborrecimiento contra Ervi- gio hasta lo postrero de su edad. Demgs desto castigó á algunos grandes del reyno, que tuvieron parte en el 102 : engaño y privacion del Rey Wamba. Estas cosas se reprebenden especialmente en este Rey, que por lo demas en virtudes, juslicia y piedad se puede com-* parar con cualquiera de los reyes pasados. Señalóse igualmente en las artes de la paz y de la guerra: fue colmado y alabado de prudencia y de mansedumbre. Allende desto movido de su devocion, por no dar ventaja á los Reyes sus predecesores en el deseo de aumentar la Religion, dió orden que se juntase el dé- cimo quinto concilio Toledano, Concurrieron de todas partes sesenta y seis obispos, año del Señor de seis- cientos y ochenta y ocho. Juntáronse 4 quince de mayo en la iglesia preloriense de San Pedro y San Pablo. Lo que prineipalmehte se trató, fue averiguar la fueza que tenia el juramento que por respeto del Rey Ervigio y por su mandado algunos años antes hi- cieron' Egica y los grandes, de amparar á la Reyna viuda y á sus hijos. La causa de dudar era que con la revuelta de los uempos muchos fueron despojados de sus bienes , de que quedaban apoderados y los poseian Ja muger y hijos de Ervigio. Preguntóse si por Fazon del juramento era prohibido asi 4 los agraviados de onelles demanda, como al Rey de dar sentencia en su favor. Fue respondido de comun consentimiento de los prelados y del concilio, que la santidad del ju- ramento no debe fayorecer á la maldad , y que antes se cumple con él en deshacer los agravios , y volver por la justicia. Tratóse otrosí de responder á las tachas que el Pontífice Benedicto puso en el apología que le envió el concilio pasado; y para este efecto Juliano con aprobacion de los demas prelados compuso un nuevo Apologético, en que pretende probar que en Dios procede voluntad de voluntad y sabiduría de sa- biduria; y que Christo N. S. consta de tres sustancias, que era en lofue reparaba Benedicto, ca la palabra a pai 103 sustancia se puede tomar en significación de naturale- za y de esencia ; y no hay duda sino que en Christo hay tres naturalezas, es á saber divinidad , cuerpo y alma. Demas desto las dicciones abstractas con que se “significan las formas , á veces se toman por las con- cretas que significan los supuestos: de suerte que tanto es decir que sabiduría procede de sabiduría , como si dixera el hijo sabio procede del padre sabio. Quando llegó esta disputa á Roma era difunto el Papa Bene- dicto y puesto Sergio en su lugar, el qual segun que lo testifica el arzobispo don Rodrigo, la alabó en gran- de manera. Á nos parece algo mas libre de lo que su- fria la modestia de Juliano; y la magestad del Pontí- fice: romano supremo pastor de la iglesia ; pero pocos en el ingenio y erudicion reconocen á nadie ventaja, y es dificultoso templar el fervor de la disputa, prin- cipalmente los que se sienten irritados. Era Juliano en aquel tiempo muy aventajado en erudicion , de que dan bastante muestra sus obras; en especial la que intituló Pronóstico del siglo venidero, y otra de las Seis edades; libros que duran hasta hoy , Jas demas con el tiempo perecieron. Nació de padres judios, fue discípulo de Eugenio IM su predecesor, muy amigo de Gudila arcediano de Toledo; sucedió á Quírico ar- zobispo de aquella ciudad , tuvo ingenio facil, copio- so y Suave , en bondad y virtud fue muy señalado. Pasó desta vida en tiempo del Rey Egica, 4 ocho de marzo año de seiscientos y noventa : su cuerpo fue sepultado en santa Leocadia. Es contado en el núme- ro de los Santos, como se vee por los martyrologios y kalendarios. Las faltas de su sucesor le hicieron mas señalado , ca le sucedió Sisberto, hombre arrojado y malo, pues se atrevió á vestirse la casulla que del cie- lo se traxo á San Hefonso, la qual hasta entonces sus predecesores por reverencia munca habian tocado. 690 x04. A principio se despeñó. en mayores males; y es asi de ordinario que se, ciegan los hombres quando la divina venganza los sigue y no.quiere se emboten los filos de su espada. Olvidado pues de la dignidad que tenia, con corazon altivo y revoltoso se rebeló contra el Rey. Era hombre astuto, y no le faltaba maña ni palabras para grangear las voluntades ; y como el rey- no estuviese dividido en bandos , muchos asi de los nobles como del pueblo, se le arrimaron: de donde ,resultaron alborotos civiles y guerras con los de fuera, todo como se puede o ¿ persuasion de Sisber- to. Tres veces se vino á las manos con los franceses, y Otras tantas fueron desharatados los godos, dado que ni el número de los que pelearon, ni de los muer- tos, ni los lugares donde las batallas se dieron se pue- de ayeriguar, que fue un notable descuido-de aquellos tiempos; solo consta ene el Rey con su prudencia atajó los principios de la guerra civil que amenazaba mayores males. El arzobispo Sisberto , causa principal de todos ellos fue condenado á destierro , primero por sentencia del Rey, y despues de los prelados ; que junto con esto le descomulgaron y despojaron del ar- zobispado. Para efectuar esto y otras cosas se juntaron en Toledo por mandado del Rey en la iglesia preto- riense de San Pedro y San Pablo, á dos de mayo año de seiscientos y noventa y tres en número sesenta y seis obispos que se hallaron en este concilio, décimo sexto entre los toledanos. Pónese en él una confesion de la Fé, y. en ella en confirmacion de lo que antes determinaron” dicen por expresas palabras que en Dios procede voluntad de voluntad, sapiencia de sa- piencia, esencia de esencia; y que Christo Nuestro Señor abaxó á los infiernos. Dan por nobles, y horros de tributos á todos los judios que de corazon abraza- sen la Religion Christiana. Reformáronse las leyes de 105 los Godos. Mandóse que por la salud del Rey, de sus hijos y nietos se hiciese oracion cada dia en todas las iglesias, con rogativa que para esto ordenaron : deste rincipio entendemos se tomó la rogativa que hasta y en la.misa se haceen España , mudadas pocas pa- labras. Firmaron en este concilio en primer lugar Feliz, que de arzobispo de Sevilla en lugar de Sisber- to pasó á la iglesia de Teledo ; y con él firmaron Faus- tino , que de Braga pasara á Sevilla: Máximo de Mé- rida, Vera de Tarragona , Feliz arzobispo de Braga y obispo de Portu. Estos mismos arzobispos con otros muchos prelados , aunque el número no se sabe, se juntaron el año luego siguiente en Toledo en la igle- sia de Santa Leocadia del arrabal. Alli á siete dias de novjembhre celebraron el postrer concilio de los tole- danos. No pudieron acudir sino muy pocas obispos de la Gallia Gothica, 4 causa de cierta peste que heria por este tiempo en la tierra, y de la guerra que les daban los franceses comarcanos. Tratóse á instancia del Rey de desarraygar de todo punto*del reyno los judios, porque como el Rey testifica en un memorial " que presentó al concilio, se habian comunicado con los ic de Africa, de levantarse y entregar 4 España á os moros. (Jue el mal cundiera mas de lo que 'se po- día creer, y secretamente estaba derramado por totlas las partes de España , si bien no habia pasado los Pyri- weos , ni entrado en la Francia. Que no erajusto disi- mular y sufrir tan grave traycion : por tanto que con- Sriesen entre sí, y determinasen lo que se debía hacer. Esto propuso el Rey : los prelados acordaron que to- dos los judios se diesen por esclavos ; y para que con Ja pobreza sintiesen mas el trabajo, que todos sus bie- nes fuesen confiscados: demas desto que les quitasen los hijos luego qne llegasen á edad de siéte años, y los entregasen á christianos que los criasen y amaestrasen. 24 | 106 Hicieron asimismo ley de amparo para la Reyña Cixi- lona y para sus hijos, caso que el Rey muriese, aun- que desde los años pasados como:se dixo estaba repu- diada, como tambien en un concilio de Zaragoza que se tuvo tres años antes deste, en general se hizo una ley en e se mandó que despues de la muerte del Rey qualquiera reyna para que nadie se le atreviese entrase en religion y se hiciese monja. Estas cosas fue- ron las que principalmente se decretaron en este con- cilio. Tenia el Rey en su muger Cixilona un hijo lla- mado Wiliza: determinose.su padre de hacelle com- panero de su reyno. Esto sucedió despues de haber él solo reynado por' espacio de diez años. Dan desto muestra algunas monedas que se hallan acuñadas con los nombres destos dos príncipes por reynar ambos juntaniente. -Cerca de la ciudad de Tuy en un valle - muy deleytoso , de muchas fuentes y arboleda, hasta hoy se veen algunos paredones; rastros de un edificio Real que levantó Witiza para su recreacion en el tiem- po que hizo residencia en aquella ciudad , ca su padre por evitar alborotos y desabrimientos le envió al go- bierno de Galicia , donde fue el reyno de los súevos. Falleció el Rey Egica en Toledo de su enfermedad, el yl año quinto adelante , que se contaba del Señor sete- cientos y uo por el mes de noviembre. Acudió su hijo desde Galicia , y sin contradicción fue recebido por Rey, y ungido ú fuer de los Reyes godos, á los quince de dicho mes de noviembre. Ñ CAPITULO XIX. E Rey WVitiza: El Reynado de Witiza fue desbaratado y torpe de todas maneras, señalado principalmente en crueldad, Ñ 107 impiedad y menosprecio de las leyes eclesiústicas. Los grandes pecados y desórdenes de España la llevaban de caida, y 4 grandes jornadas la encominaban al des- poa Y es cosa natural y muy usada que quando os, reynos y provincias se hallan “mas encumbrados en toda prosperidad, entonces perezcan y se desha- gan: todo lo de aca abaxo á la manera del tiempo , y. conforme al movimiento de los cielos, tiene su perio- do y fin, y al cabo se trnecay trastorna , ciudades, leyes , costambres. Verdad es que al principio Witiza dió muestra de buen príncipe, de querer volver por la inocencia y reprimir la maldad. Alzó +l destierro á los que su padre tenia fuera de sus Casas , y para que el. beneficio fuese mas colmado, los restituyó en todas sus haciendas , honras y cargos. Demas desto hizo que- mar los papeles y procesos para que no quedase me- moria de los delitos y infamias que les achacaron , y por los cuales fueron condenados en aquella revuelta de tiempos. Buenos principios eran estos si continua- ra, y adelante no se trocara del todo y mudara. Es. -muy dificultoso enfrenar la edad deleznable y el po- der con la razon , virtud y templanza. El primer esca= lon para desbaratarse fue entregarse á los aduladores, que los hay de ordinario y de muchas maneras en las casas de los principes: ralea perjudicial y abomina- ble. Por este camino se despeñó en todo género de. deshonestidades : enfermedad antigua suya , pero re- primida en alguna manera los años pasados porrespe- to de su padre. Tuvo gran número de conenbinas con el tratamiento y estado como si fueran Reynas y sus mugeres legítimas. Para dar algun color y escusa á este desorden hizo otra mayor maldad : ordenó una ley en que concedió á todos que hiciesen lo mismo, yen particular dió licencia á las personas eclesiásticas y consagradas á Dios para que se casasen, Loy abor / - 108 minable y fea , pero que ¿muchos y álos mas dió gusto. Hacian de buena gana lo que les permitian, asi por cumplir con sus apétitos como por agradar á su Rey: que es cierto género de servicio y adulacion imitar los vicios del príncipe; y los mas ponen su fe- licidad y contento en la libertad de sus sentidos y gustos. Hizose olrosí una ley en que negaron la obe- dienciaal Padre Santo, que fue quitar el freno del todo y la máscara, y el camino derecho para que todo se acabase y se destruyese el reyno hasta entonces de bienes colmado por obedecerá Roma, y de toda pros- peridad y buena andanza. Para que estas leyes tuvie- sen mas' fuerza , se juntaron en Toledo los obispos á: concilio , que fue el décimo octavo de los toledanos. Lajunta fúe en la iglesia de San Pedro y San Pablo del arrabal, donde íú la sazon estaba un monasterio de monjas de San Benito. Era Gunderico arzobispo de Toledo. Los decretos deste concilio no se ponen ni andan entre los demas concilios , ni era razon por ser del todo contrarios á las leyes y cánones eclesiásticos. En particular contra lo que por leyes antiguas estaba dispuesto , se dió libertad á los judios para que volvie- sen y morasen en España. Desde entonces se comen- 16 á revolver todo y á despeñarse ; porque dado que á muchos daba gusto el vicio, casi todos juzgaban mal dél, y en particular se desabrieron todos aquellos que eran aficionados á las leyes¿y costumbres antiguas, y muchos volvieron los ojos al linage y sucesion del Rey Chindasuintho, para les volver la corona y poner remedio por este camino á tantos males. No se le en- cubrió esto 4 Witiza, que fue ocasion de embrave- cerse contra los de aquella casa', y lo que comenzó en vida de su padre, que fue ensangrentar sus manos en aquel linage-, continuarlo como podia y llevarlo al cabo. Vivián dos hijos de Chindasuintho , herma- 10 nos del Rey Recesuintho , que se llamaban el uno Theodefredo y el ótró Fayila. Theodefredó era duque de Cordova, do pára'su entretenimiento .edificó un palacio, á la sazon y aun peas muy nombrado. Es- taba determinado de no ir á la corte por no asegurar- se del Rey, y pasar su vida en sus tierras y estado, Favila erá duque de Cantabria ó Vizcaya , yenel tiem- po que Wiiza en vida de su padre residia en Galicia, anduyó en su cómpañia con cargo de capitan de lá guarda , al cual los godos en a tiempo llamaban Protospatario. Matóle á tuerto itiza con un golpe que le dió de un baston, y aun algunos sospechan para gozar mas libremente de $ú muger en quien tenia puestos los ojos. Quedó de Favila un hijo llamado don Pelayo, el que adelante comenzó á reparar los daños y caida de España , y entonces acerca de Wi- tiza hacia como teniente el oficio de su padre. Mas por Su muerte se retiró £ su estado de Cantabria, y el ' conde don Julian casado con hermana de Witiza , fue puestó en el cargo de Protospatario. Estas fueron las oras: muestras que Witiza en vida de:su padre ó de su fiereza, y de la enemiga que tenia contra aquel nobilísimo linage. Hecho Rey, pasó adelante y - volvió su rabia contra don Pelayo y su tio Theodefre- do: al tio magúer que retirado.en su casa, privó de la vistá y le:cegó: á don Pelayo no pudo haber á las manos , 24do que lo procuró con todo cuidado, como tambien se le escapó don Rodrigo hijo de Theodefre- do, que despues vino á.ser Rey. Don Pelayo pór no asegurarse en España dicen se ausentó , y con muestra de devocion pasó 4 Jerusalem en romería. En confir- macion desto por larga iempo mostraban en Arratia pueblo de Vizcaya 1 ones de don Pelayo y su compañero, de que usarón en aquella larga peregri- nacion. Resultó destas crueldades y de las demas tor- TO + ' pezas y desórdenes deste Rey quese hizo muy odioso ú sus vasallos. El perdida la esperanza de apaciguar- los por buenos medios, acordó de enfrenarlos con temor, y quitarles la manera de poderse leyantar y hacer fuertes. Para esto mandó abatir las fortalezas las murallas de casi todas las ciudades de España: digo casi todas, od algunas fueron exémptas deste man- dato, como Toledo, Leon y Astorga, sea por no que- rer aceptalle, ó porque el Rey se fiaba mas dellas que de las demas, Ultra desto por las mismas causas des- hizo las armas del reyno', en que consiste la salud pú- blica y la libertad. El color que daba á mandatos tan exórbitantes , era el sosiego del reyno y deseo que se conservase la paz, como quier que los tyranos luego que dellos'se apodera la: maldad , temen sus mismos reparos y ayudas , y los que ni la vergienza” relira de la torpeza , ni el temor de la crueldad , ni de la locura la prudencia, “estos por asegurarse se suelen enredar y caer'en mayores daños. Era por este tiempo*arzo- Pispo de Toledo Gunderico sucesor de Feliz, persona de grandes prendas y partes”, si tuviera valor y:4ni- mo para Contrastar d males tan grandes; que hay per- sonas d quien aunque desplace la maldad , no tienen bastante ánimo para hacer rostro al que la comete. Quedaban. otrosí algunos sacerdotes, quéecómo por la memoria del tiempo pasado se miantuviesen en su puridad , no aprobaban los desórdenes de Witiza: 4 estos él pat y afligió de todas maneras hasta ren- dillos 4 su voluntad , como lo hizo Sinderedo sucesor de Gundericó , que se acomodó con los tiempos y se sugetó al Rey en tanto grado que vino en que Oppas hermano de Witiza, ó como otros dicen hijo, de la iglesia de Sevilla cuyo arzobispo era, fuese trasladado á Toledo. De que resultó otro nuevo desorden erica- denado de. los demas, que. hohieso juntamente dos mi prelados de aquella ciudad: contra lo que disponen las leyés eclesiásticas. La muerte de Wiliza fue conforme ¿la vida, sí bien los autores en la manera della se di- ferencian. El arzobispo Jon: Rodrigo dice que fue muertó por conjuracion de don Rodrigo , que se ayu- dó:para esto asi de los de su valía como de los roma- hos , 4 los quales se recogió quando cegaron á su padre. El deseo de venganza y el miedo del peligro en que andaba , le dieron ánimo para quitar la vida al - queasi le trataba. Supadre lo que le quedó de la vida pasó en Córdova condenado á perpetuas «tinieblas y carcel; «Otros autores muy diligentes afirman, que Witiza murió de enfermedad en Toledo ,: el año de- ceno de su reynado quese contaba de Christo seteciens * tos y once. Dexó dos hijos llamados el uno:Eba y el otro Siselvuto :-4 estos como quier que unos los favo- reciesen y otros al contrario , se levañtaran en el rey: ho récios temporales y torbellinos;, cuyo remate fue la mas miserable desventura de quantas se pudie- Tan r de a E CAPITULO XX. De la genealogía destos reyes. ¿> La:.misma cosa pide que pues por la disension de los aa y por estar divididas las voluntades entre dos inages, el uno de Chindasuintho, y el otro de Wamba, que pretendian ambos tenér Jeiachío á la corona , las cosas de España se despeñaron por este tiempo en su total perdicion; declaremos en breve la ona de la una fámilia y. de la otra. Dexó Chin- suintho de su muger Riciberga estos hijos: Rece- suintho el yerno , que le sucedió en el reyno, . Pheodefredo y Favila , y una hija cuyo nombre no se sabe.Recesuintho falleció sin dexar sucesion, Asi los 112 randes del reyno pusieron en su lugar á Wamba. La ja de Chindasuintho casó con un conde llamado Ar- debasto griego de nacion , el qual aunque desterrado de Constantinopla, por su valor y nobleza emparentó eon el Rey y tuvo por hijo 4 Ervigio, el que dió prin- cipio y fue Causa de grandes males por apoderarse del reyno, y quitarle:como le quitó 4 VVamba , con malas mañas y engaño. El Rey Ervigio de. su muger Liubi- gotóná tuvo una hija por nombre Cixiloná, que cásó con el Rey Egica,, deudo que era del Rey Wamba; casamiento que se: enderezaba' 4 quitar enemistades y soldar la quiebra de disensiones entre aquellás dos ca- sas. Deste matrimonio nació Witiza al mayorazgo , y Oppas prelado de Sevilla, y una hija que (como dicen autores graves) casó con el conde don Julian. Hijos de Witiza fueron, como poco antes se dixo, Eba Sisebuto. Theodefredo el segundo hijo de Chindasuin- tho hobo en su muger Ricilona , señora nobilísima á don Rodrigo, peste, tizon y fuego dé España. De Fa: vila hijo tambien de Chindasuintho , nació dom Pela- yo, bien diferente en costumbres dé su primo, pues por su esfuerzo y valor comenzaron adelante á alzar cabeza las cosas de los cliristianos en España, abati- das de todo punto, y destruidas por la locura de don Rodrigo. De don Pelayo traen-su descendéncia los Reyes de España , sin jamas cortarse la linea de si alcuña Real hasta nuestro tiempo , artes siempre lós hijos han heredado la corona de sus padres , 610s her” smanos de sus hermános, que es cosa muy dé notar. CAPITULO XXI De los principios del Rey don Rodrigo: Tal era el estado de las cosas de España á la sazom cos sepiep.a | Hallábanse 3 | .Jos grandes; que, ul las, voluntades, de, Beviscse, Pedicn pe a ente st, diles rentes con las parcialidades y bandos. nens fuer- ellos por sí mismos tenian; los cuerpos, flacos y los, Pe 1 SED A ) : vino, conque tenian estragadas las fuerzas , y. con las É ' e O A A ti > do aquel yiger y esfuerzo con que, tan grandes cosas * el , A TN ni deci “láras muéslras! de alas dídes. EP cuerpo endurecido ¿oh Tos Rabayos, “aéostimbirádo" E lá hambre ; £ó0 y calor y filta de sueño. Era de éo- razon osado para icómeter qualquiéra hazaña: grande” su liberalidad, y extraordinaria la destreza 'para grans" ear las voluntades, tratar y. Mevar al'cabo tegocios' dinealtosós. Tal era ántes que lé entregasen el gober- nalle ; mas luego que le' hicierón Rey, sé trócó, y DA PE II A LAOS Mi PELO A VE 3 ' A afeó todas las sobredichas virtudes cón no menores vi" cios. En lo que más se'señaló , fue en la'memoría de ' , Jas injurias, la soltura en las deshonestidades, y la” - imprudencia en todo lo que eimprendia. Finalmente ' fue mas semejable á Witiza , que ú su padre ni d sus” abuelos. Hállarisé monedás de oro acuñadas con el nombre de don Rodrigo: su rostro como de hombre armado y feroz , y por reverso estas palabras : 1GEbt- TANIA PIUS; Mole puesto como sé eniende mas por , adulacion, qué por él merecerlo : esto en general. Las cosas particulares que hizo fueron estas: Jo primero con nuevos pertrechos y fabricas ensanchó y hermo- seó el palacio que su padre edificara cerca d Cordo- ya, segun que ya se dixo; por donde los moros adg- lante le llamaron comunmente el palacio de don Ro- drigo: asi lo testifica Isidoro Patense, historiador de mucha antoridad en lo que toca úlas cosas deste tiem- po. Demas desto llamó del destierro y tuvo cerca de sí 4 su primo don Pelayo con cargo de capitan de su guarda, e era el mas principal en la corte y casa real. Amábale mucho asi por el deudo, como por has Ber los años pasados corrido la misma fortuna que él. “Por el contrario el odio que tenia contra Witiza co- ineuzó á mostrar en el mal tratámiento que hacia á sus hijos en tanto grado que asi por esto, como por el miedo que tevian de mayor daño, se resolvieron de ausentarse de la corte y-aun de toda España, y pa- 2 e. | 115 sar. en aquella parte de Berhoria que estaba sugeta á 105 'godos;,.y se: llamaba- Mauritania Tingitana. Tenia: el gobiero;'%.la sazon de aquella tierra un, conde por brinda Lugarteniente, como yo entiendo, del:conde.doy: Julian , persona tan póderosa que de- mas, tlesto:Lenia á, su cargo el gobierno, de la parte de España cercana al estrecho .de Gibraltar, ' paso. muy Corto) para, Africa. Asi mismo en Ja comarca de Con- . suegra poseia un. gran estado suyo y muchos pueblos, riquezas; y poder tan grande, como de: qualquiera otro del reyno,, y. de que el mismo Rey se pudiera rece- lar, Estos fueron los,primieros principios , y como se- milla.do,.lo. que avino, adelante, ca los hijos de Wi; tiza «antes de, pasar en, Africa trataron con «Otras per- sonas principales de Lomay las armas. Pretendian es- tar. malamente agraviados. Asistíales y estaba de su parte el arzobispo don Oppas, persona de sangre real Y en ados. Otros asi mismo les acudian quien Sou. descode vengarse, quien con esperanza de me- Jorar-sú partido , si. Ja feria. se reyolvia : que tal es la costumbre de. la guerra ,/unos. baxan y otros suben. Puera justo,uendir, 4 estos principios y desbaratar. la semilla: de, tanto mal y pero antes en lugar desto de nuevo se enconaron, las, voluntades con un nuevo de- sorden; ¿Jucasosqua, succión y dió acasion.á los bulli Ciosos de, cúbrir.y, colorear la maldad (que hasta en- tonces temerian de comenzar) con muestra de justa eo Sanza. Era, costumbro!en España que los hijos de le . Los varones RAS ELO la persona del Rey, ser- en y úl «van en cása y á la mesa; los que tenian edad, iban YÓ amaestraban en toda 'erianza:, hacér labor, ¡cantar ] danzar quanto á mugeres pértenecia. Llegadas á edad, las casaban conforme á la calidad de cada: qual. En- tre estas una hija del conde dot Julian ldamada Cava, moza de estremada hermosúra , se criaba 'eñ' servicio de la Reyna Egilona. Avinoquejugando cón sus igua- les, descubrió gran parte de gu cuerpo. Acechábalas el Rey de cierta ventana, que Con aquellá vista fue de tal manera herido y prendado, que ninguna otra co- sa podia de ordinario pensar; Ayivábase en sus enlra- ñas aquella deshronesta llama , y cebábase con la vista ordinaria de aquella doncella ;que era la parte por do le entró el mal.—Buscó tiempo y tugar á propósito, -2mas como ella no se «dexase vencer con halagos, ni eon amenazas y miedos, llegó su desatino á tanto que le hizo fuerza , con que se despeñó á sí y á su reyno en su perdicion'como persona estragada:con los vicios, y desamparada de Dios. Hallábase á la. sazon el con- de don Julian ausente en Africa, ca el Rey le envia- ra en embaxada sóbre negocios muy importantes: A- pretaba ú su hija-el dolor;'y la afrenta recebida la te- aa como fuera de sí: no sabía qué partido “se toma- se , si disimular, si dar cuenta de su daño. Determi- nóse de escribir una carta á su padre deste tenor: «Oxalá , padre y señor, oxalá la tierra se me abrie- »ra antes que me viera puesta:en condicion de escri- »biros estos renglones , y con tan triste nueva pone- “pros en ocasion de un dolor y quebranto perpetuo. y Con quantas lagrimas escriba esto, estas manchas y »borrones lo declaran ; pero si no lo hago luego, da- »ré sospecha que no solo el cuerpo ha sido ensuciasg »do, sino tambien amancillada- el alma con mancha » y infamia perpetua. Qué salida tendrán nuestros ma- 5%. quién sio vos pondrá reparo 4 nuestra cuita? Es- ¿perarémos hasta tanto que el tiempo saque á luz lo : 117 5que ahora estd secreto; y de muéstra áfrenta haga »infamia mas pesada que la misma muerte? Avergúen- »zome de escribir. loque: no me es lícito callar , 6 atriste y miserable suerte! En una palabra: vuestra »hija , vuestra sangre, y de la alcuña real de los go- » dos, porel Rey don. Rodrigo, al que. estaba (mal »pecado ) encomendada , como la oveja al lobo, con »una maldad increible ha sido afrentada.. Vos si sois »varomes , hareis que-el gusto que: tomó de nuestro »daño., se.Je. vuelva en ponzoña,, y. no, pase sin cas- »iigo, la burla y befa que hizo 4: nuestro, linage y á »nuestra casa. ” Grande fue Ja cuita que con esta car- ta cayó enel eonde y, con, estas nuevas: DO hay para que, encarecello,, pues, cada qual Jo podrá juzgar por sí, mismo: revolvió en,su' pensamiento diyersas lra- zas, resolvióse de.apresurar: la traycion que poco an- tes tenia ogg a orden en las cosas de ral bie y con tanto sin dilacion pasó 4 España; que dolor «de la afrenta le aguijaba lialbihs yA ca ma- noso, atrevido , sabía muy bien fingir y disimular. Asi legado ¿la Corte, con relatar lo,que habia he- le ¡y von' acomodarse, .con el tiempo, crecia en gra- la y ptivanza de suerte que le eomunicaban todos los secrolos, y se hallaba á los consejos Je los negocios mas graves del reyno lo qual todo nowse. hacia solo por. sus servicios y, partes, sino mas aina por amor de su hija, Para encaminar sus negocios al fin-que desca- ba, persuadió al Rey que pues España estaba en.paz, y dos moros y franceses por diversas partes corrían las tierras de Africa y de Francia, que enviase contra e igoellas fronteras toda lo que restaba de ar- IAS y. 04 allos ; que era desnudar el reyno de fuerzas para que no pudiese resistir. Concluido esto como de- sea. dá ¡Enatender ques muger estaba en Africa te de una grave y larga enfermedad ; que nin- 118 | guna cosa la pódria tanto” alertar, domo Tovista de - su hija muy'amada ; que esto le avisaban' y! cevtifica: ban por 'sus callas asi ella como' los desw cása Pue Ja diligencia que en esto puso'tan: grande que el Rey dió licencia sea forzado de la netesidady mayoórniente ¡que prometia'sería la vuelta en'breve | sea*por. estar a cansado y enfadado como sueleracontecer deráques Va conversación. En la ciudádo de Malaga) "que" ená «¿las riberas: del mar Mediterfaneo; hay uña" puerta Mamada de laGaya «por dondo serdice conto eósa Fez :cebida de padres'4'hijos, que salió “esta "séñóra0para -embarcarse. “Aula inicial eb eh Rey ¿"que pbr ván- tos desordenes era ¿borrecido de Dios y delas 'germtes, “cometió nuevo descoricierto von .que AG ARNET «de' faltarle la Yazon y prudencia. Habiaven: Poledó uh -palacio encantado , como¡lo:euérita el “arzobispo don «Rodrigo: (1), cerrado “en gruesos .córrojoy $ifubrtes “candados para que nadie-pudieseréi dl leniar, nen es -taban persuadidos asi el pueblo ¿omo Jos! pritreipales «que á Ja hora'que fuese: ablorto”; sería destriida Espa ña. Sospecho el Rey que esta. vóz era talselparal efeo- -to de encubrir los grandes tesoros que pusieron al los ¡Reyes pasados. Demas desto movido 'por“eúriasidad, «sinembargo que le: poniaal srañides témores y "como csean las volimtados de log Reyes tan delerminadas en lo que una vez proponen, hizo “quebrantar las cerra- “duras. Entró dentros-no halló:a gúnos tesoros ;'solo «marca, y: encella un lienzo y en él pintados hom- “bres de rostros y habitos extraordinarios con un létre- ro en latin quecdecias pon ESTA GENTE SERA EN BREVE -pestkviná ESPAÑA. Los trages y “gestos pureciam de 4 "moros: asilos que presentes se hallaron ;'quedáron ora oli A A pq O DA ro or delas sn ar +01) 7 £ ¿ 7 5 ee a “ia A 1 «itob cián omps Daba! coat ro res puros insilob 2) Libe"S. (3730 Y NS e 119 ai dos que aquel-mal ac nda de Africa; a arrepentido, el Rey aunque ti tard e de ha- r.sin propósito yá í grande As escudrinado. y sa- tado, 4 luz mysterios encubiertos hasta entonces con are cuidado. Algunos tienen. todo esto por- fabula, invención Y patrada :, mos ni la propaos por era 2: a desechamos no Pl : el lector Jibremente , y seguir lo que. lé pareciere alg no pareció en, silencio por los mu- ¡ grayes amores que ] la relatan ¡Die que META HALO A AICA il "ht ey e e ánid a E ax A Mot oo deci venida dede bes Llao en, nba Polo 110 ME t 217 411:3% A EE por ca e sal pee en- PEN gente su solor,de ea - Despues se peias, les 'eró. pe pario AS des- E e a 4 y. en $ ASS a- yA PA HMegó,. ys postreras. lierr c. oidente,,( A ¿ie Mecano a elígro aAMeEngz ue Pra £ Cosroes ya , a NS ¿maña Atajar en sus Peones e nd Io 1e0- 0 tes, Ho con esto ido haorallo l be Aci ver lad prelen ridad « que, e lora y DUevas, teracio, 4 cierto vestido debi rol cier o Aa "Y 20. a 'se conserva. ANegotá boluda el Proféóto df “CO, que en tiempo tan estrágado era uN eunticho: “dí- xoles palabras alrentosas y ¿y es 4 saber: “«qué, Sobra 4 os soldados romanos que s se pueda A LA ta- and y itaronse ellos con al tuella réspues ía >. E abra q Cta hombre: dféminad : Loyantáron Cp Md da andéras , “vueltos d su tierra, “Se api rarón «de 'inúebas cia amplia del” im Bo | Romano. Sugelaro á los persas. lacos 4 lla Sazón y sin ao A dde “victorias: ve poco. antes sobre ellos ganaron los romanos; a 'sólo Tos. sugelaron como yene ES mbien os com- echó "on dl qe olemida May y pasó el nombre de sarracenos. Con el o.impetu tomaron, toda la Suria, y EOI eriéron la ÁfriéA” en que los trances fueron diferentes, ca d veces vencign, y ES al contrario; “mias” damdhd terón con la empresa. Fue así que él Rey desta gente por nom- bre Abin 1eóh: con ún”. Saa jes E! met ió por st eo puso 'sóbr Loiola” Laia eN sin, da HiroW' pj 'y,écha- 204 de toda Ad Ei á Prefecto En: mena, obernador ¿la ment! Aedes partes. > Tórtidbanse E pe + p Ara Sa e 1 cols fuerzas * y : na do por pto tan se etibáre pa- 8 E neta opla Less br gente “116 súcorro al que i Emperz Ador 1f6heia el “año del Señor de Fecloitos” es So 105. Las legiones romanas que en Africa y £n Ca b/ dica Pera de “esperar ó. sis de novedades Pol y Empé- ya or ñ Tiberi nop PAR eratte del má e tudad de Cons- imperio pása ásáron An tanimopla,. Cón esto O Mírica. db jercebida y Ao ometbrold. ñ Ó y suge lla Tos sar- kacenós. Pao ade hitlerdn lo iúismo en la ' 4 A E . 121 Nidia y en las Matritanias sin parar hasta el mar O- sestipof Átlantico, fin y remate"del mundo; Era señor de wéx hquella gente y de aquel império Ulitz la- mábáde? Miramamolin, que era apellido de supremo Eñpbridor: Gobernaba en su nombre! lo le Africa “Miizalhdiibre feroz , “ensus consejos prudente, y en Ja ekecución presto. El conde don Julían luego que alcinzóHééncia del Rey para quer en Africa, de ca- “mino sel vió! con las cabezas de la conjurácion para más pfendallos,, hablóles' conforme alvapetito de ca- dá quals prometía á" unos riquezas ; 4 otros gobiet- nOs; con todos blasonalia de sus fuerzas: / y lencarecia Ya fáha” que dellas el Rey tenia. No Texos:de:la' villa de Consuégra está un monte llaniado Calderino ; 1y “porte éste nombre" en drabigo quiere: decir monte «de trageion , los de'aquella comarea sepersuaden, co- "pio éosa recebida dé "sus: antepasados, queven aquel monte se juntaron el éoiide y los demas para acor- dá; como acordarón , de! llamar los muros á España. Llegado en Africa; 'lo! primero que hizo fue irse-á Ver tón Mura: declaróle' el 'estado''en que las cosas de España se hallaban: quexóse de los agravios que el Res tema hechos 4h cansa asi A'ól; combo ú los hi- py Rey Wilza, que demas dé despojarlos de la Hiexeneiaode su padre ; los forzaba'4 andar” desterra- "dos + pobres y miserables, y sin refugio alguno ; da- do qué no'les faltabán las aficiones de muchos, que Végáda Li ocasion se declararián. Qué éra buena Sá- 20h pará acometer 4 Espáña, y por éste camino apo- “devarse de toda lá Europá en-que hásta entonces ho hidban podido entrar; yde era necesario usar de pres- “teza” pára que los contrarios no tuviesen tiempo de “apréstarse, Encarecialé Ta facilidad de lavempresa y á que se ofrecia salir él ciistndilon pequeña ayuda que “dde Africa le diesen , confiado en sus aliados. Que por 1%> - toner eivsupóder:(de'la.pma y dela otra-partu del gr “trecho) las entradas de Africa y de. España no.duda- ria de quitar da córona 4 sn contrario,' No, de, parecia cal barbaro mála ocasion esta ; solo sd stad del conde :sipor ser: ghristiano: guardaria lo que pusiese. Parecióle, comunicar-el negocio, con, el Mira- ontamolin. Salió “acordado .que'gonpoca 8cue se hjcie- -se primero prueba, de las fuerzas: de Es AI si las robras' del :conde eran, conforme, 4 sus, ya, Exa -Muza hombre 'recatado: Jrallabaso, jocupadp,en el go- «bierno de Afhica , empeñado, gn,muchos, y, graves pg- ¿gocios. Envió, al principio solos. cito. do y spaballa y- ¿quatrociéntos de «pie repartidos en qualro, nayes; Es- «tos-acometieron. las islas y, marjpas cercanas, al/eplrg- «cho. Sucedioron las cosas.4, su. propósito, que muchos españoles se, les pasaron., Gon, esto de nuevo enyió do- Hee mil soldados ; y.por su.capitan Tarif por. sahtengm- “bro Abenzarca y persona de gran cuenta, dado de faltaba un ojo: Para que ¡fugse el negocio mas secrg- z1o yy no seséntendiese, dondg; se. encaminaban . estas « tramas , Nose apercibió armada en el mar, ,sino, pa- - saron.en naves de mercaderes. Surgieron cercade Es- paña y lo. primero se on Sa monle A y ¿"de la ciudad. de Heraclea que, en él estaba; y en, lo ¿de adelante.se Mamó Cinds de Gebal que en ará- -,bigo quiere decir monte, y de Tarif el general; de « cuyo nombre tambien , eomo muchos piensan, otra ciudad alli cerca Mamada antiguamente Tartesso tomó "nombre de Tarifa. Tuvo el Key: don Rodrigo aviso de «lo que pasaba; de los intentos del conde, y. de. las - fuerzas de los moros. Despaehó con presteza un su «primo lamado'Sancho (hay quien le llame Iñigo) pa- : ra que le saliese al encuentro. Fue muy desgraciado « este principio. y. confo pronostico y mal agúero de Jo de adelante, El exercito era. compuesto de. toda AA o Cr a er - s 155 broza, y combo gente allogádiza, poco exercitada; ni tenian fuerza en los cuerpós , ni valor en sus animos: los esquadrónes mal forñados 5'las: armas Tomadas de orin , los caballos ó flacos 6 regalados , no acostum- bradlos ai Sutrir ¡el polvo ; celo calor ; Tas tempestades. Asontaroh sul real cerca de: Varia: tuvieron' encuen- tros y escarámuzasy en que lós nuestrdo llevaron sien re lo peor, ultimamente ordenadas las haces,-se-dió lar bátalla¡ queresturorpor algun: espacio en*peso sin «dedararla victoria por niguna de: lasipartésy pero al Grquedó por los moros el'campo. ¿Sarichlo eb general Auerto: cy don' él parte debegorcito , Josademas se sal- »varomopurplos piés. Pasarorlos harbaros ¡adelante ex sconola victoria: talaron los eámpos del An- “dálueía y dela Lusitania otomaronomuchos orar] le | deSevi- aqsor estar desmantéeladáop sin fuertás. Sucedió es- ah prrivhera: desgracia »ebiño setecientos y trece, en el 714 124 sa : j 10% CAP J T.U LO" XxX XI 1 Los Y p IA AAA o ARTO o GATOS 4 0 De la: muerte del Rey D. Rodrigó. .. Cosas grandes eram estas y: principios de: mayores males ;, las, quales acábádas en breve , los dos caudi- Jos Tarif y el conde D.» Julian dieron. vuelta 4 ¡Aírica para hacer instancia , como la' hicieron, 4 Mu- As La es, acudiese::com. nuevas gentes, para «levar ¡adelante lo: comenzado. Quedó. exi rehenes y. para seguridad dé todo el conde: Requila: con que mayor número de gente de á piel y. de: 4; caballo. vivo, 4 la misma Conquista, Era. tan grande el brio,que¡con:las victorias pasadas y con estos: núevos.. sócorros eobra- ron los .entmigos, quese determinaron '4 próseñtar la batalla al mismo Rey,D. Rodrigo, y ver con-él a las manos, El:movido del peligro: «dano y enoet- ¡dido en-deseo de tomar emienda de:lo'pasade'-y. de vengarse, apellidó' todo «el reyiio. Mandó qué: todos Jos que fuesen de édad yriocudiesen- 4 las banderas. ¿Amenazó :coh. gravescastigos, ádlos que» Jo: contrario hiciesen, Juntóse ú este lamamiento grin múmero, de ente : los que menos cuébian:y dicen Sueroh: pasádos he -cienomil combatientes: Pero: con la larga paz, co- : m0. acontece ;: mostrábanse:ellos «alegres: y braros, «hlasonaban- y 'aun- renegaban;'mas eran: cobardes. 4 ¿maravilla ;osim esfuerzo y aun sin fuerzas para sufrir Jos trabajos y incomodidades de la guérra;;lamayor parte ibausdesirmados ,«con:hondas, solamente: ó bas- tones. Este ¡fue el exéreito con que el Rey marchó Ja vuella del Andalucia. legó por.sus jomadas cerca -de Xerez; donde el enemigo estaba alojado. Asentó «sus reáles y fortificólos en un llano. por: la parté,que «pasa el rio:¡Guadalete, Los:unos y los'otros deseaban grandemente venir. á'las manos, los piaros orglllo- 135 sostton la victoria: los: godós:por verigarse, por sul putria', hijos, mugeres y libertad no. didaban poner É riesgo las vidas , sin embargo que grauparte dellos sentian en sus corazones ina tristeza extraordinaria, y un silencio qual “suele caer á las veces como pré- sagio-del- mal “que ba deo venir sobre alglmos. AL mismo Rey, congoxado, de: cuidados entro dia, de noche le espantaban sueTios | y representaciones muy tristes. Pelearon:ocho dias cóntinuos en un inismo' lugar: los siete escarámuzaron como yo lo entiendo: á propósito de hacer prueba cada qual de las partes de las fuerzas suyas y de los contrarios. Del suceso no: se- escribe: debió ser vario ,«pues al oetavo dia se resolvieron:de dar la batalla campal, que fue domiri- go á nueve del mes que los. moros llaman Xavel , 6 Scheval, asi lo dice D., Rodrigo, que vendria á ser porel mes de junio conforme ¿la cuenta de los ára=- ; pero yo mas creo fué á once de novicmbre día de San Martin, segun se entiende del ebronicon' Al- veldense año de nuestra salvacion de setecientos y £atorce, Estaban las haces ordenadas en guisa de pe- Jear, El Rey desde un carro de marfil, vestido de tela de oro y recamados, conforme ¿la costumbre que los Reyes godos tenian quando entraban en las batallas, habló á los suyos en esta manera: «Mucho »me alegro, soldados, que haya legado el tiempo nde vengar las injurias hechas á nosotros y á nues. ntra santa Fé por esta canalla aborrecible 4 Dios y vá los hombres. Qué otra causa llenen de movernos »guerra, sino pretenderde quitar la libertad d vos, vá vuéstros hijos, mugeres y patria: saquear y echir » por tiérra los templos de Dios: hollary profanar los naltares , sacramentos y todas las cosas sagradas, co- »mo lo han hecho: en otras partes? «y casi'veis cón »logwojos y con las orejas ois el destrozo y ruido de 126 13 SS : e ylos, que hancabatido embimena parte de España. Hass » ta,ahora han hecho. guerra contra eunuchós! sientar » que; cosá es acometen ¿:la' invencible sangrerdes los »godos:, El. año pasado: desbarataron un pequeno: ms » mero de.los;muestios :. engreidos con aquell vieto- »ria , y. por haberlos: Dios' cegado ¡hán:pasadoo tan »adelante, que no padnimivolver atras, sinspagar: los »insultos cometidos; Eltiempo pasado dábamos gters rra á los moros en su tierra, corríamos; las tierras de » Francia; al «presente , 6 grande: mengua ;- y «digna » que conila misma muerte si fuere menester se repa= yre, somos acómetidos en duestra tierra: tal es la » condicion: de las cosas humanas; talos los: reyeses- y » mudanzas, El juego está entablado de mantra 'que »no se podrá perder; pero quando: la esperanza. de »yencer no fuese tan ciérla , debe aguijonaros y dn= » cenderos, el deseo de Ja: venganza. Los: campos es » tan bañados de la sangre de los vuestros, los; pued »blos quemados y saqueados, la tierra:toda asoladas - »quién podrá sufrir'tal estrago? Lo que ha:sido de »mi parte ,:ya-veis quan grande exército téngo jun» » tado, apenas cabe en estos campos, las vituallas. y »almacen en abuudancia,.el lugar es á propósilo/ 4 »los capitanes tengo avisado loque han de hacer; y proveido de número de soldados de respeto: para » acudir á todas partes. Demas desto hay. otras. cosas que ahora se callan , y al tiempo del pelear veréis »quan apercebido está todo. En vuestras manos, sol- »dados, consiste lo: demas: tomad ¿ínimo y: corage, » y Menos de confianza acometed los enemigos: acor- »daos de vuestros antepasados,: del valor de los go= »dos: acordaos de-la Religion Cbristiana, debaxo de »cuyo amparo y por cuya defensa peleamos.” Al contrario Tarif, resuelto asimismo de pelear, sacó sus gentes, y: ordenados. sus escuadrones, les Jiizo PAS AA DE TA A Sci 12* «Asiguiéne rodamiento”? Por esta párté soli | yde él 'Oétaño , fin Ultimo y remate delay tierras, »poriqiélla: nos cérica el mar Mediterráneo; nadie" »podrá" escapar con laoyida, si mo fuere” peleandás »no hay lúgar de húie: 201 las manos y en el esfuer=" » zo" está puesta tóda la! ésperanza. Esté dia: ó nos da-: »rá el imperio de Etropa, 6 quitará á todos la vida. »La tuérte es fin de: log rales, la wietória Causa de * alegria: io hay cosa mastorpe yo vivirvencidos y a-' » frentados: los que habeisdomado la'Asia y la Afíica;” » y al presétite ño tanto por mi respeto, quanto de vues- » tra voluntad 'acométeis á haceros señores de Españía, ' »úebeis os membrar de vuestro antiguo esfuerzo y va-" »lor, de los premios, riquezas y renombreinmortal qué” »ganiáreis. No os ofrecemos por premio los desiértos de> »Africa, sino' los gruesos despojos de toda Europa; »ua vencidos los godos , dérhas de las victorias gana-" »das él tiempo pasado , quién os podra contrastar? »Temeléis por ventura este “exército sin-armas, jun- »tado de las heces del vulgo sin órden 'y sin valor?" que noes el número el que pelea ; sino el esfuerzo: Mi vericen los muchos, sino los denodados; con su: »muchedunibre se:embarazarán:, y sin armas, com »las manos desindas” los vencereis. Quando “tenian: »las fuerzas enteras, los desbaratastes; por ventura: »ahora perdida gran parte de sus gentes, acobarda- »dos'con el miedo alcanzarán la victoria? La alegría '»pues y el denuedo que en vos veo, cierto presagio »de lo que será, esa Mevad ú la pelea confiados en vuestro esfuerzo y felicidad, en vuestra fortuna y yen vuestros hados. Arremeted con el ayuda de Dios: » y de muestro profeta Mahoma, venced: dos. enemi- »gos que traen despojos, no'armas. Trocad los áspe= »ros montes, los collados pelados por el gran calor: »las pobres chozas de Africa con los ricos: campos y 128, MTS » ciudades de España. En vuestras. diestras consiste. Y, »Hevais el imperio, la salud. ,:el ¡alegria del ¡tiempo »presente, y del venidero la esperanza. '|Encendi. dos Jos'soldados con las razones de sus capitanes no. esperaban, otra cosa que la señal de acomater.. Los odos al son de sus trompetas: y. caxas se adelantaron, os moros al son de los atabales de metal á su nrane- ya encendian la pelea: fue grande la gríteria, de la una parte y de la otra, parecia hundirse montes y valles. Primero con hondas , dardos y. todo género de saelas y lanzas, se comenzó la pelca, despues vinie- ron á as espadas. La pelea fue muy brava, 'ca los unos peleaban como yencedores , y los otros por yen- cer. La victoria estuvo dudosa hasta gran parte del dia sin declararse : solo los moros daban alguna mues- tra de flaqueza, y parece querian ciar y aun volver las espaldas, quando D. Oppas, ó incleible maldad! disimulada hasta entonces la traycion , en lo mas re- cio de la pelea segun que de secreto lo tenia concer- tado, con un buen Sole de los suyos se pasó 4los enemigos. Juntóse con D, Julian que tenía consigo gran número de los godos, y de través por el cos- tado mas flaco acometió 4 los nuestros. Ellos atóni- tos con teaycion tan grande,' y por estar cansados de pelear no pudieron sufrir aquel nuevo impetu, y sin dificultad fueron rotos y puestos en huida, no “obstante que el Rey con los mas esforzados peleaba entre los primeros y acudia á todas partes, socorria á los que via en pe igro, en lugar de los heridos y muertos ponia otros sanos, detenia á los que huían, á veces con su misma mano, de suerte que no solo hacia las partes de buen capitan, sino tambien de ya- leroso soldado. Pero al último perdida la esperanza "de vencer, y por no venir vivo en poder de los ene- migos saltó del carro, y subió en un caballo llamado 12 Orélia que llevaba de respeto para'lo que pudiese su- ceder : con tanto él se salió de: la batalla. Los godos q todavia continuaban la pelea, quitada ésta aya- a, se desanimaron , parte quedaron en el “campo muertos , los demas se pusieron en huida : los reales y el hagage en un momento fueron tomados. El nú- mero de los muertos no se dice, entiendo yo- que por ser tantos no se pudieron contar; que á la yerdad esta sola batalla despojó ú España de todo su arreo y valor. Dia aciago,, jornada triste y llorosa, Alli pere- ció el nombre ínclyto de los godos: alli el esfuerzo militar, alli la fama del tiempo pasado, alli la espe- ranza del venidero se acabaron; y el imperio que mas de trecientos años habia durado, quedó abatido por esta gente feroz y cruel. El caballo del Rey D. Ko- drigo , su sobreveste:, corona y calzado sembrado de Pérlas y pedreria fueron' hallados 4 la ribera del rio Guadalete; y como quier que no se hallasen algunos Olros rastros dél, asontendió que en la huida murió - 9 se ahogó á la pasada del rio. Verdad es que comio docientos años adelante en cierto templo de Portugal en a ciudad de Viseo se halló una piedra con un letrero en latin, que vuelto en romance dice : AQUI REPOSA RODRIGO ULTIMO REY DE LOS GODOS. Por donde se entiende que salido de la batalla, huyó s partes de Portugal. Los'soldados que escaparon, como testigos de tanta desyentura tristes y afrentados 5 derramaron las ciudades. comarcanas. D. Pe- es de Er gunos sospechan se halló en la bata- a, perdída toda esperanza, parece se retiró 4 lo postrero de Cantabria ó Vizcaya, que era de su esta- do: otros dicen que se fue á Moledo. Los moros 'no ganaron la victoria sin sangre, que dellos perecieron TOMO II, 9 ; 130 casi diez y seis mil. Fueron los: años pasados, muy estériles, y dexada la labranza de los.campos á causa de las guerras: España padeció trabajos de hambre y, peste. Los naturales enflaquecidos con estos males tomaron las armas .con poco brio: los vicios pinci- palmente y la deshonestidad los tenian de todo punto estragados, y el castigo de Dios los hizo despeñar en. desgracias tan grandes. : CAPITULO XXLV.. Que los christianos se fueron 4. las Asturias, Gobernaba la iglesia de Roma el Papa Constanti- no, el imperio de Oriente Anastasio por sobrenom-, bre Artemio; Rey'de Francia era Childeberto Terce- ro de aquel nombre á la sazon que España estaba Lo- da llena de alboroto y. de llanto no solo pot la pena, y cuita del mal presenté, sino tambien: por el miedo de lo que para adelante se aparejaba: no faltaba al- gun género de desyentura , pues el vencedor con Ja licencia y libertad que suele, afligía todos los yenci- dos de qualquier edad .ó condicion que fuesen. Un, buen golpe de los que escaparon de aquella desas- trada batalla , se recogieron á. Ecija “ciudad que no caía lexos, y en aquel tiempo bien forticada de mu- ros. Con'estos se juntaron los ciudadanos, y anima- dos 4 tratar del.remedio, aunque fuese.con riesgo de sus vidas, salvar lo..que quedaba, y. vengar si pudiesen las injurias,. no dudaron de: salir al campo y pelear de nuevo. con el vencedor, que executaba el alcance y perseguía loque restaba. de los godos. Fl suceso desta batalla fue el mismo que el pasado, de nuevo. faeron los nuestros desharatados y puestos en huida; Jos que escaparon de la matanza, se fue- És 131 ron por diversos lugares: la ciudad por estar des- nuda de gente de guerra quedó en poder del yence- dor, y por su mandado la echaron por tierra. Des- pues desto por consejo y 4 persuasion del conde D. Julian se dividieron los moros en dos partes : los unos debaxo de la conducta de Magued, renegado de la Religion Cristiana, se encaminaron á Córdova, que por estar desamparada de sus moradores que por miedo del peligro se fueran á Toledo, facilmen- te fue puesta en sugecion y tomada por aviso de un pastor, que en los muros cerca de la puente les mos- tró cierta parte por donde entraron, ayudados así mismo del silencio de la noche y muertas las centi- nelas. El gobernador de la ciudad se hizo fuerte en un templo que se llamaba de S. Jorge, en que se mantuvo por espacio de lres meses ; pero á cabo des- te tiempo como huyese, fue preso y vino en poder de los moros: el templo entraron por fuerza, y pa- saron á cuchillo todos los.que en él estaban. Con la Otra parte: del exército “Tarif saqueaba y: talaba, y melia ¿fuego y á sangre lo restante de Andalucía, y corria los vencidos por todas partes. Mentesa fue tomada por fuerza y destruida; de laqual dice el ar- zobispo D: Rodrigo caía cerca de Jaen, pero á la verdad algo mas apartada estaba, En Málaga, en Mli- Erris y en Granada pusieron guarnicion de soldados. trela se rindió 4 partido, que sacó el gobernador aventajado, como buen soldado y sagaz que era, ca despues que en un encuentro fue vencido por los moros, puso las mugeres vestidas como hombres én muralla; los moros con aquella maña persuadidos que habia dentro gran número de soldados, le otor- garon lo que pidió. De Murcia dice el mismo D. Ro- ng0 que o oa tiempo se llamaba Oreola. De- mas desto los judios mezclados con los moros fueron * 132 puestos por moradores en Córdova y en Granada á causa que los Cbristianos se habian ido á diversas par- tes , y dexadolas vacías. Reslaba Toledo ciudad pues- ta en el riñon de España, de asientoinexpugnable. El arzobispo Urbano, sin embargo de su fortaleza, se habia retirado á las Asturias, y llevado consigo las sagradas reliquias porque no fuesen profanadas por los enemigos del nombre Christiano, en particular llevó la vestidura traida á San Hefonso del cielo , y un arca lena de reliquias, que por diyersos casos fuera llevada á Jerusalem , y. despues parára en To- ledo. Llevó asi mismo los Libros sagrados de la Bi- blia, y las obras de los santos varones Isidoro, le- fonso , Juliano, muestras de su erudicion y santidad, tesoros mas preciosos que el oro y las perlas, porque no fuesen abrasados con el fuego que destruía todo lo demas. En compañía de Urbano para mayor segu- ridad fue D. Pelayo, como»se, halla escrito:en graves autores. Y para que estos tesoros celestiales estuyie- sen mas libres.de peligro, en lo postrero. de España los pusieron en una cueva debaxo de tierra, distante dos leguas de donde despues se edificó la ciudad. de Oviedo. Desde el qual tiempo se llamó aquel lugar el monte santo , y de muy antiguo es tenido en gran devocion por los pueblos comarcanos, de donde to- dos los años acude alli gran muchedumbre, princi- palmente la fiesta de la Magdalena. Hicieron así mis- mo compañía á Urbano y á D. Pelayo los mas no- bles y ricos ciudadanos de Toledo por. estar mas le- xos del peligro, seguir el exemplo de su Prelado, y conservarse para mejor tiempo. Juntáronse los moros de diversas partes, en que todo les sucedia prósperáa- mente, para poner cerco á Toledo. Lleyaron por su caudillo á Tarif; y por las causas ya.dichas facilmen- le se apoderaron de aquella ciudad; silla de los Re- 133 yes godos: y lumbre de tod ¿ España. En la manera como se tomó hay opiniones diferentes. El arzobispo D. Rodrigo dice que los judios que quedaron en la ciudad, y estaban 4 la mira sin poner 4 riesgo sus cosas horas venciesen, hora fuesen vencidos los es- pañoles, y tambien por el odio del nombre Christia- no sin dilacion abrieron las puertas álos vencedores, y a exemplo de lo que se hizo en Córdova y en Gra- nada, los judíos y moros fueron en ella puestos por moradores. D. Lucas de Tuy al contrario afirma que los Christianos de Toledo confiados en la fortaleza del sitio, magiier que eran en pequeño múmero , sin fuerzas y sin esfuerzo, sufrieron el cerco algunos meses hasta tanto que últimamente el Domingo de Ramos, dia en que se celebra la Pasion del Señor, como era de costumbre salieron los Christianos en procesion 4 Santa Leocadia la del arrabal, entretanto los enemigos fueron por los judíos recebidos dentro de la ciudad , y por ellos los ciudadanos todos muer- tos ó presos. En cosas tan inciertas sería atrevimiento sentenciar por la uma ó por la otra parte; todavía yo mas me allego 4 los que dixeron que la ciudad des- pues de un largo cerco entregaron d partido sus mis- mos etudadanos. Las condiciones que se asentaron, dicen fueron estas: los que quisiesen partirse de la ciudad, $acasen libremente sus haciendas; los que quedar, pudiesen seguir la Religion de sus padres, para cuyo exercicio los señalarorí siele templos, es 4 saber de los santos Justa, Torquato, Lucas ; Marco, Fulalia, Sebastian y el de Nuestra Señora del arrabal. Los tributos fuesen los mismos e O pagar í los Reyes godos, sin que pes Pudieseñ poner otros de nuevo. Que los goberna- sen por sus leyes, y para este efecto se nombrasen jueces de entre ellos que les hiciesen justicia. Por 134 esta mauera fue Toledo puesta en poder de los mo- ros. Las demas ciudades de España unas. se rendian de voluntad, Otras tomaban por fuerza; que la llama de la guerra se emprendia por todas partes. Los mo» radores se derramaban por diversos lugares, como á cada uno guiaba el miedo ó la esperanza. Leon for- zada de la hambre y por falta de mantenimientos «se rindió. Guadalaxara en los Carpetanos fue tomada. En los celtíberos en un pueblo que en nuestro tiem- po se llama Medinaceli, y antiguamente dice D. Ro- drigo se llamó Segoncia, hallaron una mesa de es- meralda ; como yo lo entiendo de marmol verde, de grandor , estima y precio extraordinario: de donde los moros Hamaron aquel pueblo Medina Talmeyda, que significa ciudad de mesa. En Castilla la vieja se entregó Amaya forzada de la hambre que cada dia se embravecia mas , cuyos despojos sobrepujaron las riquezas de las demas á causa que muchos confiados en su fortaleza se recogieran á ella con todo lo me- jor de sus easas. Llamábase aquella parte de Castilla en aquel tiempo campos de los godos: de allí quedó que hasta hoy se lama tierra de Campos. En Gali- cia quemaron d Astorga, los muros por ser de buena estofa quedaron en pie. En las Asturias Gijon, pue- blo por la parte de tierra y de la mar muy fuerte, vino asi mismo en poder de los moros. Pusieron guar- niciones de soldados en lugares á propósito para que los naturales no pudiesen rebullirse, ni sacudir aquel yugo tan pesado de sus cervices. El exército de los moros rico con los despojos de España , y su gene- ral Tarif debaxo cuya conducta ganáran tantas vic- torias, dieron vuelta á Toledo para con el reposo gozar el fruto de tantos trabajos, y desde alli como desde una atalaya muy alta proveer y acudir á las demas partes. Todo esto pasó el año de setecientos y ee 135 quince, en que halló tambien se“apoderaron de Nar: y ca diversos exércitos de Africa á'la fama de victoria tan señalada como enxambres se derrámaban por todo el señorío de los godos. Los naturales: parle. dos, parte amedrantados 1o' hallaban “traza pará ayudar á su pairia : ningun exércitoeh:múmero'y en fuerzas bastante se juntaba,' solo tcada' qual de las citdadés: proveía en particular lo que le' tocaba ; asi nombraron diversos gobernadores, :y porque en guer- ra'y en paz eran'soberanos, sin ocer superior, algunos historiadores les dan'nombre de Reyes. ztobysu sol aslora D 20Liagas ( ayi: e CAPITULO: XX Vio: 0 Como Muza vino á España. sir En tanto que esto pasaba en España, de Africa se sonaba que Muza era combatido de: diversas olas de pensamientos. Por una parte se holgaba que aque- la nobilísima provincia fuese vencida, y el señorío de los moros hobiese pasado 4 Europa, por otra le escocía que por:su descuido hobiese Tarif ganado no solo los despojos de-España, sino tambien la honra de: todo. Aguijoneábanle igualmente la avaricia y la envidia, malos consejeros en guerra y en paz. Acor- dó de pasar en España, como lo hizo, con un nuevó exército en que dicen se contaban doce mil solda- dos: pequeño número para empresas tan grandes, si los españoles no estuvieran de todo punto apretados y caídos, porque lo que suele acontecer quando los negocios estan perdidos, todos daban buen consejo que se acudiese á las'armas y á la defensa, pero ca- da uno rehusaba de acometer el peligro. Venido el nuevo caudillo de los moros, se mudó la manera de Lacer la guerra: que si bien algunos le aconsejaban 136 juntase las fuerzas.con Tarif, y. de consuno acome- tiesen Jas demas ciudades que-aun no estaban rendi- das; prevaleció empero el parecer de aquellós que aunque eran Ghristianos , teniendo.mas cuenta con el tiempo que con. la conciencia, prometian su ayuda d Muza para acabar lo. que restaba; con la qual y con sus fuerzas podria sigetar-las ciudades comarcanas: cosa que al bárbaro parecia ser de-mayor reputacion. Acudió tambien el conde D. Julian sea. con deseo.de ganar la gracia:del nuevo capitan y-esperar del ma- yores mercedes, sea. por. odio de Tarif y disension que resultó entre los dos: que suelen los traydores como son bulliciosos y inconstantes; despues de ha- ber servido perder primero la gracia, y adelante ser aborrecidos asi por la memoria de la maldad, como orque los miran como acreedores. De Algecira, do IS q bárbaros, fueron primeramente d ponerse sobre Medina Sidonia, sitio que los mora- dores sufrieron por algun tiempo, y aun fiados de su valentia diversas veces hicieron salidas sobre los ene- migos, mas fueron rebatidos y al fin tomados por fuerza. Pusieron con el mismo ímpetu sitio sobre Car- mona, ciudad pb coció la mas fuerte del Anda- lucía. Gastáronse algunos dias en el cerco, porque los moradores se defendian valientemente. Usó el conde D. Julian de cierto engaño: fingió en cierta qiiestion que se huía de los moros , los ciudadanos engañados recibiéronle dentro de.los muros por la puerta que entonces se llamaba de Córdova, y con es- te embuste se tomó, Esto dice el arzobispo D. Rodri- go. El moro Rasis discrepa en el tiempo y en la ma- nera, ca dice fue tomada despues que Muza y Tarif se vieron en Teledo , y que los soldados de D. Julian no con muestra de huir, sino en'trage de mercade- res metieron en ella las armas con que la ganaron Page 147 could not be converted This page was skipped, but the rest of the document is available. 500 Server Error: Internal Server Error for url: https://convert.identific.com:2053/api/status/0e2e8ed1-2337-49d7-81d8-2739fa0c94e8 138 , da; conque por frente: y por las espaldas'fueron apre- tados de tal suerte que, con pérdida de muchos , po- cos cerrado. su esquadron y apretados pudieron vol. ver d la ciudad. Con este daño reprimieron su atrevi- miento , acordaron: de no hacer salidas, sino defen- der. solamente sus murallas. El cerco' iba adelante, dilacion que daba mucha pena á Muza: apercibió to- das las suertes de ingenios queen aquel tiempo se usaban, levantó torres de madera, bizo trabucos y mantas. con que los soldados arrimados al muro pro- euraban con: picos abrir entrada. Acudian-los cerca- dos á todas partes, y con esfuerzo y diligencia reba= tian estos intentos; pero eran pocos en nMÚmero y co- menzaban 4 sentir falta de vituallas y municiones: trataron de rendirse , mas con tales condiciones ca Muza' las rechazó con desden -y saña: volvieron los mediáneros sin hacer algun efecto , solo con esperan- za'que aquel general les pareció tan viejo y flaco que apenas ES vivir hasta que la ciudad fuese tomada: no se le encubrió esto al bárbaro; usó de astucia, que ú las veces mas vale maña que fuerza: tornaron los embaxadores á tratar del mismo negocio , mara- villaronse de hallarle sin canas; que se habia temido la barba y cabello; mas como quier que no enten- diesen el artificio, juzgaron que era milagro, per- suadieron á los suyos se rindiesen al que juzgaban vencia Jas mismas leyes de la naturaleza. Los par- tidos fueron: que los bienes de los ciudadanos muer- tos en las peleas y en el cerco fuesen confiscados : lo mismo las rentas de las iglesias, sus preseas , vasos y ornamentos de oro y . plata: los que quisiesen quedar en la ciudad, retuviesen sus haciendas; los que irse , lo pudiesen hacer libremente adonde qui- siesen. No: se averigua bastantemente el tiempo en que-Mérida se rindió: el arzobispo D. Rodrigo dice 139 fuesen el mismo mes que Muza vino 4 España; pero no declara si el mismo año, ó el siguiente. Concuers dán que los de Beja, y los de Ilipula con intento de hacer:rostro 4-los moros antes que del todo se array= gasen en la tierra, con las armas -se apoderaron de * Sevilla, y pasaron á cuchillo gran parte de- la. guai- nicion que alli quedó por los móros. Poco aprovechó este esfuerzo, ca: los moros revolvierom sobre ellos, y con su daño los forzaron 4 sugetarse: como de añ» tes por éste órden. Vino 4 España:coh Muza un:su hiio llamado Abdalasis: Este en:cierta'ocasion se quer xó á:su padre de no haberle puesto: en cosa en que pudiese mostrar:su esfuerzo. Parecióle: al padre tenia razon: dióle un »grueso esquadron de Moros con que entró por tierra: de Valencia, peleó diversas veces cotrla gente de aquella tierra: rindiósele aquella ciu- dad, las de Denia, Alicante y Huerta á partido que no violase los templos, que pudiesen vivir como chris- tianos, que ú cada uno quedase su' hacienda con pa- gar-cierto tributo que sé les imponía asaz tolerable. Acabadas estas cosas por todo el año de setecientos y diez y seis, revolvió:con sus gentes acia Sevilla que estaba levantada, como po «dicho: sugetóla con facilidad, dió la muerte los que fueron causa del-alboroto y de la matanza que se hizo de los sol- FEOS Moros. Pasó adelante: tomó á Hipula, en que zo grande estrago, y aun se puede entender que z0 abatir por tierra, pues de ciudad muy fuerte ds era entonces, hoy es un pueblo pequeño llama- si Peñaflor , puesto entre Córdova y Sevilla. El mo- pri dice que la guarnicion de Mérida fue la que Pacs pa los nuestros 5 y que para: hacer esto los de llase juntaron con los de Beja: y con los de Mi- Ppula: . E eja y 1 ula: cosa bien diferente de lo que queda dicho. Lo Cierto es qué de Mérida se partió Muza para Toledo. , 140 ss al encuentro: Tarif, y. para mas: honrarle pasó adelante de Talavera. Juntáronse cerca del rio Tietar que riega los campos de' Arañuelo. Las muestras de amor y contento fueron grandes; los corazones no estaban conformes, la envidia aquexaba á Muza, á Tarif el miedo; que tal es la fruta. del mundo. Re- celábase Tarif ño le descompusiesen; porque le.acha- caba» Muza que no:habia obedecido 4 sus mandatos ni:seguido su órden:, que la victoria fue acaso , y no conforme á buen gobierno de/ guerra: achaques y cargo que al vulgo y gente de guerra no parecia bien, por estar acostumbrada á!'juzgar delos consejos de sus capitanes nó tanto por lo:que «son, como-por- el fin que tienen y por lo que sucede ,:demas que: todos sabian el mal talante y ánimo de Muza. Contimuaron» se los desabrimientos hasta que llegaron á Toledo. Alli tomaron cuentas á Tarif asi de lo que gastara' en la guerra, como delos despojos y tesoros ganados en ella. Disimulaba él toda esta acedia y mal tratamien- to, y con servir y regalar á su contrario procuraba aplacar el ánimo y lasaña de aquel viejo. En fin, re- conciliados entre sí, caminaron ácia Zaragoza con in- tenlo de apoderarse, como lo hicieron, de aquella ciudad poderosa en armas y en gente. Por abreviar, lo mismo hicieron de otras muchas ciudades de la Celtiberia y de la Carpetania, que hoy es el reyno de Toledo; que se apoderaron dellas y de las demas sin sangre ,, ca se dieron á partido. Con esto parecia que toda España quedaba sugeta y lana, que fue en me- nos de tres años despues que vino la primera vez € exército de moros de Africa estas partes. Verda es que' lo de mas adentro no se podia allanar SIM grande dificultad por estar España por muchas partes rodeada de riscos y montes y espesuras muy bravas: Supo el Miramamiolin Ulit asi las victorias, como las 1ár diferencias que andaban entre sus.capilanes; y por- que no parasen perjuicio les mandó á entrambos ir á su presencia, Muza resuelto de partirse, porque no sucediesen en lo. ganado algunas alteraciones , nom- bró.en su lugar por gobernador ásu hijo Abdalasis, de cuyo esfuerzo y tillor habia muestras frescas y bas- tantes. Juraron todos de obedecelle,:y eon tanto Mu- za y Tarif antes grandes y famosos caudillos, y en lo de adelante mas esclarecidos por cosas tan grandes como acabaron, se aprestaron para embarcarse, y consigo los tesoros, preseas, riquezas, oro y plata que los godos en tantos anos con todo su- poder Pudieron juntar. ' CAPITULO XXYL ' De dos AÑOS Los árabes. Con la mudanza del gobierno y señorío las cos- tumbres , ritos y leyes de España se trocaron y alte- raron grandemente. Relatallo todo seria largo cuen- to: lo que al presente hace al propósito, y servirá para entender la historia de los tiempos ra de- xada la cuenta de los años de que ordinariamente los españoles usaban en los contratos, pleytos y en las Astorias, cuyo «principio se tomaba del Nacimiento isto ó era de Cesar, se introduxo casi por toda ella otra nueva manera de contar los tiempos, de que los moros usan en todas las provincias en que se han estendido largamente, Fundador de aquella malvada superstición fue Mahoma árabe de nacion, el qual por la mucha prosperidad que tuvo en las guerras y por descuido del Emperador Heraclio: 3 llamó y co- ronó Rey desu nacion en Damasco, nobilísima cin- dad de la Syria. Demas desto para que su autoridad A ed . y fuese mayor , promulgó 4 sus gentes leyes como dadas: del cielo por divina revelacion. No hay cosa mas en- gañosa que la mascara de la mala y perversa religion, mando se toma para cubrir con ella como con velo 1 maldades y libertad, ni hay cosa mas poderosa para trastornar los animos del pueblo y llevalle donde quiera. Desde este tiempo quando Mahoma se llamó Rey, comienzan los árabes 4 contar los años de la Egira, que es tanto como jornada ó expedicion. Esto como quier que sea cierto, es muy dificultoso avéri- guar con que año de nuestra salvacion concurrió. Los autores andan varios, y no concuerdan en el cuento de los años adelante: vergonzosa ignorancia de histo- ria y de antigiiedad : grandes tinieblas de donde será dificultoso sacar á luz la verdad; procurarémoslo em- pero por A las fuerzas y diligencia alcanzare. El principio desta disputa se tomará un poco mas arriba en esta manera. El año resulta del movimiento del sol que corre por los signos del Zodiaco en trecientos sesenta y cinco dias y un quarto de dia. Del movi- miento de la luna y de sus variedades resultan los me- ses, ca discurre por el mismo circulo en dias veinte. y nueve y doce horas. Todo el tiempo se divide en años y el año en meses: costumbre universal de to- das.las naciones, de que procede toda la dificultad por no ser cosa facil coa y ajustar en numero de días los movimientos del sol y de la luna tan diferen- tes entre sí, dado que por muchas veces grandes in- genios se han en esto desvelado. Los mas antiguos romanos gobernaron el año por el movimiento del sol, que dividieron en solos diez meses: cuenta varia y in- constante. Destos meses los seis eran de á treinta dias, los quatro de á treinta y uno, es á saber marzo, mayo, julio , octubre. Todo el año tenia trecientos y quatró dias: comenzábase por el mes de marzo, como los 143 nombres de setiembre ; que es el septimo mes, de oc- tubre y de noviembre lo declaran. En tiempo tan gro- sero falto de. erudicion y. doetrina no advertian los inconvenientes, que las fiestas del estío venian á caer en invierno, las del verano en el:otoño: grande des- orden y desconcierto. Los.¿rabes, de quién tomaron moros, para formar el año solo miraron al movi- miento de lá luna, componiendolo de doce vueltas que dá por el Zodiaco, que son doce meses, los seis de á veinté y nueve dias; y los otros seis de á treinta; todo su año tenia dias trecientos y cincuenta y quatro: manera que entre.los romanos imitó Numa Pompilio, ea añadió 4 la cuenta antigua del año cincuenta dias repartidos en los meses de:enero «y de febrero, que tambien añadió 4 los demas; pero sucedia sin duda, aunque en mas largo tiempo, he el frio yenia en los meses del verano, y el lo al cóntrario: inconve- niente en que forzosamente incurren los moros por manteuerse obstinadamente hasta el dia de hoy en la costumbre que antiguamente tenian; que las demas naciones tuvieron cuidado y pusieron toda diligencia en ajustar los movimientos de la luna y del o para Corregir toda la variedad é iiconstancia que entre ellos hay. Grande fue el trabajo que en esto pasaron, y los caminos que tomarow: diferentes. Los griegos cada ocho años intercalaban moventa dias repartidos en tres meses: lo mismo hicieron los romanos mas modernos por su exemplo , mudadas sulamente algu- nas pocas cosas. Los hebreos y los egypcios, como gentes mas entendidas en los movimientos del.cielo, hallaron mas prudentemente esta manera de emien- da, que los latinos llamaron intercalacion. Porque en diez y nueve años, espacio en que se acaba toda la variedad del movimiento de la luna; intercalaron sie- te meses 4 ciertas distancias. Lo mismo hizo Julio 144 j Cesar despues que se apoderó de Roma; por entender pertenecia á su providencia y gobierno emendar la razon de los tiempos, que entre los romanos andaba revuelta y confusa, Ayudóse del consejo de Sosigenes grande mathematico y 'astrólogo , y de Marco Fabio escribano de Roma, con cuya ayuda reduxo el año solar á trecientos y sesenta y cinco dias, y un quarto de dia; por donde cada quatro años se intercala un dia á veinte y quatro de febrero que es sexto de las kalendas de marzo , y el día intercalado se Mama tam- bien sexto de las mismas kalendas; por donde el año se llama: bis sexto, que es lo mismo que dos veces sexto. La razon de la luna, y de toda su inconstancia y cuenta del año lunar comprehendieron con el Aureo numero , que procede de uno hasta diez y nueve , y fue puesto en el kalendario romano. Intercalaban en diez y nueve años siete lunas: manera que por enton- ces pareció muy á propósito para que la cuenta de los tiempos fuese ordenada, y ajustados los años solar y lunar; pero con el progreso del tiempo por ciertas menudencias que no se consideraron en la cuenta del año, se halló que ni la una ni la otra cuenta concor- daban con los movimientos de aquellos planetas, ni entre sí. Por donde los christianos , que 4 imitacion de Cesar quanto á las fiestas inmovibles siguen el año solar, Y quanto á las movibles el lunar, hallaron ha- herse alexado mucho de lo que se pretendió, que ni el principio del año caía en io dia que en tiem- po de Cesar, ni con el Aureo numero , como se pre- tendia, se mostraban las conjunciones de la luna. Por lo uno y por lo otro el Papa Gregorio XI. el año de mil y quinientos y ochenta y dos, quando esto escri- biamos, emendó todo esto: quitó del kalendario el Aureo numero, en cayo lugar puso otro mayor que llamaron Epactas. Demas desto en el principio de 00- ar A o a 145 tubre de aquel año se dexaron de contar diez dias para efecto que el principio del año solar volviese al asien- to convenierte señalado por los:antiguos. Y para que no hiciese dende mudanza en lo de adelante, prové- yó que á ciertas distancias no seíntercalase el bisexto, con que se acudió ú- todos los inconvenientes. Dispu- tar de“todo estomas á la larga y mas sutilmente per- tenece á los astrólogos; lo que es deste lugar y apro- vecha para la historia es que los moros, como poco antes se ha dicho, hacen el año menor que el nues- tro once dias y un quarto. Lo qual por no considerar muchos autores señalaron en diversos lugares el prine, cipio de aquella cuenta de los moros y de aquellos anos de la Egira con tan estraña variedad , que desde el año de quinientos y noventa y dos hasta el de seis- cientos y veinte y siéte casino hay año ninguno, en qu alguno ó algunos autores no pongan el principio e la dicha cuenta: variedad y discordancia vergon- zosa. Discordancia, de que pienso fue la causa que iversos escritores en diversos tiempos como se infor- Masen quantos años -«corrian en aquella sazon de los , por no saber que eran menores que los nues- tros Bulviendo á contar acia atras y +4 restar aquel numero de años de los de Christo , señalaron diversos: principios, Jos:postrerós , cómo contaban mas años, mas arriba: Fn tanta variedad mucho tiempo nos has amos suspensos y dudosos en lo que: debiamos se- guir. Lo a mas verisimil nos parece es que la com- putacion de los árabes, de losmoros y de la Egira, que Lodo es uno, se debe comenzar el ¿ño de Christo! Selscientos y veinte y dos á quince de julio, segun que lo testifican los Anales toledanos que se escribie=. ron pasados trecientos años ha. Lo mismo comprue= ban los letreros de las piedras y las memorias ánti= guas: concuerdan los jadíos y moros, con quien para TOMO 11. 10 146 | Aoi seguridad lo comunicamos, segun que en nn librito 4 parte bastantemente lo tenemos todo deduci- do. Sin embargo el arzobispo don Rodrigo y Isidoro Pacense se apartan desto , porque señalan el principio desta cuenta el año de Christo de seiscientos y diez y ocho, es á saber el año seteno del imperio de Hera- clio; Otros muchos y. casi los mas, en que hay mayor daño., igualaron los años de los moros con los mues- tros: cosa que no debieran hater, como queda bas tanteménte advertido. CAPLTULO XXVIL -Delo que hizo Abdalasis. Gobernó algun tiempo Abdalasis la provincia que su padre le encomendó , sábia y prudentemente. De Africa vinieron á España pas gentios para array- garse mas los moros en ella, para cultivar y poblar aquella anchísima tierra, á causa de las guerras pasa- das falta de moradores y yerma. Diéronles campos y asientos: señalaron 4 Sevilla por cabeza, en que es- tuviese la silla del nuevo imperio, como ciudad gran- de y fuerte, y comoda para dende acudir 4lo demas. Egilona muger del Rey don Rodrigorestaba cautiva con otros muchos, El moro gobernador con son que or derecho de la guerra le tocaba aquella presa , la izo traer ante sí. Era de buena edad, su hermosura y apostura muy grande. Asi 4 la primera vista el bar- Debiamedó herido y preso. Preguntóle con blandas palabras cómo éstaba. Ella lastimada de la memoria de su prosperidad antigua, y renovada con esto su pena, comenzó á derramiar lagrimas , despedir sollo- aos y gemidos, «Qué quieres (dixo con voz flaca) sas »her de mí, euya desventura ha sonado y se sabe por 147 »todo el mundo, tanto mas «grave quanto de todos es »mas conocida? La que poco antes era Reyna dicho- »sa, cuyo señorío se estendia fuera de España, al »presente (ó triste fortuna) despojada de todo, me »hallo en el numero de los esclavos y cautivos. La »caida tanto és mas dolorosa quanto e de que »se cae es mas alto; lo que es de tal suerte, que los »españoles, olvidados de su afan, lloran mi desastre » ps es ocasion de mayor pena. Pu si como es justo »lo hagan los animos generosos, te mueves por el »desastre de los Reyes, gozate en esta bienarmdanza - »tener ocasion de hacer bien á la sangre real. Ningun »mayor favor me puedes hacer que volver por mi ho-. »nestidad como de Reyna y de matrona, y no per- - »mitir que ninguno de mí se burle. Por lo demas tuya »soy : de mi como de tu esclava haz lo que. por bien »tuvieres. Con las obras, por hallarme en este esta- »do , no te podré gratificar lo que hicieres : la memo- »ria y reconocimiento serán perpetuos, y la voluntad »de agradarte y obedecerte muy grande.» Con este razonamiento y palabras quedó aquel barbaro mas prendado, Usó con ella ps e aer y de blandura, re- suelto de tomarla por muger, como lo hizo, sin quí- talle la ibertad: de ser christiana. Tuvola en. su com= E con grande honra toda la vida, ca demas de su rmosura y de su edad que era muy florida, fue do- tada de singular prudencia ,: tanto que por sus conse= JOs principalmente enderezaba su gobierno , y :4 su persuasión por tener mas. deoridad , y que madie le menospreciase , usó de repuesto, aparato y corte real, y Se puso corona en la cabeza. Fn tierra de Antequera por la parte que toca los mojones y los aledaños de Malaga, hay un monte llamado Abdalasis, por ven= tura del nombre deste Principe; como tambien algu- nos sospechan que Almaguer pueblo de la orden de + mn 148 Santiago se Mamó asi de Magúed capitan moro, de quien dicen solia beber del agua de una fuente que está alli cerca; y porque el agua en lengua arabiga se dice Alma, pretenden que de alma y Magued se com=- puso el nombre de Almaguer. Hoy en aquel pueblo no hay fuentes, todos beben de pozos. No hay duda sino que con la mudanza que hobo en las demas co- sas, se mudaron los apellidos 4 muchos pueblos, montes, rios, fuentes: de que resulta grande confu- sion en la memoria y nombres antiguos, ca los capi- tanes barbaros parece pretendieron para perpetuar su memoria y para mayor honra suya fundar nuevos pueblos, ó mudar á otros sus apellidos que tenian de tiempo antiguo. Qué se haya hecho del conde don Ju- lian no se sabe, ni se averigua: la grandeza de su taaldad hace se entienda que vivo y muerto fue con- denado % eternos tormentos. Es opinion, empero sin autor que la compruebe bastáantemente, que la muger del conde murió apedreada, y un hijo suyo despeña- do de una torre de Ceuta; y que á él mismo conde- naron á carcel perpetua pormandado y sentencia de los moros á quien tanto quiso agradar. En un castillo llamado Loharri, distrito de la ciudad de Huesca, se muestra un sepulcro de piedra fuera de la iglesia del castillo, do dicen comunmente estuvo sepultado. Don Rodrigo y don Lucas de Tuy testifican haber sido muerto y despojado 'de todos sus bienes asi él como los hijos del Rey Witiza. Lo que se puede asegurar, es que el estado de las cosas era de todo punto mise- sil: Casi toda España estaba á los moros sugeta á esta sazon : no se puede pensar genero de mal que los christianos rro padeciesen quitaban las mugeres á sus maridos , sacaban los hijos del regazo de sus madres, robaban los paños y ricas preseas libremente y sin castigo. Las keredades y los campos no rendiar los rá frutos que sólian,, por estar airado el cielo, y. por 12 falta de labranza. Profanaban las casas y templos con- sagrados, y aun los abrasaban y abatian : los cuerpos muertos á cada paso. se hallaban tendidos por las ca- les y caminos: no se oía por todas partes sino llantos y gemidos. Finalmente no. se puede pensar genero de: nal con que España no fuese afligida: claro castigo de Dios, que por tal manera tomaba venganza no solo de los malos, sino tambien de los inocentes por ; el menosprecio de la Religion y de sus leyes. Toda-" via endo de Vizcaya y en parte de los Pyrineos acia lo de Navarra: y Aragon, en Jo, do Asturias y parte de Galicia se entretenian Jos christianos, confiados mas en la aspereza de los lugares y por no acudir contra ellos los moros , que en fuerzas ó animo, que tuviesen para hacer resistencia. Los que estaban sugetos á los moros y mezclados con ellos,:entonces se comenzaz ron á llamar mixti arabes, es 4. saber mezclados ara= bes; despues mudada algun tanto la palabra, los mis- mos se llamaron mozárabes. Pabanles libertad de pro- fesar su Religion , tenian templos, á fuer de Christia- _YOs, monasterios de hombres y mugeres como antes. Los pr por miedo que su dignidad no fuese es- carnecida entre aquellos barbaros, se: recogieron 4 Galicia junto con gran parte de la clerecia; y aun el obispo de: Iria- Flavia, que es el Padron, 4 muchos prelados que acudieron á su obispado, señaló rentas” y diezmos con que se sustentasen en aquel destierro, como'se entiende por la narrativa de un privilegio que el Rey don Ordoño el Segundo dió á la iglesia de Sanir tiago de Galicia año de Christo de noyecienlos y tre- ce, Destá manera cayó España: tal fue el fin del no- hilisimo reyno de Ll, Con el cielo sin duda se revuelven y cosas de aca: Jo que tuvo pri ipio, es necesario se acabe; lo que nace muere, y lo que A 150 crece se envegece. Cayó pues el reyno y gente de los godos no sin providencia y cónsejo del cielo, como. á mí me parece, para que despues de tal castigo de las cenizas y de la sepultura de aquella gente naciese “se Jeyantase una nueva y santa España, de maye- res fuerzas y señorio que anles era: refugio en este - tiempo, amparo y columna de la Religion catholica, que compuesta de todas sus partes y como de sus miembros termina su muy ancho imperio, y le estien- de como hoy lo yemos hasta los ultimos fines de Le- vante y Poniente. Porque en el mismo tiempo y esto se escribia en latin, don Philipe II. Rey catho- lico de España, vencidos por dos y mas veces en ba- talla los rebeldes , juntó con los demas estados el rey- no, de Portugal con atadura como lo esperamos di- chosa y perpetua: con que esta anchisima provincia de Espáña, reducida despues de tanto tiempo debaxo un seeptro, y señorio, comienza 4 poner muy mayor es- Ep solia á los malos y álos enemigos de Christo: VÍ E E >: “¿LIBRO “SEPTIMO. . e = 0 CAPITULO PRIMERO. 4 % 4. 3,449 Contó el infante don Pelayo se levantó contra 35 Y =los moros. 0000 “1% No pasaron dos años enteros despues que el furor “africano hizo 4 España aquella guerra cruel y desgra- ciada, quando un gran campo de moros pasó las cum- bres de los Pyrineos por donde parten termino Espa- ña y Francia, y por fuerza de armas rompió por aque- lla provincia con intento.de rendir con las armas ven- cedoras aquella parte de Francia que solia ser de los | = : E 151, godos. Ademas que, se les presentaba buena ocasion conforme al deseño que llevaban , de acometer y apo- derarse de toda aquella provincia por estar alterada con discordias civiles, y muy cerca de caer por el suelo á causa de la ociosidad y descuido muy grande de aquellos Reyes, con que las fuerzas se enflaque- cian y marchitaban, uo de otra guisa que poco antes aconteciera en España. Pipino el mas viejo , y Carlos su hijo bien que habido fuera de matrimonio, por su valor y esfuerzo en las armas llamado por sobrenom- bre Martello, señores de lo que entonces Austrasia y al presente se dice Lorena, eran mayordomos de la casa real de Francia, y como tales gobernaban en paz y en guerra la republica á su voluntad: camino que claramente se hacian y escalon para apoderarse del reyno y de la corona, cuyo nombre quedaba sola= mente á los que eran verdaderos Reyes y naturales por ser del linage y alcuña de Pharamundo primero Rey de los francos. Grande era el odio que resultaba y el desgusto que por esta causa muchos recebian: evaban mal que una casa en Francia y un linage es- tuviese tan apoderado de tado que pudiese mas que las leyes y que-los: Reyes y toda la demas nobleza, Eudon duque de Aquitania, hoy Guiena , era el prin- cipal que hacia rostra y. contrastaba ú los intentos de $ austrasianos. Cada parte tenia sus valedores y alle- gados, con que toda aquella nacion y provincia esta- ba dividida en+parciali des y bandos. Lo que hace á muestro propósito ; esque con la ocasion de estar los barbaros ocupados en la guerra de Francia las reli- quias de los godos que escaparon de aquel miserable naufragio de España, y reducidos á las Asturias, Ga- hicia y Vizcaya tenian mas confianza en la aspereza «de aquellas fraguras de montes que en las fuerzas, tu-, vieron lugar para tratar entre sí como podrian reco- 152 : brár su antigua libertad. .Quexábanse .ensécreto: que sus hijos y mugeres hechos esclavos:servian á la des», honestidad de sus señores. Que ellos mismos llegados. ¿lo ultimo de la desventura; no. solo. padecian el pu» blico vasallage, sino:cada: qual una: múserable servi- dumbre. Todos los: santuarios de España profanados: los templos de los santosunos.con el furor de la guer- ra quemados y abatidos, otrós despues: de:la victoria servian ¿la torpeza: de la supersticion:mahometana; saqueados los ornamentos: y» prescasode-las iglesias: rastros do. quiera:de una barbara crueldad y fiereza, En Munuza que erasgobernador de-Gijon, aunque puesto por los moros, de profesion christiano en quien fuera justo hallar algun reparo, no-se-veía cosa de hombre fuera de:la figura y aparencia, nisde chris-, tiano mas del nombre y habito, exteriors que les seria mejor partido morir deiná vez ,; que.snfrir cosas tan: a vida: tan desgraciada. Ya;no. trataban de recobrar la antigua 'gloria en un punto escurecida, uk el imperio de su gente que por permision de Dios era: acabado.; solo. deseaban alguna manera: de-servidums bre tolerable, y de vida'no tan amarga como era la que padecian. Los que desto trataban; tenian mas “falta de caudillo que de' fuerzas, el qual con el ries: go de su vida y con su:exemplo; despertase á los de-, mas Christianos de España; y los animase para acoj meter cosa tan grande, porque como suele el pueblo, todos blasonaban y hablaban atrevidamente;. pero to- dos tambien rehusaban de:entrar: en el peligro y en la liza: el vigor y valor.de los animos Sido da nobleza de los godos con las guerras por-la mayor parte aca-. bada. Solo el infante don Pelavo como: el que venia de la alcuña y sangre real de-los godos, sin:embargo de los trabajos que habia padecido, resplandecia y se. señalaba en valor y grandeza de animo, cosa que sá- $ 153 bian muy bien-los naturales; y'aun los mismos que no le conocian, por-la fama de sus proezas y de su: esfuerzo, como:suele acontecer, le imaginaban, hom- bre de grande cuerpo y gentil presencia. Sucedió muy. d: propósito que desde Vizcaya do estaba recogido, despues del desastre de España, viniese 4 las Asturias, no se sabe:si Hamado, si de su voluntad por no faltar ¿la ocasion si alguna se presentase de ayudar á la patria comun. Por ventura tenian diferencias sobre: el señorio de Vizcaya, ca tres duques de Vizcaya hallo. en las memorias de aquel tiempo, Eudon, ¿Pedro y don Pelayo. A la verdad luego,que llegó. á las Astu- rias, todos pusieron en él los ojos y la esperanza que se podria, dar algun corte en, tantos males y. hallar algun remedio; Si- enpnciorea persuadi que se bicie- «cabeza, y :como;tal se encargase del amparo y. pro= teccion de los demas. A muchos atemorizaba-la' gran- deza del peligro. y bazañía queracometian .con fuerzas tan flacas: parecia desatino sinnmayor seguridad aven- turarse de nueyo., y exásperar las armas y los animos de los-harbaros; pero lo que rebusaban de hacer por miedo, cierto accidente lo trocó en necesidad. Tenia don Pelayo unas hermana en edad muy florida; de hermosira extraordinaria. Deseaba grandemente Mu- nuza gobernador de Gijon casar con aquella doncella, . porque como suelen los hombres baxos y que de presto suben., no. sabia vencerse en la pdas ni enfrenar el deseo deshonesto con. la razon y virtud. e tenia alguna esperanza que don Pelayo vendria en que él tanto deseaba. Acordó con muestra de amis- tad enviarle 4 Cordova sobre ciertos negocios.al ca- - Pitan Tárif.que aun no, era pasado en Africa. Con la ausencia de don Pelayo tacilapimto; aa con su in- lento. Vuelto el hermano dela embaxada, y sabida afrenta de su casa, quan graye. dolor recibiese, y Nx 154 con quantas llamas de ira se abrasase dentro de sí; qualquiera lo podrá entender por sí mismo. Dabale pena asi la afrenta de su hermana, como la deshonra de su casa; mas lo que s$obre todo sentia era ver que en tiempo tan revuelto no podia salisfacerse de hom= bre tan poderoso, 4'cuyo targo estaban las armas y soldados. Revolvia en su pensamiento diversas trazas» parecióle' que sería la mejor en tanto que se ofrecia alguna buena ocasion de vengarse, callar y disimular el dolor, y con mostrar que holgaba de lo hecho, burlar un engaño con otro engaño. Con esta traza ha= 1ló ocasion de recobrar su hermana , con que se huyó á los pueblos de Asturias comarcanos, en que tenia goutes aficionadas y ganadas las voluntades de toda - aquella comarca. Espantóse Munuza con la novedad de aquel caso : recelahase que de pequeños principios se podria encender grande llama; acordó de avisar á 'Tarif:lo que pasaba. Despachó él sin dilacion desde Cordova soldados que facilmente hobieran á las ma- nos á don Pelayo por no estar bien apercebido de fuerzas, si avisado del peligro no escapara con pres- teza, y puestas las espuelas al caballo le hiciera pasar un rio que por alli pasaba llamado Pionia, á la sazon muy crecido y arrebatado, cosa que le dió la vida; porque los contrarios que le seguian por la huella, se quedaron burlados por no atreverse 4 hacer To mismo, ni estimar en tanto 'el prendelle, como el poner á riesgo tan manifiesto sus vidas: Enel valle que hoy se llama Cangas y entonces Canica , tocó tambor y le- vantó estandarte. Acudió de todas partes gente pobre y desterrada con esperanza de cobrar la libertad: te- nian entendido que en breve vendria mayor golpe de pop para atajar aquella rebelion.: Muchos de st voluntad tomaron las armas por el grán deseo que te- nian de hacer la guerra debaxo de la conducta de 155 "don Pelayo por la salud de la patria y por el remedio de tantos males: algunos por miedo que tenian á los enemigos, y por Otra parte movidos de las amenazas de los suyos, y por el peligro que corrian de ambas partes (hora venciesen los christianos, hora fuesen vencidos) de ser saqueados y maltratados por los que quedasen con la victoria, forzados acudieron á don Pe- layo, en partienlar los asturianos casi todos siguieron este partido. Juntó los principales de aquella nacion: ámonestóles que con grande animo entrasen en aque- Ma demanda antes que el señorio de los moros con la tardanza de todo punto se arraygase, que con la no- vedad andaba en balanzas. «Conviene (dice) usar de ¡presteza y de valor para que los que tenemos la jus- »ticia de nuestra parte, sobrepujemos á los contrarios »con el esfuerzo. Cáda qual de las ciudades tiene una »pequeña guarnicion de moros: los moradores y ciu »dadanos son nuestros, y todos lós bombres valientes »de España desean ampliarse en muestra ayuda. No. » habrá alguno que merezca nombre de chrisliano, que »no se venga luego á nuestro campo. Solo entreten- >gamos 4 los enemigos un poco, y con corazones atre- >vidos avivemos la esperanza de recobrar la libertad, [el / engendremos en los animos de nuestros herma- ños. El exercito de los enemigos derramado por ura- »ehas partes, y la fuerza de su campo está embara: »zada en Francia, Acudamos pues con esfuerzo y Co- Praron que ésta es buena ocasion para pelear por la 5 os gloria de la guerra, por los cc cn ¿8lón y porloshijos, mugeres parientes y aliados que bre: in en una indigna y gravisima servidum- bre. Pesada cosa: és relatar sus ultrages , Muestras » miserias y peligros, y cosa muy vána encarecelias »con palabras, derrámar lagrimas, despedir sospiros. »Lo que hace al caso es aplicar algun remedio á la 156 : » enfermedad», dar muestra. de vuestra nobleza, y acor= »daos que sois nacidos. de la. nobilisima sangre de los _» godos. La prosperidad, y regalos nos enflaquecieron, “»y hicieron caer en tantos males; las adversidades y trabajos nos aviven y mos despierten. Direis que es »cosa pesada acometer. los peligros. de: la guerra: » quánto mas pesado es que los hijos y mugeres hechos »eselavos sirvan á la deshoneostidad de. los enemigos? »0 grande y entrañable dolor, fortuna trabajosa, y »aspera, que vosotros mismos seais despojados de »wuestras vidas y haciendas! todo lo. qual es forzoso, '»que padezcan los vencidos. El amor de vuestras 'co- »sas particulares, y el deseo del sosiego por ventura »0s entretiene. Engañais os si pensais que los particu- »lares se pueden conservar destruida y asolada la re-. »publica: la fuerza desta llama 4 Ja manera que el »fuego de unas casas pasa á otras, lo consumirá todo, »sin dexar cosa alguna en pie. Poneis. la confianza en »la fortaleza y aspereza desta comarca? A los cobar- - »des y ociosos ninguna cosa puede asegurar; y quan- »do los enemigos monos acomeliesen, cómo podrá »esta tierra esteril y menguada de:todo. sustentar tan- »ta gente como se ha recogido 4 estas montañas? El »pequeño numero de nuestros soldados os hace dudar; -* »pero. debeis os acordar de los tiempos pasados y. de »los.trances variables de las guerras ,,por. donde.po- »deis entender que no vencen los muchos, sino los »esforzados. A Dios al qual tenemos irritado antes de »ahora,. y al presente ir está aplacado., facil » cosa. es y aun muy usada deshacer gruesos exercitos ; » con. las armas de pocos. Teneis por mejor confor- »maros con el estado presente, y por.acertado sery1r »al enemigo con condiciones tolerables? como si esta - y canalla infiel y desleal hiciese caso de conciertos, ó »de gente barbara se pueda esperar que será constan - A A '! en Ñ 15 »te en sis promesas. Pensais por ventura que eso »mos con hombres crúeles, y no antes con bestias v fieras y salvagés? Por lo que á mi loca , estoy deter- »minado con vuestra ayuda de acometer esla empresa: » y peligro bien: que muy grande, por el bien comun . muy de'buena gana; y en tanto que ke viviere, m0s- »Wrarme enemigo, no mas á estos barbaros, que á »qualquiera de los nuestros que: rehusare tomar las »armas y ayudarnos en esta guerra sagrada, y no se »determinare de vencer ó morir “como bueno antes »que sufrir vida tan miserable, tán 'estrema afrenta »y desventura. La grandeza delos castigos hará en- »tender á los cobardes que no són los enemigos los > que mas deben temer.” Entretanto que don Pelayo decia estas palabras, los sollozos y gemidos de los que alli estaban, eran tan grandes que á las veces mo le dexaban pasar adelante. Poníanseles delante los ojos Simagenes de los males presentes y de los que les amenazaban: el miedo era igual al dolor. Pero des- Pues que algun tanto respiraron y concibieron dentro de sí alguna esperanza de mejor partido, todos se ju- ramentaron y con grandes fuerzas se'obligaron de ha- , “er guerra ¿los moros, y sin escusar algun peligro ó o ser los ¡primeros á tomar las armas. Tratóse de nombrar cabeza, y por voto de todos señalaron al mismo don Pelayo por su capitan, y le alzaron por Rey de España el año que se contaba de muestra sal- vacion de setecientos y diez y scis: algunos á esté nu- mero'añaden dos años. Deste principio al mismo tiem- po que la impiedad armada andaba suelta por toda tec y-el furor y atrevimiento por todas partes vo aban casi sin alguna esperanza de remedio, “un nuevo reyrto dichosamente y para siempre se fundó le España , y se levantó bandera para que los natura- s afligidos y miserables tuviesen alguna esperanza 158. : em: pu | de remedio : tanto importa Y las veces no faltar á la ocasion y aprovecharse con prudencia de lo que suce de acaso. Los gallegos y los vizcainos, cuyas tierras baña el mar Oceano por la parte del Septentrión, y á exemplo de los asturianos en gran. parte conserva- ban la libertad, fueron convidados á entrar en esta demanda. Lo mismo se hizo de secreto con las ciuda- des que estaban en poder de moros, que enviaron á requerillas y conjurallas no faltasen á la causa comun, antes con obras y con consejo ayudasen á sus inten- tos. Algunos de los lugares comarcanos acudieron al campo de don Pelayo, determinados de aventurarse de nuevo, y ponerse al riesgo y al trabajo; pero los mas por menosprecio del nuevo Rey, y por miedo de mayor mal se quedaron en sus casas: querian mas estar ú la mira y aconsejarse con el tiempo, que ha= cerse parte en negocio tan dudoso. Bien entendia don Pelayo de quanta importancia para todo serian los principios de su reynado. Asi con deseo de acre- ditarse corria las fronteras de los moros, acudia á to- das partes, robaba, cautivaba y. mataba: por otra parte visitaba los pueblos de las Asturias, y con su presencia y palabras levantaba á los dudosos, anima- ba á los esforzados. Demas desto con grande diligen- cla se apercebia de todo lo necesario, y lo juntaba de todas partes sin-perdonar á trabajo alguno á trueque de autorizar su nuevo reyno entre, los suyos, y ate- worizar á los barbaros, ca sabia acudirian luego á apagar aquel fuego. Tenia vigor pie , la edad era ú proposito para sufrir trabajos, la presencia y traza del cuerpo no por el arreo vistosa, sino por si misma yaronil verdaderamente y de soldado, cd Ñ : 159 CAPITULO Ll «Como los moros fueron por don Pelayo vencidos. “Entre los demas capitanes que vinieron con Tarif á la conquista de España, uno de los mas señalados fue Alcama maestro de la milicia Morisca, que era como al presente coronel ó maestre de campo, Este sabidas las alteraciones de las Asturias, acudió pres- tamente desde Cordova para reprimir los principios de aquel levantamiento, con recelo que con la tardan- za no tomase fuerza'aquel atrevimiento, y el remedio se hiciese mas dificultoso. Seguia á Alcama un grue- s0 exercito compuesto de moros y de christianos: lle- vó en su compañia á don Oppas prelado. de Sevilla para ayudarse de su autoridad, y de la amistad y.den- do que tenia con don Pelayo, para reducirle á me- Jor partido; y para que con su prulencla y buena maña diese, 4 entender á los que locamente andaban alterados, que todo atrevimiento es vano quando le faltan las fuerzas : que los desvarios en materia seme- Jante son perjudiciales; y los varones prudentes quan- O acometen alguna empresa deben poner primero Os ojos en la salida y en el remate : si Munuza ó.al- gun otro gobernador los tenia agraviados, mas acer- tado era alegar de su justicia delante de los moros, que nunca Ai de hacer razon á quien la pedia: tomar las armas, y fuera de proposito usar de fuer- za, el intentarlo; era locura, y el remate sería sin du- da para todos miserable. Con el aviso de que venía Alcama, los soldados christianos se atemorizaron gran- emente , y como suele acontecer ,.los que mas bla- Dn antes del peligro, y mas desgarros decian, al po del menester se mostraban mas cobardes: La memoria de las cosas pasadas y la perpetua felicidad ” 160 «le los harharos los amiedrentaban , y 4 manera de es- elayos parecia que apenas podrian sufrir la vista de los enemigos Grande era el peligro en que todas las - «cosas se hallaban. El socorro de Dios y de los santos abogados de España, el esfuerzo y prudencia de don Pelayo ¿mpararon á los que estaban faltos de ayuda, fuerzas y consejo. Fuera locura hacer rostro y con- trastar con aquella gente desarmada y ciscada de mie- do al enemigo feroz y espantable por tantas victorias como tenia ganadas. Para esto don Pelayo repartió los demas soldados por los lugares comarcanos, y él con mil que escogió de toda la masa, se encerró en una cueva ancha y espaciosa del monte Auseya, que hoy se lama la cueva de Santa Maria de Covadonga- Apercibióse de prision para muchos dias: proveyóse de armas ofensivas y defensivas con intento de defen- derse si le cercasen , y aun si se 'ofreciese ocasion, hacer alguna salida contra los enemigos. Los moros informados de lo que pretendia don Pelayo, por la huella fueron en su busca, y en breve llegaron á lá puerta y entrada de la cueva. Deseaban esensar la pelea y el combate, que no podia ser sin recebir da- ño en aquellas estrechuras: por esto acordaron de in- tentar si con buenas razones podrian rendir á aquella ente desesperada, Encargóse desto don Oppas: pi- dió habla á don Pelayo , y alcanzada, desde un ma- cho en que iba, como se llegase cerca de la cueva le habló desta manera: «Quanta haya sido la gloria de ¿muestra nación vi tu lo ignoras , ni hay para que re- »latarlo al presente. Por grande parte del mundo es- »tendimos nuestras armas. A Jos romanos señores del »mundo quitamos á España: sugetamos y vencimos” »con nuestro esfuerzo naciones fieras y barbaras; pero »ultimamente hemos sido vencidos por los moros, Y »para exemplo de la inconstancia de la felicidad hu- A 165 smiana de la cumbre de la bienandanza, dónde poco »antes nos hallíbamos, hemos caido en grandes y es- »tremos trabajos. Si quando nuestras fuerzas las tenia- »mos enteras, no fuimos bastantes á resistir, por ven- »tura ahora que estan por el suelo, pensamos prevá- »lecer? Por ventura esa cueva en que pocos á ma- »uera de ladrones estais encerrados, y como fieras »cercados de redes, será parte para libraros de un »grueso exército, qué es de no menos ue de sesen- »ta mil hombres ? Los pecados sin duda,de Espana, »con que tenemos irritado á Dios, que aun no pare- »ce está harto de nuestra sangre, os ciegan los ojos »para que no veais lo que os conviene. Lo que si »por el suceso de las Ral á ellos próspero ,» á no- »sotros contrario , no se entendiera bastantemenle, »estos intentos tan desvariados lo mostráran. Porqué »no os apartais de ese propósito, y en tanto que hay »esperanza de perdon «y de clemencia, dexadas lue- »go las armas y rendidas, no trocais las afrentas, ul- Mrages, servidumbre y muerte (que será el pago muy »ci8rto desta locura, si la llevais adelante) con olas » honras y premios que os puedo prometer muy grán- » des”, y" seguis el juicio y exemplo de toda Espana »was aina que el ímpetu desenfrenado de vutstro eo- arazow'y el desatino comenzado? «A- estas palabras don Pelayo : tu (dice) y Witiza tu hermano y sus » hijos debeis temer la divina venganza, dado que por ¿breve espacio de tiempo las cosas se encaminen con- »forme ú vuestra voluntad. Vuestras maldades son las »que tienen á Dios'airado + todos los lugares sagrados >estan' por vuestra caga profanados'en toda la pro- »vineias las leyes por su antigúedad sacrosantas abro- pa estos escalones pasastes «4 tanta locura, : melistes los moros en España ; gente fiera y »cruel de a Laia Md : ls de que han" resultado”tántos daños y lante TOMO 11. 11 d * . : > 102 $ »sangre, christiana se ba derramado. Por las quales » maldades, si entendemos que Dios cuida de las cosas » humanas , vivos y muertos sereis gravisimamente »atormentados. 'Tu mas que todos, pues olvidado dél »oficio y dignidad que tenias, has sido el principal »atizador destos ATA ; y ahora con palabras desver- »gonzadas te has atrevido 4 amonestarnos que de nue- y yo baxemos las cervices al yugo de la servidumbre »mas dugo que la misma muerte; esto es, como yo »lo entiendo, que de nuevo padezcamos los males y » desventuras pasadas , con que hemos sido hasta aquí » trabajados, Estos, son aquellos premios magnificos, »estaS las honras con que convidas á nyestros solda- »dos?,Nos don Oppas ni erffendemos que las orejas yde Dios nos estan tan cerradas, ni Ñ corazon tan »apantado de ayudarnos , que hayamos de confiar en » tus promesas; antes tenemos por Cierto que su Ma- »gestad sin tardanza trocará la. grandeza del castigo »pasado en benignidad. Que si yo estamos bastante- »mente castigados, y aunque afligidos y faltos, no » nos quisiere acorrer, determinados estamos ceorf la »muerte de poner fin á tantos males, y trocar como » esperamos esta vida desgraciada con la elerna felici- » dad.” Por la respuesta y palabras de don Pelayo se entendió la resolucion que todos tenian de vencer ó morir en la demanda, pués apretados de tantas mane- * ras, demas desto.convidados con el perdon no se que- ria entregar mi daban oido á ningun partido. Fue pues forzoso venir 4 las manos y hacer fuerza á los “cercados. Combatieron con todo genero de armas y con un granizo de piedras la entrada de la cueva; en que se deseubrió el poder de Dios favorable á los nuestros y 4: los moros contrario , ca las piedras, $ae-- tas y dardos que tiraban, revolyian contra los que Jos arrojaban, cob grande estago que hacian en sus mis- . ' 63 mos dueños. Quedaron los enemigos atonitos con tan. gran milagro: los christianos animados y encendidos gon la esperanza de la victoria os su aii e > á pelear, pocos en numero , sucios yde mal talle: la pelea fue de tropel y sin orden, cargaron sobre los enemigos con gran denuedo , que enflaquecidos y pasmados con 3 espanto que lenian cobrado, al mo- mento volvieron las espaldas. Murieron hasta veinte mil dellos en la batalla y en el alcance: los demas desde la cumbre del monte Auseya, donde al princi4 pio se recogieron, huyendo pasaron al campo Liba- nense por do corre el rio Deva. Alli sucedió otro mi- lagro, y fue que cerca de'una heredad, que deste su- ceso (como yo pienso) se llamó. Causegadia, una par-, te de un monte cercano con todos los que en él es- taban , de sí mismo se cayósen el rio , y fue causa que gran numero de aquellos barbaros pereciesen. Du- ró por largo tiempo que se cavaban y descubrian “en - aquellos lugares pedazos de' armas y huesos (en es- ecial quando con las crecientes del invierno las aguas comen las riberas ) para muestra de aquella grande: miatanza. Pocos escapangn, Alcama pereció en. la pe-, a, el obispo don Oppas fue preso; entiendese, aun- que los historiadores o odia , que conforme á las leyes. de la guerra pagó cof la wida: cosa muy ve- risimil por la grandeza de $u8 maldadeg y por 10 ha=. arse mas menciomedél en la historia adolabie:- Mp nuza atonito con la nueya de lo que pasaba , y no te-” niendose por seguro dentro de Gijon por el odio que le tentan los naturales, acometió á salvarse por los: pies; pero cerca dé una aldea llamada Olalie la gen- te de aquella comarca le dió la muerte , con que no: quedaron TO DeACIn as injurias publicas , sino tambien aplacado e particular dolor que tenia don. layo por la afrenta, de su casa ; y con tanto ningu- : rd . 3 16: : E He : na-cosa faltó para quela alegria de la victoria no fue se “olmada:, 'comó fuera necesario si*se les escapara aquel hombre pgr cuya crueldad y 'demasias forza- dos tomaron las armas. Sucedió esta pelea el año de* nuestra salvacion de setecientos y diez y ocho al mis- mo tiempo que en Africa Muza' fue actisado delante del Miramamolin por Tarif su contrario. Tomáronle cuentas del gasto y recibo en la guerra de España: no e descargó bien, y asi fue condenado en grande su- Ma de dineros, y él de pesar de la afrenta falleció poco despues. Su hijo Abdalasis despues que gober; nó 4 Ca por espacio de tres años, incurrió en odio de los naturales y de los de su nacion á causa que forzó muchas hijas de los principales: por esto en la misma mezquita en que conforme á la costumbre de aquella gente hacia óracion, fue muerto Á manos de los suyos él año de setecientos y diez y nueve. Dixose que su misma muger Egilona le procuró la muerte pór verse despreciada de su marido por otras, que él mas amaba. Quien dice que su soberbia y ab vez le fue ocasion deste desastre , y el usar de in- signias reales á persuasión asi mismo y por consejo de su misma muger. El principal tn matarle fue un dew do suyo por nombre Aiub,, que se encargó y tuvo el gobierno de España por gspacio de un mes; y del di- ¿e el arzobis| o don Rodrigo que fundó á Calatayud, pueblo principal poco adelante deda raya de Aragon. En el imperio de los moros por muerte de Ulit ha- Pia sucedido "su hermano Zuleyman, pór el quad en Tugar de Abdalasis fue proveido del gobierno Ye Es- aña Alahor, hombre fiero y cruel no menos “contra os moros, que contra los christianos , porque despo- jó de sus bienes á los nroradotes de Cordova sin otfa causa bastante mas del deseo que tenia de robar: hi- o pesquisa y proceso, contra losamoros que fueron los / 165 ¿primeros en venir d España, ca pretendia tenian usur- pados lo despojos de los vencidos y de toda España. Deste dicén que desde Sevilla trasladó la silla del im- perio de los moros 4 Cordova, y por entender que el daño recebido en las Asturias fue por engaño del con- de don Julian y de los hijos de Witiza, los despojó de todos sus bienes y les dió la muerte: justo castigo de Dios que los traydores ¿4u patria fuesen tratádos desta manera por los mismos á quien sirvieron. y, lla- maron en su ayuda desde Africa. y CAPITULO 1HL ' Lo demas que hizo don Pelayo. . » ¿ ; Tal era el estado de. la christiandad. en España, para bueng no tal, para_tantas tinieblas y tempestad O as todo malo, Luego que don Pelayo ganó aque- Ma gloriosa victoria , no solo se arraygó y fortificó en las Asturias, do. dió principio d:su reynado, sinp Que tambien baxó con su gente áslo llano y alli tra- bajaba á los pueblos sugetos dglos moros, talaba los Campos, robaba y ponia á fuego*y á sangre todo lo Que se le ponia delante. Acudianle á la "fama de. sus nas de cada dia nuevas fuerzas y gentes: con que tomó por fuerza la ciudad de Leen, puesta á las hal- das de los montes con que Galicia y las Asturias par- ten termino, lo qual gucedió el año de setecientos y veinte y dos. Algunos piensan que desde este tiempo don. Pelayo se llamó Rey de Leon: otros lo contra- dicen (personas de*mayor conocimiento de la anú- gúedad ) movidos por los privilegios y memorias de los PRA, Dr e , dé donde se saca claramente que los sucesores de don Pelayo no se Mamaron Reyes de Leon, sino de Oviedo solamente. A este mismo "166 y propósito hacen los sepulcros de aquellos primeros Reyes, que se sepultaron en Oviedo y otros pueblos - “de las Asturias hasta él tiempo del Rey dón Ordoño el Segundo, que como fue el primero que.se llamó Rey de Léon, asi bien se” mandó enterrar en la igle- sia de Santa María la Mayor que él mismo desde los cimientos levantó en aquella ciudad. Y sin embargo se puede creer que lug que la ciudad de Leon fue ¿onquistada, mudaron las armas antiguas de lostRe- yes godos en un leon roxo rapante en campo platea- do: insignias que sin duda, qualquier principio que ellas hayan tenido, se han conservado y continuado pre edad. La ocasion de tomar estas armas fue qle en engua dial con la misma palabra se significasel leon y se llama aquélla ciudad; por don- de como los ge aquel tiempo, gente mas lada á las “armas que exercitada en lag letras, no advirtiesen la causa porque aquella ciudad se llamó Leon (que se derivótde Legio, palabra latina que significa cierta compañia de soldados) por estaiguorancia inventaron aquella manera de «divisa y de armas. Ayudó mucho para llevar adelante las cosas de los christianos el es- “fuerzo de dgn Alonso, el que despues que alcanzó el reyno, se llamó*el Catholico. Era hijo de don Pe- dro duque de Vizcaya. Decendia de la nobilísima san- -gre del Rey Recar y siendo mas mozo, en tiem- po de E Reyes Egica y Witiza tuvo principales car- os enla guerra, y al presente por el deseo que te- 'nia de ayudar 4 la republica, dexó su patria y su pa- dre. Traía én su compañía un buen numero de viz- cainos, “con que los christianos se animaron grande- mente, y-sus fuerzas se aumentaron. Para obligalle mas , y tenelle mas prendadd, le casaron con Ormt- sinda hija de “don Pelayo. Los Reyes que sucedieron én España , destos Príncipes tienen el origen de su 167 Ninage y su continua propagacion. Con la: venida de don Alonso y, con su ayuda Gijon lugar muy fuerte / por su asiento y fortificacion, Astorga, Mansilla , Ti- * neo y otros pueblos de las Asturias y en Galicia fue- ron tomados á los moros. Puédese sospechar qu : don Pelayo y los que le sucedieron, ganados estos pueblos se intitularon Reyes de Gijon, y que esto dió oca- sion 4 algunos para pensar que se lamaron Reyes de Leon por ser los nombres latinos destos dos pueblos, es á saber Gegio y Legio, muy semejantes. Era fa- cil echará los moros de los pueblos 4 causa que los moradores , como eran christianos , mataban+las guar- niciones de los moros, y con esperanza de recobrar la libertad con gran ia readian á don Pelayo las ciudades y plazas. Ademas que los moros se ha- llaban en las otras partes de España embarazados eon grandes alteraciones de guerras enlazadas unas de Otras, de tal suerte que no podian juntar exercito, ni resistir á los intentos de los ohristhbad: Fue asi que Por muerte de Zuleyman Miramfamolin de Asia, Afri- ca y España sucedieron en.aquel imperio muy ancho dos hijos de Ulit, Homar y Ízit, por adopcion de su 110; cosa nueva entre lós moros, y no sé quan acer- tada , que dos con igual poder juntamente re ynasen. Homar falleció de su enfermedad dentro del primer año de su imperio. Con esto Izit quedó solo por se- nor de todo. Este proveyó por gobernador de España. á Zama hombre de graride ingenio, y de grande exer- ticio en las+armas, y no de menor codicia que los pasados, ca inyentó nuevos tributos y lós impuso só- bre las ciudades que le eran sugetas. En +«Narbona puso guarnicion de soldados, y cerco sobre Tolosa, silla y asiento antiguamente en aquella provincia del imperio de los Reyés godos. Sobrevino Eudon duque de Aquitania en. socorro de los cercados. Vino á las 168 “manos con el barbaro, en que le venció y. matg con > mayor partezde su exercito en la pelea y en el alcance. Los que escaparon de la matanza, en tanto E Africa se proveía nuevo gobernador, eligie- ron en lugar del capitan.muerto á Abderrahman, hom- bre señalado en paz y' en guerra, pata que con su esfuerzo, y prudencia entretuviese las cosas de los mo- ros que estaban 4 punto de perderse. Con el aviso de aquella desgracia fue de Africa enviado Aza, á quien - otros láman Adham, para que gobernase en España lo que quedaba de los moros, en lugar y en nombre del Miramamolin Izit. Este fue ocasion que la pro- vincia cansada con tantos males padeciesé nuevos tra- bajos, por inventar como inventó*tributos muy ma- yores que antes, con intento de empobrécer los pue- blas para que no tuviesen brio ni fuerzas los que te- nian animo y deseo de levantarse. Pasó en esto tan adelante que mandó á los pueblos y ciudades que se tomaron por fuerza, pagasen al Fisco y tesoro real la quinta parte de todas sus rentas y prowentos;.y *á los pueblos que se rindieron á partido , ordenó paga- sen la decima parte. Con esta condicion se permitió á los christianos que poseyesen sus heredades y ha- ciendas como por yia de feudo ó arrendamiento. El moro Rasis dice que hizo pagar á los moros la quinta parte de todos sus hienes con voz y color de ayudar á Jos pobres, que eran sin numero en toda la provin- cia, como á la verdad fuese su intento que enflaque- cidos no tuviesen fuerzas ni brio. para: alborotarse- Procuró se edificase la puente de Cordova sobre el rio Guadalquivir. Sugeló algunas ciudades y pueblos á las hadas de Moncayo, que tedavia ,se mantenian en libertad, y entre ellas tomó por fuerza á Tarazona y la echó por tierra,. Concluidas cosas tan grandes dentro de dos años vsmedio que duró su gobierno, los > A 169 suyos que le aborrecian grandemente ; se conjuraron. contra él y le mataron dentro de Portosa. Sucedieron- le Ambiza , Odra y Jabea , como lo dice el arzobispo don Rodrigo: yo entiendo que gobernaron por algun: tiempo á Espana, dividida en tres parles por no con- certar las voluntades. de todos, ni venir en uno; ó por ventura el gobierno de cada a destos tres fue de pocos meses. En Asia sin duda por muerte del Emperador Hit sucedió en aquel imperio su hermano ¿Áscam, que asi lo dexó dispuesto el dicho Izit Con condicion que adoptase por hijo y sucesor.como lo hizo 4 su hijo Alulit. Encargóse Iscam de aquel im- * ¿perio el año que se contó setecientos y veinte y qua- tro de nuestra salvacion, y de los moros ciento y Siete , como lo dice el arzobispo don Bodas en la historia de Jos árabes, que iguala los unos años á los Otros ; cosa que no debiera hacer, como en otro lu- gar se ha mostrado. Tuvo aquel impero por espacio de diez y nueve años. Fue mny esclarecido Principe por las “cosas que líízo y su perpejua prosperidad, si Mo amancillara las demas virtudes con una insaciable codiciá de juntar de todas partes tesoros , por donde si biere en riquezas sobrepujó á sus antepasados, in- currió en grande aborrecimiento de sus vasallos. En liempo deste Emperador gobernaron Por orden á Es- + pana los siguientes: Odayfa, Himen, Autuma, AL haytan , Mahomad. La aprobacion y aplauso de to- dos no fue el mismo: el gobierno de cada quál ape- nas duró un año entero, y en particular Mahomad tuvo el cargo por éspacio de solos dos meses, por- que se halla que el año de Christo de setecientos y treinta y uno despues de todos estos fue proveido en el gobierno de España Abderralman , que: debió ser el mismo que hombramos arriba. Las cosas deste go- or fueron muy famosas , y.el remate que tu- 170 : vieron, muy alegre para los christianos. Esto pide que se haga relacion y memoria por menudo de to- das ellas. Aventajóse grandemente en la guerra, de- mas de las otras partes en que ninguno de los de su nacion se le adelantó en aquel tiempo. Solo fue cruel de su condicion y aspero no mas con los españoles, que con los moros que por la libertad del tiempo es- taban estragados en muchas maneras. De'aqui muchos tomaron ocasion de aborrecerle, en particular Muñiz hombre principal, poderosg y animoso entre los mo- ros, determinó de declararse contra él y alborotar la Gallia Gothica, que con ecasion de estar lexos y por - el mal tratamiento de los que la gobefnaban , le si=, * guió con facilidad. En España otrosi se le juntó lo de Cerdania, que está puesto entre los montes Pyrineos. Eudon duque de Aquitania por valerse dél contra los franceses y moros que le molestaban, hizo con el li- ga. Fue Eudon err aquellos tiempos hombre grave, diestro y sabio, como se saca de las memorias anti- guas; pero todo lo afeó con casdr á este Muñiz con una hija suya«con intento de obligalle mas con aquel parentesco. Era aquel casamiento ilícito, y siempre - fue vedado en las leyes de los christianos :* as? no so- lo lg fue: mal contado, sino tambien le salió desgra- ciado , porque” Abdérrahman avisatlo de lo que Mu- miz pretendia, y de las alteraciones de aquellas gen- tes , marchó con su campo:á lo postrero de España. Puso cerco sobre la ciudad de Cerdania: Muñiz per- dida la esperanza de defenderse eontra enemigo tan podereso y de huir si lo inteñtaba,. y mas de perdon si se entregaba , acordó de despeñarse. Su muger que dexó en edad florida, y era de notable hermosura, junto.con la cabeza de su marido fue enviada á Afri- ca enpresente muy agradable al supremo Emperador de los moros. Muchos presumian que el desastre de + ¿ PR 171 Muñiz fae en venganza de las injurias que él habia hecho á la Religior christiana, A la (Adell sangre de chrisfanos que con fiereza de barbaro derramara. -. En particular hizo morir á fuego alcobispo Anabado" * “varon muy santo , y que en la edad'de mozo que te- nia, representaba costumbres de viejo. Ensoberbeci- do Abderrahman con” esta victoria , rompió por la Francia; con e espanto de “los franceses y [e Que por aquella provincia moxeban. Pasó por don se tienden lal riberas del mar Mediterraneo hasta el rio Rhodano sin hallar quien le hiciese resistencia. Puso céárco sobre Arles ciudad principal'en “aquella comarca. Alli acudió Eudon Ton su gente Y vino á as manos con los harbaros, pero perdió Ja jornada con tan grande estrago de los suyos quanto ninguno en aquella edad fue mayor, de que por largo tiem- Po dieron bastante muestra los mon mes de huesos que quedaron cerca de aquella ciudad en el sitio do se dió la batalla. Mevolvió despues desto 4 mano ia- Querda, y paseada con sus armas vencedoras Bran par- Xesde lo mas adentro “de Francia , cargó sobre la Aquitania , y pasado*el rio Garona, ú las riberas del ole Oceano asoló la inclyta ciudad de Burdeos, y ta- le los campos, allanóle los templos sin+otros infi- nitos 30 que hizo. En aquella parte con gente que de mue ió Eudon, tornó á probar ventura, y presentó la batalla al comun enemi lel nombre ch no. El Ye fue el mismo que antes , contra- Ho d los nuestros, prosperó d los mofos. Los de An- gulema, los de Perigueux, los de Xantoñe y los de Poters fueron asi mismo trabajados con la llama desta guerra. En grande aprieto se hallaban las cosas de los christianos,, porque quién pudiera hacer rostro á los vencedores de Asia y de Africa, y que poco antes ha- bian deshecho el imperio de ls godos? quién se atre- 152 * era á ponerse al riesgo de la batalla? pelear con las invencibles fuerzas de aquellos paganos? La' misma fama y la pombradia tenia puesto espanto ádas demas " gnaciones, y las tenia acorbardadas y casi vencidas. Era á la sazon nifyordomo mayor de la easa real de Francia Carlos Martello , el qual movido del peligro % comun con grandes levas de gente que hizo de Fran- “cia, Alemaña y Austrasia, que es hoy -Lorena, formó ¿ E grueso exercito. Muchos le acudieron de XK yolun- t d y como aventureros por el deseo que tenian de apagar aquel fuego perjudicial. Con estas po par- tió en busea del enclfico determinado de darle la ba- talla. Llego sus jornadas á Turs, ciudad muy co- nocida por el templo y sepulero de San Martin obis- «po de aquella ciudad , de asiento muy apacible, cam- po fertil, cielo saludable., Mo soplan ordinariamente los vientos de Poniente*y Mediodia, y entonces es- taba sugeta y pertenecia ála Aquitania. Fortificó sus estancias de la otra parte del rió" Loire, sobre que está edificada aquella ciudad, y esto para tener segu- ras las espaldas, que los enemigos por ser casi innu- merables no los pudiesen cercar. Eudon olvidada de la enemistad y iferencias que con Martello tenia, por el peligro comun que todos corrian, ¡juntó con él sus fuerzas: cosa que fuesle grande importancia para la victoria (1). Los historiadores franc8tes dicen que los mosos entraron y pásaron tan adelante en la Francia ir de Eudon, que pretendia cgn el daño comun safisfacerse de sus particulares agravios; que tal es la costumbre de los hombres mal conside- - rados. Dicen mas que al presente mudó de parecer áí causa que los moros sin tenerle algun respeto col” (1) Gáguin. libr. 3, Efvil A Y h / i 193 ds los campos de la Aquitania ó Guiena. Los Mo riadores españoles eallan estaliy és forzoso que lo uno ó lo otro se haya hecho en gracia ó por odio de la nacion Española , ca Eudon éra señor de Vizcaya, y lo de Aquitania le dieron eb dote en su mugtr. Ext negocio. dudoso parece lo mas Cierto que los mo . ros no fueron llamados por Eudon, y que la fama en contrario no es verdadera , pues peleó “antes desto por dos veces con ellos á gran riesgosde su vida y - estado. Than los barbaros en busca de los nuestros con , Lantto orgullo que les parecia nadie se les pondria de- nte: llegaron donde los nuestros alojában. Dióse la batalla de poder á poder; que fue de las mas dudo sas y señaladas del mundo. Eran los moros quátro- Cientos mil, que convidados de la fertilidad de Fran cia y por ser gente vagabunda , Con sus hijos, muge- res y ropa habian pasado la mar para hacer en ella su asiento; El numero de los christianos era muy me- hor, pero aventajabanst en el esfuerzo y destréza del pelear, y lo que era más principal, tenian á Dios y la E ia de su parte. La esperanza por ambas partes ón Md y el miedo 1o menor. cometense entre Br: E haces , “cierran y trabanse los esquadrones, em- ravectse la "batalla por todas partes, que por gran esp cl súspensa sin declarar la victoria por los moros ni p " los.c wistianos ; pero en fin la valentúa y valor preva ontra aquella gran canalla. Gran- de y casi increible fue la matanza: murieron trecien- tos y setenta mil moros, y lo que hizo mucho al ca- . So para que la victoria fuesemas alegre, el músmo - Ml Abderrahman quedó tendido entre los demas cuerpos | muertos. De los vencedores faltaron hasta mi quí- pre RO pequeño numero para Hetoriaulan grande, OO ci de los mas señalados, unos en valor y anas, otros en la nobleza de sus linages.: La ale- $ . a por causa desta victoria fue colmada para todo, el christianismo no lo por sí misma, que fue muy señalada, sino por laA“muestra que se dió , y esperan- za que todos cobraron de aquella gente hasta entonz ces invencible podria por el esfuerzo de los christia- pos ser vencida, Entre todos se señaló en esta batalla á dicho del mismo Martello el duque Eudon, que en lo mas recio de la pelea, como lo tenian antes con- / certado, conjlos caballos ligeros y gente mas suel- ta rodeó los esquadrones con tanta presteza, que an= tes que mirasen en ello, cargó sobre los enemiños - | or las espaldas y los puso, en confusion. Dióse esta * | dichosa batalla el año de nuestra salvacion de sete- cientos y treinta y quatro , que era el veinte y uno despues de la perdida de España. En este tiempo te- nia el imperio de Oriente Constantino llamado Co- -pronymo. De las cartas de Eudon al Pontífice roma- no Gregorio se supo en Roma y se tuyo aviso de la victorta,y del numero de los muertos: de que se en- tiende asi mismo que el Papa les envió.tres espongias benditas, es á saber 4 la manera que se bendicen los Agnus Dei, y que todos los que alcanzaron alguna partecica dellas, salieron de la batalla sin Tesion al- guna; cosa maravillosa, como verdadera. Los mas cuentan á este Pontífice Gregorio por el Segundo de “aquel nombre : la razon de los lie nvence que: no fue sino el Tercero. Abdelm edió en el lugar de Abderralman, y tuvo el gobierno de los motos en España y en todo lo que della dependia, ' por, espacio de quatro Años siguientes sin señalarse. * en cosa alguna , sino en crueldad y gn cohechar la A genteque vojia en sísdespues de tantos trabajos : la- cha que no solo afea á los Príncipes y amancilla á. los que gobiernan el«pueblo, sino es muy ave de-. lito, Como él era, asi le sucedieron las empresas. Tu- 195 vo comision y orden de acometer la Francia; a perdida mucha de su gente K la pasada de los mon- tes Pyrincos, fue forzado de volver atras. En el mis- mo tiempo, es á saber el año setecientos y treinta y. siete don Pelayp Primero Rey de España cargado de ios y esclarecido por sus proezas pasó Sua cies en Cangas. Su cuerpo sepultaron en Santa ox a,Vela- niense , iglesia que él mismo habia fundado sen tierra de Cangas. Alli tambien sepultarón su muger la Reyna Gaudiosa. Sucedió en el teyno siy contradicior" don Favila su hijo, y le gobernó por espacio de dos años: Príncipe,mas conocido por su desastrada muerte y por + la liviandad de sus costumbres, que por otracosa al. guna; pues sin embargo de las muchas guerras que tenia entre las manos, y que su nuevo reyno estaba en balanzas, y mas se conservaba por la aque de Os moros y revuelta de los tiempos que por las fuer- zas de los christianos, mostraba cuidar poco del go- ¡erno; y, tenermas cuenta con sus particulares gus- tos que con el bien comun; en especial era dema- sladamente aficionado á la caza , y en ella Un oso que seguia desapoderadamente, le mató sin que dexase Aci loa ni gn vida ni en muerte, Fue septiltado a iglesia de Santa Cruz, Que el mismo edificó en tierra de CALA. en que se yia o antiguamente el sepulcro y ucillo de Froleva su muger. Un cie diacono. llamado Juliano, griego de nacion, docto su las dos lenguas griega y latina, por estos tiempos escribia en TINA antigúedades de España y las Coss que hizo don Pelayo. (1). Dicelo cierto autor. Hay ulen diga ale thesalonicense y arcediano de To do: lem que se, llamaba Juliano Lucas: item LA A - E, .. ds. (1) Klonan en el Prologo, ;7N [Document text truncated for crawler view.]