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Simón Bolívar: aproximación al pensamiento del Libertador

Gutiérrez Escudero, Antonio

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J A auca ia. Año 8, Nº 14 Segundo semes e de 2005 Simón Bolí a : ap oximación al pensamien o del Libe ado An onio Gu ié ez Escude o | Escuela de Es udios Hispano-Ame icanos (CSIC), Se illa osé Ma í, el alma de la independencia cubana, nos ha legado un en añable ela o. Dice así. "Cuen an que un iaje o llegó un día a Ca acas al anochece , y sin sacudi se el pol o del camino, no p egun ó dónde se comía ni se do mía, sino cómo se iba adonde es aba la es a ua de Bolí a . Y cuen an que el iaje o, solo con los á boles al os y olo osos de la plaza, llo aba en e a la es a ua, que pa ecía que se mo ía, como un pad e cuando se le ace ca un hijo. El iaje o hizo bien, po que odos los ame icanos deben que e a Bolí a como un pad e. A Bolí a , y a odos los que pelea on como él po que la Amé ica uese del homb e ame icano... Bolí a no de endió con an o uego el de echo de los homb es a gobe na se po sí mismos, como el de echo de Amé ica a se lib e. Los en idiosos exage a on sus de ec os. Bolí a mu ió de pesa del co azón, más que de mal del cue po, en la casa de un español en San a Ma a. Mu ió pob e, y dejó una amilia de pueblos" [1] . Tan solo una exquisi a y sensible pluma como la ma iana puede esumi en an pocas palab as dos concep os undamen ales. Po un lado, la ida y ob a del líde po an onomasia de la e olución su gida en las colonias hispanoame icanas y que inaliza ía con la c eación de nue as naciones sobe anas. Po o o, el d ama exis encial que acecha a los paladines de cualquie emancipación, es deci la delgada línea que sepa a su glo i icación y encumb amien o como indiscu ible hé oe de su echazo po odos o casi odos, quienes de epen e ol idan el g ado de sac i icio pe sonal y abnegación que conlle a el caudillaje de un mo imien o de es a índole. Resul a ealmen e una labo i ánica in en a condensa en unas b e es páginas la ida, el pensamien o y la acción de un pe sonaje in empo al como Simón Bolí a Palacios o, simplemen e, El Libe ado . Po que pocas igu as his ó icas an con o e idas como es e ca aqueño -nacido en el seno de una ica amilia enezolana- llamado a ep esen a el papel más des acado en el p oceso de independencia de las colonias hispanoame icanas. Po ese mo i o, es e ensayo es sólo un p ime ace camien o a un homb e que p ecisa es udia se desde muy dis in os ángulos y esa es nues a in ención en p óximas con ibuciones a es a se ie- pa a pode en ende oda la complejidad de su o ma de se , su men alidad y su ac i ud an e los acon ecimien os de los que ue p o agonis a absolu o. El ca álogo de uen es publicado po la Biblio eca Nacional de Ca acas en 1942 comp endía 474 í ulos, sin inclui los a ículos [2] . El iempo anscu ido desde en onces y las en ajas que p opo ciona hoy en día el sis ema de he amien as in o má icas que conocemos con el nomb e gené ico de "nue as ecnologías" nos pe mi en o ece una ci a ap oximada de es os úl imos esc i os [3] . Si a ello unimos el indudable inc emen o de monog a ías, cualquie ex o sob e Bolí a plan ea di e sas si uaciones p oblemá icas, en e ellas la imposibilidad del manejo de oda la in o mación disponible [4] . Pe o, además, nos encon amos con el enómeno de que al a a se el Libe ado de un pe sonaje polémico, incluso pa a los p opios compa io as de su época [5] , el uso de unas u o as uen es nos pueden da una isión incomple a de la ealidad, pues ácilmen e nos encon a emos desde el panegí ico más adulado a la de acción más pe e sa. ¡Y qué deci , an o aye como hoy, de la u ilización con ines espu ios de su p opio nomb e y de su doc ina polí ica. Con es as pun ualizaciones p e ias y necesa ias digamos que Simón Bolí a ue el cua o hijo del ma imonio o mado po Juan Vicen e Bolí a [6] y Concepción Palacios y io la luz en la ciudad de Ca acas el 24 de julio de 1783. La echa del na alicio pa ece oda una p emonición del des ino, pues co esponde al mismo año en que, po el T a ado de Ve salles, G an B e aña econocía la independencia de los Es ados Unidos de No eamé ica y en España el conde de A anda p esen aba a Ca los III un plan sob e la c eación de einos en Hispanoamé ica en an icipada espues a a la p e isible in ensi icación de los mo imien os emancipado es as el ejemplo dado po las an iguas colonias inglesas [7] . Como co espondía a un ás ago pe enecien e a una de las amilias económicamen e más pode osas de Venezuela, Bolí a ecibió una esme ada educación, con ándose en e los alumnos de quien po aquel en onces di igía la escuela de p ime as le as de la ciudad, Simón Rod íguez, pe sona a la que le uni ía una g an amis ad y que end ía una g an in luencia en su pensamien o. En 1799 se aslada a Mad id pa a comple a su o mación e inicia se en el mundo de los negocios. Es a ci cuns ancia le pe mi e conoce a Ma ía Te esa Rod íguez del To o, con quien se desposó en 1802. Lamen ablemen e, es en el aspec o a ec i o donde más su ió el alma de Bolí a , pues si bien no había cumplido es años cuando pie de a su pad e y apenas con aba nue e cuando la que allece es su mad e, pa ece que la p o idencia le enía ese ada oda ía una du a p ueba: no habían anscu ido ocho meses de la boda cuando es su esposa quien sucumbe en ie a ame icana íc ima de la ieb e ama illa. A pa i de 1804 eside en Pa is, ciudad que le pe mi i ía empapa se de la cul u a de la Ilus ación. Nada quedó ajeno al in e és del jo en Bolí a : lec u as, con e encias, e ulias, ob as de ea o, e c. Segu o que el encuen o con su an iguo maes o Simón Rod íguez si ió de bálsamo pa a un espí i u a o men ado po odas las icisi udes que en su co a ida había enido que en en a . Hay en la capi al de F ancia una ce emonia que pa ece pudo in lui ambién en su ánimo de o ma decisi a. Nos e e imos a la co onación como empe ado de Napoleón Bonapa e, en un ac o que bien pod ía conside a se como la culminación del alseamien o de los p incipios alumb ados po la e olución ancesa y que ac ecen ó sus c eencias epublicanas. Quizás ello explique ambién que en agos o de 1805, encon ándose en Roma jun o con Simón Rod íguez, ealice el llamado Ju amen o del Mon e Sac o pa a a i ma con ehemencia que La ci ilización que ha soplado del O ien e, ha demos ado aquí odas sus ases, han hecho e odos sus elemen os; mas en cuan o a esol e el g an p oblema del homb e en libe ad, pa ece que el asun o ha sido desconocido y que el despejo de esa mis e iosa incógni a no ha de e i ica se sino en el Nue o Mundo. ¡Ju o delan e de us ed; ju o po el Dios de mis pad es; ju o po ellos; ju o po mi hono y ju o po mi Pa ia, que no da é descanso a mi b azo, ni eposo a mi alma, has a que haya o o las cadenas que nos op imen po olun ad del pode español Es a p omesa de Bolí a ma ca un an es y un después en su compo amien o pe sonal. Se inicia a pa i de aho a una nue a e apa en su ida que analiza emos en o a ocasión- que le conduci á a implica se de lleno en la acción polí ica as el eg eso a Ca acas en 1807, p e ia escala en los Es ados Unidos. La es ancia po unos meses en dis in as ciudades no eame icanas con ibui ía aún más a o ja su idea io, pues no en ano mani es a ía más a de que allí " i la libe ad acional". Los ex os que incluimos a con inuación a an de ecoge el pensamien o boli a iano con espec o a cues iones que ya hemos plan eado en las dos an e io es con ibuciones -si iendo pues de enlace en e odas ellas-, así como o as apun adas en es a ocasión. Pod emos lee , po ejemplo, la opinión de Bolí a espec o de la independencia, el sis ema ede al y la o ganización polí ica de la nación no eame icana, jun o con las di icul ades de aplicación de algunos de es os p incipios a las nacien es epúblicas hispanoame icanas pese a la obcecada de ensa, en sen ido con a io, de mucho de los compa io as al como ya lo había pues o de mani ies o An onio Na iño [8] . Obse a emos ambién la obsesión del Libe ado po c ea "unidades sup anacionales" -la G an Colombia (Colombia, Ecuado y Venezuela) o la Con ede ación Andina (Boli ia y Pe ú)- que pe mi ie an hace en e jun os a odos los p oblemas y que inspi a an espe o an o a los Es ados Unidos como a Eu opa. Lo exp esa con cla idad en la ca a al gobe nado de Ba inas cuando a i ma o undo que "no son naciones pode osas y espe adas sino las que ienen un gobie no cen al y ené gico. La F ancia y la Ingla e a disponen hoy del mundo nada más que po la ue za de su gobie no, po que un Je e sin emba azos, sin dilaciones, puede hace coope a millones de homb es a la de ensa pública". Un sueño boli a iano que, como o os muchos, no io cumplido. De ahí su desespe ación po la ne as a di isión en e pueblos, ciudades, coma cas, e c., ya que en su opinión "jamás la di isión del pode ha es ablecido y pe pe uado gobie nos, sólo su concen ación ha in undido espe o pa a una nación". La agmen ación conducía inexo ablemen e a la uina económica, pe o que en el e eno de la gobe nación llegaba a p o oca los deseos de que un ey o p íncipe eu opeo igie a los des inos de algunos de es os ecién cons i uidos países, bien ue a esuci ando iejos p oyec os moná quicos (como deseaba José de San Ma ín pa a Pe ú) o alumb ando o os nue os. Po úl imo, se emos es igos de su decepción absolu a an e la ana quía einan e, la demagogia, la mani ies a enemis ad en e los mismos p óce es de la independencia [9] o incluso el asesina o de alguno de ellos (es el caso de An onio José de Suc e, p ime p esiden e de Boli ia, y su más iel amigo), que le lle an a a i ma ama gamen e que "el que si e una e olución a a en el ma " o "la única cosa que se puede hace en Amé ica es emig a ". Es muy di ícil pe manece insensibles al lee sus úl imas palab as, p onunciadas poco an es de expi a : Si mi mue e con ibuye pa a que cesen los pa idos y se consolide la Unión, yo baja é anquilo al sepulc o. DOCUMENTOS Tex o 1 | Ca a al Gobe nado de Ba inas, Manuel An onio Pulido (Ca acas, 12 de agos o de 1813) Al gobe nado de Ba inas. A nada menos quisie a p es a ma e ia que a las sospechas de los celosos aman es del ede alismo que pueden a ibui a mi as de p opia ele ación las p o idencias indispensables pa a la sal ación de mi país; pe o cuando pende de ellos la exis encia y o una de un millón de habi an es, y aun la emancipación de la Amé ica en e a, oda conside ación debe cede a obje o an in e esan e y p ime o. Lamen o cie amen e que en el o icio de VS de 27 de julio se ep oduzcan las iciosas ideas polí icas que en ega on a un débil enemigo una epública en e a, incompa ablemen e más pode osa en p opo ción. Reco a VS la p esen e campaña y halla á que un sis ema muy opues o ha es ablecido la libe ad. Malog a íamos odos los es ue zos y sac i icios hechos si ol iésemos a las emba azosas y complicadas o mas de la adminis ación que nos pe dió. Vea VS cómo no son naciones pode osas y espe adas sino las que ienen un gobie no cen al y ené gico. La F ancia y la Ingla e a disponen hoy del mundo, nada más que po la ue za de su gobie no, po que un Je e sin emba azos, sin dilaciones, puede hace coope a millones de homb es a la de ensa pública. Cómo pueden aho a pequeñas poblaciones, impo en es y pob es, aspi a a la sobe anía y sos ene la? Me obje a á VS las sobe anías de los Es ados Unidos; pe o p ime o es as sobe anías no se es ablecie on sino a los doce años de la e olución, cuando e minada la gue a aquella Con ede ación es aba econocida de sus p opios op eso es y enemigos; has a en onces los mismos encedo es habían sido los je es supe io es del Es ado, y a sus ó denes odo salía sin éplica: ejé ci o, a mas y eso o. Segunda, que las p o incias de los Es ados Unidos, aunque sobe anas, no lo son más que pa a la adminis ación de la jus icia y la polí ica in e io . La hacienda, la gue a, las elaciones ex e io es de odas las sobe anías, es án en e amen e bajo la au o idad del solo P esiden e de los Es ados. Ninguna p o incia ampoco es sobe ana, sin una población y iqueza bas an e pa a hace la espe a po sí sola. Ochocien os mil habi an es es la meno población de la más débil sobe anía de aquellos es ados. En la Nue a G anada [Colombia] la lucha de p e ensiones semejan es a las de VS, degene ó en una abominable gue a ci il que hizo co e la sang e ame icana, e iba a enece la independencia de aquella as a egión, sin mis es ue zos pa a media una conciliación y el econocimien o de una sup ema au o idad. Jamás la di isión del pode ha es ablecido y pe pe uado gobie nos, sólo su concen ación ha in undido espe o pa a una nación, y yo no he libe ado a Venezuela sino pa a ealiza es e mismo sis ema. ¡Ojalá hubie a llegado el momen o de que pasa a mi au o idad a o as manos! Pe o mien as du e el ac ual e inminen e pelig o, en despecho de oda oposición, lle a é adelan e el plan ené gico que an buenos sucesos me ha p opo cionado... Obse a VS que no eniendo en sus manos el pode sobe ano sob e esa p o incia, se en o pece el cu so de los negocios y no a iende VS a los emba azos que añade a la expedición de ellos la necesidad de que in e engan las disposiciones de muchos homb es a e ec o de que se haga una sola cosa... Mien as más eso es haya que mo e en una máquina, an o más len a se á su acción; mas si no hay sino un solo eso e, gi a con apidez y son más sus e ec os. Simpli iquemos, pues, los elemen os del gobie no, eduzcámoslos a un eso e, si es posible, y ha á en menos iempo más u ilidades que los pe juicios eales que con muchos eso es ha ía po dila ado iempo. En conclusión, pa a que no quede luga alguno a la calumnia y pa a que haya VS una suma de au o idad semejan e a la sobe ana, dejo al ca go de VS la sup ema adminis ación de la jus icia ci il y c iminal sin apelación, ese ándome, como en odos los gobie nos que exis en, los demás depa amen os del pode : la gue a, la paz, las negociaciones con las po encias ex anje as y la Hacienda nacional. VS, en e an o, como gobe nado de la p o incia, se á el ó gano pa a la ejecución de las ó denes que se expidan sob e los obje os indicados. Si un gobie no descendie a a con en a la ambición y a a icia humanas, piense VS que no exis i ían pueblos que lo obedeciesen. Es menes e sac i ica en obsequio del o den y del igo de nues a adminis ación, las p e ensiones in e esadas; y mis inno aciones, que en nada exceden la p ác ica del más lib e gobie no del mundo, se án sos enidas a oda cos a po exigi lo mi debe y mi esponsabilidad. Tex o 2 | DISCURSO DE ANGOSTURA (15 de eb e o de 1819) Sólo la democ acia, en mi concep o, es suscep ible de una absolu a libe ad; pe o ¿cuál es el gobie no democ á ico que ha eunido a un iempo, pode , p ospe idad y pe manencia? ¿Y no se ha is o po el con a io la a is oc acia, la mona quía cimen a g andes y pode osos impe ios po siglos y siglos? ¿Qué gobie no más an iguo que el de China? ¿Qué epública ha excedido en du ación a la de Espa a, a la de Venecia? ¿El Impe io Romano no conquis o la ie a? ¿No iene la F ancia ca o ce siglos de mona quía? ¿Quién es más g ande que la Ingla e a? Es as naciones, sin emba go, han sido o son a is oc acia y mona quías. A pesa de an c ueles e lexiones, yo me sien o a eba ado de gozo po los g andes pasos que ha dado nues a República al en a en su noble ca e a. Amando lo más ú il, animada de lo más jus o y aspi ando a lo más pe ec o, al sepa a se Venezuela de la nación española ha ecob ado su independencia, su libe ad, su igualdad, su sobe anía nacional. Cons i uyéndose en una República Democ á ica, p osc ibió la mona quía, las dis inciones, la nobleza, los ue os, los p i ilegios: decla ó los de echos del homb e, la libe ad de ob a , de pensa , de habla y de esc ibi . Es os ac os eminen emen e libe ales jamás se án demasiado admi ados po la pu eza que los ha dic ado... Cuan o más admi o la excelencia de la Cons i ución Fede al de Venezuela, an o más me pe suado de la imposibilidad de su aplicación a nues o es ado. Y según mi modo de e , es un p odigio que su modelo en el No e de Amé ica subsis a an p óspe amen e y no se as o ne al aspec o del p ime emba azo o pelig o. A pesa de que aquel pueblo es un modelo singula de i udes polí icas y de ilus ación mo al; no obs an e que la libe ad ha sido su cuna, se ha c iado en la libe ad y se alimen a de pu a libe ad: lo di é odo, aunque bajo de muchos espec os, es e pueblo es único en la his o ia del géne o humano, es un p odigio, epi o, que un sis ema an débil y complicado como el ede al haya podido egi lo en ci cuns ancias an di íciles y delicadas como las pasadas. Pe o sea lo que ue e de es e gobie no espec o a la Nación Ame icana [EE.UU.], debo deci que ni emo amen e ha en ado en mi idea asimila la si uación y na u aleza de dos es ados an dis in os como el Inglés Ame icano y el Ame icano Español. ¿No se ía muy di ícil aplica a España el código de libe ad polí ica, ci il y eligiosa de Ingla e a? Pues aún es más di ícil adap a en Venezuela las leyes del No e de Amé ica. ¿No dice el Espí i u de las Leyes que és as deben se p opias pa a el pueblo que se hacen; que es una g an casualidad que las de una nación puedan con eni a o a; que las leyes deben se ela i as a lo ísico del país, al clima, a la calidad del e eno, a su si uación, a su ex ensión, al géne o de ida de los pueblos; e e i se al g ado de libe ad que la Cons i ución puede su i , a la eligión de los habi an es, a sus inclinaciones, a sus iquezas, a su núme o, a su come cio, a sus cos umb es, a sus modales? ¡He aquí el Código que debíamos consul a , y no el de Washing on! La Cons i ución enezolana sin emba go de habe omado sus bases de la más pe ec a, si se a iende a la co ección de los p incipios y a los e ec os bené icos de su adminis ación, di i ió esencialmen e de la [No e]-Ame icana en un pun o ca dinal y sin duda el más impo an e. El Cong eso de Venezuela como el [No e]Ame icano pa icipa de algunas de las a ibuciones del Pode Ejecu i o. Noso os, además, subdi idimos es e Pode habiéndolo come ido a un cue po colec i o suje o po consiguien e a los incon enien es de hace pe iódica la exis encia del Gobie no, de suspende la y disol e la siemp e que se sepa an sus miemb os. Nues o iun i a o ca ece, po deci lo así, de unidad, de con inuación y de esponsabilidad indi idual; es á p i ado de acción momen ánea, de ida con inua, de uni o midad eal, de esponsabilidad inmedia a, y un gobie no que no posee cuan o cons i uye su mo alidad, debe llama se nulo. Aunque las acul ades del p esiden e de los Es ados Unidos es ás limi adas con es icciones excesi as, eje ce po sí solo odas las unciones gube na i as que la Cons i ución le a ibuye, y es indubi able que su adminis ación debe se más uni o me, cons an e y e dade amen e p opia que la de un pode diseminado en e a ios indi iduos cuyo compues o no puede se menos que mons uoso. El Pode Judicia io en Venezuela es semejan e al [No e]Ame icano, inde inido en du ación, empo al y no i alicio; goza de oda la independencia que le co esponde. El p ime Cong eso en su Cons i ución Fede al más consul ó el espí i u de las p o incias, que la idea sólida de o ma una República indi isible y cen al. Aquí cedie on nues os legislado es al empeño inconside ado de aquellos p o inciales seducidos po el deslumb an e b illo de la elicidad del Pueblo Ame icano, pensando que las bendiciones de que goza son debidas exclusi amen e a la o ma de gobie no y no al ca ác e y cos umb e de los ciudadanos. Y, en e ec o, el ejemplo de los Es ados Unidos, po su pe eg ina p ospe idad e a demasiado lisonje o pa a que no uese seguido. ¿Quién puede esis i al a ac i o ic o ioso del goce pleno y absolu o de la sobe anía, de la independencia, de la libe ad?... Mas po halagüeño que pa ezca y sea en e ec o es e magní ico sis ema ede a i o, no e a dado a los enezolanos gana lo epen inamen e al sali de las cadenas. No es ábamos p epa ado pa a an o bien; el bien, como el mal, da la mue e cuando es súbi o y excesi o. Nues a Cons i ución Mo al no enía oda ía la consis encia necesa ia pa a ecibi el bene icio de un gobie no comple amen e ep esen a i o, y an sublime cuan o que podía se adap ado a una República de San os. Tex o 3 | Ca a al gene al An onio Gu ié ez de la Fuen e (Magdalena, ce canías de Lima, 12 de mayo de 1826) Mi que ido gene al: hecho la gue a a La Ma y no se de Guayaquil, con las demás añadidu as de opiniones y o as cosas. Es el ede alis a más abioso que se conoce en el mundo, an imili a enca nizado y algo de ma o. Si ese caballe o pone los pies en Guayaquil end á Vd. mucho que su i y los demás, Dios lo sabe... Vd. sabe que yo he mandado ein e años y de ellos no he sacado más que pocos esul ados cie os: 1º) La Amé ica es ingobe nable pa a noso os. 2º) El que si e una e olución a a en el ma . 3º) La única cosa que se puede hace en Amé ica es emig a . 4º) Es e país cae á in aliblemen e en manos de la mul i ud desen enada, pa a después pasa a i anuelos casi impe cep ibles, de odos colo es y azas. 5º) de o ados po odos los c ímenes y ex inguidos po la e ocidad, los eu opeos no se digna án conquis a nos. 6º) Si ue a posible que una pa e del mundo ol ie a al caos p imi i o, és e se ía el úl imo pe iodo de la Amé ica... Mi consejo a Vd. como amigo es que en cuan o Vd. se ea p óximo a declina , se p ecipi e Vd. mismo y deje el pues o con hono y espon áneamen e: nadie se mue e de hamb e en ie a. Tex o 7 | Úl ima p oclama. Hacienda de San Ped o Alejand ino (San a Ma a, 10 de diciemb e de 1830) A los pueblos de Colombia. Colombianos Habéis p esenciado mis es ue zos pa a plan ea la libe ad donde einaba an es la i anía. He abajado con desin e és, abandonando mi o una y aun mi anquilidad. Me sepa é del mando cuando me pe suadí que descon iabais de mi desp endimien o. Mis enemigos abusa on de ues a c edulidad y holla on lo que me es más sag ado, mi epu ación y mi amo a la libe ad. He sido íc ima de mis pe seguido es que me han conducido a las pue as del sepulc o. Yo les pe dono. Al desapa ece de en medio de oso os, mi ca iño me dice que debo hace la mani es ación de mis úl imos deseos. No aspi o a o a glo ia que a la consolidación de Colombia. Todos debéis abaja po el bien ines imable de la Unión: los pueblos obedeciendo al ac ual gobie no pa a libe a se de la ana quía; los minis os del san ua io di igiendo sus o aciones al cielo; y los mili a es empleando su espada en de ende las ga an ías sociales. Colombianos! Mis úl imos o os son po la elicidad de la pa ia. Si mi mue e con ibuye pa a que cesen los pa idos y se consolide la Unión, yo baja é anquilo al sepulc o. BIBLIOGRAFÍA SELECTIVA: Blanco-Fombona, Ru ino: Mocedades de Bolí a . Ca acas, 1998. Bolí a , Simón: Doc ina del Libe ado (compilación, no as y c onología de Manuel Pé ez Vila). Ca acas, 1976. ---------- Ca as del Libe ado (edición de Vicen e Lecuna). Ca acas, 1929-1959, 12 ols. ---------- El pensamien o polí ico del Libe ado . Bogo á, 1953. ---------- Esc i os undamen ales (selección y p ólogo de Ge mán Ca e a Damas). Ca acas, 1998. ---------- Esc i os polí icos (selección e in oducción de G aciela So iano). Ba celona, 1985. ---------- Ob as comple as (edición de Vicen e Lecuna). La Habana, 1950, 3 ols. B iceño Pe ozo, Ma io: His o ia Boli a iana. Ca acas, 1983. Bushnell, Da id I: Simón Bolí a : homb e de Ca acas, p oyec o de Amé ica. Una biog a ía . Buenos Ai es, 2002. Ca e a Damas, Ge mán: El cul o a Bolí a : esbozo pa a un es udio de la his o ia de las ideas en Venezuela . 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[1] Ma í, José: An ología (edición p epa ada po And és So el), Mad id, 1975. [2] So iano, G aciela: "In oducción", en Bolí a , Simón: Esc i os polí icos, pág. 13. [3] Una simple búsqueda del é mino "Simón Bolí a " en HAPI Online nos p opo ciona 1.088 egis os y es amos segu o que quedan aún muchas e e encias oda ía no inco po adas, po dis in os mo i os, a es a base de da os (debemos es a in o mación a Dña. Isabel Real, di ec o a de la biblio eca de la EEHA, CSIC, a quien ag adecemos su ines imable ayuda). [4] Es muy in e esan e el a ículo de Ha wich Vallenilla, Niki a: " Un hé oe pa a odas las causas. Bolí a en la his o iog a ía", Ibe oame icana, nº 10, Be lín, junio de 2003 (nue a época), págs. 7-22. [5] En Venezuela ue achado de i ano y dic ado , llamado el "Ne ón colombiano", e c. [6] De o igen asco, nos cons a la p esencia en Amé ica de miemb os de la amilia pa e na del Libe ado ya en el siglo XVI. [7] Véase Gu ié ez Escude o, A.: "P edicciones sob e la independencia de Hispanoamé ica", A auca ia, nº 12, Se illa, 2004, págs. 204-205. [8] Vease Gu ié ez Escude o, A.: "Un p ecu so de la emancipación ame icana: An onio Na iño y Ál a ez", A auca ia nº 13, Se illa, 2005, págs. 213-216. [9] En sep iemb e de 1828 el p opio Bolí a escapó con ida de un a en ado aguado po sus enemigos polí icos.