Supervivencia de estructuras familiares coloniales en México
Full text
©Uni e si a de Ba celona
Supe i encia de es uc u as amilia es
coloniales en México
Como
se
puede desp ende del
i ulo que encabeza es as líneas,
el
p esen e abajo a a,
de
o ma
muy esquemá ica, de elaciona
aquellas o mas y es uc u as ami-
lia es exis en es en la sociedad
p ehispánica mexicana, con aqué-
llas que se die on
en
la colonia, a
la
cual denomina on los españoles
Nue a España.
Una de las que pod íamos llama
es uc u a amilia , y ema o azón
de
es as páginas, es
el
del concu-
bina o que desde
el
p incipio de la
colonia
se
dio, y que con el iempo,
al
igual que la amilia con encio-
nal, se
ha
ido eajus ando y o -
mando pa e de la p opia es uc u-
a social. Debido, no obs an e, a
es e educido y p elimina es udio,
se
ha
c eí
do
con enien e cen a lo
p imo dialmen e du an e
el
p ime
pe iodo de la conquis a y coloniza-
ción, y
en
pa icula en
el
enóme-
no
capi alino de México -Tenoch í-
lan.
Asimismo, debido a la in luencia
de la cul u a eu opea que conquis-
ó y colonizó Amé ica, se die on
eajus es y asimilaciones singula-
es, nue as
en
muchos aspec os,
que a aban de compagina las an-
e io es o mulaciones con la ideo-
logía dominan e. Además, las in-
• Licenciada en His o ia de Amé ica.
43
E
s ella
F
igue as*
luencias ue on impues as e in e-
g adas
en
el
pueblo con una p e-
endida apidez, lo cual deso ien ó,
sino auma izó a la población
de
Nue a España,
la
cual en endía a
du as penas la eligión y sociedad
que se les a aba
de
impone .
Así pues, co no espe o se des-
p enda
de
es e ensayo,
el
modelo
que los conquis ado es in oduje-
on, espec o al ma imonio,
am
ilia
y elaciones sociales
en
gene al,
ue una a ea di ícil de ealiza . Tan
sólo
el
iempo ha log ado palia los
g andes con as es cul u ales, pe -
i iendo, no obs an e, elaciones
amilia es que hacen eco da con-
duc as
de
iempos pasados.
Ma imonio y amilia
en
el
momen o de la conquis a
Pa a ene un conocimien o lo
más amplio y ap oximado posible
de lo que
ue,
an es de la llegada
de los españoles, la es uc u a y
complejidad
de
la a nllia mexica,
nos hab íamos de e e i a los c o-
nis as que
en
su
día ano a on
aquello que eían y a aban de
comp ende , ace ca de la sociedad
con la que
se
encon a on, e incul-
ca con más e icacia la eligión y
cos umb es occiden ales. Po ci a
©Uni e si a de Ba celona
algunos: Be na dino de Sahagún,
José de Acos a, Alonso de Zo i a,
Be nal D az del Cas illo, Ped o
Má i de Angle ía. Además
de
algunos esc i o es indígenas y
mes izos del siglo XVI, como po
ejemplo, Fe nando Al a ado Tezo-
zómoc, Juan Bau is a Poma , Fe -
nando Al a lx lixóchi l.
Además disponemos
de
los lla-
mados Códices o lib os
de
pin u-
as, de o igen p ehispánico o ela-
bo ados con igual mé odo
en
los
años inmedia amen e pos e io es a
la conquis a, po ejemplo el Códice
Bo bónico,
La
Ti a de
la
Pe eg ina-
ción,
La
Ma ícula de T ibu os, que
son
de
p ocedencia az eca. Los
que ya p o ienen del siglo XVI, son
po ejemplo,
El
Mendocino,
El
Me-
xicanus, El Telle iano Remensis,
e c.
O as uen es de in o mación son
los ex os
en
lengua náhual esc i-
os ya con el al abe o la ino, sob e
odo en el siglo XVI, a eces copias
de códices ex a iados, po ejem-
plo el Códice Ma i ense y
el
Códi-
ce Flo en ino.
De es os documen os se pueden
ex ae los conocimien os
de
cómo
la
sociedad mexica
se
o ganizaba
an es de la llegada
de
los españo-
les y aspec os de
su
es uc u a, o-
les y conduc as amilia es.
No obs an e, y debido al conc e-
o p opósi o de es e abajo, se ía
de in e és hace hincapié
en
el
ema,
no
solamen e del ma imo-
nio, sino de las es uc u as ami-
lia es que se ue on de i ando, de
unas ya exis en es, a las que u-
ie on luga po la econ e sión
que debió e ec ua se
en
la
amilia
mexicana, a causa de
la
in asión
o conquis a española y la implan-
ación de las leyes y eligión occi-
den ales.
Cuando los c onis as u ie on
que desc ibi a la amilia mexica,
debido p obablemen e a
la
comple-
ja y amplia o ganización de
la
mis-
ma,
la
denomina on «pa en ela» o
con
el
é mino más ambiguo aun
de «los de
la
casa» 1• Ello se ela-
cionaba con el hecho mismo de
la
p opia o ganización amilia , que
implicaba
en
sí
misma
un
g upo de
p oducción y ambién
de
consumo,
compa iendo una esidencia co-
mún.
El
p opio ocabula io nahua
ilus a es e sis ema: cencalli, signi-
ica «casa en e a»; cencal in, «los
de la misma casa»; cemi hual in,
«pe sonas de
la
misma casa, de
un
mismo pa io», y cuyos esiden es,
cada uno con
su
p opia i ienda,
es aban inculados po pa en esco
o a inidad, además que man enían
es echa colabo ación económica;
echan laca, «casa colec i a» y
ambién cihualli o «casa
de
muje-
es», que e a
un
luga
de
eunión
emenino, donde es aba
la
cocina y
el
al a domés ico.
El
c onis a F ancisco He nández
(p o omédico de Felipe
11)
nos aci-
li a una b e e desc ipción, que Ilus-
a además
la
Incomp ensión po
pa e de los conquis ado es de
los
modelos amilia es con los que
se
encon a on:
1. Debido a que a ias i iendas
se
encon aban inculadas po un pa io en común,
ocupadas
po
a ias amilias. Fo maban asl g upos endogámlco,
s,
según
su
es a us econó-
mico y soclal.
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©Uni e si a de Ba celona
«Vi en muchos en una sola
casa, o po que sea necesa io
que habi en íun os los he ma-
nos y los sob inos, pues o que
no
se
di ide
la
o una pa e na,
o po lo nume oso de los hom-
b es y lo es echo de la ciu-
dad»2.
No obs an e,
la
amilia p opia-
men e dicha se undaba cuando
una pa eja se unía median e el i o
nupcial.
La
sociedad mexica obse -
aba
en
su
seno dos clases socia-
les di e enciadas,
es
deci los pipil-
in o pipil zin que cons i uían
la
cla-
se al a, dominan e,
de
la nobleza,
que explo aba y ecibía ibu os de
la
clase subal e na denominada
macehual in o los macehual.
El
ma imonio en e los pipil in
e a gene almen e o ganizado en e
los pad es, a in
de
es ablece unas
buenas elaciones
de
pa en esco
con inculaciones sociales. Pa a
al in
los
pad es del no io, cuando
ap oximadamen e és e enía unos
ein e años de edad, en iaban a
una anciana casamen e a, llamada
«cihua lanque», a solíci a , a los
pad es,
en
ma imonio a la mucha-
cha escogida.
Si
consen ían los
pad es de ella, és a e a lle ada a
casa del p e endien e, donde, as
una se ie de ce emonias, y anuda
la man a del no io y
el
huipilli de
la
muchacha, se hacía una ies a. Es-
aban en onces legalmen e casa-
dos.
El
sis ema ma imonial e a pues
exogámico, debido al es a us eco-
nómicamen e ue e, ma cado po
un
sis ema
de
noble linaje que sólo
los pipil in dis u aban.
En
es a cla-
se
social amb én
se
conside aba
la
polígínia, a pesa de que
el
ma-
imonio solamen e
se
es ablecía
con una muje ..
Las
demás e an
conside adas como unas «segun-
das esposas», «esposas secunda-
ias» o «coesposas», y podían se
escogidas, ya en es e caso, en e
la clase macehual in.
En e los macehual las uniones
se es ablecían den o del calpulli3
-unidad
social compues a po a-
milias de ibu a ios empa en a-
dos o unidos po ínculos de a ini-
dad. Según de inición del ex o de
Sahagún: «Case ío» Ins i ución
social simila al clan.
En
ella
se
ag upaban amilias, po pa en es-
co, po o icio, o po o ma de cul-
o-,
y cuyos miemb os pe ene-
cían a
la
clase macehual in o
de
su
misma e nia, se
le
pod ía así
asigna
un
sis ema endogámico.
El i o nupcial no e a an elabo a-
do como en e los pipll in, y
se
su-
pone egían más los lazos a ec i-
2. HERNÁNDEZ, F ancisco, An igüedades de la Nue a España, His o ia 16, Mad id,
1986,
p.
70.
3.
La
aducción del nahua l: «casa g ande». Pa a una amp la in o mación sob e el sis e-
ma económico y social del calpulli en MONZÓN, A u o,
«El
calpulli»
en
LEÓN PORTILLA,
Migue!, Lec u as Uni e si a ias:
De
Teo ihuacan a los az ecas.Fuen es e in e p e aciones his-
ó icas, Uni e sidad Au ónoma de México, México D.F., 1983, y
a
ob a del mismo au o ,
El
calpu/11
en
la o ganización social de los enochcas, Ins i u o de In es igaciones His ó icas,
1949. La e e encia que se ci a co esponde al ocabula io que se ano a en SAHAGÚN, Ba -
na dino de, His o ia Gene al de las Cosas de Nue a España, Edi o íal Po úa, S.A., México,
1989, p.
921
. Como uen e p ima ia podemos e e encla a ZORITA, Alonso de, Relación de
los seño es de la Nue a España, His o ia 16, Mad id, 1992, pp. 69 a 74.
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©Uni e si a de Ba celona
os en e los Jó enes que la polí i-
ca ma imonial.
También los macehual in, ade-
más de pedi
el
ma imonio, podían
solici a los pad es del no io a
la
mad e de
la
muchacha a és a
como «manceba» ( laca cahuilli),
no
obs an e, gene almen e cuando
enían
un
hijo se hacían las ce e-
monias de casamien o y ies a,
pe
o
en
es e caso según las posibi-
lidades económicas de
la
amilia.
En
ambos casos, la amilia mexi-
ca e a esencialmen e pa ia cal y
pa ilocal, pues
la
muje al casa se
abandonaba
su
g upo amilia pa a
pe enece al del ma ido.
Es a se ía a g andes asgos
la
es uc u a amilia que
se
encon-
a ían los eu opeos al llega a
Nue a España. No obs an e,
se
hab ía ambien
de
apun a , y al
como a gumen an algunos his o ia-
do es, po ejemplo Be na d y
G uzinski4,
en
que los c onis as se
in e esa on más po la éli e, que
po desc ibi y es udia el compo -
amien o de las gen es humildes,
en
es e caso
de
los macehual in o
de
l
os
p opios mayeques (sie os).
Deses uc u ación de la amilia
méxica e imposición
de los esquemas occiden ales
Uno de los e ec os inmedia os
de
la
conquis a y una
de
las p incipa·
les p eocupaciones de la Co ona,
se
o ien ó a
la
e angelización, y
po consiguien e
la
a ea p ime a
de los clé igos designados a es a
ocupación ue
la
de «casa » c is ia-
namen e a
la
población ame icana.
Así pues, se asplan a on a In-
dias
las
leyes igen es
en
la
penín-
sula: Las Sie e Pa idas {1265), O -
denamien o de Alcalá ( 1386), O -
denanzas de Cas illa (1484) y
Leyes
de
To o (1505).
La
ley
de
las
Pa idas5 ya con emplaba la p ohi-
bición del ma imonio polígamo6 y
en
cuan o
al
de echo canónico,
en
su
Co pus lu is Canonici (de 1500)
y su e o mulación con
el
Concilio
de
T en o en 1563, se añadie on
no mas es ic i as a los ma imo-
nios conside ados inces uosos,
es
deci con ínculos
de
consanguini-
dad.
Pe o
se
hizo hincapié, de o ma
especial
en
el de echo indiano,
en
el
ema
de
la poligamia. Si bien es
cie o que
el
ma imonio con a ias
muje es
lo
p ac icaba undamen al-
men e la éli e mexicana, o les e a
pe mi ido a aquellos homb es del
pueblo que
se
dis inguían en
la
gue a, és e ue
un
ema de p eo-
cupación
de
la Iglesia, que se obs-
inó
en
e adica , casando «debida-
men e» y con una sola muje a
aquellos homb es que ení
an
a-
ias. Ello dio luga a si uaciones
ambiguas, es deci que los seño es
4.
BERNARD, Ca men; GRUZINSKI, Se ge, «Los hijos
del
apocalipsis: la amilia en
Mesoamé lca y en los Andes» en BURGUIERE e al., His o ia
de
la Familia, Alianza Edi o·
ial, Mad id, 1988, p. 165.
5.
Las Pa idas e an leyes compiladas
po
Al onso X El Sabio, di ididas en sie e pa -
es. La p ime a
se
e ie e al es ado eclesiás ico; la segunda sob e los empe ado es y e-
yes; la e ce a sob e la Jus icia; la cua a sob e
el
ma imonio,
la
quin a sob e los con a os;
la
sex a sob e los es amen os y la sép ima sob e
el
de echo penal. Se comenzó su eco-
pilación en 1256 y
se
e minó la misma ap oximadamen e en 1265.
6. Pa ida IV. 2.
1.
46
©Uni e si a de Ba celona
indígenas siguie on conse ando a
sus an e io es esposas, haciéndo-
las pasa po si ien as o escla as,
y se casaban con una po el i o ca-
ólico. Pasa on pues es as muje es
de se coesposas a mancebas o
concubinas.
La imposición, an o ju ídica
como eligiosa de leyes e ideolo-
gías ue, jun o con las de i adas
po la p opia gue a, lo que auma-
izó, e incluso descompuso la es-
uc u a amilia mexicana.
Pa a e adica la an pe seguida
poligamia, se oma on medidas
desde el p incipio de la colonia,
pe o, no obs an e, ue du an e el
Concilio de T en o ( 1545-1563) y
de los Concilios P o inciales cele-
b ados en México7, cuando se es-
ableció un ígido eglamen o a al
«ano malidad».
En
la e o ma en-
ina, se pod ía añadi ambién, que
se es igma izó al p oduc o de es as
uniones, es deci los hijos, que pa-
sa on a cons i ui se en bas a dos.
Rep esen ó el an es y el después
de
una
e apa no ma i a, en que la
apa ición de nue as es uc u as
sociales o za on a dic amina con
igo al es amen o eligioso y uni-
e salis a del c is ianismo, ep e-
sen ado en la Iglesia ca ólica. Al
queda i memen e a i icado en
T en o que el ma imonio cons i uía
un sac amen o, a ianzó aun más el
echazo a los que lo ansg edían,
conside ando que los concubina-
íos y los bígamos desp eciaban su
cumplimien o, y po es a azón de-
bían se excomulgados y pe segui-
dos.
Ya en la P ime a Jun a Apos óli-
ca, celeb ada en México en 1555,
en el apa ado «Ma imonio»8 se
lee:
«Ace ca de los Ma imonios
ocu ie on mayo es di icul ades
sob e
si
e an álidos en e los
Indios los con ahídos
en
su
gen ilidad, y qual
de
ellos lo
e a, po que enían muchas mu-
ga es y
no
se
esol ió cosa
cie a espe ando la de inición
de
la SIiia Apos ólica»
Más adelan e se apun a:
«
...
sin sabe se qual e a la
p incipal, ó Seño a y las demás
concubinas».
Y es que se eían an e un p o-
blema que es aba ue a de los pa-
áme os mo ales conocidos, cla o
que den o de la occiden al cul u a
c is iana.
La
incomp ensión, y la
in ansigencia, al ompe el meca-
nismo del sis ema de edes de pa-
en esco, con undió, no sólo ideo-
7.
La P ima a Jun a Apos ólica o Concilio P o incial I se celeb ó en
a
ciudad de Méxi-
co en
1555
y
el
II en 1565. El
111
Concilio P o incial Mexicano, u o luga en 1585 y ue
con i mado en Roma po
el
Papa Six o V en 1589. Ve las ediciones en la ln-español pa a
el I y II Concilio en CONCILIOS PROVINCIALES PRIMERO Y SEGUNDO. Imp en a del
Supe io Gobie no, México,
1769
.
En
cuan o
al
Concílio
111
, ambién en edición bilingüe
la ln·aspañol, CONCILIO III PROVINCIAL MEXICANO, Imp en a
de
Manuel Mi ó y
D.
Ma -
sá, Ba celona,
1870
. En 1524 ya
se
dio, no obs an e, el P ime Sínodo en Nue a España,
pa a a a del «ma imonio y o os casos», p esidiando ay Ma ín
de
Valencia, como ica-
io del Papa, e en ALVA IXTLIXOCHITL, Fe nando de, «Relación de
la
enida de los
españoles y p incipio de la Ley E angélica.,, en SAHAGÚN, Be na dlno, His o ia Gene al
de las Cosas de Nue a España. Ed. Po óa, S.A., México,
1989
, p.
862
.
8.
Pág. 5 del ci ado olumen.
47
©Uni e si a de Ba celona
lógicamen e, sino ambién econó-
micamen e a una sociedad que es-
aba pe ec amen e es uc u ada.
A modo de ejemplo se pod ía ci a
el comen a io que a espec o de la
poligamia esc ibió F ancisco López
de Góma a:
«Cua o causas dan pa a e-
ne an as muje es: la p ime a
es
el
icio de la ca ne, en la que
mucho se delei an; la segunda
es
po ene muchos hijos; la
e ce a po epu ación y se i-
cio, la cua a po g anje ía»9
Que si bien elacionaba o as
causas, apa e del « icio de la ca -
ne», no analizaba el po que del
ma imonio múl iple, en azón
de
los mo i os socio-económicos que
ello conlle aba.
Po o a pa e, y abundando en
es a combinación económico- ami-
lia , la disolución de la casa colec i-
a se sumó a las disposiciones ne-
ga i as pa a el pueblo mexicano,
es ingiendo sus elaciones endo-
gámicas y de coope ación. Un po-
sible mo i o de sepa a las ami-
lias, ue el de e i a una cie a «in-
mo alidad» en las cos umb es, que
los e angelizado es in uían podían
da se, siemp e obsesionados con
su lucha con a la poligamia (po si
aun seguían conse ando sus an-
e io es esposas) y las uniones in-
ces uosas. Pe o, ambién, se ha-
b ía de conside a que el hecho de
educi el g upo amilia , pe mi ía
un mayo con ol del cob o del i-
bu o indígena.
Se p i a izó y
se
ce ó
el
núcleo a-
milia , pe o ambién se ab ió
un
oscu-
o
abismo pa a muchas muje es, que
al se epudiadas legalmen e po sus
has a en onces ma idos, se con i ie-
on
en
escla as o si ien as, y cie a-
men e p i adas de una amilia a la
que pe enecían po de echo p opio,
con un es a us especí ico y con una
de e minada unción social.
Tal ez como esumen de la deso-
ien ación que
se
p odujo en e los
na u ales po la imposición de nue-
as o mas de ida y concep os mo-
ales y sociales, se pod ía ano a lo
que nos esc ibe Alonso de Zo i a:
«P egun ando a
un
indio
p incipal
de
México qué e a la
causa po que aho a
se
habían
dado an o los indios a plei os y
andaban
an
iciosos, dijo.
'Po que
ni
oso os nos en en-
déis, ni noso os os en ende-
mos ni sabemos que que éis.
Habéisnos qui ado nues a
buena o den y mane a de go-
bie no; y la que nos habéis
pues o
no
la en endemos, e
ansl anda odo con uso y sin o -
den y concie o» 10
Además y apa e de la no ma i a
ju ídica y eligiosa, se unió el he-
cho de la a luencia de homb es eu-
opeos a Nue a España, en el que
el análisis de los mo i os que u ie-
on en emba ca al Nue o Mundo
escapan al ema de es e abajo,
pe o que
sí
pod ían en algún con-
cep o coincidi , y de mane a signi i-
ca i a, con el p esen e es udio, y
9.
LÓPEZ DE GOMARA, F ancisco, His o ia Gene al de .las Indias , Edi o ial Ibe ia,
S.A., Ba celona, 1966. Tomo
11,
p. 401.
10. ZORITA, Alonso. op. ci .,
p.
87
48
©Uni e si a de Ba celona
es po que pa ían en busca, no
sólo de o una, sino pa a muchos
de ellos de libe ad, ue a del con-
ol inmedia o de una amilia y de
una igidez mo al y puni i a.
Concubina o.
Rep esión y es a egias
Pod íamos
en
es e pun o abo da
el
ema del concubina o o amance-
bamien o.
No
obs an e
se
hab ía de
da un b e e epaso a la bigamia
que se dio ambién y
en
g an can i-
dad
en
la colonia, y que
u
o una es-
echa elación con es e ema.
Así pues, uno de los p oblemas
que u o que a on a la sociedad
no ohispana, a a és de los penin-
sula es ecien emen e es ablecidos
en
la colonia, ue debido
al
hecho de
la bigamia, que
se
dio
en
un
núme o
lo su icien emen e ele ado como
pa a ala ma a la mo al mode na
11
•
Los colonizado es; conquis ado-
es y a en u e os que llega on a In·
dias,
en
un
p incipio sólo ue on
homb es, muchos de los cuales ha-
bían dejado
en
la península a la a-
milia y una esposa. Así pues, es os
homb es incluso llega on a con a-
e un nue o ma imonio
en
Amé i-
ca, ampa ados po
el
anonima o y
la al a de con ol, a o ecidos am-
bos po la lejanía con la me ópoli.
Ala mada la Co ona de las no i·
cias que le llegaban de las Indias
espec o a la abundancia de ales
compo amien os, es ableció, apo-
yada po la Iglesia, un Juzgado
especial pa a el p oblema, mo i-
ando y p omulgando disposicio-
nes pa a que las esposas pudie·
an acompaña a sus ma idos. Po
ejemplo,
el
decidi no da empleos
públicos a españoles que no ase-
gu a an lle a a
su
esposa a In-
dias. La Casa
de
Con a ación de
Se illa ambién ue la enca gada
de a e igua si
el
homb e que soli-
ci aba iaja al Nue o Mundo e a
sol e o o bien si había allecido
su
esposa e indaga
si
e a e dad,
pues
si
dejaba
una
esposa
en
Es·
paña, debía ga an iza bajo ianza
que no es a ía ausen e más de
dos años, a un me cade
se
le
concedía un año más'2•
No
obs an e, la bigamia, a pesa
de las medidas omadas po la Co-
ona, y de se pe seguida po la
Iglesia a a és del T ibunal del
San o O icio, esul aba una o ma
ela i amen e sencilla pa a da le-
11
. Pa a más In o mación sob e bigamia en Nue a España.en Tesis de Licencia u a
de ENCISO ROJAS, Dolo es, El deli o
de
biga
mi
a y el T ibunal del
Sa
n o O icio de Is Inqui-
sic
ión
en
Nue a España, Siglo XVIII, UNAM, México, 1983, y de
a
misma au o a, «Ma i-
monio y bigamia en la capi al del i eina o. Dos al e na i as que a o ecían la in eg ación
del Indi iduo a la ida ami
li
a social», en GONZALBO AIZPUAU,
Pi
la , Coo d.,
Fam/1/ss
No oh/spanas, siglos XVI
al
XIX, Semina io de His o ia de la Familia, El Colegio de Méxi-
co, México D.F., 1991, pp. 123-133.
12. Sob e empleos públioos e KONETZKE,
111.1.
doc. 226, ci ado po MARGADANT,
Guille mo F., «La amilia en
el
de echo no ohispano», en GONZALBO AIZPURU, PIia ,
Coo d. op. ci ., p. 44. Sob
e
la Casa de Con a ación , se e ie e a la Ley XXVI, í . XXVI del
lib o
IX
de la Recopilación de Leyes de Indias de 1680. Ley del
21
de
Sep iemb e de 1546
«Que
e
P esiden e y Jueces de la Casa de Con a ación a e iguasen si los que p e endían
pasa a Indias e an casados y elados», en OTS Y CAPDEQUI,
J.M
., Bosquejo His ó ico
de los de echos de la
muje
casada
en
la legislación de lndias,Ed. Reus, Mad id, 1920.
49
©Uni e si a de Ba celona
galidad a una unión, aunque sólo
ue a de o ma apa en e.
Según los au o es Be na d y
G uzinski13,
la
bigamia ep esen ó
un
deli o especí icamen e ame ica-
no y colonial, po
el
mismo hecho
ísico de
la
inmensa colonla, que
p opo cionaba el e ugio de los que
que ían ol ida o o ma imon:
o.
Po o a pa e, pa a in en a ana-
liza
la
he e ogénea sociedad me-
xicana y en ende buena pa e de
sus compo amien os,
es
necesa-
io hace lo a
su
ez de aquella que
impuso sus cos umb es y eligión,
es
deci , la
españo.la,
e in en a e-
laciona lo,
si
cabe con
lo
que
se
denominó la ba aganía.
Como
W.
Bo ah y
S.
Cook
14
am-
bién indican, exis ía ya
en
la
penín-
sula una ley, que la cos umb e san-
cionaba,
de
uniones sexuales
no
o malizadas, que p o enía del de-
echo omano medie al y
se
a i i-
caba
en
las Sie e Pa idas. Es a e-
glamen ación ue es ablecida pa a
impedi que homb es casados y
sace do es u ie an concubinas;
así pues podían los sol e os man-
ene
un
ipo
de
elación llamado
«ba aganía», que pe mi ía una
con i encia sin a adu as,
no
o -
malizada po
la
Iglesia, y
en
la que
el homb e e a de clase supe io a
la muje . A los hijos de ales unio-
nes se les denominaba «na u a-
les», y pasaban a se legí imos
en
cuan o la pa eja se casaba.
Has a inales de la Edad Media,
ambién
se
die on elaciones de
es e ipo
en
sace do es y homb es
casados, pe o
al
queda p ohibido,
especialmen e po los Reyes Ca ó-
licos, se llegó a cas iga
al
in ac o
y a la ba agana du amen e, si ello
e a descubie o.
Como sea que es as uniones
e an bas an e comunes
en
Espa-
ña, bien hubie an podido se ans-
plan adas al Nue o Mundo.
No
obs an e,
la
Nue a España,
al
que-
da some ida a las leyes del Conci-
lio de T en e, ep imió la ba aga-
nía, que ue conside ada pecado.
A pesa de no pasa po
el
T ibunal
del San o O icio, sí que e a pe se-
guida
en
Nue a España po
el
i-
bunal eclesiás ico.
A pa i pues
de
la
adición es-
pañola, a pesa de las p ohibicio-
nes
en
las Indias y
de
la
poligamia
no
e adicada
en
Nue a España,
ue muy ácíl desa olla
un
concu-
bina o con ca ac e ís icas
de
am-
bas cul u as y con los elemen os
ad
icionales de la emig acíón y
complejidad social.
Siguiendo en
el
hilo conduc o
de
la
emig ación
al
Nue o Mundo,
como
se
ha
dícho más a iba, llega-
on
a las Indias,
en
un
p incipio y
en
g an núme o, homb es solos,
que se encon a on con as os e-
i o ios, posiblidad de en iquece -
se, mano de ob a abundan e que
abaja a pa a ellos, y
un
g an nú-
me o de muje es, que incluso les
e an o ecidas como egalo o ibu-
o (ello
se
p ohibió exp esamen e
en
las Leyes Nue as de 1542 y po
13. BERNARD, Ca men y GRUZINSKI, Se ge, op. ci .,
p.
203.
14. BORAH, Wood ow y COOK, She bu ne P., «Ma iage and
Leg
i imicy
in
Mexican
Cul u e, Mexico and Cali o nia», Cali o nia Law Re iew 54:2 (mayo 1966,
pp
. 949-952),
ci ado po KUZNESOF, Elizabe h Anne, «Raza, clase y ma imonio en la Nue a España:
es ado ac ual del deba e»,
en
Familias No ohispanas siglos
XVI
al
XIX, op. ci .,
p.
376.
50
©Uni e si a de Ba celona
Real Cédula
de
Ca los
1).
Hab ía-
mos
de
eco da , y al como ci a
Solange Albe o15,
que
He nán
Co és ue el p ime amancebado,
así
como algunos de
sus
capi anes
y soldados, a los
que
algunos caci-
ques
habían o ecido
sus
hijas
como egalo o ibu o, lo
que
a los
españoles, y sob e odo a los clé i-
gos les pa eció
una
mons uosi-
dad.
No
obs an e, exis ía
una
azón
pa a al p ocede , y
es
que
al «ca-
sa » a las muje es de su amilia,
inculaban, a su en ende , al con-
quis ado con la misma, y en
de
ini-
i a con
su
p opia sociedad, pues
los hijos conse a ían
así
el linaje
de la mad e y eliminaban con ello a
un posible enemigo. Pe o el esul-
ado de ales uniones, que en
oca-
siones esul ó ambién múl iple, e-
co dando la polígamia az eca, ue
un mes izaje ápido y abundan e,
que
debido a los escasos ma imo-
nios o males y c is ianos que se
die on en e indias y españoles, se
elacionó enseguida con ilegimi i-
dad, y consiguien e menosp ecio 16•
Muy
dis in o al p opósi o indígena,
que
en endían que el p oduc o de
ales uniones end ía las ca ac e-
ís icas
de
pac o más que
de
un ul-
aje a
la
muje y su p ole.
Muchas
de
es as uniones
am-
bién,
se
ue on haciendo
más
es a-
bles, o
po
lo
menos du ade as, y
die on luga al llamado amanceba-
mien o. Según indica Solange Al·
be o
17
la bigamia y el amanceba-
mien o,
se
pueden a ibui en
un
p oceso de indi iduos desa aiga-
dos. Pe o ¿po qué no ambién
de
muje es que pe die on o no consi-
guie on alcanza un luga es able
en su p opia sociedad?
Va ías son
las
azones
que
po-
d ían a ibui se al hecho
de
que
una
muje llega a a
una
unión no
legí imada, no obs an e pa a
pode
analiza al enómeno, se hab ía
de
di e encia a
las
elaciones en e
los p opios indígenas, a
la
muje
in-
dia unida
con
eu opeo, y
ambién
a
la pa icula si uación
de
la
pob
la-
ción a icana llegada a Indias, y
con conno aciones
de
escla i ud.
Debido a que cada uno
de
es os
g upos me ece una pa icula a en··
clón, que escapa al p esen e abajo,
se pod ía conside a y hace el
aná··
lisis gené ico
de
es a si uación
de
amancebamien o, y en el
que
odos
los au o es es án de acue do, en
que las muje es e an en su mayo ía
de clase
ba
j
a,
mes izas o indias, que
accedían al concubina o pa a pode
sob e i i económicamen e, y uni-
das a un homb e de clase o «cali·
dad» supe io , (en endiéndose al
cali ica i o como se u ilizaba pa a
in
-
dica el aspec o acial de una de e -
minada pe sona), con el que podían
ascende en su es a us social. A pe-
15. ALBERRO, Solange, ,,La sexualidad manipulada en Nue a España: Modalidades
de ecupe ación y de adap ación en e a los ibunales eclesiás icos», en Familia y sexua-
lidad
en
Nue a España, FCE, México, 1982,
p.
24
2.
16. Pa a un amplio es udio sob e el ema del mes izaje,
lo
podemos encon a en ES-
TEVA FABREGAT, Claudio, El mes izaje en /be iamé ica,Edi o ial Alhamb a, Mad id,
1988. MÓRNER, Magnus,
La
mezcla de azas en
Is
his o ia de Amé ica La ina, Paidos,
Buenos Ai es, 1969. Y un es udio más ecien e de OLAECHEA, Juan Bau is a, El mes izaje
como ges a, Edi o ial Map e, S.A., Mad id, 1992.
17, ALBEARO, Solange, «La sexualidad
...
»,
op.
ci .,
p.
242.
51
©Uni e si a de Ba celona
pues o an e io men e, la legislación
an o ci il como eclesiás ica, o dena-
ba y sancionaba, pe o el pueblo pe -
sis ía en p ác icas y cos umb es,
que obligaban a e o mula nue os
edic os, que inducen a pensa en
que las des iaciones a la ígida no -
ma e an ecuen emen e ansg edi-
das, y po an o de di ícil isibilidad
en los ecuen os es adís icos
A ello se pod ía añadi que, en
cuan o a los g upos indígenas se
sabe poco, po no pe enece a la
ju isdicción del San o O icio, sino a
los ibunales o dina ios, que han
dejado menos documen ación pa a
es ablece es udios, po ejemplo
de econs ucción de amilias.
Así pues el camino a segui , y
una p opues a de abajo pod ía
se el esca a es udios de caso.
Al
queda es as amilias en una legali-
dad
in isible, el alo a es adís ica-
men e ales uniones, puede esul-
a , no sólo di ícil, sino engañoso.
A pa i de plei os eclesiás icos so-
b e amancebamien os y lib os bau-
ismales pa a alo a la ilegi imi-
dad, és os pod ían se dos cami-
nos pa a log a alguna in o mación
cuali a i a, y al ez cuan i a i a de
es e enómeno.
A pesa de que la amilia se aco-
pla a los cambios sociales, p odu-
ciendo a su ez nue as es a egias
de adap ación, las pe i encias en
el iempo y su análisis nos ayudan
a comp ende iempos pasados, y
más aun cuando son pocas las
uen es de que disponemos.
Si en un momen o, se in en ó e-
laciona las es uc u as amilia es
an e io es a
la
colonia, pa a en en-
de mejo la sociedad colonial
eme gen e, se ía asimismo líci o
e ec ua
un
es udio compa a i o,
omando como e e en e si uacio-
nes amilia es de nues a época.
Pa a ello, el campo de la in es i-
gación an opológica, o si iéndonos
asimismo de la li e a u a, se ían de
aliosa ayuda pa a elaciona
el
pa-
sado con
el
p esen e. Como po
ejemplo pod íamos ci a la ob a de
los años 50,
i(ya
de nues a época)
de Osea Lewis, An opología de
la
pob eza, en la que
el
abajo de
campo e ec uado po el au o en la
amilia Sánchez, nos o ece ca ac e-
ís icas de casa colec i a y concubi-
na o, en las que se obse a una in-
incada
ed
de solida idades, que
escapan a la amilia con encional.
Tal ez sea po esas es a egias de
supe i encia, la causa de
su
pe -
manencia en ,el iempo.
La amilia se ep oduce, no sólo
biológicamen e, a a és de la pa e-
ja, sino ambién cul u almen e, no es
pues ex año, que an iguos meca-
nismos sigan igen es, si és os si -
en y aun son ú iles pa a los miem-
b os que componen es a amilia.
58
Po consiguien e, se hab ía de
conside a
que
es e g upo amilia ,
nacido del concubina o, es una es-
uc u a en
sí
misma, pe o con de-
e minadas ca ac e ís icas, y po-
d íamos suge i la hípó esis, de
que co espondie a a la e o mula-
ción p oducida po la usión de dos
sociedades pe ec amen e es uc-
u adas y di e en es.