La necrópolis judía bajomedieval sevillana desde las fuentes escritas
Abstract
Este artículo presenta una visión de la necrópolis judía de Sevilla en época bajomedieval desde la información que nos proporcionan las fuentes documentales e historiográficas, algunas de las cuales están siendo constatadas y complementadas gracias a las intervenciones arqueológicas vinculadas a aquélla que se vienen practicando en nuestra ciudad en los últimos años.
Full text
LA
NECRÓPOLIS JUDÍA BAJOMEDIE
VAL SEVILLANA
DESDE
LAS FUENTES ESCRITAS
po
MARÍA BEGOÑA PELÁEZ BARRANCO
RESUMEN Es e a ículo p esen a una isión de la nec ópolis judía de Se illa en época bajomedie al desde
la in o mación que nos p opo cionan las uen es documen ales e his o iog á icas, algunas de las
cuales es án siendo cons a adas y complemen adas g acias a las in e enciones a queológicas
inculadas a aquélla que se ienen p ac icando en nues a ciudad en los úl imos años.
ABSTRACT This a icle p esen s a iew o he jewish nec opolis o Se ille in he la e Middle Ages based
on in o ma ion p o ided by his o iog aphy and documen a y sou ces. Some o hese sou ces a e
being e i ied and complemen ed hanks o a chaeological in e en ions in ecen yea s.
I. INTRODUCCIÓN
Las exca aciones a queológicas que en los úl imos a ios se es án lle ando a cabo en o no a la nec ópolis
judía bajomedie al se illana a aen de nue o el in e és sob e una mino ía é nica ep esen a i a en nues a
ciudad cuya his o ia ha sido econs uida, sal o hon osas excepciones —caso de los es udios ealizados po
his o iado es medie alis as a pa i de abundan e in o mación documen al—, empleando ópicos epe idos
has a la saciedad sin ninguna comp obación o análisis ul e io .
Es po es o que, desde la ealización de nues a Memo ia de Licencia u a, consag ada po en e o a la Jude ía
de Se illa (Peláez 1994), lle amos mucho iempo dedicados al seguimien o minucioso no ya de los da os
pu amen e ma e iales que an apa eciendo sino ambién al es udio de los documen ales e his o iog á icos.
En es as páginas, y al hilo de las ya ci adas exca aciones a queológicas, amos a hace un eco ido
po las p incipales uen es esc i as e e en es al ema que nos ocupa y que nos p opo cionan un co pus de
in o mación que, con las necesa ias ese as, debe segui si iendo de pun o de e e encia pa a el plan eamien o
de u u as in e enciones y pa a la mejo comp ensión de sus esul ados.
SPAL 5 (1996): 209-222
ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924
h p://dx.doi.o g/10.12795/spal.1996.i5.11
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MARÍA BEGOÑA PELÁEZ BARRANCO
II. LAS FUENTES ESCRITAS
La nec ópolis de la comunidad judía se illana bajomedie al apa ece documen ada po p ime a ez en
1274 (González 1951: II, 352), época ya de dominio c is iano de la ciudad, no sabiéndose nada sob e es e
aspec o du an e el pe íodo islámico.
El documen o en cues ión la localiza ex amu os, saliendo po la Pue a de la Jude ía y ce ca de la hue a
del judío don Zulema. Sabemos ambién po o o documen o de 1479 ( id. Sáez 1796: 308) que las ie as
de los an iguos osa ios de los judíos es aban
"... a la pue a de Minjoa ó Minjoa "
Balles e os (1913: CCCXXXIV) ecoge del au o de las
No icias a ias de la collación de San Roque
que el osa io judío se hallaba en la Ba bacana, donde había unas casas, a la izquie da de la pue a Osa io
has a el p ime cas illo; ci ando el mismo Balles e os las
O denanzas de los ca nice os de Se illa
en las
que dice que se habla ambién del " onsa io de los judíos" y la "ba bacana". De es a ubicación a la salida
de la dicha pue a no poseemos ninguna e e encia más.
Vol iendo a su localización adicional, an o To es y Ala cón ( id.: Fi a 1890: 183; Méndez Beja ano
1993 [1922]: 185) como Ca o (1634: ol. 20 uel o, col. 1) hablan de uno en el campo inmedia o a la pue a
de la Ca ne, llamado de
"Zeb e os",
que en 1580
2
había sido demolido po la gen e pob e que endió el
ma e ial pa a ob as; conse ándose sólo aquellos es os que se habían inco po ado a una en illa edi icada
allí. En los sepulc os dicen que ue on hallados cue pos con ajes, joyas aliosas y lib os heb eos que se
lle a on al doc o A ias Mon ano.
To oba (1967: 239) pa ece que elaciona el saqueo de 1580 con un cemen e io que había en la hue a
llamada de
"Espan a pe os",
donde dice que después se emplazó el Ma ade o. Según To e Re ello
(1929: 18), los hallazgos an e io es se habían lle ado a cabo en 1520 al cons ui se el ci ado Ma ade o y
las ca nice ías de la ciudad -es necesa io eco da que en ambas echas ya es aba le an ado-.
Mon e o de Espinosa (1849 [18201: 27) ecopila lo dicho po O iz de Zúñiga (1795-96 [16771: I, 36)
espec o a la ce canía de los sepulc os judíos con elación al a abal de
San Be na do
y nomb a además
la hue a de "Espan a pe os"
"...
donde es aba el Ma ade o..."
Al habla del saqueo, sin emba go, lo hace ci ando la localización de Ca o: "Zeb e os". Balles e os (1913:
CCOOOUV) y González (1951: I, 363) coinciden ambién al nomb a el a abal y las dos hue as, mien as
Hazañas (1974 [1932]: 104-105) sólo menciona la de "Espan ape os" -Ma ade o-.
C eemos que hab ía que analiza un poco más la con usa localización de los en e amien os judíos, las
hue as pos e io es y el Ma ade o.
Mon e o de Espinosa (1849 [1820]: 27-28) ma iza que los sepulc os de "Zeb e os" se encon aban en
dis in o luga del que ocupaba el Ma ade o
"... y aun en papeles an iguos cons a que se hallaban á la de echa con o me se salía po la pue a
de la Jude ía é
de la Ca ne".
1.
Sal o con adas excepciones, no malmen e se acep a la iden i icación en e "bab- Yahwa ", "Pue a de la Jude ía", "de
Minjoa "... y "de la Ca ne", cuya nomencla u a ha llegado has a noso os.
2.
González (1951: I, 363), sin emba go, coloca la echa en 1565.
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También Méndez Beja ano (1993 [1922]: 53), ci ando a Ma u e, dice que las sepul u as del pa aje de
"Zeb e os" no se encon aban en el luga del Ma ade o sino a su de echa.
Ál a ez-Bena ides (1871: 245-246; 1873: 245), po su pa e, localiza las hue as de "Espan a Pe os"
y "Espan a Pe illos" en e a la Plaza de Zu ado es, es o es, a la izquie da de la Pue a de la Ca ne, según
se salía po ella. El plano de Ola ide de 1771 ambién si úa la de "Espan a Pe os" en e a esa plaza, a
la que ha cambiado el nomb e po el de Cu ido es, que es, en ealidad, el de la con igua ( ig. 1).
Sob e el é mino "Espan a Pe os" o "Espan ape os" p oponemos, como Mon e o de Espinosa (1849
[18201: 27) y a mane a de hipó esis, la posibilidad de que es a denominación no sea casual si enemos en
cuen a que "pe o" e a un adje i o aplicado a los judíos.
"Zeb e os" y "Espan ape os" p obablemen e se halla an a uno y o o lado de la Pue a de la Ca ne,
pues no nos a e e íamos a admi i que se a a a de la misma hue a con di e en es denominaciones, como
aduce To e Re ello (1929: 18, id, plano), quien pa ece iden i ica las y e ec ua su localización a la izquie da
de la dicha pue a.
En la p ime a mi ad del s. XIX se lle a on a cabo hallazgos ma e iales de in e és en es a zona, u o
de la pu a casualidad: cuando se e o zó la Pue a de la Ca ne —du an e el asedio y bomba deo de la ciudad—,
al ab i se el oso que de endía el ebellín en ella cons uido, se encon a on un g an núme o de umbas en
algunas de las cuales había es os humanos (Mon e o de Espinosa 1849 [1820]: 28 -no a 12 de los edi o es-;
Méndez Beja ano 1993 [1922]: 53, 166) e insc ipciones heb eas, según To e Re ello (1929: 18). De ellas
opina Méndez Beja ano (1993 [1922]: 166) que debían de se las mismas que ue on saqueadas po el
populacho en el s. XVI.
Mien as que Ál a ez-Bena ides (1868-1874: I, 31), empleando dis in a echa, habla de una o i icación
del en e ex e io de la pue a —median e un pa ape o— en cuyas exca aciones pa a la ape u a del oso
se halla on sepulc os con
"... lampa illas de ba o de igu a p olongada, y
á abes
al pa ece ".
Quizás sea ac ible pone es os úl imos hallazgos en elación con la posibilidad que plan ea Oli a
(1995: 197) de una nec ópolis almohade en los aledaños de la Pue a de la Ca ne —salida de pa e del sec o
su es e de la ciudad—, pues sabemos que los candiles han apa ecido asociados a en e amien os en a ias
nec ópolis islámicas andalusíes (Pe al 1995: 25; Ma ínez Ga cía y o os 1995: 107-109; López López y
o os 1995: 145).
III. LA
CONTRASTACIÓN ARQUEOLÓGICA DE LAS FUENTES
Más mode namen e, y en un adio amplio en o no a la misma pue a, se ha seguido cons a ando la
exis encia de en e amien os:
A su de echa, y a cie a dis ancia, en el a io 1992, con mo i o de las ob as de ehabili ación del an iguo
Cua el de In endencia pa a nue a sede de la Dipu ación P o incial, se ealiza on exca aciones a queológicas
p e ias ( ig. 2). És as deja on a la luz una nec ópolis supe pues a a es uc u as an e io es —se halló pa e
de una casa y o as unidades de habi ación islámicas— y es os de la cimen ación de algunas g andes
edi icaciones pos medie ales pa a cuyo conocimien o de allado, a o unadamen e, puede se consul ada
la publicación exis en e ya (San ana —coo d.— 1995).
A pa i de la in o mación p opo cionada po algunos de sus capí ulos (San ana 1995a, 1995b; San ana
y Man e o 1995) sabemos que pudie on es udia se 146 umbas indi iduales —en osas simples cubie as
de ie a o cons uidas con lad illos y cubie as po bó edas de medio cañón—. Es in e esan e conoce que
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exis ía una o denación p e ia del espacio, o mando las umbas: alineaciones — umbas ag upadas aunque
independien es, en e amien os compa iendo pa edes la e ales y sepul u as alineadas pe o o almen e
independien es—; conjun os —ag upaciones que compa ían un mu e e de lad illo en la cabece a, supe pues o
a las bó edas de cub ición, y que pod ían esponde a amilias o a asociaciones de algún ipo—; y supe -
posiciones —con consecuen es des ucciones—. Algunas pa ece que ue on eu ilizadas —ex ayendo el cadá e
an e io o a inconándolo— y o as —de los conjun os— se hallaban cons uidas con an elación aunque nunca
llega on a u iliza se, po lo que esul a cu ioso cons a a la "p e isión" an e la mue e.
Respec o al i ual, los da os con i ma on lo ya conocido
3
;
aunque hab ía que des aca la u ilización del
incisi o de un o icáp ido bajo el a aúd, en los la e ales o en la cabece a de algunas umbas.
Las umbas de los sec o es no e y es e del sola p esen aban huellas de habe sido sucesi amen e ioladas
y desman eladas, lo que pod ía es a en elación con la in o mación his o iog á ica ya comen ada del saqueo
c is iano del s. XVI.
En los on e os Ja dines de Mu illo, al ealiza se ob as de in aes uc u a pa alelas a la calle Menéndez
y Pelayo, se pusie on al descubie o, en 1965, unas
41
...
pequeñas gale ías con bó edas de lad illo..." (Ca iazo 1966: 304, n
2
8)
4
que esul a on se umbas, echadas po es e au o como del s. XVII po una moneda de ellón de Felipe
III hallada en una de ellas. Pa a Valo (1989: 391; 1992: 331), po el emplazamien o, la ce ámica ecogida
y la ipología de los en e amien os —pues os, en es e caso, en pa alelo con los del Ci co Romano de Toledo
/ id. in a/— se a a ía de umbas musulmanas, p obablemen e pe enecien es a la awda al-Uma a o cemen e io
de los Emi es que la c ónica de Ibn Sahib al-Sala (1969 [s.XII]: 93-94) si úa en las a ue as de la bab Yahwa .
Cemen e io que R. Manzano
5
pa ece localiza en o no a una "qubba" —ac ual Pabellón de Ca los, V de
la Hue a de la Alcoba— de los Reales Alcáza es.
Más mode namen e, en el Paseo de Ca alina de Ribe a esquina con la calle Cano y Cue o, jun o a los
ci ados Ja dines de Mu illo —con inuamos a la de echa de la pue a de la Ca ne, en el en o no de la que
ue a Hue a del Re i o—, y an es de la cons ucción de un apa camien o sub e áneo en ese pun o, se han
lle ando a cabo desde el pasado año dos in e enciones a queológicas ( ig. 2) de las que espe amos ansiosos
la publicación cien í ica y de allada de las mismas -que pensamos que deben de es a en elación con los
hallazgos o ui os que ecoge Ca iazo-.
Mien as es o sucede, sí sabemos
6
que se pudo saca a la luz un lienzo de la mu alla de la ciudad que,
po es a pa e, desembocaba en la Pue a de la Ca ne y se pudo ambién cons a a la exis encia de una
nec ópolis de i ual y ipología simila es a la del sola de la ac ual Dipu ación con la que o ma ía una sola.
La supe posición de ases c onológicas di e en es ha pe mi ido es udia la e olución en el iempo de las
écnicas cons uc i as, i uales y plan eamien os p e ios en la o denación del á ea une a ia. En a ias
ocasiones, es e á ea ue cubie a in encionadamen e con ie a de aca eo —p obablemen e coincidiendo
con momen os c í icos de an isemi ismo— y uel a a u iliza . También se halló, jun o ala mu alla, una zona
3.
Inhumación en decúbi o supino en di ección Oes e-Es e —cabeza al Oes e y pies y os o al Es e pa a mi a a O ien e—
aunque exis en excepciones en o as nec ópolis españolas iden i icadas como judías. B azos y pie nas colocados de di e en es
mane as. Ca encia de ajua es en las umbas, u ilización de mo ajas —po la pos u a que p esen aban algunos cadá e es y la apa-
ición de al ile es— y uso casi gene alizado de a aúdes —po la apa ición de cla os al ededo de los cue pos—.
4.
Desconocemos la ubicación exac a de es e hallazgo pies Ca iazo no p opo ciona plano ni o og a ía alguna que la e idencie.
5.
Ci ado po Ma ín (1990: I, 172) sin p opo ciona no a bibliog á ica alguna.
6.
Ag adecemos mucho al equipo de a queólogos: (Dña. Ana Salud Romo, D. En ique Ga cía, D. Juan Manuel Va gas y D.
Juan Manuel Guijo) la in o mación que sob e es as in e enciones, a pa i de aho a, i á apa eciendo a lo la go de es e a ículo.
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de en e amien o de escla os o libe os —po la di e encia de i o, con ex ualización, asgos an opológicos...—
echada desde la segunda mi ad del XVI a ines del XVII.
En los es ejemplos se illanos is os has a aho a -que segu amen e con o man uno solo- han apa ecido
umbas con bó edas de medio cañón y, sin emba go, en uno de los casos han sido conside adas musulmanas,
lo que debe hace nos e lexiona .
Es os "lucillos" medie ales ienen su pa alelo en Toledo —medio cañón de lad illo con ex emos cenados
median e can os sin alla , o ien ados E-W y con es os de a aúdes— en las exca aciones ealizadas en 1916
po Amado de los Ríos (ci ado en: Casano as 1987:47; San ana 1995b: 126) y en las mode nas de Gómez-
Meno (1971) y López Ál a ez (1979)
7.
La posibilidad de que, en un momen o a dío, exis ie an dos nec ópolis oledanas con iguas —musulmana
y judía— y la apa ición de lucillos po odo el sola que pod ían habe ocupado ambas, lle ó a Gómez-Meno
a plan ea , a mane a de hipó esis, que es as bó edas e an comunes a ambas comunidades y que su di e en-
ciación sólo podía hace se a a és de las lápidas une a ias, asignando los "cipos" a las musulmanas.
Amado de los Ríos, medio siglo an es, había encon ado en la misma zona un cipo á abe, pe o eu ilizado
—con o o epi a io po de ás—pa a la umba de un judío (ci ado en Casano as 1987:47). Exis en más ejemplos
de cipos con insc ipciones heb aicas: el de Có doba que ap o echa un ambo de columna' y el que conse a
el Museo Se a dí de Toledo, hallado en la Iglesia oledana de San Juan de Le án (López Ál a ez 1987:
53, n
g
4). En la exca ación se illana del sola de la ac ual Dipu ación se halló un cilind o de má mol pe o ado
que, aunque anepíg a o y sin es a elacionado con ninguna es uc u a conc e a (San ana 1995b: 126), debe
de esponde igualmen e a un uso une a io
9.
Según algunos au o es, es cos umb e an igua en e los judíos la u ilización de cipos e icales —ap o e-
chando basas, agmen os de columnas o cipos de o as cul u as eu ilizados— al e nando con o o ipo de
es elas (Pé ez He e o 1978: 345; Díaz Es eban 1977: 314). Pe o ambién sabemos que son de uso musulmán,
no ca ac e ís ico de nues a Península, aunque abundan es en los cemen e ios de ue a de ella (To es Balbás
1983 [1957]: 169).
En los años 80 se lle ó a cabo o a exca ación en Toledo, en el Ci co Romano, donde apa ecie on umbas
de ipología muy di e sa (de Juan 1987). Pa a su di ec o se a a ía de en e amien os musulmanes, lo que
esul a pe ec amen e lógico en el caso de las " osas en alcaén" —exca adas en la ie a, es echas, con el
cue po en decúbi o la e al de echo, sin es os de es imen a, a aúd o ajua y cubie as con ablas o ejas—
que pa ecen se las más an iguas. Respec o a las umbas de cubie a plana— o mada és a po pied as o lad illos
unidos po cal, ema cada po una hile a de lad illos de can o y algunas con cipo une a io cilínd ico anepíg a o
en la cabece a—, sabemos que los musulmanes empleaban el ema que de lad illos hincados, los cipos y
la "mano de Fá ima" hallada en una de ellas, pe o end íamos que admi i ambién el decúbi o supino y
el uso de a aúdes
10
. Las inhumaciones con a aúd y sin es uc u a halladas en es e mismo cemen e io, algo
más ecien es que las an e io es, p esen an di ícil adsc ipción. En cuan o a los lucillos, és os son idén icos
po ipología y i ual a los se illanos.
Con elación a es os, o en nues a Península ambas comunidades empleaban es a misma ipología —lo
que conlle a ía ambién la p ác ica del decúbi o supino y el a aúd, como suele p esen a se— o es amos
con undiendo unas nec ópolis con o as. Si los epi a ios une a ios ampoco pueden a oja mucha luz po que,
7.
Es a in es igado a pudo ecoge una moneda sin leyenda pe o con la Es ella de Da id (López Ál a ez 1979: 122).
8.
Paleog á icamen e, su c onología pod ía esponde a época isigoda -s.VVVII- o p ime os iempos musulmanes -s.
(Díaz Es eban 1977: 309, 312).
9.
Sabemos que en la exca ación de Ca alina de Ribe a-Cano y Cue o han apa ecido ambién a ios us es de columnas que
deben se pues os en elación con es a cues ión.
10.
Según Pe al (1995: 23) en las nec ópolis islámicas u banas andalusíes se gene aliza es e uso a ines del s.XI o p incipios
del XII.
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en el caso de los cipos, son u ilizados indis in amen e —ya sabemos que han apa ecido con insc ipciones
en una u o a lengua o, incluso, eu ilizados—, sólo nos queda ía un camino: el es udio de allado de las
secuencias es a ig á icas, el análisis an opológico de los huesos y el examen esc upuloso de los i os, que
conside amos undamen ales sob e odo en los casos en que, po uen es esc i as, sabemos que pueden exis i
nec ópolis de ambas cul u as po la misma zona.
IV. MOMENTOS FINALES DE LA COMUNIDAD JUDÍA
T as el pog om de 1391 en que ue asal ada la Jude ía se illana y di idida en collaciones, En ique III
epa ió las sinagogas, los bienes comuni a ios ( id. docs. en: Méndez Beja ano 1993 [19221: apénd. V,
177-178; Sáez 1796: 312-313) y las posesiones de los exiliados (Mon es 1984: 68) en e pa icula es c is ianos.
Los judíos que queda on en la ciudad pasa on po a ios in en os de nue os apa amien os, con más o menos
éxi o, has a su úl ima concen ación en el Co al de Je ez y Alcáza Viejo, desde 1478 has a el dec e o de
expulsión de 1483.
La p opiedad de las ie as donde se hallaba el an iguo cemen e io heb eo de las a ue as de la pue a
de Minjoa ue adjudicada po el juez de é minos, en 1479, a la ciudad de Se illa ( id. doc. en Sáez 1796:
308). En un plei o en e és a y el Duque de Béja po ese mo i o", un es igo judío decla ó que las habían
empleado has a que comp a on o as nue as a las olle ías ( id. Collan es de Te án 1977: 100)
12.
De hecho, en la ecien e exca ación del Paseo de Ca alina de Ribe a-Cano y Cue o, aún se halla on en
una de sus úl imas ases -la 4
a
- abundan es umbas alineadas, de osa simple, que man enían el i ual judío
pe o que, po su posición es a ig á ica y ma e iales, e an ya de inales del s. XV.
Toda ía en 1484 -el a io siguien e al del dec e o de expulsión de los judíos de Se illa- ue a endada
po cinco a ios una haza de ie a de pan, jun o a la Hue a del Rey, con la condición de que si mo ía algún
judío o judía en ese iempo pudie a se en e ado allí (Wagne 1978: 50 -doc. 190-)
13.
Vemos, po an o, que en los úl imos a ios de la comunidad judía se illana, és a abandonó la an igua
nec ópolis y ue on comp adas y a endadas nue as ie as ce canas a las an e io es, p obablemen e al o o
lado del Taga e e.
En la zona de la an igua Buhay a -Hue a del Rey- se han lle ado a cabo desde 1972 a ias exca aciones
a queológicas (c . Collan es de Te án y Zozaya 1972). Con mo i o de las ob as emp endidas pa a la
cons ucción del "me o" se ol ió a abaja en es e á ea (Fe nández Gómez y de la Hoz Gánda a 1986)
( ig. 2). La nec ópolis hallada allí, densamen e ocupada, p esen aba osas cubie as con égulas, ejas o lad illos
eap o echados y cadá e es colocados di ec amen e en la ie a —quizás con un suda io pe o sin indicios
de a aúd— en decúbi o la e al de echo con la cabeza al Oes e y el os o al Su . Es a ipología y i ual no
11. El duque las eclamaba ( id. Sáez 1796: 308) po que pe enecían a su mayo azgo desde el asal o a la Jude ía de 1391 y
pos e io epa o de bienes.
En 1520 aún con inuaba el plei o y Ca los I u o que da una eal cédula pa a que se hicie a jus icia en el asun o (Sáez
1796: 308; Mon e o de Espinosa 1849 [18201: 33; Hazañas 1974 [19321: 107).
12.
Es as úl imas, quizás, pudie on se las exis en es en el p óximo a abal de San Be na do (Collan es de Te án 1977: 100).
13. Es o no debe ex aña nos si enemos en cuen a la documen ación, una ez más, pues sabemos que aunque el dec e o de
expulsión se i mó el 1 de ene o de 1483 ( id. Bae 1970: II, 348 -doc. 337-), los Reyes Ca ólicos concedie on el 7 de ene o de
1484 una mo a o ia de seis meses an es de la ma cha de ini i a que conclui ía en el e ano de ese año ( id. doc. en Fi a 1889:
328; ci ado en: Suá ez Fe nández 1964: 35; Mon es 1988: 566). Fue en onces, en julio y sep iemb e, cuando la Aljama solici ó
a la Co ona que se les compensa a de los gas os e ec uados en su úl imo apa amien o en el Co al de Jé ez y Alcáza Viejo y
se les pe mi ie a ecupe a los bienes abandonados po la pa ida y usu pados po los c is ianos ( id.: Bae 1970: II, 357 -doc.
344-; Suá ez Fe nández 1964: 224 -doc. 69-, 238 -doc. 75-). Es o mo i ó que los eyes les concedie an licencia en ma zo de 1491
pa a pode los ende ( id. Suá ez Fe nández 1964: 361 -doc. 157-), lo que se lle ó a cabo en los años siguien es.
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coinciden en absolu o con los de las umbas del sola de la ac ual Dipu ación y del Paseo de Ca alina de
Ribe a-Cano y Cue o y sí con asgos ípicamen e musulmanes. De hecho, los di ec o es de la exca ación
conside an los hallazgos p ealmohades —posiblemen e de los siglos IX al XI—; exis iendo, además, indicios
—una umba— de un an e io cemen e io a do omano de hacia el s.V.
V. LOS CONVERSOS
Conocemos po un documen o
14
que, en 1463, un o bellino con apa a o eléc ico p oceden e del ío
p o ocó abundan es des ozos en la ciudad, en sus mu allas y al ededo es. El mismo, al choca con a las
pa edes del monas e io de San Agus ín, dejó cae una pa e de ellas y cie as cáma as y luego dio con a
una capilla que es aba
"... en el en e amien o de los conue sos e de oco oda la dicha capilla con odas las pa edes del dicho
en e amien o con g an pa e de los cimien os en al mane a que pe ecian g an pa e de los a audes..."
y añade el documen o que algunos es aban acíos po lo que hubo quien pensó que el ien o había a as ado
los cue pos y o os que
"... en e auan los a audes sin cue pos e que los cue pos que los en e auan sec e amen e en los onsa ios..."
En endemos que se hace e e encia a la sospecha de en e amien os simulados en el cemen e io con e so
y a una inhumación eal de los cue pos en el cemen e io p opiamen e judío.
Po o o documen o de 1482 ( id. Collan es de Te án 1977: 447, apénd. VI) —un a io an es del dec e o
de expulsión de los judíos se illanos—, ol emos a sabe que exis ían unos co ales ex amu os de la ciudad
jun o a los monas e ios de San Agus ín, S ma. T inidad y San Be na do ( ig. 3) donde
"... se acos umb a on en e a los con e sos de la dicha Qibdad..."
pe o empleando i os judíos po lo que, en e ada Isabel la Ca ólica, los mandó con isca po los inquisido es,
en egando el de San Be na do al monas e io de San o Domingo de Po a-Coeli con odo el ma e ial de
las sepul u as que en él se halla a. También conocemos es a in o mación po Be náldez (1962 [s.XV-XVI]:
101) que cuen a cómo la Inquisición, a ines del XV, quemó muchos huesos de es os co ales.
En elación a los i os susodichos, el documen o de 1482 ci a la búsqueda de ie a i gen, el empleo
en los cadá e es de hábi os de judíos y la colocación de los b azos endidos y no pues os en c uz
15.
La e mi a que exis ía dedicada a San Be na do y que daba nomb e al a abal con ó con una co adía
que poseía su p opio cemen e io, en e ella y la Hue a del Rey, po lo menos desde mediados del XV; en
i ud de es o, Collan es de Te án (1977: 99-100) plan ea el in e ogan e de si la co adía end ía algo que
e con los con e sos de los que enimos hablando.
También la 5 ase de u ilización de la nec ópolis del Paseo de Ca alina de Ribe a-Cano y Cue o o eció
un núme o pequeño de umbas dispe sas y de ipología di e sa que con inuaban con el i ual judío pe o
14.
Vid. Ges oso (1889-92: I, 676-ss). Es e au o dice que se a a de un
"Papel ec i o con le a del siglo XV..."
15.
Be náldez (1962 [s.XV-XVI]: 101) añade en su c ónica que se habían en e ado
"... cada uno sob e sí, al uso judaico..."
cuyo sen ido no nos queda del odo cla o.
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que e an ya pos e io es a la expulsión de és os, con lo cual el equipo de a queólogos habla, más bien, de
con e sos judaizan es ( ig. 3). Si e ec i amen e los ma e iales asociados a ojan echas lo su icien emen e
a días como pa a no pode habla ya de judíos, nos es a íamos encon ando an e una eu ilización de e enos
y i uales de és os po pa e de los con e sos de la Se illa Mode na.
Podemos deduci que, en nues a ciudad, los en e amien os de es e g upo se hallaban apa ados, ex amu os,
gene almen e p óximos a algún luga de cul o c is iano como una e mi a o un monas e io y, en el caso de
los de las a ue as de la pue a de la Ca ne, coincidiendo con una zona une a ia eminen emen e judía. El
alejamien o de los c is ianos iejos acili a ía, sin duda, la pe manencia de unos i os que p obablemen e
nunca llega on a abandona po comple o
16.
VI. CONCLUSIONES
A la is a de odo lo expues o, cab ía deci que la in o mación esc i a an o documen al como his o iog á ica
nos ha p opo cionado un p ime ace camien o aliosísimo a la ma e ia mo i o de es e a ículo. Nos ha
pa icipado de una ealidad his ó ica, de su ubicación sucesi a en el espacio y en el iempo, de los i os...
Es e co pus in o ma y complemen a a la A queología que, a su ez, acili a de alles muy in e esan es sob e
aspec os a ios en los que las uen es no epa an, es ableciéndose de es a mane a una elación en iquecedo a
en e ambos campos de conocimien o.
A pesa de la di icul ad a la ho a de localiza con cla idad algunos opónimos y pun os de e e encia
empleados en los ex os, de las posibles subje i idades o de las piezas que aún al an po encaja , es á cla o
que an o aquéllos como las secuencias es a ig á icas han coincidido a la ho a de deja a la luz un á ea une a ia
ex amu os —con i ual y e olución p opios— supe pues a a ni eles an e io es de ocupación hispanomusulmana.
Además de po los da os esc i os, ya conocemos po los esul ados de la exca ación del sola de la ac ual
•
Dipu ación que, an es de la ins alación de la nec ópolis, es a zona debió de dedica se a ac i idades ma ginales
ag opecua ias —como deno a el sec o no e— y sob e odo a e ede o de basu as desde an es incluso de
las cons ucciones islámicas encon adas en el sec o no oes e; una ez conquis ada la ciudad po lo c is ianos,
comenza ía su uso une a io es able (Chis e 1995a: 34-35).
El paso del a oyo Taga e e u o que se uno de sus lími es, al menos en p incipio, pues ya sabemos
que en 1479 las ie as del osa io de los judíos en o no a la pue a de Minjoa ue on adjudicadas a la ciudad
y habían sido u ilizadas po aquéllos has a que comp a on o as nue as a las olle ías, pudiendo se es as
úl imas las que exis ían en el p óximo a abal de San Be na do —ubicado al o o lado del a oyo—. De es a
mane a, ol e ían a es a cons eñidas po los e enos de la Buhay a —al igual que la haza de ie a de pan
a endada oda ía en 14840 los co ales que usaban los con e sos— pues es a p opiedad, aunque ue pasando
po dis in as manos, con inuó man eniéndose como al.
Respec o a la supues a ex ensión de la p imi i a nec ópolis a ambos lados del camino que pa ía de la
pue a de la Ca ne —como ya hemos is o hay au o es que localizan hallazgos a uno y o o lanco—, es o
supond ía, de se así, que se halla a c uzada po el dicho camino. Hipó esis que sólo una in e ención
a queológica a la izquie da del posible eco ido de és e —con o me se salía de la ciudad— pod ía demos a ,
16. Igual pa ece ocu i en la ciudad de Toledo, donde el a zobispo Don Ped o había concedido la iglesia de San Ba olomé
—ex amu os de la ciudad— y su cemen e io pa a al in, y en el es o de la diócesis: iglesias, e mi as y cemen e ios apa ados.
Apa amien o de los c is ianos iejos que se ol ió un escándalo al se i , al pa ece , pa a con inua con cos umb es judías. Po
lo que el Sínodo diocesano de Alcalá de 1481 —cons . n
2
5 ( id. Sánchez He e o 1976: 333)— p ohibió es os luga es adicionales,
los con i ió en cemen e ios de co adías y hospi ales —pa a que no u ie an usos p o anos— y o denó la demolición de aquellas
sepul u as que hubiesen sido cons uidas po encima del ni el del suelo pa a e i a así oda di e encia.
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po lo que se ía necesa io hace una llamada de a ención en cuan o a u u as ac uaciones en la zona que
ha de se a ada con la debida cau ela.
La con e sión pos e io en hue as y la edi icación del Ma ade o, a la izquie da de esa ía, y del Ras o,
a la de echa, queda cons a ada po in o mación documen al, his o iog á ica, a ís ica -g abados y pin u as-,
planimé ica y, a pa i de la exca ación de 1992, ambién con amos con algunos da os a queológicos
elacionados con es os edi icios (Chis e 1995b).
La isonomía ac ual del á ea se debe al le an amien o en el s.XX del Me cado de la Pue a de la Ca ne,
en pa e del sola del an iguo Ma ade o, y a la cons ucción en el s.XVIII del Cua el -donde hoy se asien a
la Dipu ación P o incial-, ampliado a cos a del Ras o.
No debemos ce a es e úl imo epíg a e sin menciona cómo las uen es esc i as, una ez más, nos han
p opo cionado la única in o mación que, has a la exca ación del Paseo de Ca alina de Ribe a-Cano y Cue o,
poseíamos sob e la ubicación de los en e amien os de con e sos y su apa amien o.
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