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(Des)cortesía, agresividad y violencia verbal en la sociedad actual

Fuentes Rodríguez, Catalina; Alcaide Lara, Esperanza

Abstract

En la actualidad, la Lingüística ha dejado de ser una disciplina que interesa solo a unos pocos especialistas en la materia, para pasar a ser una disciplina de interés social, por cuanto que el estudio de la lengua se lleva a cabo siempre sin perder de vista su uso, su uso en la sociedad, su uso en relación con el individuo. Se trata de la Lingüística Pragmática. A través de estos estudios, y con la ayuda necesaria de los enclavados en la Sociopragmática, se llega a tomar el pulso a la sociedad, por cuanto que la utilización de una lengua funciona como reflejo de los comportamientos sociales de los individuos.

Full text

3 Ca alina Fuen es Rod íguez Espe anza R. Alcaide La a (Des)co esía, ag esi idad y iolencia e bal en la sociedad ac ual EDITA: UNIVERSIDAD INTERNACIONAL DE ANDALUCÍA AUTORES: Ca alina Fuen es Rod íguez Espe anza R. Alcaide La a COPYRIGHT DE LA PRESENTE EDICIÓN: Uni e sidad In e nacional de Andalucía COPYRIGHT: Ca alina Fuen es Rod íguez Espe anza R. Alcaide La a FECHA: Ma zo de 2008 EDICIÓN: 500 ejempla es ISBN: 978-84-7993-052-3 MAQUETACIÓN Y DISEÑO: Rica do Ba quín Mole o _____________________________________________ Monas e io de San a Ma ía de las Cue as Calle Amé ico Vespucio, 2 Isla de la Ca uja. 41092 Se illa www.unia.es 5 Índice _____________________________________________ 1. In oducción 9 2. Desco esía y ag esi idad 15 3. Desco esía y léxico 19 4. La desco esía en los medios 21 5. La ag esi idad en el lenguaje polí ico 59 6. La iolencia e bal en el aula 65 7. Lingüís ica p agmá ica y sociedad: los es s de hábi os sociales 69 8. Conclusiones 73 9. Bibliog a ía 75 7 Ca alina Fuen es Rod íguez Espe anza R. Alcaide La a (Des)co esía, ag esi idad y iolencia e bal en la sociedad ac ual 9 1. In oducción La ob a que el lec o iene en sus manos es el u o inicial de un p oyec o que el g upo de in es igación A gumen ación y Pe suasión en Lingüís ica (HUM-659) de la Uni e sidad de Se illa puso en ma cha en el mes de ma zo de 2006, y que consiguió inanciación de la Jun a de Andalucía como P oyec o de Excelencia. Se a a del p oyec o “La iolencia e bal y sus consecuencias sociales” (Excia. 2006 Hum-593). En sep iemb e de 2007, en el ma co de los cu sos de e ano de la Uni e sidad In e nacional de Andalucía, las p o eso as C. Fuen es y E. Alcaide, codi igen el cu so que ha dado luga a es e abajo: “Desco esía, ag esi idad y iolencia e bal en la sociedad ac ual” (Se illa, 17-21 de sep iemb e de 2007, UNIA). En la ac ualidad, la Lingüís ica ha dejado de se una disciplina que in e esa solo a unos pocos especialis as en la ma e ia, pa a pasa a se una disciplina de in e és social, po 16 de is a que cub e ambas igu as comunica i as, con odo lo que ello implica. De hecho, N. He nández (2005), e en es e concep o un in en o de llega al equilib io en e la imagen del emiso y la del ecep o . En es e mismo sen ido, al en ende la desco esía como la c uz de esa moneda, la del in e cambio comunica i o, cuya ca a es la co esía, no podemos pensa o a cosa que, igualmen e, la p ime a supone un in en o de des ui la imagen social del o o, en pos del bene icio del hablan e. En elación con la noción de imagen social, debemos deci que de i a del modo en que un indi iduo se pe cibe a sí mismo y del modo en que quie a se pe cibido po los demás. Obse amos, pues, cómo en es a de inición se en in oluc ados una ez más los dos polos comunica i os esenciales: hablan e y oyen e. Desde Go man (1959, 1961), la imagen ( ace) se conside a una p oyección del yo an e el o o, un yo i ual, que no iene po qué coincidi con lo que es en ealidad, sino que se c ea a pa i de la elación y la in e acción social co idiana. De hecho, A. Co disco (2003), e omando las ideas de Go man (1967) y B a o (1999), llega a deci que “la imagen que posea un indi iduo de sí mismo condiciona á su a o in e pe sonal, es ableciéndose unas pau as o no mas cuyo desconocimien o puede o na p oblemá ico el in e cambio” ( 151). O os de los concep os que enemos que ene en cuen a son los de “a iliación” y “au onomía”. Pa a D. B a o (1999), la “au onomía” hace e e encia a los compo amien os elacionados con “cómo una pe sona desea e se y se is a po los demás como un indi iduo con con o no p opio den o del g upo”. La “a iliación” se e ie e a los compo amien os que ienen como obje i o mos a “cómo desea e se y se is o po los demás en cuan o a las ca ac e ís icas que lo iden i ican con el g upo”. Pe o no son siemp e las eglas de co esía las que gobie nan la con e sación y la comunicación en gene al. Exis en si uaciones comunica i as en las que, lejos de p e ende queda bien con nues o in e locu o , nues o in e és se cen a en de e io a y des ui su imagen. Es en onces cuando se p oducen los ac os desco eses, que apa ecen sob e odo en si uaciones comunica i as de con lic o y polémica, como el discu so polí ico, al que se les han dedicado innume ables es udios desde es a pe spec i a (c . J.L. Blas A oyo: 2001; A. Bolí a : 2003). En ellos, más que busca el acue do y la a monía en e los in e ac uan es, se in en a ma ca las di e encias. La desco esía se con ie e, de es e modo, en su peculia mane a de co esía: la del con lic o. En odos es os casos, la desco esía llega a se un asgo ca ac e ís ico, e incluso, pod íamos deci , se con ie e en la pau a de compo amien o discu si o o no ma. Los hablan es ac úan a anosamen e en 17 pos del con lic o, de al o ma que se busca delibe adamen e el desequilib io en e las imágenes sociales de los dis in os in e locu o es. 2. Ag esi idad y iolencia en elación con la desco esía La elación de la desco esía con la ag esi idad y la iolencia llega de la mano de las es a egias u ilizadas pa a lle a la a cabo. Muchas de esas es a egias desco eses se pueden ilda de ag esi as e incluso de iolen as. Podemos habla de: - Ag esión y iolencia hos il: cuando el obje i o es solo hace daño a la íc ima - Ag esión y iolencia ins umen al: en los casos en que la ag esión sea un medio pa a ob ene o os ines. Según Baland ón Pazos (2004), “en ealidad la ag esi idad no es sino un p ime es adio desde el que se puede en ende , jun o con o os condicionan es y dimensiones la iolencia; al in y al cabo, el se humano puede llega a se iolen o po que, además, puede se ag esi o. En endida la ag esi idad como endencia a la ag esión, ag esi idad y iolencia no se ían más que po encia y ac o de un mismo enómeno, al igual que ag esi idad y ag esión” (42). ¿Dónde es á el lími e en e la ag esi idad y la iolencia? Según el au o an es ci ado, “la di e encia en e la ag esi idad y la iolencia eside pa a algunos au o es en que la segunda es cul u al mien as que la p ime a iene que e con la na u aleza, como explica José Sanma ín: “deci que somos ag esi os po na u aleza no conlle a, pues, acep a que ambién po na u aleza seamos iolen os. No hay iolencia, si no hay cul u a. La iolencia no es un p oduc o de la e olución biológica, de la bioe olución como se dice ecuen emen e. Es un esul ado de la e olución cul u al, de la llamada en sen ido amplio ‘ ecnoe olución’, po que la écnica ha jugado un papel decisi o en la con igu ación de la cul u a” (Baland ón Pazos: 2004, 48). Como emos, en es a isión de la ag esi idad y la iolencia se de iende la in encionalidad como componen e esencial de la úl ima. La ag esión no pe sigue el daño p opiamen e sino a ec a , como mé odo disuaso io en la mayo ía de las ocasiones; en cambio, la iolencia pe sigue el daño, ísico o psíquico, y iene en el pode y las desigualdades sus aliados. En cualquie caso, sea con una in ención o con o a, pa a ealiza ac os lingüís icos ag esi os y/o iolen os, ecu imos 18 a es a egias de desco esía, buscando siemp e que la imagen del o o se ea dañada en cie a mane a. En el e eno de lo e bal, pod íamos es ablece la di e encia en e lo que son ac os disuaso ios o ac os de inhibición, del ipo de la amenaza, que enca na ían la ag esi idad: se a a de in imida bien pa a de ende se de algo (con a-ag esi idad) o pa a man ene una pos u a ue e en e al g upo. Po ejemplo, una pe sona puede se ag esi a hablando pa a man ene sus pos u as, aunque no llegue a se iolen a. La iolencia, en cambio, da luga a la ejecución de un ac o ilocu i o que a a daña socialmen e al in e locu o : po ejemplo, el insul o, la idiculización, el empequeñecimien o, la usu pación de la palab a, es deci , odos aquellos ac os que a en an con a la dignidad de la pe sona. Po lo an o, hay ac os ilocu i os ag esi os y ac os iolen os. Es amos muy acos umb ados a habla de iolencia en o ma de asesina os, puñaladas, dispa os, ac os que, po supues o, son al amen e iolen os, pe o no llegamos a econoce iolencia en un insul o (“el mons uo del culo go do” de Shin-Chan e i iéndose a su mad e) o una cache ada o cosco ón (los que con inuamen e p opina Misae, la mad e, a Shin-Chan y a su p opio ma ido cuando se sien e ag edida o con a iada). Sin emba go, es as o mas de iolencia pueden se en ex emo pe judiciales pa a el espec ado . En palab as de J. Po e (1999), “pe haps he less se ious o ms o iolence pose he g ea es isk o iewe s. Pe haps because he inhibi ions ha p e en iewe s om imi a ing insul s and lies a e much lowe han he inhibi ions ha p e en hem om imi a ing assaul s, a small educ ion in a pe son’s inhibi ion would be mo e likely o show up as a beha iou al e ec wi h he less se ious o ms o iolence” (p. 79). 19 3. Desco esía y léxico Los insul os ambién ue on analizados en el cu so, desde un pun o de is a in e namen e lingüís ico. Desde el análisis pu amen e eó ico, de cómo se gene a y cuál es su conexión con la ealidad que se quie e denomina y el aspec o abú, comple amen e ligado a lo social, se analiza on los p ocedimien os léxicos que pe mi en gene a an o exp esiones ag esi as como eu emismos. En es e enómeno in luyen di e sos mecanismos: la sociedad y sus c eencias, que es ablecen una in e dicción lingüís ica, cen ada en la palab a. La ealidad nega i a ansmi e es a abuización al é mino, y el hablan e lo u iliza según su in ención comunica i a: - C ea una elación social ag adable, posi i a con la imagen del o o: en onces a enúa, educe al eu emismo. Si el g upo social se ca ac e iza po un al o g ado de amilia idad o con ianza, u iliza el abú sin ca ga nega i a, con e ec o an ico és - Es ablece cla amen e un dis emismo pa a p o oca una eacción de echazo o nega i a po pa e del ecep o . Es e puede usa se como medio de iden i icación de 20 un g upo social: jó enes, un g upo p o esional, una pandilla… I con a la no ma pe mi e la iden i icación como segmen o ma cado. El abú de palab a lle a al hablan e a busca mecanismos cen ados en el cue po léxico de la misma, ecu iendo a al e aciones ónicas o mo ológicas que pueden en a iza el alo nega i o, o a enua lo. Así, p e ijos como pseudo (pseudodemóc a a), medio (medio on o), c uces léxicos (socialis os, conse adu os…), su ijos como –oide (poli icoide, cu siloide, in an iloide), -oso (de echoso), -e o (pese e o, alde o), -a a (neg a a, socia a, uma a)… De o ma pa alela, el léxico ma ginal, es deci , las palab as empleadas po hablan es de baja condición social, y ligadas más a un ámbi o de a go , g upo apa ado de la sociedad, han ido pasando a los jó enes, que lo emplean como medio de a iliación, desp o is os de su ca ga iolen a, pa a gene a una conciencia de g upo. A ello con ibuyen los medios de comunicación, que gene alizan es e eo ipos. Así, jó enes que no pe enecen a ámbi os socialmen e ma ginados usan es os é minos como o ma de eacciona an e lo es ablecido, pe o siemp e en si uaciones especí icas de su ac i idad co idiana: ins i u o, uni e sidad, pandilla de amigos. Un es udio de Gómez Capuz sob e el pe sonaje ele isi o Neng, del p og ama Buena uen e, e ela el uso de exp esiones dis emís icas desp o is as de es e alo : que e cagas, de la hos ia… o exp esiones abuizadas como pu o, coño, mie da o es la polla: Pues aya una mie da de ies a, mi pu a ida, mi pun o coe icien e, de pu a mad e, de cojones. O de o ma edundan e: “Ya no me acue do de lo que hice aye con la pu a mie da del pe ume”. Lo mismo encon amos en le as de canciones de algunos g upos musicales que ienen en as nada desp eciables y que expo an una es é ica y una o ma de habla ma ginal, que sal a, desp o is a ya de dicha conno ación, a la lengua gene al. 21 4. La desco esía en los medios Uno de los aspec os que más p eocupa a la sociedad hoy en día en elación con la desco esía y la iolencia es su p esencia cada ez más habi ual en los medios de comunicación de masas. De hecho, en más de una ocasión culpabilizamos a los medios de la p opagación indisc iminada de imágenes y mensajes ag esi os y iolen os, que an o adul os como jó enes y niños llegan a mime iza . En es e apa ado analiza emos el uso de ecu sos lingüís icos desco eses y iolen os, e in en a emos a oja algo de luz sob e el p oblema de la ansmisión de es e ipo de con enido y sus consecuencias sociales. 22 1. Desco esía, ag esi idad y iolencia en ele isión: los eledeba es y e ulias Ac ualmen e, la desco esía y ag esi idad e bal se es án imponiendo en el discu so ele isi o como un medio de pe suasión y, sob e odo, como medio al amen e e icaz de cap ación de la a ención de la audiencia. En es e abajo nos hemos cen ado en el análisis de aquellos p og amas ele isi os que e san sob e emas p opios de la p ensa osa, que son los que, en ealidad, p esen an asgos al amen e ag esi os. Es os o ma os ele isi os, mo idos po el obje i o de ob ene mayo es co as de audiencia, han ido e olucionando has a gene a un ipo de e ulias ele isi as gobe nadas po la desco esía e bal, un ipo de e ulias en las que el con enido in o ma i o ha sido sus i uido po el en en amien o y el albo o o. Son nume osas las es a egias desco eses p esen es en la es uc u a in e accional p opia de es os discu sos, y ac ualmen e es án siendo analizadas en muy dis in os ipos de co pus. Las in e upciones que se p oducen en ellas, así como las e enciones de u no o las iolaciones del p incipio de coope ación que lle an a cabo los in e locu o es pueden llega incluso a pone en pelig o el desa ollo de la comunicación. Algunas de es as es a egias son las siguien es: 1.- P oduci ecuen es e enciones de u no, lo que puede indica que se desconocen (o igno an) los eclamos de u no. 2.- Toma el u no de palab a pa a ea i ma la misma idea de o o pa icipan e. El obje i o es, en es e caso, “egoís a”: la idea se o ece no solo como apo ación de ese o o pa icipan e, sino del p opio hablan e, que, además, apo a nue as dosis de in o mación ace ca del ema a ado. Es deci , no queda “sin ajada”. No se a a de e alida la con ibución del o o, que se ía un compo amien o co és de “a iliación” del o o, sino una o ma de imposición pa a saca bene icio p opio. Pa a ello se pueden u iliza a ios ecu sos. 3.- In e upción explíci a y abie a del u no, aunque no se eclame el mismo, con subes a egias cla as, con obje i os di e en es: a.- El simple deseo de boico ea la in e ención del con a io (‘no eclama u no, pe o in e iene’), y demos a la discon o midad con lo que se es á diciendo. b.- A ec a la imagen de los demás y daña la p opia p oduciendo con ibuciones comunica i as incomple as: “queda se con la palab a en la boca”. Obje i o: descon ola al o o sin “deci nada”. 23 c.- In en os cla os de cap u a el u no epe i i amen e, sin éxi o: Se in en a cap u a , usu pa , el u no, una ez con esul ado allido, pe o se uel e a insis i una y o a ez, aún a sabiendas de que el o o lo a a igno a . Es o en onca con la es a egia 8, que e emos más adelan e, en el sen ido de que las in e enciones se con ie en, an e el igno a la pe ición de u no, y el no o o ga un u no del que aho a goza el hablan e, en una ‘con ibución comunica i a incomple a’. 4.- Usu pa el u no de palab a pa a expone opiniones con a ias a las expues as po o os pa icipan es. Va ios ecu sos: - Median e ma cas de cla a oposición al o o: Pe o…, ma ca a la que el o o a iende - Median e ecu sos engañosos en los que se piden u nos haciendo mención de ac os de habla que no co esponden a los que ealmen e se e ec úan. El hablan e se mues a como insince o, po que su ecep o a iende po co esía la pe ición que es e le hace, bajo engaño, po supues o. 5.- Usu pa el u no de palab a iniciado po o o pa icipan e, ealizando un enganche con su con ibución sin colabo a en la cons ucción del u no. Es o se aduce en hace de la in e ención del o o una con ibución comunica i a incomple a, y, lejos de se una con ibución colabo a i a con espec o al o o, se a a de “deci la úl ima palab a”, bajo la apa iencia de la colabo ación. Se suele da cuando el “usu pado ” se sabe en una posición social más al a que el pa icipan e “usu pado”. 6.- Usu pa el u no de palab a pa a pone en e idencia al o o que apo a p uebas. Es o se puede pa a asea con una exp esión del ipo “esa p ueba no demues a nada”, con lo que se des alo iza la p ueba del con a io y se le desac edi a. 7.- Desconoce o igno a el u no de palab a. En ealidad, son dos subes a egias con dos obje i os dis in os: a.- Con e i el desconocimien o de u no en un in en o po oma lo b.- Nega i a abie a a colabo a en la p og esión emá ica del discu so. La consecuencia de odo ello es la pé dida de la au oimagen, pues se p oduce el incumplimien o del p incipio de coope ación, con i iendo la con ibución del o o en una con ibución comunica i a allida , al no llega a buen pue o y se su ue za ilocu i a igno ada po el in e locu o . El ecu so ípico pa a lle a a cabo es a es a egia es un ipo de exp esión como “a eso ni e oy a con es a ”, o el silencio, con mi adas que indican que se desp ecia no ya al 24 o o, sino al p opio ac o ilocu i o ealizado. Se unca el pa adyacen e en es e úl imo caso. 8.- Desconoce o igno a el eclamo de u no, ob iando la p esencia del in e locu o . El esul ado suele se una con ibución incomple a (se deja al o o “con la palab a en la boca”). Es una eacción más que ecuen e a una es a egia como 3c. Es segui ap o echando el u no del que aho a gozo yo. 9.- Desp es igia al con a io po medio de a ias subes a egias: a.- Insul a . Recu so: u iliza la palab a pa a inju ia y lanza imp ope ios, u iliza me á o as de ca ác e esca ológico. b.- No mención. c.- Re e encia den o de la si uación comunica i a al con incan e bajo la o ma de 3ª pe sona, despojándole de la ca ego ía de pe sona del discu so, pa a pasa a se la “cosa” de la que se habla. d.- Pone en e idencia las palab as de o o, a acando su imagen, ela i izando o negando el alo de las p uebas apo adas. e.- Acusa de desconoce la ealidad de la que se habla. .- Deci que el o o mien e. 10.- Amenaza : “Ten cuidado con lo que dices, que…”: Fo ma de imposición ya que amenaza el que se econoce como supe io en una si uación comunica i a. In ínsecamen e es una o ma de descali icación y dis o sión del o o. Como podemos obse a , no odas son de la misma na u aleza. Unas a ec an a lo que es el sis ema y la es uc u a de in e cambio de u nos, es deci , a la egla básica de la con e sación (un hablan e, un u no), y es án basadas en el juego de pode es que signi ica, al in y al cabo, la con e sación: la lucha po ocupa y man ene u nos. Aunque en es a ocasión con un deseo cla o de a ec a la imagen del o o. Así, las dos úl imas a ec an a un deseo cla o de denig a y de e io a la imagen del ad e sa io, íc ima del en en amien o. Las p ime as, al se usuales incluso en la con e sación no an ex emadamen e polémica como, po na u aleza, es el géne o del deba e, son desco eses, pe o no llegan al g ado máximo de desco esía que ep esen an las dos úl imas. Incluso en e las p ime as puede llega se a es ablece una cie a g adación desde las más neu as, como po ejemplo la 1 y 2, a las más desco eses como 7 y 8. 25 Pe o exis en casos aún más hi ien es de desco esía, que se esconden bajo la as u a apa iencia de la i onía. No podemos de ene nos en es e abajo en explica la compleja na u aleza del enómeno de la i onía (C . E.R. Alcaide, 2004). En cuan o a su elación con la (des)co esía, han sido nume osos los au o es que han dado cuen a de la misma. Po ejemplo, P. B own y S. Le inson (1987) hablan de la misma como de un ecu so pa a ealiza un ac o amenazan e de o ma indi ec a. El p opio G. Leech (1983) la ele a a p incipio p agmá ico de segundo ango (P incipio de I onía). Pa a es e au o , el P incipio de i onía pe mi e que, al lle a a cabo una o ensa, un ac o amenazan e, no se ulne e absolu amen e el P incipio de Co esía, pues a la descodi icación de esa amenaza el des ina a io ha de llega indi ec amen e median e implica u as. Si una amenaza abie a y on al puede se con aa acada di ec a e inmedia amen e, median e la i onía es mucho menos p obable que sea con es ada. An e es o, au o es como J. Jo gensen (1996) a i man que, en elación a ac os como las c í icas o las ec iminaciones, las a i maciones i ónicas ienden a se más sua es que el a aque di ec o, y, po ende, la ac i ud de ensi a del in e locu o se e disminuida. La i onía en es os casos, como ya a i ma on D. Spe be y D. Wilson (1981), ambién se puede en ende como ins umen o de a aque. Y siemp e “menciona” algo dicho o hecho po algún indi iduo que es á p esen e o no en la si uación comunica i a, o pe enece o no a es a si uación. Analicemos unos ejemplos pa a comp oba lo dicho has a aho a: Kiko Ma amo os: [Mi a, no que ía en a en ese ema, pe o oy a en a de lleno, oy a en a de lleno. Tú o no ienes memo ia, o no ienes memo ia, o no ienes memo ia], o sólo es us p og amas, ¿sabes?, po que yo es oy has a las na ices y oda ía lo engo que escucha de que la de la ena y sus amigos me es én diciendo odo el día que é amos unos men i osos, que el p oblema de Ca men e a la cocaína, que no e an [las pas illas =] Lidia Lozano: [cuando mu ió] KM: y que po qué se negaba a deci eso y a econoce lo § LL: § cuando mu ió KM: no, an es, po qué se negaba en ida y nos negábamos los demás y se negaba a econoce lo. Es de lo que se me acusa, que po qué se negaba a econoce lo. Animal po que es á en su de echo de econoce lo que le dé la eal gana, no lo que e dé a i. “TNT” (20-10-06) 32 Algo simila ocu e en los spo s ele isi os de la Di ección Gene al de T á ico, en los que el lenguaje u ilizado es al amen e ag esi o. Obse emos po ejemplo el lanzado en el e ano de 2007 con a el consumo de alcohol en ca e e a: Bebe y coge el coche. Te acaban pillando, ío. Y e an a qui a seis pun os, seiscien os eu os, el ca ne . Te as a ma a , ¿ e en e as? O peo aún, as a ma a a u no ia, a los hijos que no has enido. Y después… ¿ as a pode segui i iendo como si nada? Hay muchas azones pa a no conduci si has bebido. Elige la uya y hazlo. No podemos conduci po i. En es e ex o, enemos dos oces: la oz en o , que ep esen a a la DGT, locu o del spo , y la de ese pe sonaje é ico, es ido de neg o, apoyado en lo que puede se la ba a de un ba , con mi ada desa ian e y, sob e odo, di ec a. El egis o u ilizado es básicamen e coloquial. Así lo demues a el léxico (pilla ) o el apela i o ( ío), seña de a iliación en e pe sonas en e las que exis e, o se quie e mos a que exis e, ce canía comunica i a. Todo el ex o se p esen a bajo la o ma de la ad e encia, es deci , se a a de un mac oac o de ad e encia. Un es a egia ag esi a, que si e a la desco esía en es e caso, po que, a pesa de que pod íamos pensa que el obje i o es legí imo y obedece a una buena causa (quien bien e quie e e ha á llo a , o e lo digo po u bien…), no obs an e ese ipo de ad e encia donde implíci amen e se le ep ocha al des ina a io su al a de esponsabilidad y su inconsciencia, a ec a a la imagen social de aquellos que beben cuando an a conduci sin pensa en las consecuencias. El es o de ecep o es, además, aquellos que son conscien es de es e pelig o, en al que bebe como una especie de asesino. Obsé ese cómo habla de “ e as a ma a ”, que, al in y al cabo, es un ac o que se lle a a cabo sob e uno mismo. Pe o ambién habla de “ma a a u no ia” (un se que ido) y “a los posibles hijos” (los se es más inde ensos y más que idos po na u aleza), se es odos ellos inocen es. Y, sob e odo, se habla de ma a . El que ma a a alguien es un asesino, luego ú, al bebe cuando as a conduci , ambién lo e es, al menos en po encia. Po lo an o, ad e encia, pe o implíci amen e acusación. ¿Hay desco esía? Sí. Camu lada bajo el aspec o de una icción pe o sí. ¿Ag esi idad?, ambién. Fijémonos en lo signi ica i o e imposi i o de ese ma cado discu si o ¿ e en e as?, cuya unción es e o za el con enido de lo dicho en el enunciado al que pe enece, pe o con 33 la inalidad de busca el asen imien o y acep ación o zada y ealizada desde un plano supe io del ecep o . Y, po úl imo, ese y después… ¿ as a segui i iendo como si nada? Un ecu so muy u ilizado en publicidad es la in e ogación, que lejos de o mula una p egun a, ep esen a la exp esión a enuada de una ase ción, que podemos pa a asea de la siguien e o ma: después, no as a segui i iendo como si nada, po que es imposible. Pe o en es e con ex o, esa in e ogación a más allá: implíci amen e emi e a esa ase ción, pe o en cuan o a la es a egia que se lle a a cabo es cla amen e un ep oche e e ido a una acción hipo é ica u u a, que in i a cla amen e a un e lexión in e na, a un mi a se hacia den o, y e la posibilidad de se , además de un asesino, un desalmado. En cualquie caso, la ag esi idad e bal aquí es á jus i icada, ya que apa ece como medio que iene la sociedad pa a p o ege se de si uaciones nada deseables, en las que sus miemb os se sien en ísica o mo almen e amenazados. No ocu e lo mismo cuando es e ipo de lenguaje se u iliza pa a ines come ciales, como ocu e en el siguien e spo de la cadena ele isi a An ena3, u ilizado pa a anuncia una película que se emi i á en domingo po la noche: ¿No es cu ioso? Suena un elé ono y pod ía se cualquie a. Pe o cuando suena, hay que con es a , ¿ e dad? “Úl ima llamada”. LA GENTE CENARÁ EN CASA VIENDO CÓMO MUERES. Es e es un caso de iolencia e bal, la cual, epe imos, no ha de es a asociada a un ocabula io soez, exclusi amen e. Es de des aca lo impac an e ya no solo de las palab as sino del ono de oz, de la declamación, de la o ma de a icula , que nos ecue da mucho a la de un psicópa a (¿Hannibal Lec e de El silencio de los co de os?), una de las igu as p o agonis as de la iolencia social. La secuencia con la que se ab e el anuncio hace e e encia a la iolencia más emida en nues a sociedad: la que se da po aza , 34 cuando uno a paseando y le a acan o le asesinan, cuando alguien bo acho conduce y ma a a una amilia en e a. Es deci , esponde al ópico “es ás an anquilo y odo se puede pe de en un momen o”. La iolencia g a ui a y al aza es la más echazada en nues as sociedades occiden ales, según los úl imos es udios sob e la iolencia en No eamé ica y Eu opa. A ese ipo de iolencia aza osa alude ese ¿no es cu ioso?, y ese pod ía se cualquie a, ese ma cado ¿ e dad?, que pa ece e o za la pe í asis obliga i a hay que con es a , buscando un acue do con el in e locu o p ác icamen e impues o, que empuja a nues o p o agonis a a con es a al elé ono que suena. Y, pa a conclui , la sen encia: La gen e cena á en casa iendo cómo mue es. La gen e iene lec u a uni e sal ( odo el mundo); cena á es un e bo que emi e a una acción que muchas eces se con ie e en un ac o social placen e o (sali a cena , in i a a cena ); es deci , es una acción conno a i amen e posi i a. En casa, no en su casa: en casa es una exp esión a ec i a. En casa es un espacio compa ido po odos, es algo común. En in, el sin agma núcleo del enunciado con as a po su ca ác e posi i o, con lo que sin ác icamen e se p esen a como me o ci cuns ancial: iendo cómo mue es. Es deci , se hace de la mue e de una pe sona, lo único no deseado po nadie en ci cuns ancias no males, una me a ci cuns ancia, en es e caso un espec áculo. En es e ex o, po lo an o, no son las imágenes las que ansmi en iolencia, sino las palab as. Se a a de lenguaje iolen o, con una iolencia p emedi ada y asesina, y, po o o lado, de una iolencia que se hace espec áculo: El Peliculón. En es e caso, la iolencia de la publicidad es á al se icio de alcanza una al a audiencia: “En gene al, los públicos echazan ampliamen e la iolencia cuando se les p egun a ace ca de sus expec a i as en los con enidos ele isi os. Sin emba go, aquellos p og amas en los que la iolencia es dominan e alcanzan ni eles de audiencia muy ele ados, p oduciéndose una g an con adicción en e lo que dicen los espec ado es que que ían e (…), lo que dicen que en (…) y lo que ealmen e en” (Ga ido: 2004, 85). La iolencia en la publicidad al se icio del sha e. Un caso cu ioso es el que se da en anuncios en los que el des ina a io p ima io son los niños. Obsé ese el ex o del siguien e spo , pe enecien e a una conocida ideo consola de juegos: 35 Con Rayman Ra ing Rabbids en DS no pod ás aca icia a un caniche… Pe o SÍ HACER VOLAR POR LOS AIRES A UN RABBID. Rayman Ra ing Rabbids. Di e sión y a en u as pa a u DS. º(También disponible en las consolas más impo an es.)º De lo iolen o de las imágenes dan cuen a los o og amas aquí p esen ados, aunque de nue o nos opamos con el oque humo ís ico y el ca ác e de en e enimien o de la iolencia. Pa a ende nos el p oduc o se u iliza un mo imien o a gumen a i o muy ípico: la con aposición po medio de la conjunción pe o de dos a gumen os. El a gumen o de mayo peso es el que sigue a ese conec o de con aposición que lo do a de su iciencia y mayo ue za a gumen a i a. Lo álido y el a gumen o de mayo peso pa a adqui i es e p oduc o es “hace ola po los ai es a un abbid”. La exp esión po sí misma es bas an e iolen a: hace ola po los ai es, es deci , des ui , aniquila , y en es e caso, ma a , po que, si a endemos a la es uc u a g ama ical de esa secuencia, enemos un Complemen o Di ec o de pe sona (o de pe soni icación en es e caso), ma cado po la p eposición “a”. Ese “hace ola po los ai es” es ambién a en a o io con a la dignidad de alguien o algo que apa ece pe soni icado. Podemos a i ma , po ello, que se a a de una exp esión ag esi a. Po lo an o, no se a a de des ui una cosa, que no su e, sino, cuando menos, a un se i o, que, po cómo se p esen a en el anuncio, iene bas an e de se humano. Es una especie de conejo con asgos humanos. Además, “hace ola po los ai es” a es e se se iden i ica, como emos en los siguien es enunciados, con di e sión y a en u as. Po lo an o, ¿podemos habla de “ iolencia lúdica”, pe o iolencia al in y al cabo? Esa oz en o se compo a más como un psicópa a, que iden i ica asesina o con di e sión, que como un se equilib ado, pues o que la en onación cambia adicalmen e, los acen os de in ensidad son más en á icos y demues a sa is acción an e es e c uel hecho. 36 ¿Qué consecuencias puede ene odo es o en los u u os compo amien os de quienes eciben a dia io y de o ma p ác icamen e imp e is a es e alu ión de mensajes en los que se encie a es e al o ni el de ag esi idad y iolencia? Desde la Sociología, se habla de que la ag esi idad puede se cues ión de ap endizaje. Así pues, a i ma que exis en modelos simbólicos, es deci , indi iduos que ealizan ac os que al obse ado le son a ac i os, y, po ello, pueden se pos e io men e imi ados. Ac ualmen e, los medios de comunicación, incluida la publicidad, se han ido con i iendo en modelos de compo amien o, po lo que se puede deci que, desde es a pe spec i a, la iolencia que p esen a el discu so mediá ico puede llega a con ibui a la adquisición de compo amien os iolen os. Baland ón (2004), an e es a conside ación, opina que hay múl iples ac o es que hace que debamos ma iza es a obse ación. A sabe , la simple obse ación no a a lle a al obse ado a imi a los ac os iolen os, pues o que exis en condiciones, como la pe cepción y el juicio, que ins iga á o no ese deseo. Po o o lado, según es e au o , una cosa es el ap endizaje y o a ejecu a lo ap endido, ase en la cual in e ienen muchos o os ac o es, sob e odo sociales. Po úl imo, alude al hecho de que exis en di e en es ins ancias que in luyen sob e la conduc a de los indi iduos, “siendo p obablemen e el pode de los medios de comunicación meno que el que co idianamen e se le o o ga”, la amilia, el abajo, el g upo de amigos, el ba io, e c. Po lo an o, en las conduc as iolen as in e accionan el ins in o y los condicionamien os ambien ales. En de ini i a, a nues o juicio, nos encon amos con una se ie de compo amien os, en e ellos los lingüís icos, que, lejos de mos a se como ejemplos de ciudadanía que se deben segui , se nos an ojan con ap oducen es. En unos casos, los de los spo s y anuncios cuyos ines gua dan elación con la e adicación de si uaciones deplo ables y ci cuns ancias que ponen en pelig o a la sociedad, es a ag esi idad y iolencia e bal es ole ada e, incluso, queda legi imada. No en ano “el in jus i ica los medios”, y si si e pa a algo, bien enida sea: “la le a con sang e en a”. Pe o en el caso de las ma cas que u ilizan es e ipo de ecu sos y es a egias ag esi as y iolen as, con el único obje i o de ende el p oduc o, es más di ícil de jus i ica . Incluso se puede llega a pensa que es án con ibuyendo a sedimen a una se ie de compo amien os, que si bien pueden llega a no se imi ados, sí que pueden i poco a poco alojándose en nues o pensamien o como algo no mal, habi ual. Es deci , pueden es a con ibuyendo a inmuniza se con a es os pa ones lingüís icos y de compo amien o en gene al, que en o os momen os ue on cali icados de ag esi os y iolen os. Es o puede alcanza al g ado, que es e ipo de conduc as sea asimilado po niños y jó enes ( ambién po adul os, ¿po qué no?) como 37 no mal, sin llega a dis ingui con ex os y si uaciones de uso. Así podemos explica nos la pé dida de au o idad de los pad es y p o eso es, en la que no que emos deci que oda la culpa sea de los medios de comunicación (g an pa e de ello es esponsabilidad de los p opios p o agonis as), pe o, sin luga a dudas, los medios ambién con ibuyen, asen ando modelos como es os. 3. La iolencia en el anonima o: el cibe espacio Aunque se incluye en e los medios de comunicación, In e ne es un mac omedio, ya que los incluye a odos. Si e pa a ansmi i in o mación (labo de la p ensa), pa a mo e nos a comp a un p oduc o (publicidad), pa a en e ene , educa , ins i ui hábi os (medios audio isuales, campañas ins i ucionales)… Pe o ambién iene una ace a indi idual: se u iliza como el elé ono o las ca as pe sonales pa a comunica se dos indi iduos, en idades, o una emp esa, en idad o ins i ución con sus usua ios. Las ca ac e ís icas de es e medio pod ían sin e iza se en: - apidez en la ansmisión - poco abajo-cos e pa a el indi iduo - ex ensión: comunicación ácil y sin on e as. - Y, lo más a ac i o, el anonima o: has a aho a nos pe mi e adop a un ol y i i “on line” con él. Las consecuencias de odo es o son impo an es: podemos men i , ingi , y ambién insul a , a aca , amenaza …, ya que no enemos p esen e al indi iduo ecep o , ni es e nos puede iden i ica . Hay, incluso, deli os cibe né icos, podemos al e a las in o maciones sob e alguien, in e eni en sus co eos… Es o ya es labo de “delincuen es”, “expe os” o “hacke s”, como suelen au odenomina se. El indi iduo de a pie no llega an lejos pe o, como amos a e , ambién se sien e a aído po esa impunidad y puede cae en el insul o ácil. La iolencia, pues, puede es a ambién en es e en o no y la encon amos en múl iples ámbi os: 3.1. Ámbi o in o ma i o: pe iódicos digi ales En el ámbi o in o ma i o enemos que e e i nos, en p ime luga , a los pe iódicos digi ales. Así encon amos po adas, como la siguien e, pe enecien e a 20 minu os.es (17-9-2007) 38 • ElPP eelaumen odelac iminalidadenlaen ada“masi a”deinmig an es. Así lo ha dicho la po a oz de los popula es de G anada, E a Ma ín. • “Noleolosdia iospo lashos iasquemedan”. Luis A agonés, muy exp esi o en el en enamien o. • Unmu osepa aaloscochesis aelíesdelospales inos. • “Es amosdeenho abuenapo quepodíanhabe  e en adoamuchagen e”. Log oño condena el a en ado. En es os i ula es podemos ad e i el uso de unidades lingüís icas que ansmi en un con enido al amen e ag esi o. En el p ime caso, se comienza elacionando dos ealidades: “c iminalidad” e inmig ación. De es e modo, se ansmi e una isión nega i a del inmig an e, elacionado con ac os nega i os y cons i u i os de deli o. Podemos a güi que no se a i ma que odos los inmig an es sean c iminales, pe o de es a conexión el oyen e deduce, in ie e dicha conexión. Es o p opaga un p o o ipo del inmig an e que puede llega a jus i ica la xeno obia (c . C.Fuen es-M.Má quez: Ac i udes an e la inmig ación: el e lejo lingüís ico, Jun a de Andalucía, 2006). Lo ea i ma o a cons ucción del ex o: en ada masi a de inmig an es. El adje i o masi a, al cali ica a en ada, p o oca una eacción de miedo, de au ode ensa po lo que se conside a una in asión. La cons ucción, pues, iene ales conno aciones que ansmi e una isión del inmig an e como a acan e y p o oca una sensación de pelig o en el ecep o . Es o es muy ecuen e en los ex os pe iodís icos. Aquí la iolencia se eje ce sob e es e sec o de población, y puede ene consecuencias en el plano p ác ico, ya que ansmi e unos p o o ipos que pueden da luga a una disc iminación mani ies a. Y es a ealidad iolen a se ha c eado a a és de las palab as, de las asociaciones que conlle an, de los sen idos de i ados que ponen en ma cha. Po su pa e, el i ula sob e Luis A agonés sólo esul a inadecuado. Aquí no se a a de ag esi idad, sino de u iliza un é mino excesi amen e coloquial y abuizado en algunos con ex os. P esuponemos que en un pe iódico el lenguaje debe se “polí icamen e co ec o”, con lo que es as exp esiones, aunque apa ezcan ci adas, y bajo la esponsabilidad del que las ha emi ido, no dejan de gene a cie o males a a algunos lec o es del pe iódico. T ansmi en, además, una isión del au o de las mismas, que, pa a unos, puede se simpá ica, desinhibida, pe o pa a o os puede e ela una al a de espe o con los que lo escuchan. El e ce i ula no p esen a ningún é mino inco ec o. Pe o la ealidad sí es ag esi a: Un mu o sepa a a los coches is aelíes de los pales inos. Es una in o mación obje i a, pe o que se insc ibe en un con ex o de lucha en e es os dos g upos humanos. Además, cuando 39 el lec o e un mu o sepa a liga es a in o mación con el “gue o”, con el mu o de Be lín, es deci , con o as si uaciones de sepa aciones é nicas o polí icas que sólo p o ocan dolo y e güenza. No podemos ol ida que nunca las palab as an desnudas o solas, sino que llegan a la men e del ecep o , que ya iene una se ie de sabe es, expe iencias y conocimien os que compa e con la comunidad, y las in e p e a en i ud de ellos. Po an o, una in o mación apa en emen e inocen e puede ca ga se de conno aciones nega i as cuando se con on a con las expe iencias y la his o ia de una comunidad. Po úl imo, en la ase ecogida sob e el a en ado en Log oño, la exp esión e en a no puede se más du a. Aunque sea un coloquialismo, el con ex o en que se insc ibe no pe mi e es as licencias. Un a en ado en que pod ían habe mue o muchas pe sonas no es asun o í olo, ni pa a habla de ello de o ma descuidada. Re en a en español signi ica, en su p ime a acepción, “Deshace o desba a a algo aplas ándolo con iolencia” (DRAE, s. .). Se aplica a animales y cosas, y sólo coloquialmen e se ecoge una acepción como “Causa g an daño a alguien” o “Mo i iolen amen e”. Aquí apa ece como causa i o, con complemen o di ec o: “ e en a a alguien”, que implica des oza lo en pa es, hace lo es alla y disemina sus componen es. Deci es o hablando de pe sonas inocen es es al amen e iolen o, además de desag adable. Pod íamos obje a que son o mas de habla , descuidadas, di ec as, coloquiales, que ace can el lenguaje. Nada más lejos de la ealidad. Las palab as no pueden se u ilizadas como nos pa ece. T ansmi en lo que ansmi en y no podemos e i a la ca ga que conlle an y que p o ienen de sus o os usos, de o ma que es án llenas de capas, con aminadas de los usos an e io es. De es a o ma, no llegan limpias, sino con aminadas. Sabe es o nos acili a ía la comunicación y e i a ía es as deducciones que hace el oyen e de signi icados añadidos, de los que el emiso no ha sido conscien e. Pe o han llegado y han ansmi ido una imagen descuidada, ag esi a, inadecuada o iolen a del mismo. 3.2. Páginas dedicadas a insul os En la ed encon amos ambién muchas páginas dedicadas exclusi amen e a emas iolen os. Así, hay muchas de g upos ex emis as, o dedicadas especí icamen e a los insul os. Apa ecen a ículos sob e ellos, lis ados, incluso máquinas pa a gene a los (www.ehu.es/ scw eal/pe sonal/chis es/maquina.h ml), in o mación his ó ica, imágenes, cómics (h p://jamillan.com)… Rep oducimos a con inuación la Máquina pa a ab ica insul os y un cómic como ejemplo: 40 • Tieneenemigos??Es ácansado de insul a los siemp e de la misma mane a? Póngale un poqui o de c ea i idad a sus insul os, y lo que es mejo , ni siquie a se gas e en pensa los, ya que aquí es á la e dade a: • MáquinaEspañoladeInsul os ( e sión 1.0) • Simplemen ema quelosda osde la pe sona que no sopo a y luego p esione la ecla “C ea insul o o ensi o”. • Sinoes ácon o meconelinsul o, uel a a p esiona la misma ecla. Cada ez se c ea á una nue a a ian e!!! • Sexo: - Homb e - Muje - Inde inido • In eligencia: - Se c ee in eligen e - Idio a o al • A iliaciónpolí ica: A a o de Azna / En con a de Azna / No sabe no con es a • Hincha: De la Real Sociedad / Del A hle ic de Bilbao / Del Ba celona / Del Real Mad id / Del A hle ico de Mad id / Del Valencia / Del Be is 41 Duelo: un ejemplo en comic Apa ecido en El Víbo a, núme o 230 (1999), pág. 50 48 unción. La cole illa o qué ambién si e de con apun o en a izado . Deja sin espues a o al e na i a, con lo cual equi ale a deci cla amen e “es us ed, e iden emen e, idio a”. Las consecuencias de es e insul o son a ias: - En el plano gene al, se es án iolando las no mas de una comunidad educa i a, que p esupone la co ección en las exp esiones. Asimismo, desde el pun o de is a sociocul u al, dos pe sonas que no se conocen y que pe enecen a g upos labo ales di e en es, deben man ene cie a dis ancia, y cie o espec o - Po o o lado, la descali icación pe sonal, el insul o p esupone una elación de pode de AJL sob e AO. El p ime o c ee que puede ag edi la imagen de AO, a quien minus alo a como pe sona (idio a) y como hablan e (aclá ese consigo misma, piense). P esupone que no piensa, que no iene cla idad en la exp esión, que no sabe comunica se, en suma. La p esencia del insul o di ec o a una in e locu o a conc e a p o oca la in e ención de o o pa icipan e en la lis a, que p o es a po lo que conside a una iolación de las no mas del co eo y se e ige en á bi o o con olado de la si uación. F om: “Jgm To:”AJL Cc:[email p o ec ed] Sen :Tuesday,Sep embe 12, 2006 2:23 PM Subjec : [deba espdi] Insul os en la lis a. Es la p ime a ez que eo un insul o an di ec o en es a lis a. No puedo queda me callado. Espe o que además de deja de anuncia asun os absu dos y con usos sob e la legalidad de la huelga, mejo emos la calidad del deba e y el espe o a los compañe os. 2.4 Es a unción de mode ado no es acep ada po el “acusado”, que esponde del siguien e modo: De:AJL Fecha: Ma es, Sep iemb e 12, 2006 2:39 pm Asun o: Re: [deba espdi] Insul os en la lis a. A:JGM CC: [email p o ec ed] Pe dón, pe dón. No quise esc ibi “idio a”. Quise esc ibi “Eng eída sin undamen o 49 pa a ello” (h p://www. ae.es). Pe o a mí me pa ece, en cambio, que el au én ico insul o es á en deci que los no unciona ios es amos luchando pa a asca nos la ba iga, o, li e almen e, “pa a no hace NADA”, como dice Ana. Algunos se asus an de muy poco y se les cuela lo ealmen e g a e. Como podemos comp oba , lejos de ali ia la ensión, la aumen a. Pa ece que se a epien e: pe dón, pe dón, ac o de habla espe able en esa ci cuns ancia comunica i a, pe o luego eo ien a cla amen e su a gumen ación. Sus i uye el é mino censu ado, idio a, po su de inición en la RAE, ci ada li e almen e, con lo cual hace más ue e la c í ica, al usa un a gumen o de au o idad (c . C.Fuen es- E.Alcaide: 2002). Aho a la llama eng eída, que sólo equi ale a idio a en una acepción. Además, añade más acusaciones a esa pe sona (Ana), incluso al que lo ha c i icado. Sob e él ecae esa acusación elada en el algunos se asus an. Lo deja incluido en el inde inido. Es una o ma de a enua , una o ma indi ec a pe o o unda. El comienzo con la epe ición de pe dón, pe dón, esul a comple amen e insince o. El hablan e se desdobla: uno obedece, como lo manda la co esía, y o o eacciona c i icando, dando un gi o no a lo más sua e o a lo posi i o, sino al e és, a o o insul o mucho más cla o. Al pone una de inición de la RAE usa la au o idad, con lo cual su c í ica es conscien e, p emedi ada y más ue e. En o os co eos el hablan e exp esa su en ado an e una si uación con una se ie de exp esiones que son cla amen e ag esi as, aunque el con ex o pueda a enua algo su ue za. De: AJ A: [email p o ec ed] Cc: [email p o ec ed] July 14, 2006 9:17 AM Asun o: Re: [deba es] Fo os ac uación policial No me ex aña que sea As ille os quién ponga a la Policía Nacional como esponsables de sus ‘lamen os’, es o es un insul o a quien pone en iesgo sus idas y las de sus amilias ( ambién ellos ienen amilias y p oblemas labo ales) pa a que luego los jueces pongan en la calle a los mismos con los que se han jugado la ida. A los de as ille os, o po lo menos el que ha en iado el mensaje no les cues a ningún abajo co a ca e e as p incipales en ho as pun as pa a eclama sus ‘p oblemi as’ labo ales (que nada más ienen ellos cla o, sólo ellos, y los más go dos) y no co á selas a los que se suponen que son los esponsables de su si uación. Que 50 co en la en ada al Pa lamen o, a San Telmo, y ayan a las pue as de la ‘Moncloa’... que engan ‘hue os’... qué pasa, ..., que es ‘más cómodo’ co a nos a noso os las ca e e as, que somos igual de abajado es que odos ellos... No, lo que pasa es que es ‘menos coba de’ y más ácil sali co iendo. Pues el abajado de As ille os que quie a co a me la ca e e a de acceso a mi abajo, cuando es oy a pun o de llega a él después de una ho a de camino, que enga lo que hay que ene (y que no ienen) y enga a co á mela a las pue as de mi casa, en e a en e iden i icándose, a e quién le da á la ‘ca ga’... cla o,..., que no c eo que enga.... po lo menos que enga solo.... end á acompañado....Co, co o coooooooooo.......Qui qui i quiiiiiiii...... AJFE, po mi nomb e y mi co eo el que quie a que me llame po elé ono y que me diga lo que quie a a mi ca a, en pe sona y sin apa se la ca a. En es e mensaje podemos e cla amen e la di e encia en e desco esía- a aque a la imagen del o o, y la ag esi idad mani ies a. - Desco esía: La imagen del o o se minus alo a. Y, así, se pone en e comillas “lamen os”, a lo que queda educido su p o es a. Incluso se u iliza un diminu i o pa a es a impo ancia: “p oblemi as labo ales”. De es a o ma le qui a impo ancia a su p o es a, le qui a la azón y po an o, se p esen a como no jus a la in e ención que ha mo i ado el caos en el á ico. - Ag esi idad: Pe o AJ pasa di ec amen e a la p o ocación: amenaza a los o os, los e a, los acha de coba des. Y es o lo hace con exp esiones cla amen e mani ies as y, en ocasiones, ayanas en el mal gus o. U iliza exp esiones apela i as como: que co en… ayan…, que engan… En es e úl imo caso llegamos al mal gus o: que engan ‘hue os’. Luego se dice que engan lo que hay que ene . Se los p o oca, achándolos de coba des: es menos coba de y más ácil sali co iendo. Incluso ecu e a una exp esión onoma opéyica que p o oca es a misma sensación: Co co o cooooooo …. Qui qui i quiiiiiii. Si aho a con on amos las exp esiones con el con ex o en el que es án inse as, comp oba emos que es e po encia su alo ag esi o. Es poco “ alien e” con oca a pe sonas que no an a lee es e co eo. Esa p o ocación queda en suspenso, po que el ecep o , el abajado de As ille os, no lo ecibe. Po el con a io, los que leemos el mensaje descodi icamos o a cosa: la imagen del emiso queda a ec ada, po que es e se p esen a como una pe sona que desciende al en en amien o di ec o y de ono ba iobaje o. El g upo de alumnos, adminis a i os o p o eso es insc i os en la lis a de deba es, que no se conocen en e sí muchas eces, y que pe enecen a una ins i ución 51 educa i a, no se me ecen exp esiones de ono an bajo. Pod ía en ende se po la al a de con ol p o ocada po el en ado mani ies o de la pe sona, pe o nunca jus i ica se. En suma, el hablan e se sien e impune, no piensa que nadie enga más pode que él, que pueda qui a le la oz, y se pa ape a en el anonima o pa a insul a , da ienda suel a a su emo i idad y ag esi idad. An e es e ipo de si uaciones, la lis a de dis ibución ha eaccionado y ha eliminado la susc ipción indisc iminada, de mane a que el que quie a pa icipa iene que selecciona lo p e iamen e. Es o ha limi ado, y casi ha anulado, la pa icipación en los o os. La p egun a posible ambién se ía: ¿cómo una pe sona de un ni el cul u al medio o medio al o se pe mi e es as exp esiones en un con ex o que no es el adecuado pa a ello? ¿Ha pe dido conciencia de la ca ga nega i a que pueden ene las palab as y las in e encias o con enidos implíci os que se ponen en ma cha al usa las?. No podemos pensa que habla no conlle a ninguna esponsabilidad. Tenemos que da cuen a de nues as elecciones an o al ecep o como al audi o io. Y con ola la imagen que ansmi imos de noso os mismos, si no que emos se juzgados po lo que no somos. La palab a es ins umen o de comunicación. Nunca a acía, ni limpia. Es labo nues a conoce sus posibilidades. Si no, llega emos a si uaciones de malen endidos o dispu as no p e endidas en un p incipio. 4. La imagen de la muje El ema de la muje , o mejo dicho de la isión o imagen de la muje en los medios, es uno de los más p eocupan es en nues a sociedad. En un iempo en que se lucha de un modo u o o po la igualdad de sexos, y, sob e odo, con a la llamada “ iolencia de géne o”, el cómo se e a la muje a a és de los medios es un asun o de máxima p io idad. Uno de los aspec os más deba idos en es e sen ido es el del an lle ado y aído sexismo, o and ocen ismo, de la lengua española. Po ejemplo, hoy en día, más po mo i os polí icos, que po los es ic amen e lingüís icos, es amos asis iendo a lo que pod íamos cali ica de “abe ación g ama ical”: es el hecho de que al habla de homb es y muje es colec i amen e, no se haga bajo la o ma adicional masculina, lo que se ha denominado el masculino gené ico, aduciendo que, bajo es a p ác ica, se esconde un deseo de eclipsa la igu a de la muje en el discu so. 52 De odos es sabido que de los dos géne os g ama icales, el masculino es el más ex enso, po se el no ma cado, en e al emenino, el más in enso y ma cado. Es o quie e deci que el masculino es capaz de adop a y engloba signi icados emeninos, y no así el emenino. De al mane a que cuando el uso lingüís ico decide la indis inción de sexos, lo que se emplea es la o ma o signi ican e masculino: los pad es, los homb es, los eyes, e c., que supone la usión de ambos géne os. Así pues, la idea de gene alidad o gené ica es inhe en e al masculino. Se u iliza pa a nomb a lo gené ico, lo gene al. Pe o desde dis in os o os se ha abogado po la “abolición” de es a p ác ica, a a o de o as que, al pa ece , esul an menos disc imina o ias. Po ejemplo, el uso de un signo como @, bajo el cual se señala ía la indis inción de sexos. Pe o, po supues o, es o solo ald ía pa a la lengua esc i a, ya que a es e signo no le co esponde ningún sonido del español. O a solución es la u ilización de sus an i os que hagan e e encia a colec i os: el p o eso ado, po los p o eso es, el alumnado po los alumnos, la cuidadanía po los ciudadanos, e c., ecu so de muy escasa en abilidad en el discu so o al con e sacional de egis o coloquial, dado que son é minos excesi amen e cul os. O o ecu so ecomendado es epe i el sus an i o en masculino y emenino jun os. Así, en los esc i os o iciales y o iciosos de la Jun a de Andalucía, po pone un ejemplo ce cano, apa ece con inuamen e: homb es y muje es de Andalucía, ciudadanos y ciudadanas, niños y niñas, Asociación de pad es y mad es, pues, al pa ece , bajo el masculino gené ico las muje es, niñas, alumnas, p o eso as, ciudadanas, no nos sen imos aludidas ni nomb adas. Pe o hab ía que plan ea se aspec os como qué géne o a an es, po ejemplo. Es o no solo a con a una egla g ama ical impe an e en el español gene al hablado, po su uso. También a con a una ley i a en cualquie lengua: la de la economía lingüís ica (deci el máximo núme o de cosas, u ilizando el mínimo núme o de elemen os y unidades). Repe i insis en emen e el sus an i o en o ma masculina y emenina pa a e e i se a odos los de una especie, es algo que con adice el p incipio de economía. Es un ecu so an i en able. Pe o ¿y la conco dancia con los adje i os? ¿ ambién se ha ía epi iendo los mismos en masculino y emenino? Al ma gen de es e ipo de usos, ambién es in e esan e de ene se en obse a cómo se ep esen a a la muje en un discu so de ca ác e pe suasi o como el publici a io. La a gumen ación publici a ia cons uye una imagen del cue po emenino basada en una ealidad inacabada, de ec uosa, impe ec a. Y es o lo hace, sob e odo, a a és 53 de ecu sos lingüís icos es a égicamen e desco eses, que buscan an e odo gene a sen imien os de insu iciencia, y, po an o, echazo, miedo e inde ensión. No debemos ol ida que en es e apa ado nos ocupamos de un ipo de ex o, el publici a io cen ado en los p oduc os de belleza emeninos, cuyo p incipal obje i o es hace c ee que se puede alcanza el es ado de la pe ección a a és del p oduc o o ecido po la ma ca. Pa a ello, gene a, a a és de ecu sos léxicos sob e odo (léxico asociado con la mue e, la des ucción, lo mili a , la gue a, e c.), un doble p oceso: de echazo de lo na u al (celuli is, acné, a ugas…), aliado con las ue zas de la Na u aleza (el iempo, el agua, el sol, el ien o…), y de adhesión i acional al p oduc o, que posibili a á la econs ucción de lo que es a des uye. Po ejemplo, en el anuncio de Inno age (in ou ) de Phe gal Labo a o ios, se nos o ece como e ec os bene iciosos del uso de es e p oduc o lo siguien e: Re i aliza la exp esión de la mi ada. Redensi ica y alisa la de mis. Piel i me y sin a ugas. Máxima acción an ioxidan e con a el de moen ejecimien o. Es deci , oda una lucha con a los p ocesos na u ales del paso del iempo. De ello ambién da cuen a el anuncio pe enecien e a Bio-Pe omance Supe Res o ing C eam de Shiseido: SHISEIDO e p esen a la Supe Res au ación del os o. El complejo Bio-Res o ing Complex ac úa inmedia amen e sob e u piel, ellenando las a ugas y ea i mando la piel desde el in e io . Sien e como[sic] ecupe as el os o de us ecue dos. O el de Clinique: T abajan sin descanso pa a neu aliza los e ec os del paso del iempo, el es és y el medio ambien e causan es del en ejecimien o. En es e incluso el medio ambien e, al que hay que cuida , es pa adójicamen e un enemigo. Ya mencionamos más a iba que el publici a io es un ipo de discu so que se de ine po p esen a un ac o ilocu o io, in úl imo que da sen ido a su exis encia, de ca ác e explíci a o implíci amen e di ec i o: “adquie a, comp e, u ilice es e p oduc o”. Po ello, es un ipo de discu so que bajo el cual se encie a una amenaza pa a la imagen nega i a del alocu a io (FTA, según B own y Le inson, 1987). Es o ha hecho que, en si uaciones 54 no males y gene ales, se ienda a u iliza la a enuación como ca ego ía encaminada a mi iga ese ca ác e dominan e e imposi i o del mismo. No su i ía el mismo e ec o pe suasi o un discu so en el que con inuamen e nos en en á amos de o ma unila e al e imposi i a a nues o in e locu o , que aquellos a los que es amos acos umb ados, que dejan en e e un cie o ma gen de libe ad, engañoso, eso sí, pe o libe ad al in y al cabo. En el caso que nos ocupa, los anuncios sob e p oduc os de belleza emeninos, cu iosamen e es la desco esía la no ma impe an e. En ellos, la imagen de la muje queda a ec ada po ese halo de impe ección, que con inuamen e se enca gan de hace sob esali las ma cas. No en ano, en opinión de M. Má quez (2007), “idealizada o des alo izada, di inizada o sa anizada, la imagen se con ie e en p oduc o. Las es a egias de co esía (idealización-co esía posi i a; mi igación: co esía nega i a) y desco esía (des alo ización) se ponen al se icio de la mo ilización de los a ec os (deseo de emulación de los hé oes publici a ios / emo de la des alo ización si no se posee el p oduc o) y de la en a de iden idades. El sen ido úl imo de la desco esía en la publicidad es “nega i iza ” a los p oduc os compe ido es, así como a los suje os que no es án en elación con el p oduc o que se o ece. Y como e emos, como es a egia, la desco esía puede llega a se un ins umen o mucho más e icaz que la co esía an o pa a cap a la a ención del des ina a io, como pa a mo iliza lo hacia el in úl imo que se pe sigue.” (p. 3) Pa a llega a la cons ucción de es a imagen nega i a, la publicidad se ale de muy di e sos ecu sos: 1.- El léxico: La selección del léxico que u ilizamos supone la in e p e ación de la ealidad que exp esamos a a és de nues os enunciados. De hecho, en la elección del léxico, como ya a i ma on J.C. Anscomb e- O. Duc o (1994) y C. Ke b a -O ecchioni (1986), adica g an pa e de la ue za a gumen a i a de nues as p oducciones lingüís icas y sus pos e io es encadenamien os a conclusiones cie amen e álidas. Es o iene especial ele ancia si el léxico empleado iene ca ác e axiológico o alo a i o, pues “los axiológicos, elogiosos o inju iosos, ienen el papel de de onado es ilocu o ios con e ec os inmedia os y a eces iolen os” (C. Ke b a -O ecchioni, 1986:108). Los campos semán icos en o no a los cuales g a i an es os ex os son, en especial, el de la des ucción y el de la mue e, la aniquilación, asociadas a lo bélico, los cuales, en nues a opinión, no gua dan elación con la belleza. Po ejemplo, pa a desc ibi el p oduc o Exp esionis de la ma ca Helena Rubins ein, en e o as exp esiones se u iliza 55 concebido pa a neu aliza las mic o- ensiones cu áneas. Cla ins. Pa is nos dice de sus c emas ansiedad que si en pa a p ese a la in eg idad de las células cu áneas más ágiles pa a ac ua isiblemen e sob e la ju en ud de la piel. Y, además, el a amien o de noche la egene a con sus pode osos p incipios ac i os. O el Repai wea de Clinique, bloquea y epa a las líneas y a ugas y p epa a la piel pa a a on a un nue o día. La publicidad pa e de la conside ación del cue po emenino como algo impe ec o, lleno de “es ías, acné, ello, celuli is, a ugas, manchas, ma cas, e c.”. Además, al y como lo p esen a es e ipo de ex os, la muje no es capaz de sali de ese es ado de impe ección si no es con la acción inmedia a de los p oduc os o ecidos po las ma cas. De ahí que el p o agonis a de es os discu sos no sea o o que el p oduc o o e ado, que es el único capaz de inicia ese camino deseado, anhelado, hacia el cambio, que conduci á a la muje al éxi o en el amo y el abajo, así como a la salud: Si quie es sen i e bien, cuida u piel, nos dice el anuncio de Les Cosmé iques, bajo el eslogan El alo de la belleza. O o de los g andes aliados léxicos de es e ipo de discu so es el ecnicismo. Es e se u iliza pa a undamen a es a idea sesgada del cue po impe ec o de la muje con e osimili ud y ansmi i la con oda su in ensidad. Como ya hemos señalado en o os abajos (C. Fuen es- E. Alcaide, 2002, y E. Alcaide- C. Fuen es, 2004), los ecnicismos se e elan como écnicas suasi as muy po en es en los discu sos publici a ios, has a al pun o de que les do an de ese halo cien í ico que los ba niza de al amen e iables, o o gando p es igio a los p oduc os. La mayo ía de es os é minos son absolu amen e desconocidos pa a el alocu a io (clien e i ual), pe o no cabe duda de que, a pesa de es a compo ándose como elemen os monoplanos, pu o signi ican e, sin signi icado, pu o esquele o léxico, do a de una g an ue za a gumen a i a, ac uando como lo ha ía un au én ico a gumen o de au o idad. Los ejemplos son innume ables: En iquecido con Collagen-Boos . En iquecido con Melanin Block, de L’o eal Age Pe ec ; o el en iquecido con Ce amidas de Hyd a-B onzé de Pond’s. 2.- Las me á o as: la publicidad p esen a ese p oceso de consecución de la belleza po medio de los p oduc os o ecidos como si de una gue a se a a a. Se a a del cue po no como un p oduc o de la Na u aleza, sino como algo que lucha con a ella. Se nos p esen a a la muje , su cue po, siemp e en lucha con a ac o es ex e nos ( ac o es me eo ológicos, polución, , el es és de la ida mode na, el sol, el agua del ma , la b isa, el ío, e c.) e in e nos (el en ejecimien o, el paso del iempo, los cambios ho monales, e ención de líquidos …), sus pode osos enemigos, an e los que es a se mues a inde ensa y ágil. Po ello, necesi a de la p o ección que les p opo cionan las ma cas a a és de sus p oduc os. Un ejemplo p o o ípico de es e ipo de compo amien o discu si o lo 56 enemos en los anuncios de p oduc os an icelulí icos. La celuli is se p esen a como un enemigo que iene de ue a y que p ác icamen e nos in ade (“se aloja”, “se ubica” en ien e, muslos, cade as, e c.), cuando en ealidad es un p oceso absolu amen e na u al de la muje . Pe o el cue po se ha con e ido solo en el e eno en el que se a a desa olla la ba alla en e el p oduc o y el “de ec o”. El iempo, o mejo dicho, “el paso del iempo”, ambién se e ela como un enemigo mo al de la muje , llegado de ue a y que nos causa daños i epa ables. Al “ iempo” hay que “ ence lo”, “de ene lo”, “nega lo” y “engaña lo”, nunca alia se con él. Es nues o enemigo. Los p oduc os nos de ende án de él y de las huellas de su paso po noso as. La cons ucción me a ó ica si e a un p opósi o cla o: la legi imación discu si a de oda una se ie de acciones que pueden cali ica se como inequí ocamen e iolen as. 3.- La hipé bole, mecanismo de in ensi icación, se mani ies a en la u ilización de un léxico ma cado po la máxima in ensidad. Po ejemplo, el p oduc o Exp esionis de Helena Rubins ein es cali icado de Nue o desa ío a la ciencia; Bio-Pe omance de Shiseido ac úa inmedia amen e sob e u piel; las ó mulas epa ado as de Clinique abajan sin descanso; y así, un la go e cé e a. Jun o a es e ecu so, hallamos o os como epe ición, acumulación de adje i os, me á o as, léxico con asgos semán icos de in ensidad, g adación, que abajan en pos de la in ensi icación de concep os ex emos como lo luminoso, lo in enso, lo so is icado, lo pe ec o…, odo ello bajo el halo de la simplicidad. Lo cie o es que los discu sos, sob e odo aquellos que, como el publici a io, nos abo da en cualquie luga y en cualquie momen o, an con o mando nues o pensamien o. A a és de es e ipo de ex os que aho a nos ocupan se an sedimen ando ideas como las que apoyan que el éxi o, las elaciones pe sonales, la dignidad de la pe sona, e c. se log an solo y exclusi amen e a a és de un cue po he moso, lo que no es sinónimo p ecisamen e de na u al. Po ello hay que auna es ue zos pa a consegui lo. Cualquie ecu so es álido y legí imo. Y las ma cas nos an a ayuda en nues os p opósi os, si no son ellas mismas las que lo an a consegui pa a noso os. Eso es lo que nos ansmi en sus mensajes. ¿Se puede habla en es e ipo de anuncios y spo s publici a ios de desco esía y iolencia e bal? En nues a opinión, cla amen e sí. Es os anuncios se di igen, como ya hemos dicho más a iba, a unos alocu a ios conc e os: las muje es. Y, siguiendo un p oceso pe ec amen e na u al, las muje es p esen an en su cue po “esas impe ecciones” de las que nos hablan los ex os a ados. Luego es más que p obable que las muje es se 57 sien an a ec adas y amenazadas po es e ipo de publicidad, cuyo obje i o es p esen a una imagen nega i a, en el sen ido plás ico del é mino, del cue po emenino, imagen nega i a que se á subsanada una ez que se adquie a el p oduc o. De hecho, esa p esen ación nega i a del cue po de la muje , se u iliza como a gumen o de una conclusión de ca ác e p ocedu al: comp e nues o p oduc o. Todo ello a a és de ese sen imien o de amenaza, mani es ado po medio de oda una se ie de ecu sos de coe ción, que lle a án a legi ima la adquisición del p oduc o o e ado. En cualquie caso, se a a de un lenguaje ag esi o, cuando no iolen o, que a a, a a és de la a ec ación, si no des ucción de la imagen ísica (y, po qué no, psíquica ambién) de la muje , de ende un p oduc o. 64 la conseje ía de Medio Ambien e desconoce ese p oyec o del que us edes hablan, seño Conde. No mien a y no engañen a la gen e, po a o (idem, 7383). La p ime a ez se en a iza: lo que no se puede hace , cla amen e desco és. Rei e a la exho ación a no men i , y sólo al inal apa ece un a enua i o: po a o , que en es e con ex o incluso pod ía in e p e a se como una o ma de en a iza aún más la acusación. También encon amos abundan es ejemplos en que se in en a a aca la imagen del ecep o , acusándolo de no cumpli , no ene c edibilidad o se un acasado (es a egia 1) ¿Sabe us ed quién es el acasado en Andalucía? El Gobie no del seño Cha es, que se obs ina en omen a el ag a io compa a i o en e las p o incias de Andalucía. El Gobie no del seño Cha es, que goza con man ene los desequilib ios e i o iales que exis en en Andalucía. El Gobie no del seño Cha es, que da la espalda y engaña, pe manen emen e, a los ciudadanos. Mi e us ed, no me an us edes an o miedo con B uselas, no se escuden us edes en B uselas… (S . M. Conde Vázquez a la conseje a de Medio Ambien e, idem). 65 6. La iolencia e bal en el aula Una a i mación muy epe ida en nues a sociedad es que la iolencia ha llegado a las aulas. Es lo más pe cep ible y de lo que se quejan los p o esionales de la docencia. Es o se concen a, sob e odo, en el segmen o de la Educación Secunda ia, que ha su ido muchos cambios en los úl imos años, cambios que se han unido a los que un chico su e a es a edad. Todo ello dibuja un pano ama que a p ime a is a puede esul a desco azonado . En es e con ex o, cabe p egun a se ¿po qué p esen an un g ado de ag esi idad an al o los jó enes en la escuela? ¿Puede se es o alo able desde el pun o de is a lingüís ico? ¿Tienen ellos consciencia de es a si uación, o, po el con a io, conside an no mal lo que pa a o os segmen os de la población es ealmen e nega i o? Pa a alo a odo es o, y eniendo en cuen a que miemb os del equipo de in es igación “A gumen ación y pe suasión en Lingüís ica” son p o eso es de Enseñanza Secunda ia, 66 hemos lle ado a cabo, den o del p oyec o de Violencia e bal, unas encues as de conciencia lingüís ica y compe encia comunica i a con los adolescen es que asis en a las clases de Secunda ia y Bachille a o. Es as encues as han sido ealizadas en di e sos cen os de Se illa y Cádiz bajo la di ección de D. Mo eno Bení ez, y J.M. López Ma ín a alumnos desde 1º de ESO (12 años) has a 1º de Bachille a o (17 años) du an e el cu so 2006-07. Es as encues as p e enden alo a el g ado de ag esi idad e bal en si uaciones de con lic o, y la conciencia que los jó enes enían, como hablan es, del alo de los insul os. Además, se ajus an a las dis in as si uaciones i ales en las que ellos se mue en. Es os, como se demos ó su icien emen e con los da os, cambian la o ien ación y la ca ga nega i a del insul o cuando se encuen an en un ámbi o amilia o de amigos. Es lo que K. Zimme man (2003) llama “an ico esía”. El insul o pasa a se un medio de c ea lazos con el g upo, de iden i icación del mismo. La encues a p egun a sob e la eacción e bal si el que le hace daño, lo e i a, le qui a algo suyo, le egaña es de su amilia (pad e- mad e), un p o eso o p o eso a, o un amigo o amiga. De es a o ma se in en a alo a si el ipo de elación social p ede e mina los empleos, así como si el sexo iene alguna incidencia en los esul ados. Asimismo, se les p egun a qué ipo de insul os admi i ían y en qué ci cuns ancias, pa a así e su uso no sólo ac i o, sino ambién pasi o. Es as encues as se complemen an con un deba e abie o y g abado en una ho a de clase en la que se u iliza un ema como es ímulo y se in en a que pa icipen de o ma desinhibida. De es a mane a, pod íamos con on a los da os ob enidos, y e si en el uso conc e o, en una si uación de en en amien o e bal en e compañe os, podía su gi el mismo g ado de ag esi idad. Asimismo, nos pe mi e analiza no sólo insul os, sino es a egias a la ho a de qui a le la palab a a o o, hace ale su opinión po encima de los demás, algo especialmen e ag esi o… La encues a, pues, con iene dos g upos de p egun as di e enciados. Un p ime bloque se e ie e a cues iones que pa en del supues o de una si uación iolen a pa a los in e locu o es. Den o de es e bloque podemos ag upa las p egun as en es en o nos i ales: los amigos, los p o eso es y la amilia. En un segundo bloque, las cues iones plan eadas son de ipo me alingüís ico y equie en al in o man e su opinión sob e los insul os y el lenguaje iolen o. 67 Así, con espec o al p ime g upo de p egun as, las e e idas a los amigos, hemos encon ado en las espues as una es uc u a discu si a que se epi e con ecuencia, y en es e o den, consis en e en un apela i o inicial, un insul o inicial (o a ios), uno o a ios enunciados a gumen a i os y un insul o inal (o a ios), como emos en: “Illo, ¿ ú e es on o o qué? ¿po qué me has dejao plan ao? gilipolla.” (1ºESO-S-V:17) El insul o es lo más ecuen e, siendo a eces lo único que apa ece, seguido po el enunciado a gumen a i o. P ecisamen e conside amos que se a a es e de un enunciado a gumen a i o po que en la mayo ía de los casos a o ien ado hacia la ‘ esis’ del ex o que es el insul o. Aho a bien, se puede explici a bajo di e sos ipos de enunciados: pe ición de explicaciones (el más ecuen e en la p ime a p egun a), exho ación (el más ecuen e en la e ce a y cua a p egun a), a gumen ación lógica, amenaza, i onía, enunciados ase i o, exp esi o, deside a i o o pe o ma i o. En cuan o a los insul os, hemos obse ado que con o me aumen a la edad y el ni el de es udios la di e sidad de insul os se a educiendo y concen ándose en unos pocos pa a cada espues a. También disminuye lige amen e el núme o de in o man es que insul an según aumen a la edad. En la p ime a p egun a (“- Imagina que e has cab eado po algo que e han hecho. ¿Qué di ías que es esa pe sona? ¿Cómo le llama ías, pa a insul a lo, he i lo?”) p edominan insul os como gilipollas, pe o y cab ón. En la e ce a (“si u chico/a ha salido con o o/a”) son más ecuen es, en es e o den: cab ón, pu a, gua a, hijo de pu a. La segunda p egun a conlle a la a iable de sexo, pues se a a de la p ime a, pe o e e ida a chica (“si una chica e deja plan ado/a”). En ella cons a amos que disc imina el 19% de los in o man es (mi ad chicos, mi ad chicas), concen ándose sob e odo en 2º y 3º de ESO del IES “San Lucas”. Se u ilizan en es os casos dis in os insul os (pu a, zo a) y se obse an algunos casos de lag an e machismo o bien o os en los que más que de sexismo se a a de la asunción de los dis in os oles sexuales comp obable en la mayo amis ad o complicidad en e a ones o en e chicas. Con espec o al segundo bloque de p egun as, aquellas en las que los alumnos se di igen a p o eso es, podemos deduci que el p incipal causan e del con lic o comunica i o en e p o eso y alumno no es an o, como suele c ee se, el ca iz in ínsecamen e iolen o del habla ju enil, sino más bien las di e en es o mas de ap ecia de e minadas es uc u as como co eses o no po pa e de ambos. El alumno suele u iliza sin in ención desco és de e minados é minos o es uc u as que el p o eso no pe cibe así. A es o hay añadi 68 que, sob e odo en los alumnos de meno edad- p ime o y segundo de secunda ia-, lo no mal es que no dis ingan los con ex os, las si uaciones, el g ado de amilia idad, la edad, la je a quía social… que de e minan el empleo de un egis o adecuado. En las di e sas si uaciones analizadas de con lic o en e p o eso y alumno, es e se mues a más mode ado a la edad de doce o ece años. En es a edad son menos ecuen es los insul os al p o eso y p edomina la ausencia de espues a (“No le di ía nada”. Es en segundo y e ce o de la ESO (de ca o ce a dieciséis años) cuando la desco esía y la iolencia se hacen más comunes, y apa ecen con más ecuencia los insul os, las apelaciones desco eses, las imp ecaciones o los enunciados bu lescos. Los alumnos de mayo edad, los de cua o de la ESO y p ime o de Bachille a o (de dieciséis a dieciocho años) dejan de se , en su mayo ía, iolen os en sus espues as, pe o no po ello cesa su desco esía. Sus espues as son aho a más elabo adas, y su c í ica, po an o, más ácida y dolien e. Encon amos ya en es as edades enunciados i ónicos, ya que la mayo madu ez lingüís ica de los alumnos les pe mi e ealiza ese juego de másca as y de oces an ú il pa a idiculiza al “ad e sa io”. En cuan o a la disc iminación po sexo, es muy educido el po cen aje de alumnos que sua izan o iolen an su discu so según engan delan e a un p o eso o a una p o eso a. La desco esía es igual pa a ambos. Sí es cie o que, den o de es e pequeño núme o de alumnos, es común que an o ellos como ellas u ilicen es uc u as algo más desco eses con p o eso es de sexo emenino. Encon amos cie o sexismo mani es ado en la lengua ya que c eemos que es e enómeno de i a de que an o los chicos como las chicas aumen an su g ado de desco esía con el que c een más débil, debilidad que c een in ínsecamen e unida al sexo emenino. Po o o lado, hemos obse ado en las encues as que los alumnos no suelen ene un epe o io de palab as malsonan es dis in o si se di igen a alguien conocido con sen ido ca iñoso. Té minos como “ma icón” o “cab ón”, que son los más usados cuando quie en insul a se iamen e al p o eso o a un amigo, son los mismos que u ilizan en con ex os más co diales o ca iñosos. Sí hay que des aca que los alumnos con mayo madu ez (cua o de la ESO y p ime o de Bachille a o) suelen acompaña es os insul os de acla aciones sob e o as es a egias que u iliza ían pa a p ecisa el sen ido del é mino en un con ex o de e minado “Le di ía cab ón pe o con o o ono” Le di ía hijo pu a, pe o de o a o ma”… Encon amos cla amen e demos ado que pa a una si uación de amilia idad o amis ad, el insul o o palab a malsonan e ealiza una unción posi i a, de unión de miemb os, más que de a aque a la imagen del o o. 69 7. Lingüís ica p agmá ica y sociedad: los es s de hábi os sociales Es e ipo de encues as po la que op amos se elaciona con lo que desde el g upo Edice (Es udios de co esía del español) y o as in es igaciones en p agmá ica sociocul u al se denominan “ es s de hábi os sociales”. La p o eso a Nie es He nández Flo es, de la Escuela de Come cio de Copenhague, y sec e a ia de dicho g upo de in es igación in e nacional, ealizó un alle donde p esen ó di e sos modelos y pidió la colabo ación de los alumnos asis en es pa a ello. Incluso p o ocó un deba e sob e lo que ellos inclui ían en dicho es . El obje i o básico es ob ene una se ie de da os de los empleos eales que ealizan los hablan es y alo a los pa áme os sociales que in e ienen en ellos y los condicionan. Pa a ello se han elabo ado a ios modelos u ilizados po los in es igado es pa a ob ene la in o mación eque ida y el co pus de abajo que les pe mi ie an elabo a unas hipó esis sob e lo acep ado o no en cada g upo sociocul u al. No malmen e nos hemos limi ado a las di e encias nacionales de los modelos de co esía. Es deci , que algo conside ado co és en España no lo es en A gen ina, po ejemplo. 70 Los es s nos p opo cionan la siguien e in o mación: - ca ac e ís icas del compo amien o social - ca ac e ís icas del con ex o sociocul u al - ca ac e ís icas de la imagen social - ca ac e ís icas de los oles de los hablan es en los deba es- e ulia - es a egias y o mulaciones p agmalingüís icas. Po ejemplo, cues iones del es de M. Be nal (2007) del ipo: - En gene al, ¿piensa us ed que los españoles son más o menos co eses que las pe sonas de o os países? ¿Cuál/es y po qué? - En la sociedad de hoy día pa ece bas an e ecuen e el uso de exp esiones malsonan es y acos. ¿Usa us ed exp esiones de ese ipo cuando habla con las siguien es pe sonas? a) sus pad es Nunca Alguna ez Bas an e A menudo b) sus he manos Nunca Alguna ez Bas an e A menudo c) sus abuelos…” O el modelo de N. He nández sob e Deba es-Te ulia ele isi os: “Lo que iene abajo son comen a ios eales (g abados de ele isión) de los pa icipan es en los deba es (conocidos pe iodis as). E alúe su compo amien o en las siguien es si uaciones señalando una de las opciones de las casillas con una X 1. Un con e ulio le dice a o a, con ono y ges o de segu idad: No digas eso po que no ienes azón. Compo amien o del con e ulio - No mal pa a un deba e- e ulia (ni educado ni maleducado) - Educado - Maleducado - G ose o - O o (diga cuál):” En el modelo que p oponíamos pa a la secunda ia añadíamos odos los con ex os en que pod ían u iliza se los insul os: cuando no enían dicho alo , sino un sen ido posi i o. Asimismo, que íamos comp oba el o o polo, el del ecep o : cuándo los acep a íamos y de quién. 71 1- ¿Qué palab o as usas pa a di igi e a us amigos con sen ido ca iñoso? - ¿Las usa ías con alguien que no ue a u amigo? - ¿Las usas sólo con chicos o ambién con chicas? - ¿Usas es as mismas palab as cuando es ás en adado? - En caso con a io, ¿qué palab as u ilizas? (Si ienes a ias, explica la di e encia en e ellas, a quién an di igidas o en qué con ex o las u ilizas no malmen e)) 2.- ¿Cuáles son las exp esiones que e esul an más moles as cuando se las escuchas a o o? - ¿Qué insul os admi es y cuáles no? ¿Y en qué ci cuns ancias? Asimismo, end íamos en cuen a la conciencia me alingüís ica, el aspec o e lexi o: “- ¿Qué opinas de los insul os? - ¿Y de los acos y palab as malsonan es? - ¿Conside as que hay ocasiones que no son nega i os?” Todo es e abajo de encues a no iene alo si no se complemen a con g abaciones de usos no di igidos, de con e saciones comple amen e coloquiales, donde podamos comp oba si en el uso lib e, el hablan e en ealidad emplea aquello que dice, o, po el con a io, su uso ac i o no se co esponde con su conciencia lingüís ica. 73 8. Conclusiones Como conclusiones, ecogemos las que su gie on en el coloquio inal del cu so. Los asis en es, de di e sa p ocedencia geog á ica (andaluces, a gen inos, ma oquíes y g iegos) y de dis in as edades, aunque p edominaban los jó enes, coincidie on en que hab ía que e alua ambién el g ado de ag esi idad p esen e en los o os miemb os de la ealidad escola : pad es y p o eso es. Del mismo modo, econocían el uso dis emís ico del insul o, es deci , desp o is o de la ca ga nega i a o abú, cuando el en o no e a de con ianza, y que, po an o, seguía habiendo una conciencia colec i a del g ado de co esía necesa io en las elaciones sociales, que impedi ía o ena ía es os usos en con ex os o males. También que el g ado de co esía disminuye cuando aumen a la con ianza, o la ce canía en e los miemb os de la comunicación. Incluso liga on la co esía a las no mas necesa ias pa a la a monía social, algunos pa a elaciona se con espe o, o pa a ga an iza el uncionamien o de una clase social medio-