Nubes grises soplan sobre el campo verde
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1 NUBES GRISES SOPLAN SOBRE EL CAMPO VERDE MEMORIA JUSTIFICATIVA DEL TRABAJO FIN DE MÁSTER Máster Oficial Universitario en Guion, Narrativa y Creatividad Audiovisual Por: Carlos Roberto López Parra Directora: Inmaculada Gordillo Facultad de Comunicación Universidad de Sevilla 2017
2 NUBES GRISES SOPLAN SOBRE EL CAMPO VERDE MEMORIA JUSTIFICATIVA DEL TRABAJO FIN DE MÁSTER Máster Oficial Universitario en Guion, Narrativa y Creatividad Audiovisual Por: Carlos Roberto López Parra Directora: Inmaculada Gordillo Facultad de Comunicación Universidad de Sevilla 2017
3 ÍNDICE 1 INTRODUCCIÓN ............................................ 4 1.1. DESCRIPCIÓN DEL PROYECTO ............................. 4 1.2. JUSTIFICACIÓN Y SURGIMIENTO DE LA IDEA ............... 5 1.3. IDEAS DESCARTADAS ................................... 11 ! 2 EL PROYECTO ............................................ 13 2.1 LAS REFERENCIAS E INFLUENCIAS ....................... 13 2.2 EL GÉNERO ........................................... 16 2.3 EL TÍTULO ........................................... 17 2.4 LOS RASGOS DISTINTIVOS .............................. 19 ! 3 EL PROCESO ............................................. 21 3.1 CONSTRUCCIÓN DE LOS PERSONAJES ...................... 21 3.2 LAS TRAMAS .......................................... 40 3.3 LA ESTRUCTURA ....................................... 41 3.4 METODOLOGÍA DE TRABAJO .............................. 42 ! 4 ETAPAS DE ESCRITURA DEL GUION .......................... 44 4.1 FICHA TÉCNICA ....................................... 44 4.2 STORY LINE .......................................... 44 4.3 SINOPSIS ............................................ 45 4.4 ARGUMENTO ........................................... 46 ! 5 REFERENCIAS ............................................ 56 5.1 BIBLIOGRÁFICAS ...................................... 56 5.2 CINEMATOGRÁFICAS .................................... 57! !
4 1 INTRODUCCIÓN 1.1. DESCRIPCIÓN DEL PROYECTO Antes de entrar de lleno a la tarea de construir un guion cinematográfico, tenía una idea muy clara en la cabeza: la historia que escribiría para mi Trabajo de Fin de Máster (TFM) estaría condicionada a no quedarse por mucho tiempo en el papel y mucho menos a encerrarse por años en el cajón de un escritorio. Mi plan era bastante simple: debía desarrollar un guion de largometraje muy susceptible de convertirse en una película y para esto usaría algunas restricciones de producción, como trabajar en una sola locación y trazar las tramas con pocos personajes para que, al momento de su realización, el presupuesto fuera muy bajo y los escasos elementos me permitieran - ahora actuando como realizador - concentrarme en los actores y la dirección. Era claro que esta idea me exigiría mucho a nivel creativo, pues si bien me facilitaba las cosas para producir una película, me encaraba con el reto de hacer un relato interesante, con una estructura intensa y bien desarrollada, con apenas unas cuantas herramientas. Era como querer cocinar un gran plato de comida contando con uno o dos pares de ingredientes. Debía escoger muy bien los escasos personajes, sus conflictos, las tramas y tejer con éstos una estructura que valiera la pena y que ocultara a su vez, mis carestías económicas y mi propósito de experimentar. Tengo claro que para el lector y para el futuro espectador lo que deberá importar es la historia por encima de cualquier esfuerzo técnico o de producción de su autor; la valoración del público se da de acuerdo a lo que ve, al resultado y depende demasiado poco de la estimación del proceso creativo y de construcción de una película. Por supuesto que con esta idea de producción no estaba innovando, no era nada del otro mundo, era algo que ya algunos autores noveles y también grandes escritores y directores habían hecho antes, y para mí, más que generarme un conflicto, estos antecedentes me daban tranquilidad, pues podía respaldarme en las experiencias y en los resultados cinematográficos de mis predecesores. Tenía a la mano películas como La Soga de Alfred Hitchcock, 12 angry men de Sidney Lumet, Carnage de Roman Polansky, Dogville de Lars von Trier, The sunset limited de Tommy Lee Jones, The panic room
5 de David Finsher, La tierra y la sombra de César Augusto Acevedo y La sirga de William Vega. Posteriormente, con la ayuda de mi Directora de TFM esta lista se amplió y tuve a mi alcance un número mucho mayor de ejemplos fílmicos para emprender la aventura de escribir con un puñado de elementos. Llegaron a mí películas como El ángel exterminador de Luis Buñuel, La muerte y la doncella de Roman Polansky, Buried de Rodrigo Cortés, Locke de Steven Knight, Última llamada de Joel Schumacher, El club de los cinco de John Hughes, Cube de Vincenzo Natali y Después del amor de Joachim Lafosse. La lista se puede extender hasta bastos territorios, pero con estos ejemplos me di por servido y antes que nada, me dieron el impulso que necesitaba. Respaldado por un montón de autores, sorteado mi primer temor y con una premisa de producción entre las manos, comencé a buscar la historia; tenía que encontrarla y lograr que se acomodara a mis necesidades, que se ajustara al molde de producción, que llamara mi atención lo suficiente como para querer hablar de ella, para querer darle buena parte de mi tiempo durante los meses que iba a estar escribiéndola. Con una red invisible fui en busca de mi historia como si fuera un cazador de mariposas; me adentré en el campo de mis recuerdos y agarré a tres bichitos que luego puse sobre la mesa, los estudié rigurosamente y a partir de ellos se comenzó a formar Nubes grises soplan sobre el campo verde. 1.2. JUSTIFICACIÓN Y SURGIMIENTO DE LA IDEA Es en extremo común encontrarse con personas y obras que trabajan y exponen el fenómeno de la Muerte desde diferentes perspectivas, pues es ésta algo que siempre nos ha seducido, aterrorizado, que nos ha despertado la curiosidad y el misterio, que nos ha llevado a creer en necedades y también en valores muy elevados. Es facilísimo hallar estudios en la ciencia y obras en el arte que traten la Muerte desde un lugar específico de este vastísimo y difuso tema: los procesos del morir, suicidio, asesinato, adultos mayores, donación de órganos, discapacitados, guerra, violencia, masacres, muerte pasional, muerte súbita, enfermedades crónicas y terminales, el sentido del vivir y del morir, son apenas algunas de las ventanas desde las que nos podemos asomar para estudiar la Muerte y también crear con ella. En mi cacería personal, en la búsqueda de ese animal multiforme y escurridizo llamado historia, sin querer vine a adentrarme en la selva espesa y oscura de la Muerte. Como
6 otros tantos antes de mí, perseguía a esa presa, pero a diferencia de muchos de ellos, yo caminaba con prudencia, incluso con temor, consciente de mi inexperiencia, colmado de humildad ante un tema que podía fácilmente sobrepasarme. Seguí el rastro de mis memorias y el primer bicho que pude atrapar llevaba inscrito en sus alas la palabra “Suicidio”. Esta historia sucede de la siguiente manera: Bianca trabaja para la Defensoría del Pueblo en Colombia; es abogada y viaja por las regiones más inhóspitas del territorio nacional llevando como una evangelista los derechos humanos a comunidades donde estos llegaron demasiado tarde, donde los derechos del capital y la guerra priman por sobre cualquier otro derecho. Bianca lleva la palabra de la democracia a oídos escépticos y cerrados, ella intenta ayudar cuando ya para qué. En uno de estos viajes aparentemente infructuosos, Bianca llegó a Puerto Nariño, al extremo sur de Colombia, a un pueblo perdido en la selva amazónica al que sólo se puede acceder por el río. Escuchó las quejas de las personas que aún creían en las promesas del Estado, asesoró como mejor pudo, puso su palabra como prenda de garantía y entre un campo cultivado con tristes historias, escuchó una que la transformó, que la impulsó a luchar como nunca lo había hecho. Cerca de Puerto Nariño se ubican varias comunidades indígenas que a pesar del influjo de los colonos blancos o mestizos siguen, en mayor o menor grado, con sus tradiciones ancestrales. En una de esas comunidades una niña de 14 años protestaba contra la cultura indígena a la que pertenecía y contra la legislación colombiana, pues ambas le prohibían ejecutar un aborto. La niña, nunca se supo cómo, había quedado embarazada; quizá su estado era producto de una violación o de un desliz con un amor furtivo, pero lo que sí no era un misterio, era que la pequeña no quería convertirse en madre a tan temprana edad. Como único medio de protesta la niña amenazó con suicidarse si no le permitían detener su embarazo. Sin embargo, para su comunidad esto era inconcebible y ella tampoco tenía respaldo en las políticas colombianas hasta que no se comprobara algún riesgo físico o mental producto de su estado. A la niña se le sometió a interrogatorios para develar por qué deseaba abortar, se intentó obtener el nombre de la persona que la había embarazado, pero ella se sostuvo en el silencio; por más que se le presionó, no quiso dar razones ni identidades y su petición se echó en saco roto. Días después, la niña fue encontrada a punto de colgarse de la rama de un árbol y su
7 intento no sólo fue frustrado, sino que inmediatamente su comunidad la recluyó en un centro psiquiátrico para evitar cualquier tentativa de suicidio. Reprimida con medicamentos y camisas de fuerza, a la niña se le impedía decidir qué hacer con su cuerpo y con su vida, a pesar de que ya era más que claro que ella rechazaba a aquel ser que iba creciendo en su interior. Fue justo allí donde vino a aparecer Bianca y ella se sirvió de todo su arsenal jurídico para abogar y preservar el derecho a la vida de la niña indígena, pues en Colombia no es condenable el aborto cuando existe peligro para la salud física o mental de la mujer. Bianca logró un certificado psicológico para la pequeña que aducía a que el embarazo constituía un peligro para su salud, para el bienestar entre lo físico, lo mental, lo psicológico y lo social al que todo individuo tiene derecho. Sin penalidades de por medio, la niña indígena pudo abortar y de este modo logró recuperar su vida y muy lentamente volvió a ser recibida por su comunidad. Meses después, Bianca regresó a Bogotá y me ofreció esta historia que no se pudo ir de mi cabeza, que desde el día en que la escuché comenzó a crecer, a hacerse importante para mí hasta que buena parte de su esencia fue descargada en este guion que ahora estoy presentando. El segundo bicho que cayó en mis redes tenía la misma inscripción que el primero, sus alas también llevaban trazada la palabra “Suicidio”, pero desde otra situación, o mejor, desde otra generación. En esta segunda fase de la cacería recordé un fenómeno que se suscita en los ancianos de mi país y más que tener un caso cercano o proveniente de una historia que hubiese llegado a mis oídos, la inspiración y el acercamiento al tema surgió de un proceso de investigación. Según un informe forense realizado en Colombia por el Instituto de Medicina Legal en el 2015, la tasa de suicidio en hombres mayores de 80 años es de un 258 por ciento por encima de la población en general. Los expertos participantes del informe coincidieron en que este fenómeno que afecta a este segmento de la población responde a que los viejos no quieren ser un estorbo para su familia, ni lidiar más años con enfermedades degenerativas, particularmente aquellas que atentan contra su capacidad mental. En el informe se añadía también el aspecto cultural de las familias colombianas, donde la abuela juega un rol de crianza, mientras el abuelo se siente relegado. Asimismo, la falta de dinero, la dependencia económica y el abandono de la vejez en el país,
8 hacen del suicidio una epidemia entre los adultos mayores, pues solo uno de cada cinco recibe pensión y más del 20 por ciento vive en condiciones de pobreza. Con este fenómeno en mente y la historia de la niña indígena, comencé a trazar un mapa en el que dos personas de la misma familia y con distintas edades incurrían en el suicidio. Acá es evidente que las motivaciones del hecho no podían ser las mismas, pues las experiencias, la madurez y el modo de enfrentar la muerte son distintos en una jovencita de 12 a 14 años, respecto a un viejo. Desde este punto comencé la elaboración de la historia, se reunieron elementos, se escogió una época, se construyó un universo de acuerdo a lo obtenido en la investigación y el guion comenzó a tomar sus primeros tonos. A pesar de contar con algo de los personajes y algo de la forma, aún faltaba algo de fondo, algo que sustentara mi discurso, que sirviera de premisa, de esa suerte de hipótesis que todo autor se plantea antes de la escritura y que a toda costa busca comprobar con su relato. Aquí es donde aparece el tercer bichito que capturé y luego coloqué en la mesa de disección para realizar la escritura de Nubes grises soplan sobre el campo verde. A finales de los años 60’s el psicoanalista checo Stanislav Grof fue pionero de algunos estudios sobre el LSD y su efecto sobre la psique, un campo conocido como psicoterapia psicodélica. Grof, como muchos de nosotros, se da cuenta de un fenómeno evidente en nuestra sociedad individualista, positivista y tecnificada, el cual consiste en que buen número de personas en momentos extremos y en crisis profundas, muchas veces no cuentan con los mecanismos para enfrentar las fuertes dificultades, no saben cómo salir de los problemas que los sobrepasan, de rehacer sus vidas, ya sea por desconocimiento, por inexperiencia o por falta de herramientas culturales. Esta carencia de medios nos lleva a que en momentos críticos no sólo no sepamos cómo carear los problemas y reiniciar entre los escombros, sino que muchas veces esto nos incita a tomar decisiones extremas e incluso equivocadas para la gravedad de la situación, es decir, nos conduce a escoger el suicidio, la alternativa última para resolver una crisis. Stanislav Grof propone por cercanía la terapia psicoanalítica como medio de conocernos a profundidad y de este modo plantearnos mecanismos para resolver las vicisitudes, mecanismos de resurrección espiritual, pero ante los tiempos bastante prolongados de la terapia, propone
9 adicionalmente el uso de sustancias psicodélicas como el LSD y la DMT para acelerar los tratamientos psicológicos y tratar a su vez, territorios inexplorados de nuestras mentes. En sus estudios de los estados alterados de conciencia, Grof hace un repaso por las culturas de todo el mundo y de todos los tiempos que en algún momento han hecho uso de los psicodélicos para tratar a sus comunidades, descubriendo que en dichas sociedades las tasas de suicidio son mínimas gracias a que la experiencia de alteración de la conciencia que proporciona el psicodélico, ayuda a las personas a tener cercanía con momentos críticos, momentos simulados de muerte, de descenso tanatológico, para posteriormente, tener experiencias de sanación, resurrección y revelación. De este modo, los integrantes de las comunidades, luego de su experiencia con el psicodélico podían conocer algo de la naturaleza de la muerte, disminuir casi por completo el temor a morir y obtener herramientas para reiniciar sus vidas en casos críticos. Gracias a estas investigaciones y a las experiencias obtenidas con sus pacientes, Grof encuentra una buena alternativa para el tratamiento de personas con enfermedades terminales y su preparación para la muerte, que es donde enfoca buena parte de sus estudios, pero también lo amplía para tratar algunos casos de depresión e intento de suicidio con resultados sorprendentes. Es bien sabido el uso de diversas técnicas alternativas para el tratamiento de problemas psicológicos y asuntos críticos como el temor a la muerte en pacientes terminales; técnicas alternativas que despiertan el recelo y el escepticismo de la comunidad científica tradicional, del establishment occidental y de toda lógica racionalista y positivista. Respiración holotrópica, sugestión hipnótica, meditación, Yoga, Reiki, son algunas de estas terapias entre las que por supuesto, también se haya el uso de sustancias psicodélicas, pero ya no desde el ámbito netamente de la psicología, sino también desde el ámbito chamánico, es decir, el de aquellas comunidades que creen en prácticas tradicionales que aseguran la capacidad de diagnosticar y de curar el sufrimiento del ser humano y, en algunas sociedades, la capacidad de causarlo, contactando con el mundo de los espíritus y formando una relación especial con ellos. La mención de esta terapia psicodélica desde lo chamánico, la hago con el único objetivo de explicar algunos procesos o elementos de inspiración que surgieron en la escritura de este guion, y en este caso muy puntualmente, hay varios de ellos.
16 2.2 EL GÉNERO Nubes grises soplan sobre el campo verde es ante todo una película de ficción de género dramático por su tono, orientación y contexto. Este guion en su inmensa mayoría aborda de manera natural un tema trascendental como la Muerte; en él se desarrolla a fondo la caracterización y el verdadero carácter de los personajes, y se permite la exposición de las emociones y sentimientos de los mismos de una manera muy realista. Decimos que este relato aborda de manera natural el tema de la Muerte en su inmensa mayoría por una pequeña pero muy importante salvedad. El guion cuenta con la representación audiovisual de una visión del personaje principal luego de ingerir voluntariamente una sustancia psicotrópica. Esta secuencia alejada de los parámetros realistas, expone con elementos fantásticos pero no artificiosos, el cambio en la percepción y en el estado de conciencia del personaje. Las imágenes y acciones sugeridas en el guion para esta pequeña parte de la película, se pueden relacionar bastante con la corriente del surrealismo por su estilo, por el modo en el que se interpreta la alucinación onírica. En ocasiones, especialmente en las escenas con menor carga de conflicto, donde el ritmo en ascenso se suspende temporalmente para dar un respiro a la historia, se inmiscuyen algunos tintes blancos de comedia y rosas del género romántico sin que por ello se eche al olvido el tono grave que predomina en el drama. La finalidad de estas escenas algo cómicas y románticas no sólo tiene que ver con el ritmo narrativo, el objetivo es también trazar personalidades más diversas y complejas, exponer personajes con características y dimensiones.
17 2.3 EL TÍTULO Creo que un título más que crearse, se encuentra. Es como el amor en sus inicios: a él no se le obliga, con él se tropieza. Con este tema del título me sucedió algo similar a lo que le puede pasar a cualquier persona cuando decide salir de fiesta para conseguir pareja… Yo estaba en la pista de baile, había un montón de títulos bonitos, muy simpáticos todos, unos cortitos otros largos, unos livianos otros pesados, unos me correspondían, me prestaban toda su atención, otros ni me volteaban a ver. Había varios títulos dispuestos; yo tomé valor, rompí mi timidez y me decidí a sacar a uno al ruedo. Conversé con él, bailamos, pero era muy serio y dejó de gustarme. Luego saqué a otro y a otro y a otro más, y ninguno terminó por convencerme porque o era arrogante, o era trivial, o simplemente parecía hecho para otras cosas, menos para ser título. La noche se acababa, yo ya estaba cansado de esforzarme en vano, tomé mis cosas y salí a la calle. Caminé en medio de una noche fría con el sentimiento de haber perdido el tiempo cuando un título, más largo que corto, colorido y sobrio al mismo tiempo, apasionado y modesto también, se me acercó y me pidió fuego porque quería fumarse una palabra. Yo alargué el brazo, prendí la llama, lo miré y por azar, por arte de magia, sin estar buscándolo más, encontré a mi título: Nubes grises soplan sobre el campo verde El proceso de búsqueda de título, para ser sincero, nunca acaba. Es similar al proceso de escritura, nunca tenemos una versión definitiva hasta que las cosas se dan, se rueda y se estrena la película. Mi idea en principio era encontrar un título que reflejara alguno de los dos siguientes aspectos del guión: 1 – La revelación, la epifanía obtenida en los momentos rituales de cambio de la percepción y del estado de conciencia cuando se consume lo que muchas comunidades chamánicas denominan “plantas de poder”. 2 – La ética y el sacrificio de un viejo asediado por la enfermedad, padre de un muchacho con una discapacidad profunda que no le permite valerse por sí mismo, el cual decide morir con dignidad y al mismo tiempo ayudar a morir a su hijo para evitarle futuras penurias y abandono.
18 Para el primer aspecto y muy entusiasmado con un proceso de investigación en el que había descubierto los Misterios Eleusinos de la antigua Grecia (misterios de iniciación dedicados a las diosas Deméter y Perséfone en los que algunos investigadores creen que el poder de los ritos allí celebrados procedía de la función del kykeon, una bebida preparada a base de un hongo que crece en el trigo y la cebada, y que entre sus compuestos activos se halla el LSD como agente psicodélico. Esta teoría está extensamente argumentada en el libro El camino a Eleusis), hallé las siguientes propuestas de título, que posteriormente fueron descartadas: - Sucedió en Eleusis - La flor blanca de los malheridos El segundo aspecto del guion a mí parecer, o mejor, de acuerdo a mi experiencia, me permitió muchas más posibilidades de título. Algunos ejemplos son estos: - Nada muere en esta casa - El atasco de las ballenas - El complejo de Jonás - El salto de los leminos - La cena de Cronos - El descenso del cóndor - Lemniscata Finalmente, después de mucho cotejar con uno y otro título, de sopesar sus letras y sus significados, de bailar con parejas que no me llenaban del todo, vuelvo a algo que ya había comentado en los puntos 1.3 y 2.1. Una vez comprendí la naturaleza bucólica del guion que estaba escribiendo, de la influencia del paisaje sobre los personajes que estaba componiendo, tropecé, encontré naturalmente al título como se encuentra al amor. El título con el que presento este proyecto creo que aúna el dilema del personaje principal, el carácter mágico de la naturaleza y el influjo del campo sobre los seres insertos en este relato.
19 2.4 LOS RASGOS DISTINTIVOS Como ya se había mencionado en apartados anteriores, dos rasgos característicos de Nubes grises soplan sobre el campo verde tienen que ver con su forma, pensados para hacer viable y realizable el proyecto con los medios económicos y de producción con los que actualmente cuento. Una vez más, saco a colación el hecho de que este guion se estructuró pensando en una localización y en la participación estricta de unos cuantos personajes. Adicionalmente, algo que también puede darle aires distintivos a este proyecto, es que una de sus tramas principales se desarrolla a partir del discurso; su tejido fragmentado se desenvuelve gracias al diálogo y se va componiendo en secuencias separadas a todo lo largo del relato. Esta trama es la que se refiere al suicidio de Inés, la hermana de Manuel, sucedida en la infancia del personaje principal y que éste trae a colación en tres distintos momentos del guion que corresponden a cada uno de los actos que conforman la estructura narrativa. Esta trama refresca la historia, define algunos rasgos psicológicos de Manuel, sustenta las ideas acerca del suicidio que sostiene el personaje y lo más importante es que buena parte de su esencia se desarrolla con el uso del diálogo. Afirmo que es importante la característica del diálogo en este guion, no porque se quiera prescindir de la imagen para narrar la historia, en absoluto (nada más anti-audiovisual que esto). El interés de darle un papel protagónico a los diálogos es para completar con ellos aquello que no es posible narrar sólo con la imagen, es para generar subtextos que conformen las identidades de los personajes, es para que a través del uso del lenguaje, de sus tropiezos, vacilaciones, contradicciones, maneras y silencios, el personaje se describa más profundamente ante el espectador; es para describir culturas e idiosincrasias como las que acontecen en algunas regiones del campo colombiano en las que la conversación y la palabra ocupan lugares importantísimos y llenarlo todo de silencio es prácticamente irreal. Pero más allá de todos los usos que pueda tener o no el diálogo, mi idea era también experimentar con la palabra como acción dramática, permitir que el diálogo no sólo ocupara espacios informativos y descriptivos, sino que permitiera hacer avanzar el relato, que lo transformara tal y como se concibe casi siempre con la acción física. Para esto tuve como referencia el uso del diálogo en películas de Adolfo
20 Aristarain; Lugares comunes y Martín (Hache) fueron mi soporte y mi fuente de inspiración en este aspecto. Lugares comunes, Adolfo Aristarain, 2002 Martín (Hache), Adolfo Aristarain, 1997 Otro rasgo distintivo de Nubes grises soplan sobre el campo verde es la introducción de algunos elementos oníricos y poéticos en un tono marcadamente dramático. Creo que dichos elementos diversifican el relato y evitan que caiga en el melodrama. Como oníricos podemos contar la secuencia de la toma de ololiuqui por parte de Manuel y su travesía en el riachuelo, y como poéticos las secuencias que se refieren a Inés y las historias y poemas que el personaje principal cuenta a su hijo. Por último, considero que otra característica de este guion es que inserta el tema del suicidio y la muerte digna desde el ámbito rural colombiano. Las diferencias entre las urbes y el campo en Latinoamérica son enormes: cultura, creencias, tradiciones y modos de pensar cambian radicalmente con tan sólo transitar unos cuantos kilómetros fuera de las ciudades. El sector rural se caracteriza por ser muy conservador, donde el poder de la religión es tal que es inimaginable pensar en el suicidio, la eutanasia o el aborto, pero donde desgraciadamente parece natural el asesinato, la violencia doméstica y la violación. Con estas particularidades del campo latinoamericano repasadas con mucha ligereza y quizá también, con muchos prejuicios de mi parte, la idea de insertar en un espacio conservador a un personaje tan liberal, tan sui géneris como Manuel, hace que el conflicto brote inmediatamente en el relato. Si bien las temáticas de suicidio y muerte digna han sido ya trabajadas en diversas películas reconocidas como Mar adentro de Alejandro Amenábar, Million dollar baby de Clint Eastwood o Las invasiones bárbaras de Denys Arcand, este proyecto lo hace desde la perspectiva de un lugar del mundo donde estas problemáticas continúan siendo un tabú bastante poderoso.
21 3 EL PROCESO 3.1 CONSTRUCCIÓN DE LOS PERSONAJES Nombre: Manuel Giraldo Lugar y Fecha de nacimiento: 1890 - Capitanejo (Santander, Colombia) Edad: 70 años DESCRIPCIÓN FÍSICA DETALLADA Cabello: Cano Altura: 1,7 metros Ojos: Color marrón claro, de tamaño promedio y mirada melancólica. Contextura: Es un hombre muy delgado y por ende, bastante liviano. Características físicas que distinguen al personaje: Tiene varios lunares que le cubren la frente y las manos. Para su edad no es una persona muy arrugada. Suele llevar el rostro bien rasurado, pero no le ve problema al hecho de dejarse crecer la barba un par de días. Es lento al caminar y se esfuerza en permanecer con la espalda recta a pesar de su edad avanzada. Al ser muy delgado es usual que la ropa le quede grande. Acostumbra a tener las uñas un poco largas y debido a sus labores en el campo suele tenerlas ennegrecidas. Adicionalmente, el hecho de que ha sido fumador durante
22 muchos años ha hecho que sus dedos estén manchados con nicotina. Aunque su ropa no es para nada nueva suele presentarse con prendas muy limpias y bien llevadas. RASGOS DEL PERSONAJE Rasgos claves del personaje: Inteligente, amable, servicial, prudente, reservado, amigable, conversador, sagaz, estratega y calculador. Con mucha paciencia y sin mostrarse ansioso en ningún momento, el viejo expondrá a Roberto en el momento justo, la auténtica y profunda razón de por qué lo ha acogido en su casa y lo cuida de sus persecutores. ¿Cuál es la función principal de este personaje?: Protagonista MOTIVACIÓN ¿Cuál es la meta de este personaje?: Debido a un cáncer que consume a Manuel con rapidez y al hecho de tener un hijo (Simón) con un déficit cognitivo profundo, el objetivo del viejo es morirse junto a su hijo para evitar el avance devastador de la enfermedad en él y para no dejar a su hijo en completa soledad, en un mundo peligroso y hostil (evitar sufrir a toda costa). ¿Cuál es la necesidad de este personaje?: Volver a reunir a su familia, volver a estar junto a su esposa fallecida. ¿Cuál es el plan del personaje para alcanzar su meta?: Simón, el hijo de Manuel, mentalmente es incapaz de considerar la muerte o de sopesar la posibilidad del suicidio; físicamente depende por completo de su padre y es poco lo que puede hacer por sí mismo. Esta imposibilidad del muchacho obliga al viejo a ser él quien tenga que dar una muerte asistida al hijo, pero Manuel es incapaz de atentar contra su hijo, de infringirle el más mínimo daño. Aprovechando la llegada intempestiva de Roberto, el viejo ganará la confianza del hombre, lo hará su amigo, lo hará sentirse estimado, le hará creer que le debe la vida, lo irá convenciendo de sus argumentos para que de este modo, sea Roberto quien finalmente se convierta en el verdugo de Manuel y Simón.
23 TRASFONDO DEL PERSONAJE Trasfondo familiar: Manuel proviene de una familia trabajadora y campesina. El trato con sus padres era algo frío y distante y la única hermana que tenía, la perdió en un suicidio a los 14 años. La imagen familiar de la infancia ha dado vueltas en la cabeza de Manuel a lo largo de toda su vida, sin embargo, ha tenido el tiempo suficiente para procesarla y no siente ningún resentimiento y mucho menos odio por sus familiares, al contrario, son un ejemplo para él, los ha comprendido y reconoce que se debe gracias a ellos. Manuel contrajo matrimonio a una edad avanzada para su tiempo. Se casó a los 39 años, luego de un largo viaje por Europa, principalmente por Hungría y el este del continente. En dicho lugar hizo sus estudios en Botánica y Química patrocinado por el Estado colombiano. Luego de un periplo de más de 15 años en el extranjero Manuel volvió a Colombia y en Bogotá, mientras trabajaba para el Laboratorio Químico Nacional, conoció a quien se convertiría en su esposa: Diana Sáenz. Con ella tuvo a su único hijo, Simón, un pequeño con retraso mental. Si bien al principio las cosas resultaron un poco complejas y la aceptación de la enfermedad del hijo no fue tan fácil para Manuel, esto no provocó resquemores en la pareja, al contrario, los hizo acercarse muchísimo más. A pesar de haber estudiado una ciencia natural, con el tiempo Manuel se da cuenta que su vocación es la poesía y convence a su esposa de retirarse junto a él y su hijo al campo para invertir sus ahorros en un terreno y en el sostenimiento de la familia. Diana acepta la propuesta de su esposo, se van al lugar del que es oriundo Manuel y allí hacen una casa con todas las comodidades, pero al mismo tiempo, muy sobria. En este lugar la pareja pasa su vejez hasta que un ataque fulminante arranca a Diana de la vida de Manuel. Para el hombre esta pérdida fue el más terrible dolor que ha debido soportar y superarlo le ha tomado mucho tiempo, incluso en el momento en el que inicia el relato, Manuel continúa recordando con fervor la sencillez, la belleza y la inteligencia de quien fue el amor de su vida. Con el tiempo Manuel aprendió a sustituir a su mujer en las labores que ella hacía atendiendo a Simón; se adaptó bastante bien a las vicisitudes hasta que el cáncer fue a hacerle la mala visita. Manuel ama a su hijo sobre todas las cosas; lo ama por lo que
24 es, lo comprende perfectamente, entiende cada uno de sus movimientos y sonidos, lo adora porque es el resultado del amor con Diana, porque su esposa lo amaba y el quiere rendirle un homenaje a ése sentimiento. Para Manuel es importantísima la estabilidad de su hijo, pero sabe que a su edad y sumándole ahora la enfermedad, es muy poco lo que puede hacer. Es así como su decisión de morir junto a Simón no es en lo absoluto un capricho o una locura, sino un acto de amor puro, bastante procesado por el viejo. Personalidad: Gracias a su inteligencia, su sabiduría y su gran experiencia, Manuel es una persona con un sistema de valores súper amplio, hecho que lo convierte en alguien muy tolerante e incluso, alguien sui géneris para su época y la sociedad con la que convive. Es un ser muy centrado en sus ideas y teorías acerca del funcionamiento del mundo, lo cual significa que analiza bastante su entorno. Es conocedor de sus capacidades y confía en su criterio aunque este vaya en contra del criterio socialmente aceptado. Es una persona que suele aprender acerca del mayor número de ámbitos del conocimiento y ayuda a aprender a los demás, guiándolos en su propia evolución. Le gusta ofrecer tutela y consejo y es muy bueno influyendo en la conducta de los demás. Se centra en sus valores e ideales y hace lo posible por mejorar el bienestar del mayor número de personas a través de sus ideas y sus acciones. Manuel es alguien que vive totalmente en el aquí y el ahora, en constante búsqueda de la novedad y de las situaciones sensorialmente estimulantes. Es reservado, pero también alegre, espontáneo y cálido con sus seres queridos y amistades. Educación: Manuel es un anciano bastante sabio. Las difíciles experiencias que ha tenido que afrontar como el suicidio de su hermana siendo un niño, el derrumbe familiar tras el acontecimiento recién mencionado, la posterior separación de los seres queridos y de su lugar de origen al irse estudiar fuera de su país, la adaptación en el nuevo lugar, con una nueva cultura, en una lengua completamente desconocida para él, la discapacidad cognitiva de su único hijo, la pérdida repentina de su esposa y el cáncer que ha tenido que resistir prácticamente en solitario, son suficientes argumentos para hacer de este señor una persona versada en el dolor, el amor y la vida, y su resiliencia, resignación y tolerancia son los que lo han hecho sabio.
25 Por otra parte, Manuel es una persona que para la época y el territorio en los que se inscribe la historia, cuenta con una buena cantidad de estudios; ha tenido el privilegio de cursar su educación superior en el exterior, de trabajar en el Laboratorio Químico Nacional junto a los mejores especialistas de aquel tiempo y en definitiva, es una persona que maneja perfectamente bien su campo de conocimiento. Por último, para su edad y para su formación, es una persona demasiado abierta a las nuevas formas de conocimiento alejadas del positivismo científico occidental. Es un hombre que se ha acercado a las corrientes alternas de las ciencias naturales, las cuales se acercan a las ciencias sociales para dimensionar su discurso, revalorarlo y hacerlo más plural. Por tal razón ha accedido a la antropología, la psicología y la etnología para comprender el vínculo entre las plantas y los seres humanos. En medio de estas corrientes ha hecho de sí mismo un pionero aislado de la etnobotánica y conoce a fondo las características de algunas plantas sagradas en los pueblos indígenas, sus usos rituales y sus efectos en la ingesta de los activos químicos con los que éstas cuentan. Manuel experimenta con sustancias psicotrópicas de modo responsable, haciendo uso de lo ritual más que de lo lógico, para encontrar algunas respuestas trascendentales y místicas a su vida. Hábitos / Vicios: Manuel acostumbra pasar la mayor parte de su tiempo libre escribiendo poesía, leyéndole o hablándole a su hijo. Otra buena parte de su tiempo la dedica al cuidado de su huerto y su jardín, sin embargo, desde que el cáncer ha arremetido en su vientre, esta labor ha pasado a un plano secundario. Muy ocasionalmente fuma, quizá un cigarrillo cada dos o tres días y puede pasar largas temporadas sin llevar tabaco a sus labios. Gustos: A Manuel le gusta la tranquilidad, la vida en el campo, leer, pero sobretodo escribir y le gustan especialmente las visitas que le hace su ahijada Socorro cada semana, pues puede salir de la rutina y hablar con alguien conocido y muy querido por él. Aversiones: Manuel no soporta las injusticias, no acepta a los que se aprovechan de sus posiciones privilegiadas ni a los fanfarrones que se ufanan de su estatus y sus pertenencias. El viejo no permite en lo absoluto que se hable mal de su hijo, que se burlen de él o que lo vean como un fenómeno, pues esto fácilmente lo puede sacar de sus cabales.
32 Con el nacimiento de Simón, Manuel tuvo que confrontarse muchísimo. Para el viejo era complejísimo aceptar la prueba de educar y sacar adelante a un niño como Simón; en principio se negó, renegó, maldijo su vida y su suerte, pero la venida de Simón al mundo le permitió enfrentarse con esos lastres que él creía no tener. Una vez superada esta etapa, Simón significó para sus padres unión y novedad. La pareja se deshizo de ataduras materiales, ambos dejaron los buenos trabajos que tenían en la capital y se fueron al campo, a educar a Simón en un ambiente sin señalamientos. Simón creció en un ambiente muy sano, tranquilo y feliz, con unos padres amorosos que hicieron y todavía hacen todo lo que esté a su alcance para ayudar a su hijo. Si bien Simón no sufrió la muerte de su madre, pues su limitación le impedía comprender la complejidad del momento, sí es alguien que puede expresar la ausencia de un ser querido cambiando de humor, quejándose o gritando. Quizá sean estas sus maneras de embestir al dolor. Personalidad: Es callado, ensimismado, su humor es variable, es difícil predecir sus comportamientos, sin embargo, cuando algo le molesta o le gusta, sabe expresar sus sentimientos con mucha efusión. No es alguien que acostumbre a exigir algo, simplemente pide lo básico como el baño y la comida. Sin embargo, parece disfrutar bastante las historias que le cuenta su padre y constantemente le pide que narre una para él. Educación: La única educación que ha recibido es la del hogar. Su madre se esmeró por enseñarle algunas cosas, pero la discapacidad de Simón no le permitía atesorar conocimientos complejos. Con el pasar de los años, sus padres se hicieron a la idea de que invertir tiempo enseñando algo a Simón era un juego lleno de ternura para ellos, de esperanzas que nunca iban a florecer. La pareja sabía que jugaban el rol de “los buenos padres”, pero jamás pretendían la obtención de un resultado. Hábitos / Vicios: Simón acostumbra a pasar horas observando a un punto fijo. Puede pasar la tarde entera con la mirada en el techo, en una pared, en una parte de su cuerpo, en la forma de una fruta, en un punto distante en el horizonte o en el piso.
33 Gustos: A Simón le agrada comer, en especial cosas dulces. Adora el dulce de guayaba y los trozos de panela. También le agrada ser mojado por la lluvia y tocar cosas con texturas inusuales. Aversiones: Simón odia que lo bañen o lo afeiten; esto lo saca de quicio. No le gusta beber leche y tampoco le agrada la soledad. Cuando se haya solo, grita y es muy difícil de callar. Es una persona muy sensible y cualquier intervención abrupta, un alarido, un sonido fuerte cerca de él, la entrada repentina en un espacio con mucha luz, lo indispone. Nombre: Socorro Lugar y Fecha de nacimiento: 1932 - Capitanejo (Santander, Colombia) Edad: 28 años DESCRIPCIÓN FÍSICA DETALLADA Cabello: Liso, negro y muy largo. Altura: 1,6 metros Ojos: Color negro, algo achinados, resultado del mestizaje en el que sobresalen sus raíces indígenas. Contextura: Media, algo voluptuosa e inclinada más hacia la contextura delgada. Características físicas que distinguen al personaje: Por sus raíces indígenas es una chica que no es espigada, pero no por ello deja de ser atractiva. Es una mujer que resulta
34 sugestiva para los hombres del campo a pesar de que ya está casada y que cuenta con dos hijos. Sus labores en el agro le han dejado unas manos gruesas y callosas, unas mejillas algo tostadas por el sol y por el viento, y una piel morena. Es alguien que viste de manera muy provinciana, pero cuando quiere captar la atención de algún hombre suele usar algunas prendas más modernas y nuevas, maquillaje llamativo y su faceta antes humilde se convierte en una extravagancia, pues no es alguien de muy buen gusto. RASGOS DEL PERSONAJE Rasgos claves del personaje: Amable, noble, acelerada, orgullosa e ingenua. Es una mujer que respeta y aprecia mucho a Manuel. ¿Cuál es la función principal de este personaje?: El rol de Socorro es servir de puente, de comunicadora entre la casa que habita Manuel y el pueblo. Es la portadora de las noticias del exterior, es el contacto de Manuel con el mundo real y alguien que revela también el arraigo del viejo con la tierra que habita y las buenas relaciones que tiene con los campesinos del lugar. MOTIVACIÓN ¿Cuál es la meta de este personaje?: La meta de este personaje es convencer a Manuel para que visite un médico y obtenga algún tratamiento para su enfermedad. ¿Cuál es la necesidad de este personaje?: Su necesidad es no estar sola. Lo que procura preservando la vida de Manuel, es mantener una figura paternal que la acompañe. ¿Cuál es el plan del personaje para alcanzar su meta?: Se trata de obtener el dinero suficiente para llevar un médico a la remota región que habita Manuel y de este modo lo pueda revisar sin que el viejo se niegue a salir de su casa. Ella piensa que este dinero lo puede obtener sacándoselo a Roberto a cambio del resguardo y las atenciones que el viejo tiene con él. TRASFONDO DEL PERSONAJE Trasfondo familiar: Socorro es hija de una pareja de campesinos dedicados al cultivo de la caña de azúcar y al procesamiento de panela. Es la menor de un gran número de
35 hermanos y su proveniencia humilde hace de ella una mujer noble, tranquila y trabajadora, sin muchas expectativas materiales. Ser querida por su esposo y por sus hijos es más que suficiente para ella. Sin embargo, el hecho de ser la menor en su familia también la ha convertido en una mujer consentida, tierna y algo caprichosa. Sus padres eran buenos amigos de Manuel y su esposa, personas que colaboraban desde hacía buen tiempo en las labores domésticas y en el mantenimiento de la tierra del viejo. Si bien la figura de Manuel era para los padres de Socorro la de un patrón, el trato amable y cercano del viejo nunca los hizo sentir al servicio de él y mucho menos despreciados. La cercanía a esta familia era tanta, que Socorro es ahijada de bautismo de Manuel y su difunta esposa, así como de su matrimonio. Luego de que los padres de Socorro murieran, la figura paterna pasó a manos de Manuel, pero como el hombre ya era viudo y viejo, los cuidados que ella alguna vez recibió, ahora se los dedica a su padrino con todo el cariño. Personalidad: Es una mujer alegre, extrovertida, algo impulsiva, protectora y muy cariñosa con los seres que ama. Es inocente e ingenua porque más allá de la pérdida de sus padres, no ha tenido graves dificultades y se ha mantenido alejada del contacto con las grandes urbes. Es una mujer que se comprende en el campo y que no aspira echarse a la aventura en otras partes. Como no ha tenido mucho contacto con otras personas, al conocer a alguien suele ser tímida, pero sirviéndose de sus rasgos extrovertidos, al poco tiempo entra en confianza y se expresa con soltura. Es alguien muy interesada en conocer sobre el mundo y esto la hace muy preguntona. Educación: Socorro, de niña, pasaba buena parte del día en casa de Manuel, aprendiendo todo lo que podía con el viejo, incluso fue él quien le enseñó a leer, a escribir y a conocer algo de ciencias y matemáticas. La pequeña Socorro adoraba estar junto a Manuel y su esposa porque ellos se comportaban con ella como si fuesen sus abuelos; esto la hacía todavía más mimada. Esta es la única educación “formal” que ha recibido, de resto, sus modos y su personalidad se deben a la experiencia. Hábitos / Vicios: Socorro es ama de casa y la mayor parte de su tiempo lo dedica a las labores domésticas. Es muy poco lo que sale de su casa y sí mucho el tiempo que invierte a su
36 familia. Es una mujer sin vicios, que jamás ha probado un cigarrillo y que no le gusta el licor, sin embargo, le encanta asistir a las fiestas para bailar. Gustos: Socorro tiene un gran interés en la moda, en cómo lucen las mujeres de la capital, en las vestimentas que jamás llegan a la vereda en la que ella habita y esto hace que ella coleccione catálogos que pide regalados en las tiendas sin importar su antigüedad, con el fin de ver cómo figuran las damas de sociedad. En su inclinación por la moda suele confeccionarse prendas con retazos despreciados por sastres o suele comprar una que otra prenda que esté al alcance de su bolsillo, cosa que en realidad no le alcanza para mucho. No tiene muy buen gusto y mezcla artículos novedosos y muy vistosos, con ropa tradicional campesina, así como también exagera en el uso del maquillaje cuando tiene la oportunidad y los medios para hacerlo. Aversiones: A pesar de su educación liberal, en asuntos íntimos Socorro es una mujer conservadora. La aterroriza la soledad y esto la hace temer entonces perder a su marido, a sus hijos y a Manuel. Este asunto es algo que sufre bastante y por ende se ha convertido en alguien sobreprotector. Socorro no gusta mucho de las personas con vicios, desempleadas, excesivamente liberales y por tal motivo se ha convertido con el paso de los años en una mujer conservadora.
37 Nombre: Hombre 1 (Policía chulavita) Lugar y Fecha de nacimiento: 1920 - Boavita (Boyacá, Colombia) Edad: 40 años DESCRIPCIÓN FÍSICA DETALLADA Cabello: Negro, liso, muy tupido, peinado hacia atrás con gomina. Altura: 1,75 metros Ojos: Color negro, de cejas amplias. Contextura: Es un hombre fornido, de porte atlético. Características físicas que distinguen al personaje: Es un hombre que a diferencia de sus colaboradores siempre luce impecable, desde el vestuario hasta el peinado. Lleva prendas de vestir sofisticadas, muy a la moda de las grandes ciudades colombianas de la época, pero muy alejadas de las costumbres campesinas. Tiene patillas largas y bigote al que peina y cuida mientras habla. Siempre se presenta bien erguido, como si quisiera aparentar grandeza y distinción, y sus modales y palabras son algo rebuscados, en exceso postizos. Es un hombre que por su porte emite autoridad y perversidad. RASGOS DEL PERSONAJE Rasgos claves del personaje: Astuto, sagaz, fuerte, perverso, soberbio, irónico y desconfiado. ¿Cuál es la función principal de este personaje?: Este personaje permite a Manuel y a Roberto revelar parte de sus
38 verdaderos caracteres y de sus dimensiones. El Hombre 1 significa para Roberto su conflicto principal y para Manuel el detonante de ese primer punto de giro del relato, que es la aparición de Roberto. MOTIVACIÓN ¿Cuál es la meta de este personaje?: El Hombre 1 tiene como meta hallar a Roberto del modo que sea, ajusticiarlo y demostrar en la región que la verdadera autoridad es él. ¿Cuál es la necesidad de este personaje?: La necesidad de este personaje es convertirse en una figura de autoridad y poder en toda la región. Desea más que nada ser reconocido, respetado, que los grandes terratenientes se intimiden con su presencia, que las autoridades civiles acudan a su ayuda y que la población lo admire. ¿Cuál es el plan del personaje para alcanzar su meta?: Servirse de la intimidación a los moradores de la zona en la que vive Manuel para que lo estén informando por si llegan a ver a Roberto. Así mismo, hacer una presencia continúa en la región para que los pobladores sepan que aquel hombre está presente y muy vigilante. TRASFONDO DEL PERSONAJE Trasfondo familiar: Hijo de un padre campesino, ambicioso y ultraconservador que fue asesinado en 1948 luego de los levantamientos del Bogotazo. La educación autoritaria que recibió el Hombre 1, junto al traumático asesinato de su padre, es lo que llevaron a este sujeto a radicalizarse y montar su grupo paramilitar conservador al servicio de los terratenientes de la región en la que opera. Es un hombre soltero, pues si bien ha intentado relaciones con algunas mujeres, ellas lo abandonan por el maltrato, la infidelidad y la misoginia de este hombre. Él cree que una mujer es un impedimento, una piedrita fastidiosa en el camino ambicioso y peligroso que está emprendiendo. Personalidad: El patriarcado en su hogar acompañado de una educación autoritaria, machista, racista y conservadora, han hecho de el Hombre 1 un personaje ambicioso, egoísta e intolerante. Su referencia, el único ser al que admira es a su padre, pues si bien era un campesino, logró amasar una
39 pequeña fortuna poniéndose por encima de los demás; fortuna que después fue usurpada por el bando liberal en los inicios de la Violencia. El Hombre 1 está cargado de resentimientos por la muerte de su ídolo y por el robo del que fue víctima. Para él, cualquier señal de liberalismo es sinónimo de maldad. Es alguien que no es capaz de admitir las diferencias dentro del partido liberal, es decir, de admitir a los afiliados moderados, a los políticamente más correctos, pues para él todos los que participan en este partido hacen parte del mismo saco e inmediatamente se convierten en sus enemigos. Educación: Formalmente recibió nada más la educación básica primaria. La mayoría de lo que sabe lo aprendió de su padre, de analizarlo, de conocerlo a fondo, de querer ser como él. Otra buena parte de los modales rebuscados que tiene, los adquirió trabajando en la guardia privada de burgueses en Bogotá y Bucaramanga; una vez más, observándolos e imitándolos. Hábitos / Vicios: Aunque no bebe mucho, le gusta ganarse el cariño de sus secuaces invitándoles licor día y noche. Tampoco es jugador, pero se financia de los impuestos informales que cobra a los sitios de juego por permitirles trabajar. Le agrada mucho permanecer en tugurios de mala muerte acompañado de prostitutas con las que se puede comportar de la manera más soez, altanera y violenta sin tener ninguna repercusión en su contra. Es mitómano, hablador y es un maniático con la moda, pues piensa que sólo luciendo como un rico, se puede llegar a serlo. Gustos: Como ya se ha comentado, le encantan los artículos de moda: la ropa, los perfumes, las cremas, los cortes de cabello y los accesorios lujosos. Buena parte de lo que ha ido acumulando lo ha hecho despojando a liberales de sus pertenencias más exclusivas. Aversiones: Todo lo que huela a Partido Liberal es una aversión para este sujeto. Odia el color rojo y no usa ni permite a sus secuaces usar el color rojo.
40 3.2 LAS TRAMAS Siguiendo la definición de “Trama” expuesta por Robert Mckee en su libro El Guion, entendemos que este concepto “se refiere a la pauta de acontecimientos internamente coherentes e interrelacionados, que se deslizan por el tiempo para dar forma y diseño a una narración”. Desde este esclarecimiento del término, pasaré a explicar el grupo de elementos y el diseño temporal escogidos para la escritura del relato Nubes grises soplan sobre el campo verde. Los acontecimientos y el tiempo que conforman el universo narrativo de este guion, dentro del triángulo de tramas (Arquitrama, Minitrama y Antitrama), corresponden explícitamente al modelo de Minitrama, dado que cumple con la mayoría de las características de este modelo: - Final abierto - Conflicto interno del personaje - Posibilidad de protagonistas múltiples - Protagonista pasivo Más que una elección de modelo de trama, los elementos escogidos al momento de la escritura hicieron que naturalmente todo desembocara en las características de la Minitrama, pues el personaje principal y cotidiano de mi relato, su conflicto netamente personal, sus obstáculos internos y sus imposibilidades físicas para la acción, obligaban a que el guion tomara este derrotero, distinto al diseño clásico de la Arquitrama en el que aspectos como el final cerrado, conflicto externo, un único protagonista, una realidad coherente y un protagonista activo, son los rasgos característicos. Precisadas estas generalidades, vale la pena puntualizar como Trama Principal en el guion, al conjunto de aspectos que se organizan alrededor de las acciones que ejecuta Manuel (el personaje principal) para enfrentar su enfermedad junto a su hijo discapacitado y para convencer a Roberto de que se convierta en su verdugo. A su vez contamos con tres Tramas Secundarias que se tejen alrededor del hilo de la Trama Principal para complementar el universo del relato. Estas son: A) Relación de Roberto con sus persecutores.
41 B) Relación de Socorro con Manuel y sus intentos por exhortar al viejo para que sea visto por un médico. C) Relato del suicidio de Inés, el cual da un soporte ideológico y experiencial a Manuel para querer alcanzar su objetivo. Planteadas la Trama Principal y las Secundarias, y conformado el Diseño de la Trama, se procedió a trenzar la historia bajo los parámetros mencionados hasta llegar a la versión que se tiene actualmente del guion. 3.3 LA ESTRUCTURA Nubes grises soplan sobre el campo verde cuenta con una estructura clásica en tres actos. La versión actual del guion literario tiene una extensión de 96 páginas y los elementos relevantes que componen al relato se distribuyen de la siguiente manera: Como nos muestra el gráfico, el tiempo de cada acto no corresponde estrictamente a un modelo cerrado de estructura clásica como el que propone Syd Field con su paradigma en el
48 la charla está a punto de terminar hasta que el líder de la banda pide prestado el baño. Manuel no halla cómo zafarse de la petición, no tiene cómo negarse, de modo que muestra el camino al interior de su casa. Una vez adentro, el chulavita trata de embaucar al viejo para que le enseñe su vivienda y así poder comprobar que lo que dice Manuel es cierto y no está ocultando nada. El viejo es bastante sagaz y no cae en sus engaños, sin embargo, el chulavita se pasa por encima las restricciones y decide abrir la puerta de la habitación en la que se resguarda Roberto. Para sorpresa de ambos, Roberto no aparece acostado, la cama que debería estar desordenada está bien tendida y las pertenencias del herido no se hallan a la vista. Manuel respira, aparenta tranquilidad y le pide al intruso que haga sus necesidades y se retire de su casa. El chulavita acepta la petición, vuelve donde sus hombres y se va, no sin antes advertir a Manuel que seguirá visitándolo en busca de noticias que le permitan hallar a Roberto. Manuel se dirige de inmediato a la habitación de Roberto para buscar al herido que misteriosamente desapareció. Lo llama, le asegura que los intrusos ya se han ido y lentamente, por la puerta de un armario, se asoma la figura cansada, adolorida y nerviosa de Roberto. El viejo ayuda al herido a acomodarse de nuevo en la cama y se preocupa por él, pues el vendaje que rodea su pierna está lavado en sangre. Manuel no tarda en ir a la cocina, preparar lo necesario para una curación y volver al cuarto para atender a Roberto. Mientras le limpian la herida, Roberto explica a Manuel cómo sucedieron los acontecimientos que lo llevaron a su casa. Él afirma ser un comerciante de paños que viaja por toda la región vendiendo sus productos a los sastres de los distintos pueblos. En su última visita acompañó al sastre de la zona a tomarse unos tragos en una cantina y mientras conversaban, un grupo de cuatro hombres entraron al lugar gritando “Que viva el partido Conservador”. Todos los presentes se levantaron atemorizados y respondieron al viva, pero el único que no lo hizo fue Roberto; no por provocarlos o por pertenecer al Partido Liberal, sino porque disiente de la política colombiana y de los odios que se han desatado por ésta. Roberto continuó como si nada sentado en su silla y sin querer, despertó el recelo de los cuatro extraños. Al momento de abandonar la cantina, cuando se preparaba montado en su caballo para partir, dos de estos hombres lo sorprendieron y le asestaron un machetazo en la pierna. Roberto reaccionó tan rápido como pudo y lo primero que hizo fue sacar un revólver y disparar dos veces. Luego emprendió la huida, vago sin
49 rumbo fijo por distintos caminos hasta que el desaliento, la pérdida de sangre y el dolor, lo hicieron buscar un lugar en el cual ser atendido. De este modo fue que dio con la casa de Manuel. Ahora la preocupación de Roberto no es solo recuperarse, teme haberse convertido en un asesino y que por ello lo estén buscando. Después de contar su relato Roberto pregunta por la apariencia de los hombres que le siguen el rastro y luego de algunas descripciones dadas por Manuel, al parecer, Roberto se puede declarar libre de culpas, pues los hombres a los que tuvo que enfrentarse cumplen con las características físicas mencionadas por el viejo. Ya más sereno, el herido pregunta ahora por sus pertenencias: una billetera y un revólver que Manuel guardó en el cajón de la mesa de noche. Roberto saca la billetera, cuenta algún dinero y se lo ofrece al viejo como compensación por la ayuda y los servicios que le ha ofrecido. Manuel rechaza los billetes y le dice a Roberto que mejor los ahorre para que se compre un caballo nuevo, pues sus persecutores se llevaron el que le pertenecía a él. El herido se entristece con la noticia y no tarda mucho tiempo sumido en este sentimiento cuando el sonido de una puerta forzándose y el chirriar de unas bisagras oxidadas lo devuelven a la angustia y el temor. Quien ha llegado a la casa es Socorro, ahijada de Manuel, una mujer campesina no muy joven, quien se encarga de ayudarle al viejo con la compra de víveres en el pueblo, el aseo de la casa y una que otra curación sobre su vientre. Socorro se sorprende con la presencia del herido, le parece sospechosa su visita y no escatima la más mínima oportunidad para acercarse a Manuel y pedirle que se retire junto a ella a la cocina, pues tiene una información muy importante que contarle. El viejo no se altera con el tono cauto de su ahijada y le pide que le dé un minuto mientras termina de hablar con Roberto. Socorro se retira de la habitación y Manuel dice al herido que confía en él y en su palabra a pesar de lo insólito e incluso peligroso de todo el asunto. Roberto agradece la confianza depositada y se declara en deuda con el viejo. Una vez en la cocina, Socorro le cuenta a Manuel que sospecha de Roberto, pues a ella la visitaron en su casa unos tipos que dijeron estar buscando a un hombre lesionado en una pierna, de la edad y las características físicas del herido. El viejo explica a la mujer todo lo acontecido en los días anteriores y la versión recién dada por Roberto. Muy a
50 regañadientes, Socorro acepta la presencia del herido en casa de su padrino, pues teme por su seguridad. Manuel la tranquiliza y hace que ella le prometa que no le dirá a nadie lo que vea o escuche en su hogar, pues si los bandoleros se llegan a enterar que el viejo estuvo protegiendo a su enemigo, tomarán represalias contra él y Simón. Socorro accede a la petición de su padrino y enseguida lo lleva a una habitación para hacerle una curación en el vientre. La mujer se preocupa por el aspecto y el tamaño del bulto que tanto hace padecer al viejo. Manuel no le da mucha importancia al asunto y se resiste a seguir las indicaciones y consejos de Socorro sobre ir a una ciudad y visitar un buen médico, pues él sabe bien que allá no le dirán más de lo que él ya conoce: que tiene cáncer. El viejo esquiva la conversación sobre su enfermedad y la enfoca en el tema de Roberto y su herida. Para Manuel es importante conseguir antibióticos y analgésicos más fuertes para Roberto, porque sólo así se podrá recuperar con prontitud e irse en una o máximo dos semanas. El viejo le propone a Socorro que vaya al pueblo y compre los medicamentos que él menciona, pero la mujer se niega. Ante la insistencia de Manuel y la posibilidad de adquirir un dinero extra que el viejo pedirá a Roberto, Socorro termina cediendo. La noche de aquel día antes de dormir, Manuel vuelve a contar a su hijo el relato de Inés, su hermana fallecida. En esta ocasión el viejo revela que justo en el momento en el que la niña iba a ser arreglada y vestida para el velorio, sus padres hallaron una tela larga, bien ajustada y percudida, misteriosamente envuelta alrededor del vientre de la pequeña. Simón cae rendido ante el sueño y Manuel corta con la historia. Socorro regresa a la vivienda con las medicinas solicitadas por Manuel. Roberto se halla muy agradecido con las atenciones que han tenido con él y promete a sus anfitriones que una vez esté recuperado y fuera de líos con sus persecutores, enviará una suma de dinero a Manuel para sufragar en algo la generosidad del dueño de casa. Para Socorro la idea del dinero es estupenda, pues con estos recursos podrá llevar a Manuel a un buen médico para que le revise el bulto en el estómago. De inmediato, el viejo calla a su ahijada. La reprende por sus infidencias, por contar algo tan íntimo y personal como su enfermedad. Manuel no pretende llamar la atención, ya sabe a qué se está enfrentando y lo único que intenta es pasar sus últimos días
51 con tranquilidad. Socorro se excusa, Roberto observa la discusión con prudencia y una vez terminadas sus labores en casa de Manuel, la mujer comenta a su padrino que regresará en una semana y que por favor, deje de meterse en problemas que no le corresponden. El tiempo avanza, Roberto se recupera exitosamente y gracias a las constantes conversaciones, Manuel y el herido se van conociendo mejor; ambos van hallando puntos en común y la confianza y la simpatía se acrecientan. Sin embargo, la situación física del viejo va en declive. En una ocasión mientras reposa en su cama, Manuel es atacado por un dolor repentino en su abdomen. El viejo se retuerce, es embestido durante un par de segundos por la dolencia y así, tan de imprevisto como llegó, se va de su cuerpo. Desde aquel momento, la tristeza y una fuerte preocupación se arraigan al viejo. Ante el repentino cambio de comportamiento en Manuel, Roberto comienza a cuestionarlo para saber qué le pasa y en qué le puede ayudar. El viejo niega su tristeza y a cambio le pide un favor algo inusual; con mucho secreto de por medio, Manuel comenta al herido que a la mañana siguiente saldrá de su casa muy temprano pues debe ir, según él, hasta “un final en busca de un principio”. Como es natural, Roberto no entiende las palabras del viejo y escucha el favor que le quiere solicitar, el cual no es otra cosa más que cuidar de Simón, de llevarlo al baño y darle de comer mientras el viejo se ausenta. Roberto acepta y Manuel se retira a su habitación para arreglar todos los preparativos de su misteriosa salida. El viejo se levanta muy temprano a la mañana siguiente, agarra de su huerto algunas hojas de hierbabuena, lleva una pequeña olla metálica con él y sale de su casa. Pocas horas después Roberto se acerca al cuarto en el que Simón reposa, husmea las fotografías que retratan a un Manuel joven, viajero y enamorado, y se esfuerza en poner a Simón en su silla de ruedas sin hacerle daño a su pierna. Por otra parte, luego de un largo recorrido, Manuel llega a un tupido bosque y se adentra en él. El viejo atraviesa la cerrada naturaleza hasta llegar a un claro en el que enredaderas grandes y leñosas, de flores blancas con forma de campana (ololiuqui – turbina corymbosa), abrazan las rocas de una peña. Manuel saca las semillas de algunas flores secas, las guarda y vuelve a emprender su camino. Cercano al medio día el viejo se instala en la ribera de un arroyo, prende una
52 hoguera, machaca las semillas de ololiuqui y las pone a hervir en la olla metálica, junto a las hojas de hierbabuena. Mientras Manuel espera a que la infusión esté lista, en su casa suceden acontecimientos algo preocupantes: el grupo de los tres chulavitas toma a Roberto por sorpresa. El herido daba de comer a Simón cuando irrumpieron sin aviso. Roberto logra escapar, organizar a toda prisa las cosas en su habitación, tomar el revólver de la mesa de noche y esconderse en el armario. Por otra parte, Simón algo nervioso y perturbado comienza a gritar incesantemente y a todo pulmón. Los intrusos se sorprenden con los alaridos del muchacho y se inquietan aún más al no recibir respuesta a sus llamados, de modo que deciden husmear alrededor de la vivienda en busca de Manuel o de comprender qué es lo que está sucediendo a Simón. De vuelta al riachuelo, Manuel, muy serio y concentrado, apoya su espalda en una piedra y comienza a beber la infusión de ololiuqui. El viejo pone los ojos sobre las aguas del arroyo hasta que siguiendo la dirección del caudal, se comienza a asomar el cuerpo sumergido de un hombre. El ahogado flota bocabajo, vestido completamente y no tarda en salir del rango de visión del viejo. Asombrado, Manuel intenta perseguir con la mirada al hombre que se ha llevado la corriente, pero la aparición de un par de cuerpos con las mismas características que el anterior atrapan su atención. El viejo se levanta con dificultad y se dirige hacia la ribera del arroyo. En su camino hasta la orilla tres ahogados más son arrastrados por el flujo del agua. Manuel llega al margen del riachuelo, se asoma y para su sorpresa, decenas de cuerpos vienen flotando a lo largo de varios metros de recorrido hasta perderse en un meandro del afluente. Manuel arranca a caminar ribera arriba, hacia la curva del riachuelo. Avanza un buen trecho, el meandro está a pocos metros, levanta la mirada y lo que observa en aquel momento lo sobresalta. Después de la curva aparece una fila con muchas personas esperando para zambullirse. Uno a uno, hombres y mujeres entran al arroyo, se agachan y ponen sus cuerpos bocabajo dejándose llevar por la corriente, como si fueran muertos arrastrados por el agua. Manuel centra su atención en estos sujetos y se percata que la próxima persona en sumergirse es nada más y nada menos que su fallecida hermana Inés. La muchacha ignora la presencia del viejo y al igual que los demás entra al riachuelo y se zambulle. Manuel luce impactado y cuando la recién ahogada Inés pasa al lado suyo, no atina a agarrarla por más que extiende su brazo y se
53 inclina hacia ella. El viejo sigue con la mirada el rumbo de su hermana, vuelve a girar en dirección a la fila y sin más alargues continúa su camino aguas arriba. Manuel vuelve a avanzar hasta que un par de figuras lo detienen; se trata de un hombre idéntico a Simón, pero que a diferencia de éste, no padece un déficit cognitivo y se sostiene en sus dos piernas sin la ayuda de una silla de ruedas, y de una mujer anciana, alta y delgada, la cual sostiene con sus manos el espaldar de una silla empotrada en todo el medio del riachuelo: es la difunta esposa de Manuel. La mujer toma las manos de su esposo y lo lleva con ella hacia la silla. Manuel se acomoda en el mueble y ella comienza a desabotonarle la camisa. Una vez se va descubriendo el torso del viejo, una luz fuerte y concentrada empieza a brotar de su vientre. La mujer termina de ayudar a su esposo, toma la camisa entre sus manos y en seguida Simón se acerca al oído de su padre. El muchacho gesticula algunas palabras inaudibles y secretas, vocablos que sólo Manuel tiene el gusto de comprender. El viejo sonríe plácido y la luz en su barriga se expande hasta cundir el espacio de una deslumbrante y blanquísima claridad… De este modo concluye la visión de Manuel. El viejo retorna a su casa y para su sorpresa se encuentra con los intrusos que lo esperan junto a Simón, sentados bajo el pórtico. Preocupado por su hijo y por Roberto, Manuel mantiene una conversación con el líder de los chulavitas en la que se entera que ellos visitaban la vivienda en busca de noticias sobre el fugitivo, pero que preocupados por los gritos incesantes de Simón accedieron a su casa y al ver que nada malo ocurría, decidieron tomar un descanso y comer algo, pues habían estado cabalgando la noche entera. Los hombres se excusan, pagan al viejo por los servicios tomados sin su autorización y justo cuando están a punto de partir, Manuel se entera que Roberto no hirió ni mucho menos asesinó en el enfrentamiento que tuvieron varios días atrás, a ninguno de los tipos que lo persiguen. El viejo los despide, ingresa a la habitación de Roberto y como era de esperarse, lo halla escondido en el armario. Mientras ayuda a acomodar al herido en su cama, Manuel le informa la buena noticia que acaba de recibir: Roberto puede estar tranquilo, pues no es ningún asesino. Antes de dejar el cuarto, el viejo le dice al herido que necesita hablar muy seriamente con él, pero que esta conversación le gustaría tenerla después de descansar un poco y de preparar algo de comer. Roberto acepta y Manuel se dirige a la cocina.
54 De regreso a la habitación, Manuel decide contar al herido la historia de su hermana Inés. Lo que pretende el viejo es sensibilizar y contextualizar a Roberto para pedirle un gran favor. Manuel narra que bajo la tela que rodeaba el vientre de Inés se hallaba oculto un vientre de mujer embarazada y que muy seguramente el miedo a la reacción familiar, a los señalamientos, a convertirse en madre a tan temprana edad y más aún, por fuera del matrimonio, pudieron ser los argumentos que presionaron a la niña hasta llevarla al suicidio… Esta historia familiar funciona muy bien de introducción a Manuel, pues enseguida el viejo confiesa que padece de una enfermedad degenerativa y terminal. A diferencia de su hermana Inés, el viejo concibe en él la opción del suicidio no como una medida desesperada, producto del miedo o de la torpeza, sino como una idea trabajada, algo en lo que ha pensado tranquilo y muy conscientemente. El suicidio para él es un asunto de dignidad, también de humildad, de aceptar que ha llegado su hora y que se puede abrazar a la muerte sin dejarse podrir por la enfermedad. El problema está en que si Manuel se suicida, no podría irse en paz dejando abandonado a Simón sin un padre para cuidarlo y sufriendo aún más de lo que ha tenido que sufrir. Por esa razón el viejo debe acudir a alguien de su entera confianza, a alguien muy cercano como Roberto para que le ayude con una complicadísima labor. Manuel pide al herido que use su arma y le dispare a él y a Simón, pues el viejo es incapaz de matar a su hijo. Trata de convencer a Roberto de que dicha acción no será un asesinato sino un acto de piedad, el acto más noble que el herido podrá hacer en su vida, de modo que no tendría por qué sentir culpa o arrepentimiento. Roberto se niega al instante, pues dicha solicitud va en contra de sus principios morales. Sin embargo, propone a Manuel que él lo ayudará en el proceso de su enfermedad y que una vez haya muerto se hará cargo de Simón. Para Manuel dicha propuesta está llena de buenas intenciones pero carente de realidad porque un muchacho como Simón exige la vida entera y sólo un padre estaría dispuesto a sacrificarse de tal modo. Según el viejo, Roberto pone sobre la mesa dicho ofrecimiento porque está conmovido, pero que llegado el momento no podrá hacerlo; por tal razón Manuel no acepta la proposición, pues no puede arriesgarse a dejar abandonado a su hijo en un mundo tan hostil. Roberto intenta convencer al viejo, incluso jura que cumplirá con lo que dice, pero reafirma que no puede ayudar a Manuel del modo que él pretende. El viejo deja de insistir y sale de la habitación.
55 A la mañana siguiente Manuel es despertado por los quejidos de su hijo solicitándole que lo lleve al baño. El viejo se levanta, observa un manchón de sangre seca en su camisa de dormir, a la altura del abdomen, pero no le presta mayor atención. Manuel toma la silla de ruedas de su hijo, sufre poniendo a Simón en el aparato y sale del cuarto. Al pasar frente a la habitación de Roberto encuentra el lugar vacío, con las cobijas organizadas y sin las pertenencias del herido sobre los muebles. La única huella de Roberto reposa sobre la cama y es nada más y nada menos que su revólver. Manuel mira el arma y en su rostro es evidente la confusión que le ocasionan el hallazgo y la ausencia del herido. Pocos días después vuelve Socorro a hacer su visita al hogar de Manuel. La mujer entra a la casa, saluda, pero nadie le responde. Llama una vez más y el silencio es la única contestación a sus palabras. Socorro intenta de nuevo y en esta ocasión una voz algo débil se pronuncia: es Manuel quien saluda a su ahijada y le informa lo feliz que lo hace ver un rostro conocido. Finalmente, una escena onírica concluye la historia. Manuel es un niño y come una naranja sentado en el comedor de la casa paterna. Es tanta la atención que el pequeño pone en el fruto que ignora una presencia que se ubica junto a él. Manuel niño levanta la cabeza y encuentra a su hermana Inés observándolo fijamente. El pequeño echa un vistazo a su hermana de arriba abajo y se detiene a la mitad del cuerpo de la jovencita, justo en su estómago crecido y redondo de mujer embarazada. Manuel niño pone sus dedos sobre el vientre y comienza a acariciar la piel templada de su hermana. La voz dulce y tranquila de Inés asalta el silencio del comedor y le dice al pequeño Manuel: “Este niño nacerá, no ahora, pero sí más adelante y será tuyo… Cuando nazca lo llamarás Simón y cuando ya esté junto a ti, comprenderás que no morimos, que nada muere.” El pequeño Manuel sonríe entusiasmado e Inés responde con ternura a la alegría del pequeño. ! ! !
56 5 REFERENCIAS 5.1 BIBLIOGRÁFICAS 1. McKEE, Robert (2013): El Guión. Barcelona: Alba Editorial 2. CHION, Michel (2011): Cómo se escribe un guión. Madrid: Cátedra 3. FIELD, Syd (1995): El libro del guión: fundamentos de la escritura de guiones: una guía paso a paso, desde la primera idea hasta el guión acabado. Madrid: Plot Ediciones 4. RODRÍGUEZ, Robert (1996): Rebelde sin pasta. Barcelona: Ediciones B 5. GROF, Stanislav (2006): El viaje definitivo. Barcelona: Liebre de Marzo 6. SCHULTES, Richard Evans (1988): El Reino de los Dioses. Paisajes, plantas y pueblos de la Amazonía Colombiana. Bogotá: El Navegante Editores 7. SCHULTES, Richard Evans; HOFMANN, Albert (2000): Plantas de los Dioses: Orígenes del uso de alucinógenos. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica 8. DAVIS, Wade (2005): El Río. Valencia: Editorial Pre-textos 9. HOFMANN, Albert; GORDON WASSON, Robert (2013): El Camino a Eleusis. Ciudad de México: Fondo de Cultura Económica 10. ABERASTURI, Andrés (2016): Cómo explicarte el mundo, Cris. Madrid: La esfera de los libros 11. REARDON, D (2001): Muertes por suicidio asociadas al resultado del embarazo: Estudio de cruce de datos de 173.279 mujeres norteamericanas desfavorecidas. Palo Alto, California: Clinical Medicine and Health Research 12. DIRKS, Tim: Drama Films - www.filmsite.org/dramafilms.html 13. (2016): La preocupante cifra de suicidios en Colombia. Bogotá: Revista Semana - www.semana.com/nacion/articulo/tasa-de-aumento-de- suicidios-en-colombia/504329
57 5.2 CINEMATOGRÁFICAS 1. HITCHCOCK, Alfred (1948) La Soga. Warner Bros. Pictures, Transatlantic Pictures 2. LUMET, Sidney (1957) 12 angry men. Metro-Goldwyn-Mayer, Orion-Nova Productions 3. POLANSKY, Roman (2011) Carnage. France 2 Cinema, Versatil Cinema, Constantin Film Produktion, SBS Productions, SPI Poland 4. VON TRIER, Lars (2003) Dogville. Zentropa Entertainments 5. LEE JONES, Tommy (2011) The sunset limited. Professor Productions, Home Box Office (HBO) 6. FINSHER, David (2002) The panic room. Columbia Pictures 7. ACEVEDO, César Augusto (2015) La tierra y la sombra. Burning Blue 8. VEGA, William (2012) La sirga. Contravía Films 9. BUÑUEL, Luis (1962) El ángel exterminador. Uninci, Films 59, Producciones Alatriste 10. POLANSKY, Roman (1994) La muerte y la doncella. Fine Line Features 11. CORTÉS, Rodrigo (2010) Buried. Versus Entertainment 12. KNIGHT, Steven (2013) Locke. IM Global, Shoebox Films 13. SCHUMACHER, Joel (2001) Última llamada. Fox 2000 Pictures 14. HUGHES, John (1995) El club de los cinco. Universal Pictures 15. NATALI, Vincenzo (1997) Cube. Cube Libre 16. LAFOSSE, Joachim (2016) Después del amor. Les Films du Worso, Versus Production 17. REYGADAS, Carlos (2002) Japón. Carlos Reygadas, NoDream Cinema 18. VARGAS QUEVEDO, Francisco (2007) El violín. Camara Carnal, Centro de Capacitación Cinematográfica 18. ARISTARAIN, Adolfo (1997) Martín (Hache). Tornasol Films, Adolfo Aristarain 19. ARISTARAIN, Adolfo (2002) Lugares comunes. Tornasol Films, Adolfo Aristarain, Shazam S.A, Pablo Larguia Producciones 20. AMENÁBAR, Alejandro (2004) Mar adentro. Sogecine, Himenóptero, UGC Images, Eyescreen