De Eliocroca a Lorca (Murcia): estudio toponímico.
Abstract
Aunque se acepta que tanto Eliocroca como Iliocrici son nombres antiguos de la ciudad de Lorca (Murcia), sólo de Eliocroca puede provenir el topónimo Lorca. Iliocrici tal vez sea nombre oficial de la ciudad adoptado en los últimos tiempos de la monarquía visigoda.
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SEVILLA 2024 HABIS 55
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ÍNDICE SEBASTIÁN MARTÍNEZ GARCÍA. En torno a la Bocoreida de Páncrates (SHell., fr. 602) ............................................................................................ 9 MARCOS DIESTE TRILLO. Los epítetos de las divinidades en los oráculos hexamétricos de Dídima .............................................................................. 23 FRANCISCO DE PAULA ARANDA ESPEJO. Nuevo epígrafe funerario tuccitano ...................................................................................................... 45 SERGIO GARCÍA-DILS DE LA VEGA / SALVADOR ORDÓÑEZ AGULLA / JACOBO VÁZQUEZ PAZ / ADRIÁN SANTOS ALLELY. Nuevos magistrados y sacerdotes de Gades .............................. 53 ENRIQUE GARCÍA DOMINGO. Un nuevo enfoque para dos inscripciones: NSc 1917, p. 291, nº 7; CIL VI 8634, R ...................................................... 77 ELENA CIMAROSTI. El testimonio de un praefectus militum en Italica ....... 89 PILAR PAVÓN. Iudaei hispaniarum. Acerca de los judíos en la Hispania romana (siglos I-IV) .................................................................................... 103 JOSÉ BELTRÁN FORTES. Sobre una cabeza romana pretendidamente de Patricia Corduba (Córdoba). Una rectificación sobre su origen ................ 123 ESTEBAN MORENO RESANO. Fortis ac strenuus: la fortaleza corporal como virtud de los emperadores romanos ................................................... 139 JOSÉ ANTONIO CORREA RODRÍGUEZ. De Eliocroca a Lorca (Murcia): estudio toponímico ...................................................................................... 159 JOSEP VILELLA. Aurelius Prudentius Clemens: noticia prosopográfica ........ 169 RESEÑAS............................................................................................................ 191 M. Álvaro Bernal, De puella a nupta: ser niña en Roma, Oviedo, Ed. Trabe, Colección Deméter, 2023 (Francisco Cidoncha Redondo) 191 ● J. Bergua Cavero, Morfología del verbo griego antiguo. Con un compendio de sintaxis verbal, Monografías de Filología griega, 33, Zaragoza, Prensas de la Universidad de Zaragoza, 2023 (Víctor Manuel López Trujillo) 194 ● S. Boccardi, Pietrabbondante I Rinvenimenti Numismatici dalle campagne di scavo 1959-2019, Monumenti Antichi. Academia Nazionale dei Lincei (Serie Misc. XXX), Roma, Giorgio Bretschneider, 2023 (Francisca Chaves Tristán) 195 ● E. Castro-Páez, De Tartesos a Hispania. Geografía y etnografía en la literatura greco-latina, Barcelona, Bellaterra, 2023 (Fátima Aguayo Hidalgo) 201 ● J. M. Cortés Copete, F. Lozano Gómez. C. Alarcón Hernández (eds.), Itálica adrianea. Nuevas perspectivas, nuevos resultados, Hispania Antigua. Serie Histórica, 12, Roma, L’Erma di Bretschneider, 2022 (Esperanza Macarena Ródenas Perea) 202 ● S. España Chamorro, Unde Incipit Baetica. Los límites de la Baetica y su
integración territorial (s. I-III), Hispania Antigua. Serie Histórica, 11, Roma, L’Erma di Bretschneider, 2021 (Luis Romero Novella) 207 ● F. J. Gómez Espelosín y J. Gómez de Caso Zuriaga (eds. científicos), Historia sin fronteras. En torno a las raíces de Europa. Estudios en honor del profesor Luis A. García Moreno, Colección Monografías de Gahia, 7, Alcalá de Henares - Sevilla, Editorial Universidad de Alcalá - Editorial Universidad de Sevilla, 2021 (Luis Fernando Morales Reina) 209 ● E. M. Griffiths, Children in Greek Tragedy. Pathos & Potential, Oxford - New York, Oxford University Press, 2020 (Alejandro Valverde García) 212 ● F. Marco Simón, F. Pina Polo, J. Remesal Rodríguez, (eds.). La pobreza en el mundo antiguo. Ponencias presentadas al XI Coloquio de Historia Antigua Universidad de Zaragoza, Zaragoza, 9-10 de septiembre de 2021, Col·lecció Instrumenta, 81, Barcelona: Edicions Universitat de Barcelona, 2022 (Borja Méndez Santiago) 214 ● E. Nicholson, Philip V of Macedon in Polybius’ Histories: Politics, History & Fiction, Oxford, Oxford University Press, 2023 (Marina Muñoz Peñuela) 218 ● V. Sánchez Domínguez, E. Ferrer Albelda, A. P. Guija Rodríguez (coords.), Apoteosis. De lo humano a lo divino, La figura del héroe, SPAL monografías arqueología LIII, Sevilla, Editorial Universidad de Sevilla, 2024 (Raúl Sánchez Casado) 221.
HABIS 55 (2024) 159-167 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 159 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2024.i55.10 DE ELIOCROCA A LORCA (MURCIA): ESTUDIO TOPONÍMICO José Antonio Correa Rodríguez Universidad de Sevilla [email protected] ORCID: 0000-0002-4279-2697 FROM ELIOCROCA TO LORCA (MURCIA): TOPONYMIC STUDY RESUMEN: Aunque se acepta que tanto Eliocroca como Iliocrici son nombres antiguos de la ciudad de Lorca (Murcia), sólo de Eliocroca puede provenir el topónimo Lorca. Iliocrici tal vez sea nombre oficial de la ciudad adoptado en los últimos tiempos de la monarquía visigoda. PALABRAS CLAVE: Toponimia paleohispánica, Eliocroca, Iliocrici, Lorca. ABSTRACT: Although it is accepted that both Eliocroca and Iliocrici are ancient names of the city of Lorca (Murcia), only from Eliocroca can come the toponym Lorca. Iliocrici may be the official name of the city adopted in the last times of the Visigothic monarchy. KEYWORDS: Palaeohispanic toponymy, Eliocroca, Iliocrici, Lorca. RECIBIDO: 19/01/2024 ACEPTADO: 17/02/2024 Lorca es una ciudad del interior de la comunidad autónoma de Murcia y sobre su nombre actual no cabe duda de que es la castellanización del árabe andalusí Lūrqa. A su vez esta forma es el resultado de la arabización de un topónimo latino (propiamente, latinizado) cuya forma exacta se discute. La publicación de un nuevo hallazgo monetal visigodo (ILIORICE)1, que aporta una variante de la leyenda ya conocida (ILOCRICI, ILIOCRI[), invita a tratar la cuestión, pues tanto estas leyendas monetales, que se pueden unificar bajo la forma Iliocrici, como el topónimo Eliocroca, de documentación exclusivamente literaria, se acepta que son la forma antigua del nombre de la ciudad. Hay varias razones, 1 Martínez 2022.
160 HABIS 55 (2024) 159-167 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2024.i55.10 JOSé ANTONIO CORREA RODRÍgUEz fundamentalmente lingüísticas, por las que se puede sostener que es de Eliocroca de la que procede Lorca, no las hay, en cambio, para Iliocrici; pero tampoco se debe, por eso, dar de lado a la posible relación entre ambos topónimos. De los cuatro catálogos actuales de toponimia antigua de la Península Ibérica tres de ellos por razones diversas no hablan de esta relación. A. Tovar2 no pudo tener en cuenta las leyendas monetales, ya que la primera de ellas publicada (Iliocri[) lo fue con posterioridad a su libro, por lo que sólo recoge Eliocroca además de otros topónimos que diversos autores habían identificado con Lorca (Ilurci, Ilurgeia, Ilurco (Iliturgi?))3. Asimismo Tabula Imperii Romani4 sólo recoge Eliocroca bajo la variante Eliocrora5, ignorando esa primera leyenda monetal, tal vez por haberse publicado sólo dos años antes. Y, por último, J. Untermann6 también estudia solamente Eliocroca, porque prescinde en su catálogo de los testimonios que están documentados sólo en época tardía, singularmente los de época visigoda: hay que pensar, por tanto, que para él Iliocrici no tenía relación lingüística con Eliocroca. Sólo en el diccionario dirigido por J. M. Roldán7 se recoge bajo la entrada Eliocrora8 la entonces reciente publicación de la leyenda de la primera moneda aparecida, leída Iliocri[ca], sin ningún comentario. El editor de la última moneda (Iliorice), D. Martínez Chico9, sí trata ampliamente la cuestión, llegando a la conclusión de que la forma primitiva del topónimo sería Iliorice (< *Iliorici), de la que procedería Lorca, y Eliocroca aparecería posteriormente10; pero a mi modo de ver esto es lingüísticamente insostenible, como intentaré demostrar. Eliocroca Está documentada en el Itinerario de Antonino (finales del s. III) y en las actas del concilio de Iliberri (inicio del s. IV), textos ambos, por tanto, con una datación muy cercana. 2 Tovar 1989: 163-165. 3 Por razones fonéticas ninguno de estos últimos puede ser considerado antepasado del topónimo Lorca, por lo que carecen de sentido los esfuerzos por relacionarlos, como a veces se hace. 4 TIR J-30: 172. 5 Entrada firmada por M. Amante Sánchez y A. Cepas Palanca. 6 Untermann 2018: 401. 7 Roldán 2006: 374. 8 Firmada por A. M. Poveda Navarro. 9 Martínez 2022. 10 “En definitiva, al menos lingüísticamente este nuevo Iliorice ofrece todos los requisitos para presentarse como la forma más cercana al posible original ibérico *Iliorici de la actual ciudad Lorca, solucionando así un problema largo tiempo debatido y abriendo ahora el debate sobre el concreto origen de la concurrente forma paralela del tipo Eliocroca” (p. 119). “Iliorice representaría una variante, más primigenia que no deformación lingüística, que poco o nada tendría que ver con transcripciones defectuosas como Eliocroca y, mucho menos, Eliocrora” (p. 119). “Parece cada vez más claro que Eliocroca o Eliocrora no podían estar en el original Itinerario Antonino y sí en las copias posteriores a la época visigoda, culpables de dicho paso” (p. 120). “Nuestra forma actual Lorca, heredera de la Lürqa musulmana y como un producto evolutivo de (I)lioriki, …” (p. 120).
HABIS 55 (2024) 159-167 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2024.i55.10 161 DE ELIOCROCA A LORCA (MURCIA): ESTUDIO TOPONÍMICO It. Ant. 401,6 Eliocroca11; Conc. Ilib. 114 Successus episcopus de Eliocroca (var. Heliokroka, Cliocroca), 125 Liberalis de Eliocroca. La identificación de este topónimo con Lorca, al margen de consideraciones lingüísticas, se basa en las distancias que da el Itinerario respecto a las estaciones anterior (Ilici, Elche, Alicante) y posterior (Ad morum)12. Por otra parte la mayoría de los obispos y presbíteros asistentes al concilio de Iliberri (granada) eran de la zona, lo que casa bien con la localización de Lorca. Esta forma es evidente que es la antepasada del topónimo Lorca, pues la sílaba final [-ka] por la naturaleza oclusiva de su consonante no puede ser evolución de la [-ĉi] del otro topónimo, Iliocrici (v. infra). Su evolución se puede reconstruir de la manera siguiente. Es muy probable que el timbre originario de la vocal primera de Eliocroca fuera [ĭ], que a lo largo de la época imperial se abriría en [ẹ], es decir, *Ilio- croca > Eliocroca. Si esto ha sido así, sería uno más de los muchos topónimos paleohispánicos iniciados en su forma latinizada por [ĭl-]13. Este proceso de apertura vocálica no afectó a la segunda [i], pues al ir en hiato sufrirá el cambio contrario, un ulterior cierre que la consonantiza: [elyokroka]. Dado que no hay testimonios posteriores a los citados no es posible saber con certeza si [e-] se volvió a cerrar en [i-] por influjo de tal consonantización14, pero es muy probable: terminaría, por tanto, pronunciándose [ilyokroka] (e [ilyoroka], v. infra) y escribiéndose *Iliocroca (e *Ilioroca). La primera [o] se mantiene y es tónica, como se advierte en el resultado final del proceso evolutivo (Lorca), mientras que la segunda [o] ha caído, lo que implica que era átona y originariamente breve, lo que concuerda con la posición del acento en la sílaba antepenúltima. No es claro si la síncopa ha sido anterior al proceso de arabización15, pero muy probablemente la forma sincopada era ya una variante coloquial sobre la que se hizo la arabizada (Lūrqa). Por otra parte, no hay datos que permitan suponer que a la [k] siguiente le haya afectado la sonorización 11 Algunos autores (Roldán 1975: 53; TIR J-30: 172) prefieren una forma Eliocrora, que Untermann 2018: 401 s. u. Eliocroca recoge como varia lectio, pero la edición de Cuntz 1926: 62 la ignora. De admitir esta variante como la forma válida, no se podría relacionar lingüísticamente con Lorca, a menos que se supusiera una metátesis (Eliocora > Elioroca) para la que no hay ningún dato, además de chocar con el testimonio de las actas del concilio de Iliberri. 12 Roldán 1975: 236. 13 Untermann afirma: “Eliist vielleicht die gräzisierende Wiedergabe von iber. Iliwie in Elibyrge und Elis.” Pero este hecho fonético de las adaptaciones toponímicas al griego no tiene nada que ver con nuestro topónimo, cuya transmisión antigua es exclusivamente latina. 14 gil 2004: 160-161. 15 En las leyendas monetales visigodas no hay ningún caso documentado en los topónimos en los que podía haberla habido: Astorica > Astorga, Castilona / Castelona > Cazlona, Cesaragusta > zaragoza, Eliberri / Eliberi / Iliberri / Eliueri > Elvira, Laetera > Ledra, Olisipona> Lisboa, Volotania > Boltaña (Correa 2006b: 234 n. 125).
162 HABIS 55 (2024) 159-167 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2024.i55.10 JOSé ANTONIO CORREA RODRÍgUEz de las oclusivas intervocálicas, que se inicia en época visigoda, pero se podría argüir que la q de la forma arabizada oculta una [g], consonante que posteriormente, dentro del árabe andalusí, se ensordeció en [k], con lo que el proceso de sonorización sí le habría alcanzado, pero habría revertido dentro del árabe. En cuanto a la primera [o], tónica, su no diptongación en romance apoya que ha sido originariamente larga. Finalmente, Eliocroca ha debido sufrir antes de la arabización la caída de la primera [k], bien por influjo disimilatorio total de la segunda, bien por un simple proceso de simplificación silábica, lo que permite comprender en su totalidad el proceso sufrido por el topónimo y establecer cuál era la forma fonética con que la oyeron los hablantes de árabe: [ilyꞌọrka] (< *[ĭlĭ’ōkrŏkă]). En la arabización ha habido aféresis de [e- / i-], pues las sílabas tenían que empezar por consonante y sólo una. Sin duda era posible la otra solución conocida, la prótesis de la oclusiva glotal sorda’ (alif), pero como la vocal era átona, la aféresis también podía producirse. La semiconsonante palatal [y] sin duda había palatalizado la [l] precedente, siendo absorbida por esta, pero la lateral se despalataliza (Lūrqa) al no existir en árabe andalusí la lateral palatal16. La [o] tónica romance se escribió ū, como era habitual, pero debía sonar [o] a oídos de un hablante de romance, como se deduce de la forma castellana. Por último, como se ha dicho, la q podría corresponder en principio a una oclusiva sonora [g] que dentro del árabe se ensordeció17. La castellanización [lꞌorka] refleja simplemente la pronunciación árabe, sólo que en castellano no existe la oposición [q/k]. Iliocrici Se conocen tres monedas que se consideran de una misma ceca: ILOCRICI e ILIORICE (Sisebuto), ILIOCRI[ (Sisenando)18. Para relacionar entre sí estas tres leyendas hay que explicar la falta de la segunda i en ILOCRICI y la primera c en ILIORICE y la alternancia i/e final y, para conseguir esto (e intentar luego la relación con Eliocroca), se impone suponer que la forma primera del topónimo fue *Iliocrici, aunque hasta el momento no esté documentada exactamente así, sin duda por azar. 16 galmés 1983: 250-251. 17 galmés 1983: 92. Este proceso se advierte en topónimos como Gades > ár. Qādis (Cádiz) o Egabro > ár. Qabra (Cabra, Córdoba), aunque en estos es seguro que la consonante romance era [g], pues es originaria. En todo caso árabe q puede corresponder también a una [k] romance (v. gr. lat. Cartima > ár. Qarṭama). 18 Pliego 2009: I 115, II 167 (nº 260 Ilocrici) y 282 (nº 442 Iliocri[).
HABIS 55 (2024) 159-167 - © Universidad de Sevilla - ISSN 0210-7694 http://dx.doi.org/10.12795/Habis.2024.i55.10 163 DE ELIOCROCA A LORCA (MURCIA): ESTUDIO TOPONÍMICO Examinando las diferencias en las leyendas en el orden textual en que aparecen, en primer lugar la ausencia de la segunda i en ILOCRICI puede deberse tanto al descuido con que tantas leyendas monetales visigodas están grabadas como a un hecho fonético, el que esta [-i-] en hiato ya se ha consonantizado, como hay que suponer en el proceso Eliocroca > Lorca, y ha podido dejar de ser percibida como tal, oyéndose solamente la [l] con articulación palatal. No hay ningún problema en que en este contexto fonético coexistiera esta absorción de la [i], y en consecuencia su no escritura, con el mantenimiento de su percepción: esto es típico de los momentos en que se está produciendo un cambio fonético, quedando, por ello, reflejado en oscilaciones en la escritura. No hay duda de que la existencia de la leyenda inicial [ilio-] en dos acuñaciones distintas, ILIORICE e ILIOCRI[, habla a favor de que es esta la forma primera de la misma. En segundo lugar la ausencia de la primera c en ILIORICE puede ser un descuido del grabador, pero asimismo es explicable como una pronunciación menos cuidada, al estilo de lo sucedido en Eliocroca > *Elioroca > Lorca, donde *Elio- roca (o, mejor, *Ilioroca) es una forma necesaria para poder explicar la forma última del topónimo. Por otra parte en la recensión primera del Provincial Visigótico19 aparece Iliorici como diócesis dentro de la provincia toledana, lo que apoya el carácter fonético de este hecho. No cabe, en cambio, hablar aquí de disimilación propiamente dicha ([k-k] > [k]), pues la secuencia fonética sería [k-ĉ], ya que en el latín visigodo la oclusiva velar [k] ante vocal palatal [e, i] ya se africaba, dando [ĉ]20: probablemente es una forma paralela a *Ilioroca con un mismo proceso de simplificación silábica. Por último, es un hecho bien documentado en el latín del final de la época visigoda que [-i] ya se pronunciaba [-e], cualquiera que hubiera sido históricamente la cantidad de esta vocal final; pero es claro que también se podía mantener en la grafía la forma tradicional (Il(i)ocrici, Iliorici). Se puede suponer que junto a la forma oficial (Iliocrici) había otra que correspondía a una pronunciación menos cuidada pero difundida y aceptada (Iliorice)21. Por otra parte, aunque ya en esta época hacía tiempo que había desaparecido el valor fonológico de la cantidad vocálica, no es indiferente cuál haya sido la de cada vocal en el supuesto de que este topónimo fuera antiguo, pues la cantidad termina condicionando el timbre vocálico. Averiguar esas cantidades con una cierta seguridad no es fácil, pero puede hacerse hasta cierto punto. Aceptando que la forma *Iliocrici era la originaria para las documentadas en las leyendas monetales y poniéndola en relación con un topónimo cercano a Lorca, 19 Glorie 1965: 425 (sólo aparece en el ms. A [s. VIII]). 20 Este cambio fonético estaba ya en vigor a principios del s. V (Bassols 1962: 171; Leumann 1977: 152-153). 21 Esta coexistencia de formas diversas de un mismo topónimo que son meras variantes fonéticas está bien documentada en las monedas visigodas (Correa 2006b: 226-232).