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El mas heroyco silencio : comedia famosa

Cardona, Antonio de

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N.iii. Pag-i COMEDIA FAMOSA. EL MAS HERGYCO SILENCIO. r)£ DON ANTONIO DE CARDONA. HABLAN EN ELLA LAS PERSONAS SIGUIENTES. El Rfjy de Siria. El Príncipe ^Galan* Polidoro ,Galan. Prasistrato ,Barba. Estratónica ^Dama. Irene ,Dama. Placida ,Criada. Lucinda ,Criada. Ráselo iGracioso. Aurelio^ Gracioso. Criados. Acompañamiento. JORNADA PRIMERA. 'Salen el Príncipe yRáselo. Talles )Señor ,tan triste vienes, Mquando ádivertirte sales? hoy que te esperan ¡guales inánitos parabienes, * vuelves casi sin sentidos, ysin casi mesurado, con el pesar muy hallado, con el color muy perdido, disimulando e! agracio, recatando los enojos,' ypublicando los ojos las penas que niega el labio? Hoy no saliste ácazar, de cuidados tan exento, qne hasta el menor pensamiento le enviaste ápasear? Pues cómo tan dolorido vuelves callando en efeto? Tu afecto será discreto, ptro* no es bien entendido. Has vjsto en el monte algo que pueda causarte afan ? fio voIo el aícaravan, tropezó corriendo el galgo ? Sientes dolor ?tienes fiebre? el rostro muéstrale sano: acaso el monte es vÜImio?^ te ha dado gato por liebre? Hay pena ála tuya igual? tu acuerdo el silencio elige? diéronie el mal que te afl.ge en secreto natural ? Sin duda tn afecto cruei todo para sí lo quiere, yel dolor no me refiere por no darme parte de él. Suspiras? lindo donayre! mas dudo el desasosiego; no hay en tn pecho gran füeg<», pues corre en tu boca el ayre. Mas pues callar dcierminas, yo también quiero calía/, porque yo no me he de andar pudriendo por tus mohinas. Pr/nc. Ay Roselo! lo que «ento qualquier sufrimiento excede, yaun no sé cómo en mí puede cifrarse tanto tormento. Siento un dolor ,que pudiera A$er El mas hroyco silencio. ser gasto ,poes arni vec solo le quita este ser Ja pasión de una quimera. Aflígeme una memoria, que áeste pesar me condenai yla hace ser mayor pena el poder ser mayor gloría. En e! lance mas terrible haiíé Í3 beldacf mayor,, . yme caiuó mas temo? lo hermoso, que no lo horrible. Caúsame nuevo tormento este dolor mal sufrido, pues que me quita el sentido, yme dexa el sentimiento. Yen fin, que no entiendo infiero el pesar que me maltrata, pues con saber que él me mata^ aun no sé por quien' me muero. Eos. Cierto que es tan misteriosa tu pena ytan recatada, que no diié que no es nada, pues veo que es cosí cosa. Quando áCasandra ,gentil Reyna de Asia ,, la esperas para que en tus primaveras inspire bizarro Abril- Qiiando tu padre se, emplea en logró igual ,pues, so ardor al mejor cielo de amor quitarle un signo desea, premiando ámi parecer, to obsequio con zelo justo, pues te da cosas de gusto, que son madrastra ymuger. Pues tu acuerdo se acomoda atento ,yconsiderado áque tomara un bocado del seco pan de la boda. Ypues aunque no te qúadre,, por el paternal provecho, será forzoso en tu pecho dar un buen lado áto padre. Pára qué ahora dispones con nuevas tan recatadas estar con voces preñadas malpariendo las razones ?* Tantos ahogos lebienten, Silgan ya COn Bercebú, que los hombres como tú han de decir lo que sienten Princ.Eo este triste tormento, que la croeldad* me previno, cada vez que le imagino descubro nuevo escarmiento. Si en otros males ,Róselo, por el que llega ásufrirlos, en el poder referirlos consiste el mayor consuelo; no en el mió ,pues atroz si referirle quisiera, no de la fatiga fuera un olvido cada voz,. Antes bien el juicio pierdo, si le permitiera el labio; de mi desdicha ymi agravio cada voz fuera un acuerdo. *X Mas solo por padecer, quiero mi pena decir, por ver si tanto sufrir puede algún ménto hacer. Porque el pecho que previne constantemente al rigor, no me diga que hay dolor alguno que no examine. Uax. En fin,, ya quieres hablar? bien es que tu acuerdo alabe, que quien tanta cifra sabe bien puede saber contar. Princ. Era la estación primera, del dia ,qqando indeciso el viento sin declararse, ni creyendo el parasismo de la noche ni del Sol al anticipado ^viso neutral estuvo entre tanto, que de la luz el dominio, al horror que antes reynabá, salir desterrado le hizo del imperio de los ayres ála región del abismo. Sacudió Ja ploma al viento el ave ,de quien el pico fué corbo peyne ,que al le impuso nuevos aliños. Rugió ea el monte la De Don Antonio « cantó el páxaro en el nido, adornó la rosa el prado, ycon bostezos de vidrio, recordó del tardo sueño , el arroyo cristalino^ quando ya olvidando el ocío por el robusto servicio, salgo en un bruto tan bello, que juzgo ,que árfó ser mió, le hubiera robado el Sol para su Plaustro divino. Bixel animado era, que el innavegable sitio del monte surcó ligero, sin que pudiese impedirlo ser elemento tan torpe el que hollaba fugitivo: que al ver que le filia el agua, por la boca enfurecido golfos de espuma llovía, que después nadaba él mismo» Seguido de mis Monteros, alegre el monte fatigo, juzgando que era elección^ lo que fue solo destino. Volaba apenas la garza, quando del sacre atrevido, las garras .del blanco pecho eran ya sangrientos grillos. La liebre ,aun qnando en la arena no dexaba algnn indicio, era su curso ligero del galgo luego Impedido» Salió de entre ia maleza un javalí ,yofendido de un Montero ,que ásus cetdas opuso el acero limpio, me enviste osado ;mas loego de mi venablo en los filos, con el primer escarmiento hallo el ultimo peligro. Ligero corre áun ar-royo, llega ásu margen herido, yaun mas que herido ,sediento bebe del aljófar frió, sin apocar sus raudales, pues con roxos desperdicios le paga en coral al agua de Cardona» 5 el cristal que le ha bebido. Yel arroyo en logro tanto, piadoso óagradecido, ,tumba Je ofrece de plata, al que dió pasto de vidrio. Dexaba ya pues el monte, quando un rumor mal distinto rémora fué de mis pasos toda la atención le aplico. Yun cazador ,mas atento áaquel dudoso bullicio hizo objeto de su vista, álo que era de mí oido: un bulto vio ,yapuntando al pecho un áspid mentido de acero ,le pasó el pecho, . haciendo primero juicio, que era áquien tiraba fiera vecina de aquestos riscos. Yo ,que aun no bien distinguía entre las ramas lo mismo que miraba ,escucho triste de humana voz un gemido, que en suspensión tan dudosa sirvió de primer aviso. Válgame el Cielo pronuncia; yal instante los vesíigios, que en el viento de ia V02: dexaron poco distintos, tardos* ecos de su acento, Coroaistas fidedignos, sigo ,y¿11 tanta espesura me introduzco ,donde miro nn bulto {válgame Apolo !) una ilusión ,un prodigio. Ahora te busco atento, yverás cómo te pinto con el pincel de rn¡ voz el mas horrible designio. Un hombre envuelto en su sangre, el pecho elado ,ya tibio, bañado en púrpura ardiente^ pálido el rostro ,marchito el semblante ,la voz torpe, bogando entre el íudor frió el cabello ,que en su rostro mas era estorbo que ^liño. El coríízou palpitafido, Az la- El mñs heroyco silencio. locbando ábrazo partido con la arena ,defendiendo al iiitimo' parasismo la entrada en su pecho ,estaba medio mortal ,medio vivo. 'Yo también ^pues al mirarle me hallé (ay de mí !)tan perdidó, que d» duba si era el muerto él óyo ,que si es indicio de fiiltar la vida áun hombre^ perder el sentido ,digo, que estove entonces mortal^ pues sin poder prevenirlo, los sentidos me faltáron, que ageno en e! triste sitio mas sentido no gocé miéiuras duró aquel delirio, que el conocimiento solo de que estaba sin sentido. El hombre al fin animóse, vióme ásu lado ,yme dixo: Hombre ,qualqulera que fueres, pues tu dicha te ha traído áver cadáver mi vida con tan raro precipicio, toma yguarda aquesta joya^i que traiga desde Corinto, para:tyfaltóle el aJientoj yaunque porfiado quiso vencerse ,no fué posible;* pues ya tan mortal le miro, que vista yvoz de repente todo faltó áun tiempo mismo* Cobrado* al fin del horror, una caxa ,que al aliño del poder la fabricáron del metal fino ,. áverigoo, que es lo que me dio, yapenas su rico centro registro, quando hallo en él (ay Roselo 1 ) el retrato mas divino de una Mnger (qué grosero !) de una Dama (baxo estilo !) de un CopiJo (corto asombro I) de una Venus (poco he dicho!) de un Cielo (aun mayor portento) de un Angel (aun mas prodigio)^ de una Deidad (excedióle ) ^ yen fin ,por no ser prollxo era ,sin ser todo qoanto ^ de su belleza distingo, Dama ,Muger ,Cielo ,Venas Angel ,Deidad yCupido. * Juzga pues qual quedaría yo entre afecto, tan distintos* con esta ya apasionado, ^ con el otro compasivo; ^ono costá'ndome afectos, otro pidiendo suspiros; «no muerto ,otro sin alma, yo entre los dos sin arbitrio. Sin alma ,porque la ¡inágea me la robó de iínproviso; sin vida ,porque el cadáver me osorpó de ella el dominio; sin prevención para el riesgo, sin acción para el peligre; yo mismo estaba dudando lo que pasaba yo mismo. en fin ,quando ya el espanto permitió ,que mas activo pudiese imperar del alma los afectos que te he dicho: ya después de haber echado la vista ,ya el apetito hambriento en el rostro hermoJO de aquel divino prodigio, dando lugar ya ála queja, aun mas que amante ,rendido, mi pecho ála bella imágen, tierno yairado le dixo: Lámina, qaun al Sol envidia has dado, pues por to ser hermoso el suyo olvida, cóxno ,di ,ese traslado está sin vida, teniendo allá mí vida ese traslado* La deidad de que el Cielo te hadow, para mí ha sido ofensa conocida, que el darte la hermosura mas InW filé para hacerme ámí masdesdichad^' De tu impiedad apelo ála ^I justicia de los Dioses ,si movidos tus afectos no obraras mas mas con suspiros (ay demí ^’ que al rigor nunca niegasel semh aoí > yála piedad te faltan los oídos. En fia ,del teatro horrible 5 Di Don Antonio tan sin alma me retiro, qae para guiar mis pasos aoo me faltaba el dominio. Quanto mas miro el retrato, mas dudo yménos consigo,^ que cada perfección suya es nuevo tormento mió. Joda el alma la rendí, que alienten los que han sentido, que en un instante no puede sujetarse el alvedrio: que si la beldad es quien hace al corazón cautivo, ánadie la hizo mas bella la duración de los siglos. No sé* quien pueda ser esta, que amante ya solicito, si bien en su aspecto hermoso imposible la adivino. Mas aunque la vida pierda, he de buscar este hechizo, yhasta encontrarle he de ser siempre errante peregrino: porque después que la vi, girasol sus rayos sigo, mariposa en su luz ardo, imán su norte registro, fénix en sus llamas muero, salamandra en su ardor vivo. Sabié quien es ,aunque terco ese monstruo cristalino crespas montañas de espuma, del golfo penachos rizos, para cerrarme los pasos, intente loco yaltivo levantar ,para que sean de dos tan distantes sitios clara unión que junte todo ese cielo yese abismo: yaunque este elemento tardo, ^ue con las plantas domino, en tanto áspero decreto, ^n tanto capaz distrito, libras arenosas crezca para estorbar mi destíi>o, viven los Dioses ,que no ha de poder impedirlo. Ypues ya de mis pasiones de Cardona. has escuchado é\ principio, yya no ignoras la ca%isa por quien dudoso me aflixo, por quien constante me pierdo, áquien amante me rindo, quien pesaroso lloro, por quien turbado suspiro, yáquien busco loco yciego, porque en holocausto digno pueda ofrecer en sus aras mi vida por sacrificio.; Digo ,señor ,que estás lopo miéntras que no te habia oido te lastimé ,pero ahora vive el Cielo ,que me irrito. De un retrato te enamoras ? no vi mayor desatino: tú el enamorado eres, yyo el que pierdo el juicio. Ya que te tienta el demonio, yquieres pecar de vicio, peca con su original, será original delito, que es culpa en fin en que todos desde Adan acá han caido; mas como un retrato es culpa mortal ,porque lo imagino, que en materia de pecados se le da mayor castigo ^ al que peca álo pintado, que no al que peca álo vivoj*. yasi este es mi parecer. Princ. Como tú el discurso ha sido» Pos, Pues porque te desbautices, lo que te he dicho confirmo. Al paño Irene yPlacida. Irene. Espérate ,no salgamos: con Roselo habla. P/^c.Has dicho muy bien ,aquí estaremos recatadas. Señor ,digo, ya te. olvidaste de Irene, la que ayer era un prodigio, la hija de ese buen viejo Erasistrato ,el amigo de Silvio tu padre el Rey, que mañoso ha conseguido por Astrólogo íu gracia,^ hombre ,en fin ,tan peregrino, qoe 6El mas heroyco silencio. qoe de hacer Juicios átodo??, de s!$ beldad peregrina ha quedado sin juicio Eviuc* No rne lo n01r4br.es ^Roseloi porque en fin ydespués que he visto al Sol ,es Irene un Astro, cuyas luces ya no envidio. Irene'. Ay de mí, qué es lo que escucho 1 para esto me habéis traído, injustos Cielos ino en vano sentí en el pecho el aviso. P/^c.Fia ’en los hombres^ señora: mejor ,di ,no hubiera sido casarte con Polidoro, que al fin te adora tan fino, que al partirse por la Reyna ^iba sembrando «suspiros el viento ?Irene. lo veo^ mas robóme el alvedrio el Príncipe ,ymas el ver el respeto que ha tenido siempre ámi amor inviolable. JPrinc. Para que el afecto mió no culpes te he de enseñar «este portento divino. Enséñale el retrato.- P/^c.Un retrato es ,no lo dudes. Irene, lo dudo ,ya lo miro; mas dudo que pueda ser <vefdadesto que averiguo. Ros. Digo que es gran hermosura. Princ. Qué te parece ,he mentido? Ros- No me parece ámí en nada; pero bien me ha parecido. Irene. Aqué aguardo ,que no salgo? cómo las iras resisto? Ros. Déxamele ver mejor, porque ese divino hechizo en el corazón me ha dado al mirarle cien pellizcos: esto ha de ser ,ya me arrojo. Besa el retrato. Princ- Loco ,villano ,atrevido, vive Dios yqne he de acabarte: qué has hecho? Ros. Yano lo has visto? donde has dado tú de ojos, haber dado yo de hocicos. Princ. Mataréte ,vive el Cielo. Ros. Pues auncjue acabes conmigo, siempre he de ser peregrino. Va huyendo del Principe ,y Irene yPlacida. Mas qué es esto? esto es peor que ya Plácida me ha oido. ' Prmc. Cielos ^qué terrible lance! mas sepa que el alvedrio rendí áotro dueño :mas no, el silencio ahora elijo. Plac.OyQtúQ ,señor galan, véngase usted «conmigo, que el beso que dió de valde, ha de costade. Ros. Oqué lindo! voy pensando en mi retrato, que me tiene ya sin juicio; descompuesta llevo el alma:» miren qué gentil aliño ! Irene. No se turbe vuestra Afezj, vuelva en su acuerdo muy prosiga con sus afectos, que yo no se los impido. No esconda de mí el retrato, que antes verle solicito, para alabar el buen gusto de vuestra Alteza :ofendido no puede haberme esa copia, porque mi amor ,como dixo vuestra Alteza ,acabó ya, yesotro tuvo principio desde hoy acá ,yes cierto, que si en mi tienipo no ha úk poco puede embarazarme; mas ya en el labio reprimo mal la ofensa. Vive el Cielo, falso amante ,dueño indigno, que puesto que en mi presencií) puesto que ámis ojos mismos has referido mi agravio, que has de probar mis castigas* ^ Mas qué es esto ?yo me yo descompuesta ?Suplico ávuestra Alteza perdone tan descomedido estilo, que una pasión puede mucho, yvoyme ,porque atrevido el labio ,otra vez no intente semejante desvaiío. 7 De Don Antonio de Cardona. qae con zelos nadie es cuerdo; zelos dixc ?mal he dicho; mentí mil veces ^ixientii un etna en eí pecho animo, ap^ Hace qiie se va* Priwc. Iirene:ilrene*^ñ^no he oido.. prme. Saiisfacci on JreneMo hay nlngnna. princ.Te vas? Irej^e.Motul me retiro. Princ^Y si acaso::- Irene. Ac^hst ya. Pr/«r.El retrato::- Irene. Ah fementido! Pr/«.No te ofende::- Iren.Ese es engaño. Princ. Yo te adoro. Ese es delirio. Princ.O qüánto ea esto meesfuerzo! ap. Irene. Oquánto en esto me aflixo !ap. Pr/«c.Nome crees? Irene. te creo. Pr/«c. Pues mira::- Irene. nada miro. Princ. Qqg soy::- Irene.sé que eres, > yWen sé que no eres* mió, yAntíoco:^- baste que yo rae voy ,enemigo, ÍL morir de mi congoja, porque se diga ,que be sido la mas iofelir moger, que han admirado los siglos. Vanse*. Salen el ReyyErasistrato yBarba. Vuestra M^gestad ,señor, piadoso se ha de servir de no obligarme ádtecir lo que estudié ,que es error dar crédiuo asegurado álos Astros, at leerlos, que ámí que pienso entenderlos, mil veces me han engañado: si bien no la imperfección, que eso ,señ')r ,es pasible, en su ciencia indefectible, sino en mala observación;, yasí::- Rey Quanto mas te veo sellar con tu acuerdo sabio ese secreto á. tu labio, incitas mas mi deseo. Tá ,Erasistrato ^estudiaste la Filosofía ,yfuiste maestro gande yaprendiste la Medicina ,ylograste nuevo aplauso ;ycon razón ^ue bien sabe tu experiencia, que en mi Rcyno aquesta ciencia tiene grande estimación. El) la Astrología eres insigne, pues los decretos de los Astros mas secretos fácilmente los refieres. Ypues en láminas finas leiste el oculto intento, dime de mi casamiento lo que presago adivinas;, puesto que mí edad dichosa, porque nueva suerte adquiera, que hoy entre en Damasco espera su hermosa Reyna ymi esposa. Yp4)es aquí me has entrado, recatándote advertido, dime lo que has inferido de ese Oráculo estrellado. Eras. Señor::- Ya estás importuno. Erasist.^CLQSXX2í Magestad perdone. JJ^y.To resistencia* se opone en vano. Eras. Ver quiero si alguno nos escucha. Pí’y SoIo estás. Erasist. No muy solo ,porque aquí estás tu., señor ,yáíi es áquien yo temo‘ mas. Rey. Amí ?declara^ veloz, tantas suspensiones modas, que si ántes temí átus dudas, temo ya ahora átú voz^ Erasist.^n fin, me mandas, señor, que lo díga ?R^y. Eso te ordena mi gusto. Eras. Ysi es grande pena? Rey. Disculpa tendrl tu error.. Eras.Y^ ,señor, tu instancia es mucha, mas temo::- No hay que temer. Erasist. En fin ,por fuerza ha de ser ? Rey. Por fuerza ,di. Eras. Pues escucha. Ese quaderoo azul ,áqoien errantes le adornan caractéres de diamantes, en cuyos siempre Oráculos seguros la observancia averigua los futuros, registré cuidadoso para poder hablarte noticioso, tu gasto obedeciendo ytu deseo, del que esperas gozar feliz empleo: ósusto !dpena fiera! de nuevo el pecho mi temor altera. Rey. 8El mas hercycp silencio. i?<?/.Noproslgaes? di ya, qué te suspende? yaquí con Erasistrato está hablanj», ¿'rt/i/Vz. Ya prosigo ,señor. .. v. i?<ry.Acaba. Erasist, Atiende. 81 Estratónica hermosa, áquien contento aguardas por esposa, hija del Rey de Macedonla ilustre, del orbe todo generoso lustre, hoy llegará átu Corte ;pero advierte, pues lo quiere saber tu poca suerte. Trató su padre de este casamiento luego que supo tu Real intento, que nació de advertir que se ajustaban las paces ,que ambos Reynos deseaban con este casamiento ,ytambién veo, que movió tu deseo «o tener mas que un hijo ,yconcertado su casamianto ya, con que he juzgado, que este embarazo fue quien pudo atento obligarte átratar tu casamiento. Ella, óya por cariño, ópoco gusto, resis,tió de su padre el zelo justo; pero él instado de su conveniencia, á dar el sí la obliga con violencia, yella ,que ya medrosa no resiste, de Bareya su Corte partió triste* Llegará en fin, señor ;ósanto Cielo! quantas voces aliento soy un yelo. Rey» Otra vez te detienes ?(órigores !) • de penas me previenes aun mayores? Erasist, Mucha pena me espera; mas puede ser, señor ,que sea quimera de mi idea, ytambién puede haber sido, que los Astros crueles me han mentido} yasí mejor será qué tanto agravio le selle el pecho ,óle sepulte el labio. Digo, que oirla quiero, porque ya mayor pena no la espero. Erasht, Pues digo que es mayor. Rty, Aunque lo sea. Erasist. Qué quieres que prosiga? , fley. Esto desea mi gusto •( qué temor conmigo locha!) Eras» Dexa, veréoiravezsialgunoescucha. Rey, Nadie nos oye. Asegurarme intento. Rey. Prosigue tu discurso. EIESClidl3 3tCCirO •^^^0d ^ Pr/«c.Por Palacio ámi padre voy buscando, mas suspenso al Rey miro,yclscu|,| Erasistrato tiene vacilante, * ambos muestran sentir igoal desvelo* qué su pena será ,piadoso Cielo? Erns.Gtiwia aplauso, señor, el fel^ ti átus bodas tenia vinculado, ' •las mas alegi-es fueran ,de masglot¡;„ que celebran del tiempo las memorii«J fuerais los dos amantes en el templo de la paz yel amor perpetuo exempli si áesta feliz unión la envidia íieta ^ ' con extraño rigor no se opusiera, tomando para el logro de su inteotoi;. recat.irle quisiera el instrumento, m Rty. Pues ha de haber (ó singular des(lic!i)| quien pueda osado embarazar mi dicU Priñe. O cómo, Cielo santo, os ¡méací haberme aquí traído! pues mem la dicha de que oitó quien atrevido ofender ámi padre ha presumido) para lograr la suerte de ser yo mismo quien le dé la tnoeili porque no hayaeu el mundo quieoaltiii de sus pesarles pueda ser motivo. el rayoescuses vínculo del tniem beba ya de una vez todo el veneno, Eras. Qühn embarazará tu alegre ¡ntcDll será::- Quién ha de ser? Erasist. Raro tormento ! Rey . Mira que tanta pena suspendida multiplica dolores ála herida: acaba de decirlo. Erasist. Ya lo dig^i será el que fuere tu mayor amigo. Prin Qüé es lo qmi aiécion dudosaescucli cómo el rencor con la paciencia lüw Rey .Habla mas claro. Erasist. No te atemorices; el Príncipe ha de ser. Rey Cómo ?qué dices ? el Príncipe ? Princ. Origor !tanta inclemencia^ ya no puede sufrirlo mi paciencií* 'jRfy.Todo he quedado(ay tcistel/un vivoy , eso anuncia fiial airado el Cielo? Eras» El estorbo ,señor, que el Príncipe ha de ser. Princ» Los Astros mienten. ^^ Sraslíl Príncipe me oyó(ó airada muerte!) Grave mal !Eras* Triste pena !ap, Princ* Dolor fuerte !ap* Digo que mienten los Astros, yq-oantos creyéron locos, que anuncios tan mal nacidos pueden nunca ser forzosos. Yviven los mismos ,que te proroeien tanto asombro, que si yo. me persuadiera áexecutar ese oprobio, yáexecutar el desvarío, ápensar (estoy furioso !) (ha señor ,qcé loco intento! ) cosa que fuese aun asomo de ofensa al Rey mi señor, ácuyas plantas me postro, Arrodíllase* que átan sacrilega acción, que áintento tan alevoso, fuera ,irritado conmigo, verdugo yo de mí propio. Ysi acaso ,gran señor, ^aun dudares lo que abono, yjuzgas que puedo aleve ser de tos dichas estorbo, aquí te ofrezco mi vida, yaquí mi acero te arrojo, porque con él asegures átos quietudes el logro. Muera yo ,si esto juzgaste, que en fin moriré gustoso, si aun la menor dicha tuya hoy con mi vida la compro. Rey, Hijo del alma ,mis brazos te esperan afectuosos; cómo ha de estorbar mí vida, quien es de mí vida apoyo? Ahora sí que álos Astros no creo ,pues es notorio, que es hacerte tu instrumento, hacer su amigo dudoso. fvez los pies te pido por tanto htjnor. Rey . El soborno mayor para mí es tu gusto. ^inc. Oexemplo de amor heroyco Iap* Ono imitada tíbediencia! ap* "De Don Antonio de Cardona, 9 ’asisf. Señor íni yerro ,que me perdoues ,SI incitó tu enojo te suplico.. Fuera ocioso: yo con los Astros me irrito, que contigo no me enojo. En t! decir lo que hallaste füé preciso yfué forzoso, yen ellos fué libre arbitrio ese anuncio cauteloso. Yo ámi padre !quién pudiera moverme áintento tan loco? Dentro, Estratonica ,gran Reyna de Siria ,viva. Rey oigo ! si es que ha llegado mi esposa? Erasist que misterioso ap* el Cielo ,ádecir apénas el Príncipe :quién furioso, pcd.a moverme áeste intento? peimitió ,que el vulgo todo, áEstratonica nombrase, yla voz que fué soborno, quiso quefuera ,Sale unCriad» Criad, Ya ,gran señor ,Polidoro avisa el haber llegado ala Quinta. Qué alborozo! ya ,Erasistrato ,aquel susto por esta gloria perdono. Princ, Yo quiero ser ei primero, que después de tanto gozo merezca besar su mano. Eras. Y^o el segundo. Rey,'\J’nno% todos arecibir ála Reyna. Princ, Mal los afectos reporto: ap* ay hermosura ignorada! basten ya tantos ahogos, ofáltenme las memorias, pues ya el sufrimiento ignoro. Erasist,Ky Aq ti, infeliz Rey Silvio! ap* teme castigos tan prontos, que ciertos son los anuncios de los Astros misteriosos. Rey, V3SP.Í¡os::- Princ, Afectos mios:;- Rey,Con aplausos:- Pri/u .Con sollozos:- Jírv Regocijad::- Princ Llorad, tristes::- Rey. 'El contento::- Pf*/;;r.Los ahogos::— Rey De lograr ya ávuestra Reyna. Princ. De ignorar mi dueño hermoso^ Rey, Y mi acento acompañando;:- Princ, Ymi voz sigidendo tod* s;:- Pr^.Por mas gloria:- P/ zVí.Por mas pena;- ^.Rey, ^más heroyco silencio. Mas la pasión que se anmenu de ver que se hdlló oprimida como no encuentra salida i6 de hacer qne caíga mas presto. Estr¿it*Vüt^ qué ocasión es de pena? Pr/fiC. Ni la ignoro ,ni la entiendo, pues es delito ála vista, lo que es fineza en el pecho. es amor acaso? pero que me importa esto ? Ay afecto !ay pasión mial ap. cómo me robas lo atento? pues con negarme el amor, ya me pasaba álos zelos.. Princ. Muy lejos vais de la causa, aunque no estáis de ella léjos. Estr^t. Pues qiiál es ?no puedo yo saberla ?Princ. La que padezco es tal ,que puedo sentirla, pero deciiia no puedo. Estrat. En fin ,no querds fiarme vuestro cuidado ?Princ. Sí quiero, Estrat. Pues que aguard as ?rLridle, que ya os escucho. Prrnc.Nr^ puedo. Estraí.Qúé no podéis ?Prmc. No. Estrat. Por qué ? Princ. Yo os lo diré. Ej/r. Yaos atiendo. Princ^ Solo el silencio testigo puede ser de mi tormento, yaun no cabe lo que siento en todo lo qué no digo. Es tan vivo mi cuidado, es tan raro mi accidente, que me juzgo deiinqüente sin haber sido culpado: libre estoy ,yencarcelado blasono ytemo el castigo, con ser qoando mas prosigo' en la causa de mi mal solo el corazón fiscal, solo el silencio testigo. Callo mi pena ,ytan fuerte dolor siento al ocultarla, que está mi muerte en cailarh, yen decirla está mi muerte; yasí en tan severa suerte, yen tan duro sentimiento, ni puede ser de mi aliento' remedio el significarle, ni alivio el disimularle puede ser de mi tormento. . acá en el alma rebienia: pero aunque así me atormenta aun padecer mas intento, ^ pues ei^ mi pecho violento solicita mi rigor dar lugar áotro dolor, yaun no cabe lo que siento, Mi pena ,que recatada es mayor que repetida, podrá estar encarecida, mas no quedar explicada: nunca está mas ponderada, que quando ácalLir me obligo, yasí como no consigo el explicarme jamas, callo mas por decir mas en todo lo que no digo. Estrat. De sus obscuros enigmas af, no sé qué 'dude ,mas esto no es juzgar por su* cuidado, , sino argüir por -mi afecto. Pr/^c. Habéis conocido ya quán dificultoso intento será referir mi mal? Es/ra^. Si ,mas no tiene remedio! Princ. Sí lo tiene ,pero es muy imposible. Estrat^^ suprefflí dominio de vuestro padre no hará posible los medios? Pr/W.No es fácil ,aunque mi vida en su mano está. jE'rrr^i/. Yo ofrezco hablarle. Princ^ Que vos le habléis será mi mayor tormento. EstrPuQs no le hablar^. en q"ue no le habléis convengo.; Estrat, No entiendo lo que d^’Cis* Pr/;zc.Ni yo tampoco me entiendo» Estrat. Pues quMad con Dios. Princ. No os vais, queyoosdiré::- Estrat, Decid pt ‘ Prmc.De mi dolor:: -Estr,Y^ Princ.El motivo. Esírat*Y^i^^^^^ Princ. Es mi pena::- Estrat. Acabad. Princ. Nad^) pues que decirlo no *7 De Don Antonio de Cardona. Sítrat.'Eso es volver ála duda. Princ, Esto es volver ámi acuerdo. Pues por qué me detcncit? Princ. Porque sepáis que me muero» yporque sepafs::- Esfrat.Qoéi Pr/wc:. Nada, pues que decirlo no puedo. íx/r.Puesyome voy .Princ Quédecís? £jfr.Que voy ámorir.Prwr.Yo muero: qué to fin os vais ?Estraíl^o lo iréis? Princ» Id con Dios. Estrat. Guárdeos el Cielo. Vamos ámorir ,cuidado, ap. que así Amor lo ha dispuesto. Vase. Princ» Acallar voy yámorir; muera ,pues tanto padezco, para que luzca en mi muerte el mas heroyco silencio. Vúse» Salen el ReyyErasist.Polidoroy Criados. Celebren feliz mi estrella mis vasallos ,pues dichoso espero ser hoy esposo de mi Estraidnica bella. Polid. No hay quien no muestre este dia Sú alborozo. Rey, Ycon razoB^ pues celebran la ocasión ce mi mayor alegría. Pero advertiste al Pintor, que ántes que el Templo adornase, el retrato me enseñase del Príncipe ?Polid. Si Señor. "Rey»Y sabes si le ba acabado? . Erasíst, Yo lo he visto ,yte prometo, que tan bien en lo perfeto lo está ,como en lo pintado. Rey, He puesto ,como te he dicho, cuidado en que así saliera, porque en el Templo quisiera que ocupe sagrado nicho. Pues aunque ,según las leyes de Siria ,ylo que disponen, solamente allí se ponen los retratos de los Reyes; es tan grande la afición, que ámi Antíoco he traído, que desde luego he querido que tome esta posesiona Pero porque quiero ver si el arte se ha aventajado en lo mismo que ha igualado, el retrato haced traer. Criad, I.Yo voy por é!. Rey.X vosotros dexadnos solos aquí áErasístrato yámf. Criad íucy es tu gusto en nosotros. P^/rV.Acuérdate;;- Rey.Yz me acuerdo: vete con Dios. Polid» En tu mano está mi vida :hoy te gano, ap. hermosa Irene ,óte pierdo. Vase» Rey. Allá fuera te empecé áhablar ,yahora prosigo, pues estoy solo contigo, lo que entonces no acabé de decirte. Erasist» Yyo be llegado ásaberlo ,ya te atiendo. Rey» Pues oye ,porque pretendo dexar hoy efectuado un negocio ;pero ántes ponderarte ,amigo ,quiero la felicidad que espero lograr ,quando ios brillantes ^ydudosos arreboles en señas de mi alegría, un sol le quitan al día para entregarme dos soles. Ya bien podrás confesarme, que miotiéron las Estrellas, pues que logro ,ápesar de elítí^ lo que jüzgáron negarme. Ya sus anuncios horribles diré que pude vencer, pues esta noche he de ver posibles sus imposibles. No es así ,pues allegaron , áfingirte mi desdicha? apoya también mi dicha con decir que se engañaron. Erasist .Qüq ha errado mi estudio,os bie« diga ,d miente la voz mia. Rey. Pues oye ,qne en mi alegría parte has de tener también. Ya sabes ,que agradecido áPclidoro he quedado, porque áSiria su cuidado mi honrosa prenda ha traído. Yhabiéndome hablado ahora. •/« ,8 El mas heroyco silencio. para qne efectúe atento Quánto siento qoe me obli'gae con Irene el casamientOi áquien sabes ya que adora; áque lo diga !Rey. Vtos he estimado su deseo, ya que obligado Je estoy,., para hacerle merced hoy con la ocasión de este em.pleOi ypues ya que tu prolixa edíd le tiene elegido, supuesto que solo p’do, le has de dar luego átu hija. Señar ,eso es para mi honpr grande, pero:tiííy.Qué es lo que dudas? Er^sist.'íio sé qué responderte :de ti nunca esperé honra menor, pues tan presto:-i?í’y Puesquéimporta? £r^í.Nada,mas hoy.-i^í^.Qüé te acorta? no te está bien? Si -señor. Rey. Pues supuesto que ño ignora ... ftn qoé quieres? tu atención eso ,. Erasist. Oqué mal la causa infieres ! pero dilatarlo ahora no importará. Rey. Quando fio qoe mi voluntad, acetes, eso dices ?No me aprietes: acá es un capricho mío. Rey. Amí callarme procoras la ocasión.? ya estás molesto. Erasist. Q\xé me preguntas ,supuesto que sabes ya mis locuras ? Rey. El saber tu ciencia agrava el deseo de apurarlo. Erasist.Voco importa el no callarlo, si importa. Rey. Pues dilo ,acaba. Erasist. Su boda determinada, af. decírselo es disparate. Rey. Mas tu voz no se dilate. Erasist. Q\qx\.o ,señor ,que no es nada. iíí’y.Esa duda induce aquí mis deseos. Erasist.incitas -sin Ocasión. Rey.X^i me irritas. Erasist. te enojas ,oj^e. Erasist. Habiendo otra vez mirado en mis libros mas atento el fin de tu casamiento, deseando hallarme engañado de lo que vi en las estrellas:;* .Erij/Jí. Digo, que estudiando en ellj. «í, igue. i quizá las líneas erré, en qnatft'os Planetas vi, en quantos Astros leí sus aspectos encontré .sangrientas señales tedas 'de adversid.'d ,yque hotriblej amenazaban terribles tristes éinfelices bodas. Esto yí el orbe ,y$1 mas aporo en qoe ahora va, este fausto signo está muy presente al mal fntaroi Yaunque en nuestra profesión lo mas se yerra óse ignora, .deseo que por ahora pase esta constelación.' jR^y. Quando ya mi boda esd tan iumediata ^eso'indicani Erasist. Esto es lo qoe pfóoosiltiit) pero no lo qoe será. Rey. Mucho temor me ha caosjdi este Juicio prodigioso. Supuesto que eres didiWi no té bagas tú desdichado. Rey. Ydime ,mi hijo ha de set quien lo embarace ?me aflixo solo en pensarlo. Erasíst^Ei^'X el estorbo has de tener. J?fy. Pues de qué manera extráo conmigo ha de ser ?responde. Erasist. Amí ,señor ,se me esco el modo ,pero no el daño. iJ^.Pues ya que mi aliento ap”'* esa estrella ,yo he de ver mi riesgo ,ytú has de vovf álevantar la figura: ^ que pues de la Astrologis tengo algún principio ,quiero inquirir aquese fiero contrario ála dicha mía* ^ Tú mismo me has de las^ imágenes fieles, qué me amenazan crueles. Erasist.\i^t\.o hallarás que 0° Rey. Erasistiato ,supuesto lili De Don Antonio át Cardona. qoelia Se ser ,Icego ha de ser. Erasist. Qué tu d.ño quieres ver . ¿jíy.Si. £r<íJMr-Pues tu lo veras presto... Xey. Ven átu quarto conmigo. Erasísí.Señor.x~ i?íy. Qué dudas. Erasist. Que sientas haber oido:;- Í2íy. En vatio intentas disuadirme. Erasist. Yi te sigo. Vev. Pues entra ,porque ver trato cómo el Príncipe ha de seri vo el aspecto .quieto ver. Alsfítrar sale un Criado con el retrato del Príncipe. \ Cr/W. Señor» aquí esti el retrato. Üír. Dioses ,qué es esto que miro, quando el aspecto cruel ^ quiero ver ,en lugar de él ^ me enseña» (ócomo no sdiniro suceso tan prodigioso!) el del Príncipe? ay de mi. ^ Erasist. Ah ,ycómo parece aqm ap. el acaso cuidadoso! Eey. Qiie esto la suerte disponga ! Erasist. El Rey está muy suspenso, ap. pero divertirle pienso. Quieres que el retrato ponga ámejor luz? Rey. Mas me asombras quando mi pena desluces, pues aunque le busques luces, sietnpre has de dexarle sombras. £rasisí..lífo quieres ver la ignorada causa que tq opuesta es? ven. ,señor. Rey, Déxame pues, que ya no quiero ver nada. Erasist. Sosiégate ,que ha venido la Reyna. i?^y.SoIo ella aquí puede sosegar en mí el susto que he padecido. Criad. Ei retrato he de volverle? Rey. Allí puedes arrimarle, que aunque me asusta el mirarle, también me alboroza el verle. Arriman el retrato ,ysalen Estratoni^ ca ,Irene ^Luciana yCriadoso Luc. Aquí está el Rey. Estrat.Xsi le he visto, yhe visto también mi muerte. Rey. Señora ,(óquánto me alegro de verla !qué hcfmosa viene! ) como estáis? Estrat. Como quien llega áveros :ay pesar fuerte !ap. iíí’y.Todo mi dolor pasado ap. olvida el gusto presente. Estrat. Y vos (el pecho se anime) teneis salud ?. Rey. Cómo puede vivir ,señora ,con riesgo el que vuestros ojos tiene por aliento de su vida? pues aunque dulces dan muerte^ al que matan aseguran, pues vive de lo que muere. Estrat. favor os estimo. Pero qué miro ?no es este •ap. el retrato (ay de mí triste !). del Príncipe ?qué me quieres, sombra amable ?aquí te encuentro, para que muera dos veces ! Rey. Parece ,óle teme el alma, que vuestra atención divierte alguna *pena. Estrat. No es pena (aquí el corazón se esfuerce) =ap., la que causa en mí este afecto que vuestro cuidado teme; ' áotes es fineza mia, porque al verla que os merece mi pecho ,quiere la voz explicar (ócómo miente la voz 1)su agradecimiento: J ysintiendo que no acierte ] ádeclararse ,se ahoga entre amante éimpaciente: con que al mirarme confusa ódivertida ,parece qoe se siente alguna pena, ' siendo amor lo que se siénte# Qué mal se dicen finezas, ap. que el alma no comprehende 1 Rey. Cómo he de estimar ,señora, favores que tanto exceden mis esperanzas ?dichoso puedo llamarme mil veces. Estrat mió ,es posible, que los hados son crueles etpi para mi ,quando consigo la dichas tan felizmente !..v.. C2Erasist* El mas heroyco silencio. Mrasist. Señor , poes ya tan vecino que has llegado ádefondernie Xtn tvii ..TJ _^ el gusto se te previene, DO queda que rezelar: pluguiera áDios ,que así fuese ! Rey. Eso si ,aliéntame, amigo, pues quanto amenazar pueden los Astros ,estos dos astros con su hermosura lo vencen. Estrat. Corazón ,disimulemos: ap. conocéis ya quánto debe vuestra fineza ámi pecho? Rey. Sí lo sé ípues lo agradece el cof izon con razones que dictá ,pero no entiende;’ esto no es lograr la dicha? pues cóiDo z‘Zobrar puede en tranquilo mar esquife, que seguro puerto tiene? vos me habéis hecho dichoso» Esirat. Qué decís? Rey Que el alma os debe el ser feliz ;yasí ahora he de acreditar mi suerte^ ' para que salgan mis dudas de los rezelos que temen» Dexad que con el respeto debido la mano os bese por esclavo ypor esposó, pues que nae obligáis dos veces» Yo llego pues ,veamos qnien \pu6de impedirlo ,yquien puede 'estorbarme esta ventura. S^h como huyendo Roselo ,yderriba absalir el retrato del Príncipe ^yal ^aer le detienen por los dos la* dos el Rey yEstratánica. Ros* El PrÍTícipe solamente::- pero ^y de mí !Rey. Qué es aquesto, santos Cielos ?esto es muerte? Estrat, Al irme ádarme la inario cayo el retrato ?parece ^ue zeloso quiso (ay Dios !) impedir que me la diese. jR^; Imagen de quien di el ser, ap. como contr^ rni te atreves, 9i tienes vida ?ópor qué te temo ,si no la tienes ? Amable objeto del alma, ap. 6cómo tá eres mi vida, pues te has opuesto ámi maertíl Rey. Llevad allá ese retrato: ' i que áeste tiempo (ó rara soette! )4* hubo de ser (qué pesar ! ) el Príncipe el que impidiese mi ventora? Hombre, qué hasheehA) dónde ibas ?R»s. No sé si acierto ádecirlo. £í/r<íí. Quanto miro m. prodigioso ine parece. ^ Rey. No respondes? Rot. Yo ,señor (él me degüella imprudente) « dixe al Príncipe una chanza, ^ qne por mí fuese alcahuete con £str atónica dixe; yél que borlas no apetece, con una aguja de acero me quiso coser ef vientre, Yasí huyendo de él ,dccu, qoe el Príncipe solamente podía tratarme así: no me mates. Rey.Tií no tienes la culpa ,solo mí vida la tiene ,pues la padece. Estrat. El Rey tuvo por presagiof que el retrato se cayese, yyo de lo mismo estoy no sé si triste ósi alegre. Rey. Mas disimular importa. Estrat. Disimular me conviene. Rey. Queréis salir áque humilde mi Corte la manó os bese ? Estrat. Vuestro es mi gusto (ay di® Rey. Pues vamos (ócómo ttme el alma!) Estrat. ámo% , Ah ,quanto el corazón sienteos voy sirviendo. Estrat. Y z os sigo. Penas ,dadme ya la moerre. dR^y. Si han de venir las desdieba^s, ñ para qué las dichas vienen-^ Erasist. Ay de tí, Rey desgraciaos^ y cómo amenaza tu suerte tos mismos hados escritos con divinos caractéres ! Ros. De lindo susto escapé; yo ofrezco áApolo poí beneficio recibido, casarme como on pobrete con Plácida ;pero esto áDiedía carta se entiende. Vase. Salen Irene yPolidoro- Hermosa Irene? Irene. UXxtíA que estáis en el mismo quario de la Reyna ,yno es razón, que aventuréis mi recato. Polid* Esto es quererte. Irene* Es querer agraviarme. Polid No es agravio el amor. Irene. Erraste el nombre, que ese amor propio le llamo. pJ/#V^. Pues para qoe te ,obedezca . mi atención ,da ámi ciiidiido alguna esperanza. Irene Cómo iáientais que os dé mi labio esperanza ,qoando es colpa en mi nobleza escocbaros ? Po/ii^ Luegt» las inugeres nobles no tienen amor ?Irene. Si amamos^ mas no elegimos ;yasí incurriera yo ,si acaso por despediros gustoso, os dexara confiido. JPolid^ Mocho to recato ostenta, ytemo ,que es desengaño, pero presto apuraté esta duda en que me hallo: íya» execoto lo que mandas. Jrene Yyo comienzo áestimarlo. Polid. Yo voy ábuscar al Ry, por si Erasistrato ha hablado 'en nuestra boda :ósí fuese buena nueva la qoe aguardo !Vase» Irene. O quánto un aborrecido ofende masobligado! Sale el Prnícipe. Princ. Cómo en tanto sentimiento, có no (ay de nví !) en dolor tanto no muero ?!( ay de lui otra vez!) quánto vive un desdichado ! Irene. El Príncipe es el que sale, ap» 'el verle acuerda mt agravio. Prwr.Irene está aquí ,yo quiero apé volverme ;pero mal hago, cpues áaquel amor me acerco, quando de aqueste me aparto. Irene X )aome ha visto dme ha visto, ap. De Don Antonio áe Cardana. pues no llega áhablóme (ah ingrat( !) Princ. No puede ser, que volvieudo ap. de Irene el amor pasado, halle remedio ámi pena? si ,pues yo quiero intentarlo, yver si puede vencer un contrario otro contrario. Qué suspenso está! Pr/«c.Yo llego: cómo violento los pasos I Hermosa lene ?Irene. Señor, vuestra Alteza 3mucho extraño, que fc acuerde de mi nombre. Prmc.Pues quándo(ay pesares!) quándo no ocupasteis mi memoria? Irene. Alguna .vez ,qoe un retrato mearre jó de ella. Pr/wc. Bien dicest^j^. yo sé que no os ha agraviado la pintura. Irene. Yo no culpo la pintura ,ávos de falso os culpo ,pues ni áun entonces os merecí el disculparos. Princlffo hubo lugar. Irene Ydespues ? princ Atendí ávuestro recato. Irene .Mucho atendéis con amor. Princ. Es advertencia de honrado: esto es morir. Irene. Acá viene ap. la Reyna ;hacía el otro quarto quiero pasar ,que despees volveré áapurar so engaño. Princ vAsí Jren/So quieiro escucha! satisfacción que es agravio, ni üii amor que es tan fingido. Vase. Princ. Sabe el Cielo ,que os he amado; mas ya me abrasa otro fuego. Sale Estraíónica. Esirat. Qué he escuchado, Cielo santo^ no dixo (ay de mí ! ) no dixo, sabe el Cielo qoe os he amado? Irene estaba con él: luego ámame es suyo ?quánto su voz me ha herido en el almal no sé si este sobresalto es envidia declarada, óson zetos disfrazados. Pr/wo. Es. ratónica ha venido,^ ap^ qué jalees hieren sus rayos! mp> yo me dexo llevar dei poder de afectos vanos ? eso I 22,. E/ mas heroyco stlenché eso no ,enmiende el discurso ,, hablad mas paso* lo que !a pasión ha errado. Lleg^^, No excuso qoandp os encuentro llegar (yo mismo embarazo* Pr/«f.,No es lo que pensaba el ai«. 'A' I'"'•í df, mis razones )áofrecer ávoesítros pies quantp valgp? qué <í¡go ? E^irat. Estoy por volverme, p^oes aonque el dolor recato, le maniáesta el semblante. Pr*íwí:.Mo‘^respondes?Ei*/r^^.Hedudado, como Vuestro sentimieBto os tienen con vida ,qoando ni aun para poder decirlo^ diento os liabia dexado. Princ. No es piedad ,sino rtgor el no morir ásus manos* Estrat.YdL sé yo qne el no morir no es piedad ,sino cuidado;; yya"sé que sus rigores matan ,pero con halagos: solo sieoío ,que conmiga hicieseis tan ponderados discursos de vuestra pena^ que casi ámí me obligaron áescucharlos con te^rnora, áátenderlps con agrado, yaunque el motivo es mny grande, para que os dexe postrado, para que* violento os rinda, Vpara que os obligue blando, habiendo sabido ya vuestro sentimiento ,hallo que le padecéis suave, yle explicáis temerario^ ^ * Pr/«c.Qíié es lo que escucho! sin duda, que sabe ya "que me abraso rap* en el bolean de_sus ojos. Pues cómo* ,señora ,óquándo habéis podido entender afectos que no heexplicado, siendo así ,que moriré - primero que pronunciarlos? £.í/r4/. Mirad ,que áser esto cierto, ya hubiera llegado el plazo de vuestra muerte. Prtnc. Ay de mí! qué decís ?Pt/. Qu,e os he escuchado, yasí al estar con Irene airene oyó ,yha juzgado que badoro :ya me pesa que entendiese mis halagor, aimque fingidos :ócómo es mi sentimiento extraño I pues con no querella amar, siento qúe me haya escuchado. ’ EstfatSi acaso era 'vuestro intento que yo interviniese en algo, que á'vuestro afecto importase, •por qué estuvisteis tan cámo! Si querds qué de mi parte lo fomente ,h^^bladme claro, que no seréis el primero que con hija de vasallo se case ,fuera de qué el amor disculpa tanto estos excesos ,q^ae siempre quedaréis muy disculpado. Que quándo el amor me niego, de zelos esté rabiando, yque pueda yo sentirlos, yno pueda prononciáflos! Princ» Señora ,aunque fué vertó que amé Esírat.No quiero obligíWl ádisculpas ,yo os disculpo, yporque vuestro cuidado • se excuse de encarecerle, me voy. Priuc. Escachadme o® primero, porque sepáis que áIrene::- Estrat. No he de escucharos. Princ. Aborrezco. E.f/r.Noos entieo Princ. Pues qoando mé estáis cu no diréis::- No es meo pues no os culpo. Princ. Yo me abraso.* .L Yaunque el cargo no os >F quiero que sepáis que es ^ digo ,señora ,que á aunque la qmse::- en valdff. Prmc.i dar la muerte áun aes^ic .^(¡i yasí resuelto*.:- Estrat.Q}^ Princ. He de decir::- . Al irse el Príncipe se le cae w De Don Antonio Astral. Vos el paso -^ ,ne estorbáis ?sois atrevido. Princ. Poes idos ,ya, qne obligaros no puedo ,que yo también iré ámorir, desdichado. Pstrat.Yi me pesa de no oírle ap. su disculpa ,yo le llamo, ^^ Antíoco. Vuelve el Pnnctpe. Pff«c. Mi señora, , , qué mand/is? Mi sobresalto ap. •me ahoga ;qué he de decirle . turbada le he declarado mi yerro ,roas la disculpa sacaré del mismo acaso. Os llamo ,porque miréis en este testigo quanto os cegáis :aquesta daga, que de la tietra levanto^ yo misma ,se os ha caido, •yquiero que de mi mano la recibáis ,porque así ^ de mi acción mas obligado, vuestros extremos notéis, yaprendáis áreportaros^ ^ tomadl<a. Princ* Haberse caído, yalzarla vos ,no es acaso} insírcmento es que os envía el Cielo para ini daño; yasí matadme con ella^^ que nunca os habré encontrado mas piadosa ;mis delitos , bien mt recen este estrago. Estrat. Qué es lo que dices, teneos, volved en vos ,sosegaos, mirad que mayor hacéis la culpa con no. enmendaros. Print\ Pues ya que no queréis darme un ^alivio en un amago, yo he de quitarme la vida con ese acero inhumano: soltad. / .Qué es lo que intentáis? ‘Príwc. Morir con él. Aguardaos. Princ.Y’A estoy resuelto. í5j/. Es posible que así os ceguéis temerario, quando yo;:- Forcegea el Principe con Estratónica ,y salen el Rey^ ErasistratOy Policioro yRo^ selo^y Estratónica queda con la daga. de Cardona. ^3 iíer.Qué ivoces son las que la Rcyn^ en su quarto pronuncia ?acudid aprisa: masqué miro! Estrat. Fuerte caso! Princ. Mi padre ha venido :ahora ap. mas desdrehas ,Cielo samo. Qué será esto! Polid*í>^ Reyna inquieta! Erasist* Suceso extraño • Rey* Pues cónio ,dime ,te miras con el puñal en la mano tu, yaquí tan descompuesto el Príncipe ?qué ha pasado ?* 'qué causa te dio ?pronuncia el motivo oel agravio, - ócómo tienes su acero? Estrat. Yo misma se le he quitado.^ Rey ?or qué? Estrat. No sé qué decir. Princ.Qoé viva yo en dolor tanto? ella dice mi delito, ap. muera yo antes que escucharlo. Responde ,que estoy muriendo, í^odo lo que estás dudando. Esírat.Lsi verdad misma ha de abrir para mi disculpa campo. Si saber quieres ,señor, lo que vés (suceso extraño!). viniendo por esta sala, hallé que desvariando el Príncipe sentimientos, de saber que so retrato fué para ti esta mañana de turbación ópresagio, quería darse la muarte con este acero inhumano: yyo de piedad movida, ytambién considerando ^la pena que te excusaba, procuté estorbar su daño tan valerosa ,que pude quitársele de la mano. Rey. Qué es lo que dices ?sin duda el desvarío le^ hi obligado áuna acción tan fiera. Princ Cielos lo que ha dicho discu<p.»ndo ap •mi culpa ,es lo que debía hacer yo !pues cómo guardo e*ía vid .?Yo ,señor, soy causa de tus presagios; -va 24 heroyco silencio, yo del pndre mas atento soy el hijo mas ingrato; yo to dicha desvanezcO| yo soy contigo tirano; yasí dérame morir, pues que mi delito pago* Rey.}¡í{\o querido ,deteite, no me apresures mis años. Estrat. Mucho temo sos afectos, ap. Princ. Yo soy el mas desdichado hombre ,que el mundo ha tenido; pues amenazan los Astros conmigo ámi padre :yyo el coracoB no me arranco ! Llegad vos, señora; todos quietad sus desordenados intentos {yhijo mió, como provocas mi llanto ! ) Eratist Señor, modera::-Pe?/. Corrige::- Erasist. Esa pena. Poltd^l¿é%o cuidado. Mira ,señor ,que nos das un pesar ,qrve vale quatro. Estrat. Por vuestro padre ypor mí, que os lo ruego ,sosegaos. Prmc.Vos lo mandáis :mas qué digo? qué presto incurrí en so halago! ap. Nadie me detenga ,ynadie procure impedir mis pasos. Padre yseñor ,no me estorbes ser buen hijo ,pues soy malo, que voy ádarte ia vida con morir de mi cuidado. Vase. Espera ,aguarda (ay de mí!) vamos tras él presto ,vamos: ya de mi bod^ es preciso dilatar el breve plazo. Vas€. Erasist.Sxn duda, á¡o que yo entiendo, que se ha cumplido e¡ presagio. Vase. Polid.Yo voy iras ti. Vase. Estrat. Yo también voy sin vida ,confesando que 05 tu desdicha mi dicha, pues que mi vida dilato. Vasc. Eos. Yyo valiente yrcseclto quiero seguir ámi amo, rpues va áreñir con la muerte, yhe de morir ásu lado. JORN/IDA tercera! Sale Plácida. Plac. Damas ,no espercis remedia en ios hombres ni en su fe, porque uno que yo traté, me engañó de medio ámedio. No es mucho ,si engaños hbrr que de sus intentos tuerza, porque de hacer una fuerza se le quebrd la palabra. Después que vivo burlada de sus traiciones severas, lo paso como en gaieras, mas no es mucho ,soy foizai Esto hay ,yqueremos bien áios hombres ni ásos noin mal 'haya todos los hombres, yquien no dixere, amen. El viene hablando consigo muy duro (hay tal locura!) este tapiz me asegura, de que no encuentre comi¡Jf De aquí escucharle pocli4, ya son risa mis desvelos. Retírase Plácida ,ysale iíajílí* Ros^ Mi muerte en vuestros ojiidosi Estraiónica ,encotré. Si ácontrastar no es bastante áuna Infanta mí cariño, advertid que quando niño, yó también he sido infante. Hoy mi amor ha de saber, óno seré yo quien soyj quiero pues que solo estoy, ynadie me puede ver, cnseyarme por no errar lo que decirla pretendo. Alpaño PlacSus desatinos floefltií desde aquí le he de escuchst* Ros. Señora ,por vos me muero, que no me culpéis os pid®# aunque soy tan atrevido, que os he dicho lo que El marido que os han d^clo con despobladas encías, 1 1 á é 1 De Don /íntonh de CardoM. se os qoebrará en qoatro dias, que es viejo yestá cascado. Dexadle por mi persona, yhonrad mi intento amoroso, que el hacerme vuestro esposo, es ponerme una corona. P/^r. Hiy desatino mayor! Ros. No respondes? Plac, Hay tal loco ! Mi afecto teneis en poco, pues no dais premio ámi amor. Vuestra intención es moy casta, dice ella ,mas ved prudente, que mi dote solameoto es un Ry ,yesto roe basta. Aquí para entre los dos, auDc^ue el oro no me sobre, de casar con muger pobre tengo hecho voto áDios. Yo premiara vuestro zelo del modo qoe pretendéis, áno saber que teneis en Palacio otro desvelo. Zelosa estáis ,ilusiones son del amor que os desvela, Plácida es una mozuela de pocas obligaciones: •con voluntad mal fundada, de vicio di en pretendella el tiempo que icé doncella, pero ya es cosa pesada. Plac. Esto escucho ,yno provoco para el castigo la pena? Ros. Sil cara no es nada buena, pero lo demas tampoco. P/ac. Mi agravio está manifiesto, saldré ámatarle furiosa. Pues ámas de ser golosa, es tan gran puerca. Sa/e/i Aurelio por una piuría ,yP4í- dda por otra. Aurel. Qué es ésto? Plac. está Aurelio', su hora ymi venganza llego. Pesar de quien me parid, esto me faltaba ahora. Q.;é hay de nuevo? Plac. Ese traidor en ofenderme porfia. Aurei.Vox donde, Plácida mía, quieres que le dé ?Ros. Señor;:- Aurel, Hoy tu ofensa satisface mi acero. Plac.^si te mitigas? Ros. Por Dios, que no me persigas, Plácida ,si es que te place. Aurel.Pz mano ypalabra ufano de ser suyo no la dio? pues por qué no la cumplid? Porque esto no está en mi mano# AureLP^x,^ moza no desea, siendo linda con exceso ? confiéselo. hable en esn, que es una cosa muy fea. AureL Miente. Ros. Es palabra mayor^ Miente el gallina, Honor mió, esto huele ádesafio, dyo tengo mal olor. Muerte tu espada le dé, si la vida quieres darme. Ros Usté bien puede matarme, pero yo me vengaré. Aurel. Mire ,áno estar en Palacio, hiciera:;- Ros. Atención precisa, señor mió ,ménos prisa, porque el ftñir quiere espacio. t)entro el Príncipe. Pr/«c. Dexadme ,que no he de ver la Comedia. Aurel. tu amo? Ros. Si .Sale el Principe. Prme. Roselo ,quién está aquí? Ros. Ese hombre yesa muger, que ha dado en qoe ha de ser míe, porque el galan tiene Alcalde, mas no le saldrá de valde. Prme. Aun dora vuestra porfía? P/^?c. Vamos afueca los dos. Aurel. S\ él sale, su muerte espere. 03'en, oyeq. Aurel.nos quiere! V'^yan ustedes con Dios. Vanse Aurelio yPlácida. Princ. Idos todos ,no haya nadie, donde yo .me he de quedar, porque solo es compañía de un triste la soledad. Ros. Señor ,tu accidente qi)ánd(^ fin venturoso tendrá? Princ. Quando yo pierda Ja v¡d^. ^Ros. El mas heroyco Silencio. hstrat.k Estratdalca se niega la suspensión. , la entrada? Segunda vez su tardo pulso se ¡nqu¡eia.5^/^JÍJ/r^^. JEstrat.Qiié es lo que veo?. cii. Rey.h aumentar venís ,señora ymis penas. Estrat, Antíoco ,señor mió, ápiedad el llanto, os mueva de Estratónica ;volved, volved en vos ,ymerezca puestro ternísimo afecto, que nos deis algunas señas de que vi vis. Erasist, De sus ojos la difunta luz despierta, ytardamente en sus labios la respiración se aumenta. La amariilez de su rostro en el nuevo ardor alienta, so corazón áencenderse con dificultad empieza. Todas son ,en fin ,señales de la vida que grangea, despoés que oyd (grave indicio!) nombrar (impropia sospecha!) á;:- pero miente la duda, que se introduce violenta allá en el alma ,nacida de la ilusión de mi idea. Princ. Ay de mí! Vuelve. Rey. Cielos piadosos, qué novedad es aquesta? Estrat. AlbricidS yalma, qué ya vuestros temores destierra su tarda voz. Pr/«c. Padre mió, Estratónica. Rey.¥L']oy dexa que el aliento que me falta, con e1 tuyo cobrar pueda. Abrázale* Estrat. El placer de verle vivo ap* mi, oculto amor manifiesta. Princ^ Ay peregrina hermosura! ap* desde que con voces lentas ci pronunciar tu nombre, restauró el alma sus fuerzas. Vanas presunciones mías, ap* no locamente en ofensa del mas superior sugeto vuestros devaneos crezcan. P7.De Erasistrato no entiendo ap^ para que sin levantarte, en esta silla te puedan llevar átu quarto. Pr/«c. Poco de esta suerte le debiera ámi valor. Levdntaieyyvadcaeryytiénele EfU . P^^Hijo. Estrat. Ea mí tenéis segura defensa. Pfinc. Mi vida solo en tus brazos .hallar reparo pudiera. Estrat, Qué feliz que fué el acaso! m Princ. Qué tirana que es mi estrella, pues áun peligro le debo lo que la suerte me niega! Amor ,vamos ámorir. Estrat. Apadecer vamos ,penas. Princ. Qué perfecta I'Estrat.Qos gén! Princ. S\ií vida estoy. Vm Estrat. Yyo muerta. V«jí, Rey. Erasj'strato ?Erasist. Señoíl Rey. Que llamen al punro ordena los Médicos ,que una Junta se ha de hacer en mi presencia esta tarde. Erasist^ Si el deseo, que en mi corazón desea introducirse ,admitir sin ofenderte pudiera, quizá::- pero ya te agravian las dudas que me atormentaOi pues el querer resistirla, es indicio de tenerla. Sale Rósela. S^ñotQ^y ya habéis que Aurelio me desmintió, pues sabed también que , del qué dirán persuadido, le desafié con maña delante de mucha gente, yde miedo solamente DO he salido ála campaña. Allá me espera de espacio; quando yo poco seguro por los rincones procuro esconderme de Palacio. Este es el quarto del Rey» en él mi temor mitigo, pero es hombre mi enemigó De Don Antonio de Cardona» t«n sin razón ysin ley, que ySI a, vctmc alcsnzaj muerte mi espada le dé, por descortés, mal criado; miente ásecas el menguado; no dixera miente usté? ^estar aquí de tal suerte mi ofensa está enfurecida, que le quitara la vida. Aurelio. jJrd.A quién ha de dar la muerte? Ros¿ Pobre de mí !de aquí entiendo ap. qús sin vida fae de salir. JareLQoiéa ,pregunto ,ha de morir? pus. El hombre. Aure/.Cómo^ ifoj. Comiendo. ^«ff/.Tres horas en la campana le esperé como muy hombre, yahora ,porque le asombre 5^alor q06 nic acoinpoflij le he de matar. Ros. Será «rror. Aurel. De este iotetóo no mo aparto. Ros. Hombre ,mira que on el qoarto estás dcl Rey mi señor. ifW.Esra pieza es retirada, , aquí podemos reñify sjnqoe nos puedan oir: DesfHvaynao ea ,arraoquo de la «spada. Ros.R^ú dura de arrancar-. AureL Plántese con ella digo. J?w.No quiero arrancarla ,amigo, si luego la he de plantar^ Aur, Sustente el duelo. Ros. Usted yerra, porque el caudal de mis bríos no sustenta desafios, de que ha de comer la tierra. AureL Mal huele aquí ,conocida de su miedo está la flor. De mié sale el mal olor, porque le hiede la vida. AureLMltt usté que ysí me enfada. Honor inio ,honor mió, a/^, hoy mi desagravio fio ^n una industria extremada. Aurs/, Vaya otro .Ros. Ya es despees: huiré de sos golpes vanos, en poniéndole las manos, mal me andarán los pies: (fta. yo me resuelvo ávaliente, Desenvay^ Aurel. E^o pide mi mollina. Ros. Hoy ,voto áDios ,de un gallina has de morir de repente; mil palos ,no es casi nada, ámi salvo ha de llevar. Aurs/. Qué ‘aguardas ? Ros. Qué han de aguardar, si es mas de marca la espada ^ue trae (aquí entra la mia) yes ofensa del valor? AureL Mas de marca ?es grande error. Ros.Qoeí la midamos quería. AureLEs del perrillo la hoja. > Ros. No la mideí Aurel. Soy contento. Ayuden mis pies mi intento, Aurel. Mocho este necio me enoja. Al medir las espadas ,echa Ráselo la mano dla guarnición de la espada de Aurelio ,ydale de cinterazos* Ros. Esta conclusión ,hermano, a^renda^ AureLSoúiA. Ros. No haré, que estando mi agravio en píe, es justo sentar la mano. Aur.ky lPalos hay :sí bien salg# de esta me paso áGilHio; pero en tanto su perrillo mire si alcanza este galgo. Vase Róselo ^yal querer seguir le Au^ relio .sale Rrasistrato* Aurel.Cobatdc ,espera* Rrasisí. Qué es esto ? cómo desnuda la espada te encuentro en lo mas oculc# de Palacio? ha de la guarda. Aurel. Señor ,Roselillo yyo, para -ver si eran de marca las espadas que traemos, las sacamos de la vayna: yél ,como saben todos, tiene borlas muy pesadas, en vez de medir las hojas, me midió árni las espaldas. Erasist.Yeie floco, ysi en Palacté pones otra vez las plantas te he de hacer dar un garrote* Aurel Es fullería muy iñala: rabiando voy :vive Ch rUip, £qut 54 El mas heroyco silencio. * que he de <3af mil estocadas pero como no acertaba áeste gallioa, VasCé áconocer el objeto, Eratíst.Yü el Reyviene ábuscarme áesta (^oadra; sitio que por retirado busqué para hablarle. Sale el Rey. R(y. Es tanta, Erasistrato ,la pena que me ocasionan las ansias del Príncipe ,cuya vida ya no me debe esperanzas, que aun para llegar aquí el aliento me faltaba- Dime, qué ocasión te mueve államarme? con qué causa ásolas hablarme intentas •para que luego se vayan áser testigos mis ojos de la pérdida que aguardan? Eras Solos estamos. Qué miras ? Senda ámis razones falta, ap. pero áhablarle me resuelvo. i? y•Con tu dilación me agravias. Erasist.Q^i^é en fin para declararme •.licencia me das? Rey.Yd, tardas. '- Erasist.V\^Q% sabe ,invicto Seieuco, que la dolencia ignorada del Piíncipe mi señor hé conocido. Rey. Y tardaba ¿n comunicar tu labio tan alegre nueva al alma ? amigo ,dame los brazos. Ahseñor , quánto te engaña placer !Lloras ?qué presto que mis alegrías calman ! no hay alivio ásu dolencia? remedio ásus males falta ? Erasist. Remedio sus males tienen, pero es difícil. i?^y.No añida tu suspensión mayor fuerza al daño que me amenaza. Dime de qiié se origina > su enfermedad? quién la causa?' Erasist. Amor su muerte ocasiona, tanto el querer adelanta. Rey. Amor? qué dices? Qué siempre juzgué que' se ori^naban ,- dle este principio sus penas; ., que interiormente idolatra te oculté aquesta noticia hasta, ahora ,que eon claras demostraciones he visto el imposible áquien ama. Rey.pimt quien es, si te obliga ini dolor. Eras. Mí muerte traza, ai Rey. El nombre de la hermosura* ' por quien muere me recatas? sin duda ,que en tus agravios sus remedios se di^ifrazm. Eras. Bien dices :valerme quiero af. de sus presunciones vanas, para obligarle después ála piedad que no alcanza, Desde un desdichado dia, que vio ámi esposa Casatiduwáhablar no acierto, Tu esposa de sus amorosas ansias es la ocasión ?Eras. No lo digw, que repetido me agravia, i yíó que en él es destino, suena como injuria al alma. I Amigo, ápiedad te obligue el trágico fin que aguarda átoda Siria, fallando su Príncipe. Eras.DtJídsí txtrnna! j pues qué es ,señor ,lo que quieres. Rey. Loco estoy ,.-,110 quiero nada. Erasist. Si quitándome la vida vuestra quieiud^se restaura, muera yo ,muera mil' Veces, Príncipe exceho ,á« tus plantaSi pudiera ser remedio el que to vida arriesgara; pero advierte::- Erasist. Ay honor m*io! ^f* áser ofensa se pasa s,u intento :yo me declaro. Que ,en fin ,con piedad por dar al Príncipe vida j de dar muerte ámi honor trata • Rey. Tu honor como el mió ptt^P lo estimo yo ,mas repara en que arriesgas. £ras,L^^^^ si la salud estribara . it De Don Antonio ttí cederle la hermoswrade quien ser esposo aguardas, por ostentar lo piadoso, ilo -amante te negaras ?^ «.Fuerte lance! que hicieras. V(y Qué hiciera ?Erasist.St, dilo, acaba. u^; Vive Dios ,que la piedad con mi ardiente, amor batalla! pero en qué dudo no siendo Lsible desdicha' tanta ?• ‘i £r^.No?pocs de -todas sos penas Estratónica es la causa. Rtf.Qwéa ?Eras- La Reyna mi señora “ 'es el objeto áquien ama. jííy. Válgame Dios !por mis venas todo un velo se derrama} cómo lo sabes ?Erasist. Al tiempo que en nuestra presencia daba con tardas retiraciones 'señas de su vida escasa, ila Reyna mi señora *nombraron ,ytal mudanza experimenté en su pulso, que aunque íesisíi por vanas mis. presunciones )crecieron le qoando vi que se aumentaba su mejoría ,yque ávista de Estraiónica cobraban $tis fuerzas nuevos alientos, er. Con esta duda á: mi casa li. me fui ,exáminé mis libros, yhallé por cosa asentada, que es testigo fiel el pulso dé las pasiones del alma, ' ijj comode historias distintas los exemplos lo declaran. Demas de esto ,Irene mi hija me dio áentender ,que las ansias Vdel Príncipe procedian de amor, yque en vivas llamas en los bellísimos ojos de Estraiónica se abrasa. Este es sin duda ,señor, jj! el embarazo que hallaban 3¡j tus bñdas en las estrellas. B:tn dices ,ya de tiranas lí) apoyan ,pues sus amagos áexecuciones se pasan; Be Cardona. 35^ pero esto ha de ser. ír^^.Con nuevas dudas .mi temor batalla. Sa/en el Príncipe ,Polidoro ,Roselo y .acompañafdiento. PriñeiEstá aquí mi padre? Rey. Hijo, pues qué ocasión te levanta del lecho ,quando tu vida -se vé tan amenazada? Princ El venir ,señor ,adartett** Rey, Oresolución extraña! Princ. Padre ,'Rey yseñor mioj ya mi dolencia ¡nhumaa.?, como incapaz de remedio^ en peligros no repara. Huir de Siria pretendo, si acaso no lo embarazas, por si mudando de clima hallo en mi suerte mudanza. jR^y. Sola esta pena ámi vida, ap. para acabar le faltaba. Salen Estratónica ,Irene yPlacida. Estrat. Decidle asu Magesiad como Estraiónica aguarda para hablarle. i?^y. Qué es aquesto? Erasist.Sú Magostad. iRí’y. Con quécausá habrá venido ?Ahora espero ap. conocer si las palabras de Erasistraío conforman con su semblante. Princ. el alma viendo sus ojos se alegra. ap. Estrat, Si el deseo no se engaña, ap. el que allí veo no es de mis amorosas ansias la Ocasión ?Princ, En su hermosura disculpa mis yerros hallan. ap. Rey. Ay de nví !ya de su aíecto ap. señales be visto claras. Pr/«c. Pero ausentarme es preciso, ap. Estrat, Pero mi dolor se valga api de la ausencia. Invicto Rey,., afligida quanto osada, ' licencia vengo ápadirte - para volverme ámi patria; pues después que estoy en Siria, todo es ,gran señor:;*' Rey, Ya basta, que para solo una vida, es impiedad muertes tantas: esiadme lodos atentos. " . Princ* V ^6 E/ mas heroyco silencio. yriñe. Ncevo temor me acobarda. Padre yseñor ,átus plan». pierda de grzo la vida* Rey. Vasallos de Siria nobles, ya la dolencia ignorada del Pííncipe he conocido; ya he descubierto la cansa de su muerte :de amor nace, yla beldad áquien ama es Estratduica. PrrV/c.Cidos, vnestras piedades me valgan! JBx/r^/.Qoé escacho! ap. Rey. yporque en el Oche renombre me dé la hazaña de haber sabido vencerme, siendo la empresa tan árdua, piadoso yagradecido al silencio con que daba mi hijo costosas señas de la lealtad que me guarda, de Estratónica le dexo la beldad ,porque premiadas con so feliz casamiento queden atenciones tantas. Pr/«c. Qué decís? Rey.X vos , señora, premiad sos afectos grata, que si por esposa os pide, por hijo os grangea el alma. Estrat. Para que yo os obedezca, el ser vuestro gosto basta: ay suerte mas venturosa i pierda ae gozo la vida, quien hoy por tí la restaura, Rty Dale la mano átu esposa. Princ, Feliz quien tal dicha alcanza. JOale la manoel Príncipe áEstraté^ú^ Estrat, Yfeliz quien es ya tuyá,* 4íp. lrme.yixxt\6 mi loca esperanza. Acabóse ,perdí el juego, pues me han soplado la dama. Erasist. Señor ,da también licencia;;* Rey. Ya tus intentos alcanza mi atención ;dé Polidaro la mano iIrene. Pí?ü<3f. Premíala hoy mi fineza se mira. Dale la mano PoUdoro áIrcng* Vuestra soy. Eras. Desde hoy acaban mis penas. 2?í^y. Desde hoyera^lu^ "ávivir. Plac. Mi honra hontaiaj Rosel# ,señor ^me debe. Rey. Cásate con ella. Ros. Guarda. Plac. Deme la mano. Tómale la mano Plácida por fuiru Ros. Protesto, que me la toma forzada. Todos. Yel mas heroyco silencio aquí de Cardona acaba; porque él vuestro se interrumpí i:on los Víctores que aguarda* uIN. Con Licencia :En Valencia ,en la Imprenta de Viuda de Joseph de Orga ,Calle de la Cruz Nucvíi junto al Real Colegio de Corpus Cliristi ,en donde se hallará esta ,yotras de diferentes Títulos. Año 1766. V