La regeneración urbana integral como estrategia para mejorar los barrios: evolución en el ámbito de Andalucía en tiempos de crisis.
Full text
TESIS DOCTORAL
LA REGENERACIÓN URBANA INTEGRA L COMO ESTRATEGIA
PARA MEJORAR LOS BARRIOS : EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO
DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRISIS
Carolina Ureta Muñoz _ 2017
TESIS DOCTORAL
LA REGENERACIÓN URBANA I NTEGRAL COMO ESTRATEGIA
PARA MEJORAR LOS BARRIOS : EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO
DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRISIS
[doctoranda]
Carolina Ureta Muñoz
[directores]
Luz Fernández-Valderrama Aparicio
Alfredo Rubio Díaz
Amanda Martín-Mariscal
PROGRAMA DE DOCTORADO
Programa de Doctorado de Arquitectura 2007
Depa rtamento d e Proye ctos Arq uitectó nicos
Escuel a Té cnica Superi or de Arquitect ura
Unive rsi dad de Se vil la
Mayo de 2 017
Todo es por ti.
S.J.
[doctoranda]
Carolina Ureta Muñoz
Departamento de Proyectos Arquitectónicos. Universidad de Sevilla
[directores]
Luz Fernández-Valderrama Aparicio
Departamento de Proyectos Arquitectónicos. Universidad de Sevilla
Alfredo Rubio Díaz
Departamento de Geografía Humana. Universidad de Málaga
Amanda Martín-Mariscal
Departamento de Proyectos Arquitectónicos. Universidad de Sevilla
PROGRAMA DE DOCTORADO
Programa de Doctorado de Arquitectura 2007
Departamento de Proyectos Arquitectónicos
Escuela Técnica Superior de Arquitectura
Universidad de Sevilla
Mayo de 2017
Agradecimientos
Sin saber m uy b ien cómo hemos llegado hasta aquí…. Esta tesi s ha
sido el final de un recorrido muy largo a nivel profesional y personal
que comenzó con el inter és suscitado dur an te los años que desde
nuestro estudio de arquitectur a estuvimos realizando proyectos de
rehab ilitación d e “barriada s m arginale s” pa ra la an tigua E.P.S .A., allá
por el año 2006.
La reali dad de los barri os con sus defi ciencias y pat ologías
constructivas y un a di fíci l situación social uni do a las rel aciones
humanas que allí encont ramos me hizo preguntarme cuál era l a
mej or maner a, como técn ic o, de in te rv eni r para mejo rar la cal id ad de
vida de los veci nos.
En el camino enc ontré más pr eguntas y alguna respuest a.
Grac ias al Mást er en C iud ad y Arq uit ect ur a Sos ten ibl es (MCAS) de la
Unive rsi dad de Sevil la (200 9/20 10) pude real iz ar mi primer a
inve stigac ión, el T FM, de la man o de m is tutor es Luz y Alfredo , y
posteri ormente la US me permitió vivi r la experi encia de dos
estancias en Latinoamérica en veranos sucesivos para trabajar en
los b arrios de P erú y Boliv ia.
Por últ imo, nuestro grupo de investi gaci ón IN - GENTES (HUM - 958)
tuvo la suerte de for mar part e durant e casi dos años (2015/ 2016) de
un maravill oso proyecto de i nvestigaci ón “ Ecoba rri os ver sus
rehab ilitación de Ba rriadas. Pro yecto de mejora d e barriada s
obsoletas en términos de sostenibili dad (EUO bs) ” del q ue tanto
hemos disfr utado y apr endido.
Por todo ello, me encantarí a agradecer a todas las personas que han
l ogrado que est a tesi s doctor al vea su frut o.
A Luz, por el apoyo incondic ional desde el día que la conocí … eres
luz
A Alf redo , po r su sabi durí a e ins pir ación
A Amanda, ¿qué hub iera hecho si n ti? , por su de dicac ión y
conocimiento, orgull osa de ser su pr imer a doctor anda
A todo el grupo de investi gaci ón IN - GENTES , Sala s, Sergi o, Jos e,
Ignac io, Go nzalo, M aca rena… por su ayu da y p or sus r isas
A J. Gal adí por su generosi dad y tiempo dedicado desde la
administr ación públ ica
A Jose Ant onio, mi quer ido so cio, hubie ra sid o im posible realiza r la
tesis sin él. Por su paciencia , apoyo, com pren sión y por ir ap agan do
mie nt ras l os f ueg os …
A mis padres: a mi madre por el cariño sin m edida ; a m i padre, por lo
mis mo, per o tambi én por ser mi soc io en la v ida y mi “s ol uci on ado r
de problemas”
A mis hermanas , Móni ca y Reyes, apoy o i nfin ito
A mis ot ras her manas, Paul a, Mar ina, Ena, Pi li, Maca, Pa chi y
Móni ca, c ompañ era s de vid a
A mis queridas hij as bebés, Mónica y Julia, que han nacid o en m edio
de este trabajo… por las horas robadas
A tod@s los que me han ayudado a cuidarlas para que yo pudiera
term inar…
y a Antonio, todo es por ti , siempre equipo, S.J.
!
INDIC E& &
!
CAPITULO& 1&
INTRO DU CCIÓN & &
!
Introd ucción !(p.13 ) !
! Planteamiento!del! problema !(p.17) !
Preguntas,! hi pótesis! y!obje tivos! de l !trabajo !(p.!18) !
! Preguntas !de!inves tigació n!(p.18 ) !
! Hipótes is! de!t rabajo !(p.18) !
! Objet ivos !de! la! inve sti gaci ón !(p.18) !
! Justificac ión !de!la!in vestiga ción !(p.1 9) !
! Contenido!de! la!t esis !(p.22) !
Meto dol og ía! de !i nv est ig ac ión ! (p.24) !
! Enfoque! descri ptivo - expli cativo ! (p.24) !
! Estudio!de!cas os !(p.24) !
!
CAPITULO &2 !!
LA®ENERA CION&URBAN A&INTEGRAL&CO MO&ESTR ATEGIA&PARA&M EJORAR&LOS &BARRIOS !
2.1 .& La& calidad&de& vida&urbana&como&meta&del&Desarrollo &(p.27) !
! 2.1 . 1.! Contextos!de !austeri dad ! (p.28) !
! ! 2.1.1.1.! Necesidades!bási cas !(p.30) !
! ! 2.1.1.2.! Pobreza !(p.32) !
!! ! 2.1.1.3.! Desigualdad !(p.41) !
! ! 2.1.1.4.! Exclusión!s ocial !(p.47) !
! 2.1 . 2. !La!calidad !de!vid a!urb an a!como!meta!del!Desarrollo !(p.56) !
! ! 2.1 .2.1.! Otras! m ediciones!del! desarrollo !(p.59) !
! ! 2.1 .2.2.!Biene star!subje tivo !pa ra!el!de sarro llo!de!p olíticas !públic as!(p.6 7) !
! ! 2.1 .2.3.!Med ición!de !la!calidad!d e!vida !(p.73) !
2.2 .&Problem ática&de &lo s&barrios&a®enerar &e n&Euro pa & (p.9 1) !
! 2.2 .1.! C recimiento !y!margina lidad!urba na!en!Euro pa! (p.92) !
! ! 2.2.1.1 .!Historia!urban a!del!crec imiento !y!la!mar ginalidad !en!Euro pa !( p.95) !
! ! 2.2 .1 .2. !Espa cios!d e!mar ginalid ad!en !la!ciud ad!con tem porán ea! (p.1 04) !
! ! 2.2 .1.3.!Indicad ores!actu ale s!de!vulnerabilidad! de!barrios !(p.112) ! ! ! !!
! 2.2 .2.!Medid as!histór icas!contr a!la!marg inalidad !urbana !(p.1 17) !
! ! 2.2.2 .1.!Política!de!v ivienda!s ocial !(p.1 19) !
! ! 2.2.2 .2.!Des - articulación!de!l a!informali dad !(p.12 4) !
! ! 2.2.2 .3.!Rehabilita ción!de!b arrios!vu lnerabl es !(p.130 ) !
!
CAPITULO &3.
INSTR UME NTO S&PAR A&LA ®E NERA CIÓN &DE&B ARR IOS&VU LNE RABL ES : &M ARC O&EU ROP EO&Y &ESTA TAL &
3.1.& Iniciativas&Eu ropea s¶ &la®e nera ción&ur bana&in tegra l &(p.147 ) &
! 3 .1. 1. ! Programas!de!la!Inic iativa!URBAN !(p.148) !
! ! 3.1.1.1.! Proyectos!Pi lotos! Ur banos !(p.150) !
! ! 3.1.1.2.! Iniciat iva! Comunitar ia!URBAN!I !y!URBAN! II!( p.152) !
! ! 3.1.1.3.! Iniciat iva!URBANA! (p.156) !
! ! 3.1.1.4.! Proyectos!de! Desarroll o!Urbano!Sostenible !(2014 - 2020) !(p.158) !
! ! 3.1.1.5.! Programa!Operativo! FEDER!y!FSE!Andalucí a! ( 2014 - 2020 ) !(p.16 4) !
! 3 .1. 2.!Proyectos!europeos!de! R egeneración! U rbana! I ntegral !en!Españ a ! (p.168) !
! ! 3.1.2.1.! Proyectos!URBAN!en! España!1994 - 2013 !(p.169) !
! ! 3.1.2.2.! Análisis !de!proyectos! URBAN!en!España! (p.174 )!
! ! 3.1.2.3.! Proyectos!URBAN!en! Andalucía!1994 - 2013 !(p.182 )!
3.2.& L as&políticas&de& vivienda&en& España&com o&herramienta& para&la& rehabilitación&de&barrios.&Su& aplicación&a&la&com unidad&
autónoma&de&Andalucía & (p.183) &
! 3. 2.1. ! El!Plan!Estat al!de!Fomento!del !alquiler !de!viv iendas,!l a!reha bi litaci ón! ! ! !
! edificatoria, !y!la! regener ación!y!renovaci ón!urbanas!2013 - 2016 !(p.188) !
! ! 3.2.1.1.! Contexto!y!obj etivos !(p.188) !
! ! 3.2.1.2.! Programas!enfocados! a!la!rehabi litaci ón !(p.190 ) !
! ! 3.2.1.3 .!El!Plan!Estatal! aplicado!en !And alucía !(p.19 7) !
! ! 3.2.1.4 .!Delimitación !de!Ám bitos!de !Regene ración!y !de !Re nova ción!U rban as!201 5! (p.!204 ) !
! 3. 2.2. !El!Pla n!Esta tal!de!V iviend a!y!Re habilita ción!2 009 - 2012 !(p.207 ) !
!
! ! 3.2.2.1.! Contexto!y!objet ivos !(p.207) !
! ! 3.2.2.2.! Programas!enfocados!a! la!rehabili tación !(p.209) !
! ! 3.2.2.3.! El!Plan!Es tatal!apli cado! en !Anda lucía!(p . 214) !
! ! 3.2.2.4.! Delimitación!de! Áreas!de!Rehabil itación!I ntegral!(ARI )!y!Áreas! de!Renovación!Urbana! !
! ! (ARU)!(p.21 6) !
! 3. 2.3. !El!Pla n!de!V iviend a!2005 - 2008 !(p.21 8) !
! ! 3.2.3.1.! Contexto!y!objet ivos !(p.218) !
! ! 3.2.3.2.! Programas!enfocados!a! la!rehabili tación !(p .220) !
! ! 3.2.3.3.! El!Plan!Es tatal!apli cado! en !Anda lucía!(p .223) !
! ! 3.2.3.4.! Delimitación!de! Áreas!de!Rehabil itación!I ntegral!(ARI ) ! (p.225) ! ! !
! 3. 2. 4 .! Evolución!de!las! políticas! estatales !en!el!mar co!de!la !regen eració n!urb ana!a ndalu za!(p. 226) ! ! !
! ! 3.2.4.1. ! Pr es upuestos!de! los!planes !estatal es!de !vivienda! en!tiempos!de!crisis ! (p.226) !
! ! 3.2.4.2.! Evolución!de!l os!programas!de!l os!planes!est atales!de!vi viendas!(2005 - 2016) !(p.229) !
! ! 3.2.4.3.! Programas!de!los! planes!estat ales!de!vi vienda!(2005 - 2016)!enfocados! a!la! ! !
! ! rehabilitació n !(p.231 ) !
& & 3.2.4.4.! Programas!de!los! planes!estat ales!de!vi vienda!(2005 - 2016)!enfocados! a!la! ! !
! ! rehabilitació n!integral! !(p.2 34) !
! ! 3.2.4.5.! Los!planes!es tatales!de! viviendas!( 2005 - 2016)!aplicado s!en!A ndalucí a !(p.237 ) ! !
! 3 .2.5.!Á mbito s!de!act uación!andaluces!i n cluidos!en!los!planes!estatales !(p.243) !
!
CAPITULO &4 !
HERRAMIENTAS& Y&ESTRAT EGIAS&PARA& LA®ENER ACIÓN&INT EGRAL&DE&BAR RIADAS:& MARCO&ANDALUZ &
4 .1. & Planes&andal uces&de&vi vienda&y &rehabil itación &(2003 - 2020) &(p.247) &
& 4.1.1.! Pl an!de!Vivienda! y! R ehabilitación!2016 - 2020 !(p.227) !
! ! 4.1.1.1.! Contexto!y!objet ivos ! (p.227) !
! ! 4.1.1.2.! Programas!enfocados!a!l a!rehabilit ación !(p.229) !
! ! 4.1.1.3.! La!financiaci ón!del!Plan! (p.236) !
! ! 4.1.1.4.! Plan!Integr al!de!Fomento!para!l a!Construcción!y !Rehabilitaci ón!Sosteni ble !de!Andalucí a! !
! ! 2014 - 2020 !(p.242 ) !
! 4. 1.2 . !Pla n!Ma rco!de !Vivien da!y!R ehab ilitación ! Sostenible! de!Anda lucía!20 14 - 2019 !(p.245 ) !
! ! 4.1.2.1.! Contexto!y!objet ivos !(p.245) !
! ! 4.1.2.2.! Programas!enfocados!a! la!rehabili tación !(p.246) !
! ! 4.1.2.3.! La!financiaci ón !del!Pla n!Ma rco!(p .250) !
! ! 4.1.2.4.! Delimitación!de! Áreas!de!Rehabil itación!I ntegral !(p.251) !
& 4.1.3. ! Plan! Concertado!Vivienda!y! Suelo!2008 - 2012! (p.252) !
! ! 4.1.3.1.! Contexto!y!objet ivos !(p.252) !
! ! 4.1.3.2.! Programas!enfocados!a! la!rehabili tación !(p.253) !
! ! 4.1.3.3.! La!financiaci ón!del!Plan! Concertado !(p.256) !
! ! 4.1.3.4.! Objetivos!ej ecutados!del!Pl an!Concertado !(p.260) !
! ! 4.1.3.5.! Declaración!de! Áreas!de!Rehabil itación!de!Bar rios!y!de! Centros!Histór icos,!Áreas !de! !
! ! Rehabili tación!Concer tada,!Ár eas!de!Renov ación!Ur bana !(p.262) !
! 4.1.4.! IV!Plan!And aluz!20 03 - 2007 !(p.2 64) !
! ! 4.1.4.1.! Contexto!y!objet ivos !(p.264) !
! ! 4.1.4.2.! Programas!enfocados!a! la!rehabili tación !(p.265) !
! ! 4.1.4. 3. !La!fina nciació n!del!P lan! (p .268) !
! ! 4.1.4.4.! Objetivos!ej ecutados!del!Pl an! (p.270) !
! ! 4.1.4.5 .!Declaración!d e!Áreas !de!Reha bilitación !Concert ada!y!Re habilitació n!Integra l!de!Barria das !(p.27 1) !
4. 2 .& Evolución&de&l as&políticas& andaluzas&en&el&marco&de& la®eneración&urbana &(p.273 ) &
! 4.2.1.!Ev olución!de!los! Planes!de!Vivi endas!A ndaluces! (2003 - 2020)! (p .274) !
! ! 4.2.1.1.! Evolución!de!l as!Viviendas!pr otegidas! (p.275) !
! ! 4.2.1.2.! Evolución!de!l a!Rehabilitaci ón! (p.277) !
! ! 4.2.1.3.! Evolución!del! Suelo!protegido !(p.280) !
! ! 4.2.1.4.! Objeti vos! alcan zados! (p.282) !
! 4.2.2.!Pr ogramas!enfocados!a!l a!rehabilit ación !(p.285 ) !
! ! 4.2.2.1.! Evolución!de!l os!programas!de!Rehabil itación !(p.289) !
! ! 4.2.2.2.! Programas!enfocados!a! la!rehabili tación!inte gral !(p.294) !
! ! 4.2.2.3.! Conclusiones!res pecto!a!la! rehabilitaci ón!de!barrios! vulnerables !(p.296) !
4. 3 .& Ámbitos &de&a ctuaci ón&declarados&e n&Andalucí a&2003 - 2020 &(p.298) &
! 4.3.1.!Ár eas!de!rehabil itación!decl aradas! (p.298) !
! ! 4.3.1.1.! Or igen!d e!las!dec laracio nes!de !ARI s !(p.2 99) !
& & 4.3.1.2.! Áreas!de!re habilitación! andaluzas!declaradas! en!los!planes !estatales !(p.302) !
!
! 4.3.2.!Ev olución!de!l as!áreas!d e! rehabilitaci ón!declaradas!en! tiempos!de!crisis ! (p.304 ) !
! ! 4.3.2.1.! Declaración! ARIs!Planes! de!Vivienda!Andaluce s!y!Estat ales !(p.305) !
! ! 4.3.2.2.! Análisis !urbano!de!los! ámbitos!de!act uación!declarados! en!Andalucía !(p.311) !
! ! 4.3.2.3.! Mapas!de!las!ARI s!declar adas! en!Andalucía !(p.315) !
!
CAPITULO&5 &
ANÁLISI S&DE&P ROYECTOS&DE& REGENERACIÓN&INTEGRAL& DE&BARRIOS&VULNERABLES &
5.1.&Caso& de&estudio&1: &Estudi o&de&factores &y&condici onantes&de&vul nerabili dad&en&barri os&españoles& de&periferi a&con&
proyectos&URBAN &(p.320) &
& 5.1.1. !Material!y !méto do!(p .321) !
!!! Méto do! de !i nve st ig aci ón !(p.321 ) !
!!! Técnicas!e! instrumentos !(p.322) !
!!! Población!y!ámbito! de!estudio !(p.322) !
&&& Variabl es!de! estudi o !(p.323) !
! 5.1.2.!Res ultados !(p.326) !
! ! 5.1.2.1.! Orig en !de!la!apa rición !del!ba rrio!(p. 326) !
! ! 5.1.2.2. !Tipología!d e!barr io!vuln erable !(p.32 8) !
! ! 5.1.2.3. ! Fact ores!físi cos!de!vulner abilidad !(p.332) !
! 5.1.3.!Anexo: !Análisi s!de!fact ores!y!condi cionantes!de!v ulnerabili dad !(p.333 ) !
! ! 5.1.3.1.! Base!datos!f actores!y! condicionantes! de!vulnerabil idad !(p.333) !
! ! 5.1 .3.2.! Barrios! de!peri feria! URBAN!I! España! (1994 - 1999) !(p.336) !
! ! 5.1.3.3 . !Barrios!de !perife ria!UR BAN!II!E spañ a!(200 0 - 2006) !(p.35 2) !
! ! 5.1.3.4 . !Barrios!de !perife ria!INIC IATIVA !URB ANA!E spañ a!(200 7 - 2013) !(p.3 57) !
5.2.& Caso& de&estud io&2: &Estud io&de&in terve ncio nes&en&b arrio s&anda luces &con&p roye ctos&U RBA N&(p.385 ) &
! 5.2.1.!Mater ial!y! método !(p.38 6) !
!!! Méto do! de !i nve st ig aci ón !(p.386 ) !
!!! Técnicas!e! instrumentos !(p.386) !
!!! Población!y!ámbito! de!estudio !(p.387) !
&&& Variabl es!de! estudi o !(p.388) !
! 5.2.2.!Res ultados !compa rado s!(p.39 0) !
! ! 5.2.2.1.! Los!ámbitos!de!actuación !(p.390) !
! ! 5.2.2.2 . ! Context o!socioe conómico !(p.395) !
! ! 5.2.2.3 . !Problem ática!d e!los!á mbito s!(p.4 04) !
! ! 5.2.2.4.! Plan!fi nanciero!de!l os!Ejes! de!las!act uaciones !(p.406) !
! ! 5.2.2.5 . ! Tipos! de!medidas!y!ac ciones!implemen tadas !(p.419 ) !
! ! 5.2.2.6 . ! Resul tados!obteni dos !(p.424) !
! 5.2.3.!Anexos !(p.427) !
! ! 5.2.3.1.! Mapa !mu nic ip io s! sel ec ci ona dos :! bar r ios !v ul ner ab les !y !b ar ri os! co n! URBA N !(p.427) !
! ! 5.2.3.2. !Fichas!de!p royec tos!(p.4 46) !
! ! 5.2.3.3. !Plan!financie ro!de !actua cione s!por!p roy ecto !(p .465) !
&
CAPITULO&6 &&
DISCUSI ÓN&Y& CONCLUSIONES& &
6 .1.!Discu sión !(p. 480 ) !
6 .2.!Conc lusiones !(p. 492) !
&
CAPITULO&7 &
BIBLIOGRAFIA &(p.497) !
Capítul o 1. I ntroducc ión
CAPITULO 1. INTRODUCCI ÓN
Capítul o 1. Introducción
14
Introducción
El momento socio pol íti co en que nos encontr amos en la actual idad
representa una instantánea de los cambios produci dos en España durante
la últim a dé cada tras el estallido de la burbu ja inmo biliaria e n el a ño 20 08.
Nadie ni nada ha si do ajeno a este huracán de cambios, tampoco l as
ciudades.
El modelo desarrol list a que guió el creci miento de las ciudades en las
últimas décadas, basado en la construcci ón desmesurada de viviendas y en
la devoración d e l t e r r i t o r i o a u spiciado por el crecimiento económico, se vio
frenado en seco por estas causas globales que intr oducen inevitablemente
la necesidad de replantear las actuaciones urbanas. Como apuntan
Montaner y Subi rats (2012) , lo que va quedando claro es que no
regresa re mos al punto de partida, y por tanto, las recetas que sirvieron para
estructur ar y modular las políticas urbanas en España, ya no nos volverán a
ser útil es.
Otro s per io dos h ist ór ico s ta mbién se e nfr ent aron a cr is is urba nas, en l os
países europeos, sobre todo a partir de la década de los cincuenta, la
necesidad de reconstr uir las ci udades y la falta de vivi endas tras la Segunda
Guerr a Mundial obl igó a los dife ren tes estad os a crear nueva s polít ica s de
planeamiento y vivienda social que m ejorar an las condiciones de vida de la
población.
Por otro lado, tras la revolu ción indust ria l y el éxodo migrat orio del
campo a las ciudades, el crecimiento de la ciudad europea se vio
desbordado por la aparición de espacios de marginalidad que prolif eraron
con mayor rapidez que las herram ientas p ara hace rles frente .
De for ma gener al, el cr ecimi ento y la aparici ón de marginal idad urban a
en Europa tuvo la si guiente dinámica: una primera concentr ación de
industri as en los centros de población en el siglo XIX que provocó el
de splazamiento de las clases m edias y altas (y algunas clases b ajas) a los
primeros ensanches frut o de la marginalidad de los centros hi stóri cos.
Tras la Segunda Guerra Mundial, la aparición de asentamientos ilegal es
en espacios no aptos para la construcción, durante la segunda migración
del cam po a la ciudad. Posteriormente, el crecimiento urbano mediante la
colmatación de Ár eas Metropolit anas basado en polígonos de viviendas
sociales que solucionaron el problema habitacional tr as la destrucción de l as
ciud ades bajo criter ios de zonific ación.
Hoy en día, muchos de los probl emas urbanos de estos espaci os de
marginalidad que ahora se denominan vulnerables vienen de la herencia
recibi da del modelo de pol ígonos de vi viendas soci ales que en muchas
ocasiones quedó al margen de la ciudad formal , pero tam bién de la
degradación de los cent ros his tóricos durante la mitad del sigl o pasado.
En resumidas cuent as, la ciu dad por sí misma, a pesar de consider arse
el lugar donde proliferan los r ecursos y oportuni dades ha presentado y
presenta espacios polari zados donde las diferencias en la calidad de vida
LA REG ENERAC ION URBA NA INTEG RAL CO MO E STRATEG IA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EV OLUCIÓN EN EL ÁMBI TO DE AND ALUCÍ A EN
TIEMPOS DE CRISIS
15
urbana producen situaci ones diversas de convivencia entre los ciudadanos
en los aspectos más coti dianos de sus vidas. En palabras Peter Marcuse
(1995) “Las socieda des en l as que viven nuestras ciudades son, y han sido
por siglos, jerárquicas; las desigualdades entre sus resi dentes están
reflej adas en l as desigual dades de los espacios que éstos ocupan”
A lo la rgo de las décadas, los est ados han intent ado adap tar sus
políti cas públicas a la resol ución de las diferent es dimensiones de lo urbano,
con mayor o menor éxito. Loïc Wacquant (2007) señala l a inevitable
importancia de estas políticas desde la Administraci ón, “aunque se muestre
pasivo, sigue siendo el Estado el que dete rmina la form a de l m ercado de la
vivienda, del trabajo y de los títul os educativos, tamb ién la distribución de
bienes y servicios de bases y el que de este m odo gobierna la conversión
del espaci o social en espacio físico apropiado”.
Parti mos de la base de que la ciudad perm anece interconectada entre
sí, donde las decisiones e intervenciones en un punto de la misma afectan
de m anera directa o indirecta a las dinámicas del resto de la ciudad. Sin
embargo, en este caso el interés de la i nvestigación se centr a en una
dimensión urbana más cercana y no tan territori al, lo que conocemos como
barrio que es considerado como el espacio de referenci a del ciudadano
donde realiza sus actividades cotidianas (pasear, trabajar, comprar, hacer
deporte, actividades de ocio, etc. ) y que de alguna m anera nos afianza con
una ciert a identi dad relaci onada con l a autoesti ma.
Desde los años 90 fuero n surgien do inici ati vas públi cas que
promovieron la rehabili tación de barrios vulnerables como beneficio
repercu tido en el re sto de la ciudad principalmente guiadas desde la Unión
Europea. Algunas CC.AA. en Españ a, con co mpetenci a en el te ma de
vivienda, se adhirieron a estas ini ciati vas creando sus propias leyes y
programas para intervenir en los barrios degradados.
Tras l a cri sis c ome nzada en el año 2008 que representó un cambio
absoluto en el modelo económico, social y productivo del país, también
ambiental, donde el sector de la construcción había copado las agendas
público y privadas, se produjo un cam bio importante de paradigma a la hora
de enfrentar lo que se había conocido como política de vivienda, dando un
relevan te giro hacia la re habilitación , a parente men te más s ostenible . E ste
cambio necesario fue casi obligado además por los r ecortes
presupuestari os en lo que hasta entonces venía si endo la polí tica de
vivienda basada en el fomento de vi viendas pr otegidas.
Hist óric amente , la rehabi li taci ón de espacio s degradad os en nuestr as
ciudades había tenido una progresiva evolución desde la erradicación de la
infrav ivien da ha sta la m ejor a de espacios públicos e intervenci ón en el
parque residencial . Los programas de construcción masivos de vivienda que
solucionar on en gran medida los problemas habitaci onales de una
determinada época dando acceso a una vivienda digna para un gran sector
de l a p o b l a c i ó n p r o d u j o , s i n e m b a r g o , d o s d é c a d a s m á s t a r d e l a a p a r i c i ó n
de espacios deteriorados debido a la construcción con materiales de baja
Capítul o 1. Introducción
16
calidad y a la falta de mantenimient o junto a un urbanismo desordenado y
zonificado.
Los gr ands ens embles f r a n c e ses, l as si edlung alemanas, los polígonos
de vivienda soci al en España, al i gual que las const rucciones de l os barrios
perifér icos en otros países europeos, pronto demostraron sus limitaciones.
Los barrios r epetiti vos, poblados de cient os de viviendas est ándar en
densos bloques lineal es, entre l os que se encontraban espacios abier tos
fuera de escala hum ana, crearon un ti po de ciudad deshumanizada donde
dichos espaci os urbanos encontraron la manera de guet izarse .
El período de recesión económica que comenzó con la crisis de la
energía en 1973 y que llegó hasta principios de los ochenta dio lugar en los
diferent es países europeos a un proceso de recesi ón en las políti cas de
viviendas sociales que habían llegado a suponer un coste excesivo para los
estados. En los años noventa en Francia, se produjo una degradación tan
grande de los grands ensembles que forzó el consenso entre las diferentes
capas sociales y las aut oridades sobre la i nadecuación de esa forma de
hábitat con políti cas de mejora y r ehabilit ación de b a r r i o s . A p a r t i r d e e s a
década, la atención de los estados europeos se centró en las necesidades
de mantenimiento y reposición de los parques de viviendas construidos en
los cincuent a y sesenta det eriorados considerablemente.
Por otro lado, a mitad del s iglo pasado m uchos de los centros históri cos
(espac ios simb ólicos de nuestra s ciuda des) pre sentaron proces os suc esivos
de degradación, tant o de edificios com o de calidad de vida y de seguridad
motivando el éxodo de la clase pr oductiva y la llegada de pobl a ción de bajos
recurso s e inmig rantes qu e sum ado al en vejecim iento de la p oblación
históri ca motivó que se demandaran intervenciones integrales en los barrios
de los c entros hi stóric os.
Durant e los años de creci mient o económic o previo s a la crisis de 2008
e n España las polít icas de vivi endas se centrar on principal mente en
promover ingentes cantidades de vivienda social copando la mayoría de los
presupuestos. Si n embargo, poco o nada se llevaron los procesos de
rehabili tación urbana, que en cualquier caso se enfocaron a m ejoras físi cas
en las viviendas y espacio público pero que no se plantearon desde
medidas socioeconómicos, equipamientos y dotaciones en un m odelo de
ciudad integral e inclusi va, basada en la calidad urbana de sus bar rios.
La necesidad de equi librar los espacios polarizados de las ciudades a
través de la inte rvenc ión en los barr ios m ás vu lnerab les m edia nte las
herramientas de las administraci ones públicas centra el planteamiento de la
tesis.
LA REG ENERAC ION URBA NA INTEG RAL CO MO E STRATEG IA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EV OLUCIÓN EN EL ÁMBI TO DE AND ALUCÍ A EN
TIEMPOS DE CRISIS
17
Planteami ento del probl ema
El contex to soci oeconómic o que envuelve la última década conocida
como "La Gran Recesión" ha provocado el aumento de la pobreza y la
exclusión social en España, perjudicando en mayor medida a la población
más vulnerable.
Mucha de esta población habita en barri os vul nerables de nue stras
ciudades desarrolladas marcados por una fuerte pol arización respecto a la
calidad de vida urbana con el resto de la ciudad. M uchos de ellos ya eran
vulnerables antes de la crisis económ ica y actualmente se encuentran cada
vez más deteri orados requi ri endo una atención i nmediata.
Las diferent es herramientas que poseen las pol íti cas públicas son
fundamentales para hacer frente a esta problemáti ca de espacios urbanos
degradados y deben enfrentar las necesidades de cada periodo concreto
en materia de viv ienda y rehabili tación.
Las agendas públ icas españolas y autonóm icas parece que no han
desarroll ado la rehabilit ación urbana como una prioridad durante las últimas
décadas, y menos aún enfocada desde la gestión y el desarrollo de
procesos integral es. Posiblemente, la complejidad que presentan estas
intervenciones debido a la m ultipl icidad de agentes a coordinar, la
necesidad de plantear las actuaciones a largo plazo así como las diferentes
discipl inas que deben acoger, ha hecho que las acciones se centren más en
una rehabili tación fí sica del par que residencial y del espacio públ ico
adyacente.
Por tanto, lo que se pretende en est e trabaj o de investi gación es i ndagar
sobre el alcance y la ca pacidad que tienen las herramientas pa ra la
regeneración de barrios v ulnerables desde la adm inistrac ión pública en la
mejora de los barrios. En concret o se ha realizado un análisis
pormenorizado de las políticas públicas urbanas en la Comunidad
Autónoma de Andalucía enfocadas a la rehabilitación para conocer las
acciones o actuaciones i mplementadas en el beneficio urbano de las áreas
seleccionadas.
Capítul o 1. Introducción
18
Preguntas, hipótesis y objetivos del trabajo
Preguntas de i nvesti gación
El objet o de estudio de esta tesis plant ea, en primer lugar, de qué
manera las polí ticas públ ica s han enfr entado la realidad de los espacios
degradados de nuestras ciudades desarrol ladas desde la regeneración
urbana, es decir, en que medida y proporción, con qué importancia y
herramientas se han promovido soluciones desde la administración para
ataca r esta prob lemática urban a. En co ncreto, c entránd onos e n el ám bito de
estudio seleccionado, es decir la Comunidad Autónoma de Andalucía, se
pretende dar respuesta o al menos tener en consider ación las siguientes
cuestiones:
¿Cómo ha influid o la Administr a ción Pública a través de sus planes,
programas y proyectos desde tres niveles (europeo, estatal, autonómico) en
la mejora de barrios vulnerables en las ciudades de la Comunidad
Autónoma de Andalucía?
A raí z de esta cuest ión se pl antea n ot ras p regunt as más específica s:
1. ¿Cuál ha sido la historia urbaní stica de los barrios vulner ables en
España?
2. ¿Cómo ha sido la influenc ia de las iniciati vas europeas en la
regeneración integr al de bar rios?
3. ¿Cómo ha sido la evolución de las polít icas estatal es y autonómicas
en el marco de la r egeneración urbana andaluza?
4. ¿Cuáles ha sido las herramient as de los programas enfocados a la
rehabilitació n de barrios vulnerab les desde las políticas esta tales y
autonómica andaluza?
5. ¿En qué ámbitos de actuación se han implementado los proyectos
de rehabil itaci ón de barr ios en Andal ucía?
6. ¿Qué actuaciones y medidas han influ ido en la mejora de los
barrios a través de los proyectos integral es?
Hipót esis de traba jo
Las intervenci ones públicas en barr ios vulnerabl es a través de
proyec tos de regeneración urbana mejoran la cali dad de vida de los
ciudadanos y benefician al resto de la ciudad.
Objet ivo s de l a i nves tig ació n
El obje tivo general es anali zar l a capaci dad de la s herra mientas de
regene ración d e barrios, a tra vés de los planes , p r o g r a m a s y p r o y e c t o s
LA REG ENERAC ION URBA NA INTEG RAL CO MO E STRATEG IA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EV OLUCIÓN EN EL ÁMBI TO DE AND ALUCÍ A EN
TIEMPOS DE CRISIS
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(europeos, estatal es y autonómicos), que hayan intervenido en la
Comunidad Autónom a de Andalucí a para realizar mejoras urbanas
repercuti das en l a calidad de vida de la pobl ación.
A parti r de est e obje tivo general, se proponen lo s si guient es objetivos
específi cos:
1. Estud iar qué se considera ca lidad de vida urbana desde unos
indicadores objetivos y subjetivos
2. Conocer la evolución de la Regeneración Urbana Integral,
recom enda ciones y dificultades d e su pro ceso
3. Estud iar la infl uencia que l o s p r o g r a m a s e u r o p e o s t u v i e r o n e n l o s
procesos de regeneración integral de barrios en España a través de
sus ámbitos de actuación
4. Anali zar la evoluci ón en tiemp os de crisis ( 2 0 0 3 - 2020) de las
políti cas de vivienda y rehabilitación, estatales y autonómicas, en la
temática concreta de regeneraci ón de barrios vul nerables en el
ámbito de l a Comunidad Autónoma de Andalucí a
5. Anali zar las herramien tas en tiempos de c risis d e l o s d i s t i n t o s
programas enfocados a la rehabil itación dentr o de los planes
estatales y auton ómic os ap licado s en A ndalu cía.
6. Identifica r los pro ceso s de m ejora s que han percib ido los b arrios
con pr oyectos de rehabilitaci ón a través de sus ejes de actuación,
medidas y acciones concr etas.
Figura 1. 1 . Mapa conceptual del proceso de investigación de la Tesis Doctoral
Justifi cación de l a invest igación
La pertinencia de la investi gación se justif ica debido al cambio de
paradigma a la hora de enfrentar las políticas públicas en m ateria de
vivienda y rehabilitac ión tras e l estallid o de la c risis y los recorte s
presupuestari os que han supuesto un giro de las polít icas de vivienda y
suelo, generalmente de la promoción de vivienda protegida y la adquisición
de suelo, a inter venciones de rehabili tación r esidencial y urbana.
Capítul o 1. Introducción
20
E l beneficio que representa equil ibrar las dif erencias urbanas en el
entorno cotidiano de los ciudadanos también representa una pertinencia
para abordar esta investigación, indispensable en la realidad de barr ios
vulnerables crecient es en el contex to de cr i sis en el que nos encontramos.
Los ámbitos de actuación donde se desar rollan l as intervenci ones de
regeneración urbana selecci onados desde la administraci ón también abre
interesantes perspectivas y posibili dades a la hora de enfocar hacia dónde
deben dir i girse las políticas públicas en materia de vivienda y rehabilitaci ón
que beneficien a l a mayor parte de la s ociedad. El t ratamiento de est os
espacios vulnerables debe implicar una voluntad que promueva
instrumentos legales, financieros y ur banísticos, m ediante la coordi nación
público - pri vada para la recuperación urbana y la mejor a en la calidad de
vida de l as personas.
Como antecedentes podemos enum erar las investigaciones que
actualmente centran su preocupación en la regeneración de barri os desde
las pol íticas púb licas, así pod em os fijarno s e n lo s siguie ntes proyectos de
investigaci ón :
- L a “Estrateg ia para el d iseño y e valuació n de plan es y pro grama s de
regeneración urbana integrada. La intervención en l as periferi as españolas
a través de las áreas de rehabilit ación i ntegral y el programa URBAN”
diseñada por el Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio.
Escuel a Técnica Superio r de Arqui tect ura (UPM) Pla n Nacional I+D+i (2013 -
2015), donde se define una herramienta guía, que facilita el diseño y
evaluación de pl anes y programas de Regeneración Urbana Integrada,
teniendo en cuenta las necesidades de intervención y su prioridad en todos
sus aspectos (medio ambiente urbano, urbanismo, vivienda y
socioeconomía), y considerando a todos los agentes i mplicados en ell a.
- Proyect o EUO BS 1 “Ecoba rrios versus rehabilitación de Ba rriadas.
Proyect o de m ejor a de barr iadas obsolet as en términos de sostenibi li dad”
(HABITEC, 2014) donde desde nuestro grupo de investigaci ón IN - GENTES
de la US hem os colaborado en la investi gación y redacción del análisis de
diversas estrategi as y actuaciones de mejoras llevadas a cabo en
situaci ones de obsolescencia urbana en las ciudades andaluzas para
comprender su idoneidad a posibles aplicaci ones en situaciones b arriales
con condiciones de obsolescencia, potenciali dad o adecuación similar es.
- “ Intervenci ón en barriadas residenciales obsoletas: m anual de buenas
prácticas ” I+D+ I (U S) financiado po r la C onser jería de Fo men to y V ivienda
de la Junta de Andaluc ía, propone un M anual donde sistematiza criterios,
pautas y norm as que sirven para abordar todas las fases del proceso de
recuperación de una barriada residencial : evaluación de su nivel de
obsolescencia, proyecto urbanístico - arqui tectónico, ejecución del m ismo,
gestión del proce so y po sterior s eguim iento .
1 . Proyecto d e convenio d e colaboració n con la Co nsejería de Fomento y Vivienda de la Junta
de Andalucía, financi ado por HABITEC. Este proyecto es desarr ollado por las univers idades de
Sevilla, Málaga y Gr anada
LA REG ENERAC ION URBA NA INTEG RAL CO MO E STRATEG IA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EV OLUCIÓN EN EL ÁMBI TO DE AND ALUCÍ A EN
TIEMPOS DE CRISIS
21
- P r o y e c t o I G O P “Barrios d esfavore cidos a nte la crisis: se gregac ión
urbana, innovación social y capacidad cívica” ( U A B , 2 0 1 4 2 ) coordinado por
Isma el Blanc o y Oriol Ne l · lo, pro fund iza en el impa cto d e la crisis y las
pol íticas de aus terida d incluy end o seis estu dios de cas o de vario s barrios
perifér icos de Cataluña, donde muestran que, en general, los barrios más
vulnerables tienden a ser aquellos que se encuentran más aislados
territorialm en te y donde existe may or concen t raci ón de población con bajo
nivel de renta e inmigración. La colaboraci ón entre tejido vecinal e
instit uciones locales result a básica para evitar la creación de guetos, sin
embargo, en otros barrios los efectos devastadores que ha tenido la cri sis
se debe a l a a u s e n c i a o i n s u f i c i e n c i a d e p o l í t i c a s p ú b l i c a s p a r a e v i t a r
procesos de creación de guetos.
- P r o y e c t o d e i n v e s t i g a c i ó n f i n a n c i a d o p o r e l P l a n N a c i o n a l d e I + D + i
sobre “Efecto s soc ioterritoriales de la crisis económ ica en las áreas urban as
de España: pol íticas públicas y estrat egias de r esili encia” (CS
Las tesis d octora les más r ec ie nt es q ue h an abo rd ado la mis ma t emá ti ca
pero desde ot ro punto de vista serían:
- “Una aproximación a la def inici ón de variedad urbana desde la
complejidad. Aplicación al aná l i si s ur b an í st i c o d e t r e s b ar r i os ma dr i l e ño s” d e
I. G onzá lez García (UPM, 2013) donde se re aliza una reflexión s obre el
concepto de variedad urbana imprescindibl e para plantear modelos
alternat ivos de inter vención en la ciudad y el territori o así com o procesos de
regene ración y rehabilitación integral.
- “Planeamien to y políticas de vivien da en el Área Metropolitana de
Mad ri d dura nt e la demo cr ac ia (1 97 5 - 2007)” d e S . O r t i z N ú ñ e z ( U P M , 2 0 1 4 )
donde se analiza la realidad res idencial const ruida en los muni cipios del
Área Metropol itan a de M adrid y su relaci ón con el desarrol lo de las políti cas
de planeamiento y de vivi enda.
- “Políticas urba nas de la u nión europea desde la perspec tiva de la
planifi cación col aborativa. Las Ini ciativas Comunitarias URBAN y U RBAN II
en España” de S. Gregorio Hurtado (UPM, 2012), donde se reali za un
extensís imo análisis de las iniciat ivas comunitarias desde el enfoque
colaborati vo hasta el año 2006.
- “Barrios y sostenibilidad . La aplicación de criterios sociales,
medioambient ales y económicos en el diseño y evaluación de procesos de
regeneración urbana sost enible en ciudades Europeas” d e M a r í a Á n g e l e s
Orduña Gañán (Universidad de Valladoli d, 2016) 3 , don de se c entra , entre
todas las posib les p olíticas urba nas para mejo rar la situación , en la
regene ración s ostenible d e los barrio s residen ciales ob soletos.
2 . El proyecto, liderad o por el Instituto de Gobierno y Políticas Públicas de la Universidad de
Barcelona (UAB), se enmarca en el programa RecerCai xa, que impulsan la Asociaci ón
Catalana de Univer sidades Públicas (ACUP) y la Obra Social ” la Caix a”.
3 . http://uvadoc.uva. es/handle/10324/16800 . Co lección Tesis doctorales UVa
Capítul o 1. Introducción
22
Por últi mo, dada la pert inenc ia de la invest igac ión podemos enunc iar
que se han publicado rec ientemente dos números de revi stas
especiali zadas de referenci a a los nuevos marcos n o r m a t i v o s y l e g a l e s d e
rehabilitació n en Es paña, c omo s on:
- “P or la rehab ilitación, la re gene ración y la re novac ión urb anas ” . Ciuda d
y Territorio. Estudios territor iales CyTET, V ol. XLVI (179). M inisteri o de
Fomento, 2014.
- “Repen sar las políticas urb anas. Apuntes para la agenda urbana”.
Colec ción _Estu dios , sede Terr it ori o, 11. Dip utac ión de Barc elona , abri l
2012.
Se corro bora por tanto qu e son numerosa s y reci entes las
investigaci ones enfocadas al análi sis de la rehabi litaci ón de barrios por l o
que se da fe de la pertinencia de esta tesis. Sin embargo, aún no se ha
localizado ninguna que ponga de m anifiesto la relación entre los progr amas
europeos, los últimos planes de vivi endas estatales y andaluces y su
aportación a la renovación urbana en el conte xto de crisis de la última
década. Como novedad además, la tesis incluye en el análisis de casos en
Andaluc ía el impacto a través de la s mejoras urbanas reperc utid as en la
calidad de vida de la población elaborando un marco donde pl antea las
fortalez as y d ebil idades de dichas actuaciones y acciones concretas en el
contexto andaluz.
Conteni do de l a t esis
La tesi s se estructura siguiendo un primer capít ulo introductorio donde
se recoge el planteamiento de la i nvestigación y las cuest iones
metodológicas.
Un segundo capítulo d e m a r c o t e ó r i c o f o r m a d o p o r c u a t r o p a r t e s
donde se plantea, en pri mer lugar (part e 2.1), “la calidad de vida urbana
como m eta del desarrollo” desde el punto de vista de la cotidi anidad que
represe nta la vida en los barrios d e la ciudad c onsoli dada. Este apartado
enmarca el act ual contexto de austeridad que los difer entes países están
viviendo, muchos por causas de la cr isis financi era u otras realidades.
También se realiza un estudio sobre las diferentes concepciones que tiene
calidad de vida centrándola en lo urbano que nos ll eva a la el aboración de
un cuadro de indicadores objetivos y s ubjetivos com o meta para poder
alcanzarla.
La parte 2.2. p lantea u na descrip ción histórica de “la pro blem ática de
loa barrios a regenerar en E uropa” que sig ui ó a l c r eci mi en to de la s c iu da des
europeas y españolas tr as la revoluci ón industri al provocando espacios de
marginalidad urbana, que en muchos casos aún hoy persisten agravados
por la situación de crisis actual. Repasa, además, l as medidas hist óricas
que se pusieron en marcha para resolver dicho problema com o punto de
partida de esta investi gación: los espacios vulnerabl es de las ciudades
consolidadas, y analiza en profundi dad el concepto de regenerac ión
integral , antecedentes, recomendaciones y difi cultades en su proceso
LA REG ENERAC ION URBA NA INTEG RAL CO MO E STRATEG IA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EV OLUCIÓN EN EL ÁMBI TO DE AND ALUCÍ A EN
TIEMPOS DE CRISIS
23
basado en experienci as reales y bibl iografí a de referencia como la
herramienta capaz de hacer frente a la problemática de los espacios
vulnerables de las ciudades europeas y españolas. Se descri be el concepto
de vulnerabil idad, se anal i zan los actuales i ndicadores apli cados a los
barrios y se desarroll a la estrat egia de evaluación y diseño de planes y
programas de regeneraci ón urbana integr ada planteada por investigaciones
de refer encia.
Por último, la parte 2.3, la m ás extensa, estudi a, analiza y compara los
distint os “instr umentos para la regeneración de barr ios vulnerables” a tres
escalas: europea, nacional y autonómica, a través de planes y programas,
los ámbitos de actuación donde se han resuelto, los presupuestos
adjudicados, etc. El proceso de an álisis nos da el resu ltado de la evo lución y
tende ncia que los distinto s instru men tos han tenido en el ma rco de la
rehabilitació n urba na pa ra atac ar la pro blemá tica de los ba rrios vuln erables
desde la i ntegrali dad, concr etamente en l a comunidad andaluza.
El tercer capítulo d e l a t e s i s pr e s e n t a u n a ná l i s i s e m p í r i co d e ca s o s d e
estudios sel eccionados de proyect os de regeneraci ón de barrios vul nerables
que se han llevado a cabo recientemente en la Comunidad Autónoma de
Andalucía (2000 - 2013), periodo coincidente con el momento de cri sis socio -
económica. Para ello se han selecc ionado 9 casos de estudio de la ini ciativa
europea URBA N y 5 casos de estudios de proyectos de rehabilitaci ón de
barrios a través de los di ferentes planes est atales y autonómicos.
El aná lisi s se llev a a cab o mediant e un conjunt o de i ndicadores y
variables relaci onados y comparados entre sí para finalmente calificar si los
proyectos han resultado eficaces en la mejora de la calidad de vida de los
más vulnerables y present ar un m arco de debilidades y fortalezas
enmarcado en la realidad de la cr isis socio - económica actual .
Los indic adores a anal izar:
1. Los ámbit os de act uación de l os barri os vulnerabl es
2. Indi cadores soci oeconómicos
3. Probl emática de l os ámbitos
4. Plan financier o de los Ejes de l as actuaci ones
5. Tipos de medidas y ac ciones implementadas
6. Result ados esperados vs. Resultados Obtenidos
Capítul o 1. Introducción
24
Metodología de investigación
Las disti ntas metodol ogías empleadas en esta tesi s se podr ían divi dir de
la sigu iente m ane ra:
Enfoque descript ivo - expl icati vo (marco t eórico)
FASE 1. Est ado de l a c ues ti ón . R evi si ón ana lí t ic a s obr e l os pro ce sos de
gestión de los barrios vulnerables de las ciudades europeas y españolas a
través del estu dio his tórico d e los pro c esos de crecimiento urbano y las
medidas seguidas para atacar l a problemática.
Enfoque analí tico
FASE 2. Est udio de programas europeos vi ncul ados con los pr ocesos
en regeneración integral de barrios en España, con base de datos de
proyectos P PU, URB AN I , URB AN II, INICIA TIVA UR BAN A, DES ARR OLL O
URBANO.
FASE 3 . Identifica ción de la e voluc ión d e los p lanes y prog ram as
(estatal es y autonómico) en regeneraci ón de barr ios vulnerables vinculados
a la C.A. de Andalucía en el periodo entorno a la cri sis de 2008. B a s e d e
datos de pr oyectos de rehabili tación de barri os andaluces.
Estudio de ca sos
FASE 4. I d e n t i f i c a r p r o c e s o s d e m e j o r a s q u e h a n p e r c i b i d o l o s b a r r i o s
con proyectos de rehab ilit ación (europeos y autonóm icos) a través de sus
ejes de actuación y sus acciones concretas. El resultado de la investigación
se ha ll evado a cabo mediante el análisis de 9 casos de estudio de
proyectos financiados por diferentes iniciat ivas UR BAN y de 5 casos de
estudio de proyectos con financi ación E STATAL y AUTONÓMICA, ambos
enfocados a la finalidad de mejorar la c alidad de vida urbana pero desde
perspectivas diferent es, esto per mite indagar en l as herramient as
seleccionadas y establecer cruces com parativos y complementarios así
como pr oponer futuros instrumentos y actuaciones para la mejora global de
los barri os aplicabl es a dif erentes cont extos y r ealidades, a través de:
1. Los ámbit os de act uación de los barr ios vul nerables
2. Indi cadores soci oeconómicos
3. Probl emática de l os ámbitos
4. Plan financier o de l os Ejes de las actuac iones
5. Tipos de medidas y acciones i mplementadas
6. Result ados esperados vs. Result ados Obtenidos
7. Medición a tr avés de la Calidad de Vida Urbana ( CVU)
FASE 5. DISCUS IÓN Y CONCLUSIONES
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
26
CAPITULO 2.
LA REGENERACION URBANA
INTE GRA L CO MO EST RAT EGIA PAR A
MEJORAR LOS BARRIOS
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
2.1. La calidad de vida urbana como meta del
desarrollo
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
2.1.1. Contextos de austeridad
La gran cris is fi nanciera del año 2008 origi nada tras l a caída de
Lehman Brother s en EE.UU. ocasionó un cambio de p aradigma e n el
mundo entero donde la pobreza al canzó de l leno a los (hasta ahora)
poderosos países europeos y al continente americano. Muchos
países en vías de desarr ollo, principal mente en A mérica Latina, que
en las últi mas dé cad as tuvi er on un os cr eci mi en to s econ ómi co s
exponencial es ralenti zaron su crecimiento en los últ imos años 4 , aú n
así, los países del Sur sost uvieron c olecti vamente el c recimient o
económico mundial, reduci endo la pobreza y aumentando sus
riqueza s a gra n escala (PNUD, 2013) . El S ur s e c on vi e rt e en el N or t e
y el N orte pasa a ser el nuevo Sur. Las fronteras se desd ibujan más
que nunca, y una buena parte de la población de países perifér icos
europeos (España, G reci a, Portugal, Ital ia) se ve obligada a emigrar,
princi palmente jóvenes universi tari os, para realiz ar trabajos que no
se corresponden con su cualifi cación académ ica. Mientras tanto, una
gran parte de la población de los países afectados por la gran crisis
ven ralenti zados sus derechos par a alcanzar u na calidad de vi da
digna.
El Info rme sobre Desarr oll o Humano del Programa de Nacione s
Unida s para el Des arr oll o (PNUD) de l año 2013 no deja lugar a
dudas: el Sur es ahora el nuevo Norte. Este inf orme titul ado El
ascensor del S ur: Progreso humano en un m undo diverso señala en
la co yuntu ra ac tual q ue:
“para el observad or casual, la situación reinan te en 2013
puede percibi rse como un relat o sobre dos mundos difer entes: un
Sur renaciente, especialmente notable en China e India, donde hay
un gran progreso en desarrollo humano, el creci miento parece
mant en er se só li d o y la s per spe ct i va s de reduc ci ón de l a pobr ez a son
alentadoras ; y un Norte en crisis, donde las políticas de austeridad y
la ause ncia de cre cimie nto econ óm ico dificulta n la situació n de
mil l on es de personas desempleadas y de personas privadas de
4. Es probable que el crecimiento en América Latina y el Caribe sea aprox. de 3,9% para el
periodo 2013 - 17, casi un punto porcentual menos que en el 4,8% registrado en 2003 - 07 , e l
periodo ant erior a la Gran Recesión. (Andrew Powel, Coor. I n f o r m e m a c r o e c o n ó m i c o d e
América Latina y el Caribe , 201 3. Replantear las reformas. Cómo América Latina y el Caribe
pueden escapar del menor creci miento mundial . Banco Interam ericano de De sarr ollo, 2013)
Según el Banco Mundial, l a tasa de crecimient o promedio del PIB en 200 9 de los mi embros con
ingresos altos de la Organización para la Cooperación y el D esarrollo Económico (OCDE) fue
del - 3,9%, en comparación con el 7,5% en Asi a Oriental y el Pací fico, el 7,4% en Asia
Meridi onal, el 3,6% en Oriente Medio y África del Norte y el 2,1% en África Subsahar iana .
(Base de datos de Indicadores de Desarrollo M undial. http:// data.worldbank.org/. Consultado el
15 de mayo de 2013). Ya en el año 2013, los pa íses de la zo na euro crec ieron entorn o a un
2%, período en el que salieron de la recesión.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
28
benefici os, a medida que los pactos sociales son sometidos a una
inten sa p resió n”.
En medio de est e hur acán, los Obj eti vos del Desarr oll o del
Milenio recuerdan que aún hay más de 1.000 5 m i l l o n e s d e p e r s o n a s
viviendo por debajo del umbral de la pobreza en el mundo, y que de
llegados al año 2015 no se han cum plido muchos de los
compromisos ad quiridos 6 . Por otro lado, el inform e a nterior men te
mencionado apunta a que tam bién hay problemas más profundos,
compartid os por el Norte y el S ur, que afectan de una manera direct a
a la calidad de vida de las personas poniendo en entr edicho la
necesidad del progreso basado en el creci miento económico
inso sten ible y en la de sigu alda d. En pa labra s del pro pio info rme : una
creci ente desigualdad en m uchos países, tanto desarrollados como
en desarroll o, que amenaza la rec uperación mundial y la
sostenibili dad del progreso futuro, y limita la reducción de la pobreza;
además de graves c uestiones ambientales.
Desde el punto de vista s ocial, el periodo de la Gran Recesión
americana y europea ha traído consigo medidas y políticas de
austeri dad que han desangrado a la cl ases medias y bajas de l a
sociedad, privándolas de mejoras en la salud pública, l a educación,
las pres tacio nes soc iales , y p o r s u p u e s t o c o m o c o n s e c u e n c i a , l a s
actuales pol íti cas de vivienda soc ial y medioambient al han provocado
una notabil ísi ma disminución de la calidad de vi da de las personas,
llevando al extremo un derecho básico: el derecho a una vivienda
digna 7 .
Fresno , Ren es y T solak is (2 012), rec uerda n que cua lquier
polít ica, por muy austera que sea, debe inclui r objetivos de equidad,
y estos criterios han de ser, adem ás, ev aluables. De lo con trari o, se
ponen en juego elementos sustanciales del modelo social. Las
polí t icas de austeridad nos pueden condenar a convivir durante
5 . En el año 2015 fueron 836 m illones de personas las que viven en progresa extrema según el
último informe de NN.UU. (2015). http://www.un.org/es/mill enniumgoals/pd f/2015/mdg - report -
2015_spanish.pdf
6 . Lo s ob jetivos del des arrollo del mile nio q ue ya se han alcanzado son : la reducción de la
pobreza extrema a la mitad, el acceso a fuentes mejoradas de agua, la disminución del número
de habitantes en tugurios de ciudade s en países en desa rrollo, prácticamente la reducción del
hambre. Sin embargo aún queda mucho para alcanzar los siguientes obj etivos: la sost enibilidad
del medio ambiente, la mortalidad infantil , la mortal idad materna, el derecho a la enseñanza
primaria, e l saneamiento. Informe 2015: Objetivos del Desarrollo del Milenio . Naciones Unidas:
NY, 2015
7 . Los desahucios llevados a cabo por la banca en España en el primer semestre del 2013
ascendieron 19.567, de l os que 15.451 fueron vivi enda habitual. En ese seme stre, el porcentaje
de daciones en pago sobre el total de viviendas entregadas (35.098) fue del 32,3%. E n el
conjunto del 2012, el total de desahucios fue de 23.774 (Nota informativa sobre la presentación
de una nueva estadística de procesos de ejecución h ipotecaria sobre viviendas. Banco de
España, 2014)
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
29
much os año s, i ncl us o a unq ue se r ec up er e l a ac t iv id ad eco nómi c a,
con niveles muy altos de desigual dad, pobreza y exclusi ón. Lo
mín imo , por tant o, que pod rí a exi gi r se a lo s ‘de ci so re s’ públ i cos en
es te mo mento e s incorpo rar criterios d e equida d y de redu cción de la
pobreza a s us actuaci ones 8 .
La equidad, o más bien l a desigualdad, aparecen en dis tint os
discursos como un m edio necesario para alcanzar una calidad de
vida digna, que además fomenta (o f rena cuando se trata de
desigualdad) el crecimiento económico y el desarrollo hum ano,
tam bién en el acc eso a la ciuda d. Este términ o, unido a lo q ue má s
adelante se defini rá com o pobreza y exclusión, se transforma en
palabra inevit able de analizar si se qu iere llegar a enfo car la calidad
de vida como un atributo necesari o, justo y uni versal para todos l os
habitant es de est e planet a.
La calidad de vi da en la pobreza ur bana engloba dif erentes
paradigmas de necesidad urbana: regiones pobres sin acceso a
servicios bási cos como agua potable, saneamiento, electr icidad, ni a
equipamientos básicos com o centros de salud, escuel as, lugares de
ocio, deporte o esparcimiento; regiones donde la polaridad extr ema
segmenta en dos ciudades enteras, com o dos mundos distintos e n
un mismo terr itori o (ciudad formal – ciudad informal); y regiones donde
la calidad de vida retrocede en vez de aum entar con el progreso y el
desarroll o de los países. Por otro lado, requiere plantearse qué se
entiende por calidad de vida, qué aspectos fo rman parte de una
concepción universal para alcanzarla y cuáles están relacionados
con los context os socio - cult urales.
De esta manera, los conte xt o de austeri dad aparecen como
espacios de necesari a reflexi ón, enm arcados dentro de lo social,
cultural, eco nómico y polít ico determinado, que evidencian un
signif icado común que permite, de alguna manera, proponer lecturas
prospecti vas hacia nuestros terri tori os, ciudades, barrios, y en
defini tiva hacia nuestras vidas. El desarrol lo hum ano, es decir, el ser
humano, debe ser el centro de todas las acciones, pensamientos y
polít icas públicas, y est as deben ir encaminadas a mejorar sus
capacidades y su calidad de vi da, fomentando espaci os de igualdad
y de progreso.
8 . Este artículo tom a como base un trabajo anterior, pu blicado originariam ente en José Man uel
Fresno y Andreas Tsolakis (2010), Propuestas del tercer sector de acción socia l para una
estrategia de inc lusión social 2020 en España, Madrid, EAPN España .
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
30
2.1.1.1. Necesidades básicas
Uno de l os p ri nci p ales obj eti vos del desar roll o humano es mejorar
las con dicio nes de vida de las pers ona s. Esta s cond icion es de vida
están relaci onadas con el bienestar, y con lo que se ha considerado
como “necesidades básicas” entendidas como lo mínimo que un ser
humano requiere para llevar una vida digna. Las necesidades
básicas se encuentran direc tamente relacionadas con la pobreza de
las pers ona s y según qué inve stiga dore s esta s podría n ser
diferent es.
Franci sco Ardiles (2008) define la pobreza como la situación
mat er i al en la cual un indivi duo está privado de satisf acer sus
necesidades básicas. Para él, las necesidades básicas son
indispensabl es para el desarroll o de cualqui er individuo que viva en
sociedad y de fine la pobreza com o lo contrario a bienestar, porque
quien está en una situación de bienestar y no de pobreza en una
sociedad determinada, cuenta con todo lo que no tiene el pobre en
una ampliaci ón de l a necesidades básicas 9 .
Ignacio Aguilar Zuluaga (2011) define la calidad de vida com o la
posibil idad que tiene un a pe r s on a o u n a f a mi l i a ( ta mbi én l a s oci ed ad)
de alcanzar el bienestar y la satisf acción de todas sus necesidades.
Pero además añade otra defi nición más subje tiva a la calidad de
vida: una tranqui lidad de espí ritu más una sensaci ón de felici dad 10 .
Se en uncian entonces dos tipos de necesidades que algunos
autores han denom inado como materiales e inmaterial es. Las
necesidades intangi bles, pero igualmente necesarias, que tienen que
ver por un lado con necesidades como sentirse querido, tener
buenas relacion es sociales, etc. y por otro lado, las necesidades
relaci onadas con la percepción que cada uno tiene de su propia vida
y de su propia feli cidad. Ambas necesidades (tangibl e s o m ateriales,
e intangi bles) deben ser consideradas “necesidades básicas” para
tod o ser hum ano y deben ser indiscuti bles e insepar ables. Dentro de
un signif icado urbano se podrían anali zar cuáles de estas
necesidades, tangibles e intangi bles, est án relacionadas con el
entorno en el que vivimos, las relaciones sociales que nos produce
di cho ent orno, la cal idad de nuestr a vivienda, l a percepción de
nuestra vi da cotidiana, etc.
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
31
Se observa entonces un aspecto importante del concepto de
calidad de vida: su relatividad y su subjetividad. Si nos referimos a
una calidad de vi da urbana, consi de rando que l a defini ción de
calidad de vida engloba mucho m ás que el concepto de necesidad
básica y que ti ene m ás que ver con el término bienestar, aparecer án
unos indi cadores universales y objetivos para alcanzar ese bienestar
urbano: servici os básicos (agua, saneamiento, electri cidad),
seguridad, limpieza, espacios públicos de calidad, zonas verdes,
espacios de ocio y recreo, calidad de la vivienda, etc. O tras muchas
cualidades de lo urbano pertenecerán al ámbito de lo subjetivo,
cultural e incluso emocion al. Resulta de sumo interés reivindicar
patrones objet ivos y subjet ivos que nos marquen una hoja de ruta a
la hora de abordar la cuestión urbana como finalidad para conseguir
ciudades y barr ios más just os y sa ludables que aum enten la equidad
entre l os ci udadanos y l a inc lusión social de toda la soc iedad.
En este ap arta do, ant es de pr ofund izar sobre la cues tió n de las
necesidades básicas urbanas, o m ás bien, sobre la calidad de vida
urbana, se analizará un contexto más global donde se defina al ser
humano en la actual coyuntura mundial. P ara ello, se han señalado
tres conceptos fundamentales que influyen de una manera directa en
la pr ofund a y c om pleja p roble má tica so cial y u rban a: la pob reza, la
desigualdad y la exclusi ón social. Si bien, podrían haberse amp liado
con muchos otros términos como vulnerabilidad, heter ogeneidad, etc.
estos tres concept os se consideran como un m arco adecuado desde
donde debatir la equidad hacia una cal idad de vida mayor de toda la
población, haciendo fr ente desde un ámbito más global hasta el
ámbito l ocal que representan las ciudades y los bar rios.
Si bien es cie rto que est os concept os (pobr eza, desigual dad y
exclusi ón) tienen en principio una dimensión valorativa, también es
cierto que tienen contenido descriptivo. Esta dob le funcionali dad en
cualitati vos y cuantitativos parece interesante a la hora de ab ordar
tem as tan com plejos com o la pobre za urban a o la ca lidad de vida . L a
pobreza, la desigualdad y la exclusión se refieren a una condición de
bienestar m aterial en un tiempo determinado, con posibili dad de ser
medi do , y qui zás lo más int er esa nt e, mucha s vece s inc ompa ra bl es
entre unos context os soci ocultur ales y otros.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
32
2.1.1.2. Pobreza
La defini ción de pobreza acar rea tant as vicisi tudes que l a única
conclusión para los estudiosos del tema termina siendo que no hay
una única defini ción de pobreza.
En 1966, Osc ar Lewi s acuñó el conce pto de “ cult ura de la
pobreza” como un estil o de vida en su trabajo Antropología de la
pobreza. Cinco familias , que si bien ha sid o posteriorm en te
cu estionado, int rodujo la reflexi ón sobre la herencia de la pobreza
que pasaba de padres a hijos, un modo de vida que se hereda de
generación en generación a través de líneas famili ares, result ando
difí cil que algui en pudier a sali r de esa sit uación.
Repens ar el término de pobreza es inevi table si se quiere
alcanzar una cali dad de vida digna, también en las ciudades. En esta
tesis no se pretend e realizar un análisis exh austivo del conce pto de
pobreza ya que son m uchos los autores que han desarrollados sus
in vestigaciones en este compli cado campo, per o sí se pretende
esbozar un marco general del signific ado relacionado con la calidad
de vida urbana y su r elación con el entorno en el que nos
encontremos. De hecho, el significado ha ido cam biando a lo largo
de l as décadas, incluyendo cada vez más términos subjetivos
difí ciles de medir.
El Consejo de Europa en 1975 adoptó una definición relat iva de
pobreza, aquella en la que los indivi duos o familias tienen recursos
tan r educ idos q ue lo s exc luyen del estilo de vi da considerado
mínimamente aceptable para el E stado Miembro en el que habitan
(EEC , 1981 ). El 19 de dic iembre de 19 84, la C om isión Eu ropea
amplió esta defini ción de la siguient e manera: Se considerarán
pobres aquellas personas, famili as y grupos de persona s cuyos
recurso s (ma teriales, cu lturales y s ociales) s on a ta l punto limitados
que quedan exclui dos del estilo de vida mínimamente aceptable para
el Estado Miembro en el que habi tan ( EEC, 1985).
En el año 1985 el Banco Mundial estimó que la medida para
e valuar la pobreza extrema era un ingreso m enor de 1 dólar al día, y
menor de 2 dólares al día para definir la pobreza relativa (en 1993 se
estimó en 1,08 dólares diari os, medidos a razón de la paridad del
poder adquisitivo (PPA). D esde 2008 se considera 1,25$ día (PPA
2005). Estos umbrales se basan generalmente en estimaciones de la
inge sta d e alim ento s, en ergía y de l cost e de la s ne cesid ade s
básicas, y se encuentran extendidos sobre todo para los países en
desarroll o. Sin embargo, esta medida cobra diferen te sentido cuando
lo en mar cam os e n otro s con texto s soc io - económicos, políticos y
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
33
cultur ales, ya que podemos argumentar que un dólar no tiene el
mis mo va lo r en T anz an ia q ue e n Sui za .
De este modo, l a Comisión Europe a (200 7) est imó que en 2004
alrededor de 100 mill ones de europeos vivían por debaj o del umbral
de pobreza (esti m ado en 22 euros al dí a) y que alrededor de 23,5
mil lon es tení an que ar re gl ársel as co n meno s de 10 euros al dí a y
casi 7 millones con menos de 5 e uros al día. La medida d el riesgo de
pobreza viene determinada en la Unión Europea por el número de
personas cuya renta disponibl e representa m enos de un 60 por
ciento de la renta mediana equivalente de s u país.
Según estos indicadores universales de pobreza extrema (1,25$
día), la proporción d e p e r s o n a s c o n e s t a s i t u a c i ó n s e r e d u j o d e l
43,1% en 1990 al 22,4% en 2008; en China solamente, más de 500
mil lon es de per sona s han sa li do de la pob reza (Ch en y Raval lio n,
2012). Brasil ha pasado del 17,2% de la población en 1990 al 6,1%
en 2009; China, del 60,2% en 1990 al 13,1% en 2008; e India, del
49,4% en 1990 al 32,7% en 2010 (World B ank, 2012) .
No obst ante, l os pri ncipal es desafí os del des arroll o no se han
reducido. Se calcula que alrededor de 1.570 m illones de personas, o
más del 30% de la pobl a ción de los 104 países analizados viven en
condiciones de pobreza multidimensional (PNUD, 2 013). Según el
Banco Mundial , 1.200 millones de personas en el mundo viví a en
situaci ón de pobrez a ex trema en el año 2010, ¡ lo que equivale al
20,6% de la población mund ial !. El Banco Mundi al esti ma que en el
año 2015 seguirán padeciendo pobreza extrema 970 millones de
personas, el 15, 5% de la pobl ación mundial.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
34
Figura 2. 1 . Personas que vive n con men os de 1$ d ía. Fuente: N N.UU, 20 15
Figu ra 2. 2 . Línea de pobreza en 2005. Fuente: Chen y Ravallion, 2012
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
35
El concepto de pobreza se equipara habitual mente al de falta de
ingreso porque se presume que es el ingreso el que en gran m edida
determina el nivel de bienestar material. Pero la “pobreza de ingreso”
es sólo una parte del panorama y debe consi derarse que la pobreza
tiene m uch as otra s dime nsio nes. E sta defin ición un idim ensio nal de la
pobreza a partir del gast o o del ingreso monetario ya debería de
haberse superado de forma que resul ta inevitable aplicar un enfoque
mul ti di s ci pl i nar si se qu i er e abo rd ar s er i amen te e l t ema .
La multidimensional idad de l a pobreza se ha definido con un
índic e que in cluy e tant o la can tidad c om o la inte nsid ad de c aren cias
simultáneas sufridas por las personas en salud, educación y nivel de
vida. En muchos de los paí ses del Sur con crecimient o acel erado, la
población que vive en condiciones de pobreza m ulti dimensional
supera a l a que sufre pobr eza de i ngresos.
Raval li on (199 6), hace cas i dos d é c a d a s y a c r i t i c ó l a m e d i d a d e
la línea de la pobreza únicamente como una medida de ingresos,
argumentando que el bienestar así medido es demasiado limit ado, y
sería mejor incl uir i ndicadores no sólo económicos, sino t a mbién
indic ado res soc iales c om o la esperanza de vida, la mortalidad infanti l
o el analbafetismo. En este sentido, propuso cuatro indicadores para
la m edic ión d e la pob reza :
1. Una medida de la pobreza basada en la distribuc ión del gasto
real p or a dulto cubrien do todos los b ienes y s ervicio s (incl uyendo
aquellos obtenidos fuera del mercado)
2. Indicadores de acceso a bienes no de m ercado cuyos precios
signif icati vos no pueden ser asi gnados com o un acceso a educación
y servicios de salud
3. Indi cadores de dis tribuc ión dentr o de los hogares; m edidas de
desigualdad de género
4. Indicadores de ciertas característi cas personales que implican
restriccion es a la hora d e e scapa r de la pobreza, como disca pacida d
o malnutri ción.
Añade que no todos los indicadores deben ser inclui dos en cada
contexto, aunque en muchos casos unos están relaci onados con los
otros.
Los criterios de la pobreza también pueden ser perceptivos como
apunta José M anuel N aredo que sugiere la conveni encia de abordar
la pobreza desde los cuatro puntos de vista que propone R ahnema :
1º desde la situaci ón material (y monetari a) que define las
condiciones de vida de la gente, 2º desde la percepción que cada
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
36
uno tiene de su propia condición, 3º desde la percepción de la
pobreza que tienen los otros, 4º analizando cómo la percepción de
las mism as situacio nes varía par a los distin tos c olect ivos sociale s o
periodos temporales ( Naredo, 1998) 11 .
En cuant o a la maner a de cómo las agendas t radi cio nales
abordan el tema de la pobreza para su reducción, Sobhan (2010)
alaba el fortalec imiento de las red es d e s egu ridad soc ial e n la s
intervenc iones contemporáneas para promover el crecimiento
inclusi vo, pero opina que aún resolviendo los síntomas de la
pobreza, no se llega a los orígenes. Para el autor, cualquier agenda
creíble para poner fin a la po breza debe revertir las injust icias
estruct urales que la perpetúan, que señala como:
- E l a c c e s o d e s i g u a l a l o s b i e n e s : p r i n c i p a l m e n t e e n e l a c c e s o a
la tie rra y a l ag ua por par te d e lo s s egm ento s m en os p rivileg iado s d e
la s ocied ad rura l, que jun to a la f alta de acceso al capital perpetúa
además la pobrez a urbana.
- L a p a r t i c i p a c i ó n d e s i g u a l e n e l m e r c a d o : p o r u n l a d o , l o s
princi pales agentes de producción suelen ser la élite urbana; por otro
lado , los m ercad os de capit ales n o han s ido ca pac es de p ropo rcio nar
crédito suf iciente par a los excl uidos.
- La gobernanza inj usta: donde l os exclui dos no ti enen
representaci ón en l as inst ituci ones de gobernanza, por l o que
permanecen marginados de las i nsti tuciones públic as.
Este autor recomienda la promoción de cam bios estruct urales, a
travé s del fo rtalecim iento de la capa cidad de lo s exclu idos c on u na
partic ipación más equitat iva en l a economía de m ercado y en el
gobierno democrático, a través de sus agendas de polít icas. Pero
esta relaci ón de los excluidos con el mer cad o, no sól o lo cal sin o
tam bién de los paíse s en desarro llo con la e cono mía glob al de
mer cad o, f ome nt a e l deb at e desd e la in cl us i ón de la gl ob al iz ac ió n
contemporánea sobre la util ización de los cauces del mercado como
medi o pa ra sal i r de la p obr ez a ( So bhan, 2010).
La pobreza atentan directamente contra el derecho fundamental
de las personas a contar con los recursos suficientes para llevar una
vida digna, basada en la cobertura de las necesidades básicas y de
unos niveles m ínimos de bienest ar. Lo que no es útil a la sociedad
del crecimiento queda m arginado, empobrecido y excluido. El riesgo
además de la pobreza es que puede alcanzar a cualquier persona, lo
estamos viendo patente estos años de crisis con el empobrecimiento
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
37
de parte de la clase media española, donde la población en riesgo de
pobreza o exclusión social ha aumentado del 23,3% en 2007 al
28,2% en 2012 ( Comisión Europea, 2013).
Para conocer los índi ces de la pobreza podemos remit ir nos a los
Obje ti vos del Desar ro ll o de l Mi len io (ODM) como i ndi cador que
define un nivel de pobreza extrema y nos señala la cobertur a de las
necesidades básicas para que las personas alcancen un nivel
mín imo de b ie ne st ar . Es t os 8 ODM se def i ni er on e n el añ o 20 00 p ar a
llegar a su meta en el año 2015 y fueron:
OBJETI VO 1: Errad icar la p obre za ex trem a
OBJETI VO 2: Log rar l a ens eñan za pr imar ia un iv ers al
OBJETI VO 3: Pr omover l a ig ual dad de gé ner os y la au ton omía
de las mujeres
OBJETI VO 4: Redu ci r la mor ta li dad i nf ant il
OBJETI VO 5: Mej ora r la sa lu d ma ter na
OBJETI VO 6: Comba t ir el VIH /SID A, e l palu dis mo y otr as
enfermedades
OBJETI VO 7: Gar ant iz ar l a s ost eni bi li da d a mbie nta l
OBJETI VO 8: Fomen ta r una aso ci aci ón mundi al par a e l
desarroll o
Cuatr o metas de lo s ODM se cumplier on: ODM 1 (redu cir a la
mit ad l a pobr eza extr ema ), part e de ODM 7 (acceso al agua potable
y la m ejora de vida de los ha bitantes de tugurios), y parte de los
ODM 3 (la pari dad de géner o en la educa ció n primar i a). Los avances
en los restant es ODM son li mitados.
Respecto a la pobreza urbana se puede anali zar el objetivo 7 de
los O DM q ue e stab a dire ctam en te rela cion ado c on la ca lida d de vid a,
y que tenía como metas: Reducir a la mitad el porcentaje de
personas sin acceso sosteni ble a agua potable y a servici os básicos
de saneamiento. Unos 2.500 millones de persona s viven todavía sin
saneamiento (NN.UU., 2013): más de mil millones en Asia y
quinient os millones en el Áfri ca subsahari ana. En 2006, hubo 54
países donde menos de la mitad de la población usaba saneam iento
y el 75% de esos países corr esponden al África su bsahariana.
Práct icament e la mitad de la pobl aci ón mundia l vive actua lmente en
zonas rurales, sin embargo, estos h abitantes representan más del
70% de la población sin servicios de saneamiento. En las zonas
urbanas no se ha podi do lograr que las mejoras de s e r v i c i o s d e
saneamiento avancen al mismo ritmo que el crecimiento
demográfico.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
38
Desde 1990, 1.600 mil lones de per sonas obtuvi eron acceso a
agua potable. Esta meta ha conseguido que el 89% de la población
de regiones en desar roll o emplee fuentes mejorada s de agua
potable. P ero aún, cerca de mil millones de personas carecen hoy de
fuentes de agua potabl e. En 2006, el 96% de la poblaci ón ur bana de
las regiones en desarroll o contaba con fuentes mejoradas de agua
potable, pero solamente el 78% de la población r u r a l c o n t a b a c o n
dicho acceso. Unos 742 m illones de habitant es rurales carecían de
acceso a agua potable m ejorada, en c omparación con 137 millones
de habit antes urbanos .
Otr as de las met as del obje ti vo 7 rel aci ona da con la c al ida d
urbana era: Haber m ejorado considerablemente, para el año 2020, la
vida de por lo m enos 100 millones de habit antes de tugurios. La falta
de saneamiento y de i nstalaci ón de agua son dos de las cuatro
característ icas que defi nen los t ugurios urbanos. Las otras son la
falta de un a vivi enda dur adera y de espacio habitable adecuado 12 . Si
bien esta meta se ha alcanzado cuando se estimó a nivel
internac ional que exist ían 924 millones de tugurios en el año 2002,
actualmente se calcula que 863 m ill ones de personas viven en
tugur ios en lo s países en desarroll o (NN.UU., 2013).
¿Y ahora qué?
Una ve z al can zada la fe cha límit e de lo s Obj et ivos del Des arr oll o
del Milenio de 2015, las Naciones Unidas se plantean un nuevo
marco donde frenar la pobreza en todas sus dimensiones y avanzar
en el desarrollo. P ara ello han creado 17 Objet iv os de Desarro ll o
Sosteni ble ( O D S ) d e l a A g e n d a 2 0 3 0 p a r a e l D e s a r r o l l o
Sosten ibl e 13 , do nde el primero es “pon er fin a la pob reza en tod as
sus formas y en todo el m undo”. En este periodo y auspiciado por el
Inform e s obre D esarroll o Hum ano 2014 que l levaba por título
Sosten er el Pr ogres o Humano: reducir vulne rabi li dades y constr uir
resiliencia , se han m arcado algunos de los objetivos relacionados
con lo urbano, en concret o el objet ivo 11 se define para l ograr que
las ciud ade s y los asenta m iento s sean inclusiv os, seguro s,
resilientes y sosten ibles.
12 . Defin ición de tu gurio por U N - Habitat siguiendo el UN Expert Group Meeting e n O c t u b r e
2002.
13 . Aprobada por los dirigentes mundiales en septi embre de 2015 en una cumbre histórica de
las Naciones Unidas y q ue entró en vigor ofici almente el 1 de enero de 2016
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
39
Figura 2. 3 . Objetivos del Desarrollo Sosten ible. Fuente: Elaborac ión propia . En ver de l os
objetivos relacionados con las ciudades, en naranja los obj etivos relacionados con la calidad de
vida general.
Figura 2. 4 . Iconos de los ODS 2 030. Fuen te:
http://www.un.orgsust ainabledevelopment/es/objeti vos - de - desarrollo - sostenible /
La erradicac ión de la pobr eza debe ser el obj etiv o primordial de
cualquier sociedad y de sus políticas públicas, (también de las
polít icas ur banas) ya que es tamos hablando de di gnif icar l a vida de
las pers ona s, com o mín imo , por no hab lar de me jorar su bienes tar
que puede llevar a aumentar los estándares de desar roll o humano de
todos los ciud adan os al elim ina r la polarid ad so cial. La de finición de
las nec esid ade s básic as es fun dam en tal para alcanz ar los
estándares míni mos de una vida digna que pueden ser medidos a
travé s de los O DM , sin em bar go, el log ro e n el desarrollo hum ano no
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
40
debe medirse únicamente al eliminar la pobreza ex trema (calcul ada
con el ingreso i nferior a 1,25 dólares al día), que adem ás e n todo
caso debería aspirar a su e liminación total no de la mitad de los
pobres. No s ólo se debe aspirar a c u m p l i r l o s O D M c o n s i g u i e n d o
mej or ar los tugu ri o y el acce so a serv ic i os mín i mos co mo agua y
saneamiento, sino que se debe aspirar a m ejorar la calidad de vida
de los ciudadanos a través de otros aspectos como la igualdad de
oportunidades urbanas: la convivenci a, la soli daridad, la seguridad,
los e spa cios pú blico s de ca lidad , y u n lar go e tcé tera.
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
41
2.1.1.3. Desigual dad
La desigualdad al canza su máxima importanci a para las
personas cuando nos referimos a las diferencias de oportunidades.
En economía , la desigualdad se refi ere a las difer encias muy
mar cad as que ex is t en e nt re el i ngr es o y la ri q uez a de l as p er so nas ,
lo cua l s e man ifiesta en s u mo dus viv endi y su c alidad o n ivel de vid a
(Aguilar, 2011 ). En el c ontexto urb ano d urante la déca da de lo s
noventa, l a s d e s i g u a l d a d e s s o c i a l e s s e c a r a c t e r i z a r o n p o r u n a f u e r t e
segregación urbana y una gran inequidad en el acceso a bienes y
servicios soci ales en el ámbito, sobre t odo, de las ciudades.
En cuant o al ingreso, en la actual idad cerca de la mitad de la
rique za mundial está en manos del 1% de la poblaci ón que posee en
conjunto unos 110 bill ones de dólares (81 billones de euros) según
los datos d ivulga dos p or la or ganiz ación h uma nitaria O xfam . En s u
inform e Gober nar par a las éli t es: secu est ro de mocr áti co y
desigualdad económica c o n c l u y e q u e l a c o n c e n t r a c i ó n d e l 4 6 % d e l a
riqueza en manos de una m inorí a supone un nivel de desigualdad sin
precedentes que amenaza con perpetuar las difer encias entre ricos y
pobres hasta hacerlas irreversi bles (Nieva, Ricardo y Galas so, N ick,
2014). Al igual que el concepto de pobreza, la desigualdad
económica extrema es perjudi cial y preoc upante por varias r azones:
además de ser moral mente cuesti onable, puede repercutir
negativamente en el crecimient o ec onómico y la reducción de la
p obreza, así com o multiplic ar los problemas sociales, según señala
dicha ONG.
En cuanto a la diversi dad en el acceso urbano, Onu - Habit at
señalaba en la Conferencia Internacional Rabat - M a r r u e c o s ( 2 0 1 2 )
sobre la err adicación de t ugurios que:
Un aumento u niversal de las desigualdades sociales está
adquiri endo una dimensión particul armente grave en ciudades donde
la extre ma riqu eza es tá al lado de la pob reza en áreas rest ringida s,
en el proceso de generación de inestabili dad e inseguridad social,
con un eno rme costo econ ómico y so cial no solo para lo s me nos
privi legiados sino para toda la sociedad. La m ayoría de las
poblaciones urbanas están bajo una diversi dad de restri cciones de
carácter económico, soci al, cul tural y ambiental 14
14 . C onferencia Inte rnacional Raba t - Marruecos (26 - 29 N oviembre 2012). Erradicando
tugurios: desafí o global para 2020. Onu - Habit at
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
42
Hist óri camen te, la desigua l dad se mide en función del coeficiente
de Gini, per o hay otros post ulados para descr ibir y medir la
distr ibución del ingreso en determinada sociedad como son la Curva
de Lorenz o la Hipót esis de Kuznets . El Coefi ciente de Gini es el
indicador generali zado para apreciar la dist ribuci ón del i ngreso,
cuando este coeficiente está más cercano a la unidad (1.0) indica
una dist ribuci ón del ingreso más desigual o inequi tati va.
Coefi cie nte de Gini en el mundo
Figura 2. 5 . Coficiente de Gin i en el mundo. Estimaciones 1989 - 2009 CIA World Factbook.
Fuente: Wikimedi a Commons
Figura 2. 6 . Coeficiente de Gini en el mundo. Estimaciones 1989 - 2009 CIA World Factbook.
Fuente: Wikimedi a Commons
Exis ten ra zones de so bra con ocidos para luchar contr a la
desigualdad, varios estudi os indi can que la desigualdad cr ónica
retrasa el crecimiento econ ómico a largo plazo ( A. Berg & J . Ost ry ,
2011); otros est udios apuntan a que la desigualdad dif icul ta la
reducción de la pobreza (Ravall ion, 2005). En este último supues to,
el economista Ravallion argumenta cómo los grados de desigualdad
influy en en la pobre za de hoy y e n las persp ectiv as de redu cción d e
pobreza en el f uturo. Según sus invest igaciones, esti mó que una tasa
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
43
de crecimient o anual del 2% de los i ngresos promedio del hogar
traería cualq uier c osa: d esd e un a m odes ta ca ída en la tas a de
pobreza de 1% a un m ayor descenso del 7% anual. Es decir,
demostró que una misma tasa de crecimient o económico puede
provocar diferent es tasas de reducción de pobreza, motivadas por
dos causas disti ntas en funci ón de la desigualdad: cuál era la
desigualdad inici al, y cóm o va cambiando esa desigualdad con el
tiemp o (o lo s ca mb ios en la distrib ució n del in gres o).
El modelo de Ravall ion se calcul ó con un 2% de crecimiento del
ingre so pe r c áp ita (apr oxim ad am ente fu e la tasa m e dia pa ra el
mundo en desarrollo entre 1980 - 2000), sin cambios en la distribuc ión
y con un índice de pobreza del 40% (tasa m edia de pobreza para el
mundo en desarroll o en torno a 198 0). Este modelo concluyó que en
países con baja desigualdad (con un coeficiente de Gini del 0,30) la
tasa de pobreza cayó un 6,4% anual (o 2,6 puntos porcentuales en el
primer año), es decir , l a tasa de pobreza se reduci ría a la mitad en
10,5 años. Por el contrario, en países con una alta tasa de
desigualdad (con un coeficient e de Gini de 0,60), creciendo a l a
mis ma veloc i dad y con el mismo índi c e de pobr eza in ic ia l , la ta sa de
pobreza caería un 1,2% anual, lo que represent a una disminución de
sólo 0,7 puntos porcentuales en el primer año; esto llevarí a inverti r
57 años en la reducción a la mitad de la pobreza inici al. La pobreza
respon de lentam ente a un crecimien to en países con alta
desigualdad, o estos países necesitarían unas tasas inusuales de
crecimien to par a una rápi da di sminución de la pobr eza.
La cuesti ón se amplía más cuando se int roducen otr os acti vos, ya
que según Ravallion, m ientras que la desigualdad inici al es un
determinante importante en las diferentes tasas de reducción de la
pobreza respec to a una determ inad a tasa de crecimien to, hay que
indagar más profundamente en las fuentes de la desigual dad:
desigualdad en el acceso tanto a los activos privados (humanos y
físicos) y los bien es p úblic os. A pun ta qu e la s de sigua ldad es e n el
acceso a la in fraes tructur a y los servicios soc iales, natura lme nte,
hacen que sea más difícil para las personas pobres aprovechar las
oportunidades que ofrece el crecimient o económico (Ravall ion,
2005).
Amarante , Arimy y Vigorit o (2 002) en su t rabaj o par a el Inform e
d e Desarroll o H umano de Uruguay 2005 , ana lizaron la releva ncia de
la desigualdad en el desarrollo humano en el periodo com prendido
entre 1991 y 2002 en U ruguay. En este trabaj o demostraron que la
inco rpor ació n de la des igua lda d a lteró s ignific ativ am ente lo s
result ados obteni dos sobre la evoluc ión del desarroll o hum ano en
ese país, y propusier on correcciones al Índice de D esarroll o Humano
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
44
(IDH) dond e la desigu aldad debía ser incorpo rada sistem áticam ente
para evaluar la situación de las sociedades en cuanto a su desarrollo
humano.
El grado de desigual dad se puede medir mediante dif erentes
parámetros, ya sea el ingreso, la salud o la educación, o la
combinación de todos. En este senti do, entre 1990 y 20 05, las
tende ncia s del Índic e de De sarro llo Hum an o (IDH ) a ju sta do po r la
desigualdad correspondi entes a 66 países indicar on que la
desigualdad general se redujo solo de manera marginal, porque la
disminución de la desigualdad en salud y educación fue
contrarr estada por un aumento de l a desigual dad en el nivel de
ingre sos . Des de el año 20 00 , en Am ér ica La tina, a difere ncia de las
tendencias m undiales generales, se ha reducido la desigual dad en el
nivel de ingresos, aunque su distribución sigue si endo la m ás dispar
de t odas l as regiones. África Subsahariana regi stra e l m a y o r g r a d o
de desigualdad en la salud, y Asia M eridi onal en la educación
(PNU D, 20 13).
Figura 2. 7 . Evolución de la desigualdad promedio entr e países. Fuente: Chen y Ravall ion, 2012
¿Cómo repercute la desigual dad urbana?
S in embargo, no se debe hablar sólo de desigualdad económica,
la d esig uald ad en los a cce sos a los se rvic ios básico s, al agu a, a la
electr icidad y al saneamiento, así como a la salud y la educación,
provoca polarizad social en el caso urbano, en las ciudades y e n l o s
barrios. De esta for ma, una mayor igualdad en el acceso al “derecho
a la ciudad” pude provocar la m ejora de la seguridad ciudadana, el
aumento del bienestar y de la calidad de vida, la incl usión social , lo
que automáticamente repercute en el crec imien to econ óm ico y e n el
desarroll o humano.
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
45
En la déca da de los novent a, Fi touss i, Jean - Paul y Pier re
Rosanvallon (1997) diagnosti caron una serie de desigualdades
fundamentadas en una dimensión global, provocadas por: 1) la
desaparici ón del modelo clási co de trabajo asal ariado, bajo el efect o
de la desocupación masi va; 2) la i ntegraci ón de las mujer es a la
economía pero aceptando numerosas dif erencias con l os hombres;
3) las desigual dades geográficas entr e regiones de un país o áreas
en una ciudad que exp resan territorialmen te las desigualda des
sociales; 4) las prestaciones sociales condicionadas a los recursos
del beneficiari o potencial ; 5) las facil idades u obstáculos para
acceder al sistema financi ero; 6) la sit uación difer encial que se
advierte en la v ida cotidian a frente a la salud, la vivien da, a los
equipamientos públicos, al transpor te.
De todas ella s, la número 3) y la 6) est án dire cta mente
vinculadas con la vida urbana; si bien la desigualdad social mediante
la desig uald ad geo grá fica y te rrito ri al ha sido am pliamente analizada,
esta tesis se centra más en la situación difer encial en la vida
cotidiana frente a los servi cios y equipamientos, incluida la vivienda,
para alc anzar una j usti cia soci al y urbana que permita equiparar la
calidad de vida de los difere ntes ciuda dan os.
Los beneficios del crecimient o y del em pleo deberían distri buirse
de manera más igualitar ia, asegurando que las personas que sufren
pobreza y exclusi ón social puedan vivir dignamente. El reto por la
inclu sión s ocia l p asa p orq ue l o s p o d e r e s p ú b l i c o s g a r a n t i c e n e l
cumplimiento de los derechos sociales de las personas, y que se
asegure la dotación de recursos suficient es para el cumplimiento de
estos derechos (Jorqueras, 2012). Para Mireia Belil (2012) la
planif icación urbana debe ponerse al servici o de un desarrollo
integ ral en e l que s e con tem ple n tod as las d im ens ione s de la v ida
humana, incluyendo l as de reconoci miento y const rucción de
iden tidad es. R eq uirien do p olític as inte grale s de pla nifica ción urba na,
que no s ólo tengan en cuenta las infraest ructuras sino las m últipl es
dimensiones (sociales, cultural es, económicas) que confluyen en el
territorio .
2
La desigualdad en cuanto a segregación urbana e inequidad en
el acceso a bienes y servici os sociales en la vida cotidiana (vivienda,
salud, equipamientos públi cos, transporte, etc.) debe ser atenuada
con políticas sociales y urbanas, entre muchas otras políticas
económicas, sociales, m edioambiental es y cultural es. C onsiderando
la m ejo ra d e la vida co tidian a a trav és de lo s e spa cios dom ésticos
habitados, entendemos que una mayor equidad en el ámbito barrial
de las ciudades contribuye a alcanzar una vida mejor no sólo en los
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
46
benefici arios de est as actuaci ones sino en el resto de l a ciudad
conectada. Exigir polí ticas urbanas que repercu tan e n las ciu dade s
no sólo benefi ciará a una par te de la soci edad desde un ámbito
urbano sino que repercuti rá en la seguridad y el bienest ar del resto
de la población. El reto es por tanto conocer cuáles de estas políti cas
sociales y urbanas son realmente a p l i c a b l e s d e s d e l a a d m i n i s t r a c i ó n
pública en la mejora de la cal idad de los bar rios.
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
47
2.1.1.4. Exclusi ón soci al
En Europa, el t érmi no excl usi ón soci al se uti li zó por pri mer vez en
el III Programa de lucha contra la pobreza, Programa a medio plazo
de med i das par a l a i nt eg ra ci ón e con ómi ca y so ci al de l as cat eg or ía s
de personas económica y soci almente menos favoreci das , aplica do
entre 1989 y 1994 ( Podadera , Pérez , Garc ía 200 4).
En América Lati na, l a CEPAL lo def ini ó a pri nci pios de los
noventa cuando “a lgunos indivi duos permanecen excluidos de los
procesos de desarrollo como resultado de una débil capacidad de
integ ració n p or pa rte d el m ode lo so cial” (Arria gad a, 2000).
Quinti (1997) hablaba de la aparición del concepto de exclusi ón
social en Europa com o consecuencia de reconocer la incapacidad de
lograr el pleno empleo y el est ado del bienestar, entendido este
últi mo com o la posibili dad de acceso para toda la población a
algunos servi cios en los sectores de la salud, del seguro social, del
seguro escola r, de la educ ación, de la capac itación pro fesional, de l
seguro de enf ermedades, et c.
Para Zicca rdi (2001) tambi én la noción de excl usión social
aparece en E uropa cuando se acepta que existe un desempleo de
larga duraci ón, pero además, cuando un número co nsiderable de
personas no tienen vivienda, cuando existen nuevas formas de
pobreza, cuando el estado benefactor se reestr uctura ante la crisi s
fiscal y los sistema s de la seguridad social ceden paso a la
solidaridad para atender la cuestión social .
La importanci a de este enfoque a par tir de la década de los
noventa fue que trajo consigo nuevos elementos para enfrentar la
pobreza, nuevas causas y consecuencias, y como resul tado nuevos
aportes en formulaci ón teóric a de políticas y programas sociales. Es
dec ir, la exc lusió n soc ial se tom ó com o u n fen óm eno
multidi mensional provocado no por una sola causa, evitando así
referirse al término pob reza com o causa unilate ral que impide
alcanzar una vida digna. Los procesos que operaban como
determinantes dinámicos de l a e x c l u s i ó n , s i e n d o e s t a : e c o n ó m i c a ( a
travé s del m ercad o de tra bajo) , política (co nsiste nte en la
mar gi nac i ón de l o s ci rc ui t os de toma de dec is i one s) y cul t ura l
(precarie dad de las rede s sociales primaria s) interactu aban e ntre sí.
Casi dos décadas desp ués, el concepto de exclusión social en
Europa se torna de vital import anci a bajo la actual coyuntura socio -
económica donde en 2009 unos 114 m ill ones de europeos formaban
parte de este grupo (aproxi madamente el 23% de la población de la
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
48
Unión Europea), aun que una de las metas propuestas en la
Estrategi a Europa 2020 fuera reducir la pobreza en un 25% que se
estima en 80 m ill ones de europeos (Comisión Europea, 2012). Se
considera imprescindible medir los fenómenos de exclusión social
para poder evaluar las ac ci ones y políticas públicas que luchan
contra ella. Pero, ¿cómo se mide este término? El cálculo de la
población en riesgo de pobreza o exclusión social en Europa se basa
en la combinaci ón de tres i ndicadores: el número de per sonas que se
considera en ries go de pobreza; el número de personas que sufren
grandes carencias material es; y el número de personas de m enos de
60 años que viven en hogares en l os que la int ensidad de t rabajo es
muy b aj a. El val or de est a n uev a med ic i ón e s qu e amp lí a el con cep to
origi nal de pobreza de renta relativa incl uyendo tanto las
dimensiones no monetarias de la pobreza como las situaci ones de
exclusi ón del mercado de t rabajo.
El indi cador que propone la Unión Europea es la Tasa AROPE,
At Risk Of Poverty and/or Exclusi on sus sig las en in glés ( Jorquera ,
2012). Este indicador fue creado en el marco de la Estrategi a Europa
2020 y agrupa tres factor es:
1. Renta: población bajo el um bral de la pobreza - con um bral
nacional - . Se consideran en riesgo de pobreza a las personas que
viven en hogares con una renta inf erior al 60% de la renta mediana
equivalent e.
2. Pri vació n Mater ial Sever a (PMS) : la pobr eza no sólo se
relaciona con los ingre sos que una fam ilia tenga, sino también con
las posibilida des d e con sum o. La P MS a grup a a pers ona s que viven
en hogares que declaran no poder perm iti rse 4 de los 9 ítems
seleccionados a nivel europeo: pagar el alquiler o una letra;
mantener la casa adecuadam ente calefactada; afrontar gastos
imp revis tos; una comida de carne, pollo o pes cad o (o s us
equivalent es veget arianos) al m enos 3 veces por semana; pagar
unas vacaciones al menos una semana al año; un coche; una
lava dora ; un telev isor e n co lor; u n telé fono (fijo o mó vil).
3. Inten sida d d e traba jo, pob lación c on ba ja in tens idad d e
trabajo por hoga r (BITH ) : es ta va riable com pren de la relac ión e ntre
el número de personas que trabaj an en un hogar y el de las que
están en edad de trabajar. A modo de ejemplo podría deci rse que, en
un hogar con dos adul tos en el que sólo trabaj a uno a j ornada
completa, la inte nsid ad del trab ajo es d e 0 ,5, mie ntra s q ue si trab ajan
los dos, la intensid ad del trabajo es de 1; si uno de los adu ltos
traba jara a med ia jorn ada y el o tro a jo rnada com pleta , la inte nsida d
de trabajo de este hogar es de 0,75. E l indicador comprende a l a s
personas que viven en hogares con una i ntensidad de empleo
inferio r al 0 ,2.
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
49
Figura 2. 8 . Indicador tasa ARO PE. Fuente : Elaboració n propia
Teniendo en cuenta todo esto, se consideran personas en
situación o riesgo de pobrez a o de exclusión social aquellas
personas que viven con baj os i ngresos ( 60% de la mediana del
ingreso equivalent e), y/o las personas que sufren de privación
mat er ia l sev er a (4 de los 9 ít em def i ni dos ) , y/o las per so nas que
viven en hogares con una intensidad de empleo muy baja o nula (por
debajo del 0,2). Este grupo de personas se denomina AROPE.
El esfuer zo por incl uir parámetr os no únicament e relaci onados
con el ingreso dentr o de la medición, como en este caso lo que se
considera privación material seve ra, es u n pa so ad elante, sin
embargo, muchos investigadores apuntan a que habría que inclui r
una seri e de indicador es más como las prestaciones sociales
(pensio nes, atenció n sanitaria pública), la ausencia de familia o de
otras relaci ones sociales, la falt a de acceso al transporte público o a
equipamiento público como bibliot ecas, centros sociales, etc., que
recojan otras d imen siones más sociale s y cultu rales. Es te deb ate es
muy interes ante a ni vel de inclusión de nuevos indicadores que
limite n el r iesg o d e e x c l u s i ó n s o c i a l , o p o r e l c o n t r a r i o , c a l c u l e n l a
calidad de vida de una población. Tam bién es interesante que se
calculen referidos a un determinado barrio com o forma de medir y
comparar la calidad de vida urbana presente en determinados
entornos, que pudier a arrojar luz sobre el futur o planeamiento o la
intervenc ión m ediante regeneración de barri os. Desgraciadamente,
much os de esto s par áme tr os en la act ua l id ad se consi d er an di fí c il es
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
50
de medir desde un punto de vi sta objet ivo, como se anali zará en el
sigu iente cap ítulo.
La tasa AROPE plantea además una segunda cuestión, el
signifi cado de exclusión social en los di ferentes context os. Sin bien
se veía con anteriori dad que las “necesidades básicas” estaba
pensadas princi palmente para mediciones de paí ses en vías de
desarroll o donde se consideraba imprescindi ble desde el punto de
vista urbano el acceso a los servi cios básicos (agua y saneamiento)
así como la mejora de la infravivi enda, en los países de la Unión
Europea esta e xcl usió n soci al de sde el punto de v ista ur ban o se
mide por la inadecuada calefacci ón de la vivienda y/o por no poseer
una lavadora, t elevi sor o tel éfono. Esta comparaci ón abre un
interes ante debate sobre l as medidas en el acces o a una calidad de
vida urbana.
Exis ten ot ros i ndi cador es que igualm ent e s im boliz an la e xclu sión
social en am bos países (desarr ollados y en vías d e desarrollo) como
son: el ingreso y el empleo, que de alguna manera los homogeneiza.
Sin embargo, la exclus ión social en e l contex to latino americ ano es
para Ziccardi (2001 ) bastante diferent e de la realidad europea ya que
no se considera un fenómeno acotado en el tiempo, ni producido por
dos causas concretas, sino que ha estado desde siempre. En el
medi o u rb ano , l a ma rgi n al id ad soc ia l sus te nt ó en lo s ‘ 60 va ri o s
desarroll os teórico s sobr e las cau sas y las d ificultad es de la s ocied ad
latino am eric ana para cre ar me can ism os efectivo s de inte grac ión
social. El derecho al trabajo, aunque reconocido en las leyes
máx ima s de las rep úb li ca s, nunca estu vo gar an ti za do par a el
conjunto de l a c i u d a d a n í a , y e s t o h a s i d o s i m i l a r p a r a o t r o s b i e n e s
básicos.
Quin ti (19 97) defi ni ó la exc lus ió n soci al en Amér ic a Lat in a como
un fenómeno producido por la interacc ión de una pluralidad de
procesos (o f actores) elementales que afectan a l os indi viduos y a los
grupos humanos, impidi éndoles acceder a un nivel de calidad de vida
decente, y/o participar plenamente, según sus propias capacidades,
en los procesos de desarrollo. La definición de Gabriele Quinti nos
invita a re flexio nar sob re c uále s d e los ele ment os qu e af ect a n a la s
personas impidiéndol es acceder a un nivel de calidad de vida digno
pueden estar relaci onadas con lo urbano. Plantear si difer entes
medidas o polít icas públi cas pueden ayudar a promover una
inclu sión soc ial a tra vé s de los te rritori os, las ciudades y los barrios,
que reduzcan la brec ha que poco a poco amplí a la exclusi ón social .
Rubén Kaztman (2002) habla de la importanci a del verdadero
problema de ex clusi ón urbana como integraci ón a l a sociedad, por
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
51
encima del simple hecho de mejo rar sus c ondicion es d e v ida,
recalca ndo que la incorpo ración en el léxico espec ializado de las
nociones de exclusi ón, desafili ación, desvalidac ión, fragmentación,
etc., revel an l a i nquiet ud por la creciente proporción de poblaci ón
que, además de estar precaria e inestablemente li gada al mercado
de trabaj o, suf re un progresivo aislamient o con respecto a las
corrientes pr incipales de la sociedad.
Es impor tant e tene r en cuen ta l os cont ext os para fij ar c ualqu ier
línea de p obre za o exclu sión soc ial, co m o se h a v i s t o , e n E u r o p a e l
concepto de exclusión social en comparación con otros contexto, por
ejemplo el lati noamericano con las Necesidades Básicas
Insatis fecha s, dem ues tra una gran distan cia entre lo que se
considera una privación material para las familias. Por otr o lado , el
ingre so m on eta rio no tie ne e l mis mo valo r en las regio ne s des arro llas
que en las regiones en vías de desarrollo, o si se quiere analizar
desde otro punto de vi sta, el dinero (un eur o por ejemplo) no val e lo
mis mo e n l os paí s es c on un I DH más alt o que los país es con IDH
muy ba j o.
Esta refl exi ón lle vada al concept o urbano señala aspect os
intere sa nte en cua ndo a la capa cida d de los territorio s, las ciuda des
y los barri os para alcanzar una calidad de vi da urbana que se
most r ar á di f er en te en función de los co ntexto s so cio - económ icos
pero también en función del contex to cultur al. S ería int eresante
vincular los fenómenos de exclusión soci al con lo urbano, no desde
el punto de vista de los procesos expulsivos de población, que se
encuentran ampliamente investigados, sino desde un nuevo
paradigma que incluya parámetros sociales y cultural es, que
sinteti cen aspectos donde se pueda luchar con tra la exclusión para
alcanzar una cali dad de vida, en este caso urbana, centrada en los
contextos de auster id ad cont emporáneos.
Incluir los aspe ctos urbanos en la luc ha c ontra la e xclus ión s ocial
puede tener un efecto redistribut ivo y puede ayudar a disti nguir entre
los grupos que se benefician en gran medida de ellos y los que están
exclui dos. La int roducción de m ediciones del acceso a la educación,
la a tenc ión sanita ria, lo s s erv icios ba nca rios o el t rans po rte p od ría
ser una manera prometedora de desarroll ar indicadores de las
carencias urbanas. En los distintos países europeos, se pueden
disti nguir diversas formas de pobreza y de exclusión social, lo cual
implica que es necesario adoptar respuestas debidamente
adaptadas.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
52
Conclusiones a pobreza, desigual dad y excl usión s ocial
La Comisión Económica para América Lati na y el Cari be (CEPAL,
2008) en su publicac ión S uperar la pobreza mediante la inc lusión
social , postula que un programa de lucha contra la pobreza, l a
desigualdad y la exclusi ón social debe estruct urarse sobre la base de
tres pilares fundam en tales: 1) Un crecim ien to econó mic o alto,
sostenido y de b uena calidad; 2) Polít icas soci ales que incluyan una
fuerte invers ión e n cap ital hu ma no y la distrib ución equ itativa d e los
benefici os de ese crecimiento y 3) Volunt ad polít ica, for taleci miento
de las inst ituci ones democráti cas y construcc ión de grandes
acuerdos para avanzar en el camino del des arroll o. Si n olvi dar que:
No es posi bl e r esol ver l os problemas de pobreza, de sig ual dad y
exclusión solamente a part ir de l as políticas sociales, puesto que se
trata de problem as mu y serios y am plios cuya soluc ión requiere al go
más que pol ít i cas compen sat or i as ( …). La me j or f or ma de alca nza r
una mayor inclusión social es mediante una tasa alta y sostenida de
crecimiento económico que permita generar empleo productivo y
recaud ar recu rsos fisca les.
Esta tesis no pre tende ahondar en la relaci ón del crecimiento
económico y la pobreza, ya que existe sufici ente bibli ografía al
respec to de los defens ores que sostien en q ue e l crecim iento
económico es imprescindi ble para superar la pobreza y de los que
inclu so la ven com o alg o contra dic torio y sin relació n con el
desarroll o humano, como José Manuel Naredo (1998) que
argumenta:
El prob lema de la i nter pret ació n hist óri ca indi cado r ecae con
fuerz a sob re el p resen te y e xplica en p arte el fra cas o de la s “teo rías
del desarroll o económico” para eliminar la pobreza del mundo en que
vivimos. Por una parte, la enorme concentración a lcanzada en el
mane jo de lo s recur so s fís ic os y fin an ci er os del pla net a (y en la
generación de residuos) que se opera en los grandes centros
met ro pol i t ano s (EE.UU., UE, Japón) evidencia hoy la imposibil idad
de generali zar su “modelo de creci miento” y sus patrones de
consumo al resto de los países del globo. (…) Por otra, el “desarroll o”
en su pretensión de erradicar la pobreza no interviene mejorando de
ent rada las condicio nes d e vida en las socied ades tradicion ales
“periféricas ” al capitalism o sino provoca ndo su crisis, s in ga rantizar
alternat ivas solvent es para la mayoría de la población impli cada
origi nando en ocasiones si tuaciones de penur ia y desarr aigo
mayo re s de l as q ue p re te ndí a n cor r egi r (Naredo , 1998 ).
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
53
La otra versi ón la encont ramos en el Infor me sobre Desarroll o
Humano del PNUD del año 1996 que llevaba por título Cre cimi ent o
económico y desarroll o humano y c o n c l u í a h a c e c a s i d o s d é c a d a s
que:
No h a y v í n c u l o s a u t o m á t i c o s e n t r e c r e c i m i e n t o e c o n ó m i c o y
desarroll o humano, pero cuando se forjan tales víncul os mediante
polít icas deliberadas, puede lograrse un refuerzo mutuo, de modo
que el creci miento económico impuls e eficaz y r ápidamente el
desarroll o humano. Las políti cas gubernamentales ti enen importanci a
vital. A diferencia de lo postulado en teorí as anteriores (que
postulaban que l a riqueza se fi ltr aba desde arriba hacia abajo), las
nuevas teorías y las pruebas disponibl es indican que el crecimien to
económico y la equidad no necesari amente han de ser metas
contradictori as; Adem ás, hay firmes pruebas históricas de que las
inve rsione s sus tancia les en desarr ollo hum an o – aumento de
conocimientos y satisfacción de n ecesidades sociales básicas - han
catap ultado las economías hacia un crecimiento sostenido durante
decenio s (PNUD, 1996)
Pero este crec imie nto debe estar orient ado al apoyo del
desarroll o humano, la reducción de la pobreza, la protección del
medi o ambi en te y l a gar ant í a de sust e nt abi l i dad . La capacidad
humana bien desarroll ada y las oportunidades bien distribui das
pueden garantiz a que el creci miento no sea desequil ibrado y que se
compartan eq uitat ivamente sus beneficios. Es de sobra conocido que
el cr ecimiento económico por sí sólo no conduce a d i s t r i b u i r l o s
recurso s de m anera más uniform e y no se pued e ob viar e l peligro de
pensar que la pobreza es superada por el m ero hecho del aumento
del nivel de vida y l a ampliación del est ado de bienestar. Sin
embargo, tras revi sar multit ud de informes sob re pob reza y
crecimiento, se pod ría co ncluir con la frase de que el crecimiento
económico es necesario pero no sufici ente y en los países pobres se
trata además de una obl igaci ón.
En est a ci rcun stanc ia, no h ay que olvi dar que el desarrol lo
humano progresa d i r e c t a m e n t e c o n e l c r e c i m i e n t o e c o n ó m i c o
cuando existen medidas polít icas concretas que traduzcan esta
ecuación. En un princi pio, las polít icas dirigidas a promover el
desarroll o humano estaban directamente relaci onadas con la
enseñanza, la salud y la nu trición. M ás adelan te se vincula ron
además con la l ibert ad pol íti ca, el pat rimonio cultur al y el medio
ambiente. E n esta invest igación se incluye y refuerza la idea de que
las polític as púb licas tam bién p uede n mejo rar la vida de las p erson as
incidi endo en me di das ur ban as d e sus esp ac io s más c ot id i ano s.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
54
Los resul tados del I nforme sobr e Desarrol lo Humano del año
2013 concluyeron que el desarrol lo humano tiene un sust ancial
efecto positi vo sobre la t asa de aumento del ingreso per cápi ta,
indicando que el aume nto del ingreso, el incremento del gasto social
y una mayor uniformidad en la distribuci ón del ingreso son todos
factore s imp ortante s y de termin antes del de sarrollo hum ano.
El Inf orme ident if ica además cuat ro área s específ ic as para
sostener el impulso del d e s a r r o l l o : 1 ) m e j o r a d e l a i g u a l d a d , i n c l u i d a
la dimen sión de género ; 2) d otació n de voz y pa rticipa ción a los
ciudadanos, incluidos los j óvenes; 3) confrontación de presiones
ambientales; y 4) m anejo del cambio demográfico (PNUD, 2013). De
este modo, la s últimas tesis sobre d esarroll o hum ano apuestan p or
un crecimiento económico sostenido que beneficie al ser humano sin
agotar el medioambiente.
Pero, ¿ que ocurre cuando nos encontramos con una situación de
recesión económ ica com o l a que lleva una década asentada en los
países europeos?, ¿cómo se enfrenta la adm inist ración pública a la
mejora de la calidad de vida de las personas con unos presupuestos
recortad os? En esta tesis se expone , en primer lugar, que el
desarroll o humano es directamente proporciona l a la ca lidad de v ida
de las personas y esta pasa, sobre todo, por el derecho a la ciudad,
que se podrá conseguir con polí tic as urbanas que pongan al
ciudadano com o fi n de toda intervenci ón reconoci endo una igualdad
de servicios y equipamientos, el acceso a una vivienda digna, la
provisi ón de zonas verdes, la cal idad de los espacios públi cos, la
seguridad, etc. Por otro lado, se plantea la necesidad de repensar
dichas intervenciones de lo urbano seleccionando los ámbitos de
actuación, las acciones y medidas llevadas a cabo para que con un
coste controlado sean capaces d e inferir en la calidad urbana de los
barrios a tr avés de l as deci siones de sus propi os resi dentes.
Se recog en en concreto dos medidas impresci ndi bles para el
desarroll o humano, que serían: 1) La concienciaci ón ciudadana a
travé s de la e duca ción; 2 ) Las p olíticas p úblicas . Reco giend o la
reflexión de J uan Luis L ondoñ o (19 95): e l factor aislado má s
imp ortan te que c ontrib uye a la p ersis tenc ia de la des igua ldad y a l
aumento de la pobreza ha sido la falta de educación adecuada para
las nuevas generaciones 15 . Pod emo s a ñadir tam bién qu e la
presencia de educación de calidad mejora las perspectivas de
igualdad en el acceso a una vida mejor , pero también pr oporciona
mayo r conc ie nc ia y sen si bi l iz ac ió n ha cia dónde debe dirigirse la
sociedad con el obj etivo de alc anzar un des arroll o humano univer sal.
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
55
En general, la mejora de las condiciones de vida de la población
debe empezar por reducir la pobreza, la desigual dad y la ex clusión
social de los ha bit antes d e un país; al igual que las políticas públi cas
para atacar este probl ema deben ir orientadas a una mayor
distr ibución de los servici os públ icos y recursos disponi bles.
Es evidente que las estrategias de lucha contr a la pobreza deben
ser transversales e i ncorpor ar medidas especialmente diseñadas que
garantic en la cohesión soc ial y t erri torial , en est e sentido, las
polít icas públicas, y también la inici ativa privada, en materia de
arquitec tura y urbanismo tienen m ucho que decir. Como se apunta
desde la EAPN , el re to po r la inclusió n so cial pa sa po rque los
poderes públicos garant icen el cumplimient o de los derechos
sociales de las personas, y que se ase gure la dotación de recursos
suficientes para el cumplimiento de estos derechos (Jorqueras,
2012).
Fresno, Renes y T sol aki s ( 2012) pr opone n t res eje s t ran sver sal es
concretos para la lucha con tr a la pobreza y la exclusión social:
garantías , integración y ciudadanía. En la cuestión urbana se pueden
encontrar algunas de esas estrategias como el fomento de la
ciuda danía a través del der echo a l a ciudad.
Estos autor es contempla n dos aspect os fundamenta les para la
ciudadanía, en primer lugar, los dé fi cits en servicios fundam entales
(la accesibilidad de la vivienda y la salud en la exclusió n), y en
segundo lugar, la adecuación de los servici os y los proyectos que
deben realizarse desde las condiciones de las personas, las familias
y los grupos sujetos a procesos de riesgo de pobreza o exclusión
(acom pañam iento en el proceso de integ ración desde los servicio s
sociales; planes ter rit orial es i ntegrados con los que hacer frente a las
situaciones de pobreza; y participaci ón d e las personas en procesos
de integraci ón social en los propios proyect os de actuación, así como
visibi liz ación de dicha participaci ón ante las decisiones que afect an a
sus propios recursos y a sus procesos vi tales y sociales).
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
2.1.2. La cali dad de vi da urbana como meta del Desarroll o
El término calidad de vida se ha r ela ciona do en la mayor ía de los
casos con la discipl ina de la sal ud; en esta tesi s se reivi ndica el
térm ino tamb ién para lo urbano , que si b ien recog e la discip lina de la
salud, añade otras muchas acepciones, albergando un punto de vista
más hol í st i co. Par a los soci ól og os la cal id ad de vi da ti en e que ver
con mejoras sociales, l os índ ices s ociológ icos de la calid ad de vida
inclu yen p untos relac ionado s con la riq ueza, la ig ualdad socia l y la
percepción.
Según Rico Cejudo (2008) , l a calidad de vida se ha ido
perfecci onando en el senti do de reunir t anto la sat isfacci ón personal
con el m o do de vida (bienest ar), como la valoración de las
condiciones objetivas p r opias del mismo. Esta doble valoración sería
muy o por t una pa ra ace rc ar la medi c ió n de la ca li da d de vi da a l a vi da
urbana anali zando por un lado l as condici ones objeti vas del bienes tar
de toda sociedad ( incluso aquí ya entrar ían parámetr os subjeti vos
culturales) , y por otro lado, la satisfacción personal e nt orno al modo
de vida urbano, que está relacionado sobre todo con lo percepti vo y
lo sub jetivo. Este a utor, adem ás, reiv indica el bienestar como el
origen de la cali dad de vida, argumentando que su alcance es mucho
más gene ra l e impl ic a cie rt a conc ep ci ón de la rac io nal i da d y la
mot iv ac ió n huma na s muy c omún e n l as ci e nci a s soc i al es .
Para otros autores la calidad de vida puede ser de distintas
clases en proporción al número de necesidades satisfechas y al
grado de bienest ar que las personas puedan alcanzar, por tanto, los
habitant es de un país desarroll ado disf rutan de una calidad de vida
mucho mejor que la que pueden disf rutar o vivir l o s h a b i t a n t e s d e u n
país pobre y en vía de desarrol lo. Asimismo, est e autor afirma que la
calidad de vida es superior en un estrato socioeconómico alto que en
un estrat o bajo y marginado (Aguil ar Zuluaga, 2011).
La Com i sión sobre la Medición del Desarro llo E conó mico y del
Progreso Social en E ur opa en su informe del año 2008 apuntaba la
Recomendación nº6 donde aparece una car acteri zación de la cal idad
de vida que asumimos en est a tesi s:
La calidad de vida depende de las condiciones objeti vas en
las cuales se encue ntran las p ersona s y de s us ca pacida des
dinámicas. Sería conveniente mejorar las medidas estadístic as de
salud, de educación, de acti vidades personales y de condiciones
ambientales. Además, un esfuerzo particul ar deberá otorgarse a la
concepció n y a l a aplicación de herramientas sólidas y fiables de
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
57
medi da de l as r el aci o nes soc ia le s, de l a par t ic i pac i ón en la v id a
polít ica y de la inseguridad, conjunto de elementos del que puede
most r ar se que const i tu ye un bue n ele ment o par a pre dec i r la
satisfacci ón que la gente obtiene de su vi da (Stiglitz, Se n y Fitoussi,
2008).
Siguiendo con la tónica antes mencionada en base a las palabras
de Rico Cejudo (2008) que di vide l a calidad de vi da en bienest ar
(satisfacc ión subjetiva con el modo de vida) y en la va lo rac ión de
condiciones objetivas, se realiza una reflex ión sobre cuáles de estos
parámetros se pueden al canzar desde la vida urbana, es decir , qué
debe reunir un entorno para considerars e beneficioso para alcanzar
una cali dad de vi da digna para sus ciudadanos.
En una segunda consider ación se anal izarán qué elementos se
pueden considerar universales, deseables en todos los contextos y
cuáles, diríamos, son considerados subjetivos o relativos al entorno
socio - cultural . Esta reflexión nos dará posteriormente u n p r i m e r
cuadro de m ando de conceptos a tener en cuenta por las entidades
públicas y ciudadanas para con nuestro hábitat, huyendo de la
simplifi cación, que se podrían adaptar a l as diferentes real idades
socio - cultural es y económicas, ampliando o reducien do los difer entes
conceptos. Por otro lado, no hay que olvidar que la calidad de vida
urbana estará relacionada con el acceso de todos los ciudadanos a
disfr utar de los r ecursos que las ciudades puedan ofrecer.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
58
Figura 2. 9 . Nive l de satisfacc ión con la v ida. Fue nte: Eurof ound (EQ LS) Bole tín inform ativo del
Instituto Nacio nal de Estad ística, 2012
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
59
2.1.2.1. Otras mediciones del desarr ollo
Las teorí as económicas de los años 50 promovieron un des arroll o
basado en el creci miento económico para al canzar el bi enestar que
décadas más tardes fueron perdiendo fuerza en pro del enfoque de
las cap acid ade s hum ana s en los año s 70. Esta últim a teor ía ponía el
énfasis en los tipos de desarrollo que resolvier an probl emas soci ales
y económicos. La palabra desarr ollo s e t o r n ó e n t o n c e s d e v i t a l
imp orta ncia para la m ejo ra d e las con dicio nes de v ida de la s
personas como señaló Arturo Escobar (1996): podía crit icarse un
determinado enfoque, y proponer modificaciones o mejoras en
concordancia con él, per o el hecho m ismo del desarrol lo y su
necesidad, no podían ponerse en duda. El desarrollo se había
convertido en una cert eza en el i maginario social .
Much os au to res se ha n re fer i do al des ar ro ll o po st eri or men te
como u na ruta inevitable hacia la mod ernizaci ón, basada en la
indu strializ ació n y la urba niza ción , q ue ho m oge neiz aba lo s t errito rios
en la búsqueda hacia un pr ogreso social , cul tural y polít ico basado
en el creci miento económico. La crí tica cultur al más aguda del
desarroll o corresponde a I ll ich (1968 , 1970), y en la a ctualid ad a
Gil ber t Rist (2002) con su li bro El desarrol lo: histo ria de una creencia
occidental .
Sin embargo, otro tipo de desarrollo basado en las capacidades
humanas f ue e l que prom ulgó el e con om ista Amar tya Sen a partir de
los años 80, donde refería el nivel de vida de una sociedad no al
nivel medio de ingresos sino a la capaci dad de las personas para
vivir el t ipo de vida que para ellas t enía valor. Sen explicó en su libro
Desar rol lo y li bert ad (1999) que la pobreza debía concebirse como la
privaci ón de las capacidades básicas que tiene un individuo para
disfr utar de las libertades fundamentales de la vida. Por tanto, la
pobreza no era meramente la falta de ingresos, sino la pr ivac ión de
ciert as capac idades. Sostenía adem ás que tampoco debía asignarse
un valor a l os product os por sí mismos, sino en s u caráct er de
medi os par a re al za r aspec to s de la cap aci d ad en mater i a de sal ud,
conocimientos, respeto por sí mismo y posibili dad de parti cipar
activamente en la vida de la comunidad, lo que denom inó
Funcionami entos y Capaci dades.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
60
Figura 2. 10 . Capacidades y De sarrollo Hum ano . Fuente: PNUD, 2015
Durante final es de 1980 y comienzos de 1990 las nuevas te orías
sobre el crecimiento económico confirmaron la posici ón, basada en
el desarrol lo humano, acerca de que la verdadera fuerza que impulsa
el progreso económico es el ser humano. D esde esta hipótesis, el
ser humano debe ser tam bién el centro de toda acti v idad y polític a
urbana, ya que es un animal em inentemente social que se expresa y
desarroll a en gran medida en lo urbano. Desde la reflexión sobre qué
se consideran entornos saludables y cómo se pueden alcanzar en
nuestras ciudades y barrios hacia el objet ivo final que d ebe n ser los
ciudadanos los benefici arios de estas polí ticas ur banas. Como
argumenta Sen, las capacidades son el verdader o motor del
desarroll o, ¿de qué manera se pueden incrementar las capacidades
a través de l a ciudad? Sin ol vidar que un mayor “repart o del
bienestar urbano” propiciará un mayor progreso no sólo económ ico,
sino también social y cult ural en nuestr o entorno más cercano.
El mejor in dicad or que han teni do, hast a ahora, las teorí as
económicas tr adicional es para medir el bienestar humano basado en
la sa tisfac ción de las nece sida des bás icas y lo s de seo s ha sid o el
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
61
nivel de ingreso (medido mediante el PIB 16 ). A ctualm ente se
encuentra ampliamente aceptada la idea de que no es suficient e
medi r el ni vel de in gr es os p ar a ca lc ul ar l a ca li d ad de vida, ya que
deja fuera otros indi cadores tan o más importante como son la
distr ibución del ingreso, la justici a, las libert ades y capacidades de
las pers ona s para logra r una vida sign ificativ a, la satisfac ción con la
vida y el sust ento del progr eso económico.
En 2008, el Inform e de la Com isión sob re la M edición de l
Desar rol lo Económi co y del Progr eso Soci al encargado por el
entonces presi dente francés Ni colás Sarkosi a cargo de Joseph E.
Stig li tz, Amartya Sen y Jean - Pau l Fit ouss i, s irv ió par a dete rm inar los
límite s d el P IB com o indic ador de los res ultad os eco nóm icos y del
progreso social, reexaminar los problemas relativos a la medición,
iden tificar datos a dicion ales q ue podría n ser n eces arios p ara obten er
indic ador es del p rogre so so cial má s per tinen tes, eva luar la viabilid ad
de nuevos instr umentos de medición y debati r sobre una
presentaci ón adecuada de datos est adísti cos .
En este inf orme, se llegó a la concl usión de que el PIB prestaba
poca atención a los temas distr ibuti vos y a los elementos de la
activi dad hum ana o del bienestar para los que no se disponí a de
valoraci ón de mercado, directa o indirect a. Medía fl ujos productivos e
igno raba el im pac to de las activ idade s pr oduc tivas sob re los stoc ks
(incluidos los rec ursos n aturales), que frente a o tros agregados
macr oe co nómi co s, pod ía ofr ec er una vis ió n se sga da de la s
tende ncias eco nóm icas. F inalm ente, se lle gó a la conclus ión d e q ue
el PIB era una herramienta inadecuada para evaluar el bienest ar en
el tiempo, en sus vertientes económica, medioambiental y social, es
decir, el PIB no era sufi ciente para medir la cal idad de vida.
La publicaci ón de este informe coincidió en el tiempo con otras
dos iniciat ivas, una liderada por la OCDE ( Proy ecto global para la
medición del progr eso de las sociedades ) y otr a por la Comisión
Europea en el año 2009 (Comunicaci ón de la Comisió n al Consejo y
el Parlamento Europeo “Más allá del PIB . E valuación d el p rogreso en
un mundo cambiante” ). La Re solución de l Parla mento Eu ropeo, de 8
de junio de 2011, subrayó la necesidad de establecer otros
indic ador es pa ra m edir e l prog reso econ óm ico y s ocial a me dio y
largo plaz o. Pid ió el d esa rrollo d e un os in dicad ores claro s y
mens ur abl e s que tuv ie ra n en cu ent a el ca mbi o cl imá t ic o, la
biodiver sidad, la eficienci a de los recursos y la i n c l u si ó n s o ci a l . Pi d i ó ,
16 . PIB = consumo p rivado + inv ersión + co nsumo pú blico + (exporta cion es − i m p o r t a c i o n e s ) .
El m arco y normas de cálculo del PIB e s t á n e s t a b l e c i d o s e n e l S i s t e m a E u r o p e o d e C u e n t a s
que en general coinci de con el Sistema de Cuent as Nacionales de las Naciones Unidas.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
62
además, el desarrol lo de i ndicadores más centr ados en el ámbito de
los hog ares , tenien do en cue nta los ingre sos , el consum o y la
riqueza .
También subrayó la neces idad de evaluar la cal idad de vida en
las socieda des . C on side ró qu e la consecución y el m antenimient o de
la c alida d d e v ida imp lica facto res imp ortan tes y c ons ens uad os com o
la salu d, la edu cac ión, la cu ltura, el em ple o, la vivie nda y la s
condiciones medioambientales. Esta resolución subrayó que los
indicador es que miden esos factores deberían desempeñar un papel
más i mpor t ant e y su gi ri ó qu e los ind i cad or es de la EECL , qu e cub re n
los asp ecto s básico s de la calida d de vida, se sigu ieran
desarroll ando en sus parámetros tanto cualit ativos como
cuantitati vos.
A su vez, en la Conferencia Lati noamericana para la medición del
bienestar y la promoción del progreso de l as sociedades ( M é x i c o ,
2011) se concluy ó de manera unánime que la adecuada medici ón del
progreso social consti tuye uno de los princi pales temas em ergentes
en materia d e e s t a d í s t i c a s o f i c i a l e s , s o b r e t o d o p o r q u e c r e c e e l
consenso a nivel internacional de su relevancia para la formu lación
de polí ticas públicas. En l a medida en que se tenga claramente
identi ficado de qué depende el bienestar de las personas, es posible
e stablecer estadísti cas que permitan darle seguimiento, para conocer
si el conjunto social avanza o no en la dirección adecuada. El
objeti vo es que se pase de la teorí a a la práctica, de m anera que los
gobernantes puedan tomar las decisiones adecuadas, y lo s
ciudadanos exigír selas si no se cumplieran (México, 2011).
Con esta resol uci ón se ampli ó la import anci a de consider ar en la
calidad de vida otros indicadores como son la salud, la educación, la
cultura, el em pleo, la vivienda y las con diciones med ioambi entales .
Aspect os imprescind ibl es que deben e valua rse y est ar presente s en
las polític as públic as que op ten po r a lcan zar el biene star y la
igualdad de oportunidades y capacidades de las personas. La
defini ción de qué se entiende y en qué consiste el bienes tar d e las
personas es fundamental. Esta defini ción permiti rá, m ás adelante,
tom ar med idas po líticas para c onse guir el incre men to de la calida d
de vida de la sociedad.
En 1996, Sen propuso una nueva forma de medir el progr eso,
acuñada en el Primer Informe sobre D H: El Índice de Desarroll o
Humano (IDH), que arro jó resul ta dos muy dif eren tes del PIB per
cápita. La revolución de este índice fue que se basó en tres
indicador es no sólo m onetarios que eran: la longevidad (medida en
función de la esperanza de vid a al nacer), el nivel educativo (medido
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
63
en función de una combinaci ón de alfabet izaci ón de adultos y t asas
de matri culaci ón combinada primaria, secundaria y terciaria) , y el
nivel de vida, m edido por el PIB per cápita real. Para el cálculo del
índic e, s e e stablecieron valores m ínimos y m áximos fijos para cada
uno de esos indicadores: esperanza de vida al nacer (25 años y 85
años); Alfabetizaci ón de adultos (0% y 100% ); Tasa de matricul ación
combinada ( 0% y 1 00%); y PIB per capita real (PP A 17 1 0 0 d ó l a r e s y
PPA 40.000 dólar es). De ahí se obtuvo m ediant e fórmul as el índi ce
de esperanza de vida, índice de nivel educacional y el índice de PIB
per capita ajust ado (PPA en dólares). El IDH se calculó dividendo por
3 la suma de los tres índices.
El Informe sobre Des arroll o Humano del año 1996 introdujo una
nueva medición multi dimensional de l a privac ión humana, el Í ndice
de Pobreza de C apacidad (IPC), que reflejaba el porcentaje de gente
que carecía de capacidad humana básica o mínimamente esencial.
En él, se tenía e n cuenta la falta de tres capacidades básicas: la de
estar bien alimentado y sano, representada en la proporción de niños
menores de cinco años que tienen peso insufi cient e; la capacidad de
procreaci ón en condiciones saludables, indicada en la proporción de
nacimientos sin asistenci a de personal de sal ud capaci tado; y l a
capacidad de tener educación y conocimientos, representada por la
alfabet ización femenina (PNUD , 1996). En est e informe result ó que
un 16% más de la población de paí ses en desarr ollo ( 700 m illone s d e
personas en 1996) eran “pobres de capacidad” frente a la proporción
de “pobres monetarios” .
Actual mente, el Índi ce de Desar rol lo Humano, si gue en uso
revisán dose anua lmen te co n lo s Info rmes de De sarrollo Hum ano de l
Progr ama de Naci ones Uni das para el Desarroll o (PNUD), y se
considera el único o el mejor indicador “objetivo” para m edir el
desarroll o en l os paí ses. Si n embargo, Amarty a Sen (2013) señala
que si bien el IDH puede indicar nos mucho m ás sobre la calidad de
vida de las personas que el PIB, “ no debemos da rnos por sati sf echos
con este resultado en un m undo de prácticas cambiantes. Valorar la
calidad de vida es un ejercici o mucho más complejo de lo que puede
capturarse a través de un único número, independientemente de la
prudencia que apl iqu em os al selec cion ar las varia bles y e l
procedimient o de ponderaci ón que ut il icemos”.
17 . PPA : Paridad del P oder Adqu isitivo
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
64
Gráfico 2. 1 . Evolución IDH Es paña. Fuen te: Elaborac ión propia
Como conse cuenc ia, el movimie nto “mas allá del PIB” ha entra do
en una nueva e tapa, cuyo o bjetivo e s la im plem en tación a gr an
escala de marcos de medición alternati vos en los sistemas de
contabil idad nacionales, nuevos niveles de gobernanza y
disposici ones polít icas concretas. Los países industri alizados
también están realizando ava nces en algunos ám bitos: El R eino
Unido adoptó una “contabil idad de la fel ici dad”, incor porando
medi da s de bie nes ta r sub je ti v o a sus cuent as naci on al es ; y Austr al i a
y Canadá están desarrol lando cuadros de mandos alter nativos con
indicador es de bi enestar (D aly & Posner, 2011).
La A lianza Mundial de la Contabilidad de la Riqueza y Valoraci ón
de los Servic ios de los Ecosi stemas (WAVES, por sus sigl as en
inglé s), inicia da por el Banco Mun dial, tam bié n ayud a a los paíse s a
superar el tr adicional enfoque en el P IB para c om enza r a in corp orar
la riqu eza , que inclu ye e l cap ital na tura l, en su s cu enta s na cion ales .
Sin embargo, sus efectos palpables a gran escala sobre las polít icas ,
y sus resultados sociales siguen estando lejos, debi do a num erosos
retos técn icos, in stitucionales y pol íti cos.
A cont inu ació n se expo nen o tras medi das p osibl es del bi enest ar:
1. IBES: Í ndice de Bienestar Económico Sostenible (ISEW sus
siglas en inglés), desarrollado por Willi am Nordhaus y James Tob in.
Ejempl os de paíse s que incl uyen el Índ ice de B iene star Econ ómic o
Sosten ibl e (I BES) son Austr ia, Chil e, Alemani a, I tal ia, los País es
Bajos, Es coci a, Suecia y el Reino Unid o ( Gui marãe s , 2011).
2. IPG: Índice de Progreso Genuino ( G P I s u s s i g l a s e n i n g l é s ) .
El IPG prete nde corre gir las numeros as deficienci as del PIB como
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
65
medida del verdadero bi enestar humano, i ncluyendo t rabajos en l a
actuali dad no remunerados como el cuidado de los hij os, o el valor
no comercial de un medioambiente saludable. E stados Unidos y
Austr ali a ofre cen ejempl os con el Índice de Prog reso G en uino (IPG )
( Talbert h, Cobb y Sla tter y , 2007)
3. Medición de la felicidad . Un reciente sonde o de la BB C en
Gran Bretaña revel ó que el 81% de las personas creí a que el obj etivo
de su gobierno debería ser la felicidad máxima y no la salud máxima.
Saamah Abdallah (2010) propone que teniendo esto en cuenta, el
único ret o sería rec ordarles a las personas que, si creen que esa
debe ser la meta, se necesitará de un sistema para m edir la felici dad
que luego haga que l os gobier nos cumplan ese objeti vo.
Para Ruut Veenhoven (2001), la felici dad es el grado en el que
una persona evalúa positivamente la calidad de su vida actual en su
conjunto. En otras palabras, cuánto le gusta a una persona la vida
que ll eva.
Rich ard Easte rl in en 1974 fue el pri mer economista m oderno que
analizó la relación entre el ingreso y el bienestar, y dem ostró que el
bienestar estaba relacionado con la salud, el nivel de educación y el
estado civil, y que a partir de un um bral relativamente bajo responde
de forma acusadamente decreci ente al i ncremento de la rent a
( Costa nza, A lp ero vitz, Daly , Farley , Franco , Jacks on, Kub isze ws ki,
Schor, y Victor, 2013). La paradoja de Easterlin puso en cuestión la
teoría trad iciona l eco nóm ica qu e afirm ab a q ue cua nto ma yor era el
nivel de i ng resos d e un individuo ma yor s ería su nivel d e felicidad . En
2008, Deaton, y Lora y Chaparro también sostuvier on esta relaci ón
donde los países c on mayores tasas de creci miento económico
presentaban menores ni veles de bienes tar, a lo que l lamaron “la
parado ja del crec imie nto infeliz ”.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
66
Figura 2. 11 . Felicidad e ingreso real per capitat en EE.UU. F u e n t e : Hernández - Muril lo y
Martin ek, 2010 18
Sin e mbargo, Stev enson y Wolf ers (2008 ) ut il iza ron d atos de
varias encuestas (en part icular la G a l l u p W o r l d P o l l 19 ) para investiga r
más paí ses que el estu di o or ig in al de East erli n, dond e enc ont raro n
una relaci ón positi va entre el ingreso y la felici dad, concluyendo que
los país es ricos tiene ma yores nive les m edios de felic idad que los
países pobres. E n l o s d a t o s c o r r e s p o n d i e n t e s a 1 4 9 p a í s e s , e l
promedio de satisfacci ón con la vida a nivel mundial se ubica en 5.3,
con un mínimo de 2.8 en Togo y un máximo de 7.8 en Dinamarca.
No resul ta sorpren dent e que la sat isf acción con la vida sea super ior
en países con mayor desarrollo humano (P NUD, 201 3). c omo bien
apunta Stevenson y Wolfer s (2008).
En genera l, hay consenso en la lit erat ura sobre el resul tado que
para un momento dado, el nivel de bienestar de los indivi duos está
asociado positivamente con su ing reso, principalm ente en los p aíses
pobres. Aunque los trabajos m ás recientes tienden a discuti r si la
relación es similar para países pobres y rico s, o si se altera la
pendiente para el grupo de países de altos ingresos. Bajo esta
conclusión se podría argu ment ar que co n un inc rement o de las
necesidades básicas urbanas el nivel de felicidad o bienestar
aumenta, pero una vez al canzado un deter minado nivel de c alidad de
vida urbana, ¿cómo repercut irí a de manera directa en el bienestar de
18 El estudio de Hernánd ez - Murill o y Martinek (2010) reveló que desde 1972 el nivel de felicidad
medio en EE.UU. y en otros muchos países industrializados se ha mantenido prácticamente
constante mientras que su renta per cápita casi se ha duplicado.
19 . La Encu esta M undial G allup (EMG) se considera la fuente más completa de datos sobre
bienestar subjetivo en corte trans versal. Cubre más de 130 países del mundo que representan
el 96% de la poblaci ón mundial, con gran var iabilidad geográfi ca y de ingreso.
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
67
las pers onas ?, ¿se pod ría au menta r la fe licidad a travé s de la ca lidad
de vida urbana?.
Para el economis ta Richar d Layard (200 5), la búsqu eda de la
felicida d no e s sólo u n cam po p ara el e studio d e su d isciplina, s ino
para una nueva rama de la psicol ogía en que se intersectan
n eurologí a, sociología, fil osofía y economía, que los gobiernos deben
tener mu y en cuen ta pa ra el desa rrollo d e sus ciuda dano s, y señala
que la fel icidad deber ía convert irse en un obj etivo pol íti co, y el
progreso de la felicidad nacional debería medirse y anali zarse tan
estrechamente como el crecimiento del PIB, concluyendo que la
felicida d má xima d ebería ser e l fin últim o de la so ciedad (Laya rd,
2005).
Alguna s de la s medida s o preg untas para medi r l a fel ic idad d e las
personas están basadas en: La escaler a de fel icidad de G all up,
escala de satisfacci ón con la vida de Diener, escala de la felicidad
subjetiva de Lyubomirsky, satisfacción en áreas específicas (salud,
economía, empleo, relaci ones familiar es, amistad, ti empo libre, etc.) .
La multidimensional idad del bienestar es medida con el Índice de
Bienes tar Persona l el aborad o por Robert Cummins que cuestio na la
satisfacci ón en diferentes e sferas de la vida, incluyendo el nivel de
vida, las relaci ones humanas y la espiritual idad. Para la medición
más ar is to té l ica enc ontra mos la Esc ala del Bie nesta r M ental
War wi ck - Edinburgh que captura diferentes elementos del bienestar
medi an te pr eg unt as r el aci o nad as con el op ti mi smo , la au to est i ma, l a
vital idad y las i nterr elaciones.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
68
2.1.2.2. Bienest ar subjet ivo par a el desarroll o de pol íticas
públicas
La noción mixt a, según la cual la fel ici dad encapsula tant o la
satisfacci ón con la vida como la dimensión afect iva, es lo que desde
la literat ura se ha ven ido a llama r bienestar subjeti vo . S aam ah
Abdall ah, Inves tig ador del De partamento de Bienestar de la New
Economics Foundation (nef ), pr efier e, en lugar de ut il izar l os términos
felicida d y satisfa cció n, recu rrir al conc epto d e bienestar subjeti vo y a
que abarca otras emociones subjetivas (Abdallah, 2010). Stiglit z, Sen
y Fitoussi (2009) t ambién adoptan el término de bienestar subjeti vo
como uno de sus tres enfoques conceptuales para medir la cal idad
de vida.
La medición de la f elici dad int eresa cada vez más a
profesi onales, académicos y poderes públicos, tal es así que países
como Bután, Francia e Inglaterra han incorporado este parámetro en
sus censos y encuestas de hogares. Los organism os internacionales
como la O CDE y la O NU también han apoyado l a implementación de
las me dicio nes d e felicida d y b iene sta r s ubje tivo. E l fin ú ltimo d e la
medi ci ó n de l a fe li c id ad es in fl ui r en la s pol í t ic as públ i ca s de un a
mane ra ca da ve z más ce rt er a, que in cl uy a in di ca dor es no sól o
mone ta ri os si no al gu nos más sub j et iv os que de for ma ho lí s ti ca
logre n m ejo rar la ca lidad de vida de las p erso na s.
Sin embargo, la paradoj a sobre medir algo tan subjet ivo como la
feli cidad ha provocado también algunos inconvenientes: con
frecue ncia no son com para bles entre dife rente s cu lturas y p aíses ni
se mantienen estables en el tiempo. Puede resultar dem asiado
inge nuo utilizar indicadores subj etivos como la felici dad como único o
princi pal criteri o para la formulación de políticas. Sin embargo, si se
mid en y uti l iz an adecu ada men te , tal e s ind ic ad or es pue den resu lt ar
un buen complemento a los datos objetivos al mom ento de formular
polít icas, en parti cular a nivel nacional. De esta manera, es necesario
recoge r datos tan to objetivo s com o subjetiv os, explota r todas las
fuente s de inform ac ión dispo nible s y mejora r los datos e
instru m ento s es tad ístico s ofic iale s exis ten tes.
Para Dolan, Layard y Metcalf e (2011) la medici ón del bienes tar
es central para las políticas públicas y distinguen entre tres grandes
tipos de m edida de bienestar subjeti vo: 1) evaluación global de la
vida, 2) experienci as o em ociones (en corto periodo de tiempo) y 3)
inform e s de p rop ósito y sig nifica do, la s co sas q ue v ale n la pe na e n la
vida.
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
69
Figura 2. 12 . Medidas subjetivas d el bienestar. Fuente: Dolan, Layard y Metcalfe, 2011
Saamah Abdall ah (20 10) en su art íc ulo La revoluci ón del
bienestar presenta un esquema muy interesant e donde reivi ndica la
imp orta ncia de la s en cue stas de bien esta r pa ra la fo rm ulac ión d e
polít icas públic as en pro de un progreso social (fi gura 13). Este
programa muestra un modelo mediante los siguient es pasos:
1) Entender la poblaci ón, identi fic ar sus necesidades, donde la
Estadí st ica de Bienes tar pued e ay udar a establ ecer l a d ire cció n
general que tomarán las políti cas al proporcionar una nueva
dimensión del progreso social basada en el bienestar hum ano (e
idea l e igu alm ente en la justic ia so cial y e n la re spo nsa bilid ad
ambiental). Identif icar los factores claves del bienestar de la
población como base para influir en la inversi ón y elaboraci ón de
polít icas (p.ej. al comparar datos sobre la calidad objetiv a de vida).
Identific ar área s poten ciales de “nece sidad ” y priorizar la elim inac ión
de la brecha entr e subgrupos poblaci onales.
2) Desarrol lar ideas y formular políticas, donde la E stadíst ica de
Bienestar puede ayudar a evaluar las propuestas de polí ticas
públicas (p.ej. incorporando una valoraci ón predict iva del retorno de
inve rsión de b iene star a las herra m ienta s a nalític as que id ealm en te
tam bién registre n los retornos económ icos , social y am bienta l).
Enlaza r dif eren tes ár eas de polí ti cas públ ic as en la fase de d esar rollo
y formulación (p.ej. atender el bienestar emocional podría requerir
ciertas acciones dentro de diversos sectores nacionales
invo lucra dos , com o aq uello s de stina dos al cuida do de la salu d, los
niños, la f amilia, el empleo, l as comunidades y el medio ambiente).
3) Implementación y ejecuci ón de polític as, donde la Estadísti ca
de Bienestar puede ayudar configurar no sólo el contenido de las
polít icas, sino la forma en que se cumplen en la práctica (p.ej.
promover elementos de bienestar como e l fun cion am ien to p ositiv o, la
resil iencia y l a autoest ima entre los receptores de as istenci a social ; la
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
70
implementación de políticas en esta área podría adoptar un enfoque
de co - producci ón del conocimiento)
4) Revisión y evaluaci ón de polític as, donde la E stadísti ca de
Bienes tar puede ayu dar a e valua r el impact o de l as pol ít icas para
iden tificar cuá les fun ciona n y cuáles no, y determ inar pa ra quién
funcio nan en térm inos de afecta r la expe riencia de la v ida de la s
personas. Revis ar, con el tiempo, l a relac ión entr e los cambios en el
bienestar de la población y el cumplimiento de priori dades y metas a
nivel nacional (p.ej . elevar el logro educativo, reducir el delito y las
desigualdades en materi a de sal ud).
Figura 2. 13 . Estad ística s para entender el bienestar en las políticas públicas. Fuente: Saamah
Abdallah, 2010
Para Ruut Veenhoven (2001) la calidad de vida se concibe com o
un amplio concepto que abar ca tres si gnifi cados: 1) c alidad del
entorno en que vivimos, 2) calidad de acción y 3) disfrut e subjetivo
de la vida, donde incluye la feli cidad. Este autor ha analizado l as
relacione s empírica s entre la felicidad y otras cualidades de la vida.
Observamos que al entorno físico donde vivimos le ot orga una gran
imp ortan cia e n la calid ad de vida personal .
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
71
Figura 2. 14 . La calidad de vida . Fuente: Elaboración propia a partir de Veenhoven, 2001
Algunos autores ven en la calidad de vida parámetros objet ivos y
subjetivos (Forattini Oswa ldo, 1991). Entre e stos parám etros cabe
señalar las principales dimensiones para alcanzar un bienestar
objeti vo que la Comisión sobre la M edición del Desarrollo Económico
y del P rogreso S ocial en E uropa señaló a partir de trabajos d e
inve stiga ción existe nte s y del es tud io de nu m eros as i n i c i a t i v a s
concretas tomadas en e l mundo (S tiglitz, Se n y Fitouss i, 2008 ) , q ue
serían:
Aspect os o bjet ivo s:
1. las condicio ne s de vida m ater iales (ing reso , co nsu mo y
riqueza )
2. la salu d
3. la educación
4. las ac tivida de s pe rson ale s, y d en tro d e ella s e l traba jo
5. la par ticipa ción en la vid a p olítica y la gob ern anz a
6. los laz os y rela cion es s ocia les
7. el medio ambiente ( estado pr esente y porvenir )
8. la inse gur idad , tan to ec on óm ica c om o fís ica
Biene star su bjet ivo :
1. evaluaci ón cognit iva de la vida
2. felicidad
3. satisf acción
4. emociones posi tivas como la al egría y el orgull o
5. emociones negat ivas como el sufr imiento y el nerviosi smo
Cada uno de estos aspectos debería ser objeto de una medida
disti nta con el fin obtener una apreciación global de la vida de las
personas. Los indicador es cuantitati vos de estos aspectos subjetivos
ofrecen la posibilidad de aportar no solamente una buena medida de
la calid ad de la vida en sí mism a , sino tam bié n un a me jor
comprensión de sus determ inantes, yen do más all á de los in gr eso s y
de las condici ones material es de las per sonas. A pesar de l a
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
72
persist encia de varios temas no resuelt os, estas mediciones
subjetivas proporcionan informaciones importantes sobre la calidad
de vida.
La consideraci ón sobre superar e l P I B co m o m e d i da d e b i e ne s t ar
permite abrir otros campos también en lo que se refier e al bienestar
urbano. Quizás en este término podemos referi rnos por un lado a
necesidades urbanas básicas (saneamiento, equi pamientos, etc.),
pero por otro lado, debemo s m edir otra serie de condiciones de los
entornos como si éstos son una fuente de bienestar y felicidad para
la g ente, si fo men tan lo s laz os y rela cione s soc iales, si s on fu ente de
salud, et c. Para estos términos habrí a que encontr a r indicadores
objeti vos y subjetivos referido también al concepto de “percepción”,
por eso, no debem os obviar la medida subjeti va a la hora de valorar
entornos, que hasta ahora se viene realizando a través de
encuestas, para conocer el valor que las personas le dan a su
calidad d e vi da.
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
73
2.1.2.3. Medición de la cali dad de vi da
Asumimos que la cali dad de vida posee elemento s objeti vos y
subjetivos indisolubl es para todo tipo de contexto físico y social, y por
tanto, asu mim os la nece sida d d e e labo rar m éto dos y herra mie ntas
que pe rm itan m edir o evalua r estos indicado res pa ra con segu ir su
imp lem en tació n, como se e xpus o a nter iorm ent e, ac ept ado s po r la
mayo rí a de los orga ni smo s int er na ci on al es en la actu al id ad . Es
imp orta nte señ alar los esfu erzo s que en los último s tiemp os se está n
re alizando para medir la calidad de vida a t ravés de indicadores
evaluables que repres enta a la vez una dific ultad y un reto ya que no
se pueden desprender ciertos aspectos perceptivos di fíci lmente
evaluables para consi derar la cal idad de vida.
En 1920 se i ni cian en EE.UU. las primeras investigaci ones sobre
indic ado res soc iales y a p artir d e la déc ada de los ´8 0 se pro duc e e l
periodo de m aduración de las estadísticas sociales. Las NN.UU.
fueron pioneras en la creación de indicadores urbanos (2000) a
travé s d e las dif erentes Agendas U N - HABITAT. Poster io rment e la
Unión Europea se sumó a la elabora ció n de audito rí as para medir la
calidad de vi da en las ci udades (URBAN AU DIT).
Figura 2. 15 . H itos sobre la c alidad de vid a. Elaboració n pr opia con datos tomados de Precedo
Ledo, A; Míguez Igl esias, A.; Orosa González, 2012
La final idad de este apar tado es resumir la seri e de indicador es
que se vienen considerando para medir la calidad de vida y
compararlos con los indicadores que podrían me dir una calidad de
vida urbana. C omo no puede ser de otro m odo, estas mediciones
vendrá validadas en función de las fuentes de las que se disponga
en el momento de evaluarl as.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
74
Unión Europe a: Eurost at
En 2011, el Comité del Sis tema Est adíst ic o Europeo (CSEE)
aprobó un informe "Evaluaci ón del progreso, el bi enestar y el
desarroll o sostenibl e" donde se resumían 50 acciones específicas
para poner en práct ica l as recomendaciones sobre:
• Med ición Mu ltidimen sional d e la calidad de vida
• Persp ectiva d e los ho gares y los aspectos distri butivos del
ingre so, el co nsu m o y la riqu eza
• Sosten ibilidad de l med io am biente.
Con el fi n de ll evar a cabo la medici ón mult idi mensi ona l de la
calidad de vida, se pusieron en marcha dos líneas principales de
actuación: el desa rrol lo de un conjunt o de indicadores ( basado
princi palmente en datos existentes) y la recolección de nuevos datos.
En 2013, Eurostat presentó un módulo ad - hoc s o b r e e l b i e n e s t a r
subjetivo dentro de las estadísticas sobre la renta y las condiciones
de vida (EU - SILC). Las dimensio nes objeti vas de las condici ones de
vida de las personas fueron complementadas por consiguiente con
mic ro - datos recogidos en las percepciones de la calidad de vida de
las pe rson as , ta mb ién lla ma do "b ien esta r s ubje tivo ". Por lo ta nto , l o s
datos sobre el bienestar subjeti vo se recogieron por primera vez en
todos los Estados mie mb ros d e la UE con los estándar es d e ca lidad
de las estadíst icas ofici ales.
La pri mera encuesta reali zada por Eurostat sobre Cali dad de
Vida en el año 2003 tenía c o m o o b j e t i v o i n d a g a r s o b r e c u e s t i o n e s
que atañen a la vida de l os ci udadanos europeos como el em pleo,
los ingre sos , la e duc ació n, la v ivien da , la fam ilia , la sa lud, la
conciliaci ón entre vida laboral y personal, la satisfacci ón vital y la
calidad percibi da de la sociedad. Se analizaron aspectos com o la
relación entre m edid as subjetiva s y o bjetivas , e ntre actitudes y
preferenci as por un lado y recur sos y c ondiciones de vida por ot ro.
Actual mente, los och o f act ores (+1 d e s ati sfac ción gen eral c on la
vida) q u e E u r o s t a t h a t e n i d o e n c u e n t a p a r a e v a l u a r l a s a t i s f a c c i ó n
personal con la vida han sido:
1. Vivi enda
2. Transpor te
3. Entor no
4. Zonas Ver des y de recreo
5. Empleo
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
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6. Uso del ti empo
7. Sit uación f inanci era
8. Relaci ones personal es
9. Sati sfacci ón general con l a vida
La últi ma publicación de Eur ostat en el año 2015 tit ulada Un a
medi ci ó n mul ti di me nsi o nal del bi en est ar mue st ra dat os y punt os de
vista sobre la calidad de vida en la UE haciendo referencia a l a
superación del P IB y argumentando que la cal idad de vida es un
concepto más general que abar ca una am plia gama de l os factores
que los ciudadanos valoran en su vida diaria y sus apreciaciones
subjetivas de l os mismos. En esta última encuesta los españoles
puntúan su bienestar con 6,9 puntos (escala de 1 a 10), dos décimas
por debajo de la media de la UE (7,1) y 0,6 puntos inferior a la
encuesta del año 2011. España presenta su mayor nivel de
satisfacci ón con las “relaciones personales” (7,8) y la menor con la
“situación financiera ” (5,8). La s zona s v erdes y de recr eo sólo
obtienen (6,6) por debaj o del empleo (6,9) .
Figura 2. 16 . Media de satisfacción en diferentes dim ensiones de la vida en España en 2013.
Fuente: Elaboración propia a partir de Eurostat , 2015
Sin embargo, en la publicación 2011 - 2012 llevada a cabo en 79
ciudades europeas y que fue elaborada en plena crisis económica, la
medi a de bie ne st ar gene ra l se si tu ó en l a UE en 7, 1 pu nt os, mie nt ra s
que en España ascendió a 7,5 a pesar de su situaci ón socio -
económica, puede verse en la f igura 17 (Comisión Europea, 2010)
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
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Figura 2. 17 . Sati sfacción general con la calidad de vida en Europa. Fuent e: Eurofound, 2011
A conti nuaci ón ( fi gura 18 ) se muest ra el conj unt o de in dicad ores
y variabl es aceptados p a r a m e d i r l a c a l i d a d d e v i d a e n l a U n i ó n
Europea.
Figura 2. 18 . Indicadores para medir la calidad de vida en la Uni ón Europea. Fuente: Eurof ound,
2011
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
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Figura 2. 19 . Indicadores sobre ca lidad de vida s e gún EUROSTAT. Fuente: Elaboración propia
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
78
Unión Europe a: Urban Audit
La Auditoría Urbana (Urban A udit) fue la herramienta creada para
la m edición de la calidad de vida en las ciudades europeas. Después
de un estudio piloto de 58 ciudades en 1999, la recogida de datos se
amplió en 2003 - 2004 para cubrir 258 ciudades y en la actuali dad
incluye 321 ciudades con una población entre 50.000 y 10 millones
en la UE de los 27 Estados miembros. En España han sido
seleccionadas las ci udades de Barcelona, Oviedo, Ma drid y Málaga.
Esta encuesta de opi nión sobr e la cal idad de vida en l as ciudades
europeas se reali zaron en los años 2004, 2006, 2009 y 2012 y
básicamente respondían a las siguientes cuestiones (Comisión
Europea, 2009) :
1. Opini ones acerca de la reali dad soci al
1.1. At ención sani tari a, empleo y preci o de l a vivi enda
1.2. Pobr eza y di ficul tades financi eras
1.3. Pr esencia de extr anjeros
1.4. Sensación de seguridad y confianza (en la ciudad y en el
barrio)
1.5. Pr oblemas más import antes de las ci udades
2. Conta min ación y cam bio climá tico
2.1. Ci udades li mpias y saludables
2.2. Ciudades comprometidas con la lucha contra el cambio
climático
3. Servi cios admini strat ivos y gasto de la ciudad
4. Sati sfacci ón con l as inf raestr ucturas urbanas
5. Sati sfacci ón con el tr ansporte público
Las conclusiones respecto a la encuesta de 2009 en las 75
ciudades europeas seleccionadas dieron algunos resul tados
interes antes en cuanto a la percepción del ciudadano sobre su
ciudad en general:
- E x c e p t o e n 1 0 c i u d a d e s , l o s e n c uestados se mostraron
pesimistas en cuanto a la existenc ia de viviendas a precios
razonables. Muchas de las ciudades donde los encues tados
opinaron as í son capital es o gr andes ciudades .
- Los encuestados de todas l as ciudades anal izadas t ienden a
mani f es ta r que sie mpre se sien ten seguros en su ba rrio co n m ayo r
frecue ncia q ue a afirm ar qu e siem pre se s iente n segu ros en su
loca lidad .
- A la pregu nta de cuá les son las tres c uestiones m ás im portantes
para su ciudad, la mayor parte de los encuestados se decantan p o r
«la creación de puestos de trabajo/reducci ón del desem pleo», «la
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
79
disponibi lidad/ cali dad de los servi cios sanit arios» y «l as
infrae struc turas edu cativa s».
- E n l a m a y o r p a r t e d e l a s c i u d a d e s , m á s d e l a m i t a d d e l o s
encuestados coinciden en que el ruido es un problema grave en su
loca lidad. En los último s años la limpiez a de la m ayor ía de la s
ciudades par ece haber mejorado.
- E x i s t e u n a e s t r e c h a c o r r e l a c i ó n e n t r e l o s n i v e l e s d e
contaminación atm osférica observados y la opinión sobre si la ciudad
de los encuestados es o no un lugar saludable donde vivi r.
En cuant o a las i nfr aest ruct uras ur banas, las prin cipa les
conclusiones de l a encuesta del año 2009 fueron:
- En la m ayoría de las ciudad es (54 de 75 ), al menos tres cua rtas
partes de los encuestados están s atisf echos con las infraest ructur as
culturales, como salas de conciert os, museos y bibli otecas.
- E n 6 9 c i u d a d e s , l a m a y o r í a d e l o s e n c u e s t a d o s s e d e c l a r a n
satisfechos con los espacios públicos, como mercados y zon as
peatonales. Muchas de las ciudades s itua das en la p arte supe rior d e
la c lasifica ción se enc uentr an e n p aíses de l no rte y el o este de
Europa.
- E n 2 5 c i u d a d e s , a l m e n o s t r e s c u a r t a s p a r t e s d e l o s
entrevis tados se declaran satisfec hos con la belleza de las calles y
los edific ios de su barrio , y en otras 40 ciudades se declaran
satisfechos entre la m itad y las tres cu artas partes de los
entrevis tados.
- S i n e m b a r g o , l o s e n c u e s t a d o s d e c a s i t o d a s l a s c i u d a d e s s e
sienten más satisf echos con los mercados y zonas peatonales de su
locali dad que con l a i magen de las calles y edi fici os de su barri o.
- La m ayoría de los ciudadanos están satisfechos con los
parques y jardi nes de sus ciudades, excepto en 7 de las 75 ciudades
analizadas. I gualmente, la mayoría de los ciudadanos están
satisfechos con las zon as de entretenimiento al aire libre, excepto en
9 de di chas 75 ci udades.
- E n g e n e r a l , e l n i v e l d e s a t i s f a c c i ó n c o n l o s d i s t i n t o s t i p o s d e
infrae struc turas es p ositivo .
Instituto Nacio nal de E stadístic a (INE)
El INE se ha sumado a la consid eraci ón inte rnaci onal sobre que
el progreso de las sociedades y el bienestar de los individuos implica
ampliar el marco de indicadores de desarroll o económico utili zados
tradicio nalm ente (PIB). Afronta la m edición multid imens ional d e la
calidad de vida incluyendo un conjunto de indicadores agrupados en
9 dimensiones y desagregados según característi cas individuales
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
80
(sexo, edad, tipo de hogar, nivel de renta, nivel de educación,
nacionali dad, grado de urbanización) y ámbito geográfico (CCAA,
UE).
Como inve sti gac ión sig ue el esquema inici al publicado por
Eurost at sobre Indi cador es de Calidad de Vida (Qualit y of Life) pero
inclu yen do elem en tos pro pios que se consid era n releva nte s. El
número de indicador es que se i ncluyen en l a publi cación del INE
(alreded or de 50) es m ás redu cido que el d ifundido po r Eurosta t, c on
el fin de sintet izar el análisis de las diferentes dimensiones que
componen la cal idad de vida de los i ndivi duos (tabla x).
Las 9 di mensiones que i ncluyen son 20 :
1. Condici ones materi ales de vida
2. Trabaj o
3. Sa lud
4. Educaci ón
5. Ocio y rel aciones s ociales
6. Seguri dad fí sica y personal
7. Gobernanza y derechos básicos
8. Entor no y medioambient e
9. Bienest ar subj etivo
Los indicador es inclui dos en cada dimensión se obti enen
fundamentalmente de encuest as dirigida s a la población como la
Encuest a de Condic iones de Vida (ECV) o la Encuest a de Pobla ción
Acti va (EPA). Para un número muy reduci do de indi cador es se han
util izado otr as fuentes est adísti cas, como la Encuesta Soci al Europea
que desde el año 2014 es una estadística oficial incluida en el Plan
Estadí st ico Nacional. Se inclu yen medidas objeti vas y subjeti vas de
calidad de vida. Las m edidas subjet ivas están basadas en preguntas
contestadas por los individuos sobre satisf acción en relación a
diferent es aspectos de su vida (Módulo sobre bienestar 2013 – E C V )
o sobre su estado de salud autopercibi do (ECV). Las medidas
objeti vas hacen referenci a a condiciones materi ales, trabajo,
educación, tiempo de ocio, etc.
20 . Instituto Nacional de Est adística (INE). Indicadores sobre calidad de vida.
http://www.ine.es/ ss/Satellite?L=0&c=I NEPublicacion_C&cid=1259937499084&p=12547351106
72&pagename=ProductosYServicios%2FPYSLayout¶m1=PYSDetalleGratuitas
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
81
Figura 2. 20 . Indicadores s obre calidad de vida según I NE. Fuente: Elaboración propia
Cali dad de Vi da Ur bana
A conti nuaci ón se muestr as alg unos ej emplos de proy ectos que
han desarroll ado la Cali dad de Vida Urbana con l a final idad de
comparar, por un lado, si se consi dera muy difer ente a la calidad de
vida entendida de una manera general y no del espacio habit ado, y
por otro lado, enunciar lo que para los diferentes académicos cobra
mayo r o menor impo rt an ci a dent r o de los dif er en te s ind ic ad or es a
travé s de u n siste ma de m ed ición p on derada.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
82
La Univer sidad Católi ca de Chile, a t r a v é s d e l p r o y e c t o d e
inve stiga ción Proy ect o CONI CYT Ani l lo s Ci enci as Soci al es SOC1 106
(Orellan a, 2011 ) ha definido el Índic e de Calid ad d e Vid a Urb ana
(ICVU ) en las C iudades Chi lenas como un indicador int egra l de
medición de la calidad de vida urbana de las comunas de m ás de 50
mil hab it an t es y áreas metr op ol i ta nas (93 comun as de las cua le s 10
son áreas metropolitanas y 26 son ciudades intermedias) desde el
año 2011. Define la calidad de vida urbana com o “las condiciones de
vida objeti vas de la población generadas a parti r de las actuaciones y
dinámicas de transformación del espacio urbano inducidas por
actores públicos, privados y la sociedad civil” (Orellana , Lanata,
Fuentes, Gil abert , Pa pe , 2013 ).
La seis d ime nsion es q ue com pon en el ICV U s on:
1. Condici ones Laboral es (CL)
2. Ambiente de Negocios (AN)
3. Condici ones Socioc ultural es (CS)
4. Conecti vidad y Movili dad (CM)
5. Salud y Medio Ambient e (SM)
6. Vivi enda y Ent orno (VE)
Cada u na d e es tas di mensi o nes se calcula sobre la base de entr e
5 y 7 variables, teniendo una ponderación difer ente, y si endo
“Viviend a y Ento rno” el qu e aporta el 29,7% en el cálc ulo del ICV U.
Figura 2. 21 . Dimensiones ponderadas del Índice de Calidad de V i d a U r b a n a 2 0 1 5 e n C h i l e .
Elaboración propia a partir de Orel l ana, 2011
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
83
Figura 2. 22 . Dimensiones ponderadas del Índice de Calidad de Vida Urbana 2015 en Chile.
Fuente: Instituto de Estudios Territori ales y Urbanos, Pontificia Universi dad Católica de Chile,
2015
Figura 2. 23 . Variables de las dimensiones del ICVU Chile. E l a b o r a c i ó n p r o p i a a p a r t i r d e
Orel lana, 2011
Germán Leva (2005) de la Univer si dad Naciona l de Quilmes ,
ha desarroll ado una metodolog ía de con struc ción de ind icad ore s
urbanos y un índice de calidad de vida urbana para llegar a los
gobiernos ( poli cy makers) c o n u n a h e r r a m i e n t a q u e p e r m i t a t o m a r
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
84
decisiones con m ayores niveles de informaci ón y que esté en l ínea
con los problemas de l os ciu dadanos.
Figura 2. 24 . Fases del proceso de diseño de la polí tica pública. Fuente: Leva, 2005
Obtiene un Índice de Calidad de V ida Urbano por ponderación
múl ti pl e , sin embarg o lo que nos in te re sa es con oce r los indi c ado re s
que se han selecci onado ( indic adores de brecha que muestran l a
“distancia ” que e xiste entre la satisfac ción ple na de una n ecesida d y
su g rado de satisfacción real) para obtener el resultado que el autor
considera como “de necesidades clási cas” y l a metodología a pl icada.
Indicador es selecci onados :
- Med io am biente
- ABL
- Partic ipación ciuda dana
- Esp acios p úblicos
- Asiste ncia s ocial
- Tran sporte público
- Solu ciones al barrio
- Política cultura l
- Salu d púb lica*
- Obra públic a*
- Movili dad urbana
- Seguridad ur bana*
- Des emp leo*
* Fueron los que los ciudadanos apuntar on como los princ ipales problemas.
Final mente se se lecci onaron una seri e de i ndica dores apl ica dos a
la ciuda d de Qu ilme en función de los datos dispon ibles qu e se
dividi eron en cuatro di mensiones ponder adas:
1. Hábitat: m e d i o a m b i e n t e , c o n s t r u i d o , s e r v i c i o s , m o v i l i d a d
(ponderación 0,20)
2. Social: participaci ón ciudadana, seguridad urbana, educación,
salud, ocio ( ponderación 0,25)
3. Económica: nivel de ingreso, el product o regional, nivel de
empleo (ponderaci ón 0,20)
4. Subjetiva: percepción con los niveles de vida (ponderación
0,35)
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
85
Figura 2. 25 . Indi cadores obtenidos para la ciudad de Qui lmes. Fuente: Leva, 2005
Figura 2. 26 . Resultado por pond eración múltiple del Indice de Calidad de Vida Urbana para l a
ciudad de Quilmes. Fuent e: Leva, 2005
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
86
Experiencias españolas en medición de Calidad de Vida
A conti nuaci ón se expone n dos ej emplos reci entes de medic ión
de calidad de vi da en España: la cal idad de vi da del Consejo
Económic o y Social de Aragón CESA (2015 21 ) y la calidad de vida d e
las c iuda des g alleg as (P rec edo, Mígu ez , Orosa, 2 012).
En el pr imer cas o, el Consej o Económi co y Soc ial de Arag ón
CESA sel ecci onó t res dimens ione s para eval uar l a cal i dad de vida
basada en las sugeri das por Somarribas y Pena (2009) y por el
Sponsor ship Group de l as cu ales se eli gi eron un tot al de 9
indic ado res (fig ura 27):
1. Dimensión de carácter económico:
+ Economía famil iar y condic iones de v ida mater iale s
(pondera ción 19, 6%)
+ Acti vidad product iva y emple o (p 16,6%)
2. Dimensiones de Salud y Educación:
+ Salud (p 17,2%)
+ Educaci ón (p 18,2%)
3. Dimensiones del Entorno:
+ Entor no medioambi ental (p 5,5%)
+ Seguri dad ( p 6,3 %)
+ Famili a y rel aciones soci ales (p 5, 3%)
+ Política (p 4,3% )
+ Cult ura ( p 7, 0%)
Figura 2. 27 . Indicadores ponderados de la Calidad de Vida según CESA . Fuente: elaboración
propia
21 . Indicador de calidad de vida del C onsejo Econ ómico y Social de Aragón, 2015
http://www.aragon.es/es taticos/GobiernoAragon/Organos ConsultivosConsejoEconomicoSocial
Aragon/Areas/Publicaci ones/ESTUDIOS/2015/Indicador_cali dad_vida_Ed_Integra.pdf
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
87
La base de datos se c onstruyó con i nformación obt enida del
Banco de España, el CIS, el INE, O ficina de Paten tes y Marcas y
diferent es Minister ios. La ponderaci ón de los 9 indicadores
seleccionados se realizó mediante un proceso participativo, y por
últi mo, se construyó una herramienta infor mática para facilit ar el
cálculo periódico del Indicador d e Calidad de Vida del CE SA. Se
comprueba que el CE SA no incluyó ningún indicador de carácter
subjetivo.
Los result ados por Comunidades Autónomas (2004 - 2013)
mostraron que Andal ucía se encuentra ent re las com unidades que
menos calidad de vida presenta, sól o por encima de C anarias,
mie nt ra s que Navar r a y el Paí s Vasco son l as que se enc uen tr an en
la pa rte su per ior de la tab la (fig ura 2 8).
Figura 2. 28 . Evolución tempora l por CC.AA . de la calidad de vida. Fuente: C ESA, 2015
En el segundo caso, el cálculo de la calidad de vida de las
ciudades gallegas ( 2012) f ruto de la i nvestigaci ón financi ada por el
«Plan galego de investi gación, desenvol vemento e innovación
tecno lóxica 2 006 - 2010» e l o b j e t i v o q u e s e p e r s e g u í a e r a m e d i r
empíricamen te la o ferta d e ca lidad de v ida de las siete áreas urba nas
gallegas. Para ello, se realizó el calculo de un Índice de Calidad de
Vida Urbana (ICVU) a parti r de cinco indic adores ti po para tr es
ámbitos espaciales: el municipio central, la periferia y el con junto d el
área urbana.
Los autores se basaron para la selección de indicadores en las 9
dimensiones básicas de Eurostat con 58 indicadores. A partir de ahí
se calculó el I CVU m ediante ponderación múltipl e a partir de
encuesta de valoración a grupo de expertos valorando cada
indic ado r en tre 0 y 5. S e b asa ron en UN RIS D y e n el grupo de
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
88
inve stiga ción Háb itat M etró polis (Le va, 2 007 ) par a la h erra mie nta
cuantitati va del ICVU.
5 categorí as de indicador es:
1. Atr activi dad:
- % de pe rson as de la UE sobre el to tal: 0,56
- % de pe rson as de paíse s con un ID H alto : 0,47
- % de pe rson as de paíse s con un ID H m edio o bajo: 0 ,52)
2. Accesi bili dad:
- acc esibilid ad po r carre tera: 0,5 4
- acc esibilid ad po r ferroc arril: 0,53
3. Desarr ollo económico:
- PIB per c ápita: 0 ,60
4. Gasto público:
- Ga sto p úblico p or ha bitante : 0,49
5. Seguri dad ciudadana:
- Nú me ro de c ríme nes re gistrad os p or mil h abitan tes: 0,4 0
A part ir d e esto s resu lt ados, de los ocho i ndic adores se
seleccionó uno de cada categoría, siendo elegidos aquellos que
presentaban mayor grado de correlación con el índice general
(ICVU ), que fina lmente resultaro n 5: gas to público mun icipal, el
porcentaj e de ciudadanos de la UE sobre el total de la pobl ación
loca l, el PIB pe r cáp ita, el p orce nta je de delito s por 1.000 habi tantes
y el potencial de accesibilidad por carretera. A partir de esos datos, y
aplicando la fórmula seleccionada, se calculó el Índice Sintético de
Cali dad de Vid a Ur bana par a l as si ete Ár eas Urba nas.
Resumen metodológico para el cálculo de la CV U
La calidad de vida debe ser un objetivo por el que las diferentes
administr aciones públicas luchen como parte de la polít ica
estratégi ca, en el caso que nos ocupa, de las ciudades. E ntendiendo
que no todas las políti cas públicas cobran la m isma importancia para
el desarroll o humano, en esta tesis se elabora un resumen de
dimensiones globales haciendo hincapié en la dimensión urbana
integral para lograr una mayor calidad de vida urbana de los
ciudadanos.
El objet ivo de este apartado de la invest iga ción no consiste en
realizar un análisis porm enorizad o de los diferentes indicadore s
diseñados y apli cados por disti ntas enti dades para valorar la cali dad
de vida, sin em bargo se pretende m ostrar un resumen de lo que
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
89
algunos autores y organismos han considerado relevante en cuanto
a dimensiones objet ivas y subj etivas, sobre todo en Europa, para
obtener una mirada gl obal siempre ampliabl e con mayor número de
inve stiga cion es y recalc ar la impo rtan cia de eva luar y/o medir es ta
calidad de vi da, pese a sus di fic ul tades.
A continuación se presenta un resumen a modo de conclusión de
la metodología que general mente se lleva a cabo para el aborar o
medi r un I CVU seg ún la s i nv est i ga ci on es a nal i za das y u na t a bl a
resum en de las dime nsione s má s utilizadas.
1. La Calidad d e V i d a ( C V ) e s t á f o r m a d a p o r d i m e n s i o n e s
objeti vas y dimensiones subjetivas , seleccionadas en función del tipo
de investi gación, que act ualmente se i ntentan medir. Las
dimensiones objetivas se suelen obtener m ediante distint as bases de
datos públicas (CI S, INE, Mi nist eri os, et c.) ; la s dimensi ones
subjetivas se obtienen de encuestas como la En cuesta sobre
Condi cio nes de Vida (ECV) ela bora da por el INE bajo cri te rio s
europeos.
2. La elaborac ión de la Cali dad de Vida Urbana (CVU) se
desarroll a mediante un Índice (ICVU) selecci onando las disti ntas
dimensiones anteri ores con varios indi cadores que “miden” cada
dimensión. Se crea una fórmula m ediante herramienta cuantit ativa.
Finalmente la medición s e real iza en base a una ponderación de l os
indicador es gener al mente obt enida a través de la valoración de
expertos.
3. El r eto d e la medici ón de la CVU es, en primer lugar, elegir
adecuadamente las dimensiones e indicadores que se necesitarán
para los resultados de la investigaci ón concreta. En segundo lugar,
disponer de bases de datos completas y actualizadas para la
obtención de los mismos, si n olvidar la importancia de la dimensión
subjeti va, elemental par a val orar la perc epción que la gente ti ene de
su propi a cali dad de vi da.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
90
Figura 2. 29 . Comparativa de dimensiones seleccionadas para la Calidad de Vida según
diferentes invest igaciones. Fuente: Elaboración propia
La tabla comparati va sobre di mensiones objeti vas y subjet ivas,
según diferent es autores y or ganismos, se ha elabor ado en func ión
del estudi o de la cal idad de vi da (1) y de l a cali dad de vida urbana
(2). En ella s e cons tata que las dim ension es m ás pre sentes son
salud y entorno y medioam biente, seguidas de las Condiciones
mat er ia le s, el tr aba jo , el oc io y las re la ci on es pe rs ona l es y l a
gobernanza. Las dimensiones que se encuentran menos presentes
son las subjetivas (felici dad, satisfacción, em ociones), exceptuando
la “sa tisfa cción ge nera l con la vid a” re com en da da p or E uros tat.
Se comprueba así que par a obtener espaci os urbanos donde l a
calidad de vida sea alta se deben inclui r dimensiones integrales que
tenga n que ver con lo físico, lo am bien tal, la salud , lo p rodu ctivo, el
ocio, la seguridad, la educación, etc. Se evidencia además la
necesidad de acercar estas dimensiones e indicador es a una escala
más domés ti c a, c omo es la barr ia l, donde los ciu dad ano s real i za n
sus activi dades coti dianas, pr esentándose como una novedad ya que
hasta ahora las investigaci ones sobre calidad de vida urbana se han
centrado en una escala ci udad o más te rritorial.
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
2.2. Problemática de los barrios a regenerar en
Europa
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
2.2.1. Crecimiento y marginalidad urbana en
Europa
Guet o en lo s EE.UU , ban li eue en Fran ci a, f avel a en Br asi l ,
rancho en Ven ezuela , chabolism o en E spaña ... los espacios de
mar gi nal i da d n o son exclusi vos de los países en vías de desarrollo,
sin duda en menor proporción pero con car acterísti cas si milares,
aparecieron también en ciudades de países desarroll ados. La
mane ra de c ompr en der l os pro ce sos ur ban os de l as ci ud ade s y su
concepción soc ial pasa por entender las causas que provocaron el
crecimient o en l as ci udades desarr olladas , que en Europa duró algo
más de un s i gl o, y que pr od uj o e n mu cho s c as os espac io s d e
marginali dad urbana. S e podrían estudiar infi nidad de parámetros en
el creci miento de las ci udades, si n embargo, Manuel de Solà - Mor al es
(1997 ) en su libro Las formas de crecimiento urbano c e n t r a e l
crecimiento de l a ciudad únicamente desde cuatro hipótesis:
1. Los movimientos migrat orios
2. La i ndustri ali zación
3. El mercado del sue lo
4. Las polít icas de fomento y planif icaci ón
Los movimientos migrat orios han si do el resul tado de unos
desequili brios regionales donde la razón fundamental para esta
mig ra ci ón era el empl eo . Lo s des equ i li br i os ent re la of er ta y la
demanda de mano de obra y el mercado de trabajo hicieron aparecer
desigualdades entr e regiones, provoc ando una migración de las
regione s co n m enos pos ibilidades en el me rcado labora l a las
regiones (generalmente ciudades) que concentraban la mayor parte
de la oferta de tr abajo.
La bibli ografí a sobre procesos migr atori os y ciudades es
extensí sima: migraci ones campo - ciudad, ciudad - ciudad, etc. A lo
largo de la histo ria, los de spla zam ient os pob lacio nale s desd e las
zonas rural es a los cent ros urbanos provocaron el aumento de
poblac ión, sien do un a de las ca usa s fund ame ntale s en el cre cim iento
de las ciudades. Los procesos migratori os dentro de la m isma ciudad
podrían ser de dos tipos, perif éricos o centrales, como apunta E.
Soja (2008) : “(. .. ) pueden ir hacia el creci mient o de ciudad es
exteri ores y ciudades l imítr ofes, u ot ras manifest aciones de la
urbanizaci ón de los barri os perif éricos; o puede ir haci a una
recons trucción esp ectacu lar d e la z ona del cen tro u rbano . A mba s
son provocadas por una em igraci ón de poblaciones domésticas y la
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
93
inm igrac ión de traba jado res y cultura s del tercer mu ndo ”, es lo que
Soja descr ibe como la “fo rmació n de exóp oli s”.
La m igraci ón campo - ciudad ha sido históricamente la que m ás ha
infl uido en el crecimiento de las grandes ciudades provocando la
demanda de vivi endas y la formación de las pri meras áreas de
marginali dad urbana o ciudad i nformal. En Eur opa se produjo, en un
primer momento, tr as la R evolución Industrial y, en un segundo
momento, durante el desarrol lo económico de la primera década de
posguerra .
La industr iali zación f ue otra causa fundamental en el
crecimiento de la ciudad que provocó desigualdad y exclusión social
y que está directamente relacionada con la migración. La
centralizaci ón o descentralizaci ón d e las industri as, la d ependencia
de inversi ones extranj eras, los medios de transport e ligados a ella,
etc. provocó el desarrol lo de unas regiones y el retroces o de otras de
menor entidad, anclando además el suelo agrí cola que no habí a
recibido avan ce tecnológico ni inversión de capital. H oy d ía, el
crecimiento urbano de las ciudades no se produce sólo por la
expansión de activi dades m anufacturer as debido a que los productos
primarios han cambiando, pasando de los bienes a la información y
la comun icac ión. Así, su cr ecim ien to es un a con sec uen ci a de la
necesidad que represent an en l a sociedad contemporánea.
Según Manuel de Solà - Mor al es e st os d os f ac to res (mi gr ac ió n e
indu strializ ació n) fu eron los fe nóm en os c lásic os q ue d eterm ina ron el
origen de los procesos modernos de urbanización, sin em bargo aún
presentando gran i nfluenci a, no fuer on las únicas causas inmediatas
del crecimiento añadiendo también las políti cas de fomento y el
mer cad o del suel o como cau sas en el desar r ol l o de las ci uda des :
“tanto el interé s de l ben eficiario p rivado com o la util ida d d el con trol
público son en sí m ismos factores externos que a menudo consiguen
distor sionar, más que orientar, la lógica proyectual del crecimiento
urbano”
El m ercado del suel o , incentiv ador y confo rma dor de l
crecimient o urbano en cuanto que provocó un valor de uso del
espacio como soporte de actividades, redist ribuyendo las rentas. Las
polít icas de fomento y planif icación tuvi eron un incuestionable
imp acto so bre el cre cim iento urb ano , as í co mo la r elac ión e ntre el
estudio del crecimiento de la ciudad y s u s f o r m a s d e g e s t i ó n . L a
polít ica de planeamiento encuentra su forma más positiva en estas
palabras de Marcuse (2004): “el planeamiento también puede ser
util izado para reducir desigual dades, abrir puertas, arrasar muros,
permitir relac iones li bres y n o jerár quicas ent re los residentes de la
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
94
ciudad”, que posteriormente asim ilaremos como parte de las
herramientas que esta tesis analiza para enfrentar los espacios
vulnerabl es de l as ciudades.
David Harve y (200 7) de scri be l as ca usas q ue par a él ha n
modi f i cado el proceso de urbanizaci ón de los paí ses, en concreto de
los países en vías de desarrol lo, donde la urbaniz ación ha tenido un
crecimiento mayor en men os tiempo, a ñadiéndole otros factores
contemporáneos:
1. La desregulación financiera, que comenzó en E E . U U . a
princi pios de los años setenta. Las condiciones financier as del
capitali smo se hicieron m ás inestables, con un sistema global
controlado por el mercado y los flujos de dinero que afectó de
mane ra d ir ec t a a la esp ec ul aci ó n inmob il i ar ia y al merc ad o territ orial ,
realizánd ose u na con exión m ucho má s directa e ntre los p roceso s de
urbanizaci ón y el capit al f inanci ero.
2. Se redujo el tiempo necesario para los desplazamient os de
mer can cí as , de gen te y esp ec ia lme nt e de inf or mac i ón, abr ie ndo las
puertas a t odo tipo de locali zaciones geográficas para l a industri a y el
consumo.
3. Cambiaron las formas de producción y de organización
provocando una disper sión geográf ica y una fr agmentación de los
sistemas de producción, divisiones del trabajo, especializació n, a la
vez que cont inuaba una central idad de los poder es corpor ativos.
4. Se duplicó el proletariado mundial en las décadas entre 1970 y
2000, debido al rápido crecimiento poblacional y también al capital
que movili za a l a mano de obra asalari ada.
5. Ca mb ió la te rr i to ri al i za ci ón del mun do, cu an do l os es ta dos
protegier on los inter eses pri vados antes que l os social es.
Las causas del crecimient o de las ciudades y en consecuencia
los espacios de marginalidad a los que dieron result ado for man una
apasionante t e m á t i c a p a r a l o s e s t u d i o s u r b a n o s . E s t e t r a b a j o a b o r d a
un repaso general de lo acont ecido en Europa y E spaña con la
finalida d de cono cer el proc eso qu e llevó a la apar ición de los
actuales espaci os vulnerables en nuestras ciudades desarroll adas y
la ma ne ra qu e los difere ntes organ ismos pú blicos tuvieron de
afrontar la.
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
95
2.2.1.1. Histori a urbana del crecimient o y la marginalidad
en Europa
No serí a pos ibl e ent ende r lo s espac ios de margi nal ida d de
nuestras ciudades europeas hoy si no revisamos brevemente lo que
aconteció desde la aparici ón del problema de la vivienda durante la
primera industr iali zación y los procesos urbanos que l a siguieron.
Decí a Francoi se Choay (1994) que “la situa ción u rbana actua l es el
resultad o d e la tra nsform ación de la ciu dad euro pea que tuvo lugar
de forma manif iesta entre la década de 1850 y nuestra época.”
Los procesos de creci miento urbano que experi mentaron las
ciudades europeas tuvieron tres etapas de desarroll o que
coincidieron con los m omentos de los grande s ava nces técnic os: una
primera industr iali zación, graci as a la m áquina de vapor; una
segunda industr iali zación, basada en la revolución de los medios de
transp ortes ; y una tercera indus trializac ión, de las tecno logías de
comunicación. Cada período de crecimiento económ ic o fue seguido
de un proceso de crecimiento urbano y de crecimiento de población
en las grandes ciudades que, por un lado, modificó las formas
urbanas mejorando las condiciones habitacional es de una parte de la
población, y por otro, provocó la aparici ón de e s p a c i o s d e r e l e g a c i ó n
y marginalidad expul sados de la ci udad formal.
Las decisiones t omadas por las pri meras planifi caciones
urbaníst icas para control ar el crecimiento de las ciudades tuvi eron
que decidir la ubicaci ón de las i nfraest ructuras y vías de
c omunicación, tanto para transporte público como privado, que unían
o segregaban terr itor ios. Se det erminó las nuevas r elaciones
centro/perif eria ba jo la creación de ciudades satélites, regiones
policént ricas, etc. que m arcaron la centraliz ación o descentra lizació n
de las ciudades medianas y pequeñas con las potentes ciudades
centrales. De la mano de las soluciones urbanísticas de cada época
fue la decisió n sobre la situ ación d e lo s a lojam iento s, sobre to do de
la resid enc ia para lo s me nos fa vo recid os, co mo i nmigrantes, obreros
cualifi cados, etc. qu e marcaba la guetización de alguno de sus
espacios o la i ntegraci ón con l a ci udad.
Creci mient o e uropeo en el si glo XI X: mi grac ión masiva y
marg in al i dad u rba na
El primer gran cambio urbano que experi mentar on las ci udades
europeas comenzó a producirse a fi nales del si glo XVIII con la
aparici ón de l a Revoluc ión I ndustri al. Aunque ésta no fue
estri ctamente industri al, sino también en la agricult ura, en los medios
de transportes y en las ideas económicas y sociales. En Europa, la
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
96
migración masiva del cam po a la ciudad en busca de un puesto de
traba jo favor ecido por las nu evas industria s hizo que l os nú cleos
urbanos se desbordaran y la necesidad de viviendas se convirti ó en
la ofer ta de tug urios . Esta s trans form acio nes af ectaron con desigual
inten sida d y en mo men tos difere ntes a toda s la s ciu dad es europ eas
repitiéndo se, e n m ucho s cas os, idé nticos crecimie ntos urbanos y en
consecuencia similares espaci os de marginalidad.
Tres fueron las causas que propiciar on esta primera
indu strializ ación : 1. la divis ión de l traba jo, que p erm itió el de sarro llo
cuantitati vo de la producción; 2. el desarrollo de los medios de
transport es, con la aparición de la máquina de vapor se pudo llegar a
la con cen tració n de ind ustria s me joran do la p ro ducción en masa; y 3.
la m eca nizac ión d el trab ajo.
En un princi pi o, la i ndust ria se concentr ó en los cent ros urb anos
de las ciudades (además de situarse en los espacios con recursos
naturales ) donde encontró m ano de obra barata que satisfi zo el
avance de la prod ucc ión en m asa . El urba nism o utilita rista de l s iglo
XIX obtuvo su mayor expresi ón en los barri os obrero s diseñados
junto a las indu strias para albe rgar a la cla se tra baja dora , bas ados
en el util itar ismo y el la issez faire d o n d e “ l a s f a c t o r í a s f u e r o n l a s
dueñas y señoras del suelo urbano y suburbano” (Chueca Goit ia,
1970). Estos barrios se caracteriz aron por formar parte de una
cuadrícul a con una gran densidad en cuanto al aprovec hamiento del
terren o, presc indiend o de esp acios libre s y de luz o ven til ación en las
viviendas.
Respec to a los centr os de las ciudad es, los cascos hist ór ico s no
quedaron fuera de esta explosi ón de población, su probl ema
habitaci onal se vio incrementado por una fuerte degradación del
espacio consecuencia del haci namiento, la congestión y la presencia
de industr ias contaminant es. El pr oblema del hacinamient o se
resolvi ó a costa de aum entar el núm ero de personas por vivienda (se
subdividi eron antiguas casas burguesas donde una familia entera
compartía un a sola habitación), se construyó en patios de parcelas
sin edificar o en el espacio público con tri buyendo a d ensifi car la
trama urbana de las ciudades encerradas dentro de sus antiguas
mur al la s. La fuer t e demand a de aloj a mie nt os hiz o subi r el preci o de
las viv iend as y pro voc ó la ap arición del m ercado de los realquilados:
posadas secret as, casas corredor, corrales de vecinos etc. Algunos
de estos espacios de marginali dad en los centr os histór icos europeos
han ll egado hasta nuestros días.
Las ciudades que vieron aum entar el crecimien t o de la población
sin presentar servici os adap tados a las necesidades ni oferta de
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
97
alojamient os se degradaron consider ablemente. La poblaci ón
empezó a valorar la vida en el cam po, el ambiente suburbano
promovido por Ruskin, Engels, Geddes, Howard, Soria. La ciudad se
abrió a los nuevos barrios residenci ales y con ello apareció la
planif icación mediante ensanches, ár eas de resi dencia destinadas
princi palmente a la burguesía y a la clase media, aunque en muchas
ocasiones se destinar on a viviendas m odestas lo s sectores m ás
alejados del centr o de la ci udad. De est a manera, se produj o un
cambio en la forma de entender el urbanismo de las ci udades para
proveer a las viviendas obreras, como apunta S ambricio (2008): “Se
debate sobre construi r o no ciudades jardín a lejadas de la gran urbe,
(...) si deben cons truirse ciudades satélites o, por el contrario , si
conviene construir barrios periféricos jardín o barrios en el interior del
límite de la m etró po lis.”
La evolución del crecimiento urbano desde el principi o del siglo
XX des plazó poco a poco a la in dustri a hacia l a pe rif eria de las
ciudades, llevando consigo una descentral ización también de la
residen cia. Los es pacios habitacio nales pa ra los obre ros estab an
direct amente vinculados con la situaci ón geográfica de la s industrias.
La rel ación de la industria con el urbanismo fue clave en el análisis
del crecimient o de las ciudades y en la aparic ión de espacios de
mar gi nal i da d urb ana . El empl aza mi ent o de la s fá br ic as se ll evó a
cabo por motivos económicos, como el coste d e l t r a n s p o r t e , l a
distanci a a los centros de consumo, la mano de obra etc., que
modi f ic ar on l as r el ac i one s con los alo ja mie nt os y tra nsf or mar on la
ciudad. El crecimiento de las ciudades industriales, en muchas
ocasiones, se dio de una forma arbitr aria, s in seguir un modelo de
desarroll o ordenado y en buena parte ignorando las exigencias de
las m as as pop ular es.
La conversi ón de la vivienda en mercancía como proceso de la
modernización económica convirt ió a las ciudades europeas en un
grave desorden urbano , con la form ació n de los may ores esp acios
de marginali dad que se recuerdan: tugur ios , barracas, slums,
bidonvil les, e t c . L a m u l t i p l i c a c i ó n d e e s t o s h á b i t a t s d e p l o r a b l e s y , e n
general, las pésimas condiciones de vida y de trabajo de la clase
obrera fue interpretada por la clase dominante com o peligr osos nidos
revoluci onarios, donde la hom ogeneidad social de los barrios para
los tra ba jado res se c arac teriz ó po r la e stab ilida d y la coh esió n
interna, como apunt a Manuel Delgado (2011): “convertidos en nidos
revo lucionarios o de agitación social, empezaban a ocupar el papel
de l os f aubourgs en las luchas social es ya desde mediados del si glo
XIX”.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
98
La situación de las periferi as de las ciudades fue diversa según si
los país es esta ban más ava nza do s o no, en ellas s e proyec taron
desde ciudades jar dín para l a clase media hast a bloques para l a
clase obrera en países como Alemania e Inglaterra; en otros países
como España, Ital ia y Grecia creció con mayor frecuencia la
autoconstr ucción: “La impresión general es que en Gran Bretaña, en
Alemani a, o en Hol anda, las nu evas per if eri as de la pr opi edad y de l a
vivienda municipal acogieron una auténtica oleada de famili as
obreras procedentes de los estratos cualifi cados, mientras que en las
afueras de las ciudades latinas, la pe riferia acogió a l tra bajado r s in
cualifi car en mucha mayor medida” (Oyón B añale s, 2003 ).
Creci mient o europe o en el peri odo de entr eguer ra:
necesidad de vivi endas
El período de entreguerr as comenzó en el plano de la
planif icación urbaníst ica y de la recon strucción econó mica con el
problema de la vivienda. A la ins ufici encia de al ojamientos existente
antes de la guerra se sum ó la destrucci ón de l as vi viendas, los
desplazamientos terri tori ales y la paralizaci ón de la industr ia de la
construcción. La cuestión de la vivienda se planteó en gran escala en
todos los paíse s ind ustrializ ados y c on e leva dos nivele s de
urbanizaci ón, demandando consumos más amplios de suelo urbano.
De este modo, la i ntervenci ón del Estado que asegurara una vi vienda
digna a las clases m ás hum ildes se hizo cada vez m ás necesaria. En
Inglat erra, el Estado se comprometió a subvenci onar hasta el 75% de
las inicia tivas p úblic as y p riva das e n mate ria de vivie nda s ocia l. E n
1936, se realizar on 1.100.000 viviendas const ruidas bajo estas
subvenci ones, es decir, cerca de la tercera parte de toda la
producción de edificios. En Francia, durante la primera posguerra se
construyeron barrios satélit es en la banlieue parisina que alcanzaron
hasta 18.000 viviendas. En Alemania, se incorporó a la Constit uc ión
la respo nsa bilid ad del Es tado d e dar alo jam iento a to dos los
ciudadanos, y casi la mitad de la producción de edifici os en el
período de entreguerras se debió a la iniciati va pública (Benévolo,
1996).
Durante este período la cuesti ón de la vivienda que dó
prácti camente control ada por parte de las adm inist raciones públicas
llega ndo a e difica r, en algu nos cas os, la ma yor ía de las n ue vas
construcciones de viviendas y barrios enteros. Sin embargo, la
inicia tiva urban ística , e s decir, la reg ulac ión sobre lo s asentamient os
públicos y privados por medio de leyes y pl anes reguladores no
aumentaron en la misma propor ción sino que quedaron más o menos
con las mismas característi cas del urbanismo de las primeras
décadas del siglo XX.
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
99
Creci mient o e urope o en el per io do de la se gunda posguerr a:
polígonos de vi vienda
La segunda posguerra se definió en materi a de urbani smo y
vivienda como el mom ento históric o de la construcción de los
grandes sistemas de planeamiento urbaníst ico y de los programas
más ambi ci o sos de viv iend a soc ial en Eu rop a, institu cion alizá ndo se
el modelo del Estado de Bienest ar.
La Segunda Revolución Indust rial , a mediados del s iglo XX, t uvo
como caracterí stica importante la fuerte con centración sectorial de la
indu stria en un espa cio limita do que pr odujo el crecimient o
económico de los años sesenta y una nueva oleada de migración.
Este crecimi ento económico surgió tras los años de reconst rucc ión
de las ciudades europeas, donde los estados i nvirt ieron canti dades
nunca vistas para proveer a la población de viviendas que habían
sido destruidas por la guerra, con el objetivo de acabar con el
problema del chaboli smo bajo unos crit erios mínimos de di gnidad.
La aparici ón de los polí gonos de vivi endas, tant o públicos c omo
privados, si gnifi có l a consol idación de un crecimiento urbano que
transfo rmó las form as c onve ncion ales d e pro ducir ciu dad hasta el
momen to . Est a des cen tr al i za ci ón resi de nc ia l se al ej ó de los cent ro s
urbanos porque la vi vienda obrera no podía pagar los altos precios
de los suelos centrales de splazándose a localizaciones más o me nos
perifér icas, con frecuenci a cercanas a zonas indust rial es. Surgió el
concepto de Área Metropoli tana basado en una ciudad central que
concentraba puestos de trabajo, equipamientos y servi cios, rodeada
de un espacio dependiente de suburbi os r esidenci ales, industri as
descentral izadas y pequeños núcleos urbanos de origen rural
absorbidos por el creci miento.
En muchas ocasiones, los nuevos espacios metropo lit anos se
form aron sin u n p lanea mien to u rban ístico q ue los co sier a con la
tram a urb ana existente y dota ra a lo s nu evos esp acios residenc iales
de conexiones y equipamientos. En palabras de Pablo Arias Sierra
(2003 ): “La e xplosión d emo gráfica y m igratoria de los año s 50 y 60
signifi ca una voluntad de cambio social que se expresa
territoria lmen te e n la ap arición d e lo s inc ipiente s fe nóm eno s
met ro pol i t ano s. La impr ov i sac i ón y l a fa lt a de refe re nc ia s en rela ci ón
con el problema d e los nuevos crecimientos, com o espacios de
desarroll o discontinuo al margen de las propias fronte ras
muni ci p al es , va a pro duc ir de for ma acel er ada un aglo mer ado
tentac ular do nde la viv ienda s ocial, los p olígon os indu striales y los
enclaves m arginal es, van a constr uir “la ot ra ci udad”, que de f orma
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
100
imp revis ible imp one su presen cia com o una nueva exp res ión
disconti nua y conf li ctiva de lo perif érico” (Arias, 2003 ).
Tras la Segunda Guerra Mundial, se pusieron en marcha varios
programas de planif icación para controlar el proceso de crecimiento
de las ci udades europeas, e i gualmente, s e puso en marcha la ma yor
inve rsión de la historia en prod ucció n de viviend as para la clase
necesitada, bajo los cri teri os del Movimiento Moderno de fabri cación
en serie. Esta f orma de creci miento basada en la producción de
vivienda masiva fue crit icada más tarde por los proble mas de
segregación que origi nó, como indicó Joan Busquets i Grau (1999):
“Dada la experi encia de la urbani zación marginal tenemos que
recono cer que la falta de vivienda para la ge nte con poco s recursos
no signif ica necesari amente la producc ión masiva de vivi enda
acabada, según las paut as de los modelos moderni stas. Sabemos de
las dific ultad es fina ncie ras, p ero tam bié n de la n eces idad de da r
respuesta a programas personales, obligan a pensar en proyectos
muy dist i nt os a l os de la vi vi en da “c el ul ar ” en un g ran bloque de
pisos.”
Las ciudades eur opeas sigui eron di ferentes modelos urbanos y
de vivienda soci al durant e los años de cr ecimiento económico, dentro
de éstos, l a experi encia urbaní stica i nglesa si rvió de ej emplo y
estímulo para los dem ás estados eur opeos enfrentándose a l os
problemas de la concentración demográfi ca y económica de las
grandes ciudades. En el debate sobre descentral izaci ón, la
recons trucción de Londres supus o la cre ación d e Ne w To wns o
ciudades satéli tes que se alejaban de l a dependencia d e l a c i u d a d
tradicio nal y s e auto aba stecían a sí m ism as.
En cuanto a l a vivi enda, l a experi encia escandi nava adquir ió en l a
posguerra el ejemplo a seguir en la producción de vivienda social, ya
que contó con la ventaja de que sus ciudades no sufrieron
destrucci ones dur ante la guerra. Así , durante estos años ofreci eron
un buen programa de r eordenación urbanística y una acel erada
construcción de vi vienda social.
En Franci a, la reconst rucc ión de la edifi caci ón no f ue de la m ano
con la reordenaci ón urbanís ti ca, d ificultan do los re sultad os del
crecimiento ordenado de las ciudades. A los p roblemas de
repara ción d e los daños de la g uerra s e añ adió la crisis d e la
vivienda anteri or, debida a la inactividad de la industria de la
construcción. En 1957 se prom ulgó p o r p r i m e r a v e z l a p o l í t i c a d e l a s
Z.U.P. (Zonas Urbanas con Priorida d), nuevas zonas resi dencial es
para construcciones subvencionadas con una dimensión inusitada,
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
101
entre 30.000 y 40.000 habitant es, caracteri zadas por la
prefabri cación a gran escala que proporcionaba una planifi cación
sencilla e igualitaria. En d iez años se construyeron 195 grands
ensembles q u e s u p u s i e r o n 2 , 2 m i l l o n e s d e v i v i e n d a s H L M ( M o y a ,
2008). Ubicados en las pequeñas ciudades de la periferia, tuvieron
un urbanismo y una arqui tectura d onde las call es fueron r echazadas
y la mezcla de usos erradicada. Se creó un nuevo tipo de ciudad
basado en el funci onalismo.
En Ale mania, la rec onst rucci ón t ras la guer ra s e re ali zó ba jo
parámetros diferent es ya que los daños causados fueron m ayores
que en cualquier otro país. En 1950 se promulgó la nueva Ley Sobre
la Vivienda que consiguió construir en seis años 1.800.000 nuevas
viviendas. Los barr ios perifér icos, conocidos como siedlung , fueron
construidos en su mayor parte p or cooperativas sin ánim o de l u c r o
bajo parámetros modernistas. La reconstrucción se reali zó a buen
ritmo y en unas década s el problem a habitac ional e staba
prácti camente exti nguido.
En España, a las necesi dades de reconst ruc ción dura nte los
años cuarenta se sumaron las carencias his tóricas d e un pa ís con
decenios de inestabili dad polít ica e insufici encia económ ica. H asta la
década de los cincuenta l a producción de vivi enda social fue muy
baja, más tarde, una vez iniciado el proceso de desarrollo industrial y
de fuertes crecimientos u rbanos , la constru cción d e viviend as con
ayuda pública se convi rti ó en algo necesari o para las áreas
indu stria les m ás din ám icas .
Como concl usi ón, los prog ramas de const ruc ció n masiv os de
vivienda solucionar on en gran m edida los problemas habitaci onales
de l a é p o c a . E n l o s p r i m e r o s a ñ o s d e s p u é s d e s u c o n s t r u c c i ó n s e
había erradicado el chabolismo y se había dado acceso con una
vivienda digna a un gran sector de la población, sin embargo, dos
décadas más tarde la construc ción con material es de baja cali dad y
la falt a de m antenimiento junt o a un urbanismo desordenado,
hicier on que una gran mayoría de los bar rios se convi rti eran en
espacios de marginali dad urbana.
Los gr ands ensembles francese s, las siedlung a l e m a n a s , l o s
polígonos de vivienda social en España , al igual que las
construcciones de los barrios periféricos en otros países europeos,
pronto demostraron sus li mitaciones. Los barrios repeti tivos,
poblados de cientos de viviendas estándar en densos bloques
lineal es, entre los que se encontraban espacios a b i e r t o s f u e r a d e
escala humana, crearon un tipo de ciudad deshumanizada donde los
espacios de marginali dad encontr aron l a manera de guetizar se .
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
102
El perí odo de recesi ón económic a que comenzó con la cris is de
la energía en 1973 y que llegó hasta pri ncipios d e l o s o c h e n t a d i o
luga r, en los difer ente s paíse s euro peo s, a un proc eso de rece sión
en las políticas de viviendas sociales que habían llegado a suponer
un coste excesi vo para los est ados. En los años noventa en Francia
se produjo una degradación tan grande de los grands ensembles que
forzó el consen so entre las diferentes capa s so ciales y las
autoridades sobre la i nadecuación de esa f orma de hábitat con
polít icas de mejora y rehabil itaci ón de bar rios.
A partir de esa década, la atenci ón de los estados e uropeos se
centró en las necesidades de mantenimiento y reposición de los
parques de viviendas construi dos en los cincuenta y sesenta
deterior ados consi derablemente.
La situación de los polígonos desde los años ochenta hasta la
actuali dad, en relaci ón con el m edio urbano que los rodeaba, varió
en función de la importanci a de la ubicación que tuvi eron en el
momen to de s u co nst r ucc i ón y seg ún f ue evo lu ci on and o l a t ra ma
urbana de la ciudad. Es decir, algunos de dichos polígonos se
encuentran hoy integrados en la trama urbana colindante, ocupando
una posici ón favorabl e y reval orizada con relaci ón al centro de la
ciudad en términos de facilidad de transporte y cercanía. En cierta
mane ra , la práct i ca ine xi s te nci a de vida urba na y de equi pami en to s
loca les en esta s áreas sólo ha si do compensada por el continuo
crecimiento urbano y acercamiento a la ciudad ya consolidada que
fue oc upan do los v acíos existente s entre los barrio s releg ados y la
ciudad formal.
Figura 2. 30 . Proc eso de crec imient o de ci udades, aparición de marginalidad urbana y medidas
adoptadas en España (1920 - 2010). Elaboración propia
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
103
En resumen, podemos ar gumentar que hi stór icament e los
procesos de crecimiento urbano en ciudades densamente pobladas
provocaron tres tipos de espa cios que en m uchos casos se
convirt ieron en lugares de marginali dad para la población que residía
y que las administraciones públi cas intentaron subsanar mediante
diferent es políti cas e intervenc iones urbanas que se analizarán en el
siguiente capí tulo:
1. Áreas centra les
2. Ciudad infor mal, o barrios autoconst ruidos
3. Polígonos de viviendas, desconectados y posterior mente
degradados
El fenómeno de las áreas urbanas en crisi s parece haber
retom ado el interés e n los investiga dores en los ú ltimos año s, seg ún
Blanco (2005) exis te un ci ert o consenso alred edor de dos ideas
básicas: primero, los procesos de transf ormación del capi tali smo en
el contexto de la globali zación han intensi ficado las desigualdades
socio - espacial es urbanas y han transfor mado su naturaleza;
segundo, ante las reali dades emergentes de segregación socio -
espacial urbana, se necesitan nuevos enfoques y nuevos
instru me ntos de polít ica pú blica qu e no s perm itan abord ar el
problema. Situándonos en la realidad del context o de crisis financi era
actual, estos procesos de áreas urbanas en crisis se vuelven aún de
mayor relevanci a, aunque el efecto provocado en las ciudades no
sea inmediato.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
104
2.2.1.2. Espacios de marginali dad en la ciudad
contemporánea
“Visto con una persp ectiva histórica, el suburb io aparece ahora
como el punto de transición entre dos épocas descen trali zadas: la
época preindust rial rural y l a sociedad de la i nformación
posindustr ial. El suburbio se ori ginó cuando las ci udades eran
yuxtaposiciones extrañas de los muy ricos y los m uy pobres; la masa
de la poblaci ón viví a y trabaj aba en el mundo descentral izado de los
pueblos rurales. Ahora, tanto la población como la producción están
abandonando de nuevo las ci udades, dej ando solamente a aquell a
élit e moderna que comparta las ciudades centrales co n sus vecinos
urbanos tradic ionales: los desesperadamente pobres” (Fishma n,
2004).
La crisi s de los años set enta marcó el decl ive de muchas
ciudades de gran tradición i ndustrial en Europa (Liverpool ,
Birmi ngham, Rotte rdam, Turí n, Bremen) cuyo desencadenante fue el
descenso de la industri a tradi cional unido a un desarrollo insuficient e
del sector servicios (ocio, activi dades culturales, etc.) que provocó un
desempleo m asivo y una degradación de la vida social. En España,
el ejemplo del Área Metropolit ana de Bilbao que hasta 1975
concentró la localizaci ón de nuevas actividades industriales y que
experimentó un fuerte crecimiento económico y demográfico en esos
años, supuso en la década de los ochenta, la pérdi da de esa
economía indust rial (Ati enza , 1991).
Los factores que provocaron dicha situación fueron: una escasa
diversi ficaci ón industr ial, con la ausenci a de sectores que más tarde
mar car on el cre ci mi ent o ec onó mic o, una fu er te conge st i ón ur ban a y
deterior o ambiental, que provocó una descentra lización de las
activi dades industr iales haci a otras comarcas cer canas que no tenían
esas patologí as. Durante esos años, l as metrópoli s empezaron a
adquiri r un papel cada vez m ás destacado como centralizador as y
difusor as de la actividad económica, configu rándose como nudos de
conexión de fl ujos de i nformación y cult ura.
Las ciudades que supier on reinter pretar se en la producci ón de los
nuevos sector es servi cios y tecnológicos crecieron cada vez más,
atrayendo a nuevas empresas y personal cualifi cado. Sin e mbar go ,
en las ci udades de tradi ción industrial, la ofer ta de mano de obra
barata en países en vías de desarroll o, entre otr os, provocó un
descenso del empleo, incrementando los espacios de m arginali dad
urbana en l as zonas tradi cionales de barr ios obr eros.
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
105
Saski a Sassen ( 1999), en su est udi o sobre l as ci udades global es
presentó una realidad contemporánea donde la introducci ón de un
nuevo mercado de servici os y la int ernacional izaci ón del capi tal
marcó el nuevo devenir de las ciudades desarrol ladas:
“Dura nte siglos, la economía mundial ha inf lui do en la vida de las
ciudades. En los años 6 0, la organización de la actividad económica
entra en un proceso de profunda transformación: el
desmantelamiento de los centros industrial es, la industriali zación
acelerada de los diversos países del Tercer M undo, los avances en
la tecn ología de los ord enado res. M ás gra ve fu e la ráp ida
intern aciona lización de los ce ntros fina ncieros en una red mu ndial de
transa cciones. Cad a u no de estos camb ios mod ificó la cone xión de
las ciud ad es co n resp ecto a la e con om ía inte rna cion al. A prin cipio s
de los setenta se desint egró el régimen int ernacional de hegemonía
de EEUU en l a economía m undial. A principi os de los ochenta l os
grandes bancos transnaci onales estadouni denses se enfrent aron a la
crisis de deuda masiva del Tercer M undo. El nu evo papel estratégico
que se ha pr oducido en las ciudades ha sido: c entros de poder
altamente concentrados en la organizaci ón de la economía m undial,
focaliz ación de em pre sas fina ncie ras y de servicio s que han
reem plaza do a las manufa ctureras como fuen tes centrales del
crecimiento económico, lugares productores de innovación en
sectores líderes y mercados para las innovaciones producidas.”
(Sass en, 199 9).
Nueva pobre za urbana
El nuevo régimen de pobreza u rban a s e p resen ta d istinto d el
régim en d el siglo pasa do, ba sado en el traba jo indu strial es table y en
la re d d e se gu rida d d el es tad o k eyn esia no . De es ta fo rm a, lo s
espacios de marginalidad de las ciudades contemporáneas también
presentan dif erencias respec to a la margina lidad urbana del siglo
anterior . Loïc Wacquant (2007), sociólogo e investigador sobre
desigualdad urbana, pl antea que en las zonas m arginales actuales
de las ciudades capitalist as se va a producir un nuevo régimen de
marginali dad urbana, dis tint o del espacio obrero europeo del siglo
XX. Esta nueva m arginal idad se trad ucirí a en una expul sión del
espacio social y físi co de las m etrópolis posfordist as . La s
característ icas que señala en la marginali dad avanzada o
mar gi nal i da d ac tu al son sei s , qu e contras tan con la pobreza urbana
característ ica d e las d écadas entre 1945 y 1975 y que en la
actuali dad han cobrado más importancia por la coyuntur a de crisis de
la últim a déc ad a:
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
106
1. El asalariado como inseguridad social. M i e n t r a s q u e e n l a s
décadas de e xpansión fordistas l a r e l a c i ó n s a l a r i a l o f r e c í a u n a
solución a los dilemas de la marginalidad urbana, bajo este nuevo
régim en en conso lidación se la cons idera parte de l problema a
resolve r. El trabajo as alariado se ha vue lto ine stable y d iferencia dor y
se ha converti do en fuente de fragmentación y precariedad social
para aquellos que se hal lan en l as escalas infer iores de la esfera del
empleo. La inseguridad del empleo, de los ingresos y del trabaj o,
mot iv ada s por los pues to s de tr aba j o fl ex ib le s, los cont r atos de
duración predeterminada, los salarios según rendimiento, la
reducc ión de la duración media de los em pleos , la tasa de rotación
etc., se han acumulado en los sect ores inest ables del nuevo
proletar iado posi ndustri al.
2. La desconexión de l as tendenc ias mac roe conó mic as . La
marginali dad avanzada s e h a l l a c a d a v e z m á s d e s c o n e c t a d a d e l a s
tendencias globales de l a economía. Los barrios de relegación en
Europa no se han vi sto afectados por los años de prosperidad de la
década de 1980 y de la segunda m itad de la de 1990, si no que han
empeorado sensiblemente con las fases de recesión. Las econom ías
avanzadas tendrían que alcanzar tasas espectaculares de expansión
para poder reabsorber todos los que han permanecidos desplazados
en el mercado de tr abajo.
3. Est igmat izaci ón terr ito rial . L a marginalidad avanzada t i e n d e
a concentrars e en terri tori os aisl ados y circunsc riptos , en vez de
encontrarse di seminada en el conjunto de las zonas del hábitat
obrero. Se convi erten en barr ios est igmatizados soci almente, a l a vez
que terr itor ialmente.
4. La disolución del lugar. Pérdida de un marco humanizado,
culturalmente familiar , con el que se identifiquen las poblaciones
urbanas marginadas y dentr o del cual s e sient an en segur idad.
5. La pérdi da de un país interno. E n l a s f a s e s a n t e r i o r e s , l o s
trabajador es temporalmente rechazados del mercado laboral podían
replega rse en la ec onom ía social de su co lectividad de o rigen, como
el distr ito obrero. Ahora, si la tasa de desem pleo crece en estos
barrios, la ayuda comunit aria desciende.
6. Fragmentación social. L a m arginali dad avanzada difi ere
además de las formas anteriores de pobreza urbana en que se
desarroll a en un contexto de descomposición de cl ase en lugar de la
homogeneización proletar ia. Son obreros industrial es que envejecen
o son transformados en obsoletos por la innovación tecnológica y la
redistribuc ión de las actividad es prod uctivas .
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
107
La necesaria creación de nuevos caminos de intervención públi ca
en polít icas soci ales y en inver sión urbana que det engan o
redire ccionen esta nueva marginal idad se hac e más necesaria que
nunca. En palabras del propio Loïc W acquant (2007): “Si no se
ponen a punto y en marcha nuevos mecanismos de incorpor ación
social y política que reincorporen a la población desechada en esos
territo rios de abandono, puede esperar se que esa marginali dad
urbana si ga creci endo y extendiéndose y con ella la violencia en las
calles, la al ineación pol ítica, l a deserti ficación organizacional y la
inform aliz ació n de la e con omía que afecta n a los barrio s de
r elegación de las grandes ci udades en l as soci edades avanzadas. ”
En este se nti do, ya en Agosto de 2011 fui mos tes ti go de las
revueltas organi zadas en l os suburbios de la ciudad de Londres,
donde la oleada de violenci a callejera en los barrios más pobres de
la ca pital, zon as m uy cas tigada po r el d ese mple o, la pob reza y la
inm igrac ión ma rgina l, provo caron grave s disturb ios tras el
enfrentamient o entre l a policí a y la comunidad del subur bio. Estas
revue ltas, al igual que las o curridas espec ialmen te en la déca da de
los o che nta c on d isturb ios v iolen tos e n Br istol, L iverp ool y Lon dres ,
pusieron de relieve las tensiones sociales y raciales que persist en en
numerosas ciudades europeas, ahora acrecent adas por la cr isis
económica.
La ciudad en el conte xto de crisi s mu ndi al 22
El paro es la princip al causa de la pobreza urbana (Ali cia
Ziccar di, 2001; Comisión Europea, 2012; CE PAL, 2000). A
comienzos de los años 80 el desem pleo sobrepasaba el 10% en
Franci a, Bélgic a y R eino Unido y unos pocos años después se
llega ba a re gistrar un 25% en numerosas ciudades, e incluso se
superó este porcentaj e en ciudades vecinas a las grandes
aglomeraciones urbanas. Las ciudades españolas fueron las que
más al to s niv el es de desemp l eo al can za ro n en el sur de Euro pa,
seguidas por las portug uesas y las griegas. Esto produjo lo que se
conoció como un con junto social bajo el término de nuevos pobres ,
que eran aquellos desempleados de larga duración, consecuencia de
los ca mbio s estru ctura les de la econo mía y de las mig racio nes de
regione s periféricas de Euro pa, África, A sia, y Euro pa Orien tal 23 .
22 . Título tomado de C ohen, M . (2012). La ciud ad en el contexto de la crisis mund ial: entend er
los efectos y reforzar la efica cia de los paque tes de estímu lo. En M. Belil; J . Borja y M. Cor ti
(Eds.). Ciudades, una ecuación imposible (pp. 35 - 58).Barcelona: Icaria
23 . http://www.datosmacro.com/paro. Consul tado el 22 de enero 2014.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
108
En la actuali dad, bajo los índices de desempleo más altos que se
conocen desde entonces, la tasa de desem pleo en España en el año
2013 lle gó a ser d e l 2 6 , 7 % , e n G r e c i a d e l 2 7 , 8 % , P o r t u g a l d e l 1 5 , 5 %
y en la Zona Euro del 12, 1%. Francia obt uvo una tasa de desem pleo
de 10,8%, Bél gica del 8,4% y Reino Unido del 7, 4%.
La consecuencia de est a tragedia l aboral es evidente, si en los
años 80 esta poblaci ón se conoció como nuevos pobres , ¿de qué
manera podríamos denominar l a coyuntur a de desempleo actual ?
Las consecuencias de este f enómeno son la pobreza y la excl usión
social, la pérdida de la vivienda, la pérdida de autoest ima que af ecta
a las rel aciones personal es y famil iares, y el descenso en l as
condiciones d e vida material es. Para Méndez (2013) la cri sis
financi era internaci onal, con la espiral recesiva desencadenada por
la rest ricción del cré dito a la s em pres as y las fa milia s, junt o a los
problemas de endeudamiento privado y público que afectan de forma
nega tiva la invers ión y el e mple o, c onstituy e u n m arco co mún de
referenc ia para la cris is urbana .
Las ciudades como organismos vivos y d i n á m i c o s h a n
presentado unas tendencias al cam bio y a sufri r los envistes de la
crisis financiera que d io comienzo en el añ o 2008 muy diferentes. Si
bien, no reaccionan de la misma manera las ciudades de gran
tam año, ciud ades medias o i nterm edia s, o municip ios pequ eños .
También infl uye si se trata de ciudades económicamente fuert es,
inclu sivas y d esar rollad as, o si p rese ntan g randes espacios urbanos
vulnerabl es y polari zados. Aquell as ciudades donde su tej ido
económico, social y polít ico ha alcanzado una m ayor y mejor
artic ulación pueden mostrarse más resi stentes ante una nueva crisis
o, al menos, tener mejores condiciones para responderla, apli cando
estrategi as que f avorezcan un repar to más equil ibrado de sus costes
y una más pront a recuper ación ( Méndez, 2013).
En el año 2008, Cohen (2012) identif icó 10 problemas urbanos
como hipótesis pr obable de los ef ectos de l a incipi ente cr isi s mundial,
que desgraci adamente se cumplieron en su mayoría sobre todo en
algunos paí ses en ví as de des arroll o, est os fuer on:
1. E l impacto sobre la estructura económ ica urbana, debido a la
reducción del crédito que supondría una reducción de inversi ones,
consumo y empleo ur bano.
2. Más pobreza urbana y peor distribución de los ingresos,
aumentando la des igualdad
3. A umento de la m igración de áreas rurales a urbanas,
aumentando la c iudad i nformal en la per ifer ia de las ci udades
4. Cri sis al imentari a y energétic a
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
109
5. Crisis fi scal consecuenci a de la reducción de ingresos debido
al descenso de la producción, el comercio y el consumo.
6. Una r educción del gasto social
7. Auster idad f inancier a a escal a munici pal
8. Menos i nversiones en vivi endas y bar rios
9 . En los países emergentes donde aumentara la población
urbana, se produciría un aumento de barrios de chabolas
desconectados.
El efect o contra rio al analiz ado en décadas anteri ore s se dio en
España durante el periodo de boom inmobiliar io : a la e scas ez d e
viviendas y producción de espacios de marginalidad fruto de las
numerosas migraciones del campo a la ciudad y de l os procesos de
industr iali zación donde gran parte de la poblaci ón no encontraba
luga res dign os do nde viv ir, se inv irtió en cier to m od o e l m od elo en las
últi mas décadas, l o que Naredo ( 2012) l lama patol ogías de
crecimiento , fenómenos donde la urbanización se expandió a ritmo
muy sup er io re s a los del cr eci mi en to de la pobl ac ió n y de su rent a
disponibl e, pr ovocando l os si guientes modelos territor ial es: 1º
polari zación del espacio en núcleos atractores de población,
capitales y recursos, y áreas de abastecimiento y v ertido; 2º
conurbación difusa o urban spr awl , que separ a y expande por el
territorio las dis tintas p iezas de la ciuda d req uirien do p ote ntes
infrae stru ctur as.
Sin embargo, a pesar de la gran produ cció n de estudios sobre la
segregación urbana parece que esta ha dejado de lado el
componente socio - cultural para comprender las ciudades act uales.
Para Li ndón, et c. (2006) la relevanc ia de las migr ac i one s (h oy
intern ac iona les, ayer nacio nale s), la m ode rniza ción d e la ba se
económica (ayer por la industri ali zación, hoy por el terci ario superior)
y la segregación social no parecen ofrecer las explicaci ones
complejas que exigen los cambios en las me trópolis del te rcer
mil en i o. E st os aut or es asumen el desa fí o de in cor po ra r la
componente cultur al, la subjetividad social y los imaginarios para
entender la construcci ón social del espacio en la ciudad en las
disti ntas escalas, desde los microespacios hasta la ciudad como un
todo.
La ciudad contemporánea a su vez se puede ver com o el espacio
donde se expanden los derechos ciudadanos. Los movimientos
sociales, como dijo Harvey (2009), juegan en eso un importante
papel a través de sus luchas cotidianas por una sociedad más
igua litaria , y es pec íficam en te p or un a ciu da d m ás ju sta. P ara
Sugrany es (2010) “ el derecho a la ciudad, actualmente, es un
movi mi en to pol í ti c o como resp ue st a a las polí t ic as neo li be ra l es
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
110
tom adas p or la socied ad capita lista de las última s dé cadas, que
propici a el ejerc icio pl eno de la ciudadaní a y de todos los derec hos
humanos, la producci ón y gestión s ocial del hábitat , la gest ión
democrática de la ciudad, a través de la participaci ón de la sociedad
de forma direct a; propugna l a función soc ial de l a propiedad y de l a
ciudad, donde predom ina el bien común sobre el derecho individual
de propiedad, l o que impli ca el uso soci almente just o y
ambientalmente sustentabl e del espacio urbano” . Pa ra con quista r el
derecho a la ciudad es necesario primero d i f u n d i r e l c o n c e p t o y l a
propuesta de cambio, articular los procesos de m ovilizac ión social e
incid ir en la for mu lació n d e po lítica s pú blica s (S ugr any es, 2 01 0).
Según Jordi Borja (2000) “e l de sarrollo y le gitimac ión de los
derechos ciudadanos dependerá de un triple proceso: i) Cultural, de
hegemonía de los valores que están en la base de estos derechos y
explici taci ón de los mismos; ii ) Social , de movil ización ci udadana
para conseguir su legali zación y la creación de mecanismos y
procedimient os que los hagan efectiv os; iii) Político - institucion al p ara
form alizarlo s, cons olidar los y desa rrollar las po líticas para hace rlos
efecti vos”.
El derec ho a la ciudad es la posibi li dad de constr uir una ciudad
en la que se pueda vivi r dignamente, reconocerse com o par te de
ella, y donde se posibi lit e la dist ribuci ón equitativa de diferent es tipos
de recursos: trabajo, salud, educación, vi vienda y recur sos
simbólicos, com o memo ria, participación y acceso a la inf ormación.
En este sentid o, la Carta Mundial por el Derecho a l a C i u d a d ( O N U ,
2004) lo definió como el derecho a un hábitat que facilit e el teji do de
las relacio ne s s ocia les, el d erec ho a sentir se parte de la ciu dad
(sentido de cohe sión soc ial y construc ción cole ctiva), el dere cho a
vivir dignamente en la ciudad, el derecho a la convivenci a, el derecho
al gobi erno de l a ci udad y el derecho a la igualdad de derechos.
Por últim o, y como espac ios dond e “soña r la ciudad del futur o”
pero también la del presente, Eugenio Reyes (2010) propone
algunas nuevas utopías y ecotopías que son interesantes al menos
plantear para r epensar el modelo urbano que actual mente tenemos:
- R u r b a r i z a r l a s c i u d a d e s : l a a g r o c i u d a d c o m o i m a g i n a r i o
colectivo
- F r e n t e a l a c i u d a d c o m o p r o d u c c i ó n m a c h i s t a d e l b i e n e s t a r , l a
ciudad de los cui dad os
- R e p e n s a r e l i t i n e r a r i o u t ó p i c o c l á s i c o d e l u r b a n i s m o : d e l s t a t u s
naturali s al stat us civi tas
- E l d e c r e c i m i e n t o d e l c o c h e p r i v a d o c o m o p r o s p e r i d a d d e l a
accesibil idad urbana
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
111
- Hac er cre cer los residu os: re ducir fre nte a recicla r
- El de crecim iento de las p risas
- La ciu dad com o es pacio para la justicia climá tica y s ocial
- R e d u c i r l a s d i s t a n c i a s e n t r e c u l t u r a s : l a c i u d a d c o m o d i v e r s i d a d
cultural
- El ap oyo m utu o: los b anco s de tiemp o
- Las cooper ativas de agroconsumidor es
- Los m erc ado s de c ercan ía
- L as tiendas grati s: el tr ueque
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
112
2.2.1.3. Indi cadores de vulnerabil idad act uales de barrios
en España
Tradic ional mente, el concepto de vulnerabi li dad se util izab a para
describi r la exposici ón al riesgo y la gestión del mismo, inclui dos el
asegurarse contra u n a c o n t e c i m i e n t o a d v e r s o y l a d i v e r s i f i c a c i ó n d e
los ac tivos e in gre sos (P NU D , 2 014 ). En el Info rm e sob re De sarr ollo
Humano del año 2014 se han enfati zaron las estrechas rel aciones
entre la reducción de la vul nerabil idad y el fomento del desarrollo
humano, introduciendo el concepto de vulnerabil idad humana p a r a
describi r la posibilidad de deterioro de las capacidades y opciones de
las p erso na s.
Figura 2. 31 . La vulnerabilidad. Fuente: PNUD, 20 14
Otr o de los cont ext os dond e el concepto de vulnerabil idad se ha
desarroll ado princi palmente ha sido en el ámbito de l os estudios
ambientales y en relaci ón con el análisis de desastres, que de
expli caciones fís ico - natur ales han evolucionado para incl uir también
factore s soc ioeco nóm ico s, aunque en los últi mos años tam bién se ha
difundi do en las ciencias sociales y, más en concreto, en los estudios
urbanos (Méndez, 2013).
En l a inves ti gació n que lleva por tít ulo Las escalas de la crisis.
Ciudades y desempleo en España ( 2 0 1 3 ) s o b r e l a c r i s i s actual y su
repercusi ón en las ciudades en España se han identifi cado hasta una
treint ena de indicador es potenciales que sirven para elaborar una
valoraci ón comparativa sobre el impacto que la cri sis ha tenido en las
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
113
ciudades españolas, agrupados en cinco componentes básicos:
económicos, l aborales, soci ales, demográficos e inmobil iari os.
Figura 2. 32 . Indicad ores del im pacto de la crisis econ ómica en las ciu dades. Fuente: Ménd ez,
2013
Desde los años noventa, la dimensión urbana de la vulnerabi li dad
se puede medir mediante una serie de indicadores a través del
Obser vat ori o de la Vul ner abi li dad Ur bana en Esp aña q u e o f r e c e
informaci ón sobre todas l as ciudades que super an los 50.000
habitant es, además de las capital es, con datos que van desde 1991,
2001 y 2006, incl uyendo indi cadores de caráct er sociodemográf ico,
socioeconómico y residencial .
Puede entenderse por vulnerabi lidad urbana “ aquel proceso de
mal est a r en la s ci ud ade s pr odu ci do por la combi n aci ón de múlt i pl es
dimensiones de desventaja, en el que toda esperanza de m ovili dad
social ascendente, de superación de su condición social de exclusión
o próxima a ella, es contemplada como extremadamente difíci l de
alcanzar. Por el contrar io, conll eva una percepci ón de insegur idad y
mi edo a la posibilidad de una m ovili dad social descendente, de
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
114
empeoramiento de sus actuales condici ones de vida” (H ernández
Aja, 2007) .
Haci endo ref eren cia a dos cuest io nes: 1. el incremen to de las
amenazas y los riesgos que afectan a las
personas/soci edade s/grupos sociales/estados y 2. El debilitamiento
de los mecanismos para afr ontar di chos riesgos y amenazas
(Ministerio de Fom en to, 2010 ).
Lo que se considera i nteresant e desde esta tesi s es que la
herramienta para analizar la vulnerabili dad urbana está re ferida a la
escala BARRIO. Hem os sintetizado este ámbito urbano como
columna vertebral de toda la investigación por considerar que es el
luga r com ún don de las pers ona s rea lizan sus a ctivid ade s cot idian as,
que está en relación directa con una buena o mala calidad de vida
según el espacio barrial muestre sus posibilidades de satisfacer
dichas necesi dades.
El Aná li sis Urbaní sti co de Bar rio s Vul nera ble entiende por
Barrio Vulnerable (BV) un conjunto urbano de cierta hom ogeneidad y
continuidad urbaníst ica, vincul ado siempre a un Área Estadísti ca
Vulner abl e (AEV), que pret ende es tabl ecer una del imit ació n
urbaníst ica que se corresponda con una realidad físi ca y morfológica.
Es intere sante además el análisi s que realiz a en cuant o a for mas de
crecimiento d e los bar rios vulne rables para v alorara cuál h a sido la
más afectada por la marginalidad urbana y que posteriormente nos
alumbrará en el análisi s de los ámbitos de actuación de los proyect os
de regeneración de bar rios. Las formas de creci miento que
selecciona son: Casco histó ri co, Ensanc he, Parcel aci ón perif éri ca,
Ciuda d Jard ín, Promoci ón púb li ca 40 - 60, Promoción 60 - 75,
Promoci ón públi ca 75 - 90, Promoción privada 75 - 90, Pueblo
anexionado, Media m ixt a, Perif eria m ixta, Parcelación marginal ( Aja,
Vázquez, Gar cía, Mat es an, Moreno, Al guacil, Camacho, 2011).
Los indicador es que se consideran para seleccionar la
vulnerabi lidad de un barr io son los siguient e:
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
115
Figura 2.33 . Ejes básicos e indicadores de vulnerabil idad. Fuente: Elaboración propia a p artir
de Ministerio de Fomento, 2011
En el año 2016 se ha actuali zado la batería completa de
Indica dore s dispo nibles en los A tlas de la Vulne rabilida d, a efe ctos
del Análisi s Urbanístic o de Barrios Vulnerables en España
considerando 3 Ind icad ores Básic os de Vulnerabil idad Urba na
(IBVU ) , que s on los siguien tes: (1) porce ntaje d e pob lación en par o,
común para los años 1991, 2001 y 2011; (2) porcentaje de población
sin estudios, com ún también p ara 1991, 2001 y 2011; (3) carencias
en l as vi viendas, que ha ido variando en cada uno de los años ha
sido el siguiente. En 1991 se tomó e l porcentaje de Viviendas sin
Agua Corri ent e; Porce ntaj e de Vivie ndas sin Retret e dentr o de la
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
116
vivienda y Porcentaje de Viviendas sin Baño o Ducha dentro de la
vivienda. En 2001, se to mó el Porcentaj e de poblaci ón en viviendas
sin servicio o aseo. Y en 2011, se ha tomado el Porcentaje de
viviendas en edificios en estado de conservación ruinoso, m alo o
defici ente.
Para c alcu lar la Vuln erabi li dad s e con sider a cu ando a lguno de l os
Indica do re s Básico s de Vuln erabilidad Urban a (IBVU ) supera los
valores de refer encia, con respect o a l a media naci onal.
Figura 2. 34 . Indicadores básicos de vulnerabili dad urbana. Fuente: Ministerio de Fomento,
2016
Figura 2.35 . Ciudades con y sin Barrios Vulnerables 1991, 2001 y Barrios Vulnerables
Inmigración en 2006. Fu ente: Herná ndez Aja, A., M atesanz P ar ellada, A., García Madruga, C.,
2015
Leyenda: Con BV91. Ciudades con B arrios Vulnerables en 1991. Sin B V91.
Ciudades Estudiadas en 1991 en las que no se delimi taron Barri os Vulnerabl es. Con
BV01. Ciudades con Barrios Vulnerables en 2001. Sin BV01. Ciudades Estudiadas
en 2001 en las que no s e del imitaron Barrios Vulner ables. Con BVinm06. Ciudades
con Barrios V ulnerables de inmigración en 2006. Sin BVinm 06. Ciudades Estudiadas
en 2006 en las que no se del imitaron Barr ios Vulnerabl es de Inmigrac ión.
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
2.2.2. Medidas históricas contra la marginalidad
urbana
En el m undo urbanizado en el que nos encontramos las ciudades
ofrecen la mejor oportunidad para mejorar las condiciones de vida de
la pobla ción y reso lver los prob lema s d e la po brez a. L a e ficien cia con
que funcionen es cr ucial par a el funci onamiento de l a economía y
para el desarrol lo social (Rojas, 2006). Para Beli l (2012), la
planif icación urbana debe ponerse al servi cio de un desarrollo
integ ral en el qu e se co ntem plen to das las dimen sion es de la vid a
humana, incluyendo l as de reconoci miento y const rucción de
iden tidade s. Se req uiere n política s integ rales de planifi cación urbana,
que no sólo tengan en cuent a las inf raestr ucturas si no también las
múl ti pl e s di mens i one s (s oc ia le s, cul t ur al es , ec onó mic as ) qu e
confluyen en el terri torio.
Las políticas públicas de orden social se hacen imprescindi bles a
la h ora de a c om et er l as d es i g ua l d ad es d e la ma r g in a l i d ad so c ia l y d e
la estig matiz ación de los ba rrios vuln erab les des pose ídos de las
ciudades avanzadas. H ay que inventar formas que aborden el nuevo
régimen de marginalidad urbana exi giendo la puesta en prácti ca d e
programas que transciendan la simple rehabil itaci ón de barriadas. En
el caso de barrios industrial es en declive, su recuperación podría
darse mediante la sustit ución de la industr ia primit iva por usos
terciario s y comercia les, más aco rdes con el d esarrol lo d e la s
economías modernas en Europa. Estas acciones complementarí an la
mejora del parque de viviendas y la int roducción de usos
complementarios tradicionales con la implantación de grandes
equipamientos, comercio especial izado y servi cios sociales. Se
t rataría de introducir estrate gias de mercad o urbano o de
competencia ent re ci udades que atr ajeran nuevas inversiones de
empresas capaces de impulsar el despegue económico de l a ciudad.
En Francia, la gestión del espaci o público y de las poblac ione s
desfavoreci das es un objeto de encuadre polí tico - admini strativo
estrecho que m ovili za a una amplia red de actores locales,
regiona les y nacion ales. U n objetivo esen cial de las p olíticas
territoria les llevad as a cab o desd e los añ os nov enta es la m ezcla d e
usos, consi stente en f avorecer la coexistenci a de clases sociales
disti ntas. Hasta ahora, se han m antenido las clases m edias
mezc ladas con las clas es des favor ecid as, int rodu ci endo vi vi end as
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
118
unifamil iares o viviendas libres en los grands ensem bles c o m o p a r t e
de la polít ica de renovación urbana. 24
Desgr aci adament e, estos cambi os en el hábi tat y en los espacio s
externos, así com o las actividades impulsadas por la administraci ón
como formas de t ransformación del barri o no constituyen más q ue
paliat ivos en la m edida en q u e n o a t a c a n l a r a í z p r i n c i p a l d e l
problema: el desempleo y l a precariedad general. De la m isma
form a, la discip lina d e la arqu itectu ra y de l urb anis mo a la ho ra d e
acometer respuestas en barrios degradados no obtiene resultados
satisfactor ios sino está acom pañada de otras políticas sociales com o
la f orm ació n y c apa cita ción la bora l d e los vecin os , la co lab orac ión
con trabajadores sociales en los barrios o e l fomento de actividades
culturales, deportivas y de ocio. A continuación se m uestras distint as
inicia tivas q ue se lleva ron a ca bo e n Eu ropa p ara p aliar e l d éficit de
viviendas y la situación de deterioro y m arginali dad en que resultaron
muchos de los espacios urbanos de l as ci udades avanzadas.
24 . Se creó la Agencia Nacional de Renovación Urbana (Agence Nationale de la Rénovation
Urbaine - A N R U ) , r e s p o n s a b l e d e l p r o g r a m a n a c i o n a l d e r e n o v a c i ó n u r b a n a ( P N R U ) , q u e
contaba con un gran presupuest o orientado a reduc ir las desi gualdades soc iales restableciendo
la mezcla social en las ZUS (Zones Urbai nes Sensibles).
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
119
2.2.2.1. La pol íti ca de vi vienda soci al
En el anál is is de l a degradación de los parques habitac ionales
europeos construi dos en la década de los cincuenta y sesenta en las
grandes ciudades podemos encontrar varias causas que infl uyeron
en su deteri oro y que vienen a ser , por un lado, causas urbaní sticas
y, por ot ro, causa s relacionadas con la edificació n. El urbanism o
aplicado a una gran mayoría de polígonos de vivienda social se llevó
a cabo bajo cri teri os de zonifi cación, es decir, se segregaron
activi dades complementarias como la empresarial - indus trial,
vivienda, centros de negocios , etc. Las ár eas central es de las
ciudades se dejaron para el sector de los negocios y para la
residen cia de la clas e alta, mien tras que los polígono s de vivie nda
social se desplazaron a l a periferia junto a los p olígonos industriales .
La f acili dad de conexión con l a c iudad central también marcó la
segregación territor ial de los alojamientos que carecían de estas
infrae struc turas y de ofert a del trans porte púb lico.
Alguno s de los fact ore s que dif icu lta ron su i ntegr aci ón ur bana con
el resto de la ciu dad fueron: una tipología ed ificatoria d iferente al
resto del entorno, barre ras físicas constituidas por carrete ras,
autopist as y vías de ferroc arril , áreas l ibres resi duales o
abandonadas, cercanía de áreas industri ales aisl adas, etc. En es te
sentido, se hace imprescindible la labor de los técnicos y urbanistas
en el diseño de la ciudad que perm ita la integr ación de los barrios
más des fa vo re ci dos con la ciud ad fo rma l . La imp or ta nci a en el
diseño la encontramos en las palabras de Joan Busquet s I Grau
(1999 ):
“Probablemente son algunas condiciones de proyecto las que
pueden asegurar que est os procesos [barrios marginales] puedan
evolucionar favorabl emente y la ciudad consiga que sus barriadas y
sus barrios se conviertan en sectores urbano s en lugar de guetos de
mis er ia , como in t er st ic i os d e c ang re na dentr o d e l as gr an des
met ró pol i s. ”
En cuanto a las causas que prov ocaron el deter ior o de los
parques públicos de vi viendas relaci onadas con la edificaci ón fue
princi palmente la baja calidad const ructiva y la falta de
mant en imi e nt o de l os b lo qu es r es i den ci al es . S in emb ar go, ex i st en
otras razones que, en ciert a manera, nos hace m irar haci a las
interv enc ione s en vivie nda s ap licad as e n A mé rica L atina , com o la
gestión en el acceso y mejora de los aloja mi en to s, que per mi te la
imp licació n directa del u sua rio, tod avía lejos de a lcan zarse en
Europa. La f alt a de c ompromis o del ciuda dano con las soluci ones
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
120
imp ues tas por técn icos y polític os en los bloq ues de viv iend as, e n
much as oca si on es, n o de fi ní a el ca rá c ter ha bitacion al de sus
residen tes.
Sin embargo, la problemát ica de la integrac ión de los polí gonos
de vivienda pública en la ciudad no tuvo com o causa exclusiva sus
característ icas urbanas o edificatorias, sino que también tuvo
relación directa con las c aracterísti cas socioeconómicas de la
población resident e. Estas otras causas fueron: la crisi s económica,
que repercuti ó en la baja calificaci ón profesi onal y en la formación de
los resid ente s; una cris is de identid ad gen erad a por la falta de raíce s
y de r eferenci as de los habi tantes en su nuevo hábitat, que se vio
reforzad a por la prese ncia de nu evas cu lturas y mod os de vida
traídos p or los inm igrante s. Dentro de las disti nta s medias para
acometer la mejora de l a cal idad de vida urbana está la políti ca de
vivienda social que tiene com o objetivo conseguir beneficios sociales
en el acceso a una vivi enda digna que reequi li bre las r entas, l a
integ ració n s ocial y la salu brida d, c onsid erá ndo se u na de la s
acciones de los gobiernos que más puede influir en la vida de las
personas y en la evolución y desarr ollo de los países.
Es necesario un br eve anális is en l a evolución de las polít ica s de
vivienda en los países europeos a partir de la segunda mitad del
siglo XX, para documentar la contribución que real izó la viv ienda al
incre me nto d e la pob reza urba na o a su erra dica ción . En Eu ropa , la
histor ia común y las infl uencias int ernacional es llevaron a los
disti ntos países a la creación de modelos paralel os de vivienda social
que a grandes rasgos se podrí an clasifi car en d o s g r u p o s : l o s p a í s e s
del Nort e, c on polí ticas social demócratas en am plias etapas a l o
largo de l sig lo XX co n u na apu esta de cidid a p or el E sta do del
Bienes tar (Reino Unido, Francia, Paíse s Bajos o Alemania) , y los
países del Sur (como Grecia, España, Por tugal, y en me nor m edid a
Italia), q ue ad opta ron e l mo delo d e Es tado de s ervicio s mu cho más
tarde en el tie mpo (Justo y Ve lázqu ez, 19 91).
El derech o a la vivienda se formali zó tras la Declarac ión
Universal de los Derechos Humanos en 1948 que recogieron tod as
las le gisla cion es d e los país es e uro peo s. En Es pañ a, tra s la
Const it uci ón de 1978 se incl uyó el derecho a disfr uta r de una
vivienda di gna y adecuada donde l os poderes públ icos pr omoverían
las co ndic ione s ne cesa rias y esta blece rían la s no rma s pe rtinen tes
para hacer efecti vo este derecho (Artícul o 47). La gran producción de
vivienda social en Europa, ya desde la primera posguerra, y más aún
en el período de reconstrucción tras la Segunda G uerra Mundial,
evidenciaba el esfuerzo de los estados por proveer el E s t a d o d e
Bienes tar . Si bien, estas polít ica s de viviendas sociale s han tenido
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
121
diferent es rendimientos en función de los períodos, se podría decir
que en Europa la inf ravivi enda actualmente se enc uentra casi
extingui da.
El gasto económico en polí ti cas de vivienda a cargo del gobierno
o de las administ raciones l ocales se mide a t ravés de la pr oporción
que el PIB dedica a vi vienda soci al. En Europa, encontramos
disti ntas realidades hasta la década de los noventa: en Holanda se
invirtió el 3 .2% de l PIB , en F ran cia el 1.8% , en Ale man ia el 1.4% , en
España el 0.98%, la media europea era casi del 2%. En el año 2007
se produjo un notabl e ascenso del porcent aje del PI B dedicado al
gasto público en vivienda: en H olanda se invirti ó el 6.3% del PIB, en
Franci a el 4.6% , en Alem ania el 5.2% , en Esp aña el 8.8% (M oya ,
2008).
A part ir d e la mi tad de l si glo X X, en l os di fer entes país es
europeos se aplicaron dist intas medidas en m ateria de vivienda
social, con formulaciones específicas que si bien coincidían en
much os asp ec t os, tuvieron dif erencias en algunos elementos
imp orta ntes . En la Alem a nia occid en tal s e cr eó el M iniste rio Fed era l
de Construcción de Vi viendas que entre 1949 y 1959 sol ucionó el
défici t residencial y permitió el acceso de una parte importante de la
poblac ión a una vivienda moderna, llegando a la cifr a de un 70% de
viviendas sociales del total de viviendas alemanas construi das. A
partir de la década de los setenta, esta producción de vivienda social
bajó hasta un 25% del total de las viviendas construidas, aplicándose
los es fue rzos en la re ha bilitac ión d e los c ent ros u rban os a la ve z que
se producía una cr ítica constante al urbanismo aplicado a las
viviendas social es del período moderno.
En l a década de l os ochenta se sumó l a c ri sis económi ca y
cultural y l a producción de vivienda social no volvió a aum entar. Tras
la caída del muro de Berlín en 1989, el parque residencial heredado
de la Primera Guerra M undial, en un estado pésimo, más las
viviendas de producción industrial con problemas técni cos y
urbaníst icos, marcó una nueva int ervención a part ir de 1990 hasta
nuestros días. En la primera década del siglo XXI, se consideró que
el progreso social y económ ico no iba relacionado con el crecimiento
del parque r esidenci al, sobr e todo en l a Alemania Ori ental dond e
exist ía un gran número de viviendas vacías, fi nanciándose el
derrumbe masivo de viviendas. En el año 2001 se promulgó una “Ley
de promoción del espacio residencial ” que entró en conflict o con la
anterior “Ley de const rucción de vi viendas” de l a década de l o s
cincuenta, esta nueva ley disminuyó el porcentaje de la población
benefici aria, reduciéndolo únicamente a las personas que no podían
acceder a una vivi enda (Welch, 2008).
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
122
En Francia, después de la Segunda Guerra M undial se puso en
mar cha una pol í ti c a de vivienda social que en 1950 transf ormó las
HBM en HLM. La vivi end a se convi rt ió en una pri ori dad nacio nal en
los años de gran planif icación (500. 000 viviendas por año) como
parte del servicio público que acogió a la población proveniente del
campo. La políti ca de vivienda más famosas fue la construcci ón de
los grands ensam bles o l o s c o n j u n t o s r e s i d e n c i a l e s Z U P ( Z o n a s
Urbanas con Priori dad) que alcanzaron barr ios de hasta 7.000
viviendas, acrecentando el parque públi co de 300.000 a 3.000.000
viviendas du rante ese p eríodo. Tras la s c ríticas del mo delo de ciud ad
surgido en los sesenta con la construcción d e l os polí gonos de
viviendas, a partir de la década siguient e el parque resi dencial
empezó a segmentarse bajo la construcción de guetos urbanos con
la est igma tizac ión de la ma rgin alidad , releg ació n y exc lusió n soc ial
(Coud roy, 200 8).
En los Países Bajos, las polít ica s de desarr oll o urbano se
realizaron histó ricame nte m edian te la interven ción directa de la
Admini str ación Públ ica sobre el urba nismo local de sde la Segunda
Guerra Mundial hasta comienzos de los años noventa. En la década
de los sesent a y hast a la década de los ochenta, l os ayuntamient os
holandeses ejecutaban la políti ca del suelo ya que eran dueños de
casi t odo el suelo edificable, ll egando a c ons truir en torno a un 70%
del total de las viviendas proyectadas que iban destinadas a
ciudadanos con unos ingresos medios o bajos financiadas a través
de subsidios. El resultado de estas políti cas fue la existenci a de un
importante parque de viviendas de a l q u i l e r e n l o s P a í s e s B a j o s q u e
le dio fam a inte rnac iona l. La con trapo sició n se enc ontró en un
enorme gasto públi co, que cr eció consi derablemente a final es de los
ochenta. A pr incipi os de los noventa se produjeron cambios que
modi f ic ar on est a i nt er ven ci ó n pública en el urbanismo, el estado
central recortó las ayudas públicas lo q ue llevó a una privati zación de
la ejecución del planeamiento y se pasó de una media anual del 70%
de vivi enda social a una media del 30%.
En España, la par tic ular ida d de la guer ra civil, unida a las
carencias históri cas de inestabili dad políti ca y desarrollo económico,
se le sumó la migración m asiva del campo a la ciudad. El régimen
fue el único que en esa época promovió el parque inmobiliar io, en
régimen de propiedad, a difer enc ia de las p olítica s de vivie nda s
europeas que promovieron desde el pri ncipi o el alqui ler. En 1939 se
creó el Instituto Nacional de la V ivienda (INV) y la L ey de V ivienda
Prote gida. Desde el fi nal de la guer ra hast a 1964 se constr uyeron
casi 1,2 millones de viviendas con alguna ayuda, de las cuales
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
123
únicamente la mitad correspondía a lo que se entendía como
vivienda social.
En resumen, tra s la i ngent e produc ción de vivi enda soc ial en los
años de la segunda posguerra, el perí odo de recesión económica
tras la crisi s de la energía desde 1973 hasta principios de los
ochenta frenó la construcc ión del parque público de viviendas
europeo, que necesitó un proceso de rehabil itaci ón provocado por l a
precariedad de m edios con el que se había ejecutado. La políti ca
neoliber al afectó a la vivienda, de forma que la administraci ón buscó
reducir el gasto, fomentando la com pra y vendiendo parte de su
patrimonio i nmueble. Los elevados costes del mantenimiento y la
gestión de los grandes parques públicos de vivienda en alquil er es
hoy el pri ncipal problema en las polít icas sociales en Europa.
Mantener con dignidad m uchos barrios supone un gasto público
importante ya que éstos han envejecido desde los años cincuenta y
se hace necesaria una renovación que ya em pezó en los años
ochenta.
Las operaciones de renovaci ón urbana que se llevar on a cabo
fuero n la d em olició n y r econ struc ción, la rehab ilitación de viviend as y
la reca lificac ión de barrios . A p e s a r d e e s t o , l a n e c e s i d a d d e
viviendas dignas en Europa está prácti camente solucionada ya que
únicamente el 8% de la población habita en infr avivienda, que por
otro lado, para los que sufren esta realidad, no es una proporción
nada despreci able.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
124
2.2.2.2. Des - arti culación de la informal idad
Joan Busquets I Grau (1999) en su l ibro la ur banización marginal
apuntaba que “la urbani zación marginal comienza por ser una ciudad
irreg ular, inc omp leta, a v eces ilegal, d esde el pun to de v ista de l
planeamiento, pero acaba – en general - p o r s e r u n b a r r i o m á s d e l a
ciudad”.
En muchas ocasion es, tr as el proceso de creci miento y desarrollo
de las ciudades apar ecieron espac ios de marginal idad donde la
población necesitada de viviendas se instal aba formando barri os al
mar gen de la pl an if i ca ci ón urb an ís ti c a. Est e fenó meno , conoc i do
como ciudad inf ormal, t i ene caracterí sti cas comunes en todas las
partes del mundo: una población en su mayoría inmigrant es,
locali zación en las cercanías de l as zonas urbanas donde encuent ran
traba jo, g enera lmente in formal, v ivienda s d e auto construc ción co n
mat er ia le s de des ec hos , situación en esp acios ec ológicam ente
frágiles , etc . E l cre cimiento de la ciu dad form al s igue las pau tas de
parcelaci ón, urbanizaci ón y edificación, sin embargo, en la ciudad
inform al esto s proces os se invie rten com enz ando co n la parcela ción
y edifi cación , sin aco meter la urban ización.
En Europa, los barri os autoconstr uid os se levantar on ilegal mente
en su mayoría a partir de 1945, tras la S egunda G uerr a Mundial que
atrajo fuert es oleadas de migración a las ciudades capital es. El
rápido crecimie nto de pobl ación no obtuvo, en un primer momento,
oferta de al ojamientos y las poblaci ones desfavorec idas optar on por
asentarse en vacíos urbanos de la periferia de la ciudad, o en los
centros hist óricos, baj o invasión y con viviendas autoconstr uidas.
La ciudad i nfo rmal euro pea tuvo diferentes nombre s: bidonvi lle en
Franci a, slum e n I n g l a t e r r a , barranquismo e n E s p a ña , c a r a ct e r i z a d o s
por tener unas condiciones precari as de higiene, servi cios básicos,
mat er ia le s, et c. “Ur ban i zac i one s” que f ue ro n to mand o di mens i ón
confo rme pasa ron los primeros años de posg uerra, como apun tó
Fernando C hueca Goitia (1968): “¿Cómo podría ser de otro modo si
han nacido en plena cl andesti nidad, pri mero tímidamente,
pegándose a algún pliegue del terreno y ocultándose tras él; luego
extendiéndo se como inevi table mancha de aceit e?”
Las políti cas de vivienda social llevadas a cabo desde la década
de los sesenta atacaron este fenómeno de chabolismo hasta casi
hacerlo desaparecer. No obstante, para el 8% de la población que
habita en tugurios en la s ciudades ricas de Europa, el problema está
aún lejos de ser subsanado y se convi erte en una preocupaci ón clara
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
125
para los estados desarrol lados, no sólo a nivel social si no también
como un problema de imagen. La ciudad informal europea aparece,
en mayor mediad, a partir de la década de 1945 cuando los barrios
mar gi nal e s, produ ct o del desar r ol l o y la tra nsf or mac i ón de la ci uda d
capitali sta, crecieron como resultado de la falta de p revisión, lenti tud
o déficit económico de las autoridades para la creación de espacios
que albergar an a l a nueva cl ase tr abajadora inmigrant e.
La locali zación de est os barri os fue frec uentemente perif érica,
aunque también apareci eron en el i nterior del tej ido urbano, sin
regulaci ón ni planeamient o, huyendo de los emplazamient os
previst os para la expansi ón de la ciudad. La situación de estos
barrios se dio en bolsas de terreno con pésimas condici ones
geográfic as y ambientales: m árgenes de los ríos, terrenos de
elevada pendiente, barrancos, etc., o en zonas que el urbanismo
había ai slado debido al paso de vías férreas . Durante las primeras
décadas de posguerra el proceso de informalidad fue tomando forma
y creciendo en di mensión.
Los primeros barrios autoconstrui dos normalmente alojaban a los
inm igra ntes (trabajad ore s de la con struc ci ón) que paradójicamente
producían el crecimiento de la ciudad a la que llegaban buscando un
puesto de trabaj o. Las administ raciones públ icas present aron cier ta
toleran cia ante la realida d info rma l ya q ue re solv ía, en parte, el
problema de la vivienda y en muchas ocasiones acabaron
reconociendo y legali zando el barrio cuando el núm ero de habitantes
era elevado.
En este senti do, el d erecho legal en l a ocup ación del s uelo era
decisivo para la futura intervenc ión de las autoridades que se
adquirí a mediante la compra de un sol ar o una vivi enda, a
propietar ios de suelos no urbanizable que parcelaban sus fincas
perifér icas a la ciudad, pero sin acom eter las necesarias obras de
urbanizaci ón.
Durante ese período, en Francia algunos de estos poblados,
como el de Cha mpign y - sur - Ma rne a las afuer as de la capi ta l, lleg ó a
contar con m ás de 10.000 habitantes; en París se construyeron
decenas de barriadas de barracas que se denominaron bidonvill e ; en
Inglate rra, la a utoc onstru cció n com o fo rma esp ontán ea d e ac tuar p or
la po blación más pobre era práctic a habitual al sur, en zonas como
Clac ton o Bright on (Arro yo y Sánchez, 2002) ; en Barcel ona en el
período entre 1960 y 1970 la ciudad infor mal alcanzó un cuarto del
nuevo suelo urbanizado (Busquets, 1999).
A medida que los cha bolistas estabilizar on su situación laboral y
aumentaron sus ingresos, mejoraron sus alojamientos hasta perder
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
126
las cara cterís ticas propias de las chabo las y conv ertirse en viviend as
rurales. Cuando estas chabolas se habían converti do en viviendas,
llegaba una nueva oleada de poblaci ón que volvía a asentarse en
infrav ivien da. D e este mod o, el inc ipien te cha bolism o inic ial de lo s
años cincuenta se t ransformó en un chaboli smo masivo en las
siguient es décadas.
Períod os de autoc onstru cción en Es paña
En España, l o s b a r r i o s d e a u t o c o n s t r u c c i ó n l l e g a r o n a p r e s e n t a r
una importante expansión del teji do urbano, sobre todo entre 1940 y
1960. Horacio Capel (1975) resumió su importanci a del siguiente
modo : “Del barran quism o no se salva n ni las peque ñas ciud ades ni
las ciu dade s esta nca das o de débil cre cimie nto. Ello cons tituye sin
duda la prueba más clar a de que no se trata de un fenómeno
coyuntural, li gado al crecimiento rápido, sino de algo esencial en el
tipo de desa rrollo ur bano de las ciudad es ca pitalista s.”
Los p roceso s de forma ción y crecim iento d e los barrios
mar gi nal e s lo s pod emo s enc on tr ar en lo s t ra baj os que Joan
Busquet s i Grau (19 99) anal iza en su libr o La Urbanización Marginal
donde def ine los dist intos procesos cr onológicos que se siguieron en
Barcel ona e n la l ocali zación de l os barrios autoconstrui dos y que
pueden hacerse extensi vos a ot ras ci udades capit ales es pañolas:
1. Un primer perí odo, de barri os deri vados de la venta
generali zada de suelo rústico, inició un núm ero considerable de
barrios de baj a densidad que vení an de las parc elas de anti guas
urbanizaci ones de ciudad - jard ín, inicia das en los año s 20 y 30 c om o
segunda residencia de la pequeña burguesía. Fueron consecuencia
de las grandes migraciones en el per íodo de 1918 a 1930, aunque su
ocupación más intensa se presentó entre 1950 y 1960 como
consecuencia de la s egunda oleada migratori a de posguer ra.
2. Un segundo período, de barrios aparecidos tras la venta ilegal
de suelos de poca cal idad t opográfic a después de la guer ra, entr e los
años 1940 y 1945 sin expect ativas de uso urbano en la corona
inmediata a l as ciudades desarroll adas y con dependencia directa de
ella. P aralel amente, el cr ecimiento de l a ciudad f ormal fue escaso en
esos primeros años de posguerra y se realizó en la extens ión
suburbana de los bordes de la ciudad, rell enando los pequeños
ensanches más próximos. Se trató desde un princi pio de vivienda
permanente y proletari a donde los barrios no eran grandes pero sí de
una gran densi dad.
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
127
3. Perí odo car acte riz ado por la apar ici ón de barr i os
autoconstr uidos en el ámbito m etropoli tano entre la década de 1950
y 1960, con dependencia de las ciudades centrales y de sus núcleos
suburbanos comarcales, que ocuparon un suelo con pocas
posibil idades urbanas a m edio plazo, en muchos casos, de
topog rafía ac ciden tada . E stas área s, prom ov idas con ex pecta tivas de
residenci a perm anente alojaron a la nueva m ano de obra inmigrante.
En un pri mer momento, el pr oceso se r eali zó por invas ión y
autoconstr ucción sin infraest ructur as de urbanización. La
administr a ción dio respuestas ante este tipo de realidad urbana:
congeló el bar rio en vist as a reutil izar el suelo, o procedió a su
integ rac ión. Má s a de lante , a par ecie ron los prim ero s g rup os de
viviendas masivas promovidos por la administr ación pública
repercuti endo e n l o s n ú c l e o s m e t r o p o l i t a n o s a t r a v é s d e u n
incre me nto ind ustria l y u n au m ento de pob lac ión.
4. A part ir de la década de los sesent a, se produj o un
crecimiento de los barrios autoconstrui dos en las Áreas
Metr op ol it an as, como alt ern at iv a al crec imi en to de la ciudad. Se
ocupó suelo más alejados de l os núcleos tr adicional es que en el
período ant erior provocando l a revalor izaci ón del suel o li bre próx imo
a él, como resul tado del cr ecimiento y de l a transf ormación de los
barrios. En los años setenta, las act uaciones de parcelaci ones
ilegal es en Sevilla o Córdoba fueron oper aciones que tuvier on más
relaci ón con especulaciones de suelo que con la presión de
urgencias m igrator ias. La parcelación de suelo rústico estaba dirigida
casi más al mercado i nterior que a nuevas poblaci ones rurales, por
ejemplo, en la peri feri a próxima a Sevill a, se dio en el sector
Palmete, sit uado frent e a zonas urbanas de baja c ualif icación s ocial y
que se encontrar on afectadas por estructuras ferroviarias
imp orta ntes de nue va con stru cci ón (Ari as, 2003) .
Influe ncia en e l crec imie nto de la s ciu dad es
La característi ca más important e que recoge la tesis de Joan
Busquet s i Grau en la apari ción de barri adas marginal es durant e el
crecimiento de la ciudad es la formación de plusvalías del suel o. Sus
estudios muestran la infl uencia que la urbanización autoconstrui da
tuvo ante el crec imien to de la ciudad, de m an era que los barrio s que
más in f lu yer on en el de sar r ol lo de las ciu da des son l os que
aparecieron a par tir de la década de los cincuenta en l a s Á r e a s
Metr op ol it an as. En sus pro pi as palab ra s: “A par ti r de un frag ment o
de una finca en suelo alejado de la ciudad, se podrán utili zar las
áreas inter medias, m uchas veces con pocas expectati vas de valor
urbano a medio plazo, actuando como m ecanismos diri gidores del
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
128
crecimiento de la ciudad h acia el sector ocupado por esta
urbanizaci ón.” (Arias, 2003)
La fragmentación y posterior venta ilegal de suelo rústico permitió
asignar a las parcelas un valor superior al que le corr espondía como
suelo n o urbanizable que al beneficiarse de la situación próxima a la
ciudad p ermitió su introducción en el m ercado generando plusvalías.
El creci mient o de la ciudad se vio infl uido por estas áreas de
urbanizaci ón marginal debido al crecimient o en sí mismas o a la
evoluc ión que tenía el suelo interm e dio. E l plane am ien to qu izás no
tendr ía una influ enc ia directa sobre la form ación y desa rrollo de las
barriadas marginales, pero sí tendría una infl uencia decisiva en la
transfo rm ación e ima gen de los b arrios , ya qu e repre sen ta ba el
instru m ento qu e pe rm itiría le galiz arla s.
Polít ica s de int ervenci ón e n la ci udad i nfor mal
La transfor mación de las áreas de urbanización marginal es uno
de los episodios m ás interesant es de la urbanística en muchos
aspectos. La lucha por la reivindi cación social e mpezó por dem andar
los serv icios indispe ns able s (agu a corrie nte, san ea mie nto,
electr icidad, etc.) para segui r con la exigenc ia de equipamientos y
dotaciones (escuelas, parques, centros de salud, etc.). Los barr ios
que en un pri ncipi o se encontr aban segregados y alejados de l as
ciudades eur opeas con el paso de l os años quedar on dentro del
perímetro influyente de las ciudades, y hubo que decidir las polít icas
de inter vención en estos asentamientos una vez que se habían
revaloriza do sus terrenos . E stas p olíticas de inte rven ción tu viero n
experienci as diversas según las característ icas concretas de cada
barriada de forma que algunas buscaron la integraci ón físic a y social
de los barr ios de vivienda pública a través de la rehabili tación, otras
veces s e p r o d u j o e l r e a l o j o c o m o o p o r t u n i d a d p a r a i n t e g r a r y
dignif icar a sus habitantes, aunque este tipo de inter vención m ostró
result ados desigual es que deben ser moti vo de r eflexi ón.
En el anál isi s sobre la desart ic ulac ión de la ci udad i nfor mal en los
países avanzados se dieron distintas formas de acometer el
fenómeno de los barrios de autoconstr ucción que llevaron a
diferent es respuestas según las caract eríst icas socio - ec onómica, la
loca lizac ión re spe cto a la ciuda d, el ta ma ño d e los a sen tam ien tos,
etc. Es tos asen tam iento s espon táne os sufrier on cam bios en la
composición de sus m oradores que en un principio presentaron
fuerte s lazo s fam iliares y de am istad que llevó a una gra n coh esió n
social y una mayor identidad.
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
129
Alguna s de las pol ít ic as europ eas ll evadas a cabo a la hora de
acometer los asentamient os ir regulares y l a inf ravivienda fueron:
1. Tr ansfor mación de asentamientos chabolist as en barrios con
edifi cación nueva, en el mismo lugar, para evitar el realoj o de sus
habitant es si a éstos les unían lazos familiare s o fra ternales , o se
encontraban directamente vinculados con la zona, ya fuera por la
accesibil idad al puest o de t rabajo o por una cuestión cultur al.
Esta polí ti ca era benefi cios a si los residen tes no formaban part e
de un asentamiento chabol ista ya est igmatizado socialmente, es
decir, si con la nueva actuación de bloques de viviendas bajo las
mis mas cond ic i one s de habi t ant e s y lu gar de l oc al iz ac ió n, no se
convertía en un gueto de conflictivi dad y problem as sociales, que no
permitía la integración en la sociedad de sus habitantes. En otras
ocasiones, los hijos de los vecinos de los nuevos bloques al casarse
construían d e nuevo chabolas en el mismo barrio. Ejemplos: Barri o
de La Celsa en Madrid (se derribó cuando sólo habían pasado 3
años de su const rucción), Co rviale en R oma.
2. Polí ti cas de real ojo en vi vien das ex tend idas por toda la
comunidad o por toda la ciudad. Era una ma nera de permitir el
acceso a una nueva vida en un nuevo barrio evitando la
estigmati zación soci al que acar rea vivi r en un det erminado l ugar.
Este es el caso de parte del realoj o del barri o chabolis ta del Vacie en
Sevil la, un a par te de las interv enci ones de la EM V de Madrid, donde
además estaba limitada la ocupación en nuevas viviendas a un 10%
de realojo, y fue el objetivo del Segundo Plan de Erradicaci ón del
Chabol is mo en Avi lé s 25 .
3. Rehabi lit ación de barrios degradados o marginados en los
centros históricos que evitara el proceso de gentrif icación
permitiendo a los veci nos que históri camente habían perteneci do al
barrio mantener en esencia las característ icas culturales y sociales
del barr io. Caso de Lavapi és en Madri d.
25 . Jo rnada G estión s ocial para la erradicación de núcleos chabolista s en ámbitos urbanos.
Sevilla: ETSA, 2011
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
130
2.2.2.3. Rehabil itación de barr ios vul nerables
El incre íbl e giro que el m ercado de la vivie nda dio en España con
la trans ición del boo m inm ob iliario de princ ipio de l siglo XX I hasta el
pinchazo de l a bur buja en el año 2008 nos permit e vi sibil izar el
cambio no sólo de todo lo r eferente a l o urbano (ejec uciones
hipotecar ias, deterior o de los espacios públicos, escasez de
equipamientos y dotaciones) sino de mucho s otros los ám bitos que
han sido afectados, como el incremento del desempleo, de un país
entero cent rado en la activi dad de la construcci ón que representaba
el 10,1% del PIB nacional al i nicio de la cri sis en el año 2007. Pasada
casi una década, m uchos autores ven que la crisi s inmobiliari a ha
proporcionado al país la oportunidad de incorporar sus polít icas
urbanas a las que vi enen impulsando desde hace años ot ros países
que volvier on la mirada a l a ciudad tr adicional , a tr avés de la
rehab ilitación, la rege neración, la r enovación y l a r einvenci ón del
espacio urbano, se pueden encontrar respuestas m ás adecuadas a
las n ece sida des s ocia les y a la a ctivid ad e con óm ica ( Teje dor, 2 015 )
Figura 2. 36 . Número de vivien das nuevas y rehabilita das en España. Fuente: Ludevid, 2015
En un continent e cada vez más urbani zado donde en la
actuali dad cerca del 70% de la población de la Unión Europea reside
en zonas urbanas y que se espera que aumente hasta el 80% en el
año 2020, en dichas zonas urbanas s e c o n c e n t r a l a m a y o r p a r t e d e l
flujo ec onó mico , socia l y cultu ral, sie ndo lo s prin cipales cen tros d e
suministros de servici os co n un as cifras que comprenden el 62% del
total de pue stos d e traba jo y qu e gen eran el 67% de l PIB d e la UE
(Com isión Europe a, 2 014b). Paradójicamente, muchos de los
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
131
problemas más graves de la sociedad tales como exclusión social y
económica, degradación del patri monio natural y arquitect ónico,
sobrepoblación, criminalidad, intol erancia y racismo, así como la
pérdida de toda identidad local, se encuentran concentrados en
zonas urbanas (Comisión Europea, 2003).
A dicha cir cunst anci a podr ía i nclu irs e que l as ci udades s on los
lugares donde se produce un mayor consumo de energí a y una
mayo r emi si ón de CO2 26 , sin emb argo , son también lu gares
privi legiados para contribuir a los objetivos de Europa 2020 27 , donde
convergen los procesos económicos más avanzados en capacidad
creati va y de innovación.
Los gobiernos se van dando cuenta de la necesi dad de inverti r en
los espac ios urban os, sobre todo, tras el ca mbio de mo delo
desarroll ist a q u e g u i ó e l c r e c i m i e n t o d e n u e s t r a s c i u d a d e s l a s
pasadas décadas y que hoy día se considera ins ostenibl e desde la
dimensión económica de pr ovisi ón de infr aestruct uras, dot aciones y
equipamientos, como desde l a d im ensió n amb ienta l, d e consu mo de
suelo, suministros, dependencia casi exclusiva del transporte
privado, etc. La tendencia entonces es hacia la ciudad compacta que
se manifiesta en las áreas urbanas consolidadas: ce ntros histór icos,
primeros ensanc hes, per iferias , etc .
Pero ¿de qué manera se enfrent an actualment e las distint as
administr aciones con la real idad de austeri dad económica y
financ iera? Las p olíticas en m ateria de viviend a y suelo h an ido
dando un gi ro s ustancial desde la promoción de vivienda p rotegida y
adquisici ón de suelo a políticas de rehabilit ación del parque edific ado
y de regeneración del espacio urbano. Dentro de estas actuaci ones
de rehabilit ación, los centros histór icos fueron los que se llevaron el
protagonis mo en las intervenc iones promovidas por las
administr aciones públicas, para poco después incorporarse los
barrios perif éricos a estos procesos (Comisión Eur opea, 2010).
La definici ón de rehabili taci ón, renovación, regeneración, etc.
suscita diferentes argum entos y significados q ue prácticamente se
desarroll an a la par con las dist intas t endencias a las mejoras
urbanas. D esde un princi pio, las intervenciones de rehabilit ación han
estado m ás enfocadas a la m ejora del parque edificado. La Comisión
26 . Se estima que las ciudades representan 2/3 de la demanda energétic a final y generan el
70% de las emisiones de CO2.
27 . Eu ropa 20 20 es la estrate gia de la Unión Europe a para el crecim iento y el emp leo iniciada
en 2010 con una duración prevista de 10 años. Cinco son los objetivos principales en los
siguientes ám bitos: em pl eo, investigación y desarrollo, clima/energía, educación, integración
social y reducción de la pobreza
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
132
Europea (2010) defi ne “rehabil itaci ón de viviendas” como el conjunto
de actuaciones neces arias para mejor ar las condi ciones de
habitabi lidad, la efic iencia energét ica, la protecci ón del medio
ambiente, la utili zación de energí as renovables y la accesibi li dad
física a la vivienda . La “reha bi litac ión de edif icios” la defin e c om o e l
conjunto de actuaciones necesari as para mejorar las condiciones
estruct urales del edifici o, la eficienci a energética, la protección del
medi o amb ie nt e, la uti l iz ac ió n de en er gí as ren ova bl es , y l os as pe ct os
arquitec tónicos y para garanti zar su s eguridad y estanquei dad .
Estos parámet ros coinci den actual mente con los programas de
financ iación apor tados por la a dm inistrac ión ce ntral y m uc has
administr aciones autonómicas en España para mejorar el espacio
habitado.
La “ rehabilitación de áreas urba nas” e s de finida po r la C om isión
como la me jora de tejid os res iden ciale s en el med io urb ano a trav és
del conjunto de actuaciones necesarias para la rehabil itaci ón de sus
edifi cios y viviendas; la partic ipación ciudadana; obras de
urbanizaci ón, reorganizaci ón y accesibili dad universal y
estableci miento de redes de agua cali ente sanitari a c entrali zadas
alimentadas con energías renovables, acciones acompañadas de la
renova ción integral de barrio s que pre cisen ac tuacion es de:
demolic ión y sus titució n de lo s edific ios, urb an izac ión o
reorganizaci ón del área, la creación de dotaciones y equipamientos y
la mejora de la acce sibilid ad de su s es pac ios p úblic os” (Com isión
Europea, 2010) .
Tabla 2. 1 . Aspectos de la r ehabilitación presentes en las normativas de los países de la UE.
Fuente: Elaboración propia con datos de la Comisión Europea, 2010.
Las inter venciones de r enovación urbana suelen ser compartidas
por difer entes administ raciones a nivel de financiac ión y gesti ón,
aunque pr inci palmente la acci ón es llevada a cabo por entes local es.
Estas dif erent es fases del trabaj o conjunt o dific ult a en muchas
ocasiones la agil idad de estos procesos ya de por sí complejos. En
cuanto a las ayudas, los países de la UE suelen presentar diferent es
tipos de ayud as pa ra la reh abilitac ión de viviend as y ed ificios:
benefici os fiscal es, subvenciones a fondo perdi do, prést amos en
condiciones privilegiadas, subsidios a préstamos, garantías u otro
tipo de ayu das.
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
133
El 81% de los países d e la UE ofrecen algún tipo de ayuda para
la rehabilit ació n de vivienda s, mien tras que par a reh ab ilitació n de
edifi cios l os paí ses la apoyan en un 75%.
Figura 2. 37 . Conjunto de actuaciones necesarias para la rehabilitación urbana. F uente:
Comisión Europea, 2010
Mucho se ha debatido en los últi mos años sobre la necesidad de
ampliar el concepto de regenerac ión incluyendo no sólo aspectos
físicos y ambien tales , sino tam bién socia les y produ ctivo s, qu e
repercutan de una manera i ntegr al en la mejora de l as condiciones
de vida de los ciudadanos más vulnerables. La protección del medio
ambiente en los diversos ni veles urbanos y la mejora de la cal idad de
vida de las personas deben constituir uno de los objetivos operativos
más imp or ta nt e s de las p olíti cas regionales d e los Estados m iembros
y d e la UE (CESE, 2010). Por o tro lado, la m etodología integral
constit uye una estrategi a de intervenci ón y gobernación
caracterizada por la coop eración instituci onal, la participación
ciudadana y los p artenar iados público - privados ( Bruquetas, Moreno,
Wal l is er , 200 5) .
Estos autor es recomiend an esta m anera de interve nir desde lo
integ ral debid o a la m ultidim e nsio nal de la p roble m ática a abor dar; a
la nec esid ad d e sup era r las lim itacio ne s de las polític a s sectoriales; a
que la ejecuci ón de inter venciones en est os context os result a
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
134
costosa, compleja y prolongada en el tiempo, por lo que requieren de
un alto grado de cooperación entre administ raciones, así como de la
partic ipación de las poblaci ones afect adas.
La Comisión Metrópoli s (2008) def ine a grandes r asgos, por un
lado , lo s p roble mas fís icos o de plane am iento qu e a cucia n la s áreas
urbanas vul nerables:
· Prob lema s de loc alizació n
· Prob lema s vincu lados a l period o de c onform ación o
construcción
· Prob lema s vin culad os a l bajo o inex istente nive l de
mant en imi e nt o del ba rr i o
· Problemas asoci ados con la vi vienda ( humedades, defect os en
la co nstru cción , uso de m ateria les d efect uoso s, etc .)
· Prob lema s relacio nado s con la falta o la b aja ca lidad de las
infr aestructuras y los espacios colecti vos del barri o.
Por o tro la do, en c uanto a p robl emas s ocial es, def ine l os r asgos
más ha bi t ual es que c ar ac te ri za n l a comp os ic i ón y e vol uc i ón
poblacional de l os barr ios en:
· Env ejecim iento p rogres ivo
· Con flictos rela ci onados con l a multi - cultural idad y l a variada
composición étnica
· Con centra ción de colectiv os co n prob lemátic as vinc ulada s a la
integ ració n soc ial, en riesg o de exclus ión.
· Tasas el evadas de par o y ni veles educat ivos baj os
· Tasa s elev adas d e rotac ión res idencia l (turnov er) junto con
colectivos aut óctonos con poca tendencia a la movilidad
· Con ducta s anti - sociales y problemas de seguridad
Regener aci ón ur bana in tegr al (RI U). Ant ecede ntes y conce pto
en Europa !
En la úl ti ma década la Uni ón Europea ha a postado por la políti ca
urbana 28 pa r a c o n s eg u i r ob j et i vo s de co he si ón so c i al y e co nó mi ca en
sus Estados miembros a través de distintos program as específicos
centrados en las ciudades y orientados a las regiones menos
desarroll adas, basándose en cuat ro objet ivos p rincipa les:
1. Fort alecer la prosp eridad económica y el empleo en el seno
de las ciudades
28 . La política u rbana en la UE está inte grada co mo parte de la Política R egional, ta mbién
conocida como Política de Cohesión
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
135
2. Promover la igu aldad , la i nserc ión soci al y la rehabi li tac ión en
las zonas urbanas
3. Pres ervar y mejor ar el medio ambien te ur bano en favor de un
desarroll o sosten ible local y g lobal
4. Contri buir a una buena gobernanza urbana y una mejor
partic ipación local
En el marco de la Reuni ón In for mal de Mini str os de Vi viend a y
Desarroll o Urbano que tuvo lugar en juni o de 2010, más conocida
como la Declaraci ón de Tol edo, el tema principal que se debatió fue
la r egene ración urba na integ rada ba jo la co yuntur a de la a ctual crisis
económica y social. En esta declaraci ón, los Ministr os apostaron por
un desarroll o urbano más intel igent e, sosteni ble y soci almente
inclu sivo, bajo la idoneidad del enfoque i ntegrado para alcanzar los
objeti vos Europa 2020. Para est e fin, también reconocieron el papel
que las ciudades podían jugar en la consecución de dichos objetivos
(emp leo, investiga ción y de sarrollo, clima /energía, ed ucación,
integ ración soc ial y red ucción de la pobrez a). A simis mo, la rec iente
Declaración de Riga celebrada en Letonia el 10 de Junio de 2015 ha
vuelto a resalt ar el importante papel de las ciudades en el desarrollo
territoria l eu ropeo y en la cons ecución de lo s o bjeti vos de la UE 2020
rema rcando la imp ortancia de las ciud ades y mun icipios d e pe queño
y mediano tamaño para conseguir un desarr ollo equi li brado de la
Unión .
Las disparidades relat ivas a la calidad de vida urbana siempre
han existido dentro de las distint as ciudades europeas, sin em bargo,
en l a act ual coyuntura de crisis esta brecha se ha ido am pli ando
cada vez más, afectando a la población más vulnerable y con menos
recurso s dentro de las á reas urb anas. L a mu ltidimensiona lidad de la
pobreza urbana hace que deba ser atacada desde dif erentes ámbit os
y con mu lt itud de recursos, aunq ue sólo sea para paliar sus efectos.
La mejora de las áreas urbanas vul nerables no sólo incrementa la
calidad de vida de sus vecinos, sino que repercute de forma indirecta
en el resto de la ciudad. La polít ica urbana de la U nión Europea
apostó por l a integrali dad de sus acciones como bandera a la hora
de mejorar la cal idad de vi da de sus habitant es basándose en
enfoques de desarroll o sostenibles. En concreto, habla del carácter
es tratégi co de la Regeneración Urbana Integrada dentro del
concepto m ás am pli o de Desarrollo Urbano para hacer frente a los
retos ac tuales en un entorno ya c onstruido y co nsolidado.
La Declaración de Toledo del año 2010 definió la Regeneración
Urban a Inte g rada como un proceso planific ado que ha de trascender
los á mbito s y en foque s par ciales h asta aho ra hab ituales para
abordar la ciudad como total idad funcional y sus partes como
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
136
componentes del organis mo urbano, con el objet ivo de desarrol lar
plenamente y de e q u i l i b r a r l a c o m p l e j i d a d y d i v e r s i d a d d e l a s
estruct uras sociales, productiv as y urbanas, impulsando al mismo
tiemp o una ma yor eco eficien cia am bienta l .
Anter ior mente, en la Carta de Leipzi g sobres Ciudades Europeas
Sosten ibl es 29 ( 2 0 0 7 ) s e r e s u m i e r o n l o s pri ncipi os y estrategi as
comunes para l a polí tica de desarrollo urbano de la UE,
comprometiéndose a hacer un m ayor uso de los enfoques
relaci onados con la polít ica int egrada de desarrol lo urbano para el
progreso de la ciudad en su totalidad. Sin em bargo, fue su segunda
recomendación, la de prestar especial atención a los barrios menos
favore cidos dentro del co ntexto g lobal d e la ciud ad , q uizás la más
novedosa, por poner el foco de atención en las disparidades urbanas
dentro de una misma ciudad con el objeti vo de lograr una mayor
cohesión e integr ación en las ciudades y las áreas urbanas.
Las desigualdades sociales y económ icas dentro de una misma
ciudad tienden a incrementar la inseguridad de la vida coti diana, pero
además se trata de una situación socialmente inj usta que los
diferent es actores debemos reconocer para inter venir. Los
desequili brios entre ciudadanos con una alta calidad de vida (no
decimos alto nivel de vida que generalmente hace referenci a al ni vel
adquisit ivo, aunque en la mayoría de ocasiones coincide también con
la cal idad de vida urbana), y l os ci udadanos más vulner ables lleva a
una polari zación social que reperc ute de m anera general izada en la
dinámica de las ciudades y las áreas urbanas. Por otr o lado, la vida
en los barrios de l a ciuda d compacta repr esenta una forma concreta
de relaci onarse con l a ciudad y con l os vecinos. La pertenenci a, o no,
a una parte de esa ciudad a través de la identidad local se realiza
princi palmente por el lugar donde s e reside, pero también por el lugar
donde se trab aja, se practic a el ocio , el dep orte, se pase a, etc.
Quiz ás u na de la s pr opue st as más in ter esa nte de l a r ege nera ci ón
urbana integral es que en muchos casos act úa en lugares concretos
recono cidos por los ciudadan os, sus barrios, ámbitos espa ciales
delimit ados donde el mayor i ncremento de la calidad de vida
personal y colectiva pasa por la mejora de lo cotidiano. Este tipo de
interv enc ión se c onoc e c om o “ area based ” o “accion es co ncretas
territoria lizadas ”, siendo u na de las c aracte rísticas pr incipa les de lo s
proyectos de regeneración integral. Históricamente, la mejora de los
barrios en las ciudades europeas estuvo caracter izada por mejoras
físicas en reha bilitación de viviendas y e n el e spacio público. Poco a
29 . Aprobada con ocasión de l a Reunión Informal de Ministros sobre D esarrollo Urbano y
Cohesión Territorial celebrada en Leipzig el 24 - 25 de mayo de 2007
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
137
poco, las mejoras sociales ll evadas a cabo por equipos
mul ti di s ci pl i nar es d e p si có lo go s, so ci ól o gos , tr ab aj ado re s soc ia l es,
etc. comenzaron a tomar un fuerte protagoni smo. En los últimos
tiempos la tendencia natural ha sido plantear la inter vención de
mej or as en los b ar ri o s a t ra vés de p ro gr ama s integrales con un
carácter más a mplio que simultanearan la intervención física con la
social a través de la partici pación ciudadana y la coordinación entre
disti ntos act ores, públicos y pri vados.
En el i nfor me elabor ado por el In sti tut o Univer sit ari o de
Urban íst ic a de Vall ado li d se muest ra el resul t ado del “Cues ti onar io
sobre polít icas de regeneración urbana integrada” enviado a todos
los paíse s miem b ros de la Unión Europ ea en el año 201 0. En él se
señala que casi el 90% de los países encuestados asegura ban que
la “regener ación urbana” est aba directamente relacionada con la
mode rn iz ac ió n de l as viv ie nd as ex i st en te s. El 70 % de lo s pa ís es
encuestados afirmaba que estaba vinculada con “la recuperación y
gentrif icaci ón” de áreas urbanas; y, un porcentaje simi lar, co n
interv en cion es de “natu ralez a soc ial”. M ás de l 40% de los pa íses
encuestados aseguraban que las operaciones de regener ación se
pueden asimilar con el for taleci miento de las “ áreas urbanas
centrales”.
Es decir, en la mayorí a de los casos las act u aciones de
regen eración urbana se relacion an con las mejora s físicas de los
edifi cios que derivan en recuperación y gentri fi cación de los barrios,
sobre todo de cen tros históri cos, en segundo lugar se plantea la
interv en ción co mo m ed idas so cia les. Históric am ente de hecho, ha
sido de esa manera.
El término ha pasado de denominarse Rehabilitac ión a
Regeneración (pasando por renovación), ya que el primero estaba
más aso ci ad o con in te rv enc i one s fí si ca s sob re el par que const r ui do ,
mie nt ra s que el segu ndo impl i ca una visi ón m ás amplia de la escala
donde se desenvuel ve el ciudadano.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
138
Figura 2. 38 . El proceso de regeneración urbana. Fuente: Metrópol is, 2008
Recomendac ione s y di fi cult ades de la reg enera ción i ntegr al
Los programas de regeneraci ón urbana se caracter izan por su
complejidad en prácticamente todos los aspectos (Aparicio, 2011):
financ iación , selec ción d e pro yecto s, tipos de p royec tos qu e se
inclu yen , iden tifica ción de zona s d e ac tuac ión, tom as de d ecis ión,
partic ipación públi ca, segu imiento y evaluación. Para este autor, las
“condici ones de contorno adecuadas para la puesta en marcha de
procesos de regeneración efici entes” de los proyectos hace
referenc ia a dos ám bitos c omp lemen tarios al interve nir en los ba rrios
desfavoreci do s:
1. Los agentes: Establecer una red de operadores que permitan
inco rpora r al pro ces o a to dos lo s age nte s relev ant es, y q ue ad em ás
establezca una cooperaci ón efi cient e entre ellos .
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
139
2. Las actuaciones: E s t a b l e c e r u n m a r c o d e i d e n t i f i c a c i ó n ,
ejecución y evaluación de las diferentes medidas o inici ativas en el
barrio que perm ita que se produzcan en la práctica los beneficios
desde las dist intas pol íti cas sector iales. Desde la perspecti va de las
actuaciones, que es lo que principalmente centra esta investig ación,
señala tres elem entos para posibilit ar el m utuo reforzamiento entre
las in terv enc ione s d e dife ren tes á m bitos sec toria les:
- Un d i a g n ó s t ic o c or re ct o p ar a p od e r id en ti fi c a r a c o n ti nu ac ió n l as
medi das a ado pt ar , es dec i r, lo s cr i te ri os para la del i mit ación del
barrio o zona de inter vención.
- L a p l a n i f i c a c i ó n s ó l i d a a l a r g o p l a z o ( 1 0 - 15 años) hast a los
sistemas de seguimiento y evaluación (cicl o del conjunto del
proyecto)
- G e s t o r d e l p r o y e c t o d e r e g e n e r a c i ó n ( i m p u l s o r , c o o r d i n a c i ó n y
seguimiento) próx imo al te rren o.
Figura 2. 39 . Condiciones de contorno adecuadas para la puesta en marcha de procesos de
regeneración eficient es. Fuente: elaboraci ón propia a parti r de Aparicio, 2011.
La Comisión METR OPOLIS (2008), definida como l a A s o c i a c i ó n
Mundi al de las Gra nde s Metr ópo li s, tie ne como objet ivo eval uar los
imp acto s de los proy ecto s d e reg en erac ión in teg ral d e ba rrios sob re
los ám bitos físico, plan eam ie nto urb ano , econó m ico, soc ial y
ambiental recopilando la experiencia de ciudades y realizando una
evaluación del impacto que estos proyect os tienen sobre toda la
met ró pol is y lo s fact or es f avora bl es y d e ri esgo (Met ró pol is, 2 008 ).
En su infor me del año 2008 la C omisión elaboró una propuest a
analít ica titulada “regeneraci ón integra l de barr ios” don de se
consiguieron los siguientes objetivos: reunir la ex periencia de las
ciudades que habían implementado o que est aban llevando a cabo
proyectos de regeneración int egral de barrios; evaluar los impactos
físicos, eco nóm icos , so ciales y am bientales de pl anifi cación urbana
de los proyect os de regeneraci ón de barri os; evaluar el posibl e
imp acto de estos proy ecto s en la ciudad como un todo. De este
inform e se m u estra a c ontin ua ción u n r esu me n de los fa ctore s de
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
140
éxito y fracaso que floreci eron a la luz de los procesos de renovación
urbana y que pueden generalizarse, o al menos tenerse en cuenta,
en la mayoría de i ntervenci ones i ntegral es (fi gura 40) .
Figura 2. 40 . Factor es de éxito y fraca so en l os p rocesos de re novac ión. Fuente: Elaboración
propia a partir de Metrópolis, 2008
Para Parki nson (2014) los elementos cla ve de una estra tegi a de
regen eración urba na integrada son: visión y estrateg ia, iden tificación
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
141
de priori dades, obj etivo y r ecursos, i ntegraci ón de polít ica s y
partic ipantes, especifi cación de los objeti vos espaciales , compromiso
de periodos y plazos, seguimiento y evaluación. Sin embargo, apunta
a que estos objet ivos de regener ación son muy típi cos e ideal es, y
hace hincapié en l os factor es de éxito que ex pe rimentó en sus
traba jos, q ue seña la c omo: la im portan cia d e la s po líticas nac i ona l es
así como del sector público; la competiti vidad económica y la
cohesión social complementarias no contradictor ias; el equil ibrio
entre el Gobierno nacional y las ciudades; la imp ortancia de l
lider azgo; las act itudes de l as ciudades que son más i mportantes que
los ins trume ntos; la im portanc ia d el larg o p lazo; el trab ajo desd e u na
escala mayor; la importanci a del talent o y l a cali dad del lugar.
A trav és del document o de Rege neración urbana i ntegral donde
se estudian y analizan t res experiencias europeas i nnovadoras: Île
de Nantes, Coin Street y Barri o de la Mina, se ha procedido a señalar
parte de las conclusiones que nos parecen más relevantes en los
procesos urbanos integra les, y que p or otro lado, s uelen a parec er en
la mayorí a de casos donde se ha desarroll ado una experienci a de
regeneración urbana integral ( Velázq uez, Verdag uer, Viana -
Cárdenas, 2011) . Estas conclusio nes a ten er en cue nta serían:
- L a integ ración de los v ectores soci ales a l o s u r b a n í s t i c o s
sigue si endo unos de los aspectos que m ás dificultad entrañan,
debido sobre todo a las inercias inherent es al planeamiento
convencional. La integración de los criterios urbanísticos,
ambientales, sociales y económic os suele aparecer como
especialmente difí cil cuando se contempla exclusi vamente, como es
habitual , desde la perspectiva de la gestión, siendo deudoras, en
algunos aspectos, de las problemáti cas de renovación urbana de las
décadas de mediados y fi nales del si glo XX.
- E l tercer sec tor c u m p l e y d e b e c u m p l i r u n p a p e l c a d a v e z m á s
crucial en los procesos de transfor mación co mo forma d e recond uci r
los re cursos econó micos hacia fin es soc iales y a mbien tales.
- L a parti cipación ciudadana y el protagonismo vecinal
cons tituye un fa ctor fund amenta l tan to d e c ara a la legitim ación
polít ica de las intervenci ones com o para l a eficacia en la gestión de
los p roceso s, espec ialmen te en ár eas con flictivas. L a aten ción a la
form ulación de las nece sidades y dese os de los vecino s de sde un
princi pio puede ser la m ej or forma de favorecer la apropiaci ón del
proceso por part e de todos los agentes afectados. Estrechamente
ligad o a la participa ción, la c ohesión so cial y la organ ización vecin al
constituyen recursos b ási cos fundam ental es par a la transformación
urbana de los barrios vulnerabl es. Una buena identifi cación de los
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
142
agentes de cohesión local es imprescindi ble para inici ar un proceso
de transf ormación.
- D e s d e l a ó p t i c a d e l a a d m i n i s t r a c i ó n , l o s mecani smo s de
Consorc io s e r e v e l a n c o mo cl ave s par a ar ti cu l ar de forma
transv ersal la coordina ción entre todas l as adm inistracio nes que
suelen estar i mplicadas. Permanece abierta la cuesti ón de cómo
artic ular las relaciones entre este tipo de organismos o consorcios,
cuando son exclusi vamente i n s t i t u c i o n a l e s , y l a s p l a t a f o r m a s o
consorcios exclusivamente vecinales y cómo i nsertar las respectivas
dinámicas en los planes de partic ipación para escapar de la
confrontación.
- S e d e m u e s t r a q u e s i n e l con senso políti co e n t r e t o d a s l a s
fuerza s repres entadas en los estamentos m unici pales respecto a la
oportunidad y legit imidad del pr oceso, las di fi cultades pueden l legar a
ser insalvabl es.
- L a evaluación continua d e l o s p r o c e s o s c o n s t i t u y e t a m b i é n u n
vector de sostenibili dad integral. Un carácter innovador incorpora los
meca ni smos de re fl exi ón y ev al uaci ón de for ma co ntin ua de las
experienci as convertidas además en objeto de estudio académico y
profesi onal durante su mismo desarrollo. Es especialmente
pertinent e en l os procesos de regeneración urbana, l a r g o s ,
complejos y con multit ud de actores.
- U n o d e l o s p r i n c i p a l e s p e l i g r o s a e v i t a r e s l a c r e a c i ó n d e
condiciones para la apari ción de fenómenos de gentrif icación ,
haciendo especial hincapié en la incorporac ión de mecanismos de
consolidación de la po blación local mediante la generación de
nuevas oportunidades económicas diri gidas a la misma y, al m ismo
tiempo, creando condiciones de calidad urbana que atraigan a
nuevos sectores de población, con vistas a fomentar la diversidad
social.
- L a trans paren cia, la información y la comunicación
adquieren especial relevancia en los procesos de regeneración
urbana.
Indic ador es pa ra cum plir la RUI
La regenerac ión de barrios por sí m isma presenta unas
difi cultades inherentes a la compleji dad de l os procesos urbanos
donde adem ás la finalidad deben ser las personas. C ada
interv enc ión y co ntex to mu estra u na din ám ica y va rieda d difer ente
que convier te a cada caso en un ejemplo propi o. Si n embargo,
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
143
much os de l os pa rá met ro s qu e h an p er mit i do el bu en d esa rr ol l o d el
proceso permite identificar elementos claves de éxito o fracaso que
pueden ser r eplic ables.
Se exponen a conti nuación un br eve resumen de los parámetros
o indicador es que difer entes invest igadores pr oponer para l a
elaboraci ón de procesos de regeneraci ón urbana int egral, teniendo
en cuenta que m uchos de los criteri os estarán relacionados con los
indicador es de calidad de vida ur bana que se analizaron en el
capítulo ant erior.
Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios
144
Figura 2. 41 . Criterios e indicadores para la elaborac ión de matriz de procesos de regeneración
urbana sostenible. Fuente: Orduña Gañán, 2013
Por últ imo, se quie re desta car la per tin ente her ramient a
elaborada por el grupo de investigación del DUyOT (ETSAM, UPM)
en el marco del proyecto “Estrategi a para el diseño y evaluación de
planes y programas de regeneración urbana int egrada. La
interv enció n en la s perifer ias esp añola s a trav és de la s área s de
rehab ilitación integral y el program a UR BAN” (2013 - 2015) a t ravés
de la que se pueden evaluar los planes y progra mas de
Rehabi li ta ció n Urbana Integr ada. De est a for ma, se pueden extr aer
los indicador es considerados esenciales para que una intervención
de renovaci ón urbana sea considerada integral y que nos servirá
posteri ormente para valorar los casos de est udios ana lizado s.
La estrategi a plantea una matriz m ulti variabl e dividida en: Área,
categorías e í tems.
Las Áreas son:
1. Marco urbano y terri torial (MUT)
2. Diseño Urbano y Medio ambiente local (DM)
3. Edifi cación (ED)
4. Socio - económica ( SE)
Las Categoría s son:
1. Marco urbano y t erritorial (MUT)
1.1. Int egración en el área urbana
1.2. Arti culación a escala munici pal
1.3. Variedad y complejidad
1.4. Patri monio e ident idad
1.5. Metaboli smo urbano
2. Diseño Urbano y Medio ambiente local (DM)
2.1. Accesibi lidad y movilidad
2.2. Bienest ar y salud pública
2.3. Paisaj e urbano y segur idad
2.4. Soporte del espacio público
2.5. Inf raestructur as y servi cios
2.6. Compromiso ambiental
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
145
3. Edificaci ón (ED)
3.1. Esquema arquit ectónico
3.2. Soporte físico
3.3. Seguridad
3.4. Habit abilidad
3.5. Sosteni bilidad
4. Socio - económica (SE)
4.1. Red soci al e i nstituci onal
4.2. Red económica
4.3. Estruc tura sociodemográf ica
4.4. Estruc tura resi dencial
4.5. Gesti ón relacional y part icipación
Figura 2. 42 . Mat riz de áre as, c ategor ías e ít ems. Fu ente: DUYOT ( ETSAM, U PM) 201 2
Capítulo 3. Instrumentos para la regeneración de barrios vulnerables: Marco Europeo y E stat a l
146
CAPITULO 3. INST RUMENTOS PARA
LA REGENERACIÓN DE BARRIOS
VULNERABLES: MARCO EUROPEO Y
ESTATAL
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
147
3.1. Inici ativas Europeas para la regeneración urbana
integ ral
Capítulo 3. Instrumentos para la regeneración de barrios vulnerables: Marco Europeo y E stat a l
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3.1.1. Programas de la Ini ciati va URBAN
Si habla mos de la necesidad de modelos integ ral es en l a
regeneración urbana es necesario hacer hincapié en los distintos
proyectos promovidos por la Unión Europea desde que se pusieran
en marcha sus primeros proyec tos pil otos en 1990 a tr avés de los
Fondos Estru ctural es y de Cohesió n. Esta i nici ati va fue pi onera en
promover la integr alidad par a alcanzar objet ivos de cohesión soci al y
económica en los municipi os con barrios vulnerables, princ ipalmente
fruto de la desin dustrializac ión de áreas urban as en la dé cada de lo s
ochenta que necesitaban de una fuerte intervenci ón física en sus
espacios degradados. Además com enzaron a inclui r otra clase de
polít icas como la integrac ión de personas desem pl eadas, la
form ación y m uy incipien temen te la participa ción ciuda dana.
La Unión E ur opea no posee competencias en polít icas urb anas,
sin embargo, a través de estos primeros programas y a su creciente
financ iación se llevó a cabo todo un giro en las inter vencione s
estatal es y locales en materia de mejoras de barrios en países como
España 30 donde hasta entonces las intervenci ones urbanas estaban
más se gmen ta da s. Tal es el ca so de la Ley 2/2 004 , de “mej or a de
barrios, áreas urbanas y villas que requieren una atención especial ”
de Cataluña la conocida como Ley de Barrios ; la ley bale ar 2/20 09,
de rehabilit ación y m ej ora de barrios de los municipios de las Illes
Balear s, o el progr ama IZARTU d el País Vasco. En t odos est os
casos hu bo una transferencia directa de los programas UR BAN a
travé s d e s u a lcance en esp acios urban os degrad ados, las mejo ras y
actuaciones de carácter integral i m p l e m e n t a d a s y l a m e t o d o l o g í a a
seguir.
La dimensión urbana de la Polít ica de Cohesión de la Unión
Europea viene marcada por las bases comunes que se definieron en
la Declaraci ón de Toledo del año 2010 y que venían a incidi r en: la
imp licación de la s a utori dades locales y las ciudades en el diseño y
aplicaci ón de los Programas Operati vos, un mayor énfasis en el
enfoque integrado y en el desarrol lo urbano sostenibl e, una
focaliz ación má s fue rte so bre la cohes ión te rritorial y social, y un
procedimient o de atri bución y gestión de los fondos m ás simplif icado.
Estas caracte rís ti cas comunes tuvier on serios inconveni entes a la
hora de ser aplicadas en los munici pios a t ravés de l os entes l ocales,
si bien, a lo largo de los distintos programas se fueron
perfecc ionand o med iante la s múltip les expe riencias .
30 . Alemania, Francia, Reino Unido ya poseían un m ar co jurídico específico en regeneración
urbana integral en dicha década (Instituto Universitario de Urbanística de la Uni versidad de
Valladolid (2010)
LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS:
EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS
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A conti nuaci ón se expone n los d if erent es pro gramas pr omovid os
por la Unión Europea desde el año 1990 hasta los recién aprobados
DUSI 2014 - 2020.
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