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La regeneración urbana integral como estrategia para mejorar los barrios: evolución en el ámbito de Andalucía en tiempos de crisis.

Ureta Muñoz, Carolina

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TESIS DOCTORAL LA REGENERACIÓN URBANA INTEGRA L COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS : EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRISIS Carolina Ureta Muñoz _ 2017 TESIS DOCTORAL LA REGENERACIÓN URBANA I NTEGRAL COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS : EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRISIS [doctoranda] Carolina Ureta Muñoz [directores] Luz Fernández-Valderrama Aparicio Alfredo Rubio Díaz Amanda Martín-Mariscal PROGRAMA DE DOCTORADO Programa de Doctorado de Arquitectura 2007 Depa rtamento d e Proye ctos Arq uitectó nicos Escuel a Té cnica Superi or de Arquitect ura Unive rsi dad de Se vil la Mayo de 2 017 Todo es por ti. S.J. [doctoranda] Carolina Ureta Muñoz Departamento de Proyectos Arquitectónicos. Universidad de Sevilla [directores] Luz Fernández-Valderrama Aparicio Departamento de Proyectos Arquitectónicos. Universidad de Sevilla Alfredo Rubio Díaz Departamento de Geografía Humana. Universidad de Málaga Amanda Martín-Mariscal Departamento de Proyectos Arquitectónicos. Universidad de Sevilla PROGRAMA DE DOCTORADO Programa de Doctorado de Arquitectura 2007 Departamento de Proyectos Arquitectónicos Escuela Técnica Superior de Arquitectura Universidad de Sevilla Mayo de 2017 Agradecimientos Sin saber m uy b ien cómo hemos llegado hasta aquí…. Esta tesi s ha sido el final de un recorrido muy largo a nivel profesional y personal que comenzó con el inter és suscitado dur an te los años que desde nuestro estudio de arquitectur a estuvimos realizando proyectos de rehab ilitación d e “barriada s m arginale s” pa ra la an tigua E.P.S .A., allá por el año 2006. La reali dad de los barri os con sus defi ciencias y pat ologías constructivas y un a di fíci l situación social uni do a las rel aciones humanas que allí encont ramos me hizo preguntarme cuál era l a mej or maner a, como técn ic o, de in te rv eni r para mejo rar la cal id ad de vida de los veci nos. En el camino enc ontré más pr eguntas y alguna respuest a. Grac ias al Mást er en C iud ad y Arq uit ect ur a Sos ten ibl es (MCAS) de la Unive rsi dad de Sevil la (200 9/20 10) pude real iz ar mi primer a inve stigac ión, el T FM, de la man o de m is tutor es Luz y Alfredo , y posteri ormente la US me permitió vivi r la experi encia de dos estancias en Latinoamérica en veranos sucesivos para trabajar en los b arrios de P erú y Boliv ia. Por últ imo, nuestro grupo de investi gaci ón IN - GENTES (HUM - 958) tuvo la suerte de for mar part e durant e casi dos años (2015/ 2016) de un maravill oso proyecto de i nvestigaci ón “ Ecoba rri os ver sus rehab ilitación de Ba rriadas. Pro yecto de mejora d e barriada s obsoletas en términos de sostenibili dad (EUO bs) ” del q ue tanto hemos disfr utado y apr endido. Por todo ello, me encantarí a agradecer a todas las personas que han l ogrado que est a tesi s doctor al vea su frut o. A Luz, por el apoyo incondic ional desde el día que la conocí … eres luz A Alf redo , po r su sabi durí a e ins pir ación A Amanda, ¿qué hub iera hecho si n ti? , por su de dicac ión y conocimiento, orgull osa de ser su pr imer a doctor anda A todo el grupo de investi gaci ón IN - GENTES , Sala s, Sergi o, Jos e, Ignac io, Go nzalo, M aca rena… por su ayu da y p or sus r isas A J. Gal adí por su generosi dad y tiempo dedicado desde la administr ación públ ica A Jose Ant onio, mi quer ido so cio, hubie ra sid o im posible realiza r la tesis sin él. Por su paciencia , apoyo, com pren sión y por ir ap agan do mie nt ras l os f ueg os … A mis padres: a mi madre por el cariño sin m edida ; a m i padre, por lo mis mo, per o tambi én por ser mi soc io en la v ida y mi “s ol uci on ado r de problemas” A mis hermanas , Móni ca y Reyes, apoy o i nfin ito A mis ot ras her manas, Paul a, Mar ina, Ena, Pi li, Maca, Pa chi y Móni ca, c ompañ era s de vid a A mis queridas hij as bebés, Mónica y Julia, que han nacid o en m edio de este trabajo… por las horas robadas A tod@s los que me han ayudado a cuidarlas para que yo pudiera term inar… y a Antonio, todo es por ti , siempre equipo, S.J. ! INDIC E& & ! CAPITULO& 1& INTRO DU CCIÓN & & ! Introd ucción !(p.13 ) ! ! Planteamiento!del! problema !(p.17) ! Preguntas,! hi pótesis! y!obje tivos! de l !trabajo !(p.!18) ! ! Preguntas !de!inves tigació n!(p.18 ) ! ! Hipótes is! de!t rabajo !(p.18) ! ! Objet ivos !de! la! inve sti gaci ón !(p.18) ! ! Justificac ión !de!la!in vestiga ción !(p.1 9) ! ! Contenido!de! la!t esis !(p.22) ! Meto dol og ía! de !i nv est ig ac ión ! (p.24) ! ! Enfoque! descri ptivo - expli cativo ! (p.24) ! ! Estudio!de!cas os !(p.24) ! ! CAPITULO &2 !! LA&REGENERA CION&URBAN A&INTEGRAL&CO MO&ESTR ATEGIA&PARA&M EJORAR&LOS &BARRIOS ! 2.1 .& La& calidad&de& vida&urbana&como&meta&del&Desarrollo &(p.27) ! ! 2.1 . 1.! Contextos!de !austeri dad ! (p.28) ! ! ! 2.1.1.1.! Necesidades!bási cas !(p.30) ! ! ! 2.1.1.2.! Pobreza !(p.32) ! !! ! 2.1.1.3.! Desigualdad !(p.41) ! ! ! 2.1.1.4.! Exclusión!s ocial !(p.47) ! ! 2.1 . 2. !La!calidad !de!vid a!urb an a!como!meta!del!Desarrollo !(p.56) ! ! ! 2.1 .2.1.! Otras! m ediciones!del! desarrollo !(p.59) ! ! ! 2.1 .2.2.!Biene star!subje tivo !pa ra!el!de sarro llo!de!p olíticas !públic as!(p.6 7) ! ! ! 2.1 .2.3.!Med ición!de !la!calidad!d e!vida !(p.73) ! 2.2 .&Problem ática&de &lo s&barrios&a&regenerar &e n&Euro pa & (p.9 1) ! ! 2.2 .1.! C recimiento !y!margina lidad!urba na!en!Euro pa! (p.92) ! ! ! 2.2.1.1 .!Historia!urban a!del!crec imiento !y!la!mar ginalidad !en!Euro pa !( p.95) ! ! ! 2.2 .1 .2. !Espa cios!d e!mar ginalid ad!en !la!ciud ad!con tem porán ea! (p.1 04) ! ! ! 2.2 .1.3.!Indicad ores!actu ale s!de!vulnerabilidad! de!barrios !(p.112) ! ! ! !! ! 2.2 .2.!Medid as!histór icas!contr a!la!marg inalidad !urbana !(p.1 17) ! ! ! 2.2.2 .1.!Política!de!v ivienda!s ocial !(p.1 19) ! ! ! 2.2.2 .2.!Des - articulación!de!l a!informali dad !(p.12 4) ! ! ! 2.2.2 .3.!Rehabilita ción!de!b arrios!vu lnerabl es !(p.130 ) ! ! CAPITULO &3. INSTR UME NTO S&PAR A&LA &REGE NERA CIÓN &DE&B ARR IOS&VU LNE RABL ES : &M ARC O&EU ROP EO&Y &ESTA TAL & 3.1.& Iniciativas&Eu ropea s&para &la&rege nera ción&ur bana&in tegra l &(p.147 ) & ! 3 .1. 1. ! Programas!de!la!Inic iativa!URBAN !(p.148) ! ! ! 3.1.1.1.! Proyectos!Pi lotos! Ur banos !(p.150) ! ! ! 3.1.1.2.! Iniciat iva! Comunitar ia!URBAN!I !y!URBAN! II!( p.152) ! ! ! 3.1.1.3.! Iniciat iva!URBANA! (p.156) ! ! ! 3.1.1.4.! Proyectos!de! Desarroll o!Urbano!Sostenible !(2014 - 2020) !(p.158) ! ! ! 3.1.1.5.! Programa!Operativo! FEDER!y!FSE!Andalucí a! ( 2014 - 2020 ) !(p.16 4) ! ! 3 .1. 2.!Proyectos!europeos!de! R egeneración! U rbana! I ntegral !en!Españ a ! (p.168) ! ! ! 3.1.2.1.! Proyectos!URBAN!en! España!1994 - 2013 !(p.169) ! ! ! 3.1.2.2.! Análisis !de!proyectos! URBAN!en!España! (p.174 )! ! ! 3.1.2.3.! Proyectos!URBAN!en! Andalucía!1994 - 2013 !(p.182 )! 3.2.& L as&políticas&de& vivienda&en& España&com o&herramienta& para&la& rehabilitación&de&barrios.&Su& aplicación&a&la&com unidad& autónoma&de&Andalucía & (p.183) & ! 3. 2.1. ! El!Plan!Estat al!de!Fomento!del !alquiler !de!viv iendas,!l a!reha bi litaci ón! ! ! ! ! edificatoria, !y!la! regener ación!y!renovaci ón!urbanas!2013 - 2016 !(p.188) ! ! ! 3.2.1.1.! Contexto!y!obj etivos !(p.188) ! ! ! 3.2.1.2.! Programas!enfocados! a!la!rehabi litaci ón !(p.190 ) ! ! ! 3.2.1.3 .!El!Plan!Estatal! aplicado!en !And alucía !(p.19 7) ! ! ! 3.2.1.4 .!Delimitación !de!Ám bitos!de !Regene ración!y !de !Re nova ción!U rban as!201 5! (p.!204 ) ! ! 3. 2.2. !El!Pla n!Esta tal!de!V iviend a!y!Re habilita ción!2 009 - 2012 !(p.207 ) ! ! ! ! 3.2.2.1.! Contexto!y!objet ivos !(p.207) ! ! ! 3.2.2.2.! Programas!enfocados!a! la!rehabili tación !(p.209) ! ! ! 3.2.2.3.! El!Plan!Es tatal!apli cado! en !Anda lucía!(p . 214) ! ! ! 3.2.2.4.! Delimitación!de! Áreas!de!Rehabil itación!I ntegral!(ARI )!y!Áreas! de!Renovación!Urbana! ! ! ! (ARU)!(p.21 6) ! ! 3. 2.3. !El!Pla n!de!V iviend a!2005 - 2008 !(p.21 8) ! ! ! 3.2.3.1.! Contexto!y!objet ivos !(p.218) ! ! ! 3.2.3.2.! Programas!enfocados!a! la!rehabili tación !(p .220) ! ! ! 3.2.3.3.! El!Plan!Es tatal!apli cado! en !Anda lucía!(p .223) ! ! ! 3.2.3.4.! Delimitación!de! Áreas!de!Rehabil itación!I ntegral!(ARI ) ! (p.225) ! ! ! ! 3. 2. 4 .! Evolución!de!las! políticas! estatales !en!el!mar co!de!la !regen eració n!urb ana!a ndalu za!(p. 226) ! ! ! ! ! 3.2.4.1. ! Pr es upuestos!de! los!planes !estatal es!de !vivienda! en!tiempos!de!crisis ! (p.226) ! ! ! 3.2.4.2.! Evolución!de!l os!programas!de!l os!planes!est atales!de!vi viendas!(2005 - 2016) !(p.229) ! ! ! 3.2.4.3.! Programas!de!los! planes!estat ales!de!vi vienda!(2005 - 2016)!enfocados! a!la! ! ! ! ! rehabilitació n !(p.231 ) ! & & 3.2.4.4.! Programas!de!los! planes!estat ales!de!vi vienda!(2005 - 2016)!enfocados! a!la! ! ! ! ! rehabilitació n!integral! !(p.2 34) ! ! ! 3.2.4.5.! Los!planes!es tatales!de! viviendas!( 2005 - 2016)!aplicado s!en!A ndalucí a !(p.237 ) ! ! ! 3 .2.5.!Á mbito s!de!act uación!andaluces!i n cluidos!en!los!planes!estatales !(p.243) ! ! CAPITULO &4 ! HERRAMIENTAS& Y&ESTRAT EGIAS&PARA& LA&REGENER ACIÓN&INT EGRAL&DE&BAR RIADAS:& MARCO&ANDALUZ & 4 .1. & Planes&andal uces&de&vi vienda&y &rehabil itación &(2003 - 2020) &(p.247) & & 4.1.1.! Pl an!de!Vivienda! y! R ehabilitación!2016 - 2020 !(p.227) ! ! ! 4.1.1.1.! Contexto!y!objet ivos ! (p.227) ! ! ! 4.1.1.2.! Programas!enfocados!a!l a!rehabilit ación !(p.229) ! ! ! 4.1.1.3.! La!financiaci ón!del!Plan! (p.236) ! ! ! 4.1.1.4.! Plan!Integr al!de!Fomento!para!l a!Construcción!y !Rehabilitaci ón!Sosteni ble !de!Andalucí a! ! ! ! 2014 - 2020 !(p.242 ) ! ! 4. 1.2 . !Pla n!Ma rco!de !Vivien da!y!R ehab ilitación ! Sostenible! de!Anda lucía!20 14 - 2019 !(p.245 ) ! ! ! 4.1.2.1.! Contexto!y!objet ivos !(p.245) ! ! ! 4.1.2.2.! Programas!enfocados!a! la!rehabili tación !(p.246) ! ! ! 4.1.2.3.! La!financiaci ón !del!Pla n!Ma rco!(p .250) ! ! ! 4.1.2.4.! Delimitación!de! Áreas!de!Rehabil itación!I ntegral !(p.251) ! & 4.1.3. ! Plan! Concertado!Vivienda!y! Suelo!2008 - 2012! (p.252) ! ! ! 4.1.3.1.! Contexto!y!objet ivos !(p.252) ! ! ! 4.1.3.2.! Programas!enfocados!a! la!rehabili tación !(p.253) ! ! ! 4.1.3.3.! La!financiaci ón!del!Plan! Concertado !(p.256) ! ! ! 4.1.3.4.! Objetivos!ej ecutados!del!Pl an!Concertado !(p.260) ! ! ! 4.1.3.5.! Declaración!de! Áreas!de!Rehabil itación!de!Bar rios!y!de! Centros!Histór icos,!Áreas !de! ! ! ! Rehabili tación!Concer tada,!Ár eas!de!Renov ación!Ur bana !(p.262) ! ! 4.1.4.! IV!Plan!And aluz!20 03 - 2007 !(p.2 64) ! ! ! 4.1.4.1.! Contexto!y!objet ivos !(p.264) ! ! ! 4.1.4.2.! Programas!enfocados!a! la!rehabili tación !(p.265) ! ! ! 4.1.4. 3. !La!fina nciació n!del!P lan! (p .268) ! ! ! 4.1.4.4.! Objetivos!ej ecutados!del!Pl an! (p.270) ! ! ! 4.1.4.5 .!Declaración!d e!Áreas !de!Reha bilitación !Concert ada!y!Re habilitació n!Integra l!de!Barria das !(p.27 1) ! 4. 2 .& Evolución&de&l as&políticas& andaluzas&en&el&marco&de& la&regeneración&urbana &(p.273 ) & ! 4.2.1.!Ev olución!de!los! Planes!de!Vivi endas!A ndaluces! (2003 - 2020)! (p .274) ! ! ! 4.2.1.1.! Evolución!de!l as!Viviendas!pr otegidas! (p.275) ! ! ! 4.2.1.2.! Evolución!de!l a!Rehabilitaci ón! (p.277) ! ! ! 4.2.1.3.! Evolución!del! Suelo!protegido !(p.280) ! ! ! 4.2.1.4.! Objeti vos! alcan zados! (p.282) ! ! 4.2.2.!Pr ogramas!enfocados!a!l a!rehabilit ación !(p.285 ) ! ! ! 4.2.2.1.! Evolución!de!l os!programas!de!Rehabil itación !(p.289) ! ! ! 4.2.2.2.! Programas!enfocados!a! la!rehabili tación!inte gral !(p.294) ! ! ! 4.2.2.3.! Conclusiones!res pecto!a!la! rehabilitaci ón!de!barrios! vulnerables !(p.296) ! 4. 3 .& Ámbitos &de&a ctuaci ón&declarados&e n&Andalucí a&2003 - 2020 &(p.298) & ! 4.3.1.!Ár eas!de!rehabil itación!decl aradas! (p.298) ! ! ! 4.3.1.1.! Or igen!d e!las!dec laracio nes!de !ARI s !(p.2 99) ! & & 4.3.1.2.! Áreas!de!re habilitación! andaluzas!declaradas! en!los!planes !estatales !(p.302) ! ! ! 4.3.2.!Ev olución!de!l as!áreas!d e! rehabilitaci ón!declaradas!en! tiempos!de!crisis ! (p.304 ) ! ! ! 4.3.2.1.! Declaración! ARIs!Planes! de!Vivienda!Andaluce s!y!Estat ales !(p.305) ! ! ! 4.3.2.2.! Análisis !urbano!de!los! ámbitos!de!act uación!declarados! en!Andalucía !(p.311) ! ! ! 4.3.2.3.! Mapas!de!las!ARI s!declar adas! en!Andalucía !(p.315) ! ! CAPITULO&5 & ANÁLISI S&DE&P ROYECTOS&DE& REGENERACIÓN&INTEGRAL& DE&BARRIOS&VULNERABLES & 5.1.&Caso& de&estudio&1: &Estudi o&de&factores &y&condici onantes&de&vul nerabili dad&en&barri os&españoles& de&periferi a&con& proyectos&URBAN &(p.320) & & 5.1.1. !Material!y !méto do!(p .321) ! !!! Méto do! de !i nve st ig aci ón !(p.321 ) ! !!! Técnicas!e! instrumentos !(p.322) ! !!! Población!y!ámbito! de!estudio !(p.322) ! &&& Variabl es!de! estudi o !(p.323) ! ! 5.1.2.!Res ultados !(p.326) ! ! ! 5.1.2.1.! Orig en !de!la!apa rición !del!ba rrio!(p. 326) ! ! ! 5.1.2.2. !Tipología!d e!barr io!vuln erable !(p.32 8) ! ! ! 5.1.2.3. ! Fact ores!físi cos!de!vulner abilidad !(p.332) ! ! 5.1.3.!Anexo: !Análisi s!de!fact ores!y!condi cionantes!de!v ulnerabili dad !(p.333 ) ! ! ! 5.1.3.1.! Base!datos!f actores!y! condicionantes! de!vulnerabil idad !(p.333) ! ! ! 5.1 .3.2.! Barrios! de!peri feria! URBAN!I! España! (1994 - 1999) !(p.336) ! ! ! 5.1.3.3 . !Barrios!de !perife ria!UR BAN!II!E spañ a!(200 0 - 2006) !(p.35 2) ! ! ! 5.1.3.4 . !Barrios!de !perife ria!INIC IATIVA !URB ANA!E spañ a!(200 7 - 2013) !(p.3 57) ! 5.2.& Caso& de&estud io&2: &Estud io&de&in terve ncio nes&en&b arrio s&anda luces &con&p roye ctos&U RBA N&(p.385 ) & ! 5.2.1.!Mater ial!y! método !(p.38 6) ! !!! Méto do! de !i nve st ig aci ón !(p.386 ) ! !!! Técnicas!e! instrumentos !(p.386) ! !!! Población!y!ámbito! de!estudio !(p.387) ! &&& Variabl es!de! estudi o !(p.388) ! ! 5.2.2.!Res ultados !compa rado s!(p.39 0) ! ! ! 5.2.2.1.! Los!ámbitos!de!actuación !(p.390) ! ! ! 5.2.2.2 . ! Context o!socioe conómico !(p.395) ! ! ! 5.2.2.3 . !Problem ática!d e!los!á mbito s!(p.4 04) ! ! ! 5.2.2.4.! Plan!fi nanciero!de!l os!Ejes! de!las!act uaciones !(p.406) ! ! ! 5.2.2.5 . ! Tipos! de!medidas!y!ac ciones!implemen tadas !(p.419 ) ! ! ! 5.2.2.6 . ! Resul tados!obteni dos !(p.424) ! ! 5.2.3.!Anexos !(p.427) ! ! ! 5.2.3.1.! Mapa !mu nic ip io s! sel ec ci ona dos :! bar r ios !v ul ner ab les !y !b ar ri os! co n! URBA N !(p.427) ! ! ! 5.2.3.2. !Fichas!de!p royec tos!(p.4 46) ! ! ! 5.2.3.3. !Plan!financie ro!de !actua cione s!por!p roy ecto !(p .465) ! & CAPITULO&6 && DISCUSI ÓN&Y& CONCLUSIONES& & 6 .1.!Discu sión !(p. 480 ) ! 6 .2.!Conc lusiones !(p. 492) ! & CAPITULO&7 & BIBLIOGRAFIA &(p.497) ! Capítul o 1. I ntroducc ión CAPITULO 1. INTRODUCCI ÓN Capítul o 1. Introducción 14 Introducción El momento socio pol íti co en que nos encontr amos en la actual idad representa una instantánea de los cambios produci dos en España durante la últim a dé cada tras el estallido de la burbu ja inmo biliaria e n el a ño 20 08. Nadie ni nada ha si do ajeno a este huracán de cambios, tampoco l as ciudades. El modelo desarrol list a que guió el creci miento de las ciudades en las últimas décadas, basado en la construcci ón desmesurada de viviendas y en la devoración d e l t e r r i t o r i o a u spiciado por el crecimiento económico, se vio frenado en seco por estas causas globales que intr oducen inevitablemente la necesidad de replantear las actuaciones urbanas. Como apuntan Montaner y Subi rats (2012) , lo que va quedando claro es que no regresa re mos al punto de partida, y por tanto, las recetas que sirvieron para estructur ar y modular las políticas urbanas en España, ya no nos volverán a ser útil es. Otro s per io dos h ist ór ico s ta mbién se e nfr ent aron a cr is is urba nas, en l os países europeos, sobre todo a partir de la década de los cincuenta, la necesidad de reconstr uir las ci udades y la falta de vivi endas tras la Segunda Guerr a Mundial obl igó a los dife ren tes estad os a crear nueva s polít ica s de planeamiento y vivienda social que m ejorar an las condiciones de vida de la población. Por otro lado, tras la revolu ción indust ria l y el éxodo migrat orio del campo a las ciudades, el crecimiento de la ciudad europea se vio desbordado por la aparición de espacios de marginalidad que prolif eraron con mayor rapidez que las herram ientas p ara hace rles frente . De for ma gener al, el cr ecimi ento y la aparici ón de marginal idad urban a en Europa tuvo la si guiente dinámica: una primera concentr ación de industri as en los centros de población en el siglo XIX que provocó el de splazamiento de las clases m edias y altas (y algunas clases b ajas) a los primeros ensanches frut o de la marginalidad de los centros hi stóri cos. Tras la Segunda Guerra Mundial, la aparición de asentamientos ilegal es en espacios no aptos para la construcción, durante la segunda migración del cam po a la ciudad. Posteriormente, el crecimiento urbano mediante la colmatación de Ár eas Metropolit anas basado en polígonos de viviendas sociales que solucionaron el problema habitacional tr as la destrucción de l as ciud ades bajo criter ios de zonific ación. Hoy en día, muchos de los probl emas urbanos de estos espaci os de marginalidad que ahora se denominan vulnerables vienen de la herencia recibi da del modelo de pol ígonos de vi viendas soci ales que en muchas ocasiones quedó al margen de la ciudad formal , pero tam bién de la degradación de los cent ros his tóricos durante la mitad del sigl o pasado. En resumidas cuent as, la ciu dad por sí misma, a pesar de consider arse el lugar donde proliferan los r ecursos y oportuni dades ha presentado y presenta espacios polari zados donde las diferencias en la calidad de vida LA REG ENERAC ION URBA NA INTEG RAL CO MO E STRATEG IA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EV OLUCIÓN EN EL ÁMBI TO DE AND ALUCÍ A EN TIEMPOS DE CRISIS 15 urbana producen situaci ones diversas de convivencia entre los ciudadanos en los aspectos más coti dianos de sus vidas. En palabras Peter Marcuse (1995) “Las socieda des en l as que viven nuestras ciudades son, y han sido por siglos, jerárquicas; las desigualdades entre sus resi dentes están reflej adas en l as desigual dades de los espacios que éstos ocupan” A lo la rgo de las décadas, los est ados han intent ado adap tar sus políti cas públicas a la resol ución de las diferent es dimensiones de lo urbano, con mayor o menor éxito. Loïc Wacquant (2007) señala l a inevitable importancia de estas políticas desde la Administraci ón, “aunque se muestre pasivo, sigue siendo el Estado el que dete rmina la form a de l m ercado de la vivienda, del trabajo y de los títul os educativos, tamb ién la distribución de bienes y servicios de bases y el que de este m odo gobierna la conversión del espaci o social en espacio físico apropiado”. Parti mos de la base de que la ciudad perm anece interconectada entre sí, donde las decisiones e intervenciones en un punto de la misma afectan de m anera directa o indirecta a las dinámicas del resto de la ciudad. Sin embargo, en este caso el interés de la i nvestigación se centr a en una dimensión urbana más cercana y no tan territori al, lo que conocemos como barrio que es considerado como el espacio de referenci a del ciudadano donde realiza sus actividades cotidianas (pasear, trabajar, comprar, hacer deporte, actividades de ocio, etc. ) y que de alguna m anera nos afianza con una ciert a identi dad relaci onada con l a autoesti ma. Desde los años 90 fuero n surgien do inici ati vas públi cas que promovieron la rehabili tación de barrios vulnerables como beneficio repercu tido en el re sto de la ciudad principalmente guiadas desde la Unión Europea. Algunas CC.AA. en Españ a, con co mpetenci a en el te ma de vivienda, se adhirieron a estas ini ciati vas creando sus propias leyes y programas para intervenir en los barrios degradados. Tras l a cri sis c ome nzada en el año 2008 que representó un cambio absoluto en el modelo económico, social y productivo del país, también ambiental, donde el sector de la construcción había copado las agendas público y privadas, se produjo un cam bio importante de paradigma a la hora de enfrentar lo que se había conocido como política de vivienda, dando un relevan te giro hacia la re habilitación , a parente men te más s ostenible . E ste cambio necesario fue casi obligado además por los r ecortes presupuestari os en lo que hasta entonces venía si endo la polí tica de vivienda basada en el fomento de vi viendas pr otegidas. Hist óric amente , la rehabi li taci ón de espacio s degradad os en nuestr as ciudades había tenido una progresiva evolución desde la erradicación de la infrav ivien da ha sta la m ejor a de espacios públicos e intervenci ón en el parque residencial . Los programas de construcción masivos de vivienda que solucionar on en gran medida los problemas habitaci onales de una determinada época dando acceso a una vivienda digna para un gran sector de l a p o b l a c i ó n p r o d u j o , s i n e m b a r g o , d o s d é c a d a s m á s t a r d e l a a p a r i c i ó n de espacios deteriorados debido a la construcción con materiales de baja Capítul o 1. Introducción 16 calidad y a la falta de mantenimient o junto a un urbanismo desordenado y zonificado. Los gr ands ens embles f r a n c e ses, l as si edlung alemanas, los polígonos de vivienda soci al en España, al i gual que las const rucciones de l os barrios perifér icos en otros países europeos, pronto demostraron sus limitaciones. Los barrios r epetiti vos, poblados de cient os de viviendas est ándar en densos bloques lineal es, entre l os que se encontraban espacios abier tos fuera de escala hum ana, crearon un ti po de ciudad deshumanizada donde dichos espaci os urbanos encontraron la manera de guet izarse . El período de recesión económica que comenzó con la crisis de la energía en 1973 y que llegó hasta principios de los ochenta dio lugar en los diferent es países europeos a un proceso de recesi ón en las políti cas de viviendas sociales que habían llegado a suponer un coste excesivo para los estados. En los años noventa en Francia, se produjo una degradación tan grande de los grands ensembles que forzó el consenso entre las diferentes capas sociales y las aut oridades sobre la i nadecuación de esa forma de hábitat con políti cas de mejora y r ehabilit ación de b a r r i o s . A p a r t i r d e e s a década, la atención de los estados europeos se centró en las necesidades de mantenimiento y reposición de los parques de viviendas construidos en los cincuent a y sesenta det eriorados considerablemente. Por otro lado, a mitad del s iglo pasado m uchos de los centros históri cos (espac ios simb ólicos de nuestra s ciuda des) pre sentaron proces os suc esivos de degradación, tant o de edificios com o de calidad de vida y de seguridad motivando el éxodo de la clase pr oductiva y la llegada de pobl a ción de bajos recurso s e inmig rantes qu e sum ado al en vejecim iento de la p oblación históri ca motivó que se demandaran intervenciones integrales en los barrios de los c entros hi stóric os. Durant e los años de creci mient o económic o previo s a la crisis de 2008 e n España las polít icas de vivi endas se centrar on principal mente en promover ingentes cantidades de vivienda social copando la mayoría de los presupuestos. Si n embargo, poco o nada se llevaron los procesos de rehabili tación urbana, que en cualquier caso se enfocaron a m ejoras físi cas en las viviendas y espacio público pero que no se plantearon desde medidas socioeconómicos, equipamientos y dotaciones en un m odelo de ciudad integral e inclusi va, basada en la calidad urbana de sus bar rios. La necesidad de equi librar los espacios polarizados de las ciudades a través de la inte rvenc ión en los barr ios m ás vu lnerab les m edia nte las herramientas de las administraci ones públicas centra el planteamiento de la tesis. LA REG ENERAC ION URBA NA INTEG RAL CO MO E STRATEG IA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EV OLUCIÓN EN EL ÁMBI TO DE AND ALUCÍ A EN TIEMPOS DE CRISIS 17 Planteami ento del probl ema El contex to soci oeconómic o que envuelve la última década conocida como "La Gran Recesión" ha provocado el aumento de la pobreza y la exclusión social en España, perjudicando en mayor medida a la población más vulnerable. Mucha de esta población habita en barri os vul nerables de nue stras ciudades desarrolladas marcados por una fuerte pol arización respecto a la calidad de vida urbana con el resto de la ciudad. M uchos de ellos ya eran vulnerables antes de la crisis económ ica y actualmente se encuentran cada vez más deteri orados requi ri endo una atención i nmediata. Las diferent es herramientas que poseen las pol íti cas públicas son fundamentales para hacer frente a esta problemáti ca de espacios urbanos degradados y deben enfrentar las necesidades de cada periodo concreto en materia de viv ienda y rehabili tación. Las agendas públ icas españolas y autonóm icas parece que no han desarroll ado la rehabilit ación urbana como una prioridad durante las últimas décadas, y menos aún enfocada desde la gestión y el desarrollo de procesos integral es. Posiblemente, la complejidad que presentan estas intervenciones debido a la m ultipl icidad de agentes a coordinar, la necesidad de plantear las actuaciones a largo plazo así como las diferentes discipl inas que deben acoger, ha hecho que las acciones se centren más en una rehabili tación fí sica del par que residencial y del espacio públ ico adyacente. Por tanto, lo que se pretende en est e trabaj o de investi gación es i ndagar sobre el alcance y la ca pacidad que tienen las herramientas pa ra la regeneración de barrios v ulnerables desde la adm inistrac ión pública en la mejora de los barrios. En concret o se ha realizado un análisis pormenorizado de las políticas públicas urbanas en la Comunidad Autónoma de Andalucía enfocadas a la rehabilitación para conocer las acciones o actuaciones i mplementadas en el beneficio urbano de las áreas seleccionadas. Capítul o 1. Introducción 18 Preguntas, hipótesis y objetivos del trabajo Preguntas de i nvesti gación El objet o de estudio de esta tesis plant ea, en primer lugar, de qué manera las polí ticas públ ica s han enfr entado la realidad de los espacios degradados de nuestras ciudades desarrol ladas desde la regeneración urbana, es decir, en que medida y proporción, con qué importancia y herramientas se han promovido soluciones desde la administración para ataca r esta prob lemática urban a. En co ncreto, c entránd onos e n el ám bito de estudio seleccionado, es decir la Comunidad Autónoma de Andalucía, se pretende dar respuesta o al menos tener en consider ación las siguientes cuestiones: ¿Cómo ha influid o la Administr a ción Pública a través de sus planes, programas y proyectos desde tres niveles (europeo, estatal, autonómico) en la mejora de barrios vulnerables en las ciudades de la Comunidad Autónoma de Andalucía? A raí z de esta cuest ión se pl antea n ot ras p regunt as más específica s: 1. ¿Cuál ha sido la historia urbaní stica de los barrios vulner ables en España? 2. ¿Cómo ha sido la influenc ia de las iniciati vas europeas en la regeneración integr al de bar rios? 3. ¿Cómo ha sido la evolución de las polít icas estatal es y autonómicas en el marco de la r egeneración urbana andaluza? 4. ¿Cuáles ha sido las herramient as de los programas enfocados a la rehabilitació n de barrios vulnerab les desde las políticas esta tales y autonómica andaluza? 5. ¿En qué ámbitos de actuación se han implementado los proyectos de rehabil itaci ón de barr ios en Andal ucía? 6. ¿Qué actuaciones y medidas han influ ido en la mejora de los barrios a través de los proyectos integral es? Hipót esis de traba jo Las intervenci ones públicas en barr ios vulnerabl es a través de proyec tos de regeneración urbana mejoran la cali dad de vida de los ciudadanos y benefician al resto de la ciudad. Objet ivo s de l a i nves tig ació n El obje tivo general es anali zar l a capaci dad de la s herra mientas de regene ración d e barrios, a tra vés de los planes , p r o g r a m a s y p r o y e c t o s LA REG ENERAC ION URBA NA INTEG RAL CO MO E STRATEG IA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EV OLUCIÓN EN EL ÁMBI TO DE AND ALUCÍ A EN TIEMPOS DE CRISIS 19 (europeos, estatal es y autonómicos), que hayan intervenido en la Comunidad Autónom a de Andalucí a para realizar mejoras urbanas repercuti das en l a calidad de vida de la pobl ación. A parti r de est e obje tivo general, se proponen lo s si guient es objetivos específi cos: 1. Estud iar qué se considera ca lidad de vida urbana desde unos indicadores objetivos y subjetivos 2. Conocer la evolución de la Regeneración Urbana Integral, recom enda ciones y dificultades d e su pro ceso 3. Estud iar la infl uencia que l o s p r o g r a m a s e u r o p e o s t u v i e r o n e n l o s procesos de regeneración integral de barrios en España a través de sus ámbitos de actuación 4. Anali zar la evoluci ón en tiemp os de crisis ( 2 0 0 3 - 2020) de las políti cas de vivienda y rehabilitación, estatales y autonómicas, en la temática concreta de regeneraci ón de barrios vul nerables en el ámbito de l a Comunidad Autónoma de Andalucí a 5. Anali zar las herramien tas en tiempos de c risis d e l o s d i s t i n t o s programas enfocados a la rehabil itación dentr o de los planes estatales y auton ómic os ap licado s en A ndalu cía. 6. Identifica r los pro ceso s de m ejora s que han percib ido los b arrios con pr oyectos de rehabilitaci ón a través de sus ejes de actuación, medidas y acciones concr etas. Figura 1. 1 . Mapa conceptual del proceso de investigación de la Tesis Doctoral Justifi cación de l a invest igación La pertinencia de la investi gación se justif ica debido al cambio de paradigma a la hora de enfrentar las políticas públicas en m ateria de vivienda y rehabilitac ión tras e l estallid o de la c risis y los recorte s presupuestari os que han supuesto un giro de las polít icas de vivienda y suelo, generalmente de la promoción de vivienda protegida y la adquisición de suelo, a inter venciones de rehabili tación r esidencial y urbana. Capítul o 1. Introducción 20 E l beneficio que representa equil ibrar las dif erencias urbanas en el entorno cotidiano de los ciudadanos también representa una pertinencia para abordar esta investigación, indispensable en la realidad de barr ios vulnerables crecient es en el contex to de cr i sis en el que nos encontramos. Los ámbitos de actuación donde se desar rollan l as intervenci ones de regeneración urbana selecci onados desde la administraci ón también abre interesantes perspectivas y posibili dades a la hora de enfocar hacia dónde deben dir i girse las políticas públicas en materia de vivienda y rehabilitaci ón que beneficien a l a mayor parte de la s ociedad. El t ratamiento de est os espacios vulnerables debe implicar una voluntad que promueva instrumentos legales, financieros y ur banísticos, m ediante la coordi nación público - pri vada para la recuperación urbana y la mejor a en la calidad de vida de l as personas. Como antecedentes podemos enum erar las investigaciones que actualmente centran su preocupación en la regeneración de barri os desde las pol íticas púb licas, así pod em os fijarno s e n lo s siguie ntes proyectos de investigaci ón : - L a “Estrateg ia para el d iseño y e valuació n de plan es y pro grama s de regeneración urbana integrada. La intervención en l as periferi as españolas a través de las áreas de rehabilit ación i ntegral y el programa URBAN” diseñada por el Departamento de Urbanística y Ordenación del Territorio. Escuel a Técnica Superio r de Arqui tect ura (UPM) Pla n Nacional I+D+i (2013 - 2015), donde se define una herramienta guía, que facilita el diseño y evaluación de pl anes y programas de Regeneración Urbana Integrada, teniendo en cuenta las necesidades de intervención y su prioridad en todos sus aspectos (medio ambiente urbano, urbanismo, vivienda y socioeconomía), y considerando a todos los agentes i mplicados en ell a. - Proyect o EUO BS 1 “Ecoba rrios versus rehabilitación de Ba rriadas. Proyect o de m ejor a de barr iadas obsolet as en términos de sostenibi li dad” (HABITEC, 2014) donde desde nuestro grupo de investigaci ón IN - GENTES de la US hem os colaborado en la investi gación y redacción del análisis de diversas estrategi as y actuaciones de mejoras llevadas a cabo en situaci ones de obsolescencia urbana en las ciudades andaluzas para comprender su idoneidad a posibles aplicaci ones en situaciones b arriales con condiciones de obsolescencia, potenciali dad o adecuación similar es. - “ Intervenci ón en barriadas residenciales obsoletas: m anual de buenas prácticas ” I+D+ I (U S) financiado po r la C onser jería de Fo men to y V ivienda de la Junta de Andaluc ía, propone un M anual donde sistematiza criterios, pautas y norm as que sirven para abordar todas las fases del proceso de recuperación de una barriada residencial : evaluación de su nivel de obsolescencia, proyecto urbanístico - arqui tectónico, ejecución del m ismo, gestión del proce so y po sterior s eguim iento . 1 . Proyecto d e convenio d e colaboració n con la Co nsejería de Fomento y Vivienda de la Junta de Andalucía, financi ado por HABITEC. Este proyecto es desarr ollado por las univers idades de Sevilla, Málaga y Gr anada LA REG ENERAC ION URBA NA INTEG RAL CO MO E STRATEG IA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EV OLUCIÓN EN EL ÁMBI TO DE AND ALUCÍ A EN TIEMPOS DE CRISIS 21 - P r o y e c t o I G O P “Barrios d esfavore cidos a nte la crisis: se gregac ión urbana, innovación social y capacidad cívica” ( U A B , 2 0 1 4 2 ) coordinado por Isma el Blanc o y Oriol Ne l · lo, pro fund iza en el impa cto d e la crisis y las pol íticas de aus terida d incluy end o seis estu dios de cas o de vario s barrios perifér icos de Cataluña, donde muestran que, en general, los barrios más vulnerables tienden a ser aquellos que se encuentran más aislados territorialm en te y donde existe may or concen t raci ón de población con bajo nivel de renta e inmigración. La colaboraci ón entre tejido vecinal e instit uciones locales result a básica para evitar la creación de guetos, sin embargo, en otros barrios los efectos devastadores que ha tenido la cri sis se debe a l a a u s e n c i a o i n s u f i c i e n c i a d e p o l í t i c a s p ú b l i c a s p a r a e v i t a r procesos de creación de guetos. - P r o y e c t o d e i n v e s t i g a c i ó n f i n a n c i a d o p o r e l P l a n N a c i o n a l d e I + D + i sobre “Efecto s soc ioterritoriales de la crisis económ ica en las áreas urban as de España: pol íticas públicas y estrat egias de r esili encia” (CS Las tesis d octora les más r ec ie nt es q ue h an abo rd ado la mis ma t emá ti ca pero desde ot ro punto de vista serían: - “Una aproximación a la def inici ón de variedad urbana desde la complejidad. Aplicación al aná l i si s ur b an í st i c o d e t r e s b ar r i os ma dr i l e ño s” d e I. G onzá lez García (UPM, 2013) donde se re aliza una reflexión s obre el concepto de variedad urbana imprescindibl e para plantear modelos alternat ivos de inter vención en la ciudad y el territori o así com o procesos de regene ración y rehabilitación integral. - “Planeamien to y políticas de vivien da en el Área Metropolitana de Mad ri d dura nt e la demo cr ac ia (1 97 5 - 2007)” d e S . O r t i z N ú ñ e z ( U P M , 2 0 1 4 ) donde se analiza la realidad res idencial const ruida en los muni cipios del Área Metropol itan a de M adrid y su relaci ón con el desarrol lo de las políti cas de planeamiento y de vivi enda. - “Políticas urba nas de la u nión europea desde la perspec tiva de la planifi cación col aborativa. Las Ini ciativas Comunitarias URBAN y U RBAN II en España” de S. Gregorio Hurtado (UPM, 2012), donde se reali za un extensís imo análisis de las iniciat ivas comunitarias desde el enfoque colaborati vo hasta el año 2006. - “Barrios y sostenibilidad . La aplicación de criterios sociales, medioambient ales y económicos en el diseño y evaluación de procesos de regeneración urbana sost enible en ciudades Europeas” d e M a r í a Á n g e l e s Orduña Gañán (Universidad de Valladoli d, 2016) 3 , don de se c entra , entre todas las posib les p olíticas urba nas para mejo rar la situación , en la regene ración s ostenible d e los barrio s residen ciales ob soletos. 2 . El proyecto, liderad o por el Instituto de Gobierno y Políticas Públicas de la Universidad de Barcelona (UAB), se enmarca en el programa RecerCai xa, que impulsan la Asociaci ón Catalana de Univer sidades Públicas (ACUP) y la Obra Social ” la Caix a”. 3 . http://uvadoc.uva. es/handle/10324/16800 . Co lección Tesis doctorales UVa Capítul o 1. Introducción 22 Por últi mo, dada la pert inenc ia de la invest igac ión podemos enunc iar que se han publicado rec ientemente dos números de revi stas especiali zadas de referenci a a los nuevos marcos n o r m a t i v o s y l e g a l e s d e rehabilitació n en Es paña, c omo s on: - “P or la rehab ilitación, la re gene ración y la re novac ión urb anas ” . Ciuda d y Territorio. Estudios territor iales CyTET, V ol. XLVI (179). M inisteri o de Fomento, 2014. - “Repen sar las políticas urb anas. Apuntes para la agenda urbana”. Colec ción _Estu dios , sede Terr it ori o, 11. Dip utac ión de Barc elona , abri l 2012. Se corro bora por tanto qu e son numerosa s y reci entes las investigaci ones enfocadas al análi sis de la rehabi litaci ón de barrios por l o que se da fe de la pertinencia de esta tesis. Sin embargo, aún no se ha localizado ninguna que ponga de m anifiesto la relación entre los progr amas europeos, los últimos planes de vivi endas estatales y andaluces y su aportación a la renovación urbana en el conte xto de crisis de la última década. Como novedad además, la tesis incluye en el análisis de casos en Andaluc ía el impacto a través de la s mejoras urbanas reperc utid as en la calidad de vida de la población elaborando un marco donde pl antea las fortalez as y d ebil idades de dichas actuaciones y acciones concretas en el contexto andaluz. Conteni do de l a t esis La tesi s se estructura siguiendo un primer capít ulo introductorio donde se recoge el planteamiento de la i nvestigación y las cuest iones metodológicas. Un segundo capítulo d e m a r c o t e ó r i c o f o r m a d o p o r c u a t r o p a r t e s donde se plantea, en pri mer lugar (part e 2.1), “la calidad de vida urbana como m eta del desarrollo” desde el punto de vista de la cotidi anidad que represe nta la vida en los barrios d e la ciudad c onsoli dada. Este apartado enmarca el act ual contexto de austeridad que los difer entes países están viviendo, muchos por causas de la cr isis financi era u otras realidades. También se realiza un estudio sobre las diferentes concepciones que tiene calidad de vida centrándola en lo urbano que nos ll eva a la el aboración de un cuadro de indicadores objetivos y s ubjetivos com o meta para poder alcanzarla. La parte 2.2. p lantea u na descrip ción histórica de “la pro blem ática de loa barrios a regenerar en E uropa” que sig ui ó a l c r eci mi en to de la s c iu da des europeas y españolas tr as la revoluci ón industri al provocando espacios de marginalidad urbana, que en muchos casos aún hoy persisten agravados por la situación de crisis actual. Repasa, además, l as medidas hist óricas que se pusieron en marcha para resolver dicho problema com o punto de partida de esta investi gación: los espacios vulnerabl es de las ciudades consolidadas, y analiza en profundi dad el concepto de regenerac ión integral , antecedentes, recomendaciones y difi cultades en su proceso LA REG ENERAC ION URBA NA INTEG RAL CO MO E STRATEG IA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EV OLUCIÓN EN EL ÁMBI TO DE AND ALUCÍ A EN TIEMPOS DE CRISIS 23 basado en experienci as reales y bibl iografí a de referencia como la herramienta capaz de hacer frente a la problemática de los espacios vulnerables de las ciudades europeas y españolas. Se descri be el concepto de vulnerabil idad, se anal i zan los actuales i ndicadores apli cados a los barrios y se desarroll a la estrat egia de evaluación y diseño de planes y programas de regeneraci ón urbana integr ada planteada por investigaciones de refer encia. Por último, la parte 2.3, la m ás extensa, estudi a, analiza y compara los distint os “instr umentos para la regeneración de barr ios vulnerables” a tres escalas: europea, nacional y autonómica, a través de planes y programas, los ámbitos de actuación donde se han resuelto, los presupuestos adjudicados, etc. El proceso de an álisis nos da el resu ltado de la evo lución y tende ncia que los distinto s instru men tos han tenido en el ma rco de la rehabilitació n urba na pa ra atac ar la pro blemá tica de los ba rrios vuln erables desde la i ntegrali dad, concr etamente en l a comunidad andaluza. El tercer capítulo d e l a t e s i s pr e s e n t a u n a ná l i s i s e m p í r i co d e ca s o s d e estudios sel eccionados de proyect os de regeneraci ón de barrios vul nerables que se han llevado a cabo recientemente en la Comunidad Autónoma de Andalucía (2000 - 2013), periodo coincidente con el momento de cri sis socio - económica. Para ello se han selecc ionado 9 casos de estudio de la ini ciativa europea URBA N y 5 casos de estudios de proyectos de rehabilitaci ón de barrios a través de los di ferentes planes est atales y autonómicos. El aná lisi s se llev a a cab o mediant e un conjunt o de i ndicadores y variables relaci onados y comparados entre sí para finalmente calificar si los proyectos han resultado eficaces en la mejora de la calidad de vida de los más vulnerables y present ar un m arco de debilidades y fortalezas enmarcado en la realidad de la cr isis socio - económica actual . Los indic adores a anal izar: 1. Los ámbit os de act uación de l os barri os vulnerabl es 2. Indi cadores soci oeconómicos 3. Probl emática de l os ámbitos 4. Plan financier o de los Ejes de l as actuaci ones 5. Tipos de medidas y ac ciones implementadas 6. Result ados esperados vs. Resultados Obtenidos Capítul o 1. Introducción 24 Metodología de investigación Las disti ntas metodol ogías empleadas en esta tesi s se podr ían divi dir de la sigu iente m ane ra: Enfoque descript ivo - expl icati vo (marco t eórico) FASE 1. Est ado de l a c ues ti ón . R evi si ón ana lí t ic a s obr e l os pro ce sos de gestión de los barrios vulnerables de las ciudades europeas y españolas a través del estu dio his tórico d e los pro c esos de crecimiento urbano y las medidas seguidas para atacar l a problemática. Enfoque analí tico FASE 2. Est udio de programas europeos vi ncul ados con los pr ocesos en regeneración integral de barrios en España, con base de datos de proyectos P PU, URB AN I , URB AN II, INICIA TIVA UR BAN A, DES ARR OLL O URBANO. FASE 3 . Identifica ción de la e voluc ión d e los p lanes y prog ram as (estatal es y autonómico) en regeneraci ón de barr ios vulnerables vinculados a la C.A. de Andalucía en el periodo entorno a la cri sis de 2008. B a s e d e datos de pr oyectos de rehabili tación de barri os andaluces. Estudio de ca sos FASE 4. I d e n t i f i c a r p r o c e s o s d e m e j o r a s q u e h a n p e r c i b i d o l o s b a r r i o s con proyectos de rehab ilit ación (europeos y autonóm icos) a través de sus ejes de actuación y sus acciones concretas. El resultado de la investigación se ha ll evado a cabo mediante el análisis de 9 casos de estudio de proyectos financiados por diferentes iniciat ivas UR BAN y de 5 casos de estudio de proyectos con financi ación E STATAL y AUTONÓMICA, ambos enfocados a la finalidad de mejorar la c alidad de vida urbana pero desde perspectivas diferent es, esto per mite indagar en l as herramient as seleccionadas y establecer cruces com parativos y complementarios así como pr oponer futuros instrumentos y actuaciones para la mejora global de los barri os aplicabl es a dif erentes cont extos y r ealidades, a través de: 1. Los ámbit os de act uación de los barr ios vul nerables 2. Indi cadores soci oeconómicos 3. Probl emática de l os ámbitos 4. Plan financier o de l os Ejes de las actuac iones 5. Tipos de medidas y acciones i mplementadas 6. Result ados esperados vs. Result ados Obtenidos 7. Medición a tr avés de la Calidad de Vida Urbana ( CVU) FASE 5. DISCUS IÓN Y CONCLUSIONES Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 26 CAPITULO 2. LA REGENERACION URBANA INTE GRA L CO MO EST RAT EGIA PAR A MEJORAR LOS BARRIOS LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 2.1. La calidad de vida urbana como meta del desarrollo LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 2.1.1. Contextos de austeridad La gran cris is fi nanciera del año 2008 origi nada tras l a caída de Lehman Brother s en EE.UU. ocasionó un cambio de p aradigma e n el mundo entero donde la pobreza al canzó de l leno a los (hasta ahora) poderosos países europeos y al continente americano. Muchos países en vías de desarr ollo, principal mente en A mérica Latina, que en las últi mas dé cad as tuvi er on un os cr eci mi en to s econ ómi co s exponencial es ralenti zaron su crecimiento en los últ imos años 4 , aú n así, los países del Sur sost uvieron c olecti vamente el c recimient o económico mundial, reduci endo la pobreza y aumentando sus riqueza s a gra n escala (PNUD, 2013) . El S ur s e c on vi e rt e en el N or t e y el N orte pasa a ser el nuevo Sur. Las fronteras se desd ibujan más que nunca, y una buena parte de la población de países perifér icos europeos (España, G reci a, Portugal, Ital ia) se ve obligada a emigrar, princi palmente jóvenes universi tari os, para realiz ar trabajos que no se corresponden con su cualifi cación académ ica. Mientras tanto, una gran parte de la población de los países afectados por la gran crisis ven ralenti zados sus derechos par a alcanzar u na calidad de vi da digna. El Info rme sobre Desarr oll o Humano del Programa de Nacione s Unida s para el Des arr oll o (PNUD) de l año 2013 no deja lugar a dudas: el Sur es ahora el nuevo Norte. Este inf orme titul ado El ascensor del S ur: Progreso humano en un m undo diverso señala en la co yuntu ra ac tual q ue: “para el observad or casual, la situación reinan te en 2013 puede percibi rse como un relat o sobre dos mundos difer entes: un Sur renaciente, especialmente notable en China e India, donde hay un gran progreso en desarrollo humano, el creci miento parece mant en er se só li d o y la s per spe ct i va s de reduc ci ón de l a pobr ez a son alentadoras ; y un Norte en crisis, donde las políticas de austeridad y la ause ncia de cre cimie nto econ óm ico dificulta n la situació n de mil l on es de personas desempleadas y de personas privadas de 4. Es probable que el crecimiento en América Latina y el Caribe sea aprox. de 3,9% para el periodo 2013 - 17, casi un punto porcentual menos que en el 4,8% registrado en 2003 - 07 , e l periodo ant erior a la Gran Recesión. (Andrew Powel, Coor. I n f o r m e m a c r o e c o n ó m i c o d e América Latina y el Caribe , 201 3. Replantear las reformas. Cómo América Latina y el Caribe pueden escapar del menor creci miento mundial . Banco Interam ericano de De sarr ollo, 2013) Según el Banco Mundial, l a tasa de crecimient o promedio del PIB en 200 9 de los mi embros con ingresos altos de la Organización para la Cooperación y el D esarrollo Económico (OCDE) fue del - 3,9%, en comparación con el 7,5% en Asi a Oriental y el Pací fico, el 7,4% en Asia Meridi onal, el 3,6% en Oriente Medio y África del Norte y el 2,1% en África Subsahar iana . (Base de datos de Indicadores de Desarrollo M undial. http:// data.worldbank.org/. Consultado el 15 de mayo de 2013). Ya en el año 2013, los pa íses de la zo na euro crec ieron entorn o a un 2%, período en el que salieron de la recesión. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 28 benefici os, a medida que los pactos sociales son sometidos a una inten sa p resió n”. En medio de est e hur acán, los Obj eti vos del Desarr oll o del Milenio recuerdan que aún hay más de 1.000 5 m i l l o n e s d e p e r s o n a s viviendo por debajo del umbral de la pobreza en el mundo, y que de llegados al año 2015 no se han cum plido muchos de los compromisos ad quiridos 6 . Por otro lado, el inform e a nterior men te mencionado apunta a que tam bién hay problemas más profundos, compartid os por el Norte y el S ur, que afectan de una manera direct a a la calidad de vida de las personas poniendo en entr edicho la necesidad del progreso basado en el creci miento económico inso sten ible y en la de sigu alda d. En pa labra s del pro pio info rme : una creci ente desigualdad en m uchos países, tanto desarrollados como en desarroll o, que amenaza la rec uperación mundial y la sostenibili dad del progreso futuro, y limita la reducción de la pobreza; además de graves c uestiones ambientales. Desde el punto de vista s ocial, el periodo de la Gran Recesión americana y europea ha traído consigo medidas y políticas de austeri dad que han desangrado a la cl ases medias y bajas de l a sociedad, privándolas de mejoras en la salud pública, l a educación, las pres tacio nes soc iales , y p o r s u p u e s t o c o m o c o n s e c u e n c i a , l a s actuales pol íti cas de vivienda soc ial y medioambient al han provocado una notabil ísi ma disminución de la calidad de vi da de las personas, llevando al extremo un derecho básico: el derecho a una vivienda digna 7 . Fresno , Ren es y T solak is (2 012), rec uerda n que cua lquier polít ica, por muy austera que sea, debe inclui r objetivos de equidad, y estos criterios han de ser, adem ás, ev aluables. De lo con trari o, se ponen en juego elementos sustanciales del modelo social. Las polí t icas de austeridad nos pueden condenar a convivir durante 5 . En el año 2015 fueron 836 m illones de personas las que viven en progresa extrema según el último informe de NN.UU. (2015). http://www.un.org/es/mill enniumgoals/pd f/2015/mdg - report - 2015_spanish.pdf 6 . Lo s ob jetivos del des arrollo del mile nio q ue ya se han alcanzado son : la reducción de la pobreza extrema a la mitad, el acceso a fuentes mejoradas de agua, la disminución del número de habitantes en tugurios de ciudade s en países en desa rrollo, prácticamente la reducción del hambre. Sin embargo aún queda mucho para alcanzar los siguientes obj etivos: la sost enibilidad del medio ambiente, la mortalidad infantil , la mortal idad materna, el derecho a la enseñanza primaria, e l saneamiento. Informe 2015: Objetivos del Desarrollo del Milenio . Naciones Unidas: NY, 2015 7 . Los desahucios llevados a cabo por la banca en España en el primer semestre del 2013 ascendieron 19.567, de l os que 15.451 fueron vivi enda habitual. En ese seme stre, el porcentaje de daciones en pago sobre el total de viviendas entregadas (35.098) fue del 32,3%. E n el conjunto del 2012, el total de desahucios fue de 23.774 (Nota informativa sobre la presentación de una nueva estadística de procesos de ejecución h ipotecaria sobre viviendas. Banco de España, 2014) LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 29 much os año s, i ncl us o a unq ue se r ec up er e l a ac t iv id ad eco nómi c a, con niveles muy altos de desigual dad, pobreza y exclusi ón. Lo mín imo , por tant o, que pod rí a exi gi r se a lo s ‘de ci so re s’ públ i cos en es te mo mento e s incorpo rar criterios d e equida d y de redu cción de la pobreza a s us actuaci ones 8 . La equidad, o más bien l a desigualdad, aparecen en dis tint os discursos como un m edio necesario para alcanzar una calidad de vida digna, que además fomenta (o f rena cuando se trata de desigualdad) el crecimiento económico y el desarrollo hum ano, tam bién en el acc eso a la ciuda d. Este términ o, unido a lo q ue má s adelante se defini rá com o pobreza y exclusión, se transforma en palabra inevit able de analizar si se qu iere llegar a enfo car la calidad de vida como un atributo necesari o, justo y uni versal para todos l os habitant es de est e planet a. La calidad de vi da en la pobreza ur bana engloba dif erentes paradigmas de necesidad urbana: regiones pobres sin acceso a servicios bási cos como agua potable, saneamiento, electr icidad, ni a equipamientos básicos com o centros de salud, escuel as, lugares de ocio, deporte o esparcimiento; regiones donde la polaridad extr ema segmenta en dos ciudades enteras, com o dos mundos distintos e n un mismo terr itori o (ciudad formal – ciudad informal); y regiones donde la calidad de vida retrocede en vez de aum entar con el progreso y el desarroll o de los países. Por otro lado, requiere plantearse qué se entiende por calidad de vida, qué aspectos fo rman parte de una concepción universal para alcanzarla y cuáles están relacionados con los context os socio - cult urales. De esta manera, los conte xt o de austeri dad aparecen como espacios de necesari a reflexi ón, enm arcados dentro de lo social, cultural, eco nómico y polít ico determinado, que evidencian un signif icado común que permite, de alguna manera, proponer lecturas prospecti vas hacia nuestros terri tori os, ciudades, barrios, y en defini tiva hacia nuestras vidas. El desarrol lo hum ano, es decir, el ser humano, debe ser el centro de todas las acciones, pensamientos y polít icas públicas, y est as deben ir encaminadas a mejorar sus capacidades y su calidad de vi da, fomentando espaci os de igualdad y de progreso. 8 . Este artículo tom a como base un trabajo anterior, pu blicado originariam ente en José Man uel Fresno y Andreas Tsolakis (2010), Propuestas del tercer sector de acción socia l para una estrategia de inc lusión social 2020 en España, Madrid, EAPN España . Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 30 2.1.1.1. Necesidades básicas Uno de l os p ri nci p ales obj eti vos del desar roll o humano es mejorar las con dicio nes de vida de las pers ona s. Esta s cond icion es de vida están relaci onadas con el bienestar, y con lo que se ha considerado como “necesidades básicas” entendidas como lo mínimo que un ser humano requiere para llevar una vida digna. Las necesidades básicas se encuentran direc tamente relacionadas con la pobreza de las pers ona s y según qué inve stiga dore s esta s podría n ser diferent es. Franci sco Ardiles (2008) define la pobreza como la situación mat er i al en la cual un indivi duo está privado de satisf acer sus necesidades básicas. Para él, las necesidades básicas son indispensabl es para el desarroll o de cualqui er individuo que viva en sociedad y de fine la pobreza com o lo contrario a bienestar, porque quien está en una situación de bienestar y no de pobreza en una sociedad determinada, cuenta con todo lo que no tiene el pobre en una ampliaci ón de l a necesidades básicas 9 . Ignacio Aguilar Zuluaga (2011) define la calidad de vida com o la posibil idad que tiene un a pe r s on a o u n a f a mi l i a ( ta mbi én l a s oci ed ad) de alcanzar el bienestar y la satisf acción de todas sus necesidades. Pero además añade otra defi nición más subje tiva a la calidad de vida: una tranqui lidad de espí ritu más una sensaci ón de felici dad 10 . Se en uncian entonces dos tipos de necesidades que algunos autores han denom inado como materiales e inmaterial es. Las necesidades intangi bles, pero igualmente necesarias, que tienen que ver por un lado con necesidades como sentirse querido, tener buenas relacion es sociales, etc. y por otro lado, las necesidades relaci onadas con la percepción que cada uno tiene de su propia vida y de su propia feli cidad. Ambas necesidades (tangibl e s o m ateriales, e intangi bles) deben ser consideradas “necesidades básicas” para tod o ser hum ano y deben ser indiscuti bles e insepar ables. Dentro de un signif icado urbano se podrían anali zar cuáles de estas necesidades, tangibles e intangi bles, est án relacionadas con el entorno en el que vivimos, las relaciones sociales que nos produce di cho ent orno, la cal idad de nuestr a vivienda, l a percepción de nuestra vi da cotidiana, etc. LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 31 Se observa entonces un aspecto importante del concepto de calidad de vida: su relatividad y su subjetividad. Si nos referimos a una calidad de vi da urbana, consi de rando que l a defini ción de calidad de vida engloba mucho m ás que el concepto de necesidad básica y que ti ene m ás que ver con el término bienestar, aparecer án unos indi cadores universales y objetivos para alcanzar ese bienestar urbano: servici os básicos (agua, saneamiento, electri cidad), seguridad, limpieza, espacios públicos de calidad, zonas verdes, espacios de ocio y recreo, calidad de la vivienda, etc. O tras muchas cualidades de lo urbano pertenecerán al ámbito de lo subjetivo, cultural e incluso emocion al. Resulta de sumo interés reivindicar patrones objet ivos y subjet ivos que nos marquen una hoja de ruta a la hora de abordar la cuestión urbana como finalidad para conseguir ciudades y barr ios más just os y sa ludables que aum enten la equidad entre l os ci udadanos y l a inc lusión social de toda la soc iedad. En este ap arta do, ant es de pr ofund izar sobre la cues tió n de las necesidades básicas urbanas, o m ás bien, sobre la calidad de vida urbana, se analizará un contexto más global donde se defina al ser humano en la actual coyuntura mundial. P ara ello, se han señalado tres conceptos fundamentales que influyen de una manera directa en la pr ofund a y c om pleja p roble má tica so cial y u rban a: la pob reza, la desigualdad y la exclusi ón social. Si bien, podrían haberse amp liado con muchos otros términos como vulnerabilidad, heter ogeneidad, etc. estos tres concept os se consideran como un m arco adecuado desde donde debatir la equidad hacia una cal idad de vida mayor de toda la población, haciendo fr ente desde un ámbito más global hasta el ámbito l ocal que representan las ciudades y los bar rios. Si bien es cie rto que est os concept os (pobr eza, desigual dad y exclusi ón) tienen en principio una dimensión valorativa, también es cierto que tienen contenido descriptivo. Esta dob le funcionali dad en cualitati vos y cuantitativos parece interesante a la hora de ab ordar tem as tan com plejos com o la pobre za urban a o la ca lidad de vida . L a pobreza, la desigualdad y la exclusión se refieren a una condición de bienestar m aterial en un tiempo determinado, con posibili dad de ser medi do , y qui zás lo más int er esa nt e, mucha s vece s inc ompa ra bl es entre unos context os soci ocultur ales y otros. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 32 2.1.1.2. Pobreza La defini ción de pobreza acar rea tant as vicisi tudes que l a única conclusión para los estudiosos del tema termina siendo que no hay una única defini ción de pobreza. En 1966, Osc ar Lewi s acuñó el conce pto de “ cult ura de la pobreza” como un estil o de vida en su trabajo Antropología de la pobreza. Cinco familias , que si bien ha sid o posteriorm en te cu estionado, int rodujo la reflexi ón sobre la herencia de la pobreza que pasaba de padres a hijos, un modo de vida que se hereda de generación en generación a través de líneas famili ares, result ando difí cil que algui en pudier a sali r de esa sit uación. Repens ar el término de pobreza es inevi table si se quiere alcanzar una cali dad de vida digna, también en las ciudades. En esta tesis no se pretend e realizar un análisis exh austivo del conce pto de pobreza ya que son m uchos los autores que han desarrollados sus in vestigaciones en este compli cado campo, per o sí se pretende esbozar un marco general del signific ado relacionado con la calidad de vida urbana y su r elación con el entorno en el que nos encontremos. De hecho, el significado ha ido cam biando a lo largo de l as décadas, incluyendo cada vez más términos subjetivos difí ciles de medir. El Consejo de Europa en 1975 adoptó una definición relat iva de pobreza, aquella en la que los indivi duos o familias tienen recursos tan r educ idos q ue lo s exc luyen del estilo de vi da considerado mínimamente aceptable para el E stado Miembro en el que habitan (EEC , 1981 ). El 19 de dic iembre de 19 84, la C om isión Eu ropea amplió esta defini ción de la siguient e manera: Se considerarán pobres aquellas personas, famili as y grupos de persona s cuyos recurso s (ma teriales, cu lturales y s ociales) s on a ta l punto limitados que quedan exclui dos del estilo de vida mínimamente aceptable para el Estado Miembro en el que habi tan ( EEC, 1985). En el año 1985 el Banco Mundial estimó que la medida para e valuar la pobreza extrema era un ingreso m enor de 1 dólar al día, y menor de 2 dólares al día para definir la pobreza relativa (en 1993 se estimó en 1,08 dólares diari os, medidos a razón de la paridad del poder adquisitivo (PPA). D esde 2008 se considera 1,25$ día (PPA 2005). Estos umbrales se basan generalmente en estimaciones de la inge sta d e alim ento s, en ergía y de l cost e de la s ne cesid ade s básicas, y se encuentran extendidos sobre todo para los países en desarroll o. Sin embargo, esta medida cobra diferen te sentido cuando lo en mar cam os e n otro s con texto s soc io - económicos, políticos y LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 33 cultur ales, ya que podemos argumentar que un dólar no tiene el mis mo va lo r en T anz an ia q ue e n Sui za . De este modo, l a Comisión Europe a (200 7) est imó que en 2004 alrededor de 100 mill ones de europeos vivían por debaj o del umbral de pobreza (esti m ado en 22 euros al dí a) y que alrededor de 23,5 mil lon es tení an que ar re gl ársel as co n meno s de 10 euros al dí a y casi 7 millones con menos de 5 e uros al día. La medida d el riesgo de pobreza viene determinada en la Unión Europea por el número de personas cuya renta disponibl e representa m enos de un 60 por ciento de la renta mediana equivalente de s u país. Según estos indicadores universales de pobreza extrema (1,25$ día), la proporción d e p e r s o n a s c o n e s t a s i t u a c i ó n s e r e d u j o d e l 43,1% en 1990 al 22,4% en 2008; en China solamente, más de 500 mil lon es de per sona s han sa li do de la pob reza (Ch en y Raval lio n, 2012). Brasil ha pasado del 17,2% de la población en 1990 al 6,1% en 2009; China, del 60,2% en 1990 al 13,1% en 2008; e India, del 49,4% en 1990 al 32,7% en 2010 (World B ank, 2012) . No obst ante, l os pri ncipal es desafí os del des arroll o no se han reducido. Se calcula que alrededor de 1.570 m illones de personas, o más del 30% de la pobl a ción de los 104 países analizados viven en condiciones de pobreza multidimensional (PNUD, 2 013). Según el Banco Mundial , 1.200 millones de personas en el mundo viví a en situaci ón de pobrez a ex trema en el año 2010, ¡ lo que equivale al 20,6% de la población mund ial !. El Banco Mundi al esti ma que en el año 2015 seguirán padeciendo pobreza extrema 970 millones de personas, el 15, 5% de la pobl ación mundial. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 34 Figura 2. 1 . Personas que vive n con men os de 1$ d ía. Fuente: N N.UU, 20 15 Figu ra 2. 2 . Línea de pobreza en 2005. Fuente: Chen y Ravallion, 2012 LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 35 El concepto de pobreza se equipara habitual mente al de falta de ingreso porque se presume que es el ingreso el que en gran m edida determina el nivel de bienestar material. Pero la “pobreza de ingreso” es sólo una parte del panorama y debe consi derarse que la pobreza tiene m uch as otra s dime nsio nes. E sta defin ición un idim ensio nal de la pobreza a partir del gast o o del ingreso monetario ya debería de haberse superado de forma que resul ta inevitable aplicar un enfoque mul ti di s ci pl i nar si se qu i er e abo rd ar s er i amen te e l t ema . La multidimensional idad de l a pobreza se ha definido con un índic e que in cluy e tant o la can tidad c om o la inte nsid ad de c aren cias simultáneas sufridas por las personas en salud, educación y nivel de vida. En muchos de los paí ses del Sur con crecimient o acel erado, la población que vive en condiciones de pobreza m ulti dimensional supera a l a que sufre pobr eza de i ngresos. Raval li on (199 6), hace cas i dos d é c a d a s y a c r i t i c ó l a m e d i d a d e la línea de la pobreza únicamente como una medida de ingresos, argumentando que el bienestar así medido es demasiado limit ado, y sería mejor incl uir i ndicadores no sólo económicos, sino t a mbién indic ado res soc iales c om o la esperanza de vida, la mortalidad infanti l o el analbafetismo. En este sentido, propuso cuatro indicadores para la m edic ión d e la pob reza : 1. Una medida de la pobreza basada en la distribuc ión del gasto real p or a dulto cubrien do todos los b ienes y s ervicio s (incl uyendo aquellos obtenidos fuera del mercado) 2. Indicadores de acceso a bienes no de m ercado cuyos precios signif icati vos no pueden ser asi gnados com o un acceso a educación y servicios de salud 3. Indi cadores de dis tribuc ión dentr o de los hogares; m edidas de desigualdad de género 4. Indicadores de ciertas característi cas personales que implican restriccion es a la hora d e e scapa r de la pobreza, como disca pacida d o malnutri ción. Añade que no todos los indicadores deben ser inclui dos en cada contexto, aunque en muchos casos unos están relaci onados con los otros. Los criterios de la pobreza también pueden ser perceptivos como apunta José M anuel N aredo que sugiere la conveni encia de abordar la pobreza desde los cuatro puntos de vista que propone R ahnema : 1º desde la situaci ón material (y monetari a) que define las condiciones de vida de la gente, 2º desde la percepción que cada Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 36 uno tiene de su propia condición, 3º desde la percepción de la pobreza que tienen los otros, 4º analizando cómo la percepción de las mism as situacio nes varía par a los distin tos c olect ivos sociale s o periodos temporales ( Naredo, 1998) 11 . En cuant o a la maner a de cómo las agendas t radi cio nales abordan el tema de la pobreza para su reducción, Sobhan (2010) alaba el fortalec imiento de las red es d e s egu ridad soc ial e n la s intervenc iones contemporáneas para promover el crecimiento inclusi vo, pero opina que aún resolviendo los síntomas de la pobreza, no se llega a los orígenes. Para el autor, cualquier agenda creíble para poner fin a la po breza debe revertir las injust icias estruct urales que la perpetúan, que señala como: - E l a c c e s o d e s i g u a l a l o s b i e n e s : p r i n c i p a l m e n t e e n e l a c c e s o a la tie rra y a l ag ua por par te d e lo s s egm ento s m en os p rivileg iado s d e la s ocied ad rura l, que jun to a la f alta de acceso al capital perpetúa además la pobrez a urbana. - L a p a r t i c i p a c i ó n d e s i g u a l e n e l m e r c a d o : p o r u n l a d o , l o s princi pales agentes de producción suelen ser la élite urbana; por otro lado , los m ercad os de capit ales n o han s ido ca pac es de p ropo rcio nar crédito suf iciente par a los excl uidos. - La gobernanza inj usta: donde l os exclui dos no ti enen representaci ón en l as inst ituci ones de gobernanza, por l o que permanecen marginados de las i nsti tuciones públic as. Este autor recomienda la promoción de cam bios estruct urales, a travé s del fo rtalecim iento de la capa cidad de lo s exclu idos c on u na partic ipación más equitat iva en l a economía de m ercado y en el gobierno democrático, a través de sus agendas de polít icas. Pero esta relaci ón de los excluidos con el mer cad o, no sól o lo cal sin o tam bién de los paíse s en desarro llo con la e cono mía glob al de mer cad o, f ome nt a e l deb at e desd e la in cl us i ón de la gl ob al iz ac ió n contemporánea sobre la util ización de los cauces del mercado como medi o pa ra sal i r de la p obr ez a ( So bhan, 2010). La pobreza atentan directamente contra el derecho fundamental de las personas a contar con los recursos suficientes para llevar una vida digna, basada en la cobertura de las necesidades básicas y de unos niveles m ínimos de bienest ar. Lo que no es útil a la sociedad del crecimiento queda m arginado, empobrecido y excluido. El riesgo además de la pobreza es que puede alcanzar a cualquier persona, lo estamos viendo patente estos años de crisis con el empobrecimiento LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 37 de parte de la clase media española, donde la población en riesgo de pobreza o exclusión social ha aumentado del 23,3% en 2007 al 28,2% en 2012 ( Comisión Europea, 2013). Para conocer los índi ces de la pobreza podemos remit ir nos a los Obje ti vos del Desar ro ll o de l Mi len io (ODM) como i ndi cador que define un nivel de pobreza extrema y nos señala la cobertur a de las necesidades básicas para que las personas alcancen un nivel mín imo de b ie ne st ar . Es t os 8 ODM se def i ni er on e n el añ o 20 00 p ar a llegar a su meta en el año 2015 y fueron: OBJETI VO 1: Errad icar la p obre za ex trem a OBJETI VO 2: Log rar l a ens eñan za pr imar ia un iv ers al OBJETI VO 3: Pr omover l a ig ual dad de gé ner os y la au ton omía de las mujeres OBJETI VO 4: Redu ci r la mor ta li dad i nf ant il OBJETI VO 5: Mej ora r la sa lu d ma ter na OBJETI VO 6: Comba t ir el VIH /SID A, e l palu dis mo y otr as enfermedades OBJETI VO 7: Gar ant iz ar l a s ost eni bi li da d a mbie nta l OBJETI VO 8: Fomen ta r una aso ci aci ón mundi al par a e l desarroll o Cuatr o metas de lo s ODM se cumplier on: ODM 1 (redu cir a la mit ad l a pobr eza extr ema ), part e de ODM 7 (acceso al agua potable y la m ejora de vida de los ha bitantes de tugurios), y parte de los ODM 3 (la pari dad de géner o en la educa ció n primar i a). Los avances en los restant es ODM son li mitados. Respecto a la pobreza urbana se puede anali zar el objetivo 7 de los O DM q ue e stab a dire ctam en te rela cion ado c on la ca lida d de vid a, y que tenía como metas: Reducir a la mitad el porcentaje de personas sin acceso sosteni ble a agua potable y a servici os básicos de saneamiento. Unos 2.500 millones de persona s viven todavía sin saneamiento (NN.UU., 2013): más de mil millones en Asia y quinient os millones en el Áfri ca subsahari ana. En 2006, hubo 54 países donde menos de la mitad de la población usaba saneam iento y el 75% de esos países corr esponden al África su bsahariana. Práct icament e la mitad de la pobl aci ón mundia l vive actua lmente en zonas rurales, sin embargo, estos h abitantes representan más del 70% de la población sin servicios de saneamiento. En las zonas urbanas no se ha podi do lograr que las mejoras de s e r v i c i o s d e saneamiento avancen al mismo ritmo que el crecimiento demográfico. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 38 Desde 1990, 1.600 mil lones de per sonas obtuvi eron acceso a agua potable. Esta meta ha conseguido que el 89% de la población de regiones en desar roll o emplee fuentes mejorada s de agua potable. P ero aún, cerca de mil millones de personas carecen hoy de fuentes de agua potabl e. En 2006, el 96% de la poblaci ón ur bana de las regiones en desarroll o contaba con fuentes mejoradas de agua potable, pero solamente el 78% de la población r u r a l c o n t a b a c o n dicho acceso. Unos 742 m illones de habitant es rurales carecían de acceso a agua potable m ejorada, en c omparación con 137 millones de habit antes urbanos . Otr as de las met as del obje ti vo 7 rel aci ona da con la c al ida d urbana era: Haber m ejorado considerablemente, para el año 2020, la vida de por lo m enos 100 millones de habit antes de tugurios. La falta de saneamiento y de i nstalaci ón de agua son dos de las cuatro característ icas que defi nen los t ugurios urbanos. Las otras son la falta de un a vivi enda dur adera y de espacio habitable adecuado 12 . Si bien esta meta se ha alcanzado cuando se estimó a nivel internac ional que exist ían 924 millones de tugurios en el año 2002, actualmente se calcula que 863 m ill ones de personas viven en tugur ios en lo s países en desarroll o (NN.UU., 2013). ¿Y ahora qué? Una ve z al can zada la fe cha límit e de lo s Obj et ivos del Des arr oll o del Milenio de 2015, las Naciones Unidas se plantean un nuevo marco donde frenar la pobreza en todas sus dimensiones y avanzar en el desarrollo. P ara ello han creado 17 Objet iv os de Desarro ll o Sosteni ble ( O D S ) d e l a A g e n d a 2 0 3 0 p a r a e l D e s a r r o l l o Sosten ibl e 13 , do nde el primero es “pon er fin a la pob reza en tod as sus formas y en todo el m undo”. En este periodo y auspiciado por el Inform e s obre D esarroll o Hum ano 2014 que l levaba por título Sosten er el Pr ogres o Humano: reducir vulne rabi li dades y constr uir resiliencia , se han m arcado algunos de los objetivos relacionados con lo urbano, en concret o el objet ivo 11 se define para l ograr que las ciud ade s y los asenta m iento s sean inclusiv os, seguro s, resilientes y sosten ibles. 12 . Defin ición de tu gurio por U N - Habitat siguiendo el UN Expert Group Meeting e n O c t u b r e 2002. 13 . Aprobada por los dirigentes mundiales en septi embre de 2015 en una cumbre histórica de las Naciones Unidas y q ue entró en vigor ofici almente el 1 de enero de 2016 LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 39 Figura 2. 3 . Objetivos del Desarrollo Sosten ible. Fuente: Elaborac ión propia . En ver de l os objetivos relacionados con las ciudades, en naranja los obj etivos relacionados con la calidad de vida general. Figura 2. 4 . Iconos de los ODS 2 030. Fuen te: http://www.un.orgsust ainabledevelopment/es/objeti vos - de - desarrollo - sostenible / La erradicac ión de la pobr eza debe ser el obj etiv o primordial de cualquier sociedad y de sus políticas públicas, (también de las polít icas ur banas) ya que es tamos hablando de di gnif icar l a vida de las pers ona s, com o mín imo , por no hab lar de me jorar su bienes tar que puede llevar a aumentar los estándares de desar roll o humano de todos los ciud adan os al elim ina r la polarid ad so cial. La de finición de las nec esid ade s básic as es fun dam en tal para alcanz ar los estándares míni mos de una vida digna que pueden ser medidos a travé s de los O DM , sin em bar go, el log ro e n el desarrollo hum ano no Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 40 debe medirse únicamente al eliminar la pobreza ex trema (calcul ada con el ingreso i nferior a 1,25 dólares al día), que adem ás e n todo caso debería aspirar a su e liminación total no de la mitad de los pobres. No s ólo se debe aspirar a c u m p l i r l o s O D M c o n s i g u i e n d o mej or ar los tugu ri o y el acce so a serv ic i os mín i mos co mo agua y saneamiento, sino que se debe aspirar a m ejorar la calidad de vida de los ciudadanos a través de otros aspectos como la igualdad de oportunidades urbanas: la convivenci a, la soli daridad, la seguridad, los e spa cios pú blico s de ca lidad , y u n lar go e tcé tera. LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 41 2.1.1.3. Desigual dad La desigualdad al canza su máxima importanci a para las personas cuando nos referimos a las diferencias de oportunidades. En economía , la desigualdad se refi ere a las difer encias muy mar cad as que ex is t en e nt re el i ngr es o y la ri q uez a de l as p er so nas , lo cua l s e man ifiesta en s u mo dus viv endi y su c alidad o n ivel de vid a (Aguilar, 2011 ). En el c ontexto urb ano d urante la déca da de lo s noventa, l a s d e s i g u a l d a d e s s o c i a l e s s e c a r a c t e r i z a r o n p o r u n a f u e r t e segregación urbana y una gran inequidad en el acceso a bienes y servicios soci ales en el ámbito, sobre t odo, de las ciudades. En cuant o al ingreso, en la actual idad cerca de la mitad de la rique za mundial está en manos del 1% de la poblaci ón que posee en conjunto unos 110 bill ones de dólares (81 billones de euros) según los datos d ivulga dos p or la or ganiz ación h uma nitaria O xfam . En s u inform e Gober nar par a las éli t es: secu est ro de mocr áti co y desigualdad económica c o n c l u y e q u e l a c o n c e n t r a c i ó n d e l 4 6 % d e l a riqueza en manos de una m inorí a supone un nivel de desigualdad sin precedentes que amenaza con perpetuar las difer encias entre ricos y pobres hasta hacerlas irreversi bles (Nieva, Ricardo y Galas so, N ick, 2014). Al igual que el concepto de pobreza, la desigualdad económica extrema es perjudi cial y preoc upante por varias r azones: además de ser moral mente cuesti onable, puede repercutir negativamente en el crecimient o ec onómico y la reducción de la p obreza, así com o multiplic ar los problemas sociales, según señala dicha ONG. En cuanto a la diversi dad en el acceso urbano, Onu - Habit at señalaba en la Conferencia Internacional Rabat - M a r r u e c o s ( 2 0 1 2 ) sobre la err adicación de t ugurios que: Un aumento u niversal de las desigualdades sociales está adquiri endo una dimensión particul armente grave en ciudades donde la extre ma riqu eza es tá al lado de la pob reza en áreas rest ringida s, en el proceso de generación de inestabili dad e inseguridad social, con un eno rme costo econ ómico y so cial no solo para lo s me nos privi legiados sino para toda la sociedad. La m ayoría de las poblaciones urbanas están bajo una diversi dad de restri cciones de carácter económico, soci al, cul tural y ambiental 14 14 . C onferencia Inte rnacional Raba t - Marruecos (26 - 29 N oviembre 2012). Erradicando tugurios: desafí o global para 2020. Onu - Habit at Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 42 Hist óri camen te, la desigua l dad se mide en función del coeficiente de Gini, per o hay otros post ulados para descr ibir y medir la distr ibución del ingreso en determinada sociedad como son la Curva de Lorenz o la Hipót esis de Kuznets . El Coefi ciente de Gini es el indicador generali zado para apreciar la dist ribuci ón del i ngreso, cuando este coeficiente está más cercano a la unidad (1.0) indica una dist ribuci ón del ingreso más desigual o inequi tati va. Coefi cie nte de Gini en el mundo Figura 2. 5 . Coficiente de Gin i en el mundo. Estimaciones 1989 - 2009 CIA World Factbook. Fuente: Wikimedi a Commons Figura 2. 6 . Coeficiente de Gini en el mundo. Estimaciones 1989 - 2009 CIA World Factbook. Fuente: Wikimedi a Commons Exis ten ra zones de so bra con ocidos para luchar contr a la desigualdad, varios estudi os indi can que la desigualdad cr ónica retrasa el crecimiento econ ómico a largo plazo ( A. Berg & J . Ost ry , 2011); otros est udios apuntan a que la desigualdad dif icul ta la reducción de la pobreza (Ravall ion, 2005). En este último supues to, el economista Ravallion argumenta cómo los grados de desigualdad influy en en la pobre za de hoy y e n las persp ectiv as de redu cción d e pobreza en el f uturo. Según sus invest igaciones, esti mó que una tasa LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 43 de crecimient o anual del 2% de los i ngresos promedio del hogar traería cualq uier c osa: d esd e un a m odes ta ca ída en la tas a de pobreza de 1% a un m ayor descenso del 7% anual. Es decir, demostró que una misma tasa de crecimient o económico puede provocar diferent es tasas de reducción de pobreza, motivadas por dos causas disti ntas en funci ón de la desigualdad: cuál era la desigualdad inici al, y cóm o va cambiando esa desigualdad con el tiemp o (o lo s ca mb ios en la distrib ució n del in gres o). El modelo de Ravall ion se calcul ó con un 2% de crecimiento del ingre so pe r c áp ita (apr oxim ad am ente fu e la tasa m e dia pa ra el mundo en desarrollo entre 1980 - 2000), sin cambios en la distribuc ión y con un índice de pobreza del 40% (tasa m edia de pobreza para el mundo en desarroll o en torno a 198 0). Este modelo concluyó que en países con baja desigualdad (con un coeficiente de Gini del 0,30) la tasa de pobreza cayó un 6,4% anual (o 2,6 puntos porcentuales en el primer año), es decir , l a tasa de pobreza se reduci ría a la mitad en 10,5 años. Por el contrario, en países con una alta tasa de desigualdad (con un coeficient e de Gini de 0,60), creciendo a l a mis ma veloc i dad y con el mismo índi c e de pobr eza in ic ia l , la ta sa de pobreza caería un 1,2% anual, lo que represent a una disminución de sólo 0,7 puntos porcentuales en el primer año; esto llevarí a inverti r 57 años en la reducción a la mitad de la pobreza inici al. La pobreza respon de lentam ente a un crecimien to en países con alta desigualdad, o estos países necesitarían unas tasas inusuales de crecimien to par a una rápi da di sminución de la pobr eza. La cuesti ón se amplía más cuando se int roducen otr os acti vos, ya que según Ravallion, m ientras que la desigualdad inici al es un determinante importante en las diferentes tasas de reducción de la pobreza respec to a una determ inad a tasa de crecimien to, hay que indagar más profundamente en las fuentes de la desigual dad: desigualdad en el acceso tanto a los activos privados (humanos y físicos) y los bien es p úblic os. A pun ta qu e la s de sigua ldad es e n el acceso a la in fraes tructur a y los servicios soc iales, natura lme nte, hacen que sea más difícil para las personas pobres aprovechar las oportunidades que ofrece el crecimient o económico (Ravall ion, 2005). Amarante , Arimy y Vigorit o (2 002) en su t rabaj o par a el Inform e d e Desarroll o H umano de Uruguay 2005 , ana lizaron la releva ncia de la desigualdad en el desarrollo humano en el periodo com prendido entre 1991 y 2002 en U ruguay. En este trabaj o demostraron que la inco rpor ació n de la des igua lda d a lteró s ignific ativ am ente lo s result ados obteni dos sobre la evoluc ión del desarroll o hum ano en ese país, y propusier on correcciones al Índice de D esarroll o Humano Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 44 (IDH) dond e la desigu aldad debía ser incorpo rada sistem áticam ente para evaluar la situación de las sociedades en cuanto a su desarrollo humano. El grado de desigual dad se puede medir mediante dif erentes parámetros, ya sea el ingreso, la salud o la educación, o la combinación de todos. En este senti do, entre 1990 y 20 05, las tende ncia s del Índic e de De sarro llo Hum an o (IDH ) a ju sta do po r la desigualdad correspondi entes a 66 países indicar on que la desigualdad general se redujo solo de manera marginal, porque la disminución de la desigualdad en salud y educación fue contrarr estada por un aumento de l a desigual dad en el nivel de ingre sos . Des de el año 20 00 , en Am ér ica La tina, a difere ncia de las tendencias m undiales generales, se ha reducido la desigual dad en el nivel de ingresos, aunque su distribución sigue si endo la m ás dispar de t odas l as regiones. África Subsahariana regi stra e l m a y o r g r a d o de desigualdad en la salud, y Asia M eridi onal en la educación (PNU D, 20 13). Figura 2. 7 . Evolución de la desigualdad promedio entr e países. Fuente: Chen y Ravall ion, 2012 ¿Cómo repercute la desigual dad urbana? S in embargo, no se debe hablar sólo de desigualdad económica, la d esig uald ad en los a cce sos a los se rvic ios básico s, al agu a, a la electr icidad y al saneamiento, así como a la salud y la educación, provoca polarizad social en el caso urbano, en las ciudades y e n l o s barrios. De esta for ma, una mayor igualdad en el acceso al “derecho a la ciudad” pude provocar la m ejora de la seguridad ciudadana, el aumento del bienestar y de la calidad de vida, la incl usión social , lo que automáticamente repercute en el crec imien to econ óm ico y e n el desarroll o humano. LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 45 En la déca da de los novent a, Fi touss i, Jean - Paul y Pier re Rosanvallon (1997) diagnosti caron una serie de desigualdades fundamentadas en una dimensión global, provocadas por: 1) la desaparici ón del modelo clási co de trabajo asal ariado, bajo el efect o de la desocupación masi va; 2) la i ntegraci ón de las mujer es a la economía pero aceptando numerosas dif erencias con l os hombres; 3) las desigual dades geográficas entr e regiones de un país o áreas en una ciudad que exp resan territorialmen te las desigualda des sociales; 4) las prestaciones sociales condicionadas a los recursos del beneficiari o potencial ; 5) las facil idades u obstáculos para acceder al sistema financi ero; 6) la sit uación difer encial que se advierte en la v ida cotidian a frente a la salud, la vivien da, a los equipamientos públicos, al transpor te. De todas ella s, la número 3) y la 6) est án dire cta mente vinculadas con la vida urbana; si bien la desigualdad social mediante la desig uald ad geo grá fica y te rrito ri al ha sido am pliamente analizada, esta tesis se centra más en la situación difer encial en la vida cotidiana frente a los servi cios y equipamientos, incluida la vivienda, para alc anzar una j usti cia soci al y urbana que permita equiparar la calidad de vida de los difere ntes ciuda dan os. Los beneficios del crecimient o y del em pleo deberían distri buirse de manera más igualitar ia, asegurando que las personas que sufren pobreza y exclusi ón social puedan vivir dignamente. El reto por la inclu sión s ocia l p asa p orq ue l o s p o d e r e s p ú b l i c o s g a r a n t i c e n e l cumplimiento de los derechos sociales de las personas, y que se asegure la dotación de recursos suficient es para el cumplimiento de estos derechos (Jorqueras, 2012). Para Mireia Belil (2012) la planif icación urbana debe ponerse al servici o de un desarrollo integ ral en e l que s e con tem ple n tod as las d im ens ione s de la v ida humana, incluyendo l as de reconoci miento y const rucción de iden tidad es. R eq uirien do p olític as inte grale s de pla nifica ción urba na, que no s ólo tengan en cuenta las infraest ructuras sino las m últipl es dimensiones (sociales, cultural es, económicas) que confluyen en el territorio . 2 La desigualdad en cuanto a segregación urbana e inequidad en el acceso a bienes y servici os sociales en la vida cotidiana (vivienda, salud, equipamientos públi cos, transporte, etc.) debe ser atenuada con políticas sociales y urbanas, entre muchas otras políticas económicas, sociales, m edioambiental es y cultural es. C onsiderando la m ejo ra d e la vida co tidian a a trav és de lo s e spa cios dom ésticos habitados, entendemos que una mayor equidad en el ámbito barrial de las ciudades contribuye a alcanzar una vida mejor no sólo en los Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 46 benefici arios de est as actuaci ones sino en el resto de l a ciudad conectada. Exigir polí ticas urbanas que repercu tan e n las ciu dade s no sólo benefi ciará a una par te de la soci edad desde un ámbito urbano sino que repercuti rá en la seguridad y el bienest ar del resto de la población. El reto es por tanto conocer cuáles de estas políti cas sociales y urbanas son realmente a p l i c a b l e s d e s d e l a a d m i n i s t r a c i ó n pública en la mejora de la cal idad de los bar rios. LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 47 2.1.1.4. Exclusi ón soci al En Europa, el t érmi no excl usi ón soci al se uti li zó por pri mer vez en el III Programa de lucha contra la pobreza, Programa a medio plazo de med i das par a l a i nt eg ra ci ón e con ómi ca y so ci al de l as cat eg or ía s de personas económica y soci almente menos favoreci das , aplica do entre 1989 y 1994 ( Podadera , Pérez , Garc ía 200 4). En América Lati na, l a CEPAL lo def ini ó a pri nci pios de los noventa cuando “a lgunos indivi duos permanecen excluidos de los procesos de desarrollo como resultado de una débil capacidad de integ ració n p or pa rte d el m ode lo so cial” (Arria gad a, 2000). Quinti (1997) hablaba de la aparición del concepto de exclusi ón social en Europa com o consecuencia de reconocer la incapacidad de lograr el pleno empleo y el est ado del bienestar, entendido este últi mo com o la posibili dad de acceso para toda la población a algunos servi cios en los sectores de la salud, del seguro social, del seguro escola r, de la educ ación, de la capac itación pro fesional, de l seguro de enf ermedades, et c. Para Zicca rdi (2001) tambi én la noción de excl usión social aparece en E uropa cuando se acepta que existe un desempleo de larga duraci ón, pero además, cuando un número co nsiderable de personas no tienen vivienda, cuando existen nuevas formas de pobreza, cuando el estado benefactor se reestr uctura ante la crisi s fiscal y los sistema s de la seguridad social ceden paso a la solidaridad para atender la cuestión social . La importanci a de este enfoque a par tir de la década de los noventa fue que trajo consigo nuevos elementos para enfrentar la pobreza, nuevas causas y consecuencias, y como resul tado nuevos aportes en formulaci ón teóric a de políticas y programas sociales. Es dec ir, la exc lusió n soc ial se tom ó com o u n fen óm eno multidi mensional provocado no por una sola causa, evitando así referirse al término pob reza com o causa unilate ral que impide alcanzar una vida digna. Los procesos que operaban como determinantes dinámicos de l a e x c l u s i ó n , s i e n d o e s t a : e c o n ó m i c a ( a travé s del m ercad o de tra bajo) , política (co nsiste nte en la mar gi nac i ón de l o s ci rc ui t os de toma de dec is i one s) y cul t ura l (precarie dad de las rede s sociales primaria s) interactu aban e ntre sí. Casi dos décadas desp ués, el concepto de exclusión social en Europa se torna de vital import anci a bajo la actual coyuntura socio - económica donde en 2009 unos 114 m ill ones de europeos formaban parte de este grupo (aproxi madamente el 23% de la población de la Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 48 Unión Europea), aun que una de las metas propuestas en la Estrategi a Europa 2020 fuera reducir la pobreza en un 25% que se estima en 80 m ill ones de europeos (Comisión Europea, 2012). Se considera imprescindible medir los fenómenos de exclusión social para poder evaluar las ac ci ones y políticas públicas que luchan contra ella. Pero, ¿cómo se mide este término? El cálculo de la población en riesgo de pobreza o exclusión social en Europa se basa en la combinaci ón de tres i ndicadores: el número de per sonas que se considera en ries go de pobreza; el número de personas que sufren grandes carencias material es; y el número de personas de m enos de 60 años que viven en hogares en l os que la int ensidad de t rabajo es muy b aj a. El val or de est a n uev a med ic i ón e s qu e amp lí a el con cep to origi nal de pobreza de renta relativa incl uyendo tanto las dimensiones no monetarias de la pobreza como las situaci ones de exclusi ón del mercado de t rabajo. El indi cador que propone la Unión Europea es la Tasa AROPE, At Risk Of Poverty and/or Exclusi on sus sig las en in glés ( Jorquera , 2012). Este indicador fue creado en el marco de la Estrategi a Europa 2020 y agrupa tres factor es: 1. Renta: población bajo el um bral de la pobreza - con um bral nacional - . Se consideran en riesgo de pobreza a las personas que viven en hogares con una renta inf erior al 60% de la renta mediana equivalent e. 2. Pri vació n Mater ial Sever a (PMS) : la pobr eza no sólo se relaciona con los ingre sos que una fam ilia tenga, sino también con las posibilida des d e con sum o. La P MS a grup a a pers ona s que viven en hogares que declaran no poder perm iti rse 4 de los 9 ítems seleccionados a nivel europeo: pagar el alquiler o una letra; mantener la casa adecuadam ente calefactada; afrontar gastos imp revis tos; una comida de carne, pollo o pes cad o (o s us equivalent es veget arianos) al m enos 3 veces por semana; pagar unas vacaciones al menos una semana al año; un coche; una lava dora ; un telev isor e n co lor; u n telé fono (fijo o mó vil). 3. Inten sida d d e traba jo, pob lación c on ba ja in tens idad d e trabajo por hoga r (BITH ) : es ta va riable com pren de la relac ión e ntre el número de personas que trabaj an en un hogar y el de las que están en edad de trabajar. A modo de ejemplo podría deci rse que, en un hogar con dos adul tos en el que sólo trabaj a uno a j ornada completa, la inte nsid ad del trab ajo es d e 0 ,5, mie ntra s q ue si trab ajan los dos, la intensid ad del trabajo es de 1; si uno de los adu ltos traba jara a med ia jorn ada y el o tro a jo rnada com pleta , la inte nsida d de trabajo de este hogar es de 0,75. E l indicador comprende a l a s personas que viven en hogares con una i ntensidad de empleo inferio r al 0 ,2. LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 49 Figura 2. 8 . Indicador tasa ARO PE. Fuente : Elaboració n propia Teniendo en cuenta todo esto, se consideran personas en situación o riesgo de pobrez a o de exclusión social aquellas personas que viven con baj os i ngresos ( 60% de la mediana del ingreso equivalent e), y/o las personas que sufren de privación mat er ia l sev er a (4 de los 9 ít em def i ni dos ) , y/o las per so nas que viven en hogares con una intensidad de empleo muy baja o nula (por debajo del 0,2). Este grupo de personas se denomina AROPE. El esfuer zo por incl uir parámetr os no únicament e relaci onados con el ingreso dentr o de la medición, como en este caso lo que se considera privación material seve ra, es u n pa so ad elante, sin embargo, muchos investigadores apuntan a que habría que inclui r una seri e de indicador es más como las prestaciones sociales (pensio nes, atenció n sanitaria pública), la ausencia de familia o de otras relaci ones sociales, la falt a de acceso al transporte público o a equipamiento público como bibliot ecas, centros sociales, etc., que recojan otras d imen siones más sociale s y cultu rales. Es te deb ate es muy interes ante a ni vel de inclusión de nuevos indicadores que limite n el r iesg o d e e x c l u s i ó n s o c i a l , o p o r e l c o n t r a r i o , c a l c u l e n l a calidad de vida de una población. Tam bién es interesante que se calculen referidos a un determinado barrio com o forma de medir y comparar la calidad de vida urbana presente en determinados entornos, que pudier a arrojar luz sobre el futur o planeamiento o la intervenc ión m ediante regeneración de barri os. Desgraciadamente, much os de esto s par áme tr os en la act ua l id ad se consi d er an di fí c il es Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 50 de medir desde un punto de vi sta objet ivo, como se anali zará en el sigu iente cap ítulo. La tasa AROPE plantea además una segunda cuestión, el signifi cado de exclusión social en los di ferentes context os. Sin bien se veía con anteriori dad que las “necesidades básicas” estaba pensadas princi palmente para mediciones de paí ses en vías de desarroll o donde se consideraba imprescindi ble desde el punto de vista urbano el acceso a los servi cios básicos (agua y saneamiento) así como la mejora de la infravivi enda, en los países de la Unión Europea esta e xcl usió n soci al de sde el punto de v ista ur ban o se mide por la inadecuada calefacci ón de la vivienda y/o por no poseer una lavadora, t elevi sor o tel éfono. Esta comparaci ón abre un interes ante debate sobre l as medidas en el acces o a una calidad de vida urbana. Exis ten ot ros i ndi cador es que igualm ent e s im boliz an la e xclu sión social en am bos países (desarr ollados y en vías d e desarrollo) como son: el ingreso y el empleo, que de alguna manera los homogeneiza. Sin embargo, la exclus ión social en e l contex to latino americ ano es para Ziccardi (2001 ) bastante diferent e de la realidad europea ya que no se considera un fenómeno acotado en el tiempo, ni producido por dos causas concretas, sino que ha estado desde siempre. En el medi o u rb ano , l a ma rgi n al id ad soc ia l sus te nt ó en lo s ‘ 60 va ri o s desarroll os teórico s sobr e las cau sas y las d ificultad es de la s ocied ad latino am eric ana para cre ar me can ism os efectivo s de inte grac ión social. El derecho al trabajo, aunque reconocido en las leyes máx ima s de las rep úb li ca s, nunca estu vo gar an ti za do par a el conjunto de l a c i u d a d a n í a , y e s t o h a s i d o s i m i l a r p a r a o t r o s b i e n e s básicos. Quin ti (19 97) defi ni ó la exc lus ió n soci al en Amér ic a Lat in a como un fenómeno producido por la interacc ión de una pluralidad de procesos (o f actores) elementales que afectan a l os indi viduos y a los grupos humanos, impidi éndoles acceder a un nivel de calidad de vida decente, y/o participar plenamente, según sus propias capacidades, en los procesos de desarrollo. La definición de Gabriele Quinti nos invita a re flexio nar sob re c uále s d e los ele ment os qu e af ect a n a la s personas impidiéndol es acceder a un nivel de calidad de vida digno pueden estar relaci onadas con lo urbano. Plantear si difer entes medidas o polít icas públi cas pueden ayudar a promover una inclu sión soc ial a tra vé s de los te rritori os, las ciudades y los barrios, que reduzcan la brec ha que poco a poco amplí a la exclusi ón social . Rubén Kaztman (2002) habla de la importanci a del verdadero problema de ex clusi ón urbana como integraci ón a l a sociedad, por LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 51 encima del simple hecho de mejo rar sus c ondicion es d e v ida, recalca ndo que la incorpo ración en el léxico espec ializado de las nociones de exclusi ón, desafili ación, desvalidac ión, fragmentación, etc., revel an l a i nquiet ud por la creciente proporción de poblaci ón que, además de estar precaria e inestablemente li gada al mercado de trabaj o, suf re un progresivo aislamient o con respecto a las corrientes pr incipales de la sociedad. Es impor tant e tene r en cuen ta l os cont ext os para fij ar c ualqu ier línea de p obre za o exclu sión soc ial, co m o se h a v i s t o , e n E u r o p a e l concepto de exclusión social en comparación con otros contexto, por ejemplo el lati noamericano con las Necesidades Básicas Insatis fecha s, dem ues tra una gran distan cia entre lo que se considera una privación material para las familias. Por otr o lado , el ingre so m on eta rio no tie ne e l mis mo valo r en las regio ne s des arro llas que en las regiones en vías de desarrollo, o si se quiere analizar desde otro punto de vi sta, el dinero (un eur o por ejemplo) no val e lo mis mo e n l os paí s es c on un I DH más alt o que los país es con IDH muy ba j o. Esta refl exi ón lle vada al concept o urbano señala aspect os intere sa nte en cua ndo a la capa cida d de los territorio s, las ciuda des y los barri os para alcanzar una calidad de vi da urbana que se most r ar á di f er en te en función de los co ntexto s so cio - económ icos pero también en función del contex to cultur al. S ería int eresante vincular los fenómenos de exclusión soci al con lo urbano, no desde el punto de vista de los procesos expulsivos de población, que se encuentran ampliamente investigados, sino desde un nuevo paradigma que incluya parámetros sociales y cultural es, que sinteti cen aspectos donde se pueda luchar con tra la exclusión para alcanzar una cali dad de vida, en este caso urbana, centrada en los contextos de auster id ad cont emporáneos. Incluir los aspe ctos urbanos en la luc ha c ontra la e xclus ión s ocial puede tener un efecto redistribut ivo y puede ayudar a disti nguir entre los grupos que se benefician en gran medida de ellos y los que están exclui dos. La int roducción de m ediciones del acceso a la educación, la a tenc ión sanita ria, lo s s erv icios ba nca rios o el t rans po rte p od ría ser una manera prometedora de desarroll ar indicadores de las carencias urbanas. En los distintos países europeos, se pueden disti nguir diversas formas de pobreza y de exclusión social, lo cual implica que es necesario adoptar respuestas debidamente adaptadas. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 52 Conclusiones a pobreza, desigual dad y excl usión s ocial La Comisión Económica para América Lati na y el Cari be (CEPAL, 2008) en su publicac ión S uperar la pobreza mediante la inc lusión social , postula que un programa de lucha contra la pobreza, l a desigualdad y la exclusi ón social debe estruct urarse sobre la base de tres pilares fundam en tales: 1) Un crecim ien to econó mic o alto, sostenido y de b uena calidad; 2) Polít icas soci ales que incluyan una fuerte invers ión e n cap ital hu ma no y la distrib ución equ itativa d e los benefici os de ese crecimiento y 3) Volunt ad polít ica, for taleci miento de las inst ituci ones democráti cas y construcc ión de grandes acuerdos para avanzar en el camino del des arroll o. Si n olvi dar que: No es posi bl e r esol ver l os problemas de pobreza, de sig ual dad y exclusión solamente a part ir de l as políticas sociales, puesto que se trata de problem as mu y serios y am plios cuya soluc ión requiere al go más que pol ít i cas compen sat or i as ( …). La me j or f or ma de alca nza r una mayor inclusión social es mediante una tasa alta y sostenida de crecimiento económico que permita generar empleo productivo y recaud ar recu rsos fisca les. Esta tesis no pre tende ahondar en la relaci ón del crecimiento económico y la pobreza, ya que existe sufici ente bibli ografía al respec to de los defens ores que sostien en q ue e l crecim iento económico es imprescindi ble para superar la pobreza y de los que inclu so la ven com o alg o contra dic torio y sin relació n con el desarroll o humano, como José Manuel Naredo (1998) que argumenta: El prob lema de la i nter pret ació n hist óri ca indi cado r ecae con fuerz a sob re el p resen te y e xplica en p arte el fra cas o de la s “teo rías del desarroll o económico” para eliminar la pobreza del mundo en que vivimos. Por una parte, la enorme concentración a lcanzada en el mane jo de lo s recur so s fís ic os y fin an ci er os del pla net a (y en la generación de residuos) que se opera en los grandes centros met ro pol i t ano s (EE.UU., UE, Japón) evidencia hoy la imposibil idad de generali zar su “modelo de creci miento” y sus patrones de consumo al resto de los países del globo. (…) Por otra, el “desarroll o” en su pretensión de erradicar la pobreza no interviene mejorando de ent rada las condicio nes d e vida en las socied ades tradicion ales “periféricas ” al capitalism o sino provoca ndo su crisis, s in ga rantizar alternat ivas solvent es para la mayoría de la población impli cada origi nando en ocasiones si tuaciones de penur ia y desarr aigo mayo re s de l as q ue p re te ndí a n cor r egi r (Naredo , 1998 ). LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 53 La otra versi ón la encont ramos en el Infor me sobre Desarroll o Humano del PNUD del año 1996 que llevaba por título Cre cimi ent o económico y desarroll o humano y c o n c l u í a h a c e c a s i d o s d é c a d a s que: No h a y v í n c u l o s a u t o m á t i c o s e n t r e c r e c i m i e n t o e c o n ó m i c o y desarroll o humano, pero cuando se forjan tales víncul os mediante polít icas deliberadas, puede lograrse un refuerzo mutuo, de modo que el creci miento económico impuls e eficaz y r ápidamente el desarroll o humano. Las políti cas gubernamentales ti enen importanci a vital. A diferencia de lo postulado en teorí as anteriores (que postulaban que l a riqueza se fi ltr aba desde arriba hacia abajo), las nuevas teorías y las pruebas disponibl es indican que el crecimien to económico y la equidad no necesari amente han de ser metas contradictori as; Adem ás, hay firmes pruebas históricas de que las inve rsione s sus tancia les en desarr ollo hum an o – aumento de conocimientos y satisfacción de n ecesidades sociales básicas - han catap ultado las economías hacia un crecimiento sostenido durante decenio s (PNUD, 1996) Pero este crec imie nto debe estar orient ado al apoyo del desarroll o humano, la reducción de la pobreza, la protección del medi o ambi en te y l a gar ant í a de sust e nt abi l i dad . La capacidad humana bien desarroll ada y las oportunidades bien distribui das pueden garantiz a que el creci miento no sea desequil ibrado y que se compartan eq uitat ivamente sus beneficios. Es de sobra conocido que el cr ecimiento económico por sí sólo no conduce a d i s t r i b u i r l o s recurso s de m anera más uniform e y no se pued e ob viar e l peligro de pensar que la pobreza es superada por el m ero hecho del aumento del nivel de vida y l a ampliación del est ado de bienestar. Sin embargo, tras revi sar multit ud de informes sob re pob reza y crecimiento, se pod ría co ncluir con la frase de que el crecimiento económico es necesario pero no sufici ente y en los países pobres se trata además de una obl igaci ón. En est a ci rcun stanc ia, no h ay que olvi dar que el desarrol lo humano progresa d i r e c t a m e n t e c o n e l c r e c i m i e n t o e c o n ó m i c o cuando existen medidas polít icas concretas que traduzcan esta ecuación. En un princi pio, las polít icas dirigidas a promover el desarroll o humano estaban directamente relaci onadas con la enseñanza, la salud y la nu trición. M ás adelan te se vincula ron además con la l ibert ad pol íti ca, el pat rimonio cultur al y el medio ambiente. E n esta invest igación se incluye y refuerza la idea de que las polític as púb licas tam bién p uede n mejo rar la vida de las p erson as incidi endo en me di das ur ban as d e sus esp ac io s más c ot id i ano s. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 54 Los resul tados del I nforme sobr e Desarrol lo Humano del año 2013 concluyeron que el desarrol lo humano tiene un sust ancial efecto positi vo sobre la t asa de aumento del ingreso per cápi ta, indicando que el aume nto del ingreso, el incremento del gasto social y una mayor uniformidad en la distribuci ón del ingreso son todos factore s imp ortante s y de termin antes del de sarrollo hum ano. El Inf orme ident if ica además cuat ro área s específ ic as para sostener el impulso del d e s a r r o l l o : 1 ) m e j o r a d e l a i g u a l d a d , i n c l u i d a la dimen sión de género ; 2) d otació n de voz y pa rticipa ción a los ciudadanos, incluidos los j óvenes; 3) confrontación de presiones ambientales; y 4) m anejo del cambio demográfico (PNUD, 2013). De este modo, la s últimas tesis sobre d esarroll o hum ano apuestan p or un crecimiento económico sostenido que beneficie al ser humano sin agotar el medioambiente. Pero, ¿ que ocurre cuando nos encontramos con una situación de recesión económ ica com o l a que lleva una década asentada en los países europeos?, ¿cómo se enfrenta la adm inist ración pública a la mejora de la calidad de vida de las personas con unos presupuestos recortad os? En esta tesis se expone , en primer lugar, que el desarroll o humano es directamente proporciona l a la ca lidad de v ida de las personas y esta pasa, sobre todo, por el derecho a la ciudad, que se podrá conseguir con polí tic as urbanas que pongan al ciudadano com o fi n de toda intervenci ón reconoci endo una igualdad de servicios y equipamientos, el acceso a una vivienda digna, la provisi ón de zonas verdes, la cal idad de los espacios públi cos, la seguridad, etc. Por otro lado, se plantea la necesidad de repensar dichas intervenciones de lo urbano seleccionando los ámbitos de actuación, las acciones y medidas llevadas a cabo para que con un coste controlado sean capaces d e inferir en la calidad urbana de los barrios a tr avés de l as deci siones de sus propi os resi dentes. Se recog en en concreto dos medidas impresci ndi bles para el desarroll o humano, que serían: 1) La concienciaci ón ciudadana a travé s de la e duca ción; 2 ) Las p olíticas p úblicas . Reco giend o la reflexión de J uan Luis L ondoñ o (19 95): e l factor aislado má s imp ortan te que c ontrib uye a la p ersis tenc ia de la des igua ldad y a l aumento de la pobreza ha sido la falta de educación adecuada para las nuevas generaciones 15 . Pod emo s a ñadir tam bién qu e la presencia de educación de calidad mejora las perspectivas de igualdad en el acceso a una vida mejor , pero también pr oporciona mayo r conc ie nc ia y sen si bi l iz ac ió n ha cia dónde debe dirigirse la sociedad con el obj etivo de alc anzar un des arroll o humano univer sal. LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 55 En general, la mejora de las condiciones de vida de la población debe empezar por reducir la pobreza, la desigual dad y la ex clusión social de los ha bit antes d e un país; al igual que las políticas públi cas para atacar este probl ema deben ir orientadas a una mayor distr ibución de los servici os públ icos y recursos disponi bles. Es evidente que las estrategias de lucha contr a la pobreza deben ser transversales e i ncorpor ar medidas especialmente diseñadas que garantic en la cohesión soc ial y t erri torial , en est e sentido, las polít icas públicas, y también la inici ativa privada, en materia de arquitec tura y urbanismo tienen m ucho que decir. Como se apunta desde la EAPN , el re to po r la inclusió n so cial pa sa po rque los poderes públicos garant icen el cumplimient o de los derechos sociales de las personas, y que se ase gure la dotación de recursos suficientes para el cumplimiento de estos derechos (Jorqueras, 2012). Fresno, Renes y T sol aki s ( 2012) pr opone n t res eje s t ran sver sal es concretos para la lucha con tr a la pobreza y la exclusión social: garantías , integración y ciudadanía. En la cuestión urbana se pueden encontrar algunas de esas estrategias como el fomento de la ciuda danía a través del der echo a l a ciudad. Estos autor es contempla n dos aspect os fundamenta les para la ciudadanía, en primer lugar, los dé fi cits en servicios fundam entales (la accesibilidad de la vivienda y la salud en la exclusió n), y en segundo lugar, la adecuación de los servici os y los proyectos que deben realizarse desde las condiciones de las personas, las familias y los grupos sujetos a procesos de riesgo de pobreza o exclusión (acom pañam iento en el proceso de integ ración desde los servicio s sociales; planes ter rit orial es i ntegrados con los que hacer frente a las situaciones de pobreza; y participaci ón d e las personas en procesos de integraci ón social en los propios proyect os de actuación, así como visibi liz ación de dicha participaci ón ante las decisiones que afect an a sus propios recursos y a sus procesos vi tales y sociales). LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 2.1.2. La cali dad de vi da urbana como meta del Desarroll o El término calidad de vida se ha r ela ciona do en la mayor ía de los casos con la discipl ina de la sal ud; en esta tesi s se reivi ndica el térm ino tamb ién para lo urbano , que si b ien recog e la discip lina de la salud, añade otras muchas acepciones, albergando un punto de vista más hol í st i co. Par a los soci ól og os la cal id ad de vi da ti en e que ver con mejoras sociales, l os índ ices s ociológ icos de la calid ad de vida inclu yen p untos relac ionado s con la riq ueza, la ig ualdad socia l y la percepción. Según Rico Cejudo (2008) , l a calidad de vida se ha ido perfecci onando en el senti do de reunir t anto la sat isfacci ón personal con el m o do de vida (bienest ar), como la valoración de las condiciones objetivas p r opias del mismo. Esta doble valoración sería muy o por t una pa ra ace rc ar la medi c ió n de la ca li da d de vi da a l a vi da urbana anali zando por un lado l as condici ones objeti vas del bienes tar de toda sociedad ( incluso aquí ya entrar ían parámetr os subjeti vos culturales) , y por otro lado, la satisfacción personal e nt orno al modo de vida urbano, que está relacionado sobre todo con lo percepti vo y lo sub jetivo. Este a utor, adem ás, reiv indica el bienestar como el origen de la cali dad de vida, argumentando que su alcance es mucho más gene ra l e impl ic a cie rt a conc ep ci ón de la rac io nal i da d y la mot iv ac ió n huma na s muy c omún e n l as ci e nci a s soc i al es . Para otros autores la calidad de vida puede ser de distintas clases en proporción al número de necesidades satisfechas y al grado de bienest ar que las personas puedan alcanzar, por tanto, los habitant es de un país desarroll ado disf rutan de una calidad de vida mucho mejor que la que pueden disf rutar o vivir l o s h a b i t a n t e s d e u n país pobre y en vía de desarrol lo. Asimismo, est e autor afirma que la calidad de vida es superior en un estrato socioeconómico alto que en un estrat o bajo y marginado (Aguil ar Zuluaga, 2011). La Com i sión sobre la Medición del Desarro llo E conó mico y del Progreso Social en E ur opa en su informe del año 2008 apuntaba la Recomendación nº6 donde aparece una car acteri zación de la cal idad de vida que asumimos en est a tesi s: La calidad de vida depende de las condiciones objeti vas en las cuales se encue ntran las p ersona s y de s us ca pacida des dinámicas. Sería conveniente mejorar las medidas estadístic as de salud, de educación, de acti vidades personales y de condiciones ambientales. Además, un esfuerzo particul ar deberá otorgarse a la concepció n y a l a aplicación de herramientas sólidas y fiables de LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 57 medi da de l as r el aci o nes soc ia le s, de l a par t ic i pac i ón en la v id a polít ica y de la inseguridad, conjunto de elementos del que puede most r ar se que const i tu ye un bue n ele ment o par a pre dec i r la satisfacci ón que la gente obtiene de su vi da (Stiglitz, Se n y Fitoussi, 2008). Siguiendo con la tónica antes mencionada en base a las palabras de Rico Cejudo (2008) que di vide l a calidad de vi da en bienest ar (satisfacc ión subjetiva con el modo de vida) y en la va lo rac ión de condiciones objetivas, se realiza una reflex ión sobre cuáles de estos parámetros se pueden al canzar desde la vida urbana, es decir , qué debe reunir un entorno para considerars e beneficioso para alcanzar una cali dad de vi da digna para sus ciudadanos. En una segunda consider ación se anal izarán qué elementos se pueden considerar universales, deseables en todos los contextos y cuáles, diríamos, son considerados subjetivos o relativos al entorno socio - cultural . Esta reflexión nos dará posteriormente u n p r i m e r cuadro de m ando de conceptos a tener en cuenta por las entidades públicas y ciudadanas para con nuestro hábitat, huyendo de la simplifi cación, que se podrían adaptar a l as diferentes real idades socio - cultural es y económicas, ampliando o reducien do los difer entes conceptos. Por otro lado, no hay que olvidar que la calidad de vida urbana estará relacionada con el acceso de todos los ciudadanos a disfr utar de los r ecursos que las ciudades puedan ofrecer. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 58 Figura 2. 9 . Nive l de satisfacc ión con la v ida. Fue nte: Eurof ound (EQ LS) Bole tín inform ativo del Instituto Nacio nal de Estad ística, 2012 LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 59 2.1.2.1. Otras mediciones del desarr ollo Las teorí as económicas de los años 50 promovieron un des arroll o basado en el creci miento económico para al canzar el bi enestar que décadas más tardes fueron perdiendo fuerza en pro del enfoque de las cap acid ade s hum ana s en los año s 70. Esta últim a teor ía ponía el énfasis en los tipos de desarrollo que resolvier an probl emas soci ales y económicos. La palabra desarr ollo s e t o r n ó e n t o n c e s d e v i t a l imp orta ncia para la m ejo ra d e las con dicio nes de v ida de la s personas como señaló Arturo Escobar (1996): podía crit icarse un determinado enfoque, y proponer modificaciones o mejoras en concordancia con él, per o el hecho m ismo del desarrol lo y su necesidad, no podían ponerse en duda. El desarrollo se había convertido en una cert eza en el i maginario social . Much os au to res se ha n re fer i do al des ar ro ll o po st eri or men te como u na ruta inevitable hacia la mod ernizaci ón, basada en la indu strializ ació n y la urba niza ción , q ue ho m oge neiz aba lo s t errito rios en la búsqueda hacia un pr ogreso social , cul tural y polít ico basado en el creci miento económico. La crí tica cultur al más aguda del desarroll o corresponde a I ll ich (1968 , 1970), y en la a ctualid ad a Gil ber t Rist (2002) con su li bro El desarrol lo: histo ria de una creencia occidental . Sin embargo, otro tipo de desarrollo basado en las capacidades humanas f ue e l que prom ulgó el e con om ista Amar tya Sen a partir de los años 80, donde refería el nivel de vida de una sociedad no al nivel medio de ingresos sino a la capaci dad de las personas para vivir el t ipo de vida que para ellas t enía valor. Sen explicó en su libro Desar rol lo y li bert ad (1999) que la pobreza debía concebirse como la privaci ón de las capacidades básicas que tiene un individuo para disfr utar de las libertades fundamentales de la vida. Por tanto, la pobreza no era meramente la falta de ingresos, sino la pr ivac ión de ciert as capac idades. Sostenía adem ás que tampoco debía asignarse un valor a l os product os por sí mismos, sino en s u caráct er de medi os par a re al za r aspec to s de la cap aci d ad en mater i a de sal ud, conocimientos, respeto por sí mismo y posibili dad de parti cipar activamente en la vida de la comunidad, lo que denom inó Funcionami entos y Capaci dades. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 60 Figura 2. 10 . Capacidades y De sarrollo Hum ano . Fuente: PNUD, 2015 Durante final es de 1980 y comienzos de 1990 las nuevas te orías sobre el crecimiento económico confirmaron la posici ón, basada en el desarrol lo humano, acerca de que la verdadera fuerza que impulsa el progreso económico es el ser humano. D esde esta hipótesis, el ser humano debe ser tam bién el centro de toda acti v idad y polític a urbana, ya que es un animal em inentemente social que se expresa y desarroll a en gran medida en lo urbano. Desde la reflexión sobre qué se consideran entornos saludables y cómo se pueden alcanzar en nuestras ciudades y barrios hacia el objet ivo final que d ebe n ser los ciudadanos los benefici arios de estas polí ticas ur banas. Como argumenta Sen, las capacidades son el verdader o motor del desarroll o, ¿de qué manera se pueden incrementar las capacidades a través de l a ciudad? Sin ol vidar que un mayor “repart o del bienestar urbano” propiciará un mayor progreso no sólo económ ico, sino también social y cult ural en nuestr o entorno más cercano. El mejor in dicad or que han teni do, hast a ahora, las teorí as económicas tr adicional es para medir el bienestar humano basado en la sa tisfac ción de las nece sida des bás icas y lo s de seo s ha sid o el LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 61 nivel de ingreso (medido mediante el PIB 16 ). A ctualm ente se encuentra ampliamente aceptada la idea de que no es suficient e medi r el ni vel de in gr es os p ar a ca lc ul ar l a ca li d ad de vida, ya que deja fuera otros indi cadores tan o más importante como son la distr ibución del ingreso, la justici a, las libert ades y capacidades de las pers ona s para logra r una vida sign ificativ a, la satisfac ción con la vida y el sust ento del progr eso económico. En 2008, el Inform e de la Com isión sob re la M edición de l Desar rol lo Económi co y del Progr eso Soci al encargado por el entonces presi dente francés Ni colás Sarkosi a cargo de Joseph E. Stig li tz, Amartya Sen y Jean - Pau l Fit ouss i, s irv ió par a dete rm inar los límite s d el P IB com o indic ador de los res ultad os eco nóm icos y del progreso social, reexaminar los problemas relativos a la medición, iden tificar datos a dicion ales q ue podría n ser n eces arios p ara obten er indic ador es del p rogre so so cial má s per tinen tes, eva luar la viabilid ad de nuevos instr umentos de medición y debati r sobre una presentaci ón adecuada de datos est adísti cos . En este inf orme, se llegó a la concl usión de que el PIB prestaba poca atención a los temas distr ibuti vos y a los elementos de la activi dad hum ana o del bienestar para los que no se disponí a de valoraci ón de mercado, directa o indirect a. Medía fl ujos productivos e igno raba el im pac to de las activ idade s pr oduc tivas sob re los stoc ks (incluidos los rec ursos n aturales), que frente a o tros agregados macr oe co nómi co s, pod ía ofr ec er una vis ió n se sga da de la s tende ncias eco nóm icas. F inalm ente, se lle gó a la conclus ión d e q ue el PIB era una herramienta inadecuada para evaluar el bienest ar en el tiempo, en sus vertientes económica, medioambiental y social, es decir, el PIB no era sufi ciente para medir la cal idad de vida. La publicaci ón de este informe coincidió en el tiempo con otras dos iniciat ivas, una liderada por la OCDE ( Proy ecto global para la medición del progr eso de las sociedades ) y otr a por la Comisión Europea en el año 2009 (Comunicaci ón de la Comisió n al Consejo y el Parlamento Europeo “Más allá del PIB . E valuación d el p rogreso en un mundo cambiante” ). La Re solución de l Parla mento Eu ropeo, de 8 de junio de 2011, subrayó la necesidad de establecer otros indic ador es pa ra m edir e l prog reso econ óm ico y s ocial a me dio y largo plaz o. Pid ió el d esa rrollo d e un os in dicad ores claro s y mens ur abl e s que tuv ie ra n en cu ent a el ca mbi o cl imá t ic o, la biodiver sidad, la eficienci a de los recursos y la i n c l u si ó n s o ci a l . Pi d i ó , 16 . PIB = consumo p rivado + inv ersión + co nsumo pú blico + (exporta cion es − i m p o r t a c i o n e s ) . El m arco y normas de cálculo del PIB e s t á n e s t a b l e c i d o s e n e l S i s t e m a E u r o p e o d e C u e n t a s que en general coinci de con el Sistema de Cuent as Nacionales de las Naciones Unidas. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 62 además, el desarrol lo de i ndicadores más centr ados en el ámbito de los hog ares , tenien do en cue nta los ingre sos , el consum o y la riqueza . También subrayó la neces idad de evaluar la cal idad de vida en las socieda des . C on side ró qu e la consecución y el m antenimient o de la c alida d d e v ida imp lica facto res imp ortan tes y c ons ens uad os com o la salu d, la edu cac ión, la cu ltura, el em ple o, la vivie nda y la s condiciones medioambientales. Esta resolución subrayó que los indicador es que miden esos factores deberían desempeñar un papel más i mpor t ant e y su gi ri ó qu e los ind i cad or es de la EECL , qu e cub re n los asp ecto s básico s de la calida d de vida, se sigu ieran desarroll ando en sus parámetros tanto cualit ativos como cuantitati vos. A su vez, en la Conferencia Lati noamericana para la medición del bienestar y la promoción del progreso de l as sociedades ( M é x i c o , 2011) se concluy ó de manera unánime que la adecuada medici ón del progreso social consti tuye uno de los princi pales temas em ergentes en materia d e e s t a d í s t i c a s o f i c i a l e s , s o b r e t o d o p o r q u e c r e c e e l consenso a nivel internacional de su relevancia para la formu lación de polí ticas públicas. En l a medida en que se tenga claramente identi ficado de qué depende el bienestar de las personas, es posible e stablecer estadísti cas que permitan darle seguimiento, para conocer si el conjunto social avanza o no en la dirección adecuada. El objeti vo es que se pase de la teorí a a la práctica, de m anera que los gobernantes puedan tomar las decisiones adecuadas, y lo s ciudadanos exigír selas si no se cumplieran (México, 2011). Con esta resol uci ón se ampli ó la import anci a de consider ar en la calidad de vida otros indicadores como son la salud, la educación, la cultura, el em pleo, la vivienda y las con diciones med ioambi entales . Aspect os imprescind ibl es que deben e valua rse y est ar presente s en las polític as públic as que op ten po r a lcan zar el biene star y la igualdad de oportunidades y capacidades de las personas. La defini ción de qué se entiende y en qué consiste el bienes tar d e las personas es fundamental. Esta defini ción permiti rá, m ás adelante, tom ar med idas po líticas para c onse guir el incre men to de la calida d de vida de la sociedad. En 1996, Sen propuso una nueva forma de medir el progr eso, acuñada en el Primer Informe sobre D H: El Índice de Desarroll o Humano (IDH), que arro jó resul ta dos muy dif eren tes del PIB per cápita. La revolución de este índice fue que se basó en tres indicador es no sólo m onetarios que eran: la longevidad (medida en función de la esperanza de vid a al nacer), el nivel educativo (medido LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 63 en función de una combinaci ón de alfabet izaci ón de adultos y t asas de matri culaci ón combinada primaria, secundaria y terciaria) , y el nivel de vida, m edido por el PIB per cápita real. Para el cálculo del índic e, s e e stablecieron valores m ínimos y m áximos fijos para cada uno de esos indicadores: esperanza de vida al nacer (25 años y 85 años); Alfabetizaci ón de adultos (0% y 100% ); Tasa de matricul ación combinada ( 0% y 1 00%); y PIB per capita real (PP A 17 1 0 0 d ó l a r e s y PPA 40.000 dólar es). De ahí se obtuvo m ediant e fórmul as el índi ce de esperanza de vida, índice de nivel educacional y el índice de PIB per capita ajust ado (PPA en dólares). El IDH se calculó dividendo por 3 la suma de los tres índices. El Informe sobre Des arroll o Humano del año 1996 introdujo una nueva medición multi dimensional de l a privac ión humana, el Í ndice de Pobreza de C apacidad (IPC), que reflejaba el porcentaje de gente que carecía de capacidad humana básica o mínimamente esencial. En él, se tenía e n cuenta la falta de tres capacidades básicas: la de estar bien alimentado y sano, representada en la proporción de niños menores de cinco años que tienen peso insufi cient e; la capacidad de procreaci ón en condiciones saludables, indicada en la proporción de nacimientos sin asistenci a de personal de sal ud capaci tado; y l a capacidad de tener educación y conocimientos, representada por la alfabet ización femenina (PNUD , 1996). En est e informe result ó que un 16% más de la población de paí ses en desarr ollo ( 700 m illone s d e personas en 1996) eran “pobres de capacidad” frente a la proporción de “pobres monetarios” . Actual mente, el Índi ce de Desar rol lo Humano, si gue en uso revisán dose anua lmen te co n lo s Info rmes de De sarrollo Hum ano de l Progr ama de Naci ones Uni das para el Desarroll o (PNUD), y se considera el único o el mejor indicador “objetivo” para m edir el desarroll o en l os paí ses. Si n embargo, Amarty a Sen (2013) señala que si bien el IDH puede indicar nos mucho m ás sobre la calidad de vida de las personas que el PIB, “ no debemos da rnos por sati sf echos con este resultado en un m undo de prácticas cambiantes. Valorar la calidad de vida es un ejercici o mucho más complejo de lo que puede capturarse a través de un único número, independientemente de la prudencia que apl iqu em os al selec cion ar las varia bles y e l procedimient o de ponderaci ón que ut il icemos”. 17 . PPA : Paridad del P oder Adqu isitivo Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 64 Gráfico 2. 1 . Evolución IDH Es paña. Fuen te: Elaborac ión propia Como conse cuenc ia, el movimie nto “mas allá del PIB” ha entra do en una nueva e tapa, cuyo o bjetivo e s la im plem en tación a gr an escala de marcos de medición alternati vos en los sistemas de contabil idad nacionales, nuevos niveles de gobernanza y disposici ones polít icas concretas. Los países industri alizados también están realizando ava nces en algunos ám bitos: El R eino Unido adoptó una “contabil idad de la fel ici dad”, incor porando medi da s de bie nes ta r sub je ti v o a sus cuent as naci on al es ; y Austr al i a y Canadá están desarrol lando cuadros de mandos alter nativos con indicador es de bi enestar (D aly & Posner, 2011). La A lianza Mundial de la Contabilidad de la Riqueza y Valoraci ón de los Servic ios de los Ecosi stemas (WAVES, por sus sigl as en inglé s), inicia da por el Banco Mun dial, tam bié n ayud a a los paíse s a superar el tr adicional enfoque en el P IB para c om enza r a in corp orar la riqu eza , que inclu ye e l cap ital na tura l, en su s cu enta s na cion ales . Sin embargo, sus efectos palpables a gran escala sobre las polít icas , y sus resultados sociales siguen estando lejos, debi do a num erosos retos técn icos, in stitucionales y pol íti cos. A cont inu ació n se expo nen o tras medi das p osibl es del bi enest ar: 1. IBES: Í ndice de Bienestar Económico Sostenible (ISEW sus siglas en inglés), desarrollado por Willi am Nordhaus y James Tob in. Ejempl os de paíse s que incl uyen el Índ ice de B iene star Econ ómic o Sosten ibl e (I BES) son Austr ia, Chil e, Alemani a, I tal ia, los País es Bajos, Es coci a, Suecia y el Reino Unid o ( Gui marãe s , 2011). 2. IPG: Índice de Progreso Genuino ( G P I s u s s i g l a s e n i n g l é s ) . El IPG prete nde corre gir las numeros as deficienci as del PIB como LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 65 medida del verdadero bi enestar humano, i ncluyendo t rabajos en l a actuali dad no remunerados como el cuidado de los hij os, o el valor no comercial de un medioambiente saludable. E stados Unidos y Austr ali a ofre cen ejempl os con el Índice de Prog reso G en uino (IPG ) ( Talbert h, Cobb y Sla tter y , 2007) 3. Medición de la felicidad . Un reciente sonde o de la BB C en Gran Bretaña revel ó que el 81% de las personas creí a que el obj etivo de su gobierno debería ser la felicidad máxima y no la salud máxima. Saamah Abdallah (2010) propone que teniendo esto en cuenta, el único ret o sería rec ordarles a las personas que, si creen que esa debe ser la meta, se necesitará de un sistema para m edir la felici dad que luego haga que l os gobier nos cumplan ese objeti vo. Para Ruut Veenhoven (2001), la felici dad es el grado en el que una persona evalúa positivamente la calidad de su vida actual en su conjunto. En otras palabras, cuánto le gusta a una persona la vida que ll eva. Rich ard Easte rl in en 1974 fue el pri mer economista m oderno que analizó la relación entre el ingreso y el bienestar, y dem ostró que el bienestar estaba relacionado con la salud, el nivel de educación y el estado civil, y que a partir de un um bral relativamente bajo responde de forma acusadamente decreci ente al i ncremento de la rent a ( Costa nza, A lp ero vitz, Daly , Farley , Franco , Jacks on, Kub isze ws ki, Schor, y Victor, 2013). La paradoja de Easterlin puso en cuestión la teoría trad iciona l eco nóm ica qu e afirm ab a q ue cua nto ma yor era el nivel de i ng resos d e un individuo ma yor s ería su nivel d e felicidad . En 2008, Deaton, y Lora y Chaparro también sostuvier on esta relaci ón donde los países c on mayores tasas de creci miento económico presentaban menores ni veles de bienes tar, a lo que l lamaron “la parado ja del crec imie nto infeliz ”. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 66 Figura 2. 11 . Felicidad e ingreso real per capitat en EE.UU. F u e n t e : Hernández - Muril lo y Martin ek, 2010 18 Sin e mbargo, Stev enson y Wolf ers (2008 ) ut il iza ron d atos de varias encuestas (en part icular la G a l l u p W o r l d P o l l 19 ) para investiga r más paí ses que el estu di o or ig in al de East erli n, dond e enc ont raro n una relaci ón positi va entre el ingreso y la felici dad, concluyendo que los país es ricos tiene ma yores nive les m edios de felic idad que los países pobres. E n l o s d a t o s c o r r e s p o n d i e n t e s a 1 4 9 p a í s e s , e l promedio de satisfacci ón con la vida a nivel mundial se ubica en 5.3, con un mínimo de 2.8 en Togo y un máximo de 7.8 en Dinamarca. No resul ta sorpren dent e que la sat isf acción con la vida sea super ior en países con mayor desarrollo humano (P NUD, 201 3). c omo bien apunta Stevenson y Wolfer s (2008). En genera l, hay consenso en la lit erat ura sobre el resul tado que para un momento dado, el nivel de bienestar de los indivi duos está asociado positivamente con su ing reso, principalm ente en los p aíses pobres. Aunque los trabajos m ás recientes tienden a discuti r si la relación es similar para países pobres y rico s, o si se altera la pendiente para el grupo de países de altos ingresos. Bajo esta conclusión se podría argu ment ar que co n un inc rement o de las necesidades básicas urbanas el nivel de felicidad o bienestar aumenta, pero una vez al canzado un deter minado nivel de c alidad de vida urbana, ¿cómo repercut irí a de manera directa en el bienestar de 18 El estudio de Hernánd ez - Murill o y Martinek (2010) reveló que desde 1972 el nivel de felicidad medio en EE.UU. y en otros muchos países industrializados se ha mantenido prácticamente constante mientras que su renta per cápita casi se ha duplicado. 19 . La Encu esta M undial G allup (EMG) se considera la fuente más completa de datos sobre bienestar subjetivo en corte trans versal. Cubre más de 130 países del mundo que representan el 96% de la poblaci ón mundial, con gran var iabilidad geográfi ca y de ingreso. LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 67 las pers onas ?, ¿se pod ría au menta r la fe licidad a travé s de la ca lidad de vida urbana?. Para el economis ta Richar d Layard (200 5), la búsqu eda de la felicida d no e s sólo u n cam po p ara el e studio d e su d isciplina, s ino para una nueva rama de la psicol ogía en que se intersectan n eurologí a, sociología, fil osofía y economía, que los gobiernos deben tener mu y en cuen ta pa ra el desa rrollo d e sus ciuda dano s, y señala que la fel icidad deber ía convert irse en un obj etivo pol íti co, y el progreso de la felicidad nacional debería medirse y anali zarse tan estrechamente como el crecimiento del PIB, concluyendo que la felicida d má xima d ebería ser e l fin últim o de la so ciedad (Laya rd, 2005). Alguna s de la s medida s o preg untas para medi r l a fel ic idad d e las personas están basadas en: La escaler a de fel icidad de G all up, escala de satisfacci ón con la vida de Diener, escala de la felicidad subjetiva de Lyubomirsky, satisfacción en áreas específicas (salud, economía, empleo, relaci ones familiar es, amistad, ti empo libre, etc.) . La multidimensional idad del bienestar es medida con el Índice de Bienes tar Persona l el aborad o por Robert Cummins que cuestio na la satisfacci ón en diferentes e sferas de la vida, incluyendo el nivel de vida, las relaci ones humanas y la espiritual idad. Para la medición más ar is to té l ica enc ontra mos la Esc ala del Bie nesta r M ental War wi ck - Edinburgh que captura diferentes elementos del bienestar medi an te pr eg unt as r el aci o nad as con el op ti mi smo , la au to est i ma, l a vital idad y las i nterr elaciones. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 68 2.1.2.2. Bienest ar subjet ivo par a el desarroll o de pol íticas públicas La noción mixt a, según la cual la fel ici dad encapsula tant o la satisfacci ón con la vida como la dimensión afect iva, es lo que desde la literat ura se ha ven ido a llama r bienestar subjeti vo . S aam ah Abdall ah, Inves tig ador del De partamento de Bienestar de la New Economics Foundation (nef ), pr efier e, en lugar de ut il izar l os términos felicida d y satisfa cció n, recu rrir al conc epto d e bienestar subjeti vo y a que abarca otras emociones subjetivas (Abdallah, 2010). Stiglit z, Sen y Fitoussi (2009) t ambién adoptan el término de bienestar subjeti vo como uno de sus tres enfoques conceptuales para medir la cal idad de vida. La medición de la f elici dad int eresa cada vez más a profesi onales, académicos y poderes públicos, tal es así que países como Bután, Francia e Inglaterra han incorporado este parámetro en sus censos y encuestas de hogares. Los organism os internacionales como la O CDE y la O NU también han apoyado l a implementación de las me dicio nes d e felicida d y b iene sta r s ubje tivo. E l fin ú ltimo d e la medi ci ó n de l a fe li c id ad es in fl ui r en la s pol í t ic as públ i ca s de un a mane ra ca da ve z más ce rt er a, que in cl uy a in di ca dor es no sól o mone ta ri os si no al gu nos más sub j et iv os que de for ma ho lí s ti ca logre n m ejo rar la ca lidad de vida de las p erso na s. Sin embargo, la paradoj a sobre medir algo tan subjet ivo como la feli cidad ha provocado también algunos inconvenientes: con frecue ncia no son com para bles entre dife rente s cu lturas y p aíses ni se mantienen estables en el tiempo. Puede resultar dem asiado inge nuo utilizar indicadores subj etivos como la felici dad como único o princi pal criteri o para la formulación de políticas. Sin embargo, si se mid en y uti l iz an adecu ada men te , tal e s ind ic ad or es pue den resu lt ar un buen complemento a los datos objetivos al mom ento de formular polít icas, en parti cular a nivel nacional. De esta manera, es necesario recoge r datos tan to objetivo s com o subjetiv os, explota r todas las fuente s de inform ac ión dispo nible s y mejora r los datos e instru m ento s es tad ístico s ofic iale s exis ten tes. Para Dolan, Layard y Metcalf e (2011) la medici ón del bienes tar es central para las políticas públicas y distinguen entre tres grandes tipos de m edida de bienestar subjeti vo: 1) evaluación global de la vida, 2) experienci as o em ociones (en corto periodo de tiempo) y 3) inform e s de p rop ósito y sig nifica do, la s co sas q ue v ale n la pe na e n la vida. LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 69 Figura 2. 12 . Medidas subjetivas d el bienestar. Fuente: Dolan, Layard y Metcalfe, 2011 Saamah Abdall ah (20 10) en su art íc ulo La revoluci ón del bienestar presenta un esquema muy interesant e donde reivi ndica la imp orta ncia de la s en cue stas de bien esta r pa ra la fo rm ulac ión d e polít icas públic as en pro de un progreso social (fi gura 13). Este programa muestra un modelo mediante los siguient es pasos: 1) Entender la poblaci ón, identi fic ar sus necesidades, donde la Estadí st ica de Bienes tar pued e ay udar a establ ecer l a d ire cció n general que tomarán las políti cas al proporcionar una nueva dimensión del progreso social basada en el bienestar hum ano (e idea l e igu alm ente en la justic ia so cial y e n la re spo nsa bilid ad ambiental). Identif icar los factores claves del bienestar de la población como base para influir en la inversi ón y elaboraci ón de polít icas (p.ej. al comparar datos sobre la calidad objetiv a de vida). Identific ar área s poten ciales de “nece sidad ” y priorizar la elim inac ión de la brecha entr e subgrupos poblaci onales. 2) Desarrol lar ideas y formular políticas, donde la E stadíst ica de Bienestar puede ayudar a evaluar las propuestas de polí ticas públicas (p.ej. incorporando una valoraci ón predict iva del retorno de inve rsión de b iene star a las herra m ienta s a nalític as que id ealm en te tam bién registre n los retornos económ icos , social y am bienta l). Enlaza r dif eren tes ár eas de polí ti cas públ ic as en la fase de d esar rollo y formulación (p.ej. atender el bienestar emocional podría requerir ciertas acciones dentro de diversos sectores nacionales invo lucra dos , com o aq uello s de stina dos al cuida do de la salu d, los niños, la f amilia, el empleo, l as comunidades y el medio ambiente). 3) Implementación y ejecuci ón de polític as, donde la Estadísti ca de Bienestar puede ayudar configurar no sólo el contenido de las polít icas, sino la forma en que se cumplen en la práctica (p.ej. promover elementos de bienestar como e l fun cion am ien to p ositiv o, la resil iencia y l a autoest ima entre los receptores de as istenci a social ; la Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 70 implementación de políticas en esta área podría adoptar un enfoque de co - producci ón del conocimiento) 4) Revisión y evaluaci ón de polític as, donde la E stadísti ca de Bienes tar puede ayu dar a e valua r el impact o de l as pol ít icas para iden tificar cuá les fun ciona n y cuáles no, y determ inar pa ra quién funcio nan en térm inos de afecta r la expe riencia de la v ida de la s personas. Revis ar, con el tiempo, l a relac ión entr e los cambios en el bienestar de la población y el cumplimiento de priori dades y metas a nivel nacional (p.ej . elevar el logro educativo, reducir el delito y las desigualdades en materi a de sal ud). Figura 2. 13 . Estad ística s para entender el bienestar en las políticas públicas. Fuente: Saamah Abdallah, 2010 Para Ruut Veenhoven (2001) la calidad de vida se concibe com o un amplio concepto que abar ca tres si gnifi cados: 1) c alidad del entorno en que vivimos, 2) calidad de acción y 3) disfrut e subjetivo de la vida, donde incluye la feli cidad. Este autor ha analizado l as relacione s empírica s entre la felicidad y otras cualidades de la vida. Observamos que al entorno físico donde vivimos le ot orga una gran imp ortan cia e n la calid ad de vida personal . LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 71 Figura 2. 14 . La calidad de vida . Fuente: Elaboración propia a partir de Veenhoven, 2001 Algunos autores ven en la calidad de vida parámetros objet ivos y subjetivos (Forattini Oswa ldo, 1991). Entre e stos parám etros cabe señalar las principales dimensiones para alcanzar un bienestar objeti vo que la Comisión sobre la M edición del Desarrollo Económico y del P rogreso S ocial en E uropa señaló a partir de trabajos d e inve stiga ción existe nte s y del es tud io de nu m eros as i n i c i a t i v a s concretas tomadas en e l mundo (S tiglitz, Se n y Fitouss i, 2008 ) , q ue serían: Aspect os o bjet ivo s: 1. las condicio ne s de vida m ater iales (ing reso , co nsu mo y riqueza ) 2. la salu d 3. la educación 4. las ac tivida de s pe rson ale s, y d en tro d e ella s e l traba jo 5. la par ticipa ción en la vid a p olítica y la gob ern anz a 6. los laz os y rela cion es s ocia les 7. el medio ambiente ( estado pr esente y porvenir ) 8. la inse gur idad , tan to ec on óm ica c om o fís ica Biene star su bjet ivo : 1. evaluaci ón cognit iva de la vida 2. felicidad 3. satisf acción 4. emociones posi tivas como la al egría y el orgull o 5. emociones negat ivas como el sufr imiento y el nerviosi smo Cada uno de estos aspectos debería ser objeto de una medida disti nta con el fin obtener una apreciación global de la vida de las personas. Los indicador es cuantitati vos de estos aspectos subjetivos ofrecen la posibilidad de aportar no solamente una buena medida de la calid ad de la vida en sí mism a , sino tam bié n un a me jor comprensión de sus determ inantes, yen do más all á de los in gr eso s y de las condici ones material es de las per sonas. A pesar de l a Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 72 persist encia de varios temas no resuelt os, estas mediciones subjetivas proporcionan informaciones importantes sobre la calidad de vida. La consideraci ón sobre superar e l P I B co m o m e d i da d e b i e ne s t ar permite abrir otros campos también en lo que se refier e al bienestar urbano. Quizás en este término podemos referi rnos por un lado a necesidades urbanas básicas (saneamiento, equi pamientos, etc.), pero por otro lado, debemo s m edir otra serie de condiciones de los entornos como si éstos son una fuente de bienestar y felicidad para la g ente, si fo men tan lo s laz os y rela cione s soc iales, si s on fu ente de salud, et c. Para estos términos habrí a que encontr a r indicadores objeti vos y subjetivos referido también al concepto de “percepción”, por eso, no debem os obviar la medida subjeti va a la hora de valorar entornos, que hasta ahora se viene realizando a través de encuestas, para conocer el valor que las personas le dan a su calidad d e vi da. LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 73 2.1.2.3. Medición de la cali dad de vi da Asumimos que la cali dad de vida posee elemento s objeti vos y subjetivos indisolubl es para todo tipo de contexto físico y social, y por tanto, asu mim os la nece sida d d e e labo rar m éto dos y herra mie ntas que pe rm itan m edir o evalua r estos indicado res pa ra con segu ir su imp lem en tació n, como se e xpus o a nter iorm ent e, ac ept ado s po r la mayo rí a de los orga ni smo s int er na ci on al es en la actu al id ad . Es imp orta nte señ alar los esfu erzo s que en los último s tiemp os se está n re alizando para medir la calidad de vida a t ravés de indicadores evaluables que repres enta a la vez una dific ultad y un reto ya que no se pueden desprender ciertos aspectos perceptivos di fíci lmente evaluables para consi derar la cal idad de vida. En 1920 se i ni cian en EE.UU. las primeras investigaci ones sobre indic ado res soc iales y a p artir d e la déc ada de los ´8 0 se pro duc e e l periodo de m aduración de las estadísticas sociales. Las NN.UU. fueron pioneras en la creación de indicadores urbanos (2000) a travé s d e las dif erentes Agendas U N - HABITAT. Poster io rment e la Unión Europea se sumó a la elabora ció n de audito rí as para medir la calidad de vi da en las ci udades (URBAN AU DIT). Figura 2. 15 . H itos sobre la c alidad de vid a. Elaboració n pr opia con datos tomados de Precedo Ledo, A; Míguez Igl esias, A.; Orosa González, 2012 La final idad de este apar tado es resumir la seri e de indicador es que se vienen considerando para medir la calidad de vida y compararlos con los indicadores que podrían me dir una calidad de vida urbana. C omo no puede ser de otro m odo, estas mediciones vendrá validadas en función de las fuentes de las que se disponga en el momento de evaluarl as. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 74 Unión Europe a: Eurost at En 2011, el Comité del Sis tema Est adíst ic o Europeo (CSEE) aprobó un informe "Evaluaci ón del progreso, el bi enestar y el desarroll o sostenibl e" donde se resumían 50 acciones específicas para poner en práct ica l as recomendaciones sobre: • Med ición Mu ltidimen sional d e la calidad de vida • Persp ectiva d e los ho gares y los aspectos distri butivos del ingre so, el co nsu m o y la riqu eza • Sosten ibilidad de l med io am biente. Con el fi n de ll evar a cabo la medici ón mult idi mensi ona l de la calidad de vida, se pusieron en marcha dos líneas principales de actuación: el desa rrol lo de un conjunt o de indicadores ( basado princi palmente en datos existentes) y la recolección de nuevos datos. En 2013, Eurostat presentó un módulo ad - hoc s o b r e e l b i e n e s t a r subjetivo dentro de las estadísticas sobre la renta y las condiciones de vida (EU - SILC). Las dimensio nes objeti vas de las condici ones de vida de las personas fueron complementadas por consiguiente con mic ro - datos recogidos en las percepciones de la calidad de vida de las pe rson as , ta mb ién lla ma do "b ien esta r s ubje tivo ". Por lo ta nto , l o s datos sobre el bienestar subjeti vo se recogieron por primera vez en todos los Estados mie mb ros d e la UE con los estándar es d e ca lidad de las estadíst icas ofici ales. La pri mera encuesta reali zada por Eurostat sobre Cali dad de Vida en el año 2003 tenía c o m o o b j e t i v o i n d a g a r s o b r e c u e s t i o n e s que atañen a la vida de l os ci udadanos europeos como el em pleo, los ingre sos , la e duc ació n, la v ivien da , la fam ilia , la sa lud, la conciliaci ón entre vida laboral y personal, la satisfacci ón vital y la calidad percibi da de la sociedad. Se analizaron aspectos com o la relación entre m edid as subjetiva s y o bjetivas , e ntre actitudes y preferenci as por un lado y recur sos y c ondiciones de vida por ot ro. Actual mente, los och o f act ores (+1 d e s ati sfac ción gen eral c on la vida) q u e E u r o s t a t h a t e n i d o e n c u e n t a p a r a e v a l u a r l a s a t i s f a c c i ó n personal con la vida han sido: 1. Vivi enda 2. Transpor te 3. Entor no 4. Zonas Ver des y de recreo 5. Empleo LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 75 6. Uso del ti empo 7. Sit uación f inanci era 8. Relaci ones personal es 9. Sati sfacci ón general con l a vida La últi ma publicación de Eur ostat en el año 2015 tit ulada Un a medi ci ó n mul ti di me nsi o nal del bi en est ar mue st ra dat os y punt os de vista sobre la calidad de vida en la UE haciendo referencia a l a superación del P IB y argumentando que la cal idad de vida es un concepto más general que abar ca una am plia gama de l os factores que los ciudadanos valoran en su vida diaria y sus apreciaciones subjetivas de l os mismos. En esta última encuesta los españoles puntúan su bienestar con 6,9 puntos (escala de 1 a 10), dos décimas por debajo de la media de la UE (7,1) y 0,6 puntos inferior a la encuesta del año 2011. España presenta su mayor nivel de satisfacci ón con las “relaciones personales” (7,8) y la menor con la “situación financiera ” (5,8). La s zona s v erdes y de recr eo sólo obtienen (6,6) por debaj o del empleo (6,9) . Figura 2. 16 . Media de satisfacción en diferentes dim ensiones de la vida en España en 2013. Fuente: Elaboración propia a partir de Eurostat , 2015 Sin embargo, en la publicación 2011 - 2012 llevada a cabo en 79 ciudades europeas y que fue elaborada en plena crisis económica, la medi a de bie ne st ar gene ra l se si tu ó en l a UE en 7, 1 pu nt os, mie nt ra s que en España ascendió a 7,5 a pesar de su situaci ón socio - económica, puede verse en la f igura 17 (Comisión Europea, 2010) Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 76 Figura 2. 17 . Sati sfacción general con la calidad de vida en Europa. Fuent e: Eurofound, 2011 A conti nuaci ón ( fi gura 18 ) se muest ra el conj unt o de in dicad ores y variabl es aceptados p a r a m e d i r l a c a l i d a d d e v i d a e n l a U n i ó n Europea. Figura 2. 18 . Indicadores para medir la calidad de vida en la Uni ón Europea. Fuente: Eurof ound, 2011 LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 77 Figura 2. 19 . Indicadores sobre ca lidad de vida s e gún EUROSTAT. Fuente: Elaboración propia Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 78 Unión Europe a: Urban Audit La Auditoría Urbana (Urban A udit) fue la herramienta creada para la m edición de la calidad de vida en las ciudades europeas. Después de un estudio piloto de 58 ciudades en 1999, la recogida de datos se amplió en 2003 - 2004 para cubrir 258 ciudades y en la actuali dad incluye 321 ciudades con una población entre 50.000 y 10 millones en la UE de los 27 Estados miembros. En España han sido seleccionadas las ci udades de Barcelona, Oviedo, Ma drid y Málaga. Esta encuesta de opi nión sobr e la cal idad de vida en l as ciudades europeas se reali zaron en los años 2004, 2006, 2009 y 2012 y básicamente respondían a las siguientes cuestiones (Comisión Europea, 2009) : 1. Opini ones acerca de la reali dad soci al 1.1. At ención sani tari a, empleo y preci o de l a vivi enda 1.2. Pobr eza y di ficul tades financi eras 1.3. Pr esencia de extr anjeros 1.4. Sensación de seguridad y confianza (en la ciudad y en el barrio) 1.5. Pr oblemas más import antes de las ci udades 2. Conta min ación y cam bio climá tico 2.1. Ci udades li mpias y saludables 2.2. Ciudades comprometidas con la lucha contra el cambio climático 3. Servi cios admini strat ivos y gasto de la ciudad 4. Sati sfacci ón con l as inf raestr ucturas urbanas 5. Sati sfacci ón con el tr ansporte público Las conclusiones respecto a la encuesta de 2009 en las 75 ciudades europeas seleccionadas dieron algunos resul tados interes antes en cuanto a la percepción del ciudadano sobre su ciudad en general: - E x c e p t o e n 1 0 c i u d a d e s , l o s e n c uestados se mostraron pesimistas en cuanto a la existenc ia de viviendas a precios razonables. Muchas de las ciudades donde los encues tados opinaron as í son capital es o gr andes ciudades . - Los encuestados de todas l as ciudades anal izadas t ienden a mani f es ta r que sie mpre se sien ten seguros en su ba rrio co n m ayo r frecue ncia q ue a afirm ar qu e siem pre se s iente n segu ros en su loca lidad . - A la pregu nta de cuá les son las tres c uestiones m ás im portantes para su ciudad, la mayor parte de los encuestados se decantan p o r «la creación de puestos de trabajo/reducci ón del desem pleo», «la LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 79 disponibi lidad/ cali dad de los servi cios sanit arios» y «l as infrae struc turas edu cativa s». - E n l a m a y o r p a r t e d e l a s c i u d a d e s , m á s d e l a m i t a d d e l o s encuestados coinciden en que el ruido es un problema grave en su loca lidad. En los último s años la limpiez a de la m ayor ía de la s ciudades par ece haber mejorado. - E x i s t e u n a e s t r e c h a c o r r e l a c i ó n e n t r e l o s n i v e l e s d e contaminación atm osférica observados y la opinión sobre si la ciudad de los encuestados es o no un lugar saludable donde vivi r. En cuant o a las i nfr aest ruct uras ur banas, las prin cipa les conclusiones de l a encuesta del año 2009 fueron: - En la m ayoría de las ciudad es (54 de 75 ), al menos tres cua rtas partes de los encuestados están s atisf echos con las infraest ructur as culturales, como salas de conciert os, museos y bibli otecas. - E n 6 9 c i u d a d e s , l a m a y o r í a d e l o s e n c u e s t a d o s s e d e c l a r a n satisfechos con los espacios públicos, como mercados y zon as peatonales. Muchas de las ciudades s itua das en la p arte supe rior d e la c lasifica ción se enc uentr an e n p aíses de l no rte y el o este de Europa. - E n 2 5 c i u d a d e s , a l m e n o s t r e s c u a r t a s p a r t e s d e l o s entrevis tados se declaran satisfec hos con la belleza de las calles y los edific ios de su barrio , y en otras 40 ciudades se declaran satisfechos entre la m itad y las tres cu artas partes de los entrevis tados. - S i n e m b a r g o , l o s e n c u e s t a d o s d e c a s i t o d a s l a s c i u d a d e s s e sienten más satisf echos con los mercados y zonas peatonales de su locali dad que con l a i magen de las calles y edi fici os de su barri o. - La m ayoría de los ciudadanos están satisfechos con los parques y jardi nes de sus ciudades, excepto en 7 de las 75 ciudades analizadas. I gualmente, la mayoría de los ciudadanos están satisfechos con las zon as de entretenimiento al aire libre, excepto en 9 de di chas 75 ci udades. - E n g e n e r a l , e l n i v e l d e s a t i s f a c c i ó n c o n l o s d i s t i n t o s t i p o s d e infrae struc turas es p ositivo . Instituto Nacio nal de E stadístic a (INE) El INE se ha sumado a la consid eraci ón inte rnaci onal sobre que el progreso de las sociedades y el bienestar de los individuos implica ampliar el marco de indicadores de desarroll o económico utili zados tradicio nalm ente (PIB). Afronta la m edición multid imens ional d e la calidad de vida incluyendo un conjunto de indicadores agrupados en 9 dimensiones y desagregados según característi cas individuales Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 80 (sexo, edad, tipo de hogar, nivel de renta, nivel de educación, nacionali dad, grado de urbanización) y ámbito geográfico (CCAA, UE). Como inve sti gac ión sig ue el esquema inici al publicado por Eurost at sobre Indi cador es de Calidad de Vida (Qualit y of Life) pero inclu yen do elem en tos pro pios que se consid era n releva nte s. El número de indicador es que se i ncluyen en l a publi cación del INE (alreded or de 50) es m ás redu cido que el d ifundido po r Eurosta t, c on el fin de sintet izar el análisis de las diferentes dimensiones que componen la cal idad de vida de los i ndivi duos (tabla x). Las 9 di mensiones que i ncluyen son 20 : 1. Condici ones materi ales de vida 2. Trabaj o 3. Sa lud 4. Educaci ón 5. Ocio y rel aciones s ociales 6. Seguri dad fí sica y personal 7. Gobernanza y derechos básicos 8. Entor no y medioambient e 9. Bienest ar subj etivo Los indicador es inclui dos en cada dimensión se obti enen fundamentalmente de encuest as dirigida s a la población como la Encuest a de Condic iones de Vida (ECV) o la Encuest a de Pobla ción Acti va (EPA). Para un número muy reduci do de indi cador es se han util izado otr as fuentes est adísti cas, como la Encuesta Soci al Europea que desde el año 2014 es una estadística oficial incluida en el Plan Estadí st ico Nacional. Se inclu yen medidas objeti vas y subjeti vas de calidad de vida. Las m edidas subjet ivas están basadas en preguntas contestadas por los individuos sobre satisf acción en relación a diferent es aspectos de su vida (Módulo sobre bienestar 2013 – E C V ) o sobre su estado de salud autopercibi do (ECV). Las medidas objeti vas hacen referenci a a condiciones materi ales, trabajo, educación, tiempo de ocio, etc. 20 . Instituto Nacional de Est adística (INE). Indicadores sobre calidad de vida. http://www.ine.es/ ss/Satellite?L=0&c=I NEPublicacion_C&cid=1259937499084&p=12547351106 72&pagename=ProductosYServicios%2FPYSLayout&param1=PYSDetalleGratuitas LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 81 Figura 2. 20 . Indicadores s obre calidad de vida según I NE. Fuente: Elaboración propia Cali dad de Vi da Ur bana A conti nuaci ón se muestr as alg unos ej emplos de proy ectos que han desarroll ado la Cali dad de Vida Urbana con l a final idad de comparar, por un lado, si se consi dera muy difer ente a la calidad de vida entendida de una manera general y no del espacio habit ado, y por otro lado, enunciar lo que para los diferentes académicos cobra mayo r o menor impo rt an ci a dent r o de los dif er en te s ind ic ad or es a travé s de u n siste ma de m ed ición p on derada. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 82 La Univer sidad Católi ca de Chile, a t r a v é s d e l p r o y e c t o d e inve stiga ción Proy ect o CONI CYT Ani l lo s Ci enci as Soci al es SOC1 106 (Orellan a, 2011 ) ha definido el Índic e de Calid ad d e Vid a Urb ana (ICVU ) en las C iudades Chi lenas como un indicador int egra l de medición de la calidad de vida urbana de las comunas de m ás de 50 mil hab it an t es y áreas metr op ol i ta nas (93 comun as de las cua le s 10 son áreas metropolitanas y 26 son ciudades intermedias) desde el año 2011. Define la calidad de vida urbana com o “las condiciones de vida objeti vas de la población generadas a parti r de las actuaciones y dinámicas de transformación del espacio urbano inducidas por actores públicos, privados y la sociedad civil” (Orellana , Lanata, Fuentes, Gil abert , Pa pe , 2013 ). La seis d ime nsion es q ue com pon en el ICV U s on: 1. Condici ones Laboral es (CL) 2. Ambiente de Negocios (AN) 3. Condici ones Socioc ultural es (CS) 4. Conecti vidad y Movili dad (CM) 5. Salud y Medio Ambient e (SM) 6. Vivi enda y Ent orno (VE) Cada u na d e es tas di mensi o nes se calcula sobre la base de entr e 5 y 7 variables, teniendo una ponderación difer ente, y si endo “Viviend a y Ento rno” el qu e aporta el 29,7% en el cálc ulo del ICV U. Figura 2. 21 . Dimensiones ponderadas del Índice de Calidad de V i d a U r b a n a 2 0 1 5 e n C h i l e . Elaboración propia a partir de Orel l ana, 2011 LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 83 Figura 2. 22 . Dimensiones ponderadas del Índice de Calidad de Vida Urbana 2015 en Chile. Fuente: Instituto de Estudios Territori ales y Urbanos, Pontificia Universi dad Católica de Chile, 2015 Figura 2. 23 . Variables de las dimensiones del ICVU Chile. E l a b o r a c i ó n p r o p i a a p a r t i r d e Orel lana, 2011 Germán Leva (2005) de la Univer si dad Naciona l de Quilmes , ha desarroll ado una metodolog ía de con struc ción de ind icad ore s urbanos y un índice de calidad de vida urbana para llegar a los gobiernos ( poli cy makers) c o n u n a h e r r a m i e n t a q u e p e r m i t a t o m a r Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 84 decisiones con m ayores niveles de informaci ón y que esté en l ínea con los problemas de l os ciu dadanos. Figura 2. 24 . Fases del proceso de diseño de la polí tica pública. Fuente: Leva, 2005 Obtiene un Índice de Calidad de V ida Urbano por ponderación múl ti pl e , sin embarg o lo que nos in te re sa es con oce r los indi c ado re s que se han selecci onado ( indic adores de brecha que muestran l a “distancia ” que e xiste entre la satisfac ción ple na de una n ecesida d y su g rado de satisfacción real) para obtener el resultado que el autor considera como “de necesidades clási cas” y l a metodología a pl icada. Indicador es selecci onados : - Med io am biente - ABL - Partic ipación ciuda dana - Esp acios p úblicos - Asiste ncia s ocial - Tran sporte público - Solu ciones al barrio - Política cultura l - Salu d púb lica* - Obra públic a* - Movili dad urbana - Seguridad ur bana* - Des emp leo* * Fueron los que los ciudadanos apuntar on como los princ ipales problemas. Final mente se se lecci onaron una seri e de i ndica dores apl ica dos a la ciuda d de Qu ilme en función de los datos dispon ibles qu e se dividi eron en cuatro di mensiones ponder adas: 1. Hábitat: m e d i o a m b i e n t e , c o n s t r u i d o , s e r v i c i o s , m o v i l i d a d (ponderación 0,20) 2. Social: participaci ón ciudadana, seguridad urbana, educación, salud, ocio ( ponderación 0,25) 3. Económica: nivel de ingreso, el product o regional, nivel de empleo (ponderaci ón 0,20) 4. Subjetiva: percepción con los niveles de vida (ponderación 0,35) LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 85 Figura 2. 25 . Indi cadores obtenidos para la ciudad de Qui lmes. Fuente: Leva, 2005 Figura 2. 26 . Resultado por pond eración múltiple del Indice de Calidad de Vida Urbana para l a ciudad de Quilmes. Fuent e: Leva, 2005 Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 86 Experiencias españolas en medición de Calidad de Vida A conti nuaci ón se expone n dos ej emplos reci entes de medic ión de calidad de vi da en España: la cal idad de vi da del Consejo Económic o y Social de Aragón CESA (2015 21 ) y la calidad de vida d e las c iuda des g alleg as (P rec edo, Mígu ez , Orosa, 2 012). En el pr imer cas o, el Consej o Económi co y Soc ial de Arag ón CESA sel ecci onó t res dimens ione s para eval uar l a cal i dad de vida basada en las sugeri das por Somarribas y Pena (2009) y por el Sponsor ship Group de l as cu ales se eli gi eron un tot al de 9 indic ado res (fig ura 27): 1. Dimensión de carácter económico: + Economía famil iar y condic iones de v ida mater iale s (pondera ción 19, 6%) + Acti vidad product iva y emple o (p 16,6%) 2. Dimensiones de Salud y Educación: + Salud (p 17,2%) + Educaci ón (p 18,2%) 3. Dimensiones del Entorno: + Entor no medioambi ental (p 5,5%) + Seguri dad ( p 6,3 %) + Famili a y rel aciones soci ales (p 5, 3%) + Política (p 4,3% ) + Cult ura ( p 7, 0%) Figura 2. 27 . Indicadores ponderados de la Calidad de Vida según CESA . Fuente: elaboración propia 21 . Indicador de calidad de vida del C onsejo Econ ómico y Social de Aragón, 2015 http://www.aragon.es/es taticos/GobiernoAragon/Organos ConsultivosConsejoEconomicoSocial Aragon/Areas/Publicaci ones/ESTUDIOS/2015/Indicador_cali dad_vida_Ed_Integra.pdf LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 87 La base de datos se c onstruyó con i nformación obt enida del Banco de España, el CIS, el INE, O ficina de Paten tes y Marcas y diferent es Minister ios. La ponderaci ón de los 9 indicadores seleccionados se realizó mediante un proceso participativo, y por últi mo, se construyó una herramienta infor mática para facilit ar el cálculo periódico del Indicador d e Calidad de Vida del CE SA. Se comprueba que el CE SA no incluyó ningún indicador de carácter subjetivo. Los result ados por Comunidades Autónomas (2004 - 2013) mostraron que Andal ucía se encuentra ent re las com unidades que menos calidad de vida presenta, sól o por encima de C anarias, mie nt ra s que Navar r a y el Paí s Vasco son l as que se enc uen tr an en la pa rte su per ior de la tab la (fig ura 2 8). Figura 2. 28 . Evolución tempora l por CC.AA . de la calidad de vida. Fuente: C ESA, 2015 En el segundo caso, el cálculo de la calidad de vida de las ciudades gallegas ( 2012) f ruto de la i nvestigaci ón financi ada por el «Plan galego de investi gación, desenvol vemento e innovación tecno lóxica 2 006 - 2010» e l o b j e t i v o q u e s e p e r s e g u í a e r a m e d i r empíricamen te la o ferta d e ca lidad de v ida de las siete áreas urba nas gallegas. Para ello, se realizó el calculo de un Índice de Calidad de Vida Urbana (ICVU) a parti r de cinco indic adores ti po para tr es ámbitos espaciales: el municipio central, la periferia y el con junto d el área urbana. Los autores se basaron para la selección de indicadores en las 9 dimensiones básicas de Eurostat con 58 indicadores. A partir de ahí se calculó el I CVU m ediante ponderación múltipl e a partir de encuesta de valoración a grupo de expertos valorando cada indic ado r en tre 0 y 5. S e b asa ron en UN RIS D y e n el grupo de Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 88 inve stiga ción Háb itat M etró polis (Le va, 2 007 ) par a la h erra mie nta cuantitati va del ICVU. 5 categorí as de indicador es: 1. Atr activi dad: - % de pe rson as de la UE sobre el to tal: 0,56 - % de pe rson as de paíse s con un ID H alto : 0,47 - % de pe rson as de paíse s con un ID H m edio o bajo: 0 ,52) 2. Accesi bili dad: - acc esibilid ad po r carre tera: 0,5 4 - acc esibilid ad po r ferroc arril: 0,53 3. Desarr ollo económico: - PIB per c ápita: 0 ,60 4. Gasto público: - Ga sto p úblico p or ha bitante : 0,49 5. Seguri dad ciudadana: - Nú me ro de c ríme nes re gistrad os p or mil h abitan tes: 0,4 0 A part ir d e esto s resu lt ados, de los ocho i ndic adores se seleccionó uno de cada categoría, siendo elegidos aquellos que presentaban mayor grado de correlación con el índice general (ICVU ), que fina lmente resultaro n 5: gas to público mun icipal, el porcentaj e de ciudadanos de la UE sobre el total de la pobl ación loca l, el PIB pe r cáp ita, el p orce nta je de delito s por 1.000 habi tantes y el potencial de accesibilidad por carretera. A partir de esos datos, y aplicando la fórmula seleccionada, se calculó el Índice Sintético de Cali dad de Vid a Ur bana par a l as si ete Ár eas Urba nas. Resumen metodológico para el cálculo de la CV U La calidad de vida debe ser un objetivo por el que las diferentes administr aciones públicas luchen como parte de la polít ica estratégi ca, en el caso que nos ocupa, de las ciudades. E ntendiendo que no todas las políti cas públicas cobran la m isma importancia para el desarroll o humano, en esta tesis se elabora un resumen de dimensiones globales haciendo hincapié en la dimensión urbana integral para lograr una mayor calidad de vida urbana de los ciudadanos. El objet ivo de este apartado de la invest iga ción no consiste en realizar un análisis porm enorizad o de los diferentes indicadore s diseñados y apli cados por disti ntas enti dades para valorar la cali dad de vida, sin em bargo se pretende m ostrar un resumen de lo que LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 89 algunos autores y organismos han considerado relevante en cuanto a dimensiones objet ivas y subj etivas, sobre todo en Europa, para obtener una mirada gl obal siempre ampliabl e con mayor número de inve stiga cion es y recalc ar la impo rtan cia de eva luar y/o medir es ta calidad de vi da, pese a sus di fic ul tades. A continuación se presenta un resumen a modo de conclusión de la metodología que general mente se lleva a cabo para el aborar o medi r un I CVU seg ún la s i nv est i ga ci on es a nal i za das y u na t a bl a resum en de las dime nsione s má s utilizadas. 1. La Calidad d e V i d a ( C V ) e s t á f o r m a d a p o r d i m e n s i o n e s objeti vas y dimensiones subjetivas , seleccionadas en función del tipo de investi gación, que act ualmente se i ntentan medir. Las dimensiones objetivas se suelen obtener m ediante distint as bases de datos públicas (CI S, INE, Mi nist eri os, et c.) ; la s dimensi ones subjetivas se obtienen de encuestas como la En cuesta sobre Condi cio nes de Vida (ECV) ela bora da por el INE bajo cri te rio s europeos. 2. La elaborac ión de la Cali dad de Vida Urbana (CVU) se desarroll a mediante un Índice (ICVU) selecci onando las disti ntas dimensiones anteri ores con varios indi cadores que “miden” cada dimensión. Se crea una fórmula m ediante herramienta cuantit ativa. Finalmente la medición s e real iza en base a una ponderación de l os indicador es gener al mente obt enida a través de la valoración de expertos. 3. El r eto d e la medici ón de la CVU es, en primer lugar, elegir adecuadamente las dimensiones e indicadores que se necesitarán para los resultados de la investigaci ón concreta. En segundo lugar, disponer de bases de datos completas y actualizadas para la obtención de los mismos, si n olvidar la importancia de la dimensión subjeti va, elemental par a val orar la perc epción que la gente ti ene de su propi a cali dad de vi da. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 90 Figura 2. 29 . Comparativa de dimensiones seleccionadas para la Calidad de Vida según diferentes invest igaciones. Fuente: Elaboración propia La tabla comparati va sobre di mensiones objeti vas y subjet ivas, según diferent es autores y or ganismos, se ha elabor ado en func ión del estudi o de la cal idad de vi da (1) y de l a cali dad de vida urbana (2). En ella s e cons tata que las dim ension es m ás pre sentes son salud y entorno y medioam biente, seguidas de las Condiciones mat er ia le s, el tr aba jo , el oc io y las re la ci on es pe rs ona l es y l a gobernanza. Las dimensiones que se encuentran menos presentes son las subjetivas (felici dad, satisfacción, em ociones), exceptuando la “sa tisfa cción ge nera l con la vid a” re com en da da p or E uros tat. Se comprueba así que par a obtener espaci os urbanos donde l a calidad de vida sea alta se deben inclui r dimensiones integrales que tenga n que ver con lo físico, lo am bien tal, la salud , lo p rodu ctivo, el ocio, la seguridad, la educación, etc. Se evidencia además la necesidad de acercar estas dimensiones e indicador es a una escala más domés ti c a, c omo es la barr ia l, donde los ciu dad ano s real i za n sus activi dades coti dianas, pr esentándose como una novedad ya que hasta ahora las investigaci ones sobre calidad de vida urbana se han centrado en una escala ci udad o más te rritorial. LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 2.2. Problemática de los barrios a regenerar en Europa LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 2.2.1. Crecimiento y marginalidad urbana en Europa Guet o en lo s EE.UU , ban li eue en Fran ci a, f avel a en Br asi l , rancho en Ven ezuela , chabolism o en E spaña ... los espacios de mar gi nal i da d n o son exclusi vos de los países en vías de desarrollo, sin duda en menor proporción pero con car acterísti cas si milares, aparecieron también en ciudades de países desarroll ados. La mane ra de c ompr en der l os pro ce sos ur ban os de l as ci ud ade s y su concepción soc ial pasa por entender las causas que provocaron el crecimient o en l as ci udades desarr olladas , que en Europa duró algo más de un s i gl o, y que pr od uj o e n mu cho s c as os espac io s d e marginali dad urbana. S e podrían estudiar infi nidad de parámetros en el creci miento de las ci udades, si n embargo, Manuel de Solà - Mor al es (1997 ) en su libro Las formas de crecimiento urbano c e n t r a e l crecimiento de l a ciudad únicamente desde cuatro hipótesis: 1. Los movimientos migrat orios 2. La i ndustri ali zación 3. El mercado del sue lo 4. Las polít icas de fomento y planif icaci ón Los movimientos migrat orios han si do el resul tado de unos desequili brios regionales donde la razón fundamental para esta mig ra ci ón era el empl eo . Lo s des equ i li br i os ent re la of er ta y la demanda de mano de obra y el mercado de trabajo hicieron aparecer desigualdades entr e regiones, provoc ando una migración de las regione s co n m enos pos ibilidades en el me rcado labora l a las regiones (generalmente ciudades) que concentraban la mayor parte de la oferta de tr abajo. La bibli ografí a sobre procesos migr atori os y ciudades es extensí sima: migraci ones campo - ciudad, ciudad - ciudad, etc. A lo largo de la histo ria, los de spla zam ient os pob lacio nale s desd e las zonas rural es a los cent ros urbanos provocaron el aumento de poblac ión, sien do un a de las ca usa s fund ame ntale s en el cre cim iento de las ciudades. Los procesos migratori os dentro de la m isma ciudad podrían ser de dos tipos, perif éricos o centrales, como apunta E. Soja (2008) : “(. .. ) pueden ir hacia el creci mient o de ciudad es exteri ores y ciudades l imítr ofes, u ot ras manifest aciones de la urbanizaci ón de los barri os perif éricos; o puede ir haci a una recons trucción esp ectacu lar d e la z ona del cen tro u rbano . A mba s son provocadas por una em igraci ón de poblaciones domésticas y la LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 93 inm igrac ión de traba jado res y cultura s del tercer mu ndo ”, es lo que Soja descr ibe como la “fo rmació n de exóp oli s”. La m igraci ón campo - ciudad ha sido históricamente la que m ás ha infl uido en el crecimiento de las grandes ciudades provocando la demanda de vivi endas y la formación de las pri meras áreas de marginali dad urbana o ciudad i nformal. En Eur opa se produjo, en un primer momento, tr as la R evolución Industrial y, en un segundo momento, durante el desarrol lo económico de la primera década de posguerra . La industr iali zación f ue otra causa fundamental en el crecimiento de la ciudad que provocó desigualdad y exclusión social y que está directamente relacionada con la migración. La centralizaci ón o descentralizaci ón d e las industri as, la d ependencia de inversi ones extranj eras, los medios de transport e ligados a ella, etc. provocó el desarrol lo de unas regiones y el retroces o de otras de menor entidad, anclando además el suelo agrí cola que no habí a recibido avan ce tecnológico ni inversión de capital. H oy d ía, el crecimiento urbano de las ciudades no se produce sólo por la expansión de activi dades m anufacturer as debido a que los productos primarios han cambiando, pasando de los bienes a la información y la comun icac ión. Así, su cr ecim ien to es un a con sec uen ci a de la necesidad que represent an en l a sociedad contemporánea. Según Manuel de Solà - Mor al es e st os d os f ac to res (mi gr ac ió n e indu strializ ació n) fu eron los fe nóm en os c lásic os q ue d eterm ina ron el origen de los procesos modernos de urbanización, sin em bargo aún presentando gran i nfluenci a, no fuer on las únicas causas inmediatas del crecimiento añadiendo también las políti cas de fomento y el mer cad o del suel o como cau sas en el desar r ol l o de las ci uda des : “tanto el interé s de l ben eficiario p rivado com o la util ida d d el con trol público son en sí m ismos factores externos que a menudo consiguen distor sionar, más que orientar, la lógica proyectual del crecimiento urbano” El m ercado del suel o , incentiv ador y confo rma dor de l crecimient o urbano en cuanto que provocó un valor de uso del espacio como soporte de actividades, redist ribuyendo las rentas. Las polít icas de fomento y planif icación tuvi eron un incuestionable imp acto so bre el cre cim iento urb ano , as í co mo la r elac ión e ntre el estudio del crecimiento de la ciudad y s u s f o r m a s d e g e s t i ó n . L a polít ica de planeamiento encuentra su forma más positiva en estas palabras de Marcuse (2004): “el planeamiento también puede ser util izado para reducir desigual dades, abrir puertas, arrasar muros, permitir relac iones li bres y n o jerár quicas ent re los residentes de la Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 94 ciudad”, que posteriormente asim ilaremos como parte de las herramientas que esta tesis analiza para enfrentar los espacios vulnerabl es de l as ciudades. David Harve y (200 7) de scri be l as ca usas q ue par a él ha n modi f i cado el proceso de urbanizaci ón de los paí ses, en concreto de los países en vías de desarrol lo, donde la urbaniz ación ha tenido un crecimiento mayor en men os tiempo, a ñadiéndole otros factores contemporáneos: 1. La desregulación financiera, que comenzó en E E . U U . a princi pios de los años setenta. Las condiciones financier as del capitali smo se hicieron m ás inestables, con un sistema global controlado por el mercado y los flujos de dinero que afectó de mane ra d ir ec t a a la esp ec ul aci ó n inmob il i ar ia y al merc ad o territ orial , realizánd ose u na con exión m ucho má s directa e ntre los p roceso s de urbanizaci ón y el capit al f inanci ero. 2. Se redujo el tiempo necesario para los desplazamient os de mer can cí as , de gen te y esp ec ia lme nt e de inf or mac i ón, abr ie ndo las puertas a t odo tipo de locali zaciones geográficas para l a industri a y el consumo. 3. Cambiaron las formas de producción y de organización provocando una disper sión geográf ica y una fr agmentación de los sistemas de producción, divisiones del trabajo, especializació n, a la vez que cont inuaba una central idad de los poder es corpor ativos. 4. Se duplicó el proletariado mundial en las décadas entre 1970 y 2000, debido al rápido crecimiento poblacional y también al capital que movili za a l a mano de obra asalari ada. 5. Ca mb ió la te rr i to ri al i za ci ón del mun do, cu an do l os es ta dos protegier on los inter eses pri vados antes que l os social es. Las causas del crecimient o de las ciudades y en consecuencia los espacios de marginalidad a los que dieron result ado for man una apasionante t e m á t i c a p a r a l o s e s t u d i o s u r b a n o s . E s t e t r a b a j o a b o r d a un repaso general de lo acont ecido en Europa y E spaña con la finalida d de cono cer el proc eso qu e llevó a la apar ición de los actuales espaci os vulnerables en nuestras ciudades desarroll adas y la ma ne ra qu e los difere ntes organ ismos pú blicos tuvieron de afrontar la. LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 95 2.2.1.1. Histori a urbana del crecimient o y la marginalidad en Europa No serí a pos ibl e ent ende r lo s espac ios de margi nal ida d de nuestras ciudades europeas hoy si no revisamos brevemente lo que aconteció desde la aparici ón del problema de la vivienda durante la primera industr iali zación y los procesos urbanos que l a siguieron. Decí a Francoi se Choay (1994) que “la situa ción u rbana actua l es el resultad o d e la tra nsform ación de la ciu dad euro pea que tuvo lugar de forma manif iesta entre la década de 1850 y nuestra época.” Los procesos de creci miento urbano que experi mentaron las ciudades europeas tuvieron tres etapas de desarroll o que coincidieron con los m omentos de los grande s ava nces técnic os: una primera industr iali zación, graci as a la m áquina de vapor; una segunda industr iali zación, basada en la revolución de los medios de transp ortes ; y una tercera indus trializac ión, de las tecno logías de comunicación. Cada período de crecimiento económ ic o fue seguido de un proceso de crecimiento urbano y de crecimiento de población en las grandes ciudades que, por un lado, modificó las formas urbanas mejorando las condiciones habitacional es de una parte de la población, y por otro, provocó la aparici ón de e s p a c i o s d e r e l e g a c i ó n y marginalidad expul sados de la ci udad formal. Las decisiones t omadas por las pri meras planifi caciones urbaníst icas para control ar el crecimiento de las ciudades tuvi eron que decidir la ubicaci ón de las i nfraest ructuras y vías de c omunicación, tanto para transporte público como privado, que unían o segregaban terr itor ios. Se det erminó las nuevas r elaciones centro/perif eria ba jo la creación de ciudades satélites, regiones policént ricas, etc. que m arcaron la centraliz ación o descentra lizació n de las ciudades medianas y pequeñas con las potentes ciudades centrales. De la mano de las soluciones urbanísticas de cada época fue la decisió n sobre la situ ación d e lo s a lojam iento s, sobre to do de la resid enc ia para lo s me nos fa vo recid os, co mo i nmigrantes, obreros cualifi cados, etc. qu e marcaba la guetización de alguno de sus espacios o la i ntegraci ón con l a ci udad. Creci mient o e uropeo en el si glo XI X: mi grac ión masiva y marg in al i dad u rba na El primer gran cambio urbano que experi mentar on las ci udades europeas comenzó a producirse a fi nales del si glo XVIII con la aparici ón de l a Revoluc ión I ndustri al. Aunque ésta no fue estri ctamente industri al, sino también en la agricult ura, en los medios de transportes y en las ideas económicas y sociales. En Europa, la Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 96 migración masiva del cam po a la ciudad en busca de un puesto de traba jo favor ecido por las nu evas industria s hizo que l os nú cleos urbanos se desbordaran y la necesidad de viviendas se convirti ó en la ofer ta de tug urios . Esta s trans form acio nes af ectaron con desigual inten sida d y en mo men tos difere ntes a toda s la s ciu dad es europ eas repitiéndo se, e n m ucho s cas os, idé nticos crecimie ntos urbanos y en consecuencia similares espaci os de marginalidad. Tres fueron las causas que propiciar on esta primera indu strializ ación : 1. la divis ión de l traba jo, que p erm itió el de sarro llo cuantitati vo de la producción; 2. el desarrollo de los medios de transport es, con la aparición de la máquina de vapor se pudo llegar a la con cen tració n de ind ustria s me joran do la p ro ducción en masa; y 3. la m eca nizac ión d el trab ajo. En un princi pi o, la i ndust ria se concentr ó en los cent ros urb anos de las ciudades (además de situarse en los espacios con recursos naturales ) donde encontró m ano de obra barata que satisfi zo el avance de la prod ucc ión en m asa . El urba nism o utilita rista de l s iglo XIX obtuvo su mayor expresi ón en los barri os obrero s diseñados junto a las indu strias para albe rgar a la cla se tra baja dora , bas ados en el util itar ismo y el la issez faire d o n d e “ l a s f a c t o r í a s f u e r o n l a s dueñas y señoras del suelo urbano y suburbano” (Chueca Goit ia, 1970). Estos barrios se caracteriz aron por formar parte de una cuadrícul a con una gran densidad en cuanto al aprovec hamiento del terren o, presc indiend o de esp acios libre s y de luz o ven til ación en las viviendas. Respec to a los centr os de las ciudad es, los cascos hist ór ico s no quedaron fuera de esta explosi ón de población, su probl ema habitaci onal se vio incrementado por una fuerte degradación del espacio consecuencia del haci namiento, la congestión y la presencia de industr ias contaminant es. El pr oblema del hacinamient o se resolvi ó a costa de aum entar el núm ero de personas por vivienda (se subdividi eron antiguas casas burguesas donde una familia entera compartía un a sola habitación), se construyó en patios de parcelas sin edificar o en el espacio público con tri buyendo a d ensifi car la trama urbana de las ciudades encerradas dentro de sus antiguas mur al la s. La fuer t e demand a de aloj a mie nt os hiz o subi r el preci o de las viv iend as y pro voc ó la ap arición del m ercado de los realquilados: posadas secret as, casas corredor, corrales de vecinos etc. Algunos de estos espacios de marginali dad en los centr os histór icos europeos han ll egado hasta nuestros días. Las ciudades que vieron aum entar el crecimien t o de la población sin presentar servici os adap tados a las necesidades ni oferta de LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 97 alojamient os se degradaron consider ablemente. La poblaci ón empezó a valorar la vida en el cam po, el ambiente suburbano promovido por Ruskin, Engels, Geddes, Howard, Soria. La ciudad se abrió a los nuevos barrios residenci ales y con ello apareció la planif icación mediante ensanches, ár eas de resi dencia destinadas princi palmente a la burguesía y a la clase media, aunque en muchas ocasiones se destinar on a viviendas m odestas lo s sectores m ás alejados del centr o de la ci udad. De est a manera, se produj o un cambio en la forma de entender el urbanismo de las ci udades para proveer a las viviendas obreras, como apunta S ambricio (2008): “Se debate sobre construi r o no ciudades jardín a lejadas de la gran urbe, (...) si deben cons truirse ciudades satélites o, por el contrario , si conviene construir barrios periféricos jardín o barrios en el interior del límite de la m etró po lis.” La evolución del crecimiento urbano desde el principi o del siglo XX des plazó poco a poco a la in dustri a hacia l a pe rif eria de las ciudades, llevando consigo una descentral ización también de la residen cia. Los es pacios habitacio nales pa ra los obre ros estab an direct amente vinculados con la situaci ón geográfica de la s industrias. La rel ación de la industria con el urbanismo fue clave en el análisis del crecimient o de las ciudades y en la aparic ión de espacios de mar gi nal i da d urb ana . El empl aza mi ent o de la s fá br ic as se ll evó a cabo por motivos económicos, como el coste d e l t r a n s p o r t e , l a distanci a a los centros de consumo, la mano de obra etc., que modi f ic ar on l as r el ac i one s con los alo ja mie nt os y tra nsf or mar on la ciudad. El crecimiento de las ciudades industriales, en muchas ocasiones, se dio de una forma arbitr aria, s in seguir un modelo de desarroll o ordenado y en buena parte ignorando las exigencias de las m as as pop ular es. La conversi ón de la vivienda en mercancía como proceso de la modernización económica convirt ió a las ciudades europeas en un grave desorden urbano , con la form ació n de los may ores esp acios de marginali dad que se recuerdan: tugur ios , barracas, slums, bidonvil les, e t c . L a m u l t i p l i c a c i ó n d e e s t o s h á b i t a t s d e p l o r a b l e s y , e n general, las pésimas condiciones de vida y de trabajo de la clase obrera fue interpretada por la clase dominante com o peligr osos nidos revoluci onarios, donde la hom ogeneidad social de los barrios para los tra ba jado res se c arac teriz ó po r la e stab ilida d y la coh esió n interna, como apunt a Manuel Delgado (2011): “convertidos en nidos revo lucionarios o de agitación social, empezaban a ocupar el papel de l os f aubourgs en las luchas social es ya desde mediados del si glo XIX”. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 98 La situación de las periferi as de las ciudades fue diversa según si los país es esta ban más ava nza do s o no, en ellas s e proyec taron desde ciudades jar dín para l a clase media hast a bloques para l a clase obrera en países como Alemania e Inglaterra; en otros países como España, Ital ia y Grecia creció con mayor frecuencia la autoconstr ucción: “La impresión general es que en Gran Bretaña, en Alemani a, o en Hol anda, las nu evas per if eri as de la pr opi edad y de l a vivienda municipal acogieron una auténtica oleada de famili as obreras procedentes de los estratos cualifi cados, mientras que en las afueras de las ciudades latinas, la pe riferia acogió a l tra bajado r s in cualifi car en mucha mayor medida” (Oyón B añale s, 2003 ). Creci mient o europe o en el peri odo de entr eguer ra: necesidad de vivi endas El período de entreguerr as comenzó en el plano de la planif icación urbaníst ica y de la recon strucción econó mica con el problema de la vivienda. A la ins ufici encia de al ojamientos existente antes de la guerra se sum ó la destrucci ón de l as vi viendas, los desplazamientos terri tori ales y la paralizaci ón de la industr ia de la construcción. La cuestión de la vivienda se planteó en gran escala en todos los paíse s ind ustrializ ados y c on e leva dos nivele s de urbanizaci ón, demandando consumos más amplios de suelo urbano. De este modo, la i ntervenci ón del Estado que asegurara una vi vienda digna a las clases m ás hum ildes se hizo cada vez m ás necesaria. En Inglat erra, el Estado se comprometió a subvenci onar hasta el 75% de las inicia tivas p úblic as y p riva das e n mate ria de vivie nda s ocia l. E n 1936, se realizar on 1.100.000 viviendas const ruidas bajo estas subvenci ones, es decir, cerca de la tercera parte de toda la producción de edificios. En Francia, durante la primera posguerra se construyeron barrios satélit es en la banlieue parisina que alcanzaron hasta 18.000 viviendas. En Alemania, se incorporó a la Constit uc ión la respo nsa bilid ad del Es tado d e dar alo jam iento a to dos los ciudadanos, y casi la mitad de la producción de edifici os en el período de entreguerras se debió a la iniciati va pública (Benévolo, 1996). Durante este período la cuesti ón de la vivienda que dó prácti camente control ada por parte de las adm inist raciones públicas llega ndo a e difica r, en algu nos cas os, la ma yor ía de las n ue vas construcciones de viviendas y barrios enteros. Sin embargo, la inicia tiva urban ística , e s decir, la reg ulac ión sobre lo s asentamient os públicos y privados por medio de leyes y pl anes reguladores no aumentaron en la misma propor ción sino que quedaron más o menos con las mismas característi cas del urbanismo de las primeras décadas del siglo XX. LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 99 Creci mient o e urope o en el per io do de la se gunda posguerr a: polígonos de vi vienda La segunda posguerra se definió en materi a de urbani smo y vivienda como el mom ento históric o de la construcción de los grandes sistemas de planeamiento urbaníst ico y de los programas más ambi ci o sos de viv iend a soc ial en Eu rop a, institu cion alizá ndo se el modelo del Estado de Bienest ar. La Segunda Revolución Indust rial , a mediados del s iglo XX, t uvo como caracterí stica importante la fuerte con centración sectorial de la indu stria en un espa cio limita do que pr odujo el crecimient o económico de los años sesenta y una nueva oleada de migración. Este crecimi ento económico surgió tras los años de reconst rucc ión de las ciudades europeas, donde los estados i nvirt ieron canti dades nunca vistas para proveer a la población de viviendas que habían sido destruidas por la guerra, con el objetivo de acabar con el problema del chaboli smo bajo unos crit erios mínimos de di gnidad. La aparici ón de los polí gonos de vivi endas, tant o públicos c omo privados, si gnifi có l a consol idación de un crecimiento urbano que transfo rmó las form as c onve ncion ales d e pro ducir ciu dad hasta el momen to . Est a des cen tr al i za ci ón resi de nc ia l se al ej ó de los cent ro s urbanos porque la vi vienda obrera no podía pagar los altos precios de los suelos centrales de splazándose a localizaciones más o me nos perifér icas, con frecuenci a cercanas a zonas indust rial es. Surgió el concepto de Área Metropoli tana basado en una ciudad central que concentraba puestos de trabajo, equipamientos y servi cios, rodeada de un espacio dependiente de suburbi os r esidenci ales, industri as descentral izadas y pequeños núcleos urbanos de origen rural absorbidos por el creci miento. En muchas ocasiones, los nuevos espacios metropo lit anos se form aron sin u n p lanea mien to u rban ístico q ue los co sier a con la tram a urb ana existente y dota ra a lo s nu evos esp acios residenc iales de conexiones y equipamientos. En palabras de Pablo Arias Sierra (2003 ): “La e xplosión d emo gráfica y m igratoria de los año s 50 y 60 signifi ca una voluntad de cambio social que se expresa territoria lmen te e n la ap arición d e lo s inc ipiente s fe nóm eno s met ro pol i t ano s. La impr ov i sac i ón y l a fa lt a de refe re nc ia s en rela ci ón con el problema d e los nuevos crecimientos, com o espacios de desarroll o discontinuo al margen de las propias fronte ras muni ci p al es , va a pro duc ir de for ma acel er ada un aglo mer ado tentac ular do nde la viv ienda s ocial, los p olígon os indu striales y los enclaves m arginal es, van a constr uir “la ot ra ci udad”, que de f orma Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 100 imp revis ible imp one su presen cia com o una nueva exp res ión disconti nua y conf li ctiva de lo perif érico” (Arias, 2003 ). Tras la Segunda Guerra Mundial, se pusieron en marcha varios programas de planif icación para controlar el proceso de crecimiento de las ci udades europeas, e i gualmente, s e puso en marcha la ma yor inve rsión de la historia en prod ucció n de viviend as para la clase necesitada, bajo los cri teri os del Movimiento Moderno de fabri cación en serie. Esta f orma de creci miento basada en la producción de vivienda masiva fue crit icada más tarde por los proble mas de segregación que origi nó, como indicó Joan Busquets i Grau (1999): “Dada la experi encia de la urbani zación marginal tenemos que recono cer que la falta de vivienda para la ge nte con poco s recursos no signif ica necesari amente la producc ión masiva de vivi enda acabada, según las paut as de los modelos moderni stas. Sabemos de las dific ultad es fina ncie ras, p ero tam bié n de la n eces idad de da r respuesta a programas personales, obligan a pensar en proyectos muy dist i nt os a l os de la vi vi en da “c el ul ar ” en un g ran bloque de pisos.” Las ciudades eur opeas sigui eron di ferentes modelos urbanos y de vivienda soci al durant e los años de cr ecimiento económico, dentro de éstos, l a experi encia urbaní stica i nglesa si rvió de ej emplo y estímulo para los dem ás estados eur opeos enfrentándose a l os problemas de la concentración demográfi ca y económica de las grandes ciudades. En el debate sobre descentral izaci ón, la recons trucción de Londres supus o la cre ación d e Ne w To wns o ciudades satéli tes que se alejaban de l a dependencia d e l a c i u d a d tradicio nal y s e auto aba stecían a sí m ism as. En cuanto a l a vivi enda, l a experi encia escandi nava adquir ió en l a posguerra el ejemplo a seguir en la producción de vivienda social, ya que contó con la ventaja de que sus ciudades no sufrieron destrucci ones dur ante la guerra. Así , durante estos años ofreci eron un buen programa de r eordenación urbanística y una acel erada construcción de vi vienda social. En Franci a, la reconst rucc ión de la edifi caci ón no f ue de la m ano con la reordenaci ón urbanís ti ca, d ificultan do los re sultad os del crecimiento ordenado de las ciudades. A los p roblemas de repara ción d e los daños de la g uerra s e añ adió la crisis d e la vivienda anteri or, debida a la inactividad de la industria de la construcción. En 1957 se prom ulgó p o r p r i m e r a v e z l a p o l í t i c a d e l a s Z.U.P. (Zonas Urbanas con Priorida d), nuevas zonas resi dencial es para construcciones subvencionadas con una dimensión inusitada, LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 101 entre 30.000 y 40.000 habitant es, caracteri zadas por la prefabri cación a gran escala que proporcionaba una planifi cación sencilla e igualitaria. En d iez años se construyeron 195 grands ensembles q u e s u p u s i e r o n 2 , 2 m i l l o n e s d e v i v i e n d a s H L M ( M o y a , 2008). Ubicados en las pequeñas ciudades de la periferia, tuvieron un urbanismo y una arqui tectura d onde las call es fueron r echazadas y la mezcla de usos erradicada. Se creó un nuevo tipo de ciudad basado en el funci onalismo. En Ale mania, la rec onst rucci ón t ras la guer ra s e re ali zó ba jo parámetros diferent es ya que los daños causados fueron m ayores que en cualquier otro país. En 1950 se promulgó la nueva Ley Sobre la Vivienda que consiguió construir en seis años 1.800.000 nuevas viviendas. Los barr ios perifér icos, conocidos como siedlung , fueron construidos en su mayor parte p or cooperativas sin ánim o de l u c r o bajo parámetros modernistas. La reconstrucción se reali zó a buen ritmo y en unas década s el problem a habitac ional e staba prácti camente exti nguido. En España, a las necesi dades de reconst ruc ción dura nte los años cuarenta se sumaron las carencias his tóricas d e un pa ís con decenios de inestabili dad polít ica e insufici encia económ ica. H asta la década de los cincuenta l a producción de vivi enda social fue muy baja, más tarde, una vez iniciado el proceso de desarrollo industrial y de fuertes crecimientos u rbanos , la constru cción d e viviend as con ayuda pública se convi rti ó en algo necesari o para las áreas indu stria les m ás din ám icas . Como concl usi ón, los prog ramas de const ruc ció n masiv os de vivienda solucionar on en gran m edida los problemas habitaci onales de l a é p o c a . E n l o s p r i m e r o s a ñ o s d e s p u é s d e s u c o n s t r u c c i ó n s e había erradicado el chabolismo y se había dado acceso con una vivienda digna a un gran sector de la población, sin embargo, dos décadas más tarde la construc ción con material es de baja cali dad y la falt a de m antenimiento junt o a un urbanismo desordenado, hicier on que una gran mayoría de los bar rios se convi rti eran en espacios de marginali dad urbana. Los gr ands ensembles francese s, las siedlung a l e m a n a s , l o s polígonos de vivienda social en España , al igual que las construcciones de los barrios periféricos en otros países europeos, pronto demostraron sus li mitaciones. Los barrios repeti tivos, poblados de cientos de viviendas estándar en densos bloques lineal es, entre los que se encontraban espacios a b i e r t o s f u e r a d e escala humana, crearon un tipo de ciudad deshumanizada donde los espacios de marginali dad encontr aron l a manera de guetizar se . Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 102 El perí odo de recesi ón económic a que comenzó con la cris is de la energía en 1973 y que llegó hasta pri ncipios d e l o s o c h e n t a d i o luga r, en los difer ente s paíse s euro peo s, a un proc eso de rece sión en las políticas de viviendas sociales que habían llegado a suponer un coste excesi vo para los est ados. En los años noventa en Francia se produjo una degradación tan grande de los grands ensembles que forzó el consen so entre las diferentes capa s so ciales y las autoridades sobre la i nadecuación de esa f orma de hábitat con polít icas de mejora y rehabil itaci ón de bar rios. A partir de esa década, la atenci ón de los estados e uropeos se centró en las necesidades de mantenimiento y reposición de los parques de viviendas construi dos en los cincuenta y sesenta deterior ados consi derablemente. La situación de los polígonos desde los años ochenta hasta la actuali dad, en relaci ón con el m edio urbano que los rodeaba, varió en función de la importanci a de la ubicación que tuvi eron en el momen to de s u co nst r ucc i ón y seg ún f ue evo lu ci on and o l a t ra ma urbana de la ciudad. Es decir, algunos de dichos polígonos se encuentran hoy integrados en la trama urbana colindante, ocupando una posici ón favorabl e y reval orizada con relaci ón al centro de la ciudad en términos de facilidad de transporte y cercanía. En cierta mane ra , la práct i ca ine xi s te nci a de vida urba na y de equi pami en to s loca les en esta s áreas sólo ha si do compensada por el continuo crecimiento urbano y acercamiento a la ciudad ya consolidada que fue oc upan do los v acíos existente s entre los barrio s releg ados y la ciudad formal. Figura 2. 30 . Proc eso de crec imient o de ci udades, aparición de marginalidad urbana y medidas adoptadas en España (1920 - 2010). Elaboración propia LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 103 En resumen, podemos ar gumentar que hi stór icament e los procesos de crecimiento urbano en ciudades densamente pobladas provocaron tres tipos de espa cios que en m uchos casos se convirt ieron en lugares de marginali dad para la población que residía y que las administraciones públi cas intentaron subsanar mediante diferent es políti cas e intervenc iones urbanas que se analizarán en el siguiente capí tulo: 1. Áreas centra les 2. Ciudad infor mal, o barrios autoconst ruidos 3. Polígonos de viviendas, desconectados y posterior mente degradados El fenómeno de las áreas urbanas en crisi s parece haber retom ado el interés e n los investiga dores en los ú ltimos año s, seg ún Blanco (2005) exis te un ci ert o consenso alred edor de dos ideas básicas: primero, los procesos de transf ormación del capi tali smo en el contexto de la globali zación han intensi ficado las desigualdades socio - espacial es urbanas y han transfor mado su naturaleza; segundo, ante las reali dades emergentes de segregación socio - espacial urbana, se necesitan nuevos enfoques y nuevos instru me ntos de polít ica pú blica qu e no s perm itan abord ar el problema. Situándonos en la realidad del context o de crisis financi era actual, estos procesos de áreas urbanas en crisis se vuelven aún de mayor relevanci a, aunque el efecto provocado en las ciudades no sea inmediato. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 104 2.2.1.2. Espacios de marginali dad en la ciudad contemporánea “Visto con una persp ectiva histórica, el suburb io aparece ahora como el punto de transición entre dos épocas descen trali zadas: la época preindust rial rural y l a sociedad de la i nformación posindustr ial. El suburbio se ori ginó cuando las ci udades eran yuxtaposiciones extrañas de los muy ricos y los m uy pobres; la masa de la poblaci ón viví a y trabaj aba en el mundo descentral izado de los pueblos rurales. Ahora, tanto la población como la producción están abandonando de nuevo las ci udades, dej ando solamente a aquell a élit e moderna que comparta las ciudades centrales co n sus vecinos urbanos tradic ionales: los desesperadamente pobres” (Fishma n, 2004). La crisi s de los años set enta marcó el decl ive de muchas ciudades de gran tradición i ndustrial en Europa (Liverpool , Birmi ngham, Rotte rdam, Turí n, Bremen) cuyo desencadenante fue el descenso de la industri a tradi cional unido a un desarrollo insuficient e del sector servicios (ocio, activi dades culturales, etc.) que provocó un desempleo m asivo y una degradación de la vida social. En España, el ejemplo del Área Metropolit ana de Bilbao que hasta 1975 concentró la localizaci ón de nuevas actividades industriales y que experimentó un fuerte crecimiento económico y demográfico en esos años, supuso en la década de los ochenta, la pérdi da de esa economía indust rial (Ati enza , 1991). Los factores que provocaron dicha situación fueron: una escasa diversi ficaci ón industr ial, con la ausenci a de sectores que más tarde mar car on el cre ci mi ent o ec onó mic o, una fu er te conge st i ón ur ban a y deterior o ambiental, que provocó una descentra lización de las activi dades industr iales haci a otras comarcas cer canas que no tenían esas patologí as. Durante esos años, l as metrópoli s empezaron a adquiri r un papel cada vez m ás destacado como centralizador as y difusor as de la actividad económica, configu rándose como nudos de conexión de fl ujos de i nformación y cult ura. Las ciudades que supier on reinter pretar se en la producci ón de los nuevos sector es servi cios y tecnológicos crecieron cada vez más, atrayendo a nuevas empresas y personal cualifi cado. Sin e mbar go , en las ci udades de tradi ción industrial, la ofer ta de mano de obra barata en países en vías de desarroll o, entre otr os, provocó un descenso del empleo, incrementando los espacios de m arginali dad urbana en l as zonas tradi cionales de barr ios obr eros. LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 105 Saski a Sassen ( 1999), en su est udi o sobre l as ci udades global es presentó una realidad contemporánea donde la introducci ón de un nuevo mercado de servici os y la int ernacional izaci ón del capi tal marcó el nuevo devenir de las ciudades desarrol ladas: “Dura nte siglos, la economía mundial ha inf lui do en la vida de las ciudades. En los años 6 0, la organización de la actividad económica entra en un proceso de profunda transformación: el desmantelamiento de los centros industrial es, la industriali zación acelerada de los diversos países del Tercer M undo, los avances en la tecn ología de los ord enado res. M ás gra ve fu e la ráp ida intern aciona lización de los ce ntros fina ncieros en una red mu ndial de transa cciones. Cad a u no de estos camb ios mod ificó la cone xión de las ciud ad es co n resp ecto a la e con om ía inte rna cion al. A prin cipio s de los setenta se desint egró el régimen int ernacional de hegemonía de EEUU en l a economía m undial. A principi os de los ochenta l os grandes bancos transnaci onales estadouni denses se enfrent aron a la crisis de deuda masiva del Tercer M undo. El nu evo papel estratégico que se ha pr oducido en las ciudades ha sido: c entros de poder altamente concentrados en la organizaci ón de la economía m undial, focaliz ación de em pre sas fina ncie ras y de servicio s que han reem plaza do a las manufa ctureras como fuen tes centrales del crecimiento económico, lugares productores de innovación en sectores líderes y mercados para las innovaciones producidas.” (Sass en, 199 9). Nueva pobre za urbana El nuevo régimen de pobreza u rban a s e p resen ta d istinto d el régim en d el siglo pasa do, ba sado en el traba jo indu strial es table y en la re d d e se gu rida d d el es tad o k eyn esia no . De es ta fo rm a, lo s espacios de marginalidad de las ciudades contemporáneas también presentan dif erencias respec to a la margina lidad urbana del siglo anterior . Loïc Wacquant (2007), sociólogo e investigador sobre desigualdad urbana, pl antea que en las zonas m arginales actuales de las ciudades capitalist as se va a producir un nuevo régimen de marginali dad urbana, dis tint o del espacio obrero europeo del siglo XX. Esta nueva m arginal idad se trad ucirí a en una expul sión del espacio social y físi co de las m etrópolis posfordist as . La s característ icas que señala en la marginali dad avanzada o mar gi nal i da d ac tu al son sei s , qu e contras tan con la pobreza urbana característ ica d e las d écadas entre 1945 y 1975 y que en la actuali dad han cobrado más importancia por la coyuntur a de crisis de la últim a déc ad a: Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 106 1. El asalariado como inseguridad social. M i e n t r a s q u e e n l a s décadas de e xpansión fordistas l a r e l a c i ó n s a l a r i a l o f r e c í a u n a solución a los dilemas de la marginalidad urbana, bajo este nuevo régim en en conso lidación se la cons idera parte de l problema a resolve r. El trabajo as alariado se ha vue lto ine stable y d iferencia dor y se ha converti do en fuente de fragmentación y precariedad social para aquellos que se hal lan en l as escalas infer iores de la esfera del empleo. La inseguridad del empleo, de los ingresos y del trabaj o, mot iv ada s por los pues to s de tr aba j o fl ex ib le s, los cont r atos de duración predeterminada, los salarios según rendimiento, la reducc ión de la duración media de los em pleos , la tasa de rotación etc., se han acumulado en los sect ores inest ables del nuevo proletar iado posi ndustri al. 2. La desconexión de l as tendenc ias mac roe conó mic as . La marginali dad avanzada s e h a l l a c a d a v e z m á s d e s c o n e c t a d a d e l a s tendencias globales de l a economía. Los barrios de relegación en Europa no se han vi sto afectados por los años de prosperidad de la década de 1980 y de la segunda m itad de la de 1990, si no que han empeorado sensiblemente con las fases de recesión. Las econom ías avanzadas tendrían que alcanzar tasas espectaculares de expansión para poder reabsorber todos los que han permanecidos desplazados en el mercado de tr abajo. 3. Est igmat izaci ón terr ito rial . L a marginalidad avanzada t i e n d e a concentrars e en terri tori os aisl ados y circunsc riptos , en vez de encontrarse di seminada en el conjunto de las zonas del hábitat obrero. Se convi erten en barr ios est igmatizados soci almente, a l a vez que terr itor ialmente. 4. La disolución del lugar. Pérdida de un marco humanizado, culturalmente familiar , con el que se identifiquen las poblaciones urbanas marginadas y dentr o del cual s e sient an en segur idad. 5. La pérdi da de un país interno. E n l a s f a s e s a n t e r i o r e s , l o s trabajador es temporalmente rechazados del mercado laboral podían replega rse en la ec onom ía social de su co lectividad de o rigen, como el distr ito obrero. Ahora, si la tasa de desem pleo crece en estos barrios, la ayuda comunit aria desciende. 6. Fragmentación social. L a m arginali dad avanzada difi ere además de las formas anteriores de pobreza urbana en que se desarroll a en un contexto de descomposición de cl ase en lugar de la homogeneización proletar ia. Son obreros industrial es que envejecen o son transformados en obsoletos por la innovación tecnológica y la redistribuc ión de las actividad es prod uctivas . LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 107 La necesaria creación de nuevos caminos de intervención públi ca en polít icas soci ales y en inver sión urbana que det engan o redire ccionen esta nueva marginal idad se hac e más necesaria que nunca. En palabras del propio Loïc W acquant (2007): “Si no se ponen a punto y en marcha nuevos mecanismos de incorpor ación social y política que reincorporen a la población desechada en esos territo rios de abandono, puede esperar se que esa marginali dad urbana si ga creci endo y extendiéndose y con ella la violencia en las calles, la al ineación pol ítica, l a deserti ficación organizacional y la inform aliz ació n de la e con omía que afecta n a los barrio s de r elegación de las grandes ci udades en l as soci edades avanzadas. ” En este se nti do, ya en Agosto de 2011 fui mos tes ti go de las revueltas organi zadas en l os suburbios de la ciudad de Londres, donde la oleada de violenci a callejera en los barrios más pobres de la ca pital, zon as m uy cas tigada po r el d ese mple o, la pob reza y la inm igrac ión ma rgina l, provo caron grave s disturb ios tras el enfrentamient o entre l a policí a y la comunidad del subur bio. Estas revue ltas, al igual que las o curridas espec ialmen te en la déca da de los o che nta c on d isturb ios v iolen tos e n Br istol, L iverp ool y Lon dres , pusieron de relieve las tensiones sociales y raciales que persist en en numerosas ciudades europeas, ahora acrecent adas por la cr isis económica. La ciudad en el conte xto de crisi s mu ndi al 22 El paro es la princip al causa de la pobreza urbana (Ali cia Ziccar di, 2001; Comisión Europea, 2012; CE PAL, 2000). A comienzos de los años 80 el desem pleo sobrepasaba el 10% en Franci a, Bélgic a y R eino Unido y unos pocos años después se llega ba a re gistrar un 25% en numerosas ciudades, e incluso se superó este porcentaj e en ciudades vecinas a las grandes aglomeraciones urbanas. Las ciudades españolas fueron las que más al to s niv el es de desemp l eo al can za ro n en el sur de Euro pa, seguidas por las portug uesas y las griegas. Esto produjo lo que se conoció como un con junto social bajo el término de nuevos pobres , que eran aquellos desempleados de larga duración, consecuencia de los ca mbio s estru ctura les de la econo mía y de las mig racio nes de regione s periféricas de Euro pa, África, A sia, y Euro pa Orien tal 23 . 22 . Título tomado de C ohen, M . (2012). La ciud ad en el contexto de la crisis mund ial: entend er los efectos y reforzar la efica cia de los paque tes de estímu lo. En M. Belil; J . Borja y M. Cor ti (Eds.). Ciudades, una ecuación imposible (pp. 35 - 58).Barcelona: Icaria 23 . http://www.datosmacro.com/paro. Consul tado el 22 de enero 2014. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 108 En la actuali dad, bajo los índices de desempleo más altos que se conocen desde entonces, la tasa de desem pleo en España en el año 2013 lle gó a ser d e l 2 6 , 7 % , e n G r e c i a d e l 2 7 , 8 % , P o r t u g a l d e l 1 5 , 5 % y en la Zona Euro del 12, 1%. Francia obt uvo una tasa de desem pleo de 10,8%, Bél gica del 8,4% y Reino Unido del 7, 4%. La consecuencia de est a tragedia l aboral es evidente, si en los años 80 esta poblaci ón se conoció como nuevos pobres , ¿de qué manera podríamos denominar l a coyuntur a de desempleo actual ? Las consecuencias de este f enómeno son la pobreza y la excl usión social, la pérdida de la vivienda, la pérdida de autoest ima que af ecta a las rel aciones personal es y famil iares, y el descenso en l as condiciones d e vida material es. Para Méndez (2013) la cri sis financi era internaci onal, con la espiral recesiva desencadenada por la rest ricción del cré dito a la s em pres as y las fa milia s, junt o a los problemas de endeudamiento privado y público que afectan de forma nega tiva la invers ión y el e mple o, c onstituy e u n m arco co mún de referenc ia para la cris is urbana . Las ciudades como organismos vivos y d i n á m i c o s h a n presentado unas tendencias al cam bio y a sufri r los envistes de la crisis financiera que d io comienzo en el añ o 2008 muy diferentes. Si bien, no reaccionan de la misma manera las ciudades de gran tam año, ciud ades medias o i nterm edia s, o municip ios pequ eños . También infl uye si se trata de ciudades económicamente fuert es, inclu sivas y d esar rollad as, o si p rese ntan g randes espacios urbanos vulnerabl es y polari zados. Aquell as ciudades donde su tej ido económico, social y polít ico ha alcanzado una m ayor y mejor artic ulación pueden mostrarse más resi stentes ante una nueva crisis o, al menos, tener mejores condiciones para responderla, apli cando estrategi as que f avorezcan un repar to más equil ibrado de sus costes y una más pront a recuper ación ( Méndez, 2013). En el año 2008, Cohen (2012) identif icó 10 problemas urbanos como hipótesis pr obable de los ef ectos de l a incipi ente cr isi s mundial, que desgraci adamente se cumplieron en su mayoría sobre todo en algunos paí ses en ví as de des arroll o, est os fuer on: 1. E l impacto sobre la estructura económ ica urbana, debido a la reducción del crédito que supondría una reducción de inversi ones, consumo y empleo ur bano. 2. Más pobreza urbana y peor distribución de los ingresos, aumentando la des igualdad 3. A umento de la m igración de áreas rurales a urbanas, aumentando la c iudad i nformal en la per ifer ia de las ci udades 4. Cri sis al imentari a y energétic a LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 109 5. Crisis fi scal consecuenci a de la reducción de ingresos debido al descenso de la producción, el comercio y el consumo. 6. Una r educción del gasto social 7. Auster idad f inancier a a escal a munici pal 8. Menos i nversiones en vivi endas y bar rios 9 . En los países emergentes donde aumentara la población urbana, se produciría un aumento de barrios de chabolas desconectados. El efect o contra rio al analiz ado en décadas anteri ore s se dio en España durante el periodo de boom inmobiliar io : a la e scas ez d e viviendas y producción de espacios de marginalidad fruto de las numerosas migraciones del campo a la ciudad y de l os procesos de industr iali zación donde gran parte de la poblaci ón no encontraba luga res dign os do nde viv ir, se inv irtió en cier to m od o e l m od elo en las últi mas décadas, l o que Naredo ( 2012) l lama patol ogías de crecimiento , fenómenos donde la urbanización se expandió a ritmo muy sup er io re s a los del cr eci mi en to de la pobl ac ió n y de su rent a disponibl e, pr ovocando l os si guientes modelos territor ial es: 1º polari zación del espacio en núcleos atractores de población, capitales y recursos, y áreas de abastecimiento y v ertido; 2º conurbación difusa o urban spr awl , que separ a y expande por el territorio las dis tintas p iezas de la ciuda d req uirien do p ote ntes infrae stru ctur as. Sin embargo, a pesar de la gran produ cció n de estudios sobre la segregación urbana parece que esta ha dejado de lado el componente socio - cultural para comprender las ciudades act uales. Para Li ndón, et c. (2006) la relevanc ia de las migr ac i one s (h oy intern ac iona les, ayer nacio nale s), la m ode rniza ción d e la ba se económica (ayer por la industri ali zación, hoy por el terci ario superior) y la segregación social no parecen ofrecer las explicaci ones complejas que exigen los cambios en las me trópolis del te rcer mil en i o. E st os aut or es asumen el desa fí o de in cor po ra r la componente cultur al, la subjetividad social y los imaginarios para entender la construcci ón social del espacio en la ciudad en las disti ntas escalas, desde los microespacios hasta la ciudad como un todo. La ciudad contemporánea a su vez se puede ver com o el espacio donde se expanden los derechos ciudadanos. Los movimientos sociales, como dijo Harvey (2009), juegan en eso un importante papel a través de sus luchas cotidianas por una sociedad más igua litaria , y es pec íficam en te p or un a ciu da d m ás ju sta. P ara Sugrany es (2010) “ el derecho a la ciudad, actualmente, es un movi mi en to pol í ti c o como resp ue st a a las polí t ic as neo li be ra l es Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 110 tom adas p or la socied ad capita lista de las última s dé cadas, que propici a el ejerc icio pl eno de la ciudadaní a y de todos los derec hos humanos, la producci ón y gestión s ocial del hábitat , la gest ión democrática de la ciudad, a través de la participaci ón de la sociedad de forma direct a; propugna l a función soc ial de l a propiedad y de l a ciudad, donde predom ina el bien común sobre el derecho individual de propiedad, l o que impli ca el uso soci almente just o y ambientalmente sustentabl e del espacio urbano” . Pa ra con quista r el derecho a la ciudad es necesario primero d i f u n d i r e l c o n c e p t o y l a propuesta de cambio, articular los procesos de m ovilizac ión social e incid ir en la for mu lació n d e po lítica s pú blica s (S ugr any es, 2 01 0). Según Jordi Borja (2000) “e l de sarrollo y le gitimac ión de los derechos ciudadanos dependerá de un triple proceso: i) Cultural, de hegemonía de los valores que están en la base de estos derechos y explici taci ón de los mismos; ii ) Social , de movil ización ci udadana para conseguir su legali zación y la creación de mecanismos y procedimient os que los hagan efectiv os; iii) Político - institucion al p ara form alizarlo s, cons olidar los y desa rrollar las po líticas para hace rlos efecti vos”. El derec ho a la ciudad es la posibi li dad de constr uir una ciudad en la que se pueda vivi r dignamente, reconocerse com o par te de ella, y donde se posibi lit e la dist ribuci ón equitativa de diferent es tipos de recursos: trabajo, salud, educación, vi vienda y recur sos simbólicos, com o memo ria, participación y acceso a la inf ormación. En este sentid o, la Carta Mundial por el Derecho a l a C i u d a d ( O N U , 2004) lo definió como el derecho a un hábitat que facilit e el teji do de las relacio ne s s ocia les, el d erec ho a sentir se parte de la ciu dad (sentido de cohe sión soc ial y construc ción cole ctiva), el dere cho a vivir dignamente en la ciudad, el derecho a la convivenci a, el derecho al gobi erno de l a ci udad y el derecho a la igualdad de derechos. Por últim o, y como espac ios dond e “soña r la ciudad del futur o” pero también la del presente, Eugenio Reyes (2010) propone algunas nuevas utopías y ecotopías que son interesantes al menos plantear para r epensar el modelo urbano que actual mente tenemos: - R u r b a r i z a r l a s c i u d a d e s : l a a g r o c i u d a d c o m o i m a g i n a r i o colectivo - F r e n t e a l a c i u d a d c o m o p r o d u c c i ó n m a c h i s t a d e l b i e n e s t a r , l a ciudad de los cui dad os - R e p e n s a r e l i t i n e r a r i o u t ó p i c o c l á s i c o d e l u r b a n i s m o : d e l s t a t u s naturali s al stat us civi tas - E l d e c r e c i m i e n t o d e l c o c h e p r i v a d o c o m o p r o s p e r i d a d d e l a accesibil idad urbana LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 111 - Hac er cre cer los residu os: re ducir fre nte a recicla r - El de crecim iento de las p risas - La ciu dad com o es pacio para la justicia climá tica y s ocial - R e d u c i r l a s d i s t a n c i a s e n t r e c u l t u r a s : l a c i u d a d c o m o d i v e r s i d a d cultural - El ap oyo m utu o: los b anco s de tiemp o - Las cooper ativas de agroconsumidor es - Los m erc ado s de c ercan ía - L as tiendas grati s: el tr ueque Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 112 2.2.1.3. Indi cadores de vulnerabil idad act uales de barrios en España Tradic ional mente, el concepto de vulnerabi li dad se util izab a para describi r la exposici ón al riesgo y la gestión del mismo, inclui dos el asegurarse contra u n a c o n t e c i m i e n t o a d v e r s o y l a d i v e r s i f i c a c i ó n d e los ac tivos e in gre sos (P NU D , 2 014 ). En el Info rm e sob re De sarr ollo Humano del año 2014 se han enfati zaron las estrechas rel aciones entre la reducción de la vul nerabil idad y el fomento del desarrollo humano, introduciendo el concepto de vulnerabil idad humana p a r a describi r la posibilidad de deterioro de las capacidades y opciones de las p erso na s. Figura 2. 31 . La vulnerabilidad. Fuente: PNUD, 20 14 Otr o de los cont ext os dond e el concepto de vulnerabil idad se ha desarroll ado princi palmente ha sido en el ámbito de l os estudios ambientales y en relaci ón con el análisis de desastres, que de expli caciones fís ico - natur ales han evolucionado para incl uir también factore s soc ioeco nóm ico s, aunque en los últi mos años tam bién se ha difundi do en las ciencias sociales y, más en concreto, en los estudios urbanos (Méndez, 2013). En l a inves ti gació n que lleva por tít ulo Las escalas de la crisis. Ciudades y desempleo en España ( 2 0 1 3 ) s o b r e l a c r i s i s actual y su repercusi ón en las ciudades en España se han identifi cado hasta una treint ena de indicador es potenciales que sirven para elaborar una valoraci ón comparativa sobre el impacto que la cri sis ha tenido en las LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 113 ciudades españolas, agrupados en cinco componentes básicos: económicos, l aborales, soci ales, demográficos e inmobil iari os. Figura 2. 32 . Indicad ores del im pacto de la crisis econ ómica en las ciu dades. Fuente: Ménd ez, 2013 Desde los años noventa, la dimensión urbana de la vulnerabi li dad se puede medir mediante una serie de indicadores a través del Obser vat ori o de la Vul ner abi li dad Ur bana en Esp aña q u e o f r e c e informaci ón sobre todas l as ciudades que super an los 50.000 habitant es, además de las capital es, con datos que van desde 1991, 2001 y 2006, incl uyendo indi cadores de caráct er sociodemográf ico, socioeconómico y residencial . Puede entenderse por vulnerabi lidad urbana “ aquel proceso de mal est a r en la s ci ud ade s pr odu ci do por la combi n aci ón de múlt i pl es dimensiones de desventaja, en el que toda esperanza de m ovili dad social ascendente, de superación de su condición social de exclusión o próxima a ella, es contemplada como extremadamente difíci l de alcanzar. Por el contrar io, conll eva una percepci ón de insegur idad y mi edo a la posibilidad de una m ovili dad social descendente, de Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 114 empeoramiento de sus actuales condici ones de vida” (H ernández Aja, 2007) . Haci endo ref eren cia a dos cuest io nes: 1. el incremen to de las amenazas y los riesgos que afectan a las personas/soci edade s/grupos sociales/estados y 2. El debilitamiento de los mecanismos para afr ontar di chos riesgos y amenazas (Ministerio de Fom en to, 2010 ). Lo que se considera i nteresant e desde esta tesi s es que la herramienta para analizar la vulnerabili dad urbana está re ferida a la escala BARRIO. Hem os sintetizado este ámbito urbano como columna vertebral de toda la investigación por considerar que es el luga r com ún don de las pers ona s rea lizan sus a ctivid ade s cot idian as, que está en relación directa con una buena o mala calidad de vida según el espacio barrial muestre sus posibilidades de satisfacer dichas necesi dades. El Aná li sis Urbaní sti co de Bar rio s Vul nera ble entiende por Barrio Vulnerable (BV) un conjunto urbano de cierta hom ogeneidad y continuidad urbaníst ica, vincul ado siempre a un Área Estadísti ca Vulner abl e (AEV), que pret ende es tabl ecer una del imit ació n urbaníst ica que se corresponda con una realidad físi ca y morfológica. Es intere sante además el análisi s que realiz a en cuant o a for mas de crecimiento d e los bar rios vulne rables para v alorara cuál h a sido la más afectada por la marginalidad urbana y que posteriormente nos alumbrará en el análisi s de los ámbitos de actuación de los proyect os de regeneración de bar rios. Las formas de creci miento que selecciona son: Casco histó ri co, Ensanc he, Parcel aci ón perif éri ca, Ciuda d Jard ín, Promoci ón púb li ca 40 - 60, Promoción 60 - 75, Promoci ón públi ca 75 - 90, Promoción privada 75 - 90, Pueblo anexionado, Media m ixt a, Perif eria m ixta, Parcelación marginal ( Aja, Vázquez, Gar cía, Mat es an, Moreno, Al guacil, Camacho, 2011). Los indicador es que se consideran para seleccionar la vulnerabi lidad de un barr io son los siguient e: LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 115 Figura 2.33 . Ejes básicos e indicadores de vulnerabil idad. Fuente: Elaboración propia a p artir de Ministerio de Fomento, 2011 En el año 2016 se ha actuali zado la batería completa de Indica dore s dispo nibles en los A tlas de la Vulne rabilida d, a efe ctos del Análisi s Urbanístic o de Barrios Vulnerables en España considerando 3 Ind icad ores Básic os de Vulnerabil idad Urba na (IBVU ) , que s on los siguien tes: (1) porce ntaje d e pob lación en par o, común para los años 1991, 2001 y 2011; (2) porcentaje de población sin estudios, com ún también p ara 1991, 2001 y 2011; (3) carencias en l as vi viendas, que ha ido variando en cada uno de los años ha sido el siguiente. En 1991 se tomó e l porcentaje de Viviendas sin Agua Corri ent e; Porce ntaj e de Vivie ndas sin Retret e dentr o de la Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 116 vivienda y Porcentaje de Viviendas sin Baño o Ducha dentro de la vivienda. En 2001, se to mó el Porcentaj e de poblaci ón en viviendas sin servicio o aseo. Y en 2011, se ha tomado el Porcentaje de viviendas en edificios en estado de conservación ruinoso, m alo o defici ente. Para c alcu lar la Vuln erabi li dad s e con sider a cu ando a lguno de l os Indica do re s Básico s de Vuln erabilidad Urban a (IBVU ) supera los valores de refer encia, con respect o a l a media naci onal. Figura 2. 34 . Indicadores básicos de vulnerabili dad urbana. Fuente: Ministerio de Fomento, 2016 Figura 2.35 . Ciudades con y sin Barrios Vulnerables 1991, 2001 y Barrios Vulnerables Inmigración en 2006. Fu ente: Herná ndez Aja, A., M atesanz P ar ellada, A., García Madruga, C., 2015 Leyenda: Con BV91. Ciudades con B arrios Vulnerables en 1991. Sin B V91. Ciudades Estudiadas en 1991 en las que no se delimi taron Barri os Vulnerabl es. Con BV01. Ciudades con Barrios Vulnerables en 2001. Sin BV01. Ciudades Estudiadas en 2001 en las que no s e del imitaron Barrios Vulner ables. Con BVinm06. Ciudades con Barrios V ulnerables de inmigración en 2006. Sin BVinm 06. Ciudades Estudiadas en 2006 en las que no se del imitaron Barr ios Vulnerabl es de Inmigrac ión. LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 2.2.2. Medidas históricas contra la marginalidad urbana En el m undo urbanizado en el que nos encontramos las ciudades ofrecen la mejor oportunidad para mejorar las condiciones de vida de la pobla ción y reso lver los prob lema s d e la po brez a. L a e ficien cia con que funcionen es cr ucial par a el funci onamiento de l a economía y para el desarrol lo social (Rojas, 2006). Para Beli l (2012), la planif icación urbana debe ponerse al servi cio de un desarrollo integ ral en el qu e se co ntem plen to das las dimen sion es de la vid a humana, incluyendo l as de reconoci miento y const rucción de iden tidade s. Se req uiere n política s integ rales de planifi cación urbana, que no sólo tengan en cuent a las inf raestr ucturas si no también las múl ti pl e s di mens i one s (s oc ia le s, cul t ur al es , ec onó mic as ) qu e confluyen en el terri torio. Las políticas públicas de orden social se hacen imprescindi bles a la h ora de a c om et er l as d es i g ua l d ad es d e la ma r g in a l i d ad so c ia l y d e la estig matiz ación de los ba rrios vuln erab les des pose ídos de las ciudades avanzadas. H ay que inventar formas que aborden el nuevo régimen de marginalidad urbana exi giendo la puesta en prácti ca d e programas que transciendan la simple rehabil itaci ón de barriadas. En el caso de barrios industrial es en declive, su recuperación podría darse mediante la sustit ución de la industr ia primit iva por usos terciario s y comercia les, más aco rdes con el d esarrol lo d e la s economías modernas en Europa. Estas acciones complementarí an la mejora del parque de viviendas y la int roducción de usos complementarios tradicionales con la implantación de grandes equipamientos, comercio especial izado y servi cios sociales. Se t rataría de introducir estrate gias de mercad o urbano o de competencia ent re ci udades que atr ajeran nuevas inversiones de empresas capaces de impulsar el despegue económico de l a ciudad. En Francia, la gestión del espaci o público y de las poblac ione s desfavoreci das es un objeto de encuadre polí tico - admini strativo estrecho que m ovili za a una amplia red de actores locales, regiona les y nacion ales. U n objetivo esen cial de las p olíticas territoria les llevad as a cab o desd e los añ os nov enta es la m ezcla d e usos, consi stente en f avorecer la coexistenci a de clases sociales disti ntas. Hasta ahora, se han m antenido las clases m edias mezc ladas con las clas es des favor ecid as, int rodu ci endo vi vi end as Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 118 unifamil iares o viviendas libres en los grands ensem bles c o m o p a r t e de la polít ica de renovación urbana. 24 Desgr aci adament e, estos cambi os en el hábi tat y en los espacio s externos, así com o las actividades impulsadas por la administraci ón como formas de t ransformación del barri o no constituyen más q ue paliat ivos en la m edida en q u e n o a t a c a n l a r a í z p r i n c i p a l d e l problema: el desempleo y l a precariedad general. De la m isma form a, la discip lina d e la arqu itectu ra y de l urb anis mo a la ho ra d e acometer respuestas en barrios degradados no obtiene resultados satisfactor ios sino está acom pañada de otras políticas sociales com o la f orm ació n y c apa cita ción la bora l d e los vecin os , la co lab orac ión con trabajadores sociales en los barrios o e l fomento de actividades culturales, deportivas y de ocio. A continuación se m uestras distint as inicia tivas q ue se lleva ron a ca bo e n Eu ropa p ara p aliar e l d éficit de viviendas y la situación de deterioro y m arginali dad en que resultaron muchos de los espacios urbanos de l as ci udades avanzadas. 24 . Se creó la Agencia Nacional de Renovación Urbana (Agence Nationale de la Rénovation Urbaine - A N R U ) , r e s p o n s a b l e d e l p r o g r a m a n a c i o n a l d e r e n o v a c i ó n u r b a n a ( P N R U ) , q u e contaba con un gran presupuest o orientado a reduc ir las desi gualdades soc iales restableciendo la mezcla social en las ZUS (Zones Urbai nes Sensibles). LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 119 2.2.2.1. La pol íti ca de vi vienda soci al En el anál is is de l a degradación de los parques habitac ionales europeos construi dos en la década de los cincuenta y sesenta en las grandes ciudades podemos encontrar varias causas que infl uyeron en su deteri oro y que vienen a ser , por un lado, causas urbaní sticas y, por ot ro, causa s relacionadas con la edificació n. El urbanism o aplicado a una gran mayoría de polígonos de vivienda social se llevó a cabo bajo cri teri os de zonifi cación, es decir, se segregaron activi dades complementarias como la empresarial - indus trial, vivienda, centros de negocios , etc. Las ár eas central es de las ciudades se dejaron para el sector de los negocios y para la residen cia de la clas e alta, mien tras que los polígono s de vivie nda social se desplazaron a l a periferia junto a los p olígonos industriales . La f acili dad de conexión con l a c iudad central también marcó la segregación territor ial de los alojamientos que carecían de estas infrae struc turas y de ofert a del trans porte púb lico. Alguno s de los fact ore s que dif icu lta ron su i ntegr aci ón ur bana con el resto de la ciu dad fueron: una tipología ed ificatoria d iferente al resto del entorno, barre ras físicas constituidas por carrete ras, autopist as y vías de ferroc arril , áreas l ibres resi duales o abandonadas, cercanía de áreas industri ales aisl adas, etc. En es te sentido, se hace imprescindible la labor de los técnicos y urbanistas en el diseño de la ciudad que perm ita la integr ación de los barrios más des fa vo re ci dos con la ciud ad fo rma l . La imp or ta nci a en el diseño la encontramos en las palabras de Joan Busquet s I Grau (1999 ): “Probablemente son algunas condiciones de proyecto las que pueden asegurar que est os procesos [barrios marginales] puedan evolucionar favorabl emente y la ciudad consiga que sus barriadas y sus barrios se conviertan en sectores urbano s en lugar de guetos de mis er ia , como in t er st ic i os d e c ang re na dentr o d e l as gr an des met ró pol i s. ” En cuanto a las causas que prov ocaron el deter ior o de los parques públicos de vi viendas relaci onadas con la edificaci ón fue princi palmente la baja calidad const ructiva y la falta de mant en imi e nt o de l os b lo qu es r es i den ci al es . S in emb ar go, ex i st en otras razones que, en ciert a manera, nos hace m irar haci a las interv enc ione s en vivie nda s ap licad as e n A mé rica L atina , com o la gestión en el acceso y mejora de los aloja mi en to s, que per mi te la imp licació n directa del u sua rio, tod avía lejos de a lcan zarse en Europa. La f alt a de c ompromis o del ciuda dano con las soluci ones Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 120 imp ues tas por técn icos y polític os en los bloq ues de viv iend as, e n much as oca si on es, n o de fi ní a el ca rá c ter ha bitacion al de sus residen tes. Sin embargo, la problemát ica de la integrac ión de los polí gonos de vivienda pública en la ciudad no tuvo com o causa exclusiva sus característ icas urbanas o edificatorias, sino que también tuvo relación directa con las c aracterísti cas socioeconómicas de la población resident e. Estas otras causas fueron: la crisi s económica, que repercuti ó en la baja calificaci ón profesi onal y en la formación de los resid ente s; una cris is de identid ad gen erad a por la falta de raíce s y de r eferenci as de los habi tantes en su nuevo hábitat, que se vio reforzad a por la prese ncia de nu evas cu lturas y mod os de vida traídos p or los inm igrante s. Dentro de las disti nta s medias para acometer la mejora de l a cal idad de vida urbana está la políti ca de vivienda social que tiene com o objetivo conseguir beneficios sociales en el acceso a una vivi enda digna que reequi li bre las r entas, l a integ ració n s ocial y la salu brida d, c onsid erá ndo se u na de la s acciones de los gobiernos que más puede influir en la vida de las personas y en la evolución y desarr ollo de los países. Es necesario un br eve anális is en l a evolución de las polít ica s de vivienda en los países europeos a partir de la segunda mitad del siglo XX, para documentar la contribución que real izó la viv ienda al incre me nto d e la pob reza urba na o a su erra dica ción . En Eu ropa , la histor ia común y las infl uencias int ernacional es llevaron a los disti ntos países a la creación de modelos paralel os de vivienda social que a grandes rasgos se podrí an clasifi car en d o s g r u p o s : l o s p a í s e s del Nort e, c on polí ticas social demócratas en am plias etapas a l o largo de l sig lo XX co n u na apu esta de cidid a p or el E sta do del Bienes tar (Reino Unido, Francia, Paíse s Bajos o Alemania) , y los países del Sur (como Grecia, España, Por tugal, y en me nor m edid a Italia), q ue ad opta ron e l mo delo d e Es tado de s ervicio s mu cho más tarde en el tie mpo (Justo y Ve lázqu ez, 19 91). El derech o a la vivienda se formali zó tras la Declarac ión Universal de los Derechos Humanos en 1948 que recogieron tod as las le gisla cion es d e los país es e uro peo s. En Es pañ a, tra s la Const it uci ón de 1978 se incl uyó el derecho a disfr uta r de una vivienda di gna y adecuada donde l os poderes públ icos pr omoverían las co ndic ione s ne cesa rias y esta blece rían la s no rma s pe rtinen tes para hacer efecti vo este derecho (Artícul o 47). La gran producción de vivienda social en Europa, ya desde la primera posguerra, y más aún en el período de reconstrucción tras la Segunda G uerra Mundial, evidenciaba el esfuerzo de los estados por proveer el E s t a d o d e Bienes tar . Si bien, estas polít ica s de viviendas sociale s han tenido LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 121 diferent es rendimientos en función de los períodos, se podría decir que en Europa la inf ravivi enda actualmente se enc uentra casi extingui da. El gasto económico en polí ti cas de vivienda a cargo del gobierno o de las administ raciones l ocales se mide a t ravés de la pr oporción que el PIB dedica a vi vienda soci al. En Europa, encontramos disti ntas realidades hasta la década de los noventa: en Holanda se invirtió el 3 .2% de l PIB , en F ran cia el 1.8% , en Ale man ia el 1.4% , en España el 0.98%, la media europea era casi del 2%. En el año 2007 se produjo un notabl e ascenso del porcent aje del PI B dedicado al gasto público en vivienda: en H olanda se invirti ó el 6.3% del PIB, en Franci a el 4.6% , en Alem ania el 5.2% , en Esp aña el 8.8% (M oya , 2008). A part ir d e la mi tad de l si glo X X, en l os di fer entes país es europeos se aplicaron dist intas medidas en m ateria de vivienda social, con formulaciones específicas que si bien coincidían en much os asp ec t os, tuvieron dif erencias en algunos elementos imp orta ntes . En la Alem a nia occid en tal s e cr eó el M iniste rio Fed era l de Construcción de Vi viendas que entre 1949 y 1959 sol ucionó el défici t residencial y permitió el acceso de una parte importante de la poblac ión a una vivienda moderna, llegando a la cifr a de un 70% de viviendas sociales del total de viviendas alemanas construi das. A partir de la década de los setenta, esta producción de vivienda social bajó hasta un 25% del total de las viviendas construidas, aplicándose los es fue rzos en la re ha bilitac ión d e los c ent ros u rban os a la ve z que se producía una cr ítica constante al urbanismo aplicado a las viviendas social es del período moderno. En l a década de l os ochenta se sumó l a c ri sis económi ca y cultural y l a producción de vivienda social no volvió a aum entar. Tras la caída del muro de Berlín en 1989, el parque residencial heredado de la Primera Guerra M undial, en un estado pésimo, más las viviendas de producción industrial con problemas técni cos y urbaníst icos, marcó una nueva int ervención a part ir de 1990 hasta nuestros días. En la primera década del siglo XXI, se consideró que el progreso social y económ ico no iba relacionado con el crecimiento del parque r esidenci al, sobr e todo en l a Alemania Ori ental dond e exist ía un gran número de viviendas vacías, fi nanciándose el derrumbe masivo de viviendas. En el año 2001 se promulgó una “Ley de promoción del espacio residencial ” que entró en conflict o con la anterior “Ley de const rucción de vi viendas” de l a década de l o s cincuenta, esta nueva ley disminuyó el porcentaje de la población benefici aria, reduciéndolo únicamente a las personas que no podían acceder a una vivi enda (Welch, 2008). Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 122 En Francia, después de la Segunda Guerra M undial se puso en mar cha una pol í ti c a de vivienda social que en 1950 transf ormó las HBM en HLM. La vivi end a se convi rt ió en una pri ori dad nacio nal en los años de gran planif icación (500. 000 viviendas por año) como parte del servicio público que acogió a la población proveniente del campo. La políti ca de vivienda más famosas fue la construcci ón de los grands ensam bles o l o s c o n j u n t o s r e s i d e n c i a l e s Z U P ( Z o n a s Urbanas con Priori dad) que alcanzaron barr ios de hasta 7.000 viviendas, acrecentando el parque públi co de 300.000 a 3.000.000 viviendas du rante ese p eríodo. Tras la s c ríticas del mo delo de ciud ad surgido en los sesenta con la construcción d e l os polí gonos de viviendas, a partir de la década siguient e el parque resi dencial empezó a segmentarse bajo la construcción de guetos urbanos con la est igma tizac ión de la ma rgin alidad , releg ació n y exc lusió n soc ial (Coud roy, 200 8). En los Países Bajos, las polít ica s de desarr oll o urbano se realizaron histó ricame nte m edian te la interven ción directa de la Admini str ación Públ ica sobre el urba nismo local de sde la Segunda Guerra Mundial hasta comienzos de los años noventa. En la década de los sesent a y hast a la década de los ochenta, l os ayuntamient os holandeses ejecutaban la políti ca del suelo ya que eran dueños de casi t odo el suelo edificable, ll egando a c ons truir en torno a un 70% del total de las viviendas proyectadas que iban destinadas a ciudadanos con unos ingresos medios o bajos financiadas a través de subsidios. El resultado de estas políti cas fue la existenci a de un importante parque de viviendas de a l q u i l e r e n l o s P a í s e s B a j o s q u e le dio fam a inte rnac iona l. La con trapo sició n se enc ontró en un enorme gasto públi co, que cr eció consi derablemente a final es de los ochenta. A pr incipi os de los noventa se produjeron cambios que modi f ic ar on est a i nt er ven ci ó n pública en el urbanismo, el estado central recortó las ayudas públicas lo q ue llevó a una privati zación de la ejecución del planeamiento y se pasó de una media anual del 70% de vivi enda social a una media del 30%. En España, la par tic ular ida d de la guer ra civil, unida a las carencias históri cas de inestabili dad políti ca y desarrollo económico, se le sumó la migración m asiva del campo a la ciudad. El régimen fue el único que en esa época promovió el parque inmobiliar io, en régimen de propiedad, a difer enc ia de las p olítica s de vivie nda s europeas que promovieron desde el pri ncipi o el alqui ler. En 1939 se creó el Instituto Nacional de la V ivienda (INV) y la L ey de V ivienda Prote gida. Desde el fi nal de la guer ra hast a 1964 se constr uyeron casi 1,2 millones de viviendas con alguna ayuda, de las cuales LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 123 únicamente la mitad correspondía a lo que se entendía como vivienda social. En resumen, tra s la i ngent e produc ción de vivi enda soc ial en los años de la segunda posguerra, el perí odo de recesión económica tras la crisi s de la energía desde 1973 hasta principios de los ochenta frenó la construcc ión del parque público de viviendas europeo, que necesitó un proceso de rehabil itaci ón provocado por l a precariedad de m edios con el que se había ejecutado. La políti ca neoliber al afectó a la vivienda, de forma que la administraci ón buscó reducir el gasto, fomentando la com pra y vendiendo parte de su patrimonio i nmueble. Los elevados costes del mantenimiento y la gestión de los grandes parques públicos de vivienda en alquil er es hoy el pri ncipal problema en las polít icas sociales en Europa. Mantener con dignidad m uchos barrios supone un gasto público importante ya que éstos han envejecido desde los años cincuenta y se hace necesaria una renovación que ya em pezó en los años ochenta. Las operaciones de renovaci ón urbana que se llevar on a cabo fuero n la d em olició n y r econ struc ción, la rehab ilitación de viviend as y la reca lificac ión de barrios . A p e s a r d e e s t o , l a n e c e s i d a d d e viviendas dignas en Europa está prácti camente solucionada ya que únicamente el 8% de la población habita en infr avivienda, que por otro lado, para los que sufren esta realidad, no es una proporción nada despreci able. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 124 2.2.2.2. Des - arti culación de la informal idad Joan Busquets I Grau (1999) en su l ibro la ur banización marginal apuntaba que “la urbani zación marginal comienza por ser una ciudad irreg ular, inc omp leta, a v eces ilegal, d esde el pun to de v ista de l planeamiento, pero acaba – en general - p o r s e r u n b a r r i o m á s d e l a ciudad”. En muchas ocasion es, tr as el proceso de creci miento y desarrollo de las ciudades apar ecieron espac ios de marginal idad donde la población necesitada de viviendas se instal aba formando barri os al mar gen de la pl an if i ca ci ón urb an ís ti c a. Est e fenó meno , conoc i do como ciudad inf ormal, t i ene caracterí sti cas comunes en todas las partes del mundo: una población en su mayoría inmigrant es, locali zación en las cercanías de l as zonas urbanas donde encuent ran traba jo, g enera lmente in formal, v ivienda s d e auto construc ción co n mat er ia le s de des ec hos , situación en esp acios ec ológicam ente frágiles , etc . E l cre cimiento de la ciu dad form al s igue las pau tas de parcelaci ón, urbanizaci ón y edificación, sin embargo, en la ciudad inform al esto s proces os se invie rten com enz ando co n la parcela ción y edifi cación , sin aco meter la urban ización. En Europa, los barri os autoconstr uid os se levantar on ilegal mente en su mayoría a partir de 1945, tras la S egunda G uerr a Mundial que atrajo fuert es oleadas de migración a las ciudades capital es. El rápido crecimie nto de pobl ación no obtuvo, en un primer momento, oferta de al ojamientos y las poblaci ones desfavorec idas optar on por asentarse en vacíos urbanos de la periferia de la ciudad, o en los centros hist óricos, baj o invasión y con viviendas autoconstr uidas. La ciudad i nfo rmal euro pea tuvo diferentes nombre s: bidonvi lle en Franci a, slum e n I n g l a t e r r a , barranquismo e n E s p a ña , c a r a ct e r i z a d o s por tener unas condiciones precari as de higiene, servi cios básicos, mat er ia le s, et c. “Ur ban i zac i one s” que f ue ro n to mand o di mens i ón confo rme pasa ron los primeros años de posg uerra, como apun tó Fernando C hueca Goitia (1968): “¿Cómo podría ser de otro modo si han nacido en plena cl andesti nidad, pri mero tímidamente, pegándose a algún pliegue del terreno y ocultándose tras él; luego extendiéndo se como inevi table mancha de aceit e?” Las políti cas de vivienda social llevadas a cabo desde la década de los sesenta atacaron este fenómeno de chabolismo hasta casi hacerlo desaparecer. No obstante, para el 8% de la población que habita en tugurios en la s ciudades ricas de Europa, el problema está aún lejos de ser subsanado y se convi erte en una preocupaci ón clara LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 125 para los estados desarrol lados, no sólo a nivel social si no también como un problema de imagen. La ciudad informal europea aparece, en mayor mediad, a partir de la década de 1945 cuando los barrios mar gi nal e s, produ ct o del desar r ol l o y la tra nsf or mac i ón de la ci uda d capitali sta, crecieron como resultado de la falta de p revisión, lenti tud o déficit económico de las autoridades para la creación de espacios que albergar an a l a nueva cl ase tr abajadora inmigrant e. La locali zación de est os barri os fue frec uentemente perif érica, aunque también apareci eron en el i nterior del tej ido urbano, sin regulaci ón ni planeamient o, huyendo de los emplazamient os previst os para la expansi ón de la ciudad. La situación de estos barrios se dio en bolsas de terreno con pésimas condici ones geográfic as y ambientales: m árgenes de los ríos, terrenos de elevada pendiente, barrancos, etc., o en zonas que el urbanismo había ai slado debido al paso de vías férreas . Durante las primeras décadas de posguerra el proceso de informalidad fue tomando forma y creciendo en di mensión. Los primeros barrios autoconstrui dos normalmente alojaban a los inm igra ntes (trabajad ore s de la con struc ci ón) que paradójicamente producían el crecimiento de la ciudad a la que llegaban buscando un puesto de trabaj o. Las administ raciones públ icas present aron cier ta toleran cia ante la realida d info rma l ya q ue re solv ía, en parte, el problema de la vivienda y en muchas ocasiones acabaron reconociendo y legali zando el barrio cuando el núm ero de habitantes era elevado. En este senti do, el d erecho legal en l a ocup ación del s uelo era decisivo para la futura intervenc ión de las autoridades que se adquirí a mediante la compra de un sol ar o una vivi enda, a propietar ios de suelos no urbanizable que parcelaban sus fincas perifér icas a la ciudad, pero sin acom eter las necesarias obras de urbanizaci ón. Durante ese período, en Francia algunos de estos poblados, como el de Cha mpign y - sur - Ma rne a las afuer as de la capi ta l, lleg ó a contar con m ás de 10.000 habitantes; en París se construyeron decenas de barriadas de barracas que se denominaron bidonvill e ; en Inglate rra, la a utoc onstru cció n com o fo rma esp ontán ea d e ac tuar p or la po blación más pobre era práctic a habitual al sur, en zonas como Clac ton o Bright on (Arro yo y Sánchez, 2002) ; en Barcel ona en el período entre 1960 y 1970 la ciudad infor mal alcanzó un cuarto del nuevo suelo urbanizado (Busquets, 1999). A medida que los cha bolistas estabilizar on su situación laboral y aumentaron sus ingresos, mejoraron sus alojamientos hasta perder Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 126 las cara cterís ticas propias de las chabo las y conv ertirse en viviend as rurales. Cuando estas chabolas se habían converti do en viviendas, llegaba una nueva oleada de poblaci ón que volvía a asentarse en infrav ivien da. D e este mod o, el inc ipien te cha bolism o inic ial de lo s años cincuenta se t ransformó en un chaboli smo masivo en las siguient es décadas. Períod os de autoc onstru cción en Es paña En España, l o s b a r r i o s d e a u t o c o n s t r u c c i ó n l l e g a r o n a p r e s e n t a r una importante expansión del teji do urbano, sobre todo entre 1940 y 1960. Horacio Capel (1975) resumió su importanci a del siguiente modo : “Del barran quism o no se salva n ni las peque ñas ciud ades ni las ciu dade s esta nca das o de débil cre cimie nto. Ello cons tituye sin duda la prueba más clar a de que no se trata de un fenómeno coyuntural, li gado al crecimiento rápido, sino de algo esencial en el tipo de desa rrollo ur bano de las ciudad es ca pitalista s.” Los p roceso s de forma ción y crecim iento d e los barrios mar gi nal e s lo s pod emo s enc on tr ar en lo s t ra baj os que Joan Busquet s i Grau (19 99) anal iza en su libr o La Urbanización Marginal donde def ine los dist intos procesos cr onológicos que se siguieron en Barcel ona e n la l ocali zación de l os barrios autoconstrui dos y que pueden hacerse extensi vos a ot ras ci udades capit ales es pañolas: 1. Un primer perí odo, de barri os deri vados de la venta generali zada de suelo rústico, inició un núm ero considerable de barrios de baj a densidad que vení an de las parc elas de anti guas urbanizaci ones de ciudad - jard ín, inicia das en los año s 20 y 30 c om o segunda residencia de la pequeña burguesía. Fueron consecuencia de las grandes migraciones en el per íodo de 1918 a 1930, aunque su ocupación más intensa se presentó entre 1950 y 1960 como consecuencia de la s egunda oleada migratori a de posguer ra. 2. Un segundo período, de barrios aparecidos tras la venta ilegal de suelos de poca cal idad t opográfic a después de la guer ra, entr e los años 1940 y 1945 sin expect ativas de uso urbano en la corona inmediata a l as ciudades desarroll adas y con dependencia directa de ella. P aralel amente, el cr ecimiento de l a ciudad f ormal fue escaso en esos primeros años de posguerra y se realizó en la extens ión suburbana de los bordes de la ciudad, rell enando los pequeños ensanches más próximos. Se trató desde un princi pio de vivienda permanente y proletari a donde los barrios no eran grandes pero sí de una gran densi dad. LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 127 3. Perí odo car acte riz ado por la apar ici ón de barr i os autoconstr uidos en el ámbito m etropoli tano entre la década de 1950 y 1960, con dependencia de las ciudades centrales y de sus núcleos suburbanos comarcales, que ocuparon un suelo con pocas posibil idades urbanas a m edio plazo, en muchos casos, de topog rafía ac ciden tada . E stas área s, prom ov idas con ex pecta tivas de residenci a perm anente alojaron a la nueva m ano de obra inmigrante. En un pri mer momento, el pr oceso se r eali zó por invas ión y autoconstr ucción sin infraest ructur as de urbanización. La administr a ción dio respuestas ante este tipo de realidad urbana: congeló el bar rio en vist as a reutil izar el suelo, o procedió a su integ rac ión. Má s a de lante , a par ecie ron los prim ero s g rup os de viviendas masivas promovidos por la administr ación pública repercuti endo e n l o s n ú c l e o s m e t r o p o l i t a n o s a t r a v é s d e u n incre me nto ind ustria l y u n au m ento de pob lac ión. 4. A part ir de la década de los sesent a, se produj o un crecimiento de los barrios autoconstrui dos en las Áreas Metr op ol it an as, como alt ern at iv a al crec imi en to de la ciudad. Se ocupó suelo más alejados de l os núcleos tr adicional es que en el período ant erior provocando l a revalor izaci ón del suel o li bre próx imo a él, como resul tado del cr ecimiento y de l a transf ormación de los barrios. En los años setenta, las act uaciones de parcelaci ones ilegal es en Sevilla o Córdoba fueron oper aciones que tuvier on más relaci ón con especulaciones de suelo que con la presión de urgencias m igrator ias. La parcelación de suelo rústico estaba dirigida casi más al mercado i nterior que a nuevas poblaci ones rurales, por ejemplo, en la peri feri a próxima a Sevill a, se dio en el sector Palmete, sit uado frent e a zonas urbanas de baja c ualif icación s ocial y que se encontrar on afectadas por estructuras ferroviarias imp orta ntes de nue va con stru cci ón (Ari as, 2003) . Influe ncia en e l crec imie nto de la s ciu dad es La característi ca más important e que recoge la tesis de Joan Busquet s i Grau en la apari ción de barri adas marginal es durant e el crecimiento de la ciudad es la formación de plusvalías del suel o. Sus estudios muestran la infl uencia que la urbanización autoconstrui da tuvo ante el crec imien to de la ciudad, de m an era que los barrio s que más in f lu yer on en el de sar r ol lo de las ciu da des son l os que aparecieron a par tir de la década de los cincuenta en l a s Á r e a s Metr op ol it an as. En sus pro pi as palab ra s: “A par ti r de un frag ment o de una finca en suelo alejado de la ciudad, se podrán utili zar las áreas inter medias, m uchas veces con pocas expectati vas de valor urbano a medio plazo, actuando como m ecanismos diri gidores del Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 128 crecimiento de la ciudad h acia el sector ocupado por esta urbanizaci ón.” (Arias, 2003) La fragmentación y posterior venta ilegal de suelo rústico permitió asignar a las parcelas un valor superior al que le corr espondía como suelo n o urbanizable que al beneficiarse de la situación próxima a la ciudad p ermitió su introducción en el m ercado generando plusvalías. El creci mient o de la ciudad se vio infl uido por estas áreas de urbanizaci ón marginal debido al crecimient o en sí mismas o a la evoluc ión que tenía el suelo interm e dio. E l plane am ien to qu izás no tendr ía una influ enc ia directa sobre la form ación y desa rrollo de las barriadas marginales, pero sí tendría una infl uencia decisiva en la transfo rm ación e ima gen de los b arrios , ya qu e repre sen ta ba el instru m ento qu e pe rm itiría le galiz arla s. Polít ica s de int ervenci ón e n la ci udad i nfor mal La transfor mación de las áreas de urbanización marginal es uno de los episodios m ás interesant es de la urbanística en muchos aspectos. La lucha por la reivindi cación social e mpezó por dem andar los serv icios indispe ns able s (agu a corrie nte, san ea mie nto, electr icidad, etc.) para segui r con la exigenc ia de equipamientos y dotaciones (escuelas, parques, centros de salud, etc.). Los barr ios que en un pri ncipi o se encontr aban segregados y alejados de l as ciudades eur opeas con el paso de l os años quedar on dentro del perímetro influyente de las ciudades, y hubo que decidir las polít icas de inter vención en estos asentamientos una vez que se habían revaloriza do sus terrenos . E stas p olíticas de inte rven ción tu viero n experienci as diversas según las característ icas concretas de cada barriada de forma que algunas buscaron la integraci ón físic a y social de los barr ios de vivienda pública a través de la rehabili tación, otras veces s e p r o d u j o e l r e a l o j o c o m o o p o r t u n i d a d p a r a i n t e g r a r y dignif icar a sus habitantes, aunque este tipo de inter vención m ostró result ados desigual es que deben ser moti vo de r eflexi ón. En el anál isi s sobre la desart ic ulac ión de la ci udad i nfor mal en los países avanzados se dieron distintas formas de acometer el fenómeno de los barrios de autoconstr ucción que llevaron a diferent es respuestas según las caract eríst icas socio - ec onómica, la loca lizac ión re spe cto a la ciuda d, el ta ma ño d e los a sen tam ien tos, etc. Es tos asen tam iento s espon táne os sufrier on cam bios en la composición de sus m oradores que en un principio presentaron fuerte s lazo s fam iliares y de am istad que llevó a una gra n coh esió n social y una mayor identidad. LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 129 Alguna s de las pol ít ic as europ eas ll evadas a cabo a la hora de acometer los asentamient os ir regulares y l a inf ravivienda fueron: 1. Tr ansfor mación de asentamientos chabolist as en barrios con edifi cación nueva, en el mismo lugar, para evitar el realoj o de sus habitant es si a éstos les unían lazos familiare s o fra ternales , o se encontraban directamente vinculados con la zona, ya fuera por la accesibil idad al puest o de t rabajo o por una cuestión cultur al. Esta polí ti ca era benefi cios a si los residen tes no formaban part e de un asentamiento chabol ista ya est igmatizado socialmente, es decir, si con la nueva actuación de bloques de viviendas bajo las mis mas cond ic i one s de habi t ant e s y lu gar de l oc al iz ac ió n, no se convertía en un gueto de conflictivi dad y problem as sociales, que no permitía la integración en la sociedad de sus habitantes. En otras ocasiones, los hijos de los vecinos de los nuevos bloques al casarse construían d e nuevo chabolas en el mismo barrio. Ejemplos: Barri o de La Celsa en Madrid (se derribó cuando sólo habían pasado 3 años de su const rucción), Co rviale en R oma. 2. Polí ti cas de real ojo en vi vien das ex tend idas por toda la comunidad o por toda la ciudad. Era una ma nera de permitir el acceso a una nueva vida en un nuevo barrio evitando la estigmati zación soci al que acar rea vivi r en un det erminado l ugar. Este es el caso de parte del realoj o del barri o chabolis ta del Vacie en Sevil la, un a par te de las interv enci ones de la EM V de Madrid, donde además estaba limitada la ocupación en nuevas viviendas a un 10% de realojo, y fue el objetivo del Segundo Plan de Erradicaci ón del Chabol is mo en Avi lé s 25 . 3. Rehabi lit ación de barrios degradados o marginados en los centros históricos que evitara el proceso de gentrif icación permitiendo a los veci nos que históri camente habían perteneci do al barrio mantener en esencia las característ icas culturales y sociales del barr io. Caso de Lavapi és en Madri d. 25 . Jo rnada G estión s ocial para la erradicación de núcleos chabolista s en ámbitos urbanos. Sevilla: ETSA, 2011 Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 130 2.2.2.3. Rehabil itación de barr ios vul nerables El incre íbl e giro que el m ercado de la vivie nda dio en España con la trans ición del boo m inm ob iliario de princ ipio de l siglo XX I hasta el pinchazo de l a bur buja en el año 2008 nos permit e vi sibil izar el cambio no sólo de todo lo r eferente a l o urbano (ejec uciones hipotecar ias, deterior o de los espacios públicos, escasez de equipamientos y dotaciones) sino de mucho s otros los ám bitos que han sido afectados, como el incremento del desempleo, de un país entero cent rado en la activi dad de la construcci ón que representaba el 10,1% del PIB nacional al i nicio de la cri sis en el año 2007. Pasada casi una década, m uchos autores ven que la crisi s inmobiliari a ha proporcionado al país la oportunidad de incorporar sus polít icas urbanas a las que vi enen impulsando desde hace años ot ros países que volvier on la mirada a l a ciudad tr adicional , a tr avés de la rehab ilitación, la rege neración, la r enovación y l a r einvenci ón del espacio urbano, se pueden encontrar respuestas m ás adecuadas a las n ece sida des s ocia les y a la a ctivid ad e con óm ica ( Teje dor, 2 015 ) Figura 2. 36 . Número de vivien das nuevas y rehabilita das en España. Fuente: Ludevid, 2015 En un continent e cada vez más urbani zado donde en la actuali dad cerca del 70% de la población de la Unión Europea reside en zonas urbanas y que se espera que aumente hasta el 80% en el año 2020, en dichas zonas urbanas s e c o n c e n t r a l a m a y o r p a r t e d e l flujo ec onó mico , socia l y cultu ral, sie ndo lo s prin cipales cen tros d e suministros de servici os co n un as cifras que comprenden el 62% del total de pue stos d e traba jo y qu e gen eran el 67% de l PIB d e la UE (Com isión Europe a, 2 014b). Paradójicamente, muchos de los LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 131 problemas más graves de la sociedad tales como exclusión social y económica, degradación del patri monio natural y arquitect ónico, sobrepoblación, criminalidad, intol erancia y racismo, así como la pérdida de toda identidad local, se encuentran concentrados en zonas urbanas (Comisión Europea, 2003). A dicha cir cunst anci a podr ía i nclu irs e que l as ci udades s on los lugares donde se produce un mayor consumo de energí a y una mayo r emi si ón de CO2 26 , sin emb argo , son también lu gares privi legiados para contribuir a los objetivos de Europa 2020 27 , donde convergen los procesos económicos más avanzados en capacidad creati va y de innovación. Los gobiernos se van dando cuenta de la necesi dad de inverti r en los espac ios urban os, sobre todo, tras el ca mbio de mo delo desarroll ist a q u e g u i ó e l c r e c i m i e n t o d e n u e s t r a s c i u d a d e s l a s pasadas décadas y que hoy día se considera ins ostenibl e desde la dimensión económica de pr ovisi ón de infr aestruct uras, dot aciones y equipamientos, como desde l a d im ensió n amb ienta l, d e consu mo de suelo, suministros, dependencia casi exclusiva del transporte privado, etc. La tendencia entonces es hacia la ciudad compacta que se manifiesta en las áreas urbanas consolidadas: ce ntros histór icos, primeros ensanc hes, per iferias , etc . Pero ¿de qué manera se enfrent an actualment e las distint as administr aciones con la real idad de austeri dad económica y financ iera? Las p olíticas en m ateria de viviend a y suelo h an ido dando un gi ro s ustancial desde la promoción de vivienda p rotegida y adquisici ón de suelo a políticas de rehabilit ación del parque edific ado y de regeneración del espacio urbano. Dentro de estas actuaci ones de rehabilit ación, los centros histór icos fueron los que se llevaron el protagonis mo en las intervenc iones promovidas por las administr aciones públicas, para poco después incorporarse los barrios perif éricos a estos procesos (Comisión Eur opea, 2010). La definici ón de rehabili taci ón, renovación, regeneración, etc. suscita diferentes argum entos y significados q ue prácticamente se desarroll an a la par con las dist intas t endencias a las mejoras urbanas. D esde un princi pio, las intervenciones de rehabilit ación han estado m ás enfocadas a la m ejora del parque edificado. La Comisión 26 . Se estima que las ciudades representan 2/3 de la demanda energétic a final y generan el 70% de las emisiones de CO2. 27 . Eu ropa 20 20 es la estrate gia de la Unión Europe a para el crecim iento y el emp leo iniciada en 2010 con una duración prevista de 10 años. Cinco son los objetivos principales en los siguientes ám bitos: em pl eo, investigación y desarrollo, clima/energía, educación, integración social y reducción de la pobreza Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 132 Europea (2010) defi ne “rehabil itaci ón de viviendas” como el conjunto de actuaciones neces arias para mejor ar las condi ciones de habitabi lidad, la efic iencia energét ica, la protecci ón del medio ambiente, la utili zación de energí as renovables y la accesibi li dad física a la vivienda . La “reha bi litac ión de edif icios” la defin e c om o e l conjunto de actuaciones necesari as para mejorar las condiciones estruct urales del edifici o, la eficienci a energética, la protección del medi o amb ie nt e, la uti l iz ac ió n de en er gí as ren ova bl es , y l os as pe ct os arquitec tónicos y para garanti zar su s eguridad y estanquei dad . Estos parámet ros coinci den actual mente con los programas de financ iación apor tados por la a dm inistrac ión ce ntral y m uc has administr aciones autonómicas en España para mejorar el espacio habitado. La “ rehabilitación de áreas urba nas” e s de finida po r la C om isión como la me jora de tejid os res iden ciale s en el med io urb ano a trav és del conjunto de actuaciones necesarias para la rehabil itaci ón de sus edifi cios y viviendas; la partic ipación ciudadana; obras de urbanizaci ón, reorganizaci ón y accesibili dad universal y estableci miento de redes de agua cali ente sanitari a c entrali zadas alimentadas con energías renovables, acciones acompañadas de la renova ción integral de barrio s que pre cisen ac tuacion es de: demolic ión y sus titució n de lo s edific ios, urb an izac ión o reorganizaci ón del área, la creación de dotaciones y equipamientos y la mejora de la acce sibilid ad de su s es pac ios p úblic os” (Com isión Europea, 2010) . Tabla 2. 1 . Aspectos de la r ehabilitación presentes en las normativas de los países de la UE. Fuente: Elaboración propia con datos de la Comisión Europea, 2010. Las inter venciones de r enovación urbana suelen ser compartidas por difer entes administ raciones a nivel de financiac ión y gesti ón, aunque pr inci palmente la acci ón es llevada a cabo por entes local es. Estas dif erent es fases del trabaj o conjunt o dific ult a en muchas ocasiones la agil idad de estos procesos ya de por sí complejos. En cuanto a las ayudas, los países de la UE suelen presentar diferent es tipos de ayud as pa ra la reh abilitac ión de viviend as y ed ificios: benefici os fiscal es, subvenciones a fondo perdi do, prést amos en condiciones privilegiadas, subsidios a préstamos, garantías u otro tipo de ayu das. LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 133 El 81% de los países d e la UE ofrecen algún tipo de ayuda para la rehabilit ació n de vivienda s, mien tras que par a reh ab ilitació n de edifi cios l os paí ses la apoyan en un 75%. Figura 2. 37 . Conjunto de actuaciones necesarias para la rehabilitación urbana. F uente: Comisión Europea, 2010 Mucho se ha debatido en los últi mos años sobre la necesidad de ampliar el concepto de regenerac ión incluyendo no sólo aspectos físicos y ambien tales , sino tam bién socia les y produ ctivo s, qu e repercutan de una manera i ntegr al en la mejora de l as condiciones de vida de los ciudadanos más vulnerables. La protección del medio ambiente en los diversos ni veles urbanos y la mejora de la cal idad de vida de las personas deben constituir uno de los objetivos operativos más imp or ta nt e s de las p olíti cas regionales d e los Estados m iembros y d e la UE (CESE, 2010). Por o tro lado, la m etodología integral constit uye una estrategi a de intervenci ón y gobernación caracterizada por la coop eración instituci onal, la participación ciudadana y los p artenar iados público - privados ( Bruquetas, Moreno, Wal l is er , 200 5) . Estos autor es recomiend an esta m anera de interve nir desde lo integ ral debid o a la m ultidim e nsio nal de la p roble m ática a abor dar; a la nec esid ad d e sup era r las lim itacio ne s de las polític a s sectoriales; a que la ejecuci ón de inter venciones en est os context os result a Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 134 costosa, compleja y prolongada en el tiempo, por lo que requieren de un alto grado de cooperación entre administ raciones, así como de la partic ipación de las poblaci ones afect adas. La Comisión Metrópoli s (2008) def ine a grandes r asgos, por un lado , lo s p roble mas fís icos o de plane am iento qu e a cucia n la s áreas urbanas vul nerables: · Prob lema s de loc alizació n · Prob lema s vincu lados a l period o de c onform ación o construcción · Prob lema s vin culad os a l bajo o inex istente nive l de mant en imi e nt o del ba rr i o · Problemas asoci ados con la vi vienda ( humedades, defect os en la co nstru cción , uso de m ateria les d efect uoso s, etc .) · Prob lema s relacio nado s con la falta o la b aja ca lidad de las infr aestructuras y los espacios colecti vos del barri o. Por o tro la do, en c uanto a p robl emas s ocial es, def ine l os r asgos más ha bi t ual es que c ar ac te ri za n l a comp os ic i ón y e vol uc i ón poblacional de l os barr ios en: · Env ejecim iento p rogres ivo · Con flictos rela ci onados con l a multi - cultural idad y l a variada composición étnica · Con centra ción de colectiv os co n prob lemátic as vinc ulada s a la integ ració n soc ial, en riesg o de exclus ión. · Tasas el evadas de par o y ni veles educat ivos baj os · Tasa s elev adas d e rotac ión res idencia l (turnov er) junto con colectivos aut óctonos con poca tendencia a la movilidad · Con ducta s anti - sociales y problemas de seguridad Regener aci ón ur bana in tegr al (RI U). Ant ecede ntes y conce pto en Europa ! En la úl ti ma década la Uni ón Europea ha a postado por la políti ca urbana 28 pa r a c o n s eg u i r ob j et i vo s de co he si ón so c i al y e co nó mi ca en sus Estados miembros a través de distintos program as específicos centrados en las ciudades y orientados a las regiones menos desarroll adas, basándose en cuat ro objet ivos p rincipa les: 1. Fort alecer la prosp eridad económica y el empleo en el seno de las ciudades 28 . La política u rbana en la UE está inte grada co mo parte de la Política R egional, ta mbién conocida como Política de Cohesión LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 135 2. Promover la igu aldad , la i nserc ión soci al y la rehabi li tac ión en las zonas urbanas 3. Pres ervar y mejor ar el medio ambien te ur bano en favor de un desarroll o sosten ible local y g lobal 4. Contri buir a una buena gobernanza urbana y una mejor partic ipación local En el marco de la Reuni ón In for mal de Mini str os de Vi viend a y Desarroll o Urbano que tuvo lugar en juni o de 2010, más conocida como la Declaraci ón de Tol edo, el tema principal que se debatió fue la r egene ración urba na integ rada ba jo la co yuntur a de la a ctual crisis económica y social. En esta declaraci ón, los Ministr os apostaron por un desarroll o urbano más intel igent e, sosteni ble y soci almente inclu sivo, bajo la idoneidad del enfoque i ntegrado para alcanzar los objeti vos Europa 2020. Para est e fin, también reconocieron el papel que las ciudades podían jugar en la consecución de dichos objetivos (emp leo, investiga ción y de sarrollo, clima /energía, ed ucación, integ ración soc ial y red ucción de la pobrez a). A simis mo, la rec iente Declaración de Riga celebrada en Letonia el 10 de Junio de 2015 ha vuelto a resalt ar el importante papel de las ciudades en el desarrollo territoria l eu ropeo y en la cons ecución de lo s o bjeti vos de la UE 2020 rema rcando la imp ortancia de las ciud ades y mun icipios d e pe queño y mediano tamaño para conseguir un desarr ollo equi li brado de la Unión . Las disparidades relat ivas a la calidad de vida urbana siempre han existido dentro de las distint as ciudades europeas, sin em bargo, en l a act ual coyuntura de crisis esta brecha se ha ido am pli ando cada vez más, afectando a la población más vulnerable y con menos recurso s dentro de las á reas urb anas. L a mu ltidimensiona lidad de la pobreza urbana hace que deba ser atacada desde dif erentes ámbit os y con mu lt itud de recursos, aunq ue sólo sea para paliar sus efectos. La mejora de las áreas urbanas vul nerables no sólo incrementa la calidad de vida de sus vecinos, sino que repercute de forma indirecta en el resto de la ciudad. La polít ica urbana de la U nión Europea apostó por l a integrali dad de sus acciones como bandera a la hora de mejorar la cal idad de vi da de sus habitant es basándose en enfoques de desarroll o sostenibles. En concreto, habla del carácter es tratégi co de la Regeneración Urbana Integrada dentro del concepto m ás am pli o de Desarrollo Urbano para hacer frente a los retos ac tuales en un entorno ya c onstruido y co nsolidado. La Declaración de Toledo del año 2010 definió la Regeneración Urban a Inte g rada como un proceso planific ado que ha de trascender los á mbito s y en foque s par ciales h asta aho ra hab ituales para abordar la ciudad como total idad funcional y sus partes como Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 136 componentes del organis mo urbano, con el objet ivo de desarrol lar plenamente y de e q u i l i b r a r l a c o m p l e j i d a d y d i v e r s i d a d d e l a s estruct uras sociales, productiv as y urbanas, impulsando al mismo tiemp o una ma yor eco eficien cia am bienta l . Anter ior mente, en la Carta de Leipzi g sobres Ciudades Europeas Sosten ibl es 29 ( 2 0 0 7 ) s e r e s u m i e r o n l o s pri ncipi os y estrategi as comunes para l a polí tica de desarrollo urbano de la UE, comprometiéndose a hacer un m ayor uso de los enfoques relaci onados con la polít ica int egrada de desarrol lo urbano para el progreso de la ciudad en su totalidad. Sin em bargo, fue su segunda recomendación, la de prestar especial atención a los barrios menos favore cidos dentro del co ntexto g lobal d e la ciud ad , q uizás la más novedosa, por poner el foco de atención en las disparidades urbanas dentro de una misma ciudad con el objeti vo de lograr una mayor cohesión e integr ación en las ciudades y las áreas urbanas. Las desigualdades sociales y económ icas dentro de una misma ciudad tienden a incrementar la inseguridad de la vida coti diana, pero además se trata de una situación socialmente inj usta que los diferent es actores debemos reconocer para inter venir. Los desequili brios entre ciudadanos con una alta calidad de vida (no decimos alto nivel de vida que generalmente hace referenci a al ni vel adquisit ivo, aunque en la mayoría de ocasiones coincide también con la cal idad de vida urbana), y l os ci udadanos más vulner ables lleva a una polari zación social que reperc ute de m anera general izada en la dinámica de las ciudades y las áreas urbanas. Por otr o lado, la vida en los barrios de l a ciuda d compacta repr esenta una forma concreta de relaci onarse con l a ciudad y con l os vecinos. La pertenenci a, o no, a una parte de esa ciudad a través de la identidad local se realiza princi palmente por el lugar donde s e reside, pero también por el lugar donde se trab aja, se practic a el ocio , el dep orte, se pase a, etc. Quiz ás u na de la s pr opue st as más in ter esa nte de l a r ege nera ci ón urbana integral es que en muchos casos act úa en lugares concretos recono cidos por los ciudadan os, sus barrios, ámbitos espa ciales delimit ados donde el mayor i ncremento de la calidad de vida personal y colectiva pasa por la mejora de lo cotidiano. Este tipo de interv enc ión se c onoc e c om o “ area based ” o “accion es co ncretas territoria lizadas ”, siendo u na de las c aracte rísticas pr incipa les de lo s proyectos de regeneración integral. Históricamente, la mejora de los barrios en las ciudades europeas estuvo caracter izada por mejoras físicas en reha bilitación de viviendas y e n el e spacio público. Poco a 29 . Aprobada con ocasión de l a Reunión Informal de Ministros sobre D esarrollo Urbano y Cohesión Territorial celebrada en Leipzig el 24 - 25 de mayo de 2007 LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 137 poco, las mejoras sociales ll evadas a cabo por equipos mul ti di s ci pl i nar es d e p si có lo go s, so ci ól o gos , tr ab aj ado re s soc ia l es, etc. comenzaron a tomar un fuerte protagoni smo. En los últimos tiempos la tendencia natural ha sido plantear la inter vención de mej or as en los b ar ri o s a t ra vés de p ro gr ama s integrales con un carácter más a mplio que simultanearan la intervención física con la social a través de la partici pación ciudadana y la coordinación entre disti ntos act ores, públicos y pri vados. En el i nfor me elabor ado por el In sti tut o Univer sit ari o de Urban íst ic a de Vall ado li d se muest ra el resul t ado del “Cues ti onar io sobre polít icas de regeneración urbana integrada” enviado a todos los paíse s miem b ros de la Unión Europ ea en el año 201 0. En él se señala que casi el 90% de los países encuestados asegura ban que la “regener ación urbana” est aba directamente relacionada con la mode rn iz ac ió n de l as viv ie nd as ex i st en te s. El 70 % de lo s pa ís es encuestados afirmaba que estaba vinculada con “la recuperación y gentrif icaci ón” de áreas urbanas; y, un porcentaje simi lar, co n interv en cion es de “natu ralez a soc ial”. M ás de l 40% de los pa íses encuestados aseguraban que las operaciones de regener ación se pueden asimilar con el for taleci miento de las “ áreas urbanas centrales”. Es decir, en la mayorí a de los casos las act u aciones de regen eración urbana se relacion an con las mejora s físicas de los edifi cios que derivan en recuperación y gentri fi cación de los barrios, sobre todo de cen tros históri cos, en segundo lugar se plantea la interv en ción co mo m ed idas so cia les. Históric am ente de hecho, ha sido de esa manera. El término ha pasado de denominarse Rehabilitac ión a Regeneración (pasando por renovación), ya que el primero estaba más aso ci ad o con in te rv enc i one s fí si ca s sob re el par que const r ui do , mie nt ra s que el segu ndo impl i ca una visi ón m ás amplia de la escala donde se desenvuel ve el ciudadano. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 138 Figura 2. 38 . El proceso de regeneración urbana. Fuente: Metrópol is, 2008 Recomendac ione s y di fi cult ades de la reg enera ción i ntegr al Los programas de regeneraci ón urbana se caracter izan por su complejidad en prácticamente todos los aspectos (Aparicio, 2011): financ iación , selec ción d e pro yecto s, tipos de p royec tos qu e se inclu yen , iden tifica ción de zona s d e ac tuac ión, tom as de d ecis ión, partic ipación públi ca, segu imiento y evaluación. Para este autor, las “condici ones de contorno adecuadas para la puesta en marcha de procesos de regeneración efici entes” de los proyectos hace referenc ia a dos ám bitos c omp lemen tarios al interve nir en los ba rrios desfavoreci do s: 1. Los agentes: Establecer una red de operadores que permitan inco rpora r al pro ces o a to dos lo s age nte s relev ant es, y q ue ad em ás establezca una cooperaci ón efi cient e entre ellos . LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 139 2. Las actuaciones: E s t a b l e c e r u n m a r c o d e i d e n t i f i c a c i ó n , ejecución y evaluación de las diferentes medidas o inici ativas en el barrio que perm ita que se produzcan en la práctica los beneficios desde las dist intas pol íti cas sector iales. Desde la perspecti va de las actuaciones, que es lo que principalmente centra esta investig ación, señala tres elem entos para posibilit ar el m utuo reforzamiento entre las in terv enc ione s d e dife ren tes á m bitos sec toria les: - Un d i a g n ó s t ic o c or re ct o p ar a p od e r id en ti fi c a r a c o n ti nu ac ió n l as medi das a ado pt ar , es dec i r, lo s cr i te ri os para la del i mit ación del barrio o zona de inter vención. - L a p l a n i f i c a c i ó n s ó l i d a a l a r g o p l a z o ( 1 0 - 15 años) hast a los sistemas de seguimiento y evaluación (cicl o del conjunto del proyecto) - G e s t o r d e l p r o y e c t o d e r e g e n e r a c i ó n ( i m p u l s o r , c o o r d i n a c i ó n y seguimiento) próx imo al te rren o. Figura 2. 39 . Condiciones de contorno adecuadas para la puesta en marcha de procesos de regeneración eficient es. Fuente: elaboraci ón propia a parti r de Aparicio, 2011. La Comisión METR OPOLIS (2008), definida como l a A s o c i a c i ó n Mundi al de las Gra nde s Metr ópo li s, tie ne como objet ivo eval uar los imp acto s de los proy ecto s d e reg en erac ión in teg ral d e ba rrios sob re los ám bitos físico, plan eam ie nto urb ano , econó m ico, soc ial y ambiental recopilando la experiencia de ciudades y realizando una evaluación del impacto que estos proyect os tienen sobre toda la met ró pol is y lo s fact or es f avora bl es y d e ri esgo (Met ró pol is, 2 008 ). En su infor me del año 2008 la C omisión elaboró una propuest a analít ica titulada “regeneraci ón integra l de barr ios” don de se consiguieron los siguientes objetivos: reunir la ex periencia de las ciudades que habían implementado o que est aban llevando a cabo proyectos de regeneración int egral de barrios; evaluar los impactos físicos, eco nóm icos , so ciales y am bientales de pl anifi cación urbana de los proyect os de regeneraci ón de barri os; evaluar el posibl e imp acto de estos proy ecto s en la ciudad como un todo. De este inform e se m u estra a c ontin ua ción u n r esu me n de los fa ctore s de Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 140 éxito y fracaso que floreci eron a la luz de los procesos de renovación urbana y que pueden generalizarse, o al menos tenerse en cuenta, en la mayoría de i ntervenci ones i ntegral es (fi gura 40) . Figura 2. 40 . Factor es de éxito y fraca so en l os p rocesos de re novac ión. Fuente: Elaboración propia a partir de Metrópolis, 2008 Para Parki nson (2014) los elementos cla ve de una estra tegi a de regen eración urba na integrada son: visión y estrateg ia, iden tificación LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 141 de priori dades, obj etivo y r ecursos, i ntegraci ón de polít ica s y partic ipantes, especifi cación de los objeti vos espaciales , compromiso de periodos y plazos, seguimiento y evaluación. Sin embargo, apunta a que estos objet ivos de regener ación son muy típi cos e ideal es, y hace hincapié en l os factor es de éxito que ex pe rimentó en sus traba jos, q ue seña la c omo: la im portan cia d e la s po líticas nac i ona l es así como del sector público; la competiti vidad económica y la cohesión social complementarias no contradictor ias; el equil ibrio entre el Gobierno nacional y las ciudades; la imp ortancia de l lider azgo; las act itudes de l as ciudades que son más i mportantes que los ins trume ntos; la im portanc ia d el larg o p lazo; el trab ajo desd e u na escala mayor; la importanci a del talent o y l a cali dad del lugar. A trav és del document o de Rege neración urbana i ntegral donde se estudian y analizan t res experiencias europeas i nnovadoras: Île de Nantes, Coin Street y Barri o de la Mina, se ha procedido a señalar parte de las conclusiones que nos parecen más relevantes en los procesos urbanos integra les, y que p or otro lado, s uelen a parec er en la mayorí a de casos donde se ha desarroll ado una experienci a de regeneración urbana integral ( Velázq uez, Verdag uer, Viana - Cárdenas, 2011) . Estas conclusio nes a ten er en cue nta serían: - L a integ ración de los v ectores soci ales a l o s u r b a n í s t i c o s sigue si endo unos de los aspectos que m ás dificultad entrañan, debido sobre todo a las inercias inherent es al planeamiento convencional. La integración de los criterios urbanísticos, ambientales, sociales y económic os suele aparecer como especialmente difí cil cuando se contempla exclusi vamente, como es habitual , desde la perspectiva de la gestión, siendo deudoras, en algunos aspectos, de las problemáti cas de renovación urbana de las décadas de mediados y fi nales del si glo XX. - E l tercer sec tor c u m p l e y d e b e c u m p l i r u n p a p e l c a d a v e z m á s crucial en los procesos de transfor mación co mo forma d e recond uci r los re cursos econó micos hacia fin es soc iales y a mbien tales. - L a parti cipación ciudadana y el protagonismo vecinal cons tituye un fa ctor fund amenta l tan to d e c ara a la legitim ación polít ica de las intervenci ones com o para l a eficacia en la gestión de los p roceso s, espec ialmen te en ár eas con flictivas. L a aten ción a la form ulación de las nece sidades y dese os de los vecino s de sde un princi pio puede ser la m ej or forma de favorecer la apropiaci ón del proceso por part e de todos los agentes afectados. Estrechamente ligad o a la participa ción, la c ohesión so cial y la organ ización vecin al constituyen recursos b ási cos fundam ental es par a la transformación urbana de los barrios vulnerabl es. Una buena identifi cación de los Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 142 agentes de cohesión local es imprescindi ble para inici ar un proceso de transf ormación. - D e s d e l a ó p t i c a d e l a a d m i n i s t r a c i ó n , l o s mecani smo s de Consorc io s e r e v e l a n c o mo cl ave s par a ar ti cu l ar de forma transv ersal la coordina ción entre todas l as adm inistracio nes que suelen estar i mplicadas. Permanece abierta la cuesti ón de cómo artic ular las relaciones entre este tipo de organismos o consorcios, cuando son exclusi vamente i n s t i t u c i o n a l e s , y l a s p l a t a f o r m a s o consorcios exclusivamente vecinales y cómo i nsertar las respectivas dinámicas en los planes de partic ipación para escapar de la confrontación. - S e d e m u e s t r a q u e s i n e l con senso políti co e n t r e t o d a s l a s fuerza s repres entadas en los estamentos m unici pales respecto a la oportunidad y legit imidad del pr oceso, las di fi cultades pueden l legar a ser insalvabl es. - L a evaluación continua d e l o s p r o c e s o s c o n s t i t u y e t a m b i é n u n vector de sostenibili dad integral. Un carácter innovador incorpora los meca ni smos de re fl exi ón y ev al uaci ón de for ma co ntin ua de las experienci as convertidas además en objeto de estudio académico y profesi onal durante su mismo desarrollo. Es especialmente pertinent e en l os procesos de regeneración urbana, l a r g o s , complejos y con multit ud de actores. - U n o d e l o s p r i n c i p a l e s p e l i g r o s a e v i t a r e s l a c r e a c i ó n d e condiciones para la apari ción de fenómenos de gentrif icación , haciendo especial hincapié en la incorporac ión de mecanismos de consolidación de la po blación local mediante la generación de nuevas oportunidades económicas diri gidas a la misma y, al m ismo tiempo, creando condiciones de calidad urbana que atraigan a nuevos sectores de población, con vistas a fomentar la diversidad social. - L a trans paren cia, la información y la comunicación adquieren especial relevancia en los procesos de regeneración urbana. Indic ador es pa ra cum plir la RUI La regenerac ión de barrios por sí m isma presenta unas difi cultades inherentes a la compleji dad de l os procesos urbanos donde adem ás la finalidad deben ser las personas. C ada interv enc ión y co ntex to mu estra u na din ám ica y va rieda d difer ente que convier te a cada caso en un ejemplo propi o. Si n embargo, LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 143 much os de l os pa rá met ro s qu e h an p er mit i do el bu en d esa rr ol l o d el proceso permite identificar elementos claves de éxito o fracaso que pueden ser r eplic ables. Se exponen a conti nuación un br eve resumen de los parámetros o indicador es que difer entes invest igadores pr oponer para l a elaboraci ón de procesos de regeneraci ón urbana int egral, teniendo en cuenta que m uchos de los criteri os estarán relacionados con los indicador es de calidad de vida ur bana que se analizaron en el capítulo ant erior. Capítulo 2. La regeneración urbana i ntegral como estrategia para mejorar los barrios 144 Figura 2. 41 . Criterios e indicadores para la elaborac ión de matriz de procesos de regeneración urbana sostenible. Fuente: Orduña Gañán, 2013 Por últ imo, se quie re desta car la per tin ente her ramient a elaborada por el grupo de investigación del DUyOT (ETSAM, UPM) en el marco del proyecto “Estrategi a para el diseño y evaluación de planes y programas de regeneración urbana int egrada. La interv enció n en la s perifer ias esp añola s a trav és de la s área s de rehab ilitación integral y el program a UR BAN” (2013 - 2015) a t ravés de la que se pueden evaluar los planes y progra mas de Rehabi li ta ció n Urbana Integr ada. De est a for ma, se pueden extr aer los indicador es considerados esenciales para que una intervención de renovaci ón urbana sea considerada integral y que nos servirá posteri ormente para valorar los casos de est udios ana lizado s. La estrategi a plantea una matriz m ulti variabl e dividida en: Área, categorías e í tems. Las Áreas son: 1. Marco urbano y terri torial (MUT) 2. Diseño Urbano y Medio ambiente local (DM) 3. Edifi cación (ED) 4. Socio - económica ( SE) Las Categoría s son: 1. Marco urbano y t erritorial (MUT) 1.1. Int egración en el área urbana 1.2. Arti culación a escala munici pal 1.3. Variedad y complejidad 1.4. Patri monio e ident idad 1.5. Metaboli smo urbano 2. Diseño Urbano y Medio ambiente local (DM) 2.1. Accesibi lidad y movilidad 2.2. Bienest ar y salud pública 2.3. Paisaj e urbano y segur idad 2.4. Soporte del espacio público 2.5. Inf raestructur as y servi cios 2.6. Compromiso ambiental LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRAT EGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 145 3. Edificaci ón (ED) 3.1. Esquema arquit ectónico 3.2. Soporte físico 3.3. Seguridad 3.4. Habit abilidad 3.5. Sosteni bilidad 4. Socio - económica (SE) 4.1. Red soci al e i nstituci onal 4.2. Red económica 4.3. Estruc tura sociodemográf ica 4.4. Estruc tura resi dencial 4.5. Gesti ón relacional y part icipación Figura 2. 42 . Mat riz de áre as, c ategor ías e ít ems. Fu ente: DUYOT ( ETSAM, U PM) 201 2 Capítulo 3. Instrumentos para la regeneración de barrios vulnerables: Marco Europeo y E stat a l 146 CAPITULO 3. INST RUMENTOS PARA LA REGENERACIÓN DE BARRIOS VULNERABLES: MARCO EUROPEO Y ESTATAL LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 147 3.1. Inici ativas Europeas para la regeneración urbana integ ral Capítulo 3. Instrumentos para la regeneración de barrios vulnerables: Marco Europeo y E stat a l 148 3.1.1. Programas de la Ini ciati va URBAN Si habla mos de la necesidad de modelos integ ral es en l a regeneración urbana es necesario hacer hincapié en los distintos proyectos promovidos por la Unión Europea desde que se pusieran en marcha sus primeros proyec tos pil otos en 1990 a tr avés de los Fondos Estru ctural es y de Cohesió n. Esta i nici ati va fue pi onera en promover la integr alidad par a alcanzar objet ivos de cohesión soci al y económica en los municipi os con barrios vulnerables, princ ipalmente fruto de la desin dustrializac ión de áreas urban as en la dé cada de lo s ochenta que necesitaban de una fuerte intervenci ón física en sus espacios degradados. Además com enzaron a inclui r otra clase de polít icas como la integrac ión de personas desem pl eadas, la form ación y m uy incipien temen te la participa ción ciuda dana. La Unión E ur opea no posee competencias en polít icas urb anas, sin embargo, a través de estos primeros programas y a su creciente financ iación se llevó a cabo todo un giro en las inter vencione s estatal es y locales en materia de mejoras de barrios en países como España 30 donde hasta entonces las intervenci ones urbanas estaban más se gmen ta da s. Tal es el ca so de la Ley 2/2 004 , de “mej or a de barrios, áreas urbanas y villas que requieren una atención especial ” de Cataluña la conocida como Ley de Barrios ; la ley bale ar 2/20 09, de rehabilit ación y m ej ora de barrios de los municipios de las Illes Balear s, o el progr ama IZARTU d el País Vasco. En t odos est os casos hu bo una transferencia directa de los programas UR BAN a travé s d e s u a lcance en esp acios urban os degrad ados, las mejo ras y actuaciones de carácter integral i m p l e m e n t a d a s y l a m e t o d o l o g í a a seguir. La dimensión urbana de la Polít ica de Cohesión de la Unión Europea viene marcada por las bases comunes que se definieron en la Declaraci ón de Toledo del año 2010 y que venían a incidi r en: la imp licación de la s a utori dades locales y las ciudades en el diseño y aplicaci ón de los Programas Operati vos, un mayor énfasis en el enfoque integrado y en el desarrol lo urbano sostenibl e, una focaliz ación má s fue rte so bre la cohes ión te rritorial y social, y un procedimient o de atri bución y gestión de los fondos m ás simplif icado. Estas caracte rís ti cas comunes tuvier on serios inconveni entes a la hora de ser aplicadas en los munici pios a t ravés de l os entes l ocales, si bien, a lo largo de los distintos programas se fueron perfecc ionand o med iante la s múltip les expe riencias . 30 . Alemania, Francia, Reino Unido ya poseían un m ar co jurídico específico en regeneración urbana integral en dicha década (Instituto Universitario de Urbanística de la Uni versidad de Valladolid (2010) LA REGENERACION URBANA INTEGRAL COMO ESTRATEGIA PARA MEJORAR LOS BARRIOS: EVOLUCIÓN EN EL ÁMBITO DE ANDALUCÍA EN TIEMPOS DE CRI SIS 149 A conti nuaci ón se expone n los d if erent es pro gramas pr omovid os por la Unión Europea desde el año 1990 hasta los recién aprobados DUSI 2014 - 2020. [Document text truncated for crawler view.]