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El Argonauta español Revue bilingue, franco-espagnole, d’histoire moderne et contemporaine consacrée à l’étude de la presse espagnole de ses origines à nos jours (XVIIe-XXIe siècles) 15 | 2018 Varia Livraison juin: El Sexenio democrático y su prensa La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio de Luis Mariani1 María Eugenia Gutiérrez Jiménez https://doi.org/10.4000/argonauta.3034 Résumés Français Español English Cet article constitue une étude, nécessairement partielle, de l'hebdomadaire satirique El Padre Adam et la mère Eva, lancé le 1er décembre 1868 à Séville. Le mécontentement social, voire la crispation, provoqués par la politique conservatrice qui dériva de l'institutionnalisation de la Révolution de 1868, sont à l'origine du caractère combatif qu’acquiert la satire politique et de sa contribution à la visibilité critique de ce moment historique. Luis Mariani, directeur et illustrateur de la publication, essaie un style satirique qui lui est propre, à mi-chemin entre le réalisme de moeurs et l'esthétique grotesque, car il s’appuie sur sa situation d'exil pour montrer, tout en partant de la tension entre l’illusion du changement et la perception de l'échec, la présence d’un monde sans avenir. L’analyse de deux caricatures qui recréent les limites de la Révolution et de cinq dessins satiriques publiés en 1868-1869, permettra l’identification de la conscience moderne qui annonce la chute - ou le discréditde l'Humanité. Este texto se centra en el estudio parcial del semanario satírico El Padre Adam y la madre Eva, aparecido el 1 de diciembre de 1868 en Sevilla. El descontento social y la crispación por la deriva conservadora que tomó la institucionalización de la Revolución de 1868 están en el origen del carácter combativo que adquiere la sátira política y de su servicio a la visibilidad crítica del momento histórico. Luis Mariani, director y dibujante del semanario, ensaya un estilo satírico propio que se sitúa entre el realismo costumbrista y la estética grotesca, puesto que adopta una posición de exilio para mostrar, desde la tensión entre las expectativas de cambio y la percepción del fracaso, la presencia de un mundo sin futuro. El análisis de dos caricaturas que recrean los límites de la Septembrina y cinco dibujos satíricos publicados entre 1868-1869, ayudará a la SEARCH Tout OpenEdition 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 1/26
identificación de la consciencia moderna que anuncia la caída de -o el descrédito enla Humanidad. This paper focuses on a partial study of the satirical weekly El Padre Adam and mother Eva, first published in Seville on 1 December 1868. The social tension and discontent provoked by the conservative drift of the institutionalization of the Glorious Revolution of 1868 might have laid the cultural foundations for the contentious nature of satire, as well as its contribution to the critical awareness of living history. Luis Mariani, as the publication’s editor and illustrator, experimented with a satirical style, halfway between costumbrist realism and the grotesque, based on the condition of exile in order to show, in light of the tension between the expectations of change and the perception of failure, a present that recalled old forms and envisaged a future without hope. By analysing two cartoons that recreate the limits of the revolution and five satirical drawings published in 1868-1869, the intention here is to identify the modern awareness announcing the fall or discredit of mankind. Entrées d’index Mots-clés : El Padre Adam (1868-1870), Mariani (Luis), presse satirique, caricature, Sexenio democrático (1868-1874), Séville Keywords: El Padre Adam (1868-1870), Mariani (Luis), satirical press, satirical cartoons, Sexenio democrático (1868-1874), Seville Palabras claves: El Padre Adam (1868-1870), Mariani (Luis), prensa satírica, caricatura, Sexenio democrático (1868-1874), Sevilla Texte intégral Introducción «[...] hubo lugares en los que la nueva ley no tuvo efecto perceptible sobre la dinámica editorial anterior. [...] Sevilla, ciudad de importante actividad periodística, donde en 1864 surgieron seis publicaciones nuevas y otras tantas en 1865, mientras que en 1863 habían salido siete y en 1866 lo harían trece»8. El reconocimiento de los derechos individuales y libertades colectivas en las proclamas de las Juntas revolucionarias2 y particularmente la consignación de la libertad de expresión, imprenta, reunión y asociación en el artículo 17 de la Constitución de 1869, definida como liberal, hacía presagiar que el Sexenio Democrático (1868-1874) se convertiría en el marco idóneo para completar el proceso de modernización de la prensa en España, ya iniciado en los años 40 y 60 del siglo XIX, aunque con un desarrollo lento, entre otras razones por las altas tasas de analfabetismo3. El triunfo de la Septembrina en 1868 y los sucesos de 1869, con la convocatoria de Cortes Constituyentes, la aprobación de una nueva Constitución y el desarrollo de los artículos 17, 22 y 23 en la Ley del 20 de junio de 18694, a pesar de instituir la etapa conocida como de afirmación y consolidación de la libertad de prensa (1868-1869), tal como apuntó Jean-Louis Guereña5, produjo, sin embargo, un crecimiento limitado de la prensa. Considerando las estadísticas oficiales, Guereña maneja los siguientes datos: Sevilla tenía 16 títulos en 1867, 15 en 1868, 19 en 1869, 18 en 1870 y 15 en 18796. Aunque se consideren provisionales, tales cifras muestran de forma indiciaria la vitalidad de la prensa antes de la Revolución de 1868. 1 Entre 1864 y 1865, con la entrada en vigor de la Ley de Imprenta de 18647, se registra fuera de Madrid un auge de nuevas publicaciones, principalmente de carácter político, pues fueron las más vigiladas por la ley de 1857. Sevilla, en cambio, representa una excepción, según los datos ofrecidos por Castro Alfín: 2 Por consiguiente, Sevilla se mantuvo con un número constante de cinco publicaciones en las postrimerías del reinado de Isabel II, siendo 1866 el año que marca un punto de inflexión en el aumento numérico de periódicos, muy condicionado probablemente por la radicalización política que conllevó los efectos de la crisis financiera y de subsistencia 3 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 2/26
«En ese contexto, florece en especial la prensa satírica, que encuentra en los avatares de esta intensa etapa (triunfo revolucionario [...] larga búsqueda de nuevo rey, renovada guerra civil impulsada por el carlismo, gobierno en precario de un rey llegado del extranjero, Amadeo I, accidentada etapa republicana…) materia abundante para la crítica. [...] Será, además, un proceso muy descentralizado, de forma que no habrá ciudad medianamente relevante sin su prensa satírica, aunque Madrid aporte por sí misma un tercio largo del total y la mayoría de los más difundidos. Por encima de los 400 títulos aparecidos en esos años es una cifra elocuente del apogeo de esta prensa, que entrará en crisis con el ocaso de la I República»13. entre los pobladores de Sevilla. A partir de octubre de 1868 se iniciaría otro momento importante en el desarrollo de la prensa local, sobre todo en relación con la diversificación tipológica e ideológica y con el aumento de las cifras de tirada, aunque con esta última realidad se ha de ser prudente, ya que se sabe que el número de la tirada es utilizado como estrategia de autopromoción. En un primer momento, tal como esgrime el historiador Eloy Arias Castañón, la Revolución «afectó sobre todo a los periódicos de carácter político [aunque] la inmensa mayoría de los integrantes [...] tuvieron vida brevísima y poco floreciente». Entre las causas menciona la «diferencia entre la teoría y una práctica» de las libertades, imponiendo «dificultades a los disidentes»9. El historiador de la prensa andaluza Antonio Checa Godoy comparte esta idea y recuerda cómo «las tempranas insurrecciones federales de Cádiz y Málaga en diciembre de 1868 y la más extensa de octubre de 1869 en toda España, obligan a suspender las publicaciones que defienden o justifican a los sublevados»10. Otra causa que cabe contemplar es la lentitud con que se produjeron algunos cambios, así como el no acompañamiento de la revolución política con otra de índole social: persistía la crisis financiera y de subsistencia; no hubo cambios reales en la política fiscal y la abolición de las quintas no fue posible por la insurrección independentista en la isla de Cuba el 10 de octubre de 1868. La situación, por tanto, nunca dejó de ser crítica. 4 En este contexto, la prensa política, denominada liberal, asumió como función principal la de ser «guía de la revolución», conviertiendo así en asuntos prioritarios la defensa del orden público y de los principios ideológicos consensuados por la coalición revolucionaria11. De esta forma proyectaron su deber cívico, esto es, «una visión ética de la revolución» que, tal como reflexiona De la Fuente Monge, «tamizaba su descripción y análisis con reflexiones acerca de [...] los cambios y cómo debían comportarse sus protagonistas»12. Así, cabe pensar que el espacio de la radicalidad lo asumió la prensa satírica política, imbricada en la tradición liberal, y en vía de canonizar la distorsión, o deformación crítica, como forma de visibilizar el engaño y la paradoja. La tensión entre las expectativas creadas por el proyecto modernizador que debía suponer la Gloriosa y la percepción de que nada parecía cambiar realmente debió estar en el origen de la aparición de nuevas cabeceras satíricas y presente en la consciencia de los promotores de la visión doble. De modo que los dibujantes satíricos revisten sus plumas de un carácter combativo que provee a sus representaciones jocoserias de cierto halo histórico, más allá de que la sátira se inscriba en el presente, con el fin de advertir sobre la desvirtuación de la orientación democrática de la revolución. Checa Godoy desarrolla la importancia que adquiere la prensa satírica en esta época: 5 Sevilla se incluye en la lista de ciudades con prensa satírica. Al inicio de la Septembrina, la prensa sevillana estaba representada por diez periódicos, cifra que contrasta con la dada por Guereña: La Andalucía14, El Porvenir15, El Boletín de Anuncios, El Clarín, El Demócrata, La Giralda, El Independiente, El Boletín Oficial, Las Novedades y El Faro16. De los cuales sólo uno es estrictamente satírico, ya que La Giralda se define como un «periódico festivo», más cercano al relato literario que al informativo y/o político. Checa Godoy menciona esta publicación entre los satíricos que desaparecen tras el triunfo de la Gloriosa17. En cambio, El Clarín es un «periódico político» que aparece el 15 de julio de 1867 para sustituir al popular El Tío Clarín (1864- 1871), una de las empresas periodísticas más duraderas desarrolladas en la ciudad; 6 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 3/26
«[Aparece] una pródiga prensa satírica nueva. Solo en Madrid surgen, en el último trimestre de 1868, por encima de los veinte periódicos satíricos y no bajan de la decena en Barcelona [...] Cinco, al menos, surgen en Zaragoza, y otros tantos en Valencia, cuatro en Valladolid, tres en Córdoba y Málaga»23. El Padre Adam y la madre Eva, testigos del extravío nacional participada, asimismo, por el tándem formado por el dibujante Luis Mariani18 y el impresor Carlos Santigosa19. El último número de El Clarín salió el 19 de agosto de 1867, también suspendido por real orden (El Porvenir, 21 de agosto de 1867). Tras el triunfo de la Gloriosa, el semanario vuelve a la arena política, convirtiéndose en el «enfant terrible de la prensa federalista», según La Revolución española, que apareció el 4 de diciembre de 1868, adscribiéndose al órgano de los unionistas sevillanos y, por tanto, simpatizante del Duque Montpensier. Mientras duró la suspensión de El Clarín, Mariani y Santigosa no cedieron en su empeño por ofrecer un semanario satírico a los lectores de clase media de Sevilla, y crearon La Campana, un «periódico de intereses materiales, noticias y anuncios», que constó de dos ediciones: una de noticias y otra semanal satírica con caricaturas dibujadas a lápiz20. Esta publicación debía sustituir a El Clarín durante su «ligera indisposición». El Tío Clarín no hizo resonar su «pitaera» hasta el 5 de diciembre de 1870, fecha en que inició su tercera época, aunque ésta duró poco, hasta el 31 de julio de 187121. Por consiguiente, se confirma que Sevilla contaría al menos con un periódico satírico tanto en los últimos años del reinado de Isabel II como en el inicio de la Revolución de 1868: Fray Patricio (1865), El Tío Leña (1866), El Bu (1866), La Corneta (1866), El Gato (1867), La Tijera (1867) o El Loro (1867), entre otros22. Se hace necesario, por tanto, incluir el género, hasta hace unas décadas considerado como menor, en el estudio del desarrollo de la demanda con el fin de valorar su contribución a estabilizarla. 7 Es aquí, entre las nuevas cabeceras, donde situamos el objeto de estudio de este artículo: El Padre Adam y la madre Eva, con el fin de valorar cómo afecta la desilusión del proyecto modernizador que debía ser la Septembrina al argot estético24 que instituye la caricatura en vía de convertirse en un lenguaje autónomo en los años 60. Con el análisis de dos cuadros que recrean la Revolución de 1868 y cinco dibujos satíricos que versan sobre su proceso de institucionalización, se estudiará la combinación de la función pragmática a la que sirve el dibujo satírico, identificada con la potencia política para hacer legible un mensaje crítico, de oposición, entre públicos medios con diferentes niveles de alfabetización, con la violencia y el escepticismo propios de la época e instalados en la mirada de quienes dan testimonio o recrean de forma crítica el momento histórico y sus contradicciones. 8 Presentándose como un «periódico satírico, de política y costumbres», que contiene en sus 8 páginas en folio «caricaturas, láminas de actualidad [situada al final] y otras cosas que verán los que sean hijos de Adam e hijas de nuestra madre Eva», hizo su primera visita el 1 de diciembre de 1868. Su primera etapa duraría hasta el 14 de mayo de 1869 (visita 42) y sería bisemanal. Checa Godoy lo describe como «inequívocamente republicano, beligerante en su federalismo, ocurrente y ácido». Destaca además que «consiguió audiencia fuera de Sevilla» y que cesó «según explica su colega La Andalucía [...] por la persecución que sufren los vendedores y la imprenta [de José Mª del Campo] en que se realiza el periódico»25. En su primer año de vida, sin embargo, el semanario evita la adscripción con el republicanismo federal de forma directa. De entre las filas republicanas, salieron La Zurra, que vio la luz en febrero de 1869, aunque desapareció ese mismo año, un periódico satírico político de «estilo "ático y mordaz"». Y La Pulga, «periódico satírico que apareció en septiembre de 1869, dirigido por el 9 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 4/26
«Yo y Eva [...] Hemos presenciado los más grandes acontecimientos, las más sangrientas guerras y la caída de los más grandes imperios. Todo cuanto encierra la historia del género humano [...] lo podemos referir como testigos oculares...» (Visita 1ª) Fig. 1: Presentación de El Padre Adam. 1 de diciembre de 1868 republicano federal José Díaz Vázquez»26. La empresa más prolongada en el tiempo fue la de El Padre Adam y la madre Eva, quienes visitaron a sus lectores/as hasta el 14 de noviembre de 187027. En su primera visita, la máscara narradora se presenta exhibiendo públicamente los rasgos propios de la apariencia de un burgués. Y ahora sólo hablamos de él, el padre Adam, porque la madre Eva, aunque forma parte de la confección figurada del periódico, sólo se refiere a través de la voz del Padre Adam, es decir, a través de su verbo, pues también sería excluida de la imagen de cabecera. Si el XIX es el siglo de la imagen, del re-conocimiento del mundo como representación, la madre Eva sólo tiene existencia en la imaginación de Adán, el padre de todos los vivientes; esto es, aparece referida como elemento subsidiario, aún cuando se trata de una publicación que, como se verá, se adscribe al republicanismo en sus enfoques y contenidos28. 10 La figuración del Padre Adam lleva un sombrero de copa, un cuello de camisa acompañado de un corbatín rojo y porta anteojos. Su cuerpo está desnudo, a excepción de sus «atributos» de varón, tapados con una hoja de parra29. Recrea así la condena que recayó sobre Adán y su mujer Eva por desobedecer: tras la expulsión del Paraíso, fueron castigados a vagar como los exiliados liberales por el «Limbo de la emigración»30, un lugar configurado como la alegoría del caos, del desarraigo, al que van a dar las almas disidentes. Paradójicamente, el momento de la caída también es concebido como un instante revelador de alguna verdad. La serpiente advirtió a Eva: «el día que comáis del fruto serán abiertos vuestros ojos»31. «Y fueron abiertos los ojos de ambos, y supieron que estaban desnudos»32. La toma de consciencia de su desnudez es, por tanto, reveladora de la doble faz del ser humano (la bondad y la maldad) y convierte a Adán en un tipo de Mesías, «el Padre»33, que advierte de lo que está por suceder en «el segundo Paraíso», España, si la ambición y el ansia de poder dominan a los artífices de la Revolución de 1868. 11 Así, en la imagen de presentación El Padre Adam aparece situado en un lugar indeterminado pero fronterizo «entre» el primer Paraíso, un lugar fuera de plano, custodiado por un ángel militarizado, y el segundo Paraíso, ese otro lugar visto desde lejos con arbustos, que quizás evoque -dada su indefiniciónel caos o desvarío que sufren los españoles34. Por esta razón, su postura para contar lo que sucede en España se asemeja a la posición del exiliado que el filósofo Georges Didi-Huberman identifica en la escritura del poeta y dramaturgo Bertolt Brecht: saber requiere apartar-se, afrontar una realidad al tiempo que se mira desde detrás35, para así descubrir lo que se queda fuera del plano u oculto por las luces cegadoras del relato institucional que alentaron la falsa ilusión de la democracia con la llegada de la Gloriosa. 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 5/26
Biblioteca Virtual de Prensa Histórica «[para él] no habrá progresistas, ni moderados, ni unionistas, ni demócratas, ni absolutistas, ni neos; pues el Padre no ve en estas agrupaciones o partidos (mejor, partidas), más que españoles extraviados por distinto camino del que conduce al bien del país [...] Por esta razón tendrá para todos, tanto las más olorosas flores de su Paraíso, como sus más punzantes espinas». De modo que El Padre Adam en la narración de los hechos como testigo ocular no pretende ser pueblo, como en el caso de El Cencerro (Córdoba, 1869; Madrid, 1870- 1875), también ilustrado por Luis Mariani, además de por Eduardo Sojo y Blanco: según el historiador del arte Valeriano Bozal, «no habla del pueblo [...] pretende ser el pueblo [...] en primera persona, tosco, brutal, jocoso y cáustico, un portavoz popular»36. Por el contrario, El Padre Adam se asemeja más a la posición de La Flaca (Barcelona, 1869- 1872), periódico satírico «político, republicano y federal, que habla para la burguesía radical y el pueblo, pero especialmente a la primera»37. En su prospecto el Padre cuenta a los suscriptores que «no pertenece a ningún partido y pertenece a todos; porque todos se componen de españoles»: 12 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 6/26
«Podrá leer mi periódico hasta la más ascética y escrupulosa monja. En sus columnas, en sus láminas, nada encontrará el más severo moralista (directa ni indirectamente), que ataque en lo más leve a la religión, a la moral, al respeto y la decencia [...] El buen humor [...] no está reñido con nada de esto. Nos vamos a divertir, pero como deben divertirse las personas decentes». Fig. 2: Cabecera de la Visita 1° (1 de diciembre de 1868) Se define, pues, como liberal, aludiendo a la necesidad de mantener la coalición apartidista, que dio origen a la revolución como muro de contención ante posibles desórdenes y, por ende, de expresar su «amor ardiente al pueblo». Ahora bien, es un satírico, y como tal, no dudará en utilizar sus armas: su pluma y el espino majoleto, para lanzar espinas como dardos a quienes no atiendan en su modo de actuar a la virtud y la justicia que se les presupone a los ciudadanos. Se afirma de esta forma la potencia política de la imagen jocoseria: la capacidad para reducir a una imagen o su mera apariencia a alguien o alguna realidad38. El Padre lo reconoce: «En todas las posiciones sociales se puede ser un protector o un enemigo de la sociedad: en el primer caso, nuestro deber es elogiarlo; en el segundo, aplastarlo por medio del ridículo, arma terrible en el siglo en que vivimos». 13 A quienes dejaran de cumplir con la virtud cívica, las espinas «les serán clavadas por medio de artículos, de ligeros sueltos [...] o de ingeniosas e intencionadas caricaturas». Chaves Rey calificó, por el contrario, los dibujos satíricos de El Padre Adam, realizados por el dibujante de El Tío Clarín, El Clarín y La Campana, aquí también director y único redactor del semanario, Luis Mariani, de no tener mucho mérito, aunque «abundan en ellos las sales y donaires. Las caricaturas [...] chistosas, si no muy correctas»39. Bozal, en cambio, define su trazo como «premeditadamente tosco e ingenuista» al valorar los dibujos realizados para El Cencerro40. Casado Cimiano, en el Diccionario biográfico de ilustradores españoles del siglo XIX, destaca su «ingenio» y «la feliz ejecución y la perspicacia con que acertaba a profetizar ciertos acontecimientos políticos»41. Entendemos que su carácter tosco no sólo forma parte de un estilo personal, sino de la función que sabe cumple la ilustración gráfica en una publicación periódica satírica: hacer comprensible y extensivo un mensaje crítico bajo el ropaje de la comicidad, a veces utilizando la exageración y otras la estética de tipos o realismo costumbrista. 14 Dado que en toda presentificación del mundo hay una proyección tanto de la posición social como de las expectativas de sus lectores, El Padre Adam se hace eco de la preocupación de sus suscriptores, vislumbrándose así la lectura en familia del semanario. En primer lugar, se quiere dirigir a todos: niños, soldados y consortes, para quienes el número suelto vale tan sólo un real, siendo para el resto de dos reales, pero: «¿Su lectura no será perjudicial para la moral y las buenas costumbres, en el seno íntimo de las familias?»: 15 Sus suscriptores respiran aliviados al leer cómo el Padre censura el uso del humor como medio para lanzar «ataques indignos» a los pilares del Estado liberal. Quizás se refiera al satírico La Gorda (Madrid, 1868-1870), subtitulada « periódica (sic) liberal », siendo carlista y malintencionada, según las críticas de El Cascabel. Es más, El Padre Adam reconoce que no se define como periódico liberal porque no quiere que digan quienes «no me conozca: He aquí un farsante más». Asimismo, el Padre declara su posición asumiendo la voz de los otros: «Estábamos inquietos porque, ya se ve, un periódico que con motivo de sus láminas, tan sólo, ha de estar en manos de nuestros hijos, temíamos que en sus escritos encontraran algo que fuera inconveniente». 16 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 7/26
Biblioteca Virtual de Prensa Histórica «Llamaban poderosamente mi atención los dibujos en colores que publicaban los periódicos satíricos como El Loro y El Buñuelo; [...] Mi creciente afición a los papeles me hizo dar en escribir un periódico, quizá por haber venido a mis manos porción de números del periódico político El Tío Clarín, que se publicaba en Sevilla cuando la revolución [...] Escribía el periódico en medio pliego de papel de barbas, que ilustraba con muñecos, y lo llevaba al colegio. Allí [...] eran también condiscípulos míos Serafín y Joaquín Álvarez Quintero»43. «desde 1813 (fecha de la primera publicación) a 1899, aparecieron en España más de 100 revistas dedicadas, explícitamente, a la mujer lectora. [...] a esas revistas [...] habrían de añadirse las que lo hacen implícitamente, me refiero a las publicaciones dirigidas a los niños (más de 30), ya que, de carácter evidentemente educativo, en realidad están dirigidas a sus educadoras básicas»44. «se sintieron apeladas ante esta "resignificación" de la ciudadanía y, aunque no soñaran siquiera con el reconocimiento de los derechos políticos, sí, en cambio, vislumbraron la oportunidad de intervenir, abordando y opinando sobre las urgentes cuestiones político-sociales que el nuevo sistema debía resolver, entre las que se encontraba la estimación de la propia situación de subordinación que sufrían como mujeres»45. No es el único testimonio hallado en torno al interés que despertaron los dibujos satíricos en los niños. El cronista Chaves Rey42 reconstruye en un cuaderno de notas biográficas, sacado a la luz por Luis Montoto, sus recuerdos de infancia, describiendo el origen de su afición «a los papeles»: 17 Desde la esfera pública, la preocupación por lo que puedan ver e imaginar los niños a través de las caricaturas o láminas era expresada por los hombres lectores, siendo lo público y lo político un espacio «masculino». No obstante, la esfera privada se había configurado como hábitat «natural» de la mujer: bajo la concepción del «ángel del hogar», la acción de educar correspondía al «bello sexo». Las lecturas en familia, por tanto, interpelaban principalmente a las mujeres. Mª del Pilar Palomo, a partir de la obra de Simón Palmer, Mujeres escritoras del siglo XIX, argumenta que la creación de revistas dedicadas a la mujer lectora en el siglo XIX representa un fenómeno social de tal magnitud que no puede obviarse: 18 Y si a las dedicadas a la familia añadimos los semanarios pintorescos así como los satíricos, ambos ilustrados y con folletines por entregas, el número se amplía considerablemente. Con la llegada de la Revolución de 1868, y el reconocimiento de iure del derecho de ciudadanía a todos los varones mayores de edad con independencia de sus propiedades y capacidades, las mujeres, según explica la historiadora de la memoria de mujeres radicales, Gloria Espigado: 19 Lo cierto es que los republicanos vieron «el potencial que encerraba la movilización femenina para la causa», pero tanto en la cuestión obrera como en la abolición de la esclavitud o el fin de las quintas, se las siguió interpelando desde su condición de 20 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 8/26
«ya le habrán preguntado por el suceso de la manzana; de la manera que me la hizo probar; [...] y del primer vestido que se puso después del engaño de la serpiente. Es muy probable que Eva me pida que la compre un traje cuando salgamos de aquí, porque [...] ellas no estarán hablando más que de trajes, cintas, terciopelos y encajes»47. «Me permitirá el Padre Adam que le diga, en uso del derecho que me concede la revolución, respecto a manifestar el pensamiento, que no estoy conforme con la opinión de los preopinantes (murmullos) respecto del precio de las visitas y que me parecen algo carillas, porque en Madrid por dos reales... (confusión). -Suscriptores: ¡¡Fuera, fuera!! Que no esté un momento más en el salón ese mísero, que tiene cara de renegado...». madres46. De hecho, en la publicación satírica que analizamos se reproducen los tópicos sobre la mujer de clase media víctima de la moda: mientras el Padre realiza una relación breve sobre el suceso de su resurrección, indica: «Ni estoy fatigado, ni distrae mi atención la natural expansión de esas señoras al encontrarse por primera vez con su primera madre». Continúa: Asimismo, se observa la separación por sexos y la disociación por áreas que agudizó la institucionalización del liberalismo en España. Así, la voz del Padre señala: «Los caballeros se entenderán conmigo y las señoras con Eva». Luego, los asuntos políticos se presuponen de interés para el hombre y los sociales, léase moda, cuentos, poesía, crónicas teatrales, etc., de las mujeres así como de los niños, pues el entretenimiento parece ser propio de quienes comparten cierta «inmadurez» intelectual. De modo que la democratización en el acceso a los temas no deja de estar estratificada: los artículos o diálogos satíricos serán escritos por el Padre Adam y, algunos, por la madre Eva. Y la revista de teatros será redactada por el Joven Abel, sobreentendiéndose que los temas dirigidos a los niños están indirectamente pensados para sus educadoras. Se añade, como novedad en este tipo de género, una «sección con las noticias más importantes del último correo, partes telegráficos, extracto conciso de las sesiones de Cortes», donde se advierte: «no contendrá nada de broma ni sátira» y «ocupará la penúltima plana», vislumbrándose la separación del contenido «serio» del que sirve a la diversión o evasión. 21 Por último, la máscara narradora no sólo admite la alteridad mediante la figuración, sólo en la modalidad escrita, de la madre Eva, también se hace referencia a «los otros», a los iguales privilegiados, incluso cuando no piensan lo mismo. El modo narrativo se instituye así en la diversidad de voces, asumiendo la voz del traidor. Intentando persuadir a sus suscriptores de la baratura del semanario: 6 reales al mes en Sevilla, se descubre al que no piensa igual que el común. Un «señor feo y estrafalario», porque un contrarrevolucionario no puede tener una apariencia agradable, pide la palabra. El Padre le permite hablar : 22 Por consiguiente, se percibe cómo El Padre Adam, a pesar de querer contribuir a la defensa del orden público mediante la instrucción en la virtud, su índole de satírico facilita que entre sus páginas se contenga la radicalidad de contar todo lo no dicho por los líderes de la revolución y lo no visto aún por el pueblo. Conforme avance la Revolución, y la desilusión se apodere de la mirada del sátiro, lo grotesco, como expresión estética en la representación de un mundo sin alternativas48, dominará la imagen jocoseria en las publicaciones satíricas. Mientras tanto, se pueden valorar los estilos pretendidamente toscos como una forma de identificar en el presente lo arcaico, los vicios del pasado presentes en los hombres de hoy, para devolver al pueblo su memoria en la proyección colectiva de un futuro. En su primer año, El Padre Adam adopta una posición fronteriza, o de exilio, como modo de avisar del advenimiento del extravío nacional, pero lo hace con la esperanza de que su representación crítico-cómica ayude a corregir el destino de los españoles. 23 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 9/26
Biblioteca Virtual de Prensa Histórica «Él: Señora, es preciso que acepte V. un modo de vivir en consonancia con las formas seculares de Europa. Ella: Valiente invierno vamos a pasar... bueno se va presentando... Él: No digo eso (decididamente es sorda). Veamos: ¿se decide V. a seguir mis consejos y a ser lo que hasta Septiembre, un instrumento de mi política? Ella: Sí, señor, está V. muy desmejorado... malo está V. amigo; malo está V. Él: ¡La ira me consume! ¡Ay de ella como meta mano al sable...!» Si la distancia histórica genera una fisura en lo real, esa grieta será utilizada por el sátiro para devolver la memoria al presente y prevenir de que nada parece estar cambiando. En la visita 4, el fondo elegido se asemeja al del teatro, en este caso de la política nacional. En una estancia real, con cortinajes lujosos, se encuentra la personificación de España: una señora madura con corona, sin más attrezzo. Se asemeja a la matrona romana, propia de la alegoría de España que aparece también en La Flaca. España parece afligida o cabizbaja. Frente a ella, se presenta un caballero que la interpela exasperado: sin duda es Napoleón III, ahora preocupado por cómo afectará la nueva situación política de España a sus intereses en Europa, considerando que en 1870 se iniciaría la guerra franco-prusiana. Hasta ahora, España se había dejado ningunear. 39 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 16/26
Fig. 7: Visita 4. La preocupación de Napoleón III. 13 de diciembre de 1868 Biblioteca Virtual de Prensa Histórica En esta escena, la máscara del Padre se hace visible a los ojos de los espectadoreslectores, quiere ser visto o captado en el momento en que ejerce su rol de testigo, y aunque se oculta entre las cortinas, deja a la vista su arma: «En cuanto le toque, siquiera con un dedo, voy allá con el espino majoleto y lo pongo verde...». 40 El gobierno provisional entra en escena en la visita 11: la situación es cómica. Presentado de nuevo como un artesano, que se dedica a «enmendar la plana», léase también apagar fuegos, está situado en la boca del volcán. No obstante, las laderas del volcán están llenas de fisuras por las que asoman «manos ocultas» que podrían simbolizar algunos blufs pensados para acelerar la erupción. El texto de este primer cuadro ancla la interpretación: «El gobierno provisional se encarga de la difícil tarea de apagar el elemento del volcán que encendió, teniendo al mismo tiempo mucho ojo con la MANO OCULTA que trabaja por bajo de tierra para abrir nuevos cráteres». En el segundo cuadro, continuando el hilo argumentativo del primero, se representa lo que se preveía que sucedería: la lava, el humo, la mano oculta, junto con la representación del 41 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 17/26
Fig. 8: Visita 11. Las tareas del gobierno provisional. 2ª parte. 8 de enero de 1869 Biblioteca Virtual de Prensa Histórica «Él: Pero, muchacha, ¿te has empeñado en abandonar a tu madre? ¿No oyes sus lamentos, su triste lloro? Ella: Si mi madre no dejara gobernar su casa por hombres como tú, no pensara en irme con la música a... Él: Chiquilla, estate quiet... mira que te reorganizo. Déjate querer... Ella: ¡Aparta, que estás manchado de sangre gaditana y malagueña!!» Fig. 9: Visita 13. Cosas de familia. La hija Cuba se independiza... 18 de enero de 1869 gobierno provisonal saltan por los aires. El volcán hizo una nueva erupción y «el día menos pensado, envía al gobierno a estudiar la dirección de los globos aereostáticos». Otro asunto pendiente era la insurrección de Cuba o la Guerra de los diez años (1868- 1878), que centra la lámina de la visita 13. Bajo el título «Cosas de familia», se presenta una escena cotidiana. Se abre el telón: bajo el mapa del mundo, España, representada como una madre común que oculta el llanto con sus manos, parece hundida por la decisión de independizarse de su hija-colonia Cuba. La hija, Cuba, joven y robusta, porta la corona láurea, símbolo de la victoria, y el arpa, anunciando el acceso a los cielos, al estado de libertad o madurez. Es ella la que se asemeja ahora a la matrona romana como alegoría de la república. El mediador de la disputa entre madre e hija es el gobierno provisional, que adopta un tono paternalista, cuando no amenazante. 42 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 18/26
Biblioteca Virtual de Prensa Histórica A modo de conclusión De este modo, Mariani, bajo la máscara de El Padre Adam, carga con el tiempo histórico para hacer recordar el pasado que no se ha de olvidar. En consecuencia, en este intervalo, donde la esperanza aún pervive a la visualización del equívoco, del caos, sus dibujos satíricos no sólo recrean la historia del momento, sino que les confiere una dimensión ético-política, pues al distanciarse de lo que está ocurriendo para ver más allá o entrever, permite concebir la imagen jocoseria como un lugar donde mostrar las posibilidades de transformación futuras. Asumiendo su rol de «guía» de la revolución, la prensa satírica se instituye como espacio de la radicalidad que se destina a prevenir sobre la llegada del fin de la Humanidad. 43 Destinado a participar de la estética grotesca y esperpéntica, así como de la traslación del escepticismo y la violencia, El Padre Adam y la madre Eva comprenden una excepción, al haber aparecido de la mano de Luis Mariani y en el intervalo que comprende el inicio de la institucionalización del proceso revolucionario (septiembre de 1868 a diciembre de 1869) y la llegada de Amadeo I. Esta coyuntura otorga la posibilidad de ensayar de forma figurada con los fines que pudiera o debiera cumplir la prensa satírica ilustrada con caricaturas, ya en esta época canonizada como un género popular que se sirve de la potencia política de la ilustración gráfica para hacer extensivo un mensaje de oposición. 44 El 1 de diciembre de 1868, momento en que hizo su primera visita el Padre y la madre Eva, Sevilla estaba sumergida en un ambiente pre-electoral no exento de ambigüedades. No obstante, aún era pronto para que la desilusión en torno a la no consecución del proyecto modernizador del país, se apropiase de la mirada del sátiro. Ahora bien, al igual que los poetas y su relación con su tiempo, Luis Mariani, desde su posición de exilio vio venir lo que podía suceder, de ahí la fórmula del tiempo mesiánico. Así, sin marginar el realismo costumbrista y su trazo pretendidamente tosco, desde la máscara de El Padre Adam supo combinar la función pragmática, ser legible para el público de clase media y urbano, con el compromiso que requería el momento: su escritura visual se hizo militante dando un carácter histórico a sus dibujos satíricos. Además de plural, pues incluyó la alteridad, a la madre Eva, aunque como elemento subsidiario, y a los otros, a sus iguales, ya estuviesen conformes o no con su visión sobre la situación política, reflejando así parte de la nueva cultura política de la época. 45 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 19/26
Notes 1 Este artículo nace de la comunicación «Las burlas de El Padre Adam al "paraíso" de la Septembrina», presentada en las I Jornadas sobre Literaturas marginadas, prensa y sátira en tiempos de crisis. Géneros, discursos y prácticas en marzo de 2015 en la Universidad de Sevilla. Asimismo, reitero mis agradecimientos a Marie-Linda Ortega, catedrática de la Université Sorbonne Nouvelle Paris 3 e investigadora del CREC, por sus reflexiones en torno al lenguaje de la caricatura y observaciones sobre esta cabecera satírica. 2 Tras la Ley de Imprenta de 7 de marzo de 1867, promovida por el ministro de gobernación González Bravo, la más restrictiva que ha tenido España, según CENDÁN PAZOS, Fernando, Historia del Derecho Español de Prensa e Imprenta (1502-1966), Madrid, Editora Nacional, 1974, p. 135, el triunfo de la Septembrina hacía creer en la llegada de un nuevo tiempo para la libertad de palabra y pensamiento. Por ello, el artículo segundo de la Proclama de la Junta Revolucionaria de Sevilla, publicada el 20 de septiembre de 1868, reclamaba: «La libertad absoluta de imprenta, sin depósito, fianza, ni editores responsables y sólo con sujeción a las penas que marca el código por los delitos de injurias y calumnia». 3 En GUEREÑA, Jean-Louis, y TIANA FERRER, Alejandro, «Lecturas en medios populares. Del discurso a las prácticas», Historia de la Educación, Vol. 20 (2001), pp. 26-27, se indican algunos factores que limitan tal proceso: «Los indicios del subdesarrollo educativo español, paralelo al desfase económico que conocía entonces España con relación a sus vecinos europeos, pueden resumirse en efecto en la persistencia de un bloque aparentemente irreductible de analfabetos». Antes de la Restauración, se apunta la existencia de unos 12 millones de españoles analfabetos, convirtiéndose esta realidad en obstáculo para el progreso. «Hacia 1860 un 70 %, aproximadamente, de la población de diez y más años no sabía escribir o leer». El porcentaje desciende lentamente hasta el 56,2 % en 1900. «No carecían sin embargo estos analfabetos [...] de relación con la cultura escrita. Pero sí de instrucción o dominio de la lectura y escritura. No habían pasado por la escuela, o [...] un buen número había olvidado [...] las habilidades» por falta de práctica. 4 En el artículo 22 se prohíbe el sistema preventivo con el que los gobiernos moderados se habían defendido de la prensa en la época isabelina: «No se establecerá ni por las leyes, ni por las Autoridades, disposición alguna preventiva que se refiera al ejercicio de los derechos definidos en este título. Tampoco podrán establecerse la censura, el depósito ni el editor responsable para los periódicos». También se avisa de la necesidad de limitar las competencias del poder ejecutivo a este respecto. El artículo 23 indica: «Los delitos que se cometan con ocasión del ejercicio de los derechos consignados en este título, serán penados por los tribunales con arreglo a las leyes comunes». Los delitos de prensa debían juzgarse por la legislación común. 5 GUEREÑA, Jean-Louis, «Presse et pouvoir sous le "sexenio democrático" 1868-1974», in AUBERT, Paul y DESVOIS, Jean-Michel, Presse et pouvoir en Espagne: 1868-1875, Madrid, Maison des Pays Ibériques: Casa de Velázquez, 1996, pp. 17-38. 6 GUEREÑA, Jean-Louis, «Las estadísticas oficiales de la prensa (1867-1927)», in BARRÈRE, Bernard (dir.), Metodología de la Historia de la Prensa española, Madrid, Siglo XXI, 1982, pp. 81-118. 7 También conocida como ley Cánovas, aprobada en junio de 1864, no introduce grandes cambios con respecto a la anterior ley Nocedal, que entró en vigor en 1857 y cubrió gran parte del reinado de Isabel II hasta 1863. La de Nocedal imponía altas fianzas: para los periódicos de la capital del Reino 300.000 reales y 200.000 en provincias; la entrega de dos ejemplares al gobernador, al juez y al fiscal de imprenta de forma previa a su circulación; endurecimiento de las multas para el editor responsable y la vigencia del jurado de prensa. La ley Cánovas mantenía el «armazón» jurídico de la de Nocedal. No obstante, rebajó las multas y el depósito previo: 25.000 en Madrid y 15.000 en el resto; y estableció las condiciones para que los delitos de imprenta se juzgasen por un tribunal ordinario y no por uno específico. Pero tras la sublevación del cuartel de San Gil en junio de 1866, que tenía como objetivo derrocar la monarquía de Isabel II, la situación de calma La clave siempre estuvo en la acción de apartar-se de lo inmediato para ver desde fuera o entrever cuánto de lo que sucedía, podía recordar al pasado, devolviendo así la memoria y la supuesta esperanza al presente. El ritmo acelerado de los acontecimientos y las expectativas frustradas al observar el fracaso de la Revolución hizo que esta forma de ver intermedia se tornase esperpéntica. Bozal solía argumentar que cuando el mundo se vuelve apariencia, la caricatura está obligada a aparecer. Mariani y el Padre, la máscara-personaje se confunde a veces con la persona, nos muestran cómo completar dicha sentencia: Cuando el mundo se muestra falto de alternativas, lo grotesco tiende a abarcarlo todo, haciendo que el verbo en imágenes sea sustituido por la coacción. De este modo, la doble faz del mundo y la eterna caída de la Humanidad fundaron el secreto de la resurrección que traía El Padre Adam a la Sevilla de 1868. 46 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 20/26
(en relación con la represión contra la prensa) desaparece y se declara el estado de sitio. Posteriormente, y como respuesta a la firma del Pacto de Ostende, se aprobó la ley de imprenta de 1867. 8 CASTRO ALFÍN, Demetrio, Los males de la imprenta. Política y libertad de prensa en una sociedad dual. Madrid, Centro de Investigaciones Sociológicas, 1998, pp. 147-148. 9 ARIAS CASTAÑÓN, Eloy, «La prensa política de Sevilla en el Sexenio democrático (1868-1874). Notas para su estudio», in GÓMEZ Y MÉNDEZ, José Manuel, Información y Ciencia, Sevilla, Universidad de Sevilla, 1995, pp. 39-40. 10 CHECA GODOY, Antonio, El ejercicio de la libertad. La prensa española en el Sexenio Revolucionario (1868-1874), Madrid, Editorial Biblioteca Nueva, 2006, p. 21. 11 Dicha denominación no anula las diferencias o concreciones partidistas. ARIAS CASTAÑÓN, Eloy, «La prensa de Sevilla ante la revolución de 1868», in PARIAS SÁINZ DE ROZAS, María; ARIAS CASTAÑÓN, Eloy, RUIZ ACOSTA, Mª José y BARROSO VILLAR, Mª Elena (coord.), Comunicación, historia y sociedad: homenaje a Alfonso Braojos, Sevilla, Universidad de Sevilla, 2001, pp. 172 y 175. 12 DE LA FUENTE MONGE, Gregorio L., «La revolución de septiembre de 1868 en España: estado de la cuestión», in ÁLVAREZ JUNCO, José, Populismo, caudillaje y discurso demagógico, Madrid, CIS/Siglo XXI, 1987, pp. 27-72. 13 CHECA GODOY, Antonio, «Auge y crisis de la prensa satírica española en el Sexenio Revolucionario (1868-1874)», in El Argonauta español, nº 13 (2016), http://journals.openedition.org/argonauta/2335 14 Fue el principal representante del republicanismo federal, aunque de tono conservador, durante el Sexenio democrático. El periódico se fundó el 31 de diciembre de 1857 por una sociedad dirigida por Ángel María de Luna, responsable asimismo del diario gaditano La Palma, que sacó una edición local, La Palma de Sevilla, en junio de 1857. La sociedad estuvo formada por hombres de capital vinculados al comercio e industria de la ciudad, entre ellos el líder de los unionistas en los años previos a la Septembrina, comerciante y banquero Tomás de La Calzada. Un tiempo después el periódico fue adquirido por Francisco María Tubino, quien lo convirtió en uno de los diarios más importantes durante el Sexenio Democrático. Entre los redactores destacan José Velázquez y Sánchez, Teodomiro Fernández Aveño y Joaquín Guichot y Parody, entre otros; y como secretario de redacción encontramos a Daniel Saña, quien fuera editor responsable de La Palma de Sevilla. 15 Representante de la facción moderada del progresismo, vio la luz en la coyuntura política de 1848. Fue suspendido en agosto de 1852, aunque reanudó su publicación en octubre del mismo año. Se imprimió primero en el negocio de José Gómez Oro y luego en la imprenta y litografía de El Porvenir. A partir de 1850 el diario pasa a ser propiedad de Ramón Piñal y Martínez. Cedió una parte a Ignacio Boixero y Francisco Puig, pero con posterioridad recuperaría la propiedad en exclusividad y en 1875 la transfiere a sus hijos Federico, Enrique y Segundo Piñal y Alba. Entre sus redactores destacamos a Fernando María Tirado, Joaquín Guichot y Parody, Teodomiro Fernández Aveño y José Velázquez y Sánchez, entre otros muchos. Véase RUIZ ACOSTA, María José, «El Porvenir. El sentir de un diario sevillano en la difícil coyuntura de 1848», in Ámbitos. Revista internacional de comunicación, nº 1 (1998), pp. 275-287. Y CHAVES REY, Manuel, Historia y Bibliografía de la prensa sevillana, Sevilla, Servicio de Publicaciones Excmo. Ayuntamiento de Sevilla, 1896, pp. 112-115. 16 ARIAS CASTAÑÓN, Eloy, La Revolución de 1868 en Sevilla, Sevilla, Instituto de la Cultura y las Artes de Sevilla (ICAS), 2010, p. 247. 17 CHECA GODOY, Antonio, «Auge y crisis de la prensa satírica...», óp. cit. La Giralda apareció en mayo de 1868. 18 Sobre Luis Mariani Jiménez hemos podido rescatar unas pocas notas biográficas. Para el historiador de la fotografía en Sevilla, Yánez Polo, Mariani debió llegar a Sevilla en los años 40, procedente de Italia. Realiza, asimismo, un perfil de su único descendiente: su hijo Luis Leandro Mariani González, músico y fotógrafo. Por ello sabemos que «se casó al poco tiempo de llegar [a Sevilla] con Pastora González» y, probablemente, en ¿1865? nació su único hijo. También se indica que siendo Luis Leandro «aún un niño, murió su padre y, su tío paterno, Emigdio Mariani, [beneficiado de la iglesia catedral de Sevilla] hízose cargo de su educación». Véase YÁNEZ POLO, Miguel Ángel, Historia general de la fotografía en Sevilla, Sevilla, Sociedad Nicolás Monardes, 1997, p. 194. La hipótesis lanzada más arriba es confirmada por el nieto de Luis Mariani Jiménez, Emigdio Mariani Piazza, músico, compositor y fotógrafo, quien contó a Osuna Lucena, investigadora de la Hispalense centrada en la puesta en valor de sus composiciones musicales, que descendía de familias italianas asentadas en Sevilla durante el siglo XIX. OSUNA LUCENA, María Isabel, «Emigdio Mariani Piazza. Trayectoria personal y artística», in Laboratorio de Arte, nº 8 (1995), p. 294. 19 Esta publicación satírica ha sido trabajada por GUTIÉRREZ JIMÉNEZ, María Eugenia, «Los modos de ver de El Tío Clarín (Sevilla, 1864). Una forma de popularizar lo político», in Historia Social, nº 89 (2017), pp. 3-30. En otro orden, cabe especificar que las colaboraciones entre Mariani y Santigosa parecieron iniciarse en 1860, con la serie de litografías elaboradas para el Álbum Sevillano. Mariani colaboró en el Álbum además de en la serie de estampas litográficas 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 21/26
que ilustraron la publicación escrita por Eduardo Antón Rodríguez, Guía del viajero por el ferrocarril de Sevilla a Cádiz (1864). Ambos se editaron en la imprenta y litografía de Las Novedades, propiedad de Santigosa. Con respecto a Carlos Santigosa (Barcelona, 1815- Sevilla, 1899), cabe señalar que llegó a Sevilla en 1841. En 1849 establece una litografía en la calle Sierpes, 81; más tarde, en 1853, traslada la oficina a la calle Tetuán. En 1856, Santigosa aparece asociado con el impresor José Gómez Oro en torno al diario político el Centinela del Comercio, y ambos negocian con Ramón Piñal, dueño de El Porvenir, la alternancia en la impresión del Boletín Oficial de la Provincia para el año 1857, creando una mancomunidad, según los documentos hallados en el Archivo Provincial de Sevilla (Oficio 22. Año 1856. Signatura: 15464. Número: 858 Pág. 3441). En 1859, se hizo cargo de la impresión de Las Novedades de Sevilla, hoja incluida en la cuarta plana del diario Las Novedades (Madrid, 1950), y fue parte activa de la conversión en satírico político e impresión de El Tío Clarín en su segunda época (1866). De su negocio habían salido otros satíricos como Epístolas del Tío Lamprea (1848) o La Avispa (1848). Durante el Sexenio Democrático, dirigió, además de los arriba mencionados, La Campanilla, a la que siguieron La Violeta (1870) y La Aurora (1872). Editó asimismo varios álbumes: uno de Costumbres andaluzas (1850-1854), con litografías de Antonio Chaman; o el Álbum del viajero, con ocasión de la inauguración de la primera línea férrea Sevilla-Córdoba; y la Guía del viajero, por la inauguración de la línea que unía Sevilla-Cádiz (1864); así como los planos de Sevilla correspondientes a los años 1853, 1856, 1860 y 1868. 20 Con un total de 21 números, salió el 9 de septiembre de 1867 hasta el 27 de enero de 1868. Su director y editor responsable fue Santigosa y su principal dibujante Mariani. Salió de la Imprenta de Las Novedades. 21 A partir de este número, deja de publicarse en la capital andaluza y reaparece el domingo 3 de diciembre de 1871, pero editado en Madrid. Luis Mariani es su editor responsable y se imprime en la Imp. de T. Rey. Ofrecía una hoja suelta vespertina con las noticias de los periódicos de Madrid. Sin embargo, la publicación no corrió mejor suerte que en etapas anteriores y el 24 de diciembre de 1871 desaparece. 22 El carácter efímero es el denominador común de las publicaciones antes mencionadas. CHECA GODOY, Antonio, Historia de la prensa andaluza, Sevilla, Ediciones Alfar, 2011, p. 132. 23 CHECA GODOY, Antonio, «Auge y crisis de la prensa satírica...», óp. cit. 24 La representación caricaturesca del mundo conforma un argot plastique, es decir, un lenguaje estético, según BAUDELAIRE, Charles, Lo cómico y la caricatura y El pintor de la vida moderna. Traducción de Carmen Santos e introducción de Valeriano Bozal, Madrid, La balsa de la Medusa. Antonio Machado Libros, 2015, p. 75. 25 CHECA GODOY, Antonio, El ejercicio de la libertad. La prensa..., óp. cit., p. 198. Por otro lado, el negocio de José María del Campo, imprenta que se enuncia como redacción y uno de los puntos de suscripción del periódico, aparece en la Guía de Sevilla, de Manuel Gómez Zarzuela, del año 1866 como librería, y en la dedicada a 1867 es mencionado como librero con tienda. Hemeroteca municipal de Sevilla, signatura: A-45/a-1. 26 ARIAS CASTAÑÓN, Eloy, «La prensa política de Sevilla en el Sexenio democrático...», óp. cit., p. 41. 27 En casi dos años de vida, la publicación satírica tuvo tres épocas: la primera abarcó del 1 de diciembre de 1868 al 14 de mayo de 1869. La segunda, del 19 de mayo de 1869 (visita 43) al 1 de octubre de 1869 (visita 77). Y la tercera, del 17 de enero de 1870 (visita 79) al 14 de noviembre de 1870 (visita 122). Desconocemos qué sucedió con la visita 78 y las causas por las que dejó de salir. La colección de dos tomos ha sido vista in situ por la autora en la Biblioteca de Humanidades de la Universidad de Sevilla, signatura: H F.A. Hemeroteca, y en la Hemeroteca Municipal de Madrid, signatura: A.M.27/6 (4119-20). Puede consultarse en la Biblioteca Virtual de Prensa Histórica. Disponible en: http://prensahistorica.mcu.es/es/consulta/registro.cmd?id=1029144 28 Eva nace de la costilla de Adán. Sin embargo, sólo ella es la dadora del mal, de la muerte. Durante la institucionalización del liberalismo en la época isabelina, el moderantismo justificó las diferencias entre mujeres y varones desde la perspectiva de la complementariedad entre las funciones propias de las primeras en relación con las de los segundos. Cabe preguntase si esta cosmovisión fue superada durante el Sexenio Democrático con otro concepto de feminidad. En la primera visita se advierte: «Entre mi mujer y yo / haremos esta faena: / Si sale bien, la hizo Adam / Y si mal, Adam y Eva». El moderantismo redujo el papel público de la mujer conservadora y católica a las acciones de caridad. En otro orden, y sin querer generar ruido informativo en el nombre del semanario, pero creyendo necesario reconocer el papel de ella en la redacción, la autora de este texto ha decidido incluir a la madre Eva junto al del Padre, pero sin subrayar en cursiva su nombre, para evitar así confusión. 29 La imagen de presentación, que precede a la primera visita, es un cromolitografía, como se verá en la copia que se incluye. 30 Cita extraída del prospecto publicado el 1 de diciembre de 1868, donde El Padre Adam se presenta a sus potenciales suscriptores. 31 Libro del Génesis 3: 5. 32 Libro del Génesis 3: 7. 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 22/26
33 En Cádiz, en paralelo a los primeros años de vida de El Tío Clarín en Sevilla, aparecieron varias cabeceras satíricas tituladas El nuevo Moisés y El Hombre, escritas por Víctor Caballero Valero. Véase CHECA GODOY, Antonio, Historia de la prensa andaluza, óp. cit., p. 130. En 1868, vio la luz El Anti-Cristo en Madrid. Títulos que evocan la construcción de un nuevo hombre en relación con el proyecto de regeneración nacional. 34 La figura del gacetillero como intermediario entre el poder y los públicos, o la realidad misma, se observa en las publicaciones políticas nacidas al calor de la revoluciones burguesas. Un ejemplo de ello es L’Ami du peuple (1789-1792), de Jean-Paul Marat. 35 DIDI-HUBERMAN, Georges, Cuando las imágenes toman posición, Madrid, A. Machado Libros, 2008, pp. 9-10. 36 Aparece en Córdoba en 1863, pero sólo salieron cinco números. Fue suspendido por orden gubernativa. En 1875 desaparece y fue sustituido por El Tío Conejo. El Cencerro se define como político, anticlerical, anti-militar y antimonárquico. BOZAL, Valeriano, «El grabado popular en el período romántico», in CARRETE, Juan; VEGA, Jesusa; BOZAL, Valeriano y FONTBONA, Francesc, El grabado en España (Siglos XIX-XX), Summa Artis, Historia General del Arte, Madrid, Espasa Calpe, Vol. XXXII, 1988, pp. 398-400. 37 Si el satírico político Gil Blas (Madrid, 1864-1872) fue concebido como el iniciador del humor gráfico en España, La Flaca se identifica con la cononización del género y la autonomía de la imagen jocoseria con sus grabados cromolitografiados. Algunos trabajos que ahondan en lo antes expuesto son: GILARRANZ IBÁÑEZ, Ainhoa, «La representación gráfica de España en la publicación republicana La Flaca», in El Argonauta español, nº 9 (2012), http://journals.openedition.org/argonauta/1540. Y OROBON, Marie-Angèle, «Humor gráfico y democracia: algunas calas en la caricatura política en el Sexenio Democrático», in CHAPUT, M. C., y PÉLOILLE, M. (coord.), Humor y política en el mundo hispánico contemporáneo, Paris, PILAR, 2006, pp. 9-30. Por otro lado, la cita extraída sobre La Flaca es de BOZAL, Valeriano, «El grabado popular en el período romántico», óp. cit., p. 402. 38 Luis Puelles profundiza en esta cuestión en su obra Honoré Daumier. La risa republicana, Madrid, Abada, 2014, pp. 33-58, con la intención de valorar la potencia política de la caricatura en la Modernidad. En concreto, puede leerse el capítulo: «Enfrente de la actualidad. La triple dimensión política de la caricatura». 39 CHAVES REY, Manuel, Historia y Bibliografía de la prensa sevillana, óp. cit., p. 183. 40 También le reconoce como director de El Caos (Madrid, 1870) y de Sancho Panza (Madrid, 1872), fundado por Francisco Pérez. BOZAL, Valeriano, La ilustración gráfica del siglo XIX en España, Madrid, Alberto Corazón, 1979, p. 150. Ibáñez reitera la información dada por Bozal: Mariani «dirigió El Caos, periódico de la época del esperpento (Madrid, 1870) y Sancho Panza (1868-1872)». IBÁÑEZ ÁLVAREZ, José, El gabinete de estampas del siglo XIX del Museo Romántico de Madrid, Tesis Doctoral, Dirigida por Wifredo Rincón García, Madrid, Facultad de Bellas Artes, Universidad Complutense de Madrid, 2003, p. 248. 41 Este autor indica que colaboró en El Siglo Pintoresco y La Ilustración Republicana Federal. CASADO CIMIANO, Pedro, Diccionario biográfico de ilustradores españoles del siglo XIX, Madrid, Ollero y Ramos, 2006, pp. 109-110. 42 Manuel Chaves Rey (1870-1914) fue cronista oficial de la ciudad de Sevilla entre 1909-1914. Vinculado a El Liberal de Sevilla, fundado en 1901, se dedicó al estudio y reconstrucción de sucesos ocurridos en épocas pretéritas, a diferencia de los trabajos realizados por su hijo el novelista Manuel Chaves Nogales. 43 Esta cita ha sido extraída del documento: Don Manuel Chaves y Rey. Necrología, escrita en cumplimiento del acuerdo de la Real Academia Sevillana de Buenas Letras. Por el secretario 1º de la misma D. Luis Montoto y Rautenstrauch. Impreso en Sevilla, en la tipografía La Exposición en el año 1917, p. 11. Se halla en la caja 24 del Fondo Hazañas, en la Biblioteca de Humanidades de la Universidad de Sevilla. 44 PALOMO VÁZQUEZ, María del Pilar, «Las revistas femeninas españolas del siglo XIX. Reivindicación, literatura y moda», in Arbor: Ciencia, pensamiento y cultura, nº 767 (mayojunio 2014), p. 2. Por otro lado, en Sevilla, según el censo realizado a finales de 1860, «se contabilizan 116 314 habitantes. De ellos, 33 935 eran analfabetos completos y 4 351 analfabetos que sólo sabían leer a muy duras penas. Es decir que la década se inicia con el muro sociológico imbatible de un 24,41 % de analfabetos en la capital andaluza». Véase YÁNEZ POLO, Miguel Ángel, Historia general de la fotografía..., óp. cit., p. 101. 45 ESPIGADO TOCINO, Gloria M., «El discurso republicano sobre la mujer en el Sexenio Democrático, 1868-1874: los límites de la modernidad», in Ayer. , nº 78 (2010), p. 151. 46 Ibíd., p. 153. 47 Todos estos tópicos y estereotipos, que no por estar atravesados por la sorna e ironía tamizan la misoginia, han sido estudiados con profundidad por MORNAT, Isabelle, Femmes en images. La caricature de moeurs espagnole au XIXe siècle, Paris, Presses Universitaires de Strasbourg, 2016, pp. 55-93. 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 23/26
48 En el artículo BOZAL, Valeriano, «Dibujos grotescos de Goya», in Anales de Historia del Arte, Vol. Extra (2008), pp. 408 y 411-416, se demarcan las diferencias entre lo satírico y lo grotesco: la primera manifestación trata de «mostrar lo inadecuado del comportamiento», luego pretende «corregir los vicios o errores humanos, ya sea ridiculizándolos o censurándolos». La segunda, por el contrario, intenta «explicarnos» o «hacernos ver» la deformidad como expresión de la deshumanización. Por ello representa un mundo cerrado y sin salida. 49 ARIAS CASTAÑÓN, Eloy, La Revolución de 1868 en Sevilla..., óp. cit., p. 11. 50 Asumimos aquí la premisa planteada por ARIAS CASTAÑÓN, Eloy, ibíd., pp. 10-11, para el estudio del papel movilizador de las élites, que consiguió encontrarse con las masas populares en la cuestión anticlerial y en la concepción de las juntas revolucionarias como mecanismo de organización, dirección y representación. Su escasa legitimación social y su fácil disolución las convierte en «manifestación de un fenómeno centralista, una forma de conquistar el poder central en un país dominado por el localismo». 51 Fue presidido por el general Serrano (unionista). Prim, convertido en todo un líder popular y representante de los progresistas, dirigiría el ministerio de la Guerra; el almirante Topete (unionista) se encargaría del ministerio de Marina y Sagasta (progresista) del ministerio de Gobernación. Las Juntas de Valencia y Barcelona conformaron una comisión para interpelar a la de Madrid por decidir unilateralmente la composición del gobierno provisional. Léase MONLLEÓ PERIS, Rosa, La Gloriosa en Valencia (1864-1869), Valencia, Alfons el Magnunirn, 1996, pp. 45- 52. Y MONLLEÓ PERIS, Rosa, «Republicanos contra monárquicos: Del enfrentamiento electoral y parlamentario a la insurrección federal de 1869», in Ayer [dedicado al Sexenio democrático y coordinado por Rafael Serrano García], nº 44 (2001), p. 59. 52 CASTRO ALFÍN, Demetrio, «El pensamiento republicano hasta el Sexenio Democrático», in MENÉNDEZ ALZAMORA, Manuel; y ROBLES EGEA, Antonio, Pensamiento político en la España contemporánea, Madrid, Editorial Trotta, 2013, pp. 159-161. En este texto se describen las «dos mitificaciones» que sustentan la cosmovisión republicana: una se concreta en la pérdida de un pasado edénico (similar a la retrotopía descrita por Zygmunt Bauman) y otra se proyecta en el futuro aludiendo a un proyecto de mejora material y moral de la humanidad. 53 La milicia ciudadana de Sevilla fue desarmada el 26 de diciembre con escasa resistencia. No sucedió así ni en Cádiz ni en Málaga, provincias donde se declaró el estado de sitio. En enero de 1869, fueron desarmadas. Las insurrecciones republicanas de junio y octubre de 1869 fueron aprovechadas para el desarme del resto. 54 ARIAS CASTAÑÓN, Eloy, «Expectativas y limitaciones de la democracia en la Sevilla del Sexenio (1868-1874)», in Espacio, tiempo y forma. Serie V, Historia contemporánea, nº 3, 1 (1990), p. 71. 55 Ibíd., p. 70. 56 Fue constituida el 19 de septiembre de 1868. Sendas juntas, la provisional y la segunda, fueron presididas por el progresista Antonio Arístegui y Ponce (propietario). ARIAS CASTAÑÓN, Eloy, «El republicanismo federal. Organización de partidos y alternativas de revolución política en el Sexenio democrático (1868-1874)», in Revista de historia contemporánea, nº 7 (1996), pp. 15-17. 57 Esta idea puede entenderse como un reducto del espíritu colaboracionista o de consenso en torno al cual se sustentó la coalición entre unionistas, progresistas y demócratas para «representar al pueblo en su conjunto sin distingos ni matices». BOZAL, Valeriano, Juntas revolucionarías. Manifiestos y proclamas de 1868, Madrid, Cuadernos para el Diálogo, Edicusa, 1968, p. 3. 58 No siempre había sido ésta la posición. ARIAS CASTAÑÓN, Eloy, «Expectativas y limitaciones de...», óp. cit., p. 69, nos recuerda que la primera junta había proclamado el «¡Abajo los Borbones!», pero «nada dijo respecto de su actitud hacia el duque de Montpensier». Ahora bien, «cuando terminó la colaboración con los unionistas, los progresistas democráticos y los demócratas no dudaron en incorporar a su programa la condena del "dinastismo directo e indirecto" en una declaración de evidentes connotaciones antimontpensieristas». 59 BOZAL, Valeriano, Juntas revolucionarías..., óp. cit., p. 116. 60 ARIAS CASTAÑÓN, Eloy, La Revolución de 1868 en Sevilla..., óp. cit., p. 246. 61 Ibíd., p. 247. 62 Las ideas que se destacan son del editorial «La cuestión del plebiscito» publicado el 18 de octubre de 1868. 63 Fundado en abril de 1849, fue un diario vespertino, de tono conservador, que se caracterizó por su fidelidad al reinado de Isabel II. No obstante, en 1868 aceptó la Revolución y se posicionó en favor de la candidatura de Antonio María de Orleans, duque de Montpensier, para la constitución de la nueva monarquía. 64 La idea que se destaca procede del texto «El plebiscito» publicado el 20 de octubre de 1868. 65 El comunicado ha sido reproducido en su totalidad en ARIAS CASTAÑÓN, Eloy, La Revolución de 1868 en Sevilla..., óp. cit., p. 251. 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 24/26
66 OROBON, Marie-Angèle, «Una gloriosa revolución: prensa satírica ilustrada y afirmación militante (1868-1870)», in GONZÁLEZ MADRID, Damián; ORTIZ HERAS, Manuel, PÉREZ GARZÓN, Juan Sisinio, La historia, lost in translation? Actas del XIII Congreso de la Asociación de Historia Contemporánea, Albacete, España. Ediciones de la Universidad de Castilla-La Mancha, 2017, pp. 1065-1075. La versión consultada por la autora no es la impresa, sino la facilitada -sin editarpor la investigadora del CREC, Orobon. 67 ORTEGA, Marie-Linda, «La (mala) lengua de la caricatura: la verdad en tiempos de crisis», in IC Revista científica de Información y Comunicación, nº 12 (2015), pp. 81-108. Analiza de forma pormenorizada las 16 láminas que componen Menestra. 68 JAMES, Henry, «Daumier, caricaturista», in Historias, nº 66-67 (2007), pp. 3-14. Traducción de Antonio Saborit. El texto fue publicado bajo el título «Daumier, caricaturiste», in The Century. A Popular Quarterly, vol. XXXIX, nº 3, Nueva York. James, al evaluar las litografías de Daumier en 1890, argumenta la aportación de la caricatura al relato periodístico del hecho: «el periodismo es la crítica del momento en el momento, y la caricatura es esa crítica simplificada a la vez por una forma plástica». 69 PUELLES ROMERO, Luis, «Dando tiempo a la actualidad. Querella de las viejas artes y las nuevas technés», in Revista Valenciana, estudios de filosofía y letras, nº 17 (2016), p. 133. Table des illustrations Titre Fig. 1: Presentación de El Padre Adam. 1 de diciembre de 1868 Crédits Biblioteca Virtual de Prensa Histórica URL http://journals.openedition.org/argonauta/docannexe/image/3034/img- 1.jpg Fichier image/jpeg, 536k Titre Fig. 2: Cabecera de la Visita 1° (1 de diciembre de 1868) Crédits Biblioteca Virtual de Prensa Histórica URL http://journals.openedition.org/argonauta/docannexe/image/3034/img- 2.jpg Fichier image/jpeg, 184k Titre Fig. 3: Cuadro I. Historia de la revolución de Septiembre. 1 de diciembre de 1868 Crédits Biblioteca Virtual de Prensa Histórica URL http://journals.openedition.org/argonauta/docannexe/image/3034/img- 3.jpg Fichier image/jpeg, 892k Titre Fig. 4: Cuadro II. La reorganización de las milicias. 13 de diciembre de 1868 Crédits Biblioteca Virtual de Prensa Histórica URL http://journals.openedition.org/argonauta/docannexe/image/3034/img- 4.jpg Fichier image/jpeg, 1,0M Titre Fig. 5: Visita 2. Todos quieren turrón... 5 de diciembre de 1868 Crédits Biblioteca Virtual de Prensa Histórica URL http://journals.openedition.org/argonauta/docannexe/image/3034/img- 5.jpg Fichier image/jpeg, 200k Titre Fig. 6 : Visita 20. El Dios al que todos rinden culto. 15 de febrero de 1869 Crédits Biblioteca Virtual de Prensa Histórica URL http://journals.openedition.org/argonauta/docannexe/image/3034/img- 6.jpg Fichier image/jpeg, 796k Titre Fig. 7: Visita 4. La preocupación de Napoleón III. 13 de diciembre de 1868 Crédits Biblioteca Virtual de Prensa Histórica URL http://journals.openedition.org/argonauta/docannexe/image/3034/img- 7.jpg 1 0 0 0 19/2/25, 10:27 La caída del Edén de El Padre Adam (Sevilla, 1868-1870) en los primeros años del Sexenio Democrático. La posición de exilio d… https://journals.openedition.org/argonauta/3034 25/26