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Experiencia visionaria e imaginación creadora en Poeta en Nueva York de Federico García Lorca

Nevado Saiz, Juan Miguel

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FACULTAD DE FILOLOGÍA GRADO EN FILOLOGÍA HISPÁNICA TRABAJO DE FIN DE GRADO CURSO 2015/2016 TÍTULO: EXPERIENCIA VISIONARIA E IMAGINACIÓN CREADORA EN POETA EN NUEVA YORK DE FEDERICO GARCÍA LORCA AUTOR: JUAN MIGUEL NEVADO SAIZ Fecha: 01/06/2016 Vº Bº del Tu o : Fi ma: Fi mado: INDICE 1. In oducción……………………………………………………….…………….2 2. Fede ico Ga cía Lo ca y la mi ada in e io 2.1. Ve lo in e io ……………………………………………….…………4 2.2. Lo ca y el despe a del ojo in e io …………………………………...5 3. Mundus imaginalis. El luga de las imágenes de Poe a en Nue a Yo k………...11 4. Nue a Yo k: geog a ía isiona ia y ciudad-símbolo…………………………....16 4.1. A qui ec u a imaginal: geome ía y ensueño………………………….18 4.2. Geog a ía celes e neoyo quina y mundo in e io ……………………...22 5. Epílogo y conclusión…………………………………………………………….28 6. Bibliog a ía………………………………………………………………………29 Anexos 2 ...El ma de mi imaginación e a el ma g ande; el amo de mi alma sola y ue e e a sólo el amo Juan Ramón Jiménez [1] In oducción El p esen e abajo es un es udio de la ob a Poe a en Nue a Yo k de Fede ico Ga cía Lo ca, publicada en 1940, que se á in e p e ada desde la Teo ía de la imaginación c eado a, del ilóso o e islamólogo ancés Hen y Co bin. El in e és que mo i a es e análisis es an o el a án de aplica las Teo ías del imagina io a la exégesis simbólica y poé ica de Lo ca, como el in en o de in oducción al enómeno isiona io, a la espi i- ualidad y a la c eación a a és de la ob a del poe a g anadino. Pa a ahonda en es as cues iones en p ime é mino hab á que encuad a a Lo ca den- o de su adición isiona ia: la occiden al. Como indica la p o eso a Vic o ia Ci lo , g an es udiosa del enómeno isiona io, en el epílogo al lib o de la mís ica medie al alemana Hildega d on Bingen1, la isión puede se elegida como la o ma supe io de conocimien o en el se humano, conside ada es a, en esencia, como una acul ad espi i ual e in e io . En Occiden e, pa a oda una la ga adición que a desde Juan de Pa mos o Hildega d on Bingen, pasando po Jakob Böhme, has a llega a a is as como Max E ns , cien í icos como Ca l Gus a Jung o poe as como Fede ico Ga cía Lo ca, la isión ep esen ó un pun o de in lexión i al, el despe a o enace de un nue o sen ido que pe mi ió e leja un luga nue o o o, an es desconocido, desde la in e io idad. Se a a de e lo in isible allí donde no hay nada, como la i upción an e Pe ce al del cas illo del G ial en el oman a ú ico de Ch é ien de T oyes, Li Con es del G aal. El enómeno isiona io como c eación i á adqui iendo impo ancia undamen al con el ad enimien o del su ealismo. El a is a su ealis a alude a momen os de su ida en los que la isión desde su in e io idad y, con ello, la acul ad imagina i a, le pe mi ió c ea algo nue o allí donde no había nada. Pa a muchos a is as del siglo XX (And é B e ón, Picasso, Mi ó, Max E ns , Tàpies, Lo ca…) la isión en endida como capacidad espi i ual ha sido la base de la c eación 1 Hildega d on Bingen, Vida y isiones de Hildega d on Bingen, Edición a ca go de Vic o ia Ci lo , Mad id: Ed. Si uela, 2009, p. 287. 3 de sus ob as. La dimensión simbólica de las imágenes puede ene un o igen sag ado pe o, además, ab e al espec ado que las ecibe una en ana a un mundo has a ese ins- an e in isible, pun o de in e sección, e emos, en e Cielo y Tie a, es deci , en e lo sensible y lo incognoscible. La p oblemá ica p incipal a la ho a de en en a nos al mundo isiona io p ocede de la iloso ía occiden al que, anclada en el posi i ismo, solo admi e dos ías de conoci- mien o: la pe cepción sensible, que apo a los da os empí icos, y las in uiciones o ca- ego ías del in elec o; no log a, po ello, elabo a una eo ía de la imaginación que ellene el acío in e medio como hace O ien e. La c í ica que ealiza el islamólogo Hen y Co bin a la iloso ía acional de Occiden e, en Cue po espi i ual y Tie a Ce- les e2, es que en es a la Imaginación solo puede p ocede de lo Imagina io, es deci , de lo i eal, lo mí ico o lo ma a illoso, quedando a expensas de la me a icción y sin po- sibilidad de encon a el mundo in e medio en e lo sup asensible y lo sensible. Se á po ello que es e ilóso o, an e la imposibilidad de encon a una au én ica eo ía de la imaginación en Occiden e, se aslade a I án en la búsqueda y he menéu ica del luga de las imágenes-símbolo-a que ipo, un camino o su co in e s icial en e la Tie a y el Cielo: mundo in e medio o mundus imaginalis; en esencia, el espacio de las c eacio- nes y de las imágenes-símbolo, geog a ía imaginal al ma gen de la geog a ía e ena. Desde es a pe spec i a conc e a se abo da á en es e abajo el es udio de Lo ca como poe a isiona io y de sus poemas neoyo quinos. Las imágenes, palab a poé ica e elada desde un modelo in e io , de Poe a en Nue a Yo k nos ab en una en ana ascinan e a un mundo nue o, al mis e io, a la pa e ocul a no des elada, linde, pos ime ía, ceni o nadi , de esa ealidad que, según el «Poema doble del lago Eden», sonda las cosas del o o lado. Son imágenes nue as, desbo - dan es, que nos e ocan de imp o iso lo i ual, lo simbólico y lo sag ado. Sin emba go, Lo ca no se limi a a imi a los i mos de la na u aleza y lo isible sino que c ea “lo nue o” en un espacio y o mas que des elan el en és de lo na u al y lo isible. Es po ello que sus imágenes esul an absolu amen e angua dis as y nue as, desconce an es y desconocidas po la adición poé ica, al igual que los dibujos que acompaña on al ex o poé ico de su p oducción neoyo quina. Es e abajo p e ende se una in oducción al es udio de la imagen-símbolo en la ob a de Lo ca —en endida como una exp esión di ec a y sag ada de su in e io idad— y su 2 Hen y Co bin, Cue po espi i ual y Tie a celes e, Mad id: Ed. Si uela, 2006, pp. 20 ss. 4 mani es ación en Poe a en Nue a Yo k, ob a ep esen a i a del despe a del au o al enómeno isiona io. La es uc u a de es e es udio se conc e a en un p ime apa ado en el que desa ollo cómo se p oduce el epliegue hacia lo in e io en Lo ca y cómo se e idencia en su ob a; en un segundo apa ado doy en ada al “mundo imaginal” (con- cep o que me acili a la Teo ía de la imaginación c eado a del ci ado ilóso o Hen y Co bin) o el luga conc e o donde acaecen esas imágenes neoyo quinas nue as; en un e ce apa ado — ambién pa iendo de la eo ía co biniana— me in oduzco en la a qui ec u a y geog a ía imaginales, es deci , en cómo es ese luga in e io y cómo a cons uyéndolo el poe a a a és de ese símbolo de símbolos que es la ciudad. Final- men e, en las conclusiones, in en o llega a es ablece una conexión en e la imagina- ción, el símbolo de la ciudad y el mundo in e no del poe a a a és del enómeno i- siona io. Po odo ello, es e abajo p e ende se , en úl ima ins ancia, una e lexión ace ca de la in e io idad, la c eación y la imaginación a pa i de la ob a poé ica más o iginal de Fede ico Ga cía Lo ca, con on ada con la de o os c eado es isiona ios en el con ex o de su iempo y adición. Quien mi a desde lo in e io sabe que odo es nue o Ca l Gus a Jung [2] Fede ico Ga cía Lo ca y la mi ada in e io 2.1. Ve lo in e io La imagen es c eación pu a del espí i u, a i maba el poe a c eacionis a Pie e Re- e dy 3, a lo que añadi á pos e io men e el his o iado del a e Geo ges Didi- Hube man: «no hay imagen sin imaginacin»4. En e ec o, como ha señalado Ma ía Clemen e Millán en su igu oso es udio de la ob a neoyo quina de Lo ca, Poe a en Nue a Yo k no puede se en endida sin p es a a ención a la in e io idad de su p o a- gonis a poé ico5, exp esada en ese pandemonio que cons uye la simbiosis de poemas, dibujos, o og a ías y au o e a os elabo ados como una au én ica guía de iaje hacia la in e io idad del poe a y, po ex ensión, del se humano. No hay lib o más pe sonal 3 Apud., Consuelo Na anjo O o io, Imágenes e imagina ios nacionales en el ul ama español, Mad id: C.S.I.C., 1999, p. 249. 4 G. Didi-Hube man, La imagen ma iposa, Ba celona: Mudi o & Co., 2007, p. 15. 5 Fede ico Ga cía Lo ca, Poe a en Nue a Yo k, Edición a ca go de Ma ía Clemen a Millán, Mad id: Ed. Cá ed a, 1987, p. 79. 5 ni donde podamos encon a de una mane a an p o unda —po ello ambién an com- pleja— el au én ico mundo in e io , sag ado y isiona io de Lo ca. A i ma Hen y Co bin en Cue po espi i ual y Tie a celes e que pa a comp ende la imagen en su ealidad absolu a, es deci , libe ada del espejo sensible en el que se e- leja, es necesa io, en p ime é mino, un ojo del más allá, un ó gano de isión que o me pa e, a su ez, de la ac i idad absolu a del alma y que co esponde a nues a Imagina io e a6. Pa a empeza a pene a en es a ie a de in e io idad end emos que hace e e encia, en p ime luga , al pun o de in lexión que lle a a la ape u a de es a mi ada hacia den o, a la b echa que ma ca la ape u a del homb e hacia el sí mismo: el despe a del ojo in e io . 2.2. Lo ca y el despe a del ojo in e io . El simbolismo del ojo ocupa un eje cen al en odas las cul u as adicionales desde los o ígenes y es e omado po el su ealismo, que pos ula la idea de que odo a is a del siglo XX es un isiona io y ecibe la imagen que es la isión. Es a isión ya no se á pe cep ible po el ojo ísico, no habla emos po ello de pe cibi , sino que la i- sión exigi á una mi ada in e io . Se á a a és de la palab a como se “hace apa ece ” la imagen o isión en Poe a en Nue a Yo k7. P egun a nos po la isión es, en p ime é mino, p egun a nos po el luga donde anscu e esa isión y po cómo su ge. En lo conce nien e a la isión en la Edad Me- dia La ina, como explica Vic o ia Ci lo en su ob a La Visión Abie a8, un mís ico como Rica do de San Víc o dis inguía en e la pe cepción ísica, posible g acias a los ojos co po ales, y la imaginación, posible g acias a la mi ada in e io , en endiendo ambas pe cepciones como unidas. Con el iempo, en la e olución de la isión, apa e- ce á la sepa ación en e el me o sen ido co po al y lo que pasa á a llama se el ojo del co azón. Es a sepa ación puede e se de una mane a muy cla a en la minia u a del Sal e io de San Luis de mediados del siglo XIII [Dibujo I de los Anexos], que ep o- duce la inicial B del Bea us i , donde podemos obse a en la pa e supe io la mi a- da ísica oyeu is a del Rey Da id con emplando el cue po desnudo de Be sabé que queda con on ada con la pa e in e io de la minia u a cuya isión del Dios ey — 6 Hen y Co bin, op. ci ., 2006, p. 106. 7 No debemos deja a un lado el hecho de que Lo ca concibe el lib o de una mane a más amplia, compen- dio de dibujos y o og a ías que deben se es udiados a la pa que los poemas pa a ene una comp esión mucho más de allada de es a in e io idad. 8 Vic o ia Ci lo , La isión abie a. Del mi o del G ial al su ealismo, Mad id: Ed. Si uela, 2010, pp. 19- 24. 6 mani es ación de lo sag ado si uada en la mando la9— no pe enece al mundo ísico, sino, más bien, a su mi ada in e io . Dos isiones dis in as pa a dos pe cepciones opues as: el ojo ísico y el ojo in e io . Un ojo in e io que ya no es á iendo las pu as ep esen aciones sensibles que acaecen en el mundo e enal sino que es á iendo o a cosa dis in a, el mundo de las imágenes: lo que en palab as de Vic o ia Ci lo pod ía- mos de ini como el luga del símbolo o la ie a isiona ia, el mundus imaginalis del que habla Hen y Co bin: ealidad espi i ual que adquie e o ma a a és de la palab a (palab a e imagen) en Poe a en Nue a Yo k. En el siglo XX se á el su ealismo el que aúne expe iencia isiona ia y c eación, es- ca ando la he encia del ojo in e io y ein e p e ándola desde la o odoxia de su iem- po. Pa a un a is a medie al las imágenes in e io es end án, en e ec o, de Dios, pe o pa a un a is a su ealis a las imágenes son el p oduc o de la acul ad c ea i a, de su acul ad isiona ia y de su imaginación. He is o, J'ai u. Habe is o es el acon ecimien o ex ao dina io del que Max E ns en sus Esc i u as de 1970, como a is a su ealis a, necesi a da cuen a: de su ans- o mación de «nadado ciego» en iden e- isiona io, como si el habe is o uese una sue e de o alizado de la condición humana10. Al igual que Max E ns , nume osos a is as del siglo XX (And é B e ón, Vic o B au- ne , Luis Buñuel e c.) se p esen a on como isiona ios y lo exp esa on a a és de es a ape u a del ojo in e io en di e sas mani es aciones a ís icas, plás icas y poé icas. Se á sin duda ese mundo isiona io el que eco e á la ob a de Lo ca desde sus p ime- as composiciones, donde ya podemos e esos pequeños des ellos de iden e que le p opo cionan la imaginación, la in uición y el sueño o, incluso, el es ado medi a i o que encon amos en las isiones p ime as: Me sen é en un cla o del iempo e a un emanso de silencio. [Cla o del eloj] Lo ca ha á siemp e e e encias de alladas a es a mi ada in e io a lo la go de su p o- ducción poé ica y aludi á a los é minos de Sueño o Ensueño en endidos como isión. Ya en Lib o de Poemas emos azos de ese mundo isiona io en las composiciones 9 La mando la es una igu a que esul a de la in e sección de dos cí culos. En Lo ca se puede ap ecia ambién una igu a muy simila en su dibujo Au o e a o [Dibujo VII de los Anexos]. 10 c . Vic o ia Ci lo , “Max E ns o la libe ación de las imágenes”. Hildega d on Bingen y la expe iencia isiona ia de Occiden e, Ba celona: Ed. He de , 2005, p. 191. 13 Ahondando ambién en una au én ica eo ía de la c eación, el i anólogo y ilóso o ancés Hen y Co bin, a aíz de sucesi as euniones en el Cí culo de E anos de Asco- na, al ededo de la igu a cen al del g upo, Ca l Gus a Jung, ue pe ilando los con- o nos de una eo ía de la imaginación c eado a (escasa en odo Occiden e has a ese momen o) donde las imágenes no ue an dependien es an solo del mundo sensible. En la Teo ía de la Imaginación, al y como nos la des ela Co bin a aíz de un es udio p o- undo de los ex os del I án an iguo y, en conc e o, del su ismo de Ibn A abi, exis e en e el uni e so ap ehensible po la pu a pe cepción in elec ual y el uni e so pe cep- ible po los sen idos un mundo in e medio: el de las Ideas-imágenes, las Figu as- a que ipos, los cue pos su iles, la “ma e ia inma e ial”, “mundo an eal y obje i o como el in eligible y el sensible, uni e so in e medial en el que lo espi i ual oma cue po y el cue po se o na espi i ual”26; a ese luga pasó a denomina lo el mundus imaginalis: Debes sabe que el mundus imaginalis (al-alam al-mi ali, mundo de las o - mas imaginales) es un uni e so espi i ual de sus ancia luminosa; po una pa - e iene a inidad con la sus ancia ma e ial, po que es obje o de pe cepción y es á do ado de ex ensión; po o a pa e, iene a inidad con la sus ancia in eli- gible sepa ada, po que su na u aleza es pu a luz. No es ni cue po ma e ial compues o, ni una sus ancia in eligible sepa ada, po que es un ba zaj, es de- ci , un in e mundo, un lími e que sepa a uno del o o.27 Se á en es a ie a isiona ia, que ocupa ía el símbolo de la mando la [Dibujo IV de los Anexos] o la in e sección en e el cí culo cielo y el cí culo ie a (según la simbo- logía adicional, bien es udiada po el an opólogo alemán Ma ius Schneide 28), don- de las imágenes se ían la mediación necesa ia pa a alcanza un más allá in isible. La a esía a segui en e cielo y ie a no se á ni más ni menos que una he menéu ica de los símbolos, un modo de comp ende cómo ansmu an en símbolos los da os sup a- sensibles y los concep os acionales en esa zona medial. El ó gano pa a lle a a cabo es e ánsi o se á la Imaginación ac i a, mediado a en es e ai én simbólico, y el mundus imaginalis, el luga de apa ición de los símbolos donde las cosas na u ales se 26 Hen y Co bin, La imaginación c eado a en el su ismo de Ibn A abi, Ba celona:Ed. Des ino,1993, p. 14. 27 Hen y Co bin, op. ci ., 2006, p. 169. 28 Ma ius Schneide , El o igen musical de los animales-símbolos en la mi ología y la escul u a an iguas. Ensayo his ó ico-e nog á ico sob e la subes uc u a o emís ica y megalí ica y su supe i encia en el olklo e español, Mad id: Ed. Si uela, 1998, p. 203. 14 espi i ualizan y donde lo inco pó eo se co po eiza; ahí es donde, según Co bin, suce- den las his o ias p o é icas isiona ias y las eo anías. El islamólogo ancés acla a en su es udio que imaginación no debe con undi se nun- ca con an asía, ni la Imaginación ac i a con ó gano que ep oduce lo i eal o imagi- na io —en es a pe spec i a se aleja á de o os miemb os del g upo de E anos, como Gilbe Du and29— pues el é mino “imagina io”, pa a Co bin lleno de ambigüedad, p ejuzga la ealidad alcanzada o po alcanza , e elando la impo encia an e ese mundo a la ez in e medio y mediado que él llama mundus imaginalis. La p oblemá ica undamen al al asmina al mundo lo quiano de Poe a en Nue a Yo k la imaginación c eado a de Hen y Co bin iene al en en a nos al mundo o o- doxo occiden al, que bebe de una adición que en su e olución ha dejado a un lado el mundo de las imágenes. Según Co bin, con el a e oísmo en Occiden e se pasa de la iloso ía del a icenismo neopla ónico al pe ipa e ismo a is o élico que niega oda “je- a quía angélica” y con ella odo el mundo in e medio, awil o mundo de lo ación de imágenes, luga exac o donde acaecen los símbolos o mundus imaginalis. Se p oduce en onces una b echa en e el mundo occiden al y el o ien al que hace dis ingui de mane a muy di e en e su cosmo isión; O ien e ende á al mundo de las imágenes po el a icenismo y Occiden e al acionalismo po el a e oísmo, con i iéndose la Iglesia en esa in e media ia en e ie a y cielo, en e el homb e y lo sag ado. Pa a O ien e se án las imágenes y apa iciones, a a és de la angeleología, en el mundus imaginalis, la in e sección exac a y cla a en e es as dos ealidades: el luga de las e elaciones. Hen y Co bin nos o ece á de es a o ma, desde I án, lo que andamos buscando pa a nues a he menéu ica lo quiana: una e dade a eo ía de la imaginación c eado a, e- chazada siemp e en el mundo occiden al, no po que Occiden e no haya enido isiona- ios, sino, po que, a e ado a un posi i ismo ex emo, no ha elabo ado una au én ica eo ía de la imaginación que sí se desa olla á en el I án pe sa, enc ucijada de es g andes cul u as: el zo oas ismo ( eligión o igina ia de I án), el neopla onismo y el su ismo. A pa i de aquí, pa a Hen y Co bin el mundo imaginal o Tie a Celes e (Co bin usa á es os é minos indis in amen e) se á e ec i amen e el luga del símbolo, mando la o espacio in e medio de lo ación de las imágenes que, ci ando de nue o las palab as de Lo ca, que án se sondadas del o o lado. Luga donde —según la ci a pe sa epe ida 29 Hen y Co bin, op. ci ., 1993, p. 219. 15 po Hen y Co bin— los cue pos ( ie a) se espi i ualizan y los espí i us (cielo) se co - po eizan30. El luga de la imagen no se á el cielo, ampoco la ie a, sino más bien esa zona in e medial in isible que nomb a Lo ca en su con e encia Imaginación, inspi a- ción, e asión: La imaginación ija y da ida cla a a agmen os de la ealidad in isible donde se mue e el homb e.31 Realidad in isible o mundo simbólico, paisaje o ie a imaginal que debe á auna lo celes e y lo e es e y el símbolo-a que ipo como aquello que mani ies a, en i ud, la ealidad in isible, lo que se e con el ojo in e io : Asesinado po el cielo. En e las o mas que an hacia la sie pe y las o mas que buscan el c is al deja é cae mis cabellos. [Vuel a de paseo] Si el cielo, umb al de mue e, es lo no mani es ado, lo ocul o, y la ie a es lo co po- eizado, necesi a emos una e ce a ía de llegada, pun o de encuen o, in e sección o mando la de la ie a al cielo, de lo sensible a lo incognoscible; ahí donde apa ece la ie a isiona ia o mundus imaginalis de Co bin. Lo ca in en a, ya desde el p incipio del poema io, asga la ealidad mien as deja cae sus cabellos en ese uni e so a medio camino en e ie a y cielo, en ese mundo in e medio de disolución de o mas sensibles a espi i uales al que es á accediendo. Ese mundo in e medio no se á ni más ni menos que la e elación del iaje hacia su in e io idad (lo más p o undo de su se , sus con adicciones) y hacia los abismos de sí mismo. El ó gano, pun o de acceso o en ada a ese mundo de imágenes, se á, como ya se señaló u sup a, la Imaginación ac i a ( ajayyul); es ese el descodi icado en e las imágenes-símbolos y el lenguaje que e ela á el luga epi ánico de las imágenes, el escena io donde ocu en los acon- ecimien os isiona ios y las his o ias simbólicas de oda una adición de a is as (en- e los que en nues o Occiden e, nunca más debe emos desdeña a Lo ca). En cuan o a las igu as, luga es, animales y plan as p opo cionadas po es a Imagina- ción ac i a como ó gano e elado , ya no co esponde án a la pe cep ibilidad del mundo sensible, sino a la ealidad in e io del poe a. 30 Hen y Co bin, op ci . 2006, p. 103. 31 Fede ico Ga cía Lo ca, op. ci ., 1997, p. 98. 16 Po an o, esa en ada en el luga in e medio i á dando paso a su mundo imaginal, mundo que des ela á, como e emos, su Tie a sag ada: una Nue a Yo k simbólica e lejo de la g an p o undidad del poe a. La di icul ad que habíamos de supe a …consis ía en man ene nos lejos de cualquie e idencia geomé ica. Dicho de o o modo, debíamos pa i de una especie de in imidad de lo edondo Gas on Bachela d [4] Nue a Yo k: geog a ía isiona ia y la ciudad-símbolo Según Cue po Espi i ual y Tie a celes e, la Tie a Celes e no es el luga ni de la “his- o ia” posi i a ni el del “mi o”, en el sen ido ulga de ambas palab as. No es, a i ma Co bin, ni en el mundo sensible ni en el imagina io donde acaecen los acon ecimien- os e enales. Sí es, po el con a io, el luga de las imágenes p o é icas, los acon e- cimien os de las epopeyas mís icas y de los ela os isiona ios, los i uales de inicia- ción, los ac os de Resu ección y odas las hie o anías en gene al; es una ealidad que no es pe cep ible a a és de los sen idos ni en el mundo de ellos. El mundus imagina- lis es, po ello, el luga de su p opia his o ia (ni mi o, ni alego ía), y se desa olla siemp e den o de su p opia geog a ía y opog a ía imaginal32. Como se ha apun ado, en e Tie a —espacio sensible— y Cielo —espacio in eligible, espi i ual— anspa ece á, según Co bin, el mundo de las o mas imaginales, ese in- e mundo que limi a y delimi a el iempo y lo e e no, lo espacial y lo ansespacial, del mismo modo que su ma e ia inma e ial y su Tie a Celes e son, a su ez, el signo de su coinciden ia opposi o um: usión de lo sensible y lo in eligible en el espacio del mundus imaginalis. Hab á en ese mundo in e medio, mundo del Alma o in e io idad, o os Cielos y Tie as, animales, plan as, ciudades, a enidas que se e leja án en nues- o mundo como Tie a e enal y que se án siemp e e lejo de esa in e io idad. La Tie a Celes e es, en o as palab as, la ie a libe ada de la apa iencia empí ica que se mues a a los sen idos; es apa ición eal impues a po la Imaginación. Allí odas las ealidades exis en en es ado de Fo mas imaginales, y es as Imágenes son, en e ec o, a que ípicas: ac i idad, es uc u a y exp esión p opia de cada alma, el lo ece de su his o ia simbólica pa icula y única. 32 Hen y Co bin, op ci ., 2006, pp. 104-107. 17 En Lo ca, como ya se indicó en el apa ado p ime o, se á el despe a a la isión, a a és de la ape u a del ojo in e io , lo que ha á pene a poco a poco en esa geog a ía nue a o Tie a Celes e lo quiana, lo que p eludie pa a el poe a un nue o modo de e- lación del alma con lo co po al y lo espacial. El modo de isión de la Tie a pasa á a se ya el modo de la isión del alma, que pod á se o bien su pa aíso o bien su in ie no —según el es ado de es a. Cuando el isiona io con empla es e uni e so se es á con- emplando a sí mismo en un espacio geog á ico nue o; es e se á el luga , p ecisamen- e, que habi e el duende. Es a geog a ía con o ma á en oda su ampli ud una Imago e ae, mapa o a las que i á dibujando una imagen del alma del Lo ca neoyo quino, con sus ene gías y sus ue zas, sus espe anzas y sus emo es. Es a Tie a de Ve dad es ya esa Tie a de lo ación de símbolos con a los que choca el in elec o acional, el luga in e medio que eside en un es ado de medi ación ac i a median e la igilia de los sen idos —como eíamos en el dibujo II, Jo en y pi ámides—, ie a isiona ia a la que no se en a á con los ó ga- nos de la ma e ia e ena, sino con la ape u a de la mi ada in e io . Es e concep o de geog a ía isiona ia, ex aído de la lec u a de Hen y Co bin, nos p opo ciona una ayuda impo an e pa a des ela la complejidad que ep esen a en en- a se a la exégesis del símbolo, en conc e o, del símbolo de la ciudad —como símbolo agoci ado de símbolos— en Poe a en Nue a Yo k, y hace una ap oximación al e- nómeno isiona io en Lo ca: Nue a Yo k como “ciudad-mundo in e io ” que hay que e ela . Pa a Lo ca la ciudad se con ie e en una me á o a e icaz pa a comp ende las e da- des in e io es que es án en ín ima elación con compo amien os é icos y mo ales, y la isión i á asociada a una oz poé ica pa icula en ese mundus imaginalis. Es as oces poé icas de la geog a ía imaginal, como indica en su es udio del poema io Clemen a Millán, se án: una, angus iada (el ama go del pasado), o a, libe ada (el a e imien o y acep ación pa a con su deseo) y, po úl imo, una solida ia (el su i le lle a á más que en an e io es poema ios a un su i con, es deci , a empa iza con el su imien o del o o y denuncia su si uación).33 Si nos cen amos en la isión de la ciudad, obse amos cómo Lo ca mues a una Nue- a Yo k ad enida, muy simila a la Je usalén celes e que e descende a la ie a Juan 33 Clemen a Millán, In oducción a F.G.L., Poe a en Nue a Yo k, pp. 82-84. 18 de Pa mos en el Apocalipsis34; es a es, al ez, la mejo o ma pa a aludi a ese mundo nue o que de iene po delan e, el mundo que p ocede de la imaginación, una Nue a Yo k de imágenes que end á su p opia es uc u a, a qui ec u a y o den den o de ese mundo imaginal. 4.1. A qui ec u a imaginal: geome ía y ensueño La es uc u a de la ciudad de Nue a Yo k, al y como nos la des ela Lo ca en el poe- ma io, busca cons an emen e la disolución y la abs acción p opia del enómeno i- siona io y a ís ico del siglo XX: calles, pe sonas, obje os, c ia u as se i án en e e- ando en ese espacio ce ado que es la u be; una Nue a Yo k que pod ía es a pe ec- amen e con on ada, en su con ex o cul u al, con la isión de la me ópoli de un F i z Lang o con los azos de un Kandinsky, cuyas pin u as Lo ca conocía bien como dejó cons ancia en su con e encia Ske ch de la nue a pin u a35. En poemas como Ciudad sin sueño o Pano ama ciego de Nue a Yo k emos, ambién, des ellos de Joan Mi ó en la noc u nidad y la ape u a hacia la isión (o el sueño), que es un indudable e lejo del alma en el mundus imaginalis: Ese paisaje noc u no donde hablan los insec os unos con o o, y ese o o pa- no ama, o lo que sea, que no me impo a sabe lo ni necesi o, es án a pun o de no habe exis ido. Vienen del sueño, del cen o de la alma, allí donde el amo es á en ca ne i a y co en b isas inc eíbles de sonidos lejanos. Yo expe i- men o an e esos cuad os de Mi ó la misma emoción mis e iosa y e ible que sien o en los o os en el momen o en que cla an la pun illa sob e la es a del he moso animal. Momen o en que nos asomamos al bo de de la mue e, que cla a su pico de ace o en el iempo e in angible emblo de la ma e ia g is.36 En cuan o a la o ma, el esquema de Nue a Yo k es e ical, geomé ico, un pano ama de edi icios alzados e icalmen e que no log an en a en con ac o con lo celes e. En la isión de la ciudad lo quiana los edi icios alzados a lo al o, cuyos ángulos le p o o- can es a asesinado po el cielo, ecue dan a las mon añas mís icas, una geog a ía imaginal que le si e de pun o de apoyo pa a exp esa , a a és del símbolo de la u be, su deseo de alcanza lo celes e. La geog a ía neoyo quina cede á el paso a una especie de isión cosmogónica, donde hay un diálogo que con on a á los di e sos elemen os del mundo imaginal: pe sonas, animales, plan as, as os, sis emas o os, ecue dos del 34 Enca na Alonso Vale o, “Poe a en Nue a Yo k: el Apocalipsis y la g an ciudad”, Amal ea Re is a de mic oc í ica, Vol. 5 (2013): pp. 1-11. 35 Fede ico Ga cía Lo ca, op. ci ., 1997, p. 95. 36 Ibíd., p. 96. 19 poe a, con una isión ac ual ans igu ada en es a geog a ía nue a. El ac o de imagina pe se apa ece como espues a a una in e io idad desasosegada: Po los ba ios hay gen es que acilan insomnes como ecién salidas de un nau agio de mue e [La au o a] Lo ca exp esa, a a és de la a qui ec u a isiona ia de la ciudad de Nue a Yo k, un símbolo geomé ico37 nega i o de la angus ia in e io , el dolo y la escla i ud, que se unen y con lo que se iden i ica a a és del símbolo de la au o a: e e encia al despe - a de la iluminación o símbolo del alma en su unción nacien e38: La au o a de Nue a Yo k gime po las eno mes escale as buscando en e las a is as na dos de angus ia dibujada. [La au o a] Hay una imposibilidad de conexión con el alma, con lo sag ado, en ese mundo de an- gus ia, en e Tie a y Cielo, en e lo ísico y lo espi i ual, en e lo ex e no y lo in e no: La au o a llega y nadie la ecibe en su boca po que allí no hay mañana ni espe anza posible. [La au o a] En el zo oas ismo, del cual es g an exége a Hen y Co bin, las eo anías ienen luga en las al as cumb es39, po eso las mon añas de la geog a ía eal, posi i a, de nues o mundo se han iden i icado, en algunas adiciones a días, con las cumb es del alma en la Tie a de las isiones allí donde Tie a celes e (Imago e ae) y Cue po espi i ual (Imago Animae) en an en con ac o [Dibujo V de los Anexos]. La mon aña de las isiones es, po ello, la mon aña del alma, muy simila a esa es a a qui ec u a e ical que pa ece no pode alcanza el cielo ni e la au o a. El cielo end á que hui an e el umul o de las en anas [Danza de la mue e] Den o de esa elación en e a qui ec u a y espacio sag ado, en la con e encia i ulada Un poe a en Nue a Yo k, Lo ca hace e e encia, po ejemplo, a la nube como símbolo in e medial de la conexión en e Tie a y Cielo: 37 Manuel An onio A ango, op. ci ., p. 343. 38 Juan Edua do Ci lo , op. ci ., p. 101. 39 Hen y Co bin, op. ci ., 2006, p. 64. 20 Las a is as no ienen olun ad de nube, ni olun ad de glo ia. Las a is as gó- icas manan del co azón de los iejos mue os ence ados, és as ascienden ías con una belleza sin aíces, ni ansia inal, o pemen e segu as sin log a ence y supe a como en la a qui ec u a espi i ual sucede siemp e la in en- ción siemp e in e io del a qui ec o. Nada más e ible y poé ico que la lu- cha de los ascacielos con el cielo que los cub e.40 Nube que ecue da a esa o a que hace ola a Faus o po los ai es a la cumb e de la mon aña, allí donde end á conciencia del sen ido de su pasado y su po eni 41: Se ans o man en nubes los es idos de Helena y en uel en a Faus o, lle- ándoselo hacia las e é eas egiones.42 Nubes, ambién, como disoluciones de la o ma y po ado as de imágenes nue as, simila es a esos camellos sonámbulos de nubes acías de “No ma y pa aíso de los neg os” o esas nubes que ol idan de “Pano ama ciego de Nue a Yo k”. Es a geome ía y angus ia que con o ma la a qui ec u a imaginal i á, ambién, en es- echa elación con la ep esen ación de un mundo numé ico; es e Nue a Yo k es un espacio de núme os y colec i idades que emos e lejado en dis in os poemas43: No hay más de un millón de he e os o jando cadenas pa a los niños que han de eni No hay más de un millón de ca pin e os que hacen a aúdes sin c uz. No hay más que un gen ío de lamen os que se ab en las opas en espe a de la bala [G i o hacia Roma] Todos los días se ma an en Nue a Yo k cua o millones de pa os, cinco millones de ce dos dos mil palomas pa a el gus o de los agonizan es [Nue a Yo k: O icina y denuncia] Po ello, el dolo , la angus ia y el su imien o an a i en es echa co elación con esa exp esión a qui ec ónica en la geog a ía imaginal que con o ma á Poe a en Nue a 40 Fede ico Ga cia Lo ca, Poe a en Nue a Yo k. Ba celona: Ed. Lumen, 1976, p. 9. 41 Pie e Hado , No e ol ides de i i . Goe he y la adición de los eje cicios espi i uales, Mad id: Ed. Si uela, 2010, p. 67. 42 Johann Wol gang on Goe he, Faus o, Mad id: Ed. Ibé icas, 1963, p. 285. 43 Manuel An onio A ango, op. ci ., p. 344. 21 Yo k de dis in as mane as: lo numé ico, la disolución de o mas pu as, e c. En elación a es o, a i ma Julio Cal ino Iglesias: Nue a Yo k an es de se geog á ica, es una dimensión espi i ual, una cul u a ce ada, un “Wel ”, una an ápolis en la que el éx asis del ecue do y la me- mo ia a ec i a son mani es aciones del a eísmo polí ico de quien es á ascina- do po la man ica de las yux aposiciones asimé icas que e elan el absu do y la nada de ese in ie no que imposibili a oda esa econciliación: el sub e á- neo, el labe in o (las alcan a illas, el Hudson, el hueco…) son los g a os de un álgeb a a e o izada po la anonimización.44 Cul u a ce ada, Wel , an ápolis, odo en ocado a a és de una a qui ec u a ex ahu- mana: los ascacielos en una e icalidad que nunca log a alcanza lo celes e y que a, siemp e, de lo ex e io hacia lo in e io . En esa cul u a ce ada desc ibe Lo ca, po ejemplo, un Ha lem imaginal que se aden a en el p o undo habla de los neg os45 lo que le pe mi e ex ae y e leja su p opio yo angus iado en esa geog a ía in e io . Po medio de símbolos Lo ca ansc ibe el dolo de los neg os de Ha lem que no es o o que el suyo p opio: Ay Ha lem, ay Ha lem no hay angus ia compa able a us ojos op imidos a u sang e es emecida den o del eclipse oscu o a u iolencia g ana e so domuda en la penumb a a u ey p isione o con un aje de conse je (…) Neg os, neg os, neg os [El ey de Ha lem] El en o no se a ol iendo ín imo, ce ado y oscu o; pa a exp esa esa angus ia ecu- e el poe a a la al a de luz (eclipse oscu o), a la iolencia (ojos op imidos, iolencia g ana e so domuda en la penumb a), a la al a de libe ad, escla i ud de un sis ema que impone dogmas y no mas ( ey p isione o, aje de conse je). Po an o, en es a a qui ec u a imaginal de Lo ca amos a encon a los se es que habi- an su espacio in e io , en ese iaje de lo ex e no a lo in e no, y en una e icalidad ascenden e que esponde a una idea sag ada del uni e so donde, de lo que se a a, es de un ascenso espi i ual. A es o queda con apues o un en o no egido po lo e es e 44 Julio Cal ino Iglesias, “Poe a en Nue a Yo k como men i a me onímica”, Cuade nos hispanoame ica- nos Volumen II: Homenaje a Ga cía Lo ca. La poesía 435-36 (1986), pp. 522-523. 45 Manuel An onio A ango, op. ci , p. 349. 22 donde de lo que se a a es de p oduci ; y odo mani es ado a a és del p oceso sim- bólico que emana en esa geog a ía celes e. 4.2. Geog a ía celes e neoyo quina y mundo in e io Los es udios geog á icos han desa ollado en nues os días la disciplina llamada geo- g a ía psicológica46, que iende a descub i los ac o es psíquicos que in e ienen en la con o mación de un paisaje, es deci , la p oyección del alma sob e el mundus ima- ginalis y, de ahí, su exp esión hacia a lo ex e io . De es a mane a las ca ego ías de lo sag ado se pueden econoce en el paisaje y los edi icios, como ocu e, po ejemplo, en la Casa de c is al [Dibujo VI de Anexos], si uada en la ciudad de Colonia, del a qui ec o exp esionis a alemán B uno Tau , edi icación que es exp esión ex e na a - qui ec ónica de su mundus imaginalis y p oyección de su alma47, y lo mismo ocu e en Poe a en Nue a Yo k, cuya geog a ía es exp esión poé ica ex e na (a a és del len- guaje y la palab a) del mundus imaginalis del poe a Fede ico Ga cía Lo ca A di e encia de la Tie a e ena, en el que nues o mundo in e io pe manece in isi- ble, en la Tie a celes e los es ados in e nos de poe a Lo ca se p oyec an en co es- pondien es o mas isibles o símbolos: es ese el luga de la ans igu ación poé ica lo quiana. Unos adop a án o ma de luna, o os de animales o plan as; odas es as o mas son is as como eales “desde ue a” po simili ud con el mundo sensible; pe o son ans igu adas po el amiz de Lo ca como poe a iden e en el mundus imaginalis: ans igu aciones y símbolos que con o ma án oda la geog a ía isiona ia del Nue a Yo k celes e. Es os elemen os que se nos i án mos ando pe enece án y e ela án la au én ica sus ancia in e io , una geog a ía que i á a iando según unos es ados in e - nos; de ahí que pene a en Poe a en Nue a Yo k sea ecibi cons an emen e epi anías cambian es desconocidas, apa iciones, ans o maciones, e elaciones de o os sis e- mas: El e dade o dolo que man iene despie as las cosas es una pequeña quemadu a in ini a en los ojos inocen es de o os sis emas [Pano ama ciego de Nue a Yo k] 46 Hen y Co bin, op. ci ., 2006, p. 61. 47 Un es udio más de allado de la a qui ec u a isiona ia se encuen a en el a ículo de Vic o ia Ci lo “El maes o Eckha y la a qui ec u a de B uno Tau " en Mís ica y c eación en el siglo XX. T adición e inno- ación en la cul u a eu opea, Vic o ia Ci lo y Amado Vega (eds.), Ba celona: Ed. He de , 2006, pp. 199-241. 29 esa ciudad imaginal me ha lle ado a o dena y ein e p e a los componen es simbóli- cos den o del g an símbolo de la ciudad de Nue a Yo k —en endida es a como la geog a ía in e io del poe a. Conside o que dejo abie o un campo muy amplio y es i- mulan e pa a u u as in es igaciones, pa a ein e p e a el símbolo y la imagen lo - quiana desde es a geog a ía in e io y en su conexión con lo sag ado y la imaginación. También ex aigo de es a in es igación que, an e Poe a en Nue a Yo k, queda un la go ayec o que eque i á mayo hondu a he menéu ica. Hondu a, in e p e ación, búsque- da y o den de un e dade o sen ido simbólico en ese cons an e sonda del o o lado, pa a hace despe a la imaginación en la con luencia de Cielo y Tie a: en la u be Nue a Yo k celes e (mundo in e io , mundo imaginal). Como des ela Hen y Co bin en su ob a Templo y con emplación54, an e la sus acción del obje o sag ado de la ie- a (el emplo, la ciudad, el luga pa a la isión) no hay posible con emplación (de un cielo, de lo sup asensible); po an o, pa a es i ui la conexión sag ada en e ambas es e as ( ie a-cielo), en e las dualidades inconciliables, al homb e ya solo le queda á soña (o imagina ) en un in e mundo. O bien, añade, en “la con luencia de los dos ma es”: uni e so a donde nos lle a Fede ico Ga cía Lo ca en ese iaje imaginal a Poe a en Nue a Yo k. [6] Bibliog a ía Alonso Vale o, Enca na, “Poe a en Nue a Yo k: el Apocalipsis y la g an ciudad”, Amal ea Re is a de mic oc í ica Vol. 5 (2013), pp. 1-11. A ango L., Manuel An onio, Símbolo y simbología en la ob a de Fede ico Ga cía Lo ca, Mad id: Ed. Fundamen os, 1998. Bachela d, Gas on, Poé ica del espacio, ad. E nes ina de Champou cin, Buenos Ai es: Fondo de Cul u a Económica, 2000. Cal ino Iglesias, Julio, “Poe a en Nue a Yo k como men i a me onímica", Cuade - nos hispanoame icanos Volumen II: Homenaje a Ga cía Lo ca. La poesía, 435-36 (1986), pp. 519-546. Ci lo , Juan Edua do, Dicciona io de símbolos adicionales, Mad id: Ed. Si uela, 2011. 54 Hen y Co bin, Templo y con emplación: Ensayos sob e el Islam i anio, Mad id: Ed. T o a, 2003. 30 Ci lo , Vic o ia & Amado Vega, Mís ica y c eación en el siglo XX. T adición e inno ación en la cul u a eu opea, Vic o ia Ci lo y Amado Vega (eds.), Ba celona: Ed. He de , 2006. Ci lo , Vic o ia, Hildega d on Bingen y la expe iencia isiona ia de Occiden e, Ba celona: Ed. He de , 2005. Ci lo , Vic o ia, La isión abie a. Del mi o del G ial al su ealismo,Mad id: Ed. Si uela, 2010. Co bin, Hen y, La imaginación c eado a en el su ismo de Ibn A abi, ad. Ma ía Tabuyo y Agus ín López, Ba celona: Ed. Des ino, 1993. Co bin, Hen y, Templo y con emplación: Ensayos sob e el Islam i anio, Mad id: Ed. T o a, 2003. 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