La destrucción de Troya : comedia famosa de D. Cristoval de Monroy y Silva
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N.iqo, V--" Pag.i COMEDIA FAMOSA. LA DESTRUCCION DE TROYA. í)£ D. CURISTOFAL DE MONROT T SILVA. HABLAN EN ELLA LAS PERSONAS SIGUIENTES. hrroy’ReyiG-alan. ■ Priamo ^ Rey ^ Barba, SimUi Criado. kenelao^ReyyGaUn. V Policena^ Dama. *** Triquitraque,Criado, ^^lises. General, Galan. Pantasilea, Dama. . Damas, Música, \amenon. Barba. Rneas, General, Galan. Soldados Griegos, ^^iiiles, Barba. Antenor, General, Galan. Soldados Troyanos. JORNADA PRIMERA. ^ale Pirro descendiendo por un monte, que ^nbrd al ladú del teatro hecho de arrayan, con botas, espuelas y •venablo, en cuerpo, PíV.'T^N eseOl¡mpo,padrede diamantes, á quien las nubes sirve de turbáces, y Amaltea con galas lisonjeras coturnos le calzo de Primaveras, ‘ ya que anegado el Sol en su escarlata, tinieblas troncha y sombras desbarata, hagan alto mis fuertes Españoles, que antes de sepultar sus arreboles, quiero cazar en aquesta sierra, pues símbolo es la caza de la guerra. Qué surto yace el campo! aquí una fuente, que es ramo ya dé aljófar transparente, alma es de Flora , adulación del Noto, risa del bosque , y^ cítara del soto. Aííí una ave con lírica armonía sacude el nacar, que al nacer el dia, haciendo al Orbe^ salva, granizando los párpados del Alba;:-. Pero , Cielos, qué miro 1 aquí fogoso, soberbio y despechado viene un Oso; ya por el risco baxa, luchando con los chopos los desgaja; en ellos exercita sus rigores, mordiendo fainos y trinchando flores; embestirle pretendo. Vase a entrar , y suspéndese. Mas, Cielos, qiíé estoy viendo! un Tigre miro por estotra parte, cuya fiereza teme el mismo Marte; al Tigre embestir quiero; mas no , que cl Oso descubrí primero. Oso osado, detente, aguarda: pero el Tigre es mas valiente, y así aspiro á mas gloria, Vuelve. la mas difícil es mayor vidoria. Tigre , que por desiertos Orizontes, eres Rey de los brutos en los montes, rinde el brio lozano á este venablo altivo. Sale Policena vestida de pieles , suelto el cabello , y él de xa caer el venablo, y se retira. Pplic, Ten la mano., Pirro. Pero, Cielos, qué miro! con-
2 ta Destrucción de Troya, confuso me acobardo y me retiro. Ninfa gallarda y hermosa, á quien rinde amor tributo, que eres Dio«a como bruto, . y eres bruto como Diosa. En tan dudoso desvelo, no eres Estrella , aunque bella, porque para ser Estrella, es muy rústico ese Cielo. Confusa el alma repara, si eres fiera , y considera, que no ; porque para fiera es muy hermosa esa cara. Equívoca , si mortal, dudosa está , viendo amante aprisionado un diamante . en tan grosero metal. Ese trage es bien vestir, porque tengas al mirar, rostro con que enamorar, y disfraz con que rendir. Quién eres? VoUc. Quién puede ser á quien la fortuna ultraje? que soy no te dice el trage un bruto siendo mager ? Mas si saberlo pretendes, dirételo si me obligas, con que primero me digas quién eres, si no te ofendes. Di quién eres, dónde vas ? qué es lo que te ha sucedido? cómo á este monte has venido? Pirro, Escúchame y lo sabrás. Yo , Ninfa de estas montanas, Diana de estos contornos, y Diosa en pieles mentida, nubes de tu cielo hermoso, soy Pirro , soy Español, hijo de aquel fiero asombro de Troya , de aquel prodigio de los celestiales globos, de Aquiles , Griego invencible, Capitán el mas famoso, que en los empeños de-Marte dé Estandartes vistió el Noto. A la Infanta Policena ’ amó mi padre : aquí lloro, y aquí el alma se desata hilo á hilo por Tos ojos. Pues por haber muerto á Heélor, vengativo y alevoso, el corazón de la Infanta en un papel (mal reporto la pena) envió á llamarle al Templo del Dios Apolo, -sin dar crédito á presagios, que anunciáron su malogro. Al Templo vino mi padre, adonde Páris , con otros Troyanos , le. djó la muerte, porque mal pudiera solo. Apénas lo supe , quando incitado del enojo, me determinéá venir, y contra Troya provoco diez mil Españoles rayos, tan hijos d^ Marte todos, que á faltar Marte , pudieran substituirle su Trono. Di luego la vuelta á Grecia, donde acaudillé dichoso Príncipes , Rej'^es , Señores, que en mi seguimiento todos vienen al cerco de Troya, haciendo solemne voto, ó de no volver con vida, ó de volver viéloriosos. Ateselo, Duque insigne-, que es de Seteponia asombro, dió treinta leños al agua, treinta, velas dió al Fabonio, Telemon Aiax , cincuenta, y Néstor , Griego animoso, con sesenta galeones, entró á fatigar el golfo. Serafilo de Atomenia, y Telemon Macedonio, eii ciento y sesenta vasos ostentáron su tesoro. Quarenta traxo el Rey Toas, y el Rey Durraenis famoso puso cincuenta baxeles al péligro de los soplos, ios vasos al fin que traen . ea número tan copioso
muvai ui, son , qne el mar suspenso á veces de mirar sobre sus hombros ■ ' tantos destroncados pinos, tantos' embreados chopos, tantos unidos abetos, y tantos labrados olmos, fatigado con el peso, con insufrible alboroto, sobre campañas de espumas, salados fabrica escollos, y chocando unas con otras sus olas , sube furioso á ser nube entre las nubes, de quien se distingue solo, en que al baxar toda el agua, , que levantó sobre el globo, la llueve el mar toda junta, y las nubes potío á poco. No hay quien de ver no se espante sobre azules promontorios una movediza selva, un monte armado de troncos. No hay quien de ver no se admire, que quepa en un mundo solo viento para tantas velas, tierra para tantos chopos. Al dc^ubrir esta selva, y al atender á ese golfo, como con varios colores se miran , se engañan todos, y en buen rato no distinguen quál es mar ó quál es soto, y es de suerte , que la Aurora, cuando huyendo de Apolo el orbe siembra de perlas, reliquias de sus sollozos, juzgando al mar prado , en él vierte el humor mas copioso, como que piensa engañada, que sobre el azul contorno son las bandoleras flores, y las flámulas pimpollos. Desembarqué esta mañana, y por este bosque umbroso, de mi gente acompañado, examinando los troncos, y requiriendo las fieras, en una mire tu rostro, á cuya beldad suspenso el alma rendida pongo. Dime quién eres , pues yo te he obedecido gustoso, y no me detengas mas, que ya entre peñas y escollos los edificios soberbios, =. si no me mienten los ojos, miro de Troya cobarde, adonde firme propongo dar la muerte á Policena, como á instrumento alevoso de la muerte de mi padre; será mi brazo su asombro, incendio será mi acero, que en bolcanes espantosos rayos por centellas vibre. Muera Páris, mueran todos los Troyanos , muera el mundo si se opone , muera Apolo si no viene en lo que intento, ó si me resiste heroyco, ■ q ue aunque sea Dios, no esta seguro , si yo me enojo. ^ Sale Sinon , Criado de Pirro. ^ ^ Sinon.Q^é es esto? importo yo aquí . sabes tú , que puede solo : Sinon ser pasmo del orbe? Pirro. Calla. Sinon. Seré mudo y sordo. PoHc. Válgame el Cielo I qué haré? Pirro. No respondes ? Polic.Ys. respondo.' Valiente Pirro invencible. Español el mas heroyco, que con decirte Español, pienso que lo he dicho todo; yo soy la infeliz Infanta Policena , á quien , tu enojo viene á buscar vengativo, la vida, á tus plantas postro, con que primero me escuches. P/rro.Cielos, qué es esto que oigo tú eres Policena? Polic.Sí. Pirro.Cómo de esta suerte? Polic.Todo lo sabrás , como me escuches. P/rrtf.Admirado estoy y absorto. A a
Folie. Tü padre AquIIes ya sabes fuego fué el pecho amoroso, que me quiso. Pirro. No lo ignoro. Polic. Que yo le envié á llamar. Pirro.No lo dudo. Polic. Que de Apolo al Templo vino engañado. Pirro, Es cierto. Polic. Que cauteloso Páris le mató en el Templo. Pirro. Ya lo sé , pues que lo lloro. Polic. Como las aves al viento, como los peces al golfo, como al rocío las flores; pero son exemplos cortos para explicar el amor, con que á Aquiles ciega adoro; adoro dixe, aunque es muerto, porque en mi pecho amoroso vive tan vivo , que juzgo, que le miro y que le oigo. Porque á entender que era muerto, no es mi amor, Pirro, tan corto, que me dexara vivir, pues siendo mi vida él propio, afrentado el corazón, dixera; Muger ó monstruo, Aquiles muerto y tú vives í de verte viva me corro, Pero hipérboles dexando verdaderos , aunque locos, supo nuestro amor mi padre, y Páris y él engañosos me obligaron á escribirle con amenazas y enojos, que para verse conmigo viniera al Templo de Apolo. Obedecíles forzada, mal pudiera de otro modo, quien exernplo fué en lo amante, ser motivo en lo alevoso. , Mandóme volver á Troya, y yo los sentidos todos lurbados , la voz sin vida, y las acciones -^in cobro, copié los quatro elementos en la turbación y asombro, pues siendo en lo inmóbil tierra, el viento exhalé en suspiros, y el agua vertí en los ojos. Disfracéme, vine al Templo para avisar á mi esposo del traidor peligro , quando purpúreos barriendo arroyos, agonizando en su sangre;:- Pero para qué me pongo, si me mata el repetirlo, á pintarte su malogro? vamos á lo sucedido, dexemos lo lastimoso, pues quien lo dice y no muere, qué dexa que hacer á un tronco ? De la pena provocada, y oprimida del ahogo, subí á aquel risco eminentt, á aquel pirámide tosco, tropezón de las esferas, ó de Jas nubes estorbo, y desesperada quise despeñarme á sus escollos, precipitarme á sus grutas, quando una voz triste, oigo, que me dice : Aguarda , tente, «o rompas del sacro Apolo..- el decoro. Yo turbad*, lo temerario reporto, y mas cobrada después, de aquese monte fragoso, de este exéceito de riscos, de este océano de troncos hice alvergue ; el Sol tres veces la bermeja piel del Toro, que fué robador de Europa, ha dorado luminoso, miéotras en estos desiertos pieles visto , yerbas eomo. Mira si merezco ser objeto de tus enojos, o si es bien que me perdones, pues es mi amor tan heroyco. Sino;:. Y tiene mucha razón; déxaJa en aquestos sotos, y vamos nuestro camino, que es tarde y hay mucho lodo. Pirro» Turbada el alma me tienes, fois-
d)e Von ChristO'OaJ fuiste ínstramento engañoso de la muerte de mí padre, aunque sin culpa te noto; y así debo darte muerte: pero tiénenme tus ojos tan rendido el corazón, que ciego amante te adoro; y así debo darte vida, quando á matarte me arrojo: el amor desmaya el brazo, la venganza anima al odio. Sinon. Señores, que sirva yo á un amo tan simple y loco, que enamore á quantas mira! que tope en el monte á un monstrqo, pues lo parece en el trage, y esté derretido todo ! que á una Dama, cuyas galas son pieles, rinda lo heroyco 1 que se enamore mi amo de una piel ! del mismo modo, galanteando en el monte, amará á roso y belloso, si como encontró una Ninfa, hubiera encontrado un zorro. Tocan un clarín. Pirro.D q los cóncavos metales, los acentos belicosos publican , que á recibirme vienen los Griegos heroycos. Salen Ulises y Soldados, í7//í.Valiente Pirro? Pirro.O Ulises, qué hay -de nuevo ? lilis. En aquel globo de nieve y viento , aquel cisne, que veloz midiendo el soto, desde el codon al copete de espuma se argenta todo, llegué al campo de los Griegos pidiendo albricias, de como de mí brio acompañado vienes á vengar furioso la muerte del grande Aquiíe», y con festivo alboroto á recibirte han salido. Pero qué miran mis ojos! conoces esa moger ? de Monroy y Silva, 5 Pirro.Si i Ulises, ya la conozco. Ulis. No la conoces , pnes viva está ; pero de este modo te dirá quien es mi acero. Le va d dar con la daga. Pirro. Detente. lilis. Ya me reporto. Sinon. Este es verdugo de Damas salvages , ó viene loco. Pirro. Mejor ocasión aguarda mi venganza : tú , famoso Ulises , la lleva presa. Ulis. Con obedecerte respondo. Po//V. Ay infelice fortuna! P/rrí?.Muerto me tienen tus o]o%.Vafíse, Salen Priamo, Antenory Eneas, Vuestra Mágestad , señor, lo considere , pues tiene tiempo. Eneas. Esto solo conviene, y no intentarlo es error.. El cerco será inmortal, porque al Griego cada día con obstinada porfía le viene socorro tal, que es imposible vencer el poder de su venganza. Troya está sin esperanza; ■ si no la quieres perder, trata Jas paces , señor, con el Griego belicoso, que aunque salgas perdidoso, es lo. que te está mejor. Priamo. Eneas , has dicho bien, bien los dos me aconsejáis, quando á los Dioses miráis el semblante con desden. La paz , amigos, se intente con el Griego y su valor, aunque Je temo traidor, mas que le temí valiente. Hedor, Troilo, Deífobo y Páris , en quien viviéron mis esperanzas , muriéron, y así vuestro acuerdo apruebo. Mi vida en ellos fundé, y pues me han faltado aquí, si con ellos no vencí, mal sin ellos venceré. Eneas*
"Eneai. Pues de qné suerte , señor, quando oprimidos nos vemos, quieres que la paz tratemos? Vriamo. Ve tú por mi Embaxadoc á los Griegos. Obediente á lo que mandas estoy; al punto á servirte voy. Triamo. Y yo á llorar tristemente mis hijos que muertos vi, y la Infanta que he perdido, pues mas de ella no he sabido desde que á Aquiles vencí; porque es del hado el rigor ^ tal-,; que porque mas me aflija, aun no quiso en una hija darme el consuelo menor. Yase^ Anten. Esto Tse ha dispuesto bien, á Troya entregar podrémos, aunque la opinión perdemos. Eneas. Como por libres nos den las casas, deudos y hacienda, entregaré Troya al Griego, que en su justo enojo ciego, no hay daño , que no pretenda. De la paz se tratará, si admitir quieren partido; pero si el Griego ofendido resuelto á vencer está, será forzoso morir: y así, lo mejor de todo es librarnos de este modo. Anten. CQn¿Q , i toda ley vivir. Ene as. “Voy. Anten. Con el alma te sigo. Eneas. h .'DioSi amigo Antenor. Vame. Salen Prtamo y un Criado. Priaíito.PüésQ Eneas? Criado. Sí señor, Vriamo. Mal la congoja mitigo. Criado. Qué tienes? Vriamo. Una tristeza, que siempre me está afligiendo; gran desdicha estoy 'temiendo! Criado. No se aflija vuestra Alteza. Tocan un clarín , y sale Antenor. Vriamo. Qué clarin sonoroso la esfera ocupa? La Destrucción de Troya, Anten. Priamo famoso, á quien la al.ada fama en acentos de bronce insigne aclama^ vuelve al campo los ojos, y verás de la Escitia los despojos. Aquel carro del Sol, aquesa nube, viviente exhalación, que quando sube, del acero obligada, que la oprime, las herraduras en el viento esgrime» Aquesa pues Etiope acanea ocupa la inmortal Pantasilea, la Reyna de Amazonas, á quien la Escitia abate sus coronas; de un peto blanco el pecho armado, en señas de lo altivo y denodado; tan briosa y galante juega una gruesa lanza, que arrogante, como al blandiría tan veloz la junta, no se sabe en qué cabo está la punta; con veinte mil doncellas se previene á tu socorro. Vriamo. Gran presencia tiene: vamos á recibilla. Anten. Es asombro del orbe y maravilla. -Yanse. Tocan caxas y clarines y y salen Agamenón^ MenelaOy UliseSf Pirro y Po~ licena "vendados los ojos, y atadas atras las manos , y Sinon y Soldados. Agam. Alegre y festivo dia has dado á Grecia con verte. Pirro. Es por premiar de esta suerte la inmensa voluntad mia. Agam. Los fuertes Meridiones, que tu padre gobernó, te vuelvo , Príncipe , yo, gobierna sus esquadrones; venga la muerte alevosa del Griego de mas valor. Pirro. Será de Troya terror esta espada valerosa. Menel. De tu enojo la venganza lograr el Cielo ha querido, pues tan presto te ha traido á las manos la venganza en la aleve Policena. Pirro. Ella el instrumento fué. Agam. En aquesta tienda esté Folie.
De Don Christoval de Monfoy y Silva, 7 PoUc. Qaé notable pena i LUvanla, A^am. Hasta llegar ocasión en que la sacrifiquemos. jP/rro. Qué rigurosos extremos! ap, es muy justa indignación. Agam. Quién sois vos ? Sinon. Yo soy , señor, el Oráculo del mundo. Agani. En qué lo fundas ? Sinon. Lo fundo, sinser nada fundidor, i en que por diverso modo, siendo Sinon , tengo en mí ; la respuesta de no y sí, y siempre respondo á todo. Soy bravo en acometer, soy alentado sin yerro, y de este Pirro soy perro, que aunque ladro , he de morder. Sale tm Soldado, Sold. Eneas pide licencia. Agam. Recibirle es -justa ley. Ulis. Será Embaxador del Rey. Agam. Respóndale tu prudencia, pirro: qnando en Troya Aquiles por mi Embaxador entró, Hedor mal le recibió, y con términos civiles. Y por si de so delito hoy satisfacerte quieres, responde como quisieres, que á tu elección lo remito. Vanse Agamenón y Menelao , siéntase Pirro ,V salen Eneas ^ Triquitraque y Soldados, Eneas.Gmx¿Q el Cielo á vuestra Alteza. Pirro. Júpiter os guarde á vos: antes que hablemos los dos, sentaos , cubrid la cabeza: Siéntase Eneas y cúbrese. que aunque á mi padre tratast^s mal quando en Troya os habló, ' no quiero negaros yo el honor que le negasteis. Que si le llegó á tratar Hedor sin honor , seda porque Hedor no lo tendría, y así 00 lo podría dar, Y por diferentes modos quiero que entendáis aquí, que tengo honor para mí, y para dárselo á todos. Eneas. En todo nos excedeis, en valor y cortesía. P/rr<7. Vuestro Rey á qué os envía? Eneas. Escuchadme y lo sabréis. De la paz vengo á tratar con vos , valeroso Griego, dése fin á tanta guerra, apagúese tanto incendio. Ya contra nuestra opinión los Troyanos , pretendemos la paz,, ved con qué partidos, . si queréis venir en esto, la aceptáis , que de miparte serviros en todo ofrezco. Pirro. Aunque mi corta experiencia pudiera pediros tiempo, sin dilatarme en consulta, quiero , Eneas , responderos. La ocasión de aquesta guerra ha sido Elena , y si luego la dierais , no se empezara; mas ya á Elena no queremos, porque para empeño tanto, es Elena corto premio. Sinon. Y porque ya estará vieja, y no será de prevedlo. * Pirro. Sin ver á Troya arruinada, no han de volver, vive el Cielo. Eneas. Basta , yo entregaré á Troya. Pirro. Qué dices ? Eneas. Solo el secreto;:- P/rro. Nadie nos oye. Salen Agamenón , Vlises y Menelao. As.am. Yo he estado escuchando desde adentro, , . y he venido , porque juntgs con Eneas consultemos lo que está ofreciendo. Eneas. Digo, que á Troya entregar prometo, con que de mí y Antenor, familias , hacienda y deudos, nos deis por libres. Agam» Yo juro
3 'La Destrucción de Troya. hacerlo así, vive el Cíelo. de cuyas cuchillas corbas, Ulis. Y todos el homenage, Eneas , te guardarémos. Eneas. Yo fingiré con el Rey, que trato de los conciertos con vosotros , y un engaño cauteloso buscarémos, con que entréis en la Ciudad. Pirro. Guarden tu vida los Cielos, que todos agradecidos te darémos, Conde , el premio. Hablím aparte. Sinon. Hidalgo , miéntras los amos se curran , saber pretendo quién es Triquitraque en Troya. 7>/^. Pues qué quiere, señor Griego? Sinon. Saber quien es. Triíj. Gran persona, noble, galaii y discreto, y sobre todo bufón. Sinon. Pues es bufón , embustero, y me dice drogas ? miente. Triq. Perdone usted , señor Griego, yo entendí que era verdad, diga mil veces que miento. Sinon. Solo por lo que me ha dicho, mil bofetadas deseo darle. Triq. Y estarán bien dadas. Eneas. Mañana volveré á veros. Agam. Júpiter vaya contigo. £'wé’ 4 í.Ven,Triquitraq: áDios, Griegos. Ha , sí . Triquitraque sois? Triq. Mamóla. Sinon. Allá nos verémos. Vanse Eneas y Triquitraque. Menel. Una tropa de mugeres viene á caballo. Pirro. En extremo son bizarras. Ulis. ílablar quieren. ^ Agam. Lo que nos dice escuchemos. Sale Pantastíea de hombre á ctiballOf con sombrero de plumas , espada y da-- ga f y tres ó quatro Damas a caballo^ con el mismo trage , y todas con lanzas y adargas. P^íí/.Guardeos Dios, Reyes de Greda, temeroso el Sol se pone en monumentos de aljófar. Capitanes vengativos, fiero escándalo de Troya, asombro de Africa , espanto del Asia y terror de Europa. Vosotros, que divididos en siempre marciales tropas, ya del pífano á los silvos, ya al son de las caxas roncas, peleando pretendéis de la Griega mas hermosa vengar el amante robo, y redimir la deshonra. Sabed , Griegos invencibles, si las señas valerosas con que la naturaleza ha ilustrado mi persona, lo que valgo no publican, y lo que pudo no informan, que yo soy Pantasilea la Gran Rcyna de Amazonas, la que ha ¡lustrado á Escitia con triunfos y con vidorias. Veinte mil pasmos del mundo gobierno , valientes todas, del original de Alcides vivos traslados y copias. Solas en una Provincia de Escitia la mas remota, ' á quien el gran Terdomonte inunda y cerca sus costas vivimos., sin que varones puedan vivir con nosotras. Verdad es , que quando el Cielo de flores los campos borda, montes de esmeralda viste, puebla las selvas de alfombras, entonces buscamos hombres, que tres meses con nosotras asisten ; pero después el amistad se divorcia. La que pare , si es varón, ó compasiva y piadosa le da alimento tres años, y luego de sí le arroja. Si es muger, le corta el pecho, por-
lie Don Christoval porqae pneda de esta forma mas libremente esgrimir ya las flechas j ya las hojas. Ya he referido por raro de nuestra nación, y ahora decir á lo que he venido es solo lo que me importa. La fama , que siempre vuela, me informó de la persona de Heólor valiente , que el alma idolatra so memoria. Díxome de aquesta guerra la ocasión , y como á Troya con ochocientos mil Qriegos, que la venganza convoca, venisteis , y siempre yo juzgué á Troya vencedora; porque para daros muerte bastaba Hedor en Tioya, á no haberle dado muerte Aquiles entre unas tropas á traición , no rostro á rostro; qué facción tan afrentosa! pues por quitar una vida, á sí se quitó una honra. Aquí fué quando mi amor se sobresalta y enoja, aquí el concebir rigores, aquí amenazar discordias. Al fin , Griegos , yo amé á Hedor, aunque no vi su persona, que en los sugetos bizarros, es aguardar vulgar cosa al informe de los ojos, pues basta la fama sola. Este exército que veis, aquestas Ninfas heroycas, que de mirarlas valientes, y de atenderlas hermosas, este rio y ese Sol, uno ceja , y otro estorba el corriente á sus diamantes, y el pértigo á su carroza, á darles favor venían á los Troyanos , y ahora sabiendo que tratan paces, y con partidos sin honra, nuestro favor le negamos, de Monrqy y Silva, ^ aunque yo pretendo sola, cuerpo á cuerpo defender, que fué la espada traidora con que Aquiles mató á Hedor, en esa playa arenosa, pues aunque él sin vida yace, parientes tendrá que pongan la vida por su opinión. Ea, Griegos, qué os asombra? una muger os aguarda, oigan vuestras tropas , oigan, si hay quien á Aquiles defienda el honor , venid , que sola á tantos he de dar muerte, que esas velas , que tremola el viento , os han de servir de mortajas lastimosas, y aun para haceros mortajas no han de ser bastantes todas. El que saliere primero lleve esa daga lustrosa por señal de desafío: en aquel pensil de Flora aguardo con estas armas, que aunque es h.izaña corta, no quiero volver á Escitia, sin ir con una vidoria. Arroja al tablado una daga , y vanse^ y vanla dalzar todos , y cógela Pirro» pirro. Caballeros , á mí sol® alzar el puñal me toca, pues como hijo de Aquiles, debo defender su honra. Agam. De tu valor esperamos alcanzarás la vidoria. Vase, Ulis. Postre tu arrogante brío esta valiente Amazona. Vase, Menel. Hágate feliz el Cielo. Vase. Pirro. Sinon , amigo , hoy me importa, para hablar á Policena, valerme de tu persona. Sinon T>q qué suerte? Pirro. Ya conoces, que la adoro, y que á esta loca Amazona no es difícil darla muerte. Sinon. Si está sola, y desarmada y dormida, 00
i6 le derribó usté una oreja? Sinon. Picaro. 2r/^» Ay í ay! que me punza. Sale Pirro. Pirro. Salid afuera los dos. Triq. A. qué buen tiempo que vinof voy á ver á Agamenón. Sinon. Ocasión habrá , picaño, en que me vengue de vos. Vajise. Pirro. Quiero , pues me da lugar esta dichosa ocasión, ver al dueño por quien vivo, ó muero , diré mejor. La vida me da y la muerte, vivo y muerto á un tiempo estoy, pues vivo de que me mata, porque sea Fénix mi amor. Infanta ? S.ile PoHcena. Polic. Pirro , á qué vienes ? Pirro. A ver en tu rostro ni Sol, y á ser salamandra amante del fuego de tu esplendor; baste acordado de mi? Polic. No , Pirro. Pirro. Pues cómo no? Polic. Porque acordarse , supone olvido , y tan firme soy, que nunca de ti me olvido, y es vidente razón, que nadie puede acordarse de lo que nunca olvidó. Pirro. Qué al fin me quieres? Polic. Un poco. Pirro. Si es poco , no será amor. Polic. Amor es. Pirro. Beso tus plantas, soy tu esclavo. Po/rV. Tuya soy. Pirro. Gente suena : advierte , Infanta, que si viene Agamenón ó algún Griego , te he de hablar con enojo y con rigor, porque viéndome contigo no sospechen mi afición. Quando enojado te hablare, no tengas , mi bien , temor, porque es señal , que algún Griego pasa , y nos oye á los dos. £a Destrucción de Troya, ap. Polic. De todo estaré advertídso Pirro. Agamenón se quedó escondido , yo te injurio, va de enojo y de rigor, aunque decirte desprecios no lo sufre el corazón. Traidora Infanta , alevosa, aquesta obscura prisión has de habitar , hasta darte la muerte que mereció tu alevosía. Mi dueño: mi dueño dixe? qué error! yo lo enmendaré : mi dueño es la crueldad , desde hoy se ha apoderado de mí, verás , fiera , mi rigor. Infinta, mi vida: ó Cíelos! qué he dicho! perdido soyj pe^o quándo á la verdad la lengua no resbaló? Yo quiero enmendarlo ; Infanta, mi vida será terror de la tuya , será asombro; mas qué aguardo? muere hoy, traidora. Sale Ag imenon , y detléñele la daga. Agam. Dátente , Pirro. Pirro. Suelta , suelta , Agamenón. Agam. No le has de dar muerte aquí, suspende , Pirro , el rigor: sobre el sepulcro de Aquiles ha de morir , ocasión es ahora , vamos , luego la matarás. Pirro. Qué pasión! vamos , muera ; pero juzgo, que el dexarla en la prisión es darle mas dilatada la muerte , y será mayor; si muere ahora se acaba su tormento y su aflicción, y así es mejor , que durmiendo viva , hasta que vierta yo con este acero su sangre. Agam. Bien dices , conforme estoy: vamos, Pirro. Pirro. Ya te sigo: perdona aqueste rigor, ap. que aunque es fingido , mi bien, me atormenta el corazón. Vanse. Polic.
Be Bon Christoval Polio. Vida perseguida mia, tenga fin tanto rigor, sin duda nací muy bella, pues tan desgraciada soy. Sale Eneas. Viniendo á hablar á los Griegos he escuchado aquí una voz. Polio. Ay de mí! Eneas. Viven los Cielos, que es la Infanta, qud temor! presa los Griegos la tienen; Í o llego ; qué confusión! nfanta , señora? Polio, Eneas, á qu^ vienes? Eneas. dolor! Sale Pirro veloz , y detiénese. Pirro. Yo vuelvo á ver á mi Infanta: pero qué mirando estoy? hablando está con Eneas, de los zelos la pasión me aflige , su amante ha sido; quiero escuchar á los dos. Eneas. Sabe el Cielo , Infanta mia;;- P/rr¿>. Mia (ay de mí!) la llamó; ó zelos , mortal veneno! Eneas. Lo que siento tu prisión; bien sabes , que te he querido. - Polio. La fortuna barajó mi suerte , Eneas ; ya , Eneas, otra de la que fui soy. Eneas. La congoja de mirarte me ha suspendido la voz: quédate á Dios. Polio. Oye , escucha. Eneas. Déxame f sin alma voy. Vase. Sale Pirro. Pirro. Vive Apolo , que lo llama: mortal desesperación son los zelos. Polio. Pirro, dueño, esposo , mi bien , señor, qué hay de nuevo? no has podido librar de la indignación de los Griegos esta vida, con que te idolatro yo? Pirro. Aleve , ingrata , villana, tú eres noble? á ti te dió el Cielo sangre Real? eres Hiena feroz, . eres fiero Cocodrilo; de Moriros y Silva. 17 que con el llanto engañó. Polio. Algún Griego está escuchando, por eso con tal rigor habla : disimular quiero. Pirro. Muger , fiera , en quien se vio disimulado el engaño, y apoyada la traición: por qué , ingrata , has ofendido el mas verdadero amor, que conoció absorto el Orbe, ni la fama celebró? Polio. Por el amor de su padre ap. lo dice. P/>r<7. Por qué injurió tu cautela un pecho amante? quitaréte , vive Dios, mil vidas ; no me respondes? aun no das satisfacción ? Polio. No se debe de haber ido ap. este Griego que escuchó. P/rro. Por qué, dime , me engañabas? respóndeme sin pasión, si á tan manifiesta culpa sabes buscarle color:, por qué me has hecho esta injuria? en qué te he ofendido yo? Polio. Tanto se tarda este Griego ? a^. Hablas de veras, señor? Pirro. Buen descuido! Polio. Luego nadie nos esta escuchando. Pirro. No. Polio. Pues cómo me hablas así? Pirro. Porque me das la ocasión. Polio. bien, estás loco? Pirro. Ah falsa! Polio. Así agravias el. amor con que te idolatra el alma? Pirro. Pues te vi , ingrata , yo hablando ahora con Eneas, que refirió su afición, y te quieres disculpar? Polio. Yo juzgué de tn rigor, que era , esposo , la cautela, que tu industria me advirtió, y por eso mi silencio no te dió satisfacción. Nunca yo he querido á Eneas, por aquí acaso pasó, y el pésame llegó á darme C de
i8 de mi penosa prisión Tii' zelos , quando te adora el alma? qué ciego error 1 zelos tú, señ ir , de mí? (P/rrfy.Nomeeng.mes.Po/rV.Queyo so}’, no sabes, quien te dio el alma? dexa esa dmaginacion, alza los ojos , acaba. Pirro, Será eterno mi rigor. Polio. Tanto te dura el enojo? así te vas? vive Dios::- Plrro. Suelta. Polio. Que de aquesta ’daga Sácala. haga vayna el coraaon, si injustamente enojado culpas mi constante amor. Yo soy quien soy ; mi nobleza ' á nadie , Pirro , engañó; vete , y déxame .morir. Pirro.T q enojas? Polio. Y con razón. Pirro. Qué ,áJ fin no quieren á Eneas? Polio. A nadie, tengo afición. Pirro. Olvidarás el enojo ? Polio. 1^0 sé, podrá ser que no. Tómale la mano de la daga , y sale Agamenón y vélos , y Pirro pone la daga como que la amenaza. Agam.Yxno, qué haces con la Infanta? Pirro. A sacrificarla voy. Agam. No es tiempo ahora. Pirro. He acordado, que daña la dilación; y así quiero que ahora muera. Agam. No puede ser , que salió de Troya su padre , y viene con lucida ostentación á aquese Templo de Apolo á Jurar las paces hoy: vuelve á tu prisión , Infanta. Polio. Quiera el Cielo dé íía hoy mi esperanza ó mi peligro, ó mi vida ó mi dolor. Vase. Salen Menelao y Ulises. Pirro. Ya que la fábrica insigne del Caballo se acabó, de qué suerte habéis dispuesto lo demas ? . La Destrucción de Troya. Agam. Quando entre albor dando rubios esperezos, dormido , despierte el Sol, hemos de fingir , que á Grecia vamos , y porque mejor se apoye el engaño , suelto el lino al viento veloz, romperémos del cerúleo mer la espumosa hinchazón. Viendo los Troyanos pues, que la Armada se partió, entrarán luego el Caballo en la Ciudad , como don, que está dedicado á Pálas, y después de ausente el Sol, saldrán los Griegos , que dentro del Caballo , su prisión, estarán ocultos , dando con invencible valor muerte á los Guardas , y abriendo las puertas , que defendió diez años Troya , pondrán de humo y fuego un vapor en el muro , á cuya seña el exército veloz, saltando en Troya , de Grecia será mortal destrucción. Pirre. Yo el primero en el Caballo he de entrar osado. Sinon. Y yo de aquesta bestia he de ser ■ Caballerizo mayor. Tocan la Música ,y salen Priamo , An^ tenor , Eneas y ácompañamiento. Agam. Qüé música es la que suena? UÍis. Ya el Rey Priamo llegó. Agam. Sea vuestra Magestad bien venido. Priamo. Agamenón valeroso , el Cielo os guarde, y á quantos están con voS; que al fin los Dioses pretendea poner á las guerras hoy fin inmortal. Agam. Reconoce, que es divino sn favor. Descúbrese un Altar con un Idolo de Apolo , y coronas de oliva en una fuente^ con que todos se coronan , íocándo la Música. Menel.Eix.^ es el Templo de Apolo. Ulis.
De Don Christovcil Vlis. De estas coronas, que son de oliva , ceñid las sienes. Priani. Juréinos las paces. Agam. Yo tengo de ser el primero. Sacro Apolo , ilustre Dios, yo juro á vuestra Deidad guardar las paces desde hoy, del modo que lo he tratado con Eneas y Antenor. Priamo. Yo juro lo mismo. Pirro. Y todos á imitación de ios dos las juramos. Todos. Txoy^ y Grecia _ vivan en perpetua unión. Agam. Solo le pido á tu Alteza mandes , inviólo señor, que un Caballo , que mis Griegos han hecho con devoción, y le ofrecen á la Diosa Minerva , para padrón y memoria de las paces, le entres en su Templo. Pri¿imo. Yo, pues se le ofrecéis devotos, no le negaré ese don. Agam. Reconozco agradecido tu piedad t Priamo , a Dios. Prinmo. A Dios , Griegos. lilis. Troya y Grecia vivan en perpetua unión. Todos. Vivan , &c. JORNADA TERCERA. Sak el Rey Priamo solo muy triste. Priamo. En este prado ameno, copia de Chipre, de fragrancias lleno, á quien verdugo Julio con rigores, pasó á cuchillo de calor sus flores, divertir quiero en vano el rigor de mis penas inhumano. O terrible tristeza, pensión de la corona y la grandeza! ni me divierten las sonoras fuentes, alternando mormúreos diferentes, ni me entretienen las canoras aves, de Monroy y Silva. 19 cantando alegres músicas suaves: una voz suena entristeciendo el viento: qué sorda voz ! tiué presagioso acento 1 Cantan. Infeliz Ciudad de Troya, que en lamentables cenizas, sepultada tq grandeza, aun no dexará ruinas. Suenan truenos y rayos, Priamo. Válgame Dios , el Cielo y.Tce vestido de un obscuro velo, qué tormenta espantosa! qué pena temerosa! entre sombras obscuras rasgan las nubes sus entrañas duras! un rayo el Cielo envia, anuncios todos de ía muerte mia. Eneas , Antenor : ha de mi guarda; el corazón confuso se acobarda. Salen Antenor y Eneas. Eneas. Señor. Anten. Señor. Priamo. Amigos, los Cielos se nos muestran enemigos. Anten. El Sacerdote dice, que del rigor señal es infeh’ce de la Diosa Minerva , que enojada está de ti, pues la palabra dada al Griego no has cumplido, ni el Caballo á la Diosa has ofrecido. Priamo. Un día de tardanza es ocasión de tan fatal mudanza? Eneas. Bien has dicho. Anten. Pretendo así engañallo. ; Priamo. Entren en la Ciudad ese Caballo, tráigase luego al Templo, aunque en mirarle mi pesar contemplo. Eneas. No cabe por las puertas. Anten. Lo seguro es derribar un lienzo de ese muro Eneas. Entre el Caballo luego, y verás á Minerva con sosiego Priamo. Derribadle y entradle. Anten. A obedecerte parto: y Troya verásu triste muert Eneas. Ya inénos rigoroso ostenta el Cielo el azul pavellon de terciopelo. Priam Qué confuso tropel de gente armada de esa sierra intrincada pisa las faldas y eminentes riscos, C i ves-
La Destrucción de Troya, de mí písnosa prisión. Tú'zeios, quando te adora el alma? qué ciego error! zelos tu , señ ir , de mí? PíVrf/.Nomeeng.mes. W/c.Queyo so}’, no sabes , quien te dio el alma ? dexa esa imaginación, alza los ojos , acaba. Pirro. Será eterno mi rigor. Po/ic. Tamo te dura el enojo? así te vas? vive Dios::- Pirro. Suelta. Polic. Que de aquesta 'daga Sácala. haga vayna el coraaon, si injustamente enojado culpas mi constante amor. Yo soy quien soy ; mi nobleza á nadie , Pirro , engañó; vete , y déxame .morir. Pirro.T q enojas? polic. Y con razón. Pirro. Qué ,ál fin no quieres á Eneas? Polic. A nadie, tengo afición. Pirro. Olvidarás el enojo ? Polic. No sé , podrá ser que no. Tómale la mano de la daga , y sale Agamenón y vélos y y Pirro pone la daga como qite la amenaza. Agam. Virro, qué haces con la Infanta? Pirro. A sacrificarla voy. Agam. No es tiempo ahora. Pirro. He acordado, que daña la dilación; y así quiero que ahora muera. Agam. No puede ser , que salió de Troya su padre, y viene con lucida ostentación á aquese Templo de Apolo á jurar las paces hoy: vuelve á tu prisión , Infanta. Polic. Quiera el Cielo dé fin hoy mi esperanza ó mi peligro, ó mi vida ó mi dolor. Vase. Salen Menelao y Ulises. Pirro. Ya que la fábrica insigne del Caballo se acabó, de qué suerte habéis dispuesto lo demas ? Agam. Quando entre albor dando rubios esperezos, dormido , despierte el Sol, hemos de fingir , que á Grecia vamos , y porque mejor se apoye el engaño , suelto el lino al viento veloz, romperémos del cerúleo mar la espumosa hinchazón. Viendo los Troyanos pues, que la Armada se partió, entrarán luego el Caballo en la Ciudad , como don, que está dedicado á Palas, y después de ausente el Sol, saldrán los Griegos , que dentro del Caballo , su prisión, estarán ocultos , dando con invencible valor i muerte á los Guardas , y abriendo las puertas , que defendió diez años Troya , pondrán de humo y fuego un vapor en el muro , á cuya seña el exército veloz, saltando en Troya, de Grecia será mortal destrucción. Pirro. Yo el primero en el Caballo I he de entrar osado. Sinon. Y yo I de aquesta bestia he de ser -Caballerizo mayor. Tocan la Música ,y salen Priamo , An-^ tenor , Eneas y acompañamiento. Agam. Qué música es la que suena? Ulis. Ya el Rey Priamo llegó. Agam, Sea vuestra Magestad bien venido. Priamo. Agamenón valeroso , el Cielo os guarde, y á quantos están con voá; ¡ que al fin los Dioses pretenden poner á las guerras hoy fin inmortal. A^am. Reconoce, que es divino sn favor. Descúbrese un Altar con un Idolo de Apolo y y coronas de oliva en una fuente ^ con que todos se^ coronan , tocánj do la Música. Menel.Eix.^ es, el Templo de Apolo. Ulis.
19 De Don Christoval ÜIís.Dq estas coronas, que son de oliva , ceñid las sienes. PrwjM. Jurémos las paces. Yo tengo de ser «1 primero. Sacro Apolo , ilustre Dios, yo juro á vuestra Deidad guardar las paces desde hoy, del modo que lo he tratado con Eneas y Antenor. Prianjo. Yo juro lo mismo. Pirro. Y todos á imitación de los dos las juramos. Todos. y Grecia _ vivan en perpetua unión. Agam. Solo le pido á tu Alteza mandes , invido señor, que un Caballo, que mis Griegos han hecho con devoción, y le ofrecen á la Diosa Minerva , para padrón y memoria de las paces, le entres en su Templo. Prianio. Yo, pues se le ofrecéis devotos, no le negaré ese don. Agam. Reconozco agradecido tu piedad t Priamo , a Dios. Priamo. A Dios , Griegos. Ulis. Troya y Grecia vivan en perpetua unión. Todos. Vivan , &c. JORNADA TERCERA. Sak el Rey Priamo solo muy triste. Priamo. En este prado ameno, copia de Chipre, de fragrancias lleno, á quien verdugo Julio con rigores, pasó á cuchillo de calor sus flores, divertir quiero en vano el rigor de mis penas inhumano. O terrible tristeza, pensión de la corona y la grandeza! ni me divierten las sonoras fuentes, alternando mormúreos diferentes, ni me entretienen las canoras aves, de Monroy y Silva, cantando alegres músicas soavest una voz suena entristeciendo el viento: qué sorda voz ! tiué presagioso acento! Cantan.lnÍQWz Ciudad de Troya, que en lamentables cenizas, sepultada tu grandeza, aun no dexará ruinas. Suenan truenos y rayos. Priamo, Válgame Dios , el Cielo ynce vestido de un obscuro velo, qué tormenta espantosa! qué pena temerosa! entre sombras obscuras rasgan las nubes sus entrañas duras! un rayo el Cielo envía, anuncios todos de ía muerte mia. Eneas , Antenor; ha de mi guarda; el corazón confuso se acobarda. Salen Antenor y Eneas. Eneas. Señor. Anten. Señor. Priamo. Amigos, los Cielos se nos muestran enemigos. Anten. El Sacerdote dice, que del rigor señal es infelice de la Diosa Minerva , que enojada está de ti, pues la palabra dada al Griego no has cumplido, ni el Caballo á la Diosa has ofrecido. Priamo. Un dia de tardanza es ocasión de tan fatal mudanza? Eneas. Bien has dicho. Anten. Pretendo así engañallo. Priamo. Entren en la Ciudad ese Caballo, tráigase luego al Templo, aunque en mirarle mi pesar contemplo. Eneas. No cabe por las puertas. Anten. Lo seguro es derribar un lienzo de ese muro Eneas. Entre el Caballo luego, y verás á Minerva con sosiego Priamo. Derribadle y entradle. Anten. A obedecerte parto: y Troya verásu triste muert Eneas. Ya inénos rigoroso ostenta el Cielo el azul pavellon de terciopelo. Priam Qué confuso tropel de gente armada de esa sierra intrincada pisa las faldas y eminentes risbos, C ¿ ves-
Destrucción de Troya. vestidos de alcornoques y lentiscos ? Mnvijs. Señor, las Amazonas valerosas son , que vuelven á Escitia pesarosas, llevando el cuerpo de su Reyna altiva á quien estiman muerta como viva, ^ en un dorado carro, veloz , como bizarro, ^ue á sus columnas de marfil y plata, y a su cumbre de grana y escarlata argentan rutilantes tan brilladoras copias de diamantes, que el carro papeció que se abrasaba, y que Faetón en él se despeñaba. Aquí pues entre pomas de bálsamo y aromas, el cadáver conducen, y á un fúnebre aparato le reducen, que con trágico estruendo, arece que á los hombres va diciendo: ombres, aunq me veis de aquesta suerte, no me rindo á las armas de la muertej *ni valor inmortal el mundo aclama, que yo pude morir, mas no mi fama. Qué rumor festejoso €S este ? Sale Antenor. Antenor. Ya el Caballo prodigioso, suspensión de los Dioses soberanos á la Ciudad acercan los Troyanos.* Eneas. Minerva agradecida á Troya quedará reconocida, pues con devoto zelo, víílima tal le ofrecen á su cielo, Anten. Ya alegres y triunfantes tus Troyanos con músicas sonantes entran en Troya aquese peregrino bulto de tablas y baxel de pino. Eneas. Ya se acercan las músicas, escucha. Eria. Con mudas penas triste el alma lucha. J".Gozosos,si engañados, deestasuerte • regocijando están su propia muerte. Vamos al Templo, porq yo primero ofrecer el Caballo á Palas quiero. Salen los Troyanos que pudieren, con guir¬ naldas dejlores , cantando y baylando ,y éntranse , y detras de ellos Priamo con acompañamiento. Música. Troyanos alegres, ofrezcamos hoy á Palas divina el Paladión. Uttos. Fl Iris de Troya. Otros, El Paladión, ofrezcamos hoy á Palas divina , &c. Vanse , y quedan Eneas y Antenor. Eneas. Ya, Antenor, nuestro intento se logra , sabe Júpiter lo siento, que otros medios habria para librarnos. Anten. Ya no es este día, Enea«, ni ocasión de arrepentirse. ^«.Que desdoro á mi fama ha de seguirse! Anten. Precipitado Febo, en los cristales del mar sepulta rayos celestiales: cansados ya de regocijos vanos, se han recogido todos los Troyanos; vamos á prevenirnos, que y a es hora. Ene. Ay triste Patria I ya de tu grandeza muerta la Magestad y la belleza, pues solo quedarán en esa boya ruinas , que dirán : aquí fué Troya, Vanse ,y desciibrese un Caballo de posta el mayor que pudiere ser, ábrese por un costado , y sale Pirro por él con una hapha encendida y la espada desnuda. Pirro. Ya que en carrozas de sombras, vistiendo de luto al Orbe, sale á embarazar el viento con mudos pasos la noche. Ya que la turquesca tumba negro mvellon descoge, y para embozar sus cumbres hace de nubes capotes. Ahora que recogidos pagan tributo conformes los Troyanos á Morfeo, negando el uso á las voces, yo el primero del Caballo salgo. Ea , vencedores Griegos , salid con silencio, nadie nos vé ni nos oye. Van saliendo algunos y éntranse , y él sube al muro. Subir quiero á la muralla, que en la campaña salobre mi
21 De Don Christoval de Monroy y Silva, mi seña aguardan las Naves con osadas atenciones. Al viento la llama esgrimo: venid , venid , que los Dioses ]o que han negado en diez años ' nos lo dan en una noche. Aqueste luciente globo es Sol, en cuyos fulgores amanece vuestra dicha, para escándalo del Orbe. Ya habrán divisado el fuego, Basca. ya valientes y feroces el Caballo desocupan los Griegos, preñado monte, que cada Soldado aborta un vivo bolean , que asombre. Ya van llegando á las puertas, ya con los aceros nobles quitan la vida á las guardas^ ya las abren , ya las rompen, ya van encendiendo fuego, ya por las calles le ponen, ya no exceptúan sus llamas los edificios mayores; ya van algunos al mar con sagaces prevenciones; queman las nteves Troyanas, por negarles sus favores, y que no puedan en ellas escaparse de sus golpes. Ya la Ciudad se alborota, ya los clamores se oyen, ya‘asustados se levantan los Troyanos , ya dan voces, ya el fuego en voraces llamas roxas forma exhalaciones. Ya suenan , tocando al arma, los pífanos y tambores; ya Ulises y Menelao entran con sus esquadrones. Ya sin defenderse mueren los Troyanos , que los coge 6ÍD reparos la tragedia, la muerte sin prevenciones. Ya se abrasan en bolcanes, a maldicen á los Dioses, a , valerosos Griegos, derramad §U wngre eaotme; al arma , amigos, al arma, viva nuestra fama en bronce Vase, Sale Priamo desnudo y herido con la espada desnuda , y tocan al arma. ’^Priamo. Al arma , Troyanos mios, mueran los Griegos traidores. O corazón afligido, quántas veces este golpe me pronosticó tu pena! O alevosos , viles Condes, que habéis vendido la patria! nadie , nadie me socorre. Troyanos , traición , traición, al arma ,, seguid mis voces. Vase,^ "Dase la batalla , y salen algunos Tro¬ yanos desnudos , defendiéndose de Ios- Griegos , y oíros sin armas huyen¬ do , todos tocando al arma^ y sale Agamenón. Agam. Qon el resto de mi campa marchando he venido en orden á ver convertida en fuego á Troya:, ó piadosos Dioses! ó siempre invencibles Griegos! laurel inmortal adorne vuestras sienes : quiero entrar. Pirro. Detente. Agam, O valiente joven Ü qué hay de nuevo ? Pirro. Ya las llamas el suceso te responden*. Agam. Cómo ha sido? Pirro. De esta suerte. Agam. Dime Jo que pasa. Pirro. Oye» Salimos del Caballo , y yo eJ primero en esta mano el vencedor acero, y en aquesta una llama conservaba, bandera que en el moro tremolaba. Hice la seña , y con silencio mudo tanto la industria pudo, que cada valiente Griego un Vesubio encendió de ardiente fuego. LaCiudad ylaarmadaáun tiépo mismo fuéron de incendios un confuso abismo; un bolean Troya fué, que el azul velo su erguida llama chamoscó del Cielo. Lucharon los furiosos elementos al dilatado soplo de los vientos.
22 exhalaron ardientes las casas y edificios eminentes, con mortales querellas, torres de chispas, montes de centellas. Suena la confusión, suena el estruendo, todos la vida aí fuego van rindiendo; quéjase el niño , gime el viejo anciano, lamenta la muger ., llora el Trojano, y algunos , que ligeros huy en del fuego , dan en los aceros, para que de esta suerte una muerte los libre de otra muerte. Como arroyos de plata en esos valles va corriendo la sangre por las calles, tanto , que en mortal desasosiego, pudo apagarse con la sangre el fuego; y al querer apagarse, parecía que el fuego le decía.: Detente , sangre , que caliente vienes, y así jurisdicción en mí no tienes; tu orgullo se desbaga, que el fuego con el fuego no se apaga. Al mismo tiempo el mar embravecido miraba arder 5us N iv.es suspendido, dando ¿ Troya en ocasión tan fiera brindis de fuego en vasos de madera. El cáñamo dudoso fué repetida luz , etna fogoso, cada embreado pino es de rayos ardiente torbellino; ' y Jas velas que al viento se esparcían, eran dos veces velas quando ardían. TFormd el mar de repente un alboroto, culpábamos al Euro o al Noto, y fué la causa , que el cristal caliente á herir empezaba de repente. El agua aquí, la tierra allí formáron batalla , y con el fuego pelearon, d aunque qualquiera de ellos con espanto suele vencerlo solo , el fuego es tanto, qns vence con alientos á aquesta aparcería de elementos; á la tierra le dice ; no me excedes- en cantidad , y así vencer no puedes; al mar le dice ; tu furor desagua,^ porque tengo mas fuego , que tú agua; y a‘í, tú, mar, pues tu valor te enfrena quédate para llanto de tn pena; La Destrucción de Troya, y á ti, tierra , te dexo en estos llanos para ser sepultura de Troyanos. Vamos, Pirro, á gozar de la viéloria. Pí.Vivaeterna esta hazaña en la memoria. Viinse , y sale Triquitraque en camisa. con una are a grande vacia a cuestas, Triq. Donde me podré esconder, quando solo y en camisa, ó ya es fuego , ó ya es ceniza todo lo que llego á ver? Qué os hemos hecho, tiranos Griegos , que en tales mollinas, .siendo vosotros gallinas, ponéis á asar ios Troyanos? Vacia una arca he traído, que no fué poco traella, y pienso esconderme en ella, para no ser conocido. El muro es este que encuentro, en esta cueva pequeña la pongo junto i esta peña: ■ gente viene , éntrome dentro. Entrase en la arca , y sale Sinon, ¿ilion. Que no haya podido hallar mi cuidado y vigilancia un despojo de importancia: hay semejante pesar! No hay Griego , que no salgar rico del saco , y que nó haya podido hallar yo cosa que una blanca valga! Mas un arca miro aquí, el Cielo me ha encaminado, ya no soy tan desgraciado como á los principios fui. Volvió fortuna su rueda: qué ventura! qué consuelo! mucho pesa : vive el Cielo, que está llena de moneda. Que lo está es cosa evidente, pues quién había de ocultar una arca en este lugar, sin que uii gran tesoro intento esconder? no tiene duda; aqueste peso es de plata: ya no os mi fortuna ingrata, pues con riquezas me ayuda. Graa veniurji! gran hallazgo! baylo,
23 De Don Christoval de baylo y salto de placer, lo primero que he da hacer es fundar na mayorazgo. Mas no es justo detenerme, quiero , por estar seguro, sacarla fuera del muro, aunque tengo de molerme Cárgasela, con el peso: gran empresa! las costillas me deshace: por lo rico que me hace perdono lo que me pesa. Entrase por una puerta y'Sale por otra. Ya fuera del muro estoy, quiero descargarme aquí, bien puedo yo abrirla , sí, mas por una lumbre voy. Veré sus ricos despojos, que serán placeres vanos el tocarla con las manos, y no verla con los ojos. Vase, Sale Triquitraque del arca, Triq. En gran peligro me vi: del arca salir pretendo, qne Sinon , si mal no entiendo, fué por luz , y' Vuelve aquí. . A sí mismo se.ha engañado; fuego hay aquí:, y:he de edurle dentro, que pueda quemarle qnando la abra descuidado. . . Yo me voy , que viene ya» vase. Sale Sinon con luz. Sinon. La lumbre topé al momento, que la hay de sobra \ contento solo al mirarlfl’me da. Arca, del alma prisión, de mis fatigas regalo, cuya corteza es de palo, y de oro el corazón:, esta daga , permitid, que os abra : qué maravilla! que tan presto pudo abrilla! alma , vuestro Cielo abrid. Las cosas de gran placer con espacio han de mirarse para que puedan gozarse, ' ■ d e espacio la-quiero ver, ■ ;de espacio abriéndola, voy, Monroy y Silva, de espacio ya está mirada, de espacio no tiene nada, de espacio borracho estoy, de espacio (ó suerte importuna!) de espacio esto es lo que pasa, ni de espacio ni de espacia no tiene cosa ninguna. Ya estoy loco-, muerto hablo, de espacio vuelvo á mirar, que bien me puede engañar: ay , ay , que me agarra el diablo l Sale Pirro, Pirro. Qué es esto ? Sinon. No sé. Pirro, Detente, qué tienes?' Sinon, Señor , un susto, que me dio de espacio un gusto,, y una pena de repente. Una arca , que con espanto,, mal acaba y .bien empieza, un pesar de que no pesa lo que me ha pesado tanto tengo. Pirro. Calla , vete luego. Sinon. YoymQ X ah fortuna ingrata! miz me dixo con la plata, .*zape dixo con el peso.: Vase». Pirrü. Ya que del inmenso ardor se ha templado alguna parte, quiero suspender á. Marte, y procurar el amor de la Infanta : á la prisión voy ; mas ya viene aquí: temiendo estoy (ay de mí!) el rigor de Agamenón. Salen Agamenón y Policena vendados los OJOS y atadas las manos. Señor, dónde de esta suerte? (sin vida estoy! grave pena!) dónde vas con Policena? Agam. Pirro , á darle voy la muerte- A los Dioses consulté, , por ver ,en esta ocasión, si en nuestra navegación feliz suceso tendré, y el Sacerdote ha mandado, que al punto, sin que replique, á la Infanta sacrifique,. porque está Apolo enojado, y