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ISSN 0121 -8530 /EISSN 2346-3864 ISSN 0121 -8530 /EISSN 2346-3864 Un experimento literario de la Guerra Fría en el mundo hispánico: Comiendo en Hungría Pablo Sánchez1 1 Universidad de Sevilla, Sevilla, España Resumen En 1969, Miguel Ángel Asturias y Pablo Neruda firman conjuntamente ese curioso experimento literario-gastronómico que es Comiendo en Hungría, un resumen de su viaje al país húngaro, que además es uno de los textos menos conocidos de ambos autores. El propósito de este trabajo es analizar la excepcionalidad irrepetible de este texto, que supone una suma de esfuerzos internacionales de signo socialista (incluidas una editorial española y una húngara), y que, a pesar de su aparente trivialidad, es de marcado interés para la comprensión de la relación de fuerzas literarias en la Guerra Fría cultural, en un momento tan especial como fue, además, el boom de la narrativa latinoamericana. Se analizan las condiciones de su producción, la relación con obras precedentes de los dos autores y los elementos ideológicos presentes en el texto. Con ello se pretende contribuir a la comprensión de las estrategias culturales del socialismo real en el ámbito hispánico. Palabras clave: Comiendo en Hungría, Literatura latinoamericana, Guerra Fría, Socialismo de Europa del Este, relaciones culturales entre Europa del Este y América Latina. Historia del artículo / Article Info Recibido/Received 19 de abril de 2023 Aprobado/Accepted 17 de octubre de 2023 Publicado/Published online 3 de abril de 2024 Correspondencia/Correspondence: Pablo Sánchez Universidad de Sevilla Palos de la Frontera, s/n Sevilla - 41004 Correo-e: [email protected] Citación/Citation: Sánchez, Pablo. “Un experimento literario de la Guerra Fría en el mundo hispánico: Comiendo en Hungría”. La Palabra, núm. 47, 2024, e15890 https://doi.org/10.19053/uptc.01218530. n47.2024.15890 Número 47 de 2024 Artículo de investigación https://doi.org/10.19053/uptc.01218530.n47.2024.15890
2LA PALABRA núm. 47, 2024 https://doi.org/10.19053/uptc.01218530.n47.2024.15890 Un experimento literario de la Guerra Fría Pablo Sánchez A literary experiment of the Cold War in the Hispanic world: Comiendo en Hungría Abstract In 1969, Miguel Ángel Asturias and Pablo Neruda jointly signed that curious literary-gastronomic experiment that is Comiendo en Hungría, a summary of their trip to the Hungarian country, which is also one of the least known texts of both authors. The purpose of this paper is to analyze the unrepeatable exceptionality of this text, which involves a sum of international efforts of socialist sign (including a Spanish and a Hungarian publisher) that, despite its apparent triviality, is of marked interest for the understanding of the relationship of literary forces in the cultural Cold War, at a moment as special as it was, in addition, the boom of Latin American narrative. The conditions of its production, the relationship with previous works of the two authors and the ideological elements present in the text are analyzed. This is intended to contribute to the understanding of the cultural strategies of real socialism in the Hispanic sphere. Keywords: Comiendo en Hungría, Latin American literature, Cold War, Eastern European socialism, cultural relations between Europe and Latin America. Um experimento literário da Guerra Fria no mundo hispânico: Comiendo en Hungría Resumo Em 1969, Miguel Ángel Asturias e Pablo Neruda assinaram em conjunto aquela curiosa experiência literário-gastronómica que é Comer na Hungria, um resumo da sua viagem ao país húngaro, que é também um dos textos menos conhecidos de ambos os autores. O objetivo deste artigo é analisar a excecionalidade irrepetível deste texto, que envolve uma soma de esforços internacionais de signo socialista (incluindo uma editora espanhola e uma húngara) que, apesar de sua aparente trivialidade, é de grande interesse para a compreensão da relação de forças literárias na Guerra Fria cultural, num momento tão especial quanto foi, além disso, o boom da narrativa latino-americana. São analisadas as condições de sua produção, a relação com trabalhos anteriores dos dois autores e os elementos ideológicos presentes no texto. Pretende-se assim contribuir para a compreensão das estratégias culturais do socialismo real na esfera hispânica. Palavras-chave: Comiendo en Hungría, Literatura latino-americana, Guerra Fria, Socialismo do Leste Europeu, relações culturais entre a Europa e a América Latina.
3 LA PALABRA núm. 47, 2024 https://doi.org/10.19053/uptc.01218530.n47.2024.15890 Un experimento literario de la Guerra Fría Pablo Sánchez Introducción. Una obra olvidada del boom1 En 1969, mientras España seguía masivamente fascinada por el éxito de Cien años de soledad y estaba, por tanto, en un momento álgido el llamado boom de la narrativa latinoamericana con la invasión de novedades que arrasaban entre lectores y críticos españoles, la editorial barcelonesa Lumen publicó un curioso libro firmado por el reciente premio Nobel Miguel Ángel Asturias y el poeta (premio Nobel también pocos años después) Pablo Neruda. Se trata de Comiendo en Hungría, un novedoso experimen- to literario a cuatro manos –absolutamente distinto, por ejemplo, a los de “Biorges”– en el que los dos escritores ensalzan las virtudes de la cultura y la gastronomía húngaras después de una gozosa visita al país unos años antes, en 1965. Asturias y Neruda describen los paisajes y restaurantes que visitan, poetizan desde el gulash a la paprika pasando por las bebidas alcohólicas típicas y exaltan con indisimulado hedonismo y tono juguetón la experiencia compartida. Neruda lo afirma sin tapujos en uno de los primeros textos que componen el volumen: “si hay libros felices –(o libracos, librejos, librillos), este es uno de ellos. No solo porque lo escribimos comiendo sino porque queremos honrar con palabras la amistad generosa y sabrosa” (Asturias y Neruda 23). La editorial lo promocionó con un lema igualmente amable y optimista: “un canto no sólo a la gastronomía húngara, sino a la vida”. Gracias al premio Nobel, Asturias tenía más visibilidad en España que Borges a esas alturas, y Neruda, a pesar de sus connotaciones políticas y de la censura, también era sobradamente conocido. En ese sentido, Comiendo en Hungría reunía a dos escritores relevantes del auge internacional de la literatura latinoamericana y enriquecía el mercado editorial español, que, de manera abrupta, estaba descubriendo las posibilidades tanto estéticas como comerciales y políticas de Vargas Llosa, Cortázar, García Márquez o Carpentier, aunque seguía desconociendo buena parte de la tradición literaria latinoamericana. Comiendo en Hungría fue, así, una aportación más al aluvión de novedades espectaculares de esos años, aunque su éxito fuera, en realidad, escaso en comparación con otras obras latinoamericanas del momento, seguramente por el alto precio (550 pesetas de la época; más del doble que cualquier novela del boom). A pesar de ello, se reeditó en 1972. La obra contiene once textos breves de Asturias y dieciocho de Neruda, algunos en prosa y otros en verso (invirtiendo los roles: más prosa en Neruda y más verso en Asturias), alternados de manera bastante arbitraria, aunque el prólogo le corresponde a Neruda y el epílogo a Asturias. Pertenece al género de la literatura testimonial, pero con la singularidad de que lo que se testimonia es una experiencia sensorial concreta: el placer gastronómico. Algunos de los textos son brevísimos ejercicios de prosa poética, como la serie de Neruda que incluye “Sopa de pescado”, “Legumbres” y “Las artes del repollo”, que evoca de forma clara el vitalismo del ciclo elemental del poeta chileno, como puede verse también en textos que sí están en verso, como “Foie-gras”: Hígado de ángel eres! Suavísima substancia, peso puro del goce! Sacrosanto 1 Este artículo se ha realizado en el marco del proyecto Escritores latinoamericanos en los países socialistas europeos durante la Guerra Fría (ELASOC. PID2020-113994GB-I00), financiado por MCIN/ AEI/10.13039/501100011033.
4LA PALABRA núm. 47, 2024 https://doi.org/10.19053/uptc.01218530.n47.2024.15890 Un experimento literario de la Guerra Fría Pablo Sánchez esplendor de la cocina: compacto es tu regalo: es intensa tu estática riqueza, tu forma: un continente diminuto: tu sabor toca el arpa del paladar, extiende su sonido en los tímpanos del gusto, y desde la cabeza hasta los pies nos recorre una ola de delicia (Asturias y Neruda 40). También hay sonetos, tanto de Asturias (“Fuente de Visegrad”) como de Neruda (“Sangre de Toro”). Una diferencia significativa entre los dos grupos de textos podría ser que los de Neruda son más personales y tienen más interés autobiográfico, ya que se conectan con otros episodios previos de su experiencia: en algún momento recuerda a Rafael Alberti y su teoría de los “poetas gordos” (22), en otro su experiencia consular en Oriente (45) y en otro su interés por la pintura española, a propósito de los cuadros que encuentra en un museo de Budapest y sobre los que reflexiona comparando Goyas, Grecos y Murillos (66-67). Igualmente, encontramos algún experimento a modo de diario, muy poco frecuente en Neruda, cuando narra su domingo en Budapest dividiéndolo por horas y poetiza su visita a un restaurante con dos baladas, una anterior a la visita y otra posterior (68-72). Asturias, en cambio, prefiere dedicar los textos en prosa a defender sobre todo un concepto tradicional de la gastronomía, alejado de cualquier modernidad consumista: así, en “Rehabilitación de la sopa” (25-28) plantea una interpretación entre mítica y antropológica de la sopa, reivindicando la receta proverbial y legendaria frente a las novedades finas europeas. Y en “El alegato del buen comer” (84-87) presenta una soflama contra algunos elementos de la sociedad de consumo que afectan al placer de la comida: la obsesión por las dietas, las modas culinarias, los trucos de la industria alimentaria y la mecanización del ritual de comer. Más allá de los curiosos materiales literarios de los dos autores, Comiendo en Hungría fue un producto editorial especialmente novedoso, ya que estaba ilustrado por artistas húngaros y tenía un diseño tipográfico innovador, que evocaba tanto los libros de recetas como los álbumes infantiles, pero que también tenía un toque pop y enlazaba con algunas novedades visuales como, por ejemplo, las de los textos más heterogéneos de Cortázar en esos años. Así, los textos de cada autor son distinguidos no por su nombre, sino por un signo culinario: la cuchara en Asturias y el tenedor bidente en Neruda. Hay, además, un discurso al alimón entre los dos (“Brindis en la taberna ‘El Puente’”), junto a otros textos complementarios, una receta anónima del siglo XVI y un poema de un poeta húngaro muy valorado por Neruda, Sándor Petőfi. Se trata, por tanto, de un libro aparentemente trivial y poco serio, lejano de las ambiciones totalizadoras y trascendentes de las obras más emblemáticas del boom, incluso de la obra más conocida en España del mismo Asturias, El Señor Presidente, o de los textos más combativos de Neruda. El tono pantagruélico y el peculiar diseño lo acercan más a un concepto carnavalesco de la literatura que no era en absoluto el dominante en esos años de fuerte politización en la literatura latinoamericana. Por eso
5 LA PALABRA núm. 47, 2024 https://doi.org/10.19053/uptc.01218530.n47.2024.15890 Un experimento literario de la Guerra Fría Pablo Sánchez mismo sorprende su aparición en un contexto, el español en el tardofranquismo, en el que la literatura latinoamericana funcionó decisivamente como impulso crítico y subversivo, tanto de conceptos estéticos como de realidades políticas2. El libro ha recibido poca atención hasta la fecha por parte de la crítica y ocupa un puesto bastante menor en la trayectoria de los dos premios Nobel. La causa puede ser, desde luego, su propia condición circunstancial o anecdótica y su sentido lúdico-hedonista. Hernán Loyola lo incluyó en su edición de las obras completas –en contra de lo que cree Barrientos (287)–, pero lo sitúa entre la “nerudiana dispersa”, es decir, la obra no canónica. Para Volodia Teitelboim, es “el libro de la mesa feliz”, un “heterodoxo libro escrito sobre una mesa y nacido de la buena mesa y de la amistad, de la charla tan pantagruélica como las viandas y los vinos, oyendo a ratos violines gitanos” (341). Otros autores, como Eulogio Suárez, afirman, de un modo sorprendente, que “no hay una sola línea de frivolidad en sus páginas” (271). En el análisis más completo que conocemos, Barrientos (2009) destaca la originalidad del texto y estudia en detalle su estructura poética, así como la irreverencia y la perspectiva lúdica de los dos autores, pero no ahonda en la relación de ese texto con su contexto político e ideológico, que es precisamente la clave de su singularidad, porque, como intentaremos demostrar en estas páginas, se trata de una obra con más motivos de interés. La literatura hispánica en el contexto de la Guerra Fría El análisis de Comiendo en Hungría podría actualmente enfocarse, sin duda, desde los estudios gastrocríticos que últimamente han tenido un importante desarrollo académico, pero no es esa nuestra intención aquí. Pensamos que, por encima de su temática gastronómica, se trata de una obra que revela muy significativamente la compleja y no pocas veces contradictoria relación entre literatura y política en tiempos en los que la agenda revolucionaria y antiimperialista tenía un importante peso en América Latina, pero también en España. Porque no debemos pasar por alto que el libro fue publicado por Lumen en coedición con la editorial estatal húngara Corvina y que el texto, como veremos más adelante, puede entenderse como un intento de lavado de imagen por parte del gobierno socialista húngaro, lo cual evidentemente plantea el enigma acerca de cómo en la España franquista tuvo cabida un texto con tantos “ingredientes” comunistas o socialistas, empezando por el comunismo evidente e indisimulado de Neruda (Asturias, como sabemos, fue menos radical políticamente, aunque sus credenciales como exiliado y víctima del imperialismo estadounidense le garantizaban también un valor en el espíritu emancipatorio y subversivo de esos años)3. Pero es que, además, la propia configuración textual elegida por los dos autores (un libro tan híbrido e informal) cobra especial sentido en directa relación con todo un corpus importante como fue el de la literatura de viajes de escritores latinoamericanos por los países socialistas, inaugurado de manera célebre por César Vallejo con Rusia en 1931 y en el que encontraremos nombres como los de Jorge Amado, José Revueltas, Raúl González Tuñón, Graciliano Ramos o Gabriel García Márquez, por citar solo algunos4. Además, hay que recordar que, incluso en esos casos, salvo el de García Márquez (que visitó el país en 1957), Hungría tiene una importancia mucho menor que la Unión Soviética e incluso que 2 Sobre la importancia del boom en España, véase Marco y Gracia (2004). 3 Al menos hasta la polémica provocada por su cargo de embajador en Francia durante el gobierno de Méndez Montenegro entre 1966 y 1970. 4 Sobre estos viajeros a la Unión Soviética, véanse Rupprecht (142-156) y Alburquerque. En el caso de Checoslovaquia, véase Zourek.
6LA PALABRA núm. 47, 2024 https://doi.org/10.19053/uptc.01218530.n47.2024.15890 Un experimento literario de la Guerra Fría Pablo Sánchez Checoslovaquia, el segundo país más visitado del bloque socialista. De hecho, Zelei (76-77) concluye que la presencia del tema húngaro en la literatura latinoamericana del siglo XX es escasa, con un corpus que apenas llegaría a diez títulos, lo que refuerza la curiosidad exótica del texto de Asturias y Neruda. Lo cierto es que, frente a todos esos textos latinoamericanos sobre los países socialistas e incluso algunos testimonios previos de los mismos Neruda y Asturias, Comiendo en Hungría ofrece una desconcertante y pintoresca originalidad. Ante todo, por la particular y poco socialista mentalidad de bon vivant que comparten Neruda y Asturias, pero también porque esa mentalidad está aliada a una concepción diferente e irrepetible del propio sistema literario latinoamericano, interferido en ese punto por la posibilidad de una literatura socialista mundial o una “república socialista de las letras” (con meridiano en Moscú y no en París), es decir, un orden político-cultural que buscaba diseñar una literatura “mundial” a su imagen y semejanza, como postula de manera muy sugerente Locane (193-194). La conformación de esa agenda, que incluía, por ejemplo, las traducciones de las obras de la narrativa latinoamericana pero también las revistas soviéticas en español, está todavía por estudiarse porque forma parte de los muy poco conocidos vínculos y afinidades entre América Latina y la Europa del Este en tiempos del socialismo real5. La obra, por tanto, quizá tenga más interés extrínseco que intrínseco y, por ello, es necesario detenerse en las específicas e irrepetibles condiciones de su producción. Como es sabido, Asturias y Neruda eran ya amigos desde 19426 y su amistad está llena de jugosas anécdotas, como las que explica Neruda en su autobiografía. En el verano de 1965, Neruda (que ya había conocido Budapest en su primer viaje por la Europa del Este, en 1949) estaba en Europa porque había sido invitado a Oxford y a una reunión del Pen Club en Yugoslavia, a la que también acudía Asturias7. El congreso tuvo lugar en julio, pero los dos se encontraron después (en agosto) en Hungría, invitados por el gobierno, con sus respectivas parejas. Después de las actividades como representante del Partido Comunista chileno, Neruda y su esposa Matilde Urrutia pasaron unos días de vacaciones en el lago Balaton (Csikós 75), a las que se sumaron Asturias y su esposa. Fue el jefe del Pen Club húngaro, el escritor Iván Boldizsár, quien actuó de anfitrión y también quien prologó la obra, explicando el entusiasmo de los dos escritores latinoamericanos y el surgimiento aparentemente desinteresado, en ese mismo mes de agosto, de la idea de escribir un libro sobre las delicias de la gastronomía húngara. No debe olvidarse aquí la importancia del Pen Club en la Guerra Fría, y cómo Neruda y Asturias se implicaron en esa institución, pero más interesante es conocer las verdaderas motivaciones –estrictamente materialistas– de los dos escritores para llevar a cabo su proyecto húngaro. Porque hay dos explicaciones: una es la que llamaremos “oficial”, la que encontramos en el prólogo, a cargo de Boldizsár: “la idea de este libro surgió de la sorpresa de la primera noche cuando fuimos a cenar al restaurante Alabardos (…). Fue entonces cuando los dos escritores latinoamericanos pensaron por primera vez en escribir algo sobre la vida húngara” (10). 5 Sobre la Guerra Fría en la cultura latinoamericana, véanse Iber y un reciente estado de la cuestión en Gallardo e Ilian. 6 Lo ha explicado Volodia Teitelboim: Neruda “aprovechó ese mes que estuvo suspendido de su cargo de cónsul por el ‘affaire Siqueiros’ para viajar a Guatemala. Allí entabla una amistad con Miguel Ángel Asturias que dura por el resto de sus vidas. Tenían cierto parecido físico. El pecho y el vientre se les adelantaba como en los pavos. Alguien los vio caminando juntos y los apodó: los dos chompipes. Pero Neruda rendía a todo señor todo honor. Llamaba a Miguel Ángel: el Gran Chompipe” (217). Véase también el homenaje de Asturias (1973) a Neruda a propósito del Nobel de 1971; en él menciona la experiencia húngara. 7 Sobre ese tema, véase Šabec y Geršak.
7 LA PALABRA núm. 47, 2024 https://doi.org/10.19053/uptc.01218530.n47.2024.15890 Un experimento literario de la Guerra Fría Pablo Sánchez Pero disponemos de otra versión, bastante menos espontánea y épica. Como señala Csikós, hoy en día ya sabemos que en el fondo hubo causas financieras por haber aceptado publicar un libro propagandístico sobre el país. Sucedió que las mujeres de Asturias y Neruda querían comprar nuevos vestidos en una de las boutiques más elegantes de Budapest y necesitaban dinero. Así surgió la idea de escribir un libro sobre la riqueza de la gastronomía húngara y cobrar los derechos de autor de antemano (75)8. La editorial estatal húngara Corvina se encargó de la impresión. La editorial había sido fundada en 1955 con la intención de promover Hungría y la cultura húngara en el extranjero (Körber 1), y entre 1967 y 1974 fue dirigida por Lívia Bíró. El texto de Asturias y Neruda (cuyo título en húngaro fue Megkóstoltuk Magyarországot)9 se convirtió en un ambicioso proyecto editorial que se tradujo a varias lenguas (francés, alemán, inglés, ruso)10. No obstante, la primera edición en español, en 1967, no llegó a las librerías, sino que fue regalada y repartida entre las embajadas húngaras en los países de América Latina (Csikós 81-82). La primera edición en español que sí llegó al mercado fue, como hemos mencionado, la de 1969, cuatro años después del viaje, pero un año después, también, de otro trauma histórico del comunismo internacional: la invasión de Checoslovaquia. Pero igualmente hay que recordar que en 1967 había fallecido Che Guevara, y que, por tanto, lo que podríamos llamar la “moral comunista latinoamericana” estaba necesitada de rearmes y optimismo, incluso frente a los errores reiterados del imperialismo soviético. Y a ello hay que añadir el impacto mundial de la Guerra de Vietnam para completar el complejo panorama de controversias ideológicas y presiones a los escritores con repercusión pública, como era el caso tanto de Neruda como de Asturias. Como señala Pedemonte Lavis: En definitiva, una interpretación de las creaciones estéticas durante la Guerra Fría se verá enriquecida si es capaz de reevaluar la importancia de los referentes externos y de considerar las personalidades analizadas como agentes activos, y en permanente transformación, frente a las evoluciones del presente. Al obedecer a un tejido colectivo, los individuos se transforman inevitablemente en creadores de una representación compleja, pero no aislada, sobre las vicisitudes que dominaron el contexto en el que les tocó vivir (185). Es en ese contexto de Guerra Fría, que implica a América Latina, pero también a España, en el que se inserta la insólita operación editorial de promoción socialista internacional que significó Comiendo en Hungría. Hay que recordar que Lumen, una editorial originalmente católica, había iniciado una trayectoria interesante y mucho más audaz ideológicamente bajo la dirección de Esther Tusquets en 1965. No era la primera vez que publicaban a Neruda en España; en 1966 apareció La casa de arena, experimento híbrido entre poesía y fotografía con la colaboración del fotógrafo chileno Sergio Larraín. Lumen, de hecho, evitaba abiertamente competir con Seix Barral y se especializaría en esos años en ese tipo de libros de formato especial, como fue el caso de otro experimento de fotografía y literatura: La ciudad de las 8 También habría que tener en cuenta otro aspecto poco estudiado: los problemas de los escritores extranjeros en lo que se refiere al cambio de moneda a la hora de cobrar derechos de autor o cualquier compensación económica en los países socialistas. En el caso checoslovaco, Zourek (40-41) explica la importancia del dinero “inútil” y lo ejemplifica con alguna anécdota del mismo Neruda en Praga. 9 Quiero agradecer aquí a Mónika Szente-Varga las informaciones proporcionadas sobre esta cuestión. 10 Esta ambición editorial tan singularmente mercadotécnica nos confirma cuánto falta por estudiar lo que podríamos llamar el otro boom, el de la narrativa latinoamericana en los países socialistas. Recuérdese, a modo de dato curioso, que un novelista segundón en el boom occidental como Miguel Otero Silva tuvo sin embargo alguna tirada de más de dos millones de ejemplares en la Unión Soviética (Subero 368).
8LA PALABRA núm. 47, 2024 https://doi.org/10.19053/uptc.01218530.n47.2024.15890 Un experimento literario de la Guerra Fría Pablo Sánchez columnas, de Alejo Carpentier. En el caso concreto de La casa de arena, como recuerda Joaquín Marco, la edición permitió a Neruda “regresar de tapadillo a España y visitar por unas horas Barcelona, acompañado de la editora Esther Tusquets” (14). Pero Marco aporta también una clave para entender cómo la censura franquista permitió ese libro: “se autorizó dada la naturaleza minoritaria de la colección, ya que eran libros de un precio que limitaba su difusión a círculos restringidos” (14). Es evidente que el buen funcionamiento de la estrategia permitió aplicarla de nuevo con Comiendo en Hungría. Recordemos que, al igual que nuevas editoriales como Anagrama, Lumen sigue la línea subversiva abierta por Seix Barral y, por tanto, forma parte de la “red de topos culturales antifranquistas que nadie concibe desde el estrés competitivo” (Gracia 159). Esa actitud explica el interés por determinados textos que podían encajar en la agenda antifranquista de la década, que conservaba además aún la potencia impulsora y subversiva de la Revolución cubana (faltan dos años para la escaramuza del “caso Padilla”). Así, por ejemplo, Beatriz de Moura, que antes de fundar Tusquets también trabajó en Lumen, intentó sin éxito editar un libro de textos económicos de Che Guevara que creía “sutil” dentro de la lucha política, aunque, tiempo después, considerara que el texto daba vergüenza (Moret 319). En ese sentido, publicar Comiendo en Hungría tenía un componente subversivo, ya que implicaba la victoria de una alianza también en apariencia “sutil” del antifranquismo español con la izquierda latinoamericana y con uno de los modelos del socialismo de la Europa del Este, el liderado por János Kádár. Un libro firmado por dos de las figuras latinoamericanas más conocidas en España y que ofreciera una imagen amable y poco agresiva de uno de los países del bloque socialista (uno que, además, había sufrido la opresión soviética, pero parecía haberla superado) podía convertirse en otra semilla de liberación política y cultural más que sumar a las novedades de Cortázar, García Márquez o Vargas Llosa. Y ayudaba a consolidar la posibilidad –bastante utópica, sin duda– de un circuito literario socialista alternativo al capitalista, en el que el reparto de capitales tanto simbólicos como económicos fuera diferente. Que la estrategia tuviera escasa continuidad en una economía como la española previa a la Transición no disminuye el interés por este insólito ejemplo de una literatura latinoamericana socialista que buscaba expandirse por los países capitalistas europeos y también por el Tercer Mundo, en este caso, por la misma América Latina. La sublimación literaria del socialismo Pese a lo dicho, cabe preguntarse si Comiendo en Hungría era realmente un libro de simple propaganda política que justificaba sin más el totalitarismo socialista, aunque fuera en la versión de János Kádár. En la reedición del texto en 2010, desgraciadamente desprovista de las ilustraciones originales, Gregorio Morán enjuicia con severidad la actitud autocomplaciente de los dos escritores: “olvídense ustedes de la rebelión de 1956 y de los tanques rusos arrasando Budapest; Miguel Ángel Asturias y Pablo Neruda atestiguan que se come, se bebe y se disfruta tan bien o mejor que 25 años antes, cuando aún no se había impuesto el socialismo” (9). Sarcásticamente, Morán comenta que se trata de “la Gran Comilona de dos sesentones que ya lo han dado casi todo” (16) y añade que el título del libro debiera haber sido “Comiendo en Hungría, con la nomenklatura” (14). Desde esa perspectiva, podría considerarse Comiendo en Hungría como un ejemplo de la extorsión moral que implicó el llamado “turismo revolucionario”, analizado por Hans Magnus Enzensberger pocos años después: un sistema que desarmaba la crítica de la izquierda occidental (y latinoamericana)
9 LA PALABRA núm. 47, 2024 https://doi.org/10.19053/uptc.01218530.n47.2024.15890 Un experimento literario de la Guerra Fría Pablo Sánchez y conducía a los observadores extranjeros del socialismo real a la ofuscación teórica porque realmente nunca llegaban a formar parte de la sociedad que supuestamente intentaban observar y conocer (97- 135). Otros historiadores posteriormente se han referido a esa estrategia hospitalaria inventada por los soviéticos como “masaje de ego” (Rupprecht 145), que facilitaba que los observadores internacionales que conocían los países socialistas sacaran una impresión globalmente positiva. Sin duda, la felicidad indisimulada de Neruda y Asturias no puede desligarse del tratamiento privilegiado que los dos recibieron por parte de las autoridades húngaras, y tampoco lo ocultaron: Neruda, por ejemplo, explica cómo y con qué boato les recibe el alcalde de Kecskemét en la Plaza Central (95)11. Pero para comprender mejor la originalidad de la obra es necesario insistir en algunos datos previos de ambos escritores, ya que su relación con el socialismo real no era nueva. Recordemos que Neruda y Asturias habían visitado el bloque socialista con anterioridad a ese viaje a Hungría; en el caso del poeta chileno, es muy conocida y polémica su relación con la Unión Soviética y con el estalinismo, que empieza con su primera visita al país en 194912. Viajó en numerosas ocasiones como jurado del premio Stalin (luego premio Lenin); Matilde Urrutia recuerda que Neruda siempre pedía alojarse en el hotel Nacional de Moscú, frente a la plaza Roja (219-220). Asturias, en cambio, nunca se interesó especialmente por la utopía soviética, como recuerda Rupprecht (157), aunque asistió, como Neruda (y un joven y desconocido García Márquez) al Festival de la Juventud que tuvo lugar en Moscú en 1957 y recibió el premio Lenin de la Paz en 1966. Como sabemos, el entusiasmo de Neruda por la utopía soviética se manifiesta poéticamente, sobre todo, en Las uvas y el viento (1952), que incluye un capítulo titulado “La miel de Hungría”. Sin embargo, no cabe duda de que su inicial estalinismo se atenúa después de 1956 y del doble desengaño, con las revelaciones de Kruschev sobre Stalin y, justamente, el sangriento fin de la insurrección en Hungría13. Un nerudiano autorizado como Hernán Loyola considera evidente e incuestionable el desengaño en el poeta (pero no tan severo como el que, por ejemplo, sufrió Jorge Amado), que le conduce a una fórmula nueva: “Más Matilde, menos utopía”. “El cambio”, añade Loyola, “fue radical pero no en el sentido que a los políticos y a la prensa de derechas (nacional e internacional) hubiera hecho felices” (1272). Loyola considera que ahí se inicia la etapa posmoderna de Neruda, menos dogmática en términos políticos, aunque continuará, en líneas generales, la lealtad a la Unión Soviética, con homenajes a determinados éxitos, como, por ejemplo, el triunfo científico-tecnológico del viaje espacial de Yuri Gagarin, a lo que habría que añadir un poemario póstumo como Elegía. El caso de Miguel Ángel Asturias es diferente y sin duda contribuía a que el libro no pareciera radicalmente prosoviético. Su amigo Neruda tenía bastante clara la distancia política entre ambos y lo comenta en sus memorias: “tengo que decir que Asturias ha sido siempre un liberal, bastante alejado de la política militante” (Confieso 604). Sin embargo, su condición de perseguido político a partir de 1954 favorecerá su captación estratégica por el bloque comunista. 11 Edwards (272) recuerda, por ejemplo, alguna anécdota sobre la amistad de Neruda con los políticos húngaros. 12 Sobre la recepción de Neruda en los países socialistas, hay datos importantes en Volek y en Ilian. 13 Es imposible detallar aquí la evolución política de Neruda y las diferentes lecturas realizadas por la crítica (Alonso, Sicard, Rodríguez Monegal y tantos otros). Véase una apretada y ecuánime síntesis en Fernández.
16 LA PALABRA núm. 47, 2024 https://doi.org/10.19053/uptc.01218530.n47.2024.15890 Un experimento literario de la Guerra Fría Pablo Sánchez ---. “Notas”, en Pablo Neruda, Obras completas, vol. V. Galaxia Gutenberg, 2002, pp. 1255-1323. Impreso. Marco, Joaquín (2000). “Prólogo”, en Pablo Neruda, Obras completas, vol. III, editado por Hernán Loyola. Galaxia Gutenberg, 2000, pp. 9-48. Impreso. Marco, Joaquín (ed.) y Jordi Gracia (coord.). La llegada de los bárbaros. Narrativa hispanoamericana en España, 1961-1982. Edhasa, 2004. Impreso. Morán, Gregorio. “Presentación”, en Pablo Neruda y Miguel Ángel Asturias, Comiendo en Hungría. Capitán Swing, 2010, pp. 9-17. Impreso. Moret, Xavier. Tiempo de editores. Destino, 2002. Impreso. Neruda, Pablo. Obras completas, vol. I, editado por Hernán Loyola. Galaxia Gutenberg, 2000, pp. 9-48. Impreso. ---. Confieso que he vivido, en Obras completas, vol. V, editado por Hernán Loyola. Galaxia Gutenberg, 2000, pp. 399-785. Impreso. ---. Poesía política, editado por Gabriele Morelli. Cátedra, 2018. Impreso. Padilla, Heberto. La mala memoria. Plaza y Janés, 1989. Impreso. Pedemonte Lavis, Rafael. “Pablo Neruda, su tiempo y el ‘sentido de la historia’: postura ideológica y creación poética durante la Guerra Fría”. Ayer. Revista de Historia Contemporánea, vol. 98, núm. 2, 2015, 159-185. Impreso. Rupprecht, Tobias. Soviet internationalism after Stalin: interaction and exchange between the USSR and Latin America during the Cold War. Cambridge University Press, 2015. Impreso. https:// doi.org/10.1017/CBO9781316212769 Šabec, Maja, y Marija Uršula Geršak. “Eslovenia y la Guerra Fría cultural: Miguel Ángel Asturias y Pablo Neruda en el Congreso PEN Internacional de 1965 en Bled”. Ars & humanitas, vol. 15, núm. 2, 2021, pp. 49-72. Impreso. https://doi.org/10.4312/ars.15.2.49-72 Schlögel, Karl. El siglo soviético. Galaxia Gutenberg, 2018. Impreso. Suárez, Eulogio. Neruda total. Fondo de Cultura Económica, 2016. Impreso. Subero, Efraín. “Bibliografía”, en Miguel Otero Silva. Casas muertas. Lope de Aguirre, príncipe de la libertad. Biblioteca Ayacucho, 1985, pp. 361-382. Impreso. Teitelboim, Volodia. Neruda. Michay, 1984. Impreso.
17 LA PALABRA núm. 47, 2024 https://doi.org/10.19053/uptc.01218530.n47.2024.15890 Un experimento literario de la Guerra Fría Pablo Sánchez Urrutia, Matilde. Mi vida junto a Pablo Neruda. Seix Barral, 1986. Impreso. ---.Vida, obra y herencia de Miguel Ángel Asturias: 1899-1999. Exposición organizada por la UNESCO y la Colección Archivos en el marco de la XXX Conferencia General de la UNESCO: catálogo. Nanterre, ALLCA XX, 1999. Impreso. Volek, Emil. “Pablo Neruda y algunos países socialistas en Europa”. Revista Iberoamericana, vol. 39, núm. 82, 1973, pp. 349-368. Impreso. https://doi.org/10.5195/reviberoamer.1973.2487 Zelei, Dávid. “La Hungría exótica: representaciones de Budapest en la literatura latinoamericana”. Latin America and Hungary. Cultural Ties. Editado por Mónika Szente-Varga, Dialog Campus, 2020, pp. 75-87. Impreso. Zourek, Michal. Praga y los intelectuales latinoamericanos (1947-1959). Prohistoria Ediciones, 2019. Impreso.