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Capital social y emprendimiento en Formación Profesional

Martín Gutiérrez, Ángela; Fernández-Salinero Miguel, Carolina

Abstract

Un efectivo desarrollo del emprendimiento requiere disponer de competencias técnico-profesionales, emocionales y sociales. La competencia social incluye al Capital social, ya que nos permite acceder a recursos y posibilidades que se encuentran en nuestro entorno y se constituyen como un factor determinante del éxito en el mercado laboral. Desde la Formación Profesional (FP) es necesario desarrollar este Capital para ofrecer al alumnado mejores trayectorias profesionales y experiencias de aprendizaje positivas que favorezcan el empleo y el autoempleo. Este trabajo analiza cómo desarrollar el Capital Social en FP y propone conexiones entre Capital Social y emprendimiento. Se evidencia la necesidad de desarrollar el Capital Social de los miembros de las comunidades educativas, del entorno y de las empresas, para que el estudiantado incremente su empleabilidad a través de proyectos de emprendimiento.

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REVISTA ANDALUCÍA EDUCATIVA Depósito legal: SE-2.194-96 ISSN: 1139-5044 CAPITAL SOCIAL Y EMPRENDIMIENTO EN FORMACIÓN PROFESIONAL Viernes, 22 de octubre de 2021 Autoría Martín-Gutiérrez, Ángela1y Fernández-Salinero Miguel, Carolina2. 1https://orcid.org/0000-0001-9847-245X,[email protected] // [email protected] 2https://orcid.org/0000-0003-3478-9049,[email protected] URL https://www.juntadeandalucia.es/educacion/portals/web/revista-andalucia-educativa/contenidos/-/no vedades/detalle/8dKQZE7Sn2zC/capital-social-y-emprendimiento-en-formacion-profesional Resumen Un efectivo desarrollo del emprendimiento requiere disponer de competencias técnico-profesionales, emocionales y sociales. La competencia social incluye al Capital social, ya que nos permite acceder a recursos y posibilidades que se encuentran en nuestro entorno y se constituyen como un factor determinante del éxito en el mercado laboral. Desde la Formación Profesional (FP) es necesario desarrollar este Capital para ofrecer al alumnado mejores trayectorias profesionales y experiencias de aprendizaje positivas que favorezcan el empleo y el autoempleo. Este trabajo analiza cómo desarrollar el Capital Social en FP y propone conexiones entre Capital Social y emprendimiento. Se evidencia la necesidad de desarrollar el Capital Social de los miembros REVISTA ANDALUCÍA EDUCATIVA Depósito legal: SE-2.194-96 ISSN: 1139-5044 de las comunidades educativas, del entorno y de las empresas, para que el estudiantado incremente su empleabilidad a través de proyectos de emprendimiento. Palabras clave Capital Social, Formación Profesional, emprendimiento, Aulas Profesionales de Emprendimiento (APES). REVISTA ANDALUCÍA EDUCATIVA Depósito legal: SE-2.194-96 ISSN: 1139-5044 Introducción A lo largo del siglo veinte, la noción de “Capital Social” despunta en varios campos de las ciencias sociales, especialmente en los que se relacionan con la educación. Una acepción plenamente vigente de este concepto es la de Putnam (2000), que lo considera como el conjunto de aspectos de la organización social, esto es, las redes, las normas y la confianza, que facilitan la cooperación en beneficio mutuo para el desarrollo de la comunidad a la que pertenecen las personas. Es una metáfora que pone de relieve el hecho básico de que ciertas relaciones sociales favorecen la eficiencia de diversas formas de actuar en el medio social, constituyéndose además en un factor determinante del éxito en el mercado de trabajo actual (Fernández-Salinero y García-Álvarez, 2020). El Capital Social en educación y, particularmente en FP, debe tener por tanto un carácter vinculante internamente y tender puentes hacia el entorno para favorecer las relaciones entre escuela y comunidad, formación y trabajo, empleo y autoempleo (Calvo et al., 2016). A este respecto, Fukuyama (2003, p.43) señala que el Capital Social puede ser “creado mediante la educación, el hábito, la experiencia compartida y el ejemplo del liderazgo”. En este sentido, cabe preguntarse qué papel puede jugar la Formación Profesional (FP) en la creación y consolidación del Capital Social comunitario, ampliado o que crea puentes y cómo dicho capital puede facilitar el desarrollo del emprendimiento. Los objetivos de este trabajo son, a este respecto, identificar diferentes maneras de desarrollar el Capital Social en FP y proponer posibles conexiones entre Capital Social y emprendimiento. Desarrollo del Capital Social en FP Diferentes estudios (Fernández-Salinero y García-Álvarez, 2020; Roth, 2019; Stokes et al., 2006) muestran que en FP se está desarrollando Capital Social, logrando resultados positivos a nivel de empleo y de autoempleo, tanto para las personas como para las comunidades. Una de las formas más comunes de promover el Capital Social en FP es mediante el establecimiento de tareas que requieren que los y las estudiantes interactúen con redes a las que aún no han accedido, organizando encuentros y actividades, más allá del contexto del aula y del centro (Roth, 2019; Stokes et al., 2006). Una de esas tareas sería la creación de «portales de conocimiento», que permitan al alumnado tener acceso a contenido personalizado y le ayuden a generar entornos colaborativos, en los cuales se puedan crear “directorios” que contengan información de foros y ferias de empleo, encuentros con ex-estudiantes, sesiones de salidas profesionales y REVISTA ANDALUCÍA EDUCATIVA Depósito legal: SE-2.194-96 ISSN: 1139-5044 medidas de emprendimiento (Fernández-Salinero y García-Álvarez, 2020). Las comunidades de prácticas son también una manera muy útil de desarrollar el Capital Social en FP. Son “grupos de personas que comparten una preocupación, un conjunto de problemas, o una pasión sobre un tema y que profundizan su conocimiento y experiencia en esta área mediante la interacción de manera continua” (Wenger et al., 2002, p.4). A las ya mencionadas comunidades de prácticas se unirían las comunidades de aprendizaje, las cuales intentan romper la dualidad entre escuela y sociedad al generar procesos de aprendizaje dialógicos donde toda la comunidad educativa y el tejido socio-cultural del entorno próximo se implican en la construcción del proyecto educativo del centro (Allison et al., 2006; Díez y Flecha, 2010). Y, finalmente, estarían las Aulas Profesionales de Emprendimiento (APES), a las que vamos a dedicar el apartado siguiente. Capital Social y emprendimiento en FP “El Capital Social se objetiva en procesos exitosos de emprendimiento” (Rodríguez y Urbiola, 2019, p.11). Ejemplo de ello, es el proyecto APES, que surge en FP Reglada en la Comunidad de Madrid (Decreto 63/2019). Estas aulas son un ejemplo de las múltiples medidas que se están implementando en España en temas de emprendimiento y se constituyen como una estrategia para impulsar la competencia emprendedora. Se trata de una actuación de carácter eminentemente práctico, encaminada a potenciar el emprendimiento y el autoempleo entre los y las estudiantes de FP y supone crear un marco (un espacio y un tiempo) en el que sean posibles otras formas de pensar y actuar, rompiendo la separación escuela-mundo laboral y estableciendo relaciones productivas entre estos dos ámbitos. Estas aulas facilitan los instrumentos necesarios para la constitución de microempresas, con el fin de promover el autoempleo como alternativa al trabajo por cuenta ajena y, además, favorecen la adquisición de los conocimientos básicos acerca de lo que es el emprendimiento. La dinámica de funcionamiento de las APES tiene una doble dimensión: ●La formativa, que amplía las competencias personales y profesionales para el emprendimiento. ●Y la empresarial, que promueve la puesta en práctica de proyectos de autoempleo. Las APES, en definitiva, se conforman como herramientas útiles para desarrollar el Capital Social en FP, ya que en ellas se combina el aprendizaje con la práctica, se potencia un conocimiento interno que REVISTA ANDALUCÍA EDUCATIVA Depósito legal: SE-2.194-96 ISSN: 1139-5044 emana de las relaciones con el entorno y se favorece la implicación de los agentes sociales y económicos externos en la dinámica del centro educativo; buscando desarrollar un Capital Social vinculante, pero que sobre todo tienda puentes. Conclusiones Cada vez más la sociedad demanda que las organizaciones educativas vayan caminando hacia la construcción de comunidades fuertes que desarrollen un Capital Social vinculante y que crea puentes. A este respecto y desde la mirada de la enseñanza de la FP, no solo es necesario desarrollar el Capital Social de los miembros de las comunidades educativas, sino que además es posible incrementar el Capital Social del entorno y de las empresas. Los centros educativos han de involucrar al alumnado de FP en sus comunidades, con la finalidad de ofrecerles mejores trayectorias profesionales y experiencias de aprendizaje positivas. Así, el estudiantado puede incrementar su empleabilidad, entre otras cosas, a través del desarrollo de proyectos de emprendimiento, promovidos desde los centros educativos (por medio de las APES) e implementados por los y las estudiantes en colaboración con el entorno empresarial. Referencias Allison, J., Gorringe, S., y Lacey, J. (2006). Building learning communities: Partnerships, social capital and VET performance. NCVER. Atria, R. (2003). Capital social: concepto, dimensiones y estrategias para su desarrollo. En R. Atria y M. Siles (Coord.). Capital social y reducción de la pobreza en América Latina y el Caribe: en busca de un nuevo paradigma (pp. 581-590). CEPAL/Michigan State Univesity. Calvo, I., Verdugo, M., y Amor, A. (2016). 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ANEXOS Esta comunicación ha sido financiada con ayuda del proyecto «Formación del Potencial Emprendedor. Generación de un Modelo Educativo de Identidad Emprendedora», con Referencia PID2019-104408GB-I00, dentro del Plan Estatal 2017-2020 de Proyectos I+D+i (Generación de Conocimiento), financiado por: Ministerio de Ciencia e Innovación – Agencia Estatal de Investigación/10.13039/501100011033.