Oración fúnebre, que en las solemnes exequias, que hicieron los Señores Deán y Cabildo de la Santa Iglesia Cathedràl de Cádiz... a la amable memoria de su Illmo. Prelado el Señor Don Fr. Juan Baptista Servera...
Full text
ORACION FUNEBRE, Q.UE EN LAS SOLEMNES EXEQpiAS, QUE HICIERON LOS SEñORES DEAN YCABILDO DE la Santa Iglesia Cathedral de Cádiz , CON asistencia del' excmo. ayuntamiento, ALA amable memoria DE SU Illmo» Prelado el Seiior DON Fr. JUAN BAPTISTA SERVERA (que de dios goce ) DIXO •En dicha Santa Iglesia el dia a8, de Febrero de 1781. EL Sr. 0r. ©ON CATETANO UA^A ©E Huarte y'Brihiesca ,Brebendado de ella ,y Examinador Synoddl de su Obispado, - DASE ALA PRENSA POR ACUERDO DE LOS SEilORES Dean yCabildo. —ií»ii III,,1 I Con Licencia :En Cádiz en la Imprenta de D. Juan Ximenez Carreiío, en la Calle Ancha de la Xara.
% 1- -;^T r• c —lv^- » ^-f É i
(ni ) i ñi^»=^> f »^#1 furr Houo.uisus a®eo ,cui nomen. 0.' ' irat Joannes ,hk y>enit in testmonium nt testimonium perhiberet de lumine ,ut omites crederent per Jllum. Joaiiii. cap. I. ESTE FUE, UN HOMBRE ENVIADO “í ,. ^''V. ' por Dios ,,su nombre Juan 5^ el vino .para dar áconocer la luz ,yque todos se inftruyesen por él.- ,/1 t Spada ^de el Señor ,no descarguéis mas golpes sobre nosotros :Dios de miseria 'cordia niirád ‘benignai*nente aíá afligida Iglesia ^de Cádiz :qíianto há que no das abeber áeíla tu Esposa sino iamar- V.
(IV ) amarguias íimarguisinias ^en que ha apura-, do haíla das heses !Quanto ha que la fuiieíla huierte ,fiei’ exe¿utora ác tus decrc tos ,hd cesa de esgrimir su cruel guadaña é sobre efte Choro :sus formidables filos nos •• han arrebatado dé aquellas sillas seguidamen' te áVarios ,respetables por su ancianidad ysu exemplo ;yno contenta cofi afligirnos anosotros jcon un solo golpe', hizo partí* cipára todo el Pueblo /la Diócesis toda de nueftra aflicción yhueftra ’pena ,que un llanto universal se uniera anueílro llanto, quando en la persona .de uno de nuellros mas amados hermanos perdimos Virum hono^ mém cr consilUrium ,íít sapkntem ,opr«, doquij.mistid Xi) varón respetable, un consejero, experto, yprudente, un sabio,'
uir’Thcologo^ -un.Maeítro *de la Miftica, un Mililitro ñcl del. Santuario ^que convertía alos pecadores, 7^que dirigía álas almas Juilas ,que era infatigable en la predicación ,que llenaba 3todó su miñifterio ^que sacrifico ael 'desempeño de icl su propria vida. (*) i* s ' espada de Dios. vivo, aun quedafteis desnuda .íy levantada' sobre iiueilras cabezas ! ya lo hemos viílo ,ya hemos conocido que elle funcllo golpe/fue presagió deotro mayor ,fatal agüero que anunciaba otra muerte ;la que nías fiebia sentir nuestra Iglesia, la que no tardó ^mucho ,, la. que al fin se verificó en la noche del día once de Enero, en que el Dios de la.Magestad arrebató de í. .15 en- ^^***^**^ ^*'******^^JttB*****^^ '(*) 7Guztnán Canónigo- Ma-' gistral tic esta Santa Iglesia jt^ue habla muerto en a?, tic Septiembre de 1781.
(VI> entre nosotros la alma de.icl Illmo. yRmo; Señor '"Don Fr. Juan Baptista Servera nues^ tro Prelado. .Qiié ,horror ,qué susto !Her*- manos Sacerdotes ^habrá’ quien quiera sucederle^en la silla ,quien.se atreva ácargar sobre sus hombros tan. formidable pesoquien desee empuñar ese báculo ?/ v* .Qiun distante de 'desearlo estuvo síenv pre.este pobrer humilde hijo de Francisco. En su mas tierna edad ^huyó áel desierto^ para abrazar las .penitencias yausteridades; paravivir en el retiro v, lexos del bullicio del siglo. Estas son sus ideas *pero en el desierto ^en el retiro ^en la vida privada lo dispone ylo prepara -la Providencia para que algún dia aparesca como enviado suyo alas gentes del mundo. En efecto ^este; cuya muerte yo vengo árecordaros esté *4que
(VII) que del sombrío desierto de un Claustro ,de entre las mortificaciones ypenitencias ,.de entrevias humillaciones yla pobreza ^se elevó de pronto sobre la suerte del Señor ; ócupó el solio sacerdotal ,empuñó el baculo ^.fue consagrado Pontifice en la Iglesia^ fiiit homo 7nisus acui nomen erat Joannes ^ filé un hombre elegido por Dios ^enviado por Dios ,su nombre Juan ,yen cumplir miento de su. misión ,él se presenta áel mundo ,para dk testimonio de el que era la verdadera luz ^yde su léi ;ypara persuadir por medio de su predicación ,aque todos la creyesen yla observasen ^hk nh in testimonium ut tcstimónium perhiberet de lumine y, ut omnes crederent per. illum, * Ved aqui lo que yo concibo debo manifestaros ;que el Prelado que lloramos, di- ;r; fon-
(vmj funto ,este Juan fue un hombre á/quien Dios dispuso ypreparó ,para hacerlo dig* tío de llamarlo después ,con una vocación particular ,áel tremendo oficio áqiie la destinaba. Pero qué son ni la vocacioií ^ni las disposiciones necesarias para el desempeño 'de ’eh tremendo ^ministerio •de Obispó'"; si el sugeto ‘llamado ydispuesto por Dios para serlo ,no corresponde como debe ^no llena sus funciones ?Asi 'yo no debería 'subir 01 aeste* sitio ^sino pudiera deciros otra cosa de el Prelado’^que hemos perdido sino que entró en el rebaiío’ que apacentó ,‘por la puerta de una vocación verdadera yle- *•*f• gitana ,ycon las disposiciones precisas en una palabra /que ^este Juan "fue envh do por Dios, No hermanos ,yo puedo de cir mas. .Qiiando voi átributar ásu me I mo-
(IX), moría el homenage de un elogio chiistlano, sincero verdadero aunque estol mui distante de formarle el apoteosis ¿colocándolo entre los Santos >ycanonizando todas sus aíjciones yencuentro en estas un mérito' solido,^ un valor ^qtie si en la-presencia del^ Señor que Juzga -hasta lo justo ylo perfcao ,no ha sido digno de recompensa ^a nuestros ojos es digne) dejelogio yalabanza. Digno de elogio yalabanza es un Prelado, áquien jDios dispuso y^ preparo para que supiese. desempeñar su vocación'; digno de elogio yalabanza es un Prelado ,que emplea las disposiciones que ?recibió' de Dios en servir asu ministerio. Ve aqui V. S. Illma. ve aqui Vr*Exa. lo ,que voi^a decir co- •• jno dispuso, ypreparó' el Señor áeste Juan en la soledad yel retiro ,.para enviarlo á íC fque
(XVI ) conocimientos de su eterna salud ,para perdonar alos pecadores ^para santificarlos. Ved aqui el alto ministerio aque destinaba la Providencia aeste Joven ^ministerio áel que necesariamente debe preceder la santificación del qne haya de exercerlo. Si 3el que ha de entrar ael Santuario 3el que en calidad de su mino Sacerdote ha de penetrar álo interior del veló 3ha de llegar hasta el Propiciatorio , debe subir las gradas ya revestido de santidad. Aquellas palabras de el Aposto! (6) ^ Convenia, que nuestro .Pontífice fuera San- to 3innocente 3sin mancha 3mas puro que los Cielos 3segregado de los' pecadores del ^^Slo ,prueban que el Vicario ,del summo Sa:-. (^)Talh fnim decebat ut nobu esset Pontifex S^anBas ^ •elshr ccelu tmocens tmiolhius ,scgrtgatus ifeccatorihus ,exc (xqu,. D. P,m. ad ,H/br “cap, 7.\-. ,5.
(’XVII ) Sacerdote Jesús el que ha: dé participar de su carader idebe ^participar de sü santidad 3ysu innocencia. Debe empezar por huir del aire contagioso de el siglo ^por ignorar sus ‘máximas. Segregado enteramente cíe ellas nuestro Prelado ^lleva sobre su espíritu ysu cuerpo' el yugo del Seuor ‘desde su infancia ;entrega una carne no corrompida' aun ,álas asombrosas penitencias y austeridades ¿que en las desiertas sierras de la Arrabida 3desde las. ásperas montañas de el Pedroso 3dióló San Pedro de Alcántara asus hijos. ' ¿ Yel pobre abatido retiro de un Monasterio' será* capaz de producir la grande santidad de un Obispo? ¿Engendrará la obscuridad de un claustro ,las grandes prendas '3 las heroicas virtudes que deben santi- Efi.
{xviii .) ficar su alma: PSí ,miserables partidarios del vano -y fatuo resplandorque' da el mundo. Esas 'casas de oración yretiro ^donde se conserva la pureza ydonde se ha guarecido la penitencia donde se 'ha refugiado la po-. breza evangélica que el inundo no conoce, donde vive -el espiritu de Jesu-Chiisto ,son el taller mas aproposito para que se forme la santidad de sus Vicarios. ¿De donde salieron santificados ya para santificar ánuestra España ,los Ildephonsos ,los Froilancs^ los Braulios ,los Fulgencios ,los I^eandros^ innumerables otros ,sino de la ’obscuridad de los Monasterios ?Dios'^ lleva ala soledad álas almas áquienes quiere hablar á el corazón ,allí las forma eii todas las virtudes ;yallí las ensava en el exercicio de ellas ,para examinar su «correspondiencia y exac-
(XIX ) exa6litud én pequeñas acciones ,yconfiar* íe después mayores cargos :siervo mió ,les dice ,has sido 'fiel en poco ,yo fiaré muchas-’ cosas átu fidelidad. >'*•^^ V* ¿No obre) asi Dios con nuestro Obispo? ¿-Que fue sino ensayar yperfeccionar sus virtudes lo que hizo por medio de su Madre la Religión ?Los superiores ^áquienes cierta-' mente ilumina el Señor quando ellos aborrecen el espiritu de partido /reconociendo en este hombre ciertas virtudes ,^ciertas disposiciones extraordinarias le confian ^aun no siendo Presbytero ^la enseñanza de los Jovenes Religiosos. Muipronto lo va ábuscar el mando ,que tantos solicitan con ansia ycon empeño. Los Conventos de Almanza yde Valencia fueron los primeros Teatros en que se presento de superior ,ñeque dominantes in
<-xx ) cleris -^ sed firma fatU gyefis ex animo ^no paira doininar sobre la hercdad-del Seííor ^sino para* ser el excmplo de su rebaño se hace cargo de apacentarlos, para proveer cuidadoso, á*sus espíritus ^‘y- ^sus necesidades temporales^ no para ¿interesarse .torpemente en las utilidades que pueden resultarle de governar ^¡yascite qui in yohis est 'gre^ gem íDei y, proVulentes ::: : sccunduní (Dekm ^ne»' que turpis. lucrl gratia^ (7) -*En el cumplimiento de estos encargos lo dispone el Señor para que desempeñe otros ;nada omite la Providencia para fori’ mar un Prelado á. su Iglesia ’;no bastan estos cortos ensayos del govierno monástico :el conocimiento practico de distintas gentes ynaciones ^el estudio yobservácio- Í7)D. Petri. Episr, i. cap. 5. v. 2. & nes
(XXI ) lies que se hacen en los Países de la mayor cultura ien las Capitales yCortes ;en que florecen las ciencias ¿el método ¿el buen gusto ^la santidad >la disciplina conducen mucho. Para que ni aun esto le faltase ^lo lleva Dios desde las margenes del Turia álas orillas del caudaloso Tyber á que en la capital del imperio de jesü-Chris^ to 3álos pies del Primado del christianismo 3se instruya en las obligaciones pastorales. Este fue el oculto designio áque cooperó su Religión sin saberlo 3qiiando lo destinó aque fundase en Roma el Real cojivento de los Santos quarenta Mártires., Aquel 3nos dice él Eclesiástico 3(8) aquel hombre áquien va áinstruir yformar la sabiduría del Seíior 3caminará' áPaíses extran-
/ 1 ^"Cxxn ) trangeros'j observara álos sabios ,estudiara la venerable antigüedad ,aprendera en las conversaciones de los hombres mas. celebres, concurrirá* con los Magnates ,yse presen* tara con estimación delante, de el supremo legislador. Ved aqui verificado todo esto en este pobre hijo de Francisco :se presenta en aquella Corte ,ylas puertas del Vatb cano sé le abren ,para que observe allí co* mo se govierna la Iglesia ;el ^grande^Be* nediélo XIV. lo aprecia y. lo distingue : forma amistad con muchos Cardenales ,con Prelados yConsultores de las Congregacio* ‘nes ;observa ,aprende ,se instruye en el continuo y.largo trato de nueve años que estuvo allí. Vuelve aEspaña amandar su Provincia con el exemplo de las ‘virtudes que habia adquirido ,entra luego en cali- ^dad
(XXIII ) dad dé Difiiiidor general, áentender en el bastísimo "govierno de toda la Religiónde San Francisco. Acaso hubiera sido Comisario general de toda la fiimilia Cismontana, si su corazón no hubiese estado tan desprendido de los deseos del mando. Formado por la mano de Dios, no se acomoda á-unas máximas mas politicas que religiosas ;imover unos resortes, que él juzga indignos de manejarse entre las austeridades ypenitencias de un Monasterio ;resuel- to desde que tomó el habito ,ádexarlo todo por Jesu-Christo como Pedro ,jamas dio entrada en su corazón álos deseos de Diego. y. Juan ,por las primeras sillas. Yo os aseguro lo que me acuerdo haberme dicho sú Tilma, yconfirman los que le conocieron )que jamás pretendió ,ni de un modo
(XXIV ) indirefto 3ninguno de los empleos que obtuvo. Asi preparaba Dios áeste hombre que habia de enviar sobre su Pueblo :asi lo preparaba con la .santidad de sus costumbres. Pero aun no es esta toda la prepa- » ración necesaria 3para el que ha de venir en medio de las gentes ut testirnonium perhU heret de lumlne 3ut omnes crederent pey illum , áiluminar átodos 3ainstruir en la Religión ;es preciso que el Señor lo ilustre con su sabiduría. V§. II. ípUDO FALTAR EN ESTO LA Providencia ¿que lo disponía para Prelado 3quando 3como dice San Isidoro 3un Sacerdote por irreprehensible que sea su vida 3es inútil en, la Iglesia de Dios 3si no es
(( XXV ) es doíto ?(9) Ni qualquiera instrucción es suficiente”^ áel que como luz debe colocarse en el candelero. 'Un estudio común v m vulgar yuna instrucción poco solida en 'las ciencias sagradas ;úna theología ceñida alas arideses *metaphisicas de questioñes inútiles y'abstractas Iuna VIoial laxa ly casuistica, una oratoria de agudezas pueriles ,de frivolos conceptos ^son ünos raudales cenagosos, que no pueden dar ábeber ael Pueblo del Señor *sino lodo :no son la .ciencia yla sabiduria con que Dios dota alos que há de elegir para Prelados ;no 'son aquella luz; que entre las tinieblas de la preocupación yel mal gusto luce para desengañar éins- .i ijG o;.v^truir. >.rW"*- ••• Tam doarina qn^rtt^ vita clarete deber Ecciesiasticus doáor. Nam doarina sme vita arrogantem feddit": vita sino doarina iiiutilem facit. D. Isidor, íib^ 5. sentent, cap. ^6.
(XXXII ) der corresponder alos designios de el Se- nor. Estos se manifiestan ya :en la soledad ,en el retiro de el Monasterio ^Dios lo llama ,ut testimonium perhiberet de lumine , para Prelado de la Iglesia. IHizo el ser* vir 'estas bellas disposiciones ^de que estaba dotado a el desempeño de tan tremendo ministerio ?Si Señores ^vedlo en la segunda parte 'de su elogio. •r S. P. IPREVENIDO POR DIOS .desde el principio ,nó hubiera hecho servir esas disposiciones ádar testimonio de la luz ;.y persuadir la Ici jyo me vería precisado áconfesar ,que nuestro Obispo hábia sido aquel siervo des-
(XXXIII ) cuidado éinútil ,que escondió el talento que le fue dado para que lo aumentara : mas’ no fue asi ;observemos sencillamente las acciones de este Prelado ,y. en ellas veréis con quanta razón puedo deciros yo <ír tcstitnoniuni JocitiHc^ yJuan coirespon* dio *ala vocación de el Seuoi ^Juan hizo servir sus disposiciones' áel' alto fin -para que le. fueron comunicadas. No temáis Señores que yo ,abusando de la féque venis áprestarme, os falte ála verdad, 6que r. abulte ypondere lo que no sea digno de lín. verdadero elogio. La santidad ,de este lugar meobliga áque solo os -refiera qm¿ audilpimus ,quoi yidifnus ocülis nostris ^mcims nostr¿í contr.eBaipjsrttnt (i6) ylo que hemos oido^ Id que hemos visto ,lo •que tocaron núes- (z6) Joann. Episr. cap, i. v. i.
(XXXIV ) tras manos ;aquellas acciones en que Kizo servir sus -virtudes cilustración áel desempeáo de las obligaciones de un Obispo; §. I. ,,_ TLEGOEL -DIA EN QIJE DIOS verificase sus designios :aquel huniil- #• de ypobre hijo de* Francisco es llamado áapacentar* parte de el rebano de^ Jesu- Christo. ¿Teméis qué quien no pretendió los empleos de el claustro ^olvidado de esta moderación ,apeteciese la silla episcopal ? Ocreeis que baxo el remendado saco viviese oculto el hombre viejo para alegrarse ycomplacerse en tan sublime -exalta- Clon ?Pues no fue asi ;se conturba quan-^ do recibe la noticia ^se posee de un temor el mas grande ^yla impresión g^ue este hace
(XXXV ) ce en’ su espíritu ^pasa hasta la maquina, ycae enfermo de unas violentas calenturas. Encubre atodos el secreto del Rey , yen el' pobre retiro de su celda renuncia el Obispado de Canarias. Insiste el Soberado en que lo admita .ysp hace publica la elección. En vano intentan 'persuaduio los Religiosos ,él no 'cede hasta que un precepto formal de obediencia ,que le impuso su Generé ,lo decide 'áadmitir. .Obedece ,vá ála Metrópoli de la Nación para ser consagrado ;la Corte lo recibe ,como áquien merece una particularaceptación de el Soberano ,brinda con la funesta copa de' sus encantos ydelicias a los modestos ojos de un Religioso ;el laxo ,la opulencia ,el fausto ,salen a.recibir áel que vivia en el abatimiento yla
(XXXVI ) pobreza ;le enseña la política 'los medios de conseguir mayor exaltación-, áel que reusaba la que iba árecibir ;lo rodean los lisonjeros ,lo aplauden’ los .que Jamás lo han conocido- ,todo, es corrupción ,todo riesgo ,todo precipicios ypeligros. En situacioii tan expuesta ,Dios mió ,la Sacio- .JL Santa Unción* que ',vá áderramarse sobre su cabeza ,descenderá a:<su alma? . SI .Señores a senhabia prevenido para "que no: lo inficionara el aire contagiosb que.se respirá ;entre_ los 'Coi tésanos. Para ir áconsagrarse ^se preparo con unos rigorosos exercicios de muchos dias ;én ellos se entrega todo las penitencias ,álos ayunos ,ála óracioii mas fervorosa jen ellos ve las' graves obligaciones que va acontraer ;en ellos 'mira .que ser prepara ya a -1 .jsus
(XXXVII ) sus .hombros la pesada cruz de una Diócesis •se reconoce ministro del primer orden en la Iglesia ,yque él ha de ser hhostia que reconcilie ásu pueblo ,yen esta reflexión ;imitando áel Sacerdote summo Jesu-Christo ,clama con el mayor espíritu Pater hora cUiifica filma tuum ut filia, tuá¡ darificet re; (i?) P^dre iluminame ,para que yo pueda gloriñcarte :tul erant tu mihi eos decUsti ;tuyas son estas almas, ytu ahora las confias ámi cuidado ;serva eos in nomine tuo quos dedisti mihi ,conserva en vuéstra gracia estas ovejas que me entregáis :yo te .debo ayudar ,yo debo apacentarlas ireducirlas álas. sendas seguras, yo' he de responder de sus défeétos' ,pues Dios •mió yo voy ásantificarme ámi mis- (Í7)Jo^*^*'* *7*
(XXXVIII ), nio para que se .santiíique mi .rebaíío' :et pro eis ego santifico me. ipsum ,iit sint ^ipsi sanüificAti in liferitate. El deseó de ir áverificarlo le hace dexar inmediatamente la Corte ;viene aembarcarse aCádiz ^que se yo si fue esto ui> presagio de que í.vendria después aapacentarnos :se embarca luego ,llega alas Islas^. entonces verdaderamente afortunadas*, yape-* ñas llega emprende visitar toda su Grei ^ que -es decir ,atravesar continuamente cl mar ;que es decir ,caminar otras veces por desiertos ,donde no .se *halla población en las noches ;que es decir ,subir .montanas espantosas ;que es decir ,atravesar .cordilleras peligrosisiínas ;que es decir ::::qué ? llenar exadlamente las obligaciones de un buen Pastor ,derramar, las virtudes con que .•A*
(XXXIX ) f estaba dotado. No hubo Pueblo en la basta extensión de todas siete Islas j, donde no fuera áconocer ásus ovejas ^y^que estas aun inatcrialiTiente lo conocieran :no hu-- « bo- Pueblo donde no administrase los Sacramentos; no hubo Pueblo donde no explica:, se todo el catecismo ;no hubo Pueblo donde su zelo no reprehendiese los vicios ;nohubo Pueblo donde este 'Juan ’no predicara penitencia.' En vano 'quieren intimidarlo con exponerle los peligros de mar y tierra inevitables ,si ha de concluir una rigorosa visita ,él responde lo que el Apos- to! (l8) nec fació animam meam frciiosiorem quanv pie ,dummodo^consuman ctirsum meum ^niinis^ tcriiint^ycrhi quod 'accepi' adomino yo no estimo 'mi vida ^con tal que cumpla mi des- •tino ,^ ^1^5] A£l. Aposc. cap. 20. ,t•'^.
1 (XL ). > tino ,yel ministerio de la predicación que me ha sido confiado. Esíe ministerio es el que ha mirado siempre la Iglesia^ como el mas principal de un Obispo, (ip) ,'y este fue en el que Juan se exercitó continuamente ^ut teñimos ntum perhiberet de lumhie yut onincs crederent per tllum ypara enseñar la lei yformar en la religión ásu Pueblo. -Se propone engendrar hijos en Jesu-Christo formarles' las costumbres 3solidarlos en-^la doólrina ^separarlos de la corrupción der losvicios 3santificarlos. En una predicación sencilla 3pero fervorosa ycontinua 3les derrama todo su corazón 3 les comunica sus virtudes ;les persuade á que las hayan de prafticar 3no en fuerza C/9 )Prjeclicationis munus est Episcoporum Precipumn.' Trid. Scs. 4.cap. 2,.... .
f( XLI ) 'de una eloquencia humana ^sino en virtud *de su fervor ysu espiritu ;no desiste doñee 'formetuy Christus (ib) hasta formar la imagen del Señor en todas sus ovejas, ¿Y. podrán olvidarp aquellas Islas la apostólica charidad iCon que las visitó ? ?Glvídarán otras muchas pruebas de áus virtudes ?Si' el tiempo que todo lo destruye yconsume ^si la ingratitud que olvida todo >borrase su nombre de la memoria de aquellos Insulanos ,si éstos no lo dexasen 'recomendado asus hijos ,que no le conocieron ,si no pasare de una generación en otra ;si no fuese celebrado en la posteridad por esas gentes ,yo os digo que clamarán en su elogio las piedras :las piedras de los suntuosos edificios que labró ycon- -~L (20) Epist.iM.Galac. cap’. 4. v. ip. sa-
(XLVIII ) aquellos Obispos venerables de ‘nuestra Espana ,que presidía el gran San Isidoro ,entre los’ que se -halló Pimenlo que ocupaba entonces nuestra sillá, ¿Por qué ós parece que el santo Concilio Tridentino pará atajar’ el voraz fuego -de ':1a heregia ^yocurrir ála^ reforma ‘de las costumbres^ mandó reestablecer los seminarios eclesiásticos? Pro- I videncia tan utiP, que qüando no huvieran tomado otra* aquellos Padres ,esta sola ,se miraba entonces >dice el Cardenal Palávici- ni, como suficiente reparar lo qué se havia’relaxadó la disciplina (17) \un Preel Señor Benedia:o XIV, de Sinodo Diocesána lib. 5.’ II, ni menos por lo consiguiente en 531. como dice Giovanni en su historia de los, seminarios ,vease el cap. i. de este Concilio ,yel canon 24» de el Concilio IV. de Bo— ledo celebrado en 633, el que está inserto en el decreto de Graciano. (27) HistorV Concil. Trid. lib. 22. cap. Si c.
(XLIX ) lado que para instruir en la Religión ásu. I pueblo ,sigue las venerables huellas de los Atenágoras ^los Clementes de Alexandría , los Cyrilos ,los Chrysostomos ^los Augustinos ^explicando incesantemente el catecismo'? Un Prelado que consume sus rentas en labrar ydotk* un Seminario >asegurando asi el que se formen virtuosos „ysabios Sacerdotes ^no merecerá todos nuestros elo; giosPe- No habrá quien ^publique lo que -hi- zo" ?í. Ami se me-»figura que veo deseendcr'^á-'uii Angel del Señor ,áel Angel >tu-, telar de su primera Esposa Canarias-, pasar de una Isla áotra ,yeh todas ellas cáminar de pueblo en pueblo ,de casa en casa, andar 'por losdesiertos ,subir por las montañas;; 'sí., ^yoi/lo veo 'yo lo ivéó empuñar la trompeta ;yo lo oigo clamar ávoces , V V-y'N-: au-
(L) audite Insula; ¿íT atcn Ute fopuli (i8) Islas afortunadas oid Pueblos dichosos sabed que , fuit homo misas aT>eo cui nomcn erat Joannes , ai teneis un Pastor enviado por Dios «t testimonium perhiheret de lamine ,ut omnes crederent per. illam ,para ilustraros en el conocimien- to de la lei santa ,disponeos para aprovecharos de ,su doftrina ,para darle copiosos frütos. -"^' •M -Aquel, campo':, aquel campo los .dara en abundancia' ,pero no sera él quien los cogerá todos. La Providencia lo vá ásacar * de allí ;obedece el decreto que lo destina á Cádiz ,ycomo hizo Pablo en Mileto jun- A ta álos Presbíteros yles dice Vos •satis a pyirytíí dÍ6 ¿jud in^ésus^ stiifi .^uoModo juhil^ suh^ traxerim utilium ^uo rtiiuus anuutidYcrn , “(a8)Isai, cap. v. i,/ -(ip) Aft. Aposr. cap. 20,
LI ) bien sabéis que desde que entré ágobernaros ,nada he omitido que conduzca para vuestra instrucción :argentum is* aurum aut tem nuUíus cóncupbi ,yo no he buscado vuestras riquezas ai os dexo lo que me disteis; yved aqui\,que en aquel mismo punto reparte* en obras de piedad qúanto dinero le habla quedado ^no queriendo traer áCádiz nada 'que correspondiese áaquellos pobres. A' Dios hijos ,les dice ,Pueblos de mi rebaño ypor los que yo hé transitado 'siempre' predicando ,ampUus non Vtiehitis fme'm meam ynp volvereis averme mas. A- el oir estas 'palabras lloran todos ,besan su mano pastoral, y-traspasados de él sentimiento lo acompañan hasta la embarcación. .. í"/Esta’ lo conduce ánosotros ,¿ynosotros nb •lo^ experimentamos desdé luego.em- ;pe-
CLH ) penado en santificarnos cinstruirnos ?Cádiz sumergida en el luxo ,en los placeres ,en I la sensualidad ;Cádiz en donde quasi necesariamente vivimos todos disipados ;Cadij' en donde un sucesivo no interrumpido circulo de negocios terrenos nos trae olvidados -de el interés de nuestras almas ;Cadiz. necesitaba un exercicio publico de devoclon que la interiorisara ,de una eficacia tal que pudiese .contener la justa indignación de Dios. Nuestro, Prelado conoce esto, y, su caritativo zclo ,emulo del que mar nifestaron un Bono de Greraona ,,y un S, Carlos Borromeo^ en Milán ,un Jubenal de Ancina ien el Piamonte ,un San payetano en Véncela ,un San Phelipe Neii en Roma ,un Pío IV. ,yun Clemente VIII. en toda la universal Iglesia ,nos establece la ora-
i (LUI ) Oración de las quarenta horas aquella oración quasi .continua delante de el mismo Jesu-Christo sacramentado 3que .tantas veces ha sabido' atraer las misericordias de Dios ^obre los Pueblos; í:o ‘Cádiz .embriagada con. el vino de ^sus continuas^ diversiones >no le satisfacen ya éstas ,sino' las bebe como el 'implo Balthasar ,en los mismos vasos deel Santuario, en los dias santos de el Señor inuestro Obis- •po quería que estos álo menos se preservaran de' la profiinaclon >para qüe se empleasen en el culto yen obras de piedad : que en ellos se cerrase el bárbaro inhuínáno Circo ,vergonzoso resto del Gentilismo •4. que recrea la ’natural ferocidad de la’ Nación. aunque desea esto su zelo ,no se preocupa para querer arrancar ..violenta- .'S no oineii'
(LIV. ) mente' por si mismo ^lo que tolera el Magistrado por evitar mayores males. Sabe que la venerable antigüedad detestó esos proce-^ dimientos ‘violentos que respeto ála Potestad civil en el exercicio de sus funciones , que empleó el’ ruego -sacerdotal ,no el anathéma ^para que ella aboliese las diversiones -que* juzgaba contrarias ála Moral de el Evangelio. .Sabe ,en fin ^-que álos Padres de un Concilio de el Africa solo diólo su Zelo (30) el suplicar áel Emperador Honorio ,prohibiese la celebración de los espectáculos en los Domingos ydias festivos ^é imitador de este prudente zelo ,recurre auxiliado de V, E. ánuestro Soberano ,que infinitamente mas pió yreligioso que Ho- .no- (30) Codex Canon. African. Can.
(XV ) norlo 'no tardo diez años (*) en condescender alos ruegos de nuestro Obispo ,sino inmediatamente declaro quanto le desagra; daba 'esta profanación ;prohibiendo por pun- to general en todos* sus Dominios ,ese genero de espe(5láculos ,c.en.los dias que se deben, santificar. Cervices duras .flexibles solo áel temible poder de el brazo Secular, conoceréis ahora la razón con queda" alabamos los Sacerdotes ?con la que os re" prehendia vuestro Prelado ? Mas bien diré con la que Juan quería daros aconocer la luz ,éinstruiros a.fondo en las máximas santas de la lei.‘ Solo r!á _¥ () Los Padres del Concilio V. de Cartago en 399. suplicaron áHonorio aboliese los Idolos ,se demoliesen los.. Templos ,yno se celebrasen los Teatros en dias festivos. Honorio solo convino en lo primero ,como consta de la lei 17 yi8del Codi'^o Theodosianc tir. de Paganis ,yhasta el año 408. no convino en que no se celebraran los espeftaculos en dias festivos. Ici 19»Cod. Theodos. tit. de Paganis.
(LVI ) áeste fin predicaba continuamente este fin emprendió formar, uñ catecismo exaéto^ yen efefto trabajó buena parte de unas instituciones christianas ^para dar ábeber ^ el^ pueblo toda la Religión ,no según lajian desfigurado las ‘vanas, opiniones ,sino según la; enseña ^él Evangelio. Pero no para aquí su zelo :conoce que' de poco puede servir el que‘se intimen iípor medio de la predicación y.el catecismo que medita las verdades santas en todo' su rigor ^si en el .Tribunal de la Penitencia han de hallar las -más abominables relaxaciohes ,benignas tolerancias ^.y suaves condescendencias ,que riegan en su raiz los vicios en lugar de arrancarlos. Con esta '•reflexión establece en todas las Parroquias ciertas conferencias académicas yálas que manda asista todo el
(LVII ) Clero ,para *que en ellas controviertan las niateriaá; morales, siguiendo á. algún autor metódico de segura ysana' doctrina. Yo. no quiero ^oid estas palabras que en cierta ocasión me dixo ámi su Illma. yo no quiero seair Confesores los que ^sigan las opiniones laxos. Ypara formar de una vez dignos Timoteos, dignos Titos, dignos One - zimos ,quiero decir ,dignos Ministros que colocar sobre los Pueblos, para* que le ayudasen en el govierno de las almas ,resuel- ve atacar ,yhacer la guerra ála laxitud yla ignorancia. Esos monstruos que ha aborrecido siempre ,como ásus mayores enemigos ,la Iglesia, que ha hecho quanto ha pedido porque no entren áel Santuario , porque no se apoderen de la Tribu sacerdotal ,esos monstruos se aterran áel mirar Plos
{LXIV ) palabra de Dios para inflamar. Asi ,;como se nos refiere de Augustino ,cum discesum é Vita sihi instare mteligeret ,conociendo que el fin de su vida se acercaba ^Tsalmos ^aVid qui ad penitentiam pertinent ^in conspcElu pósitos^ profiisis lacrimis Ugebat ,se hace leer los fer^ vorosos Salmos Penitenciales ,cuyas clausulas repite compungido ^llorando amargamente.^ Asi imita a’ el grande Obispo de Hippna el Obispo de Cádiz ^yDios Padre benigno le conserva como aAugustino el libre USQ de sus potencias y^ sentidos, has- $ ta el ultimo instante :dgo sensibus integris in oratione defixus. (36) Dé esto se aprovecha para clamarle ael Señor eri una oración fervorosa .yhumilde ;ypara exortar asus sobrinos ydomésticos áque amen ysi- i4 '"j* Vicia de San Augustin en las lecciones del Breviario,
XLXV ) gáñ la virtud. Yo voi áser juzgado ^Ies dice-, yvosotros lo sereis algún dia. Entre tan fervorosos a¿los de un temor .san- to ,ide una amorosa confianza pasa la tarde de el dia once de Enero :recibe luego la Sacro-Santa Unción-, yqual otro Jacob ,entre .las agonias de la niuerte dá su bendición paternal á-sus- hijos todos que lo rodean. Yalia quando un profundo silencio lo ocupaba todo ,quando.' la obscura y triste noche llegaba á'la mitad de su car- *rera(g.7)’; qiiando no se oían otros ecos^ qiie los de el Sacerdote que exortaba áel Obispo ,^ylos gemidos con que éste lloraba sobreY" sus defectos ymiserias tu. oinj nipotente voz í- Dios mió ^baxa de lo^ alto '1y^^r¿Q rw*^»**** /^7) Ciifft ¿niin quietum silentium coatineret omnia-,:i& nox *in suo cursii médium iter haberet ,omnipoteiis sermo tims de Coelo áreualibiis sedibiis ,durus debellator iii mediara externiinij tcrrafli pfosilibic. Sapieiit. cap. i8. W. 14. &15.
(LXVI ) de los Cielos, yse hace sentir en el Palacio como un guerrero áquien nadie resiste, Tu voz llama ala eternidad áel Obispo ,tu -VOZ corta los estrechos lazos que unen el alma con el cuerpo ,ynecesariamente muere este hijo de Adan. Hor*^ roroso decisivo -momento !Las funestas soni- 'bras de un sepulcro reciben aquella carne de miseria ,para reducirla aelpolvo de su origen. En vano las vestiduras Pontificias ,la Casulla ,la' Estola ,el Anillo ,el Báculo ,la Mitra intentan distinguir,ese yer- to cadáver de los demás ,ese yerto cadaver -vá áderramar sobre todas esas insignias ,la. fetidez ,.la. corrupción ,^y>.los gusanos.- Su alma, su noble alma cae en las manos de Dios ,para sufrir todo el rigor de 6u juicio :sangre de Jésu-Christo presérvala
(LXVII ) vala de que caiga en el profundó lago, en la mansión de la obscuridad yel horror: sea presentada ála luz santa éinextinguible que en otro tiempo prometistes 'a •Abraham. Si ,Dios niio ,yo espero qu¿ el Pastor que acabas de quitarnos habrá muerto en tu gracia. Pero las imperfec. ciones ,Ids defedos veniales jde que. no xarecc.ui el justo, le impedirán el .que entre en vuestra gloria hasta que el .fuego lo purifique la pena temporal debida ásus pecados ya reinitidos ,ha de satisfacerla entre llamas abrasadoras ,^onec reddat noYisimum qmdrantem (38) hasta pagar enteramen^ te Allí el no puede valerse asi mismo, vi nb está' en estado’ de merecer. Ai her- 'maños ‘el .que..os corícedia indulgencias., el (38^ c, 5. V* 2^. que
(LXVIÍI ) que os abría el tesoro de la Iglesia ^para amirioraros la satisfacción que debíais p^* gar en esta vida ben la otra ,no puede dispensarse ási proprio ni un dia ,ni un instante de la pena que debe :¿no os coininovereis vosotros áayudarle ?Vuestro Pastor en una cárcel. mas rigorosa ,que en la que se ^vio Pedro y su Iglesia ^su Esposa sus hijos todos no pedirán áDios por el ?Ministros 'de 'el Señor repetid los ^ clamores que yo os he interrumpido ^fieles unid vuestras oraciones yvuestros votos álos de el Sacerdote :sangre de Jesu-Christo, sangre redemptora de todo un mundo purificad el alma de nuestro Obispo ,rociado con la innocente sangre de esa victima que acaba de oírecerse, este Ponti-
(LXIX ) tifice de la nueva alianza ,podrá entrar , entrara ciertamente áel Santuario de la Gloria ádescansar eterna- '^ mente. Amen.