Francisco Ayala y su compromiso editorial en España y América Latina
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ESPARA Y WRICA EN EL BICENTENARIO DE LAS INDEPENDENCIAS Francisco Fern5ndez Belt& y Lucia CasajGs (eds.) UN~~DE~P~ UCA UNIVERSIw eusto DE GMN CANMA Unim!dd de Dew Univerrldad JAUME.1 UNNFIRSW PON~CU de CBdk M SA~.AWCI
FRANCISCO AYALA Y SU COMPROMISO EDITORIAL EN ESPA~A Y AMERICA LATINA Manuel Angel V$uez Medel Cotedratico de Literatura Espotiolo. Universidad de Sevilla Es un acto de sensibilidad y generosidad, pero tambien de justicia, que este I Foro Editorial de Estudios Hispinicos y Americanistas dedique una de sus conferencias plenarias a Francisco Ayala, que aparece aqui asociado a dos de sus gr-andes presencias literarkas: Cervantes, a quien dedicaria importantisirnos ensayos luego recogidos en el volumen La inuencicjn del Quijote. Indagaciones e inuenciones cewantinas,' y Jorge Luis Borges, con el que mantuvo una gran amistad, acompanada de reciproca admiraciirn. Kecordemos que Borges saludaria el relato de Ayala El Hechizado. como .,uno de 10s cuentos mis rnemorables de las literahlras hispinicasz~.~ Miguel de Cewantes fue, para Francisco Ayala, el mas alto exponente de la creatividad literaria y, a1 mismo tiempo, de la autoconciencia e intencionalidad creadoras. Fojador de la novela moderna y, a la vez, su punto mas elevado, el Cewantes que interesa a Ayala no es sir10 el autor de El Quijote o de las Nodas ejemplares, sino tambien el dramaturgo, el poeta -acerca de cuyo menester conservamos, como una joya, el anilisis ayaliano del soneto al mul lo de Felipe II-, e incluso el hombre. A diferencia de Unamuno, que a£irmaba en 1. Las "bras citadas aparccen al final, en Refermcias. 2. CI. Viiias Pique& David: "Hechilado por el Aleph: Ayrki, lector de Rorgrs: Borges, lectvr dc Apia,., en Aniunio Sinchcz Trigueros y Manuel A. V5rquez Medel (eds.1: Frunchco Ayula y Amidcci.
el Prhlogo a Vida de Don Quijote y Sancho .me siento mas quijotista que cervantisra y pretendo iihertar a1 Quijote del mismo Cemantes,., Ayala se siente cervaniisra y hasta cervantino, y titula uno de sus textos recogidos en I'alabms y Let?-u.s Cervantes no s61o escrihi6 el Quijote-. En el podemos leer: Cervantcs puso SLI genio unico en todo cuanto cscribi6, y nc escribi6 s61o el Qurjote l..l Bueno sera que, de una vez por todas, sr termine con el juicio invetcrado acerca de una suputsta mediocridad de Cervanlrs en cuantc nc sea su Qz'*te. Es nn prcjuicio ridiculo, y ya es hora dc acabar con 61. LC, que para Ayala qtrrda furra de coda duda es que Aun cuandr~ nunca huhicra escrito el Qtrijott?, Cewantcs figuraria de todas maneras entre los escritores mL i~nportantes dei mundo, aqucllos pocos a quicnes corresponde la primcra linea en la historia dc la literamra univcrsal. En esa primer21 linea se situa taillbien Ayala. I-Ioy es el primer 22 de abril (vispera del ilia del Libro), desde hace 104 aiios, que Fr-ancisco Ayala no esta entre nosotros, dando .raz6n del mundo,,. Se nos fue una clara maiiana de o~ofio, con la misma sencillez, con la mislna dignidad con la que siempre vivi6.. Sin viscerales miedos a la muerte que bien sabia -por propia y amarga experienciaque forma parte de la vida. Es dificil clue alguien pueda culminar su existencia con esa rara perfeccihn que el maestro Antonio Machado -a quien tanto admiraha y sobre el que tan liermosas y sabias piginas escrihi6 pedia para marcharse en silencio y con discrecihn de la vi- &a, ligero de equipaje. Pero si es cierto que 9,Ileva quien deja y vive el que ha vivid~,., Ayala nos deja mucho, y por ello hemos de trabajar en el yunque donde se forja la palabra, corno trihuto de gratitud por el regalo de su extensa ohra. Testigo privilegiado del ultimo siglo -El escetor en su siglo, titul6 un volumen de ensayosAyala vio pasar la humanidad del carro tirado por hestias a la nave espacial, de las sombras chinescas a las imigenes tridimensionales de sintesis, de la invencihn de la penicilina a la ingenieria genelica, del preghn callejero a la consumaci6n de la Aldea Global en Internet ... Y siempre lo hizo -observador exceptionalcon inter& y a la vez con mirada crftica y lilcida, no exenta de capacidad anticipadora, profetica. Tambien con el convencimiento profundo de que si, en la ciencia y en la tecnologia, 10s avances humanos resultan innegables, en el imbito de la erica, del comportamiento, de las pautas de conducta y de 10s valores esenciales, no hemos llecho demasiados progresos desde nuestros antepasados en las sabanas africanas. Y lo peor de todo, que no estamos a salvo de retroceder en cada recodo de la historia, que no podemos conar la cizaiia sin cercenar el trigo, y que hemos de aprender a vivir
con nuestra parte oscura, individual y socialn~ente. Todo ello se refleja con una gran riqueza en su obra de creation, po6tica., como le gusraha calificarla. Ilecia el Premio Nobel de Literatura -y conlpafiero de exilio puertorriquefio de AyalaJuan KamOn Jimenez, que su propia obra era conocida en palte y siempre en la misma parte.,. Algo parecido podriamos decir de Francisco Ayala, uno de 10s nan-adores e intelectuales mayores de la cultura universal del Siglo xx: su obra es conocida poco, en parte, y siempre en la misma parte. Como en alg~mas ocasiones he manifestado, si Ayala hubiera fallecido con 75 aiios, nadie le hubiera agradecidu sus extraordinarias aportaciones a la cultura universal, a uno y otro lado del AtEntico: solo cIespu6s llcgaria su ingreso en la Real Academia, el Premio liacional de Literatura (19841, el Premio de las Letras Espaiiolas (19881, el Premio Cervantes (19911, el Premio Principe de Asturias (1988) y su candidatura a1 I'remio Nobel, reconocimiento que estuvo a punto de aicanzar en 1998. Y, aunque ya Ayala ha ganado en el canon literario algo mis clue unas lineas en un pirrafo sobre la narrativa espaiiola del exilio, estainos aiin muy lejos de reconocer en 61: a) A un perspicaz e interesantisimo narrador joven; que se incorpora brillantemente a lo mejor de la tradici6n de nanativa decimon6nica con sus primeras novelas Trugicomedza de un hombre sin espiritu (1925) e Ifisloria de un amanecer (1926). b) A1 miximo exponente de la narrativa hispinica de vanguardia con El boxeadory un dngel(1929) y Cazudor en el alba (19301, as: colno a un joven vanguardista enamorado del cine, que escribi6 el primer libro que en nuestra lengua se dedici, a1 sCptimo arte, con el titulo Indagocidn del cinema (1929). c) A1 tiempo que forja sus inicios literarios, Ayala se convierte en uno de 10s grandes juristas y precursores de las ciencias sociales en EspaAa: tras su formauOn en Berlin, a finales de 10s 20 y principios de 10s 30, Ayala serj letrado de las Cortes de la Repilhlica y Catedritico de Derecho, tras realizar una innovadora tesis sobre la Constitucion de la Kepiiblica. Sus traducciones y ensayos sobre la libertad, la cultura y la sociedad de su tiempo son ah, en nuestros dias, de vigente referencia. 3. El primer texto impreso de Ayala qur conoccmos apzrrci6 el 28 de febrrro de 1923 (aiin tenk 16 atius) cn la revista Wiict anstocrdtica y se tntaba iic un aniculo subre el pintor Julio Ronlrro dc Torres. El 1924 publicaria sus primeras n:irraciancs "1.a rnaripus2" y "La sombr.~ del hermano en el perihdico Bi Globioho.
EIPARI Y AMERICA EN EL BlCENlENARIO DE LA1 INDEPENDEN<III 4 Camino del exilio, en Paris, en 1939, Ayala renovar2 su trayectoria narrativa po6tica (creativa) con d1iAiogo de 10s muertos,: la primera de las incitaciones a la reconciliacitin, texto que seri incorporado a uno de sus conjuntos de novelas rjemplares, Los u.sz~Qadores (19491, que -junto con La cabeza del cordero (1949b marcan el amino de renovaci6n de la narrativa hispinica de posguerra. e) Ayala, desde su primera juventud y, especialmente en el exilio, trabaja incansablemente en lo que hoy llamariamospen'odismo nrltz~ml, enco trjndose entre sus publicaciones de referencia La Gaceta Literaria, Revista de Occidenle, El Solo, ya en Argentina, el diario La Nacidn, de Huenos Aires, en cuyas piginas de cultura dirigidas por Mallea realiza aportaciones intelectuales avanzadas en decadas a su tiempo. A su regreso del exilio, son de referencia sus articulos en Injormaciont.s, mc y, especialmente, El Pa3. fi A inediados de 10s afios 40, y especialmente durante su fecunda estancia lxasilena, Ayala se convierte en una de las grandes autoridades de la sociologia hispinica con su Tratado de Sociologia (19471 y su lntrodncci6n a las Ciencias Sociales (19521. g) Duvante su tiempo de exilio, como veremos -aunque como actividad iniciada desde 10s afios treinta con la uaciuccitin de Lomzzo,y Aria, de Arnold Zweig (1930)" Ayala seri traductor de cinco idiomas -aleman, franc&, ingles, italiano y pomgu6sas1 como un impolrante tetirico de la traduccitin, y tamhien teririco y critico lite~ario.~ h) Ayala culmina su trayectoria creativa con sus novelas Muertes deperro (1958) y El fondo del uaso (19521, y sus relatos posteriores hasta llegar a era obra maestra de la narrativa transmoderna que es El,fard&z de la delicias (1971 y posteriores ediciones). -- 4. En 1029, en Uerlin, rraliz6, en colahor~ciiin con Reatc Ifermann, su primera traducci6n de im relato ;alern5n quc se publicarh en .Y<ntesis. 5. Cf. El vol. I11 de sus Obras (Tumpletas (GalaKia Gutenberg-Circulo de Lectores, Barcelona, 20071, dcdicado a 10s Ectj~dzos literan'or, &a buem cuenta de estas dimensiunes. 170 -
rRANC5CO AYALA Y iU COYPRIM50 ED 'ORAL De la Republics al exilio Antes de entrar con mis detalle en las relaciones de Ayala con la actividad editorial, me parece conveniente una breve aproximaci6n de 10s aiios que van de la proclamation de la Repiiblica a1 exilio, para poder centrarnos posteriormente en su actividad editorial (como escritor, traductor, director de colecciones universitarias y de revistas) a lo largo de su periplo como exiliado, a traves de Argentina, Brasil, Puerto Rico y Estados Unidos. El aiio de 1931 fue fundamental en la vida de Francisco Ayala. Acababa de concluir su estancia formativa en Berlin, que inici6 en otoiio de 1929 tras la obtenci6n cie su Licmciatura en I.eyesy finaliz6 el verano de 1930. Un ario crucial en su trayectoria, tanto para su for1naci6n intelectual como por sus irnplicaciones personales: especialmente el encuentro con la que hahria de ser su primera esposa, la chilena Erelvjna (Nina) Silva. En enero de 1931 Ayala regresa a Berlin para conli-aer matrimonio con Nina y posteriormente trasladarse a Madrid: ~~Durante ese perfodo -afirma Ayala en Recuerdos y olvidcsmi mujer me ayud6 en 10s trabajos de traducci6n y comparti6 mis amistades, paaicipando en nuestras tertulias [...I El ambiente en que nos moviamos ahora, desde nuestra llegada a Madrid, era un ambiente de alegre expectacibn. Los acontecimientos politicos de EspaKa desintegraci6n final del regimen monirquico y proclainaci6n de la Rephhlieran esperados con un sentimiento de confiada seguridad. El pais respiraba una atmosfera de tranquila anticipation: se miraba el potlienir con optimismo, y el advenimiento de la Rephblica era aguardado en la misma actitud con que las familias esperan un parto ...,,. Recordemos que Ayala habia publicado ya, en su juvenh~d, sus primeras novelas Tragicomedia de un hombre sin espfritu (1925) e Historia de un amanecer (19261, as! como sus vnnguardistas conjuntos de relatos L!l boxeadory un &gel (1929) y Cazador en el alba (1930) y el librito Indagaci6n del cinemu (1929). Sin embargo, 10s arios que nos ocupan (de 1931 a 1939) serh de parentesis en su actividad literaria, que se reanudarfa con el impresionante texto ~~Diilogo de los muertos,, (1939) escrito cainino del exilio: ,,en 10s arios que van desde mi regreso de Alemania hasta el exilio en Buenos Aires, mi actividad literaria como autor de obras de imagination qued6 en suspenso,~. Sin ernbal-- go, su plum permaneci6 activa en el campo ciel ensayo, del estudio filos6licopolitico, y de la traducci6n. Asi cuenra Ayala la proclainaci6n de la Kepuldica: Se produjo el 14 de abril; y cuando nosotros oimos por la radio la noticia de lo que estaha ocurriendo salimos a reunirnos en el cafe de La Granja El Henar con los amigos que all: solian hacer tertulia a diario. La concurrencia era mayor que de costumhre, y la excitaci6n de la gentc, muy grande,,. Contertulio del cafe Pa Granja era Manuel
Azaiia, quien habria de tener, a decir de Aydia, ssdestino de heroe shakespeariano.. Durante esos aRos primeros de la Republica Ayala era ya profesor auxiliar de Derecho politico y secretario de la Facultad. En 1931 se doctora y gana una plaza del Cuerpo de Oficiales Letrados del Congreso, ante un lrihunal presidido por Julian Besteiro. Ademis, sigue participando de la terlulia de la Revista de Occiclcnte, y Oitega le encarga los editoriales o articulos de fondo de Bl Sol. En 1932 publica El derecho sociul en la constituci6n de la Republica, y en 1933 gana la Citedra de Derecho Politico de la Universidad de La Laguna, aunque pjde la excedencia para seguir en la de Madrid. El 4 de noviembre de 1934, en plena <,revolucihn de Asturias,, mace su unica hija, Nina: ,~los quejidos de la parturienta alternaban y se nlezclaban con 10s disparos de fusileria en la calle.. I'ocos meses despues inoria su madre y daha, sin saherlo, en el funeral, el liltirno abrazo a su padre. En mayo de 1936 Ayala sale de Espafia para ofrecer una gira de conferencias polAmerica del Sur. Durante su visila a Argentina, Paraguay y Chile en compaiiia de su mujer y su hija les sorprende el comienzo de la Guerra Civil. Ayala regresa a Espaiia para ponerse a disposici6n del Gobierno de la Repfiblica, como funcionario del Ministerio de Esrado. Sera Secretario-Consejero de la Legaci6n de Praga: .En esa temporada prefer! olvidarme de que soy escritor y, dejando para ~nis propicia ocasibn el cultivo de las aiTes literarias, ocupe mi pluma en la redacci6n de documentos oficiales y mi ticmpo en gestiones atinentes a nuestras relaciones exteriores,,. Ayala sigue el periplo del Gobierno de la Kepiiblica: Madrid, Valencia, Barcelona.. . poco antes de la entrada de las tropas de Franco en la Ciudad Condal, emprende el camino del exilio, via Puancia, hacia Argentina: ,,>ahid que habia salido de EspaAa para muchisimo tiempo, quizi para siempre ...,,. Afonunadamente, no fue asi, y se abria, en 10s afios de Argentina, Brasil, Puerto Rico y Estados Unidos, el periodo mas fecundo de la escritura ayaliana, desde Los usurpadores a El,jurd<n de las delicias. Ayala y el mundo editorial Hoy, con todo, deseamos centrarnns en las diversas y ricas jmplicaciones de Francisco Ayala con el mundo editorial, que comienzan -us evidentecomo escritor, y que encuentran en 61 un inusual inter&; s61o explicable por su posterior experiencia como editor y director de colecciones y revistas. .Mi labor escrita -afirma el granadino universal, con una precisa autoconcienciapresenta dos grandes vertientes: por un lado, la del comentario encaminado a interpretar el curso de la historia donde me encuentro sumergido, y por el otro, la plasmacibn artistica de mis intuiciones acerca de lo que pueda
ser la realidad esenciab,. Es ese el nucleo de toda cosmovisihn: jcuil es la realidad esencial a que responden los acontecimicntos y accidentes de la vida? Ayaka, aceptando que el hombre de lrtras, el -intelectual,,, ha de set la conciencia del cuerpo social a1 que peflenece, realiza un importante .examen de conciencia. en una de las obras myores de su pensamiento, Ruzh del mundo. En sus palabras finales proclama que 10s intelectuales deben ,,esforzarse sin descanso por hallar, en medio de la crisis y a favor de su coyuntura, ei sentido de la realidad histhrica en que se encuentran implicados y, desde el centro de esa rcaiidad, pensar 10s temas eternos con sinceridad implacable; mantener viva, en incansable clamor, la demanda por el destino esencial del hombre,,. Esa he la inisihn que asumio Ayala y qne se 1nanifiest.a desde sus juveniles afios: ~~Aunque no lo puedo recordar -nos dice en Recuerdos y olvidos-, es lo mis probable qne fuera Melchor Eernindez Almagro qnien me facilito el acceso inicial al que entonccs me parecia paraiso de la letra impresa, pues a el se debih, esto sin duda alguna, el que yo publicara en scguida articulos en el 70 a ver imdiario La ~poca I...],,. Ayala nos ha coniado con detalle chmo lleb' presa, a sus 18 afios, su novela Tragicomedza de un hombre sin espsritu, gracias a clue Guillermo Ferrindez Shaw costeara la edicihn. A partir de entonces, reafirma su presencia en tertulias y circulos madrilefios, especialmente en el circulo de Ortega y la Reuistu rlt. Occidenle, as! como en La Guceta Literaria de Cuillermo de Torre y Gi~nlnez Caballero. Ayala recuerda tamhien coli detalle la publicaciOn en CIAP de sus escritos sobre cine, a peticidn de Salazar Chapela: Me llev6 a1 gerente, cntreguii los originales, y me dieron a firlnar un contrato de edicihn que yo lei estupefacto. La tirada era relativamente g~andc, algo como 5.000 ejemplares y me pagaban adelantado el 15 por 100 del precio de venta sobre la edicihn entera. Le dije a Estehan: .Peru si esto no purde ser. Van a perder dinero.. La vida de Ayala en la Espana republicans esta profundamente implicada con divrrsas iniciativas editoriales: traductor del alemin (Carl Schmitt o El hombre y la sociedad en la Ppoca de crisis, de Karl Mannlieim), ,,a ultima hora de la tarde acudia alin a la tertulia de la Reedsaa de Occidente I...] y pua recargar todavpa mis por si fuera poco mi agenda, acepte, a sugestihn de Ortega, el encargo de redactar k~s articulos editoliales o de fondo de El Sol, [...] cuando Oitega perdih el control de aquel diario, pas6 a escribir para los nuevos nacidos de su iniciativa, Luz y Cluridad, algunos editoriales~~. Ayala, con todo, prefirio siempre vivir de su trabajo como profesor," editor o traductor, antes qne obligarse a pn~ducir, mis all5 de su vocacihn y voluntad, 5. Urilizamos m 10s pirrafos siguientes, con arnpliaciuncs y mmiiccs, la rsplendida intoimacihn ofrccida por la rundacihn Ayala: hnp://~ww.fiayala.es/inde~.P1ip/Tnductor-y-edit~tllK6/~l/.
ESPABA Y AMLRICA EN EL BICENTENARIO DE ill INDEPENDENCIAI en el imbito de su escritura gustosa y creativa: ,,No he sido jamis, en rigor, un escritor profesional, no he vivido de la pluma, sino de otros oficios y mencsteres, concornitantes en la mayoria de los casos,~. Su conocimiento de idiomas le permiti6, ya desdc su etapa de Berlin,' iniciarse en el ane de la traducci6n, y a su regreso a Madrid, afirma, .el trabajo de traduccidn iba a procurarme 10s ingresos indispensables durante el lapso que uanscurriera hasta haber obtenido una posicion econ6mica de alguna firmeza.. Francisco Ayala, durante su primera etapa de exilio en Buenos Aires, trabajo como traductor para la editorial I.osada. Su primer encargo fue 121 versi6n espafiola de Los cuadernos de Malte Laurid~s BBgge, de Rainer Maria Rilke, que aparecio en 1941 y que sigue siendo la que publica Alianza Editorial. Ademas de Losada, Ayala fue tamhien traductor para otras editoriales argentinas, como Sudamericana, Argos o Schapire. Se dedicaba sobre todo a textos literarios, principalmente del alemin, como Carlota en Weimar, de Thomas Mann, o las Conversaciones con Goethe, de Eckermann, pero tambicn tradujo del ponuguQ las Memop-ias de un sargento de nzilicias, de Almeida y del frances unas I'aginu.~ e.~cogida.s, de Leon Bloy; su uaducciOn de La rornana, del italiano Alberto Moravia, ha conocido numerosas ediciones y actualmente sigue siendo la versi6n de referencia en lengua espaiiola, considerada incluso por algunos especialistas en traduccihn como superior a la version original italiana. Francisco Ayala, que siempre consider6 la imprescindible complernentariedad entre teoria y praxis, entre reflexion y accicin, ofrecih en el suplemento literario de La Nucidn, de Ruenos Aires, dirigido por su amigo Eduardo Mallea, nna serie de entregas entre diciembre de 1946 y febrero de 1947, que conforman el ensayo .Breve teoria de la traduccicin., publicado por Taurus en el cuaderno Prohlemas de la traduccirin en 1965, y recogido posteriormente en varios voliimenes de estudios literarios, especialmente El escritor en su siglo y ahora en el vol. I11 de sus Obras Completas." En ese ensayo afirma el autor que la traducci6n ..es labor ingrata: exige mnucho y procura menguados frutoszz. Quiz5 por ello, Ayala no se dedic6 solo a traducir: tamhien preparc ediciones de clisicos, escrihici prcilogos y estudios intn,ductorios, ejerci6 como vocal o asesor en comit6s editoriales y dirigi6 colecciones y revistas. Su relacion con la empresa de Gonzalo Losada, aunque tormentosa, fue la tn2s frilctifera: Ayala fue vocal de la colnisihn editorial del Instituto Argentina 7. El primer lihro que trailujo htc la novcla de Arnold Zweig iorenzoy Ana. publicada en 1930 tn Edicionrs Hoy, Mailrid. Ay;iB no drj6 de hacei traduccionrs liasta el comienzo de la guerrs en 1936, principalrncnrc dc tcxtos alemanes dc rtma juridico. en colaboraci6n con su plimrra rsposa, Etrlvina Silva. 8. Fags. 100-124.