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Un artículo desconocido de Rubén Darío: "Mallarmé. Notas para un ensayo futuro"

García Morales, Alfonso

Abstract

Los estudiosos de Darío y los de la recepción de Mallarmé en español conocen la traducción que aquél hizo en 1894 de «Les Fleurs», considerada la primera traducción de un poema de Mallarmé al español, y sobre todo conocen el ensayo «Stéphane Mallarmé» que, con ocasión de la muerte de éste, Darío publicó en la revista El Mercurio de América (Buenos Aires, octubre 1898). Existe, sin embargo, otro artículo de Darío sobre Mallarmé completamente desconocido hasta ahora. Se titula «Mallarmé. Notas para un ensayo futuro», también tiene carácter necrológico y se publicó en otra revista bonaerense, El Sol del Domingo, poco antes que el del Mercurio. Después de más de un siglo de olvido, Alfonso García Morales lo presenta y lo reproduce completo y acompañado de una serie de notas explicativas con el fin de demostrar que Darío comprendió, admiró, incluso empleó la literatura del Maestro del simbolismo algo antes y bastante más de lo que se ha supuesto hasta ahora.

Full text

Un a ículo desconocido de Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» Al onso GARCÍA MORALES Uni e sidad de Se illa RESUMEN Los es udiosos de Da ío y los de la ecepción de Malla mé en español conocen la aducción que aquél hizo en 1894 de «Les Fleu s», conside ada la p ime a aducción de un poema de Malla mé al español, ysob e odo conocen el ensayo «S éphane Malla mé» que, con ocasión de la mue e de és e, Da ío publicó en la e is a El Me cu io de Amé ica (Buenos Ai es, oc ub e 1898). Exis e, sin emba go, o o a ículo de Da ío sob e Malla mé comple amen e desconocido has a aho a. Se i ula «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o», ambién iene ca ác e nec ológico y se publicó en o a e is a bonae ense, El Sol del Domingo,poco an es que el del Me cu io.Después de más de un siglo de ol ido, Al onso Ga cía Mo ales lo p esen a y lo ep oduce comple o y acompañado de una se ie de no as explica i as con el in de demos a que Da ío comp endió, admi ó, incluso empleó la li e a u a del Maes o del simbolis- mo algo an es y bas an e más de lo que se ha supues o has a aho a. Palab as cla e: Rubén Da ío, S éphane Malla mé, Mode nismo hispanoame icano, Simbolismo an- cés, C í ica, T aducción. An Unknown A icle by Rubén Da ío: «Malla mé. No es o a Fu u e Essay» ABSTRACT Specialis s in Rubén Da ío and in he ecep ion o Malla mé in Spanish a e amilia wi h his 1894 ans- la ion o «Les Fleu s», conside ed he ea lies ansla ion in o Spanish o a poem by Malla mé, and abo e all wi h he essay «S éphane Malla mé» which Da ío published, ollowing he F ench w i e ’s dea h, in he magazine El Me cu io de Amé ica (Buenos Ai es, Oc obe 1898). The e is, howe e , ano he a icle by Da ío on Malla mé which has un il now emained comple ely o go en. I s i le is «Malla mé. No es o a Fu u e Essay», i is also o a nec ological na u e, and i was published in ano h- e magazine o Buenos Ai es, El Sol del Domingo,sho ly be o e he a icle in El Me cu io.Mo e han acen u y la e , Al onso Ga cía Mo ales ep oduces he ex , accompanying i wi h a p esen a ion and a se ies o cla i ying no es which show how Da ío unde s ood, admi ed and e en used he li e a u e o he Mas e o symbolism ea lie and o a g ea e ex en han has been hi he o acknowledged. Key wo ds:Rubén Da ío, S éphane Malla mé, Spanish Ame ican Mode nism, F ench Symbolism, Li e a y C i icism, T ansla ion. SUMARIO:1. I. 2. II. Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o», El Sol de Domingo, Buenos Ai es, nº 3, 18 de sep iemb e 1898, p. 1. 3. Bibliog a ía. Anales de Li e a u a Hispanoame icana 2006, 35, 31-54 ISSN: 0210-4547 04 Anales de la Li e a u a Vol. 35 28/9/06 13:08 Página 31 Tan o los es udiosos de Da ío como los de la ecepción de Malla mé en espa- ñol conocen la aducción que aquél hizo en 1894 del poema «Les Fleu s», consi- de ada la p ime a aducción de Malla mé al español, y sob e odo conocen el o i- ginal y pene an e ensayo «S éphane Malla mé» que, con ocasión de la mue e de és e, Da ío publicó en la e is a bonae ense El Me cu io de Amé ica en oc ub e de 1898. Al onso Reyes, el más de o o malla meano de la p ime a mi ad del siglo XX en el mundo hispánico, coloca es e ensayo como es imonio inicial de su lib o Malla mé en e noso os.Rica do Sil a San is eban en su ecien e y minucioso S éphane Malla mé en cas ellano lo conside a, jun o con la aducción, «el e da- de o inicio» en la di usión de la ob a de Malla mé en nues a lengua1.Exis e, sin emba go, o o a ículo de Da ío sob e Malla mé comple amen e desconocido has a aho a. Se i ula «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o», ambién iene ca ác e nec ológico y se publicó en o a e is a bonae ense, El Sol del Domingo, poco an es que el del Me cu io,con el que p esen a elaciones pe o ambién ma - cadas di e encias. Lo ep oduzco po p ime a ez, p esen ándolo y ano ándolo. I A di e encia del lí ico Ve laine y al igual que el ebelde Rimbaud, el comple- jo Malla mé ue descubie o p og esi amen e y su p oyección in e nacional se ac ecen ó pós umamen e. Da ío, sín esis del mode nismo, e leja bien es e p oce- so, especialmen e di ícil y a dío en los países hispánicos. Podemos deci , emple- ando la palab a eligiosa que dio sen ido a oda su ayec o ia, que Da ío se ini- ció en Malla mé len a y es o zadamen e. Es cie o que u o que ence p ejuicios an es de conoce lo y que su conocimien o no alcanzó a se comple o. Tal ez no leyó o no le in e esó «Un coup de dés», y desde luego igno ó o os ex os, como la «Ou e u e» de Hé odiade oIgi u ,descubie os as la mue e de ambos. Además, es e conocimien o no pa ece en p incipio especialmen e p oduc i o, pues no dejó huellas muy isibles en su p opia ob a c ea i a. Sin emba go, en la Al onso Ga cía Mo ales Un a ículo desconocido de Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» Anales de Li e a u a Hispanoame icana 2006, 35, 31-54 32 1«Las lo es» apa eció en una an ología de aducciones da ianas de poemas lo ales de los nue- os anceses i ulada «Fies as p ima e ales.- Los poe as y las lo es» (La Nación,14 no iemb e 1894, p. 3), jun o con «Una dalia» de Ve laine, «Las lo es de O elia» de Tailhade, «Los nenú a es» de Ba bey D’Au e illy, «La canción de las osas» de Robe de Villehe é y «C isan emos» de Hen y Co bel. Fue dado a conoce po Du au 1953: 233; y ep oducido en Da ío 1967: 1215. En cuan o al a ículo «S éphane Malla mé» (El Me cu io de Amé ica, ol. I, oc ub e 1898, pp. 161-166), ue ecupe ado po E win K. Mapes en Da ío 1938: 134-137, de donde se ep oduce en a ios luga es, como en Da ío 1950: 913-920. Al onso Reyes lo ecogió, algo eco ado, en Malla mé en enoso os (1ª ed. 1938, 2ª 1955), lib o que o ma pa e del conjun o inacabado de ex os Cul o a Malla mé,en Reyes 1991, XXV: 208- 211. Reyes ambién elabo ó desde comienzos de los años 30 una «No icia de aduc o es» (213-220), que se inicia con las e siones malla meanas de Guille mo Valencia en 1898. Di ícilmen e pudo desco- noce el hallazgo de Du au, pe o al ez ya no u o in e és o casi iempo en egis a lo. La monog a- ía de Sil a San is eban 1998, que dedica a Da ío las pp. 32-37 y 54-64, es con mucho lo más comple- o sob e el ema. Más limi ado es el es udio pa alelo de Léc i ain 1999, pp. 133-164; y pu amen e oca- sional, el homenaje de De To e 1948. 04 Anales de la Li e a u a Vol. 35 28/9/06 13:08 Página 32 li e a u a en español de la época Da ío ue, ambién en es o, el pione o, el que ini- ció la imp escindible labo de in e mediación. T a a é de demos a que com- p endió, admi ó y has a empleó a Malla mé algo an es y bas an e más de lo que suele supone se. Su p ime a mención es de dis anciamien o. La hace en 1890, en las no as añadidas a la segunda edición de Azul…,hablando de los decaden es: «Admi o el delicado p ocedimien o de esos e inados a is as que hoy iene F ancia, pe o bien sé has a dónde llegan sus exage aciones y exquisi eces. En e José Ma ía de He edia, pa nasiano, y Malla mé, Valab egue, u o os decaden es, me quedo con el ey de los sone is as»2.Da ío, en usias a de la no edad pe o espe uoso de la adición, eme iden i ica se con el con lic i o y ansg eso decaden ismo. Es un emo del que, en cie os sen idos, no se lib a á ni en los ins an es de mayo en u- siasmo y segu idad de su mili ancia mode nis a. Pe o en ealidad po en onces conoce poco de decaden is as y/o simbolis as. De Malla mé, segu amen e no i- cias indi ec as. Todo lo más algunos poemas suel os, como los que Ca ulle Mendès incluyó en La Légende du Pa nasse con empo ain (B uxelles, Augus e B anca , 1884), un lib o que pudo ya habe leído pe o que no usó has a la elabo- ación de Los a os yde su p ime a ículo sob e Malla mé3.Así segui á has a su isi a a Pa ís en 1893, isi a i ual y ugaz pe o imp escindible como paso p e io yá ida pues a al día pa a su siguien e y decisi a e apa a gen ina. Como dijo en una conocida página pos e io : En es e soñado Pa ís había ecogido las imp esiones espi i uales que más a de ue- on Los a os.Iba con cosecha de ilusiones y de amables locu as… Mi sueño, e Pa ís, sen i Pa ís, se había cumplido, y mi iniciación es é ica en el seno del simbolismo me eno gullecía y en usiasmaba… Ju aba po los dioses del nue o pa naso; había is o al iejo auno Ve laine; sabía del mis e io de Malla mé,ye a amigo de Mo éas4. 2«No as de Da ío a la segunda edición de Azul…», en Da ío 1995: 309. 3En e los da os y alo aciones que Da ío podía maneja has a 1890 acaso es én algunos de los es imonios que ecoge Ra ael Fe e es sob e la di usión en España de Ve laine, nomb e que casi siem- p e apa ece asociado —y compa ado— al de Malla mé. Así Ca los Fe nández Shaw en la in oducción asu aducción de Poemas de F ançois Coppé (1886) ano a con admi ación y ese a: «Paul Ve laine yS éphane Malla mé, dos pa nassiens de indudable mé i o, seducidos po el ansia de la no edad, se inspi a on en las exage aciones que, al se aplaudidas e imi adas, die on o igen al g upo de los déca- den s.Hoy sus discípulos abundan. Jean Mo éas, el au o de Sy es;Lau en Tailhade, el poe a del Ja din des Rê es,Cha les Vignie y Cha les Mo ice son los de nomb es más sonados» (ci . en Fe e es 1975: 45); y Emilia Pa do Bazán, en «Úl imas modas poé icas» (La España Mode na,nº XIV, eb e o 1890), adelan a la p e e encia que compa i á la mayo ía de los mode nis as e in e i án los p ime os angua dis as: «Ve laine sien e más que Malla mé, y aunque ca ólico únicamen e po accesos, con in é alos de e ible deso den mo al, cuando acie a a pulsa la cue da de dolo sublime y poesía que esuena en los emendos dogmas ca ólicos, su ondo es incompa ablemen e supe io al de Malla mé» (ci . en Fe e es 1975: 54). Pe o en é minos gene ales se puede susc ibi lo que dijo Al onso Reyes al habla de las in luencias ancesas sob e el p ime mode nismo hispanoame icano: «Es casi segu o que, pa a 1888, ni Sil a, ni Casal, ni Rubén Da ío habían p ac icado a los simbolis as anceses. En e los p ecu so es no hay e lejos de Malla mé» (Reyes 1983, XII: 258) 4«Algunas no as sob e Jean Mo éas», Opiniones,en Da ío 1950, I: 291-292. El sub ayado es mío. Al onso Ga cía Mo ales Un a ículo desconocido de Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» Anales de Li e a u a Hispanoame icana 2006, 35, 31-54 33 04 Anales de la Li e a u a Vol. 35 28/9/06 13:08 Página 33 Malla mé, en el apogeo de su ob a, es ene ado como Maes o po los sim- bolis as. Da ío sabe de él po o os esc i o es, como el p opio Mo éas, que lo isi- a en las soi ées de los ma es de la ue de Rome, Cha les Mo ice o En ique Gómez Ca illo. Sabe po la c í ica, especialmen e po los dos lib os de 1884 que lo habían dado a conoce y de los que Da ío hace aho a sus lib os de cabece a: À Rebou s de Huysmans y Les poè es maudi s de Ve laine. Sabe po la huella que Malla mé deja en discípulos como Albe Samain, que publica en 1893 en el Me cu e de F ance uno de los lib os que Da ío leyó con más p o echo: Au ja - din de l’In an e. Y sabe ya po su ob a. El mode nis a Leopoldo Díaz, uno de los más ce canos a Da ío en A gen ina y, como e emos, de los poquísimos hispano- ame icanos que llegó a man ene una b e e co espondencia con Malla mé, a i - mó: «Da ío ajo a Buenos Ai es la biblio eca del simbolismo»5.Una biblio eca adqui ida en Pa ís, y ampliada, asimilada y ap o echada en los años siguien es, de la que aún queda bas an e po econs ui . Es posible que Da ío hubiese com- p ado la p ime a edición de Ve s e P ose,la au oan ología que Malla mé acaba- ba de publica en la edi o ial Pe in, ilus ada con un e a o de James M. N. Whis le 6.Al menos es segu o que ese lo ilegio ue la base undamen al de su conocimien o de Malla mé, el que usó pa a su aducción y, añadiendo algunas lec u as más, pa a sus a ículos. Va ios es udiosos se han ocupado de la aducción da iana de «Les Fleu s», el esplendo oso poema de Malla mé en el que la belleza (en es e mundo «que sob e i e a la belleza») p o oca el ecue do del pa aíso y el deseo de la mue e: De las a alanchas de o o del iejo azu en el día p ime o, y de la nie e e e na de los as os, sacas e los g andes cálices pa a la ie a, jo en aún y i gen de desas es. La ie a gladiola, con los cisnes de cuello ino, y ese di ino lau el de las almas des e adas, be mejo como el pu o dedo del pie de un se a ín que en ojece el pudo de las au o as holladas; el jacin o, el mi o de ado able b illo y semejan e a la ca ne de la muje , la osa c uel, He odías en lo del ja dín cla o, aquella que iega una sang e sobe bia y adiosa. Y Tú hicis e la blancu a sollozan e de lises que, odando sob e ma es de suspi os que oza, a a és del incienso azul de los pálidos ho izon es, sube, en un ensueño, hacia la luna que llo a. ¡Hosanna en el sis o y en los incensa ios, Pad e Nues o; hosanna del ja - dín de nues os limbos! ¡Y concluya el eco po las celes es a des, éx asis de las mi a- das, escin ilaciones de los nimbos! ¡Oh Pad e que c eas e en u seno, jus o y ue e, cáli- ces balanceando la u u a edoma: g andes lo es con la balsámica Mue e pa a el poe a a igado a quien la ida debili a!7 Da ío op a po una p osi icación li e al, plegada a la sin axis o iginal, y po conse a algunos galicismos exp esi os («escin ilaciones», «lis»). Pe o más que las soluciones conc e as impo a aquí su elección: «Les Fleu s» es un poema em- 5«Da ío ajo a Buenos Ai es, me dice el ilus e poe a Leopoldo Díaz, la biblio eca del simbolis- mo» (Ma asso 1954: 379). 6Malla mé 1893. Pa a una desc ipción de és e u o os olúmenes éase la bibliog a ía comen a- da de la imp escindible edición de Malla mé 1979: 1338. 7Da ío, Rubén: «Las lo es (Malla mé)», en Du au 1953: 233; y en Da ío 1967: 1215. Al onso Ga cía Mo ales Un a ículo desconocido de Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» Anales de Li e a u a Hispanoame icana 2006, 35, 31-54 34 04 Anales de la Li e a u a Vol. 35 28/9/06 13:08 Página 34 p ano de Malla mé, ca ac e ís ico, como dice Al onso Reyes, de su p ime a y más accesible «mane a», del ipo po el que se inclina á poco después la mayo ía de sus aduc o es mode nis as. A lo que no pa ece que pueda da se una signi ica- ción más que casual es al hecho —que ha p o ocado cie a con usión— de que Da ío elija la e sión inicial del poema, en la que se in oca al Dios Pad e c ea- do de las lo es («Nô e Pe e», «O Pè e»), una e sión más conse ado a ideo- lógicamen e que la de ini i a, en la que se in oca a la Mad e na u aleza («Nô e Dame», «O Mè e»)8. Pe o lo que yo quisie a señala es algo que, c eo, no ha sido no ado o que al ez es an ob io que nadie lo ha indicado. En ealidad Da ío emplea y casi a- duce es e poema ya un año an es. Lo hace en el cuen o i ulado «En la ba alla de las lo es», de no iemb e de 1893, cua o meses pos e io a su llegada a Buenos Ai es, den o de la se ie de esc i os que publica pa a el dia io La T ibuna con el decaden is a pseudónimo de Des Essein es, el hé oe de Huysmans. El cuen o con iene un pa lamen o de Apolo, dios de la poesía, en alabanza a la es ación p i- ma e al, que comienza con una pa á asis no decla ada de la p ime a pa e de «Les Fleu s» de Malla mé, a quien alude como «el poe a» y del que in oduce a ios e sos li e ales. Dice Apolo: El poe a ha can ado el génesis de las lo es. Cómo nació la gladiola, el lau el di i- no, el jacin o, el mi o amo oso, y semejan e a la ca ne de la muje , la osa c uel, He odías en lo del cla o ja dín…; y la blancu a sollozan e del li io, que odando sob e ma es de suspi os, que ella despie a a a és del incienso azul de los ho izon es pálidos, sube, en un ensueño, hacia la luna que llo a9. 8Sil a San is eban explica cómo es e poema, esc i o en ma zo de 1864, apa eció en Le Pa nasse Con empo ain (Pa is, Leme e, 1866), de donde pasó a la di undida An hologie des poè es ançais du XIX siècle,publicada po la misma edi o ial en 1888 —y an es, pod ía añadi se, a la ci ada Légende du Pa nasse Con empo ain de Mendès—; y apa eció en su o ma casi de ini i a en la edición Les poésies de S éphane Malla mé (Re ue Indépendan e, 1887). Y a i ma: «Median e un ápido co ejo, se desp en- de que el ex o apa en emen e u ilizado po Da ío es el de Ve s e P ose (1893), pe o el de su p ime a edición (hubo dos ediciones del lib o en ese mismo año) en que Malla mé u ilizó las hojas de la publi- cación de Le Pa nasse con empo ain y ealizó sob e ellas solo algunas co ecciones en el poema. Sin emba go, descuidó es os e oques dejando las lecciones de ‘No e Pè e’ y ‘O Pè e’. Es p obable que Da ío leye a, adqui ie a o an sólo u ie a en e sus manos el ejempla de la p ime a edición pues, p e- cisamen e, llegó a Pa ís en 1893. En la segunda edición de Ve s e P ose, ambién de 1893, Malla mé co igió luego el ex o de con o midad a la edición de Poésies (1887)» (Sil a San is eban: 35-36). Con ello deshace una con usión asen ada, pues el edi o de las poesías de Da ío, Méndez Planca e, que debía desconoce la e sión de ini i a de «Les Fleu s», incu e en el e o de ano a que Rubén «c is- ianiza» el poema (Da ío 1967: 1215). E o que ha pasado al capí ulo «T aducciones mode nis as en iempos de angua dia. El caso de Malla mé» del, po o a pa e, excelen e lib o de Miguel Gallego Roca 1996: 129-140. La impo ancia de las co ecciones de Malla mé a sus e sos ya ue apun ada po Al onso Reyes en el ensayi o i ulado p ecisamen e «Elipsis de Dios», 1991, XV: 151-159. 9«En la ba alla de las lo es» («Mensajes de la Ta de» de La T ibuna,13 no iemb e 1893) en Da ío 1994: 237.En el cuen o Apolo es á de incógni o en Buenos Ai es, ha dejado los e sos pa a dedi- ca se a los negocios, es ya ico es ancie o, pe o de ez en cuando uel e a hace e sos «de la mane a más decaden e que me ha sido posible; po que, según pa ece, ello es á de moda» (236). Al onso Ga cía Mo ales Un a ículo desconocido de Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» Anales de Li e a u a Hispanoame icana 2006, 35, 31-54 35 04 Anales de la Li e a u a Vol. 35 28/9/06 13:08 Página 35 Hay o o caso signi ica i o aunque menos llama i o: «La pesadilla de Hono io», un cuen o de eb e o del 94, sob e el pa a Da ío siemp e inquie an e mundo de los sueños, en el que une a la g an p esencia de Edga Allan Poe, la de o os a is as del mis e io, en e ellos Malla mé, quien adujo a Poe y eedi ó Va hek (1787), la no ela o ien alis a esc i a en ancés po el inglés William Beck o d. El a anque de «La pesadilla de Hono io», con la desc ipción de una ciudad an ás ica —«¿Dónde? A lo lejos, la pe spec i a ab umado a y monumen- al de ex añas a qui ec u as, ó denes isiona ios, es ilos de un o ien alismo po - en oso y desmesu ado»10—es á di ec amen e inspi ado en el p e acio de Malla mé a su eimp esión de 1876 del Va hek,que Da ío leyó en Ve s e P ose, yque comen ó y adujo pa a el a ículo del Me cu io con las siguien es palab as: La o mulación ma emá ica de sensaciones de pesadilla, o sueño: ‘la is eza de pe spec i as monumen ales muy as as y el mal de un des ino supe io ’, ‘el espan o cau- sado po a canos yel é igo po la exage ación o ien al de los núme os11. Una no a al ma gen: po es e camino an ás icoma emá ico de Poe, Beck o d, De Quincey y Pi anesi, que Da ío ansi ó12,ypo o os pos e io es y labe ín i- cos se llega has a la biblio eca de Babel y la Ciudad de los Inmo ales de Bo ges13. Así pues, Da ío sí sabía de Malla mé nada más llega a la A gen ina, lo emplea un año an es de su aducción conside ada inaugu al, y empieza a e lo como un poe a del mis e io, un seguido del celes ial e in e nal p íncipe Poe, capaz de anspo a su imaginación, siemp e dual, hacia el ensueño (el edén de las lo es) o la pesadilla (las a qui ec u as de Va hek). En sep iemb e de 1894, en la elocuen e de ensa que ealiza en Re is a de Amé ica del e dade o y posi i o sen ido de la Decadencia, de lo que más a de p e e i á llama Simbolismo, como mo imien o que busca la sal ación espi i ual del mundo mode no, Da ío ci a a Malla mé en e los g andes, as Poe y Wagne , jun o a Ve laine o Baudelai e, y an es de D’Annunzio o Huysmans, ano ando que a él se deben « a as sensacio- nes de la ida inma e ial y asibles elos del opaje del ensueño…»14.Al mismo 10 «La pesadilla de Hono io» («Mensajes de la Ta de» de La T ibuna,5 eb e o 1894), Da ío 1994: 255. 11«S éphane Malla mé» en Da ío 1938: 136. 12 En ique Ande son Imbe es udia es as in luencias en el capí ulo «El cuen o an ás ico» de su lib o La o iginalidad de Rubén Da ío,1967, pp. 234-235. 13 En su ensayo «Sob e el ‘Va hek’ de William Beck o d» Jo ge Luis Bo ges alude al p ólogo de Malla mé, que «abunda en obse aciones elices» pe o que «es á esc i o en un dialec o e imológico del ancés, de ing a a o imposible lec u a»; y se de iene en el in e nal Alcáza del Fuego Sub e áneo donde concluye la his o ia del cali a Va hek, que «p onos ica, siquie a de un modo udimen a io, los sa ánicos esplendo es de Thomas de Quincey y de Poe, de Cha les Baudelai e y de Huysmans», y una de cuyas uen es de inspi ación son «las Ca ce i d’in enzione de Pi anesi; agua ue es alabadas po Beck o d, que ep esen an pode osos palacios, que ambién son labe in os inex icables» (Bo ges 1989: 108-109), in luencias odas que se en iquecen y pasan a las p opias escenog a ías imagina ias bo geanas. 14 «Gab iel D’Annunzio», Re is a de Amé ica,nº 2, sep iemb e 1894, ecogido con el í ulo «Richa Le Gallienne. In luencia del sen ido de la belleza» en Da ío 1950, I, p. 643. Al onso Ga cía Mo ales Un a ículo desconocido de Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» Anales de Li e a u a Hispanoame icana 2006, 35, 31-54 36 04 Anales de la Li e a u a Vol. 35 28/9/06 13:08 Página 36 iempo es á esc ibiendo la se ie Los a os, en la que Malla mé es sólo un é mi- no más, aunque no able, de e e encia y una uen e conc e a de in o mación. En el e a o de Villie s de l’Isle Adam, Da ío glosa la con e encia que Malla mé, g an amigo de Villie s, dio a su mue e y que incluyó en la an ología del 9315.Lo nomb a en e los «locos» condenados po Max No dau en Degene ación:«El ilus e je e, el ex año y cabalís ico Malla mé, con el pasapo e de su música encan ado a y de sus b umas he mé icas, no necesi a más pa a el diagnós ico»16. Pe o ambién es á en e ado de lo que Malla mé espondió a No dau en la con e- encia «La musique e les le es» de 1894, p ueba de que iba siguiendo di ec a o indi ec amen e sus nue as p oducciones17.Y econoce como una in luencia al ez imposible sob e los más jó enes, sob e Mo éas o Dubus, «la mane a sun uo- sa y he mé ica de Malla mé: apenas en e is as apa iencias, enigmá icas e oca- ciones, músicas su iles y pene an es, despe ado as de sensaciones que un momen o an es igno aba uno den o de sí mismo»18.De es as no as dispe sas se deduce cie a imagen da iana, aún bo osa, de Malla mé, ca ac e izable po el magis e io y la au o idad, el he me ismo y el eso e ismo, la sensual magni icen- cia y la su il capacidad de e ocación, los é minos que más epi e. Con odo, Malla mé e a una g an ausencia, uno de los impo an es a os no incluidos en Los a os.Leopoldo Lugones en su c í ica al lib o ano a al as: «¿Si es á Poe po qué no Malla mé y Mae e linck, mis e iosos algeb is as lí icos y espi i uales?», aunque ya se sabe que lo que en ealidad Lugones es á p egun a- do o p o es ando es po qué no yo19.La deuda se salda dos años después, con la mue e de Malla mé, el 9 de sep iemb e de 1898, cuando el siemp e solici ado Da ío, especialis a en obi ua ios de esc i o es, se e obligado a p onuncia se. Pa ece que Da ío es aba en un momen o de escasa ac i idad ex e io , posible- men e medi ando cambios, al ez su iaje a Eu opa. Es uno de los pe iodos en que menos colabo a en La Nación.Aquí, po cie o, sólo se publica, al día siguien e de la mue e del esc i o , una du a no a nec ológica anónima (me p e- 15 «A los ojos del he mé ico y as uoso Malla mé, (Villie s) es un ipo de ilusión, un soli a io, como las más bellas pied as y las más san as almas; además, en odo y po odo, un ey; un ey absu - do, si que éis, poé ico, an ás ico, pe o un ey. Luego un genio», dice Da ío en «El conde Ma ías Augus o de Villie s de l’Isle Adam» (La Nación,11 mayo 1894, en Los a os,Da ío 1950, I: 301), basándose en la con e encia de Malla mé «Villie s de l’Isle Adam», dada po p ime a ez en B uselas en 1890, al año siguien e de la mue e de és e. 16 «Max No dau», La Nación,8ene o 1894, en Da ío 1950, I: 458. 17 «Has a el cabalís ico Malla mé descendió de su ípode pa a demos a el escaso in elec ualis- mo del p o eso aus oalemán, en su con e encia sob e música y li e a u a dada en Lond es», dice en «Ve laine» (La Nación, 10 ene o 1896, en Los a os,Da ío 1950, I: 297), e i iéndose, como digo, a la con e encia dada en 1894, aunque no en Lond es, sino en Ox o d y Camb idge, y publicada al año siguien e en una co a i ada de la edi o ial Pe in de Pa ís. 18 «Edoua d Dubus», La Nación,15 agos o 1895, Da ío 1950, I: 421. 19 «Los Ra os,po Rubén Da ío» (El Tiempo,26 oc ub e 1896) en Lugones 1963: 47. Pa a odo lo conce nien e a Los a os c . A ellano 1996; pa a la ecepción c í ica y la ac i ud de Lugones éase am- bién Colombi 2004: 61-82. Pe o e emos que las opiniones de Lugones sob e Malla mé no a da on en cambia , como an as cosas en él. Al onso Ga cía Mo ales Un a ículo desconocido de Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» Anales de Li e a u a Hispanoame icana 2006, 35, 31-54 37 04 Anales de la Li e a u a Vol. 35 28/9/06 13:08 Página 37 gun o si es á de ás G oussac o No dau) sob e es a «alma pu a y noblemen e a is a» pe o que deja una labo «pe niciosa», « a a», «incohe en e», «amane a- da» y «ex a agan e»: «las le as ancesas no pie den sin duda con él una glo ia; pe o sus poesías y sus esc i os se án siemp e buscados y ci ados como se nom- b a en el a e español a Góngo a o a Chu igue a»20.Einmedia amen e después, la ca a de co esía de Malla mé a Leopoldo Díaz po el en ío del lib o T aducciones (1897), más de p omoción de és e que de explicación de aquel21. Da ío no esc ibe sus a ículos pa a La Nación sino pa a o os medios. El p ime- o, el desconocido «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» pa a El Sol del Domingo;el segundo, el amoso «S éphane Malla mé» pa a El Me cu io de Amé ica. ¿Po qué dos? Segu amen e enía comp omisos con ambas e is as que es a- ban en los comienzos de sus espec i as andadu as. El Me cu io llegó a se una de las más cohe en es, exclusi as y de mayo calidad del mode nismo li e a io hispanoame icano en su momen o de apogeo. El Sol del Domingo ue mucho más modes a, de una his o ia más p olongada y acciden ada pe o no al a de in e és. Empezó como una publicación cul u al mode nis a-ana quis a, en la que colabo- a on los jó enes a gen inos encabezados po Da ío, pe o p on o se hizo con su di ección Albe o Ghi aldo, que la e o mó en El Sol yla ue con i iendo en una e is a ana quis a mili an e, momen o en que Da ío, ya en España, y o os mode - nis as se e i an22.La di e encia en e las dos ayuda a explica el ca ác e de los a ículos, que aunque nacen de un común impulso ei indica i o del maes o simbolis a, son muy dis in os. El de El Sol, i ulado «No as», es más ci cuns an- cial, di ulga i o, ap oxima i o. No hay que ol ida , po o a pa e, que el exqui- si o Malla mé mos ó agas simpa ías hacia el ana quismo, como an os in elec- uales eunidos en o no a la Re ue Blanche oincluso el Me cu e de F ance,los dos ó ganos de la li e a u a de a anzada ancesa que los a gen inos de El Sol y el Me cu io de Amé ica oma on como modelos y con los que a a on de he ma- na se. 20 «De ies a en ies a» (La Nación,10 sep iemb e 1898, p. 5) en Sil a San is eban 1998: 50-51. 21 «En e poe as. De Malla mé a Leopoldo Díaz», La Nación,13 sep iemb e 1898, p. 5. La ca a, que apa ece aducida al español, es á echada en Val ins a comienzos de no iemb e de 1897. Responde al en ío que Díaz le había hecho el 27 de oc ub e an e io desde Gineb a de T aducciones,como mues- a de la admi ación que la ju en ud in elec ual a gen ina sen ía po él, sob e odo como aduc o de Poe. Animado po la espues a, Díaz le mandó ese mismo no iemb e su poeano poema «La sel a de los sueños», que Malla mé ol ió a ag adece en agos o del año siguien e en una de sus úl imas ca as. Hay o a ca a de Díaz a Da ío, de mayo de 1902, en la que le comen a el asun o y que igu a en Da ío 1934: 109-110. Todo es e ma e ial apa ece ecogido y es udiado po Sil a San is eban 1998: 43-50 y 77. Apenas cabe comple a lo con las páginas que se dedican a Leopoldo Díaz en Engleki k 1934: 156-7 y 161. Como quedó dicho, Díaz pa ece se el único hispanoame icano que se ca eó con Malla mé, a excepción del « a o» esc i o pe uano en ancés Nicano A. della Rocca de Ve galo, que ambién es u- dia Sil a San is eban 1998: 19-32. 22 Robe o Ibáñez ecopiló en Da ío 1970 las colabo aciones de és e en El Sol,aunque no és a sob e Malla mé. He dedicado a la e is a una pa e de mi es udio Ga cía Mo ales 2004: 142-143. Al onso Ga cía Mo ales Un a ículo desconocido de Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» Anales de Li e a u a Hispanoame icana 2006, 35, 31-54 38 04 Anales de la Li e a u a Vol. 35 28/9/06 13:08 Página 38 «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» es á di idido en cua o pa es. La in oducción si e de ad e encia sob e lo inaccesible del « a o poe a» allecido ysob e la necesidad de abandona p ejuicios pa a ace ca se a él. Y plan ea la exis encia de «dos Malla més»: el e dade o y el alsi icado. Las dos pa es cen- ales desa ollan es a e ec is a sepa ación, el ema del doble aplicado a la c í ica li e a ia. La con on ación en e uno y o o emi e a dos cues iones de g an cala- do pa a el a e mode no, en las que Malla mé se mos ó adical: la ama, en la que se di imen las con lic i as y a eces pa adójicas elaciones del poe a con la sociedad, y la oscu idad, u o del echazo del ealismo bu gués y del lenguaje con encional. Da ío empieza po el Malla mé alsi icado, el popula y pasaje o, cuyas alsas leyendas de ex a agancia a aen la ácil cu iosidad de los p o anos. T aza así una es upenda ca ica u a en la que el sa i izado no es Malla mé sino el público y la c í ica pe iodís ica, la gene alidad o lo que Da ío llama en o os luga- es, con una exp esión de su admi ado Remy de Gou mon , «los que no comp en- den nada». A ella opone un e a o idealizado, un p ime in en o de explicación del e dade o Malla mé, de su alo pe manen e, sólo comp endido po lo que llama el «pensamien o a is oc á ico» o, con o a exp esión p es ada del c í ico de las nue as co ien es a ís icas y di uso de Malla mé en I alia, Vi o io Pica, los «espí i us de excepción». Da ío alaba su o iginalidad incon undible y su consag ación eligiosa, pu a, soli a ia y silenciosa al a e. Pa a ca ac e iza lo emplea dos imágenes signi ica i- as. Su ob a es una «gema en que ha sido g abado un signo mágico», aludiendo ala usión alquímica que en ella alcanzan a e y espi i ualismo, p ecisión e imp ecisión, pa nasianismo y simbolismo. De su he oísmo a ís ico sin pose, modes o y co és, en medio de la b u al con usión del mundo con empo áneo y de las ex e io idades de la ida li e a ia, dice que ep esen a «el alo de un hom- b e de c is al que apa eciese en e ejé ci os que se ba iesen a honda», con lo que en cie o sen ido ambién adelan a la imagen del «mal del Licenciado Vid ie a», median e la que Al onso Reyes quiso ca ac e iza la languidez i al de Monsieu Malla mé, su des allecimien o, enuidad y delgadez, su sensibilidad huidiza de la ealidad, delicadísima, casi an asmal23.Da ío no deja de econoce que es amos, con o a exp esión omada de Ca ulle Mendès, an e un «au o di ícil», pe o ce - i ica que su oscu idad es au én ica, has a cie o pun o encible con es ue zo, y señala, median e las me á o as iniciá icas del ascenso a la mon aña o del descen- so al abismo in e io ,la impo ancia de la colabo ación del lec o en la ob a sim- bolis a. Pa ece que Da ío iene en men e la polémica eó ica de la época en e una c í ica li e a ia «cien í ica» y o a «imp esionis a» cuando apues a po es a úl i- ma y apun a su «imp esión» pe sonal, lo que él mismo ha encon ado en «ese mís ico país de música y de inde inible ambien e»: «Yo di ía que en es e au o he encon ado la mani es ación e bal de cie os paisajes imp ecisos, igu as y e o- cación de sensaciones que solo pe cibimos en cie os sueños». La semblanza se comple a con unos pocos da os sob e la ida de Malla mé, an apa en emen e 23 C . el capi uli o «Languidez», en Reyes 1991: 145-150. Al onso Ga cía Mo ales Un a ículo desconocido de Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» Anales de Li e a u a Hispanoame icana 2006, 35, 31-54 39 04 Anales de la Li e a u a Vol. 35 28/9/06 13:08 Página 39 Po ellos, po los simbolis as, su gie on en plena luz eu opea y mundial los Eme son, los Ca lyle, los Ibsen, los g andes sla os, Swinbu ne, y luego Nie zsche. P oclama on la glo ia de los g andes espí i us igno ados o desdeñados del pe iodismo y de la glo ia o icial, los Ve laine, los Malla mé, los Villie s de l’Isle Adam, los Hello; de endie on la nobleza y la excelsi ud del A e e e no, de la Belleza sin eglamen o38. Conside ando lo an e io , y sin ánimo de eab i iejas polémicas, sí cab ía ol e a cues iona una opinión asen ada en pa e de la c í ica sob e el mode nis- mo, especialmen e en España, ab up amen e o mulada en su día y con sus azo- nes po Luis Ce nuda, y epe ida un an o mecánicamen e aún hoy: la de que Da ío se nu ió del oman icismo ex e io y del pa nasianismo deco a i o, y que no comp endió el sen ido p o undo del simbolismo, la de que nunca dis inguió en e sus igu as mayo es y meno es, la de que ue una émo a pa a la e olución simbolis a de los mode nis as más jó enes. Y en elación con nues o caso, la de que su con ac o con Malla mé ue pu amen e episódico, casi ci cuns ancial. Como espues a inal a odo ello pod ía aduci se o o es imonio: en el poema «D eam», de la sección «Ensueño» de El can o e an e,en una lo es a mágica en la que Da ío eúne a algunos de sus a is as p edilec os, los de es i pe más deli- cada y soñado a, as el Shakespea e del «Sueño de una noche de e ano» y Heine, as el Hugo de «La ies a en casa de Thé èse» y Ve laine, as Bea dsley, Ne al y La o gue, es á el abso o Malla mé, o como dice el úl imo e so, « a en silencio Malla mé»39. 38 «Al D .Max No dau», La Nación,14 mayo 1903 ( ue ep oducido en Re is a Mode na, México, nº 14, 2ª quincena julio 1903, pp. 210-212, po donde ci o). El a ículo es una espues a al de No dau «Lo que se gana con ene azón», La Nación,5ma zo 1903. 39 «D eam», El can o e an e (1907), Da ío 1967: 733. El poema se publicó po ez p ime a en Renacimien o (Mad id, junio 1907), la e is a di igida po G ego io Ma ínez Sie a, la úl ima impo - an e del mode nismo poé ico en España, que p e endió hace acep able el simbolismo in e nacional, in eg ándolo con lo más i o de la adición española. En su nº 3, de mayo de 1907, apa eció una se ie de «Poemas en p osa» de Malla mé: «La pipa», «Queja de o oño» y «Es emecimien o de in ie no», aducidas anónimamen e po Ma ínez Sie a, y «El enómeno u u o», po En ique Díez Canedo. «Es emecimien o de in ie no» y «El enómeno u u o», jun o con o as e siones malla meanas de Guille mo Valencia, Ma quina y el p opio Díez Canedo pasa án a la di undidísima an ología publicada en 1913 en la edi o ial Renacimien o po Díez Canedo y Fe nando Fo ún: La poesía ancesa mode - na,en la que culminó la labo de aducción y di usión del simbolismo ancés lle ada a cabo po los mode nis as hispánicos. Da ío, cuya p esencia en Renacimien o es decisi a, publicó en ese mismo núme o 3º el poema «An onio Machado», ambién incluido en El can o e an e,cuyo comienzo: «Mis e ioso y silencioso/ iba una y o a ez», p esen a un pa ecido con el e so «Vaen silencio Malla mé» no del odo casual. Machado es pa a él el más in enso y hondo, y uno de los más cosmopo- li as, de los más au én icamen e simbolis as en suma, de «los nue os poe as de las Españas» a los que a di igido El can o e an e.La con e encia «El mad igal nue o» que Ma ínez Sie a p onunció en el A eneo de Mad id el 15 de ab il de 1907 en de ensa de la labo de su gene ación mode nis a, e mina p ecisamen e: «¡Respe ad, po Dios, la medi ación silenciosa, la in imidad con el mis e io de los poe as de hoy!» (Renacimien o,10, 1907, p. 748). Hay, además, un ex o en p osa pa alelo a «D eam»: «Melancólica sin onía», p ólogo pa a el lib o simbolis a de Ma ínez Sie a Tea o de ensueño (1905), en el que Da ío hace una medi ación lí ica sob e el signi icado de las másca as, el ci co y la danza, y su adición a ís ica-li e a ia, eco dando las no as sob e el ea o y el balle eunidas po Malla mé Al onso Ga cía Mo ales Un a ículo desconocido de Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» Anales de Li e a u a Hispanoame icana 2006, 35, 31-54 46 04 Anales de la Li e a u a Vol. 35 28/9/06 13:08 Página 46 II Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o», El Sol del Domingo,Buenos Ai es, nº 3, 18 sep iemb e 1898, p. 1. Todos los exége as y comen a is as de Theodo Wizewa40aThadée Na anson41, odas las in ec i as y bu las y odos los di i ambos y peanes dedica- dos al a o poe a que acaba de mo i , no os da án sino una idea incomple a de su pe sonalidad. Él pe manece á in angible, en una isla espi i ual. No os podéis ace ca a él si no abandonáis p ejuicios, eo ías es ablecidas, esoluciones hechas. ¿C ee éis habe conocido al e dade o Malla mé cuando habéis is o al alsi ica- do po el pe iodismo y ab icado pa a uso del público, o pa a egocijo de snobs de odo país y lengua? Pues hay dos Malla més, como in en a é explicá oslo. * * * —nue amen e asociado al «ja dín de sueño»— en Di aga ions:«Siemp e es la in luencia de las más- ca as la que nos hace ememo a o p e e una exis encia apa e de lo que conocemos po nues os sen- idos ac uales; de ahí p o iene la e elación malla meana del a cano p es igio del balle , cie os aspec- os de las ies as galan es, el mis e io del Gilles de Wa eau, la incompa able magia g á ica del enigmá- ico y p odigioso Aub ey Bea dsley» («G ego io Ma ínez Sie a. Melancólica sin onía», Da ío 1950, II: 826). 40 Theodo Wizewa o Téodo de Wyzewa (1867-1917), esc i o y ensayis a polaco a incado en Pa ís, en su ju en ud con ibuyó decisi amen e a la di usión de Wagne y de la no ela usa en F ancia, ala o mación del mo imien o simbolis a y al econocimien o c í ico de Malla mé, La o gue y Villie s. Da ío segu amen e se e ie e a sus «No es su Malla mé», publicadas en La Vogue,5y12 julio 1886, y eimp esas en Nos Maî es (Pa is, Pe in, 1895), en las que es ablece la iloso ía idealis a del poe a y a a de hace una glosa accesible de los poemas «L’Ap ès-midi d’un aune», «Le ombeau de Théophile Gau ie », «P ose pou des Essein es» y «Le ie ge, le i ace e le bel aujou d’hui» (han sido ep odu- cidas en g an pa e en una de las pocas monog a ías exis en es sob e él, Li e man Du al 1961, pp. 43- 46 y 147-149). Sin emba go, pa a es as echas de ines de los 90 Wyzewa había uel o al ca olicismo, ing esado en la conse ado a Re ue des Deux Mondes yalejado de sus an iguos co eligiona ios sim- bolis as, muchos de los cuales e mina on conside ándolo un aido .Es o puede ambién explica la dis- ancia con que más a de Da ío se e e i á a sus « áciles en a i as» de explicación de la es é ica malla - meana («El a e en silencio», Da ío 1950, II: 252). 41 Thadée Na anson (1868-1951), mecenas, pe iodis a y c í ico de a e, pe enecien e a una ica amilia de banque os judíos, sos u o jun o con sus he manos Alexand e y Louis Al ed la Re ue Blanche (1891-1903), una de las e is as cul u ales más impo an es del in de siglo en F ancia, en o no ala que se cong ega on muchos de los g andes alen os de las le as (Malla mé, León Bloy,Claudel, P ous , Gide, Ja y, Apollinai e…) y de las a es (Bonna d, Vuilla d, Signac, Mau ice Denis, Redon, Toulouse-Lau ec, Vallo on…). Thadée y su esposa Misia, musa de muchos de esos a is as, se ins ala- on en 1894 en Val ins, jun o a la casa de Malla mé, con e ido en pad e espi i ual de la e is a. Po es os años Da ío seguía muy de ce ca la Re ue Blanche, a la que cali ica como «una de las p ime as e is as del mundo» (p esen ación a su aducción del poema, omado de la e is a ancesa, «En Tinac ia. De Fe nand Caussy», Buenos Ai es,24 oc ub e 1897, en Du au 1953: 216). Hemos is o que en ella se publicó alguna c ónica suya aducida y que llegó a ca ea se con el sec e a io de edacción, Félix Fénéon. Aquí posiblemen e se es é e i iendo al ensayo de Na anson «Malla mé» (Re ue Blanche, 15 ene o 1897). Al onso Ga cía Mo ales Un a ículo desconocido de Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» Anales de Li e a u a Hispanoame icana 2006, 35, 31-54 47 04 Anales de la Li e a u a Vol. 35 28/9/06 13:08 Página 47 El uno, el conocido, el aído y lle ado po la p ensa a p opósi o de cualquie discusión sob e cla idad y buen sen ido en li e a u a, la pesadilla de los seño es Sa cey y B une iè e42,ha llegado a ene lo que epugnaba al espí i u a is oc á i- co del «o o»: la popula idad. Es: ya un cha la án de las le as que ab ica pocio- nes diabólicamen e a canas pa a emponzoña a las comad es ollizas de la aleg ía gala; ya un p esun uoso dalay-lama odeado de bonzos hipno izados que gi an al impulso de la p ime palab a o acula b o ada de sus labios; o bien un embauca- do malaba is a que se di ie e con su ba aca deco ada de logog i os y sal os de caballo; o un e a ólogo coleccionis a de mons uos dueño de un ebaño de e ne- os de cinco pa as; o un seño poseído de un deseo de singula iza se, que le co a la cola a su pe o, en e las son isas de los bule a es. O un «cabo in» de alen o, alo Peladan43. O un ipo ca ica u al a la mane a de obispo posi i is a o mago de cualquie colo .Oun loco. De ese Malla mé descua izado es án llenas las ca ni- ce ías de la c í ica no mal. Se juega con su cabeza como con una bola de billa . Sus cua os se exponen pa a p e ención y esca mien o de imp uden es. Cualquie a puede eí de su nomb e. En las pa edes pedagógicas los chicos lo esc iben como una mala palab a. La malignidad y la es upidez lamen an sola- men e que no se pueda ag ega a la ignominia de la idea la ignomina mo al; los icios de Ve laine hab ían comple ado la suma y Malla mé hab ía quedado o al, in eg al, pe ec amen e abominable. De és e se ha ocupado la cu iosidad pasage- a (sic) del público. * * * El o o es el a is a único y sace do al que hoy deja es a ida en el silencio de su e i o de e mi año de la Belleza pu a. En el cu so de la his o ia del pensa- mien o humano se e b illa la columna de o o de ese es ilis a. Su idea da una luz o iginal, diaman e pa angón, gema en que ha sido g abado un signo mágico. Él consag ó su exis encia a su Sueño, en medio de la Babilonia del siglo más u ili- a io de odos los siglos. Tu o el alo de un homb e de c is al que apa eciese en e ejé ci os que se ba iesen a honda. La pasión sag ada po su ideal le odea- ba de una au eola mis e iosa pe cibida po los espí i us e inados y nobles que comunicaban con él, Maes o bondadoso y su il, sin au o i a ismos de pon i ica- do ni impe ial co e huguesca. Ni la glo ia ni la glo iola pe u ba on su sobe ana 42 F ancisque Sa cey (1827-1899) y Fe dinand B une iè e (1849-1906), in luyen es pe o pa a ese momen o des asados c í icos li e a ios anceses, de enso es de los alo es de la adición. El p ime o des acó como c í ico d amá ico en Le Temps;al segundo, miemb o de la Academia y di ec o de Re ue des Deux Mondes,enemigo de lo más eno ado del na u alismo y del simbolismo, aún se le ecue da po su eo ía cuasi biológica de los géne os li e a ios. También Huysmans los ci a á jun os en el p ólo- go a la eedición de 1903 de ÀRebou s,como dos que no comp endie on su p opósi o. 43 Joséphin Péladan (1859-1918), esc i o , c í ico de a e y sob e odo igu a sob esalien e del ocul ismo ancés, en 1891 undó jun o con S anislas de Guai a la O den de la Rose C oix, se o o gó el í ulo de Sâ y o ganizó, con el in de p omo e el «a e idealis a y mís ico», el Salón de la Rose C oix, que se celeb ó en e 1892 y 1897. Da ío se in e esó po algunas de sus ideas, pe o descon ió de sus ex a agancias de «cabo in» ( a san e o di o), y en His o ia de mis lib os lo acusó de habe le plagiado impunemen e en «Can ique de l’o » «La canción del o o» de Azul… (Da ío 1950, I: 200). Al onso Ga cía Mo ales Un a ículo desconocido de Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» Anales de Li e a u a Hispanoame icana 2006, 35, 31-54 48 04 Anales de la Li e a u a Vol. 35 28/9/06 13:08 Página 48 quie ud, a pesa de que esa misma quie ud, el mis e io de su ob a, lo pe eg ino de su Visión, a aían las mi adas del pensamien o a is oc á ico del mundo. Y la i a de los con a ios inci ó a la ama. Jamás publicó ob a suya pa a la gene alidad, an es del lo ilegio de Pe in y las Di agaciones.Solamen e los biblió ilos y los icos pod ían ob ene el Ap ès midi d’un aune ilus ado po Mane , u o as poe- sías i adas en ejempla es únicos y limi adísimos44.Y enía azón. Con excepción de muy pocos, los mismos homb es de le as de Pa ís decla aban su poesía incomp ensible o cuan o menos, se le cali icaba de «au o di ícil»45.La e dad es que se equie e, p ime o ama lo que se desea comp ende , según el sabio conse- jo; después apu a el sen ido e oca o io, ascende con a iga a la cumb e ma a i- llosa, que una ez log ada la ascensión, se compensa con la conquis a de luz nue a, lo penoso del es ue zo. No hay necesidad de exégesis a lo Wizewa; y poco saca éis de los comen os p o undos y admi ables de Na anson: en oso os es á la cla e del enigma; ues a alma ha de se la e elado a pi onisa; y desde el momen o en que p e endáis aplica un mé odo cien í ico, o p ecisa las geome í- as de esa a qui ec u a de ensueño es p e e ible que ce éis el lib o, huyáis de ese mís ico país de música y de inde inible ambien e, y os con enzáis de que sois oso os mismos, leyendo un sone o de He edia o un cuen o de Coppée46. 44 An es del ci ado lo ilegio Ve s e P ose,publicado en 1893 en la casa pa isina Pe in, que ue su mayo concesión a un público amplio, y de Di aga ions (Pa is, Eugène Fasquelle, 1897), Malla mé había dado a conoce pa e de su ob a en ediciones exquisi as, muy co as y de limi adísima ci culación, como L’ap ès-midi d’un aune (Pa is, Alphonse De enne, 1876), ilus ada po su g an amigo Edoua d Mane , uno de cuyos apenas doscien os ejempla es Huysmans imaginó en la biblio eca de Des Essein es. El lib o ue eedi ado po el lib e o pa isino Léon Va nie en 1887, o o de cuyos ejempla es Ma asso ambién imaginó que es u o en la biblio eca simbolis a lle ada po Da ío a Buenos Ai es (1954: 380), algo que me pa ece más que imp obable, a juzga po es a alusión y po la al a de o as e e encias. 45 La cali icación de «au o di ícil» la oma sin duda Da ío de las páginas que Ca ulle Mendès dedica a Malla mé en La légende du Pa nasse con empo ain.Cab ía pensa incluso que su dis inción en e «dos Malla més» se inspi a, aunque dándole un sen ido nue o y más su il, en el plan eamien o ini- cial de Mendès en e un Malla mé cla o de ju en ud y o o oscu o de madu ez: «Dans ce poè e il y a deux poè es: celui de jadis e celui d’à p ésen » (Mendès 1884: 290). Pe o lo decisi o aquí es la opinión inal de Mendès sob e la oscu idad malla meana: «La é i é me semble que l’au eu de l’Ap ès midi d’un Faune es ce qu’on appelle au collège un ‘au eu di icile’. Il exige, pou ê e en endu, une ce ai- ne applica ion d’esp i . Pa sui e de sa acul é de pe ce oi les plus loin aines analogies, e pa une légi- ime ho eu de la banali é, il abonde en images singuliè es dans leu jus esse, consen à des in e sions, se complai dans des ou s de ph ase d’un manié isme cu ieux. De là, des su p ises pou le lec eu qui, s’il es in elligen , eli e comp end, ou qui, dans l’au e cas, p oclame: c’es obscu ! Eh bien, non! ce n’es pas absolu emen obscu ; c’es é ange, énu, ou men é, nou eau, a e, mais clai ,oui, clai !» (295-296). La exp esión de Mendès hizo o una c í ica, a juzga po el comienzo de es a no a de En ique Gómez Ca illo: «S éphane Malla mé es, según la ase g á ica de Ca ulle Mendès, ‘un au o di ícil’. En sus sa u nales poé icas sólo deben oma pa e los que desconocen el cul o de la T adición. Como a is a, hace pensa en aquellos poe as de la decadencia la ina (…)» («Los Maes os nue os», Li e a u a ex anje a. Es udios cosmopoli as,p ólogo de Jacin o Oc a io Picón, Pa is, Ga nie He manos, 1895, p. 332). Sil a San is eban ep oduce y es udia es a c í ica de Gómez Ca illo, que con- side a «el p ime comen a io» sob e Malla mé en español (1998: 37-42). 46 Los espléndidos sone os de Les T ophées de José Ma ía de He edia (1842-1905) y los cuen os pa isinos de F ançois Coppée (1842-1908), dos de los más señalados esc i o es del pa nasianismo an- Al onso Ga cía Mo ales Un a ículo desconocido de Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» Anales de Li e a u a Hispanoame icana 2006, 35, 31-54 49 04 Anales de la Li e a u a Vol. 35 28/9/06 13:08 Página 49 País es de música, en e ec o, en donde escucháis: La lune s’a is ai . Des sé aphins en pleu s Rê an , l’a che aux doig s, dans le calme des leu s Vapo euses i aien de mou an es ioles De blancs sanglo s glissan su l’azu des co olles. —C’e ai le jou béni de on p emie baise 47. No busquéis la plas icidad angible. Felicien Rops ha simbolizado la poesía de Malla mé, si mal no ecue do, en un a pa ascenden e al azul, hacia cuyas cue - das ienden manos que b o an de lo in isible48.Yo di ía que en es e au o he encon ado la mani es ación e bal de cie os paisajes imp ecisos, igu as y e o- cés, ue on impo an es modelos o ma i os pa a Da ío. Le imos a i ma en las no as a la eedición de Azul…,de 1890, su p e e encia po He edia en e al «decaden e» Malla mé. Ocho años después las cosas han cambiado, y aquí el pa nasianismo se p esen a como una co ien e acep ada y supe ada po las a iesgadas no edades del simbolismo. Con odo, Da ío nunca dejó de econoce los pe du ables alo es del « ey de los sone is as», como hizo en la nec ología «Lo que queda de He edia» (La Nación, 21 no iemb e 1905, Opiniones,Da ío 1950, I: 403-412). 47 Ve sos iniciales de «Appa i ion», uno de los p ime os poemas de Malla mé, que encabeza la selección Ve s e P ose (1979: 30). Y de los p e e idos y más p on o aducidos po los mode nis as. Se conocen e siones de Guille mo Valencia de 1898 y de Leopoldo Díaz de 1901, c . Sil a San is eban 1998: 65-70 y 73-77. Da ío uel e a eco da el comienzo de «Appa i ion» al comen a la úl ima esce- na de Cy ano de Be ge ac,«una escena de deli io glo ioso y melancólico, al amo de la luna is e. La lune s’a is ai …» («Cy ano en casa de Lope», La Nación 27 eb e o 1899, Da ío 1998: 121). 48 Félicien Rops (1833-1898), pin o y g abado belga, ue uno de los a os pic ó icos p e e idos po Da ío, quien lo descub ió a a és de las páginas que Huysmans le dedicó en ÀRebou s ysob e odo en un ensayo de la se ie Ce ains (1889) en el que comen a su ob a «sec e a», de u ioso y sa ánico e o- ismo neg o. Da ío se in e esó especialmen e po su labo como ilus ado y lo ci a con ecuencia desde la época de Los a os,donde se e ie e a sus ilus aciones pa a las Diabólicas de Ba bey d’Au e illy o Las imas de gozo de Théodo e Hannon. Más a de le dedicó un a ículo: «Pa ís, po su pa e, le eci- bió bien. La éli e in elec ual y a ís ica es u o con él. Es allí donde debía apa ece lo p incipal de su c e- ación he mé ica y e ó ica. Allí ilus ó y comen ó g á icamen e lib os de in e i.Y luego o os de a e ele- ado y sus ancial, en que apa ecía la in oducción simbólica de sus on ispicios» («Feliciano Rops», La Nación,7no iemb e 1909, p. 6, en Da ío, Rubén 1967a: 158). Aquí se es á e i iendo a su on is- picio simbólico «La G ande Ly e», apa ecido al en e de Les poésies de S éphane Malla mé,una se ie de nue e «plaque es» publicadas po La Re ue Indépendan en 1887 y que o ma pa e de esas « i a- das en ejempla es únicos y limi adísimos» de los que habla Da ío. Puede que él hubie a is o alguna ep oducción pos e io , como la que se publicó en la e is a La Plume,que conocía bien (nº 172, 15 junio 1896, p. 424). En «El a e en silencio» ol ió a e e i se a es e icono, que sin duda enía muy aso- ciado a Malla mé: «La simbólica ep esen ación es á en la g á ica idea de Felicien Rops: el a pa ascen- den e, a la cual ienden, en el é e ,innume ables manos de lo in isible» (Da ío 1950,II: 251-252). Un pa de es imonios más. Poco después de la mue e de Rops, El Me cu io de Amé ica (ene o 1899, p. 79) ep odujo un a ículo de Hugues Rebell sob e Rops apa ecido en el núme o de diciemb e del 98 del Me cu e de F ance,en el que se comen a su mezcla ex emada en e lo ca nal y lo espi i ual, en e el on ispicio a los poemas de Malla mé y el de las Diabólicas.Años después, el in e esan e esc i o mexicano Julio To i, g an admi ado de Malla mé, como su amigo Al onso Reyes, y de Rops, al que llegó a a és de los a is as de Re is a Mode na de México,dedicó a «La G ande Ly e» uno de sus ex- os b e es: «Quien no enga nada que deci debe ambién esc ibi . Como la igu a de Rops sos end á sob e sus muslos y con los b azos alzados la g an li a a la que manos in isibles a anca án los a pegios más sibilinos, los mensajes side ales más lejanos» (1964: 90). Al onso Ga cía Mo ales Un a ículo desconocido de Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» Anales de Li e a u a Hispanoame icana 2006, 35, 31-54 50 04 Anales de la Li e a u a Vol. 35 28/9/06 13:08 Página 50 cación de sensaciones que solo pe cibimos en cie os sueños. Un ocul is a da ía quizás las mejo es explicaciones sob e esa ex aña ce eb ación que po lo mismo que es soli a ia y sin igual, no puede se pe cibida y mucho menos juzgada en su alo e dade o sino po los espí i us de escepción (sic)49.Tiene azón, pues, la gene alidad de nues os con empo áneos pensan es en mi a con ecelo, des ío, oenojo, ese a e casi eligioso y eso é ico. * * * Malla mé i ía en Pa ís, alejado an o de las espumas del bule a como de los embolismos del Ba io La ino. En e la ju en ud li e a ia de Ingla e a e a muy admi ado, y sus con e encias u ie on la legí ima esonancia. Po la go iempo ue p o eso de inglés en un colegio pa isiense. Jamás acep ó esc ibi pa a dia ios. Su colabo ación e a solici ada y muy bien emune ada en e is as de los Es ados Unidos e Ingla e a. Su in lujo en el a e ac ual ha sido eno me, y la nue a gene ación de las le as ancesas saluda su nomb e con ene ación. Los que le conocie on alaban su ca ác e gene oso y seduc o ; sus cualidades co diales e an de un bellísimo o ien e. Ha mue o a las (sic) 56 años. A la mue e de Ve laine los nue os poe as de F ancia, en un plebisci o, le señala on como al Je e50.Su mejo e a o es el de Whis le , en que apa e- ce cual en la in luencia del mundo de sus isiones, en unas cuan as líneas, de ago conjun o, pe o de al exac i ud que concen an la indi idualidad del poe a, p o unda y comp ensi amen e51.En la umba de Malla mé yo g aba ía 49 Da ío oma la exp esión espí i us, li e a u a o a is as «de excepción», y desde en onces la inco - po a con ecuencia a su ocabula io c í ico, de un lib o ecién apa ecido del i aliano Vi o io Pica (1862-1930): Le e a u a d’eccezione (Milano, Baldini & Cas oldi, 1898; hay eedición c í ica a ca go de E nes o Ci o en Geno a, Cos a & Nolan, 1987), en el que se eúnen ensayos sob e Ve laine, Malla mé —és e ex enso y bien documen ado—, Mau ice Ba ès, Ana ole F ance, F ancis Pic e in y Huysmans. Da ío seguía la ob a de di usión de nue os alo es cosmopoli as de Vi o io Pica desde al menos 1896. Su ensayo sob e el po ugués Eugenio de Cas o pa a Los a os iene como una de sus p incipales uen es la aducción que Pica hizo ese año al i aliano de Belkiss de Cas o. En adelan e Pica se dedica á p e e en emen e a la c í ica y p omoción a ís ica, di igiendo la e is a de a e Empo ium y o ganizando la Bienal de Venecia po muchos años. Da ío lo conoció en su isi a a Nápoles en 1900 y más a de esc ibió «La labo de Vi o io Pica» (La Nación,22, 29 y 31 oc ub e 1907, ecogido pos u- mamen e en Imp esiones y sensaciones,1925, Da ío 1950, I: 761-788). 50 En eb e o de 1896, un mes después de la mue e de Paul Ve laine, que inspi ó a Da ío su nec o- logía de Los a os ysu «Responso» de P osas p o anas,la e is a La Plume o ganizó, e ec i amen e, un plebisci o en el que Malla mé esul ó elegido P íncipe de los Poe as de F ancia. 51 James Abbo McNeill Whis le (1834-1903), pin o no eame icano, a los ein e años abando- nó su país pa a ins ala se en Pa ís y Lond es, donde su pin u a e inada y abie a a las no edades alcan- zó g an econocimien o y con ibuyó a ex ende el gus o po las sines esias, las in e elaciones a ís i- cas o la pin u a monoc omá ica, con sus cuad os i ulados musicalmen e «sin onías», «sin onía en blan- co», «noc u nos», e c., y po los mo i os deco a i os japonesis as o inspi ados en pa os eales. Fue amigo de Mane y Malla mé, el conde Robe de Mon esquieu, Rosse i y Wilde. Malla mé le dedicó la p osa «Whis le » y el poema «Bille a Whis le » y, ayudado po Vielé-G i in, adujo su ob a Ten O´Clock,que apa eció en 1888 en Re ue Indépenden e.Whis le dibujó el e a o del esc i o cuya li o- g a ía encabeza Ve s e P ose,que Da ío, siemp e an a en o a los e a os de esc i o es, enca ece. Hemos is o que ambién conoció po en onces el de Vallo on, no sabemos si llegó a e los de Mane , Al onso Ga cía Mo ales Un a ículo desconocido de Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» Anales de Li e a u a Hispanoame icana 2006, 35, 31-54 51 04 Anales de la Li e a u a Vol. 35 28/9/06 13:08 Página 51 dos palab as esal an es en uno de sus e sos: Pulché ie —Anas ase;es o es: Belleza y Resu ección!52. RUBÉN DARÍO. BIBLIOGRAFÍA ANDERSON IMBERT,En ique 1967 «El cuen o an ás ico», La o iginalidad de Rubén Da ío, Buenos Ai es, Cen o Edi o de Amé ica La ina, pp. 234-235. 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Se ha dicho que Malla mé umaba mucho, al ez pa a pone humo en e su yo y el mundo ex e io .«El e a o que igu a en el olumen Ve s e P ose ue hecho po Whis le , con lápiz li og á ico, en uno de esos papeles de uma ,acaso un ma es, en una sesión del umade o» (Reyes: «El gabine e de humo», Cul o a Malla mé,1991: 70). 52 Las palab as pe enecen a las dos úl imas es o as de «P ose pou des Essein es», el di ícil poema de 1885 con el que Malla mé exp esó su ag adecimien o a Huysmans (1979: 56): L’en an abdique son ex ase E doc e déja pa chemins Elle di le mo : Anas ase! Né pou d’e e nels pa chemins, A an qu’un sépulc e ne ie Sous aucun clima , son aïeul, De po e ce nom: Pulché ie! Caché pa le op g and glaïeul. Al habla de la musicalidad y concen ación de Malla mé en una de las ano aciones de su a ícu- lo del Me cu io,Da ío ol e á sob e la unción de cie as palab as esal an es: «En ocasiones un solo ocablo, una palab a sola, in e lineal, lib e, p oduce la magia po sí misma, eleison u hosanna, al, en el cu so poé ico que conocéis, Palmes! en el Don du poème,E na! en l’Ap ès-midi, Anas ase, o Pulché ie, en la p osa pa a Des Essein es; o el py x, cuyo enunciación ha azo ado g an muchedumb e ue a del emplo, en uno de los incompa ables sone os». Al onso Ga cía Mo ales Un a ículo desconocido de Rubén Da ío: «Malla mé. No as pa a un ensayo u u o» Anales de Li e a u a Hispanoame icana 2006, 35, 31-54 52 04 Anales de la Li e a u a Vol. 35 28/9/06 13:08 Página 52 DARÍO, Rubén 1934 El a chi o de Rubén Da ío.Edición Albe o Ghi aldo. Buenos Ai es, Losada. 1938 Esc i os inédi os ecogidos de pe iódicos de Buenos Ai es y ano a- dos. Edición E win K. Mapes. 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