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Profecías de Mr. Sambumbias, encontrada en una escavacion hecha en Aranjuez

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IPROFECIAS encontrada en una escavaciorí ^hecha en Aranjuez. y üoa bandada entrará blanca yroja por Bayona, los furores de Belona 'fe v hasta París lltvará. Mas !a sangre derramada en la batalla horrorosa 00 ha de llegar áTo’osa porqué será respetada. Seauoda vez vas áluchar ¡oh Fraoeial con el mónstruó que ilaman despeUsaSo, «re^euderás hundirle en el abismo, Yquedará burlada tu arrogancia. Yencerás, no ío dudes, al tirano, perdería luí laureles ylu gloria eulrcgándole áun rey uo ciudadano La Espafla imiiara in heróico alíenlo sacuíirnio omloosa lirauia; mas aoies de que Inaca el claro día ^ aiBgre álorrenlea. vícUiuaa sio cueato le ha de costar su generoso intente. I,a Europa ra áencender .cutre pueblos yrajes soberaeos pez^rá uaa liJ saogrieota yfiera: isoberbia Albion, en este incendio aras de existir por tu falácia )ierta de baldón yvilipendio. ¥tú, Paris, ciudad tan ilustrada, Mla cabeza marchas del progreso, un villorro te verás trocada: 4£spa8a una suerte mas dichosa eávosotras prepara ya el destino, irivirá tranquila yventurosa; .pueblos triunfarán da los tiranos, ^|líbertad protejerá álas artes; paz establecida eo todas partes. Irá los mortales como hermanos. La capital de España en pojerio, igloria yen grandeza crecerá; jílébil muro que la oerca ahora atener todo el pueblo no poirá. ainconstancia oh Valencia de tus hijea targo llanto derramar te hará. 4 dfil afsDoso labrador el brazo eB uD vergel los buerlas trocará. Loa furores de guerra asoladora tus desgracias yruinas causaréu; sobre el sitio que ocupas, Barcelona, otra ciudad tus hijos alzarán. >• Por aumento de gentes yriquezas, lus límites, Sevüla, ensancbarást ybanderas de todas las naciones ondear en tu muelle las verás. De la brillante suerte de Sevilla áCórdoba gran parle tocará; aquella será emporio del comercio, que esta ciudad también alcanzará. jOh Granadal tus bellos edificios, que admiran los viajeros con afan, áimpulso de furiosos terremotos con estruendo espantoso caerán. . ¡Zaragoza! tu nombre, del olvido el valor de tush jos librará; 5 de tas heróicos hechos la memoria álos ru ceólos sigíos ieprá. «¡Dios eterno, tus jáicios son grandes éíúcomprensibles! » Iberia, iberia, veo crecer tu poder yesplendor, ynada será capaz de contrastar tu cfévacion yia* fuerza del destino; el simoan que sopla dei desierta agosta ias plantas lozanas; pero áeste sucede .una fresca brisa que reanima da naturaleza ydevuelve ^u vigor alios vegetales marchiios; de las guerras civiles de !os romanos salió es gran rei- .nado de Augusto; setecientos años de guerra en toda ía Iberia formaron de ella el imperio mas estenso que se había conocido, ¿qué le queda de aquel poderío?..,.. Todo lo perdiste; lodo menos el amor de lus hijos; estos te ensalzarán. 1 6 Un poderoso bajel de guerra, sen jante áuna ciudad populosa, se combatido por furiosas tormentas; mo tañas de olas amenazan sumergirle cada instante; arrebatado por los m tos parece qoe yá áestrellarse con tas rocas, ybasta las nubes lanzan i bre él los destructores rayos: pero cba denodada contra todos los elem( tos, sostiene ron porfía tan desigi combate, ácosta muchas veces de s .jarfias, de sus roésiiies yde gran pa te del equipaje, yel bajel entra triol fante en el puerto donde repara si » pérdidas. Así también tú, Iberia, eombati por la tempestad de los partidos yp la ambición de los eslrangcros, luch Tés denodada contra sus embates; costará sangre, tesoros, edificios... p ro llegara el dia de la bonauia, repa^ rarás tus anteriores pérdidas, yla fama de lo gloria yesplendor se ostentara hasta en las regiones mas remotas. Enlonces desaparecerán los diferentes dialectos de tus provincias; usos, trajes ycostumbres todo cambiaría, pero serán oniformes ygenerales en toda la estension de su territorio; una sola lengua se hablará en todo el. Una guerra europea está anunciada por muchos profetas, ysus predice* nesse cumplirán: ¡que puede el hombre con la fuerza del destino! Esta guerra llevara sus estragos por todas parles; la peste yotras muchas plagas le acompañarán, esparciendo el terror por do quier; el fanatismo de las falsas creencias ylos partidos inlo- Seraoies llenarán de víctimas muchos 8 países: la íb'ria seri #;] asilo de lodos Jos proscriptos. ÜU' formidable jiganie saldrá dé las ,regiones del hielo, yseguido de un «gército innumerable marchará ála conquista ;uni versdl; este ejército, se - .mejanle «á uoa nube dé-langosta, anublará la luz deí so’, festendiéndose ,por todas -panes llevará en pos de si la ruma ydeso'acion; las fortalezas serán derribadas, las ciudades entradas ásaco, ios habitantes muertos ó-esclavos; nf’da babrá libre de! furor de iosbár* biii'os; la mayor parle de los reyes perdí ran el trono yla vida. Eq el periodo de cuatro lustros que durará esta guerra,- se levantarán multitud de sectas religiosas que acabaran de arruinar las naciones, porque ios sectarios se entregarán ai Jigante mós- covUa (fuó prolegérá estos cismas, ylos católicos, huyendo del fui^orde sus enemigos, se refugiarán en ^RspaBa, -Esta emigración prodigiosa ?'aumentará la ’^andeza dé la nación. ’'Enlonces'ei Tajo^prodiicirá un guerrero valiente'' como el^ Cid, religioso como el temer Fernando, que enarboiando el estandarte dé la íé, reunirá en torno de 'SÍ innütóerablefe huestes; ycon ellas saidra al' encuentro de! formi ^ dable jiganle, que con sus feroces soldados se adelantará á-ía conquista de la Península. Los pirineos serán testigos del combate mas cruel qué-habrán visto ios siglos; la* tierra temblará bajo el pe^o de ios bélicos apáralos, el sol se ocultará por no presenciar tantos horrores. Tres dias durará la batalla: los cada- I#, •». PROFECIAS í'i m s r PE MR. ZAMBUMBIAS:. jEntPonirada en nita^- escawaeliiii bccha en Aranjiie^. \ lina bandada ¿nirará * •''Blanca jroja por Bayona, Bos furores de Kíi^lona Hasta París Jlevará,. Mas la sangre derramada ' ^Kn la batalla .horrorosa No' ha de; llegar áTolbsa Port|ije será rcspelada. ^Segunda vez vas áluchar joh Francia! if.011 el niónsfruo que IJaman despotismo. Pretenderás hundirle en el abismo, \,(¿uedará burlada tu 'arrogancia, lenceras, no lo dudes, al tirano; Perderás tus laureles jtu gloria Entregándote áun rey no ciudadeano. La España imitara tu heróico.alicrito Sacudiendo ominosa tirania; - Mas antes de que luzca el claro 4ia Sangre átorrentes, víctimas sin euento Le ,lja de costar su generoso intento. La Europa va áencender inmensa hoguera!. L >'V' j. #%f- Entre pueblos yreyes soberanos ^ Empezará una lid sangrienta yllera! Tú. soberbia Albion, en esto incendio Dejarás do existir por tu falacia Cubierta de baldón yvilipendio. Ytú, París, ciudad lan ilustrada, Queíi la cabeza marchas del progreso: En un vil torro lo verás irocjKla, Ala España -una suerte mas dichosa M.\r‘I ^Vá> I1í~\ '^uc ávosotras j'úvirá tranqui 'trepara ya el d(,'^slino, ayventurosa; ** Mi uicblos triunfarán de los tiranos, iihervael protegerá las arles; establecif aen todas partes, mortales como hermanos, acapital de España poderío, En gloria yen grandeza crecerá; El débil innro que -la cerca ahora . {'.ontcncr todo el puctblo no podr¿i, Ea inconstancia ¡oh Valencia! de tus hijos, Amargo llanto derramar te hará; - Del -aianoso labrador el brazo .. • . En un vergel tus huertas trocará. Los furores de guerra asoladora Tus desgracias yruinas causarán; Sobre el sitio que ocupas. Bar-ce lona, Otra ciudad tus hijos alzarán. Por aumento de gente yde riquezas, Tus límites, Sevilla, ensancharás; Ybanderiis de toda» las naciones ' -e ‘iiiGei» Ondear eii tu inuoltc las verás. De la briljanle suerte de Sevilla-, Córdoba ifran parte locará; 'Aquella' será emporio del comercio, Que ‘esta ciudad tambiénalcanzará. [Oh Granada! tus bellos editieios. Que. admiran los viajeros.con atan,. Áimpulso defuriosos terremotos onestruendo^ espantoso caerán. ¡Zaragoza!:' tu nombre, del olsúdo- El -valor de lu.s huis1ibrará; ' De |ívjs heroicos, hechos la n\emoria ¡4 los /remotos -siglos llegará. J«ij^ios eterno, tus juicios son grí prensibles!, \'- Iberia>>lberih, veo crecer tu -podéi Vnada será capaz de contrastar tu. elev ación y^ ta fuerza del destino; el simoun que sopla deb desierto agosta las plantas, lozunas; pero á•este sucede una frescabrisa que reanima la naturaleza y devuelve su vigor álos vejetales marchitpsp-de las guerras civiles dé los romanos salió el -gran reinado de Augusto; setecientos aiios..de .guerra en toda la Iberia formaron de ella-el imperio mas estenso que se halda conocido, ¿que te queda^de aquel poderío?.-.. Todo lo persistes; todo menos el amor de tus hijos; estos te ensalzarán. Un poderoso bajel de guerra, semejanto -á una ciudad populosa, so ve combatido por furiosas torlyijiitps;. mQiilíUias de olas amenazan sunicrgh’le á VeIc> cada instaiilcy arrebatado por los vientos, pareccf que va áestrelláis) contra lasíDcaS', yhasta las nubes lanzan sobre él los destructores rayos;' pero' liícba denodada coiítia todos íos elementos, sostiene con porfía tart desigual corabafe, ácosta muchas veces de sus jarcias, de sus mástiles yde gran parte de su equipaje, yeí bajel entra triúnfanfe en el puerta donde repaga sus pérdidas. Así también tú. Iberia,- combatida por la tem-- pestad de los partidos ypor la ambición de los es- Irangeros,- lucharas denodada contra sus embates; te costará sangre, tesoros, edificios., .pero llegará el diáde la' bonanza,- reparará tus anteriores pérloria' didas, yla fama' de tu gyd,spíendor se ostentará hi^sta en las regiones mas remotas'. Enfonees ^''Carecerán lo.s difei'éntes dialectos de tus provincias; usos, trajes ycostumbres, todo' cambiará,- pera serán uniformes ygenerales en' toda la esíension de tu territorio; una sola, lengua se hablará en todo él. Una guerra europea' está anunciada por mtichos' profetas, ysus predic'Qipnes se cumplirán: ¡qué' pü'ede el hombre'- contra la fue'rza del destinol' Ksta Querrá' llevará sus estragos por todas par-* tes; la peste yotras muchas plagas le acompañaran; esparciendo el terror por do quieríel fana-^ tismo de las falsas creencias yíos partidos intolerantes llenarán de víctimas muchos paiseS, la Iberia' será el asilo de todos los proscri¡)tos. Ln lormidable jigante saldrá de las regiones deí hielo, yseguido de uu ejercito iiiiiUmei’abfc mar-' chara ála conquista universal; este ejército, seniejante áuiía núbe' de langosta, anublarií la luz del sol, yestcndiéndose por todas partes llevará en pos de sí la ruina ydesolación; las fortalezas serán derribadasV las ciudades entradas ásaco, los habitantes inuerfos óesclavos; nada habrá libre del furor de los bárbaros; la majar parte de los rejes perderán el trono jla vida.- £n el periodo de cuatro lustros que durará esta guerra, se levantarán multitud de sectas religiosas que acabarán de arruinar las naciones, porque los Sectarios Se entregarán al jigante moscovita que prolejerá estos cismas, jlos católicos, hujendo del furor de sus; enemigos, se refugiarán en Kspana. Esta eiiiígraeion prodigiosa aumentará la grandeza de ía nación. Entonces el Tajo producirá un guerrero, valiente como el Cid, religioso como el tercer Fernando, que enorbolando el estandarte de la fó, reunirá en torno de sí innumerables huestes, jcon ellas saldrá al encuentro del formidablejigante, que con sus ferocessoldados se adelantará ála conquista, de la 'Península. Los Firineos serán teslign's deí combate mas cruel que habrán visto los siglos; la tierra temblará bajo el peso de los béficos aparatos; el sol se ocultará por na presenciar tantos horrores. Tres dias durará la batalla; ios cadáveres, los miembros esparcidos jlas armas heelias pedazos obstruirán el paso,- jservirán de muralla álos vi- ^.. .••. la sangre correrá como los ríos eu el iiivieilO. Abrumados por el escesivo número de enemigos, los iberos cejarán tres veces; pero mantendrárr indecisa la victoria. Llegará eb dia tercero, ylos, defensores de la verdad, rendidos de tan poríiada lucha, se verán ápunto de sucumbir; entonces ef guerrero deb Tajo,, levantando el nuevo Lávaro cual* otro Constantino, rodeado de sus mas valientes soldados é‘ invocando al Dios de los ejércitos-, se arrojará con denuedo al' centro de los enemigos,, penetrará en sus filas yserán deshechos yderro-- tados. En vano el terrible jigante querrá” animar á' los suyos yestablecer el combate, porque el dedo del Señor señaló ya el fin de su reinado, ysucurn-. birá alos filos de la espada del imévo Cid; la muer-, te del jignnte decidirá la victoria;- los enemigos, buiráii aterrados; pero perseguidos por los defensores de la verdadera religión, hallarán la muerte por todas partes. El héroe del Tajo mandará suspender lacai niceria, diciendo ásus tropas; No der-. rameis mas sangre^ está' escrilo que los impíos seránconfundidos; pero aunque se han estraviado de laverdadera senda-5, son nuestros hermanos; démosle tiempo para que reconozcan su error yse arrepientan. Entonces el ejército vietormso, protejido por el" Supremo Hacedor, atravesará provincias ymares, yllevará el estandarte dé la Cruz hasta las orillas del Douva, donde fijara este signó maravilloso; vencidos los bárbaros conquistadores ylos secta- rios de las falsas creencias, triunfará en todas parter la religión católica, yhará la felicidad del género humano. Dichosos los que conozcan esta edad do oro.' Año 1864.—Guerra sangrienta en la Europa entre príncipes católicos. Muerte de un soberano, yaparición de un cometa. Si el cometa tuviese el color algo negro ytirante áverde .será de la naturaleza de Saturno; señala mortandad ypestilencias, grandes frios, heladas, nieves yoscuridades eu el aire, tempestades, torbellinos, terremotos ydiluvios con hambres yfalta de mantenimientos. Si el cometa tiene el color blanquecino yalgo azafranado, será de la naturaleza de Júpiter, yseñala muerte de algún rey úhombre poderoso. . Si el cometa apareciere con el color bermejo. y encendido, yla cola larga, será de la naturaleza de Marte, ysi apareciere hacia el Oriente con la cabeza baja yla cola alta, señala hácia el Occlík^nte grandes hambres, guerras, terremotos, faltas de agua, ydesolamientos de ciudades óreinos. t Si el cometa apareciere muy blanco de horrible ííspecto, yjunto al Sol, será de la naturaleza de .8 este yseñala mudanza en 'os estados, flaca cogida de frutos ymuerto de reyes ydo hombres ricos ypoderosos. Año 1865. —Enfermedades contagiosas invadirán nuestra P^enínsnla. • En heroe el mas célebre quizás, de cuantos se han conocido^ sufrirá padecimientos sin cuento por la causa -de la humanidad que es lá suya. Arreglo de una cuestión social. >Destronamiento de un soberano. Año 1866. Gran batalla en la que se jugará el porvenir del mundo;, quedando triunfante )a Iibeitad basada sobre la doctrina del Crucificado. Año 1867, 1868, 1869 y1870, paz universal y buenísima cosécha en España. El tiempo se acerca, prepa.raosl Vo5o.<ros los que leneis ojos ved, los que tenéis oídos oid, ylos que tenéis iiensaniiento juzgad! 'J f /^1JV FIN. \\ ,.. .^ CADIZ. Imprenta de la Armonía I Zanja, 8 %