Teoría e historia del dibujo de arquitectura: estilo gráfico y estilo arquitectónico
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l., 1'1 11· • 1 l., :1 - '.- 1 32 TEORÍA E HISTORIA DEL DmUJO DE ARQUITECTURA: ESTILO GRÁFICO Y ESTILO ARQUITECTÓNICO Ponente: Jorge Saillz Profesor de la E TSA. de M adr id . El dibujo de a rquil cct uf n es una di sc iplina de la q ue no abundan l os es tu dios t eór icos ni hist óricos. l.l1. ma - yor parle de las veces el enfoque dad o a la n: pr csc mación gráfica adolece de una exces i va inclinaci ón inslru mcn· talo bien de un planteamiento exclusivamente ex pr esivo. El desarrollo de 1: 1 disciplina gráfica en el campo de la arquilcctura exige una CS lru ct ur :l teóric;\ basada en las dimensiones distintivas de este tipO de rcprcscma<.:ión. 1 ..: . consi dera ci ón del dibujo de arq u itectura de sde la pr opia arqu it ectura es nmdamcn tal p:Lra com prend er cuáles so n sus categorías específicas y cómo se rel ac ionan co n las ca tegorías arq uit ec t ón icas corres pondientes. I ":IS refle· xi ones que se exponen a con tinuaci ón derivan de una inves ti gación ll evada a cabo duran te l os llltimos dos ;Ii'íos y cuyo fnLto fue una tesis d octor al titulada "Relaciones e ntre categorías gráficas y cate gor ía s arquit ec tónicas en d ámbito de la cu ltura mode rna ", leída el pasado mes de julio en la E scu ela de Arquitectura de i\bdrid. La única teoría del dibujo de arquit ec tur a que aún m antiene un alto grado de cohe rencia estruc tural se la debemos al difunto Lu igi Vagnetli quien en su li bro "DiseSllo e Arcbifelll/r(f" ( 1) d ejó establecidas 1;l~ relaciones fundamentales e ntr e ambas disciplin as. El libro sale a la lu z en 1 958 , fecha muy temprana pa ra una publit :ación que reivindica el buen u so del dibujo den tro del ámb it o de l:t arquit ec tu ra. El aut or in tro duce el t ema indican do dó nde r ad ica la importancia del dibujo , ha ciendo referencia a la sit uación de las relaciones entre el di bujo y la a rq uitec tur a y diferenciando clar ame nte en tre un pr oyec to y una obra de arquit ect ura . Alude también a la. s dife· r enci as en tr e la representac.:ión gráfica y la expe ricnci:l dire (.·ta, y caracte ri z:t a la ob ra rea li zada como po see dora de un "campo arquit ectónico " que no es capaz de r eproducir la ob ra gr:ífica. Expone el autor a continuación su teor ía sobre las relacion es que se pu eden estableCer en tre dibujo y arquit ec tura. Vagnetti iden tifica d os ór dene s de rdaciones en los cuales la :trquite ctura y el dibujo ocu p:tn diS lint:ts po· si ciones relativas. En el primero de tales ór denes el dibujo está al servicio de la arqu it ectura; y en el segundo . ;un· bas disciplinas se sitúan a la pa r. El autor describe asi las citadas rel aciones : La pr imera es ... Il1Ia r elac ión il/sln /lIl en/a l por la c l/ al el Dibujo eS.)I debe co nsiderarse. líllicalll(!n/e /11/ medio adecuado para describir en SI/ COl/juflto yen SI/S detalles la obra arquitectónica. La seg un da .. . es e ll cambio /l/In re/nci ó lI de aJ illi dnd expres iva, po r In cual el Dibl/jo es. y debe ser COI /si· derado , /I//{/ act il ' ¡da d ar tí s ti ca al/tónOll/a e ind epe ll diellte , c UJ' a finalidad trasciende eOIl /l/l/cIJo el becbo lile· mmente il/slr/unental para lIesar a la creación de IlI/ IIIllI/dO espiritllal cerrado el/ sí lIIislllO (2) . Como consec u encia de los dos órdenes de r elaciones eStablecidos, Vagnetti aporta un ter cer aspec to fun· damenta l: la contrib u ción del dibujo al estudio de la arquit ec tur a. No cabe ninguna duda de quc la in men sa mayo· ría de los arquitectos se han formado en una proporc i ón cons ider¡¡ble a través del estudio gráfico de la s ar quitec· turas que no pod ían experimentar dir cc tamelHc. También es indudablc que el impresionalHe avance de la teoría y la historia de la arquit ect ur a quc ha tenido lugar a p artir de mediado s del siglo pa s ado no habría sido pos i ble sin la ayuda de los si stemas gráficos de representación de l:t arquitectura. La posición de Vagnctti es, pues , ab so l utamente disciplinar. Es tudia las relaciones en tre dibujo yarq uitect ur a desde I ¡¡ esfera de esta última y só lo atiende ¡¡ I va l or imrínseco del dibujo en cu an to q ue representa o expresa ideas o. mejo r. fo rmas arquitectónicas. H ab lam os si n duda alguna, por tanto, del Dibujo de Arquitcl.:tllra. De un modo t otalmeme hip oté t iCO estos (¡ r denes de r elaciones entre dib ujo y ar quitectu ra podrían da sifi· carse en tres grupo s. Part iendo de la afinidlld expresiva pr opues ta po r Vagnetti, a la relaci ón instrum ent al , en la que el dihujo es un medio para consegu ir un fin arquitectónico , se podría añadir la relaeit'm inversa, es to es, la de que en cierto se ntido la arquitectura pu ede ser un medio para al canzar un fin gr:ífico. I nte r esado en l os problemas per s pectivo s, Brunelleschi traz¡¡ dos t ab lillas que repre sentan el Bap ti st erio y la Piazza Signoria de Flor enc ia. No se trata de dibujos de pro yec to , ni siquiera de l:iminas do cume ntales que prc· tendan reproducir d os obras de arquit ec tur a en hase a su va lor artístico, En su búsqueda de la s leyes per spectivas . . \la .. accin utiliza 1 1I pintura. Donatello la escultu r it y Brunelle s~ hi la arquitectura . En sus tablillas pt:r spectiva~ el dihujo no es un med io para conse guir un fin arquitectónico. sino más bien al con trario, la arqui tectura es d "tema" a tr avó del cua l se va a conseguir desc uhrir l os princi pio s que gobie rnan la perspcc ti va, es decir . se V;t a alcanzar un fi n gr:ífico. Al go se mejante p od r ía decirsc de las ohra.~ de Sae nredam , C;¡naletto o Schinkcl. pero todas e ll as pertenecen inequívocame nte al cll mpo de la pintura)' no al del di bujo de arquitectur a. P ero dondc se podrían encontrar mi .. Gl'iOS de esta relaci{,n instrumental inversa entre el dih ujo y la arquit ec tura cs en la esfera dc la fo rmaci(¡n del arquit cc to . En virtud de la propiedad transitiva dc la repn :s cntaciún gráfica se pueden realizar una s erie inacahahle de transforma<.'iones gr;íficas d (' oh jetos arquit ec t ónicos , uno d(' cuyos fines es el domini(J del propio sist ema gráficcJ. !.()S alummls de Illlestras e sc uda s quieren aprcn de r arquitec - tura; pitra e ll o no haccn anluitectunl,"" sino dihujos; pcro para a prende r a h acer bien esos dib ujos usan co mo me ' dio. como tema o eomo pretexto la :trquit et'lura .
Al abordar el estudio de las relaciones q ue se dan entre la teoría ~ ' la hi storia del dibujo de ar quitectura e'!' fundamental tener en cue llla la posición cro nológica relativa que ocupa la representa ci ón gráfica r especto a la pro pia o br .. de arquit ec tur a. Una buena part e de los dibujos r ep r ese ntan edificios que existe:n en la realidad. Por lo general el pr oceso de elaboración de un dib ujo es mucho más co r to que el de la constru cc ión de un edificio. Por t odo e ll o, las o bra s gráficas que r eprese ntan obras ;¡rquit ec tónicas r ea les se pueden clas ifi car en tres grupos : las r ea li zadas "ant es " desu construcció n, las r ea lizadas " durante " l as obras y las n:alizadas "después" de su termi· nación. En el primer caso (el proyecto ) la representación gráfica anticipa 10 que será la futura realidad arquit ectó' niea. No hay que olvidar que és ta no es una relación de identidad; el pro}' ecto no es arqu it ectura . Una cualidad <.'Spccífica de la obrd arquitectónica es el hecho de est ar co nstruida materialmente: Miel/Iras la obra arquiwc l 6l1ic~1 pel7l/al/ece el/ la Jase de proyec lO, aUllque sea el 1Iuís conscienle ya/el/- /0 de los pro)'ectos , no es más qlle 1/11 programa ; lal Vt?Z w/ programa lleno de promesas y carente de inc6gni- tas, pero al Jin JI al cabo /111 progl'ama, que 110 puede en nil/J]LÍn caso s/lslituil' a la ¡l/mal/ente realidad de la ol)1'a de arte (3). Al igual que en el caso de la Mú sica, un proyecto permite co nocer el resultado final de una ob ra de arquitectura co n un cie rto mar ge n de e rr or; la partitura sirve a quien sabe leer la para t ener una idea de cómo sonará la obra mus ical, pero no es la músi ca propiamente dicha. El segundo caso lo constituyen los dibujos llamad os de: trabajo o de obra . Pueden si mplemente reproduci r con fidelidad el estado de l os trabajos o bien proponer modificaciones a realizar en el curso de la construcción . Itay Cl lpítulos enteros de la historia de la arquitectura y del dibujo arquitectónico que só lo se componen de este tipo de dibujos. El ejemplo más claro es la construcción de la basílica de San Pedro de R oma . Su co n strucción se dilató t antos años que todos l os dibujos mantienen una relación de simultaneidad con la imagen que representan . De San Pedro no hay "p r oye<:to~ , si no innumerable s variaciones sobre l os dibujos iniciales de Bramante y posteriormente de Miguel Angel. El tercer caso h ace referencia a l os dibujos documenta l es , esto es, a l os que se ll evan a cabo a partir de una re;tlidad conc reta. Podría cons iderarse la versión arquitectó ni ca del "dibujo del natural" en el ca mpo artístico. aunque también puede exte n derse m ás allá de la si mple r eproducción fiel y pasar al estudio en profund idad de una o varias propiedades del objeto repre sentado . Este tipo de dibujos englobaría tantO los levantamientos como ¡;LO¡ vistas documenta l es ( el/ l('(/l/ li smo ita li ano del siglo XV III ), sin olvidar tod o el capítulo del dibujo como instru· mento anal(tieo (es quemas. comparJ.ci ones , morfogénesis, etc .). Per o puede ocu rrir tambi én que el dibujo no haga referencia a ninguna realidad, bien sea porque el edifi· cio finalmenle no se construyera o porque la propia repr<.'Sentación gráfica no pretendía ser llevada al mundo de lo real, s ino permanecer sie mpr e en el mundo de lo gráfico. La historia traslada entonces las relaciones de anterioridad, si multaneidad y posterior idad a otros dibujos que sí se hicieron realidad o bien a l'dificios que presentan algún tipo de analogías co n los dibujos en cuestión . Tal es dibujos desempeñaron a menudo un destacado papel en cJ desarrollo de las ideas arquitectó nic as y en sus técnicas de representación. Basta pens:u en l as arquitec tur as fantásticas de Boull ée o en l os capl' icci de Piranesi. Si existiera una Hi storia del Dibujo de Arquitectura segurameme su estructura sería muy peculiar. la histori ;1 de la arquitectura se ha dividido tradicional mente en períodos más O men os homogéneos que constantemen te se han pues to en duda para después proponer ot r os más ajustados. Cualquier intento de adaptar una periodización convenc ional a la hi sto ri a del dibujo sería forzar una estructura no demasiado adecuada. En primer lugar, hay un amplio período hi st órico para la arquitectura que , sin embargo , no lo es para el dibujo ya que no se han conserva do documentos gráficos espccíficanlcnte arq uitect ónicos . Las representaciones de tcma arquitec t ónico ante riores al plano del monasterio de Sankt-Gallen no se pueden co nsiderar auténticos dibujos de arquitectura . Por e ll o, la verdadera historia dd sistema gráfico específico de la arquitectura no da comienzo hasta el año 820, dejando :L<; í fuera las grandes cu hu ras antiguas y buena parte de la arquitectura medieva l. P ero de s pués de dicho plano prácticamente no se han conservado dibujos que no fuesen ya del siglo X III con lo que los siglos intermedios tampoco podrían t enerse en cuenta a efectos de un paraleli smo entre la arquit ectura y su repre sentación gráfica. No es éste el lugar p:lra h ace r una historia del dibujo de arquitectura, pero sí se pueden poner de manifies- tO algunos m omentos clave que no suele n coincidir can cambios en la concepción de la arquitectura , Por ejemplo. se suele considerar fundamental la ca rta de Rafael a León X en la que , a pr opósito del Ie\'antamientO de planos de los edificios monumemalcs de R oma , el 'U'lista propone un dibujo de arquitectura limitado a las proyecciones o nog onales independientes : planta-sección·alzado. Esta propue sta erJ. en realidad una reafir· mación de los métod os tradicionales utilizados desd e hacía t iempo en los talleres de las ca tedrales góticas r sen· cillamente trataba de diminar la eno rme influencia ejercida en la representación gráfi ca de arqui tectura po r los pintores de finales del siglo XV . A partir de este m ome nto }' gracias al impul so de su suceso r en Sa n Pcdro -Anto- ni o da Sa ngallo el Joven -el dibujo de arquit ec tur as se va a utili za r de un modo basta nt e parecido hast:l me(iiados del siglo XV III . Na turalmente una divisi ón de la hi SlO ria que englobara en el mismo período a Miguel Angel y Vit - tone no se ría demasiado hom ogénea. 133
" I ' 1;. : I 1" :1 - ' .. 134 A partir de 1750 los alumnos franceses comienzan a utilizar co l ores en sus dibujos académicos, seguramente animados po r los de scu brimiento s de restos po li cromados de temp l os gr i egos en Pa cslum y Atenas. Este método de dibujo se usaba entonces para levantar planos y proponer reconstru cci one s hipotéticas, pero cua ndo estos mismos al umn os regresan a sus lugares de or i gen y comknzan a ejercer su profesión siguen utilizando colores en sus dibujos de proyecto. Tampoco una historia de la arquitectura incluiría en el mi smo cap ítulo en ncopa· lIadiani smo de Sir WiIIi:un C hamb crs }' las reco ns truc cio n es de Chabro l y sin embargo, la historia del dibuj o ha de estud iarlo s conjuntamente. En genera l, se puede dec ir que ]:t inercia gdficl hace que los períodos homogéneos del dib ujo de arq uitectura sean más amplios que los dc la propia arquitectura y por ello, que sea dificil hablar de un dib uja "renacent i sta" frente a otro "barroco" compa r ando ex clusivam ente sus caracterís ti cas gráficas. Suele cons iderarse 1 850 como el com kn zo de la arquitectura moderna)' sin embargo, es una fecha irrelevante en el campo del dibujo de arquilec ru ra. Los alumnos de la Écolc des Beaux-Arts si guicron con su estilo académico hasta princip i os del siglo XX. P ero también los grandes innovadores de la arqu itect ur a, l os ingenieros de la construcc i ón en hi erro y metal, r epresentaro n S~ I S creacioncs revolucionarias cuidadosamente dibujadas a la acuarela. Mientras no se aborde en toda su extens ión el t ema de la hi sto r ia del dibujo de arquitectura. en vez de adjudi car ca lifi cat iv os a los dibujos será mejor hablar de una obra gráfica rea li zada por un determinado autor en una determinada época, evitando así dudosas clasificaciones. Durante mucho tiempo la comparación de ed ifi cios de arquitectura só lo se podí:¡ realizar de ntr o de un det erm in ado "estilo a rquitect óni co" (clásico, gótico, etc .) ya que no existían dtmensi ones su pr aestilísticas que per - mitieran un análisis apoyado en enfoq ues más disciplinares. Actualmente se pueden c(ectuar precisamente como pa r acio ne ~ entre es ti l os o sistemas formaks difncnte s ya qu e las nuevas dim ensio ns de la t eo r ía de la arquitectura ' trascienden los aspectos formal /.:s para cenlrarse m:ís cm la pr opia esencia comple ja del ob j eto arquit ectó nico. El estilo arquitectónico en genera l puede describirse co mo un "sistema formal" (esto es, una se rie de eleme nt os y un conj unt o de relaciones que conforman una estructura) en el cual determ ina do:;. elemenlos y combi· naciones se presentan co n bastante frecuencia, mientras que otros a pen as apar ecen (4). El estilo arq uitec t ónico h ace referencia únicamente a aspec t os formales, pues en ge neral la misma forma se puede construi r con técnicas diferentes, si bien es cierto que el desarrollo de la técn ica ha impuesto a veces un estilo formal. En el dibujo de ar quitectura los asp ectos formales y l os técnic os están relacionad os de una manera más íntima, lo que no s ll eva a co ns iderar que un "estilo gráfico" debe atende r no sólo al modo de presentación de un dete r minado dibujo, sino t:lmbién al procedimiento seguido para su realización. Podríamos, pue s, caracte ri zar un "sistema gráfico arquitect ó nico " como una es tru ctura compuesta por una se rie de elemento s (s ist emas de representació n. variables gr:íftcas. leyendas}' sfmbolos y t éc nicas gráficas) }' una serie de relacio nes que se es tablecen entre tod os e ll os . De este modo , un "estilo gráfico arquit ec t ón ico" se ría cada uno de los conjuntos que forman parte del sistema y en los cuales determ inados elementos y combinaciones se pre sen tan más a menud o que otros . P odríamos h ab l ar así del sistema gráfico arquitectónico del Barroco y también del estilo gráfico ar quitectónico de Bernini, entendiendo con ello que.: en un dete r minado período histórico se han usado cie rtas dimensiones grá· ficas más q ue otras y relacionadas de un modo caract erístico . Ca da amor tiene unas dete rminadas preferencias en cuanto a las dimens i ones grá fi cas del dibujo de arquitectura y es precisam ente su forma peculiar de plasmarlas en un papel lo que constitu) 'e su ··estilo personal ". Aunque tod o e ll o eslá cond icionado por los conocimientos de la época en que trabaja, podemos pensar que un arquitecto, a la hora de represe.:ntar sus ideas arquitectónicas, siempre puedes elegir uno s determinado s sist emas de representación, unas variables gráficas y unas ténicas de entre las que están a su di sposició n. Esta ele cció n es una opción artís ti ca en g ene ral}' marca sus dibujos co n unos rasgos particu lares que los distinguen de l os demás . Como ya se ha dich o, también oc urre que el est il o gráfico tiene una inercia mayor que cI estilo ar quitect6- nico . L1. apariencia de l os dibujo s de arquitectura varia más lentamen te que el asp ec to formal de los propios edi· ficios. Si tomamo s do s di bujos amógrafos, lino medieval del s igl o XV y otro de Borromini, podemos compro bar que existe una diferencia de est il o gráfi co pero que tal dif erencia es mucho menor que la que ex iste entre el es ti lo :¡r quitect ón i co gótico tardi o y el est il o arq uilec t ón i co barr oco romano . Lo mismo puede decirse de la compara· ción de dos reprodu ccio m. 'S . Entre los grabados de I QtUltlro Libri de P :Lilad io y los de la ArclJifellura Ci/JUe de Guarini ex is te una cierta variación estilística, pero no (''S comparable a la di stanc ia que separa sus r espectivos cs· tilos arquil ec lón icos. Esto implica una importante capacidad de adaptación del dibujo a l os diver sos estilos arquit ec t ónicos , una flexibilidad en su utilización que le permite evoluciona r en algunos aspectos independientem e nh : dt: la ar quitectura que ha de representar . Una idea intui!iva muy freclleme en l os libr os de dibujo de arquiteclllra es que ex isten unas cie rt :lS relacio· nes entre el estilo gr:ffico )' el estilo arquite ctÓnico. Esta renexi6n s ud e plantear se como una hi pótC.."sis que , por el momento , no ha sido co ntrastada con la realidad. Así , Luis Moya, en la introducci ón a la edición facsímil de la prim er.1 versión castellana dd De Arcbitectl.lrtl de Vi truvio, dice textualmente : Existe lI1W relación e/llre cada estilo de arquitecturll )' el di/m jo qlle la lY.'presenta, 111111 ,. elt lci6'1 que pUNte co m probarse estudiando los ((ibujos de arquitec tur a gálica la,.d{(/, los del reullcimic!lllO y barroco , los m'oc/tÍsicos J' los qlle se suceden basta el momento IICltllll (5).
La comprobaci{¡n a que alude Moya está aún por ha cer, pero de un primer examen , lal \/e7. superficial. no parcel' dc s pn :ndc:rsc lan cla r amen te eS I:! conclusi()n. Otros autores han IIcgadu inclus o a cS(; l blc c cr una infl u encia deci si va de la rcprc scOIación gr,ifica en la fOf - ma dI.: hacer arq u ite c tura . Esta es la opinión de J. Fcrgussull y It Kc rr en su libro /-lis lory ofMOclcmt Sl y/es 01 Ar - cbi leclllrt ! ( L ondrc!<o , 189 1 ). Así lo entiende J. Gui l lcrmc ; ·· ... 110 se pl/ede subesU nwr el becbo de que el arte del dibuj o estarlÍ llamad o dentro de breve tiempo ({ desemjJe'-¡ar 1/11 papel importante e ll el IIllellQ /l/Ululo flrquitecfóllico R ; curiosa es su apnnClci6n de "lns dos gra l/de s (lcciwU!s ref(Jrllullloms del Gothic R c\ 'iv al JI del movimiellto de/Industrial ArtJueroll IlI s de estimular " ull a IIUIlu:r a de dibujar rigurosa J' ma gis tral" sis ti/uta del "dé bil J' afemillado tWI(III( :ra mlcmlo " de la moda precedel/te, Piel/ sa l/ que lo s Gothic m en illstauraroll la moda de una "manera mO rda z y vig orosa de dibujar CUII aglldezt/ perspectiva J' e,'\j}/'(!,~illidad el1 elloque , cO lll o cut/lno só lo e/UllasCllrabll1llas ne gligencias, si las babía, si ll o que también conferítlll ti ludo e/trabajo /tI cu riosa felicitas del t/1ls iad ísimo 'Cllrrícler' medieval' : IJe:.jJUé ... de Petit , S/reet )' I\'or ll/(III 5bmv "esfefasci lulIlt e dibuj o t /rquit ect óllico crecía p or It/Ilto lIilltlZmellle, si n ql/e se olllit/ase que 1111 f!slilu de arqu it ec tura s um aria a¡KI/'C.'Cf!rÍtl como cO ll secu ellcia IU/tllral... ~ (6). I> ued e que és ta sca una de las pocas ocasio nes en la s que se ha puesto por esc rito qu e un det erm inado es· tilo :I rquit ec t (¡ nico podria haber "parecido como "co n sec uen ci a n:!lur.ll ~ de un <.osti lo gráfico, f\. 'I:ís razon:lhle p: lrece su poJ1l. :r que el dibujo y la arquitec tura han se gui do cam i no s paralel os como dos he· ellOS c ulturale s dif<:renciados y qu e han tenido muchas y mliltiples influencias en a mbo s se mido s. Además de esto. I;¡ afirrn:lci6n de re rg usson )' Kerr presupone 1:1 relaci ón ins trum ental del dibuj o cpmo única exis t ente en tre éste > la arquiteclur. •. Si sc ncillam entl' Sl' piensa en el dibujo de l evantamien to de planos , cs posible imaginar una in' nuenci:! dd estilo :m luiu _'ctó n icu dd edificio a representar en el tipo de medios gráficos a utili7.ar y. en definitiva, en destilo gdfico a rquite ctó ni co . En cualquil·r ca ... "< I, la ahstracci(IIl, ante un dibujo de a rquit ec tura, ta nte> del estilo gráfico dd repre se nt ante cumo dd estilo :Irquit ectó ni co ~k lo r cp re se ntado su ele ser difíci l. y la mayoría de l os libros CH n buenas láminas gr:íficas de an¡ uitec ,: tur:l no Sl' limitan a ha cer una lectura de l os va lor es dd dibujo, si no que ll evan a cabo verdade· r.l __ kctura~ dl· arquitectura a través de la forma de dibujar . Una publicación de carác ter docente consti tu ye un hUl·n ejemp lo: l os Co mentarios sobre dibujos de 20 arq uitectos actu aks, de j.A. Cortés y j.R. M oneo, en cuy" in· trocJ ucción Sl' lec : En Cl/{lIIto a los l: omr!lltarios , y t11l1lqlle IIm'stro propósito em aleltenlOs especificmlle lll e" los dibujos, ban !msad(} a ser en gra1l medida consideraciones sobre las ideas de arquitec tu ra de S /I S t wl ores, como si la are llfa OhW.' I HICió ll de lIllOS dibllj()s I/OS bllbiem abierto las puerflls de //11 más proflllldo ellfelldim;ellfo de aquella 1"{'{llidad arq uit ectó ll ica de la q/le emll fJ/'C.'C istllllC!IIle e/ reflejo (7). Una bm :n:. teo ría de la arquitectura ddx' ¡x:rmitir la re aJi zación de aná li sis de los valor es arquitectónicos con imkpcmknci:. de b calillad de su rcpresenta ci6 n gr.ífica, De igual modo , una buena teoría del dibujo de aro quill·CIUr.. ha lk ofrn:l'r los ins trum ent os necesarios par.. llevar a cabo l'stUl Ji os de l os va lores gráficos indepen· dil'ntcmente de 1:. ca li dad arqu it ectóncl dd objelU r ep resentado. Si ambas cosas se mezclan puede que nos en' contrl'!llUS :m te unas imcligemes renex inn l·S. pero no ante llllOS aná li sis co nsecllentc::s. Si se :Idmiten como dimens ioneS o categor ías de la teoría de la 3rquitectura las }'3 en unciadas por Vitru\'io -1ft il;ltlS , jirmilas, 1'(!II/I$lastrasladadas a su versión mode rna como comelido, for/l/lI JI técnictl. y si esta mis· ma divisi ón ,:,e adapta :1 1 di bujo de arquilectura proponiendo las dimen si ones de liSO , m()(lo de representación y fl'cllica gráfi ca, habremo s cstab1c:cido una "simiJitud es t ruc tur al" que permite realiz;lr anális is y co mpara ciones homogéne:t.) enln.: ambas discip li nas, Estudiandu l a:t relacione!!> que lIe pueden de.)c ll brir e ntr e las dim ensiones de la arquiteclura y las del dibujo encontramos q ue hay alguna!!> qll<: simple me nte no se pueden plantear. Por ej em plo. no hay relación alguna entrc el UM) :t que se deStina un dctermin:.do dibujo ~ ' el c ometido que de be c ump lir el edificio que representa , Pero I:unpoco l a!> do s dimensi ones gr:ífk~ restallles m:lOtienen relación alguna con la runción propia de un objeto aro quitectónico . El hecho de que un ed ificio sea una iglesia o un palacio no es decisivo para la dección de un deter· minado modo de presen tación ni de una I~cnica particular. Asimismo, la realización l écnica de una rulLlra c:onst n. cciÓn no implica necesariamente un determinado ti po de rep r e~en t ación. La co ndu lI i ón, entonces, es que las relacioncs ClHre l:ts dim ensio ne s grá fi cas y las arqui· ¡ cc t ónicas se pueden eSllldi:lr linic:ul1ente en el plano formal, Y, mcjor l odav ía , en el estilístico, Es compara nd o formas de arquitectura (es til os arqllileclónicos) y formas y lécnicas gr:ificas (es til os gráficos) donde nos enco no tr.mUls en un campo m{iS o m enos h omogéneo. bto no quiere decir , por el momento, que exis ta una determina' ción entre un eMilo gráfico r un estilo arqui t ec tÓnico o viccvcrsa, r.:. cuelltión :. plantearsc serí:., pues , ¿ una arquiteclLlr.. determinada exige un ti po dc dibujo determinado ? r también ¿ un dibujo determinado provoca un estilo arquit ec t ónico determinado? En d plano te órico la respues ta no puede se r olra Ctlsa que rOlundamente nqpti\ ·a. En t érm in os ~l·nl:r:¡]ell (: ualquier estilo de arquitec llIra se puede rep r esen tar gr:íficamellte de muchas ma· n< : r:t ... y. p or tanto. scg .'m mU l"ho~ e:;tilos gr:íficos arquitectónicos , El Tcmpiello de San Pic:tro;n ~Iontorio, de Bra· m:lI1le, fUl' dihujado por Serlio, por P:llladio y p or Letarouilly, y no lIC puede decir que ninguno de los tipos de dibujos :te:. m :b () Illeno~ adecuado l¡Ue los dem:is, Olra cosa es el e.)tilo gráfico que pl"J.cti<:aba su creador en el momelllO de re;.li l.a r l o~ dihujo.) dd proyecto que , por eil'rto. no se con,:,en' :Ul . 1. \5 I
• . , l., '1 _ 'I.,~ En semi do inve rso. un m ismo es til o de di b uj o sirve para repr esentar l odos los tipos de arq uitectura difere m es. Los di b uj os a la ac u ar ela r ea li za dos por Vio lkl -I c-Duc Co ma doc um e nt ación y r es t auració n de ed if ic ios góticos eran pr ácticam ent e del mismo estilo q ue utilizaban l os pensi onados franceses pa ra levantar p la n os y reconstr uir hipOIéticamente las ruin as romanas de !l ampe)':!. ¿Es la arquiteCtura cJ, ísic :\ más apla que la gótic,. para el di bujo académi co? S in d ud a que n o. P or lo lamo, no tiene senti do pl an t ea r se cu ál es la mejo r f orma de di bujar un edi ficio en funció n de sus ca r ac t erís t ic as for males . ¿Qué for ma de di buj ar es mejor para d ocumc lH ar las vill as dI.: Pa ll ¡u.l io ? ¿La del pr opio PalI adio en I Qllfl tl rO Ub ri , la de ll cf[ott i·Scamozzi en Le f(lbb ricIJe e i desig lli .... (8) o la de los a lu mnos de Erik Forssman en Visible H(lr/llolly. .. (9)? Es ta pregu ma no tkne comes t ació n po r qu~ está mal plantead a. Independie nt eme nt e de su est il o gr áfico, los tres tip os de dibuj o son con seguridad los más adecuados par,l co nseguir el fin que se ha bí an pr opues t o. P ero si noso tr os planteamos la co nsecu ció n de otro ob jet ivo es p ro bable qu e ninguna de l as tres represe nt aciones nos sea de gr an ayud a. Por ejem p lo , si nos in teresase e! as p ecto cromático de la a rq ui t ec tu ra pa lla dian:1 ninguno de los tr es di bu jos nos se ría de ningu na ut ilidad. Co mo ta mpoco nos se r virían de muc ho si quisiéra mos más in fo rm ación sobre sus valor es vo lu métr i cOS o de sus posibi li dad es per cept i vas, Y:I q ue cn los tr es casos se tra la de p royecciones ortogona le s. Podemos afi rm: tr ento nces que la única relaci ón ci erta q ue se puede eS lab lc cer entre es t ilo grMico y esti lo a rq uitec tón ico es la de su co nt emporaneida d. Si n du da alguna, en la R om a del siglo XV llll3 or romi ni d ib ujaba co n un es til o person al y co nstruía co n un es t ilo pe rsonal. P ero su es t ilo gráfico se rvía para di bujar otras ar quitecturas y sus e di fic ios se han di bujado de muc h as otras maner as. Era la pe rsonalidad de su creador la que pon ía en rela· ción ambos estilos. En ca m bio , d entro de es te plano formal o estil ístico lo que sí se puede n es tab lecer son r elacio nes cntre los valor es arq uitectónicos de un dete r minado edi fi cio o conjunto ur b ano y las posibi li dades gráficas q ue ofrect: d sistema gráfico arq ui tect ónico. Indepen d ientemente de su es til o o de su época de construcción un edificio tiene det erm in ad os as peclOs es paciales, vo l umé tr icos o superficiales que ad miten represenraciones diferenc iadns en funció n de cu:íles sean los temas que se quieran p oner de manifiesto. P or poner un ejem pl o muy sencillo. los val orcs su p erficia l es pu eden refle jar se perfecta mente mediante la proyección ortogona l, mientras que los volumétri cos exigen la utilizac i ón gráfica de la te r ce ra dime nsión dd es paci o. Se puede ir aún más lejos y afirmar que este ti po de relacio n es sí se pueden establecer entre las caracter ís ti cas gráficas de la r epfl " sentación y todas l a.~ dimensiones de la arq ui tectura, es d ecir, no sólo las formales, sino también las funcionales}" las tecn o lógica s. El d ib uj o de arq ui tectu ra es út il para r efle jar t odo aquello que sea de car:ícter rcprt:se nt ablt:. As í, si nUl·stro ob jet ivo fuese po ner de manifiesto la orga ni zación f un cion al de una vivienda, deberíamos elegir un tipo de di bujo que se conce n tre en tales aspectos obv i ando otros que puedan ent orpece r su lectura. As im ismo. un:. imagl' n dd orga ni smo eSl"á tic o co n stit uido p or d esqu elt:to de un ed ificio implica , si que r emos alcanzar gráficamente nuest ro ob jetivo , un os medios gráficos determ inados. Este ti po de relaciones no son es tables ni unívocas, pe ro al menos tienen una existencia co nstatable. En d plano f ormal es t a.<t r elacio n es son más comple j as pue s to que hay u na gran can tid ad de aspectos qUl" puede n po nerse de ma ni fiesto. Cu an do ll ru nelleschi es taba poniendo las bases de toda la arqu it ec tu ra cl ásica mo - derna su inte r és se centr: lba en una.organización espadal aditiva limit ada po r unas parl'des di vid idas dt: un mm .l o u ni for me . Albe rti le dedica su trat ado y define la pe rspectiva como un cono visual t:onado por un cristal transparente. Ese tipo de pers p ect iv:l hacía a ún m ás clara y com prensi ble la arqu it ectura de Brunelleschi , pero a pcsar dt: todo Al be n i sigue recome nd an do la maqueta para reflejar si n er ro r las "d iv isiones" de la pa f( ~d. Bramante construye un a es pad o fictido que para se r visto ex ige un:l posi ción in móvi l para d observador. P ocos años m ás tarde I{;¡fue! in stituye el sistema onogo nal en la representa ción arqu itectó ni ca, p ero su illlerés p or el es pacio le lleva a cons tru ir cd ificios en los que d ob servador se puede situar den/IV dd espacio real y n ofllera dd t:spado ficticio . Esa misma pasión espacial le lleva a d ibujar el P anteón desde dentro sac ri ficando incluso la fidelidad al ob jeto real en aras dc una mayor impresi ón envo lvente. Aquí sí que hay una r elación directa entre l as categorías arq uitec tónicas de su p erficie y de t:sp, lci o y sus diferentes formas de re pr esent ación . El mismo r azonamiento puede hacer se con otros p eríollos de la hi storia de la ar quitec tura que siguen dr.:· mostra nd o que la vari ació n de l as concepcio n es arq uilCctón icas ha ll evado a po ner de manifit:sto gráficamr.:nt(· cuáles eran los nuevo s valores aporta d os. La arqu it ec t ura pro pugnada - t eó rica y grá fi camente - por Bo ull ée le· nía un énfasis especial en sus aspectos vo l umétricos y geomé tr icos. Entre las diversas posi bi li dades que le ofrecl" d sistema gr.ífico -q ue por ento nces ya había alcan za do práctica me nt e sus plenas posib il idadc.:s representativas y expres i vasd ar quitecto eli ge la variable de luz y sombra y la u sa de un modo t:specl ac ula r. Consigut.: así r ea l· zar sus visiones ar qui t ec tónicas con u na atmósfera tan p oét i ca y grandi l oc u ente como lo er:lIl sus propi,L'i concep· cio n es idealistas cid ser humano . La arq ui tc.:cwra cI:ísica siempre se había imag in ado bl anca y pu ra. Cua ndo !;L" invt:stigaciones arqut:ológiGL'i dcscub ri eron algunos restus po li cromados la pasión por el colo r invad ió el campo ud dihujo dc ar quitec tura. Pero no sólo se usó para rep roduci r los restos encon tr ados, sino que se extendi(¡ a la r ea lización cll· im:ígem ;s dl· arquitectura dotad¡L <; de una policro m ía que t al vez n un ca llegaron a tener. No fue el esti lo arquitectónico lo quc produjo una alteranción gdfica , s ino qu e fue la cat egor ía formal dd CI)lor la que ,: 1 través dd di bujo , r etornó a la pr opia ar quitectura cfllltr i buyendo a la riqueza !.:f()fmitica de la arqui· 136 tectur.l ec l éctica del siglo XI X.
De IOd o lo : uuerior se dedu ce que so n las catego rías arquiu ,:c ló ni cas las que cs tán dir ecta me nte relaciona· das co n las catego rías gráficas dd dibujo de arquitec tur-.l . Es tas relaciones no se est:lblccen simple mente en el pla' no del :lSpecto s up er ficial co mo sería en el ClSO de plantearse entre est il o grá fi co y estilo ar quit ec tóni co , sino qu e alcan za n el plano de la estru ct ura pro funda. Cu ando la re pr es entación gráfica de la arquiiectura alc;mza esaforma me nti s arq uit ec tónica que la distingue y la ca racteriza, el dibujo de arquit ectu ra, ahora denomi nado as í co n toda propicd ,ld, no es un me ro renejo de la simple apariencia si no de la auténtica t:sencia de la an¡ uit ecl ura. NOTAS l. V'laH e Ghi~m l a, GéflO,-a. [95H- 2 "Diwgm:). .. ", p 15. 3 " DiwgllfA .. ". P 12 <1 Véase: Chris¡;an Norberg·Schub ~ III/ellr/O'les e'l ffrqllitc('//lm . (196,H Gusta\ 'o Gili. Barcelon a, 1979 ; pp 1 00· 10.\ 'i "N01icia dd De Atchit eC l ur':l In ducido por l'rn.-a", Albatros Edicic>n~"S , \':Llencla. 19- 8; p 18. 6. Véase Jacquc:s GUllIcmlc, l.i l fi8/1mzlQllc 1" lIrc-/)ifeflrlm , "nuco Angeli. Mil:ln. 1 982; p 8'1. n 9. 7. 1'lIb li c3cio I1 L "l' de I ~ LT. S. Atqu ¡lc clllr~ dl' l!~rco:l\)I1a , ] !n6; p .. ~ . 8. l." fllbbr/rhe (f IllIseg ll i tli . "' lIl b "('{ll'lIl/mlio. Viccn7.ll, 1 -76 ; f~c~ímn , Tirami, l .om lrl'S, 1 ')68 9 \'isibf( ' 11(1""' )11.1' . I'lIlfl/{lIo's l'ifflllwlIri al , 1/ "fro"I,'t"" , S\'l" fig~'" :lr~ild"umn I SCUIll . Knn.'ith 'ib,."iko !J.n.,; :arkltc\¡lursknb, Es locolomo. 19 -5 • TI"'óIS el Congreso rJe s.:, · ¡]b L"S la ponend:! fue ~dlll;t'dJ l"Tl 1 .. re"b ,a i l ~ l iJrl;\ Xl: llillle./sio "i (lfOf "iwgllO en do nde ~pJre{"{"r.i en d N ~ ... 1 987 . 1 37