Full text
INFLUENCIA DEL USO DE ETIQUETAS EN EL PROCESO DE ENSEÑANZA-APRENDIZAJE Andrea López Ramos Grado en Educación Primaria Tutor: Manuel Herrera-Usagre Investigación en el ámbito de la educación y/o formación
2 Resumen Este proyecto ha sido elaborado por una futura maestra que, apasionada por el ámbito social de su profesión, pretende poner fin al sistema de etiquetaje impuesto en un gran número de aulas del mundo. A través de una exhaustiva investigación de fuentes que contienen valiosa información sobre la temática, se han recogido resultados sobre aspectos como las posibles causas por las que se usan etiquetas, sus consecuencias y opciones de mejora, experimentos reales con importante repercusión social, la normalización de etiquetas en alumnos con necesidades educativas especiales, teorías relacionadas con el uso de estas designaciones en el proceso de enseñanza-aprendizaje, etc. Una vez finalizado el trabajo, se ha llegado a la conclusión de que el proceso de etiquetaje influye en aspectos como el autoconocimiento, el desarrollo del alumno y su motivación, entre otros, y perdura en el tiempo tanto como afecten estas consecuencias. Con todo esto, se ha cumplido el objetivo de conocer la influencia de dichas etiquetas y destacar la necesidad de acabar con el sistema de etiquetaje mencionado. Palabras claves: Etiqueta; Educación; Profecía Autocumplida; Influencia; Teoría del Etiquetaje. Abstract This project has been developed by a future teacher that, passionate about the social area of her profession, intends to put an end to the labelling system imposed in a large number of classrooms all across the world. Results have been gathered about the possible causes for the use of labelling, its consequences and improvement options, real experiments with a significant social impact, the standardization of labelling in pupils with special educational needs, theories related to the use of such description in the teaching-learning process, etc. This has been performed through an extensive research of sources containing valuable information about the topic. Once the project was finalised, it was concluded that the labelling system has influence on aspects such us the self-knowledge, the student’s development, and its motivation, among others. This influence lasts as long as these consequences affect them. Thus, the aim of knowing the influence of these labels has been reached and the need of eradicating the forementioned labelling system is highlighted. Key Words: Label; Education; Self-fulfilling Prophecy; Influence; Labelling Theory.
3 Contenido Resumen ........................................................................................................................................ 2 Abstract ......................................................................................................................................... 2 Contenido ...................................................................................................................................... 3 Introducción y justificación ........................................................................................................... 4 Marco teórico ................................................................................................................................ 7 Etiquetas.................................................................................................................................... 7 Teoría del Etiquetado ................................................................................................................ 8 Efecto Pigmalión ........................................................................................................................ 9 Profecía Autocumplida ............................................................................................................ 10 Objetivos ..................................................................................................................................... 11 Metodología ................................................................................................................................ 12 Resultados de la Investigación .................................................................................................... 16 Causas y consecuencias del etiquetaje ................................................................................... 16 Posibles Causas de Asignar Etiquetas ................................................................................. 16 Consecuencias del Uso de Etiquetas ................................................................................... 17 Aspectos Positivos y Negativos del Uso de Etiquetas ......................................................... 19 Proceso de etiquetaje y tipos de etiquetas ............................................................................. 20 ¿Cómo se Crean Las Etiquetas? ........................................................................................... 20 Tipos de Etiquetas ............................................................................................................... 21 Sustituir o Derrocar Etiquetas ............................................................................................. 23 Etiquetas Sobre Alumnos con Necesidades Educativas Específicas (NEE) .......................... 25 Experimentos de Interés ......................................................................................................... 26 Conclusiones ............................................................................................................................... 29 Referencias bibliográficas ........................................................................................................... 32
4 Introducción y justificación ¿Cómo influye la función docente en el proceso educativo de su alumnado? Con apenas uso de razón, mi cabeza ya soñaba con ser maestra. Sin embargo, jamás imaginé lo complicado que esto podía llegar a ser. Responsabilidad, disciplina, metodologías, innovación, cariño…, entre otros muchos aspectos que hay que tener en cuenta para conseguir los propósitos de un nuevo curso escolar. Dentro del aula, al comenzar el curso, interactuarán dos grupos diferenciados, docente y alumnado, que, con el paso del tiempo y mecanismos de cohesión, conseguirán unificarse y formar un gran grupo indestructible. Con la llegada de la pandemia por la COVID-19, el colegio que impulsó mi vocación y sentimiento de pertenencia al sector de la enseñanza, al igual que gran parte del mundo, tuvo que cerrar sus puertas y permanecer en casa. Esto conllevó a una formación a distancia que, debido al bajo nivel socioeconómico de mi localidad, se hacía cada día más inviable. Pasaron varios días y, como futura docente, no dejaba de pensar en la cantidad de niños y niñas sin acceso a una educación de calidad. No dudé en prestarles mi ayuda y, grato para mí, conseguí ser el salvavidas que muchos necesitaban ante ese tan extraño curso escolar. Mi sorpresa llega cuando, tras muchos días de trabajo y reflexiones, tanteo que aproximadamente el 80% de los pequeños a los que ayudo están designados por una etiqueta que condiciona su aprendizaje. La mayoría de ellos llevan tanto tiempo portándola que, sin estar de acuerdo, la creen. Cuando los conocí, comencé a creer en ellos desde cero, sin conocer su trayectoria ni cuales eran sus puntos fuertes o débiles. Tratarlos a todos por igual ha conseguido que, hoy, la gran parte de las etiquetas hayan desaparecido y se le haya dado explicación a muchos de los problemas educativos en los que se encontraban inmersos. Hoy en día, Lara puede lograr todo lo que se proponga; Daniela no es “floja”, necesita motivación para hacer sus tareas con ganas e ilusión; Jose no sufre TDHA, su nivel madurativo es lo bastante alto como para no prestar atención en clase; Paula sí domina el área de matemáticas, únicamente tenía que perderle el miedo, sabe hacerlo sin problema. Y un sinfín más. Si el uso de estas etiquetas se prolonga durante un amplio período de tiempo, es común que dé lugar a una interiorización de esta y, por tanto, el alumno actúe según se le haya etiquetado. Existe un gran abanico de consecuencias con respecto a la Teoría del
5 Etiquetaje, siendo igual de importante las que definen una cualidad positiva como las contrarias. A modo de ejemplo, las primeras pueden despertar en el alumno un sentimiento innecesario de responsabilidad y, las segundas, frustración o desamparo por ser así. La mayoría de las veces se etiqueta inconscientemente, queriendo simplificar la descripción o el trato de una persona. Pero ¿somos realmente conscientes del problema que esto puede generar en el desarrollo del alumno?, ¿sabemos la trascendencia de esa etiqueta?, ¿cuándo llegará a su fin? Pienso que cada vez son más las personas que deciden acabar con estas catalogaciones, creyendo en un sistema inclusivo que permita al alumnado actuar de acuerdo con sus intereses, sin necesidad de ser juzgado. Sin embargo, tal y como he podido comprobar con mi corta experiencia, siguen existiendo casos en los que se opta por el diagnóstico y clasificación del alumno, con el fin, a mi parecer, de facilitar la intervención. Perder motivación, interés o responsabilidad por la tarea son algunas de las consecuencias de utilizar etiquetas en niños. Esto se debe a que ellos creen que, pase lo que pase, seguirán siendo partícipes del grupo que se les ha impuesto. No deben quedar en el olvido las etiquetas formuladas erróneamente. Esto sucede más veces de las esperadas, bien por la gran carga subjetiva asociada a este proceso o por llevar a cabo un etiquetaje prematuro, sin conocer cuáles son verdaderamente las cualidades del alumnado, entre otros. Cuando esto ocurre, se le asigna una cualidad inexistente al alumno, llegando a interiorizarse y comenzando a formar parte de las cualidades del niño. Otro aspecto que hay que destacar sería la capacidad que tienen las etiquetas de anteponer las características negativas a las positivas. A modo de ejemplo, etiquetamos a una alumna de ser desordenada con su material, ignorando que presenta altos niveles en habilidades sociales, en competencia matemática y que resalta tocando su saxofón. Destacamos una cualidad negativa frente a tres positivas. Posiblemente, la alumna llegue a frustrarse por eso que hace mal y no se sienta valorada por aquello que hace bien, consiguiendo que no encuentre solución a su problema con la organización y dejando a un lado su triunfo por las matemáticas o la música debido a la falta de motivación. Valorando todo lo anterior, la asignación de una etiqueta limitará el desarrollo del alumno, guiando su proceso según la cualidad asignada. Esto, igualmente, afectará a su desarrollo psicológico, sintiéndose menospreciado y distinto a sus compañeros.
6 Mi vocación por la enseñanza, ligada a mi afán por la inclusión, ha conseguido crear este bonito proyecto que, elaborado con mis mejores deseos, espero se propague y llegue a cada rincón de cada aula. Para su elaboración, el primer paso fue realizar una revisión bibliográfica sobre el tema, consiguiendo información de interés sobre aquellos aspectos cuyo estudio se creían necesarios. Posteriormente, se llevó a cabo un estudio de resultados de forma exhaustiva, en el que se obtuvieron atrayentes datos que han quedado recogidos en uno de los apartados de este trabajo. Por último, concluye con el punto de vista y opciones de mejora.
7 Marco teórico Etiquetas Según la Real Academia Española, una etiqueta es una calificación estereotipada y simplificadora. La misma fuente aclara que un estereotipo es una imagen o idea aceptada comúnmente por un grupo o sociedad con carácter inmutable. Igualmente, para Hardam et al. (1999, citado en González B, 2021), las etiquetas corresponden al proceso por el que la sociedad crea descriptores para identificar a las personas que se apartan significativamente de la norma. A partir de dicha definición, destaca que las etiquetas son una construcción social, debido a que es la sociedad la que crea estas denominaciones para poder evidenciar ciertos comportamientos. En consecuencia, existe la expectativa de que las personas etiquetadas se comporten de acuerdo con las características que se les ha otorgado. En otras palabras, las etiquetas vienen a ser aproximaciones descriptivas sobre alguien. Río Ruiz (2012) llegó a la conclusión de que “los esquemas previos y expectativas docentes transmitidas influyen en el rendimiento de los alumnos, en su idoneidad, en su identidad y disposiciones como ‘buenos’ o ‘malos’ estudiantes, así como en la proyección en el porvenir escolar de éstos y sus padres” (Río Ruiz, 2012, p. 312). El carácter asimétrico que existe entre la figura del alumno y la del maestro en la educación primaria explica la eficacia que tiene el uso de etiquetas clasificatorias y cómo influyen en las predicciones de los mayores con respecto a los primeros (Kaplan, 1992). “Cuando los docentes se generan expectativas sobre los alumnos éstas no son solo del orden del rendimiento académico o cognitivo, sino que también están influidos por otras características dentro del aula y por los rasgos interpersonales” (Teoría del etiquetado, 2009, párr. 8). Cabezuelo (2019), en su artículo sobre el peligro de las etiquetas, se centra en su función. Cree que estas nos ayudan a clasificar la realidad, a catalogar el mundo que nos rodea y dotarlo de cierto orden y estabilidad. A lo largo de este proceso, se atribuyen adjetivos sobre rasgos estables de personalidad a las personas. Sin embargo, esto suele hacerse independientemente del grado de conocimiento que tengamos de la persona, sin saber la causa de sus acciones ni pensando en el margen de error, únicamente priorizando nuestra economía cognitiva.
8 Etiquetar a los niños conllevará al efecto Pigmalión, también conocido como efecto Halo. Cuando esto ocurre, las expectativas de un individuo sobre otro conseguirán una profecía autocumplida (Ayers et al., 2015). Estos términos se tratarán de forma detallada a lo largo del estudio. Teoría del Etiquetado La teoría del etiquetado o Labelling Theory fue planteada por Howard Becker (1963), sociólogo estadounidense, quien definió tres apuntes importantes sobre las etiquetas. En primer lugar, que las personas tienden a comportarse de la forma en que son etiquetadas. En segundo lugar, que el etiquetar puede conducir a la estigmatización. Por último, apunta que la sociedad tiene mucho poder para hacer que estas etiquetas se mantengan. (González, 2021, párr. 3) La teoría del etiquetado estudia cómo la autoidentidad y el comportamiento de los individuos pueden ser determinados o influenciados por los términos que se usan para describirlos o clasificarlos. La teoría se ha vuelto importante y ha conquistado un espacio destacado como una de las teorías más productivas acerca de la desviación (Abreu, 2019, párr. 1) La desviación no es una cualidad del acto que la persona comete, sino una consecuencia de la aplicación de las reglas y sanciones sobre el “infractor” a manos de terceros. Es desviado quien ha sido exitosamente etiquetado como tal, y el comportamiento desviado es el comportamiento que la gente etiqueta como tal. Ser descubierto y etiquetado como desviado tiene importantes repercusiones en la futura vida social y en la imagen que se hacen las personas de sí mismas. Su efecto más importante es el cambio drástico que se produce en la identidad pública del individuo. Uno de los pasos más cruciales en el proceso de construcción de un patrón estable de comportamiento desviado quizá sea la experiencia de haber sido identificado y etiquetado públicamente como desviado. Que la persona transite por esa experiencia no depende tanto de lo que haga o deje de hacer sino de la reacción de los demás, de si deciden o no aplicar la ley que se ha violado. (Becker 2014, pp. 28-51, citado en Abreu, 2019, párr. 15-26) Esta teoría emerge de la influencia que ejercen las expectativas de la sociedad sobre los demás. En el colegio, el docente se crea unas expectativas sobre sus alumnos y, posteriormente, actúa en relación ellas. El maestro elabora dichas etiquetas en base tanto
9 a comentarios de otros docentes como basándose en su impresión ante la clase. De esta forma, se estará trabajando según la teoría del etiquetado y los resultados obtenidos estarán influenciados por dichas designaciones. Además de los datos académicos, el docente puede tener expectativas en base a características como el sexo, la raza, el cuidado personal… (Teoría del etiquetado, 2009). Rivas sostiene que “todas las personas encargadas del control social asignan a los individuos ‘etiquetas’ con las cuales califican actitudes, comportamientos, realizando así una clasificación social.” (Rivas, 2010, párr. 1). Por ello, toma esta teoría como marco objetivo de la desviación social, hecho que puede explicar también términos como el éxito o fracaso escolar. En su estudio, habla de Rist (1998) para tratar el nuevo término “desviación social”. Cree que es bastante problemática y subjetiva, ya que se trata del resultado de una construcción social, una consecuencia de que otra persona tenga capacidad para sancionar a otra y atribuir, según sus leyes, algunas cualidades que considere “desviadas”. Esta etiqueta la elaboran los propios individuos y los grupos sociales, adquiriendo rápidamente realidad propia. Es decir, se crean imágenes de los demás y actuamos según esas expectativas. Efecto Pigmalión “El efecto Pigmalión consiste en que las creencias y expectativas de una persona respecto a otra pueden condicionar su comportamiento y la manera en que se percibe a sí misma” (Tiching, 2015, párr. 2). Este mismo autor reflexiona sobre la utilidad de este efecto, dándole importancia a los aspectos positivos que puede aportar, como motivación, aumento de la confianza del estudiante, mejoras en el rendimiento académico… Cree que, si el alumno se siente capaz de conseguir algo, lo conseguirá. El objetivo básico debe ser trabajar de forma transversal en potenciar la autoestima del alumno, siguiendo algunas pautas como estas: - Marca expectativas realistas y asequibles. - Haz juicios positivos y críticas constructivas, que le ayuden a mejorar en lugar de incidir en el error cometido. - Realiza una escucha activa de sus preocupaciones y opiniones, tratando de entender qué es lo que les motiva, cuáles son sus metas, cómo se sienten…
16 Resultados de la Investigación Los resultados encontrados ante la búsqueda bibliográfica realizada para conocer la influencia de las etiquetas en el proceso de enseñanza-aprendizaje son muy diversos. Sin embargo, para comenzar con su estudio, es de suma importancia afianzar los conceptos redactados en el marco teórico. En particular, la palabra clave de este proyecto: etiquetas. Causas y consecuencias del etiquetaje Posibles Causas de Asignar Etiquetas “Las etiquetas negativas aparecen generalmente cuando los estudiantes demuestran habitualmente una conducta inadecuada” (Caravallo, 2019, párr. 3). Además de colocar la etiqueta según un comportamiento inadecuado, existen otros factores que la precipitan. Tras varios estudios, las conclusiones aportan lo siguiente: en primer lugar, las expectativas del profesorado se ven afectadas por aspectos como clase, etnia o género. Esta desigualdad de expectativas influye en la evaluación del alumnado, en las oportunidades de aprendizaje y en los estilos de enseñanza (Thin, 1998, citado en Río Ruiz, 2012, p. 313). En segundo lugar, existe una necesidad de identificación y tratamiento ante desviaciones o dificultades educativas tempranas (por parte tanto del equipo educativo como por la familia), proliferando aquí nuevos procesos de etiquetaje en el ámbito escolar. En tercer y último lugar, las percepciones y discursos profesorales de alumnado de bajo estatus socioeconómico familiar provocan bajas expectativas, restringiendo sus oportunidades (Aina Tarabini, citado en Río Ruiz, 2012, p. 314). Samkange (2009), en su artículo, estudia los diferentes criterios en los que agrupar las etiquetas según el carácter de sus causas. 1. Evolutivo: centradas en el desarrollo del niño, teniendo en cuenta las etapas que ha alcanzado o le faltan por alcanzar. Se hacen comparaciones con lo que se espera del menor. 2. Cultural: relaciona el comportamiento con las normas y valores sociales. 3. Individualizado: es el mismo sujeto quien se “autoetiqueta”. La etiqueta se liga a su autoconcepto y puede ser, bien porque el sujeto intenta desprenderse de una etiqueta negativa ya impuesta, o porque el estudiante sobrevalore sus capacidades. Si se centra el estudio en alumnos con necesidades educativas especiales, Jarque (2014) alega que muchas familias necesitan tener un nombre que determine exactamente qué le
17 ocurre a su familiar. Usar dicha etiqueta informará, de forma escueta y resumida, de qué estamos hablando. Además, mejorará la búsqueda de información sobre características, intervenciones… Por último, explica la necesidad de esta etiqueta diagnóstica para conseguir apoyos y recursos especializados, tales como especialistas de Pedagogía Terapéutica, de Audición y Lenguaje… necesarios tanto dentro como fuera del contexto escolar. Consecuencias del Uso de Etiquetas Gómez Becerra et al. (2005), en su artículo para la revista mexicana de psicología, analizan a un gran número de autores, Hobbs (1975) o Bijou (1976), entre otros, buscando argumentos sobre las consecuencias de etiquetar. “Desde el momento en el que se adjudica una determinada etiqueta, puede variar la forma de interaccionar de los demás con la persona etiquetada” (Gómez Becerra et al., 2005, p. 70). La mala costumbre de clasificar “a la persona” en vez de su comportamiento “atípico” conlleva, entre otras cosas, a atender en exceso los comportamientos que describen la etiqueta o, también, a generalizar la conducta problemática cambiando la percepción de dicha persona. Basándose en el estudio de niños buenos y malos (Soler, 2019), Nieto (2019) cree que el uso de etiquetas tiene consecuencias como la desmotivación, el aumento de miedos, problemas con la autoconfianza o, igualmente, pueden dañar y limitar su autoestima. Cita textualmente las palabras de Alberto Soler “El verbo ser es un verbo muy peligroso porque denota algo estable, inmutable. Los niños no son, sino que simplemente se comportan” (Soler, 2019 en Nieto, 2019, párr. 5). Coincidiendo en algunos epígrafes con la autora anterior, Cabezuelo (2019) continúa exponiendo que el uso de etiquetas: - hace que nos quedemos en la superficie de las situaciones, dejando a un lado la oportunidad de aprender y crecer aún más; - hace que nos formemos opiniones subjetivas de las personas y no nos demos la oportunidad de conocerlas o ser más comprensivos con ellas; - incrementa las posibilidades de que no avance, se frustre más y se sienta peor, y - no soluciona mucho a modo de consejo. Es mejor concretar más y definir situaciones concretas (Cabezuelo, 2019, párr. 17). Pienso que las etiquetas, especialmente en educación, son limitantes y perjudiciales, sobre todo, si llevan carga negativa. Desgraciadamente, nuestro Sistema Educativo
18 etiqueta al alumnado al asignarles notas y al compartimentarlo en cursos, recursos, resultados y optativas, lo cual me parece una paradoja si tenemos en cuenta que de lo que se trata es de potenciar lo mejor de cada persona. Ya no es enseñar, es que cada alumno desarrolle aquello para lo que sirve. Dicho en palabras técnicas de hoy en día, ya no es adquirir conocimientos sino desarrollar las competencias de cada uno, así que no entiendo cómo, sin embargo, se perpetúan las etiquetas de siempre para calificar (descalificar) al alumnado. (Alvira, 2016, párr. 2 y 3) Esta autora, quien centra su estudio en las consecuencias adversas del etiquetado, menciona un nuevo término conocido como autoconcepto limitado. Hace referencia a la capacidad que tienen las etiquetas de que el alumnado pierda la confianza en sí mismo ya que, si continuamente el menor recibe frases limitantes, será una persona limitada. En la misma línea, Caravallo (2019) hace una distinción de las consecuencias de las etiquetas según estas sean positivas o negativas. En cuanto a las etiquetas negativas, los niños: - limitan su desarrollo, - se sienten menospreciados, - terminan creyendo e interiorizando la etiqueta que a diario escuchan, - dan un mayor énfasis a las características negativas, - pueden llevar una etiqueta equivocada, exagerada y/o cruel y - no sienten valorada su motivación, esfuerzo, determinación o capacidad. En relación con las etiquetas positivas: - son el medio idóneo para mostrarles y felicitarles en cambios positios de su accionar, - aplauden el éxito y animan a los alumnos ante el fracaso, - mencionan frente a otros adultos las virtudes y cualidades del alumno, - como docentes, son ejemplos de lo que se espera de los alumnos, - recuerdan logros ya alcanzados y - expresan los sentimientos y expectativas de los docentes. Cuando se etiqueta a un niño, se reduce como persona a una o dos palabras, poniendo en relieve sus características negativas y haciéndole creer que realmente es así. Una etiqueta
19 puede ser equivocada, cruel y muy poderosa, ya que se trata de comportamientos que los adultos esperan de ese niño. En ningún momento tienen en cuenta las cosas que son realmente importantes (Roldán, 2020). Cabe destacar que el uso de etiquetas influye, igualmente, en la relación entre compañeros. El impacto de la conducta del niño llama a una serie de actitudes como la timidez o la burla, fomentando la sensación de rechazo o pertenencia al grupo. Como consecuencia, la sensación de portar una etiqueta puede producir molestas internas difíciles de detectar en el niño (Thomas, 2002 citado en González, 2021). Por todo ello, Szarazgat (n.d.) cree que la influencia de estas etiquetas puede verse reflejada si se estudian las dinámicas de éxito y fracaso de adolescentes, que en su día fueron influenciados por estas limitaciones. Acto seguido, en su artículo, cita las claves de Johnson para evaluar a un profesor: rendimiento anterior del estudiante, características del status social y rendimiento del alumno en la actualidad. Aspectos Positivos y Negativos del Uso de Etiquetas Existen numerosos profesionales y personas que evitan el uso de etiquetas (Jarque, 2014), argumentando que: - las etiquetas diagnósticas estigmatizan al niño o niña que la porta. Si suprimimos su uso, no quedan señalados; - el uso de etiquetas hace que el foco principal sea el problema del niño, reduciendo al chico o chica a esa situación, olvidando otros puntos fuertes, capacidades o circunstancias; - diagnosticar de esta forma crea expectativas negativas y cierra posibilidades, favorece a lo que en psicología y educación se conoce como “profecía autocumplida”, término que se tratará con detenimiento más adelante; - es, simplemente, miedo a equivocarse, y - niegan la existencia de tales trastornos, únicamente hay diferentes casos y niños y personas con determinados perfiles de puntos fuertes y débiles. Sin embargo, Ayers et al. (2015) creen que, al igual que las etiquetas fomentan aspectos negativos como estigmas o faltas de expectativas, también pueden brindar ciertas oportunidades a la hora de conocer las causas de problemas educativos o en relación a su intervención, entre otros.
20 Proceso de etiquetaje y tipos de etiquetas ¿Cómo se Crean Las Etiquetas? El proceso de asignación de las etiquetas, por lo general, comienza con las primeras impresiones que el profesor tiene del alumno y se alarga en el tiempo tanto como dicten las consecuencias de este etiquetaje. A continuación, se detallarán cada uno de los pasos que diferentes estudios han establecido para dicho proceso. Kaplan (1992), en su libro Buenos y malos alumnos, distingue cuatro fases. 1. El primer día de clase: los alumnos presentan sus características y el docente construye sus propias representaciones, interviniendo la subjetividad. En la mayoría de los casos, el docente ya ha recibido “etiquetas” de otros compañeros del colegio. 2. Clasificaciones y expectativas del maestro respecto de los alumnos: las representaciones anteriormente nombradas en este apartado toman forma de esquemas clasificatorios, de manera que permiten identificar ejemplos similares y simplificar el entorno. Los sistemas de clasificación del maestro son instrumentos de conocimientos que, cumplen funciones que no son de puro conocimiento ya que reorganizan la percepción y la apreciación y estructuran en parte la práctica del aula. Toda clasificación no sólo implica una distinción del objeto o sujeto sino también una valoración y una expectativa, esto es, un resultado esperado. La expectativa que un sujeto tiene de otro influye en el tipo y calidad de la relación que mantiene con él (Kaplan,1992, p. 3). 3. Clasificaciones como expresiones del “modo de ser maestro”: se trata de una relación dinámica entre la forma que tienen los docentes de categorizar a los alumnos, las características del alumno para pertenecer a esa categoría y las condiciones históricas y sociales. 4. El poder de las clasificaciones y predicciones del maestro: la etiqueta ya está creada y los alumnos van creándose conceptos de sí mismos de acuerdo a los esquemas perceptivos y valorativos del docente. El artículo sobre Teoría del etiquetado (2009), anterior a citar cada uno de los pasos del proceso de etiquetaje, aclara que se trata de una relación entre dos polos, el maestro y el alumno, por lo que hay que esperar a que finalice el proceso para solidificar la etiqueta.
21 Sin embargo, cabe destacar de existe una lucha desigual entre el niño y el docente, en la que con frecuencia gana el docente. En el aula: - el profesor espera un comportamiento y rendimiento específico; - estas expectativas hacen que el profesor trate de forma distinta a cada uno de sus alumnos; - la forma en la que trata a cada uno, de manera indirecta, muestra el rendimiento que se espera de él. Esto afecta al autoconcepto y la motivación del alumno; - si la forma de tratar al alumno no cambia en el tiempo y el estudiante mantiene su comportamiento, se verán logros y, con el paso del tiempo, el rendimiento y actitud del alumno se acercará a lo que se esperaba de él. Tipos de Etiquetas Tras una exhaustiva búsqueda, la gran mayoría de los autores hacen una clara distinción entre dos tipos de etiquetas, con características muy diferentes: etiquetas positivas y etiquetas negativas. Tanto en el ámbito social como en el educativo, cada vez es más frecuente el uso de estos distintivos. Etiquetas negativas “Pretende encontrar un calificativo, comúnmente despectivo, para cada persona como vago, malote, solitario, cansino, aburrido, pesado… y encasillar a la persona dentro de él” (Redacción, 2021, párr. 3). Además, este mismo autor reflexiona que estas etiquetas, lejos de ayudar a las personas, hace aún más pesada esa “fama” que les ha sido impuesta. Fagugaz agrega que, observando a alumnos con etiquetas negativas, sus respuestas llevan una gran carga de indiferencia y desmotivación, obteniendo bajas calificaciones y afectando su progreso. Etiquetas positivas De acuerdo con Redacción (2021), son aquellas designaciones que ayudan a la persona, incluyendo en esta categoría las etiquetas psicopedagógicas. Este autor comenta que puede ser difícil imaginar cómo ayuda una etiqueta, pero pide empatizar con familias de niños con necesidades educativas especiales, quienes necesitan saber qué le ocurre a su hijo, conocer esas dificultades y la forma de tratarlas. Será en este momento cuando se
22 diagnostique psicopedagógicamente para reconocer el problema, aportando simultáneamente el tratamiento. Con el término tratamiento abarcamos desde el tratamiento clínico propiamente dicho al trabajo con diferentes apoyos, estrategias y/o técnicas de estudio pasando por la adaptación curricular elaborada por el maestro para atender a las Necesidades Educativas Especiales de aquellos alumnos que lo precisen. (Redacción, 2021, párr. 18) Los alumnados etiquetados positivamente desarrollan un aprendizaje superficial, recurriendo al procesamiento memorístico de datos. Así, evitan el error en su desarrollo académico (Bain, 2007 citado en Fagugaz n.d.). De acuerdo con esto se encuentra Alvira (2016), quien apoya, en el caso de ser necesarias, las etiquetas positivas, aquellas buenas, estimulantes, que estimulen las características positivas del alumno. Apuesta por el vínculo, la empatía y la recompensa. “Mejor un ‘espero mucho de ti’ que un ‘tú seguro que no lo haces’; mejor un ‘la mayor parte del tiempo de clase de hoy has atendido, enhorabuena’ que un ‘la mitad del tiempo has estado en la luna’” (Alvira, 2016, párr. 13). Sin embargo, González (2021) no cree que existan este tipo de etiquetas. En su artículo, menciona a Ruiz (2020), quien explica que las etiquetas están ligadas a la reputación. “A pesar de que estas etiquetas pueden ser propuestas con una buena intención, con el deseo de reforzar la autoestima, por ejemplo, estamos planteando una visión sesgada y limitada. […] Cuando destacamos que alguien tiene un rendimiento ejemplar, en el momento en el que no logre mantener dicha ‘perfección’, el malestar generado a nivel emocional puede ocasionar inseguridades” (González, 2021, párr. 14). Para terminar con esta clasificación cabe destacar la visión de Roldán (2020), quien ve innecesario el proceso de etiquetaje, pues tanto las etiquetas negativas como las positivas condicionan a los niños. A pesar de que profesionales necesiten etiquetar de cara a la intervención, alega que no hay que confundir un diagnóstico con una etiqueta, ya que son dos cosas diferentes. Aconseja que no se etiqueten las características individuales o habilidades de una persona y, para dar consistencia a su intervención, redacta varios ejemplos como: “Un niño que se comporta mal, no es un niño malo, es un niño que necesita atención para saber el porqué de su comportamiento, quizá tenga algún problema emocional que deba solucionar” (Roldán, 2020, párr. 5) o “A un niño que le cuestan las
23 matemáticas, él sabe que le cuesta y no le puedes decir que es brillante en las matemáticas (etiqueta positiva) sólo porque quieras que lo sea, él sabe que no es así, estarías haciendo una etiqueta equivocada” (Roldán, 2020, párr. 6). “Esta presión doblemente infligida, tanto por los docentes como por ellos mismos, acarrea consecuencias que afectan el proceso de aprendizaje y el desempeño” (Fagugaz, n.d., párr. 7). El riesgo que se presenta ante la asignación de etiquetas, tanto de las negativas como las erróneamente consideradas positivas, es el de establecer apresuradamente capacidades de los estudiantes condicionando su desenvolvimiento y poniendo sobre sus hombros expectativas exigentes o desmotivadoras. (Fagugaz, n.d., párr. 3) Siguiendo en esta línea, concluir con la reflexión de Redacción (2021), quien cree que todo el mundo porta una etiqueta, siendo el problema que no todos leen lo mismo en ella, centrándose más en la información adicional de esa persona que en su propio nombre. “No existe persona ‘normal’ en un mundo en el que todos somos diferentes, tan solo hay personas que requieren de nuestra ayuda para encontrar su camino, continuar con su aprendizaje y disfrutar de la vida” (Redacción, 2021, párr. 24). Sustituir o Derrocar Etiquetas Tras conocer los puntos fuertes y débiles que tiene el proceso de etiquetar a una persona según su comportamiento, son numerosos los autores que ven la necesidad de acabar con él. Existen diferentes alternativas, como por ejemplo acabar con las etiquetas o sustituirlas por un método menos invasivo. Gómez Becerra et al. (2005) creen que otra elección posible sería un sistema de clasificación funcional. El primer paso para su consecución será elaborar un análisis funcional del problema (evaluando específicamente sus características y su intervención) y, a continuación, detectar las clases funcionales (conductas agrupadas). Con esto se conseguirá que la clasificación tome un valor funcional en vez de basarse en la topografía comportamental, evitando entonces la etiqueta y poniendo en su lugar un juicio o explicación de lo desadaptativo del problema evaluado. En este juicio, quedarán detallados aspectos como el nivel conductual deteriorado (mediante concatenación objetiva y operacional; o bien, por sistema de clasificación con formato de déficit y excesos detectados), las posibles clases funcionales o detalles sobre la intervención (Cita de Fernández-Parra y Luciano, 1996).
24 Quien también refuerza la sustitución de las etiquetas por diagnósticos positivos es Alvira. Desde su función de educadora cree que cada alumno podría tener tantas etiquetas como quisiésemos siempre que sean positivas (2016). Ejemplifica: ¿O es que si se es vago ya no se es nada más? ¿Y por qué ser vago es un defecto? ¿Y si en lugar de vago lo que sucede es que no tiene ningún interés por lo que se le presenta? ¿Y si la vagancia es solo fruto de la falta de motivación? ¿No se puede ser vago y, a la vez, comunicativo o creativo o solidario o sensible… (Alvira, 2016, párr. 9) Argumenta que cuando decimos a una persona que “es” tal etiqueta, ya se ha cometido la irresponsabilidad. Una vez que se utiliza el verbo ser, se limita a la persona y, con el tiempo y la repetición, acaba creyéndolo. Insiste en la importancia del lenguaje durante el proceso de enseñanza. Además, cuestiona el hecho de que la escuela no comprenda que, si se educara desde la empatía, la confianza, el vínculo y la gestión de las emociones, se aprendería y se crearían personas con capacidad para gestionarse en la vida adulta. Para que esto sea posible, el lenguaje tiene que basarse en expresiones positivas, etiquetas constructivas y lenguaje motivador. Cordier et al. (2008) citan la sugerencia de Havelock y Zlotolow (1995, p. 121) sobre la necesidad de ser precisos y descriptivos para así evitar las consecuencias negativas e involuntarias de etiquetar personas. Estos autores creen que es imprescindible que exista familiaridad o aceptación por parte de todos los roles antes de implementar la etiqueta. Desde otro punto de vista, Nieto apoya terminar con el sistema de etiquetas: Hay que enseñar a los niños que todos cambiamos y lo que ahora le resulta difícil es normal porque no tiene la capacidad o la habilidad, pero que con los años puede desarrollarla. Hay que quitar esas etiquetas, para poder cambiar. Darles libertad de que se conviertan en quienes quieran ser, no en algo que les pongamos nosotros y que se acaben creyendo. (Nieto, 2019, párr. 7) Atender a la conducta en vez de a la persona cuando sea necesario corregir una conducta inadecuada, hacerlo de forma proporcionada y específica son algunas de las claves que aconseja en su artículo (2019).
25 Que los alumnos se sientan reconocidos como iguales por el docente tiene doble beneficio. Por un lado, incentiva al alumnado a conseguir los objetivos de la asignatura. Por otro, reconoce los méritos del profesor en cuanto a su formación como profesional. Este hecho produce una conexión entre las ganas de aprender y la comunicación con el profesor. Gracias a la inexistencia de etiquetas, la motivación se incrementa y los resultados académicos difieren a los que se obtendrían en un aula enmarcada por estas. Además, el docente participará en un proceso de acompañamiento individual, desarrollando capacidades y motivaciones propias de cada individuo. “Las características individuales deberían considerarse herramientas claves para comprender cómo son los procesos de aprendizaje de cada alumno y así, ayudarlo a encontrar el mejor camino que le permita construir nuevos conocimientos, identificarlos e incorporarlos al esquema que ya posee” (Fagugaz, n.d., párr. 15). Etiquetas Sobre Alumnos con Necesidades Educativas Específicas (NEE) “El etiquetado es un proceso destructivo en el que la etiqueta de la enfermedad mental llega a ser más perjudicial para el individuo que el trastorno etiquetado” (Hayward y Bright, 1997 citado en Montoya Rodríguez & Molina Cobos, 2017, p. 48). Estos efectos estigmatizantes tienen especial importancia en niños y adolescentes, ya que influyen tanto en las expectativas de los maestros como en la de los padres o los propios niños. Los sistemas de clasificación convencionales son el Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales de American Psychiatric Association (DSM) y la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE), siendo referentes a la hora de diagnosticar cualquier problema. Este diagnóstico, de igual forma, utiliza etiquetas extraídas de dichas clasificaciones. “Los profesores tienden a ajustar sus niveles de expectativas según las etiquetas de educación especial, formándose mayores expectativas cuando el estudiante era etiquetado con dificultades de aprendizaje (o no tenía etiqueta) que cuando tenía la etiqueta de retraso mental” (Rolison y Medway (1985), citado en Montoya Rodríguez & Molina Cobos, 2017, p. 49). Tras algunos estudios, este mismo artículo informa que, cuando el alumno no se encontraba diagnosticado, la familia tenía un papel muy importante como facilitador de los logros del niño, mientras que en los alumnos con retraso mental se valoraba el nivel de habilidad como factor indicativo a lo que podría alcanzar. Igualmente, cuando el
32 Referencias bibliográficas Abreu, C. (2019). Análisis estructuralista de la teoría del etiquetamiento. Diánola, 82. http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0187- 893X2013000200007&lng=es Alvira, M. (2016). Etiquetas: Educar desde un lenguaje en positivo. https://ined21.com/educar-desde-un-lenguaje-en-positivo/ Ayers, J. M., Krueger, L. E., & Jones, B. A. (2015). Effects of Labeling and Teacher Certification Type on Recall and Conflict Resolution. The Journal of Educational Research, 108(6), 435–448. https://www--tandfonline-- com.us.debiblio.com/doi/full/10.1080/00220671.2014.909767 Bona, C. (2016). La Nueva Educación. Los retos y desafíos de un maestro de hoy (nº 17). Barcelona: Plaza Janés. Cabezuelo, Á. (2019). El peligro de las etiquetas. La Mente Es Maravillosa. https://lamenteesmaravillosa.com/el-peligro-de-las-etiquetas/ Caravallo, A. (2019). El docente y las etiquetas. Aces EDUCACIÓN. http://educacion.editorialaces.com/el-docente-y-las-etiquetas/ Cordier, M., Thomas, S., & Green, W. (2018). Do labels matter when implementing change? Implications of labelling an academic as a champion − results from a case study. Studies in Higher Education, 43(3), 484–499. https://www--tandfonline-- com.us.debiblio.com/doi/full/10.1080/03075079.2016.1180674?scroll=top&needA ccess=true Erausquin, C. (2016). INCLUSIÓN EDUCATIVA , DIVERSIDAD Y ETIQUETA : EL DISPOSITIVO MAP COMO PUENTE HACIA EL DEBATE DE Universidad de Buenos Aires Facultad de Psicología Tesis de Licenciatura en Psicología DE PERSPECTIVAS ” Febrero 2016. https://www.aacademica.org/cristina.erausquin/163.pdf
33 Fagugaz, M. (n.d.). Derrocando etiquetas: la individualidad del alumno como herramienta enriquecedora del aprendizaje. https://fido.palermo.edu/servicios_dyc/publicacionesdc/vista/detalle_articulo.php?i d_libro=636&id_articulo=13279 Gomez Becerra, A., Molina Moreno, A., & Zaldíva Basurto, F. (2005). Una revisión sobre los Posibles Efectos Iatrogénicos de la Clasificación Diagnóstica en el Ámbito Infantil y Alternativas de Corte Funcional. Revista Mexicana de Psicopatología, 22(1), 69–78. Gonzalez, B. (2021). Las etiquetas y su impacto en nuestro aprendizaje. NeuroClass. https://neuro-class.com/las-etiquetas-y-su-impacto-en-nuestro-aprendizaje/ Jarque, J. (2014). Etiquetas diagnósticas: a favor, en contra. Familia y Cole. https://familiaycole.com/2014/03/16/etiquetas-diagnosticas-a-favor-en-contra/ Kaplan, C. (1992). Buenos y malos alumnos. Descripciones que predicen. Adv. Mater., 1, 6. Montoya Rodríguez, M., & Molina Cobos, F.-J. (2017). Efectos estigmatizantes del diagnóstico psicológico en niños. European Journal of Investigation in Health, Psychology and Education, 7(1), 47–58. https://doi.org/10.1989/ejihpe.v7i1.194 Nieto, A. (2019). El poder de las etiquetas en la educación de nuestros hijos. Educar Es Todo. https://educarestodo.com/poder-de-las-etiquetas-en-la-educacion-de- nuestros-hijos/ Real Academia Española. (n.d.). Etiqueta. https://dle.rae.es/etiqueta?m=form Redacción. (2021). Etiquetas negativas y etiquetas positivas. Psicocode. https://psicocode.com/social/etiquetas-negativas-y-etiquetas-positivas-2/ Río Ruiz, M. A. (2012). Presentación Procesos de etiquetaje en el ámbito escolar: los grandes temas. Dialnet.Unirioja.Es, 8, 312–320. https://dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/7436507.pdf
34 Rivas, M. (2010). Educación y teoría del etiquetado. Hay Alguien Ahí. http://hayalguienahi.blogspot.com/2010/08/educacion-y-teoria-del-etiquetado.html#:~:text=Plantea la teoría del etiquetado,sucede dentro de la escuela. Roldán, M. J. (2020). El peligro de etiquetar niños. Etapa Infantil. https://www.etapainfantil.com/peligro-etiquetar-ninos Soler, A. (2018). Poner una etiqueta a un niño es muy fácil; quitársela no. https://www.youtube.com/watch?v=PqQ_njn0_tQ Szarazgat, D. (n.d.). Etiquetamiento y exclusión. Paradigmas actuales dentro del campo de gestión del conocimiento. Revista Iberoamericana de Educación. https://rieoei.org/historico/jano/opinion31.htm Teoría del etiquetado. (2009). Cultura, Comunicación y Educación. http://culturacomunyeduca.blogspot.com/2009/05/teoria-del-etiquetado.html Tiching. (2015). Efecto Pigmalión: por una educación sin etiquetas. Tiching Blog. http://blog.tiching.com/efecto-pigmalion-por-una-educacion-sin-etiquetas/