scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Producción y gestión social de la energía. Participando en la transición energética.

Machuca de la Rosa, Irene

Abstract

La sostenibilidad del planeta está en crisis. Una crisis global que afecta a la ecología, a la economía y a los valores de la sociedad, nos está llevando al borde del abismo y nos plantea desafíos para sobrevivir ante el cambio climático. Sin embargo, hay señales esperanzadoras que nos impulsan a tratar esta situación como una oportunidad para mejorar la calidad de vida de todos los habitantes del planeta. La civilización de nuestro siglo se enfrenta al reto de dirigir una transición energética urbana que va a requerir la integración de la eficiencia, las renovables y la democratización de la energía. Con esta tesis pretendemos contribuir al diálogo social para fomentar la cultura energética, a todos los niveles. Repasamos la situación actual y marcamos un horizonte hacia dónde dirigirnos. Para ello nos hemos servido de metodologías de investigación-acción participativa, y entrevistado a informantes claves y personas relevantes en el mundo de la energía, a partir de las cuales nos planteamos reflexionar en la acción, involucrándonos desde distintos perfiles en iniciativas que impulsan el cambio de modelo energético. Se trata de afrontar soluciones colectivas, que impliquen a todos los agentes: una sociedad activa, participativa y bien informada, unos políticos e instituciones dispuestas a gobernar por el bien común y unos agentes económicos que miren más allá del capitalismo y se centren en satisfacer las necesidades de la ciudadanía. Aportamos, también, iniciativas y experiencias para animar a la sociedad a involucrarse en una transición energética que ya está en marcha y contribuir con un cambio de modelo energético hacia uno más justo, renovable y sostenible, basándonos en los principios de cooperación y solidaridad. El cambio de modelo energético es posible si va asociado a un cambio de modelo económico y social, en el que apostemos por un decrecimiento sostenible, relocalizando los procesos de generación y distribución energética en una doble vertiente: por un lado, acercando los puntos donde se utiliza y por otro, facilitando la participación de las personas en los procesos de toma de decisiones sobre las cuestiones energéticas.

Full text

T e s i s D o c t o r a l 2 0 1 7 – U n i v e r s i d a d d e S e v i l l a D i r e c t o r : E s t e b a n d e M a n u e l J e r e z I R E N E M A C H U C A D E L A R O S A P a r t i c i p a n d o e n l a T r a n s i c i ó n E n e r g é t i c a P R O D U C C I Ó N Y G E S T I Ó N S O C I A L D E L A E N E R G Í A ESCUELA TÉCN I CA SUPERIOR DE A RQUI TECTU RA UN I VERSIDAD DE SEV I LLA PRODUCCI ÓN Y GESTIÓ N SOCI AL DE LA ENERGÍA Partici pando en l a Transició n Energét ica SOCI AL PRODUCT ION AND MANA GEMENT OF ENERG Y Partici pating in the Energ y T ransitio n TE SIS DOC TORAL INTERNACIONAL - 2017 Autora: IRENE MACHUCA DE LA ROSA Director: Est e ban de Manuel Jerez Grupo de Invest i ga ci ón: AD I CI – Aula Digita l de la Ciudad HUM 81 0 Progra m a de doctorado: Doctora do en Arqui tectura Línea de Invest ig ació n: La sostenibilidad desde l o t écnico, tecnológico y productivo Departamento: Expresión Gráfica Arquitectónica Centro de Acogida: Institute of Architecture and P l anning UNIVERSITY OF LIECHTENSTEIN (2 015 ) ii iii Pensar la #  habitabilida d  como l a s condicion es adecuada s pa ra el acceso a los servicios que deter minan una #  vidadigna  , implica cons i d erar el #  barrio  como la e scala a la q ue debe ser planteada la nece saria me j or a de la #  eficienciaenergé tica  de nuestro parqu e edif ic ado . Albert Cuchí iv v ÍNDICE G ENERAL A gradeci m ientos X Resumen Xi Abstrac ( English ) Xii INTRODUCCIÓ N 21 MARCO TEÓRICO , CONCE PTUAL Y METO DOLÓGICO 45 Capítulo 1. El colapso del m odelo energ ético. Clav e s para el cam bio 47 Capítulo 2. E l rol a ctivo de la so ciedad en la T ransición Ene rgética 99 Capítulo 3 . La in vestigación-acc i ón participati va como herram ienta de análisis 1 41 INVESTIGACIÓ N, ANÁLIS IS Y RESULTADOS 16 3 Capítulo 4. El marco re gulatorio del mod elo energéti co que tenemos 16 5 Capítulo 5. Del model o energético qu e tenemos al modelo ene rgético que queremo s, según l a voz de los ent revistado s. 1 95 Capítulo 6. Referencia s de buenas p rácticas en produ cción y gestión de la energía 2 51 Capítulo 7 . La tran sición energ ética desde la investiga ci ón-a cción participat iva 3 13 CONCLUSIO NES 407 Conclusion es ( Español) 409 Conclus i on s (Engl i sh) 435 REFERENC IAS BIBLIOG RÁFICAS 4 59 ANEXOS 48 7 vi vii ÍNDICE ES PECÍFICO A gradeci m ientos Xiii Resumen Xvii Abstrac ( English ) X ix INTRODUCCIÓ N 21 Anteceden tes 25 Origen y c ontexto de l a investigación 26 La tesis doct oral en el ma rco del proyecto I+ D+i “Barrios en T ransición” 26 La vinculaci ó n con l a cooperati va So m En ergia y otros movimi entos sociales de transic ión 29 La estanci a de investigación in ternacional 31 Planteami ento del pro blema e hipótes is de partid a 33 Objetivos de la investi gación 36 Marco epis temológico y estructur a de la tesis 37 MARCO TEÓRICO , CONCE PTUAL Y METO DOLÓGICO 45 Capítulo 1 . El colapso del modelo ener gético. Claves para el cambio 47 1.1. El para digma actual y las perspect ivas de futuro 51 1.1.1. El modelo energético actual llega a su fi n 52 1.1.2. El modelo económico y social asociado al modelo energético actual 56 1.1.3. De qué hablamos cuando hablam os de T ransición Ener gét ica ( TE) 59 1.2. El modelo energético en Espa ña. Centrándon os en el sistema eléct rico 64 1.2.1. Características del modelo energético en general 64 1.2.2. A c t ores pri ncipales del sistem a eléctric o. 67 1.2.3. El mercado eléctrico y la factura de la luz 70 1.3. Principa les consecue ncias del act u al modelo energétic o 76 1.3.1. Consecuencias sociales de nuestro actual m odelo ene rgét ico 77 1.3.2. Impactos ambientales: deuda ecológi ca y deuda de carbono 82 1.3.3. Consecuencias económ icas del modelo ener g étic o que tenemos 85 1.3.4. Consecuencias derivada s de la polític a en m ater ia ene rgétic a 88 1.4. Algunas cl aves para afront ar el cambio 91 xiv A las person as que formáis parte de la Mesa de Transició n y Pobreza Energética de Cádiz, por hacerme pa rtícipe de vues t ras reuniones, actividades , grupos de WhatsA pp y Telegram, por demostrarme que l a implicación de la ciudadanía en el proceso de cambio de modelo energ ético es posible y es necesario. Gr acias. A todas las p e rsonas que os habéis dejado entrevistar, porqu e cada una de vosotras ha aportado una visión, un granito de arena, para que e ste trabajo tenga sentido y funda mento. Gracia s. Un gracias espec ial a mi amiga Marcela I glesias, un gr an ap oy o para creerme qu e pod ría llegar hast a el final. Gracia s Marcela. También agradecer a mi familia, aunque no entienda muy bien el porqué de todo esto, su apoyo moral y logístico. Gracias fami lia. Y gracias a Lesl ey Burridge po r su ayuda y colabora ción para que el texto conservara to do su se ntido al tradu cirlo al in gl é s. xv A Dani, a #MiPreciosa Hija Alejandra, todo mi amor y gratitud, porq ue vosotros sois los que me habé is dado la fuerz a necesa ria para llegar ha sta el final. Gracias por vuestra p aciencia, por vue stra com prensión, por vuestro apoyo incondic ional, por hac erme más fá cil este difícil c amino. Dan i, mi codirecto r en la sombra. D ani y A le, mis compañero s de vida. Gracias. xvi xvii RESUMEN La sostenibilidad del planeta está en crisis. Una crisis global que afec t a a la ecología, a la ec ono mía y a los v alor es de la sociedad, nos está llevando al borde del abismo y nos plantea desafíos pa r a so brevivir ante el cambio climático. Si n embargo, hay señales esperanzadora s que nos impulsan a tratar esta situación como una oportunid ad pa r a mejorar la calidad de vida de todos l os habitantes del planeta. L a civilización de nues t ro siglo se enfr enta al reto de diri gir una trans ición energét ica urbana que va a requerir la integrac ión de la efici encia, las reno vables y la democrat ización d e la energía. Con esta tesis pretendemo s contrib uir al di á logo socia l para fomentar la cultura energét ica, a todos los niv e les. Repasamos la s it uación actual y marcamos un horizonte hacia dónde dirigirnos. Para ello nos hemos servido de metodolog ías de in vestigación-acc ión part icipativa, y ent re v istado a informante s claves y pe r sonas relevantes e n el mundo de l a energía , a partir de las cuales nos pl an teamos reflexionar en la acción, i nvo lucrándon os desde distintos p erfiles en in iciativas que impulsan e l cam bi o de modelo en ergético. Se trata de afrontar soluciones c ol ectivas, que impliquen a todos los agentes: una sociedad activa, participativa y bien informada, unos políticos e institucion es dispuestas a gobernar por el bien común y unos ag ente s económico s que miren más al l á del capitalismo y se centren en satisfacer las necesidades d e la ciudadan ía. A portamos, también, iniciativas y experiencias para animar a la sociedad a involucra rse en una tr ansición energética que ya está en marcha y c ontribuir con un cambio de modelo en ergético hac ia uno más justo, renovab le y sostenible, b asándono s en los princ ipios de c ooperación y solidaridad. El cambio de modelo ene r gético es posible si v a asociado a un cambio de modelo económ ico y social, en el q u e apostemos por un dec recimiento sostenible, relocalizan do los procesos de generación y distribución ene rgét ica en una doble ver t iente: por un lado, acercando los puntos do nde s e utiliza y por otro, facilitando la pa rtic ipación de las personas en l os proc e sos de toma de decision es sobre las cuestiones en ergéticas. xviii PALABRAS CLAVE: transición energéti ca, democra cia energét ica, s ob eranía energét ica, producc ión y gestión socia l de la energía, particip ación ciudadana, barrio, hábitat, decrecim iento sostenible, objeti v o s del mundo. xix ABSTRACT The sustaina bili ty of the planet is in crisis. The global crisis, w hic h affects eco logy, economy and the values of society, is pushing us to the edge of the abyss and challenging our survival i n the face of climate change. However, ther e are hopeful signs that i mp el us to tr eat this si t uation as an opportun i ty to i mprov e the quality of li fe of all the inhabitants of the planet. The civilizat i on of our century fac e s the challenge of l ea ding an urban energy transition that w ill require the i nt egra tion of efficiency , renewab le energy , and the democrat ization of en ergy. With this thesis, our i nt ention i s to contribute towards the social dialogue for th e promot i on of energy cul tu re at all leve ls. We review the current s i t uation and se t a horizon to ai m for. To thi s end, relevant people i n the world of energy have been i nt erviewed and, using pa rt icipatory research- a ction methodologies, we have reflecte d on the action by involv i n g ourselves from diff erent profiles in initiatives th at drive ch ange in the energy m odel. It i s a ques t ion of tackling collect i v e solution s that i nvo lve all agents: an active, participat ive and well-informed so ciety; politicians and institution s w illing to govern for the common good; and ec o nom i c agents who look be y ond capitalism and focus on satisfy ing the needs of citizens. W e also present initiatives and experiences to encourage society to engage i n an on -goin g energy transi t ion and to contribute towards a mo re just, renew abl e and sustainab le version of energy model, which i s based on the pr i n ciples of cooperat ion and solid arity. The change of energy model is possible i f i t is associated w i th a change i n the economic and s o cial model in w hic h sustai nable d egrowth will be produced , by means of relocating the pr o cesses of generat ion and distr ibu t ion of energy in a twofold approach: on the one hand, by appr oach ing the poi nt s where they are us ed; and o n the other hand, by facilitat i n g the participat i on of the people in the decision-mak i ng processe s on energy issues . xx KEY WORDS: Energy tr ans i t ion, energy democracy, energy sovereignty, soc ial product ion and management of energy , ci t izen participat i o n, neighbourhoo d, habitat, susta inable degrow th, w orld goals. INTRODUCCIÓ N "Cuando la tristeza es un mandato ofici al, la alegría colec tiva es una h ermosa form a de desobedienci a" José Vi cente Barcia Magaz 22 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética Ima gen 1: Fotograf í a de grup o de la s p ersonas pa rticipantes en la Escuela de Septiem bre 2013 de Som Energia, q u e tuvo l ugar en Tian a (M are sme), Barcelona . Fuente: Fot o graf ía de archivo Som Energía. Cit a 1 : José Vi cente B arci a M agaz, peri odista, expert o en comunicaci ón p olí ti ca. Recuperado de h ttps://goo.gl/ 4TiaOy . Fec ha de acceso : 15. 05.2016 23 INTRODUCCI ÓN INTRODUCCIÓN Anteceden tes Origen y c ontexto de l a investigación Planteami ento del problema e hipótesis de partida Objetivos de la investi gación Marco epis temológico y estructura de la tesis Para abordar la transición socioecológ ica del háb itat desd e todas las dimensiones de su complej idad es preciso articu lar es t rategias inteligent es qu e combinen estas dimension es en varias líneas de análisis y acción, como son estudiar las oportunida des que se presentan para incrementar la autosuficien cia de barrios y ciudades incrementando su com plejidad y reducir las necesidades de desplazami ento; mejor ar su conect ividad con la ciudad; reestructu rar el espacio público para dar prioridad a los recorri dos peatonale s y lugares de encuentr o; o av anza r hacia la pr odu cción de energía de forma distribuida combinando estrategias d e ahorro, eficien cia y au to produc ci ó n. 30 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética A fi nales de septiemb re de 2013, el director de tesis ofrece la posibilidad de asistir a la Escuela de Septiembre de l a Cooperativa Som Energia, un espacio de encuent ro , c on vivencia y aprendizaje, donde l a autora tiene oportunidad de cono cer , escuch ar y v er por primera vez a pe r sonas que se convert ir án en referentes en esta investigac ión: Jorge Morales de Labra, directo r de GeoAtlanter , Juan Castro Gil, Secretario de Anpier; Freder ic A ndreu, gerent e de SolarTradex ; Pep Puig de Eolpop S.l. con su proyecto Viure de l’a i re, d el cel ; Cote Romero coordinadora de l a Plataform a por un Nu evo M odelo Ener g ético y di r ectora de Ecooo , y muchas otr as menos conoc idas aunqu e no menos importante s. Todas ellas, personas inter esadas en cam biar las cosas, en participar de nue vos mod el o s más democráti cos, más justos, que benefi cien al conjunto d e la sociedad y no sólo al enri quecimiento de unas pocas emp resas. Tras la experien cia de la Es cuela de Septiembr e, se une como socia a la cooperat iva Som Ener gia, y de sd e el grupo l oc al de Sevilla se involucra en la acción de dar a co nocer es t a cooperat iva com ercializadora de energía renovab le, promu lgando los v alor es que transmite: el comprom iso de impulsa r un modelo energét ico renovable, eficiente y en manos de la c iudadanía, el crecim iento de la econom ía s o cial y solidaria, y la ruptura con el oligopolio existente. A pa rtir de ahí se esta blecen otro s vínculos y si n ergias c on otras cooper ativas y movimientos socia les e i ni ciativas ciudadanas, que tienen en c om ún la ac tivac ión de proces os de transición ha cia una socied ad orient ada y regida por el pr incipio del bien común y el log ro del equilibr io ambiental. La Ortiga , Eticom Som Conexió, Coop57, Autono mía Sur , Triana Norte , Arquitectu ra y Compromiso Social y las Mesas de Tr ansición y Pobreza Energét ica ( Cádiz ) , son otras cooperati vas , as oc iaciones e iniciativas en l a s que la autora particip a c on el objetivo de encontr ar la soberan í a energét ica, alimentar ia, en telecomuni caciones y e conómica más a llá del cap italismo. 31 INTRODUCCI ÓN Ima gen 3 : Fot ografía de grup o en l a E scuela de Septi e m bre de Som Energía, celebran do l os 10.000 so ci os de l a cooper ativa. Septiemb re de 2013. Fuente : Fotografía de arc hivo de Som Energia . La estancia de investigación internacional En 2014, el grupo de in vestigación AD I C I - HUM 810 es benefic iario de las II Ayudas IUA CC a l a interna cionalización d e la invest igación, ayudas par a movilidad pre- do ctoral, que permiten a la doctorand a realizar una estancia de i n vestigación internacion al co n la finalidad de optar a la mención internacion al del título de doctor pa r a l a qu e se presenta este trabajo de investiga ci ón. La estan cia ti ene lug ar de febrero a may o de 2015, en la Uni versidad d e Liechtenst ei n, bajo la supervisión del Pro fesor Peter D roege , Professo r and Chair for Sustainab le S patial Develo pment , Chair University Senate, Academic Director, and Doctora l Program i n The Institute of Architecture and Plann i ng of University of Liechtenst ein. Durante este periodo , la invest igadora participa e n d istintas actividade s y programa s de investigac ión:  Participa ción en las clases de l a asignatura Des i gn Stud io SS 2015 del M aster’s degr ee programm e in Arch i t ec t ure d el Prof. Peter D roege, centradas en el diseño urbano sosten ible y el desarro llo de estrategias y diseños para zonas urbanas, ciudades y regiones, en respuesta a las 32 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética principales opo rtunidades y desafío s de ho y. En esta asignatura, l a ciudad, el pueb lo y e l asentamiento hum ano se analizan d esde el punto de vista de la comun idad y la participa ci ón pública. El estudio combina la arquitectura c on la regenerac ión de la c omu nidad, el es pacio público y el diseño urbano, el urbanis mo y el paisaje, con la participa ci ón ciudadana y con concepto s avanzados de la energía local y la autonomía del ag u a, l a biodi versidad y la realización de paisajes producti v os. Su misión es ayud ar a combat ir el cambio climático y ot ros des afíos para l a sostenibilid ad social, e conómi ca y ambiental, fomentar la conectividad gl o bal, mientras se c onstr uye la prosperidad l o cal redu ciendo la hue lla ecológica.  Dentro del p rograma de la asignatu ra Des ign Studio SS 2 015 , s e propon e un v iaj e de estud ios temático dedicado en esta ocasión a la Ciudad Suficiente , Suf f icienCit y: Zuric h ‐ Duisburg -Hamburg ‐ Berl in ‐ Lausitz . Durante 10 días acom pañada por el Profesor Peter Droege, la Tutora A nís Radzi, y alumnos de distintas nacionalidade s, se acerca al desarro llo urbano espacial sostenible a través de l a histo ria de las Exposicion es Internaciona les de Edificación ( I BA ) y la puesta en v alor de l a regió n alpina del Lago Constanza y Valle del Rin, en su preparación para una futura Exposic ión Internaciona l y otras i n iciativas de i n vestigación más grandes. El objetivo que plantea el Profesor Droege a sus alumnos es descubr ir si la Exposición I nterna cional de Edificios ( I BA ) es la fórmula más apro piada para el desarrol l o de una región como la de l Lago Constanza-V alle del Ri n Alpino y en tal caso cómo debe ser implementado un I BA , además de valorar los dif erentes modelos de organizac ión , examinar los distintos interes ados en el desarro llo de la región y des cubrir las fórmulas de financia ci ón necesarias para l le var cabo una exposición de tal relevancia. A lo largo del viaje se visitan l a s principales IBA’s de la Historia de Centro Europa, desde la primera DarmstadtM athi lenhö ne de 1901 hasta la últim a en Hamburg de 2013, incluso la I BA 2022 aún no celebrada, se rá examinada y evaluada. 33 INTRODUCCI ÓN  Entre vi aj es y clases, se pr o fundiza en el e studio de casos de bu enas prácticas de tran sición energética en regiones c ent roeurop eas, que ponen de man ifiesto que el incremento de l a of erta de energí a renovab le of rece muchas ventajas, tanto en forma d e ahorro fi n anciero y de i ngre sos, como nuevas oportunidades de empleo de alt a calidad, una mayor seguridad polít ica e nergética, medidas de protecci ón del clima y mejoras ambientales en general . En centro Europa l a s r eg iones, las c omun idades, las empresas y los resident es apuntan cada vez más a la autonom ía energética r eno vable. En A lemania, por ejem pl o, más del 50% del terr itorio está ocupado por munic ipios, condados y regiones que han establecid o estos objet ivos o están en el camino de alcanzar los como regiones pi on eras. En el área del L a go Constaza, se han estable cido a lo largo del tiempo num erosas iniciativas q ue sirven como modelo, es el caso de Baden-W uerttemberg donde se ubica un complejo solar financiado c oo perat ivamente, o Wildpolds ried en Baviera considerada la princ ipal comunidad exportadora de energía, o los o bjetivos propuest os por el Estado austríaco de Vorarlberg para alcanzar la autonom ía basada en energía reno vable en 2050. Son iniciativas pertenecie ntes a un a misma región que compa rten cuatr o países diferentes. Tod as estas iniciativas ponen de manifiesto que, junto con la eficienc ia energéti ca, la suficiencia y la tecnología, es necesario , además, la salvaguard ia de l o s marcos políticos diseñados adecuadament e par a desen cadenar el desarrol lo de la energía renovab le a partir de las restr i c ciones actual es. La trans ici ó n energ ética supone un esfu erzo comunitario que requiere l a particip ación de todos los actore s para recompens ar a todos po r igual (Droege, 2014). A partir d e ent revistas a los d is t intos agentes in volucrados en el pr oc eso de producción, distribuci ón y consumo de la energía reno v a ble en Liecht enstein, se obtiene info rmación sobr e l o s planes estratég ic o s para la ge stión energét ica , cuál es la respuesta de la so ciedad a nte estos objet ivos, y a l mismo t iempo cono cer qué mot iva a l os ciudad anos de Liechtenstein pa ra invertir en energías ren ovables. 34 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética Ima gen 4: G rup o de estudi antes bajo la tut ela del Profesor Pet er Droege, en el vi aje de estudi os Suffi cien C it y, durante la est ancia i nternacional en Li echtenstein. Berlín, m arzo 2015. Fuente: I magen de la autora. A modo de sínte sis se repres enta en el siguiente gráf ico ( gráfico 1), la influen cia de las contr ibuciones en el origen y contexto de esta tesis doctor al: Gráfico 1 : Sínt esis de la tesi s doctoral. Fuente: elab o raci ón propia. 35 INTRODUCCI ÓN Planteami ento del pr oblema e hipótesis de partida En este paradigma actual de insostenib ili d ad en el que el princi pal pr o blema es cómo hacer frente a los desafíos del cambio c l i m ático c on la necesari a participa ci ón tanto de los ciud adanos como del impu lso político, nos planteamo s a qué escala trabaja r l os proc esos de tr ansformac ión ur b ana para reducir las emisione s de gases de efecto invernade r o, al mismo tiempo que alcanzar la soberanía ener gética. Nos planteamos trabaj ar desd e d istintos espa ci o s los pro cesos de tr ansición, en general, y energética en particular, y presentar la estrateg ia de producció n y gestión socia l de la energ ía para avanzar en tema s como la pobreza energét ica, el ahorro, la ef i ciencia y la pr od ucción con renovab les, de form a colectiva y cooperat iva. La s preguntas que nos planteamos reso lver c on es t e trabajo de investigac ión son: 1. ¿Está España alinea da con l a s estrategias eur op eas de tran sición energét ica? 2. ¿Cuá l es el context o social, político y económico en el que nos encontramos en España? ¿Hacia dónde nos lleva la tran sición energét ica? 3. ¿Existen experiencias europea s d e producción c ol ectiva y gestió n social de l a energía replicable s en España? 4. ¿Cómo podemos involucrarnos desd e distintos niveles y escalas de participa ci ón pa ra i mpulsar i niciativas de trans ición energética que favorezcan el camb io hacia un modelo energético renov able, distribuido, y centrado en la c i udadanía? ¿Qué escalones podrem os alcanzar en la escale ra de la transic ión energética con l a situa ción actual en Es paña? 36 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética La actual situación de crisis sistémi ca, al ti em po que ha d ejado sin f inanciació n a los program as púb licos tanto de rehabilitac ión energ ética como de foment o de las energías renovables, ha puesto de manifiesto las limitacione s del modelo, por lo que es preciso repensar est as políticas poni endo en juego todo s los recurso s de los dif erentes agente s sociales , económicos, técnicos y políticos. En este trabajo de investigación se plantea como h ipótesis de partida la necesaria ref lexión sobre el papel que deb e tomar la admin is t ración púb lica en el i m pulso de los pro cesos de rehabilitac ión, de mejora d e la eficiencia energét ica y de impulso de las energ ías renovab les . “Pensa mos que es necesario r ealizar una transición desde las políticas orienta das al fortalecim iento del mercado con acciones directas del estado y planteamiento s asis t enciali stas, a una política de estímulo a l a capacidad de autoorganiz aci ón y autogest ión social” ( Equipo Barrios en Transición, 2015). Por otro lado, part imos del convencim iento de que fomentando la participación social creamos ciudadanos más libres, capaces de i m pulsar una transici ó n energét ica hacia un m odelo más sosten ible, justo y democrát ic o, basado en la producción distribuida y la gesti ón comun i ta ria de energ í a a partir de fuentes renovab les . Las iniciativas de gestión soc ial de l a energ ía en siner gia con los procesos de transformación urbana sostenible a distint as escalas, conjugand o la acción tanto de abajo arriba como de arriba abajo generan un potencial transformado r que pu ede acelerar la inaplazab le transición ene rgética. Objetivos El marco teórico, c on ceptual y metodológico que se plantea de referenci a para poner en val o r los modelos de producción y gest ión soc ial de la energía como herram ienta de innovac ión social, servirá para a lcanzar el objetiv o general que se propone con este t ra baj o de investigación, que es analizar e impulsar exper iencias de produ cción y gestión social de la energ ía desde distintas es calas de partic ipación, tendentes a alcanzar la soberaní a energét ica. 37 INTRODUCCI ÓN Como obje tivos específicos se plantea : 1. A nali za r el ma rco político y normativo eur opeo, español, andaluz y sevillano para el i mp ulso de la trans ición en ergética ha cia un mo delo basado en l a p roducción a p artir de fuentes de energía renovables, distribuido y c ontro lado por la c iudadanía, destacando tres enfo ques: el pape l de la eficiencia energét ica, el a utoconsumo y la pobre za energét ica, en el proc eso de trans ición. 2. A nali za r el contexto social, pol ítico, ec onó mico y ambienta l, desde el discurso de expertos involucr ados a distinto s ni veles con e l c am bio de modelo en ergético qu e deseamos. 3. Ident ific a r y poner en valo r iniciati vas de producción y ge st ión so cial de la energía, r ef erentes en el marco europeo, espa ño l y más allá, qu e contribuy en desd e distintos contexto s a a celerar la transició n energét ica. 4. Examina r y compa rar a tra vés de meto dologías de invest igación - acción-part icipación, di st intas man eras de inv o lucrase en la trans ición energét ica que sitúe a l a ciudadanía en el c entro del sistem a energét ic o, fomentan do una nueva cultura del ahorro y la eficienc ia energét ica, la gestión colectiva de la dem anda y la autoprodu cción cooperat iva de la ene rgía necesaria par a una mejor calidad de vida. Marco epistem ológico y estr uctura de la t esis Los distintos bloques temáticos en los que se di vide este tra ba jo de investiga ci ón respo nden a la estructu ra formal de tesis doctoral donde aplicar el método científi co para la obtenc ión de un conocimiento v á l i do, que permita comprender l a realidad sobre un determinado tema/problema. Además, la investigac ión se plantea para obt ene r un conocim iento útil que permita la inter v en ción sobre la realidad. Por ello esta investiga ción se adscribe al p aradigma de l a investiga ción acci ó n - participación , utili zan do métodos tanto cuantitat ivos como cualitativos de generac ión de conocim iento. 38 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética De esta forma, el tra bajo se estructura en una introdu cción inicial, un marco teórico y metodoló gico que compr ende los capítu l os del uno al tres, un bloque de investigac ión, análisis y resultados desa rrollados en otros c u atro c ap ítulos, del cuatro al siete, unas conclusiones finales , las referen cias bibl iográficas y los anexos. En l a i nt roducción se sitúa a l a investig adora y el c on texto de la investiga ci ó n. El marco teó rico y meto dológico se estructu ra en t res capítulos d esarrollado s en ba s e al estado de la cuestión referente a la si tu ación energética a nive l local y global. Partimo s , en el capítulo 1, del contexto act ual de crisis sistémic a sufrida en l os úl t imos años, que ha puesto de manifie sto un te ma hasta el momento ocultado, que el mod elo energético actual ya no es sostenible. Se considera la energ ía un bi en básico, necesar io para el desar rollo h umano, que influye directamente en la calidad de vida de las pe r sonas. Se detallan de manera objetiva l os problemas que está causando el actual mode lo energét ic o e n nuestr o país , y se pl a ntean algunas cla v e s para afronta r el cambio de maner a sostenible y sust entable, que pasa po r un cambio de modelo no sólo energético sino t ambié n por un cambio de modelo socia l, basado en la adquisición de hábitos más sostenibles , pr o vocando una modificación tanto de nuestra form a de consumir como de l a forma de producir. Se trat a de la transforma ción de l model o económ i co, incluso de l a forma de enten der la democra cia. Intentando evitar el pensami ento catastrofist a de muchos ecologista s, s e plantea este estado de crisis como un espacio de opo rtunidad, donde la toma de c on ciencia sobre el p roblema que nos afecta, sea el imp ulso para la consecuci ón de los objetivos. Sentando las bases de que una forma dif erente de pr od ucció n y gestión de la energía es posible, en el capítulo 2, se fundamenta la necesidad de centrar el análisis y la búsque da de soluciones en las personas, así como en l a capacidad de organización y colaborac ión para la reso lución de conflictos de forma colect i va , y l a capacidad de resiliencia del ser humano. Se desarrol lan l os c on cepto s de produ cción y gestión social de la energ ía a partir de los conceptos de pr odu cción y gestión social del hábitat, relacion a ndo el derecho a l a energía con e l derecho a la vivienda y la ciud ad, la democ racia 39 INTRODUCCI ÓN y la soberan ía energética. Se enmarca la transición energética dentro de la economía social y solidaria, y la ap ue sta por el bien común, en l a que se desarrol lan l a s cooperativas de product ores y consumidores de energí a renovab l e, y las comu nidades de energía. A continuac ión, en el capítulo 3, se define la investigac i ón- acción parti cipativa como metodología de análisis, describi endo las distinta s herramientas complem entarias de la I A P utili z adas para la i m plementa ci ón de la investiga ci ón: la entrevist a , la encuest a, la obser v a ción participant e y las fich as de análisis, las asambleas, los talleres de formación, jornad as y actividade s vecinales, etc., así como l as metodolog í a s aplicadas en l os tres c aso s en l o s que se ha participado. Los siguient es capítulos conform an el cuerp o c e ntral de la investi gación y van dando respuesta a los objetivos planteados. A sí en el capítulo 4, se analiza el marco regu latorio del modelo energéti co ex istente, realizando un r ecorrido por la evolución regulatori a de l sector energétic o a las distintas escalas, desde la escala europea hasta la e scala muni cipal, poniendo especia l énfas is en los aspectos relacionado s con la regulación de las medidas de eficiencia energét ica, el fomen to de las energías renovables, el autoco nsumo y la pobreza en ergética. En el capítulo 5 , se es t udia el contexto social , político, económico y ambiental a partir del discurso de las personas ent revistadas, detallando el mod elo energét ic o que tenemos y ap unt and o ha cia el modelo d eseado se analiza n las diferentes propue stas que se formu lan pa r a acelera r el pro ces o de transición en ergética. En el capítulo 6, nos centramos en el es t udio de experien cias de buenas prácticas en prod ucción y gestión socia l de la ene rg ía , clasif icadas en función de los actore s que las promue ven , centránd onos en experienc ias que impu lsan una transición energ ética que además de fomentar la sustitu ción de combustib les fósiles por fuentes de energía renovables, involucran a la ciudadanía en la cad ena de valor d el sector ener gético. Concluye l a investig ación, en el c a pítulo 7 , detallando e l trabajo de in v e stigación-ac ci ón -participat iva realizado desde tres pers pectivas difer entes: CAPÍTULO 1 . EL COLAPSO DEL MODELO ENERGÉTICO . CLAVES PARA EL CAMBIO “De esta crisis, España n o saldrá si n renovables” Javier Garc í a Breva “The imm ed i ate move to rene w able energy i s not an unbearabl e strain, but ra ther a uniq u e soci al and economi c opportunity” Dr. Herm ann Scheer 48 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A Partic ipando en la Transición E nergética Ima gen 1 : Un aldean o de Hornos (Lausi tz) entrega al Profesor Peter Droege el libro q u e cuenta la historia de su puebl o, q u e f u e deva stado por la mi nería a ci e lo abiert o para la extracción de li gnito. Tras 28 años de rei vindicaci ones soci a les los al deanos fueron reubic ados y el puebl o fue demoli do en s u totalidad en 2004 - 2005. Todavía ho y siguen luchando por el ci erre de las mi nas y l a supervi vencia de otros pueblo s. C ottbus, Branderburgo ( Alemania). Marzo 2015. Fuente: Fot o graf ía de aut ora. Cit a 1 : J avi er García Breva, Presi dente de N2 E y expert o en políti ca en ergética. Coautor del li bro Alta Tensi ón (Barcia, Romer o, & et al., 2014) Cit a 2 : “ El paso i nmediato a la energía renovab le no es una ca rga i nsoportable, sin o más bien una oportunidad social y económic a úni ca ” Dr. Herm ann Scheer (29.04.1944 - 14.10.201 0) , Memb er of t he German Parliam ent, since 1980; Presiden t of EUROSOLAR - The European Association for Rene w a ble E nergy; General Chairm an of the World Counci l f or Renewable Energy ( WCRE); Author, policy in novator and global l eader in the fiel d of renew able en ergy . 49 CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O CAPÍTULO 1. EL COLAPSO DEL MODELO ENERGÉTICO. CLAVES PARA EL CAMBIO 1.1. E l para digma energéti co actual y las pers pect i vas de futur o 1.2. El mo delo energéti co en España. C entrándonos en el sistema eléctrico 1.3. Consecu encias del ac tual modelo en ergético 1.4 . Algunas claves par a afron tar el cambio El primer paso para e v i tar el colapso energético es tomar conc iencia de que el agotamiento de los combustibles fó siles y el uranio es una realidad ind iscutible, según la informac ión que nos llega de fuentes incuestion ables como la Energy Informat i on Administr ation (EI A ) , l a Internat i o nal E nergy Agency (IEA) , Oil&Gas Journal, World Energy Council o la I nternat ional Atom ic En ergy Agency . El segundo, no menos preciar el hecho de que las energías renovab les , las procedentes del sol, el viento y el agua, son ab und antes, más baratas y de las que podemos aprovech arnos para abast ecer prácticamente el 100% de nuestras ne cesidades energéticas a ctuales y futuras ( Centelles, 201 5). Sin duda, l a transición energética urbana es el desafío al que se enfrenta la civilización del s iglo XXI. Un reto que sól o podrá ser resuelto de manera satisfactor i a c on un a combinación de efi ciencia, innovación cultural y un cambio hac ia las energías reno vables (Scheer, 2008). Un futuro sin combustib les fósiles ni nucleares, aprovechando las fuentes de energ ía renovab les no sólo es posib le sino que es lo más benef icioso de sde el punto de vista socia l y económi co para la human idad y el planeta. 50 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A Partic ipando en la Transición E nergética 51 CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O 1.1. El parad igma actual y las perspectivas d e futuro V iv imos en un mundo desarrollado en el que los excesos y el consum o descontro lado nos ha cen ma lgastar s in lí m i t es l os rec ursos energético s qu e la Tierra t ardó millones de años en generar. Vivimos en un modelo de sociedad de consumo y crecimiento económico ilim itado sostenido por un mode lo energét ic o ini ciado en la era del desarrollo industr ial, ha ce má s de 200 años, basado en la explot ación de l carbó n y, más tar d e, del petró leo, del ga s natural y del u ranio ( Ri b a, 201 3b), que está ll e gando a un final peligro so. El precio de l gas , de l petróleo, de los alimentos aumenta al mismo tiempo que el desemp leo y la deuda de l os c on sumidor es , l a deuda de los Estados esta  descontro lada y l a recuperac ión ec o nómic a es cada v ez más lenta. Estamo s ante lo que el ec o nomista y expe rto en Medio Am bi ente, Jeremi Ri fk in (2011) , denomina la era de la Tercera Revolución I ndust rial , una situaci ón de crisi s global que debe ser vista como una oportun idad, donde la s energías renovab les y las tecnolog í as de internet v an a permitir en pocos años que lo s edificios y l as ciudade s sean autosuficiente s energéticament e marcan do el fin de la dependen cia de l o s combustibles fós iles , dando paso a una ec onom ía y una industria “ verde” asociada al us o de e nergías r enovables, cada vez má s eficientes, descentra li z adas y limpias, con emis iones cero . 52 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A Partic ipando en la Transición E nergética 1.1.1. El modelo energético actual llega a su fin Para contextualiz ar el marco en el que se si túa esta investiga ción, y entender por qué afirmamos que el mod elo energét i c o está llegando a su fin y por tanto por qué es necesario posicionars e para afron tar los cam bi o s de una man era más benef iciosa par a todos, vamos a r ecordar algunos conce ptos que no s ayuden a comprend er de una forma sim plificada cómo funci ona el actual modelo en ergético. Llamamos fuentes de energía primaria a las que encontra mos en la naturaleza, que pued en ser renovables, como l a solar, eólica, hidráulica, o biomasa , o bien son fuentes que se agotan como el carbón, el petróleo, el gas, o el uranio. Pero para que estas ener gías sirvan para satisf acer nuestra s necesidades y hacernos la v ida más fácil , para poderla emplear en los hogar es para c o cinar los alimento s o refriger arlos para conser varlos, para disfrutar del agua caliente, para la calefacción o refrigerac ión del pr op io hogar , para poner en funcionamiento un si nf ín de aparatos electrón icos, o para trasladarno s de un lugar a otro , es nece sario t ransformarlas, pasando a llamarse fuentes de e nergía in termedia, final o útil , que puede ser ener gía eléctrica (no almacenab le), ene rg ía motri z (combusti ble, al m acenab le) o energía térm ica (calor, también al m acenab le), que se obtienen en las instalacione s claves del sistema energético, las central es eléctrica s y refinerías de pe tró leo, a partir de l as que hemos denominado fuente s primarias. ( Centell e s, 2015; Ruiz, 2 006). Recordar las leyes y principios más básico s que rigen la energía, nos va a ayudar a comprender el porq ué de la necesidad de un c am bio de paradigma. El prin cipio de conservación de la energía , “ la energía no puede ser c re ada ni des t ruida, s ó lo puede ser tra nsformada ” , nos recuerd a la posibilidad d e transform ar una fo rma de energía en otr as, según nos conveng a para satisfac er una neces idad en cada momento, con una sola limitación, la segunda ley de la ter modinámica , “ en toda transformac ión la energí a se degrada siempre hacia una forma de energía de menor calidad ” , degradac ión que se tradu ce en unas pérdidas en forma de ene rgía térm ica 53 CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O no recuperab le. Son en estas transform aciones y en estas pérd idas don de radican la mayoría de las complejidades del sistema energético ( Centel l es, 2015) . A l fi nal de todo el pro ceso, por cada uni dad de energía realm ente ut iliz ada, se ha nec esitado una cant idad mucho mayor de energ ía prim aria extraída en un determin ado luga r del planeta. E l cami no que recorre la energía d esde dond e la extraemos ( fuentes de energía primari a) hasta donde la utilizamos ( energía útil), son los llama do s it inerarios energ éticos . El itinerario energét ico es un concepto que expresa el rendi miento que proporcion a una energía prim aria tras ser transpo rtada y convertida en energía útil o utilizabl e par un fin determinado. Pues bien, de forma gener al sólo una tercera parte (si hablamo s de electricidad) o una quinta parte ( cuando hablamos de movilidad) de l a energía primaria es apro vechable, el resto se pierd e, se des perdicia. ( Centelles, 2015; Ruiz, 2006; Sans & Pul la , 2013) . Los i t inerarios energét icos de los combustibles fósiles ( petról eo, gas, carbón y uranio), tienen en c o mún, en primer l u gar, l a contaminac ión que producen , debido a la cantidad de CO 2 que se vierte a la atmósfera, por el hecho de que neces itan ser quemados pa r a producir energía, o como en el caso del uranio en el pr o ceso de extracción para su obtención y transfo rmación en combustib le . E n segundo lugar, es la baja rentabilidad energética que se obtiene de ellos, debido a l os múltiple s paso s que componen sus itinerarios en los que se acumulan importantes pérdidas de energía, sólo una parte de la energía inicial es a provechada como energía út il al f inal del proceso. Y en tercer lugar, es que se trata de fuentes limitadas, c u antificab les y almacenab les ( Sans & Pulla, 2013) . Cuando no s encontr amos que las res ervas de ene rgías fósiles empiezan a escasear, es necesa rio pr e guntarse cu ánta energía útil nos v a a ap ort ar un determin ado pro ces o de t ransformac ión d e energía, y com pararlo con la energía que ha supue sto ponerlo en marcha y manten erlo. La tasa de retorno energético ( TRE), es un indicador que relaciona la c antidad de e nergía útil que dicho proceso retorna (E R) y la energía útil ( EI ) invertid a en des a rrollar y 54 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A Partic ipando en la Transición E nergética mantener ese proc eso de transformación de energía: TRE = ER / EI . Result a evidente que para ser considerado rentable en términos económi cos, necesitamos procesos de produc ci ón de energía con una TRE mayor que 1 ( Ball enil la & Ballenilla, 2007). En los procesos de extracción de l os c om bustibles fósiles es nec esario in vertir cada vez más recur sos para aprovech ar unas reservas cada v ez má s inaccesibl es, obteniéndo se cada vez m enos energía útil f inal. Mientras que la TRE de los combusti bles fósiles tiende a disminuir, l a TRE de las energía s renovab les es cada vez mayor, gracias a los avances de la tecno logía con la que s e produ cen equ ipos y materiales má s eficiente s y que necesitan meno r cantidad de energía para ser fabricados. Las energías renovable s (biomasa , solar, eólica, hidr áulica, marina o geotérm ica), además, pueden ser considerad as fuente s limpias e inagota bles, no hay emisiones de CO 2 asociadas a la produ cción de energ ía 1 y no existen reservas que puedan agotarse. Son flujos gratuitos distribuidos en mayor o meno r me d ida por todo e l planeta, y ade m ás los pr o cesos de pr od ucción de energía a partir de estas fuentes son má s cort os y sencillos q ue l os de l a s f ós iles. M ientras que l as pérdidas energétic as producidas durante los recorridos energéticos de transforma ción de la ene r gía fósil en energ ía eléctr ica o en energía motriz s on muy elevadas, l as energías renovables al requeri r menos transfo rmacione s, ya que no hay que extraer, ni trans portar ni refinar ni t ampoco convertir calor, en movimiento y l u ego en electricid ad , ti enen unas pérdidas energé ticas mucho menores. Los procesos distribuidos y la sencillez de los m ismos, además, facilita n un mayo r control sobre las misma s, de jando menos o portunidade s a la especulac ión (Sans & Pulla, 2013) . Aunque este indicador bien aplicado s erviría para justifi car l a decisi ón d e abandonar progresiva mente l a extracción de l os combust ibles fós i l es, hay que considera r otros aspe ctos que hacen que esto no s e a así. Son múltiples los 1 Si bi en es cierto que la p rodu cci ó n de energí a renovable por sí n o emi te CO2, habría que c onsiderar las emisiones p roducidas p ara la fab ricación de la i nfraestructura necesaria p ara la gen er aci ó n de en ergía a p ar tir de fuent es renovables , c omo son los pan eles fotovoltai cos, la s t u rbi nas eóli cas, et c. e n el ca so en el q u e se fab ricaran con un mix energét ico como el actual, que incluye u n mayor porcent aje de fuentes fósiles y contamin antes. 55 CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O factores, económ icos y financieros, junto con las s ubvenciones explícitas o encubiertas, l os que distorsionan la c o rrelaci ón entre el indicado r de eficiencia energét ica, la T RE, y el indicador de eficiencia monetaria, el beneficio, que permite manten er explota ciones de m uy baja T RE pero con un buen rendimiento económ ico, como el caso de c ent rales nucleares ya amortizadas ( Centell e s, 2015) . Además habría que tener en cuenta la energ ía empleada en l a fabrica ción de lo s apa ratos y la construcc ión de las i nf raestructu ras, el orig en de los materiales empleados, la contaminación pr od ucida en cada parte del proceso, es lo qu e se denomina an álisis del ciclo de v id a de un pr o ceso o producto, par a tratar de evaluar la energ í a transformad a o transportada a lo largo de toda la vida de cada aparat o, o infraestructu ra, e imputar el rendimiento de cada itinera rio a la en ergía embebida en el proceso ( Centell e s, 2015; McDon ough & Braung art, 2005; Ruiz, 2006). Si además tenemos en cuenta el c ost e económico que supone el modelo energét ic o fósil, hemos de hablar de la Factura Exterior de los combustibles Fósiles (FEF) , refer ida al c ost e total que las empresa s importador as de petróleo, gas y carbón (sin incl uir el uranio), pagan por estos combustible s en estado primario. Sans Rovira ( 2016) , calcula que en países c om o Españ a , y bu e na parte de los de la Unión Europea ( UE), que no tienen produ cción propia, esta factura es extremadam ente alta, alca nza ndo pa ra el año 2012, en Espa ñ a l o s 50.000 millones de euros, y en el conjunto de Europa, para ese año , 350.000 millones de euro s. Si además se suma el co ste que suponen los c ombustibles fósiles año tras año desde 2015 hasta 2050, la factura exterior fósil acumulad a se dispara. Si al gasto que pagan las em pres as por l o s combust ibles en estado primario, le sumamos los gastos de transport e, refinería y distribución , más los márgenes come rciales y los impuestos , s upon e para los ciu dadanos un importe 2,5 veces superior. Considerando que en España el 80% de l a e n ergía utilizada es de origen fósil (gas, petróleo, c ar bón y uranio ), es ta dependen cia energét ica supone que España tiene que importar más del 70% de l a energí a que utiliza, según los datos de Eurost at (2016), convirtiéndose en el segundo país c on mayor dep endencia energética de la U n ión Europea, que sin entra r 62 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A Partic ipando en la Transición E nergética Existen mu ltitud de estudios y p ropuestas sobre transi ci on es energ éticas y s ob re planes para alcanza r un modelo 100% renovab le, q ue cubra las necesidades energét icas del momento actual, entre otros: Re newable Energy Outlook 2030 (Peter & Lehmann, 2 008) del Energy W atch Group , o A P lan to Pow er 100 Percent of the Planet w i th Renewab les ( Jacobson & De lucchi, 2009), publicado por la re vista Sc ientific Am erican . Y a nivel m ás local, la s erie de i nform es [R]evoluc ión Energét ica que ha elaborado Greenpeace en colabora ci ón con el Instituto de I n vestigación Tecnológ ica de la Universidad Pon tificia de Comillas, demuestra n qu e existen soluciones para satisface r nuestras necesidades energéti cas dentro de los lími t es de sostenib ilidad del planeta en el que vi v imo s, y que es pos ible ponerlas en marcha con la urgencia que s e requiere. El Informe Re novables 2050 (García et al., 2005) , analiza el poten cial de las renovab les en nuestro país, y concluye que se cuenta c on un potencial renovab le tal, que sería capaz de abastecer más de 56 v ece s la demand a eléctrica de la Españ a peninsula r, y más de 10 vece s la deman da energét ica total para 2 050 . El siguiente informe Renova bles 100% ( Garcí a & Cantero, 2007) , demuestra que un sistema eléctr ico basado c om pletamente en renovables es técnicament e posible y económ icamente asequible, con total gar a ntía de suministro en todo mo mento. Y el último y más reciente, el estudio Energía 3. 0 (García & Cantero, 2011) , muestra c óm o satisfacer excl u sivamente con renovab les todas las nec esidades de ene rgía en todos l o s sectores ( transporte, edificac ión, industr ia, etc) , y cómo hac erlo d e forma más f ácil, r áp ida, sostenible y asequible gracias a l a eficiencia energética y a l a i nteligenc ia, y demuestra que además de ser técnica mente v iable, resulta mucho más favorable de sde el punto de vista técn ico, económico y ambiental . Se trata de importantes aportaciones para el c ono cimien to de las posibilidade s que tienen las renovables y para tom ar concien cia s obre la necesidad de hacer más raciona l el gasto energético. Y esto tanto en lo que se ref iere a la cantidad de ener gía utilizada como a la ade cuación d e la s fuentes de pr od ucció n de la misma y a l a s redes implicadas en su distribución. Prácticament e todos estos estud ios, desarrollados a l o largo de más de una década, coinciden en modelos basados en la c ol aboración más que en la 63 CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O competen cia, modelos organizado s en tor no a unidades vi t ales y territoriales de dimensiones más “ humanas ” , transformando el modelo energético en paralelo con importantes transformac iones económicas, sociales y culturales. Ya existen numeroso s ejemplo s de ciudad es que han dado el paso de tr ansitar hacia un modelo energético menos contamin ante, basado en fuentes energét i c as reno vables y distribuid as : los parques eólicos de A ustralia suministran más electricidad que las centrales de carbó n; en China, el agu a para 170 m ill on es d e hogares e s calent ada por energía so lar ; en e l Reino Unido, durante var ios días en ag osto de 2014, la electricidad eól ica eclipsó a la del c ar bón ; y en España, el viento está cerca de s up erar a la energía nuc lear como prin cipal fuente de electricidad ( Brown, 2015) . Con casi siete mil millones de persona s en el mundo , nos vemos obligado s a compart ir uno s recurso s fósiles cada vez m ás escasos y más costoso s de extraer y transformar en energía útil. Si añadi mos, además, l a toma de concienc ia sobre l a s c ons ecuencias desastrosas de quemar combust ibles fósiles, la dificultad de r eciclar sus resid uos, las em isiones tóxi cas, y sus efectos sobre e l cambio climático, es por lo que nos vemos obliga dos a encontr ar una salida que nos permita vivi r con menos energía, siendo más ef ic ientes en el uso que hacemos de ella, y obteniéndola siemp re que sea posible de fuentes renovab les . Este siglo XXI , será e l siglo de las te cnologías relacionadas con la información y las tel e comunicacion es, y también el siglo de l a s tecnologías de la vida y l a reprod ucción. Estamos ante una nue va et apa en el desarrollo de la civilización, qu e ha de s er el siglo de la transformac ión del modelo energét ic o, porque s in energía no hay vida de ning ún tipo (Fernández & González, 2014) . Partiendo de la premis a de que el derecho al uso de la energía es un derecho fundamenta l e inalienable, l a cuestión energética se transfor ma en una cuestión ética, por la obligación moral de crear mode los energéticos inclusivos . Si todos dependemos de un suministro de energía, nadie debería poder nega rnos es te derecho vital, un derecho que sólo es posib le asegurarlo con una gest ión de mocrática de l os procesos energéticos. Una gestión democrát ica que se consigue con mod elos des centralizados, acercando el 64 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A Partic ipando en la Transición E nergética "control" del proceso de producción y di st ribución al usuario final. Los modelo s energét ic o s descent ralizados tienen la c a pacidad de incid ir positi vamente en la construcción de sociedad es más justas y democr áticas. Modelo s descentra li z ados por encima d e que las fue ntes que lo nut ran sean renovables ( Scheer, 2011). Como bien define Riechmann ( 2004) “e n definitiva, lejos de hallarnos ante los problemas tecnológic os de conseguir siempre más agua, energ ía, alimentos, sistemas de eliminación de residuos, etc., en realidad tenemos sobr e todo que resolver p roblemas filosófi cos, políticos y económicos q ue se refieren a la autogestión colectiva de las necesidades y los medios para su satisfacción. En un “mundo l l eno”, no se trata ya d e un (imposib le) aumento indefinido d e la oferta, sino de gestión gl o bal de la demanda ”. A demás del terrible impacto que nuest ro modelo e stá teniendo en el clima, l os dato s económicos deberían convenc ernos de la ur gencia del cambio. 1.2. El modelo energético en Es pa ña. Centrán donos en el sector eléctr ico. 1.2.1. Características del modelo energético en general En España el mo delo energético no se diferenc ia mucho del resto de reg iones desarrol ladas de l mundo. Según definen Barbero & Llistar ( 2014) en su i n forme “El modelo energéti co español. U n análisis desde l a Coherencia de Políticas para el Desar rollo”, con los datos actu alizados de l Ob s ervatorio de Energ ía y Sostenibi li d ad en Espa ña ( Bellver et al., 2016) , se trata de un mod el o con un alto consumo de energía primaria y final , que no dejó de aumentar de sde 1990 hasta 2007, duplicándo se en este último año. Sólo la recesió n española y el c o lapso del sector de la construcción consigu ieron frenar es te au mento desde el año 2008 y hasta l a fech a . Un modelo basado fundamentalment e en la combus tión de p e tróleo (42%), g as (2 0%), uranio (12%) y carbón (11%), ( I lustrac ión 1) , extremadament e d ependiente de la importación ex ter ior de estos recurso s no renovab l e s , que dad a la baja disponibil idad de combustib les 65 CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O fósiles en el te rritorio, supone que España tie ne que importa r de países t erceros el 86 % de los recurs os primarios , muy por encima de la me dia europea, lo qu e desde el p unto de vista de la segurid ad ener gética interna r epresent a un sistema m uy vulnerable, provocan do un a factura energé tica eq ui valente al 5 % PIB , acer cándose en 2012, a los 50.000 mil lones de euros anuales. Ilustraci ón 1: Di stribución del consumo de energía prim ar i a en E spaña, en el año 2015. Fuente: Inform e E stadístico An ual 2015 (C ORES, 2016) , a parti r de los dat os de la Di recc i ón General de Política Energéti ca y Min as, del Mini s teri o de Industria, Energía y Turismo, para el año 2015. Recuperad o de : h ttps:/ /g oo.gl/D60a5R Consulta do: 28.02.2017 . A su v ez, debido a las fuentes de energía utilizadas, se trata de un modelo altamente contamina nte , con unas em i s iones de gases de efecto invernadero que se increment aron hasta un 160% en 2007 r especto a los índices de 1990 , hasta que el es t allido de la crisis impuso un decrecimiento brusco de la economía frenando las emisiones. Aun así, España sigue siendo uno de l o s países europ eos que pe or c u mple l os comprom isos establecidos en el Protocolo de Kyoto, c on tabilizándo se en el año 2014, en torn o a los 2 70 millones de to neladas. Desde el punto de vista de l os usos finales de energía (Ilustración 2) , el modelo español s e descom ponen fundamentalm ente en t res sistemas: transporte, eléctrico y calefacción . C as i el 100% del parque automotor utiliza derivados del petró leo ( gasóleo), salv o una pequeña proporción creciente que no llega al 8% que util i za agrocombust ibles ( bi odiese l), lo que supone una d ependenc ia hacia el exterior casi complet a . Del mismo modo, la genera ción de electric idad sig u e dep endiendo en un alto grado de co mb ustibles fósiles que también procede n en su mayor ía del exterior (Ilustración 3), seg ún la Comisió n 66 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A Partic ipando en la Transición E nergética Nacional del Mercado y la Compete ncia para el año 2015, un 34% distribuido s entre carbón ( 19%), gas n atural ( 13%) y f uel/gaso il ( 2% ) , así como un 20% nuclear, procedente también de l exterior; sólo un 35% de la elec tricidad fue de origen r enovable y el resto tu v o su origen en la co generación y otros . Ilustraci ón 2: Di stribución del cons u m o de energ ía f inal en España, en el año 2015. Fuente: Inform e E stadístico An ual 2015 (COR ES , 2016 ) , a parti r de los dat os de la Di recc i ón Genera l de Política Energétic a y Mina s, del Mini s terio de Industria, Energía y Turismo, para el año 2015. Recuperad o de : h ttps:/ /g oo.gl/D60a5R Consulta do: 28.02.2017 . Ilustraci ón 3: Ori gen de la elect r i cidad en España pa ra el a ño 2015 . F uente: C omisión Naci o nal del Mercado y la Competenci a . Recuperado de : ht tps://goo.gl/bdXei R Consultado : 28.0 2.2017. Otro de los factores determinantes del régimen energéti co espa ño l, es la existencia de errores de planifi cación de la demand a . Ante el fuerte crecim iento del consumo de energí a , de los años previos al estallido de la burbuja inmobil iaria , los gobiernos y el sector privado qu isieron a caparar un 67 CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O negocio por dem anda p re vista que llevó a una planificación sobredimens ionada de m egainfraest ructuras , apostando por costosos reactores nu cleares e n la décad a de los 80, y por instalac iones de centrale s de ciclo combinado en la década de los 90, que son l a s que h an pr o vocado la actual sobr ecapacid ad de poten cia inst alada ex iste en nue stro pa ís , que duplica la demand a máxima, y al mismo tiempo, han supuesto una socializa ci ón de los costes de di chas instalaciones, al repercutir los costes de inversión, de prevención de riesgo y de alm acenaje de los residuos nucleares, hacia las arca s públicas. Se trata de un mod elo de producción centraliza do en grandes infraestruct ura de generación , controlado po r un pequeño núme ro de emp resas que trabajan en ré gimen d e oligopolio , donde la oferta se concentra en dos grupos em presas: UNESA 7 , que controlan el circuito de electric idad y gas; y AOP 8 , que controlan e l flujo petrolífe ro en Espa ña . 1.2.2. Actores principales del sistema eléctrico Como hemos d escrito anteriorment e, esta mos ante un model o ene rgético insosten ible que no garant iza el cumplimie nto de los tr es objetiv os refer idos a escala europea: sost enibilidad, garantía de sumin i stro y competitivida d . Centrándonos en el sistema eléctri co, podemos decir q ue se caracteriza po r estar control ado por un ol i gopolio casi perfecto, en una situación de inestabilidad regulatori a y con una alta dep endencia energética d el exterior. El sistema eléctrico, se organiza en cuatro actividade s de sarrollas a través de infraestru cturas po r u na serie de agentes que describimos a con tinuación: generación, transport e, distribuc i ón y consumo ( Gallego & V ic to ria, 2012). La Generación de electr icidad a partir de un determinado recurso energ ético es l le vada a cabo por l o s produ ctores . Como hemos vi sto anteriorment e, la generación se puede produc ir a part i r de vari o s tipos de fuentes ene r géticas. En pr im er lugar, están los recursos fós iles ( petróleo, ca rbón y gas), que tienen la 7 UNES A , Asociación Española de la I ndustria E l éct rica, formada p o r Grupo Endesa , Grupo Ib erdrola, Grupo Gas Natural Feno sa, VIE S GO y EDP ( ww w.u ne sa.es ). 8 AOP, Asociación E spañola de Operadores de Productos Petrolí feros, f ormada por Repsol, Cepsa , BP, SARAS energía y GALP energía , ( www . aop . e s ). 68 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A Partic ipando en la Transición E nergética ventaja de poder regular el nivel d e generación para acoplarse a l consumo, pero la desventaja de que sus costes dependen en gran medid a del precio de l combustible empleado, previsiblem ente más caro conforme aumente su escasez y los coste s de extracción , además de que el us o de estos combustib les i mp lica l a emisión de gases contaminantes y de efecto invernadero. Por otro lado, está la energ ía nuclear ( energía de fisión ), basada también en un recurso no renovable (uranio) , que p resentan un nivel de generación eléct rica constante, facilitando el acoplam iento entre ge ne ración y consumo , y aunque las emisiones de gases de efecto invern adero producidos en las c e ntrales nucle ares es despreciab le frente a aquéllas que usan los combustibl es fósiles anter i orme nte mencionado s , los r es iduos radiactivo s que pr od ucen s on altamente contamin antes, peligrosos y con una vida útil extremadamente larga ( mi les de años) que comp romete a las generacion es futuras ( I rurzun & Castejón, 201 3; MITC, 2006) . Un segundo bl o que de fuentes energétic as son las energía s renovab les, unos recursos que no s e agotan con su uso (hidráulica, eólica, foto v o ltaica, termo solar, biomasa, mareomot riz, geotermia ). La hidráulica e s l a m ás empleada, es regulab le contribuy endo al acoplam iento entre demanda y producc i ón en cada momento, aunque e l volumen de pro ducción anual me dio var ía según la hidricidad del año y su instalación requi ere de emplazamientos específicos que pueden causar un gran i mp acto a los ecosistemas afectados. La eólica y fotovolta ica desarrolla das en la últ ima década, se caract erizan po r ser fuentes no regulab les , por lo que s u dispon ibilidad depende de recursos naturales que pueden llegar a ser muy variab les, aunq u e entre otras ventajas están el no tener que d epender de l a gotamiento de ningún recurso y e l a umentar la independen cia energéti ca del país, disminuyendo el gasto en importa ción de combustib les, ademá s de no producir emisio nes de gases contami nantes o de efecto invernadero dur ant e s u opera ci ón. Las centrales termosol ares, aunque en un es t ado in cipiente de desarrollo, además d e estas ventajas, s uponen que pueden contar con un sistema de almacenamie nto que per m ite la regulación de la producc ión, al igual que las centrales d e biomasa, cuyas emisione s se compensa n con la absorción de CO 2 producido al or iginarse la bi om asa. En tercer lugar, está la generación a pa rt ir del aprovecham iento adicional en 69 CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O otros proc esos, c om o la cogenera ción, o el tratamiento de residuos, que a su vez se di vide en do s grupos, régimen ordinario, formado por l a s fuentes tradiciona les (combu stibles fósiles, nuclea r y gran hid ráulica) y r é gimen especial, forma do por pequeñas unidades d e produ cción, de potencia inferio r a 50 MW, basadas en energías reno v ables y en cogeneración, las cuales se priman para fomentar su desarrollo, y para retribui r una serie de ventajas implícitas en su uso, como l a reducción de emisiones, la c on tribución a la independen cia energéti ca, o la mayor eficiencia, entre otras (Gal lego & V ic toria, 2012) . El Transport e de electr icidad a largas distanc ia se realiza a través de las l ínea s de al t a tensión, mientras que la Distribu ción se enca rga d e acercar la electric idad al punto de C onsumo a través de las lí n eas de media y baja tensión ( Gallego & V ictoria, 2012). Es important e destacar que estas cuatro a ctividade s han de estar coordinadas, debiendo ser la cant idad d e elec tr icidad que se genera y la que se c ons ume (incluyen do las pé r didas eléctricas en su recorrido ) exactament e igual en cada i nst ante. Esto implica qu e para cubrir la demanda deb en concurrir, irremed iablemente, diversa s tecno logías con c aracteríst icas y costes distinto s ( F abra & Fabra, 2012) . La manera en la que se planifica, regula y legisla c a da actividad configura el sistema eléct rico de cada país . Las com petencias en materia de polític a energét ica se dist ribuyen de mane ra multies calar entre el Gob ier n o centra l, la Comisión Europea y l as administrac iones subestatales ( autonómica y l ocal) , prevale c i endo el impe rativo de los go biernos centrales . Mientras que la Comisión Europea regula la competen cia inter n a en el libre mercado eléctrico, garanti za la seguridad energética del c onj unto de la Un ión Europea, define y financia buena parte de las mega - infraestructura s de abastecim iento y al m acenam iento energético calificadas d e “proy ectos de interés común”, y establece las directivas ambientale s que l os estado s miembros de ben trasponer a sus respectiv as normati v a s estatales , el Estado español controla las políti cas de segur i da d energét i c a, de competen cia y de 70 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A Partic ipando en la Transición E nergética sostenibi lidad, a través de l margen que le ofrece la transposi ci ón de la s directivas de la Unión Europea, que no si em pre se cumplen, y las administra ciones local es, en particular las comunidade s autónom as, as um en las competenc ias territori ales sobre aspectos como la o rdenac ión de infraestru cturas o la se guridad de alguna s de estas ( Barbero & Ll istar, 2014) . 1.2.3. El mercado eléctrico y la factura de la luz El sector eléctri co español se ha c a racter i zado por una absoluta falta de transparen cia , y por la c a pacidad de i n fluencia de un reducid o grupo de empresas funcion ando en régimen de oligopolio, sobre las decisiones polí t icas para facil itar un cam bio de r e gulación que les ha b eneficia do a costa de l resto de a ctores, prin cipalmente los con sumidores. Hasta 1997, la regula ci ón del sector se basaba en el llamado Ma rco Lega l Estable ( MLE)( I lustración 4) , en el que el Esta do asumía la respons abilidad de organizar , planificar y garantizar el sistema que se consider aba un elemento básico para el desarr oll o del país y el bienesta r de la socied ad. Era un marc o estable, en el que el precio de la electricidad era determ inado por la Administ ración en base a los que s e estimaban eran los c ost es rea l es de generación, garant izando pa r a las empresas unos benef icios ac eptables y la recuperac ión de sus inversiones a largo pl a zo. Se nacionalizó la red de transporte y se creó la Re d Eléctr ica de Es paña. E n la distribución se mantenía n las empresas eléctri cas existentes en cada zona de España a los que tambié n se les pagaban unos costes reconocido s. Y l os consumidore s finales pagaban la Tarifa Integr al, en la que bási camente se divid ían los costes totales del sistema por la demanda esperada para es e año (Gallego & Ortiz, 2017; Gallego & Victoria, 2012) . Con la Ley 54/1997 9 , s e l iber aliza part e de l mercado eléctrico , la gener ación y la comerc iali z ación, manteniéndo se la regul ación estatal en el transport e y la distribución. 9 Ley 54/1997, de 24 d e noviemb re, del S ect or Eléct rico (BOE nº 285, de 28 de no viembre de 1997 , p áginas 35097 a 3 5126 ). 71 CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O Ilustraci ón 4: Funci onamient o del merc ado según los princi pales act ores, en el Marco Legal E stable (1988- 1997) , donde las flech as negras se ref ieren a flujos de electrici dad y las verdes y r ojas, flujos m onetarios . F uente: E l Observat orio Crítico de la E nergía (Gallego & Vi ctoria, 2012) . Recuperado d e : h ttps://goo.gl/r TyIEE. Con su lt ado: 28.02.2017 . En este per iodo, con ocido co mo Mercad o Ibéric o de la El ectricidad (M I E) ( I lustrac ión 5) , se perdió la considerac ión del suministro eléct rico como servicio público y se introduje ron mecanismo s de libre mer cado para gest ionar parte de las decisiones que con el antigu o marco correspond ían al Estado, como l a fijación de precios, la gestión de infraest r u cturas o l as nue v a s inversion es . L a liberalización trajo consigo la creación de un mercado mayori sta de el ectri cidad para fijar el precio de la electricidad, aunque durant e l a prime ra década ( 1998-2009), sólo se fijaban los bene ficios de las empr esas produ ctoras, mientras que los co nsumidores seguían pagando unos prec ios regulados por la administra ción, la tarif a integral. Este mecan is m o que pretend ía mantener una evolución razonable de los pre ci o s de la elect ricidad, terminó originando el llamado “d éficit de tarifa” , un desfa se entre los coste s recono cidos por la administra ción al sistem a e léctrico y los in gresos obten idos por los pre cios regulados o tarifas de acce so que paga ba n l o s consumido res , que dio lugar a una deuda que, sin saberlo, los c on sumido res mantenían con las empresas eléctrica s. Un déficit de tarifa que, seg ún la Comisión Naciona l de la Energ ía, se ha estado gen erando des de e l año 2000, y que hasta el año 20 06 se debía , fundamenta lmente, a que el prec io al por mayor de la electri cidad era superior al computa do al c alcular las tarifas r eguladas , l l egando en 2005, a alcanzar lo s 3.700 millones de eu ros ( Carralero & Gallego, 2016; Co tarelo, 2015; Gallego& C arralero, 2 017; Gallego & V ictoria, 2012; Matea Rosa, 2013). 78 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A Partic ipando en la Transición E nergética relativo a datos del año 2014, la pobre za energética es una realid ad que afecta a una pr opo rción significativa de ho gares: mientras que e l 11% de l a s familias (el eq u ivalente a 5,1 millones de p ersonas), se declara ba i nc apaz de mantener unas condicione s de temperatu ra adecuadas en sus vivienda s , el 8% de los hog ares españoles ( equivalente a 4, 2 millones de personas) manif estaba tener retrasos en el pago de las factu ras de la v ivienda incl uyendo las de energía domést ica , y un 15% de ho gares ( equivalente a 6,2 mi l l on es de personas) destinaban más de l 10% de sus ingreso s anuales a la c omp ra de energía para la vivienda . Datos que lejos de disminuir, suponen un incremento de más de l 20% co n respecto a los datos de 2012 ( Tirado et al. , 2014) . Nos encontramos ante u na rea lidad que atenta gr avemente c ont ra e l dere cho de las personas a mante ner una vi d a digna y que constit uye en sí misma una amenaza a la cohesión social (Romero, 2014) . Lo s pr incipales factore s que inciden en e ste fenómeno s o cial son: un bajo nive l de ing resos en el hogar, un impacto elevado de los pre cios de la energía en el presupue sto familiar y una baja eficienc ia energética de las viviend as. El primer factor, hace r eferencia a la a usencia de recursos para hace r frente a las necesidades energéticas básicas ( Tirado et al., 2014, 2012), una realidad que pone de man ifiesto qu e la pobreza energética no es más que u na faceta m ás de la pobreza gene ral , d estacando la estrecha relación en tre pobrez a energét ica y exclusión social o desempleo . Si al b ajo nive l de rentas de las familias, le sumamos el incremento c ont inuado de l o s precio s del gas ( un 35% entre 2007-2014) y l a ele ctricidad ( un 76% en el mismo periodo) , teniendo que destinar mayor proporc ión de los i ng resos familiares al cons umo ener gético, observamo s c óm o los hogares de rentas má s bajas son los más vulnerables a la pobreza energét ica. En tercer l u gar, la ineficiencia energética de los edifi cios estrechament e relacionada con la degradac ión del parque de vivienda en nuestro país y la carencia de políticas deci didas para inve rtir en rehab ili t ación y mejora, hacen que necesitemos mayor cantidad de e nergía para acondicion ar nuestros hogares. (Rom ero et al., 2014). A demás, podríamos añadir otros factores de naturaleza cultural, como l a pérdida de la cultu ra del ahorro en ergético, la d ificultad de i nterpretar las facturas de gas y 79 CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O electric idad, o la falta de información sobr e cómo optimizar los contratos a las necesidades reales de las familias, aspectos que de ser tratados servirían par a combatir la pobreza energ ética. Las consecuenc ias de habitar de manera continua da en un hogar con una temperatu ra inadecuada produce n un i m pacto negativo en la salud de las personas, afectando especialm ente a ancianos, enfermos crónicos y la población infantil, pro vocando de sde pro blemas respiratorios, circulator ios o hipoterm ias , hast a causar l a muerte prematura en invierto, que según el informe de la Organiza ci ón Mundial de la S alud (Braubach et al., 2011) alcanza en España l a cifra de 7200 personas c a da año. L a pobreza energét ica, ad emás, está detrás de gra n cantidad de los incendio s en viviendas económica mente vulnerab les, pr odu cidos por la quema de combustib les inapropi ados para calentarse , por la precari a situación de las instalacione s de gas y electricid ad e incluso por la utilización de velas para la iluminación de las es t ancias por la noche. Además de l os i m pacto s sobre la salud, la pobreza energética genera otra serie de impactos sociales y económico s, que afectan tanto a la calidad de la ali m entac ión y a la higien e como a la integra ci ón y bi enest ar de las person as , condenando a la exclusió n social a l a s fam ilias que la padecen, reduciendo la c apacidad de su s miembros para desar rollarse persona l y co lectivamente en la so ciedad en la que viven . La pobreza energética mata física y socialm ente (CESE, 2013) , en tanto que pobreza, no es solo una disfunción social o económica, si no que se trata de un problema ético que atenta contra la dign idad de todo ser humano que la s u fre, l a misma dignidad qu e la Declarac ión Universal de los Derechos Hum anos bu sca proteger ( Romero et al., 2014). Un modelo económ ico c om o e l act ual, basado en e l control de recurso s naturales y energét icos, para abastece r las necesidades de una sociedad de consumo com pulsi v o e i rracional, pone en riesgo de manera constante el respeto a los Derechos Humanos, ge ne rando un model o de des a rrollo completamente asimétrico entre el nort e y el sur. Un modelo s oc ioeconóm ico sostenido por un modelo energét ico global qu e se basa en el contro l geoestrat égico de unas i n fraestru cturas y unas tecnologías para que los 80 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A Partic ipando en la Transición E nergética recursos sigan fluyen do en l a misma dirección (Barcia et al ., 2014), creando grandes diferen cias sociales entre l os paíse s que más energía consumen , y l o s que menos. Cómo afirman Ruiz ( 2006 ) y Sa  nchez ( 2001) , y que sigue siendo válido en 2017 “No tie ne sentido que al mism o tiempo que en una pa rte del mundo se vive mejor qu e nunca, en otros lugares de este mismo planeta, los pobres son tam bién, más pob res que n unca ”. La desigua l da d económ ica existente a nivel global tam bién se mani f iesta como una enorme desigualdad en el consum o energético , observ ándose que los países con un I DH 13 alto o muy alto s on los que mayor consumo de energía presentan, s iendo ade más l o s m ayor es respo nsables de las emisiones de gases de ef e cto i n vernadero. Mientras, en un contexto de crisis global, donde la demanda de recursos energét i co s aumenta al mismo tiempo qu e di sm inuye n de forma escandalo sa los recur sos disponib les, los países de dond e se extraen los recursos energét ic o s son los que presentan las sociedade s más empobre cidas, sin c a pacidad de dec isión sobre l a gest ión de sus propio s recursos, donde la soberanía energética se present a inalcanzable a consecuen cia del c olonia l i smo energ ético ej e rcido por las grandes potenc ias que acaparan los yacimientos de recurs os, des po jando de esos mismo s recursos a p a í s es y comunidades enteras ( Ruiz, 2006 ; Barcia et al., 2014 ; Cotarelo, 2015 ; P rats et al., 2016 ; Go nzález-Eguino, 2015 ; PNU D, 2015) . El resultado de este m odelo energét ico altament e dependiente es una sobreexplot ación de las zon as ricas en recursos energéticos, que provoca una serie de impactos negat ivos tanto en los recur sos mismos , como en la goberna bilidad y l a economía de estos pueblo s : expulsión d e pers onas de sus territorios, m ilitarizaci ón, violencia arm ada, enfe rmedades, corrupción, desinstitu ci on alización, destrucción de la soberanía energética, pobrez a energét ica, endeud amiento, pé r dida del control de l os merc ados de energía , aumento de d esigualdades so cioeconóm icas (Llistar & Pérez, 2016). 13 E l Í ndice de Desarrollo Humano ( I DH), es un indi cador ela borado en el Programa de Naciones Unidas para el Desarroll o, q u e mide el promedio de l o s av ances en tres dimensiones básicas del desa rro ll o humano : una vida larga y saludable , conocimi entos y u n nivel de vida di gno, y que trat a de med ir el desa rrollo de un país . Rec uperado de : https://goo . gl/M q9FDU Consulta do: 06.03.2017 . 81 CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O España es uno de estos país e s dependiente s de recursos energét icos (fósiles y nucleares) que genera i m pactos en países de la periferia o Sur global, en el que cuanto peores s ean las c on diciones laborales, ambient ales y sociales, mayor es el benef icio extraído del proc eso por parte de las empres as implicadas (Pablo Cotarelo, 2015a), acciones justificadas por las polí t icas orientadas a garantizar la seguridad en ergética 14 . La procedencia de los recursos energéticos importado s por España (I lustración 8) incluye entre otros países del No rte de Á fr ica, Oriente Medio, A mérica Latina, y países singu lares como Nig eria o A ngola. Ilustraci ón 8: Procedenci a de los recursos en ergéticos (p e tróleo, gas, carbón y urani o) im portados por España. Fuente : COR E S, EUROSTA T y E NUSA (Llistar & Pér ez, 2016) . 14 La Segurida d Energétic a es definida por el I A E c omo “la ca pacidad de garant izar el suministro energét ico a unos precios razo nab les”. 82 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A Partic ipando en la Transición E nergética 1.3.2. Impactos ambientales: deuda ecológica y deuda de carbono Como hemos visto, l as actividad es desarrollada s por el sist ema energ ético provocan im pactos directos sobre la salud y la integr idad de las per sona s, pero además, ademá s provocan un det erioro en los ecosistema s natur ales, qu e de manera ind irecta tam bién repercut e sobre el biene star de la soc iedad. La produc ción y el consumo d e energía generan efecto s que s e manifiestan en forma de calenta miento global, contamina ci ó n atmosfér ica, ll u via ácida, contamina ción radiac tiva o vertidos de h idr o carburos, entre otros, dando luga r a graves afe cciones medioambient ales de carácter tanto l o cal como global. Si además tenemos en cuenta el ciclo completo, junto a la pro ducción y el consumo hay que analizar la s a ctividades extract ivas qu e determi nadas fuentes energét icas requieren, el impacto del transport e previo a su utilización, y los pro cesos de tr atamiento a que de ben somete rse antes d e ser uti lizadas ( R odrígu ez, 2017). En los lugares de origen, las consecuen cias ambientales de la explotac i ón de los ya ci m ientos, con u nas prá cticas ca da vez más co stosas y agresivas, para extraer unos recursos f ósiles cada vez má s escasos, con unas TRE cada vez más baja, son l a deforesta ci ón y la desertificaci ón, la pér dida de biodivers idad, la contamina ción de suelos, agua y aire. A simismo, el t ransporte de est as materias primas genera un gr an volumen de tráfico marítimo y terrestr e que ocasiona fr e cuentes daños ambienta les p or vertidos y escap es accidentales , que termin an contaminando las aguas, el aire y los s u elos, oca s ionando dramáticas conse cuencias para los ecos is t emas y e conomías de las zona s afectadas . El abastecim iento energético a partir de fuentes fósi l e s, no renovables y finita s ( carbón, petróleo y gas ) , requiere de proc esos de combu stión en cent rales térmicas, para producir electricidad, o l o calmente, en c al d eras y motores de vehículos , que pro v oc an emisiones de ga se s 15 que alteran la composición de 15 Los princip ales gases de efecto in vernadero (GEI ) son: vapor de agu a, dióxi do de carbono (CO 2 ) , meta no (CH 4 ), óxid o nit roso (N 2 O) , clor ofluorcarbono (CFC) y o zono (O 3 ) . 83 CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O la atm ósfera, reforzan do e l efecto i n vernadero 16 y el ca l ent amient o globa l causantes de l a de sestabiliza ci ón climática. Este aumento continuado de temperatu ra origina efectos tales c om o fenómenos meteoro lógicos extremos, subida de l nivel del m ar , pro ducidas por el d erretimiento de los glaciare s, deterioro d e los ec o sistemas, reducción de especies y al t eración d e la biodiversid ad. La lluvia ácida, es también una consecuenc ia de las emisione s de GEI con altos niveles de concentra ción en dióxido de az ufre y óxido de nitrógeno, y la causante del deterioro y la destru cción de bos q ues , que sufren una defoliac i ón y una mayor v u lnerabilidad ante l as plagas , la acidificac ión y consecuente desa parición de la vida en muchos lagos y aguas c o ntinentales, afectando también a l a s cosech as , los su elos ag rícolas, los pa stos p ara e l ganado y hasta los pr opios anim ales. La lluvia ácida también afecta a alguno s materiales de construcc ión, como la piedra c a liza. Otro fenómeno generado por l a s emision es contamin antes , en este caso por el tráf ico urbano, típico de las grandes urbes, es el s mog foto químico, qu e se origi n a a pa rt ir de l os óxidos de ni t rógeno, procedentes de los tubos de escape , que junto con l o s hi drocarb uros present es en la atmósfer a, reacciona gracias a la energía de la luz solar, provocando i rrita ci on es en las mucosas, en los ojos y en el sistem a respirato ri o y dañando seriamente a la vegetación (M oran et al., 1991; Rui z , 2006 ; UNED, 2016). La gener ación de la electricidad en plantas nuclea res , a partir de los proceso s de fisión del ura nio, si bien es cierto que no pr odu ce emis i on es de CO 2 , genera otra serie de amenazas: peligro de accidente nu clear, que pueda produ cir la liberación incontro lada de altas cantidades de radia ctividad al med i o ambiente; peligro de utilización bélica, p roducción de residuos radiactivos , cuya pelig rosidad y larga vi da hace que c o nstituyan un serio prob lema por la incapacid ad actual para gest ionarlos; y la contami nación té rmica d e las aguas. 16 El efecto i nvernadero es proceso en el q u e l a ra diación t érmica em it ida por l a superficie pl anetaria es absorbida p or los GEI atmosféricos y reirra diada en todas las direcciones , dev olviendo part e haci a l a superficie y la a tmósfera inferi o r , p rovo cand o un incremen to gradual de la temp eratura de la at mósfera y los océa nos. Fuente: https://goo . gl/9 RI7Tm Co nsu lt ado: 08.03.2017 84 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A Partic ipando en la Transición E nergética Otros efectos sob re el m edi o ambiente , generados en el proc eso de transport e y distribución de l a energía para su consu mo, se deben a las líneas de alt a tensión, y las grandes infraestructu ras tale s como los o l eoductos y gasoductos, que ocas ionan impact os perjudiciales en la salud y e l territorio. Una de l as h erramientas o mecanismos de los que se sirve el sistema económico pa r a hac er rentable el proceso de extracción ener gética es la generación de “pasi v o s ambientales” no asumidos c omo pr o pios, que en términos ambienta les s e refiere al con junto de daños ambientales no compensa dos que las empresas t ransfieren a la sociedad debido a incident es producidos durante su ac ti vi dad c ot idiana y al uso i nso stenible de l os recursos y los biene s comunes. Estas consecuenc ias ambientale s y sociales v inc uladas a l a s actividad es de l sector energéti co, que se pr od ucen en condicion es de desigu aldad entre un sector energético que supera el límite ético del acapa ramiento energ ético de recursos de los territorios y sociedade s, crea un tipo de deuda muy pa rt icular: la deuda ecológica. Una deuda que se relaciona c on unos daños ir r eversibles e im posibles de cuantificar, y por tanto impag able ( Barcena et a l., 2009; Cotarelo, 2015; Martín ez, 2008). Mientras que la huella ecológica es un i nd icador que traduce a unidades de superficie lo que un es tado o una comunidad consumen y los residuos que genera, la deuda ec ológica es la que l o s pa íse s ricos han contraído con los países empo brecidos deb ido al desigual uso de los recursos y b ienes naturale s, así c om o la desigual responsabil idad en el deter ioro y destrucc ió n del med io físico ( Herrero, 2012). Del mismo modo, los principales actores del s ist ema energético han con traído una deuda de carbono con l a s clase s po pulares de l mundo , por exced er su cuota de emisiones, una deuda que en este caso hace referencia a la apropiación privada de la capacidad de absorber gases de efecto invernadero que poseen l a atmósf era, los océanos, los suelos y los ecosistema s ( Hoyos, 2009; Cotarelo, 2014). 85 CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O 1.3.3. Consecuencias económicas del modelo energético que tenemos El fun cionamiento de la econom ía mundial se ba sa en el consumo de energía. Sin ene rgía s e ría i m posible extraer las materias primas necesari as, hac er funcionar el sistema producti v o para genera r los bienes y ser vicios que la sociedad neces ita, tampoco su transport e ni el de las personas. Gracias a que disponemo s de un suministro ade cuado y s uficiente de energ ía l a s sociedad es desarrol ladas disfruta n de un el e vado nivel de bienest ar, por lo que en principio, pare ce evidente estable cer una correlación entre consum o energét ic o y nivel de v ida, s i endo l os países más ricos, fuertement e industria li z ados y urbanizados, con importantes si stemas de tran sporte y una fuerte mecanización, los que consumen mayor cantidad de energía pe r cápita, mientra s que los m ás pobres con econom ías a veces de mera subsisten cia se limitan a actividades primarias y artesanales , teniendo un escaso desa rrollo industria l qu e se traduce en un bajo con sumo ener g ético (UNE D, 2016). Para que la e conomía func ione , y p ermita satisface r de la mejor mane ra posible las necesid ades de las person as, ha de es tar basada en la ef i ciencia y en la estabi li d ad. En la eficienc ia, en cuanto que ha de obtener el mayo r rendimiento al menor pr e ci o, y en la esta bilidad , en tanto que pr e cios y pro du cción han de es ta r en equilibr io per m anentement e . A simismo, l a economía ne cesita de la confianza, del cum plimiento de las expectativas de los distinto s agentes ( Sánc h ez-Herrero, 2014b) . L a econom ía cap italista se basa en un i nter cambio continuo de mercanc ía y el dinero, en una i nst itución fundamenta l qu e es el mercado, un mercado que “confía a l a brújula del beneficio la orienta ción de nuestras d ecisiones”. En un mercado en el cuál s ó lo es li b re quien tiene dinero, nos encontramo s ante “merca deres que compra n el trabajo y venden el vi vir” (Sampedro, 2009) . Como lo denomin a la economía ecológ ica, según nos cuenta Yayo Herrero (Teatro del Barrio, 2015) , estamos ante “ el mito del cre ci m iento”, que se relaciona c on es a i de a de que el crec i m iento económico es siempre buen o porque es la única forma de poder crear bienest ar. Esta c onst ante neces i da d 86 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A Partic ipando en la Transición E nergética de regenera r el creci miento económ ico ha ser v ido de excusa para imponer políticas de aust eridad reflejadas en l a flexibilización del emp leo, l os re corte s en servicios públicos y servicios socia l e s, que llevamos soportand o durante la última década. Los p aíses que se denominan desarrollados, son aquellos que sobrepasa ron ha ce mucho tiempo l os límites de sus pro pios te rritorios, que agotaron su ba se de materias pri ma s, y por tanto, el crecimiento económico y el desarro llo se construye en base a una economía sostenida a partir de los consumos de los recursos, los minerale s y la contaminac ión exportada a terceros países. Y par a que haya p aíses qu e puedan com prar materia prima barata, utilizar energías baratas y export ar residuos, en el otro lado del mund o tiene que haber just o l o cont rario. Para que pueda existir ese modelo de desarrol lo tiene que h aber ese otro mo delo de sometim iento y de explotación. Para q ue exist an paíse s que sobre pasen, con mucho, el consumo de l o que les permiten sus prop ios territorios, tiene que haber ot ros países que funcionan en el plan eta como si fueran una gr an mina y un gran ver te dero, ese es el mito del crecimiento . La energía es tra n sversal a toda la economía , por eso, el secto r energético, en la medida en que todos los sectores económicos del país depen den de éste, es c ons iderado un sector estratégi co. En España, al igual que en el resto de Europa, este sector estratég ico tiene un alto grado de dependenci a energét ica internacio nal, tanto del pe t róleo y sus derivados, como del gas, el carbón y el uranio ( López et al., 2005), que expone al sector energéti co, y por consiguient e tamb ién a la econom ía espa ñola, a un important e riesgo de subida de precios d e esto s combu stibles (Bellver et al ., 2016), generando al mismo t iempo una factura exterior fósil (FEF) cada v e z más el e vada. Una factura que además de no gener ar puesto s de traba jo en casa, es la causa de guerras e injusticias sociales en l os países produ ctores ( Centelles, 2015) , cómo hemos descrito en el a parta do anterior. Dos terceras parte s d e las reservas mund iales de petróleo se en cuentran concentrad as en Oriente Medio, es cenario de frecuentes conflictos intern acionales y de tension es bélicas c on stantes. Esta si tu ación de agot amiento de las reser vas, lleva a muchos expertos a pronostica r que el modelo energéti co actual basado en el 87 CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O consumo de combustibl es fósiles entrará en c r isis cua nd o la demand a sobrepase a l a s posibil idades de la oferta. E n c u alquier caso l a s implicacion es econ óm icas y geopolíticas que se derivarán del fin de este ciclo basado en el petr ól eo, aún están po r determinar ( Díaz, 2016). El sistema energét ic o actual es com plej o, y par a a segurar el suministro d e energías intermedias a cualquier consumidor se encuentra con dificultad es de todo ti po (políticas, sociales, ambienta les y económicas) . Centrándonos en España, y en el ámbito del sector eléctric o, el sistema actual, fue r t emente centralizado, favore ce e l contro l por unas c uant a s empresas, reduce el número de puestos de trabajo, al mismo tiempo que des incentiva el ahorro y contribuy e a aument ar la contaminac ión, además de producir una fuerte inseguridad en el sumi nistro y en los pr ecios (Ruiz, 2006). Pese a l a legislación de fomento de la competenc ia y la prohibici ón legal de que una misma empresa pueda controlar la produ cción, l a distribución y la comercia lización, la existencia de un oligopolio energéti co es un hec ho que no podemos negar. La seguridad o garantía de sumin istro es el argumento principal de l oligopolio para combatir cualquier intento d e camb io en el sector. A ún con las previsione s de hab er alcanzado en 2006 y 2011, respectivame nte, el pico máx imo de producción de crudo de petróleo y gas natural, según publicó en noviembre de 2010 la A gencia I nte rnacional de la Energía (A I E) , el oligopolio energ ético si gu e haciendo cas o omiso, manifestando descar adamente que como empresa privada que es su objetivo no es tá en obtener bienestar energéti co para las pe rsonas, si no simplemente en gana r dinero. Un nego cio que s e guirá estando gar a ntizado mientras se manteng a la demand a y que cuanto más escasos sean los recursos, más caro s los productos que comercializan, y por tanto, mayores serán sus beneficios ( C ente lles, 2015). Siguiendo a Riechm an ( 2016) a la pregunt a “¿de qué trata l a economí a?, la respuesta convencion al, que hoy prevale ce, reza: trata de la r eventa c o n beneficio ( generación de val o r añadido)”, concluyendo que “u na teoría económica , y todavía más, una prá ctica, que solo atiende al val or añad ido , 94 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A Partic ipando en la Transición E nergética Y l o que no puede falt ar, son l o s me canismos y regu laciones financieras , legales y fiscales para facilitar todas estas me did as, así c om o l a investigación tecnológ ica, que han de ser completad as con pr og ramas y compromisos concreto s. En el actua l sistema e nergético, las decision es en materia de energía se toman sin involucrar a las personas a las que les afecta, y sin respetar el derecho de las personas a de cidir. Para democratiz ar y ayudar a es t ablecer un sistema de energía descentra lizado o di str ibuido de manera eficiente, seg ura, li mp ia y renovab le, es importante que la sociedad r e conozca sus derecho s básicos sobre la energía, siendo l a garantía de estos derecho s una de las tareas a la s que lo s gobie rnos han de conceder l a máxim a prioridad. Fomentando estilos de vida adaptados a los flujos de energía solar, l a s oc iedad descubr irá que se rán menores los costes de todo tipo que se ten drán que s o portar para mantener la vida y la pros peridad de nuestr o Planeta ( Puig, 2012). Cambio económico Max-Neef ( 1998) pr opone compren der aquellos aspectos de las actividades sociales que denomin amos “sistema econó mico” desde la perspect iva de la atención a las necesidad es human as bás icas, incluidas el marco social y ecológico. La reconfi guración metabó lica de la economía , de bemos basarla en los principios de sostenibilidad, la reformulac ión de prioridad es, la gestió n democrát ica de lím i te s y tiempos , en el uso de recursos e i m pactos, así c om o la aceptac ión de crit eri os de redistr ibución más j ustos ( Fer ná ndez, 2005; Prats et al., 2016) . En el ámb ito de l a energía se abre un e spacio para el cuest ionamiento radical del modelo ec onóm ico vigente, en el que las grandes m ultinacionales que dominan el espac io económico y polít ico dejan paso a los ciudadanos y las comunidad es, que al ti empo que toman el control, constituyen una solución más eficient e desde el punto de vista econó mic o. 95 CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O El consumidor, dej a paso al prosumidor , un c iudad ano libre y resp onsable q ue, siendo pr o pietario de la energía que necesitan para su vida , ocupa el c ent ro de un nuevo sistem a económi co más sostenible, alejándose cada vez más del product ivismo y la acumulación que caracteriz a el modelo económ i c o capitalist a actual. Un ej em plo más del potencial que tiene el consumo como herramienta de transfo rmación so cial. (Sánchez-Her rero, 2014a) En cuanto a l os incentivos económi cos pa r a fomentar l a pe n etración de las tecnolog ías reno vables en el sistema ene rgético, las Fe ed -in Tariffs (FiT s) , se han convertido en el me dio más efi caz, aseq uible y fle x ible para i ntroducir las renovab le s m ás ráp idamente . Las FiTs s o n un instrumento efi ciente, de bajo coste, simple y eficaz, que propo rcionan un pago legalmente ga rantizado a la rgo plazo a los produ ctores de ene rgía reno vable, por cada kilovatio-hora de energía vertida a la red, es t ablec i do s de acuerdo c on los c ost e s de producción de cada tecnolog ía . La gar antía legal de pago a la producción, asegura la esta bilidad de la inversión y hace que la fina nciación s ea más barata y más fácil de adquiri r. L o s c o stes de estos incent ivos se suelen cubrir con un pequeño incremento en la factura de electri cidad de todos l o s consumido res del Estado (Mendonça & Jaco bs, 2012) . Este sistema ha s ido clave en la c ondu cción de l o s esfuerzos de I +D +i en un cont exto en el que el mercado de carbono de la UE ha em itido una s eñal d e pre ci o débil y voláti l ( Fabra et al., 2015). Aunque existen barreras, y el objetivo de ll e gar al cien por cien renovable aún se esta blecen a varia s década s de distanc ia, se p lantea como un objetivo posible, y para ello l as Fit s en combinación c on otras condicione s de apoyo adecuadas, pu eden contribuir en gran pa rte a ell o, no sólo en los países industria li z ados con capital nacion al para financiar el crecimiento , sino también en los países en desarrol l o , traba jando c on donant es, prestam istas y grupos de desa rrollo comunitario , y estableciendo pol íticas que permitan una reducción o transfe rencia gradual de los subs idios a los combus tibles fósiles para ajustarse a las políticas progresivas de desarrollo de las energ ías renovab les ( Mendonça & Jacobs, 2012) . 96 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A Partic ipando en la Transición E nergética Cambio medioambiental y territorial El potencial de produ cción renovab le dent ro de las pr o pias ciudade s para cubrir las demand as de calor y ele ctricidad tanto d e las viviendas urbana s como de las emp resas, es eno rme. L os est udios dem uestran que au nque en las ciudades pequeñas la autosufic iencia energét ica es más fácil de lograr que en l a s grandes urbes, con el aumento de los precios de los c om bustibl es fósiles y la mejora de las tecnología s v er des, alcanzar el objet ivo de ciudades autosuficiente s que dependen exclusivamente de l o s recursos r eno vable s parece estar ya al alcance. La i nte gración de l os entornos inme diatos a l o s espacios ur banos, y la int roducción de vehículo s eléctricos par a ayudar a estabilizar las posibles fluctuacione s de energía , harán más probable l og rar este objet ivo (Genske et al., 2012). El enfoque descentralizado y focalizado en las personas será l a forma más rápida d e transform ar y benefic iar a l a s sociedade s . Además, r e sulta ne cesario recuper ar el modelo de ciudad compa cta, con diversidad de usos, donde l a mayor parte de nuestras necesidad es se puedan satisfacer en un entorn o pr óx imo, y donde reconst ruir e spacios de socialización y de vida urbana a partir de las zonas dispersas existentes, aunque hayan sido concebid as desde un planteamiento d e no ciudad ( Segura, 2014). Las tecnolo gías renov ables llevan i m plícitas la posibilidad de aceleración para alcanzar el cambio de sistema energético al que anima Scheer (2010) para alcanzar una s o ciedad más sostenible, siendo los seres huma nos los que aportan el mayor y más important e potenc ial para es te cambio, a través de los movim ientos sociales, y l o s mo vi m ientos de competen cias técnic as para su implementa ción práctica. El futuro energét ico reside en las ener g ías renovab les . L o s l ím ites de la energía fósil y nuclear s on más que obvi o s. La civilización se encuentra en un punto c r ítico de decisión. En este contexto, la comunidad gl o bal puede continuar por el camino de la auto -destru cción por el derroch e de miles de mill o nes de fondos preciosos en l a perforación de petróleo, p izarra, arena de alquitrán y la producció n de metano c onge lado, así como en la búsque da sin esp eranza de l a fisión y fus ión nuclear a través d e 97 CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O la investiga ción, o puede ac abar con la locu ra de una épo ca pasada y centrar sus recurso s r e stantes en una estrateg ia de s upervivenc ia y prospe ri d ad mediante l a construcción de una infraestructu ra energétic a eficiente, equitati v a y sostenible bas ada en energí as renovab les ( Scheer, 201 2). En resumen, los ob jetivos que deberíamos plantea rnos para cambiar el mod elo energét ic o hacia uno más justo y sostenib l e, de fo rma generalizad a, s e rían lo s que se des criben en e l siguiente gr áfico ( I lustr ación 9). 98 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A Partic ipando en la Transición E nergética Objetivos para afrontar el cambio de modelo energético Garantizar el derecho a la energía y r e ducir su demanda Mejorar la eficiencia energética Generación de energía a partir de fuentes renovables Social - Reconocer derecho a la energía. - Recuper ar la cultura del ahorro en ergético. - Opt imi zar contratos de suministro. - Camb ia r hábitos d e u so energét i c o: mov i l idad act i va, transporte público, comerc io de proximid ad, etc. - Rehabilit a r para mejorar la eficienc ia energét ica de las viviend as. - Sust i tu i r p r ogres i vam ente las insta la c iones por otras ecoef i c ientes. - Potenc iar la autoproducc ión individua l d e energía. - Fomentar la organizac ión social par a la autoprod ucción colectiva d e energía. - A spi rar a alcanzar la soberanía energética. Política - Reconect ar generación y uso de la energía , involucrand o a las persona s en la toma de decis iones. - Reducir e l importe fijo d e las facturas. - Garant i z ar un sumin i stro mínimo v i t al para errad icar la pobreza e nergética. - Incent i var políticas d e movilidad sost enible, de sensibiliz ación y educac ión , de impu l s o a la econ omía de proximida d, la relocal i z ación, . - Establecer los mecan ismos y regulacio nes fi nanc ie ras, legales y fiscales para fomentar la r educción d e la demanda. - Regular y cumplir objet i vos y comprom isos en cuest iones de eficienc ia energét i ca. - Impulsar i n iciativas de “gob i erno verde” desd e las dist i ntas A dmi nistrac iones públicas. - Establecer lo s mecan i smos y regulacio nes financ ie ras, legales y fiscales para fomentar la mejora de la eficienc ia energét i ca tanto en edificios públicos, co mo residenc iales y empresas. - Regular y cumplir con los objet i vos y comprom isos en mat eria de energías renovables. - Poner en marcha iniciat i vas locales de generac ión renovable. Establec er los mecan i smos y regulacio nes financ ie ras, legales y fiscales para fomentar la generación renovable t anto en edificios púb licos, como residenc iales y empresas. Economía - Forta le cer la economía local . - Fac i litar la microfinanc iación. - Camb i ar m odelo product ivo y de consum o, apostando por la econo mía social y so li d aria y la econom í a del bien com ún. - Ap ostar por la eco nomía circular y la gest i ón sostenible d e los recurs os naturales. - Centrar el mo delo económ i c o en las personas, que han de convert i rs e en ciudadanos activos prosum i dor es. Medioambiente y territorio - Planificac ión urbana para reduc ir la hue l la d e ecológica y la huella de carbono. - Reparar e l daño caus ado por los co mbustibles fós il e s. - A postar por ciudad es compact as y diversificació n de usos, para reduc ir gr andes desplazam ientos. - A postar por transporte más efic ie nt e, públic o y colectivo . - Integrar las tecnología s renovables en el diseño de ed i fic ios y espac ios urbanos. Ilustraci ón 9: Resumen de objetivos a p lantear para el cambi o de modelo energét ico. Fuente: Elab oración p ropia, a partir de lo s epígrafes pl an t eados. CAPÍTULO 2 . EL ROL ACTI VO DE LA SOCIED A D EN LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA “Repensar la ec o n omía más al lá del mercado y l a políti co m ás allá del Estado constit uy e las condi ciones apropi adas para una ren ovación en el en foque del cambi o social ” Jean-Loui s L avi lle “ No hay duda de q ue el proceso econ ómico es en trópico en todas sus fi bras materi ales y de que la ley de la en tropía (q ue abarca la en ergí a y la m ateria) es el orig en fundamental de la escasez ” Nich o las George scu-Roegen 100 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética Ima gen 1 : Miemb ros del grupo l ocal de S o m Energía Sevi lla durante una asam blea . Julio 2015. F u ent e: Fotograf í a de la autora. Cit a 1 : Jean-Loui s Laville, autor prolífi co, con un largo iti nerario domi nado por una perspecti va interdi sc i plin ari a, entre la sociología del t rabajo y la soci o logía económi ca. Actualm en t e cat edrático de eco nomía soli daria en el Conservat orio d e las Art es y Ofici os de París (CNA M), presencia académi c a que compagi na con la activi d ad in ves tiga dora en el CR I DA, el LISE y en mult itud de redes transnac ionales, con un compromi so milita n te en f avor de l a economía so lidaria en t odo el m undo. Vist o en el libro “Asoci arse para el Bien Com ú n” (Lavi lle, 2015) Cit a 2: Nic holas Georg escu-Roegen (1971 ) , sin duda el ec onomi s ta ecológi co m ás im portante del sigl o XX , precursor de l a E conom ía E cológica y f undad or del nuevo paradi gma de la bioeconomía, en la que se rel aciona n econom í a, termodinámi ca y bi ologí a . Vi sto en URL: http s:/ /g oo .gl /Jx4xCH 101 CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA CAPÍTULO 2. EL ROL ACTIVO DE LA SOCIEDAD EN LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA 2.1. La ener gía como elem ento consust ancial de la produ cción y ge stión social del hábi tat 2.2 . D el derecho a la e nergía a la soberanía energé tica 2.3 . De la autoproduc ción individu al a la ener gía comu nitaria . Este capítulo tiene por obj eti vo enmarcar dentro de l a tesis el papel activo de la sociedad en el cambio de modelo energético, part i endo del concepto de energía como elemen to indispensable para el desarrollo de la sociedad y del hábitat. Se r elaciona así los concepto s de pr od ucción y gest ión social de l hábitat con la produ cción y gest ión socia l de la energía, el dere cho a la vivienda y la ciudad con el derecho a la energía, l a demo cracia y la soberanía energét ica. El movimiento de transición y el decre ci m iento, se plantean c omo escenar ios que favorece n la so beranía energética, y la economía socia l y s olidar ia como contexto en el cual se desarrollan las cooperat ivas de productor es y consumidor es de energía de origen renovable, principales p recursoras del cambio de m odelo energético. 102 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética 103 CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA 2.1. La energ ía como elemento consus tancial de la producción y gestión social d el hábitat 2.1.1. Retos de las ciudades y políticas de regeneración urbana El reto de la desca rbonización de la econo mía mund ial para evit ar un cambi o climático fuera de control, ante las posibilidad es nada desprecia bles de colapso ambiental, económico y social, deb e entender se como una oportunida d para re modelar una soc iedad bas ándono s en l a produc ción relocalizad a, en la comunidad, l a equidad y el buen vivir . Una oportunidad para afr ont ar e l cam bi o climático, el pic o del pet róleo y el futuro de la civilización humana desde una visión posit iva y un enfoque prácti co, que se eleva sobre e l pesimismo endém ico de la lit eratura contem poránea sob re estos temas. Este es el reto de l a humanida d que plantea el movimiento de Ciudades en Transición ( Hopkins, 2008) , originado en Totnes ( Rei no Uni do) y que se ha ext endido a esca la mundial, creando iniciat ivas ciudadan as e institucion ales arti culadas en red y vincula das a la idea de c o munidade s, ciudades, pueblos y barrio s más resi lientes para una transición hacia una sociedad post-carbon o (Equipo Barrios en T ransición, 2015) . La partic ipación local, el trabajo y desarrollo en comunida d frente al individuali smo, son las herramienta s para abordar un cambio s ocial, desde la capa cidad de la humanidad para da r una res puesta ad ecuada al camb io de com portamient o medioamb iental. 110 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética conlleva, dados los altos niveles de desigualdad que está experi mentando l a población de l a s zonas urbanas, los problemas de inequidad, c on sumo de energía y degradac ión ambiental y lo s efectos descon certantes de l cambio climático s ob re las ár e as urbanas y la población d e menos recur sos , revelándos e que las ciudades, aun ocupando menos de la décima parte del área te rrestre, son las responsab les de las tres cuarta s partes del total d e en ergía que se consume, y las causantes de la inmensa may oría de la s emisiones de GEI. Tras el A cuer do de Paris (diciembre 2015 ) , que marcó la agenda sobre cómo mitigar y adapta rse a l os efectos del cambio climático en las próximas cruciales décadas, y la pu est a en marcha de los ODS ( enero 2016), muchos de los cuales est án directa y explícitamente relacion ados con la salud de las áreas urbanas, en tanto que su éxito depen derá de su implementa ción a nivel local, Hábitat III supone un hito importante para consolidar la implementa ci ón d e los comprom i sos sobre clima y desarrollo asumiendo la Nueva A genda Urbana como reto para los próximos veint e años. Europa se enfrenta al reto de rehabilitar l os barrios c onstr uidos en l os úl t imo s cincuenta años para mejorar su habita bilidad, resol v e r sus problemas de accesibil idad, mejorar la eficiencia energét ica de sus e difi ci o s, revitalizar sus espacios público s y mejorar las c o ndicione s de c on vi vencia y cohesión socia l (D e Manuel et al., 2012) . La trans ición hacia unos barrios y ciudade s m ás sostenibles ha de emprenderse c on criterio s de sostenibilid ad complejos de manera integra l, c on inteligencia y creativid ad, contando con la vol untad de quienes l os hab i ta n y c on su c a pacidad de autogestión , alentan do proc esos de participación soc ial que permitan la reconstruc ci ón colectiva de los barrios como piezas clave movilizador as de las trans iciones a escala urbana y metropol itana (López et al., 2014) . 2.1.2. Los triángulos del hábitat y los actores de la producción y la gestión social Partiendo del paradi gma del pens amiento complejo (Morin, 1990) y l a integrac ión multidimens i on al, sistémica y ec o lógica (biológi co-cultural, especie-ind ividuo y sociedad-individuo) , conectando la teoría con la metodolog ía, la epistem ología y la ontolog ía, nos acerca mo s a la conc epción 111 CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA del hábitat como una realidad tra nsdisciplinaria de inte rrelaci ón entre el med io físico, el b iológico y el antropológico ( De M a nuel, 2010) . El hábitat social ( Pelli, 2007) es conce bi do desde un a p erspecti va com pleja como la relación entre un conjunto de situaciones físi cas, sociales, económicas, j ur ídicas y si m bólicas, de m anera que un cam bio en una de estas situaciones afecta a l as dem ás. Agrupan do est as sit uaciones en una triple dimensión, conforma mos el triángulo del hábitat so cial a partir de la interacción de las tres di m ensiones presentes en la et imología de la c iud ad entendida como URB S, CI V ITA S, POLI S ( Capel, 2003) . La u rbs se r e fiere al espacio físico const ruido con caracte rísticas morfológ icas “urbanas”. La civitas , hace al u sión a l a rea lidad social integrada por los ciudadanos que habitan la ciudad, y que l a transforma en base a su cultura y sus valores . La polis , la unidad político-admin istrativa, enlaza con la di m ensión organiz ativa de la v id a en la ciudad y la toma de decisiones , ab arcando el ámb i to de la ge stión . A bordar los problema s de la ciudad sign ifica referirse a l a vez a di men sion es físicas, so ciales y políti co-administrati vas (Cape l , 2003; De M anuel Jerez, 2010). La acción del hombre en su hábitat está produciendo transforma ciones sobr e el planet a que p rovocan un desequil ibrio devastado r sob re la natu raleza. Pa ra recuperar el equilibrio es necesario adem ás de reducir nue stra huella ecológica , una nue va cultura basada en el decre cimiento socialmente sostenible. La participación ciudadana surge en este contexto como u na necesidad para cons eguir que las decisiones que se toma n sobre el hábitat se realicen pensando en los intereses de la mayoría, para consegu ir lugares más habitables . Es esta participa ción la que le da sentido a la expresión Gestió n Social de l Hábitat ( De Manuel, 2010). Si asoc i amo s l a Produ cción y Gestión Social del Hábitat (PGSH) co n aquellos procesos tendentes a la producción o transf ormación del hábitat exi st ente en los que la inici ativa social tiene un pa pel activo en la toma d e d ecisiones (Ortiz , 2007) , la energ ía s e incorpora como un eje trans ver s al de la gestión social , donde la ciudadaní a de forma acti v a toma parte en los procesos de producción y uso de la energía para satisface r sus propias necesidades, convirt iéndose en prosum idores (To ffler , 1980) . 112 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética En la Producción y Gestión Social de la Energía (PGSE) también enc ont ramo s tres gru pos de a ctores vincula dos por r e laciones dialó gicas y re cursivas (D e Manuel, 2010; Morin, 1990). En pri mer lugar, se hallan l os responsables políticos , de la admini stración pública, en los d iferentes escalon es, desd e el ám bito local, regional, estatal o supraestata l, a los qu e les correspond e aprobar y desarrol lar pr o gramas en materia de energía, así como tomar l a s decision es sobre el mode l o de desarro l lo económico y l a s políticas sociales y culturales sobre energía, mo vilidad y transport e , v e lando por el interés público . En segundo lugar están los técnico s , respons ables de asesor ar, diseñar y gestionar esos programas y proy ectos, al servicio de la administra ción o de otros actor es ( económicos o social es ). En tercer lugar, se en cuentra el conjunto de los ciudadanos como usuarios demandantes de necesidad es en materia de hábitat o en materia de energía, c om o simples consumidore s pasivos, como pro du ctores o como autogesto res ( I lustr ación 2) . Ilustraci ón 2: Interrelaci ó n compl eja de las t res dim ensiones de la sostenibi l i dad, e l hábitat y la producción y gesti ón so ci al. Fuente: De M anuel, 2010. Las rela ci on es entre es tos tres grupo s de actores, tanto en el ám bito del hábit at como en el de la energ ía, son frecuente mente confl ic t ivas por defend er intereses o perspect ivas enfrentados y tratarse de grupo s con diferente grado de poder de decisión. En el modelo de producción de la energía en el qu e el mercado es protagon ista , los ciudadanos pasan a ten er condició n de meros clientes y usuarios. L as de cisiones so bre el modelo e nergético las toman los gobiernos teniendo como interlocutor es principales a las grandes c om pañías, con las que llegan a acuerdos sobre las infraestru cturas nece sarias, las form as de regulac i ón del mer cado o las garantí as públicas. Y los técn ic o s desarrolla n y dan forma a las d istintas tecnolog í as, sigui endo las instruc ci on es de quiénes toman las d ecisiones . 113 CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA El modelo de gestión social de la energía pretende que sea la sociedad en su conjunto quien tom e las principales decisiones sobre los modelos de producción y consumo de energ ía . Ello implica un avance hacia formas de de mocra cia partic ipativa en l a que se recu pere la condición de ciudadanía (Encina et al., 2004), donde se c r een espacios para la toma de decisione s conjuntament e entre administ ración, técnico s y c iu dadanos de form a equitati v a. Político s, técnicos y c iuda danos han de c om partir la voluntad de crear estos espac ios y emprender pro cesos de aprendizaje de forma conjunta para gestionar la i nt ersector ia li dad y l a i nte rdisciplinar iedad (D e Manuel Jerez, 2010) . Para ace lerar la necesar i a transición s o cioecoló gica de manera integral en el marco de las políticas orientadas a la s ost enibi l id ad, es fundamental ac t ivar procesos de cambio qu e part an de las necesidades y los satisfactore s principales de la población, para, a partir de la con fluencia de l as miradas técnica-polít ico-institu ci on al y l a s oc ial- veci nal, estable cer l ínea s estratégicas de transformac ión b asadas en las prioridades y oportun i dad es situacionales d e cada ámbito de investiga ci ó n (López et al., 2014). La definición de l a s necesidades de las poblaciones y s u s satisfacto res enfoca do desde una perspect iva compleja y compromet ida con las Necesidades Humanas y los Derechos Humano s (Max-N eef, 199 8) , ha de ser el obj eto de trabajo central de los procesos de tr ansición, pa ra r econquistar parcelas de autog estión desde lo cotidiano ( Enci na et al ., 2004) . Con carácte r genera l, el em pleo, l a vivienda, la alimentac ión, el transport e o la energ í a, se consideran necesidades relacionada s con l a s situac iones de v u lnerabilidad urbana de nuestro s barrios tradiciona les, que res ponden a necesi dades cotidiana s de cons umo y de acceso a l os servicios básicos por parte de l a población, pero también coinciden con los principa les s e ctores de activid ad económi ca responsa bles de los mayore s impactos med ioambientales ( UNEP, 2010; De Manuel et al., 2012) . Estos pr o ceso s de tran sformación urbano- h abitaciona l requieren fomentar y articular la par t icipación social y promover una c iuda danía activa para que, de las necesidad es urgente s y a través de pr o cesos colecti v o s , se activen procesos de transición a esca la urba na y metropol itana (De M anuel e t al., 2012; Encina et al., 2004; López et al., 2014) . 114 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética Estas i n iciativas, socialmente innovador as, promovidas por la sociedad civil, en combinac ión con las iniciativas promovid as de sde el marco institucional, resultan fundam entales para con solidar caminos de transform ación social, plantean do las bases de un nuevo urbanism o s osten ible y participati v o c on un enfoque i nt egrado del desarro l lo urbano (López et al., 2014) . O tal como l o expresa Ri uto rt (2015) , “l a combina ci ón de la actuac ión regulatoria y redistributi va del Est ado (desde a rriba) y la acción innovado ra de dichas iniciativas (desde abajo) puede con cretarse en una nue va dinám ica institucion al transform adora que r edefina el marco político de reg ulación”. 2.1.3. El rol del Estado en l os modelos de producción y gestión de l a energía Entendiendo como dice Ortiz (M oral es & Magro, 2013) que el hábitat, no es solo l a vivienda, s i no el entorno, y según l a propia defin ición de vivienda de Naciones Unida s abar ca pu nto s como la seguridad de tenencia, el acceso a servicios, a infraest ructura, a equipamientos, la asequ ibilidad, la accesibilidad, la hab itabilidad, un lugar adecuado para vivir y una adec uación cultural. Considerad a, por tanto, el acceso a l o s servicios energét icos como una parte consustan cial del hábitat, podemos analiza r los distintos modelos de producción y gestión de este bien básico y necesario a partir de los modelo s de producción y gesti ón que propon en Pel li (2007) y López (2012) para el caso del hábitat. El c on cepto de “Produc ci ón y Gestión So cial del Hábitat ” ( PGSH), de origen latinoamer icano, hace referen cia a l as maner as de i nt erven i r en el hábitat desde una pe rspectiva com pleja a tra vés de proc esos de partic ipació n y concertac ión entre actores, que requieren de instrumentos metodológ icos adecuados en la gestión de pr o cesos participativo s, donde confluyen el campo de las ciencias sociales y e l de la pro ducción del hábitat ( López, 2010). Partimos de la natural eza compleja del hábitat social (Pelli, 2010), considerado como un sistem a de situacione s en interacci ón con ot ros sistema s , en el que los procesos de producción se presentan fuer t emente vi n culados en su concepc ión, des a rrollo y resul ta dos, a la mayo r o menor presencia de c a da uno de los grupos de actores afectados y sus re spect ivos par ad igma s 115 CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA culturales . De c óm o sea la naturaleza de las relaciones que se establecen entre es tos actores, así como del ro l que juega c ada uno de ell o s, se desprenden diferent es modelos de gestión social del háb itat, que se correspond en con dife rentes formas de pe nsar y organ izar la pol is ( Pelli, 2010). El esquem a pro puesto por Pell i, con respecto a la producción del hábitat, si t úa la acción públi ca entre la i n iciativa privada, ejercida por un lado, por agentes externos a lo s usuarios fi na les de la vivienda, entendida esta como una mera mercancía, obj eto de lucro ligado a la economía mercanti l i sta, y por otro lado, la i ni ciativa pri vada ejecutada por los pr o pios usua rios de l a misma, en este caso con cebida como bien de uso, no lucrativo, l igado a la necesidad ( López, 2012). Del mis mo modo, con resp ecto a l a energía, la orient ación política de l a acción estata l puede oscilar entre la facilitación de l acceso a la energía a través del mercado, pasando por distintas modalidades de acción pública directa, h asta e l apoyo y la co operación entre e l Estado y l a ciudadanía, bajo fórm ul a s de coges t ión o de apoyo a la autoproduc ci ó n (D e Manuel et al., 2012). El acceso a la energía, al igual que el ac ceso a la vivienda, desde un punto de vista teórico, dentro de nuestro actual sistema capitalista, que en teoría se supone acces ible para todos los ciu dada nos, en realidad, sólo es posible dentro de un c om plejo mecanismo en el que se i n cluye el sistem a monetar i o : sin dinero no hay energí a, s i n di ne ro no hay vivienda . Aunque en s í mismo, el problema no está en la caren cia de dinero, sino en la caren cia de si tu ación social y adecua ci ón c u ltural que le permitan obten erlo (Pelli, 2010). En palabras de Pelli (2010) “esta situación da origen a un s i stema paralelo de acceso a bienes y servicios (ya sea v i vienda, energía, alimentos, etc . ), fuera del mercado legalme nte organizado, pero dentro del á mbito de la mism a sociedad ”, un sistema i rreg ular que supon e la forma de ac ceso de los s e cto res en situación de pobrez a o exclusión soc ial 5 . 5 En situaciones de pobr eza o excl usión social , e l acceso a la energía suele darse a través de conexiones irregulares a la red de electric idad, en la mayoría de los casos de forma inadecuada e ilegal. 116 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética Los pr o cesos de producción y gestión de la energía, por similitud a los proc esos de producción y gestión del hábitat, en rela ción con l os actores protagon istas involucra dos, aunque el objeto resultante en todos l os modelos será el mism o ( el acceso a la energía), cada modelo i ntroduce diferente s patrones de relación soc ial entre los agentes i mp licados. Max-Neef ( 1998 ) termi nab a proponiendo “mut ar el rol del estado de pr o veedor o facilitador de satisfactor es exógeno s a estimulador de satisfa cto res endógen os” (López, 2012) . Este tamb ién debe ser el reto de l a s polí ti cas de apoyo a la Producción y Gestión So cial de la E nergía. En el contexto del sector energéti co, más c onc retamente en el sector de la electric idad , para referirnos a la “producción ” d e electric idad, empleamos el concepto de “gener ación” , así c omo la “gestión ” la asociamo s al térm ino de “ comerc ialización ”. D e esta m anera cuando hablamos d e “ Producció n y Gestión Social de la Energía ” , estamos hac iendo referencia a la generación y comercia lización de la energía ( electricidad) , donde la iniciativa social va a jugar un pa pel activo en la toma de d ecisiones. Ilustraci ón 3: Iden tificación de las vías de producc ión y gesti ó n de l a energía. F u ent e: Elaboraci ón propia a parti r de la adapta c i ón de López Medina (2012) de las vías de producci ó n y ge stión de la vi v i enda de Pelli (2010). 117 CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA El actual modelo energético, ge st ionado a través de dinámicas de mercado, en su mayor parte por un reducido grupo de empresas de l sector privado, responde a un enfoq ue centralista en el que el Gobierno centr al , esta blece, tanto las es tr ategias de la política energét ica, c om o el marco nor mativo y es quien diseña las i nf raestru cturas energética s de un supuesto “inte rés g eneral” (Del Campo, 2016). Según el gráfico ant erior ( I l u stración 3) es tarí amos en e l lado más a la izquierda, do nde el E stado regu la y fac ilita el ac ceso a la energía a través de l o s mercados, consintiendo qu e l a energía sea considerad a una mercanc ía obj eto de lucro por parte de unas pocas empresas. En el extre mo opuesto tendr íamos la acció n del E stado en fa v or de la autogestión facilitando la acción directa de l os c iudadanos a tra vés d e l a autoprodu cción, mediante leyes que re g ularan el balance neto o mediante incenti v os a la puesta en marcha de instalacion es de r enovables. En la zon a intermed ia se sitúa la acci ón direct a del Estado a través de la gestión pública o bien mediante la gestión mixta, situándose más cerca de l a gestión privada o más cerca de l a gestión social, según sea n las políticas que desarro l l e , más verticales o más partici pa da s por los c iudadanos. En el siguiente gráfico ( I l u stración 4), se identifican algunos ejemplos de modelos de producción y gestión de l a ene rgía en función del rol que ejercen los actore s que las pro mueven. Ilustraci ón 4 : Int errelación de actores en la d e p rodu cci ón y g estión de la en ergí a. Fuente: Ela borac i ón p ropia a p artir de las vías de p ro ducci ón y gesti ón de la vivi end a de López (2012 ) y Pelli ( 2010) . 118 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética  El sist ema eléctrico español domi nado por un n ú mer o pequeño de emp resas transna cionales que ex pl otan, en régimen de oligopolio, el acces o a la energía, es un ejemp lo d e gesti ó n privada. Est as empresas v enden un pro ducto imprescin dible, a un mercado cautivo y en las c o ndi ciones más ventajosas , gracias a una regulac ión favorable a sus intereses, en det riment o de los intereses de l os consumidores 6 .  Cádiz es una de la s poc as ciudades españ olas que cuent a con una e mpresa municipa l para el sumin istro y distri bución d e e nergía eléct rica tanto en alta como en baja tensión , u n ejemp lo de gest ión públic a-privada . E léctrica de Cádiz S.A. es una c ompañía mercan til p úbl ica , participa da ma yo rit ariamente por el Excel entísimo Ayuntami en t o de Cádiz (55,30% ), corresp ondiendo e l resto del capi tal social a Endesa Red, S .A . ( 33 , 50% ) y a Unicaja Banco S.A. (11 , 2 0%).  El caso de Barcel o na Energí a 7 , de recient e creación, e s un ejemplo de gest ión pública en el suminist ro d e electrici dad municipal. La c omercializadora p ública , que s e pondrá e n funci onamiento en 2018 , sum inistrará electri cidad de origen renovable al A yunta miento y empre sas m unici pales, y po steriormente al conjunto de ciudadano s, ge stionando las en ergías renovables de l o s hog ares y sus exceden tes, convirt iéndose en la empresa el é ctri ca má s grande del Estado español.  Las co operativas de s ervicios públicos 8 , c omo ej emplo de gestión mixta público- so cia l, p restan servicios considerado s de inter és para la comunidad. Uno de l os s ocios ha de ser una Administ ración o ent idad pública, que es quien ejerce el cont rol en c uanto a las condi ciones de prestación de l os se rvicios públicos . Aunque ya exis ten cooperativa s de este tipo en ot ro s ámbit os, aún n o se conoce ni nguna que preste servi cios de energía.  Las c ooperativas ener géticas 9 , ofr ecen l a p o si bilidad de consumir energí a producida a pa rtir de fuentes renovables , y p o t enc iar nuevos pr oyectos energéti cos ren o vabl es. Forman part e del movimi ento de la economía so cial y solidaria, para i mpulsar el c ambio del sistema energét ico. Los val ores que 6 Una de t antas noticia s sobre el curio so c a so del oligopolio españ ol. Recup erado de : https://goo . gl/gxjW A0 C onsu lt ado 09.04.2017 7 Barcelona E nergía URL: h ttps:/ /g oo.gl/VUGffu C onsu lt ado 09.04.2017 8 Ti po de cooperativa especial introducida por el Reglament o de Cooperat ivas A n daluzas p ara posibili tar a la s administraciones loca les y de la c omunidad a u t ó noma promover l a constituci ó n de coopera tivas con l a finalidad de prest ar servicios públic os de calida d. URL: http s: //goo.gl/y G K y xb Consult ado 09.04.2017 9 Ejemp los de cooperat ivas energéti cas tenemos en España unos cuant os: Som Energía , Zencer , G oiener , En ercoop, Nosa E nerxía, EnergÉtic a, y alg unas o t ras más. 119 CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA promueven s on la part icipación de todas la s personas asocia das, la transpa rencia y el cont rol democrát ico, la autonomía , la educac ión e información, la c o lab oración con ot ras cooperat ivas y el enf oque hacia la comunidad local .  El autoconsumo, o mejor llamado autoprod u cci ón de energía eléc trica, es la producción de elect ricidad p ara cons umo pr opio, n o rmal mente en el mismo sitio donde se va a utili zar y a part ir de fuentes renovables , lo q ue supon e una altern a t iva que favorece al sistema, al planeta y al usuario final. Su actividad está regulada por el cont ro vert ido Real Decreto 900/201 5 10 , de 9 d e octubre. A partir de la sínte sis que realiza Ló pez ( 2012) en su investigac ión sobre el “diseño particip ativo en pr o gramas de rehabil itación de viviendas”, podemos igualmente esquemat izar e identificar con respecto a la producc ión y gestión social, por un lado, las tres orientac iones de la acción estatal, la acci ón de facilitación de acceso al me rcado, la gestión di r ecta y el apo y o a la gestión social, y por otro la s or ientaciones de l a acción de la gestión social , en la que distinguimo s la acción de las coope rativas sin ánimo de l u cro para la generación y comerci alización de energía procedente de fuentes renovab les, y la acción directa de los ciudadanos que se c on vierten en autoproductor es de s u propia energía, ya sea de form a i ndi vidual o bien a través de comunidad es para la autoproducción colecti v a . En el siguiente cuadro ( I lustr ación 5), se muestra una si m plific ación de las distintas modalidad es u orientac iones de la producción y gestión de la energía en los dist intos sistemas en función de los rol es que juegan s us destin atarios. Formas de PGSE PG Privada PG Pública PG Social actor principal empresa privada Estado cooperativas de no lucro ciudadanos modalidades mercado lib r e acceso al mercado gest i ón directa apoyo a la gest i ón social autogest ión y/o autoproducc ión cooperat i v a autoproducc ión Ilustraci ón 5: Si mplificación de las modalida des u ori entaciones de las form as de producci ó n y ge stión de la energía. Basado en López (20 12 ) , Pelli (2010) y Ortiz ( 2007) . 10 Real De creto 900/2015 , de 9 de o ct u bre , por el que se regulan las condi ciones admini strativas, técnicas y económicas de las modali dades de suministro de energía eléctri ca con autoconsumo y de producci ón c o n a utoconsumo . URL: https://goo . gl/ NtM21x C onsu lt ado 09.04.2017 126 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética Desde el punto de vi st a del metabo lismo energético, la perspect iva pasa por la a utogestión de la energía, donde la c i uda danía se convierte e n prosum i do ra de este recurso, favore ciendo la pr odu cción distribui da, espacial y socialmente, el apr ovechamiento de las fue nte s renovab les cercanas a l o s lugares d e consumo , como pri n cipios bá s ic o s de la soberanía energéti ca ( López et al., 2014) . La ciudadan ía p asa a ser el centro de un nu evo modelo económico y social, más sostenible, justo y democr át ico, alejándose del product ivismo y la acumul ación qu e carac teriza e l mode lo capitalista actua l ( Sánchez- H errero, 2014 ) La rea cción social fren te a fenóm enos como el de la pobreza energéti ca , está llevando a cabo una transformación del ideario socia l respecto a las cuestiones energética s (Cotarelo, 2015a). Aunque a ún queda m ucho tr abajo por h acer, es ur g ente y ne cesario impulsar un nuevo modelo de gobernanza energética, en el qu e los pu eblos sean li b res, respons ables y so beranos en la gestión de lo s recurso s energético s c om unes. 2.2.3. Activación de la ciudadanía: la participación como clave de la democracia energética La crisi s ecológ ica , económica y social, am plía la frontera del cue stionamiento del modo de producción y se plantea como una crisis de civil izació n (M endizabal, 2009) . En este c ontext o de crisis global, l a innovación social está planteando las bases para r e pensar la relac i ón de la socied ad con la energía , creando alternat ivas desde el ámbito local , donde l os mov im ientos municipalista s están propon iendo r es puestas a la ca da vez m ás extend ida preocupa ci ón po r las carenc ias democ ráticas y el empeoram iento d e las condicione s de vida de la poblac i ón ( Cotar e lo, 2015a). L a innovación socia l está promo viendo e l debate sobre l a necesidad de repen sar la a cción d el Estado en la dirección de asegur ar der echos, fomentar una c iuda danía participat iva y apoyar prop uestas inno vadoras de auto gestión ( Riutort, 2015) . El momento de transic i ón en el que estamos inme rsos requiere pensar y actuar en materia energética desde el ámbito loc al, no sólo para t ransformar la mat riz energét ica basada en combustible s fósiles y nucleares en una m ás razonable ambiental y socialmente, basada en renovables, sino, como ya hemos 127 CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA avanzado anteriorm ente, hacia un mo vimiento energéti co altern ativo basado en la triada democrac ia- sob eranía-parti cipación popu l a r ( Cotarelo, 2015a). La part icipación de la ciudadanía, que e n términos de hábitat, según Ortiz (M oral es & Magro, 20 13) ha de estar al más alto nivel, para consegui r una verdadera transform ación, ha de comb i nar dist intos modelos, des de las mesas de concerta ci ón, l o s espacios de autogestión y la c oge stión con el Estado (Ortiz, 2010) . Para ello, es necesar i o, por un lado, la vol untad po lí t ica, para que el ordenamiento juríd ico, la normativa urbanística y los órgano s de gestión defiendan el interés público. Pero, por otro lado, también hace falta el compromi so social y la acción decidida de l o s ci u dadanos, c on un compromi so d e solidaridad y c on viven cia. Como define Capel ( 2003) “La aceptac ión de l a diversidad y de lo s beneficios de la interacc ión, l a defensa crítica y con sciente de los v a lores ciudada nos sociale s y políticos es e sencial para todo ello.” Ortiz y otros autores hac e n referencia a la figura metafórica de l a escalera de A rnstein ( 1969) , que tras m ás de cua renta años d esde su def inición, sig ue vigente para evalu a r l os distinto s gr ados de participación ciudadana en los distintos ámbitos. La escalera define ocho niveles de participa ci ón (I lustr ación 6), situándose en l o s peldaños más bajos los modelos de participac i ón “engañosa ” o no participación, basados en instrumentos participativos que sólo pretend en ofre cer información al ciudadano, aplicándose únicamente el derecho a ser informado. En l a zona interme dia se encuentran los modelos de participa ci ón simbólica, que aplican m eca nismos que pretender dar v oz a los ci udad anos, donde se ejerce el derecho a ser consu ltado. Los escalones superiores definen los modelos de participación efectiva, donde l as decisione s de la ciudad anía se tr asladan a l os órganos de poder , y se ejecuta el derecho a tomar pa rte, el verdadero poder de la ciudadan í a. 128 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética Ilustraci ón 6: Esca lera de la parti cipaci ón ci udadana basada en Arnstein (1969).Fuent e: El aboración propi a. En la triada de Pelli ( 2007) , habi tar-pa rticipar-pertene cer, encontram os la complejidad exist encial del habit ar, en el que partic ipar y pertenece r se definen como las dim ensiones clave que llevan a la plenitud de su esencia el habitar c om o rasgo fundamental del ser h umano ( López, 2012). Esta nue va cultura de la parti cipación ciudadan a ti e ne su c on creción inst itucional e n declaracio nes como la Carta de las Ciudades Europeas ha cia la S ostenibilida d ( Carta de Aalborg, 1994) , que resulta un c l a ro indicador de la im portancia que va a dquiriendo el papel de l o s pobladores de c ara a la toma d e d ecisiones en la esfera lo cal ( López , 2012) . En este nivel loca l , l a vida cotidiana de los barrios más tradiciona les , incluye estos i n grediente s históric os de sostenibilidad, formados por la s prácticas de apoyo mutuo, la gestión de recu rsos com partidos o e l uso co ntrolado del gasto energét ico , prá cticas que, en tiempos de e scasez, s i rvieron pa r a p on er en relación los recursos existentes con las necesidades socia les , ap li cando el sentido común y generando formas de vida equilibradas co n el socio- ecosistema u rbano ( López et al., 2014). 129 CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA 2.3. De la autoproducción indi vidual a la en ergía comunita ria 2.3.1. La economía social y solidaria como marco para la transición energética Siguiendo a Ma rtinez-A li er ( 2009) , podemos s im plificar a l máximo el con cepto y definir la econom ía como l a ciencia que estudia los mer cados y pr e cios en base a la oferta y la demanda, en la que al sumar las cantidades de productos o servicios i nte rcambiado s po r sus precio s se obtiene l a “cifra de ventas”. Si a las ventas restamos el coste de l as materias primas, obtenemo s el P I B, producto int erior bruto, y si además resta mos el d esgaste de la maquina ria, entonces obtenemo s la Renta Nacional. En ningún momento, en la economí a tradiciona l, s e contab ili z an los coste s por la pérdida de la biodiver sidad, o los daños producidos al medio ambient e o l a salud, ni otros efectos negativos , al igual que tampo co s e suman otros concepto s como el trabajo no remune rado en las famil ias. La economía ecológica de Georgesc u-Roegen (1971) y sus sucesor es, establece la economía como un sistema abierto a la entrada de energía y de materiales y l a salida de residuos. En l a actualidad, amplian do este concepto, y citando Martinez-A lier ( 2009) , se enti end e la ec onom ía c om o “ u n si st ema de transforma ción de energía (procede nte s o bre todo de recursos agotables ) y de material es en prod uctos y ser vicios útiles, y final mente en residuos ” . Para entender los conceptos posteriores que just ifican e l su rgimiento de la economía socia l y solidar i a, es interesante detenerse en los tres niveles de la economía que desc ribe Ma rtinez- A l ier (I l ust ración 7) . La crisis actual, como explica Martinez -Alier de forma muy simplificada, fue causa da por un crecim iento desorb itado de los t res nive les de la economía. Por un lado, e l crecim iento financi ero provoca un a burbuja en el crédito hipotecario y otras formas de crédito, que a su vez facilita el aumento de la econom ía product iva, que necesita de más materias primas y más energía para seguir produciendo, provoc ando un círculo vicioso de cre cimiento ilimitado, necesario para mant ener el metabo lismo de l a econom ía conven cional de los países rico s. 130 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética Si l o s países del Sur, exportado res netos de energía y materiales, pensar an en e l desarrol lo endó geno, y avanzaran hacia una economía eco lógica y s o lidaria, los paíse s del Norte caminarían también hacia una economía más sostenib l e, utilizando m enos mate riales y energí a. Ilustraci ón 7: L o s t res n iveles de la economía ba sado en (Martin ez-A lier , 2009) . Fuente: Elaboraci ón propia. La globalizac ión, que afecta a todos los ámbitos, no sólo a l a economía, es considerad a una ofensiva neoliberal a esca la mundial, que p rovoca una creciente dependen cia l oc al de l os centro s d e decisión mult inacionales, la destrucc ión del patrimonio natural y cultura l, una carrera por el control de los principales recursos p ri ma rios y un a crecient e desigualdad, precariedad y exclusión a q ue se ven sometidos m ill on es de seres humanos (La v i lle, 2015). Siguiendo a Laville ( 2015), frente a esta situa ción en la qu e el Estado es incapaz de res o lver l o s pr o blemas que plantean unos inc on trolados flujos fi nan cieros y una degradac ión del medio am biente a es cala mundial, frente a un mercado desregulado , un capital globalizado, agr e sivo y devorador, y una democra cia incapaz de poner límites a la economía, surge el asociacion i smo, la economía solidaria y la economía social , que se enfre ntan al neolibera lismo mostrando caminos socio económ ic o s alternativos a los hege món icos, en l os que participan las clases populares y los movimientos so ciales , cada vez m ás numerosos. A las críticas de la sociedad del cons umo y a la buro cracia d e la administra ción púb lica se unen demanda s autogestion arias y reivind i c aciones ligadas al medio ambiente, al feminismo y contra la energía nucle ar que van renovando los c on teni dos de un mo vimiento asociativo en auge. La sociedad 131 CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA civil y los movimientos s oc iales se enfrentan al reto de la diversificación de los sectores productivos, reproductivos y financiero s , modificando l as relaciones con los estado s, y desplegando redes l o cales, regionales y transnaciona les de cooperac ión. El fl o recimiento de mi llares de iniciativas en tod o el mund o promovida s por l os que tratan d e constru ir una so ciedad alte rnativa, poco a poco va influenciando a las políticas públicas. El movimiento a sociativo se exp ansiona en las áreas de se rvicios de proximida d y de comercio justo, dando lugar al intercambio no monetar io y a las fi n anza s éticas, en form a de banco s comunit arios y del tiemp o, banca ética, mercado s locales, m icrofinanc iaciones, c oop erativas de crédito o mon edas soc iales, entre otras fórmu las , agrup ándose en lo que el mundo anglosajón denom inó el Tercer Secto r, para cubrir los fall o s del mercado y del Estado, un mecanism o de defensa c o ntra la mercantilización, sin fines lucrativos. L a Economía Solidaria aglutina nue v o s signos y conceptos como los bienes comunes, l o s espacios públicos, el capital socia l, el buen vivir, l a economí a d e los cuidados, la democra cia participati v a, la utilidad s ocia l, el desarro l l o local, la concentrac ión público-coop erativa-comu nitaria. A simis m o, l a Economí a Social, con origen en la Europa latina del siglo X I X, agrupa al conjunto de actividades product ivas y de intercam bi o para la superviven cia de las poblacion es m arginales de las gra ndes urbes, que s e vinculan con la lu cha contra la pobreza y la exclusión s oc ial. Tres conce ptos ( tercer sector, economía solidaria y econom ía so cial), ba jo los cuales se escond en concepc iones ideológ icas, cultura les y polí t icas ( Laville, 2015) . La Economía Social y Solidaria , sup on e otra forma de entender el desa rrollo económico, en la que se incorpor an las perspectivas de Polany i (2007) de una economía plural en la que hay que t ener en cuenta la r e distribuc ión y la recipro cidad (Laville, 2 015) . Redistribución de todo aque ll o que se considere bien públi co, y reciprocidad, como valoración d el bien común (Estivill, 2015) , superándose así la clásica dicotomía entre economí a mer cantil y potencia pública, en la que se incluye la radicalid ad democrát i c a, la participa ción de los diferentes actor es, y una volunt ad de transform ación social frente al sistema económico capitalista, que se une a un pr oy ecto político alternati vo , que 132 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética plantea la compleja y abierta cuestión de la tr ansición hacia otro sistem a económico( Laville, 20 15). Mientras que l a econo mía social recono ce e se conjunto de organizac i on es en las cua les la dist ribución del benefi ci o y el poder de l os que ap ort an capita les están limitados, la ec onom ía solidaria pone énfasis en l a construc ci ó n institucion al de la justicia s o cial y la preservación del med io ambiente por encima del mercado y la fijación d e precios en relac ión con la oferta y la demanda. La d imensión pública d e las accione s co lectivas que surgen de la sociedad civil, tiene como objetivo fina l de mocratizar l a economí a. Pero para garantizar el funciona miento demo crático , s e requiere de una acción polí t ica que des arrolle l os marco s i nst itucionales necesarios y unos comprom isos efectivos tanto de l a s prácticas interna s como en los debates de la socieda d (Estivill, 2015) . La democrat ización tanto de la sociedad c i vil c om o de las administr acione s públicas, deb e completar se con el interés de part icipación de las poblacion es. De ahí la i m portan ci a de la demo cracia partic ipa t iva, articul ada en l a s instancias de la democracia represent ativa, reafirmada mediante formas de democra cia directa que no sean sólo concedidas sino conquist adas por medio de las acciones colecti v a s ( Estivi ll, 2015) . La demo cratización de la economía supone un reequil ibrio de las cond iciones económi cas, regulacione s públicas reno vadas y l a penetr ación de pri n cipios democrát icos en las actividades de produ cción, d e intercamb io, de comercio, de ahorro y d e consumo ( Laville, 2015 ). Más allá del capitalism o, se posiciona también la Econom ía del Bien Común (EBC) , el modelo económ ic o al t ernativo propuesto por Felber ( 2012) , que une a los ci u dadanos, los políticos, las asociac iones y las empresas en torno a una iniciativa basada, al igua l que la econom ía de mercado, en empresas privadas e iniciativas individual es , pero que se di f erencia de los mod el o s anteriores en que las empresas no s e esfue rzan por competir entre ellas para obtener más benefici o ec onóm ico, sino que coo peran para cons eguir el mayor bien común para l a sociedad en su conjunto. Esta teoría que pretende resolver los pro blemas e conómicos de otra manera, s e funda menta en el respeto y el fom ento de val o res como la dignidad humana, la so lidaridad, la 133 CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA sostenibi lidad ec o lógica, la just i c ia s o cial y la democracia, con el objetivo de poner freno a la des igualdad social, a l a destrucción medioam biental y la pérdida de sentido c omún y la democr acia q ue i m peran en la actualidad , actuando de sde los distintos ám bitos, y ofreciendo un mode l o práctico p ara fomentar un cambio social, político y económ ico, orientado a la promoción del bien común ( López et al., 2 014) . El impulso de la EBC desd e la escala municipal comporta la contrata ción y ética y responsab le, como por ejemplo el suminist ro de electri cidad. 2.3.2. Cooperativas de productores-consumidores en el ámbito de la economía social y solidaria En este c on texto socioeconóm ico alternati v o , en el que urge avanzar hacia u n modelo de provisión energética renovable, surgen i n iciativas ciudadana s articuladas en torno al emprendim iento colectivo, para hacer posible la participa ci ón activa de las personas en este proceso de transición, son las iniciativas coop erativas que agru pan a ciudadano s para gen erar, distribu i r y /o usar ene r gía de origen renovable. Estas i n iciativas c oo perativas se c on sideran prácticas de innovac ión social, vinculadas a la constru cción de c iudad anía y a la democr atización de la vida socia l y económica ( Ri utort, 2015). La i nno vación social es cons iderada un v ehí culo con el qu e se pu eden i n iciar procesos de cambio i n stituciona l mediante la creatividad y la experimenta ción qu e tiene lugar por medio de p roc esos li de rados por un a ciudadanía org anizada orientada a la democ ratización de la activid ad económica, que im plica el de sarrollo de una nue v a dinám i c a empre sarial caracteriza da por una componente social, vi nc ulada con l a calidad de vida, la s o lidaridad y el bienes t ar ( Murray et al ., 2010). La innovación social se considera un elemento rele vante en la configura ción de nue vas políticas públicas de des arrollo local y r e gional al te rnativo, para transform ar las estructura s de gobernanza urbanas, en la que la movi lización de todos los actores si rve para at ajar cole ctivamente los problema s más a gudos de la sociedad (la pobreza, la exclusión, l a segregac ión, l a alienación, la pr ivación de recursos) , vinculad os al modelo so cioeconó m ico capitalista ( Riutort, 2015) . 134 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética La innovación s o cial promueve l a satisfacción de neces idades humanas , mediante la reconfig uración de las relac iones sociales en fa v or de una mayor participa ci ón de l o s sujetos i m plicados , y el empoderamiento que refuerza, conjuntament e con l a parti cipación, el derecho de alcanzar una c a lidad de vi da digna. En la ob ra de Riutort ( 2015, 2016) sobre la posib ilidad de afr onta r la transición energét ica mediante formas sociales de aprop iación de la energía, con una b ase partici pativa y demo crática, orientada a la satisfa cció n de necesidades y no al l uc ro, las cooper ativas de energía renovable, se presentan c omo una opción democrat izadora de l a actividad económ ica para la provisión de energía y a la v ez c om o una opción para avanzar hacia un modelo energ ético basado en las tecn ol ogías renovab les. En esta obra, se analiza el caso de l a cooperati v a Som Energia, como iniciativa pionera en el contexto español, precursora de otro s proye ctos s imilares, que por el moment o no han tenido un desarro ll o tan señalado. Estas c oo perativas se incorporan a la Economía Socia l y Solidaria ( ESS), como instrumentos para la tra nsformación de las din ámicas merc antilistas. Las prim eras práctic as asociativas entorn o a la produ cción de bienes y servicios, la organ ización del trabajo, o la pr e stación del c a pital, surge n a principios del siglo XIX , principalmente en países c om o Inglaterra, Francia o A lemania y t ambién en España, con especial relevancia en region es fuertement e industriali zadas como Cataluña . Mediante la acción c ol ectiva se persigue la apropiac ión popular d e actividades económica s , basadas en el vínculo asoc iativo, voluntar io y solidar io, así como en la ayuda mutua, para la producción de bienes y servicios que no tienen como fin l a ganancia s ino la satisfacción de necesidades. Las primeras c oo perativas en el ámbito de la energía e léctrica en Españ a , surgen durant e las prime ras décadas del siglo XX, como i nst rumentos para aborda r la ne cesidad de abaste cimiento eléctrico de las poblaciones de zonas periféri cas y rurales donde no l lega ba el suministro general, desarrollado por el c a pital privado que priorizaba sus inversion es en función de los márge nes de rentab ili d ad. Las cooperat ivas suplían el papel secundar io de las administr aciones públicas en este secto r, convirtiéndos e en herramienta s autoorganiz adas para cubrir las necesidad es eléctr icas domésticas, que a la vez servían para impulsar el desarrollo de la industri a local. En la ac tu alida d s ólo un grupo r edu cido de estas iniciat ivas pioneras 135 CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA siguen aún funcionando , centrando s u actividad en la distribuc ión y la comercia lización 13 . La transformación de l sistema en erg éti co, durant e el s iglo XX, lo con vier t e en un modelo de produ cción y gestión centralizada, que expulsa del sistema la capacidad de generar l a electricida d por las pr opias personas, creando la si tu ación de dependenc ia r e specto del recurs o energét ic o que carac teriza el modelo a ctua l. En l a década de los setenta, c on l a primera c r isis del p etróleo y la i ntrod ucción del debate sobre el cambio climático y las energías ren ovables en la esfera política, y la aparició n de los primeros mo vimientos eco logistas, surgen las primeras iniciativas desde la ciudadanía organizada para i m pulsar proyecto s de generación renova ble, que demuestran que se puede genera r electricida d de una forma más limpia, segura y so stenible que la produci da mediant e combustib les fósiles y nucleares. Estas c oo perativas ya no tienen por objeto la electrifi cación de zon as aisladas si no la difu sión de las tecno logías renovables. Con la libera lización del m ercado eléctric o español ( 2009 ) , se separan las actividades de distr ibución y come rcialización, permitiendo la entrad a de nuevas compañías sumin istradoras de e lectricidad, que se enca rgan d e comprar la energía eléctrica a las d istribuidoras y venderlas a los c lient es. En el marco de la ESS, emerg en est as nu evas cooperati vas , como Som Energia, cuya a ctividad eco nómica se centra tanto en la g eneración como en la comercia lización de electricidad de origen reno v a ble, que se cara cterizan po r reforzar la part icipaci ón democrática de s u s miembros, y que son considerad as iniciativas de i nno vación social en tanto en cuanto está n transforman do la manera de g enerar y usar la energía. 2.3.3. De la autoproducción individual a la energía comunitaria Que para poder vivir con dignidad el ser humano necesita cierta cantidad de energía, es a lgo que ha debido quedar c laro, a lo largo de las páginas que preceden, y por si no fue ra así, lo volvemo s a repetir: L os seres humanos, al igual que todos l os s e res viv os con los que compart imos el planeta 13 La mayoría de estas co o pera tivas se ubican en el País V alenciano, la C omuni dad de Madri d y Catal u ña, s on cooperati vas de consumo ar rai gadas en n úcleos rurales o barrios periféri cos (Riutort, 2015 ) . 142 LA PRODUC CIÓN Y GESTIÓN SO C I AL DE LA ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética Ima gen 1 : Jornadas Plan Base- Plan Barrio en Parq u e A lc o sa , marzo d e 201 4 . Fuente : Fotografía de a utora. Cit a 1 : J osep Centel les i Portella, (1952), i ngeniero i ndustri al y m áster en economía urbana y regional por la London S chool of Ec o nomi cs and Poli tical Science. Au t o r entre otros li bros de “C ap al 100% renovab le. Reflexi ons sobre la Transici ó energética a Catalunya i la seva gobernanza ” . Desde 2012 pert enece al Col.lectiu per u n Nou Model Energèt ic i Social Sostenbi le(CM ES ) . (Cent elles i Portel la, 2015) 143 CAPÍTULO 3 . L A I A P C OM O HERR A MI ENTA DE ANÁ LISIS CAPÍTULO 3 . L A INVESTIGACIÓ N-ACCIÓN PARTICIPATIV A COMO HERR A M IENTA DE ANÁLISIS 3.1. La In vestigación-A cción Participat iva, h er ramienta de transfor mación social 3.2. Herramien tas com plementarias a la IAP 3.3 . Aplic ación de los i nstrumentas par ticipativas en tres casos concretos La investiga ción social requ iere de metodología s cercanas a l os ciudadano s capaces de dar v o z crític a tanto al i n vestigador como a l os sujeto s participante s en l a propia inve stigación. De esta forma la I n ve stigación-A c ción Participat iva posibilita al in vestigador s ituarse, de forma ref lexiva, junto a los destinatario s de l a acción y que, a la vez, permite formar parte de la transforma ción social. La i n vestigación-acción par t icipati v a se dota de herramienta s comple mentarias c om o la entre vista, la encuesta, los talleres y asamblea s o las ficha s de análisis de experie ncias, para sistematizar el trabajo de i n vestigación sobre l a realidad en la que se participa. Se describen en este capítulo c u ales han sido las herramientas utilizadas a lo largo de to do el proceso d e investigac ión. 144 LA PRODUC CIÓN Y GESTIÓN SO C I AL DE LA ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética 145 CAPÍTULO 3 . L A I A P C OM O HERR A MI ENTA DE ANÁ LISIS 3.1. La Investiga ción-Acción Participativa, herram ienta de trans formación. Esta investigac ión se inicia des d e las Técnicas de Investigación Social, partiendo de la I nve stigac i ón-A cción Part icipativa, ent endida ésta como “un proceso que no admite la separación entre la acción y la r e flexión o l a teo ría y la práctica ” ( Stark, 2014: 87), en l a que dest acan elementos de colabora ción, participa ci ón, democra cia, acción, reflex ión, interactuac i ón , retroaliment ación, a plicación i nm ediata en un c on texto y que se vincula al cambio so cial (E v ans, 2010). Se trata de un proc eso en es piral de investiga ción- acción-ref lexión-partic ipación abriendo y cerrando etapas que alimentan y enriquecen cada etapa, pe rm itiendo la espontaneidad y e l desbo rde en cada mom ento( Gráfi c o 1). En todo es te proceso de Invest igación -A cción-Participa ci ón ( I A P), desd e que Lewin ( 1948) definiera la “a ction research ” , en las formas d e investigac ión social, requiere segu ir opera ciones, regla s y procedim ientos fijados d e antemano, en el que la v ol untariedad y la reflexión deben prevalecer para lograr los fin es propues tos (Ander-Egg, 1995). 146 LA PRODUC CIÓN Y GESTIÓN SO C I AL DE LA ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética Gráfico 1 : Espi ral de la In vestigación -Acción- Participación . Fuent e: E laboraci ó n p rop i a parti endo de Evan (2010). Por tanto, se concibe la I AP c om o un proceso de investigac i ón y, a la v ez, un proceso de intervención social , d ado que entendemo s que este d ebe se r el fi n de toda in vestigació n. Se tr ata de un pr oceso de invest igación entendido como un pr o cedimient o reflexivo, sistemát ico, controlado y crítico que tien e por finalidad estudiar algún aspecto de la realidad, c on una expresa finalida d práctica; mientras que, a su vez, es un proceso de interven ci ó n s o cial que impulsada por expert os metodológicos colabor a c on los destin atarios de la acción que al mismo tiempo c ontr ibuyen a conocer y transform ar l a realida d de la que forman parte (A nder -Eg g, 1990) . Por l o tanto, l a I A P es una metodolog ía que permite generar un pro ceso en el que las persona s se transforman colecti v a mente (Boyes-Watson & Prani s, 2012; Dudgeon, Scrine, Cox, & W alker, 2017). Como hemos vi sto la IAP pa rte sim ul t áneam ente de avances teór icos en torno a c on ocimiento s y cambios sociales, un iendo teoría y práctic a. En este proceso de investiga ción-acción se trata de responder a los interro gantes que el investigado r se genere para entende r l o s cambios sociales en su entorno y en los d emás ( Freire, 1994), y que en to do caso d ebe ir m ás allá d e la comprensión, en esa idea de Haberma s ( 19 94) , hac ia la i nt erpretación de los hechos. Investigación Obser v ación Acción Re fle xión P articip a ción 147 CAPÍTULO 3 . L A I A P C OM O HERR A MI ENTA DE ANÁ LISIS En todo c aso, en todo este proce so de I A P es necesario que se produzca una transferen cia tanto del conocimiento colectivo constru ido a sí , como de las habilidades para aplic ar las técnicas parti cipativas (A nder -Egg, 199 5) es deci r, las m etodologías participat ivas p arten de un principio fu ndamenta l como es la devolución. “Devolver”, en técnica s p articipat ivas, supone el retorno de l conocim i ento construi do c o lecti v am ente a aquellos/as que lo han creado. Frente al ojo científico y acaparador del social r e searche r , el i n vestigador que elige l as técnicas part icipativas sabe que es un “hombre de paja”, que debe desapare cer, que e l fin de la in ve stig ación no lo sugiere él, sino las propias personas que han c o ncebido el trabajo, pudiendo, en un momento dado, incluso, rebasarle, p erm itir “desbordes ” ( Vill a sante , 2000; L a urent, 2009; Navarro, 2012; Benedicto, 2014). Estamos pues, hablando de unir el tiempo de l a i n vestigación con el de la acción, buscando y provocando la participación de l os sujetos i m plicados en todas las fases de la investigac ión; así como de “rescatar” la validez de lo s saberes y habilidades populares fruto de la interacción con l os otros, con el medioamb iente y con la propia cultura de masas y la instituciona l. La devolución supone una segunda reflexión acerca de los resultados y el propio procedimiento de l a investigac ión, lo qu e introduce la metodologí a participat iva en lo que I báñez ( 2002) ll a maba el “segundo orden”. Este segundo orden consiste en la introducció n de un segundo mom ento de reflexión ( lo que la IA P genera en la d evolución creativa) sobre l a propia investiga ci ón, sobre el o jo que obse rva. La separ ación obje to -sujeto de investigación se acort a, desapare ce, perm itiendo “el re greso del sujeto” a la investiga ci ón, que con todas sus complejid ades, fractu ras y sujeciones se aprecia imprescind ible si hablamos de es pacios de i n vestigaci ón donde se hace neces ario no sólo el conocimie nto sino sobre to do produ cir cambios. Necesariament e en este p roceso de in vestigación s e produce ademá s un intercamb io o diálo go de saberes “cient íficos” y sabere s “populares”, abriéndose espacios de c om u n icación qu e posibilitan una ciencia ingeniosa como saber i n surgente en el que lo vivencial desde una estrategia de descentram iento crítica se imponen a las grandes narrativas sob re el c am bio social ( Huérfano, Sierra , & Del V alle, 2016). 148 LA PRODUC CIÓN Y GESTIÓN SO C I AL DE LA ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética Deben ser l os sujeto s implicados en los contextos de investigac ión l os que con su explicación y comprensió n de los problemas y necesidades soc i a les apunten la dire cción y materialicen los cambios. Los investigador es deben fij ar las té cnicas de invest igación a propiadas a los objetivos de cad a fa se, a sí como aportar c ontinuamente infor maciones sistematiz adas, que retroaliment en, tras la observación, l o s proc esos de ref lexión y toma de decisiones por parte de la comunidad (Jociles, 2016). Por tanto, es un proces o donde i nteg ra tanto la perspectiv a em ic ( punto d e vista del su jeto act ivo observado) como la etic ( v isión del inve stigador) a l o largo de toda la investiga ci ón ( Kottak, 1994). En todo caso, entre el i n v e stigador y el sujeto activo obs ervado se mantiene la relación comun icativa qu e Cloutier (1975) denomina em ir e c ( emisor-creador) , en l a que a la vez ambos participant es so n capaces de recibir mensa jes con carácter crítico y producir cr eativament e mensajes. De forma similar hay que recono cer el término prosum er ( produc to r- consumido r) (To ffler , 1979). La I A P parte de di f erentes técnicas soc iales como l a dialéctica que supone una estru ctura distributi v a y es t ructural que permite el estud io de hechos objetivos, i n dividuos, el e mentos y el estud io de las relac iones, opi n iones o elementos simbólicos. C on todo la dialé ctica tiene como metodología preferente la asamblea que permite el estu dio sistém ico y la i m plicación en procesos de cambio ( López-Medina, 2010). Ante la ac t ual s it uación de l a investigac ión es necesari o plantear metodolog ías que as u man desde la complejidad produccion es so ciocultura les capaces de transform ar la sociedad, para ello se plantea una metodología investigat iva que permita el uso de estas diferentes técni cas, as í el uso de técnicas cualitat ivas a través de conocim iento explicativo y el análisis del discurso perm ite conoce r o pinion es, sentimientos, c on ocimiento s ubj etivo. Mientras que a tr avés de técnicas cua nti t ativas (pregunt a-respuesta) permite un an álisis est adístico para producir conocim i e nto que qu iere s er objet ivo (Encuesta) (Res C I MA S, 2015) . Con todo esto, la IAP supone un empoderamie nto, por supuesto, de l investigado r pero tam bién del que “recibe ” lo de vue l to. Es en e ste empoderam iento en el que e s necesario asim ilar una nu eva cultur a participat iva, cooperativa y horizonta l, y tomar c on ciencia en la dimensió n 149 CAPÍTULO 3 . L A I A P C OM O HERR A MI ENTA DE ANÁ LISIS global, so cial, económica, ecológica, intercultural y política , que permita un a autonomía crítica y participat iva ( Gonzálvez & Cont reras-Pulido, 2014; Gutiérrez- Rubí, 2014). El desarrol l o de una conciencia crítica, postur a defendida por autores como Freire ( 1986), Romañà, ( 1991) o Meira ( 1991), favorece un a integra ción partic ipativa en la sociedad, c a paz d e analizar la s propias dificultades del sistema y obtene r una ciudadanía radica l vinculada a la demo cracia radical que entiende el proceso de enseñanz a -aprendiz aje como motor de c a mbio socia l ( Mouffe, 1999) en el qu e desta can lo s posicionam ientos ide ológicos de los sujetos y la lucha entre dicho s posicionam ientos, de tal forma que la reivind icación y el conflicto s on entendidos c om o valor polí tico y social frente a posicionamiento s neoliberal es (Jordan & Kapoor, 201 6). Un análisis que debe partir desde la experiencia de los pr o pios protagon istas, ye ndo hacia reflexio nes práxi cas (V il lasan te, 1993), que hay que trabaja r individual y c o lectivam ente en tiempos y espacios propio s, como pr o vocación para un aprendizaje des d e la cotidianidad, n os referimos a una metodología de investigación que pr et ende trabajar procesos de c om unicación , tiempos de i nt ercambio s que den cuenta de c ó mo explorar nuestra manera de conocer para actuar; y esto pasa por lo menos por abrir huecos en la v or ágine cotidiana y arrojarnos con ciencia en/d e nuestr a acción diaria com o modelo que parte no solo de la invest igadora si no tamb ién d el Grupo de Investigación Aula Digital de l a Ciudad (A DICI ) que desde l a perspectiva de la “ Producció n y Ges tión Socia l del Hábitat” ( PGSH) c omo interv en ción en el hábitat desde una perspecti v a compleja a tra v é s de procesos de parti cipación y concertac ión entre actores, requier en de i nst rumentos metodológico s adecuados en la gestión de proceso s participati v os donde c on fluyen el campo de las cienc ias sociales y el de la produc ci ó n del hábitat (DiMuro, 201 0; López-Medin a, 2010; Ortíz, 2010; DiMuro & De Manuel, 2011; DiMuro, 2016, Mendes, 2016) . Es, por tanto, un modo de conocer desde el mutuo aprendiza je y a pa rt ir de prácticas concretas donde se pro pone, se discute y se plan i fi ca, para c on struir desde la pro pia experien cia, y poder hacer accesib le este c onocimiento práctico-r eflexivo a otros c ol ectivos. Hablamos de tres líneas de acción que deben conjugarse para forta lecer l a constru cción d e proce sos participati v os : 150 LA PRODUC CIÓN Y GESTIÓN SO C I AL DE LA ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética querer part icipar, entendida como l a motivación para inco rporarse en el proceso; el poder participar, crear foros donde se puedan construir, tomar decisiones y gestio narlas desde un diagnóstico y una pl a nificación participad a; y el sa ber parti ci par, trabajar la formación nec esaria para provoca r no só lo cambios organizacion ales, s ino intercam bios a n ivel simbólico, i nt ercambio s en la gram ática cultural en “e l sistema d e reglas que estructuran las relacio nes e interac ciones sociales ” . Este modelo de partici pación parte de niveles ( escal on es) en los que no existe la participa ción y que denomina “man ipulación” ( 1 ) y “terapia” (2) , donde lo importante es permitir al que t iene el poder la posibilida d de “educar ” o “curar” a los participante s. Los siguie nte s esc al on es, “inform ación” ( 3 ) y “consulta” ( 4) son modelos de particip ación simból i c a porque permiten procesos como escuchar y ser escuchad os sin representar estrateg ias de cambio del poder establecido. En la mism a si tu ación se encue ntra el nivel “apacigu amiento” ( 5), que sigue siendo un escalón simbólico. En los escalon es más altos de la escalera se encuentran los niv e les en los que la participación tiene valor para l a tom a de decisiones, así la “asociación ” ( 6) permite l a negociación y el inter cambio entre todo s lo s grupos, el “ poder delegado” (7) y el “control ciudadano” ( 8) que permiten a lo s excluidos obten er el contro l en la toma de decisiones, en otras palabras el empoder amiento ha cam b iado de lugar (A rntsein, 1969), c om o ya apuntábam os en el capí tulo 2. De la misma forma para Balcazar (2003) también plante a las r e laciones de poder con el grado de control a utilizar en la propia I A P, así con ni v e les bajos de poder l o s participante s ti e ne n capacidad de dar retroalimenta ción, la colaboración será a través de un comité de con sejeros y, por tanto, el grado d e compromiso participante s de l a co munidad y de lo s i n vestigadore s exte rnos, con el proceso de investiga ción y cambio so cial será mí nim o. Mientras que con niveles altos de pode r el g rado de control se establec erá entre iguales o lí de res co n capacidad para la toma de decisiones, de esta forma el grado de colabora ción permite a los investigador es ser activos o líderes de la investiga ci ón y el grado de c om promiso y e l sent ido d e pr op iedad del p roceso de invest igación será to tal. En la misma línea Cortina (1999) , señala las distint as concepc iones de la democra cia que v an desde la conc entración de pod er y de la toma de 151 CAPÍTULO 3 . L A I A P C OM O HERR A MI ENTA DE ANÁ LISIS decisiones, en l o s gr upos políticos y cuya legitimid ad se desprende de los voto s y de la ut ili z ación sistemática de l a opinión de los llamados “ex pertos ”, hasta partiendo de la idea de individuo, como ser autónomo, auto legislador y partícipe de l a elabor ación del proyecto de su propi a vida como i ndi viduo y como miembro de una comun idad. Este tipo de autoorganizac ión requiere un alto grado de forma ción en valores para un a cultura participati v a ampliando el espacio público y fu ndamentada en la tra nsparenc ia y la so lidaridad (Tíscar, 201 2). Este modelo de búsqueda de autoo rganiz ación p retende una ciudadanía radical que se sustente en la i n estabilidad estructural , y para ello es nece sario poner en v a lor una ciudadanía orientada a l a justicia, la capacid ad crí t ica, la acción y la democ racia partic ipativa, entendien do es ta últi m a como pr oc eso de delib eración y toma de decisione s para un cambio social fun damentado en la prop ia democra cia (Delgado, 2015). 3.2. Herramientas compl ementaria s a la investigación-acció n participati va 3.2.1. Métodos mixtos Las difu sas líneas ent re lo epistemológ ic o y lo metodológico p ermiten un espacio en e l que la investiga ción con métodos mixtos (Díaz-López, 2014) posibilitan un plan de acción combinado con téc ni cas más propias tanto de métodos cualitat ivos como cuantitativos para la re colección y aná lisis d e datos (Creswell & Plano, 2007). Se trata pues de una i n vestigac i ón en la qu e el investigado r mezcla o combina té cnicas, métodos, aproximaciones, concepto s y lenguajes cuantitat ivos y cualitati v o s en un estudio en el que, a través de la investig ación-acción en ciencias sociales y de salud , s e c om binan métodos esta dísticos con técnica s so ciales y el estudio de la histo ria ( casos) del ser huma no ( Johnson & Onwu egbuzie, 2004; Cre sswell, 2011; Anguera , Camerino, Castañer, & Sánchez-A lgar r a, 2014; Luo & Cresswell, 2016 ). Esta situación ocurre en esta investiga ción en l a que se entremezclan entrevistas y encuestas con el us o de talleres, asambleas y otras técnicas, todo bajo l a metodolog ía de la Inv estigación-A cci ón Participativa. 254 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición E nergética Las co operativas de b arrios de f uturo t ienen q u e tener al mismo tiemp o que est a comp onente local, parti cipativa y social , est a component e ecológica . Si hac en reh abilitación de edific ios, est amos just amente juntando estas dos partes ecológica y social, q ue a l final son dos cara s d e la misma moned a. (E.ME B_14.P) 5. 4. La energía y el territorio 5.4.1. La rehabilitación energética Si partimo s del h echo de que el c am bio de modelo energético requiere, previamente a la sustitución de los combustibles fósiles por fuentes renovables, una redu cción i m portante de las necesid ades ener géticas de l a sociedad, no cabe duda d e la importan cia qu e va a tener la rehabilitac ión energética en e l cambio de modelo. Reducir la dem anda energética es la primera d e la s medidas si queremos un modelo energético sostenible en el tiemp o. Además, es necesario reducir la demanda para optimizar l a dimensión de las instalacione s de autoconsumo (autoprod ucción) que han de cubrir el consumo final. A sí se refleja en el discurso de los entrevistados, aunque no todos le dan l a misma prioridad a la hora de iniciar la transición energética , surgiendo las dudas so bre cómo y quién ha de financiarl a. La t ransición energét ica l a veo en un pri ncipio c on una t ransformación d el sistema eléctrico, genera ción distribuida, gestión de la demanda, gest ión de la oferta , integrar sist ema de generaci ó n gestiona bles juntos con los sistemas de gen eración que no son gestionabl es, como la fotovoltai ca o la eólica, y mediant e el uso de redes int eligentes. A part ir de ahí, la rehabil i t ación de edificios. ( T. REE_1 .A ) La reh abilit ac ión de edi ficios, es de sentido común , co mo ec o n omista, e s cosa de gestión de recursos esca sos, t iene má s sent ido que seguir construyendo vivi endas nuevas. ( T. R EE _2 .E ) Es básico , red ucir la de manda energét ica de los edificios , para desp ués optimi zar la dimen sión de la s instal aciones renovables que se aplique n para cubrir el consumo final . Sería b ásico, antes de empezar a hac er insta laciones de autoconsumo , reducir el con sumo que se necesit a, l a demanda. ( T. REE_ 10 .P ) 255 CAPÍTULO 5 . DEL MODE LO ENERGÉTI C O QU E TE NEMOS AL MODELO ENERGÉTI CO QUE QUEREMO S La rehabilitación energética es considerad a por los entre vistados como una actuación ne cesaria para transformar las ciudades de sumideros de c on sumo y generadoras de deshechos a productor as autónom as para el autoabast ecimiento de todas sus necesidades . Considerándo se l a manera de consegu ir edificios int eligentes y energéti camente neut ros, una manera d e reducir las em isiones d e gases de ef ecto invernad ero ( 1, 5). El 1º paso es t ransformar los edi ficios para que sean energética men te neutros o lo más ne utros posibles y que se an edi ficios in teligent e s. (T.REE_1. A ) Además su pone una forma de redu cir la dependen cia exterior y la fa ctura energét ica del país ( 6, 14). Es import ante, porque t e permit e reduci r l a fact u ra energét ica de t odo un territorio ta n gran de como el t erritorio espa ñol, y al fina l reducir la factura energéti ca supone, en la ma y oría de las c o sas , r educir, mejor dicho , lo v oy a formular de forma po sitiva ah o ra, aumentar la cap acidad de decidir autónomamen te, funda mentalmente porque normal mente el calor está relaciona do con recurs os f ósiles, de los cuale s no ab u ndan ni en l a península n i en las islas. (T. REE_6.P) Se t rata de t ener edificios much os más efi cientes que permit an ahorrar en la fact ura energét ica. Por t anto, la reh abilitación de edifici os, l o t iene t o do bueno, crea empleo, ah orra en ergía y ademá s reduce la dependenc ia que t enemos hac ia el ext erior, por tant o, sí q ue es un pi lar fundament al. (T.REE_14.P) Unos lo ven c om o una gran oportunid ad de creación de empleo, e n el sector de la construcción y como salida pr of esional pa ra una gran parte de aque llos que se que daron en p aro tras la b urbuj a inmobiliar ia 8 ( 1, 4, 5, 9, 10, 14) . Hoy día, toda la gente que se dedi có a la const ru cci ón o la arquitec tura están o fuera de Españ a o en el paro. Ent onces, l a rehabilitaci ó n energéti ca, qu e t iene un pot encial en orme pa ra rehab ilitar edificios, absorbería una gran ca ntidad de mano de obra técnica, cualific ada, que est á ahí y est á ociosa, y para t rans fo rmar el sist ema de t al forma que sea más efic iente y nos genere a horro. ( T.REE _1 .A ) 8 Est u dios como el G T R 2014 , c uantifica n la creación de puestos de trab ajo en unos 150.000 emp leos n u ev os di rectos esta bles pa r a la renovación energét ica de 10 millones de vi viendas en E spaña hasta 2050. 256 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición E nergética La rehab ilitación energé tica, es u n aspecto m u y important e de esta transformaci ón energética, porque responde simult áneamente a un aumento de bienest ar s ocial, cr eación de emp leo, y a la vez a u na reducción del c onsumo de energí a y recursos. Dediq uémonos a rehabil i t ar edifi c ios, g eneremos e mpleo, re cuperemos el teji do productivo , incorpor emos al mercado l aboral a est os tra bajadores expulsados del sector de la construcción de spués de la b urbuja inmobil iaria, y en pa ralelo que el lo se traduzca en men os emisiones , reducción del consumo de energí a, men os import ación de combust ibles fósiles, etc. (T .REE_4.S/P) Si hay algo que deberí amos haber h echo com o país, en estos año s, en los que se desp lomó el sect or inmobiliari o, y c ientos de pro fesionales del sector de la construcción perdieron sus puestos de tra bajo de un dí a para otro , era apr o vec har aq uí, en el sect or de la rehab ilitación de edificios. (T.REE _9.E/S) La rehab ilitación e nergétic a, juega u n papel muy i mportante, por la gran oport unidad d e c rear pue stos d e trab ajo, porqu e l a may oría de sectores qu e ha n q uedado afectados por l a c risis, co mo la construcción , a través de la formación de estos dese mpleados en l a línea de rehab ilitación energé tica daría un potencial espec tacular de creación de p u e stos d trabajo. (T .REE_10 . P) La reha bilitación de e dificios es uno de l os pilares de la t ransición energéti ca. Además es el sect or d onde más em pleo se pued e c rear, a corto y med io p lazo, teni endo en cuent a que el sect or de la construcción ha sido el sect or más castigado por la crisis en E spaña. (T.REE_14.P) Otros piens an que se t rata de algo más com plicado, y q ue esta medida no va a r e solver el problema de los c asi 4,4 m illones de p arados que tenemos en nuestro pa ís 9 , (6, 7, 8, 11 ) Esto de que la economía española, basad a en burbujas, como l a inmobil iaria de las últimas década s, sólo d a c o mo para que lo s traba jadores que han salido de ahí se tengan que pa sar di rectamente a la rehabil i t ación, pues me pa rece una únic a explic ación bastante p o bre. (T.REE_6 .P ) 9 Según los dat os publicados p or el Inst i tut o Nac ional de Estadí stica para el tercer trimest re de 2016 (EPA-3T 2016). 257 CAPÍTULO 5 . DEL MODE LO ENERGÉTI C O QU E TE NEMOS AL MODELO ENERGÉTI CO QUE QUEREMO S La Reha bilitac ión Energéti ca de Edifi cios me pa rece fant ástica como concept o , hac erlo realidad es mucho má s difícil , p orqu e n o est á bien definido lo q u e es la rehab ilitación energética d e edifi cios..., muchas vec es sólo con el cambio de hábitos de consumo d e l os hab i ta n tes se ha c e mucho más ahorro que c o n ninguna otra medid a. Yo compren do que los arquitec tos estén interesados. ( T.REE_11. A /P ) Aunque todos coinc iden en que la rehabilit ación energéti ca mejora el confort y l a habitabil idad de las viv i endas, la i n iciativa y la inversión son temas que concierne a los propietar ios de l a s misma s (7, 8, 11). Desde la administrac ión pública, con ayudas, subvenciones o incent ivos, se puede facilita r la ej ecución de la rehabilitación, pero ser á la ciudadanía que se va a ver afectada la qu e tenga que tomar l a decisi ón de realizarla, y a veces l as necesidade s y prioridades de la población cuyas viviendas son las que más requieren de rehabilita ci ón, son otr as ( 7) . Yo pienso q ue la gent e tiene otra s prioridades . Sin facil idades de inversió n pública en la rehabilitación energéti ca, las amorti zaciones no son nada atracti vas para los dueños de las viviendas . La g ente p refiere pagar al go mes a mes, a u nque pague más . (…) Y o t e hablo a nivel español, y dejart e el din eral que supone una rehabil i t ac ión energética, el esfuerzo y el perjuicio de las obras, q ue a nadie le g usta, etc. a día de hoy n o parec e que esté mu y c ompensado , aunq ue lue go l os ahorros energét icos, depende de la ciudad en la q u e estés sean brutales, y l as mejo ras del confort puedan ser sustanc ial. A día de hoy l a gen te prefiere comprarse un aparat o de aire ac ondicionado y gastar más energía que reh abilitar su casa, porque es más cómodo, y porque pri ma la comodidad . (T.REE_7 . P/S ) La reha bilitación energétic a es fundamen tal, porq u e por mucha s renovables q ue p ongamos es q ue es in sostenible, y p orque las vivien das que tenemos s on i ncomodas, por es o me rece la pen a h acer esas inversiones . Lo que pasa es q ue el pr oblema de esas inversi ones es q ue son a largo pla zo, y no t enemos una c ultura de l argo p lazo. H ay que int roducir la cultura del largo pla zo, aunqu e s ea a tra vés de vía s indi rectas, de incentivos , para q u e la gente acabe i nvir t iendo en esto. (T.REE _8 .E /S ) 258 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición E nergética Se estima que, a nivel doméstico, la suma del consumo de todas las promocion es de viviendas, tienen un i mp acto en el consumo final del orden del 30-40% ( GTR2014) . Asimismo, el 46% 10 de vivi en das existentes en España, se construyero n con anterior idad a l a norma NBE -CT del 79, es por l o que la mayoría de estas viviendas carecen de ai sl am iento. To do este parque de viviendas tiene un potencial de reducción d e las neces idades energét i c as que ronda el 70-80%, mi ent ras que en el sector industria l se puede ahorrar hasta un 50% esta s mismas nec esidades en ergéticas. ( GTR2014) 11 . La reh abilitación energét ica de edificios, es abs olu t amente fundament al, por el margen t an grande que hay. El 40% del pa rque edificatorio de viviendas en Espa ña son una F d e efici encia energét ica, que c onsumen entre 59-72 KW /m2 año, una A consume m enos de 6 KW/m2 año, 10 vec es menos. Es un p o t encial de reducir el consumo y l as emisiones t an gra nd e que no tiene ningún otr o sector . En otro s sectores cuand o se habla d e eficienc ia energé t ica se habla de mejoras del 3, del 7%, aquí hablamos del 80%. (T.REE_ 5.P/A) Sin embargo, u n a reflexión que surge del diálogo con algunos de los entrevistados ( 7, 8, 11) es que este potencial de ahorro estimado, va a depender mucho de l as condicione s socioe conómicas de la zona en la que midamos. Una cosa es que la calidad c on struct iva de un edificio sea pésim a y la cantidad de energí a que ne cesitaría es e edi f icio o vivienda para alcanza r unas c ond iciones ó ptimas de confort sean muy elevadas, y de ahí el ahorro calculado, y otra cosa bien distinta es que, ese edificio o esa vivienda de esa s característ icas, realm ente llegue a consumir esa c antidad de energía . Nos encontramos dema siados casos, en l os que los edificios que más necesitan ser rehabilitado s, por sus condic iones construct ivas y de habita bilidad, son aquellos q ue meno s energía consumen, por la simple cuestión de que no pueden costear l os gastos de las factura s energética s. Son c l aros eje mplo s de hogares en si t uación de pobreza energét ica, y qu e, según el último estudio de la A soci a ci ón de Cien cias Ambientales (A CA, 2016), ya afecta a 5,1 millones 10 NOTA TÉCNI CA : Haci a la genera lización de la reha bilitación integra l o arquitectóni c a de l a edificac ión española. (Ludevid , 201 5). Recupera do de h ttps://goo . gl/7okL Ae Consultado 11 . 1 2.2016. 11 I nforme GTR2014. Estra tegia pa ra la Rehabil i ta ció n. Claves para t ransforma r el sector de la edificación en E spaña. (Cutchí & Sw eatman, 2014). Recuperado d e https://goo . gl/R560ge Consult ado 11. 12 .2016 . 259 CAPÍTULO 5 . DEL MODE LO ENERGÉTI C O QU E TE NEMOS AL MODELO ENERGÉTI CO QUE QUEREMO S de personas en España. De ahí las opinione s sobre las reti cencias en cuanto a su promoción por pa rte de l a s administra ciones públicas, porque el ahorro finalmente con seguid o, no será el e sperado. En Sevil la, Cádi z, l a gente q uiere que se le resuelva l as necesidade s priorit arias, y la rehab ilitación energét ica no es una necesidad pri oritaria, por más que n os g uste, y sobre todo p or más q u e l es g uste a l os arquitec tos, no l o es. (T.REE _7.P/S) Según otro de los entrevistados (5), l a mayoría de las ciudad es tienen una distribución t erritorial completament e marcada. Tanto el prec io de la vivienda, como el n ivel de est udios, el en v e jecimiento de l a población o las cond icione s socioeconóm icas, se presentan terr i to rializad as , de mane ra qu e permite afrontar diferente s estrategias de rehabilita ción en c a da lugar, adaptándose a las c o ndicione s de cada te rritorio, permitien do qu e sean v á lidos varios de los modelos de rehabil itación que se propone n (3, 5, 12): el de comunidad a comunidad con sub vención, el de barrios entero s en su conjunt o, etc. Cada barrio, cada unid ad de actu ación, cad a problema requeri rá una solu ci ó n concreta. Se suele dec ir, qu e hay un t ercio ( d e la pobl ación) que no necesit a ningún tip o de ayuda, que es el tercio más privilegi ado que pue de abordar su rehabil i t ación, el mercado funciona , p iden su cr édito, y p ueden funcion ar, luego hay otro te rcio que n ecesita algún t ipo de ayu da , de subvenc ión, de bonificac ión fiscal , etc. y que hay un tercer terc io, que a ún con toda la ayuda, y t oda l a subvención posibl e, pues por su p ropia sit uación socioeconómica t iene muchas más dificultades p ara organi zar se, para contrat ar, para tal y puede necesit ar un tut elaje, u na ayuda m u cho ma yor que el resto . ( T .R EE _5.P/A) Hay cosas en general q ue sí se p u eden mej orar mucho, pero t endrá sentido hacer rehabi l it a ción energét ica, en según qué sit ios y s egún con qué a ctuaciones. Esto de ll egar a un barrio y o bligatoriament e hacer un módulo estándar, para todos l o s sitios igual, no tien e senti do, n o se p u e de generali zar. Sin embarg o, t ratar en ca da barrio, en unida des pequeñ as, una solución corr ecta para cada probl ema, me p arece que es el mode lo a seguir con l a rehabilitación energét ica. ( T.R EE _3.S) 260 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición E nergética A q uí, es donde t enemos que ap licar meca nismos de distri bución de la riqueza, y hacer pla nes y ayudas de corte est atal que ayuden a est a gente por un lado a hac er los cambios q u e t engan que hacer y a ten er unos niveles de consumo de energía acordes c on l as necesidades mí nimas razonables qu e hacen que se pueda vivi r una vid a decente. ( T.REE_ 12 .A/S) De acuerdo c on uno de los entrevist ados ( 10), l a estrategia de r ehabilitac ión energét ica, para que sea rea lmente ef ectiva y realiza ble sin una invers ión inicial muy elevada, se propon e “ divid ir en fases los proyectos para realizar la rehabilita ci ón por etapas, valorando ec o nómicament e cada una de la s intervenc iones a r ealizar, al mismo tiempo que el aho rro energético o btenido con cada intervenció n, y empezar por aquellas actuac iones que i mp liquen mayor retorno de inversión ” . Si conseguimos que las administra ciones se l a s ingenien para facilitar este complejo proceso, tanto a nivel d e fi nancia ción como de tramita ci ón , incluyendo además campañas de comunicación sobr e las ventajas que repo rta, y para i n volucrar a todos l o s actores, tan to al propio Ayuntam iento, como a l a ban ca, las em presas de ser vicios energéticos, las organizac iones sociales y empresariales, y las asociacion es vecinales, la rehabilita ci ón energét ica de edificios será una oportun i d ad pa r a redu cir la demanda energét ica, pero sobre todo para aumentar la calidad de vida de las persona s ( 7, 9, 13, 14, 15 ). Las familias no neces itan tener el dinero, el dinero lo t ienen l o s bancos. Frente al model o ant eri or, en el que los banco s lo que h acían era prestar dinero para financi ar fines espec ulativos, a hora proponemos v o lver a endeudarnos , pero un endeudamient o con un sent ido económic o indiscut ible, al estar fu era de las l ógicas e speculativas, c on u na gran capaci dad de retorno, y p or lo tant o garantizando al prestami sta la recuperación d el diner o. De esta manera el dinero llega ría a todas las familia s in t eresadas. (9.E/S) La admi nistrac ión, b ásicamente lo que debe hacer es dismi nu ir la burocracia , y hacer que la tramit ac ión sea m uy ágil, para que la gen te no tenga que p asarse el día haciendo gestiones administrat ivas. (T.REE_15. A /P/ S) 261 CAPÍTULO 5 . DEL MODE LO ENERGÉTI C O QU E TE NEMOS AL MODELO ENERGÉTI CO QUE QUEREMO S Cuando nosot ros impu simos la s cl áusu las s ociales en l a c o ntrat ación pública que no es má s que el c u mpl imiento estrict o de la ley, pu sieron pegas los sin dicatos, los fu nc ionarios, las c o nst ructoras y hasta la propia ciudadanía . ( …) Los funci onarios emp iezan recha zándolo, p ero de spués lo hacen suyo, en el se ntido de “es que claro , es más t rabajo”, cl aro que es más t rabajo, per o result a que la lic i t ac ión pública rep resenta aproximada mente el 30% del PIB en A ndal u cía , que el 90% de l os empleos los gen era l a peq u eña y media emp resa, y que l a pequeña y mediana em presa sólo entra en l as licitaci ones un 5%, algo está fall ando. (T.REE_ 13 .P/E )) Tienes que dar la fac ilidad para que la gent e pueda rehabil i t ar, si no se d a ninguna fac ilidad, la gente l o ú nico que va a hacer es busca r a corto plazo cómo sobrevivir . Pero s i damos la capacidad, la posibilidad, y a demás l a técni ca para que la gen te lo pueda hac er, y ademá s q ue haya técnicos , que ayuden , q u e venga n, q ue expliquen , que haya conc ienciación, p ues por sup uesto que se puede ha cer. Todo est o es una c u lt ura, t enemos que cambia r la economía , p ero tenemo s q ue camb iar la cult ura, la f orma d e pensar. (T.REE _ 14 .P ) Existe entre los entre vistados el acuerdo gen eralizado de que no es cierto que no haya r ecursos ec o nómicos (2, 9, 10, 11,12, 13, 14), considerand o algunos de ellos qu e “ cuanto m ás subimos a n ivel d e administra ciones, m ás recurso s disponib les hay ” ( 10) . También se comenta que, por las c on secuenc ias de l a crisis, mucho s A yuntamientos s e e ncuentran muy endeudados y que en aplicación de l a nueva Ley de Haciendas lo cale s ( ley Montoro) se les exige llevar su nivel de endeudamiento a niveles s osten ibles, disponien do para ello de lo que se d enomina inversión f i nan cier a sost enible ( 7, 9). T eniendo en cuenta este conc epto, se enti ende por a lgunos entrevistados, sobre todo aquellos que tienen relación con las administracion es públicas, que la rehabilita ci ón energéti ca y la promo ción de instalaciones de renovab les son inversione s financieras sostenibles, por ser actuacione s que, en mayor o menor medida, en mayor o menor tiempo, ob tienen un retorno ec o nómico, un payback que g arantiza la s osten ibilidad financiera de cualquier administra ción, de cu alquier empr esa y de cua lquier familia ( 9) . 262 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición E nergética Si es q u e din ero ha y, si lo que en est e momen to sobra es dinero , e stamos condenados a rep etir las lógic as burbujil es si no cogemos ese dinero y lo empleamos para h acer cosas rea les práct icas. [… ] Si esas in gentes cant idades de di nero nuevo, fresc o, que est á met iendo el Banco Central Europeo , se reen cauza h acia el cambio de mod elo energéti co, en el c ual entra, en un lugar princip al el a horro y la efic iencia, y en b uena medida, la rehabil i t ación en ergética de los edi fic ios, p ues emp ecemos ma ñana. (T.REE_9.E/S ) A l final todo el mundo dic e “no, es que n o hay recursos” , y rec u rsos económicos h ay a punt a pala, y más c uanto más subes a n ivel de admini straciones, ha ciendo u na bu ena gestión económica a nivel de Diputa ciones, en n u e stro camp o Genera litat, o el Instituto Catalán de Energía , te digo yo q u e s e han gast ado partidas y part idas económicas e n cosas qu e no han aportado nada, y que bien enfocadas podrían ay u dar a financi ar proyectos de este t ipo. (T.RRE_ 10 .P ) A simismo, se hace referencia a la nece sidad de f acilitar los pro cesos d e rehabilita ci ón, de c on cienciar a la poblac i ó n sobre los benefic i os que reporta en cuanto a mejora de la calidad de vida, y de afrontar la rehabilitac i ón de forma global, como oportunida d para l a m ejora de l a econom ía a nivel l o cal (7, 10, 15). Dependerá muchí simo de l as admini s traci ones, y de que se las ingen ien para facili tar todo eso q ue a dí a de h oy es com plejo, hacerl o sencill o, que la fin an cia ción sea sencilla, yo voy al banco me da un crédit o tirado de precio para que y o ha ga mi rehabi l itac ión energética, y yo tengo que justificar, si el pap eleo e s senci llo, el d inero lo c onsigo fác il, y ten go mu y claro la s vent ajas, hay c ampañas de comunica ción sobre l as ven tajas, es probable q u e más g ente se anime . (T.R EE _7.P/S) Hay que verlo de forma global, qué impact o tiene que cada vez tengas más gen te en el pa ro. Si se p lan tea la rehabilitaci ó n con la visión de formación de de sempleados , ocupac ión de estos d esempleados , en ca da proyecto est ás creando riqueza a nivel l ocal. Si esta gen te crea una cooperativa a ni vel local pa ra impli carse en estos proyectos de rehabil i t ación, est ás generan do una riqueza q u e es la q u e por otro lado s e destina pa ra ayudar e n est os proyectos . A l fi nal el b a lan ce tien e que cuadrar, incl u s o dar en positivo. ( T.REE_ 10 .P ) 263 CAPÍTULO 5 . DEL MODE LO ENERGÉTI C O QU E TE NEMOS AL MODELO ENERGÉTI CO QUE QUEREMO S La a dministraci ó n puede poner recursos, pero la sociedad t ambién t ie ne recursos. ¿No exi sten todos l os microcrédit os c olect ivos en zonas del m al llamado tercer mund o que f u nci onan perfecta mente? ¿P ues por q ué no pueden funcionar aquí i niciativas parecidas? Y además , no todo se acab a con dinero , muchos tra bajos de rehab ilitación es más p oner imagi nación y traba jo colec tivo que no dinero . M u cha s veces plant eas un programa de esto, y muchos materia les igual los puede s conseg uir grat is, porque tamb ién hay empresas responsab les que estaría n dispuestas a part icipar en cosas de est as. (T.REE_ 15 .A/ P /S)) 5.4.2. La autoproducción Incluyendo la autopr oducción dentro de la generación a partir de fuentes renovab les , se les p regunta a los entrevista dos por su o pinión sobre el pa pel de ésta en la trans ición energética deseada, y cómo podemos potenciarla en España c on las ci rcunstan cias no rmativas que tenemo s . El sentir genera li z ado es que c on las cifras de dependencia energét ica que maneja España , que como hemos visto en ca pítulos anteriores, supone ten er q ue import ar e l 70% de combustib les fós iles y ur an io, con un c o ste de 50.0 00 M€/año, aunque el presente normativo se apre cia muy negat ivo, la auto producción s e considera un medio más para potenciar la producció n a pa rt ir de fuentes renovables, para ace rcar la energía a l a ciudadanía y para empoderar a la socieda d en su conjunto ( 1, 3, 7, 10, 11, 14, 15 ) . Lo ve o m u y negro , n osotros, desde n u e stra cooperat iva, y otros m uchos desde la plataforma y t odos juntos , tendremo s qu e ir haci endo di agnóstico de estas cosa s y pl anteando contra propuestas. ( T. A PE_3 .S ) Creo que s u exp ansión va a ser b rutal y va a ser inmed iata, si t odo va como parece . Si n o, ser á cuesti ó n d e un año o dos, que a la gen te s e l e hinchen las narices y lo ha ga de manera ilegal . Sobre todo, si sigue subiendo el precio de la electricida d, v a a de pender mucho el prec io. (T.APE_7 . P/S) ) A ut oproducción no es sólo p oner un m ódulo f otovoltaico, son más co sas . De cara a l fut u ro serán más cosas , die z añ o s , ci nco años, cuando la s pil as de combustib les sean una rea lidad comercial , ya será a u t oco ns umo, autoproducci ón de verdad, y con fotovoltai ca. Y el autoconsumo es tamb ién producir el agua caliente con energía solar, o c on lo que sea , es que se cons u me má s calor que electrici dad. ( T .APE_ 11 .A/P) 270 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición E nergética CAPÍTULO 6 . REFERENCI A S DE BUENAS PRÁCT ICAS EN GESTIÓN DE LA ENERGÍA “ We must act i n common. Comm unity power is ab o ut sha red acti v iti es: developi ng comm un it y dreams, de mocrati c decision- making and local o w nershi p" The Energy Aca demi c on Sams ø (Denm ark) 272 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética Cit a 1 : Documenta c i ón “From Best to Next Practi ce Symposium ” , extraí da de la Academi a de la E nergía de Sam sø . Traducci ón: “ Debem os actuar en común. E l poder de la comuni dad consi s t e en acti v i dades com partidas: de sarrollo de sueños comunit ar i os, t o ma de deci siones dem ocrá ticas y a propiaci ó n lo cal ”. Fuente: http://energi akademiet.dk/en/2 - 0/ Consultado : 2 017 /0 1/11 Ima gen 1: Alfred- Döbl i n-Platz, Plaza del M erca do, punto de encuentro y re unión veci na l del barrio de Vauban (Fri burg), donde se suceden m ultitud de acti vidades lúdic as , soci ales y de reivin d icaci ón. Fuente: Fotograf í a de l a autora, m ay o de 2015. 273 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A CAPÍTULO 6. REFERENCIAS DE B UENAS PRÁCTIC AS EN GESTIÓN DE LA ENERGÍA 6.1. Experienci as europeas 6.2. Experienci as destacabl es en Españ a 6.3. Otras e xperiencias más allá de Europa 6.4. Aprend iendo de la s iniciativas alrededor del mundo Son muchas las experiencias que van surgiendo por todo el terr itorio europeo, y no sól o en Europa, sino alred edor del mundo, en aras d e impul sar una transición energética que además de esta r basada en fuent es de energía renovab le, involucre a l a ciudadan ía en la gestión y control de esta tecnolog ía. Veamos al g unas de estas experiencias de referenc ia analizadas según los ac to res que las impulsan, actores sociales, políticos y ec onómicos, y desde la ópt ica d e lo que apo rtan para impulsar una transició n ene rgé tica liderada po r la ciudadanía a d is t intas esca las. 274 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética 275 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A Para analizar de forma sistemátic a las distintas experiencias qu e se exponen a continua ci ón, se ha di s eñado una ficha 1 , que reco ge l os aspectos más significat ivos de cada experiencia. Clas ificadas po r e l lugar en el que se desarrol lan y según la catego ría de actores que las i mpu lsan, se present an cuarenta experiencia s originada s a lo l a rgo de los siglos XX y XX I, y qu e aún siguen vigentes sirviendo de referen cia a otras iniciativas. Con esta s experien cias, que so n sólo una muestra de las muchas q ue existen, se pretende d emostrar que ex is t en forma s e xitosas de produ cir y gestionar l a energía, en las que la ciudadanía juega un pa p el importante , iniciativas que merecen un recon ocimiento. Com enzamos e l capít ulo ana li z ando experien cias surgidas en Europa, algunas de las cuales han servido de modelo de referen cia para otras i nic iativas desarro lladas en España con posterio ridad. Se detallan iniciativas de especial relevanc ia impu lsadas desde la socieda d civil, políticas de algunos pa íses europeos qu e deber ían s e r r eferentes en el ámbito energético de las políticas españolas y otras i ni ciativas im pulsada s desde la econom ía social y solidar ia en el ámbito euro peo. Post eriormente, no s centramos en expe ri e ncias surg i da s en Espa ña , d estacando aquellas plataformas ci u dadanas que surgen en esta última década, que sirven de punto de encuentro para l a ciudadanía . También se re cogen aque llas iniciativas impu lsadas desde el ámbito local por l os nue v os g ob iernos municipale s, que está n dando la v u el t a a la pol ítica energét ica nacional y otras experien cias desarrolladas dent ro d e l a economía social y solidaria . 1 Justificac ión metodológica en Capítulo 3. 276 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética Además, se descr iben otra s políticas d e ám bito na ci on al más allá de Europa que merecen ser teni da s en con sideración , así c om o otras experien cias de ámbito internaciona l que también se con sideran relevantes en e l i m pulso de la Transición Ene rgética. A l final del capítulo s e recogen los aprendizajes y aportacione s de las distintas experiencias r elacionadas según las categorías Sociedad, Política y E conomía. Estas son de fo rma res umida las in iciativas que se de sarro llan a continuac ión: EUROPA ESPAÑA MÁS ALLÁ DE EUROPA SOCIEDAD - Energy A cade m y Samsø - Client Earth Bristol Energy Network - Unser Hamburg- Unser Netz - Berliner Energietisch - Vauban (F ri burg) - Leeuwaarden ( Bi lg a ard) - A soci ación de Ciencias A mbien t ales - Fundación Eurosolar - El Observatorio Crítico de la Energía - Fundación Desarrollo Sostenible - Fundación Renovables - Xarxa per la Sobirania Energètica - Fuel Poverty Group - A li a nç a contra la Pobresa Energètica - Institute for Local Self-Reliance ( I LSR) POLÍTICA - Climate Change A ct ( Rei no Unido) - Energiewende (A le mania) - Transition Écologique ( Fr ancia) - Portugal - Rubí Brilla - Estrategia de Transición hacia la Soberanía Energética de Barcelona - Plan M A D-RE, Madrid Recupera - Mesa de Tansición Energética de Cádiz - Transición Energética en Estados Unidos - China’s “New Normal” ECONOMÍA - Energy4 A ll - Ecopower - ElektrizitätsW erke Schönau ( E W S) - Enercoop - Citizenergy - REScoop.eu - Ecotècnia - Ecoserveis - Ecooo - Eolpop S.L. - Som Ener g i a - Zencer - Més Opcions - Sacramento Municipality Utility District (SMUD) 277 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A 6.1. Experi encias europeas La trans i c i ón energé tica puede es t ructurarse de manera muy diferente dependiendo d e las pr io ridades políticas o la comb inación de energías disponib les en cada t erritorio, in cluso depe ndiendo de las ne cesidades de la ciudadanía existentes en cada lugar. V eamos a c ontin uación una serie de experien cias c ono cidas directa o indirectam ente por la autora, que se pretenden dar a conocer para poner las en valor, a l a v ez que sirven de mode los de referenc ia de los que extrae r algunas claves para poder r e plicar iniciativas sim ilares en otros lugares . También se muestran como herrami entas y apoyos a lo s q ue re currir , entidad es con quienes tejer red es de colaborac ión para sumar fuerzas, conocimie ntos y recursos en p ro de una verdadera tran sición ci ud adana, que no s permita sustituir los c om bustibl es fósiles y nucleares por la eficiencia energética y l a s energías r enovables. Se trata de i ni ciativas originadas en nuestros paí s es vecinos de Europa, desde los años ochenta hasta nues t ros días, surgid as a distintos niveles, en pequeñas comunidad es locales, en grandes ciudades, o incluso iniciativas que desde su concepc ión ya abarcaban el ámbito nac ional o europeo. Experiencias que surgen desd e dist intos perfiles de actores, i mpu lsadas por l a propia ciudadanía, por organizac iones o empresas, o desde el sector polí t ico. Todas ellas de muestran que el trabajo colab o rativo entre quienes pe r siguen un objetivo com ún, da mejor es resultado s que el trab ajo individua l y aislado. 278 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética 6.1.1. Iniciativas impulsadas desde la sociedad civil FUNDACIÓ N EUROSOLAR EUROPA S Descripción: Asociación Europea por las Energías Ren ov ables , es una asociación sin á nimo de lucro e indepen diente, fundada en A le mania en 1988 p or Hermann Scheer. La sección española se fundó en Barc elona en 1999 . Además ti ene secciones en Austria, Bulgaria, Dinama rca, E gipto, Francia, Hungría , I talia, Luxe mburgo, Reino Unido, Repúblic a Checa, Turquía y Ucrani a. Las seccione s están rep resentadas en el comi té ejecutivo int er naci o nal . Contacto: www . eurosolar . de /en/ http://ww w.energiasosteni ble.o rg A le mania España Actores: Miemb ro s individuales y entidades legales: Instituciones políticas, Empresas , Organ izaciones y A soci aciones Objetivo  Promover la su b stitución complet a de la energí a n u cl ear y de l os combusti bles fósiles por las Fuentes d e En ergía Renovable .  A ct uar para camb iar l as prioridades polít icas convencional es y el conj unto de las infraest ru ct uras a favor de las en ergías ren o va bles, de sde el nivel local hasta el intern acional.  Reunir a expert os procedent es de todos los campos de la polít ica, la industria, la ciencia y la cultura para promover la introducci ó n de l as energías renovab les .  Ofrecer a ca da pers ona individual la oportunidad de ser part e activa en el movi mien to sociocultural a f avor de las Energía s R enovabl es, siendo miembro d e EUROSOL A R. Estrategia Promover un m ovimiento s ociocultural de amp lia base en a poyo de las energías renov ables, m ovilizando a l as nuevas f uerzas polít icas e industri ales, y a la arq u it ectura ecológica mente sostenible. Gra cias a la experiencia política , científica , tec nológica e industria l, y junto con l a imp l ica ción de los grupos de base, se favorece la gen eración de líneas concretas, pr opuestas y mandat os para la acción, con el objet ivo de int r oducir las energías renovables . Recursos Media nte la organ ización de conferenc ias, la publica ción de artí cu los, estableci endo rel aciones públicas coheren tes y materi alizando c onferencias de a l t o nivel . Además, con la concesión de l os Premios Solare s Europe os y Naciona les, se condecoran aquello s proyectos e iniciat ivas innovadoras que utilizan l as energí as renovables . Tambi én se otorga el Premi o A g ustín M ouchot y el Premio para la Energía Solar en la A r quitectura y el Planea miento Urbano , p or aq u ell o s méritos especiales en la introducción de l a energía solar. Aportación Inteligen cia y a cción colecti va de sus miembr os: parlamen tarios europeos y regional es, cien tíficos, arquitectos, in genieros, traba jadores manuales especiali zados, campesin os, ciudadanos y ciudadanas dedicados a la amp liación del u so de l as en ergías renovables , e mpresas de energías ren ovables , a so cia ciones de energías renovables , in stit u ci o ne s ci entíficas, sin dicat os, g obiernos regionales y l ocales, admin istraciones municip al es y c o marc ales. 279 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A ENERGY AC ADEMY S AMS Ø EUROPA S Descripción: La Acad emia de Energ ía de Samsø, c onstruida en 2006 p o r artesan o s locales , abrió sus p uertas a los vi sitantes en 2007 . Es un lugar de dem ostración y encuent ro para lo s ciudadan os locales, invit ados y visit antes con int ereses en energí as renovab le s, el poder de la comunidad y el desar rollo s ostenible. Es t ambién una organización que tra baja en muchos p royectos diferent es rela cionados con el desarrollo continuo de la isla , para convert irla en una isla l ibre de fósiles en 203 0. Contacto: www . energi akademiet.dk/en/ Samsø (Dinamarca) Actores: La Oficina de Energía y Medi o A mb iente de Sa msø, la Agencia de En ergía de Samsø y l a sucursal de Sam sø del Servi cio Energét ico Danés Objetivo  Ofrecer servi cios de asesoramien to energét ico tanto para cl ien t es particulares como comerciales .  Transmitir el conocimiento y la experienc ia adquiridos sobre los pro yectos de energía renovab le en la Isla a investi gadores y cien tíficos.  Difundir el p royecto de la I sla de la Energía. Estrategia Exten der el papel de Samsø com o escap arate del conocimient o y experien cia daneses de inc o rporar un sistema energéti co sin comb u sti bles fósiles, y al mism o t iempo mostra r cómo se p ueden int roducir solucione s energét icamente eficient es a la sociedad. A s egurar el anclaje cont inuo en la comunidad local de l as acciones i niciadas, y lucha r p o r l a p ropiedad públic a de la isla fósil e indepen diente. A p rovechar las p osibles oportunidades de establec er soluciones sostenibles utili zando te cnologías c onocidas y probada s, p ara aprender de l a experiencia i n t ernacional. Utili z ar los recursos na turales de la isla de una man era inteligen te. Estab lecer, mant ener y desarrollar una forma flexib le de organizar las iniciativas, para que el trabajo orientado pueda involucrar las habilidades profesional es y humanas que están disponibl es para la isla. Recursos La Academia es el centro de recursos del c onocimient o de Samsø, donde compart ir l a exp eriencia práctica de los proyectos de energías ren ovables de l a isla de energía danesa, ( t urbinas de vi ento en t i erra y off -shore , cal efacción urbana de biomasa , colec tores solares y tract ores de b iocombusti ble), y la transic ión de la isla a u na isla de en ergía ren ovable. F un c iona como centro de investigación , sala de exposiciones y sede de conferencias sobre ene rgías renovables. O frece cursos, ta lleres y seminarios , pro mu e ve el “ t u rismo energé tico ” pa ra l o s profesionales de la energía, siendo a su vez sede de los visita n tes i nteresados. O frece t ambién act ividad es e specífica s para q u e esc olares en e xcursiones a Sam sø p ueda n a prender y experimen tar más sobre l as energías renovabl es. Aportación Es un l u gar de a prendizaje colect ivo, donde polít icos, cient íficos y profesional es pueden discut ir sobre en ergía renovable, ahorro de energí a y nuevas tec nologías y a prender de las exp eriencias locales. 286 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética LA ENERGIEWE NDE ALEM ANA EUROPA P Descripción: Energiewende , es l a tran sición de Alemania a un modelo energéti co ba jo en carbono, amb ientalmente sano, c o nfi able y asequible. Un n u ev o sistema basado en energías renovables , eficienc ia energética y gestión de l a demanda , p ara sustit u ir a la energía nuclear y fó sil. E n junio de 2011 , t as el a ccident e nuclear de Fukushim a, el pa rl amen to a lemán en consenso de los princi pa les part idos políticos , adopt ó definit ivamente la decisión de abandona r la energí a nuclear , poniend o fe cha al ci erre de sus c entrales, c ulminando año s de deba tes y v aivenes s obre el futuro energét ico en Ale mania. Contacto: www . energyt ransition.org www . agora -energiewende.de/en/ A le mania Actores: Parti cipantes de las polític as públicas, la sociedad civil, l as empresas y el m undo académi co. Objetivo  A ban donar la energí a nuclear definit ivamente en 2022.  Producir al menos el 80% de la el ectricidad , y el 60% del consumo de ene rgía final con en ergías renova bles en el año 2050 .  Reducir las emi siones d e GEI ’s ent re 85- 90 % en 2050 con respecto a l o s ni veles de 1990 .  Reducir el c o nsumo br u t o de elect ricidad un 25% , el consumo t otal de en er gía prima ria un 50% y la energía primari a consumida en los edifici os un 80%, c omparado con 2008. Estrategia A s egurar la s eg urida d del suminist ro cubriendo las necesida des energéti cas en t odo m omento. Eliminar de la energía nuclea r , cerrando l as últ imas cent rales nuclea res a finales de 2022. Mant ener la a ccesibilidad de la energí a y garant izar la competi tividad, con la amp liación y mo dernizaci ón de l as redes para sat isfacer la demanda . Fomentar la investi gación e innovaci ón orient adas haci a el futuro para la reestruct uración del suministro energét ico y resolver los problemas t écnicos y sociales p lanteados por la tra nsición . In versión, crecimien to y empleo, p ara a umentar los puest os d e traba jo y sentar l as bas es pa ra un creci miento sostenibl e y una buena ca lidad de vida. Recursos Fuerte c ompromiso polít i co y ciu dadano. I mportante inversi ón en investi gación energética . P olíticas de incentivos pa ra impulsar el desarrollo de las ener gías renovables (“Fee d - in - tariff”), que aseguran una tarifa es pecial por unida d de e nergía eléc trica inyectada a la red p or un largo periodo de t iempo. Aportación Un ejemplo d e buen as p rácticas en po lítica en ergética y económica naci onal, con enfoques de soluc iones para un sistema de energía basad o en energías ren ovables , d onde l a part ic ip ación ciudadana es c lave para consecución de los objetivos marc ados. 287 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A LA TRANSITIO N ÉCOL OGIQUE FRANCESA EUROPA P Descripción: La transition écologiq ue francesa e s el objetivo políti co adopta do por el gob ierno de François Holl ande p ara impulsar la transic ión energét ica sobre la ba se del ahorro y la eficienc ia energética y el desa rrollo de las energías renovables . Tras un año de deb ates pa rlamentarios, la Ley de Transición E nergéti ca francesa ( ETL) se a probó por l a A s amblea Nacional en julio de 2015 , c on vistas a la conferencia int ernacional sobre el clima cel ebrada en París en diciembre de 2015 . Más allá de una tra nsición en ergética, se apuesta p o r una transici ón ec o lógic a q ue ponga a Francia en la senda de desarrollo sosten ible. Contacto: www . developp ement- du rabl e.gouv.fr www . iddri . org Francia Actores: Grupos de t rabajo a nivel polític o c on consulta s a la poblaci ó n sobre t emas concret os de forma puntual . Objetivo  Reducir las emisiones de GEI un 40% en 2030, y un 75% en 2050, con r especto a los nivel es de 1990 .  Reducir el consumo final de en ergía en un 20% en 2030 y un 5 0% en 2050, respect o de l os valore s de 2012 , en 2050 t odos lo s edificios ha n de ser de ba ja energía ( 80 kWh /año.m²).  A um entar la cuota de en ergías renovab les en consumo fi nal un 32 % en 2030 , cale facción el 38%, electri cidad el 40%, co mbustibles 15% y gas nat u ral 10%, d isminuyendo la pa rticipación nuclea r en generaci ó n del 75% al 50% en 2025 , y los comb u sti bles fósiles en c onsu m o de energía un 30% entre 2012 y 2030 . Estrategia L a ETL franc esa introduce d os estrat egias transversales relaciona das c on la red ucción de l as emi siones de c arbono , increment ando el precio de las c uotas de em isiones, y el marco de inversi ó n p lurianual , y cuat ro hoj as de rut a sectorial es espe cíficas sobre movilida d limpi a, apoyando e l despliegue de vehíc u los eléctri cos, mo dernizaci ó n de edificios, obligando a i ncluir el ai slamiento térmico en los edificios sujetos a refo rmas mayores , el fomen to de la economía ci rcular, la luc ha contra l a pobreza energét ica y una ev olució n de l o s reg ímenes de ayudas para fomentar la part ic ip ación fi na nciera de ci u dada nos y munic ipios en proyectos de energí a renovable . Recursos Una Conferencia sobre el Medi o A mbient e p ara c onstruir el consenso político nec esario, a través de for os de debate, grupos de trab ajo, y de sarrollan do c onsultas pú blicas , pa ra definir de forma transpa rente y consensuada l a hoja de r uta que lleve a buen p uerto la transic ión energética. Aportación Ejemplo de polít ica de tra nsición energéti ca nac ional de última generac ión que define una ambiciosa h o ja de ruta para el ca mbio cli mático y l a t ransición en ergética , situando a Francia en la vanguardi a de la lucha cont ra el cambi o climáti co, aunque aún ti ene que resolve r gra ndes desafíos para gara ntizar una aplicac ión efectiva a corto pla zo. 288 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética POLÍTICA E NERGÉTICA PORTUGUES A EUROPA P Descripción: Portugal , b asándose e n el compromis o adq uirido p or los países de la UE con arregl o al Protoc o lo de K yoto, se ha movili zado con el fin de adoptar un modelo energét ico racional y sostenib le sin comprometer la c ompet i t ividad de la s emp resas o l a c alidad de vida de sus ciudadanos , fundament ando su polí tica nacional de energía en la prom oción de med idas de eficienci a energéti ca, el uso de en ergía procede nte de fuentes end ógenas renovab les y la necesidad de red ucir cost es. Contacto: www . adene.pt Portugal Actores: Las políti cas energé ticas p o rt u gu esas se imp u lsan desde el Mini s terio de Economía a t ravés de ADENE , la Agencia Nacional de Energí a, una asociac ión privada, sin ánimo de lucro y de utilida d pública, cuy a mi sión es el desarroll o d e act ividades de interés públ ico en el sector energétic o, el uso efi cient e del agua y la efici encia energética en la movil idad. Objetivo  Reducir signi ficativamente las emisiones de gases d e efecto inver nadero de una manera sostenible  Fortalecer la di versificación de l as fuent es de energía primari a, lo q ue cont ribuye a aumen tar l a seguridad del suministro est ru ct uralment e del país.  A um entar la eficiencia energé tica de la ec o nomía , sobre todo en el sect or est atal, l o que cont ribuye a l a reducción del gast o públi co y el uso eficient e de los rec u rs os.  Contribuir a aument ar la compet itividad de l a economía mediant e l a reducci ón de consumo de combu stible y l os costos asoci ados con el funci onamiento de l as empresas y la gestión de la econo mía n acional, l iberando rec u rs os para imp u lsar l a demanda i nterna y las nuevas inversiones . Estrategia Para alcanzar los objeti vo s especí ficos se d esarrolla n programas y planes que impulsan me didas en todos los nivel es : - Plan N aci onal de Acción para la E ficiencia En er géti ca ( PN A EE ). - Plan A cción Nacional para l a Energía Renovable (PANER ). - Programa de Efic iencia E nergética pa ra la Administra ción Pública ( Eco. A P) Recursos La implement ación de estos Planes y Pro gramas se lleva a cabo a través de medidas de regulaci ó n (sanciones a eq uipos inefici en tes, exigenci a d e clase mínima de efi ciencia en ergética, etiq u et ado energéti co obl igatorio, audit orías energét icas obligat orias) , mec anismos d e diferenciac ión fi scal (discriminaci ó n positiva ) y el apoyo fina nciero de l o s fondo s públ icos (Fondo de Eficien cia En ergética; Plan pa ra la Promoción de la efic iencia en el consumo eléctri co ; Fondo de Carbono d e Portugal , para apoyar p royectos qu e r eduzcan las emi siones de GEI , P ortugal 2020 y ot ros i nstrumentos fin ancieros c omunitarios , F ondo de A p oyo a la I nnovación ). Además se cre an herrami entas estrat égicas para evaluar y moni torear el i mpa c to de las med idas aplic adas c omo el Barómetro de la Efi ciencia Energét ica de la A d ministrac ión Pública. Aportación A t ravés de su polít ica energét ica sólida y efi caz , t raducida en la aplic ación de est o s p lanes y programa s, P o rt ugal enca beza la lista de pa íses con capac idad de alcanzar los objet ivos establ ecidos en la Estrategia E u ropa 202 0 y más. 289 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A 6.1.3. Acciones desde la economía social y solidaria ENERGY4 ALL EUROPA E Descripción: La hi storia de Energy4All comienza a medi ados d e 1980 cuando una e mpresa sueca innovadora llega al Reino Unido para establ ecer la propiedad com unitaria de parques eól icos q ue ya era com ún en Suecia, dando c o mien zo a B ayw ind, la p rimera cooperativa comunit aria de parq u es eólicos del Reino Unido . Con la confianza o bt enida al eje cutar Bayw i nd, el eq uipo direct ivo se preocupó p or la falt a de i niciat ivas simila res en otros lugares, y c o m o res ultado, los miemb ros de Bayw ind ap oy ar on con entusiasm o l a crea ción de E nergy4All en 2002, pa ra a yudar a otras com unidades a l ograr l o mi smo que Ba ywin d. E nergy4A ll es miembro d e la Communit y Energy of Englan d. Contacto: www . energy4all . c o.uk Reino Unido Actores: Cooperati vas de energí a renovabl e comunitari as e indepen dientes. Hasta la fecha 22 cooper ativas y 13 .250 miembros indi viduales. Objetivo  Expandi r el n ú mero de cooperat ivas de en ergía renovable en el Reino Unido como pa rte i ntegral de la transic ión hacia una economía baja en carbono . Estrategia La energía verde de prop iedad comunitari a es la piedra angular de la experienci a europea en mater ia de en ergías renovables , que se viene trab ajando con éxito en el Reino Un ido desde 1996 a través de l a galardonada B ay w ind Co-operat ive Limited. La est rategia de Energy4 A ll pasa p o r t rab ajar con las comunidades pa ra d esarrollar proyectos i nnovadores de energía renovable, rec audando los f ondos neces arios para apoyar el proceso de const ru cci ón y ayudar en l a admini stración de los proyectos a larg o plazo y a términ o, combina ndo la étic a de una empre sa s o ci al sin fines de l u cr o con la mejor prác tica empresari al. Recursos Energy4All es pr opiedad exc lusiva de l as cooper ativas a l as que asiste, a medida q ue se est ablezcan nuev as c ooperativas, tamb ién t omarán parte en esta orga nizaci ón en crecimi ento. Las cooperativa s socias , a ca mbio de una cuot a anual tien en acceso a l os servici o s ex clusivos que ofrec e E nergy4A ll , en ot ros servicios sectoriales, a dministrativos y fina ncieros, con una combinac ión de experienc ia de éxit o en pa rticip ación ciudadana, inversi ón ética y perspic acia empresa rial. Aportación Las cooperat ivas de la fami lia Energy4 A ll han sido crea das pa ra permit ir a los indi viduos ha cer al go práctic o sobre el camb io climáti co y crear y pose er u na c apacidad de ge neración verde. Energy4All dem uestra el poder de la cooperac ión en el sector de l as en ergías renovabl es. E n la actuali dad llevan i nstalados 30 MW de ca pacidad eléctri ca. 290 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética EWS ElektrizitätsWer ke Schönau EUROPA E Descripción: EWS-Elektrizitä tsWerke Schönau , es una empresa de energía verde q ue surgió del m ovimiento ant inuclear en el munici p io de Schönau (Alta Baviera, Alemania ), tras el accidente de Chernobyl de 1986 , y q ue impulsó la camp aña polí tica que hizo posible l a recompra de l a red de distri bución eléc trica a la emp resa suprarregi onal que suministrab a la energía eléct ri ca en el munici pio (1997), p ara p oner fin al suminist ro de electri cidad de o rigen nuclear . Con la li beralización del mercado eléctri co alemán (1999), EW S empez ó a sumin istrar elect ricidad verde en t oda A lema nia, as egu ran do un sumin istro energéti co lib re de nuclear y c arbón. A sus promotores s e l es conoce com o “l os reb eldes de Schöna u ” . Contacto: www . ew s-schoenau.de A le mania Actores: Más de 160 . 000 u su ari os de elect ricidad y 11 .000 de gas y biogás , 106 traba jadores y 4.750 acc ionistas, ha cen posibl e l a instalac ión de má s de 2.600 pla ntas de ener gía renovable descent ralizadas. Objetivo  A p oyar inicia tivas de energía a nivel local.  Realizar c ampañas y ac ciones cont ra la en ergía nuclear y el carbón para una acelerac ión de la tra nsición energéti ca efectiva de los ciudadanos .  Promover la efici encia energét ica y el ahorro de energí a.  Ofrecer a l os ci u dada nos “reb eldes” cent rales de energí a propia. Estrategia A d emás de la g estión e cológica de la propi a red de suministro y l a limpi eza de l a c o mposic ión eléct rica, EWS impulsa nuevos sistemas de producción de energí a renovable descentral izados propi edad de sus client es ( f otovoltaicos, cogenerac ión, biogá s e hi droeléctricas ). Proyectos finan ciados a tra vés de l “cént imo so lar” que ap ortan lo s propios client es. EWS con sus fi liales y otras coop erativas energéticas ciudadanas l ocales , plani fica, fi nancia, c onstruye y gest iona centra les de el ectricidad ecológi ca y redes de energí a t érmica. Además de llevar a la prácti ca la t ransición energética , realiza una dec idid a acti vidad políti ca, i nvolu cr ándose en deba tes p olíticos, en l a modificaci ón de l ey e s, r edactan do c ontrapropuestas o acudien do a los t ribunales si es nece sario. Promueven la j u st icia en todo el mund o energéti co, prot egiendo el medio amb iente y fortalec iendo las estructuras dem ocráticas. Recursos El c én t imo solar, c ampañas de sensibilizaci ón y conciencia ción, competi ciones para ahorrar energí a, campaña s de “pl antas rebeldes de gen eración”, c ampañas y ac ciones para un futuro de energía sostenibl e libre de armas nucleares . Aportación Esta iniciativa ciudadana q u e se reap ropió de la red eléct rica local para ponerla al servici o de l a ci udadanía , es una de las pioneras de la transic ión energética en Alemani a, y sirve de ejemp lo a otr as ciudades como Berlí n. EWS e s má s que un simple p ro ve edor d e energía verde , sus objeti vos van más al lá, y ejercen una fuerza motiva dora de una magnit ud inc u anti ficable, para otras i niciativas c iudadanas. Son conocidos pop ularmente como “los rebeldes Sc hönau”. 291 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A ECOPOWE R CVBA EUROPA E Descripción: Ecopower es una co operativa de energí a renovabl e, ciudadana e indepen diente, crea da en Bélgica en 1992, que se ri ge por l os princi pios de c ooperación in ternacional de la Alianza Cooperat iva Intern ac ional (ACI). Se c entra en l a energía del futuro : l a eficien cia energét ica y las en ergí as ren ovables. Cont ribuye y mant iene buenas relaciones con la socieda d, el movimi ento ec o lo gista, el movimi ento Norte-S u r , y con los gobiernos locales . Contacto: www . ecopow er. be Bélgica Actores: Está formada por más de 50.000 soci os . Todos los ciudada nos pueden forma r parte de la cooperativa adquiriendo una o má s part ic ip aciones , compar tiendo de esta forma la propiedad de los proyectos y part icipan do en los bene ficios. Objetivo  Inverti r en i ns tal aciones de prod ucción de en erg ía renovabl e, financi adas con las aport aciones de c iudadanos p articulares (socios).  Suministrar a los socios energí a limpia procedente de fuentes renovables de la región.  Promover l a eficiencia en ergética y el m odelo de negoci o de las REScoop . Estrategia La cooperati va emite partic i pac iones y permi te q u e l os ciudadan os de la región int ervengan en l os proy ectos de energía renovable , part ic ip an do en l o s benefi cios y utiliza ndo energí a limpi a, procedent e de fuentes locales, en sus vi viendas privada s. Los ingresos pr ocedentes de l os proyectos se utilizan p o st eriormente para abonar el salario de un expert o en energía (a ti empo parcial) q ue traba ja por cuent a del municipio l ocal para poner en marcha otros proyectos de energía re novable o medidas de e ficienci a energé tica en edificios públicos . Con las particip a ciones que adquieren los socios, limit ado a 20 part icipaciones por person a (máximo 5.000 €), se consig u e el c apital n ecesari o para i nvertir en los pr oyectos evita ndo fluct uaciones bruscas del capit al. La c ooperativa t ambién presta su a poy o a los municip ios de la región de Flandes que habien do firmado el Pac to de los Alcaldes se encuent ran redact ando sus Planes d e Acción pa ra la E nergía Sosteni ble (PAES) , para que sean los ci u d adanos de la región qui enes emp rendan l a transic ión energética , diseñan do en tre las partes int eresadas y de forma p articipati va el PA E S regi onal. E copower coopera con otras REScoop a nivel regional e int ernacional, así como co n ot ras plat aformas ciudadanas , para dar forma a una e conomía diferent e. Recursos Los soci o s de la co operat iva, son los copr opietarios de lo s proyectos , y pa rtici pan en la A sa mblea General, c ada socio c on un voto , indepen dientemente de las p articipa c iones que posean, determi nan do la polític a y el fut u ro de la cooper ativa. Aportación Es una de las cooperat ivas in spiradoras de Som Energia , con más de 20 años d e experiencia lidera ndo proyectos don de los ciudadan os part ic ip an activamente en proyectos de ener gía renovable y de eficienc ia energét ica, contrib u yendo co n la transic ión hacia una democracia en ergética. 292 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética ENERCOOP EUROPA E Descripción: Enercoop , creada en 2005 , es la cooperati va proveedora de electri cidad 100% renovab le más gra nde de Franci a, que promueve un m odelo energét ico responsable , sobre la b ase de un sumini stro renovable 100% y la part icipación de los ciudad anos en el ámb ito loca l. Contacto: www . enercoop . fr Francia Actores: 42 .000 con su mid ores y 1 17 product ores de en ergía verde forman las 10 cooperat ivas regi onales de Enercoop q ue cubren todo el territorio fran cés, con una p otencia t otal instalada de 50 M W y un consumo an ual de 120 GWh . Objetivo  Desarrollar la producci ón de elect ricidad a partir de fuentes renovables y prom over un comport amiento responsable, fomentando la reducción del consum o.  Descentra lizar la producci ó n de en ergía para dar a cada ciudadano la oport u nida d de involucrase en la tra nsición energéti ca desde su terri torio.  Cubrir el 100% del con sumo an ual de los cons u mi dores por la energía comp rada a los productores indepen dientes , garant izando la t razab il i dad de los suministros .  Construir una n u e va p olítica energé tica local de largo pla zo sostenible y responsable para influir en las p olí t i cas a nivel nacional en un segundo ti empo. Estrategia Enercoop compra a un preci o just o l a electricidad de origen renovable que prod uc en los p ropios miembr os de la c o operat iva. La energía se cana liza a tra vés de la red de dist r ibución pública , a la q u e Enercoop p aga un derecho pr oporcional de acceso a su uso , carga ndo al cons u midor fi nal un precio por la el ectric idad consumida que incl u ye el costo de la en ergía y el coste de acc eso a l a red. E l precio se fija para permiti r un retorno de la inversión suficiente para el desarro ll o de cada sect or. E nercoop rei nvierte todo los b eneficios de est a act iv idad en la puesta en ma rcha de nuevas insta laciones renovables . Má s cerca de los de safíos energéti cos de l as regiones, l as cooperati vas acompaña n la ejecución de pr oyectos sostenib les y de l a com unidad a nivel local. La cerca nía y l a transparencia son l a base de su s p rácticas de negocio. Recursos Modelo a n ivel regi onal p ara crea r un vínculo direct o ent re productores y consumid ores y fac ilitar la rea propiación ci u dadana de la energí a. Aportación Enercoop construye un model o energé tico ba sado en un cons umo controlado y r esponsable de energía renovab le, más j usto y sostenible, de scentrali zado y organi zado en el marco de la g estión compart ida, t ransparent e y dem ocrática de la energía , favoreciendo q u e t odos los ci u dada nos pueda n reapropiarse de los medios de prod u cci ón y c o nv ertirse en actor es de su c onsumo. Conecta product ores y consumi dores local es , a t ravés de una red de cooperativa s regionales , permiti endo a cada persona convertirse en un miem bro de la cooperat iva y por lo t anto t ener una voz en la gestión global de la electricidad que consume y en el proyecto Enerco op. 293 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A RENEWABLE E NERGY SOURCE COO PERATIVES EUROPA E/ S Descripción: Federación Europea de Cooperati vas de Energ ía Renovable , perten eciente al sector de Co o pera tivas Europa , rama europea de la Ali anza C oopera tiva Internacional . Represent a a 1.240 RESco o p individuales y a 650 . 000 c iudadanos. E s a su vez mi embro de la Coalic ión Comunit aria de la Energí a, en l a que se une c on Amig o s de la Tierra Europa, Greenpea ce, BEUC, Client Earth, Bankwatch , CAN Eur opa, Cli mate Alliance, Energy Cities , Ho u sing E urope y WWF . Fundada en 2011. Contacto: www . reescoop .eu Bélgica / Euro pa Actores: Ciudadanos y co o per ativas del sector de l as en ergías renovables . Objetivo:  Promover la creación de nuevas coopera tivas de energías renovabl es p ara llevar proyectos de energí a comunitari a a todos los t erritorios de Europa .  Representar a ciudada nos y a las cooperativas del sector energét ico renova ble frent e a los respon sables polít icos europeos y otros organism os p o lí ticos y financi eros internacionales . Estrategia: Su est rategia es empoderar a la ciudadanía para conseguir la democracia energéti ca. Las REScoops promuev en un modelo de negocio donde los ci u dadan os s o n d ueños y p articipan en proyectos de efici encia energét ica o energía s r enovables de forma conj unta. Son consideradas además com o in iciativas de energía comunita ria o de en ergía para la comunidad, que se disti nguen en su ma nera de a ctuar p or el respet o haci a los siete prin c ipi os c o op erativos seña lados por la A lianza Cooperati va Intern acional : 1 ) Adhesión vol u nt aria y abiert a; 2) Gestión democrátic a; 3) La parti cipación económic a a través de l a propiedad directa ; 4) A utonomía e I ndependencia 5) Educación, Capa citación e I nformación ; 6) Co o pera ción entre c o operat ivas; 7) Compromi so con la comu nidad. Recurso s: Herramien tas y cont actos para afrontar las b arreras y obstáculos finan cieros, legales y organ izacionales. Aportación: La fede ración RE SCoop.eu surge de l a n ecesidad de cooperación a escal a supraestat al para fortalec er el desarrollo de las pr opias exp eriencia s c o operat ivas, con el fin de que estas organi zaciones ganen l egitimidad dentro del sector, y com o organismo de rep resentación y de inciden c ia polít ica para influir en la implemen tación de un marco jurídico - polít ico que p ermi t a a la ciudadanía lidera r la tra nsición energéti ca. La propieda d c o lec tiva de la s fuen tes de energía renovable se señala como un in strumento a decuado ha cia el decrecimi ento sostenible. 294 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética CITIZENEN ERGY EUROPA E Descripción: Citizenergy es l a primer a plataforma en lí nea que conecta a l o s ciudadanos que quieren partic ipar en la revolución de la t ransición energéti ca con p roy e ctos de energía verd e promovidos por plat aformas de finan ciación colect iva y / o c o operat ivas de energías renovables . La p lataforma foment a la s inversiones transfront erizas, d escentrali z ad as y democrátic as para un mejor futuro energét ico. E s un proyecto cofinan ciado por la Unión Europea , q ue tiene su origen en 2012 . Contacto: www . citizen ergy. e u Europa Actores: Cooperati vas de energí as renovables , plat aformas de financi ación colecti va y ciudadanos de la Unión E u r opea. Objetivo  Ofrecer a los ciudadan os de l a Unión Europea la o port u ni dad de p articipa r en l a red descen tralizada de energí a renovable .  A yudar a perfilar el futuro energético europeo, apoyando la fi nancia ción sostenibl e y pa rticipada de la tran sició n energéti ca a escala l ocal. Estrategia Conectar direct amente a los ciudadan os c oncienci ados con el ahorro en ergético que b uscan pa rticipar de la t r ansici ó n energé tica con oportunida des de in versión en proyectos concretos de energía renovable por toda E uropa. La pla t aform a perm it e a los par t iculares dar apoyo a proyec t os de energía renovabl e e inver t ir en ellos , además de compar t ir los beneficios de la producción de energía limpia. Recursos Plata fo rma onlin e que conecta otras plataformas de fina nciación popular y cooperat ivas de energía renovable con la c iudadanía de la Unión Europea, en focadas en i nvolucrar a l a ciudadanía en proyectos de energí a sost enible. Las posibi lidades de inversión q ue ofrece la p lataforma s on:  Préstamo, c on recuper ación de la i nversión más intereses durante un peri o d o de tiempo .  Bono, en la que l a dev olución del pr éstamo má s los int ereses se realiza en un s olo pago al fina l de la inversión.  Partic ipación, mediant e la inversión en capit al convirti éndose en copropiet ario del proyecto .  Cooperativa , unirse como miembr o ofrece, además de los benefici os propios, oportunida des de inversión .  Donación, apo yo económico a un pr oyecto sin expecta tivas de retorno finan ciero o mat erial.  Recompensa , ap oyo económico a un proyect o a cambio de una recompen sa material , regalo o rec onocimien to.  Generation kWh, b asado en recomp ensas e n forma de electri cidad o descuento en la t arifa eléct r ica. Aportación Herramien ta de apoyo para fi nanciar p royectos de en ergía sostenible, promovien do la inversión transfronteriza , reunien do a cooperativa s y plat aformas de financiación participativa a nivel intern acional, f omenta ndo l a pa rticipación de l os ciuda danos europeos en un f uturo energét ico má s sostenible y democrát ico. 295 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A 6 .2 . Experiencias destacables en España En España también c o ntamos con numero sas iniciati v a s y experien cias que se han ido desarrollando a lo largo de la histori a, por todo el ter ri to rio, impulsada s por distintos agentes, con un ámbito de actuación más o menos extenso, y aunque con objeti v o s diferentes, el trabajo de todas ellas favorec e el tema que en este trabajo de i n vestigación se persigue, el impulso de l a transición hacia un nuevo modelo energ ético sosteni bl e y socialmente má s justo, ba sad o en el acceso d emocráti co de l a ciudadan ía a s u energí a, que debería se r generada de forma di stribuida a part ir de fuentes renovables. Existen muchas más expe riencias en España de las que aquí se exponen, algunas más recientes s e han inspirado en otras ya existentes, incluso alguna s han ayudado a na cer a otras tant as. El ca so es reconocer el poder ciudad ano para la articu lación de estrategias y esfuer zos colect ivos capaces de hacer frente a lo s retos de hoy y del mañana, para conseguir un compr omiso cívico para c onst ruir un espacio más éti co, respon sable y solidario, ha ciendo v a ler los derecho s y de beres sociales, e n un contexto marcado por el predo minio de un modelo económ ico y fi nan ciero global desr egulado que prestig ia, po r encima de todo, el afán de lucro y la acumulac ión de riqueza. V eamos algunas de esas entidades, p lataformas, asociacion es , exp ertos y voluntade s política s que trabajan por un nu evo mod el o energético en el que la ciudadan ía t enga la posibilidad de d ejar d e ser espectadora de un s e ctor estratégi co, para c on vertirse en un age nt e activo del cambio. Todas estas experien cias de referenc ia t ienen en com ún la labor de empoderami ento individual y c o lectivo en energía a través de l a innovaci ón y la transforma ci ó n social. 302 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética ALIANÇA CO NTRA LA POBRE SA ENERGÈTICA ESPAÑA S Descripción: L a Aliança contr a la Pob resa Energètica (APE), es una iniciati v a que nace en B arcelona, en el añ o 2014, c on el objet ivo princi pa l de luchar por la garan tía del acceso a los servi cios básicos : ag u a , l uz y gas . Dos añ os desp ués, se conviert e en un movimient o autoorgani zado, articulado por t oda Cat aluña, en el que las personas di rectamente afectadas y personas solidarias se organ izan junt as para denunciar y erradic ar la pobreza energét ica. Contacto: www . pobresaen ergetica.es Barcelona Actores: Este movimient o l o f orman colec tivos y ent idades social es organizadas pa ra combat ir la pobreza e nergética. Objetivo  Promover c ambios legal es que d en resp uesta a la vulneración sist emática de los derechos h umanos que padecen l as pers o nas afect adas por l a p obreza energéti ca.  Proponer s o lucione s pa ra h acer efec tivo el a cceso universal a los su mini stros básicos . Estrategia Para conseguir esto s objetivos míni mos , la APE real iza diferentes acciones: eje rce p resión a l a Administración y a las compañ ías suministradoras exi giendo la gara ntía del acces o universal a los suministros básic os; establec e redes con otra s entidades que traba jan también en mat eria de pobreza energét ica ; reali za charlas informat ivas sobre la organi z ac ión y su s objet ivos. A d emás, la APE es la promotora de l a ILP de vivien da de me didas urgentes contra l a emergencia h abitaci o nal y la pobreza ener gética en Cat aluña, act u al mente Le y 24/2015 . También se enca rga de redac ta r mociones sobre pobreza energét ica para los ayunta mientos, y ejerce a cciones de denuncia a empresa s sumi nistradoras para ejem plificar la falta de responsab ilidad y exi gi r la garantía del servicio. Recursos La APE se organi za en diferen tes grupos terri tori a les y espacios de c oordinación, en grupos de trab ajo y c omisiones, intera c t u ando de manera di gital, en diferent es plataformas online, y conv o can do reuniones cuando se consideran necesarias para desa rrollar o realizar jornadas de tra bajo específica s, o para preparar ac ciones concretas . Aportación La Alianza e s un espac io de encuent ro, de apo yo mutuo y de confianza, en el qu e cualq u ier per so na p u ed e ser ayudada o ayudar. Medi ante l a exp eriencia se demuestra que el asesoramien to colec tivo es una herrami enta tra nsformadora e imprescin dible que ayuda a afrontar con mayores garantías una probl emática que normalmen te desb o rd a, a sí c omo a perder el mi edo, la ve rgüenza y el sent imiento de fracaso asociados a l os proce sos de pobreza energéti ca. La den uncia pública a través de med ios de com unicación y la i magen que se pro y ect a sobre las empresas , la Administración o el gobiern o en cuestión , se convi erte en un elemen to c lave de la negociaci ó n ent re las empresas suminist radoras y las personas afecta das. 303 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A PLATAFORM A POR UN NUEVO MODELO E NERGÉTICO ESPAÑA S Descripción: La Plata forma por un Nu ev o Model o Energético , es una as ociación sin ánimo de l u cro crea da en enero de 2015, co mo espaci o plural de arti culación socia l de conocimi ento y creat ividad orientado a la cont ribución de una nueva cult ura energética. Contacto: www . nuevomodel oenerget ico. org Madri d Actores: Personas , c olectivos sociales , organizacion es ambien tales, sindica tos, organizaci ones emp resariales y part idos polí ticos agrupadas desd e la base p or la defensa de un camb io en el modelo energé tico, bas ado en el ahorro, la eficiencia, la s energías renovables y la so beran ía. Objetivo  Fomentar el desarroll o de un nuev o modelo energét ico, basado en f uentes de e nergía l impias y renovables y en el ahorro y la eficiencia , en el marco de la preocupación a nivel mundial del a gotamiento de los recursos, de la degradaci ó n del med io ambien te, la p obreza y otros efectos sociales nega tivos derivad os del a ctual modelo energéti co, como la a cumu lac ión de p oder en manos de unas pocas gra ndes corporac iones.  Ejercer presi ó n sobre el gobierno pa ra frenar l a irracional idad de la s n o rmat ivas energé ticas q ue at entan direct amente cont ra el desarrollo de las Energí as Renovables y qu e ademá s no se enca minan hacia una cultura energé tica que f omente el a horro, la efici encia y la racionali dad.  Romper la barrera i nformativa imp u esta por los medios de comunicación q ue, en ma nos del lobb y en ergético convencional , han t rasladado eficazment e a la ciudadanía que las Energía s Renovables so n caras e inefici en tes, y m ovilizar a la socieda d p ara q u e sea posible una revolución en ergética sin p recedentes . Estrategia Llevar a cabo ac ciones tip o formativo, informat ivo, reivindicat ivo y jurídicas, en nomb re p ro pi o o en colabor ación con otras enti dades, organizaci ones socia les, medioamb ienta les, polític as, empresarial es, sindica les, etc., q ue compa rtan los mismos objetivos , y cualq uier ti po que sirva a los fi nes indicados den tro del respeto a la s personas y organizaci o nes . Recursos A p ortaciones volunt arias de sus socias y simp atizant es, monet arias y/o trab ajo vo lunt ario. Aportación Una ciudadanía informada y ac tiva, es vi tal pa ra la consecución de un m odelo ener gético más justo social mente y sost enible ambien talmente, basado en las renovables , el a horro, la e ficiencia y la soberan ía energ ética. La Plat aforma es un gran conten edor social que gra cias a sus ac ciones informat ivas a la c iudadanía, y part ic ip ando en di ferentes foros s ociales, act ividades f ormativas y encuentros cult u rales , for ma pa rte de las l u cha s de base y t rabaja para la c o munica ción amb iental y el teji do social, para convencer a l a sociedad de q ue c on el cambio de m odelo energ ético ganamos t odos, except uando un puñado de gi gantescas multina cionales. 304 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética 6.2.2. Políticas energéticas en los municipios del cambio RUBÍ BRILL A ESPAÑA P Descripción: Rubí Brilla es u no de l os proyec tos est ratégicos impulsad o de sde el A yu ntamient o de Rubí, q u e nace de l a voluntad del gobiern o municipa l de hacer extensivos a todos los sec tores los objetivos de reducción de emisione s adquiridos con el c om promiso del Pacto d e A lc aldes, red ucir un 2 0% las e misiones de CO2 ha sta e l 2020, increment ando un 20% e l uso de renovables y la efi ciencia energé tica. Se trata de un plan de t rabajo p ara mejorar la comp etitividad del sector industria l de Rubí a través de l a promoci ón, soport e y desarroll o de soluciones energ éticas eficien tes y renovabl es. Contacto: https://goo.gl/f1 zLsb Rubí (Barcel ona) Actores: Inici a ti va del gobierno municip al de Rubí en el que part icipan ta n to el órgano de gobiern o, co mo los técni cos municipa les, las empresa s y la ciudadanía en particula r . Objetivo  Converti r a la ciudad de Rubí en un referent e nacional e intern acional en eficiencia energética y el u so de energías renovables en entornos i ndustriales, comerci ales y d omésticos, como fac tor de mej o ra de la co mpetitividad y mej ora ambien tal del territorio.  Exten der la fil oso fía del n uevo model o energ ético basado en la eficienc ia energéti ca y las energías renovabl es en el conjunto de la sociedad , más all á del ámbi to est ricto del municip io de Rubí. Estrategia El proyecto Rubí B rilla t iene cinco área s difere ntes de a ctuación: el propio Ayuntamien to, c on sus en tidades y servi cios de l o s que depende; l a In du st rial, p or s u g ran peso en el c onsumo energéti co del municipi o, el sect o r Do méstico, el Com ercio y la Pobreza Energé tica . A pl icando el senti do común , la primera medida es hacer una audi toría económica y en ergética, para conocer el din ero dest inado al consumo energét ico y dond e se c oncentra el ma yor cost e, a contin u aci ón se elabora un pl an de acc ión. E n una primera fase se traba ja, en los cambi os de h ábitos y a cciones sin coste , q ue ya permit en ahorros i mportantes , que c on el compromi so p olíti co se transforma en inversión para nuevas medidas d e efi ciencia energéti ca y la implant ación de proyectos de energías renovab les, con siguiendo mayores ah orros tant o económico s co mo energ éticos , q ue genera n a la vez act ividad económi ca y empleo . Estas medi das, que pot encian el ahorro econ ómico requi rie ren de la participación de los usuari os y de los agentes i mplicados pa ra tener éxit o. Recursos Reinversión de los aho rros obten idos en nuevas medidas de eficiencia y renovables , apoyado en un m o delo de colabo ración de triple hélice entre el sector público , el sect or privado y la u niversi dad . Aportación Rubí es una ciudad de r eferencia naci onal e internaci onal en polí ticas locales de efic iencia energéti ca y energí as renovab les, así como en la impla n ta ción de un programa de tra nsición energéti ca a escala municipa l , en la que la est rategia pasa p o r la impl icación de todos los actores: ad ministración pública , sect or pri vado (empresa s) y ciudadanos (part iculares y en tidades) al más a lto nivel de part ic ip ación, dem ostrando que la efi ciencia en ergética es rentable económicament e. 305 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A TRANSICION HACI A LA SOBERAN ÍA ENERGÉTIC A DE BARCELO NA ESPAÑA P Descripción: La Estrat egia de Tran sición hacia la Soberanía Energéti ca de Barcelon a (2016- 2019 ) , es una a puesta decidi da del go bierno muni cipal que preten de alcan zar a través del suminist ro de energía 100% renovable , con una máxi ma genera ción de energía a ni vel local; con cero emisiones , reduc iendo el consumo mediant e la eficiencia en ergé ti ca, el autoconsumo y el uso responsabl e de la energí a ; democrati zando su acceso, asegurando el suministro b ásico para todos y recuperand o su gestión como servicio púb lico. Contacto: http://ajunt ament.barcelona.cat/ec ologiaurbana /es Barcelona Actores: Es una est rategia impulsada desde el Área de Ecología , Urbanismo y Movilida d del Ayuntamient o de Ba rcelona, con l a implica c ión, part ic ip ación y colaborac ión de la ci u dad anía en genera l, los colecti v os y organizaci ones, y los ent es p ú bl icos y pri vados, a t ravés de diferent es instrumentos y órganos c onsultivos y part icipativos. Objetivo:  A um entar la soberaní a energéti ca muni cipal y c iudadana, aumenta ndo la cultura energét ica, red uciendo el consumo, co n un suminist ro propio y el aumento de la autopr oducción.  Reducir el i mpacto ambien tal deri vado del c onsu m o y la generaci ó n de en ergía: emisiones de GEI y contami nación loca l.  Garantizar los sumin istros b ásicos a la ci udadan ía, el iminando cortes de sumini stro y de stinando recursos a redu cir el c onsumo y aumentar el autoconsumo.  Fomentar t ejido ec onómico y empleo , a t ravés de l a redistri bución de la riqueza, n uevos model os de gestión p ú bl ico- ciudadana y el fom ento del empleo en una ac tividad económica propi a.  A um entar el liderazgo público y ciudadano en la gobernanza energéti ca de la ciudad, p o sici onando Barcel ona como ciuda d referente en política en e rgéti ca. Estrategia: Garanti z ar el acceso a la energía justa para t o dos, acelerando las inversiones en la eficienc ia energética y rehabilitación y multip licando l a generaci ó n el éctrica con fuentes ren ovables media nte una comerciali zadora mu nicipal. La volunta d es centrali zar estrat égicamente los temas energé ticos coordin ando el ni vel de A yu ntamient o con el nivel de ciudad ( t ejido social , empresari al, industria l, ciudadan ía en general ), ha ciendo de la colab o raci ón público- privada una cu estión estratégic a. Se proponen ci nco ejes de actuaci ón para los años 2016 - 2019 : Diagnósti co y plani f icaci ón ; A horr o y eficienc ia energética ; Generación de energí a ; A ba stecimien to de energía y garant ía de suminist ro ; Capa citación, cultura energét ica y part ic ip ación. Recursos: Se estima un presup u esto de 130 M € , inversión municipa l complement ada por fin anciaci ón externa provenien te de la ciudadan ía y del sector priva do en di ferentes condiciones . Aportación: Una nueva manera de hac er polí tica energética real para a lcanzar la transic ión hacia la soberaní a energét ica, que coloca las necesid ades de las personas en el centro de la s políticas y c omo motor de cambi o , apostando por el autocons u m o, la rehabi litación, el ahorro y la eficienc ia, la movilida d y la participaci ón activa de la ci u dada nía tanto en la gen eración energét ica como en la utilización eficient e de la energía. 306 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética PLAN M AD -R E MADRID RECU PERA ESPAÑA P Descripción: El Plan MA D -RE ( M adrid Rec u pera ), es un program a de ayudas a largo plazo, q u e pone en ma rcha el Ayu nt amiento de M adrid, de a cuerdo con los objeti vo s y lí neas esta blecidas en el Plan E stratégico de Subvenciones 2016- 2018 del Área de Gobi erno, dest inado a actuaci ones de acc esibili dad, conser vación y e ficie ncia en ergética de edificios existen tes de uso resi dencial vivienda, con el fin de recuperar las vi viendas, el barri o y la c iudad con la imp licación de la ciudadanía organizada a t ravés de las comunida des de vecinos. Contacto: https://goo . gl/zcK 1Fo Madri d Actores: El programa se gest iona a tra vés del Á rea de Gobierno de Desarrollo Urbano Sosten ible, siendo b eneficiarias l as comunidades de propiet arios de edificios de viviendas o p ro pi etar ios de vivi endas unifamili ares. Objetivo:  A s egurar a los ciudada nos una adecuada calidad de vida, fomentando la ejecución por los p ropietarios de act uaciones de conservaci ón y rehabil i ta ción.  Promover la inic iativa social en la rea lización de las actuaci ones que resul ten n ecesarias para garan tizar la accesibi lidad universal en l o s edifi cios existentes .  A v anzar en la reducción del deseq u il ibrio terri torial y la cohesión s o ci al de la ciudad , con especi al énfasis en las A PI RU.  Lucha contra el empobrecimient o energético, respondiendo a los retos m edioambienta les, mejorando la so stenibili dad y eficienc ia energética de l o s edi ficios existent es de uso residencia l vivienda, c on especial énfasis en l os ubic ados en los ámbit os de las A PRIRU. Estrategia: Centrado e specialmen te en las Áreas Pre ferentes de I mpulso a la Regeneración Urbana (A PI RU) , el Plan incluye subven ciones p ara obras de accesib ilidad (ascensores, rampa s, etc .), efic iencia energéti ca (aislamient o de facha das, c ubiertas, ven tanas, calderas , etc.) y c onservación (reparación de ele mentos det eriorados) , determi nando un os porcen taje s de c u antí a subvenciona bles e n función del t ipo de actua ción subvencionable y el ámbit o territorial en el c u al se ubic a, y e stablecién dose, ademá s, unos lími tes má ximos en función del núm ero de viviendas y/o l ocales q ue integra n el edificio. Recursos: In versión de 24 mill ones de euros en 2016 . E n 20 17 se abrirá la nueva convocatoria, que irá acompañada de una nueva c ampaña de reuniones informa tivas con los vecino s. Aportación: Un buen ejemplo de p rograma públi co para mejorar la a ccesibil idad, la eficiencia energét i ca y el estado de conservación de los edifici o s existen tes de vivienda s en los barrios más nec esit ados de la ci u dad, para recupera r los edi ficios má s ant iguos, rec obrar la vida de los barrios y, en gen eral, mej orar la calidad d e vida de t oda la ciudad . 307 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A MESA DE TR ANSICIÓN ENERGÉTIC A DE CÁDIZ ESPAÑA P /S Descripción: La Mesa de Tran sición Ener gética de C ádiz , se c rea t ras la “I J ornada sobre Transici ón E nergética en Cádi z” que orga nizó el A yunta miento de Cádiz en noviembre de 2015 . Es un espaci o de partici pación ciudadana i mpulsado por el Ayuntamiento para foment ar la impli cación de los dist intos agen tes sociales en e l cambio de modelo energéti co local por un model o sostenib le, justo y dem ocrático. Contacto: www . tra nsicionenergeticacadiz.es Cádiz Actores: Está formada por a ctivistas, profe sionales del sector de la en ergía, ciudadanos c oncienciados , t rabajadores de Eléct rica de Cádiz y técni cos del Ayuntamient o. Objetivo:  Promover una nueva cultura energét ica, en la que la ciudadanía part i cip e activamente en la toma de dec isiones sobre las cue stiones energé ticas que les afecta n : prod u cci ó n , distri bución, gestión y uso de la en ergía, evit ando el derroche de los rec ursos natural es , donde se at ienda a las p rioridades de l a población, y se fomen te el a horro , la eficiencia, así c o mo el aprovech amiento de las energí as renovabl es disponib les a nivel loca l. Estrategia: Ent endiendo que la energía es un b ien com ún , l as pr opuestas y acciones de la Mesa t i enen como fin último e l cambi o de cult ura energéti ca en la ciuda d de Cádiz , así como l a imp licación de la ciudadanía , l as empres as y las i nstituciones en el camb io de modelo energéti co h acia un modelo renovab le, d emocrát ico, justo y sostenible . L os t emas que se trabaja n son: l a eficienci a y el ahorro energéti co, la impla ntación de las energías ren ovabl es en l a c iudad, cómo l ograr q ue la ciudada nía ent ienda su consumo energétic o y adquiera hábit os responsab les en su uso . Las p ro pue stas y acci o nes formativas de sensibi lización y comu ni caci ón q ue se ela boran desde la Mesa son : t alleres de ah o rr o energ ético y rec ibo eléct rico, desarrollado s sema nalment e en las Asociaciones de Veci nos ; celebrac ión del Día M undial de l a Efi ciencia Energét ica; Estudio de “Alfab etización energéti ca y recib o eléctrico en Cádi z ”; la coordinación de l “ Curso de Verano s obre Transi ción Ene rgétic a ” en colaboración con el Ayuntami ento y la Un iversidad de Cádiz ; acti vidades en la Semana Europea de la Movil i dad; y prop uestas al A yu ntamient o de Cádi z ent re las q ue dest aca l a compra de electri cidad certi ficada 100% reno vable para l os edific ios mu nicipales y el alumbrad o público de la c iudad. Recursos: La M esa es un esp acio de trab ajo abiert o, dem ocrático y colaborat ivo, en constru cción perma nente , que se reúne ca da dos semanas pa ra ac ordar de man era asambleari a las prioridades de traba jo, la a genda, las a cciones a de sarrollar por la propia Mesa y las propuest as de acciones al A yunt amiento . Aportación: Es una organización ciudadana impulsada y apo yada p or el A yu ntamient o, donde se deb ate, s e ap rende y se proponen acc iones para recuperar la cult ura energét ica local , d onde se pr omociona el derecho a l a energía y un nuevo modelo de gobern anza en la que la poblaci ó n decid a sobre la s cuest iones en ergéticas que afect an a sus vidas y al lugar q ue habit an. 308 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética 6.3.3. Iniciativas en el ámbito de la economía social y solidaria ECOTÈCNIA S.C.C.L. ESPAÑA E Descripción: Ecotècnia fue una co operativa creada pa r a la fab ric aci ón de aerogenerad ores de med ia poten cia ( 10 - 500 Kw ), c ulminación y concreción de un largo proceso de debate en torno a las relaciones entre la energí a, la t ecnología y la socieda d, in iciado a fi nales de los 70, por un grupo de i ngenieros asociado s al movimien to ecologist a y anti nuclear, mot ivados por l as f ormas de orga nización a lternativas del traba jo, que querí an desa rrollar en la prácti ca l as t ecnologías altern a t ivas . La c ooperat iva se fundó en 1981 , para optar al c o ncur so que el Cent ro de De sarrollo Tecnológic o Industrial (C D TI) , iba a organizar en el ma rc o del Pl an Nacional de Promoción de la In vest iga ción y la I nnovación Tecnológica , fi nanciado por el Mi nisterio de I ndustria y Energí a y la CEOE , c on dotaci ó n económica para diseñar aerogeneradore s de 5 – 10 kW de poten c ia . E l 10 de marzo de 1984 s e i nstaló ofici alment e en Vilopri u (Girona) el pri mer aerogenerad or Ecot ècnia 12/15, un prototi po de 15 k W de potenc ia nominal y 12 m. d e diámet ro, c onectándose alega lmente a la red . Debido al rápido crecimient o y necesidad de c apital experi mentado la cooperativa pasó a formar pa rte de M on dragón Corporación Cooperati va ( M CC) en 1999 y post eriormente, e n 2007 f ue comprada por Alstom p or 350 M€ . Contacto: https://goo . gl/t KGAJ2 http://ww w.energiasosteni ble.o rg/ mm/file/ventsmon14 . pdf Barcelona Actores: Los impulsores de la c o operat iva fuer on un grupo d e 9 técni c os superiores , vinculado s al pensami ento ecologista y la práctica de la tecnologí a altern a t iva, que hicieron p o sibl e una est ructura empre sarial cooperativa que llegó a emp lear a 800 t rabajadores, alcan zando un volumen de fac turación de 400 mi llones. Objetivo  El o bjet ivo de la co o per ativa era promove r la t ecnología a nivel mundial y permitir un mejo r uso de los rec ursos loc ales, así com o el uso de l as energía s renovables , respeta ndo el medio ambien te y, en el ma rco de la organizac ión del trab ajo, part ic ip a ti va. Estrategia La caract erística más signific a ti va de la est rategia empresari al de est a cooperativa , fue el desa rrollo de su propia tecn o logía , con el propósit o de sumin istrar aerogenera dores q ue garant izara n una ópt ima relaci ón entre cali dad y ren di mi ento energét ico, y que , a l a vez, fueran económicament e comp etitivos, con un máxi mo resp eto al med io ambien te. Recursos Ecotècn ia, Ged eón, STS e I DE, fueron l os gana dores del conc urso con los que en 1982 , el CD TI n egoció la fi nanciación, a ri esgo, del 90 % del coste de desarrollo de lo s protot ipos de aerog eneradores, p osibilita ndo el naci miento del prototipo denomina do Ecotècni a 12/15 . Aportación Ecotècn ia i ni ci ó el pi onero desarroll o de la t ecnología eólica en España, de fabricación autóct ona, situándose ent re las 10 empresas más import antes del sect or eólico en el mu ndo, y fue el único fabrica nte español que util izó desarrollos propios en las tres área s te cnológicas i nvolucradas en la fabricación de aerogenerad ores: palas, mecáni ca y electrónic a. Representa l a consecución del sueñ o de producir el ectricidad limpia a pa rtir de fuentes ren ovables, respetan do el medio ambi ente y siendo económic amente viabl e. 309 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A ECOSERVEI S ESPAÑA E Descripción: Ecoserveis , es una a sociaci ón sin ánimo de lu cro q ue desd e 1992 traba ja a ni vel local e internac ional p ara acercar la energía a l a sociedad . Contacto: www . ecoserveis . n et/es/ Barcelona Actores: El equipo de trab ajo lo forman profesional es de disti n ta s á reas (derecho , ingenierí a, emp resa, econ omía, gestión de proyectos , comunicación) , capaces de empl ear la energí a como una herramien ta de transformación hacia un model o s ocial y ambien talmente más j usto e igualitario. Objetivo  Dar a conocer la s tecnologías renovables , implemen tar medidas que permita n hacer un uso eficient e de la energí a y garant izar el derecho y el ac ceso a l a energía a un p recio justo. Estrategia Media nte la formaci ó n d e agen tes social es, la ob tención de soluciones para p rofesionales y a dminist raciones, y la intervenci ón en hogares de usuarios en situación de v ulnerabili dad para asegurar un uso conscient e y t ransformador de la energía. Su labor es la de impulsar redes de ayuda m utua que den c o nocimi ento y recursos a la poblaci ó n más vulnerab le para que puedan mant ener el h o gar con unas condiciones ade cuadas d e t emperatura a un precio j usto; informar sobre el poten cial que ofrecen las energías renovables de cada regi ó n a través de d atos meteor ológicos real es de i rradiación solar y de vi ento; i nvolucrar a l as e mpresas en acci ones de responsabili dad social corporati va y en la toma de medidas para hacer un uso sensa to y eficie nte de l a energía en la ofic ina; dar conocimient o t eórico y p ráctico a estudian tes, p rofesionales y ciudadanía para promover la c u lt ura energéti ca; influir sobre las polít icas públicas para defender a los con su mi dores y para promover un m odelo energét ico s o ci almente ju sto y ec o ló gicament e sostenibl e; promover int ervenciones para aument ar el conf ort y la calidad de vida de las p erso nas a través de la remodelación de instal aciones de energía de vivi endas; aument ar la participaci ó n de las mujeres en l a plani ficación y la toma de decisiones del sector e nergético. Recursos Charlas, tall eres, estudios y publi caciones sobre pobreza energét ica, energías ren ovables y efici encia energética . I n t er venciones en hogares vulnerables , co mu nida des de vecin os u organ izaciones . Asesoramiento a servici os sociales , c omunidades de veci nos y empresas . Formación especiali zada a profesionales y universi dades. Coordinac ión de ferias, eventos y c o ngres os. Aportación En E coserveis la energía es la herrami en t a de t ra nsformaci ó n hacia un modelo socia l y ambient almente más justo e igualit ario. Aportan r igor como expertos en energía y c ompromiso so cia l como conocedores del tercer sect or, poten ciando el empoderami ento indi vidual y colecti vo en energía a través de la in novación y la transforma ción social. 310 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética ECOOO ESPAÑA E Descripción: Ecooo es una empresa de no lucro, que nac e en febrero 20 05 a partir de la idea de q ue el futuro de n uestro planet a y las c ondiciones d e vida act uales y futuras dep enden de lo que hagamos ho y, y de que es nec esario un cambi o en mat eria ec onó mic a , energét ica y socia l, que p romueva la s oberanía ci u dadan a, la democracia y la cooperación , para a vanzar en la c onstrucción d e una socieda d más equilibra da en sus relaciones int ernas y con su entorno. Los benefic ios que se obt ienen de las act ividades que desemp eñan se destin a n a generar t ejido social , a la divulgac ión y sensibilizac ión sobre la transic ión hacia un modelo energé tico basado en el ahorro, la eficienc ia y las energías renovables . Contacto: www . ecooo . es Madri d Actores: El equipo humano de E cooo est á comp uesto por profesionales de disti n tos ámbit os (ingeni ería, economí a, der echo, invest igación, cienci as polít icas y educación) compr ometidos con el medio ambien te y el desarroll o sostenible . También form an part e de Ec o oo, los c omuneros, ci u dada nos q ue ap oy an iniciat ivas c omo est a y se convierten en copropiet arios de una plant a de energía li mpia . Objetivo  Promocionar y poner en práctic a de un nuevo modelo energéti co, s ocial y económico basado en la participación, la cooperación y la democracia. Estrategia Para ll evar a cab o el objetivo propue sto E cooo p one en marcha disti n ta s estrat egias : Facilitar l a par ticipación ciu dadana en plantas renovables , q ue a pa rtir de 100 € p u eden formar part e de l a insta lación fot ovo lt aica, compensand o s u h uella de carbono e invirtien do en economía rea l. Fomentar el ahorro, la eficiencia y las energías reno v ables en el ámbito do méstico , po rque la energí a más limpi a, más bara ta y co n menos impa cto es la q ue no se c onsume, y porque la que se util iza en el ámb ito domésti co o en los c entros de traba jo se puede gener ar median te fuentes renovables, por lo que Ecooo ap uesta por l a re alización de audit orías en ergéticas, est u dio s de efic iencia en ergética, y pro yectos de autoconsum o y autoproducci ón eléct rica, o de instal ación de energías renovables como la sola r térmi ca y la b iomasa. Part icipar en espaci o s de divulgación y concienc iación , dond e contar los b eneficios de l as energías renovab les y la soberaní a energéti ca , y la organizar espacios f o rmat ivos propi o s , median te cursos, charl as o talleres. Recursos Los prod u ct os y servic ios que gest iona y p romueve E cooo entorno a los ejes pri ncipales de la energía , la ec ología y la econ omía son: Desobedienci a Solar , Espacio Ecooo , Ahorro y E ficiencia, Depósito Solar, Camino S o la r, A ut oconsumo y el proyect o EcooLocal . Aportación Ecooo es un espa cio de transformaci ó n política , ec o nómic a, social y ambien tal, una e mpresa de la economía so cia l y so lida ria que ap oya las energía s ren ovables responsables y la l ucha contra el camb io climáti co, a yudando a l a c iudadanía a convert irse en u n agent e de cambio y solución , colec tivizando inst alaciones solares fotov oltaicas para crear ot ro modelo energéti co que pase por el empodera mient o de la ci u dada nía. Es un espac io abi er to a l a parti cipación social y ciudadana, la impli cación, la cons trucción c ompart ida y colect iva, donde crear c omunidad. 311 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A EOLPOP S.L. VIURE DE L ’AIRE DEL CEL ESPAÑA S Descripción: Eolpop S.L. es la empresa creada en 2010, t ras la celeb ración del 25º aniversario de la p u e sta en marcha del prime r a ero genera dor cata lán moderno con ectado a la red, para l a promoción y realizaci ón del p royecto Vi ure d e l ’ Aire del Cel , una i niciativa consist ente en la i nstalación de un aerogenera dor de 2.7 M W de potenci a de p ro pi edad comp artida , siendo el empl azamiento elegido el municip io de Pujalt (Barcelona ), por las buenas condiciones eólicas , de acceso y d e conexión a la red de media tensión. En 201 4 S o m E nergia se une al p royecto pa ra fina nciar el 50% de ést e con el sistema Generat ion kWh. Contacto: www . viuredelai re. cat www . genera tionkwh.org Cataluña Actores: Inici a ti va i mpulsada por la secc ión catalana de EUROSOL A R, en la que particip an p ar ti cul ares y entidades cola boradoras de ámbit o nacional e interna cional. En di ciembre de 2016 son 326 personas/ent idades la s q u e ap oy an el proyecto c o n unas aportac iones compromet idas de 1,5 M€. Objetivo  Instal ar un aerogenerador de propiedad comp artida , que permit a gen erar electricida d limpi a y verde, ha ciendo posible la solidari dad entre las personas que vi ven en zona s urbanas y las q u e viven en zonas rurales .  Hacer posible que las personas y/o famil ias puedan manifest ar q u e la energía que ut ilizan en su vida cotidian a es verde y limp ia, generad a en el emplazami en t o donde est é insta lado el aerogenerador . Estrategia Eolpop SL , es l a resp onsable de la promoción y la realizac ión del proyecto y l a enc argada de emi tir las cuent as part icipativas que hagan posible la pro pied ad c ompartida del aerogenera dor , asumiendo las tareas de buscar el empla z a miento, e ncargar el proyecto , firmar el acuer do con los p ropietarios del terren o, y con el A yu ntamient o, gesti o nar los permiso s necesario s y e legir el modelo de aerogene rador. Igu almente, será la re sponsable de fi rmar el contrat o de compra con el fab ricante del aerogenera dor, d e supervisar el mont aje, la inst ala ción y l a puesta en marcha, gestionar los correspond ientes cont ratos de ven ta de energía, del mant enimiento de la máqui na y del seguro. La idea es que l as persona p articipen en l a financ iación del proyecto i nvirtiendo l a cant idad necesaria pa r a generar la energía uti l izada en su vida cotidi ana, teniendo en cuent a que cada part i ci pación eq u ival e a 700 € ( can tidad necesaria para generar 1.000 k Wh/año, durant e 20 años, en el emp lazamien to y aerogenerador esc ogidos . Recursos El coste esti mado para la puesta en funcionamiento de la insta lación es de 1 , 7 M €, que se c ubren con la pa rticipación de las personas y/o famili as que vi ven en ent ornos urban os o r urales cercanos , así co mo ent idades sin ánimo de lucro y p equeñas empresas que quieran contri buir a l a dem ocratización de l sist ema energéti co. Aportación Es un proyect o p ionero en nuestro país , m odelo de int egración social, políti ca y económica , que c ontribuye a la democrat ización de la energía, hacien do a la ciudadanía protagonista del cambi o de model o energét ico. 318 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética 6.3.3. Otras iniciativas de interés en el ámbito internacional SACRAME NTO MUNICIPALIT Y UTILITY DISTRICT (SMU D) EEUU E Descripción: Sacramento Muni cipality Utility Distr ict (SMUD), e s una compañía de servic io eléct rico de p ropiedad comunitaria y sin ánimo de lucro, que lleva suministra ndo energí a a los c lientes del Condado d e Sacra mento ( California ) desde 1946 , c u and o tras 23 años de estudios de ingenierí a, b atallas polít ica s y disputas legales, los ci udadanos de Sac ramento p u dieron votar para recuperar el servicio eléct rico y converti rlo en una compañía de propi edad c omunitaria, p ara proporcionar electri cidad de ca l ida d a b ajo cost e. Es una emp resa l íder nacional en el sect or de las en ergías renovables , premi ada po r sus innovad ores pr ograma s de eficienci a energétic a y p or sus soluciones sosteni bles para un me dio amb iente más sal u dab le , que ha ayudado a l cr ecimiento de la región, superando l os retos de la c risis energé tica . Es la p rimera gra n c o mpa ñía de servicios energ éticos de California. Contacto: www . smud.org Sacrament o (C ali fornia) Actores: SMUD es una co mpañía de propi edad comuni taria , quienes eligen un Consejo de Administraci ón de siet e miemb ros , representa ntes de diferentes áreas geográficas o barrios, por un periodo de c uatro año s. La empresa gestiona 624.770 c ontrat o s entre residencial y empr esas, cuent a con 2 . 0 07 emp leados, y es propiet aria de una red de líneas eléct r icas de 10.473 Km y suministra un 50 % de energía de ori gen renovable. Objetivo  Mejorar la ca lidad de vida los cl ientes y l a comunidad, proporcionando s oluciones inn ovadoras para asegurar la a ccesibilidad y fia bilidad de l a energía, mejorar el medio ambien te, reducir la hu ell a de carbono de la región y mejorar l a vitalidad de la comu nida d. Estrategia Los valores f undamentales de la compañí a son: Rela ciones con los c lientes, Segurida d, Li derazgo ambien tal, Rela ciones con los empleados , Pl anificación de recursos , Modelo d e negocios de poder públ ico, Éti ca, Gestión de l a infor mación y seg uridad, Gestión de riesg os empresaria les, Tecn o l ogías e mergentes. Recursos La energía e s obtenida d e fuentes variadas, incl uyendo energía hidroeléct rica, generad ores d e gas natural , en ergía renovable (solar y eóli ca) y ener gía que compra da en el mercado mayorista . La meta es o bt ener una mezcla equilib rada y sostenible de fuentes . La ma yo r pla nta de energía que disponen es la Central Térmica de gas de Cosumnes, que genera electricidad para al imentar 450.000 viviendas, aumentan do la cantidad de energía obtenida de fuentes renovables . Aportación Es otro ej emplo de co mpañía eléctri ca recupera da por l os ciudadanos , y ge stionada por l a com u ni dad, con más de 70 años de hist o ria , capaz de s uperar varias crisis energéticas y que dem u e stra que la gest ión ciudadana de los bi enes de l a comunidad e s más rentable y sost enible. 319 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A INSTITUTE FOR LO CAL SELF-RELI AN C E (IL SR) EEUU S Descripción: Institute for Lo cal S elf-Rel iance ( I LSR), e s una organ ización sin ánimo de lucro q u e trabaja para apoyar fu ert emente a la s comunidades locales, ambient almente sal u dab les y c on e conomías locale s equitativa s . Nació en 1974 , de l a creencia de que la innovaci ón tanto en los negocios como en el gobi erno viene de ab ajo hacia arriba, que las econ omías funcionan mejor cua ndo mini mizan la distan cia en tre producción, cons umo y dis posición, que las comunidades f u ert es y el sent ido de pertenen c ia a un lugar no son impedimen tos para el progreso, sin o los cimi entos para sociedad es sostenibles, que una economí a gl obalizada pl antea t an t os p eligros reales como benefi cios y que las redes horizont ales funcionan mejor que las est ru ct uras vertica les. Contacto: www . ilsr.org/ini tiatives/energy/ Washingt on, DC Minn eapolis, MN Portland, ME Actores: Equipo multidisci plinar de personas expe rtas en disti n t as t emáticas , que traba ja con ciuda danos, activi stas, resp onsables p o lí ticos y empresarios , Objetivo  Proporcionar estra tegias innovadoras , modelos de tra bajo e información oport una p ara apoyar el desarr ollo comunit ario y equitat ivo de la comunida d local. Estrategia Diseñar sist emas, polític as y empresas q ue sat isfagan las necesidades locales o r egionales , maximizar los recursos humanos , materi ales, nat urales y fi nancieros, y a segurar que l os benefi cios d e estos sist emas y r ecursos se acumulen pa ra todos lo s ci u dada nos locales, trab ajando en est rategias de desarrollo econ ómico ambien talmente raci o nales. Las in iciativas en las que t rabajan son: Banca Comunit aria, para c rea r de un sistema finan ciero que f u nci one para toda la comunidad ; Banda Ancha, pa ra c rea r redes de banda ancha públicamen te responsabl es; E nergía, p ara la dem o cra tización del sistema eléctrico; Neg ocios indepen dientes, p ara la construcción de una ec onomía de esca la comunitari a , El B ien Público , pa ra la defensa de l o p ú bl ico; Desperdic io de Riqu eza, p ara t ransformar los residuos en rec urso s. Recursos In vest iga ción, asistencia técn ica, informes, a nálisis de p o lí ticas, discursos, c olu mna s, hojas in fo rmat ivas, infografías , etc . Aportación Es un ejemp lo de org anización que t rabaja para d efend er la autosuficien cia l o cal , con una estra tegia que subraya la n ecesidad de inst i tuciones y ec onomías de escal a huma na y la distribuci ó n más a mplia posib le de la propieda d, pro moviendo est rategias eficaces de abajo hac ia arrib a para crea r ec o nomía s locales , descentra lizar el poder económico y revital izar la democracia . 320 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética CLIENT EA RTH INTERNACIO NAL S Descripción: Client Ear th es una or ganización de derech o ambien tal, creada en 2008, que trab aja alrededor del mundo p ara proteger el medio ambient e a través de la defen sa, el lit igio y la c iencia, basan do sus deci siones est ratégicas en l a mejor investi gación y análisis de polí ticas. Act úan sobre las oportunidades legales , influyendo en los q ue toma n de decisiones o en los tribunales . Los temas sobre los que tr abajan fundamen talmente son : c lima , océa nos, salud , bosques , energía , vida sil vestre, democracia y negocios Contacto: http://ww w.clientearth.org/ Intern ac ional Actores: A b ogados y expertos ac tivistas comprometi dos p ara asegurar un planet a más saludab le, t rab ajan por el i n terés públ ico para que la naturaleza se a proteg id a, d ef iende n el i nterés de la naturaleza y el derecho de t odas las personas a un medio ambien te sano. Objetivo  Promover y foment ar la mejora, re stauración, conservación y protecc ión del medio ambien te, incluida la protec ción de la salud human a, en benefici o del público .  A livi ar la pobreza media nte la p restación de servicios jurídicos a q uienes de otro modo n o pueden paga rlos .  Promover, empren der y encomendar in vestigaciones sobre el derecho , la prácti ca y la administra c ión de la justicia en relación con el medio a mbiente y las cuestiones c onexas, incl u ida la in cidencia directa o indirect a de cualquier activida d humana sobre e l medio ambien te y difundir l os resultados út iles de t a les investi gaciones. Estrategia Trabajan en Europa, África Central y Occ idental, Chin a, Polonia, Rein o Unido y Es tados Uni dos, unien do le y es , cienc ia, economía y p olíti ca para crear solucione s práct icas a l o s princi pa les desafíos a mbient a les. Trabaja n con las empresas, y acuden a l o s t ribunales cuando es n ecesario p ara hacerl es cumplir ley. E ducan y ay udan a otros a en tender y usar l a ley para prot eger el me di o ambient e. Su obj etivo es la promoción , la movilizaci ón de apoyo y litigi o s a t ravés del traba jo di vidido en ci nc o áreas progra máticas: B iodiversidad, Bosques , Energía , Justi cia, Salud . Su en foque int egral, traba jando en t odas la s et apas del ciclo de vi da d e la ley, les hace di stinguirse en E u ropa , y les p ermite co ntribuir a un cambio sist émico profundo . Recursos Su trabajo depende d el ap oyo c o nt inuo de indiv i duo s y fundaciones c omprometida s. Aportación Es un referen te en cuanto a organizaci ó n ben éfica, sin áni mo de lucro, c uy a ma yor re compensa es el c umplimient o de las leyes ambient ales y la just icia social. Se considera una herrami enta de ap o yo pa ra alcan zar la seguridad jurídi ca neces aria pa ra las empresas que invierten en generac ión renovable. 321 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A 6 .4 . Aprendiendo de las iniciati vas alrededor del mund o 6.4.1. Desde la Sociedad La Funda ción Eurosolar ( 1988), así como la Asociación Ciencias Ambientales (1997) , El Observatorio Crítico de la Energía ( 2007), la Fund ació n Desarr ollo Sostenible (2008) o l a Fundación Renova bles (2010), son organi z acion es nacidas en décad as distintas, que apo rtan inteligencia y acción colectiva. Son el punto de encuentro de científi cos, técni cos , profesion ales, y otra clase de personas con form ación técni ca y c ientífica en d iferentes disciplinas, qu e preocupad as y o cupadas por la i n sostenibilidad del mode lo e nergético y económico, se sienten con la responsa bilidad de c on tribuir a la tra nsformació n y regen eración del mod el o de socie dad, como punto de partida para la re solu ci ó n a los problemas amb ientales, polít ic o s y económicos, que persiguen alcanzar un mod elo de convivencia y de desarrollo más soste nibles. Cada organizac ión actúa de una manera, en diferente s áreas de cono cimiento y en diferentes áreas g eográficas, con unos objet ivos distintos pero complem entarios. Unas con más i n cidencia política, otras con carácter má s de formación a la socieda d, o de influir en la economí a, pero toda s ella s contribuy en al fi n últim o común de apr ender a vivir en equilib rio con los recursos n aturales, d e hoy y d el mañana , tomando la energí a como e je transversa l sobre el que actuar. Otra de las acciones que desarro llan es el reconoc imiento de t erceros en su l abo r de contribuir a la tra n sición hacia un modelo energéti co r e novable, distribuido, y democrático, ejemp lo de e ll o es el Premio Solar Europe o que oto rga l a Fun dación Eurosolar c ad a año, recompensan do a c i udades, empresas, organizac iones, cooperativas y particular es que h an sido ejem plares en e l cam po de la ut ili z ación de las energías r enovables . En la mis ma lí n ea de compartir el conoci miento generado nace l a Energy Academy Sa m sø ( 200 6) , con el objetivo de pr omo cionar y aprende r de la experien cia l o cal de un muni cipio isleño independiente que se propuso en el año 1997 sustituir en sólo una d écada todo el sum inistro de energ ía proveniente de combustibles fósi l es por fuentes renovables, y convertirse en la “Isla Danesa de la Energía Renovable”. En la actualid ad, la isla produ ce con 322 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética fuentes reno vables m ás del 100% de la ene rgía que se demand a, exportando energía limpia de la isla a la pe n ínsula. La Academ ia Samsø es una organizac ión no gubernamental gest ionada por un comité de dirección con la participa ci ón del alcalde del municipio , y representantes de cada región, que además de l le va r a c abo una serie de proyectos d e la UE, pone en marcha una escuela de en ergía, donde se imparten c u rsos de formación para los municipios y el sector privado, donde i n vestigadores de diferente s universidade s pueden vis i ta r y estud iar los pro yectos de la isla. La Xarxa per la S obirania Energè tica ( 2013) y la Platafor ma por Un Nue vo Modelo Energ ético ( 2 015) , son otras do s iniciativas , que con un carácter má s de movilización a la acción social, se constituyen para exigir un modelo energét ic o radi calmente distinto al actua l, ba s ado en reno vables, ahorro, eficiencia y democratización de la energía, poniendo en marcha un proceso de construc ción colect iva de lo que quiere ser un age nt e político de transforma ción s oc ial en el campo de la energía , y conseguir la c on fl u encia de la sociedad para cambiar nuestro entorno. Con el trabajo voluntario d e personas y entidade s, repart idas por todo el territorio n acional en e l caso de la Plataforma, o bien más centra da s en el contexto c at alán, como es el caso de la Xar x a, llevan a cabo i n iciativas para reivindicar el derecho de los i ndivid uos consciente s, l as comunidade s y los pu e blos a tomar sus propias decisiones respecto a la generación, distribución y c ons umo de ene r gía, y otros aspecto s como la equ i da d o la justicia socia l, el f in de los combustible s fósiles y la transición a las energías renovab les . C o n campañas en redes sociale s, intervenc iones en medios de comunicación , con vocatorias de m ovilizacione s y ac tos públicos, y muc ha s otras actuacione s se pers igue info rmar y llamar a la acción a una socied ad que vive completamente ajena al p roblema que suscita el mod elo energéti co actual qu e tenemos. A nivel internac ional destaca l a labo r de Client Earth ( 2008), que con el respaldo de la ley tr abaja para hacer c u mplir los dere chos a mbientales y ayudar a construir una sociedad ci v i l capaz de ejercer una pre sión po lítica para l a acción basada en la evidenc ia científic a y económ ica. T rabaja a n ivel europeo y má s allá, apoyando a i nd ividuos y fundaciones compro metidas con 323 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A el ac ceso d e los ciudadanos a la justicia, p ara lo que l a democ racia ambiental, es clave. Otro tipo de organiz aciones sociales que merecen ser mencionadas son aquellas que ofrecen servicios a la ciudadanía para aumentar la autosuficien cia y la dignidad de la población más v u lnerable, dotándola de conocim iento y recursos necesar ios para potenciar su acceso a servicio s básicos, como el agua, la energ ía, una educación de calidad o una vivienda digna. En est e c on texto nacen or ganizacion es como Fuel Poverty Group ( 2013) o Aliança contra la Pobresa Energèti ca (2014) , grupos de ayuda formados por personas y enti dades encaminada s a c om batir la pobreza energética desde todos los fr entes, desde el voluntariado, el activismo y la ayuda mutua. En el ámbito internacion al y con una trayec toria de más de cuarenta años de acción defendiendo la autosuficie ncia local, destaca el Institute for Local Se lf- Reliance ( 1974 ), que tra ba ja en distintos territorios de l o s Estados Unidos, proporcion ando a las c om unidades local es estrategias innovadoras basada s en la ayuda mutua y la coo peració n, fortale ciendo las r elaciones sociales entre el vecindar io, c r eando c om uni d ades m ás com pactas y product ivas , capaces de i n cidir en la toma de de cisiones de las cuestione s que les afectan , superando los aspecto s negativos y re forzando lo positiv o en cada lucha. Bristol es también un caso de estudio intere sante, en el que deteners e, donde la parti cipación ciudadana se v incula a distintas escalas ge ográ ficas (nacional, regional, local y vecindario) y está presente en todas las etapas del sistema eléctrico (generac ión, trans porte y distr ibución, balance entre la ofe rta y l a demanda, suministro y consumo) . Cuenta con su propia cooper ativa de generación de energía de propiedad comunitari a de ámb ito local, B ristol Energy Co -op erative , qu e desarrolla proyectos de energía reno vable y eficiencia energ ética, financiado s por los miembros inversores de la cooperat iva. Los usu arios fina les, cuentan con el apoyo de l Easton En ergy Group , una ini ciativa que surge de un grupo de resi dentes qu e trab ajan a nivel de barrio en e l campo de l a energía y l a sostenibilidad, y que ayuda a las personas a reducir el uso de energía en s u s hogar e s, mejora ndo el equilibrio entre l a oferta y la demanda de energía. Además Bristol cuenta con la Bristol Energy Net work ( 2010), un es pacio de apoyo y coordinación de las i n iciativas 324 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética comunitaria s l o cales en mate ria energética, donde reflex ionar y debatir pa ra tomar las mejores decisiones que afectan a t oda la comunidad, fortaleciendo el traba jo de l o s grupos comunitarios locales en colab orac ión con l a s autoridades locales, el sector privado y las organizacion es del terc er sector en cuestiones de energía sosten ible. El A yuntamiento de B ristol, Bris tol City Council , juega un pa pel muy importante, participando tanto de la gene ración, c om o de l suministro y del consumo de energía a nivel l o cal, sirvi endo de a poyo y coordinac ión entre los diferentes actore s de la cadena, de forma subsidiaria. El apoyo local se v e reforzado ademá s a nivel nacional por el De partamento Nacional del Gobierno para la Energía, Nati onal Governmen t De partament for Energy , donde se implementan política s de apoyo a las energías reno v a bles y la eficien cia energét ica, con una regulación sobre la ener gía que permite las competen cias a nivel l oc al, generando una relación de re spons abilidad y no dependenc ia entre las administracion es locales con el gobierno nacional. V ari os ejem plos donde la ciudad anía se une para la recuper ación de la re d eléctrica, la ten emos en A lemani a . Schönau, Hamburgo o Berlín, son algunas de estas ciudades donde ci u dadanos o rganizados toman la iniciati va para la remunicipa li z ación de las redes energéticas, trabajando juntos por un suministro de energía social, renovable y de ges t ión democráti ca . Tras más de una década de lucha, un grupo de ciudadanos del pequeño municipio de Sh önau, en la Selva Negra , dieron un paso más firm e e impulsa ron una campaña política para hacer posib le la re-compra de la red de distribución eléctrica , consiguien do su propósito de ab a stecerse sólo de en ergías renovab les en 1997, de sde enton ces, l a EW S , Elektrizitäts Werke Schönau , controla su propia red de energ ía y suministra electr icidad producida exclusivament e con energías renovables y cogeneración a su s clientes. Este ejemplo fue seguido por otras lo calidades alemanas, entre ellas Ham burgo, que impulsó y ganó la celebración de un referéndum , con el mismo obj et ivo , Unser Hamburg-Uns er Netz , en 2013. Berlín también impu lsó un a cam paña política y sometió a consulta una decisión similar, en 2 014, no logrando el apoyo necesario, aunque la Mesa de la Energía de Berlín, Berlin er Energietisch , no desiste y sigue trabajando para cons eguirlo. 325 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A Por otro lado, l a viabilidad económ ica, fi n anciera y social de la rehab ilitación de barrios sólo es pos ible imagina rla como r eto colectivo y como oportun idad , atendiendo a un cambio de parad igma en la re lación entre los ha bi ta ntes, la s administra ciones públicas, las empresas y los equ ipos técni cos, donde e l protagoni smo ha de recaer en las com unidades de vecinos y en las empresa s de ba rrio. Dos ejemplos de este cambio de parad i gm a lo s tenemo s en Europa. Por un lado, el ecobarrio de Vau ban ( 1993 ) en la c iu dad de Friburgo (A lemania) , es un caso de éxito donde la participac ión y el com promiso de lo s propios residentes h an jugado un pa p el fundamental en la plani f icación y construcc ión del p ropio ba r ri o. Construido sobre una base militar en desuso, fue ocup ada en primer l ug ar por estudiantes sin recursos y personas sin hogar, que evitaron la demolición de los cuarteles y se enfrentaron a la especula ción inmobiliar ia consig uiendo los fondo s ne cesarios para c om prar los edificios . Organizados entorno al SUSI ( sindicato de vi v iend a independ iente), plantean una forma alternat iva de vida, de v ivi enda y de métodos de trabajo, basados en la autoorgan ización de acuerdo con los principios de coopera ción m undia l y la ayuda muta . Esta iniciati va autoorganiz ada para la construcción de viviendas so cial es se centra en la gest ión raciona l de l o s recursos n aturales y la energía, y la i n clusión de persona s v ulne rables en todo el proceso. En 1995, la ciudad de Fr iburgo, que adquirió l o s ter renos por 20 millones de eu ros, organiz ó una consulta popular entre todos sus ciudadanos, fueran candidat os a vivir en el n uevo barrio o no, y se c r eó enton ces el Foro Vaub an para c oo rdinar la participa ci ón ciudadana en el diseño del nuevo barrio . Los miembros del For o se divid ier on en grupos de trabajo (energía, transporte, m ovilidad, arquitectu ra, participación) , para propone r un diseño de barrio caracteriz ado por sus viviendas d e bajo consumo energético y sus viviendas “ p ositivas ” ( producen más en ergía d e la que consum en), la reducción de v eh ículos privados, la presenci a de vegetación en todas partes, la integrac ión intergener acional y la diversidad social. Por otro, la “ empre sa de barrio” o Wijkbedrijf de Bilgaard en la ciudad de Leeuwarden ( Holanda) , es otra muestra exito sa de autoprodu cción y cogestión hab itacional , que aport a importante s benefic ios para la comun idad, donde l o s val o res ecológ ic o s de l inicio se mantien en es ta bles , comprobán dose una tasa de rotación muy reducida y unos cos tes de v ivienda que si gu en siendo asequibles. Esta 326 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética empresa de barrio que i nic ió su andadura con la rehabilita ción de unas 2.000 viviendas de l os años 60 y 70, ha c ons eguido actuar en otras 20.000 v ivi endas más, c o nsiguiendo mejorar la calificación energética de las etiquetas E/F a la B, medi ant e sistem as d e aislamiento y ventilación innovadores y de bajo co ste , un sistema de c a lefacción centralizado para abastecer a todo el barrio a partir de una planta d e biomasa, la generación de ele ctricidad mediante sola r fotovolta ica s ob re cubiertas de los edificios, aportando un sis t ema de financiació n alternat ivo, y donde los propio s residentes se implican en el mantenimi ento de instala ciones, espacios, y calidad de vi da del barrio , a través de l trabajo vo luntario remun erado. 6.4.2. Desde la Política Reino Unido, A lemania, Franc i a y Portuga l son paí ses que han tomado la iniciativa aplicando políticas nacionales para facilitar la trans ici ón energética . Los cuatro países han establecido una serie de metas y políticas ambiciosa s para r e ducir l a s emisione s, desarrol lar tecnolog ías renovable s y mejorar l a eficiencia energét ica. E l Climat e Chang e Act en el Reino Unido , la Energiewen de en Ale mania , la Transition Écologique en Fr ancia y la Polític a Energética Por tuguesa , con l a cumbr e de Pa rís de fondo, muestran que Europa puede contribu ir a la lucha gl oba l contra el cambio climático mediante el establecim iento de políti cas c l imáticas y energéticas de las que puede n aprender otros pa íses o regiones. La ex periencia de estos tr es países demuestra que la tran sición energética es un proceso largo que r e quie re un fuerte apoyo político, para resolver, entre otras cuestiones l os confli ctos de i n tereses que pueden surgir entre los a ctores tradicional es y l os nuevo s actores que han entrado en el mercad o gracia s a las tecnologías reno vables, asegurando una aceptac ión pública más amp lia hacia las políticas cli m áticas. Las pol íticas energ éticas y c li m áticas de Europa de ben consid erarse u n complem ento import ante, pe ro no deben sustituir a las políticas que l o s gobiernos nacionales deben poner en marcha s in demo ra, esta bleciendo l o s objetivos n ecesarios para alcanzar un secto r energéti co libre de em i s iones de GE I para 2050. A simismo el c om promiso de l os gobiernos para el desarrol lo de las tecnologías renov ables requiere de un marco regulatorio estable a largo plazo, que sea ca paz al mismo tiempo, de evolu ci on ar y ada ptarse a l o s 327 CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A cambios, y que perm ita reforza r el c írc ulo virtuoso decisivo para impul sar la transición en ergética hac ia adelante ( CERRE, 2015) . Estados Unidos y Chin a , ya han tomado ejemplo de l a s políticas es ta blecidas en algunos países de Europa, y se h an c om prometido a reduc ir sus emisiones de carbono, estableciendo para ello am biciosos Plan es de A cci ón. En España , s in embarg o, el gobierno na cional a ún no se ha tomado en ser io la puesta en mar cha de políticas que favorezcan la transición energ ética. Por el contrar io, c on el esc enario de crisis glo bal como s u mejor aliado, ha llevado a cabo cambios r eg ulatorios y recortes a las ayudas estatales, que han llevado al mercado español de l a s energías renovab les a un estancamiento sin precedente s, pro vocando que e l sector fotovoltai co, que había crec ido exponenc ialmente en l os últimos años ba jo subvenciones g enerosas, esté a punto de desaparecer . No hay ti empo que perder, no podemos esperar a que desde el ámbito nacional se tomen las medidas nece sarias para i m pulsar el necesario cambio estruct ural a medio/larg o plazo que permita sustituir los patrones de g eneración y consumo de energía, y al mismo tiempo promover el desarrol l o sostenible so bre las bas es de la equida d y la justicia soc ial. Si bien e s c ierto que la A dministración Local no tiene c om petenc ia en l o s grandes ámbitos de la regulación energéti ca , como es la planificación, la ejecuc ión y explotación de i nf raestruct ur as o la distribución, sí t iene capa ci d ad de inf luir sobre g randes ejes de l a gestión de la ene rgía , como es el acceso, mediante la genera ción de energía a escala loca l, la compra y el s umin istro, el ahorro med iant e l a gest i ó n de l a demanda y l a eficiencia energét ica , además de poder i n cidir en el conocim iento, la concienciación y la extensión de la cultura energét ica, to das ellas cuestiones necesa rias para hacer rea lidad la trans ición energ ética. Es por ello q ue num erosos gob iernos municipales como el de Ru bí, Barcelona, Madrid, Cádiz y otros tantos, han tomado l a iniciativa y están llevando a cabo políticas para fa v or ecer esta transició n desde el ám bito local. Rubí (Barcelon a), con su proyecto estraté gico de ciudad, Rubí Brilla ( 2008) , promoviendo el ahorro y la eficiencia energética, a través de la cu al se obtienen recurso s para l a implanta ci ón de ge ne ración renovab le, poniendo 334 LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A . Partic ipando en la Transición En ergética mayores empre sas de servicio eléctrico de propiedad comun itaria de los Estados Un idos, que l le va suministrando electricidad a to do el Condado d e Sacramento ( California) y parte del Condado adyac ente desd e 1946. La energía se gene ra a partir de v arias fue nt es que incluyen energía hidroelé ctrica, gas n atural, siendo uno de sus retos incorpora r de forma progresiva mayor porc entaje de energ ía renovab le, sobre todo solar y eólica. V olv iendo al ámbito europeo, otra de las iniciativas que resulta inter e sant e destacar es Citizenerg y ( 2012), una plataforma para pr om over l a fi nan ciació n colectiva, descentr alizada y democrátic a de proye ctos de eficiencia energét ica y energías renovables. Esta plataforma conecta plataformas de financiació n colect iva con cooperat ivas de energías re novables, r eforzando el trabajo de estas organ i za ciones en el financiamiento de proyectos, aumentando su alcance y promo viendo la transparen cia, siendo un vali o so recurso para las perso nas que busca n involucra rse en la trans ición energét ica. En el ámbito Español, s e recoge t ambién como iniciativa a destacar Ecotécni a S.C.C.L. , por ser una cooperativa pionera en el impul so de la ener gía eólica en el es ta do Español. Fue creada en 1981, por un grupo de jóven es i ng enieros vinculado s al mo vimiento ecologista antinuc lear en Cataluñ a de finales de los setenta, convencido s de l a viabilidad del desarrol lo de la tec no logía renovab le como alternati va a la energía fósil y nuc l e ar, c o nsiguien do e n 1984, poner en marcha y conectar a l a re d de forma alegal, (ya que no exist ía u n marco normativo de regulación) el primer aerogenerador moderno de España. Otra i nic iativa que merece ser mencion ada po r s u trayecto ria es la de Ecoserveis , que lleva trabajando a nivel local , estatal e internaciona l desde 1992 , promocion ando la cultura energét ica sostenib le, mediante la f ormación, la comunicación, y la inves t igación en temas como la pobreza energét ica, las energías r enovables y la eficiencia energ ética. En 2005, surge otra in iciativa dentro de la E SS par a la p romoción y desa rroll o de proyectos que activen a la ciudad anía a fav o r de un nuevo modelo energét ic o limpio y sostenib le y en manos de las personas. Ecooo, es un a empresa de no lucro, que destina sus benefi ci o s a generar tejido social, y l a [Document text truncated for crawler view.]