Full text
T e s i s D o c t o r a l 2 0 1 7 – U n i v e r s i d a d d e S e v i l l a
D i r e c t o r : E s t e b a n d e M a n u e l J e r e z
I R E N E M A C H U C A D E L A R O S A
P a r t i c i p a n d o e n l a T r a n s i c i ó n E n e r g é t i c a
P R O D U C C I Ó N Y G E S T I Ó N S O C I A L D E L A E N E R G Í A
ESCUELA TÉCN I CA SUPERIOR DE A RQUI TECTU RA
UN I VERSIDAD DE SEV I LLA
PRODUCCI ÓN Y GESTIÓ N SOCI AL DE LA ENERGÍA
Partici pando en l a Transició n Energét ica
SOCI AL PRODUCT ION AND MANA GEMENT OF ENERG Y
Partici pating in the Energ y T ransitio n
TE SIS DOC TORAL INTERNACIONAL - 2017
Autora:
IRENE MACHUCA DE LA ROSA
Director:
Est e ban de Manuel Jerez
Grupo de Invest i ga ci ón:
AD I CI – Aula Digita l de la Ciudad HUM 81 0
Progra m a de doctorado:
Doctora do en Arqui tectura
Línea de Invest ig ació n:
La sostenibilidad desde l o t écnico,
tecnológico y productivo
Departamento:
Expresión Gráfica Arquitectónica
Centro de Acogida:
Institute of Architecture and P l anning
UNIVERSITY OF LIECHTENSTEIN (2 015 )
ii
iii
Pensar la # habitabilida d como l a s condicion es adecuada s pa ra el acceso a
los servicios que deter minan una # vidadigna , implica cons i d erar el # barrio
como la e scala a la q ue debe ser planteada la nece saria me j or a de la
# eficienciaenergé tica de nuestro parqu e edif ic ado .
Albert Cuchí
iv
v
ÍNDICE G ENERAL
A gradeci m ientos
X
Resumen
Xi
Abstrac ( English )
Xii
INTRODUCCIÓ N
21
MARCO TEÓRICO , CONCE PTUAL Y METO DOLÓGICO
45
Capítulo 1. El colapso del m odelo energ ético. Clav e s para el cam bio
47
Capítulo 2. E l rol a ctivo de la so ciedad en la T ransición Ene rgética
99
Capítulo 3 . La in vestigación-acc i ón participati va como herram ienta de
análisis
1 41
INVESTIGACIÓ N, ANÁLIS IS Y RESULTADOS
16 3
Capítulo 4. El marco re gulatorio del mod elo energéti co que tenemos
16 5
Capítulo 5. Del model o energético qu e tenemos al modelo ene rgético
que queremo s, según l a voz de los ent revistado s.
1 95
Capítulo 6. Referencia s de buenas p rácticas en produ cción y gestión de la
energía
2 51
Capítulo 7 . La tran sición energ ética desde la investiga ci ón-a cción
participat iva
3 13
CONCLUSIO NES
407
Conclusion es ( Español)
409
Conclus i on s (Engl i sh)
435
REFERENC IAS BIBLIOG RÁFICAS
4 59
ANEXOS
48 7
vi
vii
ÍNDICE ES PECÍFICO
A gradeci m ientos
Xiii
Resumen
Xvii
Abstrac ( English )
X ix
INTRODUCCIÓ N
21
Anteceden tes
25
Origen y c ontexto de l a investigación
26
La tesis doct oral en el ma rco del proyecto I+ D+i “Barrios en T ransición”
26
La vinculaci ó n con l a cooperati va So m En ergia y otros movimi entos sociales de
transic ión
29
La estanci a de investigación in ternacional
31
Planteami ento del pro blema e hipótes is de partid a
33
Objetivos de la investi gación
36
Marco epis temológico y estructur a de la tesis
37
MARCO TEÓRICO , CONCE PTUAL Y METO DOLÓGICO
45
Capítulo 1 . El colapso del modelo ener gético. Claves para el cambio
47
1.1. El para digma actual y las perspect ivas de futuro
51
1.1.1. El modelo energético actual llega a su fi n
52
1.1.2. El modelo económico y social asociado al modelo energético actual
56
1.1.3. De qué hablamos cuando hablam os de T ransición Ener gét ica ( TE)
59
1.2. El modelo energético en Espa ña. Centrándon os en el sistema eléct rico
64
1.2.1. Características del modelo energético en general
64
1.2.2. A c t ores pri ncipales del sistem a eléctric o.
67
1.2.3. El mercado eléctrico y la factura de la luz
70
1.3. Principa les consecue ncias del act u al modelo energétic o
76
1.3.1. Consecuencias sociales de nuestro actual m odelo ene rgét ico
77
1.3.2. Impactos ambientales: deuda ecológi ca y deuda de carbono
82
1.3.3. Consecuencias económ icas del modelo ener g étic o que tenemos
85
1.3.4. Consecuencias derivada s de la polític a en m ater ia ene rgétic a
88
1.4. Algunas cl aves para afront ar el cambio
91
xiv
A las person as que formáis parte de la Mesa de Transició n y Pobreza
Energética de Cádiz, por hacerme pa rtícipe de vues t ras reuniones, actividades ,
grupos de WhatsA pp y Telegram, por demostrarme que l a implicación de la
ciudadanía en el proceso de cambio de modelo energ ético es posible y es
necesario. Gr acias.
A todas las p e rsonas que os habéis dejado entrevistar, porqu e cada una de
vosotras ha aportado una visión, un granito de arena, para que e ste trabajo
tenga sentido y funda mento. Gracia s.
Un gracias espec ial a mi amiga Marcela I glesias, un gr an ap oy o para creerme
qu e pod ría llegar hast a el final. Gracia s Marcela.
También agradecer a mi familia, aunque no entienda muy bien el porqué de
todo esto, su apoyo moral y logístico. Gracias fami lia.
Y gracias a Lesl ey Burridge po r su ayuda y colabora ción para que el texto
conservara to do su se ntido al tradu cirlo al in gl é s.
xv
A Dani, a #MiPreciosa Hija Alejandra, todo mi amor y gratitud, porq ue vosotros
sois los que me habé is dado la fuerz a necesa ria para llegar ha sta el final.
Gracias por vuestra p aciencia, por vue stra com prensión, por vuestro apoyo
incondic ional, por hac erme más fá cil este difícil c amino. Dan i, mi codirecto r en
la sombra. D ani y A le, mis compañero s de vida.
Gracias.
xvi
xvii
RESUMEN
La sostenibilidad del planeta está en crisis. Una crisis global que afec t a a la
ecología, a la ec ono mía y a los v alor es de la sociedad, nos está llevando al
borde del abismo y nos plantea desafíos pa r a so brevivir ante el cambio
climático. Si n embargo, hay señales esperanzadora s que nos impulsan a tratar
esta situación como una oportunid ad pa r a mejorar la calidad de vida de
todos l os habitantes del planeta. L a civilización de nues t ro siglo se enfr enta al
reto de diri gir una trans ición energét ica urbana que va a requerir la
integrac ión de la efici encia, las reno vables y la democrat ización d e la energía.
Con esta tesis pretendemo s contrib uir al di á logo socia l para fomentar la
cultura energét ica, a todos los niv e les. Repasamos la s it uación actual y
marcamos un horizonte hacia dónde dirigirnos. Para ello nos hemos servido de
metodolog ías de in vestigación-acc ión part icipativa, y ent re v istado a
informante s claves y pe r sonas relevantes e n el mundo de l a energía , a partir
de las cuales nos pl an teamos reflexionar en la acción, i nvo lucrándon os desde
distintos p erfiles en in iciativas que impulsan e l cam bi o de modelo en ergético.
Se trata de afrontar soluciones c ol ectivas, que impliquen a todos los agentes:
una sociedad activa, participativa y bien informada, unos políticos e
institucion es dispuestas a gobernar por el bien común y unos ag ente s
económico s que miren más al l á del capitalismo y se centren en satisfacer las
necesidades d e la ciudadan ía.
A portamos, también, iniciativas y experiencias para animar a la sociedad a
involucra rse en una tr ansición energética que ya está en marcha y c ontribuir
con un cambio de modelo en ergético hac ia uno más justo, renovab le y
sostenible, b asándono s en los princ ipios de c ooperación y solidaridad.
El cambio de modelo ene r gético es posible si v a asociado a un cambio de
modelo económ ico y social, en el q u e apostemos por un dec recimiento
sostenible, relocalizan do los procesos de generación y distribución ene rgét ica
en una doble ver t iente: por un lado, acercando los puntos do nde s e utiliza y
por otro, facilitando la pa rtic ipación de las personas en l os proc e sos de toma
de decision es sobre las cuestiones en ergéticas.
xviii
PALABRAS CLAVE: transición energéti ca, democra cia energét ica, s ob eranía
energét ica, producc ión y gestión socia l de la energía, particip ación
ciudadana, barrio, hábitat, decrecim iento sostenible, objeti v o s del mundo.
xix
ABSTRACT
The sustaina bili ty of the planet is in crisis. The global crisis, w hic h affects eco logy,
economy and the values of society, is pushing us to the edge of the abyss and
challenging our survival i n the face of climate change. However, ther e are
hopeful signs that i mp el us to tr eat this si t uation as an opportun i ty to i mprov e
the quality of li fe of all the inhabitants of the planet. The civilizat i on of our
century fac e s the challenge of l ea ding an urban energy transition that w ill
require the i nt egra tion of efficiency , renewab le energy , and the
democrat ization of en ergy.
With this thesis, our i nt ention i s to contribute towards the social dialogue for th e
promot i on of energy cul tu re at all leve ls. We review the current s i t uation and se t
a horizon to ai m for. To thi s end, relevant people i n the world of energy have
been i nt erviewed and, using pa rt icipatory research- a ction methodologies, we
have reflecte d on the action by involv i n g ourselves from diff erent profiles in
initiatives th at drive ch ange in the energy m odel.
It i s a ques t ion of tackling collect i v e solution s that i nvo lve all agents: an active,
participat ive and well-informed so ciety; politicians and institution s w illing to
govern for the common good; and ec o nom i c agents who look be y ond
capitalism and focus on satisfy ing the needs of citizens. W e also present
initiatives and experiences to encourage society to engage i n an on -goin g
energy transi t ion and to contribute towards a mo re just, renew abl e and
sustainab le version of energy model, which i s based on the pr i n ciples of
cooperat ion and solid arity.
The change of energy model is possible i f i t is associated w i th a change i n the
economic and s o cial model in w hic h sustai nable d egrowth will be produced ,
by means of relocating the pr o cesses of generat ion and distr ibu t ion of energy
in a twofold approach: on the one hand, by appr oach ing the poi nt s where
they are us ed; and o n the other hand, by facilitat i n g the participat i on of the
people in the decision-mak i ng processe s on energy issues .
xx
KEY WORDS: Energy tr ans i t ion, energy democracy, energy sovereignty, soc ial
product ion and management of energy , ci t izen participat i o n, neighbourhoo d,
habitat, susta inable degrow th, w orld goals.
INTRODUCCIÓ N
"Cuando la tristeza es un mandato ofici al,
la alegría colec tiva es una h ermosa form a de desobedienci a"
José Vi cente Barcia Magaz
22
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
Ima gen 1: Fotograf í a de grup o de la s p ersonas pa rticipantes en la Escuela de
Septiem bre 2013 de Som Energia, q u e tuvo l ugar en Tian a (M are sme), Barcelona .
Fuente: Fot o graf ía de archivo Som Energía.
Cit a 1 : José Vi cente B arci a M agaz, peri odista, expert o en comunicaci ón p olí ti ca.
Recuperado de h ttps://goo.gl/ 4TiaOy . Fec ha de acceso : 15. 05.2016
23
INTRODUCCI ÓN
INTRODUCCIÓN
Anteceden tes
Origen y c ontexto de l a investigación
Planteami ento del problema e hipótesis de partida
Objetivos de la investi gación
Marco epis temológico y estructura de la tesis
Para abordar la transición socioecológ ica del háb itat desd e todas las
dimensiones de su complej idad es preciso articu lar es t rategias inteligent es qu e
combinen estas dimension es en varias líneas de análisis y acción, como son
estudiar las oportunida des que se presentan para incrementar la
autosuficien cia de barrios y ciudades incrementando su com plejidad y reducir
las necesidades de desplazami ento; mejor ar su conect ividad con la ciudad;
reestructu rar el espacio público para dar prioridad a los recorri dos peatonale s
y lugares de encuentr o; o av anza r hacia la pr odu cción de energía de forma
distribuida combinando estrategias d e ahorro, eficien cia y au to produc ci ó n.
30
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
A fi nales de septiemb re de 2013, el director de tesis ofrece la posibilidad de
asistir a la Escuela de Septiembre de l a Cooperativa Som Energia, un espacio
de encuent ro , c on vivencia y aprendizaje, donde l a autora tiene oportunidad
de cono cer , escuch ar y v er por primera vez a pe r sonas que se convert ir án en
referentes en esta investigac ión: Jorge Morales de Labra, directo r de
GeoAtlanter , Juan Castro Gil, Secretario de Anpier; Freder ic A ndreu, gerent e
de SolarTradex ; Pep Puig de Eolpop S.l. con su proyecto Viure de l’a i re, d el cel ;
Cote Romero coordinadora de l a Plataform a por un Nu evo M odelo Ener g ético
y di r ectora de Ecooo , y muchas otr as menos conoc idas aunqu e no menos
importante s. Todas ellas, personas inter esadas en cam biar las cosas, en
participar de nue vos mod el o s más democráti cos, más justos, que benefi cien al
conjunto d e la sociedad y no sólo al enri quecimiento de unas pocas emp resas.
Tras la experien cia de la Es cuela de Septiembr e, se une como socia a la
cooperat iva Som Ener gia, y de sd e el grupo l oc al de Sevilla se involucra en la
acción de dar a co nocer es t a cooperat iva com ercializadora de energía
renovab le, promu lgando los v alor es que transmite: el comprom iso de impulsa r
un modelo energét ico renovable, eficiente y en manos de la c iudadanía, el
crecim iento de la econom ía s o cial y solidaria, y la ruptura con el oligopolio
existente.
A pa rtir de ahí se esta blecen otro s vínculos y si n ergias c on otras cooper ativas y
movimientos socia les e i ni ciativas ciudadanas, que tienen en c om ún la
ac tivac ión de proces os de transición ha cia una socied ad orient ada y regida
por el pr incipio del bien común y el log ro del equilibr io ambiental.
La Ortiga , Eticom Som Conexió, Coop57, Autono mía Sur , Triana Norte ,
Arquitectu ra y Compromiso Social y las Mesas de Tr ansición y Pobreza
Energét ica ( Cádiz ) , son otras cooperati vas , as oc iaciones e iniciativas en l a s
que la autora particip a c on el objetivo de encontr ar la soberan í a energét ica,
alimentar ia, en telecomuni caciones y e conómica más a llá del cap italismo.
31
INTRODUCCI ÓN
Ima gen 3 : Fot ografía de grup o en l a E scuela de Septi e m bre de Som Energía,
celebran do l os 10.000 so ci os de l a cooper ativa. Septiemb re de 2013. Fuente :
Fotografía de arc hivo de Som Energia .
La estancia de investigación internacional
En 2014, el grupo de in vestigación AD I C I - HUM 810 es benefic iario de las II
Ayudas IUA CC a l a interna cionalización d e la invest igación, ayudas par a
movilidad pre- do ctoral, que permiten a la doctorand a realizar una estancia
de i n vestigación internacion al co n la finalidad de optar a la mención
internacion al del título de doctor pa r a l a qu e se presenta este trabajo de
investiga ci ón.
La estan cia ti ene lug ar de febrero a may o de 2015, en la Uni versidad d e
Liechtenst ei n, bajo la supervisión del Pro fesor Peter D roege , Professo r and Chair
for Sustainab le S patial Develo pment , Chair University Senate, Academic
Director, and Doctora l Program i n The Institute of Architecture and Plann i ng of
University of Liechtenst ein.
Durante este periodo , la invest igadora participa e n d istintas actividade s y
programa s de investigac ión:
Participa ción en las clases de l a asignatura Des i gn Stud io SS 2015 del
M aster’s degr ee programm e in Arch i t ec t ure d el Prof. Peter D roege,
centradas en el diseño urbano sosten ible y el desarro llo de estrategias y
diseños para zonas urbanas, ciudades y regiones, en respuesta a las
32
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
principales opo rtunidades y desafío s de ho y. En esta asignatura, l a
ciudad, el pueb lo y e l asentamiento hum ano se analizan d esde el punto
de vista de la comun idad y la participa ci ón pública. El estudio combina
la arquitectura c on la regenerac ión de la c omu nidad, el es pacio
público y el diseño urbano, el urbanis mo y el paisaje, con la
participa ci ón ciudadana y con concepto s avanzados de la energía
local y la autonomía del ag u a, l a biodi versidad y la realización de
paisajes producti v os. Su misión es ayud ar a combat ir el cambio
climático y ot ros des afíos para l a sostenibilid ad social, e conómi ca y
ambiental, fomentar la conectividad gl o bal, mientras se c onstr uye la
prosperidad l o cal redu ciendo la hue lla ecológica.
Dentro del p rograma de la asignatu ra Des ign Studio SS 2 015 , s e propon e
un v iaj e de estud ios temático dedicado en esta ocasión a la Ciudad
Suficiente , Suf f icienCit y: Zuric h
‐
Duisburg -Hamburg
‐
Berl in
‐
Lausitz . Durante
10 días acom pañada por el Profesor Peter Droege, la Tutora A nís Radzi,
y alumnos de distintas nacionalidade s, se acerca al desarro llo urbano
espacial sostenible a través de l a histo ria de las Exposicion es
Internaciona les de Edificación ( I BA ) y la puesta en v alor de l a regió n
alpina del Lago Constanza y Valle del Rin, en su preparación para una
futura Exposic ión Internaciona l y otras i n iciativas de i n vestigación más
grandes. El objetivo que plantea el Profesor Droege a sus alumnos es
descubr ir si la Exposición I nterna cional de Edificios ( I BA ) es la fórmula
más apro piada para el desarrol l o de una región como la de l Lago
Constanza-V alle del Ri n Alpino y en tal caso cómo debe ser
implementado un I BA , además de valorar los dif erentes modelos de
organizac ión , examinar los distintos interes ados en el desarro llo de la
región y des cubrir las fórmulas de financia ci ón necesarias para l le var
cabo una exposición de tal relevancia. A lo largo del viaje se visitan l a s
principales IBA’s de la Historia de Centro Europa, desde la primera
DarmstadtM athi lenhö ne de 1901 hasta la últim a en Hamburg de 2013,
incluso la I BA 2022 aún no celebrada, se rá examinada y evaluada.
33
INTRODUCCI ÓN
Entre vi aj es y clases, se pr o fundiza en el e studio de casos de bu enas
prácticas de tran sición energética en regiones c ent roeurop eas, que
ponen de man ifiesto que el incremento de l a of erta de energí a
renovab le of rece muchas ventajas, tanto en forma d e ahorro fi n anciero
y de i ngre sos, como nuevas oportunidades de empleo de alt a calidad,
una mayor seguridad polít ica e nergética, medidas de protecci ón del
clima y mejoras ambientales en general . En centro Europa l a s r eg iones,
las c omun idades, las empresas y los resident es apuntan cada vez más a
la autonom ía energética r eno vable. En A lemania, por ejem pl o, más del
50% del terr itorio está ocupado por munic ipios, condados y regiones
que han establecid o estos objet ivos o están en el camino de
alcanzar los como regiones pi on eras. En el área del L a go Constaza, se
han estable cido a lo largo del tiempo num erosas iniciativas q ue sirven
como modelo, es el caso de Baden-W uerttemberg donde se ubica un
complejo solar financiado c oo perat ivamente, o Wildpolds ried en
Baviera considerada la princ ipal comunidad exportadora de energía, o
los o bjetivos propuest os por el Estado austríaco de Vorarlberg para
alcanzar la autonom ía basada en energía reno vable en 2050. Son
iniciativas pertenecie ntes a un a misma región que compa rten cuatr o
países diferentes. Tod as estas iniciativas ponen de manifiesto que, junto
con la eficienc ia energéti ca, la suficiencia y la tecnología, es necesario ,
además, la salvaguard ia de l o s marcos políticos diseñados
adecuadament e par a desen cadenar el desarrol lo de la energía
renovab le a partir de las restr i c ciones actual es. La trans ici ó n energ ética
supone un esfu erzo comunitario que requiere l a particip ación de todos
los actore s para recompens ar a todos po r igual (Droege, 2014).
A partir d e ent revistas a los d is t intos agentes in volucrados en el pr oc eso de
producción, distribuci ón y consumo de la energía reno v a ble en Liecht enstein,
se obtiene info rmación sobr e l o s planes estratég ic o s para la ge stión
energét ica , cuál es la respuesta de la so ciedad a nte estos objet ivos, y a l
mismo t iempo cono cer qué mot iva a l os ciudad anos de Liechtenstein pa ra
invertir en energías ren ovables.
34
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
Ima gen 4: G rup o de estudi antes bajo la tut ela del Profesor Pet er Droege, en el vi aje de
estudi os Suffi cien C it y, durante la est ancia i nternacional en Li echtenstein. Berlín, m arzo
2015. Fuente: I magen de la autora.
A modo de sínte sis se repres enta en el siguiente gráf ico ( gráfico 1), la influen cia
de las contr ibuciones en el origen y contexto de esta tesis doctor al:
Gráfico 1 : Sínt esis de la tesi s doctoral. Fuente: elab o raci ón propia.
35
INTRODUCCI ÓN
Planteami ento del pr oblema e hipótesis de partida
En este paradigma actual de insostenib ili d ad en el que el princi pal pr o blema
es cómo hacer frente a los desafíos del cambio c l i m ático c on la necesari a
participa ci ón tanto de los ciud adanos como del impu lso político, nos
planteamo s a qué escala trabaja r l os proc esos de tr ansformac ión ur b ana para
reducir las emisione s de gases de efecto invernade r o, al mismo tiempo que
alcanzar la soberanía ener gética.
Nos planteamos trabaj ar desd e d istintos espa ci o s los pro cesos de tr ansición, en
general, y energética en particular, y presentar la estrateg ia de producció n y
gestión socia l de la energ ía para avanzar en tema s como la pobreza
energét ica, el ahorro, la ef i ciencia y la pr od ucción con renovab les, de form a
colectiva y cooperat iva.
La s preguntas que nos planteamos reso lver c on es t e trabajo de investigac ión
son:
1. ¿Está España alinea da con l a s estrategias eur op eas de tran sición
energét ica?
2. ¿Cuá l es el context o social, político y económico en el que nos
encontramos en España? ¿Hacia dónde nos lleva la tran sición
energét ica?
3. ¿Existen experiencias europea s d e producción c ol ectiva y gestió n
social de l a energía replicable s en España?
4. ¿Cómo podemos involucrarnos desd e distintos niveles y escalas de
participa ci ón pa ra i mpulsar i niciativas de trans ición energética que
favorezcan el camb io hacia un modelo energético renov able,
distribuido, y centrado en la c i udadanía? ¿Qué escalones podrem os
alcanzar en la escale ra de la transic ión energética con l a situa ción
actual en Es paña?
36
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
La actual situación de crisis sistémi ca, al ti em po que ha d ejado sin f inanciació n
a los program as púb licos tanto de rehabilitac ión energ ética como de foment o
de las energías renovables, ha puesto de manifiesto las limitacione s del
modelo, por lo que es preciso repensar est as políticas poni endo en juego todo s
los recurso s de los dif erentes agente s sociales , económicos, técnicos y políticos.
En este trabajo de investigación se plantea como h ipótesis de partida la
necesaria ref lexión sobre el papel que deb e tomar la admin is t ración púb lica
en el i m pulso de los pro cesos de rehabilitac ión, de mejora d e la eficiencia
energét ica y de impulso de las energ ías renovab les . “Pensa mos que es
necesario r ealizar una transición desde las políticas orienta das al
fortalecim iento del mercado con acciones directas del estado y
planteamiento s asis t enciali stas, a una política de estímulo a l a capacidad de
autoorganiz aci ón y autogest ión social” ( Equipo Barrios en Transición, 2015). Por
otro lado, part imos del convencim iento de que fomentando la participación
social creamos ciudadanos más libres, capaces de i m pulsar una transici ó n
energét ica hacia un m odelo más sosten ible, justo y democrát ic o, basado en la
producción distribuida y la gesti ón comun i ta ria de energ í a a partir de fuentes
renovab les . Las iniciativas de gestión soc ial de l a energ ía en siner gia con los
procesos de transformación urbana sostenible a distint as escalas, conjugand o
la acción tanto de abajo arriba como de arriba abajo generan un potencial
transformado r que pu ede acelerar la inaplazab le transición ene rgética.
Objetivos
El marco teórico, c on ceptual y metodológico que se plantea de referenci a
para poner en val o r los modelos de producción y gest ión soc ial de la energía
como herram ienta de innovac ión social, servirá para a lcanzar el objetiv o
general que se propone con este t ra baj o de investigación, que es analizar e
impulsar exper iencias de produ cción y gestión social de la energ ía desde
distintas es calas de partic ipación, tendentes a alcanzar la soberaní a
energét ica.
37
INTRODUCCI ÓN
Como obje tivos específicos se plantea :
1. A nali za r el ma rco político y normativo eur opeo, español, andaluz y
sevillano para el i mp ulso de la trans ición en ergética ha cia un mo delo
basado en l a p roducción a p artir de fuentes de energía renovables,
distribuido y c ontro lado por la c iudadanía, destacando tres enfo ques:
el pape l de la eficiencia energét ica, el a utoconsumo y la pobre za
energét ica, en el proc eso de trans ición.
2. A nali za r el contexto social, pol ítico, ec onó mico y ambienta l, desde el
discurso de expertos involucr ados a distinto s ni veles con e l c am bio de
modelo en ergético qu e deseamos.
3. Ident ific a r y poner en valo r iniciati vas de producción y ge st ión so cial de
la energía, r ef erentes en el marco europeo, espa ño l y más allá, qu e
contribuy en desd e distintos contexto s a a celerar la transició n
energét ica.
4. Examina r y compa rar a tra vés de meto dologías de invest igación -
acción-part icipación, di st intas man eras de inv o lucrase en la trans ición
energét ica que sitúe a l a ciudadanía en el c entro del sistem a
energét ic o, fomentan do una nueva cultura del ahorro y la eficienc ia
energét ica, la gestión colectiva de la dem anda y la autoprodu cción
cooperat iva de la ene rgía necesaria par a una mejor calidad de vida.
Marco epistem ológico y estr uctura de la t esis
Los distintos bloques temáticos en los que se di vide este tra ba jo de
investiga ci ón respo nden a la estructu ra formal de tesis doctoral donde aplicar
el método científi co para la obtenc ión de un conocimiento v á l i do, que
permita comprender l a realidad sobre un determinado tema/problema.
Además, la investigac ión se plantea para obt ene r un conocim iento útil que
permita la inter v en ción sobre la realidad. Por ello esta investiga ción se
adscribe al p aradigma de l a investiga ción acci ó n - participación , utili zan do
métodos tanto cuantitat ivos como cualitativos de generac ión de
conocim iento.
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LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
De esta forma, el tra bajo se estructura en una introdu cción inicial, un marco
teórico y metodoló gico que compr ende los capítu l os del uno al tres, un bloque
de investigac ión, análisis y resultados desa rrollados en otros c u atro c ap ítulos,
del cuatro al siete, unas conclusiones finales , las referen cias bibl iográficas y los
anexos.
En l a i nt roducción se sitúa a l a investig adora y el c on texto de la investiga ci ó n.
El marco teó rico y meto dológico se estructu ra en t res capítulos d esarrollado s
en ba s e al estado de la cuestión referente a la si tu ación energética a nive l
local y global. Partimo s , en el capítulo 1, del contexto act ual de crisis sistémic a
sufrida en l os úl t imos años, que ha puesto de manifie sto un te ma hasta el
momento ocultado, que el mod elo energético actual ya no es sostenible. Se
considera la energ ía un bi en básico, necesar io para el desar rollo h umano, que
influye directamente en la calidad de vida de las pe r sonas. Se detallan de
manera objetiva l os problemas que está causando el actual mode lo
energét ic o e n nuestr o país , y se pl a ntean algunas cla v e s para afronta r el
cambio de maner a sostenible y sust entable, que pasa po r un cambio de
modelo no sólo energético sino t ambié n por un cambio de modelo socia l,
basado en la adquisición de hábitos más sostenibles , pr o vocando una
modificación tanto de nuestra form a de consumir como de l a forma de
producir. Se trat a de la transforma ción de l model o económ i co, incluso de l a
forma de enten der la democra cia. Intentando evitar el pensami ento
catastrofist a de muchos ecologista s, s e plantea este estado de crisis como un
espacio de opo rtunidad, donde la toma de c on ciencia sobre el p roblema que
nos afecta, sea el imp ulso para la consecuci ón de los objetivos.
Sentando las bases de que una forma dif erente de pr od ucció n y gestión de la
energía es posible, en el capítulo 2, se fundamenta la necesidad de centrar el
análisis y la búsque da de soluciones en las personas, así como en l a
capacidad de organización y colaborac ión para la reso lución de conflictos
de forma colect i va , y l a capacidad de resiliencia del ser humano. Se
desarrol lan l os c on cepto s de produ cción y gestión social de la energ ía a partir
de los conceptos de pr odu cción y gestión social del hábitat, relacion a ndo el
derecho a l a energía con e l derecho a la vivienda y la ciud ad, la democ racia
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INTRODUCCI ÓN
y la soberan ía energética. Se enmarca la transición energética dentro de la
economía social y solidaria, y la ap ue sta por el bien común, en l a que se
desarrol lan l a s cooperativas de product ores y consumidores de energí a
renovab l e, y las comu nidades de energía.
A continuac ión, en el capítulo 3, se define la investigac i ón- acción parti cipativa
como metodología de análisis, describi endo las distinta s herramientas
complem entarias de la I A P utili z adas para la i m plementa ci ón de la
investiga ci ón: la entrevist a , la encuest a, la obser v a ción participant e y las fich as
de análisis, las asambleas, los talleres de formación, jornad as y actividade s
vecinales, etc., así como l as metodolog í a s aplicadas en l os tres c aso s en l o s
que se ha participado.
Los siguient es capítulos conform an el cuerp o c e ntral de la investi gación y van
dando respuesta a los objetivos planteados. A sí en el capítulo 4, se analiza el
marco regu latorio del modelo energéti co ex istente, realizando un r ecorrido por
la evolución regulatori a de l sector energétic o a las distintas escalas, desde la
escala europea hasta la e scala muni cipal, poniendo especia l énfas is en los
aspectos relacionado s con la regulación de las medidas de eficiencia
energét ica, el fomen to de las energías renovables, el autoco nsumo y la
pobreza en ergética.
En el capítulo 5 , se es t udia el contexto social , político, económico y ambiental
a partir del discurso de las personas ent revistadas, detallando el mod elo
energét ic o que tenemos y ap unt and o ha cia el modelo d eseado se analiza n
las diferentes propue stas que se formu lan pa r a acelera r el pro ces o de
transición en ergética.
En el capítulo 6, nos centramos en el es t udio de experien cias de buenas
prácticas en prod ucción y gestión socia l de la ene rg ía , clasif icadas en función
de los actore s que las promue ven , centránd onos en experienc ias que impu lsan
una transición energ ética que además de fomentar la sustitu ción de
combustib les fósiles por fuentes de energía renovables, involucran a la
ciudadanía en la cad ena de valor d el sector ener gético.
Concluye l a investig ación, en el c a pítulo 7 , detallando e l trabajo de
in v e stigación-ac ci ón -participat iva realizado desde tres pers pectivas difer entes:
CAPÍTULO 1 . EL COLAPSO DEL MODELO ENERGÉTICO .
CLAVES PARA EL CAMBIO
“De esta crisis, España n o saldrá si n renovables”
Javier Garc í a Breva
“The imm ed i ate move to rene w able energy i s not an unbearabl e strain, but ra ther a
uniq u e soci al and economi c opportunity”
Dr. Herm ann Scheer
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LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A
Partic ipando en la Transición E nergética
Ima gen 1 : Un aldean o de Hornos (Lausi tz) entrega al Profesor Peter Droege el libro q u e
cuenta la historia de su puebl o, q u e f u e deva stado por la mi nería a ci e lo abiert o para
la extracción de li gnito. Tras 28 años de rei vindicaci ones soci a les los al deanos fueron
reubic ados y el puebl o fue demoli do en s u totalidad en 2004 - 2005. Todavía ho y siguen
luchando por el ci erre de las mi nas y l a supervi vencia de otros pueblo s. C ottbus,
Branderburgo ( Alemania). Marzo 2015.
Fuente: Fot o graf ía de aut ora.
Cit a 1 : J avi er García Breva, Presi dente de N2 E y expert o en políti ca en ergética.
Coautor del li bro Alta Tensi ón (Barcia, Romer o, & et al., 2014)
Cit a 2 : “ El paso i nmediato a la energía renovab le no es una ca rga i nsoportable, sin o
más bien una oportunidad social y económic a úni ca ” Dr. Herm ann Scheer (29.04.1944
- 14.10.201 0) , Memb er of t he German Parliam ent, since 1980; Presiden t of EUROSOLAR -
The European Association for Rene w a ble E nergy; General Chairm an of the World
Counci l f or Renewable Energy ( WCRE); Author, policy in novator and global l eader in
the fiel d of renew able en ergy .
49
CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O
CAPÍTULO 1. EL COLAPSO DEL MODELO ENERGÉTICO. CLAVES PARA EL
CAMBIO
1.1. E l para digma energéti co actual y las pers pect i vas de futur o
1.2. El mo delo energéti co en España. C entrándonos en el sistema eléctrico
1.3. Consecu encias del ac tual modelo en ergético
1.4 . Algunas claves par a afron tar el cambio
El primer paso para e v i tar el colapso energético es tomar conc iencia de que el
agotamiento de los combustibles fó siles y el uranio es una realidad ind iscutible,
según la informac ión que nos llega de fuentes incuestion ables como la Energy
Informat i on Administr ation (EI A ) , l a Internat i o nal E nergy Agency (IEA) , Oil&Gas
Journal, World Energy Council o la I nternat ional Atom ic En ergy Agency . El
segundo, no menos preciar el hecho de que las energías renovab les , las
procedentes del sol, el viento y el agua, son ab und antes, más baratas y de las
que podemos aprovech arnos para abast ecer prácticamente el 100% de
nuestras ne cesidades energéticas a ctuales y futuras ( Centelles, 201 5).
Sin duda, l a transición energética urbana es el desafío al que se enfrenta la
civilización del s iglo XXI. Un reto que sól o podrá ser resuelto de manera
satisfactor i a c on un a combinación de efi ciencia, innovación cultural y un
cambio hac ia las energías reno vables (Scheer, 2008). Un futuro sin
combustib les fósiles ni nucleares, aprovechando las fuentes de energ ía
renovab les no sólo es posib le sino que es lo más benef icioso de sde el punto de
vista socia l y económi co para la human idad y el planeta.
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LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A
Partic ipando en la Transición E nergética
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CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O
1.1. El parad igma actual y las perspectivas d e futuro
V iv imos en un mundo desarrollado en el que los excesos y el consum o
descontro lado nos ha cen ma lgastar s in lí m i t es l os rec ursos energético s qu e la
Tierra t ardó millones de años en generar. Vivimos en un modelo de sociedad
de consumo y crecimiento económico ilim itado sostenido por un mode lo
energét ic o ini ciado en la era del desarrollo industr ial, ha ce má s de 200 años,
basado en la explot ación de l carbó n y, más tar d e, del petró leo, del ga s
natural y del u ranio ( Ri b a, 201 3b), que está ll e gando a un final peligro so. El
precio de l gas , de l petróleo, de los alimentos aumenta al mismo tiempo que el
desemp leo y la deuda de l os c on sumidor es , l a deuda de los Estados esta
descontro lada y l a recuperac ión ec o nómic a es cada v ez más lenta. Estamo s
ante lo que el ec o nomista y expe rto en Medio Am bi ente, Jeremi Ri fk in (2011) ,
denomina la era de la Tercera Revolución I ndust rial , una situaci ón de crisi s
global que debe ser vista como una oportun idad, donde la s energías
renovab les y las tecnolog í as de internet v an a permitir en pocos años que lo s
edificios y l as ciudade s sean autosuficiente s energéticament e marcan do el fin
de la dependen cia de l o s combustibles fós iles , dando paso a una ec onom ía y
una industria “ verde” asociada al us o de e nergías r enovables, cada vez má s
eficientes, descentra li z adas y limpias, con emis iones cero .
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LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A
Partic ipando en la Transición E nergética
1.1.1. El modelo energético actual llega a su fin
Para contextualiz ar el marco en el que se si túa esta investiga ción, y entender
por qué afirmamos que el mod elo energét i c o está llegando a su fin y por tanto
por qué es necesario posicionars e para afron tar los cam bi o s de una man era
más benef iciosa par a todos, vamos a r ecordar algunos conce ptos que no s
ayuden a comprend er de una forma sim plificada cómo funci ona el actual
modelo en ergético.
Llamamos fuentes de energía primaria a las que encontra mos en la
naturaleza, que pued en ser renovables, como l a solar, eólica, hidráulica, o
biomasa , o bien son fuentes que se agotan como el carbón, el petróleo, el
gas, o el uranio. Pero para que estas ener gías sirvan para satisf acer nuestra s
necesidades y hacernos la v ida más fácil , para poderla emplear en los
hogar es para c o cinar los alimento s o refriger arlos para conser varlos, para
disfrutar del agua caliente, para la calefacción o refrigerac ión del pr op io
hogar , para poner en funcionamiento un si nf ín de aparatos electrón icos, o
para trasladarno s de un lugar a otro , es nece sario t ransformarlas, pasando a
llamarse fuentes de e nergía in termedia, final o útil , que puede ser ener gía
eléctrica (no almacenab le), ene rg ía motri z (combusti ble, al m acenab le) o
energía térm ica (calor, también al m acenab le), que se obtienen en las
instalacione s claves del sistema energético, las central es eléctrica s y refinerías
de pe tró leo, a partir de l as que hemos denominado fuente s primarias.
( Centell e s, 2015; Ruiz, 2 006).
Recordar las leyes y principios más básico s que rigen la energía, nos va a
ayudar a comprender el porq ué de la necesidad de un c am bio de
paradigma. El prin cipio de conservación de la energía , “ la energía no puede
ser c re ada ni des t ruida, s ó lo puede ser tra nsformada ” , nos recuerd a la
posibilidad d e transform ar una fo rma de energía en otr as, según nos conveng a
para satisfac er una neces idad en cada momento, con una sola limitación, la
segunda ley de la ter modinámica , “ en toda transformac ión la energí a se
degrada siempre hacia una forma de energía de menor calidad ” ,
degradac ión que se tradu ce en unas pérdidas en forma de ene rgía térm ica
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CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O
no recuperab le. Son en estas transform aciones y en estas pérd idas don de
radican la mayoría de las complejidades del sistema energético ( Centel l es,
2015) .
A l fi nal de todo el pro ceso, por cada uni dad de energía realm ente ut iliz ada, se
ha nec esitado una cant idad mucho mayor de energ ía prim aria extraída en un
determin ado luga r del planeta. E l cami no que recorre la energía d esde dond e
la extraemos ( fuentes de energía primari a) hasta donde la utilizamos ( energía
útil), son los llama do s it inerarios energ éticos .
El itinerario energét ico es un concepto que expresa el rendi miento que
proporcion a una energía prim aria tras ser transpo rtada y convertida en
energía útil o utilizabl e par un fin determinado. Pues bien, de forma gener al
sólo una tercera parte (si hablamo s de electricidad) o una quinta parte
( cuando hablamos de movilidad) de l a energía primaria es apro vechable, el
resto se pierd e, se des perdicia. ( Centelles, 2015; Ruiz, 2006; Sans & Pul la , 2013) .
Los i t inerarios energét icos de los combustibles fósiles ( petról eo, gas, carbón y
uranio), tienen en c o mún, en primer l u gar, l a contaminac ión que producen ,
debido a la cantidad de CO 2 que se vierte a la atmósfera, por el hecho de
que neces itan ser quemados pa r a producir energía, o como en el caso del
uranio en el pr o ceso de extracción para su obtención y transfo rmación en
combustib le . E n segundo lugar, es la baja rentabilidad energética que se
obtiene de ellos, debido a l os múltiple s paso s que componen sus itinerarios en
los que se acumulan importantes pérdidas de energía, sólo una parte de la
energía inicial es a provechada como energía út il al f inal del proceso. Y en
tercer lugar, es que se trata de fuentes limitadas, c u antificab les y
almacenab les ( Sans & Pulla, 2013) .
Cuando no s encontr amos que las res ervas de ene rgías fósiles empiezan a
escasear, es necesa rio pr e guntarse cu ánta energía útil nos v a a ap ort ar un
determin ado pro ces o de t ransformac ión d e energía, y com pararlo con la
energía que ha supue sto ponerlo en marcha y manten erlo. La tasa de retorno
energético ( TRE), es un indicador que relaciona la c antidad de e nergía útil que
dicho proceso retorna (E R) y la energía útil ( EI ) invertid a en des a rrollar y
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LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A
Partic ipando en la Transición E nergética
mantener ese proc eso de transformación de energía: TRE = ER / EI . Result a
evidente que para ser considerado rentable en términos económi cos,
necesitamos procesos de produc ci ón de energía con una TRE mayor que 1
( Ball enil la & Ballenilla, 2007).
En los procesos de extracción de l os c om bustibles fósiles es nec esario in vertir
cada vez más recur sos para aprovech ar unas reservas cada v ez má s
inaccesibl es, obteniéndo se cada vez m enos energía útil f inal. Mientras que la
TRE de los combusti bles fósiles tiende a disminuir, l a TRE de las energía s
renovab les es cada vez mayor, gracias a los avances de la tecno logía con la
que s e produ cen equ ipos y materiales má s eficiente s y que necesitan meno r
cantidad de energía para ser fabricados. Las energías renovable s (biomasa ,
solar, eólica, hidr áulica, marina o geotérm ica), además, pueden ser
considerad as fuente s limpias e inagota bles, no hay emisiones de CO 2
asociadas a la produ cción de energ ía
1
y no existen reservas que puedan
agotarse. Son flujos gratuitos distribuidos en mayor o meno r me d ida por todo e l
planeta, y ade m ás los pr o cesos de pr od ucción de energía a partir de estas
fuentes son má s cort os y sencillos q ue l os de l a s f ós iles. M ientras que l as
pérdidas energétic as producidas durante los recorridos energéticos de
transforma ción de la ene r gía fósil en energ ía eléctr ica o en energía motriz s on
muy elevadas, l as energías renovables al requeri r menos transfo rmacione s, ya
que no hay que extraer, ni trans portar ni refinar ni t ampoco convertir calor, en
movimiento y l u ego en electricid ad , ti enen unas pérdidas energé ticas mucho
menores. Los procesos distribuidos y la sencillez de los m ismos, además, facilita n
un mayo r control sobre las misma s, de jando menos o portunidade s a la
especulac ión (Sans & Pulla, 2013) .
Aunque este indicador bien aplicado s erviría para justifi car l a decisi ón d e
abandonar progresiva mente l a extracción de l os combust ibles fós i l es, hay que
considera r otros aspe ctos que hacen que esto no s e a así. Son múltiples los
1
Si bi en es cierto que la p rodu cci ó n de energí a renovable por sí n o emi te CO2, habría
que c onsiderar las emisiones p roducidas p ara la fab ricación de la i nfraestructura
necesaria p ara la gen er aci ó n de en ergía a p ar tir de fuent es renovables , c omo son los
pan eles fotovoltai cos, la s t u rbi nas eóli cas, et c. e n el ca so en el q u e se fab ricaran con
un mix energét ico como el actual, que incluye u n mayor porcent aje de fuentes fósiles
y contamin antes.
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CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O
factores, económ icos y financieros, junto con las s ubvenciones explícitas o
encubiertas, l os que distorsionan la c o rrelaci ón entre el indicado r de eficiencia
energét ica, la T RE, y el indicador de eficiencia monetaria, el beneficio, que
permite manten er explota ciones de m uy baja T RE pero con un buen
rendimiento económ ico, como el caso de c ent rales nucleares ya amortizadas
( Centell e s, 2015) .
Además habría que tener en cuenta la energ ía empleada en l a fabrica ción
de lo s apa ratos y la construcc ión de las i nf raestructu ras, el orig en de los
materiales empleados, la contaminación pr od ucida en cada parte del
proceso, es lo qu e se denomina an álisis del ciclo de v id a de un pr o ceso o
producto, par a tratar de evaluar la energ í a transformad a o transportada a lo
largo de toda la vida de cada aparat o, o infraestructu ra, e imputar el
rendimiento de cada itinera rio a la en ergía embebida en el proceso
( Centell e s, 2015; McDon ough & Braung art, 2005; Ruiz, 2006).
Si además tenemos en cuenta el c ost e económico que supone el modelo
energét ic o fósil, hemos de hablar de la Factura Exterior de los combustibles
Fósiles (FEF) , refer ida al c ost e total que las empresa s importador as de petróleo,
gas y carbón (sin incl uir el uranio), pagan por estos combustible s en estado
primario. Sans Rovira ( 2016) , calcula que en países c om o Españ a , y bu e na
parte de los de la Unión Europea ( UE), que no tienen produ cción propia, esta
factura es extremadam ente alta, alca nza ndo pa ra el año 2012, en Espa ñ a l o s
50.000 millones de euros, y en el conjunto de Europa, para ese año , 350.000
millones de euro s. Si además se suma el co ste que suponen los c ombustibles
fósiles año tras año desde 2015 hasta 2050, la factura exterior fósil acumulad a
se dispara. Si al gasto que pagan las em pres as por l o s combust ibles en estado
primario, le sumamos los gastos de transport e, refinería y distribución , más los
márgenes come rciales y los impuestos , s upon e para los ciu dadanos un importe
2,5 veces superior. Considerando que en España el 80% de l a e n ergía utilizada
es de origen fósil (gas, petróleo, c ar bón y uranio ), es ta dependen cia
energét ica supone que España tiene que importar más del 70% de l a energí a
que utiliza, según los datos de Eurost at (2016), convirtiéndose en el segundo
país c on mayor dep endencia energética de la U n ión Europea, que sin entra r
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LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A
Partic ipando en la Transición E nergética
Existen mu ltitud de estudios y p ropuestas sobre transi ci on es energ éticas y s ob re
planes para alcanza r un modelo 100% renovab le, q ue cubra las necesidades
energét icas del momento actual, entre otros: Re newable Energy Outlook 2030
(Peter & Lehmann, 2 008) del Energy W atch Group , o A P lan to Pow er 100
Percent of the Planet w i th Renewab les ( Jacobson & De lucchi, 2009), publicado
por la re vista Sc ientific Am erican . Y a nivel m ás local, la s erie de i nform es
[R]evoluc ión Energét ica que ha elaborado Greenpeace en colabora ci ón con
el Instituto de I n vestigación Tecnológ ica de la Universidad Pon tificia de
Comillas, demuestra n qu e existen soluciones para satisface r nuestras
necesidades energéti cas dentro de los lími t es de sostenib ilidad del planeta en
el que vi v imo s, y que es pos ible ponerlas en marcha con la urgencia que s e
requiere. El Informe Re novables 2050 (García et al., 2005) , analiza el poten cial
de las renovab les en nuestro país, y concluye que se cuenta c on un potencial
renovab le tal, que sería capaz de abastecer más de 56 v ece s la demand a
eléctrica de la Españ a peninsula r, y más de 10 vece s la deman da energét ica
total para 2 050 . El siguiente informe Renova bles 100% ( Garcí a & Cantero, 2007) ,
demuestra que un sistema eléctr ico basado c om pletamente en renovables es
técnicament e posible y económ icamente asequible, con total gar a ntía de
suministro en todo mo mento. Y el último y más reciente, el estudio Energía 3. 0
(García & Cantero, 2011) , muestra c óm o satisfacer excl u sivamente con
renovab les todas las nec esidades de ene rgía en todos l o s sectores ( transporte,
edificac ión, industr ia, etc) , y cómo hac erlo d e forma más f ácil, r áp ida,
sostenible y asequible gracias a l a eficiencia energética y a l a i nteligenc ia, y
demuestra que además de ser técnica mente v iable, resulta mucho más
favorable de sde el punto de vista técn ico, económico y ambiental .
Se trata de importantes aportaciones para el c ono cimien to de las
posibilidade s que tienen las renovables y para tom ar concien cia s obre la
necesidad de hacer más raciona l el gasto energético. Y esto tanto en lo que
se ref iere a la cantidad de ener gía utilizada como a la ade cuación d e la s
fuentes de pr od ucció n de la misma y a l a s redes implicadas en su distribución.
Prácticament e todos estos estud ios, desarrollados a l o largo de más de una
década, coinciden en modelos basados en la c ol aboración más que en la
63
CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O
competen cia, modelos organizado s en tor no a unidades vi t ales y territoriales
de dimensiones más “ humanas ” , transformando el modelo energético en
paralelo con importantes transformac iones económicas, sociales y culturales.
Ya existen numeroso s ejemplo s de ciudad es que han dado el paso de tr ansitar
hacia un modelo energético menos contamin ante, basado en fuentes
energét i c as reno vables y distribuid as : los parques eólicos de A ustralia
suministran más electricidad que las centrales de carbó n; en China, el agu a
para 170 m ill on es d e hogares e s calent ada por energía so lar ; en e l Reino
Unido, durante var ios días en ag osto de 2014, la electricidad eól ica eclipsó a la
del c ar bón ; y en España, el viento está cerca de s up erar a la energía nuc lear
como prin cipal fuente de electricidad ( Brown, 2015) .
Con casi siete mil millones de persona s en el mundo , nos vemos obligado s a
compart ir uno s recurso s fósiles cada vez m ás escasos y más costoso s de extraer
y transformar en energía útil. Si añadi mos, además, l a toma de concienc ia
sobre l a s c ons ecuencias desastrosas de quemar combust ibles fósiles, la
dificultad de r eciclar sus resid uos, las em isiones tóxi cas, y sus efectos sobre e l
cambio climático, es por lo que nos vemos obliga dos a encontr ar una salida
que nos permita vivi r con menos energía, siendo más ef ic ientes en el uso que
hacemos de ella, y obteniéndola siemp re que sea posible de fuentes
renovab les . Este siglo XXI , será e l siglo de las te cnologías relacionadas con la
información y las tel e comunicacion es, y también el siglo de l a s tecnologías de
la vida y l a reprod ucción. Estamos ante una nue va et apa en el desarrollo de la
civilización, qu e ha de s er el siglo de la transformac ión del modelo energét ic o,
porque s in energía no hay vida de ning ún tipo (Fernández & González, 2014) .
Partiendo de la premis a de que el derecho al uso de la energía es un derecho
fundamenta l e inalienable, l a cuestión energética se transfor ma en una
cuestión ética, por la obligación moral de crear mode los energéticos
inclusivos . Si todos dependemos de un suministro de energía, nadie debería
poder nega rnos es te derecho vital, un derecho que sólo es posib le asegurarlo
con una gest ión de mocrática de l os procesos energéticos. Una gestión
democrát ica que se consigue con mod elos des centralizados, acercando el
64
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A
Partic ipando en la Transición E nergética
"control" del proceso de producción y di st ribución al usuario final. Los modelo s
energét ic o s descent ralizados tienen la c a pacidad de incid ir positi vamente en
la construcción de sociedad es más justas y democr áticas. Modelo s
descentra li z ados por encima d e que las fue ntes que lo nut ran sean renovables
( Scheer, 2011).
Como bien define Riechmann ( 2004) “e n definitiva, lejos de hallarnos ante los
problemas tecnológic os de conseguir siempre más agua, energ ía, alimentos,
sistemas de eliminación de residuos, etc., en realidad tenemos sobr e todo que
resolver p roblemas filosófi cos, políticos y económicos q ue se refieren a la
autogestión colectiva de las necesidades y los medios para su satisfacción. En
un “mundo l l eno”, no se trata ya d e un (imposib le) aumento indefinido d e la
oferta, sino de gestión gl o bal de la demanda ”. A demás del terrible impacto
que nuest ro modelo e stá teniendo en el clima, l os dato s económicos deberían
convenc ernos de la ur gencia del cambio.
1.2. El modelo energético en Es pa ña. Centrán donos en el
sector eléctr ico.
1.2.1. Características del modelo energético en general
En España el mo delo energético no se diferenc ia mucho del resto de reg iones
desarrol ladas de l mundo. Según definen Barbero & Llistar ( 2014) en su i n forme
“El modelo energéti co español. U n análisis desde l a Coherencia de Políticas
para el Desar rollo”, con los datos actu alizados de l Ob s ervatorio de Energ ía y
Sostenibi li d ad en Espa ña ( Bellver et al., 2016) , se trata de un mod el o con un
alto consumo de energía primaria y final , que no dejó de aumentar de sde
1990 hasta 2007, duplicándo se en este último año. Sólo la recesió n española y
el c o lapso del sector de la construcción consigu ieron frenar es te au mento
desde el año 2008 y hasta l a fech a . Un modelo basado fundamentalment e en
la combus tión de p e tróleo (42%), g as (2 0%), uranio (12%) y carbón (11%),
( I lustrac ión 1) , extremadament e d ependiente de la importación ex ter ior de
estos recurso s no renovab l e s , que dad a la baja disponibil idad de combustib les
65
CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O
fósiles en el te rritorio, supone que España tie ne que importa r de países t erceros
el 86 % de los recurs os primarios , muy por encima de la me dia europea, lo qu e
desde el p unto de vista de la segurid ad ener gética interna r epresent a un
sistema m uy vulnerable, provocan do un a factura energé tica eq ui valente al 5 %
PIB , acer cándose en 2012, a los 50.000 mil lones de euros anuales.
Ilustraci ón 1: Di stribución del consumo de energía prim ar i a en E spaña, en el año 2015.
Fuente: Inform e E stadístico An ual 2015 (C ORES, 2016) , a parti r de los dat os de la
Di recc i ón General de Política Energéti ca y Min as, del Mini s teri o de Industria, Energía y
Turismo, para el año 2015. Recuperad o de : h ttps:/ /g oo.gl/D60a5R Consulta do:
28.02.2017 .
A su v ez, debido a las fuentes de energía utilizadas, se trata de un modelo
altamente contamina nte , con unas em i s iones de gases de efecto invernadero
que se increment aron hasta un 160% en 2007 r especto a los índices de 1990 ,
hasta que el es t allido de la crisis impuso un decrecimiento brusco de la
economía frenando las emisiones. Aun así, España sigue siendo uno de l o s
países europ eos que pe or c u mple l os comprom isos establecidos en el
Protocolo de Kyoto, c on tabilizándo se en el año 2014, en torn o a los 2 70
millones de to neladas.
Desde el punto de vista de l os usos finales de energía (Ilustración 2) , el modelo
español s e descom ponen fundamentalm ente en t res sistemas: transporte,
eléctrico y calefacción . C as i el 100% del parque automotor utiliza derivados
del petró leo ( gasóleo), salv o una pequeña proporción creciente que no llega
al 8% que util i za agrocombust ibles ( bi odiese l), lo que supone una d ependenc ia
hacia el exterior casi complet a . Del mismo modo, la genera ción de
electric idad sig u e dep endiendo en un alto grado de co mb ustibles fósiles que
también procede n en su mayor ía del exterior (Ilustración 3), seg ún la Comisió n
66
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A
Partic ipando en la Transición E nergética
Nacional del Mercado y la Compete ncia para el año 2015, un 34% distribuido s
entre carbón ( 19%), gas n atural ( 13%) y f uel/gaso il ( 2% ) , así como un 20%
nuclear, procedente también de l exterior; sólo un 35% de la elec tricidad fue
de origen r enovable y el resto tu v o su origen en la co generación y otros .
Ilustraci ón 2: Di stribución del cons u m o de energ ía f inal en España, en el año 2015.
Fuente: Inform e E stadístico An ual 2015 (COR ES , 2016 ) , a parti r de los dat os de la
Di recc i ón Genera l de Política Energétic a y Mina s, del Mini s terio de Industria, Energía y
Turismo, para el año 2015. Recuperad o de : h ttps:/ /g oo.gl/D60a5R Consulta do:
28.02.2017 .
Ilustraci ón 3: Ori gen de la elect r i cidad en España pa ra el a ño 2015 . F uente: C omisión
Naci o nal del Mercado y la Competenci a . Recuperado de : ht tps://goo.gl/bdXei R
Consultado : 28.0 2.2017.
Otro de los factores determinantes del régimen energéti co espa ño l, es la
existencia de errores de planifi cación de la demand a . Ante el fuerte
crecim iento del consumo de energí a , de los años previos al estallido de la
burbuja inmobil iaria , los gobiernos y el sector privado qu isieron a caparar un
67
CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O
negocio por dem anda p re vista que llevó a una planificación
sobredimens ionada de m egainfraest ructuras , apostando por costosos
reactores nu cleares e n la décad a de los 80, y por instalac iones de centrale s de
ciclo combinado en la década de los 90, que son l a s que h an pr o vocado la
actual sobr ecapacid ad de poten cia inst alada ex iste en nue stro pa ís , que
duplica la demand a máxima, y al mismo tiempo, han supuesto una
socializa ci ón de los costes de di chas instalaciones, al repercutir los costes de
inversión, de prevención de riesgo y de alm acenaje de los residuos nucleares,
hacia las arca s públicas. Se trata de un mod elo de producción centraliza do en
grandes infraestruct ura de generación , controlado po r un pequeño núme ro
de emp resas que trabajan en ré gimen d e oligopolio , donde la oferta se
concentra en dos grupos em presas: UNESA
7
, que controlan el circuito de
electric idad y gas; y AOP
8
, que controlan e l flujo petrolífe ro en Espa ña .
1.2.2. Actores principales del sistema eléctrico
Como hemos d escrito anteriorment e, esta mos ante un model o ene rgético
insosten ible que no garant iza el cumplimie nto de los tr es objetiv os refer idos a
escala europea: sost enibilidad, garantía de sumin i stro y competitivida d .
Centrándonos en el sistema eléctri co, podemos decir q ue se caracteriza po r
estar control ado por un ol i gopolio casi perfecto, en una situación de
inestabilidad regulatori a y con una alta dep endencia energética d el exterior.
El sistema eléctrico, se organiza en cuatro actividade s de sarrollas a través de
infraestru cturas po r u na serie de agentes que describimos a con tinuación:
generación, transport e, distribuc i ón y consumo ( Gallego & V ic to ria, 2012).
La Generación de electr icidad a partir de un determinado recurso energ ético
es l le vada a cabo por l o s produ ctores . Como hemos vi sto anteriorment e, la
generación se puede produc ir a part i r de vari o s tipos de fuentes ene r géticas.
En pr im er lugar, están los recursos fós iles ( petróleo, ca rbón y gas), que tienen la
7
UNES A , Asociación Española de la I ndustria E l éct rica, formada p o r Grupo Endesa ,
Grupo Ib erdrola, Grupo Gas Natural Feno sa, VIE S GO y EDP ( ww w.u ne sa.es ).
8
AOP, Asociación E spañola de Operadores de Productos Petrolí feros, f ormada por
Repsol, Cepsa , BP, SARAS energía y GALP energía , ( www . aop . e s ).
68
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A
Partic ipando en la Transición E nergética
ventaja de poder regular el nivel d e generación para acoplarse a l consumo,
pero la desventaja de que sus costes dependen en gran medid a del precio
de l combustible empleado, previsiblem ente más caro conforme aumente su
escasez y los coste s de extracción , además de que el us o de estos
combustib les i mp lica l a emisión de gases contaminantes y de efecto
invernadero. Por otro lado, está la energ ía nuclear ( energía de fisión ), basada
también en un recurso no renovable (uranio) , que p resentan un nivel de
generación eléct rica constante, facilitando el acoplam iento entre ge ne ración
y consumo , y aunque las emisiones de gases de efecto invern adero
producidos en las c e ntrales nucle ares es despreciab le frente a aquéllas que
usan los combustibl es fósiles anter i orme nte mencionado s , los r es iduos
radiactivo s que pr od ucen s on altamente contamin antes, peligrosos y con una
vida útil extremadamente larga ( mi les de años) que comp romete a las
generacion es futuras ( I rurzun & Castejón, 201 3; MITC, 2006) . Un segundo bl o que
de fuentes energétic as son las energía s renovab les, unos recursos que no s e
agotan con su uso (hidráulica, eólica, foto v o ltaica, termo solar, biomasa,
mareomot riz, geotermia ). La hidráulica e s l a m ás empleada, es regulab le
contribuy endo al acoplam iento entre demanda y producc i ón en cada
momento, aunque e l volumen de pro ducción anual me dio var ía según la
hidricidad del año y su instalación requi ere de emplazamientos específicos
que pueden causar un gran i mp acto a los ecosistemas afectados. La eólica y
fotovolta ica desarrolla das en la últ ima década, se caract erizan po r ser fuentes
no regulab les , por lo que s u dispon ibilidad depende de recursos naturales que
pueden llegar a ser muy variab les, aunq u e entre otras ventajas están el no
tener que d epender de l a gotamiento de ningún recurso y e l a umentar la
independen cia energéti ca del país, disminuyendo el gasto en importa ción de
combustib les, ademá s de no producir emisio nes de gases contami nantes o de
efecto invernadero dur ant e s u opera ci ón. Las centrales termosol ares, aunque
en un es t ado in cipiente de desarrollo, además d e estas ventajas, s uponen que
pueden contar con un sistema de almacenamie nto que per m ite la regulación
de la producc ión, al igual que las centrales d e biomasa, cuyas emisione s se
compensa n con la absorción de CO 2 producido al or iginarse la bi om asa. En
tercer lugar, está la generación a pa rt ir del aprovecham iento adicional en
69
CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O
otros proc esos, c om o la cogenera ción, o el tratamiento de residuos, que a su
vez se di vide en do s grupos, régimen ordinario, formado por l a s fuentes
tradiciona les (combu stibles fósiles, nuclea r y gran hid ráulica) y r é gimen
especial, forma do por pequeñas unidades d e produ cción, de potencia inferio r
a 50 MW, basadas en energías reno v ables y en cogeneración, las cuales se
priman para fomentar su desarrollo, y para retribui r una serie de ventajas
implícitas en su uso, como l a reducción de emisiones, la c on tribución a la
independen cia energéti ca, o la mayor eficiencia, entre otras (Gal lego &
V ic toria, 2012) .
El Transport e de electr icidad a largas distanc ia se realiza a través de las l ínea s
de al t a tensión, mientras que la Distribu ción se enca rga d e acercar la
electric idad al punto de C onsumo a través de las lí n eas de media y baja
tensión ( Gallego & V ictoria, 2012).
Es important e destacar que estas cuatro a ctividade s han de estar
coordinadas, debiendo ser la cant idad d e elec tr icidad que se genera y la que
se c ons ume (incluyen do las pé r didas eléctricas en su recorrido ) exactament e
igual en cada i nst ante. Esto implica qu e para cubrir la demanda deb en
concurrir, irremed iablemente, diversa s tecno logías con c aracteríst icas y costes
distinto s ( F abra & Fabra, 2012) .
La manera en la que se planifica, regula y legisla c a da actividad configura el
sistema eléct rico de cada país . Las com petencias en materia de polític a
energét ica se dist ribuyen de mane ra multies calar entre el Gob ier n o centra l, la
Comisión Europea y l as administrac iones subestatales ( autonómica y l ocal) ,
prevale c i endo el impe rativo de los go biernos centrales .
Mientras que la Comisión Europea regula la competen cia inter n a en el libre
mercado eléctrico, garanti za la seguridad energética del c onj unto de la Un ión
Europea, define y financia buena parte de las mega - infraestructura s de
abastecim iento y al m acenam iento energético calificadas d e “proy ectos de
interés común”, y establece las directivas ambientale s que l os estado s
miembros de ben trasponer a sus respectiv as normati v a s estatales , el Estado
español controla las políti cas de segur i da d energét i c a, de competen cia y de
70
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A
Partic ipando en la Transición E nergética
sostenibi lidad, a través de l margen que le ofrece la transposi ci ón de la s
directivas de la Unión Europea, que no si em pre se cumplen, y las
administra ciones local es, en particular las comunidade s autónom as, as um en
las competenc ias territori ales sobre aspectos como la o rdenac ión de
infraestru cturas o la se guridad de alguna s de estas ( Barbero & Ll istar, 2014) .
1.2.3. El mercado eléctrico y la factura de la luz
El sector eléctri co español se ha c a racter i zado por una absoluta falta de
transparen cia , y por la c a pacidad de i n fluencia de un reducid o grupo de
empresas funcion ando en régimen de oligopolio, sobre las decisiones polí t icas
para facil itar un cam bio de r e gulación que les ha b eneficia do a costa de l
resto de a ctores, prin cipalmente los con sumidores.
Hasta 1997, la regula ci ón del sector se basaba en el llamado Ma rco Lega l
Estable ( MLE)( I lustración 4) , en el que el Esta do asumía la respons abilidad de
organizar , planificar y garantizar el sistema que se consider aba un elemento
básico para el desarr oll o del país y el bienesta r de la socied ad. Era un marc o
estable, en el que el precio de la electricidad era determ inado por la
Administ ración en base a los que s e estimaban eran los c ost es rea l es de
generación, garant izando pa r a las empresas unos benef icios ac eptables y la
recuperac ión de sus inversiones a largo pl a zo. Se nacionalizó la red de
transporte y se creó la Re d Eléctr ica de Es paña. E n la distribución se mantenía n
las empresas eléctri cas existentes en cada zona de España a los que tambié n
se les pagaban unos costes reconocido s. Y l os consumidore s finales pagaban
la Tarifa Integr al, en la que bási camente se divid ían los costes totales del
sistema por la demanda esperada para es e año (Gallego & Ortiz, 2017;
Gallego & Victoria, 2012) .
Con la Ley 54/1997
9
, s e l iber aliza part e de l mercado eléctrico , la gener ación y
la comerc iali z ación, manteniéndo se la regul ación estatal en el transport e y la
distribución.
9
Ley 54/1997, de 24 d e noviemb re, del S ect or Eléct rico (BOE nº 285, de 28 de
no viembre de 1997 , p áginas 35097 a 3 5126 ).
71
CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O
Ilustraci ón 4: Funci onamient o del merc ado según los princi pales act ores, en el Marco
Legal E stable (1988- 1997) , donde las flech as negras se ref ieren a flujos de electrici dad y
las verdes y r ojas, flujos m onetarios . F uente: E l Observat orio Crítico de la E nergía
(Gallego & Vi ctoria, 2012) . Recuperado d e : h ttps://goo.gl/r TyIEE. Con su lt ado:
28.02.2017 .
En este per iodo, con ocido co mo Mercad o Ibéric o de la El ectricidad (M I E)
( I lustrac ión 5) , se perdió la considerac ión del suministro eléct rico como servicio
público y se introduje ron mecanismo s de libre mer cado para gest ionar parte
de las decisiones que con el antigu o marco correspond ían al Estado, como l a
fijación de precios, la gestión de infraest r u cturas o l as nue v a s inversion es . L a
liberalización trajo consigo la creación de un mercado mayori sta de
el ectri cidad para fijar el precio de la electricidad, aunque durant e l a prime ra
década ( 1998-2009), sólo se fijaban los bene ficios de las empr esas produ ctoras,
mientras que los co nsumidores seguían pagando unos prec ios regulados por la
administra ción, la tarif a integral. Este mecan is m o que pretend ía mantener una
evolución razonable de los pre ci o s de la elect ricidad, terminó originando el
llamado “d éficit de tarifa” , un desfa se entre los coste s recono cidos por la
administra ción al sistem a e léctrico y los in gresos obten idos por los pre cios
regulados o tarifas de acce so que paga ba n l o s consumido res , que dio lugar a
una deuda que, sin saberlo, los c on sumido res mantenían con las empresas
eléctrica s. Un déficit de tarifa que, seg ún la Comisión Naciona l de la Energ ía,
se ha estado gen erando des de e l año 2000, y que hasta el año 20 06 se debía ,
fundamenta lmente, a que el prec io al por mayor de la electri cidad era
superior al computa do al c alcular las tarifas r eguladas , l l egando en 2005, a
alcanzar lo s 3.700 millones de eu ros ( Carralero & Gallego, 2016; Co tarelo, 2015;
Gallego& C arralero, 2 017; Gallego & V ictoria, 2012; Matea Rosa, 2013).
78
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A
Partic ipando en la Transición E nergética
relativo a datos del año 2014, la pobre za energética es una realid ad que
afecta a una pr opo rción significativa de ho gares: mientras que e l 11% de l a s
familias (el eq u ivalente a 5,1 millones de p ersonas), se declara ba i nc apaz de
mantener unas condicione s de temperatu ra adecuadas en sus vivienda s , el 8%
de los hog ares españoles ( equivalente a 4, 2 millones de personas) manif estaba
tener retrasos en el pago de las factu ras de la v ivienda incl uyendo las de
energía domést ica , y un 15% de ho gares ( equivalente a 6,2 mi l l on es de
personas) destinaban más de l 10% de sus ingreso s anuales a la c omp ra de
energía para la vivienda . Datos que lejos de disminuir, suponen un incremento
de más de l 20% co n respecto a los datos de 2012 ( Tirado et al. , 2014) . Nos
encontramos ante u na rea lidad que atenta gr avemente c ont ra e l dere cho de
las personas a mante ner una vi d a digna y que constit uye en sí misma una
amenaza a la cohesión social (Romero, 2014) .
Lo s pr incipales factore s que inciden en e ste fenómeno s o cial son: un bajo nive l
de ing resos en el hogar, un impacto elevado de los pre cios de la energía en el
presupue sto familiar y una baja eficienc ia energética de las viviend as. El primer
factor, hace r eferencia a la a usencia de recursos para hace r frente a las
necesidades energéticas básicas ( Tirado et al., 2014, 2012), una realidad que
pone de man ifiesto qu e la pobreza energética no es más que u na faceta m ás
de la pobreza gene ral , d estacando la estrecha relación en tre pobrez a
energét ica y exclusión social o desempleo . Si al b ajo nive l de rentas de las
familias, le sumamos el incremento c ont inuado de l o s precio s del gas ( un 35%
entre 2007-2014) y l a ele ctricidad ( un 76% en el mismo periodo) , teniendo que
destinar mayor proporc ión de los i ng resos familiares al cons umo ener gético,
observamo s c óm o los hogares de rentas má s bajas son los más vulnerables a la
pobreza energét ica. En tercer l u gar, la ineficiencia energética de los edifi cios
estrechament e relacionada con la degradac ión del parque de vivienda en
nuestro país y la carencia de políticas deci didas para inve rtir en rehab ili t ación
y mejora, hacen que necesitemos mayor cantidad de e nergía para
acondicion ar nuestros hogares. (Rom ero et al., 2014). A demás, podríamos
añadir otros factores de naturaleza cultural, como l a pérdida de la cultu ra del
ahorro en ergético, la d ificultad de i nterpretar las facturas de gas y
79
CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O
electric idad, o la falta de información sobr e cómo optimizar los contratos a las
necesidades reales de las familias, aspectos que de ser tratados servirían par a
combatir la pobreza energ ética.
Las consecuenc ias de habitar de manera continua da en un hogar con una
temperatu ra inadecuada produce n un i m pacto negativo en la salud de las
personas, afectando especialm ente a ancianos, enfermos crónicos y la
población infantil, pro vocando de sde pro blemas respiratorios, circulator ios o
hipoterm ias , hast a causar l a muerte prematura en invierto, que según el
informe de la Organiza ci ón Mundial de la S alud (Braubach et al., 2011)
alcanza en España l a cifra de 7200 personas c a da año. L a pobreza
energét ica, ad emás, está detrás de gra n cantidad de los incendio s en
viviendas económica mente vulnerab les, pr odu cidos por la quema de
combustib les inapropi ados para calentarse , por la precari a situación de las
instalacione s de gas y electricid ad e incluso por la utilización de velas para la
iluminación de las es t ancias por la noche. Además de l os i m pacto s sobre la
salud, la pobreza energética genera otra serie de impactos sociales y
económico s, que afectan tanto a la calidad de la ali m entac ión y a la higien e
como a la integra ci ón y bi enest ar de las person as , condenando a la exclusió n
social a l a s fam ilias que la padecen, reduciendo la c apacidad de su s
miembros para desar rollarse persona l y co lectivamente en la so ciedad en la
que viven . La pobreza energética mata física y socialm ente (CESE, 2013) , en
tanto que pobreza, no es solo una disfunción social o económica, si no que se
trata de un problema ético que atenta contra la dign idad de todo ser
humano que la s u fre, l a misma dignidad qu e la Declarac ión Universal de los
Derechos Hum anos bu sca proteger ( Romero et al., 2014).
Un modelo económ ico c om o e l act ual, basado en e l control de recurso s
naturales y energét icos, para abastece r las necesidades de una sociedad de
consumo com pulsi v o e i rracional, pone en riesgo de manera constante el
respeto a los Derechos Humanos, ge ne rando un model o de des a rrollo
completamente asimétrico entre el nort e y el sur. Un modelo s oc ioeconóm ico
sostenido por un modelo energét ico global qu e se basa en el contro l
geoestrat égico de unas i n fraestru cturas y unas tecnologías para que los
80
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A
Partic ipando en la Transición E nergética
recursos sigan fluyen do en l a misma dirección (Barcia et al ., 2014), creando
grandes diferen cias sociales entre l os paíse s que más energía consumen , y l o s
que menos. Cómo afirman Ruiz ( 2006 ) y Sa nchez ( 2001) , y que sigue siendo
válido en 2017 “No tie ne sentido que al mism o tiempo que en una pa rte del
mundo se vive mejor qu e nunca, en otros lugares de este mismo planeta, los
pobres son tam bién, más pob res que n unca ”.
La desigua l da d económ ica existente a nivel global tam bién se mani f iesta
como una enorme desigualdad en el consum o energético , observ ándose que
los países con un I DH
13
alto o muy alto s on los que mayor consumo de energía
presentan, s iendo ade más l o s m ayor es respo nsables de las emisiones de gases
de ef e cto i n vernadero. Mientras, en un contexto de crisis global, donde la
demanda de recursos energét i co s aumenta al mismo tiempo qu e di sm inuye n
de forma escandalo sa los recur sos disponib les, los países de dond e se extraen
los recursos energét ic o s son los que presentan las sociedade s más
empobre cidas, sin c a pacidad de dec isión sobre l a gest ión de sus propio s
recursos, donde la soberanía energética se present a inalcanzable a
consecuen cia del c olonia l i smo energ ético ej e rcido por las grandes potenc ias
que acaparan los yacimientos de recurs os, des po jando de esos mismo s
recursos a p a í s es y comunidades enteras ( Ruiz, 2006 ; Barcia et al., 2014 ;
Cotarelo, 2015 ; P rats et al., 2016 ; Go nzález-Eguino, 2015 ; PNU D, 2015) .
El resultado de este m odelo energét ico altament e dependiente es una
sobreexplot ación de las zon as ricas en recursos energéticos, que provoca una
serie de impactos negat ivos tanto en los recur sos mismos , como en la
goberna bilidad y l a economía de estos pueblo s : expulsión d e pers onas de sus
territorios, m ilitarizaci ón, violencia arm ada, enfe rmedades, corrupción,
desinstitu ci on alización, destrucción de la soberanía energética, pobrez a
energét ica, endeud amiento, pé r dida del control de l os merc ados de energía ,
aumento de d esigualdades so cioeconóm icas (Llistar & Pérez, 2016).
13
E l Í ndice de Desarrollo Humano ( I DH), es un indi cador ela borado en el Programa de
Naciones Unidas para el Desarroll o, q u e mide el promedio de l o s av ances en tres
dimensiones básicas del desa rro ll o humano : una vida larga y saludable , conocimi entos
y u n nivel de vida di gno, y que trat a de med ir el desa rrollo de un país . Rec uperado de :
https://goo . gl/M q9FDU Consulta do: 06.03.2017 .
81
CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O
España es uno de estos país e s dependiente s de recursos energét icos (fósiles y
nucleares) que genera i m pactos en países de la periferia o Sur global, en el
que cuanto peores s ean las c on diciones laborales, ambient ales y sociales,
mayor es el benef icio extraído del proc eso por parte de las empres as
implicadas (Pablo Cotarelo, 2015a), acciones justificadas por las polí t icas
orientadas a garantizar la seguridad en ergética
14
.
La procedencia de los recursos energéticos importado s por España (I lustración
8) incluye entre otros países del No rte de Á fr ica, Oriente Medio, A mérica
Latina, y países singu lares como Nig eria o A ngola.
Ilustraci ón 8: Procedenci a de los recursos en ergéticos (p e tróleo, gas, carbón y urani o)
im portados por España. Fuente : COR E S, EUROSTA T y E NUSA (Llistar & Pér ez, 2016) .
14
La Segurida d Energétic a es definida por el I A E c omo “la ca pacidad de garant izar el
suministro energét ico a unos precios razo nab les”.
82
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A
Partic ipando en la Transición E nergética
1.3.2. Impactos ambientales: deuda ecológica y deuda de carbono
Como hemos visto, l as actividad es desarrollada s por el sist ema energ ético
provocan im pactos directos sobre la salud y la integr idad de las per sona s, pero
además, ademá s provocan un det erioro en los ecosistema s natur ales, qu e de
manera ind irecta tam bién repercut e sobre el biene star de la soc iedad.
La produc ción y el consumo d e energía generan efecto s que s e manifiestan
en forma de calenta miento global, contamina ci ó n atmosfér ica, ll u via ácida,
contamina ción radiac tiva o vertidos de h idr o carburos, entre otros, dando luga r
a graves afe cciones medioambient ales de carácter tanto l o cal como global.
Si además tenemos en cuenta el ciclo completo, junto a la pro ducción y el
consumo hay que analizar la s a ctividades extract ivas qu e determi nadas
fuentes energét icas requieren, el impacto del transport e previo a su utilización,
y los pro cesos de tr atamiento a que de ben somete rse antes d e ser uti lizadas
( R odrígu ez, 2017).
En los lugares de origen, las consecuen cias ambientales de la explotac i ón de
los ya ci m ientos, con u nas prá cticas ca da vez más co stosas y agresivas, para
extraer unos recursos f ósiles cada vez má s escasos, con unas TRE cada vez más
baja, son l a deforesta ci ón y la desertificaci ón, la pér dida de biodivers idad, la
contamina ción de suelos, agua y aire. A simismo, el t ransporte de est as
materias primas genera un gr an volumen de tráfico marítimo y terrestr e que
ocasiona fr e cuentes daños ambienta les p or vertidos y escap es accidentales ,
que termin an contaminando las aguas, el aire y los s u elos, oca s ionando
dramáticas conse cuencias para los ecos is t emas y e conomías de las zona s
afectadas .
El abastecim iento energético a partir de fuentes fósi l e s, no renovables y finita s
( carbón, petróleo y gas ) , requiere de proc esos de combu stión en cent rales
térmicas, para producir electricidad, o l o calmente, en c al d eras y motores de
vehículos , que pro v oc an emisiones de ga se s
15
que alteran la composición de
15
Los princip ales gases de efecto in vernadero (GEI ) son: vapor de agu a, dióxi do de
carbono (CO 2 ) , meta no (CH 4 ), óxid o nit roso (N 2 O) , clor ofluorcarbono (CFC) y o zono
(O 3 ) .
83
CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O
la atm ósfera, reforzan do e l efecto i n vernadero
16
y el ca l ent amient o globa l
causantes de l a de sestabiliza ci ón climática. Este aumento continuado de
temperatu ra origina efectos tales c om o fenómenos meteoro lógicos extremos,
subida de l nivel del m ar , pro ducidas por el d erretimiento de los glaciare s,
deterioro d e los ec o sistemas, reducción de especies y al t eración d e la
biodiversid ad. La lluvia ácida, es también una consecuenc ia de las emisione s
de GEI con altos niveles de concentra ción en dióxido de az ufre y óxido de
nitrógeno, y la causante del deterioro y la destru cción de bos q ues , que sufren
una defoliac i ón y una mayor v u lnerabilidad ante l as plagas , la acidificac ión y
consecuente desa parición de la vida en muchos lagos y aguas c o ntinentales,
afectando también a l a s cosech as , los su elos ag rícolas, los pa stos p ara e l
ganado y hasta los pr opios anim ales. La lluvia ácida también afecta a alguno s
materiales de construcc ión, como la piedra c a liza. Otro fenómeno generado
por l a s emision es contamin antes , en este caso por el tráf ico urbano, típico de
las grandes urbes, es el s mog foto químico, qu e se origi n a a pa rt ir de l os óxidos
de ni t rógeno, procedentes de los tubos de escape , que junto con l o s
hi drocarb uros present es en la atmósfer a, reacciona gracias a la energía de la
luz solar, provocando i rrita ci on es en las mucosas, en los ojos y en el sistem a
respirato ri o y dañando seriamente a la vegetación (M oran et al., 1991; Rui z ,
2006 ; UNED, 2016).
La gener ación de la electricidad en plantas nuclea res , a partir de los proceso s
de fisión del ura nio, si bien es cierto que no pr odu ce emis i on es de CO 2 , genera
otra serie de amenazas: peligro de accidente nu clear, que pueda produ cir la
liberación incontro lada de altas cantidades de radia ctividad al med i o
ambiente; peligro de utilización bélica, p roducción de residuos radiactivos ,
cuya pelig rosidad y larga vi da hace que c o nstituyan un serio prob lema por la
incapacid ad actual para gest ionarlos; y la contami nación té rmica d e las
aguas.
16
El efecto i nvernadero es proceso en el q u e l a ra diación t érmica em it ida por l a
superficie pl anetaria es absorbida p or los GEI atmosféricos y reirra diada en todas las
direcciones , dev olviendo part e haci a l a superficie y la a tmósfera inferi o r , p rovo cand o
un incremen to gradual de la temp eratura de la at mósfera y los océa nos. Fuente:
https://goo . gl/9 RI7Tm Co nsu lt ado: 08.03.2017
84
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A
Partic ipando en la Transición E nergética
Otros efectos sob re el m edi o ambiente , generados en el proc eso de transport e
y distribución de l a energía para su consu mo, se deben a las líneas de alt a
tensión, y las grandes infraestructu ras tale s como los o l eoductos y gasoductos,
que ocas ionan impact os perjudiciales en la salud y e l territorio.
Una de l as h erramientas o mecanismos de los que se sirve el sistema
económico pa r a hac er rentable el proceso de extracción ener gética es la
generación de “pasi v o s ambientales” no asumidos c omo pr o pios, que en
términos ambienta les s e refiere al con junto de daños ambientales no
compensa dos que las empresas t ransfieren a la sociedad debido a incident es
producidos durante su ac ti vi dad c ot idiana y al uso i nso stenible de l os recursos
y los biene s comunes.
Estas consecuenc ias ambientale s y sociales v inc uladas a l a s actividad es de l
sector energéti co, que se pr od ucen en condicion es de desigu aldad entre un
sector energético que supera el límite ético del acapa ramiento energ ético de
recursos de los territorios y sociedade s, crea un tipo de deuda muy pa rt icular:
la deuda ecológica. Una deuda que se relaciona c on unos daños ir r eversibles
e im posibles de cuantificar, y por tanto impag able ( Barcena et a l., 2009;
Cotarelo, 2015; Martín ez, 2008).
Mientras que la huella ecológica es un i nd icador que traduce a unidades de
superficie lo que un es tado o una comunidad consumen y los residuos que
genera, la deuda ec ológica es la que l o s pa íse s ricos han contraído con los
países empo brecidos deb ido al desigual uso de los recursos y b ienes naturale s,
así c om o la desigual responsabil idad en el deter ioro y destrucc ió n del med io
físico ( Herrero, 2012).
Del mismo modo, los principales actores del s ist ema energético han con traído
una deuda de carbono con l a s clase s po pulares de l mundo , por exced er su
cuota de emisiones, una deuda que en este caso hace referencia a la
apropiación privada de la capacidad de absorber gases de efecto
invernadero que poseen l a atmósf era, los océanos, los suelos y los ecosistema s
( Hoyos, 2009; Cotarelo, 2014).
85
CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O
1.3.3. Consecuencias económicas del modelo energético que tenemos
El fun cionamiento de la econom ía mundial se ba sa en el consumo de energía.
Sin ene rgía s e ría i m posible extraer las materias primas necesari as, hac er
funcionar el sistema producti v o para genera r los bienes y ser vicios que la
sociedad neces ita, tampoco su transport e ni el de las personas. Gracias a que
disponemo s de un suministro ade cuado y s uficiente de energ ía l a s sociedad es
desarrol ladas disfruta n de un el e vado nivel de bienest ar, por lo que en
principio, pare ce evidente estable cer una correlación entre consum o
energét ic o y nivel de v ida, s i endo l os países más ricos, fuertement e
industria li z ados y urbanizados, con importantes si stemas de tran sporte y una
fuerte mecanización, los que consumen mayor cantidad de energía pe r
cápita, mientra s que los m ás pobres con econom ías a veces de mera
subsisten cia se limitan a actividades primarias y artesanales , teniendo un
escaso desa rrollo industria l qu e se traduce en un bajo con sumo ener g ético
(UNE D, 2016).
Para que la e conomía func ione , y p ermita satisface r de la mejor mane ra
posible las necesid ades de las person as, ha de es tar basada en la ef i ciencia y
en la estabi li d ad. En la eficienc ia, en cuanto que ha de obtener el mayo r
rendimiento al menor pr e ci o, y en la esta bilidad , en tanto que pr e cios y
pro du cción han de es ta r en equilibr io per m anentement e . A simismo, l a
economía ne cesita de la confianza, del cum plimiento de las expectativas de
los distinto s agentes ( Sánc h ez-Herrero, 2014b) . L a econom ía cap italista se basa
en un i nter cambio continuo de mercanc ía y el dinero, en una i nst itución
fundamenta l qu e es el mercado, un mercado que “confía a l a brújula del
beneficio la orienta ción de nuestras d ecisiones”. En un mercado en el cuál s ó lo
es li b re quien tiene dinero, nos encontramo s ante “merca deres que compra n
el trabajo y venden el vi vir” (Sampedro, 2009) .
Como lo denomin a la economía ecológ ica, según nos cuenta Yayo Herrero
(Teatro del Barrio, 2015) , estamos ante “ el mito del cre ci m iento”, que se
relaciona c on es a i de a de que el crec i m iento económico es siempre buen o
porque es la única forma de poder crear bienest ar. Esta c onst ante neces i da d
86
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A
Partic ipando en la Transición E nergética
de regenera r el creci miento económ ico ha ser v ido de excusa para imponer
políticas de aust eridad reflejadas en l a flexibilización del emp leo, l os re corte s
en servicios públicos y servicios socia l e s, que llevamos soportand o durante la
última década. Los p aíses que se denominan desarrollados, son aquellos que
sobrepasa ron ha ce mucho tiempo l os límites de sus pro pios te rritorios, que
agotaron su ba se de materias pri ma s, y por tanto, el crecimiento económico y
el desarro llo se construye en base a una economía sostenida a partir de los
consumos de los recursos, los minerale s y la contaminac ión exportada a
terceros países. Y par a que haya p aíses qu e puedan com prar materia prima
barata, utilizar energías baratas y export ar residuos, en el otro lado del mund o
tiene que haber just o l o cont rario. Para que pueda existir ese modelo de
desarrol lo tiene que h aber ese otro mo delo de sometim iento y de explotación.
Para q ue exist an paíse s que sobre pasen, con mucho, el consumo de l o que les
permiten sus prop ios territorios, tiene que haber ot ros países que funcionan en
el plan eta como si fueran una gr an mina y un gran ver te dero, ese es el mito
del crecimiento .
La energía es tra n sversal a toda la economía , por eso, el secto r energético, en
la medida en que todos los sectores económicos del país depen den de éste,
es c ons iderado un sector estratégi co. En España, al igual que en el resto de
Europa, este sector estratég ico tiene un alto grado de dependenci a
energét ica internacio nal, tanto del pe t róleo y sus derivados, como del gas, el
carbón y el uranio ( López et al., 2005), que expone al sector energéti co, y por
consiguient e tamb ién a la econom ía espa ñola, a un important e riesgo de
subida de precios d e esto s combu stibles (Bellver et al ., 2016), generando al
mismo t iempo una factura exterior fósil (FEF) cada v e z más el e vada. Una
factura que además de no gener ar puesto s de traba jo en casa, es la causa
de guerras e injusticias sociales en l os países produ ctores ( Centelles, 2015) ,
cómo hemos descrito en el a parta do anterior. Dos terceras parte s d e las
reservas mund iales de petróleo se en cuentran concentrad as en Oriente
Medio, es cenario de frecuentes conflictos intern acionales y de tension es
bélicas c on stantes. Esta si tu ación de agot amiento de las reser vas, lleva a
muchos expertos a pronostica r que el modelo energéti co actual basado en el
87
CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O
consumo de combustibl es fósiles entrará en c r isis cua nd o la demand a
sobrepase a l a s posibil idades de la oferta. E n c u alquier caso l a s implicacion es
econ óm icas y geopolíticas que se derivarán del fin de este ciclo basado en el
petr ól eo, aún están po r determinar ( Díaz, 2016).
El sistema energét ic o actual es com plej o, y par a a segurar el suministro d e
energías intermedias a cualquier consumidor se encuentra con dificultad es de
todo ti po (políticas, sociales, ambienta les y económicas) . Centrándonos en
España, y en el ámbito del sector eléctric o, el sistema actual, fue r t emente
centralizado, favore ce e l contro l por unas c uant a s empresas, reduce el
número de puestos de trabajo, al mismo tiempo que des incentiva el ahorro y
contribuy e a aument ar la contaminac ión, además de producir una fuerte
inseguridad en el sumi nistro y en los pr ecios (Ruiz, 2006).
Pese a l a legislación de fomento de la competenc ia y la prohibici ón legal de
que una misma empresa pueda controlar la produ cción, l a distribución y la
comercia lización, la existencia de un oligopolio energéti co es un hec ho que
no podemos negar. La seguridad o garantía de sumin istro es el argumento
principal de l oligopolio para combatir cualquier intento d e camb io en el
sector. A ún con las previsione s de hab er alcanzado en 2006 y 2011,
respectivame nte, el pico máx imo de producción de crudo de petróleo y gas
natural, según publicó en noviembre de 2010 la A gencia I nte rnacional de la
Energía (A I E) , el oligopolio energ ético si gu e haciendo cas o omiso,
manifestando descar adamente que como empresa privada que es su
objetivo no es tá en obtener bienestar energéti co para las pe rsonas, si no
simplemente en gana r dinero. Un nego cio que s e guirá estando gar a ntizado
mientras se manteng a la demand a y que cuanto más escasos sean los
recursos, más caro s los productos que comercializan, y por tanto, mayores
serán sus beneficios ( C ente lles, 2015).
Siguiendo a Riechm an ( 2016) a la pregunt a “¿de qué trata l a economí a?, la
respuesta convencion al, que hoy prevale ce, reza: trata de la r eventa c o n
beneficio ( generación de val o r añadido)”, concluyendo que “u na teoría
económica , y todavía más, una prá ctica, que solo atiende al val or añad ido ,
94
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A
Partic ipando en la Transición E nergética
Y l o que no puede falt ar, son l o s me canismos y regu laciones financieras ,
legales y fiscales para facilitar todas estas me did as, así c om o l a investigación
tecnológ ica, que han de ser completad as con pr og ramas y compromisos
concreto s.
En el actua l sistema e nergético, las decision es en materia de energía se toman
sin involucrar a las personas a las que les afecta, y sin respetar el derecho de
las personas a de cidir. Para democratiz ar y ayudar a es t ablecer un sistema de
energía descentra lizado o di str ibuido de manera eficiente, seg ura, li mp ia y
renovab le, es importante que la sociedad r e conozca sus derecho s básicos
sobre la energía, siendo l a garantía de estos derecho s una de las tareas a la s
que lo s gobie rnos han de conceder l a máxim a prioridad. Fomentando estilos
de vida adaptados a los flujos de energía solar, l a s oc iedad descubr irá que
se rán menores los costes de todo tipo que se ten drán que s o portar para
mantener la vida y la pros peridad de nuestr o Planeta ( Puig, 2012).
Cambio económico
Max-Neef ( 1998) pr opone compren der aquellos aspectos de las actividades
sociales que denomin amos “sistema econó mico” desde la perspect iva de la
atención a las necesidad es human as bás icas, incluidas el marco social y
ecológico. La reconfi guración metabó lica de la economía , de bemos basarla
en los principios de sostenibilidad, la reformulac ión de prioridad es, la gestió n
democrát ica de lím i te s y tiempos , en el uso de recursos e i m pactos, así c om o
la aceptac ión de crit eri os de redistr ibución más j ustos ( Fer ná ndez, 2005; Prats
et al., 2016) .
En el ámb ito de l a energía se abre un e spacio para el cuest ionamiento radical
del modelo ec onóm ico vigente, en el que las grandes m ultinacionales que
dominan el espac io económico y polít ico dejan paso a los ciudadanos y las
comunidad es, que al ti empo que toman el control, constituyen una solución
más eficient e desde el punto de vista econó mic o.
95
CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O
El consumidor, dej a paso al prosumidor , un c iudad ano libre y resp onsable q ue,
siendo pr o pietario de la energía que necesitan para su vida , ocupa el c ent ro
de un nuevo sistem a económi co más sostenible, alejándose cada vez más del
product ivismo y la acumulación que caracteriz a el modelo económ i c o
capitalist a actual. Un ej em plo más del potencial que tiene el consumo como
herramienta de transfo rmación so cial. (Sánchez-Her rero, 2014a)
En cuanto a l os incentivos económi cos pa r a fomentar l a pe n etración de las
tecnolog ías reno vables en el sistema ene rgético, las Fe ed -in Tariffs (FiT s) , se han
convertido en el me dio más efi caz, aseq uible y fle x ible para i ntroducir las
renovab le s m ás ráp idamente . Las FiTs s o n un instrumento efi ciente, de bajo
coste, simple y eficaz, que propo rcionan un pago legalmente ga rantizado a
la rgo plazo a los produ ctores de ene rgía reno vable, por cada kilovatio-hora de
energía vertida a la red, es t ablec i do s de acuerdo c on los c ost e s de
producción de cada tecnolog ía . La gar antía legal de pago a la producción,
asegura la esta bilidad de la inversión y hace que la fina nciación s ea más
barata y más fácil de adquiri r. L o s c o stes de estos incent ivos se suelen cubrir
con un pequeño incremento en la factura de electri cidad de todos l o s
consumido res del Estado (Mendonça & Jaco bs, 2012) . Este sistema ha s ido
clave en la c ondu cción de l o s esfuerzos de I +D +i en un cont exto en el que el
mercado de carbono de la UE ha em itido una s eñal d e pre ci o débil y voláti l
( Fabra et al., 2015).
Aunque existen barreras, y el objetivo de ll e gar al cien por cien renovable aún
se esta blecen a varia s década s de distanc ia, se p lantea como un objetivo
posible, y para ello l as Fit s en combinación c on otras condicione s de apoyo
adecuadas, pu eden contribuir en gran pa rte a ell o, no sólo en los países
industria li z ados con capital nacion al para financiar el crecimiento , sino
también en los países en desarrol l o , traba jando c on donant es, prestam istas y
grupos de desa rrollo comunitario , y estableciendo pol íticas que permitan una
reducción o transfe rencia gradual de los subs idios a los combus tibles fósiles
para ajustarse a las políticas progresivas de desarrollo de las energ ías
renovab les ( Mendonça & Jacobs, 2012) .
96
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A
Partic ipando en la Transición E nergética
Cambio medioambiental y territorial
El potencial de produ cción renovab le dent ro de las pr o pias ciudade s para
cubrir las demand as de calor y ele ctricidad tanto d e las viviendas urbana s
como de las emp resas, es eno rme. L os est udios dem uestran que au nque en las
ciudades pequeñas la autosufic iencia energét ica es más fácil de lograr que
en l a s grandes urbes, con el aumento de los precios de los c om bustibl es fósiles
y la mejora de las tecnología s v er des, alcanzar el objet ivo de ciudades
autosuficiente s que dependen exclusivamente de l o s recursos r eno vable s
parece estar ya al alcance. La i nte gración de l os entornos inme diatos a l o s
espacios ur banos, y la int roducción de vehículo s eléctricos par a ayudar a
estabilizar las posibles fluctuacione s de energía , harán más probable l og rar
este objet ivo (Genske et al., 2012). El enfoque descentralizado y focalizado en
las personas será l a forma más rápida d e transform ar y benefic iar a l a s
sociedade s .
Además, r e sulta ne cesario recuper ar el modelo de ciudad compa cta, con
diversidad de usos, donde l a mayor parte de nuestras necesidad es se puedan
satisfacer en un entorn o pr óx imo, y donde reconst ruir e spacios de socialización
y de vida urbana a partir de las zonas dispersas existentes, aunque hayan sido
concebid as desde un planteamiento d e no ciudad ( Segura, 2014).
Las tecnolo gías renov ables llevan i m plícitas la posibilidad de aceleración para
alcanzar el cambio de sistema energético al que anima Scheer (2010) para
alcanzar una s o ciedad más sostenible, siendo los seres huma nos los que
aportan el mayor y más important e potenc ial para es te cambio, a través de
los movim ientos sociales, y l o s mo vi m ientos de competen cias técnic as para su
implementa ción práctica. El futuro energét ico reside en las ener g ías
renovab les . L o s l ím ites de la energía fósil y nuclear s on más que obvi o s. La
civilización se encuentra en un punto c r ítico de decisión. En este contexto, la
comunidad gl o bal puede continuar por el camino de la auto -destru cción por
el derroch e de miles de mill o nes de fondos preciosos en l a perforación de
petróleo, p izarra, arena de alquitrán y la producció n de metano c onge lado,
así como en la búsque da sin esp eranza de l a fisión y fus ión nuclear a través d e
97
CAPÍTULO 1 . EL CO LAPSO DEL MODELO E NERGÉTI CO. CL A VE S P ARA EL CAM B I O
la investiga ción, o puede ac abar con la locu ra de una épo ca pasada y
centrar sus recurso s r e stantes en una estrateg ia de s upervivenc ia y prospe ri d ad
mediante l a construcción de una infraestructu ra energétic a eficiente,
equitati v a y sostenible bas ada en energí as renovab les ( Scheer, 201 2).
En resumen, los ob jetivos que deberíamos plantea rnos para cambiar el mod elo
energét ic o hacia uno más justo y sostenib l e, de fo rma generalizad a, s e rían lo s
que se des criben en e l siguiente gr áfico ( I lustr ación 9).
98
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A
Partic ipando en la Transición E nergética
Objetivos para afrontar el cambio de modelo energético
Garantizar el derecho a la
energía y r e ducir su
demanda
Mejorar la eficiencia
energética
Generación de
energía a partir de
fuentes renovables
Social
- Reconocer derecho a la
energía.
- Recuper ar la cultura del
ahorro en ergético.
- Opt imi zar contratos de
suministro.
- Camb ia r hábitos d e u so
energét i c o: mov i l idad act i va,
transporte público, comerc io
de proximid ad, etc.
- Rehabilit a r para mejorar
la eficienc ia energét ica
de las viviend as.
- Sust i tu i r p r ogres i vam ente
las insta la c iones por otras
ecoef i c ientes.
- Potenc iar la
autoproducc ión
individua l d e energía.
- Fomentar la
organizac ión social par a
la autoprod ucción
colectiva d e energía.
- A spi rar a alcanzar la
soberanía energética.
Política
- Reconect ar generación y
uso de la energía ,
involucrand o a las persona s
en la toma de decis iones.
- Reducir e l importe fijo d e las
facturas.
- Garant i z ar un sumin i stro
mínimo v i t al para errad icar la
pobreza e nergética.
- Incent i var políticas d e
movilidad sost enible, de
sensibiliz ación y educac ión ,
de impu l s o a la econ omía de
proximida d, la relocal i z ación, .
- Establecer los mecan ismos y
regulacio nes fi nanc ie ras,
legales y fiscales para
fomentar la r educción d e la
demanda.
- Regular y cumplir
objet i vos y comprom isos
en cuest iones de
eficienc ia energét i ca.
- Impulsar i n iciativas de
“gob i erno verde” desd e
las dist i ntas
A dmi nistrac iones
públicas.
- Establecer lo s
mecan i smos y
regulacio nes financ ie ras,
legales y fiscales para
fomentar la mejora de la
eficienc ia energét i ca
tanto en edificios
públicos, co mo
residenc iales y empresas.
- Regular y cumplir con los
objet i vos y comprom isos
en mat eria de energías
renovables.
- Poner en marcha
iniciat i vas locales de
generac ión renovable.
Establec er los
mecan i smos y
regulacio nes financ ie ras,
legales y fiscales para
fomentar la generación
renovable t anto en
edificios púb licos, como
residenc iales y empresas.
Economía
- Forta le cer la economía
local .
- Fac i litar la
microfinanc iación.
- Camb i ar m odelo
product ivo y de consum o,
apostando por la econo mía
social y so li d aria y la
econom í a del bien com ún.
- Ap ostar por la eco nomía
circular y la gest i ón
sostenible d e los recurs os
naturales.
- Centrar el mo delo
económ i c o en las
personas, que han de
convert i rs e en
ciudadanos activos
prosum i dor es.
Medioambiente
y territorio
- Planificac ión urbana para
reduc ir la hue l la d e
ecológica y la huella de
carbono.
- Reparar e l daño caus ado
por los co mbustibles fós il e s.
- A postar por ciudad es
compact as y
diversificació n de usos,
para reduc ir gr andes
desplazam ientos.
- A postar por transporte
más efic ie nt e, públic o y
colectivo .
- Integrar las tecnología s
renovables en el diseño
de ed i fic ios y espac ios
urbanos.
Ilustraci ón 9: Resumen de objetivos a p lantear para el cambi o de modelo energét ico.
Fuente: Elab oración p ropia, a partir de lo s epígrafes pl an t eados.
CAPÍTULO 2 . EL ROL ACTI VO DE LA SOCIED A D EN LA
TRANSICIÓN ENERGÉTICA
“Repensar la ec o n omía más al lá del mercado y l a políti co m ás allá del Estado
constit uy e las condi ciones apropi adas para una ren ovación en el en foque del cambi o
social ”
Jean-Loui s L avi lle
“ No hay duda de q ue el proceso econ ómico es en trópico en todas sus fi bras
materi ales y de que la ley de la en tropía (q ue abarca la en ergí a y la m ateria) es el
orig en fundamental de la escasez ”
Nich o las George scu-Roegen
100
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
Ima gen 1 : Miemb ros del grupo l ocal de S o m Energía Sevi lla durante una asam blea .
Julio 2015. F u ent e: Fotograf í a de la autora.
Cit a 1 : Jean-Loui s Laville, autor prolífi co, con un largo iti nerario domi nado por una
perspecti va interdi sc i plin ari a, entre la sociología del t rabajo y la soci o logía económi ca.
Actualm en t e cat edrático de eco nomía soli daria en el Conservat orio d e las Art es y
Ofici os de París (CNA M), presencia académi c a que compagi na con la activi d ad
in ves tiga dora en el CR I DA, el LISE y en mult itud de redes transnac ionales, con un
compromi so milita n te en f avor de l a economía so lidaria en t odo el m undo. Vist o en el
libro “Asoci arse para el Bien Com ú n” (Lavi lle, 2015)
Cit a 2: Nic holas Georg escu-Roegen (1971 ) , sin duda el ec onomi s ta ecológi co m ás
im portante del sigl o XX , precursor de l a E conom ía E cológica y f undad or del nuevo
paradi gma de la bioeconomía, en la que se rel aciona n econom í a, termodinámi ca y
bi ologí a . Vi sto en URL: http s:/ /g oo .gl /Jx4xCH
101
CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA
CAPÍTULO 2. EL ROL ACTIVO DE LA SOCIEDAD EN LA TRANSICIÓN
ENERGÉTICA
2.1. La ener gía como elem ento consust ancial de la produ cción y ge stión social
del hábi tat
2.2 . D el derecho a la e nergía a la soberanía energé tica
2.3 . De la autoproduc ción individu al a la ener gía comu nitaria .
Este capítulo tiene por obj eti vo enmarcar dentro de l a tesis el papel activo de
la sociedad en el cambio de modelo energético, part i endo del concepto de
energía como elemen to indispensable para el desarrollo de la sociedad y del
hábitat. Se r elaciona así los concepto s de pr od ucción y gest ión social de l
hábitat con la produ cción y gest ión socia l de la energía, el dere cho a la
vivienda y la ciudad con el derecho a la energía, l a demo cracia y la
soberanía energét ica. El movimiento de transición y el decre ci m iento, se
plantean c omo escenar ios que favorece n la so beranía energética, y la
economía socia l y s olidar ia como contexto en el cual se desarrollan las
cooperat ivas de productor es y consumidor es de energía de origen renovable,
principales p recursoras del cambio de m odelo energético.
102
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
103
CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA
2.1. La energ ía como elemento consus tancial de la
producción y gestión social d el hábitat
2.1.1. Retos de las ciudades y políticas de regeneración urbana
El reto de la desca rbonización de la econo mía mund ial para evit ar un cambi o
climático fuera de control, ante las posibilidad es nada desprecia bles de
colapso ambiental, económico y social, deb e entender se como una
oportunida d para re modelar una soc iedad bas ándono s en l a produc ción
relocalizad a, en la comunidad, l a equidad y el buen vivir . Una oportunidad
para afr ont ar e l cam bi o climático, el pic o del pet róleo y el futuro de la
civilización humana desde una visión posit iva y un enfoque prácti co, que se
eleva sobre e l pesimismo endém ico de la lit eratura contem poránea sob re
estos temas. Este es el reto de l a humanida d que plantea el movimiento de
Ciudades en Transición ( Hopkins, 2008) , originado en Totnes ( Rei no Uni do) y
que se ha ext endido a esca la mundial, creando iniciat ivas ciudadan as e
institucion ales arti culadas en red y vincula das a la idea de c o munidade s,
ciudades, pueblos y barrio s más resi lientes para una transición hacia una
sociedad post-carbon o (Equipo Barrios en T ransición, 2015) . La partic ipación
local, el trabajo y desarrollo en comunida d frente al individuali smo, son las
herramienta s para abordar un cambio s ocial, desde la capa cidad de la
humanidad para da r una res puesta ad ecuada al camb io de com portamient o
medioamb iental.
110
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
conlleva, dados los altos niveles de desigualdad que está experi mentando l a
población de l a s zonas urbanas, los problemas de inequidad, c on sumo de
energía y degradac ión ambiental y lo s efectos descon certantes de l cambio
climático s ob re las ár e as urbanas y la población d e menos recur sos ,
revelándos e que las ciudades, aun ocupando menos de la décima parte del
área te rrestre, son las responsab les de las tres cuarta s partes del total d e
en ergía que se consume, y las causantes de la inmensa may oría de la s
emisiones de GEI. Tras el A cuer do de Paris (diciembre 2015 ) , que marcó la
agenda sobre cómo mitigar y adapta rse a l os efectos del cambio climático en
las próximas cruciales décadas, y la pu est a en marcha de los ODS ( enero
2016), muchos de los cuales est án directa y explícitamente relacion ados con la
salud de las áreas urbanas, en tanto que su éxito depen derá de su
implementa ción a nivel local, Hábitat III supone un hito importante para
consolidar la implementa ci ón d e los comprom i sos sobre clima y desarrollo
asumiendo la Nueva A genda Urbana como reto para los próximos veint e años.
Europa se enfrenta al reto de rehabilitar l os barrios c onstr uidos en l os úl t imo s
cincuenta años para mejorar su habita bilidad, resol v e r sus problemas de
accesibil idad, mejorar la eficiencia energét ica de sus e difi ci o s, revitalizar sus
espacios público s y mejorar las c o ndicione s de c on vi vencia y cohesión socia l
(D e Manuel et al., 2012) . La trans ición hacia unos barrios y ciudade s m ás
sostenibles ha de emprenderse c on criterio s de sostenibilid ad complejos de
manera integra l, c on inteligencia y creativid ad, contando con la vol untad de
quienes l os hab i ta n y c on su c a pacidad de autogestión , alentan do proc esos
de participación soc ial que permitan la reconstruc ci ón colectiva de los barrios
como piezas clave movilizador as de las trans iciones a escala urbana y
metropol itana (López et al., 2014) .
2.1.2. Los triángulos del hábitat y los actores de la producción y la
gestión social
Partiendo del paradi gma del pens amiento complejo (Morin, 1990) y l a
integrac ión multidimens i on al, sistémica y ec o lógica (biológi co-cultural,
especie-ind ividuo y sociedad-individuo) , conectando la teoría con la
metodolog ía, la epistem ología y la ontolog ía, nos acerca mo s a la conc epción
111
CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA
del hábitat como una realidad tra nsdisciplinaria de inte rrelaci ón entre el med io
físico, el b iológico y el antropológico ( De M a nuel, 2010) .
El hábitat social ( Pelli, 2007) es conce bi do desde un a p erspecti va com pleja
como la relación entre un conjunto de situaciones físi cas, sociales,
económicas, j ur ídicas y si m bólicas, de m anera que un cam bio en una de estas
situaciones afecta a l as dem ás. Agrupan do est as sit uaciones en una triple
dimensión, conforma mos el triángulo del hábitat so cial a partir de la
interacción de las tres di m ensiones presentes en la et imología de la c iud ad
entendida como URB S, CI V ITA S, POLI S ( Capel, 2003) . La u rbs se r e fiere al
espacio físico const ruido con caracte rísticas morfológ icas “urbanas”. La civitas ,
hace al u sión a l a rea lidad social integrada por los ciudadanos que habitan la
ciudad, y que l a transforma en base a su cultura y sus valores . La polis , la
unidad político-admin istrativa, enlaza con la di m ensión organiz ativa de la v id a
en la ciudad y la toma de decisiones , ab arcando el ámb i to de la ge stión .
A bordar los problema s de la ciudad sign ifica referirse a l a vez a di men sion es
físicas, so ciales y políti co-administrati vas (Cape l , 2003; De M anuel Jerez, 2010).
La acción del hombre en su hábitat está produciendo transforma ciones sobr e
el planet a que p rovocan un desequil ibrio devastado r sob re la natu raleza. Pa ra
recuperar el equilibrio es necesario adem ás de reducir nue stra huella
ecológica , una nue va cultura basada en el decre cimiento socialmente
sostenible. La participación ciudadana surge en este contexto como u na
necesidad para cons eguir que las decisiones que se toma n sobre el hábitat se
realicen pensando en los intereses de la mayoría, para consegu ir lugares más
habitables . Es esta participa ción la que le da sentido a la expresión Gestió n
Social de l Hábitat ( De Manuel, 2010).
Si asoc i amo s l a Produ cción y Gestión Social del Hábitat (PGSH) co n aquellos
procesos tendentes a la producción o transf ormación del hábitat exi st ente en
los que la inici ativa social tiene un pa pel activo en la toma d e d ecisiones (Ortiz ,
2007) , la energ ía s e incorpora como un eje trans ver s al de la gestión social ,
donde la ciudadaní a de forma acti v a toma parte en los procesos de
producción y uso de la energía para satisface r sus propias necesidades,
convirt iéndose en prosum idores (To ffler , 1980) .
112
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
En la Producción y Gestión Social de la Energía (PGSE) también enc ont ramo s
tres gru pos de a ctores vincula dos por r e laciones dialó gicas y re cursivas (D e
Manuel, 2010; Morin, 1990). En pri mer lugar, se hallan l os responsables políticos ,
de la admini stración pública, en los d iferentes escalon es, desd e el ám bito
local, regional, estatal o supraestata l, a los qu e les correspond e aprobar y
desarrol lar pr o gramas en materia de energía, así como tomar l a s decision es
sobre el mode l o de desarro l lo económico y l a s políticas sociales y culturales
sobre energía, mo vilidad y transport e , v e lando por el interés público . En
segundo lugar están los técnico s , respons ables de asesor ar, diseñar y gestionar
esos programas y proy ectos, al servicio de la administra ción o de otros actor es
( económicos o social es ). En tercer lugar, se en cuentra el conjunto de los
ciudadanos como usuarios demandantes de necesidad es en materia de
hábitat o en materia de energía, c om o simples consumidore s pasivos, como
pro du ctores o como autogesto res ( I lustr ación 2) .
Ilustraci ón 2: Interrelaci ó n compl eja de las t res dim ensiones de la sostenibi l i dad, e l
hábitat y la producción y gesti ón so ci al. Fuente: De M anuel, 2010.
Las rela ci on es entre es tos tres grupo s de actores, tanto en el ám bito del hábit at
como en el de la energ ía, son frecuente mente confl ic t ivas por defend er
intereses o perspect ivas enfrentados y tratarse de grupo s con diferente grado
de poder de decisión. En el modelo de producción de la energía en el qu e el
mercado es protagon ista , los ciudadanos pasan a ten er condició n de meros
clientes y usuarios. L as de cisiones so bre el modelo e nergético las toman los
gobiernos teniendo como interlocutor es principales a las grandes c om pañías,
con las que llegan a acuerdos sobre las infraestru cturas nece sarias, las form as
de regulac i ón del mer cado o las garantí as públicas. Y los técn ic o s desarrolla n
y dan forma a las d istintas tecnolog í as, sigui endo las instruc ci on es de quiénes
toman las d ecisiones .
113
CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA
El modelo de gestión social de la energía pretende que sea la sociedad en su
conjunto quien tom e las principales decisiones sobre los modelos de
producción y consumo de energ ía . Ello implica un avance hacia formas de
de mocra cia partic ipativa en l a que se recu pere la condición de ciudadanía
(Encina et al., 2004), donde se c r een espacios para la toma de decisione s
conjuntament e entre administ ración, técnico s y c iu dadanos de form a
equitati v a. Político s, técnicos y c iuda danos han de c om partir la voluntad de
crear estos espac ios y emprender pro cesos de aprendizaje de forma conjunta
para gestionar la i nt ersector ia li dad y l a i nte rdisciplinar iedad (D e Manuel Jerez,
2010) .
Para ace lerar la necesar i a transición s o cioecoló gica de manera integral en el
marco de las políticas orientadas a la s ost enibi l id ad, es fundamental ac t ivar
procesos de cambio qu e part an de las necesidades y los satisfactore s
principales de la población, para, a partir de la con fluencia de l as miradas
técnica-polít ico-institu ci on al y l a s oc ial- veci nal, estable cer l ínea s estratégicas
de transformac ión b asadas en las prioridades y oportun i dad es situacionales d e
cada ámbito de investiga ci ó n (López et al., 2014). La definición de l a s
necesidades de las poblaciones y s u s satisfacto res enfoca do desde una
perspect iva compleja y compromet ida con las Necesidades Humanas y los
Derechos Humano s (Max-N eef, 199 8) , ha de ser el obj eto de trabajo central de
los procesos de tr ansición, pa ra r econquistar parcelas de autog estión desde lo
cotidiano ( Enci na et al ., 2004) . Con carácte r genera l, el em pleo, l a vivienda, la
alimentac ión, el transport e o la energ í a, se consideran necesidades
relacionada s con l a s situac iones de v u lnerabilidad urbana de nuestro s barrios
tradiciona les, que res ponden a necesi dades cotidiana s de cons umo y de
acceso a l os servicios básicos por parte de l a población, pero también
coinciden con los principa les s e ctores de activid ad económi ca responsa bles
de los mayore s impactos med ioambientales ( UNEP, 2010; De Manuel et al.,
2012) . Estos pr o ceso s de tran sformación urbano- h abitaciona l requieren
fomentar y articular la par t icipación social y promover una c iuda danía activa
para que, de las necesidad es urgente s y a través de pr o cesos colecti v o s , se
activen procesos de transición a esca la urba na y metropol itana (De M anuel e t
al., 2012; Encina et al., 2004; López et al., 2014) .
114
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
Estas i n iciativas, socialmente innovador as, promovidas por la sociedad civil, en
combinac ión con las iniciativas promovid as de sde el marco institucional,
resultan fundam entales para con solidar caminos de transform ación social,
plantean do las bases de un nuevo urbanism o s osten ible y participati v o c on un
enfoque i nt egrado del desarro l lo urbano (López et al., 2014) . O tal como l o
expresa Ri uto rt (2015) , “l a combina ci ón de la actuac ión regulatoria y
redistributi va del Est ado (desde a rriba) y la acción innovado ra de dichas
iniciativas (desde abajo) puede con cretarse en una nue va dinám ica
institucion al transform adora que r edefina el marco político de reg ulación”.
2.1.3. El rol del Estado en l os modelos de producción y gestión de l a
energía
Entendiendo como dice Ortiz (M oral es & Magro, 2013) que el hábitat, no es
solo l a vivienda, s i no el entorno, y según l a propia defin ición de vivienda de
Naciones Unida s abar ca pu nto s como la seguridad de tenencia, el acceso a
servicios, a infraest ructura, a equipamientos, la asequ ibilidad, la accesibilidad,
la hab itabilidad, un lugar adecuado para vivir y una adec uación cultural.
Considerad a, por tanto, el acceso a l o s servicios energét icos como una parte
consustan cial del hábitat, podemos analiza r los distintos modelos de
producción y gestión de este bien básico y necesario a partir de los modelo s
de producción y gesti ón que propon en Pel li (2007) y López (2012) para el caso
del hábitat.
El c on cepto de “Produc ci ón y Gestión So cial del Hábitat ” ( PGSH), de origen
latinoamer icano, hace referen cia a l as maner as de i nt erven i r en el hábitat
desde una pe rspectiva com pleja a tra vés de proc esos de partic ipació n y
concertac ión entre actores, que requieren de instrumentos metodológ icos
adecuados en la gestión de pr o cesos participativo s, donde confluyen el
campo de las ciencias sociales y e l de la pro ducción del hábitat ( López, 2010).
Partimos de la natural eza compleja del hábitat social (Pelli, 2010), considerado
como un sistem a de situacione s en interacci ón con ot ros sistema s , en el que los
procesos de producción se presentan fuer t emente vi n culados en su
concepc ión, des a rrollo y resul ta dos, a la mayo r o menor presencia de c a da
uno de los grupos de actores afectados y sus re spect ivos par ad igma s
115
CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA
culturales . De c óm o sea la naturaleza de las relaciones que se establecen
entre es tos actores, así como del ro l que juega c ada uno de ell o s, se
desprenden diferent es modelos de gestión social del háb itat, que se
correspond en con dife rentes formas de pe nsar y organ izar la pol is ( Pelli, 2010).
El esquem a pro puesto por Pell i, con respecto a la producción del hábitat, si t úa
la acción públi ca entre la i n iciativa privada, ejercida por un lado, por agentes
externos a lo s usuarios fi na les de la vivienda, entendida esta como una mera
mercancía, obj eto de lucro ligado a la economía mercanti l i sta, y por otro
lado, la i ni ciativa pri vada ejecutada por los pr o pios usua rios de l a misma, en
este caso con cebida como bien de uso, no lucrativo, l igado a la necesidad
( López, 2012). Del mis mo modo, con resp ecto a l a energía, la orient ación
política de l a acción estata l puede oscilar entre la facilitación de l acceso a la
energía a través del mercado, pasando por distintas modalidades de acción
pública directa, h asta e l apoyo y la co operación entre e l Estado y l a
ciudadanía, bajo fórm ul a s de coges t ión o de apoyo a la autoproduc ci ó n (D e
Manuel et al., 2012).
El acceso a la energía, al igual que el ac ceso a la vivienda, desde un punto de
vista teórico, dentro de nuestro actual sistema capitalista, que en teoría se
supone acces ible para todos los ciu dada nos, en realidad, sólo es posible
dentro de un c om plejo mecanismo en el que se i n cluye el sistem a monetar i o :
sin dinero no hay energí a, s i n di ne ro no hay vivienda . Aunque en s í mismo, el
problema no está en la caren cia de dinero, sino en la caren cia de si tu ación
social y adecua ci ón c u ltural que le permitan obten erlo (Pelli, 2010). En
palabras de Pelli (2010) “esta situación da origen a un s i stema paralelo de
acceso a bienes y servicios (ya sea v i vienda, energía, alimentos, etc . ), fuera
del mercado legalme nte organizado, pero dentro del á mbito de la mism a
sociedad ”, un sistema i rreg ular que supon e la forma de ac ceso de los s e cto res
en situación de pobrez a o exclusión soc ial
5
.
5
En situaciones de pobr eza o excl usión social , e l acceso a la energía suele darse a
través de conexiones irregulares a la red de electric idad, en la mayoría de los casos de
forma inadecuada e ilegal.
116
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
Los pr o cesos de producción y gestión de la energía, por similitud a los proc esos
de producción y gestión del hábitat, en rela ción con l os actores protagon istas
involucra dos, aunque el objeto resultante en todos l os modelos será el mism o
( el acceso a la energía), cada modelo i ntroduce diferente s patrones de
relación soc ial entre los agentes i mp licados. Max-Neef ( 1998 ) termi nab a
proponiendo “mut ar el rol del estado de pr o veedor o facilitador de
satisfactor es exógeno s a estimulador de satisfa cto res endógen os” (López,
2012) . Este tamb ién debe ser el reto de l a s polí ti cas de apoyo a la Producción
y Gestión So cial de la E nergía.
En el contexto del sector energéti co, más c onc retamente en el sector de la
electric idad , para referirnos a la “producción ” d e electric idad, empleamos el
concepto de “gener ación” , así c omo la “gestión ” la asociamo s al térm ino de
“ comerc ialización ”. D e esta m anera cuando hablamos d e “ Producció n y
Gestión Social de la Energía ” , estamos hac iendo referencia a la generación y
comercia lización de la energía ( electricidad) , donde la iniciativa social va a
jugar un pa pel activo en la toma de d ecisiones.
Ilustraci ón 3: Iden tificación de las vías de producc ión y gesti ó n de l a energía. F u ent e:
Elaboraci ón propia a parti r de la adapta c i ón de López Medina (2012) de las vías de
producci ó n y ge stión de la vi v i enda de Pelli (2010).
117
CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA
El actual modelo energético, ge st ionado a través de dinámicas de mercado,
en su mayor parte por un reducido grupo de empresas de l sector privado,
responde a un enfoq ue centralista en el que el Gobierno centr al , esta blece,
tanto las es tr ategias de la política energét ica, c om o el marco nor mativo y es
quien diseña las i nf raestru cturas energética s de un supuesto “inte rés g eneral”
(Del Campo, 2016). Según el gráfico ant erior ( I l u stración 3) es tarí amos en e l
lado más a la izquierda, do nde el E stado regu la y fac ilita el ac ceso a la
energía a través de l o s mercados, consintiendo qu e l a energía sea
considerad a una mercanc ía obj eto de lucro por parte de unas pocas
empresas. En el extre mo opuesto tendr íamos la acció n del E stado en fa v or de
la autogestión facilitando la acción directa de l os c iudadanos a tra vés d e l a
autoprodu cción, mediante leyes que re g ularan el balance neto o mediante
incenti v os a la puesta en marcha de instalacion es de r enovables. En la zon a
intermed ia se sitúa la acci ón direct a del Estado a través de la gestión pública
o bien mediante la gestión mixta, situándose más cerca de l a gestión privada
o más cerca de l a gestión social, según sea n las políticas que desarro l l e , más
verticales o más partici pa da s por los c iudadanos.
En el siguiente gráfico ( I l u stración 4), se identifican algunos ejemplos de
modelos de producción y gestión de l a ene rgía en función del rol que ejercen
los actore s que las pro mueven.
Ilustraci ón 4 : Int errelación de actores en la d e p rodu cci ón y g estión de la en ergí a.
Fuente: Ela borac i ón p ropia a p artir de las vías de p ro ducci ón y gesti ón de la vivi end a
de López (2012 ) y Pelli ( 2010) .
118
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
El sist ema eléctrico español domi nado por un n ú mer o pequeño de emp resas
transna cionales que ex pl otan, en régimen de oligopolio, el acces o a la
energía, es un ejemp lo d e gesti ó n privada. Est as empresas v enden un pro ducto
imprescin dible, a un mercado cautivo y en las c o ndi ciones más ventajosas ,
gracias a una regulac ión favorable a sus intereses, en det riment o de los
intereses de l os consumidores
6
.
Cádiz es una de la s poc as ciudades españ olas que cuent a con una e mpresa
municipa l para el sumin istro y distri bución d e e nergía eléct rica tanto en alta
como en baja tensión , u n ejemp lo de gest ión públic a-privada . E léctrica de
Cádiz S.A. es una c ompañía mercan til p úbl ica , participa da ma yo rit ariamente
por el Excel entísimo Ayuntami en t o de Cádiz (55,30% ), corresp ondiendo e l resto
del capi tal social a Endesa Red, S .A . ( 33 , 50% ) y a Unicaja Banco S.A. (11 , 2 0%).
El caso de Barcel o na Energí a
7
, de recient e creación, e s un ejemplo de gest ión
pública en el suminist ro d e electrici dad municipal. La c omercializadora p ública ,
que s e pondrá e n funci onamiento en 2018 , sum inistrará electri cidad de origen
renovable al A yunta miento y empre sas m unici pales, y po steriormente al
conjunto de ciudadano s, ge stionando las en ergías renovables de l o s hog ares y
sus exceden tes, convirt iéndose en la empresa el é ctri ca má s grande del Estado
español.
Las co operativas de s ervicios públicos
8
, c omo ej emplo de gestión mixta
público- so cia l, p restan servicios considerado s de inter és para la comunidad.
Uno de l os s ocios ha de ser una Administ ración o ent idad pública, que es quien
ejerce el cont rol en c uanto a las condi ciones de prestación de l os se rvicios
públicos . Aunque ya exis ten cooperativa s de este tipo en ot ro s ámbit os, aún n o
se conoce ni nguna que preste servi cios de energía.
Las c ooperativas ener géticas
9
, ofr ecen l a p o si bilidad de consumir energí a
producida a pa rtir de fuentes renovables , y p o t enc iar nuevos pr oyectos
energéti cos ren o vabl es. Forman part e del movimi ento de la economía so cial y
solidaria, para i mpulsar el c ambio del sistema energét ico. Los val ores que
6
Una de t antas noticia s sobre el curio so c a so del oligopolio españ ol. Recup erado de :
https://goo . gl/gxjW A0 C onsu lt ado 09.04.2017
7
Barcelona E nergía URL: h ttps:/ /g oo.gl/VUGffu C onsu lt ado 09.04.2017
8
Ti po de cooperativa especial introducida por el Reglament o de Cooperat ivas
A n daluzas p ara posibili tar a la s administraciones loca les y de la c omunidad a u t ó noma
promover l a constituci ó n de coopera tivas con l a finalidad de prest ar servicios públic os
de calida d. URL: http s: //goo.gl/y G K y xb Consult ado 09.04.2017
9
Ejemp los de cooperat ivas energéti cas tenemos en España unos cuant os: Som
Energía , Zencer , G oiener , En ercoop, Nosa E nerxía, EnergÉtic a, y alg unas o t ras más.
119
CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA
promueven s on la part icipación de todas la s personas asocia das, la
transpa rencia y el cont rol democrát ico, la autonomía , la educac ión e
información, la c o lab oración con ot ras cooperat ivas y el enf oque hacia la
comunidad local .
El autoconsumo, o mejor llamado autoprod u cci ón de energía eléc trica, es la
producción de elect ricidad p ara cons umo pr opio, n o rmal mente en el mismo
sitio donde se va a utili zar y a part ir de fuentes renovables , lo q ue supon e una
altern a t iva que favorece al sistema, al planeta y al usuario final. Su actividad
está regulada por el cont ro vert ido Real Decreto 900/201 5
10
, de 9 d e octubre.
A partir de la sínte sis que realiza Ló pez ( 2012) en su investigac ión sobre el
“diseño particip ativo en pr o gramas de rehabil itación de viviendas”, podemos
igualmente esquemat izar e identificar con respecto a la producc ión y gestión
social, por un lado, las tres orientac iones de la acción estatal, la acci ón de
facilitación de acceso al me rcado, la gestión di r ecta y el apo y o a la gestión
social, y por otro la s or ientaciones de l a acción de la gestión social , en la que
distinguimo s la acción de las coope rativas sin ánimo de l u cro para la
generación y comerci alización de energía procedente de fuentes renovab les,
y la acción directa de los ciudadanos que se c on vierten en autoproductor es
de s u propia energía, ya sea de form a i ndi vidual o bien a través de
comunidad es para la autoproducción colecti v a .
En el siguiente cuadro ( I lustr ación 5), se muestra una si m plific ación de las
distintas modalidad es u orientac iones de la producción y gestión de la energía
en los dist intos sistemas en función de los rol es que juegan s us destin atarios.
Formas de
PGSE
PG Privada
PG Pública
PG Social
actor principal
empresa
privada
Estado
cooperativas
de no lucro
ciudadanos
modalidades
mercado lib r e
acceso al
mercado
gest i ón
directa
apoyo a la
gest i ón
social
autogest ión y/o
autoproducc ión
cooperat i v a
autoproducc ión
Ilustraci ón 5: Si mplificación de las modalida des u ori entaciones de las form as de
producci ó n y ge stión de la energía. Basado en López (20 12 ) , Pelli (2010) y Ortiz ( 2007) .
10
Real De creto 900/2015 , de 9 de o ct u bre , por el que se regulan las condi ciones
admini strativas, técnicas y económicas de las modali dades de suministro de energía
eléctri ca con autoconsumo y de producci ón c o n a utoconsumo . URL:
https://goo . gl/ NtM21x C onsu lt ado 09.04.2017
126
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
Desde el punto de vi st a del metabo lismo energético, la perspect iva pasa por
la a utogestión de la energía, donde la c i uda danía se convierte e n
prosum i do ra de este recurso, favore ciendo la pr odu cción distribui da, espacial
y socialmente, el apr ovechamiento de las fue nte s renovab les cercanas a l o s
lugares d e consumo , como pri n cipios bá s ic o s de la soberanía energéti ca
( López et al., 2014) . La ciudadan ía p asa a ser el centro de un nu evo modelo
económico y social, más sostenible, justo y democr át ico, alejándose del
product ivismo y la acumul ación qu e carac teriza e l mode lo capitalista actua l
( Sánchez- H errero, 2014 )
La rea cción social fren te a fenóm enos como el de la pobreza energéti ca , está
llevando a cabo una transformación del ideario socia l respecto a las
cuestiones energética s (Cotarelo, 2015a). Aunque a ún queda m ucho tr abajo
por h acer, es ur g ente y ne cesario impulsar un nuevo modelo de gobernanza
energética, en el qu e los pu eblos sean li b res, respons ables y so beranos en la
gestión de lo s recurso s energético s c om unes.
2.2.3. Activación de la ciudadanía: la participación como clave de la
democracia energética
La crisi s ecológ ica , económica y social, am plía la frontera del cue stionamiento
del modo de producción y se plantea como una crisis de civil izació n
(M endizabal, 2009) . En este c ontext o de crisis global, l a innovación social está
planteando las bases para r e pensar la relac i ón de la socied ad con la energía ,
creando alternat ivas desde el ámbito local , donde l os mov im ientos
municipalista s están propon iendo r es puestas a la ca da vez m ás extend ida
preocupa ci ón po r las carenc ias democ ráticas y el empeoram iento d e las
condicione s de vida de la poblac i ón ( Cotar e lo, 2015a). L a innovación socia l
está promo viendo e l debate sobre l a necesidad de repen sar la a cción d el
Estado en la dirección de asegur ar der echos, fomentar una c iuda danía
participat iva y apoyar prop uestas inno vadoras de auto gestión ( Riutort, 2015) .
El momento de transic i ón en el que estamos inme rsos requiere pensar y actuar
en materia energética desde el ámbito loc al, no sólo para t ransformar la mat riz
energét ica basada en combustible s fósiles y nucleares en una m ás razonable
ambiental y socialmente, basada en renovables, sino, como ya hemos
127
CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA
avanzado anteriorm ente, hacia un mo vimiento energéti co altern ativo basado
en la triada democrac ia- sob eranía-parti cipación popu l a r ( Cotarelo, 2015a).
La part icipación de la ciudadanía, que e n términos de hábitat, según Ortiz
(M oral es & Magro, 20 13) ha de estar al más alto nivel, para consegui r una
verdadera transform ación, ha de comb i nar dist intos modelos, des de las mesas
de concerta ci ón, l o s espacios de autogestión y la c oge stión con el Estado
(Ortiz, 2010) . Para ello, es necesar i o, por un lado, la vol untad po lí t ica, para que
el ordenamiento juríd ico, la normativa urbanística y los órgano s de gestión
defiendan el interés público. Pero, por otro lado, también hace falta el
compromi so social y la acción decidida de l o s ci u dadanos, c on un
compromi so d e solidaridad y c on viven cia. Como define Capel ( 2003) “La
aceptac ión de l a diversidad y de lo s beneficios de la interacc ión, l a defensa
crítica y con sciente de los v a lores ciudada nos sociale s y políticos es e sencial
para todo ello.”
Ortiz y otros autores hac e n referencia a la figura metafórica de l a escalera de
A rnstein ( 1969) , que tras m ás de cua renta años d esde su def inición, sig ue
vigente para evalu a r l os distinto s gr ados de participación ciudadana en los
distintos ámbitos. La escalera define ocho niveles de participa ci ón (I lustr ación
6), situándose en l o s peldaños más bajos los modelos de participac i ón
“engañosa ” o no participación, basados en instrumentos participativos que
sólo pretend en ofre cer información al ciudadano, aplicándose únicamente el
derecho a ser informado. En l a zona interme dia se encuentran los modelos de
participa ci ón simbólica, que aplican m eca nismos que pretender dar v oz a los
ci udad anos, donde se ejerce el derecho a ser consu ltado. Los escalones
superiores definen los modelos de participación efectiva, donde l as decisione s
de la ciudad anía se tr asladan a l os órganos de poder , y se ejecuta el derecho
a tomar pa rte, el verdadero poder de la ciudadan í a.
128
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
Ilustraci ón 6: Esca lera de la parti cipaci ón ci udadana basada en Arnstein
(1969).Fuent e: El aboración propi a.
En la triada de Pelli ( 2007) , habi tar-pa rticipar-pertene cer, encontram os la
complejidad exist encial del habit ar, en el que partic ipar y pertenece r se
definen como las dim ensiones clave que llevan a la plenitud de su esencia el
habitar c om o rasgo fundamental del ser h umano ( López, 2012). Esta nue va
cultura de la parti cipación ciudadan a ti e ne su c on creción inst itucional e n
declaracio nes como la Carta de las Ciudades Europeas ha cia la S ostenibilida d
( Carta de Aalborg, 1994) , que resulta un c l a ro indicador de la im portancia que
va a dquiriendo el papel de l o s pobladores de c ara a la toma d e d ecisiones en
la esfera lo cal ( López , 2012) .
En este nivel loca l , l a vida cotidiana de los barrios más tradiciona les , incluye
estos i n grediente s históric os de sostenibilidad, formados por la s prácticas de
apoyo mutuo, la gestión de recu rsos com partidos o e l uso co ntrolado del
gasto energét ico , prá cticas que, en tiempos de e scasez, s i rvieron pa r a p on er
en relación los recursos existentes con las necesidades socia les , ap li cando el
sentido común y generando formas de vida equilibradas co n el socio-
ecosistema u rbano ( López et al., 2014).
129
CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA
2.3. De la autoproducción indi vidual a la en ergía comunita ria
2.3.1. La economía social y solidaria como marco para la transición
energética
Siguiendo a Ma rtinez-A li er ( 2009) , podemos s im plificar a l máximo el con cepto y
definir la econom ía como l a ciencia que estudia los mer cados y pr e cios en
base a la oferta y la demanda, en la que al sumar las cantidades de
productos o servicios i nte rcambiado s po r sus precio s se obtiene l a “cifra de
ventas”. Si a las ventas restamos el coste de l as materias primas, obtenemo s el
P I B, producto int erior bruto, y si además resta mos el d esgaste de la maquina ria,
entonces obtenemo s la Renta Nacional. En ningún momento, en la economí a
tradiciona l, s e contab ili z an los coste s por la pérdida de la biodiver sidad, o los
daños producidos al medio ambient e o l a salud, ni otros efectos negativos , al
igual que tampo co s e suman otros concepto s como el trabajo no remune rado
en las famil ias.
La economía ecológica de Georgesc u-Roegen (1971) y sus sucesor es,
establece la economía como un sistema abierto a la entrada de energía y de
materiales y l a salida de residuos. En l a actualidad, amplian do este concepto,
y citando Martinez-A lier ( 2009) , se enti end e la ec onom ía c om o “ u n si st ema de
transforma ción de energía (procede nte s o bre todo de recursos agotables ) y
de material es en prod uctos y ser vicios útiles, y final mente en residuos ” .
Para entender los conceptos posteriores que just ifican e l su rgimiento de la
economía socia l y solidar i a, es interesante detenerse en los tres niveles de la
economía que desc ribe Ma rtinez- A l ier (I l ust ración 7) . La crisis actual, como
explica Martinez -Alier de forma muy simplificada, fue causa da por un
crecim iento desorb itado de los t res nive les de la economía. Por un lado, e l
crecim iento financi ero provoca un a burbuja en el crédito hipotecario y otras
formas de crédito, que a su vez facilita el aumento de la econom ía
product iva, que necesita de más materias primas y más energía para seguir
produciendo, provoc ando un círculo vicioso de cre cimiento ilimitado,
necesario para mant ener el metabo lismo de l a econom ía conven cional de los
países rico s.
130
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
Si l o s países del Sur, exportado res netos de energía y materiales, pensar an en e l
desarrol lo endó geno, y avanzaran hacia una economía eco lógica y s o lidaria,
los paíse s del Norte caminarían también hacia una economía más sostenib l e,
utilizando m enos mate riales y energí a.
Ilustraci ón 7: L o s t res n iveles de la economía ba sado en (Martin ez-A lier , 2009) . Fuente:
Elaboraci ón propia.
La globalizac ión, que afecta a todos los ámbitos, no sólo a l a economía, es
considerad a una ofensiva neoliberal a esca la mundial, que p rovoca una
creciente dependen cia l oc al de l os centro s d e decisión mult inacionales, la
destrucc ión del patrimonio natural y cultura l, una carrera por el control de los
principales recursos p ri ma rios y un a crecient e desigualdad, precariedad y
exclusión a q ue se ven sometidos m ill on es de seres humanos (La v i lle, 2015).
Siguiendo a Laville ( 2015), frente a esta situa ción en la qu e el Estado es incapaz
de res o lver l o s pr o blemas que plantean unos inc on trolados flujos fi nan cieros y
una degradac ión del medio am biente a es cala mundial, frente a un mercado
desregulado , un capital globalizado, agr e sivo y devorador, y una democra cia
incapaz de poner límites a la economía, surge el asociacion i smo, la economía
solidaria y la economía social , que se enfre ntan al neolibera lismo mostrando
caminos socio económ ic o s alternativos a los hege món icos, en l os que
participan las clases populares y los movimientos so ciales , cada vez m ás
numerosos.
A las críticas de la sociedad del cons umo y a la buro cracia d e la
administra ción púb lica se unen demanda s autogestion arias y reivind i c aciones
ligadas al medio ambiente, al feminismo y contra la energía nucle ar que van
renovando los c on teni dos de un mo vimiento asociativo en auge. La sociedad
131
CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA
civil y los movimientos s oc iales se enfrentan al reto de la diversificación de los
sectores productivos, reproductivos y financiero s , modificando l as relaciones
con los estado s, y desplegando redes l o cales, regionales y transnaciona les de
cooperac ión. El fl o recimiento de mi llares de iniciativas en tod o el mund o
promovida s por l os que tratan d e constru ir una so ciedad alte rnativa, poco a
poco va influenciando a las políticas públicas.
El movimiento a sociativo se exp ansiona en las áreas de se rvicios de proximida d
y de comercio justo, dando lugar al intercambio no monetar io y a las fi n anza s
éticas, en form a de banco s comunit arios y del tiemp o, banca ética, mercado s
locales, m icrofinanc iaciones, c oop erativas de crédito o mon edas soc iales,
entre otras fórmu las , agrup ándose en lo que el mundo anglosajón denom inó el
Tercer Secto r, para cubrir los fall o s del mercado y del Estado, un mecanism o
de defensa c o ntra la mercantilización, sin fines lucrativos. L a Economía
Solidaria aglutina nue v o s signos y conceptos como los bienes comunes, l o s
espacios públicos, el capital socia l, el buen vivir, l a economí a d e los cuidados,
la democra cia participati v a, la utilidad s ocia l, el desarro l l o local, la
concentrac ión público-coop erativa-comu nitaria. A simis m o, l a Economí a
Social, con origen en la Europa latina del siglo X I X, agrupa al conjunto de
actividades product ivas y de intercam bi o para la superviven cia de las
poblacion es m arginales de las gra ndes urbes, que s e vinculan con la lu cha
contra la pobreza y la exclusión s oc ial. Tres conce ptos ( tercer sector,
economía solidaria y econom ía so cial), ba jo los cuales se escond en
concepc iones ideológ icas, cultura les y polí t icas ( Laville, 2015) .
La Economía Social y Solidaria , sup on e otra forma de entender el desa rrollo
económico, en la que se incorpor an las perspectivas de Polany i (2007) de una
economía plural en la que hay que t ener en cuenta la r e distribuc ión y la
recipro cidad (Laville, 2 015) . Redistribución de todo aque ll o que se considere
bien públi co, y reciprocidad, como valoración d el bien común (Estivill, 2015) ,
superándose así la clásica dicotomía entre economí a mer cantil y potencia
pública, en la que se incluye la radicalid ad democrát i c a, la participa ción de
los diferentes actor es, y una volunt ad de transform ación social frente al sistema
económico capitalista, que se une a un pr oy ecto político alternati vo , que
132
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
plantea la compleja y abierta cuestión de la tr ansición hacia otro sistem a
económico( Laville, 20 15).
Mientras que l a econo mía social recono ce e se conjunto de organizac i on es en
las cua les la dist ribución del benefi ci o y el poder de l os que ap ort an capita les
están limitados, la ec onom ía solidaria pone énfasis en l a construc ci ó n
institucion al de la justicia s o cial y la preservación del med io ambiente por
encima del mercado y la fijación d e precios en relac ión con la oferta y la
demanda. La d imensión pública d e las accione s co lectivas que surgen de la
sociedad civil, tiene como objetivo fina l de mocratizar l a economí a. Pero para
garantizar el funciona miento demo crático , s e requiere de una acción polí t ica
que des arrolle l os marco s i nst itucionales necesarios y unos comprom isos
efectivos tanto de l a s prácticas interna s como en los debates de la socieda d
(Estivill, 2015) .
La democrat ización tanto de la sociedad c i vil c om o de las administr acione s
públicas, deb e completar se con el interés de part icipación de las poblacion es.
De ahí la i m portan ci a de la demo cracia partic ipa t iva, articul ada en l a s
instancias de la democracia represent ativa, reafirmada mediante formas de
democra cia directa que no sean sólo concedidas sino conquist adas por
medio de las acciones colecti v a s ( Estivi ll, 2015) . La demo cratización de la
economía supone un reequil ibrio de las cond iciones económi cas, regulacione s
públicas reno vadas y l a penetr ación de pri n cipios democrát icos en las
actividades de produ cción, d e intercamb io, de comercio, de ahorro y d e
consumo ( Laville, 2015 ).
Más allá del capitalism o, se posiciona también la Econom ía del Bien Común
(EBC) , el modelo económ ic o al t ernativo propuesto por Felber ( 2012) , que une
a los ci u dadanos, los políticos, las asociac iones y las empresas en torno a una
iniciativa basada, al igua l que la econom ía de mercado, en empresas
privadas e iniciativas individual es , pero que se di f erencia de los mod el o s
anteriores en que las empresas no s e esfue rzan por competir entre ellas para
obtener más benefici o ec onóm ico, sino que coo peran para cons eguir el
mayor bien común para l a sociedad en su conjunto. Esta teoría que pretende
resolver los pro blemas e conómicos de otra manera, s e funda menta en el
respeto y el fom ento de val o res como la dignidad humana, la so lidaridad, la
133
CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA
sostenibi lidad ec o lógica, la just i c ia s o cial y la democracia, con el objetivo de
poner freno a la des igualdad social, a l a destrucción medioam biental y la
pérdida de sentido c omún y la democr acia q ue i m peran en la actualidad ,
actuando de sde los distintos ám bitos, y ofreciendo un mode l o práctico p ara
fomentar un cambio social, político y económ ico, orientado a la promoción
del bien común ( López et al., 2 014) . El impulso de la EBC desd e la escala
municipal comporta la contrata ción y ética y responsab le, como por ejemplo
el suminist ro de electri cidad.
2.3.2. Cooperativas de productores-consumidores en el ámbito de la
economía social y solidaria
En este c on texto socioeconóm ico alternati v o , en el que urge avanzar hacia u n
modelo de provisión energética renovable, surgen i n iciativas ciudadana s
articuladas en torno al emprendim iento colectivo, para hacer posible la
participa ci ón activa de las personas en este proceso de transición, son las
iniciativas coop erativas que agru pan a ciudadano s para gen erar, distribu i r y /o
usar ene r gía de origen renovable. Estas i n iciativas c oo perativas se c on sideran
prácticas de innovac ión social, vinculadas a la constru cción de c iudad anía y
a la democr atización de la vida socia l y económica ( Ri utort, 2015).
La i nno vación social es cons iderada un v ehí culo con el qu e se pu eden i n iciar
procesos de cambio i n stituciona l mediante la creatividad y la
experimenta ción qu e tiene lugar por medio de p roc esos li de rados por un a
ciudadanía org anizada orientada a la democ ratización de la activid ad
económica, que im plica el de sarrollo de una nue v a dinám i c a empre sarial
caracteriza da por una componente social, vi nc ulada con l a calidad de vida,
la s o lidaridad y el bienes t ar ( Murray et al ., 2010). La innovación social se
considera un elemento rele vante en la configura ción de nue vas políticas
públicas de des arrollo local y r e gional al te rnativo, para transform ar las
estructura s de gobernanza urbanas, en la que la movi lización de todos los
actores si rve para at ajar cole ctivamente los problema s más a gudos de la
sociedad (la pobreza, la exclusión, l a segregac ión, l a alienación, la pr ivación
de recursos) , vinculad os al modelo so cioeconó m ico capitalista ( Riutort, 2015) .
134
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
La innovación s o cial promueve l a satisfacción de neces idades humanas ,
mediante la reconfig uración de las relac iones sociales en fa v or de una mayor
participa ci ón de l o s sujetos i m plicados , y el empoderamiento que refuerza,
conjuntament e con l a parti cipación, el derecho de alcanzar una c a lidad de
vi da digna. En la ob ra de Riutort ( 2015, 2016) sobre la posib ilidad de afr onta r la
transición energét ica mediante formas sociales de aprop iación de la energía,
con una b ase partici pativa y demo crática, orientada a la satisfa cció n de
necesidades y no al l uc ro, las cooper ativas de energía renovable, se
presentan c omo una opción democrat izadora de l a actividad económ ica
para la provisión de energía y a la v ez c om o una opción para avanzar hacia
un modelo energ ético basado en las tecn ol ogías renovab les. En esta obra, se
analiza el caso de l a cooperati v a Som Energia, como iniciativa pionera en el
contexto español, precursora de otro s proye ctos s imilares, que por el moment o
no han tenido un desarro ll o tan señalado. Estas c oo perativas se incorporan a
la Economía Socia l y Solidaria ( ESS), como instrumentos para la tra nsformación
de las din ámicas merc antilistas.
Las prim eras práctic as asociativas entorn o a la produ cción de bienes y
servicios, la organ ización del trabajo, o la pr e stación del c a pital, surge n a
principios del siglo XIX , principalmente en países c om o Inglaterra, Francia o
A lemania y t ambién en España, con especial relevancia en region es
fuertement e industriali zadas como Cataluña . Mediante la acción c ol ectiva se
persigue la apropiac ión popular d e actividades económica s , basadas en el
vínculo asoc iativo, voluntar io y solidar io, así como en la ayuda mutua, para la
producción de bienes y servicios que no tienen como fin l a ganancia s ino la
satisfacción de necesidades. Las primeras c oo perativas en el ámbito de la
energía e léctrica en Españ a , surgen durant e las prime ras décadas del siglo XX,
como i nst rumentos para aborda r la ne cesidad de abaste cimiento eléctrico de
las poblaciones de zonas periféri cas y rurales donde no l lega ba el suministro
general, desarrollado por el c a pital privado que priorizaba sus inversion es en
función de los márge nes de rentab ili d ad. Las cooperat ivas suplían el papel
secundar io de las administr aciones públicas en este secto r, convirtiéndos e en
herramienta s autoorganiz adas para cubrir las necesidad es eléctr icas
domésticas, que a la vez servían para impulsar el desarrollo de la industri a
local. En la ac tu alida d s ólo un grupo r edu cido de estas iniciat ivas pioneras
135
CAPÍTULO 2 . EL RO L A CTI VO DE LA S O C I EDAD EN LA TRANSICI ÓN ENER GÉTICA
siguen aún funcionando , centrando s u actividad en la distribuc ión y la
comercia lización
13
. La transformación de l sistema en erg éti co, durant e el s iglo
XX, lo con vier t e en un modelo de produ cción y gestión centralizada, que
expulsa del sistema la capacidad de generar l a electricida d por las pr opias
personas, creando la si tu ación de dependenc ia r e specto del recurs o
energét ic o que carac teriza el modelo a ctua l.
En l a década de los setenta, c on l a primera c r isis del p etróleo y la i ntrod ucción
del debate sobre el cambio climático y las energías ren ovables en la esfera
política, y la aparició n de los primeros mo vimientos eco logistas, surgen las
primeras iniciativas desde la ciudadanía organizada para i m pulsar proyecto s
de generación renova ble, que demuestran que se puede genera r electricida d
de una forma más limpia, segura y so stenible que la produci da mediant e
combustib les fósiles y nucleares. Estas c oo perativas ya no tienen por objeto la
electrifi cación de zon as aisladas si no la difu sión de las tecno logías renovables.
Con la libera lización del m ercado eléctric o español ( 2009 ) , se separan las
actividades de distr ibución y come rcialización, permitiendo la entrad a de
nuevas compañías sumin istradoras de e lectricidad, que se enca rgan d e
comprar la energía eléctrica a las d istribuidoras y venderlas a los c lient es. En el
marco de la ESS, emerg en est as nu evas cooperati vas , como Som Energia,
cuya a ctividad eco nómica se centra tanto en la g eneración como en la
comercia lización de electricidad de origen reno v a ble, que se cara cterizan po r
reforzar la part icipaci ón democrática de s u s miembros, y que son
considerad as iniciativas de i nno vación social en tanto en cuanto está n
transforman do la manera de g enerar y usar la energía.
2.3.3. De la autoproducción individual a la energía comunitaria
Que para poder vivir con dignidad el ser humano necesita cierta cantidad de
energía, es a lgo que ha debido quedar c laro, a lo largo de las páginas que
preceden, y por si no fue ra así, lo volvemo s a repetir: L os seres humanos, al
igual que todos l os s e res viv os con los que compart imos el planeta
13
La mayoría de estas co o pera tivas se ubican en el País V alenciano, la C omuni dad de
Madri d y Catal u ña, s on cooperati vas de consumo ar rai gadas en n úcleos rurales o
barrios periféri cos (Riutort, 2015 ) .
142
LA PRODUC CIÓN Y GESTIÓN SO C I AL DE LA ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
Ima gen 1 : Jornadas Plan Base- Plan Barrio en Parq u e A lc o sa , marzo d e 201 4 . Fuente :
Fotografía de a utora.
Cit a 1 : J osep Centel les i Portella, (1952), i ngeniero i ndustri al y m áster en economía
urbana y regional por la London S chool of Ec o nomi cs and Poli tical Science. Au t o r entre
otros li bros de “C ap al 100% renovab le. Reflexi ons sobre la Transici ó energética a
Catalunya i la seva gobernanza ” . Desde 2012 pert enece al Col.lectiu per u n Nou
Model Energèt ic i Social Sostenbi le(CM ES ) . (Cent elles i Portel la, 2015)
143
CAPÍTULO 3 . L A I A P C OM O HERR A MI ENTA DE ANÁ LISIS
CAPÍTULO 3 . L A INVESTIGACIÓ N-ACCIÓN
PARTICIPATIV A COMO HERR A M IENTA DE ANÁLISIS
3.1. La In vestigación-A cción Participat iva, h er ramienta de transfor mación
social
3.2. Herramien tas com plementarias a la IAP
3.3 . Aplic ación de los i nstrumentas par ticipativas en tres casos concretos
La investiga ción social requ iere de metodología s cercanas a l os ciudadano s
capaces de dar v o z crític a tanto al i n vestigador como a l os sujeto s
participante s en l a propia inve stigación. De esta forma la I n ve stigación-A c ción
Participat iva posibilita al in vestigador s ituarse, de forma ref lexiva, junto a los
destinatario s de l a acción y que, a la vez, permite formar parte de la
transforma ción social. La i n vestigación-acción par t icipati v a se dota de
herramienta s comple mentarias c om o la entre vista, la encuesta, los talleres y
asamblea s o las ficha s de análisis de experie ncias, para sistematizar el trabajo
de i n vestigación sobre l a realidad en la que se participa. Se describen en este
capítulo c u ales han sido las herramientas utilizadas a lo largo de to do el
proceso d e investigac ión.
144
LA PRODUC CIÓN Y GESTIÓN SO C I AL DE LA ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
145
CAPÍTULO 3 . L A I A P C OM O HERR A MI ENTA DE ANÁ LISIS
3.1. La Investiga ción-Acción Participativa, herram ienta de
trans formación.
Esta investigac ión se inicia des d e las Técnicas de Investigación Social,
partiendo de la I nve stigac i ón-A cción Part icipativa, ent endida ésta como “un
proceso que no admite la separación entre la acción y la r e flexión o l a teo ría y
la práctica ” ( Stark, 2014: 87), en l a que dest acan elementos de colabora ción,
participa ci ón, democra cia, acción, reflex ión, interactuac i ón ,
retroaliment ación, a plicación i nm ediata en un c on texto y que se vincula al
cambio so cial (E v ans, 2010). Se trata de un proc eso en es piral de investiga ción-
acción-ref lexión-partic ipación abriendo y cerrando etapas que alimentan y
enriquecen cada etapa, pe rm itiendo la espontaneidad y e l desbo rde en
cada mom ento( Gráfi c o 1).
En todo es te proceso de Invest igación -A cción-Participa ci ón ( I A P), desd e que
Lewin ( 1948) definiera la “a ction research ” , en las formas d e investigac ión
social, requiere segu ir opera ciones, regla s y procedim ientos fijados d e
antemano, en el que la v ol untariedad y la reflexión deben prevalecer para
lograr los fin es propues tos (Ander-Egg, 1995).
146
LA PRODUC CIÓN Y GESTIÓN SO C I AL DE LA ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
Gráfico 1 : Espi ral de la In vestigación -Acción- Participación . Fuent e: E laboraci ó n p rop i a
parti endo de Evan (2010).
Por tanto, se concibe la I AP c om o un proceso de investigac i ón y, a la v ez, un
proceso de intervención social , d ado que entendemo s que este d ebe se r el fi n
de toda in vestigació n. Se tr ata de un pr oceso de invest igación entendido
como un pr o cedimient o reflexivo, sistemát ico, controlado y crítico que tien e
por finalidad estudiar algún aspecto de la realidad, c on una expresa finalida d
práctica; mientras que, a su vez, es un proceso de interven ci ó n s o cial que
impulsada por expert os metodológicos colabor a c on los destin atarios de la
acción que al mismo tiempo c ontr ibuyen a conocer y transform ar l a realida d
de la que forman parte (A nder -Eg g, 1990) . Por l o tanto, l a I A P es una
metodolog ía que permite generar un pro ceso en el que las persona s se
transforman colecti v a mente (Boyes-Watson & Prani s, 2012; Dudgeon, Scrine,
Cox, & W alker, 2017).
Como hemos vi sto la IAP pa rte sim ul t áneam ente de avances teór icos en torno
a c on ocimiento s y cambios sociales, un iendo teoría y práctic a. En este
proceso de investiga ción-acción se trata de responder a los interro gantes que
el investigado r se genere para entende r l o s cambios sociales en su entorno y
en los d emás ( Freire, 1994), y que en to do caso d ebe ir m ás allá d e la
comprensión, en esa idea de Haberma s ( 19 94) , hac ia la i nt erpretación de los
hechos.
Investigación
Obser v ación
Acción Re fle xión
P articip a ción
147
CAPÍTULO 3 . L A I A P C OM O HERR A MI ENTA DE ANÁ LISIS
En todo c aso, en todo este proce so de I A P es necesario que se produzca una
transferen cia tanto del conocimiento colectivo constru ido a sí , como de las
habilidades para aplic ar las técnicas parti cipativas (A nder -Egg, 199 5) es deci r,
las m etodologías participat ivas p arten de un principio fu ndamenta l como es la
devolución. “Devolver”, en técnica s p articipat ivas, supone el retorno de l
conocim i ento construi do c o lecti v am ente a aquellos/as que lo han creado.
Frente al ojo científico y acaparador del social r e searche r , el i n vestigador que
elige l as técnicas part icipativas sabe que es un “hombre de paja”, que debe
desapare cer, que e l fin de la in ve stig ación no lo sugiere él, sino las propias
personas que han c o ncebido el trabajo, pudiendo, en un momento dado,
incluso, rebasarle, p erm itir “desbordes ” ( Vill a sante , 2000; L a urent, 2009;
Navarro, 2012; Benedicto, 2014).
Estamos pues, hablando de unir el tiempo de l a i n vestigación con el de la
acción, buscando y provocando la participación de l os sujetos i m plicados en
todas las fases de la investigac ión; así como de “rescatar” la validez de lo s
saberes y habilidades populares fruto de la interacción con l os otros, con el
medioamb iente y con la propia cultura de masas y la instituciona l.
La devolución supone una segunda reflexión acerca de los resultados y el
propio procedimiento de l a investigac ión, lo qu e introduce la metodologí a
participat iva en lo que I báñez ( 2002) ll a maba el “segundo orden”. Este
segundo orden consiste en la introducció n de un segundo mom ento de
reflexión ( lo que la IA P genera en la d evolución creativa) sobre l a propia
investiga ci ón, sobre el o jo que obse rva. La separ ación obje to -sujeto de
investigación se acort a, desapare ce, perm itiendo “el re greso del sujeto” a la
investiga ci ón, que con todas sus complejid ades, fractu ras y sujeciones se
aprecia imprescind ible si hablamos de es pacios de i n vestigaci ón donde se
hace neces ario no sólo el conocimie nto sino sobre to do produ cir cambios.
Necesariament e en este p roceso de in vestigación s e produce ademá s un
intercamb io o diálo go de saberes “cient íficos” y sabere s “populares”,
abriéndose espacios de c om u n icación qu e posibilitan una ciencia ingeniosa
como saber i n surgente en el que lo vivencial desde una estrategia de
descentram iento crítica se imponen a las grandes narrativas sob re el c am bio
social ( Huérfano, Sierra , & Del V alle, 2016).
148
LA PRODUC CIÓN Y GESTIÓN SO C I AL DE LA ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
Deben ser l os sujeto s implicados en los contextos de investigac ión l os que con
su explicación y comprensió n de los problemas y necesidades soc i a les
apunten la dire cción y materialicen los cambios. Los investigador es deben fij ar
las té cnicas de invest igación a propiadas a los objetivos de cad a fa se, a sí
como aportar c ontinuamente infor maciones sistematiz adas, que
retroaliment en, tras la observación, l o s proc esos de ref lexión y toma de
decisiones por parte de la comunidad (Jociles, 2016). Por tanto, es un proces o
donde i nteg ra tanto la perspectiv a em ic ( punto d e vista del su jeto act ivo
observado) como la etic ( v isión del inve stigador) a l o largo de toda la
investiga ci ón ( Kottak, 1994). En todo caso, entre el i n v e stigador y el sujeto
activo obs ervado se mantiene la relación comun icativa qu e Cloutier (1975)
denomina em ir e c ( emisor-creador) , en l a que a la vez ambos participant es so n
capaces de recibir mensa jes con carácter crítico y producir cr eativament e
mensajes. De forma similar hay que recono cer el término prosum er ( produc to r-
consumido r) (To ffler , 1979).
La I A P parte de di f erentes técnicas soc iales como l a dialéctica que supone
una estru ctura distributi v a y es t ructural que permite el estud io de hechos
objetivos, i n dividuos, el e mentos y el estud io de las relac iones, opi n iones o
elementos simbólicos. C on todo la dialé ctica tiene como metodología
preferente la asamblea que permite el estu dio sistém ico y la i m plicación en
procesos de cambio ( López-Medina, 2010).
Ante la ac t ual s it uación de l a investigac ión es necesari o plantear
metodolog ías que as u man desde la complejidad produccion es so ciocultura les
capaces de transform ar la sociedad, para ello se plantea una metodología
investigat iva que permita el uso de estas diferentes técni cas, as í el uso de
técnicas cualitat ivas a través de conocim iento explicativo y el análisis del
discurso perm ite conoce r o pinion es, sentimientos, c on ocimiento s ubj etivo.
Mientras que a tr avés de técnicas cua nti t ativas (pregunt a-respuesta) permite
un an álisis est adístico para producir conocim i e nto que qu iere s er objet ivo
(Encuesta) (Res C I MA S, 2015) .
Con todo esto, la IAP supone un empoderamie nto, por supuesto, de l
investigado r pero tam bién del que “recibe ” lo de vue l to. Es en e ste
empoderam iento en el que e s necesario asim ilar una nu eva cultur a
participat iva, cooperativa y horizonta l, y tomar c on ciencia en la dimensió n
149
CAPÍTULO 3 . L A I A P C OM O HERR A MI ENTA DE ANÁ LISIS
global, so cial, económica, ecológica, intercultural y política , que permita un a
autonomía crítica y participat iva ( Gonzálvez & Cont reras-Pulido, 2014;
Gutiérrez- Rubí, 2014). El desarrol l o de una conciencia crítica, postur a
defendida por autores como Freire ( 1986), Romañà, ( 1991) o Meira ( 1991),
favorece un a integra ción partic ipativa en la sociedad, c a paz d e analizar la s
propias dificultades del sistema y obtene r una ciudadanía radica l vinculada a
la demo cracia radical que entiende el proceso de enseñanz a -aprendiz aje
como motor de c a mbio socia l ( Mouffe, 1999) en el qu e desta can lo s
posicionam ientos ide ológicos de los sujetos y la lucha entre dicho s
posicionam ientos, de tal forma que la reivind icación y el conflicto s on
entendidos c om o valor polí tico y social frente a posicionamiento s neoliberal es
(Jordan & Kapoor, 201 6).
Un análisis que debe partir desde la experiencia de los pr o pios protagon istas,
ye ndo hacia reflexio nes práxi cas (V il lasan te, 1993), que hay que trabaja r
individual y c o lectivam ente en tiempos y espacios propio s, como pr o vocación
para un aprendizaje des d e la cotidianidad, n os referimos a una metodología
de investigación que pr et ende trabajar procesos de c om unicación , tiempos
de i nt ercambio s que den cuenta de c ó mo explorar nuestra manera de
conocer para actuar; y esto pasa por lo menos por abrir huecos en la v or ágine
cotidiana y arrojarnos con ciencia en/d e nuestr a acción diaria com o modelo
que parte no solo de la invest igadora si no tamb ién d el Grupo de Investigación
Aula Digital de l a Ciudad (A DICI ) que desde l a perspectiva de la “ Producció n
y Ges tión Socia l del Hábitat” ( PGSH) c omo interv en ción en el hábitat desde
una perspecti v a compleja a tra v é s de procesos de parti cipación y
concertac ión entre actores, requier en de i nst rumentos metodológico s
adecuados en la gestión de proceso s participati v os donde c on fluyen el
campo de las cienc ias sociales y el de la produc ci ó n del hábitat (DiMuro, 201 0;
López-Medin a, 2010; Ortíz, 2010; DiMuro & De Manuel, 2011; DiMuro, 2016,
Mendes, 2016) .
Es, por tanto, un modo de conocer desde el mutuo aprendiza je y a pa rt ir de
prácticas concretas donde se pro pone, se discute y se plan i fi ca, para c on struir
desde la pro pia experien cia, y poder hacer accesib le este c onocimiento
práctico-r eflexivo a otros c ol ectivos. Hablamos de tres líneas de acción que
deben conjugarse para forta lecer l a constru cción d e proce sos participati v os :
150
LA PRODUC CIÓN Y GESTIÓN SO C I AL DE LA ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
querer part icipar, entendida como l a motivación para inco rporarse en el
proceso; el poder participar, crear foros donde se puedan construir, tomar
decisiones y gestio narlas desde un diagnóstico y una pl a nificación
participad a; y el sa ber parti ci par, trabajar la formación nec esaria para
provoca r no só lo cambios organizacion ales, s ino intercam bios a n ivel
simbólico, i nt ercambio s en la gram ática cultural en “e l sistema d e reglas que
estructuran las relacio nes e interac ciones sociales ” .
Este modelo de partici pación parte de niveles ( escal on es) en los que no existe
la participa ción y que denomina “man ipulación” ( 1 ) y “terapia” (2) , donde lo
importante es permitir al que t iene el poder la posibilida d de “educar ” o
“curar” a los participante s. Los siguie nte s esc al on es, “inform ación” ( 3 ) y
“consulta” ( 4) son modelos de particip ación simból i c a porque permiten
procesos como escuchar y ser escuchad os sin representar estrateg ias de
cambio del poder establecido. En la mism a si tu ación se encue ntra el nivel
“apacigu amiento” ( 5), que sigue siendo un escalón simbólico. En los escalon es
más altos de la escalera se encuentran los niv e les en los que la participación
tiene valor para l a tom a de decisiones, así la “asociación ” ( 6) permite l a
negociación y el inter cambio entre todo s lo s grupos, el “ poder delegado” (7) y
el “control ciudadano” ( 8) que permiten a lo s excluidos obten er el contro l en la
toma de decisiones, en otras palabras el empoder amiento ha cam b iado de
lugar (A rntsein, 1969), c om o ya apuntábam os en el capí tulo 2. De la misma
forma para Balcazar (2003) también plante a las r e laciones de poder con el
grado de control a utilizar en la propia I A P, así con ni v e les bajos de poder l o s
participante s ti e ne n capacidad de dar retroalimenta ción, la colaboración
será a través de un comité de con sejeros y, por tanto, el grado d e compromiso
participante s de l a co munidad y de lo s i n vestigadore s exte rnos, con el proceso
de investiga ción y cambio so cial será mí nim o. Mientras que con niveles altos
de pode r el g rado de control se establec erá entre iguales o lí de res co n
capacidad para la toma de decisiones, de esta forma el grado de
colabora ción permite a los investigador es ser activos o líderes de la
investiga ci ón y el grado de c om promiso y e l sent ido d e pr op iedad del p roceso
de invest igación será to tal.
En la misma línea Cortina (1999) , señala las distint as concepc iones de la
democra cia que v an desde la conc entración de pod er y de la toma de
151
CAPÍTULO 3 . L A I A P C OM O HERR A MI ENTA DE ANÁ LISIS
decisiones, en l o s gr upos políticos y cuya legitimid ad se desprende de los voto s
y de la ut ili z ación sistemática de l a opinión de los llamados “ex pertos ”, hasta
partiendo de la idea de individuo, como ser autónomo, auto legislador y
partícipe de l a elabor ación del proyecto de su propi a vida como i ndi viduo y
como miembro de una comun idad. Este tipo de autoorganizac ión requiere un
alto grado de forma ción en valores para un a cultura participati v a ampliando
el espacio público y fu ndamentada en la tra nsparenc ia y la so lidaridad (Tíscar,
201 2).
Este modelo de búsqueda de autoo rganiz ación p retende una ciudadanía
radical que se sustente en la i n estabilidad estructural , y para ello es nece sario
poner en v a lor una ciudadanía orientada a l a justicia, la capacid ad crí t ica, la
acción y la democ racia partic ipativa, entendien do es ta últi m a como pr oc eso
de delib eración y toma de decisione s para un cambio social fun damentado
en la prop ia democra cia (Delgado, 2015).
3.2. Herramientas compl ementaria s a la investigación-acció n
participati va
3.2.1. Métodos mixtos
Las difu sas líneas ent re lo epistemológ ic o y lo metodológico p ermiten un
espacio en e l que la investiga ción con métodos mixtos (Díaz-López, 2014)
posibilitan un plan de acción combinado con téc ni cas más propias tanto de
métodos cualitat ivos como cuantitativos para la re colección y aná lisis d e
datos (Creswell & Plano, 2007). Se trata pues de una i n vestigac i ón en la qu e el
investigado r mezcla o combina té cnicas, métodos, aproximaciones,
concepto s y lenguajes cuantitat ivos y cualitati v o s en un estudio en el que, a
través de la investig ación-acción en ciencias sociales y de salud , s e c om binan
métodos esta dísticos con técnica s so ciales y el estudio de la histo ria ( casos) del
ser huma no ( Johnson & Onwu egbuzie, 2004; Cre sswell, 2011; Anguera ,
Camerino, Castañer, & Sánchez-A lgar r a, 2014; Luo & Cresswell, 2016 ). Esta
situación ocurre en esta investiga ción en l a que se entremezclan entrevistas y
encuestas con el us o de talleres, asambleas y otras técnicas, todo bajo l a
metodolog ía de la Inv estigación-A cci ón Participativa.
254
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición E nergética
Las co operativas de b arrios de f uturo t ienen q u e tener al mismo tiemp o
que est a comp onente local, parti cipativa y social , est a component e
ecológica . Si hac en reh abilitación de edific ios, est amos just amente
juntando estas dos partes ecológica y social, q ue a l final son dos cara s d e
la misma moned a. (E.ME B_14.P)
5. 4. La energía y el territorio
5.4.1. La rehabilitación energética
Si partimo s del h echo de que el c am bio de modelo energético requiere,
previamente a la sustitución de los combustibles fósiles por fuentes renovables,
una redu cción i m portante de las necesid ades ener géticas de l a sociedad, no
cabe duda d e la importan cia qu e va a tener la rehabilitac ión energética en e l
cambio de modelo. Reducir la dem anda energética es la primera d e la s
medidas si queremos un modelo energético sostenible en el tiemp o. Además,
es necesario reducir la demanda para optimizar l a dimensión de las
instalacione s de autoconsumo (autoprod ucción) que han de cubrir el
consumo final. A sí se refleja en el discurso de los entrevistados, aunque no
todos le dan l a misma prioridad a la hora de iniciar la transición energética ,
surgiendo las dudas so bre cómo y quién ha de financiarl a.
La t ransición energét ica l a veo en un pri ncipio c on una t ransformación d el
sistema eléctrico, genera ción distribuida, gestión de la demanda, gest ión
de la oferta , integrar sist ema de generaci ó n gestiona bles juntos con los
sistemas de gen eración que no son gestionabl es, como la fotovoltai ca o la
eólica, y mediant e el uso de redes int eligentes. A part ir de ahí, la
rehabil i t ación de edificios. ( T. REE_1 .A )
La reh abilit ac ión de edi ficios, es de sentido común , co mo ec o n omista, e s
cosa de gestión de recursos esca sos, t iene má s sent ido que seguir
construyendo vivi endas nuevas. ( T. R EE _2 .E )
Es básico , red ucir la de manda energét ica de los edificios , para desp ués
optimi zar la dimen sión de la s instal aciones renovables que se aplique n
para cubrir el consumo final . Sería b ásico, antes de empezar a hac er
insta laciones de autoconsumo , reducir el con sumo que se necesit a, l a
demanda. ( T. REE_ 10 .P )
255
CAPÍTULO 5 . DEL MODE LO ENERGÉTI C O QU E TE NEMOS AL MODELO ENERGÉTI CO
QUE QUEREMO S
La rehabilitación energética es considerad a por los entre vistados como una
actuación ne cesaria para transformar las ciudades de sumideros de c on sumo
y generadoras de deshechos a productor as autónom as para el
autoabast ecimiento de todas sus necesidades . Considerándo se l a manera de
consegu ir edificios int eligentes y energéti camente neut ros, una manera d e
reducir las em isiones d e gases de ef ecto invernad ero ( 1, 5).
El 1º paso es t ransformar los edi ficios para que sean energética men te
neutros o lo más ne utros posibles y que se an edi ficios in teligent e s.
(T.REE_1. A )
Además su pone una forma de redu cir la dependen cia exterior y la fa ctura
energét ica del país ( 6, 14).
Es import ante, porque t e permit e reduci r l a fact u ra energét ica de t odo un
territorio ta n gran de como el t erritorio espa ñol, y al fina l reducir la factura
energéti ca supone, en la ma y oría de las c o sas , r educir, mejor dicho , lo v oy
a formular de forma po sitiva ah o ra, aumentar la cap acidad de decidir
autónomamen te, funda mentalmente porque normal mente el calor está
relaciona do con recurs os f ósiles, de los cuale s no ab u ndan ni en l a
península n i en las islas. (T. REE_6.P)
Se t rata de t ener edificios much os más efi cientes que permit an ahorrar en
la fact ura energét ica. Por t anto, la reh abilitación de edifici os, l o t iene t o do
bueno, crea empleo, ah orra en ergía y ademá s reduce la dependenc ia
que t enemos hac ia el ext erior, por tant o, sí q ue es un pi lar fundament al.
(T.REE_14.P)
Unos lo ven c om o una gran oportunid ad de creación de empleo, e n el sector
de la construcción y como salida pr of esional pa ra una gran parte de aque llos
que se que daron en p aro tras la b urbuj a inmobiliar ia
8
( 1, 4, 5, 9, 10, 14) .
Hoy día, toda la gente que se dedi có a la const ru cci ón o la arquitec tura
están o fuera de Españ a o en el paro. Ent onces, l a rehabilitaci ó n
energéti ca, qu e t iene un pot encial en orme pa ra rehab ilitar edificios,
absorbería una gran ca ntidad de mano de obra técnica, cualific ada,
que est á ahí y est á ociosa, y para t rans fo rmar el sist ema de t al forma
que sea más efic iente y nos genere a horro. ( T.REE _1 .A )
8
Est u dios como el G T R 2014 , c uantifica n la creación de puestos de trab ajo en unos
150.000 emp leos n u ev os di rectos esta bles pa r a la renovación energét ica de 10
millones de vi viendas en E spaña hasta 2050.
256
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición E nergética
La rehab ilitación energé tica, es u n aspecto m u y important e de esta
transformaci ón energética, porque responde simult áneamente a un
aumento de bienest ar s ocial, cr eación de emp leo, y a la vez a u na
reducción del c onsumo de energí a y recursos. Dediq uémonos a
rehabil i t ar edifi c ios, g eneremos e mpleo, re cuperemos el teji do
productivo , incorpor emos al mercado l aboral a est os tra bajadores
expulsados del sector de la construcción de spués de la b urbuja
inmobil iaria, y en pa ralelo que el lo se traduzca en men os emisiones ,
reducción del consumo de energí a, men os import ación de
combust ibles fósiles, etc. (T .REE_4.S/P)
Si hay algo que deberí amos haber h echo com o país, en estos año s, en
los que se desp lomó el sect or inmobiliari o, y c ientos de pro fesionales del
sector de la construcción perdieron sus puestos de tra bajo de un dí a
para otro , era apr o vec har aq uí, en el sect or de la rehab ilitación de
edificios. (T.REE _9.E/S)
La rehab ilitación e nergétic a, juega u n papel muy i mportante, por la
gran oport unidad d e c rear pue stos d e trab ajo, porqu e l a may oría de
sectores qu e ha n q uedado afectados por l a c risis, co mo la
construcción , a través de la formación de estos dese mpleados en l a
línea de rehab ilitación energé tica daría un potencial espec tacular de
creación de p u e stos d trabajo. (T .REE_10 . P)
La reha bilitación de e dificios es uno de l os pilares de la t ransición
energéti ca. Además es el sect or d onde más em pleo se pued e c rear, a
corto y med io p lazo, teni endo en cuent a que el sect or de la
construcción ha sido el sect or más castigado por la crisis en E spaña.
(T.REE_14.P)
Otros piens an que se t rata de algo más com plicado, y q ue esta medida no va
a r e solver el problema de los c asi 4,4 m illones de p arados que tenemos en
nuestro pa ís
9
, (6, 7, 8, 11 )
Esto de que la economía española, basad a en burbujas, como l a
inmobil iaria de las últimas década s, sólo d a c o mo para que lo s
traba jadores que han salido de ahí se tengan que pa sar di rectamente a la
rehabil i t ación, pues me pa rece una únic a explic ación bastante p o bre.
(T.REE_6 .P )
9
Según los dat os publicados p or el Inst i tut o Nac ional de Estadí stica para el tercer
trimest re de 2016 (EPA-3T 2016).
257
CAPÍTULO 5 . DEL MODE LO ENERGÉTI C O QU E TE NEMOS AL MODELO ENERGÉTI CO
QUE QUEREMO S
La Reha bilitac ión Energéti ca de Edifi cios me pa rece fant ástica como
concept o , hac erlo realidad es mucho má s difícil , p orqu e n o est á bien
definido lo q u e es la rehab ilitación energética d e edifi cios..., muchas vec es
sólo con el cambio de hábitos de consumo d e l os hab i ta n tes se ha c e
mucho más ahorro que c o n ninguna otra medid a. Yo compren do que los
arquitec tos estén interesados. ( T.REE_11. A /P )
Aunque todos coinc iden en que la rehabilit ación energéti ca mejora el confort
y l a habitabil idad de las viv i endas, la i n iciativa y la inversión son temas que
concierne a los propietar ios de l a s misma s (7, 8, 11). Desde la administrac ión
pública, con ayudas, subvenciones o incent ivos, se puede facilita r la ej ecución
de la rehabilitación, pero ser á la ciudadanía que se va a ver afectada la qu e
tenga que tomar l a decisi ón de realizarla, y a veces l as necesidade s y
prioridades de la población cuyas viviendas son las que más requieren de
rehabilita ci ón, son otr as ( 7) .
Yo pienso q ue la gent e tiene otra s prioridades . Sin facil idades de inversió n
pública en la rehabilitación energéti ca, las amorti zaciones no son nada
atracti vas para los dueños de las viviendas . La g ente p refiere pagar al go
mes a mes, a u nque pague más . (…) Y o t e hablo a nivel español, y dejart e
el din eral que supone una rehabil i t ac ión energética, el esfuerzo y el
perjuicio de las obras, q ue a nadie le g usta, etc. a día de hoy n o parec e
que esté mu y c ompensado , aunq ue lue go l os ahorros energét icos,
depende de la ciudad en la q u e estés sean brutales, y l as mejo ras del
confort puedan ser sustanc ial. A día de hoy l a gen te prefiere comprarse un
aparat o de aire ac ondicionado y gastar más energía que reh abilitar su
casa, porque es más cómodo, y porque pri ma la comodidad . (T.REE_7 . P/S )
La reha bilitación energétic a es fundamen tal, porq u e por mucha s
renovables q ue p ongamos es q ue es in sostenible, y p orque las vivien das
que tenemos s on i ncomodas, por es o me rece la pen a h acer esas
inversiones . Lo que pasa es q ue el pr oblema de esas inversi ones es q ue son
a largo pla zo, y no t enemos una c ultura de l argo p lazo. H ay que int roducir
la cultura del largo pla zo, aunqu e s ea a tra vés de vía s indi rectas, de
incentivos , para q u e la gente acabe i nvir t iendo en esto. (T.REE _8 .E /S )
258
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición E nergética
Se estima que, a nivel doméstico, la suma del consumo de todas las
promocion es de viviendas, tienen un i mp acto en el consumo final del orden
del 30-40% ( GTR2014) . Asimismo, el 46%
10
de vivi en das existentes en España, se
construyero n con anterior idad a l a norma NBE -CT del 79, es por l o que la
mayoría de estas viviendas carecen de ai sl am iento. To do este parque de
viviendas tiene un potencial de reducción d e las neces idades energét i c as que
ronda el 70-80%, mi ent ras que en el sector industria l se puede ahorrar hasta un
50% esta s mismas nec esidades en ergéticas. ( GTR2014)
11
.
La reh abilitación energét ica de edificios, es abs olu t amente fundament al,
por el margen t an grande que hay. El 40% del pa rque edificatorio de
viviendas en Espa ña son una F d e efici encia energét ica, que c onsumen
entre 59-72 KW /m2 año, una A consume m enos de 6 KW/m2 año, 10 vec es
menos. Es un p o t encial de reducir el consumo y l as emisiones t an gra nd e
que no tiene ningún otr o sector . En otro s sectores cuand o se habla d e
eficienc ia energé t ica se habla de mejoras del 3, del 7%, aquí hablamos del
80%. (T.REE_ 5.P/A)
Sin embargo, u n a reflexión que surge del diálogo con algunos de los
entrevistados ( 7, 8, 11) es que este potencial de ahorro estimado, va a
depender mucho de l as condicione s socioe conómicas de la zona en la que
midamos. Una cosa es que la calidad c on struct iva de un edificio sea pésim a y
la cantidad de energí a que ne cesitaría es e edi f icio o vivienda para alcanza r
unas c ond iciones ó ptimas de confort sean muy elevadas, y de ahí el ahorro
calculado, y otra cosa bien distinta es que, ese edificio o esa vivienda de esa s
característ icas, realm ente llegue a consumir esa c antidad de energía . Nos
encontramos dema siados casos, en l os que los edificios que más necesitan ser
rehabilitado s, por sus condic iones construct ivas y de habita bilidad, son
aquellos q ue meno s energía consumen, por la simple cuestión de que no
pueden costear l os gastos de las factura s energética s. Son c l aros eje mplo s de
hogares en si t uación de pobreza energét ica, y qu e, según el último estudio de
la A soci a ci ón de Cien cias Ambientales (A CA, 2016), ya afecta a 5,1 millones
10
NOTA TÉCNI CA : Haci a la genera lización de la reha bilitación integra l o arquitectóni c a
de l a edificac ión española. (Ludevid , 201 5). Recupera do de h ttps://goo . gl/7okL Ae
Consultado 11 . 1 2.2016.
11
I nforme GTR2014. Estra tegia pa ra la Rehabil i ta ció n. Claves para t ransforma r el sector
de la edificación en E spaña. (Cutchí & Sw eatman, 2014). Recuperado d e
https://goo . gl/R560ge Consult ado 11. 12 .2016 .
259
CAPÍTULO 5 . DEL MODE LO ENERGÉTI C O QU E TE NEMOS AL MODELO ENERGÉTI CO
QUE QUEREMO S
de personas en España. De ahí las opinione s sobre las reti cencias en cuanto a
su promoción por pa rte de l a s administra ciones públicas, porque el ahorro
finalmente con seguid o, no será el e sperado.
En Sevil la, Cádi z, l a gente q uiere que se le resuelva l as necesidade s
priorit arias, y la rehab ilitación energét ica no es una necesidad pri oritaria,
por más que n os g uste, y sobre todo p or más q u e l es g uste a l os
arquitec tos, no l o es. (T.REE _7.P/S)
Según otro de los entrevistados (5), l a mayoría de las ciudad es tienen una
distribución t erritorial completament e marcada. Tanto el prec io de la vivienda,
como el n ivel de est udios, el en v e jecimiento de l a población o las cond icione s
socioeconóm icas, se presentan terr i to rializad as , de mane ra qu e permite
afrontar diferente s estrategias de rehabilita ción en c a da lugar, adaptándose a
las c o ndicione s de cada te rritorio, permitien do qu e sean v á lidos varios de los
modelos de rehabil itación que se propone n (3, 5, 12): el de comunidad a
comunidad con sub vención, el de barrios entero s en su conjunt o, etc. Cada
barrio, cada unid ad de actu ación, cad a problema requeri rá una solu ci ó n
concreta.
Se suele dec ir, qu e hay un t ercio ( d e la pobl ación) que no necesit a ningún
tip o de ayuda, que es el tercio más privilegi ado que pue de abordar su
rehabil i t ación, el mercado funciona , p iden su cr édito, y p ueden funcion ar,
luego hay otro te rcio que n ecesita algún t ipo de ayu da , de subvenc ión, de
bonificac ión fiscal , etc. y que hay un tercer terc io, que a ún con toda la
ayuda, y t oda l a subvención posibl e, pues por su p ropia sit uación
socioeconómica t iene muchas más dificultades p ara organi zar se, para
contrat ar, para tal y puede necesit ar un tut elaje, u na ayuda m u cho ma yor
que el resto . ( T .R EE _5.P/A)
Hay cosas en general q ue sí se p u eden mej orar mucho, pero t endrá
sentido hacer rehabi l it a ción energét ica, en según qué sit ios y s egún con
qué a ctuaciones. Esto de ll egar a un barrio y o bligatoriament e hacer un
módulo estándar, para todos l o s sitios igual, no tien e senti do, n o se p u e de
generali zar. Sin embarg o, t ratar en ca da barrio, en unida des pequeñ as,
una solución corr ecta para cada probl ema, me p arece que es el mode lo
a seguir con l a rehabilitación energét ica. ( T.R EE _3.S)
260
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición E nergética
A q uí, es donde t enemos que ap licar meca nismos de distri bución de la
riqueza, y hacer pla nes y ayudas de corte est atal que ayuden a est a gente
por un lado a hac er los cambios q u e t engan que hacer y a ten er unos
niveles de consumo de energía acordes c on l as necesidades mí nimas
razonables qu e hacen que se pueda vivi r una vid a decente. ( T.REE_ 12 .A/S)
De acuerdo c on uno de los entrevist ados ( 10), l a estrategia de r ehabilitac ión
energét ica, para que sea rea lmente ef ectiva y realiza ble sin una invers ión
inicial muy elevada, se propon e “ divid ir en fases los proyectos para realizar la
rehabilita ci ón por etapas, valorando ec o nómicament e cada una de la s
intervenc iones a r ealizar, al mismo tiempo que el aho rro energético o btenido
con cada intervenció n, y empezar por aquellas actuac iones que i mp liquen
mayor retorno de inversión ” . Si conseguimos que las administra ciones se l a s
ingenien para facilitar este complejo proceso, tanto a nivel d e fi nancia ción
como de tramita ci ón , incluyendo además campañas de comunicación sobr e
las ventajas que repo rta, y para i n volucrar a todos l o s actores, tan to al propio
Ayuntam iento, como a l a ban ca, las em presas de ser vicios energéticos, las
organizac iones sociales y empresariales, y las asociacion es vecinales, la
rehabilita ci ón energét ica de edificios será una oportun i d ad pa r a redu cir la
demanda energét ica, pero sobre todo para aumentar la calidad de vida de
las persona s ( 7, 9, 13, 14, 15 ).
Las familias no neces itan tener el dinero, el dinero lo t ienen l o s bancos.
Frente al model o ant eri or, en el que los banco s lo que h acían era prestar
dinero para financi ar fines espec ulativos, a hora proponemos v o lver a
endeudarnos , pero un endeudamient o con un sent ido económic o
indiscut ible, al estar fu era de las l ógicas e speculativas, c on u na gran
capaci dad de retorno, y p or lo tant o garantizando al prestami sta la
recuperación d el diner o. De esta manera el dinero llega ría a todas las
familia s in t eresadas. (9.E/S)
La admi nistrac ión, b ásicamente lo que debe hacer es dismi nu ir la
burocracia , y hacer que la tramit ac ión sea m uy ágil, para que la gen te no
tenga que p asarse el día haciendo gestiones administrat ivas.
(T.REE_15. A /P/ S)
261
CAPÍTULO 5 . DEL MODE LO ENERGÉTI C O QU E TE NEMOS AL MODELO ENERGÉTI CO
QUE QUEREMO S
Cuando nosot ros impu simos la s cl áusu las s ociales en l a c o ntrat ación
pública que no es má s que el c u mpl imiento estrict o de la ley, pu sieron
pegas los sin dicatos, los fu nc ionarios, las c o nst ructoras y hasta la propia
ciudadanía . ( …) Los funci onarios emp iezan recha zándolo, p ero de spués lo
hacen suyo, en el se ntido de “es que claro , es más t rabajo”, cl aro que es
más t rabajo, per o result a que la lic i t ac ión pública rep resenta
aproximada mente el 30% del PIB en A ndal u cía , que el 90% de l os empleos
los gen era l a peq u eña y media emp resa, y que l a pequeña y mediana
em presa sólo entra en l as licitaci ones un 5%, algo está fall ando.
(T.REE_ 13 .P/E ))
Tienes que dar la fac ilidad para que la gent e pueda rehabil i t ar, si no se d a
ninguna fac ilidad, la gente l o ú nico que va a hacer es busca r a corto plazo
cómo sobrevivir . Pero s i damos la capacidad, la posibilidad, y a demás l a
técni ca para que la gen te lo pueda hac er, y ademá s q ue haya técnicos ,
que ayuden , q u e venga n, q ue expliquen , que haya conc ienciación, p ues
por sup uesto que se puede ha cer. Todo est o es una c u lt ura, t enemos que
cambia r la economía , p ero tenemo s q ue camb iar la cult ura, la f orma d e
pensar. (T.REE _ 14 .P )
Existe entre los entre vistados el acuerdo gen eralizado de que no es cierto que
no haya r ecursos ec o nómicos (2, 9, 10, 11,12, 13, 14), considerand o algunos de
ellos qu e “ cuanto m ás subimos a n ivel d e administra ciones, m ás recurso s
disponib les hay ” ( 10) . También se comenta que, por las c on secuenc ias de l a
crisis, mucho s A yuntamientos s e e ncuentran muy endeudados y que en
aplicación de l a nueva Ley de Haciendas lo cale s ( ley Montoro) se les exige
llevar su nivel de endeudamiento a niveles s osten ibles, disponien do para ello
de lo que se d enomina inversión f i nan cier a sost enible ( 7, 9). T eniendo en
cuenta este conc epto, se enti ende por a lgunos entrevistados, sobre todo
aquellos que tienen relación con las administracion es públicas, que la
rehabilita ci ón energéti ca y la promo ción de instalaciones de renovab les son
inversione s financieras sostenibles, por ser actuacione s que, en mayor o menor
medida, en mayor o menor tiempo, ob tienen un retorno ec o nómico, un
payback que g arantiza la s osten ibilidad financiera de cualquier
administra ción, de cu alquier empr esa y de cua lquier familia ( 9) .
262
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición E nergética
Si es q u e din ero ha y, si lo que en est e momen to sobra es dinero , e stamos
condenados a rep etir las lógic as burbujil es si no cogemos ese dinero y lo
empleamos para h acer cosas rea les práct icas. [… ] Si esas in gentes
cant idades de di nero nuevo, fresc o, que est á met iendo el Banco Central
Europeo , se reen cauza h acia el cambio de mod elo energéti co, en el c ual
entra, en un lugar princip al el a horro y la efic iencia, y en b uena medida, la
rehabil i t ación en ergética de los edi fic ios, p ues emp ecemos ma ñana.
(T.REE_9.E/S )
A l final todo el mundo dic e “no, es que n o hay recursos” , y rec u rsos
económicos h ay a punt a pala, y más c uanto más subes a n ivel de
admini straciones, ha ciendo u na bu ena gestión económica a nivel de
Diputa ciones, en n u e stro camp o Genera litat, o el Instituto Catalán de
Energía , te digo yo q u e s e han gast ado partidas y part idas económicas e n
cosas qu e no han aportado nada, y que bien enfocadas podrían ay u dar a
financi ar proyectos de este t ipo. (T.RRE_ 10 .P )
A simismo, se hace referencia a la nece sidad de f acilitar los pro cesos d e
rehabilita ci ón, de c on cienciar a la poblac i ó n sobre los benefic i os que reporta
en cuanto a mejora de la calidad de vida, y de afrontar la rehabilitac i ón de
forma global, como oportunida d para l a m ejora de l a econom ía a nivel l o cal
(7, 10, 15).
Dependerá muchí simo de l as admini s traci ones, y de que se las ingen ien
para facili tar todo eso q ue a dí a de h oy es com plejo, hacerl o sencill o, que
la fin an cia ción sea sencilla, yo voy al banco me da un crédit o tirado de
precio para que y o ha ga mi rehabi l itac ión energética, y yo tengo que
justificar, si el pap eleo e s senci llo, el d inero lo c onsigo fác il, y ten go mu y
claro la s vent ajas, hay c ampañas de comunica ción sobre l as ven tajas, es
probable q u e más g ente se anime . (T.R EE _7.P/S)
Hay que verlo de forma global, qué impact o tiene que cada vez tengas
más gen te en el pa ro. Si se p lan tea la rehabilitaci ó n con la visión de
formación de de sempleados , ocupac ión de estos d esempleados , en ca da
proyecto est ás creando riqueza a nivel l ocal. Si esta gen te crea una
cooperativa a ni vel local pa ra impli carse en estos proyectos de
rehabil i t ación, est ás generan do una riqueza q u e es la q u e por otro lado s e
destina pa ra ayudar e n est os proyectos . A l fi nal el b a lan ce tien e que
cuadrar, incl u s o dar en positivo. ( T.REE_ 10 .P )
263
CAPÍTULO 5 . DEL MODE LO ENERGÉTI C O QU E TE NEMOS AL MODELO ENERGÉTI CO
QUE QUEREMO S
La a dministraci ó n puede poner recursos, pero la sociedad t ambién t ie ne
recursos. ¿No exi sten todos l os microcrédit os c olect ivos en zonas del m al
llamado tercer mund o que f u nci onan perfecta mente? ¿P ues por q ué no
pueden funcionar aquí i niciativas parecidas? Y además , no todo se acab a
con dinero , muchos tra bajos de rehab ilitación es más p oner imagi nación y
traba jo colec tivo que no dinero . M u cha s veces plant eas un programa de
esto, y muchos materia les igual los puede s conseg uir grat is, porque
tamb ién hay empresas responsab les que estaría n dispuestas a part icipar en
cosas de est as. (T.REE_ 15 .A/ P /S))
5.4.2. La autoproducción
Incluyendo la autopr oducción dentro de la generación a partir de fuentes
renovab les , se les p regunta a los entrevista dos por su o pinión sobre el pa pel de
ésta en la trans ición energética deseada, y cómo podemos potenciarla en
España c on las ci rcunstan cias no rmativas que tenemo s . El sentir genera li z ado
es que c on las cifras de dependencia energét ica que maneja España , que
como hemos visto en ca pítulos anteriores, supone ten er q ue import ar e l 70% de
combustib les fós iles y ur an io, con un c o ste de 50.0 00 M€/año, aunque el
presente normativo se apre cia muy negat ivo, la auto producción s e considera
un medio más para potenciar la producció n a pa rt ir de fuentes renovables,
para ace rcar la energía a l a ciudadanía y para empoderar a la socieda d en
su conjunto ( 1, 3, 7, 10, 11, 14, 15 ) .
Lo ve o m u y negro , n osotros, desde n u e stra cooperat iva, y otros m uchos
desde la plataforma y t odos juntos , tendremo s qu e ir haci endo di agnóstico
de estas cosa s y pl anteando contra propuestas. ( T. A PE_3 .S )
Creo que s u exp ansión va a ser b rutal y va a ser inmed iata, si t odo va
como parece . Si n o, ser á cuesti ó n d e un año o dos, que a la gen te s e l e
hinchen las narices y lo ha ga de manera ilegal . Sobre todo, si sigue
subiendo el precio de la electricida d, v a a de pender mucho el prec io.
(T.APE_7 . P/S) )
A ut oproducción no es sólo p oner un m ódulo f otovoltaico, son más co sas .
De cara a l fut u ro serán más cosas , die z añ o s , ci nco años, cuando la s pil as
de combustib les sean una rea lidad comercial , ya será a u t oco ns umo,
autoproducci ón de verdad, y con fotovoltai ca. Y el autoconsumo es
tamb ién producir el agua caliente con energía solar, o c on lo que sea , es
que se cons u me má s calor que electrici dad. ( T .APE_ 11 .A/P)
270
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición E nergética
CAPÍTULO 6 . REFERENCI A S DE BUENAS PRÁCT ICAS EN
GESTIÓN DE LA ENERGÍA
“ We must act i n common. Comm unity power is ab o ut sha red acti v iti es: developi ng
comm un it y dreams, de mocrati c decision- making and local o w nershi p"
The Energy Aca demi c on Sams ø (Denm ark)
272
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
Cit a 1 : Documenta c i ón “From Best to Next Practi ce Symposium ” , extraí da de la
Academi a de la E nergía de Sam sø . Traducci ón: “ Debem os actuar en común. E l poder
de la comuni dad consi s t e en acti v i dades com partidas: de sarrollo de sueños
comunit ar i os, t o ma de deci siones dem ocrá ticas y a propiaci ó n lo cal ”. Fuente:
http://energi akademiet.dk/en/2 - 0/ Consultado : 2 017 /0 1/11
Ima gen 1: Alfred- Döbl i n-Platz, Plaza del M erca do, punto de encuentro y re unión
veci na l del barrio de Vauban (Fri burg), donde se suceden m ultitud de acti vidades
lúdic as , soci ales y de reivin d icaci ón. Fuente: Fotograf í a de l a autora, m ay o de 2015.
273
CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
CAPÍTULO 6. REFERENCIAS DE B UENAS PRÁCTIC AS EN
GESTIÓN DE LA ENERGÍA
6.1. Experienci as europeas
6.2. Experienci as destacabl es en Españ a
6.3. Otras e xperiencias más allá de Europa
6.4. Aprend iendo de la s iniciativas alrededor del mundo
Son muchas las experiencias que van surgiendo por todo el terr itorio europeo,
y no sól o en Europa, sino alred edor del mundo, en aras d e impul sar una
transición energética que además de esta r basada en fuent es de energía
renovab le, involucre a l a ciudadan ía en la gestión y control de esta
tecnolog ía. Veamos al g unas de estas experiencias de referenc ia analizadas
según los ac to res que las impulsan, actores sociales, políticos y ec onómicos, y
desde la ópt ica d e lo que apo rtan para impulsar una transició n ene rgé tica
liderada po r la ciudadanía a d is t intas esca las.
274
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
275
CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
Para analizar de forma sistemátic a las distintas experiencias qu e se exponen a
continua ci ón, se ha di s eñado una ficha
1
, que reco ge l os aspectos más
significat ivos de cada experiencia. Clas ificadas po r e l lugar en el que se
desarrol lan y según la catego ría de actores que las i mpu lsan, se present an
cuarenta experiencia s originada s a lo l a rgo de los siglos XX y XX I, y qu e aún
siguen vigentes sirviendo de referen cia a otras iniciativas. Con esta s
experien cias, que so n sólo una muestra de las muchas q ue existen, se
pretende d emostrar que ex is t en forma s e xitosas de produ cir y gestionar l a
energía, en las que la ciudadanía juega un pa p el importante , iniciativas que
merecen un recon ocimiento. Com enzamos e l capít ulo ana li z ando
experien cias surgidas en Europa, algunas de las cuales han servido de modelo
de referen cia para otras i nic iativas desarro lladas en España con posterio ridad.
Se detallan iniciativas de especial relevanc ia impu lsadas desde la socieda d
civil, políticas de algunos pa íses europeos qu e deber ían s e r r eferentes en el
ámbito energético de las políticas españolas y otras i ni ciativas im pulsada s
desde la econom ía social y solidar ia en el ámbito euro peo. Post eriormente, no s
centramos en expe ri e ncias surg i da s en Espa ña , d estacando aquellas
plataformas ci u dadanas que surgen en esta última década, que sirven de
punto de encuentro para l a ciudadanía . También se re cogen aque llas
iniciativas impu lsadas desde el ámbito local por l os nue v os g ob iernos
municipale s, que está n dando la v u el t a a la pol ítica energét ica nacional y
otras experien cias desarrolladas dent ro d e l a economía social y solidaria .
1
Justificac ión metodológica en Capítulo 3.
276
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
Además, se descr iben otra s políticas d e ám bito na ci on al más allá de Europa
que merecen ser teni da s en con sideración , así c om o otras experien cias de
ámbito internaciona l que también se con sideran relevantes en e l i m pulso de la
Transición Ene rgética. A l final del capítulo s e recogen los aprendizajes y
aportacione s de las distintas experiencias r elacionadas según las categorías
Sociedad, Política y E conomía.
Estas son de fo rma res umida las in iciativas que se de sarro llan a continuac ión:
EUROPA
ESPAÑA
MÁS ALLÁ DE
EUROPA
SOCIEDAD
- Energy A cade m y
Samsø
- Client Earth
Bristol Energy Network
- Unser Hamburg-
Unser Netz
- Berliner Energietisch
- Vauban (F ri burg)
- Leeuwaarden
( Bi lg a ard)
- A soci ación de
Ciencias A mbien t ales
- Fundación Eurosolar
- El Observatorio
Crítico de la Energía
- Fundación
Desarrollo Sostenible
- Fundación
Renovables
- Xarxa per la
Sobirania Energètica
- Fuel Poverty Group
- A li a nç a contra la
Pobresa Energètica
- Institute for Local
Self-Reliance ( I LSR)
POLÍTICA
- Climate Change A ct
( Rei no Unido)
- Energiewende
(A le mania)
- Transition Écologique
( Fr ancia)
- Portugal
- Rubí Brilla
- Estrategia de
Transición hacia la
Soberanía Energética
de Barcelona
- Plan M A D-RE,
Madrid Recupera
- Mesa de Tansición
Energética de Cádiz
- Transición
Energética en Estados
Unidos
- China’s “New
Normal”
ECONOMÍA
- Energy4 A ll
- Ecopower
- ElektrizitätsW erke
Schönau ( E W S)
- Enercoop
- Citizenergy
- REScoop.eu
- Ecotècnia
- Ecoserveis
- Ecooo
- Eolpop S.L.
- Som Ener g i a
- Zencer
- Més Opcions
- Sacramento
Municipality Utility
District (SMUD)
277
CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
6.1. Experi encias europeas
La trans i c i ón energé tica puede es t ructurarse de manera muy diferente
dependiendo d e las pr io ridades políticas o la comb inación de energías
disponib les en cada t erritorio, in cluso depe ndiendo de las ne cesidades de la
ciudadanía existentes en cada lugar.
V eamos a c ontin uación una serie de experien cias c ono cidas directa o
indirectam ente por la autora, que se pretenden dar a conocer para poner las
en valor, a l a v ez que sirven de mode los de referenc ia de los que extrae r
algunas claves para poder r e plicar iniciativas sim ilares en otros lugares .
También se muestran como herrami entas y apoyos a lo s q ue re currir , entidad es
con quienes tejer red es de colaborac ión para sumar fuerzas, conocimie ntos y
recursos en p ro de una verdadera tran sición ci ud adana, que no s permita
sustituir los c om bustibl es fósiles y nucleares por la eficiencia energética y l a s
energías r enovables.
Se trata de i ni ciativas originadas en nuestros paí s es vecinos de Europa, desde
los años ochenta hasta nues t ros días, surgid as a distintos niveles, en pequeñas
comunidad es locales, en grandes ciudades, o incluso iniciativas que desde su
concepc ión ya abarcaban el ámbito nac ional o europeo. Experiencias que
surgen desd e dist intos perfiles de actores, i mpu lsadas por l a propia
ciudadanía, por organizac iones o empresas, o desde el sector polí t ico. Todas
ellas de muestran que el trabajo colab o rativo entre quienes pe r siguen un
objetivo com ún, da mejor es resultado s que el trab ajo individua l y aislado.
278
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
6.1.1. Iniciativas impulsadas desde la sociedad civil
FUNDACIÓ N EUROSOLAR
EUROPA
S
Descripción:
Asociación Europea por las Energías Ren ov ables , es una
asociación sin á nimo de lucro e indepen diente, fundada en
A le mania en 1988 p or Hermann Scheer. La sección española se
fundó en Barc elona en 1999 . Además ti ene secciones en Austria,
Bulgaria, Dinama rca, E gipto, Francia, Hungría , I talia, Luxe mburgo,
Reino Unido, Repúblic a Checa, Turquía y Ucrani a. Las seccione s
están rep resentadas en el comi té ejecutivo int er naci o nal .
Contacto:
www . eurosolar . de /en/
http://ww w.energiasosteni ble.o rg
A le mania
España
Actores:
Miemb ro s individuales y entidades legales: Instituciones políticas,
Empresas , Organ izaciones y A soci aciones
Objetivo
Promover la su b stitución complet a de la energí a n u cl ear y
de l os combusti bles fósiles por las Fuentes d e En ergía
Renovable .
A ct uar para camb iar l as prioridades polít icas
convencional es y el conj unto de las infraest ru ct uras a favor
de las en ergías ren o va bles, de sde el nivel local hasta el
intern acional.
Reunir a expert os procedent es de todos los campos de la
polít ica, la industria, la ciencia y la cultura para promover la
introducci ó n de l as energías renovab les .
Ofrecer a ca da pers ona individual la oportunidad de ser
part e activa en el movi mien to sociocultural a f avor de las
Energía s R enovabl es, siendo miembro d e EUROSOL A R.
Estrategia
Promover un m ovimiento s ociocultural de amp lia base en a poyo
de las energías renov ables, m ovilizando a l as nuevas f uerzas
polít icas e industri ales, y a la arq u it ectura ecológica mente
sostenible. Gra cias a la experiencia política , científica , tec nológica
e industria l, y junto con l a imp l ica ción de los grupos de base, se
favorece la gen eración de líneas concretas, pr opuestas y
mandat os para la acción, con el objet ivo de int r oducir las energías
renovables .
Recursos
Media nte la organ ización de conferenc ias, la publica ción de
artí cu los, estableci endo rel aciones públicas coheren tes y
materi alizando c onferencias de a l t o nivel . Además, con la
concesión de l os Premios Solare s Europe os y Naciona les, se
condecoran aquello s proyectos e iniciat ivas innovadoras que
utilizan l as energí as renovables . Tambi én se otorga el Premi o
A g ustín M ouchot y el Premio para la Energía Solar en la
A r quitectura y el Planea miento Urbano , p or aq u ell o s méritos
especiales en la introducción de l a energía solar.
Aportación
Inteligen cia y a cción colecti va de sus miembr os: parlamen tarios
europeos y regional es, cien tíficos, arquitectos, in genieros,
traba jadores manuales especiali zados, campesin os, ciudadanos y
ciudadanas dedicados a la amp liación del u so de l as en ergías
renovables , e mpresas de energías ren ovables , a so cia ciones de
energías renovables , in stit u ci o ne s ci entíficas, sin dicat os, g obiernos
regionales y l ocales, admin istraciones municip al es y c o marc ales.
279
CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
ENERGY AC ADEMY S AMS Ø
EUROPA
S
Descripción:
La Acad emia de Energ ía de Samsø, c onstruida en 2006 p o r
artesan o s locales , abrió sus p uertas a los vi sitantes en 2007 . Es un
lugar de dem ostración y encuent ro para lo s ciudadan os
locales, invit ados y visit antes con int ereses en energí as
renovab le s, el poder de la comunidad y el desar rollo s ostenible.
Es t ambién una organización que tra baja en muchos p royectos
diferent es rela cionados con el desarrollo continuo de la isla ,
para convert irla en una isla l ibre de fósiles en 203 0.
Contacto:
www . energi akademiet.dk/en/
Samsø
(Dinamarca)
Actores:
La Oficina de Energía y Medi o A mb iente de Sa msø, la Agencia
de En ergía de Samsø y l a sucursal de Sam sø del Servi cio
Energét ico Danés
Objetivo
Ofrecer servi cios de asesoramien to energét ico tanto
para cl ien t es particulares como comerciales .
Transmitir el conocimiento y la experienc ia adquiridos
sobre los pro yectos de energía renovab le en la Isla a
investi gadores y cien tíficos.
Difundir el p royecto de la I sla de la Energía.
Estrategia
Exten der el papel de Samsø com o escap arate del
conocimient o y experien cia daneses de inc o rporar un sistema
energéti co sin comb u sti bles fósiles, y al mism o t iempo mostra r
cómo se p ueden int roducir solucione s energét icamente
eficient es a la sociedad.
A s egurar el anclaje cont inuo en la comunidad local de l as
acciones i niciadas, y lucha r p o r l a p ropiedad públic a de la isla
fósil e indepen diente.
A p rovechar las p osibles oportunidades de establec er soluciones
sostenibles utili zando te cnologías c onocidas y probada s, p ara
aprender de l a experiencia i n t ernacional.
Utili z ar los recursos na turales de la isla de una man era
inteligen te.
Estab lecer, mant ener y desarrollar una forma flexib le de
organizar las iniciativas, para que el trabajo orientado pueda
involucrar las habilidades profesional es y humanas que están
disponibl es para la isla.
Recursos
La Academia es el centro de recursos del c onocimient o de
Samsø, donde compart ir l a exp eriencia práctica de los
proyectos de energías ren ovables de l a isla de energía danesa,
( t urbinas de vi ento en t i erra y off -shore , cal efacción urbana de
biomasa , colec tores solares y tract ores de b iocombusti ble), y la
transic ión de la isla a u na isla de en ergía ren ovable. F un c iona
como centro de investigación , sala de exposiciones y sede de
conferencias sobre ene rgías renovables. O frece cursos, ta lleres y
seminarios , pro mu e ve el “ t u rismo energé tico ” pa ra l o s
profesionales de la energía, siendo a su vez sede de los
visita n tes i nteresados. O frece t ambién act ividad es e specífica s
para q u e esc olares en e xcursiones a Sam sø p ueda n a prender y
experimen tar más sobre l as energías renovabl es.
Aportación
Es un l u gar de a prendizaje colect ivo, donde polít icos, cient íficos
y profesional es pueden discut ir sobre en ergía renovable, ahorro
de energí a y nuevas tec nologías y a prender de las exp eriencias
locales.
286
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
LA ENERGIEWE NDE ALEM ANA
EUROPA
P
Descripción:
Energiewende , es l a tran sición de Alemania a un modelo
energéti co ba jo en carbono, amb ientalmente sano, c o nfi able y
asequible. Un n u ev o sistema basado en energías renovables ,
eficienc ia energética y gestión de l a demanda , p ara sustit u ir a la
energía nuclear y fó sil. E n junio de 2011 , t as el a ccident e nuclear
de Fukushim a, el pa rl amen to a lemán en consenso de los
princi pa les part idos políticos , adopt ó definit ivamente la decisión
de abandona r la energí a nuclear , poniend o fe cha al ci erre de
sus c entrales, c ulminando año s de deba tes y v aivenes s obre el
futuro energét ico en Ale mania.
Contacto:
www . energyt ransition.org
www . agora -energiewende.de/en/
A le mania
Actores:
Parti cipantes de las polític as públicas, la sociedad civil, l as
empresas y el m undo académi co.
Objetivo
A ban donar la energí a nuclear definit ivamente en 2022.
Producir al menos el 80% de la el ectricidad , y el 60% del
consumo de ene rgía final con en ergías renova bles en el
año 2050 .
Reducir las emi siones d e GEI ’s ent re 85- 90 % en 2050 con
respecto a l o s ni veles de 1990 .
Reducir el c o nsumo br u t o de elect ricidad un 25% , el
consumo t otal de en er gía prima ria un 50% y la energía
primari a consumida en los edifici os un 80%, c omparado
con 2008.
Estrategia
A s egurar la s eg urida d del suminist ro cubriendo las necesida des
energéti cas en t odo m omento. Eliminar de la energía nuclea r ,
cerrando l as últ imas cent rales nuclea res a finales de 2022.
Mant ener la a ccesibilidad de la energí a y garant izar la
competi tividad, con la amp liación y mo dernizaci ón de l as redes
para sat isfacer la demanda .
Fomentar la investi gación e innovaci ón orient adas haci a el futuro
para la reestruct uración del suministro energét ico y resolver los
problemas t écnicos y sociales p lanteados por la tra nsición .
In versión, crecimien to y empleo, p ara a umentar los puest os d e
traba jo y sentar l as bas es pa ra un creci miento sostenibl e y una
buena ca lidad de vida.
Recursos
Fuerte c ompromiso polít i co y ciu dadano. I mportante inversi ón en
investi gación energética . P olíticas de incentivos pa ra impulsar el
desarrollo de las ener gías renovables (“Fee d - in - tariff”), que
aseguran una tarifa es pecial por unida d de e nergía eléc trica
inyectada a la red p or un largo periodo de t iempo.
Aportación
Un ejemplo d e buen as p rácticas en po lítica en ergética y
económica naci onal, con enfoques de soluc iones para un
sistema de energía basad o en energías ren ovables , d onde l a
part ic ip ación ciudadana es c lave para consecución de los
objetivos marc ados.
287
CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
LA TRANSITIO N ÉCOL OGIQUE
FRANCESA
EUROPA
P
Descripción:
La transition écologiq ue francesa e s el objetivo políti co
adopta do por el gob ierno de François Holl ande p ara
impulsar la transic ión energét ica sobre la ba se del ahorro y la
eficienc ia energética y el desa rrollo de las energías
renovables . Tras un año de deb ates pa rlamentarios, la Ley de
Transición E nergéti ca francesa ( ETL) se a probó por l a
A s amblea Nacional en julio de 2015 , c on vistas a la
conferencia int ernacional sobre el clima cel ebrada en París
en diciembre de 2015 . Más allá de una tra nsición en ergética,
se apuesta p o r una transici ón ec o lógic a q ue ponga a
Francia en la senda de desarrollo sosten ible.
Contacto:
www . developp ement- du rabl e.gouv.fr
www . iddri . org
Francia
Actores:
Grupos de t rabajo a nivel polític o c on consulta s a la
poblaci ó n sobre t emas concret os de forma puntual .
Objetivo
Reducir las emisiones de GEI un 40% en 2030, y un 75%
en 2050, con r especto a los nivel es de 1990 .
Reducir el consumo final de en ergía en un 20% en
2030 y un 5 0% en 2050, respect o de l os valore s de
2012 , en 2050 t odos lo s edificios ha n de ser de ba ja
energía ( 80 kWh /año.m²).
A um entar la cuota de en ergías renovab les en
consumo fi nal un 32 % en 2030 , cale facción el 38%,
electri cidad el 40%, co mbustibles 15% y gas nat u ral
10%, d isminuyendo la pa rticipación nuclea r en
generaci ó n del 75% al 50% en 2025 , y los comb u sti bles
fósiles en c onsu m o de energía un 30% entre 2012 y
2030 .
Estrategia
L a ETL franc esa introduce d os estrat egias transversales
relaciona das c on la red ucción de l as emi siones de c arbono ,
increment ando el precio de las c uotas de em isiones, y el
marco de inversi ó n p lurianual , y cuat ro hoj as de rut a
sectorial es espe cíficas sobre movilida d limpi a, apoyando e l
despliegue de vehíc u los eléctri cos, mo dernizaci ó n de
edificios, obligando a i ncluir el ai slamiento térmico en los
edificios sujetos a refo rmas mayores , el fomen to de la
economía ci rcular, la luc ha contra l a pobreza energét ica y
una ev olució n de l o s reg ímenes de ayudas para fomentar la
part ic ip ación fi na nciera de ci u dada nos y munic ipios en
proyectos de energí a renovable .
Recursos
Una Conferencia sobre el Medi o A mbient e p ara c onstruir el
consenso político nec esario, a través de for os de debate,
grupos de trab ajo, y de sarrollan do c onsultas pú blicas , pa ra
definir de forma transpa rente y consensuada l a hoja de r uta
que lleve a buen p uerto la transic ión energética.
Aportación
Ejemplo de polít ica de tra nsición energéti ca nac ional de
última generac ión que define una ambiciosa h o ja de ruta
para el ca mbio cli mático y l a t ransición en ergética , situando
a Francia en la vanguardi a de la lucha cont ra el cambi o
climáti co, aunque aún ti ene que resolve r gra ndes desafíos
para gara ntizar una aplicac ión efectiva a corto pla zo.
288
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
POLÍTICA E NERGÉTICA
PORTUGUES A
EUROPA
P
Descripción:
Portugal , b asándose e n el compromis o adq uirido p or los países de
la UE con arregl o al Protoc o lo de K yoto, se ha movili zado con el fin
de adoptar un modelo energét ico racional y sostenib le sin
comprometer la c ompet i t ividad de la s emp resas o l a c alidad de
vida de sus ciudadanos , fundament ando su polí tica nacional de
energía en la prom oción de med idas de eficienci a energéti ca, el
uso de en ergía procede nte de fuentes end ógenas renovab les y la
necesidad de red ucir cost es.
Contacto:
www . adene.pt
Portugal
Actores:
Las políti cas energé ticas p o rt u gu esas se imp u lsan desde el
Mini s terio de Economía a t ravés de ADENE , la Agencia Nacional
de Energí a, una asociac ión privada, sin ánimo de lucro y de
utilida d pública, cuy a mi sión es el desarroll o d e act ividades de
interés públ ico en el sector energétic o, el uso efi cient e del agua y
la efici encia energética en la movil idad.
Objetivo
Reducir signi ficativamente las emisiones de gases d e
efecto inver nadero de una manera sostenible
Fortalecer la di versificación de l as fuent es de energía
primari a, lo q ue cont ribuye a aumen tar l a seguridad del
suministro est ru ct uralment e del país.
A um entar la eficiencia energé tica de la ec o nomía , sobre
todo en el sect or est atal, l o que cont ribuye a l a reducción
del gast o públi co y el uso eficient e de los rec u rs os.
Contribuir a aument ar la compet itividad de l a economía
mediant e l a reducci ón de consumo de combu stible y l os
costos asoci ados con el funci onamiento de l as empresas y
la gestión de la econo mía n acional, l iberando rec u rs os
para imp u lsar l a demanda i nterna y las nuevas inversiones .
Estrategia
Para alcanzar los objeti vo s especí ficos se d esarrolla n programas y
planes que impulsan me didas en todos los nivel es :
- Plan N aci onal de Acción para la E ficiencia En er géti ca ( PN A EE ).
- Plan A cción Nacional para l a Energía Renovable (PANER ).
- Programa de Efic iencia E nergética pa ra la Administra ción
Pública ( Eco. A P)
Recursos
La implement ación de estos Planes y Pro gramas se lleva a cabo a
través de medidas de regulaci ó n (sanciones a eq uipos
inefici en tes, exigenci a d e clase mínima de efi ciencia en ergética,
etiq u et ado energéti co obl igatorio, audit orías energét icas
obligat orias) , mec anismos d e diferenciac ión fi scal (discriminaci ó n
positiva ) y el apoyo fina nciero de l o s fondo s públ icos (Fondo de
Eficien cia En ergética; Plan pa ra la Promoción de la efic iencia en
el consumo eléctri co ; Fondo de Carbono d e Portugal , para
apoyar p royectos qu e r eduzcan las emi siones de GEI , P ortugal
2020 y ot ros i nstrumentos fin ancieros c omunitarios , F ondo de
A p oyo a la I nnovación ). Además se cre an herrami entas
estrat égicas para evaluar y moni torear el i mpa c to de las med idas
aplic adas c omo el Barómetro de la Efi ciencia Energét ica de la
A d ministrac ión Pública.
Aportación
A t ravés de su polít ica energét ica sólida y efi caz , t raducida en la
aplic ación de est o s p lanes y programa s, P o rt ugal enca beza la
lista de pa íses con capac idad de alcanzar los objet ivos
establ ecidos en la Estrategia E u ropa 202 0 y más.
289
CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
6.1.3. Acciones desde la economía social y solidaria
ENERGY4 ALL
EUROPA
E
Descripción:
La hi storia de Energy4All comienza a medi ados d e 1980 cuando
una e mpresa sueca innovadora llega al Reino Unido para
establ ecer la propiedad com unitaria de parques eól icos q ue ya
era com ún en Suecia, dando c o mien zo a B ayw ind, la p rimera
cooperativa comunit aria de parq u es eólicos del Reino Unido .
Con la confianza o bt enida al eje cutar Bayw i nd, el eq uipo
direct ivo se preocupó p or la falt a de i niciat ivas simila res en otros
lugares, y c o m o res ultado, los miemb ros de Bayw ind ap oy ar on
con entusiasm o l a crea ción de E nergy4All en 2002, pa ra a yudar
a otras com unidades a l ograr l o mi smo que Ba ywin d. E nergy4A ll
es miembro d e la Communit y Energy of Englan d.
Contacto:
www . energy4all . c o.uk
Reino Unido
Actores:
Cooperati vas de energí a renovabl e comunitari as e
indepen dientes. Hasta la fecha 22 cooper ativas y 13 .250
miembros indi viduales.
Objetivo
Expandi r el n ú mero de cooperat ivas de en ergía
renovable en el Reino Unido como pa rte i ntegral de la
transic ión hacia una economía baja en carbono .
Estrategia
La energía verde de prop iedad comunitari a es la piedra angular
de la experienci a europea en mater ia de en ergías renovables ,
que se viene trab ajando con éxito en el Reino Un ido desde 1996
a través de l a galardonada B ay w ind Co-operat ive Limited.
La est rategia de Energy4 A ll pasa p o r t rab ajar con las
comunidades pa ra d esarrollar proyectos i nnovadores de
energía renovable, rec audando los f ondos neces arios para
apoyar el proceso de const ru cci ón y ayudar en l a
admini stración de los proyectos a larg o plazo y a términ o,
combina ndo la étic a de una empre sa s o ci al sin fines de l u cr o
con la mejor prác tica empresari al.
Recursos
Energy4All es pr opiedad exc lusiva de l as cooper ativas a l as que
asiste, a medida q ue se est ablezcan nuev as c ooperativas,
tamb ién t omarán parte en esta orga nizaci ón en crecimi ento. Las
cooperativa s socias , a ca mbio de una cuot a anual tien en
acceso a l os servici o s ex clusivos que ofrec e E nergy4A ll , en ot ros
servicios sectoriales, a dministrativos y fina ncieros, con una
combinac ión de experienc ia de éxit o en pa rticip ación
ciudadana, inversi ón ética y perspic acia empresa rial.
Aportación
Las cooperat ivas de la fami lia Energy4 A ll han sido crea das pa ra
permit ir a los indi viduos ha cer al go práctic o sobre el camb io
climáti co y crear y pose er u na c apacidad de ge neración verde.
Energy4All dem uestra el poder de la cooperac ión en el sector
de l as en ergías renovabl es. E n la actuali dad llevan i nstalados 30
MW de ca pacidad eléctri ca.
290
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
EWS
ElektrizitätsWer ke Schönau
EUROPA
E
Descripción:
EWS-Elektrizitä tsWerke Schönau , es una empresa de energía verde q ue
surgió del m ovimiento ant inuclear en el munici p io de Schönau (Alta
Baviera, Alemania ), tras el accidente de Chernobyl de 1986 , y q ue
impulsó la camp aña polí tica que hizo posible l a recompra de l a red de
distri bución eléc trica a la emp resa suprarregi onal que suministrab a la
energía eléct ri ca en el munici pio (1997), p ara p oner fin al suminist ro de
electri cidad de o rigen nuclear . Con la li beralización del mercado
eléctri co alemán (1999), EW S empez ó a sumin istrar elect ricidad verde
en t oda A lema nia, as egu ran do un sumin istro energéti co lib re de
nuclear y c arbón. A sus promotores s e l es conoce com o “l os reb eldes
de Schöna u ” .
Contacto:
www . ew s-schoenau.de
A le mania
Actores:
Más de 160 . 000 u su ari os de elect ricidad y 11 .000 de gas y biogás , 106
traba jadores y 4.750 acc ionistas, ha cen posibl e l a instalac ión de má s
de 2.600 pla ntas de ener gía renovable descent ralizadas.
Objetivo
A p oyar inicia tivas de energía a nivel local.
Realizar c ampañas y ac ciones cont ra la en ergía nuclear y el
carbón para una acelerac ión de la tra nsición energéti ca
efectiva de los ciudadanos .
Promover la efici encia energét ica y el ahorro de energí a.
Ofrecer a l os ci u dada nos “reb eldes” cent rales de energí a
propia.
Estrategia
A d emás de la g estión e cológica de la propi a red de suministro y l a
limpi eza de l a c o mposic ión eléct rica, EWS impulsa nuevos sistemas de
producción de energí a renovable descentral izados propi edad de sus
client es ( f otovoltaicos, cogenerac ión, biogá s e hi droeléctricas ).
Proyectos finan ciados a tra vés de l “cént imo so lar” que ap ortan lo s
propios client es. EWS con sus fi liales y otras coop erativas energéticas
ciudadanas l ocales , plani fica, fi nancia, c onstruye y gest iona centra les
de el ectricidad ecológi ca y redes de energí a t érmica. Además de
llevar a la prácti ca la t ransición energética , realiza una dec idid a
acti vidad políti ca, i nvolu cr ándose en deba tes p olíticos, en l a
modificaci ón de l ey e s, r edactan do c ontrapropuestas o acudien do a
los t ribunales si es nece sario. Promueven la j u st icia en todo el mund o
energéti co, prot egiendo el medio amb iente y fortalec iendo las
estructuras dem ocráticas.
Recursos
El c én t imo solar, c ampañas de sensibilizaci ón y conciencia ción,
competi ciones para ahorrar energí a, campaña s de “pl antas rebeldes
de gen eración”, c ampañas y ac ciones para un futuro de energía
sostenibl e libre de armas nucleares .
Aportación
Esta iniciativa ciudadana q u e se reap ropió de la red eléct rica local
para ponerla al servici o de l a ci udadanía , es una de las pioneras de la
transic ión energética en Alemani a, y sirve de ejemp lo a otr as ciudades
como Berlí n. EWS e s má s que un simple p ro ve edor d e energía verde ,
sus objeti vos van más al lá, y ejercen una fuerza motiva dora de una
magnit ud inc u anti ficable, para otras i niciativas c iudadanas. Son
conocidos pop ularmente como “los rebeldes Sc hönau”.
291
CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
ECOPOWE R CVBA
EUROPA
E
Descripción:
Ecopower es una co operativa de energí a renovabl e, ciudadana e
indepen diente, crea da en Bélgica en 1992, que se ri ge por l os
princi pios de c ooperación in ternacional de la Alianza Cooperat iva
Intern ac ional (ACI). Se c entra en l a energía del futuro : l a eficien cia
energét ica y las en ergí as ren ovables. Cont ribuye y mant iene buenas
relaciones con la socieda d, el movimi ento ec o lo gista, el movimi ento
Norte-S u r , y con los gobiernos locales .
Contacto:
www . ecopow er. be
Bélgica
Actores:
Está formada por más de 50.000 soci os . Todos los ciudada nos
pueden forma r parte de la cooperativa adquiriendo una o má s
part ic ip aciones , compar tiendo de esta forma la propiedad de los
proyectos y part icipan do en los bene ficios.
Objetivo
Inverti r en i ns tal aciones de prod ucción de en erg ía renovabl e,
financi adas con las aport aciones de c iudadanos p articulares
(socios).
Suministrar a los socios energí a limpia procedente de fuentes
renovables de la región.
Promover l a eficiencia en ergética y el m odelo de negoci o de
las REScoop .
Estrategia
La cooperati va emite partic i pac iones y permi te q u e l os ciudadan os
de la región int ervengan en l os proy ectos de energía renovable ,
part ic ip an do en l o s benefi cios y utiliza ndo energí a limpi a,
procedent e de fuentes locales, en sus vi viendas privada s. Los
ingresos pr ocedentes de l os proyectos se utilizan p o st eriormente para
abonar el salario de un expert o en energía (a ti empo parcial) q ue
traba ja por cuent a del municipio l ocal para poner en marcha otros
proyectos de energía re novable o medidas de e ficienci a energé tica
en edificios públicos . Con las particip a ciones que adquieren los
socios, limit ado a 20 part icipaciones por person a (máximo 5.000 €),
se consig u e el c apital n ecesari o para i nvertir en los pr oyectos
evita ndo fluct uaciones bruscas del capit al. La c ooperativa t ambién
presta su a poy o a los municip ios de la región de Flandes que
habien do firmado el Pac to de los Alcaldes se encuent ran
redact ando sus Planes d e Acción pa ra la E nergía Sosteni ble (PAES) ,
para que sean los ci u d adanos de la región qui enes emp rendan l a
transic ión energética , diseñan do en tre las partes int eresadas y de
forma p articipati va el PA E S regi onal. E copower coopera con otras
REScoop a nivel regional e int ernacional, así como co n ot ras
plat aformas ciudadanas , para dar forma a una e conomía diferent e.
Recursos
Los soci o s de la co operat iva, son los copr opietarios de lo s proyectos ,
y pa rtici pan en la A sa mblea General, c ada socio c on un voto ,
indepen dientemente de las p articipa c iones que posean,
determi nan do la polític a y el fut u ro de la cooper ativa.
Aportación
Es una de las cooperat ivas in spiradoras de Som Energia , con más de
20 años d e experiencia lidera ndo proyectos don de los ciudadan os
part ic ip an activamente en proyectos de ener gía renovable y de
eficienc ia energét ica, contrib u yendo co n la transic ión hacia una
democracia en ergética.
292
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
ENERCOOP
EUROPA
E
Descripción:
Enercoop , creada en 2005 , es la cooperati va proveedora de
electri cidad 100% renovab le más gra nde de Franci a, que promueve
un m odelo energét ico responsable , sobre la b ase de un sumini stro
renovable 100% y la part icipación de los ciudad anos en el ámb ito
loca l.
Contacto:
www . enercoop . fr
Francia
Actores:
42 .000 con su mid ores y 1 17 product ores de en ergía verde forman las
10 cooperat ivas regi onales de Enercoop q ue cubren todo el
territorio fran cés, con una p otencia t otal instalada de 50 M W y un
consumo an ual de 120 GWh .
Objetivo
Desarrollar la producci ón de elect ricidad a partir de fuentes
renovables y prom over un comport amiento responsable,
fomentando la reducción del consum o.
Descentra lizar la producci ó n de en ergía para dar a cada
ciudadano la oport u nida d de involucrase en la tra nsición
energéti ca desde su terri torio.
Cubrir el 100% del con sumo an ual de los cons u mi dores por la
energía comp rada a los productores indepen dientes ,
garant izando la t razab il i dad de los suministros .
Construir una n u e va p olítica energé tica local de largo pla zo
sostenible y responsable para influir en las p olí t i cas a nivel
nacional en un segundo ti empo.
Estrategia
Enercoop compra a un preci o just o l a electricidad de origen
renovable que prod uc en los p ropios miembr os de la c o operat iva.
La energía se cana liza a tra vés de la red de dist r ibución pública , a
la q u e Enercoop p aga un derecho pr oporcional de acceso a su
uso , carga ndo al cons u midor fi nal un precio por la el ectric idad
consumida que incl u ye el costo de la en ergía y el coste de acc eso
a l a red. E l precio se fija para permiti r un retorno de la inversión
suficiente para el desarro ll o de cada sect or. E nercoop rei nvierte
todo los b eneficios de est a act iv idad en la puesta en ma rcha de
nuevas insta laciones renovables . Má s cerca de los de safíos
energéti cos de l as regiones, l as cooperati vas acompaña n la
ejecución de pr oyectos sostenib les y de l a com unidad a nivel local.
La cerca nía y l a transparencia son l a base de su s p rácticas de
negocio.
Recursos
Modelo a n ivel regi onal p ara crea r un vínculo direct o ent re
productores y consumid ores y fac ilitar la rea propiación ci u dadana
de la energí a.
Aportación
Enercoop construye un model o energé tico ba sado en un cons umo
controlado y r esponsable de energía renovab le, más j usto y
sostenible, de scentrali zado y organi zado en el marco de la g estión
compart ida, t ransparent e y dem ocrática de la energía ,
favoreciendo q u e t odos los ci u dada nos pueda n reapropiarse de los
medios de prod u cci ón y c o nv ertirse en actor es de su c onsumo.
Conecta product ores y consumi dores local es , a t ravés de una red
de cooperativa s regionales , permiti endo a cada persona
convertirse en un miem bro de la cooperat iva y por lo t anto t ener
una voz en la gestión global de la electricidad que consume y en el
proyecto Enerco op.
293
CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
RENEWABLE E NERGY
SOURCE COO PERATIVES
EUROPA
E/ S
Descripción:
Federación Europea de Cooperati vas de Energ ía Renovable ,
perten eciente al sector de Co o pera tivas Europa , rama
europea de la Ali anza C oopera tiva Internacional . Represent a
a 1.240 RESco o p individuales y a 650 . 000 c iudadanos. E s a su
vez mi embro de la Coalic ión Comunit aria de la Energí a, en l a
que se une c on Amig o s de la Tierra Europa, Greenpea ce,
BEUC, Client Earth, Bankwatch , CAN Eur opa, Cli mate Alliance,
Energy Cities , Ho u sing E urope y WWF . Fundada en 2011.
Contacto:
www . reescoop .eu
Bélgica / Euro pa
Actores:
Ciudadanos y co o per ativas del sector de l as en ergías
renovables .
Objetivo:
Promover la creación de nuevas coopera tivas de
energías renovabl es p ara llevar proyectos de energí a
comunitari a a todos los t erritorios de Europa .
Representar a ciudada nos y a las cooperativas del
sector energét ico renova ble frent e a los respon sables
polít icos europeos y otros organism os p o lí ticos y
financi eros internacionales .
Estrategia:
Su est rategia es empoderar a la ciudadanía para conseguir la
democracia energéti ca. Las REScoops promuev en un modelo
de negocio donde los ci u dadan os s o n d ueños y p articipan en
proyectos de efici encia energét ica o energía s r enovables de
forma conj unta. Son consideradas además com o in iciativas de
energía comunita ria o de en ergía para la comunidad, que se
disti nguen en su ma nera de a ctuar p or el respet o haci a los
siete prin c ipi os c o op erativos seña lados por la A lianza
Cooperati va Intern acional : 1 ) Adhesión vol u nt aria y abiert a; 2)
Gestión democrátic a; 3) La parti cipación económic a a través
de l a propiedad directa ; 4) A utonomía e I ndependencia 5)
Educación, Capa citación e I nformación ; 6) Co o pera ción
entre c o operat ivas; 7) Compromi so con la comu nidad.
Recurso s:
Herramien tas y cont actos para afrontar las b arreras y
obstáculos finan cieros, legales y organ izacionales.
Aportación:
La fede ración RE SCoop.eu surge de l a n ecesidad de
cooperación a escal a supraestat al para fortalec er el
desarrollo de las pr opias exp eriencia s c o operat ivas, con el fin
de que estas organi zaciones ganen l egitimidad dentro del
sector, y com o organismo de rep resentación y de inciden c ia
polít ica para influir en la implemen tación de un marco jurídico -
polít ico que p ermi t a a la ciudadanía lidera r la tra nsición
energéti ca. La propieda d c o lec tiva de la s fuen tes de energía
renovable se señala como un in strumento a decuado ha cia el
decrecimi ento sostenible.
294
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
CITIZENEN ERGY
EUROPA
E
Descripción:
Citizenergy es l a primer a plataforma en lí nea que conecta a l o s
ciudadanos que quieren partic ipar en la revolución de la t ransición
energéti ca con p roy e ctos de energía verd e promovidos por
plat aformas de finan ciación colect iva y / o c o operat ivas de
energías renovables . La p lataforma foment a la s inversiones
transfront erizas, d escentrali z ad as y democrátic as para un mejor
futuro energét ico. E s un proyecto cofinan ciado por la Unión
Europea , q ue tiene su origen en 2012 .
Contacto:
www . citizen ergy. e u
Europa
Actores:
Cooperati vas de energí as renovables , plat aformas de financi ación
colecti va y ciudadanos de la Unión E u r opea.
Objetivo
Ofrecer a los ciudadan os de l a Unión Europea la o port u ni dad
de p articipa r en l a red descen tralizada de energí a
renovable .
A yudar a perfilar el futuro energético europeo, apoyando la
fi nancia ción sostenibl e y pa rticipada de la tran sició n
energéti ca a escala l ocal.
Estrategia
Conectar direct amente a los ciudadan os c oncienci ados con el
ahorro en ergético que b uscan pa rticipar de la t r ansici ó n energé tica
con oportunida des de in versión en proyectos concretos de energía
renovable por toda E uropa. La pla t aform a perm it e a los par t iculares
dar apoyo a proyec t os de energía renovabl e e inver t ir en ellos , además
de compar t ir los beneficios de la producción de energía limpia.
Recursos
Plata fo rma onlin e que conecta otras plataformas de fina nciación
popular y cooperat ivas de energía renovable con la c iudadanía de
la Unión Europea, en focadas en i nvolucrar a l a ciudadanía en
proyectos de energí a sost enible.
Las posibi lidades de inversión q ue ofrece la p lataforma s on:
Préstamo, c on recuper ación de la i nversión más intereses
durante un peri o d o de tiempo .
Bono, en la que l a dev olución del pr éstamo má s los int ereses
se realiza en un s olo pago al fina l de la inversión.
Partic ipación, mediant e la inversión en capit al convirti éndose
en copropiet ario del proyecto .
Cooperativa , unirse como miembr o ofrece, además de los
benefici os propios, oportunida des de inversión .
Donación, apo yo económico a un pr oyecto sin expecta tivas
de retorno finan ciero o mat erial.
Recompensa , ap oyo económico a un proyect o a cambio de
una recompen sa material , regalo o rec onocimien to.
Generation kWh, b asado en recomp ensas e n forma de
electri cidad o descuento en la t arifa eléct r ica.
Aportación
Herramien ta de apoyo para fi nanciar p royectos de en ergía
sostenible, promovien do la inversión transfronteriza , reunien do a
cooperativa s y plat aformas de financiación participativa a nivel
intern acional, f omenta ndo l a pa rticipación de l os ciuda danos
europeos en un f uturo energét ico má s sostenible y democrát ico.
295
CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
6 .2 . Experiencias destacables en España
En España también c o ntamos con numero sas iniciati v a s y experien cias que se
han ido desarrollando a lo largo de la histori a, por todo el ter ri to rio, impulsada s
por distintos agentes, con un ámbito de actuación más o menos extenso, y
aunque con objeti v o s diferentes, el trabajo de todas ellas favorec e el tema
que en este trabajo de i n vestigación se persigue, el impulso de l a transición
hacia un nuevo modelo energ ético sosteni bl e y socialmente má s justo, ba sad o
en el acceso d emocráti co de l a ciudadan ía a s u energí a, que debería se r
generada de forma di stribuida a part ir de fuentes renovables.
Existen muchas más expe riencias en España de las que aquí se exponen,
algunas más recientes s e han inspirado en otras ya existentes, incluso alguna s
han ayudado a na cer a otras tant as. El ca so es reconocer el poder ciudad ano
para la articu lación de estrategias y esfuer zos colect ivos capaces de hacer
frente a lo s retos de hoy y del mañana, para conseguir un compr omiso cívico
para c onst ruir un espacio más éti co, respon sable y solidario, ha ciendo v a ler los
derecho s y de beres sociales, e n un contexto marcado por el predo minio de un
modelo económ ico y fi nan ciero global desr egulado que prestig ia, po r encima
de todo, el afán de lucro y la acumulac ión de riqueza.
V eamos algunas de esas entidades, p lataformas, asociacion es , exp ertos y
voluntade s política s que trabajan por un nu evo mod el o energético en el que
la ciudadan ía t enga la posibilidad de d ejar d e ser espectadora de un s e ctor
estratégi co, para c on vertirse en un age nt e activo del cambio. Todas estas
experien cias de referenc ia t ienen en com ún la labor de empoderami ento
individual y c o lectivo en energía a través de l a innovaci ón y la transforma ci ó n
social.
302
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
ALIANÇA CO NTRA
LA POBRE SA ENERGÈTICA
ESPAÑA
S
Descripción:
L a Aliança contr a la Pob resa Energètica (APE), es una iniciati v a
que nace en B arcelona, en el añ o 2014, c on el objet ivo
princi pa l de luchar por la garan tía del acceso a los servi cios
básicos : ag u a , l uz y gas . Dos añ os desp ués, se conviert e en un
movimient o autoorgani zado, articulado por t oda Cat aluña, en
el que las personas di rectamente afectadas y personas
solidarias se organ izan junt as para denunciar y erradic ar la
pobreza energét ica.
Contacto:
www . pobresaen ergetica.es
Barcelona
Actores:
Este movimient o l o f orman colec tivos y ent idades social es
organizadas pa ra combat ir la pobreza e nergética.
Objetivo
Promover c ambios legal es que d en resp uesta a la
vulneración sist emática de los derechos h umanos que
padecen l as pers o nas afect adas por l a p obreza
energéti ca.
Proponer s o lucione s pa ra h acer efec tivo el a cceso
universal a los su mini stros básicos .
Estrategia
Para conseguir esto s objetivos míni mos , la APE real iza diferentes
acciones: eje rce p resión a l a Administración y a las compañ ías
suministradoras exi giendo la gara ntía del acces o universal a los
suministros básic os; establec e redes con otra s entidades que
traba jan también en mat eria de pobreza energét ica ; reali za
charlas informat ivas sobre la organi z ac ión y su s objet ivos.
A d emás, la APE es la promotora de l a ILP de vivien da de
me didas urgentes contra l a emergencia h abitaci o nal y la
pobreza ener gética en Cat aluña, act u al mente Le y 24/2015 .
También se enca rga de redac ta r mociones sobre pobreza
energét ica para los ayunta mientos, y ejerce a cciones de
denuncia a empresa s sumi nistradoras para ejem plificar la falta
de responsab ilidad y exi gi r la garantía del servicio.
Recursos
La APE se organi za en diferen tes grupos terri tori a les y espacios
de c oordinación, en grupos de trab ajo y c omisiones,
intera c t u ando de manera di gital, en diferent es plataformas
online, y conv o can do reuniones cuando se consideran
necesarias para desa rrollar o realizar jornadas de tra bajo
específica s, o para preparar ac ciones concretas .
Aportación
La Alianza e s un espac io de encuent ro, de apo yo mutuo y de
confianza, en el qu e cualq u ier per so na p u ed e ser ayudada o
ayudar. Medi ante l a exp eriencia se demuestra que el
asesoramien to colec tivo es una herrami enta tra nsformadora e
imprescin dible que ayuda a afrontar con mayores garantías
una probl emática que normalmen te desb o rd a, a sí c omo a
perder el mi edo, la ve rgüenza y el sent imiento de fracaso
asociados a l os proce sos de pobreza energéti ca. La den uncia
pública a través de med ios de com unicación y la i magen que
se pro y ect a sobre las empresas , la Administración o el gobiern o
en cuestión , se convi erte en un elemen to c lave de la
negociaci ó n ent re las empresas suminist radoras y las personas
afecta das.
303
CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
PLATAFORM A POR UN NUEVO
MODELO E NERGÉTICO
ESPAÑA
S
Descripción:
La Plata forma por un Nu ev o Model o Energético , es una as ociación
sin ánimo de l u cro crea da en enero de 2015, co mo espaci o plural
de arti culación socia l de conocimi ento y creat ividad orientado a
la cont ribución de una nueva cult ura energética.
Contacto:
www . nuevomodel oenerget ico. org
Madri d
Actores:
Personas , c olectivos sociales , organizacion es ambien tales,
sindica tos, organizaci ones emp resariales y part idos polí ticos
agrupadas desd e la base p or la defensa de un camb io en el
modelo energé tico, bas ado en el ahorro, la eficiencia, la s energías
renovables y la so beran ía.
Objetivo
Fomentar el desarroll o de un nuev o modelo energét ico,
basado en f uentes de e nergía l impias y renovables y en el
ahorro y la eficiencia , en el marco de la preocupación a
nivel mundial del a gotamiento de los recursos, de la
degradaci ó n del med io ambien te, la p obreza y otros
efectos sociales nega tivos derivad os del a ctual modelo
energéti co, como la a cumu lac ión de p oder en manos de
unas pocas gra ndes corporac iones.
Ejercer presi ó n sobre el gobierno pa ra frenar l a
irracional idad de la s n o rmat ivas energé ticas q ue at entan
direct amente cont ra el desarrollo de las Energí as
Renovables y qu e ademá s no se enca minan hacia una
cultura energé tica que f omente el a horro, la efici encia y la
racionali dad.
Romper la barrera i nformativa imp u esta por los medios de
comunicación q ue, en ma nos del lobb y en ergético
convencional , han t rasladado eficazment e a la
ciudadanía que las Energía s Renovables so n caras e
inefici en tes, y m ovilizar a la socieda d p ara q u e sea posible
una revolución en ergética sin p recedentes .
Estrategia
Llevar a cabo ac ciones tip o formativo, informat ivo, reivindicat ivo y
jurídicas, en nomb re p ro pi o o en colabor ación con otras
enti dades, organizaci ones socia les, medioamb ienta les, polític as,
empresarial es, sindica les, etc., q ue compa rtan los mismos
objetivos , y cualq uier ti po que sirva a los fi nes indicados den tro del
respeto a la s personas y organizaci o nes .
Recursos
A p ortaciones volunt arias de sus socias y simp atizant es, monet arias
y/o trab ajo vo lunt ario.
Aportación
Una ciudadanía informada y ac tiva, es vi tal pa ra la consecución
de un m odelo ener gético más justo social mente y sost enible
ambien talmente, basado en las renovables , el a horro, la e ficiencia
y la soberan ía energ ética. La Plat aforma es un gran conten edor
social que gra cias a sus ac ciones informat ivas a la c iudadanía, y
part ic ip ando en di ferentes foros s ociales, act ividades f ormativas y
encuentros cult u rales , for ma pa rte de las l u cha s de base y t rabaja
para la c o munica ción amb iental y el teji do social, para convencer
a l a sociedad de q ue c on el cambio de m odelo energ ético
ganamos t odos, except uando un puñado de gi gantescas
multina cionales.
304
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
6.2.2. Políticas energéticas en los municipios del cambio
RUBÍ BRILL A
ESPAÑA
P
Descripción:
Rubí Brilla es u no de l os proyec tos est ratégicos impulsad o de sde el
A yu ntamient o de Rubí, q u e nace de l a voluntad del gobiern o
municipa l de hacer extensivos a todos los sec tores los objetivos de
reducción de emisione s adquiridos con el c om promiso del Pacto d e
A lc aldes, red ucir un 2 0% las e misiones de CO2 ha sta e l 2020,
increment ando un 20% e l uso de renovables y la efi ciencia energé tica.
Se trata de un plan de t rabajo p ara mejorar la comp etitividad del
sector industria l de Rubí a través de l a promoci ón, soport e y desarroll o
de soluciones energ éticas eficien tes y renovabl es.
Contacto:
https://goo.gl/f1 zLsb
Rubí (Barcel ona)
Actores:
Inici a ti va del gobierno municip al de Rubí en el que part icipan ta n to el
órgano de gobiern o, co mo los técni cos municipa les, las empresa s y la
ciudadanía en particula r .
Objetivo
Converti r a la ciudad de Rubí en un referent e nacional e
intern acional en eficiencia energética y el u so de energías
renovables en entornos i ndustriales, comerci ales y d omésticos,
como fac tor de mej o ra de la co mpetitividad y mej ora
ambien tal del territorio.
Exten der la fil oso fía del n uevo model o energ ético basado en la
eficienc ia energéti ca y las energías renovabl es en el conjunto
de la sociedad , más all á del ámbi to est ricto del municip io de
Rubí.
Estrategia
El proyecto Rubí B rilla t iene cinco área s difere ntes de a ctuación: el
propio Ayuntamien to, c on sus en tidades y servi cios de l o s que
depende; l a In du st rial, p or s u g ran peso en el c onsumo energéti co del
municipi o, el sect o r Do méstico, el Com ercio y la Pobreza Energé tica .
A pl icando el senti do común , la primera medida es hacer una audi toría
económica y en ergética, para conocer el din ero dest inado al
consumo energét ico y dond e se c oncentra el ma yor cost e, a
contin u aci ón se elabora un pl an de acc ión. E n una primera fase se
traba ja, en los cambi os de h ábitos y a cciones sin coste , q ue ya
permit en ahorros i mportantes , que c on el compromi so p olíti co se
transforma en inversión para nuevas medidas d e efi ciencia energéti ca
y la implant ación de proyectos de energías renovab les, con siguiendo
mayores ah orros tant o económico s co mo energ éticos , q ue genera n a
la vez act ividad económi ca y empleo . Estas medi das, que pot encian el
ahorro econ ómico requi rie ren de la participación de los usuari os y de
los agentes i mplicados pa ra tener éxit o.
Recursos
Reinversión de los aho rros obten idos en nuevas medidas de eficiencia y
renovables , apoyado en un m o delo de colabo ración de triple hélice
entre el sector público , el sect or privado y la u niversi dad .
Aportación
Rubí es una ciudad de r eferencia naci onal e internaci onal en polí ticas
locales de efic iencia energéti ca y energí as renovab les, así como en la
impla n ta ción de un programa de tra nsición energéti ca a escala
municipa l , en la que la est rategia pasa p o r la impl icación de todos los
actores: ad ministración pública , sect or pri vado (empresa s) y
ciudadanos (part iculares y en tidades) al más a lto nivel de
part ic ip ación, dem ostrando que la efi ciencia en ergética es rentable
económicament e.
305
CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
TRANSICION HACI A LA SOBERAN ÍA
ENERGÉTIC A DE BARCELO NA
ESPAÑA
P
Descripción:
La Estrat egia de Tran sición hacia la Soberanía Energéti ca de Barcelon a
(2016- 2019 ) , es una a puesta decidi da del go bierno muni cipal que
preten de alcan zar a través del suminist ro de energía 100% renovable ,
con una máxi ma genera ción de energía a ni vel local; con cero
emisiones , reduc iendo el consumo mediant e la eficiencia en ergé ti ca, el
autoconsumo y el uso responsabl e de la energí a ; democrati zando su
acceso, asegurando el suministro b ásico para todos y recuperand o su
gestión como servicio púb lico.
Contacto:
http://ajunt ament.barcelona.cat/ec ologiaurbana /es
Barcelona
Actores:
Es una est rategia impulsada desde el Área de Ecología , Urbanismo y
Movilida d del Ayuntamient o de Ba rcelona, con l a implica c ión,
part ic ip ación y colaborac ión de la ci u dad anía en genera l, los
colecti v os y organizaci ones, y los ent es p ú bl icos y pri vados, a t ravés de
diferent es instrumentos y órganos c onsultivos y part icipativos.
Objetivo:
A um entar la soberaní a energéti ca muni cipal y c iudadana,
aumenta ndo la cultura energét ica, red uciendo el consumo, co n
un suminist ro propio y el aumento de la autopr oducción.
Reducir el i mpacto ambien tal deri vado del c onsu m o y la
generaci ó n de en ergía: emisiones de GEI y contami nación loca l.
Garantizar los sumin istros b ásicos a la ci udadan ía, el iminando
cortes de sumini stro y de stinando recursos a redu cir el c onsumo y
aumentar el autoconsumo.
Fomentar t ejido ec onómico y empleo , a t ravés de l a
redistri bución de la riqueza, n uevos model os de gestión p ú bl ico-
ciudadana y el fom ento del empleo en una ac tividad
económica propi a.
A um entar el liderazgo público y ciudadano en la gobernanza
energéti ca de la ciudad, p o sici onando Barcel ona como ciuda d
referente en política en e rgéti ca.
Estrategia:
Garanti z ar el acceso a la energía justa para t o dos, acelerando las
inversiones en la eficienc ia energética y rehabilitación y multip licando l a
generaci ó n el éctrica con fuentes ren ovables media nte una
comerciali zadora mu nicipal. La volunta d es centrali zar
estrat égicamente los temas energé ticos coordin ando el ni vel de
A yu ntamient o con el nivel de ciudad ( t ejido social , empresari al,
industria l, ciudadan ía en general ), ha ciendo de la colab o raci ón
público- privada una cu estión estratégic a. Se proponen ci nco ejes de
actuaci ón para los años 2016 - 2019 : Diagnósti co y plani f icaci ón ; A horr o y
eficienc ia energética ; Generación de energí a ; A ba stecimien to de
energía y garant ía de suminist ro ; Capa citación, cultura energét ica y
part ic ip ación.
Recursos:
Se estima un presup u esto de 130 M € , inversión municipa l
complement ada por fin anciaci ón externa provenien te de la ciudadan ía
y del sector priva do en di ferentes condiciones .
Aportación:
Una nueva manera de hac er polí tica energética real para a lcanzar la
transic ión hacia la soberaní a energét ica, que coloca las necesid ades
de las personas en el centro de la s políticas y c omo motor de cambi o ,
apostando por el autocons u m o, la rehabi litación, el ahorro y la
eficienc ia, la movilida d y la participaci ón activa de la ci u dada nía tanto
en la gen eración energét ica como en la utilización eficient e de la
energía.
306
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
PLAN M AD -R E
MADRID RECU PERA
ESPAÑA
P
Descripción:
El Plan MA D -RE ( M adrid Rec u pera ), es un program a de ayudas a largo
plazo, q u e pone en ma rcha el Ayu nt amiento de M adrid, de a cuerdo
con los objeti vo s y lí neas esta blecidas en el Plan E stratégico de
Subvenciones 2016- 2018 del Área de Gobi erno, dest inado a
actuaci ones de acc esibili dad, conser vación y e ficie ncia en ergética
de edificios existen tes de uso resi dencial vivienda, con el fin de
recuperar las vi viendas, el barri o y la c iudad con la imp licación de la
ciudadanía organizada a t ravés de las comunida des de vecinos.
Contacto:
https://goo . gl/zcK 1Fo
Madri d
Actores:
El programa se gest iona a tra vés del Á rea de Gobierno de Desarrollo
Urbano Sosten ible, siendo b eneficiarias l as comunidades de
propiet arios de edificios de viviendas o p ro pi etar ios de vivi endas
unifamili ares.
Objetivo:
A s egurar a los ciudada nos una adecuada calidad de vida,
fomentando la ejecución por los p ropietarios de act uaciones
de conservaci ón y rehabil i ta ción.
Promover la inic iativa social en la rea lización de las
actuaci ones que resul ten n ecesarias para garan tizar la
accesibi lidad universal en l o s edifi cios existentes .
A v anzar en la reducción del deseq u il ibrio terri torial y la
cohesión s o ci al de la ciudad , con especi al énfasis en las
A PI RU.
Lucha contra el empobrecimient o energético, respondiendo a
los retos m edioambienta les, mejorando la so stenibili dad y
eficienc ia energética de l o s edi ficios existent es de uso
residencia l vivienda, c on especial énfasis en l os ubic ados en
los ámbit os de las A PRIRU.
Estrategia:
Centrado e specialmen te en las Áreas Pre ferentes de I mpulso a la
Regeneración Urbana (A PI RU) , el Plan incluye subven ciones p ara
obras de accesib ilidad (ascensores, rampa s, etc .), efic iencia
energéti ca (aislamient o de facha das, c ubiertas, ven tanas, calderas ,
etc.) y c onservación (reparación de ele mentos det eriorados) ,
determi nando un os porcen taje s de c u antí a subvenciona bles e n
función del t ipo de actua ción subvencionable y el ámbit o territorial en
el c u al se ubic a, y e stablecién dose, ademá s, unos lími tes má ximos en
función del núm ero de viviendas y/o l ocales q ue integra n el edificio.
Recursos:
In versión de 24 mill ones de euros en 2016 . E n 20 17 se abrirá la nueva
convocatoria, que irá acompañada de una nueva c ampaña de
reuniones informa tivas con los vecino s.
Aportación:
Un buen ejemplo de p rograma públi co para mejorar la a ccesibil idad,
la eficiencia energét i ca y el estado de conservación de los edifici o s
existen tes de vivienda s en los barrios más nec esit ados de la ci u dad,
para recupera r los edi ficios má s ant iguos, rec obrar la vida de los
barrios y, en gen eral, mej orar la calidad d e vida de t oda la ciudad .
307
CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
MESA DE TR ANSICIÓN
ENERGÉTIC A DE CÁDIZ
ESPAÑA
P /S
Descripción:
La Mesa de Tran sición Ener gética de C ádiz , se c rea t ras la “I J ornada
sobre Transici ón E nergética en Cádi z” que orga nizó el A yunta miento
de Cádiz en noviembre de 2015 . Es un espaci o de partici pación
ciudadana i mpulsado por el Ayuntamiento para foment ar la
impli cación de los dist intos agen tes sociales en e l cambio de modelo
energéti co local por un model o sostenib le, justo y dem ocrático.
Contacto:
www . tra nsicionenergeticacadiz.es
Cádiz
Actores:
Está formada por a ctivistas, profe sionales del sector de la en ergía,
ciudadanos c oncienciados , t rabajadores de Eléct rica de Cádiz y
técni cos del Ayuntamient o.
Objetivo:
Promover una nueva cultura energét ica, en la que la
ciudadanía part i cip e activamente en la toma de dec isiones
sobre las cue stiones energé ticas que les afecta n : prod u cci ó n ,
distri bución, gestión y uso de la en ergía, evit ando el derroche
de los rec ursos natural es , donde se at ienda a las p rioridades
de l a población, y se fomen te el a horro , la eficiencia, así c o mo
el aprovech amiento de las energí as renovabl es disponib les a
nivel loca l.
Estrategia:
Ent endiendo que la energía es un b ien com ún , l as pr opuestas y
acciones de la Mesa t i enen como fin último e l cambi o de cult ura
energéti ca en la ciuda d de Cádiz , así como l a imp licación de la
ciudadanía , l as empres as y las i nstituciones en el camb io de modelo
energéti co h acia un modelo renovab le, d emocrát ico, justo y
sostenible . L os t emas que se trabaja n son: l a eficienci a y el ahorro
energéti co, la impla ntación de las energías ren ovabl es en l a c iudad,
cómo l ograr q ue la ciudada nía ent ienda su consumo energétic o y
adquiera hábit os responsab les en su uso . Las p ro pue stas y acci o nes
formativas de sensibi lización y comu ni caci ón q ue se ela boran desde
la Mesa son : t alleres de ah o rr o energ ético y rec ibo eléct rico,
desarrollado s sema nalment e en las Asociaciones de Veci nos ;
celebrac ión del Día M undial de l a Efi ciencia Energét ica; Estudio de
“Alfab etización energéti ca y recib o eléctrico en Cádi z ”; la
coordinación de l “ Curso de Verano s obre Transi ción Ene rgétic a ” en
colaboración con el Ayuntami ento y la Un iversidad de Cádiz ;
acti vidades en la Semana Europea de la Movil i dad; y prop uestas al
A yu ntamient o de Cádi z ent re las q ue dest aca l a compra de
electri cidad certi ficada 100% reno vable para l os edific ios mu nicipales
y el alumbrad o público de la c iudad.
Recursos:
La M esa es un esp acio de trab ajo abiert o, dem ocrático y
colaborat ivo, en constru cción perma nente , que se reúne ca da dos
semanas pa ra ac ordar de man era asambleari a las prioridades de
traba jo, la a genda, las a cciones a de sarrollar por la propia Mesa y las
propuest as de acciones al A yunt amiento .
Aportación:
Es una organización ciudadana impulsada y apo yada p or el
A yu ntamient o, donde se deb ate, s e ap rende y se proponen acc iones
para recuperar la cult ura energét ica local , d onde se pr omociona el
derecho a l a energía y un nuevo modelo de gobern anza en la que la
poblaci ó n decid a sobre la s cuest iones en ergéticas que afect an a sus
vidas y al lugar q ue habit an.
308
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
6.3.3. Iniciativas en el ámbito de la economía social y solidaria
ECOTÈCNIA S.C.C.L.
ESPAÑA
E
Descripción:
Ecotècnia fue una co operativa creada pa r a la fab ric aci ón de
aerogenerad ores de med ia poten cia ( 10 - 500 Kw ), c ulminación y
concreción de un largo proceso de debate en torno a las relaciones
entre la energí a, la t ecnología y la socieda d, in iciado a fi nales de los
70, por un grupo de i ngenieros asociado s al movimien to ecologist a y
anti nuclear, mot ivados por l as f ormas de orga nización a lternativas del
traba jo, que querí an desa rrollar en la prácti ca l as t ecnologías
altern a t ivas . La c ooperat iva se fundó en 1981 , para optar al c o ncur so
que el Cent ro de De sarrollo Tecnológic o Industrial (C D TI) , iba a
organizar en el ma rc o del Pl an Nacional de Promoción de la
In vest iga ción y la I nnovación Tecnológica , fi nanciado por el Mi nisterio
de I ndustria y Energí a y la CEOE , c on dotaci ó n económica para
diseñar aerogeneradore s de 5 – 10 kW de poten c ia . E l 10 de marzo de
1984 s e i nstaló ofici alment e en Vilopri u (Girona) el pri mer
aerogenerad or Ecot ècnia 12/15, un prototi po de 15 k W de potenc ia
nominal y 12 m. d e diámet ro, c onectándose alega lmente a la red .
Debido al rápido crecimient o y necesidad de c apital experi mentado
la cooperativa pasó a formar pa rte de M on dragón Corporación
Cooperati va ( M CC) en 1999 y post eriormente, e n 2007 f ue comprada
por Alstom p or 350 M€ .
Contacto:
https://goo . gl/t KGAJ2
http://ww w.energiasosteni ble.o rg/ mm/file/ventsmon14 . pdf
Barcelona
Actores:
Los impulsores de la c o operat iva fuer on un grupo d e 9 técni c os
superiores , vinculado s al pensami ento ecologista y la práctica de la
tecnologí a altern a t iva, que hicieron p o sibl e una est ructura empre sarial
cooperativa que llegó a emp lear a 800 t rabajadores, alcan zando un
volumen de fac turación de 400 mi llones.
Objetivo
El o bjet ivo de la co o per ativa era promove r la t ecnología a nivel
mundial y permitir un mejo r uso de los rec ursos loc ales, así com o
el uso de l as energía s renovables , respeta ndo el medio
ambien te y, en el ma rco de la organizac ión del trab ajo,
part ic ip a ti va.
Estrategia
La caract erística más signific a ti va de la est rategia empresari al de est a
cooperativa , fue el desa rrollo de su propia tecn o logía , con el propósit o
de sumin istrar aerogenera dores q ue garant izara n una ópt ima relaci ón
entre cali dad y ren di mi ento energét ico, y que , a l a vez, fueran
económicament e comp etitivos, con un máxi mo resp eto al med io
ambien te.
Recursos
Ecotècn ia, Ged eón, STS e I DE, fueron l os gana dores del conc urso con
los que en 1982 , el CD TI n egoció la fi nanciación, a ri esgo, del 90 % del
coste de desarrollo de lo s protot ipos de aerog eneradores, p osibilita ndo
el naci miento del prototipo denomina do Ecotècni a 12/15 .
Aportación
Ecotècn ia i ni ci ó el pi onero desarroll o de la t ecnología eólica en
España, de fabricación autóct ona, situándose ent re las 10 empresas
más import antes del sect or eólico en el mu ndo, y fue el único
fabrica nte español que util izó desarrollos propios en las tres área s
te cnológicas i nvolucradas en la fabricación de aerogenerad ores:
palas, mecáni ca y electrónic a. Representa l a consecución del sueñ o
de producir el ectricidad limpia a pa rtir de fuentes ren ovables,
respetan do el medio ambi ente y siendo económic amente viabl e.
309
CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
ECOSERVEI S
ESPAÑA
E
Descripción:
Ecoserveis , es una a sociaci ón sin ánimo de lu cro q ue desd e 1992
traba ja a ni vel local e internac ional p ara acercar la energía a l a
sociedad .
Contacto:
www . ecoserveis . n et/es/
Barcelona
Actores:
El equipo de trab ajo lo forman profesional es de disti n ta s á reas
(derecho , ingenierí a, emp resa, econ omía, gestión de proyectos ,
comunicación) , capaces de empl ear la energí a como una
herramien ta de transformación hacia un model o s ocial y
ambien talmente más j usto e igualitario.
Objetivo
Dar a conocer la s tecnologías renovables , implemen tar
medidas que permita n hacer un uso eficient e de la energí a y
garant izar el derecho y el ac ceso a l a energía a un p recio justo.
Estrategia
Media nte la formaci ó n d e agen tes social es, la ob tención de soluciones
para p rofesionales y a dminist raciones, y la intervenci ón en hogares de
usuarios en situación de v ulnerabili dad para asegurar un uso
conscient e y t ransformador de la energía. Su labor es la de impulsar
redes de ayuda m utua que den c o nocimi ento y recursos a la
poblaci ó n más vulnerab le para que puedan mant ener el h o gar con
unas condiciones ade cuadas d e t emperatura a un precio j usto;
informar sobre el poten cial que ofrecen las energías renovables de
cada regi ó n a través de d atos meteor ológicos real es de i rradiación
solar y de vi ento; i nvolucrar a l as e mpresas en acci ones de
responsabili dad social corporati va y en la toma de medidas para
hacer un uso sensa to y eficie nte de l a energía en la ofic ina; dar
conocimient o t eórico y p ráctico a estudian tes, p rofesionales y
ciudadanía para promover la c u lt ura energéti ca; influir sobre las
polít icas públicas para defender a los con su mi dores y para promover
un m odelo energét ico s o ci almente ju sto y ec o ló gicament e sostenibl e;
promover int ervenciones para aument ar el conf ort y la calidad de vida
de las p erso nas a través de la remodelación de instal aciones de
energía de vivi endas; aument ar la participaci ó n de las mujeres en l a
plani ficación y la toma de decisiones del sector e nergético.
Recursos
Charlas, tall eres, estudios y publi caciones sobre pobreza energét ica,
energías ren ovables y efici encia energética . I n t er venciones en hogares
vulnerables , co mu nida des de vecin os u organ izaciones . Asesoramiento
a servici os sociales , c omunidades de veci nos y empresas . Formación
especiali zada a profesionales y universi dades. Coordinac ión de ferias,
eventos y c o ngres os.
Aportación
En E coserveis la energía es la herrami en t a de t ra nsformaci ó n hacia un
modelo socia l y ambient almente más justo e igualit ario. Aportan r igor
como expertos en energía y c ompromiso so cia l como conocedores del
tercer sect or, poten ciando el empoderami ento indi vidual y colecti vo
en energía a través de la in novación y la transforma ción social.
310
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
ECOOO
ESPAÑA
E
Descripción:
Ecooo es una empresa de no lucro, que nac e en febrero 20 05 a partir
de la idea de q ue el futuro de n uestro planet a y las c ondiciones d e
vida act uales y futuras dep enden de lo que hagamos ho y, y de que
es nec esario un cambi o en mat eria ec onó mic a , energét ica y socia l,
que p romueva la s oberanía ci u dadan a, la democracia y la
cooperación , para a vanzar en la c onstrucción d e una socieda d más
equilibra da en sus relaciones int ernas y con su entorno. Los benefic ios
que se obt ienen de las act ividades que desemp eñan se destin a n a
generar t ejido social , a la divulgac ión y sensibilizac ión sobre la
transic ión hacia un modelo energé tico basado en el ahorro, la
eficienc ia y las energías renovables .
Contacto:
www . ecooo . es
Madri d
Actores:
El equipo humano de E cooo est á comp uesto por profesionales de
disti n tos ámbit os (ingeni ería, economí a, der echo, invest igación,
cienci as polít icas y educación) compr ometidos con el medio
ambien te y el desarroll o sostenible . También form an part e de Ec o oo,
los c omuneros, ci u dada nos q ue ap oy an iniciat ivas c omo est a y se
convierten en copropiet arios de una plant a de energía li mpia .
Objetivo
Promocionar y poner en práctic a de un nuevo modelo
energéti co, s ocial y económico basado en la participación, la
cooperación y la democracia.
Estrategia
Para ll evar a cab o el objetivo propue sto E cooo p one en marcha
disti n ta s estrat egias : Facilitar l a par ticipación ciu dadana en plantas
renovables , q ue a pa rtir de 100 € p u eden formar part e de l a
insta lación fot ovo lt aica, compensand o s u h uella de carbono e
invirtien do en economía rea l. Fomentar el ahorro, la eficiencia y las
energías reno v ables en el ámbito do méstico , po rque la energí a más
limpi a, más bara ta y co n menos impa cto es la q ue no se c onsume, y
porque la que se util iza en el ámb ito domésti co o en los c entros de
traba jo se puede gener ar median te fuentes renovables, por lo que
Ecooo ap uesta por l a re alización de audit orías en ergéticas, est u dio s
de efic iencia en ergética, y pro yectos de autoconsum o y
autoproducci ón eléct rica, o de instal ación de energías renovables
como la sola r térmi ca y la b iomasa. Part icipar en espaci o s de
divulgación y concienc iación , dond e contar los b eneficios de l as
energías renovab les y la soberaní a energéti ca , y la organizar
espacios f o rmat ivos propi o s , median te cursos, charl as o talleres.
Recursos
Los prod u ct os y servic ios que gest iona y p romueve E cooo entorno a
los ejes pri ncipales de la energía , la ec ología y la econ omía son:
Desobedienci a Solar , Espacio Ecooo , Ahorro y E ficiencia, Depósito
Solar, Camino S o la r, A ut oconsumo y el proyect o EcooLocal .
Aportación
Ecooo es un espa cio de transformaci ó n política , ec o nómic a, social y
ambien tal, una e mpresa de la economía so cia l y so lida ria que ap oya
las energía s ren ovables responsables y la l ucha contra el camb io
climáti co, a yudando a l a c iudadanía a convert irse en u n agent e de
cambio y solución , colec tivizando inst alaciones solares fotov oltaicas
para crear ot ro modelo energéti co que pase por el empodera mient o
de la ci u dada nía. Es un espac io abi er to a l a parti cipación social y
ciudadana, la impli cación, la cons trucción c ompart ida y colect iva,
donde crear c omunidad.
311
CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
EOLPOP S.L.
VIURE DE L ’AIRE DEL CEL
ESPAÑA
S
Descripción:
Eolpop S.L. es la empresa creada en 2010, t ras la celeb ración del 25º
aniversario de la p u e sta en marcha del prime r a ero genera dor
cata lán moderno con ectado a la red, para l a promoción y
realizaci ón del p royecto Vi ure d e l ’ Aire del Cel , una i niciativa
consist ente en la i nstalación de un aerogenera dor de 2.7 M W de
potenci a de p ro pi edad comp artida , siendo el empl azamiento
elegido el municip io de Pujalt (Barcelona ), por las buenas
condiciones eólicas , de acceso y d e conexión a la red de media
tensión. En 201 4 S o m E nergia se une al p royecto pa ra fina nciar el
50% de ést e con el sistema Generat ion kWh.
Contacto:
www . viuredelai re. cat
www . genera tionkwh.org
Cataluña
Actores:
Inici a ti va i mpulsada por la secc ión catalana de EUROSOL A R, en la
que particip an p ar ti cul ares y entidades cola boradoras de ámbit o
nacional e interna cional. En di ciembre de 2016 son 326
personas/ent idades la s q u e ap oy an el proyecto c o n unas
aportac iones compromet idas de 1,5 M€.
Objetivo
Instal ar un aerogenerador de propiedad comp artida , que
permit a gen erar electricida d limpi a y verde, ha ciendo
posible la solidari dad entre las personas que vi ven en zona s
urbanas y las q u e viven en zonas rurales .
Hacer posible que las personas y/o famil ias puedan
manifest ar q u e la energía que ut ilizan en su vida cotidian a es
verde y limp ia, generad a en el emplazami en t o donde est é
insta lado el aerogenerador .
Estrategia
Eolpop SL , es l a resp onsable de la promoción y la realizac ión del
proyecto y l a enc argada de emi tir las cuent as part icipativas que
hagan posible la pro pied ad c ompartida del aerogenera dor ,
asumiendo las tareas de buscar el empla z a miento, e ncargar el
proyecto , firmar el acuer do con los p ropietarios del terren o, y con el
A yu ntamient o, gesti o nar los permiso s necesario s y e legir el modelo
de aerogene rador. Igu almente, será la re sponsable de fi rmar el
contrat o de compra con el fab ricante del aerogenera dor, d e
supervisar el mont aje, la inst ala ción y l a puesta en marcha, gestionar
los correspond ientes cont ratos de ven ta de energía, del
mant enimiento de la máqui na y del seguro. La idea es que l as
persona p articipen en l a financ iación del proyecto i nvirtiendo l a
cant idad necesaria pa r a generar la energía uti l izada en su vida
cotidi ana, teniendo en cuent a que cada part i ci pación eq u ival e a
700 € ( can tidad necesaria para generar 1.000 k Wh/año, durant e 20
años, en el emp lazamien to y aerogenerador esc ogidos .
Recursos
El coste esti mado para la puesta en funcionamiento de la
insta lación es de 1 , 7 M €, que se c ubren con la pa rticipación de las
personas y/o famili as que vi ven en ent ornos urban os o r urales
cercanos , así co mo ent idades sin ánimo de lucro y p equeñas
empresas que quieran contri buir a l a dem ocratización de l sist ema
energéti co.
Aportación
Es un proyect o p ionero en nuestro país , m odelo de int egración
social, políti ca y económica , que c ontribuye a la democrat ización
de la energía, hacien do a la ciudadanía protagonista del cambi o
de model o energét ico.
318
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
6.3.3. Otras iniciativas de interés en el ámbito internacional
SACRAME NTO
MUNICIPALIT Y UTILITY
DISTRICT (SMU D)
EEUU
E
Descripción:
Sacramento Muni cipality Utility Distr ict (SMUD), e s una
compañía de servic io eléct rico de p ropiedad comunitaria y sin
ánimo de lucro, que lleva suministra ndo energí a a los c lientes
del Condado d e Sacra mento ( California ) desde 1946 , c u and o
tras 23 años de estudios de ingenierí a, b atallas polít ica s y
disputas legales, los ci udadanos de Sac ramento p u dieron votar
para recuperar el servicio eléct rico y converti rlo en una
compañía de propi edad c omunitaria, p ara proporcionar
electri cidad de ca l ida d a b ajo cost e. Es una emp resa l íder
nacional en el sect or de las en ergías renovables , premi ada po r
sus innovad ores pr ograma s de eficienci a energétic a y p or sus
soluciones sosteni bles para un me dio amb iente más sal u dab le ,
que ha ayudado a l cr ecimiento de la región, superando l os
retos de la c risis energé tica . Es la p rimera gra n c o mpa ñía de
servicios energ éticos de California.
Contacto:
www . smud.org
Sacrament o (C ali fornia)
Actores:
SMUD es una co mpañía de propi edad comuni taria , quienes
eligen un Consejo de Administraci ón de siet e miemb ros ,
representa ntes de diferentes áreas geográficas o barrios, por un
periodo de c uatro año s. La empresa gestiona 624.770 c ontrat o s
entre residencial y empr esas, cuent a con 2 . 0 07 emp leados, y es
propiet aria de una red de líneas eléct r icas de 10.473 Km y
suministra un 50 % de energía de ori gen renovable.
Objetivo
Mejorar la ca lidad de vida los cl ientes y l a comunidad,
proporcionando s oluciones inn ovadoras para asegurar
la a ccesibilidad y fia bilidad de l a energía, mejorar el
medio ambien te, reducir la hu ell a de carbono de la
región y mejorar l a vitalidad de la comu nida d.
Estrategia
Los valores f undamentales de la compañí a son: Rela ciones con
los c lientes, Segurida d, Li derazgo ambien tal, Rela ciones con los
empleados , Pl anificación de recursos , Modelo d e negocios de
poder públ ico, Éti ca, Gestión de l a infor mación y seg uridad,
Gestión de riesg os empresaria les, Tecn o l ogías e mergentes.
Recursos
La energía e s obtenida d e fuentes variadas, incl uyendo energía
hidroeléct rica, generad ores d e gas natural , en ergía renovable
(solar y eóli ca) y ener gía que compra da en el mercado
mayorista . La meta es o bt ener una mezcla equilib rada y
sostenible de fuentes . La ma yo r pla nta de energía que
disponen es la Central Térmica de gas de Cosumnes, que
genera electricidad para al imentar 450.000 viviendas,
aumentan do la cantidad de energía obtenida de fuentes
renovables .
Aportación
Es otro ej emplo de co mpañía eléctri ca recupera da por l os
ciudadanos , y ge stionada por l a com u ni dad, con más de 70
años de hist o ria , capaz de s uperar varias crisis energéticas y
que dem u e stra que la gest ión ciudadana de los bi enes de l a
comunidad e s más rentable y sost enible.
319
CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
INSTITUTE FOR LO CAL
SELF-RELI AN C E (IL SR)
EEUU
S
Descripción:
Institute for Lo cal S elf-Rel iance ( I LSR), e s una organ ización sin ánimo
de lucro q u e trabaja para apoyar fu ert emente a la s comunidades
locales, ambient almente sal u dab les y c on e conomías locale s
equitativa s . Nació en 1974 , de l a creencia de que la innovaci ón
tanto en los negocios como en el gobi erno viene de ab ajo hacia
arriba, que las econ omías funcionan mejor cua ndo mini mizan la
distan cia en tre producción, cons umo y dis posición, que las
comunidades f u ert es y el sent ido de pertenen c ia a un lugar no son
impedimen tos para el progreso, sin o los cimi entos para sociedad es
sostenibles, que una economí a gl obalizada pl antea t an t os p eligros
reales como benefi cios y que las redes horizont ales funcionan mejor
que las est ru ct uras vertica les.
Contacto:
www . ilsr.org/ini tiatives/energy/
Washingt on, DC
Minn eapolis, MN
Portland, ME
Actores:
Equipo multidisci plinar de personas expe rtas en disti n t as t emáticas ,
que traba ja con ciuda danos, activi stas, resp onsables p o lí ticos y
empresarios ,
Objetivo
Proporcionar estra tegias innovadoras , modelos de tra bajo e
información oport una p ara apoyar el desarr ollo comunit ario
y equitat ivo de la comunida d local.
Estrategia
Diseñar sist emas, polític as y empresas q ue sat isfagan las
necesidades locales o r egionales , maximizar los recursos humanos ,
materi ales, nat urales y fi nancieros, y a segurar que l os benefi cios d e
estos sist emas y r ecursos se acumulen pa ra todos lo s ci u dada nos
locales, trab ajando en est rategias de desarrollo econ ómico
ambien talmente raci o nales.
Las in iciativas en las que t rabajan son: Banca Comunit aria, para
c rea r de un sistema finan ciero que f u nci one para toda la
comunidad ; Banda Ancha, pa ra c rea r redes de banda ancha
públicamen te responsabl es; E nergía, p ara la dem o cra tización del
sistema eléctrico; Neg ocios indepen dientes, p ara la construcción
de una ec onomía de esca la comunitari a , El B ien Público , pa ra la
defensa de l o p ú bl ico; Desperdic io de Riqu eza, p ara t ransformar los
residuos en rec urso s.
Recursos
In vest iga ción, asistencia técn ica, informes, a nálisis de p o lí ticas,
discursos, c olu mna s, hojas in fo rmat ivas, infografías , etc .
Aportación
Es un ejemp lo de org anización que t rabaja para d efend er la
autosuficien cia l o cal , con una estra tegia que subraya la n ecesidad
de inst i tuciones y ec onomías de escal a huma na y la distribuci ó n
más a mplia posib le de la propieda d, pro moviendo est rategias
eficaces de abajo hac ia arrib a para crea r ec o nomía s locales ,
descentra lizar el poder económico y revital izar la democracia .
320
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
CLIENT EA RTH
INTERNACIO NAL
S
Descripción:
Client Ear th es una or ganización de derech o ambien tal,
creada en 2008, que trab aja alrededor del mundo p ara
proteger el medio ambient e a través de la defen sa, el lit igio y
la c iencia, basan do sus deci siones est ratégicas en l a mejor
investi gación y análisis de polí ticas. Act úan sobre las
oportunidades legales , influyendo en los q ue toma n de
decisiones o en los tribunales . Los temas sobre los que
tr abajan fundamen talmente son : c lima , océa nos, salud ,
bosques , energía , vida sil vestre, democracia y negocios
Contacto:
http://ww w.clientearth.org/
Intern ac ional
Actores:
A b ogados y expertos ac tivistas comprometi dos p ara asegurar
un planet a más saludab le, t rab ajan por el i n terés públ ico
para que la naturaleza se a proteg id a, d ef iende n el i nterés de
la naturaleza y el derecho de t odas las personas a un medio
ambien te sano.
Objetivo
Promover y foment ar la mejora, re stauración,
conservación y protecc ión del medio ambien te,
incluida la protec ción de la salud human a, en
benefici o del público .
A livi ar la pobreza media nte la p restación de servicios
jurídicos a q uienes de otro modo n o pueden paga rlos .
Promover, empren der y encomendar in vestigaciones
sobre el derecho , la prácti ca y la administra c ión de la
justicia en relación con el medio a mbiente y las
cuestiones c onexas, incl u ida la in cidencia directa o
indirect a de cualquier activida d humana sobre e l
medio ambien te y difundir l os resultados út iles de t a les
investi gaciones.
Estrategia
Trabajan en Europa, África Central y Occ idental, Chin a,
Polonia, Rein o Unido y Es tados Uni dos, unien do le y es , cienc ia,
economía y p olíti ca para crear solucione s práct icas a l o s
princi pa les desafíos a mbient a les. Trabaja n con las empresas,
y acuden a l o s t ribunales cuando es n ecesario p ara hacerl es
cumplir ley. E ducan y ay udan a otros a en tender y usar l a ley
para prot eger el me di o ambient e. Su obj etivo es la
promoción , la movilizaci ón de apoyo y litigi o s a t ravés del
traba jo di vidido en ci nc o áreas progra máticas: B iodiversidad,
Bosques , Energía , Justi cia, Salud . Su en foque int egral,
traba jando en t odas la s et apas del ciclo de vi da d e la ley, les
hace di stinguirse en E u ropa , y les p ermite co ntribuir a un
cambio sist émico profundo .
Recursos
Su trabajo depende d el ap oyo c o nt inuo de indiv i duo s y
fundaciones c omprometida s.
Aportación
Es un referen te en cuanto a organizaci ó n ben éfica, sin áni mo
de lucro, c uy a ma yor re compensa es el c umplimient o de las
leyes ambient ales y la just icia social.
Se considera una herrami enta de ap o yo pa ra alcan zar la
seguridad jurídi ca neces aria pa ra las empresas que invierten
en generac ión renovable.
321
CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
6 .4 . Aprendiendo de las iniciati vas alrededor del mund o
6.4.1. Desde la Sociedad
La Funda ción Eurosolar ( 1988), así como la Asociación Ciencias Ambientales
(1997) , El Observatorio Crítico de la Energía ( 2007), la Fund ació n Desarr ollo
Sostenible (2008) o l a Fundación Renova bles (2010), son organi z acion es
nacidas en décad as distintas, que apo rtan inteligencia y acción colectiva. Son
el punto de encuentro de científi cos, técni cos , profesion ales, y otra clase de
personas con form ación técni ca y c ientífica en d iferentes disciplinas, qu e
preocupad as y o cupadas por la i n sostenibilidad del mode lo e nergético y
económico, se sienten con la responsa bilidad de c on tribuir a la tra nsformació n
y regen eración del mod el o de socie dad, como punto de partida para la
re solu ci ó n a los problemas amb ientales, polít ic o s y económicos, que persiguen
alcanzar un mod elo de convivencia y de desarrollo más soste nibles. Cada
organizac ión actúa de una manera, en diferente s áreas de cono cimiento y en
diferentes áreas g eográficas, con unos objet ivos distintos pero
complem entarios. Unas con más i n cidencia política, otras con carácter má s
de formación a la socieda d, o de influir en la economí a, pero toda s ella s
contribuy en al fi n últim o común de apr ender a vivir en equilib rio con los
recursos n aturales, d e hoy y d el mañana , tomando la energí a como e je
transversa l sobre el que actuar. Otra de las acciones que desarro llan es el
reconoc imiento de t erceros en su l abo r de contribuir a la tra n sición hacia un
modelo energéti co r e novable, distribuido, y democrático, ejemp lo de e ll o es el
Premio Solar Europe o que oto rga l a Fun dación Eurosolar c ad a año,
recompensan do a c i udades, empresas, organizac iones, cooperativas y
particular es que h an sido ejem plares en e l cam po de la ut ili z ación de las
energías r enovables .
En la mis ma lí n ea de compartir el conoci miento generado nace l a Energy
Academy Sa m sø ( 200 6) , con el objetivo de pr omo cionar y aprende r de la
experien cia l o cal de un muni cipio isleño independiente que se propuso en el
año 1997 sustituir en sólo una d écada todo el sum inistro de energ ía
proveniente de combustibles fósi l es por fuentes renovables, y convertirse en la
“Isla Danesa de la Energía Renovable”. En la actualid ad, la isla produ ce con
322
LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
fuentes reno vables m ás del 100% de la ene rgía que se demand a, exportando
energía limpia de la isla a la pe n ínsula. La Academ ia Samsø es una
organizac ión no gubernamental gest ionada por un comité de dirección con la
participa ci ón del alcalde del municipio , y representantes de cada región, que
además de l le va r a c abo una serie de proyectos d e la UE, pone en marcha
una escuela de en ergía, donde se imparten c u rsos de formación para los
municipios y el sector privado, donde i n vestigadores de diferente s
universidade s pueden vis i ta r y estud iar los pro yectos de la isla.
La Xarxa per la S obirania Energè tica ( 2013) y la Platafor ma por Un Nue vo
Modelo Energ ético ( 2 015) , son otras do s iniciativas , que con un carácter má s
de movilización a la acción social, se constituyen para exigir un modelo
energét ic o radi calmente distinto al actua l, ba s ado en reno vables, ahorro,
eficiencia y democratización de la energía, poniendo en marcha un proceso
de construc ción colect iva de lo que quiere ser un age nt e político de
transforma ción s oc ial en el campo de la energía , y conseguir la c on fl u encia
de la sociedad para cambiar nuestro entorno. Con el trabajo voluntario d e
personas y entidade s, repart idas por todo el territorio n acional en e l caso de la
Plataforma, o bien más centra da s en el contexto c at alán, como es el caso de
la Xar x a, llevan a cabo i n iciativas para reivindicar el derecho de los i ndivid uos
consciente s, l as comunidade s y los pu e blos a tomar sus propias decisiones
respecto a la generación, distribución y c ons umo de ene r gía, y otros aspecto s
como la equ i da d o la justicia socia l, el f in de los combustible s fósiles y la
transición a las energías renovab les . C o n campañas en redes sociale s,
intervenc iones en medios de comunicación , con vocatorias de m ovilizacione s
y ac tos públicos, y muc ha s otras actuacione s se pers igue info rmar y llamar a la
acción a una socied ad que vive completamente ajena al p roblema que
suscita el mod elo energéti co actual qu e tenemos.
A nivel internac ional destaca l a labo r de Client Earth ( 2008), que con el
respaldo de la ley tr abaja para hacer c u mplir los dere chos a mbientales y
ayudar a construir una sociedad ci v i l capaz de ejercer una pre sión po lítica
para l a acción basada en la evidenc ia científic a y económ ica. T rabaja a n ivel
europeo y má s allá, apoyando a i nd ividuos y fundaciones compro metidas con
323
CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
el ac ceso d e los ciudadanos a la justicia, p ara lo que l a democ racia
ambiental, es clave.
Otro tipo de organiz aciones sociales que merecen ser mencionadas son
aquellas que ofrecen servicios a la ciudadanía para aumentar la
autosuficien cia y la dignidad de la población más v u lnerable, dotándola de
conocim iento y recursos necesar ios para potenciar su acceso a servicio s
básicos, como el agua, la energ ía, una educación de calidad o una vivienda
digna. En est e c on texto nacen or ganizacion es como Fuel Poverty Group ( 2013)
o Aliança contra la Pobresa Energèti ca (2014) , grupos de ayuda formados por
personas y enti dades encaminada s a c om batir la pobreza energética desde
todos los fr entes, desde el voluntariado, el activismo y la ayuda mutua.
En el ámbito internacion al y con una trayec toria de más de cuarenta años de
acción defendiendo la autosuficie ncia local, destaca el Institute for Local Se lf-
Reliance ( 1974 ), que tra ba ja en distintos territorios de l o s Estados Unidos,
proporcion ando a las c om unidades local es estrategias innovadoras basada s
en la ayuda mutua y la coo peració n, fortale ciendo las r elaciones sociales
entre el vecindar io, c r eando c om uni d ades m ás com pactas y product ivas ,
capaces de i n cidir en la toma de de cisiones de las cuestione s que les afectan ,
superando los aspecto s negativos y re forzando lo positiv o en cada lucha.
Bristol es también un caso de estudio intere sante, en el que deteners e, donde
la parti cipación ciudadana se v incula a distintas escalas ge ográ ficas
(nacional, regional, local y vecindario) y está presente en todas las etapas del
sistema eléctrico (generac ión, trans porte y distr ibución, balance entre la ofe rta
y l a demanda, suministro y consumo) . Cuenta con su propia cooper ativa de
generación de energía de propiedad comunitari a de ámb ito local, B ristol
Energy Co -op erative , qu e desarrolla proyectos de energía reno vable y
eficiencia energ ética, financiado s por los miembros inversores de la
cooperat iva. Los usu arios fina les, cuentan con el apoyo de l Easton En ergy
Group , una ini ciativa que surge de un grupo de resi dentes qu e trab ajan a nivel
de barrio en e l campo de l a energía y l a sostenibilidad, y que ayuda a las
personas a reducir el uso de energía en s u s hogar e s, mejora ndo el equilibrio
entre l a oferta y la demanda de energía. Además Bristol cuenta con la Bristol
Energy Net work ( 2010), un es pacio de apoyo y coordinación de las i n iciativas
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LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
comunitaria s l o cales en mate ria energética, donde reflex ionar y debatir pa ra
tomar las mejores decisiones que afectan a t oda la comunidad, fortaleciendo
el traba jo de l o s grupos comunitarios locales en colab orac ión con l a s
autoridades locales, el sector privado y las organizacion es del terc er sector en
cuestiones de energía sosten ible. El A yuntamiento de B ristol, Bris tol City Council ,
juega un pa pel muy importante, participando tanto de la gene ración, c om o
de l suministro y del consumo de energía a nivel l o cal, sirvi endo de a poyo y
coordinac ión entre los diferentes actore s de la cadena, de forma subsidiaria. El
apoyo local se v e reforzado ademá s a nivel nacional por el De partamento
Nacional del Gobierno para la Energía, Nati onal Governmen t De partament for
Energy , donde se implementan política s de apoyo a las energías reno v a bles y
la eficien cia energét ica, con una regulación sobre la ener gía que permite las
competen cias a nivel l oc al, generando una relación de re spons abilidad y no
dependenc ia entre las administracion es locales con el gobierno nacional.
V ari os ejem plos donde la ciudad anía se une para la recuper ación de la re d
eléctrica, la ten emos en A lemani a . Schönau, Hamburgo o Berlín, son algunas
de estas ciudades donde ci u dadanos o rganizados toman la iniciati va para la
remunicipa li z ación de las redes energéticas, trabajando juntos por un
suministro de energía social, renovable y de ges t ión democráti ca . Tras más de
una década de lucha, un grupo de ciudadanos del pequeño municipio de
Sh önau, en la Selva Negra , dieron un paso más firm e e impulsa ron una
campaña política para hacer posib le la re-compra de la red de distribución
eléctrica , consiguien do su propósito de ab a stecerse sólo de en ergías
renovab les en 1997, de sde enton ces, l a EW S , Elektrizitäts Werke Schönau ,
controla su propia red de energ ía y suministra electr icidad producida
exclusivament e con energías renovables y cogeneración a su s clientes. Este
ejemplo fue seguido por otras lo calidades alemanas, entre ellas Ham burgo,
que impulsó y ganó la celebración de un referéndum , con el mismo obj et ivo ,
Unser Hamburg-Uns er Netz , en 2013. Berlín también impu lsó un a cam paña
política y sometió a consulta una decisión similar, en 2 014, no logrando el
apoyo necesario, aunque la Mesa de la Energía de Berlín, Berlin er Energietisch ,
no desiste y sigue trabajando para cons eguirlo.
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CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
Por otro lado, l a viabilidad económ ica, fi n anciera y social de la rehab ilitación
de barrios sólo es pos ible imagina rla como r eto colectivo y como oportun idad ,
atendiendo a un cambio de parad igma en la re lación entre los ha bi ta ntes, la s
administra ciones públicas, las empresas y los equ ipos técni cos, donde e l
protagoni smo ha de recaer en las com unidades de vecinos y en las empresa s
de ba rrio. Dos ejemplos de este cambio de parad i gm a lo s tenemo s en Europa.
Por un lado, el ecobarrio de Vau ban ( 1993 ) en la c iu dad de Friburgo
(A lemania) , es un caso de éxito donde la participac ión y el com promiso de lo s
propios residentes h an jugado un pa p el fundamental en la plani f icación y
construcc ión del p ropio ba r ri o. Construido sobre una base militar en desuso,
fue ocup ada en primer l ug ar por estudiantes sin recursos y personas sin hogar,
que evitaron la demolición de los cuarteles y se enfrentaron a la especula ción
inmobiliar ia consig uiendo los fondo s ne cesarios para c om prar los edificios .
Organizados entorno al SUSI ( sindicato de vi v iend a independ iente), plantean
una forma alternat iva de vida, de v ivi enda y de métodos de trabajo, basados
en la autoorgan ización de acuerdo con los principios de coopera ción m undia l
y la ayuda muta . Esta iniciati va autoorganiz ada para la construcción de
viviendas so cial es se centra en la gest ión raciona l de l o s recursos n aturales y la
energía, y la i n clusión de persona s v ulne rables en todo el proceso. En 1995, la
ciudad de Fr iburgo, que adquirió l o s ter renos por 20 millones de eu ros, organiz ó
una consulta popular entre todos sus ciudadanos, fueran candidat os a vivir en
el n uevo barrio o no, y se c r eó enton ces el Foro Vaub an para c oo rdinar la
participa ci ón ciudadana en el diseño del nuevo barrio . Los miembros del For o
se divid ier on en grupos de trabajo (energía, transporte, m ovilidad,
arquitectu ra, participación) , para propone r un diseño de barrio caracteriz ado
por sus viviendas d e bajo consumo energético y sus viviendas “ p ositivas ”
( producen más en ergía d e la que consum en), la reducción de v eh ículos
privados, la presenci a de vegetación en todas partes, la integrac ión
intergener acional y la diversidad social. Por otro, la “ empre sa de barrio” o
Wijkbedrijf de Bilgaard en la ciudad de Leeuwarden ( Holanda) , es otra
muestra exito sa de autoprodu cción y cogestión hab itacional , que aport a
importante s benefic ios para la comun idad, donde l o s val o res ecológ ic o s de l
inicio se mantien en es ta bles , comprobán dose una tasa de rotación muy
reducida y unos cos tes de v ivienda que si gu en siendo asequibles. Esta
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LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
empresa de barrio que i nic ió su andadura con la rehabilita ción de unas 2.000
viviendas de l os años 60 y 70, ha c ons eguido actuar en otras 20.000 v ivi endas
más, c o nsiguiendo mejorar la calificación energética de las etiquetas E/F a la
B, medi ant e sistem as d e aislamiento y ventilación innovadores y de bajo co ste ,
un sistema de c a lefacción centralizado para abastecer a todo el barrio a
partir de una planta d e biomasa, la generación de ele ctricidad mediante sola r
fotovolta ica s ob re cubiertas de los edificios, aportando un sis t ema de
financiació n alternat ivo, y donde los propio s residentes se implican en el
mantenimi ento de instala ciones, espacios, y calidad de vi da del barrio , a
través de l trabajo vo luntario remun erado.
6.4.2. Desde la Política
Reino Unido, A lemania, Franc i a y Portuga l son paí ses que han tomado la
iniciativa aplicando políticas nacionales para facilitar la trans ici ón energética .
Los cuatro países han establecido una serie de metas y políticas ambiciosa s
para r e ducir l a s emisione s, desarrol lar tecnolog ías renovable s y mejorar l a
eficiencia energét ica. E l Climat e Chang e Act en el Reino Unido , la
Energiewen de en Ale mania , la Transition Écologique en Fr ancia y la Polític a
Energética Por tuguesa , con l a cumbr e de Pa rís de fondo, muestran que Europa
puede contribu ir a la lucha gl oba l contra el cambio climático mediante el
establecim iento de políti cas c l imáticas y energéticas de las que puede n
aprender otros pa íses o regiones. La ex periencia de estos tr es países demuestra
que la tran sición energética es un proceso largo que r e quie re un fuerte apoyo
político, para resolver, entre otras cuestiones l os confli ctos de i n tereses que
pueden surgir entre los a ctores tradicional es y l os nuevo s actores que han
entrado en el mercad o gracia s a las tecnologías reno vables, asegurando una
aceptac ión pública más amp lia hacia las políticas cli m áticas.
Las pol íticas energ éticas y c li m áticas de Europa de ben consid erarse u n
complem ento import ante, pe ro no deben sustituir a las políticas que l o s
gobiernos nacionales deben poner en marcha s in demo ra, esta bleciendo l o s
objetivos n ecesarios para alcanzar un secto r energéti co libre de em i s iones de
GE I para 2050. A simismo el c om promiso de l os gobiernos para el desarrol lo de
las tecnologías renov ables requiere de un marco regulatorio estable a largo
plazo, que sea ca paz al mismo tiempo, de evolu ci on ar y ada ptarse a l o s
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CAPÍTULO 6 . REFE R EN CIAS DE BUEN A S PR Á CTIC A S EN GESTIÓN DE L A ENERGÍ A
cambios, y que perm ita reforza r el c írc ulo virtuoso decisivo para impul sar la
transición en ergética hac ia adelante ( CERRE, 2015) .
Estados Unidos y Chin a , ya han tomado ejemplo de l a s políticas es ta blecidas
en algunos países de Europa, y se h an c om prometido a reduc ir sus emisiones
de carbono, estableciendo para ello am biciosos Plan es de A cci ón.
En España , s in embarg o, el gobierno na cional a ún no se ha tomado en ser io la
puesta en mar cha de políticas que favorezcan la transición energ ética. Por el
contrar io, c on el esc enario de crisis glo bal como s u mejor aliado, ha llevado a
cabo cambios r eg ulatorios y recortes a las ayudas estatales, que han llevado
al mercado español de l a s energías renovab les a un estancamiento sin
precedente s, pro vocando que e l sector fotovoltai co, que había crec ido
exponenc ialmente en l os últimos años ba jo subvenciones g enerosas, esté a
punto de desaparecer . No hay ti empo que perder, no podemos esperar a que
desde el ámbito nacional se tomen las medidas nece sarias para i m pulsar el
necesario cambio estruct ural a medio/larg o plazo que permita sustituir los
patrones de g eneración y consumo de energía, y al mismo tiempo promover el
desarrol l o sostenible so bre las bas es de la equida d y la justicia soc ial.
Si bien e s c ierto que la A dministración Local no tiene c om petenc ia en l o s
grandes ámbitos de la regulación energéti ca , como es la planificación, la
ejecuc ión y explotación de i nf raestruct ur as o la distribución, sí t iene capa ci d ad
de inf luir sobre g randes ejes de l a gestión de la ene rgía , como es el acceso,
mediante la genera ción de energía a escala loca l, la compra y el s umin istro, el
ahorro med iant e l a gest i ó n de l a demanda y l a eficiencia energét ica ,
además de poder i n cidir en el conocim iento, la concienciación y la extensión
de la cultura energét ica, to das ellas cuestiones necesa rias para hacer rea lidad
la trans ición energ ética. Es por ello q ue num erosos gob iernos municipales
como el de Ru bí, Barcelona, Madrid, Cádiz y otros tantos, han tomado l a
iniciativa y están llevando a cabo políticas para fa v or ecer esta transició n
desde el ám bito local.
Rubí (Barcelon a), con su proyecto estraté gico de ciudad, Rubí Brilla ( 2008) ,
promoviendo el ahorro y la eficiencia energética, a través de la cu al se
obtienen recurso s para l a implanta ci ón de ge ne ración renovab le, poniendo
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LA PRODUC C I ÓN Y GESTIÓN SOCI AL DE L A ENERGÍ A .
Partic ipando en la Transición En ergética
mayores empre sas de servicio eléctrico de propiedad comun itaria de los
Estados Un idos, que l le va suministrando electricidad a to do el Condado d e
Sacramento ( California) y parte del Condado adyac ente desd e 1946. La
energía se gene ra a partir de v arias fue nt es que incluyen energía
hidroelé ctrica, gas n atural, siendo uno de sus retos incorpora r de forma
progresiva mayor porc entaje de energ ía renovab le, sobre todo solar y eólica.
V olv iendo al ámbito europeo, otra de las iniciativas que resulta inter e sant e
destacar es Citizenerg y ( 2012), una plataforma para pr om over l a fi nan ciació n
colectiva, descentr alizada y democrátic a de proye ctos de eficiencia
energét ica y energías renovables. Esta plataforma conecta plataformas de
financiació n colect iva con cooperat ivas de energías re novables, r eforzando el
trabajo de estas organ i za ciones en el financiamiento de proyectos,
aumentando su alcance y promo viendo la transparen cia, siendo un vali o so
recurso para las perso nas que busca n involucra rse en la trans ición energét ica.
En el ámbito Español, s e recoge t ambién como iniciativa a destacar Ecotécni a
S.C.C.L. , por ser una cooperativa pionera en el impul so de la ener gía eólica en
el es ta do Español. Fue creada en 1981, por un grupo de jóven es i ng enieros
vinculado s al mo vimiento ecologista antinuc lear en Cataluñ a de finales de los
setenta, convencido s de l a viabilidad del desarrol lo de la tec no logía
renovab le como alternati va a la energía fósil y nuc l e ar, c o nsiguien do e n 1984,
poner en marcha y conectar a l a re d de forma alegal, (ya que no exist ía u n
marco normativo de regulación) el primer aerogenerador moderno de
España.
Otra i nic iativa que merece ser mencion ada po r s u trayecto ria es la de
Ecoserveis , que lleva trabajando a nivel local , estatal e internaciona l desde
1992 , promocion ando la cultura energét ica sostenib le, mediante la f ormación,
la comunicación, y la inves t igación en temas como la pobreza energét ica, las
energías r enovables y la eficiencia energ ética.
En 2005, surge otra in iciativa dentro de la E SS par a la p romoción y desa rroll o de
proyectos que activen a la ciudad anía a fav o r de un nuevo modelo
energét ic o limpio y sostenib le y en manos de las personas. Ecooo, es un a
empresa de no lucro, que destina sus benefi ci o s a generar tejido social, y l a
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