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Influencia de las ciencias económicas y sociales en la educación de la mujer : 18 de abril de 1869

Rodríguez, Gabriel; Universidad de Madrid

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UNIVERSIDAD DE MADRID CONFERENCIAS DOMINICALES SOBRE LA EDUCACION DE LA MUJER. INFLUENCIA * DE LAS CIENCIAS ECONÓMICAS YSOCIALES EN LA EDUCACION DE LA MUJER, POR MADRID, IMPRENTA YESTEREOTIPIA DE M. RIVADBNEYRA, calle del Duque de Osuna, núme o 3. 18^9 % «# # % A» Seño as ySeño es : El ilus e p omo edo de es as Con e encias , mi digno amigo D. Fe nando Cas o ,que en es e mo- men o nos p eside ,es una de las pe sonas que me inspi an más p o unda simpa ía yconside ación más espe uosa, po su g an alen o, po su as a ins ucción, ypo algo que ale más que odo eso , po sus al as cualidades mo ales. Sin emba go ,al subi boy áes a ibuna ,al e me en e á en e con un público an nume oso , an espe able y an bello si mi o ámi mano izquie da ,igualmen e es- pe able, aunque no an bello, si mi o ámi de echa ; al eco da que desde es a misma i’ibuna os ban di igido la palab a o ado es an eminen es como los S es. San omá, Canalejas, Co adi, Mo e ; al pensa que debeis conse a i a oda ía la imp e- sión del discu so elocuen ísimo p onunciado po el —4— S . Echega ay el domingo úl imo ,me encuen o en una si uación an des a o able y an comp ome- ida, engo una Vision an cla a de la insu iciencia de mis ue zas ,que, ancamen e lo con ieso ,sien o nacía el S . Cas o una especie de malque encia, algo de enco amis oso; que al in yal cabo él me lia pues o en es e apu o con su bené ola in i ación, que yo ni podia ni debia desa ende . Pido al seño Cas o pe dón po es e mal sen imien o, de que publicamen e me acuso, yque ademas es injus o; po que, aunque yo no enga, como no engo segu a- men e ,cualidades pa a ocupa dignamen e es a i- buna, ypo lo mismo que no las engo, debo ag a- dece mas al S . Cas o que me baya p ojio cionado ocasión de coope a aes as Con e encias ,cuyo ob- je o es digno de oda sue e de alabanzas ,ycuyo esul ado no puede ménos de se bene iciosísimo pa a el enadmien o de nues a pa ia ála ida de los pueblos ci ilizados. Po poco que ap endié amos aquí ;aunque no ap endié amos nada, lo cual no su- cede ,po que mucho hemos ap endido yap ende é- mos ,cuando o os o ado es ocupen es a ibuna, o- da ía es as euniones se ian ú iles ymo ales. El amo ala ciencia, el deseo i o de ¡posee la, el a- bajo yla asociación pa a alcanza la, son ac os y sen imien os que lle an en sí mismos su en aja y su p emio, po que pu i ican el alma, le an ándola po encima de las mise ias de la ida, pa a hace la pensa en ines mas g andes ,más sublimes, más —5 dignos del sé acional ,que sien e en lo ín imo de su conciencia algo de in ini o yde di ino. Ya o os o ado es os lian diclio con una elocuen- cia que yo no puedo imi a , yos lian demos ado^ que el in gene al de pe ecciona se yde ealiza la na u aleza humana, an o obliga ála muje como al homb e, po que la pe sonalidad acional a anca en ambos se es de igual o igen, y iene en ambos se es ca ac e es ycondiciones iguales. La di isión, la sepa ación de los dos sexos en odo lo que iene elación con la ciencia; di isión que ha du ado an- os siglos ,yaun subsis e en pueblos muy adelan- ados; la p eocupación que edaba ála muje el conocimien o de las admi ables leyes que igen el mundo ísico ,el mundo económico ,el mundo mo- al ,son cosas conside adas ya como absu dos en nues o siglo, po odo el que piensa, yno hay ob a más ú il ,más digna de ap ecio, que la de a- cili a os los medios de adqui i el conocimien o de esas leyes ,dando empleo ap opiado ydigno á ues- a in eligencia, igual ála nues a; á ues o sen- imien o , an supe io al nues o. Po eso el p ime pensamien o del S . Cas o, consag ado siemp e álas buenas ob as ,al idan ea - se en España la libe ad de eunión yde enseñan- za, ha sido llama os áes as Con e encian ^y ecla- ma ues o concu so, no pa a que en ellas lo ap endamos ylo expliquemos odo, sino pa a que os a i méis en el con encimien o de la necesidad de e o ma en España la educación de la muje , y —6— lle éis es e con encimien o á odas pa es, c eando con ues a pode osísima in luencia elemen os y ue zas en la opiuion piíblica, que ayan p epa- ando esa e o ma, ype mi an más adelan e su ea- lización en el e eno de los hechos. Con aii glo al plan de es as Con e encias debe- mos p esen a os un bosquejo de lo que debe se la | educación do la muje , en odas sus di e en es ases ; yelemen os, pa a que pueda cumpli su des ino en la ida; y ócame, Seño as, en es e bosquejo, lla- nm ues a a ención sob e la impo ancia de las ciencias económicas ysociales. Nada os^ di é ace ca de la ap i ud ycapacidad de ues a in eligencia pa a comp ende es as cien- ^ cias .sob o es e pun o no ])od ia hace más que e- j ie ii muy mal lo que o os o ado es os han dicho i 3nu bien. Pa eceme, ademas, comple amen e in- |! ú il en e ene me en semejan e demos ación, po - ¡ que ,ami juicio, odas las pe sonas p esen es es án ¡ plenamen e con encidas de es a e dad. Pone la | hoy en duda se ía ol e áaquellos siglos en que | se discu ía si la mipe enía alma acional; yáun : cuan lo en España exis en oda ía algunas pe sonas ? que indudablemen e han debido nace en aquellos ! siglos, al es la con icción con que, al pa ece , i p o esan los e o es que en ellos domina on, yo c eo j que esas pe sonas son incapaces de con encimien o, ' yademas engo pa a mí que no asis en áes as Con- i; e encias. ¡I Os habla é desde luégo, po lo an o, de la im- í po ancia de las ciencias económicas ysociales ,y de la necesidad de que las conozcáis pa a cumpli ues o des ino en la ida; des ino que no se en- cie a sólo en el hoga domés ico, aunque en él enga su in más al o, su más noble exp esión, que es la educación de los hijos yla ida en común con el esposo, cuyos es ue zos ya anes pa a p ocu a el bienes a de la amilia debeis auxilia con ues- os consejos y ues a ac i idad en la casa, yp e- mia con ues o amo y ues os cuidados. Pe o aunque sólo áes e in sup emo de la conse ación ydel p og eso de la amilia .se edujese absolu a y exclusi amen e ues a misión en la ie a ;aunque no u ie ais o o modo de se ni o a si uación en la ida que la de la muje casada, oda ía se ía con- enien e que es udia ais yconocie ais las ciencias económicas ysociales ,po que en ellas podéis ha- lla g andes ue zas yelemen os pa a aumen a ues a in luencia sob e el esposo ysob e los hijos, que así se án mejo es ymás ap os pa a es a lucha incesan e que se llama la ida. Y¿qué son es as ciencias económicas ysociales? ¿Qué leyes p esen an ála conside ación del hom- b e? Leyes, Seño as, que an o se ajjlican al hom- b e como ála muje ; leyes gene ales, que eneis an o in e es en es udia como noso os; po que la muje iene, como el homb e, necesidades mo ales yma e iales; iene medios de acción y ue zas pa a el abajo, yac i idad yespon aneidad pa a lle a lo —8— ácabo yadqui i con él las sa is acciones que ne- cesi e. Pe o es as lejes cien í icas no deben con un- i se con o as, que lle ando ambién el nomb e de económicas jsociales, son ob a pu amen e huma- na, ob a de los dobie nos, que po mucho iempo han enido la p e ensión de es ablece eglas pa a odos los ac os de la ida; en las cuales pudié amos ncon a cuan os desa inos puede imagina el hom- 1^?is o ia es la his o ia de los e o es que ahumanidad ha p o esado du an e una la ga se ie Es as eglas óleyes empí icas no son el obje o de ap esen e Con e encia, pe o con iene habla algo eeas, pa a que se comp enda la g a l necesidad que hay de conoce las e dade as leyes, las leyes meu i oas, aquellas que se de i an de Dios, que se imponen como las leyes del mundo ísico, yque es p eciso espe a en odas las es e as de l/ L, si que emos e i a pa a el po eni los in ini os e io- L& i n •Pod ía ci a os n im os ejemplos, pe o me limi a é duno solo, en cual e eis consignado un esümen de la ci ili- iiacion que p ecedió ála de nues o siglo, yuna piueba de los males que causa la igno ancia de las leyes na u ales del o den social. Mi amigo el S . Sego ia, en una de las sesiones pasadas, aque no u e el gus o de asis i , leyó un in e esan e a ículo sob e el lujo, ydió con a el ex- ceso del lujo consejos opo unísimos, siguiendo el —9— sis ema de nues o iempo, que es con ence po medio del aciocinio, sin a a de impone cie as es icciones con el auxilio de la ue za. Pues bien, ais á e cómo en endian los Go- bie nos la cues ión del lujo en el siglo pasado, yos aigo al e ec o una cu iosa p agmá ica, en que se ecopilan casi odos los disla es come idos bas a en- onces po los Gobie nos en la cues ión del lujo. En es a p agmá ica, después de á ias cosas, que no lee é po no cansa os ,<( se p obibe que nin- )) gima pe sona, homb e ni muje , de cualquie a )) g ado ócalidad que sea, pueda es i , ni ae en ))nmo’un géne o de es ido, b ocado, ela de o o, )) pla a óseda ,con mezcla de es os me ales ,bo da- »do, pun as, pasamanos, galones, co dones, pes- )) pun es, bo ones, cin as, ni ningún o o géne o »de gua nición ,en que baya mezcla de ellos ;ni )) ampoco de ace o, id io, alcos ,pe las ,aljó a , ni »o as pied as inas ,ni alsas ,aunque sea con mo- )) i o de bodas, pe mi iéndose únicamen e bo ones )) de pla a de ma illo. )) Indudablemen e los bo ones de o o ypla a de ma illo debian ene un p i ilegio mis e ioso pa a aquellos sabios legislado es. (( Se p obibe absolu amen e odo géne o de pun- )) as yencajes ex anje os en las gua niciones y )) ado nos ,pe mi iéndose únicamen e los ab icados )) en el eino. » I^s ab icados en el eino. Eso sí, el lujo, cuando —16 ~ Sus endencias se di igen ála mejo a del indi i- dúo; pe o como és e es muchas eces igno an e y -pugna el abajo, el in e es pe sonal pne e^.! condición ’ / 7 “'3°™'' d« libe ad dé las ima el de echo yla los e os 01 “demando áés os de IOS a os que con el abajo han ob enido, iolan do po consiguien e su de echo ysu lib ad Y ^™d - de in ac on «““e no, «Edado, cuyo ae esion Timpedi oda 10“’ ‘“do ac o injus o, ce ando el camino de i:Z^ZT T ”‘e- aba o o “““ P”' “““‘uo del Was las e “““7 <luo denada^i^ ^ --«icay o - abiyo, iene o zosamen e que aplica su in eli- gencia ysus amil ades ísicas áaquellas ope acTo- de siMu ^TIé" 7™“"e“‘ee 1» sa is acción obs áculos 7 ®iT encL'’7 Ts 7°?* ' -nce las ob eniendo co’mo esul ado“d? es! ue aos, lo que llama la ciencia econémica n oduc ios onulidades. Yen ended b e p odw;- nación ííTi a 7-,que esa denomi- ea is acen necesidades del o den ma e ial, como á —17 — la música que nos ec ea, al lib o que ab e nue os ho izon es ánues a in eligencia; a odo, en ñn, lo que da sa is acción ánues as necesidades ísicas, in elec uales jmo ales. En la lucha del abajo, el homb e obse a que algunos de sus semejan es ienen mayo ap i ud que apa a cie a clase de ope aciones, yes ablece con ellos el cambio yla di isión de las ocupaciones; e- nómenos económicos de inmensa impo ancia en a economía na u al de las ^iciedades. La abajo aumen a la po encia p oduc i a ype m sa is ace mayo núme o de ^^ ademas, la obse ación enseña alos ho-ub es qu no dedicando odo su es ue zo al logi-o de sa i Clones inmedia as ,y ese ando una pa e pa o ma medios auxilia es de abajo, P"^en c^- sei ui mayo es esul ados ,se c ea inmedia amen e el capi el. És e pe mi e ásu e desaCTolla las laoiones en mayo escala po medio del cam lo, y como cada indi iduo desea ob ene muAas - dades en cambio del p oduc o de su e*»!» ’ ^ hace és e más uc í e o ,es udia ymejoia los p o cedimien os ,ynacen yc ecen las ciencias yas es, sus i uyéndose la acción de las ue as yagi- es na u ales ála acción humana, yap o echán- dose el ien o, el agua, el apo , la eleo ncidaA Cada u ilidad a, de es e modo, cos ando cada e meno es ue zo de p oducción al homb e, yp o- po cionándole mayo es en ajas, cuando acude co —18 — ella acambia la po o as en el me cado gene al, donde se es ablece la compe encia de los que en- den jde los que comp an, ijándose la impo ancia ela i a de cada p oduc o yde cada se icio, ósea el p ecio, que se dis ibuye en e los p oduc o es en p opo ción del concu so que ála p oducción hayan p es ado. De es e modo, Seño as ,po medio de es as le- yes ,con homb es aislados ,con homb es que nada ligaba ,al pa eee , ue a/lel lazo común de la ins- i ución gobie no, se o ma na u almen e una aso- ciación lib e, p ime o de pocos homb es; después, cuando po el aumen o del capi al llegan áse las comunicaciones más áciles yla p oducción más ex ensa, de un nume o de homb es más conside a- ble. Asi, po el solo es imulo del in e es pe sonal, ob ando den o de los lími es de la jus icia, p ocu- ando alcanza siemp e el bienes a po medio del abajo, se o ganiza na u al ylib emen e la socie- dad se ligan los homb es con los lazos de una so- lida idad indes uc ible, sin pe de un á omo de su libe ad como de echo, aumen ando en una escala inmensa la es e a en que puede unciona esa libe - '' ad; aumen ando, po lo an o, esa libe ad como po encia ,como medio de acción. No quie o deci , sin emba go. Seño as, que po ob a el homb e lib emen e den o de los lími es de la jus icia haya de al a el mal en las sociedades. 1mal es un elemen o ine i able en la economía —19 — social, una oondíciou de la humana na u aleza. No puedo el homb e p og esa sin des ui obs acn os V esis encias. Puedo, ademas, equi oca se ,yse equi oca con suma ecuencia, en el empleo do os medios p oduc i os de que dispone. Ademas ,la epugnancia al abajo puede hace se supe io a in e es pe sonal, y asío ma al indi iduo en sidioso éinac i o. Pe o cuando es lib e, el d que el homb e causa con sus e o es ocon su des - dia se con ie e en lección e icaz ,ysi o pa a q se e i en en lo sucesi o los e o es semejan es, co - se ando i o en las conciencias el sen imien o la esponsabilidad, compañe o insepa able de la li- be ai Yde desacie o ® en lección, el campo del e o y°'osidad ex- cada ez más; la in eligencia yla labo iosidad ex ienden sus conquis as, ylos pueblos an pasando de io-no an es ymise ables áilus ados yp osp os ,“po los solos es ue zos indi iduales ,po la sola nccion de la libe ad, ob ando según las leyes na- u ales del o den económico ysocial. En es e b e e cuad o, que sien o no pode os p e- sen a con más cla idad ymayo es de alles, mej^, sin emba go, que hay lo bas an e pa a que ^m p endáis bien el sen ido gene al de las ley® ' kas, cuyo conocimien o me da os en la p esen e Con e encia. ¿Y que de es e b e e cuad o? Que la condición noce ana de odo p og eso en la ida es la libe ad ,q —20 — es posible hace mejo as en el empleo del abajo, halla nue os medios pa a la ealización de los ines humanos, da cumplida sa is acción ánues os sen- imien os ydeseos legí imos, sin la independencia ^ del pensamien o, que busca yhalla la ó mula del | p og eso, sin la libe ad de acción que ealiza esa I ó mula en la ida. De ese cuad o se deduce una egla gene al pa a la ida de las sociedades huma- nas, que pod ía o mula se de es e modo: «Realí- cese el de echo po una ins i ución áes e obje o exclusi amen e des inada, ydéjese hace ála ac i- idad indi idual; espé ese la jus icia, ydéjese paso anco ála acción ecunda de la libe ad. » Cla o es á. Seño as, que como consecuencia na- u al de es a egla, ypa a que su aplicación die a sus na u ales esul ados ,con end ía que nos ué- amos acos umb ando á i i sin el apoyo del Go- bie no; que ecu ié amos áél lo ménos posible, y solo pa a que de ienda nues a libe ad ynues o de echo. Con end ía que abandonásemos esa idea, oda ía bas an e gene alizada ,de que el o den no puede eni sino de la au o idad; que el Gobie no iene la misión de ocupa se en odo yde a egla lo odo. I Es a idea domina segu amen e oda ía en mu- cas de oso as. Os eco da é ,pa a p oba lo, un hecho ulga ísimo. Muchas de oso as eneis á ues o ca go la adminis ación ycuidado de la casa, ycomo adminis ado as celosas, p ocu áis eco- 21 nomiza los gas os jsac i icios, yes áis in e esa- das en la ba a u a de los obje os <1- consume la amilia. Y¡cuán as eces, al sabe que ba su p ecio de cie os a ículos ,el pan oeac , Lamie a o o, os hab éis T indignadas po que el S . Alcalde, oeSi. Gobe 11 nA li iT, de los endedo- nado , no se oponen ála codicia ae lo es yno p ocu an, con la in luencia que les da su au o idad, es deci , po medio de la ^ za la ba a u a! Quejas y'"“" os censu o, que sois en es o an o menos ciJ^ , cuan o que los ois ambién ámuchos homb ea q^^ pasan po ilus ados, yhas a ^¿e Ln eLn e en le as de molde en las gace illas cie os pe iódicos. ianí ln de Ylo que digo de es e caso pod ía deci lo de o os muchos pun os ela i os álas ciencias socia que no puedo ci a po al a de iempo, yen los’cuales u ge des anece cie as p eocúpameos, que cons i uyen “g a e o ó*- - o- p^o de nues a pa ia, eíono quio ^ j habla os de uno de esos pun os que impo ancia, po que el es ado de la em nuL o sio-ló eclama una solución p on a, que po “ia di icul a se mucho si, po al a de ^0“ o su icien e, c eye ais debe opone os aella. Me Tp ie o al ma imonio ci il. ^, Cuán o hab éis oido habla de es a P obablemen e muchas de oso as hab éis oído ca —22 — li ica el ma imonio ci il de conso cio ne ando, de azo abominable, con a io á oda mo al, á oda 1ea eligiosa, yacaso hab án llegado á oso as es as cali icaciones, p onunciadas desde ibunas mas al as, más solemnes yde o a o ma que és a. - ^ues bien, el ma imonio ci il no es nada de so. suna cosa muy sencilla; es la cosa más na- u al del mundo. En p ime luga , os di é qne esa ins i ución se p ac ica en casi odos los pueblos c is ianos yca ó- icos po odas las clases sociales, asi las al as co- mo las bajas. Os di é ambién que el ma imonio ci il no es ni más ni menos que la consignación an e la au o idad ci il de las elaciones de de echo que pa a sus in e eses, pa a sus mu uas con enien- cias pa a el po eni de sus hijos, quie en es able- ce los esposos. Es a consignación, Se lo as, se hace ambién hoy en EspaTia, iw o se hace an e la an o- iidad eligiosa, con undida con la dcl Es ado; y acilmen e debeis comp ende que la au o idad e- Igiosa nada iene que e con las cues iones de de echos ci iles, que co esponden ála au o idad que se ocupa del de echo, es o es, la au o idad ci- il, única que puede azonablemen e aseou a el cmnplimien o de las obligaciones de es a na u a- leza con aídas po los cónyuges. Pe o una ez he- o o es a «nsignaciou do las elaciones do de e- coan e la au o idad ci il, nada se opone áque enga luego la celeb ación del ma imonio eligio- 23 - so con a eglo álas c eencias ó eligión qne cada ’ p'i ólico como aho a se e i ica en uno p o ese; el ca ólico, cui España- el p o es an e, según sus n o^, e c , lad ónos iene de g a e ni de pe jud.cia el ma- ímoñio cWl, yHi al oi abla de ¿1 se ala maba iinonio c, anquiliza os; después ues a conc.enc.a pode.s anq ,,„^™„en e, de ealizada es a e o ma, no se a, =. minos san o, menos solemne el lazo “"y^al qu con aigáis aquellas de oso as que oda ía habéis con aído. Pe o me di éis al ^ez .y¿q mo.Dodia- mos en España del ma imonio ci il? ¿No podía Tos Con inua como es amos? No, Seño as, si que- „Esna la nneda conside a se como pueblo emos que España pueuci en ci ilizado. El ma imonio ci il es <^"7 nues o pais pa a los ca ólicos, po que pa a odos “i le™ que cie as elaciones yhechos sociales se consi onenVne a de los egis os de la Iglesia. Pe . sob e' odo, el ma imonio ci il es necesa io, es in- TTía ly'i a los que no p o esen la c eencia ca- S cSs de soL o se ála legislación ac iiil’, al ando ósus o^ cimien o del ma imonio ci il, el hombioqne q a obedece álos dic ados de su conciencia, pod coi a^ ese lazo sin some e se óce emonias que hon adamen e, si no c eo en ellas, no debe ni pne- de espe a ycumpli . —24 — Ta^ es Ja inmensa yen aja que ob end íamos en spana con Ja ins i ución del ma imonio ci il. Po eso, os uego que pa éis un poco la a ención en es e pun o, yq„e oigáis con descon ianza lo que con a es a ins i ución se os diga po los que sólo p e en en pone obs áculos ála g an egene a- i^ ompieza á ealiza se en nues a pa~ lo que os he dicho del ma imonio ci il pod ía deci lo de a as o as cues iones análogas. Pe o el lempo me al a ,os he a igado demasiado ydebo ya e mina es a Cm e meia. Bien sé que con ella, habiendo yo pasado un malísimo a o, no he log a- do hacé oslo pasa bueno. Hubie a que ido ae bj las do es o a o ias de mis amigos, pa a que al ol e a ues os hoga es ,lle aseis de aquí ,no sólo e ecue do de una palab a más óménos ag ada- e, sino alguna idea que medi a , algunos ho i- on es nue os abie os á ues a in eligencia yá ues o sen imien o; alo-o en in da lo •^ qeyo ab igo de que no pudiendo habe p og eso sm oso as, siendo el homb o en mucha pa e do ueducación yde modo de se , ob a exclusi a ues- ia es indispensable que sin hace caso do idicu- .yan icuadas p eocupaciones, consag éis nes- i aa ención y ues a, ac i idad al es udio de las ciencias económicas ysociales. ¡Ah! si es o hicie- ais, ique no pod íamos espe a del po eni de nues o país! ¡Con qué acilidad a ae íais al espo- —25 — so al in e io de la amilia, i iendo con él en ma- yo comunidad in elec ual ymo al! ¡Cómo pod íais aconseja nos en la ida, dándonos las ue zas que muchas eces nos al an; de ol iéndonos el animo pe dido ,que se ecob a ácilmen e cuando hay al lado nues o una in eligencia que nos oye ynos comp ende! Yo de mí sé deci os que no c eo que haya en la ie a elicidad más' g ande que la de i- i en comunión de pensamien o yde doc ina con un sé que nos ama, compa iendo con él nues as penas ynues as aleg ías ,coo dinando con él nues- os planes de abajo; unión san a, unión sublime, o ío-en de odo place e dade o, ysin la cual no puede habe en los pueblos g andes ca ac e es, ni g andes ob as, ni g andes i udes.