Ino, y Temisto : tragedia en cinco actos : representada por la compañia de Manuel Martinez en el año 1793
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IlfO, YTMMISTO. TRAGEDIA EN CINCO ACTOS. //€ POR DON LUCIANO FRANCISCO COMELLA . REPRESENTADA POR LA COMPAÑIA DE MANUEL Martínez en el año de 1793. PERSONAS. Atamante ,Rey de Tebas. Temisto ,Reyna de Tebas. Ino ,baxo el nombre de Tegea Cadmo ,Rey de Tesalia ,padre de Ino. Adrasto ,Grande del Reyno Creonte ,Capitán de la Guardia Idreno ,Confidente de Atamante Safo yhijo de Ino Nimias yhijo de Temisto Tebanos. Sequaces de Cadmo. Esclavas con velo. Señor Antonio Robles. Señora Mariadel Rosario. Señora Josefa Luna. Señor Vicente Garda. Señor Tosef Huerta. Señor Francisco Ramos. Señor Tomás-Ramos. LA ESCENA ES EN EL PALACIO DE TEBAS. ACTO PRIMERO. Salón Real con dos puertas en el foro ,que suponen ser las de las entradas de las habitaciones de los hijos de Ino yde Temisto. ESCENA PRIMERA- Ino ,yAdrasto. Adrast.EX aire de esta Esclava: qué delirio! Cómo puede ser Ino? Mas no entiendo porque causa suspira-, yse conturba al ver del niño Safo el aposento. Pero ah Cielos! qué dudas me combaten! Ino. Ay hijo mió! Con el afecto se le cae un poco el velo. Adrast. No mintió el deseo. Dame tus reales pies infeliz Ino: Va darrodillarse. perdona si el amor ,tu fingimiento intentó descubrir ;soy tu vasallo, ydexé arrebatarme dd recto. No respondes. Señera íAcaso dud'S..., Ino. Ocultarme de Adrasto mas no debo, AIno
Ino soy. Se descubre. Ádr.ut Gran Señora: :Estamos solos? 1uede alguno escuchar nuestros acentos? xt j. Xtyrtra el sitio. NaJie nos oye :solo está este sitio. U&Qomo en Palacio Ino te encuentro? Gómo el trage infeliz vistes de Esclava? 1:in?AUe te rfponda ’dime >veo , e! , AdraSí° fiel >aquel Adraste que uoen lebas, leal en otro tiempo? AfaS /- Que djces? Ojalá que tú reynases de Afamante tu esposo en el afecto, conformé reynas en la fé de Adrasto. ..n ejos de apagar tus cotratiempos fian estado ,Señora, m¡slealtades, al mirar su rigor tomaban cuerpo. Aquel Adrasto soy, aquel Adrasto que ha ofrec:do mil vidas en tu obsequio. no. Pues escucha. No ignoras fiel vasallo, que hace tres años poco mas ómenos que por Temisto ,el pérfido Afamante tne separó ce! trono jyde su lecho, sin respeto áel amor ,ni ála coyunda con que nos enlazó casto himeneo; yvíctima inocente del repudio, me hizo sufrir el vergonzoso efecto. Pero esta desventura, aunque tan grande, no hubiera quebrantado ,no, mi pecho, pues quizá el amor mismo hubiera hallado disculpa ásus injustos sentimientos. Ala calumnia vil ,que ámi decoro levanto indigno por dorar su exceso, no pude resistir ;mas no es estraño que viendome culpada de adulterio se afligiese el honor ;sin escucharme de su lado me echó con vilipendio. Cubierta de rubor volví áTesalia, ámi padre di cuenta del suceso, ydespués de ofrecer sus tiernas ansias el tributo debido al sentimiento, me dio sus dulces brazos, yen seguida sus huestes alistó contra su hierno; pero la suerte quiso qüe volviese vencido de Afamante al patrio suelo, lista fatalidad que intimidado hubiera el corazón de mas esfuerzo, solo le hizo mas canto ;pues dexando tomar algún descanso ásus guerreros. después de prevenirse largamente la suerte aprovocar volvió de nuev0 Al ver aun padre,yaun esposo armaL uno de otro enemigos los mas fieros ’ vacilante mi pecho no acertaba * por quien los votos dirigir al Cielo Para sentir mejor mis desventuras-' * mientras su ausencia, con algunos siervos me Tetire aun palacio delicioso que bañan las riberas del Ismeno. AUi negada átodos ,con el llanto en parte suavizaba mistormentos quando el amor de madre con su impulso arrebató hacia Tebas mis afectos: ftra me acordó que en poder de una madrasabandonado estaba un hijo tierno. Esta acerva memoria ,ylas instancias que Creonte me hizo para ello, atropellar me hicieron los reparos que ála fuga oponian mis respetos. De Tesalia salí desconocida, con Creonte ,mandando que el secreto guardasen mis criados con mi padre; yhabiendo aqui llegado en breve tiempo, consiguió con su ardid me destináran áEsclava de Temisto, yme dió medios para que sin ser vista desfogase en mi hijo amado mi amoroso afecto. En breve de Temisto la confianza mis humildes servicios me adquirieron; la qual de Ino, ignorando que soy Ino, me dice los mas grandes vituperios. De mi estado presente esta es la historia; esta es la narración de mis sucesos, mira si es dable que haya alguna madre áquien cuesten tan caros Jos consuelos. Adrast.Princesa, con el llanto que derrama la piedad ,tu desgracia compadezco. Pero cómo existir con Afamante podrás en este sitio sin gran riesgo? Sabes que las falanges de Tesalia por las Tebanas derrotadas fueron? . „’A 1' .1t/1.1 - Ino. Ayí que sobrado sé ,le ha protegí ámi ribal tirano ,el hado adverso. Adr.Sabes que vencedor vuelve Afamante, yque vendrá ápalacio en breve tiempo- Ino. Tambien lo sé. Adrast. Ysi acaso te conoce? Ino-
Tno. Cubierto el rostro con el blanco velo, yseparados de Palacio aquellos que siguieron leales mi partido con las demás esclavas confundida, no es fácil me conozca. Solo temo si Adrastro con su fe querrá asistirme. Adr. No dudes de mi amor; pero sirviendo de esclava áuna ribal que te ha usurpado del tálamo nupcial los privilegios; que te priva de un trono, yque de males tus afligidos dias ha cubierto, con la tranquilidad ,cómo han podido hacer treguas ,señora ,tus tormentos ? Ino. Venció el amor filial la repugnancia que el corazón mostraba al vilipendio. El suspirado instante que consigo, aunque áhurto, abrazar ami hijo tierno, recompensa el horror de mi destino, ennoblece la infamia de mi empleo. Adr. Oh que caro el favor vende la suerte •al corazón que está de virtud lleno 1 Ino. Fatal virtud! virtud desventurada! quando en sí misma oculta el hado fiero, la precisa ávivir ,yatodo el mundo culpable la presenta ,ycomo reo. Adr. No está extinguido en Tebas ,como juzgas, • de tus grandes virtudes el recuerdo. Nohay Tebano que en ti no compadezca el destino fatal ;ni que el desprecio de Atamante no culpe. Tú no sabes quanto en Tebas tu mal todos sintieron. Ino. Estimo su lealtad ;pero no ignoras que en estos casos, nobles yplebeyos donde inclina el favor el Soberano, fácilmente acomodan sus afectos. Adrast. El carácter soberbio de Temisto, de Tebas se ha adquirido el menosprecio. Hay pocos que la rindan homenages del amor impelidos ,úel respeto. Ah! si por ella un dia se extinguiese la voráz llama que encendió en el pecho de tu esposo !Si un dia arrepentido ásu antigua virtud ctra vez vuelto determinase al solio :: Ino. No importuno por el solio álos Dioses con mis ruegos; los mismos Dioses saben si me cuesta 3 un suspiro ,una lágrima el perderlo; goce de sus honores ,ysus brillos la ambiciosa Temisto ;que en mi acervo destino doloroso ,ámí me basta vivir desconocida aqui muriendo, ala vista del fruto de un esposo que tanto me aborrece, ytanto quiero. Adrast. Aqui liega Temisto. Ino. ADios Adrasto. Adrast. Cúbrete, gran Señora, con el velo. -T«á>.Quédate, pues, con ella; yátu Reyna» átu lealtad de nuevo recomiendo. ESCENA II. Adrasto ,Temisto con séquito de guardias ,yEsclavas. Adrast. Una alma virtuosa en sus desastres empeña el patrocinio con esfuerzo. jymist. Del júbilo en Palacio en éste dia resuenen sin cesar los dulces ecos: en las calles yplazas la alegría, el gozo ápropagar vaya corriendo , ycon vandas de flores olorosas se festonen las aras de los Templos, que hoi vuelve áTebas-vencedor mi esposo lleno de glorias ,de laureles lleno. En vano mi ribal al débil brazo de su padre encargó el resentimiento; en vano quiso sus injustas quejas vengar, apadrinada del esfuerzo; entre arroyos de sangre que han vertido en los campos Tebanos sus guerreros, ya deshacer ha visto la esperanza que le hizo concebir su orgullo necio. Ya no tiene otro arbitrio su arrogancia, que áun padre entre cadenas llorar preso. Adrast. Entre cadenas Cadmo ? Tem.Entre cadenas le conduce Atamante por trofeo. Adrast. Desventurada Ino! fuerte golpe es este para tí ! Tem* Con qué contento en vez de Cadmo áIno miraria de las cadenas arrastrar el peso! qué gozo me daría su congoja, su penosa aflicción ,yabatimiento! para una aleve que de mi consorte eubrió de iniquidad el trono ylecho, todo castigo es poco. Ai Ad?
m 'I Adrast. Al infelice. 1 las almas nebíes nunca escarnecieron: la misma compasión ,!a piedad misma tienen del inocente que del reo. (culpa; Tem. Quien compadece el crimen ,le disyaquel que le disculpa ,no está lejos de aprobarlo. Adrast. Los Dioses solo juzgan de las obras ocultas con acierto. Quintas veces errada la apariencia, al malo perdonó ,castigó ai bueno, (nen Tem. Los decretos de un Rey rara vez tieel error conocido por objeto; yal buen vasallo toca respetarlos, en lugar de indagar si justos fueron. ESCENA III. Atamante con séquito ,Idreno ,ylos dichos . Atam. En fin, después, esposa, de tres lunas al seno de tu amor triunfante vuelvo, mucho mis digno de él por la victoria que ha logrado en la lid mi noble esfuerzo. Pero asnqueyohe vencido al fuerte Cadátí te son debidos los trofeos; (mo, tú has vencido en mi brazo. Ysu derrota ásu osaJía conocer ha hecho, que perdió para siempre Ino su hija la esperanza del trono ,ymis afectos. Adr . Es verdad, gran señor, que entre cade - ,ñas viene, qual siervo vil ,Cadmo tu suegro? Atam. No llames suegro áquien ciego de furi i cebar quiso en mi sangre su despecho. Ah! si lo hubieses visto en la batalla de polvo ,yde sudor todo cubierto, desencajado el rostro con la rabia, mis huestes penetrar, matando, hiriendo; con formidables ,yespantosas voces llamarme por mi nombre, ycondicterios provocarme ála lid ,no estrañarias, como estrañas ,el ver mi rigor fiero. Ycon todo ,ápesar de mis agravios, ysu insano furor ,no quise al riesgo sacrificarle ,pues ordené átodos que su vida tratasen con respeto. Ysi febas le mira atado al triunfo, su enojó fiero le forjó lós yerros - pues para desengaño de su iras solo hacerle quería prisionero. Adrast. Su obstinado furor reglar no debe tu noble proceder ,tus sentimientos En él considerar un mortal ,debes arrebatado del amor paterno. Quieres hacerte digno de tí mismo ? quieres ,pues ,coronarte de trofeos? quieres ser inmortal ?castiga áCadmo con el perdón. Señor, no hay mejor medio de vengar tus injurias. Considera que en medio del furor, yenojo ciego era Cadmo tu suegro. Ysi no basta ádesarmar tu saña este recnerdo, considera que un dia con sus armas, de tus contrarios defendió tu Reyno,. Atam. No lo tengo olvidado; ypreparada ámis injurias la venganza tengo; pero venganza tal ,que eternizado en bronces dexará mi nombre excelso. Corre áromper de Cadmo las .cadenas, ve ádarle libertad. Tem. Qué escucho ,cielos! Atam. Libertad? si, Temisto. En mi palacio le dirás ,que tan solo queda preso baxo tu vigilancia ;yque asimismo al Tesálico Rey mande yordeno que respeten sumisos mis vasallos. Tem. La idea deAtamante no comprehendo. Ata. Le dirás además,que de mis labios se prevenga áescuchar conforme pienso. ESCENA IV. Temisto ,Atamante ,éIdreno. Tem. Atamante, señor, de esta manera^ ^ castigas los agravios que te han hecio> asi te vengas ,di ,de un enemigo ^ que de tu sangre se mostró sediento- si el Griego Marte hubiese combatí o en su favor ;si hubiesen sus intentos apoyado los Dioses ,si los hados hubiesen protegido su despecho, . qué fuera de los dos? de la victoria que ensalza tu poder sobre su esíuer > usa distintamente, ylas cadenas . venguen áun mismo tiempo los eXC del Padre ,yde la hija- .0t
Atam. No-pensaba ' que en iemisto cupiesen sentimientos tan crueles yextraños. La venganza que respetar no sabe al indefenso, es digna solamente de un tirano. Una alma noble ,alarde en todo tiempo hace de su clemencia ;en fin ,prefiere siempre la compasión al rigor fiero. Tem. Cautelosa piedad. Idren. Si me concedes libertad para hablar, diré que tengo por sospechoso áAdrasto, yque el fiarle la custodia de Cadmo nunca apruebo. Ignoras ,gran Señor ,que fue de Ino amigo ,confidente, yconsejero? Que quando su repudio declaraste*, por ser indigna.de ocupar tu lecho, sin respetar tus ordenes ,áTébas dio áentender que era injusto tu decreto? Quánta voz sediciosa ,yturbulenta ásu partida se sembró en el Reyno! Tenlo presente ,para que de Cadmo .el cuidado no fies ásu zelo. (bras Atam. De la lealtad de Adrasto tengo pruerepptidas ;yel trono ásus consejos puedo decir que debo. Si se opuso entonces ámis leyes indiscreto, en favor de sus méritos ,dispuse perdonarle un error ,cuyos efectos mas eran hijos de la fé de Ino, que del poco decoro ámis descretos. Temiu. Quando la voluntad de un Rey contrasta aun la misma piedad comete exceso. Quien ignora qué áIno todavía conserva el corazón ,guarda el afecto? - No has notado ,Señor ,como por Reyna .repugna obedecerme ?Dime Idreno no has oido al osado en mi presencia alabar ála iniqua ,ycon el velo de la virtud mas pura yluminosa ..disculpar sus lascivos devaneos? .Solo por él aun vive en los Tebanos del nombre infame de Ino,el vjl recuerdo. Atam. QueRey, que Poderoso habrá tenido el interior del subdito sujeto aSu arbitrio? Por uso envejecido que desde la niñez del universo 5. se conserva en 1os hombres) la inconstancia fue culpa inevitable de los pueblos, apeteciendo aquello que no tienen, con lo que tienen ¡siempre descontentos. Qué importará que alguno inútilmente con estériles votos ylamentos áIno compadezca? Atí te basta ser Señora absoluta de un Imperio; mandar en Tebas, sí ,yde Atamante dominar voluntad, vida yafecto. Dirígete Temisto ácia tu estancia: un cuidado de tí por un momento vme obliga áseparar. En breve ,Esposa, tus hueÜas seguiré. Quédate Idreno. Ternist. Ya te sirvo. Después de tanpenosá, tan dilatada ausencia ,amado dueño,- re suplico, que ,el ver átu consorte, - de tus cuidados hoy no sea el postrero. Atamante hace seña para, que la sigan las guardias. ESCENA V. . ' Atamante éIdreno. Atam. Oh terrible pensión de una tirana pasión que el alma oprime!. Amor funesto que arrastras al mortal que no te huye áios mas torpes: yculpables .yerros. . . Idren. En un dia en que aplaude tu victoria,- v--i. yen triunfo el Pueblo lleva tus trofeos; en un dia en que el Cielo, de Temisto álos amantes brazos te ha devuelto, 5 te niegas al placer, yen tu semblante la imagen del pesar llevas intereso? Atam. Oh, qué engañado vives! Esa causa que te parece móvil de contento (ya es tiempo que lo diga.) es la cue excita de mi amargo dolor el triste efecto. Ha dias, fiel Idreno-, que mi alma no disfruta un instante de sosiego, pues= la idea agitada porla culoa > dispone que.á mi vista tome cuerpo • úna furia crúei, .cuyos si! vidas, cuyo espumoso humor ,cuyo despechó manifiesta que anhela devorarme, oue cebar su.fuíor quiere en mi seno; yestáte viva, esta idea ,que ahora mismo pa-
Ir i ü parece que la escucho yque la veo... Mas parece :parece que enroscada qual serpiente la tengo por el cuerpo, yque ácia el corazón clava los dientes, yle dexa en mil átomos deshecho. Idren. Dexa ,Señor ,temores ,solo propios de ánimos delinqüentes. En aquellos corazones del crimen agitados, toma la forma el cruel remordimiento solamente de furia. Atara. Demasiado es hijo mi dolor ymi despecho de mis remordimientos ;de ocultarlo en el presente estado ya no es tiempo. Idren. Remordimientos tú, quando tus obras llevan de la virtud impreso el sello? De valor, de justicia yde clemencia no tienes dado átodos mil exemplos? De tus vasallos no eres adorado? No descansa por tí todo tu Reyno? Qué Monarca en el mundo dignamente podrá, Señor, llamarse justo yrecto, si tú no lo eres? Atam. Como la inocencia yel error se confunden en concepto yopinión de las hombres! qué aprovecha áun corazón culpado .que en los ecos de la fama resuenen sus elogios, si le afligen sus culpasen secreto? Las mismas alabanzas, los elogios otra cosa no son que vituperios interiores ,acusaciones mudas que sin cesar condenan sus excesos. No basta parecer en los negocios públicos un Monarca justiciero ycompasivo, no, si en los privados es perjuro, cruel, falso yperverso. Ino infeliz. ..desventurada prole! que por fruto dexó de su himeneo... Idren. Cómo,Señor,despuésde tanta injuria, puede ocupar tu régio pensamiento de una pérfida esposa la memoria? sus enormes delitos no pudieron su nombre eternamente borrar de ella? Atam. Delitos Ino? Calla, que no puedo sufrir que su inocencia impunemente ultrage ningún labio lisonjero. (bro Idren. En que pende,Señor,que en ti aoscusentimientos en todo muy alos de ántes de ahora? nJ, c£¡ Stos que una consorte infiel ,Que ,• ha profanado el nudo, que de ¡ni"161*0 cubrió ,u nombre, eilegitima prole de tu estirpe ^ •capaz pretende hacerle de tu Wr* Antes bien, gran Señor, con justad quando con un repudio yun deati®? la castigaste solo ,tu clemencia no pudo menos de admirar tu Revnn Atam. Mi clemencia! Mejor, Idreno, fuen que mi crueldad dixeras ,mi despedio mi inaudita barbarie. Escucha, ytiembla que arasgar de este arcano voy el velo Ya sabes que en Corinto vi áTemiste’ yque verla yamarla fue uno mesmo. Unido áIno, pues con nupcial nudo, solo formar podía sentimientos impuros ,ynutrir dentro del alma un adúltero ardor. Entre el respeto yel deber vaciló por muchos dias mi constancia. Por fin al cabo de ellos, llevado de la idea de que otro gozaría su amor, siendo su dueño-, atropellé por todo, yásus plantas obstáculos dexando, juré necio... (Y jurarlo podia?) hacerla Reyna, hacerla mi consorte De amor ciego, contra la infeliz Ino, al fin pronuncio del repudio el sacrilego decreto: Para apoyar mi bárbara injusticia, se valió mi perfidia de un pretexto... yqué pretexto? Tiembla de escucharlo» confúndete al oirlo fiel Idreno. Idren. Luego Ino... Atam. Fue víctima inocente de mi culpable ardor ;yo de un exceso soñado la hice rea: induge áArbaníe para que la acusase de adulterio. ( Yaquién hice acusar ,Dioses sagradosáquien, pues, al mas puro ycasto pee °» al mas honesto amor ,al candor mismo» ála virtud mas rara que los Cielos pueden dar áun mortal. u Idren. Dioses, qué arcano! vj1 Atam. Te admiras ,que no pueda el sufrir el peso enorme de mi culpa*
7 Que de su un ra r¡- No te -admires, bastante me castiga, bastante torcedor es de mi pecho Iybastante verdugo es de mi vida, de mi horrible delito el cruel recuerdo. Jdren- El suceso, Señor, me ha confundido. Pero en qué pende que antes entu aspecto rno mostrabas pesar? Por qué en el dia que aplaude tu victoria todo el Reyno, la imagen del dolor en él trasladas? Atam. De todo, amigo, cerciorarte quiero. En los brazos de amor casi dormido de mi maldad tenia el sentimiento, . quando hizo despertase de improviso, de su letargo un casual suceso. Ami lado en la lid peleaba Arbante, aquel Arbante mismo áquien sangriento nombré para ministro de la infamia, que de Ino obscureció el decoro terso. Este de un mortal golpe desangrado cayó herido ámis pies; pero primero que espirase ,apretándome la mano con moribundos ,trémulos acentos medixo: ,,Ya en misangre dexa en parte «vengada la inocencia de Ino el Cielo, «teme que en tu cabeza no concluya «su brazo vengador un dia el resto. Esta fiera amenaza, de mis venas efó toda la sangre ;de horror lleno empezó desde entonces áentregarse mi corazón del todo álos recuerdos crueles de mi culpa. Todo el dia se ofrecía al horror el pensamiento, mirando mi deiito. En este estado, cercado de ilusiones yde espectros, he perdido el reposo, de tal modo, . que ni esperanza de cobrarle tengo. Amo áTemisto con pasión extrema; pero aunque me ama ,yla amo, como puedo enun amor culpable hallar el gozo que el inocente engendra en nuestro seno? Ea ultrajada virtud, quando la idea me hace grato su amor ,al punto veo delante de mis ojos ycon voces que me me dexan de horror ypavor lleno, [os Dioses suspendan el efecto semblante airado.' Que ahora mismo •. acusa mi crueldad ,yme reclama con amenazas sus perdidos fueros. Idren. Calma la agitación de tus pesares, que en tal estado, ni el remordimiento, ni el acerbo dolor que de el dimana, bastan áproducir, algún efecto, que áIno yáAfamante favorezca; pues quando un mal no tiene ya remedio, ;no se debe con quexas fomentarse, por no esponerse áser blanco funesto de la nota común. No hallo otro arbitrio que entregar tus pesares al silencio. Atam. Para volver de nuevo acia el camino de la hermosa virtud siempre fué tiempo; no nos juzguemos Dioses ,ni creamos que somos incapaces de los yerros. Quántos por no exponerse ála censura de la nota común ,se han hecho siervos de los mismos delitos que detestan! (ro Idren. Quépretendes en fin? Quieres tu yerhacer notorio áTebas? Te se olvida lo mucho que los grandes ypequeños •estimaban áIno ?Si inocente llegase ádescubrirla un dia el pueblo, no conoces el odio que era fuerza que átu persona concibiese fiero ? Pretendes otra vez partir con ella las delicias del tálamo ? Atam. Ay Idreno, -\_ por piedad no acrecientes mas mis penas; quando el remedio mas difícil veo, ' mas el horror se aumenta de mi culpa. Justo cielo, pues miras mis tormentos, proporcióname medios-, dame arbitrios de encontrar el camino del acierto, para volver áIno aquella gloría, aquel explendor limpio ,pur-o- yterso, que con oprobio mió ,ynota suya:, mis demencias un dia obscurecieron. ACTO SEGUNDO. ESCENA I. Atamante y. Adrasto.. Atam.Con que la libertad despreeiaCadmo? Con que quiere gemir entre cadenas ? No entiendo sus designios. Adrast. De tu fama, ser
8 ser eterno borrón dice que intenta. Atam. No siente la miseria de su estado? Adrast. El peso de los yerros menosprecia. Mas ufano con ellos está Cadmo, que tú con la victoria que celebras. Atam. Constancia singular! Dique leilamo. Adraít. Tú vista solamente su entereza podia intimidar :que no le llames si quieres de tu amor darle una prueba, me ha dicho te suplique. Atam. Es escusado; ve átraerle al instante ámí presencia. ESCENA II. Atam.Fruto infeliz de la ultrajada Ino, tú solo mi esperanza lisongeas: tú solo de mi espíritu agitado, puedes en parte minorar mis penas: tú hijo de un amor que abortó el crimen, yque tinto pesar al alma cuesta, perdona si el legítimo antepongo, faltando de Temisto áLis promesas. Qumdo el remordimiento agita el alma, es preciso ceder ásus violencias, si el total iban dono de los Dioses, adquirirse los hombres no desean. ESCENA III. Adrasto,Cadmo encadenado ,Afamante ,yguardias. Adrast. Acercare, responde: porqué causa desprecias de Atamante las finezas ? Cadm. Se me hace ámí ese cargo? Aiam. Duda extraña ! Aquién hacerse sino átí debiera? Cadm. El Tesálico Rey no nació esclavo, yyo un esclavo soy entre cadenas. Atam. Ya. he mandado quitártelas áAdrasto, porque Tebas no culpe mi dureza, (las, Cadm. Ymi tesón se empeña en conservarporque de tu rigor testigos sean. Ata?7t.Tám\eno]c> en el campo provocaste. Cadm. Tú cubriste mi lustre de vergüenza. Atam.Cese, Cadmo,en los dos todo motivo, no otra vez lo pasado el fuego encienda. Quitóle pues los yerros, yáTesalia, una solida paz, una con Lebas, (cubra Cadm. Mientras la infamia de vergüenza de mi hija el terso honor ,toda fí que dimane de tí, por sospechosa el corazón es fuerza que laten Atam. Detente Cadmo,advierte, ar^'í peto::- ^e Cadm. Igual correspondencia mereciera si respetaras de Ino las virtudes ^ que desasirte de ellas con violencia.' Inocente avecilla ,Ino hermosa (con qué dolor lo digo! Con qué penad yace en un mar de míseros trabajos quando al repudio infame la condenas. ALtam. Si fué inocente tu hija, ófue culpada no quiero examinar ,aunque en las prue. resultó delinqüente. Cadm. Ypor quién ,dime, 1 esas iniquas pruebas fueron hechas? Por hmisma perfidia. Los testigos, el cómplice fatal ,dónde se encuentra? Di que de la execrable torpe trama has sido tú el autor ,que ála terneza de una Corintia impúdico, inmolaste los deberes mis justos. Tus ideas, tus malvados intentos, ála vista de tus obligaciones ,mi grandeza, una consorte fiel ,un hijo tierno no desmayaban ?Pero átu fiereza no quiero recordar estos deberes, (pella porque el hombre obscecado que atronaturaleza ,lustre ,honor ysangre, las leyes yel temor no se avergüenza, que por su ingratitud le den en rostro con el infausto horror de su torpeza. Atam. Ai paterno dolor perdono, Cadmo, que impunemente mi conducta hiera. Atí solo denuestos semejantes podia consentir. Pero contempla que todo padre es ciego juez injusto del crimen de los hijos. No quisiera ciertamente que ahora me acordases los servicios que tienes hecho áTebas, porque sin acordármelo ,gravados en mi agradecimiento se conservan; ypor eso he sentido que de ingrata tan agriamente culpes mi grandeza. En qué lo he sido ,dime? Provoca o no empuñé el duro acero? Considef que de la gratitud ,los eslavones ^
tu tan solo rompiste ,yque la fuerza del amor paternal ,siendo contrario al bien común de Reyno se sujeta; que ála razón de estado sacrifica los propios intereses el que reina. Esto supuesto ,Cadmo ,cese el odio» ála razón los sentimientos cedan, yunidos con los vínculos sagrados de una estrecha amistad Grecia nos vea. Armas ,tropas ,yquanto fue despojo de mi augusto valor en esta guerra, lleva áTesalia ;todo te lo vuelvo: quando gustes dirige allá tus huellas. Cadm. Con la razón de estado no hay tirano que sus perfidias encubrir no quiera: el proceder opuesto átu barbarie, que al darme libertad conmigo muestras, no es hijo de virtud ,es un aborto (za; que ha engendrado en tu pecho la flaqueysi de eterno olvido cubrir quieres tas causas que ánuestro odio dieroa fuerza borra de tu palacio toda sombra, (ellas, toda imagen que acuerde el móvil de Aquí una parte existe de mi sangre, contigo un nieto mió aquí se encuentra, manda que mele entreguen, si pretendes que tenga tu amistad por verdadera. Atu amor no discurro que le cueste la menor repugnancia hacer la entrega, pues no es dable que pueda amar al hijo, quien ála madre tanto menosprecia; de ese modo la prole de Temisto, podrá ceñir sin riesgo tu Diadema, que aL hijo de Ino no le faltan tronos en que obstentar su régia descendencia. Atam. Tanto como hijuriosa la demanda del hijo de Ino ,viene áser molesta: con el error materno no confundo la inocencia de Safo :quando piensa el alma en el destino de su madre, es mas grato ámi amor. Mi prole régia para vestir la purpura adquirida, no ha menester salir fuera de Tebas: del tálamo primero no he olvidado el que es justo deber ;para vergüenza de tu importuna duda ,ytu demanda hoy en el hijo de Ino ha de ver Grecia el saccesor del trono ;no lo dudes: Depon todo rencor ,yámí amor dexa que te quite los hierros ;no te niegues áuna acción que me inspira la terneza. Adrast. Oh qué gozo me infunden en el alma los sentimientos que ámi Rey elevan! (zos Atam. Ya estás en libertad. Ahora los brasolemnicen la paz que nos estrecha, (te, Cadm. Con tas dones no pienses, Atamánapartar tus delitos de mi idea: la cautelosa paz que me propones algún sinistro fin oculto lleva. Atam. Esa es obstinación. Cadm. Es implacable el odio que mi pecho te profesa. Atam. De mí tu obstinación que es lo qué quiere ?(ilesa Cadm. Qué quiero me preguntas ?Quiero la fama de mi hija ,quiero áun nieto ;; como te desentiendes de la fuerza de mis razones :vete ,pero mira :: Atamante ,una vez que tantas pruebas quieres dar de tu amor ámi constancia, con una me contento. Atam. Qué deseas? Cadm. Abrazar ámi nieto. Atam. Ven conmigo. Laentrada de esta estancia átodos niega ESCENA IV. Adrasto ,yluego Ino. Adrast. De la lóbrega nuve del disgusto, que la luz del placer encubre áTebas, los vapores malignos que la inflaman, este suceso árasgar comienza. Ino. Pueden vernos Adrasto ? Adrast. Gran Señora, por no ser conocida al velo apela, (bre, Ino. Pues qué, mi padre acaso : : está ya liógime todavía entre cadenas? (migo, Ya que el fiero Atamante es cruel conmi» piadoso con mi padre ser demuestra ? Adrast. Tu padre, gran Señora, ya ha obtenido quanto la suerte le quitó en la guerra; la livertad ,las armas ,los soldados ha mandado Atamante que le vuelvan. BIno
i6 ála nzon sujeten sus principios. Tan. Si una debilidad de amor nacida, culpable de un error me hizo contigo, una ciega obediencia átus mandatos corregirá el exceso cometido. No fuera indiscreción que yo exigiera, que diese un padre pruebas por un hijo de ternura ,yamor::- Atam. Con nuevas quejas áimportunar no vuelvas mis oidos. Tem. Aimportunarlos ?Cómo quando á Nimias por sucesor del trono has elegido? Atañí. ANimias? Tem. Sí ,ámi hijo. Atam. Te engañaste; solo es mi sucesor el hijo de Ino. Ino. Fortalecedme Dioses, que de gozo ap. desmaya el corazón ,fallece el brío. Después de una pausa. Tem. Mas que el sonrojo esposo:: no Atasiento tus simulados artificios. (mante: No me pesa que pagues átu suegro las injurias ,señor ,con beneficios. No me aqueja el mirar que el hijo infame de esa torpe muger ocupe el sitio que se debe ámi hijo ;solo siento el especioso ardid (mortal conflicto! )(bas con que rae has engañado. Quaudo enTeson notorios átodos tus designios, los recatas de mí? De este misterio qué he de pensar? sospechas que Temiíto es capaz de oponerse atus ideas/ Acaso su conducta ha merecido que no la manifiestes tus secretos ? Mui injusto procedes hoy conmigo. En esta corta ausencia ,esposo ingrato, Íuién tu corazón ,dime ,ha pervertido? ¡os trofeos ,las glorias ,los laureles que en los campos de Marte has adquirido de qué me sirven ,si perdí tu afecto, si tus victorias son mis enemigos ? Atam. Sin fundamento ,esposa idolatrada, te quejas de la fé con que te estimo. Yo te amo ,sí ,te amo, yde tal suerte» que si exceso en amar fuese delito, el primero seria entre los reos mas justamente digno de castigo. Temisto ,yo te amo ,vt\eni%e nada dudosas de mi fiebeariño Biensabes que áconsorte y RpL,P° desde vasalla íe elevé en CorinteaUtl sabes también que armé contra en dos veces por ti mi brazo invicto-8' yque yo ásu pesar ámis vasallos * ya con el premio ,ya con el castigo hice te respetáran por su Reyna. 6 De la tristeza que en mi rostro has vista nada debes juzgar. Idreno sabe 9 los fundamentos de ella. Tem. Idreno ,dilos. Idren. Acallar el respeto mexondena. Tem. Consuélame ,Tejea ,en tal conflicto. Coa que de tu tristeza ,ni el origea saber átu consorte es permitido? Atam. Si mi quietud ,ytu quietud deseas, que no me lo preguntes te suplico. i Tem. Sin llenarse tu rostro de vergüenza 1 te atreves ádecir (furias respiro ! ) que me amas? Cómo me ames? ocultando ála mas digna esposa tus designios? para vergüenza suya ásu memoria recordando pasados beneficios? eligiendo por succesor del trono de una adúltera infiel el fruto indigno? Esto es amarme? En dónde, si es amarme tal género de amar has aprendido? Quién creyera que aquellos firmes votos, que aquellos juramentos repetidos que hacías ámi amor, quando tu imagen retratada veías en mi hijo, habían de ser falsos? Tú jurastes . . por sus dias ,los tuyos ,ylos míos hacerle Soberano: mas jurastes: ^ jurastes que inmutable en tu carino, darías de constancia al mundo exemp10 pero tu esposa lo contrario ha Y^t0‘5 Para burlar mi amor para aa adoptaste oruel tales designios » pero por tales medios no discurras humillar mi carácter. He nacido vasalla ,como dices ,mas mi an1 álos Reyes excede en heroísmo, provoca mi constancia con ínjuia exaspera mi afecto con desvíosultraja mi decoro con palabras, ^
hiere ,traspasa el pecho de mi hijo, mátame ámí ,yverás si de mi pecho desfallece el valor ,desmaya el brío. Atam. No interpreten, Temisto, iniustami modo de pensar tus desvarios, (mente Envilecerme mas que envilecerte fuera acordarte antiguos beneficios. Es verdad que instigado de tus ruegos, de tus suplicas tiernas impelido "Atamante ofreció que reynaria en su Estado tu hijo. Mas Temisto, podia justamente prometerlo? ni sin iá tiranía ,di ,cumplirlo? Reflexionaba bien ,yquando hubiera por darte gusto con el poderío sostenido una ley ,contra las leyes de la naturaleza ,el Reyno mismo no hubiera reclamado los derechos del digno succesor? yquién te ha dicho que posesión injusta contra un pueblo se puede sostener? ah! no ,Temisto. Sabe ,que quando en Tebas esparciste que Nimias reynaria con perjuicio deSafo ,ya la plebe en su semblante de su resentimiento daba indicios. Temisto ,yo te amo ,te lo juro; pero el amor que átu beldad dedico nunca me hará faltar álo que debo, ála sangre ,álas Leyes, yámí mismo: yprimero que en Tebas de Atamante se diga ,que obscecado en el hechizo de una esposa imprudente yaltanera, obscureció su gloria yheroísmo, sabré sacrificar ,sí ,la inocencia de Nimias ,yla vida de Temisto. Tem. Finjamos corazón. Señor ,tan justa la causa que me dás me ha parecido, ; queel rubor, yvergüenza me confunden, por haber imprudente tus oidos ' molestado importuna. Reconozco que ofuscó mi razón el excesivo amor de madre ,cuyos sentimientos atropellan por todo inadvertidos. Pero ya que ilustrada con tus voces' *ui pasión desmedida yo domino, aplaudo la elección ,ycon las vivas que el popular aplauso ensalce al digno .succesor de Atamante, alborozado 17 confundí rá el placer los vivas míos, (nes Atam. Ven esposa ámis brazos ;no daindotan nobles sentimientos: esculpidos teñios siempre en tu pecho, ylos Tebanos trocarán en amor su ceño esquivo. Ta humanidad unida ála belleza da mas valor áun femenil hechizo. Un corozon amable cómo luce enlazado de un génio dulce ydigno! (jo!) Tem. Nolo dudes, mi bien. (Tiemblo de enotus sentimientos reglarán los míos; tus obras ,tus palabras serán leyes inviolables ,Señor para Temisto. Qué soberbia estaré, qué altiva yvana de tener un esposo que ha sabido humillar con su exemplo mi carácter, reprimir con su amor mi génio aitivó¿ Vamos Tejea, vamos; qué contento iguala ámi contento! Atam. ADios Temisto. Tem. Ah infeliz ,que no sabes kponzoña que mi pecho feroz ha concebido. escena vr. Idreno yAtamante. Idren. La calma repentina de la Reyna opuesta ásu carácter me da indicios de que sus pensamientos són contrarios áquanto con su voz ha proferido. Atam. Me lastima su suerte. Para hablarla con tesón, ámi pecho fue preciso - que ála virtud llamase ;pero ahora, no obstante que me presta sus auxilios, siento que me abandona. No es posible que pueda proferir el fallo implo, que piara siempre, con dolor del alma, de mí propio me aparta, yde Temisto. Con sus voces, Idreno ,Parecía' que en mi frente leia mis designios. Idren. Quieres ver mas áCadmo? ’ Atam. Idreno, vete. Idren. Mira que al nuevo sol dexa este sitio. Atam. Lo sé ,vete ;ñó mas‘; déxame solo. ,ESCENA -VII. Atamante. Atam. Ya es preciso salir de un laberinto tan confuso: ya es tiempo de que Tebas su Reyna vea en Ino. . . CQue
3 i8 Qué de excesos su nombre me recuerda! Oh ,memoria fatal! Recuerdo impio! Que la ultrajada ley de amor ysangre, virtud yobligación has revivido en mí culpado pecho. Yo quisiera... No sé que he de querer: quiero áTemisto, cuya beldad con invencible fuerza encadena de suerte mi aibedrio, que esclava la razón de sus ideas, no conoce otra ley que sus caprichos. Si la razón yla virtud condena no es tirano,no es cruel qualquier dominio? Yo su poder injusto reconozco, yen sacudir su yugo estoy remiso. Rompamos de una vez esta cadena... Para siempre apartemos áTemisto... En qué es culpada'La infeliz qué ha hecho? En qué Atamante ,dime te ha ofendido? Qué ley puede aprobar que su inocencia satisfaga el error de mis delitos? Denlas de esto, quitarla de mi vista, quitarla de mi Lado no es lo mismo, que arrancar cruelmente con mis manos el triste corazón del pecho mió? No puede ser, la adoró tiernamente. Pero debo vivir siempre indeciso? Entre el fiero contraste de mis dudas debo siempre gemir? No, ya es preciso que siga los consejos que me dicta la razón, aunque pese ámi cariño. Esto debo elegir. HSGETÍA VIII. AfamanteyAdrasto. Adr. Como mandastcs ya están eu el I$m§no prevenidos los baxeles qi;^ deben áTesalia conducir ásu Rey. Atam. Cadmo ,qué ha dicho? Adr. Que ha de decir? Señor, amargamente de su hija infeliz llora el destino.. Atam. Yqué masdice? Adr. Dice que desea >o. .v... f de estos muros huir, que llama asilo de infamia ydeshonor ;yque seis veces ácosta de su sangre ha defendido. Atam. Aproxímate Adrasto. Tus consejos ahora mas que nunca necesito. Estos como lo fueron algún tiempo de mis obras serán senderos fixo. Los primeros derechos entretanto' sobre im amor, te vuelve mi cariño Ye coje de la mano ,que besará Adr. Perdona. Quando Adrasto ha daé causa uaa° para perderlos? Si él ha sostenido contra la turba vil de aduladores, que en Ino no cabia un trato indigno era porque inocente la juzgabaj *J era porque tenia conocidos sus nobles sentimientos, yen su pecho una alma descubría sin delito. Una alma que por templo las virtudes para huir del exceso han elegido: tal concepto me debe ,que si en ella fuese dable encontrar algunos vicios, diría es la inocencia una fantasma, ! que no tiene en el mundo domicilio. Atam. Si inocente la crees, luego injusto has creído áAtamante? Adr. Tal no digo. ' Qual humilde vasallo los decretos respeto de mi Rey siempre sumiso. Tan solo muestro enojo contra aquellos que han cubierto de oprobio su honor limpio. i Atam. Siendo inocente^ qué he de hacer i Adrasto, !- para recuperar su honor perdido? Adr. Lo que las leyes del honor ordenan) yel sagrado deber tiene prescrito. Ser justo. Atam. De qué modo.? Adr. Indemnizando ios agravios, Señor ,hechos áIno. Atam. No conoces, Adrasto, que eso nierí borrar con un delito otro delito? Son tan fieros mis males que no ¿exan ni aun recurso al dolor de corregir s; pues al tiempo que soy con Ino justo, me acerco áser injusto con Temisto» Adr. Depon esas ideas. Sí la causa no fue Temisto del repudio impío» es convoquencia de él. Tu sin ser tuyo la hiciste donación de tu cari^°Y, ytoda donación es nula, quan 0^cj
áel verdadero dueño es en perjuicio; tú la diste, Señor, lo que no puedes, yvolvería áquitar aquello mismo .que inj'ustamente obtiene ,solo es darla ocasión de culpar tu beneficio. Atam. Pero de su infortunio seré causa por mas que justifique los motivos la razón. Además ella ya es madre... Adr. Es verdad. Pero áveces es preciso atropellar por todo ;yde los males elegir el menor es cuerdo arbitrio. Fuera de esto ,no faltan recompensas que en parte satisfagan sus perjuicios. Apartada de Tebas, las riquezas podrán hacerla dulce su destino. Nacida en otro estado mas humilde dexará sin pesar del trono el brillo. Bien conozco ,Señor,, que repugnancia costará átu terneza el sacrificio; pero quandoel deber, quando la gloria interviene en los genios que han nacido ádominar el mundo ,las pasiones con dignidad se vencen: no hay arbitrio; de la virtud sagrada es necesario que escuches ya la voz, que oigas el grito con que te llama, para que de nuevo sigas la rectitud de su camino. Es preciso extinguir, Señor ,la llama que un amor ilegítimo ha encendido en tu amoroso pecho :bien comprendo que no es dable apagar un fuego antiguo tan fácilmente ;pero los Monarcas para vencerse tienen en sí mismos otro poder mas fuerte ,pues el Cielo sin cesar les asiste con su auxilio. Eos primeros afectos que usurpados de Itío tantos tiempos has tenido, devuélvela otra vez ;vuélvela al trono, dale al fin lo qile es suyo. Su atractivo, su gracia ,sus virtudes no formaban tu delicia yplacer ?Dexa delirios, sujeta tus pasiones, ydel Reyno, que de su Reyna está compadecido, hazte digno otra vez; vuelve áadquirirte sus votos ,sus aplausos ycariños. Señor ,si mis lealtades ,si mi zelo, si mi fidelidad ,si mis servicios, (tas son dignos de atención, puesto á tus planátu justicia imploro, piedad pido por la Reyna, Señor ,por su inocencia, por su mucha virtud ,ypor tí mismo. Atam. Levanta, fiel vasallo. AI nuevo día yo te ofrezco enterar de mis designios. ACadmo le dirás que de mi orden suspenda su partida; yque esten listos para quando yo mande los baxeles en el Ismeno. Ven leal amigo, sigue mis pasos pues :Yen mi proyecto me conserven los Númenes divinos. ACTO QUARTO. ESGESFA I. Temisto ,Idreno yAtañíante. Temisto saldrá con elpelo suelto, despe - chada ;abrirá la puerta dei qilarto de Nimias ,fixard la vista éh ti, yal ver á Afamante se sentará con los afectos propios de un ánimo agitado del despecho yel abatir,tiento. Atam. No puedo mas ,Idreno ,desfallece en mi pecho el valor ai ver sus ansias. Idren. En el presente estado sólo debes cuidar de tu sosiego. Los Monarcas por conservar su vida ásus vasallos, entregarse al dolor con fuerza tanta, de ningún modo deben. Atam. Qué felices fueran los Soberanos si lograran- - poderse desprender de sus pasiones! Idren. Ya que no puedan, deben ocultarlas. Atam. Con cargos importunos no me aflijas. Desventurada Reyna! Esposa amada! De im sombrío dolor acometida, en su dolor parece que descansa. Oh contraste fatal !Ay que en suspiros parece Idreno que la vida exhala! Ay que sus belfos ojos hechos fuentes su corazón en lágrimas derraman! Modera el sentimiento, dulce esposa, suaviza tu dolor, templa la saña-. Discurres que Atamañte... No respondes? De tu grave dolor, quál es la causa? Te estremeces? Suspiras ,yafectuosa la vista fíxas donde tu hijtf éé halla? Imploras la justicia de los Cielos para que tomen sobre mí venganza? A
20 Ami te vuelves 5Tus rabiosos ojos clavas en mí iracunda? Esposa amada en nombre de himeneo te suplico... Me abandonas? Te vas? RespondetCallas5 Por qué suspiras? Déxanos ,Idreno. ESCENA II . Temisto yAfamante. Atam. \aestamos solos: de tu pecho arranca el secreto tatal que te debora; descúbreme el dolor que te contrasta. Si algún labio imprudente tus oidos ha profanado con especies vagas opuestas ámi honor, vive segura de que nunca Atamanteá su honor falta. La corona de Tebas, dulce dueño, la costumbre la hizo hereditaria, que si electiva fuera... Atu despecho te entregas otra vez? De nuevo bañas tus hermosas mexiiias con el llanto? Tu doloroso afan de qué dimana? Tem. Dimtna de un esposo: mal he dicho, de un bárbaro traidor,que infiel quebranta las leyes del amor. Así me han puesto de tu infidelidad las asechanzas, (mentó Deun negro horror ,de un hórrido tordel despecho a.-.cido yde la rabia eternamente e] alma poseida vetas de aquella áquien para ensañarla, la hiciste tu consorte ,con la idea de hacerla del dolor víctima infausta. escena iii. AfamanteyAdrasto. (na Atam.Ven Adrasto. Ño has visto déla Reycl insano turor? Oestá enterada de su destino infausto por alguno de quien incauto hiciste confianza, ósu pecho adivino pronostica de su destino la fatal desgracia. Adr. Solamente en los dos vive el arcano de su destierro. Su pesar dimana de otros motivos; el amor de madre no concede á<u pecho tolerancia para ver en el trono preelegido al inocente Safo. De esta causa proviene su dolor. El régio siti° Üena de quejas que su enojo exhala, 1vasallo pensando que áser madre de un la suerte la destina. Atam. Ah! que sus ansias nacen de otro motivo: son muy fu«rte para pensar Adrasto que dimanan "“ de tal resolución. No me es posible pintarte hasta que extremo la arrebatan Adr. Dexa, Señor, rezelos que proceden de un ánimo confuso ;ten constancia persevera en tu idea ,si deseas átu fama hacer digna de la fama. Entretanto de Cadmo la partida haré que se suspenda hasta mañana, (to; Atam. Para el cruel sacrificio ya estoy pronpero otro nuevo mal me anuncia el alma. ESCENA IV. Adrasto. Adr. Bien sé, mísero Rey; quanto te cuesta su perarte átí mismo; pero el alma - las pasiones mas fuertes esclaviza quando en su ayuda las virtudes llama. Para mudar en dicha la desdicha de una madre infeliz yesposa infausta, hice lo que debia ;solo resta que los Dioses concluyan lo que falta. Con qué contento, de vivir cansado, si esto viera ,al reposo diera el alma! No querria mas vida. ESCENA v. Adrasto yCreonte. Creont. Algún peligro, si no miente el temor, nos amenaza. En Palacio la Reyna por Tejea va preguntando árodos despechada; por no verme Atamante torció el paso, ysuspirando se encerró en su estancia. Temo Adrasto que átodos es notorio que Ino se oculta en la mentida esclava. Pero qué es esto! Cómo mis temores tu semblante no inmutan? Adr. Dexa vanas aprehensiones, son otros los motivos que los lamentos yel despecho de Atamante yTemisto- En quanto a no tiene que temer tu pecho nada, el Cielo la proteje, y. su inocencia lia tomado á su cargo... Poto basta, ^ L
21 no puedo decir mas. ADios Creonte. escena vi. Creonte yluego Ino. Creont. Qué arcanos serán estos ?Sabes que anda en tu busca Temisto? Jno. No lo ignoro, ysé que nuevos males me amenazan.' Creont. Ha sabido Temisto el fingimiento? Jno. Mayor mal todavía teme el alma. La embidia que su pecho ha concebido al ver la preferencia decretada por Atamante áSafo ,es tan sangrienta, tan voraz ,que recelo que la arrastra al mas grande despecho. Bien conoces que temo su furor con justa causa. Es prec so Creonte precavernos; es preciso que a*i fruto de mis ansias zelosos vigilemos ;yo me encargo de guardar este sitio .qual estatua, en las penosas horas de la noche, que ámi descánso tengo destinadas. Tú yAdrasto, si acaso en ser leales insistís áuna Reyna desdichada, vigilareis el resto. Las maldades es fuerza precaver de una tirana. Mi zelo maternal en vuestro zelo del tierno Safo, apoya la esperanza. Creont. El cuidado de Safo está ámi cargo, átus recelos esto satisfaga. Ino. No ignoro la lealtad con que le sirves, ni el amor que te debo ;pero es tanta la agitación que mi temor infunde al maternal amor ,que nada basta áborrar mis recelos. De una madre amorosa perdona las instancias. Creont. Has visto áAdrasto ? Jno. No Creóme. Creont. Juzgo que fuera conducente que le hablaras. Sobre tu suerte acaban de llenarme de dudas, yde gozo sus palabras; éi oculta misterios que no entiendo. Si cansado el rigor con que te trata, la fortuna querrá... Ino. De la fortuna solo exige una madre desgraciada la vida de su hijo. Me permites que vaya ádesfogar con él mis ansias f Creont. Ysi viene Temisto? Ino. Aunque me busca el despecho ía tiene enagenada de sí misma. Atamante está en su quarto:: la noche favorece mis instancias. Sin riesgo puedes darme este consuelo. Creont. Por tu amor no habrá cosa que no haga; entra pues. Ino. Qué alegría ! ESCENA VII. Creonte ,yluego Cadmo con Parciales. Creont. Quiera el Cielo dolerse de una madre desdichada. Cadm. Creonte? Creont. Rey invicto? Cadm. Bien notorias átodo el mundo han sido mis desgracias. Creont. Tanto como sus golpes he sentido de arbitrios carecer para alíbiarlas. Cadm. Pe acuerdas asi propio quedebistes áCadmo los honores que te ensalzan ? Creont. Como es dable ,Señor ,que los olvide? Cadm.TQ acuerdas que nacistes en Tesalia; Creont. Sé que fui tu vasallo ,yque en mi pecho esie don la lealtad dexó gravada. Cadm. Siendo asi ,llegó el tiempo ,fíe! Creonte, de que mis beneficios satisfagas. Mi dicha, mi fortuna de tí pende, (da. Creont. Pues si pende de mí, no temasma- Cadm. Los baxeles que deben conducirme con mis vencidas tropas áTesalia, de mi precepto esperan su partida; esto supuesto ,mientras que las anclas doy orden de zarpar ,de este palacio, centro de iniquidad ,al hijo arranca de una KÍeyna infeliz,, yallá Je lleva;, las sombras de la noche nos amparan. Llevemos ámi nieto, donde logre tranquilo respirar mas puras auras. Nada temas ,Creonte; ytus servicios de mi mano obtendrán la justa paga. Creont.
ESCENA IX. 22 Creont,Aseguir tus ideas estoy pronto.. Pero antes gran Señor de executarlas debes preever, que el rapto que meditas perjudica á tu nieto ,piles jurada la succesion en él de la eorona es deí padre ,ydel Reyno la esperanza. Demás de esto ,Señor ,yo aguardaría mas feliz ocasión ;no abandonara, tan pronto las riberas del Ismeno. Quién sabe si la suerte fatigada de oprimirte:: quién sabe si otras dichas, que quizas tu no esperas ,te prepara. Cadm. Conozco la perfidia de Atañíante, conozco su carácter ,no me engaña; aquella misma fé guardará al hijo, que ásu consorte fiel ingrato guarda. Creont. No puedes dilatar ,Señor, siquiera hasta el próximo dia lo que tratas ? Consulta ála razón por un momento, yresuelve después, Cadm. Al punto llama de mi orden áAdrasto. Su consejo veré si me ilumina en dudas tantas. Creont. Ya te sirvo ,Señor. mirando al quarto de Safo. Cadm. No te detengas. Creont. Permite que sin luz dexe la estancia para que nó te vean. Con Temisto, son estas precauciones necesarias. ESCENA VIII. Cadmo ,sequaces ,ydespués Ino. 'adm. Ya que reprueban todos mi proyecto, emprendámosle solos. Esta traza, la noche ,yel silencio. nos protejen. Amigos ,penetremos sin tardanza el quarto de mi nieto ;no perdamos por desidia ,ótemor las esperanzas de llevar ámi hija este consuelo, _ enmedio del dolor que la acompaña. Aeste lado ha de estar; venid con mi0o. no. Creonte? Rumor oigo de pisadas. ifi la entrada de la puerta cO ir/- • Creonte? No has de entrar seas quien fueres. 'adm. Yo conozco esta vozno. Ha de la guardia ? Cadmo ,Ino ,yCreonte con lúe. Creont. Qué es esto ? Ino. Padre mió ! Creont. Triste encuentro! Cadm. Eres Ino ,ósu sombra? Ino. Duras ansias ! Ino soy ,gran Señor. Cadm. Ay bija mía ! Ino Mas venturosa soy que imaginaba. El dulce nombre de hija que me has dado, suaviza mi dolor ,templa mis ansias; ávista de mi fuga ,me creía indigna de tu amor. Cadm. Cómo la patria, cómo el Reyno dexastes ? Ino. De mi historia yo te ofrezco, Señor, dar cuenta exacta. Solo en abono mió átus piedades, hago presente que dexé áTesáha, porque la mejor parte de mi vida, existía en poder de una madrastra, abandonada en Tebas. De disculpa sirva áun error que tanto me degrada, el saber que soy madre ,yque los dias de un hijo mió conservar deseaba. Cadm. Entiendo tus designios ,hija mia. Oh fuerza del amor áquánto arrastras! Pero cómo te ocultas? Ino.Si no quieres añadir átus ansias nuevas ansias, no lo quieras saber. Cadm. Hecho ála pena con la pena se anima mi constancia. Con. qué pretexto1 ,con qué escusa vives? Qué eres en este sitio? Ino. Soy Esclava. Esclava soy ,Señor ,de mi enemiga. . Cad. Admiro, ycompadezco tus desgracias. Mas cómo entre la angustia,ylos temores de un estado servil lleno de infamiapuedes sobrellevar el duro pesó? Cómo puedes vivir? Ino. Las tiernas ansias de un hijo áquien adoro ,resistencia me ofrecen para todo. Cadm. Fuerza estraña! Im
frío. Solo una tierna madre la conoce; solo su amor podia tolerarla. Cadm.Ayhija mia! Adonde está mi nieto? por qué ,Creonte el verlo me recatas? Condúcelo ámi vista. Jno. Si supieras este arcano el afan que cuesta al alma! Qad.Pronto terminarán nuestras desdichas, si la amistad yel Cielo nos amparan. ESCENA X. Creonte, Safo ,Ino, Cadmo ysequaces. Jno. Vedlo, padre, ySeñor. Ven ámi seno consuelo de mis males. Hijo abraza átu segundo padre ,ydel primero con su terneza borra la inconstancia. CadJVenhijo, que mi amor un tierno padre en vez del cruel que tienes te prepara. Cómo el Cielo consiente divididos tan puros sentimientos !Sin tardanza ya que la dicha ha unido en este sitio tres almas que en una alma están cifradas, llevad áSafo ,amigos ,álas naves: hija querida ,vamos áTesalia. Ahora ,ahora es tiempo que demuestres que eres vasallo fieh- Creont. Señor ,repara, que átodos con la .fuga nos expones. Deja-venir áAdrasto ;aquí le aguarda. Ya no puede tardar. Yo he conocido que alegres nuevas en su pecho guarda: espera al nuevo Sol ;ysi conoces que el deseo ha engañado mi esperanza, áseguirte estoy pronto. Ino. Padre mió esperemos siquiera hasta mañana, esperemos áAdrasto ;pero él llega. ESCENA XI. Cadmo ,Creonte ,Ino,Adrasto ,y sequaces. ^adm. Nuncio feliz de alguna nueva grata íe presentas ámí ,óádarme vienes Noticia de otras penas mas infaustas? ^drast . Solo vengo ádecir que tu partida suspender por ahora mi Rey manda, Yque apenas el Sol su giro empiece, en palacio te espera. Cadm. Acaso trata volverme álas cadenas ?El iniquo de esta manera cumple sus palabras? Adr. Son diversos ,Señor, sus sentimientos de lo que te presumes. Con el Alva puede ser que amanezca esotro dia la dicha que te niega la desgracia, Cad. Donde reyna un tirano ,nunca el dia fue alegre conductor de nuevas gratas. Ves si yo me engañaba fiel Creonte? Adrast. No dudes de Atamante. Cadm. Adrasto ,calla, que ha dias conozco sus ideas. A-drat. Temisto aqui se acerca apresurada. Ino. Retiraré hijo mió. Vete .padre. Creont . Evitemos su vista. Cadm. En la otra estancia te espero ,fiel Creonte. Adrast. En busca tuya según parece viene. Ino. Suerte infausta! ESCENA XII. Ino ,Temisto, yGuardias. Temist. Dejadme. De este sitio vigilantes como previne custodiad la entrada. Tejea ,amiga ,dime, por tu Reyna daras pruebas de amor ,de fé yconstancia? Ino. De Tejea dudar puede Temisto? No hay cosa que mi amor por tí no haga. Tem. Si su tranquilidad ,si su sosiego dependiese de tí, dime emplearas todo tu esfuerzo ,todo tu conato para hacerla feliz ?Qué dices? Habla. Pálido el rostro ,de -temor cubierto, « el carmin retrocede que le esmalta ? No me estimas conforme yo te estima; el amor que te tengo no me pagas. Ino. Gran Señora ,el temor que manifiesto de ingratitud no juzgues que dimane, 'sino' ¡sohyde ver que el, triste .estado en que me hizo nacer mi suerte, cscasg, no me concede arbitrios de servirte, sino con la obediencia resignada. Pero con tocio ,mira en qué te sirve. Señora, esta infeliz mísera esclava. Tem. Primero ofrece proteger mi ¡dea, y
24 yluego lo sabras. Ino. Te doy palabra de hacer quánto me digas. Tem. Pues atiende. Un amigo sagaz prevee las causas para burlar su efecto. En mi perjuicio sé que el destino fragua una borrasca, que antes que rompa en rayos, es preciso disipar los vapores qué la inflaman. Nada me digas ,porque nada puede sosegar el temor que me contrasta. La libertad que áCadmo el Rey ha dado; las conferencias tan inusitadas que con él tiene ;el ceño ,la cautela que cotí su hijo ,ycon su esposa gasta, yen fin, la preferencia con que al de Ino en el trono de Tebas hoy ensalza, dan cuerpo á-mis temores ;no lo dudes; del rayo que átu Reyna hoy amenaza el trueno va áestallar ;bien lo conoces, vque es ruerza burlar su fiera saña. Aun no es esto lo mas. Por el Palacio el rumor sordo de esparcirse acaba, de que oculta con trage desmentido Ino en Tebas está. |Ino. Dioses ,constancia! ITem. Otra vez te demudas? Te estremeces? Atal perfidia ,átal horror el alma se confunde en tu pecho. En el efecto que mis fieros -agravios en tí causan, la piedad que te debo reconozco; pero esa piedad misma en mi venganza debe armar tu furor. Sobre Atamante aun conserva ascendiente mi contraria; I aun por medio de Safo en el domina. Dexemos el rubor Tejea amada: escucha de una vez :este renuevo, perenne manantial de mis desgracias es preciso cortar. Ino. Ay hijo mió! Tem. Reúne tu valor ,al brío llama; toma este agudo acero, yquando el sueno el silencio propague en esta su a, en el pecho inocente de la plC*“ e . de mi indigna riba! ,feroz embama; Mata al hijo de Ino.^ _ Se abandona duna si -a. Í Ino. Yo fallezco! r Tem. De escucharlo ,Tejea ,- te desmayas? áun deliquio te entregas?..te transportas?., indiscreta piedad! flaqueza vana! solo de ver la imagen en que el odio lleva recomendada la venganza sin aliento te quedas? masbriosa, mas pronta ámis preceptos te juzgaba: la timidez que muestras con tu Reyna. de poco amor te acusa. Eres ingrata, eres infiel con quien ha prodigado contigo beneficios. De una esclava nunca esperar debí sino baxezas: vete de mi presencia. Ino. Mira::- Tem. Calla. Ino. De falta de respeto mi flaqueza no juzgues ,gran señora ,que dimana: los Dioses saben si áservirte anhelo: pero aunque yo en servirte me empeñara, sé que ámi timidez desmayada la ansia que de servirte tiene el alma.'1' Trémula ysin vigor sé que mi mano dexaria burlada tu esperanza, ytal vez te espondria áun nuevo riesgo mas inminente que el que te amenaza. Tem. Eres cobarde al fin ;mas mi peligro no se puede encargar ála tardanza: poco te pediré ,dexa el recelo, no vuelvas átemblar :escucha ycalla. De aqui áun espacio corto, del silencio, del ardid ycautela acompañada, penetrarás de Safo el aposento, ydespués de mirar si ya descansan los siervos que le asisten, con cuidado apagarás las luces ,yáesta sala vendrás ádarme aviso ;donde en tasto que cebo mi furor en sus entrañas áprecaver que nadie me sorprehenda te quedarás áser zelosa guarda. Ino. Reflexiona::- Tem. No escucho tus consejos, solo escucho la voz de la venganza. Anda ,mira si el Rey: está en su quarto, ysi reposan las demás esclavas; en callar, yen cumplir con mis precepto* te advierto que tu vida está fiada. ES-
SCENAXIII. Temisto. finí. El formidable golpe que preparo redime para siempre de la infamia áun hijo aquien adoro ;yretardarlo 1fuera exponer al pecho áque olvidára el furor que le anima. Las empresas que ála resolución están fiadas, no deben al discurso sujetarse, (sarlas. se han de emprehender al tiempo de pen- E1 vastago infeliz que usurpa el trono áun hijo mió ;que en mi esposo causa recuerdos que áuna iniqua favorecen, desgajar es fozorso. La venganza, la envidia ,el odio siento que me dicen que ni aun retarde el hecho hasta mañana, sino quiero por Ino de Atamante, indignamente verme despreciada; si ver no quiero ásu hijo colocado donde cultos reciba de Monarca. Qué dogal! que cuchillo igualaría ámi dolor ,si hiciese la desgracia que yo tuviese que humillarme al trono árecibir preceptos (mortal rabia ! ) del hijo de una adúltera (que enojo! ) si.á mi consorte en dias alcanzara! Este triste recuerdo ,ni un instante permite que retarde mi venganza. Pero un temor oculto me sorprende::: Siento una agitación involuntaria::: No entiendo el corazón::: Pero ya veo que en mi ayuda las furias se preparan. Ya en mi favor se acercan ;ya me traen puñales ,yvenenos ;ya me inflaman con el rabioso humor que por la boca vierten sañudamente. Basta ,basta; no os acerquéis ámí ,no os necesito, yo alimento en mi seno aun mayor rabia que alimentáis vosotras. Ved mis brazos denegridos ;mi pecho ved de saña yfuror exaltado ;mis cabellos ved erizados ;ved las fieras llamas que broto por los ojos ;yen fin ,vedme, vedme en vosotras misma transformada; mas no soy furia ,no ,soy mas que furia; soy una madre ciega ,ydespechada; Una esposa zelosa de amor ebria: 25 yuna muger en fin ,que no repara sino solo en que es madre, yque la ofensa de un hijo áquien estima vengar trata. ACTO QUINTO. ESCENA I. Ino con una luz en la mano. El teatro estardcon la mayor obscuridad. Jno.AyCieiolTodos duermenjmasque mucho si mis penas también están dormidas, que áno estarlo ,no es dable que olvidasen la triste causa que su afan motiva. Si afligieran al pecho intensamente, alivio al mal el pecho buscaría, procurara los medios de encontrarle, yconservar la vida de mí vida. Pues qué haces corazón que no despiertas del letargo fatal que te amortigua? . Llama ála pena ,llama ála congoja; Pero ay !qué en afligirme están remisas! Corro de sala en sala enagenada:: de quarto en quarto voy despavorida en busca de mi padre, yde Creonte, yal cabo no me encuentro ni ámi misma. Confusa ,atribulada permanezco sin saber donde estoy. Qué es lo que haría para volver en mi ?Corazón ,dime, que haré para que sientas la fatiga. ?J Qué te dire ?Tan solo que soy madre. Mi espíritu este nombre vigoriza. Ya siento ,ya padezco ,ya conozco que es fuerza decidirme ,yque peligra el tierno fruto de mis dulces ansias si al remedio no acudo. El tiempo insta, yocultar esforzoso su inocencia del rigor de Temisto ,de esa impia. En qué me paro? Ennada ,que una madre para dar vida áun hijo en nada mira. Que obscuridad tan triste !Quién las luces que ordeno la malvada quitaría? observa. Si ha consumado ,cielos ,«u proyecto? Mas no ,que me parece que aun respira Aun respira ;aun soy madre ,ay hijo mió tu madre va ásalvarte. vá dentrar ESCENA 11. Ino ,yTemisto, Tem. Espera amiga. DIn