Análisis del discurso y pensamiento crítico
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ANÁLISIS DEL DISCURSO Y PENSAMIENTO CRÍTICO
— Colección Comunicación y Pensamiento — A NÁLISIS DEL DISCURSO Y PENSAMIENTO CRÍTICO Editores Manuel Bermúdez Vázquez Rafael Diego Macho Reyes Autores (por orden de aparición) Manuel Bermúdez Vázquez Eduardo Manuel Molina Campano José Antonio Marín Casanova Ana Campina Agustín Madrigal Cruz Carlos Ortiz León Juan Carlos Maldonado Patricio Barrazueta Molina Manuel Rodríguez Illana Enrique Sánchez Moreno Joaquín Silva Ortiz Daniel Alejandro Díaz Gutiérrez Héctor López Hidalgo Francisco de la Iglesia Represa Alicia Ferrández Ferrer Elena Casares Landauro
ANÁLISIS DEL DISCURSO Y PENSAMIENTO CRÍTICO Ediciones Egregius www.egregius.es Diseño de cubierta e interior: Francisco Anaya Benitez © Los autores 1ª Edición. 2018 ISBN 978-84-17270-78-0 NOTA EDITORIAL: Las opiniones y contenidos publicados en esta obra son de responsabilidad exclusiva de sus autores y no reflejan necesariamente la opinión de Egregius Ediciones ni de los editores o coordinadores de la publicacion; asimismo, los autores se responsabilizarán de obtener el permiso correspondiente para incluir material publicado en otro lugar.
Colección: Comunicación y Pensamiento Los fenómenos de la comunicación invaden todos los aspectos de la vida cotidiana, el acontecer contemporáneo es imposible de comprender sin la perspectiva de la comunicación, desde su más diversos ámbitos. En esta colección se reúnen trabajos académicos de distintas disciplinas y materias científicas que tienen como elemento común la comunicación y el pensamiento, pensar la comunicación, reflexionar para comprender el mundo actual y elaborar propuestas que repercutan en el desarrollo social y democrático de nuestras sociedades. La colección reúne una gran cantidad de trabajos procedentes de muy distintas partes del planeta, un esfuerzo conjunto de profesores investigadores de universidades e instituciones de reconocido prestigio. Todo esto es posible gracias a la labor y al compromiso de los coordinadores de cada uno de los monográficos que conforman este acervo. Editora científica Rosalba Mancinas-Chávez Editor técnico Francisco Anaya Benítez Consejo editorial Ramón Reig (Universidad de Sevilla) José Ignacio Aguaded Gómez (Universidad de Huelva, España) Ma. del Mar Ramírez Alvarado (Universidad de Sevilla, España) Augusto David Beltrán Poot (Universidad Autónoma de Yucatán, México) Rafael Marfil Carmona (Universidad de Granada) Amor Pérez Rodríguez (Universidad de Huelva) Carmen Marta-Lazo (Universidad de Zaragoza) Gloria Olivia Rodríguez Garay (Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, México) Mª. Ángeles Martínez (Universidad de Sevilla, España) Marta Pulido (Universidad de Sevilla, España) Martha Elena Cuevas Gómez (Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, México) Martha Patricia Álvarez Chávez (Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, México) Edita:
ÍNDICE PRÓLOGO .................................................................................................. 9 Manuel Bermúdez Vázquez CAPÍTULO I. Discusiones con Antonio Negri I: el imperio y el debate sobre la alternativa al Orden Mundial ........................................................ 11 Eduardo Manuel Molina Campano CAPÍTULO II. Discusiones con Antonio Negri II: La gobernanza imperial ....................................................................................................... 21 Eduardo Manuel Molina Campano CAPÍTULO III. Discusiones con Antonio Negri III: la transición a la Economía Informacional y la supuesta extinción de la ley del valortrabajo ......................................................................................................... 31 Eduardo Manuel Molina Campano CAPÍTULO IV. Retórica y (pos)verdad en Tecnópolis ........................... 43 José Antonio Marín-Casanova CAPÍTULO V. O Estatuto Humano (i)legal na União Europeia: Discurso versus Prática (I)legalidades, Política(s) e Educação para os Direitos Humanos: a União Europeia e as Relações Internacionais ......... 57 Ana Campina CAPÍTULO VI. La constitución identitaria de la comunidad gay en México a través de sus discursos autorreferencial e identitocomunitario .................................................................................... 67 Agustín Madrigal Cruz CAPÍTULO VII. Los programas farándula de producción nacional lideran el Rating de la TV ecuatoriana ....................................................... 91 Carlos Ortiz León, Juan Carlos Maldonado y Patricio Barrazueta Molina CAPÍTULO VIII. La guturalidad del Neanderthal: violencia simbólica, españolismo y privilegio lingüístico en la reacción mediática contra “Er prinzipito” .............................................................. 105 Manuel Rodríguez Illana
CAPÍTULO IX. Construcción del discurso polifónico en el debate parlamentario español entorno a la crisis catalana ................................ 125 Enrique Sánchez Moreno, Joaquín Silva Ortiz y Daniel Alejandro Díaz Gutiérrez CAPÍTULO X. Interfaz narrativa e interfaz digital: Análisis del discurso de la identidad juvenil a través de los juegos de Rol en Córdoba Capital (1990-2015) ................................................................... 139 Héctor López Hidalgo CAPÍTULO XI. El relato independentista como estrategia de persuasión en la crisis de Cataluña ........................................................... 161 Francisco de la Iglesia Represa CAPÍTULO XII. De objeto a sujeto político. La representación de los migrantes en los medios de comunicación especializados. ...................... 175 Alicia Ferrández Ferrer CAPÍTULO XIII. La sociedad de la desinformación ............................ 195 Manuel Bermúdez Vázquez y Elena Casares Landauro
— 9 — PRÓLOGO a elaboración de libros como este en la universidad española, fruto del trabajo colectivo en un simposio académico multidisciplinar, se ha convertido en un género propio de características peculiares. Ante todo los preside un carácter libérrimo producto de los diversos posicionamientos filosóficos, ideológicos y personales de los investigadores que los escriben. Podemos decir, sin temor a caer en la hipérbole, que cada libro de los simposios de análisis del discurso es un trabajo sui generis, dicho esto en su sentido etimológico estricto, de su propio género. Estos libros son un instrumento que nos permite aproximarnos a la forma de entender el mundo que cada autor tiene, es una manera, en cierto modo, de penetrar en su intimidad, de poder dirigir una mirada a la personalidad interna, casi secreta, de su autor. Leer un capítulo de los aquí incluidos es entrar en el mundo privado del investigador que lo ha escrito y, por tanto, implica una muestra de confianza por parte del autor, por un lado, y debe requerir un ojo curioso por parte del lector, pues se le está brindando la oportunidad de aproximarse a la mismidad intelectual de otra persona. Estas características, que podemos llamar intrínsecas habida cuenta de lo peculiar del género al que nos referimos, están aún más exacerbadas si cabe cuando el libro se ocupa de temáticas tan dispares que van desde el análisis del discurso mediático hasta un estudio sobre el discurso autorreferencial de la comunidad homosexual. Pero es que si encima estamos hablando de una obra multidisciplinar escrita en nuestro tiempo la cuestión comienza a bordear prácticamente el carácter de hazaña quijotesca. Este tipo de estudios no se ha mantenido incólume al espíritu de nuestro tiempo, no podría hacerlo, de todos modos. Los saberes que aporta la reflexión multidisciplinar parecen ser desdeñados y alejados del interés de gran parte de los sectores de la academia y de las publicaciones eruditas. Las cuestiones que se plantean aquí han podido parecer alejadas del quehacer cotidiano, de la supervivencia diaria que todos tenemos que afrontar al despertar cada mañana, sin embargo, un libro como este sigue buscando respuestas convincentes. Incluso podemos decir que, en algunas ocasiones, se encuentran estas respuestas, aunque las más de las veces no sea así. Un simposio dedicado al análisis del discurso no puede dejar de lado una de las cuestiones clave que han podido influir en el estado actual de esta disciplina y esta no es otra sino qué valor puede tener hoy en día. Lo bueno del foro al que este libro está dirigido, que es el público interesado en estas L
— 16 — La única alternativa que podía disputar ese lugar privilegiado sería la alternativa socialista, y “fracasó”. La diferencia entre Fukuyama y Huntington, en realidad, es una diferencia en torno al cómo se podría globalizar la democracia y el capitalismo. Para el primero se desarrollaría de forma pacífica por una suerte de imitación y convencimiento propio, mientras que para el segundo se lograría por medio de la guerra. No es sorprendente que ambos profesores hayan trabajado para los organismos de seguridad de EEUU. Si El Fin de la Historia tuvo la dicha de adelantarse unos meses a la caída del Muro de Berlín, El choque de civilizaciones la tuvo al anticiparse al atentado de las Torres Gemelas. ¿Y qué tiene que ver la idea de Imperio con todo esto? Para Negri, al igual que para Fukuyama, pero también para Marx, el proceso de globalización es “irresistible e irreversible”, además llega a decir que el establecimiento del Imperio es un fenómeno positivo con respecto al pasado porque abre nuevas posibilidades a la lucha de la multitud por su alternativa, que nunca fue el socialismo de Estado, sino el comunismo. Negri ve con buenos ojos todo el proceso de globalización. Lo ve como un avance producto del desarrollo de las fuerzas productivas. Dicho desarrollo en definitiva pondría las cosas más fáciles para el nuevo sujeto revolucionario que también se habría socializado en el mundo, la multitud de singularidades que componen el cuerpo social de trabajadores de todo tipo, pero donde existe una hegemonía cualitativa definida por el trabajo inmaterial en forma de precariado. La diferencia fundamental estriba en que para Fukuyama ya no existe alternativa seria luego del fracaso socialista. Para Negri sí que la hay. En relación con Huntington, Negri ve a los fundamentalismos religiosos y a los nacionalismos como una respuesta violenta a los intentos del Imperio por globalizar la modernización o, si queremos, la post-modernización. Por lo tanto, Negri deja entrever en su línea argumentativa que no ha abandonado del todo la dialéctica hegeliana, aquella que habría llevado a la constitución irresistible del Imperio y a la posibilidad de construir un contra imperio comunista. Es interesante resaltar que al igual que Fukuyama y Huntington, el filósofo italiano también se adelantó unos meses a unos hechos que ya había proyectado, el ciclo de luchas anti o alter globalización iniciado en Seattle en noviembre de 1999. En síntesis, Huntington representaría el enfoque de la escuela tradicional realista y Fukuyama a la escuela liberal o idealista. Ambas se complementan a la hora de determinar las políticas estratégicas globales aunque no coincidan quizás en el terreno de la táctica.
— 17 — La escuela de los sistemas-mundo El filósofo italiano también polemiza con la escuela de los sistemas-mundo encabezada por Giovanni Arrighi (1999) e Immanuel Wallerstein (2005). Aunque no los suele mencionar explícitamente, señala a la teoría que ellos defienden definida por la posición de supremacía imperialista de los EEUU durante todo el siglo XX y a los ciclos largos de acumulación. Para esta corriente de pensamiento que combina la herencia estructuralista de la Escuela de los Annales con una visión marxista heterodoxa muy cercana a la teoría de la dependencia, los ciclos largos de acumulación capitalista fueron siempre liderados por una potencia. Actualmente EEUU seguiría a la cabeza del ciclo que comenzara después de la Primera Guerra Mundial, pero ya se encontraría en su fase de crisis iniciada en 1973 y en espera de cederle pronto el relevo a otra potencia que Arrighi (1999) ubica en Asia Oriental. Es decir, el capitalismo encuentra un centro geográfico determinado en cada ciclo largo de acumulación y cuando este se agota cambia de centro territorial para retomar dicho proceso. Esta teoría también tendría cierta relación con las tesis de Rosa Luxemburgo (1913-1978) en torno a la vinculación entre los centros de poder del capital y el exterior no capitalista al que tiene que explotar e integrar posteriormente para que aquel pueda solventar transitoriamente sus contradicciones internas de acumulación, contradicciones que se postergan en el espacio y el tiempo pero que no se resuelven. Del mismo modo las tesis del geógrafo y economista David Harvey (2005) participa de esta idea en su libro El nuevo Imperialismo: acumulación por desposesión. En él señala la incesante búsqueda del capital de nuevos espacios-tiempos dentro del sistema para que el proceso de acumulación no se detenga. Sin embargo, las tesis del ciclo largo de Arrighi y de la escuela de los sistemas-mundo adolecen en mi opinión de un determinismo donde apenas existe la acción del sujeto que, a través de la lucha, pueda modificar el devenir histórico. En este aspecto, Negri, con una visión opuesta, sigue defendiendo el subjetivismo de su juventud obrerista como acción última de los cambios que han ocurrido en el modo de producción. Invirtiendo la relación causal al estilo de Mario Tronti (2001), incluso la globalización y el Imperio habrían sido la respuesta del capital a las luchas tanto del obrero cualificado, del obrero masa, del obrero social y por último como reacción a las luchas de la multitud. Conclusión provisional
— 18 — Si el imperialismo se caracterizaba por la exportación de capital por los Estados-nación, el Imperio se define por el libre flujo del mismo buscando rentabilidad. No hay barrera que se le resista. Y la que se resiste es derribada. Con el Imperio no desaparece ni la explotación ni la desigualdad regional. Todo lo contrario. Lo que ocurre es que el espacio global es subsumido por el capital y el desarrollo desigual y combinado aparece en todo lugar. Si antes este desarrollo se manifestaba entre regiones, ahora aparece dentro de cada región, de tal manera que el mal llamado tercer mundo se encuentra dentro del primero y el primero en el tercero. La tesis de Negri es que el peligro de conflagración mundial inter-imperia- lista no existe al desaparecer el imperialismo de los Estados-nación. Dicho conflicto habría sido sustituido por el consenso de la aristocracia global y el reconocimiento de la hegemonía norteamericana. Esta hegemonía, sin embargo, no es absoluta, es decir no es supremacista, sino que depende en última instancia de dicho reconocimiento y por tanto no puede o no debería actuar por su cuenta. Este hecho hace que la tendencia súper-imperialista sea descartada como tendencia del nuevo orden mundial. Sin embargo, esto no queda muy claro a tenor de lo ocurrido con la invasión unilateral en Irak con el apoyo de Inglaterra y el Estado español únicamente. Según Negri, dicha invasión supuso un intento de golpe de Estado por parte de EEUU al propio Imperio. Un intento de gobernar solo que fracasó al no poder controlar la situación luego de la invasión. Tampoco queda muy claro que haya desaparecido el peligro de una nueva guerra mundial. Rusia y China no parecen aceptar la hegemonía relativa de EEUU y podrían constituir una coalición anti dólar y anti norteamericana en el marco de un posible conflicto que pudiera ser desencadenado por una guerra regional previa (Corea del Norte, Arabia Saudí, Irán, Palestina o quizás Venezuela) o debido a un nuevo repunte, más devastador aún, de la crisis económica mundial. Si abstraemos todo lo posible la tesis de Negri en relación con la teoría de las relaciones internacionales, estimo que esta podría ser encuadrada en la visión neogramsciana de la misma. Esta óptica marxiana que tiene como eje al concepto de hegemonía y a su contrario, difiere de la llamada sistemas-mundo y de la interpretación ortodoxa del imperialismo clásico leninista así como en su contrapartida tercermundista definida por el concepto de liberación nacional. La teoría de la dependencia es absorbida a su vez por la mencionada de los sistemas-mundo al basarse ambas en las relaciones centro-periferia y semiperiferia. La primera para hacer énfasis en las causas exógenas del subdesarrollo y de la posible salida de éste, y la segunda para centrarse en el análisis del funcionamiento del sistema como totalidad.
— 19 — Sin embargo, autores como Claudio Katz (2002) actualizan la visión marxista original de la teoría de la dependencia superando la visión estructuralista de los sistemas-mundo. La teoría neogramsciana de las relaciones internacionales se centra en la extrapolación del concepto complejo de hegemonía definido por Gramsci (1981) a la esfera global de las relaciones políticas y económicas. Si bien Gramsci se circunscribía a los diferentes Estados-nación para definir el concepto de hegemonía, los autores neogramscianos lo amplían en función de los cambios habidos en el modo de producción. A diferencia de la escuela realista, los neogramscianos ven a la hegemonía en términos de clase y no exclusivamente en términos de poder de Estado. Al mismo tiempo incorporan otros actores transnacionales como las corporaciones y las instituciones financieras globales como expresiones de la extensión de las relaciones de clase desde los Estados-nación al mundo global. Para cumplir con la meta de lograr una verdadera hegemonía, la clase dominante debe ganarse la aquiescencia de las clases subordinadas. Lo anterior es posible solo a través del control de las ideas, los intereses materiales y los valores compartidos. Esto significa que la hegemonía de la clase capitalista no solamente se basa en la coerción y la represión sino que se debe también al consentimiento de la mayoría de las fuerzas sociales. Cualquier alternativa que pretenda socavar dicha hegemonía imperial tendrá que desmitificar a dicha superestructura cultural. Se trata de la construcción de la contra-hegemonía como el instrumento de la multitud para desfetichar los valores que permiten la estabilidad del sistema. Si estos valores no se derrumban, pienso que ninguna revolución, y estoy de acuerdo en esto con Negri, podrá fructificar en el tiempo incluso si esta lograra tomar el poder momentáneamente en un Estado-nación como ya ocurriera durante todo el siglo XX.
— 20 — Bibliografía Arrighi, G. (1999). El largo siglo XX. Madrid: Akal. https://ecaths1.s3.amazonaws.com/historiaeconomica/1371454673.Arrighi%20-%20El%20largo%20si- glo%20XX.%20Dinero%20y%20po- der%20en%20los%20or%C3%ADgenes%20de%20nues- tra%20%C3%A9poca.pdf. Borón, A. (2004). Imperio vs Imperialismo. Buenos Aires: CLACSO. Fukuyama, F. (1989). El Fin de la Historia y otros escritos. http://firgoa.usc.es/drupal/files/Francis%20Fukuyama%20- %20Fin%20de%20la%20historia%20y%20otros%20escritos.pdf. Gramsci, A. (1981). Los cuadernos de la cárcel. México: Ediciones Era. Harvey, D. (2005). El nuevo Imperialismo: acumulación por desposesión. Buenos Aires: CLACSO. http://biblioteca.clacso.edu.ar/clacso/se/20130702120830/harvey.pdf. Huntington, S. (2001). El choque de civilizaciones y la reconfiguración del orden mundial. Buenos Aires: Paidós. http://www.mercaba.org/SANLUIS/Historia/Universal/Huntington,%20Sa- muel%20-%20El%20choque%20de%20civilizaciones.pdf. Katz, C. (2002). El imperialismo del siglo XXI. https://www.nodo50.org/cubasigloXXI/congreso/katz_10abr03.pdf. Marx, K. & Engels, F. (1974). Manifiesto del Partido Comunista. Pekín: Ediciones en Lenguas Extranjeras. Negri, T. & Hardt, M. (2002). Imperio. Barcelona: Paidós. Petras, J. (2004). El último libro de Negri y Hardt es una “frustrada defensa de su fracaso anterior”. www.aporrea.org/actualidad/a9622.html. Tronti, M. (2001) Obreros y Capital. Madrid: Akal Wallerstein, I. (2005). Análisis de sistemas mundo. Siglo XXI. http://reposi- tory.unad.edu.co/bitstream/10596/7643/1/404030%20An%C3% A1lisis%20de%20sistemas%20mundo.pdf.
— 21 — CAPÍTULO II DISCUSIONES CON ANTONIO NEGRI II: LA GOBERNANZA IMPERIAL Eduardo Manuel Molina Campano LIPPO-UPO El Imperio sería por tanto un sistema doblemente híbrido. Por un lado se balancea a lo externo entre el ultra-imperialismo y el súper-imperia- lismo con predominancia del primero con respecto del segundo. Un régimen que entró en fase de transición definida por una tendencia de lucha bloqueimperial entre el G7 y el bloque Chino-Ruso por la hegemonía dentro del propio Imperio. A su vez dicha hibridación se manifiesta de otra forma a lo interno con respecto a la gobernanza en sí. Un sistema de constitución informal mixta donde se combinan políticamente las antiguas formas romanas con las modernas. El autor Introducción: lo ético-jurídico Negri comienza su libro Imperio haciendo una analogía con el Imperio Romano. Según el filósofo, luego de la Guerra Fría y habiéndose constatado en la primera Guerra del Golfo (1990-91), se han percibido algunos síntomas del renacimiento del viejo concepto jurídico romano. Este vendría definido por la unificación de lo ético y lo jurídico. (Negri & Hardt, 2002) Un sistema de concierto global bajo la dirección militar de un único conductor que mantiene el valor de la paz social y –añado– el valor de la ciudadanía republicana como máxima expresión del desarrollo civilizatorio. Para alcanzar estos fines, todos los poderes subalternos le cederían a esta autoridad única el poder de la fuerza para llevar a cabo “guerras justas” en las fronteras contra los “bárbaros” y contra los rebeldes a lo interno. (Negri & Hardt, 2002) Dicha guerra justa tuvo dos características que hoy veríamos resurgidas en la banalización de la guerra y la justificación de la misma bajo criterios éticos que le darían la legitimidad. No obstante, según Negri hay una diferencia: mientras en la antigüedad la guerra justa tenía un carácter defensivo, hoy el carácter sería estrictamente ofensivo enmascarado bajo conceptos como el de guerra preventiva.
— 22 — Esta diferencia, no obstante, desde mi punto de vista sería relativa, pues el Imperio Romano fue extremadamente ofensivo hasta llegar al punto de su imposibilidad extensiva viéndose como consecuencia obligado a defender lo anteriormente conquistado. Según Negri, dicha unificación entre lo ético y lo jurídico había desaparecido en la modernidad luego del proceso de secularización habido con el renacimiento y pareciera haber regresado hoy con la postmodernidad. Este nuevo paradigma imperial que señala Negri, estaría construido bajo una estructura sistémica flexible y dinámica articulada horizontalmente. Una síntesis intelectual entre la teoría de sistemas de Niklas Luhmann y la teoría de la justicia de John Rawls (2006). Quiero suponer que se refiere a la “buena” intención kantiana del derecho universal como supuestos objetivos del Imperio al estilo de Rawls y al carácter funcional del sistema de normas basado en la auto-reproducción de las mismas al estilo de Luhmann. También menciona a Carl Schmitt para afirmar el carácter de excepcionalidad que tiene hoy el “derecho supranacional” como mecanismo para la resolución de los problemas contingentes que se derivan de una realidad fluida e incierta. Así la formación de un nuevo derecho es, en realidad, el derecho de policía que se les asigna a EEUU y a la OTAN como fuerza preventiva para resolver los desequilibrios del sistema. Por lo tanto, el poder jurídico de mandar sobre la excepción y la capacidad de desplegar fuerza policial serían dos coordenadas fundamentales que definen al modelo imperial de autoridad. La jerarquía híbrida de poder Negri hace una analogía con la estructura de poder del Imperio Romano para decirnos que la nueva postmoderna se parece más a aquella que a la construcción moderna de división de los poderes. La organización del poder político de la Roma Imperial estuvo conformada, según Polibio, por una constitución mixta que combinaba la monarquía con la aristocracia y estas dos con la democracia. El Emperador, el Senado y el Tribuno de la plebe personificaban dicha mixtura y el Imperio se encargaba de que estas “buenas” formas no cayeran en el círculo vicioso de la corrupción que convertía a la monarquía en tiranía, a la aristocracia en oligarquía y a la democracia en anarquía. (Negri & Hardt, 2002) De manera similar, la tesis de Negri señala que la sobre-estructura política del Imperio actual tiene de hecho un carácter mixto pero más hibridado aún. Así el primer escalón de la pirámide de poder estaría conformado no sólo por un monarca hegemónico que serían los EEUU, sino también por el resto de países del G7 y las instituciones financieras globales, como el FMI,
— 23 — el Banco Mundial y la Organización Mundial del Comercio. A estos actores habría que añadir otras instituciones relacionadas con la cultura que, especulo, podrían ser los grandes monopolios de la información y el espectáculo, como el canal CNN y Hollywood. En un segundo escalón, que se correspondería con la aristocracia del senado romano, estarían ubicadas las grandes transnacionales que controlan el mercado mundial tanto en el nivel de producción como de distribución de mercancías, trabajo inmaterial y servicios. Estas transnacionales estarían vinculadas políticamente a los Estados-nación soberanos que, como correas de transmisión del primer escalón, reproducirían en forma de red los consensos llevados a cabo por arriba en las reuniones globales de Davos, Londres, París, etcétera. (Negri & Hardt, 2002) En el último nivel, el democrático romano, estarían las instituciones que representan a las mayorías populares del planeta como los Estados-nación subordinados que son hegemónicos en la asamblea de la ONU, los medios de comunicación pequeños y medianos, las instituciones religiosas, las ONGs en general y las globales en particular, como Amnistía Internacional, Oxfam o Médicos Sin Fronteras. Negri define a estas últimas como los vasos capilares finales de las redes contemporáneas de poder Imperial. No obstante, advierte que pareciera que son las malas formas corruptas las que predominan en el orden postmoderno de hoy. Las de la tiranía, la oligarquía y la anarquía. Según el filósofo, ello es debido a que el Imperio ha nacido con la crisis como elemento diferenciador de la antigüedad. Una crisis que denota la tendencia a su propia caída en el mediano plazo. Una caída, no obstante, que no es inevitable sino posible. La doble hibridación de la constitución informal postmoderna se explica, por tanto, por la combinación de las diferentes formas romanas de poder con las modernas del liberalismo político que aún persisten. Esta propuesta de sobre-estructura política podría ser vista como una hipótesis mientras no se formalice un gobierno mundial con una constitución que contenga esas características mencionadas. Sin embargo, para Negri esta gobernanza global no se basa en estructuras representativas fijas al estilo moderno sino que se trata de un gobierno de facto, un régimen que posee la capacidad de gestionar el mundo cambiante e incierto de hoy. Instrumentos del biopoder Ahora bien, ¿bajo qué medios o instrumentos esta jerarquía híbrida de poder controla y subyuga a la multitud? Negri los menciona en el capítulo tercero de Imperio dedicado a la producción.
— 24 — La multitud es gobernada, cito: […] mediante los instrumentos del sistema capitalista posmoderno y dentro de las relaciones sociales de la subsunción real […] Sin embargo, en su autonomía deterritorializada, esta existencia biopolítica de la multitud posee el potencial de poder transformarse en una masa autónoma de productividad inteligente, en un poder democrático absoluto, como diría Spinoza. Si eso ocurriera la dominación capitalista de la producción, el intercambio y la comunicación se derrumbarían. Prevenir esto es el primer objetivo del gobierno imperial. […] El control imperial opera mediante tres medios globales y absolutos: la bomba, el dinero y el éter (Negri & Hardt, 2002: 292). La amenaza permanente de la bomba nuclear como destructora masiva de vida sería el primer instrumento de control del comando imperial para dominar a la multitud. Dicha amenaza reduce los conflictos a guerras civiles bajo un enfoque policial. El dinero sería el segundo medio de control. A través de la pérdida de soberanía nacional con respecto a las monedas locales, el Imperio ejerce un control financiero mundial a través del dólar y el euro fundamentalmente. Ahora aparece el Yuan chino como un tercer actor en disputa por la hegemonía intra imperial aunque algunos se empecinan en ver a China como una alternativa al propio Imperio. Por último, el éter, como el instrumento más relevante de los tres, según Negri. El éter sería la comunicación desterritorializada como el principal elemento de vulneración de la soberanía nacional. Toda la ideología imperial se transmite por encima de las barreras nacionales a través de la comunicación satelital como el principal componente forjador de la hegemonía del sistema. La sociedad global de control Basándose en los aportes de Michael Foucault (2003) sobre la sociedad disciplinaria, Negri señala que en el tránsito de la modernidad hacia el Imperio también se transformaron las formas por las cuales se administra y se controla a la sociedad. Y digo las formas porque el control disciplinario no solo se mantuvo sino que se intensificó. Para el filósofo, las instituciones clásicas de la sociedad civil desde donde se ejercía todo el sistema de control disciplinario para producir las subjetividades que el poder requería para el buen funcionamiento de la sociedad, se han desvanecido o se están desvaneciendo –no queda muy claro los límites de la transición– también a la par de los cambios ocurridos. Durante la modernidad dichas instituciones como la prisión, la escuela, los asilos, los psiquiátricos, los hospitales, la fábrica e incluso el hogar, tenían
— 25 — una lógica propia que, mediante dispositivos disciplinarios, producían unas identidades específicas que servían funcionalmente al modo de producción. (Negri & Hardt, 2002) Con el pasaje al Imperio, todas estas identidades fijas y estandarizadas como si se trataran de productos en masa producidos en la fábrica, dícese del estudiante, el interno, el obrero, la ama de casa, el preso, etc… se convirtieron en un obstáculo para la movilidad y la flexibilidad de la nueva forma de producción postfordista. (Negri & Hardt, 2002) Así, en la sociedad de control actual no se requiere una producción de subjetividad fija basada en la identidad sino una subjetividad híbrida y modulante. Hoy el obrero fabril lo es también fuera de la fábrica, el estudiante lo sigue siendo fuera de la escuela, el insano fuera del psiquiátrico. Hoy la subjetividad es híbrida y las paredes de las instituciones clásicas modernas se han derrumbado. (Negri & Hardt, 2002) En esto consiste en síntesis la visión de Negri del paso de la sociedad disciplinaria de la modernidad a la sociedad de control postmoderna. Sin duda, los aportes de Foucault sobre la sociedad disciplinaria son muy interesantes en el marco de los estudios del poder que tan profusamente desarrolló. Ahora bien, no queda muy claro las delimitaciones del paso de la sociedad disciplinaria a la sociedad de control como aporte propio de Negri. Pareciera que exagera dicha transformación cuando metafóricamente señala que los muros de las instituciones clásicas disciplinarias se han derrumbado. Por supuesto, se entiende que se trata de una metáfora, no obstante, considero que falta una mayor explicación que constate mejor dicha transformación en el nivel de la sobre-estructura administrativa. A pesar de que el modo de producción ha sufrido unos cambios cualitativos con relación a la forma de producir que han llevado a la movilidad y a la precariedad al mundo del trabajo, no queda muy claro que los cambios en la sobre-estructura administrativa se hayan modificado en función de estos, como deja entrever el filósofo italiano. Las prisiones siguen ahí, al igual que los psiquiátricos, escuelas, fábricas, etc… Negri señala que, aunque esto es cierto, las lógicas de comportamiento y de disciplina se han modificado. Queriendo entender al filósofo, pareciera que todas las lógicas disciplinarias que antes se reproducían al interior de dichas instituciones ahora se reproducen por toda la sociedad de forma horizontal, sin ninguna barrera física. Es cierto que la mayor segmentación e hibridación de la sociedad producto del desarrollo desigual y combinado habido en las grandes ciudades, junto a la movilidad del empleo, de la mano de obra y de la precariza-
— 32 — La primera transición: el New Deal Luego de la Primera Guerra Mundial inter imperialista y la crisis económica de 1929, producto de la desproporción entre el nivel de la producción alcanzado y el subconsumo de los trabajadores, el capitalismo en su fase imperialista debía ser transformado. El imperialismo era un producto de la competencia y de la lógica metabólica del capital tendente a la expansión hacia el exterior de la relación capitaltrabajo. Dicha expansión al exterior, exportación de capital, era la respuesta a la crisis de realización en el circuito interno. Pero este imperialismo mostraba sus límites para que dicha expansión siguiera su curso debido al proteccionismo de los Estados imperialistas y a sus relaciones monopólicas con las colonias. El Imperialismo llevaba a la guerra mundial y a la crisis económica por la falta de administración global de la tasa de ganancia. El New Deal, nuevo acuerdo, fue la respuesta de EEUU a la crisis económica mundial pero, al mismo tiempo, resultó ser una política de transformación del capitalismo. El nuevo acuerdo consistió en combinar el taylorismo en la organización del trabajo, el fordismo en el régimen salarial y el keynesianismo en las regulaciones macroeconómicas de la sociedad por parte del Estado. (Negri & Hardt, 2002) Sin embargo, el peso de la trinidad que define al período, a diferencia de la fase anterior a la crisis mundial de 1929, recayó más en el keynesianismo y en el fordismo que en el taylorismo ¿Por qué? Porque la crisis de 1929 fue ya una crisis de sobreproducción auspiciada por los métodos tayloristas de trabajo en masa que desproporcionaron la relación producción-consumo a un grado crítico. El nuevo acuerdo añadía el fordismo como una estrategia de mayor disciplinamiento del trabajo pero con la motivación del fortalecimiento de los sindicatos y los salarios. El keynesianismo acrecentaba las competencias del Estado como agente regulador e impulsor de la demanda efectiva con el objeto de facilitar la realización del plusvalor. Esta estrategia que duraría hasta la crisis de 1973, coincidió con la fase de ascenso de la onda larga que define Mandel (1979) como Capitalismo Tardío. Dicho sistema fue exportado al resto de países capitalistas dominantes tras la Segunda Guerra Mundial. Mediante los acuerdos de Bretton Woods se inauguraba la hegemonía de EEUU y del dólar, y se aceleraba exponencialmente la construcción del mercado mundial y el Imperio como orden mundial emergente. El New Deal implicaba el primer golpe al imperialismo porque, mediante los acuerdos del GATT, se promovía el libre comercio que tendía a romper
— 33 — las relaciones coloniales de exclusividad entre las metrópolis y sus áreas de influencia. Para hacer efectiva dicha tendencia a ampliar el mercado mundial a través del comercio, era preciso incentivar el proceso de descolonización política y por tanto desmantelar la estructura geográfica imperialista. La creación de la ONU impulsó dicha idea iniciándose el proceso de descolonización que duraría unas tres décadas aproximadamente. No obstante, este fenómeno estuvo lleno de contradicciones. En el marco de la Guerra Fría se produjo contra tendencias, como la Guerra de Vietnam, que rompieron por momentos con la proyección constitucional imperial de EEUU para retomar la herencia imperialista europea (Negri & Hardt, 2002). Superado paradójicamente el obstáculo, por la derrota en la Guerra, el proceso de transición daría otro impulso cualitativo que significó en realidad un punto de inflexión hacia el Imperio. La causa de ello impulso resultó del proceso de descentralización de la producción a manos de las transnacionales. Mediante las actividades de las corporaciones transnacionales, la administración de la tasa de ganancia se desvinculó del poder directo de los Estados-nación dominantes y se creó una nueva división mundial del trabajo (Negri & Hardt, 2002). La crisis de 1971-73 El fin de la primera transición como exportación del proyecto constitucional estadounidense, coincidió con dos acontecimientos mundiales, el primero político, la Revolución de 1968, y el segundo económico, la crisis mundial iniciada en 1971 y estallada en 1973. Algunos autores desvinculan ambos acontecimientos como si no tuvieran ninguna conexión. Otros como Mandel (1983) o el mismo Negri (2002) los relacionan estrechamente. Todo depende de qué fecha le pongamos al inicio de la crisis que estallaría en 1973 como producto de la subida abrupta de los precios del petróleo. Dicha elevación generada por el embargo que la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) hiciera a los Estados que habían apoyado a Israel en la guerra del Yom Kipur, llevó a su vez a la inflación mundial de todos los productos terminados. Aquí se puede constatar cómo un hecho político puede influir en el desencadenamiento de una crisis económica como explicara Trotsky en sus debates con Kondratiev en los años 20 y que es retomado por Mandel (1983). Dicho acontecimiento influyó en una crisis que demostraría ser de curva larga. Es decir, la guerra de Yom Kipur catalizó el proceso del fin del crecimiento de la postguerra y dio inicio al período depresivo de la onda de esta tercera fase del capitalismo que Mandel llamó “Tardío”.
— 34 — Lo que quiero resaltar es que los factores exógenos afectan no solo al proceso de valorización en los períodos de crecimiento sino que también influyen en la fase de descenso y de crisis. Ahora bien, este factor externo debe ser visto como un catalizador de un proceso estructural inserto en la dinámica misma de la producción de capital. Como señalan Negri (2002) y Mandel (1983), los indicios del fin de la fase de crecimiento de la postguerra deben ubicarse en la segunda mitad de los años 60. Si Mandel hace énfasis en los elementos internos –composición orgánica del capital– que llevaron a la caída tendencial de la tasa de ganancia y por tanto a la crisis, Negri lo hace para resaltar los factores subjetivos de la lucha de clases como explicación de dicho achicamiento. En agosto de 1971, como un síntoma de que la crisis ya estaba servida, el presidente de EEUU Richard Nixon, desacoplaba el dólar del patrón oro, liberándose el proceso de devaluación del dólar y la dinámica de emisión de dinero ficticio que ya se había iniciado antes para sufragar los gastos de la Guerra de Vietnam. El dólar pasaría a ser un fetiche impuesto sin soporte real que explicara su valor y estabilidad más allá del respaldo en petróleo acordado en 1975 con la OPEP a cambio de otorgar seguridad nacional a dichos países. Segunda transición: de la modernidad industrial a la postmodernidad informacional Luego de la crisis de 1973, el proceso de transición hacia el Imperio daría otro salto cualitativo con el paso de la modernidad industrial a la postmodernidad informacional. Dicho salto se fue desarrollando progresivamente durante otros veinte o veinticinco años. (Negri & Hardt, 2002) Los años correspondientes a la fase de descenso de la mencionada onda larga. En esta etapa de recesión y decrecimiento se fue reconstituyendo orgánicamente el capital bajo la invención de una nueva tecnología automatizada aplicada al proceso productivo, la computacional o informacional, que fungió como base de un nuevo sistema de organización del trabajo, el toyotismo. Dicho cambio en el modo de producción fue facilitado por la derrota del ciclo de luchas que tuvo como pico a la revolución de 1968. Aquí, repito, los factores externos al proceso de producción aparecen como variable para la recomposición del capital y el inicio, algunas décadas después, de una nueva onda larga de crecimiento que duraría hasta la reciente crisis del 2008. Esta última transición finalizaría aproximadamente con el fin de la Guerra Fría y la caída de la Unión Soviética pero tenemos que advertir que este
— 35 — proceso de post-modernización económica no se completó de forma paralela al surgimiento de la sobre-estructura política actual. No hay una relación mecánica entre el proceso estructural y el sobre-estructural por la sencilla razón de que aún hoy la postmodernización está en pleno desarrollo en las economías subordinadas. Una de las consecuencias clave del tránsito de la producción industrial a la informacional fue la desterritorialización de la producción. Este proceso ya lo habían comenzado las transnacionales tras la Guerra de Vietnam, pero a medida que el nuevo paradigma productivo se iba consolidando en los quinquenios posteriores el fenómeno de la descentralización se intensificó exponencialmente. El control sobre el proceso productivo se centralizó y se centraliza aún en proporción inversa a la deslocalización de la producción. Entre más se descentraliza esta, más se centraliza el control desde ciudades globales como Nueva York, Londres o Tokio. Con respecto a la cooperación del trabajo, esta rompe su dependencia con la proximidad espacial y se vuelve potencialmente autónoma del capitalista que antes organizaba e imponía dicha cooperación como una forma de organización del trabajo más efectiva. (Negri & Hardt, 2002) Tendencia autónoma histórica del trabajador que solo en la sociedad postindustrial se convierte en real producto de la desterritorialización, y también de la desconcentración de la producción que permite romper los vínculos de proximidad espacial de la gran fábrica fordista. La base de esta economía informacional estaría constituida por las redes de comunicación globales. Un papel que también representarion los caminos romanos en la antigüedad y los ferrocarriles en la fase imperialista. La diferencia radica en que tanto los caminos romanos como las vías férreas solo jugaron un rol externo en la producción, extendiendo sus líneas de comunicación y transporte, mientras que las redes actuales son además el centro mismo de la producción. (Negri & Hardt, 2002) Trabajo Inmaterial Según Negri & Lazzarato (2001), el trabajo inmaterial comienza a hacerse hegemónico desde un punto de vista cualitativo a partir de esta última transición a la sociedad de la información. Este trabajo es multifacético como lo explican en el compendio de artículos llamado arriba referenciado. En relación con el tipo de desempeño realizado dentro de la producción este sería un trabajo intelectualizado. El trabajo del obrero se convierte más en una labor de control sobre todo el proceso. A través de la gestión de la información debe tomar decisiones distintas (Interfase) para solucionar los
— 36 — problemas. El trabajador debe comprometerse más con la empresa y asumir responsabilidades directas en la gestión. Dicho trabajo se realiza en la llamada fábrica difusa. Es decir, en ningún lugar centralizado. La función del empresario pasa a centrarse en hacer correr los distintos flujos de producción, circulación, consumo y deseo para capturar la plusvalía que recorre dicho flujo. El trabajo inmaterial es independiente y autónomo del empresario. El empresario debe más bien adaptarse a la cooperación social autónoma del trabajo inmaterial. Este transforma la relación entre producción y consumo. La mercancía es un producto ideológico que no desaparece cuando es consumido. La relación entre producción y consumo es establecida por la comunicación social entre ambas partes. Lo que se produce por tanto es una relación social. Esta evolución del trabajo trastoca la relación de antagonismo descrita en los Grundrisse de Marx (2007) y tan enfatizada por Negri hasta la era fordista. Al constituirse el obrero social en autónomo del proceso de producción, la contradicción de clase ya no sería “antagónica”, es decir, dialéctica, sino alternativa. Es por esto que el concepto de revolución también se modificaría. La ruptura con el capital sigue estando en la agenda pero no bajo los esquemas tradicionales leninistas. El éxodo colectivo representa la tendencia de los nuevos métodos de lucha para desprenderse del capital, ya que el trabajo inmaterial es productivo autónomamente y no necesita “supuestamente” del capital. (Negri & Lazzarato, 2001) Otro tipo fundamental de trabajo inmaterial es el trabajo afectivo que consiste en la interacción y el contacto humano. Este contacto puede ser real, como en los servicios de cuidados (salud), o virtual, como en la industria del entretenimiento. La base de este trabajo está definida por la manipulación de los afectos. Son inmateriales, no tanto por la forma de ejecutarlo, ya que puede ser corporal como el trabajo de un fisioterapeuta, un masajista o un enfermero, sino por el resultado, es decir, la sensación de bienestar, satisfacción o excitación. (Negri & Hardt, 2002) Este trabajo inmaterial afectivo puede ser trasladado a otras esferas como la propia del hogar donde generalmente la mujer ha tenido un rol histórico fundamental a la hora de producir y reproducir, a través de un trabajo concreto corporal, las relaciones sociales inmateriales de la familia basada en la generación de bienestar, cariño, amor, cuidados, etc. Estos tipos de trabajo inmaterial, junto con la informatización de los procesos industriales, están definidos por la inmanencia de la cooperación entre los mismos trabajadores, a diferencia de la antigua cooperación im-
— 37 — puesta por el capital en la sociedad industrial desde afuera del propio proceso productivo. Dicha inmanencia cooperativa relacional es la base de la potencialidad que tiene el trabajo para su autovalorización que podría llevarle a no depender del capital. (Negri & Hardt, 2002) Esta posibilidad potencial altera aún más a la ley de valor. Es decir, si esta habría sufrido durante todo el proceso de tecnificación industrial una modificación al trasladar la base del beneficio desde el trabajo vivo a la máquina, ahora, en la sociedad informacional o biopolítica como le gusta decir a Negri, la ley del valor se vacía aún más de contenido en vista de que el capital pierde virtualmente el control de mando sobre el trabajo debido a esta cualidad autovalorizante. Lo común y la lucha reformista La base del término economía biopolítica está atravesada por otro subconcepto, el llamado “común”. Para Negri (2011) el común está relacionado directamente con la autonomía frente a lo privado y a lo público, y también a la libertad como base para la producción de dicha riqueza. Pero una libertad invertida respecto a la asociada con la propiedad privada. Una libertad del común como sinónimo de multitud, sin controles de patentes ni de copyright. La lógica de la producción biopolítica no se ve constreñida por el concepto de escasez. “La producción biopolítica pone el bios a trabajar sin consumirlo” (Negri & Hardt, 2011: 288). Es decir, cuando se comparte una imagen o una idea por las redes de información o comunicación la capacidad productiva aumenta con el intercambio. De ahí el carácter cooperativo y autónomo de la producción del común. El común es una riqueza mayor que el salario por lo que la tasa del plusvalor sería la “expresión del grado de explotación por el capital no sólo de la fuerza de trabajo del trabajador, sino también de las potencias comunes de producción que constituyen la fuerza de trabajo social” (Negri & Hardt, 2011: 292). De esto resulta que la contradicción que expuso Marx entre el carácter social de la producción capitalista y el carácter privado de la acumulación se “torna cada vez más extremo en la era biopolítica” (Negri & Hardt, 2011: 292). Negri comenta que una tabla económica del común no puede ser creada en la forma en que lo hicieron Quesnay y Marx para las economías agrícola e industrial respectivamente. En vez de una tabla de intercambios de valores cuantitativos, el filósofo italiano propone una tabla de luchas cualitativas dividida en tres columnas, a saber: 1. Defensa y lucha de la libertad y la autonomía del trabajo: es decir, lucha del común contra el poder de mando sobre el trabajo. Según
— 38 — Negri, “la composición de la fuerza de trabajo posindustrial se caracteriza por una movilidad y una flexibilidad forzadas, por la falta de contratos fijos y de puestos de trabajo garantizados” (Negri & Hardt, 2011: 294), de donde se desprende la obligación de migrar tanto de un empleo a otro como de un país a otro. Sin embargo, el trabajo biopolítico no rechaza en sí mismo la movilidad y la flexibilidad como si añorara el trabajo rutinario y alienado de la fábrica fordista, sino que rechaza el control de mando externo sobre las mismas. 2. Defensa y lucha por una renta básica: el precariado de hoy no tiene una relación salarial constante con el capital y precisa de otras formas de renta para sobrevivir. La lucha por una renta básica para todos, independientemente del tipo de trabajo extra que se realice, garantiza una retribución a los trabajadores del común definidos por la productividad cooperativa y autónoma. Está más que justificada porque el capital se apropia del común a través de las estructuras jurídicas de la propiedad privada y por tanto, la renta básica no sería otra cosa que un salario social que ya es producido por la cooperación autónoma de los productores. 3. La defensa y la lucha por la democracia radical: como fundamento estable para la autonomía de la producción biopolítica y como transición comunista. Esto significa luchar por un programa reformista dentro del sistema, pues no existe la posibilidad de un exterior debido a la subsunción global de toda la sociedad en el capital. Un programa que sirva para llevar al límite al capitalismo y a la democracia representativa como régimen político global para completar la transición efectiva al comunismo. El socialismo ya demostró la imposibilidad de finalizar dicha transición debido a las contradicciones que supuso la necesidad de seguir acumulando capital sin capitalistas. La lógica metabólica del capital basada en la explotación y el control de mando no desaparece bajo la cobertura estatal de los medios de producción sino que tiende a llevar a la ley del valor a su máximo. (Negri & Hardt, 2011) Conclusión provisional Para Negri, la teoría del valor-trabajo queda “extinguida” en el proceso del desarrollo capitalista a medida que el capital produce formas de organización en la era posindustrial como reacción a la misma lucha de clases. Es decir, la ley del valor lleva a la ley del plusvalor y de esta a la lucha clases. Esta lucha obliga al capital a modificar la organización del trabajo. Esta modificación en la era informacional lleva a su vez a la extinción a la misma ley
— 39 — que originó todo. Pero paradójicamente Negri afirma que no desaparece la explotación. ¿Cómo se explica esto? No lo explica. Es verdad que la base de cálculo y del funcionamiento del sistema se ha reducido a tenor de los efectos prácticos de la ley tendencial al aumento de la composición orgánica del capital. Pero esto no significa que haya desaparecido el “tiempo de trabajo socialmente necesario para producir tanto las mercancías materiales como las inmateriales”. Si algún día llegásemos a un escenario donde los robots sustituyeran por completo al trabajo vivo del ser humano como productor de valor y plusvalor, entonces, quizás, podría estar de acuerdo con Negri en este punto. Pero realmente estimo que estamos lejos de esa virtualidad. Cuando digo “sustituyeran por completo” quiero decir que dicho proceso de robotización debería incluir la producción y la reproducción de los mismos, de tal manera que el trabajo vivo no aparezca por ningún lado. Porque si el trabajo vivo tuviera que producir los robots y reproducirlos, entonces la ley del valor seguiría vivita y coleando ya que la fuente del plusvalor resultaría, en última instancia, del trabajo vivo y la robótica solo transmitiría este a las mercancías como ocurre aún en la actualidad. Le diría a Negri que no se olvide que el valor es de por sí una sustancia inmaterial porque se basa en una relación. El valor es abstracto en sí mismo. Pretender medirlo con exactitud al igual que intentaron los economistas clásicos podría llevarle a lo mismo que a ellos, al abandono de la ley por la imposibilidad de dicha medición. La corrección de Marx a los economistas clásicos cuando introdujo el concepto “socialmente necesario” al tiempo de trabajo coagulado en las mercancías, rompía de hecho con la idea de tratar de medir el valor contenido en una mercancía en relación con su precio individual. Si dicha imposibilidad ya la advertía Marx en el siglo XIX, con mucha más razón hoy en día. Sin embargo, Negri no discrepa de Marx en el cálculo del valor por mercancía individualizada sino en función de la supuesta correspondencia entre los valores totales con los precios totales del mercado. Para Marx, dicha correspondencia existía y por tanto los precios, en última instancia, provenían del valor y no de la mayor o menor utilidad expresada por el comportamiento de los consumidores en el mercado como dicen los defensores neoliberales. Independientemente de que hoy en día exista o no tal correspondencia entre valores y precios totales, pues no estoy en condiciones de demostrar ni lo uno ni lo otro, considero que no se justifica la afirmación de que la ley haya desaparecido.
— 40 — Pongo en duda la afirmación de Marx sobre dicha concordancia porque en las últimas décadas, sobre todo desde que Nixon decidiera desacoplar el dólar del patrón oro, se inició una tendencia de los bancos centrales a emitir dinero ficticio sin soporte en la producción. Entiendo que este elemento distorsionó el funcionamiento de la ley y que por tanto pudo afectar considerablemente a dicha correspondencia. Dicho esto, la actualización de la ley del valor debe basarse en un estudio serio macroeconómico que arroje datos y cifras de los principales valores producidos en el mundo; de cómo y dónde se producen; de cómo y dónde se realizan en el mercado; y de cómo se redistribuye el plusvalor absoluto y relativo contenido en las mercancías a través de los distintos dispositivos que rodean al beneficio como el crédito, el interés, la renta, y la ganancia neta.
— 41 — Bibliografía Mandel, E. (1979). El Capitalismo Tardío. México: Ediciones Era (1983). La teoría marxista de las crisis y la actual depresión económica. http://www.rcci.net/globalizacion/2003/fg360.htm. Marx, K. (1971-2007). Elementos fundamentales para la crítica de la economía política (Grundrisse). Madrid: Siglo XXI. Negri, T & Hardt, M. (2002). Imperio. Barcelona: Paidós. . (2011). Commonwealth. Madrid: Akal. . (s.f). Valor y Afecto. La fogata. http://www.herbogeminis.com/IMG/pdf/Toni_Negri_valor_y_afecto.pd. Negri, T. & Lazzarato, M. (2001). Trabajo Inmaterial. Río de Janeiro: DP&A. http://www.rebelion.org/docs/121986.pdf. Rodríguez, R. & Martínez, F. (2016a). Poder e Internet. Un análisis crítico de la red. Madrid: Ediciones Cátedra. . (2016b). Desmontando el mito de internet. Barcelona: Icaria.
— 48 — una relación que puede disolverse en otro conjunto de relaciones y así sucesivamente. En la red telecivil toda cosa puede expresarse algorítmicamente en los términos de otra y así continuamente. Así es la superficie de reflexión posverdadera del circuito teleurbano, un juego de espejos, donde cualquier objeto o sujeto irrelacional resulta espejismo. Todo en el terreno tecnotelepolitano es número binario, un nodo de relaciones con sendos nodos de relaciones que respectivamente son ulteriores nodos relacionales, relaciones todas las cuales son cifras binarias, sin que existan términos relacionales que no sean asimismo sino nuevos grupos relacionales. Todo ello viene a hacer del casco ciberurbano un espacio bidimensional. La panrelacionalidad de Teletecnópolis puede calificarse como bidimensional, ya que todo ahí es plano: ninguna relación de cosas es más alta o más baja, más o menos profunda que otra. Y es que ninguna dimensión hay por encima del lenguaje-máquina. Ni por debajo. En el plano digital no hay propiedades intrínsecas, naturalezas originarias, fundamentos auténticos, verdades mayúsculas. No caben las metáforas de profundidad a la hora de describir ese entorno numérico, puesto que consecuentemente todo ahí es efecto de superficie. Tan “superficial” resulta el dominio cibermunicipal que no cabe distinguir entre un objeto de esa superficie y el lenguaje que lo describe: no hay una propiedad del objeto y luego un predicado con el que describir lingüísticamente esa propiedad. Careciendo de un referente profundo, en la hiperretícula informacional teleurbana no hay distinción fuerte entre cuestiones de hecho y cuestiones de lenguaje, lo mismo es el objeto que el lenguaje que lo expresa, nada se interpone entre el lenguaje y su objeto. No hay ningún espacio para la naturaleza de un objeto, para sus propiedades más íntimas, para su interior. Ni tampoco es el lenguaje el lugar de su predicación exterior, no están los predicados en ningún lugar extrínseco a la espera de encontrar su propiedad intrínseca. Lo que hay son posverdades, signos cuyo referente es otro signo, una entidad siempre artificial, siempre extrínseca. En el tránsito teletecnopolitano desaparece, en consecuencia, la distinción alética entre interior y exterior o arriba y abajo. Ahí, similarmente a un grabado de Escher, propiedades y predicados se encuentran en el mismo sitio y a la misma altura, en la superficie de ese mismo lenguaje donde se encuentran disueltos el objeto y el sujeto, donde el problema de la “verdadera” identidad está “resuelto”. El lenguaje-máquina, cifra del flujo digital teleurbano, ya no es un medium entre el sujeto y el objeto, donde el primero se representa al segundo en su verdad correspondiente, sino una herramienta, un utensilio de configuración, una máquina ampliadora. Tal mecanismo será más humano cuanto más útil, cuanto mejor funcione favoreciendo la ampliación de la teleciudadanía, y cuantos más humanos amplíen el mecanismo, esto es, accedan a él y lo manipulen. Significando “humano” no ya conformidad con una naturaleza o propiedad intrínseca de los miembros de la especie sapiens, sino las
— 49 — distintas alternativas autodescriptivas de esos miembros en el lenguaje¬máquina. Y es que en Teletecnópolis “una forma humana es preferible a otra cuando es capaz de integrar mayor pluralidad de diferencias” (Echeverría, 1994: 131). Y esa actividad de ampliación de la telecivilidad es una operación retórica. La sociedad teleurbana no sabe nada de “verdad”. El ágora digital no separa las estrategias discursivas de las verdades universales, no distingue entre las prácticas sociales y lo que las transciende: lo único que puede transcender una estrategia discursiva es otra estrategia discursiva, así como lo único que puede transcender una práctica social es otra práctica social. El flujo informático es una “cinta de Möbius” sobre cuya superficie flota un “barco de Neurath”: los enunciados numéricos que componen el fluido binario no pueden ser confrontados con ningún hecho “sólido” fuera borda, con ninguna “realidad” externa. Cuando navegamos por la corriente telemática, lo hacemos dentro del lenguaje-máquina como marineros a bordo de un navío que ha de ser reparado constantemente con los materiales que lleva encima sin posibilidad de tocar puerto seguro con dique seco. Se trata de una singladura sin fundamento lineal, de un periplo en el desfundamento reticular. En el derrotero cibernáutico no hay salida del lenguaje que performativamente lo configura, la verificación acontece dentro del lenguaje mismo: si una proposición funciona en el lenguaje-máquina, esa proposición es “verdadera”. No es la correspondencia lo que proporciona el rumbo de la verdad. Si se quiere seguir hablando de “verdad”, entonces se tratará de una verdad que sale a flote por coherencia, sólo porque unas verdades son más coherentes con otras verdades previamente asumidas como tales. Así de incierta es la navegación en la posverdad. Esa incertidumbre es índice de estar surcando las procelosas aguas de la retórica, cuya suerte es paralela a la de la técnica. Así como queda fuera de planteamiento el problema de la confrontación entre tecnofobia y tecnofilia cuando lo natural ya no es independiente de lo tecnológico, desplazándose entonces la cuestión de “técnica sí/ técnica no” por la de qué técnicas usar en lugar de qué otras técnicas, análogamente tampoco la cuestión ahora es la de confrontar racionalidad con retórica, sino la de por cuál racionalidad optar frente a qué otra racionalidad. Pero claro, plantear las cosas en términos de racionalidades, en plural, ya es lo mismo que plantear las cosas en términos de qué retórica frente a qué retórica adoptamos. Ahora bien, de la retórica no escapamos. He aquí, en cuanto técnica intelectual de discriminación de verdades coherentes entre sí, la emergencia de la retórica como valor en la teleurbe digital. En efecto, suprimidas las condiciones de posibilidad que permitían la confrontación entre razón y persuasión, entre la lógica de la demostración y la retórica o lógica de la argumentación . Disueltos los presupuestos que se-
— 50 — paraban el pensamiento de su expresión, la verdad de su enunciado, el contenido de la forma, la retórica deja de ser un disvalor, un valor negativo, un antivalor, para, a falta de un referente natural externo al espacio telemático, presentarse como el valor de una racionalidad hecha a la medida de quien no es como los inmortales, una razón humana, máxime si entendemos el ciberespacio como una dimensión social, no como un medio de comunicación, que también, sino como un espacio de acción o intervención social, como una ciudad: Teletecnópolis. Y es que al entrar en la teleciudad se difuminan las cesuras entre (la meliorativa) validez genuina y (la peyorativa) manipulación retórica. De hecho, “manipulación retórica” ya no mienta nada vituperable, sino que se refiere a una operación técnica más, orientada en este caso a ganarse la adhesión del ciberauditorio, esto es, a fomentar la congruencia entre las verdades presentadas a una telerred social y las verdades ya previamente asumidas por esa telerred, entre la posverdades y las “preverdades”. Una vez que la razón ya no tiene el respaldo de una autoridad natural, extradiscursiva, que ya no es fuente de jerarquía, se convierte más modestamente en el proceso de puesta de acuerdo mediante la persuasión de los que atienden a ella. Ciertamente, en el ágora digital desaparece el “mejor argumento” como aquel que se ampara en la autoridad de una insoslayable evidencia , de una necesidad discursiva objetiva, pues en Teletecnópolis no hay obediencia a una autoridad suprahumana, a una objetividad situada extra(tele)muros y capaz de dirimir entre los distintos argumentos. Ahí el mejor argumento, aunque la expresión “mejor argumento” exhale trasnoche, sería simplemente el que lograse mayor adhesión, más confianza, más coherencia y consiguientemente menos dudas de esas que reclaman un tribunal externo, un tribunal del que dramáticamente carece la ciudad electrónica. No podía ser menos, pues en la ciberciudad no se da el orden natural de razones que pudiera avalar un argumento sobre otro, de modo que la racionalidad humana se reduce a un compartir creencias y deseos que desaconseje el recurso a la violencia: la racionalidad no puede ir más allá de un sensus communis. Así que, frente a la relevancia natural o intrínseca, en Teletecnópolis son relevantes aquellos argumentos eficaces, en el grupo con que uno se identifica, a la hora de producir acuerdos comunitarios, pues fuera de ese eventual consenso , no hay ninguna otra validez. Y es ahí donde, frente a la polis deseada por la incriminación platónica de la retórica, una polis autoritaria y totalitaria, “natural”, cabe pensar en la introducción de estrategias democráticas en Teletecnópolis, sustituyendo las metáforas verticales por una metafórica horizontal. Así, contra las imágenes de “profundidad”, se puede potenciar la superficialidad del mundo digital mediante metáforas de amplitud. Y es que donde sólo hay autoridad humana la teológica esperanza de salvación sólo puede secularizarse como
— 51 — esperanza de democratización, es decir, de ampliación del derecho de ciudadanía y de los derechos de la ciudadanía teletecnopolitana. En efecto, un sujeto puramente relacional no puede ser salvado, no hay redención para una serie múltiple de identidades dispersas, para los diversos yoes que componen la “identidad” en la ciberpolis. Pero sí se pueden arbitrar medidas que agilicen esa desmultiplicación del sujeto o que, por el contrario, la lastren. Se pueden incorporar nuevos yoes a Teletecnópolis y hacer que los viejos yoes se multipliquen o, en cambio, se podrá optar por profundizar la brecha digital y hacer que los yoes permanezcan máximamente concentrados. Se podrá elegir entre avanzar hacia una democratización mayor del casco tecnopolitano o hacia su control autoritario. Estas son opciones de valor, que en el teleurbanismo habrán de implementarse en cualquier caso retóricamente, esto es, mediante una racionalidad expandida al incorporar en su seno los procedimientos lingüísticos de la persuasión. Ahora bien, y aquí aparece la retórica ella misma como valor, el aceptar que la cuestión de los valores en el ágora digital ha de obedecer a mecanismos retóricos ya supone eo ipso una opción de valor. Y una opción de valor democrático, que hace del yo relacionalmente ampliado, de la extensión del artificio de lo humano, de la humanización de la sociedad digital, una opción axiológica, una deseable dignidad. La opción por la retórica es una opción por las tecnologías del yo, por la idea de que Sapiens y su racionalidad son algo abierto, plástico o proteico, en vez de optar por asumir una naturaleza humana clausurada. Preferir la retórica como valor es no presumir la “edición de lujo del hombre” frente a la cual estarían después las varias ediciones finitas, llenas de erratas, falseadas y mutiladas, es no obligarnos a duplicar verticalmente la humanidad a partir de un fundamento o posibilidad de la misma desdoblando mundo y mente, y asimismo mente y cuerpo. Optar por la retórica como valor es hacer una opción más sencilla, más simple, y más económica, que no fuerza a pagar el precio de pretender ser como dioses, y que se limita a reconocer pragmáticamente que lo que sea la verdad la hacen a la vez mente y cuerpo, que, en la “aldea global”, son una sola cosa. Y es que, frente a esa razón teorética, abstracta y formal, la racionalidad se hace retórica cuando se descubre práctica, concreta y material, esto es, cuando se descubre indisociable del cuerpo (Galimberti, 2014). Ésta es la primera metáfora de ampliación que quizá conviniera emplear teleurbanamente, la que dilata la razón ampliándola a sentimientos y a emociones y a las pasiones del cuerpo desterrando sus pretensiones de verticalidad. Así el alma ya no sería lo vertical del hombre, sino la horizontal memoria de las operaciones técnicas, de las rutinas del éxtasis. La razón, por consiguiente, no pasaría de ser sino la interiorización de la técnica necesaria al cuerpo y como tal un resultado de la falta de naturalidad humana, un producto téc-
— 52 — nico, cuyas marcas, por otro lado, se graban hoy en un lugar autónomo respecto del cuerpo natural, en el telecuerpo digital (la memoria hoy es externa al organismo de Sapiens y como tal ajena a su inteligencia). Esto es casi corolario de la aceptación de la técnica como condición de la existencia humana. Ampliar la personalidad moral o la teleciudadanía de los ciudadanos a los bárbaros, de los libres a los esclavos, de los píos a los impíos, de los hombres a las mujeres, de los blancos a los de color, de los sanos a los “insanos”, de los heterosexuales a los homosexuales, de los humanos a las bestias, no ha sido una operación conforme a una naturaleza enajenada que por fin se les haya devuelto a sus legítimos titulares, sino destilado de una imaginación metafórica superlativamente poderosa, de un agudísimo ingenio, de una retórica muy hábil y valiosa, que, lejos de presuponer la universalidad teleciudadana, la va creando (Marín-Casanova, 2018). 3. Conclusión: la retórica como valor teleurbano emergente La plasticidad que ofrece la sociedad digital es espectacular y va confirmando el giro semiótico del pensamiento, el paso del paradigma de la conciencia al paradigma del signo, que ya se anunciaba en la frase de Nietzsche, según la cual el lenguaje es “un ejército ambulante de metáforas, metonimias y antropomorfismos”, una frase en la que resuena el eco de Herder retumbando que “nuestra razón se forma sólo por medio de ficciones”. Así es, en el “ficticio” mundo semiótico digital, donde es máximamente patente la ausencia de referencias de conducta “natural”, se vuelven extremadamente importantes las estrategias retóricas de la inteligencia, los usos prácticos de la racionalidad, y, en particular, las cuestiones atinentes al “cómo” antes que al “qué”, es decir, al procedimiento antes que a la substancia del hacer, sobre todo, al procedimiento de ampliación horizontal de la telehumanidad frente al esencialismo de responder qué sea eso de la humanidad. Ello no puede ser menos cuando en la ciudad informacional se ha revelado superfluo, superficial, el fundamento-verdad. Si no hay objeto ni sujeto irrelacionales, queda inutilizado el conciencialismo que cifraba la verdad en la evidencia interior, y, antes al contrario, se activa el desplazamiento de la verdad hacia la superficie exterior, con lo que se asiste en Teletecnópolis al predominio del momento del proceso sobre el momento intuitivo, del momento de la comunicación pública sobre el momento de la visión interior de la verdad. Y es que donde toda acción es interacción, interactividad hipervinculada, es inevitable el énfasis público de lo verdadero: llegar a la verdad ya no tiene nada que ver con la intuición absoluta de la cenital luz interior, sino con llegar a la luz panorámica de las suposiciones compartidas, que más que verticalmente evidentes se manifiestan como horizontalmente obvias, pues ya no precisan de interrogación alguna, constituyen el horizonte corriente
— 53 — del, por lo demás, siempre histórica y culturalmente determinado lenguaje o lógos común, el sensus communis, tejido y retejido continuamente con filamentos retóricos. De forma que la posverdad es un hecho axiológico, por así decir, “ético–democrático”: el momento de la verdad en la teleurbe digital no está en la verificación de sus enunciados, sino en el “informe público”, informe que se rinde a ese sentido o fluido de conciencia-lenguaje corriente, y, por tanto, el momento de la (pos)verdad está caracterizado, con profusos coloridos pragmáticos, en términos de textura retórica (Marín-Casanova, 2015a). He ahí, en que Teletecnópolis exige el uso público de la razón, la rehabilitación de la retórica, la retórica como valor emergente en la era de la información. Por supuesto, siempre habrá “señores del aire” que harán uso de esos términos, de las estrategias retóricas, para pretendiendo argumentar de modo “natural” defender posiciones de autoritarismo político, moral o epistémico, teleseñores que utilicen el valor de la retórica en compañía y favor de otros valores que no compartamos o disvalores —es sabido que valores y verdades no son enteramente compatibles entre sí—. Pero eso no hace eo ipso de la retórica un disvalor, siempre y cuando, claro es, prefiramos los nada naturales valores democráticos. Allí donde éstos se aprecian como propios, no se experimenta espanto alguno ante una racionalidad atenta a sus condicionamientos circunstanciales históricos, tecnosociales y tecnopolíticos, ni se considera que la persuasión sea algo propio simplemente de la atmósfera individual y subjetiva, y, consiguientemente, incomunicable, mera sugestión. Tampoco nos consideramos irracionales, por tanto, cuando tenemos una opinión, siempre verosímil, probable o plausible, pero nunca verdad demostrada. Antes al contrario, si valoramos la democracia, valoramos positivamente el discurso retórico-persuasivo, que mira por la adhesión y el consenso de los participantes, porque creemos firmemente que en los asuntos humanos, los teletecnopolitanos particularmente, jamás poseemos la verdad, que a lo más que podemos aspirar es a la verosimilitud de la posverdad, la cual no nace de demostración alguna, sino de la argumentación responsable, una argumentación que nunca viene obligada por la necesidad o evidencia del dato “natural”, sino aconsejada por la libertad “posnatural” de una razón insuficiente, cuya respuesta al problema requerirá en todo caso de elección, y, por tanto, de valor (Marín-Casanova, 2002; 2003).
— 54 — 4. Referencias bibliográficas Baudrillard, J. (1987). L’extase de la communication. L’autre par luimême (pp. 11-26). Paris: Galilée. Blumenberg, H. (1996). Wirklichkeiten in denen wir leben. Stuttgart: Reclam. Castells, M. (1996). La era de la información. Madrid: Alianza. Echeverría, J. (1994). Telépolis. Barcelona: Destino. Echeverría, J. (1999). Los señores del aire. Telépolis y el tercer entorno. Barcelona: Destino. Galimberti, U. (2014). Il corpo. Milano: Feltrinelli. James, W. (1995 [1907]). Pragmatism. A new name for an old way of thinking. New York: Dover. Marín-Casanova, J. A. (1999). The rhetorical centrality of Philosophy. Philosophy and Rhetoric, 32/2, 160-174. Marín-Casanova, J. A. (2002). La Retórica como valor emergente en el tercer entorno. Argumentos de razón técnica. Revista española de ciencia, tecnología y sociedad y filosofía de la tecnología, 5, 85- 112. Marín-Casanova, J. A. (2003). El valor de la técnica. Isegoría. Revista de filosofía moral y política, 29, 139-158. Marín-Casanova, J. A. (2006). La superficie digital. Argumentos de razón técnica. Revista española de ciencia, tecnología y sociedad y filosofía de la tecnología, 9, 63-85. Marín-Casanova, J. A. (2015a). Retórica, técnica y pragmatismo. Opción. Revista de Ciencias Humanas y Sociales, XXXI (76), 163-187. Marín-Casanova, J. A. (2015b). Del árbol a la Red: hacia una retórica del conocimiento reticular. Utopía y Praxis Latinoamericana: Revista Internacional de Filosofía Iberoamericana y Teoría Social (Monográfico dedicado a “Las comunidades de conocimiento y acción en el ciberespacio”, editado por J. A. Marín-Casanova), XX (69), 11- 34. Marín-Casanova, J. A. (2016). La innovación epistémica reticular. Opción. Revista de Ciencias Humanas y Sociales, XXXII (80), 112-140.
— 55 — Marín-Casanova, J. A. (2018). Tecnoimagologías mundanas. De la imagen como realidad a la realidad como imagen. En C. Marta-Lazo, Nuevas realidades en la comunicación audiovisual (pp. 309-323). Madrid: Tecnos. Negroponte N. (1995). El mundo digital. Barcelona: Ediciones B. Perelman, Ch. y Olbrechts-Tyteca, L. (1952). Rhétorique et philosophie: pour une théorie de l’argumentation en philosophie. Paris: P.U.F. Perelman, Ch. (1989). Logique ou rhétorique? Rhétoriques (pp. 63–107). Bruxelles: E.U.B. Rodríguez de las Heras, A. (1992). Navegar en la información. Madrid: Fundesco.
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— 57 — CAPÍTULO V O ESTATUTO HUMANO (I)LEGAL NA UNIÃO EUROPEIA: DISCURSO VERSUS PRÁTICA (I)LEGALIDADES, POLÍTICA(S) E EDUCAÇÃO PARA OS DIREITOS HUMANOS: A UNIÃO EUROPEIA E AS RELAÇÕES INTERNACIONAIS Ana Campina Universidade Portucalense Infante D. Henrique Resumo A presente pesquisa baseia-se no hiato que existe entre o discurso e a prática, o contexto / a realidade perigosamente dissimulada através da manipulação da informação e, consequentemente, da Opinião Pública. A União Europeia (UE) tem atuado culturalmente no sentido da transparência jurídica, no entanto, com diversos entraves da mais diversa natureza e proveniência gerando sérias divergências entre a retórica e a prática. E se a UE enfrenta sérios e complexos problemas Humanos / Sociais que reivindicam mais do que legislação, mas a assunção das reais circunstâncias e dos inerentes problemas que deverão gerar uma ação concertada entre todos os membros da Organização, e das Relações Internacionais que vejam mais além. Importa assumir que a retórica política, jurídica, judicial, económica, social e cultural é frequentemente díspar da ação, com graves consequências para os cidadãos. O mais gravoso que é esta disparidade se revela da pior forma promovendo violações aos Direitos Fundamentais e Humanos o que exige uma intervenção. Apesar da mudança de paradigma relativa a estes Direitos, certo é que na génese desta dicotomia discurso/praxis encontramos diversas causas/consequências: o terrorismo e as medidas de segurança extremas à escala internacional; a proliferação do “renascido” antissemitismo; os elevadíssimos níveis de atos de xenofobia, racismo e a discriminação; a intitulada “Crise dos Refugiados” e tudo quanto lhe está adjacente; a crise económica conducente à situação de pobreza agravada; a ausência de capacidade social para compreender, interpretar e (re)agir em conformidade com as necessidades frente à violência e violações de Direitos. Nesta conjuntura, a pressão política, social, económica e cultural é muito elevada, os “poderes” demasiado importantes adentro dos limites da lei objetivando a “arte de governar”. Por isso, é simples compreender que o diagnóstico é simples, científico, as medidas a adotar são simples e objetivas de implementação exequível com consequências de curto prazo e de abrangência transversal. Na análise da retórica oficial da EU, jurídica, judicial e dos atores, principalmente políticos; da retórica dos Media que adotam um posicionamento interno e internacional, em particular relativo aos Direitos Humanos. A necessidade de Educação dos e para os Direitos Humanos urge, nomeadamente adentro da perigosa distância entre o discurso (oficial e oficioso) e a praxis com prejuízo para a promoção, proteção e defesa dos Direitos Humanos que diverge da necessidade de alterações jurídicas, mas implementação da lei, identificação dos verdadeiros problemas e contextualização das ações mais eficazes e duradouras. Palavras-Chave Direitos Humanos – Discurso – Educação – União Europeia – Praxis
— 64 — duras, complexas e em muitos momentos quase utópicas), tal como o conhecimento da sociedade e dos seus Direitos (Humanos e Fundamentais), das estratégias e da sua proteção e todos os problemas denunciados. A conhecida necessidade de intervenção para a democratização, no que concerne aos valores humanos, visando a proteção dos seres humanos, visando a resolução de problemas maiores. É um efetivo estado da arte numa sociedade mundial que deixa em aberto dificuldades, as quais necessitam de ação. Esta deve ser uma missão de e para todos, mas infelizmente milhões de seres humanos não têm acesso ou informação suficiente, que não receberam nenhuma, ou insuficiente, educação para serem protetores, promotores ou ativistas de Direitos Humanos. Não há movimentos excecionais que acionem a cidadania ativa e a ação humana responsável como missão. Esta não é uma constatação surrealista, mas somente a necessidade de implementação da lei internacional. Este é um papel integrante das Relações Internacionais, desenvolvido em diferentes âmbitos: organizações, estados e movimentos especiais que poderão ser concertados adentro dos mais importantes valores que deverão suportar as relações. No entanto, a história tem demonstrado que os seres humanos têm capacidade de uma mudança radical dos melhores e dos piores atores no que concerne à sua própria proteção. De facto, apesar de todas as dificuldades e entraves, a Humanidade mostrou que quando há um desejo verdadeiro e legítimo, com estratégias definidas, numa junção de necessidades e dos mais poderosos promotores, poderá levar tempo (a longo ou curto prazo) mas é possível alcançar diferentes, parciais, mas positivos, resultados. A ação é a “chave”. Conclusões Se a “corrupção é uma dificuldade que se conjuga com as consequências de certa mentalidade, política cultural, geopolítica e desenvolvimento económico” , a presente investigação científica permite afirmar que a Educação para os Direitos Humanos é um dos suportes mais importantes/ “Chave” para o desenvolvimento da Democracia nos mais distintos contextos e complexas realidades sociais, tal como, suporta a mudança de perceção e interpretação do que são efetivamente os Direitos Humanos, a necessidade de denúncia e luta contra a violência, violações e sofrimento humano. Esta é a missão de todos os atores no âmbito das Relações Internacionais, como um audacioso e difícil processo, cuja complexidade está “contaminada” pela mais árdua caraterística: os interesses paralelos e manipulações negativas, mas ninguém (indivíduos, Instituições, Organizações e Governos) poderá abandonar este desafio, complexo e moroso, objetivando ultrapassar os
— 65 — mais diversos obstáculos, sendo possível proteger e promover os Seres Humanos. De facto, se acreditarmos e vivermos a Democracia, poderemos compreender o poder político nas suas responsabilidades, mas se todos somos “políticos”, temos que assumir a nossa responsabilidade como cidadãos, como humanos. Assim, poderemos concluir que necessitamos ir “além” das teorias para que os Direitos Humanos sejam uma realidade vivida por tantas pessoas quanto possível. Por fim, a presente investigação permite identificar o problema da legalidade e das necessidades sociais, numa dicotomia que contribui negativamente os seres humanos em três dimensões: política, legal e educacional. A União Europeia dispõe de toda as estruturas - legal, social, cultural, de políticas e política – para proteger e promover os Direitos Humanos, não só no seio da União Europeia e dos seus estados-membros, mas no que se refere às Relações Internacionais. De acordo com o sistema das Nações Unidas, o qual está integrado na filosofia e comportamento da União Europeia, apesar de toda as violações dos Direitos Humanos que enfrenta, dos ataques terroristas, violências e descriminações, (etc.), denunciadas, ou não, apesar da perigosa informação manipulada, conscientemente ou mesmo por ações “naïf”, o que justifica a necessidade urgente e emergente de implementar uma estratégia de educação, prevenindo o crescendo de comportamentos contra estes direitos e as violências, tendo por fim a promoção de conhecimento que permita uma compreensão e interpretação das competências, desenvolvendo uma verdadeira democracia e cidadania, apoiada incondicionalmente nos Direitos Humanos.
— 66 — Referências Bibliográficas Cunha, P. (2003). Direitos Humanos: Teorias e Práticas. Coimbra: Almedina. Fukuyama, F. (1992) O fim da história e o ultimo homem. Lisboa: Gradiva. Kagan, R. (2017) “Is the democracy in decline? The Weight og Geopolitics”: article in https://www.brookings.edu/articles/is-democ- racy-in-decline-the-weight-of-geopolitics/ accessed June 4, 2017. Kornelsen, L. (2014) Stories of Transformation: Memories of a Global Citizenship Practicum. Canadá: ICIE. Maalouf, A. (2009) Identidades Asesinas. Madrid: Allianza Editorial. Maquiavel, N. (2015) O Príncipe. Lisboa: Bertrand Editora. Marshall, T. (2016) Prisioners of Geography. London: Elliot & Thomson. Moury, C. (2016) A democracia na Europa. Lisboa: Fundação Francisco Manuel dos Santos. Radu, M. & Végh, Z. (2017) Frontiers of Democracy: Embebing Democratic Values in Central and Eastern Europe. Hungary: Central European University. Ramonet, I. (1997) Geopolítica do caos. Rio de Janeiro: Editora Vozes. Sartori, G. (2003) La sociedad multiétnica. Madrid: Taurus. SCOPE2017 http://www.scienceofpolitics.eu accessed August 10, 2017. SCOPE2017, Whitehead http://www.scienceofpolitics.eu/scope-2017/keynote-Whitehead accessed August 10, 2017.
— 67 — CAPÍTULO VI LA CONSTITUCIÓN IDENTITARIA DE LA COMUNIDAD GAY EN MÉXICO A TRAVÉS DE SUS DISCURSOS AUTORREFERENCIAL E IDENTITOCOMUNITARIO Agustín Madrigal Cruz Universidad de Guadalajara Presentación El presente trabajo presenta los avances de un proyecto de investigación en curso que busca analizar elementos identitarios de la comunidad gay en México (CGM) identificables en sus discursos, eligiéndose dos que dicho grupo comparte: el autorreferencial, que incluye a una serie de expresiones y discursos que hablan sobre ellas, que refieren a miembros del grupo designándolos por tipos; y el identitocomunitario, un discurso sobre el grupo y su constitución (criterios de pertenencia, características de sus integrantes). Se asume que la identidad del grupo, en tanto conjunto de creencias y modelos mentales fundamentales que este comparte, se manifiesta y es rastreable en estos discursos endógenos comunitarios, y que hay en ellos creencias vinculables con ideologías presentes en la sociedad occidental en su conjunto (androcentrismo-heterosexismo). Actualmente, el trabajo realizado se encuentra en mitad de la fase de campo, con algunos resultados alcanzados. Se expone primero el desarrollo del problema de investigación, implementando para ello conceptos extraídos del marco teórico, y luego el diseño metodológico, en forma sucinta. Finalmente, se presentan algunas reflexiones sobre los resultados observados.
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— 69 — 1. Algunas materializaciones de la identidad de la comunidad gay en México y el discurso como materialización central Como toda comunidad, la CGM posee rasgos que señalan, delimitan, simbolizan, representan su identidad. Algunos de estos rasgos son objetos (la bandera del arcoíris o el escudo del triángulo rosa invertido, por ejemplo – Marcial y Vizcarra, 2010, pp. 64-69–); elementos estéticos y artísticos, lugares de reunión (bares, antros, cafés, restaurantes etiquetados como gay friendly), momentos históricos, y eventos públicos específicos. Si bien el uso del término comunidad para referir al conjunto de individuos con preferencia sexual homosexual es muy frecuente, existen homosexuales que no pensarían en sí mismos como integrados en una comunidad, en el sentido estricto del término. En esta investigación, se adopta la aplicación que realizó Laguarda (2007) del concepto de comunidad imaginada de Anderson (1993) para el estudio de la comunidad gay de la Ciudad de México. El concepto de lo comunitario de Anderson se fundamenta en la idea de que el sentido de pertenencia a un determinado colectivo (llámese nación o comunidad) se genera sobre la base de concepciones que los miembros de dicho colectivo comparten, aunque no estén reunidos en el mismo espacio-tiempo, en torno al lenguaje, los símbolos, los límites y la soberanía como identificativos. En ese sentido, una compartición intragrupal de elementos que apoya como una columna la identidad del grupo y la delimita. Entre los rasgos identitarios de la CGM, resultan centrales las expresiones que comparten sus miembros y funcionan como una especie de código interior de referencia con que ellos hacen alusión, por ejemplo, a roles y actividades sexuales (términos como activo, pasivo, botomero, inter, cachar granizo, mendigar la caricia); centros de reunión (lugar de encuentro o lugar de ambiente); actividades (jotear, chichifear, chacotear, metrear); o niveles de aceptación o expresividad de la orientación homosexual (obvia/o, discreto o closetero), entre otras. Estas expresiones pueden ser entendidas como discursos a partir del concepto de discurso de Van Dijk (2001): “un evento comunicativo específico, en general, y una forma escrita u oral de interacción verbal o de uso del lenguaje, en particular” (p. 192). Así entendidos, esos discursos-ex- presiones comunitarios sirven como significantes (términos, emisiones orales o escritas que refieren a algo) y dan significado (transmiten sentido, connotación y denotación) a las interacciones discursivas en que son usados entre miembros de dicha comunidad (un específico contexto). Entre las expresiones de la CGM que aquí consideramos como discursos, se encuentra una serie de ellas con las que miembros de la comunidad en cuestión se refieren a otros miembros de la propia comunidad. Son expresiones
— 70 — mediante las cuales se realiza una tipificación –designan “tipos de gays”– a las que denominamos autorreferenciales: con ellas, la comunidad se refiere a sus propios integrantes. Las expresiones o discursos autorreferenciales mencionados están ligados a roles sexuales, a actitudes (gestos, tonos de voz), a fisionomías (presencia o ausencia de masa muscular) o a decisiones en torno a la imagen personal (uso de peinados y tintes, accesorios, vestimenta) con énfasis en su identificación como rasgos masculinos o femeninos. Algunos ejemplos de estas expresiones son la musculoca, la pájara, el mayate, el chacal, el lobo y el oso. El uso de las expresiones-discursos autorreferenciales está presente en el lenguaje cotidiano, y también en foros, redes sociales y aplicaciones digitales dirigidas a la comunidad LGBTTTI. Puede observarse que en páginas de Facebook o Twitter creadas para esta comunidad, en la aplicación Grindr (destinada a encontrar pareja, y exclusiva para la misma comunidad), y en foros virtuales utilizados por la CGM, su uso parece ir en aumento y estarse diversificando. También han sido documentadas en obras académicas relativas a dicha comunidad (Laguarda, 2010; Eller, 2013); en obras de la llamada literatura gay mexicana (la novela El vampiro de la colonia Roma, de Luis Zapata – 2012–, y el cuento “Gatos pardos”, de Iris García –2012–); en productos audiovisuales (videos de los llamados youtubers gays, y la serie audiovisual Con lugar, emitida en la plataforma Youtube –Con lugar, 2017–); en productos culturales, como la lotería de Felix D’eon (ver: http://felixdeon.com/latino), o la historieta titulada SoyRitchie (ver: http://www.homosensual.mx/ocio/ritchie11/); así como en blogs (ver: https://lencheando.wordpress.com/2011/06/29/que-es-un-mayate-en-el- ambiente-gay/). 2. El discurso autorreferencial como una totalidad Las expresiones autorreferenciales de la CGM están presentes también en discursos que hablan sobre ellas y que, por lo regular, tienen la función de explicar a qué refieren dichas expresiones (una especie de reflexión oral metadiscursiva, emisión de discursos sobre los discursos de la comunidad). Se asume que sin mediar una explicación en torno a ellas de parte de los ya iniciados en la comunidad y sus prácticas discursivas, el carácter endógeno de estas expresiones haría difícil que un no integrante de la comunidad conociera sus significados. Es decir, por un lado, las expresiones autorreferenciales, en tanto, como ya se dijo, palabras-discursos, poseen y transmiten sentido. Por otro lado, llamamos discursos autorreferenciales a los eventos comunicativos en que se utilizan las expresiones autorreferenciales, que giran en torno a ellas y las
— 71 — tipologías que refieren, o que hablan de lo que significan dichas expresiones. Los discursos autorreferenciales, por extensión, hablan también de los integrantes de la comunidad gay. Finalmente, el discurso autorreferencial de esta comunidad, como conjunto, estaría integrado por las expresiones particulares (como oso, chacal, musculoca, entre otras) y por los discursos autorreferenciales –que hablan sobre ellas, como metadiscursos–. 3. Un discurso posible: el identitocomunitario Además del discurso autorreferencial, la CGM posee y comparte otra serie de discursos que están en el centro de la interacción entre sus miembros, que son vehículo de la misma y que transmiten referentes propios. Entre esos otros discursos, es posible preguntarse, por ejemplo, cuál es el discurso de la comunidad sobre su existencia como grupo. Todo grupo posee una serie de modelos mentales sobre su sí mismo como grupo, es decir, “un conjunto de representaciones sociales que los miembros consideran típicas de su grupo” (Van Dijk, 1998, p. 124). Ese conjunto de autorrepresentaciones articulan discursos en que los miembros del grupo hablan sobre sus propias características. En el caso de la CGM, los discursos en que se articulan las autorrepresentaciones del grupo pueden responder a preguntas como “¿en qué consiste la comunidad gay de México?” o “¿cómo son sus integrantes?”. Se trataría de un discurso directo, en el sentido de que transmitiría directamente el modelo mental (Van Dijk, 2000, p. 21) que los individuos poseen sobre la comunidad de la que forman parte, mediante la elaboración de proposiciones de diverso tipo y contenido (Van Dijk, 2005, p. 27). Llamamos a dicho discurso identitocomunitario. Este discurso resulta menos claramente rastreable que el autorreferencial, ya explicado, cuya existencia relacionada con las expresiones autorreferenciales hace más evidente su aparición y uso en las interacciones entre los miembros de la CGM. Además, se trata de un discurso distinto al autorreferencial en cuanto a sus características de articulación y construcción, suponiéndose para él una mayor dimensión, siendo encontrado en construcciones discursivas mayores a una proposición. Algunas de estas construcciones son obras de divulgación, como los ensayos sobre cultura gay en México de Bautista (2010), Blanco (2010) o Varderi (2010), que ejecutan discurso identitocomunitario al hablar de aspectos identificables y compartidos por los miembros de la CGM y vinculados a su vida social y su historia como grupo, lo mismo que sucede en trabajos académicos como el de Laguarda (2010), cuyos informantes, en algunas de sus respuestas-his- torias de vida compartidas, articulan discurso autorreferencial al hablar de características de los miembros de la CGM en la Ciudad de México, y en algunos videos de youtubers gays que van sobre aspectos comunitarios.
— 72 — Al ser producto de cada miembro de la comunidad, no se puede hablar de ningún patrón específico de articulación de este discurso: cada integrante de la CGM generará uno desde su propia visión de la identidad del grupo, según su propio conjunto de representaciones o modelos mentales sobre el mismo y su membresía; en ese sentido, según su propia experiencia subjetiva como miembro de él. Si existe esta diversidad en la manifestación en expresiones y proposiciones del discurso identitocomunitario, basada en los distintos modelos mentales sobre la pertenencia al grupo que posee cada uno de sus integrantes, existiría también diversidad en lo que la comunidad considera que es su conjunto de creencias fundamentales –esto es, su ideología–, sus elementos constituyentes, valores, actitudes, su ser como grupo: los rasgos de su identidad social. No obstante, dentro de dicha diversidad, sería posible detectar aspectos comunes sobre aquello que la comunidad considera como propio. Finalmente, si se trata de un grupo que comparte ciertos modelos sobre su sí mismo grupal, esos modelos se manifestarían en esos discursos, aunque expresados de distinto modo: un fondo (tema) similar analizable, con forma diferente de articulación. Eso sería detectable mediante un análisis de lo que esos distintos discursos identitocomunitarios expresan. Además, por extensión, este discurso identitocomunitario hablaría sobre valores o criterios comunes para el grupo, en el entendido de que al decir cómo somos (en qué creemos/nos gusta, qué comparticiones nos hacen un grupo) y quiénes forman parte de nuestro grupo establecemos categorías de selección de pertenencia, es decir, límites respecto a esa pertenencia: nosotros somos de esta forma, por tanto, no somos como ellos/ustedes (los no miembros de la CGM) son. Entonces, tanto el discurso identitocomunitario como el autorreferencial hablan de, y transmiten, creencias comunes entre los integrantes del grupo: respecto a su propia constitución como grupo (discurso identitocomunitario) y respecto a las características que diferencian entre sí a quienes lo integran (discurso autorreferencial). Por ello, resulta importante hablar de cómo pueden discursos como estos, que el grupo comparte, jugar un papel determinante en la transmisión de creencias también compartidas por el grupo, y cómo este conjunto de creencias se vincula con la identidad del grupo. 4. El discurso como rasgo identitario y su importancia en la vida de una comunidad que lo comparte Si los discursos autorreferencial e identitocomunitario son utilizados por miembros de la comunidad gay para referir a y hablar sobre sus propios miembros y su comunidad en conjunto, si responden a y constituyen un código compartido al interior de la CGM, puede pensarse que contienen
— 73 — ciertos valores y creencias relacionados con la identidad del grupo, partiendo del supuesto de que dicha identidad está constituida sobre la base de una ideología compartida por sus integrantes, y que “nuestra autorrepresentación [identitaria] es inferida de las formas en que otros (otros miembros del grupo, miembros de otros grupos) nos ven, nos definen y nos tratan” (Van Dijk, 1998, p. 126). A través del lenguaje, los individuos y comunidades señalan su propia pertenencia (yo soy, esto somos), sus preferencias (esto me gusta, esto preferimos), y se diferencian respecto a otros, estableciendo un límite que consolida la identidad individual o grupal (yo, nosotros vs. tú, ellos): somos lo que somos, por lo tanto, no somos lo que ellos son. Además, en el caso del discurso autorreferencial, este se trata de formas en que los integrantes se nombran entre sí. El nombre es, social-discursiva- mente, el principal referente de la identidad, la carta de presentación del individuo en la vida social. La forma en que miembros de nuestro propio grupo nos llaman, los discursos con los cuales nos refieren, se vinculan a y definen el concepto que estos tienen de nosotros. Es decir, desde este enfoque discurso-construccionista, quiénes somos para otros y entre nosotros, es, entonces, “consumado, disputado, adscrito, resistido, manejado y negociado en el discurso” (Benwell y Stokoe, 2006, p. 4). “Para esta perspectiva social-construccionista, no existe algo como un sí mismo absoluto que mire detrás del discurso […]. Aunque el discurso no es todo lo que hay en el mundo, entendemos en ese mundo público y medible quiénes somos para los otros” (Benwell y Stokoe, 2006, p. 4). Es presumible que los discursos aquí mencionados revelen entonces aspectos de creencias que el grupo comparte, pero también es importante pensar que estos aspectos revelados por estos discursos no serán toda la identidad del grupo. Sin embargo, no interesan en este trabajo otras creencias reveladas en otros discursos o materializaciones, sino estos dos discursos y las creencias del grupo que revelan, ya que poseen una carga ideológica distinta a la manifestable en otras materializaciones identitarias, una de elementos ideológicos no propios de la comunidad gay sino de la sociedad en su conjunto, y que esta parece adoptar en su interior. Se detalla esto a continuación. 5. La ideología y los discursos autorreferencial e identitocomunitario de la CGM Los límites ya mencionados que estos discursos establecen respecto a sus integrantes (al designar tipos de ellos) y respecto a la comunidad en su conjunto marcan adscripción a cierto conjunto de comportamientos –preferencias, gustos, roles y actitudes genérico-sexuales– o rasgos físicos.
— 80 — motivar la interacción en los grupos de discusión de la segunda fase del estudio. Segunda fase. Esta fase contempla la realización de dos grupos de discusión con ocho a diez miembros de la CGM (Tabla 4), videograbados. El objetivo de esta fase es generar discurso autorreferencial e identitocomunitario de la CGM para someter a ACD. Tabla 1. Videos a observación Nombre del youtuber gay Nombre del video Duración URL del video PPT1 Pepe y Teo Tipos de gays 13’ 25” https://www.youtube.com/watch ?v=lMQKstCj2tA&t=77s PPT2 Pepe y Teo Marioconario Mex-Esp 7’ 25” https://www.youtube.com/watch ?v=eVSmrt9JeQg&t=127s MR1 Mr. Richie Pay Tipos de GAYS (jotos) 6’ 09” https://www.youtube.com/watch ?v=9Hx4ddJx9zM&t=3s Tabla 2. Matriz de observación de videos Identificador del video Expresión autorreferencial mencionada o discurso identitocomunitario generado Minuto y segundos en que se menciona el tipo de gay/en que se habla de la comunidad y sus características Características que se dan del tipo de gay mencionado/de la comunidad en su conjunto Notas
— 81 — Tabla 3. Criterios de selección de informantes para seis entrevistas en fase piloto Mayores de 18 años y menores de 35 años. Se busca este rango de edad por coincidir sus nacimientos (años ochenta del siglo XX) con los años en que la investigación documental previa detectó la aparición de las primeras formas de diversidad en las expresiones autorreferenciales en la CGM, por lo que habrían estado accediendo a estos discursos al interior de la CGM a lo largo de su membresía en dicha comunidad. Se obtiene contacto con ellos por recomendación y bola de nieve. Autoidentificados como miembros de la comunidad gay. Esto fue importante porque permite delatar distintos discursos en torno a pertenecer a la comunidad que finalmente serán analizables respecto a constitución identitaria del grupo. Mexicanos de nacimiento o habitantes del país la mayor parte de sus vidas. Como ya se dijo, se localiza que estos discursos están presentes en la CGM sin importar la ubicación de sus miembros, por lo que no se considera un factor determinante su origen o ubicación actual en la ciudad de Guadalajara, donde se realiza el conjunto de entrevistas. Escolaridad variada. Del bachillerato (por compatibilidad con edades deseadas) a estudios de postgrado. Profesión variada. Se considera importante la existencia de diversidad en el aspecto profesional o laboral. Tabla 4. Criterios para realización de grupos de discusión Ocho a diez hombres mexicanos de 18 a 35 años. Es el mismo criterio utilizado para la elección de informantes en las entrevistas individuales de la fase piloto. Se obtiene contacto con ellos por recomendación inicial y bola de nieve. Heterogeneidad del grupo. Siguiendo las recomendaciones de Ibáñez (1979, p. 276), proponemos que los dos grupos realizados estén formados por miembros de la CGM de características heterogéneas. Esto facilita la generación de discusión y la formulación de discursos diversos. Se autoidentifiquen como miembros de la comunidad gay del país, buscando participen en ellos algunos de los entrevistados de la fase piloto, con posibilidad de contrastar discursos. No se considera la dispersión geográfica, por mismo motivo que en las entrevistas
— 82 — Instrumento De acuerdo a la experiencia obtenida en la fase piloto, se definió el siguiente instrumento (guion) para utilizar como apoyo durante el grupo de discusión: Discurso sobre el que va la pregunta/Discurso que busca generar la pregunta (AR/ID)1 Pregunta del guion A R ¿Cuáles de estas expresiones han utilizado o escuchado utilizar a otros? AR ¿Cuáles otras expresiones no contempladas en estas cartas por Félix D’eón/los youtubers gays (dependiendo de qué se elija como detonador) conocen? AR ¿Qué opinión tienen sobre (mencionar alguno de los tipos de gay que haya llamado la atención particularmente del entrevistado)? AR-posiblemente ID ¿Por qué crees que existen tipos de gays distintos? AR ¿Te relacionarías con unos tipos más que con otros? ¿Por qué? ID Suponiendo que yo fuera un recién llegado de otro planeta o cultura que nunca ha tenido contacto con el mundo humano occidental, ¿qué me dirían que es la comunidad gay y cómo son sus integrantes? ID ¿Qué criterios de pertenencia al grupo definirías desde su experiencia en él? AR-ID Siguiendo con el planteamiento hipotético de la pregunta antepasada, ¿con qué tipo de gay me recomendarían relacionarme más o menos y por qué? AR ¿Ustedes tienen características que los incluirían en alguno de estos tipos? ¿Cuáles y en cuál tipo los incluirían? ID ¿Qué rasgos consideran típicamente masculinos o femeninos? AR Los rasgos que han delineado, ¿los encuentran en algún tipo de gay? ¿En cuál? Una vez generados los discursos autorreferencial e identitocomunitario en las entrevistas individuales y los grupos de discusión, estos serían analizados haciendo uso de las categorías de Van Dijk para el ACD ideologizado (Van Dijk, 1984, 2000, 2001 y 2010) que analizan la presencia de ideología en el discurso, la inclusión de prejuicios en este, y la manifestación de identidad grupal y de otros fenómenos detectables en el mismo, señalando la presencia discursiva de cuatro movimientos (Van Dijk, 2010, p. 81): 1)enfatizar nuestras –del grupo, o de los otros en el grupo– cosas buenas; 2)enfatizar sus –del otro grupo, o de los otros en el grupo–cosas malas; 1 AR: Autorreferencial. ID: Identitocomunitario.
— 83 — 3)disimular nuestras cosas malas; 4)disimular sus cosas buenas. Estas categorías para el ACD se enuncian a continuación. Categorías manifestantes de estrategias de constitución de sentido y referente Su presencia en el discurso permite detectar su constitución ideologizada, y potencialmente prejuiciosa y discriminatoria (Van Dijk, 2010, pp. 81-82). Son estas categorías: nivel de descripción y grado de completud (ND); selección temática negativa en macro y micro-estructura (TE); particularidad (PA); implicación (IM); presuposición (SU); denominación (DE); predicación (PR); modalidad (MO); agencia (AG); organización sintáctica (OR); y foco (FO). Categorías manifestantes de estrategias de articulación estructural del discurso Relacionadas con la construcción gramatical del discurso enunciado, permiten detectar la constitución ideologizada, potencialmente prejuiciosa y discriminatoria del discurso (Van Dijk, 1984, pp. 55-77 y 84-94; 2000, pp. 50 y 67; 2001, p. 193 y 197). Son: uso de estructuras no verbales (NOV); elección léxica (LEX); uso de narración o argumentación para justificar enunciación prejuiciosa (NAR/ARG); uso de dispositivos retóricos (RET); interacción discursiva (INT); elección de temas (TEMA); uso de topois (TOPOI); uso de disclaimers (DISC). Categorías de expresión del discurso identitario Permiten detectar cómo el grupo habla de sí mismo, cómo lo concibe en tanto a integración, elementos identitarios, objetivos, metas, etc. (Van Dijk, 2000, p. 17; 2010, p. 80). Son la mención de aspectos del grupo: criterios de pertenencia (CP): actividades (AC); metas (ME); normas y valores (NV); posición (o relaciones grupales) (PO) y recursos (RE). 9. Resultados parciales Para las entrevistas, por motivos técnicos, se eligió la utilización de cinco cartas de la lotería de Félix D’eón: el chacal, la chichifa, la musculoca, el lobo y el oso. Para el primer grupo de discusión, se eligió utilizar los videos de los youtubers gays observados en fase piloto. El grupo de discusión arrojó los siguientes resultados preliminares: Durante toda la sesión, primó un discurso políticamente correcto y sobre corrección en el uso del discurso, oponiéndose mayoritariamente los informantes al uso de las expresiones explicadas en los videos. Sólo un par de informantes disintieron sobre la opinión del resto, y señalaron que el uso de expresiones y discursos como vinculado a aspectos más identificativos que discriminatorios o prejuiciosos, y por lo tanto no juzgable como negativo. Los participantes tuvieron dificultades para articular criterios de pertenencia a la CGM (respuestas a preguntas 6 y 8 del instrumento), y para enunciar un discurso identitocomunitario en sí (decir qué es la comunidad a la que pertenecen o en qué consiste su identidad y cómo son sus miembros). Tres participantes de las entrevistas individuales estuvieron en el grupo, ellos habían podido articularlo al responder al cuestionario, y luego no pudieron hacerlo en la técnica grupal.
— 84 — Se detectan aspectos identitarios sin que estos sean mencionados como tales, o su enunciación se realiza en medio de un discurso que se autocorrige, enunciable como “los gays hacen mayoritariamente estas cosas, pero no podemos totalizar”. El mismo tono se utiliza al articular discurso autorreferencial para hablar de los tipos de gays. Durante la realización del grupo, silencios, miradas intercambiadas y risas hicieron pensar que costó trabajo a participantes enunciar ciertas respuestas. Al realizar la pregunta 8, por ejemplo, se generó silencio de varios segundos, intercambio de miradas entre los participantes, y luego una carcajada general tras la cual se solicitó una pausa en el grupo. Cuando se retomó, quince minutos después, los participantes volvieron a la búsqueda de un discurso políticamente correcto. Necesidades y planteamientos posteriores al trabajo de campo Las dos fases realizadas del trabajo de campo (observación de videos-entre- vistas individuales y grupo de discusión) generaron niveles distintos de comprensión. La fase piloto permitió delinear un replanteamiento del problema de investigación. Inicialmente, la investigación había sido pensada en torno a una relación: la de un discurso, el autorreferencial utilizado por la CGM, y la constitución identitaria de dicha comunidad. Las preguntas y los objetivos estaban orientados a llevar la investigación a indagar sobre esa relación, partiendo conceptualmente de los estudios críticos del discurso. Las entrevistas volvieron evidente que la CGM tenía constituido un discurso autorreferencial con cargas ideológicas en él y que esto podría hacer pensar en la identidad de dicha comunidad, pero que investigar sobre una relación sería empíricamente irrealizable. Entre las entrevistas y el grupo de discusión, se fue perfilando el planteamiento del problema de investigación aquí presentado, que giraría en torno a la identidad en el discurso, y no a la relación discurso ideologizado-identidad; se motivó la búsqueda, con preguntas y objetivo nuevos, hacia la identidad como una realidad grupal o comunitaria presente, manifestada, compartida y difundida a través de discursos de la CGM, es decir, pensando ya no en relaciones, sino en manifestaciones de una constitución. Además, las primeras entrevistas permitieron pensar en otro discurso que el autorreferencial: el de la comunidad sobre la comunidad, sobre lo que la constituye y sus criterios de pertenencia, el identicomunitario. Ahora bien, el discurso identitocomunitario y el autorreferencial resultaron de difícil aparición durante la realización del grupo de discusión. En ese
— 85 — sentido, las entrevistas individuales permitieron, quizá por su carácter anónimo y personal, que los informantes generaran esos y otros discursos y fueran menos autocríticos en su enunciación. Esto no significa un rechazo a la técnica del grupo, pues generó información que se analizará con categorías previstas del ACD o con otras posibles. Sin embargo, antes de la realización del segundo grupo es obligado reflexionar en torno a: Elección entre realizar el resto de práctica en campo como entrevistas individuales o realizar segundo grupo de discusión contemplando informantes con características distintas a las de los del primero (por ejemplo, menor edad, o nivel educativo y lugares geográficos de nacimiento o crecimiento distintos). Esa diversidad entre grupos podría generar contrastes en torno a discursos posibles y su generación (se prevé, por ejemplo, distinta autocrítica sobre la posible discriminación o prejuicio en el uso de discursos autorreferenciales que la que tuvo este grupo, y por tanto distinta facilidad de enunciación). Posibilidad de utilizar como detonadores las cartas de la lotería de Félix D’eón y ya no los videos, pues el discurso autorreferencial de los youtubers gays podría influir en la opinión que se genera en el grupo o las entrevistas al ser elaboración discursiva, cuando las cartas de la lotería de D’eón son sólo elementos visuales. Como es visible tras lo señalado, se plantea la necesidad de seguir realizando algunas prácticas más en campo para generar información y discursos analizables. Se identifica que la CGM es rastreable en tanto su identidad manifestada en sus discursos, pero también se identifica que esos discursos, como la comunidad misma, son plurales y dinámicos, lo que amerita un trabajo de campo más amplio.
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— 96 — Tabla 3. Géneros y horas transmitidos en la programación de TV Géneros transmitidos Horas de exhibición % Deporte 6252:21 5.2 Educativo 5648:06 4.7 Entretenimiento 23217:47 19.1 Ficción 43484:78 35.8 Informativo 23705:12 19.5 Otros 16785:2 13.8 Político 1026:72 0.8 Religioso 1457:06 1.2 TOTAL 121576:62 100 Elaboración propia. Fuente Obitel 2017 1.3. Regulación de la televisión en el Ecuador Cuando se habla de teoría normativa en medios de comunicación, el objetivo es definir lo correcto y la responsabilidad que sustenta el beneficio que los medios deben otorgar a los individuos y la sociedad, la dificultad radica en que el criterio para establecer esta normativa por lo general es subjetivo e involucra juicios de valor sobre libertad de expresión, identidad, integración, diversidad e inclusive la misma información. (McQuail, 2005: 162) Desde junio del 2013, el Ecuador cuenta con una Ley Orgánica de comunicación, que regula los contenidos en los espacios radiales, audiovisuales, prensa y los demás ámbitos de la comunicación. Esta fue aprobada en un cuerpo de 119 artículos en 6 Títulos, 26 disposiciones transitorias, 6 reformatorias y 2 derogatorias. El objeto de la ley es desarrollar, proteger y regular, en el ámbito administrativo, el ejercicio de los derechos a la comunicación establecidos en la constitución. (Asamblea Nacional, 2013) Para la presente investigación se han tomando como referencia varios artículos de la Ley Orgánica de Comunicación, entre ellos el artículo: 65 que se refiere a las parrillas de programación de las cadenas televisivas de señal abierta. “Art. 65.- Clasificación de audiencias y franjas horarias Se establece tres tipos de audiencias con sus correspondientes franjas horarias: A. Familiar: Incluye a todos los miembros de la familia. Comprende desde las 06h00 a las 18h00. En esta franja solo se podrá difundir programación de clasificación “A”: Apta para todo público. (Ley Orgánica de Comunicación, 2013)
— 97 — B. Responsabilidad compartida: La componen personas de 12 a 18 años, con supervisión de personas adultas. Transcurrirá en el horario de las 18h00 a las 22h00, se podrá difundir programación de clasificación “A” y “B”: Apta para todo público, con vigilancia de una persona adulta.” (Ley Orgánica de Comunicación, 2013) C. “Adultos: Compuesta por personas mayores a 18 años, transcurrirá en el horario de las 22h00 a las 06h00, se podrá difundir programación clasificada con “A”, “B” y “C”: Apta solo para personas adultas.” (Ley Orgánica de Comunicación, 2013) La creación de la franja familiar promovió a varias productoras pequeñas que impulsaron programas de tipo educativo-formativo-cultural para alimentar la parrilla de programación. El diseño de esta franja supone, especialmente, la clasificación y eliminación de contenidos no adecuados para audiencias sensibles; particularmente lo niños. Las franjas de responsabilidad compartida y el horario de adultos no modificó sus contenidos en gran medida. Pero se incrementó (como parte de una tendencia latinoamericana) la inserción de novelas y series de narcotráfico. Existen criterios divididos a favor y en contra de esta Ley de Comunicación, si bien es cierto, Ecuador tiene una necesidad de organizar los contenidos mediáticos con un cuerpo legal, en algunos casos es insuficiente o al menos inespecífica en cuanto al alcance; y en otros, la aplicación fue sesgada a partir de criterios e interpretaciones de la ley, sentenciando con multas cuantiosas a varios medios ecuatorianos o en su defecto, dejando pasar por alto algunas publicaciones cuestionadas por el público. 2. Metodología La herramienta de investigación cualitativa es el análisis de contenidos a programas de farándula de la televisión nacional de señal abierta en Ecuador. El método de observación directa a los programas seleccionados con corte al 4 de marzo de 2018. En este monitoreo se estudió ocho canales de señal abierta y alcance nacional. Cuatro canales privados: Teleamazonas, Ecuavisa, RTS, Televicentro y Canal Uno, un canal público: Ecuador Tv y dos canales incautados: Gama Tv y Tc Televisión. La presente investigación, toma como punto de partida la Ley Orgánica de Comunicación (LOC) de Ecuador y la regulación en referencia a los contenidos de farándula; se analizan programas de farándula que lideran el rating en el país. La programación de análisis que se ha tomado en cuenta pertenece a los canales de televisión abierta considerados así en el país:
— 98 — Tabla 4. Programas de farándula Tv ecuatoriana Programa Facebook Twitter YouTube Canal Hablemos de mujeres -- -- -- Gama TV Jarabe de Pico Jarabe de Pico Oficial @jarabede_pico JARABE DE PICO Teleamazonas Mañaneros TV TVC Saboreando la mañana @TVCSaboreando TVC Saboreando la mañana Televicentro Vamos con todo @RTS.VCT @RTS_VCTE Vamos con Todo RTS RTS En contacto @EnContactoEcuavisa @EnContactoEc Ecuavisa Ecuavisa De Boca en Boca @DeBocaEnBocaTC @DeBocaEnBocaTC -- Tc Televisión Faranduleros @FarandulerosUno @FarandulerosUno -- Canal uno Café Tv -- -- Ecuador Tv Elaboración propia. Fuente Fanpage karma Para realizar este análisis se ha tomado como referencia los programas en distintas franjas horarias y con mayor audiencia y que se transmiten a diario en los principales canales de televisión nacional. Hablemos de Mujeres: Transmitido por Gama TV, es un programa de variedades dirigido a las amas de casa. En él se muestran situaciones por las que atraviesan las mujeres en la calle, en sus hogares y a lo largo de su vida. La conducción es llevada por un hombre y una mujer además de la intervención de un invitado (famoso) que haya atravesado o conozca el tema a tratar, además del especialista que dará los consejos para sobrellevar este tipo de situaciones. Jarabe de Pico: Teleamazonas transmite a diario este programa de farándula. Toda la información de los famosos, escándalos, amoríos, entrevistas, actores, música, teatro. Es presentado por dos mujeres y tres hombres. Mañaneros TV: Una revista informativa que se transmite de lunes a viernes por Televicentro. Es un show dirigido a las amas de casa con un grupo de reconocidos talentos de la televisión ecuatoriana y varios invitados.
— 99 — Vamos con todo: Es un programa de farándula transmitido por Red Telesistema (RTS). Las principales temáticas son romances, rupturas, escándalos de personajes relacionados con la televisión y el entretenimiento; entre ellos, músicos, actores, productores. En contacto: Programa de entretenimiento con notas de espectáculo, danza, belleza y humor. Es considerada una revista matinal con formato informativo y de entretenimiento dirigido a las amas de casa principalmente; y a un público que disfruta con noticias del espectáculo, tips de belleza, consejos para el hogar, concursos, bailes y más. De Boca en Boca: Es un espacio que trata la farándula nacional e internacional. Presenta primicias y segmentos que estarán cargados de mucha información. Faranduleros: Un programa transmitido por canal uno, donde tratan temas polémicos como: romances, separaciones, y toda la información del espectáculo. Café Tv: Revista familiar emitida por Ecuador TV (Canal Público) donde se trata temas de farándula, espectáculo, cocina entre otros. 3. Resultados Ecuador tiene limitada tradición en producción audiovisual. Las parrillas en su gran mayoría, incluyen producción importada. Sin embargo, en la televisión nacional abierta, todas las cadenas han apostado en mayor o menor medida por la producción de teleseries, documentales, variedades, musicales ; y noticiarios con entrevistas en vivo o retransmitidas, entre otras. “Cuando se habla de producciones audiovisuales se cuenta con una amplia y variada gama de oportunidades para el desarrollo de piezas audiovisuales”. (Martínez & Fernández, 2010, pág. 42).
— 100 — Tabla 5. Historico de programas de farándula en Ecuador Año Programa Canal 1988 A lo que tal América Telesistema (RTS) 1997 La hora de Mariela TC 2002 Noche a Noche con Marián Canal Uno 2004 Vamos con todo RTS 2013 Jarabe de Pico Teleamazonas 2012 Faranduleros S.A. Canal Uno 2003 En Corto Teleamazonas 2016 A migos Intimos Canal Uno Elaboración propia Los canales de televisión a través de los programas de farándula, se concentran en producir la mayor cantidad de sensaciones y emociones en el espectador mediante la generación de una noticia o suceso, llevándola en la mayoría de los casos a polémicas entre los protagonistas de la noticia. El artículo 24 de la LOC (derecho a la réplica) es aplicado constantemente no por cumplimiento legal; sino por incrementar la espectativa y observar las reacciones entre los implicados. De esa manera se incrementa la posibilidad de mantener conectados a los televidentes. La audiencia de los programas de farándula en redes sociales tiene un crecimiento sostenido. El acceso a Intenet por medio de redes abiertas y de planes de datos ha aumentado y hace posible que los seguidores estén pendientes de los avances de programación y del desarrollo de las historias. La Real Academia Española la cataloga a la farándula, como la profesión y el ambiente de los actores, aquel mundillo de la vida nocturna formado por figuras de los negocios, el deporte, política y el espectáculo. Es necesario distinguir la diferencia entre la vida pública de estos personajes y el entrometimiento en asuntos privados fuera de los escenarios. Los programas que se analizaron apenas comentan los proyectos profesionales de la actividad artística. La farándula y el sensacionalismo van ligados, prevalecen en el mercado, sobre todo en el ambiente de la televisión comercial, que al promover estos programas deja de cumplir con la función primordial del educar para limitarse al papel de entretenimiento; incluso a costa de rozar los límites legales. La producción de farándula se presenta en horarios de responsabilidad compartida pero en algunas ocasiones muestra contenidos no adecuados para menores; dejando la responsabilidad en manos de los televidentes. Checa (2003:Pág. 51-52) indica que “Los medios sensacionalistas incorporan el mundo popular a su discurso para producir una “sintaxis popular” que conecta eficientemente con esa matriz cultural, y logran no solo un
— 101 — buen negocio sino también una eficiente negociación con el espacio del consumo” Los resultados desvelados muestran que la canitdad de tiempo al aire de programa faranduleros marca una tendencia hacia el sensacionalismo en la televisión ecuatoriana. El tinte de la televisión de farándula recae en el melodrama rico en emociones, pasiones romances, burlas, en el que se crean visiones de víctimas y victimarios; y se da espacio para que ambas partes tengan el protagonismo necesario para mantener la sintonía. El formato y estilo es similar en casi todos los programas: panelistas que dialogan sobre el tema del momento y entrevistadores incisivos y redundantes. No falta, como condimento, la discusión entre los presentadores que no llegan a acuerdos y defienden sus posturas personales. Los televidentes generan un lazo invisible con el personaje de pantalla, generando afinidad. Esta afinidad a su vez se replica en sintonía, ya que con independencia del contenido presentado, la presentación o producción del programa, está la simpatía con uno u otro personaje de pantalla. El conflicto nace en el momento que ese personaje se convierte en un modelo para el televidente y cualquier actitud o costumbre que esta persona tenga en su vida, será un referente para quien lo sigue. Es ahí cuando la profesionalización de la actividad es esencial, debido a que el mal manejo de información o criterios por parte de los presentadores puede generar confusión, prejuicios, criterios erróneos sobre temas sociales. Además de ello, el comportamiento en la vida personal de estas personas fija una especie de “código de comportamiento en sus seguidores”, por eso no solo se debe ser profesional hablando de conocimientos técnicos a nivel periodístico sino también de valores y ética que generan un ejemplo a sus televidentes. Conocer con certeza lo importante que son estos personajes para la colectividad nos debe llevar a hacer la reflexión de escoger con mucha precaución las personas que aparecen en estos espacios. Primero por el bien de la sociedad en general y segundo por el bien del medio de comunicación que transmite el programa debido a que las actuaciones de los presentadores son responsabilidad del medio de comuncación. Esto cobra aún más importancia conociendo las nuevas directrices que la Ley Orgánica de Comunicación implica y el sistema coercitivo que existe para la mala práctica del periodismo en Ecuador. Es decir, el talento humano no debe solo evaluarse por imagen o reconocimiento social, sino también por el nivel de responsabilidad que dicho personaje tiene para con el medio de comunicación que lo contrata y con el público en general.
— 102 — 4. Conclusiones No se observa riqueza en la producción de programas de farándula. No es evidente ninguna innovación en los formatos ni en los recursos audiovisuales (movientos de cámara, efectos de sonido, congelamiento de imagen y uso del blanco y negro durante la edición de la historia). El estilo de los programas es uniforme entre los medios de comunicación que compiten entre sí La producción de farándula se limita a noticias superficiales que resultan irrelevantes para los consumidores de TV. Dejan de lado información importante para la toma de decisiones y persiguen que los televidentes se mantengan conectados siguiendo las historias presentadas. De estas actividades resulta un panorama empobrecedor de la cultura. Las redes sociales han servido como plataforma de crecimiento para la promoción de contenidos. El esquema tradicional de rating empieza a perder sustento frente a la demnada personalizada de contenidos y la posibilidad de interacción entre los televidentes y de éstos con el medio.
— 103 — Bibliografia Asamblea Nacional. (23 de Junio de 2013). Ley Orgánica de Comunicación. Recuperado el 15 de Julio de 2013, de Registro oficial No. 22: http://documentacion. asambleanacional.gob.ec/alfresco/d/d/ workspace/SpacesStore/94ab3aff-08d5-4ad4- 8839- 8c6b91543b5a/Ley%20Orgánica%20 Comunicación CHECA, F. (2003). El Extra: las marcas de la infamia. Quito: Editorial Abya Yala MARTÍNEZ, J., & FERNÁNDEZ, F. (2010). Manual del Productor Audiovisual. Barcelona: UOC. LEÓN, Bienvenido. (2014). Detrás de las cámaras: Un manual para los profesionales de la televisión. Ediciones y Publicaciones CS. Salamanca. MCQUAIL, D. (2005). McQuails s mass communication theory (5ta. ed.). London: Sage publications. MORA, A. L. (1982). La Televisión en el Ecuador. Guayaquil: Amauta. OBITEL. (2017). Observatorio Iberoamericano de Ficción Televisiva RINCÓN, O., y M. Estrella (2008). Televisión, pantalla e identidad. Editorial El conejo. Quito- Ecuador
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— 105 — CAPÍTULO VIII LA GUTURALIDAD DEL NEANDERTHAL: VIOLENCIA SIMBÓLICA, ESPAÑOLISMO Y PRIVILEGIO LINGÜÍSTICO EN LA REACCIÓN MEDIÁTICA CONTRA “ER PRINZIPITO” Manuel Rodríguez Illana 1. Introducción y metodología El 9 de mayo de 2017 fue presentada en Sevilla, en la sede del SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores), la edición en andaluz del libro de Antoine de Saint-Exupéry Le Petit Prince (titulada en dicha versión Er Prinzipito), encargada por la editorial alemana Tintenfass, especializada en la edición de clásicos literarios en lenguas minoritarias de todo el mundo, a la ZEA / Zoziedá p'al Ehtudio'el Andalú; traducción que fue realizada, en su dialecto vernáculo de Mijas, por Huan Porrah Blanko, profesor de Cultura Andaluza de la Universidad Pablo de Olavide de la misma ciudad, con el loable propósito de recuperar, valorizar y revertir la estigmatización de que es objeto la cultura oral de nuestro país. El tsunami de bilis españolista por parte de una Brunete mediática indignada ante lo que consideró una ilícita osadía editorial fue incesante en aquellos días y podría por sí solo reunir el corpus documental necesario para la elaboración de una tesis doctoral. Por razones de espacio, nos limitaremos aquí a un breve análisis de algunas de esas reacciones que englobamos bajo la categoría de colonialidad del poder u “opresión/explotación política, económica, cultural, epistémica, espiritual, sexual y lingüística de los grupos etnorraciales subordinados por los grupos etnorraciales dominantes con o sin presencia de administraciones coloniales” (Grosfoguel, 2006: 159). En efecto, “El prejuicio lingüístico es una de las manifestaciones de la discriminación; desde el clasismo hasta el racismo pasando por el sexismo operan lingüísticamente”, de manera que “Ese gran relato lingüístico [...] presenta una lengua española estratificada social y geográficamente. [...] Si los prejuicios contra la forma de hablar de «catetos» y «pueblerinos» son una herramienta del clasismo, quien se hace eco de prejuicios contra variedades” no estándar “del español está reproduciendo jerarquías culturales coloniales” (Del Valle, 2016). No hay que olvidar que “Aunque el racismo de color ha sido predominante en muchas partes del mundo, no es la forma única y exclusiva de racismo”, dado que, como
— 112 — lóhiko del ehpañó en Andaluzía” (Porrah Blanko, 2000: 38), refleja, suscribe y reproduce la subalternización psicológica del país fundamentando su ironía en un transparente racismo hacia Andalucía mediante la comparación de sus señas identitarias con el sistema de referencia castellanocéntrico como vara de medir lenguas y culturas. Esta fue la reacción de Okdiario.com (7/V/201713): “Es mejor que vengas siempre a la misma hora –dijo el zorro–. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, yo desde las tres comenzaré a ser feliz. Conforme avance la hora, más contento me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, así descubriré lo que vale la felicidad. Pero si vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón... Los ritos son necesarios.” Ahora vuelva atrás, y relea el inolvidable diálogo del zorro con el Principito aspirando las eses y sustituyendo las eles por erres. Debe pronunciarlo así: “Er Prinzipito”. Se trata del título de la magistral obra que ha dado a luz Huan Porrah Blanko (es decir, Juan Porras Blanco), quien se presenta como “lizenziao en Filozofía (ehpezialidá d'Antropolohía Zoziá)” por la Universidad del País Vasco. El sindicato agrario de Diego Cañamero, el Pancetas y el delincuente violento Andrés Bódalo sigue contribuyendo a elevar el nivel cultural de los andaluces. […] El acto tendrá lugar el martes a las 20 horas en la sede del sindicato SAT en “Sebiya”. Sí, en “Sebiya”. El sindicato añade que el acto será “una oportunidad única para poder disfrutar de la filosofía que emana del libro a través de nuestro idioma andaluz”. Aunque también puede convertir en un suplicio las aventuras del muchacho que cada mañana arrancaba disciplinadamente los brotes del baobab, deshollinaba el volcán de su planeta y protegía a su rosa, única en el mundo, con un biombo. […] El sindicato […] pretende ahora que los escolares andaluces se cultiven y aprendan los secretos de este idioma leyendo la traducción al “andalú” de la genial obra de Antoine de Saint-Exupéry. Por supuesto, el planteamiento de la noticia no se interesa en ningún momento por la filosofía de la propuesta andalófila del autor de la traducción, a pesar de que este explica en el prólogo a su traducción del clásico de la literatura el propósito y sentido de su labor (Porrah, 2017: 2): Ze l’arbierte ar lehtó u lehtora d’ehte Er Prinzipito ke la zerxa dialehtá prinzipá ke ze maneha en ehta traduzión eh el andalú de l’Argarbía, komarka del ehe zentro-zú d’Andaluzía, alimentá kon argunoh beneroh d’otrah bariánteh dialehtaleh. ¿I por ké ehta bariedá dialehtá andaluza i no otra? La razón eh mu zenziya: pork’eh el andalú natibo ke maneha zu 13 https://okdiario.com/espana/2017/05/07/sindicato-bodalo-pancetas-presenta-edicion- er-prinzipito-traducida-andaluz-970601
— 113 — traduhtó, el abaho firmante H. Porrah, tan guena komo kuahkieriya otra, en er momento en ke no ezihte otabía ningún andalú ahuntao. ¿I por ké ehtá ehkrito kon ehta ortografía? Po porke la porfía a tento’e la ehkritura’el andalú buye en un prozezo bibo en buhkia dun akuerdo k’otabía no a yegao; porfía entre lah taramah de lah propuehtah d’ehkritura etimolóhika i lah propuehtah de trahkrizión ehnolinguíhtika. Azín k’el autó d’ehta traduzión al andalú a dezidío manehà de zuyo la orzión ortográfika ehnolinguíhtika yamá Normah ortográfikah pa la Trahkrizión del Andalú (NOTA-Porrah 2009), de la kuá eh zu prinzipá promotó. Ze pue ehkuzeà mah informazión arreó’el andalú i zu zehlío en er zitio web de la ZEA (Zoziedá pal Ehtudio’el Andalú): http://www.zea-an- dalu.com/. Otro medio de la órbita de la extrema derecha virtual, Periodistadigital.com, registra cotas difícilmente superables de violencia simbólica en su titular y subtítulo: “La última mamarrachada del 'asalta fincas' y 'el Pancetas': ¡Traducir al andaluz 'El Principito'! El autor del dislate responde al nombre de Juan Porras Blanco”. Finaliza el cuerpo de texto con un párrafo que deja a las claras su racismo convencional sobre las personas andaluzas: “El acto será el 9 de mayo de 2017 a las 20 horas en... ¡¡¡Sebiya!!! Sin palabras. Y luego se quejan de que los andaluces están a la cola de la enseñanza. Con 'porrazos' como éste no es de extrañar” (Periodistadigital.com, 7/V/201714). Escogeremos una muestra más de la prensa impresa (aunque también reproducida digitalmente) local de la cobertura de la presentación sevillana de Er Prinzipito, la procedente del diario monárquico ABC. José Félix Machuca combina el ataque ad hominem con algunos de los ingredientes habituales de la mitología de la vertiente lingüística del nacionalismo español. En tal línea, escribe al día siguiente de la presentación del libro que “ni las glosas emilianenses alcanzan la altura de estos padres de la patria de la lengua andaluza que acaban de abordar la traducción del Principito a un andaluz revolucionario” (Sevilla.abc.es, 10/V/201715). Con estos elementos alude falsamente, de acuerdo con el mito del abolengo documental del español, a que las Glosas Emilianenses están entre los primeros testimonios del castellano, primera lengua romance que se pone por escrito, cuando lo cierto es que no están redactadas en castellano sino en navarro-aragonés (Moreno Cabrera, 2010: 9). Naturalmente, ello no ha impedido a la ideología españolista (Murado López, 2014: 174) 14 http://www.periodistadigital.com/ocio-y-cultura/libros/2017/05/07/ultima-mamarra- chada-asalta-fincas-pancetas-traducir-andaluz-principito.shtml 15 http://sevilla.abc.es/opinion/sevi-prinzipito-huan-porrah-201705101406_noti- cia.html?ns_campaign=rrss&ns_mchannel=abcdesevilla-es&ns_source=fb&ns_linkname=seccion&ns_fee=0
— 114 — iniciar el último paso de la construcción del mito histórico: la memorialización. Una vez que el relato histórico se ha convertido en mito; una vez que ha sido simplificado, corregido y pulido, es necesario repetirlo insistentemente para que se fije en la imaginación colectiva. Esto se hace mediante una serie de técnicas y mecanismos que nos resultan tan familiares que pocas veces los contemplamos como lo que son en realidad: una operación coordinada y sostenida a lo largo del tiempo para reforzar unos recuerdos y eliminar otros. Así, a pesar de la falsedad de que las Glosas Emilianenses estén escritas en castellano, la página web del monasterio de San Millán de la Cogolla donde fueron compuestas informa al/ a la visitante de que allí se encuentran las “Primeras palabras en castellano” o el “Primer texto en castellano”16. Lo curioso es que reproduce el texto original de ese supuesto castellano y debajo incluye una traducción... al castellano (resulta extraño que sea necesario realizar una traducción de un texto procedente de otro que se supone que pertenece a la misma lengua a la que se traduce). Pero volvamos a la columna de ABC de Sevilla, en la que Machuca también cita a “la lengua castellana”, es decir, “nuestro idioma”, según su concepción, como “forma común de expresión de más de cuatrocientos millones de personas” que constituiría “una herramienta imprescindible para comunicarse hoy en un mundo global”, lo que difunde, literalmente, el mito del español global o creencia en que el castellano no solo se transformó en el español como lengua común del reino de España sino que se ha convertido en la actualidad en una lengua superior de carácter internacional, que rivaliza con otras lenguas globales como el inglés o el francés, debido a unas presuntas ventajas lingüísticas (Moreno Cabrera, op. cit.: 16). Otra elaboración mítica reflejada en la columna de ABC, en este caso, relativa al andaluz, es la del lugar común de “la brevedad de su talentosa economía del lenguaje”, a pesar de que en otras ocasiones, con frecuencia, tienda a subrayarse precisamente el rasgo opuesto de la redundancia informativa de nuestra lengua natural (presente en construcciones populares como “ben p'aká” o “zube p'arriba”). Obviamente, Machuca engloba la escritura en andaluz dentro de las “mamarrachadas”, dado que “provocará carcajadas como si fuera un chiste de Chiquito de la Calzá. Así quieren escribir nuestras vanguardias de chirigota el primer libro en lengua andaluza. Como si lo escribiera Chiquito mandando un mensaje por guasá”, enunciado que refuerza la asociación instantánea entre la expresión en andaluz y el chiste explicitada y denunciada por autores como Gutier (2002: 118- 119). Su despreocupada ignorancia tampoco deja fuera el mantra del españolismo lingüístico de que el castellano está siendo sometido a una agresiva persecución en los territorios peninsulares con lengua propia distinta de él 16 http://www.monasteriodesanmillan.com/yuso/glosas.html
— 115 — (de nuevo, Moreno Cabrera, 2010: 17-18) cuando menciona a “el español que se habla en La Habana, en Buenos Aires o en Barcelona (cuando lo dejan hablar, claro)”. Su desprecio por el andaluz no tolerado por la academia, es decir, el más ubicado en las zonas interiores de Andalucía, lo expone dudando “mucho que se le entienda si convierte al andaluz escrito en esa impracticable fonética que suena a la guturalidad del Neanderthal y a la devastación expresiva que se practica en un chat de guasá”, otro presupuesto del mismo nacionalismo lingüístico español según el cual las demás lenguas son menos entendibles que el castellano (ibíd.). Respecto al primer vector, el ataque personal, su inquina queda traslucida al poner en duda (una vez más) los méritos intelectuales y académicos del autor de la traducción: “Hoy, desafortunadamente, profesor de Antropología en la Olavide. Como lo oyen. Huan Porrah es profesor de Antropología de la Olavide”. Pide que no “hagan más el mamarracho” y sentencia: “que el Prinzipito dé clases en la Olavide es incomprensible”. Estas consideraciones que le merece al columnista ultra de ABC el hecho de que alguien lleve a cabo el encargo de una traducción de un clásico literario al andaluz (vinculación del andaluz con el chiste, ininteligibilidad fónica, empobrecimiento expresivo) no suponen nada nuevo bajo el sol de los efectos discursivos del supremacismo lingüístico sobre las lenguas naturales estigmatizadas, como demuestra este sucinto repaso a la historia y estatus sociológico de la lengua criolla de Haití (acudimos de nuevo a Schieffelin y Doucet, op. cit.: 379-380, 388-391): No podemos hablar de un sistema de transcripción propio del krèyol hasta el siglo XX. […] La escritura en krèyol estaba […] limitada a los géneros menores (poemas, leyendas, sainetes) y destinada al entretenimiento de un público específico: los niños y una elite complaciente. […] el uso del krèyol en estos pocos géneros puede ser vinculado con ciertas ideas que todavía se mantienen actualmente: que el krèyol no es apropiado en asuntos serios como la educación, la ciencia o los géneros literarios mayores, pero sí lo es en los chistes y el entretenimiento ligero. […] Los primeros “hitos” fueron traducciones de “monumentos literarios” del francés y del griego al krèyol, como Le Cid de Corneille […] y Antigone, de Sófocles [...]. estos trabajos mostraban que el krèyol era capaz de comunicar obras maestras y complejas, como langue de culture (lengua de cultura, capaz de portar y aportar cultura). Esta fase fue seguida por la creación de nuevos trabajos literarios en krèyol. […] La idea de que la lengua francesa es superior a las demás fue transmitida a las autoridades coloniales y sobrevive en la mente y prácticas tanto de los antiguos colonizadores como de los antiguos colonizados […] siguiendo un rastro hasta la ideología dominante que afirma la intrínseca superioridad de la lengua francesa. […] las vocales posteriores redondeadas [propias del francés] poseen un valor simbólico y muy marcado […]
— 116 — como marcadores de prestigio (siendo las redondeadas las formas prestigiadas). […] El uso de la serie posterior redondeada se asocia con las clases educadas, con las buenas maneras y con los sonidos armoniosos, mientras que la segunda serie [característica del krèyol considerado más genuino] es asociada con el uso popular, los modos rudos y los sonidos vulgares o incluso estridentes. Los términos metalingüísticos que se usan para calificar la segunda serie, la de las vocales no redondeadas, reflejan la poca estima asociada a estos sonidos. […] Esto tiene relación con la idea de que estas vocales sin redondear poseen un sonido intrínsecamente desagradable. […] A partir de esto, es razonable sugerir que hay una asunción importante subyacente a la cuestión de las vocales redondeadas o sin redondear: el krèyol es una deformación del francés y el francés es el modelo a imitar. Tan solo aportaremos la breve mención a un ejemplo más, esta vez radiofónico, donde justamente aparecerá el vocablo “deformación” a la hora de calificar ciertas lenguas y variedades. El jueves 11/V/2017 (es decir, dos días después del evento), Onda Cero dedicó una parte de la tertulia nocturna de La brújula a entrevistar a Porrah (a partir del minuto 1:48:38 de programa), aunque frecuentemente interrumpido por los tertulianos Paco Marhuenda y Javier Caraballo; también intervino al final el tercer contertulio, Pepe Oneto17. Los dos últimos son andaluces. Caraballo comenta: “A mí me parece en primer lugar que es falso desde el punto de vista académico, que es perjudicial para el habla andaluza”. Acto seguido, se apunta al carro españolista (lingüístico) de la menor entendibilidad de las lenguas y/o variedades distintas al castellano (Moreno Cabrera, op. cit.: 17): “Y luego, otra razón, que es de mucho peso: que lo que usted escribe es ininteligible; eso no lo entienden ni los andaluces siquiera. Eso no lo entiende nadie”, protesta el tertuliano. Lo siguiente es la repetición del divide-y-vencerás negacionista respecto a la existencia del andaluz, troceado y reducido a mero pintoresquismo fonológico (de nuevo, Porrah Blanko, 2000: 155-157). Continúa Caraballo: “En Andalucía se puede hablar de fenómenos de distintas hablas andaluzas. Un fenómeno meramente fonético. Y no tiene rasgos ni sintácticos ni gramaticales distintos del castellano. E intentar crear un idioma de rasgos fonéticos es una aberración académica; una aberración absoluta. […] Lo que usted hace, yo soy incapaz de leer lo que usted ha escrito. Que no lo entiendo. Yo, ni la mayoría de los andaluces”. Préstese atención al reiterado recurso al término “aberración” y su familia léxica, puesto que podemos encontrarlo (como recopila Moreno Cabrera, 2012) en los textos académicos de la intelectualidad orgánica andaloespañola cuando se trata de anatemizar la escritura en andaluz. 17 http://www.ondacero.es/programas/la-brujula/programas-completos/la-brujula- 110517-programa-completo_201705115914d9c40cf2161ded9a9d67.html
— 117 — Seguidamente, el tándem Caraballo-Marhuenda profundiza en la subsunción de nuestra lengua natural en el redil del constructo “español” (que igualmente pondremos en cuarentena; ibíd.). Se indigna el primero: “¿Pero quién le ha dicho usted que existe un idioma andaluz? ¡Que eso es mentira! Que no existe un idioma andaluz. No siga usted diciendo que existe un idioma andaluz”. El segundo apostilla (con un apunte incluido de mitología de la presunta conversión del 'castellano' en “español”, en la que no tenemos lugar para detenernos ahora, pero que es bien descrito en Moreno Cabrera, 2010: 11): “Hay una unidad lingüística del castellano, que tiene deformaciones como pasa en Hispanoamérica. Pues nadie en Hispanoamérica habla del ecuatoriano, como... o el bogoteño, o del colombiano. Es que de verdad: es que es una cosa, oiga. Es que ustedes... El idioma, [es] castellano; el andaluz no existe. Es idioma castellano o español, para ser más precisos, y punto. Ustedes todo lo demás se lo podrán inventar, y a lo mejor tienen suerte y al final lo consiguen”. Marhuenda insiste en su particular caracterización, desde su punto cero castellanocéntrico (Rodríguez-Iglesias, 2016), del andaluz en tres ocasiones más: “Es una deformación”, “Es una deformación del castellano”, “Es evidente, vamos. Es una deformación de la raíz originaria del castellano”. Verificamos en estos discursos mediáticos la perpetuación en el imaginario común de los postulados implícitos del nacionalismo lingüístico español en relación, en este caso concreto, con el andaluz: el de que es posible la comunicación verbal “en grupos sociales (de individuos sin patologías lingüísticas orgánicas y/o funcionales) sin que se manifieste como lengua, sino como cuasilenguas, restos de lengua, etc.” (Rodríguez-Iglesias, ibíd.: 21); idea que a pesar de su falsedad ha venido siendo sostenida una y otra vez por gente como Manuel Alvar en lo tocante al andaluz por medio de su conocido enunciado de que “«es un caos en efervescencia, que no ha logrado establecer la reordenación del sistema roto»” (cit. en ibíd.). “Aunque tiene un gran predicamento en el pensamiento occidental, la idea de que las lenguas naturales” (orales, no estandarizadas) como el andaluz “son imperfectas no tiene justificación estrictamente lingüística alguna […]. A pesar de ello, esta idea viene de muy lejos, […] y ha tenido una repercusión muy importante en la concepción de las lenguas dominante en la cultura occidental moderna” (Moreno Cabrera, 2011: 201). De ahí la falsa creencia de que “el andaluz no es un sistema, no es un lenguaje” que llegó a manifestar literalmente uno de los estudiantes entrevistados por Canal Sur Televisión en su información sobre la aparición de Er Prinzipito y basada, a su vez, en la tradición de caracterizaciones académicas supremacistas como la del “«caos en efervescencia»” y “«sistema roto»” de Alvar. Así (ibíd.: 208), Durante siglos […] dominaba la idea de que las lenguas vulgares eran formas de comunicación corruptas, irregulares, pobres, imperfectas, fragmentarias y carentes de reglas gramaticales. Esa idea del pensamiento
— 118 — medieval sigue presente, a pesar de todo lo que la lingüística moderna ha avanzado en estos siglos, en algunos autores actuales para justificar el desprecio, arrinconamiento, minorización y destrucción de determinadas lenguas sobre la que se impone la lengua nacional propia de esos autores. En transparente paralelismo con este tipo de afirmaciones sobre el andaluz, podemos volver a tomar el ejemplo de la valoración social del criollo haitiano en relación con el francés. Schieffelin y Doucet (op. cit.: 378) analizan cómo Los efectos de estos argumentos pseudocientíficos y las ideas sentimentales preconcebidas son evidentes en las actitudes negativas que la gente generalmente posee hacia las lenguas criollas y sus hablantes, ideas que son puestas de manifiesto en los varios términos peyorativos usados igualmente por los hablantes nativos y no nativos. La terminología popular describe los criollos de base léxica francesa como «francés roto», «patois», «dialectos» o «jergas», y muchos asumen que las lenguas criollas son formas «devaluadas», «reducidas», «deformadas», «empobrecidas», «viciadas» o «bastardas» de los estándares europeos que han contribuido a su nacimiento. […] El kreyòl rèk y el gwo krèyol son asociados frecuentemente con connotaciones peyorativas hacia sus sonidos (ásperos, inarmónicos, guturales, deformes), hacia sus características gramaticales (degradadas, corruptas, elementales, faltas de complejidad) y hacia el origen social de sus hablantes (rurales, de clase baja) o hacia los defectos que usualmente se les atribuyen (toscos, torpes, iletrados, faltos de educación). Con ser obvio el carácter disparatado de la descripción de Marhuenda en relación tanto con el andaluz como con las lenguas naturales americanas incluidas en el llamado ámbito hispánico, no se trata de una concepción ex nihilo sino que parte de toda una tradición formulada en similares términos empezando por el pope y factótum de la filología español(ist)a, Ramón Menéndez Pidal, quien se despachaba en 1896 con un artículo sobre el denominado español de América en estos términos (cit. en Moreno Cabrera, ibíd.: 177): El idioma no cesaba de empobrecerse y debilitarse; aún las personas pertenecientes a la clase educada […] hablaban y escribían espantosamente mal la lengua nativa. La pronunciación era detestable, la ortografía peor, y las conjugaciones, concordancias y construcciones de toda especie no eran mejores que la pronunciación y la ortografía. Podía decirse que aquello era una jerigonza de negros. Más allá del remate abiertamente racista del extracto, hay que decir que la interpretación de las lenguas orales de Menéndez Pidal, a su vez, entronca con una tradición ancestral de la que, por ejemplo, son síntomas los sucesivos lemas de la RAE (“Limpia, fija y da esplendor”, “Unifica, fija y lim-
— 119 — pia”). Se trata de los mitos del ideal de la lengua perfecta y de la imperfección y degeneración de la lengua vulgar, en los que se basa gran parte de la justificación de la autoridad correctiva o preceptiva de las academias (ibíd.: 161-162). No dejaremos de aclarar que (ibíd.: 210-214), Estos puntos de vista son claramente absurdos, a pesar de ser los más ampliamente aceptados en la opinión pública e incluso por parte de muchos estudiosos, escritores e intelectuales. […] la lengua estándar culta es una elaboración de la lengua coloquial espontánea. […] Igual que no tiene sentido decir que el bloque de mármol es una desviación o degeneración de la estatua, no tiene el menor sentido decir que la lengua coloquial espontánea, como lengua natural que es, es una degeneración o deformación de la lengua estándar escrita culta [porque] es anterior a cualquier elaboración que se haga de ella. En una línea similar a la mencionada intervención radiofónica de Marhuenda, en el sentido de que el andaluz no existe como lengua natural, ahonda la intervención, en la misma tertulia, pronunciada en perfectísimo castellano normativo, del andaluz Pepe Oneto, tratando de zanjar la cuestión agarrándose al argumento de autoridad como fundamento axiomático: “Hay que citar a Manuel Alvar, que es probablemente uno de los filólogos que ha estudiado el andaluz, efectivamente, y que siempre ha mantenido en sus estudios que el andaluz como bloque no existe como lengua, porque sería algo distinto al español, y que es una falsedad que no merece la pena discutir, y efectivamente” (esta tesis es refutada sin dificultad por Moreno Cabrera, 2012). Cierra la discusión un debate chovinista en torno a la competición de quién habla mejor (el castellano, por supuesto): Caraballo cita un enunciado de Gonzalo Torrente Ballester de que “los andaluces son los que mejor hablan el castellano” (enunciado englobable dentro de las “estrategias de condescendencia” lingüísticas; Bourdieu, op. cit.: 51-52), en tanto que Marhuenda repone que por el contrario “son los castellanos”. 3. Conclusión Por una vez (o muy pocas veces), la (¿casi?) inédita visibilidad del uso del andaluz rompiendo los límites del círculo privado de la familia y amistades o de los contextos rurales alejados de la dimensión áulica proyectada en los platós de televisión, las instituciones de gobierno y los textos académicos, rompe el código social y provoca el castigo hacia el herético por parte de los detentadores del componente simbólico de la opresión, entendida esta última no como “referencia sólo a coacciones explícitas sobre individuos o grupos perpetradas por un grupo social dominante en particular”, sino que también “designa las desventajas que afectan a diferentes sujetas y sujetos de maneras heterogéneas” por lo que “las relaciones opresivas se reproducen tanto a través de hábitos, símbolos y normas no cuestionados presentes
— 120 — en rutinas institucionales y en dinámicas grupales como por voluntades o políticas particulares” (Moreno, 2008: 221 y ss.). A pesar de todas estas reacciones hostiles, la exclusión (a través de la burla) respecto al uso del andaluz sin maquillar en contextos considerados 'formales', o de su posibilidad de escritura, se revela como un simple prejuicio supremacista disfrazado con argumentaciones pseudocientíficas. De hecho, la escritura en andaluz en sí no es nada nuevo. García Duarte (2013) recoge un exhaustivo repaso del dilatado catálogo de obras literarias en las que a lo largo de la historia se ha tratado de plasmar negro sobre blanco íntegra o parcialmente, de forma intuitiva las más de las veces, nuestra lengua natural. En el mismo autor (2017) encontramos la alusión a casi cuarenta autores que desde el siglo XIX han escrito en andaluz de una forma u otra. Todo este prejuicio es desmontado por Moreno Cabrera en estos términos (2013: 12): ¿Tiene sentido proponer una lengua estándar para el andaluz distinta de la lengua estándar castellana peninsular? Por supuesto que lo tiene igual que tuvo sentido en su día proponer y desarrollar un estándar escrito castellano, provenzal, gallego-portugués o catalán frente a la estándar latino escrito. Ahora bien, la implantación de un estándar lingüístico requiere un apoyo explícito de los poderes políticos, ideológicos, culturales y sociales que posibiliten esa adopción e imposición de una lengua estándar andaluza en la sociedad andaluza actual. Y esto es lo que falta en este momento. Pero se puede trabajar para conseguirlo en un futuro desoyendo los quejumbrosos lamentos y los despiadados improperios y burlas de quienes se rasgan las vestiduras cuando las personas que creen en la dignidad de su lengua andaluza intentan proponer y desarrollar un estándar escrito que reivindique esa dignidad lingüística que poseen todas las lenguas naturales del mundo, tengan o no tradición escrita. Efectivamente, frente al negacionismo en torno al andaluz esgrimido por las/os representantes de ese nacionalismo lingüístico español (Porrah Blanko, 2000: 157), En el otro extremo de esa dialéctica están quienes apuestan por la noción andalú [...]. Este concepto ya establece una clara independencia lingüística respecto del castellano, viendo en el andalú una lengua con identidad propia que se ha mantenido hasta nuestros días prácticamente al nivel de la transmisión oral, además de un proyecto de recuperación y de sistematización que ayude a promocionar a nivel literario las posibilidades que brindan las tendencias compartidas por la gran mayoría de los dialectos andaluces. Más allá de ser un proyecto ilusionante para un número cada vez mayor de personas, en marcha, establece un nivel de empatía con sus hablantes, la inmensa mayoría de clase humilde, que permite revalorizar la cultura popular andaluza de base oral y hacer frente a las estigmatización capitaneada hoy día por la “televisión basura”. Lemas como “abla bien, abla en andalú” o expresiones del tipo “yo ablo mu bien
— 121 — lo ke dehe xikitiy@ m'a enzeñao mi hente” nos colocan en una perspectiva de actitud distinta. Del mismo modo que la opresión de los colectivos LGTBI tuvo en la invisibilización una de sus bases fundamentales, la opresión nacional de Andalucía cuenta entre sus ingredientes básicos la relegación al plano de lo novisible de una dimensión tan nuclear en la conciencia y patrimonio cultural de la población andaluza como es su propia forma de hablar: se reprime, de forma general, su utilización en situaciones de alta consideración social y, por ende, se anatemiza cualquier propuesta encaminada a “la transcripción o escritura de la especificidad lingüística según los mecanismos culturales que nos ha legado, fundamentalmente, la tradición oral de Andaluzía” (mismo autor, 2014: 25 y ss.). No debe olvidarse, en este sentido, el plus de 'prestigio' de que goza el texto escrito, en detrimento del oral, en la sociedad contemporánea occidentalocéntrica, si bien, como precisa Rodríguez-Igle- sias (ibíd.), frente a la manida noción sociolingüística habitual de “prestigio” cabría hablar más bien de “privilegio lingüístico”, concepto acuñado por dicho autor (op. cit.: 29) que explicaría la “teorización racista sobre las presuntas bondades del punto cero castellano frente a esto tan raro, primitivo y bajo como Andalucía” (ibíd.: 27).
— 128 — 3. Método y desarrollo del trabajo 3.1. Metodología Para el estudio del corpus se realizará un riguroso análisis pragmático en la búsqueda de discursos reproducidos que estén empleados con alguna finalidad concreta. Haremos esto basándonos en la teoría Oswald Ducrot plasmada en El decir y lo dicho (1984), donde el lingüista francés desdobla las nociones de emisor y receptor en varios componentes que representan o evocan distintas voces y discursos anteriores: sujeto empírico, locutor y enunciador(es). Partimos de las ideas de que la entidad del sujeto empírico está compuesta por el conjunto de asesores que tienen los partidos políticos para la redacción de las intervenciones de sus portavoces, coloquialmente conocidos como negros, y de que el locutor siempre es el sujeto hablante, es decir, el orador que se encuentra en el atril dirigiéndose a sus señorías. Es el papel del enunciador el que nos interesa en esta investigación, pues es éste el que introduce las distintas voces en su discurso con distintos fines. Los discursos analizados serán marcados mediante subrayado y no en negrita para marcar, de este modo, una distinción entre nuestro análisis y las distintas anotaciones e interrupciones que se producen en el discurso del orador —como aplausos, rumores, o los gestos que hacen los locutores— en el documento oficial del Congreso. En los apartados del marco teórico donde se realicen exámenes cuantitativos de los aspectos y elementos estudiados, se tendrá en cuenta la duración de las intervenciones realizadas por cada uno de los políticos, pues las del grupo mixto duran una media de dos minutos y medio mientras que las de los principales partidos políticos tienen una duración de seis minutos y medio aproximadamente. 3.2. Corpus El corpus de esta investigación está constituido por las páginas 54-63 del Diario de Sesiones del Congreso de los Diputados correspondiente al 10 de octubre de 2017, en las que se encuentra la transcripción de la moción consecuencia de interpelación urgente propuesta por el grupo parlamentario confederal Unidos Podemos-En Comú-En Marea (UP-EC-EM) relativa a las actuaciones que estaba teniendo el Gobierno frente a crisis que había y sigue habiendo en Cataluña en torno al desafío independentista. En dicho pleno, participaron los cuatro partidos principales, cuyos portavoces fueron Xavier Domènech (UP-EC-EM), Patxi López (PSOE), Juan
— 129 — Carlos Girauta (C’s) y Alicia Sánchez-Camacho (PP), el PNV, con Aitor Esteban, y por parte del grupo mixto intervinieron Isidro Manuel Martínez (FAC), Carlos Casimiro Salvador (UPN), y Marian Beitialarrangoitia (Bildu)18. La elección de este corpus se debe a dos motivos fundamentales. En primer lugar, el lenguaje político19 es un terreno muy fértil para las investigaciones de análisis del discurso. Tanto es así, que podemos afirmar que el análisis del discurso político conforma un objeto de estudio independiente, el cual nos lleva a plantear una serie de preguntas políticas y sociales (Van Dijk, 1999, p. 9) que acentúan, aún más, sus particularidades. El lenguaje político está plagado de recursos pragmáticos que siempre se usan con el último fin de persuadir al auditorio, compuesto no solo por el resto de políticos que conforman la cámara baja de las Cortes Generales, sino por el conjunto de todos los españoles, quienes acceden a estos discurso a través de los distintos medios de comunicación. Por otro lado, este es un tema de la más reciente actualidad, por lo que se espera que los recursos retóricos usados por los asesores —cuyos textos serán leídos más tarde en el atril del Congreso por los oradores— cumplan con el código social actualmente aceptado, con la finalidad de conseguir un discurso innovador que logre llegar (o persuadir) a los ciudadanos. 3.3. Desarrollo del trabajo Para el estudio de la polifonía enunciativa tendremos en cuenta la teoría formulada por Oswald Ducrot (1984), que escinde la producción del mensaje emitido por el hablante en tres partes: sujeto empírico, locutor y enunciador(es). Siguiendo el criterio del pragmático galo, entendemos que el sujeto empírico, en nuestro objeto de estudio, viene siempre determinado por el conjunto de asesores que tienen los políticos y que componen el mensaje meditadamente, y como locutor tendremos siempre al político que se encuentre en ese momento hablando desde el atril. Así, nos centraremos fundamentalmente en el papel del enunciador o enunciadores, pues es aquí donde encontramos una mayor polifonía, con la entrada en juego del punto 18 El documento en cuestión puede recuperarse en la página del Congreso (www.congreso.es); también podemos visualizar la grabación correspondiente en www.youtube.com. Ambos enlaces aparecen en la bibliografía. 19 Entiéndase “lenguaje político” como la lengua que usan los políticos para comunicarse en el Congreso de los Diputados, es decir, la “lengua de la comunicación política”, expresión muy acertada usada por Fernández Lagunilla (1999, p. 11), y no entenderlo en un sentido más amplio como el lenguaje que se usa en artículos periodísticos cuyo tema central es la política o el lenguaje que se usa en conversaciones de índole política.
— 130 — de vista de distintos locutores que ya enunciaron su mensaje anteriormente, teniendo en cuenta el tipo de discurso reproducido empleado. El estudio de la enunciación implica, pues, analizar la huella que la voz enunciativa o locutor deja en su discurso, y cómo y por qué introduce otras voces o enunciadores. En relación con estas cuestiones, fenómenos enunciativos como el discurso referido o el uso de las comillas en un texto escrito han sido estudiados en cuanto marcas de la presencia de distintos enunciadores en un discurso. El análisis de la subjetividad, la modalización, la distancia o personalización son mecanismos discursivos también centrales en los trabajos sobre la enunciación, pues se relacionan con la actitud del sujeto discursivo hacia lo que dice. Sin embargo, no estudiaremos los casos donde el orador use como enunciador(es) a su propio partido político como entidad comunicativa, ni al conjunto de sus votantes, pues estos usos resultan evidentes y poco sustanciales para nuestro cometido, que es el de hallar enunciadores concretos, con nombre y apellidos, presentes en el discurso de los políticos, ya sea para ser usados con el fin reforzar la argumentación del orador o para desmontar la de otros políticos que ya han emitido un discurso. 4. Resultados El análisis de resultados nos muestra un uso estratégico del discurso polifónico que muestra ciertas diferencias entre las diferentes agrupaciones, en lo que podría considerarse un estilo propio de partido, pero también se pueden observar tendencias y usos comunes a todos los representantes, quienes emplean los diversos recursos polifónicos con intensidad desigual. Tabla 1. Uso del discurso reproducido. PARTIDOS Discurso reproducido Directo Indirecto Mixto Indirecto libre UP 0 5 1 1 PSOE 0 3 0 0 FAC 0 0 0 0 UPN 0 1 1 1 Bildu 0 1 0 0 PNV 0 0 0 0 C’s 3 3 0 0 PP 1 7 0 0 Fuente: elaboración propia
— 131 — 4.1 Discurso reproducido 4.1.1 Discurso directo Resulta difícil hallar casos de discurso directo en el lenguaje de los políticos, y en nuestro corpus solo encontramos dos políticos que hagan uso evidente del mismo. Esta escasa presencia del discurso directo en la clase de texto que estudiamos no es casual, pues además de resultar más artificial que los otros tipos de discurso reproducido, en el sentido de que el orador no está construyendo un discurso sino reproduciendo uno ajeno palabra por palabra, resulta, como su propio nombre indica, muy directo, es decir, muy descortés desde el punto de vista de la forma. No solo se usa en el lenguaje de la comunicación política para crear un discurso más descortés o informal, sino que esto también es comprobable incluso en el discurso coloquial del día a día (Reyes, 2002, p. 45). Como decíamos, sólo hay dos entre las ocho intervenciones del pleno en las que se usa el discurso directo, en las dos últimas: la realizada por Juan Carlos Girauta Vidal, portavoz de Ciudadanos, y la de Alicia Sánchez-Camacho, oradora del Partido Popular. La intervención del primero está enormemente marcada por la descortesía y por el lenguaje informal, por lo que no es de extrañar que este político use el discurso directo: (1) Mire usted, la señora Ada Colau dice: «El milió d catalans q han omplerts els carrers d BCN mereixen ser escoltats» (Mostrando un tuit), y uno diría: ¡Caramba, habla de nosotros!, ¡por fin reconoce que debemos ser escuchados! No, no, eso se lo dijo a los de la Diada; a los del 8 de octubre no nos ha dicho nada (Diario de Sesiones, núm 80 de 10/10/2017, p. 60). El político de Ciudadanos introduce dos discursos directos casi yuxtapuestos, en los que cita textualmente dos enunciados que están precedidos por el verbo dicendi . En el primero de ellos toma como enunciador a Ada Colau, alcaldesa de Barcelona del partido Barcelona en Comú, en coalición con Unidos Podemos. Cita textualmente un tuit de la alcaldesa publicado el 11 de septiembre de 2017, para responder con otro discurso directo, esta vez introduciendo una figura enunciativa hipotética, pues el verbo dicendi está conjugado en condicional del indicativo. Responde, a su juicio, en nombre de cualquier persona que hubiese leído ese tuit, así lo deja entender a través del uso del artículo indefinido uno. Asimismo, el empleo de la ironía es evidente, pues juega con la posible doble interpretación del mensaje de Colau. Según Juan Carlos Girauta, la interpretación más obvia del tuit es que ese millón de catalanes hace referencia al conjunto de catalanes que no están a favor de la independencia. Por razones lingüísticas, los shifters empleados tienen que permanecer tales y como aparecían en los discursos originales, y así los mantiene Girauta,
— 132 — pero el uso del pronombre nosotros es significativo, ya que el orador se está identificando con todos aquellos que no quieren la independencia de Cataluña, incluyéndose en ese pronombre y estableciendo de este modo una dicotomía susceptible de ser explotada electoralmente. 4.1.2 Discurso indirecto Todos los casos de discurso reproducido que hallamos en el discurso de Domènech son enunciados mediante el uso del estilo indirecto, por ejemplo, para recuperar mensajes emitidos por el Partido Popular: (2) “Ustedes, el Gobierno del Estado, habían dicho por activa y por pasiva que no se celebraría y habían dicho por activa y por pasiva que no habría urnas” (Diario de Sesiones, núm. 80 de 10/10/2017, p. 54). El siguiente caso, también perteneciente al discurso de Xavier Domènech, es interesante: (3) ¿Cómo hemos llegado hasta aquí? ¿Cómo hemos llegado a este momento que se está viviendo aquí y en el Parlament de Catalunya? Esto tiene una historia muy larga. Pensando primero, por parte del Gobierno del Estado, que esto sería un soufflé, que pasaría, con lo que se demostraba un conocimiento enormemente deficiente de lo que estaba pasando en Cataluña y de lo que era la propia Cataluña. Ya lo dijimos aquí reiteradamente durante este último año, que la solución pasaba por el reconocimiento de que este es un estado plurinacional” (ibíd). En este fragmento de su intervención, el diputado de Unidos Podemos introduce dos enunciados en discurso indirecto, uno en el que se reproduce un “pensamiento” del Gobierno (enunciador), a través del cual pretende demostrar que el Partido Popular no otorga a los partidarios del soberanismo catalán toda la importancia que debería.; y otro en el que usa el verbo decir, denotando que el discurso que va a reproducir a continuación tuvo lugar realmente, en el que retoma un discurso emitido anteriormente por su propio partido (enunciador) que procura dar con la solución de este conflicto. El otro ejemplo de discurso reproducido se encuentra en discurso indirecto, expresándose explícitamente el verbo dicendi: (4) “Dicen que es una revolución pacífica, pero contratan a un terrorista como Otegi en un programa de máxima audiencia para mostrarnos quién es el aliado de su pacífica revolución” (Diario de Sesiones, núm. 80 de 10/10/2017, p. 57). El orador navarro cita indirectamente un postulado independentista que es inmediatamente anulado gracias a la adversativa que introduce, ironizando sobre el mismo a través de un discurso ecoico (“su pacífica revolución”) que pretende ridiculizar la argumentación de sus adversarios.
— 133 — Veamos otro ejemplo: (5) “Amamos Cataluña; todos, seamos de donde seamos, sentimos que Cataluña forma parte de nuestra propia identidad y los independentistas pretenden ponernos una frontera interior” (Diario de Sesiones, núm 80 de 10/10/2017, p. 55). Este fragmento del discurso de Patxi López nos muestra cómo el orador trata de identificarse (además, lo dice explícitamente) con el enunciador: el conjunto de españoles que está en contra de la independencia catalana. Es significativo el uso del verbo sentir para introducir el discurso indirecto, pues el orador está apelando a los sentimientos del enunciador, que también es oyente. A pesar de pertenecer al PSOE, Patxi López no restringe el sujeto del enunciado a sus votantes, sino que incluye muchas otras personas afines a otros partidos incluso opuestos, con los que se siente identificado en cuanto a los sentimientos que tiene sobre la situación en Cataluña. Con ello, el orador pretende conseguir una unión de fuerzas distintas dispuestas a luchar contra el independentismo. Por su lado, Marian Beitialarrangoitia, la portavoz de Bildu, usa el discurso indirecto para reproducir unas palabras de Carles Puidgemont: (6) “[…] como acaba de hacer el president Carles Puigdemont, que ha dicho que se abre al diálogo para convertir a Cataluña en un estado independiente en forma de república, declaración que ha hecho tendiendo la mano al diálogo” (Diario de Sesiones, núm. 80 de 10/10/2017, p. 58). Vemos que la finalidad de la oradora es muy similar a la que comentábamos de Xavier Domènech, en la que el político catalán usaba el verbo decir para recalcar que el contenido que se enuncia fue realmente dicho por el enunciador. 4.1.3 Discurso indirecto libre Este tipo de discurso que siempre trae quebraderos de cabeza a los estudiantes de lingüística y de literatura se usa en el discurso político con distintos fines. Por ejemplo, para incluir un sentimiento de solidaridad emocional con su enunciador, es decir para expresar a través de su voz los sentimientos de éste: (7) “Este domingo muchos catalanes salieron a la calle para decir ¡basta ya! y para responder a ese mantra de que la convivencia entre unos y otros no es posible” (Diario de Sesiones, núm. 80 de 10/10/2017, p. 57). El diputado de UPN, Carlos Casimiro Salvador, usa el modo de habla exclamativo para expresar la exasperación de aquellos catalanes que están hartos de la situación actual en su comunidad autónoma, de manera que el político
— 134 — navarro se involucra emocionalmente con aquellos catalanes que, de un bando u otro, desean acabar con esta ardua etapa política. Otro posible uso del discurso indirecto libre podría ser, siempre con un fin irónico, el de parodiar a un contrincante político, pero no hemos hallado tal caso en nuestro corpus. 4.1.4 Discurso mixto El discurso mixto combina marcas propias de discurso directo y discurso indirecto. Por un lado, la fórmula decir que, aunque puede ser omitida, mientras que los shifters que usó la persona que emitió el enunciado original se mantienen, así como el entrecomillado del discurso del enunciador. Uno de los casos más representativos de nuestro corpus es justo el comienzo de la primera intervención de Xavier Domènech: (8) “Decía Machado en una frase que ya he recordado otras veces que «hoy es siempre todavía». Nunca esta frase fue tan cierta como hoy” (Diario de Sesiones, núm. 80 de 10/10/2017, p. 54). Podemos observar la presencia de la fórmula “decía que” al mismo tiempo que las marcas que usó machado cuando emitió su discurso (hoy y el uso del tiempo presente). Además, en el mismo texto ofrecido por la página web del Congreso, las comillas aparecen de manera explícita. Otro ejemplo lo hallamos en la intervención de Carlos Casimiro Salvador, diputado por UPN: (9) “Señorías, algunos están construyendo una Cataluña que milita en un odio a lo español alimentado con agravios falsos, desde el bando de Casanova al ‘España nos roba’” (Diario de sesiones, núm. 80 de 10/10/2017, p. 57). El político navarro expresa una lema independentista creado por expolítico Alfons López, que militó en las filas de Convergencia Democrática de Cataluña (CDC) y de Solidaritat Catalana per la Independència (SCI). En este caso, la fórmula “dice que” está omitida, pero bien podría haber dicho “la gente que dice que españa les roba”. Es así, de hecho, como quedaría este enunciado en discurso indirecto, pero al estar en discurso mixto, el orador mantiene el nos, reproducido tal cual por el enunciador que entra en juego en su discurso: el conjunto de los independentistas. En ambos casos vemos que los discursos introducidos son frases fijadas. El primero es una cita célebre del poeta Antonio Machado y el segundo es un lema popular.
— 135 — 4.2 Intertextualidad En palabras de Gérard Genette, la intertextualidad es un tipo de relación transtextual que se caracteriza por la (co)presencia de dos o más textos, es decir, por la presencia de un texto —o varios— en otro (1989, p. 10). Puede presentar distintas formas en su uso, ya sea a modo de cita, alusión, parodia o incluso plagio. En el corpus que aquí presentamos, podemos encontrar —de un modo bastante común— el uso de estos recursos polifónicos. No hay duda que la citación y la alusión son las dos maneras o modos de intertextualidad más comunes durante la argumentación del discurso político. Esto se debe, en parte, porque citar o aludir causa que el locutor pueda presentar una figura de autoridad ante el destinatario. Se puede ver claro un ejemplo de cita en (4), donde Xavier Domènech cita a Antonio Machado. La argumentación basada en figuras de autoridad literarias son habituales en el discurso de los partidos políticos. Este empleo, que puede incluso parecer trivial por su aparente simpleza, juega realmente un papel de suma importancia en la argumentación del orador, pues a partir de unos argumentos que no son propios del locutor sino del enunciador , se construye un discurso que consigue legitimar las ideas propias de este, dejando a su vez patente el concierto que hay entre la figura del orador —y de su partido político— con la fuente citada, ya que con la cita en sí también se evidencia la naturaleza ideológica de su grupo. Por otro lado, la alusión es “una forma menos explícita y menos literal” de intertextualidad “cuya plena comprensión supone la percepción de su relación con otro enunciado al que remite tal o cual de sus inflexiones, no perceptible de otro modo” (Genette, 1989, p. 10). En el discurso de Carlos Casimiro Salvador Armendáriz, portavoz de Unión del Pueblo Navarro (UPN), podemos observar como hace uso de la alusión como recurso intertextual; veamos: (10) “(...) ¿Una república catalana santificada por Otegi será una patria más libre y más pacífica para todos que la Cataluña actual? (...) Como decía ese torero y en dos palabras: im-posible” (Diario de sesiones, núm. 80 de 10-10-2017, p. 57). Este enunciado es interesante por varios motivos. Para empezar encontramos la referencia o alusión al error que cometió el enunciador, Jesulín de Ubrique; además se hace aún más curioso el ejemplo de reciclar ese desdoblamiento del término —debido al mencionado error que se cometió— e introducir a dos enunciadores: por un lado Jesulín de Ubrique, que es enunciador únicamente del prefijo del que se compone esta palabra, y por otro él mismo —o quien sea el verdadero sujeto empírico de la enunciación—, que enuncia el lexema -posible. De este modo, se presenta la alusión a modo
— 136 — de chiste, ya que el locutor sabe que será fácilmente reconocible por el resto de la cámara, y cuya verdadera intención podría ser presentar la idea propuesta por el exogrupo como absurdo, equiparando para ello ambos enunciados: la propuesta de independencia, en el caso del partido político contrario, y el error lingüístico previamente mencionado. Otras veces, podemos encontrar maneras de intertextualidad menos canónicas que la cita (Genette, 1989), como son el plagio o la parodia. En el corpus escogido no se han encontrado rastros del primero, sin embargo la parodia parece estar presente en el discurso de tema político. Esta trae consigo el mismo efecto que se busca con la citación de una figura de autoridad, sin embargo, no se busca legitimar el mensaje mediante la referencia al enunciador, sino que se busca la susodicha legitimación a través de la presentación del enunciador como ridículo, el cual suele tener algún vínculo con el exogrupo, ya sea ideológico o por pertenencia directa a este, lo que puede reforzar el enunciado del propio locutor por desacreditación del enunciador. En el ejemplo anterior (6), además de la comentada alusión, también podemos encontrar algo que podría ser catalogado como paródico. Nos referimos al siguiente fragmento: “¿Una república catalana santificada por Otegi será una patria más libre y más pacífica para todos que la Cataluña actual?”. Cuando hace referencia a Otegi, y concretamente a su supuesta capacidad de ‘santificar’, se está parodiando la figura del aludido mediante la apropiación del mensaje previo de este (afín al independentismo) y lo critica de manera burlesca, casi cómica. De este modo, podríamos decir que se parodia la imagen del sujeto empírico (Otegi) y la de aquellos que divulgan su mensaje, los independentistas.Otro caso interesante, dentro del fenómeno de la intertextualidad, es el uso de refranes, proverbios y sentencias, como podemos ver en el siguiente ejemplo: (11) “Este domingo muchos catalanes salieron a la calle para decir ¡basta ya! y para responder a ese mantra de que la convivencia no es posible” (Diario de sesiones, núm. 80 de 10-10-2017, p. 57). El político recoge una idea que, según él, es compartida por muchas personas, y además, es bien conocida, aún por quienes no la comparten. Debemos tener presente que se refiere a ella con el demostrativo ese, dando a entender que esta idea es conocida por toda la cámara, estén de acuerdo con ella o no. Cabe destacar que Salvador Armendáriz menciona a los enunciadores que va a poner en escena antes de producir su discurso intertextual. En el primer caso, como ya hemos comentado, menciona explícitamente al enunciador, únicamente presentándolo por su profesión, es decir, la de torero, pues no es necesario pronunciar su nombre para que el mensaje sea entendido con éxito por todo el auditorio y se sepa de quién se está hablando. En el segundo caso se hace referencia a muchos catalanes —los
— 137 — enunciadores—, que forman parte del exogrupo, es decir, los partidarios del independentismo, y que exponen la idea la idea de que ‘la convivencia no es posible’ a modo de mantra, calificando por un lado el contenido intertextual de falacioso o carente de veracidad tras la calificación. 5. Discusión y conclusiones Sin duda, el lenguaje de la comunicación política es un objeto de estudio muy fructífero en el campo del análisis del discurso. Todas las intervenciones están plagadas de voces anteriores que son retomadas por el orador para dar fuerza a su argumentación, ya sea mostrando su acuerdo con estas voces o con el fin de desmontar argumentos que fueron empleados en ellas. Pensamos que el presente trabajo, pese a sus limitaciones, sí contribuye a arrojar luz sobre la polifonía, aunque se antoja necesario un estudio más pormenorizado y extenso, con muestras mayores en lo referente a diversos ámbitos dentro de la comunicación política. El discurso reproducido es un método muy común para evocar discursos anteriores, y se pueden obtener diversas conclusiones a partir de su estudio. Por ejemplo, ya lo habíamos comentado, el uso del discurso directo va implícito a menudo en un discurso descortés, que usa estrategias agresivas para construir una argumentación a partir de la de la destrucción de otra, y una forma muy efectiva para realizar dicha destrucción es la cita textual que hizo el enunciador introducido, pues el orador va a atacar directamente a la estructura primitiva del enunciado. Por otro lado, este tipo de discurso puede ser usado para todo lo contrario: enaltecer las palabras pronunciadas por el enunciador. En el discurso indirecto, en cambio, el orador goza de una relativa evasión de responsabilidad dependiendo del verbo dicendi que emplee. Ya lo vimos en el ejemplo de Xavier Domènech en el que se usaba el verbo pensar. En cuanto al discurso indirecto libre, hemos podido ver cómo el orador se inunda en el pensamiento del enunciador, creando un vínculo de identidad entre su discurso y las ideas de este. Por el contrario, este recurso podría ser usado con un fin irónico para parodiar al enunciador. El discurso mixto ha sido usado en este pleno para introducir citas célebres y lemas populares, enunciados que se fijan en la lengua y por lo tanto en el ideario lingüístico colectivo, por lo que resultaría chocante usar estos enunciados en discurso indirecto. Todas estas técnicas que refuerzan la argumentación arrojada por el orador siempre tienen el último fin de persuadir no solo al destinatario, sino al conjunto de oyentes de las intervenciones políticas, que está formado por toda la ciudadanía española, a las que accede a través de los medios de comunicación.
— 144 — juego de rol20, como subgrupo dentro de los denominados Game Play (Salen & Zimmerman, 2004), esto es, un juego complejo y estructurado con sentido, puede servir bajo la óptica de la obtención de significaciones, del mismo modo que analógicamente sirve el experimento para un fenómeno físico. El JR es nuestra reserva experimental en ciencias sociales. Veamos cómo funciona con los conceptos de juventud postverdad y análisis del discurso. 2. Juventud, Postverdad y análisis del discurso en una experimentación lúdica Los tres conceptos sobre los que girará nuestra apuesta serán Juventud, Postverdad y análisis del discurso. Cada uno está en relación con la cuestión del comportamiento lúdico, y como los mismos se pueden ver enriquecidos por medio de las representaciones obtenidas por esta técnica experimental. La juventud es un tema candente en la actualidad. Nuestros jóvenes, sobre todo en el contexto español, pero también en el europeo, se encuentran insertos en gran multitud de relaciones de ocio. Como consumidores, los jóvenes poseen unos estilos de vida asociados, tanto creados por parte del marketing, como surgidos ex profeso de la realidad social cotidiana. Autores como Pierre Bourdieu (2012 [1979]: 13 y ss.) han destacado la esencial relación existente entre estilos de vida y condición socioeconómica que, a su vez, genera identidades diferenciales. Lo que los estudios neofenomenológicos de Bourdieu hicieron fue abrir la posibilidad de un análisis enfocado a las realidades de clase, pero desde una perspectiva nueva, esto es, el campo de relaciones dadas y la agonística de la competición social de los grupos ((Huizinga, 2017 [1938]: 56 y ss.). Caillois (1986 [1967]: 39 y ss.) caracteriza precisamente, en su ampliación de la obra de Huizinga, el concepto de su maestro: Agón o lucha competitiva es básicamente el fundamento lúdico presente en las estructuras del mercado, cuyo objetivo es la maximización de las ventas. Los estilos de vida de la juventud y su relación por medio de nuevas formas de ocio, que cada vez pasan más por los espacios virtuales, hacen que el comportamiento lúdico de estos jóvenes se vea constantemente empujado por las propias relaciones agonísticas de su habitus como clase y estilo de vida dentro de una clase. La juventud por tanto no es toda una, como muchas veces nos parece hacer querer creer la publicidad, sino que es subdividible en relación a sus condiciones de existencia materiales y a sus comportamientos, prácticas y discursos asociados. Por tanto, la juventud posee un discurso que se auto actualiza con la enunciación del mismo, y que está sometido a todo un sistema de prácticas y 20 JR se usará para referirnos al juego de rol “tradicional”. Cuando nos refiramos a el método de este artículo, nos referiremos como Juego de Rol Experimental, esto es, JRE.
— 145 — reglas de comportamiento en relación con su espacio y su uso. No tendría sentido aquí discutir sobre el análisis del discurso como metodología técnica, ya que existen grandes precedentes de muchas escuelas (Le Goff, 2011; Escandel Vidal, 2004; Calsamiglia Blancafort & Tusón Valls, 1999). Aquí nos quedaremos con la intuición que el profesor Abril (2009: 127-147) tuvo sobre una semiótica que respetase la pauta interpretativa contextual de los discursos, y a través de la misma, saquemos relaciones de sentido acordes con los sujetos que enuncian. Ya el mismo Pierce, como dice el profesor Castañares (1997: 117-154), tuvo la idea de una semiosis ilimitada, esto es, procesos de significación infinitos, que Eco traslado a la idea de la enciclopedia y las enciclopedias. En definitiva, esto no hace más que confirmar la hipótesis de la raíz lúdica del comportamiento ritual y, a su vez, del lenguaje. Por tanto, si el análisis del discurso es un medio de obtención de significaciones y marcos conceptuales (Lakoff, 2005) debe, como dijo Mcluhan, presuponer otro medio para hacerse. Estos son los periódicos, Internet, las conversaciones cotidianas etc. Texto y discurso los presuponen como cronotopos, esto es, lugares en donde se desarrolla la acción de las ideas por medio de discursos, textos y/o prácticas. Si todos parten de cierto comportamiento lúdico, no sería baladí plantear entonces el JR como medio metodológico con el que aproximarnos a los fenómenos de significación. ¿Y qué mejor fenómeno para observar que el de Postverdad? Según el diccionario Oxford, que en este caso tomamos como fuente al haber fijado esta significación tras una larga observación del uso del vocablo, define Postverdad como: “relating to circumstances in which people respond more to feelings and beliefs than to facts” La publicidad encaja perfectamente con esta definición, sin lugar a dudas. En primer lugar, porque como ya se demostró por medio de los documentales de la BBC de Century of the Self (Curtis (director) 2002), los desarrollos productivos y de la industria de bienes de consumo, desde los cincuenta hasta la denominada “Tercera revolución industrial” de bienes informáticos de consumo, se basaron en procesos en los que el sentimiento tenía preeminencia sobre el hecho. El marketing de consumo está impulsado por la necesidad de distinción en relación con el gusto por escoger, dentro de tus posibilidades, aquello que da significado a tu individualidad y a tu pertenencia a un determinado estrato social. La postverdad es la aplicación del marketing a cualquier discurso, con el objetivo de la maximización de algún beneficio personal, grupal, pecuniario o simbólico: podrá resultarnos terrible o magnifico, pero el objetivo se encuentra en la venta o aceptación de determinados valores. Estos nos llevan a que la postverdad es la implantación del marketing a prácticamente todos los sectores de nuestra vida cotidiana, en tanto que esta se encuentra mediada constantemente por periódicos, internet, televisión y redes sociales que espolean uno u otro sentimiento. Sería extremadamente raro no pensar que,
— 146 — tras un largo proceso de aculturación publicitaria, estas nociones no estuviesen presentes de uno u otro modo en nuestras prácticas, deseos y necesidades diarias. Por todo ello, El JR pretende reproducir, por medio del análisis del discurso los marcos conceptuales de dos grupos de jóvenes en relación con la postverdad como aplicación del marketing a la vida cotidiana. 3. Metodología y Técnicas: El juego de Rol como Interfaz narrativa y el juego del publicista La metodología que se propone es eminentemente interdisciplinar, ya que la obra de Huizinga, en sus distintas lecturas lo es, del mismo modo que para que una teoría proceda en su desarrollo de forma contrainductiva, debe verse envuelta en otros puntos de vista (Feyerabend, 2017 [1974]: 18 y ss.). Las tesis de Huizinga han sido usadas lejos del calor académico, en una industria tan rentable como la del diseño de juegos en la actualidad. Por ello nos remitiremos a la hora de definir los conceptos al manual Rules of Play- Game Desing Fundamentals y a sus desarrolladores, Salen y Zimmerman. En este manual se recogen las investigaciones de Huizinga y Caillois aplicadas sobre bases matemáticas y distintos desarrollos multidisciplinares. Después de todo, un juego, al ser el sustento cultural base del lenguaje, debe estar integrado en su descripción por muchos puntos de vista distintos. La tesis fundamental es que el juego es una dimensión fundamental inexplorada que permite la obtención de significaciones e información sobre los marcos conceptuales de un grupo social dado, esto es, sus procesos de semiosis. Esto se sustenta en la colaboración entre disciplinas, como son el mencionado análisis del discurso y el diseño de juegos, así como la semiótica y la sociología de la vida cotidiana. Además, estos marcos conceptuales, como bien hemos comentado, dejan rastros por medio de textos o artefactos culturales, así como el proceso de enunciación los reactualiza. Por ello, en el juego, estas representaciones se muestran contenidas en los límites del mismo. Se comprenderá entonces que partamos concepción dada de Game Play, como algo estructurado y necesariamente complejo, que para dar lugar al JR de carácter experimental debe ceñirse a un sistema, en tanto que estos proporcionan la pauta para la interactuación con los espacios, objetos y comportamientos de los demás sujetos. Esto quiere decir que la inmersión en un juego debe ser de tipo dramático, en tanto que se trata de reproducir papeles de rol. El juego de rol como experimento debe, entonces contar con los siguientes aspectos técnicos:
— 147 — 1. Sistema de juego: El único préstamo tomado de la teoría de juegos en tanto que las acciones de los jugadores deben someterse a un sistema matemático de probabilidades por el cual se garantiza la “sensación de juego” que da lugar a un mayor relajamiento de los sujetos que si estuviesen siendo sometidos a un focus group tradicional. 2. Trama: La imaginación del investigador se encuentra en este apartado, ya que el fenómeno que pretende actualizar por medio de la enunciación se debe enfocar por medio de los supuestos culturales de los actores. La trama debe ser lo suficientemente abierta para permitir mayores posibilidades, así como cerrada en tanto que se pretende sacar información por medio de un juego que tiene que llevar a resultados. Se parte de las bases del rastreo asociacional aportadas por Latour (2008: 38 y ss.) 3. Interpretación No teatral: Requisito esencial de esta metodología, en tanto que configura la sutil diferencia entre juego y experimentación lúdica. El objetivo del juego es la inmersión en un rol, pero desde la perspectiva del sujeto, que debe interactuar dentro de ese rol lo más cercano a sí mismo, mientras que en un JR tradicional el objetivo es precisamente la evasión por medio de la interpretación del otro. Por tanto, el JR es una Interfaz narrativa, es decir, un medio por el cual obtener las representaciones y marcos conceptuales derivados de los procesos de semiosis ensayados. 4. La interfaz Narrativa: El JR, una vez analizado, se relaciona con el concepto de interfaz digital por el principio de narratividad (Bajtín, 1989: 77 y ss.). La interfaz digital se desarrolla por medio de modos de visión inspirados en nuestra tradición cultural, como puede ser el sistema de ventanas de los sistemas operativos (Marzo, 2015: 14 y ss.). El contar y escuchar historias, que además son interactivas es el principio fundamental de los videojuegos, cuya interfaz, en comparación con la de un juego de rol tradicional, es mucho más compleja a nivel técnico. Pero se debe precisamente a que el juego de rol posee una interfaz narrativa. Este concepto, efectivamente tomado prestado del de interfaz digital, designa el proceso por el que los jugadores de un juego de rol dotan a su interpretación de mayor intensidad o verosimilitud por medio del uso de dispositivos que, más allá de la propia lengua como algo ajeno, median en el desarrollo de las historias que se cuentan. La interfaz narrativa contempla también la propia interpretación dentro del sistema y la performatividad, ya que al dar a usuarios diversos la posibilidad de interpretar un papel en el que media un sistema que tiene que aprender en mayor o menor medida, estamos introduciendo a esa
— 148 — persona en un dispositivo que le permitirá imaginarse una novela interactiva, aunque en este caso, tenga fines humanísticos. Estos principios, combinados con una muestra elaborada por medio de cohortes de edad y localización geográfica, muestra sincrónicamente estos marcos. Al añadir la comparativa con hombres y mujeres en la década de los treinta, muestra diacrónicamente estos marcos. Por tanto, la investigación ha consistido en el análisis de dos cohortes de edad distintas. El grupo I está constituido por dos grupos de cuatro personas con una media de edad de 35 años, siendo uno mixto y el otro no (solo mujeres). El grupo II lo constituyen dos grupos de idéntica clasificación con una edad media comprendida entre los 23,4 años, con la salvedad que el grupo no mixto es masculino. Los grupos mixtos son de los barrios cordobeses del Sector Sur y Ciudad Jardín, mientras que los no mixtos los formaron dos personas de cada barrio, tanto el masculino como el femenino. Ambos grupos poseen, como se muestra en el anexo, una socioeconomía parecida, unos grupos de edad concretos y un ocio mediado por las interfaces digitales y analógicas. Por tanto, poseen unas condiciones de existencia parecidas y unos gustos diferenciados por la ya comentada explosión del marketing. No obstante, nos propusimos obtener tanto sus marcos de significación juveniles como sus ideas sobre cómo se generaba la postverdad, viendo además en qué medida esta pasa o traspasa por medio de interfaces digitales. Como venimos argumentando, la publicidad, la propaganda y la desinformación son conceptos relacionados con la definición de postverdad al ser los orígenes de un concepto que ha llegado para encuadrarse como algo cotidiano en los discursos e identidades individuales y grupales. Por ello, nos propusimos desarrollar lo que denominaremos el juego del publicista. El gancho para atraer a los actores fue, evidentemente, la cercanía y disponibilidad de los mismos como informantes conocidos de otra investigación sobre circuitos de ocio que no viene al caso (López Hidalgo, 2018). Estos sujetos sólo suponían que iba a jugar a un juego. No obstante, tras el final del mismo, se les informó a cerca de la naturaleza del experimento lúdico. Sus impresiones se recogen en los anexos. Este JR consiste en asignar, en primer lugar, papeles o roles a los actores que vayan a intervenir. En este caso se asignó el papel de un publicista, como único atributo del juego basado en la investigación, mientras que la personalidad y el equipo de dicho publicista era creada ex proceso por los jugadores. El objetivo del juego consiste en crear una campaña de publicidad con respecto de un producto comercial para la juventud. Este producto tenía que tener una desventaja o tara que tuviese que ser solventada por medio de la labor de los actores.
— 149 — El lugar fue la Casa de la Juventud en Córdoba, en donde se reservaron una serie de salas para realizar las muestras del JRE. En ellas los materiales puestos fueron las fichas de juego, lápices, dados y gomas, así como internet por si fuese necesario complementar alguna idea. En cualquier caso, los dispositivos móviles no fueron usados para complementar ideas de los personajes en las descripciones de los mismos, ya que el objetivo es obtener las representaciones y marcos ya presentes en los actores. Al ser un JR es importante plantearlo como escenas teatrales, de las cuales surgieron tres: Una reunión en donde los actores debían ponerse de acuerdo en la asignación de papeles y en su organización, una segunda escena en la que relataban el proceso de creación, y una tercera y final en la que hacían una exposición del proyecto. En cada de una de las fases expuestas los actores o sujetos de la experimentación compartían unas características esenciales: La relajación de un juego, así como la sensación de estar participando en algo divertido, como recogemos en los anexos. Cada una de las escenas se recoge un esquema esencial para el posterior análisis del discurso: 1. Descripciones de la vestimenta de los personajes 2. Descripción del espacio 3. Interactuaciones del equipo con el objetivo de la campaña De este modo se desarrollaron los cuatro grupos comentados. El grupo I de jugadores mixto de Ciudad Jardín eligieron un coche, mientras que el grupo no mixto escogió ordenadores. En el caso del grupo II fueron un teléfono móvil y ropa, en el mixto y no mixto respectivamente. La creación de los personajes fue esencial para ver cómo se estructuraban los marcos. Por ello, el sistema de creación de personajes se remite al más simple de los posibles, escogido dentro del mundo del sistema de desarrollo de juegos. Este fue el sistema de dados de 10 caras. Este garantizaba que las acciones físicas producidas en el juego estuviesen en base a los planteamientos de los jugadores, como se recoge también en los anexos. 4. Principales resultados del análisis del discurso A la hora de plantear los resultados, lo haremos por orden de grupos, recordando que lo que buscamos son marcos de referencia en relación con los contenidos expresados 4.1. Grupo I mixto: Publicista como estafador El Primer grupo mixto se decidió por un coche. Los motivos que aludieron fueron la mayor disponibilidad socioeconómica del sector sur en aquellos
— 150 — años, y que era para ellos “lo esencial si querías estar a tope”. Después de la decisión, se les pidió que reprodujesen las ventajas e inconvenientes que, en los años noventa, caracterizarían un producto así. Como ventaja se estableció el precio barato y las piezas intercambiables. Para el grupo constituía un solo elemento, dado que, según Jose “en el barrio los repuestos eran esenciales. Si te comprabas un coche tenía que durar”. La desventaja asociada fue una alta tasa de contaminación, establecida por Ana y Gabriel, ya que vivían cerca de un taller entre 1990 y 1994. Establecido el producto, las descripciones de los papeles y la entidad del publicista fueron dadas por los calificativos “elegante”, “señorial” o “en plan Armani”. Un deíctico interesante del grupo, en tanto que señalaba de forma excepcional una diferencia de clase fue, sorprendentemente, el nudo en la corbata. “La corbata inglesa; la de los abogaos” fue un elemento de consenso excepcional. Las ropas y peinados, casi todos inspirados en la moda del barrio de la época, no tenían nada que ver de forma efectiva con las representaciones o espacios en los que se desarrolla la publicidad. No obstante, si encontramos elementos, como la susodicha corbata, en los que se muestran las diferencias de gusto y tratamiento corporal, tan diferentes entre estratos sociales. Para continuar, el establecimiento de papeles se realizó de forma jerarquizada. Esto quiere decir que Jose se convirtió en el publicista, y se estableció, de forma también jerarquizada, el objetivo de la campaña: La maximización del beneficio es, en palabras de Jose “vender tela de coches, porque, aunque sean basura, se pueden reparar. Parece que se gastan poco, pero luego hay que pagar mucha pasta para repararlo. Una estafa vamos.” Se define al publicista como un estafador. María y Ana aceptan la premisa en base a una opinión: “Es lo que hacían siempre, vendé mierda y encima que sea un sacapelas; así es como se forran”. Esta frase de María la complementa Ana explicando que “La publicidad te tiene que entrar por los ojos, así es como compra todo el mundo”. Jose se encargó del papel de relaciones públicas, mientras que María y Ana fueron contables e ilustradora respectivamente. Estas elecciones fueron dadas por la propia experiencia personal de cada uno en su propio entorno laboral, como bien se muestra en los anexos. No obstante, a nivel de relaciones de género, es muy probable que cuando se definió el salario de cada uno, la óptica realista de juego los llevó a aceptar roles de dominación salarial, en los cuales las mujeres cobraban 750 euros menos de un sueldo base de 2000 euros. Jose se fijó un sueldo de 4500 euros. La fijación de sueldos la hicieron, de nuevo, recurriendo a sus propias vivencias. En cuanto a las características del espacio en el que se tendría que producir la hipotética reunión con la empresa que produce el coche, los estereotipos cinematográficos establecen las pautas de descripción del espacio. Una sala de reuniones, preferiblemente amplia, con vistas debido a su altura, la cual
— 151 — asemeja un rascacielos. “Un edificio del centro de Córdoba también estaría bien, hay que parecer que estamos vendiendo algo grande” comentó Ana. En este espacio, el estereotipo es claramente el cine norteamericano. Wall Street sirve de ejemplo o símbolo perfecto para la idea de publicista transmitida a través del espacio. Una sensación de elegancia y cierta aristocracia en el trato es lo que el grupo I mixto definió como el espacio más adecuado. En relación con el último punto, esto es, la reunión, la participación fue exclusivamente de Jose. Explicó, extendió e intentó convencerme de que el producto que estaban ofertando sería esencial para la mejora y ampliación de los negocios en el Sector Sur, ya que la posibilidad de intercambio de piezas, aunque sería mala para el hipotético consumidor, a la larga acabaría alargando la vida del producto, y generando un producto elegante e ideal “para ti, currito” como añadió finalmente Ana. 4.2. Grupo I no mixto: publicista como político En este segundo caso, se definió primero el producto, el cual fue designado como “ordenador”. Este se escogió por ser un signo de status en los noventa para las generaciones de Ciudad Jardín y Sector Sur. Los jóvenes de aquellos años no tuvieron un acceso a la tecnología derivado del momento de implantación de la misma, escaso y poco extendido en Córdoba. La ventaja del producto sería una gran reproducción de música y video, mientras que la tara sería una escasa conectividad. “Al estilo de los putos Apple de ahora, lo que pasa es que antes los colegas que tenían un ordenata eran todos así” destaca Carmen. Los fenómenos de Hipermediación y remediación se ven perfectamente en la selección del producto, ya que el principal objetivo del publicista en este caso sería la venta al público “como si fuese político: Un ordenador que te permita conectarte y estar cerca de tus amigos, y que te permita pasar música y fotos, que te permita compartir” según Clara y Alba. En este paso se observa la necesidad de un elemento más rápido y barato. “Los sms de la época eran carísimos, y las llamadas también, un ordenata en aquella época era de lo más raro y rápido por los correos.” Según María José. Esto quiere decir de María José, que fue elegida entre todas para ser la publicista, era enseñar el producto “como hacen ahora los políticos, que es como te lo vendían en los noventa: algo que te va a solventar la vida (risas de todas)”. Las relaciones de trabajo del grupo se establecieron, a diferencia del anterior grupo, de forma cooperativa; esto es, que pese a que el trabajo lo hiciese María José, el resto de puestos eran co-operantes en el desarrollo del producto, en tanto que se repartían las tareas del mismo modo, e incluso se reflejó en los modestos 1100 euros por cada miembro, sin distinción salarial “Un equipo es un equipo: todos a una” espetó Clara como expresión esencial del grupo.
— 152 — La búsqueda de una forma exclusiva dio lugar a la segunda sesión de preparación del producto. El bajo precio y las buenas prestaciones fueron elementos esenciales del diseño del hipotético ordenador. Para ello desarrollaron un sistema de lluvia de ideas, que más tarde perfiló el estilo de la venta. La máxima del “dinero que se ahorran luego se lo tendrán que gastar” parece ser un elemento cotidiano en el grupo I, mixto y no mixto, al caracterizarse por consumidores más experimentados que en el grupo II, por dos hechos esenciales: la mayor capacidad de consumo de los jóvenes de los noventa y, sin duda, la proyección de su actual habitus sobre los papeles y el hipotético producto. Respecto del local, encontramos un espacio diferente. “Un sitio tranquilo y bonito, donde tomar café” sugirió Clara, a lo que, tras un breve diálogo, se estableció como el espacio. La cafetería se muestra entonces como signo de un cambio de estatus en relación con el grupo anterior. El publicista y su equipo se deben mostrar cercanos, constantes en la amabilidad y en la apariencia de cotidianeidad. “La clave es darte la satisfacción de tomarte un café con una buena idea, para todos, como el sitio en donde lo estamos haciendo illo” en palabras de María José. Los deipticos “tranquilo” “cercano” o “café” son esenciales para comprender posteriormente la vestimenta que narraron: “Un vestido elegante, con aros medianos y colorete barato que se queda más” según Carmen. El grupo nos mixto nos está mostrando entonces, una imagen a caballo, usando sus propias referencias y marcos cotidianos, de su idea de publicita, en tanto que debe vender un producto, pero mostrarse cercano al mismo tiempo. El acto de exposición fue cooperativo también, y acabó con un rotundo “baratico, primo”. 4.3. Grupo II no mixto: publicista como chico de barrio El segundo grupo, como hemos indicado más arriba, está compuesto por jóvenes actuales de los mismos barrios que el primer grupo. Su socioeconomía y su experiencia es menor, pero como comentaremos mas detalladamente en las conclusiones, el JRE presentó en el grupo no mixto un comportamiento imprevisto, aunque también enriquecedor para nuestra teoría, como es el de la plasmación de la identidad, más que la representación de la misma. El grupo II mixto eligió un Smart phone como producto. La ventaja desarrollada es que sería de altísima calidad, mientras que la tara sería la extremada fragilidad del mismo. En esta elección se ve profundamente el contexto de prestigio social existente dentro del barrio, en el que los modelos de Iphone o Smart pone de alta calidad es una muestra de status. “Tener un móvil potente, con el que estar con tus amigos, escuchar música, o desarrollar videos en Instagram es lo que se lleva ahora” según Ana y Antonia. El
— 153 — publicista en este caso fue Antonia, quien planteó la propuesta de un publicista del barrio “Lo importante es que el móvil lo compren los chavales, y que hagan piña con el” según Javier y Andrés. Ese “con él”, es significativo, ya que lo que están explicitando es que esa comunión y cooperación se haría media a través de un dispositivo, esto es, una interfaz. Lo cual se plasmaba en las discusiones de la reunión y desarrollo del producto, en las cuales las relaciones de cooperación dieron lugar, de nuevo, a un reparto igualitario de los beneficios (2000 euros) En cuanto a la elección del espacio, el relajamiento y la cercanía de las nuevas tecnologías en la generación de jóvenes del grupo II, esta les llevó a escoger un lugar “que esté tranqui y que podamos hablar con un café” según Andrés. La cafetería se consolida en este grupo como el espacio esencial, por los mismos atributos que en el anterior caso: “cercanía, tranquilidad, posibilidad de reunión”. No obstante, Antonia y Javier sugirieron un bar nocturno, en el que el ambiente distendido y “tomarte unas copitas para pasarlo bien y hablar de negocios es habitual”. No obstante, al pensar y discutir sobre qué tipo imaginario de comprador podría ser el que comprase sus productos, la cafetería ganó peso y seriedad. En cuanto a la venta, la cercanía de la escena fue esencial. Los otros grupos interpusieron una mesa entre mi como “director de juego” y ellos como “equipo”. El grupo II puso una mesa cercana, redonda y abierta a sentarnos juntos. La venta consistió en exponer las ventajas del producto para jóvenes del barrio y el significado: “Un pepino para pasar fotos, videos y hacer el pollas con los colegas”, según Andrés. “Lo de frágil es relativo: Una carcasita y te aguanta todo” según Antonia. “La posibilidad de estar a tope y hacerte una foto para recordar ese momento” de Ana o “más guapo no puede estar” de Javier. Estos pequeños fragmentos muestran, a través del objeto indirecto del producto todo un estilo de vida y socioeconomía asociada. El publicista como chico de barrio, que piensa en las necesidades de su espacio urbano y de su identidad. 4.4. Grupo II no mixto: el publicista como “trapero” Antes de comenzar el análisis, merece la pena comentar una consecuencia inesperada en este grupo. Mientras que el resto de los grupos se interpretó la dinámica de juego como una “representación del publicista”, este grupo lo tomo como “una representación identitaria a través del publicista. El cambio es sutil: Mientras que los otros grupos dieron características de forma indirecta, el grupo II no mixto las dio directa. Pasemos a ver, entonces, este ventajoso punto de vista, inesperado, pero enriquecedor. El producto elegido fue ropa de barrio, “royo rapero y kani viejo” según Rafael. Las taras de la ropa serían una calidad muy mala, frente a la ventaja meramente simbólica de la “marca personal a desarrollar; un royo propio