MASCATO REY, Rosario: "Valle-Inclán lusófilo: documentos (1900-1936)", Lugo, Axac (Colección Páginas finiseculares, 3), 2012. 80 pp. ISBN: 978-84-92658-24-4: [Reseña]
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Reseñas Dicenda. Cuadernos de Filología Hispánica 2014, vol. 32 357-399 381 MASCATO REY, Rosario: Valle-Inclán lusófilo: documentos (1900-1936), Lugo, Axac (Colección Páginas finiseculares, 3), 2012. 80 pp. ISBN: 978-84-92658-24-4. Valle-Inclán lusófilo: documentos (1900-1936) se enmarca dentro de los resultados del proyecto de investigación “Ramón del Valle-Inclán: A prensa e o sistema editorial” (INCITE09263078PR), dirigido por el Dr. Javier Serrano Alonso en la Universidade de Santiago de Compostela y financiado por la Dirección Xeral de Investigación, Desenvolvemento e Innovación de la Xunta de Galicia durante el trienio 2010-2012. La Dra. Rosario Mascato Rey es investigadora de la Cátedra Valle-Inclán de dicha Universidad y autora de una importante nómina de títulos sobre el dramaturgo, poeta y novelista gallego y su época, quien ya fuera objeto de su Tesis Doctoral, defendida el pasado noviembre de 2012 bajo la dirección y orientación de la Dra. Margarita Santos Zas. Rosario Mascato ha sido, además, galardonada recientemente con el prestigioso premio Concepción Arenal de Humanidades, convocado por el Concello de Ferrol y la Universidade da Coruña, gracias a un estudio de la producción poética del autor en castellano y gallego titulado Valle- Inclán, poeta moderno no canonizado, donde abordaba las diferentes formas con las que fueron recibidas las Sonatas en su tiempo así como su consideración en los estudios y en la crítica literaria actual. La presente publicación en concreto gira en torno a la recepción de Valle-Inclán en Portugal y la actitud y posicionamiento del escritor ante las relaciones y el intercambio cultural en la época entre los dos países vecinos —hasta ahora aspectos escasamente atendidos por la crítica—, a través de una serie de datos, hechos y documentos literarios, históricos, culturales y políticos que la autora ha recopilado con rigor en distintas instituciones (la Casa Museu Leal da Câmara da Rinchoa y la Fundação Ferreira de Castro, de Sintra; la Fundação Maria Isabel Guerra Junqueiro, de Porto, y las Hemerotecas de las Câmaras Municipais de Lisboa y Braga), además de haber entablado una comunicación directa con algunos familiares y allegados del autor, como es el caso de su nieto, Javier del Valle-Inclán, y haber contado con el apoyo y ayuda específica de expertos documentalistas en el dominio valleinclaniano. Resultado de una larga y profunda investigación, con este libro Mascato nos aporta, por tanto, una idea detallada de los vínculos existentes entre el propio Valle- Inclán y Portugal y entre el país luso y España, sobre todo en lo que respecta a una serie de “cuestiones identitarias y lingüísticas” (p. 9), al tiempo que ofrece al lector documentación, fotografías y retratos del autor de primera mano, material casi en su totalidad desconocido para la crítica más especializada. Por ejemplo, se incluyen una fotografía de Valle inédita conservada en la Casa Museu Leal da Câmara o las caricaturas firmadas una por Armando Boaventura, que preside la portada del libro, y otra de Tomás Júlio Leal da Câmara, ambas publicadas en revistas coetáneas
Reseñas Dicenda. Cuadernos de Filología Hispánica 2014, vol. 32 357-399 382 como el Diário de Notícias lisboeta o la madrileña La vida Literaria, y alguna que otra acuarela y tinta-china sobre papel de este último. La monografía está dividida en un total de tres secciones: En un primer capítulo, denominado “Portugal: panorámica de una biblioteca”, se presenta un extenso corpus de nombres y títulos con novedosa y suculenta información sobre la biblioteca portuguesa del autor que reconstruye, en palabras de Mascato, “datos esenciales sobre la red de intereses, relaciones personales y consecuentes tomas de posición de un escritor a lo largo de su trayectoria” (p. 13) y que, en el caso de Valle, se traduce en su fascinación por la historia, la cultura, la política y la literatura de este país desde mediados del siglo XIX hasta los años 20; en el caso literario, precisamente, destaca una atracción declarada hacia la novela decimonónica y, dentro de ella, hacia la obra narrativa y crítica literaria de dos de los intelectuales y reformistas más importantes del Romanticismo luso como Camilo Castelo Branco y, en mayor medida, Eça de Queiroz, a quien Valle tradujo en tres ocasiones y tomaría como fuente para sus Femeninas (1895) y sus Sonatas (1902-1905). Como señala Mascato, estas significativas concomitancias con ambos autores no habían sido antes percibidas por los estudiosos del escritor. Otros nombres que destacan en la biblioteca personal son el de sus contemporáneos Raul Brandão, uno de los máximos exponentes del teatro del siglo XX, Carvões, Aquilino Ribeiro, Lopes Vieira o el artífice del saudosismo literario, Teixeira de Pascoaes, seudónimo literario de Joaquim Pereira Teixeira de Vasconcelos, entre otros; relaciones con estos dos últimos a las que Mascato ya se había aproximado en anteriores estudios. Junto a ellos resulta interesante compartir los numerosos y variados artículos, autógrafos y dedicatorias al autor por parte de escritores y periodistas convecinos conservados entre los estantes de esta singular biblioteca que evidencian la enorme admiración que despertaba nuestro autor en tierras lusitanas. En efecto, con este acercamiento a su intimidad más literaria y a la prensa del momento, la autora pone de manifiesto cómo el gallego fue un claro “referente cultural de las nuevas generaciones de escritores lusos de los años 20” (p. 13). Asimismo, estos testimonios recopilados por Mascato se antojan muy valiosos para los estudiosos de la historia más reciente de Portugal, ya que entre los “papeles” del escritor se encuentran documentos con datos sobre hechos particulares que conectan a ambos países y a personajes relevantes de cada uno de los territorios, junto a otras “rarezas o curiosidades que denotan alguno de los gustos e intereses específicos de Valle-Inclán” (p. 19) y otros textos de cariz político relativos al iberismo, tema candente en el momento, de similar o mayor valía si cabe y de los que se da cuenta minuciosamente. En el segundo capítulo, bajo el epígrafe de “Iniciativas culturales en pro de un hermanamiento luso-hispano”, se aportan numerosos datos, acontecimientos y diversas noticias recogidas de la prensa y revistas coétaneas (El Imparcial, La Voz, El Globo, ABC, Nós o La Gaceta Literaria) sobre el interés, de nuevo, de Valle por
Reseñas Dicenda. Cuadernos de Filología Hispánica 2014, vol. 32 357-399 383 el mundo luso y su intensa y prolongada relación con éste desde principios del siglo XX, entre los que hay que destacar su “participación activa tanto a favor de la institucionalización de las relaciones entre la intelectualidades española y portuguesa, como en pro de intensificar la difusión de la cultura lusa en el Madrid de su época” (p. 21), que dio como fruto continuos, estrechos y fluidos contactos con figuras clave de la intelectualidad contemporánea vinculados en su mayoría con el simbolismo, el modernismo portugués, la literatura social o el periodismo político de los años 20 y 30. Sirvan como ejemplo nombres como el del político, filósofo y escritor Leonardo Coimbra, el del escritor Eugénio de Castro, el del ideólogo ya referido anteriormente Teixeira de Pascoaes, el del poeta Alfredo Pimenta, el del ilustrador Leal da Câmara —autor de una de las “primeras y más reproducidas caricaturas de Valle-Inclán” (p. 26)— y los de António Ferro, José Maria Ferreira de Castro, Joaquim Novais Teixeira, Armando Boaventura y otros escritores y artistas. Sin embargo, Mascato llama la atención sobre la necesidad de llevar a cabo un estudio más profundo sobre esta difusión del autor en Portugal que ponga en claro con más precisión el papel relevante y la presencia constante de Valle. En el tercer y último capítulo, “En palabras de Valle-Inclán: cinco entrevistas”, como bien indica su título, se recoge la transcripción original y completa en portugués de cinco entrevistas realizadas al autor arousano por varios escritores y periodistas portugueses (el citado dibujante Leal da Câmara, Ferreira de Castro, Novais Teixeira —con comentarios de Villar Ponte—, António Ferro y Armando Boaventura) durante el período cronológico comprendido entre 1916 y 1936 y publicadas en una serie de revistas portuguesas e internacionales (A Noite, Ilustração, Diário de Lisboa y Diário de Notícias). En ellas, se tratan diversos aspectos políticos, literarios, culturales, lingüísticos y la estrecha amistad con el poeta Abílio Manuel Guerra Junqueiro, referente esencial para los literatos del llamado “Rexurdimento” y alguna que otra polémica de las que fue partícipe Valle. Los asuntos tratados son variopintos y abarcan, por ejemplo, desde el espíritu contestatario de don Ramón, su actitud ante el discurso galleguista, concretamente respecto a la etnia y a la lengua, su idea de la “Lusitânia”, la República y de la revolución, a otros ideales políticos, además de recopilar curiosas anécdotas, cita de artículos y otros testimonios procedentes de revistas y periódicos de la época (Ilustração, Heraldo de Madrid, El Sol, La Libertad, Grande Magazine Mensal, O Diabo, Civilização, La Pluma). Para Mascato, cada una de ellas no hacen más que confirmar ese “temprano contacto de Ramón del Valle-Inclán con artistas e intelectuales portugueses” (p. 25) en el que ya se detenía la autora en el capítulo anterior, así como reforzar su evidente simpatía y amistad por ellos. Recoge incluso fotografías del entrevistado y entrevistador, como es el caso expuesto de Leal da Câmara o la caricatura de Roberto Nobre que acompaña a la entrevista de Ferreira de Castro, un dibujo de Eduardo Malta, así como autógrafos y dedicatorias manuscritas del autor.
Reseñas Dicenda. Cuadernos de Filología Hispánica 2014, vol. 32 357-399 384 Mascato consigue, sin lugar a dudas, ese objetivo explícito de fomentar el interés por la relación de Valle-Inclán con su entorno más inmediato y conocer con mayor exactitud otros de los modelos y referentes que inspiraron al autor en su proceso de creación, a la vez que, en última instancia, conocer la vinculación de Valle con su tierra, con la literatura gallega y con su entorno autóctono. Resulta interesante, igualmente, el poder acercarse a las traducciones en portugués de algunos reconocidos textos del autor como la Sonata de otoño, el cuento Mi hermana Antonia o la pieza dramática La cabeza del Bautista, que permiten hacernos cabal idea de la presencia, trayectoria e intenso magisterio del autor en el país vecino a lo largo de casi dos décadas y, por extensión, de la difusión de la literatura española de elite en Portugal en un momento fundamental. Del mismo modo, Valle- Inclán lusófilo: documentos (1900-1936) es realmente útil por la mención a diversas efemérides histórico-sociales de la época, que en ocasiones aclaran acontecimientos de la propia evolución cultural y política de España, y la posibilidad de adentrarnos en el ambiente literario en el que participó el autor que hace posible la profesora Mascato y, en definitiva, la oportunidad que nos ofrece de compartir sus reflexiones sobre el proceso creativo. Por otra parte, el libro deja patente la admiración por la lengua, la literatura y la cultura de Portugal y su predilección por determinadas figuras intelectuales, “cifrada en la figura de Guerra Junqueiro” (p. 51), con las que presenta deudas y concomitancias que al mismo tiempo traslucen el enorme conocimiento de la literatura lusa por parte de Valle-Inclán y su actitud ante el fenómeno literario portugués, como Mascato ha puesto de manifiesto. En conclusión, estas páginas muestran con gran acierto algunas de las facetas menos conocidas del autor, por ejemplo la del Valle-Inclán político y contestatario, que suponen una nueva mirada a su figura, una revisión de algunas de sus declaraciones, presupuestos y teorizaciones y, por consiguiente, un panorama más completo sobre su figura. A ello le ha acompañado una apasionante visita por su biblioteca y un paseo literario por los siempre fascinantes años 20, época de una “esfervescencia cultural sin precedentes” (p. 69). En su conjunto esta publicación representa una contribución excepcional para conocer más a fondo y mejor la producción, importante difusión y crítica recibida (Risco, Villar Ponte) de uno de los escritores más importantes de nuestras letras como es Ramón María del Valle-Inclán, hecho que refuerza la amplia repercusión del fallecimiento del autor (5 de enero de 1936) en forma de necrológicas en distintos diarios (O Século, Diário de Notícias, Diário de Lisboa…). La autora evidencia una notable claridad y concisión expositivas y la consulta de una extensa, variada y actualizada bibliografía sobre el tema. En suma, el libro que nos ocupa resulta una formidable aportación a los estudios actuales de Literatura española. El vasto campo abonado por Mascato abre sugerentes líneas de
Reseñas Dicenda. Cuadernos de Filología Hispánica 2014, vol. 32 357-399 385 investigación que deberían tenerse en cuenta para futuros estudios sobre todo aquello que concierne a la figura de Valle-Inclán. María del Rosario MARTÍNEZ NAVARRO Universidad de Sevilla OLMOS, Miguel Ángel: Poètes lecteurs (Espagne, 1901-1991). La critique littéraire vue par trois poètes, Limoges, Lambert-Lucas, 2013. Desde hace al menos medio siglo, las reflexiones sobre al binomio oralidad y escritura han enriquecido de manera muy considerable nuestro conocimiento de épocas y culturas esencialmente oralistas, como la medieval, pero también han contribuido a iluminar nuestra modernidad, definida, entre otras cosas, por una creciente interiorización de los mecanismos de escritura. Poètes lecteurs analiza desde ese observatorio privilegiado las obras críticas de Juan Ramón Jiménez, Jorge Guillén y Jaime Gil de Biedma. Contempladas desde esa perspectiva, las ideas de Juan Ramón muestran una clara inclinación hacia una poética oral. Se explica así el carácter fuertemente polémico de los textos críticos del poeta, vinculados a un momento muy concreto y a una intención circunstancial, frente a la universalidad y la intemporalidad que caracterizan, al menos como aspiración, a la palabra escrita. Frente a esa fijeza, la crítica juanramoniana se encuentra inscrita casi siempre en un entramado dialógico, ya que se concibe como respuesta a un interlocutor determinado. Pero también la práctica poética de Juan Ramón revela esa vinculación con la oralidad, como lo demuestra su continua práctica de la reescritura: el poeta vuelve una y otra vez sobre lo ya dicho “y ajoutant les modifications que le hic et nunc lui suggère, comme le faisaient les vieux poètes oraux”. Sin embargo, sería erróneo ignorar la dependencia del autor con respecto a la escritura, a sus estrategias y a sus consecuencias. La práctica misma de reescribir los textos no solo es posible gracias a la escritura, sino que revela, además, una conciencia de la perfección estilística estrechamente vinculada a la familiaridad con la palabra escrita. En Guillén, esa economía verbal fundada sobre lo escrito triunfa claramente sobre la de la palabra hablada. Guillén concibe el poema como un bloque, como un objeto, tal y como recuerda la famosa afirmación preliminar de Lenguaje y poesía: “Digamos ‘poema’, como diríamos ‘cuadro’, ‘estatua’. Todos ellos poseen una cualidad que comienza por tranquilizarnos: son objetos”. Es claro, como comenta Olmos, que solo en la página escrita puede realizarse esa materialización de la palabra poética. La escritura tiende a liberar al mensaje de su contexto de