scieee Open visual document viewer

Releer, (re)interpretar, (re)escribir. El discurso crítico de las revistas literarias andaluzas en torno a 1978

Guzmán Simón, Fernando

Full text

ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 40 Relee , ( e)in e p e a , ( e)esc ibi El discu so c í ico de las e is as li e a ias andaluzas en o no a 1978 Fe nando Guzmán Simón Resumen. La década de los se en a en España i ió una p o unda ans o mación li e a ia. Las e is as andaluzas ue on es igo de dichos cambios cul u ales asociados a la T ansición en o no a 1978. Calle del Ai e, Sepa a a, Le as del Su y An o cha de Paja mues an las nue as endencias poé icas del momen o que anuncia án la elec u a de la T adición en la década de los ochen a. Palab as cla e: T ansición, e is as li e a ias andaluzas, elec u a, T adición Abs ac . The 70s Spanish Li e a u e expe ienced a deep ans o ma ion. The li e a y magazines o Andalucia wi nessed he T ansi ion cul u al challenge a ound 1978. Calle del Ai e, Sepa a a, Le as del Su and An o cha de Paja show he new poe ic ideas, announcing he e- eading o he T adi ion du ing he 80s. Keywo ds: T ansi ion, andalusian li e a y magazines, e- eading, T adi ion (…) Cuando en días enide os, lib e el homb e del mundo p imi i o a que hemos uel o de iniebla y ho o , lle e el des ino u mano hacia el olumen donde yazcan ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 41 ol idados mis e sos, y lo ab as, yo sé que sen i ás mi oz llega e, no de la le a ieja, mas del ondo i o en u en aña, con un a án sin nomb e que ú domina ás. Escúchame y comp ende. En sus limbos mi alma quizá ecue de algo, y en onces en i mismo mis sueños y deseos end án azón al in, y hab é i ido. Luis Ce nuda [1] El ace camien o de la c í ica a la e olución poé ica en la España de los se en a se ha ca ac e izado an o po su he e ogeneidad como po su pa cialidad an e la con luencia de endencias y poe as de edades di e sas. La dependencia de dichos es udios li e a ios de las an ologías, an o pano ámicas como gene acionales, ha excluido de sus páginas el in e és po la di usión y o igen de las nue as endencias poé icas del segundo lus o de la década de los se en a. En el caso pa icula de la poesía andaluza, esas nue as p opues as li e a ias no debemos busca las en los poema ios edi ados o en las an ologías (como Las oces y los ecos [1980] de José Luis Ga cía Ma ín o la pos e io Pos no ísimos [1986] de Luis An onio de Villena), sino en las nume osas e is as li e a ias que cons uye on el au én ico ejido cul u al en o no a 1978. Las páginas de Le as del Su , Sepa a a, Calle del Ai e o An o cha de Paja mos a on un pano ama complejo y plu al, donde dialoga on en e sí di e sas endencias poé icas, incluidas an o «una li e a u a p eocupada po la li e a u a» [2] como los discu sos ideológicos he edados de los p ime os años se en a. En cie o modo, no ue una endencia nacida de la p og esi a desideologización de la li e a u a en la década de los se en a, sino el sín oma de una p o unda me amo osis li e a ia donde «hace de lo li e a io el exclusi o obje o de la li e a u a pe mi ía encauza el deba e p ecisamen e hacia aspec os o males, con lo que se na u alizaba —se ideologizaba— la ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 42 unción es é ica» [3]. Finalizados los años se en a, la democ acia española u o que pasa po el delicado ance del golpe de es ado del ein i és de eb e o de 1981 pa a que, un año después, se die a po concluida la T ansición desde un pun o de is a cul u al. En es e sen ido, el iun o del PSOE en las elecciones gene ales del ein iocho de oc ub e supuso, según Juan José Lanz, (…) la inco po ación al mundo cul u al, social y polí ico público de un g upo impo an e de pe sonajes andaluces, al mismo iempo que una po enciación y una di usión po la península de lo que se pod ía denomina «nue a cul u a andaluza», adicalmen e opues a al cliché que había p omocionado el anquismo [4]. Es a nue a cul u a andaluza a la que alude Juan José Lanz nació a la somb a del apoyo de di e sas ins i uciones públicas a pa i de 1978. Las inicia i as cul u ales p i adas (como las que desa olla on las e is as que es udiamos en es e a ículo) ue on desapa eciendo has a llega a una dependencia casi absolu a de las ins i uciones públicas que inancia on y, po ende, di igie on una nue a polí ica cul u al [5]. La decisión que posibili a ía dicha in e ención cul u al ue la c eación del Minis e io de Cul u a y la sup esión de la censu a de espec áculos du an e el año 1977, como nos ecue da Juan Pablo Fusi: «(...) se ía un minis e io polémico y discu ido po que ue is o como con inuación de los minis e ios de In o mación del anquismo y como amenaza de un posible di igismo es a al de la cul u a. (...) los p incipios úl imos de la cul u a democ á ica e an cla os: neu alidad cul u al del Es ado y econocimien o del plu alismo cul u al de la sociedad ci il» [6]. En es e sen ido, el inal de la T ansición a ianzó, po un lado, el «me cado cul u al» y, po o o, el «es ado cul u al». Indus ia edi o ial y Es ado comenza on a con i i en las pos ime ías de la década de los se en a con o mando un modelo cul u al semejan e al ancés, según de inie a Ma c Fuma oli [7], y que da ía paso a la cul u a de la Democ acia. ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 43 An es de es a ans o mación del ejido cul u al he edado del anquismo, el año 1978 io la c eación de a ios p oyec os y e is as de g an epe cusión en la década siguien e. Las nue as publicaciones (desde la a ilesa Juga con Fuego [1975-1981] y la mad ileña Poesía. Re is a Ilus ada de In o mación Poé ica [1978-…] has a las andaluzas Calle del Ai e [1977-78], Le as de Su [1978], Sepa a a [1978-1981] o la an ología Degene ación del 70 [1978]) die on amplias mues as de los sín omas de la me amo osis poé ica del úl imo lus o. Todas ellas ue on ehículo de dis in as sensibilidades en un año, 1978, que mos ó el despe a cul u al andaluz en la década de los se en a. A su ez, a ias de es as publicaciones desa olla on un modelo de e is a «cul u al», donde abundaban las e lexiones c í icas sob e el a e, la li e a u a o la música, siemp e ligadas a pos u as c ea i as de ac ualidad. Es e modelo de e is a cul u al ue el que, con pos e io idad, e oma on o as publicaciones en la década de los ochen a como las je ezanas Fin de Siglo (1982-1986; 2ª ép., 1992-93) y Con empo áneos (1989-92), las g anadinas Ol idos de G anada (1982-83; 2ª ép., 1984-87) y La Fáb ica del Su (1989-90), la alme iense Las Nue as Le as (1984-88) o las onubenses Celacan o (1983-91) y Con dados de niebla (1984-99), en e o as. Es e hecho es, con di e encia, uno de los capí ulos más ol idados de la his o iog a ía li e a ia ac ual, a pesa de que las publicaciones pe iódicas seguían siendo a inales de los se en a el ehículo p e e ido de los jó enes au o es pa a di undi buena pa e de sus p opues as poé icas más ecien es. ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 44 Calle del Ai e (1977-78) o la elec u a de la li e a u a española de posgue a La ciudad de Se illa i ió en es os años un auge poé ico que se mani es ó en la p oducción de nume osos p oyec os edi o iales inaugu ados en 1977 con la e íme a e is a Calle del Ai e. Los es ue zos po esc ibi bajo unos pa áme os es é icos al e na i os a los poe as no ísimos con i ie on las páginas de Calle del Ai e en un capí ulo undamen al de es a búsqueda de una nue a poé ica, esbozada en los p ime os lib os de F ancisco Beja ano, Fe nando O iz o Abela do Lina es. La publicación del único núme o de la p ime a época de Calle del Ai e u o una la ga ges ación, nacida de la in ensa colabo ación de es poe as esiden es en la ciudad de Se illa: Fe nando O iz, Ra ael de Cóza y Abela do Lina es. A ellos se unió más a de Joaquín Sáenz, enca gado de la maque ación y el diseño de sus páginas. Todo empezó un año an es, en 1976, con el encuen o casual de Fe nando O iz y Ra ael de Cóza , cuando el segundo elabo aba la an ología Nue a Poesía: Se illa [8]. En las páginas de es e abajo an ológico ie on la luz nume osos poemas de Fe nando O iz que, unos meses más a de, o ma ían pa e de su p ime lib o i ulado P ime a despedida [9]. De ambos nació la idea de publica una e is a que apos a a po la poesía andaluza, pe o con un espí i u uni e salis a. Dadas las di icul ades p opias del p oyec o, O iz y Cóza pensa on en la colabo ación de Abela do Lina es, lib e o y edi o del sello «Renacimien o», que con ibuyó a que dicho p oyec o pudie a ealiza se. No obs an e, la colabo ación de es os es au o es no ue du ade a ya que, a inales de 1977, Ra ael de Cóza se había desligado p og esi amen e de Calle del Ai e al no compa i con O iz y Lina es un mismo concep o de e is a li e a ia. El p ime y único núme o de Calle del Ai e gi ó en o no al homenaje del poe a alenciano Juan Gil-Albe . El p opio homenajeado colabo ó ac i amen e en el p oyec o, dando una amplia lis a de colabo ado es que ans o mó en la p ác ica las dimensiones de Calle del Ai e en un lib o, cuya ex ensión enca eció los cálculos iniciales de es a ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 45 ecién nacida publicación se illana. Dicha ci cuns ancia ue un las e demasiado pesado en la con inuidad de Calle del Ai e, lo que mo i ó la apa ición de un único núme o en su p ime a e apa. Concluido es e p oyec o edi o ial, an o Abela do Lina es como Fe nando O iz siguie on abajando jun os en las dis in as colecciones de poesía has a 1980, cuando O iz se desligó de la edi o ial Renacimien o. La elección del í ulo de es a e is a se lo debemos a Abela do Lina es como homenaje a Luis Ce nuda. Pa a edi a una e is a que conjuga a el ca ác e andaluz y an ilocalis a, los au o es de Calle del Ai e ol ie on la mi ada a la poesía más uni e sal, a la ez que más cla amen e andaluza del siglo XX. Po es o, su apues a po hace de Calle del Ai e una publicación po comple o mode na (en un sen ido de ecupe ación de la adición poé ica del siglo XX) e idenció la búsqueda de nue os pa áme os es é icos que echazaban la ac i ud angua dis a en p o del concep o de adición. Po an o, la e is a se illana Calle del Ai e nació con una ocación cul u alis a que p e endía sal a la cons an e dispu a gene acional de an iguos y mode nos como dinámica de la e olución cul u al del siglo XX. Desde la línea inaugu al del «Edi o ial» de Calle del Ai e, Abela do Lina es des acó di e sos elemen os que iban a o ma pa e de los poemas publicados en las e is as y colecciones Calle del Ai e y Renacimien o. El p ime o de ellos ue la ei indicación de la poesía andaluza, ausen e del pano ama c í ico de los se en a: La con ibución andaluza a la poesía española es de al magni ud que, a eces, una y o a, pa ecen con undi se. Desde Bécque has a Ce nuda, buena pa e, si no la mejo , de la poesía con empo ánea ha enido nomb es andaluces. (…) ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 46 Pe o odas hablan po sí mismas de la i alidad de la poesía andaluza en el p ime e cio de nues o siglo, cuando —y son palab as de En ique Díez Canedo— el solo hecho de se andaluz pa ecía ya una buena azón pa a no se mal poe a [10]. La p ime a decla ación supuso una ei indicación del papel que los poe as andaluces habían desa ollado en la poesía española. Es os e e en es li e a ios (Bécque , An onio y Manuel Machado, Juan Ramón Jiménez y buena pa e de los poe as del ein isie e) ue on los eno ado es de los e sos más ele an es en el p ime e cio del siglo XX. No obs an e, la b echa abie a po la gue a ci il española eliminó, en pa e, el luga de p i ilegio de los poe as andaluces: A pa i de 1939 —esc ibe es e mismo au o — no sólo desciende el ni el gene al de la poesía que se esc ibe en España, sino ambién la can idad y calidad de nues a apo ación a la lí ica del momen o. Pe o aun econociendo que quizás la poesía andaluza de los úl imos cua en a años no ha sabido es a a la al u a de las ci cuns ancias, a la al u a de sí misma, hay que que (sic) deci del mismo modo que lo poco o mucho de alo que en e noso os se esc ibie a no ha sido ap eciado con jus icia. Bas e el ecue do de la e is a Cán ico cuya impo ancia y signi icado sólo aho a empieza a se econocidos [11]. En es os p ime os años, an o Fe nando O iz como Abela do Lina es se sin ie on a aídos po la ob a de los poe as co dobeses de Cán ico [12]. El edescub imien o de la poesía de Pablo Ga cía Baena, Juan Be nie o Rica do Molina (aunque de los dos úl imos ue en meno g ado) mos ó cómo la adición he edada de la posgue a les mos aba ambién el camino hacia una poesía uni e sal, ajena al localismo p opio de nume osos g upos li e a ios andaluces de es as mismas echas [13]: «Calle del Ai e in en a se una e is a andaluza pe o sin cae en el localismo. Y así, ieles a la uni e s[al]idad, cualquie poe a se á siemp e lo su icien emen e andaluz como pa a encon a cabida en nues a e is a» [14]. Pa a edi a una e is a que conjugase el ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 47 e e ido ca ác e andaluz y an ilocalis a, los poe as de Calle del Ai e, eco damos, ol ie on su mi ada a la poesía más uni e sal, pe o más cla amen e andaluza del siglo XX: la Edad de Pla a [15]. Po es a azón, los e e en es li e a ios y las publicaciones pe iódicas que in e esa on en los se en a a O iz y Lina es pe enecie on al pasado poé ico andaluz de p incipios del siglo pasado [16]. Es as líneas, que inaugu a on las páginas de Calle del Ai e, ue on lo su icien emen e explíci as como pa a de e mina los modelos elegidos po Fe nando O iz y Abela do Lina es pa a la publicación de su e is a. Su in e és po hace de Calle del Ai e una publicación absolu amen e mode na, como dijimos en un sen ido de ecupe ación de la adición poé ica del siglo XX, puso de mani ies o la in es igación de nue os pa áme os es é icos que con es a an la ac i ud angua dis a. La an imode nidad p opues a po Lina es y O iz nacía de la con icción de que un au o podía se an ac ual como cualquie jo en poe a, siemp e que la elec u a de sus e sos o ma a pa e de la T adición. En consecuencia, la poé ica que pe seguía la e is a Calle del Ai e se ca ac e izó po una poesía an i- angua dis a, es e icis a, ecléc ica y an i-académica. En ealidad, es os au o es sabían muy bien lo que no que ían se , aunque la de inición de una poé ica conc e a ue a en es as echas algo aga e imp ecisa. El iempo, a pa i de una cons an e e lexión, de inió los ac o es comunes en e unos au o es y o os a pa i de 1978. En su p ime a época, Calle del Ai e dio a conoce a ios caminos al e na i os a los azados po la poesía no ísima. Las echas de la elabo ación de la e is a en 1977 y 1978 se con i ie on en uno de los a ances de la p o unda ans o mación de la poesía española en la década de los ochen a. La an ología poé ica Las oces y los ecos [17] de José Luis Ga cía Ma ín ino a canoniza el p oyec o poé ico de Fe nando O iz y Abela do Lina es con la inclusión de sus e sos en ella. Pe o las páginas de dicha an ología no son ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 48 más que el inal de un eco ido que ealiza on nues os au o es en el úl imo lus o de los se en a. En es e sen ido, leemos unas líneas de Fe nando O iz donde o mula la búsqueda poé ica de es os años en una ca a di igida a José Luis Ga cía Ma ín y publicada en la e is a Juga con Fuego: (…) cuando muchos de noso os buscábamos a ien as esa adición en el desolado pano ama poé ico de la posgue a (en mi caso y en el de an os o os me e ugiaba en los clásicos y en los au o es del 27 po pa ece me lo más ac ual) nos encon amos con B ines y/o Gil de Biedma. Pudimos comp oba en onces que se nos habían adelan ado en nues a búsqueda. (…) Así ap endimos a ap ecia a o os poe as que po mo i os ex ali e a ios e an conside ados como muy meno es o no e an apenas ci ados (Ga cía Baena, los poe as de Cán ico, Leopoldo Pane o y an os o os y an di e sos que me ubo iza ía ci a en enume ación caó ica). Po es o, B ines y Gil de Biedma no solamen e han esc i o buena poesía. Han hecho algo mucho más impo an e: cambia de un modo i e e sible la sensibilidad poé ica de la época [18]. La e is a Calle del Ai e plan eó una al e na i a es é ica a la mode nidad como adición [19]. De ahí que los e e en es poé icos de los au o es de los se en a no no ísimos ue an los poe as del cincuen a, como Jaime Gil de Biedma y F ancisco B ines. Es os au o es (en especial, el p ime o) anuncia on en las le as españolas una ac i ud posmode na simila a la de W. H. Auden [20]. Si, po un lado, Luis An onio de Villena a i maba que ue a pa i de 1980 cuando se e o nó a la adición clásica, las páginas de nues a e is a demues an la apues a po dicha adición en los úl imos años de la década de los se en a [21]. La elec u a y ecupe ación de nume osos au o es de posgue a, así como la inco po ación de nue as es a egias en el discu so, ue on inaugu adas simul áneamen e en nume osos ocos cul u ales de inales de los se en a. En e ellos, la e is a se illana Calle del Ai e se con i ió en una e íme a á aga de ai e esco que e idenció una poé ica nue a: ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 55 di e sos a ículos pusie on en p ác ica un nue o pa adigma del análisis li e a io, como se ad e ía en la colabo ación i ulada «Machado: Espejo de la ealidad española» [33]. En ella, Juan Ca los Rod íguez ealizó el análisis c í ico de la ob a de An onio Machado a a és de las es posibles lec u as de la ob a del poe a se illano que se habían lle ado a cabo a lo la go del XX: a) una lec u a é ico-polí ica; b) un lec u a écnico/cien i is a; y c) la lec u a es e icis a y angua dis a. Las es pos u as c í icas p esen aban una pe spec i a de la ob a machadiana dis in a, desde la adhesión más insus ancial has a su echazo es é ico. Po el con a io, Juan Ca los Rod íguez apos ó po o a in e p e ación denominada «lec u a de la obje i idad his ó ica» ( espec o a la p opia lógica de los ex os), p o undizando en la elación que los ex os es ablecían con el inconscien e ideológico. Toda es a nue a eo ía que adap ó Juan Ca los Rod íguez a la li e a u a española en iqueció no ablemen e la isión c í ica y poé ica de los jó enes au o es g anadinos. Así, es e magis e io ue ampliamen e desa ollado en la ob a eó ica y lí ica de Ál a o Sal ado quien, en el a ículo «O a c í ica, o a ciencia» [34], e elaba la pe ec a asimilación de las esis de Juan Ca los Rod íguez en las que el suje o y el obje o poé icos e an cues ionados con el in de ompe su elación his ó ica. A pa i de es as p emisas, el poema ya no se ía la exp esión del suje o, po lo que necesi aba «no sólo de o a ideología poé ica, sino, en consecuencia, de o a mane a de e la ida y la esc i u a» [35]. En es e sen ido, el homenaje a la e is a Oc ub e (1934) de Ra ael Albe i y la «Li e a u a de la República» ue una mane a de apos a , desde los p ime os compases de Le as del Su , po una li e a u a e oluciona ia e imp egnada de una ideología ma xis a [36]. En el segundo de sus núme os, Le as del Su conmemo ó el «Mayo del 68. X Ani e sa io», conside ado po sus edi o es «como el enómeno de mayo epe cusión de los úl imos iempos mode nos» [37]. Es e homenaje u o la in ención de ex apola a la sociedad española aquel espí i u del 68 una década después. De ahí que el dossie ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 56 i ulado «Mayo del 68» (ubicado en la sección «Tex os y Documen os» [38] de Le as del Su ) no deba lee se como un p oceso concluido o una econs ucción his ó ica, sino como pa e de una e olución inconclusa. La p esencia de los mo imien os e oluciona ios de la década an e io en las páginas de Le as del Su con i maba el in e és que había despe ado la ebelión ju enil del segundo lus o de los sesen a. Una década después no esul aba g a ui o pa a los au o es de 1978 p egun a se qué había quedado de odo aquello y si, con la llegada de la democ acia, e a posible aspi a a las mismas ei indicaciones de 1968. El núme o doble es-cua o, edi ado en e los meses de mayo y agos o de 1978, ue el p ime o en abo da la cul u a andaluza con ca ác e monog á ico a a és de di e sos a ículos y un amplio epo aje i ulado «Andalucía. A e. Li e a u a». Desde la e is a Le as del Su se quiso conciencia sob e la con inuidad de la p opues a cul u al andaluza que, si bien había su ido con se e idad los igo es de la pe inaz c isis económica y social de la posgue a, ue cons an e en su p oducción cul u al, a pesa de la p eca iedad en la que se había desa ollado. Todo es o nos ecue da el papel de e isión que adop ó Le as del Su , iniciando un eco ido desde la poesía del 27 has a la unde g ound «es é ica de lo bo de» y ei indicando el papel de los au o es andaluces en cada uno de los episodios del siglo XX. El úl imo de los núme os publicados u o po í ulo «E o ismo y li e a u a», donde se adop ó una e sión cul u alis a del enómeno iniciado en 1977 a pa i de la e i ada de la censu a de los espec áculos públicos. Es os cua o ejempla es de Le as del Su p esen a on una ac i ud e isionis a sob e la cul u a de posgue a que posibili ó la asimilación de de e minadas poé icas, aho a is as a a és de la len e de las eo ías c í icas de Juan Ca los Rod íguez. Como ha ano ado Ginés Bonillo Ma ínez: (…) en Le as del Su iun aba una concepción de la c í ica, y una c í ica po an o, genuinas, a adicionales, «comba i as»: sus esponsables en endían la cul u a sin mayúsculas (y luchaban pa a que así se en endie a), como un ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 57 obje o/p oduc o ma e ial más. La ac i ud de c í ica ei indica i a se e idencia cons an emen e en el a amien o se io y p o undo de emas ol idados, ma ginales/ma ginados apos a, in e esadamen e enidos como pe i é icos en y po la cul u a «o icial(izan e)». Se a a de casos como Oc ub e, mayo del 68, Andalucía (sin alaces mi(s) i icacione(s)), el cla o —pe o ocul o— e o ismo en la li e a u a (con su secues o sis emá ico po pa e del «o icialismo» c í ico al uso), e c. [39]. Le as del Su ue pa e indiscu ible de ese momen o cul u al que abande ó la poesía g anadina a pa i del segundo lus o de los se en a. La llegada de la democ acia eno ó la dinámica cul u al has a el pun o de que la España de los años ochen a se in eg ó en los mo imien os cul u ales de una Eu opa posmode na [40]. Los núme os de Le as del Su mos a on una e iden e ocación po la elec u a de la adición, la eelabo ación de la his o ia li e a ia y la eedición de los poemas y ex os que conside aban un pun o de pa ida pa a el p esen e de 1978. Se a aba de pone en cla o que no sólo exis ía una con inuidad li e a ia an es y después de la de unción del dic ado , sino que és e había mue o en el ámbi o cul u al mucho an es de 1975. La Degene ación del 70 (1978) o la p ác ica poé ica de la cul u a ma ginal Desde su p ime núme o en 1973, la e is a An o cha de Paja (1973- 1983) adop ó una ac i ud c í ica an e la ma ginalidad de la cul u a andaluza. Su cla a conciencia de pe i e ia ísica y edi o ial es imuló en Ra ael Ál a ez Me lo, F ancisco Gál ez y José Luis Ama o (jun o a o os au o es p óximos, como ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 58 Ped o Luis Zo illa y Fe nando Me lo) la búsqueda de una adición poé ica he e ogénea [41]. La p esencia en An o cha de Paja de los poe as de Cán ico (Rica do Molina, Juan Be nie , Vicen e Núñez), de Pos ismo (Ca los Edmundo de O y) o la singula poé ica de Manuel Ál a ez O ega nos hace e lexiona sob e cuál ue la in luencia poé ica común que elacionó a es os au o es ci ados con an e io idad [42]. En p incipio, el magis e io de odos ellos se esumió en una ac i ud ma ginal y ebelde an e las p opues as es é icas hegemónicas en la posgue a. Po es a azón, sus lib os es án imbuidos en la necesidad de busca una poé ica nue a que eno a a las «palab as de la ibu» [43]. De hecho, Juan Be nie saludó con en usiasmo en las páginas del dia io ABC la apa ición de la e is a An o cha de Paja y, especialmen e, del lib o Los soldados de F ancisco Gál ez [44]. En las páginas de la e is a (iniciada en 1973) y en sus colecciones de poesía (inaugu adas en 1978), el g upo «An o cha de Paja» ejempli icó es a ac i ud con la di usión an o de au o es jó enes de los se en a como de aquellos o os poe as ol idados en la posgue a española. Concluida la segunda e apa de es a e is a co dobesa en 1977 [45], los poe as de An o cha de Paja comenza on su colección de poesía con la publicación del lo ilegio Degene ación del 70 (An ología de poe as he e odoxos andaluces) [46] a ca go del g upo edi o de la e is a. Dicho í ulo ya ad e ía i ónicamen e de la elección de unos au o es que, ins alados en la pe i e ia del sis ema li e a io po ob a y g acia del ela o gene acional cas elle iano, ei indicaban su p opues a poé ica eclamando pa a sí el halo de poe as he e odoxos. Es e hecho comba ía la p opues a de José Ma ía Cas elle con la publicación de o o lo ilegio p og amá ico de g upo, es a ez delimi ado po un c i e io es ic amen e geog á ico. La selección de los au o es y los poemas es u o a ca go de Ra ael Ál a ez Me lo, José Luis Ama o y F ancisco Gál ez (con la colabo ación de Ál a o Sal ado ), y la nómina de los poe as es u o compues a po Fe nando Me lo, Ma ía Luz Escuin, Jus o Na a o, Juan de Loxa, Ra ael Ál a ez Me lo, Ál a o Sal ado , José Luis Ama o, Manuel ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 59 Lomba do, José In an e, An onio Jiménez Millán, Joaquín Loba o y F ancisco Gál ez. Si su í ulo e idenciaba una ac i ud belige an e an e el sis emá ico ol ido de los au o es andaluces en los años se en a, el conjun o de e sos consignados en sus páginas dis aba mucho de se un equipo o g upo poé ico homogéneo. Las páginas de Degene ación del 70 no p esen aban un ela o gene acional de los se en a cohe en e, sino odo lo con a io. La he e odoxia de la que hacía gala en el sub í ulo e a oda una decla ación de in enciones, pues cons ui una poé ica homogénea (aunque ue a de unos pocos elemen os comunes) no e a uno de los obje i os del lo ilegio. De es e modo, se dis anciaba de la an ología-mani ies o elabo ada po José Ma ía Cas elle en Nue e no ísimos poe as españoles [47] o la publicación i ulada Teo ía y poemas [48] del Equipo Cla aboya de León. Manuel Abad des acó en su «No a a la edición» algunas ca ac e ís icas de conjun o de es os «poe as he e odoxos andaluces». Una de ellas consis ía en el sen ido an i- ópico de la poesía andaluza, echazando la es é ica impues a an o po el égimen anquis a como po la c í ica que acusaba a la poesía andaluza de colo ismo acío y de e asión. O a, abo daba una concepción poé ica en la que la expe iencia i ida enía una ín ima elación con la poesía. Una y o a (poesía y ida) debían se una misma cosa [49]. La an ología Degene ación del 70 se in odujo de lleno en la dispu a sob e el ela o gene acional que, a lo la go de casi una década, se había o jado en o no a la igu a de los poe as no ísimos y la eo ía hil anada en el «P ólogo» po José Ma ía Cas elle a sus Nue e no ísimos poe as españoles. Dicha polémica, que ue ea i ada un año después con la publicación de la Jo en poesía española [50] de Concepción G. Mo al y Rosa Ma ía Pe eda, sub ayó la ma ginación de la poesía andaluza. De ahí que el ono apa en emen e adical y he e odoxo de Degene ación del 70 no ue a un ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 60 discu so de up u a con la adición, sino una p opues a es é ica con inuis a con ella, pues el hecho degene a i o debe en ende se con a el sen ido up u is a de las p opues as poé icas no ísimas. A su ez, las páginas de Degene ación del 70 aspi aban a di undi un nue o espí i u poé ico más lib e y abie o en una echa, 1978, en la que e a an e iden e el ca ác e inac ual de cie os plan eamien os es é icos como necesa ia la búsqueda de o os nue os: Su i enunciable ca ác e andaluz (...). Es a ocación se e ía con i mada con la publicación en 1978 de la Degene ación del 70 (An ología de poe as he e odoxos andaluces). Aunque deci he e odoxo e e ido a los andaluces es casi siemp e una edundancia, la an ología e a, en odo caso, una oma de pos u a muy cla i icado a y una apues a muy cla a po una poesía i alis a, p o undamen e en aizada en la expe iencia, exis encial y sob e odo sub e si a de alo es, incluso y mayo men e poé icos, habi ualmen e acep ados [51]. Cada uno de los onos y emas que había albe gado la an ología Degene ación del 70 ue eelabo ado en la década siguien e en los e sos de Ál a o Sal ado (Las co ezas del u o, 1973-1979), An onio Jiménez Millán (Res os de niebla, 1981-1982), Jus o Na a o (Los nadado es [1985]) o F ancisco Gál ez (Un he moso in ie no [1981]), en e o os. Los e sos imp esos en es a an ología no deben conside a se como una eacción a los no ísimos, sino como una mues a de las ías abie as po la poesía andaluza que anunciaba una sensibilidad nue a. En la cubie a diseñada po Julio Jus e podemos lee la e lexión eó ica más in e esan e: P e ende una an ología de poe as he e odoxos, es lle a a cabo una incu sión, no modélica, sino lib e, po e i o ios eno ado es y i ales del espacio c ea i o: ida y es é ica se aúnan como desca ga ce ada sob e el academicismo inope an e. Una degene ación asumida pa a ag a a el código de lo es ablecido, de lo sublime. ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 61 ¿Pe o acaso la p opia de inición no acaba po engulli se a sí misma, la he e odoxia po des oza al he e odoxo, con i iéndolo en sace do e de su an idogma? He aquí el e dade o desa ío que asumi , el comp omiso i al de una ac i ud eno ado a y ecunda, que es os poe as, andaluces, han de man ene consigo mismos [52]. En su conjun o, e an poe as jó enes (nacidos en e 1944 y 1953) que habían publicado an es de 1978 en e uno y es lib os de poemas. El escaso núme o de ob as po au o e idenciaba la di icul ad pa a edi a un lib o de poesía. A es a ci cuns ancia, había que añadi la exigua dis ibución de las publicaciones locales. Po ello, el es ue zo de An o cha de Paja po in eg a a au o es de di e sas p o incias (G anada, Málaga y Có doba) ue digno de admi ación en unas echas en las que la poesía se desa ollaba eminen emen e en cenáculos locales. En líneas gene ales, los e sos de Degene ación del 70 se ca ac e izaban po es mane as o endencias di e en es según ha señalado Pila Gómez Beda e [53]. La p ime a se ía una esc i u a poé ica de aíz oní ica (F ancisco Gál ez, José Luis Ama o y Ra ael Ál a ez Me lo) con una sin axis ilógica; un segundo discu so basado en el collage lingüís ico, apoyado po elemen os ex uales de o igen di e so (Jus o Na a o); y, po úl imo, el uso de p ocedimien os na a i os pa a mos a ac i udes o si uaciones sedicen es o ebeldes con la sociedad bienpensan e (José In an e, An onio Jiménez Millán, Jus o Na a o y Fe nando Me lo). A es o, debemos añadi el ono meno de los poemas, análogo al sen imien o de us ación que empeza ían a demos a los más jó enes al inal de la década de los se en a. Con la excepción de algunos au o es, la i onía y el ambien e u bano pobla on los e sos de Degene ación de 70. Pe o es os plan eamien os no p o oca on una up u a con el lenguaje, «po que su echazo exis encial no lo asladan al lenguaje poé ico de un modo su icien emen e llama i o» [54], según Pila Gómez Beda e. ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 62 La poesía andaluza mos aba con es as páginas su inequí oca ocación de ein en a se a sí misma a pa i de la p opia expe iencia li e a ia. Dos años más a de, los mismos poe as del g upo «An o cha de Paja» señala on la impo ancia de las páginas de su an ología de 1978: (…) Degene ación 70 ma có la on e a de lo que po ez p ime a e a exponen e de unos au o es andaluces jó enes, eunidos bajo la p emisa de una poesía c ecida en e o mas de ida y hábi os más lib es, que si uaba al lenguaje como elemen os de c eación y conocimien o. Au o es a los que po di e sas causas es uc u ales, el medio cul u al igno aba si uacionalmen e, negándoles el mínimo apoyo con que dis inguía a o os de su misma época. Es os mismos poe as se e ían más a de e endados po o as an ologías pos e io es, an o a ni el andaluz como nacional, y más ecien emen e po Jo en poesía andaluza de Li o al, al ez el exponen e más mayo i a io de que po el Su algo se cuece [55]. Sin emba go, en un a ículo i ulado «De la gene ación a la des- gene ación y o as he e odoxias: una an ología de poe as andaluces» José An onio Fo es e lexionó sob e el i esoluble p oblema de la li e a u a andaluza, pues odo el es ue zo pod ía se inú il si no exis ía una au én ica ans o mación en el ejido de la indus ia cul u al de Andalucía: «(…) no hab á cul u a andaluza si al iempo no hay indus ia cul u al andaluza. P ime o. Y segundo: la esc i u a de la poesía, de la li e a u a, es p ác icamen e ideológica y a ma de lucha decisi a pa a la ans o mación del mundo, de la ida. Ambos p oyec os, de en ada, se lle an a cabo con la edición de es e lib o» [56]. Es deci , la poesía andaluza adquie e con es a an ología una cla a conciencia del camino que debe eco e en las pos ime ías de la década de los se en a. A pa i de es e momen o, 1978 ue una echa que ma ca ía un hi o cul u al en la Andalucía ecien e. Con es e pensamien o, Ál a o Sal ado esc ibió haciendo un balance de los log os de la e is a An o cha de Paja: ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 63 No hacían al a los p ólogos an ologales, los poemas po sí solos hablan de que, al ma gen de juicios de alo más o menos académicos, la p opues a poé ica como ono gene al es dis in a y p e ende ab i nue as ías. Nue as ías que en onces se anunciaban y que, hoy po hoy, cuando los nue os ai es de la poesía española es á cla o que ienen de Andalucía, se con i man en es a an ología lo mismo que en o as publicaciones que en aquellos años pa ecie on a iesgadas y, en muchos casos, ue on silenciadas [57]. En conclusión, las páginas de Calle del Ai e, Sepa a a, Le as del Su y An o cha de Paja anuncia on desde la Andalucía de 1978 una nue a sensibilidad poé ica. La elec u a de los au o es del ein isie e desde una nue a pe spec i a, el descub imien o del ono co idiano de Gil de Biedma, el sen ido elegíaco de B ines, la palab a depu ada de Valen e y la i onía de Ángel González comenza on a agua un sus a o cul u al común que enía a suma se a o os dos enómenos edi o iales: el encuen o con las le as hispanoame icanas y la ecupe ación de la cul u a del exilio. La o iginalidad de su discu so empezó con la lec u a c í ica de los ex os y me a ex os y e minó con un ca ác e ap opiacionis a [58], es o es, una c eación poé ica que nacía de «da modulación p opia a una adición» [59]. Sin p oclamas ni mani ies os demasiado explíci os, in uye on el ago amien o de las p opues as poé icas p eceden es, p esen ando un ho izon e li e a io inspi ado en una elec u a de la adición a inales de los se en a. Hijos, po an o, de un pa adigma poé ico dis in o, que supe ó an o el cul u alismo como la me apoesía, mos a on un nue o ho izon e basado en la adición [60]. A pa i de es a echa, el é mino cul u a comenzó a albe ga sen idos he e ogéneos, inco po ando «la noción de ecupe ación, en endida como pe manen e homenaje a un pasado sin el que no podíamos explica nos, y la noción de iden idad, mucho más con usa, que, a modo de consigna, en añaba la pe manen e adhesión a un pa adigma pe dido y año ado» [61]. ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 64 No as [*] Uni e sidad de Huel a [1] Luis Ce nuda, «A un poe a u u o», en Poesía Comple a. Ob a Comple a I, ed. de De ek Ha is y Luis Ma is any, Mad id, Si uela, 1993, pp. 342-343. [2] José B. Monleón, «El la go camino de la ansición», en José B. Monleón (ed.), Del F anquismo a la posmode nidad. Cul u a española 1975-1990, Mad id, Akal, 1995, p. 9. [3] José B. Monleón, «El la go camino de la ansición», en Ob. Ci ., p. 14. También, han abo dado es a cues ión Juan José Lanz («P ime a e apa de una gene ación. No as pa a la de inición de un espacio poé ico: 1977-1982», Ínsula, núm. 565, ene o 1994, pp. 3-6; eed. en La poesía du an e la ansición y la gene ación de la democ acia, Mad id, De eni (col. «Ensayo», núm. 12), 2007, pp. 121-140) y José- Ca los Maine , como ano a en las líneas siguien es: (…) la e undamen ación de un ámbi o ín imo, p i ado, a cos a de o os alo es. Mu ió de consunción la ascendencia social de la li e a u a en los años inales de los se en a y la en e ó, como es sabido, la en onización de una es é ica neopa nasiana. Nacida de és a, sob e ino una li e a u a obsesionada po sí misma, en pe manen e ance me ali e a io, donde el suje o enunciado i ía bajo con inua amenaza de desposesión. El eg eso de ese suje o po la ía de sus sen imien os, po la necesidad de a i ma se como conciencia eliz y como explo ado de sus p opias posibilidades sen imen ales («Cul u a y sociedad», en Da ío Villanue a (ed.), Los nue os nomb es: 1975-1990, Ba celona, C í ica, 1992, pp. 67-68). [4] Juan José Lanz, «P ime a e apa de una gene ación. No as pa a la de inición de un espacio poé ico: 1977-1982», A . Ci ., p. 6. [5] C . Ma c Fuma oli, El es ado cul u al (ensayo sob e una eligión mode na), ad. de Edua do Gil Be a, Ba celona, Acan ilado, 2007. [6] Juan Pablo Fusi, «La cul u a de la ansición», Re is a de Occiden e, núm. 122- 123, 1991, pp. 42-43. ISSN 1988-3927 Re is a de humanidades y ciencias sociales Nº 9, sep iemb e 2011 71 [57] Ál a o Sal ado , «La an o cha que no cesa», An o cha de Paja, núm. 17/18/19, ab il 1983, s.p. [58] C . Dionisio Cañas, «El suje o poé ico posmode no», Ínsula, núm. 512-513, agos o-sep iemb e 1989, pp. 52-53. [59] Fe nando O iz, «Ca a de Fe nando O iz», Juga con Fuego, núm. 8/9, 1979, p. 51. [60] C . Jaime Siles, «Ul imísima poesía española esc i a en cas ellano: asgos dis in i os de un discu so en p oceso y ensayo de una posible sis ema ización», A . Ci ., p. 13. [61] José-Ca los Maine , «La cul u a de la T ansición o la T ansición como cul u a», en Ca men Moline o (ed.), La T ansición, ein a años después. De la dic adu a a la ins au ación y consolidación de la democ acia, Ba celona, Península, 2006, págs. 156- 157.