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Percepción subjetiva sobre la división de roles en las parejas convivientes

Asián-Chaves, Rosario; Rodríguez Sosa, Vicente; Bartolomé Pérez, Pamela; Vega, Sandra

Abstract

Hay bastante unanimidad en la consideración de que la asignación de los roles y funciones entre los componentes del grupo doméstico constituye uno de los principales ámbitos de reproducción de un modelo sociocultural caracterizado por una marcada asimetría entre los sexos. La presente comunicación se basa en un estudio realizado por las autoras sobre conciliación de vida laboral, familiar y personal. En dicho estudio se manifestó como muy relevante la profundización en el tipo de relaciones que se establecen en las parejas convivientes con respecto a la asignación de responsabilidades y funciones familiares y/o domésticas, y su vinculación con los tiempos dedicados al trabajo extradoméstico. A tal propósito, las personas expertas en el tema de conciliación laboral evidencian que la corresponsabilidad de las funciones domésticas y familiares entre hombres y mujeres constituye el pilar fundamental para hacer efectiva cualquier política de conciliación que se pueda impulsar desde el sector público y privado.

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I Congreso Universitario Andaluz ³Investigación y Género´ PERCEPCIÓN SUBJETIVA SOBRE LA DIVISIÓN DE ROLES EN LAS PAREJAS CONVIVIENTES Asián Chaves, Rosario Departamento de Economía Aplicada II, Universidad de Sevilla [email protected] Rodríguez Sosa, Vicente Departamento de Economía Aplicada II, Universidad de Sevilla [email protected] Bartolomé Pérez, Pamela Instituto de Desarrollo Regional, Universidad de Sevilla [email protected] Vega, Sandra Instituto de Desarrollo Regional, Universidad de Sevilla [email protected] Resumen: Hay bastante unanimidad en la consideración de que la asignación de los roles y funciones entre los componentes del grupo doméstico constituye uno de los principales ámbitos de reproducción de un modelo sociocultural caracterizado por una marcada asimetría entre los sexos. La presente comunicación se basa en un estudio realizado por las autoras sobre conciliación de vida laboral, familiar y personal. En dicho estudio se manifestó como muy relevante la profundización en el tipo de relaciones que se establecen en las parejas convivientes con respecto a la asignación de responsabilidades y funciones familiares y/o domésticas, y su vinculación con los tiempos dedicados al trabajo extradoméstico. A tal propósito, las personas expertas en el tema de conciliación laboral evidencian que la corresponsabilidad de las funciones domésticas y familiares entre hombres y mujeres constituye el pilar fundamental para hacer efectiva cualquier política de conciliación que se pueda impulsar desde el sector público y privado. Palabras clave: Sexo y Género; División de roles; Conciliación de la vida laboral, familiar y personal; Funciones domésticas. 85 1. Introducción1. La asignación de los roles y funciones entre los componentes del grupo doméstico se erige como uno de los principales ámbitos de reproducción de un modelo sociocultural que se caracteriza por una marcada asimetría entre los sexos. Ahora bien, dicha asimetría no se percibe de igual manera por las personas de diferente sexo, entre otros motivos, porque no afecta igualmente a ambos. Por eso, resulta muy relevante profundizar en el tipo de relaciones que se establecen en las parejas convivientes con respecto a la asignación de responsabilidades y funciones familiares y/o domésticas. A tal propósito, las personas expertas en el tema de conciliación laboral evidencian que la corresponsabilidad de las funciones domésticas y familiares entre hombres y mujeres constituye el pilar fundamental para hacer efectiva cualquier política de conciliación que se pueda impulsar desde el sector público y privado. A continuación, se exponen los resultados de un estudio sobre conciliación de vida laboral, familiar y personal en Andalucía. La muestra empleada fue de 801 asalariadas y asalariados, de los que un total de 381 son las personas que viven en pareja, y que por tanto constituyen la muestra sobre la que se realiza la primera parte del análisis en que se basa esta comunicación. En dicho estudio se manifestó como muy relevante la profundización en el tipo de relaciones que se establecen en las parejas convivientes con respecto a la asignación de responsabilidades y funciones familiares y/o domésticas, y su vinculación con los tiempos dedicados al trabajo extradoméstico. Por otro lado, se ha incluido un apartado que trata sobre el reparto del tiempo de ocio, ya que está directamente relacionado con el anterior. Por último, también se ha considerado la percepción de estas personas trabajadoras sobre las dificultades que perciben a la hora de conciliar sus tiempos de trabajo con el dedicado a labores familiares y domésticas y el tiempo personal de ocio, formación, etc. Además de los resultados obtenidos en las encuestas a la muestra de personas asalariadas en Andalucía, también se han incluido algunos comentarios y reflexiones de personas a las que se había entrevistado (expertas en materia laboral y de conciliación, trabajadoras, empresarias, representantes sindicales, etc.). 2. Características generales de las personas asalariadas2 en Andalucía La gran mayoría de las parejas convivientes de la muestra tiene más de 30 años, y se concentran especialmente entre los 30 y los 34 años. Por lo que concierne a la situación laboral del otro miembro de la pareja, el 75,6% está laboralmente activo, en la modalidad de jornada completa (67,2%) o media jornada (8,4%). Esto significa que, en la mayoría de los casos, ambos miembros de la pareja trabajan. En el 22,4% de los casos la pareja no trabaja, por motivos familiares (14,4%), por otros motivos (5,5%) o porque está en situación de paro (2,5%). 1 Este trabajo VHHQPDUFDGHQWURGHOHVWXGLR³&RQFLOLDFLyQGHODYLGDODERUDOIDPLOLDU\SHUVRQDOKDFLD una guía de buenas prácticas´ UHDOL]DGR SRU HO ,QVWLWXWR GH 'HVDUUROOR 5HJLRQDO \ ILQDQFLDGR SRU HO Servicio Andaluz de Empleo y El Fondo Social Europeo. 2 De las que componen la muestra analizada en el estudio realizado. 86 Estos datos, como se presenta en la tabla 1, muestran circunstancias muy distintas para hombres y mujeres, lo cual parece corroborar que, a pesar de los avances en dirección a una participación mixta en el mercado de trabajo, las condiciones de ésta no son las mismas para ambos sexos. Tabla 1. Situación laboral de la pareja según el sexo de quien responde, en porcentajes Mi pareja: Hombres Mujeres Trabaja jornada completa 46,4% 92,9% Trabaja media jornada 13,3% 2,3% Está parada en busca de empleo 3,3% 2,3% No trabaja por motivos familiares 25,6% 0,6% No trabaja por otros motivos 8,5% 1,8% Otra situación 2,8% 0% 100% 100% Fuente: Elaboración propia a partir de la explotación de la encuesta sobre Conciliación de la vida laboral, familiar y personal dirigida a las personas trabajadoras en Andalucía, 2008. En relación con lo anterior, se destaca que el 92,9% de las mujeres convive con parejas que trabajan a jornada completa, frente al 46,4% de los hombres cuya pareja trabaja en la misma modalidad. De aquí se deduce que la mayoría de los hombres (parejas de las mujeres entrevistadas) están ocupados a jornada completa, mientras que en el caso de las mujeres (parejas de los hombres entrevistados), son menos de la mitad las que trabajan a jornada completa. Al contrario, la proporción de hombres cuya pareja trabaja a media jornada (13,3%) es mayor de la que se registra para las mujeres (2,3%). Otra diferencia apreciable se observa en relación con las parejas que no trabajan por motivos familiares u otros motivos, posición que afecta al 34,1% de las parejas de los hombres, frente a un reducido 2,4% de las parejas de las mujeres. Estos datos indican la persistencia de distintas valoraciones atribuidas al trabajo femenino y masculino. Mientras que los varones suelen trabajar a jornada completa, pues se considera que de su actividad depende en gran medida el sustento de la familia, las mujeres se ocupan en mayor proporción a jornada parcial, siendo su actividad SHQVDGD FRPR XQD ³D\XGD´ D OD HFRQRPtD IDPLOLDU R GLUHFWDPHQWH QR WLHQHQ HPSOHR porque deben hacerse cargo de las responsabilidades familiares u otras. 3. Opiniones de los trabajadores y trabajadoras sobre la división de tareas El modelo cultural que sostiene la relación entre los sexos en el plano doméstico sigue manteniendo a la mujer como principal o única responsable de las tareas reproductivas y domésticas, lo que determina que su realización profesional resulte afectada por este motivo de manera prácticamente univoca y con independencia de su cualificación laboral. A tal propósito, la Dra. Lina Gálvez sostiene quH ³la elección entre una carrera profesional y la maternidad la sigue sufriendo la mujer, pero no los hombres. Y eso se ve, por ejemplo, en el primer gobierno socialista que era paritario. Entre todas las ministras sumaban dos hijos y entre todos los ministros sumaban veintitantos hijos. Esto es un ejemplo, que demuestra quién tiene, sobre todo, el reto. Hoy por hoy, el reto, desgraciadamente, lo tienen las mujeres, que tienen que decidir. Entonces, estamos 87 produciendo la generación más educada de mujeres, más del cincuenta por ciento de las licenciadas en España y prácticamente en todos los países de la OCDE, menos los de habla germana. Y al mismo tiempo, las estamos haciendo elegir, porque no hay el apoyo. Primero, no hay cambio social todavía. Sería fundamental que los hombres se corresponsabilicen con todo lo que tiene que ver con el trabajo doméstico, pero no lo KD\´. En algunos casos, la interiorización y naturalización de la desigualdad de funciones en las mujeres hace parecer que la réplica de un modelo de cuidado socialmente consolidado sea producto del pacto entre miembros de la pareja, lo que no esconde la desigualdad de poderes y posición de quienes estipulan el acuerdo, como se aprecia en las palabras de esta trabajadora entrevistada: ³0HVHVDQWHs de casarme, me plantearon WUDEDMDUHQXQDFDVDGHPXHEOHVPX\LPSRUWDQWH«(QWRQFHVpO>PDULGR@WUDEDMDED en el Ayuntamiento, es bombero y funcionario del Ayuntamiento. Lo decidimos los dos y TXLVHVHUDPDGHFDVD´(asalariada). En la misma dirección, las opiniones de las personas encuestadas que viven en pareja sobre la modalidad de reparto de las funciones domésticas confirman que la esfera doméstica sigue siendo un ámbito de marcadas desigualdades entre hombres y mujeres, lo que representa una fuerte limitación para que ambos sexos puedan aprovechar plenamente las medidas de conciliación que se empiezan a implementar en el ámbito laboral. Considerando al conjunto de las personas que viven en pareja, más de la mitad afirma que el reparto de las funciones domésticas es equilibrado, el 33,4% opina que es la pareja quien asume más funciones y el 15,8% sostiene que quien asume más funciones es la propia persona encuestada. Sin embargo, como se aprecia en la Tabla 2, estos datos muestran proporciones distintas según el sexo de quien responde. Tabla 2. Opinión acerca de la división de funciones domésticas según el sexo, en porcentajes Hombres Mujeres El reparto es equilibrado 44,0% 59,2% La pareja asume más funciones 54,0% 7,7% El encuestado asume más funciones 2,0% 33,1% 100% 100% Fuente: Elaboración propia a partir de los datos obtenidos tras la explotación de la encuesta sobre Conciliación de la vida laboral, familiar y personal dirigida a las personas trabajadoras en Andalucía, 2008. Más mujeres que hombres estiman que el reparto de las funciones domésticas es equilibrado y, al mismo tiempo, es mucho mayor el porcentaje de hombres que opinan que la pareja asume más funciones. Es decir, la percepción no es la misma si se tiene en cuenta el sexo de quien responde. Desde la perspectiva de la persona entrevistada, sólo el 2% de los hombres (4 de los 211 que viven en pareja) sostienen que son ellos quienes asumen más funciones, frente al 33,1% de las mujeres que consideran que sobre ellas recae el mayor peso de las responsabilidades domésticas. 88 Estos datos llevan a reflexionar, por un lado, sobre la tendencia de las mujeres a conformarse con roles de género basados en un asimétrico reparto de las funciones domésticas y, por otro lado, sobre una menor disposición por parte de los hombres a DVXPLUHVWDVLWXDFLyQFRPR³QDWXUDOPHQWH´HTXLOLEUDGD \QRFXHVWLRQDEOH(VWD~OWLPD circunstancia se puede considerar sintomática de una mayor sensibilización masculina hacia el reconocimiento de desigualdades de género, aspecto particularmente evidente en las parejas más jóvenes. De hecho, el análisis de las opiniones de las personas hasta los 35 años y mayores de 35, dos grupos que, supuestamente, tienen diferentes cargas familiares y experiencias de socialización, permite observar percepciones distintas dependiendo de la edad y el sexo de la persona entrevistada. Tabla 3. Opinión acerca de la división de funciones domésticas según el sexo y la edad: menores de 35 años, en porcentajes Hombres Mujeres % Total El reparto es equilibrado 52,9% 69,7% 61,5% La pareja asume más funciones 44,2% 5,5% 24,4% El encuestado asume más funciones 2,9% 24,8% 14,4% 100% 100% 100% Fuente: Elaboración propia a partir de los datos obtenidos tras la explotación de la encuesta sobre Conciliación de la vida laboral, familiar y personal dirigida a las personas trabajadoras en Andalucía, 2008. Las personas más jóvenes indican, con clara superioridad, que el reparto es equilibrado, aunque tales respuestas abundan mayormente entre las mujeres que entre los hombres (entre quienes eligen esta opción, el 58% son mujeres). A pesar de esto, es mayor el porcentaje de hombres que opinan que su pareja asume más funciones y de mujeres que opinan lo contrario. De hecho, como se aprecia en la Tabla 3, los hombres se concentran entre los que opinan que el reparto es equilibrado y los que opinan que la pareja asume más funciones, mientras que más de dos tercios de las mujeres opinan que el reparto de tareas es equilibrado y, en menor proporción, que sobre ellas recae el mayor peso de las tareas domésticas. Tabla 4. Opinión acerca de la división de funciones domésticas según el sexo y la edad: mayores de 35 años, en porcentajes Hombres Mujeres Total El reparto es equilibrado 35,9% 40,0% 37,4% La pareja asume más funciones 63,2% 11,7% 44,8% El encuestado asume más funciones 0,9% 48,3% 18,0% 100% 100% 100% Fuente: Elaboración propia a partir de los datos obtenidos tras la explotación de la encuesta sobre Conciliación de la vida laboral, familiar y personal dirigida a las personas trabajadoras en Andalucía, 2008. Entre las personas mayores de 35 años, disminuye de manera significativa el porcentaje total de quienes opinan que el reparto es equilibrado, y entre éstos se registra un predominio de hombres (de los que opinan que el reparto es equilibrado, el 61,3% son hombres). La mayoría de hombres mayores de 35 años consideran que la pareja asume 89 más funciones, mientras que las opiniones de las mujeres se dividen entre las que opinan que son ellas las que asumen más funciones y las que consideran que el reparto de tareas entre los miembros de la pareja es equilibrado. Si se comparan las opiniones de los dos grupos de edad acerca del reparto de las tareas domésticas, se observa que, sin duda, se ha verificado un cambio de actitud entre las nuevas generaciones, a pesar de que existen resistencias culturales al cambio, perpetuadas por hombres y mujeres. Con respecto a la opinión de las personas que viven en pareja sobre cómo debería ser el reparto de tareas en el ámbito doméstico, el 60,2% considera que está bien como está, el 18,2% que la pareja debería hacer más y el 21,6% reconoce que la propia persona entrevistada debería hacer más. Así, una representante del mundo sindical subraya la centralidad de este aspecto: ³(O principal reto que nos encontramos desde este punto de vista es el tema de la corresponsabilidad. Sabemos que las desigualdades se reproducen en el ámbito social. De ahí es de donde parte el problema de la construcción machista de la sociedad en la que vivimos, donde existe un desigual reparto de tareas, de roles, entre hombres y mujeres. Por esta razón, debemos incentivar la corresponsabilidad, las medidas de conciliación. Hay que concienciar a la población de que las tareas domésticas y de FXLGDGRVRQFRVDGHPXMHUHV\GHKRPEUHV´ Gráfico 1. Opinión sobre cómo debería ser el reparto de tareas en la pareja, en porcentajes 60,2% 18,2% 21,6% Está bien La pareja debería hacer más El entrevisado debería hacer más Fuente: Elaboración propia a partir de los datos obtenidos tras la explotación de la encuesta sobre Conciliación de la vida laboral, familiar y personal dirigida a las personas trabajadoras en Andalucía, 2008. Distinguiendo por sexo, la mayoría de los hombres está conforme con la actual situación, mientras que poco más de un tercio es consciente de que debería aportar más al trabajo doméstico. Comparativamente, para las mujeres disminuye el porcentaje de conformidad con el actual reparto de tareas y se invierten las proporciones, con respecto a las opiniones de los hombres, sobre cómo debería ser repartido el trabajo doméstico entre ambos miembros de la pareja. De todos modos, es también muy elevado el porcentaje de mujeres que opina que el reparto está bien como está, lo que corrobora que la percepción de muchas cuestiones relacionadas con las diferencias de género, al ser una cuestión social y cultural, no presenta grandes diferencias en función del sexo, es decir, le imaginario colectivo afecta igualmente a hombres y mujeres. Tabla 5. Opinión sobre cómo debería ser el reparto de las tareas en la pareja según el sexo, en porcentajes 90 Hombres Mujeres Está bien como está 62,4% 57,6% La pareja debería hacer más 2,4% 37,6% El entrevistado debería hacer más 35,2% 4,7% 100% 100% Fuente: Elaboración propia a partir de los datos obtenidos tras la explotación de la encuesta sobre Conciliación de la vida laboral, familiar y personal dirigida a las personas trabajadoras en Andalucía, 2008. Como se aprecia en la Tabla 6, la edad no es un factor que influye de manera determinante en la opinión de las personas encuestadas con respecto a cómo debería ser el reparto de tareas en la pareja, registrándose para ambos grupos de edad porcentajes muy similares. Tabla 6. Opinión sobre cómo debería ser el reparto de las tareas según la edad, en porcentajes  > 35 Total general Está bien como está 60,3% 60,6% 60,3% La pareja debería hacer más 16,8% 20,0% 18,2% El entrevistado debería hacer más 22,9% 19,4% 21,6% 100% 100% 100% Fuente: Elaboración propia a partir de los datos obtenidos tras la explotación de la encuesta sobre Conciliación de la vida laboral, familiar y personal dirigida a las personas trabajadoras en Andalucía, 2008. Si se compara las opiniones sobre el reparto efectivo (Tablas 3 y 4) e ideal (Tabla 6) de las tareas domésticas entre los miembros de la pareja, desglosadas por edad, se deduce que en los sujetos con edad igual o inferior a los 35 años hay cierta coincidencia entre la situación real y la deseable. En los sujetos con más de 35 años, si bien la mayoría (44,8%) opina que la propia pareja desempeña más tareas domésticas, a la vez, el 60,6% GHHVWHJUXSRFUHHTXHODVLWXDFLyQ³HVWiELHQFRPRHVWi´HVGHFLUTXHH[LVWHXQDPSOLR margen de conformidad con una división de las responsabilidades domésticas poco igualitaria. Si se cruzan las opiniones acerca del reparto efectivo e ideal de las tareas por sexo (Tablas 2 y 5), resulta que, entre los sujetos que piensan que el reparto es igualitario, el  SLHQVD TXH ³(VWi ELHQ FRPR HVWi´ VLQ JUDQGHV GLIHUHQFLDV HQWUH KRPEUHV \ mujeres (47,3% varones y 52,7% mujeres). (QWUHORVTXHRSLQDQTXHODSDUHMDDVXPHPiVIXQFLRQHVHOFUHHTXH³(VWiELHQ FRPRHVWi´GHHVWHSRUFHQWDMHHOVRQSHUVRQDVGHVH[RPDVFXOLQRPLHQWUDVTXH HOSLHQVDTXH³(OHQWUHYLVWDGRGHEHUtDKDFHUPiV´GHHVWHporcentaje, el 93,9% VRQKRPEUHV)LQDOPHQWHGHODVSHUVRQDVTXHRSLQDQTXH³(OHQFXHVWDGRDVXPHPiV IXQFLRQHV´HOFUHHTXH³/DSDUHMDGHEHUtDKDFHUPiV´\WRGDVVRQPXMHUHV 4. Percepción subjetiva del reparto del tiempo de ocio en las parejas convivientes El tiempo de ocio o personal del cual disponen las personas asalariadas que conviven con su pareja depende en gran medida de la modalidad de reparto de las tareas que opera en el núcleo doméstico. 91 Tabla 7. Opinión sobre cómo debería ser el reparto del tiempo de ocio en la pareja según el sexo, en porcentajes Hombres Mujeres Total El reparto es equilibrado 69,0% 70,0% 69,3% La pareja tiene más tiempo 15,2% 23,5% 21,3% El encuestado tiene más tiempo 11,8% 6,5% 9,4% 100% 100% 100% Fuente: Elaboración propia a partir de los datos obtenidos tras la explotación de la encuesta sobre Conciliación de la vida laboral, familiar y personal dirigida a las personas trabajadoras en Andalucía, 2008 La mayoría de las personas que viven en pareja, tanto hombres como mujeres, considera que el reparto del tiempo de ocio es equilibrado. En las otras opiniones, un porcentaje mayor de mujeres cree que su pareja tiene más tiempo libre que ellas, mientras que es mayor el porcentaje de hombres que creen que ellos disponen de mayor tiempo libre que su pareja. Estos últimos datos se muestran coherentes con las opiniones relativas al reparto de las tareas domésticas, donde se registra un porcentaje relativamente elevado de mujeres que piensan que realizan más tareas que sus compañeros y también de hombres que opinan que sobre sus compañeras recae el mayor peso de las labores domésticas. A partir de estos datos, se deduce que existe una correlación negativa entre responsabilidades domésticas y tiempo de ocio. Como se aprecia en la Tabla 8, el análisis de la opinión acerca del reparto del tiempo de ocio en la pareja según la edad de las personas encuestadas (mayores de 35 años o menores o iguales a 35 años) no presenta diferencias significativas. Tabla 8. Opinión sobre el reparto del tiempo de ocio en la pareja según la edad, en porcentajes  > 35 Total general Está bien como está 69,7% 69,3% 69,3% La pareja debería hacer más 20,0% 22,9% 21,3% El entrevistado debería hacer más 10,3% 7,8% 9,4% 100% 100% 100% Fuente: Elaboración propia a partir de los datos obtenidos tras la explotación de la encuesta sobre Conciliación de la vida laboral, familiar y personal dirigida a las personas trabajadoras en Andalucía, 2008 Con respecto a las opiniones acerca de cómo debería ser el reparto del tiempo de ocio entre los miembros de las parejas convivientes, la mayoría opina que ambos deberían tener más tiempo de ocio (45,0%) y otro porcentaje significativo considera que el reparto del tiempo de ocio es equilibrado (41,8%). Gráfico 2. Opinión sobre cómo debería ser el reparto del tiempo de ocio en la pareja, en porcentajes 92 41,8% 4,7% 8,4% 45,0% Está bien Mi pareja debería tener más E l encuestado debería tener más Ambos deberían tener más Fuente: Elaboración propia a partir de los datos obtenidos tras la explotación de la encuesta sobre Conciliación de la vida laboral, familiar y personal dirigida a las personas trabajadoras en Andalucía, 2008 Entre los sujetos que están conformes con el actual reparto del tiempo libre, como entre los que consideran que ambos miembros de la pareja deberían tener más tiempo, la mayoría son hombres (58,5% hombres frente al 41,5% mujeres). Al contrario, nos encontramos con un porcentaje mayor de mujeres en las otras opiniones. Tabla 9. Opinión sobre como debería ser el reparto del tiempo de ocio en la pareja, según el sexo, en porcentajes Hombres Mujeres Está bien como está 44,0% 39,1% La pareja debería tener más 3,8% 5,9% El entrevistado debería tener más 4,7% 13,0% Los dos deberíamos tener más 47,4% 42,0% 100% 100% Fuente: Elaboración propia a partir de los datos obtenidos tras la explotación de la encuesta sobre Conciliación de la vida laboral, familiar y personal dirigida a las personas trabajadoras en Andalucía, 2008 Como se aprecia en la Tabla 9, no se registran diferencias muy marcadas en los porcentajes relativos a las opiniones de ambos sexos: la mayoría, tanto de hombres como de mujeres, opina que los dos deberían tener más tiempo libre, aunque la proporción es mayor entre los hombres que entre las mujeres. Para ambos sexos, otro porcentaje significativo se muestra conforme con el actual reparto del tiempo de ocio, si bien el porcentaje de conformidad es mayor entre los hombres. Finalmente, se observan porcentajes reducidos con respecto a las personas que opinan que uno de los miembros de la pareja debería tener más tiempo libre o de ocio. Al analizar la relación entre las opiniones acerca del reparto real del tiempo libre o de ocio con las relativas al reparto ideal del mismo, se observa que:  De las personas que piensan que el reparto del tiempo de ocio es equilibrado (el 69,3% de la muestra), el 56,8% cree que está bien como está (56,7% hombres frente al 43,3% de mujeres) y el 40,2% que ambos miembros de la pareja deberían tener más tiempo de ocio. En general, las personas que viven en pareja están conformes con la modalidad de reparto del tiempo en la pareja, pero quisieran tener más tiempo libre. 93 5.3. Repercusiones de las dificultades de conciliación en la vida privada de las personas asalariadas Con respecto a las consecuencias que las dificultades de conciliación producen en la vida privada de las personas encuestadas, la mayoría del universo de estudio señala que las actividades de ocio, deportes, etc. (48,8%) son el ámbito más sacrificado. Las mujeres son las que experimentan mayor privación del tiempo de ocio (52,0% de las mujeres frente al 45,6% de los hombres), mientras que no se registran diferencias notables en función de la edad. En segundo lugar, destaca que el hecho de trabajar un número elevado de horas fuera del domicilio repercute sobre la posibilidad de compartir con la familia, dificultad que atañe más a los hombres (35,7%) que a las mujeres (29,3%). Por otro lado, la dificultad de conciliación es reconocida, por un porcentaje aproximadamente igual de hombres y mujeres, como un factor que afecta negativamente a la armonía en la pareja. Gráfico 8. Personas asalariadas que reconocen tener algunos de estos problemas en la esfera privada, en porcentajes. 2,0% 5,8% 35,7% 9,3% 8,7% 11,5% 14,7% 15,0% 45,6% 52,0% 0% 10% 20% 30% 40% 50% 60% Falta guarderías No v ida familiar Dific ultad educación y cuidados dependientes Problemas armonía en la pareja Dificultades para el ocio Hombre Mu je r Fuente: Elaboración propia a partir de los datos obtenidos tras la explotación de la encuesta sobre Conciliación de la vida laboral, familiar y personal dirigida a las personas trabajadoras en Andalucía, 2008. 6. Conclusiones Una de las conclusiones que se extrae de esta comunicación es que se atisba un cambio de actitud entre las nuevas generaciones. Así, el porcentaje de personas menores de 35 años que opinan que el reparto de tareas domésticas en la pareja es equilibrado es prácticamente el doble de lo que se registra entre las personas mayores de 35 años. Sin embargo, las opiniones sobre quién en la pareja asume mayor carga de trabajo doméstico demuestran que persiste todavía entre las personas más jóvenes una marcada asimetría en función del sexo, aunque en menores proporciones respecto a las generaciones anteriores. En este aspecto, se evidencia que, a pesar de que es la mujer la que sigue resultando menos favorecida, las resistencias culturales al cambio son perpetuadas por hombres y mujeres, siendo mayor el porcentaje de hombres que reconoce la desigualdad en el reparto de funciones domésticas. Se ha detectado un 100 elevado grado de conformismo con la división de responsabilidades familiares poco igualitarias. Si bien la falta de tiempo extralaboral aqueja a ambos miembros de la pareja, existe una correlación negativa entre responsabilidades domésticas y tiempo libre, lo que provoca que sean las mujeres las que disponen de menor tiempo de ocio y personal. En concreto, de la encuesta a las personas asalariadas que viven en pareja se obtiene que, para ambos miembros, es deseable tener más tiempo libre. Entre estas personas, se encuentran también aquéllas que reconocen tener más tiempo libre que su pareja, por lo que se observa poca predisposición a equilibrar el reparto de tareas. Con relación a la dimensión laboral, resulta que el grado de dificultad experimentado en la conciliación de la vida laboral, familiar y personal aumenta de manera proporcional a la cantidad de horas de trabajo diario. Así mismo, las personas que trabajan a jornada partida y en equipos rotativos de mañanas-tardes-noches experimentan mayores dificultades que las que tienen un horario a jornada continua (fijo de mañana). Además, si se trabaja en microempresas, la percepción de la complejidad de conciliación de la vida laboral, familiar y personal es ligeramente superior a la de las personas empleadas en el resto de las empresas. El elevado número de horas transcurridas fuera de casa por motivos de trabajo es el aspecto de la dimensión laboral que complica mayoritariamente la conciliación de la vida laboral, familiar y personal de las personas asalariadas, independientemente de la modalidad horaria de trabajo. Sin embargo, la jornada continua (fijo mañana) es percibida como una modalidad que favorece la conciliación y por la cual optaría la mayoría de los trabajadores y trabajadoras. En segunda instancia, se destaca que las mujeres apelan mayoritariamente a la flexibilidad horaria como medida para compatibilizar los distintos ámbitos de vida. Resumiendo, si bien las dificultades de conciliación afectan a todas las personas trabajadoras, y están en función de una serie de condiciones laborales, familiares, etc., la percepción subjetiva de estas dificultades, mayormente relacionadas con el reparto de las tareas domésticas, es claramente distinta según el sexo de la persona en cuestión, y confirman la perpetuación, aún con ciertos cambios en las nuevas generaciones, de la tradicional división sexual del trabajo. 7. Bibliografía 1. Balbo, L. (1991): Tempi di vita. Feltrinelli. Milano. 2. %RUUiV90RUHQR6\77RUQV³/DVSROtWLFDVGHFRQFLOLDFión: políticas ODERUDOHVYHUVXVSROtWLFDVGHWLHPSR´en Papers, n. 83, pp. 83-96. 3. Carrasco, C. et al. (2003), Tiempos, trabajos y flexibilidad: una cuestión de género, IMU, Madrid. 4. Comisión Europea (1993), Crecimiento, competitividad y empleo: retos y pistas para entrar en el siglo XXI. 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