Estrategias familiares en la repatriación asistida de inmigrantes españoles: el regreso desde México en el primer tercio del siglo XX
Abstract
Este estudio aborda los procesos de repatriación familiar de inmigrantes españoles establecidos en la ciudad de México durante el primer tercio del siglo XX. En primer lugar se presentan los datos cuantitativos acerca del conjunto de repatriados y su perfil demográfico. En segundo lugar analiza las causas de estas repatriaciones asistidas por el Estado español y las organizaciones asistenciales, sobre todo la Sociedad de Beneficencia Española de México. Finalmente, se explica la tipología familiar y las diferentes estrategias que las familias adoptaron con el fin de lograr los pasajes subsidiados.
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242 19. 19.19. 19. E EE E STRATEGIAS FAMILIARE STRATEGIAS FAMILIARESTRATEGIAS FAMILIARE STRATEGIAS FAMILIARES EN LA REPATRIACIÓN S EN LA REPATRIACIÓNS EN LA REPATRIACIÓN S EN LA REPATRIACIÓN ASISTIDA ASISTIDA ASISTIDA ASISTIDA DE INMIGRANTES ESPAÑ DE INMIGRANTES ESPAÑDE INMIGRANTES ESPAÑ DE INMIGRANTES ESPAÑOLES OLESOLES OLES : :: : EL REGRESO DESDE EL REGRESO DESDEEL REGRESO DESDE EL REGRESO DESDE M MM M ÉXICO ÉXICOÉXICO ÉXICO EN EL PRIMER TERCIO EN EL PRIMER TERCIO EN EL PRIMER TERCIO EN EL PRIMER TERCIO DEL SIGLO DEL SIGLO DEL SIGLO DEL SIGLO XX XXXX XX Alicia Gil Lázaro Universidad de Sevilla Resumen: Este estudio aborda los procesos de repatriación familiar de inmigrantes españoles establecidos en la ciudad de México durante el primer tercio del siglo XX. En primer lugar se presentan los datos cuantitativos acerca del conjunto de repatriados y su perfil demográfico. En segundo lugar analiza las causas de estas repatriaciones asistidas por el Estado español y las organizaciones asistenciales, sobre todo la Sociedad de Beneficencia Española de México. Finalmente, se explica la tipología familiar y las diferentes estrategias que las familias adoptaron con el fin de lograr los pasajes subsidiados. Palabras claves: Inmigración, retorno, repatriación, asistencia, estrategias familiares Family Strategies in the assisted repatriation of Spanish immigrants: the return from Mexico in the early twentieth century Abstract: This paper deal with the processes of family repatriation of Spanish immigrants settled in Mexico City during the first third of twentieth century. First of all, we show the cuantitative data and the demographic information about this group. In second place, we analyze the reasons of this intervention of the State in the return of immigrants and the assistance of the Spanish associations, specially the Spanish Charity Society in Mexico City. Finally, we explain the family typology and the strategies that families adopted in order to get the subsidied tickets. Keywords: Immigration, return, repatriation, assistance, family strategies Introducción A lo largo de los veintiséis años que transcurrieron entre la caída del dictador Porfirio Díaz —tras el estallido de la revolución mexicana, a fines de 1910—, y el golpe de Estado fallido que llevó a la Guerra Civil en España, en el verano de 1936, más de tres mil inmigrantes españoles residentes en la ciudad de México abandonaron el país rumbo a su lugar de origen en España con pasajes de vapor subvencionados por el Estado español y la Sociedad de Beneficencia Española de México, el organismo asistencial más importante de
243 la colonia. Los pasajes fueron gestionados por las autoridades consulares establecidas en la capital mexicana, aunque en su tramitación y financiación participaron también de forma activa las instituciones del propio grupo migratorio y las empresas navieras, sobre todo la Compañía Trasatlántica Española. En este texto pretendo destacar el carácter familiar que tuvieron los retornos asistidos y las diversas estrategias que las familias inmigrantes desarrollaron para lograr volver a casa con billetes subvencionados. Tomaré para ello como ejemplo la asistencia al retorno de españoles realizada desde la ciudad de México en un tiempo convulso para el país como fue el de la revolución y posrevolución 1 . Antes citaré algunos datos cuantitativos y demográficos que permitan entender cuántos y quiénes eran las personas que volvieron a España bajo esta modalidad asistida y, finalmente, delimitaré las razones por las cuales no pudieron regresar por sus propios medios (Gil Lázaro, 2015). Las fuentes primarias consultadas se hallan dispersas en varias secciones del Fondo del Consulado y Embajada de España en México, dentro de los repositorios del Ministerio de Asuntos Exteriores guardados en el Archivo General de la Administración Española (AGAE). Con la correspondencia, listas de pasajeros y otros registros, construí una base de datos que permitió identificar a cada persona por su nombre y apellidos y la fecha en la que fueron repatriados, aparte de incluir, cuando se pudo, otras variables como la edad, estado civil y ocupaciones. Además, se revisaron las Memorias de la Sociedad de Beneficencia Española, que registraron, año con año, el número de sus repatriados y las sumas gastadas en los pasajes y otras ayudas. Las cartas que los inmigrantes escribieron o bien al Consulado o bien a la Beneficencia nos permitieron conocer las causas por las que solicitaron los subsidios. Se debe aclarar que, desde el último tercio del siglo XX, el Estado español contempló la posibilidad de repatriar individuos bajo unas determinadas condiciones y necesidades. Así sucedió tras el llamado desastre de Saída en la región argelina de Orán, donde una guerrilla bereber atacó a una comunidad de inmigrantes levantinos en 1881, dejando más de doscientas bajas. Los colonos huyeron hacia las costas y el Estado español se vio obligado a repatriar a más de veinte mil personas en los meses siguientes (Fernández Vicente, 2014). Una década después, en 1891, una fuerte crisis en Argentina afectó a cientos de inmigrantes que trabajaban en la capital y de nuevo el Estado tuvo que hacerse cargo de sus repatriaciones considerando la posibilidad de redirigirlos a Cuba (Sánchez Alonso, 1989: 444-445). Tras la guerra colonial en Cuba, Puerto Rico y Filipinas, miles de soldados heridos y enfermos fueron repatriados en condiciones penosas hasta España (Núñez Florencio, 1996; Martínez Mercader, 1998). No fueron los únicos casos. El Estado español tendría que afrontar estas situaciones contingentes en diversas ocasiones más con posterioridad a la Primera Guerra Mundial. La Ley española de Emigración de 1907 –la primera con carácter integral que se aprobó en España– estipulaba en sus artículos 46 y 47 que las compañías 1 Nuestra muestra recoge únicamente a los beneficiados con un pasaje subvencionado que residían en la Ciudad de México o áreas aledañas (es decir, bajo la jurisdicción y tutela del Consulado General de España en México, con sede en la capital). Las listas de repatriados emitían separadamente los pasajes concedidos a individuos procedentes de otros puntos de la geografía mexicana y estos últimos eran minoritarios y no siempre aparecían. Por este carácter fragmentario de la documentación decidimos centrar el estudio en los repatriados desde el DF.
244 navieras que trasladaran emigrantes a América quedaban obligadas a pagar la mitad del precio del pasaje de retorno de un quinto de los pasajeros transportados a la ida como máximo cada trimestre (Gil Lázaro, 2014). Este sistema de cálculo de pasajes tornó caótica la gestión y financiación estatal de la repatriación en momentos de crisis económicas y desempleo en los mercados de trabajo americanos. El enunciado de la reglamentación hacía descansar las subvenciones en el número de salidas, pero obviamente, estas disminuían mucho en períodos de contracción de la economía internacional, de modo que reducían la posibilidad de ayudar a los retornados justo cuando estos más lo necesitaban. Las navieras, además, solían resistirse a entregar los pasajes semigratuitos, de modo que el sistema repatriador terminó dependiendo en buena medida de los apoyos que dispensaran las instituciones asistenciales creadas por los propios inmigrantes en los países de acogida, más cercanos y sensibles a los problemas de sus connacionales. A lo largo del primer tercio del siglo XX el mayor número de retornos a España desde los países receptores de emigración se verificó en tres momentos críticos: los años de la Primera Guerra Mundial, la crisis de la posguerra y la gran depresión (gráfico 1). Gráfico 1: Salidas, retorno y saldo migratorio de los españoles en América, 1900-1936 Fuente: (Yáñez Gallardo, 1991: 121). 1.- La dinámica de las repatriaciones en México En México, la presencia de españoles nunca fue tan numerosa como en otros lugares de inmigración tales como Argentina, Cuba o Brasil, pero aun así, la expansión económica y la apertura porfirianas llevaron a que entre 1880 y 1910 el grupo español pasara de ser aproximadamente siete mil inmigrantes a casi treinta mil, por lo que su número se cuadruplicó y se produjo una concentración en la ciudad de México. La cifra suponía tan solo un exiguo 0,2% del total de la población mexicana, que desde principios del siglo XX mostró, además, su clara vocación emigrante siguiendo diversas rutas hacia los Estados Unidos. Hasta 1921, los españoles fueron el grupo foráneo más importante en los censos nacionales de población, una cuarta parte del total, pero fueron desplazados a partir de 1930 por los estadounidenses (Gil Lázar, 2010). -50000 0 50000 100000 150000 200000 250000 300000 Salidas Retornos Saldo
245 El primer momento crítico de elevación de los retornos de españoles desde México se dio a partir de 1910, pero sobre todo en los años más violentos de la revolución, entre 1913 y 1916, a lo que se unió el retraimiento internacional provocado por el inicio de la Primera Guerra Mundial. Tras una breve recuperación, coincidente con el proceso constitucional queretano de 1917, el saldo migratorio se tornó nuevamente negativo entre 1918 y 1920, con la crisis de la posguerra mundial. Los años de 1920 volvieron a ofrecer cifras positivas de llegada de españoles, por el momento de crecimiento bajo el régimen de los caudillos sonorenses (el interinato de Adolfo de la Huerta, la presidencia de Álvaro Obregón y el primer período de gobierno de Plutarco Elías Calles), que coincide, a su vez, con una vuelta a la tendencia general alcista de los desplazamientos poblacionales internacionales. Sin embargo, la economía mexicana vivió un nuevo episodio crítico entre 1927 y 1928, cuando a la guerra cristera se sumó la caída de los precios mundiales de la plata, lo que afectó de manera especial a las exportaciones del país y a su balanza de pagos. Hubo entonces un repunte de los retornos que se sumó, casi sin solución de continuidad, al que sobrevino con la crisis económica mundial de los años treinta, momento en el que volvió a darse un saldo negativo en la inmigración española por varios años consecutivos. Gráfico 2: Salidas, retorno y saldo migratorio de los españoles en México, años 1900- 1936. Fuente: (Yáñez gallardo, 1991: 68). En torno a estas tres coyunturas críticas se pueden establecer tres etapas en la repatriación de españoles desde México por parte del Estado español (tabla 1) 2 . Frente a la escasez de recursos reservados para este fin, los organismos gestores aplicaron unos estrictos criterios de selección y llevaron a cabo investigaciones para comprobar el estado en el que vivían los inmigrantes. 2 Las cifras se refieren a pasajes concedidos y viajes efectuados, pues aparecen tanto en las listas consulares como en las confirmaciones de pasaje de las navieras. Las listas de solicitantes que elaboraba el Consulado eran mucho mayores, pero no todos lograban repatriarse con un pasaje subvencionado. -3000 -2000 -1000 0 1000 2000 3000 4000 5000 Salidas Retornos Saldo
246 La primera etapa, de 1909 a 1919, coincide con el tiempo de la revolución y alcanza el máximo en 1913, uno de los peores años del conflicto para la capital. En la segunda etapa las repatriaciones se concentraron sobre todo en la segunda mitad de la década de 1920, con el tope máximo en 1927. Finalmente, en el tercera etapa, entre 1932 y 1936, el gobierno republicano ideó un nuevo sistema de entrega de los pasajes para hacer más efectivos y rápidos los trámites. Durante la gran depresión se dio el mayor número de repatriaciones, en el lapso entre los años 1932 y 1933 (Gil Lázaro, 2015). Tabla 1. Tres etapas en las repatriaciones de españoles desde México, 1909-1936 Primera etapa: 1909-1919 Segunda etapa: 1922-1931 Tercera etapa: 1932-1936 Años Repatriados 1909 6 1910 4 1911 8 1912 2 1913 237 1914 103 1915 132 1917 215 1918 100 1919 116 Total 932 Años Repatriados 1922 51 1923 12 1926 172 1927 180 1928 59 1929 24 1930 92 1931 77 Total 667 Años Repatriados 1932 285 1933 207 1934 113 1935 97 1936 75 Total 777 Fuente: Elaboración propia a partir del Archivo General de la Administración Española (AGAE), Consulado de España en México (CEM), “Repatriaciones”, 1909-1936. Por su parte, la Sociedad de Beneficencia Española, con sede en la ciudad de México, también efectuó sus propias repatriaciones mediante descuentos acordados con la Compañía Trasatlántica Española. Anualmente, la institución concedía un número regular de pasajes para España o para Cuba a las personas que la Junta Directiva estimara acreedoras de ello, después de haber recogido los informes necesarios. A partir de 1906, la Junta firmó un acuerdo con el marqués de Comillas, gerente de la gran empresa naviera española, mediante el cual comenzó a aplicarse una rebaja del 25 % sobre el precio de los billetes. Desde entonces, se ejercería esa prerrogativa y la financiación de los pasajes pasó a estar incluida en una parte del presupuesto anual de la institución destinada a la cobertura de las necesidades económicas de los inmigrantes bajo el nombre de “Socorros, pasajes y pensiones” 3 . Durante algunos años no fue registrado el número de pasajes entregados pero sí se anotó la cantidad entregada en concepto de repatriación. 3 Sociedad de Beneficencia Española de México (en adelante SBEM), Memoria anual 1913, p. 6.
247 Tabla 2. Repatriaciones por la Sociedad de Beneficencia Española, 1910-1930 Pasajes gratuitos concedidos, 1910-1930 Años Repatriados Años Repatriados 1910 27 1924 14 1911 26 1925 12 1912 24 1926 55 1913 28 1927 63 1914 16 1928 105 1918 17 1929 138 1922 27 1930 127 1923 8 Total 697 Gastos en pasajes subsidiados, 1915-1921 Años Cantidades 1915 8.491 1916 11.069 1918 14.283 1919 16.034 1920 26.858 1921 20.653 Fuente: elaboración propia a partir de las Memorias de la Sociedad de Beneficencia Española de México (SBEM), 1910-1936. Si bien las fuentes consultadas no nos permitieron calcular la cifra total de inmigrantes que regresaron bajo esta modalidad, pudimos confirmar al menos la entrega de 2 366 pasajes por parte del Estado y otros 600 por parte de la sociedad benéfica, es decir, una suma de 3071 inmigrantes efectivamente repatriados. 4 2.- Perfil demográfico de los repatriados A lo largo de todo el período, los españoles residentes en México conformaron una comunidad esencialmente masculina, si bien la tasa de masculinidad tendió a disminuir en las primeras décadas del siglo XX. En los censos nacionales del primer tercio del siglo esta ratio tendió a suavizarse, de modo que, como vemos en la tabla 3, según el quinto censo de 1930, aproximadamente una de cada cuatro personas de origen español era mujer. 4 No fue posible encontrar series completas de expedientes de modo que se desconoce el universo total de repatriados en el período de estudio.
248 Tabla 3. Distribución por sexo de la población española en México y en la Ciudad de México, censos de 1900 a 1930 Años Españoles en México Españoles en el Distrito Federal Total Hombres % Mujeres % Total Hombres % Mujeres % 1900 16.302 13.395 82,17 2.907 17,83 6.302 4.959 78,69 1.343 21,31 1910 29.541 22.899 77,52 6.642 22,48 12.227 8.837 72,27 3.390 27,73 1921 26.675 20.203 75,74 6.472 24,26 13.533 9.593 70,89 3.940 29,11 1930 28.855 21.646 75,02 7.209 24,98 15.259 10.932 71,64 4.327 28,36 Fuente: población según su lugar de nacimiento. Salazar, La población extranjera en México, p. 101. Frente a este tradicional predominio masculino de la emigración, nuestro estudio acerca de la repatriación asistida nos indica que algo más de la mitad de los repatriados eran varones, mientras que un 23,2 % eran mujeres y una cantidad algo mayor eran menores. Por los expedientes hallados se infiere que algunos españoles estaban casados con mujeres de nacionalidad mexicana y volvían con sus hijos nacidos en México, de modo que el conjunto incluye españoles por nacimiento y por nacionalidad, lo que no nos permitió contrastar el número de repatriados con las cifras que arrojan los censos mexicanos, que relevaron información únicamente por nacimiento (Gil Lázaro, 2015). Por otro lado, respecto a la distribución por edad y sexo, casi el 70 % de la población de repatriados de ambos sexos se concentró en los rangos entre 20- 29, 30-39 y 40-49 años, con escasas diferencias entre hombres y mujeres sobre todo en los dos primeros rangos. Se trata del segmento de población activa, tanto masculina como femenina, en la plenitud de su potencial para el trabajo. Solicitaban su repatriación porque eran los grupos más preparados y dispuestos para afrontar las dificultades del retorno y comenzar de cero otra vez en España. El rango de 10-19 años es el único en el que se ve un mayor porcentaje de mujeres mientras que el predominio masculino se acortaba a partir de los 50 años y casi se igualaba en el de 60 en adelante, el de menor representación, lo que indica que la repatriación no era considerada como una opción viable para los ancianos. Aquellos inmigrantes que experimentaron dificultades graves al final de su trayectoria vital optaron en mayor medida por quedarse y afrontarlas en el entorno de la inmigración, o con la ayuda de las instituciones, pues las posibilidades de éxito en España se estrechaban para ellos sobre todo por la inexistencia de vínculos familiares o de ahorros. En el mismo sentido, los inmigrantes jóvenes, tal vez con menos tiempo de haber llegado a México y sin compromisos familiares, tenían más razones para esperar una mejoría de su situación económica antes de tomar la decisión del regreso. Mientras tanto, estarían dispuestos a vivir en peores condiciones, mayor inestabilidad laboral, o, incluso, bajo la dependencia directa del grupo migratorio. Solamente los reclutas tomaron la opción del retorno subvencionado como alternativa a una mala situación en México.
249 Gráfico 3. Distribución de los repatriados por edad y sexo, 1910-1936 Fuente: Elaboración propia a partir de AGAE, CEM, “Repatriaciones”, 1910-1936. Respecto al estado civil, el perfil de las repatriadas muestra un predominio de casadas frente a solteras (casi un 62 % del total), en los rangos de edad de 30-39 y 40-49 años, así como un notable número de viudas (19 %) a partir de los 50 años, donde sobrepasaban a solteras y casadas. En un 37,4 % de la muestra se conocen las edades y el estado civil en un 55 %. De esta última categoría, un 32,5 de los repatriados estaban casados, un 18 % eran solteros, un 6,15 viudos y un 43 % menores. Como ya se dijo, algunas de las mujeres casadas en realidad eran mexicanas que perdieron su nacionalidad al unirse con un individuo de origen español. Pocas veces se especifica en las fuentes consulares si las repatriadas eran españolas por nacimiento o por nacionalidad (matrimonio). En varias ocasiones esta anotación fue motivada por las dudas de las solicitantes acerca de la viabilidad de su repatriación a pesar de no ser españolas por nacimiento; otras veces el temor consistía en que al enviudar de un español las mujeres ya no sabían bien cuál era su nacionalidad, si recobraban la de origen o permanecían con la adoptada al casarse. Para estas mujeres, la repatriación constituyó un primer desplazamiento migratorio en dirección a España, donde acompañaron a sus esposos e hijos. El alto número de viudas podría responder a la diferencia de edad al contraer matrimonio y por una mayor esperanza de vida de las mujeres frente a los hombres. Las solteras (casi un 19 %, igual que las viudas) se ubicaban sobre todo en los rangos anteriores, entre los 20-29 años (donde eran más del doble de las casadas), y, en menor medida, entre los 30- 39 (donde se redujeron a un cuarto de las casadas). Se confirma con estos datos el predominio de la estructura familiar en el retorno subvencionado. Por el contrario, entre los varones los porcentajes de solteros y casados se acercan mucho más, de modo que en la toma de decisiones frente al retorno, factores como la pérdida del empleo o de los recursos les afectaron por igual. Entre los 10-19 años no aparecen casados. En el siguiente rango, los solteros ocupan un 90 % del total de los repatriados y en los rangos sucesivos se promedian las cifras de ambas categorías. En los 40 y 49 años el número de casados sobrepasa a los solteros y en el rango de 50 a 59 años lo aventaja claramente, aunque en estos dos últimos rangos los individuos que se
250 repatriaban eran bastantes menos. Estos datos confirman las pautas tardías de casamiento de los inmigrantes españoles, los cuales ocupaban buena parte de su edad joven y activa en el trabajo y el ahorro para un ascenso social que les permitiera acceder al matrimonio dentro de su círculo social y con mujeres allegadas a su ámbito de socialización primario (en el mejor de los casos, hijas de sus patronos o protectores, factor clave de la movilidad social ascendente) (Lida, 1997: 73-74). Esto, a su vez, suponía que, en los rangos centrales de edad, las familias aparecieran con hijos de corta edad o recién nacidos pues, retrasado el matrimonio, se rezagaban también los nacimientos. Respecto a los viudos, estos conformaron un escaso 5 % del total frente al 19 % femenino. La viudez no representó para los hombres una razón de peso para marcharse tanto como lo fue para las mujeres. Por otra parte, la información disponible sobre la actividad laboral de los inmigrantes repatriados confirma el perfil eminentemente urbano de la población española en México y en buena parte de los países de destino americanos. Las ocupaciones productivas netamente urbanas (empleados y dependientes, obreros, comerciantes, artesanos, artistas y profesionales) conformaban un total de 57,8 % (excluyendo a las amas de casa y los estudiantes) frente al minúsculo 4 % que se dedicaba a las labores agrícolas y ganaderas. Gráfico 5. Ocupaciones de repatriadas y repatriados, 1910-1936 Fuente: elaboración propia a partir de AGAE, CEM, “Repatriaciones”, 1910-1936. Las ocupaciones predominantes entre los repatriados presentan una clara segmentación de género: empleados y dependientes, por un lado, y amas de casa, por otro. A partir de la comparación de estos datos con el perfil general de la inmigración en México, se confirma un predominio de los dependientes, jornaleros y menestrales respecto a aquellos que declaraban haber poseído un negocio propio, así como el alto porcentaje de las actividades no remuneradas. Cualquiera de estas dos peculiaridades se muestra de una forma mucho más contundente en el perfil de los repatriados. Así, por ejemplo, frente a un alto 41,08 % de inmigrantes dedicados al comercio, el transporte y la banca en los cálculos realizados a partir del RNE, en las ocupaciones de los repatriados tan solo un 6,5 % declaró estar dentro de una franja equivalente, en este caso la de comerciantes. En ningún caso los repatriados declararon dedicarse al transporte o la banca, tener propiedades de tierra o manejar grandes empresas. Casi un 60 % de las mujeres repatriadas de las que se consignó su ocupación aparecía dentro de la categoría de amas de casa —que responde