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Recorriendo los Caminos de la Mente: Narrativa y Psicología

Santamaría Santigosa, Andrés; Zaptsi, Anna; Galván Vega, Blanca; Marqués Núñez, Elena; Talego Vázquez, Félix; Avilés Carvajal, Isabel; López-Cepero Borrego, Javier; Saavedra Macías, Francisco Javier; Ramírez Garrido, Juan Daniel; Murvartian Carrascal, La

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Recorriendo los Caminos de la Mente: Narrativa y Psicología Recorriendo los Caminos de la Mente: Narrativa y Psicología Coordinadores: Francisco Javier Saavedra-Macías, Samuel Arias-Sánchez, Blanca Galván-Vega y Elena Marqués Núñez. Diseño: Blanca Galván-Vega Publicación: Universidad de Sevilla. Seminario Arte y Psicología. Facultad de Psicología. V Plan Propio del Vicerrectorado de Investigación ISBN: 978-84-09-02988-4 Depósito legal: SE 1250-2018 Sevilla, 1 de Julio del 2018 5 CONTENIDO Autores y autoras 7 A modo de introducción: Por qué los futuros psicólogos deben leer literatura (no científica) 15 Parte primera. Reseñas de obras literarias y audiovisuales de interés para la psicología. 29 1. Ficciones y encrucijadas. A propósito de Paul Auster 31 2. Las mentiras del cerebro: o cómo escribir literatura psicológica siendo tan importante el fenómeno narrado como la propia narrativa 43 3. Retratos de la infancia escolarizada 55 4. El hombre en busca de sentido, un clásico vigente 65 5. Por qué leer a Thoreau 77 6. Poesía y locura 87 7. Stranger than fiction (Más extraño que la ficción) 99 8. Gestión de emociones para construir un universo complaciente. Un ejemplo de análisis crítico del discurso: Mi papa me miente 109 9. Introducción a la Psicología Comunitaria: El Circo de la Mariposa 119 10. La psicología en el cine: El caso de Take Shelter 129 11. Tenemos que hablar de Kevin: Una lectura desde la psicoterapia sistémica y la teoría del apego 139 12. En terapia: Cómo afrontar las escenas temidas terapéuticas desde la perspectiva del observador 151 Parte segunda. I Concurso de relato corto: Psicología y Narrativa. 163 Prólogo del Jurado 165 ERROR 404: VERA NO ENCONTRADA 169 ACEPTACIÓN INCONDICIONAL 175 TODAS MIS VOCES 181 ESTE POR MI HIJO 187 ¡BANG! 195 EL HOMBRE SIN ROSTRO 201 ESPERANZA 209 LA KGB 215 DESPUÉS DE LAS CENIZAS 223 REGRESO 231 LAS 11 CARAS DE UN DIAMANTE EN BRUTO 237 LOS SILENCIOS ESTÁN GRITANDO 245 (R)EVOLUCIÓN 251 CONTENIDO 6 7 AUTORES Y AUTORAS DE LAS RESEÑAS Andrés Santamaría es profesor titular del departamento de psicología experimental de la Universidad de Sevilla. Miembro del equipo de investigación Laboratorio de Actividad Humana desde su fundación en 1986. Desde 2004 su investigación se ha centrado en el estudio de la relación entre narrativas autobiográficas y construcción del yo en diversos ámbitos. En la actualidad, participa en estudios sobre el proceso de disolución del yo en Alzheimer, desde una perspectiva narrativa de la rehabilitación y la recuperación, así como en un proyecto con otras universidades europeas sobre modelos del yo y memoria autobiográfica en jóvenes y adultos de distintas culturas y generaciones. Desarrolla también una investigación sobre identidad de frontera con la Universidad Autónoma de Tamaulipas (México), y un proyecto financiado por el Programa Estatal de Fomento de la Investigación Científica y Técnica de Excelencia (PSI2016-80112-P) que lleva por título “Desafíos del yo: reconstrucción de las identidades en situaciones de desigualdad y exclusión social”. Anna Zaptsi es licenciada en Psicología por la Universidad Aristóteles de Tesalónica (Grecia) y especialista en género y terapia sistemática. Egresada del Máster Universitario en Psicología de la Educación. Avances en Intervención Psicoeducativa y Necesidades Educativas Especiales (NEE) por la Universidad de Sevilla. Ha trabajado como terapeuta familiar y con menores con dificultades del aprendizaje en Grecia. Actualmente, desarrolla su tesis doctoral en la Universidad de Sevilla, dentro del doctorado interuniversitario en Comunicación Audiovisual. Contacto: [email protected] AUTORES Y AUTORAS 8 Blanca Galván Vega es graduada en Psicología y una de las fundadoras de los Seminarios de Arte y Psicología de la Universidad de Sevilla. Está formada en Arteterapia y ha desarrollado y colaborado en varios trabajos de investigación relacionados con el uso terapéutico del arte, línea en la que espera continuar desarrollándose. De forma paralela, estudia diferentes disciplinas artísticas como la música y la pintura.Contacto: [email protected] Elena Marqués, filóloga, correctora de textos, ha obtenido, entre otros premios, el VI Concurso de Relatos Ciudad de Huesca, el VIII Premio Vivendia-Villiers de libro de relato y el I Premio de Poesía «Álvaro de Tarfe»; y fue finalista del Fernando Lara. Entre sus publicaciones destacan los libros de relatos La nave de los locos (2014) y Distintas formas de ir a la deriva (2017); las novelas El largo camino de tus piernas (2015), Año sabático (2017) y El juego de la invención (2018); y el poemario Lo sublime y el frío (2016). Ha sido jurado en distintos certámenes literarios. Félix Talego Vázquez es profesor de Antropología Social en la Universidad de Sevilla, donde imparte las asignaturas de Antropología Política, Antropología de las Religiones y Antropología del Trabajo. Hasta donde puede, sin ceñirse al itinerario curricular establecido. No ha publicado nada reseñable, aunque confía no haber estorbado la curiosidad de la juventud, o incluso haberles mostrado el camino a algunos maestros y maestras. Isabel Avilés Carvajal es Licenciada y Doctora en Psicología y miembro del Grupo de Investigación CTS-152 “Pediatría Integral y Psicología Pediátrica”. Durante 10 años su formación e interés investigador se ha centrado en la psicología infanto-juvenil, terapia familiar y de parejas 15 A modo de introducción: Por qué los futuros psicólogos deben leer literatura (no científica) Francisco Javier Saavedra Macías Facultad de Psicología «No creo que haya ninguna razón por la cual los médicos no puedan leer un poco de poesía como parte de su formación. Morir o estar enfermo es en cierto modo poesía. Es un trastorno, una locura. En la crítica literaria se habla continuamente del trastorno sistemático y enloquecedor de los sentidos. Eso es lo que le ocurre al enfermo.» (Broyard, 2013, p. 69) I Las categorías, que simplifican la realidad y la subdividen de forma insidiosa, son necesarias para pensar y economizar nuestros procesos cognitivos. De entre todas las categorías pocas han tenido tanto éxito como las categorías de ciencias y humanidades. La última incluiría a Universidad de Sevilla POR QUÉ LOS FUTUROS PSICÓLOGOS DEBEN LEER LITERATURA 16 las letras y a todas las artes frente a las ciencias naturales y sociales de carácter más o menos experimental. Las ciencias y las humanidades poco a poco han venido a situarse en compartimentos estancos y aislados, sobre todo a partir del siglo XIX. Entre otros, Descartes tuvo mucho que ver en esta escisión gracias a la distinción entre la res extensa y la res cogitas y a la consiguiente diferenciación entre cuerpo y mente. Probablemente debido a esta distinción dotó a la ciencia de la posibilidad de experimentar sin la presencia amenazadora de la inquisición, pero no por eso las consecuencias fueron menos funestas a largo plazo. Las revoluciones industriales y la mitificación de la ciencia como única fuente de conocimiento —ahí tenemos a Comte con su proyecto de ciencia religión— terminaron por apartar violentamente las Ciencias del Espíritu de las Ciencias de la Naturaleza, como diría Dithley (1984). Hoy en día, la ciencia requiere una alta especialización, el uso de sofisticados artefactos estadísticos y tecnológicos, y la implementación de complejos diseños experimentales, todo ello en medio de un contexto fuertemente competitivo que no está exento de factores espurios. A pesar de que Ortega y Gasset (1998) ya nos advertía a principio de siglo de la barbarie del especialismo que amenazaba al mundo contemporáneo, la Universidad premia a aquellos que no se desvían lo más mínimo de su área de especialización. Aunque ello no case muy bien con el carácter integrador y crítico de la institución académica. Sin lugar a dudas, aquí tendríamos que tener en cuenta factores ajenos, a priori, del trabajo intelectual, como los intereses corporativos y profesionales, económicos y políticos. Entre otros efectos deletéreos, la proliferación de artefactos tecnológicos y estadísticos, especialmente en las ciencias de la salud, ha alejado a la ciencia de contextos RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 17 ecológicos, de la experiencia de la vida diaria, subjetiva; en definitiva, de lo que los filósofos y psicólogos denominamos la experiencia fenomenológica del ser. Este alejamiento entre las prácticas sanitarias, los métodos de investigación y la dimensión subjetiva de la experiencia de la enfermedad ha conllevado diversas crisis en la Medicina, la Psiquiatría y la Psicología. Entre otras aportaciones críticas al modelo biomédico, Engel (1977), médico psiquiatra, centrándose en el sistema de salud mental, denunció una serie de creencias sin fundamento científico que, sin embargo, lastraban la Medicina y otras ciencias cercanas. Merece que las enumeremos. Engel nos recordó que una alteración bioquímica no siempre se traduce en enfermedades y que las variables de índole psicosocial suelen ser importantes para determinar el curso de aquellas. Además, el tratamiento biológico puede tener diversas tasas de éxito influido directamente por variables psicosociales, entre ellas la calidad relacional entre profesional y paciente y las expectativas de ambos. El más que reconocido efecto placebo es una evidencia de que las variables biológicas por sí solas no son suficientes para explicar el éxito o el fracaso terapéuticos. Pero lo que a nosotros más nos importa es que Engel afirmó que la simple anomalía biológica no arroja ninguna luz sobre la significación última de los síntomas para el paciente ni sobre la aceptación del rol de enfermo. Es decir, la enfermedad no es un simple desajuste mecánico de nuestra biología, sino que supone una ruptura de nuestro mundo de significados y de nuestra identidad, de nuestra historia. El significado ha sido el gran olvidado de las ciencias de la salud. Hasta cierto punto las ciencias de la salud han ido obviando progresivamente, en su carrera por la tecnificación POR QUÉ LOS FUTUROS PSICÓLOGOS DEBEN LEER LITERATURA 18 y la burocratización, las categorías existenciales de la condición humana, las cuales se pueden observar en toda historia de vida. Irving Yalom (1984) dividía su monumental obra Psicoterapia existencial en algunas de éstas: responsabilidad, libertad, muerte, amor, tiempo… Es cierto que son difícilmente operativizables en variables experimentales; pero no podemos dejarlas de lado si no queremos deshumanizar nuestras disciplinas, nuestros tratamientos y nuestras intervenciones. La necesidad de sentido, de significado, es parte de la condición humana, y este sentido está claramente ligado a nuestra salud. Existe abundante evidencia científica de ello. Podríamos citar a Antonovsky (1987) y su idea de la coherencia en el clásico modelo salutogénico, por poner un ejemplo. II Una de las maneras de acceder a la experiencia subjetiva de los seres humanos es acercarnos a sus historias de vida, a sus narrativas. Las narrativas pueden ser definidas como instrumentos cognitivos de naturaleza semiótica y, por lo tanto, cultural mediante las cuales los seres humanos construimos nuestra identidad (Saavedra, 2009). Es decir, organizamos temporalmente y causalmente nuestras experiencias personales y las dotamos de significado cultural permitiendo que éstas sean comunicables y compartidas. Bruner (1991) elevó a categoría de forma de pensamiento a las narrativas contraponiéndolas al pensamiento paradigmático propio de la ciencia. Sin lugar a dudas estas cuestiones serán tratadas más adelante en este volumen, por lo que no profundizo más en ellas. La explosión de estudios narrativos en las ciencias sociales en general, la psicología en particular e incluso otras ciencias de la salud, como la enfermería, ha sido RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 19 denominada como the narrative turn. En las últimas décadas hemos sido testigos de la reivindicación de las narrativas como instrumentos de investigación, intervención y docencia en el ámbito de las ciencias de la salud y la práctica profesional sanitaria. El modelo de recuperación en salud mental, a pesar de sus contradicciones, ha logrado que las experiencias de recuperación de los usuarios y pacientes sean entendidas no como una evidencia «anecdótica», sino como una fuente de conocimiento imprescindible. Charon (2001) ha definido las competencias narrativas como la habilidad de reconocer, asimilar, interpretar y actuar sobre las situaciones vitales y las historias de otros. La Medicina basada en narrativas (MBN) ha sido postulada como compañera necesaria de la conocida Medicina basada en la evidencia. La MBN defiende la necesidad de investigar sobre la perspectiva subjetiva de pacientes y familiares y entiende que existe una estructura narrativa en la base del conocimiento médico, y, por lo tanto, es imprescindible una orientación narrativa de la relación profesional-paciente- usuario (Kalitzkus y Matthiessen, 2009). Las narrativas producto de los encuentros entre pacientes y profesionales se convierten así en fuente de conocimiento válido. Como la MBN sostiene, el estudio de las narrativas en el ámbito de la salud abarca una serie de dimensiones apasionantes y necesarias: - Comprensión de la experiencia de la enfermedad (Kleinman, 1988). «Al igual que la lectura de literatura, el acto de la escucha diagnóstica exige una serie de recursos […] con el objetivo de identificar significados» (Charon, 2001). ¿Qué me ha pasado? ¿Por qué a mí? ¿Qué va a ser de mí? - Las narrativas como medio de reflexión sobre la propia práctica. ¿Por qué hago lo que hago? ¿Cómo doy sentido POR QUÉ LOS FUTUROS PSICÓLOGOS DEBEN LEER LITERATURA 20 a mi práctica profesional? ¿Cuáles son las experiencias profesionales más importantes que he tenido? - El estudio crítico de las historias sobre la profesión, en nuestro caso la Psicología, y sus discursos oficiales. Análisis crítico de las relaciones de poder. Toma de conciencia de las creencias y las ideologías dominantes. Estudio de las narrativas oficiales-metanarrativas. - El potencial sanador de las narrativas. Éste sería el campo más aplicado del uso de las narrativas. Aunque existe mucha investigación al respecto, sin lugar a dudas, es un ámbito donde avanzar (Pennebaker, 2017). Sobre este aspecto hay que recordar la existencia de la terapia narrativa de corte constructivista, que, dentro de la Psicología, disfruta de una consolidada tradición (García, 2012). Teniendo en cuenta las anteriores aportaciones podemos afirmar que las prácticas creativas, incluyendo la literatura y el cine, pueden convertirse en un poderosísimo instrumento de reflexión sobre la disciplina de la Psicología, o de cualquier ciencia, y un recurso docente especialmente eficiente. ¿Acaso no hallamos en Dostoievski más conocimiento sobre la condición humana que en cualquier manual de psicopatología? Sin que uno tenga que sustituir al otro. Universidades e instituciones de gran prestigio han creado programas específicos para el estudio y la promoción de las prácticas literarias y las humanidades en los futuros profesionales de salud. Por citar sólo uno que tuvimos la suerte de conocer en el «V International Conference on Health Humanities» celebrado en Sevilla, el programa «Medicine and the muse program» de la Universidad de Stanford está destinado a «mejorar los entornos de práctica intelectual, educativa y de salud para estudiantes, profesores, profesionales de la salud y RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 21 la comunidad de Stanford mediante la exploración de las intersecciones entre la medicina, las artes, las humanidades y el contexto social de la atención médica» (Stanford Center for Biomedical Ethics, 2018). III Siendo conscientes de la situación descrita anteriormente, el Seminario Arte y Psicología fue fundado por alumnos/as y algunos profesores/as de la Facultad de Psicología de la Universidad de Sevilla con cuatro objetivos: 1) Establecer un diálogo entre todas las artes, las humanidades y la ciencia de la psicología. Tanto una como las otras han disfrutado de una rica historia, sólo hay que recordar la tesis doctoral de Lev Vigotsky (2006) Psicología del arte, aunque desgraciadamente en la gran mayoría de nuestras facultades no haya ni una mínima referencia a las artes. 2) Apoyar el uso de las prácticas creativas como instrumento de promoción de la salud y de la inclusión social y auspiciar la investigación en este campo. 3) Promover el uso de las artes y las humanidades en la docencia de la Psicología. No hay mayor ni más complejo registro de la conciencia humana que el que podemos encontrar en la literatura y en las artes. Desperdiciar el legado de milenios en pos de una supuesta asepsia científica es muestra de una evidente estulticia. 4) Establecer un espacio de diálogo entre la Universidad y la sociedad en general. Defendemos el carácter científico de nuestra disciplina, la Psicología, frente a las pseudociencias. La ciencia y el método experimental es una de las fuentes de conocimiento POR QUÉ LOS FUTUROS PSICÓLOGOS DEBEN LEER LITERATURA 22 básicas en nuestra sociedad, el único criterio fiable para la toma de decisiones en numerosos contextos y fuente de desarrollo y calidad de vida. Es necesario ser riguroso en la formación del uso del método científico entre nuestro alumnado y fomentar su espíritu crítico, incluso respecto a la misma ciencia. Es creciente el uso de terminología tecnológica y neurocientífica para justificar retóricamente amalgamas pseudorreligiosas y pseudocientíficas como el neurocoaching, el PNL, el uso irresponsable del mindfulness, etc. Esto es una muestra de la peligrosa cientificación de los mitos y de la mitificación de la ciencia. Estos acontecimientos requieren un sosegado debate que ponga en contacto las ciencias y las humanidades. Si creemos que es perentorio el diálogo entre las humanidades, las artes y las ciencias de la salud, en particular la Psicología, es precisamente porque creemos que sólo aquéllas pueden salvar a éstas de convertirse en un mito. Es decir, según la cuarta acepción de la RAE, una «cosa a la que se atribuyen cualidades o excelencias que no tiene». «Si el especialista desconoce la fisiología interna de la ciencia que cultiva, mucho más radicalmente ignora las condiciones históricas de su perduración, es decir cómo tienen que estar organizados la sociedad y el corazón del hombre para que pueda seguir habiendo investigadores» (Ortega y Gasset, 1998, p. 96). En la breve historia del Seminario Arte y Psicología un momento clave fue la celebración en Sevilla de la «V International Conference on Health Humanities» en el año 2016. El tema central del congreso fue las artes y las humanidades como recurso de salud e inclusión social. Tuvimos la suerte de contar con más de cien contribuciones interdisciplinares de todo el mundo, de Singapur a los RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 23 Estados Unidos. Nos permitió consolidar nuestra relación con la International Health Humanities Network, de la cual formamos parte, y tomar contacto con gran número de instituciones, profesionales y académicos interesados en la relación entre las humanidades y las ciencias de la salud. Como producto del citado congreso publicamos un volumen con aportaciones del congreso: Creative practices for improving health and social inclusión (Saavedra, Arias, Español y Calderón, 2017). Un segundo hito fue la participación en el proyecto de investigación «Creative Practices as Mutual Recovery», liderado por el profesor Paul Crawford de la Universidad y el Instituto de Salud Mental de Nottingham («Creative practices as mutual recovery», 2018). Sin lugar a dudas, este volumen supone un tercer hito. Con este libro queremos reivindicar una perspectiva narrativa, en el sentido que hemos explicitado anteriormente, de la Psicología y las ciencias de la salud y promover el uso de las artes y las humanidades en su docencia. También nos gustaría convertirnos en un motor de las iniciativas artísticas e innovadoras de las que sabemos que el alumnado disfruta y que no tienen cabida en el a veces árido panorama académico. Por ello, en este volumen la presencia de los alumnos y alumnas es esencial. En la parte inicial del libro encontraremos reseñas de obras literarias y audiovisuales. En el primer capítulo nos hallaremos con una profunda reflexión del profesor Juan Daniel Ramírez Garrido sobre las ficciones y encrucijadas en las narrativas de nuestras vidas a partir de obras de Auster como 4 3 2 1 y Smoke. Seguidamente el profesor Andrés Santamaría nos reseñará una de las obras del gran neurólogo y humanista Oliver Sacks. Nos referimos a la novela de carácter POR QUÉ LOS FUTUROS PSICÓLOGOS DEBEN LEER LITERATURA 24 autobiográfico, que fue posteriormente llevada al cine, Despertares. En tercer lugar hallaremos una original reseña con rasgos autobiográficos de la profesora Rosario Cubero. Rosario nos hará participes de sus experiencias con la obra Con ojos de niño de Francesco Tonucci, o mejor dicho, de su alter ego Fratto. Una obra original donde se mezcla texto y cómic en forma de viñetas sobre la infancia. A continuación nos encontraremos con la reseña de una obra clásica en la Psicología que integra el ensayo y el género autobiográfico de forma magistral: El hombre en busca de sentido de Víctor Frankl. El profesor Javier López Cepero repasa de forma exhaustiva cuáles son las virtudes de la lectura de este libro en la formación de futuros profesionales. La quinta reseña versará sobre una obra clave para promover la razón crítica y la ciudadanía activa. Lo primero es esencial para alcanzar una sociedad saludable; lo segundo, imprescindible en la formación de cualquier científico o profesional. El profesor de Antropología Social Félix Talego reseñará la obra Walden de Thoreau. Antes de pasar a las glosas de obras audiovisuales, el profesor Javier Saavedra nos invitará a conocer una rara avis de la literatura especialmente interesante para los profesionales de la salud mental: Vida, poesía y locura de Friedrich Hölderlin, la descripción informal de la locura del escritor romántico Hölderlin por parte de un amigo, el joven poeta Waiblinger. En el séptimo capítulo el profesor Manuel de la Mata describirá y analizará la película Más extraño que la ficción y nos mostrará los dilemas literarios que como personajes y creadores al mismo tiempo de nuestra historia de vida debemos afrontar. Facultad de Ciencias Sociales 31 1 Ficciones y encrucijadas. A propósito de Paul Auster Juan Daniel Ramírez Universidad Pablo de Olavide, Sevilla Cuando nos acercamos a una novela con la imperiosa necesidad de dejarnos engañar por su autor o autora, en ocasiones encontramos lectores que acostumbran a leer uno o dos párrafos del primer capítulo antes de decidirse a continuar su lectura. Me incluyo entre ellos. Tengo la costumbre, por no hablar de vicio, de iniciar una exploración ojeando páginas al azar para terminar leyendo las palabras que dan comienzo al libro. Un vicio del que no tengo el más mínimo interés de desprenderme. No lo puedo recordar con exactitud, pero quizás fuera este defecto el que me llevó a leer siendo adolescente el Quijote, si bien mi iniciación a la lectura empezó con algo de menor rango: la novela-tocho Sinuhé, el egipcio, del finés Mika Waltari (2010), un betseller de los años cincuenta y sesenta en la España franquista que Auster, P. (2017). 4 3 2 1. Barcelona: Seix Barral Wang, W., y Auster, O. (1995). Smoke. Tribeca, NY.: Miramax FICCIONES Y ENCRUCIJADAS. A PROPÓSITO DE PAUL AUSTER 32 me enseñó mucho de la cultura del Egipto de los faraones, además de descubrirme, junto al pobre de Sinuhé, al que supongo con cara de seminarista culpable, el suave pecho de «Nefernefernefer», su amante y su perdición. En la escena más erótica de esta novela el personaje siente por primera vez la tersura del pecho de la joven entre sus dedos inexpertos, mientras que, ¡pobre de mí!, yo lo sentí en diferido. Se supone que ese es el rol que debe cumplir un relato de ficción: hacerte vivir en forma vicaria unas sensaciones que solo las pudo sentir el héroe de la historia. Pero volvamos a las primeras palabras del texto que me empujan a su interior. Ese interés ha despertado mi deseo de seguir adelante en historias tan variadas como Cien años de soledad (García Márquez), Conversación en La Catedral (Vargas Llosa) o La montaña mágica (Thomas Mann). Algo debe de haber en esta inclinación mía por los inicios de un relato que trasciende la mera disposición a dejarme cautivar por la voz narradora. Bien podría ser que en el primer párrafo encontremos el logos fundacional de todo texto, las palabras que dan inicio a un nuevo acto de creación. Lo cierto es que ese supuesto defecto compartido con otros lectores correlaciona con los comentarios de algún que otro autor o autora. Más de uno ha señalado la dificultad de encontrar un buen comienzo, sin el cual no es posible una novela. Y he de señalar con cierto asombro que el párrafo-inicio de la última entrega de Paul Auster (4 3 2 1) está a la altura de la obra cumbre de García Márquez, de comienzo tan memorable como el que sigue: «Muchos años después, frente al pelotón de fusilamiento, el coronel Aureliano Buendía había de recordar aquella tarde remota en que su padre le llevó a conocer el hielo» (García Márquez, 2007; pág. 9). RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 33 En el caso de Auster, en la que tal vez sea su mejor obra, el comienzo es igualmente memorable. Pocos pueden recoger con tanta maestría las palabras fundacionales de una biografía de ficción, la vida del joven Archie Ferguson, que se entrelaza con la historia de una familia y se confunde con la historia de un país. «Según la leyenda familiar, el abuelo Ferguson salió a pie de Minsk, su ciudad natal, con cien rublos cosidos en el forro de la chaqueta, y pasando por Varsovia y Berlín viajo en dirección oeste hasta Hamburgo […]. Mientras esperaba la entrevista con un agente de inmigración en la Isla de Ellis, entabló conversación con otro judío ruso […]. Diles que te llamas Rockefeller, le contestó aquel hombre. Con eso no puedes equivocarte. Pasó una hora, luego otra, y cuando el Reznikoff de diecinueve años se sentó para que lo interrogara el agente de inmigración, había olvidado el nombre que su compatriota le había sugerido. ¿Cómo se llama?, preguntó el agente. En su frustración, el cansado inmigrante soltó en yidis: Ikhhobfargessen! (¡Se me ha olvidado!). Y así fue como Isaac Reznikoff empezó su nueva vida en Estados Unidos con el nombre de Ichabod Ferguson». De este modo se da origen a la saga familiar de los Ferguson, cuyos miembros, de haber existido realmente, tal vez hubieran olvidado el origen de su apellido verdadero, Reznikoff, del que procedía la extraña invención basada en el sonido con la que el agente de aduanas bautizó al pobre judío askenazi. Pero la vida del primer Ferguson no es el objeto de este inmenso relato, sino la de su nieto, Archie Ferguson, cuya adolescencia y juventud transcurre entre la década de los cincuenta y los primeros setenta del siglo pasado. La narración no cumple el esquema convencional del género tal y como lo conocemos desde el siglo XIX. Bien es verdad que desde mediados del XX hemos visto formas narrativas que rompen la linealidad temporal de la novela FICCIONES Y ENCRUCIJADAS. A PROPÓSITO DE PAUL AUSTER 34 moderna, en la cual el autor sigue los pasos del personaje central y/o de algunos otros personajes hasta el desenlace de la trama. Julio Cortázar nos había hecho leer y releer novelas como Rayuela o 62/ Modelo para armar en orden distinto al expuesto en el texto impreso, modificando la disposición de los capítulos a nuestro capricho o siguiendo un orden diferente recomendado por el propio autor. Los lectores del tercer milenio estamos sensibilizados con las transgresiones narrativas que los lectores contemporáneos de Dickens, Tolstoi o Pérez Galdós hubieran rechazado de plano. La novela tiene un personaje, Archie Ferguson, y un tiempo que es a la vez biográfico e histórico, pues la vida de Archie transcurre y se entrecruza con los acontecimientos más importantes de esos años: el movimiento de los derechos civiles, el asesinato de Kennedy o la guerra del Vietnam. Pero, sobre todo, la novela tiene un escenario visible a la conciencia del lector, la ciudad de Nueva York, que, a su vez, está envuelto en otro escenario más difuso, Estados Unidos en fase de transformación desde el esplendor económico de los años cincuenta al conflicto vietnamita. Ese es el contexto en el que transcurren las cuatro vidas de Archie Ferguson, pues esta no es una novela centrada en un personaje que recorre su trayectoria hasta el fin de sus días o hasta un evento de tal calibre que cierre una etapa de su ciclo vital para iniciar otra nueva. Si fuera así estaríamos ante los orígenes mismos de este complejísimo género literario que, como Bajtín y otros señalaron, traspasa la dimensión artística para transformarse en un género sociológico (en Erlich, 1965). En 4 3 2 1 cada vida del personaje se trastoca por un determinado acontecimiento, por lo que podría describirse esta obra como la «novela de las encrucijadas». Uno cualquiera de los capítulos en la vida del adolescente RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 35 Ferguson se cierra, y, en el siguiente, Auster vuelve a reescribir el mismo periodo cronológico en el que las cosas podrían haber pasado de una forma distinta. Hasta el final nunca se sabe cuál de las historias es la real, pero sí sabemos que, en cierto modo, los lectores aceptamos voluntariosos ser llevados por la maquinaria narrativa diseñada por el autor. En una vida, el padre del pequeño Archie, dueño de un negocio de electrodomésticos, muere en el incendio provocado por unos gánsteres que se vengan así de la deuda de apuestas contraída por uno de sus hermanos y empleado del negocio. En otra, el padre sigue vivo y felizmente casado con su madre, una excelente fotógrafa, quien, en un capítulo posterior, se divorcia de su marido y une su vida a Dan, crítico musical e intelectual refinado que ejerce una influencia muy positiva en la carrera del joven escritor en que se convertirá el adolescente Ferguson. Si en un capítulo nuestro personaje se nos revela como un buen estudiante, en el siguiente, motivado por el traslado del hogar y el ingreso en un colegio privado en el cual se siente extraño, Archie (o Ferguson) descuida sus estudios como un acto de rebeldía contra el mundo y contra Dios, al que se niega a hablar. ¿Habría estado alguna vez a su lado?, se pregunta Archie. Porque la voz de Dios siempre lo había acompañado en su cabeza cuando se encontraba solo. Y no era una voz cualquiera, sino «una voz serena, mesurada, a la vez que tranquilizadora e imperiosa, un murmullo de barítono que contenía las emanaciones verbales del gran espíritu invisible que regía el mundo» (Auster, 2017; pág. 217). Tal pasaje termina de forma memorable por su hondura psicológica y filosófica: el personaje concluye que la voz de Dios «no ha sido otra que la suya propia hablándole en una conversación interior…» (ibidem.; pág. 218). FICCIONES Y ENCRUCIJADAS. A PROPÓSITO DE PAUL AUSTER 36 Archie tiene diversos amantes en diversas vidas. Su hermanastra Amy sería sin duda la preferida si nuestro héroe pudiera recorrer todos los pasajes de sus existencias posibles como lector. Pero también en otros capítulos es bisexual sin sentimiento de culpa y orgulloso de su doble identidad, algo extraño para la moral de la época. En una parte del libro se rebela contra todo actuando como un pequeño delincuente, torpe ladrón de libros que, después de unas pocas fechorías, termina siendo sorprendido y llevado ante el juez. Superada la corta etapa de outsider, nuestro amigo —a esa altura de la novela el personaje y el lector mantienen una estrecha camaradería— decide no ir a la universidad, sino trasladarse a París y seguir formándose como escritor. A su vez, otro Ferguson, alter de sí mismo, es un brillante estudiante de Literatura en Columbia. En esa universidad lo vemos convertido en gran admirador de García Lorca que, como hizo el propio Auster, su inventor, nada más deshacer las maletas en el primer día de college, recorre tres edificios distintos del campus para quedarse unos momentos en silencio delante de las habitaciones en las que había residido el autor de Poeta en Nueva York. Las vidas de Ferguson están troceadas y distribuidas en capítulos e intercaladas con otros capítulos y otras vidas. Cada «trozo de vida» termina en un momento crítico del personaje que marca el inicio del siguiente varios capítulos más tarde. Las huellas de existencia se intercalan (1.1, 2.1, 3.1 […] 7.3, 7.4); el primer digito nos dice que estamos en una de las vidas y el segundo abre la puerta a la lectura de lo nuevo por conocer en ella. Pero lo más interesante es que algunas páginas están vacías y debidamente enumeradas: son la continuidad de la «no-vida» del personaje. En el capítulo 2.2, al adolescente Ferguson le toca morir con el cráneo aplastado por la rama de un árbol desprendida RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 37 durante una tormenta. En los capítulos 3.2, 4.2, 5,2, etc., se mantienen las páginas en blanco con su numeración en la parte superior como una pobre huella de lo «no-vivido». Lo mismo ocurre en una segunda muerte de Archie, en este caso atropellado durante su estancia en Londres cuando se dirigía al encuentro de su amante y editor. ¡Una cuestión de mala suerte! Olvidó lo más importante: en Inglaterra se circula por la izquierda. El autor respeta igualmente los restantes capítulos vacíos. ¿POR QUÉ LITERATURA DE ENCRUCIJADAS? AUSTER EN EL RELATO FÍLMICO Creo que, en la novela de Auster, el sentido de hacer vivir a Archie Ferguson varias vidas puede captarse mejor a la luz de otro relato anterior, Smoke, película realizada al alimón con el director de origen taiwanés Weine Wang en 1995, un film que no dudaré en considerar parte de mi educación sentimental y que me ayuda a entender mejor 4 3 2 1. A su vez, la novela arroja nueva luz sobre la narración fílmica realizada veintidós años atrás. Uno de los personajes centrales, el escritor Paul Benjamin (interpretado por William Hurt), sufre un bloqueo personal y literario motivado por la muerte de su esposa un par de años antes. En un estado de profunda depresión —nuestro personaje ha visto la imagen de su mujer en una fotografía tomada al azar por su amigo, el estanquero Auge Wren— Paul camina distraído por Brooklyn, la ciudad donde vive. En el momento en que va a atravesar una calle sin percatarse de que el semáforo está en rojo, el escritor es salvado in extremis de ser atropellado por un autobús gracias a la intervención de otro personaje que ingresa en la historia, Rashid (Harold Perrineaud Jr.), un adolescente de color. En agradecimiento Paul intenta prestarle ayuda cuando FICCIONES Y ENCRUCIJADAS. A PROPÓSITO DE PAUL AUSTER 38 comprueba que Rashid también está pasando por un mal momento. La relación entre ambos es, en cierto modo, una metáfora de la relación entre el padre y el hijo que habría tenido de no haber muerto su esposa embarazada. En Smoke podemos encontrar otro ejemplo de «encrucijada austeriana» que arroja luz sobre la trama de su última novela: un accidente que, como una moneda tirada al aire, determina entre la vida y la muerte. - Primera alternativa: la muerte. Un evento trágico (su mujer muere en un tiroteo) cambia drásticamente la vida del escritor. - Segunda alternativa: la vida. Un juego de extrañas - coincidencias permite que Rashid salve la vida a Paul, pero también que Paul ayude a su joven amigo a alejarse del «lado salvaje». En el caso de que Paul hubiera sido atropellado su vida-relato habría quedado interrumpida, mientras que la de Rashid habría continuado taking a walk on the wild side con el riesgo evidente de morir, como le hubiera cantado Lou Reed, personaje igualmente de rasgos austerianos. Reed participó ese mismo año en Blue in the face, un segundo film de Wang y Auster (1995). Otra encrucijada interesante. A lo largo de la conversación en casa del escritor, Paul le cuenta a su joven amigo una historia sobre otro escritor, el pensador Mijail Bajtín. En 1942, durante el cerco a Leningrado, Bajtín se encontraba escribiendo un libro sobre la novela alemana del siglo XVIII. Debido a la dureza del asedio en la ciudad faltaba de todo. Cuando no eran las bombas alemanas era la carestía de lo más necesario lo que dificultaba la supervivencia. Circunstancialmente, el fumador RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 39 empedernido que era Bajtín disponía de tabaco, pero le resultaba imposible conseguir papel de fumar, lo que le llevo a una decisión terrible para cualquier admirador del inventor del dialogismo. En algún lugar he leído que Bajtín escribía siempre en papel muy fino. Por su suavidad, el papel con que había manuscrito quién sabe si su mejor obra fue empleado para otro uso: envolver picaduras de tabaco. El asombrado Rashid pregunta a Paul si era la única copia de que disponía. Respuesta afirmativa: efectivamente, era la única. Después de una corta pausa, Paul, otro fumador igualmente empedernido, le contesta: «¿Cuando vas a morir qué es más importante, un libro o un buen cigarro?... Y, así, aspirando y expeliendo poco a poco se fue fumando su libro» (Wang & Auster, 1995). La búsqueda del placer instantáneo le impulsó a fumarse su trabajo de varios años. O quizás la obra había perdido su sentido, pues qué importa un libro más o menos cuando se tiene conciencia de asistir al final de la civilización. ¿Quién podrá leerla después de mí?, se preguntaría. ¿Quedarán voces interiores decididas a replicar mi discurso o este solo será un eco en un mundo de caminantes sin rumbo? Para Bajtín lo primero y más importante sería el placer de aspirar el humo formado de picaduras de tabaco envueltas en papel fino y letras encadenadas. Después de la experiencia alcanzada a lo largo de las últimas décadas en el estudio de la memoria autobiográfica, los psicólogos no sólo deberíamos pensar en explicar el curso de las diversas existencias siguiendo metódicamente el relato de las personas biografiadas, sino, también, en lo que las conecta entre sí. En el hecho 40 de contar la historia de alguien en particular encontramos una suerte de intertextualidad que nos permite conocer su vida por el contraste con otras vidas, como sucede entre las diversas historias de Archie Ferguson con sus encrucijadas existenciales y las encrucijadas de los personajes de Smoke. El ejercicio de alteridad que ha de ejercitar el investigador o el psicoterapeuta para desentrañar una vida se asemeja al ejercicio narrativo del autor y a la disposición del lector o la lectora para comprenderla y sentirla estéticamente. El relato fílmico nos proporciona el contexto para entender mejor 4 3 2 1, contexto formado por el accidente de Paul Benjamin y los reflejos de Rashid, su salvador, pero también por la dramática decisión de Mijail Bajtín. Todas esas vidas con sus encrucijadas nos ayudan a desenmarañar una trama compleja y apasionante de existencias desgajadas de una sola vida, la del joven Archie, nieto del legendario Isaac Reznikoff, judío askenazi de diecinueve años que con cien rublos viajó de Minsk a Ellis, puerta de América. El mismo al que un funcionario de aduanas, sin interés alguno por descifrar la voz en yidis de su desdichado interlocutor, le inventó un nombre nuevo, Ichabod Ferguson, para una nueva identidad en un país tan joven como él. El mismo Ichabod que fue casado, padre de tres hijos y abuelo del único personaje que ha podido vivir cuatro existencias diferentes para capricho de Paul Auster y el placer de sus lectores. REFERENCIAS Auster, P. (2017). 4 3 2 1. Barcelona: Seis Barral; pág. 9. Erlich, V. (1965), Russian Formalism. History-Doctrine. New Haven: Yale University Press. García Márquez, G. (2007). Cien años de soledad. Madrid: Alfaguara [primera edición de 1967. Buenos Aires: FICCIONES Y ENCRUCIJADAS. A PROPÓSITO DE PAUL AUSTER RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 47 histórica es parte de algo más complejo que hace que algunos fenómenos sean privilegiados —y, por tanto, narrados— y otros no lo sean tanto, o ni siquiera lo sean —y, por ello, silenciados—. Despertares es ya un clásico de las Ciencias de la Salud; y no sólo de la Neurología, sino también de la Psicología y la Neuropsicología. Tal vez lo más interesante de los veinte casos clínicos en él narrados sea la manera magistral en la que los relata Oliver Sacks. El autor nos introduce en la vida particular de las personas descritas en cada uno de los capítulos. No sólo describe sus trastornos, sino también su propia historia personal, su vivencia de la enfermedad. Con esta obra, Sacks revolucionó, según la opinión de muchos, la propia comprensión que la medicina moderna tenía del cerebro y se convirtió en uno de los principales divulgadores del pensamiento científico entre el gran público. Despertares aúna literatura y ciencia, talento literario y rigor científico. Pero, sobre todo, narra el fenómeno (la enfermedad) y la vivencia (la autobiografía). Narra la vida allí donde ésta resulta más apasionante: en la memoria, en la autobiografía. Y todo ello con un lenguaje sencillo y comprensible. Pero no sólo trata de la biografía de los pacientes, sino que también se centra en la del autor mismo, describiendo el trabajo diario que el neurólogo desarrollaba con ellos y las vivencias que de la enfermedad tenían los enfermos. Por decirlo de alguna manera, los «héroes» de este relato son los pacientes, que aprendieron a superar los obstáculos que la enfermedad les puso en el camino reflejando así la fortaleza (y fragilidad) de la mente. Como el mismo Sacks explicó: [...] me he quitado la bata blanca, he abandonado los hospitales donde he pasado los últimos veinticinco años y me he dedicado a investigar las vidas de mis pacientes tal como son en el mundo real, sintiéndome en parte como un naturalista que estudia LAS MENTIRAS DEL CEREBRO 48 extrañas formas de vida; en parte como un antropólogo, o un «neuroantropólogo» que realiza un trabajo de campo, aunque casi siempre como un médico, un médico que visita a domicilio, unos domicilios que están en los límites de la experiencia humana (Sacks, 1997b, p.12). Es por ello por lo que, a mi juicio, no estamos ante una obra científica al uso. Se trata de algo más. La forma que el autor tiene de narrar los trastornos, partiendo de la propia experiencia de los pacientes, se constituye en un recurso que la literatura, y nosotros/as, los docentes, podemos emplear para promover en nuestros/as alumnos/as la empatía que será necesaria en su futuro profesional. De este modo, igual que Sacks acerca la ciencia al gran público con un lenguaje sencillo para hacer comprensible la complejidad de lo mental, nosotros/as, en nuestras aulas, podemos, y debemos, hacer algo parecido. DESPERTARES (Y OLIVER SACKS) EN LAS AULAS DE PSICOLOGÍA Tal vez, uno de los principales aciertos de Despertares es que nos recuerda la enorme complejidad de la mente humana. En esta obra se narran de forma minuciosa los trastornos cognitivos desde la perspectiva del propio enfermo. Muchos de estos trastornos tienen que ver con déficits perceptivos, de memoria y del lenguaje. Temáticas que se encuentran estrechamente relacionadas con algunos tópicos centrales en psicopatología, bases biológicas de la conducta, percepción, atención y memoria, lenguaje, pensamiento, neuropsicología, etc. Del mismo modo que sus pacientes «despertaron», esta obra puede «despertar» el interés de nuestros estudiantes por conocer cómo funciona el cerebro, acercándolos así a distintas disciplinas de la Psicología y ayudando, de este RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 49 modo, a derribar ciertos tabúes en relación a enfermedades neurológicas y psicológicas, facilitando así la propia práctica clínica de la neuropsicología. Y, lo que es más relevante, ayuda a «despertar» en ellos y ellas una visión de la enfermedad neurológica como algo no limitado al cerebro y ni siquiera al cuerpo, sino más bien a la compleja interacción entre mente, cuerpo y contexto. Tal y como Sacks recuerda, el cerebro ha de adaptarse a las nuevas circunstancias en que lo coloca su propia alteración. En esta obra se muestra esta increíble capacidad del cerebro para salir adelante. Esta adaptación a veces implica la construcción de un mundo propio, personal, que puede llegar a favorecer la aparición de habilidades antes no conocidas. Es por ello que más importante que la propia enfermedad son los seres humanos que la padecen. Todos ellos tras el choque brutal de sus afecciones inician la reconstrucción psicológica, emocional y cerebral que acaba en una nueva configuración (identidad) personal. En suma, Despertares trata de explicar qué nos convierte en seres humanos; trata de narrar el maravilloso viaje entre el cerebro, la mente y el yo/nosotros. Pero su principal aportación ha sido haber acercado a millones de lectores en todo el mundo a aquellos que la sociedad trata como diferentes. Habernos llevado a comprender la inmensa complejidad de la mente y cómo las personas se enfrentan a la enfermedad, y a la vida. En una entrevista en el diario El País en abril de 1997, Sacks decía: «No quiero parecer sentimental ante la enfermedad. No estoy diciendo que haya que ser ciego, autista o padecer el síndrome de Tourette, en absoluto, pero en cada caso una identidad positiva ha surgido tras algo calamitoso. A veces, la enfermedad nos puede enseñar lo que tiene la vida de valioso y permitirnos vivirla más intensamente» (El País, 1997). LAS MENTIRAS DEL CEREBRO 50 Es en este último sentido en el que creo que el uso académico de Despertares puede ayudarnos a los docentes y discentes del ámbito de la Psicología en particular, y de las Ciencias de la Salud en general, a tratar de reducir el estigma de las enfermedades mentales y neurológicas, y a desarrollar un enfoque cada vez más «humano» de la neurología, la psicología, la neuropsicología, etc. Los avances en neurociencias en las últimas décadas han mostrado que para poder predecir las secuelas y la propia recuperación en un paciente con una lesión cerebral se requiere de un enfoque holístico que atienda a las circunstancias individuales del paciente y a su contexto familiar, laboral y social. Así mismo, han mostrado cómo la capacidad del cerebro para salir adelante frente a la enfermedad es prácticamente ilimitada. LAS NARRATIVAS DEL CEREBRO: A MODO DE COROLARIO FINAL A través de las narrativas acerca de cómo sus pacientes experimentaban subjetivamente su enfermedad, Sacks desarrolló una forma diferente de abordar el conocimiento y la práctica neuropsicológica. Desarrolló un acercamiento más integral, más «humano». En su obra se pone de manifiesto la extraordinaria capacidad de adaptación de nuestro cerebro ante el trastorno neurológico, al mismo tiempo que se propone una redefinición de la salud y la enfermedad en Neurología. Y el autor lo hace poniendo en primer plano al propio enfermo, a su vivencia. Sacks desarrolló un tipo de intervención terapéutica que enfatiza el valor de la narrativa del paciente y sus esfuerzos en su propio proceso de mejoría. Aunque mucha literatura sobre narrativa en Medicina y Ciencias de la Salud trata de la importancia de que el profesional se incorpore a la RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 51 narrativa del paciente (ya Luria lo había hecho antes, por ejemplo), nadie había explicado tan bien la manera de hacerlo ni por qué es tan importante hacerlo. Conocer cómo una persona se enfrenta y se adapta a la enfermedad puede tener en sí mismo un efecto curativo. Esta idea llevó a Sacks a desarrollar lo que denominó una «medicina interactiva» en la que el paciente y el profesional trabajen conjuntamente en la construcción de una nueva identidad. Esta idea está muy presente en Despertares. Colaborar para construir «una nueva historia de sí mismo» más allá de la enfermedad, para forjar «nuevas narrativas cerebrales» que le permitan superar su afectación: «… nunca viendo al paciente como un objeto impersonal ni someterlo a identificación y proyecciones de sí mismo, el médico debe proceder por simpatía o empatía... en compañía del paciente, compartir sus experiencias, sentimientos y pensamientos, los conceptos internos que modelan su conducta. Él debe sentir (o imaginar) cómo se siente su paciente sin perder nunca el sentido de sí mismo; debe habitar, simultáneamente, dos marcos de referencia y hacer posible que el paciente haga lo mismo» (Sacks, 2005, p. 62). Contar nuestra historia es, pues, reconocer quiénes somos. Estos relatos que nutren Despertares nos proporcionan (auto)biografías de personas que encuentran una nueva forma de estar (ser) en el mundo. Están poniendo en primer plano el poder del lenguaje en la biografía individual y su capacidad para construir nuestra vida y la de los demás. Y en todo ello juega un papel fundamental nuestro cerebro. Regresando al título de esta reseña, según Sacks, el cerebro tiene que mentir para asegurarnos la supervivencia. Tiene que suplir con la imaginación, y con la memoria, la falta de información de los sentidos. Nuestra mente construye imágenes que se constituyen en recuerdos de LAS MENTIRAS DEL CEREBRO 52 experiencias vividas (y vívidas) y, en ocasiones, se apropia de experiencias de otros como si fueran propias. El autor nos recuerda que, en ocasiones, no somos conscientes del «engaño» de nuestro cerebro. Y ahí tenemos de nuevo a la narrativa. Finalmente, para nuestro cerebro resultará mucho más relevante el relato de la realidad que no la (supuesta) verdad sobre ésta. Como algunos hemos pensado siempre, la verdad es sólo una quimera, una ilusión. De ahí que nuestra mente nos empuje a construir relatos verosímiles, configurando una multiplicidad de identidades que nos permitan adaptarnos a las circunstancias cambiantes de nuestro mundo. Se trataría, pues, de trabajar en lograr una mejor comprensión del cerebro y de la mente a través del poder de la narrativa (Bruner, 1990, 2003; Polkinghorne, 1988). REFERENCIAS Bruner, J. S. (1990). Acts of meaning. Cambridge, MA: Harvard University Press. Bruner, J. S. (2003). Making stories: Law, literature, life. Cambridge, MA: Harvard University Press. El País (1997). Siete relatos de Sacks exponen el lado positivo de la enfermedad. (Entrevista El País, Miquel Jurado. Este artículo apareció en la edición impresa del jueves, 17 de abril de 1997). Luria, A. R. (1968). The Mind of a Mnemonist: A little book about a vast memory. Harvard University Press. Polkinghorne, D. E. (1988). Narrative knowing and the human sciences. Albany, NY: SUNY Press. Sacks, O. (1997a). Migraña. Barcelona: Anagrama. Sacks, O. (1997b). Un antropólogo en Marte. Siete relatos paradójicos. Barcelona: Anagrama. RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 53 Sacks, O. (2005). Despertares. Barcelona: Anagrama. Edición revisada y ampliada. 55 3 Retratos de la infancia escolarizada Rosario Cubero Pérez Facultad de Psicología VIÑETA 1 Aparece mi cara asombrada, de la que sale un globo de cómic en el que se lee la siguiente frase: «¡Anda, un hombre que sabe que es dos personas… por lo menos!». La verdad es que eso resultaba congruente con mucho de lo que estudiaba en aquel momento en mi licenciatura de Psicología, pero era la primera vez que lo veía en una figura internacionalmente reconocida por la Psicología, la Pedagogía, y aún más allá de las Ciencias de la Educación. Alguien que sabe reconocerse públicamente en dos personajes. Francesco Tonucci (Fano, 1940) es un psicopedagogo italiano, un maestro, que ha dedicado su vida al estudio y la protección de los niños y las niñas en la esfera de la familia, la escuela y la ciudad. Ha Tonucci, F. (2007). 40 años con ojos de niño. Barcelona: Graó Universidad de Sevilla RETRATOS DE LA INFANCIA ESCOLARIZADA 56 sido investigador del Instituto de Psicología del Consejo Nacional de Investigación (CNR) de Roma y director del Departamento de Psicopedagogía. Ha investigado el desarrollo de los niños y las niñas, y su relación con los modelos y metodologías educativas que implantamos en las escuelas, entre otros aspectos de la infancia. Es fácil encontrar información sobre Francesco Tonucci y sus muchas contribuciones a la defensa, valoración e independencia de los niños (Tonucci, 1987, 2003, 2013). Quizás, para esta breve recensión de sólo uno de sus libros, me gustaría incorporar otro de sus trabajos en el que los niños son los grandes olvidados de las ciudades (Tonucci, 1996). Francesco Tonucci ha trabajado, además de por y para la transformación de la escuela, por el diseño de ciudades para los niños y las niñas, por la recuperación de la calle como espacio de juego y desarrollo; ciudades en las que la propia concepción de los espacios (como el camino a la escuela) sea un aliento y un respeto a su independencia, así como un entorno seguro y amable. Un trabajo revolucionario en el que propone devolver la seguridad a las calles gracias a la presencia de los niños. Si miramos las ciudades en función de la diversidad y las necesidades de los niños, eso nos amparará también a todos los demás. Pero ése es otro libro. El libro sobre el que reflexionamos aquí no es de Francesco, sino de Frato (dos primeras sílabas del nombre del autor), un dibujante compartiendo su mismo cuerpo, y un activista defensor de los derechos de los niños y las niñas. Bueno, en eso coinciden ambos, aunque con una narrativa distinta. Frato es un personaje en el que Tonucci se convierte (¿o será justo al contrario?), para, en vez de enarbolar banderas, poner palos a dibujos, y convertirlos en un instante que concentra páginas y páginas de reflexión con palabras. Sus viñetas son como los buenos libros: RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 63 la situación de intervención con ojos de niño, o con los ojos de todos los otros significativos. REFERENCIAS Tonucci, F. (1987). Con ojos de niño. Barcelona: Barcanova. Tonucci, F. (1995). Con ojos de maestro. Buenos Aires: Troquel. Tonucci, F. (1996). La ciudad de los niños. Barcelona: Graó. Tonucci, F. (2003). Cuando los niños dicen ¡Basta! Barcelona: Graó. Tonucci, F. (2007). 40 años con ojos de niño. Barcelona: Graó. Tonucci, F. (2013). Con ojos de niña. Barcelona: Graó. 65 4 El hombre en busca de sentido, un clásico vigente Javier López-Cepero Borrego Facultad de Psicología CONTEXTO HISTÓRICO El hombre en busca de sentido es una obra que refleja un viaje personal, contado en primera persona por Viktor Frankl. Pero ningún viaje se da en el vacío, y la biografía de Frankl aparece enhebrada por una de las etapas más oscuras de la Historia reciente en Europa: la II Guerra Mundial. El autor sobrevivió a varios años de internamiento en campos de concentración nazis, y es a esta experiencia a la que dedica el grueso de la obra. No faltan trabajos que nos abran una ventana a esta guerra, aunque sólo algunas de ellas tienen reservado un espacio en el imaginario colectivo. El Diario de Ana Frank (originalmente titulado La habitación de atrás; 1947) y La Frankl, V. (1946). Ein psychologe erlebt das konzentrationslager [El hombre en busca de sentido], 3.ª ed. trad. 2015. Barcelona: Herder Universidad de Sevilla EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO, UN CLÁSICO VIGENTE 66 lista de Schindler (Spielberg, 1993) son referencias básicas, y el libro de Viktor Frankl bien podría acomodarse entre ambas: cuenta con traducciones a decenas de idiomas, en muchos de los cuales ha alcanzado los primeros puestos de ventas a lo largo de varias décadas. Por lo tanto, además de ser una referencia para las personas que se forman como psicoterapeutas, El hombre en busca de sentido puede ser entendido como un elemento cultural de amplio impacto. En cuanto a su profesión, el autor ejerció como psiquiatra en un momento histórico en que el Psicoanálisis era la corriente dominante dentro de la Psicología Aplicada. El lector profesional (o estudiante) encontrará referencias y vocabulario que le resultarán extraños. Como obra clásica, el libro exige una lectura tranquila que evite los errores derivados de una traducción directa a otros paradigmas contemporáneos. Sin embargo, la originalidad de su propuesta a nivel epistémico y técnico, además de la coherencia entre diagnóstico e intervención, hacen recomendable el esfuerzo. LA UTILIDAD DEL CONTENIDO PARA UN PROFESIONAL DE LA PSICOLOGÍA La lectura exige un lector y es éste el que determina qué se encuentra en el texto. Incluso cuando el material ofrece una guía aparentemente clara, la lectura implica comprensión y representación, lo que nos lleva necesariamente a la creación de nuevo material. En otras palabras, resulta difícil establecer qué dice Frankl en su escrito, porque cada uno sólo puede decir lo que ha entendido. Con estas palabras como descargo, y advirtiendo que ningún comentario puede suplantar a la lectura del original, se destacan algunos puntos o focos temáticos que ilustran su valor. RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 67 La persona como agente Más arriba, al hablar de la IIGM, se ha optado por usar la palabra «enhebrar» —como si de un hilo se tratase—, para evitar verbos que pudieran denotar inmovilismo (marcar, sellar, etiquetar…) Esta elección se justifica porque la flexibilidad y la adaptación son parte integrante de la perspectiva (vital y profesional) presentada en el libro. Esto no significa que el entorno carezca de importancia. Los años de supervivencia en diversos campos de concentración arrasaron su concepción del mundo y su identidad. Pero en última instancia Frankl construye su historia desde sí mismo, como autor de su propia narrativa. Al describir su experiencia, queda patente su papel como agente activo. En términos actuales, Frankl no se presenta como una víctima, sino como un superviviente. No tiene un rol pasivo, respondiente, sino que organiza su existencia en función de metas que resultan significativas para él. Esto no debe confundirse con una bondad personal ilimitada. Los claros y oscuros quedan reflejados con crudeza, como cuando comenta su impresión sobre la supervivencia en los campos de concentración: … se producía una continua autoselección «pasiva» entre todos los reclusos del campo. En general lograban sobrevivir solo aquellos prisioneros que, endurecidos tras años de deambular por distintos campos, habían perdido todos los escrúpulos […] Los escasos afortunados que sobrevivimos […] estamos convencidos de que los mejores no regresaron (p. 36). Búsqueda de sentido y transcendencia de la existencia humana De manera consistente con lo anterior, el autor defiende que la existencia humana no obedece a las exigencias EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO, UN CLÁSICO VIGENTE 68 externas, sino que viene organizada por las necesidades y capacidades personales. Pero su foco de atención va más allá de la propia persona. Esta necesidad nace del interior pero transciende, va más allá de uno mismo. Con esta premisa, Frankl establece en la búsqueda de sentido vital el motor de la conducta humana, en contraposición a la teoría pulsional de Freud, a la voluntad de poder de Adler, etc. Como en cualquier otra propuesta terapéutica, la concepción de la naturaleza humana, el diagnóstico de la patología y las soluciones propuestas están estrechamente relacionados. Por ello, Frankl propone un término nuevo y específico para hacer referencia a la frustración del sentido existencial (neurosis noógena). Encontrar el sentido a la existencia Una persona puede dotar de sentido a su existencia de diversas maneras. La religión es sólo una de las vías disponibles, no debe llevar a error que el autor use expresiones como espiritualidad, transcendencia o sentido de la vida. Si se prefiere una traducción libre del término, «sentido» puede ser entendido por encaje que un elemento tiene en el sistema en que se mueve, ya sea desde el punto de vista ecológico o de la psicología sistémica, según la formación del lector. Así, el sentido vital hace referencia a la experiencia de nuestra posición y función en el mundo. Y, para Frankl, existen tres grandes maneras de lograr esa adaptación: realizando acciones (por ejemplo, ayudando a otros o creando un legado que transcienda al actor); ganando entendimiento de tu encaje en el mundo (por ejemplo, mediante las relaciones personales y el amor, que crean un entramado de interdependencia); y mediante el sufrimiento. RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 69 El dolor y el sufrimiento ocupan un lugar central en la obra, algo fácil de hilvanar con su experiencia personal. Pero Frankl no los entiende como un fin (El sufrimiento evitable debe combatirse con los remedios oportunos; no hacerlo sería masoquismo, no heroísmo [p. 141]), sino como experiencias consustanciales a la existencia. La concepción antropológica que impregna el libro toma como principio la inevitabilidad del reto y la frustración. En este sentido, resulta valioso recuperar un fragmento de conversación entre Frankl y un doctor que acudió en busca de ayuda para superar un duelo: No podía sobreponerse a la pérdida de su mujer, con quien había compartido un matrimonio excepcionalmente feliz […] ¿Cómo podía ayudarle? Me abstuve de decirle nada y le pregunté: —¿Qué habría sucedido, doctor, su hubiera muerto usted y su mujer le hubiese sobrevivido? —Habría sido terrible para ella, ¡sufriría muchísimo! —contestó. Entonces repliqué: —No se da cuenta de que usted le ha ahorrado a ella este sufrimiento; para conseguirlo ha tenido que sobrevivirla y llorar su muerte (pp. 140-141). El ser humano puede enfrentarse al dolor integrando la infelicidad como parte de la vida o cayendo en la desesperación de descubrir que el mundo no es lo que querría que fuera. Los hechos externos no dependen de nuestra voluntad, pero tenemos flexibilidad para encajarlos de manera coherente con nuestros valores. El encaje entre epistemología y técnica A lo largo de la historia de la Psicología de base científica, distintos paradigmas han disfrutado de distintos niveles de popularidad entre los profesionales y académicos. EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO, UN CLÁSICO VIGENTE 70 En el momento actual, coexisten diversas vertientes o corrientes que congregan diferente grado de aceptación. Las técnicas de intervención psicológica representan una versión aplicada (es decir, un desarrollo tecnológico) del conocimiento científico, funcionando como herramientas que facilitan transitar entre dos puntos, estados o momentos (Fernández-Liria, 2001). En origen, el libro sólo contuvo las reflexiones del autor. Pero todas las versiones modernas incluyen una segunda sección, dedicada a presentar los elementos básicos de la logoterapia (de «logos», sentido). De este modo, se ofrece una visión integrada y panorámica del encaje epistémico y técnico de Frankl. Más allá del interés que despierta el relato biográfico, éste ofrece una posibilidad de entender mejor el razonamiento que sustenta su propuesta, inaccesible para la mayor parte de figuras reconocibles dentro de la psicoterapia. Actualmente, la formación suele dar más protagonismo a las técnicas (acciones concretas) que a la presentación de diversas epistemologías o formas de entender los problemas humanos. Tanto es así que es usual encontrar que muchos estudiantes no disponen de términos para identificar su propia base epistemológica. Y esto refleja una laguna formativa, ya que, si no somos capaces de plantearnos cómo entendemos el funcionamiento humano, los sesgos personales (o grupales) permanecen fuera de la ecuación, invisibles. Los árboles nos impiden ver el bosque. Por ello, El hombre en busca de sentido no sólo es una obra introductoria hacia una escuela de terapia, sino un buen ejemplo de cómo dotar de contexto cualquier propuesta. Es posible que el estudiante en formación atraviese etapas en las que intenta aprender técnicas, con la esperanza de que acumular herramientas le lleve al éxito terapéutico, RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 71 mientras descuida sus propias capacidades, limitaciones, preferencias… Como quien fabrica un traje sin pensar en quién va a vestirlo. VIGENCIA DE LA OBRA Esta obra, entendida en su vertiente literaria, es tan atemporal como cualquier otro legado de la IIGM. Dicho esto, y dado que es éste un texto destinado a futuros profesionales de la Psicología, resulta más pertinente valorarlo desde el prisma de las psicoterapias. Impacto en la literatura y academia La logoterapia es una propuesta de corte existencialista que destaca por concentrar más su atención sobre el futuro (adónde podríamos llegar) que sobre el pasado (en clara contraposición con el análisis existencial). Tuvo su auge en el mismo momento histórico que otras propuestas de similar base epistémica, en el periodo de postguerra, en la que Mundo digería la experiencia y buscaba nuevos modelos de convivencia. Sin embargo, su presencia en medios científicos resulta periférica. A modo de ejemplo, podemos comentar que PsycINFO (mantenido por la American Psychological Association) recoge 944 publicaciones referidas a la logoterapia (45 tesis, 109 publicaciones en formato libro y 790 artículos), publicadas entre 1950 y 2017. Dentro de las fuentes de aparición periódica, dos tercios (498) pertenecen a una sola revista (International Forum for Logotherapy), mientras que la segunda fuente (Contemporary Psychology) aporta sólo 10 artículos. Un total de 98 revistas contienen las 202 publicaciones restantes, demostrando que la productividad en torno a esta escuela se ha mantenido encapsulada desde EL HOMBRE EN BUSCA DE SENTIDO, UN CLÁSICO VIGENTE 72 su creación, sin apenas impacto entre los psicoterapeutas. Innovaciones técnicas de la logoterapia Si bien la logoterapia cuenta con una presencia minoritaria entre los profesionales, lo cierto es que muchos de sus componentes pueden ser reconocidos en la actualidad. Por ejemplo, esta aproximación presenta fuertes divergencias con las aproximaciones psicoanalíticas que dominaban la escena hace setenta años, dotando de mayor importancia al futuro que al pasado, conceptualizando el conflicto como algo normal —no necesariamente patológico— y poniendo el foco en la percepción de la propia existencia, en contraposición a la concepción de la experiencia personal como epifenómeno de las dinámicas inconscientes. No sólo la teoría ofrece una interpretación más normalizadora y centrada en las capacidades humanas que las alternativas disponibles. Algunos elementos técnicos desarrollados también ayudaron a fomentar debates que continúan vigentes hoy en día. Por ejemplo, dotando de mayor protagonismo a la percepción del cliente que a la del terapeuta; algo que lo diferencia de las propuestas psicoanalíticas clásicas, pero también de otras escuelas de más reciente aparición. No se pretende decir con esto que Frankl rompiera de manera tajante con la concepción psiquiátrica de su momento, pero su obra sí refleja una clara apertura hacia innovaciones que lo aproximan a las terapias contemporáneas, y eso, en combinación con la proyección internacional del autor, ayudó a la evolución técnica de la que hoy en día disfrutamos. Adicionalmente, la logoterapia realizó algunas aportaciones técnicas relevantes, entre las que destaca la intención paradójica, que ha sido reciclada y asimilada por RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 79 veces intempestiva de sus posiciones éticas y políticas, a sus conciudadanos en primera instancia —conferencias, intervenciones públicas—, pero siempre a sus lectores, tanto a los de entonces como a los de hoy. Su estilo y los giros de sus temas y observaciones nos dejan desde el principio la impresión inequívoca de que es él, Thoreau, el que está ahí entre líneas, con relieves marcados; que quiere mostrarnos, palabra a palabra, la ancha extensión de su interioridad, es decir, de su alma. Antonio Machado decía de Walden: «caminaréis a través de sus páginas por vericuetos que muchas veces no sabréis si son de bosque o de alma» (Machado, 2001: 217, en Casado da Rocha, 2016). Y es que la magia de la palabra escrita logra en Walden, o en Desobediencia civil y otros escritos de Thoreau, enorme poder de sugestión, pues por medio de ella el escritor logra de algún modo burlar a la muerte y al olvido, y regresar al lado del lector, como una presencia, incorpórea sí, pero muy real. Leer las páginas de Thoreau es leerlo a él, conocerlo a él, amigárnoslo o enemistárnoslo, para ya después referir a otros de sus cosas y querer que lo quieran o lo odien como hemos llegado nosotros a quererlo o a odiarlo. Y son tan marcados y originales los perfiles de Thoreau, tan formidable su personalidad, que dejará una fuerte sacudida en quienes lleguen a tratarlo, pasando a ser un principal. Y, entre las impresiones que deja Thoreau, la que primero nos llega es su autenticidad, su aversión instintiva a la impostura; la certidumbre de que estamos ante alguien incapaz de flirtear siquiera con la mentira. Sus escritos reúnen, pues, dos cualidades que no siempre se encuentran juntas: calidad poética y autenticidad. Pero todavía a estas se une otra, la conceptual: quien establece con él la conversación pausada y silenciosa que requiere POR QUÉ LEER A THOREAU 80 conocerlo comprende que está interpelándole, que incluso nos compromete; porque nos propone mirar al mundo y a nosotros mismos desde ángulos nuevos, que alumbran zonas hasta entonces en sombra; y, si nos suena lo que nos propone, comprendemos sin dificultad que los argumentos ya oídos adquieren originalidad y más fuerza en su palabra. Así que quienes hemos llegado a conocerle convenimos en que Thoreau es un maestro, un referente principal en una tradición de pensamiento, heterodoxa, por cierto, como mostraré. Dos apuestas vitales orientan la vida y la obra de Thoreau, a cuya luz cobra total coherencia su ejemplo: un radical compromiso cívico, que le colocó tantas veces contra la opinión común, y una ascesis contemplativa, una búsqueda de lo absoluto. Su compromiso cívico tuvo por objeto muchos temas de su tiempo, pero dos en particular: la denuncia de todas las formas —no solo la jurídica— de esclavitud, y la fundamentación ética de la desobediencia civil no violenta. Su aspiración mística hallará en la contemplación de la naturaleza su objeto, como es característico del trascendentalismo americano y del romanticismo del centro y norte de Europa (Beruete, 2014; Rojas, 2018). Las páginas mejores de sus encendidas diatribas son fruto de su apuesta cívica: ¿Deben los ciudadanos someter su conciencia al legislador?... Entonces, para qué poseen los hombres conciencia? Yo creo que, antes de convertirnos en súbditos, debemos ser hombres y que es preferible cultivar el respeto por la justicia que por la ley…Una consecuencia común del respeto indebido a la ley es que uno puede ver una fila de soldados… marchando en un orden admirable por colinas y valles hacia el frente en contra de su voluntad, ¡sí!, en contra de su conciencia y sentido común… RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 81 Entonces, ¿qué son? ¿Hombres o pequeños fuertes y polvorines móviles al servicio de algún jefe de mando sin escrúpulos?... Así, las masas sirven al Estado no como hombres sino básicamente como máquinas con sus cuerpos (Thoreau, 2015, 59-60). Los pasajes con los que logra engendrar en nosotros la intuición de lo sublime, hasta el estremecimiento, nacen de su inclinación contemplativa: … allí mismo, donde ayer había un frío hielo gris estaba ahora la laguna transparente, en calma y llena de esperanza…. Oí en la distancia a un petirrojo, el primero que oía en muchos miles de años, pensé, cuyas notas no olvidaré nunca, aunque pasen mil años más, la misma dulce y poderosa canción de siempre… Conforme oscurecía me estremecía el graznido de los gansos que volaban bajo sobre los bosques, como viajeros cansados que llegaban tarde de los lagos del sur y se permitían quejarse a su antojo y consolarse mutuamente. De pie en mi puerta, pude oír el roce de sus alas cuando, al dirigirse hacia mi casa, descubrieron de improviso mi luz y con un sordo clamor se posaron en la laguna. Entré y cerré la puerta y pasé mi primera noche de primavera en los bosques (Thoreau, 2016: 337). O el vuelo del halcón: … mientras pescaba a la orilla del río…, al mirar, vi a un halcón muy esbelto y gracioso, como un chotacabras, que alternativamente se elevaba como una ola y descendía una o dos varas, repetidamente, mostrando el dorso de sus alas, que resplandecían al sol como un pañuelo satinado o una perla en su concha… Era el vuelo más etéreo que yo hubiera visto jamás. No revoloteaba como una mariposa, ni ascendía como los grandes halcones, sino que se complacía con orgullosa confianza en los campos del aire, remontándose una y otra vez con su extraño júbilo y repitiendo su caída libre y hermosa, volviendo como una cometa y recobrándose de su pronunciado descenso, como si nunca hubiera puesto los pies en tierra firme. No parecía tener un compañero en todo el universo -se divertía solo- ni necesitar más que la mañana y el éter con el que jugaba. No POR QUÉ LEER A THOREAU 82 era un solitario, sino que dejaba sola toda la tierra por debajo... (Thoreau, 2016: 340). Se piensa a menudo que estas dos inclinaciones (compromiso cívico y hondura contemplativa) son opuestas y que la implicación en los asuntos mundanos aleja de la elevación espiritual, o viceversa. El ejemplo de Thoreau demuestra que no tiene que ser así y que, bien mirado, la radicalidad en lo uno suele comportar la radicalidad en lo otro. Claro que, en tales casos, el modo de implicación mundana tiene la nota característica del «interés desinteresado» y la amplitud de miras que identifica a las personas verdaderamente enamoradas, como lo fue nuestro autor. En ciertos pasajes, Thoreau se demora describiendo operaciones rutinarias, como la siembra de las judías o el zurcido de unos pantalones. Aunque aparentemente fáciles de entender, pueden comprenderse mal y, por ello, resultar tediosas o incluso irritantes: Thoreau, como su amigo Emerson, estudió a los maestros orientales del no hacer, lo que le permitió comprender cómo edifican las operaciones sencillas cuando se hacen en silencio y concentración. Nos impacientamos entonces porque hemos sido educados para el ruido y un estado permanente de necesidad ansiosa. Pero si permanecemos en compañía de Thoreau descubriremos después lo maravillosamente poblado que están el silencio y la quietud, y el maestro nos habrá descubierto todo un mundo insospechado que ya siempre nos gustará frecuentar. Y bien, ¿ha sido su influencia la que corresponde a la altura de su magisterio? Los estudiosos de su obra suelen responder que sí, y, ciertamente, autores y líderes tan relevantes como Tolstoi, Gandhi o Martin Luther King declararon estar en deuda con él. Qué duda cabe que su ascendencia está en el movimiento por los derechos civiles RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 83 y en todos los movimientos sociales contemporáneos no obreristas y no nacional-estatalistas. En particular, la cosmovisión ecologista o decrecentista que madura en la segunda mitad del siglo XX debe a Thoreau y otros poetas de la naturaleza salvaje, desde el trascendentalismo norteamericano a ciertas tendencias del romanticismo europeo, mucho más que al conocimiento científico que ha venido sustanciando los efectos nocivos del industrialismo. Porque el interés por tales efectos es, seguramente, el resultado de la apreciación previa, intuitiva y conceptual, del valor sumo de la dimensión ecosistémica de la vida (Guha, 2000). Todo esto constituye sin duda una notable tradición, que reconoce entre sus maestros a Thoreau. Y, sin embargo, sigue siendo un heterodoxo, quizá más de lo que lo fue en sus días, porque el efecto de las tendencias que denunció ha continuado incrementándose, hasta lo demencial. Así vería seguramente algunos de los rasgos del presente. Por ejemplo, afirma: La mayoría de los lujos y muchas de las llamadas comodidades de la vida, no solo no son indispensables, sino que resultan verdaderos obstáculos para la elevación de la humanidad. Con respecto a los lujos y comodidades, los más sabios siempre han vivido una vida más sencilla y austera que los pobres. Los antiguos filósofos chicos, hindúes, persas y griegos formaron una clase tan pobre en riquezas exteriores, y rica en interiores, como no ha habido otra (Thoreau, 2016: 71). O su diatriba contra las obras fastuosas, que, en el fondo, son siempre monumentos funerarios, las pirámides, para el Más Allá; las autopistas y aeropuertos, para el Futuro: ¿Con qué fin, decidme, se pica tanta piedra? … Las naciones están poseídas por la desquiciada ambición de perpetuar su memoria por la cantidad de piedra picada que dejan atrás… POR QUÉ LEER A THOREAU 84 Prefiero ver piedras en su lugar... Casi toda la piedra que una nación pica se dedica solo a su tumba. Se entierra viva. En cuanto a las pirámides, no hay nada de lo que asombrarse tanto como del hecho de que pudiera haber tantos hombres degradados para gastar sus vidas en construir la tumba de un bobo ambicioso (Thoreau, 2016: 109). Sin duda que los valores que defendió fueron antihegemónicos entonces. ¿Pero acaso no son heterodoxos hoy? Unas breves referencias bastarán para ponerlo en evidencia. En 1776 Adam Smith publicó Investigación de la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones, un programa sistemático para acrecentar la riqueza y opulencia del Estado-nación, única manera, según Smith —y tantos entonces y hoy—, de no sucumbir ante los Estados vecinos, siempre potencialmente enemigos. Entre los años 1830 y 1870 publicaría Carlos Marx sus obras de economía política. En ellas, aunque recurriendo a otra base argumental, propugna a la postre un incremento de la riqueza, no para la nación, sino para la Humanidad toda («desarrollo de las fuerzas productivas» la llamó), único medio, según creyó, de escapar al reino de la necesidad y arribar, al final de la Historia, ya en plena y universal saciedad, a la libertad (Marx, 1994). Tanto Smith como Marx, aunque por razones distintas, abogaron por el enriquecimiento, de la Nación uno, de la Humanidad el otro. Y celebraron así el industrialismo. Pero Thoreau reivindicó la vida sencilla y austera de los más sabios. En lenguaje actual, debemos llamar crecentistas a Smith y a Marx, y decrecentista a Thoreau. Pero hay más: John Maynard Keynes, reconocida autoridad económica, escribió en 1930 lo siguiente: … por lo menos durante otros cien años debemos simular… que lo bello es sucio y lo sucio es bello, porque lo sucio es útil y lo bello no lo es. La avaricia, la usura RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 85 y la precaución deben ser nuestros dioses por un poco más de tiempo todavía. Porque solo ellos pueden guiarnos fuera del túnel de la necesidad económica a la claridad del día (Keynes, 2015: 24). Esta admonición parece más cercana aún a la doctrina económica de Marx que a la de Smith, pero sigue en el fondo la misma línea crecentista de los dos predecesores, que es la del discurso hegemónico que continúa hoy: «desarrollo de las fuerzas productivas», «crecimiento de la economía», «creación de puestos de trabajo», etc., etc. ¿Pero no parece que Keynes pretende denunciar ahí lo que nos propone Thoreau?: Este mundo curioso en el que habitamos es más maravilloso que conveniente, más bello que útil y, por tanto, existe más para ser admirado y disfrutado que utilizado (Thoreau, 2015: 16). Hoy, más de siglo y medio después de que este autor principal nos dejara su legado, la ideología industrialista y el extractivismo han continuado imperando, pero con muchos más daños acumulados. Cuando muchos síntomas indican que la ciudadanía sigue narcotizada; cuando tantos especialistas están ciegos para cualquier cosa que esté más allá de su carrera, acercarnos a Thoreau tiene más sentido que pudo tenerlo ya en su tiempo. Agradezco al alumnado, que, con su interés en clase, me ha ayudado a entender mejor la obra de Thoreau, en especial a María Bajo, Lucía Gómez y Andrea Lora, que, en sus ensayos, han alumbrado aspectos de su pensamiento que me habían pasado inadvertidos. REFERENCIAS Beruete, S. (2014). El bosque como templo de la filosofía: Henry David Thoreau y los enemigos de la ciudad, Endoxa: Series POR QUÉ LEER A THOREAU 86 filosóficas, n.º 34, pp. 105-136. Casado da Rocha, A. (2016). Walden, de Henry David Thoreau, Buenos Aires Poetry, n.º 6. Guha, R. (2000). Environmentalism: a global history, New York, Longman. Keynes, J. M. (2015 [1930]). Las posibilidades económicas de nuestros nietos, Barcelona, Taurus. Machado, A. (2001). Prosas dispersas (1893-1936), Madrid, Páginas de Espuma. Marx, K. (1994 [1867]). El capital, vol. III, México, Fondo de Cultura Económica. Rojas, P. A. (2018). «La estética de la sencillez. Una reflexión a propósito de la vida en los bosques de Thoreau», (Pensamiento) (palabra) y obra, n.º 19, pp. 27-39. Thoreau, H. D. (2015 [1849]). «La barbarie de los Estados civilizados», Desobediencia. Antología de ensayos políticos, Madrid, Errata Naturae, pp. 19-22. Thoreau, H. D. (2015 [1849]). «Desobediencia civil». Desobediencia. Antología de ensayos políticos, Madrid, Errata Naturae, pp. 57-86. Thoreau, H. D. (2016 [1854]). Walden, Madrid, Cátedra. 87 6 Poesía y locura Francisco Javier Saavedra Macías Facultad de Psicología Kennst mich? blickst auf Lächelst einmal wieder Und neigest deine Stirne, Die shöne, wahnsinnschwere , Blickst lieb‘ und freunde, Wir’s fühlen können!1 Wilheim Waiblinger HÖLDERLIN Y WAIBLINGER: ROMANTICISMO Y PSICOLOGÍA Hölderlin es, sin duda, uno de los poetas que se asemeja más a la imagen del creador romántico. Nació en 1770 en Lauffen, Alemania, en el estado que hoy llamamos Baden- Würtenberg. Muy pronto perdió a su padre. Este hecho influyó claramente en el carácter taciturno del poeta como 1 «¿Me reconoces? Alzas la mirada, vuelves a sonreír e inclinas tu frente, hermosa, cargada de locura, miras el amor y la alegría, ¡cómo podemos llegar a sentirlos!». Waiblinger, W. (2003). Vida, poesía y locura de Friedrich Hölderlin. Madrid: Hiperión Universidad de Sevilla POESÍA Y LOCURA 88 se trasluce en numerosas cartas. Hölderlin empezó a estudiar Teología más por obligación familiar —su padre administraba un seminario protestante— que por vocación. Durante sus estudios empezó a escribir poesía y conoce a Schiller y otros autores románticos. En 1793 se licenció en Teología pero nunca se dedicó a esta disciplina. Hölderlin se enamoró de forma más o menos platónica de hijas de profesores y de algunas madres de los hijos de los que fue preceptor. Una de ellas, Charlotte von Kalb, fue su gran amor y le influyó hasta el final de su vida. En sus escritos siempre la llamó «Diotima». Si don Quijote tiene a Dulcinea, Hölderlin convivió con la figura de «Diotima». Entre 1790 y 1806 escribió de forma casi maniaca y publicó obras cumbres de la literatura. Me refiero a Hiperión, La muerte de Empédocles o Patmos. Obras todas ellas que evocaban la Grecia que adoraba. En medio de este torbellino creativo Hölderlin comienza a tener síntomas de crisis nerviosas. Entre los años 1800 y 1802 sufrió varios episodios que le obligan a regresar de Francia y de Suiza, donde tuvo sus últimos empleos, a su hogar, donde fue cuidado por su madre, ya que había sido, como él mismo declaró, «tocado por Apolo». En 1806 Sinclair, un antiguo amigo de sus estudios en Jena, lo ingresó en una clínica en Tübinguen. Poco después, tras abandonar el sanatorio, fue alojado en una habitación de una torre a la ribera del río Neckar, también en Tübingen. La torre era propiedad de un carpintero, Ernst Zimmer. Allí vivió treinta y siete años hasta su muerte. Wilheim Waiblinger, joven estudiante y poeta admirador de Holderlin, lo visitó asiduamente cuando llevaba ya casi veinte años recluido en la torre. Posteriormente, mientras se encontraba en Roma, y gracias a las notas de sus encuentros con el poeta, Waiblinger redactó el libro que reseño. El joven RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 95 que fácilmente denominaríamos hoy psicóticas (Saavedra y Vélez, 2011). Taylor (1996/2005), en su monumental obra Fuentes del yo, asegura que tras el Romanticismo «no podemos abandonar la reflexividad radical y dar la espalda a nuestra propia experiencia o a la resonancia que tienen las cosas dentro de nosotros». Lógicamente esto no quiere decir que no existiera sufrimiento psicológico antes del siglo XIX; quiere decir que el trastorno psicológico es una realidad sociocultural y que la esquizofrenia como diagnóstico psiquiátrico no pudo existir sin que antes no se hubiera desarrollado el concepto de Self del que hoy disfrutamos. El libro de Waiblinger es una de las descripciones más interesantes de trastorno psicológico de comienzos del XIX y Hölderlin, encerrado en los límites físicos de su torre, es un trasunto del hombre contemporáneo postromántico aislado en su subjetividad. POESÍA, ARTE Y LOCURA Hölderlin continuó escribiendo poesía hasta el final. De hecho, la editorial Hiperión reunió muchos de ellos en una edición titulada Poemas de la locura. Probablemente los momentos en los que tocaba el piano o escribía son en los que Hölderlin pudo hallar algo de paz, independientemente de la calidad de sus creaciones. «Yo le daba también papel de escribir. Se sentaba entonces ante el escritorio, hacía algunos versos, incluso rimados…» (p. 35). Otros momentos que describe Waiblinger como muy placenteros son los espacios de contemplación de la naturaleza. «Un día de primavera, estuvo sumamente alegre por la riqueza de los arbustos llenos de flores y alabó la belleza del huerto del modo más cortés» (p. 29). Producto de la hipertrofia del yo, el movimiento romántico es uno de los causantes de la unión de la locura POESÍA Y LOCURA 96 con la genialidad. La figura del autor genial hundido en su melancolía planta sus raíces definitivamente en el siglo XIX (Saavedra, Arias-Sánchez, De la Cruz, Galán, Galván, Murvartían y cols., 2016). Sin embargo, Waiblinger en ningún momento realiza una asociación espuria entre locura y genialidad. Es más, independientemente del bien que pudiera hacerle la escritura y la música, es muy realista en la descripción del deterioro cognitivo de su admirado poeta y en el descenso de la calidad de sus poemas. Más allá del debate sobre la genialidad y la locura quisiera resaltar que el arte nunca abandonó a Hölderlin. Continuó tocando el piano, escribiendo poesía y contemplando la naturaleza con una perspectiva espiritual, como corresponde a un romántico. Aquellos que lo querían sabían que debían proporcionarle espacio y medios para la práctica del arte. «Cuando ha tocado el piano un rato y su alma se ha enternecido, cierra a veces los ojos, levanta la cabeza y parece que estuviera a punto de desmayarse y morir; entonces comienza a cantar. Nunca pude saber en qué idioma, a pesar de haberle escuchado a menudo, pero lo hacía con exaltado patetismo y resultaba estremecedor verle y oírle. Su canto rezumaba melancolía y tristeza. Se notaba que había sido un buen tenor» (p. 37). REFERENCIAS Berlín, I. (2015). Las raíces del Romanticismo. Barcelona: Taurus. Hölderlin, F. (1994). Poemas de la locura. Madrid: Hiperión. Pérez-Alvárez, M. (2008). «Hyperreflexivity as a condition of mental disorder: A clinical and historical perspective». Psicothema, vol. 20(2), 181-187. Saavedra, J., Arias-Sánchez, S., De la Cruz, E., Galán, M. L., Gañán, B., Murvartían, L., y cols. (2016). «La recuperación RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 97 mutua en personas con trastornos psicológicos o diversidad funcional a través de la práctica creativa». Arte, individuo y sociedad, 28(2), 339-354. Saavedra, J. y Vélez, R. (2011). «The other self: psychopathology and literature». Journal of Medical Humanities, 32, 257-67. Sass, L. (1992). Madness and modernism. Insanity in the light of modern art, literature and thought. New York: Basic Books. Taylor, Ch. (2015). Fuentes del yo. Barcelona: Paidos. Waiblinger, W. (2003). Vida, poesía y Locura de Friedrich Hölderlin. Madrid: Hiperión. 99 7 Stranger than fiction (Más extraño que la ficción) Manuel Luis de la Mata Benítez Facultad de Psicología BREVE CONTEXTUALIZACIÓN DE LA PELÍCULA Más extraño que la ficción es una película estadounidense que se estrenó en noviembre de 2006. Fue dirigida por Marc Forster, escrita por Zach Helm, producida por Lindsay Doran e interpretada por Will Ferrell, Maggie Gyllenhaal, Dustin Hoffman, Queen Latifah, Emma Thompson y Linda Hunt. La película fue distribuida por Columbia Pictures. Harold Crick, el protagonista, es un inspector de Hacienda que vive solo. Harold lleva una vida extremadamente ordenada. Cada mañana, cuando suena la alarma de su reloj, se levanta, desayuna, se cepilla los dientes exactamente 76 veces y cuenta los pasos hasta la parada de autobús, que toma siempre a la misma hora. Entre sus habilidades, Doran, L. (productora) y Forster, M. (director) (2006). Stranger than fiction. EE. UU.: Columbia Pictures Universidad de Sevilla MÁS EXTRAÑO QUE LA FICCIÓN 100 Harold tiene una extraordinaria capacidad para el cálculo mental, que realiza de forma rápida e infalible. Sin embargo, la vida de Harold se ve alterada cuando comienza a oír una voz femenina que narra todo lo que él hace. Intenta comunicarse con la voz, pero no es posible. De pronto, la voz anuncia su muerte inminente. Presa de la ansiedad, acude a una psiquiatra, que atribuye la voz a la esquizofrenia. Ante las reiteradas protestas de Harold, que insiste en que no está enfermo, la psiquiatra le recomienda que consulte a un experto en literatura. Harold visita al profesor Jules Hilbert, quien, aunque en primera instancia rechaza ocuparse del caso, termina aceptando, y le recomienda que intente averiguar en qué tipo de obra (comedia o drama) está inmerso, así como el nombre de su autor. Al mismo tiempo, Harold se enamora de Ana Pascal, una joven que abandonó sus estudios de Derecho en Harvard para abrir una panadería. Siguiendo el consejo del profesor Hilbert, Harold empieza a vivir de forma diferente, más libre. Mientras tratan de descubrir quién narra la historia, Harold reconoce, de forma causal, la voz de la narradora de su vida. Se trata de la escritora Karen Eiffel (Emma Thompson). El profesor Hilbert le anuncia malas noticias: todos los protagonistas de los libros de esta escritora terminan con la muerte del protagonista. A partir de ese momento, Harold comienza a buscar a Karen Eiffel. Finalmente, la encuentra, y a ambos se les plantea un dilema. En el caso de Harold, el dilema es si puede y/o debe escapar al destino que establece el relato de su vida. Para Karen, la disyuntiva es si ha de llevar la historia hasta sus últimas consecuencias, ahora que sabe que esas consecuencias afectan a personas reales. No es sólo literatura, es la vida. RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 101 INTERÉS DE LA OBRA. CUESTIONES QUE PLANTEA Desde una perspectiva psicológica, podemos decir que la película explora la metáfora de la vida como narración. Una narración que, como todas las historias, se ajusta a un argumento, a una trama. Trama que organiza los acontecimientos del pasado, da sentido al presente y se proyecta hacia el futuro. Esta metáfora ha estado en la base de lo que se ha dado en llamar el «giro narrativo», en las ciencias sociales en general y en la psicología en particular (Smorti, 2001). El giro narrativo se relaciona a su vez con una concepción dramatúrgica del ser humano en la que la vida se asemeja a una representación teatral, en la que hay «escenarios», «actores y actrices», «audiencias», etc. (Goffman, 1959/1993). En las últimas décadas, la visión dramatúrgica y narrativa del ser humano ha ido ganando su espacio en la psicología (Sarbin, 1986; Bruner, 1991; Freeman, 2015; McAdams, 1993, 2001). Bruner (1988, 1990/91), por ejemplo, afirma que los seres humanos construimos nuestra experiencia a base de historias, de narraciones. Estas narraciones nos permiten dar sentido al mundo, a otras personas y a nosotros/s mismos/as. Este autor considera al self como una construcción narrativa y habla de self-making narratives, historias que nos constituyen en tanto que individuos. Para Bruner (2003), las historias son la materia prima con la que se construye no sólo la literatura (incluso el derecho), sino la vida misma. Desde una perspectiva cercana a la de Bruner, McAdams define la identidad como una historia de vida (McAdams, 2003). Afirma que la personalidad está organizada en tres niveles, que se relacionan de manera jerárquica. Estos tres niveles definen al ser humano como «actor social», como agente motivado y como «autor MÁS EXTRAÑO QUE LA FICCIÓN 102 autobiográfico» (McAdams y Pals, 2006; McAdams, 2015). Más concretamente, la definición del individuo como actor social se centra en los llamados rasgos disposicionales. Estos rasgos se refieren a dimensiones generales de conductas, pensamientos y sentimientos que se consideran estables y globales (McAdams y Olson, 2010). De entre las distintas clasificaciones de estos rasgos, la más extendida es la de los llamados Big Five (McCrae y Costa, 1997). El segundo nivel de análisis define al individuo como «agente motivado». A este nivel de análisis le corresponde lo que McAdams llama adaptaciones características. Según McAdams (2015), «… las metas y valores vitales establecen una agenda motivacional. Esta agenda motivacional consta de metas, valores, proyectos y programas alrededor de los cuales una persona organiza las luchas de su vida (…). Orienta a la persona hacia el futuro con propósito y dirección» (p. 256). Por último, el tercer nivel define al individuo como «autor autobiográfico». Según McAdams, «más allá de los rasgos y de las adaptaciones características, las vidas humanas varían con respecto a historias de vida integradoras o narrativas personales, que los individuos construyen para construir/dar significado e identidad en el mundo moderno» (McAdams y Pals, 2006, p. 212). Estas historias de vida se organizan alrededor de temas vitales dominantes (las metas que adopta cada individuo) e incluyen experiencias cumbre (peak experiences o high points), muy positivas; experiencias más bajas (nadir experiences o low points), de carácter negativo; y puntos de inflexión (turning points), que se asocian a cambios profundos en la vida de una persona. Si aplicamos la perspectiva de McAdams a Harold Crick, podemos considerar que la aparición de la voz RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 103 narradora y el anuncio de su muerte inminente lo enfrentan a un conflicto que puede ser analizado desde diferentes perspectivas. Si lo estudiamos desde el plano del personaje, esta experiencia supone un punto de inflexión que reorienta su historia de vida en una nueva dirección. Este cambio en la historia de vida afecta a la personalidad de Harold en todos sus niveles. Así, en tanto que actor social, Harold deja de comportarse de forma coherente con sus rasgos más definitorios, como su rechazo a cualquier cosa inesperada o no planeada. Ello se explica, en gran medida, por la puesta en primer plano de nuevas metas y planes vitales. El tomar conciencia de que se acerca su muerte cambia la «agenda motivacional» de Harold. Se plantea, tal vez por primera vez, disfrutar de la vida. Por último, si analizamos el cambio desde el nivel de la identidad, Harold trata de construir nuevos significados en su vida. En otras palabras, su historia de vida cambia de forma radical, de modo que se enfrenta a la tarea de construir una nueva trama/argumento. Y es en este nivel donde se plantea el conflicto que podríamos considerar nuclear: qué clase de argumento, qué trama debe adoptar esa historia de vida. De qué manera debe proyectarse hacia el futuro. En la película, este conflicto se despliega, de forma metafórica, en el conflicto entre Harold Crick, el protagonista del relato, y Karen Eiffel, la autora. Desde una perspectiva más general, el problema entre personaje y autora puede ser visto como una nueva versión de un viejo dilema de la literatura que tiene sus orígenes en la tragedia griega: el del ser humano mortal que se enfrenta al destino tejido por los dioses. En la versión de la teoría narrativa de McAdams, el personaje (Harold Crick) debe afrontar la disyuntiva de aceptar o no el argumento de la historia de vida escrita por la autora que lo proyecta hacia MÁS EXTRAÑO QUE LA FICCIÓN 104 un determinado futuro/destino. Los conflictos anteriores tienen también una dimensión ética. Tanto el personaje como la autora se enfrentan a un gran dilema. En el caso del personaje, el dilema es el de si debe aceptar y, por tanto, ajustarse o no al argumento/trama prescrito por la cultura (en la forma de género literario) para su vida. Si, como dice McAdams (1993), vivimos en una (o varias) historias, ¿debe Harold, en aras de algo que podríamos llamar coherencia narrativa, aceptar el relato que propone la autora de su historia de vida y que, según el profesor Hilbert, dará a esta vida un carácter glorioso (al estilo de los héroes de la tragedia griega)? ¿O, por el contrario, tiene derecho a resistir esta narrativa cultural y adoptar (vivir) una narrativa alternativa? Karen Eiffel, por su parte, se enfrenta al mismo tema desde la posición de autora. En su caso podríamos formularlo de la siguiente manera: ¿es la trama, el argumento, el relato, en definitiva, más importante que las personas? Desde una perspectiva más general, se plantea la pregunta de si el arte (la literatura en este caso) o cualquier otra forma de relato (ideológico, religioso…) debe prevalecer sobre la vida de las personas corrientes. USOS CONCRETOS EN LA DOCENCIA DE LA PSICOLOGÍA Tal como se ha expuesto en el apartado anterior, la película resulta de gran interés para la docencia en psicología. Por una parte, ilustra la visión narrativa de la vida humana. En mi caso he optado por la teoría de McAdams, sin duda uno de los autores clave dentro de la psicología narrativa. Como he intentado explicar en los párrafos anteriores, a través de las vicisitudes a las que se enfrenta Harold Crick podemos ilustrar conceptos fundamentales de esta teoría, por lo que resulta, a mi juicio, muy útil como recurso educativo para RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 111 pues, gracias al éxito del discurso, el comportamiento de los receptores permite que el flujo social de beneficios siga un determinado sentido. Como los discursos ayudan a fundamentar ideologías, esto es, maneras de ver, sentir y estar en el mundo (Manzano-Arrondo, 2017), constituyen una herramienta especialmente poderosa para influir en la conducta. Para ejemplificarlo, en este documento abordaré el análisis a partir de dos apartados: una descripción del flujo y una breve incursión por recursos, como son metáforas y silencios. ANÁLISIS DEL FLUJO Introducción Padre e hija caminan por un parque. No hay música. Ambos cumplen bien con los estándares globalizados de belleza y muestran rostros felices. El parque representa naturaleza segura. La niña entrega entonces un papel a su padre, que abre y lee. Es una redacción en la que ella habla de él. Comienza con «Mi papá es el papá más dulce del mundo». Empieza la música, alegre. Parte 1. Mi padre es maravilloso El padre lee la carta, aunque es la voz de la niña lo que suena, infantil, es decir, dulce y sincera. El plano verbal es una sucesión de valores positivos que acompañan un plano visual coherente: un padre alegre, que juega, que tiene ingenio, que siempre está presente, que sonríe, que se muestra orgulloso de su hija ante los demás, que resuelve, que abraza, que cuida. «Mi papá es el más atractivo. Es el más inteligente. Es el más GESTIÓN DE EMOCIONES PARA CONSTRUIR UN UNIVERSO COMPLACIENTE 112 astuto. El más generoso. Es mi supermán. Mi papi quiere que me vaya bien en el colegio. Mi papá es genial». Parte 2. Mi padre miente La última frase anuncia el cambio súbito: «Mi papá es genial, pero...». La música desaparece. Se hace el silencio para que suene nítido «He lies – Miente». El rostro del padre se paraliza. La niña ya no le dirige la mirada. Ahora se encuentra de espaldas. Toda la escena aísla al padre, para mostrar el impacto de verse descubierto. Continúa una colección de momentos que muestran cómo y por qué el padre miente. En la primera de ellas, padre e hija se despiden. Un instante después la niña da la vuelta y observa a su padre corriendo. Ese gesto expresa que la niña no es tan inocente, sabe muy bien qué está pasando. «Mi papá es genial, pero... miente. Miente acerca de que tiene trabajo. Miente acerca de tener dinero. Miente acerca de no estar cansado. Miente acerca de que no tiene hambre. Miente respecto a que tenemos de todo. Miente acerca de su felicidad». Cada aseveración va acompañada de una escena en la que se hace evidente el sufrimiento del padre. Sufre porque busca trabajo y ha de contentarse con empleos basura. Sufre porque tiene hambre, pero ofrece a su hija lo poco que puede comprar. Sufre porque está agotado, pero ante su hija se esfuerza para aparentar lo contrario. Sufre continuamente y, sobre todo, en silencio. La música de cuerda, casi orquestal, va in crescendo, ayudando a crear un ambiente emocional lacrimoso, en el que el texto leído por una niña acompaña las escenas. En todo el proceso, el vídeo intercala las muestras de sufrimiento con motivos propios de la primera parte, resaltando con ello que ambas RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 113 realidades son dos caras en la misma moneda, reforzando el dicho de «quien algo quiere, algo le cuesta». Eclosión En pleno éxtasis musical, el texto finaliza la descripción con un cambio de foco: «Miente por mi culpa». En ese momento, la escena, ahora en tonos grises, muestra a la niña semioculta tras un marco. Ella es testigo silencioso de lo que ocurre. Y, en su inocencia infantil, es capaz de reconocer que todo ese esfuerzo descomunal está orientado solo a un frente: ella. Cuando la música todavía se encuentra en el momento álgido y la niña ha confesado cuál es el motivo del sacrificio, la tensión se libera súbitamente con el final: «Te quiero, papá». La música se apaga. La niña se da la vuelta y camina hacia su padre. Suspense. Justo cuando ambos se abrazan la música aparece con la misma fuerza apoteósica. Final El cuadro que enmarca la cámara es ahora natural, sin que se perciban otros elementos del parque. «El futuro de los niños vale cada sacrificio». Tras el abrazo, ambos comienzan el mutis por el foro de espalda a la cámara. «Persigue más de la vida. Metlife. Todos tenemos un sueño para nuestros niños. Comparte el tuyo con nosotros y podría convertirse en realidad». Elementos de conjunto En el análisis del discurso es fundamental no solo interpretar cómo transcurre un texto, sea o no verbal, GESTIÓN DE EMOCIONES PARA CONSTRUIR UN UNIVERSO COMPLACIENTE 114 sino muy especialmente cómo se articulan los recursos para contar y para silenciar. En ambos frentes, el vídeo es también intenso. Para ejemplificar el análisis, de entre un conjunto más amplio de posibilidades, escogeré los siguientes elementos. Actantes, mitos y metáforas En una de sus capas el material trabaja el mito del héroe, que transita por el camino del sacrificio sin esperar a cambio nada salvo el bienestar del otro, de la humanidad, de la familia, de la patria. No obstante, no es un mito con buena prensa en estos momentos. Resulta poco atractivo si no viene acompañado de un componente fundamental: el reconocimiento. Este héroe ha de ser reconocido como héroe. No es su cometido ni su deseo, pues en ese caso quedaría devaluado. Es el cometido de los demás, quienes deben descubrir al héroe y otorgarle el valor que le corresponde. Esta función la cumple la hija, quien no solo libera a su padre del esfuerzo por ocultar el sacrificio, sino que añade este comportamiento a la lista de calificaciones positivas con la que comenzó su redacción. He recurrido a este vídeo durante dos cursos consecutivos de la asignatura Metodología Cualitativa. Ello suma 130 estudiantes, que respondieron, entre otros asuntos, a las impresiones que les generaba el visionado, justo después de que tuviera lugar. Hay dos aspectos en los que existe un consenso total y que se refieren al papel que cumplen los dos actantes del material: niña y padre. Escoger como actantes a una niña y a un padre permite optimizar la capacidad de comunicación con quienes consumirán el vídeo. Situándonos en la posibilidad de generar compasión, simpatía o incluso instinto de protección, podemos imaginar un continuo similar a: RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 115 niña > niño > mujer > hombre Otra variable fundamental, pero con una combinación más compleja, es la belleza tópica. Un espectador tipo siente más compasión, preocupación, simpatía, etc., conforme la persona que se muestra cumple mejor o en mayor cuantía con el estándar de belleza. Al preguntar a quienes se encuentran en el público, siempre encuentro consenso en estos aspectos: si la niña fuera niño, o fea, o de mayor edad, la sensación de ternura o la tendencia a sentir compasión o cuidado disminuirían. En términos similares transcurre el proceso respecto al padre. El interés por el éxito en la comunicación con un público tipo lleva a escoger un hombre como el personaje activo de la cinta. Una mujer que carga peso, que se enfrenta a un mundo agresivo, que está tirada sobre la acera mal vestida o en cuclillas sobre un bordillo... podría generar en ese mismo público sensaciones diferentes a las buscadas. Por el mismo motivo, también el hombre está bien situado respecto al estándar de belleza. Ese afán por utilizar los tópicos los refuerza. El foco en la imagen masculina permite introducir el estudio de los silencios, pues en este vídeo la mujer se sospecha pero está silenciada. Silencios Uno de los aspectos más interesantes del análisis crítico del discurso no es lo que se cuenta, sino lo que no se cuenta. Es más, la consideración de los silencios es una de las diferencias fundamentales entre las metodologías cuantitativa y cualitativa (Callejo, 2002). Los textos (sean o no verbales) focalizan la atención hacia una manera concreta de observar lo que ocurre, estimulando el interés hacia el centro del foco. De esta forma, cuanto se encuentra GESTIÓN DE EMOCIONES PARA CONSTRUIR UN UNIVERSO COMPLACIENTE 116 fuera de él permanece en la penumbra o en la más completa oscuridad. De esta manera se nutre o refuerza una forma de interpretar el mundo. Un ejemplo ya mencionado de penumbra es el papel de la mujer. Claramente silenciado. Escoger a un hombre para desempeñar el rol no típico de cuidador cumple con dos funciones. Por un lado, la imagen tópica del hombre permite añadir coherencia cultural a la actividad física de las escenas. Por otro, la atribución de roles propiamente femeninos añade ternura y valor a la imagen del padre, cuyo sufrimiento genera mayor empatía gracias a esta «feminización» de su actividad desde la misma óptica tópica. La mujer es eliminada de la escena no solo porque es innecesaria para este efecto, sino porque su presencia sería contraproducente, al absorber parte del sacrificio del padre y, por tanto, debilitar la construcción del héroe. Existe, no obstante, otro silencio más inesperado para quienes se enfrentan por primera vez al análisis del discurso. La focalización resulta notablemente exitosa. Desde la primera escena, se observa un universo compuesto exclusivamente por dos personas. El resto forma parte de una nebulosa que «viene dada», no es sometida a juicio de valor. Cuando he pedido a estudiantes que escriban qué sienten tras ver el vídeo, todas las impresiones rondan el mismo trío: ternura, empatía, admiración. Hay quien llora. Hay quien confiesa recordar a su padre. Nadie plantea, por ejemplo: ¿Por qué no encuentra trabajo? ¿Es «su» problema? ¿Qué tipo de sociedad permite, favorece o construye ese tipo de situaciones? ¿Por qué un progenitor debe sacrificarse hasta tales extremos por garantizar un futuro digno a su prole? ¿No es un cometido también colectivo, social o político? ¿No es también un ejemplo de desamparo social? El foco construye un mundo con tres elementos: hija (metáfora del RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 117 grupo muy reducido de personas que deben preocuparte), padre (metáfora: tú) y mundo exterior, suficientemente difuso como para resultar inimaginable actuar para cambiar reglas de juegos, pero donde puedes encontrar una empresa de seguros que, previo pago, facilitará tu función como ser responsable. En la misma estela se encuentran múltiples producciones, como ocurre con la famosa cinta En busca de la felicidad (Mardi y Muccino, 2006) El éxito y el fracaso son individuales y, por tanto, el sistema, ni es responsable, ni aparece en el imaginario, ni merece ser sometido a crítica. Este silencio trabaja activamente en la misma estela que la impronta psicologicista habitual (Manzano-Arrondo, 2015) y más específicamente en torno al enfoque de la «psicología positiva», que Cohrs et al. (2013) describen como poco útil para enlazar la esfera individual con el funcionamiento sistémico y menos aún en relación con las injusticias, que restan intocables. Becker y Marecek (2008) van más allá, asociando este enfoque con el sueño americano intrínsecamente individualista y acrítico. Mi papá me miente refuerza una actitud individualista bienintencionada pero que actúa como freno o barrera para comprender y colaborar en corregir los funcionamientos sistémicos generadores de injusticias. No es solo un anuncio o un vídeo de éxito. Es la materialización de un discurso ideológico que necesita manejar con éxito conceptos psicológicos para afectar las conductas. REFERENCIAS Becker, D. & Marecek, J. (2008). «Dreaming the American Dream: individualism and positive psychology». Social and Personality Psychology Compass, 2(5), 1767-1780. DOI: http://dx.doi.org/10.1111/j.1751-9004.2008.00139.x. Callejo, J. (2002). «Observación, entrevista y grupo de GESTIÓN DE EMOCIONES PARA CONSTRUIR UN UNIVERSO COMPLACIENTE 118 discusión: el silencio de tres prácticas de investigación». Revista Española de Salud Pública, 76(5), 409-422. DOI: http://dx.doi.org/10.1590/S1135-57272002000500004. Cohrs, J. Chr., Christie, D. J., White, M. P. & Das, Ch. (2013). «Contributions of positive psychology to peace». American Psychologist, 68(7), 590-600. DOI: http:// dx.doi.org/10.1037/a0032089. Fernández, L. (2008). «Una revisión crítica de la psicología positiva: historia y concepto». 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UU.: Yoshua Weigel, Rebekah Weigel, Angie Álvarez Universidad de Sevilla INTRODUCCIÓN A LA PSICOLOGÍA COMUNITARIA: EL CIRCO DE LA MARIPOSA 120 nos presenta al Sr. Méndez, un carismático hombre que decide montar un circo formado por personas con alguna característica extraordinaria por la cual han sido discriminadas y excluidas socialmente. En este circo, llamado «El circo de las mariposas», se cambia el enfoque tradicional: los espectáculos no se centran en estas limitaciones o peculiaridades de las personas, sino en sus fortalezas. Representa una oportunidad para sus miembros de cambiar de vida, salir de su situación de opresión y ser la mejor versión de sí mismos/as. En este sentido, la película nos narra el caso de Will, un hombre sin extremidades, en su proceso de empoderamiento. La historia comienza cuando conoce al Sr. Méndez. Mientras era exhibido en un circo como «una burla de la naturaleza», el Sr. Méndez se le acerca para decirle que es maravilloso, en respuesta a lo cual Will le escupe pensando que, como todos, quiere reírse de él. Sin embargo, cuando se entera de quién es, se esconde en su vehículo para escaparse con «el circo de la mariposa». Desde que lo descubren como polizón, los miembros del circo intentan incluir a Will en el grupo, pero no es un proceso fácil. El chico necesita tiempo para reconocer su situación de opresión y liberarse de ella, descubrir sus fortalezas y lo que puede aportar al grupo. Durante ese proceso, vamos conociendo las historias de cada una de las personas que forman el circo y las relaciones que han establecido entre ellas de cuidado y apoyo mutuo. Son historias de superación que muestran el poder de la comunidad para generar cambios, tanto individuales como sociales. En definitiva, El circo de la mariposa es una historia de empoderamiento que podemos tomar como ejemplo para introducir a nuestro alumnado a la psicología comunitaria. RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 127 Montero, M. (2009). «El fortalecimiento en la comunidad, sus dificultades y alcances». Universitas Psychologica, 8(3), 615-626. Nelson, G., y Prilleltensky, I. (2005). Community psychology: In pursuit of liberation and well-being. New York: Palgrave McMillan. Rappaport, J. (1987). «Terms of empowerment/exemplars of prevention: Toward a theory for community psychology». American Journal of Community Psychology, 15(2), 121-148. doi:10.1007/BF00919275. Sánchez, A. (1991). «Psicología comunitaria: origen, concepto y características». Papeles del psicólogo, 50, 45- 49. Suárez-Balcázar, Y., Balcázar, F., García-Ramírez, M., y Taylor-Ritzler, T. (2014). «Ecological theory and research in multicultural psychology: A community psychology perspective». En F. T. L. Leong (ed.), APA Handbook of Multicultural Psychology (pp. 535-552). Washington DC: APA. 129 10 La psicología en el cine: El caso de Take Shelter Anna Zaptsi Facultad de Psicología CINE Y PSICOLOGÍA El cine es el arte de la simulación de experiencias, donde se comunican ideas, historias, percepciones, sentimientos, belleza y atmósfera por medio de la combinación de imágenes en movimiento y otros estímulos sensoriales (Severny, 2013). Al igual que otros medios de comunicación, influye notablemente en la formación de valores y en los patrones de pensamiento y acción de su audiencia y de la sociedad en general (Casetti y Di vvChio, 1999). Las historias proyectadas en la pantalla nos sirven también para fomentar la reflexión, el razonamiento y el análisis crítico de valores y contravalores, estableciendo enseñanzas para la propia vida, e incluso logrando el cambio Lin, S. y Davidson, T. (productores), y Nichols, J. (director). (2011). Take Shelter [Cinta cinematográfica]. EE. UU.: Sony Pictures Classics Universidad de Sevilla LA PSICOLOGÍA EN EL CINE: EL CASO DE TAKE SHELTER 130 de las actitudes y los comportamientos (Ortega, Vallejos y Martínez, 1996; López, 2001). Por ello, en este trabajo vamos a considerar el cine como una potente herramienta de enseñanza-aprendizaje para el alumnado de Psicología. La Psicología es una ciencia amplia de espectros que se refiere al estudio del comportamiento humano. Por ello, este campo ha despertado interés para la industria cinematográfica —y sus consumidores— y ha dado lugar a multitud de tramas reflejadas en los guiones cinematográficos (García, 2006). Las psicopatologías o problemas psicológicos han sido temas muy explotados desde el cine, así como la propia actividad terapéutica, lo cual ha contribuido a la imagen social en torno a la psicología. Posiblemente, cuando se piensa en la relación entre la psicología y el cine, la representación de los trastornos psicológicos es la primera convergencia que aparece. Los personajes con atributos demasiado raros han sido elementos de eficacia para mover la historia hacia derroteros inesperados (Camarero, 2002). Estos recursos son, por ejemplo, muy utilizados en las películas de suspense o de terror. Por ello, se debe tener especial cuidado con la imagen que se muestra/recibe de estas personas y no caer en estereotipos que puedan dañarlos. Además, bien representados, utilizar personajes con alguna patología nos permitirá conocer y empatizar con multitud de casos que normalmente no estarán a nuestro alcance. Por tanto, trabajar en las aulas desde una buena selección de películas puede contribuir notablemente a la formación de los/as futuros/ as profesionales de la psicología. Asimismo, también puede contribuir a la concienciación sobre trastornos o problemas específicos, normalizando situaciones y enseñando a la población cómo convivir con ellos. RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 131 LA ESQUIZOFRENIA EN EL CINE: TAKE SHELTER Las representaciones de la esquizofrenia en el mundo cinematográfico se remontan al inicio de este medio. A lo largo del siglo pasado, innumerables películas nos han mostrado individuos que están en el proceso de perder el contacto con la realidad o que ya están más allá del punto de ruptura. En los últimos 15 años, varias películas biográficas han narrado las vidas de personas afectadas por esquizofrenia, como David Helfgott (el pianista australiano interpretado por Geoffrey Rush en Shine), John Nash (el galardonado del Premio Nobel interpretado por Russell Crowe en A Beautiful Mind), y Nathaniel Ayers (el prodigio del violoncelo retratado por Jamie Foxx en The Soloist). Sin embargo, ninguna película reciente ha descrito de modo tan preciso o meticuloso el descenso a la psicosis como Take Shelter. Take Shelter es un drama y thriller psicológico estrenado en 2011 dirigido y escrito por Jeff Nichols. Narra la historia de Curtis, que, acosado por una serie de visiones, cuestiona si tiene esquizofrenia paranoide como su madre. Todo comienza con visiones apocalípticas de tormentas violentas que causan estragos en su hogar y su comunidad. Estas visiones se le aparecen primero en espantosas pesadillas, pero pronto aumentan en frecuencia e intensidad y — lo más preocupante— comienzan a afectar sus horas de vigilia. Curtis, de forma juiciosa, busca ayuda profesional, reconociendo sus síntomas. Visita a un terapeuta, que le trata con empatía, recoge su historial familiar médico y le deriva a evaluación psiquiátrica. En esta evaluación, los espectadores descubren que a la madre de Curtis le diagnosticaron esquizofrenia aproximadamente a la misma edad que él tiene ahora. No obstante, su autoconciencia no le impide creer en sus visiones y actuar bajo su influjo. LA PSICOLOGÍA EN EL CINE: EL CASO DE TAKE SHELTER 132 Mientras todos en su ambiente asumen que está trastornado, su mujer y su hija sorda le apoyan. Los géneros dramáticos suelen narrar situaciones psicológicas problemáticas de una manera más trágica (González, 2002). En este sentido, Take Shelter logra construir un puente emocional entre el público y sus personajes. Como thriller, la historia mantiene al público alerta, en continuo juicio sobre el protagonista. Nos presenta una serie de preguntas alegóricas en relación a las pesadillas de su protagonista muy interesantes si adoptamos el rol de psicólogo/a: ¿Son profecías o premoniciones? ¿O simplemente psicosis? Las tormentas desarrollan la trama de la película, y, como las enfermedades psicológicas, no hay control directo sobre cómo o cuándo suceden. Las alucinaciones se presentan con una intensidad impresionante, lo que ayuda a los/as espectadores/as a comprender por qué son tan difíciles de distinguir de la realidad. Los síntomas principales esquizofrénicos incluyen delirios (creencias falsas establecidas que son resistentes a la razón o la confrontación con un hecho real) y alucinaciones (experiencias sensoriales de algo que no existe fuera de la mente). Dichos síntomas se pueden encontrar en varios trastornos mentales, incluidos los trastornos bipolares, los trastornos depresivos y los trastornos de la personalidad, pero se asocian más comúnmente con el espectro de la esquizofrenia y otras perturbaciones psicóticas. Como se muestran en la trama de Take Shelter, esos síntomas afectan el pensamiento y la percepción de Curtis y es por eso que su patrón de conducta parece encajar con un diagnóstico de esquizofrenia. Actuando sobre la base de sus delirios (por ejemplo, construyendo un refugio) no ayuda a que estos desaparezcan, sino todo lo contrario. RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 133 Take Shelter es una película sobre la enfermedad mental y las dificultades de diagnóstico que los profesionales de la salud mental pueden encontrar al evaluar a los individuos que presentan delirios. En particular, ofrece a los espectadores la oportunidad de pensar y detallar las posibles causas de los síntomas que presenta Curtis en el contexto de su ansiedad acerca de los antecedentes familiares de esquizofrenia paranoide que padece su madre. La película muestra varios aspectos correctos de la fase prodrómica de esquizofrenia. El protagonista afectado es hombre (los varones tienen aproximadamente 1,4 veces más probabilidades de ser diagnosticados con psicosis que las mujeres) y tiene antecedentes familiares de esquizofrenia (la tasa de heredabilidad de la esquizofrenia es de alrededor del 40%). Además, se deteriora rápido cognitivamente, emocionalmente y socialmente, a pesar de mantener cierto grado de conocimiento, como lo demuestra el hecho de buscar ayuda en servicios de salud mental (APA, 2014). También, demuestra la importancia de explorar el contexto de las creencias delirantes. Dado que Curtis vive en un área geográficamente propensa a tormentas, el profesional de la salud mental debe estar seguro de que sus creencias son inadecuadas y anormales en comparación con las personas que le rodean. Curtis está experimentando un terror indescriptible por el hecho de que podría estar perdiendo el control de la realidad. En este aspecto, Take Shelter consigue evocar exquisitamente el dolor y el miedo de la existencia de la fase prodrómica, pero sin explotarla. TAKE SHELTER COMO MATERIAL DIDÁCTICO Para aquellos/as que enseñan a estudiantes de Psicología, esta película invita a una discusión sobre los síntomas frecuentes que son necesarios para diagnosticar LA PSICOLOGÍA EN EL CINE: EL CASO DE TAKE SHELTER 134 definitivamente la esquizofrenia y ofrece una consideración más amplia de los trastornos delirantes, así como de su tratamiento. En los últimos años, los procesos de enseñanzaaprendizaje se han visto enriquecidos por el uso de los medios audiovisuales, como es la proyección de películas. Esto estimula el interés y la curiosidad del alumnado y desarrolla su pensamiento crítico (Marples, 1999). Educar con cine, en cierto sentido, es descubrir realidades y empatizar con casos desconocidos; es volver a encontrar gestos y señales olvidadas y reencontrar recuerdos a través de los sonidos y las imágenes que lo evocan (Clarembuax, 2010). Siguiendo a Vygotsky (1972), la función primordial del arte es la de despertar y aclarar emociones desconocidas, no vividas directamente. De esta manera, las obras audiovisuales de ficción que ejercen una influencia en las creencias personales activan al máximo el pensamiento y el habla interna del sujeto. Hay que reconstruir los vínculos del diálogo entre los sistemas educativos y los medios de comunicación para que puedan enriquecerse mutuamente (Carbonell, 2005; Loscertales y Núñez, 2001). El cine puede ser utilizado en las aulas como instrumento técnico de trabajo y como sustento conceptual, temático, ideológico y cultural (Salanova y Peralta, 2002). Por lo tanto, puede servir como un recurso didáctico valioso para sustentar el intelecto y configurar actitudes positivas que asisten al desarrollo personal, dependiendo, desde luego, en gran medida de la propia personalidad de cada estudiante, y de su nivel sociocultural, afectivo y emocional (Clausse, 1970; Choza y Montes, 2001). Al tratarse de un medio de expresión artística, el cine establece un nivel de interacción con el espectador de gran RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 135 profundidad y complejidad, por lo que no deberíamos desaprovechar su uso desde las instituciones educativas (Salanova y Peralta, 2002). Siguiendo a Urpí (2000), existen cuatro razones por las que deberíamos utilizar el cine en las aulas. En primer lugar, es un medio de expresión artística. La imagen fílmica provoca una identificación del espectador con las imágenes, introduciéndolo en una obra que está viva y mueve sus emociones. Así, la imaginación del espectador está despierta, no sólo en el sentido evasivo y placentero de la palabra, sino viviendo el argumento. En segundo lugar, el cine puede ser un gran canalizador de la información textual, haciéndola más comprensible desde fórmulas visuales que ayudan a integrarla como un todo. En tercer lugar, el cine es un referente fundamental en la construcción de la identidad. Está presente en todos los ámbitos sociales, proponiendo nuevas estructuras mentales para afrontar la realidad, y a su vez su utilización consecuente fomenta el análisis crítico del mundo a través de las películas. Genera curiosidad y deseo de aprender, además de ser una herramienta perfecta para relacionar, problematizar y conseguir un aprendizaje significativo y relevante. Y, por último, el cine opera más rápidamente que ninguna otra manifestación cultural, es una realidad social. En nuestro caso, proponemos la proyección de Take Shelter en las aulas educativas con el fin de (a) crear debate sobre la detección y el diagnóstico de trastornos del espectro de la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos; (b) describir las formas en que dichos trastornos impactan en la funcionalidad de los individuos afectados en los niveles emocional y personal; (c) evaluar el tratamiento psicológico y el proceso terapéutico en dichas situaciones; (d) reflexionar sobre el papel y el rol de los profesionales de la Psicología en su tratamiento; y (d) detectar si a través LA PSICOLOGÍA EN EL CINE: EL CASO DE TAKE SHELTER 136 del cine se perpetúan los prejuicios sobre las personas que padecen trastornos psicológicos. TAKE SHELTER COMO MATERIAL TERAPÉUTICO El tremendo impacto del cine en el mundo emocional del público llevó al nacimiento de la terapia del cine, una forma de terapia o de autoayuda que utiliza películas como herramientas de sanación. La terapia del cine puede ser un catalizador para la curación y el crecimiento personal. Es un método innovador basado en principios terapéuticos tradicionales (Ulus, 2003). Permite utilizar el efecto de las imágenes, el escenario, la música, etc., para trabajar la empatía, la visión interna y el entendimiento de otras perspectivas respecto a una situación, la liberación emocional, etc., generando un cambio natural en las personas y grupos. Se ha utilizado en diversos escenarios terapéuticos, como terapia individual, terapia familiar, asesoramiento matrimonial, grupos de autoapoyo o terapia transcultural (Hesley y Hesley, 2001). El uso de Take Shelter dentro de sesiones terapéuticas con poblaciones que padecen el trastorno proyectado en la película o a las familias de dichas personas puede ser de gran utilidad para analizar el problema desde una nueva perspectiva. También podría ser útil su uso en festivales de cine o cinefórums que tengan como temática central las enfermedades mentales, ya sea desde un objetivo sensibilizador o de crítica social. Algunas preguntas que nos pueden ayudar al visionado de la película son las siguientes: (a) ¿Qué partes de la película te han afectado más? (b) ¿Con qué personaje te identificas más y cuándo? (c) ¿Qué obstáculos enfrentó este personaje? ¿Cuál fue su mayor desafío? (d) ¿Qué hubieras hecho de otra manera si estuvieras en la misma posición RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 143 contar con un equipo reflexivo, puesto que, como ya enunciaron con la cibernética de segundo orden autores como Van Foerster o Watzlawick, el observador es parte de la realidad observada y, por tanto, también determina el sistema (Garrido y Jaén, 2013). El motivo de consulta será «los malos comportamientos de mi hijo» (dicho por Eva, la madre, en la llamada telefónica previa al pedir cita). El padre y la hija acuden a petición de los terapeutas, para poder trabajar con el grupo entero. Las técnicas estudiadas tratarán de ponerse en práctica, al menos una de ellas por terapeuta (reformulación, cuestionamiento circular, connotación positiva, etcétera). Una vez iniciada la terapia, habrá un momento en el que un miembro del equipo reflexivo entre en la sala y haga una devolución de lo que los tres han ido observando. Después, regresará detrás del espejo y la terapia continuará hasta que finalice la sesión. Tal y como Garrido y Jaén (2013) explican, estaríamos empelando la modalidad más tradicional, dentro de las existentes, de equipo reflexivo. El ejercicio se grabará en vídeo, de forma que, una vez finalizado lo anterior, cada grupo obtenga una copia del trabajo de otro de los grupos, sobre el que deberán corregir y señalar aquellos aspectos significativos, tanto positivos como negativos, que hayan observado en la actuación de los terapeutas y del equipo invisible. Para ello, se basarán en las características básicas de las psicoterapias sistémicas (neutralidad, causalidad circular, estructura familiar, alianzas y coaliciones, solución intentada por la familia, juegos relacionales, etcétera). Finalmente, se hará una puesta en común con toda la clase de aquellos aspectos señalados. TENEMOS QUE HABLAR DE KEVIN 144 Desarrollo en la infancia y la adolescencia: Teoría del apego y estilos parentales Una buena parte del protagonismo de la película lo ocupa la relación madre-hijo. Es una relación desprendida, tanto por parte de Kevin como por parte de Eva. El día del parto de Kevin, Eva se sienta en la cama con la mirada perdida en el infinito, mientras es el padre quien sostiene en sus brazos y consuela al bebé. Kevin es un niño no deseado. Esta primera imagen desafía el dogma sobre la maternidad y la realización de la mujer como madre. Es importante destacar, antes de sumergirnos en la teoría, que es una película muy crítica con el estigma que sufre Eva como madre de un criminal. La sociedad la culpabiliza del fracaso en el desarrollo de Kevin, cuando la realidad es que es resultado de múltiples factores. Se deben tener en cuenta todos los niveles psicológicos (Bronfenbrenner, 2009) para explicar el fenómeno que se plantea en la película, y no sólo el binomio Eva y Kevin, aunque nos centremos un poco más en él en las próximas líneas. El apego es el vínculo afectivo, emocional y psicológico que un hijo crea con su madre o con el cuidador/a más cercano/a en sus primeros años de vida. Es el primero y el más importante de los vínculos relacionales, y de él dependerá en gran medida la salud psicológica futura del niño/a y los apegos secundarios en relaciones posteriores (Bowlby, 1969). El concepto fue planteado por primera vez por John Bowlby en 1969 y sostenido en el marco de la teoría del apego. Bowlby argumentó que el apego saludable tiene cuatro características fundamentales. Por un lado, es un refugio seguro —si un niño/a siente miedo o amenaza, la figura de apego reconforta y apoya—; es una base segura para sostener el aprendizaje del bebé; mantiene la proximidad cuando el niño/a explora el mundo y el bebé trata de RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 145 permanecer cerca; y la angustia por separación existe, pues el bebé se siente enfadado, infeliz o angustiado cuando se le separa de su figura de apego (Bowlby, 1973). Varias escenas de la película muestran las dificultades de la relación de Eva y Kevin para cumplir estas condiciones. Si bien las necesidades biológicas básicas están cubiertas, la relación de apego no llega a ser del todo saludable. Los bebés son sumamente sensibles y perceptivos a los mensajes y las acciones de sus cuidadores/as. Esta sensibilidad se agudiza aún más si se tiene en cuenta que Kevin es, claramente, un niño con altas capacidades. Mary Ainsworth fue la responsable de plantear los diferentes tipos de apego. Bajo el paradigma experimental de la «situación del extraño», basado en la teoría del apego de Bowlby, se dio lugar a tres tipos de apego: apego seguro, inseguro-ambivalente e inseguro-evitativo (Ainsworth y otros, 1978). Posteriormente, otros autores incluyeron un cuarto tipo de apego, el inseguro-desorganizado (Main y Solomon, 1986). La realidad es que los tipos de apego no son únicos en un niño/a y normalmente convergen dos o más tipos. A medida que Kevin crece, la madre realiza intentos sinceros de interactuar positivamente con él, pero este se resiste. La frustración recíproca aumenta la tensión entre madre e hijo. Kevin podría ser un ejemplo extremo de apego inseguro-evitativo, caracterizado por ignorar a la madre en su presencia y no verse afectado en su ausencia, además de no buscar acercamiento ni contacto físico. Parece que, para Kevin, recibir la atención que no ha recibido de su familia se convierte en su objetivo. En su caso, la atención negativa para él es mejor que no recibir atención alguna. Esta necesidad de reconocimiento lo llevará hasta el final. Kevin invierte su energía en incomodar a su madre, y, frente TENEMOS QUE HABLAR DE KEVIN 146 a esto, Eva se posiciona en la vulnerabilidad e indefensión. La forma que tiene Eva de gestionar estas situaciones puede ser interpretada desde los estilos parentales de MacCoby y Martin (1983). En su última reformulación, los autores recogen cuatro tipos de estilos parentales, basados en la interacción de dos dimensiones: control y reciprocidad/implicación afectiva (MacCoby y Martin, 1983). Estos estilos serían el autoritario-recíproco, autoritario-represivo, permisivoindulgente y permisivo-negligente. Los estilos parentales dependen de las situaciones y no son patrones fijos, pero sí se mantiene cierta preferencia por unos u otros. Nos inclinamos a pensar que la tendencia de Eva responde al estilo permisivo-negligente. Se caracterizaría por la no implicación afectiva con los hijos y por la dimisión en la tarea educativa, por falta de tiempo o de interés en la crianza. A los padres permisivo-negligentes les resulta más cómodo no poner normas y en algunas ocasiones estallan de ira contra los hijos cuando estos traspasan los límites de lo tolerable (Torío-López, Peña-Calvo y Rodríguez- Menéndez, 2008). El padre de Kevin estaría situado en el estilo permisivo-indulgente, donde la permisividad no es por falta de interés sino por lástima o ideología, y en el que sí hay más responsividad y comunicación afectiva. A continuación, explicaremos la propuesta docente para el trabajo de los contenidos abordados. Las interpretaciones realizadas en esta reseña son orientativas, de forma que la lectura de las escenas y los personajes, tanto por el profesorado como por el alumnado, puede completar o incluso contradecir lo comentado hasta ahora. Materiales Se necesitará un reproductor de vídeo u ordenador, y un RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 147 proyector o pantalla adecuada al número de participantes en la actividad. Papel en blanco y bolígrafo para participantes. Procedimiento Si es un grupo grande, se recomienda la división en pequeños grupos de no más de cinco alumnos/as, y se les facilitarán las preguntas del Anexo 1 u otras elaboradas y adaptadas por el/la docente. Recomendamos el visionado conjunto en la clase, en una o dos sesiones (la cinta dura 1 hora y 52 minutos). La consigna será responder a las cuestiones facilitadas individualmente durante el visionado de la película, y ponerlas en común en grupo, dentro del aula, para llegar a un consenso sobre lo observado. La actividad a calificar serán las respuestas dadas tras la puesta en común. Se entregará un único trabajo para cada grupo pequeño. Criterios de evaluación Nuestras orientaciones para la valoración de la actividad son las siguientes: debida justificación de las respuestas (3 puntos), referencias al marco teórico y definiciones apropiadas (3 puntos), adecuación y coherencia de las respuestas (2 puntos), y capacidad de análisis y sentido crítico (2 puntos). REFERENCIAS Ainsworth, M. D. S., Blehar, M. C., Waters, E., y Wall, S. (1978). Patterns of attachment: A psychological study of the strange situation. Hillsdale, NJ: Erlbaum. Bronfenbrenner, U. (2009). The ecology of human development. Harvard University Press. Bowlby, J. (1969). Attachment and loss I: Attachment. New TENEMOS QUE HABLAR DE KEVIN 148 York: Basic Books. Bowlby, J. (1973). Attachment and loss II: Separation: Anxiety and anger. New York: Basic Books. Garrido, M. y Jaén, P. (2013). Psicoterapia de parejas. Madrid, España: Editorial CCS. Maccoby, E. E. y Martin, J. A. (1983). «Socialization in the context of the family: Parent-child interaction». Handbook of child psychology: formerly Carmichael’s Manual of child psychology/Paul H. Mussen, editor. Main, M. y Solomon, J. (1986). «Discovery of an insecuredisorganized/disoriented attachment pattern». In T. B. Brazelton & M. W. Yogman (eds.), Affective development in infancy (pp. 95-124). Westport, CT, US: Ablex Publishing. Minuchin, M. (2013). Familias y terapia familiar. Barcelona, España: Editorial Gedisa. Rodríguez, A. y Barbagelata, N. (2014). «Fundamentos teóricos del paradigma sistémico». En Moreno, A. (ed.), Manual de terapia sistémica (pp. 27-62). Bilbao, España: Desclée de Brouwer. Torío López, S., Peña Calvo, J. V., y Rodríguez Menéndez, M. D. C. (2008). «Parenting styles. Bibliographical revision and theoretical reformulation». Teoría de la educación. RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 149 Anexo 1. Actividad imprimible para el visionado de la película Tenemos que hablar de Kevin Tenemos que hablar de Kevin: teoría del apego y estilos parentales Asignatura: Profesor/a: Nombres de integrantes del grupo: A continuación, te damos algunas preguntas que te ayudarán a relacionar la película Tenemos que hablar de Kevin con los contenidos que se han abordado en la asignatura. Respóndelas primero individualmente, y después discútelas con tu grupo. En la medida de lo posible, las respuestas deben apoyarse en marcos teóricos adecuados, referenciarse correctamente e indicarse los momentos o escenas de la película en los que se basan. La actividad debe responder a todas las cuestiones y tener una extensión total entre 1.500 y 2.000 palabras. 1. Respecto a la relación de Eva y Kevin, ¿crees que se dan carencias afectivas, atencionales y comunicativas? ¿En qué escenas de la película las observas? Si crees que las hay, ¿en qué dirección se dan? ¿Crees que han afectado al desarrollo de Kevin y a su actitud con la familia y con la sociedad? 2. Describe, de forma debidamente justificada, las relaciones de apego que observas de Eva con Kevin y de Eva con Celia en la película. Compáralas entre ellas, haciendo observaciones sobre sus similitudes y diferencias. 3. Compara y discute los estilos parentales que observas por parte de Franklin y Eva con ambos hijos a lo largo de la TENEMOS QUE HABLAR DE KEVIN 150 película. 4. Se trata de una película con mucho simbolismo. Sin necesidad de justificar bajo ningún marco teórico, reflexiona libremente sobre las metáforas visuales que has observado y su significado respecto a las relaciones familiares o procesos psicológicos de los personajes. 151 12 En terapia: Cómo afrontar las escenas temidas terapéuticas desde la perspectiva del observador Isabel Avilés Carvajal Samuel Arias Sánchez Facultad de Psicología Al pensar en la Psicología como profesión, la mayoría de las personas refieren sus aspectos clínicos. Ofrecen la arquetípica y romántica imagen del inquisidor terapeuta, que ahonda en los más profundos pensamientos de alguien que divaga en un diván. Pero ¿cuánto de verdad hay en estos mitos? ¿Cuáles son los problemas que pueden aparecer en terapia y cómo se podrían resolver? ¿Es una profesión en la que todo son ventajas, o más bien lo contrario? En esta serie de televisión se profundiza en algunos de los dilemas más importantes que pueden aparecer en terapia y en aquellas escenas en las que probablemente ningún/a terapeuta querría encontrarse. En terapia, serie de TV (2018, abril 26). Recuperado de https://www.filmaffinity.com/es/film122789. html. Universidad de Sevilla EN TERAPIA: CÓMO AFRONTAR LAS ESCENAS TEMIDAS TERAPÉUTICAS 152 CONTEXTO DE LA SERIE La serie de televisión En terapia (título original: In Treatment) se estrenó en enero de 2008 en la plataforma de televisión Home Box Office (HBO©). Ha sido producida por Rodrigo García, Steve Levinson, Hagai Levi y Mark Wahlberg, con un amplio elenco de actores y actrices encabezado por Gabriel Byrne en la figura del terapeuta Paul Weston. La interpretación de Byrne fue premiada en la edición de 2009 de los Globos de Oro, obteniendo el reconocimiento de mejor actor de serie de televisión dramática y recibiendo, tanto la serie como el personal, múltiples nominaciones a estos y otros galardones. A lo largo de los episodios, destaca, junto a la magnífica actuación de Byrne, la espléndida interpretación de Dianne West en el papel de supervisora (nominada en 2009, y ganadora de la edición de 2008 del Globo de Oro a la mejor actriz de reparto en serie dramática). La serie surge de una adaptación de una previa original de origen israelí denominada BeTipul («En terapia» en israelí), creada por Hagai Levi, Ori Sivan y Nir Bergman y emitida entre 2005 y 2008, que consta de 80 episodios y dos temporadas. Esta creación contó con múltiples adaptaciones en Centroeuropa, Serbia, Países Bajos, Eslovenia, Argentina, Brasil, Canadá, Rusia, Italia, Japón, Croacia, Macedonia, Argentina y Estados Unidos. La versión argentina ha sido la más distribuida en castellano, y la versión estadounidense, la más conocida y galardonada. El elenco de actores y actrices, así como las unidades de dirección y producción, son completamente distintos, si bien las historias de las personas y del propio terapeuta son muy similares en todas las versiones y se considera que la norteamericana es un remake de la israelí y la argentina, de la estadounidense (En terapia, serie de TV, 2018). RECORRIENDO LOS CAMINOS DE LA MENTE: NARRATIVA Y PSICOLOGÍA 255 las profundidades, me brindó la oportunidad de encontrar la belleza de lo que no conocía. Mis miedos, que antes me mordían los dedos de los pies, ahora nadan a mi alrededor, cada uno con su historia y su color. Ahora puedo aceptaros, porque os he conocido y he aprendido de vosotros, y algún día tal vez podáis desaparecer en el inmenso mar de mi vida. Mis inseguridades, las viscosidades rasposas que se pegaban a mí e intentaba arrancar, han pasado a ser parte de mí. Ahora puedo aceptaros, porque me quiero y entiendo que me hacéis ser lo que soy, y que esas diferencias me hacen hermosa. La arena sigue siendo fría, pero es firme. Ahora sí puedo impulsarme sobre ella. Esta es la historia de una tierra redescubierta, aunque aquí fuera a veces sigue lloviendo y haciendo frío. Las nubes van y vuelven. El sol a veces calienta y otras desaparece. Pero por fin estoy aquí, aún no sé dónde, pero conmigo, y la vida es un poquito mejor desde entonces. De lo único que me arrepiento es de no haberme cuidado más, porque, cuando me atreví a mirar tras la cortina, se abrieron todas mis heridas y empecé a sangrar, porque quise ayudar abandonándome por el camino e intentando no dejar ni un pedazo de mí atrás. Ya podéis imaginar la carnicería. Yo sólo quería vivir, y por eso sigo aquí. Sigo viva porque el tiempo me ha curado, porque merece la pena seguir sola, porque yo misma querré a cada uno de mis cachitos. Ahora me he perdido dentro de mí misma, y qué calorcito hace y qué bien se está. Ojalá lo hubiera sabido antes. En realidad, todavía no sé quién soy, pero, cuando vuelva a casa, piel con piel, mente con mente, escarbando (R)EVOLUCIÓN 256 en mí profundamente, como se descubren los diamantes, voy a intentar averiguarlo. Quiero no arrepentirme de mí, y, en definitiva, quiero ser algo más que una silla ocupada en una clase enorme donde nadie se entera de nada. Por fin comienza a oler a azahar. Bienvenida, primavera, no sabes cuánto tiempo llevo esperándote. Esto es lo que me ha enseñado la Psicología (y alguna que otra canción), que lo más bello de la flor no es el tallo, que la belleza se alimenta de fallos. Que enfrentarse con una misma es duro y doloroso a veces, porque nunca sabes qué hay detrás de la cortina. Lo que sí es seguro es que puedes elegir no hacerlo, y ser una persona plana, sin preocupaciones y una vida feliz. Pero esto para mí no es vida, y por eso no concibo la mía sin haber aprendido algo nuevo cada día, y todo eso ha sido gracias a la curiosidad, las ganas, el apoyo y el ánimo que he recibido estudiando esta preciosa carrera. No somos solo nuestro cerebro, hay algo más, una chispa, la misma que te dice cuándo «ese alguien» es la persona especial. Eso es lo que encuentro yo en los psicólogos. Estamos hechos de guerra. Este libro fue editado por el Seminario Arte y Psicología de la Facultad de Psicología (Universidad de Sevilla) en el verano del año 2018