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La ecopedagogía en la formación inicial de maestros

Fernández Herrería, Alfonso; Conde Caveda, José Luis

Abstract

En este trabajo se presenta una práctica de aprendizaje vivencial de los valores y principios de la Carta de la Tierra, realizada en dos grupos de clase, como una tarea más incluida en el desarrollo propio de una asignatura del plan de estudios de la formación inicial de maestros en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada. Como contexto de esta experiencia se expone primero qué es la Carta de la Tierra y la Ecopedagogía, como movimiento de búsqueda de una pedagogía adecuada a dicha Carta. Se ilustra la experiencia con algunos textos de los alumnos participantes en donde se muestra el impacto que este tipo de aprendizaje ha tenido en ellos.

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71 INVESTIGACIÓN EN LA ESCUELA 2010 En es e abajo se p esen a una p ác ica de ap endizaje i encial de los alo es y p incipios de la Ca a de la Tie a, ealizada en dos g upos de clase, como una a ea más incluida en el desa ollo p opio de una asigna u a del plan de es udios de la o mación inicial de maes os en la Facul ad de Ciencias de la Educación de la Uni e sidad de G anada. Como con ex o de es a expe iencia se expone p ime o qué es la Ca a de la Tie a y la Ecopedagogía, como mo imien- o de búsqueda de una pedagogía adecuada a dicha Ca a. Se ilus a la expe- iencia con algunos ex os de los alumnos pa icipan es en donde se mues a el impac o que es e ipo de ap endizaje ha enido en ellos. PALABRAS CLAVE: Ecopedagogía; Ca a de la Tie a; Sos enibilidad; Educación; Sis ema educa i o. La Ca a de la Tie a Con la en ada del siglo XXI, y después de más de cinco décadas de la Decla ación Uni e - sal de los De echos Humanos, un mo imien o de la sociedad ci il que abaja en p o de un mundo jus o, pací ico y sos enible, en el que han pa icipado miles de pe sonas y cien os de o ganizaciones, p opone un nue o documen o: La Ca a de la Tie a (www.ea hcha e .o g) (en adelan e CT), pa a a anza así hacia una se ie de alo es básicos compa idos en o no a un mundo de jus icia social, no iolencia e in eg idad ecológica. Hace aho a ein e años que la Comisión de Medio Ambien e y Desa ollo de Naciones Unidas pidió la elabo ación de una nue a Ca - a Magna, dando luga al p oceso de consul a más abie o y pa icipa i o que jamás haya ge- ne ado una decla ación in e nacional Como sos iene M. Go bache (2006, 10): “La Ca a de la Tie a cons i uye un documen o único ya que e leja un nue o ni el de comp ensión compa - ida uni e salmen e sob e la in e dependencia en e los se es humanos y la na u aleza”. La CT es á concebida como una decla ación de p in- cipios é icos undamen ales, como un código uni e sal de conduc a pa a la cons ucción de una sociedad global, jus a, sos enible y pací i- ca. Añade nue as dimensiones a lo que ha sido exp esado en acue dos y decla aciones p e ias sob e medio ambien e y desa ollo “Sabiamen e, la Ca a de la Tie a no un- damen a su pos ulado cen al en el desa ollo * Di ección de con ac o: P o eso es Ti ula es de la Uni e sidad de G anada. Facul ad de Ciencias de la Educación. Campus Uni e si a io de Ca uja, 18071, G anada. al onso @ug .es y jconde@ug .es A ículo ecibido el 20 de oc ub e de 2008 y acep ado el 5 de no iemb e de 2009. La Ecopedagogía en la o mación inicial de maes os Al onso Fe nández He e ía* José Luis Conde Ca eda* pp. 39-49 Uni e sidad de G anada 71 INVESTIGACIÓN EN LA ESCUELA 2010 40 sos enible en sí, como uno espe a ía, po que el desa ollo sos enible p edomina en los documen- os o iciales de gobie nos y o ganismos in e na- cionales. Más bien, la Ca a de la Tie a di ige su en oque hacia la comunidad de la ida” (Bo , 2006, 44). Busca, pues, inspi a en odos los pueblos un nue o sen imien o de in e depen- dencia global y esponsabilidad compa ida pa a el bienes a de la amilia humana y el es o del mundo i ien e. Po eso, ín imamen e li- gado a la “comunidad de la ida”, apa ecen los concep os de “ espe o y cuidado”, de ahí que la p ime a pa e, cuyos p incipios se desa ollan en las es pa es siguien es, iene po í ulo: “Respe o y cuidado de la comunidad de la ida”. La CT iene un P eámbulo, 16 P incipios y, a modo de conclusión, “El camino hacia delan- e”. Los 16 P incipios, que son in e dependien- es y es án di ididos en cua o apa ados, es án desa ollados en o os más conc e os que acla- an y explici an su signi icado, siendo un o al de 61 subp incipios. A i ma la olun ad de los Es ados miemb os de la ONU de u iliza la CT como ins umen o educa i o, especialmen e en el ma co del Decenio de la Educación pa a el Desa ollo Sos enible de Naciones Unidas (2005-2014). (Con . G al. UNESCO, 2003). El e o ac ual de la CT es la de con e i la en un ins umen o e icaz de gobe nabilidad global y de echo in e nacional, así como de aplicación eal en la ida co idiana de las pe sonas. El éxi o depende de la labo indi idual y coope a i a de cada uno de noso os. Si hacemos un poco de his o ia, la CT nace de la p o unda p eocupación y conciencia de que el c ecien e p og eso de la humanidad no es aba siendo sos enible. En el In o me Nues- o Fu u o Común (In o me B und land, 1987) se exp esa la necesidad de una nue a ca a pa a guia la conduc a es a al en la ansición hacia el desa ollo sos enible. Aunque se incluyó la idea de edac a una CT como pa e de la p epa a- ción de la Cumb e de la Tie a en Río (1992) se e idenció que no se log a ía un acue do in- e gube namen al. En 1994, Mau ice S ong, sec e a io gene al de la Cumb e de Río (1992) y p esiden e del Consejo de la Tie a, jun o con Mikhail Go bache , p esiden e de C uz Ve de In e nacional, e oma on la idea, se ab ió una e apa consul i a y se de inió cómo debía se el p oceso de la CT. Du an e los años 1995 y si- guien es se ealiza on nume osas euniones y consul as a odos los ni eles ( egional, nacional y mundial) y con odo ipo de pe sonas y g u- pos (expe os, Ongs, ins i uciones…) con el in de iden i ica los alo es y p incipios compa - idos que debe ían es a p esen es en el docu- men o. Las ecomendaciones y comen a ios se en ia on a un comi é de edacción. “Como esul ado del p oceso mundial de consul a y edacción que in oluc ó a miles de indi iduos y cien os de g upos de a ias pa es del mundo, la Comisión de la Ca a de la Tie a emi ió la e sión inal […] después de la eunión del 12 al 14 de ma zo del 2000 en la sede de la UNESCO en Pa ís. Se había log ado un consen- so sob e los alo es compa idos. El lanzamien o o icial de la Ca a de la Tie a se lle ó a cabo en el Palacio de la Paz en La Haya el 29 de junio del 2000” (Vilela y Blaze, 2006, 21). La Sec e a ía de la CT ejecu ó en el año 2000 un p og ama que p omo ie a los usos educa i os de la CT y desa olla ecu sos pedagógicos. M. Gado i (2001, 9) conside a que la CT “debe se en endida sob e odo como un mo i- mien o é ico global pa a llega a un código plane- a io de é ica, sos eniendo un núcleo de p incipios y alo es que hacen en e a la injus icia social y a la al a de equidad einan e en el plane a. Cinco cimien os sos ienen a ese núcleo: a) de echos hu- manos; b) democ acia y pa icipación; c) equi- dad; d) p o ección de la mino ía; e) esolución pací ica de los con lic os.” Necesidad de una nue a Pedagogía pa a la Ca a de la Tie a: la Ecopedagogía His o ia y concep o La ecopedagogía o pedagogía de la Tie a es un mo imien o que se inicia en el Fo o Glo- bal Mundial del 92. En él, F ancisco Gu ié ez, di ec o del Ins i u o Paulo F ei e ( ilial) en LA ECOPEDAGOGÍA EN LA FORMACIÓN INICIAL DE MAESTROS 41 He edia, Cos a Rica, p opone una búsqueda pedagógica ap opiada pa a la CT y se plan ea su di usión po dis in os países. Se busca “ a- duci ” los p incipios de la CT en el cu ículo educa i o y es o conlle a i más allá de la e- lación con el medio ambien e omado como medio na u al. El mo imien o social mundial que o iginó la CT ha sido el caldo de cul i o desde donde el Ins i u o Paulo F ei e (IPF) de Sao Paulo (B asil) ha elabo ado la noción de ecopedago- gía o pedagogía de la Tie a. La ecopedagogía apa ece con el p ime Encuen o In e nacional de la CT desde la pe spec i a de la educación, o ganizado po el Ins i u o Paulo F ei e (23-26 de agos o de 1999, Sao Paulo), con inuado en el I Fo o In e nacional sob e Ecopedagogía, que u o luga en la Facul ad de Psicología y Cien- cias de la Educación de la Uni e sidad de Po o (24-26 de ma zo de 2000, Po ugal). Los p in- cipios básicos de es e mo imien o su gie on de es as dos euniones y es án ecogidos en “La Ca a de la Ecopedagogía” (An unes y Gado i, 2006, 143). El di ec o del IPF, Moaci Gado i, ha im- pulsado es a inicia i a jun o con o os des aca- dos educado es y mili an es sociales. En una de sus ob as (Gado i, 2004) plan ea las ca ac e ís- icas gene ales del concep o como una nue a concepción de la educación a escala plane a ia adecuada a las necesa ias ans o maciones glo- bales que debe ían p oduci se. La ecopedagogía busca en en a los desa íos del siglo XXI. La ecopedagogía se llamó en un p incipio, la pedagogía del desa ollo sos enible. Pe o es a ex- p esión, “desa ollo sos enible”, es á deg adando ápidamen e su signi icado semán ico, hacién- dolo cada ez más con uso. Exis e, po ej., una isión capi alis a del desa ollo sos enible que es an iecológica y, po an o, una “ ampa”, como sos iene Leona do Bo . La CT p e ie e habla de “modo de ida sos enible”, que en el con ex o de la p opia Ca a es di ícilmen e manipulable. En el ámbi o educa i o o mal busca inco po- a en el cu ículo los alo es y p incipios que de iende la CT., po an o, supone una eo ien- ación de los cu ículos, que se demanda desde di e en es pe spec i as y po di e en es au o es. Que emos sub aya el caso de Ha g ea es. Es e se plan ea la necesidad de un cambio educa i o desde dos pa áme os que es án elacionados en e sí: la ampliación y la p o undización. Po el p ime o en iende ex ende el cambio más allá de la escuela, hacia la comunidad, ayen- do ambién és a a la escuela pa a que luche a su lado, si lo que se p e ende es log a mejo as signi ica i as en lo que sucede den o de ella. Las escuelas no pueden segui siendo cen os aislados den o de sus comunidades. Pe o el cambio educa i o ambién equie e una “ma- yo p o undización […] Hoy en día muchos de nues os in en os de mejo a el ap endizaje de los alumnos y la enseñanza de los docen es es án di i- gidos desde la cabeza. Los c i e ios de e aluación, los mé odos de lec u a, las des ezas men ales de o den supe io , la esolución de p oblemas… odo apun a únicamen e a lo que pasa en la cabeza de los niños […] Nues as p io idades en ma e ia de cambio no omen an lo que Goleman (1965) denomina in eligencia emocional de alumnos y docen es po igual […] El cambio educa i o debe ene más p o undidad” (Ha g ea es, 2003, 24). Aunque añadi íamos que no es sólo lo emocio- nal, como más abajo se a a deci , sin emba go Ha g ea es es á señalando dos aspec os cla e, dos g a es allos del sis ema. Una eo ien ación de la escuela en es e sen ido es a ía de acue do con la ecopedagogía. Pe o la ecopedagogía no p e ende se una pedagogía más en e o as, ni es educación am- bien al con un en oque global. “Ella sólo iene sen ido como p oyec o al e na i o global donde la p eocupación no es á apenas en la p ese a- ción de la na u aleza (Ecología Na u al) o en el impac o de las sociedades humanas sob e los ambien es na u ales (Ecología Social) sino en un nue o modelo de educación sus en able desde el pun o de is a ecológico (Ecología In eg al) que implica un cambio en las es uc u as económi- cas, sociales y cul u ales. Es á unida, pues, a un p oyec o u ópico: cambia las elaciones huma- nas, sociales y ambien ales que enemos hoy. Aquí es á el sen ido p o undo de la ecopedagogía, el de una Pedagogía de la Tie a” (Gado i, 2001, 5). La ecopedagogía debe se en endida, po an o, como un mo imien o social y polí ico. 71 INVESTIGACIÓN EN LA ESCUELA 2010 42 La ecopedagogía iene necesa iamen e una ocación plane a ia: se a a de educa ciuda- danos que nos sin amos miemb os de la Tie a y del Cosmos. “La ciudadanía plane a ia es- ponde a una condición espi i ual. Se de i a […] de un sen imien o de pe enencia p o unda al plane a ie a y a odo lo que hay en él. G acias a dicho sen imien o nos emos conec ados con odo lo que nos odea, o mando pa e de un sis ema único, sólido, común” (Lanz, 2005, 67). An unes y Gado i (2006, 142) mencionan las siguien es ca ac e ís icas como p opias de la ecopedagogía: debe “educa pa a pensa en o - ma global; educa los sen imien os; enseña sob e la iden idad de la Tie a como esencial pa a la condición humana; moldea la conciencia pla- ne a ia; educa pa a el en endimien o y educa pa a la simplicidad, el cuidado y la paz.” Así pues, la ecopedagogía iene una nue a e e en- cia é ica y social: la ci ilización plane a ia. Ca a de Ecopedagogía La Ca a de Ecopedagogía (1999), con el sub í ulo “En de ensa de una pedagogía de la Tie a”, iene diez pun os que son su p esen a- ción undacional En sín esis son los siguien es: 1.- “Nues a Mad e Tie a es un o ganismo i o y en e olución” con una única comunidad de ida. Lo que le hagamos epe cu i á en no- so os. Somos pa e de la Tie a. Aquí esuena cla amen e la Teo ía Gaia (Lo elock-Ma gulis) y la ecología p o unda de las cul u as indígenas. “Ella (la Tie a) equie e de noso os una con- ciencia y una ciudadanía plane a ias”. 2.- “El cambio de pa adigma económico es condición necesa ia pa a es ablece un desa ollo con jus icia y equidad […]” No es amos, pues, an e una pos u a e o mis a. 3.- “La sus en abilidad económica y la p e- se ación del medio ambien e dependen ambién de una conciencia ecológica, y és a la da la edu- cación”. Gado i sos iene, siguiendo es e e ce pun o, que debemos “ eo ien a la educación a pa i del p incipio de sus en abilidad. Eso im- plica una e isión de los cu ículos y de los p o- g amas de los sis emas educacionales, el papel de la escuela y de los p o eso es, y de la o ganización del abajo escola .” (Gado i, 2003, 14). 4.- “La ecopedagogía, undada en la concien- cia de que pe enecemos a una única comunidad de ida, desa olla la solida idad y la ciudadanía plane a ia […].La plane a iedad debe lle a nos a sen i y i i nues a co idianidad en conexión con el uni e so y en elación a mónica consigo, con los o os se es del plane a y con la na u ale- za […].” Podemos deci que la ecopedagogía se basa en una iple elación de a monía: consigo mismo, con los demás y con el plane a y el uni- e so, elaciones que son insepa ables, in e de- pendien es y que cons i uyen la de inición de lo que es la paz (Fdez. He e ía, 2003). 5.- “[…] La ida co idiana es el luga del sen- ido de la pedagogía pues la condición humana pasa inexo ablemen e po ella. La ecopedagogía implica un cambio adical de men alidad en e- lación a la calidad de ida y al medio ambien e, que es á di ec amen e ligada al ipo de con i en- cia que man enemos con noso os mismos, con los o os y con la na u aleza.” Po an o, es una pedagogía que implica oda la ida, pues debe- mos impulsa un cambio en noso os mismos eniendo en cuen a la elación en e conciencia y conduc as: ipos de con i encia socioecoló- gicas. 6.- “La ecopedagogía no se di ige solamen e a los educandos, sino a odos los ciudadanos […].” Lo que equi ale a deci que odos somos edu- candos, que la educación puede y debe ex en- de se a lo la go de oda la ida. 7.- “Las exigencias de la sociedad plane a ia deben se abajadas pedagógicamen e a pa - i de la ida co idiana, de la subje i idad, es o es, a pa i de las necesidades e in e eses de las pe sonas. Educa pa a la ciudadanía plane a ia supone el desa ollo de nue as capacidades, a- les como: sen i ; in ui ; ib a emocionalmen e; imagina , in en a , c ea y ec ea ; elaciona se e in e conec a se, au oo ganiza se, in o ma se, co- munica se […].” Pa ece e iden e que se apues a po una pedagogía bió ila, que supone comu- nica se, comp ome e se, compa i , en usias- ma se, po una acionalidad in ui i a y comu- nica i a, a ec i a, no me amen e ins umen al. Hay una ascendencia de la azón me amen e LA ECOPEDAGOGÍA EN LA FORMACIÓN INICIAL DE MAESTROS 43 analí ica hacia p ocesos de mayo in eg ación bihemis é ica, con p esencia de lo in ui i o, imagina i o, c ea i o, expe iencial, del co azón. No se echaza la sis ema icidad lógica, lo acio- nal, sino que se econoce el alo de esas o as capacidades y se apela a su mu ua complemen- a iedad. Se sub aya el cuida , el ámbi o de lo conc e o, de las elaciones, de lo i encial… aspec os adicionalmen e ligados a lo eme- nino, al yin ( aoismo). En es a complemen a- iedad se puede sal a y sanea la en e medad que se ha apode ado de la azón y que según los F ank u ianos, explica la endencia a la io- lencia que p esenciamos en la his o ia con em- po ánea. Es a en e medad iene que e con el empeño en el dominio, en el some imien o y explo ación de la ealidad na u al y social. 8.- “La ecopedagogía iene po inalidad e- educa la mi ada de las pe sonas, es o es, desa- olla la ac i ud de obse a […], e-educa al habi an e del plane a y e e i la cul u a de lo desca able. Expe iencias co idianas apa en- emen e insigni ican es […], undamen an las elaciones consigo mismo y con el mundo. La oma de conciencia de esa ealidad es p o unda- men e o mado a […]. P ecisamos de una eco- o mación pa a ecupe a la conciencia de esas expe iencias co idianas. En el ansia de domina el mundo ellas co en el iesgo de desapa ece de nues o campo de conciencia […].” Reedu- cando el mi a y el co azón. Una expe iencia de conciencia senso ial (in ensi icación de la oma de conciencia de odos los sen idos y de su in luencia in e na) en la o mación inicial de maes os (Fdez. He e ía y López, 2007) ha mos ado el impo an e impac o emocional ecibido po los alumnos que han ealizado es a expe iencia, ab iéndoles a un mundo nue- o, de ce canía a ec i a con la na u aleza y de cul u a in e io al modi ica su conciencia, de un modo ac i o, modo en el que enemos una elación uncional con el mundo, a un modo de conciencia ecep i o, en el que nos sen imos ce canos, unidos al mundo. En él con empla- mos la belleza de la ida, admi amos su p e- sencia y se nos sugie e su mis e io. No debemos ene an a p isa en da les a los niños las e ique as de las cosas. Es á bien que sepan nomb a las, pe o nues a enseñanza se queda en la supe icie, cuando la mi ada que- da a apada en los nomb es, en las palab as y no llega a las cosas; más bien nos debe ía p e- ocupa que apenas es emos en con ac o con las cosas mismas, po eso andamos an ayunos de ealidad y an sob eca gados de esos mapas de la ealidad que p e enden se las palab as. En cambio, cuando nues os sen idos ac úan desde el silencio de la palab a, del pensamien o, de los ecue dos, en onces hay un e dade o mi a , un mi a que nos ab e un mundo nue o, es un eencuen o con el mundo. 9.- “Una educación pa a la ciudadanía pla- ne a ia iene po inalidad la cons ucción de una cul u a de sus en abilidad […]. Sólo así se emos cómplices en los p ocesos de p omoción de la ida y camina emos con sen ido. Camina con sen ido signi ica da sen ido a lo que hace- mos, compa i sen idos, imp egna de sen ido las p ác icas de ida co idiana y comp ende el sin-sen ido de muchas o as p ác icas […]”. El mo imien o de la ecopedagogía p opone la o mación de una ciudadanía plane a ia c í- ica, donde lo global ( elaciones económicas, polí icas, ecológicas, aciales, de géne o...) se ma e ializa en nues os espacios ce canos, analizando las consecuencias y las ans o ma- ciones que conlle an dichas elaciones, desa- ollando es udios e in es igaciones y p opo- niendo p incipios, es a egias y ecu sos pa a una cul u a sos enible 10.- “La ecopedagogía p opone una nue a o ma de gobe nabilidad an e la ingobe nabili- dad gigan esca de los sis emas de enseñanza, p o- poniendo la descen alización y una acionalidad basadas en la acción comuni a ia, en la ges ión democ á ica, en la au onomía, en la pa icipa- ción, en la é ica y en la di e sidad cul u al. En- endida de esa o ma, la ecopedagogía se p esen a como una nue a pedagogía de los de echos que asocia de echos humanos (económicos, cul u a- les, polí icos y ambien ales), y de echos plane a- ios, impulsando el esca e de la cul u a y de la sabidu ía popula . Ella desa olla la capacidad de deslumb amien o y de e e encia delan e de la complejidad del mundo y la inculación amo osa con la Tie a”. 71 INVESTIGACIÓN EN LA ESCUELA 2010 44 Mien as las pedagogías clásicas e an an o- pocén icas, la ecopedagogía es ecocén ica, es deci , cen ada en nues as in e acciones con el mundo, con la comunidad de la ida, en la pe - enencia del se humano a la ama de la ida como una heb a más, aunque una heb a que, supues amen e, iene é ica. En es e con ex o “el mundo no humano es algo alioso en y po sí mismo y no simplemen e en unción de su posible u ilidad pa a el se humano”, como sos iene el ilóso o aus aliano Wa wick Fox (1994, 389) e i iéndose a una de las in uiciones o ideas básicas de la ecología p o unda, inspi ada en la i encia de la na u aleza, p opia de las cul u as indígenas. Es e ecocen ismo a a de es ablece la al a de equilib io de an a me odología e- duccionis a, cen ada sólo en un concep o de ap endizaje cogni i o-concep ual, poniendo én asis en una isión expandida de los po en- ciales humanos, en un ap ecio po o as o mas de conocimien o, como la mos ada en la ica sabidu ía de las g andes adiciones espi i ua- les. Es e ap endizaje es an o un p oceso in- e no de descub imien o p opio así como una ac i idad coope a i a; es un p oceso ac i o que du a oda la ida. La ecopedagogía conside a que en los mo- delos de o mación inicial de maes os es ne- cesa io inclui el cul i o del p opio c ecimien- o in e io y el despe a c ea i o del maes o gene ándose un p oceso de co-ap endizaje con el alumno. La educación no se e como la pues- a en p ác ica de un paque e p ede e minado de mé odos y ma e iales. Hay que gene a una educación e dade amen e democ á ica pa a po encia la pa icipación sus an i a de los ciudadanos en la ida de la comunidad y del plane a. La ecopedagogía ap ecia las dis in as expe- iencias y p oducciones humanas al como se exp esan en las g andes adiciones espi i uales y ilosó icas de la humanidad, po lo que asu- me los g andes alo es que ellas p oclaman, incluyendo la búsqueda de la ascendencia, de la comp ensión, del amo , de la sabidu ía, de la compasión y de la a monía. Al es imula un p o undo sen ido de conexión con los de- más y con la Tie a en odas sus dimensiones, la ecopedagogía debe omen a un sen ido de co- esponsabilidad hacia sí mismo, hacia los demás y hacia el plane a, en la iple di ección e e ida más a iba. Es a co- esponsabilidad no es una ca ga, sino una conciencia de conexión y po enciación. Es a esponsabilidad an o indi- idual como de g upo, se desa olla omen an- do la compasión. El budismo end ía mucho que deci aquí. Has a aquí, el con ex o o ma co en el que se desa olla la expe iencia que se expone a con- inuación. Pa a al in, comenza emos con una b e e desc ipción de la misma, una de inición de obje i os, unas no as ace ca del ma co di- dác ico y, inalmen e, con la exposición de una se ie de ex ac os de los dia ios de algunos de los p o agonis as de la expe iencia. Así i o la Ca a de la Tie a Desc ipción de la expe iencia La p esen e expe iencia se ha ealizado en la Facul ad de Ciencias de la Educación de la Uni- e sidad de G anada en dos g upos de alumnos y alumnas (unos 200 en o al) de segundo cu - so de la Diploma u a de Educación In an il du- an e el p ime cua imes e del año académico 2006/2007. La expe iencia es á incluida den o del es o de las ac i idades que deben ealiza a in de supe a posi i amen e la e aluación de la ma e ia. El plan de acción de es a p ác ica iene dos ases: 1.- da a conoce en clase los p incipios de la Ca a de la Tie a (en adelan e CT) a a és de una p esen ación en powe poin (su gida a pa i de una selección de allada de o og a ías pa a cada p incipio, ealizada en un semina io semanal con un g upo olun a io de alumnos), seguida de un deba e sob e la CT, en el que se plan eó su sen ido y signi icado. 2.- en el deba e apa ece la emá ica del com- p omiso p ác ico con la CT. y su conc eción en la siguien e p opues a: el alumnado asume ealiza acciones en sus en o nos más ce canos, LA ECOPEDAGOGÍA EN LA FORMACIÓN INICIAL DE MAESTROS 45 elacionadas con los p incipios y alo es de la CT , consigna las po esc i o en un Dia io en el que apa ezcan ambién las e lexiones su gidas ace ca de cómo c een que es as acciones les han a ec ado a ellos mismos y a las pe sonas di ec a o indi ec amen e implicadas. Se acue da eali- za la expe iencia du an e odo el cua imes e que du a la asigna u a. Con o me es a p ác ica iba e elando oda su po encialidad educa i a, se pensó en gene- aliza la dando un pequeño paso más, plan- eándola como una Agenda: “Así i o la Ca a de la Tie a”, que además de su uso o dina io, u ie a como obje i o p incipal, hace nos o- ma conciencia de los p incipios de la CT. Es os apa ecen al inicio de la Agenda con odo el ex- o o icial de la CT. Allí se explica cómo puede usa se, cuál es el obje i o de la agenda: asumi el comp omiso (du an e el pe iodo de iempo que se desee es ablece ) de p o oca acciones de acue do con los alo es de la CT. Dichas ac- ciones se consigna ían po esc i o en la Agenda, en el día de su ealización, elacionándola, ade- más, con uno o a ios de los p incipios de la Ca a, añadiendo las azones en las que se basa dicha elación, y una e lexión sob e el impac- o causado en las pe sonas implicadas en es as acciones. Es o explica el í ulo de la agenda: “Así i o la Ca a de la Tie a”, que además se complemen a con pensamien os y una se ie de cuen os co os. Obje i os 1.- Que el alumnado ap enda los alo es de la CT y sus p incipios, en cohe encia con el comp omiso asumido po la Facul ad de Cien- cias de la Educación de la Uni e sidad de G a- nada, ap obado po unanimidad en Jun a de Facul ad, de a ala los p incipios de la CT y, en consecuencia, de in eg a los paula inamen e en su labo docen e e in es igado a. 2.- Es e ap endizaje no podía queda se en algo pu amen e eó ico, sino que debe ía impli- ca ambién la acción y la dimensión a ec i a, asegu ándonos, de es a o ma, un cambio eal en las conduc as y en las ac i udes y alo es No as sob e el ma co didác ico Después de expone la CT como ma co eo ico-ideológico y las líneas gene ales de la Ecopedagogía, como pedagogía adecuada a ese ma co, amos a ca ac e iza , adap ándonos al espacio disponible, los plan eamien os didác i- cos que median en e los undamen os eó icos y la expe iencia p ác ica que se expone: a).- El comp omiso olun a io de abajo en un semina io semanal po pa e de un g u- po de alumnos y noso os, pa a hace un powe poin sob e la CT, es el p ime paso en un p o- ceso de cons ucción del conocimien o y de signi icados que son mediados y compa idos po el g upo. Es un ap endizaje cons uc i is a, y más aún, dialógico. b).- El diseño de elemen os básicos del cu- ículo (obje i os, me odología, e aluación…) ue compa ido po pa e de los p o eso es en una apues a explíci a po una cul u a p o esio- nal colabo a i a e in e disciplina . c).- Nos p opusimos que el ap endizaje ue- a lo más in eg al posible, como decíamos más a iba, buscando una acionalidad comunica- i a, a ec i a, expe iencial, ligada a la acción…, con i iéndose, así, en un ap endizaje au omo- i an e. d).- Pa a es o nada mejo que “amplia ” (Ha g ea es, 2003) el ap endizaje ab iéndolo a la comunidad, ans o mándose en más espon- áneo, na u al, signi ica i o, eal, pues “la ins i- ución escola apa ece como el eino de la a i icia- lidad” (To es San omé, 1995,42) in eg ándose en el cu ículo la a ención a las dimensiones pe sonales, comuni a ias, a la p eocupación po los p oblemas sociales, en donde el alumnado comp ome e su a ec i idad, sensibilidad, inda- gación y acción en el p oceso de ap endizaje e).-Es a es una o ma de abaja po la supe ación de la compa imen ación a i icial en e ida académica y ida “ex e io ”, en e ap endizaje o mal y no o mal. Es a compa - imen ación ha a o ecido la desmo ilización social y polí ica del alumnado. ).- Un iempo muy impo an e en la oma de conciencia de la signi icación e implicacio- nes ( iloso ico-sociales, cu icula es, en la con- 71 INVESTIGACIÓN EN LA ESCUELA 2010 46 cepción del ap endizaje, ins i ucionales, pe so- nales…) ue on las sesiones que hacíamos en el aula du an e la expe iencia (dos eces) y una al inal de ella con la pa icipación de odos. Esas sesiones ue on cla es pa a p o undiza en el signi icado de la expe iencia. Es e ipo de plan eamien o docen e se en- cuad a bas an e bien en el llamado “cu ículum in eg ado”, que se ca ac e iza, de o ma gené i- ca, po una mayo in e elación en e discipli- nas (in e disciplina iedad); po una a ención a las peculia idades cogni i as y a ec i as de los que ap enden, en unción de la mayo o me- no ac i ación de las múl iples in eligencias (Ga dne ) implicadas en el ap endizaje, y, po úl imo, po una ape u a del cen o escola a la comunidad, con odas las consecuencias cu i- cula es, didác icas y o ganiza i as que supone, como po ejemplo, con e i en ele an es y signi ica i os los con enidos cu icula es (To- es San omé, 1994, 1995). También mues a impo an es coinciden- cias con las nue as posiciones de la educación ambien al (Ga cía, 2002; Cal o y Gu ié ez, 2007), pues la ecopedagogía y los modelos di- dác icos y o ganiza i os que se desp enden de es e ma co y del más gene al: la CT, an mu- cho más allá de las posiciones me amen e am- bien alis as, que en de ini i a, son e o mis as. “Tan o las endencias adicionales como la nue- a E. A. (educación ambien al) […] di ie en en el análisis de las causas de la c isis (mayo o meno esponsabilidad de la na u aleza del sis ema so- cioeconómico) y en los cambios a ealiza (cam- bios mode ados o adicales)” (Ga cía, 2002, 6). La ecopedagogía se ía un ma co pe ec amen e asumible po la nue a educación ambien al. La descon ianza y el echazo hacia la in e p e a- ción neolibe al del concep o “desa ollo sos e- nible” son comunes en la ecopedagogía y en la nue a educación ambien al. Como se dijo más a iba, la CT no pa e de ese concep o, sino del de “comunidad de la ida”, humana y no huma- na. Es e es su concep o cen al, lo que supone a i ma la solida idad, la in e dependencia, la in e conexión p o unda de oda la comunidad de la ida, y como consecuencia, la co espon- sabilidad pe sonal y es uc u al desde la “é ica del cuidado”, que asume y asciende la me a “é ica de la jus icia”, pues o que el p ime cui- dado que exige es a comunidad de la ida es su necesidad de jus icia; ambién supone la nece- sidad de ealiza una ciudadanía plane a ia. Pe cibimos, sin emba go, una dimensión nue a, aunque no con a ia, espec o de la nue a educación ambien al. En la ecopedago- gía es án in eg ados los pos ulados de la ecolo- gía p o unda, i encia p esen e en las cul u as indígenas, con su a i mación de la dimensión espi i ual del se humano (no con undi con eligiones). Es a dimensión apa ece explíci a- men e en la CT. Aquí “espi i ual” se en iende como la i encia de la pe enencia p o unda, de la conexión e in e dependencia con oda la co- munidad de la ida. No i i es a ealidad nos acaba en e mando de muchas mane as, a ni el indi idual y social. Es e es su eedback. La expe iencia en sus ex os A con inuación se exponen algunos ex ac- os de los Dia ios ealizados po los alumnos: (A dió la sie a de su pueblo) “Me sa is ace mu- cho el pode sal a una sie a que se encuen a mo- ibunda, hoy he ido a plan a un á bol, y me sien o bien conmigo misma, además ealizamos un abajo coope a i o con mucho espe o y solida idad” (Ma ía Vilchez) “Al lado de mi casa hay una esidencia de ancia- nos, an es solía i de ez en cuando a isi a los. El o o día pasé po la pue a y pensé que enía que i p on o, así que hoy me he decidido, he llamado a una amiga y nos hemos p esen ado allí” (E a Ma ía Bu gos) “Le he mandado un e-mail muy ie no a mi he - mana. Me gus a hace le sabe que la quie o con locu- a” (Yolanda Apa icio) “...había una ga i a con 2 o 3 semanas de ida. Me mi ó con esa ca i a... ue una sensación... casi in- desc ip ible. Mi compañe o y yo nos mi amos y deci- dimos adop a la“ (Mónica González) “En mi casa, en ez de i a el acei e que ya es á usado po el egade o o po el se icio, lo es amos gua dando en bo es g andes pa a lle á selos a mi abuela pa a que los pueda ecicla haciendo jabón, LA ECOPEDAGOGÍA EN LA FORMACIÓN INICIAL DE MAESTROS 47 algo que ambién es bueno pa a aho a a la ho a de comp a de e gen es” (Ma a A ellano) “Es os Reyes he decidido no egala nada ma e- ial, pe o ealicé una ca a a cada uno de los miem- b os de mi amilia, les puse odo lo que sen ía po ellos” (Inmaculada Cabello) “Aho a cuando oy a comp a no u ilizo bolsas de plás ico, sino que lle o mi p opia bolsa” (Ma ía Pé ez) “ Hoy he hecho limpieza en mi habi ación y odos los papeles que ya no se ían los he seleccionado pa a ecicla . Algunos olios que sólo es aban esc i os has- a la mi ad, los he ap o echado pa a da les u ilidad pa a apun a cosas”´ (Inmaculada Ga cía) “Po la a de, ha enido una muje pidiendo di- ne o, al es a mi he mano pequeño y yo solos no e- níamos casi nada pa a da le y en onces le he o ecido un ca ón de leche y un paque e de a oz. La muje los ha acep ado con una son isa en la ca a” (Ana Isabel Ga cía) “Es o del dia io, al p incipio, me pa eció un a- bajo más y me plan eé in en a las si uaciones. Pe o un día i la opo unidad de p o oca una acción que me hizo sen i an bien conmigo misma que decidí segui con ello. Nunca pensé que es as cosas pudie an llena a uno an o y, no sé si egoís amen e o no, lo segui é haciendo po que me hace sen i eliz” (I ana Sa io) Conclusiones – La Agenda o el Dia io se p esen a como una he amien a de abajo, un ecu so, en p incipio ideado pa a la o mación inicial de maes os, pe o enseguida mos ó un po encial de ap endizaje i encial muy signi ica i o, lo que nos pe mi e hace lo ex ensi o a o os ni- eles educa i os, an o como a o os colec i os ue a del aula. – T as la ealización de es e p oyec o se ha cons a ado que los alumnos han in eg ado de o ma muy posi i a los p incipios de la Ca a de la Tie a. Lo han hecho desa ollando un ap endizaje basado en si uaciones no males de la ida, y espondiendo desde oda la pe sona, lo que le da ese alo de au en icidad, in eg a- lidad y e dad a es a expe iencia. Enseguida pe cibie on que implicaba un ap endizaje que iba más allá del ípicamen e académico. De ahí que ha cambiado conduc as y ha iniciado há- bi os en consonancia con los alo es de la CT. En es e sen ido, la mayo ía han que ido que se les de ol ie a sus Dia ios pa a con inua eali- zándolos. – O o aspec o que nos ha so p endido, po no habe lo p e is o desde el p incipio, es que el alumnado ha p o ocado, con sus acciones, un e ec o mul iplicado en o as pe sonas ce canas (amigos, amilia es, conocidos…), gene ando, de es e modo, un e ec o dominó que se con- c e aba, ecuen emen e, en un conocimien o e implicación de algunas de esas pe sonas con los alo es de la CT. – Los alumnos han ap endido a e se con capacidad pa a p o agoniza cambios en sus en o nos más ce canos y de es a mane a com- p oba que sus acciones, no males y co idianas, pueden se elemen os in luyen es en la ans- o mación de la sociedad. Además, es e e ec o mul iplicado ha uncionado como un mo i o más que nos ha animado a plan ea la edición de la Agenda pa a su di usión en escuelas y o os cen os. – Es a expe iencia se adecua pe ec amen e a las ca ac e ís icas de la ecopedagogía como mo imien o de búsqueda de una pedagogía al- e na i a a la CT : el ap endizaje se ha si uado en lo co idiano, implicando a oda la pe sona desde un comp omiso con su con ex o conc e o, as- cendiendo ampliamen e lo académico. Ha ma - cado a las pe sonas que lo han expe imen ado, como han mos ado ampliamen e sus Dia ios y las con e saciones y comen a ios en clase.