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La utilización de reclamos en diagonal en códices latinos escritos en el Reino de Castilla en el siglo XV

Álvarez Márquez, María del Carmen

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Scriptorium La utilización de reclamos en diagonal en códices latinos escritos en el reino de Castilla en el siglo XV Carmen Alvarez Marquez Citer ce document / Cite this document : Alvarez Marquez Carmen. La utilización de reclamos en diagonal en códices latinos escritos en el reino de Castilla en el siglo XV. In: Scriptorium, Tome 54 n°2, 2000. pp. 219-229; doi : 10.3406/scrip.2000.2903 http://www.persee.fr/doc/scrip_0036-9772_2000_num_54_2_2903 Document généré le 26/07/2016 LA UTILIZACION DE RECLAMOS EN DIAGONAL EN CODICES LATINOS ESCRITOS EN EL REINO DE CASTILLA EN EL SIGLO XV (•). Los reclamos représentai^ como es bien sabido, una de las prâcticas seguidas por los escribas médiévales a fin de mantener la secuencia correcta de los cuadernillos que componen un côdice; consisten en escribir en el verso de la ultima hoja del fasciculo la o las primeras palabras o silabas del siguiente. En su origen Q) y por lo que respecta a los côdices latinos occidentales, se escribieron paralelos al borde inferior de la hoja. Mâs tarde, en una época y region que estân aûn por determinar, empezaron a ser también ejecutados en sentido vertical a ese borde inferior, o si se quiere, paralelos al margen interno del cuadernillo o eje de plegado de los bif olios de pergamino o papel. En los côdices ejecutados en Espana durante el siglo xv, en los que es frecuente encontrar, ademâs del reclamo y de la signatura, la foliaciôn como elemento de ordenaciôn, aquél puede aparecer en distintos lugares y ser trazados de forma diferente, que no tienen porqué ser excluyentes en un mismo côdice. El lugar habituai es, como he dicho, la ultima pagina del cuadernillo, pero también es posible que se complemente con otro por hoja, trazado de forma distinta con el fin de establecer una cierta diferencia con aquél. Asi, en el Ms. Vitr. 18-7 de la Biblioteca Nacional de Madrid, copiado e iluminado por Garcia de Santisteban para el obispo de Osma Don Pedro de Montoya en 1473, el reclamo por fasciculo se halla desplazado hacia el margen interno y ejecutado en sentido vertical, en tanto que los reclamos por hoja aparecen en sentido horizontal (2). En el Ms. 5-7-12 de la Biblioteca Capitular y Colombina de Sevilla, escrito en la Universidad de Salamanca en 1410 por un copista que solo nos dejô su nombre Johannes, el reclamo por fasciculo esta también ejecutado en sentido horizontal pero en el centro de la hoja y no pegado al margen interno como lo estân los reclamos por hoja. En los Ms. 332-145/146 y (*) Después de enviar el articulo a prensa, he tenido conocimiento de la publication del trabajo de Elena Rodrèguez DIaz, « El uso del reclamo en Espana (reinos occidentales) », en Scriptorium, LUI (1999), pp. 3-30. (1) Su uso parece haber nacido en Espana durante el siglo x, segûn parecen confirmar varios côdices escritos en visigôtica y conservados en la Biblioteca Nacional de Paris, extendiéndose a Italia en el transcurso del siglo xi y generalizândose en los manuscritos occidentales en el xn (Jean Vezin, « Observations sur l'emploi des réclames dans les manuscrits latins » en Bibliothèque de l'École des Chartes, GXXV (1967), pp. 12-13; Eric G. Turner, The Typology of the Early Codex, Philadelphia, 1977, pp. 11-18, y Jacques Lemaire, Introduction à la Codicologie, Louvain-LaNeuve, 1989, p. 174). (2) Manuel Sanchez Mariana, « La ejecuciôn de los côdices en Castilla en la segunda mitad del siglo XV », en Adas del I Coloquio Internacional del Libra antiguo espanol, Salamanca, 1988, p. 339. 219 CARMEN ALVAREZ MARQUEZ 147 de la Biblioteca General Universitaria de Sevilla, escritos por Pedro de Francia y Jacobo de Paris entre 1435 y 1437 en Sevilla para el noble sevillano Don Pedro Afân de Ribera, el reclamo por hoja se halla ejecutado en sentido horizontal y pegado al margen interno y al ultimo renglôn del texto, mientras que el reclamo por fasciculo se desplaza hacia el borde inferior. Los reclamos por fasciculo pueden, como he dicho, aparecer en el centro del margen inferior, desplazados hacia el margen interno o pegados a él, y estar ejecutados en sentido horizontal o vertical, pudiendo coincidir en un mismo côdice mâs de una posibilidad. En cualquier caso, no dejan de ser variantes constatables también en côdices latinos escritos fuera de Espana. La novedad, al menos hasta donde mis conocimientos alcanzan, esta precisamente en très côdices escritos en la segunda mitad del siglo xv en Espana, y mâs concretamente en el Reino de Castilla, que presentan un reclamo por fasciculo dispuesto en sentido diagonal descendente y espaciado desde la ultima linea del texto hacia el vértice que conforman el eje de plegado y el borde inferior del côdice. Prâctica que, en cambio, es prépondérante en Oriente y esta présente desde el comienzo, pero que no es usual en los côdices latinos de Europa. El tipo de reclamo oblicuo o en diagonal y espaciado con respecto a la ûltima linea de escritura es el mâs frecuente (56%) y el primero observado en los manuscritos arabes del Proximo Oriente del siglo xin y son los mâs numerosos en el xv, manteniendo siempre, salvo raras excepciones, el sentido descendente, prâctica que también se mantiene en manuscritos de fines del xv y xvi (3). Analicemos, pues, los très côdices escritos en Castilla en la segunda mitad del siglo xv y conservados actualmente en la Biblioteca Capitular y Colombina de Sevilla, y tratemos de explicar la presencia de esa novedosa prâctica en ellos (4), que, por otra parte, es de las pocas cosas que tienen en comûn. En primer lugar, el contenido es distinto en cada uno de ellos. El Ms. 56-5-10 es un miscelaneo que contiene la Aritmetica y Geometria de Thomas Bradwardine junto a la Perspectiva communis de John Peckham, ambos autores ingleses. Fue copiado en Salamanca, a mediados del siglo xv, sin que se pueda precisar ni el copista ni el ano, ya que en el f. 20v solo se alude al lugar y al dia del mes: « scriptis Salamantice 27 ianuarii ». Sabemos que perteneciô a Fray Alonso de Madrid, segûn consta en la contra tapa posterior, pero nada puedo decir acerca de este persona je, cuya escritura me lleva a situarlo en la misma centuria, ni de la via de ingreso en la Biblioteca Capitular y Colombina de Sevilla. (3) Marie-Geneviève Guesdon, « Les réclames dans les manuscrits arabes datés antérieurs à 1450 », en Scribes et manuscrits du Moyen Orient, bajo la direcciôn de F. Déroche y F. Richard, Paris, 1997, pp. 67-68. (4) Como afirma Jacques Lemaire « l'usage des réclames peut présenter des particularités que le codicologue relèvera de manière scrupuleuse, car ces faits singuliers peuvent révéler des situations exceptionnelles notables ou permettre la localisation et/ou la datation d'un codex » (Jacques Lemaire, Introduction, p. 175). 220 UTILIZACION DE RECLAMOS El Ms. 5-3-29 contiene un comentario a la Grammatica de Prisciano realizado por Johannes de Aurimontibus a lo largo de 112 folios, que se terminaron de copiar el 13 de febrero de 1477, « régnante domino rege Fernando », lo que confirma su ejecuciôn en el Reino de Castilla, puesto que Fernando, casado con la reina Isabel la Catôlica en 1469, gobernaba este Reino desde 1474, pero no se titularia Rey de Aragon hasta 1479. Confirma asimismo el origen castellano del côdice el hecho de que tan solo cincuenta y siete anos después fuese adquirido por 26 maravedis en la ciudad de Valladolid por Don Hernando Colon, segûn anotô de su puno y letra en el f. 114v: « Este libro assi enquadernado costô 26 maravedis en Valladolid a 30 de agosto de 15[36] ». Fue, precisamente, a través del legado colombino (5) como se incorporé a los actuales fondos catedralicios sevillanos. Ambos côdices se copiaron en papel y su factura, de la que hablaré mâs adelante, me lleva a pensar en libros de estudio o de trabajo para uso personal. En cambio el Ms. 5-5-17 contiene las Tragediae de Séneca en pergamino de buena calidad (pi. 37) y no solo conocemos el nombre del copista, lugar y fecha de ejecuciôn, sino también la persona para cuyo disfrute se hizo, segûn consta en el colofôn: « Explicit liber Tragediarum Senece scriptum per me peccatorem indignum presbiterum Johannem Garsie de Herreri, clericum Palentinum, de mandato reuerendi patris et domini Domini Gundisalui de Riuero, episcopi Salamantine, anno Domini millesimo quatuorcentessimo quinquagesimo septimo ». Don Gonzalo de Vivero (1442-1480) fue una figura central de la historia de la ciudad salmantina en la segunda mitad del siglo xv. Hombre âvido de saber y bibliôfilo empedernido, mantuvo relaciôn constante con los catedrâticos de la Universidad, entre ellos con Pedro Martinez de Osma, profesor de Filosofia Natural, y fue generoso protector del gran sabio judio Abraham Zacut, que redactô en Salamanca su célèbre almanaque (6). En un codicilo, otorgado el 28 de enero de 1480, le déjà 500 maravedis y 10 fanegas de trigo y ordena que ciertos cuadernos autôgrafos en romance que de él ténia se pusieran en un volumen junto al resto de sus libros: « Ytem mando que den al judio Abraham, astrôlogo, quinientos maravedis e diez fanegas de trigo, e mando que ciertos quadernos que ende estân en romance escriptos que el dicho judio escriviô, que todo se ponga en un volumen e esté en la libreria con los otros sus libros en la dicha su yglesia, porque es provechoso para entender las tablas del dicho judio » (7). (5) Sobre la incorporaciôn de este legado a la Iglesia Catedral de Sevilla, véanse mis trabajos: « El legado colombino a la Iglesia Catedral de Sevilla y su fusion con la Biblioteca Capitular », en Sardegna, Mediterraneo e Atlantico tra Medioevo ed Etd Moderna. Studi storici in memoria di Alberto Boscolo, vol. III: Cristoforo Colombo e la sua epoca, Roma, 1993, pp. 267-285, y El mundo del libro en la Iglesia Catedral de Sevilla en el siglo XVI, Sevilla, 1992, pp. 28-42. (6) Véase Francisco Cantera Burgos, El judio salmantino Abraham Zacut, Madrid, 1931 y Abraham Zacut, Madrid, 1935. (7) Florencio Marcos Rodriguez, « La antigua biblioteca de la Catedral de Salamanca », en Hispania Sacra, XIV (1961), p. 289. 221 CARMEN ALVAREZ MARQUEZ Ese afân de saber y de coleccionar libros de Gonzalo de Vivero le llevô a gastar grandes sumas de los bienes de las iglesias y de su propio peculio en la adquisiciôn, por compra o copia, amen de pedirlos también prestados a diferentes personas e instituciones, bien para leerlos o para procéder a su copia. En préstamo tuvo libros, por ejemplo, del citado Pedro Martinez de Osma, del doctor de la Reina, del Dean, de quien ténia en préstamo el Ruralia commoda de Pedro de Crescenzi, o de la propia Universidad, de la que su hermano Âlvaro de Vivero fue rector. Los libros del claustro universitario dan testimonio de varios prestamos de libros que habian formado parte de la donaciôn inter vivos que le hiciera, el 9 de octubre de 1457, el gran teôlogo y antiguo alumno, Juan Alfonso de Segovia (8). El fin era copiarlos en buen pergamino y con buena letra, entregando esta copia a la Universidad y quedândose él con la de papel, de acuerdo con las condiciones juridicas establecidas por el citado donante: que no se enajenen sus libros a no ser « mandato Uniuersitatis aliqui eorum qui in papyro sunt, in pergameno scriberentur » y que no impide « quin ad habendam copiam cuiusvis dictorum librorum, precario vel alias, sub tamen cautione, non quidem juratoria aut fideijussori, sed pignoratitia, commodentur seu concedantur » (9). El primer préstamo tuvo lugar el 15 de septiembre de 1469 y fue de la Pradica del médico Arnaldo de Vilanova, saliendo como fiadores el doctor Cornejo y su hermano Alonso de Vivero. Posiblemente corresponda al asiento 92 de la donaciôn de Juan Alfonso de Segovia (10). El 13 de julio de 1471 el obispo Vivero devuelve otro libro, restituyéndosele las prendas que habia dejado al llevarlo (n). Pocos anos mâs tarde, el 18 de octubre de 1476, recibe un libro titulado De gestis conciliorum en papel, con el fin, una vez mâs, de que lo copiase bien en buen pergamino y con buena letra y dièse este a la Universidad, quedândose él con el ejemplar cartâceo. Es évidente que también formaba parte de la donaciôn de Juan Alfonso de Segovia; sin embargo, es dificil precisar a que manuscrito se refiere. Pudiera corresponder al n° 54, conservado en el manuscrito latino e.1.8 de la Biblioteca de El Escorial, Liber o Historia gestorum generalis synodi Basiliensis, o, mâs bien, segûn B. Hernandez Montes, al n° 47 conservado en el manuscrito ç. 11.18 de la citada Biblioteca, ya que es el ûnico libro de la donaciôn que se refiere a la gesta de varios concilios: Liber cardinalis Sancti Marci (12). (8) Sobre esta donaciôn véase Benigno Hernandez Montes, Biblioteca de Juan de Segovia. Edition y comentario de su escritura de donaciôn, Madrid, 1984. (9) Benigno Fernandez Montes, Biblioteca, pp. 109-110. (10) Benigno Hernandez Montes, « En busca de manuscritos de la donaciôn de Juan de Segovia. Très manuscritos segovianos en El Escorial », en Revista de Teologia, XXXIV (1974), pp. 4344, nota 31 bis, y Biblioteca, pp. 282-283, y M.V. Amasuno Sarraga, La escuela de medicina del Estudio Salmantino (Siglos XIII-XV), Salamanca, 1990, pp. 28, nota 14 y 145, nota 541. (11) Benigno Hernandez Montes, Biblioteca, p. 28, nota 14. (12) Benigno Hernandez Montes, « En busca », pp. 41-43, 56-63 y 64-67, y Biblioteca, pp. 2829, nota 14, 206-207 y 217-218. 222 UTILIZACION DE RECLAMOS El ultimo préstamo del que se tiene constancia tuvo lugar pocos dias mâs tarde, en el claustro celebrado el 24 de octubre de 1476, al recibir la obra de San Agustin De opère monachorum et triginta aliis tractatus, escrito también en papel y con el mismo fin. Para B. Hernandez Montes no hay duda de que se trata del n° 84 de la donaciôn de Juan Alfonso de Segovia (13). Pues bien, como en tantos otros casos, desconocemos la entidad y naturaleza de la biblioteca que llegô a poseer el obispo Gonzalo de Vivero y que él mismo estimé « grosso modo » en 1.200.000 maravedis. La legô a la Iglesia Catedral de la ciudad salmantina, queriendo compensar con ello las deudas que habia contraido y la mala administraciôn que habia hecho de la Iglesia durante su pontificado, salvo los libros duplicados, que pasarian, una vez escogidos por el Cabildo Catedralicio, al Monasterio de San Francisco (14). Asi pues, el manuscrito conservado actualmente en la Biblioteca Capitular y Colombina de Sevilla fue en otro tiempo propiedad de la de Salamanca o, en todo caso, de la del Monasterio de San Francisco. En el inventario que se conserva de la Biblioteca Capitular de Salamanca, realizado el 6 de junio de 1533 al to mar posesiôn de ella el bachiller Leôn de Castro, aparece, en efecto, un ejemplar de las Tragediae de Séneca ubicado en el banco 11 de la mano izquierda, asiento 14; comenzaba « Soror » y terminaba « flammas » (15). Es évidente que no se trata del ejemplar conservado en Sevilla, ya que este, aunque mutilado al comienzo, termina en « Deo gratias » , por lo que hemos de suponer que su destino fue el Monasterio de San Francisco o saliô antes de 1533 de la Biblioteca Catedralicia. Aunque un investigador del présente siglo anotô en la contra tapa anterior, debajo del ex-libris impreso de Hernando Colon: « N° 3.291 del Begistro Colombino / D. Hernando Colon adquiriô por compra este libro. Debiô / obtenerlo de su padre o tio o de algûn amigo por herencia o do/nativo » , no se trata tampoco del ejemplar hernandino, puesto que este, segûn el asiento 3.291 del Indice Numeral, contenia solo las tragedias de Hercules, Tiestes, Thebays, Ypolitus, Edyppus, Troas, Medea y Agamenon y, ademâs, estaba en castellano. Asi pues, como en el caso del Ms. 56-5-10, desconozco la via de acceso a la Biblioteca Capitular y Colombina de Sevilla. Por lo que respecta a la factura de los très côdices objeto de estudio y como ya apunté, es distinta en cada uno de ellos. Mientras que Juan Garcia de Herrera, el copista de Gonzalo de Vivero, adopté un pergamino de buena calidad, los otros dos utilizaron el papel. Aquél hizo uso del quinion como fasciculo ûnico, al igual que la mano que escribié los veinte primeros folios del Ms. 56-5-10, que es la que utilize el reclamo en sentido oblicuo, mientras que en el Ms. 5-3-29 conviven terniones, seniones y septeniones. En este el texto es a linea tirada con un pautado mixto a tinta y mina de plomo, mientras que los veinte primeros folios del Ms. 56-5-10 van también a linea tirada y estân pautados a mina de plomo, apenas perceptible, con predominio de la punta (13) Benigno Hernandez Montes, « En busca », p. 43 y Biblioteca, p. 28-29, nota 14 y 268-269. (14) Florencio Marcos Rodriguez, « La antigua biblioteca », pp. 288-289. (15) Ibidem, p. 316. 223 CARMEN ALVAREZ MARQUEZ seca. Finalmente, el manuscrito para Gonzalo de Vivero se halla distribuido en dos columnas y pautado a tinta. Como elementos de ordenaciôn se utilizan junto a los reclamos la signatura, situada, como es habituai, en el ângulo inferior derecho de la primera pagina de los bifolios: numerico-arâbiga en el Ms. 5-3-29 y alfanumérica romana en los Ms. 5-5-17 y 56-5-10. En cuanto a los reclamos, solo Juan Garcia de Herrera utiliza reclamos por hoja y por fasciculo. El primero aparece en la segunda pagina de todos los bifolios en una escritura gôtica cursiva de môdulo muy pequeno, en sentido horizontal y pegado al eje de plegado y al borde inferior de la hoja. En el reclamo por fasciculo se ha utilizado la misma escritura que en el texto y en sentido descendente se han escrito de nuevo una o dos palabras espaciadas de aquél y desplazadas hacia el margen interno, sin apenas sobrepasar la linea de justificaciôn. El copista del Ms. 5-3-29 solo hace uso de los reclamos por fasciculo, ejecutados en sentido oblicuo y dispuestos en dos lineas (pi. 35 y 36), que en ocasiones quedan enmarcadas por calderones o ângulos agudos (< >), no tan espaciados ni desplazados hacia el margen interno como en el caso anterior. Finalmente, el ûnico reclamo que se percibe en los veinte primeros folios del Ms. 56-5-10 (f. 10v, pi. 38) ha sido trazado en sentido oblicuo, espaciado y desplazado hacia el eje de plegado. Es évidente que estos très manuscritos representan una novedad, no solo en Espana sino en Europa, en lo que a la utilizaciôn de reclamos en côdices latinos se refiere, pues a los tradicionales reclamos en sentido vertical y horizontal por fasciculo habria que anadir también los reclamos en sentido oblicuo, en el siglo xv y en una region muy concreta del Reino de Castilla: Salamanca y tal vez zonas aledanas, al menos por lo hasta ahora dado a conocer. Ahora bien, si al inicio del présente trabajo he dicho, siguiendo a M. G. Guesdon, que los reclamos en sentido diagonal son los mâs frecuentes en los manuscritos arabes de la Biblioteca Nacional de Paris, fechados entre 1150 y 1450, y estân présentes desde los primeros reclamos observados en manuscritos arabes del siglo xin (16), parece obligado poner en relaciôn la utilizaciôn de este tipo de reclamos en manuscritos latinos en el Reino de Castilla en el siglo xv con la presencia en la zona de manuscritos arabes de la mâs diversa procedencia e, incluso, yendo mâs alla, cabe pensar en posibles copistas moriscos o judios como los ejecutores materiales de estos côdices, hipôtesis hoy por hoy dificil de comprobar. Respecto a la primera posibilidad, traigo a colaciôn las palabras de L. S. Granjel: « El influjo islâmico es indudable y en los reinos cristianos, tanto en Castilla como en los que integran la corona de Aragon, no dejaron de circular libros arabes; en Toledo, por ejemplo, fueron redactados o copiados tratados médicos en el idioma del Islam hasta bien avanzado el siglo xv, posiblemente por la presencia en la ciudad de una nutrida comunidad judia; esta literatura, como escribe Garcia Ballester, circulô y se utilizô en los nûcleos urbanos, fundamentalmente por miembros de las aljamas judias, que prâcticamente mantienen el monopolio del saber médico y su utilizaciôn (16) Marie-Geneviève Guesdon, « Les réclames », pp. 66-67. 224 UTILIZACION DE RECLAMOS profesional. El arabismo de la ciencia médica universitaria, como queda indicado, es asimismo évidente » (17). Confirma lo dicho la presencia de libros arabes en bibliotecas médicas médiévales. Libros arabes poseian Arnaldo de Vilanova, el medico mallorquin Mosconi, los valencianos Bartolomé Marti y Juan Vallseguer, que ejercieron en la primera mitad del xv, y asimismo uno de los primeros catedrâticos de Medicina conocidos del Estudio Salmantino, Don Fernando Diaz de Toledo, arcediano de Niebla, canônigo de la Iglesia Catedral de Toledo y capellân real, muerto en 1452. En una de las clâusulas de su testamento, redactado en Toledo el 26 de septiembre del citado ano y dado a conocer hace ya algûn tiempo por G. Beaujouan, establece lo siguiente: « Ytem mando que todos los libros que yo tengo escriptos en arâvigo de fisyca, que mis testamentarios los repartan por los fisicos que ay en Toledo que saben arâvigo commo los dichos mis testamentarios quisiesen » (18). Para L. S. Granjel es significativo que el Arcediano ordene que se vendan los textos escritos en arabe en la ciudad de Toledo, tal vez por ser el ûnico lugar importante donde todavia esta lengua conservaba con vigor su calidad cientifica. La Universidad de Salamanca, que aceptô sin discusiôn el magisterio de Avicenas y su Canon, ya no ensenaba el arabe, « dando lugar a una ruptura total con la literatura médica escrita en arabe, que frustaba asi cualquier manifestaciôn de posible renovaciôn cientifica fundamentada en el contacto directo con las fuentes arabes. El abandono, primero, y el olvido del arabe después, como instrumento y adquisiciôn del conocimiento cientifico en el Estudio, ha de truncar de manera definitiva el triunfo del llamado « humanismo cientifico » en los ûltimos anos del siglo xv y primeros del xvi. La imposibilidad de que se potenciara la utilizaciôn del arabismo como via de acceso a las fuentes médicas griegas, supuso que este fenômeno no se produjera en Castilla, donde todavia pervivian importantes nûcleos de poblaciôn de habla arabe y donde era posible el manejo de un gran numéro de manuscritos médicos y cientificos redactados en esta lengua » (19). Posiblemente no fue el ûnico de los profesores universitarios salmantinos que conté entre sus fondos con libros en arabe, muchos de los cuales portarian probablemente, como era lo habituai, reclamos en sentido descendente que pudieron servir de modelo para los très côdices conservados en Sevilla. (17) Luis S. Granjel, La Medicina espanola antigua y medieval, Salamanca, 1981, pp. 120-121, y Luis Garcia Ballester, Historia social de la medicina en la Espana de los siglos XIII al XVI.l.La minoria musulmana y morisca, Madrid, 1976, pp. 31-33 y 40-41.. (18) Guy Beajuoan, « La bibliothèque de l'école médicale du monastère de Guadalupe à l'aube de la Renaissance », en Medicine humaine et vétérinaire d la fin du Moyen Age, Genève-Paris, 1966, pp. 387, 398-399 y 430-431. (19) Marcelino V. Amasuno Sarraga, La escuela, p. 148. Véase Luis Garcia Ballester y Fernando Girôn, « Una posibilidad frustada en la Espana del siglo xvi: el arabismo como via de acceso a las fuentes médicas griegas », en Cuadernos de la Historia de la Medicina Espanola, 13 (Salamanca, 1974), pp. 221-232, y Marcel Bataillon, « L'arabe à Salamanque à l'aube de la Renaissance », en Hésperis, 21 (1935), pp. 1-17. 225 CARMEN ALVAREZ MARQUEZ A este respecto y después de una bùsqueda que he de confesar no ha sido todo lo exhaustiva que hubiese deseado, puedo confirmar la presencia de este tipo de reclamos en, al menos, un manuscrito arabe escrito en Espana a comienzos del siglo xiv. Se trata del Ms. 902 de la Biblioteca de El Esçorial (pi. 39), que contiene el segundo tomo autôgrafo del Kitab al-ihtifal fi-stifa' tasnif ma li-l-jayl min al-ahwal (« Tratado sobre los caballos y la equitaciôn »), compuesto para la biblioteca del emir de los musulmanes Abu 'Abd Allah Muhammad b. Nasr, el tercer nasri de Granada (13011309), por Ibn Arqam de Guadix (f 1356) (20). Una vez mâs, Espana, que fue la zona en la que, segûn todos los indicios, naciô el uso del reclamo como elemento de ordenaciôn cohérente de los cuadernillos de un côdice, séria también la que introduciria novedades en su disposiciôn, ya que hay autores que piensan que el reclamo en sentido vertical surgiô también en côdices ejecutados en Espana, al menos si fueron muy utilizados en côdices castellanos a lo largo de toda la Baja Edad Media (21), en tanto que los très côdices objeto de estudio representarian una nueva variante al presentar reclamos en sentido oblicuo. Ms. 56-5-10. I. THOMAS BRADWARDINE. Arismetica speculatiua.- 1. [Titulo]: Incipitur Tractatus Iohannis de Sacrobosco de sciencia arismetice.- 2. [Texto]: Quantitatum alia continua que magnitudo / dicitur alia discreta que multitudo siue numerus... (lr)... suficiant pro sententia huius libri arismetice. Deo gratias / et Uirgini intacte, amen. Explicit Arismetica speculatiua. Thome Barbadini / scriptis Salamantice 27 ianuarii (20v).- II. THOMAS BRADWARDINE. Geometria: Iesus./ GEometria est aris/metice consecutiua./ Nam poste/rioris ordinis est... (21r)... per hanc conditionem euidenter / et nichil plus addo etc. Est finis huius / operis. Deo gratias, amen./ Explicit Geometria Brabardini (70v).- III. JOHANNES PECKHAM. Perspediua communis.- 1. [Titulo]: Incipit perspectiua /.- 2. [Texto]: [I]nter phisice consi/deracionis studia / lux iocundius afficit meditan/tes. Inter mathematicorum / magnalia certitudo... (71r)... multiplicacio radiorum stellarum et concur/rencium in suprema parte ignis cadam / racione ibi apparte potest./ Explicit perspectiua comunis (120r). S. XV, papel, linea tirada, 126 ff., 215 x 150 mm. Enc: Original, tabla recubierta de cuero amarillo, muy deteriorada y carente de cierres, S. XV, 225 x 155 mm. Tejuelo: [lo]han d. Sacrobosc. y cartela en la cubierta posterior, apenas legible: [Arithmetica, geometria et perspectiua]. Olim: E. Z, Tab. 135, N° 21 (lr) y 82-4-19 (recto de la primera hoja anterior de guarda) Proc. : « De Fray Alonso de Madrid » (contratapa posterior). (20) Braulio Justel Calabozo, La Real Biblioteca de El Esçorial y sus manuscritos arabes. Sipnosis histôrico-descriptiva, Madrid, 1978, p. 278. (21) Véanse los trabajos de Jean Vezin, « La réalisation matérielle des manuscrits latins pendant le Haut Moyen Age », en Codicologica, 2 (Leyden, 1978), p. 36; Manuel Sanchez Mariana, « La ejecuciôn de los côdices », pp. 319-321, y Ma Luisa Pardo RodrIguez y Elena E. Rodriguez, « La producciôn libraria en Sevilla durante el siglo xv: artesanos y manuscritos », en Scribi e colofoni. Le sottoscrizioni di copisti dalle origini ail' avvento délia stampa, Spoleto, 1995, pp. 207-209. 226