Poesías
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POESIAS DE Dxhefdto «Me quoqne dicunt vatem p43.stores :sed non eqo credulns ilUs: nam ñeque adhuc y^-ro videor,neo dicete Cinna digna: sed argutos Ínter strepere artser olores^» ViRGIIi, MADRID. imprenta de don León Ámahita, plazuela de Sajií:ia¿o.=: 1822,
AAlbino. La ilusión dulce de mi edad primera del crudo desengaño la amargura , la sagrada amistad ,la virtud pura canté con voz ya blanda ,ya severa. No de Helicón la rama lisongera mi bumilde genio conquistar procura: memorias de mi mal ymi ventura robar al triste olvido solo espera. Anadie sino áti ,querido Albino , debe mi tierno pecho yamoroso de sus afectos consagrar la historia. Tú ásentir me enseñaste :tú el divino canto yel pensamiento generoso : tuyos mis versos son ,yesa es mi gloria.
POESIAS SAGRA La muerte de Jesus. / I. eres tií el que velando la excelsa magestad en nube ardiente , fulminaste en Siná ?yel impío bando , que eleva contra tí la osada frente, ¿es el qúe oyó medroso de tu rayo el estruendo fragoroso ? Mas ora abandonado ¡ay !pendes sobre el Gólgotha ,yal cií alzas gimiendo el rostro lastimado : cubre tus bellos ojos mortal velo , ysu luz extinguida, en amargo suspiro das la vida. Así el amor lo ordena , amor ,mas poderoso que la muerte : por él de la maldad sufre la pena el Dios de las virtudes ;yleón fuerte , se ofrece al golpe fiero bajo el vellón de cándido cordero. ¡Ovíctima preciosa, ante siglos de siglos degollada ! Aun no ahuyentó la noche pavorosa por vez primera el alba nacarada , yhostia del amor tierno moliste en los decretos del Eterno. I
los siervos de la antigua tiranía. Tu inmudabledecreto ya he cumplid». Ora el supremo mando , la gloria ,el esplendor ,la gloria mia , la que me diste ante los tiempos ,pido. Yo te ensalcé en la tierra :la criatura por mí tu augusto nombre allí bendice. * Habló el hijo eternal ;yasi le dice el Padre de la altura. «Ven, hijo de mi ser, triunfa ydomina - yo vi tu humillación ,tu triunfo ahora cielo vtierra verán. El monstruo impío de tu planta divina será \il escabel. Pide, yla aurora yel ocaso serán tu señorío. » Dijo :de nuevo el cielo se alboroza en himnos ;yen su seno reclinado el gran Jehová. recibe al hijo amado , yeterno en él se goza. IV. Al santísimo Sacramento. La gloria de Dios vivo en la morada de los hombres brilla : mortales ,humillaos :suba el incienso en ondeante nube yel ruego humilde al trono del Inmenso. Mas ,óDios de la altura , ¿tií herido, tií mortal? ¿qué blanco velo, cuál lienzo mortuorio , cubre la magostad que adora el cielo ? Amor omnipotente , i
(9.) qne te entregó ala cruz ,cuyo mandato consumaste al morir esclavo suyo-, renovando en el ara aquel de caridad dulce misterio, ,conservó las señales de su imperio. No ya con voz de trueno yrayos funerales aterra álos móldales el Dios de Sinaí. Que dulce yamoroso del cielo se desprende , yvúctima desciende , que inmolará Deví. Ysoñi eel ara santa repetirá propicio el qrande sacrificio que -consumó por mí. Gustemos, mortales, del pan de la vida , del vino sabroso , que vírgenes cria. La eterna sabiduría mora en el buroano pecho , yel amor de la criatura es su delicia yrecreó. Gustemos ,mortales ,etc — En este manjar suave , que oculta cándido velo , tus dones ,rey de la gloria ,, por tu poder se midieron. Gustemos ,mortales ,etc Tu misericordia eterna recibimos en tu templo , ylos términos del orbe
la salud del mundo yierou. Gustemos, mortales, del pan de la vida , del vino sabroso , que vírgenes cria. V. La naLividad de Ntra. Señora. Cuando amanece al angustiado mundo la sacrosanta virgen , de ia mancha primera preservada , detiene absorta la celeste esfera su raudo movimiento, yretiembla de gozo el firmamento. Júbilo nuevo en Las etéreas cumbres el angélico bando siente añadirse ásu placer eterno : Jeliová depone el rayo vengativo : yla inocencia amada brilla otra vez del hombre en la morada. Entonces Lriel ,áquien fue dado el gobierno del dia , yen el ardiente sol fijó su trono, esparciendo su voz por cuanto alumbra el flamígero vuelo , asi cantó el placer de tierra vcielo. «¿Cuál es esta ,que sube vencedora del seno de la nada áilustrar las mansiones de la vida? La plateada luna no es mas bella entre el coro estrellado , ni el sol mas puro en el cénit rosado. *
(” ) «¡Cómo nuevo verdor yvida nueva recobran las montañas , dó áser delicia de la tierra nace í Júbilo ,Nazareth :salud ,Carmelo : de Jericó la rosa ya florece en tu suelo mas hermosa. » «¡Cuánto pavor infunde su semblante , del ángel dulce encanto , ála hueste infernal de las tinieblas ! ¿Oís, oís cuál brama enfurecido el orgulloso bando ? ¿cuál sus puertas se cierran restrallando ?« aNo mas terrible intrépida falange al débil enemigo marcha para el combate yla victoria. Triunfa ,hermosa muger :el Dios potente su rayo te confia , ysu terror ante tu faz envía .» Quién como tú, gran Dios ?Angeles puros, altas inteligencias , bendecid su piedad. ¿No veis cual mira la ti-iste tierra con benignos ojos ? ¿no veis ya disipado el ceño ,que ocultó su rostro ayrado ?» «Himno de triunfo al verbo, al amor santo ' bendición sempiterna. Mortales, respirad, que ya fenece el largo cautiverio :el sol divino ya seguirá ála aurora , cuyo esplendor vuestras mansiones dora. » «Angeles, ensalzadla. Del Dios sumo hija ,madre yesposa , yreyna vuestra es. ¡Dichoso el dia que nace para el bien de los mortales !
ásu belleza ygloria himnos de amor cantad yde victoria. » Dijo L'riel, ycon el cetro de oro señala en la alta esfera el instante feliz. Cánticos nuevos las empi.eas regiones enamoran ; yásu hermosa criatura ledo sonrie el Padre de la altura. VI. La concepción de N. «Nunc facta est salus. » APOC.VI.. ¿Cuál desusado canto, lira mia , se agita entre tus cuerdas? ¿Vago acaso de Helicón fabuloso en las praderas, óel fuego inspirador al pecho envía la deydad del Parnaso ? Ah !no el falaz ruido oygo ya de las ondas lisongeras : no ya el laurel mentido , que del Permeso alhaga la corriente , al sacro vate ceñirá la frente. Tu, diva madre, que en celeste trono de eterno rosicler brillas gloriosa, aurora del empíreo ,tú me inflama : tú del Averno el enemigo encono domaste victoriosa : el triunfo esclarecido concédeme cantar. La pura llama, que al alumno querido
(, 5) se desprendió de Patmos en la arena , bañe mi labio en abundante vena. Cantaré ,ódiva ;yel alegre canto alegre oirá Sion :las trenzas de oro sus bellas hijas ornarán de rosas : yya olvidadas del cautivo llanto, tu nombre en dulce coro ensalzarán al cielo ; el himno en sus cavernas sonorosas repetirá el Carmelo; ydespedido de su cima umbría volará al golfo donde muere el dia. Libre del hierro infame alza la frent* el hijo de Abraham, yvé rompido el yugo del pesado cauiiverio. La soberbia señora de occidente , que ásus plantas rendido vio el orbe silencioso , ya ámas suave ycelestial imperio dobla el cuello orgulloso : ya nace la salud.- cantad, mortales: cayó el antiguo solio de los males. Ysi tal vez de mi enlutada lira voló lúgubre el son ,cuando al humano de Edén perdida lamenté la gloria yel justo ardor de la divina ira; ora de su tirano cantaré salvo al hombre : ciñe flores ,yensalza la victoria , lira, yel sacro nombre, qne redobla el bramido ylloro eterno al rencoroso rey del hondo Averno. Al rey, que enmedio el lago tenebroso ya en cadenas de fuego gime atado
(14 ) al trono adusto, que erigjió el dehlo í deshecha la corona ,el cetro odioso yace aparte arrojado : los ásperos clamores feroz repite el escuadrón precito : ah !en vano :sus furores ojirime un mar de fuego denegrido , A' euA'uelve entre la llama el ronco ahullido; Su revna en tanto en el sagrado muro corona el ángel ,yal humilde suelodesciende el himno dulce de alegría : enagenado mira el rostro puro , placer de tierra ycielo , el serafín amante : Vcanta en harpa de oro el bello dia , que el temido semblante , en ira vceño desde Edén velado, mostró Jehorá álos hombres aplacado. ¡Cántico eterno de virtud ygloria ! la gran naturaleza conmovida señora de ambos orbes la apellide ; Jehová se goza en la inmortal victoria de su esposa elegida : el rostro soberano blanda sonrisa entre el fulgor despide: Vde la augusta mano , que siembra en las estrellas lumbre ardiente , nace el dorado sol mas refulgente. ¿Aquién la inmensa fuerza ,que atesora tu brazo ,revelaste ?Esclava muere de Adan la prole misera yculpada : culpada sí ;mas tu clemencia implora. Su humilde ruego hiere los ejes diamantinos :
( ) el rayo apartas de la diestra ayrada ; ylos ojos divinos j dó en regalada luz la piedad mana , vuelves benigno ála mansión humana. Miras del hondo Averno nube impura ceñirla en torno: el humo ennegrecido, que de tu solio la inaccesa lumbre ya presumió eclipsar, tizna tu hechura: el querub foragido desploma sobre el hombre de su eternal furor la pesadumbre , yen tu sagrado nombre , que del labio mortal el crimen lanza , si en tí no piiede ,ejerce su venganza. De vil metal cabe encendida pira se erige ídolo VjI; yel padre irnpío, dando sus hijos ála llama ardiente , Dios lo adora. Ministro de tu ira, el tirano sombrío se ceba en sangre ylloro , ylo aplaude su Dios la insana gente : brinda en copa de oro el impuro placer funesta llama, yla torpe Citera Dios lo aclama. dií, prole de Jacob ,sola tú lloras la esclavitud común :flores engaza ' asu dura cadena el miindo ciego : feioz Luzbel las sienes vencedoras del triste lauro enlaza , que le ofrece el humanm Lo mira el Dios excelso :en vivo fuego arde contra el tirano el rostro de Jeliová :su voz tonante estremece los muros de diamante.
(i6) «¿Y quéj dice ,la gente aborrecida al mundo imperará ?Del reyno umbrio , que destinó mi diestra vengadora áser de pena yde maldad guarida , bástele el señorío. ¿Quién fijó al mar herviente (1 earena el valladar ?¿Quién ala aurora ia senda refulgente, cuando al nacer la luz del bello dia , el empireo aclamó la gloria mia ? Arroje el cetro injusto :allá abatido reyne el querub ,dó en lumbre tenebrosa cercado siempre el denegrido trono le fue yel triste imperio concedido. Cual sierpe venenosa, allí ponzoña fiera exhale libre su inmortal encono : otro señor espera del hombre la mansión :tú, alma alegría , tú al orbe tornarás :nazca María. » Dijo, ynace María :cual cercana al claro sol la vespertina estrella , brilla apacible entre su luz radiante , tal parece del -ángel soberana^ ia inocente doncella : Vpor las gradas de oro al seno de Jeliová volando amante , ia ve el alado coro inundar ,en sus brazos reclinada , de grato ardor la celejstial morada. Y«¿quién es esta ?cantan :semejante no se vió en el empíreo :su hermosura los relucientes cielos enamora : alba ,purpurea ,mas que el sol brillante ,
(17 ) illas que la luna pura. Cuál gloriosa guerrera alsa feliz la frente triunfadora ? xence ,ódiva :«. la esfera otriunfa ,vence ,»resuena alborozada : «gloria ,honor áJehová : ¡ triunfo ásu amada «Triunfa ,si :»dice el padre soberano , con la voz grata ,que los orbes mueve : «humana ,mas no esclava ,la cortina •de cielo ymimdo te ciñó mi mano. Ve, yal monstruo conmueve de la usurpada silla. »Tío temas del veneno, que inficiona la tierra ,vil mancilla. Triunfa ,ópura ,del hórrido enemigo : «1 poder de mi diestra va contigo. » Habló Dios ,ydel gremio sacrosanto vuela la virgen por el cielo abierto. Ta luz divina ,que en sus ojos mora , rayos lanza al monarca del quebianto. Así del corvo puerto rompe nave guerrera de los salados mares domadora ;^ ycortando velera el vasto golfo en argentada raya , lleva el terror ála enemiga playa. De celestiales huestes rodeada desciende del empíreo ,yla ancha esfera con espléndido albor risueña dora : del radiante cénit la cumbre alzada riega por su carrera encendidos rubíes : yvertiendo el palacio de la aurora sus rosas yalhelíes ,
(24 yen los montes se pierden ádeshora, Tuela áocultarse en las desiertas cumbres, que tu florido suelo , Palestina ,rodean : dó al Dios inmenso ,que Salen adora , mil victimas humean ; yolor de suavidad en densa nube de puro incienso ante su trono, sube. VII. j4l nacimiento de N. S. Huyó del polo el Aquilón sombrio r yel cielo, ya sereno, piadoso vierte el cándido rocío , que ocultaba en su seno. En tus entrañas ,tiei-ra ,agradecida recibe el don fecundo, yla salud prodúcele yla vida al angustiado mundo. Florece, óTerebinto, yde tus flores brille la pompa ufana al desatar sus claros esplendores la plácida mañana. Yde ellas el aurora refulgente orne sus manos puras, cuando hoy anuncie ála oprimida gente el sol de las alturas. Corre alegre, óJordán, yen tus riberas de Jcricó las rosas embalsamen dcl aura lisonjera las alas vagorosas. El cedro inmenso la cerviz erguida
(ao } levante al alto cielo ; ysti aroma dulcísimo despida la cumbre del Carmelo. Pasó la nieve del invierno triste; ydél Hermon la falda depone el yelo rígido, yse viste de carmin yesmeralda. Albricias ,Israel :ya compadece el cielo tu gemido : vuelve al benigno sol, que te amanece, el semblante afligido. Mira el libertador ,que de tu mano ydel cuello doliente romperá las cadenas, yal tirano quebrantará la frente. Alza del polvo :ya empezó tu Santo la lid yla victoria : yciñete ,óSion ,el regio manto de tu esplendor ygloria. Yconvertida en gozo la amargura, con festivas canciones convoca el universo ,ysu ventura anuncia álas naciones. VIII. La conversión de los Godos en el reynado de Recaredo. Cantemos al señor. Desde la cumbre del alzado Pirene basta el remoto mar, donde la lumbre del claro sol ásepultarse viene, al bijo sacrosanto
(26) se cxliala ya de adoración el canto. ¡Pueblo feliz! Anuncia álas naciones, que en el sagrado leño reyna el Dios del amor :los eorazones va reconocen su triunfante dueño; Vel pértído arriano la antorcha funeral agita en vano. Que asaz gimió la Iberia esclavizada bajo su yugo impío : la blasfemia, en el solio coronada, ambiciosa de infundo señorío, émula del Averno , presumió destronar al verbo eterno .• Yel nombre divinal, salud del^undo, de los labios mortales por siempre desterrar: bramó el profundo: lanzáronse las liuestes infernales: gimió el orbe admirado de verse en el error encadenado. ¡Cuánta sangre vertió !¡Cuántas cmeldade* en el hispano suelo su oprobio irán diciendo álas edades ! Tú, victima real, del justo cielo impetraste ferviente la libertad de la española gente. Habló el Inmenso, ycual la ardiente llama con Ímpetu devora la seca arista yla marchita rama, » que el agosto sediento descolora , el siíbito castigo asi desciende al bárbaro enemigo. I.a santa fé coloca Hecaredo sobre el augusto solio; yalegre mira la imperial Toledo
(27 )__ enlazarse por siempre al capitolio su iglesia venerada, eon sangre de mil mártires regada. Entre el cántico dulce de alegría el insi)irado acento alzó (Leandro, de los fieles guia: el que domó con celestial aliento - al tirano sañudo, siendo ,divina fé, tu firme escudo, -Y dice: «¡para siempre! el monstruo impío, óventurosa España, ya para siempre huyó. Del bóreas frió los tristes golfos probarán su saña , yel pueblo del oriente, con su necio saber vano ydemente. » i) Si, impura Grecia ,sí: tus pabellones para el vicio adornaste: en sutiles ygárrulas cuestiones la ley sencilla del Señor trocaste : la esclayitud mas fea ygárrula impiedad tu suerte sea. » «Ivlas tií, español, la religión sagrada conservarás, que hoy brilla áeste suelo feliz. Si miro alzada sobre tu cuello incógnita cuchilla, confesarás muriendo la ley ,que defendiste combatiendo. » «iCuántos -siglos de lid !Mas ¡cuan brillante te aguarda la victoria ! Atu cetro ytu fé la mas distante nación vendrá ,llamada de tu gloria : tu inmensa monarquía el círculo verá de todo el día. » «Será un tiempo ,que lleve el fuerte hispano
(^8) los lindes de las tierras álas playas del último océano: yfije en nuevas yencumbradas sierras, sepulcro de la aurora, del hombre Dios la insignia vencedora.» «Este es el premio, que átu fé constante reserva el justo ciclo.» Dijo Leandro: el Tajo ondisonante, al resbalar por el florido suelo,, suspendió blandamente de sus doradas aguas la corriente. IX. El sacrijicio de la esposa. En la solemne profesión i-eligiosa de la madre sor Maria Fernanda de la Trinidad Blanco y Crespo, en el monasterio de santa María de lo^ reyes de Sevilla. "Nuestro lecho florido, de cuevas de leones enlazado, en púrpura teñido.» SaX JlTAX DE LA CrCZ. Ael ara sacra del amor divino un nuevo corazón de nueva esposa vuela feliz :¿qué lumbre deliciosa rompe del cielo el muro diamantino? Pura llama, desciende: desciende, óllama del amor triunfante. ¿No veis, no veis cual prende en la víctima el fuego devorante? ¿No veis, ya consumida, cual repace en el gremio de la vida?
,,,(29 ) ií>e acepto la oMacion. Del alto cielo mira Jehová con divinal agrado la esposa, que siguiendo al hijo amado, toda fé ,toda amor ,se roba ai suelo. IOh ,cual brilla eu su frente ¿a corona nupcial ! ¡ cual en sus manos el anillo luciente ! lejos, lejos de aquí, viles profanos : Jdios ,Dios...de su presencia llena está la mansión de la inocencia. ¡Mansión de dulce paz ,donde domina virtud senciha en puros corazones, ydesplega sus blancos pabellones , reyna del, bien, la caridad divinal Aquí entre abrojos crece i. ia rosa virginal ;lirio fecundo de casto olor florece-; yai ver manando en crímenes el mundo, gemidos sin consuelo 2a penitencia exhala al justo cielo. Obien la esposa conmovida entiende ia voz suave del esposo santo , yde gozo yloor el dulce canto de sus amantes labios se desprende: yen la moi*tal criatura al ver su amor angélico emulado , de ia celeste altura ia escucha el serafín arrebatado ; yá su gemido tierno une los himnos del hosanna eterno. Entra ya, dulce esposa. El mundo impío, que ignora la virtud, gime al perderte; ylas falaces lágrimas ,que vierte , opone astuto átu invencible brio.
(3o) ¿Adonde ,clama ,adonde ia juvenil beldad ,que me ilustraba, eclipsada se esconde ? Vsi ardor de virtudes la abrasaba , ¿por qué el puro modelo robar pretende al corrompido suelo ? iAduladora voz !¡clamor aleve , conque el rey del orgullo delirante aterrar piensa el ánimo constante que áhollar su pompa yvanidad se atreve ¿Di tú, joven esposa, si áesconder vas los dones celestiales bajo oh idada losa; ysi inútil áti yálos mortales , estéril inocencia en brazos gozarás de la indolencia. ¡«Vb! en el sagrado ysolitario bueito miio entre humildes flores eligido el tronco augusto ,en que de amor herido el Dios de los amores pende yerto. Aquí la paz del mundo , Vla salud vvida de las tieiras, Vel terror del profundo entre tus brazos venturosos cierras; Vel raudal sacrosanto colora en sangre tu virgíneo manto. . ¡Sangre de redención! iiue vio vertida de Palestina el monte portentoso , V- que ora al sacrificio generoso de tu ser precio da de eteiiia vida. Para ef hombre culpable logra del cielo la. piedad propicia tu holocausto aceptable; Ventre el delito puesto yla justicia.
•sobre la bisanagente rjue descargue sus iras no consiente. Xe ofreces 5si. ]Mas |ay I¿(|ue niebla oscura, de horror ,de pena yde aflicción cargada , en denegridas luces inundada, amenaza feroz tu frente pura ? Yo escucho del Averno las serpientes silvar :ya la tristeza clava el puñal intei'no : el sol huyó :la oscuridad ,que empieza , yla imagen del crimen tu desolado corazón oprimen. El rosti’o de inocencia lastimado vuelves, buscando en tu dolor consuelo ; yves la cruz ,yen ella al rey del cielo ála inmensa justicia abandonado. Bebió el vaso infinito , dó rebosaron las divinas iras , por ageno delito. Otu, que al nombre de su esposa aspiras, por tu culpa yla agena debes gemir: tu dignidad lo ordena. ¿Lloras ?¡llanto feliz !¡tierno rocío , que de aflicción las flores fecundando, produce de clemencia el fruto blando , logrado en tu penar al mundo impío 1 ¿Padeces ?¡ay !padece : por tu tormento en la angustiada tierra la paz yel bien florece : desparece, omaldad: huye, impía guerraj yal reyno del espanto víctimas robe tu encendido llanto. Que tal poder el soberano esposo dió de la esposa ,que suspira ,al ruego.
(32 ) Tiende al mundo los ojos. ¿’V es el fuego de la maldad quemarlo? ¿ves ansioso la cuchilla el hermano sobre el hermano alzar? ¿al pie no miras del pálido tirano yacer el hombre ?¿el humo no respiras, humo de sangre ymuerte , que la discordia enfurecida vierte . Jehová, el justo Jehová desde la cumbre de su gloria etcrnai también lo mira. Vela su rostro el ceño de la ira ; yen vez de blanda yregalada lumbre furor yardores lanza : ya, ya en su mano súbito se enciende el fuego de venganza ; yya rugiendo asolado rdesciende sobre el mundo enemigo el rápido ministro del castigo. yias ¡oh !si de terror yespanto llena cubre los orbes nube denegrida , ^el ravo ardiente, que bramando anida , ya en el culpado corazón resuena, las manos virginales yel rostro ardido en caridad levantas ; en bien de los mortales brota tu corazón lágrimas sanias : Vcu el pecho doliente nace el suspiro de piedad ferviente. -Salud ,ómundo !Por tu Lien suspira , yde amor éinocencia coronada , va contra tus maldades fulminada , ‘sobre sí llama la celeste ira. Del Dios ,que tú has herido , ;no ves como ála cruz los brazos cine
PN í'l (33 ) ‘¿no ves como el vestido en los torrentes de su sangre tiñe , ysu ruego inocente de Jesús une al ruego omnipotente ? Venza al del crimen tu clamor ¡óesposa l Venza, yal pie del tronco ensangrentado gime, donde el cordero no manchado ' víctima eterna del amor reposa: ruega ,que acepto sube tu ruego ysacrificio al santo cielo. Ya la funesta nube despareció :respira ¡ótriste suelo ! la vengadora espada Jehova depone de la diestra aii’ada; X. canto del esposo', en una profesión religiosa. «Piies ya ,si en el egido de hoy mas no fuere vista ni diréis que me 'he perdido.» hallada, S. Juají de jla Chuz, El amante sagrado, que de la cruz pendiente nos convida 1seno regalado, la preciosa herida, del mísero mortal asilo yvida : Cual suele tierna el ave su consorte arrullar desde la rama, con dulce voz suave, que caridad derrama ,3
su profctica toz. La parca esquiva tu placer acechaba desde el Bétis. ¿Cómo despareciste, lumbre clara, de los paternos ojos ,con tu ausencia álágrimas sin fin ya condenados ? ¿Qué nubeste eclipsaron, tierna aurora, en tu primer albor? Brillaste pura , como el astro sereno de la tarde se mece entre los plácidos reflejos del sol occidental. ¡Ay !luce apenas , yálas mansiones lóbregas de ocaso baja en curso veloz, jSúbita huiste , Ven la noche del túmulo te ocultas ! lío hay mas amor, óSilvio. Aquí encerrados, yacen los tuyos so la. losa fría , yeternos yacerán—Gemidos ,lloro ; lloro desolador... ¡hé aqu: tu suerte i jSo alhagará ya el aura del consuelo tu frente dolorida: no en tus labios hallará la amistad blanda sonrisa. Porque «¿dó está? mi bien, mi’ dulce encanto ¿dó está, dó huyó?» al acento lastimero las hórridas mansiones de la muerte c¿ dó está, dó huyó?» te vuelven despiadadaSr ¿Dó está ?Mortal ,si ála morada oscura te conduce el dolor ,donde dominan los lúgubres horrores ,yla parca alza sobre cadáveres su trono , desciende ,el llanto calma ,yoye atento la enseñadora voz de los sepulcros. Descendam.os, mi Silvio, yios sollozos oprime ,que no es dado áhumano afecto su centro penetrar. Pavor sombrío nú cabellera eriza. Destemiúada
(4t) . • de mi trémula mauo cae la lira. ^ iRegión de soledad !Atus umbrales muere el dolor yel gozo'; yen tu seno la inmoble eternidad augusta manda. Contempla, Silvio ,esos despojos frios , reliquias de tu bien ,ybusca en ellos , si puedes jay !el rostro de belleza que al tuyo sonrió. ¿Dó están los brazos que en rededor el cuello te alhagaban con ternura infantil ?¿Dó fue el asiento de aquellos dulces ojos ,que al mirarte cual claros astros del amor brillaban ? Murieron yno son. ¿T-qué ,los cubre noche eterna en su velo tenebroso , óal seno revolaron de lá nada ? Mi Silvio, ¿oyes la voz ,voz de consuelo, voz de gozo, que nace cual la aurora de entre las nieblas de la noche oscura? «Mansión de eterna vida mora el justo que muere en el Señor.» Vive, mi amigo; yvive para tí. Será que uri dia restituya el sepulcro devorante los despojos del mundo ;yanimado ese aterido polvo ,en lazo eterno al celestial espíritu se anude. ^. Ytú padre serás. Esta esperanza repose entre las penas de tu pecho , como entre espinas la purpúrea rosa. Salve ,santa esperanza :tú en los brazos del divinal amor serás cumplida, cuando el padre ,el amigo jel tierno esposo las dulces prendas ,que perdió ,recobre ánunca mas perderlas. Sí ,mi Silvio ; el augusto silencio de la^ tumba
(4^) «vida sin fin al virtuoso» clama, ¿Qué es el placer humano ?La aura leve , cuando derrama en las nacientes flores la lluvia matinal, no mas ligera vuela fugaz sobre el sediento prado. ¿Qué es la edad ?¿qué es la vida ?Cual arroyo, que por los verdes campos serpentea, complacido en regarlos ,va áperderse , ápesar suyo ,en el remoto golfo ; asi el tiempo arrebata en su carrera al hombre ysus afectos, yen su seno ' la eternidad terrible los abisma, iDesgraciado el mortal ,que su ventura al caduco deleyte necio fie! Santa virtud, que vivirás gloriosa después que todo muera ,tú eres sola el bien de los mortales :tu hermosura no deslustran las nieblas de la muerte. Ella ,mi Silvio ,ála mansión de dicha condujo tu Dorila. ¡Venturosa, que el hermoso candor de la edad tierna llevó consigo al plácido sepulcro ! ¿Y nosotros lloramos ?Blandas flores, no funesto ciprés ni mustio helécho debemos derramar ,mi dulce amigo , en la tumba feliz de la inocencia. Aquí su pura yamorosa sombra sentirémos vagar. La pena aguda alanzarás del dolorido pecho : yya tranquilo esperaiás el dia que vueles en las alas de la muerte al dulce bien ,que te robó sañuda.
(43 ) xni. La Providencia. De la miseria en el profundo seno el infeliz decia: «no hay Dios ;en vano su esplendor sereno el padre de la luz al orbe envía. »En vano sometida áley constante gira la inmensa esfera, yen curso igual el Orion radiante sobre el mar del ocaso reverbera. »¿ Qué es el lazo eternal ,con que natura los seres encadena , si un Dios injusto su mejor hechura ádelinquir yápadecer condena ? »Yo vi ,yo vi álas nubes sublimado Vtriunfante al impío : yde placer ygloria circundado por la tierra estender su señorío. mientras goza ,el inocente gime en la prisión oscura ; yal son de la cadena que le oprime llora infeliz su indigna desventura. »E1 pan de la aflicción es su aliniento , yel lloro su bebida; yansiando por el último momento arrastra el peso de su amarga vida. »No hay Dios donde hay maldad: ia espada impía es el Dios del humano :„ su trono, la sañuda tiranía, yla triste virtud un nombre vano.» Dijo :ydel cielo al muro diamantino
_(44 ) lanza gemido ardiente :~ yel poder blasfemando del destino , cubre entre el polvo vil la faz doliente. Mas la verdad sus rayos brilladores desde el empíreo envía ; yel velo disipó de los errores , que la ofuscada mente oscurecía. Vló entonces derrocarse en el Averno el solio del malvado : Veterna maldición yllanto eterno exhalar de su pecho atormentado. Yal justo en las mansiones de la vida unido al Dios jque implora, bendecir la inocencia perseguida de las pruebas del hado triimfadora. Mortal ,necio mortal ,que un solo instante para morir animas , ¿presumes tú dar leves al tonante que hace temblar las celestiales cimas ? Deja que ála virtud hermosa ypura la adversidad persiga , yque al malvado la fortuna impura de rosa yde laurel corone amiga. Deja al desorden que domine el mundo: vendrá el terrible dia , que arranque ála maldad el cetro inmundo ygrite el cielo: «la venganza es mia.” El alma es inmortal: puede una hora labrar tu eterna suerte : ejerce la virtud... áDios adora... ylo demas te enseñará la muerte.
(45 ) LIRICAS PROFAISAS. I. Ala 7'estauracion de Buenos-ajres en 1806. ¿Quién roba de mi cítara suave las rosas, que algún dia Venus, Cupido yFébo le ciñeron ? ¿Cuál numen soberano me presenta el lauro refulgente, en vez del mirto que adornó mi frente? Dulce cantar, del corazón delicia, himnos ,que di engañado un tiempo ála beldad perecedera , huid con su ilusión :que ya sublime con generoso anhelo al arduo templo de la gloria vuelo. ¿Qué nuevo grito de victoria escucho girar por su alta ctimbre ? ¿Es el scita feroz ,de quien el trace ya acobardado yfugitivo tiembla ? ¿Es el galo animoso, del Vístula ydel Albis victorioso ? Mas ;¡oh !que desde el márgen apartado del Paraguay inmenso vuela sobre los golfos de occidente : victoria ,clama ,ála indomable España ¡ yel eco repetido la playa aterra de Albion vencido. ¿Dó está la fuerza yel orgullo osado ^ «jue el piélago espumoso
(46 ) abrumó con mil naves ?Si soberbio al dilatado mar impone leves, ya entre sus turbias olas Luye de las banderas españolas. Tú en tus murallas dominar los viste, metrópoli opulenta , revna del Paraguay ;cual pronto brilla relámpago veloz ,yluce ajsenas , cuando ála parda nube ásepultarse entre sus sombras sube. De la traición ,no del valor Vencida , su yugo padeciste : allí cantaron himnos de victoria los fieros de Albion :de tus tesoros su codicia saciaron , yel cetro de la América empuñaron. Empero ¿cuál cohorte valerosa átus muros se acei'ca ? Llega, combate, aterra: el orgulloso, que nuevos triunfos de ambición soñaba , humilde gime ahora , yla piedad del vencedor implora. Ilustres vencedores ,ya respii'a la América angustiada : ya el tirano del húmido tridente huye al seno del mar; yun solo día, una sola victoria os sublima al alcázar de la gloria. Mas ay !velad :no el sueño del descanso funesto os sorprehenda ála sombra falaz de los laureles. ¿iVoveis cruzar ])or el cerúleo estrecho las naves empinadas, de muerte yde furores recargadas ?
(47 ) 5Ay !que ya de guerreros nuevo enjambre én ira yrabia ardiendo, ía tierra infesta apenas libertada. ¿No oís tronar el bronce, hervir el golfo? ¿No veis al golpe duro cual se desploma el tresdoblado muro? Ya la mal defensible fortaleza cayó que os guarecia , tristes pueblos :doblad ,doblad la frente al fiero vencedor. El yugo impío, que os imponga orgulloso ,, haga la sumisión menos gravoso. Sí ;que ya marcha en escuadrón cerrado de inumeiable gente no álidiar ,árendir :viene en su ftiria imágenes sombrías meditando de robo yde matanza, ásaciar su rencor en la v^enganza. Volvieron ,si :mas en la lucha fiera otra vez encontraron hijos de España. El rayo de Mavorte brilla en sus diesti as :las guerreras frentes , coronadas de gloria , ciñe el sacro laurel de la victoria. El pueblo ,sus hogares defendiendo , al soldado se iguala, yel soldado álos héroes :truena ardiente el cañón ,yen mil ecos alternado su horrísono estallido , dilata hasta los Andes el sonido. En sus armas ynúmero confia '' ' el escuadrón britano , yardiendo en saña el animoso ibero , SU su constancia ysu valor. La patria
(48 ) ve espuesta al trance fuerte, jarrostra por su amor la cruda muerte. iCayó el tirano en fin :¡victoria áEspaña ! ¡álos ilustres hijos del Ebro yTajo inmarcesible gloria ¿acaso siempre triunfará el impío? El hispano ardimiento ¿cederá al genio de Albion sangriento ? ¡Ah! no; aquellos valientes en un dia las victorias vengaron , que el envidioso mar robó ála España. De Trafalgar los manes insepultos las playas recorrieron, yen la lid sus espadas dirigieron. ¡Pueblo español! tres siglos de infortunio, de esclavitud horrenda, ámancillar tu gloria no han bastado; el valor, la constancia es tu divisa; yesclavo ósoberano, la suerte tuya fijará tu mano. Las águilas del Tiber, los enjambres del báltico nevoso , yel árabe feroz ymil tiranos pasaron :mas tu augusto entre ruinas de un trono yotro hundido sobrenadas al tiempo yal oh ido. ¿Cuál tu suerte será ?Si tu cadena alguna vez rompieses, yesa constancia indómita animase la santa libertad, ¡ay! aquel dia en sempiterno abismó se hundirá el insolente despotismo. Sobre^ivió del galo álos furores; «1 taciturno isleño /
,( ^9 ') al mar lo desterró; viciosa Italia sobre el áltár que le erigió lo mofa :o’ mas su postrer ruina ; al denodado ibero se déstinai .II. victoria, de Baylen. - ’< Tronó la alzada cumbre dé Pirené , ysobre el suelo hispano lanzó horrorosa nube de asesinos : ylas madres de Iberia al triste pecho • los hijos estrecharon ,, - ypiedad yvenganza reclarñaron. ' Pasa el dorado Tajo ylas vertientes del Mariano monte la caterva sin ley. Wuevas matanzas viene ynuevos destrozos meditando : yen su furor sañoso dijo entonces el bárbaro orgulloso. «Venid, yen la florida Andalucía de oro ysangre saciemos nuestros sedientos pechos. Sus ,varones : ¿no sois los invencibles que llevaron muerte, luto yruina del Rin ála remota Palestina ? Mirad vuestros laureles. Reteñidos están de sangre humana, '' yde inocente lloro salpicados. Teñidlos mas ymas. Que gima el hombre : la Bética asolada nuevos triunfos reserva ánuestra espada. X¿qué, la España aclaman yFernando 4
().... su santo esfuerzo ;mas la antigua injuria sangrienta Zama ,Berezina helado venga la líueia. IV. En loor de Druso. Traducción de Horacio- Como el ave ,del rayo devorante ministradora fiel ,áquien benigno el Dios mayor de las Olimpias sedes sobre los ayres yla grey volante le concedió el imperio ;^premio digno al robo del purpúreo Ganimedes ;, joven va, mas de empresas ignorante, ^ Luve el risco natío ádó la impele el heredado brio : Yal ahuyentar las brumas heladoras el vernal viento, que florece el ano, del no usado volar la da enseñanza, meciéndola en las alas tembladoras 5 ora enemiga al tímido rebaño sobre el redil con ímpetu se lanza , ora contra serpientes luchadoras ardiente la espolea el amor de la presa yla pelea: Obien cual en los prados florecientes al sabroso pacer la cabra atenta del pecho de la roja madre mira separado al león probar sus dientes , ove el rugido ,ymísera se cuenta primera presa asu inesperta ira .
ssí ,Druso ,clel Alpe en las 'vertientes snerrear victorioso ^ te vio el grison yel bávaro selvoso. El bávaro feroz, la diestra armada, cual amazona ,de segur luciente : ouien en sus selvas la esgrimió el ptimrro , musa mas docta lo dirá ;ni es daao investigarlo todo ábumana mente Vencedor largo tiempo el pueblo ñero las márgenes corrió del Rm nevacto . mas ya gime vencido álos pies del mancebo esclarecido. Yprueba cuanto en nobles corazones nuede la ilustre condición ,criada bajo faustos auspicios :cuanto inspira su valor en les jóvenes perones • de Augusto el alma paternal. Copiada el fuerte sú virtud gozoso mira cu hijo fuerta .Heredan los brioones Yel novillo '^«moso de sus padres et ímpetu fogoso. Débil palom-a ei águila atrevida jamas engendrará :mas la enseñanza ios generosos pedios robustece , yla innata virtud ,que allí se anida, del futuro valor alia esperanza , brota ásu sabia voz. Dó quier fallece la santa norma de inculpable vida , maldad corrompedora las bien nacidas índoles desdora. Cuanto debes ,óRoma ,álos Nerones , diga vencido Asdriíbal yel Metáuro Yaquel sereno ydelicioso día, gloria de los Is linos campeones ,
(58 ) que primero brilló con noble lauro, desde que el hijo de Cartago impla voló por los ausonios torreones , cual llama por las teas óel Euro por las ondas ciclópeas. De entonces prosperaron vencedores los jovenes romanos, yen las aras, que la impia guerra devastó, se alzaron, para siempre los dioses protectoi es. Clamó Aníbal: «; ónunca tii lidiaras, peno infeliz ,cual ciervos ,que insultaron para su mal los lobos agresores ; cuando triunfo sería e\itar con ardides su osadía! Esa nación valiente, que agitada desde la teucra playa ála latina , robo ála hoguera de Ilion famosa bqos, padres ydioses, rodeada de muerte yde peligros, cual encina en la cumbre del Algido somb.l^ l)or tenaces segures desmochada, fuerza yvalor adquiere del enemigo acero que la hiere. Ao mas feroz contra el cansado Alcides Ja hidra lernea recreció cortada , mmayor mónstruo dió la infanda Tebas. Arda ,ymadre de fuertes adalides nace mas bella. Véncela ,yosada aterra al vencedor ;con fuerzas nuevas batallara gloriosa nuevas lides , que ajilaudan las romanas ylloren las esjiosas mauritanas. 'INo ya ,Cartago ,de la espada mia
(59). nuevos triunfos oirás :pueblo africano , tu esperanza yfortuna ya fenece el de Asdrábal tu funéreo día.» iTu Claudio ¿qué hay difícil? del romano Júpiter protector ,los favorece ; yel consejo yla ingénita osadía sus empresas corona en los sañudos trances de Belona. V. _A Baco. Traducción de Horacio. Vi áBaco, sí: (generación futura, tú lo creerás) que en ásperas guaridas cánticos álas ninfas ensenaba: por la densa espesura sus orejas erguidas el caprípede sátiro mostraba. jEvah !aun tiemblo del pavor reciente . mas temblando palpita complacido mi corazón, que el Dios ha subyugado. Piedad, Baco potente, piedad :va estoy rendido ; temible ótú ,del grave tirso armado. iAh! puedo ya las tiad as salaces cantar ,del vino la escondida fuente , la dulce leche en abundosos nos , Vlas mieles fugaces , que el tronco refulgente destiló de sus cóncavos vacíos. Cantaré de tu esposa afortunada
ía Corona nnpcia] , gloria añadida ála la. átu voz asolada ycasa de Penféo, que lucir veo , mansión divina; ydel tracio Licurgo la ruina. Tii el golfo, tú las fcdrbaras riberas domaste: td beodo en apartadas cumbres de las bisfónides sañudas las densas cabelleras , al bomlmo derramadas, • con inocentes víboras anudas. iu, cuando por montañas eminentes el bando de terrígenas impio el Obmpo escaló, de garra armado yde leoninós dientes , en el Cocilo umbrío aiícco el fiero derribaste osado. Aunque no de guerrero esclarecido renombre hubieses, LÜos de los placeres de la festiva danza ylos solaces, no en combates temido: mas tu, glorioso eres árbitro de la guerra yde las paces. Le aurea punta la frente coronando te vio el Cerbero en la tartárea roca: muere el ladiulo en su feroz garganta, ymanso coleando con la trilingüe boca lialagó al irle tu divina planta.
((5i) VI. Viage de Viigilio. Traducción de Horacio. Así la amable diosa , que reyna en Chipre :así su luz serena te den ,nave preciosa , los dos hermanos de la bella Helena ¿ ydesatando el aura deliciosa , el padre de los vientos soberano enfrene álos demas el vuelo insano ' ¡Ay! mi Virgilio, prenda áti cedida, yque debes volver ,entrega sano ála cecropia arena, yen él la mitad guarda de mi vida. De diamante formado el pecho tuvo yde robusto acero quien al piélago airado un leño frágil entregó primero, líi temió el Austro altivo desatado contra el fiero Aquilón ,ni las lluviosas Hiadas ,ni las furias procelosas del IMoto ,que en el Adria siempre manda bien encrespe sus olas espumosas , óbien manso vligero restituya ála mar su quietud blanda. Al mortal atrevido ¿qué riesgo espantará ,cuando sereno vió el golfo embravecido de escollos ynadantes fieras lleno ? En vano Jove el mundo dividido
7 (6^) ciñó con océano dilatado , que apartase los hombres ,yalterado enfrenase su intrépida osadía , si ásu pesar del piélago negado el mas remoto seno atraviesa veloz la nave impia. De sosiego impaciente Vansiosa de su mal ,feroz yosada la sacrilega gente se precipita ála maldad vedada. El hijo de Japeto el rayo ardiente robó del sol :su fraude pernicioso siguió de males escuadrón sañoso, que la tierra oprimió con rabia fiera, vla muerte ,que en paso perezoso la lev nunca evitada cumplió primero, abrevia su carrera. Surcó Dédalo el viento con alas al mortal no concedidas : el Orco macilento , mansiones por las furias defendidas , Héicules penetró con firme aliento : nada es difícil al orgullo humaivo : ya desde el Osa con furor insano al mismo cielo se atrevió primeros ni permite que Jove soberano las iras merecidas deponga ,ni su rayo justiciero. Á
(63 ) VII. Ala Lira. Traducción de Horacio. Si alguna vez de afanes olvidado , las selvas ,ómi lira encantadora , alagué dulce con tu voz sonora al importuno vulgo retirado yo te ruego que ahora versos entones ,’que ála edad presente vivan, yaplauda la futura gente. Otú, del alto cielo concedida por vez primera al lesbio ciudadano ; ybien entre el furor de Marte insano* la hostil falange en vergonzosa huida sintió su fuerte mano , óbien libre del piélago sañoso , logró cansado el puerto venturoso : Siempre en himnos gozosos ensalzaba áBaco yálas musas yáCupido , yáVenus, cuyo nombre repetido con el del niño ciego celebraba j yásu jóven querido , hermoso por lo negro del cabello , ypor sus negros ojos dulce ybello. Salve, alegre consuelo de mis males, del abatido corazón reposo , de Febo honor, de Jove poderoso hechizo en los banquetes celestiales; salve :mi labio ansioso coa solemne oración dó quier te invoca ,
/64) y^)ide el fuego que ácantar provoca. YIII. Alas musas. Doctas Pimpleas ,que las verdes faldas moráis alegres del feliz Parnaso , donde Castalia su inspirante onda vierte suave : Sed ámi canto fáciles ,el dia , que vnestros dones celebrando grato , del padre Bétis el laurel frondoso ciño ámi lira. ¿Ycuál primera mi atrevido acento dirá áVandalia ,de canoros cisnes madre fecunda ,del divino Herrera madre gloriosa ? Tú ,IMelpomene ,del puñal infausto la diestra armada, que al feroz guerrera luciente aterra cuando cae del liado síclima triste. Obien ,Urania ,de tu voz celeste arrebatado ,la mansión etérea diré de Jove ,yel poder que temen hombres ydiosas. Que si fulmina su indignada diestra, sobre ios polos del excelso Olimpo tiembla el palacio ,la cabaña humilde tiembla de Ilaucis. Ya de Polimnia los festivos coros seguiré alegre ,cantaré las selvas tuvas ,óKuterpe ;óla que al vicio azota musa maligna.
Tií ,dulce Eráto ,de mi amante pecho nunca olvidada :que si bien los años con triste yeio mi rugosa frente ciñen yenfrían; En otro tiempo me cediste el harpa . donde resuenan tiernos los amores ; yel blando cantolas hermosas ninfas gratas oyeron. Debí átus dones en mi edad primera gczos amables :• rápidos volaron ; mas su memoria plácida tristeza vierte ámi seno. ;cr¿ Tu ,musa augusta ,que consanto »plectro muestras al -hombre la virtud heriÉCosajátí mi lira jmi postrer aliento 'enjf- ... rii Jo ydedico. -ííí ';;..ijir Por tí los miípós tde la antigua- Tébas . levantó osada la añfioiiia ‘lira -- :ísu[ o-r.¡-.. •: por tí siguieron at ismario Orfeó . montes yfieras. _ Por tí Delille tierno ydelicado vsgloria es del Sena. Pope mas severo ¿ por ti en la cumbre de Helicón sági^da goza renombre. ,;r.m .. Tu, dulce Clio, mi ferviente ruego oye benigna: desusado canto * yaudaz emprendo^que del sacro Betis pare las ondas; i: ;..IX. ^la juventud estudiosa de Cádiz. Del almo Pindó la mansión gozaba - 5
(7^) cuando ágozar pro"v oca las ninfas ypastores del Otea r <pie en su risueña boca dulce beso imprimió Baco Citéres ^ yes padre de las danzas yplaceres. »Mas cuando ya los años juveniles caygan como la flor de primavera ante la edad madura deshojados , no la sañuda cólera de Aquíles dirás ,ni el hasta fiera de Marte armipotente : que Venus átus labios delicados / solo entonar consiente , del amador los piíicidos solaces , las breves guerras ylas blandas paces. »0 ya si mi deidad átí desciende , de pompa ,magestad ygloria llena , yen soberano ardor tu pecho tierno mas animosa yatrevida enciende , la magnífica escena de las artes hermosas yel triunfo cantarás ,óen el Averno las huestes orgullosas ' aprisionadas que al querub siguieran yal trono inaccesible se atrevieran. »Mas ¿quien podrá álos campos yálas robarte ?Atí te ofrece la natura de su beldad la pompa variada. Tú festivo entre risas yentre amores , ya de la rosa pura, ya del clavel triunfante celebrarás la gracia delicada ; óai hondo mar de Atlante lanzarse Apolo entre carmin ygrana ,
(7^) cediendo el cielo ála argentada hermana. »0 bien la dulce ypastoril avena robando al tierno Gesner ,enlazado dirás áamor con la virtud sencilla la piedad filial ^yde fa amena campiña el don preciado^ yla linda pastora ,rr que entre el pudor yla inocencia brilla r mas pura :que la aurora , ycándida beldad yfe constante ofrece en premio al venturoso amante. »Mas ya vuela el otoño de la vida sobre tu edad ;yentonces mas suave , mas apacible sonará tu canto. Entonces de tu cítara subida cada suspiro grave un himno ála natura , yal hacedor de la natura santo será yála ternura ; dando con tus acentos celestiales lecciones de. virtud álos mortales. ^Aunque ¡ómengua ! ¡ óbaldón !del pa trio suelo, que con tu dulce voz ennobleciste , lamentas alejado la ira ámpía, ylos gemkms de tu amargo duelo Carona escucha triste. El Ródano insolente suspende ,complacido en tu armonía , su rapida corriente, yse florece al canto desusado la eterea cumbre del Pirene helado. *iQné furor ,ócrueles !la alma lira que en sus clemencias os concede Apolo ,
así echáis áregiones apartadas ? Así el varón ilustre ,¿por quien gira mas rico que el Pactólo Yenvidia de naciones el breve Tormes? ¿Cuándo renovadas oiréis ya las canciones que el Céfiro ásus vegas repetía? ¿quién el fuego os dará que genios cria ? »]Vías triunfa tú desde el estraño clima , viendo los hijos de tu noble aliento. El orgulloso Tajo ,el Dauro ,el Bétis tu gloria aclaman ya. Tú el Dios que anima el español acento ; yen cuanto embravecido la Iberia ciña el piélago de Tétis , serás ,libre de olvido, árbitro de la lira soberano ,> Ynuevo Apolo del Parnaso hispano.» Cantó ,yla verde cuinbre de Helicona al destino aplaudió del genio ibero : la alegre frente Anacreon desnuda del pámpano ,yel vaso yla corona le alarga placentero. Horacio ve envidioso al Píndaro español ,yle saluda con ceño respetoso : yVirgilio ,en sus brazos sollozando , tierna sublimidad le va inspirando.
(75 )f> XI. \A jnuBrte ds don Jucin Wíelendez Valdes. .Et dulces moriens reminiscitur Argos.» Virg._ Xo muere el genio ,no. Pudo la tumba encerrar las cenizas del inmortal Baúlo;mas el fuego , que su divino espíritu animaba, sobre los siglos vuela, yála sublime eternidad anliela. Yvivirá ,mientras al mar de ocaso los españoles ríos vuelquen las ondas ,que halago su acento , yála beldad yásu cantor enlacen refulgente corona las soberanas ninfas de Helicona. Del amor en el seno yen los brazos j de la amistad llorosa jay! exhalaste el último suspiro : la* dulce imágen de la patria amada, que ennobleció tu lira, ante tus ojos moribundos gira. Los cierras ála luz. Con tardas ondas breve raudal mezquino (a) , (1) Su esposa doña María Andrea de Coca ysu sobrino don Cristoval Melendez Valdes, fieles compañeros de sus infortunios ,fueron su único congelo en la larga ypenosa enfermedad ,que precedio ásu muerte. (2) El Herault,
CyS) del sacro Tajo yBétis envidiado, ignora ,cuando riega de tu tumba las niarcLitadas flores, que allí yacen de Iberia los amores. En tanto mas perene monumento , que los Ae Roma yCaria, un rey piadoso átu memoria eleva (i''. El bronce muere yse deshace el mármol ; mas el canto divino no se rinde al imperio del destino. Tu somnra agradecida se conmueve, yen el sepulcro helado circula un rayo de tu hermoso genio j que por cantar al bienhechor augusto, hoy de la parea fiera la inexorable ley romper quisiera. Descansa ,sombra ilustre :cuantos vates son hijos de tu aliento desde el Ebro ála playa gaditana , cumplirán tu deber; yei sacro nombre del Pindó en ios vergeles coronarán las musas de laureles. Ytii ,tierra hospital ,que sus cenizas benigna ocultas ,salve ;- eterno ydulce abril de flores ciña yembalsame con aura deliciosa la humilde tumba, donde al Tibulo español la parca esconde. En ella yace ána lado el plectro de oro ,i) La edición de sus poesías ,hecha de orden de í>. M. en la imprenta real ,será en los siglos íuturos uno de los primeros títulos de la nación española ála gloria poética.
(77 ) que en ternura sublime las sonorosas cuerdas encendía ^ Vel pámpano yel mirlo citeréo , ‘ que su lira adornaba, “ Vdel vendado dios rota la aljaba. '* Salve ,bella Occitania ;ótú ,querida mansión de las Pierias i su primer llama átrobadores tiernos tú viste difundir ,cuándo sañuda en fieros torreones la barbarie arbolaba sus. p.endones. Desde el Alpe al selvoso Pirineo no bay monte, valle ório., que no acuerde la gloria de las musas ;(. áFloriau el dulce yvirtuoso el Gard arrebatado j; >r -^, ovó ,de madreselva coronado, cl-j Mas allá la Jíereida enternecida «jou aun hoy lloi'k la, muerte! or del malogrado Garcilaso ;;el Sorga , resbalando entre límpidas -guijuelas ,í; cuando halaga las flores, ,io susurra de Petrarca ,los amores. -r;; rf. Aquí el margen del rápido Garona ' oye los dulces cantos ^.102 1.''. que ála sensible Isaura (i) se consagran :.., allí la ninfa del Adur vencido , quiere aplacar con ruegos . ' la inexorable sombra de; Gienfuegos (a). ¡Otierra sacra áFebo! Ya el destino', •d onp "f (i) Fundadora de los juegos Jlarales de Tolosa,.::/ (a) Yace en Orthez ,donde ramio año da 1809.
(7^) átanto nombre ilustre unió el del padre del Parnaso ibero. Salve mil veces ;yen tu gremio gocen amado jquieto asilo los manes del dulcísimo Batilo. xn. Elogio de Fileno. Dame, dulce Talia, tu lira ya templada :— cíñela de las rosas ,que colora con blanda luz el alba nacarada, trayendo en su regazo al nuevo dia, ydel ramo ,que adora el sacro Apolo eii el Anfriso ameno , corona ámi Fileno. Mientras que vo le canto ,ctriunfando deb olvido del bélico Parnaso excelsa gloriar él acalló el horrísono graznido ’o.' ' de infaustos buhos'piy el acerbo llanto, que la antigua victoria n causara del error al coro -hermoso , él enjugó piadoso: lí Que apenas lairibera del Bétis cristalino halagó vencedor su dulce acento ,r cae desplomado elóti-ono diamantino, que la barbarie pérfida erigiera: ya'A’epite el viento~ ~ vago de flor en flor yde hoja en hoja, los cantos de Rioja. f
'( 79 ) Salve mil ymil veces, -' JÓ tú, del dios de Délo ‘t grata delicia ,alumno el mas amado , que vio en su selva el heliconio suelo! -ótú ,que entre los genios resplandeces del Bétis celebrado , cual sobre el coro de la noche umbrosa brilla la luna hermosa !- Contra el bando enemigo * no el vengativo rayo ' del clario Dios ya implorarás ferviente, ótú ,cisne del Bétis :frió desmaj^o ie oprime yel silencio es su castigo. Si el márgen floreciente, el mas amado de las musas santas j ajó con viles plantas, • Ora abatido yace: t:l si ‘ canta el vandalio rio, ^ ómi Fileno ,-el triunfo soberano :£'•' la bella ninfa de su cauce frió.: o.: en las dulces canciones sé complace , que entregada átu mano >* renueva ya en su placida ribera la citara de Herrera. a.. Yla blanda terneza ' del cantor de‘ Heliodora — yel digno acento de sublime lira, ni Febo nos vuelve cou tu voz .sonora : por la amistad tu pecho yla. belleza inocente suspira ;¿cíj..-' yson de la virtud sacros loores., tus cánticos de amores. Yluego desdeñando . la trompa horrisonante, ‘-
que la guerrera ninfa te ofrecía, L. - pasas de Edén los muros de diamante, yde Milton rival cantas llorando la mansión de alegría , yel harpa de Síou lúgubre ytriste con sabia mano heriste. Mas jay I•¿por .cj^ué la lira, cantor divino, arrojas, i yde Grocio yde Ix)ck.e el genio austero súbito invocas ?¿Las amables hojas • desciñes del laurel ?¿Que Dios te inspira ? f. Hirióte el dardo fiero de ambición ,yálos pueblos yálos reyes dictar presumes leyes ?n*»; IMo ;que oyó el grito horrendo del ciego fanatismo : vio de la humanidad el lloro ardiente, yva álibrarla del abierto abismo, ' Vedle ya la justicia defendiendo :,í ved el pecho inocente, .n.. ya ,ya del, fiero golpe casi herido por su v'oz defendido. La saña yel encono ..ne ir-j t.; yel interes sombrío .;tí si> -i sojuzga su elocuencia vencedora , de la verdad afirma el poderío,'' yerige ála clemencia excelso trono ; asi la encantadora voz del .tracio-, en las ísmaras riberas" calmó las ondas fieras. ¡j, ¡Triunfo al iiijo de Apolo! ¡Triunfo al varón divino, i: del Pindó honor ,de la inocencia escudo , de la amislad modelo peregrinó,.'
(^0 Jío basta ámi Fileno un lauro solo : cuantos la gloria pudo plantar ciñendo su inmortal morada , cogió con mano osada. Ya el abril refulgente los valles de Helicona ledo guarnece de floridas galas ; ya mas vistosa ynítida corona tejen las ninfas para orlar tu frente : ya las tendidas alas bate alegre en la cima del Parnaso el cándido Pegaso. En ella abierto mira para tí el templo sacro de la inmortalidad. ¿El ara ardiente no ves ,dó ante el celeste simulacro sube el incienso en abrasada pira ? junto al solio eminente del mismo Apolo entre su lumbre clara tu solio se prepara. Allí de esplendor puro la Iberia enriqueciendo glorioso triunfarás :himnos sonoros se entonarán ,tu nombre engrandeciendo dó Bétis baña el hispalense muro ,- yásus vates canoros la docta frente ceñirá tu mano del lauro soberano. 6
Cual de Bizaneio el elevado nrurcsensalzara ,que el Bosforo domina ; ycual el rico puerto de "Vlisipo, óal orbe entero abierto el Tamesis nubloso, ola marina, dó pierde su raudal el Elba puro , de soberbias murallas coronado. Otros del B.in el valle dilatado celebrarán jdel Danubio errante : yotros del Sena la ciudad triunfante, de muaables señores , aplaudirán con líricos loores. Amí ni el márgen bello del Pó frió, ni del soberbio Tíber las riberas me son tan deliciosas , como las puras aguas sonorosas del lento Guadaira, ylas praderas de la -humilde Alcalá, yel bosque umbrío, doxide de Baco ydel amor preciado el mirto con la vid crece enlazado: yaquellas arboledas florecientes, humedecidas de perenes fuentes, cuyos mansos raudales el sabio moro dividió en canales. Bien me detenga en su feliz orilla el Garona estrangero ,óya los sotos del Aervion florido, aquel suelo será por mi aplaudido yobjeto dulce de mis tiernos votos. Allí ála sombra de la vid sencilla su licor blando la amargura ahuyenta , cual súbito disipa la tormenta el puro Noto, que la mar envía: ócual trayendo el sonrosado dia
la aurora refulgente, lanza la noche al lóbrego occidente. Olvida, olvida con el dulce vino tus penas ,caro Eutimio, ya te quejes de un amor malhadado, del venturoso Tajo desterrado ,, óya los montes de Aquitania dejes, donde te liga el pérfido destino. De bárbara discordia el grito horrendo ylas civiles armas Pen huyendo , si páramo desiei'to óselva umbría contra la tempestad le defendía, del viento yla mar brava con el henchido vaso se burlaba. Yálos tristes amigos les decia : «estamos ya en los brazos déla suerte, óamados compañeros : no tan cruel será, como los fieros que ,proclamando libertad ,dan muerte. Dejemos para siempre la isla impia , dó su trono ha sentado el fanatismo ; ylas corrientes del cerúleo abismo yel Aquilón impávidos sigamos : yun inocente pueblo establezcamos en vastas soledades, que de la Europa ignox-en las maldades. De mi fiad :bajo seguras leyes iguales vivix’emos yordenados. Oamigos valerosos , de la antigua Albion i-estos preciosos, que visteis vuestros campos abrasados, teñido en sangre el solio de los reyes, yal execrable usurpador infando en nombre de la patiia degollando.
¿son mas que aquellos los presentes males? Hoy las tristes memorias funei’ales con el \ ino borremos : mañana al mar inmenso 'volveremos.» XVII. Traducción de Leonard, Si las tranquilas ondas de orcidentelialaga el blando viento, ''. vjugando en las "velas mansamente las lleva por el húmedo elemento : Siguen mis. ojos ala nave alada, yenvidio su ventura; Vvierto ,ausente de mi patria amada , lágrimas de pesar yde ternura. De gozo salta el corazón, si suena sobre el golfo batiendo torcido el remo, ylas riberas llena de los grumetes el festivo estruendo. Quiero dejar las florecientes cimas, ' que circundan mi prado, yllevar áotros mares yáotros climas el bien yel mal de mi inconstante hado. Mas cuando en alas de Aquilón silvoso la tempestad desciende, ylanzándose el rayo tortuoso los encrespados piélagos enciende : Me vuelvo entonces al oculto abrigo de mi humilde cabaña , que entre las ramas del laurel amigo
burla del rayo yde Aquilón la ,saña. Yesclamo :«venturoso el que doi’mido al son del arroyuelo ,. ni oyó del mar el áspero bramido ni vio su espalda amenazar al cielo.» i*- XVIII. sueño. El himno del desgraciado. «El grande yel pequeño Iguales son lo que les dura el sueño. » Desciende ámí ^consolador Morféo ,•, único Dios que imploro, -ki antes que muera el esplendor febeo sobre las playas del adusto moro. Yen tu regazo el importuno dia me encuentre aletargado, cuando triunfante de la niebla umbría ascienda al trono del cénit dorado. Pierda en la noche ypierda en la mañana tu calma silenciosa aquel feliz ,que en lecho de oro ygrana estrecha al seno la adorada esposa. Yel que halagadq con los dulces dones de Pluto yde Citéres, las que ála tarde fueron ilusiones , ála aurora verá ciertos placeres. - Xo halle jamas la matutina estrella en tus brazos rendido al que bebió en los labios de su bella
el suspiro de amor correspondido. iAh !déjalosque gozen. Tu presencia no turbe su contento : que es perpetua delicia su existencia, yun siglo de placer cada momento. Para ellos nace el orbe colorando la sonrosada aurora , yel ave sus amores va cantando, yla copla de abril derrama Flora. Para ellos tiende su brillante velo la noche sosegada , yde trémula luz esmalta el cielo , yda al amor la sombra deseada. Si el tiempo del placer para el dichoso huye en velcz carrera, une con breve vplácido reposo las dichas que lia gozado álas que espera. Mas jay !áun alma ,del dolor guarida desciende va propicio ; cuanto me quites de la odiosa vida , me quitarás de mi inmortal suplicio. ¿De qué me sime el súbito alborozo, que ála aurora resuena, si al despertar el mundo para el gozo, solo despierto yo para la pena? ¿De qué el ave canora, óla verdura del prado, que florece, si mis ojos no miran su hermosura , yel universo para mí enmudece ? El ámbar de la vega ,el blando ruido , con que el raudal se lanza, ¿qué son ¡ay !para el triste ,que ha perdido último bien del hombre, la esperanza? Girará en vano ,cuando el sol se ausente,
(95) ia esfera luminosa: en vano ,de almas tiernas confidente , los campos bañará Ja luna hermosa. Esa blanda tristeza ,que derrama áun pecho enamorado, si su tranquila amortiguada llama resbala por las faldas del collado: Ko es para un corazón ,de quien ha huido la ilusión lisoagera, cuando pidió ,del desengaño herido , su triste antorcha ála r-azon severa. Corta el hilo ámi acerba desventura, ótú, sueño piadoso; que aquellas horas, que tu imperio dura, se iguala el infeliz con el dichoso Ignorada de si yazga mi mente , ymuerto mi sentido : empapa el ramo para herir mi frente en las tranquilas aguas del olvido. De la tumba me iguale tu veleño ála ceniza yerta : solo ¡ay de mí! que del eterno sueño, mas felice que yo, nunca despierta. ISi aviven mi existencia interrumpida fantasmas voladores , ni los sucesos de mi amarga vúda con tus pinceles lánguidos colores. ?ío me acuerdes cruel de mi tormento la triste imágen fiera : bástale su malicia al pensamiento, sin darle tú el puñal para que hiera. iNi me halagues con pérfidos placeres, que volarán contigo : yei dolor ds perderlos cuando huyeres
(94) de atreverme ágozar será el castigo* Deslízate callado yencadena mi ardiente fantasía : que asaz libre será para la pena, cuando me entregues ála luz del dia. Ven ,termina la mísera querella de un pecbo acongojado, íImagen de la muerte !después de ella , eres el bien mayor del desgraciado. XIX. El medioclia. ¡Cuán sereno esplendor el sol hermoso derrama por la esfera ya cercano ai cénit !venció su rayo la niebla oscura de la noche fria j venció al Euro inclemente, árbitro de los piélagos de oriente. Ytriunfador ála celeste cumbre, cual monarca glorioso , asciende al trono de su vasto imperio. Allí su hoguera inextinguible vierte en inmensos raudales luz yvida álos orbes celestiales. Siente el calor en el recinto umbrío de la amena enramada el rebaño, que trisca alborozado: yel pastor, recostado en el lindero entre las blandas flores, canta con dulce avena sus aniores. Se esparce por los valles la vacada : en el sereno rio
(95) juguetón salta el libre pecezuelo : mientras al son de la segur tardía de su amorosa pena el rudo leñador los montes llena. Salve jbenigna luz :celeste llama , que el hombre animas, salve : jcuán deliciosa suavidad serpea por mis lánguidos miembros ¡¡cuán tranquilo en la verde tíoresta me asalta el sueño de la dulce siesta ! Del rayo caluroso van huyendo por el soto sombrío la mansa oveja yel pastor cansado : yel perro, que espantaba vigilante con áspero ladrido , bajo el fresco arrayan yace tendido. Ven, sueño recreador: vade sus fuegos el sol ardiente inunda la dorada mansión del mediodía. Ven :te invoca la sombra del aliso , que agita el viento blando , yel plácido arroyuelo susurrando. Las aves Suspendieron los amores : solo su tierno arrullo la tórtola tal vez del bosque envía. Ven, dulce sueño, ven: que recostado sobre la verde grama , un pecho libre de ambición te llama. XX. La. vegetación. Ven 5suspirado mayo :ya en las urnas
de los últimos piélagos de ocaso las Pleyadas lluviosas se escondieron: el hijo silvador del alto polo encadenado gime en las vertientes del Dofre estéril :só la algosa sirte el ábrego invernal yace oprimido, Vdescendiendo del celeste toro el Céfiro fecundo ,entre las flores rey de la primavera se corona. ‘ Asu presencia el germen escondido , que en su seno abrigó la madre tierra bajo el velo sutil, robusto brota yla llama del ser esparce al mundo. Siente el vivaz impulso el alto cedro , que en las bases del monte palestino afirma sus raicea jylo siente la humilde tricolor, que la verdura con su matiz recamará del prado. ¡Qué océano de vida se derrama sobre el sediento campo !el pardo velo ya desparece, yde brillantes hojas el desnudo frutal su copa viste. Fecundidad sonríe ,yde sus dones el mas pelado risco se engalana, yhasta en la ardiente arena del desierto súbitas islas de verdura brotan. ¿Dó está la escarcha ,que elevó el diciembre en pirámides mil ?ya desatada , serpeante arroyuelo ,plata yperlas derrama en los arbustos de su margen, jCuál vTielan en las alas del Favonio las semillas de vida, que otros prados esmaltarán de floreciente gala ! ¡cuál recibe en su seno la flor tierna
(97) «1 polen procreador !unas alegres al viento yála luz abren el cáliz, lecho de sn placer. Otras mas cautas entre, el matiz de las cerradas hojas al univers® ocultan sus amores. Creced ¡óhermosas éinocentes flores ! sed del alba delicia yde la tierra el mas dulce cuidado :sed del hombre el placer ,el consuelo yla esperanza. El delicado olor de vuestro seno al alto cielo suba ,cual tributo del mundo agradecido: la hermosura, sencilla éinocente cual vosotras, para adorno del pecho óde la frente álas perlas del Ganges os prefiera. Mas ¡oh! ¿quién debilita los matices, que pintaban el prado ?el sol impío ¿por qué ála rosa en su esplendor temprano el pétalo luciente descolora? ¿por qué, verdor hermoso, que cubrías las abundantes mieses ,vas dejando el vastago gen til ,yen ruda avena yen raspa adusta se trocó tu pompa ? ytú, blando azaar, que de oro ynieve los pensiles atlánticos ceñiste, yála amable deidad de las praderas colmaste de tu aroma el lindo seno, ¿por qué marchito sin honor ni gloria al pie del árbol hacinado yaces? Mas ¡ay Ifuerza es ceder ,flor desgraciada, al hado inexorable. Si te adorna del pétalo pomposo la natura, no ,no es por tí: los rayos fecundantes en él se quiebran de la Itxz :tu seno
la piedad en lazo amado temple al hombre los ásperos enojos j Tel tierno llanto de sus dulces ojos calme el llanto infeliz del desgraciado: asi el blando rocío el Euro entre sus alas atesora ; ycuando el soplo frió del Aquilón los campos descolora . con su lluvia templada vuelve el ser ála rosa desmaj’^ada. Mas ¡oh! ¿ves la bondad, natura, que tus inmensos ámbitos domina, yentre los rayps de su luz divina ostenta pura su inmortal belleza? yo escucho el grato acento , que inunda de placer los corazones : yo miro al vago viento enarbolar los cándidos pendones, ysu numen sagrado el orbe todo venerar postrado. Ya ,ya la mano al pálido indigente tiende benigno el procer: junto al lecho del moribundo en lágrimas desheclio ya la piedad el poderoso siente: ya el oro fementido, por el que vió otro tiempo la doncella su limpio honor vendido, es dote ypremio ála modestia bella, ycon hermosas flores enlaza la virtud ylos amores. Contempla el padre anciano enagenado de sus caducos años el consuelo, „ ysonríe al festivo nietezuelo, que con gracia infantü juega ásu lado;
(lob) yen su vejez felice ,^ TÜtimo rayo de un sereno día , al bienhechor bendice , que coronó sus canas de alegría , yplácido ytranquilo desciende de la tumba al quieto asilo. Ytú, joven beldad, ¡cuán dulcemente en la mansión del infeliz susiuras ! de la sañuda enfermedad las iras ¡cuál templa tu ternura diligente! ¡con qué rosas aviva las gracias de tu angélico semblante la bondad compasiva ! las vé el amor;, adóralas tu amante : yel premio entre sus brazos da átu piedad con regalados lazos. Mas ¿veis áaquellas almas celestiales, que en sus aras reunió beneficencia , el seno penetrar de la indigencia, yarrancarle el secreto de sus males? ¡cuál endulzan piadosos de un triste corazón el triste duelo ! ¡cuál brillan generosos, de la maldad, que dominaba el suelo, enemigos osados , para el bien de la tierra conjurados ! ¡Santa conjuración! todas las gentes seguirán tu bandera victoriosa . prepara ya, posteridad dichosa , laui-el sagrado álas heroicas frentes. Trmníad :el mundo entero subvugue el entusiasmo., que os anima, yvolando ligero de nación en nación, de clima en clima,
23or siempre cante el hombre de la virtud el sacrosanto nombre. Salve, hermosa virtud. ¿Cómo, si dabas, alma yvida ámi ser, no te sentia? ¿como en mi seno sin vigor vacia la fuerza celestial, que le insjiirabas? Ya sé cual es la fuente deaquel vago llorar, que la termira vertió ámi rostro ardiente : ya conozco del bien la emoción pura, que el mísero gemido tal vez me sorprendió del desvalido. Renueva, pues, tus cuerdas, dulce lira; yen desusado yvicíorioso acento acalla el grito del rencor sangriento yla voz de la muerte yde la ira. Rompe el velo sombrío , que ocultó al hombre bajo el torpe imperio. del egoísmo impío , de su existencia el divinal misterio , yenseña álos humanos aser en dulce paz dulces hermanos. Que este impulso del bien, que en su ele-, mencia ánuestras almas concedió natura, no puede, no, morir; la envidia impura él lanzó de la edad de la inocencia. El en ¡a selva umbría el hombre al hombre unió, cuando entre breña& la sociedad nacia : él postrando las hórridas enseñas del interes inmundo , los Casas ylos Pen produjo al mundo. Instinto natural, allá en el seno
áel hondo corazón yace escondido, dó el orgullo yel vicio fementido lo aduermen con su plácido veneno . jnas cuando el torpe encanto rompe una vez de la infernal cautela, por donde el rojo manto ^ estiende Febo ,generoso vuela, yestrecha blandamente en lazo bienhechor la humana gente. Así del claro sol destelló puro , en tímida centeUa transformado , entre sus densas láminas trabaao encierra el pedernal inerte yduro. Mas si activo el acero fuerza ámostrarse la encubierta llama , con Ímpetu ligero sobre el pábulo Isreve se derrama , ycrece yes hoguera, yal Alpe yáPirene consumiera. n. La bondad es natural al hombre. IQuién fué ,quién fué el primero , que ála crédula gente dijo impío : «despeñado por lubrico sendero se precipita al mal vuestro albedrío , yhechuras de una imbécil providencia , el crimen yel dolor son vuestra herencia.» ¿Quien fué? ¿qué en torpe olvido de la virtud sencilla éinocente el siglo sepultó? ¿que asi atrevido del pecho humano blasfemo insolente ,
ycalumnio con pérfida impostura Igualmente al criador yála criatura ? El Averno profundo lo abortó en sus furores sobre el suelopara tender al engañado mundo del atroz fanatismo el ciego velo, óporque ¡lueda sancionar imjña sus crímenes la adusta tiranía. ¿Malo el hombre, insensato ? ¿coiTomjiido en su ser? de la increada, de la eterna beldad vivo retrato, en quien el sacro original se agrada , ¿solo un monstruo será, que horror inspira, prole de maldición, hijo de ira? Y¿i>or qué en su semblante la dulzura ybondad impresas lleva? ' ¿por qué la vista noble yradiante al alio Olimpo generoso eleva, como buscando ansioso éimpaciente de su origen la cuna refulgente? ¿Quién ásu pecho ha dado este instinto de amor, que el hombre liga al hombre en sociedad ?¿quién le ha enseñado en las delicias de la paz amiga ádividir con los demas mortales la herencia de sus bienes ysus males? ¿De dónde el tierno llanto, que, sL ve al infeliz ,su rostro baña? ¿De donde de la patria el amor santo? ¿la piedad paternal? ¿la justa saña, que brota en los airados corazones , si el despotismo arbola sus pendones ? Bueno nace yhermoso el almo ser, honor de la natura.-
yaun entre el llanto acerbo ydoloroso que en su niñez le arranca la amargura Wla en sus dulces labios pura ylisa de la bondad la angélica sonrisa. Yluego joven siente la activa llama del amor suave , yeternizando su existencia ardiente, como de Arabia la insepulta ave, nuevos seres produce al claro dia, antes qne yaga su ceniza fría. Yen regalados lazos la dulce prole su cariño paga, ásu cuello estrechada yásus brazos : sustenta protector, plácido alhaga ; yen perpetuo solaz tranquilo espera el fin forzoso ásu feliz carrera. Tal es el hombre, cuando ; ni la opresión ni el fanatismo impío forma en las tierras ambicioso bando; libres las almas del furor sombrío , que átemblar yámatar las arrebata, ytiembla el necio yel malvado mata. Tal es el que cantaste , dulce Virgilio, tú, cuando tendido al pie de umbrosa haya le miraste en apacibles ocios divertido , enseñando álos ecos gemidores el nombre de su bella ylos amores, Obien mas virtuoso el que vio en las helvéticas montanas Gesner sublime de Aquilón silvoso, del yelo agudo despreciar las sañas J yenmedio ála selvática natuia aras alzar al dios de la ternuia.
(lio) Asi del Érimanto Tagó el hombre feliz por las riberas , sonando eterna paz en blando canto el eco de las ménalas praderas , cuando olvidados bélicos furores , dio Arcadia el cetro ácándidos pastores^ Yaquella edad dorada desconocida en la sangrienta historia; mas cuya grata imagen lastimada la humanidad conserva en su memoria; yque pintaron en el suelo ibero el tierno Feuelon'y el sacro Homero. Las riberas del Bétis feliz la vieron en virtud sencilla; yel gaditano mar, donde de Tétis cayendo al gremio el sol ,último, brilla, ala codicia ,ála amliicion armada i*ty jbreve tiempo! defendió la entrada^ La infame sed del oro yel amor del poder enfurecido de sangre humana yde inocente lloro bañó el mísero suelo entristecido , yen los vestigios de la choza pia sus palacios alzó la tiranía. Lluego levantando ía adulación su fementido acento, del cielo hizo bajar el regio mando, santificando al opresor violento ; yáun execrable ybárbaro asesino proclamó imagen del poder divino. Gritó entonces artera la vil superstición :«tristes humanos , sufrid yobedeced :si brilla fiera la dura espada en homicidas manos.
(lll) _ sufrid: nacisteis todos criminales: así Jove castiga álos nsortales.» Yasí fue esclavo él hombrei, yasí malvado fue. Su genio ardiente buscó en la guerra el ínclito renombre : surcó los mares la perversa gente , yásus reyes ydioses imitando , la triste humanidad fue destrozando. ¿Qué fuerza bienhechora volverá al hombre su bondad nativa ? que del ardiente golfo de la aurora hasta dó yela Cinosura fria el poder, la maldad yla impostura su sagrado carácter desfigura. Vosotras, consagradas almas ála virtud ,la humana mente formad piadosas :caygan las lazadas que el fanatismo le ciñó inclemente : ylibre la vereis ,noble ygloriosa lanzarse al bien ,que conocer no osa. Ysi yace oprimida de la verdad la tímida centella , cual suele entre la niebla denegrida, ^ que exhala el mar, la vespertina estrella, romped heroicos con potente mano el torpe hechizo al corazón humano. ¿Donde el alma sublime está ,que el fuego sacrosanto inflama , yque del hombre el infortunio gime ? Nazca ya al mundo la encubierta llama, na'zca ;yen mil incendios esparcida, siembre de la bondad la hermosa vida.
III. JLíz amistad. atin ángulo me basta entre mis laresj un libro yun amigo. » Rioja. El himno santo de amistad rebosa de mi inspirado seno : tú, celestial -virtud ^mi numen eres. Resuena audaz ,ólira ;un nue-vo modo ydesusado emprende :el fuego ardiente, que al pítico cantor dispensa Febo, yel sabio desvarío , que derrama en los vates Hipocrene, son yelo yniebla junto al fuego mió. Brote la voz del corazón: resuene en tiernos corazones , asilos tuyos, óamistad —Respondan, cual flébil eco en la repuesta gruta. Aquí tienes tus aras, aquí tienes, deidad oculta, víctimas ytemplo. Aquí la espada impía no alcanza, ni la astucia del inicuo, ni el furor de la armada tiranía. Lejos, profanos, id. Allá os aguardan con la ambición sañuda la maldad yel cruel remordimiento. Pues lo queréis ,sed infelices. Niegue ávuestro helado pecho sus ardores el sol de la amistad; yen pos corriendo de pérfida esperanza ,
al fiero númén erigid del manddel altar de la envidia yla vengansa. Oai cenagoso piélago lanzados de sórdidos placeres , áVénus sin amor, sin dulce risa áBaco invocareis ;óya de Pluto el don aciago anhelareis sedientos : todo lo gozareis, menos la dicha ; la dicha, hermosa herencia, r que áun tierno corazón el cielo guarda , hasta entre el polvo vil de la indigencia. Para el amigo pecho reservaste^ benéfica natura, tu inexhausta belleza. ¿Qué es el canto dé las pintadas aves, si mi Eutimio conmigo no lo 'óiráP ¿qué es la verdura del fresco valle, el nácar de la aurora, --'^ ni el Austro enamorado, que alhaga el blando seno de las flores j- '-- si ágozarlos sin tí soy condenado? Brilló hermosa la tierra, brilló el cielo, al feliz hombre ,cuando c transmitir pudo su emoción sua-ve en otro corazón. lA. pura fuente, . que por floridas márgenes resbala, ,_ la blanda luz de la argentada luna, los astros ,que salieron bajo su imperio áembellecer la esfera, emblemas del amor entonces fueron. Yla muger divina, cual descuella la rosa nacarada entre las hijas del abril florido , las tiernas gracias yel pudor mostrando , , de la beldad se coronó por revna. 8
medroso huyendo yderrotadoel-penfcr y' O'. su libertad ainada gozó de Céres la feliz morada- --í - Justa cuanto horrorosa fué la prueba que ásu austera virtud pidió el déstitíO ;'< que en sangre fraternal 'manchó su patria ," mas sangre de un tirano. Agradecida '’ la ciudad de dos niares al fuerte Vengador érigé altares. Dios del corintio fué .• mas jay ?crinad*' de víboras la eumériide sañuda,' <= '•> ante sus ojos gira: ve teñido ¡ de rojo humor el profanado techo, • yhuye áclimas lejarros , ya endurecido ácastigar tiranos. "— Ofrecióle la altiva Siracusa, libertada por él cetro ydiadema :-~ diadema ycetro adornan la indignada • del fiero hermanó maciLénta sombra, que de vil tiranía * odiosa imagen le persigue impía.' Xdice: «¿por qué, pues, yerto cadav^;^''^ allí ámi acento vengador caíste ?-‘ ¿por qué yace álas fieras desperdicio desde la infausta Escila al Lilibéo •'* el bárbaro africano , -/ si el yugo ha de oprimir al triste humano- ?' No :depongo el acero. Alzarlo manda la humanidad sobre él feroz malvado , que pide la corona ygrita al hombre: ' esclavo sé. Deber tan doloroso ya dejé satisfecho,^' ydestrocé ¡infeliz! mi tierno pechó, iBrilló la libertad ?basta la sangre: !i
'eterna maldición alqae levanta -" sobre ^hacinadas miseras ruinas con hierro yllama en soledad horrenda su injusto poderío, .01 yse atreve ádecir :e/ hombre es nuo. r: • Doliente humanidad ,lalanza aguda vibraré solo en tu defensa. Amigos , no.se dirá que al sanguinoso solio subió Timoleon; óque por tierra, tanto muro postrado- y- tanto cuerpo de fuertes 'destrozado Sirvió solo ámi orgullo. En este asdo. lamsntaré la victima, que el cielo h áinmolar me obligó. Goce Trmactia, la dulce libertad; ysi algún día la amenaza un tirano,--’ o pronta ávengarla encontrareis mi mano.» Dijo; yel temploaugusto de-la fama le abrió las puertas, de -oro. Tú, quu^aspiras al sagrado laurel; tú, áquien ya vieron pródigo de tu sangcp’las riberas del lento Guadiana, despojo ála ambición- .gala ybritana : Tí ansioso del peligro yla pelea de noble intrepidez modelo fuiste , no pienses que por la áspera carrera del fiero Marte encontrarás .la gloria,, si sa furor violento no templa .la._ piedad con blando abento. ¡Valor yhumanidad Ialmas sublimes , que oprime, mas no abate el infortunio, almas nobles, defensa de la patria, cuando la patria en su defensa os llame, mientras yace olvidada^
Cl22} en ocio ingrato Tuestra invicta espada :?rrsgij - Amad ai hombre ysocorredle. Un dia.^cí menos severo os mirará el destino: -íg - ysi tal vez ála espantada itierra- 'y, lanza Beloria el gritó de la muerte, -í".. ;32 un corazón .piadosíOi .ím '(T sabréis llevar al trance "riguroso. ¡Con qué placerte miro, dulce amigo, c.^ levantar puro, las augustas aras de la santa virtud para los hijos del implacable. Marte! qcuán gozoso :.«jj:;,., entre su grito horrendo .i¡¿ Ja voz de la .piedad ’^stoy ioyendo! ,'"-o'- : Vuela, alma, generosa... De furores o/i.nj fácil es inundar' la. tierral, fácil...,, . verter desangre caudalosos rios - v. .lecn, í' la grande empresa.:íy .-ardua y^^,solo diga^'^-'r de nn eorazon sublime y, ...i., ,; ¡^f;o;--.í «consolar la humanidad, qne gime, iiirfs oi •VL. •'Lor 'mañana: -ófiigsa l:. “ó OgfbtiJi oír:'?! i.íb 1¿ojoqzQiv r-UllB. 1 Rompe lá 'niebla el sonrosado diá '^'^’tt del apacible ófieñté y'-'» '¡ííi, íís¿>.';‘*1<[ < jsobre el golfo de-laJ aurora fría írenace el sol ardiente. ®.!. ..' ,1.; !;> ; Por los "inmensos ‘orljes 'se 'rdérraraa':'’* la natura adormida" -'íl ,.: .-r. siente el calor'de su^eéleste llama injo*" -- yser recobra yividaJ- ..J a.. Que si robó la luz ai triste suelo ' :.s.>ry
-T •.l. (123) 1:. noc^e silenciosa, ' cu.*, , <11 frente i>avorosa :^ Ora laxizada al* piélago d« >Atlante < el revno de las horas —ín,. te cede, rastro, dei dia-rutilante,.'-'r que la tierra enamoras. í« - Ya el.ixaiarillóí por.la ^Iva -timbrra^ salta en ligero vuelo: \/’ los grillos rompe ,dé la nieve,.fría. ^o el tímido arroyuelo. ov4f.s->0 Abren su cáliz las^nacientes ^es> • ycefuillo osado .ovr.po’- io^ «-'8" les robaren, ,mil balsámicos oloreso el beso regalado. .eoecbeitnc.. ‘" Todo es bddad. Hasta dbreñal" riscoso^ verdura yrosas manAíoib ^® hasta el pantano estéril de oloroso íuncfuiilo ^ Caro Melanio, ytd, de las pastoras, dulce Arlsto, cuidado., \- venid: gozad tan deliciosas horas con ,vuesü-o_: Anfriso, amado. Que asi del cielo la piedad alkaga los míseros mortales, :in d ycon placeres láciles des. paga oumr.i r.ao, los no evitados males, -.ni-idmit ¿o -- -..a r. en nos de su tormenta fi r ¿Por qué engañado en pos uc,a. anhela el hoinbre insano,...me. ... a» - cuando naturaleza ású contento, s brinda con larga mano? /v ¿Quién recostado al pie de los laureles, que agita el manso viento, , ^vidia los magníficos doseles
,.(Í24) del pérsico aposento ?^"a ¿Qttién él templado ambiente respirando yel ambar de la vega , suena en las glorias del fnnesto mando yula ambición se entrega? Jamas en débil leño oyó el bramido -oe ael piélago inclemente quien se adnrniió una vez al blando ruido de la emboscada fuente. ! Otros se ciñan el laurel sangriento ciel oarbaro Gradivo :. ybajo techo rústico el contento me alhague ámí festivo. Abre, natura, áun alma, que inspiraste tus brazos bondadosos. ^^ Soy hombre: áser.dichoso me fonnaste-/ yahacer aotros dichosos.. vn. -Alcino. NImitación de Horacio, Huyó la nieve fría ; cobra el campo su yerba: ei eminente árbol su copa umbria: ya menguado el torrente besa humilde la márgen floreciente. Ura que el verde manto tiende sobre los valles primavera al son de dulce canto ^ jva la ninfa ligera hechizando con danzas la pradera.
(í2 Mas nadie ,Alcino ,fie ¡i del sol alegre yel templado viento; si ora Favonio rie,' o el estío sediento le lanzará de su florido asiento : Para morir ,apénas - vierta otoño pomífero sus dones en las selvas amenas; yluego en los peñones rebramarán los crudos Aquilones. En alas de las horas rapidísimo el año se desprende : mas de abril las auroras toman, si Febo asciende al rojo toro ,yel cénit enciende. De enero las ruinas mayo alivia: nosotros, si pasamos las puertas diamantinas de Aqtieronte ,quedamos polvo ysombra ,yal ser jamas tornantos. Que no ,Alcino ,ámis brazos te volverán de allí la dulce lira, que entre pampíneos lazos blando placer suspiras , ni la santapiedad ,que en tí respira. No de aquellas mansiones Cintia pudo librar su alumno amado : las tartáreas prisiones de Piritóo osado romper ála amistad no le fué dado. Goza, goza la hora, que aunque fugaz ,benigna se te ofrece : de la parca traydora te burla, yfavorece
(l 26) al desvalido, que átu umbral «fallece. Cuanto placer gozares, cuantos bienes con mano generosa • al pobre dispensares, lo aumentas ála hermosa vida, ylo libras de la tumba ansiosa. VIII. Ala sabiduría. Traducción libre de Pdcbardson. Ya el ave de la noche deja el oscuro albergue, donde esquivó del dia la lumbre refulgente : yen tanto que las horas veleño al mundo vierten, entre las densas nieblas sus negras alas tiende. » Con apagado canto los vientos ensordece : ámeditar convida , ¡y el necio vil la teme! De Palas atenea amor ,salve mil v'eces : yo al aviso severo de tu voz obediente , del templo, dó sus aras tu augusta diosa tiene, c en la callada noche saludo los dinteles. Cuando la hermosa luna
'fíl (*27)' su blanda luz estieude,''^’^ yla Ilusión mentida del mundo desparece :--oa >.• ni la ignorancia osada « fingir colores puede, que con doloso brillo ‘ pensamiento Cieguen , entonces ¡cuán benigna -í' del que áimplorarla llegue ' el silencioso voto -’ ' aceptará clemente! Minerva ¡ótú ,del hombre alivio dulce siempre! »• ¡ódelicioso origen de cándidos placeres ! En tus divinas aras mi humilde ruego suene, que de ambición exento el corazón te ofrece : yde la luz guiado , que grata rae concedes, ámas dignos objetos aspiro noblemente. No el mando suspirado, í, ' no del Ofir los bienes, no la flor venenosa codicio de Citéres ;_ del humano deseo .r. ridiculos juguetes, son para el necio dichas , yenvidias para el débil. Amí tu santa llama benévola desprende, que la inmortal belleza !áfii ,s.. . ‘Ífí ? j'.í •'/tv' H’' ^-V rrq 10- 'i riJI tN -f-'ít Óíí [20 'yi’- iim -D' c'iáo •r.' .c- X. 3o•. ú.-i- -i-..
de la virtud me muestre : los monstruos estermine yla tiniebla ahuyente > que del vivir la senda infestan yoscurecen. De un pecho puro dame la alegría inocente, yque tu ley divina en níis afectos reyne. Marchita edad tirana las rosas del deleyte, yáser polvo en la tumba aprenderán los reyes : mas con verdor eterno prosperan tus laureles,- ni del tirano olvido la odiosa mano sienten. Tú el corazón del sabio benigna fortaleces para arrostrar del vulgo las mofas insolentes ; por tí al malvado huycj no empero le aborrece: de la maldad se indigna , del vicio se conduele. Salve :si tú lo animas , vencer mi pecho puede del hombre la injusticia, las iras de la suerte.
(í^9) nhnno al Asaz de nieve yyelo el monte su cerviz mostro cubierta : asaz del crudo cielo la campiña desierta sufrió el granizo destrozada yyerta. El Noto proceloso despoja áabril de su florida gála : ysilvando horroroso la mies naciente tala yel fuerte roble con la tierra iguala, Al claro Bétis vimos ceñuda levantar la ovosa frente , ylos troncos opimos en su rauda corriente llevar al Dios del húmido tridente. Las miseras cabañas del cierzo yde la lluvia heridas yacen j yal pie de las montanas malignas yerbas nacen , que los hambrientos corderillos pacen. Con dolorido llanto el pastor sus mejillas humedece el tardo buey en tanto bajo el yugó fallece yel ganadillo trémulo fenece. ¿Cuál Dios ¡ay desventura! invocarán los cándidos pastores ; jÍ Berilo :rogándole que vuelva Bétis álos brazos de sus amigo 9
, .(i36) el Rin soberbio, pen el 'Alpe helado tremola sus pendones -victorioso ? ósi el britauo impío, ' del orbe separado , los piélagos altera yllena de terror la playa ibera? ;Ab !icuan pequeño afan ánuestra vida impuso el justo cielo, cuando con blanda voz naturaleza ágozar de sus dones nos convida ! jMo ,pues ,el vano anhelo de la infausta riqueza, ni el inútil cuií^ado de hoy mas perturbe el pecho sosegado. Si :que la juventud cual leve viento huye precipitada , yla árida vejez con planta odiosa v huella la flor mas tierna, de su aliento,, de su albor despojada. ?io igual la luna hermosa muestra siempre el semblante, ni igual despide el sol su luz brillante. ¿Por qué ,pues ,con empresas superiores . ála flaqueza humana j,. el ánimo caduco fatigamos? ciñe, óDalmiro, de olorosas flores, ciñe la sien ufana; ymientras que gozamos de nuestro abril florido, las penas enojosas da al olvido. Yriberas del Bétis delicioso alegres dmcurriendo, en grata unión ála amistad divina entonemos el himno sonoroso;
yluego el manso estruendo '•t de fuente cristalina, '¡usiarla noche yFilomena mío ->up convidarán ála quietud serena/ H*: r>í>ÜÉÍií. XIIL >nr j£ JAlbino. La felicidad consisto en la moderación de los deseos. t-í Imitación de Horacio. Descanso pide kl cielo. ^1 navegante "a cuando entre niebla oscura o- * se oculta Febe, ni su luz brillante.^., • da cierta Cinosura. ,r--"-' -vu Descanso pide el galo belicoso, i- ~ domador de naciones : descanso el anglo ,cuando el mar undoso discurren sus pendones. Mas.¡ob! no el triunfo de la guerra impía dulce Albino, lo adquiere", _ ni cuantas perlas yoro Febo cria adonde nace ymuere : Sino el parco vivir ,la .sobria mesa, ti pecho descuidado a-^i que la ambición no aguija, ni. mnoe esa el interes malvado. Tel dócil corazón, que blando cede ála fortuna ciega, yentre el placer, que grata le conced , olvida el que le niega. ¿Por qué en deseos el mortal desunye la breve edad, que alcanza.
,.(^ 38) yen pos del bien mentido, que hosojjyyg anhela la esperanza ?’ r'Por qué otro sol buscando yotras tierras inquieto, di, te agitas i' ’ Sí de la amada patria le destierras, atí jamas te evitas. Goza el placer ,que próvida natura te ofrezca sin desvelo: .fa'.j '' templa con blanda risa la amargura , que te destine el cielo. eQuién es feliz en todo ?si al contenta, '^a la desgracia unida , alhaga con el bien tu pensamiento yel mal futuro olvida. Febo te dio su lira numerosa t la virtud un amigo ; rompe la venda ála ilusión dañosa' yvive ya contigo. '> 'i.,i;r'.~ o':!. --t., XIV. J• Ins^ocacion delpoema de LucreciÓ :De rerum natura;’ Madre de los romanos ,alma Vénus , deleyte de los hombres ylos dioses, que el navegable mar, la tierra fértil, producidora de los frutos, llenas con tu nombre divino: tñ, que el orbe, que los astros girantes señoreas ; tú, por quien se conciben los vivientes yála luz pura de los cielos nacen, tú el Aquilón sañudo, tú la bruma del escarchado invierno al polo ahuyeíitas j
jy; aue apenas apareces, Ja morada Te Céres brota floresy el estendldo ponto, yresplandece ^ con blanda llama el sosegado -viento : ycuando la rosada primavera Ibce las puertas del fulgente ¿la , „el amoroso Céfiro, rompiendo -^ la prisión del ocaso., albaga el mundo, ^^ el coro volador de dulces aves ^^^ anuncia tu llegada, :.oi n herido con tu barpon; rebaños ,fiera por entre alegres yerbas ^van saltando. -- pasan ligeras los veloces nos; Yel atractivo ,<iel placer siguien , l, las .l.«.s, «»«2“::.Tlos ca„po„ “.friX'sn -“'“sr..t''rri°aror— S;3.~lo„..d.l.sa,..l yasí del ser la llama fugitiva p„, ,a divmo maujo “- Inspira tu mi acento, tu, q yla natura mandas: nada amaom^ nada alegre es sm ti: nada d goza sin ti la refulgente lumbre. Poder de la imaginación en el sueño- Traducción de DefiUe. Así en continua acción la fantas'
discurre ásu placer: 'pinta, engrandece yproduce fecunda. Cuando al orbe tiende la quieta noche el negro velo yduermen Tientos, piélagos yselvas ¿quién no siente su activo poderío ^’ Cual resuena vibrante el duro bronce aun después de pulsado :cual la barca’ impelida una vez de fuerte brazo no olvida el remo ysobre el agua vuela asi aun en la quietud se agita el alma alos impulsos, que sintió, obedece yla noche en sus cuadros copia el dia yeco los sueños son de las ideas. El pincel delirante áveces une , separa áveces sin razón ni lino,’ ymuda ydesconcierta los objetos : como en el claro espejo de las ondas ^emos pintarse el inclinado tronco • superior ásu copa, la alta nube por el profundo abismo circulando , atierra bajo el agua ,los corderos cu la mansión delpez, ylos arrovos -^ corriendo por la bóveda del mundo- -• mas el^ alma del cuadro no varía. Soñando el orador divide en partes su sermón yfastidia al auditorio. Sonando el juez, por la chillante rueda de una elocuencia bárbara arrullado duerme en el tribunal: sueña el ministro ysu desden ygravedad ensaya, yesliende al memorial la corta mano : en sueños el actor sobre la escena su acción desplega ysu mirada firme - cii pos corre el autor dsl consonante
(í4?) yde la liebre el cazador :descubre el avaro infeliz nuevos tesoros. Sueña el grande veneras :yal mendigo , benéfico Penñevre ,el llanto enjugas. Del caro amigo ,cuya ausencia llora , el amigo en sus sueños vé la imágen : la hora recuerda ,reconoce el sitio , en que la acerba ytriste despedida con silencioso lloro prolongando, inmóbiles sus ojos le siguieron. ¿Describiré el delirio de 'un amante, yaquellos dulces sueños, que enriquece con ilusiones plácidas Morfeo Palpitando el amor yla esperanza en su anhelante seno ,vé yescucha la celeríe beldad, que lo enamora. Sobre el clavel purpúreo de sus labios muere el desden ,ynace blandamente la lánguida sonrisa del cariño. . . Mira ¡ó felicidad! mira sus brazos, sus regalados brazos estenderse, yen amorosos nudos rodearle. . . Recibe el beso ardiente del deseo. . . tiembla bajo la mano encantadora , que lo acaricia. ..El refulgente dia envidiará al nacer ,onoche oscura , tus prestigios; ¿qué mucho, si en el néctar del dulce amor empapas tus velsjios ?
(i42) —i-ij ' XVI. ^Albino. Tú del sacro Helicón ,mi dulce Albino, ascendiste ála cumbre soberana , yfuiste en ella honor del almo coro ; para tí su divino mirto Vénns ufana cultivó entre los nácares yel oro: ysi imitas de Apolo el sacro acento, yde su noble aliento celebras la victoria en desusada lira , el refulgente ramo de la gloria, que adora el Bétis, por tus sienes gira. Mas no por igual senda el dios de Délo ála inmortalidad próvido guia cuantos bebieron la Castalia fuente: cual el templado cielo canta vla selva umbría ydel manso arroyuelo la corriente. Cual de celeste ardor arrebatado , levanta el vuelo osado , yel soberano asiento de Júpiter temido describe audaz yel vasto firmamento ásu voz poderosa estremecido. Cual las revueltas haces yel horrendo carro de Marte yla homicida guerra yel hasta de Belona ensangrentada yel pavoroso estruendo , eon que al mortal aterra
ia trompa, por las madres detestada. Cual el dulce solaz de los pastores , los tranquilos amores dirá y®1 ocio blando : ycual del generoso Baco, la copa alegre vaciando, celebra agradecido el don precioso. Mi musa no las rosas yalelíes, que albaga ledo con raudal sonoro el Permeso apacible ,altiva quiere : ni orientales rubíes, ni las coronas de oro , que Febo ásus alumnos repartiere. Si modesta viola, malva errante Ógirasol amante tegieren mi guirnalda^ entonces tu glorioso ^ triunfo del Pindó en la canora falda admirado veré, mas no envidioso. XVII. AFileno: el sosiego de la virtud. ¡O mil veces feliz quien del profano vulgo no conocido , burla de la ambición el dardo insano, yse acoge al retiro apetecido ! La paz ,ómi Fileno , la paz lo alhaga en su amoroso seno. Vrespirando el aura deliciosa de la santa alegría, gozoso Ygrato en voz armoniosa binmos entona al hacedor del día.
cuando del rojo oriente eleva Febo la encendida frente. Ycuando al ocultar su. lumbre pura, la noche sosegada va descubriendo entre la niebla oscura de luces mil la esfera ilmninada , cauta el poder divino , que señaló álos astros su camino. ¡Ah !no eri vano ásu vista resplandece la tierra engalanada con las riquezas, que al mortal ofrece: su alma pura ,de gozo enagenada , recibe el don precioso, yhumilde adora ál bienhechor glorioso. Yo la homicida trompa álos furores yálas lides lo inflama , ni del pérfido dios de los amores arde en su pecho la funesta llama : tú, virtud, sola eres la fuente perenal de sus placeres. ¡Hija del cielo! tu favor divino ¿podrá serle negado al que conti-ario ybárbaro destino arranca del sosiego suspirado , ligándolo inclemente con duro lazo ála perversa gente ? ¡Ah !no :vierta en el mundo su veneno la maldad orgullosa : del varón justo el no manchado seno será de la virtud morada hermosa ; Yaquel sagrado abrigo xio violarán ni el crimen, ni el castigo.
xvm. La gloria de los hombres benéficos, (i) Reyna ya en nuestros climas :la ribera^ beneficencia santa, te convida del olivoso Bétis ,dó florida se complace la amable primavera: aquí dó reverbera cayendo en occidente la amortiguada luz del sol hermoso , erige, erige el trono venturoso, ytriunfa eternamente. Héroes de paz ybendición ,la gloria os ceñirá de plácidos laureles . no con manos sangrientas ycrueles los rociará la barbara victoria j ni mostrará ia historia * de iimumerables hombres -^^ sobre el campo los restos hacinados*; . ni de su sangre Vmaldición cargados vuestros augustos nombres. . Difundís del saber la lumbre clara, de la virtud los celestiales dones; * ygraba en los humanos corazones el dulce amor vuestra memoria cara. -' Allí el cielo os prepara mas grato monumento, •' que cuantos sobre el campo devastado la mano erige del feroz soldado (i) Leída en junta general de la sociedad patrióúca de Sevilla en a4 de noviembre de iBoo.
(248) el Tiento de la ribera j como el talle delicado inclina afable yrisueña ^ si ásaludar se levanta á sus amigas ydeudas. Centro blanco ycabos rojos son los colores ,que precia j porqu esignifican juntos sinceridad yterneza. Como el sol es su hermosura., que hechiza átodos yalegra : su familia la idolatra , ylas demas la veneran. De amantes hijos cercada , diva fértil semeja , que entre copiosos renuevos promete mas ála vega. 'Ysi ha podido sus gracias decirte mi tosca lengua , las virtudes de su alma se sienten ,no se celebran. ¿Ves la gloria, que la ilustra, los placeres, que la cercan, sin que el destino ni ei tiempo ásu ventura se atrevan? ¿Yentre tantos corazones , que solo agradarla anlielaa , correr sus felices días en serenidad perj>etua ? pues en secreto derrama piadosas lágrimas tiernas , (yo lo sé bien ,que ella misma me honró con su confidencia ) por un infeliz ,que gime
(^49) «n la prisión de Baeza ,, dó sus contrarios le tienen ócon justicia ósin ella. Este infortunio la aflige , este tormento la aqueja : que no es Celíma dicliosa , si sabe que liay quien padezca. Dulce corazón ,que solo para la virtud alientas , cuando tu las lloras ,ama el desgraciado sus penas. Esta angélica ternura no es conocida en la tierra , que hay piedades ,que envilecen , yconsuelos ,que atormentan. Mas Celíma ¡santos cielos ! cuando alivia la miseria , piden sus modestos ojos el perdón de conocerla. Al que blanco de sus iras eligió la suerte adversa , le basta ser infelice para que su amigo sea. ¡Con qué suavidad le mira ! ¡cómo se pinta alhagñeña en su apacible sonrisa celestial beneficencia ! Si en el corazón de un hijo despunta la flor primera de la bondad ,yal mendigo tiende la mano ,aun incierta : jcon qué ardor, con qué delirio al dulce seno lo estrecha , yen mil regalados besos
(25o) su virtud naciente premia ! ¡Si la vieras cual suspira con el triste !¡si la vieras el secreto de sus males arrancar ála indigencia !• Cuando tormentos mas graves áun pedio infeliz apremian , su elocuencia compasiva ólos suspende ,ólos templa. Dígalo el cisne del Tajo ; áquien dio fortuna ciega en cada virtud un riesgo yun suplicio en cada idea. Lejos de su patria amada gime en indigna cadena : solo tu amistad ,Celima , sus males adormeciera. Oyo lo diga. Deshecho el timón ,rotas las velas , ydestrozado el navio de los mares ylas peñas ; abortado de las olas apenas besé la arena , cuando ,deidad de infelices , encontré mi puerto en ella : yaunque tú sabes ,amigo , que no hay remedio ami pena , llagas ,que alhague ,mortales serán sino las consuela. Dios ála tierra ,Celima , te concedió ,porque hubiera ángel para el infortunio ypara el naufragio estrella. Tu imaginación ardiente
otro ensalzará ,óla fuerza de ese ingenio que te abre el imperio de las letras : dya el delicado instinto de" lo bello ,áquien presentan el saber yla armonía sus mas preciadas riquezas .• ótu donayre ,ólas gracias de tu nativa elocuencia , óel no común maridage , de la hermosura ymodestia. Mas cuantos dones prodigan fortuna ynaturaleza , nada son, si no es piadosa el alma ,que los poséa. Esta es la beldad ,que solo adoro yo en tí :que esta ni el tiempo la descolora , ni los cuidados la menguan. Mas ya de Sierra-nevada el sol áapartarse empieza , Ylas cuadrillas se cruzan , ylas dulzaynas resuenan. Ven conmigo, ytomaremos puesto de donde la veas , yallí admirarán tus ojos mas que te ha dicho mi lengua. K.to áZayde, el desterrado del Guadalquivir dijera , yhácia el Genil se encaminan áver las cañas por verla.
(aSa) IV. Belinda. ¿Qué hechizo derrama el cielo hermosa, en tu voz divina, que ya en las almas no cabe otro placer, que el de oirla? No ála nacarada aurora, cuando el oriente ilumina, con mas dulzura aplaudieron las pintadas avecillas. No mas lastimera ytierna la amorosa tortolilla lamentó al perdido esposo en las ramas de la umbría. No mas grato el arroyuelo , saltando entre tersas guijas , con blando murmurio alhaga los céfiros de la orilla. Ni el ruiseñor, si desoye su voz la consorte esquiva, mas dolorosas querellas al eco del valle envia. • El amor, cuando en tu rostro sembró la rosa encendida del abril ,cuando en tus labios destiló la miel del Hibla ; porque átu hermosura no baya libertad, que no se rinda, puso en tus ojos su incendio yen tu acento sus delicias, yen vano ,amantes incautos , huiréis de su hermosa vista :
(253) que hay también para el oido dulce inevitable herida. ¡Con qué atractivo donayre , con qué graciosa artería dfe' amor las plácidas leyes tu voz alhagüeña dicta ! Ya en verso elevado ypuro celebres su blanda risa , óya en vulgares canciones afectos nobles describas. ¡Cuánto placer mana entonces tu boca ,cuántas’ caricias ! ¡con cuánta ilusioíi los pechos enardecidos palpitan ! Ya de artificioso amante cantas la astucia maligna : ya mas tierna yseductora himnos al placer suspiras. En tus labios ser yforma recibe la simpatía , yal dulce lazo de Venus la primavera convida. Al pescador ,que blasfema el poder de amor,castigas : yal que le imite, igual pena tus ojos le pronostican. Las' blandas quejas, fas lides del desden, sus breves iras, ydel jardín de Citéres las deliciosas guaridas 5 ¿quién, Belinda, las describe como tú ?¿quién alma yvida ^ con mas verdad, con mas gracia prestó ála voz fugitiva ?
(a54) Mas ¡oTi! si en lúgubres tonos gime enlutada la lira, ydel amor desgraciado la doliente queja imita; no es entonces la belleza , que adoramos: no es Belinda: es con todos sus prestigios la dulce melancolía. Es Psíquis, que el bien perdido llera en la escarpada cima : es Venas cuando eij sus brazos el joven amado espira. ¡Cuán lánguidas sus miradas desfallecen! ¡cuál oscila su lindo seno !¡cuán triste baña el llanto sus mejillas! ¡Cómo en el bello semblante mágico el dolor se pinta! ;Ay !¿Cuál será el alma fiera , que álauta ilusión resista? Digalo yo.. ¡cuántas veces corristeis, lágrirnas mías, si de la homicida ausencia lamentó la furia esquiva ! ¡Cuál penetraba en mi seno su flébil voz! ¡cuál hería de este corazón sensible las mas delicadas fibras ! Yo escuchaba las querellas de una ausente :yo creía ver la solitaria seba, donde en libertad suspira. Tal vez tú misma consuelas mi acerba pena :tú misma ,
(255) Belinda, tal Tez la alhagas amistosa ycompasiva, jAh !gocen otros felices glorias ,placeres yrisas ; que yo en gemir átu lado cifraré toda mi dicha. Con tal qtie tu hermosa mano mi llanto enjugue benigna: lágrimas que te apiadan , amor llorarlas querria. Si él las causó, yes tu acento el que áverterlas me obliga, la amargura de su fuente tu hechicera voz mitiga, iAy !esas gracias ,que templan pesares ,que almas cautivan , no al arte solo de Orféo pienses que le son debidas. Puede la música al labio prestar su vaga armenia . mas no de afectos éideas la espresion casi divina. ¿Sabes, hermosa, en qué fuente brota el fuego ,que fulminan tus ojos? ¿quién átu canto la ardiente pasión inspira ? Ese pecho ,dó entre lirios la fiel ternura se anida ; ese corazón, que solo para el dulce amor palpita. Feliz, no ya el que merece entre adoradas caricias ser tuyo :ventura tanta los mismos dioses envidian .
(256) sino el qne alguna memoria te deba^ ysi complacida le miras ,pueda imponerte el tierno nombre de amiga. Con él burlaré atrevido tu furor, ósuerte impía: yeste pedio ,aunque en sus blerros el infortunio lo oprima ;, libre ycontento átu lado verás que late yrespira , yla amistad generosa alhaga su acerba herida. ;Ay ¡de tan sabrosa llama las puras blandas delicias solo es dado el esjilicarlas álos que saben sentirlas. Si cantas, todas mis penas enmudecen :si me nriras , hnve el dolor de mi pecho , vuelve ámi rostro la risa. Así del cantor de Tracia la voz oyendo yla lira, el revno infausto de Dite sintió una vez la alegría. Vive feliz :tu belleza burle del tiempo las iras , Vni el tiempo ni la suerte jamas perturben tus dichas. De las almas tiernas seas, cual tú mereces, querida: Vsiembre el amor de flores la carrera de tus dias. Esta espresion de mi afecto recibe afable, yolvida.
por ser pura yverdadera, lo que pierda por ser miai Así el desterrado Anfriso dice ála hermosa Bélmda;, cuando su YO? alegraba: del Gers odioso la orilla. Ella sus tiernas razones premia con blanda -.sonrisa j yvuelve ácantar, yAnfriso enmudece para oirla.^ > ci^ i' , J Imitación de Horacio. Dime póitodos los .dioses, dime, Lucinda ,:£'qné. impío rsfuror, qué amor malhadado > te impele áarruinar á.Ansto?: Ya de la sabia MineÉva i olvida los ,^cro^ lilos,..; > ' yevita cual sierpe fiera el ántes amado libro. Eué un tiempo ,en que coronado de oliva ycárdeno Vino, del Bétis su voz divina alhagó el margen florldq- Las bellas .pinfas ,'sacando . el pecho del sacro rio, pagaban enamoradas -• sus canciones con suspiros. ¡Cuantas veces ,linda Iberia , depuesto el pudor altivo ,
^Hú64) Mní^re callando ,ytari solóse pexmite átu deséo .-j-id beber de -sus lindos -ojos =i'-: i' el no evitado -veneno. Distante de su hermosura ,a como acl escla-vo del dueño, »- ni el menor gemido rompa: i. la estrecha leydel silencio. Teme, teme que^tus -males conozca la causa- -de eRos j, : yque su burla: -ó rsuodio T castiguen tu -'írtrcvimmnto. . ;Ay !tú verás su hermosura, entregarla el hado ciego - áun mortal mas. venturoso >, pero que la adore menos ;; yen aquel alma .divina 't. yen aquel celeste cueipo mil gracias que tú hallarías , desconozca -tibio ónecio. Yposeerá distraído tantos hechizos sin verlos , yella gemirá quejosa, medio gozada, en sn seno. Elisa ignora ,yes fuerza que lo ignore ,el noble fuego que su belleza vlas “musas en tu espíritu encendieroq. Con su idolatrada imágeñ regala tu pensamiento : yalhague tu acerba herida este dulce devaneo. Siempre al despertar la veas , siempre te la ofrezca el sueño.
(265) ygpard%;en el pecho amanté sn mempri^ ytn secreto. IX. O La victoria inesperada. ADíoa ,adorada ingrata : qnedate coir tus desdenes, que ya ef pecho resistencia para sufirrios no tiene. -' Tres años há que té‘“ádóro ,! desde -aquélla noche aleve ,a que entre Juegos yalegrías ^ me diste Herida dé muerte, Y¿qttéhe conseguido ?celos o, yrigores ,‘3 sin Jdeberle ni áti, ni al arnor ,ni abhado aun la 'Esperanza más débihusr Ya disimular no puedo la pasión' que me enloquece : tus araig,<ts Ía= uiuriTiuran. yhasta ttí madre la entiende. sEs pñblÍGo", que áotro amante^ el don de tu mano ofreces ; todosme miran yríen ,, yalgunosme compadecen. Fuerza es morir ;mas no véa que hay ^quien en mi mal se alegre , yámis íiltimos suspiros, nupciales cánticos mezcle,. ,.^ Mira cual es mi suplicio , cuando voluntario ausente ^ ámas que ámorir me obligo condenándome áno verte.
(266) Ni espero ,«pie ausencia ótiempo tan acerba herida templen : que puede partirse Anfriso , mas olvidarte no puede. Ni temas yque nuevos lazos mi desventura consuelen : quien te adoro ybella £miliáj. te adorará hasta la muerte. Dulce bien del alma mia, ádios, ádios para siempre, va que el destino ylos celos yel tirano amor lo quieren. Así se despide Aníriso > de la pastora inclemente , que átres siglos de ternura opuso un alma rebelde. Ella en ignorado fuego iincendiarse el pecho siente, f-;- yen su corazón helado las voraces llamas prenden. -. De Anfriso aparta los ojos ,3 =1.-’ por si reprimirse puede :r mas ¡ay! que ámirar su amante mas enardecidos vuelven. Hasta que al amor rendida ,, arde en su rostro la nieve, tímidos suspiros lanza, yllanto amoroso vierte; yal zagal ,que despechado ^ huye ,ysu triunfo no advierte , diciendole «yo te adoro» la blanca mano le tiende. Anfriso se arroja áella, le imprime besos ardientes,
ásu corazón la lleva , yentre las suyas la prende. Estrecha su Emilia al seno , yentre rosas yclaveles de la encendida mejilla las dulces lágrimas bebe. Goza ,pastor ,goza el premio , que bien merecido tienes : un despecho yun suspiro bicieron feliz tu suerte. .X. , El pescador jinfriso. Romances."*' d 1. Amante pastor de Filis , “ cuyos suspiros ardientes oyó sonar en sus vegas^ la amena orilla del Bétis r escucha del triste Anfriso los cantares con que suele consolar su pena amarga de un perdido bien ausente. Yora pidas átu lira el himno fúnebre ycerques el sepulcro de Xorferio de rosas yde laureles, Obien furor mas sublime tu agitado pecho llene ycantes las bellas obras de la diestra omnipotente . no de un infeliz amante
(268) el tierno llanto desprecies,, con (jiie del Betis aumenta la clara ysesga corriente. Que en él .tú también llorando de Filis las esquiveces, quiso amor que. de sus flecha* la cruda herida sintieses. Ya la selva que colmada de frutos, brillaba fértil, cuando orló otoño de pomas la guirnalda de su frente, con su triste ausencia queda esptiesta^ al yelo yla nieve , yel temido invierno anuncian ios rigores del noviembre. Cubiertos de escarcha fria vacen mustios los vergeles,' que el dulce yflorido mayo vistió de su. pompa verde. Del prado desparecieron ya las rosas yclaveles; yen el aterido suelo hasta el rudo espino muere. Su dulce soplo el Favonio retira al mar de occidente, Vde las polares cumbres el fiero Aquilón desciende : sobre los campos yvalles bate sus alas rugientes; Ven la empinada montana los duros robles conmueve. Cuando embravecido gime yen sus copas se enfurece, no hay tronco que no. sacuda
ni peñasco que no tiemble. ^ Bétis recibe eid sú seno - los ya copiosos torrentes , ycon el áumento altivo , emiiio del mar ,se tiende. Mánchase de pardas nieblas su faz tersa ytrasparente ; yen vez del undoso espejo, enturbiadas aguas vuelve. Con la mudanza alterado deja el pez el hondo albergue, donde del anzuelo astuto las asechanzas no teme. ' Cercano al ayre enemigo el agua mas alta hiende yal pescador cauteloso abundante presa ofrece. Entrambas orillas corren unidos en tropa alegre cuantos el anzuelo enlazan ycuantos la red estienden. Fórmanse en la abierta margen mil cabañas diferentes : ycularen el anclio remos ,barquillas yredes. En tanto el joven. Anfriso de otros cuidados pendiente , solo en apartada playa lloraba su triste suerte. Por la ausencia de su Elisa ..r amargas lágrimas vierte , la mas hermosa zagala que vio en su márgen el Betis. Con un mismo barpon sus pecho
(a7o) el amor tirano hiere. Elisa idolatra áAnfriso ; por Elisa Anfriso muere. Mas -viendo que ya el invierno muestra la arrugada frente , ytemiendo que sus iras en su manadilla emplee , en las encumbradas sierras contra el yelo las guarece y ysin la luz de sus ojos la vida de Anfriso es muerte. Atada áun desnudo tronco la mísera barca tiene y el remo en la seca arena yal sol tendidas las redes, yel corazón yla vida fijos eñ su bien ausente , hácia la envidiada cumbre lo; llorosos ojos vuelve : árboles ,montes ypeñas con su lamento enternece ; yen triste lloro consume la flor de sus años verdes. ¡Oamor !si al que bien te cen tanta impiedad «.fendes , ¿quién átu insufrible yugo doblará el cuello obediente? a. De la mal formada choza ásu olvidada barquilla sale el pescador Anfriso al primer albor de un dia* Tardamente costeaba.
triste ysolo las orillas, donde de Itálica nombre apenas queda ycenizas. Contempla de su gra_ndeza las destrozadas reliquias ; ydejando aparte el remo , así llorando decía : te ¡Olamentables despojos del tiempo !iOtristes ruinas I infeliz yfiel imagen sois de la ventura mia. Las altas torres ,que al cielo elevarse presuraian , al acero yala llauaa se desplomaron rendidas. De arcos., columnas yestatuas gastados trozos se miran , yentre ellos la ingrata tierra serpientes brota yespinas. Yace entre el polvo desbecho tu esplendor ,tu pompa antigua triunfo que reservó el bado ála africana cucHlla. _^ Así desvanece^ el tiempo los placeres de la vida , yen un momento destruye la gloria de muchos días. ¡Ah !yo ,necio ,imaginaba , cuando gozó mis delicias , que instantes tan venturosos nunca la edad llevaría. Pasó derramando amores la primavera florida • ymis canto» alegraban _
el aura de las campiñas." Vino el sediento -verano j>; yel rayo ardiente del dia^';' «'-•iq" en la floresta me hallaba 'yi- -i. H defendido de sus iras. -'> Donde de un amor felice i las ansias correspondidas mi tierno pecho llenaban de inalterable alegría. De pámpanos yracimos cubrió el setiembre las riñas; '' Ventre sus vides Cupido nuevos gozos me ofiecia. ‘‘I n-< Breves cuanto dulces horas, - ¿dó volasteis fugitivas ? •cuándo volveré áencantrarte7 c ófelicidad perdida ?^ Ahuventó el sañudo invierno la estación de mis delicias , yme arrebato alos montes la mitad del alma mia. En duró tormento ahora arrastro la odiosa vida , acrecentando mis penas la memoria de mis dichas. •Dónde estás ,bien adorado , que asi de un triste te olvidas ? iMisero 1que mis suspiros escuchar no puede Elisa !" Calló :yen copioso llaiító se inundaron sus mejillas : las bellas ninfas al verle lloraron compadecidas. Hacia la pesca su barca
«on las demas encamina: mas su pena ysu zagala van en su memoria fijas. 3. Ya el horizonte de nieblas cubre el Austro silvador , que de la espumosa sirte el diciembre desato. Saben áturbar del dia el sereno resplandor ; yal campo aterido roban la luz benigna del sol. Torrentes de espesa lluvia, que ásu seno el mar fió , del viento agitados vuelan, en remolino veloz. Entre las aguas el yelo corre en deshecho licor j* yya los cuajados copos arroyos de nieve son. Eleva el Bétis sus ondas ; ycon doblado furor ya de las márgenes rompe la mal segura prisión. De las inundadas vegas el zagal medroso huyó, yla inútil reja guarda el paciente labrador. Desde un elevado risco ,^ donde el agua no alcanzó , mirando el destrozo estaba «l amante pescador : x8
y5115 Tnatios al j^xinin- Amaiite corazoa mío , templa tu acerbo gemir: que presto, presto átus peña» liega el anhelado fin. Así el pescador Anfriso cantaba, cuando áreír ya serenas empezaban las auroras del abril. 7- Labradores de estas vegas, pastores de estos ribazos , decid ¡ay! si ámi zagala babeis visto en vuestros campos. Asi las bellas pastoras, su altivo desden postrando , el dulce yugo de Ténus reciban en vuestros brazos. Así gocéis en perpetuo solaz del bien suspirado , sin que jamas de la ausencia probéis el dolor amargo. Hoy es el felice día en que amor ,menos tirano , volver promete ámi vista el hermoso sol qne aguardo. Si visteis una zagala , con cuya presencia ufanos de nuevas flores se adoban ynuevo verdor los prados : si en su tersa ypura frente visteis la aurora brillando ,
(280 óel cándido enhiesto cuello vencer de la nieve el ampo ; señas son de la que adoro que en mi pastora envidraron cuantas zagalas ilustran la margen del Bétls claro. La dulce risa del alba baña sus hermosos labros ; yen su rostro resplandece el sereno sol del mayo. En el fuego de sus ojos templa Cupido sus dardos , yen srrs rizos de oro teje los mas alhagüeños lazos. Buscando viene á de quien se ausento lloiarrd - lágrimas ,que en dulce goz boy ,alle ‘ Yo ,misero ,corro una yotra vez ,en vano , desde que vino el lucero , mas que otras mañanas tardo. El puro aljófar del alba mis cabellos ba bañado; yel primer rayo del dm ’o ....o. tu duro pecho apradaron. Dijo ,ycon ligera Planta vence el interpnesto ’ cual ciervo herido del valle busca el profundo remanso.
(282) La gentil zagala entonces (leja el cándido rebaño , ypor áó su Anfríso viene vuela amorosa áencontrarlo. En dulce nudo se enlazan , amantes ya afortunados ; ysoJo un momento premia las ansias de todo un año. 8. De los rediles del prado álas márgenes del rio la bella Elisa guñiba los sedientos corderillos. Tendida la red tenia sobre las ondas su Anfriso, yen la apacible corriente nadalja el batel tranquilo ; cuando del manso ganado oye los liemos baiidos, yde su Elisa en la orilla reconoce el blando siívo. Coge la re<l presuroso; yel remo al agua tendido la barca basta la ribera conduce de un solo giro. Elisa, eu tanto que al margen desciende su ganadilio , le espera ála frisca sombra de un verde yft endoso aliso. Amoroso la saluda ; ysobre el cesped florido del regalado Favonio
eozan el soplo benigno. ®Ya ádescender empezaban las sombras del monte erguido; „ya en los bosques se oía de la lorióla el gemido : cuando la amante zagala repite al dulce queriuo la canc ón, que alas m descendiendo al Bétis ,dijo. dio. qa.d«l. 'X" desatado el velo frío ^ en mansos raudales baña los pies del musgoso risco. De las empinadas cumbres liuve el invierno aterido : yVa su olor álos vientos Lu-ega el blando tomillo. La zagala ,que llorosa tantas veces babeis visto cubierta de dura escaicha éinundada del rocío , guiar su pobre manada, yentre amorosos suspiros Enseñar ávuestros ecos el nombre amado de Aufnso , Lov de vosotras se aleja, antes que el ardiente estío el céfiro qiie os recrea convierta en soplo encendid , Ansiosa busco los p*a donde ya el mayo bem„n Z(loJ. q« “1 »'»* tifie de eolore. joj Los prados que el
fertiliza cristalino; ypor sus dulces rediles trueco el montaraz aprisco. Asus orillas me llaman, por si enjugarías consigo , lagrimas de un tierno amante ycuanto tierno ,querido. Adarle la alegre nueva 'olad ,volad ,vientecillos : decidle que de las sierras ya descender me habéis visto. Decidle que ya los valles veloz en su busca piso r decidle que ausente muero , yque hasta verle no vivo. Adms^ quedad ,altas cumbres Jasi ael rayo enemigo vuestros verdes troncos sean smmpre respetado asilo ; si acaso por vuestra falda tal vez pasare mi Anfriso, decidle que ya su nombre conocéis jior mis gemidos. » Así cantó la zagala ; yalegres los pajarill OS la dulce canción aplauden volando al caliente nido. Envidiosas la celebran las bellas ninfas del rio : su amante no :que está todo solo en mirarla perdido.
(285) 9‘ Del alto cénit Apolo al seno de Tétis baja , yen el mar del occidente el dorado carro lava^ • De entre las ondas envía rayos de su luz templada, que apenas torcidos doran las cumbres de las montañas. Perdido el tibio reflejo poi' el aTicho viento vaga ; ydel incendio del dia vuela fugitiva llama ; hasta que entre densas nieblas amortecida se apaga , yel imperio de las sombras deja ála noche atezada : ála noche ,que rigiendo los negros caballos pasa , yopio yveleño sacude de sus voladoras alas. Ante ella la planta incierta perezoso el sueño arrastra , áquien las medrosas horas , callado coro ,acompañan. El negro manto ,que pende del cielo en la cumbre alta , de uno áotro polo tendido entrambos orbes abraza. Su tiniebla obscura en tanto trémulo esplendor traspasa , que en encendidas centellas
(286) vierte la esfera estrellada. Cual del apacible oriente asciende al cénit ufana ; ycual en veloz carrera al turbio ocaso se lanza. El astro fijo del polo arde en su eterna inorada , Válas sombras del silencio preside su lumbre clara. En tardo curso ásu lado revolviendo el carro baja, Vel resplandeciente Arturo liste sus ruedas nevadas. En pos de él girando corren las estrellas mas lejanas , ypor el callado cielo al helado mar resbalan. Las aguas del manso rio coa plácido estruendo pasan j que la flébil Eco lleva álas vecinas montañas. Lendidas las flores yacen , sus tiernas hojas ¡llegadas , que del nocturno rocio el fresco céfiro cuaja. El prado duerme ;las aves los calientes nidos guardan : yaterido el mundo espera la dulce risa del alba. Solo ydespierto ,la vista tendida ála opuesta playa , el amante Anfriso yace^ al umbral de su cabaña. En la playa, dó amorosa
(287) su tierna Elisa le aguarda , cuando en el cénit del cielo la noche su curso parta. ¡Cuán perezosas las horas para el pescador, volaban 1 jAy !¡ycuánto de un amante el bien anhelado tarda ! Suspira ,yora impaciente al crudo amor auejas daba: yora la inquietud penosa templaba con la esperanza. Surta la barquilla yace en la margen sosegada , casi tendida la vela , yel remo dado álas aguas. Deja la choza yai no con rápidos pasos baja , yel feliz instante espera que trueque ens.piacer, sus ansias. Entretanto el frió Boótes al carro la vuelta daba , yal horizonte vecino guia el pértigo ce escarcha. Por entre pardos celages oculta su luz nevada , ybajo el brillante polo la noche media señala. . Vuela el pescador entonces , al batel ligero salta , la bañada sirga corta j la vela estiende álas auras. Gozoso ytriunfante gira hacia la ribera amada , yla interpuesta corriente
'(288) con veloz catrera pasa. Crece el plácido sileiicio : yea las orillas calladas el blando batir ilel remo solo tal vez resonaba. Cupido alegre en la popa rige la dichosa barca , la mano al timón asida , Val avre abiertas las alas. En torno girando vuela de amores la tropa 'faga , yel astro hermoso de \enus íes destella lumbre blanda. De la apacible ribera los céfiros se desatan , ylas esencias de Flora sobre las ondas derraman. Benignos ybonancibles la tendida vela ensanchan, Varriba el feliz Anfriso 'al puerto de su esperanza Al tronco de un verde aliso deja la barquilla atada , entre mimbreras oculta yal abrigo de la playa. De altos álamos ysauces densas arboledas pasa , yentre las amigas sombras busca su Elisa adorada. Entretanto los rediles deja la hermosa zagala , donde ya en tranquilo sueño ju manadllla descansa. Con pie recatado vuela
(389) por la tendida campaña , -y del Immiíde collado al repuesto soto baja. Por entre erguidos laureles bullicioso arroyo salta , que coronado de adelfas en busca del Bétis vaga. Con vueltas mil serpentea por la frondosa enramada , ycon murmullo suave el fresco márgen alhaga. Asu orilla en greña oscura los arrayanes se enlazan , yen hondas cuevas ofrecen aamantes ninfas morada^ Su triste querella entona Filomena entre las ramas ; Ven el profundo silencio los tiernos amores canta. Al dulce Anfriso llamando su voz Elisa acompaña ; yde Anfriso álos oídos la lleva benigna el aura. Del blando acento guiado vuela ásu bella zagala , Ventre amorosos suspiros llega áanimar ásus plantas. Ya de la naciente luna , que el horizonte dejaba , áun tiempo montes^ yvalles pálido el reflejo baña. Los tiernos amantes mira ; yenvidiosa ylastimada vuelve el hei'moso semblante 19
(39^) xni, Narcisa. La bella Narcisa ilustra del Ebro la fértil playa , ymil corazones vuelan adonde pone las plantas- De aquellos felices campos la juventud mas gallarda , ásu hermosura .rendida , la corteja yacompaña. Ten otra parte se llora SU ausencia ,aunque corta ^amarga que ninguna ausencia es corta para quien de veras ama. Mas la ribera del Ebro arde en júbilos ydanzas ; yde pesares agenos su propia ventura labran. ., Nárcisa afable yrisueña - los tiernos obsequios paga :^: pero su hermosura altiva domina ,no se avasalla. Los maliciosos cavilan , ydiz que amante yamada * algún bien premiado afecto dejó en su querida patria. Quejosos ytristes gimen , ylos corazones claman : «¿qué importa que aquí esté ella si dejó en su tierra eb alma ?» Mas no por eso desisten ,
auncjíze celosos ,de amarla íjue minea el amor £allece mientras vive la esperanza. El desterrado del Bétis lo diga ,que una mañana le dejó muerto de amores en el bayle de las pascuas, ycuando loco por ella se retiró á su posada, asi al compañero- Elisio turbado le preguntaba : «La recienvenida , que ostenta gallarda el sol. en sus ojos yel mayo en su cara j dime ,quien es ,amigo : porque al mirarla , exhalada en suspiros me robó el alma. Corrió por el clave la mano rosada , yvista yoido áun tiempo alhagaba. Yo no sé cual sentido mis males ,causa : solo sé que en sus manos me prendió el alma. c< Cantó yamorosa venció su voz blanda la voz de las aves , que anuncian el alba. Yo en sus dulces acentos absorto estaba ; yaquel placer de oirla
(298) ' me costó el alma. Su talle ysus brazos desplega en la danza , yel pie le meciau amor ylas gracias. Yo enagenado yciego le rendí el alma : mas (ay íque átanto bechizo una no basta. Mas de sus lindos ojos si logro una mirada , gloria serán mis penas , dulce placer mis ansias : que una mirada suya Tale mil almas. .XIV. Filis. ^Ya Filis del Gers odioso abandona las riberas : áun amante esposo sigue , ymil corazones penan : Filis ,aquella hermosura , que átodos encanta :aquella , que el corazón mas esento , sin saber cómo ,sujeta : la de los lindos cabellos , la de la risa alhagüeña , la que en sus ojos anida amor ,dulzura ymodestia. Cuando al delirio del bayle el ayroso talle entrega ,
r (^99) son de tiernos corazones sns hermosos pies cadenas. Cuando el tono enamorado pide ála dulce ^vihuela , Tcon los dedos de rosa hiere las sonoras cuerdas , jcuánto hechizo ,cuanto fuego derrama !¡cuán alhagñeña su -voz celestial las almas tí-as sí enagenadas lleva ¡Yes fuerza ,Filis divina , que al Bétis partas !;Tes fuerza que los valles del destierro , que alegrabas tú ,te pierdan ! Tus dulces amigos gimen , aunque tu dicha celebran yotros menos generosos callan yen secreto penan. El desterrado del Bétis , cuya amistad pura ytierna se iguala al amor en fuego yle escede en la firmeza , con mas voluntad que ingenio la olvidada lira templa , yal despedirse de Filis , le canta de esta manera . »Vé ,Filis amada , al márgen ameno , dó manso ysereno el Bétis se agrada ; la vega esmaltada “ de eternos colores , el mirto ylas flores , la fuente yel prado
asilo sagrado alH son de amores. j A.I nudo amoroso o allí te convida la tierra florida Yel sol delicioso. A!]í fué dichoso , tu mísero amigo perene testigo será de su gloria la acerba memoria ^ gue lleva consigo. IOamada ribera del vándalo rio 1 ;Obosque sombrío !¿ iOverde pradera ! La dicha ,que espera ,•, da áFilis hermosa : mi pena enojosa será suspendida : que aun amo la vida , si es Filis dichosa, a XV^ -¿> agüero. Después de tan larga ausenciavuelvo átu margen, óBétis : de mis primeros amores guarida ,salve mil veces. ;Con qué placer que discurro tu orilla 1icuan dulcemente respiro el aura apacible ,
(3oi) que en tus álamos se mece ! si Lien un temor impío , aunque justo ,me detiene : que quien amores halla ,cuando vuelve, are en las aguas yen el viento siemlye. Aquel es el verde -prado , donde sus ojos ardientes me hirieron la vez primera de un amor ymil desdenes : mis enamoradas ansias le declaré en esta fuente , que sonora ycristalina su curso entre guijas tuerce. Prado yfuente son los mismos ; amante pecho ,¿qué temes ? Mas jay !quien halla amores cuando vuelve, are en las aguas yen el viento siembre. Allí amorosa ybenigna mitigó sus esquiveces : allí enojada ámis quejas opuso un alma rebelde. Al margen de aquel arroyo enlazados blandamente , nos dio su apacible abrigo la sombra de los laureles. ¿Cómo tan dulces memorias de amor olvidarse pueden ? Mas ¡ay! quién halla amores, cuandovuelve, are en las aguas yen el viento siembre. Pero ¡ódolor !en los troncos , que ciñen el soto alegre , de mis amorosas' cifras ni aun vestigios permanecen : yen las ramas ,dó cantaba
(302) «1 ruiseñor dulcemente , miro deshechos los nidos , que respetaba el diciembre. Ya para ti no hay asilo , amor ,bien puedes volverte : no en vano temías mudanzas aleves : que quien amores halla cuando vuelve, are en las aguas yen el viento siembre, XVI. La precaución. En vano ,traydora Elisa , mi antigua pasión reclamas : que en la misma tumba yacen, el amor yla esperanza. Tantos siglos de ternura , tanto amor ,tan dulces ansias , breves guerras, blandas paces, iras ,alhagos ,constancia : cuya historia aun se conserva en este aliso grabada , tú sola en un solo dia sepultaste en la mudanza. Yfué un rival heredero de mis dichas ytus gracias , yun largo infierno dejaste al pecho ,que te adoraba. Gemí ,lloré ,todo en vano : en mi penar solazada , de tu nuevo amante el triunfo eon mi suplicio aumentabas.
(5o3) llazon ,desengaño ,orgullo en curarme se empleaban, yel desesperar fué entonces la salud de mis desgracias. Ya estoy tranquilo :ya puedo despreciar la que me agravia : ámi rival compadezco , que debe temblar ,si ama. Todos los nudos rompiste : ¿qué quieres de mi ,tirana ? si amor ,tú le diste muerte : ysi amistad ,tú me engañas. Afecto tan noble ypuro caber no puede en un alma , que insultó fiera éimpía al corazón ,que injuriaba. ADios yno por vengarme tu llanto desprecio ,ingrata : que evitar áuna enemiga es precaución ,no venganza. xvn. ^F'énus. Imitación de Horacio. Las lides ,por tantos años interrumpidas ,renuevas otra vez ,ócruda Venus , yenciendes el pecbo en guerras. Ab Iperdona áun afligido , que de tus barpones tiembla : ótú ,de dulces amores
madre inclemente ,ya cesa. Ya diez lustros de mi vida volaron :no soy cual era bajo el imperio de Elisa en mis juventudes tiernas. Deja áun corazón ,ya duro para tus gratas empresas yen los jóvenes floridos que te invocan ,triunfa yreyna. Si quieres un pecho digno de tus ardientes saetas , álos umbrales de Albano tus blancas palomas lleva. Allí juveniles bríos hav ,yvaronil belleza, yen breve edad grande ingenio Vva madura elocuencia. Soldado constante yfuerte seguirá tu blanda enseña , humillando ásus rivales yestendiendo tu potencia. El grato incienso de Arabia > la dulce ytemplada avena , la voz de acordada lira , que solo amores resuena ; yel coro siempre festivo de jóvenes ydoncellas , que embelesadas las almas en sus pies hermosos llevan ; en solaz siempre perpetuo allí tus triunfos renuevan , ymas víctimas te rinden que Idalia ,Guido yCilera, jqi pecho ya no alborozan
(3o5) «1 vino ni las bellezas , ni de amor correspondido las esperanzas lo alientan. Huyo las lides de Baco , huyo de Vénus las flechas , ni ya me agrada la frente coronar de flores nuevas. Mas jay !¿por qné ,si te veo , vuelvo állorar ,Filis beÚa ? yen otro tiempo elocuente , torpe silencio me yela ? Ingrata ,en vano me huyes : de tus desdenes me venga el dulce sueño ,yprodiga las venturas ,que tu niegas 't -y ya en los lechos floridos, que pinta la primavera , ya entre las aguas del rio , ya en el bosque", ya en la selva , pagando mi amor ,suave yamorosa te presenta. Husion es :pero amando , ¿qne dicha hay que no lo sea ?
pena (3i2^ ¿Por qué ácrecer mi bramó la tempestad? En áspero desierto, sin luz ysán camiuo,. un triste peregrino edónde hallará piedad ? IVo calma el Tiento ayrado : no calla el ronco trueno, jCuál retumba en la lejana cumbre , que inunda el rayo de horrorosa lumbre í (Cuál despiden -los cielos mares crecidos de violenta lluvia ! ¡Cuál se lanza orgulloso oon el aumento el rápido torrente, yensordece los valles su corriente 1 Piedad, cielos, piedad: perdido vagomísero ysolo por la selva umbría : ;ay! ¡nazca pronto el suspirado dial Mas ya del oriente abres la aurea puerta, ynaces ,dulce aurora , áiluminar la esfera. Ya cesan los truenos , huyen las tinieblas , yel sonrosado dia el mustio campo alegra. ¡Q blanda mudanza, que el mundo recreas, Ven jubilo conviertes la desventura acerba ? ¡Ay de quien fallece en continua pena! .de quien ásus males ningún alivio espera !
La ausente. Quien las penas de amor ha sentido en mi acerba aflicción se corxsixeie : que ninguna ¡ay de mí! tanto duele, como Ter áun amante partir. Vivo ,ylate mi pedio oprimido , yjamas suspirando reposa : vivo ,ysiento la vida enojosa , ni es tafi duro mil veces morir. Aquel triste yamargo monaento , que de mí ,dulce bien ,te robaste , no hay gemidos ,no hay lla-nto ,que áigualar su tormento yrigor. El adiós doloroso tus labios balbucientes formar no pudieron t mas tus ojos llorando dijeron : «seré firme :no olvides mi amor- » Tu mirada doliente ysuave , que mi rostro fijo ,parecía moribundo reflejo del dia , que se eclipsa en las ondas del mar. Al fin partes ,ymísera quedo en tiniebla horrorosa yoscura ; ni mis ojos verán la luz pnra , que otro tiempo los supo alegrar- Dulce dueño de un alma cautiva , que en tus lazos el cielo encadena , no receles ,que olvide tu pena. . es mi gloria ,que penes por mi- Sí tu gimes ,mi pecho amox'oso ste
corresponde átu tierno quebranto ; no hay placer ,que se iguale ámi llanto pues lo vierto ,mi amado ,por ti. VI. Aun árbol-, traducción delfrances^. Tronco infeliz, desnudo ysin verdura, imagen fie! de mi mortal dolor , si marchitó el invierno tu hermosura , !ay Iyo probé las iras del amor. Mas tú, al reir la dulce primavera, gloria serás del plácido vergel : mi corazón ni.ngun alivio espera, ni mayo habrá jiara mi mal cruel. No des jamas tu sombra ótu corteza áinfiel beldad ,ápérfido amador ; yel que áengañar se atreva la terneza, conserve en ti renombre de travdor. Yo huiré de tí ,de tu enrámada umbrosa, que un tiempo dio' su asilo ámi placer: mas al morir tu primavera hermosa tu me verás contigo padecer. YII. Arni ausente en su dia. pide al viento sus alas , yvé ,suspiro mió , adonde el hado impío me niega ámí volar : q^e si ámi hermosa alhagas
el labio sonrosado , cual pecbo te ha exhalado no puede ,ixo ,dudar. El fuego ,que me abrasa , ardiendo va contigo ; yel de su pecho amigo podrás también crecer que allí puro yconstante amor sus alas mueve , yaquella hermosa nieve no sabe mas que arder. Diie ,que sufro ylloi'o las iras del destino : que un pecho diamantino labrara mi gemir ; yque es en tantas penas la mas acerba ydura estar de su hermosura ausente ,yno morir. ¿Por qué la injusta suerte que me robó mi gloria , no arranca la memoria de aquel perdido bien ? Yasí de pena esento yesento de alegría , del hado burlarla el áspero desden. Mas ¡ay !antes que olvide ytanto amor ofenda ,, el rayo ,dulce prenda , se lance sobré mi. De clima en clima errante, desconsolado ytriste , el alma ,en que viviste ,
es siempre para ti. Adonde el sol ardiente Jos rostros descolora, óadonde muere Flora ybrama el Aquilón : bajf> ¡a hoguera estira , óeut/ éel agudo yelo , serás gloria yconsuelo _ del tierno corazón. Por ti suspira ,cuando, llorosa el alba nace : por ti ,si Febo yace' yel mundo duerme ya. El sueño' con tu imagen engaña mi deséo : cuando despierto ,creo , que huyendo de mí va. Vegas ,dó gocé un tiempo caricias adoradas , donde no eran soñadas las dichas del amor : en vuestro seno llora asu infeliz ausente , yala emboscada fuente confia su dolor. Vuelve el ya ingrato dia , cual antes venturoso , en que tu nombre hermoso , bien mió ,celebré : en la estación amena de plácidos amores , que dio la tierra flores bollada por tu pie. ¡Ay ,cuánta dicha el ciefo
(3= 17) laii Elisa ,prodigaba ! iCuán grato nos brindaba Cupido su favor ! todo de amor hablaba al tierno pecho mió : el prado ,el monte ,el rio brotaban dulce amor. ¿Qué nos quedó de tanta , de tan fugaz ventura ? una infeliz ternura , como infeliz ,leaL Mas ella ,vida mia , es mi existencia entera , Tentre la pena fiera consuelo celestial. Que si lloré en un día perdidomi tesoro , pues me amas yte adoro , ^no todo lo perdí. El corazón ,huyendo del ayre ,que respiro , se exhala en un suspiro , yvuela libre áti. Recíbale piadoso , mi bien ,mi dueño amado , «1 seno regalado , donde feliz vivió : yen él su pena esquiva consuela enamorada , que aun lleva atravesada , la flecha ,que lo hirió.
(3i8) vni. El túmulo. ¡Ay !¿dónde huyeroa los bellos días , que de alegrías colmaba amor ? Solo un sepulcro perdonó el hado , templo adorado de mi dolor. L.a muerte fiera * dulce bien mió , con brazo impío te arrebató. B-obó ámi pecho todas sus glorias : tristes memorias solo dejó. Por tí gimiendo , sombra querida, mi edad florida consumiré. ' líi en la pradera cantaré amores , ni entre las flores me adormiré. Ala adorada ceniza fria el alma mía se exhalará : yallí esti echando
(3x9) lazo constante ,, ¿quién, dulce amante, lo romperá ? Cuando el sepulcro reguéis ,pastores , de mustias flores, fúnebre honor : volved diciendo con voz lloros ; «bajo esta losa respira amor. » IX. La jardinera :anacreónticas. I. Del álamo de Alcides yde laurel ceñida para cantar las guerras templaba ya mi lira. La diosa de Citera del brazo me la quita , yafable sonriendo en blando amor la hechiza. r¿ Por qué tu dulce acento , me dice ,ío dedicas álas marciales lides , »i puedes álas mias ? Cuando los bellos ojos de la sin par Mirtila abrieron en tu pecho la mas sabrosa herida #
(320) sintiendo amores ,¿cómo celebrarás las iras ? Canta ,canta sus gracias ; canta la blanda risa , que en sus purpiíreos labios al tierno amor convida. Canta de sus jardines las plácidas delicias , las venturosas flores , que crecen ásu vista , ydel vendado niño victorias ycaricias. Dijo ,yen vez del lauro _ ciñó ámi humilde lira de su pensil de Idalia la rosa yclavellina. Ya solo de ti canto , ^ ¡ay jardinera mia ! amor el premio sea de versos, que amer dicta. 2. Cuando disipa el alba la fúnebre tiniebla , yhermosa prectrnsora del sel,, el mundo alegra: ásus vergeles sale mi amada jardinera^ mas que la aurora linda, ymas que Apolo bella. Las flores al mirarla nueva beldad ostentan , Val aura^ qo® ^2® mueve.
(3ai) 4e mil olores lleaaa. En la floresta nmbrosa dulce alborada suena, ^ con que las tiernas aves saludan su belleza. Con la nevada mano las blandas flores riega, ydel estivo rayo piadosa las preserva.^ •- jAy Mirtila !¿tan solo piedad merecen ellas ? ¿por qué del fuego mió no calmas da yioléncia? ' 3. Ayer me dió Mirtila un oloroso ramo, que de diversas flores tegió con diestra mano : yal dármele su rostro se abrasa en fuego blando, yflores su megilla '^ mas lindas rosearon. ' ¡Ay ramo !tú lo s^es t cuando feliz yufano en su mano te bailabas , dime ¿suspiró acaso ?•- ¿te besó cariñosa yal seno delicado te llevó ?¿lo sentiste de gozo palpitando ? Dime ,dime qué ardor«» al darte la agitaron : ai
(SaS) X. ( El sueño :traducción delfrancés En los jardines de Gnido contigo el sneño me unió, yun arrayan escondido su amiga sombra nos dio. ¡Oqué beldad !no tan pura comienza el alba áreir. Tú cediste ámi ternura: yo iba en tu seno ámorir. . Mas ¡ay lCupido envidioso velaba: yo desperté: solo en mi pecho amoroso, tu imagen querida hallé.i Con mi dulce sueño huiste> yde aquel dichoso error nada mas me queda ¡ay triste 1: que tu hermosura ymi amor. Ya solo, amada delicia, la vida espero de ti: que siéndome tu propicia, ¿qué puede amor contra mí ? Haz ,que el hijo de Citéres trueque, movido apiedad,: tantos soñados placeres áun momento de verdad.
(529) XI. Mi deséo. ¿Sabes ,hermosa Emilia , *ual es el bien que ansio , ycuyo ardiente voto los dioses me inspiraron? lío son, no ,los tesoros del Ganges celebrado, ni el oro ylas riquezas del opulento Craso. Jíi de Marte en las lides brillar funesto rayo , ni que mi frente ciñan laureles sanguinarios. Tampoco los favores del necio procer amo, ni junto al trono fiero mandar esclavizado. «Acaso te deslumbra la gloriade los sabios. « lío :lejos de mi vista los triunfos literarios. ¿Yo de opinión agena viviera? ¿yo temblando del ignorante vulgo comprara el torpe aplauso ? «Quizá en el blando vino sepultas tus cuidados, Vsigues con .Sileno Uenseña del gran Baco.>. Es cierto, que alguu día
bebí su partidario 1- ylio ,no poca gloria sus lides me alcanzaron. Mas ya del traydor néctar detesto el dulce engaño : que sin razón no hay hombre, ni gozo en el letargo. Tú callas, bella Emilia j mas tu silencio es Taño : que no una vez mis ojos mi pecho te mostraron. Artera, tú sonríes: ya tu malicia alcanzo: lo que mis ojos dicen, repetirán mis labios. Con tal que des en paga un beso anticipado : por él de mis deséos sabrás el grande arcano. Yte diré ,mi Emilia , cual es el bien que ansio , ycuyo ardiente voto Ies dioses me inspiraron. xn. La entrevista. Cuando el rigor, bien mió, nos separó del hado, tu rostro vi inundado en lágrimas de amor. ¿Por qué, si mas benigno nos concedió un jnomento.
(M.) este fugaz contento me amarga tu dolor ? Mas ¡ay! no alivia el verte mi acerba desventura : pues miro en tu hermosura mi ya perdido bien. Tormento son del alma tus gracias celestiales ; ádar fin ámis males , sañuda muerte ,ven. Porque ¡ay de mí !¿qué vale gloria pasada áun triste ? Ya ,Elisa ,me perdiste: ya Anfrko te perdió. ¿Qué vale en pena tanta amor correspondido, que ni desden ni olvido un punto perturbó? ¿Qué vale la constancia, el tierno llanto ,el ruego , el amoroso fuego yel mísero gemir, si inexorable el hado juró nuestra ruina , ysu impiedad contina nos obligo asufrir ¿Por qué miré esos ojos , funestos como bellos? ¿Por qué de tps cabellos prisiones me labré ? ¿Por qué mi pecho, Elisa, con tu desden no heriste ? ¿Por qué correspondiste con dulce amor mi fe ?
(332) fQfuria !¡yo apartad», del bien del alma mia!. yo, que por ti vivía, ¡ay !moriré sin tí. ¿Lloras? amor tirano, si la crueldad te agrád'a, tu flecha emponzoñada dispara contra mú Mas deja libre áElisa de tu furor sañudo : ¿en qué ofenderte pudo su cándida beldad ? ¿en qué_el pudor ingenuo? ¿en qué el ardor constante f: es infeliz yamante, éimplora tu piedad; Mas lloras... ¡ay Elisa llora. Tu amargo llanto le pide al cielo santo venganza contra amor. Verted, pues, ojos mios,. las lágrimas de muerte , verted ,yde la suerte cedamos al rigor. Dulces ojos, deidades., que en mi infortunio adoro, unamos nuestro lloro ycrecerá el sentir. Yde tan dura pena contento el hado esquivo, nos dará compasivo la dicha de morir.
l^d) xin. £2 primer amor: traducción del Meiastasio. ¡Qué bien dijo, amor, quien dijo que tu primer llama era^ ti una Tez prendió en el pecbo, -entre cenizas centella , yoculta esperando que el aura la mueva, al mas leve soplo levanta una hoguera ! Digalo yo :que si miro tal vez mi enemiga bella, de su perfidia me olvido, contemplando su belleza: de nuevo amoroso suspiro por ella , yes Tíise de nuevo mi gloria ymi pena. Ni tan solo es alimento del fatal delirio el verla ; que en todas partes encuentro de nú perdición la senda : el monte yel rio, el prado yla selva heridas mal sanas de amor me renuevan. Allí me rindió; este prado la vió premiar mi terneza : junto áaquel bosque la ingrata se burló de mis querellas: yfieles testigos de paces yguerras, las fuentes ytroncos su historia conservan. Digo amores álas ninfas por divertirme con ellas: mas si en Clori óSilvia admiro el donayre ygentileza.
(334) yen cantar sus gracias mi lira se emplea, el alma suspira :mi Nise es mas bella. Del amor, dulce bien mió, por ti conocí la fuerza: por ti sola vivir quiero, ómorir si tú lo ordenas : yal pecho afligido dé alivio en sus penas, que tú de mi suerte el árbitro seas: XIY. \ Elpremio. Estos son los preciosos momentos , que concede la suerte áun amante: v'a cansada la diosa inconstante '' terminó mi infeliz suspirar: Val rigor ,los desdenés'J los celos .i. que afligieron mi pecho amoroso, ya sucede el plaCer delicioso, dulce premio ámi triste penar. Bellos prados ^de grata verdura, que regó tantas veces mi llanto , '-• hoy vereis como viene mi encanto, yos florece su amable reir; ytan tierna, benigna ygraciosa, ' como esquiva otro tiempo ytirana , volverá cariñosa yufana gozo Vgloria mi eterno gemir. Lindas flores, que al céfiro blando prodigáis Itis nativ^os olores , la fragancia de puros amores, cuando venga mi dueño, esparcid: vientecillos, venid de la selva.
(2^35) ¿ó cultiva sus mirtos Cupido; yasaltando ligeros su 'oído, las lecciones de amor repetid. Clara fuente ,que riegas el prado dividida en perenes raudales, jcuántas veces tus puros cristales de mis ojos el llanto enturbió ! Cuando venga ámirarse en tus ondas, yretrates su gracia ylindeza, di también: «por amaí tu'^ belleza un amanté mi curso áuméntó. » Mas iay cielo 1que viene mi Elisa ,. dando envidia ála cáiidida aurora. ¡Cuántas gracias su rostro atesora 1 ¡cuántos rayos esparce "deamor ! Fuentes ,flores ,arroyos yvientos , regalad cariñosos mi amada : ' cantad ,aves ,mi prenda adorada , mientras premia de Anfriso el ardor. XV. •' La libertad. Feliz el alma, que huye de tus cadenas ,amor , ypara siempre deja tu lóbrega prisión. Ni grillos, ni argolla siento: , libre nací, libre soy: ylibre gozo, ódia, tu plácido esplendor. Ni aun la señal de los hierros en pie óen mano quedó:
(336) mi frente no del sello conserva ya el borron. Tan osado el desengaño la fatal cárcel rompió, que vio el amor mi fuga, yno lanzó su harpon. Ya de mi antiguo tirano me burlo tan sin temor, que ásus agudas flechas espongo el corazón. De la amistad su enemiga la enseña siguiendo voy } Támi placer blasfemo de aquel mentido dios. No hay beldad, por mas que ostente en^rostro ycuello el albor, la aurora en la sonrisa yen el cabello el solí Que merezca otro cuidado ámi libre desamor, que el de cantar sus gracias tranquilo ysin pasión. Ni temo crudos desdenes, ni ardo en celoso furor, ni su funesta venda me pone la ilusión. Amo solo por mi gusto : olvido cuando hay razón: Vála amistad le pido las dichas del amor. Ytú ,inconstante hermosura, cuya mudanza acabó con solo un desengaño mi gloria ymi dolor:
No temas, no, que te ultraje injusta ylibre mi -voz, óque tu nombre manche con áspero baldón. Insulte un débil amante la belleza que adoró : yexhale en duras quejas el no extinguido ardor. Nadie tus divinas gracias celebrará mas que yo : las dichas ,que te debe , mi pecho no olvidó. Ysi mi penar fue largo , yel placer sombra veloz , culpa es de amor ymia, no es culpa tuya ,no. Tú estas inocente, Emilia: ese vendado traydor fue quien ,ardiendo el mió , tu fuego consumió. Omas bien ,yo fui tan loco , que me persuadí ¡óerror ! que en pecho de una bella durara la pasión. Cuantas penas tu inconstancia no esperada me causó, de aquel delirio insano la medicina son. Cualquier hermosa la diera : mas de tu mano es mejor : que al fin ,mas blanda hiere la que rendida amó. De aquel amor tierno ,de esta saludable curación ,
(3445 ^ Baña de alegre risa los juveniles labios y aunque tu risa ofenda al flechador tirano. Ytu ,de las pastoras , Aristo fiel ,cuidado , tu blanda lira pulsa que. vence suspirando. El son de la ternura al ayre dé su encanto , odel amor triunfante el plácido desmayo. Así en tu edad florida trocabas sollozando de tu inconstante Iberia las quejas en alhagos. Oyelos tú gozosa , ^divina Emilia ^en tanto que digna voz áApolo pide tu Anfriso amado. Ysi mis versos pueden, en Helicón grabados , al golfo del olvido sobrenadar ufanos ; irá de gente en gente tu nombre idolatrado , ni tu amable memoria marchitarán los años. Mas vivirá alhagüeña , mientras el sol de ocaso derrame sobre el Bétis sus moribundos rayos. Vive feliz ,delicia de tus amigos caros .
(345) ysus sencillas flores recibe con agrado. Mas si el amor se oculta artero en algún ramo , con solo que lo aceptes , ya queda bien premiado. XX. La querella inútil. Si ardientes suspiros, si lágrimas tiernas vencer no pudieren tu cruda fiereza; del pecho brotaron, al pecho se vuelvan. Un tiempo mi afectó premiaste risueña : trocó tu mudanza mis glorias en quejas : mas ¡ay !pues son vanas , al pecho se vuelvan. IVIas fácil lanzada se para la piedra, que escuche los ruegos mudable belleza : inútiles ruegos al pecho se vuelvan. Los necios rivales tu olvido celebran, yescuchan riendo mis tristes querellas :
(346) 3el pecho salieron : al pecho se vuelvan. XXI. La mudanza. Lamento ,infiel, lamento., aun mas que tu mudanza , el ver sin esperanza yeterna mi pasión : que cuando tu perfidia herido ytriste llora , perdido bien te adora el tierno corazón. Ycual la vid podada con mas vigor recrece, yherido retoñece el alto ciclamor; así cuando en tu pecho las iras son mayores, levanta mas ardores mi inextinguible amor. :Ay !¿quién ,tormento mió asi pudo trocarte ? ¿es delito el amarte, ólo es amarte yo? Mas tú de mi delito , cruel, la culpa tienes. ¿Por qué brota desdenes un pecho ,que ya amo ? ¿Quién convirtió en desvíos aquellos dulces lazos ?
(347) ¿quién me cerró los brazos ¡ en que feliz -vítí? ¿Por qué murió en tu boca el beso regalado ? ¿por qué tu labio helado ya es mudo para mí ? Perdí el mirar suave, perdí el suspiro ardiente, yen mi gemir doliente te gozas desleal. ¿Por qué la muerte impía no acaba mis dolores , ysacia sus furores la causa de mi mal ? Mas tú, mi dulce Emilia, entonces ¡ay !piadosa sobre mi helada losa llorarás tu rigor : ytarde arrepentida del duro ceño impío , digeras: «él fué mió con verdadero amor. ’> Ora, que aun vivo ypuedo gozar de tus piedades , depon fieras crueldades Val tierno pecho ven. Consuele en él tu albago cuanto tu ceno ha herido j yvuelve ,amor perdido, áser su dulce bien.
(348) xxn. jil amor^ Amor ,¿quién, entiende tus fieros engaños ^ tus paces, tus guerras, tu falsa dalzura, el plácido alhago, la acerba amargura, que tegen la vida del triste amador? El sol mas luciente le nace riendo , ylogra dichoso tus blandos favores : mas súbito un áspidle muerde entre flores, yabrasa sus venas celoso furor. Amante de Emilia probé su desvío : su ingrata belleza d¡qaba indignado : vencerla no pude lloroso ypostrado , ysolo un enojo domó su desden. Gocé sus favores ,gemí sus mudanzas , rompí mi cadena ,volví ásus caricias , lloré mil pesares ,canté mil'- delicias , yfué de mis años la pena yel bien. La ausencia ylos celos con furia doblada mi pecho afligieron sensible yamante : mis tristes querellas burló la inconstante, gozándose en verme rendido al dolor. Busqué en la mudanza remedio ámis males yel mismo remedio mis males aumenta : ysiempre asaltado de nueva tormenta , el piélago ayrado surqué del amor. Ycuando en el templo del fiel desengaño la tabla he fijado del náufrago leño , la ingrata me alhaga, yal áspero ceno sucede la risa del dulce querer.
(349) Amor, te conozco: la ingrata hermosnra reparte contigo los crudos harpones : que solo os agrada prendar corazones , ysi huyen la pena, brindáis el placer- XXIII. La amistad. Filis ,tu amistad hiciera sni tierno pecho feliz, si al fuego suave, que sientes éinspiras, amor no mezclara su llama sutil. ¡Cuán gallardo crece el lirio, gala del templado abril , si e¡ soplo del Euro conmueve sus bojas , yriega la fuente su verde raiz ! Mas si ardiente el sol de junio sobre él comienza áblandir el férvido rayo, que abrasa los campos, ytrueca en incendios el claro cénit: Lánguido ymustio fallece , éinclinada la cerviz, el vástago seco, marchitas las hojas, de tristes ruinas alfombra el pensil. Amor, tiránico dueño, me ha condenado ágemir la dicha, que logro, gozando tu afecto: que tú amas tranquila ,yyo ardo por ti. Si miro tus bellos ojos álos mios sonreír, yel beso apacible de amiga me ofreces ; yo loco el de amante quisiera imprimir-
carino : (35o) Tus miradas, tus caricias, tus juegos, toda tú en fin la imagen me ofreces del puro yyo suspirando lo gozo infeliz. Cese ya el engaño :óama como yo, óhuye de mí: tjue humanas venturas las mide el deseo j ygozo no entero no es gozo ,es morir. XXIV. El escarmiento. Amor ,ya libre respiro de tu piélago espantoso : ya en el seguro reposo de las orillas me miro. Si aun suspiro , no es de amante ,es de cansado : que quien en el trance ayrjtdo con vida escapó de Marte , aun sueña que sigue el fiero estandarte , ytiembla el peKgro después de pasado. La hermosura encantadora , que aprisionó mi albedrío , de mi ciego desvarío se burla ingx-ata ytraydora. Fué señora de mi amor ,yaun lo serla , si tan necia como impía creyendo eterno su imperio , no* hubiese rompido del vil cautiverio los yinculos fuertes su indigna falsía.
(35i) jl>icliosos los desconsuelos , «jue tu -rigor me ha costado í ^dichoso el llanto, el cuidado , la agitación ,los desvelos , yaun los celos ! que en tu mudanza ódesden hoy recibo el parabién de cuantas penas mi vida por ti atormentaron :que así ,fementida áfuerza de males labraste mi bien. Ytú ,flechero vendado , que un tierno pecho engañaste , adiós para siempre :baste los años ,que me has robado. Su sagrado la amistad me brinda abierto : ya ocupo tranquilo el puerto : Filis yEuterpe me ofrecen los sacros laureles ,que siempre florecen yel puro cariño ,que nunca es incierto. XXV.' Al mismo asunto. Injusto es tu enojo ,querido bien mió si yo desconfío del niño vendado , también be probado su falsa esperanza , su triste mudanza. Yo náufrago he visto la mar alterada la nave azotada tocar las estrellas , yraudas centellas el piélago hori’endo yel ayre encendiendo.
(352) Yo \'i peregrino ,la senda perdida , en fiera avenida crecido el torrente cubrir dique ypuente yel campo inundado de yerto ganado. De violas yrosas el prado florido gocé divertido ;cogí las mas bellas , yun áspid entre ellas vertió por mi seno su ardiente veneno. No estrañes ,que turbe el fiel escarmiento la gloria ,que siento ,tu rostro adorando : que es necio el que amando del dios ,que lo enciende , las artes no entiende. XXVI. El deséo. Ya de fulgentes flores se adorna primavera: ;1 céfiro apacible discurre por el prado : rerdura deSeytosa el plácido collado rmirto florecido corona la ribera. LA edad de los amores ra vuelve :el dios vendado su cierto barpon envía : abrasa en vivo fuego zagalas ypastores : ra vuelo átus rediles, amada FÍUs mía. No aljofarada yerba del recental querida, ai tanto al seco arbusto la lluvia es deliciosa, ai de cobarde gamo la loba deseosa , ai de repuesta fuente la cierva malherida , mal yo de tu semblante ,,. busco la luz hermosa ,que afrenta la de la ,
(35S> si el aterido invierno me yió gemir constante , ya vuelo átus rediles ,ya vuelo ,Filis mia. Llevaba mis suspiros el Aquilón silvoso del ]>Íervioii nublado al Ebro floreciente : de su feliz ribera yde mi amada ausente, mil veces acusaba al mayo perezoso. Cuando el agudo velo la tierra marcliitaba ,el ayre entorpecía ; yde agrupada nieve cubrió su faz el cielo, por ti, mi dulce Filis ,el corazón ardía. Ya traspongo ligero los cántabros collados: del alabes tranquilo discurro las Montañas : diviso allá álo lejos las plácidas campañas yde abundantes mieses los ríos coronados. Desciendo al Ebro hermoso ; ybusco en su ribera mi gloria ymi alegría. Allí e^tan sus rediles :amor ,ya soy dichoso, -que ya vuela ámis brazos la amada Filis mia. o. . XXYII. La esperanza amorosa, Xo hay diosa >que iguale mi dulce adorada ; ni aurora rosada , ni sol cuando sale. Dale ,Venus ,dale la poma de oro , que es Fíli el tesoio - mas lindo de amor : Filis bella es ia gloria del Ebro de la bermosur^ la gala yla flor. a3 V
(OOoj Al laurel agita, al árbol sacro áMinerva, yátí, del margen verde corona, tilo. Las claras ondas su hermosa copa retratan, ynuevo encanto da retratada al rio. Mas Céfiro ,el márgen ,los troncos ,verde pradera , ypura linfa ,que entre la grama huye. Todo lo vence Filis ;que amante al son de mi avena ámis rediles su manadllla guia. VI. AFilis. Lilis ,tus adoradores hurlas alegre yfestiva, cual la ninfa fugitiva , que juega con los amores. Joven beldad ,los ardores , que inspiras ,aun no has sentido : mas cuando prenda Cupido en tu corazón su fuego, verás cuán serio es el juego , que empieza con un gemido. Vil. Al amor: traducción del italiano.. ¿Por qué no tienes ojos ,dulce niño, mas bello que los dioses mas hermosos ? Responde amor: «los cielos me los dieron vivaces ygraciosos,
(36i) yámis liijos los di ,que son los celos. » VIII. amor. - Tal vez, amor, bajo el sagrado velo de la amistad encubres tu furor: el corazón se entrega sin recelo, yen él clavas la flecha átu sabor. Tirano dios, cuya perfidia lloro, el infortunio me enseñó átemer: mas ¡ay de mí !si mi peligro adoro , ¿qué v¿e, amor, tu astucia conocer? Lazo de blandas flores me tegió el amor : yo recibí inocente la suave prisión. Mas al romperlas , ¡av de mí !que las flores ya eran cadenas. X. Ruiseñor amoroso , vuela ,yno temas , vuela, yno te acobarden balas ni, flechas. Dame tus alas , verás si ámi me asustan flechas ni balas.
(562) ;xi. Amante pecho inio y ya llegó el tiempo de olvidai-, que pudiste romper tus hierros; Que amor decreta áesclavo fugitivo doble cadena. XII. Tú del bien de mi vid* el seno adornas , ¡órosa !donde muero , mueres dichosa. Que de ese cielo te consume la envidia yámi el deseo. xm. Me agraviaste ypretendes , que yo me rinda : tú ,que el puñal clavaste , sana la herida. Que es caso fuerte querer ,que un ofendido quejoso ruegue. XIV. Amoroso suspiro >
(363) uela áJtli bella ; vuela tan silencioso , que no te sienta : Ysi te siente , dile que eres suspiro , no de quién eres. XV. Tiende ,noche benigna tu oscuro velo , que me importa la vida ver ámi cielo ; Yamor me dice , que tu sombra ysu venda me harán felice, XVI. Xunca esperes ,ingrata , paces conmigo : desengañado amante no es buen amigo : Que aunque mas nobles } la amistad también tiene »us ilusiones. XVII. Tío te contentes ,Fabio ^ con ser querido : camina ála victoria , pues ya hay camino. Muchos se pierden
(364)- por dormirse ála sombra de sus laureles. XVIII. Jamas ,Filis hermosa , seré tu dueño : mas si tü lo eres mío , vivo contento : Que en nobles almas el merecer ia dicha casi es gozarla. XIX. To desdeñé celoso su tierno alhago ; yella los dulces ojos volvió llorando: Yjuez los celos , ella fué la inocente , yo fui el reo. XX. Y'“n ,hermosa serrana , ven ámi selva , qne el sol por esos campos tu rostro quema : Ven yno tardes , que aquí hay fuentes ysombras yamor yamante. '
(365) XXI. Si me niegan la diclia de poseerte , la gloria de adorarte , mi bien ,no pueden. Yno la diei-a ni aun por la misma dicha , que se me niega. -f XXIT. Borrar del pecho quise , fiera, tu imagen; v. yya casi ,me alegro de no olvidarte : Que es tu recuerdo el mas seguro aviso del escarmiento. xxin. " Deja siempre una parte libre del pecho , Vno ,Filis incauta , lo des entero. Ten un asilo , donde ,si amor te ofende , puedas huirlo, XXIV. Un desden agradable ,
(366) Filis ,no daña , cuando de ser vencida deja esperanza : Yes el mas sabia el que al amor aviva sin injuriarlo. XXY. Sufriste mis desdenes tierno yconstante , yáolvidarme aprendiste , cuando yo áamarte. ¿Cuál es tu dicha , ingrato ,si al gozarla , ya no la estimas ? FIN.
(367) INDICE. Poesías sagradas. 1. La muerte de Jesús. ..•pág. II, La resurrección de N. S. III. La ascensión de N. S. ... IV, ':Al santísimo Sacramento g. La natividad de Nra. señora. VI. La concepción de Nra. señora. Vil, Al nacimiento de N. S. ... • VIII. La conversión de los godos en el reynado de Flecaredo IJI. El sacrificio de la esposa. ... X. El canto ¿leí esposo XI. El cántico de Zacarías XII. ASilvio en la muerte de su hija. XIII. La Providencia 4 6 8 Io Ia 34 a5 a8 33 3? 39 43 Líricas profanas. I. Ala restauración de Buenos-ayres en i8o6 45 II. La victoria de Baylen 49 III. Alas ruinas de Sagunto. ... 54 IV. En loor de Druso 56 V. ABaco -59 VI. Viage de Virgilio 5i VII. Ala lira 63 VIH. Alas musas •6. 4 IX, ^ia. juventud estudiosa de Cádiz. b5 X, En loor d« don Juan Melendez
(3^8) Valdes, restauradof de la poesía española en el siglo XV111. ,.68- XI. Ala muerte de don Juan Melendez Vald.es. ...75 XII. Elogio de Fileno. ........ 7& XIII. ADalmiro: el genio de su amigo Anfriso no es para la poesía sublime. 8a XIV. ADalmiro :imitación de Horacio. 84 XV. AAristo :La tranpiilidad de los alumnos de las musas. ..... 86 XVI. AEutimio :que disipe los pesares con el vino 87 XVII. La seguridad. 9® XV^IIT. Al sueño :elhimno deldesgraciado. 9 1 XIX. El tnediodicr. 94 XX. La vegetación. .. . -•.... 95 Poesías filosóficas. I. La beneficencia II. La bondad es natural al hombre. III. La amistad. IP. Al mismo asunto V. Los sentimientos de la humanidad no son incompatibles con la profesión militar :ádon Francisco Javier de Hore VI. La. mañana lAI. AAlcino. PIPI. Ala sabiduría ^ IX. ABerilo, rogándole que vuelva al Bétis álos brazos de sus amigos. X. La vida humana 99 107 lia 11 5 117 laa ia4 12.6 'i3i
J.•«• c^. 'XII: xiii. *' .**.7' XIK .IXF, xri. xrii. XFIIL XIX. XX. (3f59) ATirsi: eLAemarAeJo venidero es inútil. .-"•,«- • ADalmirp deben ^kandonarse los cuidados. *-'• •••• AAlbino -• lo felicidad consiste enUa moderación de los deseos. Invocación del poema, de Isiicie— cip de reruin, natura. Poder de la imaginación en el sueño. . AAlbino. ... i AFileno-, el sosiego de la virtud. Lagloria de los hojiibi esbenéficos. La felicidad pública. ...•.? El triunfo de la tolerancia. . *34 i35 137 138 139 14* 143 145 I49 154 Poesías amorosas. I. La primavera 77.AElisa 777 Fl convite del pescador. ..- IF. Debe gozarse de la juventud. F. La Luna FI. La queja 777. Al mismo asunto PLLl, La entrada del invierno. .-• JX. El amor no conocido X. El convite de estío XI. AEmilia. .-• XII. Los celos XIII. El amor inmortal. XIF. El sueño del infortunio. ...• XF. Adon Diego Montero ,mi amigo. XFI. La reconciliación imposible. -. 24 i58 I58 160 l65t. i65 i65 167 168 170 17 X 173 175 177 17S i8a X90
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