474 ARTETERAPIA, GÉNERO Y COMUNICACIÓN. EXPERIENCIAS CREATIVAS EMERGENTES Mª José Malpica Soto Escuela Universitaria de Osuna
[email protected] Juan Román Benticuaga Facultad Comunicación Universidad de Sevilla [email protected] Resumen: la Arteterapia como disciplina es facilitadora de activar nuevas funciones ejecutivas a través de los lenguajes en los que se expresa, incentivando la comunicación con el inconsciente y posibilitando otras alternativas al pensamiento lógico. Programas arteterapéuticos desarrollados desde una dimensión formativa, educadora, experimental y como intervención social y psicológica posibilitan reafirmar la interacción con el arte y la creatividad como una forma de inducción y actuación en materia de género. A través de la exploración de intervenciones realizadas en el ámbito educativo y social en materia de género desde la Arteterapia y del análisis y revisión de las revistas especializadas publicadas en nuestro país, se evidencian experiencias creativas emergentes como formas de construcción de la identidad, el género y su expresión. Palabras clave: arteterapia, intervención, coeducación, cuerpo, emociones, publicaciones, género 1. Introducción No es el objeto de esta comunicación profundizar en cuál es la definición de Arteterapia, y cuál es su desarrollo y amplitud en este país. Sin embargo esbozaremos brevemente una introducción a la misma. Para ello y en aras de una mirada global y clarificadora suscribiremos a Magdalena Durán: ”El Arte Terapia es una alternativa a la psicoterapia verbal en la que la práctica artística facilita el acceso al mundo interno de la persona. La terapia se desarrolla dentro de una dinámica triangular, cuyos vértices son el cliente, la obra y el terapeuta. La obra artística creada en un entorno seguro y en la presencia del Arte Terapeuta posibilita la contención, expresión, exploración y resolución de emociones conflictivas. El Arte Terapia trabaja no sólo con las imágenes que se producen en el transcurso de las sesiones, sino también con todo el potencial de significados que se despliega en el proceso creativo. Gracias a este proceso, es posible llegar a una comprensión y una resolución de las ansiedades y los conflictos de la persona, de una forma introspectiva
475 a la vez que creativa. Este proceso sucede dentro del marco seguro que propicia la relación de confianza entre el cliente y el arte-terapeuta. La presencia del objeto artístico permite abordar conflictos internos, de manera indirecta, a través de los símbolos y las metáforas que van surgiendo en las obras. A su vez, la función simbólica se extiende a todo lo que sucede dentro de la sesión de terapia.” ….” pero su característica esencial es el trabajo a nivel simbólico y del inconsciente, diferenciándose así de la terapia ocupacional, que trabaja exclusivamente con el nivel consciente”. (Durán, 2005:2). En cuanto a la trayectoria de la disciplina en España, la Arte terapia, (AT en adelante), se inicia en el ámbito académico a finales de los años 90 con la implantación de los cursos universitarios de postgrado, a diferencia de los países en que surge de la práctica profesional. Es también en el mismo año 1999 dentro del ámbito privado que se constituye la formación en Arte terapia de la AEC que actualmente ha pasado a ser un máster universitario con la colaboración de la Universidad de Vic y la Escola d´Expressió Carme Aymerich de L´Ajuntament de Barcelona. En lo que respecta a AT, tras estas primeras iniciativas comienzan a proliferar los estudios de postgrado, como la formación de másteres universitarios, en las comunidades de Madrid, Murcia y Girona. En el año 2000, surge el Máster universitario en Arteterapia, organizado por el Departamento de Didáctica de la Expresión Plástica en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense de Madrid. En 2001, se inicia el Máster en Art-TeràpiaTransdisciplinària i Desenvolupament Humà ISPA. En 2004, comienza el Máster Universitario en Arteterapia y Mediación Plástica de la Escuela Universitaria de Prácticas Psicológicas en la Universidad de Murcia. En 2005 arranca el Màster Integratiu en Artteràpia, organizado por la Fundació UdG: Innovació i Formació, Associació GREFFART I. En 2011 el Máster de Arteterapia en La Universidad Pablo de Olavide de Sevilla. En 2012 El Máster de Arteterapia y terapias artísticas integradas en la Universidad de Huelva. En el ámbito de la investigación arteterapéutica, empiezan las primeras publicaciones doctorales en 1999 con Elvira Gutiérrez y su tesis Arteterapia con orientación gestáltica. La mayoría de las trabajadas hasta la fecha se vinculan con estudios artísticos y didácticos. Hecho este superficial recorrido por la AT, he de contextualizar que la práctica
476 profesional desde la que se realizan las experiencias planteadas se organizan alrededor de la síntesis entre Terapia de Reencuentro (Creada por Fina Sanz y en cuyo enlace se puede consultar para su profundización y mayor conocimiento que la extensión de este trabajo no permite: http://www.institutoterapiareencuentro.org) y que en adelante denominaremos ATHR. Arteterapia Humanista de Reencuentro. 2. Síntesis entre Terapia de Reencuentro, y Arteterapia Humanista (Cuadro de elaboración propia María José Malpica 2011). Destacando la perspectiva de género incluida en la TR que constituye la base terapéutica y educativa consideramos que el conocimiento sociológico es parcial puesto que excluye a la mitad de la población (Abbot y Wallace, 1990). Una imprecisión de tal magnitud en el contexto científico se erige en un objeto urgente de revisión. Existe una ciencia oficial cuyos resultados cuestiona por estar construida a partir de un sujeto “asexuado o neutro” para dar una falsa imagen de universalidad e imparcialidad (Tójar, 2006). Opinamos con él que no se puede obviar la primera gran categoría que se impone a la persona desde su nacimiento. La categoría de género analiza las síntesis histórica que se da entre lo biológico, lo económico, lo social, lo jurídico, lo político, implica sexo pero no agota ahí sus
477 explicaciones (Lagarde, 1996). El género ha de estar presente como categoría en cada uno de los ámbitos. Al introducir la perspectiva de género se está partiendo de la base de que los sexos tienen significados y valoración cultural y social diferente y jerarquizada, que marcan las relaciones entre hombres y mujeres. (Casado, 2008), por tanto para facilitar las relaciones de iguales y los vínculos de buen trato se han de contemplar y transformar estas estructuras (Sanz, 1990) Por ello, la necesidad de que la agenda política del impacto de género sea incluida sobre cualquier cuestión que afecte a las personas y el abordaje de la tarea en relación con la igualdad como punto de partida, supondrá la cancelación definitiva de una antiquísima deuda que la humanidad tiene con las mujeres (Simón, 2007). Interesante para constatar la consolidación social desde lo legislado en materia de género este pequeño fragmento de la Orden de 27 de enero de 2010, por la que se regula la concesión de incentivos a proyectos que promuevan la inserción de la perspectiva de género en el presupuesto de la Comunidad Autónoma de Andalucía. “El presupuesto público se ha revelado como uno de los instrumentos fundamentales para integrar el enfoque de género en las políticas públicas debido a su carácter central y a su capacidad para reorientar las prioridades políticas” (XXX) En cuanto a lo corporal, consideramos que el presupuesto humanista del ser tomado en su integridad refrenda su inclusión como categoría más amplia. “Hacer alusión a lo corporal (Leiblichkeit) y no a lo físico (Körpelichkeit) radica en la necesidad de no escindir en dos al ser corporal” (Gallo, 2008) La importancia de lo corporal como dimensión imprescindible en los aprendizajes es desarrollada por diversos autores y autoras acentuando su papel esencial en la socialización (Sanz, 1990; Villa, 2007). Estamos de acuerdo con la adopción de una perspectiva integradora, que comparten tanto TR como ATH (Arte Terapia Humanista) y que se origina como respuesta a las consecuencias de la dicotomía cultural imperante, que resulta a todas luces incompleta, dejando sin respuesta numerosas necesidades y cuestiones detectadas desde la clínica (Sanz,1990). Otro asunto constituye el protagonismo que la terapia no dirigida y centrada en el cliente alcanza. Quizá la crítica realizada a Rogers en cuanto al individualismo de su teoría, pudiera considerarse una contradicción con la proyección social de la TR, sin embargo él la refuta desde el argumento por el que afirma que el enfoque de la persona no es incompatible con la apertura del concepto hacia lo social (Roger, 1986). En cuanto al aspecto de la sexualidad en el marco teórico de la ATH y desde la perspectiva de género, coincidimos con la óptica inclusiva explícita que ofrece argumentos sólidos al respecto, al estimar que la diferente manifestación y vivencia de la sexualidad está en relación con el nivel de lo simbólico, y con la socialización diferencial por género (Sánchez Vázquez, 2009; Sanz, 1990). El trabajo desde este presupuesto se orienta hacía una reasignación de valores a partir de los conceptos de genitalidad y globalidad.
478 Desde este marco teórico se entiende que esta Arteterapia del Reencuentro es una herramienta y adecuada y necesaria para el trabajo de transformación desde un enfoque de género. En una sociedad patriarcal como lo es la nuestra, el universo de los valores aun impregna de aspectos desigualitarios los ámbitos simbólicos, sociales, relacionales y personales. Resulta muy llamativo ver como un aspecto tan esencial como son las emociones queda minimizado en las intervenciones educativas y de concienciación, en cuestión de género. Todavía actualmente es constatable las y los profesionales que trabajan con personas en relación de ayuda y que no abordan en su formación, la adquisición de herramientas útiles para su quehacer (correspondientes a la metodología vivencial). Para poder gestionar el propio sostén emocional sin acorazarnos o perdernos en la otra, el otro, en las arenas movedizas de las emociones. Ignorar, rechazar las emociones es relegarlas a las zonas negadas de las persona y permanecer carentes de recursos para transitarlas, atravesarlas y gestionarlas de la mejor manera posible, y sobre todo, es cerrar la puerta a la posibilidad de realizar cambios profundos conducentes a relaciones justas e igualitarias. No cabe ninguna duda de que en el proceso de socialización, de adquisición de la cultura, la persona recibe múltiples estímulos, e impactos emocionales. Para poder transformar “los aprendizajes tóxicos” es necesario trabajar este tejido emocional que formó parte de la interiorización del patrón dañino. La ATHR (Arte Terapia Humanista de Reencuentro) es idónea por su abordaje integrador en el cual se posibilita la inclusión y el contacto con lo emocional, y no desde el control intelectual, sino desde el puente al inconsciente que supone la creación artística. Es interesante contemplar en este punto el marco teórico de Fina Sanz (Sanz.1990) 3. Relación mente cuerpo Nuestra tradición cultural, el judeo-cristianismo, contempla una división cuerpoespíritu, que se concreta posteriormente en escisión cuerpo-mente , por ello recibimos el mensaje de que nuestro cuerpo es algo escindido, fragmentado, Si a ello le añadimos la existencia de una estructura jerárquica, en la que se atribuye un valor desigual a cada parte y se establece una relación de dominio sumisión entre ellas, y si desde el género constatamos que ser varón es más o mejor que ser mujer, habremos definido el patriarcado. La figura mayor exponente del amor en código simbólico está asociada al mayor sufrimiento: el dolor, por eso a nivel inconsciente está asociado a connotaciones valorativas, de autoestima e identificación positiva “Si sufro soy un ser valioso”. Son valores tradicionalmente compartidos los que sostienen que cuanto más dolor, más amor, cuanto más esfuerzo, más valor, lo que no cuesta, no vale. Paralelamente a lo anterior se manifiesta miedo al placer. Como hemos dicho nuestra sociedad se construye en torno a una estructura patriarcal y jerárquica donde las relaciones que se dan son las de poder-sumisión. Así mismo existe una discriminación entre mente y cuerpo, siendo lo mental superior a lo corporal que ha sido considerado “menos”, ignorado y excluido históricamente en los contextos sociales
479 y académicos universitarios. Esta dicotomía mente-cuerpo está correlacionada con la discriminación de género. Los elementos cognitivos se sitúan en un contexto intelectual, y los emocionales suceden en el ámbito de lo corporal, sin embargo el cuerpo queda excluido sistemáticamente del proceso. Al menos en lo que respecta a la etapa universitaria. El progreso en la adquisición de conocimientos se asocia a abandonar el cuerpo y reducirse al plano cognitivo. El cuerpo se ha asociado simbólicamente a la tierra. Para la mujer la maternidad orienta a una conexión más estrecha con la materia, con la madre tierra, diosa antigua y objeto de culto anterior a los dioses patriarcales. Es conocida la relación de la menstruación con los ciclos lunares, y la relación de estos con las mareas. La serpiente muda la piel y el útero de las mujeres muere y se crea o envuelve una nueva vida. De lo anterior se puede deducir que lo corporal (y por lo tanto lo emocional) está en el patriarcado más relacionado con el género femenino y lo mental sin embargo puede adjudicarse a la construcción del género masculino. 4. Buen trato 4.1. Cuerpo y aprendizaje La verdadera igualdad, el buen trato integral (es significativo que la expresión “buen trato” no exista en nuestros diccionarios, mientras la palabra maltrato sí que tiene cabida entre sus páginas. No parece casual…), tienen como clave la inclusión de la lógica de la vida (de la cual considero perfecto exponente el cuerpo) en los procesos de aprendizaje. Si no, es fácil caer en la trampa de tratar de alcanzar el buen trato desde los presupuestos patriarcales, lo que constituye una limitación implícita y una reducción a los ámbitos de lo mental, que ejercen-como he expuesto en el texto anterior-una tiranía y una relación de dominio de la que por muy deseable que sea el objetivo, el proceso de aprendizaje no puede sustraerse. Como ejemplo de ello, se puede aludir a la visibilización de mujeres que han realizado aportaciones valiosas en los distintos ámbitos científicos y culturales. Creo que se trata no sólo de valorar estas aportaciones sino de valorar y mucho, también lo doméstico, la tarea que tradicionalmente ha desarrollado la mujer. Eso mismo que cuando las instituciones se encargan de ello, tiene, por fin un alto valor económico (residencias de ancianos, guarderías…) En numerosas ocasiones, sin embargo cuando esgrimo este argumento, encuentro extrañamiento. El cuerpo es elemento esencial en la adquisición de conocimientos. Ha de ser incluido si queremos que los aprendizajes sean completos y también justos. La simple toma de conciencia cognitiva, reconociendo a éste todo su valor, no puede ser el único agente de una transformación integral. . Los ritmos del cuerpo son otros y otro es su lenguaje. A través de la escucha corporal tanto propia como de “los otros” se pueden advertir notables discordancias entre lo que una persona dice y cree que es y lo que corporalmente expresa. Así en mi desempeño profesional como profesora universitaria y conductora grupal he podido identificar el
480 cansancio, la apatía, la tristeza, o el entusiasmo, el interés, la implicación de la persona o el grupo de personas con el que se trabaja. Lo cultural se manifiesta en el plano de lo relacional: No se educa igual a hombres y a mujeres. En nuestra sociedad la subcultura masculina es la dominante. Incide en la vida cotidiana y en la elaboración de teorías del saber científico. La estructura de roles vigente se aprende a través de los distintos agentes socializadores. Se da toda una construcción de roles en torno a un eje bipolar. Determinadas características se atribuyen a una significación de masculinidad o feminidad. Así en la infancia, la persona va construyendo su identidad como varón o mujer, en relación con lo adjudicado a lo masculino, o femenino. Esta construcción impregna su estructura emocional, pudiendo convertirse en un patrón rígido y obstaculizando las actuaciones para hacer la vida más feliz. 4.2 Construcción de la personalidad Muy relacionada con la idoneidad de la ATHR en intervenciones de género está la socialización y la construcción de nuestra personalidad, de emociones prohibidas y emociones permitidas en función de nuestro género. Se puede llamar la atención sobre su influencia en aspectos como la existencia de enfermedades prevalentes para hombres o mujeres y en fenómenos tan importantes socialmente como el de la violencia de género. Si una mujer conecta con la rabia, pero ha interiorizado que no es para ella una emoción permitida, es posible que la canalice a través de una emoción que sí tiene permitida: la tristeza. Si no tiene herramientas para atravesarla y gestionarla, puede quedar “enganchada” a esta emoción, y padecer una depresión, enfermedad en la que la prevalencia es claramente mayor entre mujeres. Si un hombre siente tristeza o miedo y ha interiorizado que estas no son emociones permitidas para él, es posible que las canalice a través de la rabia, para la cual si tiene aprobación social como varón y ello puede desembocar en situaciones de violencia de género. Otro elemento sobre el que actuar es el maltrato interno, más difícil de ver. En un modelo social donde las relaciones son de violencia, de poder, cada persona, en el proceso de interiorización de lo vivido aprende a mantener una relación de maltrato también consigo misma. Expresiones como ¡Qué tonta soy!, ¡Qué torpe soy!, ¡Es que no tengo remedio! ejemplifican lo anterior. Si nuestros primeros vínculos han sido “insanos” ello puede influirnos a un nivel inconsciente, y conducirnos a reproducir los guiones de vida que hemos identificado como nuestros. Así mismo pueden estar evidenciando carencias en cuanto a un espacio personal que no ha sido ni identificado ni respetado. Fina Sanz identifica :”Recursos para la transformación de estos patrones que nos dañan son la escucha del cuerpo emocional, la tolerancia a la frustración, el aprender a atravesar los duelos, valorar a la otra persona, encontrar factores de crecimiento en los conflictos, el respeto al propio cuerpo, establecimiento de nuevos vínculos sanos,
481 aprender a estar solos y en compañía, a pedir, y a ser autónomas y autónomos, saber decir si y decir no, poder escuchar un sí y escuchar un no, aprender a relajarnos, a prender a valorarnos, conocer y modular nuestra respiración cuando las situaciones nos producen angustia…Todos ellos se hacen necesarios para poder cambiar valores desde lo corporal y son susceptibles de entrenamiento y de aprendizaje”(Sanz, 1990: 85). Mirar hacia el buen trato como polaridad generadora de relaciones de iguales y prevención de la violencia es una estrategia necesaria. 5. Algunas intervenciones Parto de la base de la escasa sistematización en cuanto a evaluación de las actividades realizadas. Las razones de ello son variadas. Una de ellas es el escaso corpus teórico consolidado en este campo por el corto espacio de tiempo en el que se desarrolla en nuestro país. Otra es la dificultad inherente a los instrumentos de medición de aspectos creativos y emocionales, y por último no se ha de obviar que la corriente humanista prioriza la experiencia al proceso cognitivo de manera que este suele quedar parcial o completamente “minimizado” en las intervenciones implementadas. Desde este reconocimiento de los límites de este trabajo, confío en que esta reflexión sea útil a otras personas que estén interesadas en adoptar estas herramientas. Así pasaré a enumerar las intervenciones realizadas en materia de igualdad, y comentaré brevemente los objetivos, procesos y resultados obtenidos desde mi observación, en alguna de ellas. 5.1. Intervenciones en materia de Género desde la Arteterapia Contexto profesional Denominación Institución o entidad organizadora Nº Horas Año Descriptores informales -Ciclo Mujeres en Crecimiento. -Privado 72 2008 6 Encuentros de 12 h. 18 participantes - Arteterapia y co-educación para profesorado CEP -Cep de Huelva 50 2009 Coordinadoras/es de coeducación. Quincenal -ATHR en XV Encuentro Andaluz de Formación Feminista Taller “Tu cuerpo, Ciudad de Origen” -Instituto de la Mujer. 6 2008 Taller incluido en las jornadas -Arteterapia ReencontrArte VI Encuentro de Verano de Mujeres. -F.E.T.E. 6 2008 Taller incluido en las jornadas -Arteterapia atención a víctimas de violencia de género para Policías Municipales. -ESPA 20 2007- 2009 Tres años consecutivos
482 Arteterapia para prevención violencia de género. Municipios Provincia de Sevilla -Diputación de Sevilla 45 2008- 2009 1,30 horas 30 municipios - Arteterapia para Mujeres en Crecimiento Personal. -Asociación Matria 10 2009 .Asociación El garrobo Contexto voluntariado Denominación Institución o entidad organizadora Nº Horas Año Sexualidad y Arteterapia. Mujeres de Larache (Marruecos) Asociación Gaia. Algeciras 150 Taller de sexualidad Autoestima, sexualidad y empoderamiento Mujeres Caboverde Asociación Gaia Algeciras 360 Incluido en programa de formación para mujeres Empoderamiento y autoestima. Mujeres Tetuán Asociación Gaia Algeciras 48 Mujeres de contexto social desfavorecido Contexto Universitario Denominación Institución entidad organizadora Nº Horas Año Jornadas de Arteterapia en Educación Para la igualdad 2008. “Arteterapia en víctimas de Violencia de Género” Universidad de Huelva 4 2008 Alumnado Ciencias de la educación Ponencia Aula de la Experiencia Osuna. Mujer y mercado laboral. E.U.O. 2009 Aforo libre. Presentación de Poster sobre Atención Policial a Mujeres Víctimas de Violencia de Género en el II Congreso Iberoamericano de Terapia de Reencuentro. Universidad de Alcalá de Henares. Diciembre 2009. Poster III Congreso Universitario Nacional “ Investigación y Género”. Universidad de Sevilla. 2011 Capitulo publicación “Arquetipos femeninos de poder como herramienta para el empoderamiento”. Congreso internacional de Arteterapia Lisboa Facultad de Bellas Artes. Lisboa 2013 Comunicación Presentación de Poster “Dinámica Caminar por la Sala” Universidad de Sevilla 2012 Poster