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El problema de la verdad en la información

Llera, Mar

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FACULTAD DE ClENClAS DE LA INFORMACION COMUNICACION AUDIOVISUAL Y DESARROLLO DE LAS REGIONES Actas del I I Congreso lnternacional Salamanca, del 28 al 30 de noviembre de 1996 M.a Teresa Aubach Guiu (Coord.) Maria Rubio Lacoba (Ayte, de Coord.) ?; LJNIVERSIDAD PONTlFlClA DE SALAMANCA Salamanca, 2000 &.RIA DEL MAR LLERA LLORENTE Un~vers~dad Pont~fic~a de Salamanca Las nuevas posibilidades tecnol6gjcas abren un panorama inbd~to a la comunicacibn y por tanto a1 desarrollo de la humanidad. Los medios de masas tratan de adaptarse a una situaci6n en la que las responsabilidades se diiuyen, dada la cornplejidad del sistema En este panorama surgen novedosas cuestiones gnoseolbgicas y &ticas. El primer problema se refiere a1 qu6 y a1 cbmo del conocimiento. ique cabe conocer en este mundo tan al alcance y a la vez tan mediatizado? La respuesta menos complicada seria: la realidad. Para avalar esta constestacibn, gran parte de las empresas informativas pueden hoy permitirse el envio de sus reporteros al lugar de lo sucedido, y -de no ser asipueden abonarse a agencias que trabajan in situ Ahora b~en, los criticos sabemos que las tecnicas de trabajo de 10s profesionales no son tan lnmediatas como cabe suponerl No voy aqui a expllcar esas tknicas, sirnplemente subrayare lo que me parece m6s importante: la informacibn es inabarcable y por tanto no susceptible de un adecuado procesarniento. Esto se debe a que cada protagonists de 10s sucesos representa un nudo en la red de comunicactones que cubre la sociedad mundial y que constituye su esencia Si tenemos en cuenta que esa 1 Cfr por ejernpla Luts Nfiirez LadevClze Manual paro periodlstos Ve~nte lecc~ones sobre el contexto, el lenguoje y el texto de la ,nformcion Artel Barcelona, 1991 MARi.4 DEL MAR LLERA LLORElrETE red no est6 dada, sin0 que se va haciendo en el permanente circuit0 de retroalimentacdn que vincula sus partes y la diferencia del entorno, vislumbraremos la complejidad del asuntg. Desde esta perspectiva, 10s aobjetoul de la informaci611, no son tales objetos, son personas. En este sentido, el periodismo no debe ser <~objetivo)~, sin0 i,subjetivoa: conocedor de 10s sgjetos que son .robjeton de la informaci6n. Lo que m6s interesa a 10s periodistas de tales sujetos es su condici6n de actores en el juego social. Estos actores no poseen una realidad sobjetiva*, definida por sf misma, sino que su modo de ser viene dado por el papel que desempefian dentro del sistema llamado nsociedad)~. Pero sucede que en todo sistema la cornunicaci6n no es una actividad entre otms, sino la actividad rn6s propiamente constitutiva. En otras palabras: la comunicaci6n cons tituye ese plexo de elementas dinamicamente intemlacionados a1 que denominamos justamente rtsistema~. Y precisamente por esto, el trabajo de 10s comunicadores no resulta extrinseco a la realidad cornunicada, sino que la hace ser. Con esto no pretendemos la apologia de ninghn ulmanentisrno, sin0 el reconocimiento de la naturaleza propia de la sociedad y de la wmunicacidn, cuya consecuencia m6s tnmediata es la redefinici6n del trabajo periodistico y de sus metas. Si aqueUo sobre lo que versa la actwidad cornunicativa no existe con independencia de tal actividad, la informaci6n no debe aspirar a ninguna verdad *objetivan. ~Significa esto que no hay verdad o que la verdad es puramente subjetiva? De ninguna manera. Existe la verdad y su naturaleza no es subjetiva en el sentido que la filosofia moderna ha dado a1 tbrmino. Mi tesis es que la verdad del conocimiento es prwa, no como sostenia Marx, sino corno sostuvo Aristoteles: como realizacibn del propio telos3. Desde esta posicidn, alcanzar la verdad no significa practiiar una tknica rnediante la cual se logra la aprehensi6n intelectual de un contenido. Significa m6s bien constituirse como miembro acbvo de un sistema que se define por la comunicaci6n de cada uno consigo misrno (autoconciencia) y con 10s demk (conocimiento de la alteridad). Esta afirmacidn Uda a1 relativism0 si no se profundizam en el sign& cad0 de la praxis como plenitud de la l~bertad a trav(?s de la autodeterrninaci6n del propio ser, y no se entendiera que &ste impone sus propias exigencias, independienternente de toda vohtntad arbitraria4. 2 Cfr NlWas Luhmann. Sozrmle Systeme Gnrndrzss einer ollgemeinen Theone. Surhkamp, Frankfurt a M . 1984 3 Cfr Anst6teles. ~t~ca o N~8maco Institute de Estud~os Politicos, Madrid, 1970 4 Cfr Martin Hadegget Sern und Zert En Gesamtsausgabe, Bd 11, VIttorio Klostermann, Fmnldurt a M , 1986 Puesto que la hondura filos6fica de estos conceptos desborda 10s limites de mi exposicibn, en lugar de prosegulr este an6lisis lo ilustrarb con algunos hechos concretes 2 DATOS DE LA EXPERIENCIA Durante mi primera vlsita a Herzegovina en juho de 1995 tuve ocasi6n de visitar la unidad espatiola de cascos azules instalada a pocos Mbmetros de Mostar, junto a la poblacibn de Medjugorje El comandante Gutibrrez, que me recibio, estuvo respondiendo a mis preguntas sobre el desarrollo de la guerra. En el transcurso del encuentro pude comprobar que su versibn era cornpktamente diferente de la que poseiamos quienes conociamos 10s hechos a travk de 10s medios de comunicacibn. Con esto no pretend0 decir que 61 tuvlera la versibn [erdadera., en tanto m6s diiecta No pienso que fuera asi El comandante no podia poseer *la verdad* porque razonaba dentro de una Ibgica particular: la del ejbrcito. Y para un ejercito que se encuentra en el campo de batalla, no exlsten las tragedias; todo lo que sucede forma parte de la ~mormalidad,~ de su ministerio. Pam 10s periodistas que trabajan en nuestm ((sociedad del especticulo. al contrario: nada debe parecer normal, pues ha de integrarse en un show y ello requiere irnprescindibles ingedientes. Es preciso seleccionar 10s datos rnAs provocadores, aun aisl&ndolos de su contexto, agudiiar tensions, crear una nanacibn con enredos, conflictos y suspenses. Es preciso, en definitiva, construir lo notrcia5 Aquel comandante sabia de la guerra -sobre todono lo que habia visto directamente, sin0 lo que le habfa sido transmitido a tmvh de sus canales internos, destinados no s610 a su informacibn, sin0 tarnbien a su formacibn militar. El marco interpretativo donde un funcionario del ejercito emplaza sus conocimientos se encuentra institucionalido, es rfgido y pricticamenb unilateral Los penodistas, en cambio, manqan un abanico mucho m6s flexible d@ fuentes. Su mayor capacidad de movimientos les permite recorrer casi toda la geograffa de 10s hechos, y su mayor independencia valorativa les permite ~SC* ger con rnAs libertad entre las diitas versiones la que les resulte 1x16s d demn (o m6s *interesantex. mtis afim a sus intereses, por nobles que sear$. Ahora bien, tanto en su experiencia directa de 10s acontecimientos en su labor interpretativa, 10s periodistas hacen uso de claves no exentas de error, y sobre todo, no objetivas. 5 Cfr Mquel Radrlgo Alma La construcctdn de lo nohc~o Pa~dos, Barcel~lq 19s Puesto que la hondura filosdfica de estos conceptos desborda 10s limites de mi exposicibn, en lugar de proseguir este analisis lo ilustrarB con algunos hechos concretos. 2. DATOS DE LA EXPERIENCIA Durante mi primera visita a Herzegovina en julio de 1995 tuve ocasibn de visitar la unidad espafiola de cascos azules instalada a pocos kil6metros de Mostar, junto a la poblacibn de Medjugorje. El comandante Gutibrrez, que me recibib, estuvo respondiendo a mis preguntas sobre el desarrollo de la guerra En el transcurso del encuentro pude comprobar que su verslbn era completamente diferente de la que poseiamos quienes conociamos 10s hechos a travbs de 10s medios de comunicacibn. Con esto no pretend0 decir que 61 tuviera la versibn uverdadera)~, en tanto mas directa. No pienso que fuera asi. El comandante no podia poseer <(la verdad~t porque razonaba dentro de una lbgica particular: la del ejBrcito. Y para un ejBrcito que se encuentra en el campo de batalla, no existen las tragedias; todo lo que sucede forma parte de la cnormalidad~~ de su ministerio. Para 10s periodistas que trabajan en nuestm (isociedad del espect6culo~~ a1 contrario: nada debe parecer normal, pues ha de integrarse en un show y ello requiere imprescindibles ingredientes Es precis0 seleccionar 10s datos mis provocadores, aun aisl&ndolos de su contexto, agudizar tensiones, crear una narracibn con enredos, conflictos y suspenses. Es precisa, en defiitiva, coflstruir la notlcia5. Aquel comandante sabia de la guerra -sobre todo-- no lo que habia visto directamente, sin0 lo que le habia sido transmitido a travh de sus canales internos, destinados no sblo a su informacibn, sino tambibn a su formacibn militar. El marco interpretativo donde un funcionario del ejercito emplaza sus conocirnientos se encuentra institucionalizado, es rigido y prActicamente unilateral. Los periodistas, en cambio, manejan un abanico mucho mas flexible de fuentes. Su mayor capacidad de movimientos les perrnite recorrer casi toda la geografia de 10s hechos, y su mayor independencia valorativa les permite escoger con mis libertad entre las distintas versiones la que les resulte m6s u~~dadera,> (o m6s ~interesante*. mas ah a sus intereses, por nobles que sean). , Ahora bien, tanto en su experienda directa de 10s acontecimientos como en su labor interpretativa, 10s periodistas hacen uso de claves no exentas de error, y sobre todo, no objetivas. 5 Cfr. Miquel Roddgo Ahina: Lo consfruccidn de la noticia. Paid&, Barcelona, 1989. DEL MAR LLERA LLOJEEE Hace ya bastantss aiios que los epistemdogas negaron a ]as ciencias de la naturaleza fa posibilidad de verificar sus enunaados, alegando que toda bbservacibn parte de unos presupuestos teibricos que son -por principio metodd6gico-- extrinsecos a lo obsenmdo, y que la datos empbicos Uevan la impronta de ese ineludible a priori6. 5i esta mediaciibn pesa sobre el conockniento cienfifico, puniendo entre pdntesis su objetividad, no menas pesa sobre el mnocimimto que nos pmporcionan 10s medios Padria enionw suponem que la apmximad6n m6s directa a 10s heehos no viene de parte de 10s profesionales de la infosmacibn, sin0 de sw psotagonistas: en esta cam los agresom y las vfctimas de la guerra. Pw Men, la versi6n de los bosnfos me pareciib tan cuestionable y polivalente como las dem&. AqueUos c6n 10s qua pude hablar manejaban una imagen de 10s hechos lirnitada tanto por sus mtereses como por sus diferentes actuaciones en el litigio, En su mayaria, rehusaban la comunica&n con 10s exhjero por temor al aislamiento. Dewaban ofrecer una perspectiva aceptabte de la situaci&n, diluyendo 10s tintes de tragedia. For otra park, poseian del connisto ma experiencla limitada a1 ambit0 de sus relaciones vecitlales o familiares. El panorama total lo conocian --corn cualquier extranproa Wave% de 10s adios de comunicaciibn. La irnica diierencia era tal vez el mayor partidismo de sus htes de informacih Reflexionanda ademhs sobre la naturaleza de 10s evantos, lleguk a la concluusibn de que nadie podia ofrecarme la versi6n ~verdaderan, porque -0 he argumentado a1 principiola wldad no es un objeto delimitable, de modo angogo a Como no es ded~table una guena. Todo fenheno humano time la particularidad de existir sblo en tanto product0 de las ~onciencias --y de los inconscientesde qulenes parkicipan en 61. Una guwra no es un hecho dado, es una confluencia de agresiones -primem mentales y verbales, luego materEEIrales-- signo de una relacidn conflictim que cabe interpretgr de distintas rnaneras: tantas como miembros la integran. En este contexb, las fuentes de mformdbn del obsenrador de la guerra son muy restringidas. Ni el cantado con 10s protagonish, civiles o militarm, ni el recanido del mapa de 10s hechos ofrece un conocvniento fiable. Cuando ate verano de 1996 he podfdo visitar Sarajevo, fiiente abierta a1 ptlblico cpmo triste espect6culo deI mal, he welto a cmnprabar lo que digo: c& diiicilmente discernible es la info1maci6n waz. Aparte del marc0 interpuetativo que yo posela sobre eI temq a Wave da 10s medias de comu6 Cfr Km1 R Popper Objectlue Xnowletlge. Okjord UntvPress, Oxford, 19857 EL PROBLEMA DE IA VERDAD EN LA INFORMAC~ON 535 nicaci6n y de las experiencias citadas, en el orden del conocimiento objebvo la wsita no me proporcion6 nada m6s. Si me ofreci6, en cambio, todas esas vivencias que a veces no se desea contaminen la informacion y que sin embargo tanto la enriquecen, como demuestra el nuevo estilo de redacci6n personalizada, hoy generalizado entre 10s corresponsales y enwados. LQ~e cabe entonces concluir, qu6 nos indica todo esto? Principalmente que: 3. LA VERDAD NUNCA PUEDE SER ~DICHA~~ Ahora que el inter& por la comunicaci6n no verbal se encuentra tan desarrollado, he de setialar -con una expresi6n un tanto litemria, per0 adecuada al casque la perception directa de Sarajevo fue la de un bram~do silencioso. Mas a116 del umbra1 de lo tolerable, mis sentidos y mi conciencia se bloquearon. Me asustb la insensibilidad con que recorria 10s lugares que tantas veces habia visto fotografiados S610 la tranquilidad con que 10s propios ciudadanos de Sarajevo afrontaban el mismo especticulo, apaciguaba mi conciencia Entonces volvi a la certeza de que el conocimlento direct0 no existe, y de que la verdad de lo cotidiano est6 siempre m6s a116 del espect6culo de la comun~cacibn Heidegger acufi6 el termino ~s1gQtica~~ para denominar el lenguaje silencioso que es capaz de respetar el ser de lo que hay, porque no osa nombrarlo7. Desde su perspectiva, el silencio de 10s encuentros carentes de correlato racional es lo mejor para acceder a1 ser de las cosas La experiencia tanto po6tica como mistica lo confirman Entre mis visitas a Bosnia conoci a una practicante de la meditaci6n oriental, que intervino en una mesa redonda, tras un erudito profesor de filosofia y un diihiio publicists Ninguno de 10s dos supo aportar lo que aportb esa persona (,oranten Ella no quiso hablar ni bien ni mucho tiempo, pero estableci6 una profundisima comunicaci6n con el phblico. Irradiaba verdad y por tanto belleza. La audiencia capt6 su mensaje porque de un modo u otro se idenhfic6 personalmente con ella tuvo un encuentro, una comunicacicjn interpersonal peculiar. No se basaba en palabras, pero yo diria que ni siquiera en gestos M& a116 de la expresi6n externa -verbal o gestud-, aquella persona traslucia un modo de ser tan definido que apenas requeria signos para manifestarse La simplicidad de su interior se traducia hacia afuem en una casi total ausencia de medios expresivos. El hecho de que con tan escasos medios se obtuviera un mvel tan elevado de comunlcaci6n era parad6jfcamente el mis brillante medio que pudiera haberse escogido. 7 Cfr Mart~n Heldegger Unterwegs zur Sprnche en Gesomtausgabe, Bd XU, V~ttono Klastermann, Fmnkfuli a M , 1985 MARk DEL MAR UEKA UOWNF La conclusibn mas inmediata que esta experiencia me sugiere en relacibn a nuesbo tema es que 10s periodfstas no pueden rernitir a las autopistas & k inf~rmacitrn su tarea, porque la mmunicaci4n no ffi un asunto tecnqbgico: es un asunto humanog. Ni siquiem a nivel matemtiti~o -en 10s tbrminos en qtre Shannon afrontb el tema9 - la informacibn es un objefo dado; en su natuta1eza se encuentxa inrpIcito el conocimiento de quienes la procesanlO. Pot tanto, si incluso la matematica prohibe la ~~objetivacibnr del coptenido informative, hiendo de el ma realidad dependienbs del sujeto procesadm, con a6n mas motivo debe hacerse lo psopio en los medios de comunica&n. Profundicemcs, pues, en el Crltimo concepto apuntado, el del silertcioso. rl Ya hemos indieado que Haidegger ha desarrolhdo sugerentes -tarnwm qsilenciosaw, no explicitasintuieiones acerca del tema. En su ohm Unterwegs zwr Sprachc 'iDe camino a1 hablav) emplea la metdfora del camino como instrlartento pam mostrat el papet que el recoffsr -4 tiempodesapeSia en la carnunicad6n. La teenologia Cree estv superando el probha del tiernpo porque se apraxima a la simultaneidad mtre el acontecimiento y la tmnsmisidn de 10 acontecido. Pero aparte de que la simultaneidad es banal desde el punto de vista de la calidad de la informaeibn, dado que su dm0 equivale a la elbinacibn de la adividad informativa (el suceder e&i siendo dicho a medida que esta sucediendo y por tanto es el suceder mimo), su conseu~cibn no ekmina el problema del tkmpo. La ra&n de eRo es que. el tiempo de la cnmunicacitrn no es un tiempo cronolbgico, sino subjetivo (a mejor, exkkencial). La velocidad a que pasan las cosas es diferente para cada sujeto, ya que cada uno tiene su propio ritmo de intagraciibn del entorno en el curso de su &stencia. Pof eso las corn no pa en general, sin0 que 1e pasan a cada uno. (La informaci6n mussmedi6fic~ .oa primordiafmente sobre eso que 1e pasa a cada tmo: es deer, sobre hechos hmos, no objetudes). B Ck Marhn Hedqger: Car& sobre d humankw Taum, &ladrtd,' 1959 9 Cfr C E. Shannon The motbemanml Thry of Cmnmunicat~an Unw. of rills P~F~ Urbana, 1980 ID La canhdad de infonnadbn do un item es la improbabllidad de que esa item apzezca en undeteminado conte~to Para cada eujeto, esa oontexto 8s su acm de wwcrmIentos Cuanro mayor EE esa aeenta, menor es la probabxlidad de cada item parbedat, y pbr tanrb, map la wtidad de lnformandn que tal item aporta Esta 9ignifIc.a que la tearia de Shannon remit% un aonwto nm&ico a un mncewto cmlitahvo. la oantidad de ma informacihn da determlnada poi au salidad Eslq es, la Atidad apqrece como un eiamnto dtab&nte oonientuativtdo no d~kmmnable en si mismo, sim en habn del Mema de conocimientos en EL PROBLEMA DE LA VERDAD EN LA INFORMACI~~N 537 La asimilaci6n de la informacl6n no depende, pues, tanto de la rapidez de decodificacibn cuanto del comp6s de maduraci6n personal. Comprender un suceso no es tanto registrar un dato, cuanto hacerse cargo de el, integrkndolo de un modo no s610 tebrico, sin0 vital, en la propia existencia. La tecnologia puede acelerar 10s procesos informativos en cuanto transmisiirn de impulsos de energia, per0 no en cuanto integracibn de 10s datos que esos impulsos significan. Esa integracibn ha de acontecer en el curso de la realimci6n personal, porque es justamente a travh de $1 como se atribuye a la energia un significado. El tkrmino ~inforrnacibnn en clerta manera explica todo esto: quien se encuentra informado ha tomado una forma --un mod0 de sera tenor de 10s estfmulos recibidos En este sentido, la capacidad de procesar informacibn es muy variable en cada individuo, depende de la edad y el temperamento, depende sobee todo del grad0 de plasticidad de cada uno. Esa plasticidad supone no sblo la condicibn de ser vulnerable a la infomdbn recibida, sino sobre todo de saber construirse con eUa una personalidad adecuada. Los medios de comunicaci6n iniuyen todo esto cuando no consideran obsoleta su oferta a pesar de 10s avmca de la tecnologia, que pone a disposicibn del usuario el mhimo de informacibn posible, per0 que no le ofrece una pedagogia Frente a la pretendida neutralidad valorativa de 10s medios de antafio, destaca hoy la importancia de este (+tutelajev orientador en beneficio del consumidor informative. eonsiderese que la tutela no se dirige s610 a la selecci6n de 10s items segh criterim coherentes e intereses definid~s, sino sabre todo al acompafiamiento en el proceso de autorrealizacibn o autocultivo que define a1 ser inteligente. Llegamos, pues, aqui, al &ficil concept0 de werdad primicaque citAbamos a] principio. El hombre necesita conocer para alcanzar no tanto la verdad de las msas, sino la verdad de si mismo. En ese esfuerzo pide ayuda a los medios de comunicacl6n. &os dehen preocupawe menos por la cantidad que por la calidad de lo que tmnsmiten, porque la meta hacia la que se dirige su adividad no es la mera amulacibn de conocimiento, sino la construecibn de las pemnas y las sociedades que ellas integran Si se reconocieran esios objetivos se correria ciertamente el riesgo del adoctrinamiento o de cualquier otra manipuIacibn, pero se eliminaria la banalidad que hoy caracteriza a 10s medios. La banalidad es una forma m& sutil de manipulacibn porque no es la imposicibn de ninguna verdad, sin0 la eliminacion de la conciencia acerca de ella.