Rusia: ¿actor renovado en oriente medio?
Abstract
En la reconfiguración geopolítica que se encuentra sufriendo el planeta, una región clave del mismo como es oriente medio no permanece ajena al interés de las viejas y nuevas potencias. Y una de ellas, Rusia, ya con presencia e influencia previa en la misma, intenta volver a ser un actor geopolítico global.La guerra en Ucrania ha tenido un poderoso impacto a escala global y en la región; se analiza si este conflicto –al que se suma la guerra de Israel en Gaza iniciada en el año 2023– ha podido generar el colapso de Moscú como potencia militar en la región, si ha contribuido a crear fuerte lazos con Irán o si ha motivado la entrada en crisis de la relación mantenida con Israel.
Full text
Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 Rusia: ¿actor renovado en oriente medio? Russia: a renewed player in the Middle East? Pedro Sánchez Herráez1 CESEDEN. Centro Superior de Estudios de la Defensa Nacional (Instituto Español de Estudios Estratégicos) Recibido: 06-04-2025 Aceptado: 02-05-2025 Resumen En la reconfiguración geopolítica que se encuentra sufriendo el planeta, una región clave del mismo como es oriente medio no permanece ajena al interés de las viejas y nuevas potencias. Y una de ellas, Rusia, ya con presencia e influencia previa en la misma, intenta volver a ser un actor geopolítico global. La guerra en Ucrania ha tenido un poderoso impacto a escala global y en la región; se analiza si este conflicto –al que se suma la guerra de Israel en Gaza iniciada en el año 2023– ha podido generar el colapso de Moscú como potencia militar en la región, si ha contribuido a crear fuerte lazos con Irán o si ha motivado la entrada en crisis de la relación mantenida con Israel. Palabras-clave: Israel, Estados Unidos, política exterior, imperio, proxi, estrategia Abstract In the geopolitical reconfiguration that the planet is undergoing, a key region such as the Middle East is no stranger to the interest of old and new powers. And one of them, Russia, which already has a presence and influence in the region, is trying to become a global geopolitical actor once again. The war in Ukraine has had a powerful impact on a global scale and in the region; it is analysed whether this conflict –in addition to Israel's war in Gaza that began in 2023– has generated the collapse of Moscow as a military 1 ([email protected]). Coronel del Ejército de Tierra Doctor en Paz y Seguridad Internacional Analista del Instituto Español de Estudios Estratégicos. Algunas publicaciones pueden verse aquí: https://dialnet.unirioja.es/servlet/autor?codigo=1797026.
142 Pedro Sánchez Herráez Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 power in the region, whether it has contributed to creating strong ties with Iran or whether it has led to a crisis in its relationship with Israel. Keywords: Israel, United States, foreign policy, proxy strategy. 1. Introducción. Un mundo en plena reconfiguración geopolítica: ¡Rusia y Oriente Medio! El planeta se encuentra sometido a un proceso de reconfiguración geopolítica, en el que nuevas y viejas potencias pugnan, ya no solo de una manera soterrada y buscando ganar espacios y aliados por medio de herramientas políticas, diplomáticas, informativas o económicas, sino que también se recurre, de una manera un tanto descarnada, al empleo de la herramienta militar, al conflicto armado en mayor o menor escala. Rusia, una potencia secular que desde la llegada de Vladimir Putin a principios del milenio ha resurgido con fuerza de las cenizas en las que en gran medida quedó tras la desaparición de la Unión Soviética en 1991, clama por un nuevo orden mundial, un orden multipolar distinto del unipolar liderado por Estados Unidos; Moscú reclama su espacio y lugar entre las grandes potencias del planeta… y ello implica ocupar espacios y –ámbitos– antaño ocupados por otros, empleando las herramientas de poder que sean necesarias. Rusia, con unas constantes geopolíticas muy definidas (Sánchez, 2015), entre las cuales destaca la búsqueda de salida a mares abiertos, intentando evitar quedar rodeada por un anillo de naciones que, desde Europa del Este hasta Asia Pacífico, pasando por Oriente Medio, constituyan un auténtico cerco y le impidan la salida al mar -ese cinturón alrededor de la inmensidad de Rusia que se conoce en geopolítica clásica como Rimland-, y se señala (Sánchez, 2021) que en la actualidad, como en otras etapas del pasado, la geopolítica del siglo XXI, en gran media, es también una lucha por y en ese Rimland. Por otra parte, el interés creciente de África para Rusia –como para otras viejas y nuevas potencias (Sánchez, 2023)-, continente en el cual, aparentemente, Rusia está generando una suerte de posición avanzada en varios países de África occidental (Sánchez, 2025) pone de manifiesto la importancia y necesidad de mantener un puente, un vinculo físico lo más próximo posible –sea por tierra o por mar– que permita mantener el enlace con dichos espacios de interés. Por ello, los afanes de Moscú en la región de Oriente Medio, uno de esos espacios clave y más disputados del planeta -región de la que ya, algunos años atrás, se señalaba (Pérez y Sánchez, 2012, 189) si no se encontraba sumida en una suerte de “guerra fría”-, se centran, además de lo ya señalado relativo a
143 Rusia: ¿actor renovado en oriente medio? Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 constituir uno de los potenciales puntos de fractura del Rimland y constituirse en puente terrestre –o marítimo– hacia África, en las siguientes cuestiones (VVAA, 2018): reforzar la influencia, presencia y capacidad de acción de Rusia a escala global, mantener e incrementar el grado de influencia regional, mantener y ampliar los acuerdos y alianzas económicas -especialmente en el campo de la energía y venta de armas– y evitar la aparición y desarrollo de grupos terroristas, en definitiva (Trenin, 2018), establecerse como una potencia de primer orden en la región. La invasión rusa de Ucrania el 24 de febrero de 2022 no solo pone de manifiesto, por la pugna de intereses en juego, la reconfiguración geopolítica en curso, sino que tiene impacto a escala global… y, por tanto y por supuesto, y más siendo Rusia uno de los actores claves en la región, tiene un poderoso efecto en oriente medio. Y ese impacto es lo que se pretende, de manera somera, analizar en el presente documento, empleando para ello, para acotar en cierta medida el objeto de estudio y como una suerte de marco teórico las tesis de Stefan Hedlung (Hedlung, 2024), que señalan que la guerra en Ucrania ha supuesto el colapso de Moscú como potencia militar en oriente medio, la formación de fuertes lazos con Irán y, como elemento más significativo, la entrada en crisis de la relación con Israel. Sobre la base de esos tres elementos se nuclea el presente análisis, que finalizará con unas conclusiones, teniendo siempre presente la dificultad añadida de abordarse conflictos en curso y susceptibles de verse afectados por la mutación de la situación a escala global. 2. ¿Colapso de Rusia como potencia militar en la región? La influencia de Rusia en Oriente Medio tuvo un punto de inflexión (Hedlung, 2024) significativo con intervención en Siria en el año 2015, en apoyo al régimen de Asad, acción que permitió a Moscú controlar el noroeste del país y posibilitó establecer un pie firme, un punto de apoyo poderoso centrado, especialmente y en gran medida en la ya existente base naval de Tartús –desde la era soviética– y en la nueva base aérea en Latakia, lo cual permitió a Rusia ser capaz de proyectar poder militar e influencia en la región, a la par que facilitar el tránsito hacia África y contribuir al intento de quebrar, en cierta medida, ese percibido cierre del Rimland. El 8 de diciembre del año 2024, de una manera sorprendentemente rápida –en poco más de una semana– y con muy escasa oposición, el régimen de Asad caía (VVAA., 2025) ante una alianza liderada por Hay’at Tahrir al-Sham –considerado terrorista por los Estados Unidos– apoyada por Turquía, y con un Irán –también presente, mediante fuerzas delegadas, en Siria– debilitado por
144 Pedro Sánchez Herráez Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 las acciones israelíes en Gaza y Líbano frente a Hamás y Hezbollah –también, en gran medida, fuerzas delegadas de Teherán– y ante una Rusia que si bien sigue contando con poderosos intereses en el país, se encuentra recalibrando acciones y efectos en el marco de la guerra en Ucrania y la reconfiguración geopolítica global. ¿Podría este cambio de régimen en Siria constituir el final de la presencia e influencia de Rusia en la región? 2.1. Siria… ¿el principio y el final? La intervención rusa en Siria en el año 2015 responde al retorno pleno del empleo de la fuerza militar para alcanzar objetivos políticos (Sánchez, 2016), objetivos que pueden concretarse, esencialmente, de la siguiente manera; mantener la base naval de Tartús, demostrar de manera patente la presencia de Rusia en el mundo y su capacidad de acción, luchar contra el terrorismo, mostrar la bondad –empleándolas sobre el terreno– de las armas rusas –y así incrementar su venta– y demostrar como Moscú ayuda y protege a sus aliados. Y no solo se anunció un nuevo paradigma con la intervención militar rusa en el conflicto de Siria, sino que marcó el retorno de Moscú, a una amplia escala, a Oriente Medio y a la diplomacia internacional (Lukyanov, 2019); la decisiva intervención de las tropas rusas dio un vuelco al curso de la guerra de Asad frente al Estado Islámico, permitió la supervivencia del régimen y, además, puso sobre el tapete que si bien en algunos asuntos –como la lucha contra el terrorismo– los intereses de Moscú seguían siendo coincidentes con los de occidente, en otras cuestiones Putin marcaba una agenda propia, poniendo de manifiesto que Rusia actuaría como creyera más adecuado a dichos intereses. Y eso también llevaba aparejado mostrar en la región cómo las políticas y prácticas seguidas por occidente no habían dado el resultado apetecido. Por ello, tras una etapa de poca presencia y actividad tras la guerra fría, la intervención de Rusia en Siria en 2015 y los esfuerzos diplomáticos que siguieron supusieron una prueba patente (Trenin, 2018) del intento de Moscú de retornar a la arena internacional. Preciso es considerar (Issac, 2024) que la entrada de Rusia en Siria buscaba mantener la integridad del estado y evitar que se convirtiera en un caos como aconteció con Libia tras la caída de Gadafi en el año 2011, y que Moscú no tenía el propósito de favorecer expresamente a Asad o a su familia. Por ello, y cuando con el devenir de los años la situación se fue complicando para el régimen, y cuando pese a las propuestas de Rusia, de Turquía y de los países árabes para que el dictador sirio entablara negociaciones con la oposición o con Turquía, este se negó, parece razonable deducir que Moscú no proporcionara, en esta ocasión, apoyo pleno en su defensa, lo cual podría explicar en parte la rápida caída del líder sirio en diciembre de 2024.
145 Rusia: ¿actor renovado en oriente medio? Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 La complejidad de la dinámica interna en Siria es tal que no solo rusos e israelíes –como luego se mostrará– actuaban militarmente en dicha nación, sino que también se consiguió un cierto acuerdo entre Rusia y Estados Unidos (Hedlung, 2024) para evitar la escalada del mismo, y más considerando que se encontraban tropas y efectivos rusos y norteamericanos actuando militarmente en una relativa proximidad física, lo cual podría generar peligrosos choques con una alta capacidad de escalada. Por ello, se plantea (Notte, 2024) que probablemente Rusia tuviera interés en mantener un cierto grado de inestabilidad –y obtener provecho y ventaja de la misma–, pero evitando a la vez una escalada que rompiera con esa posición intermedia que hasta ahora había podido mantener, caso de tener que tomar partido si estallara un gran conflicto regional. La sobreextensión a la que se ve sometida Rusia por el conflicto en Ucrania dificulta, sin duda, el apoyo que pueden prestar los aliados, apoyo que había contribuido a lo que hasta el momento se podía calificar como un indudable éxito diplomático ruso en el Medio Oriente (Hedlung, 2024), y que en la actualidad ha devenido en algo mucho más complejo. Además la equidistancia con la que se presentaba Moscú posibilitaba que se personase como un potencial aliado fiable de todas o casi todas las partes en una disputa, sin entrar a valorar los diferendos que las originaban, dado que Rusia se muestra (Hill, 2024) como un actor fiable y que ofrece a estos países una alternativa frente a ese occidente que en muchas ocasiones, a cambio de los apoyos otorgados, presenta reclamaciones o peticiones relativas a derechos humanos u otras cuestiones no significativas en la agenda de otras naciones. Ciertamente, la presencia física de Rusia se ha minorado en gran medida tras la caída del régimen de Asad, pues Moscú ha retirado una parte significativa de sus efectivos y equipos militares, redireccionándolos hacia Libia o hacia la propia Rusia; pero, y a fecha de cierre del presente documento -28 de febrero de 2025– todavía mantiene las bases en Siria. Y resulta muy significativo observar cómo las dos partes –Moscú y el nuevo gobierno sirio–, en las negociaciones en curso están intentando realizar un ejercicio de realismo y pragmatismo, pues si bien a Rusia le interesa ciertamente mantener presencia y capacidad de influencia en Siria, no es menos cierto que Damasco podría también beneficiarse del hecho de contar con una relación adecuada con Moscú, no solo considerando que gran parte del equipo militar sirio es de procedencia rusosoviética, sino que cuestiones tan significativas y potencialmente trascendentes como el hecho de que la moneda del país, la libra siria, se imprima en Rusia, o que Rusia tenga asiento como miembro permanente del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas –y capacidad de veto–, además de un prestigio creciente en parte del planeta –no solo en el mundo árabe-musulmán, sino también en África–, junto con una maquinaria de desinformación muy poderosa, confiere a
146 Pedro Sánchez Herráez Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 Moscú una enorme capacidad de influencia en la región, lo que puede significar finalmente para Damasco un coste difícilmente asumible (Hawach, 2025) el hecho de mantener una posición absolutamente frontal ante el anterior aliado del pasado régimen. Incluso, y pese a las lógicas dificultades de apoyar un nuevo esfuerzo militar con la guerra en Ucrania en curso, la escasa respuesta militar rusa ante el avance de los opositores a Asad –los nuevos líderes de Siria– puede entenderse en la lógica de no causar demasiados daños al bando con el luego sería necesario negociar, como parte de ese proceso de aproximación, o que la rápida partida a Moscú, animado por el Kremlin, del Presidente Asad –hecho que no solo aceleró el derrumbe del régimen, sino que además, y sumada a esa falta de apoyo ruso, evitó un potencial baño de sangre– quizás constituyera una acción orquestada por Moscú, ante la fuerza de ciertos hechos, para ponerlo posteriormente sobre la mesa de negociación (Cole y Feng, 2024). Y todo ello sin olvidar que en Siria también se disputa la competición geopolítica global; así, por ejemplo la Unión Europea decide el 24 de febrero de 2025 “(…) en apoyo a una transición política inclusiva en Siria y su rápida recuperación económica, reconstrucción y estabilización” (Unión Europea, 2025) suspender una serie de sanciones, de medidas restrictivas en determinados sectores –energía, transporte, relaciones bancarias, etc.– que se habían impuesto al régimen anterior. Ciertamente, la caída del régimen de Asad ha supuesto un torrente de comentarios del tipo (Cole, 2024) “Este es un duro golpe al prestigio de Rusia en la región”;” Éste era su punto de apoyo en el Mediterráneo, y desde allí hasta el Atlántico; perderlo será un duro golpe”; “Siria era absolutamente vital para los activos de la Armada rusa que operaban en el Mediterráneo”, sentencias que pueblan los medios pues, ciertamente, sin posibilidad de acceso a la base naval y aérea ubicada en Siria, la posición de Moscú se vería seriamente minorada. Pero, y por tanto… ¿la presencia de Rusia en Siria es también importante desde el punto de vista del poder naval? 2.2. ¿Ni por tierra… ni por mar? Poner un pie en el Mediterráneo constituía una ambición de Moscú desde la época imperial rusa. Tras varios intentos en diferentes espacios (Sánchez, 2019), en 1971 los soviéticos consiguen finalmente una base militar en Tartús, en Siria, aunque obviamente ese punto de apoyo no cambiaba el equilibrio de poder en el Mediterráneo en relación con las capacidades de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Pese al final de la Guerra Fría y pese al declive en todos los órdenes de Rusia, la base naval de Tartús se mantuvo, a escala más reducida, pero se mantuvo, en una nuestra patente del significado de
147 Rusia: ¿actor renovado en oriente medio? Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 ese espacio sirio para Moscú. Y tras los disturbios acontecidos en el marco de las primaveras árabes, el apoyo proporcionado por Rusia al régimen de Asad le permitió obtener en el año 2015 el derecho de uso de una nueva base militar, aérea en este caso, en Latakia, así como la extensión del derecho de uso de la base de Tartús. La doctrina naval rusa publicada en el año 2022 –coetánea a la invasión de Ucrania– señala que Rusia necesita que la navegación por el Mediterráneo oriental sea posible y segura, aunque obviamente no pueda tampoco en este momento presentar una relación de fuerzas favorable frente a la OTAN (Bonotti, 2024); por tanto, para Rusia, la presencia de una base naval en la región constituye un hecho clave. Esa doctrina naval rusa del año 2022 es la tercera de las doctrinas de este tipo publicadas por Moscú en su etapa postsoviética. La primera -del año 2001– y sobre todo la segunda, del año 2015 –recordando que la anexión de Crimea se produjo en el año 2014– se centra en una serie de principios y objetivos de política naval más genéricos y generales; pero la del año 2022 es mucho más específica y señala un enfoque desde una óptica mucho más nacionalista, para lograr que Rusia alcance una posición de potencia naval poderosa con presencia global permanente. Y, para ello, y entre las zonas que define como importantes para lograr dicho objetivo estratégico (Singh, 2022) -zonas que contribuyan a lograr cumplir los intereses de Rusia en relación con el desarrollo económico, el bienestar de su población y con cuestiones relacionadas con la seguridad estratégica y regional del estado ruso– se encuentra el Mediterráneo oriental, espacio donde necesario es, por otra parte, recordar la proximidad –y conexión por vía marítima a través del canal de Suez– con el golfo Pérsico y los países árabes de la zona, unos de los mayores productores mundiales de hidrocarburos y caminos navales –y terrestres, en su caso–por los que podrían discurrir nuevos oleoductos y gasoductos, con la trascendencia e importancia que tiene el sector energético para Moscú. Resulta significativo que la doctrina marítima rusa del año 2015 abundara (Zonova, 2015) en la idea de que la “recuperación” de Crimea y Sebastopol – base naval milenaria y sede de la Flota del Mar Negro rusa– debía reestablecer la navegación entre el mar Negro y el Mediterráneo, en el marco de esa cosmovisión rusa de que el oriente del Mare Nostrum constituye una suerte de posición avanzada de salvaguarda y defensa preventiva de las “aguas territoriales rusas”, pues ambos mares han sido históricamente percibidos por Moscú (Goldstein y Zhukov, 2004) como una única masa de agua. Por ello, y si tras la caída de la Unión Soviética el papel de Rusia en el Mediterráneo fue muy pasivo, con Putin en el poder se pretende jugar un papel activo en la región, empleando algunas de las fortalezas de la nación como son la energía y el sector de armamento. Y, por ello, el interés por el Mediterráneo en su
148 Pedro Sánchez Herráez Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 conjunto, pero en concreto por el Mediterráneo oriental, despertó un renovado interés para Moscú, que intentó realizar una aproximación o incrementar los lazos existentes con los países ribereños de la región; y si bien para algunos analistas (Lutterbeck y Engelbrecht, 2009) eso supuso un incremento de la rivalidad y preocupación de los países europeos –especialmente los ribereños– para otros (Saini, 2024) no lo ha sido tanto, señalando que era poco probable la acción de occidente por evitar la expansión rusa… aunque quizás la caída del régimen de Asad en Siria a finales del 2024 pudiera ser entendida como un movimiento en ese sentido. Pero el hecho es que la presencia y capacidad de acción rusa en la región, incluyendo de manera destacada sus aguas, permite a Rusia, también, forzar una salida, abrir una brecha en el Rimland y tener un mayor grado de acceso a un espacio clave para Moscú como es, y cada vez en mayor grado, África. Para ello, la estrategia rusa en el Mediterráneo se va centrando (Gorenburg, 2019) en poder desplegar una fuerza militar creíble, proporcionar garantías de apoyo a los amigos y aliados y usar la posición y presencia en el Mediterráneo para incrementar el status de Moscú como una potencia global alternativa a Washington, para lo cual resulta imperativo la tenencia de puntos de apoyo, de bases navales en la región, Por eso podría resultar tan dura la pérdida de la base de Tartús en Siria y la no consecución de una base alternativa. La importancia de contar con un punto de apoyo en sentido amplio, como es ¿o era? Siria para Rusia, quedó patentemente de manifiesto con el estallido de la guerra en Ucrania. En ese momento, en febrero de 2022, la flota rusa desplegada en el Mediterráneo contaba con 29 buques, con la que Moscú realizó (Battaglia, 2022) no solo una demostración de fuerza pocos días después de la invasión de Ucrania, sino que esta proporcionaba apoyo de larga distancia a las operaciones en el mar Negro a la par que contribuía a la disuasión a las fuerzas OTAN de implicarse en un mayor grado con sus unidades navales en dicho mar –reforzando esa idea de Rusia de “posición avanzada” del Mediterráneo oriental-. Sin olvidar que la base aérea rusa en Siria proporcionaba un poderoso punto de apoyo terrestre de cobertura aérea con proyección hacia el mar. Pero la negativa turca a permitir el paso de unidades navales rusos por los estrechos del Bósforo y Dardanelos, incluyendo a los propios buques de la flota rusa del mar Negro de regreso a sus bases, junto con la imposibilidad de realizar reparaciones en puertos de la Unión Europea para los buques rusos –muchos de ellos procedentes de la era soviética y necesitados de mantenimiento muy frecuente– motivó que, a partir del verano de ese mismo año –2022– Moscú fuera progresivamente retirando navíos de guerra de la región, de tal modo que en la última parte del año 2023 solo se contabilizasen 6 buques (Blackseanews, 2023). En este sentido, no es desdeñable olvidar el incremento de capacidades y
149 Rusia: ¿actor renovado en oriente medio? Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 posibilidades que se pueden generar desde un punto de apoyo contando con las nuevas tecnologías –como amargamente ha probado Rusia frente a Ucrania en el mar Negro (Delanoe, 2024)–. Así, por ejemplo, y solo mediante el empleo de drones, no solo las aguas de la región estarían al alcance de los mismos, sino gran parte de los espacios terrestres de la misma –los drones iraníes, como el Shahed–136 cuentan con un alcance máximo de 2500 km–. Y más que amenazar directamente a las fuerzas y capacidades de la OTAN, estas capacidades rusas, reales y potenciales –baste pensar, por ejemplo, en un nuevo punto de apoyo en el este de Libia, donde el mariscal Haftar, muy próximo a Moscú (Sánchez, 2020) domina el territorio– se pueden emplear para sostener a los aliados rusos del norte de África, o. incluso del interior de ese continente africano (Saini, 2024) cada vez más importante para Rusia, y ello sin olvidar que en gran parte de todo ese espacio –como en parte de oriente medio– no solo no se siguen las sanciones decretadas hacia Rusia, sino que en muchos casos, el sentimiento local tiene un fuerte componente pro ruso o antioccidental. Pero el hecho es que, y pendiente de cómo finalicen las negociaciones con el nuevo gobierno de Siria, Rusia tuvo que redesplegar –retirar– varios miles de efectivos de Siria, que además habían quedado rodeados por el rápido avance de los rebeldes y para lo que aparentemente Moscú pidió ayuda a Turquía para poder realizar dicha evacuación, si bien gran parte del equipo pesado quedó sobre el terreno (Cole y Feng, 2024); y no solo su flota en la región se ha minorado, sino que no queda, aparentemente ningún submarino ruso en todo el Mediterráneo. Tras la confirmación del cruce del estrecho de Gibraltar hacia el Atlántico del último –el Novorossiysk, (B-61)– el 2 de enero de 2025 (MilitarnyI, 2025), pues si bien se elucubra sobre la posibilidad de la presencia de un submarino nuclear (Naval news, 2025), se considera improbable. Por ello, y si bien existen otras opciones y alternativas abiertas, ciertamente la importancia de Siria para Rusia desde el punto de vista militar –y desde otros– es significativa, por lo que Moscú continúa negociando (Nova News, 2025) –a fecha de cierre del presente documento– con las nuevas autoridades del país para lograr mantener un pie en el mismo. Y no solo Rusia estaba –está– presente en Siria, también lo estaba –está– Irán, país clave en oriente medio y también con afanes de escalar posiciones en la región… ¿podrían esos afanes suponer un diferendo insalvable con Moscú? 3. Rusia-Irán: ¿amigos para siempre? La amistad entre Irán y Rusia se califica, en ocasiones como una ”amistad de conveniencia” (Grise y Evans, 2023), pues desde los años 80 –recordando que la revolución islámica iraní que derrocó al Sha tuvo lugar en el año 1979 y
156 Pedro Sánchez Herráez Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 Por tanto, la respuesta al conflicto de Gaza por parte de Moscú es distinta a la de los Estados Unidos, Europa y otros países, negándose a condenar a Hamás y pretendiendo (Spetschinsky, 2023) un camino que reste prestigio a los Estados Unidos y eleve el perfil de Moscú. Israel, por voz de su primer ministro Netanyahu mostró (Reuters, 2023b) frente a Putin su desagrado por las posturas antiisraelíes mostradas por los enviados rusos en Naciones Unidas, así como por la cooperación y los lazos que Moscú mantiene con Teherán, no solo incrementando así el desencuentro entre ambas naciones, sino mostrando como se emplea un conflicto para internar oscurecer otro. Y la narrativa continúa. En el marco de la guerra en Gaza, el 17 de octubre de 2023 tuvo lugar un ataque al Hospital al-Ahti, en el centro de Gaza, tras el que Rusia emitió un comunicado (The Ministry of Foreign Affairs of the Russian Federation, 2023) en el que exhortaba a las partes en conflicto a desescalar las hostilidades sin demora y a respetar el derecho internacional humanitario, reafirmando la postura de Rusia relativa a la no aceptabilidad de la violencia contra los civiles ni de los ataques contra las infraestructuras médicas ni ninguna otra infraestructura civil, además de señalar que en las discusiones en Naciones Unidas relativas a este conflicto se debe tener en consideración el interés de las personas afectadas por el mismo. Puede resultar paradójica la lectura de este comunicado y contemplarlo a la luz de las acciones y acontecimientos que se han llevado a cabo en Ucrania, los ataques a infraestructuras civiles, las bajas habidas… y, además, como la guerra en Ucrania ha puesto a Moscú más cerca de Irán y le ha enfrentado, en gran medida, con occidente, existen posiciones que señalan (Czerny, 2023) que al abandonar Rusia ese papel de mediador va quedando minorada como potencia en Oriente Medio. Pero, por el contrario, otras posiciones (Cherif, 2025) señalan que el prestigio de Rusia no solo sigue existiendo, sino que incluso es más fuerte que el de los Estados Unidos y el de occidente, debido, y muy especialmente, a las posiciones adoptadas en la guerra en Gaza, o que el simple hecho de sentarse a negociar Moscú y Washington en Arabia Saudí a colación de la guerra en Ucrania refuerza la percepción y el papel de Rusia como potencia global, y ello sin olvidar que, probablemente, todas las presiones que los Estados Unidos puedan ejercer sobre Arabia Saudí o sobre el resto de los países árabes y musulmanes para alinearse con las políticas de Estados Unidos en la cuestión de Gaza incrementarán el malestar de la calle árabe, y que, por tanto, por contraposición directa, contribuirán a incrementar el prestigio de Rusia en la región ¿Entonces?
157 Rusia: ¿actor renovado en oriente medio? Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 5. Conclusiones. ¿Rusia y Oriente Medio? La realidad de un mundo global y globalizado, y en plena reconfiguración geopolítica, con poderosos actores regionales y globales en liza, implica que no hay conflicto regional –y menos si es en esta región tan significativa como el oriente medio– que no se vea influenciado por la situación global y su devenir. La política, la geopolítica supone, como otras muchas cuestiones de alto nivel de la vida, lograr un equilibrio de factores, de acciones y efectos. Y lograr ese equilibrio tiene un componente de ciencia, que es factible aprender… y también, necesario es recordarlo, un componente de arte, que, aunque sea mejorable –como todo– con el estudio y la práctica, tiene una parte intrínseca de saber o no saber. Y por ello hay momentos en los cuales se han logrado resultados sorprendentes en política y geopolítica, cuando muchos factores apuntaban, aparentemente, en un determinado sentido… o en ninguno. A esas complejidades es preciso sumarle la dificultad añadida relativa a que todos estos equilibrios pueden verse influidos por la nueva orientación que, aparentemente, van tomando los Estados Unidos respecto a Rusia, pues ya se ha contemplado que, en la región, la posición rusa es en una parte sustancial fruto de explotar ese sentimiento antinorteamericano. Y aunque las percepciones no muten rápidamente, no es menos cierto que, en ciertos ámbitos y momentos, es factible modificar políticas y narrativas. Por ello, con la cautela de constituir una situación en curso en un entorno global rápidamente mutable, ante las cuestiones planteadas al comienzo del presente documento se podría afirmar lo siguiente: La guerra en Ucrania no ha supuesto, de momento, el colapso de Moscú como potencia militar en oriente medio: las negociaciones en marcha con el nuevo gobierno de Siria, la posibilidad de generar un nuevo punto de apoyo en Libia –puntos de apoyo con capacidades renovadas por los avances técnicos– y el gran prestigio de Rusia en la región permiten que, con cierta cautela –sin desdeñar que la pérdida del derecho de uso por parte de Moscú de las bases de Tartús y Latakia sería un duro varapalo– afirmar que el colapso como tal, todavía no se ha producido. La formación de fuertes lazos con Irán, rival estratégico de Rusia pero aliados frente a un rival común y en un común afán de crear un mundo multipolar, constituye un hecho cierto que muy probablemente tendrá un recorrido en el tiempo, si bien la intensidad podría quedar un tanto minorada en función de la evolución de la situación, sobre todo del grado de percepción de Moscú como rival o no de occidente. La entrada en crisis de la relación con Israel, constituye un hecho… al menos al nivel de grandes narrativas políticas. Las capacidades de Moscú y su ascendiente en la región, así como la propia realidad de Israel respecto a su propia
158 Pedro Sánchez Herráez Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 estructura interna, parecen elementos que pueden poner rápidamente sordina a esa crisis en el momento que la situación mute, aunque sea someramente. Por lo tanto, en este mundo en plena reconfiguración geopolítica, parece que Rusia seguirá siendo un actor de primer orden –y teniendo presencia e influencia– en la región, considerando el interés que esta tiene para Moscú tanto en sí misma como por constituir un potencial punto de paso hacia África y de ruptura del Rimland.
159 Rusia: ¿actor renovado en oriente medio? Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 Bibliografía Aawsat, Russia calls for international monitoring mission in Gaza, 11 de diciembre de 2023. Disponible en https://english.aawsat.com/ world/4719541-russia-calls-international-monitoring-mission-gaza Ahren, Raphael. In curious first, Russia recognizes West Jerusalem as Israel´s capital, The Times of Israel, 6 de abril de 2017. Disponible en https://www. timesofisrael.com/in-historic-first-russia-recognizes-west-jerusalem-asisraels-capital/ Aljaazera, Netanyahu, Putin to meet as Russia condemns annexation plan, 12 de septiembre de 2019. Disponible en https://www.aljazeera. com/news/2019/9/12/netanyahu-putin-to-meet-as-russia-condemnsannexation-plan Aljaazera, Russia says israeli bombardment of Gaza is against international law, 28 de octubre de 2023. Disponible en https://www.aljazeera.com/ news/2023/10/28/russia-says-israeli-bombardment-of-gaza-is-againstinternational-law Battaglia, Marco. What’s going on with the Russian ships in the Med, 26 de febrero de 2022. Disponible en https://decode39.com/2921/russian-shipsmediterranean/ Blacksea news, 4 de noviembre de 2023. Disponible en https://www. blackseanews.net/en/read/210586 Bonotti. Edoardo. The Russian proyection in the Mediterranean, IARI, 13 de agosto de 2024. Disponible en https://iari.site/2024/08/13/the-russianprojection-in-the-mediterranean/ Castro Torres, José Ignacio. Israel frente a sus rivales internos y externos. El conflicto de Gaza., Documento de Análisis 14/2025, Instituto español de Estudios Estratégicos, 26 de febrero de 2025. Disponible en https://www. defensa.gob.es/ceseden/-/ieee/israel_frente_a_sus_rivales_externos_e_ internos_2025_dieeea14?redirect=%2Fweb%2Fceseden%2Fdetalleconvenio%2F-%2Fasset_publisher%2FlYwsaiEPJHeg%2F%3Fp_r_p_ assetEntryId%3D2294047 Cherif, Youssef. In the región, Russia`s image is stronger than ever, ISPI, 20 de febrero de 2025. Disponible en https://www.ispionline.it/en/publication/ russias-evolving-footprint-in-the-mena-region-201095 Cole, Brendan. Why Putin is the biggest loser of Asad´s downfall in Syria, Newswek, 9 de diciembre de 2024. Disponible en https://www.newsweek. com/putin-russia-syria-Asad-ouster-1997617
160 Pedro Sánchez Herráez Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 Cole, Brendan y FENG, John. Russian forces “encircled in Syria” after Asad deposed, Newswek, 9 de diciembre de 2024. Disponible en https://www. newsweek.com/syria-Asad-russia-putin-encircled-forces-standoff-civilwar-bombing-1997475 Commonspace.EU, Zelensky signs decree formally ruling out negotiations with Putin, 4 de octubre de 2022. Disponible en https://www.commonspace.eu/ news/zelensky-signs-decree-formally-ruling-out-negotiations-putin Czerny, Milan. Israel and Russia: The end of a frienship?, 21 de noviembre de 2023. Disponible en https://carnegieendowment.org/russia-eurasia/ politika/2023/11/israel-and-russia-the-end-of-a-friendship?lang=en Delanoë, Igor. Russie-Israël : la Syrie, nouvel enjeu structurant de la relation israélo-russe, Observatoi re du monde arabo-musulman et du Sahel, 11 de abril de 2019. Disponible en https://www.frstrategie.org/programmes/ observatoire-du-monde-arabo-musulman-et-du-sahel/russie-israel-syrienouvel-enjeu-structurant-relation-israelo-russe-2019 Delanoë, Igor. Russia´s Black Sea Fleet in the “special military operation” in Ukraine, Foreign Policy Research Institute, 2024. Disponible en https:// www.fpri.org/wp-content/uploads/2024/02/russias-black-sea-fleet-.pdf Embassy of Israel Moscow, Bilateral relations, 25 de Julio de 2024. Disponible en https://new.embassies.gov.il/russia/en/the-embassy/bilateralrelations#:~:text=May%201948%2CThe%20Soviet%20Union,of%20 the%20USSR%20to%20Israel. Frantzman, Seth J. Iran condemns israeli strikes in southern Syria, putting Damascus in spotlight, 27 de febrero de 2025. Disponible en https://www. jpost.com/middle-east/article-844041 Goldstein, Lyle J. y Zhukov, Yuri M., Naval War College Review, volume 37 número 2 primavera, 2004, página 30. Disponible en https://digitalcommons.usnwc.edu/cgi/viewcontent.cgi?article=2265&context=nwcreview Gorenburg, Dimitry. Russia´s naval strategy in the mediterranean, George C. Marshall, European Center for Security Studies, julio 2019, número 35 https://www.marshallcenter.org/en/publications/security-insights/russiasnaval-strategy-mediterranean-0 Grise, Michelle y Evans, Alexandra T,. The Drivers of and outlook for russian iranian cooperation, RAND Corporation, octubre 2023. Disponible en https://www.rand.org/content/dam/rand/pubs/perspectives/PEA2800/ PEA2829-1/RAND_PEA2829-1.pdf Issac, Lisa. From Iron fist to erosion: the Asad regime´s collapse and the reshaping of the Middle Eeast, Russia in Global Affairs, 8 de diciembre de 2024. Disponible en https://eng.globalaffairs.ru/articles/from-iron-fistto-erosion-issac/
161 Rusia: ¿actor renovado en oriente medio? Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 Hawach, Nawar. For Moscow, Syria is not a lost cause, ISPI, 20 de febrero de 2025. Disponible en https://www.ispionline.it/en/publication/russiasevolving-footprint-in-the-mena-region-201095 Hedlung, Stefan. How Russia is losing out in the Middle East, GIS Report, 11 de diciembre de 2024. Disponble en https://www.gisreportsonline.com/r/ russia-israel-syria-iran-military/ Hill, Ian. Russia and the Middle East: positioning for advantaging, 3 de septiembre de 2024. The Interpreter. Disponible en https://www.lowyinstitute.org/theinterpreter/russia-middle-east-positioning-advantage House of Commons, IsraelIran 2024, Research briefing, 5 de noviembre de 2024. Disponible en https://researchbriefings.files.parliament.uk/ documents/CBP-10113/CBP-10113.pdf Israel Ministry of Foreign Affairs, PM Netanyahu speaks with Russian President Putin, 6 de diciembre de 2019. Disponible en https://www.gov.il/en/pages/ pm-netanyahu-speaks-with-russian-president-putin-6-december-2019 Issac, Lisa. The new balance of power: Israel´s role in shaping post Asad Syria, Russia in Global Affairs, 15 de diciembre de 2024. Disponible en https:// eng.globalaffairs.ru/articles/israels-role-in-syria-issac/ Lazaroff, Tovah. Putin to Netanyahu: Israel, Russia, “unconditional allies” in war against terror, The Jerusalem Post, 7 de junio de 2016. Disponible en https://www.jpost.com/Israel-News/Politics-And-Diplomacy/Putin-toNetanyahu-Were-unconditional-allies-in-the-war-against-terror-456193 Lerner, Julia. ‘Russians’ in Israel as a post-Soviet subject: implementing the civilizational repertoire Israel Affairs, volumen 17, número 1, enero 2011, pp. 21–37. Disponible en https://www.researchgate.net/publication/254 243316_’Russians’_in_Israel_as_a_Post-Soviet_Subject_Implementing_ the_Civilizational_Repertoire Lukyanov, Fyodor (ed.) Russia and the Middle East: Viewpoints, Policies, Strategies, East View Press, Minneapolis, 2019. Lutterbeck, Derek y Engelbrecht, Georgij. The West and Russia in the Mediterranean: towards a renewed rivalry?, Mediterranean Politics, volume 14, número 3, 2009, pp. 385-406. Disponible en https://www. tandfonline.com/doi/abs/10.1080/13629390903346905 Matusiak, Marek. The “Russian street”. The place and significance of immigrants from the former USSR to Israel, OSW, número 84, Varsovia, junio 2021. Disponible en https://aei.pitt.edu/103792/1/PV_The-Russianstreet_net_0.pdf Militarnyi, Russia withdraws all submarines from the Mediterranean Sea, 5 de enero de 2025. Disponible en https://mil.in.ua/en/news/russia-withdrawsall-submarines-from-the-mediterranean-sea/
162 Pedro Sánchez Herráez Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 Naval News, After loss of Tartus, Russia now has no submarins in the Mediterranean, 5 de enero de 2025. Disponible en https://www. navalnews.com/naval-news/2025/01/after-loss-of-tartus-russia-now-hasno-submarines-in-the-mediterranean/ Notte, Hanna. What Russia wants in the Middle East, Foreign Affairs, 15 de Julio de 2024. Disponible en https://www.foreignaffairs.com/ russia/what-russia-wants-middle-east?utm_source=google&utm_ medium=cpc&utm_campaign=dsa_middle_east_tfd&gad_source=1&g clid=Cj0KCQiAhvK8BhDfARIsABsPy4gYBjO23s1HKMrzZjoCtM_ CAVIb7KhqYi2zm9KRguI8bt-JOQkbGscaAiVGEALw_wcB Nova News, Rusia, Lavrov. “En los próximos dos años abriremos siete nuevas embajadas en África”, 19 de febrero de 2025. Disponible en https:// www.agenzianova.com/es/news/Rusia-Lavrov%3A-Abriremos-sietenuevas-embajadas-en-%C3%81frica-en-los-pr%C3%B3ximos-dosa%C3%B1os/ Pérez González, Carmen y Sánchez Herráez, Pedro. El Conflicto de Palestina II. Colección Conflictos Internacionales Contemporáneos, Nº 16, Ministerio de Defensa-Instituto de Estudios Internacionales y Europeos Francisco Vitoria, 2012, página 189. Disponible en https://e-archivo.uc3m.es/rest/ api/core/bitstreams/bef46150-c412-47ef-a312-85f2db5e3560/content President of Russia, Meeting with Israeli Prime Minister Benjamin Netanyahu, 4 de abril de 2019. Disponible en http://en.kremlin.ru/events/president/ news/60221 Ravid, Barack. US Officials angry: Israel doesn´t back stance on Russia, Haaretz, 13 de abril de 2014. Disponible en https://www.haaretz.com/2014-04-13/ ty-article/.premium/u-s-angry-at-israel-for-silence-on-ukraine/0000017fe15c-d9aa-afff-f95c6f4d0000 Ravkov, Daniel. The Netanyahu Government’s Approach to Russia and Ukraine, The Washington Institute, Policy Analysis, 28 de febrero de 2023. Disponible en https://www.washingtoninstitute.org/policy-analysis/ netanyahu-governments-approach-russia-and-ukraine Reuters, Russia calls for international monitoring mision in Gaza, 10 de diciembre de 2023. Disponible en https://www.reuters.com/world/ russias-lavrov-hamas-attacks-do-not-justify-israels-punishmentpalestinians-2023-12-10/ Reuters, Netanyahu speaks to Putin, voices disapproval of Iran ties, 10 de diciembe de 2023. Disponible en https://www.reuters.com/world/ netanyahu-speaks-putin-voices-disapproval-iran-ties-2023-12-10/ Saini Fasanoti, Federica. The Russian strategy in the mediterranean, GIS Report, 25 de junio de 2024. Disponible en https://www.gisreportsonline. com/r/russia-mediterranean/
163 Rusia: ¿actor renovado en oriente medio? Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 Sánchez Herráez, Pedro. Marco geopolítico de Rusia: constantes históricas, dinámica y visión en el siglo XXI, en “Rusia bajo el liderazgo de Putin. La nueva estrategia rusa a la búsqueda del liderazgo regional y el reforzamiento como actor global”, en Cuaderno de Estrategia nº 178, Instituto Español de Estudios Estratégicos, Ministerio de Defensa, Madrid, 2015, pp 16-78. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=5261882 Sánchez Herráez, Pedro. Rusia: ¿El retorno al paradigma del empleo de la fuerza militar?, Documento de Análisis 32/2016, Instituto Español de Estudios Estratégicos, 11 de mayo de 2016. Disponible en https://www. ieee.es/Galerias/fichero/docs_analisis/2016/DIEEEA32-2016_Rusia_ retorno_fuerza_militar_PSH.pdf Sánchez Herráez, Pedro. ¡Rusia en el Mediterráneo!: ¿Guerra Fría 2.0?, Documento de Análisis 31/2019, Instituto Español de Estudios Estratégicos, 20 de noviembre de 2019. Disponible en https://www.ieee.es/Galerias/ fichero/docs_analisis/2019/DIEEEA31_2019PEDSAN_Rusia.pdf Sánchez Herráez, Pedro. Libia: ¿Una espoleta activa en un Mediterráneo inestable?, en “Panorama Geopolítico de los conflictos 2020”, Instituto Español de Estudios Estratégicos, Ministerio de Defensa, Madrid, 2020, pp. 207-238. Disponible en https://www.defensa.gob.es/ documents/2073105/2077188/Cap%C3%ADtulo+7+Libia+una+espole ta+activa+en+un+Mediterr%C3%A1neo+inestable.pdf/c20f5381-9c34cf92-74c5-79c292b446ff?t=1731580012040 Sánchez Herráez, Pedro. Siglo XXI: ¿El retorno a la lucha por el Rimland?, Documento de Análisis 12/2021, Instituto Español de Estudios Estratégicos, 17 de marzo de 2021. Disponible en https://www.ieee.es/Galerias/fichero/ docs_analisis/2021/DIEEEA12_2021_PEDSAN_Rimland.pdf Sánchez Herráez, Pedro. África: la pugna de viejas y nuevas potencias por su dominio, en “África: la ambición de las potencias mundiales sobre el continente”, Cuaderno de Estrategia nº 220, Instituto Español de Estudios Estratégicos, Ministerio de Defensa, Madrid, 2023, pp 13-59. Disponible en https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9206109 Sánchez Herráez, Pedro. ¡Siglo XXI, reconfiguración geopolítica!: ¿Y el Sahel destacamento avanzado de la misma?, Documento de Análisis 02/2025, Instituto Español de Estudios Estratégicos, 8 de enero de 2025. Disponible en https://www.defensa.gob.es/ceseden/-/siglo_xxi_reconfiguracion_ geopolitica_y_el_sahel_destacamento_avanzado_de_la_misma Schenessel, Silvia. Netanyahu promociona su amistad con Putin en un nuevo cartel electoral, Enlace Judío, 29 de julio de 2019. Disponible en https:// www.enlacejudio.com/2019/07/29/netanyahu-promociona-su-amistadcon-putin-en-un-nuevo-cartel-electoral/
164 Pedro Sánchez Herráez Araucaria. Revista Iberoamericana de Filosofía, Política, Humanidades y Relaciones Internacionales, año 27, nº 59. Segundo cuatrimestre de 2025. Pp. 141-164. ISSN 1575-6823 e-ISSN 2340-2199 https://dx.doi.org/10.12795/araucaria.2025.i59.06 Singh Parmar, Sarabjeet y Kumar Agnihotri, Kamiesh, Maritime doctrine of the Russian Federation 2022: an analysis, Researchgate, agosto 2022. Disponible en https://www.researchgate.net/profile/Captain-Sarabjeet-Parmar/ publication/362733679_MARITIME_DOCTRINE_OF_THE_RUSSIAN_ FEDERATION_2022_AN_ANALYSIS/links/62fcb5dfeb7b135a0e3f6b4b/ MARITIME-DOCTRINE-OF-THE-RUSSIAN-FEDERATION2022-AN-ANALYSIS.pdf?origin=publication_detail&_
