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1684 EL TRATAMIENTO DE LA VIOLENCIA MACHISTA EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE ÁMBITO CATALÁN Carrasco Rocamora, Mavi Corcoy Rius, Marta Puig Mollet, Montserrat Riera Salazar, Elena Asociación de Mujeres Periodistas de Catalunya (ADPC) [email protected] [email protected] [email protected] [email protected] RESUMEN: En los últimos quince años se han desarrollado en nuestro país acciones e iniciativas tanto sociales como legislativas para mostrar a la sociedad y afrontar colectivamente la violencia contra las mujeres, tratándola como una violación de los derechos humanos y un atentado contra la libertad y la dignidad de las personas. La primera norma se publica en 1999 a cargo del Instituto Andaluz de la Mujer y una de las más recientes es el decálogo que ha elaborado el diario, Público, el año 2008. En Cataluña en el año 2004 se elaboran unas primeras Recomendaciones dirigidas al sector periodístico. Des de el año 2006 ininterrumpidamente desde la Asociación de Mujeres Periodistas de Cataluña se lleva a cabo una investigación sobre como se aplican dichas Recomendaciones y como se informa de la violencia machista. Entre las principales conclusiones de esta investigación cabe señalar que los manuales, recomendaciones y libros de estilo han representado un primer paso importante para la elaboración de unas informaciones sobre esta problemática con corrección. Es preciso informar con prudencia. Las informaciones siempre deben estar documentadas y contrastadas, de no ser posible es recomendable optar por el breve. Se debe procurar dar noticias en positivo de mujeres que han superado este episodio en su vida, mostrando a la sociedad que de la violencia machista se puede salir. PALABRAS CLAVE: Violencia. Violencia machista. Comunicación. Periodismo no Sexista. Estereotipos. Libro de Estilo. Patriarcado. Sexismo. Machismo. Buenas Prácticas Periodísticas.
1685 EL TRATAMIENTO DE LA VIOLENCIA MACHISTA EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN DE ÁMBITO CATALÁN En 1997 se produjo el asesinato de la granadina Ana Orantes por su marido José Parejo. Este hecho representó sin duda en nuestro país un punto de inflexión en lo que respecta a informar en los medios de comunicación sobre los casos de violencia contra las mujeres, convirtiendo en social y política una problemática que hasta entonces se circunscribía en el ámbito estrictamente privado y con el correspondiente tratamiento informativo de suceso. En estos 15 años se han desarrollado acciones e iniciativas tanto sociales como legislativas para afrontar esta terrible lacra que deriva del patriarcado y el androcentrismo, pilares culturales en los que se fundamenta la actual sociedad. Estas iniciativas tienen como objetivo introducir esta problemática social en la agenda política nacional y también en la agenda mediática. Con este objetivo en la última década se han editado desde organismos públicos, entidades, asociaciones y empresas periodísticas, manuales y recomendaciones dirigidas a los y las profesionales de los medios con la finalidad de asesorar sobre como informar de manera que no se reproduzcan estereotipos acerca de la violencia contra las mujeres y como erradicarla. La primera se publica en 1999 a cargo del Instituto Andaluz de la Mujer y una de las más recientes es el decálogo o código autoregulatorio que elabora el diario, Público, en el año 2008781. Por tanto, una década de medidas para que desde los medios se realice una correcta información sobre la violencia contra las mujeres. Las iniciativas legales, por su parte, tienen una vida más corta. El mes de Diciembre de 2004 se aprueba la “Ley integral de medidas contra la violencia de género” y cuatro años después, en abril de 2008, la Comunidad Autónoma de Cataluña aprueba su ley, 5/2008 titulada “Ley del derecho de las mujeres a erradicar la violencia machista”. Otras comunidades autónomas también han aprobado leyes similares como es el caso de Galicia o Andalucía del año 2007. El País Vasco si bien no dispone de una ley específica, sí que en la Ley para la Igualdad de Hombres y Mujeres que entró en vigor en esta comunidad en el año 2005 hay un capítulo dedicado a este tema. La mayoría de dichas normativas legales contemplan la necesidad de informar a la población de los casos relacionados con la violencia machista. En concreto la Ley catalana en su capítulo 6 detalla las atribuciones del Consell de l’Audiovisual de Catalunya, CAC en esta materia, así como las funciones y los criterios que han de respetar los medios de comunicación social gestionados o financiados por las administraciones públicas de Cataluña. En uno de sus párrafos dice: “… han de donar a conèixer les notícies sobre esdeveniments relacionats amb la violència 781 Diario Público. 20 de Enero del 2008. http://www.publico.es/espana/39014/publico-se-compromete-decalogopara-informar-sobre-violencia-de-genero
1686 masclista, excloent-ne els elements que li puguin donar un caire morbós i que contravinguin els principis de la professió periodística a Catalunya782”. Los y las profesionales de la comunicación deben tener en cuenta los diferentes códigos deontológicos, libros de estilo y recomendaciones elaborados al respecto con la única finalidad de mejorar la calidad informativa y la contribución de los medios en la erradicación de la violencia machista. En este sentido son numerosos los encuentros, debates y documentos que se han elaborado. Queremos hacer mención de las conclusiones del I Congreso Internacional Mujer y Medios de Comunicación783 (Ver anexo) en las que se concluye que es necesario que los contenidos actuales prescindan de los elementos orientados al mero espectáculo o a la simple curiosidad, por estar elaborados con bases frívolas, morbosas o sensibleras, con el único fin de captar la atención del público. Se abusa de los testimonios, del trabajo inexperto, a veces sin supervisión, de expresiones poco afortunadas y de una edición basada, en ocasiones, sólo en pautas de búsqueda de audiencia y sin criterio. Cataluña elabora pro primera vez en el año 2004 las recomendaciones sobre el tratamiento de la violencia de género en los programas informativos y de entretenimiento en los medios de comunicación784 a partir de un amplio debate entre la profesión periodística, asociaciones e instituciones. Cinco años después estas recomendaciones se actualizan, se modifican algunos artículos y también se adapta el título a las orientaciones dadas por la ley 5/2008 que define en el preámbulo la violencia machista como un impedimento para que las mujeres puedan conseguir la plena ciudadanía. Estas recomendaciones pasan a denominarse Recomendaciones sobre el tratamiento de la violencia machista en los medios de comunicación785. En resumen, los medios de comunicación, en tanto que instrumentos de servicio a la sociedad, deben informar de lo que ven y sucede. Deben entretener, formar y crear opinión pública pero nunca deben, a partir del relato de hechos reales, convertir la información en un espectáculo de reality show, con el único propósito de ganar audiencia, fomentan la morbosidad, la sensiblería y la frivolidad sin que aporten ningún elemento de reflexión. En ningún momento tampoco deben hacer apología de la violencia y sí en cambio deben servir de ayuda a las mujeres facilitándoles 782 “…Tenemos que dar a conocer las noticias sobre los acontecimientos relacionados con la violencia machista, excluyendo los elementos que le puedan dar un carácter morboso y que contravengan los principios de la profesión periodística en Cataluña”. 783 I Congreso Internacional Mujer y Medios de Comunicación (CIMMCO). Conselleria de Benestar Social de Generalitat Valenciana, Octubre 2008. 784 Consultar el documento en http://www.adpc.cat/new_site/wp-content/uploads/2011/11/Trac_violenciadom_Col.pdf 785 Consultar el documento en http://www.cac.cat/pfw_files/cma/actuacions/Autorregulacio/Recomanacions_viol_ncia_masclista_ES.pdf
1687 información y recursos para que libremente decidan lo que mejor les convenga, en caso de que padezcan una situación de violencia. Análisis de la aplicación de las recomendaciones en cinco medios de comunicación generalistas de ámbito catalán Desde la Asociación de Mujeres Periodistas de Cataluña, desde el año 2006, de manera ininterrumpida se lleva a cabo un análisis sobre como los medios de comunicación han aplicado en su día a día informativo estas recomendaciones y como informan sobre la violencia machista. Metodología Para analizar el tratamiento informativo de las informaciones sobre violencia machista hemos realizado un análisis cuantitativo adaptando la propuesta de análisis hemerográfico que Amparo Moreno expone en La mirada Informativa (Moreno: 1998). Los principales ítems a partir del cual desarrollamos el estudio se han extraído de los puntos que las “Recomanacions sobre el Tractament de la Violència de Gènere en els Mitjans de Comunicació786” destacan como claves para la elaboración de una correcta información periodística. La muestra consta de 5 diarios: Avui / El Punt Avui 787; El País, El Periódico de Cataluña, La Vanguardia y Público788. La elección de la muestra se ha basado en los siguientes criterios: diarios generalistas; que su publicación abarque todo el territorio catalán; y, haya una muestra representativa de diarios con redacción principal en Cataluña (El Punt Avui, La Vanguardia, El Periódico de Cataluña) y diarios que tienen la redacción principal fuera de Cataluña (El País y Público). El periodo analizado corresponde a los meses de enero y septiembre de cada uno de los años en los que se ha realizado este informe: 2006 – 2011 Principales resultados. Género periodístico. Extensión de las informaciones. Contenido de las informaciones 786 Consultar documento en http://www.adpc.cat/new_site/wp-content/uploads/2011/11/Trac_violenciadom_Col.pdf 787 En julio del año 2011 el diario Avui se fusiona con El Punt dando lugar a El Punt Avui. 788 El diario Público no se incluyó en el análisis hasta la elaboración del informe del año 2009.
1688 El género periodístico más utilizado es el puramente informativo, representa en el año 2011, el 90% de todas las unidades informativas analizadas. Sólo un 10% corresponden a artículos de opinión, de los cuales prácticamente la mitad fueron publicadas por el diario Público. Esta proporción se mantiene desde el año 2006. En el año 2010, por primera vez, las informaciones con una extensión igual o inferior a una columna son mayoritarias. O lo que es lo mismo, la mayoría de unidades informativas publicadas sobre violencia de género podemos considerarlas como breves. En el año 2011, los breves representan casi la mitad de las informaciones sobre violencia machista publicadas. 18% 64% 18% 29% 64% 7% 40% 43% 17% 23% 44% 33% 56% 38% 6% 47% 41% 12% 2006 2007 2008 2009 2010 2011 Evolución de la extensión de las informaciones publicadas Máximo una columna Media página Una página o más La mayoría de las informaciones que se publican como breves suelen corresponder a descripciones del suceso. De hecho, en el año 2011, este tipo de contenido representa el 35% de las unidades informativas publicadas y se convierte, así, en el tipo de contenido sobre el que más se publica. Mientras que los reportajes de sensibilización o balances anuales de datos (número de órdenes de alejamiento, víctimas… etc), que suelen ocupar una o más páginas, representan tan solo un 12% del total. Sin embargo, a lo largo de estos 6 años analizados observamos una evolución positiva, aunque todavía minoritaria e incipiente: el aumento de las unidades informativas sobre aspectos
1689 derivados de la violencia machista. Destacamos este hecho ya que significa que se tratan otras vertientes del problema de la violencia, y no sólo la agresión o el asesinato. Se hace seguimiento de los casos; se explican las deficiencias de los servicios que se ofrecen a las víctimas; los vacíos de la actual legislación; o, se critican actitudes poco adecuadas que se pueden ver en la televisión. Los medios de comunicación ejercen, así, su función social de educar y sensibilizar la sociedad en valores que no fomenten la violencia. Asimismo siempre al final de la noticia, diarios como Público incluyen el teléfono gratuito para denunciar malos tratos (016) y cualquier otra información útil. Además, en el año 2011, por primera vez se han publicado reportajes en positivo; informacios sobre experiencias de vida de mujeres que han superado una situación de violencia y han rehecho su vida, como “Olga, María y Ángeles lo pueden contar”, publicado el 9 de enero en Público; o, “Empresas que dan la cara”, publicada també en Público el 30 de enero y que explica casos de empresas que toman la decisión de contratar a mujeres que están intentando superar una situación de maltrato y cómo influye este hecho en la rehabilitación de las mujeres789. Origen geográfico de la victima y del agresor. Anonimato En en el año 2011 por primera vez desde que se realiza el estudio, el grueso de las informaciones que no explicitan el origen de la víctima o del agresor es mayor que las que sí lo destacan. 789 Por primera vez en España un periódico de tirada nacional, Público, se dota en Enero de 2008 de un Código autoregulatario para informar sobre la violencia de género. Dicho Código a modo de decálogo contiene los principios básicos de obligado cumplimiento en la redacción a la hora de informar sobre violencia machista.
1690 53% 22% 11%14% 54% 15% 27% 4% 25% 57% 11% 7% 25% 35% 22% 18% 43% 37% 9% 11% 64% 23% 4% 9% 2006 2207 2008 2009 2010 2011 Origen nacional o étnico de víctimas y agresores Ninguno Los dos Víctima Agresor Además, la percepción social que los medios de comunicación ponen énfasis en la nacionalidad cuando los protagonistas son inmigrantes, -lo que refuerza la misma percepción que da por cierto que las situaciones de maltrato se producen en unos determinados sectores sociales-, no se confirma.
1691 53% 47% 61% 39% Víctima Agresor Violencia machista e inmigración 2011 Española Extranjera Tanto en los casos de las víctimas como en los casos de los agresores, se han identificado más veces a las personas como españolas que como extranjeras o inmigradas. Por lo tanto podemos afirmar que a nivel informativo no se discrimina por razón de procedencia geográfica ni nacionalidad. Por otro lado, la recomendación de mantener el anonimato de las víctimas y de los agresores es un aspecto que todavía no se ha resuelto. Así, en el año 2011 el 55% de las víctimas y el 56% de los agresores aparecen referenciados por su nombre de pila, nombre y apellido o iniciales frente al 45% y 44%, respectivamente, de las unidades informativas que no ofrecen ningún dato a través de la cual las personas protagonistas de la información pueden ser identificadas.
1692 26% 6% 13% 55% 13% 50% 10% 27% Agresor Víctima Identificación de víctimas y agresores 2011 Iniciales Nombre Nombre e inicial apellido Nombre y apellido Podemos observar que la mayoría de las víctimas se identifican sólo a partir del nombre de pila. En cambio, en el caso del agresor, el 55% de las veces se hace a partir del nombre y apellido. Hay que tener en cuenta que diarios como Público recogen en sus códigos autorreguladores la norma de identificar debidamente al agresor cuando haya sido condenado y/o siempre que las fuentes cualificadas lo faciliten. En cambio dicho código recoge no identificar las víctimas para preservar su intimidad. Fotografías En prensa escrita es de destacar que en general se respeta el derecho de las personas a su imagen e intimidad. En la mayoría de las informaciones que van acompañadas de fotografías éstas corresponden a la finca o el lugar en el que se ha producido la agresión, la retirada del cuerpo de la victima o el entierro, siendo muy escasas las informaciones que van acompañadas de imágenes del detenido o de la víctima. En el 2011 sólo una fotografía recogía el momento en el que el cadáver de la víctima era trasladado desde su domicilio y lugar de los hechos a la ambulancia.
1699 - El Colexio Profesional de Xornalistas de Galicia aprueba el documento “Medios de comunicación e violencia de xénero: Declaración de Compostela”, 2004. - La Federación de Asociaciones de Periodistas de España (FAPE) encargó a la periodista Júlia Yebenes coordinar la elaboración de las “Recomendaciones para las buenas prácticas en la información sobre violencia de género”, documento aprobado por la entidad en marzo de 2005. La FAPE ha hecho suya la solicitud de otros colectivos sociales de que todas las informaciones sobre maltrato vayan acompañadas de los números de teléfono de atención a las víctimas. - En el año 2008, la Federación Internacional de Periodistas (FIP), asociación profesional a la que pertenece la FAPE, ha elaborado un protocolo para la cobertura informativa de casos de violencia contra las mujeres. - La mayoría de medios de comunicación generalistas han ido recogiendo en sus libros de estilo expresiones y pautas para una correcta elaboración de las informaciones sobre violencia de género, pero por primera vez en España, un periódico, Público, se dotó en el año 2008 de un Código autoregulatorio o decálogo para informar sobre la violencia de género, que reproducimos a continuación. Conclusiones I Congreso Internacional Mujer y Medios de Comunicación, CIMMCO 2008 1.- Los Medios de Comunicación pueden dar un importante paso para que el tratamiento informativo de la violencia contra las mujeres contribuya al cambio radical al que aspira la sociedad, cumpliendo los códigos de buenas prácticas reconocidos por la profesión. Los medios, sin embargo, no deben ser considerados los principales responsables del problema, ni los encargados de encontrar su solución. 2.- Este tratamiento exige una profunda preparación de la profesión periodística, que incida de forma rigurosa en la función informativa de los medios, sin olvidar su función pedagógica y de referencia, para lo cual deberán recibir una formación específica, con arreglo a los criterios de la especialización y la ética periodísticas. En este sentido apelamos a las facultades de Ciencias de la Información o de la Comunicación para que introduzcan estas materias como obligatorias en los planes de estudio. 3.- Es necesario que los contenidos actuales prescindan de los elementos orientados al mero espectáculo o a la simple curiosidad, por estar elaborados con bases frívolas, morbosas o sensibleras, con el único fin de captar la atención del público. Se abusa de los testimonios, del trabajo inexperto, a veces sin supervisión, de expresiones poco afortunadas y de una edición basada, en ocasiones, sólo en pautas de búsqueda de audiencia y sin criterio.
1700 4.- La o el periodista especializado que trata estas materias debe asumir su compromiso con la verdad, con el bien, con la dignidad de las personas y con el rechazo de la violencia contra las mujeres, y debe elaborarlas sin equívocos gestos de neutralidad, asumiendo no sólo su papel transmisor sino también su labor divulgativa, contextualizando, documentando, recurriendo a fuentes expertas, y elaborando un mensaje periodístico que atienda los intereses y necesidades de la sociedad en su conjunto, y ofreciendo información útil de los recursos ya disponibles que deben hacer posible una auténtica cultura de la prevención. Para eso tiene que utilizar todos los recursos que le ofrece su profesión, salvar el anonimato de la víctima, respetar la voluntad de quienes declaran y presentar modelos adecuados para conseguir influencia social positiva, sin necesidad de erigirse en juzgador o juzgadora. Por otra parte, es necesario huir de los estereotipos (el alcohol, las drogas, la enfermedad, el crimen pasional, y otros) al exponer las razones de la violencia contra las mujeres. La razón por la que algunos hombres violentos maltratan a sus compañeras es la creencia errónea de que son superiores a ellas. 5.- Para hacer viable esta especialización, se debería favorecer la creación de una sección o un bloque informativo habitual que tratara en los medios de comunicación estas temáticas bajo el epígrafe más genérico, por ejemplo, de 'Asuntos Sociales', y se deberían atender como prioritarios los aspectos formativos, aprovechando la especialización de los y las periodistas que trabajan en áreas afines. De este modo se facilitaría la edición de este tipo de informaciones en su ubicación adecuada, sin tener que recurrir a la sección de sucesos o a la genérica de sociedad. 6.- Por su parte, las personas expertas, los agentes sociales implicados y las administraciones competentes deben asumir su responsabilidad como fuentes informativas, profesionalizando la función de comunicación, facilitando el acceso a la información y aplicando políticas de transparencia, para asumir su propia responsabilidad social, del mismo modo que deben hacerlo las empresas informativas. 7.- Para conseguir un cambio cualitativo, que pueda identificarse con una mejora real en el tratamiento en los medios de la violencia contra la mujer, es absolutamente necesaria una participación activa y coordinada de todas las instancias implicadas, asumiendo cada una su papel y facilitando el de los demás, optimizando los recursos y ofreciendo cauces de apoyo a la formación, la investigación y la autorregulación orientadas a mejorar el tratamiento informativo de esta materia. Así se podrá llegar al objetivo de todas ellas, que no es otro que el de contribuir a la erradicación definitiva de esta lacra social.