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Reflexiones sobre la Globalización económica y la Globalización social

Martín López, Miguel Ángel

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• • S "" 1 Reflexiones sobre la Globalización económica y la Globalización social ,\ligue/ ..Íngcl.\fartin Lópc:::• DfPLIAC!Ó:'; DE CÓRDOB.\ Resumen: La globalinción se percibe fundamentalmente como un proceso de transfomHlClÓn económica U mu11Jo cst.i camb1ando y :-ou~ cfí:cto~ ~e sienten en cua l quier lugar , pero es 1m portante poner de manifiesto que los defensore-s de ello son prunurdralrnrntc las posu.:u:mcs neoh~rah:s La gl obal11ación muestra que hay otra cara dcsconocid..l, el rostro ocia!. Ciertamente, las cuestiones lablUJks "', s''" ad~.:~U.}Jamcnh.~ troll._lJ~"' en este proceso globalizador y las po lít icas sociales de b1enestar estin desatcnd1das Ello e\lgc un nuc\ o papd parad"''" nmcnt<> "nJI<al, ~uc debe umrsc para enfrentarse a las nue,-as situaciones que crea esta globJh73Ción Palabras el» e: Globali?Oc i ón, consenso de Washington, pobrC?a, relaciones l abornlcs, sind•call>S Analysis on ecouomic globalization and social globalization Abstrae!: Gl oba ll nt ion is fundamental! y pcrceircd as a ccononucal issuc. World is changmg and 11 cou ld be se en thc1r ciTe ts e' <'ryw hcrc But 11 " 1 mpona ntto note that defen so r ofglobalization are neolibcr al scctors, focusing 1n thc~r bcncfits. Nowadays, globahtnt1on show s anothc1 fa re, rcally unknown: poverty and social problcm s. La boral issues a re no adcquatcly abordmg and wclfarc is fUJ ii ng. Trade Unwns nccds to Jnlll facing globa l izat i on. Ke y 11ords: Globa hz auon, W as hi ng ton conscnsus, povcrty, laboral issucs, tradc un1ons . l. ¿QUÉ ES LA GLOBAL!ZACIÓN? E 1 ténnino de global i zac ión 1 es un anglicismo, cuyo ténnino más adecuado de traducción al castellano es el de mundialización , y qué es utilizado pa ra definir al conocido proceso dinámico de creciente libettad e integrac ión mundial de los mercados de trabajo, bienes, se rvicios , tecnología y capitales. Evidentemente, el término globalización nace auspiciado por los defensores del libre comercio y del capllalismo mundial , una corrien te académica y política qu e parte de la base de cons iderar que existe una relación positiva entre l iberali zación de Jos mercados financieros mundiales y el crec imiento d el Producto Interior Bruto de Jos países. Pero hay que entender qu e la global11ación es un fenómeno complejo en el que está presente la conjunctón de diversas fuer7as o tendencias que vamos a considerar una a una: 1- Creciente debilidad del Estado Una consecuenci a que ha traído consrgo lJ globa li zación es la menna de la capacidad de acción del F~tad . Ciertamente, éste incapa¿ de hacer frente a mu c ha de l a~ consecuencias de la globa li z ación , al control de J os movimientos de capital, al control de l as crists finan c i em~. etc. Todo ello da lugar a que el Es ta do ya carezca de h ec ho de la responsabilidad de tener una polít1ca económica propia 'D octor en Derecho Int ernacional y Licenciad o en Ciencias Po lít icas. Miembro del Grupo de lnv csti gac16n ~obre la Org:m11:aclón Internacional de la Paz de la Univers itat Obcrta de Catalunya. 1 La b1bliografia so bre la glo ballza eió n es m uy cons i derable. A mod o introdu ct orio pue de verse como ob ras mAs destocadas pub lleudas en nucstm país la s s igu ic nlcs : BECK , U., ¿Qué es la globa/izact6n? Falacias del globalismo, respuestas n In gl obn/Jwctón. 13arcclona, 1998; S TJ GI.ITZ , J., El ma/eswr en In globalización. Ma d rid, 2002; GEORG E, S. y WOLF, M. La globalización liberal.- a favor y c11 co mrn . Oarcclon a, 2002; PA SS L T, R.: Elogio de la globalización: por una globnliración lwnmana , Bar celona, 2002, SAMPEDRO, J 1 ; EL mercado y lll globnllza nón, Barcelona, 2002; IIJ :L D, O. y MCGR EW, A .: Globali:ación!Anligloblllización; sobre la reconstntccfón del orden mundml , Oarcelona, 2003, DE I. A Dl.:.l l ESA , G.: Co mpr ender la globaliznción. Madrid, 2004; FRIEDMANN, Th.,. La tier ra es plana . brc .... ·c historia tic/ mmu/ o globalizado del s1glo XX I, Modnd , 2006. .. 52 .. l'rácucamcnte e ta polit1ca le \lene condiciOnada desde fuera y hay que hacc:r caso al soc1ólogo Damell3c:ll cuando dice que en la actualidad el e tado e muy pequeño para los grandes problemas del mundo y muy grande para hacer frente a los problemas dd día a día de los ciudadanos. 2- La revolución cientílica-tccnolllgica b, evidente que la~ transformaciones de la globah1.ac1Ón sólo están s1endo posible gracias al1mponente crcc1m1ento de una revoluciÓn de corte científica y tccnológ1ca. Como sabemos, la 1n formática y las telecomunicaciones han hecho estrecho al mundo, Interconectando a todas las partes del planeta. Esta rcvoluc1ón es, además, la base de la nueva economía, incrementando los niveles de producción, la capacidad de las mdustnas, el comercio y las finanzas. Se habla de una era de l conocimiento y sus efectos se notan en todos los aspectos de la vida cotidiana (la biotecnología, la nanotecnologia, la agro1ndustria, la medicina, etc ... ). Evidentemente, lo s efectos beneficiosos sobre la población mundial de esta revolución son claros, pero siempre y cuando estos efectos se expandan iguahtariamente aunque como se está demostrado, según dice el famoso economista Jeffrey Sachs, se está demostrando que en realidad está provocando un crecuniento de las desigua ld ades en el mundo'. 3- Aumento considerable de los movimientos internacional es de capital Los datos están poniendo de manifiesto que se produce un movimiento diario de 1.260 billones de dólares, esto es, dos veces y medio el Producto Interior Bruto anual español, unas cifras astronómicas que dan muestra de una gigantesca transfom1ación, toda vez que desde 19 77 a 1992 los movimientos internacionales se han multiplicado por 48 y desde el 92 al 95 se han incrementado en otro 45 %. Además hay que tener en cuenta que estos movimiento~ de capital, la base de la globalización, como \C ha llllh ado, c,t,\n geográficamente muy concentrados. l·und.uncntalmcntc en la. plazas de Londres, Nueva York y lokm y llevados a cabo por operadores bancanos, lo que, lu¡pcamente , da lug:1r a que gran parte de las áreas NCll •1jlicamcnte mund1alcs l¡ueden excluidas del circui to de mO\ muen tos de capital. C'omo es bien conoc1do, C$tos mov1micntos de c.tpltal obedecen al comerciO, las 111\·crslones extranjeras y, f>\>r últuno. la e'pcculaclón, la cual pers1gue rentabilidad y bcncf1cmrsc de las nuctuac1ones de lo s t1po de cambio. .: \"éa:-.~ ~tu t'brn J:l fin dt In pd¡,rr:n. Harcrlona, 2005. 1 SC' lc~o ,ti!Tlomm3 capnalc> goltlndrmn IOCl • ---. El comerciO internacional se ha mcrememado m:is de d1ez veces desde el año 1945, lo que tamb1én se señala como consecuencia de la globalización. La OrganizaCión !\1undlal del ComerciO, orgam7.ación internacional ya estable dedicada a ello, Jo facihta. Las Inversiones extranjeras también se han incrementado muy COJISiderable, más de un 30% desde la década de Jos ochenta. La búsqueda de rentabilidad tambi én ha crecido considerablemente, al amparo de la idea de buscar beneficiOs en mercados extranjeros. De esta manera, es muy común ver ejemplos curiosos como inversiones de fondos de pen sio ne s coreanos en la industria brasileña. Puede hablarse, pues , de la existencia de una red o madeja de inversiones por todo el mundo de capitales extranjeros en otros países. Por lo que respecta al último, la especulación, es necesario destacar su gran incremento, se trata de movimientos de muy corto plazo en l os que más del 80% retorna a su lu gar de origen en breves días '. Son ataques a la moneda de otros países o la búsqueda de altos tipos de interés y que evidentemente generan pingues beneficio s para los especuladores, aunque a su vez son la fuente de crisis monetarias internacionales. Estas crisis las abordaremos posteriormente como otra de las consecuencias de la globalización. 4- Aumento del poder de las empresas transnacíonales En la actual idad ha dejado de hablarse de empresa multinacional, utilizándose ya comúnmen te el de empresa trasnacional. Por este último término se entiende que el control de la empresa ya no está en manos únicamente de nacional es de un país. La transnacionalidad implica que el poder de la empresa se encuentra r epa rtido entre dirigentes pertenecientes a varios países, como ocurre, por ejemp l o, con la empresa Nesllé. Así no puede identificarse de qué nacionalidad son quiénes la dominan, lo que implica ademá s una erosión del poder de control de Estado , toda vez que éstos son incapaces de controla r a este nuevo actor de globa li zación Su peso en la economía además se está incrementando, siendo, como menciona la wikipedia, más de dos tercios del comercio mund ia l. Tradicional mente se ha venido considerundo que la s empresas multinacionales o transnacional es eran beneficiosas para la economía mundia l. Se decía que eran capaces de introducir tecnología avan¿ada, mejorar la formaciÓn de l os trabajadores locales, crear empleo y estimular la ac tividad económica. Pero estos datos pueden ser puesto en entredicho, como lo están destacando numerosos economistas . Particularmente. los efectos perjudiciales que ceneran estas empresas se s1cnten en lo paises menos desa rr ollados. Así po r e¡emplo. hay dato que demue-stran como la inve rsi ón en es t os paises es tres Ye es menor a los beneficios que retorna n a la empresa; En consecuencll. no crean una rentab tl ida d en es t os paises en v ía de desarrollo. Además pa rec e de m ost r ado que las empre as tr ansnac i on ale s no cr ean, no rm a lm ente. nue,· as factorías o md us tri as en e stos pai ses, ya qu e ree mpla za n el te j1do local. lo que s up on e, p or tant o, un fre no al desarro ll o del Sis tema pr oduc ti vo p rop io de lo s p aises . De ot ra parte tambi én se ha seña la do qu e es t as e mpr es as so n fu ente de explot ac i ón de la man o de o bra l oca l, y ad emás, goza n de un excesivo p od er frent e al go bi e rn o del país en ví a de desarro ll o. Co mo ya pu si era de manifi es to el eco n om ista G. 1\l yrda l. la co rrup ci ón forma parte de la fo rm a de obr ar de la mult ina cion al es o t ra nsnac io nal es '. 5- Nueva división internacional del trabajo y dcslocalización de lo s procesos productivos La s eñalada transnacionali zac ión ha tr aí do consi go un a nu e va división internacional del trabajo. Lo s mercad os mundiale s se han fusionado en un me rcad o mundial únic o, qu e ha di s tribuido las funcione s de las re gione s, paises, ra mas productivas y emp r esa s de bienes y se rv icios. C iertam e nte , la s empresas comien z an a deslocal 1z ar su producción en bu s ca de una ventaja productiva qu e implica, prim o rdialmente , un menor costo de la mano de obra; se busca una mano de obra barata que abarate asimismo el producto fina l. Un ejemplo sintomático de esta desintegración o dcsloca li zac i ón productiva es el caso de las conocidas muñecas «Barbies>> , como pone gráficamente de ejemplo Es tefanía en su conocido libr o. Aquí, el ensamblaje de estas muñecas se hace en Indonesia y en China , el plástico y el pe lo en Taiwán y Japón , el molde y la pintura en EE . UU. El producto fina l sale a 2 dólares y es vendido a 45 dólares'. Otro muy conoc id o ejemplo son las maquiladoras que están ex t end ida s por toda América La tin a, dando empl eo precario a más de un millón de latinoamericano s. Las maqui !adoras son empresas de ensamblajes de productos fundamenta lm en te textiles destinados al mercado de EE . UU u ot ro s paises desarrollados. Lóg icamente, el precio final en el mercado es menor a costa del ll amado dumping social: un sa lario escaso y ausencia de derechos laborales. 6- Mayor peso de la Economía puramente financiera En la actualidad cobra predominio la llamada economía financiera, que es la econom ía de la s inversiones, de lo s altos números, de la s bo l sas de capita le s, llegando a • MYRDAL, 0., El rero a la pobreza, Barcelona, 1973. . upl ntar en imporun~ia a la n·,mom a rl'JI. F ta ll.tmada econonlÍJ f1nancrcra :t: en~uentrl c~.,nth)l3~.tJ rt 'l una p qucJia ht que st.llogrJndo un.t l~nllld:lbk :1 'Umulatwn de poder e on\ÍtniC''· lo uc '· tradu ·e adt·m s en una reciente influencia poht1 a Como han señalado numerosos aulote,, e>tl pcquc1ia eh te csü fonnada p01 la frac..: ion alta dd .:.1p11.1lismo mund1al, qu • ,,,n lo J • 10n"t.1s qu~ <' t>ntrolan las !!rJnd,·s empresas transna,·ionalc ·. los grathk> t<mdos de pcnswncs americanos, los para1sos fiscales ) los grande, banco' mund1alcs. no má de un.1 treintena. l't>Jo ello <'<'" la conni,·cncla del Fondo \klncJann lntcmacinnal \' del B.1nco \l und1 al. Es ta e onomia financ1cra se ba. a en una lóg1ca abstract a, sin apego n la realidad y con un fundamento pretend1damentc ma tem :i t iCO . Bien es conoc1do el caso E nr o n, en el que es di fici l comprender como fue p<hlhlc ocultar deudas por su m as grand1osas Se d1 e que nüs de s ei sc ie nt os m1ll ones de dolares, cuando tema cotua<'I Ont•s reco rd . o obstant e. ya se está pon1cndo de m an 1licsto lo errón eo de es ta co ncepción fonnal. lo que prueba lo 1lÓg1cO de buscar a mu y corto pl a1o grandes beneficiOs m una ba se económica reaL 7- El riesgo real de crisi fiuaucírrus ínternacionulcs Un ri esgo presente y que ha sido ya puc to de manifiesto es la posible ex istencia en el fu turo de cnsis financie ra s con repercusión en todo el mundo, c ri sis q ue pueden llevar al colapso a toda la econo mía mundia l. f' ll o lo indico incluso expresamente la C onf erenc ia de Mo nt errey sobre financiación del desarrollo de 2 00 3. La indi ca da madeja o red que la globalización ha creado pemtite, s 1n duda , qu e en ef ecto «conta gi o, sea fácilmente trans mi sible. Lo s pánicos bancarios, s on proclives a s uc eder y así e cie rt o qu e el simple aleteo de un a mari po sa en cualquier pa rt e del mundo provoque un gran huracán en el re s to . B1 cn es conocida la crisis asiática del 9 7, en la qu e a consecuenc ia de la rápida entrada y posterior salida de un flujo de no ve nta y tres millones de dólares en As ia, provocó de j ar en paro a más de veintitrés millones persona s, cuando nada en lo s índices de crecimiento de la economía re al lo justificaba. Esta crisis, como sabemos, se extendió como la pólvora por todo el mundo, particulanncnte en Ru s ia y en Am ¿rica Latina, donde bancos coreanos tenían deudas de Ru sia o de Brasil, por ejemplo. La gravedad de este riesgo es má s que evidente y tod avía es peor si se tiene en cu enta que no ha y nadie que ' ESTEFANÍA, J., La Nueva Economía : La g/obalízacíón, Madrid, J 996, p. 55 . 54 Á~IBITOS gob1erne la globallaCJÚn, como ha señalado el econom1sta 1orn l· nedman . Jo.s ncc~'>ario que hara controles y rc~ponsabilidad en el orden económico internacional. a fin de evuar e~tc nesgo. 2. LA IDEOLOGÍA OE LA GLOBAL IZACIÓ:'\: i'ü,OU B ~:RA US .\10 Y AJUSTE ESTRUCT RAL La globahncJón cconóm1ca, entendida como la demanda de una liberalización completa para el capital, t1ene sus bases tcóncas en las cornentes económicas del neol1berahsmo. C'Jcrtamcnte, hay una comente casi unámmc en la~ escuelas económicas con autores como Krueguer, Baghatl, cte. que considera que la economía mundial solo func1ona sobre las bases de incrementar el hberahsmo. La cxprcs1ón de esta corriente académica ha quedado plasmada en un decálogo llamado comúnmente el consenso de Washmtong, el cual ha sido seguido a pies jumi ll as por l as mayorías de l as políticas económicas de los Estados. Además es i mpues to por las instituciones financieras mternacionales ( Fondo Monetano Int ernacio nal y el Banco Mund1al). Estas in stituciones propugnan el llamado Ajuste Estructural que es una receta económica que se impone a todos lo s paises en vía de desarrollo e ndeudado s. Como hemos indi cado, el consenso de Washintong está formado por diez punt os que pa samos a analizar: 1- Liberalización del comercio internacional Todos los Estados ti enen que abrirse al libre comercio, rebajado sus aranceles a las importaciones exteriores, ya qu e se considera que ello es requisito para el crecimiento económico. No obstante, ello merece ciertas apreciaciones. Así, en primer lu gar hay que tener en cuenta que la apertura del mercado interno puede llevar consigo el ri esgo de la quiebra de las empresas o industrias nacionales, con la consiguiente pérdida de puestos de trabajo. Este es un peligro real, toda vez que la industria nacional no esta en condicio ne s de competir con la exterior. Por ello, algunos economistas ya están poniendo de manifiesto qu e la apertura al comercio internacional debe ser gradual y selectiva, protegiendo a lo ~cctorc más dinámicos nacionale . htc es el argumento llamado de la s mdustnas nac•cntcs, que pers1guc una Cierta protección Industrial a la empresa nacJunol para que pueda co nsolidarse . 1 'Jtlcntcmcnte este argumento es criticado por la comente nwhhcral. la cual, en real1dad, lo que pers1gue es beneficiar ~ las empresas fuertes y multinacionale de los paises más dc~.Jrrollodos Fl comerc io mtcmacional, la verdadero fuente de dcsanollo para lo pai e· empobrecidos, ex1ge que haya un trato prefereneJal y la atención completa de las neccs1dades de estos paises. Ello está en la agenda de las negociaciones de la Organización Mund1al del Comercio, primordialmente a panir de los trabajos de la llamada «ronda del desarrollo» a part1r de la cumbre de Doha'. Las negocJacJones aún, sin embargo, no han llegado a resultados concretos. Además la realidad muestra que a pesar de que se proclame el libre comercio, son l os prop1os Estados desarrollados quienes practican una forma sutil de proteccionismo, un proteccionismo que se observa sob re todo en materia agrícola, ahogando las posibi lidade s de desarrollo de la agncultura de los paises mas empobrecidos. 2- Desrcgulación La desregulación implica flexibilizar y limitar lo s derechos socia le s de lo s trabajadore , co n el fi n de co n segUi r un mercado más liberal y con una men or int ervenc i ón del Estado. Se reduce o e limina , por tant o, el marco l egal de la s relac io ne s laborales q ue , trad icio na lmente ha s ido el reflejo de la s conquistas s oc i ales alcanzadas por la lucha sindical. Pa ra lo s n eo liberales esta reg lamentación e intervención estatal distorsiona el funcionamiento del mer ca do laboral , l legando a sos te ner que el desempleo alto actualmente existente es causa de la rigidez que i mp l ica esta reglamentación e intervención estatal. Ha brí a, según e ll os, má s trabajo flexibilizado , pe ro en realidad y como ya ha s ido seña lado por al gunos econom i stas heterodoxos , este ar gumento tiene cienos errores, porque en realidad lo que provoca es una pérdida de beneficios soc iales para la clase trabajadora y un mayor so m et imiento a lo s dictados empresariales. Curiosamente, este argumento neoliberal esc ond e el hecho de que un alto desempleo es considerado beneficioso para la economía empresar ial y para evitar la inflamación elevada. Así ci rcu la e ntre lo s econom i stas la llamad a en inglés NARIU (Non Accelerating lnflation Rate of Unemployment o tasa de desempleo no inflacionista) y NAWRU (Non Accelerating Wage Rate of Unemployment o tasa de desempleo no aceleradora de los salarios) , la s cua l es cuando superan determinados índi ces de descenso del desemp le o, l os pone en preocupación. 3- Privatización de las empresas estatales Este es o tr o de los puntos clave de corriente neoliberal. Es tá basado en la c re e nc1a en la inefici enc ia económica del sector público y en l as bondades de la eficiencia de la e mpre sa privada. Hay estudios como el realizado por Sheshinki y López-Calvo de la Universidad de • l.a tuhhl'&rana !!Ohrc la relación de;arrollo/comcrcio y la ronda del desarrollo de la cumbre de Ooha es amplia. A manera mlroduc tor ia puede verse n.-\l'h'l'"'''"'· lnt,lt' nttd tltt• lf'IO .f hattdbook, Washington, 2002 y L.AL Dt \S , B, Thc Wt o: Thc Dohn t1genda. London, 2003. La decla ra ción de l'h.lhl. ) lt,l· 1\ an~.:' ('n la' ncJ0\'1•CIO n c~ pueden Hrit en la págma ~eb de la Orgamzación Mu nd1al del ComerCIO (www.wto.o rg) . .. llarYard defend1endo la eficac1a macro .;-onomb de 13 empre a pmada en la comraposi ión a ll burocrati?ada pública y normalmente pobremente ¡;esuonada empresa publica·. AhorJ bien, estos mismos auto rese1ialan qu' un estud10 sobre los efecto de la priYatizac 1ón sobre la pohr za no ha sido realizado. y la Yerdad e que empin<:amente ha de señalarse que la pri\'atización esconde efe tos perwrso , particularmente en dos pumas : en el aumento dd pre-:10 de los ser\'icios , lo que 1mpidc el acceso a lo mi mo por la. capas de población menos fa1·orecidas )' en una reducción de los derechos laborales de los trabajadores de las empresas. Esto se ha v1slo particulam1cnte en los paises en vía de desarrollo, donde la privatizacion de sen·ICIOS como la salud o la educación está pro,·ocando una marginación social más fuerte y respecto de la merma de derechos laborales. Además, se aprec1a en todo el mundo que la privat1zac1ón conlleva masivos despidos y subcontrataciones con un régime n de menor protección y de menor salario. !!ay que recorda r que el prop10 creador del consenso de Washin t ong, el eco n omista Williamsom era incluso partidario de una pri1·a ti zac i ón select i va y dejando s1cmprc en manos del es t ado determinados servici os en pos de cumplir princ i pios de polí t ica socia l. 4· La disciplina fiscal Co n es te ar gume nt o que da negada toda res p onsabi li dad de défic it pr es upuestario. El Estado, en su poli t ic a económ i ca ha de ajustarse al déficit ce r o, es esta una regla qu e, evi d en temente, puede ser positiva en numer osos casos, pero no ser to mad a co mo dogma, ya qu e pa ra es t os econo mi stas cu alq ui er déficit es negativo au nq ue se pe rsi ga n in versiones que de n sus fmtos en años sucesivos. Se si gue la doctri na del llamado est ado mí nimo de Sta/e Fail u re, o se a, el es t ado en sus intervenciones en la eco nom ía es sie mpr e fa llid a y debe dejar es pacio al me r ca d o. P ero, en r ea l idad, es ta co ncepción esta sien do se ri ame nt e reb a tid a por co rrie nt es económicas ac tu ales co mo por eje mplo la de la nu ev a esc uel a de la in te rv ención soc ial qu e se ñala que el merca do de jando li brem en te ac tu ar tie ne fa ll os ( Marke t Fai /ur e) y que el Estado al estar prese nt e reg ul ado cie rt as pa rce la s de la eco n om i a. S· Apertura ilimitada a la intervención extranjera directa La ap e rtura al e xt er io r ha de ser pl ena y dejar el libr e t rá ns ito de c apital es extr an je ro s. Ya hemos señalado m ás a rrib a al tr atar l os mo vimi entos transn ac ionales de c api t al la cr ec ient e lib e rali zació n ex iste nt e, la c ua l debe ser pl e na y me nos trabas mejor para los eco nom islas ne ol iberal es. Pe ro aqui hay que hacer al guna salvedad, la 6- Seguridad Jundica para lo dcn•cho' dl' h1 propiNlad industrial e iotrlcctual' 1-,¡a c. 'tra cosa de las prcu11 ·" ,kl "' "'''lhO d Washington. la ual encuentra s\1 has~ 1 \g1.:ament~ en el intcré. de lagrandes <'M[l<>ra 1onc. transnarwnJks •k eludlf y c1 1tJT la competencia de rc<Iuc11o, pnhlm·t,,r ., in duda, unphcan un cho<Iue de inte1c' • , C<llll\ por CJcmpkl en el caso de las ~randcs mar ·as que "'" '''Piadas p<>r pcquel1os produt:I<)(Cs Olll<l f<'Olla d subsi ·ten.:~ a. 1·' un conflicto complicado }' de J1fic1l rcsolu<'l(ltl. Pcm "11 duda un :in:¡¡ donde los deredJ<lS de pmp1cdaJ J ·hcn ceder en aras del b1cn público e~ el coso de los product<» fannacéut1cos d.: pnmcr a necesidad. los llamados gen él iros. que deben estar a dtspos1c1ón de toda: las cap:h snuales a precios los más reduc1dos poSible. B1en es <'OIIlKid<> el conflicto entre una gran fam1acéutica \ numerosa 0'\Cr solic1tando que no hub1era trabas a la producc1on tk fánnacos genéncos sustitutiVOS de aquellos patentados para el tratannento del Sli)A. 7- Tas a~ de cambio compctili \' Os y fijadas por el mercado Para la corriente neollberal en su 1dea de redu u la soberan ia de la polit1ca econónnca de los htados, dcp al hbre juego del mercado la valorac1ón de la moneda, Sin que quepa, en ningún caso, posibles altcracwnes. Realmente, las valoraciones fict1c1as nunca son aconsejables, pero el problema está en lo paises en vía en desarrollo que quedan a me rced de las especulaciones y fluctuaciones de la fucflas transnactonalcs. 8- Reforma del Estado Ta mbién se propugna por necesidad del buen go b 1emo ll evar a cabo una refonna del aparato estatal y de las ins ti tuc ion es para que se ev it en las ngideccs, corruptelas y malas prác ti cas bur oc r át icas. Sin duda, se deben tender ¡¡ Estado co n un a burocracia leal y e fi ci en t e. Pero no si n ll egar al extremo n co li bc ral de re du ci r el aparato administrativo estat al y sus presupuestos, dejando de ser operativo. 9- Me nor ga sto social Como lógica consecuencia de todo lo qu e ven im o in dica nd o, el consenso de Wash in to ng p ro p ug na r ed ucir el minimo y en t eo ria únicame nt e pa ra la s c ap as más indi ge ntes 'SHES HI NS KI, E., LOPEZ CA L VO, L. F., «Privatization and its bcncflls: thcory and cvidencc,t, Development l)fuu.Bion l'tlper, 11° 698, (a pr il ,l 999). • Una b ue na int r od u cció n a la rel ació n ent re la pro p ied ad in t electu al y las necesidades de los paises en vfas de desarro ll o puede ver e en COKRI:A, C. M., ln te l ec tunl prop oe r ty ri gh/s. The W to nnd developing co untri es. Tllc Trips agreem en t am i po lt cy optiom~. New Cork, 2000 . el gasto soc1al. En la práctica la aplicación del ajuste e tructural ha olvtdado prácticamente este gasto, reduciéndolo a cotas min1mas. La UNF.SCO ya pu>o de man1 fíesto lo, efectos pen•ersos de esta reducc1ón, ·contabiluándolo incluso en costes de vida humana. El sector educali\'O, el sector de la salud, los gastos de pensiones, ele, están siendo mermados, provocando como lo demuestran datos objetivos. un incremento de las desigualdades soc1ales El error es claro porque la senda del cree~m1ento económico y del desarrollo no va en esa d1recci6n Economistas de peso actuales, como por eJemplo el economista Rava1llon han demostrado claramente que este crectmlento y desarrollo cx1gc necesariamente que no haya excesivas disparidades en la distnbución de la riqueza entre toda la población•. 3- LA IH :AL IDAD SOCIAL DEL MUNDO GLOBALlZADO La realidad de la globalización, ciertamente, es la pobreza. Esta es la que en realidad está globalizada y lo s datos que lo demuestran son concluyentes. Como señaló el Secretario General de las Naciones Unidas, el Sr. Kofy Annan, en su infonne sobre «Nosotros los pueblOS)) 10 si se tomara como muestra una aldea global representativa de todo el mundo, compuesta por mil personas, unos ISO vivirían en la zona próspera, en tanto que más de 780 vivirían en la zo na más pobre; el 86% de la riqueza estaría en manos de sólo 200 personas, mientras que un poco más de la mitad se esforzaría por sob re vivir con menos de dos dólares al día y además la esperanza de vida para los más ricos sería de 78 años, en tanto que en la s zo nas más pobres apenas se superarían la esperanza de vida de 52 años. Realmente, lo s datos so n muy elocuentes y hablan por si mismos del abismo de desigualdad reinante en el mundo. Así más de 14 millones de niños mueren anualmente antes de cumplir los 5 años de edad por hambre o enfermedades fácilmente erradicables, incluso hay 226 millones de niños que sufren de desnutrición aguda, 300 millones de niños que no van a la escuela y uno de cada cuatro niños no recibe las vacunas más elementales (difteria, tétanos. polio. rubéola. etc.). Y polkrnos scgutr dando muchos más datos" más de 1 300 mdilHlcs de personas no ttcncn acceso a agua potable, 1 500 millones catcccn del acceso a servicios adcl · uado~ de salud, 1.000 m1llones padecen hambre, otros 1 000 millones wn analfabetos y otros 1.000 millones carecen de vi,·ienda adecuada . En definitiva, se estima que hay más de 1.300 millones de personas por debajo del umbral de la pobreza. Además, la desigualdad es tremenda. S1 tomamos los datos ofrecidos por el P:-\UD (Programa de Naciones Unidas para el desarrollo), el 20% de la población más rica del planeta detenta el 82,7% de los ingresos totales del mundo, mientras que el 20% de los más pobres sólo tienen el 1 ,4% de dtchos mgresos totales. Y siendo incluso más concretos se puede dem que únicamente los 225 habitantes más ricos del mundo tienen una riqueza idéntica al ingreso de más de 2.500 millones de habitantes (el 47% de la población mundial). Pero lo más si gn ifi cativo es que estas diferencias de desigualdad se van incrementando a11o tras año y más gracias a la globa li zación; por ejemplo en 196 0 la proporción era de 30 a 1, ll egando a 1995 a una proporción de 82 a l. Con todo, la gl obal i zación económica tiende a estar muy concentrada, los datos ta mbién son reveladores. Así, el 85% del movimiento de l os mercados de divisas, se encuent ran únicamente en las gra ndes ochos plazas principales, así como casi todas la s operaciones de derivados fina ncieros. El 90% de t odos l os préstamos de capital y de la emisión de obligaciones, también está concentrada en los países má s ricos y sólo en Estados Unidos, Europa, Japón y una pequeíia parte de China, se encue ntran más del 90% de las inversiones extranjeras. Y si hablamos de la liberali zac ión del comercio mundial, dogma propugnado por la s ideas antes indicada s, puede observarse que la misma proporciona a lo s paí ses más ricos unas grandes ganancias de entre 210.000 y 500.000 millones de dólares, en tanto que los países más pobres vienen a perder más de 600 millones y sólo África, más de 1.200 millone s de dólares. De hecho, su cuota en el comercio internacional ha bajado d el 0,6% al 0,3%. Últimamente, parece que se está tomando conciencia de la necesidad de otorgar un trato preferente a los paí ses en vía de desarrollo en esta materia, como quedó constatado en la Cumbre de Doha, iniciadora de la llamada ronda del desarrollo, pero sin que las negociaciones hasla la f echa hayan conclu1do y culminadoe n este se ntido. Y si hablamos también de gl oba li zación tecnológica, hay que tener bien presente, como ha puesto de manifiesto la economista Jcffrey Sachs, una peque1ia parte del planeta, el 15%, produce casi todas las innovaciones tecnológicas, • \'t 'e cntlc !iUS lrab:.JO RA\All.I.ON, M , ~ahc c.lcbate on globah1a11on. ¡>Ovcrty and incquality; why mcasurcmen t mattcrs?,), lnternationnl iljiun. (200.\), ''-'' 79, pp 739 ) ss. RAVAILLON, M , (dnequahty convcrgcncen. Economic Letters, (2003), vol. 80, pp. 351 y ss " l~tj(u·mr .\'u '''ll'1 IOJ Pu~blu.t In función r{,. las Narionr'i Unidas en el siglo XXI, Doc. A/54/2000, 27 de marzo de 2000, parágrafos 52 11 58. 11 l a aun r•rtc dt lo datos t\pucstO.\ son ofrecidos por los m formes sobre el desarrollo humano que:, anualmente, realiza el Programa de l)(o m,ll,, ,le Na·nlnC l'nh.J {PNUD). Dtclms mformes y sus anexos estadístico pueden verse en la págma web del Pnud, wwwpnud.org. También muc,:ho. daHl'i e 1nh)rm~t~.:1ón ntlt.h!~,IICI puede verse en los informes anuales sobre desarrollo mundial que elabora el Banco Mundial (World l~\ cl<lpment Htpdrt). 1 \l\'1 pueden \·crsc 1~ualmcnte c:n mtcmet en W\l{\\' worldbank org otra parte, la mnad de la poblactón, 1.1 inC'orp<>ra a su producción y consumo,)' la última parte. m:is de un tercio de la poblactón mundial, está tecnologtcamente desconectada, ni la produce m la adopta. Además hay que sumar los problemas graves den"ados de las relaciones laborales, los cuales son los sigmen tes: continuactón vamos a exponer los problemas laborales": 1- Alto índice de trabajo en condiciones de riesgo o dañino para la salud Como ponen de manifiesto las estadísticas, cada año mueren en el mundo más de 2 millones de hombres y mujeres a causa de accidentes de trabajo y de las enfermedades profesionales, lo que qu1ere decir que por día fallece nada menos que 5.000 personas a causa de los riesgos laborales no evitados. En todo el mundo se producen anualmente 270 millones de accidentes de trabajo y 160 millones de enfermedades profesionales, lo que entratia perder más del 4% del Producto Interior Bruto mundial por no dedicarle suficiente atención a la Prevención de Riesgos Laborales. Curiosamente, esta pérdida en el PIB es superior en m~s de 20 veces a toda ayuda oficial concedida a los países en vía de desarrollo. Por ello es necesario que en nuestro mundo global i zado se adopten las adecuadas medidas para garantizar que los trabajadores disfruten de un medio ambiente de trabajo sano y seguro. Así se ha instituido, gractas al Movimiento Sindical Mund ia l, que el 28 de abril sea el día mundial sobre la seguridad y la sal ud en el trabajo. 2- La ausencia de empleo para los jóvenes Los datos muestran que una de cada cinco personas en el mundo tiene en tr e 15 y 24 años , siendo una generación en la que la esperanza de un empleo estable es prácticamente ina l canzab le y la t asa de desempleo de los jóvenes en el mundo entre dos y tres veces superior a la de lo s adultos. De hecho, más de 66 millones de jóvenes está desempleados y la cifra es mucho más superior en el caso de jóvenes subcmp le ado, esto es con empleos muy precarios en la economía informal; en este sector informal están 93% de todos l os puestos de trabajo disponibles para l os jóvenes y, c la ro está, los sa 1 ario s en este sector llegan a ser hasta un 44% más bajos que l os de la economía formal, y sin protección ni beneficios soc iale s. , 'aturalm~nt~ d pn,hkm e,; gT3' e. ma 1m· n: thlo en Jth J'l \\Ím('IS 103ft<),'<' pr \ C l]UC nt de ~tiQ 11llll\10t'S de JÓn:nes se m.:,,rpM"n 3 la fucrra d naha¡' mund1al Las 111\·cr. lllne: de h\S .'obt flllh d educa tón "' desperdiCian "' lt>s _ tÚ\ ' n<"s no a,·,· ·d ·11 3 pucsh' d<" trabJ1<' prüdt.Cti\<\S que pcml!tan pa~ar h. unpucst<J' ~ ttnanctJr los . cr. icio; pub he''" p.ua tt'ldJ !.1 "'l'IC l.hl l n reto pues para la globJhLOl 10n ~ ¡•ara el camht<l t<'<'tll\lo¡pco es gcncr;u trabajo producti\ o parJ la jm cntud mundiJl. 3- :\lu) alta tas!l dt• trabajo inf»ntil" C'tcrtamcntc, las t'StJdhtll'Js 'tcm·n a atinn r qu<" en el nmnd<l hay m:ís de 246 rmlloncs d<" nulo trabapnd<•. ) de ellos nada menm. que 73 nulloncs tienen una cdaJ mfcrior a la de diCZ3tl<'S. l. a infanc1a se C<\!htltU) e en litcnt<" necesana de sustento para la ccononu.t f.muhar. aunque ello se produce con un alhl coste. el cual es bren t•on<lCido : merma de su postb1hdadcs de fonnactón para un tuturo meJor. efectos da1linos para la salud, cte. Además. el trabaJo mfanttl cstj pre. ente <"n tod<l el mundo globa!indo. En ningún pais del mundo puede afirmarse que el trabaJO 1nfanl!l no esta prc ente l'n los propios países llamados desarrollados puede ontabil!larsc la presencia, de acuerdos con los últunos datos, la nada desdeñable ctfra de dos millones y mcd10 de nuios trabaJando. Una cifra idénttca a la que prc cntan los pabcs denominados en transición (los resultantes tle la calda del hloquc dd Este). Aunque los mayores índices están naturalmente en Asia y en Áfnca, zona esta últimas donde se cucucntran b proporciÓn más alta; un tcrcto de los niños menores de catorce arios trabaJa. Pero algunos datos más pueden sobrecogernos sobre esta realidad globah7.ada: Cada año mueren mcis de veintidós mil niños por accidentes de ongen laboral y, en todo el mundo, hay más de ocho millones de nuios atrapados y trabajando para las redes de esclavitud, la prosl!tuctón, la pornografía y otras activtdades delictivas. 4- Una cobertura social eficiente Las prestaciones de Seguridad Social son, evidentemente, un complemento necesario para el trabajador, aunque el mundo globa li zado es, hasta aho1a, incapaz. de dar una cobertura decente a todo trabaJador. Las estadís ti cas al respecto son elocuentes, puesto que solo una de cada cinco personas tienden en la actualidad en el mundo una cobertu ra considerada adecuada. Además, puede 11 Los dalas cxpucslos pueden encontrarse en la cstadlsticas de la Organización intemacmnal del TrabaJo. Para ello véase sobre todo su páJ>Ina wch www. ilo.org . u Un análisis profundo sobre la realidad del trabajo infanlil puede verse en GODARD, P., Contra e/trabnjo mJam1/, Barcelona, 2003. ÁMBITOS dc~JrS<: cun rotundnlaJ qu más de la mnad de la p blacaón carece de cualquier aipo d protcccaón d cguridad socaal, lu que convacrte a ésta en un auténtaco hiJO. Naturalmente, es nccesano desglosar las cafras en función de cada área gcogaáfi~a. A'>Í obtendremos cifras escalofnantcs para Áfnca ubsahanana y para Asaa, donde >ólo entre un 5 y un 10% de sus trabajadores disponen de algían mccanasmo de ~cguridad social. J~vadcntemente, en ca'o de los denomanados paí es industrializados la cobertura es cercana al 100% de los trabajadores. Pero lo s datos e anfi1mtes muestmn una caerta preocupación, y que la reciente tendcn~aa J anformata1.aca6n del trabaJO emp acza a ser un nesgo real de reduc1r ese mvcl de cobertura. S- l)e~empleo y precariedad en el trnbajo creciente En el mundo encontramos que h ay más de caento cincuenta nnllones de desempleados absolutos. Pero además de ello ha y que tener en cuenl<J que un número muy superior de perso na s han de ga narse la vida con un traba jo meramente ocasional o con trabajo de poca calidad y mal remunerado. Pr áctica mente no hay estadísticas que recojan ftdcdagnamente estas situaciOnes, pero la constatación empírica es clara y dtmueslra, merced al imperio de dichas id eas liberales, una tendencia crecaente al trabaJo informal y sin duda que haya perspectivas de mejora. Junto a ello, no hay que olvidar que estamos en la eru de las Migraciones, que supone que las necesidades de trabajo sin cualificar en el Norte (la llamada «reserva de trabajo indus trial») son cub1ertas por trabajadores provenientes del Sur. De hecho, se calcula que ac t ual men te hay alrededor de cien millones de personas consideradas emigrantes en un país extranjero. E ll o supone el re to de gestionar ese flu jo de emigrantes de manera que disfruten de sus derechos laborales y de una vi da más digna. Aunque esto parece estar lejos de la realidad si tenemos en cuent a, por ejemp lo, que más de ve int e por ciento de los trabajadores e mi grantes se encuent ra n trabajando en la il ega li dad". 6- Desigualdad feme nina en el mercado de trabajo 1 1 l'ro ¡;r. amil d.: las ac1oncs ltudas para el dcs.urollo Y•• puso de m~uafiesto que en mn guna soc 1cdad ruede h.thl.arsc de I!,!UJ!dad .:nlrc hombres y muJeres. E ll o e• ctcrto en todos l<>s amb1tos de la \ tda y, s in duda. en nHilcria laborul cs donde más se observan estas tlesagualtl.ldcs [ a lllUJ<:r tacndc a concentrarse en los puestos de trabajo de menor categoria y peor pagados. Y el dcs.:mpleo masculino solo es mayor que el femenmo en 21 países. 7- Debilidad creciente del diá l ogo social A un que tampoco pueden encontrarse datos estadíslacos, numerosos autores es tán constatando una merma de las condiciones de diálogo socia l y del papel sind1cal en el mundo. Al Atlas de Le Monde Dip/omatique es bien tlustrativo de ello , toda vez que, como en él se setiala, se registran violaciones de los derechos sindicales fundamentales en 113 países en el año 2000, con una clara tendencia al alza y, por ejemplo, 186 sindicalistas han sido asesinados en América Latina o 5. 863 se encuentran encarcelados en Asia"- 4. ¿Y CUÁL ES EL PAPEL D EL MO VIMI ENT O SI:-<D r CAL ANTE LA GLO BA LI ZAC I ÓN? Como es sabido, el asoc1acionismo sind i cal está presente en la génesis misma de la soc i edad i nternaciOnal tras la revolución industrial y no puede ol vidarse que la propia pa labra <<in t ernacional» se vincula a lo obrero a pa1tir de dicho asociacionismo. Evidente mente, l as t ransfor m ac i ones de la soc i edad contemporánea y la n ueva div i sión in t ernac i onal de l t rabajo deben necesariamente ll evar a un a r ees tr ucturación del movimiento s in di ca l a ni vel mu nd ia l. En ese sen t ido , desde los años setenta del ya p asado sig lo XX, cabe encontrar precursores, como Lev i son, que abogaban po r la adopció n de una estrategia t ra n snacional p ara el m ov imien to obrero q ue pudieran hacer frente a l as emp r esas mu lt i naciona l es, las cual es si tien en una faci l idad para opera r a ni ve l m und i al"· Ya se está clara la n eces i da d de una «Conciencia Glo bal» que con ll eva un a ac ti vi smo plasmado p ri mordialmente en la r ea li zación de u na es tr ategia transn ac ional de Pr es ión P olítica o Advocacy, en el ténn i no in gl és. El profesor Cox siste ma ti za esta nu eva es t ra t egia en tres frentes de bata ll a, que son l os si gu ie nt es: Influir en l as políti c as de l os estados para que acojan los derechos labora l es en sus legis l aciones naciOnales. Influir y negociar de fom1a coordinada contra las empresas lransnacionales, l as cua l es vea n facilitada su labor a causa de su acció n en var i os países y n egoc i ando con sindicatos que no están unidos. 11 l'au. d ~-,,no~;mHtlllu dt" h,~ d;nos y la r~nhllod 1: m1pocto de las m•grnc10ncs in ternacionales pueden ve rse, entre unn amplia bibliog r afía, co mo th:!o la~·a bk lntrrnutwnal \f•grntion.lnmob,/m· n111l tfe•·~lopmrnt M11ltidiu ip /inar y pe!rspcctl\'CS, Oxford, 1997; CASTI ES, S; MI LLER, M .: The 1t~«" ,,¡ mrxmtivn l11h'Hra110nnl populaNon 17f(H"t'rnt'nls in tht._• mod~1n h'Oid . r cd., Ncw Yo r k, 1998. En Espal1a : BLANCO, C., Las nugracio11es n•~ttr'"Jltlrdn•·,H_ 1\1 dnd. 2000 y SOI I ·, (' . Fl i mpnrto ti~ In inmigrt1rión en In economia y In sorietlad receptora, Barcelona, 2001. 't ,.:1 ,ft/us df' /.t' \l•mtlr D•plonratJqur•. ti,hCH\n e pai1ola. 2003, pp . 74·75. •• l 1"\'I~SO . , C, lntrrnononal Tradt l'nioni\m. l.ondon. 1972 . lnflutr medtame campañas ) Iobb~ mg para cambiar las reglas ~nternacionales dictada con los organismos mternacwnales. fundamentalmente el Banco ;\1undial, el Fondo Monetario Intcrnacwnal y la Organi7.ación Intemactonal del TrabaJo''. Toda esta labor ya esta tomando cuerpo y a ·i podemos l"er cómo en la ctudad sudafncana d~ Durban, se ha creado un grupo de trabaJO con idea de establecer un más unido, más homogéneo y más e ficicntc mol"imiento sindtcal internacional con poder real para negoctar con las multmacionales y las tnstituciones mternacionales. El movumcnto sindical también estuvo en el pasado foro socta l mundial de Porto alegre (enero 2003), en el que se htzo una d "llr:ICI< n ,mdtc 1 Utui;¡JJ ,,¡ n mundc' '''11 paz. trabaJ(I. Jaecbos ~ Jll. tt 'ta ;, tal ». l·n 6!3 d ·d. rac't<'ll se ha ~ un llamanucnto para que s ·mpr nJan a.-.:wn ·s urgentes para dotar k una g<•h ·rnJbthdaJ ekc·tn a a la economía global y se o ti tc>n g.tr.ulllas de re'p "h' J • 1,,, derech s fundamentales ~ la cr ·act,•n ,k traba¡o kccnte para nullones de trabajJdore. que suhststen ho) dta en condtciones precarias ) en la pcl!<raa E ·ta dt•daracítin ha stJo adclptada P<'r lJ •'l'ntpacton Global L"mons que mclu)~ la Confcdcracton lntemartcltl;tl de Organtzacwnes Stndtcalc:s 1 tbrcs (CIO."l). lJs Federactones Stndtcalcs lntemacton;llcs (FSI)' la (\,mtston , indica! Consultt\ a (ll \() ~nte la OCDl, la Conkclcra ·ión \lundtal del TrabaJo (C\1 n. ) la Conhkranón I·uropc.1 de 'tndtcatos (CES) . 1 a: Fedcr:tctones SllldH· alc' lnternactonales son L'l. HlC:'<1. UIT,\. FITl:>.l. l. P. 11', FITfVC, 1 I"F e ICl~t. 17 Sobre el papel sindical véase J OSSELIN, D .• << Bac:k lo thc front linc? Tradc unions in a global agc~), Non Stu te Ac10rs in Wor/d Polilics, Londtm, 200 1, pp . 169 y SS.