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Manifestaciones simbólicas

Cortés Sánchez, Miguel; Simón Vallejo, María Dolores

Abstract

El Pirulejo es el yacimiento arqueológico con el mayor repertorio de piezas de arte mueble, sobre soporte óseo y pétreo, en posición estratigráfica del sur de la Península Ibérica. Además existe una colección de adornos sobre concha. Muchas de ellas son de procedencia marina y pone de relieve contactos directos o intercambios con la costa. Así mismo, existen otros vestigios que podrían tener este valor simbólico como algunos elementos de piedra coloreados y un pequeño conjunto de restos óseos.

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185 El Pi ulejo (P iego de Có doba). Cazado es ecolec o es del Paleolí ico supe io en la sie a Subbé ica ANTIQVITAS - 2008 - N.º 20 (pp. 185-191) - M.H.M. P iego de Có doba Mani es aciones simbólicas Symbolic e idences MIGUEL CORTÉS SÁNCHEZ y MARÍA DOLORES SIMÓN VALLEJO RESUMEN El Pi ulejo es el yacimien o a queológico con el mayo epe o io de piezas de a e mueble, sob e sopo e óseo y pé eo, en posición es a ig á ica del su de la Península Ibé ica. Además exis e una colección de ado nos sob e concha. Muchas de ellas son de p ocedencia ma ina y pone de elie e con ac os di ec os o in e cambios con la cos a. Así mismo, exis en o os es igios que pod ían ene es e alo simbólico como algunos elemen os de pied a colo eados y un pequeño conjun o de es os óseos. PALABRAS CLAVES: Simbolismo. A e mueble. Ado no. Magdaleniense. SUMMARY El Pi ulejo is he a chaeological si e wi h mo e quan i y o mobile a , on bone and li hic suppo s, in s a ig aphical posi- ion in he sou h o he Ibe ian Peninsula. In addi ion, i is an impo an collec ion o o namen s on shell, many hey o ma ine o igin o show di ec s con ac o exchange wi h he coas . In he same way, hey a e o he es iges maybe wi h a symbolic sense: some colou ed s ones o a li le lo o an h opo- logical es s. KEY WORDS: Symbolism. Mobile a . Ado n. Magdalenian. 1. INTRODUCCIÓN Los dis in os abajos en El Pi ulejo han apo ado una colección de o namen os sob e concha de molusco, así como di e sos a e ac os óseos y pé eos deco ados que han ido p esen ándose con mayo o menos de alle en di e sas publicaciones (Asque ino, 1988, 1992b, 1993b, 2002; Co és e al., 1998; Asque ino e al., 1998). Una pa e sus ancial de es e conjun o ue analizada di- ec amen e po uno de noso os e inco po ada como base documen al de una esis doc o al (Co és, 2002). Reuniendo los da os de los que disponíamos y, sob e odo, g acias a uno de los úl imos abajos publicados de M.D. Asque ino (2002), podemos expone de o ma sucin a uno de los aspec os a los que El Pi ulejo apo a in- o mación ele an e sob e las mani es aciones simbólicas magdalenienses en el su de la Península Ibé ica; con ex o geog á ico y segmen o c ono- empo al en los que apenas se conocían dos plaque as de a e mobilia en Cue a de Ne ja (Sanchid ián, 1994; Pellice y Sanchid ián, 1998) y las ecien emen e descubie as en la cue a de Go ham de Gib al a (Simón e al., en p ensa). 2. INDUSTRIA SOBRE MATERIA DURA ANIMAL DECORADA Has a el momen o se han documen ado 16 a e ac os de es a na u aleza con algún ipo de deco ación (Tabla 1) y dis ibuidos a lo la go de oda la secuencia de El Pi ulejo, a excepción de P/2. No obs an e, conside ando que P/1 p esen a cla os in- dicios de emoción causados po las es uc u as une a ias a gá icas, es muy p obable que las dos piezas ecupe adas en dicho es a o p ocedan en ealidad de ni eles in e io es. Así pues, end íamos que la colección de indus ia ósea deco ada de El Pi ulejo p ocede básicamen e del amo es- a ig á ico P/3 a P/5. En es e sen ido hay que eseña que de los 14 obje os de es e ámbi o es a ig á ico (Tabla 1), más de la mi ad (8) han sido ecupe ados en P/4, algo más de una cua a pa e de P/5 y el es o de P/3. Hay que ad e i que el ele ado g ado de agmen a- ción de la indus ia y los p ocesos de co osión y de e - moal e ación que han su ido las supe icies de las piezas hacen muy di ícil e alua la ipología a la que pe enecen o la iden i icación de buena pa e de los mo i os deco a i os 186 M. CORTÉS, F.J. JIMÉNEZ, M.D. SIMÓN e alii (Asque ino, 20021). És os se limi an, en su mayo pa e, a líneas aisladas de azado oblicuo, espec o al eje longi u- dinal del a e ac o; en o os casos, la agmen ación impide hace una lec u a adecuada de los mo i os, aspec o és e a ado po es a in es igado a en el ci ado abajo y que se esume en la Tabla 1, Fig. 1 y 2. De es e conjun o me ecen eseña se dos piezas, la p i- me a (Fig. 2.7) co esponde a una po ción medial de a illa semicilínd ica con una deco ación muy p o unda en o ma de aspa que bien pudie a ep esen a an o un mo i o más complejo del mismo mo i o se iado como un agmen o de un ombo (Asque ino, 2002). El segundo obje o co esponde ambién a una a illa semicilínd ica compues a po dos agmen os que ue on ecupe ados en el amo cen o-basal del es a o P/4, du- an e la campaña de 19912. La pieza, desc i a en an e io es abajos (Co és e al., 1998), man iene sob e la ca a do sal un mo i o sinuoso doble con e gen e en su pa e e minal, segmen ado po azos ans e sales en el in e io (mo i o 26, a ian e “c” de M.S. Co chón, 1987) y ealzado po medio de p o un- das incisiones la e ales que gene an una ube osidad ob e- nida median e écnica “pseudoexcisa” (Ba andia án, 1973; U illa, 1986). Es e ipo de mo i os es muy ecuen e du an e el Magdaleniense In e io , sob e odo, y Medio del á ea can- áb ica y pi enaica ancesa ( id. p.ej. Co chón, 1987). En el ámbi o medi e áneo, exis e ambién algún ejem- plo de a illa pseudoexcisa en Pa palló (Fo ea e al., 1978) que, al igual que buena pa e de los meand i o mes y se - pen i o mes o escale i o mes incu ados de desa ollo me- and i o me, se concen an en la colección Magdaleniense An iguo Medi e áneo-B del yacimien o de Gandía (Villa- e de, 1994, Au a, 1995). Desde un pun o de is a c ono- cul u al se ía pa alelo al Magdaleniense Medio Medi e á- neo de inido pos e io men e a pa i de los abajos en la Co a de les Cend es (Villa e de e al., 1999), adsc ipción es a úl ima asignada así mismo al es a o de p ocedencia de la a illa de El Pi ulejo (Co és, 2007). O o de los posibles mo i os ep esen ados se ía a base a iángulos incisos, si bien el p oceso de co osión que a ec a a la supe icie de la pieza hace di ícil iden i ica con absolu a ce eza el mo i o (Fig. 2.7). El es o de indicios co esponde ían bien a ma cas ec- nológicas bien a mo i os de muy di ícil conc eción ipológica, debido a las de icien es condiciones de conse ación de los sopo es. 3. ARTE MUEBLE SOBRE SOPORTE PÉTREO Los elemen os pé eos ecupe ados en El Pi ulejo (Ta- bla 2) y elacionados con el ema que nos ocupa ascienden a 20 obje os con imp egnaciones de oc e y 24 con g aba- dos (Asque ino, 2002). La dis ibución a lo la go de la secuencia de las p i- me as se concen a, según es a au o a, básicamen e en P/4, con 15 unidades (78,2%), mien as que en el es o de ni eles la p esencia de es os obje os es más escasa o Ni el Nº As a+ Deco ación Nº As a+ Incisión 1 2 12.50 1 4.76 2 - - 3 14.28 3 2 12.50 1 4.76 4 8 50.00 14 66.68 5 4 25.00 2 9.52 To al 16 100.00 21 100.00 Tabla 1 Ni el Unid. Pigmen o Unid. G abado P/1 1 4.4 2 8.33 P/2 2 8.7 2 8.33 P/3 2 8.7 8 33.33 P/4 15 78.2 8 33.33 P/ 5 - - 4 16.67 To al 20 100.00 24 100.00 Tabla 2 ausen e (P/5). Sin emba go, en es e caso al ci cuns ancia puede es a elacionada con la escasa zona sondeada, e- co demos 50 cm2. En las 24 plaque as y bloques g abados analizados po Asque ino (2002), es a au o a iden i ica la p esencia diez ep esen aciones de zoomo os (Tabla 3): 3 cáp idos, 3 cé idos, un bó ido y o os es inde e minables (Fig. 1 y 2). No obs an e, ambién exp esa sus e icencias sob e la iden i icación cla a de algunos de los diseños. En es e sen ido, las es piezas con ep esen ación de un cáp ido, dos cé idos uno más na u alis a y o o de azado más suma io, y una igu a zoomo a que hemos clasi icado inde e minada, a endiendo a que no obse a- mos de alles ana ómicos de e minan es pa a p ecisa su iden i icación como équido (Fig. 1.5) se ían ca alogables como zoomo os, mien as que en los seis es an es (Fig. 1.4 y 2.1 a 5) pod ía exis i alguna duda, dada su escasa de inición y la dependencia de la o ien ación que se dé al sopo e, de modo que quizás sea mejo inclui los sólo den- o de la ca ego ía gené ica de inde e minados. Los zoomo os mejo de inidos pues es a ían exp e- sados sob e una plaque a de a enisca de g ano ino so- b e la que se ha azado un p ó omo de cáp ido median e incisiones, po lo gene al muy poco ma cadas (Fig. 1.1). Es a pieza de a e mobilia es has a el momen o la más conocida de El Pi ulejo. Dada a conoce po M.D. Asque i- no desde los p ime os abajos (1991). Con pos e io idad p esen amos un calco más de allado en el que enía a comple a se el cie e de la zona de la boca y a p ecisa se algunos pequeños de alles ana ómicos (Co és, 2002). Los a ibu os que p esen a la igu a sin onizan bien con el con- ex o es a ig á ico de p ocedencia (P/4D) y la a ibución magdaleniense. El segundo obje o es o a plaque a de a enisca de g ano ino sob e el que se ha azado un p ó omo de cé ido ma- cho (Fig. 1.2), la igu a se diseña median e un g abado ino que diseña una cabeza azada en pe il absolu o o ien a- 1) Las ablas y igu as que ilus an es e apa ado se basan en los da os publicados po M.D. Asque ino (2002). 2) Ag adecemos a D. Ramón Mon es y Dña. Ca men de las He as del Cen o de In es igación y Museo de Al ami a sus comen a ios y a la D a. Pila U illa las p ecisiones sob e la écnica de pseudoexcisión. 187 El Pi ulejo (P iego de Có doba). Cazado es ecolec o es del Paleolí ico supe io en la sie a Subbé ica da hacia la izquie da que p esen a el mo o edondeado, mien as que la co namen a de ipo na u alis a y cie o de- alle, se dispone en isión on al, dando al conjun o una pe spec i a biangula ec a. El e ce ejemplo de sopo e con ep esen ación de zo- omo o iden i icable, desde el pun o de is a axonómico, ep esen a una cabeza de cáp ido algo esquema izada (Fig. 1.3). La igu a se diseña como las an e io es median e un g abado ino que delinea una cabeza en pe il absolu o mi- ando hacia la izquie da y en pe spec i a, p esen a hocico apun ado que concue da bien con momen os magdale- nienses. En cualquie caso, es e epe o io cons i uye el con- jun o más nume oso de piezas de a e mueble magdale- niense con ep esen ación animalís ica de odo del su de la Península Ibé ica y quizás, lo que es más impo an e oda ía, dada su co elación es a ig á ica, cons i uye una singula he amien a en la labo de es uc u a , sob e es os elemen os, la secuencia c ono-es ilís ica del a e pa ie al magdaleniense en es e ámbi o geog á ico. O o de los hechos a des aca es que odos los ani- males, con una delineación su icien e como pa a iden- i ica la especie, se a an de p ó omos diseñados mi- ando hacia la izquie da, cen ados den o del plano dis- ponible y con una con o mación que, en cie o sen ido, se adap a a la mo ología del con o no de las plaque as (Fig. 1.2, 4 y 5). En cuan o a los signos, se mencionan (Asque ino, 2005) la p esencia de a ios iángulos (Fig. 1.6), aspa, zigzag, huso y o os dudosos (laci o me y ami o me). Tipo sopo e Zoomo os Oc e Cáp ido Cé ido Bó ido ¿Équido? Inde . Plaque a - - - - 1.4 - Bloque 1.2 - - - - - Can o ¿2.3? - - - - - Plaque a - 1.2 - - - - Bloque - - - ¿1.5? - - Bloque - ¿2.2? - - - - Plaque a 1.3 - - - - - Plaque a - - - - 2.1 - Bloque - ¿2.5? - - - - Plaque a - - ¿2.4? - - - Plaque a - - - - - - Bloque - - - - - Sí Plaque a - - - - - Sí Plaque a - - - - - Sí Plaque a - - - - - Bloque - - - - - Plaque a - - - - - Bloque - - - - - 2+¿1? 1+¿2? ¿1? ¿1? 3 Tabla 3 188 M. CORTÉS, F.J. JIMÉNEZ, M.D. SIMÓN e alii Fig. 1: A e mobilia con ep esen aciones zoomo as (1-5) y de iángulo (6). 189 El Pi ulejo (P iego de Có doba). Cazado es ecolec o es del Paleolí ico supe io en la sie a Subbé ica Fig. 2: 1-5. A e mobilia , 6. Pieza de sílex con mancha ci cula de oc e, 7. A e mobilia sob e sopo e óseo, 8-9, Can os manchados de oc e, 10-15. Ado no sob e malaco auna. * Escala pa a odas las ilus aciones excep o 6 y 7. 190 M. CORTÉS, F.J. JIMÉNEZ, M.D. SIMÓN e alii 4. ELEMENTOS PÉTREOS CON IMPREGNACIONES NO FIGURATIVAS DE OCRE Exis en 20 elemen os de pied a con imp egnaciones más o menos in ensas de colo an e, a los que hab ía que añadi o as dos sob e los que se conjuga ambién la p e- sencia de g abados (Asque ino, 2005). Los sopo es empleados son mayo i a iamen e plaque- as (12), a los que hay que añadi ambién bloques (8) y can os (2). A excepción de una plaque a con deco ación en ambas ca as, el es o sólo dispone de una supe icie con imp eg- nación o al (10 casos) o pa cial (12) del plano. En cuan o a la colo ación, odas ellas co esponden a depósi os de oc e ojizo. Po lo gene al, p edominan las imp egnaciones lige as, siendo en e las plaque as donde se conc e an una mejo conse ación/adhe encia del colo- an e (6 de 12) y, en consecuencia, la mayo in ensidad de la colo ación. Como es ob io, buena pa e de es os sopo es pé eos deben es a elacionados con un p ocesado del oc e en el yacimien o, del que ha quedado cons ancia así mismo en o ma de esiduos ( id. Simón y Co és, en es e abajo). No obs an e, en ausencia de un análisis uncional, en- cuad amos en es e capí ulo es a se ie de obje os, algunos de los cuales es posible que se elacionen con un uso sim- bólico. En es e caso, quizás se encuen en las dos plaque- as colo eadas, in encionalmen e o no, con an e io idad a la aplicación de la écnica del g abado. 5. ELEMENTOS ORNAMENTALES Los 22 elemen os o namen ales documen ados has a el momen o es án ejecu ados sob e moluscos, a los que quizás pueda añadi se 3 pequeños agmen os de bi al- os sin apa en e modi icación. Es os úl imos, jun o con 5 gas e ópodos y un esca ópodo p oceden de la campaña de 1988, mien as que en la de 1991 se ecupe a on 17 (Tabla 4). La colección de 1988 ue es udiada po M.D. Asque i- no (1991), mien as que la de 1991 co ió a ca go de V.E. Muñoz (1998). En es e úl imo abajo, la clasi icación axo- nómica co ió a ca go de los d s. José L. Ve a Peláez y Mª Ca men Lozano F ancisco (Museo de Es epona, Málaga), mien as que la au o a del abajo iden i icó la p esencia de es os de colo an e en sie e ejempla es. La mayo pa e de los ado nos (9 conchas) iene una p ocedencia ma ina en e a único ejempla de o igen lu- ial (Melanopsis lae iga a). Así, si excep uamos los dos ejempla es de es a úl ima especie, el es o debie on se ecogidos o igina iamen e en la cos a y, en es e sen ido, hay que eco da que El Pi ulejo se ubica a unos 80 km, en línea ec a, de la más ce cana en la ac ualidad. En es e con ex o, es a p oyección hacia el in e io de moluscos pa a su empleo en el o namen o pe sonal pone de mani ies o bien la exis encia de edes de in e cambio de es e ipo de ma e iales bien la exis encia de una ci culación nomádica de la go alcance en e las poblaciones que e- cuen a on El Pi ulejo. Los da os disponibles sob e el poblamien o del su de Ibe ia, con empo áneo al depósi o de P/4, son demasiado escasos como pa a dilucida po el momen o es e ema. 6. RESTOS ANTROPOLÓGICOS Exis e una pequeña colección de es os an opológicos p oceden es del subni el P/4B en los que es án ep esen a- dos es indi iduos po algún agmen o c aneal y algunas piezas den a ias. La p esencia de a ios dien es de leche, conjugada con el desgas e di e encial de las o as piezas den a ias pone de mani ies o la p esencia de al menos es indi iduos: dos adul os y o o in an il (Fe nández e al., en es e olumen). Los análisis geoquímicos (Jiménez y Ma ínez, en es e olumen) jun o con las ap eciaciones du an e el p oceso de exca ación pa ecen indica que se a a de unos com- ponen es más del elleno sedimen a io de es e amo de la Año Clase Especie P/2 P/3 P/4 NMI Modi icación +Oc e Ubicación 1988 Gas ópoda Theodoxus lu ia ilis 1 1 Pe o ación NE Do sal T i ia eu opaea 1 1 Pe o ación NE Do sal Tu i ela sp. 3 3 Pe o ación NE Úl ima uel a Bi al ia Ce as ode ma edule 1 1 F agmen o NE Sin indicios de manipulación Pec en maximus 1 1 F agmen o NE Pec unculus 1 1 F agmen o NE Scaphopoda An alis den alis 1 1 NE NE Zona apical 1991 Gas ópoda Cyclope pellucida 1 1 Pe o ación 1 Do sal Li o ina ob usa a 3 3 Ab asión Pe o ación Do sal T i ia eu opaea medi e anea 1 1 2 pe o aciones Do sal Theodoxus lu ia ilis 3 3 6 Pe o ación 3 Do sal(1) do so-la e al(2) Theodoxus sp. 2 2 Pe o ación Do sal Melanopsis lae iga a 1 2 3 Pe o ación Úl ima uel a Scaphopoda An alis inaeguicos a um 1 5 11 25 Ab asión Zona apical Tabla 4 Con ección p opia a pa i de da os écnicos y axonómicos de Asque ino (1992), pa a los obje os de ado no p oceden es de la campaña de 1988 y Vi as (1998), es a úl ima ealizada po M.C. Lozano-F ancisco y J. L. Ve a Peláez (Museo de Es epona, Málaga), de los ado nos de la campaña de 1991. NE (No se especi ica). 191 El Pi ulejo (P iego de Có doba). Cazado es ecolec o es del Paleolí ico supe io en la sie a Subbé ica secuencia y, su p esencia en P/4 no puede jus i ica se po la p esencia de en e amien os a gá icos en P/1. Po o a pa e, as la e isión del es o de los elemen os óseos e- cupe ados en la campaña se desca a la p esencia de más es os humanos en e la colección de a queo auna (Riquel- me, en es e olumen). En o o o den de cosas, es a educida colección ca- ecía de una disposición singula pues apa ecie on mez- clados con el es o de los obje os del ni el, de modo que la p esencia de es os an opológicos debe conside a se como un elemen o más de los componen es habi uales en los yacimien os del Ta diglacia . En es e sen ido, es a disposición no es ajena a o os con ex os magdalenienses y sólo cabe eco da , po ejemplo, una ela i amen e no a- ble p esencia de elemen os óseos humanos en los ni eles magdalenienses de Ne ja (Pé ez Ripoll, 1986; Co és e al., 2002). 7. A MODO DE CONCLUSIONES La dis ibución po es a os de las plaque as e indus ia ósea deco ada es cie amen e singula . Así, obse amos que, de las 24 plaque as g abadas iden i icadas (Asque i- no, 2002), la mayo pa e p oceden de P/3, mien as que las pigmen adas se concen aban sob e odo en la cuad í- cula S2 y las g abadas p oceden en su mayo pa e de S1 (Tabla 5). Sec o Nº As a deco ada Nº %As a Inciso Nº %Plaque a Pigmen o Nº %Plaque a G abada To al ni eles S1 1 6.25 5 23.80 4 21.73 15 60.88 30.12 S2 9 56.25 8 38.10 14 69.57 3 13.04 43.38 S3 6 37.50 8 38.10 2 8.70 6 26.08 26.5 To ales 16 19.30 21 25.30 20 27.70 24 27.70 100.00 Tabla 5 El Pi ulejo cons i uye en la ac ualidad el yacimien o Pa- leolí ico supe io con una colección más ica en elemen os de a e mobilia de odo el su de la Península Ibé ica. Así pues, la colección de El Pi ulejo apo a elemen os bien si uados c onoes a ig á icamen e que eng osan el e- pe o io de es igios de a e po á il, elemen os esenciales sob e los que abo da la secuencia c onoes ilí ica del a e paleolí ico pa ie al del su de Ibe ia. Un hecho de singula in e és adica en la c onología ob enida pa a el amo basal del es a o P/4, 14.250+90 B.P. (Jiménez y Ma ínez, en es e olumen), ámbi o del que p ocede así mismo an o la a illa semicilínd ica con deco- ación pseudoexcisa como los es zoomo os con iden i- icación axonómica más cla a. Es e conjun o, jun o con el signa io exp esado sob e los sopo es pé eos y óseos, cons i uyen un conjun o que, como hemos ido exponiendo, sin onizan bien con el ho izon e Magdaleniense An iguo-B de Pa palló (Villa e de, 1994; Au a, 1995) y el ecien e- men e de inido Magdaleniense Medio Medi e áneo (Villa- e de e al., 1999), equi alen e del Magdaleniense Supe io Medi e áneo-A de J.E. Au a (1995). Po o a pa e, la colección de ado nos sob e concha de molusco pone de elie e bien un ap o isionamien o di- ec o, lo cuál implica ci cui os nómadas cos a-in e io , y/o in e cambios de p oduc os que ci culan a a és de edes sociales de amplio desa ollo espacial. 192 M. CORTÉS, F.J. JIMÉNEZ, M.D. SIMÓN e alii Fig. 3: Va illa semi-cilínd ica deco ada con mo i o complejo.