scieee AI-readable full text Open interactive document viewer

Preceptiva gráfica de Juan de Arfe: análisis y trascendencia de su teoría artística sobre la figura humana

Crespo Fajardo, José Luis

Abstract

Juan de Arfe y Villafañe (1535-1603) fue un orfebre castellano que se distinguió entre sus compañeros de oficio tanto por su buen hacer profesional, como por su faceta de autor de tratados teóricos. Al igual que su abuelo y su padre, famosos artífices de su tiempo, él también llegó a ser un maestro de primer orden en la elaboración de custodias procesionales, piezas de orfebrería suntuaria muy apreciadas en la época, y de tan compleja confección que su hechura podía durar varios años. Arfe elaboró las piezas hoy día estantes en las catedrales de Ávila, Sevilla, Valladolid, Burgos y en el museo de Santa Cruz de Toledo, además de otras obras que por desgracia no se conservan. Entre tantas faenas, todavía tuvo presencia de ánimo para llevar a cabo sus inquietudes teóricas, las cuales atañían en un principio a los aspectos técnicos de la formación del orfebre, aunque luego su empeño se centró en temas más artísticos. En 1572 publicó Quilatador de la plata, oro y piedras, y en 1587 salió completa la edición del De Varia Commensuracion para la sculptura y architectura. Por todo ello, Arfe se vio reconocido con cargos importantes, como el de ensayador mayor de la casa de la moneda de Segovia, y sus servicios fueron reclamados para labores escultóricas en el Escorial, así como por el Duque de Lerma. La presente investigación se ocupa de diferentes aspectos de la vida y obra de Juan de Arfe, aunque el asunto cardinal y el centro de nuestro interés radica en la preceptiva artística que dejó establecida en su principal tratado De Varia Commensuracion. Si bien nos hemos interesado por cada uno de los cuatro libros que componen la Varia, haciendo una revisión de todos los aspectos del tratado, hemos dirigido las investigaciones principales al libro segundo, que se ocupa de la normativa referida a la figura humana: proporción, anatomía y escorzos perspectivos del cuerpo. Este libro segundo no había sido convenientemente estudiado a pesar de ser un texto que ejerció gran influencia en los teóricos de todos los tiempos. Sus preceptos, que enseguida se hicieron extensivos a cualquier género de artes plásticas, fueron iniciadores en muchos aspectos de la tradición literario-artística española. La larga sombra de la Varia, especialmente a causa de este libro segundo, cubre casi completamente el espectro de la tratadística de arte posterior. Constantemente la obra fue reeditada, utilizada en escuelas de dibujo y en la Academia. Al encarnar el gusto estético clasicista, ocuparse de reglas para el estudio artístico del cuerpo humano y poseer un nutrido aparato de imágenes, sobrepasó con creces los linderos de su época y se transformó en un tratado intemporal que estuvo siempre vivo y presente en la didáctica artística a lo largo de más de trescientos años. Soler i Fabregat, que ha compilado un gran acervo de los inventarios y testamentarías de artistas, hace constar que el libro de arte español más consultado fue, con diferencia, De Varia Commensuracion.Y en palabras de Pérez Sánchez, esta obra “va a ser conocida y estudiada por los pintores, que no dejaron ya nunca de citarla, al encontrar en ella un seguro recurso en las proporciones del cuerpo humano e infinidad de reglas útiles al dibujante y al pintor.” A ello ha de sumarse el añadido de la anatomía, y el logro de que se trate –al menos se ha reconocido así hasta la fecha- del primer tratado impreso dedicado a la anatomía artística. Nuestra tesis pretende analizar profundamente la teoría artística de la figura humana contenida en el Libro segundo de la Varia Commensuracion, desentrañar las deudas e influencias que Arfe registró al elaborarlo, y recoger el impacto y trascendencia de que disfrutó en la teoría del arte hasta finales del siglo XIX.

Full text

1 Jos é L uis Crespo Fajardo Universidad de Sevilla Facultad de Bellas Artes Departamento de Dibujo P R E C E P T I V A G R Á F I C A D E J U A N D E A R F E : A N Á L I S I S Y T R A S C E N D E N C I A D E S U T E O R Í A A R T Í S T I C A S O B R E L A F I G U R A H U M A N A . Director: Dr. Do n Antonio Bautista Durán. Program a de Doctorado: El d ibujo como base de las ar tes plásticas. 2009 2 “E por tal variar , natura e bella! ” * Franci sco de Holanda: De la pintu ra antigua y Diálogo de la pintura. Tr . Manuel Denis, 156 3. La sente ncia es puesta en b oc a de Miguel Ángel. 3 ÍNDICE GENER AL PRE LI MINARES. - Agradecimientos……………………………………………………….......... ....... 7 - Introducción y objetivos……………………………… ………………................. 8 - Metodología…………………………………………………………….. ............. 9 - Estado de la cuestión………………………………………………….... ............. 10 PRIMERA PARTE: PRAXIS Y TEORÍA. CAPÍTULO I. SEMB LANZ A DE JUAN DE ARFE Y VILLAFAÑE….. ............... 14 CAPÍTULO II. L A OBRA I NTELECTUAL........................................................… 37 1. LA DIGNIFICACIÓN DE LA ORFEBRERÍA…………………………............. 37 2. QUILATADOR DE LA PLATA, ORO Y P IEDRAS PR ECI OSAS……............. 42 2.1. Trascendencia………………………………………………………........ ..... 51 3. DESCR I PCIÓN DE LA TRAZA…………… …………………………............... 57 4. HERÁLDICA……………………………… ……………………………............. 62 5. PERSP ECTI VA PRÁCT I CA……………………… ……………..………........... 67 6. DE VARIA COMMENSURAC IO N………………………… ………….............. 72 6.1. Generalidades… …… … …… … … …… ………………………… … . . . . ......... 72 6.2. El poema preliminar en latín…… …… … … …… … …… … …… ….. . .. . ........ 97 6.3. Libro I. Geometría y gnomónica……………… … … …… … …. .. ……. . ...... 101 6.3.1. Trascendencia…………………… …………………………............. 114 6.4. Libro III. Alturas y f ormas de los animales…… ……………....................... 120 6.5. Libro IV. Arquitectura y piezas de Iglesia…………………… … .. . ... . .. . .. .. .. 129 7. GRABADOS Y DIBUJ OS……………………………………………................ 148 7.1. Arfe grabador…………………… …………………………………............. 148 7.2. Antonio de Arfe el mozo. Con comitancias……… …… … …… ……. . .. . .. . ... 166 7.3 Los dibujos de Juan de Arfe……………… ……………………….............. 170 8. LA BIBLIOTECA DE J UAN DE ARFE……………………………….............. 176 4 SEGUNDA PARTE: TEORÍA ARTÍSTICA SOB RE LA FIGURA HUMANA. CAPÍTULO III. PR OPORCIÓ N. 1. LAS TEORÍAS DE LA PR OPORCIÓN………………………………………… 19 1 1.1. Clarificación de términos. ………………………………………………. .... 191 1.2. Notas históricas sobre teorías de la proporción……………… ……………. 197 1.3. Las teorías de la proporción en su introdu cción en España………………... 208 2. EL SISTEMA DE PROPOR CIONE S DE J UAN DE ARFE…………………... 214 2.1. El proemio……………………………………………………… ………..... 214 2.2. El sistema de proporciones……………… ………………………………… 234 2.3. Análisis del título primero. De la medida y proporción del cuerpo humano. 244 2.3.1. Capítulo I . Trata de la medida de la cabeza y pescuezo………… …. 244 2.3.2. Capítulo II . Trata de la medida del cuerpo……………………… …. 252 2.3.3. Capítulo III . Trata de la medida de l os brazos y manos……………. 255 2.3.4. Capítulo IV. Tra ta de la medida de las piernas y pies……………… 258 2.3.5. Capítulo V. Trata de la medida general de todo el cuerpo…………. 263 2.4. La mujer y el niño……………………………… …………………………. 272 2.4.1. Titulo III . Capítulo V I. Tr ata de Mujeres… ………………………... 272 2.4.2. Titulo III . Capítulo V II . Trata de niños…………………………….. 282 3. LAS PROPORC I ONES TRAS LA VARIA COMMENSURACION …… ………. 291 3.1. Dibujos y manuscritos copias de las proporciones de la Varia …………….. 291 3.2. Trascendencia. …………………………………………………………… ... 299 CAPÍTULO IV: ANATOM ÍA. 1. ANATOMÍA PARA ART I STAS………………… …………………………….. 341 1.1. Definición de anatomí a artística………….………………………………… 341 1.2. Notas históricas sobre anatomía…………… ………………………………. 344 1.3. Arte y anatomía……………………………………………………… …….. 350 1.4. Notas sobre anatomí a en España…………………………………………… 367 1.5. Arte y anatomía en España……………… …………………………………. 370 2. LA ANATOMÍA DE J UAN DE ARFE. ……………………………………….. 377 2.1. Grabados…………………………………………………… ……………… 378 2.2 Modelos para los grabados de osteolo gía…………………………………... 380 2.3. Modelos para los grabados de miología………… ………………… … …… 383 2.4.La primera anatomía artística………………………………………………. 386 2.5.Análisis del título s eg undo: De los huesos del cuerpo humano ……………. 392 2.5.1. Capítulo I . Trata de los huesos de la cabeza y pescuezo…………… .. 394 2.5.2. Capítulo II . Trata de los huesos del cuerpo………………………….. 396 2.5.3. Capítulo III . Trata de los huesos de los brazos y manos…………….. 401 2.5.4. Capítulo IV. Tra ta de los huesos de las piernas y pies………………. 404 2.5.5. Capítulo V. Trata de los huesos del c uerpo entero…………………... 407 2.6.5.1. Aclaración de la letrería… ………………………………….. 410 2.6. Análisis del título tercero. De los morcillos del cuerpo humano … ………. 418 2.6.1. Capítulo I . Trata de los morcillos d e la ca beza y pescuezo… ……….. 420 2.6.1.1. Anotaciones sobre el pelo……… ………………………….. 423 5 2.6.2. Capítulo II . Trata de los morcill os del cuer po………….. ….………... 425 2.6.3. Capítulo II I. Trata de los morcillos d e los brazos y m anos………….. 432 2.6.4. Capítulo VI. Trata de los morcillos de las piernas y pies…… ………. 439 2.6.5. Capítulo V. Trata de los morcillo s de todo el cuer po………… ……... 444 2.6.5.1. Aclaración de la letrería…………………………………… ... 448 3. LA ANATOMÍA ART Í ST I CA TRAS LA VARIA COMMENSURACION …….. 455 3.1. La anatomía como disciplina anexa a las artes plásticas…………… ……... 455 3.2. ¿Anatomía para artistas o para cirujanos? ..................................................... 457 3.3. Anatomía y falta de naturalidad……………………………………… ……. 464 3.4. Otros conceptos…………… …… …… ……………………… …… …… …. 473 3.5. Recomendaciones………………… ……… …… …… …… ………… …….. 474 3.6. Juan de Arfe y la anatomía como base de l as artes plásticas………………. 480 3.7. Copias de la anatomía de la Varia …………………………………………. 492 4. RELACIONES ENTRE P ROPORCI ÓN Y ANATOMÍA…… …… …… …… . . . 499 CAPÍTULO V. ESCORZOS………………………………………… ……………. 506 1. DEFINI C IÓ N ACTU AL………………………………………………………... 506 2. HISTORIA DEL ESCORZO………………… …………………………………. 507 3. DEFINI C IÓ N D E ESCORZO EN LA ESPAÑA DEL XVI……………………. 521 4. LA TEORÍA DE LOS ESCOR Z OS DE J UAN DE ARFE……………………... 527 4.1. Análisis del capítulo primero………………………………………………. 529 4.2. Análisis del capítulo segundo…………………………………………… … 544 4.3. Análisis de los capítulos tercero y cuarto………………………………… .. 552 5. TRASCENDENC I A…………………………… ………………………………... 561 EPÍLOGO……………………………………… …………………………………… 572 REPERTOR I O B I B LIOGRÁFICO…………………………………………………. 583 6 PRELIMINARES 7 AGRADECIMIENTOS. La primera palabra d e agradecimiento va diri gida a m is padres: Jos é L uis Crespo Sicilia y Amparo Fajardo Pantoja, y a mi hermana Dolores Crespo Fajardo. Reconozco mi gratitud al profe sor Antonio Bautista Durán por su valiosa ay uda y consejos en la condu cción de esta t esis. Su curso de do ctorado “Ca non y estilo creativo” proponía una l ínea de investigación ha cia el campo de la preceptiva del a rte que me despertó gran curiosid ad, siendo este tra bajo fruto de la misma. Gracias a la traductora María Rosa Crespo Sánchez, que vertió num erosos textos ingleses, franceses e italianos. Debo un reconocimiento tambi én a los filólogos Calixt o Caballero y Teresa del R ío Garc ía, traductores de los te xtos en latín, s uperando las dificultades propias de la versión arromanz ada impera nte en el si glo XVI . Mi ag radecimiento a la catedrática de la universidad de Sevilla María Jesús San z Serrano, gran autoridad en estudios d e plate ría y ex celente conocedora de la familia Arfe, con quien tuve ocasión de contrastar informaciones. Asi mismo, g racias a Román Hernández González, profesor de la Universida d de l a Laguna, por su colaboración como experto en el problema de las proporciones en el arte. A g r a d e z co l a am a b il i d ad d e l p e rs o n al b i b li o t e c a ri o d e l a F a c u l t a d d e B e l l as A r t e s d e S e v i l l a , e s p e c i al m e n t e a M a r í a J es ú s A r r o yo . M u c h a s g r a c i a s t am b i én a B e l é n P a l a c i o s , d e l a s a l a G o ya d e l a B i b l i o t e c a N a c i o n a l , q u e m e a yu d ó a l o c a l i z a r u n a p á g in a m a n u s c ri t a c o p i a d e l a V a r ia C o m m e n s u r a ci o n , y a M a r i f é P i q u e r o , r e s p o n s a b l e d e l a r c h iv o R o d rí g u e z M a r í n d e l C S IC , q u e m e f a c i l i t ó l a c o p i a d e u n m a n u s c r i t o q u e t r a n s c r i b í a p a r t e d e l a V a r i a . A g r a d ez c o t a m b i é n l o s a p o r t es d el c o l e c c i o n i s t a P e d ro A l b e r d i B u r u a g a . 8 INTRODUCCIÓN Y OB JETIVOS. J u a n de Ar f e y V i l la fañ e ( 15 35 - 16 03 ) fu e u n or f eb re ca st e l la no que s e d is t i ng u i ó e nt re s u s c om p añ er os d e o f ic io ta n to p or s u bu e n ha c er p r of es i o na l, co mo p or s u fa ce ta de au t or d e tra ta do s t e ó r ic os . Al i g u a l q ue su a bu e lo y s u p a d re , fa mo s o s ar tí f i ce s de s u t ie mpo , é l t a m b ié n l le g ó a s e r u n m a e s tr o de pr i me r or d e n en la el a b o ra c i ó n d e c us to d ia s p r oc es io na le s , p ie za s d e or fe bre r ía su n tu a ri a muy a pr ec ia da s en la é p o ca , y de t a n co mp le ja c o nf ec c ió n qu e su he c hu ra p od ía d ur a r va r io s a ñ os . A rf e e la b o r ó la s pi e za s hoy d ía e sta n te s e n l as ca te dr al e s de Áv ila , S e v i ll a , Va l la do l id , B u rg os y en el m us eo de Sa n ta C ru z de T o le do , a de má s d e ot r as o b r as qu e p or de sg ra ci a no s e co n se r va n . En t re ta nt a s f a e na s , t o da ví a t u v o pre se nc ia de á ni mo pa ra l le va r a c a b o su s i nq ui e t ud es te ór ica s, la s cu a l es a ta ñ ía n en u n pr in c ip io a lo s as p e c to s té cn i co s de l a f or ma c ión de l or fe bre , au n q ue lu eg o su e m pe ño s e c en t ró en te ma s m á s ar tí st ic os . E n 1 5 72 p ub li c ó Q u il at a do r de la p la ta , o r o y p i ed ra s , y e n 1 5 87 s a l i ó c om p l et a l a e di c ió n d e l D e V a r ia C om me ns u ra c io n pa r a l a s c u lp tu ra y ar ch it e c tu ra . P o r t o d o e ll o , A r f e se v i o r ec o n oc id o c o n c a r go s im po r ta n t e s, c o mo e l de en say a do r m ay or de la ca sa d e la mo ne da d e Se g o vi a, y su s se rv ic io s fu er o n r e c la ma d os p a r a la b o re s es c u lt ór ic as en e l E sc or i al , a s í c om o p or e l D uq u e de L erm a . L a p re se n te in ve s t ig a c ió n se o cu pa de d if er e n te s as p e c to s d e l a v id a y ob ra de Jua n de A r fe , a u n qu e el as un to c a rd i na l y e l c en tr o d e nu es tr o i n t e ré s r a d ic a en l a p r e ce pt iv a a rt í s ti c a q u e de jó e s ta bl ec id a en su p r i nc ip a l tr a ta do De Va ri a C o m me n s u ra ci o n . S i b i e n n os h e mo s i n t er e sa d o po r ca da un o de l o s c ua tr o l i br os qu e c om p o ne n la Va r i a , ha c ie n do u na re vi si ó n d e t o d os lo s a s pe c t o s de l tr a ta d o, he mos d ir ig i d o l a s in ve st ig ac io ne s pr in c ip a le s a l l i b ro s e gu nd o , q ue se oc up a de la no r ma ti v a re f e r id a a la fi g ura hu ma na : pr op or c ión , a na to mí a y e sc or zo s p e r s pe c t i vo s de l c ue r p o. E st e li b r o se gu n d o n o h a b í a s id o c o n v e ni en t em en t e e s t ud ia d o a pe sa r de se r u n te xt o q ue e je rc ió g ra n in f l ue nc ia e n l o s te ó r ic os d e to d os lo s t i e m po s. S u s pr e c e pt os , q u e en se g u id a s e h ic ie ro n e xt e n si v os a cu a lq u ie r g én er o d e ar t es p l á st ic a s, fu e r o n in i c i ad ore s en m uc ho s a sp ec to s de l a t ra di c i ón li te ra ri o - ar tí st i ca e sp a ñ o la . L a la rg a so m br a de l a Va r i a , e sp ec ia l me nt e a ca u s a de e s te l ib r o se gu n do , cu br e ca s i c o mp le ta me nt e e l es pe c t ro d e la tr at a d ís ti c a de a rt e p o st e r i or . Co n s ta nt e me n t e la o br a f ue r e e di ta d a, ut il i za da en e sc u e la s de di b uj o y e n l a Ac a de mi a. A l e nc a r na r e l g u st o e s té ti c o c la s ic is ta , oc u pa r se de r eg la s pa ra e l es tu d io a r t ís t i c o de l c ue r p o h u ma no y po s ee r un n u t ri do ap a ra to d e im ág en e s , s ob re pa só c o n cr e ce s lo s l in de ro s de s u é po ca y s e tra n sf or m ó e n un tra ta d o in te m po ra l qu e e st uv o s ie mp re v i v o y pr es e n te e n la d i dá ct i ca ar t í s t ic a a lo l a r g o de má s de tr e s c ie nt os a ñ os . So le r i Fa b r eg a t, qu e ha c o m p il a d o u n g ra n a ce r v o d e lo s i n ve nt a r ios y te s ta me nt ar í a s de a rt i s ta s, ha c e co ns ta r qu e e l l i br o de a rt e e s pa ño l má s c o ns ul ta do f ue , c o n d ife r e n ci a, D e V a r ia C om me n su r ac i on 1 . Y e n p a la br a s d e Pé re z S á nc he z, e s ta ob ra “v a a s e r co no c id a y es tu d i ad a p o r l o s pi nt o re s, qu e no de ja ro n y a n u nc a de c it ar la , al e n co n t r a r en e lla un se gu r o re cu r so e n la s p ro p or c io ne s d el c ue r po h u ma no e i n f in i d ad de r eg la s ú t il e s a l di bu j an t e y a l pi nt or 2 . ” A e ll o ha d e su m a r se el a ña d id o de l a an a to mí a , y e l log ro d e q ue se tra te –a l me no s se ha re c on o c id o as í h a s ta la f e c ha - d e l pr i me r t r a ta do im p r e s o de d ic ad o a la a na to m í a ar tí st ic a . Nuestra tesis pretende analizar profundamente la teoría artística de la figura humana contenida en el Libro segundo de l a Varia Com mensuracion , desentraña r las d eudas e influencias que Arfe registró al elabor arlo, y re coger el im pacto y trascendencia d e que disfrutó en la teoría del arte hasta finales del siglo X IX. ______ 1. Soler i Fabregat, R.: “Lib ros d e ar te en b ibliotec as de artistas españole s ( siglo s XVI -XVIII ): apro ximación y bib liografía.” LOCVS AMOE NVS , 1 995, p ág. 154. 2. P érez Sánchez, A. E.: Histo ria d el dib ujo en E spaña, de la Edad Med ia a Goya , Madr id, 1986, pág. 41. 9 METODOLOGÍA Por metodología se entiende la aplicación coherente de un método con el que se pretende obtener u n resul tado. Para nosot ros, no obstante, metodología es también u n principio de concienc ia recogido en la máxima de que una tesis doctoral “constituye un trabajo origi nal de investigación con el cual el aspirante ha de demostrar que es un estudioso c apaz de hacer avanzar la disciplina a que se dedica. 3 ” Una ve z a sentado este presupuesto, concretemos en q ué materia no s encuadramos. Nu estro estudio profundiza en la precepti va de Juan de Arfe, pero no le vamos a inve stigar como orfebre, salvando casos p untuales donde nociones de su t eoría se entrecruz an con obr as artísticas. En cualquier caso, ambas facetas son ba stantes independientes. Si a una disciplina debemos circunscribimos es al estudio de las teorías gráficas para la representación de la figura humana 4 . Como fuente primar ia fundamental consideramos al propio tr atado De Varia Commensuracion . Hemo s trabajado con varios ej emplares facsimilares de la primera edición, especialmente el de la editorial Albatros, y el digitaliz ado por el coleg io de arquitectos de C ádiz. L a edición del Ministerio de Educación estaba incompl eta, y la princeps que se halla en el Archivo histó rico de la Universidad de Sevill a sólo tiene el libro primero. También hemos manejado un facsím il no venal de una edi ción del si glo XVIII que publicó el Colegio de a rquitectos técnicos de Oviedo. En la Biblioteca Nacional hemos cotejado ejemplares, y obtenido alguna copia a partir de microfilmes de casi todas las e diciones que se hicie ron hasta el siglo XIX. De la últim a, publicada en 1806 a cargo del editor Josef Ass ensio y Torres, h ay un ejempla r en el Laboratorio de Historia del Arte de la Universidad Hispalense. L os otr os lib ros e scr itos por Juan de Ar fe no so n par a no so t r os una esp ec ial fu en te pr imar ia . He mos con sult ad o las tre s ed i c ione s de l Qui lat ad or e n la B ib lio tec a Na cio nal, un as Fá bul as de E sop o de A ntoni o de Ar fe , pu bli ca das p or Jua n, en s u ree dici ón de 164 2. Y en la Un iver sida d de La L agu na c on temp lam os un in só lito eje mpl ar de 15 87 de la De scr ipc ión de l a t raç a y orn at o de la cus tod ia d e pl ata d e la Sanc ta I gle sia de Sev illa . Nos hemos preocupado de adquirir cuanta documentación ha sido pertinente, en especial l os documentos di recta mente relativos a J uan de Arfe. Estos son las fuentes secundarias o literatura crítica. Varios estud ios versan sobre Arfe como orfebre, entre los que destacan los referidos a sus custodias. En 2004 se publicaron unas actas qu e recogían las conferencias pronunciadas por importantes investi ga do res en un congreso que t rató sobre su figura, a propósito del cuatrocientos aniversa rio de su muerte. Estas actas, aunque centradas en platería, son de las apor taciones más actualizadas. La recogida de información en bibliot ecas, archivos y fondos di gitalizados en Internet, ha sido una con stante y se prolon gó dur ante el pe ríodo de redacción, pues nos veíamos en la obligación de se guir consultando obr as, siguiendo el hil o de alguna conjetura. Aquellos errores que h a y amos cometido en cuestiones d e métod o, s in duda lo hemos pa ga do al pr ecio de trabajo. Unas v eces n os eq ui vo ca mo s en l a r eo rga ni z aci ó n y e l p r o c es ad o d e l os d o c u m e n t o s , lo q u e n o s c au s ó re tr as os c ons i der ab le s. Ot r as v ece s ______ 3. Ec o, U.: Có mo se hace una tesis, México D. F., 2 004, pá g. 18. 4. También es posible encuadr arnos, d ebido a que vamos a estudiar una f uente lite rario -artística, y en concreto una fuente téc nica q ue da normas al artista, e n el c ampo de la literatura artística. Cf r. Fer nández Arenas, J. : Teoría y metodo logía de la h istoria del a rte , Barcelo na, 198 6, pág. 50 . 10 hemos modificado apartados enteros y a escritos al descubrir nuevos datos que probaban nuestras ideas, o bien las contradecían. También hemos hecho un notable uso de servicio de préstamo int er-bibliotecario, y hemos solicitado documentos y opiniones a personas particulares. Nos hemos desplazado a Madrid y otr as ciudades para consultar los fondos de sus bibliote cas. Desde el estudio de Bonet Correa han salido a la luz gra n cantidad de informaciones importantes, y e stas se encuentran dispersas e n multitud de artículos y publicaciones. Hemos tra tado de rec opilar la gran ma y oría de estos documentos, y si bien fue imposible reunirlos todos, l os principales han sido objeto de nuestro estudio y análisis . En lo tocante a la trascendencia , hemos extraído datos a partir de li bros especializados, artículos y las propias fuentes artísticas que aparecieron desde la publ icac ión de la Varia hasta comienzos del s iglo XX. Nuestro trabajo también saca a la luz bastante documentación inédita, di bujos desconocidos, y raros manuscritos copias de la Varia . No se ha compuesto un trabajo que recopile de manera íntegra la obra práctica y teórica de Arfe. Es decir, no hay un “gran l ibro s obre Juan de Arfe”. Aun que esta tesis se dedica especialmente al l ibro segundo de la V aria commensuracion , h emos h ec ho lo posible por revisar y actualizar todos los temas relacionados con su, di gámoslo así, obra sobre papel : escritos, grabados, dibujos … He mo s op ta do por tr aba jar los conte ni do s de l li br o se gu ndo : pro por c ión , ana tom ía y esc orzo s, co mo pro ble mas en sí mis mos , de dica nd o es tu di os a ca da uno se pa rada men te, a un que con sid er an do s us re lac ione s ta ng en cia le s, c omo pue de se r la ha bida ent re ana tomía y pr op orc ión . A cada gr an estu di o le pr ece de una def inic ión de conc ep to s y un es tado de la cue st ión , ta nto en Eur opa co mo en Esp aña . Hay que dec ir que e n a lg uno s ca sos ha sid o e sp ec ia lme nte di fí ci l, por ej e mplo en el pro bl ema de lo s e scor zos, de l que no s s ent íam os p art ie ndo de cer o y a qu e e s un te ma muy poc o tr ata do por los in ve st iga dor e s. A cont inu ac ión nos ocu pa mos del me ol lo , o la pa rte c ar di nal de lo s e stud io s, qu e es el aná lisi s de ta ll ado de l a c ue sti ón. F ina lmen te, of re ce mo s not a s e in f orm ac io ne s sob re la tra scend e nci a de c ada part e . Deb id o a la g ra n fo r tuna de la Var ia a lo la rg o de la his to ria , nues tra s ap ort ac io nes , desde una v isi ón g lo bal , a pe na s s ig nif ican un os ap un te s. L a re pe rcu sió n de l lib ro se gu nd o e s in ab ar cab l e , si bi en el re c oger es tos datos nos pe rm ite apr ec ia r in teg ra lme nte el pri mor dia l pa pel que ha ej er ci do en l a pr ece pt iva a r tís tic a es pañ ola , obse r var c ómo lo s art is tas , ma es tr os y es c uel as e nte ras se han deja do lle var por el timó n de su inf luj o de ma ner a más o m e no s di re ct a, y de scu bri r c ómo han per viv id o su s r eg la s e i c ono s a t ra v é s d el ti em po, el fi lt ro de la s te nde ncia s es tét ica s, y e l mo lde o de ot ros es cr it or es de arte . Por último, queremos plantear el siguiente acuerdo g ramatical. Ya que ne ce sit ába mos exp on e r muc hos texto s de l sig lo XVI , no sól o de Ar fe sino de otro s a utor es, de ci di mos al la n a rl os a las con v e nc i o ne s actu a les , de mod o que no pel ig rar a la def ens a de nues tra s id ea s por pr ob le ma s de l eg ib ili da d. As í pu e s, c as i to do s los te xtos es cri to s e n r oma nce qu e se e xpo nen va n arr egl ad os a la s nor ma s de l leng uaje ac tua l, sin o tra s alte ra cio ne s que la s or tog ráf ic as, re spe ta ndo lo s vo cab lo s y el lé xic o. Hemo s proc edid o de es te mo do pe nsan do fa ci lit ar la le c tur a d e d ic hos te xto s, q u e se ha ría mu y di fíc il si r epro du jé se mos la or tog raf ía u sua l del ro ma nc e, e n la cua l, p or eje mplo , la “ f ” se esc rib e c omo la “ s ” , la “ z ” es l a “ ç ” , y la “ n ” se c ont rae ante v oc al , seña lánd ose c on g ui ón a lto . T a m b i é n h ay qu e te n er e n c u e n t a qu e al g u n o s n o m br e s p r o p i os t ie n en d i f e r e n t e o r to g r af í a s e g ún l os a u t or e s . A s í A rf e o A rp h e , B ig a r ny o V ig a r ny , V i t r u v io , o V i tr u b i o , V a l v e r d e de H a m us c o, o d e A mu s c o . So n d e ri v a d o s d e A r fe , a rf i an o ( S a n z S e r r a n o , H e r r á e z ) y A r fe ñ o ( V a l e r i à Co r t é s, Oc a ña Ma r t í n e z ) E n nu e s t r a te s i s v a m o s a u t i li za r s o la m en t e l a v o z a r f ia n o . 11 ESTADO DE L A CUESTIÓN Palomino fue su primer biógrafo en el Parnaso español . En 1754 Tib ur cio Aguirre reconocía el mérito de J uan de Arfe, debido a lo “metódico de su ingenio y la excelencia de su espíritu 5 .” Antonio Po nz en el Viaje de España le menciona con un juicio destacado de sus obras, e Isidoro Bosarte en Viaje art ístico a varios pueblos de España , le consideraba “uno de los mejores escritores didácticos en nuestra lengua. 6 ” También estudió la obra de A rfe el Barón de D avillier, en sus investiga ciones sobre orfebrería española, y Ceán Bermúdez le dedicó b astantes páginas d e su Diccionario de los más ilust res profesores de Bellas Artes, en es pecial por su hall azgo y reproducción parcial de l a Descripción de l a Traz a . Sacaron a la luz m ás datos J osé Gestoso, y sobre todo Llaguno. El alemá n Karl J usti dio una visión ge neral d e Arfe, al qu e consideraba “ el C ellini español ” y en su libro Diego Velázquez, und sein Jahrhundert reconocía en De Varia Commensura cion el manifiesto del cinquecento español, (“ ist das Manifest des Spanischen Cinquecento 7 ”). El polígra fo Menéndez Pelayo valoró su obra teórica con severidad, dedicándole sentencias como las siguientes: “El principal modelo de Juan de Arphe fue el libro de Simetría , de Alb erto Durero. Ideas estéticas no hay ninguna: l as noti cias históricas quedan y a aprovechadas 8 .” Sánchez C a ntón t rató de aportar un estudio global de la fa milia, pero en lo tocante a la teoría artística no concedió una justa valoración 9 . Ha y qu e deci r q ue Menéndez Pelay o y l os primeros críticos de la tratadística de arte tenían, en general, unas opiniones menospr eciativas de los t ratados antiguos. Calvo Serraller explica q ue, i nevitablemente, influ yeron en el criterio negativo de los que les siguieron. Así , est udiosos como Gómez Mo reno y Ga y a Nuño continuaron sin reconocer méritos a Arf e. El punto de inflexión apareció a principios de la década de 1970, y fue el prólogo a l a reedición facsimilar de la Varia que hiz o el Ministerio de Educación en 1974. Antonio Bonet Correa exploraba la faceta del Arfe tratadista, y con ello, tal y como escribe C armen Heredi a: “Iniciaba así una importante vía de investigación sobre las fuentes artísticas de Arfe, que todavía no ha sido explorada en su totalidad 1 0 .” C o n e l a u g e d e l o s es t u di o s d e p l at e r ía , q u e v i e n e n d es ar r ol l á n d o s e en p r o f u nd i d ad d e s d e l a s eg u n d a m it a d d e l s i gl o X X , h a n v e ni d o a a p o r t a r s e l a m a yo r c a n t i d a d d e d a to s s o b r e J u a n de A r f e . En 19 8 2, Jo s é Lu i s B a r r i o p u b l i c ó s u i n v e nt a ri o d e b i en e s 1 1 . Lo s p r i n c i p a l es i n v es ti ga d o r e s e n l a m at e r i a, e n t r e o t r o s , h a n s i d o M ar í a Je s ú s S an z S er r a n o, Jo sé M . C r u z V a ld o v i no s , A me l ia L ó p e z- Y a r to , Jo sé Ca r l os B r a s as , y M a r í a V ic t o ri a He r r áe z . E n 20 0 3 , c on mo t iv o de l c e n te na r i o de la m ue r te de A r fe , ______ 5. Bonet Corre a, A: Figu ras, mo delos e imá gene s en los t ratad istas espa ñoles . Mad rid, 19 93, pág. 87. Reprod uce un extracto de las ac tas de la Real Acade mia de Sa n Fernando fechadas en 1 754 . 6. B osarte, I: Viaje artístico a vario s pueb los de España, con el juic io de las ob ras de la s tres no bles artes que en ello s existen, y épocas a qu e pertenecen . Tomo I, Mad rid, 180 4, pág. 1 92. 7. Justi, C.: “Die Go ldsch miede familie der Arphe” Misce llaneen aus drec jahrhunderten span ischen kunstleb ens , I, B erlin, 190 8, pp. 26 9-290, traducido po r E. Ovejer o. “Estudios sob re la familia de los Arfe”, en Estud ios de Arte Es pañ ol , Madrid , 1913. T .I, págs. 23 1-251. 8. Me néndez Pela y o , M.: H ist oria d e las Id eas estéticas en E spaña . Madrid , 1901, p ág. 383. 9. Sánchez Ca ntón, F.J .: Los A rfes: escultore s de p lata y oro: (150 1-1603) . Madrid, 1920. 10 . Heredia Mor eno, M.C.:“L a for tuna crítica de Juan d e A rfe y Villafañe.” Archivo espa ñol d e a rte , nº 315 , Madrid, 2006, p ág. 316. 11. B arrio Moya, J . L.: “El p later o Juan de Arfe Villafa ñe y el inventario d e sus b ienes”. Separa ta. Anales de Estu dios Mad rileños . T omo XIX . Madr id, 1982. 12 María Jesús Sanz o rganizó unas jornadas en la c iudad de S evilla donde i ntervinieron algunos de estos estudio sos aportando nuevos datos 1 2 . Hace poco, la doctora Sanz ha reeditado su imp ortante monografía Juan d e Arfe y la custodia de la catedral de Se villa , en la que puede loc alizarse un completo catálogo de las obras artísticas de Arfe 1 3 . Remitimos a su consulta para aclarar informa ción, del mismo modo que es pos ible hallar un catálog o de las ediciones de las obras t eóricas de J uan de Arfe en el prólogo de Antonio Bonet a la reedi ción facsimilar de la Varia , que inclu y e también algunas ediciones fragmentarias 1 4 . La figura de J uan de Arfe tuvo siempre pro y e cción i nternacional, y no sólo Davilli er y Justi trataron sobre él, si no también estudiosos como Choul ant, Willia m Sti rling, Matías D uval, y Juli us S chlosser. Su face ta como trata dista ha sido siempre la menos conocida pa ra la ma y oría del público, no así po r parte de a rtistas y literatos. En los últimos treinta años s u obra teórica ha pasado a ser más divulgada, y valo rada al mis mo nivel que sus trabajos a rtísticos, g racias a los estudios de his toriadores españoles y extranjeros 1 5 . Mencionemos especialmente los aportes de Carmen H eredia Moreno, María Jesús Sanz, David García López, Valer ià Cortés y José Antonio Oca ña Martínez. ______ 12. Sanz Ser rano, M. J. (Ed.) y VV. AA.: Jornada s. Cent enario d e la muerte d e J uan de Arfe (1603- 2003). Fundación El Mo nte, Se villa, 200 4. 13. Sanz Serrano, M. J .: Jua n d e Arfe y Villa fañe y la cu sto dia de la Catedral d e S evilla . Dip utación de Sevilla y U niversidad de Sevilla, 2 006. Véase en págs. 1 11-11 2. 14. Bonet. Correa , A.: “Juan d e Arfe y Villa fañe: E scu ltor d e or o y plata y tratad ista.” P rólo go a De V aria Commensura cion para la esculptu ra y a rchitectu ra . Mad rid, 1974 , págs. 61 -62. 15. García Lóp ez, D. : “De pla ter o a e scultor y ar quitecto de p lata y oro : Juan de Arfe y la te oría a rtística.” Estudio s de p latería: San Eloy , Murcia, 200 2, pág. 1 42. 13 PRIMERA P ARTE: PRAXIS Y TEORÍA 14 CAPÍTULO I. SE MBLANZ A DE JUAN DE A RFE Y VILLAFAÑE. Muchos aspectos de la biografía de J uan de Arfe y de su famili a han sido dados a la luz en los últimas décadas. Partiendo de l o descu bierto en difer entes est udios, en este apartado p retendemos t razar una sembl anza g eneral del artífic e y t ratadista, con al gunos datos originales que nosotros hemos podido di lucidar. Juan de Ar fe y Villafañe nació en Le ón, en 1535. Fue el úl timo v ástag o d e un a importante dinastía de expertos orfebres que a lo l arg o del siglo XVI destacaron sobremanera en el arte de fabri car custodias de asiento. El patriarca de la dinastía fue el platero alemán Enrique d e Arfe ( 1475? -1545), hijo de Guitarte de Arfe y María Utman, como ha ave riguado Marí a Victoria Herráez, quien también corr igió al eru dito Sánchez Cantón, que creía qu e Arfe era topónimo de la ciudad de Harff, cercana a Colonia 1 . Herráez descubrió que E nrique era natural de Er kelenz, y consideró qu e éste hubo de aprender en uno de los o bradores de l a órbita de esta ciudad, como Colon ia, Aquisgrán, Gante o Malinas 2 . Sabemos que en el siglo XVI, un Fra y Herrico Har phio escribió una Mística T eológica , donde dice ser n atural de M alinas. Tal vez se trate d e un famili ar, y cierta rama de los Arfe tenga raíces en Malinas 3 . Enrique se asentó en León hacia 1500 o 1501, contratado para labrar la custodia de la catedral. A lo largo de s u vida hiz o otras importantes obras, destacando las custodias procesionales de Córdob a, Toledo, Sahagún, y el arca de San Fr oilán, t odas ellas en estilo gótico tardío. D e su matr imonio con G ertrudis R odríguez de Carreño nació en Le ón Antonio de Ar fe (1510-1575). C on s us ob ras de orfebrería, Antonio c ontribuiría al acrecentamiento de la fama del buen hacer familiar, pu es fue autor de las custodias de Santiago d e Compostela, Medina de Rioseco y la s andas de la custodia de León. A los Arfe se puede aplicar la sentencia de S aavedra y Faxardo: “Sucede en los Artífices, que si una v ez entra el primor en un linaje se conti núa en l os sucesores, amaestrados c on lo que vieron obrar a sus padres, y con lo que dejaro n en sus diseños y memorias. 4 ” Arqueta de San F roilán, obra de E nrique de Ar fe, y reproducción d el punzón d e Antonio. ______ 1. Sánchez Ca ntón, F. J.: Lo s Arfes: esculto res de p lata y oro: (1501-1 603) . Mad rid, 19 20, pág. 9-10 . 2. Her ráez Ortega, M.V. : Enrique d e Arfe y la orfebrería g ótica en León , León, 1 988 , pag. 113 . 3 Henricus de Herp. Bibliotec a Nacional de Mad rid. Manuscrito 878 3 x 389. Fechado en 1585: Tr aducción de la mística T heologica d e fray Her rico Har p hio, natural d e Malinas, q ue s e intitula guía y camino d e or o de co ntem plativos. 4. L a cita de Do n Diego Sa avedr a Faj ardo la hem os to mado del prólo go d e la obra de Fr ancis co Martínez Introd ucción a l conoc imiento de la s bella s artes , Mad rid, 1788, folio VI II, prólo go. 15 En el año de 1530, Antonio de Arfe había c ontraído matrimonio con Mar ía de Betanzos, hija del plate ro Juan de Betanzos y de C atalina Villafaña. De esta unión nacieron tres hijos: Juan, Enrique y Antonio de A rfe el Mozo 5 . S e cree que J uan de Arfe había tomado su s eg undo apellido de su abuela materna, aunque es costumbre altomoderna tomar indis tintamente el apellido del padre o d e la madre, y no deb ería descartarse que y a María de Betanzos se hiciera llamar María de Villafañe 6 . El año d el na c im ien to d e Jua n , A nt on io de A r fe e sta ba e n S ev il la, d is pu e st o a ma rc ha rs e a Am ér ica , pue s as í apa re ce in scr ito en un leg a jo del Arc h iv o de I nd ia s que no so tr o s des cu br im os 7 . Pre s um ib lem e nte se que dó en Es pañ a. Hay un vací o de no ti cia s suy as ha s ta 15 39 , fec ha e n qu e fir ma el contr ato de la c us to dia de Sa nt ia g o de Co mp os te la . Du ra nt e e s te t ie mpo se le cre e ded ica d o a la orf ebr er ía ci vi l. En su pr ime ra in fa ncia, Jua n de Arf e no tuv o dem a sia do c ont ac to c on su pa dr e, por es ta r éste tr a baja ndo en dif er e nte s dest in os . Seg ur a men te, a An ton io le pr eoc upa ba su situa ción e co nóm ic a, y la ci uda d de L eón n o le ofr ecía pos ib il id ade s de pr os pe ra r . L leg a do a un p unto , tr as la d ó s u re side nc ia a Vall ad ol id . L a f ec ha más pr oba ble se s itúa en torn o a 15 47. Un añ o an te s, pa re ce que es tab a tra ba jan do en Sevi ll a, no se sa be si co n su esp osa e hij os, porq ue se ha di ch o que fig ura “a ve cin da d o”, lo qu e de no ta alg una e st ab il id ad 8 . L o ci er to es que pr ef ir ió ins ta lar se en Va l la dol id . A la mue r te de Enr ique de Ar fe , en 1545 , hay no ti ci as qu e re lac iona n a Anto ni o con su her enc i a , y co n la ven ta de cas as que su padr e po se ía en L eó n. Ya re sid ien do en Va ll ad ol id , aún vend e po se si one s de E nri qu e en L e ón , y en Al e man ia , sup one mo s que inte n ta ndo s a nea r su sit ua ción ec onó mi ca , o por re unir di ner o pa ra edi f icar una n ue va ca s a y tal le r e n la C or red era de Sa n Pa bl o, e n V a lla dol id 9 . Jua n de Arf e tenía uno s do ce añ o s cua n do lleg ó a la imp ort a nte vi lla del Pisu e rga , que er a u n ac ti vo cen tr o co me rc ia l, sed e de la Chac ille ría , de una a va nza da univ e rs ida d, de ri ca s ig le s ias y mona st er ios , y do nde la Cort e ten ía pre senci a frec ue nt e men te. En el bar ri o de la pla ter ía , segu ra me nte se in ici aba e n el ofi ci o. Con resp ec to a su edu ca ci ón y la de su s her m ano s hay cier t a s in c óg ni tas . No par ece que Juan se ins tr uy era exc lusiv a me n te en el ta lle r pa te rn o. E n su in fa nc ia y a do les ce nc ia pu do r ec ib ir c las e s d e ot ro s pr o fe sio na le s y ______ 5. He rráez Ortega, M. V.: “ Los Arfe: T eo ría y p raxis.” La p latería en la ép oca d e los Austrias Mayores en Castilla y León, Valladolid , 19 99, p ág. 95. Herráe z m e nciona ta mbién a un a M ar ía d e Ar fe , pe ro e s l a ún ic a r e f e r en c i a qu e p os eem os d e es ta po si b le he rm an a d e J u an . De s us h e rm an os , s ab em os s obr e t odo d e A n t on i o e l M oz o , qu e t u v o a lg un a ac ti v ida d c om o g r a b a d or . De él h a bl a r em os p a rt icu la rm en t e e n el ap a r t a d o s ob re l a f ac et a de A rf e co m o gr a b a d or . D e En ri que el M oz o sa bem os qu e era ve cin o de Va ll a d ol id en 15 6 6 . A l l í v iv ía c o n su mu je r , Ma ria n a Du ra n g o. En 15 67 bau ti za a su h i ja F ab ia n a de Ar f e, y a l añ o s ig ui e n t e a su hi jo Lu is . A lg u n os d o cu m e n t o s d e l L i br o d e G as t os d e l a C a t e d r al l o u bi c a n e n S ev il l a , e n 1 5 81 , qu i z á pa r a c ol a b o ra r c on J u an de A rf e e n l a c us t od i a . C ru z V al d ov in o s , J .M . : C i n co S i g l o s d e p l at e r í a se v i l l a n a , Se v i ll a , 1 9 9 2 , pá g 70 . 6. Así sucedió , po r ej em plo, co n el pi ntor J uan Ricci de Gu evara, hijo de Gabrie la de Chaves. E sta mujer se hizo lla mar Gabrie la de Guevara, por su m adre . 7. E sta im por tante noticia la di m os a conocer en nuestra te sina: El d ibujo propo rcional d e Ju an de Arfe. Influe ncias vitales y origina lidad del renacen tista e spañol , Sevilla, 2005 . Ho y día está acr editada por medio del artículo de Santos Már quez, A. J.: “A portac iones do cumentales a la b iografía del platero Antonio de Arf e” De Arte: r evista d e h istoria del a rte , nº 5 , 200 6. Tr as consultar nuestro estudio, este autor investigó metód icament e el dato , citándonos conve nientemente. San tos M árquez ap unta que c uando Antonio se regi stra e n el Pas e a Ind ias , hay otro s vecinos de León que también se i nscrib en. En nuestra opinión, cab e pensar q ue estos le oneses se embar caban al P erú con u n propó sito labo ral. 8. Según pa rece Antonio d e A rfe se traslado a la cap ital hispale nse a pr incipios de 1 546 y e stuvo en Sevilla a vecindad o ese a ño. Trab ajó como pla tero de o ro. Suponemos que, deb ido a que habría tenido que examinarse d e maestro, pagar cuotas al gremio, y pagar por abrir tienda, deb ía estar en Sevilla a ntes d e 154 6. Santos Márquez, A. J.: Ob. cit ., págs. 1 28-129 . 9. Herráez Ortega, M.V.: “V ida y obra del platero Anton io de Arfe en León.” Ho men aje el profe sor Hernán dez Perera. Madrid , 1992, pág. 66 1. 16 ma es tro s, de lo s q ue qu izá ser ía dis cí pu lo baj o co ntr at o 10 . Pic a tos te dic e que es tu dió la tí n y mate má tic as , to mán do lo seg ura me n te de Llag u no y Amir ola , pe r o no s e sab e si asi sti ó a es c uel a alg u na 11 . E l o fi ci o d e or feb re re qu erí a u n a pre nd iza je muy tem pra no. Es po sib le qu e fue ra la trad ici ón cor por a tiva de la log ia de pla ter os qu ien es pro por c iona ra n a Jua n y su s he r man os lo s p ri mero s ru di me nto s ma te máti cos . Jua n y A nto ni o de Arf e e l Mo zo de mo st raro n tene r cier to fon do int elec tu al , proba do en su cap aci dad pa ra esc ri bir li br os . Se cr ee qu e la fa mil ia de bí a tene r una ac omoda d a po sic ión. An toni o de Arf e ha brí a qu er ido , s ien do as í, dar unos es tu dios bá sic os a s us hi jos . Se gú n nu es tra perc epc ió n, Juan de A rf e tien e algu na s dific ul ta des pa ra ma ne jar se con e l lat ín. E sto d esca rta la pos ib ili dad de qu e con ti nua ra es tud ian do en su ad ole sc enc ia , y se fo rma ra en una facu lta d de ar tes , qu e era un órg ano de ense ñan za dond e se educ ab a e n el tr ivio y qua dri vi o , la s siet e ar tes li be ral es : g r amá tic a, re tóri ca, ar itm ét ica , ge ome tr ía, f ilo sof ía, mús ica y as tro log ía . Otr o es cr ito r d e lib ro s t écn ic os de a rte co mo Du rer o, fu e a la e scue la y apr en dió a l e er y a es cr ib ir, per o pro nto su pad re le sac ó de all í pa ra ens eña rl e el ofi ci o de or fe bre . Lo más po si ble qu e Jua n tuv ier a una f or mac ió n se m e ja nte . A Val lad ol id, al pa rec er , le s ha bía ac om pañ ado Jua n de Ben ave nte , un niñ o de la mi sma e da d d e Juan de Ar fe co n e l que h izo su ap ren di za je ar tís tic o c on jun tam en te, y er a co mo mie mbr o de la famil ia 1 2 . Se sa be que Be rr ug uet e daba doc tr ina a los jóv ene s en 15 53 , per o se de sco noc e si Arf e pud o ha ber as ist ido 1 3 . El e scu lto r Est eban Jord á n era am ig o de Ar fe d esd e l a niñe z. Su pa dre h abí a lleg ado de sde F ra nci a e n c ompa ñ ía d e Jua n de Juni 1 4 . Es te últ imo se e st ab lec ió en Val lad ol id en 154 1, y a te nor de su est ilo y de sus pr of und os co noc im ie ntos a na tóm ico s, es po sib le que l os Ar fe lo tr ata se n. S e gu r am en t e, J u an c ol a b or ó c om o a pr en d iz e n l a c us t o di a q u e s u pa d re r ea l iz ó p ar a M ed i na d e Ri o s eco , c om o p a rt e n at u ral d e s u f o rm ac ió n e n el of i ci o 1 5 . T er m in a da és t a , c o nt ab a l os 1 9 a ñ os . En u na f ec ha i nd e t er mi n ad a en t re 15 5 5 y 1 5 60 , s e l e su p on e e n S a l am an ca . A ll í p a rt ic i pa e n e l t ea t ro an at ó mi c o d el d oc t o r C o sm e d e M e di n a, c om o a te s ti gu a e n e l D e v a ri a c o mm en s ur a ci o n . C e án i n dic a q u e, t r as s u p as o p or S al a ma n ca (d i s fr az ad o c on el mi s m o es p í rit u d el B r un el l es ch i y e l D on a t el lo va s ar i an os ), f u e a T ol e do p ar a “m ed i r l as p r op or c i on es q u e B ig ar n y y B er r ug u et e h ab í an da d o a s us fi g ur a s” . S e gu id am e n te i n fo r m a qu e m a rch ó a M ad ri d ______ 1 0. S e c re e q u e He rn án Ru i z tu v o es t e t ip o de f orm ac ión y a s u v ez of re ci ó en señ an za s a d is cí pu l os . R ui z de la R os a, J. A .: “L a ge om et r í a d el M s . A t ri bui do a He rn án Ru i z el Jo v en y c on oc i do c om o Li br o d e Ar qui te t ur a . ” E n L i br o de Ar qu it ec t ur a. H er nán R u iz I I . E st u d i os g en er al es de l m an u sc r it o. S ev il la , 1 99 8, pá g . 10 3. 1 1. Se gú n Pi ca to st e , Ar f e “ E st ud ió l at í n y M at e m át i c as co n gr a n ap r ove ch am i e nt o , e n l a c r ee nc i a de qu e t o do s l os c on oci m ie nt os q ue p udi es e a d qu ir ir le s er ía n út i l es en u n a r t e en cu al n o de j ó de t r aba j a r ni u n so l o d í a… ” Pi c at os t e y R od rí gu ez , F. : A pu n t es p ar a u na b ibl io t e ca c i e nt í fi ca es pa ño la de l si gl o XV I . M ad r i d, 1 8 91 , p ág . 16 . L lag un o e s c ri b ió qu e A rf e: “ Es t ud ió l a le ng ua l at i na y l as m at e m át ic as …” Ll agu no y Am i r ol a , E. : N o ti ci as de l os ar qu i te c t os y ar q ui te c t ur a en E s pa ña de s de s u re st a ur ac i ón . Ma d ri d , 18 29 , p ág . 9 8. 12. Lóp ez-Yarto Elizalde, A. : “L a ép oca de Juan de Arfe .” Centenario d e la muerte de Ju an de Arfe (1603-20 03) , Sevilla, 20 04, p ág. 51. Juan de Benaven te (15 35-1610) es un plate ro c uya obra presenta semejanzas co n la de J u an de Ar f e. Fu e co laborado r suy o e n la labra de la custodia d e Á vila. 1 3. S o br e qu e B er ru g u e te d ab a cl as es a su s d is cí pul os , G ui ll e rm o d e S anf or t e de cí a , h ac i a 155 3, qu e i b a a o í rl e d ar d oct ri n a. Po r su s de c l ar a ci on es se sa be qu e l os jó ve n es , pa ra “ oí r pl á ti c a y t om a r d oc t ri n a de él ” s e av en í an i n cl u s o a pa g a r pa ra pe rm an ec e r en el ta ll er de s u s ob rin o I n o c en c i o Be r ru gu e t e. A z cá rat e, J. M . Al o ns o B er ru g ue t e , Sa lam an ca , 1 98 8, pá g. 27 . H ay un os di bu jo s en el ret ab l o de La Me jo ra d a q ue dem ue s tr an qu e d ab a cl as es . Ma rt ín G on zál ez , J .J . : El a rt is t a e n l a s oc ie d ad es pañ o l a de l si gl o XV II . M a dr i d, 19 8 4, p ág . 23 2. 14. Juan de Juni (Jogny h. 15 07- Valladolid , 1577.) 15. A sí lo cre e L ópez- Yart o, A .: Ob. Ci t. Pág. 47. Bras as ad uc e que el tono man ie ris ta y be rrug u etes co de Da vid co n e l A rca, en l a cus t odia de Rio se co, es apo rte exc lusiv o de Ju an de A rfe. Br as as Eg ido, J. C .: “ Juan de A rfe en Val lado li d.” Ce nte nari o de l a m uert e de Juan de Arf e ( 160 3-20 03) . Sev ill a, 2004 , p ág . 7 8. 17 c o n e l f in d e e s tu d ia r l a s d e Ga s p a r B e c er r a 1 6 . A u n qu e e l re l a t o p a re c e un a f i c ci ó n c o mp u es t a a p a r t i r d e a l g u n o s d a to s de l a V a r ia , n o s e d e be de s c ar t a r . E n T o le d o h a b í a u n a c u s t o d ia d e s u a b u e l o , q u e A r fe c i t a co m o e je m p lo de o br a g ó t ic a en e l l i br o I V de l a V a r ia , e n c o n s o n a n c ia c o n e l e s t il o d e l a p ro p i a ca t e d r al , p o r lo q ue e s po s i b le qu e la v ie r a p er s o na l me n t e . T a m bi é n e n l a V a r ia m e nc i o na l a s ob r a s t ol e da n a s d e l a r q u i te c t o C o v a r r u b i a s y n o o tr a s , l o c u a l p od rí a r e ve la r u n c o n o c i m ie n t o d e p r i m e r a m a no . E l r e je r o y a r q u i te c t o F r a n c i s c o V i l la l pa n do t r a b a ja b a p a r a l a c a te dr a l 1 7 . T ra du j o a Se r l io , y A r fe h i z o a bu n d an te u s o d e s u t r a ta d o e n l a V a r i a . Q ui zá f u e ra e n es t e h i po té t i c o v ia je cu a n d o l o a d q ui r ie ra , a l i g ua l q ue e n S a la m an c a , a l m o ve r s e e n e l e n t o r n o m é di c o, p u d o h ab e r c on s e g u i d o l a H is t o r ia de l a c o m po s i c i ón d el c u e r p o hu m a n o , de J u a n d e V al v e r de , q u e l e r e s u lt ó m uy ú t il pa r a l a p a r t e a n a t ó m i c a d e la V a r i a . E n T o l e d o , F e l ip e B i g a r ny h a b í a l a b r a d o pa rt e d e l r e ta bl o m ay o r , y er a s uy a m i ta d d e l a s i l l e r ía d e l c or o d e l l a d o d e la Ep í s t o l a . L a o t r a m i ta d e r a o b r a de B e rr ug u e te . Ju a n de A r f e m e n c i on a e n la V a ri a e s ta s ob r a s , qu e ta l ve z v i e r a c on s u s pr o p io s o j os 1 8 . Ya en Valladolid, la p rimera obra d e J uan de Arfe que conocemos, data de 1560. Es una cruz de plata cincelada y repujada para la catedral, firmada “Ivan de Arphe Villafagna” y que en la actualidad está en el muse o de Barcelona 1 9 . E nt re 1 5 55 y 1 5 5 7, A n t on io de A rf e ha bí a re a l iz a do la s a n da s de la c u s to di a de la c at ed ra l de L eó n , r es id ie nd o e n e st a c iu da d. A s u r e to rn o a Va l la do li d, ve n d ió p os e si on es d e E nr i q ue en L eó n, y h er ed ad es qu e c o ns er va ba en A le ma n ia . Se h a p la nt ea do l a p os i b il id ad d e q ue h ic ie ra un v i a je a A le ma n ia pa ra l iq u id ar la s tr a ns ac c io ne s p er so na lm e nt e 2 0 . E st e v i a je p ar e ce h ab er se re a liz ad o e n 1 56 4. A su vu el t a si g ui ó ve nd i en do h e re da de s e n L eó n, y e n 1 56 6 c o me n zó a ed if ic a r s u s ca sa s e n la C or re de ra de S an Pa b l o 2 1 . Se ha di c ho ta mb ié n q u e, de bi d o a co m pl ic ad as c ir c u n st an ci a s qu e su fr ía An t on io de Ar fe , s u hi jo Ju an t uv o qu e h ac e r se ca rg o de l o br ad or en los añ os de 1 56 0 y s ig ui en te s 2 2 . En c ua lq u ie r ca so , J u an de A rfe de bi ó tr ab a jar e n un ta ll er de V al l ad o li d y d ed ic ar se a la or fe br er ía c ivi l ha s ta 1 56 4, a ño en qu e s e l e e nca rg a la f áb ri ca d e la c us to di a de Á vi la . ______ 16. Según Ceá n, Arfe “ d esde m uy n iño manifestó ta lento y d isposición p ara seguir la fa cultad d e sus mayores. Desp ués de h aber estud iado en su ca sa los sólidos princip ios del dib ujo, que su pad re le hab ía enseña do, de la simetría del cuerpo hu mano, de la o steología y d e la miología , p ara a segurarse en esta últimas ciencia s pasó a Salaman ca, donde se ha cían a na tomías po r el doctor Cosme de Medina , catedrá tico de aqu ella unive rs ida d, de las q ue ap rovech ó cuanto con venía a su p ropó sito. D e a llí fue a Toledo a m edir las p ropo rciones que Vigarn y y Berrugu ete hab ían d ado a las figu ras, y v olviend o p or Madrid a e xamin ar la s qu e B e cerra d aba a la s suya s, fijó la d el ma nceb o de en d iez ta maño s d e rostro y un tercio de altura .” Ceán Ber mú dez, J. A.: Diccio nario histórico de lo s más ilustres p rofesores de las Bellas Artes en Espa ña. Madr id, 1800 , Vol. I, pág. 5 9. 17. Villalpando nació e n P alencia y murió en T o ledo , e n 1561 . Sería un modelo de s uperació n y de dignidad a seguir para Arfe. Tradujo a Seb astiano Ser lio: Tercero y cuarto libro de Architec tura de Seba stián Serlio Bo loñés. Trad ucido del toscan o e n r omance ca stellano po r Fra ncisco d e Villa lpan do Architecto . Tole do, Juan de Ayala, 15 52 . 18. Arfe y Villafa ñe, J: De v aria c ommen svuracio n para la Escu lptvura y Architectura . Sevilla, 15 85, libro II, fol. 2 vº. 19. Sanz Serrano infor m a que la autenticidad de la cruz de Barcelona ha sid o puesta en duda , especial mente en c uanto a la firma, y re mite a Cruz, J .M. “E l platero Juan d e Arfe y Vill afañe”, Iber jo ya, Dic. nº esp ecial, Mad rid, 1983, p ág. 19. Sanz Serrano, M. J.: Ju an d e Arfe y Villa fañe y la cu stodia de la Catedral d e Se villa , Sevilla, 2 00 6, pág. 26 . 20. Vic toria Her ráez remite a Cruz, J. M.:“Anto nio de Arfe y la custodia d e la catedr al de Santiago” , en Galicia no te mpo, Sa ntiago d e Co mpostela, 19 91. Herr áez Ortega M.V.: Enriqu e de Arfe y la orfeb rería… 21. Heredia Mor eno, M. C.:“Juan d e Arf e y Vi llafañe, e ntre la hida lguía y la pic aresca. Problemática d e una situació n financiera”, Estu dio s de p latería. Sa n Eloy , M urcia, 2 004, p ág. 199. 22. H eredia M oreno, M.C.: “S ob re las fuente s euro peas de Juan de Arfe y Villafañe. ” X II Jo rnadas Interna cionales d e Historia del Arte , Madr id, 200 5, pág. 3 10. 18 En 1562 se casó con Ana María Martínez de Carrión, proveniente una familia de plateros de oro. En Valladolid, el matrimonio vivía en una casa propia, en la calle de la Costanilla, en la Platería 2 3 . En 1563 nació su única hija, Germana. En 1564 firma contrato para la custodia de Á vila. En su realización invertirá siete años. Durante este tiemp o se sabe qu e hiz o dos c etros par a la catedral, cu y os o rig inales no se conservan, aunque se han hecho r éplicas 2 4 . Es posibl e que trab ajara l a obr a en Ávila, viajando a Valladoli d por t emporadas. Se sabe que ingresó en la Cofradía de Nuestra Señora del Val y S an Eloy , de Valladoli d, y en ella ocupó car g os importantes, como el de Mayordomo en 1567, y el de Alcal de en 1570 2 5 . Para la Hermandad d e Plateros actuó como apod era do en variad as tareas , y dur ante s u período d e Mayordomo se le encomendaron algunos asuntos en Madrid 2 6 . Vista de Va lladolid en el siglo XV I. Georg Bra un, Civitates orb is terrarum . ______ 23. Era hi ja de Mel ch or Mart ín e z y de Isa be l Guti ér re z. Ni e ta de Alon s o Gu ti é rr ez el vi e jo, ma rc ad or de la v ill a de Va ll a doli d . Br as a s di ce qu e A rf e tuv o exce l en tes re l aci on es con sus su eg ro s , “ que apar e ce n junt o a él en c ont r at os y di fer e nt es acto s jurí d ic os” en Val la do l id. Br as a s Egi do , J. C. : O b. Cit . Pág. 72. El m at rim on io rec i bi ó un a dote de 1000 duc ad os , que seg ú n Sanz Se rr ano era “c an ti da d co nsi de r abl e par a el ni ve l e co nóm i co de un art is t a” . S an z S e rran o , M. J. : J ua n d e A r fe y Vil l af añe y l a cus to di a… , pá g s . 25- 26 . 24. Sanz Serrano, M.J. : Jua n d e Arf e y Vill af añ e y la custod i a… , págs . 26-2 8. Sob re las réplicas, Sa nz re m ite al to m o XLV de Summa Artis , en el artículo de Cruz, J .M.: “Plater ía”, pág. 554 . 25. Bras a s E gi do , J. C .: Ob . C it ., pág. 76 . 26. Herráez Ortega, M. V.: “Los Ar fe: Teor ía y praxis.”… p ág. 10 0. En la portada del li bro p rimero de la Varia Commensuracion , Juan de Arfe muestra este blasó n con ci mera de perro, cuartelado con tres coraz ones y ajedrez ado con bordura. Bajo él aparece su monograma. Se cree que es el escudo de ar mas de su li naje. 19 A l parec er fue en 15 64 cua nd o An to nio de Arfe via jó a Ale ma nia , c om o he mo s dich o, pa ra ven de r l a ca sa na ta l de de su p adr e. Hay obr as de pla te r ía s uy as ha st a e sa fec ha, e n alg u na de l as cua le s se h a vis to la p os ib le cola bora c ió n de s u h ij o Ju an 27 . Ant on io e stuv o du ra nt e di eci séi s me se s fue ra de Ca st illa , y es de s up on er q ue Jua n de A rfe a lt er nar ía con la ob ra de la cu st od ia e nfr e nta r los enc arg os d el ob ra dor pa tern o ju nt o c on sus he r man os 28 . Al par ece r, al r eg re sar A n ton io e n 156 9, es te tuv o un ple i to in te rp ue sto por Di eg o de He rmo sa a cau sa de deud a s. En 15 70, le s urg ió o tro l itig i o con Á lv ar o de Me nd oz a y Arag ó n, a prop ós it o de un po mo per fum a do r 29 . En 15 73, An toni o re al izó en Va ll ad oli d un bas ame nt o co n rel ie ve s par a la c ustod ia de Sa nti ag o de Comp os te la, muy po si bl eme nt e con la c ola bo ra ció n de Jua n de A rf e 30 . De 15 69 a 15 72 ha bí a esta do en ca rc ela do Anto ni o por ca usa de l os plei to s int erp ue st os co nt ra él, y Here dia do cu men ta qu e en 157 2 se s uma ron tr ei nta ac re edo re s más, en tr e los que so rpr e nde ntem e nte e sta ba n su pr op ia es po sa Mar ía d e B eta nz os , su con su egr a Isa b el G ut iér re z, viud a del pla te ro Me lc h or Mart ín ez , y su hijo Jua n de Ar fe , jun to a su mu je r Ana Mar tí ne z. Her ed ia pie nsa qu e pod r ían habe rl e ple ite a do por ir regu la ri dade s en la ven ta de la s her ed ade s de E nri qu e, pa ra lo que Mar í a y Jua n ha bí an oto rga do pode r a Ant on io . Tamb ién po dr ía s er por ca usa de l cob ro de las anda s de la cus to dia de S a nt iag o de Comp os tel a, en las que Juan pud o ha be r c ol a bora do , o p or mot iv os re la ci ona do s c on la d ote del ca sa mien to de Jua n 31 . Antonio logró probar su hidalguía en 1572. Entre los testigos estaba el platero J uan de Benavente, que aseguró que Antoni o de Arfe y su padre eran nobles en Flandes e hijosdalgo de sangre 3 2 . Entonces se le liberó, p orque a los hijosdalg o no se les podía encarcelar por deudas s egún las l eyes vigentes. No se s abe que Enri que de Arfe necesitara demostr ación de ser hijodal g o, pero v emos que Antonio y J uan de Arfe sí. En julio de 1574, el vecino de Valladolid Martín Hortiz de Eguiluz se quer elló contra Juan de Arfe por d eudas, y en marzo se unieron otro s acreedores m ás. J uan estuvo en l a cárcel pública de Vallad olid durante dos meses, de marzo a ma y o de 1575. En esa fecha pudo pre sentar probanza de hidalguía. Ent re lo s t es ti gos a s u f avo r, esta ban J ua n de Ben av ent e y ot ro s p la tero s d e V all ad ol id, ade más del es cul to r Es te ba n J o rd án , qu e di j o ser ami go pe rs on al de J uan d es de h ací a tr eint a año s 3 3 . J u an d e Arf e tam bi én h iz o ______ 27. Heredia dice que es p osible que Arfe ayuda se a su p adre en el “si llón de plata y gu arnición de aderezo” encar gado por Diego Mejías, vecino de Ávila. Hered ia Moreno, M. C.: “ Juan de Arfe Villafañe y Sebastiano Serlio.” A rchivo Esp añol d e Arte , Madrid , 2003, pá g. 374. 28. Heredia Mor eno, M.C.: “Sobr e las fuentes euro peas de J uan de Arfe…” p ág. 310. 2 9 . El l i t i g i o t r at a s o b re u n p om o p e rf um a d o r qu e d o n Á l v a r o l e d i o en en c a rg o , e n t re g án d ol e a l t i e m p o un p om o h e ch o t am b i én p or A n t o n i o p a r a e l D u qu e de l In f a n ta z g o - y qu e do n Á lv a r o a d qu i r i ó en l a al m on e d a de l Du q u e - p i di é n do l e q u e h i ci e ra o t r o e x ac ta m e n te i g u a l . Pa s a d o e l p l a zo e st i p u l a d o, e l pl a t e r o n o l o e n t r e g ó , y do n Á l v a r o l e d e m a n d ó. A n t o n i o f u e en c a r c e l ad o . E n t on c e s p ro m e t i ó t e rm i n a r e l p om o s i e r a l i be r a d o, y u n a v e z l i b r e , p i d i ó q u e d o n Á l v ar o l e e n t re g as e ci e r ta c a n ti d a d d e p l a ta y o r o p a ra t e r m in a r l o, a s í c om o u n a p la z a m ie n t o d e e n t re g a . El p l e i t o s e c om p l i c ó y a qu e e l p l a t e r o f u e e n c a r c el a d o t r e s v e ce s . E n o ct u b re de 1 5 7 0 p i d i ó q u e l e pa g a ra n po r s u t r a b a jo y s e c on d e n ó a d on Á l v a r o a p a g a r l o , an t e l o c u a l a p e l ó a l a C ha c i ll e r í a . E n 15 7 2 , m u e r t o d o n Á l v a r o , s e c on d e n ó a A nt o n i o a pa ga r a s u s he r e d e r os l a pl at a qu e s e le h a b í a en t re g a do p ar a e l po m o . É l a le g ó qu e h iz o l a o b r a , p e r o qu e n o f u e ro n a r e c o g e rl a , p or l o qu e n o po d í a s e r en c a rc el a d o. S an t a m ar i n a , B .: “ Ob r a d oc um e n ta d a d e A n t o n i o d e A r f e pa r a l e V I c on d e de Be n a v en te . Es tu d i o de t i po s d e pl at e rí a en el s i g l o X V I .” A n ua r i o de l D e pa r t am en t o d e H i s t or i a y T e or í a de l Ar t e , 1 9 9 4 , pá g s . 3 4 7 - 3 49 30. Antonio labr ó relieves so bre la vida, muerte y milagros d e Santiago Apóstol, con un esti lo similar a los d e la c ustodia de Ávila que J uan de Arfe ter minó en 15 71. Herráe z Ortega, M.V .: “La fa m ilia de los Arfe.” Centen ario de la muerte d e Juan d e Arfe (1603- 2003). Sevilla, 20 04, p ág. 39 31. Heredia Mo reno, M.C.: “Ju an de Ar fe y Vil lafañe, entr e la hidalguía…” pág 20 0. P ara este artículo, Heredia r escató dato s d el trabajo de Na rciso Alonso Cort és: “No ticias de los A rfe.” B oletín d e la Real Acad emia Españo la de la Histo ria , 1951. 32. Herráez Ortega, M .V.: “Los Ar fe: Teo ría y praxis…” p ág. 109 . 33. Heredia Mor eno, M.C.: “Juan de Arfe y Villa fañe, entre la hidalguía…” pá g. 20 2. 20 alusión a su hidalg uía en un pleito con los plateros de Burgos, en 1593 3 4 . Y en la portada de l a Varia , colocó un escudo de armas como propio. Este escudo de hidal go aparece también en u n sello de Juan de Arfe al cabildo de Burgo de Osm a. P ara algunos no hay duda de que es de la familia Arfe 3 5 . Juan de Arfe publicó en 1572 su prim er tratado: Quilatador de Pla ta, Oro y Piedras . Este es un li bro de carácter técnico referente a pes os, pi edras preciosas y arte de ensa yar metales, que comentaremos en otro lugar. Su gestación parece haber se iniciado a propósito de la creación de la Casa d e la Moneda de Valladolid en 1570, mientras finalizaba l a custodia de Ávil a y ejer cía de alcalde de la Cofradía de S an Elo y . El contacto con peritos en la materia le reveló la necesidad de dar a conocer, m ediante un texto de consulta as equible para todos, las co rrectas leye s de l os mi nerales y sus tasaciones, ya que existía gran confusión y disconf ormidad al respecto 3 6 . Ha y varias lagunas en la bi ografía de Juan de Arfe, y si se consideran li teralmente ciertas frases d el Quilatador , podría deducirse que en al gún momento estuvo en l a demarcación de Sevilla, porque dice qu e ha visto las mi nas de Guadalcanal. Es este un municipio de la provinci a y diócesis de S evilla, en Cazalla de l a Sierra, con muchas m i n a s d e c o b r e . E st a e s ta nc ia t e n dr ía q ue h a be r oc urr i do a n te s d e 15 71 , fe c ha d e l pr iv i leg i o. “…La Pl ata… nace en muchas partes de España, y también en las faldas de Sierramorena se hallan muchas señales d e minas de pl ata, entre las cuale s hemos visto la de Guadalcanal (tan nombrada y rica) que en nuestros t iempos apareció… 3 7 ” Custod ia de Ávila y por t ada del Qu ilatador. ______ 34. Íñiguez Alme nch, F.: “Estudio intro ductorio .” De Varia Commensu racion para la esculp tura y architectu ra . Valencia, 197 9, pág. 14 . 35. Cru z Val do v in os iden tifi có el es cud o com o prop io de Juan de A r f e. Cr uz, J.M. : “ E l pl ate ro Ju an de A rfe y Vil laf añe ”, Ibe rjoy a, Ma dri d, 1983, pág . 6. H er ráe z Ort ega, M.V .: “L o s A rfe : Teor ía y prax is”… pág. 1 09. Hernmarck localizó uno semej ante en la región de Renania perteneciente a la familia Arf f. Her nmarck, C.: Custodia s Procesion ales e n Esp aña , Ma drid, 1987 , pág. 16 . 36. Véase el ap artado d edicado al Quila tador . 37. Arfe y Villafañe, J .: Quila tado r de la pla ta, oro, y piedras . Valladolid, 1572, fol. 7 r. 21 Te r mina d a la cu sto dia de Áv ila -e nt rega d a el 18 de jun io de 1571 , seg ún l a in scr ip c ión de su basa me nt o- hay una vac ío de obra s de pla ter ía en tre las ac t ivi da des de Jua n de Ar fe ha st a 15 80, se h a dic ho qu e co mo co nse c uenc ia de ha ber se de d icad o al estu di o, a la s le tr as y al g raba d o 38 . Es pro ba ble que hic ier a pie zas de orf ebr er ía y que se ha y a n perd id o. Se le a tr ib u y e un h osti ar io en el con ve nto de Nues tr a Señ ora de la Lau ra , en Val lad ol id , qu e da ta de en tor no a 157 5. Sin dud a, una ve z termi na da la obra de Ávi la , se oc upó de la co mp os ici ón de l Qu ila ta dor y e jerc ió tr a baj os pa ra la c of rad ía de p la ter os. Sabemos que en 157 2 está en Madrid. Es pos ible que Juan de Arfe actuara como tasador de la custodia co n andas madrileña h echa por Francisco Álva rez, hacia 1573 3 9 . Tal vez su hermano, Antonio el Moz o, estaba residiendo en la Corte por as u n t o s r e l a c i o n a d o s c o n la p l a te r í a o c o n el gr a b a d o . No h a y ce r t e z a d e qu e J u a n d e Arfe ejerciera como grabador, salvo en al gún posibl e caso puntual 4 0 . De 1573 a 1576, se cree que Antonio de Arf e está viviendo en Madrid c on su hijo Antonio el Mozo, aunque también pudo habe r residido en Valladolid dur ante temporadas 4 1 . Debe mos considerar que las desavenencias en tre Antonio de Arfe y su hijo J uan fueron graves, y no sabemos si se reconciliarían. La ú ltim a refe rencia a obras de platería de Antoni o d e Arf e es de julio de 1575, ace rca de la obligación del pago de una deuda a la marquesa de Zenete. Luego, a 15 de febrero de 1576, en las Actas Capitul ares de la catedral de León se consigna una renta que “vacó por Antonio de Arfe plat ero” , ex presión que revela que el aludido había fallecido 4 2 . Juan de Arfe debía h aber estado vivi endo a c aballo entre Valladolid y M adrid. En 1577 otorga desde Ma drid poder de represent ación a favor de un p rocurador de Valladolid. En marz o de 1578 está en Valladolid, y d e nu evo en Mad rid es e mi smo año. En 1578 fi gura como test igo del contrato de un aprendiz que quie re entrar en el taller de platería que lleva Antonio el Moz o en M adrid 43 . Al año siguiente, tambié n en Madrid, Antonio el Mozo le otorg a un poder pa ra que s e o bligue a pagar una deuda del platero vallisoletano J usepe de Madrid 44 . Este platero debía ser amigo d e los hermanos Arfe porque, más adelante, contrataría en n ombre de J uan la obr a de la custodia d e Valladolid. De otras amistades a destacar en Val ladolid, sabemos la mantenida con el pintor Gre gor io Martínez. J uan de Arfe era pad rino de sus hijos 45 . S eg uramente, A r f e t r a bó a mi s ta d c o n G a s p a r B e c e rr a . A mb o s v i ví a n e n V a l l a do l i d e n la m i s m a é p o c a , y l o m e n c i o n a c o n e l og i o e n la V a r i a . Ad e má s , t e n ía n en amistad co m ú n a E st eb an Jo rd án . É st e ______ 38. Íñiguez Almench, F.: Ob . cit ., p ág. 12. 39. Un a car ta de pago que o torg a a la c ofr adí a de pl at er os de Va ll ado lid a f avo r de Ni col ás Mar tín ez lo s itú a en Mad rid a 30 de jul io de 1572. Ma rt ín , F . A .: “ Juan de A rfe Vi ll afañ e en Madri d.” Cent enar io de la mue rte de Jua n de Arfe (1 603- 2003 ). Sevil la, 2004, pág . 127. Fue Ju an de Arfe , segú n Lope z-Y ar to, qui en ta só l a cu st odi a de F ran cis co Álva re z, aun que t ambi é n se ha dic ho qu e la tasa ci ón la hic iero n Ant o ni o de A rfe y Anto nio el Mozo e n 1574. San z Ser ran o, M. J. y Hern ánd ez, J.C.: “L as cus todia s- anda s en el sig lo XV I. L os m ode los y su difu sión .” Est udi os de Pla ter ía . S an E lo y 2 005 , Mu rci a, 200 5, p ágs . 530- 531. 40. Véase el ap artado d edicado a Arfe co m o grabad or. 41. Un documento con fecha 17 de septiembre de 1574 hace co nstar q ue Antonio de Arfe e l viejo y su hijo, Antonio, andante s en la co rte, pagan 50 rea les po r la “tercera tien da qu e está en la parte de a rriba de las tien das, en la calle nueva d e San Pedro, con b óveda q ue tien e dicha tienda y otra b óveda más adela nte, gran de, con su pozo y escalera , para las vivir y m orar”. Sánchez Cantón, F.J .: Ob . c it ., pág. 43. 42. Herráez Ortega, M.V.: “L os Arfe: teor ía y praxis”..., pág. 9 7. 4 3. Ju an es t es ti g o en la es cri tu r a de ap ren d i za je de Ga s pa r Me n di et a, qu e de s e a en t r a r en el ta ll er d e A n ton io d e A rf e e l Mo z o a 20 de n ov ie m bre d e 15 7 8. Ma rt ín, F .A .: “ Jua n de A rf e Vi ll af añ e en Ma dr i d” … p ág . 1 27 . 44. Ibidem , p ág. 128. 45. Bra sa s Eg ido, J. C.: O b. cit., pág. 76 . 22 e r a a m i g o d e J u a n d e A r f e d e s d e s u i n f a n c i a 4 6 . L e p i d i ó q ue f ue r a s u te s ti g o e n l a e s c r i tu ra d e d o s r e t a b lo s q u e c o n tr a t ó p a r a el m o na s t e ri o de l P r a do , e n Va l la d ol i d . T a m b ié n c on t r a t ó, a n o mb r e d e A r f e , l a c us to d i a d e l m o n a s t e r i o d e l C a r m e n d e V a l l a d o l i d , e n 1 59 2 4 7 . J o r d á n f ue d i sc í p ul o d e B e c e r r a t r a s e l a fi n c a m ie n to d e é s te e n V a l la d o li d . P r ob a bl e m e n te i n t e r v i n o en e l r e ta b l o d e A s t o r g a po r qu e e n s u s r e a l i za c i o ne s h ay e l e m e n t o s p ro c e de n t e s de al l í 4 8 . A d e má s , e n s eg un d a s n u p c ia s s e c as ó c o n M a r í a B e c e r r a , s o b r in a de G a sp a r 4 9 . E l d o c to r P e d r o S a n z d e S o r ia , p oe t a y c a te dr á t ic o d e la u n iv er s i da d d e V a l la d o li d , ta mb i é n de b í a se r a m i g o d e A r f e p or e n to n c e s. Es c r i b i ó u n s o n e to i nt r o d u c to r i o e n e l l i b r i t o q u e Ju a n d e A r f e p u bl i c a r í a e n 1 58 7 : D e sc ri p c ió n d e l a T r a za y O rn a to d e l a C us t od i a d e P l a t a d e l a S a n t a I g l e s i a d e S e v i l l a 5 0 . N o s e s a b e s i tr a t ó a D a m a s io d e F r ía s ( h . 1 5 3 0 - h . 16 00 ) , pe r o e s m uy p r o b a b le p or qu e es te es c r i to r lo a c la ma c o m o “e l m e j o r e n t r e t o d o s l os de s u ar te ” e n s u D iá l o g o en A l a b a n z a d e V a l la d o l id , d a d o a l a l u z e n 1 5 8 2 , p e r o q ue d e b i ó h a be r s i d o e s c ri t o a lg u no s a ñ os a n te s . E l p oe ta L ui s de To rq u e ma da de di c a a A r f e u n so ne to i n tr od uc to r i o e n l a V ar i a . Es q u i z á u n a a m i s t a d c a s te ll an a q ue r e e n c o n tr ó e n Se vi l la 5 1 . R e la c i on e s c o n h u m a n i st a s co mo é st as , n o s r e ve la n q u e s e g u r a me n t e en Va l l a do l i d y M a d r i d s e mo ví a p o r c í r c u l os c u lt u r a le s . P o r e n t o n c e s y a e s t a r ía i nt er e sa d o e n l a l í r i c a co m o in s tr u me nt o d id ác t ic o, y c o m p o n ía e l p ri me r li b r o de l a V a r ia , t a l ve z pe ns a n d o d a r lo a l a i m p r e n ta e n Ma dr i d 5 2 . E l 1 9 d e ju n i o de 15 7 9, e l c a b i l d o de l a c a t e d r a l d e S e v il l a e n tr ó e n t r a t o s c o n F r a nc i sc o M er in o y Ju a n d e A r f e , q u ie ne s c o m p i t ie r o n po r l a o b r a de un a c u s to di a p r oc e s io n a l . L o s c a n ó n ig o s p r e f i r ie r o n e l pr oy e c t o d e Ar f e , y a f i n a le s d e 15 7 9 s e sa b e q u e y a e s t a ba vi v ie n d o e n l a c a l l e de l a s G ra d as , ce r c a d e l a c at e d r a l, do n d e ha bí a a l qu i l a d o un a c a s a 5 3 . Es e a ñ o e n t r e g ó a l c a b i l d o u n m o d e lo de m a de ra de l a c u s t o d i a de Se v il la q ue a ún s e c on s e r v a 5 4 . ______ 46. Esteban Jor dán (1530-15 98). N acido en León per o de origen francés, p ues su pad re llegó a León con Juan d e Juni. A firma ser a migo d e Arfe desd e la niñez y c o nocido d e la fam i lia desde h acía 30 años en una prob anza de hidalg uía, se gún recoge Cor tés, N. A.: “No ticias de los Arfe”. Bol. d e la Rea l Acad emia de la Historia, 1951 , págs. 78-81. Heredia Moreno, M.C.: “Sobre las f ue ntes europe as de Juan de Arfe…”, pág. 309. En 1 575 prestó dec laración Esteban Jor dán con motivo de la prisión por deudas de Juan de Arfe, d eclarando haber co nocido a Enrique d e Arfe “p or esp acio d e má s de seis años” M artín González, J . J .: Esteban Jordán .Vallad olid, 1952, p ág. 50. 4 7 . Br as a s Eg i d o , J . C . : O b . c i t . , p á g s . 8 9- 9 0. L a c u s t o d i a de l C a rm en , h oy e n e l m us eo d e Sa n t a C r u z d e T ol e do . 48. Martín González , J. J.: Esteba n Jordá n … p ág. 47. 49. Ibidem , p ág 51. 50. Véase el ap artado dedicado a la Descripción de la traça , do nde ofrecemos más d atos. 5 1 . Es t e L ui s d e To r qu e m ad a e ra cr i a d o d el c a r de n a l d e S e v i ll a h a ci a 1 5 8 5 . E s el m is m o L u i s d e To r q u e m ad a qu e e r a h i j o d e A nt on i o de To r qu e m a d a (h . 1 50 7- 15 6 9 ) , n a tu r a l de L e ón , q u e f u e s ec r e t a r i o d el c on de d e Be n av e n t e , y a u t or d e ob r a s c om o O l iv a n t e d e L a u r a ( 1 56 4 ) , y J ar dí n d e F l or es C ur i os a s ( 1 5 7 0 ) . L u is de T o r qu e m ad a e ra h e rm an o d e Je ró n im o de l o s R ío s To r qu em a d a , qu e f u e a ut or de l d i á l og o “ L a ú l t i m a b at a l l a y fi n a l c o n g oj a c on q u e a fl i ge e l de m o ni o a l ho mb re e n e l a rt í c ul o d e l a mu er t e , p a r a h a ce r le d es e s pe r ar de s u s al va c i ó n .” ( V al l a do li d , 1 5 9 3) . A é l se di ri g e D a m as io de F rí as en e l Mn s . 5 70 d e l a B i b li ot ec a d e Pa la c io , e n “C ar t a d e D am as i o, pa r a e l s ec r e t ar i o P al o mi n o y J e r ó n im o d e l os Rí os , y e l ba c hi l l e r R i ve r a . ” D e t al m od o , s e e st a b l e c e o t ra c on ex i ón e n t r e Ju an de A rf e y D am a si o d e F r í a s , a t r av és d e l n ex o c om ún d e l os h e rm an os To r qu e m ad a . S al az ar Ra m ír e z , M . S . : L as c ar t a s d e c o nt r ov er si a li te r ar i a e n e l M S. 5 7 0 B PM . Y Da m as i o d e Fr í as ( Te or í a l it er a r i a y p r a xi s r e t ór i co - e p i s t ol a r ) . T es is d o ct or a l , U n iv er s i da d C om p lu t e n s e d e M a d ri d , 1 9 9 7 , pá g . 88 . 5 2. Pe n sa m os qu e el l ib ro de g eom et rí a s e es c ri bi ó en Ma dr i d. E n es ta pa rt e d e la Va ri a , de sc ri bi en do la esf e ra s ol a r, Ar f e ex pon e qu e si rv e par a det er m in a r l os g r ad os a l os qu e e st á u bi c ad a la ci u da d co n res pe ct o al ce ni t y a l h o ri zo n te . A l s it u a r el n or t e, l o h ac e de s de la pos i ci ón de M adr id . L o re pi t e en l a d es cr ip ci ón de l cua dr an t e . 53. Arfe vi vió e n la collac ió n de Santa María, en la calle de las Gra das, e n unas casa s q u e colindan co n el estudio de San M iguel y con la vivienda de Jaco me Amb ro sio. Eran d e de la viuda d el platero J uan Te rcero y le f ueron p rop orc ionadas po r el Cabild o para q ue en ellas trabajase la c ustodia. Le a bonaba n la mitad d e lo s 12 0 ducados d e la renta d e alquiler a pagar al año. En el segundo cuatrimestre d e 1 583, A rfe las s ubarrendó a l m erca der de i m a ginería D ionis io Farías. P alo mero P áramo, J .M. : “Nuevo s d atos sobre el p ro ceso edito rial de la Var ia Co nmens uracion, d e Juan d e Arfe: la fe d e erra tas y la t irad a inicial de lo s dos p rimeros libros.” Homen aje a l pro fesor Herná ndez P erera , Ma drid , 1992, p ág. 889. 54. T ambién prese ntó maquet a p ara la obra d e Áv i la. 23 Es sabido que, a fines de 1580, poco después de firmarse el contrato d e la custodia, llegaron desde Castilla unos familiares para reunirse con Ju an de Arfe. Se desconoce si se trasladaron para ayudar en la fábrica de la custodia 5 5 . En efe cto, Antonio el Mozo traía a su car go “dos carros de gente y hacienda.” Es posi ble que entre ellos estuvieran Enrique de A rfe el Mozo, la esposa y la hi ja de Juan de Arfe. Antoni o el Mozo falleció casi inmediatamente de s u llegada 5 6 . L a perdida de este hermano conmovió sumamente a Juan, que trató de hace r que su nombre no qued ara en el olvido publ icando años m ás tarde unas fábulas de Esopo que Antonio había elaborado 5 7 . Sevilla. Graba do de Bram billa, 1578. Fray Tomás de Me rcado de cía: “S oliendo antes, Andalucía y Lusitania ser el extremo y fin de toda la tierra, descubiertas las Indias , es ya como medio”. Arf e permaneció siete años e n Sevilla, una urb e atractiva y en esplendoroso auge. Era el primer puerto de Españ a, y los mercaderes col maban de exóti cos especímenes los puestos callejeros. Bue na parte de la riqu eza derivada del desembarc o de metales preciosos provenientes de América se quedaba en la ciudad, debido a la actividad comercial. La plata era dispensada po r almace nistas que la r evendían a un precio moderadamente económico, lo que causaba un cierto auge de la pl atería 5 8 . D u r a n t e s u e s t a n c i a e n la c iu d a d h i s p a l e n s e , A r fe n o s ól o de d i c ó s u s e n e r g í a s a l a l a b r a d e l a c us t od i a . S a c ó a la l u z p ú b li c a v a ri o s li b r o s . E n 1 5 8 5 s e i m p r i m ie r o n l a s d o s pr i m e r a s p ar t e s d e l a V ar i a C om m e n s ur a c i o n , p u b l i cá n d o s e e l t r at a d o c o mp l e to e n 15 8 7 . L a o b ri t a d e A nt o n i o e l M o zo p u e de c o n s i d e r a r se u n a e d i c i ó n a s u c a r g o, y t r a s f i n a l i za r l a c u s t od i a d i o a l a im pr e nt a u n o p ú sc u lo t i t u la d o D e sc r i p c i ó n d e l a Tr a ç a y O r n a to d e l a C u s to d i a d e Pl a t a d e l a S a n ta I g l e s ia d e S e v i l la . D e e s t a s o b r a s li te r a r i a s t r a t a re m o s e n a p a r t a d o s e s p e c í f i c o s . ______ 55. El contrato se firmó el 2 5 de agosto de 158 0. Mª Je sús Sanz no cre e p osible la instalació n de un ta ller de p lateros castellanos e n Sevilla. Sanz Serrano, M. J .: Jua n de Arfe y Villafañ e y la custo dia... p ág. 93. 56. Se conoce la noticia po r dos cartas de scubiertas por Julián M. Rubio en el Archivo Ge neral de Simancas y exp uestas po r Allende Sa lazar, J.: “El gra bado r Antonio d e Ar fe”, Arc hivo d e Arte y Arqueo logía , nº 8, 1907 , págs. 103 -105. Véase e l apartad o dedicado a Antonio de Ar fe el Mo zo. 57. Arfe y Villafa ñe, A.: Vid a y fá bulas ejemplares del natura l filósofo y fa mosísimo fab ulad or Esopo. Figura das y tradu cidas en rimas castellan as, p or Antonio d e Arfe, y Villafañe, na tural de Leó n. Dirigid o a Do n Fran cisco de Ro jas, Marqués d e Poça . Sevilla, 158 6. 58. Sanz Serrano, M.J. : El gremio de platero s sevillano (1344 - 1867) . Sevilla, 1 991 , pág. 31. 24 Tal actividad intelect ual es indicio de que gozaba de facilidades para publ icar obras. Es probable que encont rase estímulo y apo yo en círculos culturales 59 . La actividad humanista sevillana se organizaba en torno a tertulias y ac ademias favorecidas por hombres doctos o por no bles que ejercían el mecenazgo. Se ha relacionado a A rfe con estos círculos a través de l contac to con conocidos que los frecue ntaban, como L uciano de Ne grón, que participó en l a elección de Ju an de Arfe para la fábric a de la custodia, o el canónigo Francisco Pacheco, encargado de su programa iconográfico 60 . Por varios motivos se l e ha conectado con el cosmó grafo Rodrig o Zamorano, y aunque ha y al guna probabilidad, los datos no parecen concluyentes 61 . Retratos del canónigo Pa checo y de Luciano de Negrón. Ya sea en l os cen ác ulos o por su tr abaj o e n la ca te dra l, sup one mos que Ar fe co noc erí a en Sev il la a Ant on io Pére z de Almansa, que escribe un son eto de e logio en la Descripción de l a T r a z a y O r n a t o d e l a C u s t o d i a d e P l a t a d e l a S a n t a I g l e s i a d e S e v i l l a . N o t e n e m o s d a t o s s o b r e e s t e a u t o r , p e r o s i s u apellido e s t o p o n í m i c o , y t e n e m o s e n c u e n t a q u e e s t a ______ 59. Estas acade m ias eran tert ulias de ho mbres docto s en disciplina s heterogé neas reunid os p ara discutir asuntos d e mutuo interés, criti car y colabo rar en obra s en pe r iodo de gestación. Piñero, P.M. y Rey es, R.: “Prólo go” Pacheco F.: Libro de d escripción d e verdad eros retratos, de i lustres y me morab les v arone s. Facsímil: 15 99, Sevilla. 19 85, pág. 1 7. De m odo m ás s ignifica tivo q ue otr os inves tigado res, Her edia destaca la influencia que el humanismo sevillano ej erció en A rfe, alentándole en su labo r literaria. Heredia More no: “Juan de Arfe Villafañe y Sebastia no Serli o”.. . págs. 3 71-388. 60. El canóni go P acheco (153 5-159 9), tío carnal y pro tect or del pintor y tratadista Fra ncisco Pacheco, tenía la misma edad de J uan de Arfe, quien lo mencio na con elogio en la Descripció n de la traça . Segú n Heredia , asistentes a los cenáculos co mo Francisco de Medina o Fer nando d e Her rera “le permitiría n profun dizar en el estudio de la tratadística italian a mediante la consulta de otras bibliote cas bien surtidas, alg unas de las cu ales, co mo la d el pro pio Lu ciano d e Negrón, compuesta por cerca de cinco mil volúme nes, seg uro q ue in cluirían la obra c ompleta de Serlio entre lo s tratad os más n oved osos” Her edia Moreno, M.C.: “Jua n de Arfe Villafa ñe y Seb astiano Ser lio”... pág. 3 77. 61. Defiende n esta hipótesis Car men He redia y Da vid Gar cía López. Véanse los apar tados de esta tesis dedica dos al Libro d e Geometría, y a Arf e co m o grab ador , do nde referimos dato s y op inione s so bre la posible relación entre Juan de Ar fe y Rod rigo Zamora no. 25 lo ca l ida d se hal la e n la órb it a de And a luc ía , es pos ibl e que se con oc ie ra n en Sev il la . En la De sc ri pc i ón de la tra za ha y tamb ién un poe ma susc rit o po r I ván de Mesa , qui en dic e ser mo nj e de l mo nas t e ri o de la Car tuja , y aun qu e no tene mos má s da tos sobr e é l, es ev iden te qu e es ta ami sta d surg e la ca pi ta l his pale nse 6 2 . Es pr oba ble que c ono cie ra a Alo nso Mo rg ado, el au tor Hi sto ria de Sev illa , lib ro imp reso por Pe scio ni y Le ón en 15 87, y qu e co mpar te un grab ado con la Desc ripc ión de la Tr aça . En él, Morg a do men cio na a Arfe y a la cu sto dia . Po r últ im o, s i ten emo s por ver ac es las inf ormac ion es de N ico lás Ant oni o, Go nza lo Arg ote de Mol ina e ra ene mig o de Jua n de Ar fe 6 3 . Cus todia de Se villa expuesta en la sacristía m ayor de la Cated ral. En la ca te dra l tr abaja ban ar tis tas a l os qu e qu izá co noci ó, c omo Ma t e o Pére z de Ale sio, Vi lleg as Ma rmol ej o, e l t ol e dan o D iego de Ve la sco y A lon so Vá zqu ez . A l m e no s con Al ons o Vá zqu ez ma ntie ne u n ví nc ulo : el in teré s por la a nato mía. Por e st a mis ma r a zón po drí a r ela cion árs ele con el e scu ltor Jer ón imo He rná nde z 6 4 . P or otr o la do, en la obr a de la cu sto dia co labor ó He rn ando Ba ll es teros el J ov en, pla tero de la c ate d r al 6 5 . ______ 62. Ver apartad o dedicado a la Descripción de la Traça . 63. Nico lás Antonio, e n su reseña a J uan de Ar fe, a firma: “ El lib ro de Juan de Arfe De e scu dos de armas estuvo en po der de Gun disalvo de A rgote, au tor de la Historia de la Nobleza Bética , el cu al era p or casua lidad otro en emigo de él.” Antonio, N. : Biblioteca Hispana Nova . M adrid, 1990, p. 639, to m o I. Entre el sevilla no Gonzalo Argote de Moli na, erudito y hombr e d e armas, y J uan de Arfe, existen a lgunas conexiones q ue se tratará n en e l apartad o dedica do al po sible libro d e heráldica escrito por Arfe. 64. De Alonso Vázquez dice Ceán q ue “fue gran a nató mico”. Ceán Ber múdez, J. A.: Ob . cit . T omo V., pág. 14 4. Respecto a Jeró nimo Hernández, su gusto por la anato mía es oste nsible en sus o bras. P acheco dice que b asándose en los des nudos del Juicio de Miguel Ángel : “hizo excelentes pe dazos de anato mía, de q ue yo ten go a lgunos…” P acheco, F.: E l arte de la pi ntu ra . Facs.: 164 9, Madrid , 199 0, pág. 3 85. Jeró nim o ade más era arti sta c ulto, y e n su i nventario de bie nes ten ía “ setenta libro s grande s y peque ños de tosca no y latín.” El dato del inventar io lo extrae Ocaña d el libro de López-Mar tínez, C: Desde Jerónimo Hernán dez hasta Martínez Mo ntañ és , Sevilla, 19 29. Ocaña Martínez, J . A.: Princip ios antrop ométricos, ana tómicos y o tros método s para la re presenta ción de la figura human a segú n los tratadistas de arte españ oles (el siglo XVII, deud as e influen cias). T esis d octora l, Uni versidad Complutense, Madrid , 20 01, pág. 54 5. 6 5. M ª Jes ús S an z cr e e qu e e l r es pon s a bl e de alg un os r el ie ve s pu ed e s er Ba ll es te ro s el J ove n , pl at e r o de la c a te dra l en tr e 15 79 y 15 9 3, que e ra m á s h á bi l, i n c lu so , qu e Ju a n d e A rf e. S anz Se rr an o , M. J .: J ua n de A r fe y V i ll a f a ñe y l a cus t odi a … , pág s . 7 2- 73 . 26 Es probable que Juan de Ar fe hiciera en Sevilla pe queñas obras de orfebrería civil para clientes importantes . Se sabe que pa ra el ca nónigo de la catedral An drés Salcedo realizó un bufete de plata, que éste regaló a su sobrina, Luisa de Salcedo, y que mostraba la l eyenda de Anteo 6 6 . Por otra p arte, e n 1586 o 1587 se celebró una jun ta de expertos convocada po r Felipe II en la Corte con el objeto de normalizar l a actividad de los ensa y adores 6 7 . En ella participó J uan de Arfe, según su propio testi monio en la segunda edición del Quilat ador . No se sabe du rante cuánto ti empo estuvo fuera de Sevilla. El cabildo de la catedral le había impuesto un período de se is años para culminar la obra y , como vemos, Juan de A rfe se dedicó a muchas tareas. En especial, la composición e impresión de sus libros le robaría m ucho tiempo. Debido a los retrasos, el cabildo le obli gó a pe rmanecer en la ciudad, a riesg o de perder la obra. Finalmente, quedó la custodia terminada y en 1587 se estrenó en la procesión del Corp us Christi. E l c a b i l d o d e l a c a t e d r a l d e V a l l a d o l i d h a b í a r e q u e r i d o s u s s e r v i c i o s p a r a l a b r a r u n a c u s t o d i a , y J u a n d e A r f e h a b í a f i r m a d o e l c o n t r a t o p o r m e d i o d e J u s e p e d e M a d r i d . D e s d e e l 1 d e n o v i e m b r e d e 1 5 8 7 d e b í a e s t a r e n V a l l a d o l i d , c o n d i c i ó n q u e l a s a u t o r i d a d e s d e l a c a t e d r a l l e i m p u s i e r o n p a r a q u e d i e r a c o m i e n z o a l a h e c h u r a d e e s t a n u e v a o b r a , p e r o a 1 5 d e d i c i e m b r e a ú n e s t a b a e n Sevilla 68 . S e s a b e q u e e n e n e r o d e 1 5 8 8 r a t i f i c ó l a e s c r i t u r a d e l c o n t r a t o e n V a l l a d o l i d 69 . E sta p ie za l a ter m ina r ía e n 1 59 0, pe ro y a en 15 88 s e o fr ec i ó a l ca b il do de la c a te dr al d e B urg o s par a la br ar su cu sto d ia , firm a ndo el con t ra to el 4 de ma y o. Ten í a el co m pr o mi so de res id ir en Burg os du ra n te el tra ba jo , per o ta mbi é n le pedí a lo mis mo el ca b il do de Va l la do li d. En la pr ima v er a de 15 89 se tra s la dó a B urg o s, au nq ue f ig ur ando com o vec in o de Va ll a do li d. D eb ía e sta r vi vie n do a ca ba l lo ent r e la s d o s po b lac io ne s, y ha c ien d o alg uno s enc arg os e n l ocal id a de s vec inas 7 0 . Tam bié n en 1589 fu e nomb ra d o en s ay a dor de la Cas a de la Mone da de Seg ov i a, se cr ee que de for m a inte r i na 7 1 . Con an t er io r ida d a es t a fe c ha h ab ía hec ho un a cru z par a e l mo na ste r io del Car me n. En ese ent onc es, el esti lo de Ar fe co men za ba a ser muy val o ra do . Sob re est a cr uz , se co noc e el caso ac on tec id o e n 15 9 2 a Fr a nc is co y Bern a bé de Sor i a, qui e ne s con tr a ta r on una cr u z par a Si ma n ca s , y seg ún la escr i tu ra , el pie te ndr í a que ser “co nf orm e al pie de la cru z que es t á en e l mo n as te ri o de l C ar me n de es t a V il la que h izo J ua n d e Ar fe 7 2 .” E n B ur g o s r e s i d ió c i nc o a ñ o s . C e á n i n f o r m a q u e e n t r e 1 59 1 y 1 5 9 4 , el p in t or va l li so l et an o Gr eg o r io Mar tí nez - Ar fe er a padr ino de sus hijo s - se en co n tra b a co n Di eg o d e U r b i n a e n B u r g o s p a r a d o r a r e l r e t a b l o m a y o r d e l a c a t e d r a l , p o r l o q u e d e b i e r o n c o i n c i d i r 7 3 . _____ 66. Sanz Serrano, M .J.: J uan de Arfe y la custod ia …. pág. 32 67. En palabr as de P icatoste, su pa pel en la junta fue destaca do: “Arfe, que vino con ese motivo á la co rte, los co nvenció a todos de su ign orancia, demostránd oles ademá s los inco nven ientes de la ru tina e n una profesión que tiene bastan te de científica ” Picato ste, F.: Ob. cit ., p ág. 17. 68. Sanz Serrano, M .J.: J uan de Arfe y Villafañe y la custodia … p ág. 33 . 69. Brasas Egido, J .C.: Ob. cit ., pág. 74 . 70. Arfe ayudó a tasar, en novie mbre de 1589 , unos cetro s del p latero palentino Alonso Go nzález, p ara la iglesia d e T orq uemada (P alencia). Co mo testi go es taba Le smes Fernández. Barrón García, A.: “Lesmes Fernández del Moral, plater o y ensa yador mayor” Boletín del Mu seo e Instituto Camón Azna r , nº LIX- LX. 199 5, pá g. 10. 71. Debió ser no mbrado de f orma interina, para las a usencias del titular Juan de Moral es. No ocupó el cargo d e titular hasta 1 595 . Martín, F.A.: “Juan de Arfe e n Mad rid”… p ág. 128. 72. López-Yarto E lizalde, A.: Ob . cit ., p ág. 52. 73. Ceán dice en la bio grafía de Gr egorio Martínez que junto a Diego d e Urbina fue llamad o para d orar el retablo may or de la ca tedral de Burgos, y q ue éste fue concluido en 15 94. Ceá n Be rmúdez, J . A.: Ob. ci t ., To m . III., pág. 77. En la biog rafía de Diego de Urbina se a clara que e stuvieron tres a ños en Burgos, de 1591 a 1594. Ibidem , Tom. V, p ág. 93. 27 S e ha di ch o qu e de s de 1 59 0 , Arf e v iv í a en la s ca s as de su yern o, Le sm es Fer ná nd e z de l Mo r al , en l a ca l l e T en eb re gos a. P er o Le sm e s n o co n ce rt ó m at ri m o n io c on Ge rm an a de Ar f e h a st a m a rz o d e 1 5 92 , as í q ue es m á s p r ob ab l e qu e, e n u n pr i n ci p io, el cab i l d o d e l a ca t ed ral le ha bi li t a ra u n a ca sa , o q ue él la al q uil a s e 74 . En Bur go s co l ab or ar o n co n J uan de Ar fe pl at e ro s com o Marc el o de Mo nt a no s , J u an de Náp o l es Mu d ar ra y otr o s co n los qu e pod í a hab e r cas ado a su hij a, per o par ece que Arf e o Ge rm an a el i gi ero n a Le s me s . T r as l a b od a , se fo r mó un a s o ci e dad en t re los ma t ri m o nio s a un a nd o el c ap i t al d e c ad a u no , y com en z a ro n un a co l ab o ra ci ón pr of es i o na l q u e d u ra rí a ha st a l a m u er t e d e Ar fe 7 5 . La custodia de Burgos se acabó en 1592. Com o contraste actuó Lesmes Fernández del Moral, pesando las p iezas de plata d e la ob ra. Al término d e la custod ia, el cabildo pidió a Arf e unas tr azas para realizar la cruz metropoli tana. Este en cargo derivó a un a sencilla readaptación de la antigua, que habí a sido l abrada por J uan de Horna en 1537. Arfe la reconvirtió, de a cuerdo a los usos predominantes de la moda, en una cruz de doble travesaño. Es posible que colaborara en la reforma Lesmes Fernández 7 6 . Por otra parte, en la catedral de Burgos ha y pie zas que se l e atribu y en 7 7 . E n m ar z o de 1 5 92 , Es t e ba n J ord á n cont r at ó a n o m br e de J u a n d e Arf e la cus t o di a de l m o na st e ri o d el C ar men , e x t ra m ur os d e Val l ad ol i d . E st a o b ra l a lab r ar ía e n Bur go s en t re 1 59 2 y 159 5 . Ho y en dí a est á ide n ti fi ca da c om o la est an t e en el mu s eo de S an t a Cr u z de To l edo 78 . Un año des p u és , en mar z o de 159 3, Ju an di ri gi ó un mem o ri al a Fel i p e II al eg an d o qu e es t ab a d es o cu p ad o y re co m en d an do a s u yer n o, Les m es Fer ná n de z , pa ra se rv i r de p l at e ro d e p l ata al p rí n ci p e. P ar a a l gun o s , e l m e mo r i al en vi a do al mon a rca rev e l a un a ll a ma d a de at e n ci ó n po r no ha be r rec i b i d o nin gú n en ca rgo d el re y en el E sc o ri al o p a ra e l s er v ic i o áu li c o, s i en do Ar fe un o d e l o s m e j or es or fe br es del pa í s 79 . Des de año s atrá s , Ar fe hab í a emp ez a d o a ut i liz ar el si s t em a de en vi a r misi v as a l as igl e si a s y c at e dr al e s i n t er es án d o se p or si qu e rí an c on t r at ar un a cu st o d i a, lo c ua l er a p o co h ab i t u al y a q u e l a i ni c i at i va s ol í a p ar t i r d e las di ó ce si s . A es t e pr o ce de r s u yo se l e ha l la m ad o “ s u par ti cu la r si st em a de m ar k et in g” Es pr o ba bl e qu e e n s u m em or i al al r ey es t uv i er a s i gu ie n do una tá ct i ca si mi l ar . ______ 74. A fines de 1 590 está en Burgos, d onde “residió ca si cin co a ño s, v iviendo en casa de su ye rno y de sde enton ces su p rincipa l colabo rador Lesmes Ferná nde z.” Brasas Egido, J.C.: Ob. cit. , pág 74. 75. Barrón Gar cía, A.: “Lesm es Fernánd ez del Mora l…”, pág. 17 . 76. Sanz Serrano, M.J .: Juan de Arfe y Villafañe y la custodia … pág. 37. As i mismo, Ba rrón García, A.: Ob. cit ., I bidem . 77. A Arf e se le atribuyen dos piezas: una jarra que iba con una fuente ( perd ida la fuente), y un busto relicario de Santa Casilda. La do ctor a Sanz lo r elaciona con lo s b ustos de l E scorial, co n algunas d udas. Aduce que estas do s piezas pueden ser posterior es, quizá d e siglo XVII, y no ser suyas. Sanz Serrano, M.J. : Juan Arfe y Villa fañe y la cu stodia … pág. 3 7. 78. Señala Sanz Ser rano que esta cust od ia la identificó Cruz Va ldovino s co n la e stante en el Museo d e Santa Cr uz de T oledo , aunque F. San Román ya la había dad o a conocer en 19 28. Cruz, J.M. : “La custodia de J uan de Arfe en el Museo de Santa Cruz de Toledo. ” A .E.A ., n º, 1 97, Madrid, 1 97 7. San Román, F.: “Una ob ra desco nocida d e Juan de Arfe”, Toledo , nº XI V, Toled o, 192 8. Sanz Serrano, M.J.: Juan de Arfe y Villafañ e y la custodia … pág. 3 8. 79. Martín, F.A.: Ob. cit . , págs. 1 28 -129. No puede d esca rtarse, asimismo, que hubiera tr abaj ado con anteriorid ad p ara el rey, en alg ún períod o en q ue se desconoc e su actividad co mo platero . 28 En mayo del mism o año su rg e un litigio entre Juan de Arfe y los plateros burgaleses. Ofreció entonces sus servicios a las catedrales cercanas: Segovia, Burgo de Osma y Santo Domingo de la C a lzada, por si querían hacer una custodia, pero la respuesta fue negativa. El cabildo calcetense enca rgó a Arfe y a Le smes l a he chura d e seis candeleros en 1594, pero parece que no los hicieron 8 0 . La custodia de Valladolid y la con servada en e l museo de Santa C ruz de Toledo. El pl eito con los plateros burgaleses su rge por l a negativa de Arf e a llevar el pendón de la co fra dí a de San Eloy en l a pro cesión del Corpus Christ i de 1593. A quello que a todas vistas podía ser considerado un honor, para J uan de Arfe suponía una af renta. El asunto acabó en los tribunales, y ant e la d emanda de sus compañeros d e oficio, po r medio de su procurador , Arfe de claró que él no era platero “sino escultor de or o y plata y arquitecto, que eran oficios muy distintos al oficio de platero”. Y seg uidamente expuso que “era hi dalgo y persona principal y de muy honrados deudos y parientes y de los más emin entes ho mbres de España en su a rte 8 1 .” A tal eng re im ie nto , los pla ter o s bu rga l ese s re pl icar o n que el que rer s e lla mar e scu lto r de or o y plat a “er a nov ed ad, porq ue el e scu lto r e ra pro piam en te el que lab rab a c ua lqui e r co sa en ma de ra o en pie dr a, y pl at er o se dec ía el qu e labr ab a c ua lqu ie r co sa en oro y pla ta , au nq ue fue se n figu ra s y mo ld ur as y o tra s c os as sem ej an tes , y p orq ue el o fi cio de e scu lt or de pl at a, c ual qu ie r bue n pl at er o lo era, y deb aj o del dic ho no mb re de plat er o se incl uí a; y por que el lla ma rse pl at er os no era po rqu e hic i ese n pl at os, sin o p or que lab ra ban en pla ta cu st odi as , cru ce s y ot ra s fig ur as se me ja nte s y may ore s en t od a p er fe cci ón 8 2 ” . ______ 80. Herráez Ortega, M .V.: “Los Ar fe: Teo ría y praxis”… pág. 100. 8 1 . Í ñi g u e z A l me c h , F . : O b . c i t ., p á g. 1 4 82. S a nz S er ra n o , M .J . : Ju a n d e A rf e y V i l la f a ñ e y la c u s t o d i a . . . p á g . 4 1 . 29 S e han e sg r im ido much as razo ne s a pr opó sito de la nega ti va de Arfe a ll eva r e l pe nd ón. Se ha ac ha ca do el or ige n so te rra do del ple ito a la ac tit ud i nd ivi dua lis ta de Arf e, su f ue rt e c o mpe te ncia y su f a lta d e cola bo ra ción c on la orga ni zac ió n gre mi al de los pl at er os de Bu rgo s, lo que ha brí a pro vo ca do la ant ipa tí a de é st os 83 . L a te or ía má s s ól id a e s la ba sada en el posi ble tra sf ond o ec onó mic o , y a que Juan de Ar fe res idía hab it ua lme nt e en Va ll ado li d, y pa ra re al iza r s us obr as e n B urg os no h a bía de jad o de fig u rar co mo vec in o de aq ue lla vi ll a. A de más m an te nía un a re l aci ón d e c ofr a de c on la h er ma nd ad d e Sa n El ig i o, y su pr op io o bra dor , por e l que p aga ba impu e sto s y carg a s, es ta ba e n Va lla do lid . Es pr oba b le que ll eva r el pe n dó n le h ubie ra su pue sto pa ga r dere ch os a l os p la te ro s d e B urg os . Por otr o lad o, Ar fe tení a un em ple o com o e ns ay ador supl en te que l e vinc ul aba a Seg o vi a, y tal ve z paga se alg u na carg a par a man tene r lo . A sim is mo, de habe r ten id o que ll ev ar el pe nd ón de B urg os, es pos ib le que los pla ter os va ll is ole ta nos lo in ter pr et ase n co mo una de fec ci ón . Po r úl ti mo, no se sab e si la oblig a ci ón de lleva r el pe ndó n le exi g ía ab r ir tien da en B urg os . De se r a sí , h abr ía te nido q ue pag ar imp ort es exce si vos , y a q ue lo s de re c hos po r abr ir tien da de pl a ter o a un for as ter o era n do bl es que los que s e rec la ma ban a los na tur a les 84 . No obsta nt e, cab ría pre g un tar se por qué Ar fe no al egó es tos mot iv os , y a qu e re pre se nta n una def ens a su fic ie nte me nte lóg ica y fir me. En sus de c lara ci on es, pa rec e es c udar se en una po sic ión de dig n ida d de l ar te. Arf e se ob ce có en defe n der la n ob leza de la orf e brer ía equ ipar á ndol a a la esc u ltur a , y ell o fue tom ado co mo una ins ole nc ia por los pl at er os de B urg os . En pal abr as de B one t “si se man tu vo en su s tr ece , fue po rq ue él co ns ide ra ba s u ar te p or enc im a de l a arte sa nía y se h ac ía eco d e las p re oc upa ci one s que en to nc es afec t aba n a lo s art is tas , cuy o s tat us soc ia l es ta ba cons id e rado muy po r de baj o de sus pro pi os mere c imie nt os 85 ” . L le var el emb lem a de los pl ate r os iba en co nt ra de sus pr e ten si one s de e sca la da soc ia l , y si por a lgo ha bía luc ha do Ar fe er a por demos tr ar q ue la pl at er ía er a un ar te es ti mab le c omo libe ral , an tes qu e un ofic io me cán ic o. As í, ha y qu ie n ha in ter pret a do qu e en e ste liti g io, l as pa lab ras de Ar fe , má s que mot iva da s por la va ni da d o po r la ec ono mí a, pa rt en de l ho nor y de “lo s i de ale s d e l ser co mo ar ti sta 86 ” . A l m e n o s d e s d e 1 5 8 5 , y q u i z á a n t e s , A r f e h a b í a c o m e n z a d o a d a r s e a c o n o c e r c o m o e s c u l t o r d e o r o y p l a t a , p u e s a s í s e t i t u l a b a e n l a p o r t a d a d e l a V a r i a C o m m e n s u r a c i o n . M o r g a d o , e n s u H i s t o r i a d e S e v i l l a , l e c o n c e d e e l t r a t a m i e n t o , y a s í a p a r e c e o f i c i a l m e n t e t i t u l a d o e n l a l i c e n c i a d e i m p r e s i ó n c o n c e d i d a p o r e l C o n d e d e O r g a z a l a D e s c r i p c i ó n d e l a T r a ç a . A r f e n o e r a e l ú n i c o c a s o d e a r t í f i c e q u e p r e f e r í a s e r c o n o c i d o c o m o o p e r a r i o d e o t r o o f i c i o m á s a p r e c i a d o y c e r c a n o a l a l i b e r a l i d a d . J u a n B a u t i s t a C e l m a q u e r í a s e r l l a m a d o p i n t o r , n o r e j e r o 8 7 . Y V i l l a l p a n d o , t a m b i é n r e j e r o , s e h i z o l l a m a r a r q u i t e c t o e n l a l i c e n c i a d e i m p r e s i ó n d e s u t r a d u c c i ó n d e S e r l i o . ______ 83. Heredia Moreno, M.C.: “Juan de Arfe y Villa fañe, entre la hidalguía…” pá g. 203. 84. San z Ser rano, M.J. : Juan de Arfe y Villa fañe y la custo d ia … pág. 41. 85. Bon et Co rre a, A .: Fi gur as, mod el os e imág ene s en los tr atadi s tas e sp añol es . M adr id, 19 93, pág s. 39-4 0. 86. Romero Torres considera que “era lógico que Arfe, c on su prestigio artístico y sus con ocimientos sobre la situació n del a rti sta en Ita lia quisiera d ar mayo r prestan cia a su oficio , b uscando su nob leza y excelenc ia (…) S e co mprendía q ue é st e (Arfe) lu chara co n tra el espír itu g remio-artesana l, cu ando él ya hab ía escrito un autén tico tratad o de arquitectu ra y escultura” Ro mero T orres, J. L.: “Orfebrería y escultura. ( Aproximación al estudio d e sus re laciones)”. IV Congreso nacio nal de Historia del Arte , Zaragoza, 19 84, págs. 338-339. La actitud de Arfe recuer da a l enfrenta mi ento que mantuvo Brunelle schi por cuestiones de d ig nidad cuando r echazó pagar cuotas al gre m io de lo s trabajad o res d e la co n strucción. Fue encarcelad o y soltad o por interve nción de las autor idades debid o a la necesidad que se tenía d e é l para las construccio n es d e la Catedral d e Florencia. En ese entonces el gre m io contr olaba la ob ra y la conducta de lo s artistas. Bara s h, M.: Teoría s del arte. De Pl atón a Winckelman n. M adrid, 199 1, pág. 149. Un caso m á s análo go al de Arfe sería el p rotagonizado e n 16 47 p or Alonso Cano, qu ien se puso e n rebeld ía p ara no a ceptar la obligación d e ir a una p rocesión de pintor es po r ser c osa p ropia de gre mios y un deshonor. Se le multó con 100 d ucados. Martín González , J.J.: El a rtist a e n la sociedad … p ág . 2 61. 87. Soler i Fabre g at, R.: Ob . cit ., pág. 15 2. 30 Ya hemos comentado la probabilidad de que los Arfe fueran hi josdalgos. En este pleito, de nuevo s ale a la palestra e l tema de l a hidalguía. A este re specto cabe recordar que los artis tas se apo yaban, pa ra la de fensa de la liberalidad de sus oficio s, en el he cho de que en l a Anti güedad estuviese prohibido instruir esclavos en el arte. Arfe d ecía s er hidalgo, y por ello noble. Incluso L esmes afirmaba serlo. En e ste caso es posibl e que lo manifestara por amor a la causa de dignificar su ar te 8 8 . El ple it o t er mi nó e n 15 95 , y Arfe que dó exi mi do de la ob liga c ió n de llev ar el pen dó n de l d ía d el Cor pu s a camb io de que no ab rie ra tiend a ni obr ado r e n Bu rgo s 8 9 . Es evi de nt e qu e Ar fe n o e st a ba co nt en to e n la c iu d a d. A reb ufo del jui c io s ol ic itó al Con se jo del R ey qu e pe rm it ie se a L es mes Fer nán de z viv ir fue ra de la pl a ter ía, da do qu e su y er no e je rc ía d e co ntra ste y tal la dor de la Ca sa de la Mo neda , y no de bía viv ir e n un lug a r señ ala do pa ra lo s pla tero s. Per o el re y se neg ó 9 0 . Dur a nte el li tig io con los pla tero s y a habí a inte ntad o mu da rse , al ega nd o dif er ent es mot iv os . Sán che z Ca nt ón come nta: “Q ui zá este ple it o c on su s comp añer os au me ntó l as mole sti as de l t ra to de la ve c ind ad , pue s a pes ar de sus hu m os nob ilia rio s y art ístic os, viv ía en la cal le Tene breg osa , res iden c ia obli gad a de lo s pl at e ro s e n Burg os , des de una c édu la de lo s Reyes Ca tó li c os; y prete xta ndo que acab aba de cas ar a s u hij a Ge rm ana c on Le smes Fe rnán de z d el M or al , talla dor y co nt ra st e de la Ca sa de la Mo neda , edi fic io no muy dis ta nt e de l a d ic ha c al le , y ha bé rse le hu nd ido l a ha bi tac ió n, pide al Re y li c enc ia p ara m udar se de c al le ... 9 1 ” A 14 de enero de 15 95, se compromete a hacer dos ci riales pa ra el m onasterio de Nuestra Señora del Car men de V alladolid. La tr aza l leva también la fir ma de Le sm es, pero ho y están perdidos . Ya hemos comentado qu e Arfe, su yerno y l as esposas de ambos, constituían una sociedad y juntos contrataban sus obras 9 2 . Esta sociedad concertada se extralimit aba de los asuntos laborales, apoy ándose t ambién en cuestiones fiscales que podrían ser consideradas fraudulentas. Al parecer, estaban de acuerdo en la ocultación de bienes. He redia l o deja patente al referir un pleito que sostuvo J uan de Arfe contra sus cuñados, el licenciado Diego M artínez, abogado de la Chacillería de Valladolid, y su hermana Jerónima. En 1564, Juan había recibido de su suegra, I s abel Gutiérrez, 1400 ducados en concepto de dote de s u mujer, pero en cantidad superior a lo estipulado dos años ante s. A la m uerte de Isabel, sus herederos partieron bienes y J uan resultó deudor d e sus cu ñados por 146.43 6 mara vedíes. Entonces su rgió el pleito. Su cuñado afirmó que Juan de A rfe, cuando ha cia 1590 se trasladó a Burgos, era hom bre muy ri co y t enía un capi tal de alr ededor de 4.5 00 ducados entre m uebles, preseas y joyas. Ciertamente debí a sea así, pero J uan hacía lo posible por ne gar lo. E n septiembre de 1592, con motivo de una requisitoria de su cuñado, Juan afirmó que no t enía j oya s ni caudales que excediesen veinte re ales. Cosas parecidas aseguraron su m ujer y su y erno. Se reg istró la ca sa de Ar fe per o sólo se le pudi eron e mbargar m enudencias. En 1596, e l pleito estaba en marcha y se encarceló a Juan de Arfe en la prisión de Se govia. Tuvo de ______ 88. Según Condi vi, b ió grafo d e Miguel Ángel, este só lo admitía e n el e studio d el a rte a “h ombres no bles, no a plebeyos” , porque esta “era costumbre de los a ntiguos”. B arash, M.: Ob . cit ., p ág. 149. 89. Sanz Serrano, M .J.: J uan de Arfe y Villafañe y la custodia … p ág. 41. 90. Martín. F.A.: Ob. cit . pág. 1 29. 91. Sánchez Cantón, F.J .: Ob. c it ., pág. 6 7. 92. Sanz Serrano, M.J .: Juan d e Arfe y Villa fale y la c ustodi a … pág. 40. Her edia aduce: “A mbos artífices tenían firmada u na socied ad, ju nto con sus respectivas e spo sas, para repartirse trab ajo y g anan cias: “ambo s a dos juntos y de mancomú n…” y a am bos los unía, a l parecer, un sincero afecto, más a llá d el marco profesio nal y d e p arentesco. ” Her edia Moreno, M.C .: “Un manuscrito muy poco conocid o de la Varia Co mmensuracio n de Juan de Arfe.” Goy a; revista d e arte , nº 311, 2006, pá g. 74. 31 nuevo que probar s u hi dalguía y se l e libró ba jo fianza. El cuñado de J uan siguió alegando que Arfe era h ombre rico, y en octubr e de 1596 el r egidor d e S egovia di ctó sentencia, y e l tribunal de la chancillería de Val ladolid l a ratificó en J unio de 1597, fallándose que Juan tenía que pagar a sus cuñados 9 3 . A ñ o s a n t e s , a 3 0 d e d i c i e m b r e d e 1 5 9 5 , A r f e h a b í a t o m a d o p o s e s i ó n d e s u c a r g o d e e n s a y a d o r d e l a C a s a d e l a M o n e d a d e S e g o v i a , s u c e d i e n d o a l f a l l e c i d o J u a n d e M o r a l e s , y f i j ó s u r e s i d e n c i a p o r u n a ñ o e n e s t a p o b l a c i ó n 9 4 . E n n o v i e m b r e d e l m i s m o a ñ o r e c i b i ó l i c e n c i a y p r i v i l e g i o p a r a i m p r i m i r u n a s e g u n d a e d i c i ó n d e l Q u i l a t a d o r , q u e s a l d r í a a l a l u z e n 1 5 9 8 . E n n ov ie mbre de 15 96 ac ud e a Madri d ll ama do par a re par ar cie rta s figu ra s en br once de los ente rr am ien to s de Car lo s V y Fel ip e II en el Esc or ia l. E l rey t e nía urge nc ia de ver ac ab ad a la o bra , que era de Po mp ey o L eon i, deb id o a su sa lu d p rec aria 9 5 . Pic at os te in fo rma que a 30 de no vie mb re se le no mbr aba un ay uda nte u of ici al 9 6 . Conc re ta men te, Ar fe de bía repa rar la s f igur as d e lo s a pós tol e s de la ca pa de l Em per ad or , y la ca beza , say o y la g org ue ra de l a E mp era tr iz 9 7 . Por petición de Arf e, el rey autorizó que Lesmes quedase como e nsayador en Segovia, pero es posibl e que abandonara pronto ese cargo, po rque Ceán dice que “Melchor Rodríguez del Castillo: Platero y grabador en hueco. S e le confir ió la plaza de ensayador de la casa de moneda de S egovia p or Real Cédula hecha en Madrid en 31 de diciembre de 1596. 9 8 ” Barr ón escr ibe que Lesmes marchó a Segovia y sirvió como lugarteniente de la Cas a de la M oneda, lo que qui ere decir que h abía otro por encima de él, o un supe rvisor, que no se sab e si podría ser este 9 9 . Tamb ié n Ba rró n afi rma que L esm e s pa rt ici pó pa ra a lg una s l abo re s r ela c ion ada s co n la s fig uras de l e mpe ra dor Ca rl os y su e spo sa 1 00 . Esto significa que s u car go en l a Ceca no era indispensable, y no le obligaba a estar permanentemente en Segovia. S in embargo, Llaguno n otifica que en 1598, todavía L esmes era ensayador 1 01 . Juan d e Arfe siguió utiliz ando el título de Ensayador de la Ceca de Segovia , y como t al fi gura en l a segunda edición d el Quilatador . Es posible que realmente tuvi era est a merc ed, pues se ha dicho que al morir Arfe, en 160 3, Lesmes fue nombrado ensayador de la Casa Vieja d e l a Moneda de Segovia, y todavía en 1608 tenía el cargo de ensayador de Se govia. El Concejo de la Iglesia de San Sebasti án de los Reyes rechazó una custodia que había encargado en 1596 , por no satisface rle. Le fue devuelta, y Juan de Arfe tuvo que reintegrar el dinero que se le había entregado. H oy la custodi a está perdi da, y se cree que era la misma que figuraba en el inventario de bienes “post mortem” de Arfe 1 02 . ______ 93. Hered ia Moreno, M .C.: “Juan de Arfe y Villa fañe, entre la hidalguía…” pá gs. 20 4-205. 94. Martín, F. A.: Ob. cit ., pág . 13 0. La marca de Arfe, q ue aparec e en monedas d e un real y medio real, consistía en la s letras FE entrela zadas. He rráez Ortega, M. V.: “Los Arfe: T eoría y praxis.”… p ág. 109 . 95. B rasas E gido, J.C.: Ob. c it ., pág. 74 . E n un memoria l d e 1601 se dic e te xtualmente: “qu e vino a la Corte po r ma nda do d el rey Felipe II para asistir con los hijos d e F elipe Benavides a la s o bras d e b ronce que se hac en para los entierros de S an Lorenzo.” Martín, F.A.: Ob. cit ., p ág. 130 . 96. P icatoste, F.: Ob. cit . , pág. 16. 97. Sanz Serrano, M.J .: Juan de Arfe y Villa fañe y la custodia … p ág. 43 . 98. Ceán Ber múdez, J. A.: O b. cit ., T omo I V, pá g. 2 20. T al vez Lesmes no o brab a como E nsayador Ma y or, o b ien ocupab a el car go de forma interina. 99. Barrón Gar cía, A.: Ob. cit ., p ág. 17 . 100 . Ibidem . , pág. 19 . 101 . Llaguno y Amirola, E .: Ob. cit ., p ág. 105. 102 . T uvo que devol ver 17 49 reales. Sá nchez Cantón cre yó que era la custod ia que e stá ho y en Lu go, pero parece ser q ue no e s ésta. Sánchez Cantón, F.J. : O b. cit ., p ág. 6 8. Sanz Se rrano, M. J.: Juan d e A rfe y Villafañ e y la custodia… pág. 44. 32 E l se i s de may o de 15 97 s e le e nc a rg ó un a o br a i nd ep en di en te : 6 4 bu st os r el ic ar i o s de c ob re pa ra e l mo na s te ri o d e Sa n L or e nz o d e l E sc or i a l . Se cr eí an pe rd i d o s, pe r o se lo s ha ll ó h ac e p oc os a ño s e n e l r e l ic ar io d el E s co r ia l 1 03 . E s t os b u s t o s s er v ía n p a ra a lb e rg a r r el iq ui a s d e sa nt os q u e l o s e mi sar i o s d e F e l ip e Se gu n do ha bí an i d o re co g ie nd o de di fe re nt es e mp la za m ie nt o s de E ur op a. L a ob ra d e bi ó r ea l i za rl a q ui zá c on ay ud a d e u n t a lle r d e a rt í f ice s , p or lo la b or i os o a l a ve z q u e si st e má t i co de l t r a ba jo . E l mo no g r am a de Ju a n d e A rfe , ap a re c e en v e in ti dó s d e l os bu s to s. Es t os c orr es p o nd en a la pr i me ra e nt re ga , h ec ha e n 1 5 9 8. L os r e sta n te s se e nt re ga ro n t ra s la m ue rt e de Ar f e y s on o br a de L es me s 1 04 . E l añ o de 15 98 sal e a la lu z la seg un da e dició n d el Q uila t ad or , au ment ad o con la nu eva leg isla ció n sobr e los en say os de oro y pla ta, di ct ada por F el ipe II a raí z de la Jun ta de e nsay ador es ce leb ra da en la Co rte, y a la que as isti ó Ar fe. De l lib ro tra tare mo s en ext ens o en otr o lug ar 105 . Es impo rtan te, pa ra ha cer no tar las bue nas re lac ione s de Arf e du ra nte es te per ío do, at end er a un poe m a in cl ui do en el lib ro susc rit o por Jua n Be ltrá n de B ena vide s. E ste er a u n hij o d el su peri nten den te de los ma teri a les par a los ent ierr os de F el ipe I I e n e l E scor ial. E n 15 98, mur ió el su perin ten den te, que e ra tam bié n Ma rca dor may or de Cas til la, y Juan de Arf e fu e pro pues to para el carg o. Joa quí n de I bar ra, del co nsej o y cáma ra de I ndias , y sec reta ri o de ob ras y bos que s, pr opus o a Juan de Arf e an te el Rey , a 1 1 de fe brer o, a du cie nd o e n s u info rme qu e “e ra homb re ho nr ado, int el ig ent e, de bue na con dic ión y tra to, mu y a pro pós ito para enc ome nd ar le to do lo ref ere nte a pe sos y me did as , (el o fic io de marc ad or may or) y la s upe rin ten de nci a de las fi gur as 106 .” Sin em barg o, e l p ue st o re cay ó e n Ju an Bel trá n de B ena vide s, p orq ue el r ey ha bía est ima do mu ch o a Fe lip e de Be nav ide s, y por ate nder a su fa mili a le dio el carg o a su hij o. En cu alqu ier ca so , a mb os mae str os fue ron am ig os, com o pr ueb a e l po ema. E l c a b i ld o d e l a c a t e d r a l d e S e g o v ia e n t ró e n tr a to s co n Ar fe p a r a u n a c u s t od i a . D a do q u e n o pu e de a u s e n ta r s e de M a dr i d ti en e q ue e nv i a r a s u y e r no pa r a en tr e g a r l a s t ra za s, y en o c t ub re d e 1 59 8 e sc ri be a l B u r g o d e O s ma a nu nc ia n do e l v ia je de L e sm e s e x p l ic a n d o q u e “ e s l o m i sm o q u e y o 1 0 7 ” . E n 1 5 9 9 s e f i rm ó e l c o nt r a t o d e l a c us t o d ia . F u e o br a c o n ju n ta e n tr e A r f e y L es me s , p o r q u e e n s u b a s a m e n to , s e g ú n Ce án , a p ar e c ía n l a s f i r m as de a m b o s 1 0 8 . S e e n t r e g ó e n 1 6 02 . L a o br a s e p e r d i ó en e l e xp ol i o d e la s tr o pa s f r a n c e sa s d e 18 0 8 : “ l a f r a nc e s a d a ” . A finales de 1598 labró u n juego de fuente y aguamanil d e pl ata esmaltada y con figuras de dioses en realce pa ra Felipe S egundo. La orden de p a go del aguamanil es de enero de 1599, ya f al l ec i do el R e y . Ho y d í a n o s e co ns e rv a 10 9 . Ot r o e nc ar go f ue e l d e la re pa ra ci ó n d e un f ron t al d e a l ta r d e co br e y br o nc e d o ra do c on fi gur as d e m edi o rel i e ve qu e F el i pe S egu n d o ha bí a a d qu i r id o a Iné s d e T er re ro s . T ra s l a m u ert e d e A r fe, Les m es te rm i n ar í a el t rab aj o . Mi e n tr a s se o c up ab a d e la c us to di a d e Bu rg o de O sm a ha bí a ______ 103 . Sanz Serr ano, M. J.: Jua n de Arfe y Villafañ e y la cu stodia … p ág. 43. 104 . Los busto s e stab an re aliza dos en c hapa d e cob re y lo s co lore ó el p intor Fabricio Castello, hijo del Berga masco. La se gunda entr ega es ya d e 1 605, y son o bra d e Lesmes Fer nández. Lleva n su marca, que consiste en el dibuj o de un árbo l o moral. Martín, F. A.: Ob. cit ., págs. 13 4-135 . Por otra parte, el m o no grama d e J uan de Arfe a parec e sie mpre en la p orta da de sus trata dos, y lo uti lizó en la custod ia de Santa Cr uz de To ledo . Esta cifra era algo poco habitual entr e los plater os, que utilizaban un pu nzón para identificarse, siendo m ás pr opia de grab adores. 105 . Ver el ap artado d edicado al Quilatad or do nde se r eproduce el po e ma. 106 . Picato ste, F.: Ob . cit ., p. 16 . Véa se Llaguno y Amirola, E.: Ob. cit . , pá g. 104. A simismo, Martín, F.A.: Ob . cit ., pág. 1 27. 107 . Barrón Garc ía, A.: Ob. cit ., p ág. 17. 108 . Sanz Serrano, M.J.: Juan de Arfe y Villafañe y la custodia … págs. 44-45. Arfe q uizá estaría enseñando a Les mes a labrar custodias. 109 . Ibidem , pág. 44. 33 contratado una custodia par a l a hermandad de l S antísimo Sac ramento de la parroqui a de San Martín de Madrid 1 10 . En vida rec ibió al gunos pagos, pero esta obra también fue terminada por su y erno en 1608 1 1 1 . También en la Corte se l e asignaron encargos tocantes a tasaciones de alhajas. Así pues, figura en el inventario de espadas de C arlos V, en el guardajoyas de Felipe II, en mayo de 1602 1 12 . Por otra parte, se ha dicho qu e Arfe, en 1599, formó parte de una comi sión de notables para presenciar los ensayos de metales que J erónimo de A yanz, hombre polifa cético del si glo XVI, en ese entonces administrador general de las minas, hizo en Madrid para advertir al rey F elipe III s obre las medidas que debían tomarse para sanear la economía 1 13 . Est atua orante del ar zobispo Cristóba l de Rojas. H a c i a a g o s t o de l a ñ o 16 0 0 ma rc ha a V al la do l i d. E n e st a c i ud a d, e l nu ev o mo na rc a F e lip e I II fi ja r ía l a ca p it al id ad de l Es ta do de 16 0 1 a 1 60 6 . E l o bj e ti vo de l p la te ro e ra pr e se nt ar la s c on di ci o ne s pa ra la e je cu c ió n de la s e st a tu as se pu lc ra l e s de l os du qu es d e L er ma . C o nj un ta me n t e se ha r ía n la s d e l os ar zo b i sp o s de Se v i lla y T ol ed o, tí os de l m i ni st ro de l R ey . Es ta ba n de s ti na d as a l a ca p i lla ma y or de l c on ve n to de Sa n Pa b lo . C on es ta s es ta t ua s e l d uq ue d e L er ma p re te nd ía e m u lar la s tu mb a s re a l e s d e l E sc or ia l . I n cl us o l o s mo de l os e sc u l tó r ic os e n y es o l os e n c a rg ó a Po mp ey o L eon i, qu e ha b ía re a li za do lo s s e pu lc ro s de l m on a st er io d e S an L or en zo . En es ta o bra de l Es co ri al , c om o y a vi mo s, Ar fe co la b or ó a ct iv a me n te e n 15 96 . S i n e mb arg o, p or lo qu e se de du ce de u na ca r ta de l or fe br e di r ig i da a l t es or e ro de l o s du q ue s, en 16 0 2 , a pr op ós i t o de l pr oc es o de r ea li z a ci ó n de l as e s cu l tu r as, es p ro ba b le q ue Ar fe n o t uv i er a b u en as r el ac i on es con P om p e y o Leo ni , q ue es a q ui en pa re ce di r igi r s e a l n om b ra r a u n i t al i an o 114 . En la m i si v a le em o s: “L o s ret r at os d e l os se ño r es C ard e na l y Arz ob i sp o , ma n os de llo s con los o rna tos d e la capa pl uvi al, que so n _________ 110 . Ibidem , pág..44. 111 . Ibidem , pág. 46. 112 . Ha ce el inven tari o de espa das que entre ga Marí a Escol as tres , vi u da de Peti J ua n, últim o arm ero de Ca rlos V. La rela ción se di fundi ó por el ca tál ogo de es pad a s de Car lo s V conse rva das en la Re al Arm ería, dad o a con ocer en 1898 .Leg uin a, E.: A rt e antig uo, esp ada s de Car lo s V , Mad ri d, 190 8. As imism o, Sanz Se rran o, M.J.: Jua n d e Ar fe y Vill afañ e y la c ust odi a …pá g. 44. 113 . García T apia, N.: “Ingeniería e invenció n en el si glo d e oro : e l c aso de J eróni mo de A yanz.”. Acta s del Semina rio Orotava de historia de la ciencia. A ño XI-XI I. T e nerife, 2 003 , pág. 80. El dato parece verosímil aunque no co nocemos su fuente, quizá de arch ivo. Según este autor, Ar fe f ue el único q ue comprendió el valor de las inve stigaciones de Ayanz. 1 1 4. S an z S e r r a n o , M . J. : “ U n di b u j o c a s i i n é di t o d e Ju an d e A rf e ” , L a b or at or i o d e Ar t e , n º 4 , S e v il l a , 1 99 1. E n e s te a rt íc u l o , l a d o ct o r a S an z h a ce p ú b li co e l c on te n i d o í n t eg r o d e l a c a r t a , c on se rv a d a e n e l A r ch i v o de l a C as a d e M e di n a ce li . El do c u m e n t o m u es t r a, e n u n a de su s h o ja s , u n d is e ñ o pa r a l o s s i ti al es d e l os d u qu e s c on s i s t en t e e n c o rn u c o pi a s , cr u ce s y v en e ra s di s p u es t as s i m ét ri c a m en t e. E s t á f e ch a d o en Ma d ri d a 7 d e di c i em br e 1 60 2 . 34 cristería y apóstoles de la cenefa, y borlas y bordaduras de almohadas de su parte, tengo hecho todo de cera y por estas manos pecadoras si n necesidad de italian o ni español, mas sólo de mi yerno como se lo ofrecía a sus Excelencias, y va todo bien, sea Dios alabado, y venidos los retratos y armadura del Duque, mi señor, y retrato de mi señora, yo les daré una vuelta que s e eche de ver después en el bronze, pues será espejo vivo, y porque salgo de los l ímites de mi condición que es ser más l argo de manos que de lengua, no seré más largo… 1 15 ” Juan de Arfe sólo llevaría a cabo la estatua orante de don Cristóbal de Roj as, arzobispo de Sevilla, en bronce sob redorado. Ho y en día está en l a Colegiat a de Lerma. Los otros bultos f unerarios fuer on terminados por L esmes Fe rnández, ayuda do por Pompeyo Leoni 1 16 . L as estatuas orantes de los duques, finalmente tuviero n “ necesidad de italiano ”. Lesmes desconocía el procedimiento de fundición de figuras de grandes dimensiones, una técnica aún novedosa en España, y se vio obligado por el Duque de Lerma a ser asistido por Pom pey o. Las estatuas se acabaron en 1606. En mayo de 1602 estaba de re greso a Madrid para proc eder a la fundición en bronce. Se cree que había aprend ido esta complicada técnica de mano de Jácome Trezzo 1 17 . En Madrid residía en una d e sus casas, en la red d e S an L uis. Si n embargo, la muerte sorprendió a Juan de Arfe el 1 de abril de 1603, a los 68 años 1 18 . Eugenio Lucas Villamil: Alegoría de la Orfebrería. Detalle de “Las Artes reunidas”, 1906 , donde se repre senta a Juan de Arfe. Museo Láza ro Galdiano. Madrid. (Foto: Her edia Moreno). ______ 1 1 5 . S an z S e r ra n o, M. J .: “ Un di b u j o c as i i n é di t o… ” pá g . 1 25 . 116 . El ar zobispo de Se villa, Cristóbal de Roja s, era tío del duq ue de Lerma. Cristóbal de Ro jas murió en Cigales e n 158 0. Las e statuas or antes de Do n Francisco Sa ndoval Ro jas y s u mujer, Doña Catali na d e la Cerda, Marqueses de Lerma y D uques de Dé nia, ho y día están en el Museo Nacio nal de Escultura de Valladolid . De la escult ura d el ar zobisp o d e To ledo, ho y día nada se sabe , ni siquier a si fue ter minada. Sanz Serrano, M.J. : Juan de Arfe y Villafa ñe y la custo dia … pág. 4 9. 117 . A e ste respe cto ha y q ue decir que en Sevilla se e nseñab a metalurgia en la Casa de la Contratac ión, y tal vez Arfe perfeccio nara allí su técnica co n los metales. 118 . Hay quien señala que la fec ha de su muerte fue el 3 de abr il. 35 S u i n ve nt ar io de bi e ne s l la ma la at e n c ió n p or qu e r ef le ja u n a ju a r d e ma s ia do p e q ue ño . E n p a la br a s de S á nc he z Ca nt ó n , se tr a ta de “u n a ju ar po br e , q ue no e sta b a e n re la ci ó n co n l o s d u ca d os g an ad o s en la la r g a y g l or io sa ca rr e ra 1 19 ” . Al pa r ec er , lo s ta sa d or es lo va l or a ro n e n ve i n ti d ó s m il r ea le s 12 0 . P o r es ta ra zó n se ha p e ns ad o qu e l o s ú lt im o s a ñ os de Ar fe d e bi er on s er e c on ó mi c am e nt e p re ca r io s. S i n em ba rg o, e s p os ib le q ue e l i n ve nta r io n o r ef le je e l es ta do re a l de s u s f i na n za s. Ha n d e so pe sa rs e c ue st ion es fi sc a le s s ob re la so c i ed ad f or m ad a p or l o s ma tr i m on io de Ar fe y L es me s. Ar fe p ud o h a be r e n t re ga do p a rt e de su s b i en e s y ha c ie n da a s u hi ja y y er no p ar a c on se g ui r ve n ta ja s ju r íd ic a s 1 21 . Ta m b ié n ca be p e ns ar qu e e n Ma d r id , s im pl em e nt e, Ar fe no te nd rí a t od as su s pe r te ne nc ia s, p o rq ue en es e m o m en to vi v í a a ca ba ll o en tr e l a C or te y Va l la do l i d . I n c lu so e s p os ib le qu e t uv ie r a c os a s de v a lo r en B urg os , e n e l do mi c i l io de L es me s y Ge r ma na . Por otr o lado, algo mu y llama tivo es la cantidad de ropa in ventariada. Ha y tanta qu e figura un sastr e entre los tasadores 1 22 . Seguramente a A rfe le gustaba ir mu y bien vestido, especialmente con ropa de seda porque é sta era un distintivo visible de la condic ión social de los plateros, que les diferenciaba de otros operarios de artes mecánicas. A lo lar go de l siglo XV I, los plateros habían ganado varios j uicios donde alegaban que su ocupación no era un oficio, s ino un arte liberal, y se les había autorizado a vestir seda. Juan de Arfe r epresentado en una pintura al óleo d e Primitivo Á lvarez Armest o, 1890. ______ 119 . Sánchez Ca ntón, F.J .: Ob . cit . , pág. 73. El inven ta rio no es ostentoso, a unque cuando Sá nchez Cantón escrib e e stas línea s no lo ha visto ínte gro, sino un extrac to que p ublicó Pé rez Pastor , el cual no contemplaba ni los i nstrumento s ni la bibliote ca. P érez P astor, C.: Noticia s y d ocume ntos relativo s a la historia y lite ratura españ olas , to mo I X. Mad rid, 1 914 . Citado en Ba rrio M oya, J .L.: “El platero Juan de Arfe Villa fañe y el inve ntario de sus biene s.” Ana les de E studios Ma drileños M adrid , 1982. 120 . Her edia Mor eno, M .C.: “Juan de Arfe y V illafañe, entre la hidalguía…” p ág. 19 8. Respecto a los libros, véase el apar tado d e esta tesis dedicad o a la biblio teca de Juan de Arfe. 121 . Ibidem , pág. 210. 122 . Barrio Mo y a, J .L.: Ob. cit ., pág. 2. 36 LA FAMILIA ARFE María Utman y Guitarte de Arfe Maestre Enrique de Arfe Gertrudis Rodríguez de Carreño María de Betanzos Antonio de Arfe Enrique de Belcove (Primo de Antonio) Antonio de Arfe, el Mozo. Enrique de Arfe Juan de Arfe Ana Martínez “No hay e jemplo en nuestra historia artística de una familia que, como l a de los Arfes, compendie y cifre los términos de un sig lo, y que personifi que dentro de un arte los momentos sucesivos de su mayor es plendor” - F. J. Sánchez Cantón.- Germana de Arfe Le sm es Fernández 37 CAPÍTULO II: LA OBRA INTELECT UAL. 1. LA D IGNIFICACIÓN D E LA ORFE BRERÍA. L a p a l a b r a o rf e b r e p r o ce d e d el l at í n A ur i f a b ri , e s d ec i r , a r t es a n o d e o r o . E n I t a l i a s e u só l a v o z o re f ic e . E n E s p a ñ a s e a d o p t ó d e r i v ac i ón q u e e l t é r mi n o l a t i n o h a b ía h ec h o e n l a pa l ab r a f r a nc e s a o rf e b r e . S i n e m ba r g o , e n l a é p o c a d e A r f e se p r e f e r í a l a e x p r e s i ó n p la t e r o , y a q u e e r a l a p la t a e l ma t e r ia l má s t r a b a j a d o , a u n q u e t am b i é n e ra n f re c ue n te s la s o b r a s e n o r o o s o b r e d or a da s . E n E s pa ñ a , e l p l a t e r o e r a c on s id e r a d o u n s i m p le o f ic i a l . E n I ta l i a , e n c a m b io , d e s de e l Re n a c i m i e n t o t e m p r a n o l a o r f e b r e r ía s e be n ef i c i ó de u n a b u e n a c o n s id e r a c ió n so c i a l d e b id o a q u e f u e m uy p r o f u s a l a p r o d u c c i ó n d e e s c ul t ur a me n or , a c a u s a de l a u g e d e un m er c a d o d e c ol e c c i o n i s t a s p r i v a d o s . A me n u d o l o s e s c u l t o re s e r a n ta m b ié n o r f e b r e s , pu e s d e c u a l q u ie r m o d o l e s p a re c ía no r m a l t r a ba j a r e n p e q u e ñ o f o r m a to . F r a n c i s c o de H o l a n d a , q ue e st u v o v ar i o s a ñ o s e n I t a l i a , e n u n a ña di d o a l D i á l o g o d e la P in t u r a d e d i c a u n a p a r t a d o a “ Lo s f am o so s e n t a l l a d o r e s d e c o r n e r i n a s ” , d o n de r e s e ñ a a o r f eb r e s i t a l ia n o s co m o C e l li n i y C ar a do s s o, e q u ip a r á n do l os a lo s g r an d e s n o m b re s d e la p i nt u r a y e s cu l tu r a re n a c e n t i s t a s . C e l l i ni , p or s u p a r t e , su b r a y a e l q u e a lg u n o s a r t i st as c o n o c i do s p or d e s p u n t a r e n ar t e s b i e n r e p u t a d a s s e i n i ci a r o n s i e n d o o rf e br e s: “ Do n a te l l o , qu e f ue el m a y o r e s c u l to r qu e n u n c a h u b o , c o m o e x p l i c a r é e n s u mo m en t o, e n s u j u v e n t u d tr a ba j ó c o m o o r fe b re 1 ” . E n o t r o l u g a r m en c i o n a q ue B ru n e l le sc h i f ue o rf e br e d ur a n te u n t i e m p o . T a m b ié n a se g u ra q u e V e r r o c c h i o e je r c i ó de or fe b re h a s t a su m a d u r e z, y d e D u r e ro d i c e q u e e r a or f e b r e , p e r o s e ca m b i ó a l a p i n t u r a . Q ui z á p or t od o e ll o , d e s d e l a o r f e b r e r í a s e d es a r r o l l ó u n p o co d e l it e r a t u r a t e ó r ic a . G hi b e r t i , c é l e b r e po r lo s r e l ie ve s d e l a s p u e r t a s d e l B a p t i s te r i o d e F l o r e n c ia , e s c r i b ió s ob r e p re c e p t iv a a r t í s t i ca . I g u a l m e n t e , e l m e n c io n a d o Ce l l i n i , a u to r d e l Pe r s eo , o b r a ca pi ta l d e l m an i e r i s m o, d io a l a l u z s u s t r a t a d o s d e o r f e b r e r í a . E n c u a l q u i e r c a s o, e n lo s pa í s e s n o r te ñ os l a p la t e r í a t e n ía t a m b ié n un p a pe l de s t a c ad o , y en c u es t i ó n de l i t e ra t u r a ar t ís t ic a n o i ba n a l a z a g a . W e n t ze l Ja m ni t z e r , e s c u l t o r y o r f e br e a u s t ri a co , p ub l ic ó e n 1 5 68 P e r sp ec t iv a c o rp o r u m r eg u l a r i u m . Y m uc h o s K u n s t b ü c h le i n ( pe q ue ñ o s l i b r o s a l e m a n e s s ob r e a r t e ) s e d e d i c a n e sp e c i a l m en t e a l a o rf e b r e r í a , o f u e r o n r ea l i z a d o s p o r o rf e br e s , c o m o p o r e je m p l o D e s C i r c ke l s un d r i ch t s c h e y t s , p ub l ic a do e n 1 5 6 4, o b r a d e L a u t e n s a c k . Por otra parte, Cellini defendió la liberalidad de la orfebrería en el para ngón de las artes recopilado por V archi en 1546. La r evaloriz ó hasta considerarla la cuarta arte del disegno 2 . En España, conseguir algo así era mu y difícil. En esto tiene que ver que son casi inexist entes los ejemplos de plateros convertidos en gra ndes nom bres de la historia. El prototipo italiano de orfebre que se tr aslada a la escultura, en Españ a er a in viable debido a la preferencia de la talla en madera e n lug ar del fundido e n bronc e. Un material, este últ imo, con el que los plateros se habrían sentido más afines. Sólo por medio de artist as con mentalidad i taliana, la platería podría haber pu gnado po r ascender en su consideración social. Así parece haber sucedido con J uan de Arfe . De alguna forma, los orfebres se conside raban oficiales de ma yor alcurnia por trabajar con materiales nobles y costosos, y por tener relaciones d e clientela con los estratos sociales más altos. Las obras de pl atería se r evalorizaban, al se r una inversión en tiempos de crisis, y el p latero era considerado un creador de bellezas mu y bien vist as de sd e e l p u nto de vi s t a económico. La riqueza d e los materiales, ciertamente, podía ser ______ 1. C el lin i , B.: Tra ta dos de orf ebr e rí a, es cultu ra , di buj o y arq ui te ct ur a . F ács . 156 8, Ma dr id , 198 9, pá g . 28. 2. La ob ra d e Bened etto Var chi Leccion es sobre p intura y e scultura , Florencia, 15 46, f ue tra ducida al español po r Felip e de Castro, Madrid , 1753 . 38 objeto de ennoblecimiento, per o también de ig nomi nia. Desde la Antigüedad circulaban historias sobre orfe bres estafadores, por lo que sobre el oficio se cernía siempre la mayor suspicacia. Es ev idente que un engaño p or parte d e un platero en cuanto al material, era económicamente ma yor que el que pudiera ha cer un pint or o un carpintero. Por ello se estipulaban muy estrictamente los contratos, y se nombraban contrastes por ambas partes cuando se hacía un negocio. Los plateros a m enudo estaban envueltos en pleitos, y solían dar con sus huesos en la cárcel a la menor discrepancia del cliente 3 . A principios del siglo XV II, el or gullo por el uso de m ateriales lujosos volvió a poners e en entredicho. La ma y oría de los artistas, pugnando por la liberalidad, estaban muy interesados en que sus creaciones fueran apre ciadas más por la parte artísti ca que por el material ut ilizado, pero esto nunca podía ocurrir en el caso de los plateros. En muchos contratos las tasaciones se valoraban, por un lado, por el p eso del m ateri al, y por otro por la hechura, el virtuos ismo del arte. En el caso de los pl ateros, el material solía superar con c reces la valoración de la parte artíst ica, aunqu e los metales preciosos eran generalmente sufr agados por el cliente. Se aprovechó la o casión para argumentar que los pintores, por eje mplo, no tenía n material caro, por lo que la pintura era m ás excelente que la es cultura, aun l a de or o y plata 4 . En este senti do, J áureg ui escribió: “Nunca la materia puede/ dar al artíf ice honor 5 .” E n Es pa ñ a , el p la te ro si em pr e q ui s o s er m ej or co ns i de ra d o. De s de el si g l o X V, l a s c on gr eg ac i on es de p la te ro s ha bí an c on se gu i do c ie r ta s pr e rr o g at iv as q ue , d ur an te e l sig l o s ig u ie n te , r ep er c ut ie r on e n u n may or p re s ti g i o d e s u la b o r c o n re sp ec t o a la s de o t ro s of ic io s m ec án i c o s 6 . L a p la te r ía , a lo lar g o d e l se is c i en to s l og ró , de a lg un a fo rm a, se r re co n oc id a c om o ar te l ib e ra l a l p ro ta go n iz ar a lg un as p ra g m át ic as c on r e s ul t ad o s e f ec ti vo s. P o r e je mp lo , e n 15 24 y en 15 5 2 le s fu e per m it id o ve s ti r s e d a, a d if e re nc ia de ot ro s ofi c ia le s, co mo za pa te r os , sa s tr e s o ca rp in te ro s, a lo s q u e l e s e ra ne ga da e st a li ce nc i a. L a ley no pe r mit ía q ue lo s of ic ia le s de ar te s m e cá ni ca s l le va r an r op a s de se da , pe r o lo s pl a te ro s no se c on si de r ab a n r ep re se nt a n te s d e a rt e me cá n ic a , si no li b e ra l. E n la pr ov is ió n ga na da en 15 5 2 e n ju ic io c on tr ad ic to ri o , l o s pl at er os p ed ía n qu e no s e le s pr oh ib ie ra “ tr ae r de la se d a p or qu e su a rt e no e r a o fic i o ” . A s í l og ra r on qu e se le s ll am ar a ar t íf ic es , n o of ic ia le s 7 . E n 1 60 0 G ut ié rr e z de l o s R ío s d e ta l la rá e l p le it o , po r c on s i der a r lo d e de c is i va im po r ta nc ia pa r a e l r ec on oc i mi en to de la li b er al i da d de la s a r te s p lá st i ca s e n c o lec t iv o: “Y así los derechos les nombran artífices, y no oficiales; porque propia y verdaderamente se decía of icial el ______ 3. Vitru vio cu en ta l a hi st o r ia de l r ey Hi er on de S ir acu s a qu e en tr eg ó un a ca n ti d a d d e o r o a un o r f e b re pa ra qu e l ab ra ra un a c or ona , y al de vo lve r l a h ec ha p es ó l a m is m a can tid ad . Po r ru mo re s de en g añ o , de h ab er el a rt íf i ce m ez cl ad o pl a ta co n e l or o, el re y l la m ó a A r quí m e des par a s o luc i on ar el pr o bl em a, qu e av eri gu ó el h ur to f or mu la n do su c on oc i d o t e o re m a. T oda esta historia habla p oco en favor de lo s or febres, que sie mpre debier on acep tar un cierto climax de suspicac ia po r pa rte de sus cliente s. 4. Lo ar guyó León P inelo , A.: Memo rial so bre la excepc ión de arte d e la p intura , 16 29. Martín Go nzález, J.J .: El artista en la soc iedad españ ola del sig lo XVI I . Madr id, 1984, pág. 1 03 . 5. Sanz Sanz, M .V.: “La teor ía del a rte en J uan de Jáure gui.” Príncip e de Viana , nº 12, 199 1, p ág. 296. 6. Her ed ia aduce : “Es c ie rto que el car ácter inge nuo y liber al de l ar te de la pla ter ía se vení a def inien do des de el s ig lo XV, apoya do e n los pri vile gios y e xe ncione s q ue la cor por ación habí a co nsegui do por par te del mona rc a Enri que IV y de sus suc esore s. P er o a lo la rgo del si glo XVI, los plat e ro s se vier on obl igad os en var ias ocas io nes a def ender sus der ec hos fr ente a los pode res públi cos , que mir aba n con rec elo e l pr ogre sivo aume nto de s u pre stig io y pode r.” H er edi a Mor eno, M.C .:“Ju an d e A rfe y Vi llaf añ e, t rata dist a de ar qu itec tura y arqu it ecto de l a pla ta la brada .” Est udios de Pl a te rí a, S an El oy , 2005 , Mu rci a, 2005 , pá g . 194 . 7. Mar tín González, J .J. : El artista en la socied ad españo la … pág. 10 3. M ás adelante, en una pragmát ica de 1 580 se les nombrará oficiales de arte, no d e oficios. El Diccion ario de las nob les artes para la instrucción d e los aficiona dos, y uso d e lo s profeso res… co mpuesto po r la Real Academia E spa ñola en 178 8, define así el tér mino: Ar tífice. S . m. Co múnmen te sólo se llama así a l Profeso r de u na Arte libe ral y nob le como la Pintu ra, Escultura y Arqu itectura; y al qu e trabaja cosas de mu cho primo r . 39 qu e hac ía obr a, par a cuy a com po sic ió n no re que rí a cie nc ia ni ar te alg una lib e ra l; y ar tí fic e se dice aqu el cu ya obr a no se pued e ha ce r s in c ie nci a, y notic ia de alg un as de las ar te s l ibe ra les , co mo es la ob ra d el a rtí fi ce pla te ro; po rqu e si el a rt ífi ce pla ter o no sa be y en ti e nde el ar te de la Geo me tr ía pa ra p ro po rci ón de la lo ng itu d y l at itu d de l a o br a q ue la br a, o n o sa be el ar te y ci e nci a de la Pe rs pec t iva pa ra el di bu jo y re trat o de lo que qu ie re o br ar, y si no sa be y ent ie nde el ar te de la Ari tm ét ica par a nume ra r y e nte nd e r l os qu il ate s y va lor de l or o y pl ata , y per la s, y pi edra s, y mon eda s n o pu e de se r a rt íf ice ni pl at er o, si n s abe r n i e nt end e r to da s l as di cha s c ie nc ia s y ar tes . L as cu al es sab id as vi ene a po ne r en obra lo que qu ier e hac er , y sin el las no lo pue de hace r ni pr op orc io na r; y por ta nt o co n m uc ha ra zón l os de re cho s hac e n m uy g ran di fe re nc ia ent re ofic io y a rti fi ci o 8 .” E ste ple ito de 155 2 y su s ver icue tos, v uel ve a pla nt ear lo Pal omi no, disc ur ri end o sob re su imp or ta nc ia, que en su opin ión r ad ica e n qu e se tr ata de l pr ime r juic io don de se fall a a fa vor de las ar tes del di buj o ca ra a su libe ra lida d 9 . De sde su pu nt o de vis ta, e l of ici o de pl at er o bor de a l a div is oria de las dos arte s, libe ral e s y mecá nica s. Pal omin o alab a a la pl at er ía po r e se é xito, pe ro l a co ns ide ra m ili ta ndo ba jo la pr ote cc ió n d e la pintu r a 1 0 . Las ropas de seda les disting uían v isiblemente como oficia les superiores en l a escala social. A los orfebre s, es pecialmente, la sed a l es daba mar g en p ara lucir adornos de oro y plata 1 1 . Por ello es mu y significativo constatar que l a ma yor pa rte de la rop a inventariada t ras la muerte de Arfe se a de seda o de telas ricas. En el inventario ha y prendas d e gor gor án, (te la de seda con cordoncillo) terciopelo, tafetán, (t ela de seda teñida) r aso, (tel a de seda de superficie mu y lu strosa, también conocido como satén) damasco, (tejido de seda o de lana de un solo color, cu yos dibujos, mates sobre fondo satinado, se obtiene mezclando hilos de diferentes gruesos) forros de pell ejo de z orro, seda negra, cotonía, (tela bl anca de algodón) Hub o de interv enir un sastre en la tasación de su inventario de bienes por la gran cantidad de vestidos 1 2 . A pesar de todo, en 1563 la Re gla y Establecimientos Nuevos de la Orden de Santiago considera ba co mo oficio mecánico el de platero. También la pintura quedaba excluida, y aún se mantuvieron estos estatutos en el siglo XV II , por lo que se lamentaba mucho Palomino 1 3 . Por ello quedaban incapacitados para inscribirse en las órde nes militares como caballeros , aunque esto bien poco podía importar a la generalidad de los plateros, quienes tenían problemas ma y o res porque estaban obligados a d ar sol dados en las guerras. Juan de Arfe ilustra mu y bi en la s co nsec uen ci as al ref eri rs e a Ioan Á lv are z, ______ 8. Fechad o en Madr id, 30 días del m es de septie m bre de 15 52 años. La re lación fue hecha a la Cá mara del Consejo de Mad rid, por Cristób al Álvarez en nombr e d e los pla teros d e Palencia. Gutierrez de los Ríos, G: Noticia g eneral pa ra la e stimació n de la s artes, y d e la man era en qu e se con ocen las lib erales de las que son mecá nicas y servile s, co n u na exho rtación a la ho nra d e la virtud y del trab ajo contra los ocioso s, y otras pa rticulares pa ra las person as de todo s estados . Ma drid, 1600, págs. 206-207 . 9. P alomin o, A.: El Museo Pictórico y E scala Óp tica . Facs.1795 -97, Madrid, 1988, Tomo I, pág. 258 . 10. Ibidem . Págs. 27 9-281. 11. Martín González, J.J. : El a rtista en la socie dad esp añola … pág. 10 4. Arfe deb ía tener e n c uenta es tas pequeñas victorias de la platería. 12. Barrio Moy a, J.L.: “El plater o Juan d e Arfe Villafa ñe y el i nventario d e sus bie nes.” A nales d e Estudio s Madrileños M adrid, pa ssim . 1 3. Ch e ca , F .: Pi nt ur a y e s c ul t ur a de l R e na c im ie nt o e n E s p añ a. 14 50 / 1 60 0. Ma dr i d , 1 98 3, pág . 19 0. Pa l om in o i n di ca qu e en e l s ig l o XV I I l as ór den es m il it a re s de c ab al l e rí a, en su s es t at u tos , c on s id er ar on o fi ci os vi le s y m ec án i c os l a pl a t er ía y p int ur a, l o cu al f u e l am en ta bl e. Pa lom in o, A .: O b. c it . Tom o I . , pág . 27 4- 27 5. 40 n a tu r a l de Sa l a m an c a , u no de lo s g ra nd e s p la te r os d e la g e ner ac ió n de su pad re “ a qu ie n la m ue rte s a l te ó e n s er vi c io de l S e re ní si mo P rí nc i pe d o n C ar lo s d e Au st r ia , qu e D io s p er do ne , e n l o me jo r de su vi da , a cu ya c au s a n o q ue dó te s t im on i o de su r ar o i n ge n io e n pi e z a p ú b l ic a 1 4 . ” L o s p la te ro s t r a tab an de e li mi na r e st as o bl ig ac i on e s. E n u n p le it o ac ae c id o e l a ño 1 60 0 s e r e si st ie ro n a da r s o ld ad os p or qu e e ra n a r t i st as n o o fi ci a le s m ec á n ic o s. A si mi sm o , se n eg ab an a p ag a r i m pu es to s y a q u e c on s i d er ab an q ue e r a a lg o g re mi al 1 5 . La principal cuestión era no p agar alcabala, un impuesto s obre tod o lo vendible según las le y es del reino. La tradición señalaba qu e por parte d el arte, noble e ilust re, no se había pagado jamás este impuesto, debido a que no constituía oficio mecánico. La mayor señ al de liberali dad represent aba el no pa ga r alcabala. Los hombres más distinguidos eran, en ese t iempo, aquellos que p or su cate g oría so cial –no bleza y c lero- o por profesar un arte liberal, no pagaban alcabala 1 6 . En el siglo XVII, se gún obs erva Martín Gonz ález, pocos artistas lucharon tanto como los p lateros por dignificar su trabajo como arte l iberal. El oficio de ensa y ador d e la moneda sol ía recaer s obre ellos, y esto aum entaba su presti g io. Lesmes Fernández, y erno de J uan de Arfe, en su testamento no s e menciona a sí mismo como platero, s ino como “ensayador mayor de las Casas d e Moneda destos reynos por su majestad 1 7 .” En 1613, Lesmes también se titulaba como “Escultor de oro y plata” en un poder otor gado a Diego de Sabanza y a Pedro Pérez de Carrión, plateros de Madrid, para cobrar d e Fernando de Espejo, guardajoy as de su Majestad, el dinero por unas obras hechas en el Escorial 1 8 . Por otro lado, Cruz Valdovinos recoge unas ordenanzas de 1695 donde se dice: “La platería es el principal tesoro de la Monarquía 1 9 ” . Y el propio Nicolás Antonio, en la reseña que hiz o a J uan de Arfe des tacaba qu e l a orf ebrería e s arte liberal: “Leonés de nac imiento, ejerció con gran reput ación en su tiempo entr e nosot ros el oficio liberal de la orfebrería 2 0 .” E n 1600 , Gu tié rre z de los Ríos , en la Noti ci a gen eral par a la est ima ci ón de las art es , in te nt aba pr obar que la pint ur a, esc ul tur a y las demá s ar tes del dibu jo cuy o fin es imi ta r a la na tura leza , co mo la t a pi cer ía, la pl ater ía y e l b or da do, si e s m at iz, no so n ar tes me cán ica s “po r tr ab aja r en e llas má s el ente ndi mie nt o q ue el cue rpo. 2 1 ” E n e l t rata do se de fie nde que “Es pa rte de la es cu ltura la de lo s artí fic es pla ter os , ha blan do tam bi én aqu í de e lla , no hay d uda s ino qu e po r su s obr as ha n gan ado fam a su s pro feso res . Ar tíf ices pl at er os llam o, no a tod os lo s que tra tan el min iste rio de la plat a y del o ro, sin o solo a aq ue llo s que dib ujan, escu lpe n, y re lie va n en peq ueñ o, o en gr an de fig ur as e his tori as a l vi vo, de la ma ner a que se hace por art ífic es e scu lt or es 2 2 .” No cab e dud a de que el im pa ct o de la Var ia Comm ensu raci on pro voc ó qu e inc luy er a a los pl ate ro s en tre los as pira ntes a la lib er al idad . En el a ño 160 0, Ar fe a ún vi vía , y ser vía al duque de L erm a, qu e e s pr eci sa men te el dest in at ar io a qu ien Gu tiérre z d e lo s Rí os dedica su Noticia , por lo ______ 14. Arf e y Vi llafañe, J. : De Varia Commensura cion... , Libro IV, fol. 3 r. 15. Martín González, J.J. : El ar tista en la socied ad esp añola… pág. 10 3. 16. Ibidem , pá g. 214. La alcabala gravaba las distinta s mercancías co n un diez por ciento de su valor final. 17. Ibidem , pá g. 102. 18. Barrón García, A.: “Les mes Ferná ndez d el M oral, platero y ensa yador m a yor” Boletín del Museo e Instituto Camón Aznar , nº LIX-LX. 1 995, pág. 21. 19. Martín González, J.J.: El artista en la socied ad e spañola… pág. 1 04. 20. A ntonio, N.: Biblio teca Hisp ana No va . Facs, 1 783, Madrid , 1990. La Biblio theca Hisp ana No va , escrita en latí n, data d e 1696. Calixto Caballero ha tr aducid o el texto r eferido. 21. G utierrez de lo s Ríos, G: Ob. cit., pág. 1 14. 22. Ibidem , pá g. 127. 41 que cabe l a posibilidad de que ambos autores s e conocier an. Pacheco se valió d e la Noticia general , con lo que provocó q ue s e extendiera la i dea d e que la platería debía ser considerada entre las artes resp etables. En cu alquier caso, se las arregló para colo car como deudor as de la pi ntura a todas las artes: “ Porque t odo l o imita el dibujo del pintor; que él es de dond e se enriquecen casi toda s las artes y ejercicios co nvenientes al uso de los hombres; y principalmente la escultura, arqui tectura, platería, bordadura, arte de tejer y otras innumerables tocantes a traza y perfiles. 2 3 ” Resulta cur ioso encontrar relación entre al gunas l áminas d e M atías de Irala y estas con sideraciones surgidas por la Not icia Ge neral . En la porta da del Método sucinto y compendioso, d e 1739, unos angelotes r epresentan las a rtes liberales, y allí está la plate ría, entre la pintura, escultura y arquit ectura, sin duda por la influencia de la Varia de Arfe. Otra lámina de Ir ala t itulada A la sombra de esta l uz /h allan protecc iones R eales/ e stas Art es liberales , muestra a un monarca y a su derec ha están, entrelazadas por los brazos, las figuras emblemáticas de la pintura, escultura y arquitectura. A l a iz quierda, se representan l a platería ( como una mujer de rodillas con un jarrón) , el bordado a hilo (como una mujer con una aguja y un borda do) y la tapicería. ______ 23. P acheco, F. : El arte d e la pin tura . Fa cs. 16 49, Madrid , 1990 , pág, 33 4. Grabados de Matías de Ir ala donde se ensalza a la platería como arte liberal. 42 2. QUILA TADOR DE LA PL ATA, ORO Y PIEDRAS PRECIOSA S. En 1572 se publica Quilatador de la Pla ta, Oro y Piedras, en las prensas vallisoletanas de Alonso y Diego Fernández de Córdova. Es un volumen en cuarto, de cariz técnico y dirigido a los ensa y adores de metal es preciosos, un cargo fre cuentemente ocupado por plateros. En tre ambas actividades la conexión era , cierta mente, el material. Pocos oficiales poseían tantos conocimientos sobre el oro y la plata com o el platero 2 4 . Fue además el primer tr atado sobre esta di sciplina imp reso en Europa. Los artífices, estudiándolo, podían aprende r la teoría sobre la aleación y marcaje de la plata y monedas, el tratamiento del oro y el montaje de las piedras preciosas. E n 1 5 98 , A r fe p u b l ic ó u n a nu e va i mp re s i ó n . E s p re c is o a te n de r a l o q ue e x p on e e n e l “ D i sc u r s o a l o s l e c t o r e s ”, d e es t a r e e d i c i ó n , p a ra c o m pr e n d e r po r q ué m o t i v os s e si n t i ó i m p u l sa d o a i n s tr u ir a c e r c a d e e st a m a t e r ia : “ h a l lá n d o m e e n Va l l a do l i d e l a ñ o p a sa d o de m i l y q u i n i en t o s s e t e n t a a c a b an d o l a c u s to d i a d e l a c a t e d r a l d e Á v i l a , q u e f u e e n t on c e s c ua n d o s e f u n d ó l a c a sa d e l a m on e d a d e aq u el l a C iu d a d , s e o f re c ió c o n e s t a oc a s i ó n , h a b l ar m uc h a s v ec e s c o n l o s of i c i a le s q u e v i n i e r o n a e l la , y c on al g u n o s a f in a d o r e s de p l a t a y o ro , s o b r e e l o r d en de l i g a r e s to s m e t a le s , p a r a r e d u c i r l o s a l a s le y e s q u e e n e s to s R e i n o s s e la b ra n … Y c o n la m u ch a p r á c t ic a y e x p e r i e n c i a q u e t e n ía d e es t o , y p o r la s r az o n e s q u e d e e l l o da b a n , c o m u c i n o (s i c) e s t a r b i e n fu n d a d o s e n la s c a u sa s o r ig i na r i a s d e e st a c ie n c ia . P u e s p a r a qu e u na c o s a se a t a n i m po r t a n t e se s u p i e s e ge n e r a lm e n te , o r de n é e l q u i l a t a do r de la p l a t a , o r o y p ie d r a s , p a r a q u e es t o y e l o r de n d e ta s a r l a s j oy a s f ue s e no t o r io a to d o s 2 5 . ” Como vemos, el hecho determinante d e la f undación de l a casa de la moneda de Valladolid parece ser el germen del Quilat ador . En ese entonces, Juan de Arfe era alcalde de la hermand ad de los p lateros de Valladolid. Conversar con ensa y adores y peritos le permitió valorar la importancia indispe nsable de aquellos saberes, y tomar la decisión de divulgarlos. Es de supon er qu e desd e 1570 –fecha qu e cita- se ocupó en componer el tratado y ob tener las entalla duras 2 6 . Procedió con métodos de investigación, teniendo en cuenta la delicadeza del asunto. Se documentó y consultó en entrevista con expertos. Así lo explica en el prólogo de la primera edició n: “N o quiero que nadie pi ense que este mi trabajo ha si do sólo mío, o que con confianza y atrevimiento he querido yo po ner ley y tasa al valor de cosas tan pr eciosa s por mi parecer y juicio, sino c omunicando los hombres que más han tratado d e esto en España, y aprovechánd ome de los trabajos y experiencias de cada uno (en cuanto pude) de manera que ya que no se pueda precisamente, decir el just ísimo precio de cada pi edra (según su talento) a lo menos hayamos llegado muy cer ca d el ni vel, y del verdadero precio…de su erte que lo que de este li bro es mío, es la curios idad de haber visto muchas cosas, y haberlas puesto en orden qu e puedan dar algún fruto 2 7 .” ______ 24. La pla ta d e ley d e la mar ca de España era d e 11 dineros y 4 gra mos. Es la mism a de los reales castellanos y la que se labra entre platero s. P ara la s jo yas de plateros se usaba oro de 22 quilates. Arfe y Villafañe, J.: Qu ilatador de la plata, oro, y p iedras, Vallad olid, 1572, fol. 25 v.º Los ensayadores solían ser cargos oficiales, y su pr incipal co m etid o era cuidar q ue las moneda s q ue se acuña ban tuviera n la composició n ad ecuada. Resp ecto a e sta edición d el Quila tad or , nos hemos valido p rincip almente del facsímil p ublicado por el Ministerio d e Educació n y Ciencia, Madr id, 197 6. Así como edici ones digita les. 25. Arfe y Villafañe, J .: Quila tado r de la pla ta, oro y piedras , Mad rid, 15 98, “Discurso a los lectores”. 26. Su her mano, Antonio de Arfe el M ozo, al q ue se le c onoce sólo co mo graba dor , quizá le a yudase e n las ilustracione s. P rob ablemente Juan de Arfe las d ibujó , pero no hay prueba s que re velen o de sestimen su autoría en las e ntallad uras, un a par te del tr abajo que p udo haber d elegado en un xiló grafo p rofesional. 27. Arfe y Villafañe, J .: Quila tado r… 1572 , “ Prólogo ”. 43 El Quilatador de 1572 se divide en tres libros. El primero dedica diez capítulos a tratar cuestiones referentes al marco castellano y a l as le y es y li g as de la pl ata. El segundo relata, en nueve capítulos, temas relaci onados con los p esos del oro y de la plata. El tercer l ibro v ersa, a lo largo de sus diecinueve capítulos, s obre piedras preciosas 2 8 . Está dedicado a D iego de Espinosa, obispo de Sigüenza, inquisidor g eneral de España, y Presidente del Supremo Consejo de su Majestad, que con el tiempo llegaría a ser cardenal. Esta e dición contiene 89 ilustraciones de inst rumentos de medición, pesas y tallados de piedras preciosas. Se han relacionado con las que ilustran libros italianos de metalurgia 2 9 . Biringucio, Agrícola y Pérez Vargas son autor es con los qu e debió estar familiarizado 3 0 . L os tratados de or febrería de Cellini, inventariados entre los bienes de Arfe, salvando el capítul o sobre acuñar monedas, no tratan las mis mas cuestiones q ue le interesaban pa ra su l ibro, pero cabe pensar que los ad q ui ri er a p or e n to nc es 3 1 . También poseía la Ari tmética de Mo y a, cu y os libros sépti mo y oct avo tratan de la reducción de monedas. P udo también haber uti lizado un raro libro de Diego C ovarrubias Veterum collatio numismatum , donde se h abla de teoría d e la moneda y su valor a l o largo de la historia. Desconocemos su fecha de edición, y en realidad no l o hemos encontrado en ningún catálogo. S ólo lo conocemos porque varios autores antiguos refieren su existencia. A Diego de Covarrubias l o men ciona Arfe en el libro IV de la Varia , pero en relación a ser hijo d el arquitecto Alonso Covarrubias, y a sus cargos de Presidente del Supremo Consejo de Su Majestad y obi spo de Se govia. Por otro lado, hay q ue re co r da r q ue Ar f e ci ta q ue s u pr in ci pa l f ue n te es la c o n s u l t a a e x p e r t o s y e l provecho de sus trabajos, los cuales podrían haber estado codificados en manuscritos. P ági nas c on grabados de la pr imera edición de l Quilatador. ______ 28. P icatoste F.: Ap untes p ara una Biblioteca Científica Españ ola del Sig lo XVI . M adrid, 1891 , pág. 17. 29. Bo net Correa dice que están influida s por libros italianos d e metalurgia, so bre to do por De Pirotecnia (Venecia, 1 540) de Vanoc cio Bir inguccio, del q ue se hici eron nu merosas edicio nes. B onet Corr ea, A.: Figura s, modelo s e imágenes e n los trata distas españ oles , Madrid , 1993, pá g. 101. 30. Bauer Agrícola, G. : De Re Meta llica , 15 46. En Vallad olid, según B onet, había vario s ej em plares. Arfe cita en la segunda edició n a Pér ez Var gas, B.: D e Re Metallica , Madr id, 1569. Arfe y V illafañe, J. : Quilata dor … 15 98, fol. 2vº. 31. Cellini, B.: Due trattati, uno int orno alle Otto p rincipali arti dell’o reficeria; l’altro in materia dell’a rte de lla Scultu ra, do ve si reggon o infin iti segreti nel lavo rare le figu re d i marmo en el g estarle di bronz o, Florencia, 1 568. Bonet dice q ue Arfe cita la o bra d e Cellini co mo anticuad a en la segund a edición del Qu ilatado r . Bonet Correa, A . : Figuras… p ág. 96. 44 El tratado se r eveló como un instrumento útil para evitar engaños y f alsificaciones. En este periodo final del siglo XV I, r einaba gran desconcierto sobre la corrección de l os ensa y es y tasacion es. En Sevilla, muchos almacenistas de plata se aprovecharon de esta falta de claridad para enriquecerse ilícitamente 32 . En el Quilatador , los interesa dos podían encontrar l as valo raciones justas. En este sentido, es mu y re velador el contenido del poema introductorio en latín de Andrés Gómez de Arze 33 . ANDREAS G O MEZI U S DE ARZ E, pontifici iu ra e Baccha l areus ad s tudiosum lector em. Tú, que deseos o de piedra s preciosas, at r aviesas l as costas Ind ias, con d emasiada frecuenc ia serás enga ñ ado, u na vez agotado tu din ero. Pu e s, bajo la ap ar iencia d e cosa distingu i da, un astu to vendedor te las ha dado c on arte a cambio d e mil. Pero a h ora el fl oreciente Arfe da co n talento una norma po r la que innum er ables p ue dan rec h azar los enga ñ os. En un p r incipio la brillant e materia d e plata y de ama rillo oro se man ifiesta di gn a de ser ad q uirida po r otr os. Brilla la piedra p reciosa de variadas c lases y variados colo re s qu e arrastra el mar ondulado y l a feraz tierra. Arfe, famoso en las Hespé rides adoctrina a todo s los orfeb re s. ______ 32. La docto ra Sanz co menta que eran b astante habit uales la s falsi ficacio nes substitu yendo la plata dor ada por el latón o e l co bre dorad o. Sanz Serra no, M. J.: El Gremio d e P lateros Sevillano (1344-18 67) , Sevilla, 199 1, p ág. 53. T ambié n la varie dad y riq ueza de los mi nerales a mericanos suscitaba n disco nformidad en las tasacione s. 33. Este poema apar ece tanto en la pri mera, co mo e n la segunda edic ión el Quilatad or . La trad ucció n expuesta la realizó Calixto Ca baller o. 45 Hemos dicho que Arf e ocupaba un importante puesto en la cofradía d e plateros de Valladolid. L a unión en gremios y her mand ades como la de San Eli g io o San Elo y era muy pr áctica, entre otras cosas, p ara auxiliar a los pl ateros en situaciones de necesidad. A pesar de que la platería era un arte bien valorado, muchos artífices no o btenían suficientes rentas para mantenerse. Un alto porcentaje eran analfabetos. Algunos sectores poseían una con cepción de su propio ha cer baja, rutin aria e inm ovilista. En el prólogo de la primera edic ión del Quilatador , Arfe c ritica duramente esta falta de cultura y de curiosidad, y se revuelve contra la po ca estim ación del arte que exi ste entre los miembros de su profesión. “ C r e o q u e n o h a y n i n g u n a ( a r t e ) q u e m a y o r p e r f e c c i ó n p u e d a r e c i b i r , q u e l a d e l o s p l a t e r o s … h a s t a n u e s t r o s t i e m p o s p o r v e n t u r a n o s e h a a c e r t a d o e l m e j o r c a m i n o d e l a b r a r l a p l a t a y e l o r o … e n e s t e c a m i n o h a y m u c h a s c o s a s , y m u y e x c e l e n t e s q u e s a b e r , s i l a n e g l i g e n c i a d e l o s a r t í f i c e s o l a c o d i c i a d e l i n t e r é s n o h i c i e s e m e n o s c u r i o s a e l a r t e d e l o q u e e l l a e s … 3 4 ” En un e jemplar de l a Biblioteca Naciona l aparecen i nscritas las letras C S en las figuras alegóricas de la portada. No se sabe si son s iglas manuscritas del poseedor del libro, o se refieren a las mism as virtudes. Por otr a parte, Arfe estampó su rubrica al final d e las tablas de contenidos, y ta l vez en toda la edic ión, como sistema de autentificación de la obra. Arfe, un platero en p osesión de cierta erudición, comienza a plantear una actitud de dignidad del a rte -que con l os años se acentuaría- en la creencia de que l os de su oficio, compartiendo este ideal, debían tratar de buscar el saber para obtener la ex celencia . Ofrece los secretos de la té cnica de ens ayar , q ue era bastante compli cada , dando a entender que la plate ría es una disciplina que ha de expandir el al cance de sus conocimientos y renovarse. “Es tan grande la perfecc ión de todas l as artes, que jamás pudo alguno poner término y f in a ni nguna de ellas, al cual no excediesen otros nuevos i ngenios y más excelentes. Por que como el entendimiento del ho mbre (que es el principio d el ar te) s ea una fi gura y traslado de aquel divino el cual es u n principio inmenso e infinito de la naturaleza, tiene una ci erta infini dad tan sin medida, que en sólo Dios se halla el término de su perfección, (como en el principio y fin de toda bondad) Y de aquí nace la novedad y enmienda que cada día vemos en las artes… 3 5 ” ______ 34. Arf e y Vi llafañe, J. : Quilatad or … 15 72, “Prólogo”. 35. Ibidem . 46 Las palabras con que finaliz a el prólogo nos permite entrever que planeaba se guir escribiendo y sacar a la l uz nuevos tratados. Arfe nos re vela su determinación para bautizarse como li terato, y es posible que y a abrigase l a idea de componer l a Varia Commensuracion : “y si fuese tan bien recibido de todos, (como yo l e ofrezco a la común utilidad de los que quis ieren acertar) será darme confianza par a publicar otros trabajos de mayor importancia y provecho 3 6 .” Ad en t rán d ono s en l a ob r a, a oj o s de u n l e ct or a ct ua l al gu na s en se ña nz as ex pu est as en el Qu i lat a dor m ani fie st a n u n m ar ca do ai re her mé ti c o 37 . Co mo es cr ibi ó St ir li ng, en el Qu i lat a dor , de ac ue rdo co n la f as ci na ci ó n de l a é po ca , las ocu l ta s vi rt ud es d e la s pi ed ra s pre ci os as so n ano ta da s cui d ad osa me nt e 38 . M en ci o ne m os a Ped r o Me xí a, q ue al h ab l ar d e an il l os , t ra ta t am bi én de p i ed ras p r eci o sa s y s us pr op i ed ad es r em it i en do a lo s me jo res t ex tos d e la ép oc a: “L ib ro s h ay e xc el en te s q u e d e el l o t ra t an e n pa r ti cul a r, como es Ari st ót el es en el q ue hi zo de l a s pie dr as , a u nq ue alg u no s dud an se r su yo , y Al b er to M agn o en el d e l as co s as m ine r al es , Ma r bad eo P oe ta en el d e l as pi ed r as pr ec io sa s, Se rap i ón en el de l os si m pl es , Sa n Is i do r o en el XV I de su s Et i mo l ogí as , Bar t olo mé Án gli co de l a s pr opi eda d es de las cos as , y so b re to dos L eo na rd o Ca mi llo en el es pe j o de la s pi ed r as, y Pl i ni o en di ve r sa s pa rte s… 39 ” Los li b ro s d e l it ol ogí a y lo s “l ap i da ri o s” , qu e i nf orm ab an s o br e e st e as u nto , er an m u y te ni d os e n cu en t a en me di ci n a. E l t em a de l as v ir tu d es d e la s pi ed ra s ap are ce e n au to re s t an re sp et ad os co m o G al en o o D io s có rid es , y e ra c r een ci a e x te nd i da e n l o s am bi en t es cien tí fi co s del si gl o X V I. La s p ro p ie da de s m éd i ca s d e p ie dr as y m in er al es de l p op ul ar t ra ta do D iosc ór i de s d e A nd ré s Lagu na n o co in ci de n c on l as v ir t ud es q ue ex p on e A rfe 40 . De sc on oce mo s l a fu en t e ex a ct a d el o rf eb re. Incl u so es po s ibl e q ue ut i li z ara in fo r ma ci ón obte ni d a de s u p as o p o r S ala ma nc a. Ar fe s e h ac e ec o d e tr ad i ci on es de f arm ac op ea , c om o l a qu e a se gur a qu e l a es p uma de p la ta m o lid a cu ra l as ll a gas , o e l o ro “ p ar a mu ch as e nf er m eda d es e s m ed ic in a .” Y en tr e o tr as v i rt ude s t i ene l a de c on fo rt a r la f l aqu ez a d el co ra z ón, e nge nd ra r al egr ía y ma gna ni m i da d, q u it a r la m e la nc ol í a, y l i m pi ar l a s nu be s de l o s oj os 41 . Los z a fi ro s “ ti en en vir t ud d e li mp i ar l a vi s ta, y q ui ta n l a car ga z ón d e l os o j os. Y si ha y v i ru el a s, to ca n do lo s oj os c on el z ap h ir l o s l i bra q ue n o en t re n d en tr o. Y t ie ne n t amb ié n vi r tud de mi t i ga r l as c ar n ali dad es , i nc li na n a c as ti da d (y a s í es má s u sa do e nt re ca rd en a le s y p er l ad o s q ue en t re ot r as ge nt es 42 ” . El t opa ci o “ ti en e v ir tu d co n tra l a pa si ón lu n áti ca , y … r est añ a la s an gr e d e las he rid a s; y la pu r gac ió n d e l os r i ñon es . 43 ” ______ 36. Ibidem . 37. Tratan de las virtudes mi la grosas d e las p iedras preciosas y de las gemas obr as co m o, po r ej emplo: De coloribu s et a rtibus Ro mano rum , de Heraclio , o el Libellus de deoru m imag inibus , d el filósofo Alb erico. Schlosser, J. : La Literatu ra A rtística , M adrid , 19 76, pá gs. 44 -45. Españoles, conoc emos e l Libro de las virtudes y propied ades ma ravillosas de la s piedras p reciosas, Ga spar d e Mora les, Madrid, 16 05. 38. Stirling, W.: An nals of the artist of Sp ain . Vol. I. London, 1 868. p ágs. 397-398 . 39. Mexía, P. : Silva de varia lección. Facs. 15 40.Madr id, 1989. IV par te, capítulo segundo. 40. L aguna, A .: Pedacio Di oscó rides Anazarbeo , acerca de la materia medicinal, y de los ven enos mortíferos , Sala manca, 1 570 , págs. 526 -569. 41. Arfe y Villafañe, J .: Quila tador … 1 572, fol. 13 vº. 42. Ibidem , fol. 55 rº y vº. 43. Ibidem , fol. 56 rº y vº. 47 Hasta que se publicó el Quilatador , la tradición de la transmisión oral se encar gaba de seleccionar a los depositarios de los conocimientos sobre ensa yo de metales. Por lo tanto, sin una normativa general entre los ensa yadores de las diferentes C ecas , o casas de la moneda, no había acuerdo d e criterios en e l peso y la estimación d e los metales preciosos. Juan de Arfe dio el primer paso p ara c onstituir una re gulac ión por medio de un libro que sirviera de consulta general a todos. Pasado un tiempo, Felipe I I tra tó de reglamentar la actividad de los ensay adores convocando una junta de ex pertos, que parec e sól o atañó a los ensayadores de las casas de la moneda de C astil la. En ella participó Juan de Arfe. Sobre su fecha d e celebración, la m ás segura es 1586 o 1587, teniendo en cuenta lo que el propio Arfe manifiesta en la segunda edición del Quilatador : “Lu e go en ade l an te los año s de oche nt a y c in co y oche nt a y seis , es ta ndo en Sev il la ha c ien do la c us tod ia de la ig le si a Met ro p ol ita n a de a qu el la ci ud ad, se o fre ci er on e n e st os Re i no s alg un os pl ei to s y di fe r enc i as , sob re la mo ne da de pl at a y or o que se ha ll ab a fal ta de ley y peso ; y po r se r neg oc io tan im p or tan te m an dó su Maje s ta d vi ni e sen a la co r te los en say ado re s de las ca sa s de mo ned a , y hac i énd o le s hac e r la s ex pe rie nc i as que el lo s qu is ie r on de la nte de mi ni st ro s qu e su Majes ta d no mb r ó par a e llo , se ha ll ó ta nt a di sc o nf orm id ad en tre los ens ay ad ore s y tan poc a ci en ci a y fir me za en algu no de ell os , qu e fue nec e sa ri o desp ués de habe rse ve nt il ado entr e per so nas y ex per ie nc ia y pe ri tos en el arte , que su Maj e st ad man da se orde na r nue va ley , da nd o orde n en el la , par a lo que ad e la nte se h a d e gu ard ar, e n l a f or ma d e l os e ns ay es y pes o de la m one d a y f e bl e ( s ic) d e el la , y en el hund ir de la ci za ll as. Pue s co no cie n do que e sta var ie da d na cí a de n o en t end e r los me rc ad ere s de pla ta y en say ado r es , có m o res pon d ía el dine ral de l a pla ta co n el m a rco , y el d in er al d el or o c on la p es a de l c as te ll an o, me o bl ig o a pro cu ra r fund a r es ta cie nc ia y r ed uc ir la a a r te q ue t uv ie se de m os trac ió n… 44 ” C omo r es ult a do d el e nc ue nt r o, e l m o na rc a c reó u n a l e y , f i rm ad a e l 2 de J un i o de 1588 4 5 . A pa rt ir de en t on ce s, A rf e em pe z arí a a p en sa r en s aca r un a ed ic i ón act u al i z ad a d el Qu i lat a dor . Ad uc e N ic ol á s A nt o ni o qu e s e l o h a bí a e nc o m en da do el pr op i o Fel i pe II 4 6 . P er o l a d et er mi n ac ión p ar ece h ab erl e na ci d o a l se r no m b rad o , en 15 8 9, e ns a yado r de l a C as a de l a M o ne da d e S ego vi a : “ E s t a n do a lg ú n d i sc ur s o de ti em p o, ha c ie nd o la s C us to di as de V al la do l id , y B ur g os , f ue s u M a je s t ad se rv id o de ha ce rm e m e rce d de l of ic io de En sa ya do r de la Re al y an ti gu a c as a d e S eg ov ia , c uy a oc as ió n me ob li gó a p u bl i ca r es te nu ev o Q ui la ta do r d e l a mo ne da , pa ra q ue lo s e n sa ya d o re s y mar c ad or e s de p la t a se pa n a l o qu e e st án o b li g a do s , p ue s c on e s t o l e s se rá fá ci l t ra er la Pl at a y O r o sie m p re ju n t os a la le y, s i n qu e en e llo ha y a v ar ie d ad , c om o su c ed ía m uc ha s ve ce s p o r n o s ab e r e s t as c o s as c o n l a pr ec is i ó n q ue s e re q ue rí a 4 7 . ” ______ 44. Arfe y Villafañe, J .: Quila tado r …1598. “Discurso a lo s lectores”. 45. Herr áez señala q ue Arfe ser ía uno de los insp irador es. Her ráez O rtega, M.V .: “Los Arfe: Te oría y praxis.” La platería en la época de lo s Austrias Mayo res en Castilla y León , Vallado lid, 199 9, pág. 11 0. 46. En su rese ña a Arfe, Nic olás Antonio i ndica: “ Quilata dor d e Oro, p lata y piedra s. En Pincia (Sic: Valladolid ) y en Madrid 1598. En verdad ya gestaba en la Real casa de la mon eda d e Seg ovia esta posterior ed ición de Mad rid e vitand o el cuida do del Qu ilatad or, la cual le fue en comen dada p or el Re y por su p reeminen cia de l arte puesta d e man ifiesto en este li bro. ” Antonio, N.: Bibliotec a Hispana Nova . Facs, 17 83, Madrid, 1990, Tom o I, pág. 6 38. Calixto Caballer o ha trad ucido el texto referido . 47. Arfe y Villafañe, J .: Quila tador … 1598, “Discurso a lo s lectores”. 48 En 1595 tomó posesión del ca rgo tit ular de ensayador del R eal I ngenio de la Moneda de Segovia, un pu esto del que, h asta entonces, disfrutaba de fo rma interina. Desde finales de este mismo año está en disposición d e publicar el Quilatador , habida cuenta de las fechas de la l icencia y de l a aprobación de las l eye s, jo y as y ensa y os que figuran en las primer as páginas del libro 4 8 . Pero por alguna ca usa esperó a h acerlo en las postrimerías de 1598 4 9 . Est a segunda edición, publicada en Madrid, es un tomo en octavo d e bast ante grosor. Aparece dividi do en ci nco libros. Conti ene un r esumen de la normativa del asunto a d esarrollar al principio de cada capítulo. En el li bro III se declara la nueva legislación hecha sobre los ens ayos de oro y pl ata dictada por Felipe II. El quinto libro trata exclusivamente sobre piedras preciosas. Se t r ata de un c om plet o ma nual para espec ia lista s de l en sa y o de me tale s, a mucha di sta ncia del ca rác t e r sen ci llo y didác tic o de la pri mer a e di ción , que a su lad o pare ce de sti nada a pr inci pian tes 50 . Se ha ob ser vad o tant a di sc ord a nci a e nt re la s dos im pr es io nes qu e la s ha n co ns idera do, prá ct i c ame nte, dos obra s d is tinta s 51 . S ob re t odo des taca la au sen c ia d e g rab ado s e n el i nte rior , sa lvo el re tra to ov al de Arfe , e l mism o de l a Va ria . En ca mb io fig ura n nu mer osas ta bla s y bare mos de med ida s. Es ta mb i é n rele van te que en el tí tu lo de la obr a, no sól o ost ent e su ve ncid o carg o de En saya dor ma yor de la mo neda en la Re al y An tigu a casa de Se gov ia , sin o que ta mbién se decla re Esc ul tor de oro y pla ta . Es rev elad or de sus pre tens ion es de mej orar su con sid e rac ión soci al. Apa rece ref renda do en la lice ncia , pue s el Con sej o del Rey se dir ige a él de es te mod o: “P or c uant o por pa rte de vos Ioan de Arp he Villa fañ e Esc ul pt or de oro y pla ta… ” si bie n y a se le hab ía ti tula do de l m ismo mo do e n la lic en cia expe did a a la Des crip ció n de la Tra za . Picatoste nos informa de que Arfe “estudió toda l a parte legal relativa a l a moneda, y después trató de d escubrir la práctica de estos preceptos, analizando las monedas y alhajas de diversas épocas y hallando de este modo la ley de su metal 5 2 .” Así parece haber procedido, a tenor de ciertos párrafos del t ra tado, donde se observa que profundizó hasta averiguar, mediante métodos de ensaye, lo más correc tamente posible la valencia de lo s m etales. Mu y inte resa nte es lo qu e dice en el epí grafe ti tulado “Cómo se ha de ligar la plat a fina de un marco abajo, para r educ irla a la ley de once dineros y cuatro granos .” Allí, seña l ando las labores de s u padre y de su abuelo, ex pone que l a ley de once dine ros y cuat ro granos siemp re se ha usado en Castilla, y esto se ve incluso e n la s pi ez as de p la ta de la s i g le si a s: “y lo he experimentado en muchas que he deshec ho, ______ 48. En la licencia de impresión se le conced e privilegio por 10 años. Data de 15 de nov. 1595 . E n Ma drid se fec ha la aprob ación d e lo s e ns ayos de oro y p lata a 16 o ctubre, la ap robació n de las j oyas a 27 de octubre, y la aprob ación d e las le y es a 5 de novie m b re. Tod o en 1595. La de dicatoria, q ue es d e 1 6 de nov. 159 8, se hace al r ey de España, Felip e III, soberano desde 1598. 49. Quilata dor d e la pla ta, oro y p iedras, con forme a las le yes Reales y p ara decla ración d e ellas, hech o por Ioan d e Arp he Villafañ e, natural e León, Escu lptor de or o y p lata, En sayador mayor de la mone da en la Real y antigua casa de Sego via , M adrid, 159 8, por Guillermo D rouy. E n 8º . 199 hojas. La edició n consultada po r noso tros es la de la Biblio teca Nacio nal de Madr id. Signatura R 7 788. La encuade rnación es perga m i no a m aril lo y e n su lo m o está escrito a tinta sepia: “Quilatad or de Oro .” 50. P icatoste, F.: Ob. cit ., pág. 1 7. Donde el autor subra y a: “Citamo s este lib ro como d istinto del a nterior, porqu e realmente lo es, a un q ue algun os bibliógra fos lo considera n simplemente como u na segun da edición muy corregida y aumenta da” 51. B onet Correa , A.: Figura s … p ág. 99. E ste autor aduce: “má s q ue d os ediciones de la misma o bra se trata d e dos obras d iferentes.” 52. P icatoste, F.: Ob cit ., pág. 17. 49 y fundido, para hacer las custodias qu e he hecho, para l as iglesias de Ávila, Sevilla, Valladolid, y Burgos, y Antonio de Arphe mi padre la halló en un Santiago anti quísimo, que deshizo en Santiago de Galicia, para ha cer la C ustodia de aquell a iglesia, el año de 1540. Y Enrique de Ar phe mi abuelo, para las custodias que hizo en L eón, T oledo, y Córdoba, también deshizo infi nitas cosas antiquísimas y todas de esta ley 53 .” En t re la do cu m e nt aci ó n ma ne j ad a p o r Ar fe pa ra es t a ed i ci ó n , es t a ba De R e Met a l l i ca , de B ern a rd o Pé re z V ar gas , M a dr i d , 15 69 54 . Tamb i én se vali ó del Tr at ado de l as a g ua s d est il a d as , p es o s y m ed i d as d e q u e l o s bo ti c ar i os d eu en vs a r p or n u eua or d en a nç a y ma n d at o de s u Ma g es t a d y su R ea l C on s ejo , d e Fr an ci s c o d e V al l és , Ma d ri d , Luis Sá n ch ez , 159 2 55 . Ar fe de bi ó co ns ul t a r lo s m á s an ti gu os re gl am en t o s , po rq u e e n e l di s cu r so a l os l ec t or es , a p ro p ós it o d e l a e x a ct it u d de lo s p es o s , c i ta al pl a te ro to le d an o Ped ro V egi l , qui e n fue , du ra nt e el rei na d o de lo s Re y es C at ó li c os , el pr i m er m a rca d or m a y or d e C as t il l a. A pa rec e e n e s ta s eg und a edi c ió n e l sig u ie n te p oe ma de Ju a n B e lt rá n de Be n a v ide s 56 : Del li cenc ia do Ioan Beltr an de Venavides M a rcador mayor de Castilla, a Ioan de Arphe. Los qu ilates y valores de la s joyas, plata, y oro, que es la suma del tesoro de M onarcas y Señores. Tan claro nos los mostrái s que al que menos sepa dello solam ente con le ello satis fazeis y en terays. Y las pesas y medidas en ta l método las veo que en Agrícola y Budeo 5 7 no est án mejor entendidas. ______ 53. Arfe y Villafañe, J .: Qu ilatad or … 15 98, fol. 1 4 rº y vº, fol. 15 rº. 54. Ibidem , fol. 2vº. 55. E n el Discurso a los lecto res cita a Val lés p or su tratad o d e aguas de stilad as p ara b oticario s, pues d a datos históricos sobre el granaje del m arco castella no. Francisco Vallé s (1524-15 92), llamado “El Divino”, fue médico de cámara d e Felipe II. Al pa recer, en el Tratado de la s a guas destiladas red acta una historia de lo s pesos, medidas y m o nedas que se usaron e n España a lo largo de la Historia. 56. Gallard o, B./ Zarco d el Va lle, M .R./ Sa ncho Ra yón, J .: En sayo de u na b iblioteca e spaño la de libro s raros y curio sos… Madr id, 186 3, pág. 279. Se c onsigna la p resencia de este po e ma co mo: “redon dillas al auto r del L. Juan Be ltrán de Vena vides.” 57. Geo rg B auer Agrícola ( 149 4-15 55), autor del De R e metallica , 1546. G uillaume B udé (146 7-1540 ), erudito francés q ue entre otras ob ras escr ibió De Asse , un tratado sob re las monedas y medida s romanas. 50 Juan Beltrán de Benavides, era hijo de Felipe Benavides, sup erintendente de los materiales para los entierros de Felipe II en el E scorial. J uan de A rfe fu e ll amado en 1596 para intervenir en ciertas fi guras de bron ce de los entierros, que eran obr a de Pompeyo Le oni. Allí asistió a l os hijos de Felipe Benavides. Cuando, en 1598, murió el superintendente, que era también marcador mayor de Castilla, se barajó el nombre de Arfe entre l os candidatos a ese cargo, pero al fin se le concedió a un hijo del fallec ido: Juan Beltrán de Benavides 58 . L laguno expl ica este episodio con mucha cla ridad: “Por muerte de Felipe Benavides, tapicero mayor del rey, a cuyo cargo estaba la superintendencia de los materiales para las referidas estatuas de los sepulcros, y el cuidado de que se trabajase en ellas con aplicación, vacó el oficio de marcador mayor de Castilla. Juan de Ibarra, del consejo y cámara de Indias, y secretario de obras y bosques, pro puso a l Re y a 11 de febrero del mismo año a Juan de Arfe para este empleo, diciéndole: “qu e como S. M. sabía, era hombre h onrado, intelige nte, de buena condición y trato, y mu y a propósito para recomendarle lo de pesos y med idas (e l of icio de marcador mayor), y l a superintendencia d e l as f iguras.” Pero el re y, que había estimado mucho a Felipe de Benavides, por atender a su familia, confirió estos cargos al licenciado Juan Beltrán de Benavides, su hijo 59 .” Muñoz A mador, quien era en 1755 ensayador de la casa de la moneda de l a Corte, escribió acerca el emple o de ensa yador y marcador ma y or de los reinos: “…en España, cuando se creó est e oficio, hay autor que di ce, dijo su Majestad no tenía empleo de capa y e spada más honorífico que dar… 60 ” Realmente, era un puesto oficial mu y codiciado, pero la i nclusión de este poema de elogio es prueb a de que Arfe y Beltrán de Benavides eran ami gos, a pesar de haber competi do por él. El que Beltrán se titule y a marcador ma y or hace pos ible datar el poema en el año 1598. D e cualquier m odo, la vida da muchas vueltas, y años después, el oficio recayó finalmente en alguien que conocía la doctrina de Juan de A rfe perfectamente. El 24 de julio de 1622, L esmes F ernández del Moral fue elegido ensa y ador ma y or d el Reino para sus tituir a B eltrán d e Benavides. En el informe s e decía que Le smes, según los oficiales de la ceca de Segovia, era un hombre “eminente y acreditad o con las obras de sus manos, yerno de Juan de Arfe el gran maestro cu ya doctrina y exemplares tiene; y que, de observante y christ iano en su oficio, es algo detenido en el despacho; y es hijodalgo, h ombre de edad mayor, muy concertado, cuerdo y virtuoso y tiene buena hazienda. 61 ” ______ 58. Martín, F.A.: “Juan d e Arfe Villafa ñe en Mad rid.” Centenario de la muerte de Juan de Arfe (1603- 200 3). Sevilla, 20 04, pág. 130. 59. Llaguno y Amirola, E.: No ticias de los arquitecto s y a rquitec tura en España desd e s u restauració n, Madrid , 182 9, pág. 104. 60. M uñoz de Amador, B.: A rte de ensaya r oro , y p lata, c on brev es regla s pa ra la th eórica y la práctica. En el q ual se e xplica tamb ién el o ficio de Ensaya do r, y Ma rcado r ma yor d e lo s Rey nos; el de los Fiele s Contrastes d e Oro, y plata ; el de los Ma rcado res de Plata, y Tocadores d e Oro; y e l de los Con trastes Amota cenes, seg ún las leyes de estos reyn os. Madrid , 175 5, pág. 21 2. 61. B arrón G arcía, A.: “ Lesmes Fernánde z del Moral, platero y e nsayado r m ayor ” Boletín de l Mu seo e Instituto Camón Azna r , nº LIX-LX. 19 95, pág. 7 -8. 51 2.1. TRASCENDENC I A. De l Qu i l at a d or vo l vi ó a ha c er s e u na n ue v a i mp re s ió n en 1 6 78 do nd e se agl ut in a n , e n un s o lo v o lu m en , l as do s p r im e ra s e d ic io n es 6 2 . L a f or t u na de l Q ui la ta d or de be mu c ho a s us e di to re s: B e rn ar do Si er ra y Mar í a de l R i be r o , q ui en e s h ic ie ro n l as ún ic as e di ci on e s d el sig l o X VI I d e l o s tr at ad o s d e Ar fe . Be rn a rd o S ie rr a e ra un l ib re r o ma dr ile ño q ue pr e te n dí a ha ce r u n bu e n ne go c io sa ca nd o a l a l uz e sto s li br os , a pr io r i c on s id er ad o s de v en t a se g ur a p or t r at ar se de an ti g uo s é xi to s e di to r ia le s. De u n mo do u o tr o l og r ó ha ce rs e co n la s o r ig i na le s p l an ch as d e ma de ra d e la Va ri a y de la s d o s im pr es i on e s de l Qu i la ta d o r . E s s a b id o q ue en e l sig lo XVI I , l os l ib re r o s de m en or es r ec ur so s ut il iza ba n g ra ba d o s xi lo g rá fi c os v ie j os d e l o s s ig l os XV y XV I , o bt e n ido s de s eg un d a ma n o, e n lo s c as o s e n qu e s e tr a t ab a de pu bl ic ar un l ib ro p re v is i bl e me nt e e xi to so . L os e st a m pa ba n h a st a s u c o mp l e to d e sg as te y c ua nd o e ra n ec es ar io l os ha cí an re s ta ur ar 6 3 . E l c as o de la s r e im pr e s io ne s de l a V a r ia y de l Q u il at a do r m uy po s ib le men te r e sp on d e a e st os i n te re se s co me rc ia le s . No tenemos claro cómo consiguió Si erra las planchas de madera. Lo más probable es que l as pose yera otro lib rero. Es de suponer que un mercader de libros c o mo Sierra no sólo comerciaba con li bros, sino qu e t ambién com praba y v endía las plan chas. Sabemos que Pedro de Villafranca vendió las planchas de su cartilla de dibujo al librero Domin g o de Palacio, que las estampó como adición a su edición de 1651 de las Reglas de Vignola traducidas po r P atricio C ax es. Domingo de Palacio, post eriormente, vendi ó a B ernardo Sierra los derechos y la s planchas de este li bro, que s e reedito a su costa en 1553. Otro es el caso del libro de M atías de L era Gil d e Mur o: Práctica de fu entes y sus utilidades y modo de ha cerlas y conservarlas con muchas advertencias muy i mportantes a la materia. Se publicó en M adrid, en 1657 po r Pablo de V al. Este impresor d ebió venderle los derec hos d e impresión y l as planchas a Sierra, porque la si guiente edición, de 1671, va publicada a su costa. Quiz á fuera Domi ngo d e P alacio, P ablo de Val, o algún ot ro impresor o librero el que vendiera las planchas de las obras de Arfe a Bernardo Si erra . D e bi d o a l f a l l e c im ie n t o d e S i e r r a , l os tr a t a do s s e p u b l i c a r on a c o s t a d e M a r í a d e R i b e r o , su vi u d a . E r a m u y i m p o r t a nt e pa r a el l a c o n s e gu i r un m e c en as qu e s uf r a g a s e p a r t e d e l o s g a s t o s d e l a i m p re s i ón d e l a o b r a. P a r e c e e v i de n t e q u e s u pr i o r i d a d fu e a c u d i r a pe rs on a s qu e, p o r su p ro f e s i ó n , tu v i e r a n u n i nt er é s m a rc a d o e n v e r r e ed it ad a s es t a s o b r as . E n e l c a s o d el Q ui la t a d o r , v a d e d i c a d o a “ D o n P e d ro de P o m a r , d el C o n s e j o de s u M a j e s t ad e n e l Re a l d e H a ci e n d a , t a l l a d o r M a yo r p e r p et uo po r j ur o d e H e r e d a d d e la s R ea l e s Ca s a s de M on e d a de To l e d o , S eñ o r d el l u g a r d e M i a n a , e n e l R ei no d e A r a g ó n. ” Esta reedición del Quilat ador de plata, oro y piedras , vino a trastocar s u título en Quilatador de oro, pl ata y piedras . Las ilustracion es son las mis mas, pero en el t exto se observan ca mbios como las letras iniciales adornadas, y unas “lógicas adiciones de un au t or i g n o r a do 6 4 ” . En r e al id ad , es t am o s a n t e l a s d o s e di ci o n e s an t eri o res re un id as en _______ 62. Arfe y Villafañe, J.: Quilata dor de oro, p lata y p iedras , Madrid, 1678. Hem os visto el ejemplar conservado en la Biblio teca Nacional d e Madr id. Signatura R 1 788 7. 63. García Vega, B.: El G rabado Español: siglos XV , XVI, XVII , Valladolid , 1984, p ágs. 46-96. 64. Bonet Correa, A.: Figuras… pág. 96. T al vez sea intervención de Ped ro Pomar, el mecenas d e la ob ra, que ocupa ba un cargo d e consej ero de hacienda y pod ía actualizar la le gislación. 52 un so lo to mo. Has t a la pági na 1 03 s e si gue la im pr es ión de 1 57 2, y a p art ir de aquí co mi en za el Qu ila t ad or de 1 59 8, q ue s e p re sen t a co mo e l l ib ro cu ar to . Bo ne t co m enta qu e si l a pri me ra pub l icac ió n es “ un lib ro d id áct ico , co n lo es enc ia l del of ic io y e l ca tá lo go d e mat er ia s; y l a s egu nd a un ma nu al o ayu da m emo ri a pa ra u so de o fi ci ale s y ma es tr os d ed ica do s al en sa yo d e m et al es ” , e st a te rce ra e di ci ón u ne l as d os p ri m eras po rq ue aqu el lo s eran lib ros di fe ren te s ent re sí, da nd o a ent en de r qu e la viu da de S ier ra, a l ve r q ue a mb os t ex to s se com p lem ent aba n, o pt ó po r f und ir los 6 5 . S i n em bar go, ha brí a qu e con s id era r l a d ed ic ato ri a qu e e sc ri be M ar ía de R ib er o a P ed ro Po m ar, q uie n su fr aga la ob ra. Al lí lee mo s: “ a qui én con más pro pi ed ad podr é de di ca r yo la re no vac ió n d e u n li bro , qu e s eg un da vez sal e a la l uz, y c uyo as unt o es de cl ar ar los qu il at es de or o, p la ta, y p i edr as , si no a u n il u str e m ece na s c om o V .S . 6 6 ” Y po r e st as pa la bra s no ta mo s que int erp ret a er rón ea men t e que ést a se rá la segu nd a vez qu e se pu bl i ca el Qu il at ado r . Si pe ns am os qu e Be rna rd o S ie rra deb ía ha ber si do el enc arg ad o de l ne goci o y l as o pe ra ci on es d e las p lan ch as , e s pr ob abl e qu e Ma rí a d esc on oc ier a mu ch as co s as, y c a ra a l a re im pr es ió n co nfu nd iera l as p la nch as d e 15 72 c on l as d e 15 98 , ten ié ndo la s, ind ist i nt am ente , por per te neci en te s a un mi smo libr o, y as í las en tr egar a al i mp re so r, Fran ci sc o de Zafr a. Esta fue la última edición completa del Qu ilatador , pero al par ecer se volvió a imprimir parcialmente. María J esús Sanz escribe que “l as páginas más interesantes se reimprimieron y distr ibuyeron como hojas sueltas para uso de los mie mbros del Gremio de la Plat ería, encontrándose muestras de una impresión del siglo XVIII en el archivo de los Plateros de S evilla 67 ”. No se sabe si es tos pliegos reimpresos par ten de l as planchas origin ales, o acaso se trata de nuevas pl ancha s talladas ex prof eso a partir de la copia de las páginas e ilustraciones de un ejemplar del Quilatador . ______ 65. Ibidem , pá g. 99. 66. Arf e y Villafa ñe, J.: Qu ilatado r … 1678. “Ded icatoria.” 67. Sanz Serrano, M. J.: Juan de Arfe y Villafa ñe y la cu stodia … pág. 29 . 53 A rebufo de la obra de Arfe, surgieron muchos tratados especializados acerca de estos temas. S abemos d e algunos, como son: Declaración breve y sumaria del valor del oro , Alons o Gallo, Madrid, 1613. T ratado de Ensayadores , J uan Fernández del C astillo, Madrid, 1623. Bonet Correa cita Flor de Aritmética necesaria ao uso dos cambios e quilatador de oro e prat a. Libro o mais curioso que tem sabido, A lfonso Villafa ñe y Giral, L isboa, 1624; y no desecha que fuera p ariente del propio J uan de Arfe 68 . El ayuntamiento y proporción de las monedas de oro, plata y cobre y la reducción de estos metales a su debida estimación , Alonso Carranza, Madrid, 1629. Art e de los metales en que se enseña el v erdadero beneficio d e los de or o, y plata por azogu e, A lvaro Alonso Barba, M adrid, 1640. No sabemos si Arfe vería el manuscrito de este libro, s ólo publicado en el si glo XVII, pero escrito en 1590. Declaración d el valor d e la p lata, ley, y peso de l as monedas a ntiguas d e plata , Sebastián Gonz ález C astro, Madrid, 1658. Promptuario, y guía de art ífices plateros , Joseph Tramullas y Ferrara, Madrid, 1732. Verdadero resumen del valor del oro y plata, R oque Francisco, Lisboa, 1739. Los catálogos computeriz ados son muy út iles para detectar la presencia de ediciones del Quilatador en biblio tec as de todo el mundo y hace rnos un a idea de su repercusión fuera de Esp aña. Hemos hecho u na pequ eña p rospección qu e nos informa que de la primera edición ha y eje mplares e n Alemania, Di namarca, Inglaterra ( Britis h Museum), Francia (Nationale), Italia y Biblioteca Apostól ica Vaticana. La Yale Medical Librar y es responsable de un recurso electrónico titulado The Making of the Modern W orld , que reproduce el original del Quilatador , y qu e pose en numerosas b ibliotecas. De la edición de 1598 ha y ejemplares en París (Nationale), en la Biblioteca Nacional Brasil y e n el British Museum. En Alemania: Sttut gart, Frankfurt y otras bibliotecas estatales. Ha y ejemplares de la edición de 1678 consignados en la Bibliot eca Nacional de Argentina: Quilatario de oro, plata, y e n la Biblioteca Nacional de Chile. En la Bibliot eca Nacional de C olombia, hay un ejemplar con Ex libris manuscrito de la librería del colegio de San Bartolomé. T ambién est á en Di namarca, en la R o y al Librar y of Copenha gue, en P arís (Nationale), en Londres (British Museum), y s e registra su presencia en bibliotecas alemanas: Frankfurt, por ejemplo. Po r l o s c a t á l o go s d e s u b a s t a s d e l i b ro s p ar a b i b l i ó fi l o s s ab e m os q u e e n E u r o p a, e n e s p e c i a l e n F r a n c i a e In g l at e r r a , c i r c u l a r o n v ar i o s e j em p l a r e s . E l C a t al o g u e d e s l i vr es du c a v i n et de F eu M . L o u i s J e a n G ai gn a t , p u b l i c ad o e n l a s e g u n d a m i t ad d el s e t e c i e n t o s , e s el in v e n t a r i o d e u n a s u b a s t a p ú b l i ca q u e s e h ar í a d e l os l i b r o s d e l a b i b l io t e c a d e G a i g n a t e l 1 0 d e a b ri l de 1 7 6 9 6 9 . V i e n e ac l a r a d o c o n r es e ñ as d e c a da o b r a, n o t an t o po r i n t e r é s d i v ul ga t i v o c o m o p o r a t r a e r a p o s i bl e s c o m p r a d o r es . G a i g n at e r a s e c r e t ar i o y c o n s e j e r o d el r e y a t í t ul o h o n o r a ri o, y p o r l a a p r o b a c i ón s a b em o s q u e p o s e í a u n a a fa m a d a bi bl i o t e ca . A pa re ce n c o n s i g n a d os , e n l a s e c ci ó n d e c i e n c i a s y a r t e s , e l Qu il a t a d o r d e 1 5 7 2 y e l d e 1 5 9 8 . E n C a t h a l o g u e d e s l i v r es d e F e u M. Le Du c d e l a V a l li e r e , p u b l i c a d o e n P ar í s , e n 1 7 8 3 , s e c o n s i gn a l a p r e s e n c i a d e l o s Qu il at a d o r es de 1572 y 1598 7 0 . C ab e i n c l u so p e n s a r q u e s ea n l os m i s mo s q u e l o s d e G ai g n a c , a d q ui ri d os p o r Lo u i s C e s a r d e l a B a u m e Le b l a n c, d u q u e d e la V a l l i e r e , en l a s u b a s t a d e 1 7 69 . ______ 68. Bonet Correa , A.: Figu ras… pág. 1 02 . 69. VV.AA.: Ca t a l o gu e d e s l iv re s d u c a v in et d e F e u M . Lo u is J ea n Ga ig n a t , P a r í s, 1 7 69, p ág. 261. 7 0. V V.A A . : C at h al o gu e d es l i v r es de F e u M. Le D uc d e l a Val l i er e . P a rís , Gi l la um e de Bu re , 1 78 3, p ág . 44 4. 54 A ca ta lo gue o f an ex te ns ive and c ur iou s co lle ctio n of boo k s… es o tro rep e rt ori o de la mi sma ín do le. Se t rat a de l c atá log o de una suba st a qu e los libr er os Be nja mín Whi te e hi jo s, har ía n e n L ond res el lun es tre ce de febr er o de 1 792 71 . Entr e los li bros de hi st ori a na tu ra l, agr ic ult ura y ja rd ine r ía, apa re ce reg is tra d o el Qu il at ado r de 1 57 2 y el de 1 67 8. En B rus ela s se pu bl icó , en 180 4, Ca tal og ue de s livre s de la bi bl iot heq ue de M. C. De la Se rn a San ta nde r , y all í vi en e el Qu ila ta do r de 16 78 72 . En 18 11 se publ ic ó en Pa rí s Ca ta log ue des l iv res de la b ib li oth èq ue de Fe u M.J. B .G. Ha ill e t de Cou ronn e . Este señ or, Jea n Ba pti ste Gu il lau me Ha ille t, er a sec re tar io pe rpe tu o hono ra rio de la Ac ad em ia de Ci en cia s, Be ll as L et ra s y A rte s de la Vil la de Ro uen . Su bib lio tec a ten ía 48. 00 0 vo lú me nes , y e n te el los es ta ba e l Q ui lat ad or de 157 2. E n la re señ a aña d e q ue e s “ ra re ” 73 . Para los bibliófil os, catálogos así debían ser un espectáculo porque l es permitían curiosear y saber cuáles eran los libros esta ntes en las famosas bibliotecas, y los que poseían c onocidos coleccionistas. Los m ás interesados por la bibli ofilia podí an acudir a repertorios concretos de libros raros. En estos compendios, Arfe tiene s iempre su lugar asegurado por causa d el Qui latador . En 1774 Jacob Bauer publicó Bibliothecae librorum rarior m . Allí se consigna el Quilatador de 1572, con el comentario Editio originalis rara 7 4 . También es destacable el Dictionnai re bibli ographique, historique et critique des livres rares, donde aparecen registrados el Quilatador 1572 y el de 1598. En la reseña se apunta que es un libro buscado por los curiosos 75 . Resulta muy ex traño que en un compendio tan completo como este, no aparezca ninguna Varia Conmensuracion . Da la impresión de que e l Quilatador ha tenido más popularidad entre los coleccionistas que la Va ria . Hemos visto, además, que en el diccionario de nom bres i lustres de la Historia escrito por De Feller, la referencia a Juan de Arfe sólo le nombra como autor del Quilatador 76 . Pare ce que la Vari a no era demasiado conocida por los bibl iófilos franceses. ______ 71. VV.AA.: A cata log ue of an ext en siv e and curi ous co llect i on of bo oks in ev ery lang uage , and cl ass of li ter at ur e , Londo n, 179 2, p ág. 109. 7 2. V V. A A . : C at a l og ue d es l i vr e s de l a bi bli ot he qu e de M. C . d e l a Se r n a Sa nta nd er , Bru xe ll es , 1 80 3, p ág . 89 . 73. VV.AA.: Catalo gue d es li vres d e la biblio thèque de Feu M.J .B.G. Haillet d e Co uronne. Par ís, T illiar d Frères, 1 811, p ág. 59. 74. Bauer, J. : Biblio thecae librorum rario rm unive rsales su pp lemento rum, Nure mberg, 17 74, pág. 126. 75. VV.AA. Dic tionn aire b ibliog raph ique, h istorique et cr itique des livres rare s, p récieu x, sin guliers, curieux, estimés et reche rchés , Pa rís, 1791 , pág. 65 . 76. De Feller, F. X. : Biog rap hie U niverselle ou Dictionn aire h istoriq ue d es hom mes q ui se sont fa it un nom par leu r génie, leu rs talents, leu rs vertus, leu rs erreur s o u leu rs crimes , Pa rís, 18 47, T. I, pág. 270. 55 Debido al carácter pr ecursor de la discipli na que aborda, el Quilatador se convirtió en un inevitable referente dentro de España, aunque también se reconoció su valor en el extranjero. Hubo libros sobre temas de ensa y e qu e en sus tít ulos advertían que su base eran las normas de J uan de Arfe. En 1699, Fran cisco López Si lva publicó Trat ado de Plata y Oro y Vellón: e n que se dan reglas par a las ligaduras de marcos, crazados castellanos, aleaciones, de distintas leyes; subir un marco a la ley de la marca; reglas para crazados fuertes, y f ebles en la plata, y oro... en que se perficionan (sic) las reglas de Juan de Arphe . Tamb ién J oseph García Cavallero, en su important e t ratado de 1713, anuncia que uti liza las ta blas del Quilatador como fundamento a las su y as: Theorica y practica de la arte d e Ensayar. Oro, Plata y Vellón r ico. Dans e Regl as para Li gar, triligar, Alear, y reducir Qualesquiera cantidade s de Oro, y plata a la le y del R eyno. Corrigense la reglas, y tablas de Juan de Arphe. Bernardo Muñoz de Amador, en 1755 escribe Arte d e ensayar oro, y plata . P ara componer su libro, i ndica que se ha valido de var ios autore s: “como son el céle bre Don Juan de Arphe y Vil lafañe en su obra del Quilatador de Oro, Plat a, y pi edras, natural de León, Escultor de Oro, y Plata en las Cas as reales de la M oneda de Sego via, reimpreso en Madrid añ o de 1678 77 ”. Y en otro lugar remarca: “Pero de los que entre ellos he he cho más caso , son, Don Juan de Arp he y Villafañe (que es como padre d e todos) 78 ”. Ciertamente, en el libro cita varias vec es a A rfe como referencia. Y, d e acuerdo precisamente a la trascendencia que estam os estudiando, escribe que Arfe hiz o sus obras con tal primor “que mereció grandes fa vores de los Reyes, y Prí ncipes de su Era. Y será eterna su me moria, porque no se dar á Art ífice alguno de esto s tiempos, que no siga sus reglas, y preceptos en sus obras 79 .” Campomanes nombraba el Quilatador como una de las destacadas fue ntes sobre la cuestión que tocaba en s u libro Itinerario de las car reras de Posta de dent ro y fuera del Reino… que contenía ta mbién una noticia de las monedas extranjeras , Madrid, 1761.Lo hace en el aviso al lector , donde refi ere los principales autores qu e han tratado sobre la reducción de monedas en España. Por ot ra parte, Fra y L iciniano Saez es autor de cierta o bra sobr e el tema, donde menciona a Juan de Arfe como fuente de referenc ia para el qui lataje y valo r de la le y d e la moneda. Es destacable que discuta que el orfebre leon és hi ciera sus opera ciones correctamente, porque l as ordenanzas re ales de las cortes de Mad rid, de 143 5, decían que el m arco de plata valía once dineros y seis granos, m ientras que Arfe decía once dineros y c uatro granos. Fra y Liciano no cree que la ley esté errada, como había aducido, por ejemplo, Joseph García Cab allero. Piensa que quizá en tiem pos de Arfe había cambiado el valor, pero sobre todo insinúa que el orfebre pudo haber cometido algún tipo de fraude, es posible que sin él mis mo sabe rlo 80 . ______ 77. Muñoz de Amador, B.: A rte de en sayar o ro, y plata … pág . 12 . 78. Ibidem , p ág. 13. 79. Ibidem , p ág. 56. 80. Saez, L.: Apé ndice a l a cr ónica nuevam ente imp resa del Señor Rey don J uan II. E n que se da noticia de to das la s moned as, d e sus va lores, y d el precio qu e tuv ieron varios g éneros en su rein ado , Madrid, 178 6, págs. 7-9. 56 E n Ingla te rra se le m en cio na en l a ob ra de l j o yero D avi d J e ffr ie s A tr ea ti se on di am on s an d pe ar ls. Dedi ca un cap ítu lo a res eñ ar alg un os aut or es q ue s e han oc up ado de t ema s de j o y e rí a y ge mas , y tr as r efe rir al guno s es cri t ore s, es cr ibe: “ A t l en gth , se ver al y ear s aft er t h e p er us al o f t he ab ov e w ri te rs , a st ill m ore an tien t on e w as sh ow n me by me an s of a g en tl em an of g re at l ea rn in g, an d of g reat f i gu re in t he li t erar y w o rld . Th is a utho r w as Jo hn Arp he de V il la Fa ne, w h o s pea ks of t he p ri n cipl e of v al ua tio n in hi s t re ati se, e nt itl ed , Th e Sta nd ard o f go ld, s il ver a nd pr eci ou s st one s, pu bi sh ed in S pan i sh in the ye ar 1 57 2, b y t he ki ng o f Spa in ’s sp eci al l ic ense 81 .” P or ot ra pa rt e, de ge ma s tr ata ba ta mbi én , aun qu e no e n el mis mo sen ti do q ue el li b ro a nt eri o r His to ir e de l a ph ilo so phi e h er met iq ue. Ac om pa gn ée d ’un ca ta log ue ra is o nné d es E sc ri va ins d e cet t e Sci en ce , P arí s, 1 74 2. En el cat ál o go a lf ab éti co de ob ras d e fi lo s ofí a h erm ét ica y a lq ui mi a a par ece el Q ui l at ad or e n s us ed ici o nes d e 15 72 y 15 98 , ent re los lib ros de tr ans mu ta ció n met ál ic a y se c ret os de ma gia. Res ul t a in cr eíb l e q ue n o se a e n ab so lu to i nco m pati b le po ner a l tr at ado d e Ar fe e n re lac ió n a cu est i on es t an m íst i cas , y a l a vez po de r vi nc ul arl o co n algo ta n t er ren al c om o e s la eco no m ía d e est ad o. P ero as í su ced e en el re per to ri o d e Don Jos é Ca nga Ar gü el le s Di cci o na rio d e h ac ien da, d on de s e r eco mi en da e l Qui lat a do r , e n su edic ió n de 1 678, co mo l ibr o de re fer en ci a s ob re m on ed a y m ed id as 82 . ______ 81. Je ff ries, D.: A t reatise on diamo ns a nd pearls. In which their importan t i s co nsidered; and plain rules are exh ibited for a scertaining the value o f both. London, 17 51, p ágs. 123-124. 82. Cang a Argüelles, J.: Diccio nario d e hacienda para el uso de lo s encargado s d e la sup r ema dirección de ella , Londres, 18 27, T.III, pág. 2 7. 57 3. DESCRIPCIÓN DE LA TRAZA La Descripción de la traça y or nato de la cu stodia de plat a de la santa igl esia de Sevilla es un opúsculo en “octavo menor ” de ape nas dieciséis folios, publicado en 1587 en casa de Juan de León. El asunto, en pala bra s de Ceán “no podía ser más interesante en Sevilla, pues era nada menos q ue la descripción de la mejor y más r ica alhaja del reino, que se acababa de construir para su catedral, y tenía admirada la ciudad. ” Uno de l os ejemplares fue entregado al cabildo de la catedra l, según informa Gestoso, a unque hoy día no se conserva en el archivo catedralicio 83 . Al gunos ej emplares circulaban aún a finales del siglo XVII, pero era un l ibro entre los raros rarís imo , a decir d e Zarco del Valle. Ponz publicó un e xtracto en el tomo I X de su Viaje de España , pero omitiendo datos esenciales. Ceán tambié n los resumió en su Dic cionario . Se publicó por primera vez íntegramente en el tomo III de El Arte en España , añadiendo una not a i nédita escrita por Ceán donde contab a las peripecias d el librito 84 . En 1885 volvió a aparecer en l a revista Archivo Hispalense y en el tomo octavo del Museo Español de Antigüedades . C e á n c u e n t a q u e s u a m i g o A g u s t í n Á l v a r e z , u n a n t i c u a r i o s e v i l l a n o , p o s e í a u n e j e m p l a r e n 1 7 7 5 y l o m o s t r a b a a l o s a f i c i o n a d o s c o m o s i s e t r a t a s e d e l a v e F é n i x , p o r q u e n o s e c o n o c í a l a e x i s t e n c i a d e n i n g ú n o t r o e n b i b l i o t e c a s p ú b l i c a s n i p r i v a d a s . I n s t a d o p o r e l d u e ñ o d e l l i b r o , C e á n c o p i ó e l r e t r a t o d e A r f e q u e f i g u r a e n D e V a r i a Co m m e n s u r a c i o n p a r a c o l o c a r l o e n l a p o r t a d a d e a q u é l e j e m p l a r . P a s a d o u n t i e m p o , e n 1 8 0 5 C e á n r e g r e s ó a S e v i l l a t r a s d e s e m p e ñ a r d i f e r e n t e s d e s t i n o s e n M a d r i d , y e l e r u d i t o Ju s t i n o M a t u t e , e n u n a c o n v e r s a c i ó n t r i v i a l , l e c o m e n t ó q u e p o s e í a l a D e s c r i p c i ó n d e l a t r a ç a , p o r q u e l a h a b í a a d q u i r i d o e n l a a l m o n e d a d e M a r t í n A r e n z a n a , r a c i o n e r o d e l a c a t e d r a l , q u i e n l o h a b í a o b t e n i d o c o m o r e g a l o d e s u h e r m a n o D o n a t o , c u r a d e l h o s p i t a l d e l A m o r d e D i o s . E n t o n c e s C e á n , a l d e s c u b r i r e n e l l i b r i t o a q u e l d i b u j o q u e h a b í a h e c h o 2 0 a ñ o s a n t e s , c o m p r e n d i ó q u e A g u s t í n Á l v a r e z h a b í a c a m b i a d o e l o p ú s c u l o c o n D o n a t o , p u e s s o l í a t e n e r t r a t o s c o n é l e n c u a n t o a l i b r o s y p i n t u r a s . F i n a l m e n t e , M a t u t e l e o f r e c i ó l a o b r a a C e á n B e r m ú d e z. E s t e m i s m o e j e m p l a r l o p o s e í a C a r d e r e r a e n 1 8 6 4 , y e s e l q u e u s ó Z a r c o d e l V a l l e p a r a s u r e p r o d u c c i ó n e n E l A r t e e n E s p a ñ a 8 5 . E l c o n t e n i d o d e l a D e s c r i p c i ó n d e l a t r a ç a e s i c o n o l ó g i c o . Se t r a t a d e u n a d e s c r i p c i ó n m e t i c u l o s a d e l a c u s t o d i a d e S e v i l l a , d e l o s e l e m e n t o s q u e l a c o m p o n e n , s u a r q u i t e c t u r a , e s c u l t u r a y a s p e c t o s o r n a m e n t a l e s 86 . L a m á s e x h a u s t i v a i n v e s t i g a c i ó n a c e r c a d e l p r o g r a m a a l e g ó r i c o s e d e b e a l a d o c t o r a S a n z , e n s u i m p o r t a n t e m o n o g r a f í a s o b r e l a c u s t o d i a h i s p a l e n s e . El librito viene p recedido por un ex tenso prólogo donde Arfe com enta que el dictamen del programa iconográfico fue p ropuesto por el canónigo Franci sco Pacheco, que quiso “ acomodarse a la traza de la Iglesia Católica, reparti endo por todas sus partes historias, f iguras y hi er og l yf i c os, que cuadran con es t e i n te n to, y p ri nc i pa l me nt e ______ 83. “Por otro acu erdo de 15 de Mayo dispu sieron que se gua rde el libro de Ju an de Arfe en el A rchivo y don Dieg o Osorio le de las gracia s de parte del Ca bildo ” . Ge stoso, J.: S evilla Monu mental y Artística , Facs. 18 90, Sevilla, 198 4, T. II, págs. 4 63-464. 84. VV.AA.: E l a rte en Españ a. Revista mensu al d el a rte y de su historia . T omo III . M adrid , 1 864, págs. 174 -196. La nota de Ceán: “Ilustración”, va fechada en S evilla a 2 de abril de 1805 . Véase también: VV.AA.: Jo sé Agu stín Ceán Bermúdez (174 9-1 829): a lgo más q ue una calle , Sevilla, 2 001 . 8 5. V V .A A . : E l ar t e en E s p a ñ a… p á g s . 1 9 1- 1 9 3 . 86. Sanz Serrano, M .J.: “Asp ectos teórico s d e la o bra literaria de J uan d e Ar fe”, Actas d el III Con greso nacio nal de Historia de l Arte , Mérida 1990-93 , tomo I, p ág. 32 1. 58 co n el mi ste rio del Sant ísi mo S ac ra m en t o 87 ” . L a pa sió n p or lo clá sico en Arf e s e ev id enc ia en este exo rd io, do nd e cel ebr a a lo s ar tífi ce s que en su ti em po han im ita do las ob ra s de la a ntig üe dad “ a ume nt an do y e nn ob leci en do nue str a Esp aña co n edi fic io s il ust re s de va ria s mat er ias. ” De dic a el ogi os al tem plo de Sa n L or en zo el Re al , y cr itic a lo s exc es ivo s ador no s que sig ue n otr os ar tíf ices imit an do es tam pas f lame nc as y fra nce sa s. Ar fe indi ca q ue é l sie mp re ha hu ido de eso , y ha i nte nta do se gu ir “l a a nti gua o bser vac ió n de l art e, que V itr uv io y otr os exc e len tes au tor es ense ña ro n… e n la fáb ric a de la cu st odi a de p lat a, que … he h ec ho y a cab ad o a gl ori a d e D ios pa ra e st a S ant a I gle si a 88 .” El que se e sc riba un librito sobre la hechura y ornato de una custodia es a l go novedoso. S in embargo, deja de parecer extraño al suponer que Arfe, en em ulación a los grandes arquitectos de l a antigüedad, y tr as leer l as abundantes noticias que da Vitruvio al respecto, dec idió hacer como Phitio -por poner un ejemplo- que “edificó e l t emplo jónico de Minerva e n Priena, y publicó relación de lo e jecutado en él, según acostumbraban los antiguos 89 .” Arfe admira este modo de obrar, a tenor d e lo que dice en las primeras fra s es de la introducción: “N o se pudiera tener not icia de las singulares obras fabricadas por los artíf ices gri egos y romanos, si no hubi era habi do autores que escribieran sus trazas, grandezas y or natos co n que se pres entan al entendimiento humano, casi como si presentes estuvieran, contr a lo cual no ha tenido fuerza la inj uri a del tiempo, consumidor de todas las cosas… 90 ” Es mu y probable que qu isiera exponer su creación desde la consideración de obra arquitectónica, actuando como si fuera un constructor de la antigüedad que escribe un texto s obre su edificación una vez ejecutada. Por otra pa rte, al motivo de re afirmarse como arquitecto (y es cultor de or o y plata ) y al de hacer más i nmortal, si cabe, la ob ra d e la c ustodia por medio de u n escrito qu e testimonie su fama, se suma el obj etivo de lograr la liberalidad de la platería, con la publicación de trabajos serios que traten de este arte. El l ibrito no tiene i lustraciones hechas ex p rofeso , salvo la portada, un escudo representando la Giralda y las santas Ju sta y Ru fina, que es idéntico al que aparece en la Segunda parte de la historia de Sevilla , de Alon so Morgado, publ icado el m ismo año por Andrea Pescioni y J uan de León. Debido a q ue Arfe com enta en el pról ogo que no puede poner ilustraciones, es cuestionable que la portada ha y a sido grabada por él 91 . En el interior no ha y ilustraciones originales -hech as expresamente- pe ro ha y intercalado en una hoja desplega ble un grabado de la custodia de Sevilla, y en la hoja anterior, un grabado de la planta de la custodia. Ambos salían y a en la Varia Commensuracion 92 . ______ 87. Ceán Ber múdez, J. A.: Dic ciona rio histó rico de los m ás ilust res p rofesores de las B ellas Arte s en Españ a , M adrid. 1 800, T . I. , pág, 62 . Las razo nes que mueven a Arfe a p ublicar p arece n clar as cua ndo subraya “p or ser la ma yor y mejor pieza d e plata que de este gén ero se sa be, quise da r noticia a todos de su figura y tra za por describir el hermo sísimo o rnato que pa ra ella, por ma ndado de V.S . ordenó e l licenciad o F rancisco Pacheco…” Ib idem . 88. Ibidem . p ágs. 61-62 . 89. Vitruvio: Los diez lib ros de Architectura de M. Vitruvio P olion. Tradu cidos d el latín y com entados por Do n Jo seph Ortiz y Sa nz . Madrid , 1787 , pág. 89 . 90. Ceán Bermúdez, J.A.: Ob. cit ., p ágs. 60-61 . 91. Ibidem , p ágs. 62. Consúltese en esta te sis el apar tado de Arfe grabad or. 92. Llaguno q uizá vio estas i lustracio nes i nterior es, por que dice q ue Arfe había p uesto el diseño d e la custodia de Sevilla en la Vari a “pe ro m ás p articula rmente se v ería en la descripción q ue d e ella hizo y pub licó, si n o fu era un opúsculo tan raro.” Llaguno y Amirola, E.: No ticia s de lo s arqu itectos y arquitec tura en España desde su restauració n, Madrid, 1829, p ág. 103. Zarco del Valle anotó la existencia del graba do de la por tada y el de la p lanta de l a custodia, pero no el de la hoj a desplegable. V V .A A. : E l ar t e e n Es pa ñ a… pá g . 17 4 . 59 La imagen de custodia corresponde a la del folio 38 vuelto del libro IV d e la Varia . Ha sido recortada para aj ustarse a las propo rciones del li bro. No es un añadido, sino una página impresa especialmente, y a qu e en el envés no tiene nada grabad o. Si fuer a una página sustraida de la Varia , estaría grabada y escr ita por ambas cara s. En la hoj a anterior aparece la pl anta de custodia que figura en el folio 39 recto del libro IV de l a Varia Commensuracion . S e presenta en formato vertical, no apaisado, como en la Varia. Tampoco es un añadido 93 . Los estudiosos d e los Arf e no s uelen mencionar la existencia de tre s poemas de elogio precedi endo al text o, que ahora vamos repr oducir 94 . Son s onetos del Doctor Pedro de Soria, I van de Mesa, y Don Antonio Pé rez de Almansa. P ersonajes con los que Juan de Arfe mantuvo una buena amistad, como es patente. Son los siguientes: Del Doct or Pedro de Sori a Médi co y Cat edráti co de la Universida d de Valla dolid Soneto Forje de Plata y Or o el gran Vulca no ambas puertas d el Sol, cincele en ellas la redondez d el anch o y sus estr ellas, y ciñendo a la T ie rra el Oc éano; pinte al vario Pr oteo, y c on el van o cue rno a Tr itón, y a las N ereidas bel las, las fuentes claras y las n infas dellas los altos mont es con el ver de llano: Que si con g loria et erna respla ndecen en el cielo estas obras, como ej emplo de esta am biciosa mach ina y grand eza; Más excelent es son, y más par ecen las que labró Ioan d e Arp h e para templo del que formó esta gran N atural eza. ______ 93. Hemos consultad o el ejemplar d e la Descripción de la traza que se conserva en el d epar tamento de Fondo Ant iguo de la Universidad d e La Laguna. Sig natura P. V.I (6). Se trata de un eje mplar , sin p aginar, encuadernado e n hola ndesa j unto a o tros libros en el siglo XI X, formando un volumen fact icio. Lo mo co n filetes dorad os del siglo XIX. Una miscelá nea quizá realizada por algún reli gioso o sacerd ote, debido al carácter teoló gico de los otros libr itos. P ara formar el volu men se recortó un poco los márgenes super iores de la Descripción de la traza . Es el único ej emplar origin al que se co noce a día de hoy. Ha hecho u n estudio López P lacencia, J.C. : “Una desco nocida jo ya bibli ográfica d el siglo XVI en la bibliotec a de la Universidad de La La guna.” L a Pren sa. Rev ista seman al d el periódico El Día . 15 de noviembre de 2 00 8. 94. Zarco d el Valle r eprodujo integra mente esto s tres po e mas. V V .A A .: El a r t e en Es p añ a… pá g . 175. 60 De D on I van de Mesa Monj e de la Cart uxa de Sevilla . Soneto. Phidias, qu e de Minerva la figura y el milagroso escudo av ía (sic) celad o, puesta la postr er mano y acabado quiso poner s u nombr e y esc ritura vedólo algu na ley in justa y dura, y el mismo en el tarjón se ha r etratado en par te, que si fues e dél q uitado, quedase des lustrada la escultura con más r ica materia, ingenio, y art e hiciste al rey pacíf ic o su l echo Leones Hiran (sic: ¿irán?), ganando nombr e y fam a: Pues todo junto, y en la menor par te conserva tu r etrato ( eterno hecho) sino pierd e la forma entre la llam a. De Ant onio Pérez de Al m a nsa. Soneto. De suerte, por m ostrarno s su grandeza, quiso el Divino ar tífic e extr emarte, que r educiendo la mat eria al ar te vences con art e la nat uraleza Y así aspirand o a la m ayor Alteza, que humana lengua y f ama puedan dart e. con tus obras vendrá s a eternizarte, laureando los c ielos tu ca beza. Y esta custodia d o te esmeras tanto, custodia su b elleza y tu m em oria en los peligros d el et erno olvid o. La cual despu és de ser al Mundo espant o sola podrá ca nonizar tu Histor ia Sin otras por q uien er es preferido. S e s a b e de l au t o r d e l p r i m e r p o e m a q u e s u n o m b r e c o m p l et o e r a P e d r o S a n z d e S o r i a 9 5 . N a c i ó e n 15 5 4 y m u r i ó e n M a d r i d , en 1 6 0 7 . N a t u r a l d e O l m e d o , s e l e c r e e o r i u n d o d e u n l i n a j e d e S o ri a . E n V a l l a d o l i d s e g r a d u ó d e b a c h i l l e r , li c e n c i a d o y d o c t o r . S e a p u n t a q u e e n 1 5 9 2 l e f u e c o n c e d i d a l a c á t e d r a d e P r i m a d e M e d i c i n a e n l a u n i v e r s i d a d v a l l i s o l e t a n a , p e ro e n n u e s t r o p o e m a ya s e i n t i t u l a c at e d rá ti co . El do cto r Sor ia fue un po e ta de cie rta fa m a e n su ti emp o. Hay poe mas suy o s e n Prá c tic a y th eór ica d e Ci ru gía , de D aza Chac ón , Va llad olid , 1 584 , y e n La s Ob ra s de L o ma s C a n to ra l , M a dr id , 15 7 8. F ir m ó la a pr ob ac ió n de l C l yp eu s pu e ro ru m , de l Dr . C r i s t ó b a l Pé r e z ______ 95. Consúltese Cortés, N. A: Noticias de una corte litera ria , Madrid -Valladolid , 1906 , pág. 101 y ss. 61 d e H e r r e ra , V a l la d o l i d, 1 6 04 . Se le atribu y e además un cancionero amoroso 96 . Fue elogiado por P edro de Medina y Me sa en su Primera y segunda parte de l as cosas notables de España ; Alcalá, 1595. También le a laba Lomas Cantoral, y Gil González Dávila 97 . Destaca la celebración que l e de dica L o pe de Vega en El P e r e g r i n o e n s u p a t r i a , y l a q u e l e h a c e C e r v a n t e s , e n e l C a n t o a C a l í o p e d e L a G a l a t e a , q u e r e z a : Fel icísim o ingenio, que t e encum bras sobre e l q ue más Apolo ha levantado, y con tus claros ra y os no s alumbr as y sacas del camino má s e rra do: y aunque ahora con ella m e d e slumbras y tienes a mi ingen io alborotad o. Yo te do y sobre muchos palma y gloria, pue s a mí me la has dado, Doct or Soria 98 . Lamentamos no poder ofrecer datos suficientes sobre los otros poetas. Juan de Mesa, según se titula él mismo, era monje d e la orden de San Bruno, a la qu e se adscribían los religiosos del monaste rio de S anta María de las Cuevas, la Cartuja. No puede relacionarse con el homónim o escultor s evillano, apenas un niño en 1587. Tampoco pensamos se trate de Jua n de M esa Vill avice ncio, un dr amaturgo que des arrolla su obra a comienz os del siglo XVII. Alonso Morgado escribe qu e en el convento de Santa María de las Cuevas había de ordinario sesenta relig iosos, y treinta eran monjes qu e daban mi sa, los d emás eran le g os. Uno de esos monjes er a este poeta 99 . En cu anto a Antonio Pérez de Almansa , su nombre e s demasiado común. En la España del XV I , el más famoso Antonio Pérez fue el infausto Secretario de re y F elipe II. Un Antonio Pérez, portugués, escr ibi ó un l ibro de medicina con un tratadito de anatomía en 1566. Sin embarg o, no parece tratarse de éste. Si el apellido es toponímico, podemos figurárnoslo natural de Almansa, una ciudad - en aquel entonces villa- cu y o municipi o está en la provin cia de A lbace t e, pero que en tiempos de Arfe pertenecía a Murcia. P or la mayor proximidad a Sevilla, podemos especula r que Arfe le c o nocería allí. L a lic enc ia de im pre sión la con ced e e l c onde de Org az. Tie ne su im por tanc ia p orqu e e s la pr imera ve z que apar ece Jua n de Arfe tit ula do of ic ialm ente com o “e scult or de oro y pl ata” . En l a lice ncia c o nc ed ida a De V aria C ommen sur acio n , se le titu ló c omo pla ter o. Don Iuan Hurtado de Mendoça Guzmán y Rojas, Cond e de Orgaz, prestamero mayor d e Vi zca ya, Señor de la casa de Mendoza, Asis te nte de Se villa y su tierra por su M aj e sta d. D oy licencia a Ioan de Arp he y Villafa ñe, escultor d e Oro y Plata, para que pue da h ac e r imprim ir la descripci ón de la traça y ornat o de la Custodia de Plat a de la Santa Igl e sia de Sev illa, par a que todos e ntienda n las historias y Hieroglyp hicos, que en sí contienen, sin incurrir por ello e n pena alguna. F ech a e n Sevilla a postr e ro d e Março. 1587 a ños. El Conde de Org az. Gutierre Bonifaz Por su manda do S u secretario ______ 96. Consúltese: R ubio G onzález, L.: Can cionero amoroso d el siglo de Oro. Atribuible a l vallisole tano Pedro de Soria . E stu d io, edic ión y reprod ucción facsímil, Univer sidad de Valladolid, 1981 97. Lomas Cantor al, H.: Las o bras en tres libros dividid as , M adrid, 1 578. En el libro, Lomas conversa poética m e nte con el lic enciado Pedro Sanz d e Soria. 98. Cervantes, M.: La Gala tea , Alcalá, 15 85, fol. 336 r. 99. Morgado, A.: Historia d e Sevilla. (1ª ed. Sevilla, P escioni y León, 15 87) Sevilla, 1887, pá g. 425. 62 4. HERÁL DICA . Está perdido un manuscrito sobre heráldica qu e se cree escribió J uan de Arf e. Quiz á, y a ni siquiera se conser ve. Por noticia d e Nico lás Antonio sabemos que lo pose y ó Gonzalo Arg ote: “El libro de Juan de Arfe D e escudos de armas Ms. (¿manuscrito? ) estuvo en poder de Gun disalvo (sic: Gonz alo) de Argote, autor de la H istoria de l a Nobleza Bética, el cual era por casualidad ot ro enemigo de é l 100 .” Gonzalo Argote de M olina fue un personaje pol ifacé tico, mu y activo en l a vida cultural sevillana en los años de la estancia d e Arfe en la ciudad 101 . Proveniente de una distinguida familia, desd e joven estuvo vi nculado estrechamente a las arm as, tomando parte en la Guerra de Granada con sólo die cisiete años. Fue v einticuatro de Sevilla. Poseyó una col ección de anti güeda des importante que constaba d e retratos, monedas, armas y libros antiguos. Pacheco lo biografía en s u Libro de retratos ilustres . De él dice que, en su casa d e la c alle Francos, hizo un museo. Entre los libros que atesoró se encontraba un manuscrito del Libro de Buen Amo r , de Juan Ruiz. S e relacionó con Ma l Lara, F ernando de Herr era , Gutierre de Cetina, y otros im portantes no mbres de la actividad humaníst ica de S evilla. Era aficionado a la poesía, l o que se refleja en un Discurso sobre la po esía castellana , publicado en 1575. Esc ribió también l os seis tomos que componen Nobl eza de Andalucía , Sevilla, 1588. Escribió obras que no se publicaron, entre las cuales se cuentan Repart imiento de Sevilla y elogio de s us conquistadores , y la His toria de Baeza , de cariz g enea logista, hoy d esaparecida. Costeó ediciones de obras de su colección, como el Libro de la montería que mandó a escribir el rey don Alfonso, Sevilla, P escioni, 1582. L a Historia del Gran Tamorlán e it inerario y narración del viaje d e Ru y González de Cl avijo, Sevil la, Pescioni, 158 2. Y El conde Lucanor, Sevilla, Her nando Díaz, 1575. Un libro, este últim o, cu y a edic ión re sultó ser de decisiva importancia par a la literatura española, pues bebieron en sus fuentes Cervantes y Lope de Vega, entre otros. Era un hombre animoso a la par que aprovechado en el estud io. Todo esto l e convirtió en alguien mu y admi rado por sus contemporáneos. P or su matrimonio con la hija de Agustín de Herrera y R ojas, marqués de Lanzarote, mudó su residencia a Canarias. Allí participaría en la conquista de la isla de L a Gomera. Ar gote e stá enterrado en la capilla mayor de la Parroquia de S antiag o, en Sevilla, donde tiene una lápida. Resulta sorprenderte la alusión a e nemistad qu e hac e Nicol ás Antonio. Ignoramos de qué fuente la saca, per o t eniendo en cuenta la fuerte personalidad de ambos personaje s, no merece demasiados c uestionamientos que así s ucediera. D esconocemos las antipatías de Arfe. Parece ser que tuvo num erosos pleitos a lo larg o de su vida. Es destacable el problema con los plateros de Burgos, y posiblemente no se llevaba bien con Pompeyo Le oni. De sus e nfrentamientos, se extrae qu e sur gen por su carácter orgull oso y un tanto pretencioso. A rgote tení a una personalidad similar, y tal vez el problema se ori ginara por su parte. G al la rd o ex pr es a sob re Argote “Varón fue notable, y de h ab e r t e ni d o m enos ______ 100 . Nicolás Antonio indica, en su reseña a J uan de Arfe: “Jo ann is A rfe liber De escudo s de armas Ms. Fuit penes G undisalvu m d e Argo te Bo eticae Nobilitatis Historia auctorem, qui forte aliu s fu erit ab h oc diversus.” Anto nio, N.: B ibliote ca Hispana Nova , facs. 178 3, Madrid , 1 990, T omo. I. p ág. 639. Deb em os la traducció n al profesor Calixto Caballero. 101 . Gonzalo Argote d e Molina, ( Sevilla, 15 48-Las Pal m a s de G ran Canaria, 15 96). 63 entereza (orgullo tenaz) y menos pleitos en esta ciudad hubiera conseguido más aplauso 102 ” . Por todo ello, considera mos verosími l la posible enemistad entr e los dos hombres de letras, que mantienen, al mism o tiem po, suficientes puntos en común con respecto a sus intereses, como para imaginar que habían sido buenos ami gos. E n p r o l e g ó m e n o s a N o b l e z a d e A n d a l u c í a s e i n c l u ye r e l a c i ó n d e a l g u n a s f u e n t e s d e q u e s e v a l i ó A r g o t e , p e r o n o a p a r e c e c i t a d o e l m a n u s c r i t o d e A r f e . Es p o s i b l e q u e A r g o t e l o c i t e e n a l g u n a p a r t e d e l o s d e n s o s l i b r o s q u e c o m p o n e n e l t r a t a d o y q u e N i c o l á s A n t o n i o o b t e n g a d e a l l í s u i n f o r m a c i ó n . N o h e m o s p o d i d o e n c o n t r a r l a r e f e r e n c i a , p e r o d e b e e n c o n t r a r s e e n a l g u n o d e l o s s e i s v o l ú m e n e s . C i e r t a m e n t e , L l a g u n o d i c e q u e J u a n d e A r f e : “ H i z o t a m b i é n u n l i b r o d e e s c u d o s d e a r m a s , q u e c i t a A r g o t e d e M o l i n a 103 . ” Ilustrac iones de un ej emplar co loreado a mano de Nob leza de An daluc ía. Entrando e n e l incierto terreno de las e speculaciones, sabemos que el ca nónigo Francisco Pac heco, que trazó e l prog rama iconográfico de la custodia d e S evilla en connivencia con Arfe, er a íntim o amigo de Argote, según re fiere su sobrino en el Libro de retratos ilus tres 104 . Por otro lado, uno d e los c anónigos que sirvió d e jurado para la elección d e Juan de Arfe para la obra de la custodia de Sevilla, Luciano de Ne grón, poseía una g ran biblioteca y t enía expertos conocimientos de lenguas clásicas y modernas. De su padr e, Carlos de Ne grón, falleci do en 1583, Gonz alo Argote tenía un retrato hecho por Sánchez Coell o. En él se basa P acheco par a su efigie en el L ibro de retratos ilus tres . Argote cita con elogio a Ca rlos de Negrón y a Luciano de Negrón en Nobleza d e Andalucía , destacando el museo y biblioteca que atesor a en su casa este último 105 . Por t odo ello, cabe pensa r que el canóni go Pacheco, o los Negrón, que tenían tan buenas relaciones con Ar gote, pudier on haberle presentado a J uan de Arfe . _____ 102 . Gallardo B. /Zarco del Valle, J ./ Sancho Rayón, J.: Ensayo de un a bib lioteca e spañola de libros raros y cu riosos… Mad rid,1 863, p ág. 281. 103 . Llaguno y Amiro la, E.: O b. cit ., pág. 102 . 104 . Véase: Bassegoda i Hugas, B.: “Cuestiones de icon ografía en el lib ro de retr atos d e Francisco Pacheco ”. Cua dernos d e arte e ico nogra fía . Tomo IV-7, 1 991 . 105 . Argote de M olina, G.: No bleza d e Andalu cía , Sevilla, 15 88, Pr im er vol umen, libro II, fol 24 5 r. 64 En todo caso, el apellido Arfe , no debía ser a jeno a Gonzalo Argote, si pensamos que, para componer los libros de N obleza de Andalucía , debió utilizar el tratado de Jerónimo Gudiel sobre el linaje de los Giron es -d uques de Osun a- que e n 1577 Antonio de Arfe el Mozo había ilustrado 106 . La conexi ón más lógic a se establece, sin embargo, por el int erés común de ambos por el arte, los li bros, y en pa rticular por la herá ldica. Ar fe debía tener buenos conocimientos sobre la materia, como demuestra en el libro IV de la Varia , al mencionar las tres columnas emblemáticas del es cudo de C iudad Rodrigo. En cuanto a Argote, es evidente qu e e ra un ex perto. T enía en su casa de la call e Francos un verdadero museo, con retratos de Alonso Sánche z C oello y efigies nobiliarias. Era un gran coleccionista de antigüeda des, lo que atr aería sobremanera al or febre leonés, así como también pudo estar interesado por otros coleccionistas de la ciudad 107 . Portada y grab ados de Nob leza de Andalu cía. La bi b l io t ec a de Ar got e er a ri ca e n cr ó n ic as , his to ri a s, lib ro s im p re so s y ma nu s cr i tos . En es p eci al , s u s ma nu s cr it os er an de gran es t i m aci ó n. A s u m u ert e , u na pa rt e de ell o s se esp arci ó , y ot r a p ar t e l a re t u v o su s ob ri n o Do n G arc í Lópe z d e Cá rd en as . Los gu ar dó c on t an to c el o qu e, si le pr egu nt a ba n, ne gab a p os ee rl o s, y a l mo r ir , los de sc ub ri er on l l en os d e p ol ill a s e n 16 71 . All í pere ci er on o ri gi na le s de cró n i cas an t iq u ís im a s, y mu ch os có di c es se v olv i er o n i le gi bl es . No se sab e s i en es a or da l ía e nc on t ra rí a su fi n el m a nus c ri t o d e A rf e. Lo s qu e s ob re v iv i er on se es p arc i er on . Al gu no s l o s te ní a G al l ard o en 18 6 2 108 . ______ 106 . Gudiel, J .: Compen dio d e Algu nas Historia s de E spa ña . Alcalá, 157 7. A rgote menciona el uso d e este libro en pro legómenos a Nobleza d e An dalucía . 107 . Fernando Checa comenta : “Sabemo s que en Sevilla había coleccio nes de Antigü edades, como la de Gonza lo Argote de Molin a, Francisco Medin a, Gon zalo Martel, duqu e de Medina Sidonia, y la del primer du que de Alca lá.” Checa, F.: P intura y escu ltura d el Rena cimiento en E spaña. 145 0/1600. Madrid , 1983 , pág. 406. 108 . Gallardo B. /Zarco d el Valle, J./ Sancho Rayón, J .: Ob. cit ., p ág. 281. 65 Tomando como veraces las afirma ciones de Nicolás Antonio, resulta ext raño que Argote pose y era un m an uscrito de Ar fe, habiend o concluido su presumible relación en enemistad. Podría tratarse de una copia, conserv ando Arfe el ori ginal. Qui zá se lo dejara por descuido al marcharse de Sevilla y lo adquiriera luego Argote. Tampoco es posible determinar si hubo colaboración entre ambos en el asunto de la heráldica, pero es posi ble que intercambiaran i deas, y qu e Arfe l e co nsultara sobre alguna cuestión, o vicev ersa. La tratadística refle ja un punto de conexión entre Arfe y Argote, ya que en sus respectivas o bras fueron los pr imeros en afirmar que Ga spar Becerra había nacido en Baeza. Argote lo hizo en el Libro de la mont ería , en 1582. Arfe en la Varia , 1585 1 0 9 . Hemos mencionado que Argote, entre las obras n o publi cadas que se sabe que escribió, hiz o una Historia de Baeza , desaparecida, de vocación genealogista. Ta mbién en Nobleza de Andalucía hac e un estudio e xhau stivo por las casas nobles de esta ciudad. Pero llegados a este punt o, i gnoramos si Arfe, po r otras vías, conocía que Becerra era baecetano, o si acaso se lo comentó Ar gote 1 10 . Argote en el li bro de retratos d e Pacheco, e i lustración del tr atado de Sebas tiano Ser lio. ______ 109 . Serrano Már quez, M.: “Gaspar B ecerr a y la introduc ción del r omanismo en Espa ña” Boletín del Museo e Instituto Camón Aznar , 1 999, p ág. 207. 110 . Argote escribe: “De aq uí se va n a lo s aposen tos de los Reye s. Y a e stos sigue el apo sento d e la Camarera, que está p intado al fresco, de mano d e Be cerra, na tural de Baeza, cuyo pincel ig ualó a los mejores pin tores de esto s tiem po s, y d e man o d e Jua n B autista Bergam asco, y Ró mulo ita liano s, do nde se ve la historia d e Perseo , con mu chas ta rjas a lo roma no, de ad mirable pintu ra sob re estuco. ” Argote de Molina, G.: Lib ro d e mon tería q ue ma ndó a escribir el muy a lto y pod eroso Rey don A lonso d e Ca stilla y de Leó n, ú ltimo de este n omb re. Sevilla, 1582 , fol. 2 2 r. 66 El conocimiento de los elementos sim bólicos de la heráldica resultaba d e gran interés para Arfe. Sól o unos pocos iniciados podían acceder a la complejidad de sus códigos. La s decoraciones consist entes en e scudos de armas afloraron e n las fachadas arquitectónicas de final es del siglo XVI , y lo mismo se descubre en l as portadas y f r o n t i s p i c i o s d e l o s l i b r o s . E l t e m a l o t r a t ó S e r l i o , q u i e n d i c e q u e a l a r q u i t e c t o “ l e c o n v i e n e t a m b i én t e n e r c o n s i d e r a c i ó n a l a g e n er a l i d a d d e l as ar m a s , l a s cu a l e s s on mucha parte d el ornamento de la obra, para que no se hagan fals as, y también para saberlas poner en sus c onvenibles l ugares 1 11 .” Los saberes respecto a la materia qu e poseía Arfe l os entrevió muy bien Bonet al comentar el simboli smo de las figuras heráldicas d e anim ales que s alen en las portada de la primera y segunda edición del Quilatador , correspondientes a los mecenas de las obras 1 12 . Lo más lógico es pensar que Arfe reuniera en un manuscrito los conocimientos de cara a su pub licación. Entre los artistas pervivía aún el hábito medieva l de transmiti r el saber en copias manuscritas, razón por la cual se ha observ ado un alto nú mero de t ext os inéditos en los inventa rios de bibliotecas 113 . Pero en el caso pa rticular d e J uan de Arfe, lo más seguro es que planeara llevar a la estampa el manuscrito. También es factible que proyectara añadirlo a l a Varia , por ci erta rela ción que tiene con l a pl atería, al s er los escudos obras de metal, adornados de oro, g u alda, plata, y otras coloraci ones a las que corresponde un determinado significado. La edición de la Vari a de 1806, por Asensio y Torres, dedica un c apítulo adicional a la heráldica. Se gún Bonet, ha sido confundido con el manuscrito de Arfe 1 14 . No se sabe si lo inclu y e ahí a propósito, atendiendo la noticia de Nicolás Ant onio, propa gada también por Llaguno, o simpl emente es una casualidad. Firma de Argo te. ______ 111 . Serlio, S.: Ter ce ro y cuarto libro de Architectura de Seb astián Serlio Boloñés. Traducido del toscan o e n romance c astellano por Fra ncisco de Villa lpando Architecto. T oledo, 1552, fol. LXXVII vº. Hay ilustracione s de escudos de ar m as en fol. LXXVI II r. T od o en el capítulo de la ord en compuesta dedica do a “De la s manera s de las armas d e las ca sas no bles, y de su s gene alogías.” 1 1 2 . Bo ne t C or re a, A .: F ig ur as , m od el os e i má ge ne s en l os t ra ta di st as es pa ño le s , M ad ri d, 19 93, p ág s. 45- 4 6. 113 . Señala Soler i Fabregat que a veces en las bibliotec as se registran man uscritos “prob able mente conc ebidos pa ra ser llevad os a la estamp a” . Por otra par te “el a lto nú mero de textos inédito s n o se d ebe sólo a la inhibición de los editores sino a la perduración del hábito medieval de transmitir los cono cimiento s só lo en el seno d e la fa milia y ta ller.” Así, c irculaba en co pias m an uscritas la e sterotomía de Alonso de Va ldevira, po r e jemplo. Soler i Fabregat, R.: “Libros de arte en bib liotecas de ar tistas españoles (si glos XVI -XVIII): apro ximación y biblio grafía.” LOCVS AMOENVS , 19 95, pág. 150 . 114 . Bonet Corr ea, A.: Figu ras … pág. 4 9. 67 5. PERSPECTIV A PRÁCT ICA Los estudiosos suelen hac erse eco de que Juan de Arfe escribió un libro sobre perspectiva, ho y desaparecido. La atribución procede d e Palomi no, que en el Parnaso Español, en la b iografía de Arf e, aseguró que ést e escribió sobr e perspect iva práctica. Basándose en ciertas frases del platero incluidas en el prólo go d e la Varia , Palomino conjeturó lo siguiente: “Escribió también, s in duda, de la Perspecti va; porque en el pról ogo de su libro ofrece darla en br eve a la estampa, y bien que no se tiene noticia, que llegase este caso; acreditan su inteligencia en ella las reglas, que suministra para los escorzos, que es la perspectiva más difícil… 11 5 ” En el prólogo a la Varia , las palabras exactas de Arfe vienen a propósito de los saberes que al buen orfebre conviene poseer, entre l os cuales e stá el de la p erspec tiva: “ P e r s p e c t i v a p a r a l o s e s c o r z o s y d i s m i n u c i ó n d e l a s f i g u r a s y a n i m a l e s , y o t r a s c o s a s p u e s t a s e n h i s t o r i a ( c o m o l o d i r e m o s e n n u e s t r a P e r s p e c t i v a p r á c t i c a m u y e n b r e v e 116 . ) ” Ha y que sub ra y a r qu e se mencione la perspe ctiva en r elac ión a l os escorzos, y que ésta se halle enmarcada entre ot ras enseñanzas que considera importantes: aritmética, geometría, astrolo gía, gr afidia (dibujo ), anatomía , arquitectura y pint ura. La ma yoría de estos temas se desarrollan en la Varia . Otros, como el dibujo y la pintura, son tratados tangencialmente. La perspectiva no aparece en la Vari a , a no ser que se refiera a los escorzos. Tomando muy lite ralmente la s fras es del prólog o cabe pensar, como Palomino, que Arfe esta ba interesado en escribir sobre perspectiva, pero hoy día no se conoce nin gún dato con qué defender esta hipótesi s. Los estudiosos que mencionan ese posible libro de perspect iva se hacen eco de Palom ino. Ceán Bermúdez no manifestó nada sobre el c aso, y ta mpoco l o hiz o Ni colás Antonio, quien sí se refirió a un libro de escudos de armas manuscrito, obra de Arfe. La perspectiva, cie ncia de la represent ación geométrica, fue f ormulada por Brunelleschi y Toscanelli, y codificada por Alberti. Brunelleschi propuso aplicar la teoría euclidiana d e la visión a los problemas de la representación g ráfica, así surgió la perspectiva de pint or que Alberti definió como “una sección transversal de la pirámide o cono visual.” Al nacer esta nu eva disciplina, la antigua teoría de la visi ón, que ho y entendemos como óptica, fue llamada perspectiva nat uralis o communis . La perspectiva que actualmente conoce mos recibió varias deno minaciones a lo largo d e la historia: perspectiva pingendi , accidentale , artificalis , grammica , pictorum , linear . Danielle Barbaro la llamó perspecti va práctica , por servir de apoyo a la actividad d e los artistas, especialmente a los arqu itectos. Ya d esde l a fo rmulación de l a geometría pro y e ctiva en el siglo XIX, se la conoce genéricamente como perspectiva cóni ca 1 17 . ______ 115 . Palo m ino de Castro, A.: Vid as . Ed ición a notada po r Nina Mallory d e El Pa rnaso Espa ñol, Pintoresco y Laurea do . Madr i d,19 86. pág. 66. 116 . Arfe y Villafañe, J . De Varia Comm ensuracion … “ Prólo go ”. 117 . VV. AA.: Los nomb res del d ibujo . Madrid, 2005, pág. 358. 68 Si cree mos a Palomi no, podemos suponer qu e en ese libro hab ríamos encontrado, sobe todo, indicaciones e ilustraciones para el trazado cor recto de edificios y sus partes, seguramente basadas e n tratados como Pratt ica della prospettiva de Barbaro, las Institutiones geometricae de Durero, el se gundo libro de Serlio, o el L ibro di Prospectiva de Vignola 118 . Los dos libros de ge ometría y per spectiva p ráctica de Torreblanca, y el s egundo l ibro de Serlio. En el ámbito españo l, la perspectiva, en sus rela ciones con la arqu itectura, era materia de sumo interés a finales del Quinientos. Desde e sta consideración , Hernán Ruiz se ocupó d el tema. En la Biblioteca Nacional hay varios manuscr itos de perspectiva del siglo XVI, y nosotros h emos consultado uno que copia las ilust rac iones de Serlio. En España, fue durante el siglo XVII cuando el asun to se empezó a vincular de forma más clara c on l as artes plá sticas. Carducho re comendaba los mejores tex tos para la formación perspectiva d el artista: “ Para la Perspectiva Práctica l eí a Guido B aldo, al Viñola, a León Bautista Alb er t o, al Ca val i er Sir i ga ti , a Seb as ti a no Ser li o, y a ot ros qu e pu de h ab er a l as mano s… 1 19 ” N o hiz o un d esa rr ol l o de la ma te ri a, como t am p oco lo h ar ía P ach ec o, q ui en , a su v ez , r eco m end ab a con su lt a r a Du re ro y A l be rt i. S egú n Ce án , e l ra ci on er o Cé spe de s es cr i bi ó u n tr at ad o de per sp ec ti v a te ór i ca y p r ác ti ca 1 20 . “ No h e h al la do nin gú n fr a gm en to d el t r ata d o qu e escr i bi ó de p er sp ect iva , t e ór ic a y p rá c tic a , m a s po r su s pi nt ur a s se de d uc e l a i n te li ge n ci a co n qu e e sta r ía d es em pe ñ ad o 1 21 . ” Es t e m a nu sc rit o fu e co no ci do p or P a che co , y ci t ó el s i gui en t e pá rra fo e n el A rt e d e la ______ 118 . Vignola compuso en 1563 un Libro di Prospectiva , p er o sobre to do de stacó por su i m p ortancia Le Due Re gole d ella Prospectiva Pratica con i comentarii d e R.P.M. Eg natio Dante , Roma, 158 3. 119 . Carducho, V.: Diá logos de la p intura, su defensa, origen, e sencia, defin ición, modos y diferen cias , Facs. 16 33, M adrid, 1979, págs. 30-31. 120 . Pacheco, F.: El arte d e la pintura . Fa cs. 1649, Madrid, 199 0, págs. 35 0-351. 121 . Ceán Bermúdez, J.A.: Ob. cit ., T. I, págs. 320 -321. 69 Pintura : “La perspectiva no es otra cosa qu e poner en debuxo todo a quello que al hombre se le representa delante de la vista, estando firme en un lugar y estando firme la vista 1 22 .” No obstante, seg ún se ha descubierto, este tex to pertenec ía a otro autor, el cosmógrafo Andrés García de Céspedes, del consejo de Indias, que redactó una perspectiva teórica y práctica que no se llegó a publi car 1 23 . El primer tratado de perspectiva publicado en España salió a la luz entre 1616 y 1617. Se trata de Los d os libros de geometría y perspectiva prá ctica d e Antonio de Torreblanca 124 . Es el seg undo libro el que se dedica a la perspectiva. Torreblanca comenta en un añadido al margen que ha s acado su libro a la luz por ser “ un arte que tanto importa para los que de él necesitan, aunque al gunos l o han pro metido en sus prólogos y pro emios ”. Navarro de Zuvillaga, que analizó el manusc rito, pensaba qu e con estas frases s e esta ba refiriendo a C éspedes y a es e manuscrito supuestamente perdido sobre “perspecti va teórica y práctica”. N osotros podemos plantear que tal vez Torreblanca hiciera una lectura d e la Varia si milar a l a de P alomino, i nterpretando que Arfe, en el prólogo, promete dar a la imprenta un libro de perspectiva. Desde nuestro punto de vist a, Arfe nunca escribió sobre per spectiva. Plante amos dos razones para sostener q ue la alusión de Palo mino no creó más qu e un fantasma bibliográfico. La primer a es que, a menudo, en la España del siglo X VI, el concepto de perspectiva se confunde e intercambia con el de escorzo. Por ello, seguramente, al mencionar la perspectiva, Arfe quiere referirse a l a teoría de los escorzos, que expone en el li bro I I de la Varia . Nuestra segunda r azón de fiende que las frases del prólogo pudieron ser interpretadas de forma equivocada por Palomino. Posi blemente, J uan de Arfe qui ere decir que va a ocuparse pronto y con brevedad, en el mismo tratado, de un aspecto de la perspectiva: los escorzos. Dibujo de p royección perspec tiva en un manus crito de la Biblio teca Nacio nal. Sobre el p rimer punto, existen ejemplos en la literatura técnica de autores españoles que identifican escorzo y perspectiva como una misma cosa. El más de stacado es el caso de R odrigo Gil de Hontañón, autor de un manuscrito de arquitectura que después completó Simón García en el si glo XVII. Gil de Hontañón id entifica escorzo con perspectiva, como vemos en la siguiente cita: ______ 122 . Pacheco, F.: El a rte de la pintu ra … pá g. 425. 123 . Gentil Bald rich, J .M.: “El libr o d e pe rspectiva”. VV . AA.: Libro d e Arqu itectura. Hernán Ru iz I I. Estudios generales d el m a nuscr ito. Sevilla, 1 99 8, p ág. 233. 124 . Navarr o d e Zuvilla ga, J. : “Los do s libr os de geo metría y persp ectiva prá ctica d e Antonio de Torr eblanca” A cade mia , nº 69, 19 89, p ágs. 449-488 . 70 “Escenografía, es un enseñamiento, o escorzo lineal, o perspectiva que todo uno (…) a este llamaron l os Griegos Perspe ctiva, y los latinos enseña miento, y los modernos escorzo lineal, porque con razón de líneas e s fabricada. Y porque las líneas que a esta perfeccionan, son visual es se llama e nseñamiento 1 25 .” Una asociación simila r a parece en un manus crito anónimo de perspectiv a c onservado en la Biblioteca Nacional 126 . Al comenzar, se plantea un ejercicio simple de trazar una superficie cuadrada en perspectiva. El autor indica al re specto: “ Y p o r q u e d e l a s c o s a s m e n o re s va n a l a s m a y o re s c o m e n z a r é a d a r l a m an e r a d e c o l o c ar u n c u ad r o p e r f ec t o e n e sc o r z o , d e l c u al h ar e m o s d e s p u é s t o d as la s o t r a s c o s a s 1 2 7 . ” Para Arfe, la relación entre el concepto de escorzo con el de persp ectiva debía ser semejante, aunque con algún importante matiz. Es seguro que utiliz ó Prattica della prospettiva , de Barbar o, y a que lo cita en el libro I d e l a Varia . En la pa rte octava d e este tratado, se muestran cabezas en escorzo de Durero y Piero della Francesca. Aquí Barbaro no utiliza la palabra escorzo. Curiosamente, cuando quiere decir escorzo util iza un rodeo: “com o si hubiere de ponerse en perspett iva” . Esto debió provocar al guna confusión en Arfe, y quizá sea la causa de qu e en el prólogo i dentifique p erspectiva con escorzo. Sin embargo, el orfebre esc ribió al comienz o del título cuarto del li bro II – allí donde desarrolla sus con tenidos- que “Escorzo se llama el relievo que se muestra po r arte perspectiva…” Y en la octava real: “Escorzo es razón demostrati va / para mostrar relievo en lo que hacemos / es semejante en algo a perspectiva… 1 28 ” Estas definiciones prueban qu e consideraba que l os esco rzos era n una aplicación local de la perspectiva, al modo en que lo hacían a lgunos italianos. Se g ún Baxandall, Landino señaló acerca d e Paolo Ucello que éste era un pintor “hábil en l os scorci, porque comprendía bi en la perspectiva 1 29 .” L a misma ex plicación que Ba xandall da para el caso de La ndino, se podría aplicar a Arf e. Los escorzos resultan ser una aplicación l oca l de l a perspectiva, que a su vez, constituye la teoría base de los escorz os. Lo cie rto es que estos conceptos solían entremezclarse a menudo, produciéndose una suerte de metonimia, donde la parte era tomada por el todo. Muchas veces, el único matiz parecía ser el aspecto ex terno del objeto a representar. Si era tubero so, como por ejemplo el cu erpo hum ano, se trat aba de un escorzo. Si la degradación de tamaños s e producía sobre un cuerp o de superficie lisa y cuadrangular, era perspectiva. El propio Palomino advirtió la confusión entre escorzo y p erspec tiva, lo cu al no fu e óbice par a que aseverara lo que ahora estamos discutiendo. Afirmó que lo que algunos llaman escorzo, no es otra cosa que perspectiva: “Asimismo entienden vulgarmente, que la perspectiva sólo es aquella, que se practica en la deli neación d e los edificios, y otros cuerpos, o superficies rectilíneas; y es to pr oc ede , d e q ue allí se ns ibl eme nt e s e toc an las l ín eas de su de gra da ció n; pe ro en ______ 125 . VV. AA.: Los nom bres de l dibu jo… pág. 359. García, S. : Compen dio d e arqu itectura y simetría de los templos co nforme a la med ida del cuerpo h umano con a lgunas demostracio nes d e geome tría . Mns. Salamanca, 1 681. Ch urubusco , México, 1 979. 126 . An ó n imo: Trata do de Perspectiva d el siglo XVI . Biblioteca Nac ional de Madrid , Mns. 9177 A a.262. Es tal vez u n resumen del li bro segun do d e Serlio, nunc a traducido al español, d onde se copian sus ilustraciones, q ue aparecen i nvertidas co n respec to al original. La caligrafía no correspo nd e a Arfe. 127 . Ibidem , fol 1 r. 128 . Arfe y Villafa ñe, J.: De varia comme nsuracion … Libro II, fol 41 r. 129 . Baxandal, M.: Pin tura y vida co tidiana en el Re nacimiento , B a rcelona, 2 000, pág. 177-178 . 71 los cuerpos irregulares, esféricos y tuberosos, se imaginan; y lo que en éstos llaman escorzo (que es estrecharse, o ceñirse la longitud, o extensión de la s c osas al breve espacio de s u degradació n) no es otra cosa, sino perspectiva; y finalmente lo es todo, lo que está comprendido debajo de esta sección 130 .” El segundo punto de nuestra argument ación, defiende que Palomino interpretó erróneamente la si guiente frase d e Ar fe: “com o l o diremos e n nuestra Perspec tiva práctica muy en breve.” P alomino pensó que J uan de Arfe estaba a punto de ofrecer a la imprenta un nu evo libro sobre perspectiva. En nu estra opinión, el orfebre utiliz a el recurso de adelantar info rmación sobre un tema que tratará poco después, en el mismo libro. Estas coletillas, indican una inmedi atez que podrá ser comprobada por el lector al ir pasando las pá ginas. Arfe hace uso de estos giros, que tienen al go de didáctico y desvelan su buena pla nificación: “como s e di rá adelante”, o “como lo diremos adelante.” Otros t ratadistas también lo hicieron. Francisco de Holanda utiliz aba frases hechas del tipo: “como más adelante declararé” , o “como diremos en otra part e.” En el manuscrito de perspe ctiva de la B iblioteca Nacional al que hemos hecho mención, su autor también utiliza coletillas. L a más llamativa es la siguiente: “yo mostraré más adelante el modo, y con brevedad” Arfe escribió que hablaría de persp ectiva “muy en breve.” ¿P or qué no interpretar que en realidad qu ería decir con brevedad ? Ciertamente, trató la per spec tiva práctica con mucha brevedad si sólo pretendía ocuparse de los escorzos. ______ 130 . P alomino d e Castro, A.: El Museo P ictórico y Escala Óptica . Facs. 1 795-97 , Madrid, 1988 , T. I., pág. 16 7. Pa lomin o d edica e l cap. III del libro VII I a “De la per spectiva pr áctica”. 72 6 . D E V A R I A C O M M E N S U R A C I O N 6.1. GENERALIDADES . De Varia Commensuracion para la Esculptura y Architectura es un tratado en folio publicado parcialmente en 1585, con sólo sus dos primeros libros, y ya en 1587 se editó en s u t otalidad, compues to por cuatro libros. De éstos, el primero tr ata so bre geometría elemental, cortes de chapas y gnomónica. El segu ndo parece especialmente destinado a la escultura, y se ocupa de las proporciones hum anas, la anatomía y l os escorzos del cuerpo, que sistematiza siguiendo obras de Vitruvio, Durero, Barbaro y Valverde de Amusco. En cuanto al libro tercero, ofr ece las medidas de ciertos animales cuadrúpedos y aves. El libro cuarto se dedica a la orfebrería, pues aunque al principio se describ en los órdenes tradicionale s de arquitectura, Arfe s e ocupa de las andas y abalorios de platería para culto d ivino, hasta culminar en la cu stodia procesional, pieza en la que l os artífices de su familia habían sido los m ejores orfebre s del siglo XVI. La razón por l a que el tratado salió parcialmente en 1585 fue, según p arece, que se habían quemado las planchas del l ibro te rcero. Al m enos, esta es la te oría aceptada desde Ceán y Llaguno, pues se dice en la l icencia de impresión que la Varia se había quemado y vu elto a reha cer, pero es al final del l ibro t ercero donde figura la fecha de 1587, a diferencia de los colofones de los otros li bros que conserv an la de 1585. En todo caso, esta cu estión es un tanto oscura, y al gunos investigadores piensan que sólo s e quemó el manuscrito, o bien que ardier on el manuscrito junto a las planchas de madera en un hipotético incendio en el domicilio sevil lano de Arfe 1 31 . L as e di ci one s s e t irar on e n la im pren ta de A nd re a Pe scio ni y Ju an de L eó n. L a en cua der nac ión s e re al izó en ca sa de Raf ae l Chard i, si ta e n las Gra da s, quie n ac tua ba co mo l ib rer o. El trat ado s e ed ito en b ue n pap el , con c lar a ti pogr afí a en le tra s ro mana s, y co n nu mero sos y mer itori os g raba do s xil og ráfi c os. Sin dud a , p ar a Arf e la s il ustr ac ione s er an una par te impo rtan tísi ma d e ntr o de l gr an proy ecto ped agóg ico que c on sti tuy e la Va ria . Hay má s de tr esc ien tas im áge nes, que só lo de po r sí, per mit ían s u com pre nsió n a lo s ile tra dos . A vece s, co mo oc urre e n el lib ro seg un do, el texto es en gr an me dida la exp lic ac ión de lo que se obs er va e n lo s g raba dos, do nde se hac e us o de le tre ría s qu e re mit en a la pr osa. Lo s trat ado s extr an jer os de ar te y a rqu itec tura , as í co mo los li bro s de an at om ía cont en ían un gra n apa rat o icon ogr áf ico, y cabe sup oner q ue, a l man eja rl os, Ar fe lo s tom ara co mo mo delos de for mal idad e stru ctur al para su pr opi o tr atad o. No se sa be a ci enc ia c ier ta s i el a utor de l os g raba dos fue e l m ism o A rfe, o si co ntó c on la c ola bora c ió n de u n gr a bad or prof es iona l. Al tema le ded i c amo s un apar tad o es pec í f ico 132 . En l as prensas d e P es c io ni y Leó n, q ue est ab an e n l a col ac ió n d el S al vad or, j u nt o a la s Si et e R evu el ta s, s e pub l ic aro n la s d os ti ra das de la V ar ia . De l a edi ció n d e 15 85, se gún P al om e r o, s a li e ro n a la l uz u n mi l l a r de e j e m pl a r es , po r l o q u e d e b e mo s s u p o n e r qu e d e l a i m p r e s i ó n d e 1 5 8 7 s e pu b l i c a r í a n o tr o s m i l l i b r o s 1 3 3 . D e b í a e x i s t i r b u e n a ______ 131 . P alomero Pára m o , J. M.: “Nuevo s d atos sobre el p roceso editor ial de la Varia Conmensura cion , de Juan de Arfe: la f e de er ratas y la tirada inicial d e los do s primeros lib ros.” Ho menaje al pro fesor Hernán dez Perera , Mad rid, 1992, pág. 88 9. María Jesús Sanz no cre e e sta op ción pro bable, y p iensa q ue Arfe pudo no esp ecificar lo quemado y ace ntuar la desgr acia p ara conseguir un pla zo m a yor de a ños, veinte en total, para i mprimi r y ve nder el lib ro, y no seis co mo se le co ncedió en un p rincipio. Sanz Serrano, M.J.: Juan de Arfe y Villafañe y la cu stodia … pág. 32. 132 . Véase el a partado de J ua n de Arfe grab ador . 133 . Palo m e ro Pár am o , J.M.: Ob c it ., p ág. 8 90. Según e ste a utor, era un p romedio no rmal p orque rara vez se baj aba de estab a cifra, ni se superaban los d os m illare s. 73 relación entre J uan de Arfe y estos impresores. Los editores de l sig lo X VI sol ían ser ho mb res de g ra n cul tu ra, muy inte re sa dos en lo s cont en id os de los libr o s que es ta mpa b an. Eran ilustrados y buscab an rodearse de hum anistas y escritores a los que alentaban en sus proyectos, much as v eces sirvi éndoles como amigos y colaboradores 1 34 . Es posible que Andrea Pescioni y J uan de León respondieran a este arqu etipo. Pescioni era de origen flo rentino y se había i niciado en 1573 como editor-librero, hasta que en 1580 adquirió una im prenta, llegando a estampar obr as de Fernando de Herrera, Francisco d e Guzmán, Bernardino Es calante, Argote de Mol ina y Cristóbal de las Casas. S e le cree relacionado con el mund o de las tertulias y cená culos cultos hispalenses. Además fue traductor de libros 1 35 . En 1585 se asoció con Juan de León, quien pro bablemente se iniciaría de su mano en el ne goc io. Juntos trab ajar on por espacio de d os años, y es entonces cuando editan De Varia Commensuracion y un as Fabulas de Esopo , obra póstuma de Antonio de Arfe el Mozo, que su hermano Juan daba a la im pre nta con el fin de perpetu ar su memoria. A partir de 15 87 cesó l a c ol a bor ac ión de l os imp re s ore s, y pe se a que en 15 89 todav ía Pes c ioni ed ita ba algun a o br a, en ade la nte no sig uió en el neg ocio . E n la d éca d a de 15 90 tr aba jó en la adua na de l p uer to c omo “v is ta” , e nca rg ad o de la su pe rv is ió n, reg is tro y co br o de ta sa s de l as me rc a ncí as. No h ay má s not ic ia s s uy as a pa r tir d e 16 00. Juan de L eón fue editor en solitario del opúsculo Descripción de la tra ç a y ornato de la custodia de plata de la santa iglesia de Sevilla, que J uan de Arfe publicó en 1587 con ocasión de ver a ca bada su obra. Además, se bar aja la teo r ía de q ue Jua n de L eó n aca ba ra la ed ic ión co mp le ta de la Vari a en so lit a ri o 136 . Cua nd o Pes ci on i y Le ón co la bo rab a n us aba n como ma rc a d e impr eso re s u n es c udo pro pi o de Pe sc ioni , co nsi ste nte en una pal mer a rod eada po r la le y end a peu a peu (p oco a poco, en tosca no ). Cu and o Pe sc io ni ren unc ió en 1587, Jua n de L eó n ma nt uvo est a ma rca pero qu itá nd ole la ley en da. En la Va ri a , el esc ud o que a pare ce en el co lof ón del lib r o II I no lleva ley enda , y ta mp oco el de l co lof ón del lib ro IV . Es por ell o pr oba b le que , a unq ue sie mpr e f igur e e l no mbr e de Pe sc io ni co mo i mpre so r, f u era sólo Ju a n de L eón qui en c ul min a se e l tra ba j o . Colofones del libro primero y tercero de la Var ia. ______ 134 . García Vega, B.: El grabado del libro espa ñol: siglos XV, XVI, X V II. Valladolid, 1984, p ág. 43. 135 . P escioni traduj o al español un libr o tit ulado Hi storias pro digiosas de div ersos suc esos acaecido s en el mund o, escritos en f rancés por Pedro B ovistau, Clau dio Tesseran t, y Francisco Belleforeft, tra ducido s por And rea P escioni, vecino de Sevilla. Lo imprime L uis Sánchez, a costa de Ba utista López, 16 03. De esta ob ra la primera ed ición p arece ser de 1603 , en Mad r id, per o la tr aducción es ant erior porque la dedica toria la firma Pescio ni en agosto d e 1585 , siendo vecino d e Sevilla. 1 36 . VV . AA : Me m o ri a f i n al de i nt er ve nci ón “D e v ar i a c om m e ns u r ac i on pa r a la es cu lt ur a y ar qu it ec t ur a ” ( 1 5 85 - 15 87) . Có rd ob a, 2 00 8 . S e r es t a u r ó u n ej em pl a r de l a ed i c i ón de 15 8 7 es t an t e en l a c ol e c c i ón c o r do be sa R om er o d e To r r es . D u r an te la re st au ra c i ón s e a dv i rt ie ron f i li g ra na s en el p a pe l de p r oc e de n c i a i t al ian a. 74 A r f e c o mp u s o l a V a r i a o f re c ie nd o u n t ex t o m a ne ja b le y c om pi la to ri o a l os le ct or e s , a ho rr á nd ol e s l a b u sc a d e li br os d e d ife re n te s d i sc ip li na s, pu e s s ó lo c on un o po dí a n ob t en er u n a in st ru cc ió n a r t í s ti ca c om pl e ta . E l p roy ec to d e la V a r ia de bi ó i r fr ag uá ndo se e n r e la c ió n a l as p ub li ca c i o ne s q ue l leg a ba n a l a s ma no s d e Ar fe , y qu e c on s i de r ab a de in te ré s p ara t r aba j ar s o br e e ll a s. D e e st e m o do e l t ra ta do ir ía a dq ui ri en do un ma rc a do ca rá ct er ec lé ct ic o, y de mi sc e lá ne a, s i bi en es p o si b le q ue si em pr e t u v ie ra en m en te un m o de lo es tr uc tu ra l q ue l e sir vi er a d e d ir ec tr i z. De cu al q u ie r m od o, m uc ho s t e ór ic o s de l Re na c im ie nt o b eb ía n e n l a s f ue nt e s de o tr o s au to re s. As í l o h ic ie r o n l os Ca rr ac i, L oma zz o y D an ie l Ba rb ar o, qu ie n i n s er ta e n su P r a tt ic a de lla Pr o sp e tt iv a c on oc im ie n to s ad op ta do s de D ur e ro , Pi er o de ll a F r an ce sc a y Se r lio . Si n em b ar g o, Arf e e s muy or ig in a l y n o p ue de de ci rs e q u e co pi e o p l ag i e in fo r ma c ió n de otr o s es cr it o re s . Má s bi e n a da pt a y ha ce su ve rs ió n p er so na l. Su o b je t iv o er a di sp on e r un a s e ri e de r eg la s ba sa da s en la me di da a pl ic a b le s a su o fi c io . L a g e om e tr ía e s de Euc l id es , lo s es co r zos de Ba rb ar o y D ur er o, la an at o m ía e s de Va lv er de , la a rq ui tec t ur a e s de Ser l io , y no de ja d e se r so r pr en de nt e lo in g e ni os o q ue lle ga a se r, ha sta el p u n t o d e in c or p or ar pa ra s u s f in e s o br a s i lu st ra da s p ro pi as de na tu ra li s t as co mo Ge ss ne r , c on la i de a d e de te r mi na r l a s me di da s d e c ie rt os a ni ma le s . El libro IV es quiz á el más importante de la Varia , pu es en él se ocupa de aquello en lo que era especialista. En lo refe rente a piezas de platería no parece beber de otras fuentes, sino que trata l o espec ulativo desde la experiencia. Podría considerarse, aunque sólo sea a modo de hipótesis, que la m ay oría de enseñanzas de la Vari a se encaminan a resolver los problemas surgidos al elabor ar una cust odia procesional, aquel tipo de pieza en que Arfe era p erito, cuyas normas deja justo para el final como si s e t rat ar a de l a co ncl u si ón de l t ra ta do. La g eo met rí a e ra i mp re sci n di ble par a l as tr az as ; el co noci mi en to ana tóm ico y de la s pr opo rc ione s ser vía par a l as fig ura s exe ntas y es tat uil l a s, en ta nto lo s esc orzo s era n út ile s e spe ci al men t e par a lo s re lieve s. La s ins trucc ione s sobre lo s t am añ os y for mas de anim al es val ían par a d isp oner los en r elac ión p ro porci on al con l as co lum nas , alg o que ta mbié n se po día ap li car a la fig ura hum ana , ta l y co mo se dis po ne, po r ejem plo, en las cl áusu la s del c ust odia de Sev ill a, do nde se or dena ba qu e la par te es cul tór ica se co mp us ier a de figu ras de bult o re dondo , y “que gu ar dar an una pro porc ió n co n l as c olum nas de l cu erpo en que es tuv ie sen s ituad as, s ien do e xac tame nte la mi tad de la s co lum na s may ores 137 . ” Fi na lmen te, la arq ui tec tur a y la s a nda s g uar daba n u na re lac ió n to ta lm en te dir ecta co n e l d ise ño y tra za de la s p art es d e la cu sto dia . De ca da uno de lo s li br os de la Var ia no s ocupa rem os en est udio s sing ula res . Ah ora qu er em os d ar no tic ia de a lgu nos a spec tos ge n e ra les del tra tad o. L o pr imero que ha y que su br a y ar es que D e Var ia Co mm ens urac io n esta ba de stin ada a l a ins truc ción de orfe bres . Ci er tame nte , Arf e l o ofr ece “a la ut il ida d de tod os lo s ar tí fice s de mi p rofe si ón .” É l era un pla ter o, y as í se le nomb ra e n la lic enc ia de im pr es ión. Sin emb arg o, en la po rt ada d el tr atad o se llam a a sí mismo “ esc ulto r de oro y plata ”, y e n l a l ice ncia de l a Desc ripc ión de la Traç a , por pr ime ra ve z se le tild a ofi cial men te de e sta ma nera . Es muy lla ma tivo qu e se dé a c ono cer como un art ista de otra pro fe sión , qui zá más re sp eta da, c om o si pr eten diera au men tar la ca t eg or ía de la tip olog ía pl ate ro de oro y pl ata . Per o lo más ext rañ o es el pr opio tít ul o de la Va ri a , que exp lic ita qu e va enc am inada a la esc ultu ra y ar qui tec tura , y no a l a or feb rer ía, c omo ser í a no rm al para el ca so. E sta mo s a nte la pr obl emá tica ce nt ral del as un to: la pre ten si ón de es ta ble ce r una eq uiva lenc ia de rang o en tre la pla te rí a, y la e sc ul t ura y ar qu it ect ur a. Ar fe, d es de el com i enz o d e l a o br a, en e l __ __ __ 137 . Sanz Serrano, M.J.: Jua n de Arfe y Villa fañe y l a cu stodia … pág. 6 6. 75 pr ól o go, se es fu erz a en s os t en er e st a i d ea. El o gia a la es cul t ur a y arq ui t ect u ra, q ue co ns i de ra “ un a pe rf ec ci ón de to d as l as a rte s ” , pa ra l l ega do a u n p u nt o de sv el ar qu e su in t en ci ón es ens eñ ar “ la s re gl a s nece sa r ia s p ara la bra r arti fi ci o sam en te la pl at a y or o , y otr o s me tal es . ” Ima gin an do la sor pr es a del le ct or , qu e tal vez creí a t ene r en tr e su s m an os un li b ro d e otr as d i sc ipl i na s, of rec e co n gran e lo cu en ci a la s ra zon es p o r l as qu e as i mil a l a pla te rí a a l a es cu lt u ra: “ Ma s por ve nt ura dir á alg un o qu e hem os hec ho lar ga or ac ió n fue ra de l pr op ós ito de nu es tr a obra ha bl an do ante s co n los escu lt or es y arq ui tec t os, que co n los pl at er os , a lo s cu al e s de se amo s ap rov ec ha r c on n ue str o tr aba jo s i al gu no va li ere , pe ro es f áci l l a re sp ue sta , pr inc ip alm en te al que tu vie re noti ci a de lo s más p rin c ipal e s e sc ul tore s , y ar qu it ect os que ce leb ra la an tig üe da d gr ieg a y roma na , de lo s cu ale s mu cho s flo rec ie r on en el sabe r lab ra r el oro y pla ta y ot ros me ta le s, no so lam en te en figu ras hum a na s y de ot ro s an im ale s, pe ro tambi é n en v as os y piez as que aho ra la br an lo s pl ater os , de do nde se en ti end e que a nti gu ame n te no ha bí a dif ere nc ia de lo s ar tí fic es que aho ra lla mam os es c ul tore s y arq ui tec tos a los qu e aho ra son pl ate r os; por lo cua l es co sa cie rt a que lo s pr ec ep to s de un os so n n ece s ari os a lo s otr os , y por que en nu es tro s tie mp os sue le n co nt en tar se los e scu lt ores co n sa ber la ta ll a so la de la s fi gu ra s son el pre ce pto de la s ot ra s a rte s q ue ay ud an a la per fec c ión , y l os arq uit ec to s co n s ólo sus c im ie nt os y mo nt ea s, co n más j ust o t ít ulo p od rí an l os pl at ero s que han d e imi ta r t oda s las c os as ll am ar se esc u lto res y a rqu ite c to s, per o dém os le e l no mb re de ba lde ( …) ” La d efe ns a d e Ar fe p are ce e st ar i n sp i rad a e n la H i st o ria N at ur al d e Pl in io el V ie jo, en e sp ec ia l en l o s l i br os q ue v an d el XX XI II a l X XX V II, q u e se o cu pa n d e t em át i cas po s ib l emen t e mu y d e s u i nt er és , c omo pi ed ra s pr ec io sa s, m et al es y l os ar t íf ic es que lo s t ra ba ja ro n. S o br e todo , de st aca n ci er to s cap ít u los del libr o XX XII I ded i cad o s a es ta tu as d e p l at a y a la su nt u osi da d de l o s v as os ar gent o s 1 38 . C u an do Arfe l e yó, p or ej em pl o , qu e A ri st ón , que er a un h áb il c in cel ad or de pla t a, a sí com o E uni co y He cat eo , E st ra t ón ic o y E sc im io , o Pa sít e le s y P o si d on io de E fe so , q u e t a mbi én ci nc el ab an p l at a mu y bi e n, e ra n co ns id er ad os p or P li n io cél eb res es cul to re s y s us ob ra s su m am en te estim ad as , enco n tr ó un argu me nt o pod ero s o pa ra de fe nd er l a in gen u id ad d el ar te de l a p la te rí a y s u l i be ral id ad 13 9 . E fec ti v ame nt e, el alu d ir a qu e en la An ti gü ed ad la pl at er ía era un a a ct iv i da d s im i l ar a la es cu lt u ra, re su l ta se r un argu m en to t an v ál i do para el deb at e com o aq u el qu e se esgr i mí a par a d efen d er, s i n ir má s lej o s, l a li be rali d ad de l a p in t ur a: q ue e n l a ant i güed ad er a ex cl us i va me nte pr act i ca da p or ho m br es l i br es . E n 1 60 0, Gu ti ér rez d e l os Rí os p u bli có N oti ci a g en eral pa r a la es tim ac i ón de la s ar t es , y all í s os t uv o pr ec is am ent e es t e ju i ci o de eq ui p ara ci ón , c olo ca nd o al mi sm o ni ve l l a es cul t ur a y l a pl at er ía en un cap ít ul o ti t ul ado : “ Trá t as e d e la f am a d e lo s e sc ult o re s, y as i mi s mo d e lo s a rtí fi ce s p la t er os.” No ha y du da de qu e G ut i érr ez es cr i be baj o la i nfl u en ci a d e Ar fe. C i ta a lo s e sc ul t or es de bro n ce y de v as os d e m et al gri e gos , to ma nd o com o fue nt e a Pl i ni o , y fi n al me nt e se nt en ci a: “ De to d o es to, q u ie n h ay q u e de a q uí e n a de la n te n o c ono zc a qu e l a c au sa , po r qu e es ta a rt e s e de jó d e c el eb ra r en lo s t ie mpo s d es pu és , f u e po rq ue so l am en te s e v i n o a q u e d a r e n h a c e r v a s o s, a ni l l os , y c a d en as a l a l l a n a, si n i m it a r a l a v a ri e da d d e c o s a s d e l a n a t ur al eza en q ue c on si st e el s er li b er al , o de ja rl o de se r, q ue es lo qu e ______ 138 . Huerta, J .: Historia Natural de Cayo Plinio Seg undo traducida po r el licencia do Gerónimo de Huerta, médico y familiar d el santo oficio de la Inq uisición … Madr id, 1 624. 139 . Véase: To rrego Salcedo , E. (Ed .): Textos de h istoria del arte. P linio . M adrid, 1 987. 76 hacen ahora con mucho primor muc hos ar tíf ice s cu rio sos de es ta p rof esió n e n nue st ra Es pa ña 140 . ” C ab e d esta ca r, por o tr o la do , que e n la ed ic ión d e l a V ari a de 167 5, M ar ía d e Ri ber o, com pre nd iend o perf ect ame nte la re ivi ndica c ión de Ar fe, ofr ec e en la de dica tor ia mu ch os dat os sobr e orfe bre s a fam ado s de l a a ntig üe da d, e n l oa de la pla ter ía. En las oraciones del prólogo se observa ade más una sutil subestimación hacia los arquitectos y es cultores que, en esta époc a, no respetan los preceptos del arte. La Varia centra su objetivo en las reg las que hacen que un oficio pueda l lamarse arte, y pa ra la orfebrería Arfe ex porta, ciertamente, pautas p ropias de tratados de arquitectura, escultura y otras disciplinas. Entre las tres artes ma y ores, la arquitectu ra gozaba de primacía debido a su carácter científico, y a su t radición culta y clásica, de la cual Vitruvio e ra un referente ineludible. La a rquite ctura siempre estuvo más cerca de la liberalidad que otras artes plástica s. Parece cierto, así pues, que coad yuvaba en el ennoblecimiento de la escultura y l a pi ntura, el que se toma ran prestado s métodos y técnicas propias d e la a rquitectura 141 . No cabe duda que Arfe, con su miscelánea de reglas obtenidas de todo t ipo de li bros, en especial de arquitectura, trataba de hac er que la orfebrería alcanzara una paridad con esta disci plina tan respetable, demost rando que la platería poseía no menos base técnica que ella. En esta época, como decimos, la pintura, escultura y arquitectura se habían ennoblecido, y a spir aban a ser consideradas artes ingenuas y liberales. L os g riegos habían establecido una diferenciación de l as arte s en razón del t rabajo que precisaban. Aquellas en las q ue había que esforzarse físicam ente era n artes vulgares , mientras que las que sólo necesitaban del esfuerzo mental eran artes liberales , y eran pr acticadas por hombres l ibres. Estas últi mas eran infinitamente superiores a las artes vulgares , las cuales, en l a Edad Media, pasaron a llamars e mecáni cas . Entre ellas s e inc luían a t odos los o ficios manuales, l as artesanías y lo que ho y co nsideramos artes plástic as. Pero en el Re nac imi en to, las tre s ar tes may ore s no que r ían s er ten ida s po r ofic io s mecá nic os, y es to er a debi do a va rio s fac tor es , co mo el que la bell eza hu bier a come nza do a va lu arse con muy a lto ap rec io, o el que las ob ras de ar te res ulta ba n ser ben efi cio sas inve rs ion es de ca pi tal dur an te malo s perí od os ec onóm ic os, lo cual habí a mej ora do la bue na sit uac ió n so ci al de los a rt ista s 1 42 . De sde e l Qu att roc ento se h ab ían in ic iad o sus re ivin dica c ione s. Tr ata ban de des vinc ula rse de los gre mi os, de a cuer do a la a lta va lora ci ón que se les ten ía po r sus obra s, para que se de jara de ide nti fic ar sus di sc ipl inas con ar te sanía s 1 43 . Ha bía n exp ue sto lo s mo tivo s por los que hab ía q ue rec on ocer les con dic ion es si mila res a la s de las ar tes libe ra les , seña lan do pr inc ipa lmen te su car ác ter inte lec tua l, y re lati viz ando el e mple o de l esf uer zo fís ic o. En est o sie mpr e hub o alg una co ntra di cci ón. Po r ejemp lo, Sag re do en um era ent re los ofic io s lib era les a la pi ntur a y a la escu lt ura , per o no a la pla ter ía, a la qu e tie ne co mo ar te mecá ni ca por el hec ho de que qui ene s la tra baj an lo hace n tan to co n el ing en io co mo c on la s man os 1 44 . Tr as la am bició n de la s ar tes may ore s, se esc on día el ob te ner ven taj as tant o soci ale s co mo eco nóm ica s (may or co tiza ció n de l tra baj o, e xenc ión de l pag o de i mpue sto s) que se di spe nsab an a los pro fe sion ale s de las ar te s l ibe ral es. ______ 140 . Gu ti érre z de los Rí o s, G.: Not icia gener al para la es tim aci ón de las art es , y de la ma ner a en qu e s e con oce n la s l iber al es de l as que s on m ecá nic a s y se rvi les . Mad rid, 160 0, p ág . 13 0. 141 . M arías, F. / Bustamante, A.: La s id eas a rtísticas d e El Greco. ( Comen tarios a un tex to inédito .) Madrid , 1981 , pág. 173. 142 . T atarkie w icz, W.: His toria d e seis idea s. A rte, belle za, fo rma, crea tividad , mimesis, expe riencia estética. Ma drid, 2006, pág. 40. 143 . Ibidem . pág. 43-44 . 144 . Sagredo , D.: Med idas d el roman o o Vitruvio nueva mente impresas y añ adid as much as pieza s y figuras mu y nec esarias a lo s oficiales…. T oled o, 1549, fol. 7 r. 77 Para superar su c ategoría, los artistas neces itaban aumentar su niv el cultural y reforzar la carga teórica y científica de sus enseñanzas. Alb erti, en sus o bras literarias, había tratado individualmente y de modo erudito sobre las tres artes may o res, y h abía marcado el c amino a seguir con sentencias como: “la s artes se apre nden primero estudiando el método y después dominándolas por medio de l a práctica 145 .” Y también: “Creo que en todo art e y ciencia existen ciertos principios, valores y regl as. Quien las haya anotado y aplica do cuidadosamente, log rará sus propósi tos del modo más bello 146 .” Desde e ntonces, el ar tista s e e mpap a de cultura y llena sus discipli nas de preceptos. “L a práctica debe fundarse siempre en una sóli da teoría” , dirá Le onardo. Son mu y si gnifica tivos sus logros, así como los de Piero della Fra n cesca, al añadir la precisión de las matemáticas a sus pro yec tos li terarios y artísticos 147 . Para Vasari, la escultura, pintura y arquitectura serán y a artes liberales. Portadas de la Varia, en sus ed iciones de 1587 y 1 675. También ha y qu e subra y ar que, al generar lite ratura did áctica, a v eces d irigida a un público l eg o de eruditos, er an asimi ladas entre las disciplinas humanistas, y esto les interesaba porque de ese modo podían i ntegr ar se en el círculo de las profesiones liberales, que se agrupaban en t orno al trivium (gramática, dialécti ca, retórica) y al quadrivium , (aritmética, geometría, música y ast ronomía.) A la vez, al comenzar a estipular sus pre ceptos, las artes plá stic as estaban influidas por e l concept o tradiciona l de arte, ba sado en el est udio de normas y r eglas . En Grecia, realmente, la palabra arte ( τε χνη), era un término aplicado a todo tipo d e productos f abricados en base a unos pr in ci p ios y n or m as bi en es ta bl ec i dos . P o r e l c ont rar io , un a dis ci p li na qu e c are ci er a d e regl a s, y q ue s i gui e ra l a s im p le i ns pi rac i ón , no po d ía s er co ns i de rad a a rt e 1 48 . En l a Ed ad M ed i a, l as ar t es p l á s t i c a s se r egí an p o r un a e sp ec ie d e m od el os f ijos y co nv en i os ______ 145 . Barash, M.: Teo rías del a rte. De Pla tón a Winckelman n. Madrid , 1991, p ág. 106. 146 . Tatarkiewicz, W .: Ob. cit ., pág. 24 0. 147 . Ibidem , pág. 4 4. 148 . Ibidem , pág. 8 7. 78 entre hermandades, como queda manifiesto en e l L ibro del Arte , de C ennini, o en el Cu a de rn o de Vi ll ar d d e H on ne co ur t. S i n e mba rgo , l o s a rt i st as d el Ren ac im i en to es ta ba n int er es ad os en que sus di sc ipl i na s y of ic io s e st u vi er an sos t en id as po r su s ta nc ia le s re gl as te ór i cas , ya q ue er a é st e un p aso fu n dam e nta l pa ra qu e pu d ie ran s er de no m in ad as p ro pi am ent e a rt es . En España, el concepto de arte aparece bien d efinido en el Tesoro d e la lengua , de Sebastián de Covarrubias: “Latine ars, quae sic difinitur: Ars est recta ratio rerum faciendarum; y así toda cosa que no l leva su orden, razón y concierto, decimos que está hecha si n arte.” L a ide a de que arte era casi sin ónimo de medición está presente en l a mentalidad de J uan de Arfe. Así apunta en la not a a los lectores: “Sólo lo que es arte y proporción f ue mi i ntento escribir.” El arte como conmensuración, es precisamente la idea que sostiene el pro yecto de la Varia . J uan de Arfe escribió una ob ra que contenía exclusivamente re glas basadas en medidas para la orfebrería, con lo cual, afirmaba que su disciplina era propia de artistas, no de oficiales. Artist a , según C ovarrubias, es el “ mecánico que procede por reglas y medidas en su a rte, y da razón de ella. Es por ello que Arfe, demostrando que las creaciones de los plateros no son ar bitrarias, reglamenta y mide todo aqu ello que considera de interés para l os aprendice s. L a fo r mac ió n ar t ís tica en la Espa ñ a de l sig lo XVI er a emi nen te me nte pr ác ti ca , y di rig ida a res po n der de ma ne ra sati sfa c tor i a a los req ui si to s de los exa m in a dor e s gr e mia le s . Hemo s vis to que Arf e se que ja de que en su tiem po lo s esc ul to res se con te nta n co n s abe r ape na s ta ll ar l a s fig ur as , y lo s a r qu ite c to s dom ina n s ól o “ sus c i mi e nto s y mo nt e as ” , y no se inte res a n po r los prec e pto s d el a rt e. Cie rt a men te , lo s con o ci mi ent o s ne ce s ar io s para la for mac ió n de los ar ti sta s no esta ba n reg la men ta do s po r ning un a es cue l a o aca de m ia, pe ro si n duda lo s pr inc i pa le s m ae str os se p re oc upa ba n por e sta r in for ma do s de lo q ue s uc ed ía en I ta li a y o tro s pa í se s, y co noc ía n y a prec i a ban lo s pr i nci pa le s l ibr os de te o ría art ís ti ca , y a que l los útil e s p a ra el de sar ro llo de su ar te. En es te senti do , res ul ta so r pre n den te ate nde r a los con te ni do s qu e re cog e el manu s cri to Libr o de arqu it ec tu ra de He rn á n Rui z II , por que se a sem e jan a los que expon e la Var ia : g eo me tr ía , re lo je s de sol , ór d ene s clá s ico s, per sp ec ti va , pro por ci on es , t ra za s d e e dif ic io s, ana to mía y orf eb re r ía. Ar fe c omp ar tí a el in te ré s p or aq ue l los mi smo s s ab er e s q ue va lor ab a el a r qu ite ct o re na ce n tis ta . Es tá d etrá s de es ta co i nci de nci a , de un a par te, Vitr u vi o y su s re co me nd ac io ne s de un sa ber enc ic l opé d ico para el ar q ui tec to , l a s cua l es Ar fe hace suy a s. Pe r o ta mb ién ha de tene r se en c uen ta el bu en tr a baj o de la s im pre n tas , y e l que los mi sm os lib ro s se pr o pag ara n para todo s. Es pos ibl e supo ne r, ade má s, que el orf e bre hu bi e ra ob ser va d o q ue lo s b ue n os pro fe s io nal es re c op ila ba n fr ag me nt os did á ct ic os , ba s ado s e n obr a s ext ra n jer as qu e tra d uc ía n de acue r do a sus nec e si dade s , de ja nd o es te ti po de man usc r it os misce lá ne os ci rc ul ar en tre los ap re nd ice s . Arf e, sab e dor de la pos ib le de ma nd a de un “li br o de text o” as í, llev ó a la im pre n ta su ofe rta con la Va ria , qu e au nqu e se di rig e pr inc i pa lme n te a la o rfe b re ría , p odí a se r u til iza d a p or to d o tip o de p rof e si ona le s. Ha y estudi osos que a puntan que cua ndo surge un libro espe cialmente didáctico, ha y que pensar en un p ro y ecto de creación de una in stitución académica. Esta idea es mu y difícil de sost ener en el c aso de la Varia , pues en principio está dedicada a plateros. Sin embargo, el hecho d e que indirectamente se dirij a a dos de l as artes más valoradas del momento, y que la Vari a sea un libro t an didác tico, hace que n o poda mos descartar cierta premeditación por parte del orfebre, qu ien podría haber sido escogido, en razón de sus m éritos pedagógicos, como uno de los pr ofesores de esa hi potética Academia. Desde que comenzara el Escorial, en 156 3, Felipe II t enía como favorable el desa rrollo 79 de la arquitectura y las Be llas Art es. Es ostensible que había auto res que lo sabían y aprovechaban la circunst ancia. Felipe II actuaba como un c azatalentos para el Escorial. En el caso de Gaspar Bec erra , por ejemplo, la obra del retablo de Astor ga le dio tal fama que se le llamó de inmediato para se r pintor en el Escori al 149 . Mediante un t ratado didáctico, Arfe podía convertirse en un h ombre facultado y de interé s a ojos de l monarca. Esto s ucedió con el Vitruvio de Miguel Urre a, quien pensaba en ganarse un puesto en la recién cr eada Academia d e Matem áticas de Madrid 150 . Se sabe que en 1584, Felipe II o rdenó el establecimiento de una A cademia de Nobl es Art es. J uan J osé Martín Gonz ález cree que era, en ef ecto, pro moción de una Academi a de Bellas Artes 151 . Es posib le que Arfe lo supi era y p ensara en un futuro puesto relacionado con labores doc entes, siendo nombrado a cadémico, del mismo modo que e l Quilatador le valió a la larga ser no mbrado ensa y ador de una im portante c asa de la mo neda. En 1603, el año en que murió Arfe, se f irmó en Madrid el documento de fundación de esta Academia, la más antigua de la que se sabe en Es paña. Una vez discutidas estas cuestiones, queda tr atar sobre el comienzo de gestación de la obra. La i dea de la Var ia debió surgir en l a ment e de A rfe desde mu chos años antes de llegar a S evilla. El pr opio Arfe escribe q ue l a gestación del t ratado se extendió a l o larg o de toda su vida: “de este tra bajo, en el cual si al go he podido, no qu iero pi ense nadie que fue c omo quiera, sino aprove chándome de la doctrina de mis padres y maestros, gozando de l os estudios de toda su vida y gas tando gran parte de l a mía, en ver y comunicar cosas tan particulares.” Por otra parte, en el libro segundo, al referirse a la anatomía, afirma que la estudió presenciando disecciones en Salamanca con Cosme de Medina, y a con el propósito de e nseñarla e n su tratado. C osme fue titular de la cátedra de anatomía entre 1551 y 1561, y Arfe debió asis tir a sus clases a f ines de la década de los cincuenta, por lo que la id ea d e co mponer una anatomía p ara artistas, si hemos de creerle, le vino m uy tempr ano. Es mu y posible que falsee la verdad, en nuestra opinión, simple mente para autoriz arse fr ente al lector como hombre capacitado para t ratar sobr e estos te mas. Si n embargo, Here dia considera que el p rimer impulso de Arfe fue hacer una anatomía para artistas, ostensible en que y a en la cust odia de Ávila plasmó sus conocimientos sobre anatomía y proporciones 152 . Más s eguro es que, tras esc ribir el Quilatado r , tuviera y a fijado el pro y ecto de la Varia . En la Nota a los l ectores de este libro, escribe que si la obra es bien r ecibida “será darme la confian za para publicar otros trabajos de mayor i mportancia y provecho.” Cabe pens ar, ante este misterioso enunciado, que la Varia estuvi era y a e n preparación. Al m enos es mu y posible que el libro primero se compusiera en Madrid y Valladolid en la dé cada de 1570. Arfe escribe, describiendo l a esfera sol ar, que ésta sirve pa ra d eterminar los grados a los que está ub icada l a ciud ad con respecto al cenit y al horiz onte, y al situar el norte, lo hace desde l a posición de M adrid: “El polo y eje del mundo, que e s s obre qu e se imagin a moverse el primer m óvil, que en Madrid está elevado cuarenta y dos grados del hori zonte”. Vue lve a m encionar Madrid en la descripción del cuadrant e, que es l a guía pa ra hacer los relojes de sol. Además, en las ilustraciones correspondientes ap ar ec e l a l ín ea d el ej e d e la t i er ra en la po si ci ón de 4 2º, ______ 149 . V iribay, M.: “Aproxi mación a Gasp ar Becer ra, ro m anista de B aeza (15 20-156 8)”, B oletín d el I nst. de Estudio s Gienenses. N º 1 86, Jaén, 2 003, pág 61 1. 150 . VV. AA.: Science through the ages . M adrid , 1984, p ág. 114. 151 . Martín Go nzález, J. J.: El artista en la socied ad españ ola del siglo XVII. M adrid, 198 4, pág. 23 3. 152 . Heredia Moreno, M.C.: “ Sob re las fuentes europ eas de J uan d e Arfe y Villafañe . ” XII Jo rnadas Interna cionales d e Historia d el Arte , Mad rid, 2005, pág. 3 10. 80 pr op ia de Mad rid . O tros re loje s q ue d esc rib e a par ece n e n la lat itu d de Va lla do lid. Ef ec tiv ame nte , Ar fe vi vía a ca ba llo en tre Mad rid y Val la do lid en la déca da de los 70 , y es pr oba bl e q ue e n s u l ibr o r ef le je e l r esu lta do de r e loje s q ue ha f abr ic ad o y por es o of re cen gar an tía 153 . H ay que pe nsar que no t en dría se nti do que e l or fe bre m en ci ona ra exp re same nte una ci ud ad y su la ti tud si n o co nsi dera ra que est os d ato s ser ían de ut ili da d a lo s lec to res de l e nt orn o dond e iba a ve nde rse su trat ad o, de lo que se de spr end e que en un pr in ci pio la Va ria iba a esta mpar se en Mad ri d, pe ro al su rg irl e a Arfe la opo rt uni dad de ma rc har a Se vil la, te rm inó po r ser és ta la ci uda d donde i mpr imi ó la obra . Portadas de las ediciones de 1773 y 17 95. L a es tru ct ura de la Var ia es pecu lia r. Co mo hemo s dic ho se div ide en cua tro li bro s, y ca da lib ro se div ide en tí tulo s y ést os en ca pí tulo s. A su ve z, au nq ue no sea for mal me nte , se obs erv a que los ca pí tulo s v iene n s e par a dos e n pár raf os d ife re nci ado s, y a cad a un o co rr es ponde una o cta va re al e n la q ue Arfe r es ume l os c on ten ido s p ert ine nte s. E l a sunt o de las octa va s ti ene c ier ta imp ort anc ia . A rfe co nsi dera ba e sto s po em as co mo g lo sas o co ment ar ios a la pr os a. En la últ ima par te de l pró log o a la Var ia se pr on unc iab a so br e l a pecu li ari dad d e su in cl us ión: “aunque no sea muy recibido comentar ningún autor sus obras, bas ta h aberlo hecho el maestro Antonio de L ebrija, a quien debe Esp aña las buenas letras qu e en ella hay, pues desterró la barbari dad en que estaba con su arte, el cual n o se contentó con hacerla sino con comentarla, por mejor declarar sus preceptos, y viendo que l os preceptos se perciben y encomiendan a la memoria mejor en verso que en prosa (por la medida de ellos) la escribi ó también en verso y demás de esto, el Marqués de Santillana y J uan de M ena, y otros hi cieron lo mismo, por lo cual, aunque h ubo par ec eres en contra, la última r esolu ción fue, que lo s acase así a luz pues era el orden para dar mayor claridad para que todos l o gusten y entiendan.” ______ 153 . Véase el ap a rtad o de geometría d onde esta hipótes is se explica detallada m e nte. 81 Arfe menciona cierta obra de Antonio de Lebrija comentada por él mismo y en versos. Aunque Lebrija escribió algunos textos didácticos versificados, com o el perdido Género del nombre seg ún Nebrixa en coplas , cree mos que el orfebre s e ref ie re a las Introducciones latinas . Hemos observado que en este li br o se incluy en versos intercalados entre la prosa. Introductiones in latinam grammaticem es un incunable de 1481 que gozó de numerosas reediciones en el si glo XVI . Ad emá s, A rfe a ñad e qu e J uan de M ena y e l M arq ués de S anti ll ana h ici ero n lo mi smo . E l La beri nto de la Fo rt una o La s T resc ien ta s , es la ob ra m ás des ta cada de J uan de Men a, y a el la s e ha he cho alu si ón a m en udo en re fere nci a a est a c ues ti ón, su gir ien do in cl uso la edi ció n ano ta da p or F ranc is co Sá nch ez de la s B roz as, d e 1 582 . Ví cto r Infan tes , p or o tr o l ado , c ree qu e l a c ita a M ena s e ref ier e a u n te xt o p erdi do (q ued an pl iego s s ue lto s) t it ulad o: Art e p oét ica cas tel lan a e n c opl as 154 . En n ues tra op in ión, J ua n de Ar fe e stá alu di endo a l a C orona ci ón a do n I ñig o L óp ez d e M end oza, Ma rqu és de Sa ntil lan a, c on l a g los a. Est a o bra tam bi én s e ha lla mad o Co ro nac ión d el ma rqu és de S an til lan a , L as Cin cue nta , o Cal amic leo s . Se t rata de un te xto es cri to en co pla s re ale s, c ome nta dos en p ro sa, q ue a unq ue s e pu bl icó d e fo rma i nd ivi du al tu vo nu mer os as r eedi ci ones a lo l argo del si glo XVI, l igad as a l a im pre sió n del La beri nt o . La C or on aci ón enc aja c on l o d escr it o p or Arf e, pue s s e t rat a d e un p oem a co men ta do en p ro sa p or su mi smo au to r. P en samo s q ue la a lus ión al ma rqu és de Sa ntil lan a v ien e a pro pós it o d e e sta ob ra p ues , por l o d emá s, n o sabem os de ni ngú n e scr ito de l m arq ués de S ant ill ana qu e re spon da a l as cit ada s c arac ter íst icas . En los años finales del siglo XV I , un lema de Horacio, escrito en Ars poetica , que sostenía que un po ema e s como un cu a dro ( ut pictura poesis: “ así la poesía como l a pintura ) era mu y debatido en los cen á culos sevill anos. Tal vez, si es verdad que Arfe los frecuentaba, pudo in f luirle esta idea a la ho r a de decidir incluir las o c tavas r ea les, también ll a madas octavas rimas u octavas heróicas , porque solían s er util izadas en poemas épicos 155 . Por parte de al g unos autore s existía e l interés de acercarse a la poesía porque era arte libe ra l y actividad de mu c ho pres tig io. Igualar una disciplina mecánica con l a poe sía c onst ituía una argucia h á bil para obtener el prestigio concedido a la poesía. Así d e bió entend e rlo J uan de Alcega, qu e en 1589 sacó a la luz su tratado sobre sastrería con el título Ge ome trí a práctica , donde láminas y poemas tratan sobre corte y confección. El tópico del Ut pictura poesis equipa r aba l a pintura con l a po esía para que aumentara su considera ción social. El pintor y el poeta eran casi her manos, de cí a Ludovico Dolce, porque ambos trataban d e im itar la realidad 156 . Solía alegarse en las defensas por i gua l ar las artes del dibujo y la poesía ejemplos como el de P ac uvio, que según P linio no fue m enos pintor que poeta, o M ig uel Án gel, pintor, escultor y poeta. Pérez Sánchez dice qu e en el s iglo XV II versifi c ar, para el pinto r , era una actividad común y hacer poemas representaba un signo de ascenso social 157 . El tóp ico Ut pict ur a po esi s , Plu tar co, en l as M ora li a , l o at ri buye a Si mo nid es. Est e ll am ó a l a pi nt ura “ p oesía m uda ” y a l a p oes ía “ p in tu ra qu e ha bla .”A Si moni de s s e le a tr i bu ye t a m bi én l a in v en ci ó n del ar te de l a m e mo ri a 158 . E ste es ot ro t ema im po rta nte ______ 154 . Infantes, V.: “La p oesía que enseña. E l dida ctismo lite rario d e los pliegos suelto s.” Criticón . Nº 5 8, 199 3, pág. 121. 1 5 5 . P a l om a r e s , C . . : “ L a O ct a v a Re a l y l a é p i c a r en ac en ti s t a e s p añ o l a . N ot a s p a ra u n es tu d i o . ” , L em i r , n º 8 . 2 0 0 4. 156 . T atarkiewicz, W.: Ob . cit ., pág. 146 . 157 . P érez Sánchez, A.E.: Pintu ra Barroca e n España. 16 0 0-17 5 0 . Madrid, 1992 , p ág . 26. 158 . Gali, N .: Poesía silencio sa, p intura que hab la (De Simó nides a Pla tó n: la inven ci ón del territorio artístico ) . B arcelona, 19 9 9 , pág s. 1 57-178. 82 en Arfe, porque como hemos visto m anifiesta que los preceptos se perciben y encomiendan a la memoria mejor en verso que en pr osa (por la medida de ellos. ) Arfe pensaba que sus octav as facili taban al l ector aprendiz la memoriz ación de los contenidos. A muchos autores de libros didácticos del siglo XVI les preocupa especialmente la memoriz ación rela cionada con la poesía. Es posible i ntuir tras esto la máxima horaciana de e nseñar deleitando: “ docere et delectare”, pero sob re todo resultaban determinantes ciertas apreciaciones de l estagirita en Parva Naturalia y en Memoria y reminiscenci a , aludiendo a que t odas l as cosas que iban d ebajo de número eran más fáciles de t raer a la memoria. Q uizá supi era Ar fe de e s tas observa ciones por el propio Aristóteles o por otra fuente secundaria. G onzález de la Torre, por ejemplo, en su Diálogo llamado Nunci o Legato Mortal , e scribía: “esta arte de metrificar, e s más conveniente a nu estra memoria, y más f ácilmente se p ercibe y retien e en ell a, por la medida y concordancia que en el verso hay.” Y Thámara, en Sum ma y erudición de gramática en verso castellano , recom endaba esc ribir: “ en metro, par a q ue mejor s e pueda percibir y encomendar a la memoria 159 .” También ha y qu e tener en cuenta que, en este entonc es, el método escolástico de aprendizaje d e le cciones requería la memorización y la repetición de los t extos, y de este modo se enseñaba incluso en las universidades. Quizá el planteamiento escolástico coad y uvar a en la decisión de Arfe de llenar la Varia de poemas, pu es su fin era instruir a aprendices orfebres . Se daba la circunstancia de que l ibros de diferentes discipli nas exponí an su saber por medio de poemas. De m edicina, p or ejemplo, podemos m encionar l a Cirug ía ri mada de Die go Covo, dedicada a l a descripción y cur ación de diferentes apostemas. También estaba en verso el tratado de F rancisco López de Villalobos Sumario de la med icina con un compendio sobre las pestíferas bubas , publicado en 1498. La poesía es un art e en el cual la m edida tiene una decisiva importancia, y quizá Arfe pensara que las oct avas encajarían mu y bien con su tratado, que versaba precisamente sobre conm ensuración. Es posi ble que Arfe contemplara esta relación. Leonardo, defendiendo el paralelismo entre poesía y pintu ra, había sacado la cuestión de la medida: “ El p oeta dice que su ciencia consiste en invención y medida, invención de temas y medida de los versos (…) A esto repli ca el pintor que existen los mismos requisitos en la ciencia d e la pintura; esto es, inv ención y medida; invención en cuanto a los temas que debe representar y medida en cuanto a los objetos pintados 160 .” Y Gutiérrez de los Ríos, t ambién en este s entido, escribió: “ Si el poeta g uarda en sus versos la proporción de los números y sílabas; el pintor, y l os demás profesores del dibujo guardan así mis mo sus proporciones geométricas y aritméticas 161 .” Ha y que co me nta r, po r o tr o la do , que e l Poem a de la pin tur a , de Pab lo de C é sp ede s, g uard a cie rta re lac ión c on la s po esí as q ue ac om paña n el te xto de la Var ia . Es una pen a que Menéndez P elayo n o creyera que hubiera relación entre ambos, porq ue dijo de la Varia : “Sólo tiene de curioso el tratado su forma, que e s en octavas reales, no ciertamente for jadas con pr opósito de poema di dascálico, como el de C éspedes, si no con el modesto fi n de a yu da r l a me mo r i a d e l os p l at e r os, a q ui e ne s el l i br o va de di c ad o 1 62 .” Si n em ba rgo, tan t o Cé s pe d es c o mo A rf e con s t ru y en s u s c om p o si ci o nes co n o ct a va s r ea l es y se o cu p an d e t em as mu y s e m ej a nt e s, com o p r o p or c i ó n , es c o r zo s o ______ 159 . Infantes, V.: Ob. cit ., p ág. 11 8. 160 . Barash, M. : Ob. c it ., pá g. 141. 161 . Gutiérrez de los Ríos, G. : Ob. cit ., p ág. 158. 162 . Menéndez Pelayo, M.: Historia de las ide as estéticas e n Espa ña . Mad rid, 1901 , pág. 38 3. 83 me di da s de a ni ma les . Del Po e ma de la pin tu ra se con se rva n 76 oc tav as de spe r diga da s qu e fue ro n ord ena da s por Ce án Be rm úde z seg ún su op ini ón d e c ómo sería el pla n que qu er ía segu ir Cés pede s, de modo qu e tal vez no pued e re lac ion ar se con el ord en que Ar fe di o a sus ense ña n zas, aunq ue sí ha y q ue de cir que Ceá n l e d io un ord en de e xpo si ció n muy par eci do a l de la Va ria . C abe la po sib il ida d, deb ido a l as co nco mi tan cia s e nt re a mbas ob ra s, de qu e exis ta realme nte un ví ncu lo . Tal vez Cé spe de s hay a co noc ido la obra de Ar fe, por qu e reg re só de I tal ia a Cór do ba en 157 7, y co me nz ó a vis itar as id ua men te Se vi lla en 15 85 , hac iendo obra s y re lac ioná nd ose co n el ca nón igo Pache co y los cí rcu lo s ac ad ém ico s se vi lla no s 163 . En es te tie mpo pud o hab er con tac tad o con Arf e, o al men os co mpra r la Var ia de 15 85, o la de 15 87. El Poe ma de la Pin tur a es un poe ma didá ct ico he cho a imi tac ió n de la s Ge ór gic as de Virg ili o y oda s de Pín dar o 164 . Ar fe , en ca mbi o, no pa rece seg uir ning ún refer ente de la líri ca dida s cá lica cl ás ica . Exi ste la pos ibil id ad de que am bo s auto re s tuv ier an un inc it ado r comú n que le s ale ntas e a esc rib ir este ti po de obr as, po r e jem plo , e n la s a ca demia s h is pal en ses . Finalmente, acerca d e la calidad d e las octavas, ha h abido diversas opi niones. Palomino las elogió y c o pió algunas en el Museo Pictórico . Antonio Ponz , en el t omo primero del Viaje de España , apuntaba que Arfe “escribió el utilísimo libro int itulado: De Vari a commensuracio n; y manif estó en él, no solamente l a pericia grande que tenía en las bellas artes, sino también una gran facilidad para la poesía, como lo demuestran las octavas, en que comprendió los preceptos de las art es 165 .” Menéndez Pela y o, por otra pa rte, las considerab a de po co mérito, añadie ndo que “ Se p uede ser, no un Arphe, sino un Benvenuto, y hacer al mismo tiempo versos malos, sobr e todo cuando se pretende poner en verso la enseñanza más prosaica, con detrimento de la ciencia y del arte 166 .” Y S ánchez Cantón o bservaba que “ se daba en Juan de Arf e el vulgar contrasentido de ser tan avanzado en arte cuanto atrasado en poesía 167 .” Ha y que d estacar, por otra parte, que p ara J uan de Arfe, trascender por m edio de sus obras era impo rtantísimo. La fama, el r econocimiento público, estuvo muy presente en la li teratura artística renacentista como elemen to indispensable para ennoblece r el trabajo de l os artistas como creadores y no como artesanos. En el Diál ogo de la dignidad del hombre se dice, acerca de la inmortalidad d e los escritos: “Las letras nos mantienen en la memoria, nos guardan las ciencias, y lo que es más admirable, nos extienden l a vida a largo s siglos, pues p or ellas conocemos todos l os tiem pos pasados, los cuales, vivir, no es sino senti rlos 168 .” También Céspedes, e n el Poema de la Pintura , hiz o uso de este tópico, evocando el tiempo, que todo lo consume 169 . ______ 163 . Díaz Ca y ero s, P.: “Pa blo de Céspedes e ntre Italia y Es paña.” A nale s d el Instituto d e In vestigacio nes Estéticas , nº 76 , 200 0, pág. 15. 164 . Her reros T abe rnero, H: “Las Geó rgicas como m odelo genérico en la lite ratura esp añola” . Cuade rnos de filolog ía clásica. Estudio s latino s , nº 2, 2005, págs. 5-35. 165 . Ponz, A.: El viaje d e Espa ña, en qu e se da n oticia de las cosas más a preciab les, y d igna s de saberse, que hay en ella . T. I ., Madrid, 177 6, pág. 1 05. 166 . Menéndez Pelayo, M.: Ob. c it., pá g. 384. 167 . Sánchez Cantó n, F.J.: Lo s Arfes: esculto res d e pla ta y oro: (150 1-1603). Ma drid , 1920, p ág. 56. 168 . Pérez de Oliva, F.: Diá logo de la dignidad d el hombre . Facs.15 46, Barcelona, 1967, pág. 119 . 169 . Céspedes, P.: “Apéndice . Fragmentos de obr as que escribió sobre la pintura e l pintor Pab lo de Céspedes, ra cionero d e la Sa nta Iglesia de có rdo ba.” E n Ceán B er múdez, J.A.: Diccio nar io h istórico de los más ilu stres pro fesores de las B ellas Artes en Espa ña. Madrid, 1800, T. V., pag. 34 3. 84 A rfe , co mo hijo de su ti emp o, y com o ha sub ra yado Garc ía L ó pe z , ten ía una in fi nit a fe en los li br os pue s p od ía n ha cer pe rvi vi r i de as y con oc im ie nto s 170 . Y a e n el pr ól ogo a l a V ar ia a grad ece l as “ h is t ori as ” d e los gr ie gos y r om ano s qu e me nc io nan ob ras de esc ul tu ra y ar qu i tec tu ra q ue h an d es apa rec id o. Y en l a D es cr i pci ó n d e l a T ra za , nu ev ame nt e es cr ibe qu e, au nq ue l as gra nd es o br as de l a A nti güe da d ya no se co ns erv en , t od aví a s ob revi v en s us de scr ip ci on es (p or Pl i nio , Vi t rubi o , Pau s aní as y ot ro s hi st ori ad or es ) “con t ra lo cu al n o h a ten id o f uer za l a inj u ria d el t ie mpo , co ns um id or de t o da s l as c os as 171 .” Y po dr ía d eci rs e q ue , el pr op io pasq uí n d e la De scr i pci ón d e l a T ra ça , re pr ese nt a el t est im onio d e Ar fe s ob re su e difi cio , p ara l as gen era ci o nes fu tu ras y pa ra p erp et ua r su mem or ia . La fa ma a dq u ir id a po r la in m ort ali d ad d e l o es cri to ta mbi én le m o vió a p ub l ica r l as F áb ula s d e E so po , rea li z ad as p or su herm ano Ant on io el Moz o, fall eci do en 15 80. Co n esta pub li ca ció n, Ar fe pr et end ía q ue n o fuer a o l vi dad o, y as í no mu ri era d el t od o. Otra característica de Arf e como hombre del Renacimiento es su interés por obt ener y de mos trar un conocimiento universal. En el prólogo de la Varia , como en los preámbulos de l as obras clásicas, exhorta también al lector a adqui rir u n gran sab er enciclopédico. Arfe escribe sobre la variedad de saberes que precisa cono cer el artista platero, del mismo modo q ue Vitruvio comienza diciendo que la ciencia d el arquitecto se ornará de muchas disciplinas y va rias erudiciones. Una idea análoga también apar e ce en Plinio, que en el libro XXXV de Historia N atural , al referirse a l a liberalidad d e la pintura, dice que el pi ntor, p ara ser perfecto en su arte, debe saber geometría, perspectiva y dominar diversas ciencias. En el Renacimiento muchos autores inclu y e n en sus exordios apun tes sobre la necesidad del cono cimiento de otras disciplinas para l legar a se r un maestro completo. Guiberti, e n sus Commentarii , c omi enza con l a afirmac ión de que el artista ha de conocer todas las artes libera les. Francisco de Holanda, en De la pintura antigua , dedicó el capítulo VII a “ Qué ciencias convienen al pi ntor.” Reco mienda saber astrología, geome trí a, matemáticas, perspectiva, fisiognomía, cono cer las fábul as, anatomía, escultura y s er “maestro de Architectura”. P aolo Pino, Ludovico Dolce y Lomazzo, t ambién hablaron de las erudiciones necesarias para el a rtista. P or su parte, Alberti reconocía que al arquitecto l e er a conveni ente saber do ctamente do s disciplinas: pintura y matemáti cas. Pero no creía qu e le fuera de utilidad ser jurisconsulto, astrólogo, retórico o músico, co mo decía Vitruvio. Consideraba que con la pintura y las matemáticas, el arquitecto podía alcanzar gracia, ri quezas y honr a de nombre 172 . Arfe escribe que el escultor y arquitecto ( el platero, en realidad) debe estar ve rsado en aritmética, geometría, astrolo gía, grafidia (dibujo), anatomía, “y ot ras artes inferiores a estas.” Tambié n debe saber de fil osofía e historia (aunque son prescindibles las dos últimas). A la hora de trazar un repertorio de cuáles son los conocimientos que debe saber el platero, Vit ruvio es s u fuente directa. L a ma yoría de l as disciplinas que expone Arfe, son las que apunta el romano como esenciale s. Ést e había escrito que el arquitecto: “Deb erá, pues, ser ingenioso y aplica do; pues ni el talento sin el estudio, ni éste sin aq ue l, p ue den fo rma r un artífice per fe cto . Se rá i nst r uid o en la s Bu en as L etr as , ______ 170 . García Lóp ez, D.: “De p latero a e scultor y arq uitect o de p lata y oro: J uan de Ar fe y la teoría artística.” E studios de platería: San Eloy 2002 , pág. 132. 171 . Ceán Bermúdez, J.A.: Ob. cit . , T. I., p ágs. 60- 61 . 1 72 . A l be rt i , L . B. : L os D ie z L ib r os de Ar qu it e ct ur a . F ac s .1 58 2, Va l en ci a , 19 77, C ap . IX , l ib ro n on o, pág . 29 9. 85 diestro en el Dibujo, há bil en la Geome tría, inteligente en la Ópti ca, instruido en la Aritmética, versado en l a Historia, Filósofo, Médico, Jurisconsulto, y A strólogo 173 .” Arfe deja por nombra r la ciencia j urídica y la óptica, aunque esta últ ima podría interpretarse ( y así lo hicieron al gunos comenta ristas de su obra) como perspectiva, ciencia que Arfe i nclu y e más adelante. C abe desta car que, para Vi truvio, la m edicina es necesaria para comprobar l a calidad del aire y el agua de un siti o adonde se va a edificar. Para Arfe, ese lugar lo supliría la anatomí a. En el prólo go, Arfe di ce qu e se ocup ará un po co más adelante con m ás detalle de las razones de esta necesidad de sab eres. En cambio, Vitruvio lo h ace inmediatamente. Arfe apunta que l as disciplinas que se necesitan no requieren un conocimiento c ompleto, sólo lo preciso para hacer sati sfactoriamente las obras. Aquí se establece una nueva comparación con Vitruvio, que escribe: “Phitio, antiguo architec to, que tan noblemente construyó el templo de Minerva en Priene, dice en sus comentarios, “que el Architecto debe exceder en todas l as artes y doctrinas a aquellos qu e con su apli cación pusi eron cada una de ellas en la mayor claridad”. Pero esto no se ve en la práctica; p ues a la verdad, no está obligado, ni puede el Architecto ser tan Gramático como Aristarco, pero ni menos debe ignorar la Gramática; no tan Músi co como Aris tóxenes, pe ro no sin entender algo de Música; ni tan Pintor como Apeles, pero no sin práctica de Dibuxo; no tan Estatuario como Mirón, o Polícleto, mas n o i gnorant e de las R eglas de E scultura; ni menos tan Médico como Hipócrates, pero con algún conocimiento de Medicina. En suma, no está t enido a ser excelente en las demás ciencias; pero tampoco de be hallarse ayuno de ninguna 174 .” Esta consideración la contemplaba también Franc is co Villalpando, qui en en la traducción de Serlio, en la not a al lector, dice que el arquitecto, para ser excelente en su arte, ha d e pa rticipar de t odas las otras artes y ciencias, aunque “No se entiende por esto que haya de ser tan buen gramático como Ar istarco, no tan buen músico como Aristogeno, no pinto r co mo Apeles, ni escultor como Mirón o Policleto, ni médico co mo Hipócrates, ni as trólogo como T olomeo, ni aritmético como Euclides, pero de todas estas ciencias conviene participar o al menos tener la más parte que pueda… 175 ” I gua l que Vit ruv io , Arf e nom bra las cie nc ias per tin e nte s en una pr imer a pa rte y lueg o la s expo ne po rme nor iza da me nte . Es clar o que inve nt a su pro pio sa ber enc ic lop édi co del pl at ero a p ar tir d e su ej em plo . Vi tr uvio esc ri be qu e el arq ui tec to de be ser lite ra to, di bu ja nte , g eom etr a, ópt ic o, ari tmé tic o, hist ori ador (pa ra exp lic ar , a qu ie n le preg u nte , el po r qué de su s ornat os en lo s ed if ici os y dar la r azó n de su or ige n ), filó so fo , músic o (m at emá ti co de las reg las de l so nid o) , médi co , tene r not icia de l dere cho (en es pec ia l el ur ba nís tic o , car a a la e dif ic ac ió n en la ciu dad ), y ser as tró log o (po r la cue st ión de la g nom óni ca ). Arfe , cua ndo en ume ra los sa ber es que c onv ien en al pla ter o, apun ta que son : ar it mé tic a, g eo me trí a, as trol og ía , gr af id ia, an at om ía, arq ui tec tu ra, pe rsp ec tiv a, y pi ntur a : “ P u e s a l pl a t e r o l e c o n v i e n e l a a r i t m ét i c a p a r a l a r e d u c ci ó n d e l o s qu il a t e s d el o r o y p l a t a , y p a r a cu ad r a r l o s n ú m e r o s y va l o r e s d e l a s p i ed r a s p r ec i o sa s , p a r a s a b e r e l v a l o r q u e t e nd r á l a g r a nd e e n co m p a r ac i ó n d e l a ch i c a y a l c o n t r a r i o , c o m o l o ______ 173 . Vitruvio: Lo s diez libros de Architectu ra d e M. Vitruvio Polio n. Tra ducidos del la tín y co mentados por Do n Jo seph Ortiz y Sa nz . Madrid , 1787 , pag. 3. 174 . Ibidem , pág. 6. 175 . Ser li o, S.: Terc er o y cua rto lib ro de Ar chi te ctur a de Sebas ti án Ser li o Bol oñés . Tr aduci do del tos ca no en ro manc e cast el lan o po r Franci sc o d e V ill alp ando Ar chit ect o. Toled o, 1552, “ De l int er prete a l l ect or. ” [Document text truncated for crawler view.]