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El dromedario en Al-Andalus. El registro arqueológico en el sur de la península ibérica en época islámica (siglos X a XIV)

Riquelme Cantal, José Antonio; Montilla Torres, Irene; Garrido Anguita, Juan Manuel; Ruiz Nieto, Eduardo; Martín de la Cruz, José C.; Aparicio Sánchez, Laura; Simón Vallejo, María Dolores; Vallejo Triano, Antonio

Abstract

En este trabajo se presenta el estado de la cuestión y nuevos hallazgos sobre la constatación arqueológica de la presencia de dromedario, Camelus dromedarius L., en el sur de al-Andalus. De igual modo, se aborda el uso al que fueron destinados a partir del análisis de las noticias aportadas por las fuentes escritas, así como una primera aproximación a la significación simbólica de este animal. Por otra parte, se evidencia que la mayoría de las manipulaciones observadas en los restos óseos de dromedario analizados estaría relacionada con la fabricación de distintos utensilios de hueso. En cuanto a la distribución geográfica que alcanzaron estos animales en la península ibérica y su aumento o disminución en al-Andalus, concluimos que estuvieron presentes a lo largo del periodo islámico.

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316-330 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 31.2 (2022) https://editorial.us.es/es/revistas/spal • https://dx.doi.org/10.12795/spal.2022.i31.28 © Editorial Universidad de Sevilla 2022 • CC BY-NC-ND 4.0. El dromedario en Al-Andalus. El registro arqueológico en el sur de la península ibérica en época islámica (siglos X a XIV) THE DROMEDARY IN AL-ANDALUS. THE ARCHAEOLOGICAL RECORD IN THE SOUTH OF THE IBERIAN PENINSULA DURING THE ISLAMIC PERIOD (10TH-14TH CENTURIES) José Antonio Riquelme Cantal Departamento de Historia, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Córdoba, Plaza del Cardenal Salazar, 3, 14003, Córdoba, España. [email protected] 0000-0002-1494-7217 AAA-5622-2019 (Responsable correspondencia) Irene Montilla Torres Departamento de Patrimonio Histórico, Área Historia Medieval, Universidad de Jaén, Campus Las Lagunillas, 23071-Jaén, España. ir[email protected] 0000-0003-2559-4821 AAJ-1198-2020 Juan Manuel Garrido Anguita Departamento de Historia, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Córdoba, Plaza del Cardenal Salazar, 3, 14003, Córdoba, España. [email protected] 0000-0002-6836-4690 C-7270-2016 Eduardo Ruiz Nieto Departamento de Historia, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Córdoba, Plaza del Cardenal Salazar, 3, 14003, Córdoba, España. [email protected] 0000-0002-3335-9621 ABA-5443-2021 José C. Martín de la Cruz Departamento de Historia, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Córdoba, Plaza del Cardenal Salazar, 3, 14003, Córdoba, España. [email protected] 0000-0002-0486-5744 ABA-5451-2021 Laura Aparicio Sánchez Departamento de Historia, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Córdoba, Plaza del Cardenal Salazar, 3, 14003, Córdoba, España. [email protected] 0000-0002-6896-2578 ABA-5575-2021 María Dolores Simón Vallejo Departamento de Prehistoria y Arqueología, Facultad de Geografía e Historia, Universidad de Sevilla, C/María de Padilla s/n, 41004-Sevilla, España [email protected] 0000-0002-6885-1464 F-6356-2016 Antonio Vallejo Triano Conjunto Arqueológico Madīnat al-Zahrā’ Carretera Palma del Río, 5, 14005, Córdoba, España, [email protected] 0000-0003-2197-4309 ABA-5448-2021 Resumen En este trabajo se presenta el estado de la cuestión y nuevos hallazgos sobre la constatación arqueológica de la presencia de dromedario, Camelus dromedarius L., en el sur de al-Andalus. De igual modo, se aborda el uso al que fueron destinados a partir del análisis de las noticias aportadas por las fuentes escritas, así como una primera aproximación a la significación simbólica de este animal. Por otra parte, se evidencia que la mayoría de las manipulaciones observadas en los restos óseos de dromedario analizados estaría relacionada con la fabricación de distintos utensilios de hueso. En cuanto a la distribución geográfica que alcanzaron estos animales en la península ibérica y su aumento o disminución en al-Andalus, concluimos que estuvieron presentes a lo largo del periodo islámico. Palabras clave Arqueozoología, dromedario, musulmán, yunque óseo Riquelme Cantal, J. A., Montilla Torres, I., Garrido Anguita, J. M., Ruiz Nieto, E., Martín de la Cruz, J. C., Aparicio Sánchez, L., Simón Vallejo, M. D. y Vallejo Triano, A. (2022): “El dromedario en Al-Andalus. El registro arqueológico en el sur de la península ibérica en época islámica (siglos X a XIV)”, Spal, 31.2, pp. 316-330. https://dx.doi.org/10.12795/spal.2022.i31.28 FECHA RECEPCIÓN 13/10/2021 FECHA ACEPTACIÓN 14/01/2022 317 316-330 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 31.2 (2022) El dromedario en Al-Andalus. El registro arqueológico en el sur de la península ibérica en época islámica (siglos X a XIV) José Antonio Riquelme Cantal et al. https://dx.doi.org/10.12795/spal.2022.i31.28 Summary This paper presents the state-of-the-art regarding the archaeological verification of the presence of dromedaries, Camelus dromedarius L. in the south of Al-Andalus, together with new findings regarding this topic. This research also analyzes several written sources, which clarify the usage given to these animals and, at the same time, offers a first symbolic meaning given to them. On the other hand, we demonstrate that most of the bone manipulations found in the bone remains from dromedaries corresponds to the manufacturing of several different bone tools. As far as the geographical distribution of these animals within the iberian peninsula and their increase or decrease in al-Andalus, we conclude that they were present during the Islamic period. Keywords Archaezoology, dromedary, Muslim, bone anvil 1. INTRODUCCIÓN Desde su domesticación, tanto el camello bactriano con dos jorobas originario de Asia Central (Camelus bactrianus L.), como el dromedario con una joroba procedente de Arabia (Camelus dromedarius L.), eran bien conocidos en el mundo antiguo oriental (Toynbee, 1973). Sus excelentes cualidades para la monta y transporte de grandes cargas permitieron una amplia difusión hacia Occidente (Ripinsky, 1975). La difusión de los camélidos hacia esta zona geográfica parece estar estrechamente relacionada con la presencia romana en el Próximo Oriente (Balil, 1986). Se han podido identificar sus restos óseos en diferentes yacimientos romanos centro y norte europeos, apareciendo aquellos principalmente en castra militares (Keller, 1910; Berger y Thenius, 1951; Boessneck, 1964; Schmidt-Pauly, 1980; De Grossi, 2006; Pigière y Henrotay, 2012). Hasta la década de los años 90 del pasado siglola presencia de camélidos y concretamente de dromedarios en la península ibérica, en época islámica, nos era conocida únicamente por medio de fuentes escritas medievales (árabes y cristianas). La constatación arqueológica de sus restos, tanto en niveles romanos como medievales, confirma definitivamente la introducción de estos rumiantes en el ámbito peninsular (Riquelme, 2013). El análisis taxonómico y tafonómico de los restos óseos analizados, así como los criterios para la estimación de edad, sexo y osteometría es la común en este tipo de trabajos (Riquelme, 1998; Steiger, 1990). Del mismo modo, se han utilizado las representaciones de estos animales, durante el periodo islámico peninsular, realizadas tanto en material cerámico, metálico, marfil y pintura mural que complementan los datos óseos e informan sobre la importancia de estos animales en la cultura islámica. En cuanto a la dificultad en la diferenciación de los restos de Camelus dromedarius y Camelus bactrianus, sobre todo cuando el material óseo se encuentra fragmentado, hemos utilizado nuestra propia colección comparativa y la metodología y medidas propuesta por Steiger (1990). Los análisis arqueofaunísticos parecen demostrar que los restos óseos de dromedario más antiguos de época islámica en la península ibérica pertenecen al periodo califal y que, a partir de este momento, su presencia será continua hasta el final del reino nazarí de Granada. Sin embargo, las noticias de su presencia aparecen dispersas, por lo que en el presente trabajo intentamos obtener una visión de conjunto sobre el dromedario en el sur de al-Andalus. Esta situación parece estar principalmente provocada por la falta de análisis faunísticos de época medieval que vengan a ampliar y completar la información sobre las especies animales presentes en dicho periodo. Las pocas marcas de corte que presenta el material óseo analizado estarían más relacionadas con su transformación en distintos objetos trabajados y dichos restos óseos aparecen en contextos de desechos alimentarios. 318 316-330 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 31.2 (2022) El dromedario en Al-Andalus. El registro arqueológico en el sur de la península ibérica en época islámica (siglos X a XIV) José Antonio Riquelme Cantal et al. https://dx.doi.org/10.12795/spal.2022.i31.28 2. ARQUEOLOGÍA DEL DROMEDARIO EN EL SUR DE AL-ANDALUS En la actualidad el número de fragmentos óseos determinados como de dromedario en esta región peninsular se eleva a un total de 14, bien contextualizados cronológicamente. Son los recuperados en intervenciones urbanas realizadas en las ciudades de Granada (Riquelme, 1992; Riquelme, 1994; Moralesetal., 1995), Guadix (Riquelme, 1993; Riquelme, 1993/94; Moralesetal., 1995) en los años 1991 y 1992; Baeza en la campaña realizada en el yacimiento del Cerro del Alcázar en 2002; las excavaciones realizadas en el yacimiento medieval de Alarcos (Ciudad Real) en 1986 y 1987 (Riquelme, 1995); la excavación de la calle San Luis en Sevilla realizada en 2004 (Morenoetal., 2007); la excavación del yacimiento de Torrevieja en Villamartín (Cádiz) realizada en el año 2002 (Riquelme, 2013) y en la ciudad palatina de Madīnat al-Zahrā’ (Córdoba) (fig.1). En la ciudad de Granada contamos con dos fragmentos óseos, metatarso y falange 1ª, en distintas excavaciones. El primero de ellos proviene de la actuación realizada en el interior de la Catedral (Riquelme, 1992; Riquelme, 1994). Se trata de un fragmento distal de metatarso serrado y quemado que, debido a su forma y dureza, pudo ser empleado como mango de algún objeto posiblemente metálico. Apareció en niveles de ocupación califal (siglos X-XI), dentro de un depósito arqueológico cerrado, ya que el hueso se encontraba en el interior de una estructura de adobe colmatada de fragmentos cerámicos y óseos calcinados. Entre los primeros destacan los hornillos portátiles (anafes) y piezas de uso culinario (cazuelas, marmitas, etc.). La falange 1ª posterior, aparecida también en niveles de ocupación califal en el barrio del Albaicín (Riquelme, 1993; Riquelme, 1994), Figura 1. Mapa de distribución de los yacimientos citados en el texto con presencia de dromedario: 1. Alarcos (Ciudad Real); 2. Baeza (Jaén); 3. Madīnat al-Zahrā’ (Córdoba); 4. Sevilla; 5. Guadix (Granada); 6. Granada; 7. Torrevieja (Villamartín, Cádiz). 319 316-330 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 31.2 (2022) El dromedario en Al-Andalus. El registro arqueológico en el sur de la península ibérica en época islámica (siglos X a XIV) José Antonio Riquelme Cantal et al. https://dx.doi.org/10.12795/spal.2022.i31.28 está completa y no presenta huellas de cortes ni fuego. La epífisis proximal sin terminar de fusionar parece indicar la presencia de un individuo subadulto (fig.2a). La excavación arqueológica realizada en la ciudad de Guadix (Granada) en la que aparecieron los huesos de dromedario presenta una secuencia estratigráfica ininterrumpida desde la Edad del Bronce hasta la actualidad. De los cinco fragmentos localizados, dos de radio y un centrotarsal se encuentran relacionados con la ocupación almohade (sigloXII) y asociados a un numeroso conjunto de cerámica estampillada para uso de almacenaje. Un astrágalo y un fragmento distal de fémur, por su parte, aparecieron en el interior de un pozo que sirvió de vertedero ya en época nazarí (sigloXIII-XIV), datado de acuerdo a los restos cerámicos aparecidos en su interior. Los dos fragmentos de radio, proximal y distal, presentan incisiones y marcas de serrado, el fémur se encuentra bastante deteriorado; centrotarsal y astrágalo están completos. Los fragmentos de huesos largos presentan cortes para separar las epífisis de las diáfisis, mientras que en el astrágalo se aprecian pequeñas incisiones relacionadas con el seccionamiento de los ligamentos que lo unen a la tibia (Riquelme, 1993; Riquelme, 1993/94) (tab. 1, fig.2b). La falange 1ª identificada en el Cerro del Alcázar, Baeza (Jaén), apareció completa junto a otros restos de fauna de época altomedieval, en el interior de una fosa que cortaba niveles prehistóricos (Riquelme, 2004) (fig.2c). En el yacimiento de Alarcos (Ciudad Real) se han documentado dos fragmentos óseos de dromedario: fémur proximal y calcáneo (Riquelme, 1995). El material óseo analizado en este yacimiento provenía de una fosa excavada junto a la muralla del castillo que sirvió, Figura 2. Restos óseos de dromedario recuperados en contextos medievales del sur peninsular: 2a.- Granada; 2b.- Guadix (Granada); 2c.- Baeza (Jaén); 2d.- Alarcos (Ciudad Real); 2e.- Torrevieja (Villamartín, Cádiz) (Riquelme, 2013). 320 316-330 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 31.2 (2022) El dromedario en Al-Andalus. El registro arqueológico en el sur de la península ibérica en época islámica (siglos X a XIV) José Antonio Riquelme Cantal et al. https://dx.doi.org/10.12795/spal.2022.i31.28 tras la batalla del mismo nombre entre almohades y cristianos el 19 de julio de 1195, para enterrar tanto a combatientes como a monturas. La fragmentación del material no ha permitido obtener medidas del mismo. Este hallazgo permite especular sobre su utilización como animal de carga y transporte de impedimenta militar, hecho recogido en las fuentes escritas y que lo señalan como animal empleado en el traslado de material pesado, de tal manera que cuando formaba parte de las expediciones de guerra era más frecuente utilizarlo para transporte de armas y víveres que para la propia contienda (Levi-Provençal, 1956) (fig.2d). En el centro histórico de Sevilla se recuperó un fragmento de radio-ulna con la particularidad de haber sido utilizado como yunque para la fabricación de hoces metálicas dentadas. Apareció en una fosa con otros restos de fauna y materiales varios que permitieron datarlo en el período taifa-almorávide (Morenoetal., 2007). De la excavación realizada en el yacimiento de Torrevieja, Villamartín (Cádiz), en el año 2002 se recuperó también un fragmento de yunque para hoces metálicas dentadas realizado sobre metapodio de dromedario, fechado entre la 2ª mitad del s. IX y la primera del XI d.C. En un primer momento se utilizaría en esta labor el hueso completo una vez preparado para tal fin, pero a medida que se fue rebajando la cortical de las facetas de la diáfisis para alisarlo de nuevo, eliminar las marcas ya realizadas y volver a utilizarlo, iría perdiendo consistencia hasta que terminó por fracturarse. El fragmento recuperado pertenece a la zona distal del metapodio y sus dimensiones son 120 mm de longitud y 80 mm de anchura. La cara anterior se encuentra deteriorada por vermiculaciones, aunque al microscopio pueden apreciarse algunas marcas del cincel y restos de pulimentado que indicarían el rebaje progresivo del hueso para crear una superficie plana. La cara posterior presenta 33 filas de marcas de cincel transversales al eje del hueso y también se encuentra rebajada y aplanada como ocurre con la anterior. Las caras laterales del hueso, aunque también han sido rebajadas y preparadas para tal fin, no conservan huellas del uso del cincel. La fractura que presenta el hueso parece responder a una rotura que muestra la misma dirección que las filas de marcas de cincel y debió de producirse por el progresivo adelgazamiento de la cortical. En este caso, la preparación y rebaje del hueso hasta crear cuatro facetas no incluye la eliminación de las epífisis, al menos en el caso de la distal (Riquelme, 2013) (fig.2e). La distribución de hallazgos de yunques de hueso es amplia en la península ibérica (Aguirreetal., 2004), basada principalmente en el uso de huesos largos de vaca y caballo por su grosor y dureza. Estas mismas características de los huesos de dromedario, principalmente los metapodios, influirían decisivamente en su utilización como Tabla 1. Localización de yacimientos con restos óseos de dromedario de época medieval en el sur peninsular. yacimiento localidad nº restos cronología referencias Catedral Granada 1 s. X-XI Riquelme, 1992, 1994 Calle Espino Granada 1 s. X-XI Riquelme, 1993, 1994 Calle San Miguel Guadix (Granada) 5 s. XII; s. XIII-XIV Riquelme, 1993/94 Alarcos Ciudad Real 2 s. XII Riquelme, 1995, 2004 Cerro del Alcázar Baeza (Jaén) 1 s. X-XI Riquelme, 2004 Calle San Luis Sevilla 1 s. XII Morenoetal., 2007 Torrevieja Villamartín (Cádiz) 1 s. IX-XI Riquelme, 2013 Madīnatal-Zahrā’ Córdoba 2 s. X En este trabajo 321 316-330 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 31.2 (2022) El dromedario en Al-Andalus. El registro arqueológico en el sur de la península ibérica en época islámica (siglos X a XIV) José Antonio Riquelme Cantal et al. https://dx.doi.org/10.12795/spal.2022.i31.28 yunques. La aparición en otras intervenciones arqueológicas mencionadas en el texto de fragmentos óseos de dromedarios con marcas de serrado (catedral de Granada, Guadix) podría indicar su uso en esta labor. Muy relevante para la investigación resulta la primera constatación de la presencia de este animal en la ciudad califal de Madīnat al-Zahrā’, fundada por el califa de la dinastía omeya de al-Andalus, ‘Abd al-Raḥmān III (929-961). Proyectada para servir a los intereses del nuevo califato y convertirse en su capital política y administrativa, su configuración espacial, funcional y arquitectónica fue cuidadosamente diseñada, comenzando por el lugar de su emplazamiento a ocho kilómetros de Córdoba y en las faldas de la sierra, lo que permitió establecer una precisa jerarquía visual, trasunto de la propia jerarquía social (Vallejo, 2010, pp.502-504). De acuerdo a este diseño en la cúspide, en el vértice más elevado, se situaba la Dar al-Mulk, la vivienda privada del califa, a partir de la cual se iba desgranando, como en cascada, toda una serie de palacios y jardines cuya importancia parecía depender de su cercanía a la máxima autoridad. Distribuidos estos espacios entre las dos primeras terrazas que conformaban el Alcázar o Palacio, la tercera se reservó para la medina propiamente dicha y allí se levantaron, entre otras construcciones, la mezquita aljama junto con tres pequeñas mezquitas de barrio, el zoco, infraestructuras para el ejército y las viviendas de los habitantes de la urbe (Vallejo, 2007). La mayor parte de la investigación se ha centrado en la zona del Alcázar, que ha sido el sector más documentado y estudiado desde los inicios de la excavación de la ciudad por parte de Velázquez Bosco en 1911. Sin embargo, entre los años 2007 y 2008 se llevó a cabo una importante intervención arqueológica en la zona oriental de la muralla meridional de la medina que permitió la documentación de la huella de la muralla, casi completamente expoliada, las sucesivas terreras formadas como producto de su expolio, una inmensa calzada extramuros de más de 9 m de ancho que bordeaba la cerca, una de las mezquitas de barrio de la medina y parte del caserío intramuros (Vallejoetal., 2008). Este se conformaba por sucesivas viviendas entre las que se intercalaban basureros que habían ido ocupando paulatinamente algunos de los espacios vacíos que quedaban entre las mismas. En uno de ellos se identificaron varios fragmentos de huesos de dromedario, y hasta el momento, son los únicos restos documentados que pueden adscribirse a este animal, probablemente, porque la mayoría de excavaciones se ha realizado en la zona palaciega donde son inexistentes este tipo de basureros y donde las actividades domésticas se reducen al servicio de los diferentes palacios y sus ocupantes. Aunque se limpiaron arqueológicamente las canalizaciones que recorren el subsuelo del Alcázar y que fueron utilizadas a lo largo de la vida de la ciudad como vertedero tanto de restos alimenticios como de otros objetos, especialmente cerámicos (Vallejo, 2010, p.248), no se han encontrado evidencias de fauna que puedan corresponder con esta especie, puesto que los restos óseos aparecidos corresponden a los desechos de las comidas servidas en el Palacio. Contamos, por tanto, con la identificación de varios huesos que pueden atribuirse a un dromedario y que fueron documentados en la excavación de la muralla meridional, como hemos señalado. Se trata de un fragmento de metápodo y una primera falange. El primer fragmento pertenece a la epífisis distal y es de pequeño tamaño (fig.3). La falange, por su parte, se encuentra completa a falta de la epífisis proximal, sin fusionar, lo que indicaría que se trata de un animal juvenil o subadulto. Las dos porciones óseas determinadas pertenecerían a un mismo individuo y no presentan marcas de cortes ni de exposición al fuego. 322 316-330 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 31.2 (2022) El dromedario en Al-Andalus. El registro arqueológico en el sur de la península ibérica en época islámica (siglos X a XIV) José Antonio Riquelme Cantal et al. https://dx.doi.org/10.12795/spal.2022.i31.28 3. LA REPRESENTACIÓN DE CAMÉLIDOS EN MADĪNAT AL-ZAHRĀ’ Existen diferentes elementos que vinculan el camello y/o dromedario con la ciudad califal de Madīnat al-Zahrā’. Uno de los más destacados es, sin duda, la presencia de un ataifor fabricado con la técnica del reflejo dorado que, aunque se conserva parcialmente, permite identificar el dibujo de un dromedario (fig.4a). Esta pieza parece haber sido encontrada en la Dar al-Mulk (la vivienda privada del califa ‘Abd al-Raḥmān III) y, junto con otros fragmentos, forma parte de una colección de jofainas elaboradas con esta sofisticada tecnología (Velázquez Bosco, 1912, p.78, láms. XLIX-LII). Aunque solo se conservan varios de los fragmentos que conforman el recipiente, el investigador R. Ettinghausen infirió parcialmente el motivo decorativo a partir de la comparación con dos piezas muy similares que ofrecen análoga representación (Ettinghausen, 1959-60, p.44). Este autor aludía a dos jofainas más con una iconografía casi idéntica: una custodiada en el Museo de Detroit, y otra parecida (aunque según su consideración cronológicamente posterior) que se encontraba en el Museo de Arte de la ciudad de San Luis, si bien de esta última no hemos podido encontrar ninguna otra referencia o información. Existe otra pieza, también similar, depositada en el Museo del Louvre. Un ejemplar más que responde a la misma representación fue vendido en Sotheby’s en 2011. La cronología que se aporta en todos los casos es el sigloX y la procedencia comúnmente aceptada, iraquí, si bien, A. Heidenreich ha planteado para el conjunto de la loza dorada de Madīnat al-Zahrā’ que Figura 3. Madīnat al- Zahrā’. Fragmento de metápodo y primera falange de individuo juvenil de dromedario. 323 316-330 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 31.2 (2022) El dromedario en Al-Andalus. El registro arqueológico en el sur de la península ibérica en época islámica (siglos X a XIV) José Antonio Riquelme Cantal et al. https://dx.doi.org/10.12795/spal.2022.i31.28 se trate de importaciones del Egipto prefatimí (Barceló y Heidenreich, 2014, pp.250-253), aunque la iconografía de las piezas de esa zona no guarda relación con la del ejemplar que comentamos. A ello hay que sumar que su procedencia, junto con las del resto de la colección, pudo determinarse arqueométricamente, siendo adscrita a alguno de los talleres del califato abasí (Polvorinosetal., 2008, p.174). La iconografía representa un dromedario en el que destaca un gran ojo circular y la presencia de un collar en su cuello con decoración geométrica o vegetal. Parece portar una bandera y, probablemente por la analogía con el resto de piezas coetáneas, también un palanquín (fig.4). La reiteración de este motivo de manera casi idéntica en diversos ejemplares ha sido objeto de interpretación y se ha relacionado hipotéticamente con distintos acontecimientos de la vida de Mahoma (Vallejo, 2019). Entre las numerosas noticias que relacionan al Profeta con los camellos destaca sobre todas la que describe su entrada en Medina, tras la finalización de la Hégira, a lomos de una camella, llamada al-Qaswā’, que se arrodilla en el lugar donde más tarde se construirá la mezquita (Gaudefroy-De- mombynes, 1991, pp.95-97). También cabría relacionarla con la trascendente “Batalla del Camello” (año 656), denominada así porque el enfrentamiento se desarrolló en torno al camello que llevaba el palanquín en el que iba ‘A’isa, viuda del Profeta, y desde el que arengaba a sus partidarios contra el califa ‘Alí (López, 2002, p.99); este constituiría uno de los primeros conflictos armados que provocarían finalmente la división entre sunníes y chiíes. Finalmente, ha sido vinculada con la participación en algún tipo de procesión o ceremonia especial, o bien, con la forma de representar la ausencia de autoridad al encontrarse el palanquín vacío (Ettinghausen, 1959-60, pp.47-49, 55). La hipótesis de la procesión o ceremonia enlazaría, por una parte, con la costumbre preislámica de portar a la divinidad en este tipo de animales, en el interior de palanquines Figura 4. Ataifores de reflejo dorado decorados con figura de dromedario. 4a) © Conjunto Arqueológico Madīnat al-Zahrā’; 4b) © Detroit Institute of Arts, Founders Society Purchase, General Membership Fund, 25.44; 4c) © Musée du Louvre (https:// collections.louvre.fr/en/ ark:/53355/cl010320066); 4d) © Photo courtesy Sotheby’s, 2021. 324 316-330 ISSN: 1133-4525 ISSN-e: 2255-3924 SPAL 31.2 (2022) El dromedario en Al-Andalus. El registro arqueológico en el sur de la península ibérica en época islámica (siglos X a XIV) José Antonio Riquelme Cantal et al. https://dx.doi.org/10.12795/spal.2022.i31.28 como, por ejemplo, aparece representada la diosa Bel en su templo de Palmira (Veyne, 2009, p.233) y, por otra, con la práctica de los califas fatimíes de integrar en los desfiles ceremoniales en los que participaban a animales como elefantes y jirafas (Walker, 2011, pp.107-108). Este último aspecto reviste un gran interés porque Ibn Ḥayyān (1981, pp.198-99, 204) señala durante el periodo de gobierno de ‘Abd al-Raḥmān III la recepción de diversos regalos procedentes de sus aliados beréberes que contenían camellos, gacelas y animales exóticos como leones y avestruces. Para el cuidado y la custodia de estos animales al-Maqqarī afirma que el califa dispuso “de estancias para las fieras de gran extensión de terreno […] y amplias pajareras protegidas con enrejados” por lo que se ha planteado que, de ser cierta la noticia, esta instalación habría formado parte de las infraestructuras que fueron trasladadas desde Córdoba a Madīnat al-Zahrā’ (Vallejo, 2010, p.182). Además de la jofaina, existe otra representación de dromedarios en una arqueta de marfil conservada en el Victoria & Albert Museum que se fecha a comienzos del sigloXI y cuya procedencia se sitúa en Córdoba. La representación de estos animales es significativamente distinta en función de su ubicación, ya sea en uno de los lados cortos de la pieza o en el lateral de la tapadera. En el primer caso, aparecen dos dromedarios enfrentados e insertos en un tondo, mientras que en el segundo se talla solo uno, también inserto en un tondo, pero portando un palanquín con una figura humana en su interior (fig.5). La presencia del animal en esta delicada pieza ha llevado a otorgarle un sentido mayestático, relacionado con el poder, puesto que su uso estaría restringido al ámbito de la corte, o bien, destinado como regalo diplomático para algunas de las numerosas embajadas que durante este periodo acudieron a la capital de al-Andalus (Zozaya, 1976, p.325). Estas representaciones parecen indicar, al menos en Oriente, que los palanquines parecen haber sido reservados mayoritariamente para los dromedarios. Así lo refleja el Kitāb al-Hadāyā wa al-Tuḥaf (Book of Gift and Rarities), que recoge varios regalos de dromedarios que portan este elemento (Anónimo, 1996, pp.80 y 103). Además de estas evidencias materiales, Ibn Ḥayyān recoge la noticia de la llegada a Madīnat al-Zahrā’en el año 363 (973-4) de 130 camellos como regalo por parte de los beréberes Banū Hazar, aliados del califa al-Hakam II en su pugna con los fatimíes (Ibn Ḥayyān, 1967, p.190). Figura 5. Arqueta de marfil conservada en el Museo Victoria & Albert. Detalle de la tapa (5a) y del lateral (5b). © Victoria & Albert Museum, London. (https://collections.vam.ac.uk/item/O70461/ casket-unknown/).