Curioso romance y general batalla que ordinariamente sucede entre los suegros y yernos, suegras y nueras cuya común desdicha es poseida de todos y deseada de ninguno : refierese en ella las condiciones propiedades y regañoso chasco de la suegrecil m
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CURIOSO ROMANCE, YGENERAL BA- talia, que ordinariamente sucede entre los Suegros yYernos, Suegras yNueras, cuya común desdicha es poseída de todos, ydeseada de ninguno. Refierese en ella las condiciones, propiedades, yreganoso chasco dela Suegrecil milicia, yla escarmentada Yernería. üSI.: ‘ lAnla campaña del chasco, que io Suegrecil sustenta. comunmente tocan arma contra los Yernos, yNueras. Eran clarines los gritos,, quanto álas voces trompetas, los ademanes tambores, ylas armas parladsras. Por la Vega de Xetafe marchan álo que tropiezan, ycon andar de hocicos no se Ies quiebran las getas. Cuerpo ácuerpo la batalla puso f'ente de las Nueras, ylos Yernos campo ácampo se opusieron fuerza áfuerza. Toco al arma la invención, yUsiguió átoda priesa el ínteres, cuyo ceno átodo rigor despierta, Bn las tiendas de las bodas empezaron las contiendas ; dicen los suegros: mancebos, no entendemos lo que piensan. Se les dieron nuestras hii ss para que fuesen sus negras ? Qué es de los dotes ygalas, las bagillas, las haciendas? Se las ganamos nosotros, para que ustedes se ve gan con sus manitas lavadcs solamente ádespéndel as? Si quieren gastarcota damas en juegos, iib. evs, ferias, -Boratnala-para ellos, c:n el gastar no se ciedra.
Acjérdense de q;ie estiban con Vestidos de bayeta , yahora se hallan en el fondo como encima de la tierra. Quien les v;do ser Qaixotes con gJantes, ysin calcetas, ysupliendo al camisón ios mangotes ygorgeras^ sepan que por nuestras hija* vale’; que si no se hubieran casado con ellas, no estuvieran tan maj ellas í desatentos, mal criados, hombres sin inteligencia, sabed que áestas muchachas no ha habido q¡ien las merezca. Trespondieron los yernos, enristrando las respuestas, unos ensoberbecidos, otros las caras modestas» estos decían :no bay tal ; qué patraña de riquezas, que' dotes, ni qué trapazas, engaños de la inocencia? Vejancones desdichados, que nos quiebran las cabezar eon los palos que nos dieroa, iin mas almas que' unas bestias, 4igtn si lo que nos dieron equivaled sus promesas, ósi no honraron sus canas eon sangre de nuestras venas. Co-mo quien dice, les dimos de lo Que las bocas llenan, ysolo suenan dos veces, yaun esjs las regatean La cama qie sirvió áAdan , cuando se casó con Eva; los quadros que colgó Roma en sus bacanales ñestas. Tres sillas que hizo un Hebreo de ios trozos de madera, igae dsl Arca de Noá qpuedaron en la ribera. JJjs arcod, ódos arcadlas, per io grandes '' deshechas. ypasadas por provincias, no hay lugar que sano tengan. Un tonel, ydos botijas, entre vacías ylUnas, sin mas cosechas ,q'te darlas átítulo de bodegas. Un anafe, un perolillo, seis platos, yuna cazuela, ysobre todo, una ninfa hecha de miel ymanteca , sin ser para gobernar una olla con especias. Tiró una piedra un pobrete, diciendo: Muy buena pieza me disteis en vuestra hija, tras de flores penitencia» Otro: mas dones han sido, un gaban ,una montera ; dos palomas, yun zurrón, con Una estera de e=ei , yson doscientos ducados los que en el dote me cuentan» Otro pues :mi señorita tiene condición de perra. Otro respondió: ásu hija métala entre vidrieras, que no gano para ungüento», que todo el año está enferma» Aquel; para chocolate la casa de la moneda es poco para su hija, pobre del que la sustenta. Yrespondiaron los suegros ; Infames, quién os cogiera ahora treinta ydos años, que ya no tenemos fuerzas ; ladrones desconocidos ; las muchachas son'mas buenas que todos vuestros linages; yempuñando ias muletas tras de los yernos acozes , armaron tal polvareda, que unos se tuvieron tiesos, otros tomaron veiedas, yios que hicieron homb; os llevaron cruz ymaderd.
Aeste disforme tropel, los demonios de las Suegras contra las Nueras pregonan arma, arma, guerra, guerra; ydisparando palabras, ;fuego de Dios en las piezas ¡ que pesadas como plomo tiran botes de centellas. Pobre del muchacho, dicen, miren qué mal que se empica í quando soñó que mi hi;r> fue para que la sirviera? Desaliñada, floxona, habladora ,paerquezuela , dormilona, descuidada, golosa ycarantoñera. Si no está el marido en casa, para qué son arandelas, moños ,arrebol ,ni cintas ? ¡Ah si tñ me conocieras quando fui recien casada í Yo habia de entrar en fiestas donde mi hombre no estaba? Es tal que eso se ditera ? Mi casa habia de estar sin que mis vecinas cnesmas no aprendieran del asentan saltando, que pudiera» comer migas en el suelo? Sí por cierto, linda fiema! las que entraban en m] casa envidirbao mis haciendas. Mis bijas salir desnudas áque en la calle las vieran ? Yo habia de arrebolarme teniendo el marido fuera i Yo había de comprar punías, sin que él primero no tenga con que lucir en la plaza ? La muger honrada ybuena, primero que ásu persona á su marido contenta: hijo de mi corazón , que asi nació en mata estrella 1 Yo habia de jer asi? ílí) me coja soberbia : 3mi marido faltarle, aunque lamiera la tierra? Miré no gastarle ochavo sin que é! me lo dixera : jamás le desperdicié un grano de alcarabea. No como vosotras lecas, necias, vanas, desatentas, tabaniiias ,sin juicio, sin aliento ni prudencia. Acuyas voces yheridas ban respondido las Nueras, ya brabas ycompungidas, ya crueles, ya modestas: escupiendo basiliscos les respondieron saetas, carga de murmuración, que dieron aespaldas vueltas. Quién vido 3las vejanconas, deposito de canqueras. limpias ásu parecer ymal parecidas ellas ? Pregunten ásus vecinas quien son ,que ya es cosa vieja no era vuesa merced la que tod^s las Quaresmas, itrueque de no guisar, comía pasas yalmendras , lavaba de mes ámes, se orinaba en las cazuelas, yen los pañales del »iño andaba la caca seca? Yla otra beatona , mogigata yjorobeta, mas que Portuguesa grave, ymas común que Gaílega , claro es que sabrá fregar, si toda su vida entera ' la ha gastado en servidumbre, entre ias casas agenas, yen las ’mz.s fué descedida por floxoaa ypalabrera. Y^.ci'qce tamben la olieron, su tsíil'io de alcahueta: la honrada de mi señora, que si tuviera verg'-enza.
Vsupiera conoceríc ,- no había de tener lengua ; pregúntenlo al Boticario, yal oacristan de la Iglesia, Vaun dicen que mi señor no la conoció doncella, pues la madre de mi Juan, la de las tocas comquestas, con las cuentas en las manos, le ha dado la mano ócuentas, yolvidada de que hay Dios, berros nació en una artesa, ytuvo la Inquisición ciertos pi tos con elia« Una muy ensuegrecida tiro un mentís con grau fuerza, añadiéndole bellaca, inocente, bachillera, ycomo la habló tan alto , la dió entre oreja yoreja, aue la aturdió, y1*^ demas con todas tuvieron tiesas, en ocasión que los Yernos de la anciana impertinencia hacia las reden casadas bulan que se las pelan. Vió uno que ásu muger la maltrataba su Suegra, yencontrándolo su Ríadre, lo agarró por las melenas : suelte la dixo, señora, óle he de quebrar las. muelas, porque no me enseñe dientes, acción que fuera muy fea. Agarrados de los tufos encendióse la pelea, llevando el que Hevó menos para todo el año quejas Vió ía razón la batalla, yaunque están sin conocerla, quiso ,si no hacer las paces , que capitulase tiegiias: dió algunas voces átodos, yaunque entre todos fue incierta, pudo templar el rigor, mas no estorbar la entereza se hiciesen las amistades debaxo de una advertencia, que cada qjsl en su casa saliese como pudiera? , yaunque suelen comer juntos, tienen pregonadas guerras. Ojo alerta ,pobres yernos , prudencia ,pacientes JV.qeras que pues la razón no vals , aproveche ia paciencia. FIN. Con licencia iEn Córdoba., en la Oficina áe^ D, E^uis Ramos yCoria, Plazuela de las Cañas ^ donde se hallará todo género de surtimientoyEstampas,