Lucha de bandos en Baeza
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LUCHA DE BANDOS EN BAEZA CARMONA RUI Z El deseo de monopolio del gobierno de la ciudad, por parte ele la s familias 'poderosas del municipio bajomeclicval, explica que en algunos conce jos és ta s :agrupasen y provocaran choques y enfrentamientos co in c iclicnclo con mome nt os Esto es, a graneles rasgos, lo qu e ocun·c en Bac za, donde se fo rma - bandos capitaneados por sendos linajes lo cales: lo s Ben av icl cs y los Pero esta situación, lejos de provocar un desequilibrio, el e alguna mane ra , hizo fue generar estabilidad, ya que, para acceder al pode r, el res to de la .t aii,st(>cracia baezana se in se rtó en uno de lo s bandos, quedando dividido en dos excluyentes. 1 Así, pues, la chispa que provocó los enfrentamientos, que por o tra part e esporádicos y muy lo ca li zados, no siempre era la mi sma, a pesar de qu e fuera similar: alcanzar el poder concejil. Es to s pro bl emas a veces más allá ele la política local, provocando la intervención de la Enfrentamientos, qu e e mp ezaban con al ga radas y emboscadas en la , salieron en algunos momentos de este ámbito para expandirse por el (e s el caso el e Linares en 1442) o, in c lu so, por tod o el reino de Jaén fintPrv~nción del obispo Ac uñ a, ene mi go del co nd estable Lucas de lran zu y el de es te último de tomar el Alcázar en 1466). La p ac ifi cación ele la ciudad la Corona iba acompañada, en general, por un re co rte ele la autonomía locaL c?yo ejemplo más des ta cado es el derribo del alcázar, ordenado por la re ina .I I, ¡ abel en 1477 . . 11 ¡'1 1 ., , RiENTES PARA SU ESTUD IO . 1 i. j 1 i La documentación original es muy escasa, debido ante todo a la falta de la s i Actas Capitulares de la ciudad anteriores a 1561 , quedándonos como la s principales iYI¿asi úni cas fuentes la s obras de Ji mena Jurado y Argo te el e Molina 1, así co tnn t i~ mencion es qu e hacen algunos protoco lo s notariales, recogidas por r:e rnando 1 d~ . 1 1 cózar 2 en una obra que aporta una riquísima información que, si n embargo, • 1 t•l ·tll 1 1 • j i :¡ l. ARGOT E DE MOUNA. G. Nobl e<n de Andalucía. Sevilla, 1588. JIM ENA JURADO. M. 1 : A~nles eclesiósticos del ohis¡ wdo de Ja én, Madrid. 1654 . • 1 1,1 ¡2.· COZAR, F. Noti cia.< y documento.< p ara la Historia de Baeza. Jaén, 1884, pp. 261 - 28 l. {'¡¡¡ ¡. [1) 130 1 11 :i·¡ r· l· ¡!iil .,.J ..
" M.' ANTONIA CARMONA RUIZ es de difícil interpretación por su parcialidad y por es tar muy enredada y concentrada, lo que lle va a que en muchos casos h aya sido ignorada o mal estudiada. Así, pues, y pese a la importancia del fenó meno de las banderías para comprender el de sarrollo político, económico y socia l de esta ciudad durante el siglo XV, cosa por otra parte recon ocida por todos Jos autores, s in e mb argo, no se ha tratado co n la profundidad que se merec e, dándo no s, en mu chos casos, tan sólo un os apuntes de l os hechos sin ll ega r a un análisis qu e nos ll eve a su comprensión, máxime cuando curiosamente este fenómeno tan sólo apar ece dentro del territorio andaluz en dos concejos realengos muy próximos geográfica e hi stó ti cament e: Baeza y Úbeda. LA LUCHA DE BANDOS BAEZANA. Dentro de la categorización que J osé M' Monsalvo ha ce de las es tructuras de linaje en la Baja E dad Me dia \ podemo s considerar que el tipo de agrupación que se produjo en Bae za y que provocó la situación que explicaremos, es el que se denomina bando - lim~e. que es te a utor define co mo «una adición de f am ilias y/o linajes, o subunidades semejantes, rivales entre sí y que respondían a una forma perfeccionada por pwte de la oligarquía urbana de repartirse el acceso a Jo s ca rgos municipales, evitar disputa s caó ti cas internas intrafamilires y excluir al r es to mediante el co ntrol de los accesos e incorp orac iones» 4• El nexo que unía a l os diferente s individuos que se integraban en él era muy artificial, ya que toda la nobleza baezana se agrupaba en dos bandos antagó ni cos y no en más, cap it aneados por dos familias que es taban enfrentadas de origen 5. Las r enc illas entre estos dos lina jes pudieron haber contribuido a que fueran ellos los qu e lideraran cada uno ele los bandos y no otra familia qu e fuera más imp or tante que, por e jempl o, J os Cmvajalcs. Sin embargo, un sis tema que pretendían organizar y r eg ular la forma ele acceso al gobiemo del municipio, evitando lu chas intemas, entra en contradicción con otra realidad y es la aparición de enfrentamientos y violencias. Como ya indicamos, es imp ortante el hecho de que es te fenóm eno sólo se constate en dos concejos m1daluces: Baeza y Úbecla 6 Esto nos ob li ga a plantearnos 3. M ONSALVO ANTÓN, J. M. «La sociedad polí ti ca en los co ncejos caste ll anos de la Meseta durante la época del regimiento medieval. La di str ibu ci ón soc ial del poder>) Actas del 11 Congreso de E.wudio.v Medievnles. Concejos y CiudodeJ en la Ec l a< l Media 1/i splÍ IIi ca, Madrid, 1 990. pp. 359- 4 1.1. En es te artíc ul o clasifica l os lin ajes en lin aje ramili ar, lin aje ;_ un p li o o suprafamiliar, b:mUolin ajc y bando-parcialidad. 4. lbid ., p. 403. S. Así lo indica ARGOTE DE MOLINA, ob. cil., li bro 11 Fo l. 334. Parece ser que los Bc navidcs y los Carvajal es procedían de Valencia de Alcántara y que en sus co mi enzos est :1ba n li ga dos por vínculos familiares. V id . PAREJO DELGADO, M. J. /Ja ew y Úbetla en la /Jaja Ed ad Media. Granada, 1988. p. 150. 6. Lo que se produjo en otros co ncejos anda luces más que ser bandos es tables, como encont ram os en Bacza y Úbcda, ru cron parcialidad es qu e ac tuaron en mome nt os concretos y coyunturale s. 1302 [2] Lucha de bandos en Baeza la pregunta el e por qué só lo se produce en estas ciudades. Una posible cau sa sería su sistema ele organización a partir del Fuero ele Cuenca, que ofrecía gr. m autonomía respecto al poder ce ntral, al permitir la existencia del concejo abierto. Éste fue cayendo cada vez más en manos de la oligarquía urbana, h ec ho que facilitó la intervención ele Alfonso XI con el de seo ele r ed ucir la auto nomía municipal en beneficio del centralismo r eg io. De es ta mane ra , las antiguas asambleas vecinales fueron sustituidas por un co n ce jo ce rrado o regimiento, ele designación rea l. Para esta reforma el rey co ntó en l os concejos del Alto Guadalquivir co n los hidalgos, a los que favoreció notablemente, provocando con esta actuación graves disturbios social es entre és tos y l os ca baller os ciudadano s, al quedar és tos últimos rel ega dos a un seg undo lu ga r en el go bierno ele las ciudades 7. A partir el e este momento, Jo s grandes linaj es perderían el control del gobierno municipal en beneficio real, quedando co mo úni ca po sibilidad la de l ograr el acceso a la r eg icluría, y de es ta manera conseguir la admini st ración completa de la vida de la ci ud ad. Considerando, como ya indi ca mos, que el enfrentamiento de las familias Benaviclcs y Carvaja l procedía de antiguo, te nem os el ca ldo qe cultivo óp timo para la creación ele do s bandos-linaje antagónicos, en los que se in sertaría casi toda la n ob l ez a baezana. La familia Bcnaviclc s, como la Cmvajal, era descendiente de los linajes repobladores ele la ciudad. Estaba directamente vinculada con los Bi cc hn a y sus mi embros fueron caudillos mayores del obispado ele Jaén y señores de Santisteban del Puerto'. Los Carvajales eran un linaje ele menor cuantía que sus rivales y fu eron se ii ores de la villa el e J ódar 9 Es importante se ñal ar que en ocas ion es es t os bandos tomaron partido en problemas de política nacional, patticipando en las guet ns civil es castellanas, de tal manera que cada uno de l os bandos intervenía a f avor de una ele las p ar tes, con lo cual se co nvertía en un bando-parcialidad, pudiendo co ns id erarse esto como una dimensión más ele los bandos-linaje 10 • Esta participación en problemas que transcendí an del ámbito l oca l puede deber se a un deseo del bando de obten er 1 beneficios de la Corona. De es ta manera, el bando vencedor se ría el que hubiera 1 apoyado al grupo penins ul ar triunfador y así poder tener la oportunidad de acceder 1 a los cargos municipales p or su nombra mi ento desde el poder ce ntral, eliminando ' definitivamente al bando contrari o. Es por ello por lo que los principales co nflictos 7. GONZÁLEZ JIM ÉNEZ . M .. «Los municipios anda lu ces en la Baja Edad Media» Arcl 1i Fo Hi spalense, n• 2 10 (1986) p. 63-83. GARC ÍA FERNÁNDEZ. M ., El reinll de Sevilla en tie mpo .• · de ' A/f onm XI. Sevilla 1989. p. 145. Además. José RODRÍ GUEZ MOLINA recoge en la ohra Hi storia de Jaén, (p. 219). un t ex to en qu e se refl eja esta s itu<.~ c i ú n en 1 350, a la mu erte de Alfon so XI: «algurros de la mi ribdad de Baera. que flsieron m ovi miento e aytmtamienlo de KCIIte ... e vinit>ron ... ' a la eg lesia ('O th edral de Sa ncta María ... , e que fisiernn replicar la campana ... E estando y llltlclms ge nt es que se allegaron, que tiraron l o.r jurados e los (?firiales que avían de ver fásienda de crm.\·eio de11de. que fueron pu e:rlos por el rey don Alfonso. mi padre, que Dio.\· perd ona ... e posei er011 otros por ofirial es en fu Ro r dt' e ll m•. qua/es y qui.fierrm poner ... )). 8. PAREJO DELGADO, M. J .. /Jaeza y (; Jw la ... (op. l"it.) p. 150. 9. Archivo Municipal de Baeza. n• 74, cajó n 1 9". 10. MONSALVO ANTÓN. J. M. •Ú ts ociedad ¡mlítica en los concejos castellanlls .. » (op. dt.) p. 409. [3] 1 303
M.' ANTONIA CARMONA RUIZ en el concejo baezano coinciden con los momentos de mayor tensión en la política nacional, y, por tanto, de mayor debilidad de la Corona. Así, cuando Juan 11 ordenó en 1439 al concejo regentado ese año por los Carvajales <<q ue pusiese a buen recaudo el Alcázar y sus castillos>> 11 , los Benavides hacen causa común con el rebelado príncipe don Enrique, para de alguna manera legitimar sus pretensiones de acaparar el gobierno de la ciudad. La ar1ilicialidad de estas posturw; se demuestra con el hecho de que años más tarde los Carvajales apoyaran a Enrique IV , frente a su hermano Alfonso, del que serían partidarios los Benavides 12 • En momentos posteriores, este bando se decantó por Juana la Beltraneja y los Comuneros, frente a los Carvajales, a favor de D' Isabel y D. Fernando y del emperador Carlos Y. Exceptuando estos momentos de verdadera guerra civil en el seno del municipio baezano, normalmente los enfrentamientos eran poco sangrientos, solucion{lndose con pequeñas revueltas y asonadas 13 , movilizando a mucha gente pero si n que apenas corriera sangre en ellas. El objetivo principal y simbólico de muchos de los enfrentamientos era la toma del alcázar y las defensas de la ciudad corno forn1a de demostrar al enemigo las f uen :as reales que el bando poseía. Aunque el principal beneficiado fuera la nobleza y ésta la que provocara los conflictos, sin embargo, todo el pueblo baezano se vería implicado en las luchas, utilizando la oligarquía al artesanado como clientela en sus enfrentamientos contra el bando rival, intentando de esta manera equilibrar sus fuerzas". No se sabe exactamente cuándo se produjo la fonnación de lo s bandos. Como ya hemo s visto, los conflictos en el concejo baezano comenzaron a raíz de la s refonnas de Alfonso XI, aunque sin embargo, parece que las pugnas ente ambos bandos no se produjeron hasta principios del siglos XV r s. Sin embargo, es probable que hasta 1437 los bandos capitaneados por los Carvajales y lo s Bcnavides no estuvieran totalmente desarrollados 16• A partir de ese momento, los enfrentamientos se extendieron a lo largo del siglo, encontrándonos con dos épocas en que las tensiones desembocaron en una auténtica guerra, d esbo rdándose el problema de la pugna por el poder concejil, para involucrarse en las luchas de ámbito nacional. Estos momentos son: - De 1439 a 1449, coincidiendo con la lucha de la nobleza castellana contra D. Álvaro de Luna. 11. COZAR. F .. Noticias y docwnentos... op. cit. p. 262. 12 . PAREJO DELGADO, M. J .. Ba cw y Úbeda ... op. cit. p. 153. 13. COZAR, F., Noticias y dowmentos ... op. cit. p. 27 1. 14 . PAREJO DELGADO, M. J .. • La conflic ti vidad social en Ba ew y Úbeda durtmte la Baja Edad Media • V Congreso de lle .1 pérides, Sevilla 1987. p. 137. 15 . Al parecer, la predicación de S. Vicente Fcrrcr en su vi 1' ila a la ciudad en 1410, si rvió para r~ Jmar los ánimos de la nobleza, dividida en bandos. Vid. CAZABAN, A., «S. Vice nte Fcrrcr en IJacza >, Don Lope de Sosa . 11° 5, 1913. Ten emos noticias de que es tos enfre nt amie nt os se volvieron a r c ¡~tir en 1417 . como consecuencia del asesinato de Juan Fcrn6ndcz de Fucnmayor. Vid . COZAR. r .. Noticias y documeiiiOJ ... np. cit. p. 262. 16 . COZAR. F., Noticias y documentos ... op. c it . p. 262. 1304 [4] Lucha de bandos en Bac7 .a - De 1463 a 1477. Época de guerras civiles en Castilla por la sucesión de Enrique IV, que termina co n la proclamación como reyes de I sabe l y Fernando y la destrucción del Alcázar de Baeza por éstos en 1477, con la intención de acabar con los problemas de los bandos. Pese a este intento de la Corona de imponer su autoridad, los enJ'renl:rmienlos callejeros co ntinuarían al principio del n. : in;1do llc Carlos 1, pudiéndose :rlisbar un movimiento procomunero prolagoniwdo por algunos elementos de la nobleza. EL DESARROLLO DE LOS ACONTECIMIENTOS. Como acabamos de indicar, la lucha entre los bandos baezanos se extendió a lo largo de todo el siglo XV, atravesando la centuria para desarrollarse también en los primeros años del reinado del e mp erador Carlo s. Corno la hi storia de estos enfrentamientos en general se limita a emboscadas y peleas callejeras, describiremos sólo los acontecimientos que se salieron de lo habitual y que llevaron a desestabilizar totalmente la vida de la ciudad. 1 El año 1439, coincidiendo con la rebelión del príncipe don Enrique contra su padre Juan 11 , encontramos al bando de los Carvajales como re gidores, que ante la orden de Juan 11 , se hicieron dueños de la s defensas de la ciudad. Ante esta decisión, Linares junto con otras villas de la ciudad, se enfrentaron a lo s Carvajales ne gá ndose a entregarles las forlifi cac iones, apoyando de es te modo al bando de los 13enavides que decididamente habían rolo las hostilidades. << co - rriendo la tierra de Bacza, estragándola y llev{lndose cuantos ganados no er an de sus parciales>> 17 Los conflictos que se produjeron en Linares llevaron al enfrentamiento armado y a la muerte del caballero linarense Alonso de Yalenzuela, partidario de la rendición del castillo, por lo que el alcalde de Baeza, Juan Díaz ele Navarrete condenó a muerte a varios vecinos de la villa (1442). La venganza de Lope Sánchez de Yalenzuc la por el asesinato ele su hermano, llevó a los Benavides a atacar Baeza. Poco a poco, y corno consecuencia de las intrigas y venganzas que fue produciendo esta dinámica, todo el t ér mino baezano t er minaría involu cr ado en una guerra civil en la que cada villa era partidaria de uno ele los bandos combatientes. La rebelión ele Linares continúa hasta 1445, en que fue t omado el castillo por la ciudad. El obispo D. Gonzalo de Zúñiga se vio también implicado en estos conllictos, tomando partido por el bando de los Benavides, negándose a entregar el castillo de Begfjar y poniendo posteriom1ente en entredicho a la ciudad en 1443. La actitud del obispo llevó al concejo ba eza no a tomar el castillo de Begíjar, respondiendo 17 . COZAR, F. , op. c it . p. 263. [5) 1305
.. .r M.' ANTONIA CARMONA RUIZ D. Gonzalo a esta agresión con el apresamiento, junto con otros ciudadanos, del cor r eg idor Fernán González y del alcalde de Baeza Fernando de Bocaba '". Toda esta situación fu e aprovechada por Juan Pacheco, privado del príncipe D. Enrique, consiguiendo que se le dieran al príncipe los concejos realengos del reino de Jaén ( 1444). Es por ello y p or la gravedad de los acontecimientos, por lo que D. Enrique se vio obligado a ir a Baeza en 1449, con la sana intención . de acabar con los enfrentamientos. No consiguió que desaparecieran los bandos, aunque sí por lo menos que se aplacasen un poco sus ánimos. El año 1463 volvieron a r epro ducirse los conflictos entre los dos bandos, llevando al o bi spo D. Alfonso Vázquez de Acuña a intervenir <<como un noble más de la zona que pretende tomar parte en el gobierno de los grandes concejos del reino de Jaén» 19• Su actitud fu e ambigua, siendo en un primer momento apresado (1464) por Lope Sánchez de Valcnzuela, del bando de los Carvajales, pasando en 1465 a lu char como partidario del bando real, que ll evó a que fuera sitiado en Begíjar 20 por Pedro Girón, maestre de Ca latrava y perteneciente a la facción alfonsina 21• Los acontecimientos que se sucedieron en la ciudad de Baeza como consecuencia de la lu cha entre ambos bandos llevaron a la toma del Alcázar por Pedro Girón en 1464, que el Condestable D. Mi guel Locas de lr anzo intentaría, s in éxito, reconquistar en 1466. Las muertes dei príncipe don Alfonso y de Pedro Girón tranquilizaron un poco a los bandos al ganar terreno los Carvajales. Sin embargo, el fa ll ecimi ento de Enrique IV (1474), hi zo que los enfrentamientos se agudizaran, ocasionando que el maestre de Calatrava, Rod ri go Téllez de Girón, auxiliado por los Benavides, ocupara el Alcázar por la ca usa de doña Juana 22 • La consecuencia lógica de este hecho fue que el bando rival, con el corregidor Cuevas Rubias, proclamara como reyes a Isabel y Fernando y cerca ra la fortaleza, obligando finalmente al maestre a entregar el Alcázar en 1476. La simbolog ía que emanaba de esta fo rt aleza para el concejo baezan o, como emblema de su poder, ll evó a los bandos a que el princ ip al objetivo fu era su ocupación. Es por e ll o, y derivado del deseo de los Reyes Católicos de controlar el munic ipi o, por lo que éstos ordenan el derribo de todas sus defensas ( 14 76). 1 8. La ac titud del ob i spo puede exp lic ar se por no conside r ar éste que la for tal eza de Bcgíjar perteneciera al co n cejo bae za n o, lo qu e le llev aría a apoyar al bando favorabl e al príncip e D. En riqu e, pese a la fidelidad que dem ostró a Juan 11 , fidelidad que ll evó al m onarca, como no s in dica el profe - sor Rodríguez Molina, a que le encome nd ara la defensa del reino de Jaén. Vid. RODRÍGUEZ MOLINA, J ., El obi,'ipado de Baeza-Jaén en la Baja Eclnd M ed ia. Asp ec tos econámicos y demográficos. Granada. 19 74, p. 47. 19. RODRÍGUEZ MOLINA, J., El obispado de Baeza· Jaé11 .. op. cit. p. 48·49. 20. El rey h ; :~bía desterrado al ob i spo a Begíjar por sus enfre nt amie nt os con el Condestable D. Mi guel Lucas de Iran zo. 2 1. No ha y t ¡u e ol vida r que l os Carv<tjalcs lu ch aro n en favor de l rey Enrique IV. frente a l os Bcnavides que lo hi cieron por el príncipe D. Alfonso. 22. COZA R, F. op. ci t. p. 276 13 06 1 61 11 Lucha de bandos en Baeza La cercanía de la fr ontera granadina y el temor a un pos ibl e ataque ll evó a que se demorara esta orden, hasta que en 1477, y debido a que la s luch as entre ambos bandos no cesaron, intentando los Benavides ocupar el Alcázar, se ordenó el d er ri bo inmediato de éste. A pesar de esta acción, los bandos baezanos no desaparecerían 23 y los in cidentes callejeros continuaron, por lo que ll eva al Corregidor en 14 98 a pedir el cese de las hostilidades, castigando a los culpables con la pérdida de su cargo municipal, el destierro y una multa en dinero 24 . Las últimas no ti cias del enfrentamiento entre mi embros de ambos bandos las encontramos en 1520, en que varios reg id ores del linaje de los Carvajales fu eron expulsados de Baez.a 2' ·. co in c idi endo con algunos alborotos procomuncros en la ciudad 26 CONCLUS IÓN. El enfrentamiento entre dos grupos irreconci li ables por el control del gobie rn o de la ci udad, lleva a que su posición se fu era debilitando paulatinamente en favor de la Corona que aprovechó estas luchas para conquistar poder en la ciudad. La con ti enda afectó a todos los gr upos sociales de la ciudad. y se puede decir que el resu lt ado no fue favorable a ninguno, ya que la nobleza no consig ui ó su ob jetivo y el campes in ado y artesanado sufrió en sus ca rn es los saqueos de campos, robos de tri go y de ganado, y la destrucción de molinos aceñas y batanes. Incluso la Iglesia se vio afectada, como consecuenc ia de la participación de los obispos a favor de uno de los bandos, ll egando a utili zar, como ya hemos visto, el entredicho contra el grupo ene mi go. Las reformas de los Reyes Cató li cos y Ca rl os V, con la int ención de reforzar su autoridad en los co ncejos caste ll anos, pudieron contribuir a acabar con un problema que a lt eró la vida en la ciudad de Baeza: La lu cha de bandos. 23. A este re ~ pc c to. Fe rn ando de Cózar (op. cit. p. 278) n os di ce: « La de moli ción de l Alcá7.ar hi 7o desapa r ece r, si no Jos odios y ene mi s ta des que por m ás de cuare nta años hi ci ero n de Bacza un co ntinu o ca mp o de pelea, la po sibilid ad de apoyarla tra s l os muros y torreone s, para so breponer se un a ;i otra par cialid ad)). 24. PAREJO DELGADO. M. J. , Baeza y Úbeda .. op. c it. p. 153. 25. Arc hi vo Municipal de Baeza, n• 48. cajón 50. 26. COZAR, F., o p. ci t. p. 280. [7] 1307